
Quedé helada y muda; un gritito de horror se ahogó en mi garganta sin llegar a salir. “Jaja – rió Evelyn -. Vamos, Ro, no te hagas la tonta. Bien sabés lo que es eso…” Rocío giraba en su mano el objeto de forma de falo como buscando apreciarlo desde todos los ángulos; lo miraba con expresión intrigada y rostro ceñudo. “Te juro que no sé lo que es” – dijo sacudiendo su rubia cabellera. “Jaja, qué boluda que sos… Digamos que es un juguetito con el cual entretengo a Luchi” “¿Luchi? ¿El hijo de Di Leo?” – preguntó Rocío […]


















