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	<title>ROGER DAVID) &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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	<title>ROGER DAVID) &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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		<title>Relato erótico &#8220;Forzando a Paulina&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Feb 2023 15:36:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[no consentido]]></category>
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					<description><![CDATA[Forzando a Paulina Edgar era un muchachón que recién había cumplido los 18 años, de carácter huraño e introvertido. Su aspecto tampoco lo acompañaba mucho, era extremadamente gordo y mórbido, que lo obligaban a siempre vestir camisetas deportivas de talla extra grande, con zapatillas deportivas, y pantalones de mezclilla también grandes para su porte como todo un rapero, un poco bajo de estatura 1,55 mts., a lo más, con una cara llena de acnés de volcanes enrojecidos y amarillentos en sus cráteres dando la impresión que estos en cualquier momento erupcionaban su asquerosa materia orgánica. En la familia y de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" align="center"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Forzando a Paulina</strong></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar era un muchachón que recién había cumplido los 18 años, de carácter huraño e introvertido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su aspecto tampoco lo acompañaba mucho, era extremadamente gordo y mórbido, que lo obligaban a siempre vestir camisetas deportivas de talla extra grande, con zapatillas deportivas, y pantalones de mezclilla también grandes para su porte como todo un rapero, un poco bajo de estatura 1,55 mts., a lo más, con una cara llena de acnés de volcanes enrojecidos y amarillentos en sus cráteres dando la impresión que estos en cualquier momento erupcionaban su asquerosa materia orgánica.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la familia y de entre todos sus primos era el menos popular, ya que a pesar de su edad este aun no terminaba sus estudios secundarios.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En clases la cosa no era muy distinta, el insociable joven era incapaz de llevar una buena y sana convivencia con sus pares, eran muchas las ocasiones en que mandaban a llamar a sus padres para notificarles su mala conducta y por andar agarrándose a trompadas con sus propios compañeros, o por intentar tomar fotografías bajo las faldas de sus compañeras de aula, y por distintos tipos de faltas de respeto hacia sus profesores, además que sus malas calificaciones ya evidenciaban que nuevamente iba a perder el año escolar, pero esta situación al joven le daba exactamente lo mismo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_009_0593.jpg" width="424" height="629" />Lógicamente tras esa notoria hosca personalidad y a pesar de su edad el muchacho continuaba con las hormonas más que alborotadas ya que no paraba de masturbarse impulsiva y frecuentemente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A cualquier hora del día se encerraba en su cuarto para hacerse una o dos chaquetas consecutivas, sin mencionar que incesantemente por las noches sufría acalorados sueños húmedos, que en un principio estos tenían como protagonista principal a la única chava que había tenido por novia y que tras un traumático y fallido intento de mantener relaciones sexuales con ella y debido a la brutalidad e inexperiencia del salido muchacho la pobre chamaca  termino su noviazgo con él dejándolo con la calentura que se le salía por los ojos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero estos sueños ya eran pasado, últimamente la única dueña de sus deseos y sus pajas era ni más ni menos que con una hermosa hembra hecha y derecha, desde su niñez siempre la vio como una joven muy bonita y de modales agradables, que lo regaloneaba con caramelos y con innumerables presentes ya sea para navidad o para su cumpleaños.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el tiempo en que el gordito Edgar ya era todo un jovenzuelo e hiso la primera comunión fue esta atractiva joven de entonces 18 años quien quiso ser su madrina. El chamaco en esos tiempos no cabía de gozo al saber que la más jóvenes y atractivas de sus tías y la misma que desde siempre lo había consentido en todo ahora era su propia madrina, sentía que esta situación lo conectaban aún más a ella, incluso en forma inocente aun ya veía como si la curvilínea chica realmente le perteneciera.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en esos años la joven tía, hermana de su madre, era dueña de una belleza desbordante, y el  gordo sobrino ya se daba cuenta de ello, pero la felicidad le duro poco, la hermosa y consentidora hembra al año se casó y se fue a vivir con su marido a otra ciudad.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si efectivamente, Edgar ahora ya con 18 años era con la misma hermana de su mamá que ya estaba de regreso con quien ahora en forma desvergonzada se pajeaba la mente y la tranca.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de todo no era del todo raro, pues el chamaco en el momento de saludarla al momento de su primera visita desde su llegada vio que su agraciada tía Paulina volvía convertida en toda una hembra, la veía igual de hermosa que antaño, pero ahora con un cuerpo mucho más atrayente, en esa oportunidad la tía Paulina llevaba puesto un vestido blanco con tonalidades floreadas para nada provocativo y que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas,  el caliente chamaco tras hacer sus comparaciones con el recuerdo de una hermosa joven de 18 años y con esta otra deliciosa y potente mujer de unos 27 años lo dejaron casi babeando de una extraña y prohibida calentura, dictaminando que su tía-madrina recién llegada estaba extremadamente buena.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar tras el beso de saludo y el notar que su tremenda madrina no había hecho el menor gesto de asco ni nada debido a sus notorias y asquerosas espinillas se dio a estudiarla mientras ella le hacía preguntas sobre si tenía novia, y que como le iba en el colegio, que ya con 18 años era todo un hombrecito y que su conducta tenía que cambiar, y cosas por el estilo, en donde el salido chamaco solo contestaba entre balbuceos, ya que sus ojos y su mente estaban preocupados de poner atención en cada centímetro del endiablado y curvilíneo cuerpo de su atrayente familiar, notando así que era de piel canela clara, y que esta debía ser extremadamente suavecita debido a esa extraña forma de relucir, de cara bonita como lo fue siempre, con unos preciosos ojos color miel y con una naricita bien hechita perfecta para adornar su cara, de cabello castaño oscuro y lacio, y con un lujurioso físico que invitaba a cualquiera que se la comieran, fuese quien fuese, y Edgar pensaba que él no era la excepción para catar aquel cuerpo de 1.68 mts., de estatura y muy bien distribuidos, tetas bien paradas y grandes que para nada discordaban con su figura.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El obeso joven seguía mirando hechizado aquella diabólica conjunción de curvas y carne de hembra, todo ello embutido en aquel exquisito vestido blanco con flores, veía un vientre plano con una cintura pequeña y caderas pronunciadas, el vestido parecía estirarse aún más en aquella exquisita parte de su cuerpo se decía el muchacho para sus adentros, recorría  y no se cansaba de admirar esas piernas torneadas, imaginando abiertos aquellos soberbios muslos que debía tener su tía-madrina y para terminar se dio admirar un espectacular par de nalgas que se notaban duras por donde se les mirara.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así fue pasando el tiempo, si bien el muchacho tenía esa fantasía desde la llegada de su tía, sentía remordimientos por ello, pero ¿cómo no hacerlo?, pues ahora era asiduo a quedarse a dormir en casa de sus tíos pues ellos a su llegada habían comprado una gran casa con piscina, y era en  esas ocasiones en las que el aprovechaba para darse un “taco de ojo”, con el suculento manjar que era su tía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Incluso en una de las tantas ocasiones en las que se quedaba a dormir en la casa de sus tíos, el muchacho se despertó a media noche con esa sed que te seca la garganta y te fuerza a ir a la cocina por un vaso con agua, pues resulta que regresando a su habitación, escucho unos ruidos extraños que venían de la habitación matrimonial, curioso, medio caliente y lleno de intriga se acercó a la puerta que estaba cerrada y se puso a escuchar lo que debía estar sucediendo al interior, los sonidos y crujidos que hacia la cama evidenciaban que sus tíos estaban en lo suyo, los sonidos de cuerpos que se sobaban y resortes que subían y bajaban continuaban en forma enloquecedora.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar estuvo escuchando durante varios minutos su verga rápidamente se le había parado, escuchaba y sentía la potente cacha que se llevaba a cabo dentro de la habitación, con sus ojos cerrados y apoyado en el muro imaginaba aquel voluptuoso cuerpazo al desnudo que se gastaba su madrina, ya creía ver su bien formada figura, unas inmensas ganas de él también probarla se iban instalando en una parte de su mente, Edgar prácticamente se la estaba comiendo en su mente imaginándose que era el quien la cogía en forma desenfrenada, una de sus manos ya se refregaba la verga por sobre el pantalón del pijama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras aquel matrimonio seguía en su faena al interior de la habitación matrimonial el joven escucho la voz de su tío como empezaba a decir:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me corro Pauli…, me corroooo, te voy a llenar de lecheee!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Avísame para salirme José… recuerda que aún no quiero quedar embarazada, le escuchaba decir entre jadeos a la excitada mujer a su esposo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo falta un poquito amor… yo te aviso para echarlo afuera…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El joven escucho como en esos momentos los movimientos debían ser más desenfrenados ya que por los sonidos que hacia la cama daba la impresión que está en cualquier momento se quebraba, pero Edgar solo seguía escuchando con los ojos bien cerrados y con un rictus en su cara como si el pobre chamaco estuviese sufriendo, de pronto escucho que su tío gruño de placer y que le decía a Paulina,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Salte Paulina me corroooo!!!, el joven imaginaba a aquel pene dejando caer intensos chorros de esperma en el aire, a la vez que pensó que en cualquier momento la pareja se daría cuenta de su presencia al otro lado de la puerta y que podrían verlo, de inmediato se dirigió nuevamente a su habitación para encerrarse y tirarse al colchón mientras sacaba su pene erecto de entre sus pijamas y empezó a masturbarse como un desquiciado a salud de su tía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de aquella gratificante experiencia, estuvo toda la noche masturbándose y divagando de lo grandioso que podría ser cogerse a su tía-madrina, mientras imaginaba que era el quien follaba a aquella suculenta hembra, el cansancio lo fue venciendo hasta que se quedó completamente dormido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la mañana siguiente y después de levantarse ya cerca del medio día el caliente y obeso sobrino bajo las escaleras para dirigirse a la cocina, de inmediato se percató de que su tía estaba sentada en el sofá, de espaldas a él y  viendo en su laptop, seguro que estaba trabajando desde la casa, ya que su tía era secretaria ejecutiva en una prestigiosa y renombrada corporación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El resto del día transcurrió con normalidad como así mismo el resto de aquel prendido fin de semana, sin embargo unos días después al llegar desde la escuela a su casa se llevó la sorpresa de que cuando entro a su vivienda vio a su madre platicando con su tía Paulina, el joven nuevamente cayo en aquel erótico estado de ansiedad sexual en el cual quedaba por cada oportunidad en que estaba cerca de su deseada tía, y sobre todo en esta ocasión, ya que la hembra aquel día traía puesta un sugerente vestido amarillo de esos con tirantes al cuello, su largo pelo castaño lo traía tomado con una traba dándole un aire más fresco y jovial de lo que ya era, y para terminar este endiablado vestido era un poco más corto de los que habitualmente usaba, dejando ver a quien quisiese una buena parte de sus relucientes muslos color canela, la imagen de ver aquella monumental Diosa hecha para el pecado hicieron que su corazón y presión sanguínea del pobre chamaco se aceleraran a mil por hora.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pues bien, resulta que ese día su tía había ido a verlo a él porque tenía fama de ser muy bueno con las computadoras y ella tenía problemas con su laptop personal, y por consiguiente quería que alguien le ayudara y quien mejor que una persona de confianza como su sobrino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar acepto ayudar a su tía gustosamente, al recibir en sus manos el notebook no pudo dejar de admirar aquellos magníficos melones que se escondían debajo de la parte superior del vestido, la imagen del nacimiento de aquellas suaves tetazas escondidas y que estaban solo a centímetros de su calentona mirada casi lo hacen soltar el ordenador y lanzarse hacia el cuerpo de aquel monumento de mujer para liberar el mismo aquellas tetotas para chuparlas y morderlas cuanto el quisiese, sin embargo el pobre chamaco tuvo que tomar aire y recomponerse, solo le dijo que tardaría algunos días en tenerla lista pues tenía que revisarla bien para evitar cualquier problema futuro, su tía sin problema alguno acepto y despidiéndose con un beso de su hermana y de su sobrino  paso a retirarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de cenar Edgar olvido por completo la computadora de su amor platónico y tras correrse una buena paja en honor a su tía y al vestido amarillo simplemente se durmió sin más.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente después de la escuela acompañado por su compañero de salón y compinche de andadas David, justo después estar varias horas escuchando Megadeth y fumando hierva a un lado de la ventana para no ser sorprendidos, la mama de Edgar entro a su habitación para recordarle que tenía que arreglar la laptop de su tía, sabiendo que no era nada grave, Edgar le dijo a David que encendiera otro porro mientras el arreglaba la laptop,  después de un rato y de haberla depurado, al muchacho le dieron muchas ganas de ir al baño, por lo tanto se dirigió al W.C.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_025_2959.jpg" width="424" height="629" /></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al regresar  vio como David ya estaba revisando la laptop de su tía, para Edgar no era nada malo, por lo cual no le dio importancia, sin embargo David rápidamente llamo la atención de Edgar diciéndole:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Tu tía se llama Paulina?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, ¿porque?, contesto Edgar algo extrañado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-dejo su Facebook abierto…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ah! déjalo así, mi tía es muy descuidada…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo David no dejaba la laptop y permanecía en silencio, al menos hasta que nuevamente se dirigió a su amigo diciéndole:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No mames cabrón…! tu tía ¿es estaaa?&#8230; si es así… esta buenísima…!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar sabía que su tía era más que suculenta y muy apetecible, pero no imaginaba que por unas fotos de Facebook David se pusiera así, lentamente se fue acercando al ordenador y hacia su único amigo, y en efecto David miraba las fotos de su tía, con algunas amigas en donde efectivamente la hembra más llamativa era Paulina, o en las que aparecía en traje de baño en alguna playa con su flamante marido y en donde notoriamente ella estaba más joven, así estuvieron por espacio de unos buenos minutos admirando y comentando la buena que estaba la hembra, fue David quien nuevamente rompió el silencio que se había formado mientras ambos jóvenes calenturientos miraban las imágenes.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar tu tía esta que se cae de buena, maldito sátiro, seguro te la jalas pensando en ella…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar por su parte no dejaba de mirar las imágenes, mientras su amigo continuaba el dialogo,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ni me haces caso viendo a tu tía pinche Edgar…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero David a pesar de tener la misma edad que Edgar y el ser también un joven problema en el colegio y en su hogar este era mucho más perverso y mal intencionado que su amigo, por lo que de inmediato tuvo lo que para él era una brillante idea, y de inmediato a sabiendas que necesitaría la complicidad de su amigo le dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Que pensarías si te digo que tenemos una oportunidad de culearnos a tu tía?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De inmediato Edgar volteo a ver a su amigo y con cara de incrédulo le contesto:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No digas pendejadas imbécil, solo que la droguemos y nos la cojamos… y tal vez ni así.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar al tener en aun en su mente el recuerdo de los exquisitos gemidos de placer de su tía favorita, como también las salidas palabrotas de su amigo, en su cabeza una lujuriosa necesidad de hacer verdad sus fantasías abrió una brecha para por lo menos intentar hacer realidad sus morbosas y desequilibradas ansiedades…,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y cual se supone que es tu idea…?, la morbosa idea que le había dicho su amigo a Edgar le había encantado, -No lo digo porque de verdad quiera hacerlo es solamente para saber, jejeje…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para luego con una cara y una sonrisa triunfal David le revelo a su amigo su plan:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, eso de drogarla no será necesario, con lo que ya tenemos es suficiente para convencerla de que nos tiene que dejar cogérnosla… Edgar escuchaba atento los planes que tenía su amigo, David continuaba, -Mira con las mismas fotos de su face y con las otras que están en las carpetas podemos hacerle creer a tu tío, que su esposa le ha estado poniendo el cuerno…  desde tu pc harás un perfil de Facebook falso y comenzaras a mandarle mensajes a tu tía y yo desde la laptop de tu tía te contestare haciendo aparentar que tenemos algo y para que parezca real tú me pedirás fotos y yo te mandare estas en las que sale en traje de baño, tu sabes que días sale tu tío de viaje así que esos días serán los indicados para mandarle mensajes, incluso yo te mandare el primero para aparentar que tu tía quería verga, ya con eso le tomaremos capturas de pantalla a las conversaciones falsas con fotos y todo… Y con ese material chantajearemos a tu tía para poder cogérnosla un ratito, jejeje que tal te parece mi plan?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar no podía creer lo que decía David, era un plan virtualmente perfecto al menos eso pensaba, pero el si es que cabía la posibilidad de chantajear y acostarse con su madrina no estaba dispuesto a compartirla, o no al menos por ahora así que de inmediato le dijo a su amigo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tú si serás estúpido… estás loco de remate… mi tía está muy buena pero no por eso me la voy a violar contigo… creo que lo mejor por ahora es que te vayas… Le dijo finalmente Edgar a su amigo haciéndose el sentido,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero amigo… no seas pendejooo… si tu tía está muy rebuena… yo pienso que deberíamos…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nadaaa!!! Fuera de mi casa hijo de putaaaa!!!&#8230;, Edgar no lo dejo terminar,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien… está bien… es que yo solo pensaba que tú también te la querías tirar…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar había adoptado muy bien una actitud de hacerse el sentido con su amigo, pero la verdad era una sola, el llevaría a cabo el plan ideado por David pero lo haría solo, y si todo le resultaba como él quería y logreaba concretar la violación recién vería la posibilidad de pasarle a su tía a su amigo para que también la probara en honor a la amistad que existía entre ellos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que David abandono la casa de Edgar el gordo muchacho se puso manos a la obra, con la insana idea en la cabeza de tener a su tía desnuda y abierta de piernas y decidido a llevarla a cabo a penas se le diera la oportunidad, el desquiciado muchacho se puso en campaña y empezó a crear aquella sórdida conversación apócrifa en la que haría aparentar que Paulina estaba deseosa de la verga de otro hombre que no fuera su esposo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las palabras que Edgar ocupo poco a poco se hacían más calientes, mientras las ideas fluían en su mente las  escribía, ocupaba las que le gustaría que le dijera su tía y cosas por demás sucias:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">P-Ya tiene tiempo que no vienes a verme, necesito que estés aquí me siento sola,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">F-¿Que tienes pedazo de zorra?, ¿quieres verga como la otra vez?,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">P-Sí, quiero más, necesito que me cojas, como el otro día con esa tranca tan grande que te cargas,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">F-No te creo, necesito pruebas, mándame algo para que me caliente,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">P-¿Cómo qué?, dime que quieres ver,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">F-Unas fotitos tuyas para que se me pare y me motives a ir a metértela.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento el salido joven puso las fotos de su tía en las cuales aparecía más ligera de ropas, escogió una que se había tomado especialmente para su marido, o sea en el caso que este ultimo las viera y que comprobara que efectivamente su mujer las había ocupado para enviárselas a otro hombre, este enloquecería de los celos, Edgar pensando en esto ya terminaba de enviar las fotos al Facebook falso que había creado haciendo aparentar que Paulina seguía las órdenes que le daban sin chistar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La conversación falsa continuaba y el chico se explayaban poniendo cosas de cómo fue el último encuentro entre la hembra y aquel hombre que no existía, ocupando estratégicamente las fechas en que su tío no había estado en casa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de eso a Edgar ya solo le hacía falta afinar detalles de cómo sería el momento en que le dieran la pesada noticia a la infortunada mujer que era el objeto de sus  insanos deseos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El caliente muchacho estuvo durante toda la noche pensando en el asunto y decidió que ese mismo fin de semana era el idóneo, su tío no estaría pues habría salido de viaje de trabajo, y su tía Paulina  estaría sola, por eso mismo Edgar le llevaría la laptop y aprovecharía el momento para abordarla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tal como lo había pensado el ansioso muchacho fue a la casa de su deseada familiar, eran como las dos de la tarde y el joven sabía que su tía solo trabajaba hasta el mediodía de los días viernes.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en la casa de Paulina Edgar le dio la laptop a su tía y le pidió permiso de quedarse a disfrutar la piscina, después de pensarlo durante un momento la suculenta y desprevenida  hembra no tuvo argumentos para decirle que no a su sobrino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La idea no le parecía mucho a Paulina, se le hacía algo raro, estaría ella sola con su sobrino, de las oportunidades en que el chico se había quedado a dormir había estado su marido presente, pero sabía que era un simple adolecente que se encontraba algo desorientado, sin embargo durante toda la tarde no dejaba de sentirse incomoda pues se percataba de la forma lasciva en que este no la dejaba de mirar, lo había notado desde hace algún tiempo y ya creía sentir como su sobrino la desnudaba con la vista.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte el caliente muchacho al estar a las puertas de lo que sería un chantaje o una violación en todas sus letras, esta misma situación lo tenía en un angustiante  estado de nerviosismo, se comía el cuerpazo que se gastaba su tremenda tía quien en esos momentos estaba vestida con unos ajustados pantalones de mezclilla que daban la impresión que en cualquier momento se reventarían por lo ajustados que le quedaban, sumado a esas hermosas sandalias con taco que la hacían ver el culo más parado de lo que ya lo tenía, y que también mostraban en forma esplendorosa los hermosos deditos de sus pies.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo el día transcurrió sin ninguna novedad, Paulina estaba convencida que debido a los ímpetus juveniles del gordo jovenzuelo este era el real motivo de su enajenante mirada hacia su cuerpo, además que el niñato ya llevaba un buen tiempo quedándose en su casa y nunca había demostrado tener alguna mala intención como se lo habían advertido algunos familiares.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en el atardecer y mientras el salido mocoso se hacia el que veía películas, este vio cuando su tía estaba sentada en la mesa conectada a Facebook posteando con su marido, mientras miraba con ojos atónitos la belleza de aquella mujer que aún estaba lejos de realmente también el probarla, admiraba cada detalle de su cuerpo en tanto su excitación crecía, el deseo y la impaciencia  lo hacían de la misma forma, poco a poco aquel muchacho con características de Nerd  enojón decidió que una vez que ella saliera y se desconectara de la red seria el momento propicio para darle conocimiento de lo que él por pura casualidad se había enterado, y que mediría la reacción de la hembra para ver hasta donde él podría sacar provecho personal de aquella situación, sino se haría el loco, y le bajaría el perfil.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina lo vio venir a sentarse a la mesa, le llamo la atención que este se sentó a un lado de ella, hasta que lo escucho hablarle,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tía… necesito que hablemos de algo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina solo lo quedo mirando extrañada, por lo general Edgar ya con 18 años de edad no era de los chamacos que hablaban, y ella muy bien lo sabía, por algo lo había hecho su sobrino favorito, su carácter tímido y retraído desde su  niñez la habían hecho sobreprotegerlo de los pergenios más brabucones, lo que no sabía la hermosa mujer de 27 años era el cambio de 180° grados que había sufrido el muchacho en estos últimos años y que ella no había visto debido a su larga ausencia, esa situación la había hecho confiarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dame unos minutos, termino de postear con tu tío y podremos hablar…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que Paulina  se despidió de su marido y se aprontaba a desconectar el face, escucho la vos de Edgar,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo cierre tía… La mujer se lo quedo mirando extrañada, -Quiero mostrarle algo, continuo el muchacho. Paulina pensó que tal vez su sobrino quería mostrarle algún video cómico, o alguna publicación de importancia, pero más curiosa se puso al ver como el chamaco tomaba el mouse y se ponía a buscar en su lista de amigos, hasta que por fin lo escucho hablar nuevamente, -Explíqueme esto…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina en un momento no entendía nada, solo leía con sus ojos a la vez que tomaba el mouse y hacia correr la conversación que supuestamente ella había tenido con un hombre extraño a su matrimonio, y que no sabía por qué lo tenía en su lista de amigos, la hembra no entendía nada, eran diversas conversaciones y en distintas fechas en donde ella había conversado como si fuese una puta con aquel indeseable, y para rematarla le había enviado fotografías de todo tipo a ese supuesto amante, Edgar había tomado la precaución de configurar y alterar las fechas del equipo, para que estas parecieran que esa adultera relación ya venía desde hace unos buenos meses.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tragando saliva y tomándose la cabeza con sus dos manitas pudo decir al fin,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero que significa esto Dios mío…!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No se pues tía… Encontré esto en su Face, y quería enseñárselo&#8230;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero yo no conozco a ese hombre… no sé quién es…, la mujer no podía quitar su mirada de la pantalla y releer lo ahí escrito,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya tía… no se haga la mensa conmigo está claro que desde hace un tiempo le pone los cuernos a mi tío… Tiene que ser más cuidadosa con su face para la próxima y cerrarlo… se imagina esto lo encuentra mi tío…?, el caliente chamaco estudiaba todas las reacciones de la hembra y ya la veía muy alterada,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gracias Edgar… gracias por avisarme… pero… pero de verdad que yo no he hecho nada malo… no sé de qué se trata todo esto…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajajja como que no ha hecho nada malo, si ahí dice clarito que estaba deseosa de su verga, jajajaja…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina dándose cuenta de la insolente forma en que su sobrino le estaba hablando, lo quiso frenar en el acto,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me hables así… recuerda que yo soy tu tía… además que la mujer que escribió eso no soy yo… es más bloqueare al instante a ese hombre…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bloquéelo… pero yo ya respalde todas las zorrerías en que Usted anda metida con quien sabe quién… además que yo mismo le diré a mi tío la forma en que puede desbloquear a su “amigo”, para que el mismo se dé cuenta de la puta que tiene por esposa, jejeje…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Que no me hables así mocoso insolente!!!, Paulina no estaba dispuesta a dejar que su sobrino se sobrepasara con ella con su vocabulario, si hasta lo del Face como que pasaba a segundo plano al escuchar las groserías en que se estaba refiriendo ese mocoso, -Quien te hadado derecho para ha…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El niñato ataco al instante para no dejar pasar esa oportunidad,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y cómo quieres que te trate tía… si yo mismo vi y leí como le enviabas fotografías en traje de baño a tu amante, y se leía claramente que lo invitas a culear contigo cuando mi tío no está en casa… por eso hoy te la pensaste para que yo me quedara no es cierto…!? De seguro hoy tenías planeado acostarte con el…, jejejeje… pues bien me voy… pero desde casa llamare a mi tío y le contare todo, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien con todas las peladeces que le decía su sobrino ya estaba en estado de shock, lo vio dirigirse a la puerta de salida, automáticamente se interpuso entre él y la puerta en donde quiso explicarle que ella le decía le verdad, que lo que ahí estaba escrito no lo había hecho ella…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar!!&#8230; espera un momento… que le vas a decir a mi marido!!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Le diré la verdad… que cuando él se va a trabajar tú te pones a culear con el primero que va pasando, o eso fue al menos lo que entendí yo en tus conversaciones, y sé que él también lo captara al instante…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina viendo las catastróficas consecuencias que todo aquel embrollo le traería a su matrimonio, dejo de lado sus primeras impresiones, además que pensaba que su sobrino con justa razón pensaba así de ella debido a lo que ya había leído también en su face, pero ella estaba dispuesta a aclarar la situación, después arreglaría cuentas con él por lo de su soez vocabulario,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi niño… te lo juro… de verdad que esa no soy yo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Naaaaa de mi niñoooo!!! Ya no me digas así… ya no te creo nadaaa… solo eres una putaaa…! una autentica fulana sedienta de vergaaa!!! Jajajja!!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar no me trates así… yo no soy así como tú lo dices…, Paulina cambiaba de humor debido a la situación, ahora estaba enojada, para luego casi suplicarle al mocoso que la entendiera de una buena vez,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pus se nota lo contrario… pero ese no es mi problema… es problema del cornudo de mi tío… déjame pasar que ya me quiero ir…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar por favor no se lo digas…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ves! Ves cómo eres de puta… ahora me pides que no se lo cuente…, jajajaj…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te he dicho la verdad…!!!, le grito la hembra casi en su cara, -Es solo que nos ocasionarías un grave problema… como no entiendes!!??</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pus no puedo entender lo inentendible, jejejeje…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dime necesitas dinero! Es eso acaso? Yo te puedo dar dinero pero no le muestres a José eso que dices tener…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ahhhh veo que podemos llegar a un acuerdo, le dijo el caliente muchacho quien ya estaba preso por la lujuria que se veía venir…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo dime la cantidad… y este… este mismo lunes te hare un deposito…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-La verdad tía… Mmmm si quiero algo de ti… pero no es precisamente dinero, o al menos no por ahora…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo dímelo Edgar… que es lo que quieres!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El obeso y espinilludo chamaco se la quedó mirando de pies a cabeza, veía como esas tetas de concurso subían y bajaban producto del nerviosismo de su dueña, por lo que estimo que ese era el momento propicio para su desvergonzada propuesta,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Escucha tía… de verdad que desde hace tiempo que te encuentro muy bonita…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ehhhh… Gracias… pero no entiendo que tiene que ver eso con lo que estamos hablando…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De eso se trata madrinita que estas bien buena…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar veía la expresión de su atractiva tía, de como ella lo miraba como no creyendo lo que el chico le estaba diciendo, así que finalmente y ya no habiendo más que hacer, se la soltó,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te prometo guardar el secreto… pero como ya te lo imaginaras… yo también quiero acostarme contigo… me conformo con hacértelo en las oportunidades en que mi tío debe viajar,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina aun no creía estar escuchando aquellas infames palabras, y aun incrédula le pregunto,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Que fue lo último que dijiste…!?<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_060_417e.jpg" width="425" height="631" /></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eso que escuchaste pues tía, yo también quiero cogerte… así de simple… tu culias conmigo y yo guardo en secreto todas tus puteadas, es justo no?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hembra quien en su momento estaba muy preocupada por aquella extraña situación, en la cual su expresión de inquietud y pesadumbre se fue transformando poco a poco en la de una fiera en llamas, llena de cólera y enfurecida hasta mas no poder se paró en frente del obeso muchacho para violentamente asestarle una fuerte cachetada en el mofletudo rostro de su sobrino:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Plaffff…!!! -Cómo te atreves a solicitarme semejante estupidez… chavo de mierdaaa!! Con quien crees que estas tratando pendejo desgraciado… si no te has dado cuenta soy tu tía, la hermana de tu madre y me debes respetooo!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chamaco a quien la cachetada le daba lo  mismo ya que su agraciada tía no tenía las fuerzas necesarias como para amedrentarlo, más le causo gracia la actitud de la enajenada hembra, eran cuantiosas las ocasiones en que se había trabado a trompazos con sus enemigos del colegio, y a veces con más de uno, este sin inmutarse si quiera, le contesto,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entiendo… entonces me retiro… y vaya pensando en que le dirá a mi tío… llegando a casa le contare todo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues diceloooo… es más mira lo que hago, Paulina rápidamente se fue a su ordenador y cancelo su cuenta de Face, -Y ahora que le dirás chulito… no te crees tan vivo… si no hay cuenta… que le mostraras!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajajajaja!!!, A parte de puta… usted es tonta tía…, le dijo el caliente sobrino a su tía con un rictus de burla en su acnosa cara, -Le dije que yo tengo respaldos de todo lo que se decía usted con su amante… además que cree usted que pensara mi tío al saber que extrañamente y sin motivos usted cerro su cuenta después de yo darle a conocer la información que poseo?, o sea… si su situación ya era más que comprometedora ahora con lo que usted solita acaba de hacer esta peor, pero bueno Usted sabe lo que hace, me iré a casa caminando, piense en mi propuesta, o si no aténgase a las consecuencias, tengo todos los correos electrónicos de su trabajo y este mismo lunes todos sabrán lo zorra que es Usted cuando su marido no está en casa… Adiós…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina viéndose ya sola en casa, solo se dejó caer en el sofá en donde había estado ubicado su sobrino regalón, sentada con las piernas juntas, con su espalda inclinada hacia adelante, y con una de sus manitas en la barbilla meditaba con todos sus sentidos alterados en lo extraño de toda esa situación, fugazmente pensó que tal vez había sido el mismo chamaco quien había intervenido su ordenador con semejantes atrocidades, pero no estaba segura que Edgar tuviera los conocimientos necesarios para armarle toda esas patrañas, y mientras seguía analizando su situación estimo que el chamaco tenía razón ahora que explicación le daría a su marido del motivo real de haber cerrado su cuenta de face en forma tan abrupta, se decía que inconscientemente ella misma se estaba incriminando y ahora sería más difícil dar las explicaciones si es que al endemoniado muchacho se le ocurría irle con chismes a su esposo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estando en eso la asustada hembra escucho claramente el sonido de su celular, como pudo se puso de pie y fue a contestar la llamada, con sumo nerviosismo entre las burbujas azules de su Galaxy comprobó que se trataba de su marido, intentando dejar de lado su preocupación se dio a contestarle a su esposo poniendo todo de su parte para que el no notara algo raro en su voz…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola?, contesto Paulina de una buena vez,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola cariño… que tal has estado?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ehhh… estoy bien… pero porque me llamas…? si acabamos de postear por el face?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y que tiene de raro que te llame… o acaso esperabas la llamada de otro hombre?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un silencio sepulcral quedo en la línea telefónica, solo la pesada respiración de la hembra se escuchaba al otro lado de la línea…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajaja… te la creíste… tu sabes que yo no soy celoso…jajaja… Mira me acaba de llamar Edgar dice que necesita hablar urgentemente conmigo, y cuando ya iba a seguir con su conversación se le corto la llamada… podrías llamarlo tú y ver qué es lo que necesita?, seguro que quiere algo de dinero para salir con alguna chava, así que si puedes ayudarlo en lo que necesite por favor apóyalo, me da pena ese chamaco…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina pensaba en la situación, estaba claro que Edgar estaba dispuesto a cumplir con sus amenazas, en un momento pensó en contarle toda la situación a su marido, pero temió que este no le creyera ya que las pruebas que la condenaban aunque injustamente eran contundentes, en esas nebulosas, solo se dio a contestarle,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien José, le llamare para ver qué es lo que necesita…, pero ella ya creía saber que era lo que necesitaba ese condenado chamaco, si el mismo se lo había dicho sin asco, -Así que tú no te preocupes yo me encargo de la situación…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien cariño, ese chamaco está necesitado de afecto, y como tú eres su madrina eres la más indicada para sacarlo adelante…, Paulina pensaba con rabia como su marido hablaba como si aquel pendejo de mierda fuese una víctima, a la misma vez que se decía que ella también hasta hace poco rato pensaba lo mismo, pero fue su marido quien nuevamente la sacaba de estas extrañas cavilaciones, -Por cierto amor… después de colgarle a Edgar intente ubicarte por face, pero al hacerlo no me apareces en mi lista de agregados…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ehhh que extraño… no sé a qué te refieres (primera mentira), me conectare y veré cual pudo ser el problema…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ok mi vida… ve una buena película… recuerda que yo llego el lunes en la tarde…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-José…, Paulina a pesar de ella no haber hecho nada ya se sentía culpable con toda aquella situación…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Qué pasa?, le contesto el marido a su mujer,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te amo cariño…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo se… yo también te amo… Bueno estoy cansadísimo, así que te dejo… mañana a la noche te hablo por celu, o nos conectamos… revisa tu face…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así será amor… adiós…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina una vez que toco el botón del celular para cerrar la llamada, su primera medida para normalizar su situación fue ir a intentar restablecer su cuenta de face, pero fue inútil, le aparecía un mensaje que le indicaba que no había posibilidad de restablecer la cuenta pasado 24 horas, así que ya no le quedó más remedio que aceptar la situación y ponerse a pensar como lo haría para hacer entender al muchacho que ella no se podía acostar con el bajo ninguna circunstancia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>(En una plaza algo retirada)</strong></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el nervioso muchacho cortaba maliciosamente la comunicación para ver cuál sería la reacción de su tía al momento en que su tío José la llamara para decirle que él le había llamado, solo se dio a sentarse a esperar en un banco de la plaza y a fumar, tenía unas leves esperanzas de que la buenota de su tía se desesperara y accediera a lo que él le había solicitado, ya estaba seguro que la hembra no sería capaz de abrir la boca diciendo que todo era una farsa, ya que aun así la más perjudicada seria ella misma.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya había pasado más de media hora desde que Edgar le había colgado la comunicación a su tío, las amarillentas luces de los focos de la plaza en la cual se encontraba ya lo iluminaban todo, y cuando el chamaco ya empezaba a pensar que quizás el plan de su amigo no había funcionado el zumbido de su móvil en el bolsillo de sus pantalones le avisaba lo contrario, al sacarlo y ver de quien se trataba, nuevamente su corazón empezó a latir a mil por hora, era su tía Paulina.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola…? Veo que mi tío ya te hiso la llamada que yo pensé que te iba a realizar…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así es Edgar… y dime de una buena vez por todas… que es lo que pretendes con todo esto?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pus ya te lo dije tiita… tú estás muy rebuenota y quiero hacértelo, el muchacho ni él se la creía de la vulgar forma en que gradualmente ya se comenzaba a dirigir a aquella hembra de sus sueños, pero ya no había vuelta atrás…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar intenta moderar tu vocabulario por Dios!&#8230; además que eso que tú quieres hacerme es imposible… como no lo entiendes…, el muchachón recordando los consejos que le daban los unos viejos calientes con los que el conversaba los días domingos cuando iba a la cancha, determino que esta era unas de esas yeguas orgullosas y altaneras que necesitaban doma, según recordaba cómo le habían dicho, y siguiendo sus consejos se dio a contestarle,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Escúchame zorra… tu sabes muy bien el tipo de material que poseo, y ya te habrás dado cuenta que soy capaz de hacérselo saber a toda la familia y en tu trabajo, con una simple llamadita a tu esposo y te cago la vida… así que si me estas llamando para continuar con tus zorrerías de poca monta no te hare caso, lo más bien que te acuestas y te refriegas la concha con otros tipos y no veo la razón por que no puedes hacerlo conmigo, así que decide… o me dices ahorita mismo que vaya para tu casa para que lo hagamos o simplemente cuelga y yo sabré cual habrá sido tu decisión…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien no se atrevía a cortar la llamada sentía como las piernas le temblaban al imaginarse a ella en las catastróficas situaciones que le anticipaba su sobrino, pero aún no estaba dispuesta a darle en el gusto al muchacho,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar… debe haber otro tipo de solución… pídeme lo que quieras pero no me pidas que nos acostemos, es imposible soy tu tía por Dios!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres mi tía, jajajja pero no estas muerta y con ese físico que te cargas es normal que un chico como yo quiera probar tus agujeros, jajajjaj…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me hagas esto Edgar… yo siempre te he querido mucho… Sniffsss!!!, La hembra viendo que su sobrino no cejaba en sus acaloradas y desquiciantes demandas sexuales simplemente se largó a llorar por el teléfono…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien… me doy cuenta con tus lloriqueos que estas empeñada en salirte con la tuya… así que ya no hay nada más que hablar… adiós tía…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar!!! Esperaaa… no cuelgues… te lo repito… si de verdad alguna vez me quisiste algo piensa bien en lo que harás… te ofrezco lo que quieras… pero menos eso…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El muchacho por alguna razón sentía lastima de su tía, pero también sabía que ya casi la tenía lista, así que pensando a mil por hora en todas sus posibilidades le dio su dictamen,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me dices que harás lo que yo quiera?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Siii… pero menos eso de acostarnos…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien te daré una oportunidad…, el muchacho tomo aire y se dio a exponerle a su tía su extravagante solicitud, -Pues quiero que apenas me cuelgues el teléfono te vayas a tu dormitorio y escojas el mejor vestido que tengas en tu armario, te ducharas y te arreglaras como si fueras a ir a una cita con algún hombre que te caliente, como si tu misión fuese seducirlo a bajo cualquier costo, luego de eso saldrás a una dirección que yo te voy a dar,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien no entendía nada, limpiándose las lágrimas de los ojos se dio a anotar las indicaciones que le daba su sobrino, aun así quiso preguntar,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero para que quieres que yo haga eso y que vaya a esta dirección…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Simplemente saldremos de juerga los dos solos, y tú actuaras como si fueses mi novia de toda la vida… si no me convences al final de la noche te arruino la existencia, si me dejas conforme me olvido del asunto y tu vida continuara normal como hasta ahora,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero… pero… como voy a hacer cuenta que soy tu novia… si te conozco desde chamaco… no podre lograrlo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes una hora para arreglártelas y superar tus traumas, jajajaja… si no llegas tú ya sabes. Con eso ultimo el desequilibrado muchacho simplemente corto la llamada y se fue a esperar sentado en la misma plaza en donde se realizaría el encuentro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina en total estado de conmoción una vez más pensó en el costo injusto que tendría que pagar por el silencio del muchacho, pero se conformaba el saber que si hacia bien las cosas al menos no se vería en la necesidad de tener que acostarse con él, solucionaría el rollo con el muchacho y después investigaría de como llego a su ordenador esa conversación que supuestamente ella tuvo con otro hombre.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que se bañó, se puso un hermoso vestido negro también con tirantes, medias color carne haciéndole ver sus torneadas piernotas aún más apetecibles de lo que ya eran, el vestido no era tan corto este le llegaba justo hasta la mitad de sus lustrosos muslos, pero si era lo suficientemente ajustado para hacer de su figura una femenina y despampanante imagen de hembra en todas sus letras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de haber cepillado su cabello y estando al frente del espejo maquillando su cara se sintió como una verdadera idiota al estar tan esmerada en verse apetecible para la caliente mirada de un degenerado jovenzuelo de 18 años que aún estaba lleno de espinillas, y que para rematarla era su propio sobrino y ahijado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chamaco ya no daba más de la ansiedad, se paseaba de un lado a otro, ya eran cerca de las 10 de la noche, los minutos pasaban lentos y eternos en su angustiante espera, pero cuando se percataba que ya habían pasado 45 minutos y en el momento que levanto su mirada vio claramente que en la misma esquina de la plaza se acercaba una tremenda mujer con vestido negro a medio muslo, no lo podía creer, esa imponente hembra que irradiaba femineidad por todos sus poros que se acercaba a paso lento pero decidido y que llamaba la atención de casi todos los machos que a esas horas deambulaban por la plaza, era su misma tía Paulina… su Paulina!!!, se gritó para sus adentros.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar viendo que la mujer de sus fantasías ya estaba solo a unos metros de él, tomo aire para no demostrarle nerviosismo ni pendejadas parecidas, le demostraría que él era todo un macho, tal como le enseñaban sus cincuentones amigotes futboleros, y que el también se la podía perfectamente con una hembra de su calibre y categoría.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que Paulina estuvo frente a frente con el obeso jovenzuelo, enojada con ella misma y mirando hacia cualquier parte, le dijo cruzada de brazos y con voz irónica,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien aquí estoy… y ahora que desea el señor…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar quien estaba apoyado en el respaldo de uno de los bancos que adornaban la plazoleta, y ya no aguantando más la necesidad de tocar con sus propias manos aquellas duras carnes que enfundaban aquella mística tela negra las poso tomando firmemente a su tía y atracarla contra su cuerpo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esto es lo que he deseado desde hace mucho tiempo zorrita… jajaja… le dijo mientras con sus ojos cerrados tocaba y palpaba esas suaves y duras carnes por vez primera…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Suéltame imbécil… acaso no te das cuenta que alguien nos puede ver!?, Paulina en forma desesperada miraba en todas direcciones intentando separarse del muchacho, y roja como un tomate, nunca espero que su caliente sobrino la tomara de aquella forma…<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_075_9a7b.jpg" width="426" height="632" /></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te preocupes tía… esta plaza está lejos de donde vivimos ambos, nadie nos conoce por aquí… así que tranquila… y recuerda que por esta noche somos novios… o en otras palabras eres mi zorra, jejeje… que hay con mi beso de bienvenida, jejejej…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar…por favor entiende… eso que tú quieres ahora tampoco puedo cumplírtelo… la hembra sentía como su sobrino la tenía agarrada firmemente desde su cintura, a la vez que lo miraba fijamente a sus ojos, ambos estaban muy juntos, para los ojos de cualquiera que los viera pensarían que ellos eran una pareja de novios disfrutando del frescor de la noche en aquella plaza…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Paulina ya déjate de pendejadas… tu sabias muy bien a lo que venias, así que ahora me darás un apasionado beso en la boca o simplemente te subiré el vestido y te agarrare el culo delante de todos estos viejos que nos están mirando, jajaja!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No… no lo hare!, además que no creo que seas capaz de…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hembra sintió como en forma automática las regordetas manos de su sobrino bajaron para tomar su vestido y comenzar a subirlo, lo que la llevo muy en contra de su voluntad a cerrar sus ojos y estamparle un tímido beso en los labios, claro que sin abrirle su boquita, el beso duro solo unos 5 segundos, lo que para el feliz chamaco fue suficiente como para soltar el vestido y afianzarla contra su pecho en forma apasionada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que Paulina se separó de la boca de su sobrino solo se dio a decirle,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya está… ya te di lo que me pedias… ahora me podrías dejar tomar un poco de aire… la mujer sentía como el chamaco recorría con desesperación sus espaldas, sus manos regordetas parecían los tentáculos de un pulpo, para luego volvérselas a sentir que estas bajaban peligrosamente hacia sus caderas, pero cuando ya temía lo peor notaba como el muchacho volvía a subir por su espina dorsal recorriéndola toda.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar por su parte sentía como el fresco aliento de su tía-madrina le impregnaba sus fosas nasales, no quería separarse ni un centímetro de ella, sus tetas se aplastaban contra su pecho, el chamaco estaba en la gloria, pero sabía que las cosas pintaban para bien así que después de agasajarla entre sus brazos todo lo que quiso por fin aflojo y se separó de ella,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Uffff ese besito estuvo algo flojito, pero me gusto, le decía Edgar a Paulina pasándose su resbalosa lengua por los labios intentando retirar de ellos restos del brillo labial que había dejado su tía en estos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Qué bueno que te gusto… y espero que lo hayas disfrutado porque ese beso será el primero y el ultimo, me oyes!?, le dijo con semblante serio a la vez que de su bolso de mano sacaba un cigarrillo y lo encendía, la hembra intentaba parecer seria y que era ella quien dominaba la situación, pero en el fondo estaba muy nerviosa por todo lo que le estaba sucediendo en aquel extraño día.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te equivocas zorrita… esto es solo el comienzo, ya verás que dentro de un rato si nos estaremos besuqueando como Dios manda, este primer beso fue solo un preámbulo a lo que será esta noche, jejejjeje…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar…!, Paulina nuevamente se estaba comenzando a exasperar con las insolencias de su aprovechado sobrino, -Esto que estamos haciendo está mal… muy mal…, y yo ya no te daré pie para que tú te salgas con la tuya…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Escúchame tía Paulina…, le corto el chamaco no dándole opción para que ella se empoderara de la situación, -Tú tienes un trato conmigo… debes olvidarte que yo soy tu sobrino y actuar como si fueras mi puta… ahora si no quieres que nos besemos en público perfectamente nos podemos ir a tu casa y acostarnos, jejejeje allí nadie nos vera y tu estarás más tranquila y así tu reputación estará a salvo,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La tía Paulina engalanada como estaba solo se dio a fumar su cigarrillo en silencio, pensaba que el chamaco se estaba poniendo de lo más odioso, ya no encontraba las palabras necesarias para hablarle, ya que por cada intento que hacía este le salía con una salida blasfemia aun peor,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien!, le dijo finalmente, -Hare todas las pendejadas que se te ocurran, pero solo será por esta noche, pero ni se te ocurra llegar más lejos de los besos y corridas de mano… si yo cumplo con mi parte de aquí a lo que termine la noche… me dejaras en paz?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por supuesto que sí “Paulina”…, el chamaco recargo su voz al pronunciar el nombre de su tía para luego continuar, -Escúchame bien… te lo repetiré nuevamente, desde este minuto te comportaras conmigo como toda una zorra, te olvidaras que soy tu sobrino consentido y me harás todas las puteadas que a mí se me ocurran, si lo haces bien… te doy mi palabra que toda esta pesadilla para mañana ya será pasado, jejejej tenemos acuerdo?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hembra aun desconfiando lo quedo mirando de pies a cabeza, ahí estaba su sobrino regalón, con la misma polera que lo había visto desde su llegada ya casi hace 6 meses atrás, con los mismos desgastados pantalones y con unas viejas zapatillas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me das tu palabra?, le dijo la joven familiar al caliente sobrino a la vez que le daba una última aspirada al cigarrillo que se estaba fumando…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya la tienes, le contesto Edgar quien ya a esas alturas su mirada era de calentura absoluta…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y bien que se supone que haremos ahora?, le consulto Paulina a Edgar mirándolo a la cara, ella estaba puesta aun lado del chamaco también apoyada en el respaldo del banco, esta era la primera vez que se fijaba en las repulsivas y amarillentas espinillas que el muchacho tenía en su cara por doquier.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Iremos a un pub… nos tomaremos unos buenos tragos y bailaremos, recuerda actuar en todo momento como si fueses mi mujer, y para estar seguro de ello quiero que ahorita mismo y aprovechando que ya tienes muchos admiradores nos besemos en forma apasionada por algunos minutos, cuando me sienta satisfecho nos largaremos, jejeje…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El muchacho se había percatado que ya eran varios los señores que merodeaban alrededor de ellos ya sean de la mano de sus esposas o haciéndose los que iban pasando por ahí, la verdad era que aquel monumento de mujer que estaba acompañada de un muchacho gordo los tenían en el verdadero limbo de una exquisita calentura, aquella atractiva mujer que vestía un ajustado vestido negro y de zapatillas con taco tenía un cuerpazo inigualable que rayaba en la perfección según estimaban con sus calientes miradas cuando pasaban cerca de ellos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien ya vislumbraba que no tenía otra alternativa, en forma muy desganada se puso al frente del chamaco posando sus dos manitas en los hombros del que sería su seudo macho por esa noche, para luego de cerrar sus ojos e imaginando cualquier cosa reclino su cabeza uniendo al fin sus sensuales labios con los gruesos labios de su mórbido sobrino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El beso entre tía y sobrino en un principio fue desganado, Edgar quien se sentía en el séptimo cielo al estar en aquella plaza y en tales condiciones con la hermana menor de su madre y que estaba para comérsela, a los pocos segundos empezó a abrir su boca intentando meter su lengua en la fresca boca de ella, por su parte Paulina sentía como su sobrino en forma desesperada intentaba invadir su cavidad oral con aquella caliente lengua que ya se paseaba por sus labios, ella se negaba a abrirle su boca, pero cuando sintió como el atrevido jovenzuelo posaba sus dos manazas una en cada nalga, intento ponerse a reclamar ocasión que el intrépido chamaco aprovecho para inundarle la boca con sus propias salivas y pasear su lengua desde el paladar hasta las mismas amígdalas de la chica.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina viendo que esa batalla ya la había perdido y que el joven al tomar por asalto su boca este subió sus manos hacia sus caderas, la pobre simplemente dio un suspiro de angustiante aceptación y dejo que aquel caliente y degenerado mocoso se saliera con las suya.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estuvieron besándose deliciosamente (al menos para Edgar) por espacio de unos 10 minutos, en los cuales el chico de vez en cuando dejaba la boca de Paulina para dedicarse en forma apasionada a recorrer con sus labios el perfumado y desprotegido cuello de quien era su mujer en aquellos momentos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La aun asqueada hembra solo se dejaba hacer, y cuando notaba que el entusiasmado muchacho peligrosamente se acercaba con su bocota hacia sus tetas era ella misma quien en protección de estas buscaba con sus complacientes labios la boca del chamaco en donde nuevamente se fundían en otro apasionado besuqueo en el cual la mujer notaba claramente el intercambio de salivas que su sobrino le imponía con sus frenéticos y ardientes besos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A Edgar le costó trabajo separarse de la boca de su tía, pero sabía que aún quedaba mucha noche por delante así que una vez ya separado de ella pero siempre teniéndola bien agarrada de su esbelta cintura, le dio conocimiento de lo que se venía a continuación,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien… antes que nada besas exquisito Paulina, jejeje… ahora nos largaremos a un local que queda por aquí cerquita, allí seguiremos con nuestra fiesta… vamos?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La tía quien aún sentía el repugnante sabor de la boca de su sobrino no lo quedo más remedio que acompañarlo adonde él quisiese llevársela, abrazados tal cual como si de una pareja de enamorados se tratara juntos caminaron hacia el local en donde seguiría la juerga.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina solo caminaba dejándose llevar, su mente lidiaba con un sinfín de emociones encontradas, se preguntaba adónde iba a parar todo aquello, de lo que si estaba muy clara era que una vez que pasara la noche por fin se libraría de las idioteces que la estaban obligando a realizar, como también había sentido las tremendas ganas de agarrarlo de las mechas y darle una buena zurra por mal enseñado, pero ya a estas alturas que iba a hacer si ya hasta se habían besado en la boca y con harta lengua.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de caminar unas cuantas cuadras la suculenta hembra comenzó a notar el notorio cambio de ambiente, los locales que estaban abiertos y que habían en aquellas sórdidas calles por donde la llevaba su sobrino solo eran ordinarios antros de mala muerte, en donde la música imperante solo era de cumbias y pachanga, como así mismo Paulina también se daba cuenta que los locales que a esas horas ya estaba cerrados solo eran de repuestos automotrices, de bicicletas y diversos talleres ya sean mecánicos y de toda índole.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar… tú conoces este sector…!? Yo nunca había andado por estos lugares, le decía con sus ojos bien abiertos y mirando la gran cantidad de puestos de fritanga que habían en las veredas, como a si mismo veía que en cada esquina por la que pasaban en estas habían numerosos grupos de jóvenes con aspecto de ser maleantes y que más encima se drogaban a diestra y siniestra, como si por aquellos lugares no existiera la policía, por cada paso que daba la asustada mujer se afianzaba más al grueso cuerpo de su sobrino, como si realmente necesitara de su protección,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cállate zorra tu solo camina yo sé lo que hago, Edgar aprovechaba de dirigirse de la forma más ordinaria y vulgar posible a la persona de su tía, ya que la veía asustada y sabía que esta era una oportunidad única, y si todo no le salía como él lo estaba planeando quizás nunca más se le iba a dar una oportunidad más o menos parecida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta que por fin llegaron al local escogido por Edgar, este era tan ordinario como los otros que habían visto en su recorrido según lo que los ojos de Paulina corroboraban, y muy popular por cierto, el ambiente era festivo y en aquellos momentos tocaban una tanda de música reggetonera, el piso era de baldosas antiguas y la gran mayoría estaban quebradas, las mesas eran cuadradas y con las típicas silla plásticas de color rojo que tenía el logo de Coca-Cola en sus respaldos, una vez que llegaron a una mesa desocupada y cuando por fin ya estuvieron sentados el salido chamaco se ubicó a un lado de ella poniendo una de sus grasientas manos en uno de los relucientes muslos de quien era su mujer por aquella noche, su tía quien se quedó mirando la mano de su sobrino puesta en una de sus piernas y entendiendo de que aquello era parte de la tarifa, simplemente y con un rictus de molestia en su cara poso una de sus manitas sobre la de él.