
15 Tras haber dormido un par de horas, Beth despertó en brazos de su clienta. La expresión beatífica que lucía mientras dormía la cautivó y sin quererla despertar, se quedó mirando extasiada a la joven. «Es una monada», murmuró para sí mientras recorría con los ojos a la pequeñaja y pensando en la promesa que le había hecho, concluyó que la belleza de esos senos adolescentes y su cintura de avispa enloquecerían a Walter si algún día tenía la oportunidad de disfrutar de ellos. Sin rastro de celos, meditó como era posible y se dio cuenta de que […]



















