
Viviana 3 Al otro día no vino por la mañana, me fui a trabajar, cuando volví a la noche encontré un papelito debajo de la puerta: me pedía que fuera esa noche a su casa. La encontré contenta pero cansada, como era lógico, después de la sesión de la noche anterior sin dormir tuvo que llevar al nene al jardín, arregló un poco el despelote que habíamos dejado, dormitó un rato y lo fue a buscar. Me extrañó que esa noche se quisiera reunir conmigo, enseguida vino la explicación, dijo que no podíamos seguir así… Se me hizo un nudo […]



















