
– ¿Que ha pasado? – Preguntó Susana nada más ver su cara. – ¿No ha ido bien? Amanda rompió a llorar sin poder decir nada. – No te preocupes, mira, vamos a hacer una cosa, te llevo a casa y si quieres me lo cuentas tranquilamente mientras tomamos un café, ¿De acuerdo? Amanda asintió, lo que menos le apetecía ahora mismo era estar sola. Durante el viaje en coche permaneció cayada, dejando escapar alguna lagrima de vez en cuando. Cuando llegaron, en vez de cafés, Susana preguntó donde estaba el minibar y preparó dos copas de Whisky, alegando que a […]


