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estuvieron sentados por algunos minutos mirando el ambiente, la ensimismada hembra veía que la pista de baile estaba repleta de parejas que se meneaban al ritmo de Américo, y que tras la barra del antro un negrito con cara de simpático preparaba tragos moviendo la coctelera como si también estuviera bailando, mientras sentía como el chamaco con uno de sus brazos la mantenía bien abrazada y con su otra mano no se cansaba de masajearle las suavidades de sus piernas enfundadas en medias,  a la espera de ser atendidos por uno de los mozos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya varios hombres que andaban solos en aquel tugurio en busca de acción con alguna chiquilla suelta de cascos, estos ya habían puesto atención en la atrayente y llamativa mujer que había entrado al lugar acompañada de un gordito.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta que por fin un mozo se acercó a atenderlos, el desprevenido hombre quien llego algo molesto por la gran cantidad de pedidos que tenía, ya que el local estaba abarrotado de clientes, este se quedó boquiabierto viendo a aquel ángel que tenía ante sus ojos, el hombre que era flaco y de pómulos salientes con una camisa blanca y corbatín negro cambio su semblante de enojo y molestia en el acto y los atendió como si fuese el mismo rey de la simpatía, pero por dentro dictaminaba que esa tremenda hembra que estaba ante sus ojos era mucha mujer para el pendejo barrigón que la acompañaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Que vas a tomar Paulina, le consulto Edgar a su tía en su perfumada oreja…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La pareja debía hablarse y casi gritarse en el oído uno del otro, la música ya era muy fuerte,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo tomare un agua mineral… yo bebo solo para divertirme y te digo que en estos momentos no lo estoy haciendo, si he venido a este antro es solo por seguirte el juego en tus estupideces,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jejejej no te preocupes tiita yo hare que te diviertas…, le volvió a decir el muchacho junto al oído,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo dudo!!!, le volvió a contestar Paulina de la misma forma al muchacho.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El mozo quien ahora esperaba pacientemente juraba de guata que aquella extraña pareja se estaban poniendo de acuerdo en que tragos pedirían para beber, sin disimulo alguno miraba aquellas fabulosas piernotas de ensueño que se cargaba la fantástica mujer</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tráigase un Chivas Regal de 12 años y una hielera…, le soltó el muchacho que acompañaba a semejante beldad…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras la tía y el sobrino esperaban que le trajeran el pedido, el caliente muchachote a sabiendas que eran varias las miradas masculinas que le estaban tasando el curvilíneo pedazo de carne que él tenía por compañera, se daba a besuquearla en el cuello y en la boca para que todos lo vieran, y los que efectivamente estaban al pendiente de ellos se extrañaban de ver como la mujer se dejaba hacer todo lo que quisiese aquel regordete muchacho.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que el mozo trajo la botella solicitada por Edgar este puso la cuenta en la mesa en el lado de Edgar, el chamaco separándose de su “novia” tomo la boleta y viendo el total a pagar, simplemente le dijo a su mujer…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Acá está la cuenta hay que pagarla…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina lo quedo mirando extrañada cayendo en cuenta que más encima seria ella quien tendría que pagar las locuras de su descocado sobrino…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-O sea… me traes a este tipo de lugares y más encima andas sin dinero…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues si no lo recuerdas puta… yo no trabajo… y aun voy a la escuela… además que tú tienes dinero de sobra… y por ultimo pagaras esta botella porque yo te lo estoy ordenando!! Te queda claro zorra!!??</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien ya no daba más de cólera, de malas ganas tomo su bolso y saco dinero para cancelar el consumo, el joven casi se lo arrebato de sus manitas para luego dárselo al mesero y con aires señoriales le dijo,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quédese con el cambio…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La primera media hora de la pareja en aquel vicioso y vulgar antro, se la paso sentados en su mesa, Edgar casi forzó a su tía a que bebiera wiski junto con él, Paulina sentía bajar por su garganta el ardiente brebaje, además de sentir los continuos manoseos del caliente muchacho en cualquier parte de su cuerpo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esta cosa es asquerosa Edgar… por lo menos me hubieses pedido un trago más suave, decía Paulina pasando una de sus manitas por su garganta,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya te acostumbraras zorrita, jajaja… que tal si vamos a bailar!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La notable tía del muchacho a sabiendas que estando en aquel lugar por lo menos sus partes íntimas no correrían peligro alguno acepto a regañadientes la invitación de su sobrino, se pusieron de pie y juntos se encaminaron a la pista de baile que en esos momentos la alegre música le daba con todo a una tanda de merengues de Juan L. Guerra.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un principio la hermosa y curvilínea Paulina bailaba como una autómata, pero poco a poco se dio cuenta que el muchacho a pesar de su aspecto sebosamente sedentario era muy ágil para llevar ese tipo de baile, la daba vuelta como él quería y cuando ella creía que en cualquier momento salía volando para ir a azotarse a cualquier lado ahí estaba el brazo de su sobrino para recibirla y devolverla a la pista de baile, recordó del largo tiempo que no bailaba este tipo de música, ya que su marido si bien le hacía empeño no era un gran bailarín y se aburría rápidamente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que la tanda termino tía y sobrino quedaron frente a frente, ella con sus brazos entrelazados en el cuello del gordo Edgar, y el con sus grasientas manos en la cintura de ella, ambos agitados por los frenéticos zangoloteos que se habían mandado en los casi 30 minutos de bailoteo, muertos de la risa y descubriendo que ambos si tenían algo en común se encaminaron hacia la mesa, el muchacho se sorprendió al ver que era su misma tía quien llenaba ambos vasos con hielo para luego hacer lo mismo pero ahora con wiski, y cuando ya comenzaba ahora otra nueva tanda de salsa, fue Paulina quien de un puro trago vació su vaso y agarro de la mano al chamaco para llevárselo a la pista de baile, Edgar noto al instante que por ahí tal vez estaba la clave para poder encamarse esa misma noche con su tía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comenzaron a bailar aquella sensual danza, Edgar ya se había percatado de la excelente bailarina que era su tía, pero aparte de estar pasándosela muy bien bailando salsa con Paulina, lo que él quería verdaderamente era llevársela a bailar otro tipo de danza, pero esta debía ser encuerados y acostados en una cama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras se sucedía la tanda de salsas, Paulina quien se lo estaba pasando realmente bien con su sobrino noto como de vez en cuando su esbelto cuerpo se rozaba involuntariamente con la mórbida figura de Edgar y cada vez que eso sucedía un extraño escalofrío recorría su espalda. No sabía si era por lo bien que bailaba el muchacho o porque el alcohol le estaba causando estragos en su mente, pero en aquellos momentos le apetecía muchísimo arrimarse y bailar más apretada junto al grotesco cuerpo de Edgar.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_077_a103.jpg" width="426" height="632" /></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de estar bailando un poco más acaramelados durante unos diez o quince minutos decidieron regresar a la mesa, ya que estaban algo cansados, la hora avanzaba y las luces dentro del local las habían bajado, situación que el acalorado chamaco aprovecho para nuevamente darse a probar aquellos sabrosos labios que tenía su tía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina no entendía el porqué, pero mientras sentía como su sobrino la besaba y manoseaba como un desesperado y por donde él quería, la situación era que ya no le molestaba tanto, además que sabía que en un par de horas ya todo habría terminado y estaría en su casa ya sana y salva, por lo que simplemente debido a esta sensación de seguridad, dejo que Edgar tocara todo lo que quisiese.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entre besuqueos, fumadas de cigarrillos y manoseadas por doquier la pareja le había ido dando el bajo a la botella, o al menos eso era lo que creía Paulina, ya que el astuto chamaco cada vez que su tía miraba para algún lado este mequetrefe botaba el contenido de su vaso a un lado de la mesa, para hacer creer a la mujer que él estaba bebiendo a la par con ella.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estando Paulina algo estimulada por la bebida y por un extraño acaloramiento en su cuerpo, nuevamente tomo al muchacho y le dijo que quería bailar con él, esta vez bailaron algo más arrimados uno al otro, los roces eran muy frecuentes y Edgar pensaba que estos roces ya no eran por pura casualidad, pero Paulina a sabiendas que si ella como la mujer adulta que era no ponía atajo a las ricas sensaciones que ya creía sentir en los brazos del aprovechador de su sobrino quizás qué tipo de barbaridad podría resultar de todo eso, se acercó a la oreja del muchacho para decirle,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar aunque no me lo creas lo pase muy bien contigo… te deje tocarme y nos besamos tal como tú lo querías… ya he cumplido con mi parte… y creo que ya es hora que volvamos a nuestras realidades, diciéndole esto último se separó del muchacho y regreso a donde estaban ubicados.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chamaco quedo estupefacto mirando como ese perfecto cuerpo de mujer lo dejaba plantado en la pista y volvía a la mesa, el creía que ya casi la tenía lista, con una angustiante pesadumbre volvió a la mesa en donde la encontró sonriente y esperándolo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Qué te pasa campeón… porque esa cara?, acaso creíste que la noche no iba a tener un final?, -Jijiji… como te dije en la pista, yo ya cumplí con mi parte y espero que tu hagas lo propio. Paulina se lo decía mirándolo a los ojos y bebiéndose otro vaso de wiski que ella misma se había preparado mientras esperaba a su sobrino para medir la reacción de este, Edgar se daba cuenta de la seguridad en que le hablaba su tía Paulina, pero también sabía que esta misma ya estaba algo alcoholizada, y justo en el momento en que el chamaco le iba a contestar cualquier cosa para dilatar la estadía de su tan deseada familiar, una ronca voz interrumpió a la pareja,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Discúlpeme señorita… Usted sería tan amable de querer bailar conmigo!?, aunque se lo estaban pidiendo por favor, la voz se notaba entre chulesca y autoritaria.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar y Paulina quedaron mirando al extraño que se les había acercado a la mesa, era un negro con pinta de chulo y que a lo lejos se notaba que estaba drogado, el mal viviente había estado oteando a la pareja desde su mesa, y el cuerpazo que se gastaba aquella tremenda hembra lo tenían más que caliente,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No gracias estoy muy cansada y con mi novio ya nos retirábamos, contesto Paulina en forma de recompensar al muchacho por lo bien que lo había pasado bailando junto a él, Paulina era de esas típicas mujeres que se vuelven locas bailando y como que pierden los sentidos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajajajaj así que este gordo con cara de tarado es tu novio!?, pues eso a mí no me importa… Vi que te comportas como toda una zorra, de seguro que eres una puta camuflada…, así que agarra tus cosas porque te vas conmigo, jajajaja… le dijo a la vez que la tomaba fuertemente por unos de sus brazos…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien con ese brusco cambio de personalidad de aquel siniestro hombre quedo paralizada y sintió con las fuerzas desmesuradas en que este la tomo y la levanto de su asiento haciéndole daño,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Suéltala pendejo…! Fue lo primero que atino a decirle Edgar al delincuente que pretendía llevarse a la que había sido su mujer aunque sea por un rato…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajajaja… así que te la vas a dar de machito conmigo!!?? a ver muéstrame de lo que eres capaz bola de manteca, le dijo el negro sacando de entre sus ropas una afilada cuchilla, Paulina quedo aterrada y temía por la integridad de su sobrino, Edgar que tampoco era un santo cuando salía de andadas con sus amigotes, sin pensársela dos veces tomo la misma botella de Chivas que estaba en la mesa y sin más se la planto en plena cabeza al negro quebrándosela y dejándolo automáticamente fuera de combate, pero en ese mismo momento sintió una fuerte patada en su espalda que lo hicieron irse al suelo, pero como él era gordito prácticamente reboto en el piso de baldosas, y cuando su nuevo agresor ya se le venía encima lo esquivo como obra de magia y aprovechando el mismo impulso de este lo tomo desde sus ropas y lo azoto contra el canto de la mesa, esa le salió de pura suerte, pero la cosa fue que este otro negro que era aún más horripilante que el primero y compinche del mismo quedo sangrando y llorando como una Magdalena.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien vio todo en primera fila fue a socorrer a su sobrino que aún estaba arrodillado en el suelo, pero fue Edgar quien reacciono más rápidamente que ella…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Toma tu bolso zorra…!! Nos largamos…!!!, junto con esto al ponerse de pie la tomo de la mano y aprovechando la batahola que se formó en el tugurio prácticamente saco a rastras a su tía de aquel tugurio…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Como estas Edgar… te duele tu espalda… vi que te pegaron una patadaaa… estas bien…?, le consulto mientras caminaban rápidamente alejándose de aquel tugurio, Paulina aparte de estar bajo los efectos del alcohol también estaba muy preocupada,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo camina putaaa…! no ves que nos pueden seguir…!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando ya estaban algo alejados del local en donde ocurrió la pelea, la mente de Edgar trabajaba a mil por hora, sabía que ya estaban a salvo y que nadie los siguió, pero él no quería separarse de aquel portento de mujer que caminaba a su lado media ebria y muy agarrada de su brazo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina vio que el chico de pronto se había quedado parado y con los ojos fuertemente cerrados llevando una de sus manos a su espalda en señal de dolor,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Qué te pasa Edgar…te sientes bien!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dueleee!!, se quejó el chamaco ahora apoyándose en un árbol…, y volviendo a actuar para confundir aún más a su apetitosa familiar,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero si yo misma vi cómo te patearon en la espalda… puedes caminar!?, Paulina a pesar de ir algo ebria ahora estaba más preocupada que hace un rato…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Necesito recostarme… me duele muchooo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Caminemos a tomar un taxi… debe haber alguna calle más o menos concurrida por aquí, no?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No… no la hay… y menos a estas horas…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y entonces que hacemos?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Yo creo que lo mejor es que busquemos un lugar donde quedarnos…, el caliente chamaco ya hasta cruzaba los dedos de sus pies para que la treta le resultara.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero… pero… tú dices quedarnos juntos!?&#8230;pero adonde?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-En un hotel… donde más…?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hay… no creo que sea una buena idea…, le contestaba le hembra mordiéndose los labios de puro nerviosismo, lo que para Edgar resulto fascinante,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Además que estaremos más seguros recuerda que esos drogos en cualquier momento nos pueden salir a buscar… Auchhh mi espalda… me dueleee…!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vale…vale… busquemos uno… pero solo será para que te recuestes Ok…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y para que más podría ser, si tenemos un acuerdo no?, esto último el calculador chamaco solo lo dijo para que la mujer se confiara y no le hiciera problemas al momento de entrar a cualquier pocilga de las que por allí habían. -Caminemos por aquí cerca debe haber uno… Auchhh… mi espaldaaa…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina media lucida y media ebria nuevamente se puso en camino hacia donde el chamaco quisiera llevársela, sabía que estaba haciendo mal y muy mal, pero su sobrino con sus últimas palabras le había dejado en claro que el también estaba presto en cumplir con lo acordado, así que tal vez no era tan malo que ella estuviera en camino a ir a encerrarse a un hotel con el muchacho, si lo estaba haciendo era solamente porque él estaba adolorido, y más encima por defenderla a ella.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar había hecho muy bien el papel de estar adolorido al extremo de no poder caminar, pero la verdad en aquellos momentos era una sola, y era que estaba más que recaliente y ansioso por llegar lo antes posible a cualquier motel que pillara por el camino, sabía que estaba solo a minutos de estar a solas con su tía y adentro de una habitación con una cama para el poder descansar, reía para sus adentros.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras caminar solo una cuadra de donde estaban llegaron a una ancha calle de dos vías con un bandejon central, los ojos de la hembra veían que por ambas veredas habían numerosos letreros con luces rojas o amarillas que parpadeaban con la vistosa palabra “Motel”, u “Hotel”, aparte de ver que en las veredas de ambos lados habían muchas mujeres que vestían en forma escandalosa y que por cada auto que se detenía estas se acercaban a él como abejas a un panal, Paulina se sintió aterrada era la primera vez en su vida que veía en vivo y en directo a verdaderas meretrices de todas las edades ejercer su inmemorial y sacrificada profesión.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar adonde estamos…? quienes son todas esas mujeres?, le consulto a su sobrino con un dejo de preocupación en su voz, mientras caminaban por la misma vereda de las putas,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajaja… estamos en la calle de las putas por si no te habías dado cuenta,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y por qué me traes para acá!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Es la única calle en donde encontraremos donde quedarnos, pero tranquilízate, yo conozco este sector…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mejor busquemos un taxi…, la muy nerviosa mujer ya se estaba arrepintiendo de ir a quedarse con su sobrino, pero por más que buscaba con sus ojos algún taxi no pudo ver ninguno,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tranquila… si ya llegamos…, le dijo Edgar al casi adivinar lo que estaba pasando por la mente de su mujer…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando por fin la hembra vio que su sobrino la introdujo dentro de uno de esos hoteles escucho la rancia voz de un viejo pelado y de lentes que solo se dirigía a Edgar,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo me quedan habitaciones simples…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien tomaremos una…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-La puta que lo atenderá anda con sus papeles al día?, no quiero problemas con la policía…, consultaba el vejete mientras abría un libro de registros,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando Paulina quiso hablar para poner en su lugar a ese viejo desgraciado y decirle que ella no era ninguna puta, Edgar contesto rápidamente,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No se preocupe… anda con todos sus papeles al día y también tiene sus vacunas…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien… necesitare su identificación y también la de la puta… para registrarlos, Paulina nuevamente quiso poner en su lugar al viejo, pero viendo que este ni siquiera se limitaba a mirarla, simplemente le paso su identificación muy de malas ganas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez ya dentro de la habitación y cuando Paulina una vez más tuvo que pagar por adelantado la estadía de ambos en ese otro antro pero ahora con una cama, la hembra recriminaba al muchacho,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No tenías para que haberle corroborado que yo era una puta, según creía ese viejo!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ja…! solo fue una broma… Auchhh mi espalda dueleeee!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Recuéstate… recuéstate un rato… se te pasara de a poco…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina ya más relajada y tranquila se sentó a un lado de la cama, el muchacho estaba recostado mirándola,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Edgar… ehhh… quería darte las gracias… lo que hiciste allá en el antro fue muy atrevido… esos tipos pudieron lastimarte…, le dijo a la vez que se servía uno de los tragos que les habían llevado a la habitación como atención por cuenta de la casa…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No es nada… tenía que hacerlo… si se querían llevar a mi zorra…!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya no me llames así… yo cumplí con mi parte ahora tu cumple con la tuya…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Yo te hablo como quiero puta… el trato era por toda la noche y recién son las 3.30 am, así que recuéstate un ratito… y no te preocupes… mi espalda está muy mal… en este estado no veo que sea capaz de hacerte nada…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras la atrevida solicitud Paulina se dio a estudiarlo, el muchacho era bastante ancho de pecho y espaldas, su panza subía y bajaba como la de un animal en reposo, y al mirarle su cara llena de espinillas le dio risa tenerlo ahí tirado todo adolorido y por culpa de ella, extrañamente se sentía protegida por el chamaco, y algo en su confundida mente le decía que en el fondo la situación de como su joven sobrino la había defendido de dos delincuentes le había gustado… y mucho, por lo que decidió que en forma de agradecimiento seguiría un ratito más con el jueguito del mocoso, así que dándole otro sorbo a su vaso, le consulto…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así que se querían llevar a tu zorra!!??, le pregunto poniéndole a propósito una cara de picardía… y que más harías por tu zorra!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo que me pidas…!! Le contesto el chamaco tragando saliva, no sabía si su tía Paulina estaba diciéndole esas guarradas por encontrarse ebria  o por querer tomarle el pelo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mente de Paulina más se confundía a medida que pasaban los minutos, ella solo quería jugar con el niñato, tal como lo había hecho muchas veces cuando los hombres se creían que a lo mejor tendrían alguna oportunidad con ella, pero ahora era distinto, el ver con la vehemencia en que le contestaba su sobrino, esa forma en que la había tenido en sus brazos cuando bailaron, de cómo la defendió y ese extraño brillo de desesperación que veía en sus ojos por querer tocarla, sabía que aquel brillo eran de deseo, pero ella era casada y para rematarla el pendejo ese era su sobrino, hasta que ya bombardeada por tantas emociones, le dijo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me recostare un ratito a tu lado… pero nada de cosas raras… solo puedes tocar…, y a penas empiece a aclarar nos vamos… ok?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pierde cuidado tía Paulina… le contesto el caliente muchacho haciéndole un lado a aquella curvilínea hembra que ya estaba presta a recostarse a su lado en la cama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Apenas Paulina estuvo recostada en el viejo camastro, con su cabeza y sus cabellos desordenados apoyados en una de las amarillentas almohadas de aquella inmunda habitación de motel mirando fijamente a los ojos del exaltado muchacho, este mismo no hallaba que hacer ni como comenzar, a pesar que su papel de macho dominante le había salido espectacular en el transcurso de los acontecimientos de la noche, la verdad era una sola, él nunca pudo hacérselo a la única novia que había tenido, en otras palabras se podría decir que a pesar de los motivos y el condicionante que había solicitado esta nueva ninfa, esta era la primera vez que el pobre y nervioso chamaco estaba meramente acostado con una hembra de verdad.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recostado a un lado de la desorientada mujer, por culpa del alcohol ingerido, y que ahora ella prácticamente se le ofrecía sin remilgos para lo que él quisiera hacerle, pero menos eso otro, Edgar casi se sobaba las manos por al menos intentar hacérselo, y agradeciéndole a los Dioses por su buena suerte se dedicó por algunos minutos a contemplar por unos momentos la figura de la mujer que tanto había estado deseando.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El caliente sobrino contemplaba de muy cerca aquellas perfectas y proporcionadas tetas que ya casi se asomaban por debajo del vestido negro de su tía, en donde estas parecían estar esperando ser manoseadas y chupadas por alguien y que ese alguien seria el mismo, se decía ya casi babeando el caliente chamaco, mientras la hembra aun esperaba ver cuál sería su primera reacción.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar ya no aguantando más se lanzó a besarla tal como lo había hecho en las ocasiones anteriores de aquella acalorada noche, mientras la besaba sentía aquella boquita ahora tibia y con un fuerte aliento a hembra y a alcohol, por lo que supo que su tía aún estaba ebria, dictaminando así que si realmente sabía calentarla como corresponde ella le cedería eso que el tanto deseaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina se dejó nuevamente besar por su sobrino-ahijado, al tiempo de ir ella entregándose cada vez más a ese ardiente y desesperado beso que el chamaco le estaba brindando, por lo que ella misma subió su otra mano para abrazarlo y mover sus manos sobre su mantecosa espalda, intentando en forma cohibida acariciarlo para hacerlo sentir bien y que captara de lo muy agradecida que estaba ella por haber sido defendida hace algunos momentos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así pasaban los minutos hasta que de pronto y sin darse cuenta la semi confundida hembra estando ya casi extasiada comenzó a abandonarse entre los brazos y los ardientes besuqueos de su sobrino, con su lengua buscaba e intentaba en forma desesperada juntarla y enredarla con la de él, mientras ahora le acariciaba sus desordenados cabellos en una forma más que maternal.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ohhh tía estas tan buena le decía el caliente chamaco en uno de sus oídos casi comiéndoselo, provocándole a Paulina una serie de exquisitas sensaciones las cuales se traducían en oleadas de escalofríos que la recorrían entera, mientras sentía como su sobrino ya le sobaba las tetas por sobre el vestido, pero cuando ella quería poner cierta resistencia su mente le acordaba que ella tenía un trato con el chico, y que aún no amanecía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar notando la pesada respiración de su compañera de cama y dándose cuenta de la pasividad de esta para el poder hacerle lo que quisiese, de un momento a otro le soltó la boca para comenzar a rozar con sus labios su aromático cuello y empezar a lamerlo y besarlo en forma exasperada  a sabiendas de ambos que su camino era uno solo, este era hacia sus tetas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_090_74f6.jpg" width="425" height="630" />A todo esto Paulina seguía entregándose cada vez más y poniéndole menos restricciones al chamaco,  además que ya eran tantas las emociones del momento que ella por cada minuto que pasaba se sentía menos culpable por lo inapropiado de aquel tipo de tocaciones que ahora su sobrino intentaba sobre su cuerpo ya que este poco a poco le iba subiendo el vestido, este lo hacía de a centímetros para no espantar a la mujer, pero ella animada quien sabe por qué cosa sentía que todo aquello le estaba gustando demasiado y sin querer proponérselo le notifico su aprobación en el cometido dejando salir de sus labios un suave y genuino gemido de calentura que el muchacho capto al instante.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Enardecido por aquel erótico mensaje que le había emitido Paulina, Edgar dejo para luego lo del vestido y dirigió su boca a la de ella  abriéndosela y metiéndole nuevamente su lengua lo que más pudo como si literalmente se la estuviera comiendo, fueron intensos minutos de salivoso besuqueo, el chamaco la recorría entera, desde su boca, su cuello y el nacimiento de aquellas montañas de carne y viceversa dejándola vistosos y brillosos caminos  de saliva, para luego volver a un frenético atraque de bocas en donde Paulina le correspondía los besos como si ya verdaderamente le perteneciera al gordo de su sobrino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La temperatura en aquella habitación de motel por cada minuto que pasaba era más intensa, por ahora solo se escuchaba el sonido de bocas que se comían y de lenguas que se probaban y enredaban una contra la otra, acompañados de tímidos rechinidos de la cama debido a los leves movimientos que hacían sus ocupantes para acomodarse mejor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras todo esto ocurría al interior de la habitación, Paulina sin tener muy en claro que ya estaba caliente, muy caliente, situación que le impedía pensar de una forma más clara y sensata, simplemente parecía estar ya en otra dimensión de la cual ella no quería salir, le estaba permitiendo a su sobrino que hiciera cuanto quisiese, mucho más de lo que ella horas atrás había acordado, pero estaba sintiendo todo aquello tan rico que se dio a permitirle a su cuerpo que mandara sobre su mente solo un ratito más, sabía que si el chamaco intentaba intensificar sus avances ella sabría como detenerlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el obeso muchacho por cada momento que pasaba, por cada tocación de suaves y tibias carnes femeninas este se iba calentando cada vez más, su joven virilidad ansiosa por entrar en combate ya rosaba en forma más que sugerente la cadera de la casi entregada hembra, o al menos así le parecía a él, mientras que Paulina por su parte ahora empezaba a sentir como la dura apéndice del muchacho se incrustaba en su cuerpo, pero ella sabía que aún estaba protegida por su vestido, a sabiendas que todo aquello apuntaba a una sola cosa la embriagada mujer abría sus ojos para mirar hacia la ventana y viendo que el cielo por ahora se negaba a clarear y que todo estaba oscuro sencillamente cerraba sus ojos y se daba a seguir sintiendo todo aquello que le estaban haciendo en forma tan deliciosamente prohibida y a la vez enajenante.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El muchacho notando las lamentables condiciones en que se encontraba su tía, termino por decididamente ahora si subirle el vestido, sus temblorosas manos tomaron la tela negra y la fue corriendo hacia arriba descubriendo y desenfundando aquella endiablada figura llena de curvas lujuriosas, sus ojos se quedaron clavados en aquel atrayente y pequeño triangulo blanco que protegía la sagrada intimidad de aquella Diosa entregada, todo eso cubierto por las finas medias transparentes que llevaba puesta la joven mujer, el chamaco siguió subiendo el vestido hasta pasarlo por encima de las tetas de la pasiva y lujuriosa Diosa, sus ojos y su mente se llenaron con la imagen casi desnuda de aquella hembra que solo lo miraba sin saber cómo atinar ante aquel anti natural y erótico momento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No dándole tiempo de reacción a su tía Edgar nuevamente se abalanzo a besarla ahora con más frenesí, a la vez que su nerviosa mano se posó en el tibio vientre de ella sobándoselo despaciosamente a la vez que alternaba sus caricias con los enfundados muslos de la mujer, haciéndose estas cada vez más atrevidas ya que su mano centímetro a centímetro se iba acercando a la zona prohibida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un momento de lucidez Paulina quiso poner término a toda aquella deliciosa locura, entre susurros le dijo a su sobrino…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ed…gar… esto… esto no está biennn…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El muchacho solo se dio a chuparle su oreja a la vez que le decía,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tranquila putita…slurpsss… slurpssss, así sonaban los sonidos de lengua en la oreja de la aturdida mujer, -Si no te estoy haciendo nada, solo te estoy… slurpssss… besando y tocando…slurpsss…tal como tu dijiste… slurpssss…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina estando con sus ojos cerrados sentía como esa cosquilleante lengua bailaba en su oído otorgándole ahora oleadas de escalofríos que la hacían sentir más rico que antes, mientras advertía como la sudorosa mano de Edgar bajaba por su vientre en franca dirección hacia lo más íntimo de su ser, a la vez que ahora este le apuntalaba la cadera con más ímpetus que antes, y en el momento en que noto que al chamaco solo le faltaban centímetros para tomar posesión de su fisura prohibida apenas cubierta por su pequeña ropa interior blanca y las medias, rápidamente bajo sus manitas para protegérsela a la vez que le decía…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No Edgar… por favor… ahí nooo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tranquila zorritaaa… le dijo el caliente chamaco que ahora se movía en su cadera como si verdaderamente ya la estuviera culeando, -Tu dijiste que podía tocar todo lo que quisiera, y hasta el momento es lo único que he hecho, jejeje solo estoy tocando, le decía a la vez que el mismo le retiraba las manos de su zona intima, y estando esta ya nuevamente desprotegida, poso su sebosa mano en aquella erótica curvatura para comenzar a mover su dedo medio en la caliente rayita que el chico ya creía sentir…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien escucho la explicación del muchacho pensó erróneamente que este tenía razón, solo estaba tocando por lo que simplemente lo dejo y envalentonada por la caliente morbosidad del momento se atrevió a recoger sus piernas e ir abriéndoselas para que su sobrino la tocara más a gusto, Edgar por su parte ya hasta se babeaba sin darse cuenta de ello, llevaba unos buenos minutos masturbando y besando a su tía, la fricción que hacían sus dedos en aquella exquisita parte lo tenían en la estratosfera, sentía en sus dedos el suave roce de sus medias contra sus calzones, e increíblemente sintió la erótica humedad que expelía desde la más recóndito de aquella sabrosa curvatura.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte la excitada Paulina solamente emitía unos ricos gemidos de placer, pero cuando salido muchacho intentaba meter la mano por debajo de la fina tela de las medias ella se lo impedía con sus dos manos, pero él quería más y sabía que tenía que ser moderado, su tía en cualquier momento podría caer en la cordura y ahí sí que todo se podría ir al traste sin el haber concretado lo que tanto deseaba, así que estratégicamente retiro la mano de la íntima hendidura de quien ya con seguridad iba a ser su mujer, simplemente se montó sobre aquel curvilíneo y semi desnudo cuerpo de Diosa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina sintió el peso del muchacho sobre su delineada figura quien no le dio tiempo para cerrar sus muslos, así que ahí estaban con ella abierta de piernas y con Edgar montado sobre ella y aun vestido, cuando la confundida chica quiso saber que era lo que pretendía el chamaco este nuevamente la asalto con su boca, a lo que ella se entregó casi al instante al tener en cuenta y solapando su calentura en que el muchacho aún estaba vestido así que no podría hacerle nada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar mientras la besaba en forma asquerosa, como pudo metió sus manos por debajo de sus espaldas para destrabar el sujetador, Paulina por más que quiso poner resistencia a esto no lo pudo lograr, ya que al estar bajo el pesado cuerpo del muchachón nada pudo hacer para impedirlo, solo vio cuando su brassier salió volando y fue a caer a una esquina de la habitación, para luego ver al frente de sus ojos como el muchacho le subía el vestido hacia los hombros para terminar de retirárselo haciendo que ella, sin oponer mucha resistencia, levantara sus brazos, este fue a caer a cualquier parte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ohhhh tiaaa…!! tienes las medias tetasssss!!!!, le dijo el chamaco cuando se separó de la boca de Paulina para admirar aquellas enormes y duras chichotas que estaban a solo a segundos de que el mismo se las comiera, y volviéndose a acomodar sobre las abiertas piernotas de la hembra, poniendo sumo cuidado que su ya bien parada verga aun cubierta por sus ropas quedara apoyada en la misma vagina de su tía con la intención de que ella se la sintiera, vagina que también ya estaba solo a minutos de quedar al aire.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar se lanzó a lamer esos duros melones de ensueño ensalivándolos y apretándolos con sus dos manos, no dándole tiempo de reacción a la mujer que como podía miraba extrañada como su mismo sobrino la tenía con las tetas al aire y chupándoselas como si de verdad quisiera sacarle leche de estas,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No Ed…gar no ha…gas eso… no me chu…pes las te… tas… le decía con un hilillo de voz y en forma entre cortada…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo disfruta zorraaa… estas tetas son mías… le dijo a la vez que se las volvía a zampar y comenzaba a moverse sobre su cuerpo paseando su duro paquete por toda la zona vaginal…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nooo… no te muevas así… no… que haces…!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el ya encendido chamaco no le contestaba nada y no le hacía caso simplemente se movía en forma ondulatoria sobre su esbelto y tonificado cuerpo, Paulina quien todavía estaba en el limbo, solo le decía todo eso como parte del ritual erótico en donde la hembra debe oponer cierta resistencia antes del momento del apareamiento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar quien ya estaba decidido a culearsela si o si, con una teta en la boca bajo sus manos hacia su paquete y comenzó a desabrocharse los pantalones, una vez que lo pudo lograr como pudo se los fue bajando, el trabajo era de por si infructuoso debido a su obesidad, la mismo hiso con sus calzoncillos, y ya con su verga afuera simplemente comenzó a moverla de arriba y hacia abajo por sobre las delgadas telas que aun protegían la entrada intima de su tía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien estaba tan caliente como aterrada por todo lo que estaba sucediendo y tal vez también por lo que ya casi era un hecho inminente no hizo nada por detener a su sobrino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el sulfurante momento en que sintió el roce de la verga de Edgar con sus dos únicas prendas íntimas y comprobando ella misma como estas hacían contacto directo con la piel de su vagina fue invadida por una extraña sensación de eroticidad que la animaban a que lo hiciera con su sobrino, y no supo cuál fue el momento en que se vio a ella también moviendo su pelvis para buscar con esta la cabeza de aquella herramienta que tan gratificantemente le friccionaba su ya muy mojada ropa interior con las carnes de su ya bien mojado coño.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya ambos sudaban moviéndose tal cual como si ya estuvieran culeando, se besaban y se recorrían con las manos, el gordo Edgar sentía que en cualquier momento era su último minuto, así que ya decidido de una buena vez por todas a hacérselo a su tía, nuevamente bajo sus manos hasta las caderas de la hembra quien se mantenía con los ojos cerrados dejándose hacer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina sintió las dos manos del muchacho puestas cada una a un lado de sus caderas y como este intentaba retirarle las dos últimas prendas que protegían su esbelta humanidad, inexplicablemente y notando el nerviosismo del chamaco que le costaba trabajo llevar a cabo aquella ardiente tarea fue ella quien voluntariamente junto sus piernas y apoyo la punta de sus pies en la cama elevando sus caderas para que el chico pudiera más fácilmente despojarla de las dos últimas prendas que le quedaban puestas en su cuerpo, que también una vez que se las sacaron medias y calzones fueron a dar a otra esquina de aquella viciosa habitación, para luego ella volver a abrirse de piernas y quedar lista para el incestuoso acoplamiento. A Paulina la tenían totalmente desnuda y entregada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue en ese preciso momento en que una leve chispa de cordura la hicieron ver la cruda realidad, estaba totalmente encuerada y solamente a minutos de que su propio sobrino se la metiera, y cuando vio a este enderezarse y quitarse la camiseta dejando a su vista sus rollizas carnes y tetillas caídas todo el pudor que hasta ese momento había estado ausente le volvió la conciencia de sopetón para semi inclinarse en la cama y decirle,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No Edgar… ya basta… esto… esto no es correcto… salte de encima que me voy a vestir…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El muchacho que estaba con sus ojos enrojecidos por la lujuria que se veía venir se la quedó mirando incrédulo, pero consiente de las condiciones en que la tenía, su tía aún estaba debajo de el con sus muslos bien abiertos, Paulina quien ya sabía que si no hacía algo rápido ya sería tarde intento mirar si había algo de su ropa al alcance de su mano, hasta que su vista se topó con la verga del chamaco, esta era mucho más grande que la de su marido, nacía desde debajo de la panza del chamaco donde todo era oscuro debido a un enjambre de pelos negros, era una cosa larga y gorda que tenía un grueso nervio interior que la cruzaba en toda su extensión llegando hasta el glande que en esos momentos estaba semi cubierto por el forro de piel, esta grotesca cosota palpitaba ágil e impaciente de arriba y hacia abajo, estando ella accidentalmente casi ensimismada estudiándole la terrible herramienta a su sobrino sintió como este nuevamente se echaba sobre su cuerpo aplastándola y haciéndola quedar tirada de espaldas…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chamaco dándose cuenta que su tía ni pestañeaba al momento de estar mirándole su tranca se dio a decirle,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te gusta mi verga zorraaa, jajajaja… mide 24 centímetros exactos cuando está bien parada, ya me la medí en los baños del colegio y soy uno de los que la tiene más grandota… jajajaja!!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No Edgar… no… no por favor… no me lo vayas a hacer…, esa cosaaa… esa cosaaa… no me cabraaa!!!, le exclamaba ahora en forma suplicante Paulina a su sobrino, o sea no si quiera tenía que hacer comparaciones, ya que las medidas vergales de su sobrino eran simplemente animalescas,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajajaja… Si tía… te la voy a meter… si mira no más como estamos…, le decía el salido chamaco mientras se seguía acomodando para llevar a cabo la penetración entre medio de esos brillosos muslos de ensueño,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esto es un error Edgar por favor salte de encima mío… de verdad que yo no quiero hacerlo, le decía Paulina lanzándole manotones en el pecho…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te creo, jajajaja si recientito no más te movías como una fulana, le decía el chamaco mientras ya con una de sus manos se agarraba la verga y paseaba la cabeza de esta por toda la línea vaginal de su tía recordando que en su única experiencia de esta naturaleza en aquella ocasión le había ganado la ansiedad, pero ahora sería cuidadoso no estaba dispuesto a dejar escapar a esta nueva zorrita, y menos sabiendo de quien se trataba…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Noooo sácala de ahí… no debemos hacerloooo!!!, le gritaba Paulina notando como la cabeza de aquella monstruosidad hacia leves contactos con su expuesta vagina…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si lo haremos putaaaa!!!, yo no te obligue a estar en las condiciones en la que te encuentras, además solo hace unos minutos nada más estabas meneándome la zorra buscando la punta de mi verga… ya no te hagas…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero… peroooo ahora yo ya no quiero hacerlooo…!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajajaja… me da lo mismo, si es así entonces tendré que hacértelo a la fuerza, jajajaja!!! -Ohhhh!!!!, bufo el chamaco casi en la misma cara de su tía, -Los pelos de tu zorra son suavecitos putaaa!!!, le dijo cuando sintió en su glande las sedosidades de los pelitos íntimos de la que muy pronto iba a ser la primera mujer de su vida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya bastaaa…! –Edgar… te juro que si me lo haces te voy a denunciar por violación!!!…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajajaja…! -Déjate de decir webadas puta de mierda…!!! Si no te has dado cuenta estas metida en un motel en donde solo se culean a las putas, quien va a creer que una decente mujer de familia se la van a venir a encamar en forma obligada a un antro como este, recuerda que aquí hay cámaras y tu entraste solita y hasta te identificaste en la recepción… así que ahora relájate y déjame meterte la verga…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el momento en que el muchacho se levantó para echarle un último vistazo a la preciosa flor que él se iba a comer con su verga sus ojos vieron un precioso triangulo de finos pelos negritos, bien encrespados y brillosos que parecían estar bordados a la piel de su hembra, este momento lo aprovecho Paulina para intentar levantarse de la cama y poder vestirse, pero fue tomada por Edgar quien no estaba dispuesto a dejar pasar esta oportunidad, y viendo como forcejeaba la desesperada mujer tratando separarse de la cama no le quedo más opción que echarse sobre ella con todo su cuerpo, Paulina nuevamente sentía el peso del muchacho sobre su anatomía,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No Edgarrr… ya párale si… por favor nooooo me lo hag…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chamaco haciendo caso omiso a las demandas de su tía acomodo su vibrante verga en la entrada de la vagina, Paulina quien ni siquiera alcanzó a terminar de decirle lo último cuando exhalando un suspiro, la angustiada tía sintió la firme y caliente carne del miembro abusivo de su sobrino entrar en contacto con su entrada intima, pensó que ya la tenían lista para metérsela,<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_099_b144.jpg" width="424" height="629" /></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya estoy listo mi vida… prepárate que te la voy a meter…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Noooooooo…!! Grito Paulina en forma desgarradora cuando sintió el accionar de las fuerzas de Edgar violando su tajito que hasta ese día solo había sido abierto por la verga de su marido, -Noooooooooooo… no me la metas imbécil… sacalaaaa… soy tu tiaaaaaa!!!!. Fue lo último que le grito Paulina a Edgar cuando sintió que la barra de carne caliente de su sobrino iba deslizándose y entrando hacía en interior de su cuerpo, queriendo lograr con esto que el muchacho se detuviera, siendo que contrariamente a sus pretensiones que ella fuera su tía era lo que más le calentaba al enardecido chamaco, que era a la misma hermana menor de su madre a quien se lo estaba metiendo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar seguía metiendo su miembro con los ojos cerrados no haciendo caso a los empujones y arañazos que Paulina le daba, sintiendo por primera vez en su vida como su gruesa verga en esos momentos estaba siendo abrazada y recibida por las tibias carnes y caldos interiores de una mujer y que estas eran las de su atractiva tía materna, ella por su parte en forma forzada dimensionaba como su cuerpo albergaba una nueva verga que no era la de su esposo sino la de su propio sobrino y ahijado, a los pocos segundos la desesperada hembra en contra de su voluntad caía en cuenta que su vagina había terminado por comérsela entera, la sentía grande y gruesa, palpitante y caliente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar al sentirse clavado en lo más profundo del cuerpo de su tía Paulina, y ayudándose con los dedos de sus pies le mando un fuerte empalamiento para que ella supiera que se la tenía metida hasta las bolas,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ahhhhhhhhyyyyy…! Aaaaahhhhgggg!!, gimió Paulina con su boca abierta y con su mirada puesta en el techo de la habitación, sentía como le tenían abierta su entrada vaginal, y en esta ya estaban ensartados casi 25 cms., de gruesa verga, el caliente chamaco sin proponérselo ni pensando en el estado de la mujer que estaba torturando con su animalesca herramienta estaba casi partiéndola en dos, se la había abierto casi hasta la última instancia que aguantarían las femeninas e íntimas carnes de Paulina sin llegar a rajárselas.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/02/jovencita-lenceria-sexy-14.jpg"><img decoding="async" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/02/jovencita-lenceria-sexy-14.jpg" width="426" height="640" border="0" /></a></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Estooo… esto es el cielooooo…! Decía Edgar que sus ojos estaban bien abiertos y enrojecidamente resquebrajados por estar sintiendo valga la redundancia todo ese femenino calor que el interior de la vagina de Paulina le brindaba a su verga por primera vez en su vida, para luego pensar que lo que tenía aquella hembra entre medio de sus piernas no era una vagina, era fuego… un exquisito fuego que lo abrazaba desde su verga y que lo consumía entero.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte la hembra se había quedado estática, sintiéndose empalada y clavada hasta lo más recóndito de su ser, el muchacho se la había metido de una y sin consideraciones, la tenía agarrada por debajo de los hombros afianzándose así con más ímpetus a su figura, solo sentía su agitada respiración a un lado de su cara, sentía unas tremendas ganas de llorar por la tremenda estupidez que ella misma había permitido que ocurriera, si bien su estrecha vagina estaba adolorida y maltrata ante la bestial irrupción, su mayor dolor en aquellos momentos era la falta cometida, la imagen de su trabajador marido le machacaban la mente, el honor de la familia y todo eso, a todo esto se sumaba que no importando el motivo ni como se sucedieron los acontecimientos, la cosa era que ella estaba en un motel acostada desnuda y a segundos de que se la empezara a culiar un hombre que no era su esposo, y lo más estúpido de todo aquello era que ese hombre que prácticamente ya se la estaba cogiendo era su mismo sobrino y ahijado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estando en estos pensamientos la desdichada Paulina sintió como su sobrino empezaba a mover la verga dentro de su cuerpo, la sintió deslizarse hasta la mitad de su extensión para nuevamente volver a experimentar como se la metían con más fuerzas que la primera irrupción, para luego volver a padecer el mismo tratamiento pero ahora con más energías e igual de doloroso y lacerante, el cual al paso de los segundos estos se volvían mas repetitivos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el chamaco se movía haciendo entrar y salir su verga en el curvilíneo cuerpo de su tía, este ponía todo de su parte para alargar el momento de eso tan rico que estaba sintiendo, tal cual como lo hacía cuando se masturbaba, pero esto… esto era mil veces mejor se decía mientras volvía a empujar hacia adentro experimentando todas aquella más que gratificantes sensaciones que le otorgaba aquella sabrosa y resbalosa rajadura que poseía Paulina en lo más íntimo de su anatomía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar metía, sacaba, empellaba y volvía a meter como un verdadero animal, sus movimientos se habían ido haciendo cada vez más acelerados a medida que creía que por cada fuerte estocada que plantaba en las carnes de su tía su tranca parecía ser succionada por aquella caliente y jugosa vagina, hasta que acordándose que aquel hoyo vaginal tenia dueña levanto la parte superior de su cuerpo, para ponerle en conocimiento todo aquello que estaba sintiendo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ohhhhh… Tía… eres… eresss… estassss… muy bue… naaaaa!!!, le decía entre jadeos y arremetidas, los cuales Paulina recibía con sus ojos cerrados y en señal de dolorosa y no consentida aceptación, (no sé si entiende) –Te gus… taaa!!?? Te gus…taaaaa!!??? Le preguntaba ahora intentando metérsela lo más profundo que podía…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien escuchaba todo lo que su sobrino le bufaba en su misma cara solo se mantenía con sus muslos bien recogidos y abiertos ya que debido al peso de semejante animal este la tenía prácticamente inmovilizada, deseaba con todo su ser que el muchacho terminara lo más rápido posible con aquella incestuosa tortura para poder ella por fin tomar sus ropas, vestirse y largase de aquel mugriento y barato hotel en donde la estaban mancillando, pero el chamaco no daba muestras de cansancio y seguía dándole batalla como un enajenado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi 30 minutos ya llevaban desde que el chamaco se lo había metido a su tía, en la habitación solo se escuchaba el rítmico crujir de la cama productos de los bruscos movimientos que hacían sobre ella, acompañados de unos leves y quejumbrosos gemidos de hembra usurpada que se entremezclaban con sonoros gruñidos de placer desesperado por parte del joven y gordo macho, pero la bestial cacha que le estaban pegando continuaba, la hembra quien ya estaba toda sudada producto de los frenéticos movimientos que hacían sobre su cuerpo, y también por estar ella aguantado el peso de toda aquella mole de masa corporal, fue en eso que sintió lo que menos esperaba sentir en aquella desquiciada copulación, era testigo de cómo su propio cuerpo empezaba a reclamarle los placeres que ella se negaba a reconocer, sentía como su almeja se mojaba a cantaros por cada distención de esta misma ante las brutales apuntaladas que le estaban propinando.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin siquiera ella misma darse cuenta creyó comenzar a sentir como el  miembro de su sobrino palpitaba y crecía en su interior llenándola toda conforme a como el caliente y obeso muchacho aumentaba la profundidad e intensidad de sus embestidas al interior de su tajo íntimo, con todas estas acaloradas sensaciones a la hembra no le quedó más remedio de comenzar a moverse al mismo ritmo que lo hacia su chamaco regalón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar debido a su inexperiencia aun no era consciente de que aquella tremenda hembra que era objeto de deseo de muchos hombres ahora gemía y meneaba su cintura en busca de su verga, pero si lo fue cuando Paulina ya no se resistió mas de tanta calentura que le estaba haciendo sentir esa tremenda cosa que se gastaba su sobrino, simplemente comenzó a balbucear,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mmmmmm… me… te… me…laaa…! mas…!! me… te… me…la más a… den… trooo!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hembra sentía como el chamaco en cualquier momento terminaba por rajarla y se preguntaba que hacia ahí ella animándolo a que tal vez lo hiciera, pero el gusto que le estaba haciendo sentir era extraordinario, aquel enorme tronco entraba y salía de su cuerpo en una forma resbalosamente exquisita estremeciéndola y queriendo que aquello no acabara nunca, que esa verga monumental y que ella ya había comprobado que su vagina se la podía perfectamente con su largo y grosor no la abandonara nunca.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina seguía sintiendo esa caliente verga como lo violaba todo en su interior y ya era consciente de como su zorra se había adaptado perfectamente relamiendo y aceptando su largura, notaba como esta entraba entera en su estómago, sintiendo los testículos del muchacho como estas chocaban en la parte baja de sus nalgas, a la vez que admitía que nunca en su vida había sentido tanto placer en toda la extensión de su cuerpo como así mismo tampoco en su alterado sistema neuronal. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue en eso que su propia y femenina naturaleza la iba a poner a prueba, y esto era que por cada relación sexual que ella mantenía con su marido tomaban la precautoria medida de que este acabara fuera de ella para no dejarla embarazada, ya que por ahora no querían tener hijos pero en este momento y sintiendo que su propio orgasmo se acercaba al igual que el del muchacho debido a los bufidos de desesperación que este pegaba, esa natural medida anticonceptiva para ella simplemente en estos momentos no existía, es más ni siquiera le importaba,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Aahhhhhhhhhh…!!! Uuuuuuuuuffff !!!!, Paulina gritaba como loca, le estaban taladrando las entrañas y a ella le encantaba, a la vez que por cada segundo que pasaba y por cada apuntalamiento de carne que le ponían ella creía que era su último momento, el placer que le daba aquella caliente y gruesa vergota era verdaderamente mayúsculo, sentía que un violento orgasmo se  aproximaba y esto le llegaba a poner la piel de gallina,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Uuuuuuufffff…!! Ayyyyyyyy…!!! Edgar dale…!!! Dale… más… fuerte…!!! Más fuerte que me corrooo!!!!, me corrooooo!!!! Métela más para adentroooo!!! Dios… Dios… me estoy corriendoooo!!!!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hembra se meneaba como una poseída, aminorando los movimientos de a momentos para luego con su pelvis ella misma volver comerse la gruesa verga del chamaco que la culeaba tan exquisitamente, para otra vez volver a calentarse más y más, y así corriéndose ella misma una y otra vez, bañándole la verga con sus jugos íntimos, y una vez que experimentando en su curvilíneo cuerpo múltiples orgasmos se atenazo desesperadamente con brazos y piernas al grotesco cuerpo de su sobrino que en esos momentos estaba dando su vida en perforar lo más profundo que podía el cuerpo de aquella celestial y caliente Diosa que le había enseñado los placeres de la carne.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Edgar quien mientras seguía perforando a su tía con fuerzas descomunales sintió como ella se afianzaba a su cuerpo abrazándolo fuertemente con brazos y piernas, y sintiendo en su verga una plena sensación de felicidad soltó un ronco bufido de placer como jamás en su vida lo había dado, ni siquiera cuando como gritaba celebrando un gol,</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Arrrrrrrggggggggghhhttttttsss!!!!!! Fue el atarzanado grito de excelso placer que sintió el enardecido chamaco, mientras seguía bombeando bestialmente el entregado cuerpo de quien había sido su hembra, sintiendo sus tremendas y resbalosas tetas como se comprimían contra su pecho, metiendo y sacando toda la extensión de su tranca en el cálido agujero de su tía Paulina, quien también ella le exprimía la verga al momento de recibirle su duro y gigante miembro, hasta que estando ambos cuerpos, femenino y masculino bien pegados y solamente moviendo sus pelvis, los músculos del muchacho  se tensaron y en un último vaivén de adentramiento dejó toda la ardorosa vergota metida hasta el fondo de aquella mística e íntima grieta de amor que le habían ofrecido, y tuvo una larga y potente corrida de condensado e hirviente semen, llenando todo el interior de la mujer con su vigoroso simiente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulina quien con sus ojos cerrados y con una viciosa cara de vulgaridad  notaba como su sobrino eyaculaba semen a raudales al interior de su cuerpo, por cada espasmo en que este le inyectaba una buena cantidad de prolífica esencia, ella comprimía sus músculos vaginales con la insana intención de exprimirle desde la verga hasta la última gota de mocos que este tuviera en su conducto vergal, soltándole ella misma de sus jugos a la vez en que él la apretaba contra su pecho, sus cuerpos sudaban y brillaban uno pegado al otro con la respiración agitada producto del inmenso placer experimentado por ambos, ya todo había acabado, a Paulina se la habían culeado en toda ley.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era cerca del mediodía cuando una adolorida Paulina se despertó desnuda sobre la cama de un mugriento cuartucho de hotel con un inmenso dolor de cabeza, hasta que su mente se comenzó a aclarar y le vinieron los estremecedores recuerdos de lo que había sucedido solo hacia unas horas, lo primero que recordó fue la imagen de la sudada cara de Edgar subiendo y bajando sobre sus tetas junto con esto percibió un intenso dolor en su vagina, con espanto cayo en cuenta que había fornicado con su sobrino y ya casi adivinando lo peor llevo una de sus manitas hacia su vagina en donde con espanto sintió en ellas unos cuantiosos restos de semen ya coagulado y que se había estado secando a la entrada de su violada hendidura, estos eran los que había escurrido hacia afuera luego de ella caer en un profundo sueño después de la bestial cacha que le habían plantado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así pudo comprobar que el infeliz de su sobrino aparte de habérsela culeado estando ella ebria, mas encima el pendejo mal nacido había acabado en su interior, en su mano tenía  la muestra de ello el semen ya estaba casi seco.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con su mente en total estado de conmoción se dio a recoger sus ropas que aún estaban tiradas en los rincones de la habitación, cuando ya se disponía a ponerse su prenda interior vio que desde sus tetas hasta su vagina el muy sinvergüenza había escrito con su mismo lápiz labial: “Esta zorra es mía”, con una significativa flecha apuntando hacia su vagina, fue en ese momento que cayó en cuenta que el desgraciado de Edgar a parte de haberse aprovechado de ella, el muy hijo de puta se había ido dejándola a ella en aquel antro de putas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sintiéndose humillada y vejada hasta mas no poder la joven mujer de 27 años se vistió, con su cara bañada en lágrimas hiso abandono del “Hotel”, siendo vista por una gran cantidad de hombres que a esas horas de la mañana ya habían abiertos sus locales y talleres para iniciar otra jornada laboral, en donde al ver la suculenta yegua que venía saliendo de aquel vicioso antro la agasajaron con todo tipo de peladeces e invitaciones indecentes convencidos todos que ella era una puta en plena finalización de sus servicios sexuales, Paulina simplemente se alejó de ese sector hasta que por fin pudo tomar un taxi que la llevaría hasta la seguridad de su hogar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Continuara) </span></div>
<div style="font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/70/13419322/13419322_094_863e.jpg" width="460" height="682" /></div>
<div style="clear: both; color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"><b style="text-align: justify;"> </b></div>
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		<title>Relato erótico &#8220;La estudiante universitaria&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Feb 2023 15:26:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[no consentido]]></category>
		<category><![CDATA[ROGER DAVID)]]></category>
