
Nunca en su vida Cat se había puesto a fumar antes de desayunar pero se despertó tan ansiosa que su primer movimiento al sonar el despertador fue acercar la mano al paquete de tabaco. Sólo después de dar dos intensas caladas se serenó lo suficiente para darse cuenta que el despertador seguía aullando. Lo apagó y se dirigió al baño para darse una ducha. La determinación de los primeros días se había ido esfumando y las noches se llenaban de pesadillas violentas y lujuriosas. Al final, el día que tanto ansiaba y temía había llegado. Desnuda delante del espejo notaba […]



















