
El trío perfecto. Me adelanto al amanecer. Siento mi cuerpo rebullir, lleno de energía. Me calzo mis botas y ropa deportiva. Tras revisar las vacas, empiezo a correr, esta vez, campo a través. Estoy licuando tus reservas de grasa, aunque llevara cierto tiempo, pero te ayudará a perder peso. “Gracias.” Sigo arrastrando mi corpachón a través de los bosquecillos, cuidando de no pisar los esquejes recién plantados. Tomo aliento al subir la loma. Me tiro al suelo y empiezo a realizar flexiones y abdominales. Enseguida me canso. Tómatelo con calma. Roma no se construyó en un solo día. “Lo sé, […]



















