
Esa tarde me resultó imposible hablar con los hermanos sobre la auditoría ya que Hans y Mario se negaron a dejarnos solos. Tan impresionados estaban con que les hubiese gustado que mi sumisa hubiese tomado el mando, que se pasaron conversando con Ricardo sobre cómo habían conseguido conciliar ser homosexual con dejarse dominar por una mujer. Curiosamente, esa preocupación era compartida por Isabel, ya que para ella había sido también una experiencia perturbadora. -Pablo, no entiendo lo que me ha ocurrido. Estaba tan a gusto entre ellos que vi lógico ordenarles cómo debían satisfacerme. Comprendiendo su extrañeza, la senté en […]

