
Isaac ponía rumbo al primer partido del torneo de fútbol sala que disputaba con unos amigos ese fin de semana. Se trataba de unas 24 horas muy típicas en verano, es decir, un torneo en el que se disputan partidos durante ese periodo, normalmente de forma ininterrumpida. Habitualmente cada uno de los equipos juega sus partidos con un intervalo de unas pocas horas, lo justo para poder descansar para el siguiente encuentro. A Isaac le acompañaba su mujer, Maite, y un par de amigos, integrantes del equipo. En total eran 8 los que formaban la escuadra y habían quedado en […]

















