Relato erótico: “Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí 5” (POR GOLFO)

7 La sensación de ser usado apenas me dejó dormir. En cuanto intentaba cerrar los ojos, el convencimiento que esos dos seres solo buscaban la supervivencia de las hembras de su especie volvía con fuerza a mi mente. Daba igual que personalmente no tuviera queja del trato que había llegado con ellas, me reconcomía saber que el futuro de la humanidad dependía de cómo con Tomasa afrontaríamos esa situación. Por la noche y gracias al alcohol, Ua me había revelado parte de sus planes y según la poca información que tenía, me querían usar como semental para dar un futuro […]

Relato erótico: “Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí 4” (POR GOLFO)

5 Al llegar al pequeño aeródromo del pueblo, la belleza de nuestras acompañantes despertó la curiosidad de los cinco empleados de esa instalación, los cuales sin cortarse nos acompañaron hasta la puerta del bimotor para así tener la oportunidad de contemplarlas por más tiempo. Ya estaba subiendo por la escalinata cuando escuché a uno alabar las tres hembras que se había agenciado el gallego.             Extrañado que incluyeran a Tomasa, me giré y observé que. a pesar de nuestras advertencias, habían retocado a la mulata incrementando su ya de por sí natural atractivo.             «Vaya par de tetas le han […]

Relato erótico: “Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí 3” (POR GOLFO)

3 Sobre las diez y media, desperté todavía abrazado a Ua. La joven debía de haber amanecido antes y al sentir que me movía, usando su voz en vez de sus hebras, me preguntó si había descansado. Sorprendido de que durante la noche hubiera aprendido a hablar y que lo hiciera con una mezcla de nuestros acentos, respondí que cómo era posible. Luciendo una sonrisa que me dejó embobado, me informó que ambas habían aprovechado las horas para practicar con sus cuerdas vocales.             ―Tienes una voz preciosa― contesté regalándole un breve pico en sus labios.             Al igual que […]

Relato erótico: “Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí 2” (POR GOLFO)

2 Sin otra cosa qué hacer y mientras Tomasa metía la vajilla en el friegaplatos, decidí consultar en mi ordenador si alguien había denunciado la desaparición de esa crías. No quise llamar a Manuel, el policía. Preferí mirar si descubría algo en internet antes de ponerlas en bandeja de un desalmado que las reclamara como suyas. Curiosamente lo único que encontré fue una mención a la devastación sufrida en el bosque que los periodistas consideraban inexplicable y que buscando una razón sobre el origen de esa lengua de árboles quemados achacaban a la caída de un pequeño meteoro.              ―Serán […]

Relato erótico: “Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí” (POR GOLFO)

1 Hasta las narices de una vida llena de estrés decidí dar carpetazo a todo lo anterior y tras vender mi empresa, mi casa y mi coche, llegué al aeropuerto donde cogí el primer vuelo hacia Costa Rica. Con euros suficientes en mi cuenta bancaria para rehacer mi vida, me compré una finca muy cerca del Parque Nacional de Corcovado en la provincia de Puntarenas. Elegí ese sitio para retirarme con cuarenta años gracias a la belleza de su naturaleza y la bondad de sus gentes.  Con una casa colonial y una playa semiprivada, la extensión de mi terreno no […]

Relato erótico: “La historia de un jefe acosado por su secretaria FIN” (POR GOLFO)

19 Tras comprobar que ni Patricia ni Kyon salían de la habitación, me puse frente al ordenador. Una vez ahí, abrí la memoria USB que había grabado y empecé a revisar los diferentes documentos hackeados. Como los datos clínicos me resultaban indescifrables, centré mi atención en lo que hacía referencia a las tres mujeres con las que de alguna forma terminaría conviviendo y fue así cuando descubrí que cada una de ellas contaba con un dossier. Teniendo a Natacha a mi lado, le pedí permiso para revisar el suyo haciéndole ver la importancia de saber su contenido.             ―Hazlo, pero […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida FIN” (POR GOLFO)

