
6 Tras desvirgarlo, Altagracia le confiesa el acuerdo por el cual le iban a pagar 100€ si se acostaba con él mientras le pide que no la eche de su lado porque junto a él ha descubierto un placer desconocido. Pedro, el enano, se enfada, pero la perdona apabullado por la belleza y la sexualidad de la mulata. Para alguien aquejado de enanismo, el estar en la cama con una diosa de uno ochenta era algo que no estaba a su alcance. Por ello mientras Altagracia se afanaba en buscar mi placer usando su boca como si de su sexo […]