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					<description><![CDATA[Esa mañana Anais, una tierna nena de 18 años, se dedicó en forma considerable a maquillar su cutis con un cuidado que la sorprendió. Aunque sus padres eran de clase trabajadora Anais tenía todo para considerarse una niña fresa, o una niña bien, para que se entienda mejor. En aquellos momentos sus exóticos ojos celestes ponían especial atención en que su rostro quedara apenas sombreado y lo más natural posible. Su sedoso pelo largo y rubio lo había secado, este lucía ondulado y brillante hacia un lado de su cara, aun se mantenía envuelta en la toalla después de una [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa mañana Anais, una tierna nena de 18 años, se dedicó en forma considerable a maquillar su cutis con un cuidado que la sorprendió. Aunque sus padres eran de clase trabajadora Anais tenía todo para considerarse una niña fresa, o una niña bien, para que se entienda mejor. En aquellos momentos sus exóticos ojos celestes ponían especial atención en que su rostro quedara apenas sombreado y lo más natural posible. Su sedoso pelo largo y rubio lo había secado, este lucía ondulado y brillante hacia un lado de su cara, aun se mantenía envuelta en la toalla después de una reparadora ducha matutina.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que se sintió satisfecha de la imagen de su rostro frente al espejo, se puso de pie y camino descalza y en forma naturalmente cadenciosa hacia su armario, la ropa para este día ya la había dejado seleccionada desde la noche anterior según era su costumbre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_009_9cd6.jpg" width="460" height="690" />Dejo caer la toalla a un lado de la cama quedándose por unos minutos completamente desnuda frente al espejo que se encontraba a un lado del armario, la imagen que sus ojos veían en esos momentos era la de una verdadera hembra y ella a pesar de su candorosa y tímida personalidad lo tenía muy claro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tampoco diremos que Anais era una inocentona, o que no sabía nada de la vida, ella era una chica normal, le gustaba vestir bien y salir con amigas, a veces fumaba uno que otro cigarrillo, y cuando bebía para celebrar algo su cuota eran dos cervezas individuales, le gustaba ir al cine y salir con chicos como toda nena de su edad, estudiaba derecho, pero al ser una chica venida desde provincia y al no ser de condición económica acomodada como casi la gran mayoría de sus compañeros de estudios, esto la hacían ser un poco tímida y algo cohibida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De 1.70 mt de estatura, caderas amplias y cintura perfecta, una piel suave y de tonos dorados, con un par de tetas hermosas y de buen tamaño: firmes, duras, y escasamente manoseadas, con todo esto la nena sencillamente estaba hecha para comérsela y muchas cosas más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo su cuerpo al desnudo expelía una sensualidad infinita aquella mañana, su apetitosa carne, sus marcadas curvas, el pequeño y femenino piercing de cadena adornando su ombliguito, y un poco más abajo un endemoniado triangulo de escasos pelitos rubios y encrespados, que denotaban la recién terminada pubertad de la tierna jovencita, su trasero, ni para que decirlo, estaba hecho por un escultor profesional, del tamaño perfecto para su cuerpo, duro, bien formado y paradito, en fin y como ya se dijo anteriormente Anais con solo 18 añitos de edad expelía por todos sus poros una sensualidad enloquecedora, haciéndola ser una hembra sexualmente llamativa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era el cuerpo de una joven doncella contemporánea con un mínimo de uso en lo que a los placeres de la carne se refiere, ya que a pesar de su extraordinaria belleza no gustaba de tener novio, solo salía con un chico pero no le daba pie para que lo de ellos llegase a más allá, a veces se permitía con él unos apasionados besos con uno que otro toqueteo, pero nada más que eso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Daniel, el pretendiente de esta encantadora muchachita, era un joven dedicado a sus estudios, su sueño era recibirse de arquitecto lo antes posible para poder por fin hacerse novio y algún día casarse con la joven. La llevaba cortejando por casi un año entero, año en el cual la joven había aprendido a conocerlo, por lo que viendo las serias intenciones de su pretendiente, termino por convencerse y ya estaba por aceptar ser la novia de Dan, como le llamaba ella (Daniel era uno de los muchos que la pretendían, entre estudiantes y profesores, ya que en la facultad en donde la nena estudiaba eran muchos los machos que soñaban con tener a tan encantadora y jovial hembra desnuda y con las piernas abiertas).</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais era una joven que cautivaba a cualquiera, de gestos delicados y femeninos, pertenecía a una familia de clase media baja, pero decentes y muy trabajadores, sus abnegados padres se partían el lomo trabajando para pagarle sus estudios y para que ella no pasara necesidades en la ciudad, la nena se había esforzado mucho para lograr entrar a la facultad de derecho en una  prestigiosa y conservadora Universidad capitalina, situación que había llenado de orgullo a sus progenitores.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo el esfuerzo que ponía la nena en los estudios no se veía muy reflejado en sus calificaciones, la carrera era complicada, mucha información que leer, arduos trabajos en los cuales Anais se amanecía para poder cumplir, y a pesar de todo el empeño que le ponía, solo sacaba la nota suficiente para mantenerse vigente, pero ella no estaba dispuesta a dimitir ni nada parecido, el día que volviera a la casa de sus padres lo haría convertida ya en toda una profesional, así se los había prometido y ella cumpliría.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero había una situación que la abatía desde hace ya casi una semana entera, y que era el motivo del porque tanta precaución a la hora de maquillarse, intentando no pensar en ello se calzo unos preciosos y pequeños calzoncitos blancos, albos como la nieve y con llamativos encajes, brassier del mismo color y estilo, luego se puso las medias, estas parecían aumentar aún más el volumen de sus torneadas y apetecibles piernas, y ya casi terminando se vistió con una de sus mini faldas más ajustadas, esta le llegaba hasta la mitad de sus adorables muslos, para luego calzarse unos zapatos de medio taco que eran los que más le gustaban y que, según Daniel, engrandecían su hermosura y belleza esplendorosa a sus escasos 18 años.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se puso una camiseta blanca no muy transparente, y una chaquetilla de mezclilla que hacia perfecto juego con la endiablada mini falda que dibujaban pecaminosamente las líneas de su cuerpo que en esos momentos entallaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando nuevamente se vio reflejada en el espejo, puso atención en su atuendo, se veía estupenda, se dijo para sí misma. Frunciendo los labios como niña mimada se dio media vuelta, solo para poder ordenar aún más su ropa y comprobar que a pesar de lo ajustada de esta no dejara ver más de la cuenta a aquellos horrendos vagabundos que la desnudaban en la calle diciéndole vulgaridades cuando ella se dirigía a tomar sus clases, y ni qué decir de los piropos salidos que le otorgaban aquellos calientes y viejos maestros con los cuales debía compartir las aulas estudiantiles, pero hoy debía verse seductora para los ojos del Jefe de Carrera con quien tendría una reunión.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Antes hare un breve recorrido de situaciones acaecidas en la vida universitaria de la nena para que se entienda la citación de Anais a la oficina del académico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los días transcurrían relativamente normal en la facultad, eran muchas las situaciones que estando la joven en la sala de clases todos sus compañeros de estudios se le acercaban para solicitarle esta materia o aquella otra, esto solo eran viles patrañas para solo estar cerca de tan sugerente anatomía, cada hombre que se cruzaban con ella por los pasillos de la institución estudiantil sentían como la calentura los invadía al ver a tan suculenta estudiante, y no era para menos, verla por los patios sentada en algún banco con un lápiz en la boca concentrada en algún complicado libro de Derecho Romano, o detrás de su escritorio con esas minifaldas con las cuales mostraba las suavidades de sus relucientes muslos, o con vestidos que se ceñían a su figura remarcando cada una de sus curvas, o cuando iba con apretados pantalones de mezclilla, o cuando miraba fijamente a sus profesores poniendo atención en las explicaciones de ellos, en donde estos pensaban que Anais los miraba con otras intenciones, en resumen lo que se pusiera la joven estudiante la hacían verse  endemoniadamente apetecible y encamable para los ojos de cualquiera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella al ser una chica de pueblo, y el haber sido muy bien educada, respondía en forma atenta a las consultas de sus compañeros, y también de sus maestros, sumado a que ella le encantaba sumirse en el mundo de los estudios, era una nena muy simpática y sociable.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero no todo sería tan perfecto, a pesar de todas las virtudes de nuestra bella estudiante de segundo año de la carrera de Leyes, había algo negativo en su personalidad, y esto era que muy en su interior no aceptaba sus orígenes humildes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A Daniel su pretendiente aparte de ser muy buen mozo,  lo estaba escogiendo también por la carrera que él estudiaba, pero aun así se sentía algo enamorada de él, sabía que una vez recibido el joven tendría un futuro brillante, claro que ella no lo daba a demostrar, y se lamentaba de sentir esas tremendas ganas de querer ser más que sus semejantes, o de desear tener aquel reloj, o aquellas caras ropas que los padres de tal compañera se los habían comprado por ser gentes adineradas, y no como ella que era una chica pueblerina, y que sus padres a punta de trabajo y esfuerzo le enviaban en forma mensual el dinero para pagar la universidad y otro tanto para darle a sus tíos con los cuales vivía desde que comenzó sus estudios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_001_0446.jpg" width="460" height="690" />A comienzos del segundo año académico, fue cuando cometió un inocente error que en forma lamentable cambiaría el curso de su existencia. Había notado que desde que había llegado a la capital el dinero enviado por sus padres le alcanzaba solo para lo justo y lo necesario, tenía compañeras que cada dos meses lucían ropas nuevas, y se vanagloriaban mostrando modernos Smartphone, Tablet, I Phones, etc., que sus papis les compraban, Anais solo tenía un antiguo teléfono con tarjeta de prepago que le servía únicamente para mantener una escueta comunicación con sus padres.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por esos días, ya no aguantando más las ganas de ella también lucir ropas nuevas, o un moderno teléfono retiro el dinero enviado por sus progenitores y fue a dejar a la casa de sus tíos el dinero que les correspondía, y cuando llego el momento de ir a pagar la mensualidad universitaria, sencillamente se fue a un céntrico mall, y gasto una buena parte de la mensualidad en comprarse ropa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasados unos días el remordimiento de conciencia la desconcentraba en los estudios, ya que no tenía forma de reponer el dinero sustraído de la mensualidad. Luego toco la casualidad de ir a almorzar con un grupo de compañeras que por lo general eran ellas la que siempre pagaban la cuenta, y ya habían comentarios de pasillo que Anais debía venir de una familia pobre, y sobre esto y lo aquello, en esa oportunidad la joven provinciana se ofreció para ser ella quien cancelara la cuenta, ya que también le habían llegado los cuchicheos sobre sus orígenes y de su familia, con esto daría a demostrar que ella también estaba a la altura de sus pares, y la sensación vivida de poder y tener el dinero suficiente para darse ese tipo de lujos con sus amigas casi la hechizaron, no dudo en volver al Mall y gastarse todo el resto del dinero en cosas que le hacían falta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al siguiente mes y al tercero la misma situación, solo le daba el dinero a sus tíos, y la parte para pagar la Universidad se lo había gastado en ropas juveniles, con sus nuevas amigas y con algunas invitadas al cine a su pretendiente, hasta los sentimientos de culpa se le habían olvidado por lo tan bien que la hacía sentir al verse ella bien catalogada y en tan buen status económico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así pasaron 7 meses, hasta que el coordinador académico de asuntos estudiantiles, le fue a dejar la citación para reunirse con el jefe de la carrera, Anais supo al instante para que la estaban llamando, era para cobrarle el dinero de la Universidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Es aquí donde comienza la historia, este era el día de ir a dar las explicaciones del excesivo retraso en los pagos de las mensualidades, por lo que ya no queriendo pensar más en el asunto por último, y como no era su costumbre habitual para cuando ella iba a estudiar, puso unas gotas del perfume más caro de los que se había comprado últimamente, se lo aplico a la altura de su cuello, detrás de las orejas, y en las muñecas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su sonriente mirada ante el espejo era casi triunfal, pero sin embargo la intranquilidad en su mente iba en aumento y ya casi la consumían, agravada por las consideraciones que hizo en intentar verse lo más apeteciblemente posible sobre todo para este día.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El día antes de la citación le había confiado sus problemas a Sabina una de sus amigas, una chamaca pelirroja hermosa, y de cuerpo exuberante, algo más baja que Anais, pero que a lo lejos se le notaba que no era ninguna santurrona, tenía una sonrisa de viciosilla que no se la sacaban ni a palos, demostrando así que ella ya se manejaba con honores en las artes carnales, ambas jóvenes eran polos opuestos en aquel sentido, la colorina amiga de Anais también vivía sola, con la diferencia que está siempre andaba con dinero en los bolsillos, y vestía ropas caras y hermosas, Sabina también de 18 añitos era menor solo por unos meses que Anais, pero no tenía el candor y sensualidad de nuestra antojable estudiante de derecho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y que vas a hacer amiga…!? Ese es mucho dinero… pero como te lo fuiste a gastar todo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No lo sé snifss, sollozaba Anais, solo necesitaba comprarme algunas cosas que me hacían falta… y luego compre más… y no me di cuenta cuando ya me había gastado toda la mensualidad… luego vinieron los demás meses, y al darme cuenta que nadie en la U me decía nada… cometí el error de pensar que tal vez no se darían cuenta, pero ya vez que no, mañana debo ir a hablar con el profesor jefe de carrera, y todos sabemos que cuando el cita a los estudiantes es por no pago, sniffs… sniffsss!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y si le pidieras dinero a tu novio… a lo mejor él te podría hacer un préstamo, le sugirió Sabina…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay Sabi, Daniel aun no es mi novio… además… te imaginas lo que el pensaría de mi…!?, no…! eso no puedo hacerlo…, y menos ahora que la próxima semana piensa llevarme a conocer a sus abuelitos que con tanto esfuerzo lo criaron y le han pagado sus estudios…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira Anais… yo te lo proponía porque pareciera que ya lo fueran, la colorina se quedó pensando mientras veía como su amiga se limpiaba algunas lágrimas que caían por sus mejillas, para luego decirle, &#8211;Anais… escúchame bien lo que te voy a decir… yo te conozco un poquito y sé que tú no eres como algunas de las chicas que nos hemos criado en la ciudad, pero viendo tu situación no me queda más remedio que sugerírtelo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que cosa… vamos dime…, la carita de Anais se ilumino al ver que tal vez su amiga tendría una solución para su problema.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La pelirroja luego de pensárselo por otros segundos se lo dijo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mañana es tu reunión con el maestro Gilberto verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si es mañana…y de verdad que no sé qué explicación darle…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Veras ese es un viejo verde empedernido, jijiji, a lo mejor si sabes manejar la situación le logres sacar un poco más de plazo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te entiendo Sabi… no sé a qué te refieres…, Anais se la quedó mirando con preocupación…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que lo seduzcas pues mujer… es la única forma de que te dé tiempo para reunir el dinero…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero amiga que cosas me estás diciendo…!, yo no puedo hacer eso… él es un profesor respetable y de edad avanzada… además que yo tengo a Daniel, pensaba en aceptar ser la novia de él para el día que iríamos a cenar con sus abuelos, y no puedo hacerle una cosa de ese tipo, la cara de la chamaca era de preocupación absoluta por las salidas propuestas de su amiga,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Anais… no te estoy diciendo que te vayas a acostar con él, pero se coqueta cuando estés en la reunión… si sabes calentarlo bien estoy segura que le sacaras un buen plazo para cancelar las mensualidades… escúchame… ese viejo no tiene nada de respetable, yo sé de varias chicas que se han tenido que acostar en forma obligada con él para pasar los ramos y que ahora son exitosas abogadas, pero tú no tienes que llegar a tal extremo, solo es un plazo el que le vas a pedir, además que Daniel no tiene que por que enterarse, si no es nada malo lo que vas a hacer…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay no lo sé amiga, eso es muy atrevido… no sé si pueda hacer algo parecido, fue lo último que le dijo Anais a su amiga, antes de despedirse y de quedar de pensar en el asunto…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Antes de salir de su habitación la consciencia de la estudiante estaba más que alterada, aunque sus ojos le evidenciaban su belleza y el magnífico arreglo que su hermosura recibió por parte y a voluntad de ella misma, su extraño desconcierto casi la hacen declinar en sus intenciones y de los consejos recibidos por Sabina, pero pensó en sus padres, que decepcionados se sentirían ellos al enterarse que su hija favorita, la misma que hace un par de años había comenzado estudios profesionales, los había engañado y se había gastado el dinero que ellos con tanto esfuerzo le enviaban para financiar sus estudios, por lo que se dijo que ella tenía que cumplir, a pesar de lo espeluznante que sentía al solo imaginarse a ella intentando de seducir a un honorable viejito de 65 años, ella no creía lo que le había dicho Sabina sobre el profesor Gilberto Troncoso y las otras chicas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin tener claridad suficiente del porqué de tantas cosas que pasaban por su mente, prefirió no pensar más en aquello, sacudiendo la cabeza en forma negativa tomo sus libros y carpetas para salir de la casa de sus tíos y ponerse en camino al centro de la ciudad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el momento en que ella ya estaba por salir de la casa, sintió el fuerte vozarrón de su tío,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que tal sobrinita… jejeje como van los estudios?, el viejo tío de Anais la miraba en forma calientemente fascinerosa recorriéndola de pies a cabeza, la joven lo fue a saludar en forma normal, ella no sabía mucho de estas cosas,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Todo bien tío Cornelio, le dijo acercándosele y dándole un femenino beso en la cara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_002_c4b3.jpg" width="460" height="690" />Don Cornelio, el tío de Anais era un gigantesco vejete de 57 años que trabajaba en la construcción, y desde que la encomiable hembrita llego a vivir con ellos, hacia todo lo posible por espiar a la tierna chamaca, incluso en una de sus incursiones, la había visto completamente desnuda secándose su cabello al frente del espejo de su habitación , en esa oportunidad Anais no había tomado la precaución de cerrar la puerta de su dormitorio después de haberse duchado, y el viejo quien es esos momentos se aprontaba para irse a trabajar y al sentir que su curvilínea sobrina hija de su hermano, que se aprestaba para irse a estudiar fue a echar una miradita encontrándose con semejante espectáculo, fueron 3 minutos en que estuvo admirándola en forma lujuriosa, recorriéndola centímetro a centímetro, imaginándose de todo lo que a él le gustaría hacerle, poniendo especial atención en aquel precioso triángulo dorado que lucía unos escasos pelitos áureos y encrespados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde aquel día soñaba con tener una sola oportunidad para poder cogérsela, pero eso era casi imposible, su mujer vivía con ellos y casi no habían oportunidades, y lo segundo era que Anais era la hija de su propio hermano, pero él no la veía como sobrina, el solo veía en ella un tremendo cuerpo de curvilínea y femenina carne hecho para recibir verga por todos sus orificios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hoy te veo preocupada sobrinita, jejeje no andarás metida en problemas verdad?, le decía a la vez que se rascaba su panza peluda por debajo de su sebienta y hedionda camisa impregnada de traspiración seca. Don Cornelio era muy fijón, y sobre todo con su sobrina que lo tenía obsesionado con las bondades de su cuerpo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… no tío… no hay problema, solo me tienen preocupada algunos exámenes de termino del semestre… eso es todo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues manda los exámenes a la misma mierda y vayámonos a mi cuarto a culear, aprovechando que tu tía no esta casa…, pensaba el viejo Cornelio acomodándose la verga por debajo de sus ropas, esta había reaccionado casi por instinto cuando su dueño sintió el juvenil aroma a hembra en el momento en que su sobrina le saludo con un inocente beso en la mejilla, y lo que más le calentaba al depravado familiar de la nena era ver ese tremendo cuerpo de Diosa, pero con cara de pendeja, ni el mismo se la creía que la chamaquita ya había cumplido los 18 años.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tío que le ocurre!?, porque me mira de esa forma?, Anais nunca se habría imaginado de los oscuros deseos carnales de su tío, ya que era el hermano de su padre, por lo que la lujuriosa mirada del viejo no la asociaba con la del deseo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nada sobrina… no es nada… es solo que te veo y me recuerdas a tu madre cuando era más joven, jejejeje, (como me hubiese gustado reventarle el culo a esa otra puta la vez que me dio a probar de su zorra, tal cual como ahora te lo quiero probar y reventar a ti ricura, el viejo no podía dejar de recordar la oportunidad en que se había acostado con la madre de la joven, como también en muchas otras morbosidades de igual connotación al tener frente a él a su impresionante sobrina),</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno tío… ya me voy que estoy un poco retrasada… nos vemos en la noche…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A qué hora llegas preciosa?, el vejete sacaba fuerzas de flaqueza para no abalanzarse sobre ella y violársela en el mismo comedor de su casa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Después de clases saldré con Daniel…así que llegare un poquito tarde…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh claro… Daniel… el chamaco ese con el que sales…, desde que Anais se había puesto a salir con Daniel, don Cornelio había caído en un profundo estado celo patico, ya que él veía a su sobrina como de su propiedad, y aunque sabía que lo de el con ella eran solo sueños, le gustaba fantasear que de una buena vez despachaba del hogar a su mujer para el quedarse viviendo solo con su sobrina como marido y mujer y llenarla de chamacos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con la calentura saliéndole por los ojos y las fosas nasales el caliente tío de Anais la vio alejarse sonriente y feliz, no le quedo más opción que ir a correrse una paja a su nombre en la soledad de su habitación, aprovechando que su mujer se había ido a tempranas horas a ver a una amiga enferma.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras la joven y escultural estudiante caminaba armoniosamente sin dejar de pensar en el asunto que la afligía, se percató rápidamente que casi todas las miradas masculinas iban dirigidas como siempre a su perfecto trasero y a sus piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Otros días no prestaba ni la más mínima atención a esto, solo caminaba altivamente y de vez en cuando miraba a esos viejos babosos en forma avergonzada, pero hoy era distinto, esas calientes miradas de deseo se mezclaron con las asquerosas imágenes que le produjeron lo dicho por Sabina, no concebía que ese viejo gordo y feo que era el profesor jefe de la carrera se acostara con hermosas jovencitas a cambio de pequeños favores que ellas le pedían a él, y el hecho de que ella en estos momentos fuese en dirección a su oficina para también pedirle un favor, le enervaban los sentidos, de lo que si estaba clara era que ella por nada del mundo le entregaría su virginidad a un vejete asqueroso a cambio de que le dieran más plazo para pagar la U.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Caminaba lentamente y en forma cadenciosa, lo hacía de forma inconscientemente sensual, simplemente no supo por qué pero no quería llegar a esa entrevista con el profesor Gilberto Troncoso, y mientras más lentamente caminaba, más provocativamente se veía, situación que hizo a que varios tipejos comenzaran a gritarle ordinarieces.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando estaba por llegar a una esquina para cruzar la calle, desde un camión  que iba cargado con materiales de construcción que pasaba lentamente con la ventanilla baja le gritaron un par de peladeces desde el interior de este,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Que rica y putona te ves pendeja… como nos gustaría destrozarte la ropita y  romperte ese tremendo culo que te gastas, jajajaja!!, reían y le gritaban los cuatro albañiles que iban en la cabina del camión, quienes no se cansaban de admirarla en forma calentona, hasta que desaparecieron obligados por el tráfico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais solo los miro de reojo y muy ruborizada, solamente llevo una de sus manos para arreglarse el cabello por detrás de una de sus perfumadas orejas, los viejos creyeron morir de amor, ante el sensual y femenino gesto que aquella endiablada jovencita les había regalado para ellos, ese pequeño gesto de femineidad les había alterado en forma morbosa el sistema hormonal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rica estudiante no se explicaba el porqué de su creciente nerviosismo, solo debía entrevistarse con su profesor jefe y explicarle que ella de alguna forma reuniría el dinero para pagar los aranceles, y asunto solucionado, pero las palabrotas y las miradas de lascivia con que la miraban sobre todo los viejos de más avanzada edad, le volvían hacer pensar en las palabras dichas por Sabina, ella no lograba entender y dar credibilidad sobre el enfermizo temperamento de ese señor que podría ser hasta su abuelito, pero aun así ella se había arreglado para él, para ver si así lograba que el anciano académico le diera un poco más de plazo para pagar la deuda estudiantil.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras seguía en su recorrido en dirección a su entrevista y pensando en todo aquello, la joven universitaria vio a otros cuatro viejos que eran de lo más asquerosos, todos ellos vestidos con llamativos overoles naranjos, y que estaban destapando un alcantarillado a un costado de la calle, en el acto intento no caminar en forma  provocadora, quería pasar desapercibida, los hombres todos fofos y obesos, de entre 50 y 60 años se percataron de su presencia y de su provocativa forma de menear sus caderas con sus libros tomados con ambas manos, estos comenzaron a babear de calentura inusitada, cuando la encomiable hembra ya iba casi al frente de donde estaban ellos trabajando, el que parecía ser el jefe de la cuadrilla no se aguantó las ganas de gritarle las cochinadas que pasaron en forma refleja por su cerebro, mientras sus compinches no dejaban de empelotarla con sus lascivas miradas, y murmurando por lo bajo de lo tan buenota que estaba aquella pendeja que iba pasando por al frente de sus ojos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Pero que putilla más rica es la que tenemos aquí muchachos… como me gustaría  chuparle y partirle la zorra a vergazos a ese pedazo de putaaaa!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven estudiante camino más rápidamente, se asustó un poco al verle la cara de degenerado al viejo que le había gritado las ultimas groserías, pero por nada del mundo dejo de moverse en forma cadenciosa, hasta que doblo por la esquina que daba a la Universidad y pudo al fin estar más segura de tanta ordinarieces y vulgaridades de la que era víctima diariamente en el trayecto de la casa de sus tíos hasta su facultad, era día sábado y tenía solo dos clases, lo primero que haría sería solucionar el problema de las mensualidades.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La encantadora nena camino por los solitarios pasillos de aquel enorme y antiguo edificio señorial, solo el eco de sus zapatos retumbaban por el cielo y las paredes de la colonial arquitectura, hasta que por fin entro en aquella sobria oficina que era espaciosa, esta tenía una vista espectacular hacia los patios de la Universidad, sus estanterías estaban llenas de libros, a otro costado había un gran sofá, y justo al medio de esta se encontraba el escritorio del Profesor jefe de la carrera de Derecho,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tome asiento señorita Castillo, dijo el profesor Gilberto, quien estaba sentado en un tremendo sillón detrás de su escritorio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Gracias señor, contesto Anais, a la vez que tomaba asiento, y cruzaba sus torneadas piernas, con sus libros tomados en ambas manos, el viejo estaba atento a todo tipo de movimientos que hacia la chica.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de haber mirado a su antojo esos formidables muslos bien delineados que se doblaron y se sentaron solo a un metro de sus fauces, el vejete se relamió sus resecos labios, para recomponerse y comenzar con aquella sórdida entrevista,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Usted ya bien me conoce, soy su jefe de carrera, Gilberto Troncoso para servirle, pero me puede llamar don Jilo, así estaremos más en confianza, le decía el salido maestro a una de sus más llamativas alumnas, intentando que la joven entrara más en confianza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Para mí es un gusto conocerlo personalmente… don Jilo, la nena pensaba que todo pintaba para bien, el maestro se estaba mostrando muy simpático, ahora estaba más segura que Sabina estaba totalmente equivocada con sus apreciaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gilberto Troncoso era un vejete de alrededor de los 65 años, de estatura normal un poquito más bajo que Anais. Hacían 4 meses que a don Jilo le habían  informado de la deuda de Anais Castillo, pero el viejo zorro había estudiado muy bien la situación, ya que había llamado por teléfono a los padres de la chamaca para ver qué pasaba con el asunto de los pagos, ellos le dijeron que seguramente era un error ya que ellos mensualmente le enviaban el dinero a su hija, el astuto maestro casi adivinando cual era la situación les había dicho que seguramente era un error del sistema, y que volvería a revisar los documentos y que no tomaran en cuenta su llamada, como el viejo no volvió a llamar a los padres de la joven, ellos dieron por hecho que solo había sido eso, un error.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_003_b6dc.jpg" width="460" height="690" />En aquella ocasión Don Jilo antes que nada mando a buscar la ficha académica de Anais, cuando por fin esta estuvo en sus manos y con solo ver la foto de cuerpo entero de la joven al viejo casi se le reventó la verga a lecherazos, sentenciando que debido a la información que el ya manejaba, esa tremenda zorra con cuerpo de Diosa y que se mal gastaba el dinero que le enviaban sus padres para pagar la Universidad la tendría que convertir en su puta los años que le quedaran de estudios, ya lo había intentado con otras chicas, pero estas le salían adineradas y fácilmente se le habían escapado de sus manos, no sin antes haberlas manoseado y obligarlas a que les chuparan la verga, pero Anais Castillo era una chica normal, no era de familia pudiente, y sus padres vivían lejos, con esto estimaba que le sería muy fácil embaucarla e iniciarla en un mundo lleno de vejámenes en el cual  su retorcida mente ya deseaba tener sumida a tan candorosa jovencita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo luego de estarla mirando y comiéndosela de pies a cabeza, decidió que ya era hora de entrar de lleno a lo que él había planeado para este día,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vera señorita Castillo, yo creo que Usted ya sabe el motivo del porque está en esta oficina, verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me imagino que debe ser por el asunto de los pagos, le contesto la chamaca intentando no demostrar su nerviosismo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y que me dice?, ya lleva 7 meses en los que nuestra casa de estudios le ha estado formando profesionalmente,  y usted o su familia no han pagado nada… creo que debe existir una muy buena explicación para esto no cree?, el viejo la miraba fijamente a sus hermosos ojos celestes que ya se notaban asustados, y esto a él le encantaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais por su parte intento buscar una explicación que pareciera lógica, para que su jefe de carrera le diera más plazo en los pagos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vera don Jilo, mis padres han estado pasando por una seria crisis económica… yo me comprometo a telefonearles lo antes posible para que ellos me digan cuando me depositaran el dinero para poder cancelar lo adeudado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo quien no paraba de desnudarla con sus ojos de viejo verde, se volvía a relamer los labios imaginándose el sabor que tendrían aquellos suaves y relucientes muslos al momento de lengüeteárselos, a la vez que le contesto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esa es una muy buena idea mi niña, le dijo el viejo profesor a la misma vez que se paraba de su asiento y caminaba en dirección hacia la joven, &#8211;Lo único malo de toda esta situación es que yo ya me comunique con tus padres, y ellos me han asegurado que te han enviado el dinero… el vejete puso especial atención a las reacciones de la joven a medida que él le hablaba, así que continuo, &#8211;Seguro que todo esto es un mal entendido, ahora mismo los llamaremos para que todos quedemos claros y tranquilos… te parece pequeña?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La asustada joven con solo imaginarse a sus padres dando explicaciones de que ellos le habían enviado el dinero a ella, y asegurando que todo era un mal entendido, todo su cuerpo comenzó a temblar, el vejete por su lado tomo el teléfono y la carpeta con los datos personales de Anais, e hiso como si de verdad estuviera llamando a los padres de ella, obviamente no los iba a llamar, lo del dinero le daba lo mismo, existían miles de formas de arreglar el asunto de los pagos, pero quería medir la situación para ver que provecho personal podría sacar el de toda esta situación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor señor… no los llame…!, al viejo le pareció que la voz de la estudiante se quebraba, o que le faltaba el aire, por lo que no cejo en su plan,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que es lo que me dices muchacha!?, me acabas de decir que tú misma les telefonearías para arreglar la situación, y ahora me sales que no quieres que los llame?, o hay algo que no me has dicho?, la cara del viejo cada vez más se iba transformando en la de un sátiro, ya hasta sudaba de emoción calenturienta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo… la verdad es que ellos me enviaron el dinero y fui yo quien no ha pagado las mensualidades… me lo he gastado en otras cosas… sniffsss, por favor no se los diga, ya no aguantando más Anais se puso a llorar de arrepentimiento apoyándose en el escritorio del viejo y caliente académico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El lujurioso profesor aprovecho en el acto la situación que se le estaba dando, en forma que pareciera paternal le hiso que se levantara y comenzó a consolarla,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya…ya… no llores chiquita, juntos encontraremos una solución para esto, le decía a la vez que la muchacha se echaba a llorar en sus brazos al notar las confortantes palabras de su maestro que al parecer estaba dispuesto a ayudarla, el vejete la abrazaba sintiendo en sus resquebrajadas manos de viejo las firmes carnes de la joven, a modo de consuelo la sobaba tiernamente a la altura de sus caderas, le encantaba sentir aquella marcada curvatura que había entre su esbelta cintura y el nacimiento de la parte en que se termina la espalda, su verga ya se le había parado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Gracias don Jilo… de verdad gracias por ser tan comprensivo… y le juro que nunca más me atrasare en los pagos…, le decía a la vez que ya la joven se comenzaba a separar de ese no tan paternal abrazo que le había pegado su profesor,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eso está muy bien lindura… pero tu situación es muy delicada le decía el caliente profesor, volviendo al ataque ya que estaba decidido a llevarse a la joven a su casa para estar culeandola por todo ese fin de semana, no sin antes presentársela a sus amigos y sacarla a dar una vueltita por la ciudad para que aprendiera cuales serían sus nuevas obligaciones para con él a partir de este trágico día.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero Ud. Me acaba de decir que me daría más plazo… eso es lo que yo le entendí, le dijo Anais a la vez que con un pañuelo desechable limpiaba las lágrimas de sus ojos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;O sea yo estoy dispuesto a ayudarte… pero tú también me debes dar algo a cambio, lo justo es justo ricura…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No le entiendo… y que puedo darle yo a Usted…!? a la mente de Anais lentamente volvían las palabras de su amiga, como a su vez también notaba el cambio de vocabulario en que don Jilo le comenzaba a dirigir al hablarle,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;O sea… podríamos comenzar con unos besitos, yo seré bueno contigo, pero tú te deberás portar muy bien conmigo, mira podríamos comenzar aquí sentaditos en el sillón, veras que te vas a sentir muy cómoda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo se había sentado en el enorme sofá en el momento en que en forma descarada invitaba a Anais a que se fuera a besar con él. La joven poco a poco fue cayendo en razón a cuales eran las asquerosas pretensiones de aquel aprovechador vejestorio que estaba sentado en el enorme sofá mirándola con cara de calentura, lo que la hizo reaccionar en el acto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que es lo que me está diciendo… yo no hare eso ni por todo el plazo o el dinero del mundo…!, para esto fue por lo que me cito a su oficina!?, fue un error haber venido a esta cita, así que con su permiso señor pero yo me retiro, cuando la exaltada y llorosa joven ya estaba por abrir la puerta de la oficina para largarse de ahí y volver a sus clases, escucho la voz del vejete que le gritaba desde el sillón,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien…! si esa es tu última palabra te puedes largar de aquí chamaca sin vergüenza…!!, y no olvides de pasar por tu casillero y retirar todas tus porquerías porque a esta Universidad no vuelves a poner un solo pie… estas expulsada…!! Te queda claro pendeja estúpida!!, Ahorita mismo llamare a los de seguridad para que te saquen a patadas de este edificio maldita zorraaaa!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais no entendía el brusco cambio de personalidad del maestro Gilberto Troncoso, si bien el viejo no la estaba forzando físicamente, lo último dicho sobre que no volvería a poner un solo pie en la facultad de derecho la hicieron recular por algunos segundos, no sabía si iba a estar segura de ir y sentarse en aquel sillón para besarse con el vejete, pero sabía que si ponía un solo pie afuera de su oficina todo el esfuerzo de sus padres por haberla enviado a estudiar serian echados a la basura, y con qué cara volvería derrotada a su pueblo, arrastrando una deuda de la cual solo ella era la culpable.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo… por favor no me haga esto…, la joven volteo y quedo de cara al viejo aprovechador, &#8211;Debe haber otro tipo de solución… de verdad que yo le pagare hasta el último centavo… pero no me expulse de la Universidad, yo y mis padres nos hemos esforzado mucho para yo poder estudiar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo solo la miraba con desprecio, había vuelto hacia su enorme sillón detrás de su escritorio,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pus ya te di una oportunidad… y la has desaprovechado, no es llegar y cancelar la deuda que tú misma te has acarreado… y yo solo te pedí unos besos en la boca… no era nada más que eso y te iba a dar todo el plazo que quisieras… pero claro una joven tan agraciada como tú no es capaz de besarse con un viejo tan feo como yo verdad?, Pues ahora te me largas… y hoy mismo le aviso a tus padres que estas despachada de esta universidad por sin vergüenza, ahora largo de aquí!!, el viejo echaba espumarajos de lo exaltado que estaba, pero por debajo de la mesa cruzaba sus dedos por que la chamaca no se le fuese a escapar de sus garras.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo… por favor no me eche…, la chamaca estaba punto de arrodillarse si es que era necesario y si es que el viejo así lo pedía, las lágrimas nuevamente ya asomaban por sus ojos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tú sabes cuales son mis condiciones desde ahora…, así que tú decides…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahora la tierna estudiante lo veía tal como él era, un viejo verde asqueroso y narigón, que se estaba aprovechando de ella por el error cometido, mirándolo fijamente lo estudio, don Jilo era realmente feo, de labios gruesos y moreno, con una nariz alargada y ganchuda, calvo en la parte central de la cabeza, pero con unos hirsutos mechones canosos en ambas partes de las orejas y que le bajaban a modo de patilla formándole una especie de barba plomiza, ni siquiera le ayudaba el traje de chaqueta y corbata, y tan respetable que lo encontraba antes de este día, pensaba la contrariada jovencita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien… me besare con Usted…, le dijo finalmente con sus ojos cerrados, no quería verle la cara de degenerado con que el vejete la miraba desde que había ingresado a su oficina, y que a estas alturas ya la tenía casi desfigurada de calentura…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja así me gusta preciosura… serás una excelente abogada el día que te recibas si sigues así de disciplinada, pero quiero que vengas hasta aquí y me lo pidas como corresponde, depende de la forma en que lo hagas yo tomare mi decisión, aún queda la opción de que te puedas largar por si te doy asco muñeca, jajaja…, se burlaba don Jilo desde atrás de su asiento…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais armándose de valor pensó en que solo se debía besar con el vejete hasta que el estuviera satisfecho y este le daría más plazo para ella reunir el dinero, lentamente comenzó a caminar hacia el escritorio donde don Jilo la esperaba,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Un momento lindura… que tal si le pones tú misma el seguro a la puerta, no querrás que alguien entrometido llegue y entre a la oficina y vea como una puta estudiante se está besando con su profesor a cambio de algo verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais se sentía humillada hasta mas no poder por lo como la estaban tratando, y de lo que estaba a punto de hacer por propia voluntad, pero ella necesitaba que le dieran más plazo para reunir el dinero, y lo principal que por nada del mundo a este viejo maldito se le ocurriera llamar a sus padres para acusarla que se había gastado el dinero de casi un año del cual ella debió haber cancelado las mensualidades.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuevamente se giró hacia la puerta de la oficina y con su blanca manita puso el seguro de esta para que nadie osara a ingresar mientras ella se estaría besando en la boca con el vejete, luego casi como una sonámbula se encamino hacia el escritorio en donde la esperaba un excitado don Jilo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo no se la quería creer estaba a punto de dar rienda suelta a sus más bajos instintos y con una chamaca que tenía un cuerpazo de concurso, como un verdadero hipnotizado vio venir a ese excepcional par de muslos relucientes para ponerse a su disposición.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando Anais estuvo de pie justo al lado de su escritorio, el viejo solo la miraba sonriente, la nena no se atrevía a tomar la iniciativa como el vejete se lo había ordenado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vamos… que esperas putita invítame al sillón para ir a besarnos en la boca, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais viendo que ya no le quedaba más opción, solo repitió lo que el vejete quería escuchar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo…lo invito a su sillón a que vayamos a besarnos en la boca…, le dijo con sus ojos cerrados y no creyendo aun de lo que ella misma estaba diciendo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm no está mal putilla, pero quiero que me lo digas con tus ojos abiertos y mirándome directamente a la cara, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica tomo aire, esto ya era colmo, pero no tenía más alternativa, abrió sus ojos celestes, su semi ondulado cabello rubio caía frondoso a un lado de su cara, se lo quedo mirando fijamente  a su detestable y arrugada faz, para luego repetirle…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo… lo invito a su sillón para que vayamos a besarnos en la boca…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así está un poco mejor pendeja… pero te falto la palabra mágica…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor don Jilo, sniffs… lo invito…snifss…snifsss a que nos vayamos a besar en la boca…Sniffssss…, a estas alturas la nena ya estaba totalmente entre asqueada y chaqueada con ella misma por lo que estaba a segundos de hacer,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaj claro que si lindura… avanza tú primero que yo te sigo, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais lloraba por el profundo asco que sentía por lo que estaba a punto de realizar, a estas alturas recién se acordó que existía Daniel y que fueron meses en que el joven tuvo que cortejarla para ella darle el primer beso, pero ahora estaba a solo segundos de hacerlo con un asqueroso y repulsivo vejete de 65 años de edad, que por primera vez en su vida entablaba una conversación con él, pensaba que ella ni su familia se merecían tanta bajeza, pero si quería tener una alternativa de ella seguir en los estudios superiores tendría que atracar su boca con la de un viejo hipócrita y aprovechador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita quien ahora se limpiaba las lágrimas con sus manitas se sentó en un extremo del sillón, y su profesor en el otro extremo, hasta que ella nuevamente escucho la pastosa voz del viejo académico,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué esperas cosita rica, jejeje ven acercándote que ya quiero probar tu lengüita, para ver si bien vale la pena cumplir con el favor que tú me estas solicitando, el viejo le miraba las piernas, con fascinación recorría las líneas de aquella corta falda de mezclilla que dibujaban el portentoso culo que se gastaba la pendeja…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la estudiante ya no le quedaba más opción, poco a poco se fue acercando al viejo quien ya estaba casi desesperado por manosear ese fabuloso cuerpo que ya se encontraba solo a centímetros, ya no aguantándose más y en forma desesperada la tomo de uno de sus brazos jalándola hacia él,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eres una perra exquisita Anais, jejeje vas a ver que lo vamos a pasar muy rico, le decía el viejo mientras se entretenía en olerla como un poseído por las fragancias de su cuello, a la misma vez que la manoseaba por distintas partes de cuerpo. Anais no sabía qué hacer, no podía pensar claro por la extraña situación en la que se encontraba. &#8211;Mira como me tienes la verga putita, le dijo corriéndose la chaqueta hacia un lado, en donde ella con espanto pudo notar fácilmente un gran bulto que sobresalía desde su pantalón. &#8211;Eres una zorrita bien rica, jejejeje, con solo verte de como venias vestida haces que tenga ganas de hacerte miles de cosas, que rico se siente tocar tus piernotas enfundadas en medias mamacita, y tus tetas ni que se diga, de todas las alumnas que estudian en esta facultad tu eres la que mejores chichotas tienes, desde hace 4 meses que te estaba observando lindura, y con solo deletrear tu nombre ya se me paraba la verga… qué opinas bonita?, no es una maravilla que al fin podamos estar juntos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven quien se vio sorprendida por todas las peladeces que el viejo profesor le estaba diciendo rápidamente cambio de opinión no importándole las consecuencias, se dio cuenta que el vejete tenía un extraño brillo en sus ojos, determinando que tenía que abandonar lo más pronto posible aquella oficina,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es Usted un viejo pelado y cochino… un pervertidooo, como se atreve a…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese mismo instante don Jilo viendo que la chica hiso intentos de pararse del sofá, se recostó sobre ella casi asfixiado el cuerpo de Anais, para comenzar a sobarla por todas las partes de su cuerpo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Suélteme don Jiloooo!, que haceee!?&#8230; auxilioooo!!, auxiliooo!!!, ayúdenme…!!!!, gritaba la joven intentando que alguien la escuchara y viniese a socorrerla del sátiro que pretendía violársela,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajaja grita todo lo que quieras zorra… nadie vendrá a ayudarte, hoy es sábado y todo el personal administrativo esta libre, solo estamos tu y yo y encerrados en mi oficina, jajajaja, aparte que me calienta aún más escucharte como pides ayuda para que no te metan la verga, jajajaja!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo…!! Usted me dijo que solo serían besos… lo otro nooo…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais forcejeaba por intentar liberarse de las garras del caliente y sulfurado vejete, este por su parte ya había comenzado a lamerle la cara, le pasaba su asquerosa lengua de viejo por todas sus mejillas dejándola ensalivada y baboseada, a la vez que le seguía diciendo en forma desvergonzada todo lo que él pensaba de aquella caliente situación,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues mentí pendeja sinvergüenza, esto es lo que les pasa a las zorras como tú, que se gastan el dinero que no es suyo, jajajaja, el viejo seguía lengüeteándola, oprimiéndola contra el sofá de la elegante oficina, no le permitía que se moviera, la nena estaba muy asustada y nerviosa, el asqueroso viejo ahora la miraba directamente a los ojos y le sonrió burlonamente, mientras con mucho cuidado empezó a acariciarle las tetas  por encima de la polera, con sus dos manos haciendo círculos con ellas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que me está haciendo don Jilo…por favor déjeme ir, por favor…, la actitud de la nena era suplicante, ya sabía que estaba casi perdida, el viejo no se iba a conformar con solo unos besos tal como él le había dicho, entendía claramente que se la iban a culear en la misma facultad en donde ella había entrado a estudiar tan llena de sueños e ilusiones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nuestra pequeña fiesta apenas comienza pendeja, le dijo en tono burlón, la chica ya sentía en sus mismas fosas nasales el aliento a viejo que el maestro dejaba salir de su pestilente boca, &#8211;Mmmmm guachitaaa!! que ricas tetas tienes, como me moría de ganas por sobártelas, le dijo mientras se las apretaba cada vez con más fuerzas, y justo en el momento en que Anais abrió su fresca boquita para volver a pedir auxilio, el excitado y lujurioso profesor aprovecho esto para meterle la lengua en toda su estrecha boca, se la introdujo hasta casi provocarle arcadas, su aliento a tabaco y dientes podridos inundó su paladar, el viejo ahora la sujetaba de su rubio cabello,  con sus gruesos labios de lobo feroz bien pegados a los rosados y sensuales labios de la nena, haciendo rítmicos y chapoteantes círculos con su lengua alrededor de la de ella que lo esquivaba en forma desesperada, la nena sentía la puntiaguda nariz del vejete como se le clavaba en su cara, se la sentía helada y húmeda, como si este estuviera resfriado o con romadizo cuando se rosaba con la respingona nariz de ella, luego para coronar el erótico ritual lingüístico el degenerado profesor se separó de su boca y le mando un repulsivo escupo el cual impacto en pleno rostro de la asqueada Anais.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Jilo después haberla escupido y besuqueado a su total antojo y de haberle estado sobando las tetas todo lo el que quiso, comenzó a subirle la camiseta lentamente, Anais con su carita escupida y con sus manitas temblorosas en forma desesperada trataba de impedírselo pero el viejo profesor no encontró nada mejor que  levantar una de sus manos y darle una fuerte bofetada en el rostro que prácticamente la hicieron ver rayos y centellas, la chica ya no quiso seguir con sus estupideces, ahí  fue que supo que el viejo aparte de caliente también era agresivo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte don Jilo al notar que la joven hembra ya había entendido cuál era su posición siguió subiendo sus ropas, primero le quito la chaqueta de mezclilla para luego continuar con la blanca polera, y sin dejar de mirarla directamente a sus ojos metió sus manos por debajo del sujetador blanco y comenzó a sobajearle las tetas con ansias animalescas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmm… que suavecitas se sienten tus tetotas mamasota…!, que rico par de melones tienes mi pendejita rica…!! &#8211;No se ven tan grandes cuando están cubiertos por toda tu ropa, pero te las encuentro perfectas… están duritas y suavecitas… como a mí me gustan jejeje.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais miraba aterrada todo lo que le estaban haciendo, y de vez en cuando ponía atención en la insana expresión de su rostro. Ese vejete desgraciado era horrible, y ahora tenía una mirada aún más lujuriosa que al principio, le daba la impresión de que este estaba imaginando miles de cochinadas que haría con ella a partir de estos momentos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto la asustada jovencita noto como el viejo con una de sus manos le destrabo el sujetador liberando por fin esa frescas montañas de carne tersa y juvenil, a la misma vez que sacaba un cigarrillo desde su apolillada chaqueta, para luego más trabajosamente aun proceder a encenderlo y tirarle todo el humo en su cara, a la vez que le mostraba la roja braza de la punta del cigarrillo, para decirle,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si continuas portándote mal y haciendo mamadas que a mí no me parezcan, de ahora en adelante tendré que utilizar esto, el desequilibrado vejestorio acercaba su cigarrillo encendido a las relucientes carnes de sus tetas, Anais estaba que se meaba de pavor al imaginarse el dolor que sentiría si a ese endemoniado viejo se le ocurría quemarle las tetas, en ese momento la atractiva estudiante de leyes ya no aguanto más se puso a llorar desconsoladamente, estaba temiendo lo peor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo vio como sus lágrimas comenzaban a resbalar por sus mejillas, entendió que con eso ya era suficiente por lo que apago el cigarrillo en el suelo para luego ir acercando su boca a la cara de la nena en donde lamio todas las lágrimas que de sus ojos brotaban como así mismo el rastro acuoso que estas dejaban, siguió incursión abajo para llegar a lo que él ya quería degustar,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te gastas las tremendas chichotas pendeja, te las voy a chupar hasta lograr sacarte leche, jajajaja, y uniendo la acción con las palabras fue abriendo su bocota para pegarse la mejor chupada de tetas que en su vida se había mandado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo llevaba unos buenos minutos  chupándole las tetas a Anais, quien estaba en un lamentable estado de shock por lo traumático de la situación, el viejo la tenía casi inmovilizada recostada en el sillón y el sobre su cuerpo, la nena sentía como esa rasposa lengua se paseaba a su antojo por las suavidades de sus tetas, era la primera vez en su vida que se las chupaban, poco a poco empezó a tener una sensación que invadía todo su cuerpo, pudo sentir como su cara se ruborizaba por alguna razón, y esa razón era una sola, ella nunca había estado en tales circunstancias con ningún hombre, y ahora si lo estaba con un espantoso vejete casi 50 años mayor que ella, el resbaloso lengüeteo en las tetas que este le estaba pegando le hacían sentir algo rico, y esto la hacían sentir de lo peor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mente le decía que no se permitiera sentir eso, que no se dejara avasallar por tan despreciable vejestorio, un verdadero lobo con piel de oveja, pero su cuerpo ya comenzaba a decirle lo contrario, a la nena por primera vez en su vida le estaba comenzando a gustar esa agradable sensación de placer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Horrorizada por estar sintiendo tales sensaciones, gruesas  lágrimas comenzaron a brotar de sus bellos ojos celestes, en forma desesperada nuevamente comenzó a moverse e intentar escapar de las garras de ese viejo degenerado antes que se le ocurriera sacar su cosa y metérsela, el viejo casi no sentía los esfuerzos de la nena, solo se daba a chupar, lamer, succionar, mordisquear y luego volver a chupar y seguir chupando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais quien llevaba unos buenos minutos contorsionándose y pataleando para salirse de aquel sofá, ya casi estaba entregada ahora solo sentía como le succionaban las tetas, con sus ojos cerrados se dejaba hacer sin saber qué hacer ni cómo reaccionar, el viejo la estuvo chupando por un buen rato, la jovencita no se dio ni cuenta cuando el depravado ya le tenía la falda subida hasta la altura de su cintura, lo que si sintió fue cuando de pronto percibió que algo se metía por entre sus muslos, como pudo levanto su cabeza para ver como el viejo asqueroso había puesto su mano encima de su vagina y comenzaba a masturbarla por arriba de sus medias y su blanca prenda íntima, hasta que el vejete se separó de sus mojadas tetas para decirle,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira nada mas como estas de mojada putita… jajaja, tus jugos hasta atravesaron la tela de tus calzones y medias pendeja caliente, jajaja, le dijo mientras le mostraba sus arrugados dedos en donde se notaba una reluciente humedad, &#8211;Esto significa que tu zorra ya está pidiendo verga a gritos…, jajaja!! No llevo manoseándote ni 15 minutos, y vaya que te calientas muy rápido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eso… eso… no es verdad, le contesto Anais con su voz muy bajita, le extraño que el vejete ya casi no la estaba sujetando y ella ahora no hacía nada por huir de aquel lugar, el viejo notando la pasividad de la tierna chamaca, aprovecho para bajar el cierre de la falda, y luego comenzar a retirársela hacia abajo junto con las medias y la ropa interior, Anais reacciono al instante,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo!! Eso sí que noooo…!! Por favor don Jilooo no lo hagaaaa…!!!, le decía mientras con sus manos luchaba con las del vejete para que este no terminara por desnudarla por completo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siii, si lo hare preciosura y ya no te hagas la decente conmigo, jejeje se nota que estas desesperada por que te metan la verga, jajajaja, le decía mientras ya había logrado bajarle las vestimentas una buena cantidad de centímetros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_005_e66c.jpg" width="460" height="690" />Se vinieron más manoteos y unos buenos jadeos por parte de ambos y la nena ya sintió el aire en su vagina, hiso el último esfuerzo por subirse los calzones, y fue el viejo quien salió victorioso, ya que al notar la férrea resistencia que opuso su joven oponente simplemente se los destrozo junto con las medias, la falda y los zapatos salieron volando y cayeron cerca del escritorio, la había terminado de empelotar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais al saberse desnuda por primera vez en su vida ante la presencia de un hombre solo atino a taparse la cara con sus dos manitas y juntar lo que más pudo sus muslos para proteger lo que sabía que ya estaban a punto de usurpar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo se lanzó sillón abajo y quedo arrodillado contemplando el soberbio cuerpazo al desnudo de Anais, hace mucho tiempo que el destino no le había provisto un tan suculento bocado de carne fresca y juvenil que él solito ya estaba a minutos de degustar para él solo. Sin dejar de recorrerla en forma lasciva tragaba abundantes cantidades de saliva que se le formaba en la boca, veía esos atrayentes pelitos dorados que escasamente adornaban la pelvis de aquella exquisita criatura, sintió unas tremendas ganas de comérsela, de meterle la verga a la fuerza, culearla hasta la locura, pero sabía que era día sábado, y que ni siquiera era medio día, o sea… tenía todo el tiempo del mundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Jilo llevo su temblorosa mano al palpitante vientre de la muchacha, al posarla pudo sentir una suavidad jamás sentida en sus resquebrajadas manos, con sus dedos índice y pulgar se dio a jugar con el piercing, era la primera vez que tocaba uno, solo los había visto cuando por Tv miraba a las nenas bailar Axe hace algunos años, y Reggaetón, o cuando veía alguna película porno, su verga pulsaba por la ansiedad de meterse por entre medio de aquellas jóvenes carnes,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmm que suavecita que eres pendejaaa… y te ves más rica todavía con esta mamada puesta en tu ombliguito, le decía jugando aun con el piercing entre sus dedos, &#8211;Y tu coñito se ve más rico todavía mi amor, se ve limpiecito, bien depiladito como a mí me gustan jejeje, (el viejo no sabía que por naturaleza propia a la joven le salían pocos pelos en la zorra), &#8211;No sabía que eras tan maraca para tus cosas jejeje, le continuaba diciendo mientras ya palpaba suavemente con la yema de sus dedos los rubios pelitos encrespados de la vagina de Anais. &#8211;Ahora prepárate porque vas a comenzar a disfrutar como una mal nacida, jajajaja!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dicho esto último don Jilo comenzó a sobarla con sus dos manos, los ojos de Anais lo miraban tratando de adivinar que le haría ahora, en eso vio como la mano del vejete bajaba hacia al medio de sus cerrados muslos para comenzar a tocarla en su rayita muy suavemente, ella desde hace rato que estaba mojada más por la turbación del momento que por realmente sentirse deseosa de que ese vejete asqueroso le hiciera algo, por nada del mundo pensaba en abrirle sus piernas, el viejo por su parte sintió una tibia acuosidad entre los apretados labios vaginales de la chica, así que le dijo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero mira que caliente me saliste pendeja… tu conchita está más mojada que antes, si hasta parece que te estuvieras miando, jajajaja!!! A la nena entre asustada y asqueada le daba rabia de como ese viejo asqueroso se burlaba de ella, ahora lo veía como se chupaba los dedos luego de volver a meterlos de su rajadita intima, noto que cada vez don Jilo incursionaba más en su panochita y ni se dio cuenta ella misma cuando el caliente maestro sencillamente comenzó a masturbarla, para conocer el mismo y con sus propias manos cada rincón de su inexplorada zorrita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te la siento muy apretada pendeja, dime… alguna vez has probado la verga?, el viejo le consultaba con el vicioso brillo de la maldad saliéndole por los ojos. Anais no le respondió, solo tenía su celeste mirada puesta en cualquier parte del techo de la oficina, &#8211;Contesta maldita zorra!!! Le grito el viejo muy enojado, pero aun así ella se negó en darle una respuesta, el viejo como pudo rápidamente se montó sobre su cuerpo a la altura de las tetas y,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Plaffff!!! Retumbo el certero tortazo en pleno rostro de la chamaca, la chica en el acto comenzó a llorar de susto y dolor, pero esto al viejo no le importo, Plaffff!!! Plaffff!!! Plaffff!!! Plaffff!!!, fueron indeterminadas las feroces bofetadas que Anais siguió recibiendo en el rostro,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora contéstame perra asquerosa, o te seguiré pegando hasta desfigurarte la cara, al viejo se le habían enrojecido los ojos, y su rostro lo tenía descongestionado, parecía como si en estos momentos fuera un verdadero demonio más que un respetable y serio decano de alguna Universidad, &#8211;En mi juventud estuve internado en el hospital psiquiátrico, y tengo carnet de loco…jajaja!!, para que vayas sabiendo tengo doble personalidad, de lunes a viernes soy un serio profesor, pero los fines de semana me vienen mis crisis de calentura y de agresividad si es que no me tomo mis pastillas, y te aviso que hoy no me las tome porque sabía que vendrías, jajajaja!!!, así que si me denuncias estaré solo unas semanas internado en una lujosa clínica, por lo que ahorita me contestas cuando yo te pregunte algo porque si no lo haces soy capaz de matarte, has entendido zorra inmunda, y para que no se te olvide… tomaaaa!!!!&#8230;.Plaffffffff!!!!!!, resonó la más fieras de las cachetadas que Anais recibió en su angelical carita de niña buena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Has probado la vergaaa..!?, te han culeado alguna vezzzz!!???, el viejo estaba salido como un verdadero energúmeno,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sniffsss…! Por favor don Jilo ya no me pegue más…Sniffssss, Anais ya tenía su rostro enrojecido por los fieros guantazos recibidos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entonces contéstame putaaaa…!!! te han metido alguna vez la vergaaa!!??