20 El castigo a Lidia se prolongó más del tiempo que habíamos previsto y por ello ya estábamos pensando en llamar la atención de María cuando el ruido de unos pasos por el pasillo nos informó que llegaban. Durante esos minutos, Elizabeth había intentado hacerme ver cómo debía comportarme con ellas para que aprovechar su estado anímico en nuestro favor, haciendo sobretodo hincapié en que debía “esperar”. Según había insistido la pelirroja, todos sus actos habían ido encaminados a que esas dos sintieran que yo era el juez al que debían rendir cuentas mientras ella había sido solo el instrumento […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 8” (POR GOLFO)

Pocas horas después, el sonido de una melodía me despertó y al abrir los ojos, me topé con Elizabeth a mi lado. Avergonzada al ser descubierta velándome mientras cantaba, calló. Pero entonces le pedí que siguiera, reconociendo mi sorpresa de que tuviera una voz tan formidable.             -Tu pecosa tiene muchos dones que todavía no conoces- susurró deslizándose por mi cuerpo mientras retomaba la canción.             Increíblemente, mi vetusta anatomía se reactivó al sentir que agarrando mi pene como si fuera un micrófono la traviesa pelirroja comenzaba a menearlo.             – ¿Entre ellos no estará el ser maga? – riendo […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase FIN” POR GOLFO

18 El enano confiesa a la mulata que Ana y Cayetana lo han violado y ésta decide vengarse. Por ello, las chantajea con las fotos de su pecado y las obliga a alquilar un piso donde someterlas sexualmente. Con este capítulo, termina la serie donde un pequeñín se sobrepone a todo con ayuda de su novia. A pesar de parecer que había transcurrido una eternidad desde que había entrado, en el portal miré el reloj y vi que todavía no habían dado las siete. Cómo Altagracia no cenaba hasta las nueve y media, la llamé diciendo que quería verla.         […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 8” POR GOLFO

13 Altagracia se entera de la paja que Pedro ha hecho a su amiga en mitad de la disco, pero en vez de montarle la bronca decide que esa noche Ana la vea follando con el enano para así demostrarle que no solo es su novia sino la única hembra que necesita y por ello la invita a que los acompañe a casa.  Ya en el coche, Altagracia me dijo que quería probar a qué sabía el coño de Ana y sin darme opción a responder, tomó mis manos y comenzó a lamer mis dedos. Acojonado pero excitado a la […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 7” POR GOLFO

11 Con el culo de Cayetana y las tetas de Ana rondando en su cabeza, Pedro va a ver a la mulata. Esta le recibe llenándolo de mimos mientras le pide que la deje realizar uno de sus sueños. El enano acepta sin saber que lo que quería era masturbarse frente a él. Tardé casi media hora en ir de Orense a su barrio y esos treinta minutos me sirvieron para meditar sobre el comportamiento de Ana y Cayetana durante esos últimos días. Haciendo memoria, asumí que ese cambio debió de empezar antes de la paliza que me dieron en […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 5” POR GOLFO

6 Tras desvirgarlo, Altagracia le confiesa el acuerdo por el cual le iban a pagar 100€ si se acostaba con él mientras le pide que no la eche de su lado porque junto a él ha descubierto un placer desconocido. Pedro, el enano, se enfada, pero la perdona apabullado por la belleza y la sexualidad de la mulata. Para alguien aquejado de enanismo, el estar en la cama con una diosa de uno ochenta era algo que no estaba a su alcance. Por ello mientras Altagracia se afanaba en buscar mi placer usando su boca como si de su sexo […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 4” POR GOLFO

5 Siguiendo con el plan Ana y Cayetana le presentan a Altagracia, una preciosa mulata, sin saber que esta chavala se quedaría prendada del enano y que se acostaría con él de motu proprio sin pensar en el dinero que le habían prometido. Ajeno a los planes que mis amigas habían urdido, ese viernes como tantas veces aparecí por Cats sin otra intención que tomar unas copas. Sin saber que mi estreno en el plano sexual estaba cerca, saludé a Ana.         ―Pedro, ¿conoces a Altagracia?― señalando a una latina de grandes tetas y piel oscura, me preguntó.         Aunque […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela FIN” (POR GOLFO)

