
Pasé el día con nerviosismo y ansiedad ante la visita de Antonio. Mi estado era absolutamente irracional, me sentía como una adolescente ante su primera cita. ¿Acaso era eso lo que estaba esperando?, ¿una cita?. Solo pensar en él hacía que me ruborizase, y no podía más que pensar en él. En ninguna de mis dos vidas había sentido algo tan intenso, y no era capaz de explicármelo a mí misma. Traté de controlar mi estado con una larga sesión en mi gimnasio y un posterior baño en el jacuzzi. Pero no fue suficiente, así que decidí visitar a Alicia […]


















