Relato erótico: “Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí 2” (POR GOLFO)

2 Sin otra cosa qué hacer y mientras Tomasa metía la vajilla en el friegaplatos, decidí consultar en mi ordenador si alguien había denunciado la desaparición de esa crías. No quise llamar a Manuel, el policía. Preferí mirar si descubría algo en internet antes de ponerlas en bandeja de un desalmado que las reclamara como suyas. Curiosamente lo único que encontré fue una mención a la devastación sufrida en el bosque que los periodistas consideraban inexplicable y que buscando una razón sobre el origen de esa lengua de árboles quemados achacaban a la caída de un pequeño meteoro.              ―Serán […]

Relato erótico: “Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí” (POR GOLFO)

1 Hasta las narices de una vida llena de estrés decidí dar carpetazo a todo lo anterior y tras vender mi empresa, mi casa y mi coche, llegué al aeropuerto donde cogí el primer vuelo hacia Costa Rica. Con euros suficientes en mi cuenta bancaria para rehacer mi vida, me compré una finca muy cerca del Parque Nacional de Corcovado en la provincia de Puntarenas. Elegí ese sitio para retirarme con cuarenta años gracias a la belleza de su naturaleza y la bondad de sus gentes.  Con una casa colonial y una playa semiprivada, la extensión de mi terreno no […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida FIN” (POR GOLFO)

20 El castigo a Lidia se prolongó más del tiempo que habíamos previsto y por ello ya estábamos pensando en llamar la atención de María cuando el ruido de unos pasos por el pasillo nos informó que llegaban. Durante esos minutos, Elizabeth había intentado hacerme ver cómo debía comportarme con ellas para que aprovechar su estado anímico en nuestro favor, haciendo sobretodo hincapié en que debía “esperar”. Según había insistido la pelirroja, todos sus actos habían ido encaminados a que esas dos sintieran que yo era el juez al que debían rendir cuentas mientras ella había sido solo el instrumento […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 9” (POR GOLFO)

18 Sintiéndome un imbécil por lo cerca que había estado de confiar en ellas tras lo que acababa de ver y escuchar, me quedé planeando y pensando mis siguientes pasos. Aunque tenía claro que ese par de putas ambicionaban seguir su relación bajo el paraguas de un matrimonio hetero y que, por tanto, su supuesta entrega solo era un paripé con el que engañarme, seguía sin tener idea de cómo debía actuar. Ya que a pesar de saber que el egoísmo era lo que las impulsaba a tenerme a su lado, era evidente que las necesitaba para seguir vivo: «Elizabeth […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 8” (POR GOLFO)

Pocas horas después, el sonido de una melodía me despertó y al abrir los ojos, me topé con Elizabeth a mi lado. Avergonzada al ser descubierta velándome mientras cantaba, calló. Pero entonces le pedí que siguiera, reconociendo mi sorpresa de que tuviera una voz tan formidable.             -Tu pecosa tiene muchos dones que todavía no conoces- susurró deslizándose por mi cuerpo mientras retomaba la canción.             Increíblemente, mi vetusta anatomía se reactivó al sentir que agarrando mi pene como si fuera un micrófono la traviesa pelirroja comenzaba a menearlo.             – ¿Entre ellos no estará el ser maga? – riendo […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 7” (POR GOLFO)

Esa tarde al salir de la empresa, estaba con ganas de ponerme el mundo de chistera y aceleré para llegar con mis mujeres. Cuando digo mujeres en plural no se debe a un lapsus, en ese momento sentía mías a la dos y estaba dispuesto a olvidar que solo era un medio con el que podían conseguir sus metas. Por eso, cuando María salió a recibirme no lo pensé y levantando su falda, directamente la empotré contra la pared sin darle opción a quejarse. – ¡Como vienes! – exclamó divertida al sentir sus bragas hechas trizas. Mi respuesta fue apoderarme […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 6” (POR GOLFO)

La sensación de derrota no me dejaba ni respirar mientras las esperábamos. No me quedaba duda que esa hija de puta se había salido con la suya al propiciar de una manera tan ilusa que el enemigo se metiera en nuestra cama. Era tanto mi cabreo que María se dio cuenta y mientras me desnudaba, me preguntó qué me ocurría. Como no podía ni debía confesar que la pelirroja era una espía del gobierno americano, le respondí que lo raro que me resultaba que una hembra semejante un día apareciera en nuestras vidas y al siguiente, nos la fuésemos a […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 5” (POR GOLFO)

