
18 Lucía despertó de su sueño y me miró con sus preciosos ojos azules con la misma incredulidad con la que yo la miraba a ella. – ¿Qué ha pasado? –preguntó sorprendiéndose al escuchar su voz. – No tengo ni idea –contesté confuso y agobiado-, acabo de despertarme y me he encontrado con esto… – ¡Vaya!. Se acabó esta locura… se acabó la magia… Noté decepción y tristeza en su voz. – Se acabó la magia… -repetí con la misma tristeza. Ambos habíamos asumido el cambio de sexo y de vida hasta el punto de llegar a creer que era […]



