</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo… nuncaaaa don Jiloooo, nunca he hecho el amor con nadieeee, sniffssss!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te estoy preguntando eso putaaa!!, te he preguntado si alguna vez te has puesto a culear con algún chamaco de tu edad… o con el que sea&#8230; los ha hecho!!??</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No don Jilooo!! Yo nunca me he puesto a culear con nadie…snifffsss, la joven poco a poco entendía que tenía que contestarle como al viejo le gustaba…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja!! Así está mejor putita… pues hoy día mismo te voy a convertir en mi mujer, jajajaja, te voy a meter la verga mamitaaa…!! Te voy a poner a culear con quien a mí se me ocurra… jajajja!!! todos los fines de semana o cuando a mí se me ocurra… hasta que termines tus estudios en esta prestigiosa Universidad, así que ándate preparando dulzura, porque desde hoy pasas a ser mi puta, terminaras tus estudios puteando en las calles,  y culiando con mis amigos…jajajaja!!! Ahora sí que te voy a emputecer zorra asquerosa, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo una vez que termino de poner en conocimiento a la joven de cual ahora serían sus deberes para con él, como pudo se bajó del desnudo cuerpo de Anais, como si la muchacha fuese una muñeca de goma le abrió con fuerzas los muslos, la primera reacción de la joven fue cerrarlas en señal de protección de su vagina, pero con la feroz mirada que le pego don Jilo, recordó que aquello eran parte de sus nuevas obligaciones, así que no le quedó más remedio que dejarle sus bellas piernas abiertas y mostrándole su tajito rosáceo en toda majestuosidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo con solo mirar aquella pequeña grieta rosada apenas jaspeada por pelitos rubios comenzó a babear como un mal nacido, abriendo lo que más pudo su pestilente y carnívora bocota se fue acercando hacia ella hasta que se zampo de un puro bocado la hermosa vagina de la muchacha hundiendo su cabeza en aquella rosada fisura de carne y sumergiéndose en las profundidades de aquellos preciosos muslos que estaban abiertos solo para él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Jilo chupaba zorra con ahínco, metía y sacaba su lengua lo que podía en forma rápida, sorbiéndose todos los jugos que la nena ya desde hace rato estaba produciendo por su panochita en forma inconsciente, el viejo chupaba y lamia sin darle tregua, mas parecía un perro lamiendo la comida de un plato, que un hombre practicándole sexo oral a una mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais solo se dejaba chupar su cosita con la cara contraída por el asco y la repulsión que le ocasionaba aquel horrendo vejete, se maldecía por el precio que estaba pagando por el error cometido, nunca había dejado que un chico la tocara más de lo necesario, de sus novios anteriores la mayoría le había pedido la prueba de amor, en la cual ella se negó rotundamente, para guardar ese preciado tesoro que ella sabía que poseía para el hombre que se casara con ella, pero todo esto ahora se había ido al traste, la tenían desnuda y abierta de patas con un exaltado viejo con características de psicópata chupándole lo que ella tanto había cuidado y protegido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la espaciosa oficina solo se oían los insistentes chapoteos de lengua de don Jilo, acompañados de los continuos reclamos y gimoteos de Anais para que el viejo la dejara tranquila de una buena vez por todas, pero el feliz profesor no estaba dispuesto a parar de chuparla por nada del mundo, esa vagina era un verdadero manjar solo hecho para príncipes se decía para el mismo, y mientras la nena más se quejaba para que la soltaran, el viejo más empeño le ponía en los lengüeteos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais puso atención en la rasposa lengua que la asaltaba en la parte más femenina y bella de su cuerpo, se preguntaba porque  a ese viejo le gustaba tanto estarla lamiendo en esa zona, no estaba muy segura si todos los hombres serian iguales, pero se notaba que a este sucio y vil vejete le encantaba, una rara sensación muy parecida a la de  los nervios que a veces ella había experimentado en su estómago, se le empezó a instalar en su cuerpo, pero con la diferencia que esta vez no era en su estómago, la sensación se le había ido instalando en su panocha, situación que le alarmaron los sentidos, aquella gratificante sensación por cada segundo que pasaba se iba agudizando, hasta que al mismo ritmo de las lamidas sintió una exquisita secuencia de punzadas que se le instalaron adentro de su coñito, acompañado de unas tremendas ganas de dejar salir algo por su ranurita, nuevamente caía en cuenta que era una sensación muy parecida a como si tuviera verdaderas ganas de mearse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ajeno a esto el vejete ya tenía la lengua casi dormida de tanto lengüetear la belleza intima de la chamaca, las mandíbulas ya las tenía totalmente adoloridas de tanto abrirlas y cerrarlas mientras devoraba aquel aromático y místico tajito de carne, se sumía en aquella apretada panocha, al hacerlo movía su cabeza hacia los lados, como también hacia círculos sobre esta siempre intentando adentrar su lengua lo más posible, se notaba a la legua que el viejo la estaba pasando genial mientras se comía el coño de la joven, pero su felicidad fue sublime cuando sus oídos parecieron escuchar un femenino y casi apagado gemido de éxtasis por parte de su compañera sexual.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y no era para menos, en un principio Anais veía que el viejo tenía su reluciente y arrugada cabeza sumida entre medio de sus muslos que estaban abiertos de par en par, sentía la gorda y resbalosa lengua de este como le acariciaba rápidamente la vagina como si esta fuese una batidora, como a su vez también sentía la helada nariz del vejete rasparse una u otra vez contra su pelvis, sus primeras sensaciones fueron de asco y rechazo, pero ya en estos momentos su sistema neuronal estaba a punto de colapsar antes los continuos cosquilleos y punzadas que desde hace un rato le estaban haciendo sentir en distintas partes de su grácil anatomía, ella no quería, pero su joven cuerpo casi se lo estaba imponiendo, hasta que su mente ya no pudo resistirse más y sencillamente se entregó a las delicias de la carne, sintiendo esa exquisita lengua como le revolvía los caldos que se habían instalado en su vagina y que parecían provenir desde lo más profundo de sus entrañas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La nena lentamente comenzó a menear su pelvis, en un principio lo hacía muy despacito, no quería que el vejete se diera cuenta que ella ya casi aceptaba que el la estuviera lamiendo, pero todo era tan rico y tan nuevo para ella, que inconscientemente llego al estado de encontrarse moviendo e intentando hacerlo al mismo ritmo en que aquella lengua entraba  y salía de su tajito masturbándola y haciéndola gemir ahora más audiblemente, no importándole que el viejo la escuchara, su respiración ya era muy pesada y a la misma vez acelerada, sus fosas nasales se cerraban y sentía que le costaba respirar, a la vez que soltaba unos quejidos ya un poco fuertes y que hicieron que ella se comenzara a moverse en forma más acelerada, siendo participe de todo lo que le estaban haciendo, ahora  parecía que como si la nena estuviese poseída por algún ser maligno, y al viejo le gustaba mirarla de como ella gozaba, de cómo retorcía su cintura buscando con su pelvis la punta de su lengua, Anais ya estaba más que caliente, y el vejete ya lo tenía claro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chamaca ya  no daba más de calentura, pero sentía pena de ella misma por estar sintiendo algo tan rico con un asqueroso hombre que apenas conocía, y que para rematarle tenia desordenes psiquiátricos, en vano intentaba acallar sus gemidos de calentura con una de sus manitas puesta en la boca, estos ya resonaban por toda la oficina del decano, su otra mano que la tenía puesta en la cabeza del vejete en un principio con la finalidad de empujarlo para que ya le dejara de lamer, ahora en forma inconsciente había comenzado a deslizar sus dedos por entre medio de los enmarañados pelos blancos que este tenía por los lados, como si le estuviera haciendo cariño, sus piernas temblaban, se sentía extasiada, por su mente cruzaban miles de imágenes, sus propios gemidos los escuchaba como si estos estuvieran en otra dimensión, mientras se seguía retorciendo de placer en aquel imponente sillón de cuero donde la tenían acostada desnuda, se imaginaba la pestilente boca del viejo pegada a sus rosadas carnes intimas, con sus amarillentos dientes de fumador impregnados por la nicotina arrancando sus carnes vaginales y comiéndosela en total sentido de la palabra, estos últimos pensamientos la llevaron a que fuese ella misma quien agarrara los escasos mechones blancos que el viejo poseía detrás de sus orejas y se lo enterrara con fuerzas en lo más profundo de su zorra, punteándoselo y más bien dicho vulgarmente culeandole la boca con su afiebrado tajito de carne, el maestro estaba encantado con su alumna.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vejete notando que la chamaca se le había unido a la fiesta, como pudo subió una de sus manos para agarrarle las tetas, se las apretaba, las sobaba, y volvía a apretar con más fuerzas, hasta que Anais sintiendo en sus poros algo que nunca antes había sentido pego una punteada magistral sobre la chapoteante boca de su maestro, uniendo esta acción con un gutural y ronco bramido de hembra siendo satisfacida sexualmente,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhhhhhhhyyyyyyyyyyyyyyy!!!!!!!, los jugos explotaron hacia afuera de la vagina de la joven y fueron a dar en forma directa hasta la misma garganta del feliz profesor quien se los bebía como un mendigo perdido en el desierto, el grito se debió haber escuchado en varias de las salas en donde aquel día sábado se estaban realizando clases, Anais luego de haberle mandados otras tres firmes punteadas de zorra en las mismas fauces del viejo aprovechador, poco a poco fue dejando de moverse, hasta que sus tensados muslos se fueron aflojando lentamente, para quedar prácticamente casi desmallada y a patas abiertas en el sillón, por primera vez en su vida había sentido un orgasmo, y este había sido tremendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vejete luego de beberse los abundantes chorros de caldos ácidos y calientes que Anais le regalo desde sus entrañas, solo se quedó observándola tirado aun lado del sillón con su boca rebosantes de fluidos vaginales, estaba claro que el por su parte aun no terminaba con la encantadora y virgen universitaria, solo encendió un cigarrillo y se dedicó a masajearse la verga por sobre el pantalón, mientras admiraba aquel tremendo monumento de mujer que tenía para regodearse en el a su total antojo, y que había conseguido embaucar aprovechándose del candor e inocencia pueblerina de su dueña.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de unos 10 minutos existía un silencio casi sepulcral al interior de la oficina, Anais continuaba con sus muslos abiertos, y de sus ojos caían lágrimas de rabia por haberse permitido sentir algo tan rico con un viejo de tan malos sentimientos, su respiración ya había vuelto a la normalidad, los espasmos habían desaparecido, y la sensación de placer en todo su curvilíneo cuerpo también se había extinguido, pero no del todo. Hasta que sintió la avejentada y desagradable voz del jefe de carrera hablarle.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me doy cuenta que disfrutaste la chupada de zorra que te pegue verdad putita?, jejeje, te quejas y gimes muy rico lindura, me hiciste sentir que a pesar de mi edad aun me la puedo con una zorra lujuriosa como tú, Mmmmm aun recuero el sabor de los meados que me soltaste por la concha, de verdad que fue un honor habérmelos bebido, jejeje, recién salidos y manufacturados desde tu zorrita, no recuerdo haberme bebido unos mejores y más calientitos que los tuyos, así que para la próxima que me los sueltes avísame para poner dos vasos y así podríamos hacer un brindis los dos juntos, ya que los sueltas a chorros, te parece preciosa?, jajajaja!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vejete viendo que la nena ni siquiera se dignaba a mirarlo cuando él hablaba, puso en práctica lo que él deseaba hacerle desde hace rato, ­­­­&#8211;Mmmmm veo que ya has descansado lo suficiente, así que ahora terminaremos lo que hemos empezado. Anais en forma espantada vio como el vejete diciendo esto último se puso de pie y ya comenzaba a sacarse la ropa, lo supo al instante… se la iban a culear.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La estupefacción y el cansancio no le dieron tiempo a reaccionar a la rubia muchachita. Luego de ver en forma despavorida como ese obeso y fofo cuerpo desnudo lleno de pelos canosos terminaba de empelotarse al frente de sus ojos, algo la hiso bajar su vista hacia esa parte en que ella sabía que estaba la asquerosidad que le iban a meter, pero lo que vio fue algo más repugnante y repulsivo todavía, el viejo tenía una gran mata de gruesos pelos plomos tirando para blancos, y entre medio de esta abundante y grotesca maraña de pendejos largos y semi encrespados una verga totalmente parada, el vejete no la tenía grande ni corta, entre 10 o 15 centímetros más que eso no era, pero para la nena era suficiente para casi desmallarse al imaginarse que esa asquerosidad que pulsaba rápidamente de desesperación estaba solo a minutos de hacer ingreso al interior de su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Jilo viendo que la hembra casi no se había movido pensó que tal vez ella también lo deseaba, en la forma más normal del mundo se subió al sillón y se acomodó entre medio de esos muslos abiertos que parecían estar esperándolo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_008_6f2e.jpg" width="460" height="690" />Anais nuevamente comenzaba a llorar por lo que le iba a suceder, sintiendo el peso del cuerpo del hombre que la iba a convertir en mujer echarse sobre el suyo, casi sin aire le quiso solicitar,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor don Jilooo… sniffssss, no me lo haga… mi sueño era llegar virgen al matrimonio, sniffssss…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaja, no me salgas con esas mamadas, esas son solo pendejadas de zorrasss románticas chamaca… y tú no estás para eso, además que ya estás en edad de recibir la verga… y eso es lo que harás desde hoy día… recibirás verga por todos tus orificios…jajaja, así que relájate y disfruta porque en este mismo momento te la voy a meter, jajajaja te estoy estrenando cosita rica, y todo gracias a que te gastaste la plata de la U, jajajaja!!!! Diciendo esto último el viejo poso su erecto falo en la íntima y nunca antes vulnerada entrada intima de Anais.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo…!! Por favor no lo hagaaa!!, ahhhhgggg!!!, gimió de dolor Anais cuando sintió la primera compresión de carne sobre la entrada de su vagina…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siii pendeja… tu tranquilita que ya vas a ver de lo muy rico que vas a sentir, jejeje, ganaremos mucha lana cuando andes prestando la zorra por dinero y parada en las esquinas…, deberías estarme agradecida de todo lo que te estoy enseñando gratis, jajajaja, quizás hasta abandones los estudios para dedicarte a andar culeando por los callejones jajajaja… Uffff que apretadas la tienes putaaaaa!!!, el viejo ya le había propinado tres empujones sin lograr ni siquiera meterle un solo centímetro de verga al interior de su panochita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Profesorrrr…!! Ya noooo…!! me duele muchooooo…!! Sniffssss… salgase… dejemeee… sniffsssss!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja… relájate y distiéndeme los músculos de la zorra pendeja… desde hoy tú me perteneces, y este es solo el comienzo putita, no sabes cuantas veces me eh corrido la paja viendo tu foto de la ficha académica, jajaja, tendremos que sacar una nueva por que la actual ya la tengo toda moqueada de las veces que me corrí en ella cuando te imaginaba follandote aquí mismito de donde te tengo ahora, ahí te voy pendeja…aguantaaaa…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais no daba crédito de todo lo que le estaba sucediendo, las morbosas palabrotas del viejo que estaba dando su vida por follarsela le causaban un profundo asco, pero lo que más repulsión le causaba era imaginarse al viejo masturbándose mirando su fotografía de la ficha académica, de pronto cuando sintió otra feroz pero fallida arremetida contra su vagina, vio al vejete como se echaba sobre ella con todo el peso de su cuerpo, en donde la comenzó a besar en el cuello y en la cara, sentía los gruesos pelos del pecho pegársele en las suavidades de sus tetas, la nena desde hace rato que traspiraba, por los continuos jadeos que hacia cuando intentaba escabullírsele al desalmado vejestorio, pero sus esfuerzos no hacían mella con las fuerzas del profesor Jilo, ya viendo que casi no tenía escapatoria simplemente se puso a llorar más audiblemente que antes, pensó que ya todo estaba perdido,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Déjemeee don Jiloooo…!! Snifffs… Ahhh… Me está lastimandooo… Sniffsss!!!…… auxilio por favor… me están violandoooooo!!!, grito como última medida de salvación…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajajaja!! Eso putita… gritaaaa!!!, gritaaaaa todo lo que quieras…!!! Ya te dije que eso me enerva y me calienta aun masssss…, Jajajajaja!!!! Eres una criatura riquísima… una verdadera hembra en todas sus letras…, le decía el vejete totalmente poseído por la calentura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo le mando el más firme de todos los empujones que ya le había propinado, y cuando sintió una leve sensación de como si los apretados labios vaginales de la chamaca se fuesen por fin a abrir para él, su verga ya no aguanto más, haciendo que su dueño sintiera algo tan exquisito al imaginarse las tibiezas que lo esperaban al interior de aquel infartante cuerpazo que él ya quería poseer, que acompañado de un ahogado y sufrido grito de placer le mando tres sendos lecherazos que impactaron en el vientre de Anais, ensuciándola y regándola con tres gruesos cordones de blanco semen, el primero le llego casi hasta la altura de las tetas, el segundo y el tercero a su ombligo, el piercing se perdió ante las blancas condensaciones que impactaron en él, otras 4 chorreadas de menor potencia pero si muy espesas, escurrieron desde la verga del vejete para caer y bañar los rubios pelitos crespos de la vagina de la joven, el apesumbrado vejestorio aún estaba con los ojos en blanco por la emoción.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estos 4 últimos goterones de semen tal como ya se dijo cayeron en forma acompasada sobre los dorados pelitos íntimos de la escandalizada nena al estar viendo ella misma y con sus propios ojos como aquel esperpento humano se corría asquerosamente sobre su cuerpo. Su pelvis y su escaso bello íntimo quedaron bañados de la inmundicia varonil del casi anciano y caliente profesor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo luego de haberse recuperado de aquel fatídico orgasmo, se hecho de mal humor a un lado del cuerpo de la joven, había quedado insatisfecho, se corrió antes de abrirla y metérselo, luego de unos minutos refunfuñando se paró del sillón y comenzó a vestirse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La nena por su parte con sus ojos llorosos no sabía que hacer su vientre estaba bañado en semen del vejete, lo sentía pegajoso, y expelía un extraño y fuerte olor que ella nunca antes en su vida había sentido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Límpiate con eso y vístete, le ordeno don Jilo a una psicológicamente destruida Anais, a la vez que le lanzaba sus destrozados calzones blancos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven como pudo limpio su cuerpo con su destrozada ropa íntima de aquel asqueroso liquido blanco con el cual la habían impregnado, en silencio se puso el resto de su ropa, las medias también habían quedado inutilizables.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando la estudiante intento recoger sus libros para retirarse, supo que aún faltaba mucho para que su profesor la dejara tranquila.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Deja tus libros aquí en mi oficina el lunes los puedes venir a retirar, ahorita mismo nos largamos a pasar el fin de semana juntos, jajajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Profesor… me quiero ir a mi casa… me duele todo el cuerpo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me importa una verga como te sientas…!!, además que aun ni siquiera te he metido la verga, no sé de qué te quejas tanto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Señor…mis tíos se pueden preocupar si no llego a la casa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues diles que te quedaras a estudiar en la casa de alguna compañera… no son esas las zorrerías que ustedes las putas inventan cuando se quieren ir de parranda con los estúpidos chamacos que conocen… además que me da lo mismo si avisas o no, la cosa es que ahora iremos a mi casa para que te bañes, luego iremos a comprarte unos trapitos que yo quiero que uses, ya que en la tarde iremos a una fiesta con unos amigos, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo… por favor déjeme ir… ya fue suficiente… además que he decidido irme a mi pueblo, ya no quiero seguir estudiando en esta universidad, así que no se moleste en darme más plazo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No pendeja…! te equivocas…!! si no quieres seguir estudiando es problema tuyo, la cosa es que desde ahora tu eres mi putita…, Anais se fijaba como los hoyos de la tremenda nariz del viejo se abrían y se cerraban a medida que este le hablaba, esta parecía que fuera la de un pelicano, esa sensación le daba a ella, el viejo continuaba hablando, &#8211;Y lo que no pude hacerte esta mañana si lo hare esta misma noche y en mi casa, y cuando yo me sienta totalmente saciado de tu cuerpo y de todos tus agujeros te llevare a putear por las calles hasta que reúnas el dinero que me debes, yo pagare tu deuda, así que a quien le debes desde este momento es a mí, te queda claro dulzura?, el viejo la miraba con una cara llena de maldad…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo de verdad que se lo agradezco pero no necesito que Ud. pague mi deuda, solo me iré y no le diré a nadie de lo que me hiso, se lo juro…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Acaso piensas que soy un pendejooo!!!, ves esa cámara que está en esa esquina, el viejo camino rápidamente hacia donde estaba puesta la cámara que aún seguía grabando, &#8211;Que crees que pensaran tus papis cuando vean el video que acabamos de grabar los dos juntos pendeja, verán como casi te measte de calentura en mi boca cuando te fuiste cortada jajajaja!!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais como una verdadera zombi se volvió a sentar en el sillón donde casi se la violan, se llevó sus dos manitas hacia su cara, luego las perdió en el follaje de sus aromáticos y semi ondulados cabellos rubios pensando en todo lo que le había aclarado el chantajeador de su profesor, pensaba en la reacción de sus padres al ver ese escandaloso video, que dirían al saber que a su hija la habían expulsado de la Universidad por haberse gastado el dinero de las mensualidades y por andar acostándose con profesores?.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un fuerte nudo se le formo en la garganta, en eso sintió cuando el viejo la tomo poderosamente del brazo casi arrastrándola para llevársela a donde a él le diera la gana, y ella simplemente se dejó llevar, su suerte ya estaba echada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que salieron del campus universitario, el viejo hiso parar un taxi en donde se subió en compañía de una casi muda Anais, el joven taxista dio por hecho que la pareja que acababa de subir era una nena con su abuelito, y que este seguro que la había ido a matricular ya que los tomo a la salida de una casa de estudios, determino que la joven era dueña de una belleza inigualable, pero en su semblante denotaba que iba triste muy triste, a lo mejor no les había ido bien en el proceso de selección, cosa común en universidades tan remilgadas como lo era aquella en donde los había tomado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que se bajaron del taxi, don Jilo la llevo a su departamento, este era pequeño y se encontraba en un buen sector residencial, estaba bien para un viejo solterón como el, a pesar de su fea apariencia el viejo vivía en forma decente, así por lo menos lo vio Anais, mientras se bañaba la joven temía que en cualquier momento el viejo se le metiera en la ducha y se la follara ahí mismo al interior del baño, o que este cambiara de opinión y la obligara a acostarse con él ya que estaban en su propia casa, pero esto no sucedió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando Anais salió del baño don Jilo la estaba esperando, listo para volver a salir, la nena se dio cuenta que el viejo se había cambiado de ropas. Cruzaron casi todo el centro con Anais tomada de la mano del viejo, ya desde hace rato que había pasado el mediodía, y la nena iba preocupada ya que ni se imaginaba para que parte la llevaba ese siniestro vejete, que prácticamente en solo un par de horas se había adueñado de su vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ingresaron a un céntrico edificio, ella solo lo seguía en silencio, bajaron por unas escaleras mecánicas, el edificio estaba muy concurrido de gentes que realizaban compras o se encontraban haciendo algún tipo de trámite.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_007_3c21.jpg" width="460" height="690" />Anais conocía aquel edificio, ya que en muchas oportunidades había concurrido a este a comprar ropa en los pisos superiores, una vez que bajaron la joven se dio cuenta que en aquel subterráneo también habían variados locales comerciales, pero a medida que más avanzaban por los pasillos, los locales iban cambiando de giro, hasta que al doblar al fondo de la galería subterránea, se dio cuenta que en este sector estaba plagado de night clubs, que aún no abrían sus puertas a la clientela, no entendía muy bien por qué el viejo la llevaba por aquellos lugares, ¿acaso este viejo desgraciado pensaba convertirla en prostituta en este mismo día?, se preguntaba en el momento en que nuevamente estaba a punto de largarse a llorar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta que llegaron a destino, el viejo la metió al interior de un Sex Shop, la joven quedo ensimismada viendo todas aquellas luces rojas y verdes que iluminaban las vitrinas del lugar, Anais daba gracias a Dios que el local estuviese vacío a esas horas de la tarde, hasta que nuevamente escucho la vos de su caliente profesor,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Espérame aquí pendeja, y no se te ocurra largarte, o si  no nuestro video terminara a la venta en este mismo local, jejejeje, no sin antes mandar una buena cantidad de copias gratis a la sucursal de tu pueblo, jejeje, así tu papis sabrían que su hija llego al estrellato en la capital, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais vio como el viejo hablaba con mucha confianza con un tipo que parecía ser el dueño de aquel antro, los vio que cuando conversaban la miraban y se reían, obviamente se estaban burlando de ella y ya imaginaba lo que le podía estar diciendo don Jilo a ese otro tipejo, le dieron unas tremendas ganas de ir ella misma donde ese viejo asqueroso y apretarle su nariz de pajarraco, pero solo se volteo dándoles la espaldas, lo que le llamo mucho la atención y la descolocaban era ver la enorme cantidad de películas xxx que ahí se exhibían para la venta, y unos sachets que contenían en su interior unas vergas plásticas de distintos tipos de tamaño y colores, había oído hablar a sus amigas y compañeras de U de los famosos consoladores, y este día los veía en vivo y en directo, a fin de cuentas aquel exótico lugar le daba miedo por las perversidades que ahí se vendían.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto la asustada Anais vio que su profesor le indicaba a que se acercara a donde estaban ellos, el hombre que lo acompañaba tenía pinta de chulo, sobre todo por un delgado bigotillo que se dejaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué medidas tienes pendeja!?, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais se sorprendió por el tipo de pregunta que le estaba haciendo don Jilo, no sabía que contestarle, ella nunca había puesto atención a sus “medidas”…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esteee ehhh… no lo sé don Jilooo…, le contesto muerta por la vergüenza ya que el otro tipo  extraño no paraba de mirarles las tetas debajo de su camiseta blanca…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tómale tú mismo las medidas Brandon jejeje,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais ahí se enteró del nombre de aquel sujeto, se llamaba Brandon.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Brandon saco de abajo del mesón una huincha amarilla de esa que usan las costureras y procedió sin ni siquiera decirle permiso a tomar sus medidas anatómicas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm… a ver a ver… 86 en las tetas…, dijo Brandon con cara de ser un experto en la materia, para luego continuar, &#8211;De cintura tenemos 61… y 89 de culo… &#8211;Es bien caderona la puta… pero sí, creo que tengo algo para ella. Luego de decir esto último desapareció por detrás de una cortina…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilo… de que se trata todo esto…?, Anais estaba muy preocupada al no tener ni la más mínima idea de los planes que el vejete tenia para ella…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tu cállate putaaa!… solo te voy a comprar ropa… hoy iremos a una fiesta en el club de unos amigos y quiero que te veas bien putona… mañana volverás a tu casa y te puedes dedicar a tus asuntos hasta el viernes&#8230;tus fines de semana son  míos… te queda claro zorraaaa!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais a la misma vez que tragaba saliva solamente asintió muy avergonzada, sabía que no sacaba nada con intentar de suplicarle compasión a ese viejo desgraciado que estaba haciendo lo que él quería con ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Brandon aprecio con dos cajas por la misma puerta por la cual había desaparecido, don Jilo las tomo y se llevó a la joven a una especie de probador, le pasó una de las cajas a la joven y le dijo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pruébate esto… cuando estés lista nos avisas para ver cómo te queda…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya estando sola al interior del pequeño probador, la joven abrió la caja y lo que vio la puso aún más nerviosa, era un pequeño conjunto de portaligas, con unos calzoncitos y bracier, todo de color negro…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estas listaaa!!, lo pastosa voz del profesor la estaba apurando. La avergonzada chamaca supo que eso era lo que tenía que ponerse, al menos no iba a andar sin calzones como lo estaba haciendo hasta este momento, eso le dio un poco de seguridad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo!, aun no!!, espere… ya casi…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cuando estés en condiciones ve al mesón ahí te esperaremos, y apúrate!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rápidamente se deshizo de la falda y la polera y procedió a ponerse el erótico conjunto, las finas piezas de encaje negro, le quedaban a la perfección, al parecer Brandon sabía hacer muy bien su trabajo, se lamentaba la situación en que debería lucir estas prendas, ya que siempre había tenido la intención de alguna vez usarlas para el hombre del cual verdaderamente hubiese estado enamorada. Una vez que  ya estuvo en condiciones, tomo aire y se propuso a salir del probador,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Jilo y Brandon vieron cuando se abrió la puerta del cubículo, y lo que vieron fue como si estuviesen presenciando un verdadero encuentro cercano del 3° tipo, aquella tremenda Diosa rubia, de cara angelical y ojos celestes que se les acercaba con aquel precioso conjunto de portaligas negros no pertenecía a este mundo, la veían tal cual como era ella, un verdadero prodigio de mujer, ambos balbuceaban palabras lujuriosas apenas perceptibles para el oído humano, hasta que la hermosa nena que los cautivaba estuvo a medio metro de donde estaban ellos. Don Jilo fue el primero que saco el habla,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te lo dije Brandon… no esta buena la putita!?, jejejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Brandon solo gesticulaba con sus mandíbulas abriéndolas y cerrándolas, el bigotito se le movía como una culebra, al pobre no le salía el habla ya que su vista no la podía sacar del pequeño triangulo de tela negra que apenas cubría lo justo para que a la nena no se le asomaran el nacimiento de los primeros pelitos dorados que ella poseía en su parte intima.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esta buenisimaaaa, fue lo primero que dijo el Brandon una vez recuperado, sin dejar de comérsela con cara de violador, &#8211;Y de dónde sacaste a esta puta…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es una alumna… estaba un poco falta de dinero, y yo la estoy ayudando, jajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais viendo y escuchando como esos dos pervertidos hablaban de ella, solamente llevo su dedo índice a su labio inferior mirando hacia el piso, demostrando lo muy nerviosa que se encontraba por estarse exhibiendo en esas condiciones ante un viejo casi anciano, y otro que por primera vez en su vida lo veía…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cuanto cobras por la hora zorraaaa!?, le consulto Brandon a la rubia chamaca, para ver si se podía pegar un raund con ella antes que el viejo se la llevara…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esteeee… ehhhh yo no seeee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por ahora no está a la venta pendejo!, interrumpió el viejo profesor a Anais que no sabía que contestar ante tan salida pregunta, para luego continuar, &#8211;Así que no te hagas ilusiones, confórmate con haber visto la mercadería en su envase original, jajajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y para cuándo estará entonces!?, consultaba Brandon quien ahora la rodeaba lentamente sin quietarle los ojos de su triangulito, y del suave culo que mostraba la nena, su reluciente piel dorada se veía apetitosa entremedio de los ligueros negros que parecían que se cortarían en cualquier momento de lo tensados en que se veían, o al más mínimo movimiento que hiciera Anais…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Aun no lo sé… por ahora esta putilla es mía… cuando esté lista para ser emputecida profesionalmente te la puedo traer, si quieres ahí te la dejo por un fin de semana completo, el precio lo podemos conversar, pero será muy barato, así que no te preocupes, jajajaja…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La segunda caja contenía lo que parecía ser un pequeño trozo de tela roja, Anais ya estando nuevamente en el probador, descubrió que esa pequeña prenda era un mini vestido, el cual se le encajo en su cuerpo como si este hubiese sido hecho a su misma medida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuevamente la imagen de aquella joven Diosa era de infarto, el ajustado vestido rojo parecía aumentar las voluptuosidades que se gastaba la tierna estudiante, sus marcadas curvas en la parte de las caderas y cintura parecían llamar a las manos de cualquier macho para que la manosearan bien manoseada, don Jilo a estas alturas ya se sentía capaz de nuevamente darle guerra a esa tremenda chamaca que aún se mantenía virgen, esta noche sí que no se le escaparía, solo iría a pavonearse con aquella rubita delante de sus amigos, y luego de beberse unos buenos tragos se la llevaría hasta su casa en donde pretendía estarla follando por lo menos hasta la tarde del día Domingo, el viejo ya se sobaba las manos al saber que tenía bajo sus garras a toda esa carne de primer corte que le había caído del cielo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Antes de retirarse del Sex Shop Brandon le consulto al vejete,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y que hago con su ropa!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me da lo mismo… si quieres bótala!, jajajaja!!, una vez dicho esto último don Gilo tomo a la joven del  brazo y la saco de ese lugar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que el viejo profesor con Anais llegaron al “Club”, la joven se dio cuenta que este era solamente un vulgar antro muy parecido a una taberna, situación que la rubia chamaca ya había intuido, ya que el trayecto que hicieron nuevamente en otro taxi, la nena se fijó que el sector en que estaban era de lo más marginal y ordinario de lo que ella podía imaginar, al bajarse del vehículo los ojos de la joven dieron un rápido recorrido al sector, el antro estaba ubicado al interior de una callejuela muy angosta, en las veredas ya se podía ver que en las puertas de unos locales habían grupos de mujeres todas vestidas de como si estuviesen listas y dispuesta para irse de parranda, se fijó en los letreros que ya estaban encendidos parpadeaban con la palabra “HOTEL”, la pobre ni siquiera sabía en qué parte de la ciudad estaba parada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ni se te vaya a ocurrir intentar escaparte pendeja, este barrio es muy peligroso, y los más seguro que te ocurriría si sales sola de aquí, es que te culien en un callejón o te lleven presa por puta, jejeje… pero tranquila y pasemos, lo vamos a pasar re bien ya veras, jejejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais pensaba que como era posible que aquel señor que hasta solo el día de ayer ella lo veía como un serio profesor Universitario fuera tan desquiciado, se suponía que tenía conocimientos de leyes, por algo era el jefe de la carrera, además que ella muchas veces lo vio conversando con alumnos, y su vocabulario era el de un verdadero académico, nunca se imaginó que este asqueroso y pervertido viejo tenía una doble vida, cada vez se convencía más que eso de su extraña enfermedad era cierto, muy raro, pero cierto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al ingresar al antro a la Universitaria casi se le nublaron los ojos por el intenso humo y olor a tabaco, todo olía a alcohol rancio, la música que predominaba en esos momentos eran rancheras de Antonio Aguilar, aquel lugar estaba lleno de hombres borrachos, y de otros que jugaban al domino sentados en las mesas, atendidos por unas mujeres vestidas no tan sugerentes como las que había visto en la calle, pero si mostrando una buena parte de sus fláccidas carnes, notándose en sus rostro muestras de cansancio y de como si estuviesen heridas del alma.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras caminaba tomada de la mano por don Jilo, todos los viejos se la quedaron mirando con cara de perros con rabia, no estaban acostumbrados a ver hembras de ese calibre por aquellos lugares, Anais solo miraba al suelo, esos hombres la intimidaban con sus lujuriosas miradas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras don Jilo consultaba por alguien en la barra, la nena vio como un extraño personaje no dejaba de mirarla de pies a cabeza, era un hombre más o menos joven, también era moreno, pero parecía estar más ennegrecido por la mugre que por la tez oscura tez de sus pellejos, era de abundante pelo crespo y enmarañado, en su rostro demacrado por los excesos le resaltaban unas llamativas ojeras, daba el aspecto que llevaba por lo menos una semana sin dormir ni bañarse, vestía en forma ordinaria, jeans azules  y desgastados que le quedaban un poco grandes, con una camisa que pretendía ser blanca pero que estaba percudida por la tierra y la traspiración, y con una chulesca chaqueta de cuero negra abierta, que hacia distinguirse de los demás, de unos 30 años según lo calculaba Anais, sus zapatillas Nike estaban todas rotosas, pero para su dueño así estaban bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Este asqueroso y mugriento tipejo estaba parado justo al lado de ella mientras el vejete conversaba algo con el hombre que atendía la barra, la estudiante quedo asombrada y asustada por lo que sus ojitos celestes estaban viendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte cuando el vulgar hombre que tenía toda pinta de ser un maleante vio que la joven hembra que venía acompañada por don Jilo lo estaba mirando, este siempre sonriéndole con una sonrisa de maldad que reflejaban sus oscuros ojos, y mostrándole un reluciente diente de oro que engalanaba su amarillenta dentadura llevo el billete que tenía enrollado en sus manos que eran más mugrientas todavía, hasta la altura de su nariz para luego inhalar un polvo de color blanco que había en el sucio mesón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de haber consumido la droga, el vicioso delincuente después de mover la cabeza en forma extraña según lo vio Anais, se atrevió a hablarle a la hembrota de vestido rojo que en esos momentos acompañaba a don Jilo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola muñeca… me llamo Gregorio…, pero por aquí me conocen como el flaco Gregorio, desde cuando que trabajas por aquí putilla…?, le decía mientras no paraba de comérsela con su caliente y exaltada mirada de adicto a las drogas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… buenas tardes don Gregorio yo no trabajo… soy estudiante…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jejejeje… se nota que no eres de por aquí cosita rica… cuanto me cobras por botar a ese vejestorio que anda contigo e ir a acostarte conmigo… tengo mucha droga…  nos podríamos drogar juntos, y después lo pasaríamos muy rico… o si quieres te puedo pagar la follada con mercancía… que me dices putaaa, tienes un culo espectacular, y yo ya te lo quiero probar,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo no consumo drogas señor, Anais estaba muy asustada el tipo ya se le había acercado bastante y sentía en sus narices el apestoso olor boca y a cuerpo sin asear…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Jilo al percatarse de que el flaco Gregorio, un conocido micro traficante de poca monta de aquel lugar, estaba acosando a su hembra, quiso ponerlo en su lugar en el acto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que te pasa pendejo… esta mujer no está a la venta… A propósito andas con mercancía…?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De la mejor anciano…cuanto va a querer,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dame 10 bolsas hoy la fiesta será en grande y hasta bien tarde, jajajaja, le decía don Jilo al traficante, refiriéndose a lo de bien tarde debido al tipo de hembra que lo acompañaba, el delincuente no le quitaba los ojos de encima a esa angelical nena de cabellos dorados, que se gastaba un tremendo cuerpo lleno de curvas lujuriosas, el flaco Gregorio nunca en su vida había probado el cuerpo de una jovencita tan encomiable como la que se estaba devorando con sus exaltados ojos de vicioso en esos momentos, ese tipo de putas no se veían por aquellos sectores, así que decidió que a esta la iba probar sí o sí, ya vería la forma de hacerse de ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que hicieron el intercambio de dinero y de droga, el flaco Gregorio vio como el viejo Gilo se llevaba a esa mamasota hacia el privado, en donde lo esperaban sus amigos, el maleante preso por los deseos carnales que la joven había despertado en su caliente y desequilibrado temperamento, se lamentaba de no tener tal status como para el también haber estado junto con ellos disfrutando de ese joven cuerpo femenino tan lleno de vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que estuvieron en el privado y cuando el vejete cerró la puerta de este, Anais vio que en este el olor a cigarrillo era más pesado aun, al ser un espacio cerrado y de menor tamaño, los 6 vejetes que ahí estaban encerrados jugando al póker, se pararon a saludar a los recién llegados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chamaca vio una gran cantidad de dinero en la mesa, fichas de múltiples colores, botellas de wiski, de cervezas y de distintos tipos de tragos, a un lado y solo a un metro de donde estaba la mesa había una especie de pequeño escenario alfombrado y de color morado oscuro, con espejos en el muro y con un caño, sus apreciaciones fueron alteradas por la pastosa voz del viejo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como les baila a la tropa de viejos califas, jajajaja, miren el regalito que les traigo, dijo al mismo tiempo que exhibía a Anais enfundada en el vestido rojo y en todo el esplendor de su juventud,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais los vio uno por uno, muy sorprendida se dio cuenta que tres de ellos eran profesores de la Universidad, a los otros tres no los había visto nunca,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo conozco a esta niña…!, dijo uno de los reunidos, &#8211;Pero si es alumna de mi clase…!, que mierda estás haciendo aquí pendeja, si a estas horas deberías estar haciendo un trabajo que te di para el lunes, jajajajaja!!!!, todos los vejetes se miraron y reían en coro, mientras la pobre Anais se ponía roja como un tomate y no hallaba donde meterse, para que esos calientes viejos no la siguieran mirando de la forma en que lo estaban haciendo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Salúdalos a todos, pendeja…, le ordeno don Jilo a su estudiante…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven saludo con un beso en la cara a cada uno de aquellos salidos hombres, todos casados y con hijos incluso mayores que Anais, estos ahora y después de la primera impresión recibida ante semejante beldad, la saludaban adoptando reacciones de como si ellos tuvieran la misma edad que la joven, no falto el que le quiso tocar el culo cuando la nena los saludaba, Anais rápidamente le saco la mano de su trasero y se puso a la defensiva,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No me toque viejo cochino!!, le exclamo la asustada joven mirándolo con cara de angustia y de asco, como también miraba a don Jilo para ver si el intercedía por ella,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que te pasa putilla no es eso a lo que viniste acaso!?, creo que tendré que mandar a llamar a tu apoderado, jajajaja!!! Reían nuevamente todos los viejos incluyendo a don Jilo, que no hacía nada por defender a la joven, hasta que una vez que terminaron de reírse de Anais, fue el jefe de carrera quien puso orden en el asunto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A ver camaradas, se aceptan todo tipo de manoseos siempre y cuando sean por encima de la ropa, en las piernas solo una cuarta más arriba de la rodilla, pero nada de cachondeos, besuqueos ni cosas raras, esta putilla aun esta en rodaje, y la traje para que nos sirva los tragos, y si se portan bien hare que nos regale un baile, ahora a jugar póker se ha dicho, jajajaja!!!!, &#8211;Y tu zorra con cara de pendeja… ahí está el bar tienes que mantenernos los vasos llenos de trago, y limpiarnos los ceniceros, también tienes que preocuparte de la música, en esa pared están los controles, puedes beber lo que te apetezca, cuando te encuentres desocupada debes esperar en el escenario, y trátame bien a don Braulio que es el dueño de este lugar y muy amigo mío, ahora menea ese culo, que para eso te traje, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Braulio que era un tremendo hombre con cara de Nerd, sufría de obesidad mórbida y se peinaba hacia un lado, este le levanto la mano a Anais para que supiera que era el quien tenía un poquito más de privilegios que los demás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todos los vejetes le agradecían a don Jilo por semejante chamaca que les había traído, y lo felicitaban por tener tan buen gusto, mientras jugaban la primera partida de póker el vejete les comentaba los pormenores de todo lo que hiso para poder adueñarse de la chica, los viejos lo escuchaban atentos como si estuviesen en el más importante seminario académico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais mientras les servía trago, limpiaba ceniceros y encendía cigarrillos para los viejos, pensaba en todo lo que le había sucedido en este día, casi se la habían violado, había sufrido un orgasmo, el primero de su vida mientras un asqueroso viejo le lamia en forma forzada su vagina, la habían vestido de puta en un sex shop, y ahora esto último que casi la estaba haciendo de zorra para un grupo de viejos desconocidos para ella, ya los 6 viejos le habían tocado su trasero y las piernas, y ella solamente se tenía que dejar, para que a don Jilo no se le fuese a ocurrir llamar sus padres y darle conocimiento de los problemas en que ella andaba metida, conocía bien a sus progenitores y sabía que la condenarían por haberse gastado el dinero de la U, y del resto obviamente no le creerían a ella le darían la razón al jefe de carrera, todo esto pensaba mientras servía y limpiaba los ceniceros de los jugadores mientras sentía en sus piernas grasientas manos que la sobaban con desesperación antes de que ella se separara de la mesa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Oye Gilberto aún queda mucha noche por delante, son recién las 9 de la noche y esa puta aun no nos muestra nada, que tal si haces que nos baile un poco, así aprovechamos para descansar la mente un rato.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais al escuchar la caliente solicitud que le hacía don Braulio a su amigo, se quedó mirando con turbación a don Jilo, con solo ver el extraño brillo en sus ojos ese mismo que ella ya había visto esa misma mañana supo cuál sería la respuesta del vejete,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya escuchaste a don Braulio zorra, al escenario y a mover ese tremendo culo que te gastas,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Jilooo… por favor… noooo… yo no estoy acostumbrada a esto… ya es suficienteeee… es tarde y me quiero irrrr. La joven notando la pasividad del viejo que le estaba destruyendo la vida, miro a los demás para continuar con sus suplicas, &#8211;Por favor ayudenmeeee, este hombre me está obligando a hacer todo esto, les decía la acongojada jovencita a los demás vejetes para ver si alguno se compadecería de ella y la salvaban de tales humillaciones…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Jilo ya no aguantando más tanta mamada de suplicas, se levantó de su lugar y fue acercándose a Anais que con solo verle la animalesca expresión de su rostro se le quitaron en forma instantánea las ganas de seguir pidiendo ayuda, la joven comenzó a retroceder, a la vez que le suplicaba presa por el pánico,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo… no por favor don Jilo  no me vaya a pe… ¡¡¡Plaffffff!!!, resonó el firme y fuerte bofetazo en el rostro, Anais armándose de valor  y para demostrarle que ella ya había entendido se quiso comprometer en la causa, &#8211;Don Jilo ya no me pegue…ya le enetend… ¡¡¡Plaffffff!!!, fue el segundo, la chica fue a dar al piso que estaba todo sucio con restos de tragos, mugres y un sin fin de colillas de cigarrillos, tirada en el piso, y aun no recuperada, sintió cuando fue tomada de sus rubios cabellos y sin tener tiempo a nada el exaltado vejete, la arrastro hacia el pequeño escenario en donde la hiso que se parara para luego de ponerla contra el muro, asestarle otro tortazo aún más fuerte, ¡¡¡Plaffffff!!!, Anais quedo agachada y temblando de estupor tapándose la cara a la espera a que la siguieran zurrando, para su suerte escucho la voz del vejete, a la vez que nuevamente la hacía ponerse de pie agarrada de sus cabellos, el viejo le vociferaba a solo un centímetro de su cara,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Escucha bien perra asquerosa, tu aquí estas para hacer todas las zorrerías que nosotros te pidamos… así que ahora tienes 5 minutos para ir a servirnos los vasos, nos enciendes un cigarrillo a cada uno, pones música y nos bailas hasta que te quedes encuerada, entendisteee!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, si don Jiloooo… claro que si… yo puedo hacer eso que Usted me pideee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien!, ahora has tu trabajo putaaaa!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais se acomodó el vestido rojo que el vejete le había comprado, para luego de ordenar sus cabellos, y limpiarse las lágrimas de la cara, acercarse donde los otros 6 vejetes se refregaban las vergas ante la excitación que sintieron cuando don Jilo puso en su lugar a la rebelde chamaca, esta vez ninguno se atrevió a tocarles las piernas o el culo, daban por hecho que esa magnífica hembra era de propiedad de don Gilberto, y ellos eso lo respetaban como amigos que eran, además sabían que luego que el vejete se aburriera de ella, ellos tendrían su oportunidad para también gozarla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven Universitaria les encendió ella misma un cigarrillo a cada uno, tal como se lo había pedido el viejo profesor causante de sus desdichas, para luego ir y poner una música lenta y volver a subirse al pequeño escenario que estaba solo a medio metro de donde estaban las 7 calientes miradas a la espera del espectáculo que ella les iba a brindar, y cuando al son de una conocida canción en inglés, la rubia estudiante de leyes comenzó a mover su cuerpo tal cual como lo hacia ella en las discotecas cuando quería seducir a un guapo chico, para que la invitara a salir, y a si no aburrirse tanto en la casa de sus tíos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los 7 viejos babeaban al ver semejante escultura moviendo su cuerpo en forma sugerente y cadenciosa, Anais a pesar de no ser de familia adinerada siempre paso por ser una niña fresa, nunca le había faltado nada, gracias a sus trabajadores padres siempre tubo todo lo que quiso tener, y era típico en ella que cuando iba a la Disco y no le gustaba ningún joven, solo se ponía a bailar sola en donde sabía que eran muchas las miradas que recaían en ella, y en eso se concentraba ahora, se imaginaba estar bailando sola en una discoteca y que todas las miradas de admiración eran de atractivos chicos que harían todo por conseguir su teléfono, y no esos 7 horrendos vejestorios que prácticamente ya se estaban masturbando viendo como ella les bailaba, pero el temor más grande de la nena en esos momentos era lo que se venía ahora, sabía que ya había llegado el momento de sacarse la ropa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con expectación los viejos vieron cuando la atractiva chamaca comenzó a subir su vestido lentamente, la nena lo hacía así por la tremenda disyuntiva que tenía en su mente, no quería sacárselo, no sabía que con esto lo único que estaba logrando era volver loco de calentura a sus 7 asquerosos espectadores, hasta que armándose de valor lo retiro completamente, sacándoselo por la altura de sus hombros y luego por la cabeza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los viejos quedaron fascinados al tener ese cuerpo casi al desnudo, esas relucientes piernotas enfundadas en las eróticas portaligas los cautivaban, sus amplias caderas, sus chichotas que ya estaban a punto de ser liberadas, la calentura estaba a mil al interior de aquel ordinario privado, la música que había escogido la joven se entremezclaba con las rancheras que se oían desde afuera, pero este solo era un detalle , lo importante era lo que se venía a continuación ya que Anais había llevado sus dos manos hacia la espalda y sin más que esperar se retiró el sostén mostrándole sus bien formadas tetas a las 7 enloquecidas miradas, todo sin dejarse de moverse eróticamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_010_b100.jpg" width="460" height="690" />Los viejos ya se habían parado de sus lugares y se había acercado a la barra que delimitaba el pequeño escenario, cuando la joven se acercaba a ellos no faltaba la mano que tímidamente acariciaba cualquier parte de las suavidades de su cuerpo, la temperatura del ambiente cada vez subía más y más, hasta que Anais sabiendo que ya no había nada más que hacer lentamente se fue apoyando en el muro posterior para ir gradualmente bajando el calzoncito negro, lo bajo hasta sus tobillos, en donde primero subió una pierna y luego lo retiro de la otra, se alzó rápidamente en donde sus rubios cabellos producto de la inercia se le movieron haciéndola ver como una felina, no sabía que más hacer, solamente siguió moviendo su cuerpo al ritmo de la música, en eso se dio cuenta que los 7 hombres estiraban su manos en la misma forma que lo hacen los mendigos cuando piden comida, le estaban pidiendo sus calzones, los miro a uno por uno, hasta que sin saberlo porque escogió a don Braulio, caminando cadenciosamente hacia él se los entrego, el viejo no cabía más de felicidad, como un verdadero insano se los llevo a la narices para aspirarlos, se los pasaba por la cara con desesperación, a Anais medio asqueada y sintiéndose humillada igual le dieron ganas de reírse, al ver el semblante de urgido en el obeso vejete cuando se pasaba por la cara sus calzones, hasta que simplemente la música se terminó y ella quedo desnuda y apoyada en el muro posterior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El estruendo de aplausos y vítores en agradecimiento por tremendo baile erótico no se hicieron esperar, Anais toda sudada por el tremendo calor que hacía en el encerrado lugar recogió el sostén y el vestido rojo, y cuando ya estaba dispuesta a vestirse, fue la voz de don Jilo quien se lo impidió,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te vistas pendeja… quédate así un momento…, el viejo se dirigió hacia donde estaba ella y le dijo ahora te vas a tomar un trago con nosotros así tal como estas… encueradita, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero don Jilo… yo no quiero beber…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vejete estaba de buen humor por tan tremendo espectáculo que la joven les había regalado, por lo que no quiso aplicar la fuerza para convencerla,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Solo será un trago… mira si quedaste toda acalorada, y no temas, estando yo presente nadie te hará nada, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven solo se dejó llevar, uno de los viejos corrió la mesa de las fichas para que la escultural hembra se sentara en el viejo sillón y así estuviera más cómoda, y para también ellos poder mirarla a sus anchas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez sentada Anais toda avergonzada por estar desnuda con 7 viejos calientes, que más de uno ya tenían notorias manchas viscosas en los pantalones a la altura de sus paquetes, vio que don Jilo le servía hasta la mitad un tremendo vaso con distintos tipos de licores, entre ellos Wiski, Ron, Gin, Vodka, y otros no tan conocidos, para luego llenar una mínima parte del vaso con un poco de Coca-Cola, Anais no entendía muy bien qué clase de trago era ese, pero lo obvio de la situación era una sola el vejete la quería emborrachar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tomate un refrigerio chamaca… de verdad que te lo mereces…, le dijo el vejete pasándole el trago a la joven.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que trago es este?&#8230; yo solo bebo cervezas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es solo un traguito para que recuperes fuerzas lindura, aún es temprano y dentro de un rato vamos a querer otro show, jejeje… solo bébetelo y una vez que lo hayas hecho te puedes vestir…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais se vio rodeada de los 7 viejos, ninguno le hablaba salvo don Jilo, el resto se sentían intimidados ante la imponente belleza desnuda de la rubia Universitaria, solo se daban a devorársela en sus mentes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven al saber que una vez que se tomara el brebaje se podría vestir, se llevó el vaso a los labios y se lo mando hasta la mitad, noto el ardiente recorrer del alcohol por su garganta y hasta el estómago, y sintió como su cuerpo rechazaba esa tremenda bomba etílica que le habían preparado, estiro una de sus manos para coger un cigarrillo, para ver si con el tabaco podía palear las sensaciones de arcadas que sentía su estómago, al llevar el cigarrillo a sus labios, al instante vio 6 peludas manos al frente de su rostro, cada una con un encendedor encendido, don Jilo solo la miraba sonriéndole.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven una vez que se fumó el cigarrillo en silencio y escuchando todo tipo de palabrotas y peladeces por parte de los vejetes, en donde le decían de la tan buenota que estaba y que apenas don Jilo lo decidiera cual sería el primero en cogérsela, se bebió el resto del vaso, esta vez lo soporto un poco más, y por fin pudo ir por su vestido, don Braulio se negó rotundamente a devolverle los calzones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La noche pasaba y Anais veía como los viejos jugaban a las cartas, don Jilo ya le había preparado el tercer trago de las mismas características del anterior y por lo que hablaban los vejetes se daba cuenta que ya se acercaba la hora para un nuevo baile, la nena como que ya se sentía en más confianza, simplemente esperaba apoyada en la barra mareada y sonriente ante las bromas que hacían los calientes vejetes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El alcohol estaba haciendo su trabajo en la mente de la Universitaria, hasta que la pastosa voz de don Jilo le anunciaba que nuevamente le llegaba la hora de empelotarse delante de ellos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estamos pendeja, le dijo el vejete acercándosele y dándole un beso en la frente, &#8211;Qué tal si de nuevo nos bailas y nos muestras tus cositas… luego te vistes y nos vamos a acostar a mi departamento, le dijo el viejo profesor pero esta vez en sus oídos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais que no estaba para oponerse a nada, solo le dijo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ok don Jilo, pero tengo ganas de ir al baño antes que nada…, la nena producto de su estado medio etílico ni se acordó de lo que ella tendría que hacer con don Jilo una vez que ya estuvieron acostados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;El baño está afuera pendeja, pero yo te acompañare para que no se te ocurra hacer algún tipo de mamada y te nos arranques. La joven no había pensado en esa posibilidad, así que mientras don Jilo con su hembra iban al baño el resto de los vejetes ya tomaban ubicación cerca de la barra para ver todo el espectáculo bien de cerca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya estando afuera del privado en caliente y perverso profesor guio a la nena hacia el sector de los baños, Anais vio que ya quedaban muy pocas personas en el local, debía ser bastante tarde pensaba la turbada muchacha, no estaba del todo ebria pero sí bastante chisporroteada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a los baños de mujeres don Jilo reviso en su interior, quería asegurarse que este no le diera ninguna opción a la joven para que se pudiera escapar, así que la hiso entrar y el espero afuera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al cerrase la puerta el viejo lo único que sintió fue un fuerte dolor en la nuca, se le nublo la vista y simplemente se desplomo quedando tirado en el suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Horas antes</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco Gregorio veía como esa hermosa putita se le escapaba de su verga, de la mano de un viejo que era conocido por aquellos lugares, pero solo era eso un conocido, no tenía que porque tenerle miedo, se quedó merodeando por el sector para ver si a los viejos se les ocurría soltar a la zorrita del vestido rojo, pero al pasar las horas se dio cuenta que estos la debían haber contratado por toda la noche y era tal el estado de calentura en que lo había dejado tan soberbia chamaca que había decidido de que de alguna forma él se la llevaría esa misma noche para cogérsela, por las buenas o por las malas, incluso estaba dispuesto a pagarle todas sus ganancias de la semana con tal de estar metiéndole la verga por toda una noche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentado en una de las mesas llevaba varias horas esperando a que la putilla saliera del privado para seguirla y ver cuánto era lo que cobraba por la hora, temía que cerraran el local y lo botaran, ahí sería más difícil la situación, hasta que por fin vio que la puerta se abría y salía ella muy sonriente y de la mano del mismo viejo con el cual había llegado, en esto se percató que la pareja aún no se retiraba ya que estos había doblado hacia el sector de los baños, recordó la puerta trasera del local que el bien conocía, y las ardientes ganas que ya le había acumulado a la joven eran tantas, que simplemente lo decidió, tomo la botella de cerveza que tenía en la mesa y como un verdadero delincuente como lo era se propuso a poner fuera de combate al vejete quien se creía el dueño de tan linda chamaca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agazapado detrás de unas javas de bebidas, vio cuando la nena entraba al excusado y como el viejo la esperaba dándole la espalda, no lo pensó dos veces, con paso seguro camino intentando no hacer ruido, y le planto el feroz botellazo en plena cabeza de don Jilo, dejándolo totalmente fuera de competencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais una vez que hiso sus necesidades, se refresco la cara, el agua le ayudo un poco a aclarar las ideas, pensó en que la noche ya estaba muy avanzada y ni siquiera había avisado para su casa que hoy llegaría tarde. Media ebria y media sobria pensó en ir a darles el baile de sus vidas a esos calientes viejos que se estaban aprovechando de ella, así tal vez don Jilo una vez que llegaran a su Departamento, la dejaría dormir y ya no la molestaría.