
«¿Qué se traerán entre manos?», me pregunté ya en el salón al ver que Samali sacaba un CD de su bolso y lo ponía en el equipo de música mientras su prima retiraba unos sillones abriendo hueco. La mayor me sacó de dudas al informar a Ana que iban a representar una antigua leyenda de su pueblo mientras nos rogaba que nos sentáramos juntos frente al improvisado escenario. La dueña de la casa olvidando el enfado que tenía conmigo me cogió de la mano al escuchar los primeros acordes. «Ahora sí que no sé qué se proponen», mascullé notando el […]



















