
Mi cuñada, mi alumna, mi amante (5) Unos instantes después de quedarme solo oí el sonido del agua de la ducha. Sin molestarme en volver a vestirme, fui al salón. Después del magnífico sexo anal con el que había “castigado” a mi cuñadita, me apetecía el típico cigarrillo de después, así que, cogiendo el paquete de tabaco que Patty había dejado sobre la mesa, encendí un relajante cigarrillo. Ya no había ninguna duda rondando mi cabeza, estaba claro que no podía resistirme a los poderosos encantos de esa diosa del sexo. – Es una fuerza de la naturaleza imparable- pensé-, […]


















