
Nunca creí verme en una situación semejante. El mito de que en el siglo XXI se podía uno conseguir una esclava me había parecido siempre eso, ¡Un mito!. Siempre había pensado que era ridículo pensar que una muchacha europea por muchos motivos que tuviese se vendiera al mejor postor y comprometiera su vida a servir a su dueño. Pero… ¡Me equivoqué! La historia que os voy a contar es la muestra clara de mi error. Lydia entra en mi vida. Un ascenso en mi trabajo provocó que me trasladaran a Madrid como director de área. Mi empresa para que […]


