
Es un dios!! Era lo que comentaban las chicas en la oficina acerca del director de talento humano, con quien tengo relación directa pues soy su asistente y según mis compañeras, la privilegiada de cada mañana mostrarle mi escote, mientras le sirvo un café. Sé que más de una no solo le hubiera ofrecido un café, sino “todo” lo que el jefe requiriera, pero para desgracia de muchas, el Lcdo. Suárez limitaba las relaciones al campo a profesional, lo que encumbraba su reputación de inalcanzable. Aunque debo aclarar que su ganado apelativo, no era precisamente por lo inaccesible, sino más […]

