Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 10” (POR GOLFO)

Irene se levanta vomitando El día que íbamos a recibir la visita de su padre, Irene se levantó indispuesta. Al principio no di importancia a sus quejas, pero cuando vomitó el desayuno, me empecé a preocupar por si su profecía se hubiese cumplido y mi favorita estuviera embarazada. Con la mosca detrás de la oreja, dejé caer que si por casualidad no tenía un retraso. ―Me debía haber bajado hace quince días― contestó en voz baja. Supe por su tono que estaba jodido. ― ¿Te has hecho la prueba? ― pregunté tratando de mantener la calma. ―Todavía no… quería hablar […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 8” (POR GOLFO)

Los miedos de la mulata Esa noche caí rendido y no me desperté hasta que, sobre las diez, alguien entrando en la habitación me llamó la atención. Agotado después de una noche llena de pasión y sexo, a duras penas, abrí los ojos y al hacerlo lo primero que vi fue a Estrella velando mi sueño. Arrodillada junto a mi cama y con el collar que la puse parecía una diosa. ― ¿Qué haces? – pregunté al observar la expresión tan extraña con la que esa monada me miraba. Con alegría, contestó: ―Admirando a mi nuevo dueño. Su respuesta me […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 7” (POR GOLFO)

Me acerco a pedir disculpas. Irene no tardó en darse cuenta de que nos habíamos pasado. Según ella, esa chavala ya tenía bastante con la pillada y que la termináramos de humillar con nuestras risas, era un castigo excesivo. ― ¿No esperarás que vaya a pedirle perdón? ― contesté todavía despelotado. ―Es lo menos que puedes hacer. La pobre ha tenido un momento de debilidad y en este momento debe de estar muerta de miedo por si se lo dices a su agencia. No me costó reconocer que tenía razón, pero traté de escaquearme pidiéndole que fuera ella, pero entonces […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 6” (POR GOLFO)

La sustituta llega a casa Sobre las ocho de la tarde escuché que tocaban a la puerta del chalé. Por la hora supe que era la mujer que había contratado para sustituir esa noche a Irene para así poder salir con ella y con su hermana dejando a mi madre en buenas manos. Como las dos gemelas se estaban cambiando, me levanté a abrir. ―Soy Estrella, me envían para cuidar a un enfermo― dijo la enfermera al abrirla. Reconozco que tardé en contestar porque esperaba que su sustituta fuera una mujer entrada en años y no la diosa de ébano […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 4” (POR GOLFO)

Las hermanitas no dejan de sorprenderme. Apenas me dejaron dormir esa noche, cuando no era Irene la que pedía mis caricias, era Ana la que se lanzaba sobre mí buscando que la tomara, de forma que el reloj ya había marcado mas de las tres cuando por fin pude descansar. Aunque agotado, antes de conciliar el sueño, me quedé pensando que, ya que la suerte había llamado a mi puerta, no la iba a dejar pasar de largo y que, a partir de ese día, me debería concentrar en hacer gozar a esas hermanas para que nunca tuvieran la tentación […]

Relato erótico: “La enfermera de mi madre y a su gemela 3” (POR GOLFO)

Tercera parte de “la enfermera de mi madre resultó muy puta”. Es a tarde no pude dejar de pensar en que por confusión me había tirado a la gemela cuando creía que era la enfermera. Ese error lejos de resultar un inconveniente, abría una serie de posibilidades que cambiaría la vida de los tres en un futuro. Siendo conocedor de la atracción de ambas por mí y sabiendo que gran parte de ese atractivo se debía a mi carácter dominante, decidí no dejar pasar la oportunidad y que esa noche las dos hermanas terminaran juntas en mi cama. El problema […]

Relato erótico: “Al ayudar a la novia de mi hijo, la hice mi mujer” (POR GOLFO)

El Abismo entre mi hijo y yo La mía no es una historia al uso. Para explicar lo ocurrido, me tengo que retrotraer a cuatro años atrás, cuando el idiota de mi hijo y su pareja de entonces, creyendo que podían cambiar el mundo, se enrolaron en un partido de ultra izquierda. Este no era más que un grupúsculo de anti-sistemas que soñaban todavía en la revolución y la acción directa como método de tumbar las bases del capitalismo. Sus ideales eran legítimos, no así la actuación de ambos y que os voy a narrar. Recuerdo, como si fuera ayer, […]

