
El mini módulo espía se introdujo por la ventana de la habitación que, afortunadamente, los Reed habían dejado abierta. Desde el cuarto de su casa al que había convertido prácticamente en centro de mo nitoreo, Luke lo iba guiando y así oteando el panorama. Al parecer y por fortuna no había rastros del perro – robot, el cual seguramente andaría correteando por el parque sobre el lado opuesto de la propiedad. La luz matinal que, entrando por la ventana, bañaba la habitación, era más que suficiente y no necesitó, por lo tanto, activar la visión infrarroja con la que había […]



















