
Prostituto 6: Carol, una flaca de enormes pezones Cada día estaba más habituado a esa doble vida. Mi trabajo como prostituto de lujo me servía para tener un tren de vida de lujo pero sobre todo para disfrutar del tiempo suficiente para pintar, mi gran pasión. Reconozco que jamás pensé que iba a vivir a todo trapo y encima a costa de un singular grupo de mujeres. Todas ellas eran diferentes, de múltiples razas, con gustos diversos y de un extenso abanico de edades. Cada una me había aportado una óptica diferente por lo que con veinticuatro años, me había […]