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando la nena salió del baño con estupor vio a don Jilo tirado en el suelo, y que detrás de su cabeza había un pequeña poza de sangre, al instante pensó en escapar, pero realmente le preocupaba ver a ese viejito tirado en el piso, quizás hasta lo hayan matado pensó en forma alarmada, declinando sus intenciones de huir predomino en su persona la virtud de la solidaridad, y cuando ya se proponía a ir a pedir ayuda, sintió como una delgada mano la tomaba firmemente por la cintura, y otra que sintió salada ya que justo iba a gritar cuando le taparon la boca,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quietecita putita… tranquilita que no te va a pasar nada malo siempre y cuando te portes bien… Anais con sus alarmados ojos celestes pudo ver los gruesos y crespos cabellos del flaco Gregorio a un lado de su cara, este la tenía tomada por detrás de su espalda, &#8211;Ahora vamos a caminar hasta la puerta trasera y vamos a negociar cuánto vale tu noche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que salieron por la puerta trasera del local el delincuente se la llevo a punta de cuchilla pasadas tres cuadras de donde estaba ubicado el local de don Braulio, Anais caminaba aterrada, veía que la calle estaba casi solitaria, solo se veían algunos borrachos durmiendo en la vereda y contra los muros, Gregorio la guio hasta un solitario callejón en donde solo predominaban contenedores de basuras y todo alrededor de ellos eran desperdicios, hasta que una vez bien adentrados en este el ajado criminal por fin la libero,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Gregorio… que hace…?, le pregunto la joven Universitaria presa por el pánico al no tener la más mínima idea de lo que pretendía ese mugriento hombre que fugazmente había conocido hace unas cuantas horas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nada putita… solamente te rescate de esos viejos, porque yo también quiero coger contigo… dime cuanto cobras por la noche completa…?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Gregorio… esto es un mal entendido… yo no soy prostituta como Usted lo piensa… ese señor que Usted mato me estaba obligando a hacer cosas que yo no quería…, le decía la nena muy turbada por las extrañas situaciones que estaba viviendo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaja!, no te preocupes por el anciano pendeja, solamente lo puse a dormir por una horas, solo se despertara con un fuerte dolor de cabeza… y déjate de pendejadas, que acaso piensas que soy un tarado!!, yo vi por un oyó de la pared cuando te estabas sacando la ropa delante de todos esos viejos hasta quedar encuerada, luego cuando te fuiste a sentar con ellos ya no pude ver nada más porque me taparon, lo único malo fue no poder ver todo el Show, llegue cuando le estabas mostrando las tetas, y no te vi para nada asustada, jajajaja, déjate de estupideces y dime cuanto me vas a cobrar por la noche putaaa!!!, el flaco Gregorio saco una buena cantidad de billetes para que la nena viera que el estaba dispuesto a pagarle por sus servicios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Gregorio se lo juro… yo soy estudiante de leyes… esto es un error… yo no puedo cobrarle nada a Usted porque no soy una p…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien pedazo de zorra si quieres hacerte la difícil, mejor para mí, eso me recalienta aún más de lo que ya me tienes… si tu no me quieres cobrar, yo veré cuanto te pago dependiendo de cómo me muevas la zorra cuando ya estemos culeando, jajajaja, ven dame unos besitos, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No don Gregorio se lo jur…srpsss…oooo sropssss…, cuando la nena intentaba decirle al drogadicto que ella no era una puta, este sencillamente guardo su dinero en su chaqueta de cuero, y la tomo por la cintura para comenzar a intentar besarla en la boca…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vamos cosita dame esa lengüita que tienes, le decía mientras que con su boca buscaba la de Anais, ella por su parte intentaba por todos los medios esquivarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco Gregorio al posar sus manos negras por la mugre en la marcada cintura de la nena, sintió la extrema suavidad de su piel, se preguntó cómo sería está por debajo del vestido si con el puesto aun así ya percibía sus suavidades a través del tacto, lentamente las fue bajando hasta agarrarle el culo, Anais luchaba y se retorcía entre los brazos del desmadejado drogadicto, este ya prácticamente la estaba punteando, y mientras la nena más se le resistía este más se calentaba, pero el flaco Gregorio quería que ella también gozara, si por algo le iba a pagar por sus servicios, se decía para el mismo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desgraciadamente para Anais su actitud de no querer cooperar para las sucias intenciones del desalmado y asqueroso hombre, este metió la mano a su pantalón y saco una filosa navaja la cual abrió en forma automática frente a los despavoridos ojos de Anais, para luego decirle lo que él pensaba,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira zorra estúpida… he intentado ser bueno contigo, el flaco Gregorio la tenía bien tomada de la cintura con una mano, y con la otra paseaba el filo de la cuchilla por la suave cara de Anais quien en este momento había quedado paralizada por el solo hecho de pensar que este chulo asqueroso se le pudiese ocurrir marcarle la cara, &#8211;Pero tú te empeñas en hacerte la difícil, así que desde ahora te vas a empezar a comportar como lo que eres, como una verdadera putaaa!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El drogadicto acerco su cara a la de Anais, mientras ella estaba ida, se acercó más y más, con la hoja de la cuchilla le levanto la cabeza para meterle el beso que el tanto deseaba, la nena muerta de miedo solo lo dejo entrar en sus labios, sintió como Gregorio iba metiendo su lengua en su boca, en ese instante reacciono e intento resistirse, pero el frio de la navaja en su barbilla la hicieron recapacitar, Anais sentía como la lengua de ese vulgar sujeto buscaba la de ella y que esta comenzaba a jugar dentro de su cavidad oral, el sabor de la lengua y de su boca eran repugnantes, la nena  sentía tanto asco que estaba que casi vomitaba de lo asqueroso que sabían sus besos, la pobrecita nuevamente comenzaba a llorar lágrimas de asco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que el flaco Gregorio noto la pasividad de la chica este simplemente determino llevársela para su casa, la conmino a que lo acompañara, poniéndole la navaja en su cintura, Anais supo que nuevamente estaba perdida, ahora era otro sujeto aún más asqueroso que el anterior que también quería meterle su cosa al interior de su persona,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora nos vamos a mi casa putonaaa…, y nada de lloriqueos y mamadas parecidas, nos vamos a drogar y después vamos a culear bien rico así que andando!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Caminaron otras tres cuadras alejándose aún más del antro en que Anais había estado bailando desnuda para 7 pelafustanes, hasta que por fin llegaron a la casa del flaco Gregorio, Anais quedo aún más sorprendida que antes, el lugar donde vivía el delincuente era peor de lo que esperaba, el portón de entrada y que estaba que se caía daba paso a un patio grande de piso de tierra y barro, lleno de cosas como sacadas de un basurero, habían neumáticos usados, maderas podridas, desperdicios de muebles baratos, hasta un colchón ya sin el forro solo con los alambres asomados, y al fondo de aquel infierno marginal estaba su casa hecha de paredes de un material muy parecido al cartón, parecía que el drogadicto vivía solo, y lo que más le llamo la atención a la nena fue ver la puerta de entrada, esta solo era una cortina de tela.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el momento en que el delincuente cerro el portón Anais supo que ya no habría vuelta atrás, el flaco Gregorio la empujo hacia el interior de su miserable morada tras de la cortina, para luego encender la luz de una débil ampolleta que colgaba de unos alambres pelados, Anais vio que el interior de su malévola casa no era muy diferente al exterior, o al sucio callejón en donde solo hace unos minutos la había obligado a que lo besara, al interior de lo quizás se podría llamar vivienda habían muchos muebles amontonados, el olor imperante era nauseabundo muy similar a la comida avinagrada, que se entremezclaba con un pasoso olor a humedad y moho, no existían las ventanas y había ropa amontonada por todo el piso, las paredes solo estaban decoradas con posters e imágenes de mujeres desnudas o de revistas pornográficas. Para Anais esta era la primera vez que veía tantas obscenidades.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquel sucio delincuente no perdió detalle de cómo reacciono la nena al ver su casa, y haciendo una mueca de como si no le importara le dijo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Disculpa el desastre y el olor putita, no he tenido tiempo de limpiar, pero ponte cómoda, siéntete como en tu casa y has lo que se te dé la gana, yo me pondré listo en un momento, diciéndole esto último la tomo del brazo y la empujo a su cama que era solamente un colchón tirado en el piso y todo rotoso, a este también se le veían algunos alambres salidos en distintas partes, luego de esto se masajeo la verga por arriba del pantalón mirando las bellas piernas de Anais que estaba semi recostada de como si lo estuviese esperando para que comenzaran, luego se encamino hasta donde había una pequeña mesa de centro, la joven estudiante vio como aquel ordinario tipejo tomaba la mesa y la ubicaba a un lado del colchón, poso en esta la navaja abierta y una pequeña pistola calibre 22 toda oxidada, para luego sacar de sus ropas unas bolsas con droga, en donde después de abrirlas dibujo tres líneas blancas para luego decirle con su cara llena de excitación,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quieres un poco, es de la buena… así lo haremos con más ganas, le dijo con una mirada de desequilibrado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais estaba muy asustada y nerviosa, su celeste mirada no la podía quitar de donde estaba la cuchilla la pistola y la droga, lo único que ella sabía de drogas fue que en una ocasión con sus compañeros de Universidad, había fumado un cigarro de marihuana, pero aparte de eso sus conocimientos eran nulos en esta materia, por lo que solamente le negó con la cabeza, el flaco Gregorio sin esperar nada más se jalo dos líneas y saco más droga dejando en total 5 líneas para más tarde.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais con asco y repulsión vio que una vez que el flaco Gregorio termino de drogarse, este sencillamente se comenzó a sacar la ropa siempre mirándola a ella. Su drogada mirada y su semblante eran de un malévolo desenfreno.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La vista de la nena fue impresionantemente repulsiva, el drogadicto ya estaba desnudo y parado junto al colchón, este era de lo más asqueroso, la estudiante vio que era extremadamente delgado, sus pellejos eran caídos, su negra piel era lampiña y llenas de tatuajes azules oscuros que no se lograba saber qué era lo que habían intentado dibujar cuando lo tatuaron, y lo más repulsivo para la nena fue descubrir una verga muy distinta a la que ella había visto aquella misma mañana, esta era por lo menos de unos 20 centímetros, flaca y alargada, Gregorio la tenía tan parada que esta se golpeaba contra el propio abdomen de su dueño debido a las rápidas pulsaciones que hacía, Anais estaba desesperada preguntándose qué iba a ocurrir ahora, solo atino a suplicar,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No, no por favor…don Gregorio déjeme ir, estoy muy cansada por favor, se lo supl… La nena no termino de decir la frase de súplica cuando el flaco Gregorio se acercó a ella y sin darle tiempo a nada sencillamente le metió la verga en la boca… &#8211;Mmmmmmnnnnn… Ahhhggg… Noooggg… Mnmnmnmn…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te lo saques de la boca putaaa!!, ahora empieza a mamar la verga…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era el inicio de una brutal batalla de cuerpos en donde habría un solo triunfador, Anais intentaba por todos los medios hacer que esa calamidad de hombre le sacara la verga de la boca, el villano delincuente como si supiera las intenciones de la joven la tomo de la nuca y empujo muy fuerte tocando el fondo de su boca haciéndola sentir que estaba perdida y sometida, el flaco Gregorio le metía la verga hasta más allá de la garganta y se la sacaba por completo dándole apenas tiempo de tomar aire para luego volver a introducírsela por completo hasta comenzar a ahogarla, luego de un rato la saco por completo y le abofeteo el rostro con su verga varias veces haciendo que ella lo mirara hacia arriba y el mirándola con una sonrisa malévola, sin darle tiempo a nada la volvió a tomar firme de su cabeza con sus 2 manos metiéndole la verga nuevamente en su boca y la comenzó a empujar hacia adelante y atrás concentrándose solo en la angelical carita de pendeja que se gastaba la puta a la cual según el tenia contratada, luego de follarle la boca por unos minutos le dijo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vamos putaaaa… juega con mi verga, mueve tu lengua y chupa bien mi pedazo de carne…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais totalmente perturbada tanto por los golpes recibidos aquel día, el baile erótico, las lamidas no consentidas en su sexo, un orgasmo no deseado pero si muy rico, el sex shop, la navaja, el alcohol ingerido, la droga y la pistola puestas en la mesa, todo para ella fue una conjunción letal y mortífera, supo que ya no tenía más opción e hizo lo que le pedían, simplemente empezó a chupar la asquerosidad que en forma forzada le habían metido en su fresca boquita, inconscientemente con su lengua limpiaba los prolíficos sedimentos que Gregorio tenía impregnados un su falo producto del desaseo, el sabor era salado y repulsivo para la chica, pero no le quedaba más remedio que ir tragándose toda esa mezcla de nauseabundos sedimentos de sabor fuerte que ella retiraba con su lengua de la verga de Gregorio y que se mezclaban con su saliva, a la vez que ya podía escucharlo gemir de placer,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eres toda una puta guachita ricaaaa!!!, mira que buena eres mamándola, Ummmm… tu lengua es realmente deliciosa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras Anais se esforzaba por hacer sentir bien al drogadicto, el solo atinaba a sonreír con lujuria, y mirar hacia el techo, aun la mantenía bien agarrada de la cabeza, realmente esa puta sí que era buena mamando la verga, el delincuente ni se imaginaba que la nena realmente era una joven estudiante de derecho, y que era la primera vez en su vida que tenía una vergota puesta en la boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais seguía succionado verga, al parecer ya se había adecuado a una técnica, la primera de su vida, succionaba unas 4 o 5 veces, para luego mover su cabeza de atrás y hacia adelante por tres veces seguidas y en la tercera dejaba sus labios rosando los negros pelos encrespados de Gregorio para regalarle una exquisitas circunferencias lingüísticas, sintiendo esa delgada vara de carne traspasarle la campanilla, luego repetía la operación, en eso estaba cuando de repente sintió que algo tibio le mojaba la frente y a un costado de su nariz escurriendo hacia su boca, era el delincuente asqueroso que mientras recibía sus atenciones bucales, de lo muy rico que estaba sintiendo, este se había comenzado a babear y dejaba caer un hilo de asquerosa saliva desde su boca hasta la cara de la nena a la vez que la miraba con lujuria y deseos malsanos, de un solo movimiento retiro su verga de la ya hambrienta boquita de Anais.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y como que no eras puta!??, si hasta da la impresión que tuvieras hambre de verga, jajaja!!! Ya entendí ese es el truco que usas para hacer sentir bien a tus clientes, jajajaja…!!!, le dijo Gregorio cuando desnudo tal como estaba se hincaba en el colchón para comenzar a besarla,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo, no es eso señorrr…usted no me entiendeeeee…, Anais no hallaba que explicación darle al delincuente…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja sigue actuando putita eso que vas inventando de que eres una estudiante me calienta aún más, vamos dale unos besitos a tu macho, y te prometo que te daré más verga…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así hincados como estaban en el desvencijado colchón, el drogadicto la atrajo hacia su desgastados y desnudos pellejos para comenzar a besarla en la boca, Anais en su fuero interno aun quería explicarle que ella no era ninguna puta, pero cada vez que lo intentaba el negro Gregorio lo tomaba como si esto fuese un juego por parte de ella, sintió nuevamente como esa puntiaguda y mal oliente lengua le invadía la boca, mientras que en su vientre y por sobre el vestido rojo sentía como se le clavaba la verga dura y parada de aquel sucio hombre, la nena pensaba mil cosas, recordó el asco que le había producido haberle chupado la verga, pero nuevamente hacia el repaso de sus desdichas y sin darse cuenta nuevamente y quizás también por encontrase media borracha, simplemente correspondió el beso que el ajado drogadicto le estaba mandando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco Gregorio estaba en el cielo, la putita estaba exquisita y sabia besar bien rico, sentía como esa fresca lengua se enredaba con la de él, fue el mismo quien subió los brazos de la chamaca para que lo abrazara, mientras él se daba a seguir besuqueándola con más ahínco, y recorriéndola desde el culo y por toda su espalda, la imagen parecía como si de verdad ellos dos estuviesen enamorados por la forma en que atracaban sus bocas una contra la otra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que el delincuente se separó del erótico beso con lengua la dio media vuelta y la agarro por las tetas, de la boca de Anais colgaban gruesas cantidades de saliva producto de lo acuoso que estaban siendo los besos cuando Gregorio se separó de ella, la chamaca sintió como la estaca de carne se alojaba entre las junturas de sus nalgas, está la hicieron entrar un poco en razón,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya basta don Gregorio déjeme ir, le decía mientras ella misma veía las mugrientas manos con uñas negras por la tierra como le masajeaban las tetas, de la misma forma en que lo hacen los japoneses en sus películas porno.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tienes las medias tetas putaaa… de seguro que todos tus clientes te deben decir lo mismo, jajajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya se lo dije… yo no soy putaaaa… Anais sentía la dureza que tenía puestas en las nalgas y que le embutía la tela del vestido hacia dentro, haciéndole sentir cosquillas en esa parte…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja… si no eres puta entonces dime que eres!?&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Soy estudianteeee de derechooooo… Anais respondía casi en susurros, sentía como el mugriento sujeto hacia círculos en su trasero con la puntiaguda verga, mientras con sus manos continuaba magreandole sus chichotas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_011_f440.jpg" width="460" height="690" />El delincuente sentía que su verga se acomodaba a la perfección en ese culo esponjoso, este se movía como si verdaderamente ya la estuviese culeando, la joven por su parte sentía en su trasero algo muy rico, pero la hediondez a cuerpo que expelía de los pellejos del sujeto la tenían asqueada, ahora sentía que Gregorio la tomaba de sus caderas y se daba a apuntalarla con fuerzas, mientras el caliente drogadicto le metía su asquerosa legua en una de sus oídos dejándoselo bien ensalivado, una serie de escalofríos recorrían su cuerpo por el ardiente accionar del drogadicto que ya casi la tenía en sus manos, la nena sin saber porque simplemente comenzó a parar más el culo hacia atrás, estaba sintiendo muy rico, pero la apenaba que don Gregorio se fuese a dar cuenta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El desmadejado criminal con pinta de chulo no se la quería creer, la putita ya había comenzado a moverle el culo, señal inequívoca que ella ya estaba pidiendo verga a gritos, por lo que ya queriendo sentir más tomo el vestido de la nena, y se lo comenzó a subir, Anais nuevamente volvía a la realidad,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo don Gregorioooo…, no lo hagaaaaa…, le decía Anais sin dejar de mover el culo haciendo círculos, no entendía por qué no podía dejar de hacer eso si ella no lo quería, pero su cuerpo no le respondía,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo siento zorraaa, a mí me gusta culearme a las putas en pelotas, y sobre todo a las que están tan rebuenotas como tú, pero mira nada más que rica eres para menearme el culazo que te gastas ajjajajaja!!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Gregorio de verdad… yo no estoy acostumbrada a todo estooooo… por favor dejemeeee…, le repetía sintiendo la inmensa necesidad de pararle su trasero lo que más podía,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como me calientas con tus salidas putita… ahora entiendo por qué aquellos viejos no te querían soltar, jajajaja!!!! Pero sigue, me gustan tus historias… de verdad que me calientan más rico todavía, hasta estoy pensando en convertirme en tu chulo… jajajaja en tu cafiche… ganaríamos mucho dinero pedazo de putaaaa!!!… te gustaría!!??</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya se lo dije…yo no soy putaaaa!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando el drogadicto por fin logro subirle el vestido hasta la cintura y se pudo percatar que la nena andaba sin nada abajo del vestido y con un sexi portaligas casi le viene un paro cardiaco sumado a lo drogado en que se encontraba, Anais al sentir el contacto de la flaca y caliente verga de Gregorio hacer contacto con la suavidad de sus nalgas, automáticamente se quedó paralizada pero muy pegada a la verga del delincuente se la sentía larga y caliente, si como lo que estuviera alojado en sus junturas de las nalgas fuese un palo caliente y no una verga…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhhhhhh!!!!! Tu sí que eres bien zorra para tus cosas mamitaaa…!!! Qué manera de tratar a la clientela… debes ser muy solicitada… eres toda una puta profesional!!!!, le dijo cuándo aleonado de ver tan esplendida figura termino por sacarle el vestido por sobre la cabeza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La visión fue impactante para el afortunado drogadicto, se había hecho de una hembra de las que nunca iban por esos sectores, y él la tenía en su pulguiento colchón desnuda y con portaligas, lista para disfrutarla el solo y hasta la hora que él lo quisiera, sus relucientes carnes, las caderas, esa cintura exquisita y bien formada, ese ombliguito coqueto con el piercing de cadenita adornándolo hicieron que la calentura del drogo se le elevara hasta la estratosfera, ya no aguantando más se propuso a hacerle lo que tanto había deseado desde aquella tarde,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yaaaa putaaaa…!! Es hora de ponernos a culear así que prepárate. El flaco Gregorio se inclinó hacia la mesita que estaba a un lado del roñoso y mugriento colchón para agarrar el tubo de un lápiz y mandarse otra porción de droga, para tener las fuerzas necesarias para gozar de ese tremendo cuerpo que lo esperaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando estuvo a punto de pegarse la inhalada se quedó mirando a la rubia joven con la cual iba a tener sexo, la vio desnuda e hincada en su colchón, la estudio y recorrió su cuerpo,  vio esos bellos y torneados muslos juntos uno al lado del otro, y los tímidos pelitos dorados que se iban escondiendo hacia el interior de estos, recordó la suavidad del culazo que se gastaba que no era grotesco a pesar de ser grande y bien formado, estaba hecho a la medida de su cuerpo, y atrayente para los ojos de cualquiera, hasta que se dijo para el mismo… es ahora o nunca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais vio que el asqueroso sujeto que pretendía convertirla en mujer, tomo una buena parte de la droga y se le venía acercando con cara de pervertido, verlo flaco, ajado, con la mugre pegada en su cuello y en distintas partes de su cuerpo casi la hicieron vomitar, se preguntaba como ella había sido capaz de haberse estado besando con él, y hasta moviendo su cuerpo sintiendo algo extraño pero muy rico en su trasero, si hasta la hediondez de su boca y de su cuerpo aun la tenía pegada en sus fosas nasales, la rubia chamaca ni se imaginaba que ese fétido olor a cuerpo y a sobacos marcarían su vida para siempre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ponte en 4 patas zorraaaa! y parame bien el culo…, le dijo el Flaco Gregorio cuando ya estuvo junto a ella nuevamente,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo! qué es lo que me va a serrrr…, consultaba Anais presa del pánico ya que el alcohol estaba desapareciendo de su mente…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nada putita, jajajaja es solo que pienso darme un gusto contigo el cual será para mí solo, es algo que vi en una película de Leonardo D C, jajajaja!!!! Solo has lo que te dije, parame bien el culo, jajajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia viendo el filo de la cuchilla puesta en la mesa y a un lado del cuerpo del delincuente, lentamente se fue poniendo en la posición que le estaban ordenando…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Parame más el culo y baja las tetas hasta que se aplasten en el colchón, la mirada del flaco era brillosa, la lujuria, las drogas, el pecado, mezclados con la exuberante belleza de la joven, prometían una desenfrenada sesión de sexo sin límites…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verga de Gregorio estaba que se reventaba como desde hace mucho tiempo que no lo hacía, antes de hacer lo que en su mente se había instalado se dio a manosear por todos lados aquel escultural cuerpo de Diosa que se encontraba en posición de sumisión absoluta, mientras ella con sus ojos cerrados aguantaba las humillantes tocaciones sin oponer resistencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta que ordinario delincuente de poca monta determino que ya pondría en práctica la fantasía que tanto deseaba, y que había visto en una película solo hace algunos días atrás, se acomodó detrás del suave y brilloso trasero de Anais, con una de sus asquerosas manos abrió las nalgas de las nena hasta descubrir aquel precioso puntito rosado que parecía estar saludándolo, inmensas cantidades de saliva se le formaron en la boca invitándolo a que paladeara el exquisito sabor que podría haber en esa mística parte del cuerpo de la joven, pero eso lo dejaría para luego, ya sin esperar más y con el mismo cuidado que ponían los alquimistas para preparar sus soluciones, deposito una buena cantidad de droga en aquel precioso punto rosado que se encontraba justo al medio de las nalgas de la chica, el polvo blanco lo cubrió todo hasta perderse, para luego temblando de emoción el mismo se tapó con un dedo una de sus fosas nasales posando la otra en el ojete posterior de la joven y de una fuerte aspirada nasal limpio toda la droga que él había puesto en el rosado ano de Anais. El ajado drogadicto se sintió un Dios por lo que acababa de hacer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais puesta como estaba sentía que aquel asqueroso sujeto algo le hacía, en su trasero, y cuando supuso lo peor, sintió algo que nuevamente le producía cosquillas, se preguntaba qué cosa le estaría haciendo, en resumidas cuentas lo único que sintió fue el agradable cosquilleo justo al medio de sus nalgas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando el flaco Gregorio inhalo el narcótico desde el mismo esfínter de la nena se propuso a aprovechar la excelente posición en que se encontraba la putilla esa, y le puso en conocimiento de lo que le haría,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno putita llego el momento que tanto he esperado. Te la voy a meter muy rico preciosa, empezaremos por el culo, jajaja!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais levanto su vista hacia atrás con desesperación por lo que acababa de escuchar, para luego comenzar a oponer una débil resistencia entre ruegos y lloriqueos, lo que quería el drogadicto era descabellado, en su corta juventud nunca se le había pasado por la cabeza la posibilidad de que alguien se atreviera a hacérselo por esa zona, entre sollozos suplicaba,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo, por favor don Gregorio no me lo haga por ahí, que me va a dolerrr!!, Anais lo miraba desde su posición hacia atrás, con las lágrimas corriéndole por la cara,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja, que buena eres para actuar pedazo de zorra… mejor así preciosa, me calientas tanto que te lo voy a romper con ganas, jajajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y sin decirle más acomodo la cabeza de su delgada verga en el muy apretado y cerrado puntito rosado de Anais, mientras le decía,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sientes eso atrás de ti, jajajaja… esa es mi verga, y ya estoy ansioso por encajártela en el culo, no están gruesa como otras más gordas que tú ya debes haber probado, pero sé que te encantara, jajaja!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El drogadicto la agarró firmemente por la cintura y con fuerzas producidas por la droga empujo bruscamente,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo!…… déjeme!!… Me dueleeeee!!!&#8230; Por favor ya  noooooo!!!, a la Universitaria se le llegaron a poner los ojos blancos por el inmenso dolor que sintió con la primera apuntalada. La tiesa verga de Gregorio dio en el blanco pero el culo de la rubia Anais estaba tan apretado, que esta hasta se arqueo para saltar hacia arriba como un resorte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco Gregorio la volvió a tomar con su mano y la poso nuevamente en la entrada posterior de la nena,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Toma putaaaaa de mierda… recibe mi verga que para eso estas hechaaaa!!!, volvió a empujar y la punta se introdujo a la fuerza violando la entrada anal de la adolorida chamaca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais al sentir la irrupción, cerro fuertemente sus ojos y abrió su boquita en forma desencajada aguantando la perforación que le acababan de hacer en su trasero, lo sentía horrible, como si le estuvieran desgarrando las paredes de su recto, el drogadicto ahora empujaba con más fuerzas, se lo quería enterrar por completo, cada embestida que le daba era más fuerte que la anterior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las lágrimas empezaron a correr por la cara de la Universitaria sentía que le metían y sacaban un palo caliente por el culo. El delincuente echándose para atrás tomo fuerzas y le mando la clavada triunfal en donde termino por metérselo por completo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con un ahogado quejido de pavor Anais termino por recibirlo por completo, Gregorio creyó escuchar los sonidos de carne que se rompían, se le quedo enterrado por algunos segundos, hasta que lo empezó a sacar con cuidado, se dio cuenta que algo extraño ocurría con la putilla esa que estaba enculando, y en el momento en que ya se lo tenía afuera dejando solo la punta adentro, vio su verga bañada en sangre, que escurrió por el lacerado esfínter de la chamaca, su impresión mezclada con alegría elevaron su nivel de calentura,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira nada más… jajajaja!! Estas sangrando putita!!!, Viendo que Anais estaba totalmente quieta y con sus alborotados cabellos rubios tapando su cara decidió que iba por terminar de destrozarle el hoyo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tomaaaaa!… toma zorraaaaaa!!, tomaaaaa!!!, no tenía idea que eras virgen del culo, jajajaja!!! Entiendo que esto me saldrá más caro, pero tú no te preocupes, yo soy derecho para mis cosas y te pagare lo que vale tu culazoooo, Tomaaaaa!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Aaaaaaahh!… Aaaaaaahh!!!… Ahhhh!!!…Sniffffss!!!! Por favor don Gregorioooo deténgase…!!! Sniffsssss!!!!! Me dueleeee… mu… chooooooo!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al drogadicto no le importaba nada él seguía dándole por el culo más y cada vez más fuerte, Anais intentaba arrancársele pero el con sus manos negras que contrastaban con las tonalidades doradas de las caderas de la chica, la empujaba con más fuerzas hacia su verga, enterrándosela cada vez más profundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los gritos de Anais adentro de aquella miserable vivienda en la cual le estaban partiendo el culo por primera vez en su vida, eran guturales, la imagen del contraste de ambos cuerpos dándose era de lo más morbosa, eran la de un mugriento drogadicto de pellejos ajados, contra el tonificado y curvilíneo cuerpo de una chamaca rubia y de ojos celestes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco llevaba culeandola como 15 minutos por lo menos, y debido a los intensos lloriqueos y gritos de dolor por cada clavada que le pegaba, se le ocurrió una idea aún más malévola que en su desorientada mente de vicioso le hacían que se calentara aún más, ya desde hace rato se había dado cuenta o creía saber que aquella nena era una quizás una puta primeriza y no le importaban los motivos con los que aquellos viejos la hubiesen engatusado para que les bailara desnuda, pero a él también  le encantaba tratarla como tal, además que con sus gritos lo desconcentraba y no lo dejaba follarsela tranquilo, aún quedaba mucha noche por delante, así que fue aminorando sus aserruchadas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La respiración de la chamaca era agitada, aun sentía la verga del delincuente alojada en sus intestinos, hasta que escucho su voz,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Toma esto zorraaa… te hará sentir bien y ya no sentirás tanto dolor… Gregorio había tomado una buena cantidad de droga y la había puesto en la hoja de la cuchilla y se la estaba ofreciendo a Anais para que la inhalara, todo esto sin sacarle un centímetro de verga desde el culo de la chamaca, la nena como pudo miro hacia atrás y lo vio con su cara negra toda sudada y con una malévola sonrisa de vicio encajada en su rostro de delincuente,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Gregoriooo… por favor ya dejemeee… yo no soy una putaaaa… y nunca me he drogadooo… no quiero hacerlooooo…sniffssss</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Aspírala putaaaa ya verás que te va a encantarrrr, le decía a la vez que le ofrecía el tubo de un lápiz…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En su desesperación Anais pensó que tal vez consumiendo aquella sustancia su dolor se vería menguado, pero recapacitó en el acto…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo de verdad que se lo agradezco pero prefiero que noooo!!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame zorraaaa si no la aspiras ahora mismo te juro que te marco la cara con la cuchillada que está al frente de tu rostro, le dijo con un tono siniestramente amenazante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais viendo el filo de la navaja solo a centímetros de su cara se imaginó rasgándole su rostro, tomo el tubo del lápiz con sus delicadas manitas temblorosas y apunto donde estaba esa cochinada blanca, y así enculada como estaba se pegó la primera inhalada de su vida, cuando aspiro esa asquerosidad sintió como se le dormía algo muy adentro de sus fosas nasales, para luego sentir como algo amargo bajaba por su garganta. Para ser primeriza en esas lides la hoja de la navaja quedo completamente limpia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco Gregorio no daba más de  gozo, no se explicaba como aquella estupenda chamaca había ido a dar a esos lugares con aquellos viejos, la cosa era que en estos momentos la tenía como él se la había imaginado desde que la vio en el antro de don Braulio, desnuda enculada y drogándose con él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja así me gustas putaaaa…ya verás que en un momento te vas a poner culiar con más ganas, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco se puso a follarla con más ganas todavía sabía que era solo cuestión de minutos para que la hembra sintiera en su cuerpo los primeros efectos del narcótico, y se pondría a culiar como desesperada…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais sentía como le flagelaban las carnes de su trasero, al poco rato su cuerpo lo sentía como adormecido, el dolor comenzaba a disminuir y en unos instantes concentrándose en todo lo que le estaban haciendo por detrás, una extraña excitación se apodero de toda su  perfecta anatomía, esto la animaron a que ella también se comenzara a mover junto con Gregorio, que al parecer ya hasta le caía bien, por la exquisita forma en que le estaba partiendo el culo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La sustancia ya había hecho su trabajo, la joven de 18 años ya sentía como la verga que le ensartaban se inflaba dentro de ella, esto le ocasionaban que tuviera una dosis de excitación extra, la calentura se estaba apoderando completamente de ella, por lo que comenzó a gemir cada vez más fuerte, eran los momentos de enardecimiento sexual que hacían que se olvidara de oponer todo tipo de resistencia y hacían que se entregara al placer y a todo tipo de desenfreno que se le ocurriera al tipo que la había drogado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus gemidos ya eran de auténtica calentura mientras ella con fuerzas se echaba para atrás con todo su culo para hacerle la tarea más rica y más fácil al negro de mierda que la había llevado a tal estado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiii zorraaaaaaa… Siiii… ahhh… Toma…toma… putaaaaa…!!! La animaba el drogadicto para que ella se pusiera a culiar más rico de lo que ya lo estaba haciendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais solo recibía las estocadas con una sonrisa nunca antes vista en su bello rostro, era una sonrisa de vicio, con sus ojos cerrados y puesta en 4 patas, con sus chichotas bamboleándose hacia atrás y hacia adelante, se vio en la necesidad de comenzar a pedir más, estaba sintiéndose como nunca, esto era lo mejor que le podía haber pasado, pensaba su distorsionada mente…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh que ricoooo don Gregoriooooo… no pareeeeeee…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te gusta zorraaaaaa…!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiii papiiiiiiiii… no pares nuncaaaaaa!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaja!!!! Te voy a dejar desculada ya vas a ver!!!!… el flaco aserruchaba, empellaba, la agasajaba con su verga llegando hasta lo más profundo del recto de la muchacha…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Guauuuuu…!!! Esto es muy buenooooo don gregoriooooo!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaja… solo llámame flaco Gregorioooo… o negro de mierdaaaaa… o como tú quieras mamasotaaaa!!!, así me llaman mis amigosssss… y tú ya eres mi amigaaa jajajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así… asiiiii…métemelo mas fuerte negro de mierdaaaaaa!!!! Párteme el culo tal como lo hiciste al principiooooo!!! Auchhhhhh que me dueleeee… pero es muy ricoooooo!!!! Pa…pi…toooooo!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El drogadicto poco a poco fue aminorando las embestidas, Anais se preguntaba porque Gregorio se estaba deteniendo si lo estaban pasando tan bien…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que pasa!!??&#8230;yo quiero seguirrrr…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila putaaaa… ahora quiero probarte la zorra… me la pasaras…!!??</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais por un momento se quedó pensativa, estaba drogada y media ebria, pero aun así sabía que eso era algo que ella debía proteger, pero se lo estaba pasando tan re bien con su amigo Gregorio que le puso una sola condición para ofrecerle lo más sagrado que hasta ese momento le quedaba en esa acalorado noche de lujuria, sexo, alcohol y drogas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Solo con una condición…, le dijo una vez puesta de rodillas en el colchón y toda sudada…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que cosa quieres lindura…!!??</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El negro que también estaba puesto de rodillas con la verga palpitándole a mil, pensó que le iba pedir que se lo hiciera con cuidado, o que usara condón, o por último que eyaculara fuera de su cuerpo, pero quedo aún más fascinado con la respuesta de la chica…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Deme un poco más de droga!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco Gregorio quedo encantado, con esa respuesta supo que habría sexo para rato,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Toda la que tú quieras mi amorrrr!!!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como desesperado se lanzó hasta la mesa, se pegó otra jalada de cochinada y con mucho cuidado tomo una doble porción de droga para ofrecérselo a la rubita caliente que el destino había puesto en su miserable destino,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia se extrañó de lo que estaba haciendo aquel asqueroso hombre, el alucinógeno no le permitía pensar claramente sobre la tremenda equivocación que estaba a punto de cometer, pero a estas altura ya todo le daba lo mismo, su suerte ya estaba echada, al menos por esta noche, lo vio como el negro se ponía la droga con mucho cuidado en el largo de su verga, Anais muy sonriente supo desde donde tendría que inhalarla,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya está puta… inhálala desde mi verga, te la mereces por ser tan buena puta…, jajajaja…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La universitaria estudiante de derecho tomo el tubo del lápiz, con su otra mano tapo el hoyito de su nariz que quedaba libre,  y sin pensarlo dos veces aspiro una buena cantidad polvo blanco desde la tiesa verga, cerrando sus ojos y sintiendo nuevamente como el alucinógeno invadía el interior de su cuerpo, pero aún quedaba más en la verga, se mandó la segunda dejando la verga totalmente limpia, solo unas vistosas manchas blancas fueron los vestigios de lo retirado por la rubia, y ella viendo esto sin pensarlo se llevó la verga a la boca para retirar con sus labios y su lengua todo lo que quedara y para que así no se perdiera nada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su cuerpo y su mente volaban en dimensiones desconocidas para ella producto del estupefaciente ingerido, que acrecentaban su nivel de extraña calentura que sentía su cuerpo por sentir lo que ya sabía de lo que a continuación tenía que hacer con el flaco Gregorio. Se la estuvo chupando por algunos minutos, y ya totalmente convencida que había llegado el momento de ella cumplir con lo que se había comprometido por un poco de droga, sencillamente se fue poniendo de espaldas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais totalmente convencida de ella querer saber que era lo que se sentía tener metida una verga dentro de su vagina, femeninamente se recostó de espaldas en el mugriento colchón, sin pensarlo y sin ninguna preocupación se abrió de muslos recogiéndolos para quedar lo más expuesta dentro de lo que le permitiera su cuerpo y para que también su amigo el flaco quedara lo más cómodo posible en el momento en que se la metiera con total aceptación por parte de ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El drogadicto ya no dando más de felicidad y calentura por lo que estaba a punto de probar con su verga, se quedó mirando a la sonriente muchacha que lo esperaba con mirada de deseo y deliciosa vulgaridad para que el hiciera lo que quisiera con ella y con su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quítate el liguero y las medias putilla, te quiero tal como llegaste a este mundo, jajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La sonriente Anais lo hiso sin juntar las piernas, abierta como estaba retiro con sus manos las ligas para luego continuar con las medias lanzándolas hacia un lado de la colchoneta en la cual se la iban a culiar, el flaco la miraba con deseos de maldad, quería hacerle miles de cosas, pero iría por partes, solo no quitaba su vista de aquel atrayente tajo de carne que al menos por esta noche tenía un solo dueño, o sea él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin más preámbulos el delgado y ajado drogadicto se hecho sobre los ofrecidos muslos de la jovencita que se los tenia abiertos de par en par, preso por la acalorada ansiedad de colarse hacia el interior de aquel esbelto cuerpo, Gregorio tomo su puntiagudo instrumento y lo ubico en la entrada intima de Anais, y simplemente empujo hacia adentro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El resultado fue el mismo que con el del profesor en la mañana de aquel fatídico día, la verga a pesar de ser más delgada que la del viejo salió expulsada, los labios de la nena se negaban a abrirse, otro intento y el mismo resultado, Anais esperaba el momento de la irrupción con una nerviosa calentura, extrañamente ella quería que Gregorio fuese su primer hombre, quería y sentía la imperiosa necesidad de ponerse a culiar con él por una eternidad sí  es que fuese posible, por lo que sabiendo que ella necesitaba esa vega adentro de ella porque así tenía que ser, se propuso a ayudarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue Anais quien metió su mano por entre ambos cuerpo y tras agarrarle la verga a su amigo delincuente, pasear su blanca manita por toda aquella extensión de carne delgada pero si muy dura y caliente la apunto en la zona de su vagina en donde ella como mujer sabía que tenía que entrar más fácilmente, y le dijo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora flaco, métemela con fuerza…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco mirándola a su Angelical cara de niña fresa pero que en esos momentos sus ojos celestes estaban con el brillo de la exaltación, simplemente empujo con seguridad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais sintió el dolor de carnes abiertas cuando la verga del drogadicto colisiono con su himen, pero una extraña fuerza la animaba que su amigo tenía que terminar por convertirla en mujer, por lo que no le soltó la verga, para que no se le fuera a salir, Gregorio con menos de un cuarto de verga enterrada, ya sabía que eso ya era algo, se limpió la traspiración de su frente con una mano y se dispuso a darle la estocada mortal,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estas lista zorraaa!??, porque ahora sí que te entra todaaaa, jajajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiii, Gregorioooo… dámela conviérteme en tu mujerrrrr… tú te lo merecessss…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El drogadicto ya no daba más de lujuria, concentrándose le mando el segundo espolonazo, con el cual hiso triunfal ingreso en aquel soberbio cuerpazo de una joven rubia y de 18 años, la delgada y brillosa verga fue rompiendo el himen de la chamaca poco a poco, entrando centímetro a centímetro perdiéndose por completo en el rubio coñito de la joven que le acababa de regalar su virginidad a cambio de un poco de droga, la acababa de descartuchar, Anais ya era su mujer en todas sus letras, y no importaban los artilugios que este haya utilizado para lograrlo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Aaaaaaaaghhhhhhhhhh… flaco sácala que me dueleeeeee!!!!, grito la chamaca al sentir el dolor de cómo le rasgaban sus carnes vaginales…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/184/26085813/26085813_013_ec12.jpg" width="460" height="690" />A la ensartada universitaria se lo habían mandado a guardar limpiamente y en su totalidad, la verga flaca pero bien parada había roto el himen de la esplendorosa joven, quien adolorida al máximo aguantaba y experimentaba aquella extraña irrupción de carne hacia el interior de su cuerpo, el asqueroso delincuente por su parte estaba echado sobre sus muslos abiertos, paso sus negras manos por debajo de sus hombros blancos y femeninos de ella para poder contraerla más hacia su asquerosa herramienta, con la punta de sus pies se daba fuerzas para mantenerse bien ensartado en ella hasta que su cuerpo se acostumbrara a su larga y flaca herramienta viril.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais como pudo llevo una de sus temblorosas manitas hasta su boca abierta por la extraña sensación de nerviosidad que sentía al sentirse ensartada, su cuerpo sentía dolor pero algo le impedía quejarse y gritar, sentía los testículos del drogadicto comprimirse con su ano, y ella en vez de impedir que la siguiera mancillando, se esforzaba por mantenerse lo más abierta posible para él y solo para él, en su mente no existían sus padres ni su familia, tampoco Daniel, solo existía ella, el asqueroso delincuente y aquella mesa llena de drogas, esto la hacían calentarse más y dejar a un lado el inmenso dolor que estaba sintiendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El flaco Gregorio estando consiente de la pasividad de la hermosa joven que casi se le había regalado, comenzó a apuntalarla en forma gradual, a la vez que le preguntaba,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A todo esto cuales tu nombre putitaaa!!??, jajajaja aún no me lo has dicho y ya me has pasado la zorra, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La nena quien al fondo de su mente, pero muy al fondo sentía algo de humillación, le contesto…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A…nais…me llamo Anaisssss!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Anaissss…!!! Hasta tu nombre está hecho para andar parando vergas, jajajaja!!!! &#8211;Toma entonces Anaissss, esto es lo que te has ganado por estar tan buenotaaa!!! Tan ricaaaa!!! Tan sexy guachitaaaaa…!!!! Si desde que te vi en aquel antro con tu vestido rojo que me dieron ganas de meterte la vergaaaaa!!!!. &#8211;Que rico se siente quitarle la virginidad a una niña fresa como tuuuuuuu, le dijo esto mandándole una estocada recia atravesándola hasta lo más profundo de su estómago…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais solo se quejaba eróticamente, a pesar del dolor cerraba los ojos suplicando que todo esto no se terminara nunca, el flaco Gregorio se daba cuenta que su verga ya entraba y salía sin complicaciones del cuerpo de la nena…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Listo preciosa ya estas lubricada, desde ahora te voy hacer gozar como una cerda en el barro, jajajaja…, le decía el mal nacido mientras comenzaba a sacar su espumeante verga hasta más de la mitad para volver a metérsela en forma profunda, Anais solo lo escuchaba con sus ojos bien cerrados y sus delineados labios semi abiertos, &#8211;Que apretadita tienes la zorra mi amor, de seguro nunca te metiste un consolador por aquí verdad!! &#8211;Te gusta perra!?… ehhhh!? Sí que te gusta mucho esto que te estoy metiendo verdad zorraaaa!!??</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fueron tantas las peladeces de grueso calibre que el drogadicto le estaba diciendo a la nena, que su nublada mente colapso en favor de su violador, de pronto ya no sintió más dolor, este se convirtió en excitación, calentura en todas sus letras, lo que la llevo a comenzar a gemir como nunca antes lo había hecho, ni siquiera como lo había hecho hace un rato cuando este mismo tipejo le había dado por el culo, esta vez ya no podía reprimir sus auténticos gemidos de placer. La calentura nuevamente se comenzaba a posesionar de su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Uuuhhhhmmmm…! Uuuhhmmmmm!!… ahhhh!!!…. Huuummm….!!!! Siii…… ahhhhhh!!!! Ri… cooooooohhhhh, Uuuhhmmmmm!! Volvía a gemir por cada clavada que sentía al interior de su vientre</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eso es putaaaaa!!!, eres toda una zorra!!!!!, vamos… sigue gimiendo, que me calienta aún más escuchar tus gemidos de perraaaaa!!!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais con sus bellos muslos abiertos y con el drogadicto encima de ella culiaban ensimismados, ambos con los ojos cerrados  solo concentrados en el inmenso placer en el cual cada uno por su lado estaban sumidos y que se regalaban uno al otro, gotas de sudor se acumulaban por los lados de la nariz de la hermosa nena, se besaban asquerosamente, gozando, gimiendo, uno metiendo verga y la otra recibiendo la misma, sus cuerpos sudaban a mares, por el blanco cuerpo de la rubia  chorreaban vistosas cantidades de sudoración mescladas con mugre y la traspiración que su cuerpo recibía de parte de los negros pellejos del que en esos momentos la montaba y que era su pareja de apareamiento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te gusta culiarrrr zorraaaaaa…, le consultaba de pronto el flaco Gregorio, pero Anais estaba tan caliente que su cuerpo y mente solo eran gemidos y eróticos movimientos que demostraban lo muy bien que se lo estaba pasando mientras la follaban al interior de esa pocilga, sus ojos celestes semi abiertos miraban solo a centímetros el reluciente diente de oro que el flaco le mostraba cuando le hablaba sus ordinarieces, esto la calentaban aún más,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Uuuuummmmm…!! Sssshhhhtttttt!!! Shhhhttttttt!!!! Ummmmmhhhhh!!!!!, Anais no podía parar de gemir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El drogadicto viendo en el lujurioso estado en que se encontraba su eventual compañera de juergas determino que ya era hora de cambiar de posición.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien pedazo de zorraaaa, ahora me vas a cabalgar le dijo cuándo rápidamente saco su mojada verga de la ensangrentada panocha de la joven.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El colchón ahora tenía una gran mancha de sangre al medio de donde estaba la pareja, sangre que se entremezclaba con otros tipos de líquidos, que desde hace rato salían expulsados desde la vagina de la universitaria, pero a Anais esto pareció no importarle, simplemente al ver que su casi esquelético amigo estaba de espaladas con la verga apuntando hacia el cielo, solo ordeno sus cabellos por detrás de sus oídos y se montó sobre el deteriorado cuerpo del hombre que la estaba convirtiendo en hembra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El mugriento drogadicto tomándola de la cintura se la acomodo encima de él para meterle la verga, Anais por supuesto que no oponía resistencia haciéndosela muy fácil para el meterle la verga, se la metió despacio dentro de su zorrita que nuevamente se la comió por completo, con ella sintiendo la irrupción nuevamente con risa de viciosa, y con la mirada perdida hacia el techo, Gregorio le dijo lo que ahora tenía que hacer,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame perraaa… ahora quiero que me des tus mejores refregadas de conchaaaaa, jajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais que estaba sintiendo muy rico y que también le agradaba la forma en que el asqueroso sujeto se refería a ella, comenzó a moverse lentamente encima de él, haciendo un exquisito vaivén pélvico de adelante hacia atrás, el flaco hipnotizado por cómo se movía el piercing de cadenita a la altura de su curvilínea cintura, comenzó a acariciarla en el vientre, la recorría con sus mugrientas manos, luego las subió hasta sus tetas, por más que quería cerrar sus ojos para gozar no podía, ya que para el en esos momentos era pecado cerrar los ojos y perderse esa imponente Diosa drogada, que prácticamente estaba culiando por inercia, esto lo calentaban y lo exasperaban aún más, sabía que ya faltaba poco para llegar a la gloria acompañado de aquel monumento de hembra, que en estos momentos lo cabalgaba en forma exquisita, como nunca antes lo había hecho otra mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que ricas tetas tienes zorrita, son perfectas, grandecitas, bien formadas y duritas, me gusta ver como se te mueven en estos momentos, prométeme que cuando te vayas me dejaras tu teléfono y dirección, para ir a verte cuando me den ganas de probarte de nuevo, jejejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais con solo imaginarse al flaco acostado y culiando con ella y en su propia casa, con sus tíos viendo Tv, o haciendo cualquier cosa nuevamente la excitación empezó a invadir su cuerpo, comenzando a menear sus caderas de arriba y hacia abajo, dejándose caer con brutalidad sobre la pelvis del delincuente, el drogadicto por su parte notaba lo que se avecinaba quito sus manos de sus tetas, para afianzarla de las caderas y empezó a rematarla con bestialidad, prácticamente Anais estaba saltando  arriba de su flaca verga, sus chichotas rebotaban de un lado a otro de tan fuerte que a su dueña le estaba dando al flaco Gregorio, la rubia nenota comenzó a gemir y a pedir descontroladamente que le dieran más verga,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora Gregorioooo dame más vergaaaa, te la siento todaaaaa… me vieneeee… me vieneeeee… ohhhhh que es esto por Diosssss!!!! Yaaaa!!! Yaaaa!!!! Yaaaa!!!!… yaaaaaaaa!!!!, gritaba por cada sentada que se pegaba sobre la cintura del drogadicto, el flaco se enderezo como pudo para besarla mientras ella gemía de calentura, Anais lo abrazo con una pasión verdaderamente descontrolada para empezar prácticamente a comérselo en húmedos besos con lengua, y sucedió lo más intensamente placentero para ella, sentía una serie de ricos orgasmos uno seguido del otro,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhh que rico negro de mierdaaaaa!!!! Me estas mandando cortadaaaaa!!!! Ahhhhhh…!!! Ahhhhhhhh!!!!, comenzaba a gemir y a gritar con sus ojos en blanco perdida en el placer que estaba sintiendo en sus carnes, el drogadicto viendo que su hembra se estaba yendo cortada acerco su cabeza hasta sus tetas y comenzó a chupárselas como un insano mental, mientras a la universitaria se le nublaba la mente y veía como toda la habitación se iba oscureciendo hasta que cayo desmayada sobre el ajado cuerpo del flaco Gregorio quien no daba más de tanto placer que le estaba dando la fogosa hembra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como pudo se abalanzo y se puso sobre el cuerpo de la muchacha para quedar montado sobre ella, y sin ya nada más que esperar se lo enterró lo más profundo que pudo y descargo torrentes de semen espeso y caliente que llenaron el útero de la muchacha,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Toma zorraaaaaaa ahí te van mis mocos putaaaaa!!!! Ohhhhhhggggrgrgrgg!!!!, la rubia quien aún estaba sintiendo sus últimos orgasmos contrajo sus muslos lo que más pudo y dio su vida por contraerle la verga lo que más pudo con los músculos de su vagina con la sola necesidad de arrebatarle hasta la última gota de semen que este tuviera en su verga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais quedo tirada aun lado del delincuente con sus bellos muslo abiertos, en esos momentos no le sentía vergüenza al estar en esas condiciones al lado de aquel hombre, y era lógico, los efectos de la droga aun no abandonaban su mente ni su cuerpo, de su vagina salían  espesas gotas de semen, poco a poco su cuerpo comenzó a recuperar la compostura, miro al drogadicto con todos sus cabellos rubios alborotados, sentía su corazón latiendo a mil por hora, y no entendía lo que le pasaba, había sentido un intenso orgasmo por segunda vez en su vida, pero este era 20 veces mejor que lo que el viejo le había hecho sentir esa mañana, y no se explicaba esa extraña necesidad que sentía su cuerpo por seguir apareándose con aquel mugriento sujeto que la miraba masajeándose la ya fláccida verga, tenía una inmensas ganas a que se la siguieran culiando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El mugriento negro sabía muy bien por lo que estaba pasando la nena,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja&#8230;tienes ganas de seguir follando verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siii don Gregoriooo tengo tantas ganas de que Usted me culie bien culiadaaa…! no sé qué es lo que me pasaaaa…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila putilla, me voy a pegar otra dosis para poder calmar la calentura que estas sintiendo en la zorraaaa, jajajaja… Anais de rodillas y masturbándose veía al flaco Gregorio como se venía acercando al colchón con más droga, a la vez que le decía, &#8211;Límpiate la zorra, la rubia miro en todas direcciones por si encontraba algo para limpiarse solo vio el vestido rojo, sin pensarlos dos veces lo tomo y se comenzó a quitar los restos de semen desde su vagina, para luego escuchar al drogadicto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quieres seguir drogándote preciosa, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais relamiéndose los labios pensaba que todo eso que estaba haciendo estaba mal, muy mal, pero no supo el porqué de su respuesta,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, la quierooo, dame más drogaaaa!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja…que viciosilla me saliste, te daré la última, eres nueva en esto y no quiero que te vaya a dar un patatús aquí en mi casa y te me mueras, tendría que ir a botarte a algún canal, ajajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El malvado drogo se hecho el estupefaciente en su asquerosa mano e hiso que Anais la inhalara desde ella, una vez que la perdida universitaria la hubo inhalado, el salido mequetrefe le ordeno,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lengüetéame la mano, retira con tu lengüita toda la droga que haya podido quedar… y cuando termines te me acuestas de espaldas y te abres de patas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais no lo dudo, ella misma tomo la mano del delincuente y se la comenzó a lamer, pasándole la lengua hasta dejársela bien limpia, el sabor de la mugrienta mano era entre amarga y salada, luego de eso se puso de espaladas y abrió sus muslos, tal como se lo había solicitado el flaco Gregorio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde su posición la rubia estudiante vio cómo su amigo el flaco depositaba en su pelvis y entre medio de los pelitos dorados de su zorra, otra cantidad de droga de la cual se la jalo directamente desde su montecito jaspeado con bellitos rubios, extrañas situaciones que a ella le elevaban su libido, ese mugroso drogadicto hacia cosas que extrañamente la calentaban hasta mas no poder.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Flaco culiameee!…tengo tantas ganas de culiarrrrr…!!, le dijo de una, y era verdad, ella realmente quería que se lo volvieran a hacer,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja!!, es tu primer día y mira como estas de caliente, jajajaja…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No sé qué es lo que me pasa de verdad&#8230; pero necesito estar moviendomeeee…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que edad tienes zorraaa!!??</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;18…, este otro mes cumplo los 19…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ve a ese cajón y anótame tu número y tu direccionnn…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais no lo pensó dos veces, rápidamente se paró desnuda como estaba su brilloso cuerpo aun relucia por la sudoracion, y al estar de pie sintio unas copiosas cantidades del semen que el drogo le habia depositado muy al interior de su intimidad, sintio como el varonil liquido ya helado escurria desde el interior de su vagina y resbalaban por el interior de sus muslos, no importandole nada fue en esas vulgares condiciones hasta el mueble que le indicaba su amigo el flaco y le anoto su dirección y número de teléfono, su mente estaba tan perdida que hasta le apunto los horarios en que salía de clases y las horas en que perfectamente la podía ir a buscar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja, gracias zorrita rica a ver si cuando se te pase el efecto vas a tener ganas de verme, jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia no entendió muy bien a que se refería el flaco, si se suponía que ellos eran amigos, pensaba, de lo que si estaba segura era de las tremendas ganas y de lo desesperada que estaba por ponerse a culiar nuevamente con el flaco Gregorio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mente del flaco ya tenía lista la nueva sesión de sexo y vejámenes que se daría con tan magnifica hembra, por lo que se recostó en el colchón y le pidió,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ven a chuparme la verga zorraaaa!!!… y no olvides de lamerme las bolas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anais que aún estaba parada en el mueble en donde había anotado su dirección, camino como desesperada para casi arrojarse en el mugriento colchón y quedar a 4 patas mamándole la verga al asqueroso drogadicto, esa era la otra nueva droga aún más poderosa que había descubierto aquella noche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Continuará)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/184/26085813/26085813_014_bef3.jpg" width="664" height="996" /> </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
