Relato erótico: «A la luna » (POR VIERI32I)

  Los médicos estamos acostumbrados, para bien o para mal, a lidiar con la muerte. En el hospital, día a día, noche tras noche, nuestras experiencias terminan transformándonos no en seres inhumanos pero sí en personas más metódicas, calculadoras. Menos emotivas. Porque las emociones conspiran contra esa serenidad necesaria en nosotros. Cuando comencé mis prácticas […]

Relato erótico: «Tren de media noche» (POR VIERI32)

Invierno de 1960 Podría decirse que las torturas son el arma más efectiva de las dictaduras. Siempre las consideré como el medio perfecto para el objetivo final de estos regímenes: el miedo. En aquella época, mirabas a las personas y solo veías miedo. Nadie quería levantar la voz, nadie quería contrariar al dictador. O temías, o […]

Relato erótico: «REC(…) PLAY» (POR VIERI32)

-REC- Una cámara escondida en lo más recóndito, muestra un reloj indicando las ocho y media de la noche, apunta luego la puerta de una habitación llena de peluches, numerosos portarretratos con forma de corazones, bonito alfombrado, bien ordenado, en fin, el cuarto de una típica adolescente, dicha puerta se abre; Una jovencita vestida de […]

Relato erótico: «Eres mujer» (POR VIERI32)

Un cosquilleo te recorría el estómago cuando te observabas en el espejo y veías qué tan bien te quedaba aquella falda ceñida a tu cintura. Caminabas por tu habitación pero con los ojos clavados en tu reflejo, contemplándote en cada uno de tus movimientos que poco a poco se volvían femeninos. Clavaste una pose mujeril, […]

Relato erótico: «Danza con lobos» (POR VIERI32)

Es un relato bastante extenso pero decidí dejarlo de una sola pieza porque me gustaría evitar publicarlo en varias partes. Lo he dividido en capítulos para hacer más amena la lectura. Mis disculpas. No recomiendo el relato a quienes no soléis congeniar con esta categoría, es una historia de fantasía fuerte pero sin muchas pretensiones. […]

Relato erótico: «Mujer Amante» (POR VIERI32)

La luz de la luna entra por la ventana del departamento y baña su piel perlada de sudor. Allí está, parada frente a mí, deleitándome con su caminar sensual, con sus ojos picarones y dedicándome su sonrisa tan oscura como una noche de cielo negro. Como aquella lejana noche de cielo negro. Y se aleja, […]