Cuando amanecí, estaba solo en la cama y debo confesar que fue una liberación, ya que lo último que me apetecía es que cualquiera de las dos me llegara en buscas de caricias. Me sentía hundido, jodido y arrepentido al ser consciente de lo mucho que había disfrutado al pajearme sobre la cara de Lidia. Y es que por mucho que lo negara, verla devorando mi lefa fue algo que me resultó la mar de morboso y en mi interior supe que no tardaría en repetirlo, aunque eso supusiera una victoria más de ese putón de tez morena. Haciendo examen […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 4” (POR GOLFO)

Ni siquiera desayuné en el chalet y tras coger las llaves, desaparecí rumbo a la oficina. Desde que cerré la verja, sentí que un todoterreno me seguía y creyendo que eran imaginaciones mías, enfilé hacia la autopista. No fue hasta llegar a la Castellana cuando reparé en que ese vehículo continuaba tras de mí y supe que no podía ser casualidad y que alguien observaba mis pasos. Recordando mi encuentro con la militar americana, comprendí que si no era su gente debía ser alguno de los secuaces del hermano de Lidia e indignado, aparqué el coche con la firme intención […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 3” (POR GOLFO)

Mis ensoñaciones se cortaron de cuajo cuando al aparcar el coche la descubrí llorando y mientras Lidia desaparecía hacia la casa, me quedé tratando de consolar a mi excompañera. Durante cerca de cinco minutos, no dejó de sollozar tapándose la cara con sus manos haciéndome temer por el resultado de esa noche. Sospechando que me iba a quedar a dos velas, le pedí que se tranquilizara al ver su angustia por si podía reconducir la velada y finalmente llevármela al huerto.             -Yo no soy así- murmuró avergonzada al darse cuenta de su comportamiento y con tono angustiado, me rogó […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida 2” (POR GOLFO)

Sin que mis años me sirvieran para saber cómo salir del embrollo en el que inconscientemente Jacinto me había metido, me vestí con la ropa que la joven me había elegido y sin desayunar, salí de la casa. Ya estaba en el coche cuando corriendo Lidia se acercó y me dio el café que me había preparado con una sonrisa:             -Hasta esta tarde, mi señor.             Mi desolación se incrementó al notar la ternura de su voz y comportándome como un insensible, cogí la taza, me la bebí de un trago y sin dar las gracias, salí rechinando ruedas […]

Relato erótico: “Una jovencita y sus problemas trastocaron mi vida” (POR GOLFO)

1 Cuando echo la vista hacia atrás en un intento de comprender la presencia de dos hembras dispuestas en mi cama, sé que todo tuvo un origen y un desencadenante. El origen vino motivado por una llamada. Una conversación telefónica de un amigo destinado en América Latina, pidiéndome ayuda para sacar de allí a una activista de los derechos humanos cuya vida corría peligro. Todavía recuerdo esa conversación en la que Jacinto me comentó que Lidia Esparza, una conocida suya, debía salir urgentemente de su patria por las amenazas que recibía de un poderoso cártel de drogas. Ya que para […]

«Relato erótico: “Compañera decente se desata en la universidad FIN” (POR GOLFO)»

13 Tras horas sin ver a mi novia, pregunté a Xiu por ella y la chinita, muerta de risa, contestó que debía seguir jugando con su putita. He de reconocer que no me extrañó su respuesta, pero aun así decidí volver a la habitación donde las había dejado a comprobar que hacían y si era verdad que Irene seguía dando rienda suelta a su papel de dominante. Supe que era así al descubrir a la rubia sirviendo de almohada mientras mi compañera veía la tele desde la cama: ― ¿Vas a quedarte todo el día aquí?―  un tanto molesto, pregunté. […]

Relato erótico: “Compañera decente se desata en la universidad 8” (POR GOLFO)