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		<title>Relato erótico &#8220;V de Venganza&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Feb 2023 15:05:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[V de Venganza… 20 Años Después. Esta historia comienza en un remoto y empobrecido pueblo ubicado en una alejada región montañosa, lugar predilecto para algunos narco traficantes para mantener escondidas sus plantaciones de drogas, y como así mismo otros pocos laboratorios para la producción de la misma. Los habitantes del lugar de por si gentes sumamente humildes y trabajadores vivían aterrados por esa horda de mal vivientes que habían llegado a convivir con ellos solo hace algunos años, estos casi se habían adueñado de la región sembrando violencia, asesinándose entre ellos y haciendo que los originarios de la zona vivieran [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><strong>V de Venganza… 20 Años Después.</strong></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Esta historia comienza en un remoto y empobrecido pueblo ubicado en una alejada región montañosa, lugar predilecto para algunos narco traficantes para mantener escondidas sus plantaciones de drogas, y como así mismo otros pocos laboratorios para la producción de la misma.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Los habitantes del lugar de por si gentes sumamente humildes y trabajadores vivían aterrados por esa horda de mal vivientes que habían llegado a convivir con ellos solo hace algunos años, estos casi se habían adueñado de la región sembrando violencia, asesinándose entre ellos y haciendo que los originarios de la zona vivieran día y noche asustados e intimidados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El joven Her con 31 años de edad, vivía solitario en una pequeña casa habitación la cual había heredado de sus abuelos, los cuales ya habían fallecido desde hace ya unos buenos años.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Su vivienda se encontraba a la orilla de un sombreado camino rural poco transitado, a los pies de uno de los muchos cerros que adornaban aquel bellísimo paisaje, contaba con unas cuantas hectáreas de terreno en donde reinaban inmensos árboles ancestrales, y riachuelos que bajaban serpenteantes de las colinas que les antecedían.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Debido a la humildad de su familia, nunca se le prestó atención al valor de los terrenos que ellos poseían, que si bien no eran una cantidad incalculable, no dejaban de tener un buen valor comercial si alguien estuviese interesado en comprarlos, pero para la familia contar con aquellos paradisiacos paisajes era lo más normal del mundo, nunca le dieron real importancia, ya que ellos los habían heredado de sus padres y ellos de los padres de sus padres, y así sucesivamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/374/49807138/49807138_008_0473.jpg" width="425" height="638" />A su progenitor nunca lo había conocido y de su madre lo único que sabía de ella es que una vez de haberlo dado a luz había viajado hasta capital a trabajar de empleada doméstica.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Solo fueron los primeros meses de ausencia en que la madre de Her había enviado dinero a sus padres para la mantención del pequeño que había dejado a sus cuidados, hasta en que en un momento dado las escasas cantidades de dinero simplemente ya no llegaron, como así mismo nunca más se supo de su vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Su educación había sido escasa, ya que por necesidades de la vida su abuelo había tenido que retirarlo del colegio y ponerlo a trabajar junto con él en la única empresa maderera que funcionaba por aquella lejana región montañosa en la cual ellos vivían.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">En sus días de pago era común que él niño debía volver solo a su casa, ya que una vez de hacer la larga fila para recibir su salario, este le era arrebatado por su abuelo quien se largaba a beber por las cantinas del lugar con sus amigos, dejándole solo lo necesario para algunas compras de golosinas o algún juguete barato.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Pero tampoco se puede decir que su infancia haya sido del todo mala, al chico le encantaban los días en que don Queno, su abuelo, lo sacaba de madrugada, y juntos se internaban montaña adentro buscando en diversos riachuelos el mejor pozón para pescar truchas, y volver por las tardes al calor de su hogar en donde su abuela los esperaba a ambos con la sartén lista para freír el pescado fresco recién salido del agua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Su mejor navidad fue en la ocasión en que mientras cenaba junto a su abuela, vio llegar a don Queno casi cayéndose de borracho cargando una vieja y destartalada bicicleta que a los días fue el mismo Her quien la reparo. Este fue su único y mejor regalo que recibió en su solitaria infancia, pero que hicieron de esta navidad la más feliz y la más recordada hasta los años que cambiaron el rumbo de su existencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ya con 17 años y convertido en todo un jovenzuelo, con su abuelo habían creado un fuerte lazo de amistad que iban más allá del cariño filial, alternaban sus salidas a pescar con la caza, se pasaban días enteros recorriendo los cerros en busca de jabalíes salvajes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Su primer trofeo de caza le salió caro, pues fue en la ocasión que después de un certero tiro de escopeta por parte de su abuelo, Her sigilosamente se acercó al cuerpo del animal, que aún se mantenía respirando pesadamente, no supo en que momento fue que el marrano sacando sus últimas fuerzas y guiado por su instinto de supervivencia se abalanzo sobre el cuerpo del chico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El impacto acompañado del miedo tomaron por sorpresa al pobre muchacho iniciándose un verdadero combate cuerpo a cuerpo entre el joven y el animal que luchaba por su vida, su abuelo asustado y temiendo por la vida de su único nieto no se atrevía a disparar el arma temiendo no darle al jabalí y despacharse al otro mundo a su muchacho. Her sintió en las carnes de su propia cara la feroz mordida del animal, la cual le dejaría una horrenda cicatriz que lo acompañaría por el resto de su vida, como pudo se las fue arreglando para sacar de entre sus ropas la afilada cuchilla que solía cargar los días en que se internaba en los cerros con su abuelo, el viejo por su parte le gritaba con todo su vozarrón…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;En el corazón Herrrr!!! En el corazonnnn!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her como pudo en forma temblorosa y desesperada enterró la cuchilla en las carnes del animal, que a pesar de estar siendo acuchillado en el mismo corazón no dejaba de jadear y embestir al aplastado cuerpo de Her, este a su vez con la navaja y mano enterradas ambas dentro del cuerpo del salvaje marrano no dejaba de acuchillar y revolver lo que hubiera dentro de aquel pesado y hediondo cuerpo de jabalí, hasta que este lentamente comenzó a cesar en los movimientos hasta caer muerto junto al cuerpo del ensangrentado muchacho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Fueron a los pocos meses de esta trágica experiencia en que en un furtivo viaje de sus abuelos a la ciudad más cercana, el bus en cual viajaban se desbarranco, dejando al pobre jovenzuelo solo en esta vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her no era un chico de malos sentimientos, era moreno, de gruesas y toscas facciones en su rostro marcado por la llamativa cicatriz, de ojos negros y bien cejudos. De anchas espaldas y brazos fuertes, 1.80 mts. de estatura por lo menos, en esos tiempos había desarrollado una llamativa musculatura debido al esforzado trabajo en la empresa maderera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después de la muerte de sus abuelos, el joven dejo el trabajo en la empresa y monto afuera de su casa, aprovechando que esta se encontraba a orillas del frondoso camino, un improvisado taller de bicicletas que a los dos años y con mucho esfuerzo lo transformo en un consolidado taller mecánico (para variar).</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Se dio el lujo hasta de contratar a tres jóvenes ayudantes que residían en el pueblo, este se encontraba a solo unos cuantos kilómetros de donde él vivía, con los cuales no tuvo ningún tipo de problemas, uno de ellos era el flaco Petronilo, un joven mecánico de 21 años, era su mejor ayudante y mano derecha en el taller, de temperamento lujurioso y desequilibrado, este aprovechaba cualquier momento del día para ver revistas pornográficas y masturbarse a espaldas de Her, sus revistas favoritas eran de BDSM o Humillaciones, le encantaba ver este tipo de material.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Lamentablemente el flaco Petronilo no tenía suerte en el amor, era extremadamente delgado, su mandíbula superior sobresalía de las facciones de su cara, mostrando a la vista de quien tuviera al frente una ensalada de dientes amarillentos y de todos los portes posibles, unos montados arriba de los otros, en donde también se veía claramente restos de comida que ya estaban petrificados a ellos debido a la casi nula higiene bucal, de ojos pequeños que hasta costaba saber si los tenia abiertos o cerrados, y a pesar de tener una caliente mirada de degenerado que no se le quitaba a ninguna hora del día, el pobre daba el aspecto de estar enfermo de Sida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Muchas mujeres del pueblo con solo verlo cambiaban de dirección asustadas, ya que era una lluvia de leperadas que este les mandaba en forma desvergonzada, de hecho era el mismo quien se encargaba de la decoración del taller de Her, tapizándolo con fotografías de mujeres desnudas, esto A Her le causaba un poco de gracia, por lo tanto no le decía nada, el hombre hacia muy bien su trabajo, y además ellos trabajaban en un taller, así que era normal lo de las fotos de mujeres hermosas y sin nada de ropa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/374/49807138/49807138_029_ce56.jpg" width="423" height="635" />Her poco a poco se había ganado el respeto y cariño de las gentes del lugar, ya que habían pocos hombres que hasta el momento no se dejaban llevar ni intimidar, por las numerosas bandas de traficantes que ya se creían los únicos dueños de aquellas tierras.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Por las tardes después de cerrar el taller se iba a juntar con su novia, una hermosa chica de 17 años llamada Odette que era las más deseada por todos los hombres de la zona, a pesar de su edad esta poseía un tremendo cuerpazo de Diosa, llevaban solo 5 meses de noviazgo y se juntaban a escondidas de todo el mundo en un apartado riachuelo que se encontraba dentro de los terrenos que el joven mecánico había heredado, en donde pasaban por lo menos tres tardes a la semana, Her ni siquiera se lo había contado al Petronilo su único y fiel amigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La nena estaba segura y así se lo había hecho saber a Her que su familia, una de las más acomodadas de la zona, jamás aprobarían el noviazgo de ella con un hombre tan humilde y trabajador como lo era él, y sumado por la notoria diferencia de edad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Odette de mejor condición social que Her, le había presentado a su hermano mayor Julián que vivía en el mismo pueblo, este le enviaba varios vehículos a Her para su reparación ya que poseía una pequeña empresa de transporte de documentación que prestaban servicio en las escasas industrias madereras que estaban instaladas en los bosques aledaños al pueblo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ambos jóvenes hacían planes de casarse, de tener hijos y quizás algún día marcharse juntos y empezar una nueva vida lejos de todo, en donde nadie se interpusiera a los sentimientos de ellos, todo era romántico e idílico para Her,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Deseo tanto que reúnas el dinero que me has dicho para que nos vayamos de este pueblo que detesto, le decía la joven mientras miraba como el viento mecía los árboles que estaban frente a ellos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Dame un año y nos largaremos, te aseguro que mientras estemos juntos nada te faltara, le decía Her, con sus negros ojos de romántico enamorado y que con una de sus manos intentaba disimuladamente cubrir su cicatriz, a la vez que la veía hermosa, con sus lacios cabellos castaños claros que caían desordenadamente sobre sus hombros y su carita de niña buena, de nariz respingona y labios rojos carmesí, con una figura tremenda llena de curvas que invitaban al pecado carnal y que ella escondía tímidamente bajo sus ropas, con unas hermosas rodillas dobladas, al estar sentada sobre el pasto, que daban paso a unos enloquecedores y apetitosos muslos torneaos y bien dibujados por debajo del vestido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her debido a su solitaria infancia, era un hombre muy tímido con las mujeres, solo en muy pocas ocasiones e inducido por el Petronilo, había intimado con unas cuantas prostitutas del pueblo, su tosquedad y su notoria cicatriz en el rostro le hacían cohibirse delante de cualquier chica, por eso se sintió perdido de amor cuando conoció a la bella y candorosa Odette en una oportunidad en que ella le llevo una pequeña motocicleta para su reparación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Con una casi nula experiencia en el plano sexual y de cómo seducir íntimamente a una mujer, sentía en su pene una fuerte erección en las oportunidades en que ambos se juntaban para hacerse cariño y hablar de sus cosas, las ganas que le tenía el joven a la muchacha eran tremendas, a estas alturas y a pesar del candor que irradiaba la nena la veía como a una verdadera hembra, Odette como ya se dijo se gastaba un físico de infarto, pero Her sabía de la nobleza de la chica, además que ella en estos casi 5 meses de noviazgo no le había dado pie para que lo de ellos llegara más allá en lo que se refiere a intimidad, por ello Her la respetaba, estaba seguro de su amor, y además que sabía que ella estaba decidida a fugarse con el cuándo lo estimaran conveniente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Fue una soleada tarde en que Her se encontraba reparando una de las tres camionetas del hermano de Odette, que debían viajar para esa misma tarde hacia la capital, cuando se fijó en una extraña protuberancia en la carrocería, con sus expertas manos tanteo los latones dándose cuenta al instante que la pintura no era la original del vehículo, agudizo su vista y vio la tapa sobrepuesta en aquella superficie de lata, con un atornillador dibujo y carcomió el cuadrado de la lata hasta que por fin pudo quitarla, sus ojos no lo creían cuando con una de sus manos retiro del interior de la especie de cajón, un pesado paquete cuadrado que daba el aspecto de ser un queso envuelto en bolsas, su estupefacción se terminó de golpe cuando cayó en cuenta de que lo que tenía en sus manos era un paquete de droga de alta pureza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Como pudo llego a la oficina del taller y tomo el teléfono, llamo nerviosamente a Odette para decirle lo que había encontrado en uno de los vehículos de su hermano,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Her!! Estas seguro de lo que me estás diciendo!?,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Claro que estoy seguro!&#8230; si en este mismo momento tengo un paquete de droga en mis manos, y por lo menos deben haber unos 10 en el compartimento de la camioneta, tu hermano sabe algo de esto?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ehhh…no! no lo creo…Her por favor no toques nada más, yo voy para tu taller enseguida, y yo misma llamare a Julián para que nos explique, por favor no llames a nadie hasta que yo llegue, le pedía Odette a Her, en su voz se notaba la congoja y preocupación por lo que estaba sucediendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Una vez que Odette le cortó la llamada a Her, se dispuso inmediatamente a llamar a Julián para ponerle en conocimiento de lo que estaba sucediendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Que pasa Ode?…aún estoy reponiéndome de las folladas que te pegue anoche mamacita… de verdad que te movías rico mi vida, le consultaba y decía Julián a su chica…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Se ha dado cuenta!, tenemos que hacer algo rápido, antes que se le ocurra llamar a la policía, mira que ahí sí que mi viejo me mata!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Que se ha dado cuenta de que?&#8230;quién? de que mierda me hablas!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;De la coca Julián!! Her la encontró en una de tus camionetas!! Ya has ganado bastante dinero para que nos casemos y nadie nos diga nada, así que vamos a la policía tal como la habíamos acordado…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No mamessss y como la encontró!?&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No lo sé… no lo sé!!!, le pedí que dejara todo tal cual, así que hagamos algo rápido antes de que se despabile…además que ya estoy aburrida de tener que dármelas de su novia y besarme con él, para mantener escondidos tus vehículos! … ese tipo me da asco… si hasta se parece al cuajinais con esa horrible cicatriz en su cara… además que es moreno y hediondo a grasas y aceites mecánicos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Está bien amor no te preocupes!!…me levanto y te paso a buscar en 5 minutos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her esperaba la llegada de Odette, sumamente nervioso paseándose entre el taller y la casa, buscaba una respuesta al hallazgo, francamente no creía que el hermano de su novia estuviera involucrado en una cosa como esa,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Porque tan nervioso jefe, le pregunto el Petronilo, moviendo sus notorias mandíbulas a la vez que se comía un chicle y limpiaba con sus aceitados dedos un repuesto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Nada, le dijo Her, lo que pasa es que estoy esperando a una chica del pueblo llamada Odette, que viene para acá…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Odette?&#8230; pero si ella no es la hija de don Ambrosio, el viejo ese que es dueño de casi todos los locales que hay en el pueblo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Si ella misma…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y a que se supone que viene?&#8230; esa chica es muy problemática y altanera, fue compañera mía en el colegio, (el Petronilo había repetido muchos cursos, además que tenía serios problemas de aprendizaje) eso sí que está muy rebuenota, se gasta un culo como para los Dioses, jejeje… pero siempre se mete en problemas para que luego su papi tenga que arreglárselos… le decía el Petronilo a Her, desconociendo la relación que su jefe tenía con la hija de uno de los hombres más pudientes y reconocidos del lugar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her más preocupado por lo que había encontrado no le dio importancia a como el Petronilo se refería a su novia, además que él ni se lo imaginaba,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Es que hay un problema con uno de los vehículos de su hermano, yo la llame para…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y de que hermano me hablas?, le interrumpió Petronilo, &#8211;Si ella no tiene hermanos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pero esos vehículos son del hermano de ella!, le decía el incrédulo Her a su joven ayudante…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Esas camionetas son del Julián, ese es otro patán que le gusta la vida fácil y vive a costillas de sus padres, de hecho fue el padre de Julián quien le compro los vehículos para que este los trabajara en algo productivo… además que este último tiempo he visto a esos dos muy acaramelados, se juntan casi todas las tardes a beber cervezas en una de las fondas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her no creía en todo lo que le decía el más joven de sus ayudantes, las sirenas de los autos policiales lo sacaron del estado de embobamiento en cual se encontraba, vio a Odette bajar de la mano junto a Julián de uno de los carros, la escena era muy extraña…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ahí está!! Es el!!, le decía Odette a uno de los policías de civil que llego junto al llamativo operativo policial, mientras apuntaba con su dedo índice a Her…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El joven mecánico no se dio cuenta de nada, en el momento en que se preparaba para informarle a la policía de su hallazgo fue tomado y arrojado con violencia al suelo, mientras rápidamente era esposado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Desde la tierra en donde estaba tirado muy sorprendido vio como a sus tres ayudantes también los estaban esposando, mientras Odette y Julián hablaban con la policía señalando los tres vehículos en que seguramente el traficaba la droga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Los minutos se le hicieron eternos, un obeso policía lo tenía inmovilizado con una de sus rodillas ejerciendo fuerza en sus espaldas, Her sabía que todo era un error, apenas pudiera les iba a decir la verdad y todo iba a quedar claro, hasta que una vez que lo hicieron ponerse de pie, le notificaron que quedaba en calidad de detenido por falta grave a la ley de drogas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La denuncia había sido hecha por la joven, declarando que esa misma tarde en el momento en que ella llego a esperar a su novio a que llegara al taller para retirar uno de los vehículos, y al haber llegado un poco más temprano, vio como el delincuente mecánico guardaba quesos de droga en uno de los vehículos, y que lo escucho hablar con alguien de que la mercancía ya iba en camino, y que había sido tanto su estupor que huyo a la casa de su novio temiendo por su propia vida, si es que los traficantes se llegaban a dar cuenta de su presencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Este es un error!&#8230;yo solo soy mecánico!, no sé nada de esas cosas!!, iba diciendo Her totalmente conmocionado mientras lo arrastraban al carro policial, miraba a todos con sus ojos asustados, vio la imagen de Odette quien se mantenía abrazada por Julián quien lo miraba con una burlona sonrisa, este la abrazaba como si la estuviera protegiendo de aquel lugar en donde supuestamente se almacenaba el alucinógeno para ser enviado a la ciudad para su comercialización. &#8211;Por favor yo no he hecho nada!… Odette por favor explícales!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Un viejo policía que en una ocasión le había llevado la bicicleta de su propio hijo para que Her la reparase, se compadeció del asustado y joven mecánico,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Porque dice Ud. que esta joven nos puede explicar… si ella misma es la denunciante? le consulto a Her antes de que lo metieran en el calabozo del vehículo, refiriéndose a Odette,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ella es mi novia!&#8230;vamos Odette diles la verdad!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y que dice Ud. jovencita? aquí el hombre dice que la conoce y que son novios…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Odette se desenredo del abrazo en que la mantenían, para acercarse desafiante al lugar en donde se encontraba el policía y el esposado Her,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Escúcheme bien sargento!, le decía la rica pero calculadora jovencita de 17 años, &#8211;Yo misma fui quien les entrego a este delincuente… Usted bien conoce a mi padre y a mi familia, y ahora le pregunto yo a Usted… Como se le puede ocurrir que una chica como yo podría alguna vez involucrarse con semejante tipejo!?… solo mírelo!!!… es ordinario y feo, y el solo verle esa cicatriz en su cara me producen repulsiones que me harían hasta vomitar en cualquier momento!!, si no tiene ni familia, todos en el pueblo dicen que su madre fue una prostituta y que la mataron por drogadicta en la ciudad, solo piense en eso y se va a dar la respuesta Ud. mismo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Con la seguridad en que hablaba la curvilínea chica, ya no se habló nada más del tema, Her fue apresado y trasladado hasta la comisaria del pueblo junto con sus ayudantes, su casa y taller fueron acordonados y clausurados para reunir más evidencias para la investigación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Pasaron 20 largos y lúgubres días en los cuales Her espero en la fría celda de la comisaria para que se hiciera justicia y lo pusieran en libertad, pensaba en Odette aún no creía que ella se hubiera burlado de el de aquella forma, supo que a sus tres ayudantes lo dejaron libres en la misma noche del día de la detención por falta de méritos, pero sus pensamientos seguían puestos en la persona de su chica, seguramente la habían obligado, en esas confusas cavilaciones se encontraba cuando llego el fatídico día, un viejo policía fue quien lo notifico,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;De espaldas muchacho, que te vas para la ciudad, le dijo a la vez que le ponía las grilletas que lo privaban de libertad,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Qué?, adonde me llevan!?&#8230;todo esto es un error!!… esa droga no era mía…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/374/49807138/49807138_043_a7e1.jpg" width="423" height="635" />&#8211;jajajaja!! Eso es lo mismo que dicen todos los pelafustanes como tú, todos son inocentes… así que le tendrás que rogar al juez de la ciudad, aquí no te queremos… te sometieron a proceso, y lo más seguro es que estarás unos buenos años tras la sombra, a ver si así se te quitan las malas costumbres, andando!!, le dijo esto último dándole un fuerte empujón para que se moviera más rápido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her en la oscuridad del viejo vehículo estatal hiso el viaje de 7 horas hasta la ciudad meditabundo, pensaba en cómo había llegado a esta situación, poco a poco llegaba a la conclusión de que lo habían utilizado, Odette la nena más linda que había conocido en su solitaria vida solo hace algunos meses lo había traicionado, humillado y utilizado para incriminarlo, no entendía que razones pudo haber tenido ella para hacer una cosa como tal, un grueso nudo se le formo en su garganta, sus ojos se le nublaron por las lágrimas, recordó su niñez, los felices días de pesca y caza con su abuelo, la navidad en que le habían regalado una bicicleta, extrañamente vio el rostro desconocido de su madre a quien siempre amo en silencio, y simplemente rompió a llorar amargamente por su desgracia, mientras el transporte policial seguía rumbo a la penitenciaría de la ciudad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La condena fue de 6 años por el hecho de ser primerizo, todo en la cárcel era sencillamente asqueroso, el ambiente carcelario lentamente comenzaba a absorber al joven provinciano que había caído por tráfico de drogas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Los primeros meses Her intento mantenerse al margen de todas las atrocidades que ahí ocurrían, estaba preso en una galería de reos de alta peligrosidad, siendo que debería estar con otros de su misma condición, pero todo dentro del recinto carcelario era un desorden administrativo con letras mayúsculas, el caos imperante era de toda índole, hasta los guardias tenían aspecto de maleantes, según era lo que apreciaba el incauto y provinciano recluso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">No faltaron los reos que quisieron sacar ventaja de Her. Existían en la cárcel diversas bandas de delincuentes que hacían de las suyas molestando y aprovechándose de los reos que eran más tranquilos y solitarios, y Her era uno de ellos, su carácter tímido y solitario ya había sido advertido por la banda del “Cara de Caballo”, este era uno de los más temidos reclusos del penal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">En varias oportunidades el Cara de Caballo hostigaba a Her para tenerlo para sus mandados así como ya tenía a una docena de primerizos. Pero el rudo muchacho de campo sencillamente no mostraba ninguna intención en caer en esa condición, en varias oportunidades le robaron pertenencias, como también le habían ordenado que les lavara la ropa, situación que el muchacho se negó rotundamente, situación que llevo a que lo golpearan en grupo y en forma infame en muchas ocasiones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La banda del Cara de Caballo también ya había advertido que nadie concurría a visitarlo, solo era un desgarbado y joven campesino con cara de deficiente mental quien lo venía a visitar una vez al mes, así que decidieron que tenían que actuar rápido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Fue una lluviosa y estruendosa noche de invierno en que los continuos relámpagos iluminaban las altas murallas y las torres de vigilancia, mientras el joven provinciano se encontraba en su litera traspuesto tras un agotador día en la lavandería del penal, en que en la oscuridad imperante y al son de los ronquidos de sus compañeros de reclusión en los camarotes contiguos, sintió una pesada humanidad que se echaba sobre sus espaldas, la frialdad del estoque en su cuello lo dejaron aterrorizado, hasta que la pastosa voz del Cara de Caballo le ponía en antecedente de lo que ahora le iba a ocurrir,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Hola Hercito, sientes el filo de mi cuchillo en tu cuello?, Her no podía hablar del miedo que sentía por su vida, &#8211;He intentado de hacerte ver que tú me perteneces en esta cárcel, pero eres tan pendejo para tus cosas, que tendré que tomar otra medida para hacerte entender, así que tranquilito que o si no te mando para el otro mundo…ahora prepárate que te voy a convertir en mi maricon personal…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her sintió la dura verga del Cara de Caballo en sus glúteos, al instante se percató de la asquerosidad que pretendían hacerle, mientras el veterano delincuente intentaba bajarle los pantalones, en la mente de Her pasaban mil ideas por minuto, hasta que cayó en cuenta que si no hacía algo rápido, su hombría se vería mancillada, luego de tras muchos forcejeos como un rayo recordó la vez en que tubo encima de su cuerpo un hediondo jabalí, saco fuerzas de las mismas que hacía cuando trabajaba cargando troncos en la empresa maderera, pero el cara de equino también tenía lo suyo, prácticamente lo tenía inmovilizado, ya varios reos se habían despertado y miraban lo que sucedía en la litera de Her.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La lucha de cuerpos continuaba hasta que Her tomando fuerzas con su cabeza le planto un certero cabezazo en las mismas narices de su adversario, la sangre del cara de caballo manaba como un grifo, situación que el provinciano aprovecho para girar su cuerpo y tomar la mano que oprimía el cuchillo en su cuello, ambos hombres ejercían fuerzas descomunales, a estas alturas el reo más antiguo lo único que quería era despacharse al más nuevo, si no era así su autoridad en la cárcel se vería alterada, su error había sido no tomar en cuenta el buen estado físico que tenía su víctima.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Her por fin logro retirar la mano con el cuchillo, con fuerzas se la fue dando vuelta hasta ponerla a la altura del pecho del Cara de Caballo, hasta que en sus oídos escucho claramente la voz de su abuelo “&#8211;En el corazón Herrrr!!! En el corazonnnn!!!”, la cara del muchacho se transformó en la de un tigre enardecido, y con las mismas fuerzas que en una oportunidad había matado un animal hundió la cuchilla en el corazón de su adversario…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No lo hagas por favor Her!!, rogaba el Cara de Caballo, con su cara descongestionada por el pánico…&#8211;Her no lo hag…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El alienado e iracundo muchacho, con su cara desfigurada por la ira, le dijo…</span><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"> </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Her era para mi familia hijo de puta!!&#8230; Escúchame bien pedazo de cabron… me llamo Herculano… pendejoooo!!, me llamo Herculano Pincheira Pincheira!!!… y te estoy despachando por mariconnnn!!!!, termino diciéndole cuando ya estaba revolviéndole la cuchilla enterrada en pleno corazón del infeliz del Cara de Caballo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El joven Herculano se percató de otro cuerpo que se abalanzaba a socorrer a su mal herido jefe, pero el exaltado y joven recluso que estaba todo bañado en sangre sin pensarla fue al encuentro del otro maleante, tres certeras estocadas le propino sin darle tiempo a nada, destripándolo y mandándolo al otro mundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Las escasas luces de la galería se encendieron dejando la escena en semi oscuridad, a los guardias ya les habían dado aviso que en el módulo 16 se estaba produciendo una riña, cuando llegaron al lugar de la pelea encontraron a Herculano Pincheira de pie y al lado de los dos cuerpos sin vida, todo ensangrentado con el estoque aun goteando la sangre de sus dos atacantes, en ese mismo momento la luz celeste de un sonoro relámpago ilumino la cara y cuerpo de Herculano Pincheira, quien con sable en mano respiraba aceleradamente, su rostro era la de un verdadero demonio enardecido, así lo vieron todos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Frente a las sórdidas miradas de los que fueron testigos de la osadía del muchacho que se había despachado el solo a dos de los más temidos reclusos del penal, y al ver llegar a los guardias arrojo el cuchillo al suelo, lentamente puso sus manos detrás de la cabeza en señal de que ya todo había pasado, de su cara se apodero una malévola sonrisa de triunfo, el muy maricon del cara de caballo se creía muy vivo y ni siquiera le había alcanzado a bajar los pantalones reía para sus adentros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Dos meses se la paso Herculano en la oscuridad de una celda de castigo, odiando a la mujer causante de sus desgracias y sin ver la luz del día, sumado a que por el doble homicidio le chantaron 14 años más de presidio, ya que a los dos que se había despachado más les hacía un favor a la sociedad que un crimen mismo, opinaron las autoridades carcelarias y de justicia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El reconocido presidario de Don Herculano como lo llamaban después de la ferocidad en que se había despachado al Cara de Caballo con uno de sus amigos, recibió por algunos años las visitas del Petronilo, su desalineado ayudante que tuvo en los tiempos en que había tenido un taller, este le dio conocimiento de lo que había sucedido con su amada Odette, después de la tragedia, Herculano ya había cumplido 37 años de edad, y aun le faltaba mucho por cumplir de su condena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Her porque no me dijiste que andabas con esa pendeja?, yo bien la conocía y te hubiera dicho lo muy zorra que era para sus cosas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Porque en esos entonces yo era todo un pendejo romántico, jajaja!!, así que la muy puta se casó con ese tal Julián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Así mismito como te acabo de contar Her…, Su amigo Petronilo se sentía cohibido por aquel sórdido ambiente carcelario, un tremendo negro casi azulado con cara de africano, de gruesos labios carnosos, no le quitaba la vista de encima, sus musculosos brazos daban la impresión que este podría triturar hasta el acero, si debía medir por lo menos 2 metros de altura calculaba el asustado flaco Petronilo, don Herculano se percató de esto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jejejeje, no te preocupes Petronio (así le decía Her por cariño a su amigo), este es el negro Filomeno y es inofensivo, está aquí porque descuartizo a su mujer después de pillarla culiando en pelotas con su compadre, jajajaja, antes era un hombre decente y trabajador pero también se lo jodieron, me costó mucho trabajo hacer que dejara de lloriquear cuando recién cayo en la cana, jejeje, y por favor flaco de mierda dime Herculano, ese siempre fue mi nombre, solo mis abuelos que en paz descansen me llamaban Her, jejeje!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y dime Herculano, te la alcanzaste a tirar… aunque sea solo una vez a la pendeja esa, le decía el Petronilo sin dejar de mirar de reojo al negro Filomeno que no le quitaba la vista de encima…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Nooo!!, la muy zorra me decía no quería acostarse conmigo hasta después que nos casáramos…jajajaja!!!… y yo le creía a la gran puta de mierda…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Uffff que puta esa y te digo ahora que ya está casada está más buenota que nunca, y se las da de toda una señora…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ya no empieces con tus webadas mira que me caliento tanto que capaz que me fugue esta misma noche para ir a culearla, jajajaja!!!, luego que hablaron de cosas sin sentido, Her le hiso la solicitud a su leal Petronilo, &#8211;Te voy a pedir un favor Petronio, le dijo don Herculano a su amigo poniéndose un poco más serio…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pues dime no más Her, si para eso estamos los amigos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;De verdad agradezco que me vengas a visitar…pero aquí es donde vivo desde hace años, este es mi mundo, y te digo que por ahora no me falta nada, así que ya no te molestes en venir a visitarme, si algún día logro salir de aquí te llamare…para que me vengas a buscar y nos vayamos de putas para celebrar, jejeje …pero mientras tanto vuelve a tu hogar y hace una vida normal, solo te pido una cosa… quiero que vigiles o estés al pendiente de todo lo que haga y deje de hacer esa zorra mal parida que me destruyo la vida, porque apenas salga le voy a ir a cobrar la factura, termino diciéndole con su cara llena del más profundo odio y rencor…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No mames Herculano y que le piensas hacer!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Me la voy a violar!… me la voy a culiar bien culiada!!, por perra para sus cosas!!!, le decía con sus ojos enrojecidos por un iracundo aborrecimiento, para luego continuar, &#8211;No me importa caer en cana de nuevo…le voy a romper el culo a vergazos para que aprenda a ser gente! y para que no se crea que me olvide del asuntito que tenía conmigo, con la diferencia que ahora sí que sabrá quién es don Herculano, jajajaja!!!!!, el negro Filomeno ahora se sonreía y asentía con su cabeza, aprobando todas las palabras que decía su amigo-jefe.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Uffff que afortunado serias si lograras hacer eso Her… esa mamacita está hecha para recibir verga por todos sus orificios, ahora se las da de remilgada y elegante, ya nadie se acuerda de lo que paso, pero si yo tuviera tus cojones ya de hace rato se lo hubiera mandado a guardar, jejeje, pero es casi imposible, vez que me la topo por ahí me mira como si yo le diera asco, jajaja!!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/374/49807138/49807138_057_3e0a.jpg" width="425" height="638" />&#8211;Pues si me cumples con lo que te estoy diciendo veré la forma que tú también te la culies, jejeje y que no salgas mal parado en todo este asuntito…jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pero y si nos denuncia, como lo hiso contigo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No me importaaaaa!!, vocifero don Herculano, ya lo he decidido… la vamos a culiar hasta cansarnos!!!, exclamaba a la vez que se ponía de pie abrazando al negro Filomeno, al Petronilo le dio la impresión que esos dos ya habían hablado del tema con anterioridad, &#8211;Ya verás lo bien que la vas a pasar flaquito amigo mío, a don Herculano se lo joden una sola vez en la vida, jajajaja, aún me faltan como 15 años, pero la haremos, te lo aseguro, y si caemos en la cana no te preocupes serán como las vacaciones de tu vida, jajaja!!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Está bien amigo…pero como la harás con tus cosas quien te traerá lo que te haga falta,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Observa Petronio!. Don Herculano chispeo suavemente su dedo pulgar con el índice, y de la nada y de entre medio de toda la gente que visitaban a los reclusos aparecieron tres maleantes dispuestos a todo lo que les ordenara su jefe, &#8211;Oye cara de zapatilla, le dijo a uno de ellos, &#8211;Aquí mi amigo el flaquito dientudo necesita un dinerito para poder irse a su pueblo, apenas termino de decir lo último el cara de zapatilla rápidamente desapareció volviendo a los pocos minutos con una cantidad de dinero no exorbitante pero si como para darse unos buenos gustos por un mes entero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El Petronilo quedo sorprendido, pero más petrificado quedo cuando don Herculano le dijo a otro de sus compinches, &#8211;Ve a buscar a la nueva…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El maleante llego con una sonriente joven de quizás unos 18 años de edad, de pelo y ojos negros, no era bonita pero tampoco era fea, tenía una cara de viciosa y buena para la cama que no se la quitaban ni a palos, se gastaba un culo de concurso, andaba vestida con una cortísima minifalda negra, &#8211;Esta es la Candy, te la puedes llevar hasta mañana, jejejeje es mi regalo de despedida, y no te preocupes… porque si te roba algo mañana mismo mandamos a que se la despachen, pero no lo hará ella sabe que se tiene que portar bien, jejejeje.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ohhh Her de verdad que me sorprendes, y que honda?&#8230;como haces todo esto?&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Mejor ni te cuento…, jejejeje es un negocio que me dejo un amigo a los pocos meses que llegue a esta cárcel, el pobrecito se tuvo que morir por maricon, veras aquí en la cárcel se puede hacer de todo, solo debes saber hacerla y tener los contactos precisos, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Esa fue la última vez que Her vio a su amigo y antiguo ayudante, quien se marchó feliz con un buen dinero y con una fémina de campeonato, después de eso volvió a su pueblo y se dedicó a trabajar, pero siempre al pendiente de la hembra causante de la desgracia de un pobre hombre inocente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El tiempo paso y don Herculano era toda una autoridad en la penitenciaría capitalina, se despachó a unos cuantos más a parte del cara de caballo, y ponía en su lugar a los que pretendían aprovecharse de los primerizos que caían presos, pero no a todos, se encargaba de saber los motivos, y cuando se enteraba de que estos eran nuevos, o que caían por haber tenido enredos con mujeres despechadas, él se encargaba de que estos tuvieran un pasar más o menos decente dentro de la cárcel, a veces hasta tenía que palmeteárselos para que se avivaran, y aprendieran a hacer caso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><strong>(15 años después)</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Aquel día lunes don Herculano ya con 51 años a cuestas bajo del bus inter provincial que lo traslado desde la capital hasta su montañoso pueblo natal, junto a él bajo el negro Filomeno, quien cargaba los únicos dos bolsos que llevaban de equipaje, estaban solo a 2 kilómetros del lugar que había sido el hogar del ex mecánico, hubiesen podido tomar un taxi, o llamar al viejo amigo Petronilo, pero don Herculano prefirió que se fueran de a pie, quería ver con sus propios ojos el estado en que se encontraba su tan añorado pueblo natal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Nadie de las personas que se cruzaron por sus caminos pusieron atención en aquel viejo moreno, gordo y grandote con cara de delincuente que caminaba fumando y observándolo todo, acompañado por un negro que media casi 2 metros de altura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La cicatriz de su cara iba disimuladamente escondida bajo los gruesos y tupidos pelos semi canosos de su barba sin afeitar, cruzaron el pueblo y tomaron el camino que los guio hasta la que había sido su casa, al llegar a ella tuvieron que hacer grandes esfuerzos para saltear las altas matas de zarzamora que habían tapado el ingreso a esta, del taller no quedaba nada, se lo habían robado todo, caminaron hasta la puerta de la vieja casa de madera y basto con solo empujarla para que esta se abriera completamente, al ingresar el viejo ex presidario vio que en su interior estaba todo deteriorado, y que las paredes estaban todas pintarrajeadas por sendos grafitis que él nunca en su vida había visto antes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Luego de las primeras impresiones don Herculano de muy malas ganas se dio a ordenar un poco aquel desastre, su ordenamiento consistió solo en despejar la basura hacia los rincones de la casa, está en comparación a la celda en que estuvo por 20 años era todo un paraíso, mientras el negro Filomeno ubicaba una silla cerca de la ventana y se sentaba a mirar hacia afuera, como si estuviese vigilando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo encontró latas de cervezas y muchas colillas de cigarro, y uno que otro papelillo de marihuana, pensó que su casa estaba siendo usada por drogadictos, pero ya verían esos pendejos si se les ocurría volver a poner un solo pie en su vivienda, se juramentaba mientras recorría su casa que a pesar de la inmundicia reinante le encontró encantadoramente acogedora.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La habitación de sus abuelos estaba prácticamente vacía, solo quedaba en pie el gran camastro de fierro con un mugriento colchón que se encontraba todo cubierto por pulgas y con notorias manchas de meados de perros que llegaban a dormir por las noches, don Herculano sabiéndose ya en libertad sintió el pesado cansancio de todo aquel tiempo de reclusión, dedujo que ahora si podría dormir tranquilo, simplemente el vejete se acomodó en el suelo y acomodando un pequeño bolso que traía cruzado en su gruesa humanidad a modo de cabecera, se durmió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Durmió y durmió todo lo que no había dormido en aquellos 20 años en que estuvo preso por culpa de una vil mujer que le había hecho una mala jugada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Se despertó al mediodía del martes, por la ventana vio que el negro Filomeno estaba desmalezando el lugar que en su niñez había sido el patio de su casa, se estiro todo lo que pudo y bajo al riachuelo donde se lavó la cara e hizo gárgaras, una vez en condiciones que según el eran más presentables, decidió agarrar un azadón y se puso a despejar la entrada a su casa, en compañía de su buen amigo el negro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Todos traspirados terminaron la labor. En casi un solo día habían parado todos los postes que cercaban su propiedad, ya en la tarde se dirigió al municipio para actualizar la documentación que certificaban que él era el dueño de aquellos terrenos abandonados, y una vez que termino con todo el trámite se fue a buscar a su amigo el Petronilo, para que lo acompañara a comprar cervezas y cigarros para celebrar su llegada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ya en la noche y una vez que con el viejo Petronilo terminaron de entrar las bolsas con las compras se dedicaron a beber cervezas y a recordar los viejos tiempos, narrándole los pormenores de la detención al negro Filomeno quien escuchaba la historia de como si se tratase de un verdadero cuento de hadas, como también hablaron de la vida de Odette, luego que su amigo le dio todos los detalles de la odiosa mujer, se le ocurrió una brillante idea,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Como ya te dije Herculano, esa hembra esta dibujada a mano, tiene un cuerpazo que ni te lo imaginas, jejeje… si quieres le vamos a echar una miradita, aún es temprano y casi todas las noches va a cenar con el estúpido de su marido al único restorán que les va quedando, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Cómo? Y ellos no eran los dueños de casi todos los locales del pueblo?,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Tú lo dijiste… “eran”. Ese Julián se encargó de despilfarrar casi todo el dinero que les dejo el padre de Odette, el pobre viejo se murió de un paro cardiaco, aún les quedan unas pocas propiedades, pero el hombre está más que endeudado, y aun así se siguen dando la gran vida de ricachones, y casi todos en el pueblo saben de sus serios problemas bancarios, don Herculano al escuchar todo lo que le decía el Petronilo en cuanto a los problemas de aquel matrimonio causantes de sus desdichas solo miraba al negro Filomeno quien parecía tomar nota mentalmente de todo lo que decía el amigo de su jefe.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jejeje…gran idea la tuya amigo Petronio… me encantaría echarle una miradita a la puta, aun no sé cómo la voy a hacer pero hace 15 años te jure que me las pagaría, y aun estoy dispuesto a cumplir con mi palabra, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Oye Herculano, no es que yo sea cobrador ni nada parecido…pero recuerdas que también te comprometiste con otra cosa?, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/374/49807138/49807138_063_b29f.jpg" width="426" height="639" />&#8211;Jajajaja!!! Tú sí que eres caliente viejo dientudo hijo de puta!… Para tu suerte si, aun lo recuerdo y tu tranquilo que también probaras de ese manjar que se ha conservado tan bueno según como tú mismo me lo has dicho…jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ya en el pueblo los dos viejos más el negro, que se veía mucho más joven que ellos, se dirigieron al restorán que según don Petronilo debía estar Odette, y efectivamente así fue.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano quedo impactado con lo que veía desde los ventanales del local, era la misma tremenda hembra con la que en su lejana Juventud se habían besado a orillas de un riachuelo, le vio su misma hermosa cara de niña mal criada, llevaba su pelo castaño alisado, sus labios exquisitamente retocados con brillo labial que le daban un aspecto lujurioso para sus propios sentidos, se preguntaba… como se vería ella chupando una verga?.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Continuando con sus apreciaciones determino que Odette ya con 37 años de edad, estaba hecha todo un monumento de mujer, la veía fresca y radiante, su corto vestido primaveral dejaban ver sus bellas piernas y muslos que estaban para devorárselos, en esos momentos ella platicaba con su marido con una sonrisa ampliamente deslumbrante, a Julián solo podía verle las espaldas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">A don Herculano le dieron unas salvajes ganas de ingresar al local y despacharse el mismo y con sus propias manos al babosiento de Julián, para luego tomar el femenino cuerpo que desde ahora el declaraba que pasaba a ser de su propiedad, para arrancarle a la fuerza sus ropas hasta desnudarla, y nalguearla hasta pelarle el culo y sacarle sangre por haber sido tan zorra, tan puta y perra para sus cosas, y para que aprendiera a no andar haciéndole tantas mamadas a la gente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Sus sentimientos eran encontrados, si bien la había odiado y aborrecido en el transcurso de todo ese tiempo, muy extrañamente también la deseaba, aun quería poseerla, violársela hasta preñarla, y volvérsela a violar hasta cansarse, y aun así pensaba que eso era poco, pero cuando vio la rabiosa mirada de calentura mal sana con que la miraba su leal amigo del Petronilo recordó las palabras de este mismo cuando le dijo del profundo asco que ella sentía con tal solo mirarlo, como así también recordó las nítidas palabras que le dijo ella a un policía en el mismo día de su detención: “Usted bien conoce a mi padre y a mi familia, y ahora le pregunto yo a Usted… Como se le puede ocurrir que una chica como yo podría alguna vez involucrarse con semejante tipejo!?… solo mírelo!!!… es ordinario y feo, y el solo verle esa cicatriz en su cara me producen repulsiones que me harían hasta vomitar en cualquier momento!!, si no tiene ni familia, todos en el pueblo dicen que su madre fue una prostituta y que la mataron por drogadicta en la ciudad, solo piense en eso y se va a dar la respuesta Ud. mismo…”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Estaba decidido!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Tenía todo el tiempo del mundo para planearlo, buscaría la instancia y la ocasión para hacerla pagar por su burlesca traición. Después de violársela el mismo, sería el negro Filomeno quien entraría en acción, el descendiente de africanos ya sabía cuál era su misión perforadora con tan suculenta hembra, y ahora su nuevo instrumento de venganza se encontraba justo parado al lado de el con su pronunciada mandíbula superior salida hacia adelante, masajeándose la verga con cara de degenerado, y perdido en la calentura por poseer el cuerpo de tan distinguida dama, se empeñaría y se encargaría el mismo de que su amigo el Petronilo preñase a tan apetitosa hembra, ese sería su mejor desquite para aquella altanera y mal criada mujer casada que durante 20 años se había dado una vida llena de lujos, mientras él se podría en una infernal cárcel capitalina.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Suficiente… ya he visto demasiado… tenías razón Petronio la putilla esa está bien buena, veré la forma de que nos la podamos culear hasta cansarnos y que no nos pueda denunciar, jejejeje, ya se me ocurrió algo, así que junta semen Petronio, que ahí adentro de ese local está la futura madre de tus dos hijos, jajajajaja!!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Esa noche en que Her después de 20 años y convertido en todo un don Herculano volvió a ver a Odette en toda su magnificencia de hembra seria y felizmente casada, renacieron y se abrieron en él todas las heridas del pasado, quería venganza a bajo cualquier precio, pero esta vez no quería que nuevamente lo humillaran y lo volvieran a meter preso, por lo tanto sería cuidadoso, y como si ahora el destino estuviese de su parte y como si los planetas se alinearan de pleno en su favor, en pocos días ocurriría el acontecimiento que daría el comienzo para su tan esperado desquite.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Fueron casi 4 días de parranda en los que anduvo el ex presidiario con sus amigos, hasta que rendidos por el cansancio de las seguidas y escandalosas borracheras que se mandaron, cayeron en total estado de semi inconciencia, a duras penas pasaron a dejar a don Petronilo a su humilde morada, para luego pasar a dejar al negro a su nueva vivienda que arrendo en el pueblo, en la cual se dedicaría a realizar sus nuevas labores ahora que estaba en libertad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano totalmente borracho se las arregló para poder llegar hasta su casa, una vez que ya estuvo en ella solo se hecho en el viejo catre lleno de pulgas que había sido de sus abuelos y cayo profundamente dormido, en la semana tenía que ver unos asuntos con el negro Filomeno.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Aquellas juveniles voces de hembras eran como una dulce melodía que llegaban a sus oídos, el viejo Herculano creía estar en unos de sus más idílicos sueños, pero poco a poco las voces y las risas femeninas se fueron combinando con otras no tanto, estas cada vez se fueron haciendo más reales, hasta que se despertó, sumamente confundido y con un enloquecedor dolor de cabeza debido a la resaca, como pudo se paró de la cama y silenciosamente fue para la puerta de la habitación y se asomó para ver qué pasaba en la sala de estar de su casa, y fue cuando la vio por primera vez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/374/49807138/49807138_065_10c6.jpg" width="424" height="636" />Su primera impresión fue de infarto, si hace 20 años había conocido a la nena más linda del mundo, esta que estaba viendo ahora en su misma casa estaba tres veces mejor. Lo malo de todo el asunto era que las chicas estaban acompañadas de dos pelafustanes que seguramente las habían llevado hasta su casa supuestamente abandonada para servírselas, los dos jóvenes bebían de sus cervezas y estaban fumando hierba, conminando a las nenas para que ellas también fumaran. Quiso escuchar más de lo que ahí pasaba:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Vamos Ángela, convence a Jazmín para que fume con nosotros…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Déjenla tranquila, ella ya les dijo que no quería fumar… sus padres son muy estrictos y son capaces de internarla si la llegasen a sorprender que ha fumado hierba, les contestaba Ángela a la vez que le mandaba una senda fumada al cigarrillo de marihuana…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano seguía observándolo todo desde la puerta entre abierta de su habitación, ya caía en cuenta de que eran estos los chicuelos que tenían su humilde morada como su casa club para hacer de las suyas, estudio a la tal Ángela, se dio cuenta que la nena debía tener unos 17 o 18 años, estimo que la hembrita no era fea, pero esas raras vestimentas no lo dejaban ver nada más y eso lo confundían, la chica andaba vestida toda de negro, su pelo era azul oscuro y con chasquillas, muy blanca de cutis, y una serie de cruces y cadenas colgando que no le decían nada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Pero ahí estaba Jazmín, una mocosa con un espeluznante cuerpo de hembra hecha y derecha, con un vestido negro que se le entallaba exquisitamente en las bondadosas y curvilíneas formas de su fina y delicada anatomía, con unos potentes y torneados muslos bien ponderados a su estatura y femenina contextura que estaban hechos para ser lamidos y besados hasta la locura, sus tetas medianamente grandes, firmes y paraditas de tamaño preciso hacían un perfecto juego con el resto de su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">De pelo castaño claro, y de ojos entre verdosos y azulados, le daban un aspecto celestial, pero su cara, esa familiar carita de niña buena le recordaba a alguien, hasta que poco a poco se fue dando cuenta, era la misma Odette en persona, pero había algo que la diferenciaba, esta nena estaba mucho más jovial de la que él había visto solo hace 4 días, y esta era un poco más alta que la otra, era más delicada, más rica y más potente, sus marcadas y diabólicas formas en su cintura la hacían ver más antojable, más hembra, mas buenota, verdaderamente la nena estaba para comérsela así mismito y tal como estaba, decretaba finalmente don Herculano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo por un momento pensó en que se estaba volviendo loco, o sea si a Odette la había declarado una Diosa hace 20 años, esta niña de tiernos 18 añitos recién cumplidos, era un verdadero ángel en el cuerpo de una Diosa de diosas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mientras tanto el viejo cavilaba en su casual descubrimiento, en la sala de su vivienda los jóvenes continuaban en sus insistencia para que la bella Jazmín, probara por primera vez el estímulo de la marihuana,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ángela tú no te metas…es Jazmín quien debe decidir, decía un imberbe muchacho que tenía su cara poblada de espinillas… &#8211;Vamos Jazmín pruébala, yo sé que te va a gustar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ay Nico…es que me da penita…yo nunca lo he hecho, y no se de los efectos que me podrían ocasionar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano estaba atento a todo lo que sucedía en la habitación, ya sabía que aquella endemoniada pendeja se llamaba Jazmín, pero la idea ya estaba casi clara en su mente solo tenía que confirmarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La insólita situación lo tenían entre caliente y entretenido, vio que la nena finalmente se negó a fumar la droga, situación que extrañamente le agrado, esas mamadas estaban hechas para otro tipo de gentuza pero no para ella, no para “su Jazmín”, se decía inconscientemente a la vez que no dejaba de mirarla y recorrerla con su calentona mirada, aquella juvenil y curvilínea chica lo tenían en un agradable estado de excitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Luego de unos minutos de mantenerse observando lo que ocurría en su misma casa, vio como Ángela se comenzaba a besar con uno de los jóvenes, mientras el otro pendejo de las espinillas intentaba por todos los medios seducir a Jazmín, para hacerle cualquier tipo de cochinada, poco a poco unos extraños celos se comenzaron a apoderar de su temperamento y cuando vio que la chica se abrazaba al feliz muchacho para darse un beso en la boca, el viejo salió de su lugar para darle el susto de sus vidas,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y quien les ha dado permiso para entrar en mi casa!!!, les grito con su tremendo vozarrón, una vez que dejo ver su gruesa y tosca humanidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Uno de los jóvenes aunque temeroso de aquel obeso hombre con cara de delincuente que osaba interrumpirlos en su jarana, quiso quedar bien ante las asustadas chicas,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y quien eres tu vagabundo de mierda…agradece que no te vimos antes porque o si no…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El pobre muchacho no alcanzo a terminar lo que estaba diciendo, cuando fue agarrado por el pescuezo y arrimado contra una de las murallas pintadas con grafitis,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pues yo soy el dueño de casa pelmazo de mierda… y me llamo Herculano, te queda claro pendejo bueno para la paja…, le decía en forma amenazante y con su mano peluda rodeando todo el cuello de casi asfixiado chico, en su defensa salto el que tenía la cara con espinillas, quien no alcanzo a hacer nada ya que un rápido y certero guantazo en el rostro lo dejo fuera de combate y lloriqueando como una niña, a su lado callo su amigo recién tomando las primeras bocanadas de aire, las aterrorizadas hembras estaban agachadas y abrazadas en un rincón aun no eran conscientes de lo que estaba ocurriendo, ellas jugaban en esa casa desde que eran niñas, y nunca habían escuchado que aquellas tierras tuvieran algún dueño…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo se acercó a los espantados chicos con sus manos empuñadas, como si les fuera a dar la zurra de sus vidas estos trastabillando y casi gateando se arrastraron hacia la puerta de salida y apenas pudieron salieron corriendo como si hubieran visto al demonio, las jóvenes hembritas quedaron desamparadas,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jajajaja!!! Y ustedes dos…a ese par de maricones tienen por novios?…jajaja, son incapaces de ni defenderlas de un pobre viejo como yo, jajajaja, y que harían ustedes si yo me las violara, las espantadas chicas estaban mudas sobre todo con esto último que estaba diciendo ese obeso monstruo que había aparecido desde la otra habitación de la casa, el viejo inspeccionaba los bolsos de las chicas, en donde encontró unos diminutos bikinis de baño…</span></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/374/49807138/49807138_085_2da3.jpg" width="425" height="638" /></div>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y que mamadas son estos? Les pregunto mientras los olía…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela que era un poco más valiente que Jazmín, se atrevió contestar,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Son trajes de baños…señor…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Así está mejor…pero dime don Herculano… así me llamo, te queda claro cara de Morticia!?, jajaja!!! Y donde se supone que van a bañar?, seguía interrogando a la vez que se abría una lata de cerveza y se la bebía…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pensábamos bajar al rio…después de fumarnos unos cuantos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y quien les dio permiso para bañarse en mi propiedad!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Discúlpenos señor no sabíamos que Usted era el dueño…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pues ahora lo saben!… así que me deben!!…a parte que los muy frescos se estaban bebiendo mis cervezas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Señor le juro que se las pagaremos, pero por favor no nos haga daño, intervino Jazmín con sus ojos y voz suplicantes…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo quedo hechizado con solo saber que la exquisita muchacha se estaba dirigiendo a él…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y a ti quien te dio permiso para hablar? pendeja caliente!…te vi cómo te estabas besando con aquel maricon que te acaba de dejar botada…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Yo no me estaba besando señor…lo que pasa es que él me estaba pidiendo ser su novia, snifffs…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pues no tienes mi permiso para ser su novia!!! Le rugió como un oso en la misma cara de Jazmín, quien fuertemente cerró sus ojos y recibió en su rostro todas las babas que botaba el iracundo vejete,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Usted no puede prohibirme nada…mis padres son…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo se la jugo de todo a nada….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Yo puedo prohibirte lo que quiera pendeja!… conozco muy bien a tus padres… tu eres la hija de Odette y Julián verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ehhh siii, y como los conoce?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Soy muy amigo de ellos pendejita rica… y estoy pensando en estos mismos momentos de ir a contarles que su hijita se viene a drogar a mi casa con su amiga la Morticia, y que crees tú que opinaran ellos?…vamos ricura dímelo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Yo no soy la Morticia viejo asqueroso…y para que Usted sepa soy gótica…ayyyy!! Suéltemeee!,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano al ser interrumpido por Ángela, la tomo de las mechas e hiso que ella se pusiera de pie, para asestarle un fuerte tortazo en rostro que la dejaron paralizada y sin ganas de seguir opinando…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Plaffff!!! Le sonó en el rostro el fiero guantazo que le propinaron por insolente, &#8211;Cuando don Herculano está hablando nadie le interrumpe!!! , Te queda claro pendeja con cara de vampira!!!, jajajaja, &#8211;Y para que tu sepas también conozco a tus padres, le mintió don Herculano, &#8211;Así que desde ahora me empiezan a respetar el par de pendejas mal paridas, jajaja!!!, o quieren que me las zurre ahorita mismo por mal criadas y por no portarse bien?!!!, les dijo a la vez que se comenzaba a sacar su grueso cinturón de cuero,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Es usted un viejo aprovechador!!