
Estaba invitada a la fiesta anual del Club de la Prensa, una de las fiestas más importantes de cada año, por la ingente cantidad de periodistas empresarios, banqueros y arribistas que acudían. Como no podía ser menos, habría “alfombra roja” por la que se lucirían los famosos, y después “el típico diorama” ante el cual posarían los famosetes y famosos luciendo sus plumas de pavo real. Yo no lo soy, casi nadie me conoce. Me han invitado por la publicación de mi primer libro y no creo tanto que haya sido por su calidad, confieso que ha tenido muy buenas […]