Relato erótico: “Prostituto 12 Ayudo a Zoe a vengarse de su gemela” (POR GOLFO)

Hay un viejo proverbio árabe acerca de la venganza que dice:   “Siéntate a la puerta de tu casa y verás el cadáver de tu enemigo pasar”   La moraleja de esa frase se puede resumir en que el tiempo pone a cada uno en su lugar y que no siempre es necesario actuar porque muchas veces es el destino quien te brinda la posibilidad de vengarte. Eso fue lo que le ocurrió a Zoe en su eterna lucha con su hermana Jane. Estaba desayunando con una marchante de arte, intentando exponer, cuando recibí la llamada de mi amiga. La teniente Blair, […]

Relato erótico: “Prostituto 9 La mamá contrata y su niña me folla” (POR GOLFO)

Si una profesión es propensa a las sorpresas esa es la mía. Un prostituto tiene que estar preparado para todo tipo de situaciones raras y lo que es todavía más difícil, debe de saber salir airoso sin perder el prestigio entre sus clientas. Eso fue lo que me ocurrió una noche que Johana, mi madame, me había concertado una cita con un señora bien entrada en los cuarenta. Lo que en teoría iba a ser un trabajo fácil, se complicó de una manera tan extraña que si no llega a ser por mi experiencia acumulada, hubiera terminado metido en un […]

Relato erótico: “La tara de mi familia 3 (totalmente emancipado)” (POR GOLFO)

Capitulo cuatro- Emancipado totalmente. Durante todo el viaje, no dejaba de pensar en mi poder. Como me había dicho mi padre, hacer uso de él, tenía graves consecuencias. En mi caso, la ligereza con que lo había usado, provocó la muerte de una buena mujer. Echaba de menos a Isabel. Su alegría por la vida, la desfachatez con la que me trataba y sus enseñanzas no volverán. Nada que hiciera, la devolvería a mi lado. No me importaba en absoluto el haberme cargado a Manuel y a Pedro. Se lo merecían. Pero a mi lado estaba Carmen, el otro efecto […]

Relato erótico: “Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 7 y final” (POR GOLFO)

Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 7 «Me queda una hora para que Ana llegue», pensé al abrir el agua caliente. Acababa de despedirme de Teresa, dándole instrucciones precisas de cómo tenía que comportarse esa noche durante la cena. Asumiendo que esa noche, mi prima no podría evitar abrirse de piernas ante mí, decidí forzar su sumisión con un pequeño juego. «Se quedará de piedra cuando vea lo que le tengo preparado», me dije muerto de risa al recordar que años atrás, aunque en ese momento no hubiera sido consciente, había sido yo el que la había […]

Relato erótico:” Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 6″ (POR GOLFO)

Sabía antes de empezar a ver ese video que al hacerlo comprendería por fin porqué Teresa era tan importante en mi futuro. No en vano, Evaristo se había comprometido en conseguir que yo uniera mi vida a la de ella. Hasta ese momento, sabía que aunque aparentaba ser la secretaria de mi prima, en realidad era su amante. También estaba al tanto que al igual que Ana, esa filipina había sido parte del harén del anciano. Pero cómo y cuándo había llegado a formar parte de él, era algo que desconocía. Por ello, me acomodé frente al televisor para, de […]

Relato erótico: “Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 4” (POR GOLFO)

Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 4 -¡Menudo mierda de horario!- protesté esa mañana cuando el despertador sonó en la mesilla. Ningún español en su sano juicio comenzaba la jornada a las cinco y media. De muy mala leche, me levanté a darme una ducha al recordar que siguiendo las costumbres de Filipinas, había quedado con Ana a desayunar a las seis. «No creo poder acostumbrarme, ¡a estas horas no han puesto ni las calles!», me dije mientras como un autómata abría el grifo del agua caliente. Refunfuñando todavía, me metí bajo el chorro. Poco a poco, […]

Relato erótico: “Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 5 (POR GOLFO)