… y no le creo nada eso que usted conoce a mis padres, ellos no se mezclan con gente de su clase…le iba diciendo Jazmín al vejete mientras se ponía de pie y en forma altanera seguía con su afrenta, &#8211;Si me toca un solo pelo sabrá quien es mi familia… la gente como Usted da asco y no deber… Plafffff!!!, la chamaca fue acallada de un solo charchazo en la boca, el más fuerte y con más odio dado por el vejete en el transcurso de esa tarde, don Herculano vio en ella a Odette la misma tarde en que lo metió preso injustamente, Jazmín cayó al suelo, y se dio cuenta que el fiero vejete no le habían importado para nada sus amenazas, ahora sí que estaba más asustada que nunca, y cuando el viejo se proponía en descargar su odio ahora contra el inocente cuerpo de Ángela, esta comenzó a suplicar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Noooo… por favor don Herculano!!&#8230; no nos pegue plisss…nos portaremos biennnn…snifff, ahora era Ángela quien rogaba y comenzaba a llorar de miedo, el viejo al verlas a las dos hembras llorando y humilladas se calmó un poco, odio haber tenido que golpear a su Jazmín, pero su madre tenía la culpa de todo, así que tomo un poco de aire,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jejeje así está mejor Morticita rica…, escúchenme bien par de trolas de mierda, que les quede claro que desde hoy me pertenecen, jejeje… ahora las voy a dejar para que sigan en lo que estaban… desde hoy mi casa la pueden usar para venir a fumar sus porquerías y beber cervezas a su antojo, yo no las acusare, como también están autorizadas para bañarse en el rio, pero solo ustedes dos solas, no quiero que me traigan pelafustanes, porque les juro que si lo hacen les voy a pelar el culo a correazos a las dos, o acaso no sienten miedo a que se las culien, jajajaja!!!, y cuidadito con ir a contarle a sus padres, porque ahí las únicas que perderán son ustedes, pues a ellos no les gustara saber en las condiciones que las pille con esos dos patanes amariconados, así que ahora partieron a bañarse, que yo tengo que ir ver un negocio en el pueblo, jejeje, junto que decir lo último el vejete se retiró dando un certero portazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo se fue pensando en que si él se las hubiese querido violar a las dos juntas lo hubiera hecho, pero lo de andar violando a pendejas calientes no era lo de él, ahora sabía que a Jazmín tendría que poseerla si o si, de la Morticia se daba cuenta que caería solita, pero la hija de Odette era altanera y orgullosa por lo tanto decidía que ella pasaba a ser su plato de fondo y este se debía ir cocinando a fuego lento para que cuando la pendeja se tuviera que acostar con el todo fuera aún más delicioso, ya tenía la receta en sus manos, y con la puta de su madre otra seria la historia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Estas bien?, le consulto Ángela a Jazmín, una vez que se limpió las lágrimas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Si…ese hombre me da miedo, y quién es? De donde apareció?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pero si el mismo lo dijo…es don Herculano…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Te dolió cuando te pego?,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Sí, pero no importa, yo tuve la culpa no debí haberle contestado…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Como que no importa?, le consulto una escandalizada Jazmín a su amiga, &#8211;Si se atrevió a golpearte!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No seas tonta mira, de verdad que el Nico con el Rene ya me aburrían, y don Herculano nos tiene un refri lleno de cervezas, ya no será necesario recurrir a ellos para que nos compren, y la hierba, por aquí crece sola, jijiji…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Tu sí que estás loca Ángela!…a ese hombre ni siquiera le conocemos, tiene una mirada extraña, y cuando me hablo cerca de mi cara le vi una horrenda cicatriz en su rostro, de seguro que es un delincuente…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pero dijo que conocía a nuestros padres…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Solo lo dijo para asustarnos…mira si tú quieres venir a bañarte y a fumar es asunto tuyo…lo que es yo me largo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Está bien amiga, pero no te sulfures…y donde nos bañaremos ahora?, si esta era la mejor parte y nadie nos molestaba?, le iba diciendo Ángela a Jazmín cuando ya se retiraban…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ahí veremos pero yo no entro más a esta casa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Entonces prométeme que nos vendremos a bañar igual…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No lo sé… no lo sé… quizás pero cuando ese hombre ya no lo veamos por aquí…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/374/49807138/49807138_090_c47a.jpg" width="424" height="636" />Ángela se apuró un poco y se interpuso en el andar de su amiga,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jazmín!… recuerda lo que nos dijo, que si no nos portábamos bien nos iba a zurrar…quieres eso?, quieres que él vaya y te acuse a tus padres que estábamos fumando hierba, porque aunque les jures que no lo hiciste no te lo creerán, además que don Herculano ya nos dijo que podíamos usar su casa cuando quisiéramos. Ángela noto que su amiga se lo estaba pensando, &#8211;Ves si después de todo no debe ser tan malo, solo se enojó porque le estábamos usando su casa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Lo pensare pero no te prometo nada, ese viejo me da asco… le contesto la asustada Jazmín a su amiga, mientras apuraba su paso para llegar lo más pronto posible a su casa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Pasaron algunas semanas después de lo sucedido, fueron incontables las veces en que Ángela intento convencer a Jazmín para que fueran a bañarse a los terrenos de don Herculano, pero la nena se negaba rotundamente a volver por esos lugares, hasta que una tarde la joven gótica por fin la pudo convencer,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Solo iremos a bañarnos…yo no pienso poner un solo pie en aquella miserable vivienda, le dijo Jazmín a su amiga…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No te preocupes Jazz, solo será un ratito, nos damos unos buenos chapuzones y nos venimos de regreso, además que al viejo ese ni siquiera lo he vuelto a ver, se me hace que eso de que él era el dueño de la casa solo fueron mentiras para asustarnos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Cuando pudieron pasar por debajo de la alambrada, bajaron por un sombreado sendero, ya casi se escuchaba el estruendo de la corriente del agua, las nenas ya iban más confiadas, y cuando ya se disponían a sacarse la ropa para quedar en sus diminutos bikinis, lo que vieron fue espeluznante y a la vez desquiciantes para sus juveniles temperamentos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">(30 minutos antes)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano esperaba noticias del negro Filomeno, este le había pedido que le diera solo unas semanas para tener todo listo, en la ansiosa espera el vejete se lo pasaba bebiendo en el desorden de su mugrosa vivienda, pero aquella tarde era de una angustiante calor, recordó al par de pendejas que había asustado hace algún tiempo, sabía que aparecerían en cualquier momento, pensando en ello decidió que bajaría al rio a darse unos buenos chapuzones, tal como lo hacía cuando era pendejo (así pensaba ahora)…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Nado unos buenos minutos, el pozón que se formaba era perfecto para ello, intentaba quitársela de la mente pero no podía, la impresión que le había dejado la hija de Odette habían hecho que el solitario viejo deseara ahora con más ímpetu aun concretar su venganza con la familia de la pendeja con cuerpo de Diosa, y pensar que el podría haber tenido una hija o un hijo de esa misma edad, eso lo entristecía, pensando en esto se salió del agua y se fue a tirar en una sombra, estaba desnudo y no le importaba quien le iba a decir algo si todo a su alrededor le pertenecía, de pronto cayo en cuenta en que estaba sentado en la misma parte en donde hace ya más de 20 años había estado con su amada Odette, la recordó como era ella en aquellos tiempos, sus dulces 17 años, sus piernas y cuerpo perfecto, ahora se maldecía por ni siquiera haberla manoseado, la recordó tal como estaba ahora toda una dama de alta alcurnia, y lo mejor de todo… con deudas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Extrañamente se comenzó a excitar, se maldijo por aun desearla, se maldecía por odiarla con todas sus fuerzas, pero sabía que el ya no podía ser bueno y confiado, esa mujer lo había cambiado, llevo su mano a su verga y se la comenzó a frotar imaginando a Odette desnuda y a su lado…y bueno también muchas cosas más…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela y Jazmín se quedaron sin habla, ahí estaba el viejo Herculano masturbándose al aire libre, por lo que se agacharon rápidamente y aunque ellas querían no podían dejar de mirarle la verga, hasta que Jazmín más asqueada que excitada le dijo a su amiga que ella se retiraba,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ese viejo degenerado se está tocando su cosa, le decía bajito a su amiga…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela miraba la función con sus ojos vidriosos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Shhh…silencio que no nos vea…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ángela!, no me vas a decir que te gusta lo que estás viendo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Es solo un pobre viejo masturbándose, anda no seas boba y miremos un ratito…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Las nenas siguieron mirando por un rato, lo veían con su rostro descongestionado por la calentura, moviendo su mano rápidamente de arriba y hacia abajo, su gruesa verga llena de pelos encrespados desde la base y los testículos apuntaba directamente hacia los cielos, su panza y pecho también estaban poblados de gruesos pelos entre canosos y negros, en definitiva don Herculano era peludo por todos lados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ángela creo que me voy para mi casa, ver eso me repugna… no entiendo cómo te puede gustar mirarlo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Solo le veo la verga tonta…como se te ocurre que me va a gustar semejante vejestorio, si ni siquiera tiene dientes, la gótica con su vestido negro y sus cruces colgando se mordía el labio inferior mirando la caliente escena. Y en efecto en la cárcel don Herculano había perdido toda su dentadura a la falta de dentistas al interior del penal, solo habían sacamuelas como les llamaban a los reos que se ofrecían a socorrer a los adoloridos pacientes al interior de la cárcel.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo quien se mantenía el plena paja, advirtió los cuchicheos que provenían desde muy cerca de donde él estaba, simplemente fue bajando su ritmo, hasta que las pudo ver parapetadas en un arbusto y mirando como él se masturbaba, situación que lo calentaron aún más, estuvo a punto de derramar sus lecherazos en el aire, pero decidió darse un descanso a ver qué pasaba con aquellas pendejas mironas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ángela yo me voy…si tú quieres…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Vete yo te sigo en un instante, le decía Ángela frotándose una pierna con su manita llena de anillos raros…&#8211;Solo esperare a que termine… Ufff que grande la tiene…mira esas venas hinchadas Jaz dime que no te gustaría pasar tu lengua por ellas…Jaz te estoy hablando mujer&#8230;Jazmín!…Jazmín!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela recién se dio cuenta que su amiga se había ido y cuando volvió su excitada mirada hacia donde el viejo obeso se corría una paja de campeonato, lo vio que este ya se había puesto sus pantalones y venia hacia donde estaba ella, la calentura sele paso en el acto y su cuerpo empezó a temblar de miedo por lo que el vejete pudiera hacerle si es que este se había dado cuenta de que lo había estado espiando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Hola Morticia, jejeje y que haces por aquí lindura, le dijo el viejo, y mirando hacia todas direcciones le pregunto, &#8211;Y tu amiga no vino contigo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ehhh no, yo acabo de llegar…solo quería darme un baño don Herculano, como usted nos había dado permiso pensé que…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pues báñate pendeja, y dime desde hace cuánto rato que estas aquí…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Como le dije… recién llegue, no me había dado cuenta que Ud. Andaba por aquí… y gracias de todas maneras pero creo que mejor me voy, no quería molestar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Que te bañes te dijeee!!, le grito el viejo que a estas alturas ansiaba ver el cuerpo semi desnudo de la chica gótica…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela solo le contesto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Está bien…está bien…me bañare un ratito pero luego me voy ehhh…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Claro que si lindura solo un ratito, jejeje…<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/374/49807138/49807138_100_8a00.jpg" width="424" height="636" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La chica comenzó sacarse sus cruces y todos los artilugios que antecedían a su extraña vestimenta, luego muy nerviosamente continuo con sus negros botines, el vejete estaba expectante, ahora que la veía a plena luz del día se daba cuenta que Ángela también era una joven de por si exquisita, un poco rara para vestirse pero totalmente encamable, y con ese pelo azul y su extraño maquillaje vampiresco le daban una misteriosa belleza que el desconocía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La nena desabotono su vestido con parsimonia mirando de reojo al viejo ese que deseaba verla bañándose, notaba la calentona mirada de sus ojos en su cuerpo, se estaba poniendo más nerviosa de lo que ya estaba, en el momento en que Ángela retiro su vestido hacia arriba, dejando a la vista su esplendorosa figura de adolescente amazona solo vestida con un diminuto bikini rojo, el viejo estuvo a punto de violársela así mismo como estaba de pie.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">A don Herculano casi se le salieron los ojos, habían sido 20 largos años, en que ni se había imaginado un cuerpo como aquel, ninguna de las putas que por años trabajaron para el al interior de la cárcel, se gastaba un cuerpazo como el que estaba viendo solo aun metro de él, la vio con su pelo azul oscuro, la sombra de sus ojos la hacían ver coma una real y verdadera hembra vampiresa, era la verdad se decía para sus adentros, ahora no se estaba burlando, sus uñas pintadas de negro realzaban el albo color de su piel, esta no era una Diosa, era un verdadero y exquisito demonio hecho para dar placer a los pecadores, y él estaba dispuesto a probar ahora mismo lo que la tal Ángela poseía al medio de sus hermosos muslos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Creo que me daré una bañadita, jijiji la chica se había dado cuenta que el viejo ese no podría tener buenas intenciones con ella…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Espera aun no!, mira ahí en aquella sombrita tengo algunas cervecitas… que tal si vamos a beber, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La gótica sabía que no debía, pero también sabía que más peligroso seria negarse, ya que aún recordaba cuando el viejo se la había tostado por insolente…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Está bien…pero solo una…yo no estoy acostumbrada a beber, don Herculano sabía que la pendeja mentía, pero no le importaba…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Una vez que llegaron al mismo lugar en donde el viejo se había estado masturbando y ya sentados en el pasto, le paso una lata a la nena, y abrió otra para él, se la bebía sin dejar de comérsela con la mirada, Ángela estaba arrepentida de no haberse marchado con Jazmín, la pobre chamaca a pesar de ser una nena de moda alternativa y sin perjuicios se encontraba viviendo una pesadilla, don Herculano solo hace algunos minutos que la estaba tocando en sus piernas sin dejar de mirarla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La gótica siempre se había jactado de ser una chica liberal, hasta le había mentido a su mejor amiga contándole que ella ya había tenido relaciones con algunos chicos, y la verdad era que la pobre Ángela era virgen, era totalmente inexperta en el sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo que también estaba nervioso de calentura y ganas de abalanzarse sobre aquel cuerpo de 18 años, encendió un cigarrillo para darle tiempo a la hembra de que asimilara en su mente lo que en pocos minutos le iba a suceder, a la vez que notaba su piel como se erizaba al estar en contacto con sus dedos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La chica no estaba clara de lo que realmente quería el vejete de ella, o sea sabía que corría un riesgo inminente a que se la violaran, pero extrañamente al recordar la verga que se gastaba le hacían sentirse confundida, pero en el momento en que el vejete fue acercando su mano por sus blancos muslos y en dirección a la tela que protegía su vagina, le vio sus ojos que parecían los de un lobo hambriento de carne fresca, mientras también lo veía que se lamia asquerosamente sus gruesos labios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Automáticamente la gótica llevo su mirada a la verga del vejete y vio como esta lentamente se empezaba a parar por debajo del pantalón, don Herculano se percató de lo miraba Ángela…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Tócala!!, le ordeno con su gruesa y grave voz,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La nena lo quedo mirando con ojos expectantes, moviendo su cabeza en forma negativa, las palabras no le salían y la boca se le había secado, su lata de cerveza aún estaba llena…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Que la toques mierdaaaa!!!, le volvió a gritar tomando el mismo la mano de la chica y haciendo que se la agarrara de lleno, la gótica ahí supo que lo que don Herculano ordenaba esto se tenía que cumplir…&#8211;Siéntela pendeja porque ahora sí que vas a saber lo que es recibir verga de verdad, jajajaja!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela temblaba de miedo, el viejo prácticamente le estaba confirmando sus temores, se la iban a violar en un descampado, sus ojos se llenaron de lágrimas de pánico, ya no era la nena valiente que no le temía a las reacciones de los hombres, ella sabía manejarse con chamacos de su edad y nunca imagino estar en tales condiciones con un vulgar viejo carente de dientes y cincuentón, que su ansiosa mirada de lujurioso deseo más la aterraban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo bebiéndose su último trago de cerveza arrojó ambas latas hacia un lado a la vez que él se tumbaba de espaldas en el pasto, tomo a la asustada chica de los brazos y la atrajo hacia su ancho pecho poblado de gruesos pelos canosos, clavándole su herramienta en el vientre de ella, mientras le retiraba el sujetador le consulto mirándola a sus asustados ojos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Te han metido alguna vez una buena verga de verdad pendeja?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela sintió en sus narices el hediondo aliento a boca desaseada, a la vez que se percataba que el viejo solo tenía sus dos colmillos por dentadura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Noooo!!!, le pudo contestar al fin…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No me mientas Morticia…te vi la cara de puta con la que me mirabas cuando me estaba pajeando, jejejeje… eso me dice que eres buena para la verga…así que dime la verdad!!!!, a don Herculano mas se le paro cuando sintió las desnudas y juveniles tetas de Ángela comprimirse contra su pecho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;De verdad don Herculano…sniffs…nunca me lo han hecho…por favor no me viole…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jajajaja, claro que no te voy a violar pendeja buscona, vamos a culiar que es distinto, le decía mientras que con una mano la sujetaba de su cintura con la otra se sacaba los pantalones, para seguir diciéndole muy cerca de su cara,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No te darás ni cuenta cuando tu solita te estarás clavando en mi verga, jajaja!!, arrojándola hacia un lado de su obeso cuerpo le dijo, &#8211;Miraaaa!!!, lo que vieron los asustados ojos de la antojable nena gótica fue un miembro enorme y muy gordo lleno de venas multicolores que pulsaban rápidamente producto del aceleramiento de la presión sanguínea. Desde donde había estado mirando anteriormente no había dimensionado su tamaño y grosor, noto que esa verga gruesa y nervuda mas se parecía a la de un caballo que a la de los hombres que ella había visto en algunas películas pornográficas, por lo menos esta debía medir unos 23 centímetros le calculaba la asustada pendejita, nunca en su vida había imaginado una herramienta de carne tan descomunal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La nena al estar tan cerca de aquel monstruoso falo, cayó en un verdadero estado de pánico, sus tímidas lágrimas se transformaron en llanto,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Buuaaaaa…no don Herculano…sniffsss con esa cosa me va a destrozar…buaaaahhh!!!! Sniffsss sniffsss….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No llores mierdaaaaa!!!! que ni siquiera te la he empezado a meter, deja tu estúpido llanto cuando verdaderamente la estés sintiendo en la zorraaa!!! Jajajaja!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No me lo haga…por favor…sniffssss, seré buenita y me vestiré normal…pero no me la vaya a meter buaaaaa!! Snifffsss… sniffssss…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Déjate de estupideces y tócamela estúpida!!! ya verás que te va a gustar!!!, le ordenaba el vejete con su voz ronca, mientras el mismo le limpiaba la cara con sus toscas manos, esto hiso que la desafortunada joven se sintiera un poco más segura, volvió a poner su mirada en la cosota que le estaban solicitando que ella atendiera, el vejete ya le estaba sobando una teta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Tímidamente acerco sus manos temblorosas, ahora que la tenía cerca le daba miedo tocarla, cerro sus ojos y se dio fuerzas hasta que al fin se</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">la agarro, la sintió caliente, húmeda y durísima como si estuviera agarrando el palo de un hacha, miro al vejete y lo vio con sus ojos enrojecidos, este la miraba como si verdaderamente se la quisiera comer, la pobrecita y asustada chica solo se quedó agarrada a la estaca de carne sin saber qué hacer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y qué esperas pendeja!?, empieza a pajearme!, con semejante tranca que me gasto te tienes que acostumbrar a ella!!, jajaja, vamos… hazlo!! yo sé que tú puedes!!, jajaja… diciéndole esto último a la avergonzada chiquilla puso sus manazas sobre las de ella y le obligo a que comenzara a subirlas y bajarlas, Ángela quien se encontraba de rodillas masturbando la estaca de don Herculano, y ya pasado unos buenos minutos, no supo en que momento el vejete había retirado sus manos, y ahí se encontraba practicándole ella solita una desvergonzada masturbación a un viejo que podía ser su abuelo y que para rematarla ni siquiera conocía, la paja continuaba frenéticamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">A la curvilínea y portentosa joven gótica al parecer ya se le había pasado el miedo, la masturbación que le estaba propinando a don Herculano era de campeonato, pero aun así le daba algo de asco cuando le veía a la punta bajarle el pellejo, dando paso a que sus ojos miraran el glande azulado, ya notaba que sus manos y la cosa del vejete olían fuertemente a meados y otro tipo de sustancia que no pudo definir, y que sin que ella se diera cuenta esos prolíficos olores le atraían, ahora gracias a sus fuertes y rítmicos movimientos manuales se la sentía más dura y más recia que antes, cada vez que miraba al vejete como queriendo preguntarle con su mirada si es que lo estaba haciendo bien ,veía a este sonreírle en forma desvergonzada mostrándole solamente sus dos únicas piezas dentales amarillentas, hasta que escucho nuevamente lo que le tocaba hacer,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ahora… chúpamela Morticia!!, límpiame la verga con tu lengüita!!!,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Me llamo Ángela… escucho!!?, la gótica ya estaba entrando en confianza con el vejete, además que no le gustaba que le tratara de Morticia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La nena acerco su cara a la verga, en esos momentos tenia toda la intención de chupársela, pero al ver la verga con algunos gruesos y encrespados pelos pegados en el glande, y ese desagradable y fuerte olor a orina, le dieron una profundas arcadas, el vejete al percatarse de esto se semi inclino para decirle en forma aireada,<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/374/49807138/49807138_106_4dd3.jpg" width="423" height="635" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y que te pasa ahora zorraaaaaa!?, acaso no me la quieres chuparrrrrr!!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Es que me da asco… su cosa esta muy hedionda, por favor ya déjeme ir…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo automáticamente se puso de pie con cara de estar muy enojado, la arrojo sobre el pasto, Ángela se contorsionaba y retorcía pataleando en todas direcciones en señal de proteger su cosita de la ansiosa mirada de degenerado que tenía ese tal don Herculano, prácticamente a puros tirones le arranco la parte de abajo del bikini, dejando a la gótica totalmente desnuda, quiso pegarle para que aprendiera a obedecer, pero cuando su tosca mirada tropezó con aquel sedoso triangulo de tiernos pelitos negros y brillosos quedo íntegramente hechizado, como pudo le tomo las piernas abriéndoselas de par en par, sin importarle el dolor que le causaba a Ángela, para luego ir acercándose a la apretada y virgen zorrita y proceder a olerla, el aroma que desprendía la tierna panocha de la joven gótica era para enloquecer a cualquier hombre, la oloroso hasta el cansancio, una vez que sus narices estuvieron impregnadas de aroma a hembra solo dijo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ahhhh… que rico hueles aquí abajo lindura, de verdad que huele a hembra caliente y sedienta de verga, jejeje, diciendo esto último abrió su bocota babeante y lentamente se fue acercando a esa apetitosa y frágil panochita para comenzar a devorársela a su total antojo, se dio a lamerle el tajo hasta el cansancio, el viejo estaba fascinado nunca en su vida había chupado una zorra, esta era como su primera vez, se la chupaba, se la lamia y se la escupía, para luego explorársela con sus gruesos dedos de campesino, todo era mágico para don Herculano, por primera vez iba disfrutar de una mujer que no fuese puta, y lo más importante: estaba solo a minutos de ser él… Herculano Pincheira quien iba a descartuchar a una joven hembra gótica que tuvo la mala suerte de cruzarse por su camino, estaba en un sueño del cual no quería despertar nunca jamás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela sentía repulsión por todo lo que le hacían ahí abajo, solo a unas cuartas de donde estaba su ombligo, hiso un esfuerzo por controlar sus nauseas,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">pero lo que no sabía la pobre jovencita era que lo peor estaba por llegar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Cuando don Herculano por fin se cansó de sorber jugos, chupar, lamer y</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">jugar con su nunca antes penetrada zorrita le alzó las piernas doblándoselas y haciendo que se quedara con ellas abiertas, para empezar a montarse sobre su curvilínea anatomía con claras intenciones de meterle aquella monstruosidad de verga que ahora la tenía más tiesa y parada que nunca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La gótica al notar que el vejete se le estaba montando para convertirla en su mujer instintivamente comenzó una frenética lucha para defender su virginidad, pero más que eso era el tremendo pánico que sentía al solo imaginarse estar siendo penetrada por semejante animal, el vejete que ya estaba caliente al máximo no iba a dejar pasar esa oportunidad y ya estando montado cómodamente sobre su blanco y curvilíneo cuerpo, le aplico dos severas cachetadas en el rostro, estas fueron tan bestiales y dolorosas que la nena automáticamente se quedó paralizada y shokeada esperando sin saber lo que iba a suceder…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ahora vas a saber lo que es culear con un verdadero macho caliente pendeja con cara de muerta!!!, jejejeje, así que déjate de pendejadas, ya estás en edad de ser gozada por un hombre de verdad putaaaa!!!,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No… por favor don Herculanooo no me violeeeee… snifssss…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Yo no te estoy violando pendejaaaa!…fuiste tú solita la que se vino a meter a mi propiedad, nadie te forzooo!… y vi como tú y la otra putaaa me miraban la verga escondidas detrás de un arbusto, así que no seas zorra para tus cosas, jajaja!!…viniste por verga…y verga tendrasss!!, jajajajaja!!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela noto como el viejo una vez que dijo esto último ubico la cabeza amoratada de su herramienta justo en la entrada de su virginal panochita, este sin esperar nada más solo comenzó a empujar con fuerzas y sin consideraciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">A cada a empujón su enorme tranca parecía destrozarla por dentro, pero de pronto sintió que el dolor se hacía cada vez más intenso e insoportable, la dolorosa sensación en su vagina era que la estaban rompiendo por dentro, el vejete hacia fuerzas desmesuradas por meter su herramienta lo que más pudiera adentro de esa apretada panocha que se negaba a recibirlo por completo, ambos cuerpos sudaban, el suplicio para Ángela ni siquiera comenzaba aun, don Herculano volvió a acomodarse en los abiertos y blancos muslo de la gótica, le miro sus ojos negros y su cabellera azulada, el rímel ya se le había corrido y se desparramaba por la asustada lozanía de su cara, hasta que ella lo vio cerrar sus ojos como si este viejo asqueroso se concentrara en algo, y fue cuando lo sintió entrar,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Nooooooooooooooooooooooo!!!!!, fue el primer desgarrador grito que se sintió a las orillas del rio, el viejo empujo firme y en forma salvaje alojándole su verga al interior de su cuerpo en toda su extensión, su virgen vagina ya no lo era, se lo había comido todo, &#8211;Ahhhhhhhhhhhhyyyyyyyyyyyy…que me doliooooooo!!!! Saqueloooooo!!! Buahhhhhhhh!!!! Buaaahhhhhh!!!! Ayyyyyyyyyyy!! Ayyyyyyyyyy!! No por favorrrrrrr!!!! Sniffsssssssssss! Snifsssssssssssssss!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela lloraba con su carita desencajada por el inmenso dolor que le causaba el sentir su coñito abierto y ensartado por una verga que le llegaba hasta la misma altura de su cintura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Cállate zorraaaaa!! Y acepta el dolor de la vergaaaaa!!! Jajajaja!!! Eres mía pendeja, te cabo de convertir en mi mujer, jejejeje… Te juro que desde ahora te encantara que te meta mi tranca…, el viejo le decía esto con todo su cuerpo echado hacia adelante, sintiendo en su verga la exquisita sensación en que el joven coño de Ángela le abrazaba su herramienta, &#8211;Ohhhhhh… era verdad lo que me decías pendejaaa!… tu coño me aprieta la verga en forma exquisita Mmmmmm… , el viejo lentamente empezaba a hacer unas especies de círculos con su cintura pero siempre empujando hacia adentro, para luego seguir envileciendo a la asustada chamaca, &#8211;Ahora acostúmbrate cosita que luego nos comenzaremos a mover fuerte, Ohhhh! Ahhhhhh!! Que delicia es estar adentro de tu cuerpo mi reinaaaa, le decía el salvaje de don Herculano, quien ya se había comenzado a mover lentamente, para ir agarrando ritmo y fuerzas a medida que metía y sacaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viento mecía la copa de los árboles, el paisaje de por si era paradisiaco, la corriente del rio seguía por su cauce y a orillas de este una joven de 18 años estaba culiando con un viejo de 51, ella debajo de él, y el montado sobre ella dando su vida por aquella desquiciante cacha que se estaba pegando con una exquisita chica gótica.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El vejete seguía penetrándola con todas sus fuerzas, y el dolor no desaparecía del cuerpo de Ángela, a estas alturas su vagina se le había dormido de tantos feroces espolonazos, la nena solo se dejaba hacer, llorando en silencio y con su manita y deditos semi doblados en su boca no daba crédito a lo que le estaba sucediendo, sentía sobre su figura el pesado cuerpo de don Herculano que no cesaba en sus furiosas arremetidas, se quedó quieta intentando controlar su respiración, deseaba que aquel doloroso martirio terminara cuanto antes, aunque a estas alturas el vejete estaba tan metido dentro de su cuerpo que sentía los latidos de la verga al interior de su estómago, como también sentía sus testículos como le rozaban su apretado esfínter, la nena estaba clara que la habían abierto por completo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano aserruchaba firme, sentía el aroma de su pelo y de su piel, por ningún motivo pensaba en parar la faena copuladora, la pendeja estaba realmente exquisita, y él se había prometido que nunca más tendría consideraciones antes de poseer a alguna mujer, ya que si se les trataba bien estas se comportaban como una verdaderas zorras, y les daba por hacerles pendejadas a los hombres, así que determinaba que estaba muy bien lo que le estaba haciendo a Ángela, con esto último redoblo las fuerzas y los empujes hacia el afiebrado cuerpo de la nena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/374/49807138/49807138_116_af95.jpg" width="425" height="638" />De pronto el viejo se tomó un descanso pero se la dejo totalmente envainada, Ángela al saberse ensartada a cabalidad se sintió extraña, sentía la verga del viejo como si fuese un animal con vida propia que se movía dentro de su cuerpo, al estar totalmente ensartada por su vagina, de pronto imagino que la verga se hinchaba cada vez más y más, el vejete nuevamente había vuelto a sus enloquecedores movimientos de mete y saca, haciéndolo una y otra vez, así estuvieron por largos minutos, lo que sentía la gótica en esos momentos era algo totalmente nuevo para ella, ya no sentía dolor, sentía que mientras más fuertes fuesen los vergazos que le daban, más gustillo sentía al interior de su zorrita, Ángela no quería reconocerlo pero era su propio cuerpo quien en esos momentos le decía lo muy rico que se la estaba culiando un viejo que apenas conocía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano se la estuvo culiando por un buen rato, la follada ya iba como para los 45 minutos por lo menos, y Ángela ya se movía al mismo ritmo con que le empujaban la verga para adentro, mientras más firme ella empujara contra la verga más rico y delicioso era el placer que le otorgaba su sistema nervioso, de pronto sintió una sensación de como si se le fuera a parar el corazón, era algo desconocido, como una poseída empezó a menear su cuerpo en forma acelerada jadeando y gimiendo como una vulgar puta, el vejete babeaba de gusto y calentura, la pendeja ya culeaba como una verdadera mujer y él era el causante de ello y quien le había enseñado, junto su bocota de depredador junto a los morados labios de la chamaca, quien lo recibió con un exquisito beso con lengua, don Herculano no era un besador innato, pero viendo la desesperada forma en que Ángela metía su lengua dentro de la boca de él solo comenzó a hacer lo mismo, aquella juvenil boquita de 18 años sabia a menta, y era verdad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ambos amantes no se daban cuenta de la forma salvaje en que se estaban dando, don Herculano como pudo fue dando vuelta el cuerpo de la muchacha, hasta que quedo ella montada sobre la redonda y prominente panza peluda del vejete,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Lo ves putaaaaa! Yo sabía que te iba a encantar la vergaaaa!!!, la gótica casi no lo escuchaba solo estaba concentrada en moverse y refregarse bien refregada la verga del viejo en su ensangrentada conchita, sus tetas saltaban exquisitamente al mismo ritmo en que la nena hacia sus movimientos de placer haciendo enloquecedores círculos, su cintura se movía desquiciantemente como una acordeón, combinando con firmes subidas y bajadas de caderas para luego hacer unas diabólicas ondulaciones como queriendo sacarse aquella deliciosa estaca de carne por la boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo comenzó a darle unas fuertes estocadas hacia arriba, ensartándola con ferocidad…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Mmmmfssss, gesticulaba a duras penas la diabólica muchacha…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Te gusta zorraaaaaa!!! Te gusta que te lo hagannnnn!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Siiiiiii… es muy…ri cooooooo…que a una se la cu…liennnn!!!…, le confirmaba la transpirada gótica sin dejar de menearse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jejejeje…yo sabía que te iba a gustar mi vida…desde hoy eres mi hembra…quiero que vengas día por medio a acostarte conmigo…lo harás ricura?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Siiii don Herculanoooo… Usted me culia muy ricoooooo… yo vendré todos los días a acostarme con Ustedddd…Ohhhhhh auchhhhh..que ricoooo mi amorrrrrr…le decía la caliente chamaca sin ni siquiera saber lo que estaba diciendo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jajajaja con eso ultimo te sacaste el premiado lindura, jejeje…desde hoy serás mi putita… y no pienso compartirte con nadie, jejejeje solo serás miaaaaa!!!, le dijo a la vez que le mandaba una salvaje estocada, que Ángela recibió con cara de degenerada, desde hace rato que era inconsciente que se la caían las babas de su dulce boquita…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano la atrajo hacia el abrazándola con sus peludas manazas, a la vez que le daba sendas chupadas a las duras tetas que se gastaba Ángela, ella ya lo disfrutaba todo, su mente estaba en blanco, solo sentía oleadas de placer por todo lo que le hacía don Herculano, y se lo demostraba con exquisitos movimientos de su cuerpo para el beneplácito de aquella grandiosa verga que se la tenían ensartada en lo más recóndito de su espléndida anatomía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El vejete solo dejaba que Ángela se moviera como quisiera, hasta que al verla en el total estado de calentura en que se encontraba se la desclavo como si ella fuese una muñeca y la puso en 4 patas como a las perras, la sangre virginal corría por los potentes muslos de la hembra, pero a ella ya no le importaba nada, el viejo comenzó a chuparle el culo como si este fuese un helado, la nena sentía muy rico, la sensación de la lengua del vejete en su esfínter casi la enloquecieron, le encantaba sentir las babas de don Herculano chorrear por sus muslos, pero cuando noto la verga acomodarse en la misma entrada de su culo, nuevamente cayo en pánico…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Nooooo!!!, noooo!!, noooo!, por favor don Herculano eso nooooo!!! Otra vez nooooo!, decía con su vocecita entre caliente y asustada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo no tubo compasión por la tierna chamaca, una vez que acomodo la tranca en el cerrado orificio posterior de Ángela no se lo metió, sencillamente fue el quien agarrando a la joven de sus muy marcadas caderas, con fuerzas la atrajo hacia el y la empujo contra su apéndice vergal enterrándose por completo el culo de la nena contra su verga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La gótica recibió el salvaje empalamiento con un ahogado grito de tortuoso horror, sus dedos se crisparon y se enterraban en el pasto, con su cara congestionada y su boca totalmente abierta, recibía por el orto los tormentosos apuntalamientos de verga, su vista se le nublo cuando su cuerpo no fue capaz ya de resistir el desgarrador sufrimiento al cual estaba siendo sometido y la pobre sencillamente se desmayó.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano quien no estaba al tanto de lo que le ocurría a su joven víctima y a posterior de aquel bestial enculamiento le empezó a dar con rabia, como si ella hubiese sido la culpable de todas sus desgracias, pasaban los minutos y ante las salvajes arremetidas y producto del incesante y doloroso suplicio la gótica poco a poco volvió en sí, sentía que en cualquier momento la iban a matar a vergazos por el culo, acompañado de que mientras más profundo le daban, más se le revolvía el estómago, y sabiéndose imposibilitada de cualquier tipo de escape simplemente comenzó a vomitar mientras implacablemente le seguían rompiendo el culo bestialmente,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jajajaja!!! Que cerda me saliste para tus cosas Mamasota, por cochinona te voy a seguir rompiendo el orto para que no puedas cagar en dos meses, jajajaja!!!!,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El vejete la seguía enculando sin piedad, la gótica una vez que se pudo limpiar la amarga bilis de la boca, y temiendo por su vida saco un poco de fuerzas y le comenzó a solicitar al vejete,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ayyyyyyy!!! Ohhhhhhh!!!! Don Herculano….no tan fuerte por favor!!…. que me va a matarrrrrrrrr por el culoooooooooo!!!!! Gritaba la nuevamente adolorida Ángela una vez recuperada de sus regurgitaciones…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Pero el vejete que estaba bañado en sudor solo seguía enculandola como un poseído,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Plafff!… plafff!!… plaffff!!!… retumbaban las redondas y antojables nalgotas da la gótica ante el enardecido ataque del caliente y eufórico vejete, Ángela ahora aguantaba el brutal ataque mordiéndose el labio inferior con una verdadera expresión de doloroso pánico, sus ojos se mantenían abiertos como si estuviesen presenciando un milagro, pero ante cada brutal enterrada de verga del lujurioso vejete, de sus labios morados ya brotaban gemidos que más parecían de placer que de dolor, así lo confirmaba también su respiración agitada y excitada, el intenso dolor anal y el saberse puesta en cuatro patas le hacían sentirse más mujer, más hembra y más perra, pensaba en lo extraño que era todo esto ya que ella nunca en su vida se había sentido así.<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/374/49807138/49807138_071_16a8.jpg" width="423" height="635" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo Herculano estaba culeandosela como enloquecido, miraba ese portentoso y tremendo cuerpazo que la gótica comúnmente escondía debajo de sus oscuras ropas, le miraba ese glorioso par de nalgotas que le sorbían sus 23 centímetros de verga casi en su totalidad,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ayyyyyy don Herculano… más despacio por favor…que me va a rajar por el culo, el cuerpo y las tetas de la gótica se movían en forma escandalosa, al mismo ritmo en que le perforaban el culazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ya te dije que tenías que aceptar el dolor de la vergaaa!!, jajajaja!!, aguanta mi Morticia que después de unas cuantas folladas por el ano te harás una adicta a que te den por el culo!!, jajajaja!!! Tomaaaa!!!, el viejo seguía arremetiendo y la gótica continuaba recibiendo verga, &#8211;Muéveme el culo pendeja recuerda que desde hoy eres mi mujerrrr!!!, don Herculano se estaba pegando la follada de su vida, y Ángela lo secundaba en sus viles abominaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La hermosa joven de pelo azul y blanca piel ya gozaba desde hace rato con lo que ahora le hacía don Herculano, estaba casi enloquecida de calentura al escuchar ese lenguaje soez y vulgar con que la trataba el miserable vejete, las estocadas que le daban por el culo cada vez eran más recias y profundas, haciendo que su delineado cuerpo le regalaran oleadas de placer anal, sensaciones que la obligaban a retorcerse de gusto intentando de atornillar por el culo a aquella gruesa verga que tan deliciosamente la perforaba, la gótica ya no podía más de tanto placer que le estaban otorgando, por su parte don Herculano al notar de lo bien que se lo estaba pasando la chiquilla, la tomo violentamente de su azulado cabello intentando tratarla como a una yegua, para luego comenzar a darle más duro por el culo, esto fue demasiado para la pobre y caliente Ángela, simplemente la nena se llegó a mear de tanto placer…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ayyy don Herc… siento algo raroooo!! Ayyyyyy que ric….Ohhhh que esto Diosssss!!! Ohhhhh que ricoooooo!!! Ufffffff!!, hasta que la nena exploto en un muy extraño pero enloquecedor orgasmo, &#8211;Ayyyyyy que meooooo!!! Ayyyy que me meooooooo!!!! Asiiiiiiii!! Deme más durooooo!!! Don Herculano no aguanto masssss, me voy a me…… Ayyyyyy me mieeeeeeeeeee!!!!! Ohhhhhhhh que ricooooooooo!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela corcoveaba de auténtico placer, sus muslos y piernas chorreaban de su propia orina, el vejete estaba encantado no sabía de ninguna puta que se hubiera llegado a mear de tanta calentura, y él lo había logrado con una linda chiquilla de pelo azul y de 18 añitos, sabía que Ángela le traería buena suerte, si hasta ya le estaba empezando a tomar cariño a la pendejilla caliente esa, que seguía retorciéndose de placer con su vergota metida en lo más profundo de sus intestinos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo ex recluso que aun aguantaba sus fuerzas la desclavo de una, Ángela sintió su orificio posterior vacío en el mismo momento en que se le lleno de aire, su cuerpo estaba electrizado, aun se sentía dependiente de aquella monstruosa verga que la había convertido en mujer a orillas de un rio, con cara de viciosa se puso de espaldas y abrió sus muslos todo lo que pudo, para demandar lo que a ella le correspondía,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Don Her…cu…la…no… síga…me cu…liando!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jejejeje, mira que eres puta y viciosa pendeja endemoniada&#8230; te he estado follando por más de una hora y todavía quieres más!!?, jajajaja!!! ni las putas profesionales piden verga con tanta ansiedad como lo estás haciendo zorraaa!!!, jajajajaja!!!!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Por favor don Herculano solo otro ratito, le pedía en forma suplicante y con sus ojos llorosos de calentura moviendo sus caderas ondulatoriamente, la nena ya no aguantaba más de tanta excitación al estar mirando la verga del vejete como amenazaba de lo tiesa y parada que aun la tenía, la jovencita estaba totalmente fuera de sí, mientras le abría las piernas ofreciéndose y acomodándose esperando a recibir nuevamente la tranca al interior de su cuerpo…&#8211;Por favor don Herculanoooo!… violemeeee!!…. culiemeee!!… culiemeeee una última vez y acabemos con esto!!!, empezaba a sollozar extasiada y desesperada porque el viejo le metiera la verga,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jajajajaja!!! Jamás me imagine lo buena que me saldrías para la verga, jajaja!!!, a ver? grita más fuerte pendeja porque no te creo mucho lo que me estas pidiendo, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Follemeeeeeeee!!! Culiemeeee de una buena vezzzzzzzzzz!!!!, gritaba Ángela con sus piernas totalmente abiertas…&#8211;Soy su putaaaa!!! Soy una putaaaaa y puede culiarme todo lo que quieraaaaaaaaaaaaaa!!, gritaba histérica y con voz ronca, la nena lloraba de calentura aun no saciada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo ya no aguantando más se abalanzo sobre su cuerpo y comenzó a besarla frenética y asquerosamente, le metía su inmunda lengua en la inmaculada boca con sabor a menta, Ángela recibía sus salivas y recorría con su lengüita sus rosadas encías como así mismo los dos únicos dientes que el viejo poseía, prácticamente se los estaba chupando, la gótica le lamia la cara, su sabor salado y su olor a macho la tenían cautivada, quería todo lo de él, su tranca ya estaba nuevamente en su máxima erección, don Herculano nunca en su vida imagino que aquella niña de tan solo 18 años virgen y sin usar por nadie, se iba a calentar tanto después de haber probado su verga, si eran 33 años de diferencia entre ellos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano totalmente enardecido recorría con sus peludas y grotescas manos el suave y curvilíneo cuerpazo de Ángela, que a puros gemidos seguía rogando por que la ensartaran nuevamente, el viejo se subió a su desesperado cuerpo sediento de verga, y ubico su gruesa tranca en el recién estrenado reducto de amor de la nena, poco a poco se la fue metiendo mientras le decía a sus perfumados oídos,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Que rica tienes la zorra pendeja caliente…esto es lo que querías? …pues ahí la tienes, el viejo se la fue metiendo de a poco, sintiendo la estreches de la muchacha, &#8211;Aun la tienes apretadita mi vida, le decía el viejo verde con sus ojos cerrados, y con cara de gozador, la gótica sentía que el vejete nuevamente la estaba llenando de verga, sus gemidos comenzaban a aumentar,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Mmmmmm…, la nena se imaginaba que don Herculano jamás acabaría de meterle verga, y le encantaba sentirlo así, sus jadeos no demoraron en hacerse notar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Jejeje…que zorrita más rica es a la que me estoy culeando, le decía mientras empujaba profundo sobre el acalorado cuerpo de la joven el cual también jadeaba en forma exquisita, &#8211;Lo ves pendeja como te encanta la verga? Te mueves rico para culear… eres una verdadera putita, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Don Herculano empezó con los rudos movimientos de mete y saca, ya estaba casi por llegar al tan ansiado orgasmo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ahhhhh don Herculanooooo masssss!….masssss!!&#8230;..masssssssss!!!!, le imploraba Ángela quien se movía totalmente aferrada de las anchas y peludas espaldas de su amante…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Tomaaaa!! Tomaaaaa!! Le decía el vejete apuntalándola con bestialidad, &#8211;Eres mi perraaa calienteeeee!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Siiiiiii yo soy su perraaaaaaaaaa!!!!, le confirmaba la nena con sus ojitos cerrados y presa por la calentura que le causaba al sentirse penetrada por aquel ordinario vejestorio…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La panochita de la gótica nuevamente chorreaba cuantiosas cantidades de líquidos vaginales, la verga de don Herculano entraba y salía sin ningún impedimento de la resbalosa entrada intima de la nena, ella también empujaba sus caderas hacia adelante en busca de verga, el viejo prácticamente la estaba matando de placer, hasta que las tibiezas de sus carnes le ganaron a la estaca penetradora,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Ohhhh que rico estoy sintiendo pendeja te lo voy a dar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Demelooooooo lo quieroooooooo…echemeloooo todoooooooo!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ambos se pusieron a culiar rápidamente, con sus respiraciones totalmente agitadas y entre mezcladas, &#8211;Ah ha! Ah ha!! Ah ha!! Ah ha!!! Ah ha!!!! Se escuchaba alrededor de ellos como si estuviesen dándose desesperados, hasta que el vejete sintió como si lo estuviesen noqueando…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Arrrrrggggggggggggg!!! Tomaaaaaa pendejaaaaaaaa… ojala te quedes bien preñadaaaaaa….ahhhhhhh…que rico me comes la vergaaaaaa!….mamitaaaaaaa!! mmmmmfsssss…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ángela al sentir por primera vez en su vida como una inmensa verga escupía cuantiosas cantidades de un líquido espeso y caliente al interior de su cuerpo, nuevamente no se aguantó y volvió a mearse de una verdadera y genuina calentura, a la vez que solo meneaba muy despacito su cintura para que aquel falo al cual ella estaba bañando con sus calientes líquidos, y que tan exquisitamente la estaba fertilizando no se le saliera ningún centímetro de su interior, solo sintió que su cuerpo se desintegraba, mordiéndose su labio inferior gozo atenazada al cuerpo de su macho, hasta que sintió que este dejo de hacer fuerzas con su verga, ambos quedaron pegados por unos buenos minutos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El viejo Herculano la desclavo y se quedó tirado un rato junto al inmóvil cuerpo de la gótica,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Eres toda una hembra Ángela, y me gustaría que te quedaras conmigo, pero ya está anocheciendo, toma tus ropas y lárgateee, tus papis se podrían preocupar, jejejeje, le dijo medio en serio y medio burlándose…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mientras la avergonzada y agotada hembrita se vestía, el desnudo vejete la contemplaba, y una vez que ya estuvo completamente vestida, le dijo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Cuando volverás para que repitamos?, jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No lo sé… le respondió la nena con un hilillo de voz…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pues yo quiero que vengas el próximo viernes, te daré una semana para que descanses… invéntate algo en tu casa para que nos acostemos en mi vivienda… quiero que pasemos un fin de semana entero encerrados y culiando, jejejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No sé si mis padres me dejaran salir…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No me importaaaa lo que digan tus padres!!…, le vocifero en sus mismas narices, y tomándola violentamente de sus cabellos le puso en conocimiento, &#8211;Desde hoy eres mi mujerrr!!!..o acaso no recuerdas lo rico que te meneabas solo hace unos minutos… y quiero que te sigas vistiendo de la misma forma en que lo has hecho hasta hoy…te queda claro putillaaaaa!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Siiii,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Si queeee!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Si don Herculano me queda claroooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Así está mejor pendeja!…y no quiero enterarme que andas enredada con algún chamaco del pueblo, porque soy capaz de matarte a patadas, y de paso me despacho al pendejo que desde hoy se atreva a tocarte o molestarte…necesitas dinero!?, la nena totalmente sorprendida por la insólitas aclaraciones que le hacia el vejete, solo negó con su cabeza…&#8211;Bien! si necesitas algo solo vienes y me dices, ahora lárgate que ya es tarde… y te estaré esperando el próximo viernes en la tardecita, jejejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">A los dos días de ocurrida la violación de Ángela, en la casa de Odette y Julián se vivía otra situación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Era de noche y mientras Jazmín se encontraba en su habitación, retocando su cutis y piel corporal con finas cremas y lociones, en la habitación de sus padres reinaba la preocupación,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;De verdad que no sé qué hacer Odette, los bancos ya no quieren dar más plazos, todas las propiedades están casi embargadas, y ahora les dio por encapricharse con nuestra casa…de verdad que no sé qué hacer amor, ya ni los pocos narcos que van quedando en la región quieren hacer negocios conmigo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Odette quien vestía una fina bata de seda que le llegaba hasta un poquito más arriba de la mitad de su tonificados muslos, miraba al único hombre de su vida y a quien amaba con todas las fuerzas de su corazón, pensaba en que de alguna forma saldrían de esa situación, a ella no le importaba que él se haya despilfarrado la fortuna que ella había heredado de su familia, total lo habían hecho juntos, el pobre nunca había sido bueno para los negocios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ella en su juventud se la había jugado entera por estar junto a Julián, y había jurado ante Dios estar en las buenas y en las malas junto a él, a veces pensaba en lo que habían hecho producto de la inmadurez, y cuando en algunas ocasiones recordaba al pobre infeliz que habían utilizado para salirse con las suyas, prefería no pensar en el tema, estaba segura que a Her lo habían matado en la cárcel o vivía de vagabundo en la ciudad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Tranquilo cariño ya verás que en la reunión de mañana sabrás encontrar una solución,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Mi vida…los del banco dijeron que ya no había más plazo, y te están citando a ti a la reunión, me han dicho que las únicas propiedades que nos quedan están a tu nombre, por lo tanto yo ya no tengo ninguna potestad ni injerencia sobre las decisiones que de ahora en adelante se tomaran, y la verdad amor yo ya estoy harto de dar explicaciones…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No te atormentes Julián, ya has hecho suficiente… yo iré a la reunión con esa gentuza, ellos solo son empleados, con mi nombre y buen apellido sabré como dar vuelta la situación, así que tranquilo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Julián veía lo hermosa que era ella, y tenía razón siempre en el pueblo se había hecho lo que la familia de Odette determinaba, aunque ya no estaba don Ambrosio, sabía que el nombre de su mujer aun prevalecía entre los más acomodados de la región, seguramente que a ella si le darían esperanzas se aferraba el pobre a una señal de esperanza a la delicada situación financiera en la cual estaban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">La tremenda hembra se recostó en el lecho matrimonial como queriendo tener sexo, pero su marido no estaba de ánimos para nada, la mujer entendió su reacción, así que se relajó y se prepararía para la reunión del día siguiente, ella pondría en su lugar a esa chusma que ni siquiera gozaban de un buen apellido como el de ella, y que se atrevían a tomar decisiones con el dinero que no era de ellos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Odette iba vestida con un elegante traje color crema, al ingresar al banco fue el blanco de casi todas las miradas de los ahí presentes casi todas masculinas, prácticamente se la estaban comiendo, le miraban sus rotundas curvas provocativas haciéndola ver como una mujer totalmente apetecible, con sus piernas enfundadas en medias de seda que invitaban a cualquier macho a sobárselas. Su bello rostro de rasgos apacibles y con su cuerpo tentador despertaban las ansias carnales de todos los ahí presentes, la señora estaba hecha para el deseo sexual, con un culo impresionante y redondo daban lugar a una hembra imponente, sexy y tentadora, que estaba hecha para la cama, un hombrecillo pequeño y regordete con lentes de gruesos cristales salió a recibirla,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Señora Odette…buenos días la estábamos esperando…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Buenos días… vengo hablar con el gerente, le contesto a aquel tipejo con la característica altanería con los que ella trataba a los que consideraba de más baja clase social que la de ella…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Pues el Gerente del banco no está, ha viajado a la capital… su reunión es con el abogado del banco y con los principales acreedores…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Entonces me voy… yo no acostumbro a hablar con los empleados… así que dígame cuando puedo volver?,,,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Señora… le repito su reunión es con los abogados, el gerente no tiene nada que ver en esto, Odette puso una cara de fastidio al tener que forzosamente entenderse con aquel hombre con cara de roedor, &#8211;Solo serán unos minutos… el principal acreedor quiere llegar a un acuerdo, pero eso depende de Usted… si se retira ya no habrán posibilidades y darán la orden de embargo para hoy mismo…, el viejo tomo un poco de aire y continuo, &#8211;Señora su situación financiera es bastante delicada le recomiendo que ingrese a la reunión…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Está bien pero que sea rápido, dijo finalmente la elegante señora…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Por petición de nuestro cliente y principal acreedor de sus deudas este a solicitado que la reunión sea en su residencia, vera la documentación está en poder de los abogados del banco, ellos ya han revisado todo, y si Ud. no llega a un acuerdo con el acreedor ya no habrá más que hacer…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;Y adonde es la reunión entonces?&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211;No es muy lejos, por solicitud del señor Pincheira el banco ha puesto un vehículo a su disposición, le acompañara su abogado… este le está esperando afuera…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Odette fue acompañada por el hombre del banco hasta el vehículo que la llevaría hasta la residencia del señor Pincheira, principal acreedor que había comprado las deudas del feliz y respetable matrimonio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Odette no puso atención que el abogado del señor Pincheira era un negro alto y de labios carnosos, solamente y con extrema elegancia se subió al vehículo dispuesto por el banco para que la trasladaran hasta las dependencias en donde seguramente ella llegaría a un acuerdo comercial para salir de su difícil situación financiera. El vehículo se puso en marcha y tomo rumbo hacia la casa de don Herculano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">(Continuara)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"> </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><b style="text-align: justify;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/02/Sin-2Bt-C3-ADtulo22.png"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/374/49807138/49807138_123_4d4e.jpg" width="563" height="845" /></a></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><b style="text-align: justify;"> </b></div>
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		<title>Relato erótico &#8220;Una Familia Decente 1&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Jan 2023 15:16:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[no consentido]]></category>
