
Si queréis agradecérselo, escribirla a:virgenjarocha@hotmail.comHabiendo casi violado a la mujer de mi amigo en el comedor, la mandé a prepararse porque esa noche iba a ser nuevamente mía. Mientras me servía una copa, me puse a recapacitar sobre lo sucedido. “He sido bastante cabrón” pensé mientras una sonrisa decoraba mi rostro, “María no se merecía que me aprovechara de sus dificultades y la obligara a acostarse conmigo”. Sin sentir ningún resentimiento, repasé como había usado su difícil situación económica y la enfermedad de su marido, para cobrarme mi ayuda. Necesitada de dinero, esa mujer no había podido evitar mi […]

