
CASANOVA: (11ª parte) CHANTAJE A MARÍA (2ª parte) A la mañana siguiente desperté exultante. Abrí los ojos y me sentí completamente despejado, sin sueño y con la cabeza bien centrada. Me sentía feliz, liberado, como hacía semanas que no me encontraba. Y la razón era simple: por fin tenía a María en mis manos. ¡La muy puta! ¡Lo mal que me lo había hecho pasar! Pero todo eso se había acabado, ahora se iba a enterar de quién era yo. Me quedé un rato tumbado en la cama, imaginando mil y una cosas para hacerle a la maldita ama de […]

