11 Esa noche no solo desfloré el trasero de Irene, sino que también me sirvió para comprobar lo ardiente que podía llegar a ser esa morena. Y es que no solo buscó su placer sino también el mío y el de las dos putitas que el destino había puesto en nuestro camino. «Uno podía acostumbrarse a esto», me dije mientras observaba a las tres mujeres desnudas que dormían a mi lado sobre el colchón. Las tres eran totalmente diferentes, pero mirándolas dormidas tuve que admitir que las tres eran unas bellezas. Si Mercedes con su espléndida madurez era preciosa, Irene […]

Relato erótico: “¿Me darías un azote? me rogó Susana 3” (POR GOLFO)

Tal y como era lógico, la noticia que Susana y yo éramos pareja corrió como la pólvora entre nuestros amigos porque tanto Manel como María se encargaron de que así fuera. Como podréis comprender, se nos hizo el vacío aunque realmente nadie se llegó a creer el tema de la sumisión. “¿Debido a qué?”, os preguntareis. Fuera de la seguridad de nuestra casa, mi sumisa se comportó como una mujer libre y si no estaba de acuerdo conmigo, discutía abiertamente aunque eso le supusiera que al llegar a nuestro hogar tuviera que recibir su castigo. Poco a poco el escándalo […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase FIN” POR GOLFO

18 El enano confiesa a la mulata que Ana y Cayetana lo han violado y ésta decide vengarse. Por ello, las chantajea con las fotos de su pecado y las obliga a alquilar un piso donde someterlas sexualmente. Con este capítulo, termina la serie donde un pequeñín se sobrepone a todo con ayuda de su novia. A pesar de parecer que había transcurrido una eternidad desde que había entrado, en el portal miré el reloj y vi que todavía no habían dado las siete. Cómo Altagracia no cenaba hasta las nueve y media, la llamé diciendo que quería verla.         […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 9” POR GOLFO

15 Después de que Ana los hubiese visto follando y el enano la hubiera rechazado, tanto ella como Cayetana rehúyen cualquier contacto hasta que una tarde le piden quedar. Pedro sabe que es una encerrona, pero nunca prevé que sus amigas hubiesen decidido hacerlo suyo ¡aunque fuera por la fuerza! Al día siguiente, Altagracia me estaba esperando en la puerta de la universidad y al verme volvió a demostrar lo poco que le importaba la gente, dándome un largo y apasionado beso. Un tanto acomplejado por esa muestra de cariño, le pregunté si me había echado de menos y con […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 8” POR GOLFO

13 Altagracia se entera de la paja que Pedro ha hecho a su amiga en mitad de la disco, pero en vez de montarle la bronca decide que esa noche Ana la vea follando con el enano para así demostrarle que no solo es su novia sino la única hembra que necesita y por ello la invita a que los acompañe a casa.  Ya en el coche, Altagracia me dijo que quería probar a qué sabía el coño de Ana y sin darme opción a responder, tomó mis manos y comenzó a lamer mis dedos. Acojonado pero excitado a la […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 7” POR GOLFO

11 Con el culo de Cayetana y las tetas de Ana rondando en su cabeza, Pedro va a ver a la mulata. Esta le recibe llenándolo de mimos mientras le pide que la deje realizar uno de sus sueños. El enano acepta sin saber que lo que quería era masturbarse frente a él. Tardé casi media hora en ir de Orense a su barrio y esos treinta minutos me sirvieron para meditar sobre el comportamiento de Ana y Cayetana durante esos últimos días. Haciendo memoria, asumí que ese cambio debió de empezar antes de la paliza que me dieron en […]

“Un pequeño gran hombre y sus compañeras de clase 6” POR GOLFO

8 Ana y Cayetana se enteran de que la mulata se ha acostado con el enano, pero en vez de alegrarse sienten celos al darse cuenta de la tontería que han hecho al contratar a una extraña, cuando deseaban ser ellas quienes lo estrenaran. Por ello, ambas se lanzan a reconquistar lo que creen suyo. Eran cerca de las once de la mañana, cuando el sonido de un móvil nos despertó. Altagracia reconoció que era el suyo y levantándose de la cama, fue a contestar. Pero al cogerlo y ver quien la llamaba, me miró angustiada diciendo:         ―Es Cayetana… […]