Con el recuerdo de ese video en mi mente, me subí a la limusina que me llevaría hasta la notaría. Saber que allí me encontraría con Ana, me mantenía totalmente excitado. No en vano, gracias a mi difunto tío tenía en mi poder una serie de películas en las qué Evaristo inmortalizó el emputecimiento de mi prima. Si la primera mostraba la perversión de ese viejo al grabar a una inocente muchacha sin que ella lo supiera, la segunda era la demostración de hasta donde llegaba sus ambiciones, ya que esa filmación perpetuó el momento en el que ella aceptaba […]

Relato erótico: “Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 3” (POR GOLFO)

Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 3 «¿Quién narices cena a las seis?», me dije mientras me acicalaba al salir del baño, «¡Es temprano hasta para merendar!». Sin rastro de hambre y con más ganas de tomarme una cerveza que de comer algo, decidí vestirme de modo informal. Una camisa y un pantalón de pinzas me parecieron una etiqueta suficiente para la cita. «No voy a cenar con el rey sino con mi prima», sentencié y mirándome en el espejo, me cabreó descubrir que las canas empezaban a poblar mi cabello. No obstante y a pesar de […]

Relato erótico: “Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 2” (POR GOLFO)

Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos 2 Antes de salir de casa, ya me había acostado con la preciosa secretaria de mi prima. La rapidez con la que esa oriental se había echado entre mis brazos me dejó claro que no era casual y que esa ligereza escondía otras intenciones. «No he sido nunca un ligón», me repetí continuamente para no creer que esa mujer se había sentido afectada por mi atractivo. Tenía claro que Teresa se había abierto de piernas y que ello solo se podía deber a dos motivos: El primero, mi prima se lo […]

Relato erótico: “Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos” (POR GOLFO)

Mi prima preñada y su dinero, mis mejores afrodisiacos. Como a muchos hombres de mi generación, el estrés continuado durante años producto del trabajo me había llevado a una inapetencia sexual. Aunque sea duro reconocerlo, no me considero un bicho raro al confesaros que, con cuarenta y dos años, las mujeres habían pasado a segundo plano en mi vida. Sin ser un eunuco, ya no eran mi prioridad y prefería una buena comilona con un grupo de amigos tras un partido de futbol a un revolcón con la putita de turno. Siendo heterosexual convencido y probado, era consciente de la […]

Relato erótico: “La verdadera historia de Robinson Crusoe, Madre e hija 2” (POR GOLFO)

35 Durante varios días, tanto Lady Constance como su hija se mantuvieron distantes. Asumiendo la lucha que las palabras de Viernes habían desencadenado en su interior, preferimos dejarlas solas y no tratar de influir en ellas. No en vano, tanto para Grace como para su madre era extremadamente complicado olvidar su parentesco para tratarse de igual a igual.  Prueba de ello fue cuando una mañana estaba trabajando en los campos con John y ambas llegaron pidiéndome consejo: ―Robin, hemos estado hablando y queremos que nos expliques qué es lo que deseáis de nosotras. Comprendiendo los reparos de ambas, medí mis […]

Relato erótico: “La verdadera historia de Robinson Crusoe, Madre e hija” (POR GOLFO)

Todavía hoy me cuesta comprender las razones que tuvo Defoe para silenciar la llegada de dos de sus compatriotas a la isla. Sinceramente creo que ese “olvido” es una nueva muestra de su puritanismo y que consideraba poco apropiado mostrar a sus lectores que unas inglesas se subordinaran sexualmente a Viernes o que aceptaran entregarse a Crusoe y a su salvaje como esposas. Si bien podía haberlas usado para ensalzar el papel de mi antepasado al rescatarlas, creo que le resultó difícil conciliar la presencia de esas damas en su cama con la imagen de buen cristiano que deseaba mostrar […]

Relato erótico: “La verdadera historia de Robinson Crusoe, la madrastra 2” (POR GOLFO)

4 La llegada de mi padre exigiendo la comida sin hacer caso a su mujer y tratándola como si fuera solo una cocinera contratada para satisfacer su apetito provocó mi indignación y lejos de fustigarme por lo que había pasado, creció en mí el rencor y creí loable el ser yo quien la consolara carnalmente. Por ello cuando llegó ante mi puerta y se rio de mi sufrimiento, decidí castigar su desplante arrebatándole su bien más preciado.  «Tu mujercita será mía», me prometí. Esa determinación se afianzó cuando obviando mis dolores, el malnacido que me había engendrado se negó a […]