El padre, la madre y Aurora No tardé en comprobar que mi elección de castigo había sido errónea porque tanto la rubia como la morena aprovecharon el momento para disfrutar del pandero de la otra. No había tomado en cuenta que además de ser mis sumisas, esas dos preciosidades se tenían mucho cariño y que en vez de azotes fueron caricias lo que se dieron entre ellas. ―Eres un zorrón desorejado― susurró Ana a la mulata mientras hacía que la castigaba. ―Y tú, una guarra― le replicó esta, con visible alegría al sentir los dedos de la gemela torturando dulcemente […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 10” (POR GOLFO)

Irene se levanta vomitando El día que íbamos a recibir la visita de su padre, Irene se levantó indispuesta. Al principio no di importancia a sus quejas, pero cuando vomitó el desayuno, me empecé a preocupar por si su profecía se hubiese cumplido y mi favorita estuviera embarazada. Con la mosca detrás de la oreja, dejé caer que si por casualidad no tenía un retraso. ―Me debía haber bajado hace quince días― contestó en voz baja. Supe por su tono que estaba jodido. ― ¿Te has hecho la prueba? ― pregunté tratando de mantener la calma. ―Todavía no… quería hablar […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 8” (POR GOLFO)

Los miedos de la mulata Esa noche caí rendido y no me desperté hasta que, sobre las diez, alguien entrando en la habitación me llamó la atención. Agotado después de una noche llena de pasión y sexo, a duras penas, abrí los ojos y al hacerlo lo primero que vi fue a Estrella velando mi sueño. Arrodillada junto a mi cama y con el collar que la puse parecía una diosa. ― ¿Qué haces? – pregunté al observar la expresión tan extraña con la que esa monada me miraba. Con alegría, contestó: ―Admirando a mi nuevo dueño. Su respuesta me […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 7” (POR GOLFO)

Me acerco a pedir disculpas. Irene no tardó en darse cuenta de que nos habíamos pasado. Según ella, esa chavala ya tenía bastante con la pillada y que la termináramos de humillar con nuestras risas, era un castigo excesivo. ― ¿No esperarás que vaya a pedirle perdón? ― contesté todavía despelotado. ―Es lo menos que puedes hacer. La pobre ha tenido un momento de debilidad y en este momento debe de estar muerta de miedo por si se lo dices a su agencia. No me costó reconocer que tenía razón, pero traté de escaquearme pidiéndole que fuera ella, pero entonces […]

Relato erótico: “La tentación tiene nombre de mujer 10” (POR GOLFO)

20 Saliendo de las habitaciones de su clienta, Walter dio un último repaso a la seguridad de las instalaciones y tras verificar que todo estaba en orden, pidió al restaurante de un amigo que trajeran un piscolabis con el que agasajar a la oriental. -La próxima vez avísame con más tiempo- protestó su colega antes de comprometerse a que lo tendría a la hora deseada. Sabiendo que cumpliría con su palabra, se despreocupó del tema y se fue a limar con su pareja los flecos de la velada. Para su sorpresa, la rubia no le dejó entrar en el cuarto […]

Relato erótico: “La tentación tiene nombre de mujer 9” (POR GOLFO)

18 Ya de camino hacia la casa de invitados, las dudas del gigantón afloraron nuevamente y hecho un mar de nervios, entró sin llamar. Era tal el silencio que había que creyó que no había nadie. Cuando ya daba por hecho que Elizabeth no estaba, se la encontró llevando un antifaz y en picardías sobre el colchón. Por un momento pensó que estaba atada de pies y manos a los cuatro esquinas de la cama, pero tras echarla un vistazo más detenidamente comprobó que solo se había amarrado los tobillos mientras sostenía las cuerdas con las manos simulando estar totalmente […]

Relato erótico: “La tentación tiene nombre de mujer 8” (POR GOLFO)

16 Los cinco minutos que tardó en salir los aprovechó Walter para vestirse y sin darle otra opción,  se despidió de ella comentando que la clienta lo había llamado.         -Vete- respondió Beth llena de dudas. Su jefe atribuyó al deseo su tono dubitativo y sin que nada perturbara su satisfacción, se despidió de ella dejándola en la habitación. Al secarse, el temor de ser descubierta volvió con fuerza a su mente y solo la confianza que tenía en la inteligencia de la oriental consiguió que no se pusiera histérica. «Mei no es tonta», se dijo y recordando los consejos […]