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					<description><![CDATA[Una Familia Decente La familia Zavala vivía feliz en su hogar, eran una familia ejemplar, estaba compuesta por el jefe de hogar, el Ingeniero Eduardo Zavala de 38 años, su esposa Andrea Rojas de Zavala de 35 y su hija Karen de tiernos 18 añitos recién cumplidos. (Se casaron siendo muy jóvenes) Eran una familia de solidos principios religiosos, morales y éticos, ya que participaban fervientemente en una congregación dedicada a la ayuda comunitaria y obras de beneficencia, todos sus miembros, al igual que la familia de Eduardo Zavala debían demostrar una conducta ejemplar ante la sociedad, por esta situación [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Una Familia Decente</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La familia Zavala vivía feliz en su hogar, eran una familia ejemplar, estaba compuesta por el jefe de hogar, el Ingeniero Eduardo Zavala de 38 años, su esposa Andrea Rojas de Zavala de 35 y su hija Karen de tiernos 18 añitos recién cumplidos. (Se casaron siendo muy jóvenes)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eran una familia de solidos principios religiosos, morales y éticos, ya que participaban fervientemente en una congregación dedicada a la ayuda comunitaria y obras de beneficencia, todos sus miembros, al igual que la familia de Eduardo Zavala debían demostrar una conducta ejemplar ante la sociedad, por esta situación casi todos ellos eran por si decirlo conservadores y alejados a todo tipo de actividades que pudieran dar que hablar al resto de la sociedad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De Andrea se podría decir que era una mujer ejemplar en todo sentido de la palabra: hermosa, seria y respetable, siempre vestía con decoro y de forma sobria, una debido a sus solidos conceptos morales y otra por la exigencia de Eduardo, su marido, ya que él pensaba que toda mujer digna, integra y respetable no debía de vestir en forma indecorosa. (Sobre todo si se trataba de su mujer)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_019_d761.jpg" width="427" height="641" />Lo mismo para Karen, su preciosa hija, que a pesar de sus 18 años recién cumplidos debía de vestir igual que su madre Andrea, siempre con sobriedad y regirse a las estrictas normas establecidas por su casi beato padre, y de la comunidad conservadora de la cual ellos eran parte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por lo ya descrito anteriormente, podríamos decir que igual esta singular familia se encasillaban dentro de lo que podemos llamar normal, eran felices y además de respetados en su círculo social.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eduardo y Andrea se casaron muy jóvenes. Eduardo completo sus estudios y con mucho esfuerzo logro incorporarse a una sólida empresa del Área de telefonía, ayudado por un tío de Andrea, que ocupaba un importante cargo gerencial en esta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero sigamos con Andrea, a sus 35 años Andrea se conservaba en excelentes condiciones físicas, sin ni siquiera tener necesidad de ir a un gimnasio, era dueña de un cuerpo femeninamente espectacular que a pesar de sus serias y conservadoras vestimentas, se notaba a lo lejos, que debajo de ellas se encontraba el cuerpo de una verdadera Diosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rubia natural, unos preciosos ojos verdes, su cara de finas y exquisitas facciones, 1.73 de estatura y un par de piernas de ensueño. Se gastaba un pedazo de culo imponente, soberbio, duro, paradito y carnoso, con un par de tetas majestuosas, grandes y redondas pero que se adecuaban perfectamente a su cuerpo, sin caer en la exuberancia ni lo grotesco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo en Andrea, su cuerpo infartante, su culo, su rica hendidura de carne, y sus tetas…estaban hechas a la perfección, para el beneplácito de cualquier macho que tuviera la suerte de poder admirarlas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella siempre al salir de su casa a realizar algún trámite o cuando asistía a las distintas obligaciones que se requería, al ser miembro de la conservadora congregación a la cual pertenecía su familia, debía soportar todo tipo de miradas obscenas, murmuraciones subidas de tono, pero Andrea no prestaba atención a esto, se conformaba en mantener su actitud de mujer de estrictos valores morales y éticos, siempre recatada, seria y decente de como lo era ella. (Por ahora)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De la niña Karen podemos decir que heredo las mismas cualidades físicas que su madre. Un cuerpo perfecto, un culo exquisito hecho para estar manoseándolo por todo el día y la noche, con la diferencia que la niña Karen, nació con su pelo oscuro y heredo los ojos azules, como su padre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Imagínense a esta niña de candorosos 18 años, de tez blanca, carita inocente y angelical, de ojos azules, labios sensuales, de muy buenos sentimientos y educada en uno de los mejores colegios religiosos, ajena a todo lo referente a cosas mundanas, como lo llamaba su padre, nunca le permitieron tener novio, tampoco salir con amigas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aun así algo sabia del sexo opuesto ya que por su impresionante belleza, nunca faltaron los pretendientes, pero estos siempre fueron espantados por su sobreprotector y excéntrico padre.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_021_dc53.jpg" width="424" height="636" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De sexualidad lo único que dominaba Karen, era lo aprendido en el colegio, el sexo para ella estaba hecho para tener hijos una vez que se casara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando escuchaba de sus compañeras o de su amiga Lidia, niñas que al tener otro tipo de educación, siempre le comentaban cosas o situaciones en referencia al sexo, conversaciones que a veces la espantaban debido a su formación, no se convencía que tales cosas fuesen normales, pero en el fondo de su ser sentía curiosidad por saber más de este tema, para luego recriminarse ya que ese tipo de cosas no era para niñas decentes como lo era ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eduardo su padre, no era consciente del pedazo de hembras que tenía por familia, y si es que lo era por alguna extraña razón no le gustaba pensar en ello. Su tiempo libre lo dedicaba a actividades de la congregación de beneficencia y de caridad, era tanto su afán de estar siempre participando que llegaba a caer en el fanatismo. Todas sus decisiones personales las consultaba con orientadores de la dicha congregación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eduardo desconocía que esta situación podría desencadenar consecuencias nefastas para su familia y que esas consecuencias las terminarían pagando Andrea, su bella, seria, recatada y decente esposa, y Karen que por su inocencia, candor y belleza, sería el primer blanco para los sucesos que se avecinaban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sexo entre Andrea y Eduardo podemos decir que era casi normal, lo de siempre y un poco escaso a lo mejor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dos o tres veces al mes era suficiente para Eduardo, ya que consideraba que el sexo no era importante para la relación conyugal, el sexo para él era algo obsceno y sucio, e intentar hacer algo novedoso era como faltarle el respeto a su mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Andrea estaba acostumbrada a esta situación, siempre estaba dispuesta para su marido, y cuando el la buscaba para estos menesteres, era lo típico, posición del misionero, de 05 a 10 minutos y una vez terminado el encuentro, a dormir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En una ocasión, Andrea en un arranque de pasión y fogosidad intento practicar otro tipo de posición, algo normal dentro de la relación de cualquier pareja, lo que le costó una seria reprimenda por parte de su esposo, eso no era para personas decentes como ellos, y la mando a unas clases de orientación familiar que duraron 02 meses, con eso Andrea ya no quiso innovar en la vida íntima, pero a pesar de todo esto igual se sentía feliz con su apuesto esposo, ya que se sentía muy enamorada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que desperdicio, tener una hembra con  cuerpo de Diosa, con curvas endemoniadas, de belleza absoluta, tenerla tendida en una cama, con la luz apagada, con un grueso camisón de dormir que le llegaba más debajo de las rodillas y que para tener sexo se lo tenía que subir hasta la cintura, en silencio, nada de palabras salidas de tono, sin besos, sin caricias.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y para vestirse, cada uno por separado en la soledad del baño que tenían para ambos, porque verse desnudos era algo sucio, inmoral y un montón de pelotudeces que pensaba Eduardo, pero para Andrea eso estaba bien, lo veía normal, ya que había sido su propio esposo quien había hecho que la mujer pensara de aquella forma.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así vivía la feliz familia, sin preocupaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su casa estaba ubicada en las afueras de la ciudad, era una casa no tan grande pero si muy cómoda y con lujos, era de dos pisos, un patio grande con piscina incluida, y al fondo del patio existía una cabaña, para uso del servicio doméstico, en esta vivía don Pricilo, el jardinero, un viejo de 62 años, que al haber enviudado y que además había sido por un tiempo miembro de la congregación benéfica, Eduardo le ofreció trabajo en su casa para labores del jardín y otras tareas similares.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La idea de Eduardo era ayudarlo, ya que el pobre viejo había perdido un negocio y debido a esto y a las malas decisiones, prácticamente lo perdió todo y su pobre mujer enfermo y falleció debido a la misma situación. Eduardo más que ser un hombre solidario, tenía la imperiosa necesidad de que por lo menos así lo notaran su círculo social,  y debido a esa falsa solidaridad cometió el error más grande de su vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Pricilo, de solidario no tenía nada, solo a veces participaba en esta congregación, porque su mujer prácticamente lo obligaba.<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_031_f7e2.jpg" width="425" height="638" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo se malgastaba los ingresos del negocio que había heredado su mujer en irse de parranda y con putas, era además asiduo a casas clandestinas de apuestas, en donde contraía enormes deudas económicas, pero los amigos mafiosos le tenían paciencia, el viejo era conocido y respetado y siempre había pagado, pero en el último tiempo, una vez cerrado su negocio, se estaba demorando mucho en pagar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Claro está que Eduardo Zavala, hombre respetable y decente como según él lo decía, desconocía esta oscura parte de la vida de don Pricilo, por lo mismo en una oportunidad que lo vio en la congregación intentando conseguir un préstamo de dinero para saldar parte de sus deudas con los prestamistas y casas de azar, no lo dudo en ofrecerle trabajo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para don Pricilo, la última preocupación que tenía en su vida era la de buscar trabajo, no le interesaba, pero cuando vio a Eduardo a la salida de la congregación, parado frente a él con ese par de imponentes hembras hechas a la perfección, madre e hija, casi le da un infarto, al ver a las dos féminas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo primero que pensó el detestable viejo fue…pero que buen par de putas…y sintió como se le empezaba a parar la verga, solo con el hecho de estar mirándolas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ellas, madre e hija, desconocían los desquiciados pensamientos que tenía el viejo Pricilo, lo miraron como un pobre viejito que se había quedado solo, y que ellos como una buena familia que eran, debían ayudarlo, no fuera que por su triste soledad, al viejito le pasara algo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así estaba embelesado el viejo Pricilo, mirando estas inocentes criaturas, desnudándolas con su lujuriosa mirada, sonriente y casi babeando…ni siquiera escuchaba lo que decía Eduardo, solo asentía y balbuceaba, de pronto cayo en cuenta que en la propuesta laboral, él se debía ir a vivir a la casa de ellos, en una casita que tenían al fondo del patio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo acepto encantado el acuerdo, y una vez hecho el trato, a los 03 días se mudó a la cabañita de madera, en la casa de la familia de Eduardo Zabala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo ansiaba llegar a instalarse en esa casa, para darse el banquete de su vida, aunque sea solo mirando a las mujeres de la familia, aprovechando que a veces Eduardo por motivos de trabajo tenía que salir de la ciudad ausentándose los fines de semana, tiempo que él tendría para estar solo con ese par de Diosas, ellas por ser tan buenas de corazón, no se imaginaban los planes que tenía el viejo, aunque por ahora solo fueran fantasías.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero todo tiene su límite, fue una tarde en que el viejo terminaba sus tareas diarias, en que se puso a observar detrás de su ventana como madre e hija conversaban en la terraza, no podía escuchar la conversación, pero tenía vista privilegiada desde su rancho, para admirar a estas beldades.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Andrea vestía con ropa de casa, que a pesar de su sobriedad, el vestido que llevaba marcaba perfectamente la esbeltez de su figura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras que Karen lucía un vestido de verano un poco más holgado, se veían sencillamente fascinantes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En esto estaba el viejo cuando ambas mujeres conversando en forma despreocupada se acercaron a su cabaña, el viejo ya estaba a full, sentía las tremendas ganas de masturbarse, al examinarlas se decía, pero que buenas hembras que se gasta este Eduardito. Ellas reían inocentemente, no se daban cuenta que solo a tres metros de ellas se encontraba el viejo Pricilo escondido detrás de la ventana pajeandose la verga como poseído.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo no se explicaba porque lo calentaban tanto ese par de mujeres, si solo conversaban, aun con ropa lo calentaban hasta la locura…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo pensaba y pensaba, como seria si las viera desnudas, el solo imaginárselas encueradas casi eyacula, pero se contuvo, y prefirió seguir  disfrutando da la masturbación que se estaba pegando, ya que tenía semejantes ejemplares femeninos delante de él, y lo que más lo calentaba, era el saber que tales ejemplares, eran madre e hija.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue ese el momento que lo pensó y lo decidió…las tendría que poseer, cueste lo que cueste, a las dos!!, juntas o por separado!!, pera se las iba a culiar si o si!!. Si era necesario violarlas lo haría, aunque fuera a dar a la cárcel, bien valdría la pena pensaba el viejo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era patética la escena que se vivía en la casa de la familia de Eduardo Zavala, ver un viejo sesentón, semi-desnudo masturbándose detrás de una ventana, mirando a dos hembras encamables, divinas y ricas inocentemente conversando, no imaginándose que el viejito a quien ellas y el jefe de hogar inocentemente lo llevaron a vivir con ellos, para ayudarlo, en ese mismo momento se masturbaba, y a la vez planeaba y decidía el momento en que las culiaria…y a cual primero? Si a la madre Andrea, o a la hija Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Pricilo estaba afanado masajeando su tranca, cuando Karen inocentemente se estiro de perfil, hacia donde él estaba, el viejo pudo dimensionar su perfecta silueta, su curvilínea figura, al viejo se le juntaba espuma en la boca a tan impactante visión, aquella impresionante y estupenda mujer era la niña de la casa, Karencita!! &#8211;Pero que par de tetas se decía el viejo, que cuerpo más exquisito, &#8211;Ohhhh que culo más bien hechito que se gasta esta niña, lo veía grande y paradito, perfecto como a él le gustaban –Ahhhh…ahhhh, gemía el caliente vejete y concentrándose en la parte más sagrada de aquella niña-mujer, que era su vagina, se preguntaba que como la tendría, peludita o sin pelos?, apretadita?, olorosita?, &#8211;Ahhh, ahhh… gemía en silencio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con estos pensamientos el viejo ya no daba más de calentura… y empezó a balbucear para sus adentros, &#8211;Ay mi niña… ay mi niña… meee voy a coorreeeeerrrr…!!! &#8211;Ahhh tomaaaaaa, tomaaa, balbuceaba el asqueroso viejo en los momentos en que se la imaginaba metiéndole su verga, Kaarennnccitaaaaaaaaaahhhhhhhhh!!, gritaba en silencio y en su mente, &#8211;Toma puta de mierdaaaaaaaaaa!!!, hasta que le salió la última gota de semen que fueron a dar a la pared de madera debajo de la ventana de su casucha, el viejo no paro de masajearse la tranca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que buena que esta la putita! , pensaba don Pricilo sentado y ya más calmado, y así descansando de la chorreante acabada que se acababa de mandar, fue como si el destino estuviera a su favor, en el momento de agudizar el sentido del oído, escucho parte de la conversación entre madre e hija,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No mamá, no te preocupes, si yo estaré bien…y así aprovechare de estudiar para el examen de ingreso que me exigen en la Uni…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero Karen, hija, tu sabes que a tu padre no le gusta que te dejemos sola en casa…acuérdate que estaremos fuera por seis días…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Pricilo no lo podía creer, la niña Karen se quedaría por casi toda una semana solita en la casa, o sea con el!?, &#8211;Jejejjejeje, reía el aborrecible viejo, y mientras tanto continuaba la conversación…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si mamá, en la mañana yo hablé con él y me dio permiso para quedarme, pero con la condición que estuviera en todo momento con mi celu, para que así el me llame y estemos en contacto… &#8211;Además dijo que hablaría con don Pricilo, para que estuviera atento por si yo necesitara algo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Queeeeeeeeeee? , se dijo el viejo, y todavía piensan el dejármela a cargo….jajajjajajajjajaja!!!, reía el viejo por tener tan buena suerte, y a la vez sentía como se le volvía a parar la verga nuevamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmm… bueno, pero no me gusta que abusemos de don Pricilo, él es tan atento con nosotras, tan preocupado y trabajador, así que hablaré con tu padre, para que le cancele un dinero extra por hacer que tenga más responsabilidades de las que ya tiene el pobrecito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si mamá, así yo me sentiré más segura de pedirle algo, si es que lo necesito…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes hija, hoy le diré a Eduardo que hable con don Pricilo ya que solo faltan 3 días para el viaje, nos iremos el sábado en la mañana temprano y llegaremos el próximo jueves en la noche…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y cuantas familias irán a la junta anual de la congregación?, fue lo último que escucho don Pricilo, cuando vio alejarse a las dos adorables mujeres.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Madre e hija caminaron hacia la casa grande en donde el viejo pudo ver que entraban y las perdía de su visión.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_053_8cea.jpg" width="420" height="630" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue el destino quien lo decidió, meditaba don Pricilo, &#8211;Esa niña-hembra va a ser mía!, la convertiré en mi mujer!!, en mi putaaa!!!, pensaba el viejo eufórico ante tales pensamientos y desde ese momento ya comenzaba a urdir el plan para poder violarla a su cochino antojo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo que más le calentaba al viejo, era la carita de inocencia que tenía la tierna niña de 18 años, además sabía que sería fácil engatusarla, debido a la inexperiencia de la nena en temas relacionados con el sexo, menos de deseos carnales como decían los puritanos hombres y mujeres que pertenecían a la congregación conservadora, pero él se encargaría de despertarlos, tenía que tener paciencia, aun le quedaban tres días para planear todo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Meditando en esto, el viejo se fue a tirar a su viejo y sucio catre que poseía por camastro, en el interior de su habitación, se tiró a descansar y decidió que no se masturbaría pensando en sus mujeres, término que el viejo ya empezaba a utilizar para referirse hacia Andrea y Karen, juntaría todos sus mocos, su leche y su semen para verterlo en el interior del cuerpo de la hermosa jovencita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fueron los tres días más largos vividos por el viejo Pricilo, ansiaba que llegara el día sábado, momento en que por fin quedaría a solas con Karen, ya que los padres de la niña se ausentarían por seis días.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Claro está que el viejo sabía que no podía entrar a la casa grande, el viejo era inteligente, no debía mostrar abuso de confianza, tenía que seguir fingiendo ser el sacrificado trabajador que vivía en su ranchito de atrás de la casa grande, agradecido de su patroncito que lo había ayudado en los momentos difíciles.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Total, pensaba el viejo ya habría tiempo más adelante para aquello, por ahora su interés apuntaba a Karen, y planeaba como se llevaría a la niña de 18 años, hasta su cochino catre, en el interior de la cabañita de madera, es ahí donde pretendía el desalmado viejo convertirla en su mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El jueves en la tarde, don Pricilo se encontraba limpiando la piscina, pensando en las tremendas culiadas que se pegaría en esa semana, estaba medio caliente pensando en esto, cuando vio salir a Andrea, la otra ninfa en que también estaba interesado el vejete.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo fingió no darse cuenta de la presencia de Andrea, seguía trabajando con naturalidad, la mujer al verlo no lo pensó para acercarse a él y entablar una amistosa conversación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo no lo podía creer, llevaba 02 meses trabajando en aquella casa y siempre mantuvo la distancia con Andrea y Karen, con el que hablaba de trabajo y hacia los tratos era con Eduardo, el marido de Andrea, su jefe.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No era que ellas lo esquivaran, simplemente no se habían dado las ocasiones y el viejo era cauteloso, se había sabido ganar la confianza de ellos, era ya el momento de actuar, pensaba el viejo para esos entonces.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola don Pricilo,  como esta?, &#8211;Tan trabajador como siempre, le dijo Andrea, dedicándole una de sus más hermosas sonrisas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo empezó a sudar, ver esa despampanante mujer rubia, de mirada verdosa, dueña de un cuerpo hecho a mano, de tetazas exquisitas y dueña de un culo perfecto y elegante, y el saber que se dirigía a él, que estaba acostumbrado solo a tratar con putas de baja calaña, con todo esto el viejo casi se cae a la piscina dé la impresión, y más aún, al llegar Andrea a su lado se le acerco y lo saludo con un besito en la cara, justo en la parte que tenía llena con verrugas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo se sintió el más dichoso de los machos al oler su fragancia a hembra limpia y situar su asquerosa mano en la fina cintura de la elegante y decente mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el momento de recibir el amistoso e inocente beso, vasto para que al caliente viejo se le pusiera como fierro su verga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hooola… Sra. Andrea, saludo el viejo Pricilo entre caliente y emocionado, estoy terminando de limpiar la piscina, por si la niña se quiere bañar con alguna amiga el fin de semana…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se preocupe don Pricilo, le dijo Andrea, &#8211;Karen no tiene amigas que vivan cerca, además nosotros no usamos la piscina, Ud. sabe lo que pensamos en nuestra congregación…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, contesto el viejo, pero Ud. Sabe señora Andreita, como son estas jóvenes de hoy…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hablo mi marido con Ud.? , por lo del viaje, le consulta la rubia no dándole importancia a lo que le decía el jardinero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si pues, y no se preocupe, porque yo estaré aquí atento a lo que pueda necesitar la Srta. Karen, jejjejejje, reía el viejo en forma abominable.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay que buenito es Ud. Don Pricilo, lo dijo Andrea, dándole un afectuoso abrazo de agradecimiento, por tener tanta consideración con ellas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo ya no aguanto más y se arrimó al abrazo de esa tremenda diosa hecha mujer y le refregó su tranca en su vientre, tratando de acercárselo a su exquisita hendidura, intentaba el caliente jardinero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El inocente abrazo no duró más de 05 segundos, pero para el viejo fue una eternidad, que rica estaba la rubia, con esos ojos verdes intensos, con esas tetas perfectas, grandes y duras que acababa de sentir aplastarse contra su pecho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al separarse Andrea sonreía, era una sonrisa afectuosa, encontraba simpático al tierno viejito. La rubia era tan inocente o de buenos sentimientos que no sintió o no le dio importancia, a la dureza que percibió en su bajo vientre al momento de abrazarlo, ni tampoco se fijó de como tenia parada la verga, y que en ese momento hacia leves pulsaciones sobre el asqueroso pantalón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo, todavía sorprendido por el abrazo que acababa de recibir de Andrea, de su otra futura mujer, pensaba el odioso viejo, solo la observaba, la imaginaba desnuda, &#8211;¿Cómo se verá sin nada de ropa?, cavilaba el viejo, con sus bellas piernas abiertas invitándolo a subirse en ella, le miraba las finas facciones de su cara, su blanca sonrisa y dentadura perfecta.<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_063_a319.jpg" width="427" height="641" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un momento, el viejo pensó en agarrarla a la fuerza y culiarsela ahí mismo, forzarla y violarla y descargar en su interior todo el semen acumulado en esos días, pero se contuvo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo!!, se dijo el vejete para sí mismo, la dueña del semen que cargaba en sus hediondas bolas en ese momento era Karen, la niña de la casa, de 18 años recién cumplidos. Así lo había decidido y así seria, ya habría tiempo de gozar con la rubia y decente mujer en otros momentos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intercambiaron un par de palabras, y la rubia se tuvo que retirar, porque al interior de la casa sonaba el aparato telefónico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahí estaba el viejo Pricilo, todo caliente mirando la retirada de la rubia recatada, seria y decente mujer, que era Andrea.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo le miraba el culazo que se gastaba, como movía las nalgas en forma cadenciosa, que perfecto lo veía desde donde él estaba, y que parecido tenia Andrea con Karen su hija, solamente que Andrea tenía el pelo rubio y liso natural, mientras que el de la niña Karen era oscuro y liso, la madre tenía sus ojos verdes, los de la hija eran azules.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con estos atributos el viejo pensaba, &#8211;Pero que gusto que me voy a dar con este par de putas cuando me las culie, cuando les reviente la panocha con mi verga, jajajaja reía el siniestro y pervertido jardinero, &#8211;Si en vez de madre e hija parecen hermanas, termino filosofando el viejo Pricilo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En esos momentos Karen se encontraba en su habitación, tendida en su cama, al frente de esta  estaba su escritorio con una silla que la niña usaba para estudiar, la pieza era sobria, nada de posters, nada de fotografías de cantantes o actores, a la nena no le llamaban su atención.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus intereses se centraban a los estudios y a actividades de la congregación benéfica en la que participaba activamente junto a sus padres.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero algo raro estaba pasando en ella y en su cuerpo, &#8211;¿Qué será?, pensaba Karen. Lo de la menstruación, su madre ya se lo había explicado muy superficialmente, ya que esos temas no se trataban tan abiertamente en el seno familiar, y algo también sabia por lo aprendido en el colegio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero esto era distinto y no se atrevía a hablarlo con su decente y seria madre, ya que sabía que no era algo bueno, algo había escuchado en una de las charlas de su congregación, de los vicios y placeres de la carne, &#8211;Será eso lo que siento?, se preguntaba la joven. La situación era que lo venía sintiendo desde hace un par de semanas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recordaba la niña, cuando una noche se despertó toda sudada, y como unas leves pulsaciones recorrían su vagina, se asustó, no sabía lo que le pasaba, se daba cuenta que inconscientemente sentía unas tremendas ganas de abrirse de piernas, &#8211;Pero no, pensaba la nena, eso no era bueno, no era de niñas decentes, pero porque sentía esas exquisitas ganas, volvía a pensar Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recordó también que esa noche no pudo dormir, los desesperantes deseos de abrirse y encogerse de muslos amenazaban con superarla, pero para su suerte, su fuerza interior, debido a su estricta educación le ganaron la batalla a esas infames pero ricas sensaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen estaba en estas ensoñaciones, cuando sintió un suave hormigueo en su fina y delicada abertura intima, &#8211;Oh, otra vez no, pensaba la hembrita, y por más que intentaba pensar en otras cosas, más se acrecentaba el rico hormigueo atacando en su sagrado tajito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh Dios mío pero que es lo que estoy sintiendo!!…&#8211;Se… se siente tan ricoooo….&#8211;Ahhh ahhh ahhhhhhh, balbuceaba cuando el rico hormigueo se fue transformando en deliciosas pulsaciones, que se centraban al interior de su fina panochita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se paró de su cama como desesperada, no sabía qué hacer, se miró al espejo, examino su bello rostro, con su alisado cabello negro peinado hacia a un lado de su carita, se contemplaba así misma, su rostro se enmarcaba exquisito a través del espejo, sus hermosos ojos azules tenían un brillo raro, su tez blanca contrastaba con el rojo purpuraceo de sus labios, se sentía extraña.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volvió a su cama e intento calmarse, pero no podía, su cuerpo ya era un mar de sensaciones nuevas para ella, le vinieron nuevamente las desesperantes ganas de abrirse de piernas, pero no podía! No debía hacerlo!, pensaba Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su vestido de una pieza ya se le pegaba a su exquisito cuerpo debido al exceso de calor que la había invadido, ¿y si me quito el vestido?, pensó.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Opto por quitárselo, a lo mejor así se le pasaba esa extraña desesperación, que ya recorría todo su curvilíneo cuerpecito, y que se centraban en el punto neurálgico de su persona, su zorrita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lentamente se lo quito sentada en su cama, una vez en ropa interior se recostó nuevamente y se dio a contemplar su espléndido cuerpo lleno de curvas, pero ella era ajena a esto. Nunca se había interesado en mirarse a ella misma, pero ahora era distinto, ahora tenía interés de contemplarse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen no era consciente del exuberante cuerpo que se gastaba, heredado de Andrea su madre. Tampoco se daba cuenta de las obscenas miradas que los del sexo opuesto le daban a su anatomía, era deseada por profesores, amigos, conocidos, viejos y jóvenes y por más de alguna fémina que contrariando las leyes naturales no se resistía de admirar en forma lujuriosa, ese cuerpo de diosa con carita angelical.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen no se daba cuenta de esto, debido a su estricta educación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En las oportunidades que asistía, junto a su madre, a la conservadora congregación donde ellas eran miembros junto a su padre, ambas eran objeto de las lascivas miradas, no se percataban que siempre eran los hombres los que se acercaban para saludarlas, siempre muy afectuosamente, incluso hasta en la presencia de su mojigato padre, quien inmerso en sus obligaciones para la congregación, no se daba cuenta de las calientes miradas, y no tan inocentes abrazos y roces que eran objeto su mujer y su hija.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero nadie se atrevía a dar un paso más allá, porque todos conocían a la familia de Eduardo Zavala y era una familia respetable.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo que nadie se imaginaba era que en la misma casa de esta decente familia, estaba el hombre que si se atrevería a ir más allá de lo permitido, y que ya se preparaba para degustar tan exquisitos manjares, este hombre ya lo conocemos es don Pricilo, un asqueroso viejo de 63 años, que estaba dispuesto a jugársela hasta el final, para hacerse para el solo a estas dos hermosas mujeres, madre e hija, y en que su desequilibrada mente ya se imaginaba el estar acostado con ambas mujeres desnudas a su lado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eduardo estaba preocupado de andar haciendo el bien por el mundo, o quizás de otras cosas también.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volviendo a la habitación de Karen, ya se encontraba semi desnuda recostada en su cama, luchando contra las placenteras sensaciones ya descritas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Inconscientemente la niña comenzó a tocarse su piel a la altura de su vientre, al primer contacto con este sintió como se le erizaban todos los bellitos de su cuerpo incluso los de su fina y delicada panocha, y un rico escalofrió la invadió por unos instantes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se dio cuenta que mientras más bajaba si fina manita por su vientre hacia su vagina, más se le aceleraban los latidos de su corazón, acompañados de esa enloquecedora necesidad de abrirse de piernas, fue en esa situación que sintió el primer golpe de corriente en el interior de su vagina, &#8211;Ahhh!!… &#8211;Ohhhhhhhhhhh, pero que fue eso Dios mío, pensó la chiquilla, ya con su respiración totalmente agitada, &#8211;Fuueeee riiiii… coooooo, pensaba ya presa de oleadas de placer que se venían amenazantes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Inmersa y concentrada en las ricas pulsaciones que atacaban en el tajo que se encontraba justo al medio de su cuerpo, se fue abriendo de piernas suavemente, no las abrió totalmente, se vio a si misma y se dijo, &#8211;Para Karen… esto no se hace, mientras los ricos cosquilleos, punzadas y pulsaciones, continuaban atacando placenteramente su panocha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que rico que estoy sintiendo, decía la niña, &#8211;Ahhhh!!!&#8230; Mmmmm!!!… &#8211;Que riiiiiicccoo!!! &#8211;Quueeee riiiiiccoooo… &#8211;Ahhhhh… peee… rooo… nooooo&#8230; deeee… bbboooo… haaa… cerrrrrrrr… loooo&#8230;!!! &#8211;Ahhhhhhh&#8230; Mmmmmmmm…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus hermosos ojos azules miraban fijamente hacia el techo, todo era nuevo para ella, volvió su mirada hacia su vagina y se dio cuenta que su pequeña pantaletas de color celeste, estaba humedecida por un extraño líquido, aun así no se asustó.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego en un acto de auténtico instinto fue deslizando su mano desde su ombligo hacia la zona prohibida para ella, temblaba de nervios por acercarse y sentir lo desconocido. Bajo su mano hasta la altura de su pequeño calzoncito, ya todos mojados por la cantidad de jugos que destilaba su inexplorada zorrita.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_068_2dab.jpg" width="423" height="635" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba expectante, no sabía qué hacer, no sabía que parte venia ahora, en un segundo decidió que lo mejor sería quitarse la pequeña pieza de ropa que cubría su pequeño triangulo, así a lo mejor no sería tan malo, pensó la dulce criatura que sin saberlo ya hervía de calentura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo hizo antes que se arrepintiera, tomo su fina prenda por ambos lados, subió un poco sus caderas y los deslizo hacia sus bellas piernas, sacándoselo y arrojándolos a un costado de la cama, luego se sentó en esta y destrabo el fino sujetador arrojándolo a cualquier parte de la habitación, estos fueron a dar encima de su escritorio, liberando ese par de tatas que estaban para comérselas, grandes, duras, ricas y paraditas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se recostó nuevamente. Y ahora qué? pensó la nena con el nerviosismo de la calentura predominando en su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que espectáculo más maravilloso era contemplar aquella Niña-mujer, a Karen, recostada en su cama, totalmente desnuda en la soledad de su habitación, un cuerpo perfecto, juvenil, acompañado de la inocente belleza de su dueña con un buen par de tetas que aunque ella se moviera estas se mecían suavemente, quedando casi en el mismo lugar, unas tetas esplendidas, con pezones rosaditos que ya estaban erectos, por el inconsciente enardecimiento carnal que sentía su dueña, y todo esto heredado de Andrea su hermosa madre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde su estómago hacia abajo, el panorama era enloquecedor, la niña ya estaba con sus blancas y bellas piernas semi abiertas, desde su ombligo hacia abajo se veía ese espectacular monte de venus, sombreado por unos escasos y finos pelitos negros, que al contrastar con la blancura de su cuerpo, podían volver loco a cualquiera que viese semejante espectáculo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que estoy haciendo? Se preguntaba Karen, con sus ojos cerrados, -Es que se siente tan riiiiii…coooooo… Mmmm…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese pensamiento fue el inicio para lo que se vino a continuación: Inocentemente la niña llevo una de sus manos a su afiebrada vagina, y pasó lo que tenía que pasar, exploto!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al primer contacto de su mano con su virginal abertura, instintivamente se abrió completamente de piernas, y de igual forma su otra mano subió para agarrarse una teta y empezar a masajearla suavemente, sintiendo así por primera vez oleadas de placer nuevo para ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A los pocos minutos de estar disfrutando de tan gratas sensaciones la niña empezó levemente a menear sus caderas en formas ondulatorias, mezclándolas con movimientos pélvicos de sube y baja, &#8211;Mmmmmm… Aaaaahhhh… que ri… cooooo!!, gemía Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llevaba unos 20 minutos de rico disfrute, cuando sintió que su cuerpo le exigía aún más, instintivamente se empezó a menear más fuerte, la cama de la nena ya había comenzado a crujir con ese erótico sonido que hacen los resortes ante los severos movimientos de su be y baja que hacia la nena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No era normal la forma bestial en que se masturbaba la jovencita de tiernos 18 años, su mano derecha hacia desquiciantes círculos en su panocha, mientras su mano izquierda amasaba sus tetas y las apretaba salvajemente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen no era consciente de la gran pajeada casi bestial que se estaba dando, no sabía que aquello se llamaba masturbación, lo que si sabía era que le encantaba. Sus movimientos y meneadas eran de auténtico instinto animal, sus hermosos ojos azules estaban totalmente abiertos, parecían estar concentrados en algún punto del techo de la habitación, y de sus finos y delicados labios salían salvajemente una expresión vocal de &#8211;Ssshhhhhhaaahhhh… Sssssshhhhhhaaaa… Ssssshhhhhhaaaaaaahhhh… Sssssssaaaahhhhh.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus bellas piernotas las tenía totalmente abiertas, dejando ver en plenitud su rica grieta intima, su pequeña alcancía de carne, se notaba apretadita, rica exquisita, sus dedos no se los metía hacia dentro de esta, ya que con el solo tacto sobre sus olorosos labios vaginales era suficiente para sacudirse en placenteras oleadas de disfrute sexual.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que hermosa escena se vivía en esa habitación, una hermosa hembra de 18 añitos masturbándose como la más vil de las putas, sus rodillas estaban tan flexionadas que hasta casi tocaban sus hombros, para ella estar en esta posición era lo más rico que había sentido en su vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto la nena noto que al acelerar los movimientos circulares con sus dedos, sobre su panocha, algo que la hacía estremecer aún más se acercaba, por lo que aplico más velocidad al movimiento de sus dedos, siempre haciendo rápidos círculos, y gemía cada vez más fuerte con los monosílabos de, &#8211;Shhhhahh…! Shhhaaahhhh!… Ahhhh!!… Ssshhhhhhahhhhh…!!, el orgasmo se acercaba, &#8211;Sssshhhhhaaahhhhh!! Ssssshhhhaaaaa…!!! El clímax ya estaba a punto, ssshhhaaahhhhh!!!… ssshhhaaahhhhh…!!!!, &#8211;Estaba al borde, Aahhhhh…!!! Aahhhha…!!!, AAAhhhhhhh… queeee… riiiiiiiicooooooo…!!!!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y exploto en el mas fenomenal y desquiciante orgasmo, su cintura se meneaba automáticamente haciendo una serie de movimientos circulares, a la vez que de sus labios gemía inconscientemente, &#8211;Ricooo!, Ricoooo!!, Ricooooo!!!, sus caderas se elevaron casi 50 cts. sobre el nivel de la cama, siempre meneándose circularmente y haciendo movimientos como de arremetidas contra algo…algo que no estaba allí… le daba la impresión que su tajito se contraía, como si quisiera cazar algo con este y comérselo por ahí mismo, mientras que de este misma arrojaba una abundante cantidad de flujos, jugos y líquidos vaginales, era tal la cantidad que la nena pensaba que se estaba meando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabia en el fondo de su ser que su zorrita tenía que cazar algo, atraparlo y succionarlo, pero no sabía lo que era. Hasta que cayó desplomada en la encharcada cama, con sus hermosos ojos azules semi cerrados, su carita y facciones angelicales se entremezclaban con la de una verdadera viciosilla, con una leve tonalidad rosácea en sus mejillas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una manita puesta en su fina pero mojada hendidura, y la otra agarrándose una teta, se durmió feliz, sin darse cuenta de lo mojada que estaba su cama.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen dormía profundamente en su cama, desnuda, toda desarbolada ante tal bestial paja que se había mandado esa tarde, casi una hora y media se había estado dándose ella sola, ahora en la pasividad de su cuarto, era ver un ángel dormido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su cuerpo perfecto, sus tetas ricas y precisas en tamaño para su cuerpo, sus bellas piernas aun las mantenía abiertas. Su apretada vagina la mostraba en toda crudeza y hermosura, se le veía rosadita y sombreada por esa escasa y fina capa de pelitos sedosos bien oscuritos, que como ya se dijo que Karen era blanquita, sus suaves pendejitos negros y brillosos contrastaban con la tonalidad de su piel.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se despertó en esas condiciones y recordó lo acontecido, se extrañó de lo que hizo, sabía que sintió rico, exquisito, lo que no sabía que eso que le gusto tanto se llamaba masturbación, nunca nadie le hablo de ello. No se arrepintió y decidió que lo volvería a hacer en alguna otra oportunidad y sin preocupación alguna se fue a dar una refrescante ducha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así paso la semana, sin alteraciones para la decente familia, incluyendo al viejo Pricilo, que se dedicó a pensar cual sería la mejor forma para encamarse con Karen, la hermosa criatura de 18 años, hija del matrimonio Zavala Rojas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen dormía serenamente en su camita, ataviada por su largo camisón con el cual acostumbraba a dormir. El sueño de la dulce adolescente era sencillamente apacible.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era día sábado cerca de las 09.00 de la mañana, sus padres se habían ido a su retiro de familias decentes de la congregación por seis días, por lo que la niña gozaría de la tranquilidad de su hogar por casi toda esa semana, la cual aprovecharía para estudiar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen pensaba en repasar sus libros por todo el día, ya que el próximo miércoles debía rendir un examen para poder ingresar a estudiar a la Universidad, ese era el motivo principal por el cual no acompaño a sus padres.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el patio de la casa, justo al lado de la piscina se encontraba don Pricilo, el jardinero, un viejo de 63 años, a quien los padres de la niña inocentemente la dejaron a su cuidado, ya que el vejete era conocido en la congregación a la cual ellos asistían.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo que no sabían, eran las siniestras intenciones que tenía este viejo asqueroso, y que él pensaba concretarlas ese mismo día a sabiendas que tenía todo el tiempo del mundo para llevarlas a cabo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sonido fue ensordecedor, la maquina generadora de corriente estaba en perfectas condiciones, pero el viejo simulaba practicarle mantención, su intención real era que Karen se despertara y saliera al patio para el poder abordarla, y poner en ejecución su plan de poder arrastrarla hasta su inmundo catre al interior de la cabaña del fondo del patio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En efecto, por el ruido del generador la niña se despertó, se sentía tan bien ese día que se levantó en el acto, miro por la ventana de su habitación y frente a esta vio al viejito que trabajaba en su casa,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmm… pensó la nena, &#8211;Este pobre de don Pricilo… siempre tan trabajador el pobrecito, nunca descansa… de pronto se le ilumino su carita, &#8211;Lo invitare a desayunar, pensó la nena, contenta de saberse de tan buenas intenciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y eso era cierto, Karen a sus 18 añitos recién cumplidos, tenía un alma pura, su vida no sabía de malas intenciones, fue criada con los más sólidos conceptos morales y éticos. Siempre dedicada a sus estudios y participar en obras benéficas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A pesar de su extrema belleza, Karen nunca había tenido novio, a lo más unos simples acercamientos amistosos por parte de otros jóvenes decentes de su congregación, eso pensaba ella, pero la realidad era que detrás de esos inocentes acercamientos, hasta los más puritanos de su conservadora congregación, sentían deseos libidinosos hacia su cuerpo, imaginaban que la tomaban, que la poseían, que se la culiaban bien culiadaaa!!, ni su madre se salvaba de las perversiones imaginadas por sus pares, ya que Karen había heredado la extrema belleza de su progenitora, (valgan la redundancia y las repeticiones), siendo ambas las protagonistas de los más oscuros deseos de la comunidad masculina en que se desenvolvían estas dos hermosas mujeres, madre e hija.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La niña se dio una refrescante ducha, seco y peino su cabello, se perfumo, su lindo rostro lo maquillo delicadamente, como lo hacían todas las féminas de su congregación. Karen nunca lo necesitó. Desayunaría con don Pricilo y luego a estudiar, pensaba Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo se paseaba como perro enjaulado, alrededor de la piscina, la ansiedad por ver a esa hermosa criatura, lo tenía desesperado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta que por fin sucedió lo que con tantas ansias esperaba, vio salir de su casa, a esa niña-hembra, que lo tenía vuelto loco, Karen se acercó en forma espontánea a donde él estaba y lo saludo,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola don Pricilo, le dijo la nena…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola Karencita, hasta que se despertó mi niña…jejeje, reía cínicamente el viejo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen nunca había estado a solas con don Pricilo, pero como ya llevaba 02 meses trabajando en su casa, ya lo veía en confianza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El asqueroso viejo la contemplaba de pies a cabeza, se la devoraba con sus ojos y su mente, le miraba sus hermosas piernas blancas, la nena llevaba un vestido que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas dejando ver una buena porción de esos perfectos y potentes muslos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen hablaba con don Pricilo de cosas sin importancia, además le contaba que el próximo día miércoles debía rendir un importante examen para la Uni, y bla…bla…bla…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo le asentía en todo, su mente estaba concentrada en ese perfecto cuerpo de mujer, esas curvas que se adivinaban bajo el vestido, como este a su vez se estiraba al llegar a la altura de sus tetas. Al viejo ya se le estaba parando la tranca, cuando la joven sorpresivamente lo invita a pasar a la terraza para desayunar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sucio vejete se sentía en la gloria, esa hermosa nenota le invitaba a desayunar y todo preparado por ella, con sus finas y delicadas manos, el viejo intencionalmente ya la estaba mirando como su mujer, su hembra o como su puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sentaron en la cómoda terraza, para degustar el exquisito desayuno, claro que Karen solo comería frutas y bebería un vaso de leche, la niña era muy preocupada de su estado físico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen lo miraba inocentemente, pero debido a su edad y a las reacciones hormonales de su cuerpo, que ya se manifestaban, no pudo evitar examinarlo de la forma en que una hembra mira a un macho, aunque esto fuera muy remotamente, pero sucedió,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pobrecito de don Pricilo, pensaba la nena, cuando se fijó que el viejo al dedicarse a comer como un verdadero cerdo, le costaba masticar los alimentos, además de comer con la boca abierta, mostrando todo lo que había adentro de lo que tenía por boca, salpicando con asquerosas babas todo a su alrededor, claro que al viejo le costaba comer, la tierna joven también se pudo dar cuenta que don Pricilo tenía todos los dientes cariados de color café oscuro, dando el aspecto de que en vez de tener dentadura, lo que tenía el viejo era una masa ennegrecida, putrefacta y pestilente al interior de su boca. Si describiésemos al viejo Pricilo, podríamos decir que su aspecto físico contrastaba al máximo con el de la encomiable jovencita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De hecho el viejo era extremadamente feo, era de tez morena, su cara era redonda y mofletuda, con una serie de verrugas que se desparramaban por todo el lado izquierdo de esta, en su cabeza tenía una maraña de pelos canosos y sebientos, al igual que su piel sebosa y grasienta, y una gordura que ya casi caía en la obesidad mórbida, ósea el viejo Pricilo era horripilante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras Karen, terminaba de hacer estas apreciaciones, el viejo eructo una flatulencia que impregno todo el sector de la elegante terraza, con un asqueroso olor a mierda, pero a la niña le parecían cómicas todas estas salidas de tan horrendo personaje.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y que hará hoy día jovencita, para no aburrirse, jejeje, reía y preguntaba el vejete horripilante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Pricilo, hoy me dedicare a estudiar, acuérdese que ya le comente que el miércoles debo rendir un importante examen…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tan importante es, mi niña? , pregunto el viejo, queriendo demostrar interés…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si…si… le contesto la beldad,  podría decidir mi futuro…por eso debo prepararme…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues yo pensé que quizás querías ocupar la piscina Karencita, jejeje, incluso le he limpiado solo para ti, mi pequeña… (El viejo de a poco iba tomando confianza con la nena)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm…no lo sé, para ocupar la piscina, tendría que usar traje de baño, y mis padres no lo aprobarían… Ud. Sabe que yo pertenezco a una familia decente, le respondió Karen, con su carita de inocencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira nenita, le dijo don Pricilo… &#8211;Todas las jóvenes de tu edad lo hacen, no hay nada de malo en ello, además tus padres no están y no tienen que porque enterarse…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Oh…don Pricilo, pero Ud. se los diría, y ahí sí que yo tendría problemas…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_072_3bd8.jpg" width="424" height="636" />&#8211;Pero para eso estamos los amigos, pues nenita, le dijo el viejo, quien ya al imaginársela semidesnuda ya se le había parado la verga nuevamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven lo miro con esos hermosos ojos azules, y con una sonrisa pícara y encantadora le respondió,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien don Pricilo lo pensare, pero tendría que ser un secreto entre nosotros…</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2014/12/catie-minx-flashing-teen-10.jpg"> </a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo casi se orina, ante la respuesta de la dulce criatura,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro que si mi niña, claro que si, le contesto el caliente viejo ya casi babeando por el espectáculo que tal vez se podría dar ese día, con esa linda adolescente que se encontraba al frente de él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Terminaron el desayuno, y cada cual se dedicó a sus quehaceres, claro que el viejo no dejaba de estar al pendiente de lo que hacía o dejaba de hacer la nena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A las 02.00 de la tarde de ese día sábado, habiendo ya almorzado cada uno por su lado, Karen meditaba en la conversación que sostuvo con don Pricilo ese día en la mañana. Pensaba que tal vez no era tan malo usar la piscina, además casi todas sus compañeras del colegio la hacían.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero ella no hacia ese tipo de cosas, eso era exhibirse, le habían enseñado sus padres. &#8211;¿Pero quién la vería?, se preguntaba, si estaba sola… solo la vería don Pricilo, ese viejito tan trabajador que vivía atrás de su casa en la cabañita de madera, si hasta ya lo miraba como su abuelito, pensaba la bella joven, no había nada de malo en ello.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En tanto, en el patio de su casa, el viejo Pricilo se acomodaba, en una confortable silla de descanso, se había ataviado con camisa y bermudas, ambos con sendas y chillonas flores tropicales de todos colores, intentando dar un toque estival a esa tarde, para ver si la nena de la casa se animaba a ocupar la piscina, para el poder el gusto de contemplar ese hermoso cuerpo de Diosa, y esperar el momento clave, para poner en acción su plan de poseerla, y saciar sus más bajos y asquerosos instintos en el cuerpo de su bella e inocente víctima, una hermosa adolescente de 18 añitos recién cumplidos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese mismo momento en la habitación de Karen se vivía otro episodio clave para los oscuros acontecimientos que cambiarían el curso de la vida de tan hermosa criatura. Karen había decidido no ocupar la piscina, pero si quería tomar el sol, igual que sus compañeras del colegio, no había nada de malo en ello, además nadie lo sabría. Abrió su armario y desde el fondo de este saco una pequeña cajita color negro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al abrir la pequeña caja saco de su interior un diminuto conjunto de 02 piezas color azul oscuro, era un bikini, tanguita y sujetador, que le había regalado Lidia, su amiga de la infancia hacía por lo menos un año atrás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella al ver que no tendría oportunidad de usarlo debido a su estricta y conservadora educación lo guardo en el armario, quedando este en el olvido, pero ahora debido a los acontecimientos que se sucedían en el interior de la casa de tan decente familia, Karen había decidido que esta era la mejor oportunidad para usarlo, claro que con la intención de tomar un poco de sol.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A continuación la nena procedió a desnudarse completamente, una vez desnuda, tomo el pequeño conjunto y se lo puso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El conjunto era de por si pequeñísimo, la parte de abajo solamente alcanzaba a cubrir su triangulo de escasos bellitos púbicos, y por detrás, este se perdía y estiraba separando ese grandioso par de nalgas que se gastaba la nena. Que tremendo pedazo de culo era el que tenía Karen por Dios!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego se puso el sujetador, este le tapaba un poco más de esas exquisitas aureolas que tenía en ese par de tetas exclusivas, hechas para ser manoseadas solo por algunos, solo para los más afortunados, por ahora vírgenes e inmaculadas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez puesto ese exquisito y diminuto traje de baño, Karen se miró al espejo, se estudiaba, por primera vez en su vida quería verse perfecta. Que pedazo de mujer era la nena, en aquellos momentos su cuerpo estaba   en todo su esplendor, no había nada que faltara o sobrara de su impecable y delineada anatomía, un cuerpo hecho para poseerlo, para saciarse en él, para descargar a través de su pequeña rajadura de carne, abundantes cantidades de caliente semen y de macho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero por ahora este cuerpo no tenía dueño, era virgen, aunque le quedaba poco tiempo a su dueña, para conservarlo en esa condición.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen se admiraba al frente del espejo, estudiaba su figura, para ella era normal, desconocía que su curvilíneo cuerpo, sumado a las finas y exquisitas facciones angelicales e inocentes de su hermosa cara, provocaba lascivia con los del sexo opuesto, y por qué no decirlo, con las de su misma condición de hembras, también.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si, habían mujeres dentro de su congregación y dentro de su colegio que siendo finas y decentes mujeres de sociedad, como también dedicadas estudiantes, que incluso alcanzaban las más altas calificaciones, que con el solo hecho de contemplarla por algunos segundos a la hermosa adolescente, sufrían un desorden hormonal y esas miradas que en un principio eran de envidia, rápidamente se transformaban en miradas de deseo carnal y de lujuria.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen continuaba admirándose en el espejo, solamente con su traje de baño azul, poso su mirada en el pequeño triangulo que cubría su parte más sagrada, se daba cuenta que este le tapaba solo lo necesario para que no se le viera el inicio de sus perfumados pelitos de su panocha. No le importo este importante detalle, ya que su población de vellos púbicos era escasa este le cubría prácticamente solo su fina y delicada hendidura. INSISTO a ella, no le importo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_076_778e.jpg" width="423" height="635" />En ese estado, la suculenta Hembra-Niña-Mujer, tomo una toalla y se dirigió al patio de su casa, en dirección hacia la piscina, que a un par de metros de esta, se encontraba la cabaña de madera, donde vivía don Pricilo, el jardinero de su casa, este la esperaba con cara de lobo feroz.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese mismo instante, el viejo Pricilo, estaba sentado en su silla de descanso que había instalado a la sombra de uno de los árboles que adornaban el hermoso jardín de la casa, esperando como un perro rabioso espera a su presa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y de pronto sucedió el milagro, para el detestable viejo fue como si se abrieran la puerta de los cielos, cuando observo que por unos de los grandes ventanales de corredera de la casa principal, hacía su aparición la criatura más hermosa que había visto en su fea existencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue como si lo dimensionara en cámara lenta, la niña Karen se aproximaba hacia el casi desnuda!&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero que puta más rica y más antojable!, pensaba el viejo Pricilo con la cara desencajada por el deseo a tan impactante visión, miraba ese rico triangulo azul, justo al medio de las caderas y piernas de la joven, el viejo ya casi podía adivinar como se vería esa suave hendidura si estuviera al descubierto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen ya llegaba a su lado, don Pricilo tuvo que tomar aire para recomponerse,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;He decidido tomar un poquito de sol, don Pricilo, le dijo la rica de Karen a su futuro violador, ella en ese momento intentaba cubrir algo de su cuerpo con la toalla que traía, ya que nunca en su vida había estado en semejantes condiciones (casi desnuda), delante de otra persona, y menos delante de un hombre sexagenario.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En su interior la joven se cuestionaba el estar semi-desnuda al lado de un viejito que bien podría ser su abuelito, pero a pesar de los nervios que la invadían su conciencia le decía: que no había nada de malo en ello, y no había ninguna mala intención de por medio en estar en tales condiciones, casi en pelotas, delante de ese viejito que tan bien se ha portado con su familia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su lado el viejo caliente de don Pricilo, ya pensaba en abalanzarse sobre el cuerpo de tan potente hembra, sentado en su silla la miraba con la boca abierta, dejando ver esa pestilente y putrefacta masa café que tenía por dentadura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo que si le pido don Pricilito, es que esto sea un secreto entre nosotros, Ud. no sabe cómo reaccionaría mi padre si se entera que le he contra decido, le solicito la nena con es carita de niña mimada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero por supuesto que si mi reina, por supuesto que sí, será nuestro gran secreto, jejeje, reía el horripilante viejo sintiendo que ganaba terreno al tener ese tipo de secretos en común con la niña Karen…la dulce Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa situación le favorecía ante sus calientes y perversas intenciones que tenía para con la niña, ya que los podría manejar a su favor, para utilizar a su antojo a Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez terminado el acuerdo, Karen se sintió más segura, sus padres no se enterarían de nada, que bueno era don Pricilo con ella, pensaba la inocente criatura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pensando en esto, se dispuso a estirar la toalla sobre el suave pasto, el viejo veía con sus ojos salidos que todos sus movimientos eran extremadamente delicados, una vez estirada la toalla la nena se agacho y al intentar estirarla aún más se puso en cuatro patas elevando ese hermoso trasero que se gastaba hacia donde estaba don Pricilo, que ya estaba a punto de lanzarse y encularla ahí tal como estaba, pero el viejo se contenía, debía ir paso a paso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de esto la joven en forma inconsciente, en la misma posición rodeo la toalla, se deslizaba como una verdadera perra en leva según las depravadas apreciaciones del vejete, hasta que al terminar su recorrido se estiro de espaldas para ahora si tomar el sol como tanto lo deseaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo atento a toda esta situación, estudiaba embelesado todas esas curvas casi diabólicas que se gastaba tan angelical criatura. Su verga ya estaba parada al máximo, la tenía como fierro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen ya disfrutaba de tan agradable baño de sol, estaba relajada, sin preocupaciones, el viejo Pricilo solo la observaba desde su silla, por ahora le daría el gusto al placer de la visión pensó para sí mismo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vejete, nunca en su vida había estado tan cerca de un ejemplar femenino de tales características, y con tan atrayentes atributos físicos como los de Karen, disimuladamente el viejo se sobaba la verga, se masajeaba el pico mirando de tan cerca a esa amazona con cara de niña.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por la situación que se vivía en esa alejada casa, del resto de la urbanización, el viejo Pricilo se sentía seguro, los padres de la joven llegarían el próximo jueves, tenía 5 días para disfrutar de esa hermosa adolescente de 18 años, y si algo salía mal, solo desaparecería y asunto terminado, pensaba para si el siniestro vejete</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En esto estaba el caliente de don Pricilo, cuando para disfrutar al máximo esos momentos previos a sus diabólicas intenciones que eran culiarse a la nena a como dé lugar, forzarla, violarla, usarla como un objeto para satisfacer a cabalidad sus asquerosos instintos sexuales, fue cuando decidió encender un cigarrillo y abrir una lata de cerveza solo para disfrutar aun mas, se decía don Pricilo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen, al sentir el sonido de la lata, se levantó, quedando recostada y pudo observar, como el viejo bebía cerveza y fumaba, también noto un extraño brillo en su mirada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Pricilo que hace?,…le pregunto la nena, en nuestra casa no acostumbramos a beber y fumar, mis padres no lo aprobarían, le dijo Karen, con su carita de preocupación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira ricura… le contesto el viejo, quien ya se sentía con más derechos en la persona de Karen, &#8211;Tus padres no están, yo te guardo un secretito a ti, y tú me guardas uno a mí, jejeje, estamos de acuerdo preciosura, jejeje, le sonreía el miserable viejo, mirándola con los ojos enrojecidos por la calentura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen lo escuchaba, no entendía porque don Pricilo la trataba con ese tipo de apelativos, ella no le había dado motivos, y fue ese el momento en que noto que el viejo le miraba fijamente el promontorio de carnes que tenía por tetas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estamos de acuerdo lindura!!??, volvió a preguntar don Pricilo, ahora con más autoridad,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si…si…don Pricilo, contesto la dulce Karen, no muy convencida, pero sabía que el viejo tenía razón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella estaba abusando de la confianza que le habían tenido sus padres, al permitirle quedarse sola en casa para estudiar. Ahora recién tomo conciencia que se encontraba semi desnuda, al lado de un hombre que no era nada de ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila mi niña, es solo una cerveza y un cigarrillo, le hablo don Pricilo, para tranquilizarla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo quería seguir jugando un rato más con ella, con esa dulce criatura hecha mujer, que con tan solo 18 años, ya estaba en condiciones de recibir verga por cualquier orificio de su hermoso cuerpo según lo había dictaminado el mismo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y surtió efecto la estrategia de don Pricilo, Karen un poco más tranquila, se tomó el cabello, con un fino pañuelo de seda, que hacia juego con sus hermosos ojos azules, y también con su diminuto traje de baño, se veía espectacular.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuevamente la nena se recostó sobre su suave toalla, el haber notado ese extraño brillo en los ojos del viejo, sumado al nerviosismo y susto que sintió, cuando don Pricilo le hablo de forma tan prepotente y que a su vez la llamo lindura, ricura, preciosura. Con todas estas sensaciones y pensamientos descritos, bastaron para que estos mismos se trasladaran a la parte más sensible del hermoso cuerpo de la joven, o sea  a su zorro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen comenzó a sentir ese rico y suave hormigueo en su virginal entrada anatómica, su mente se escandalizo, no se podía dar el lujo de sentir tan ricas sensaciones al lado de tan horripilante viejo, la nena ya había dimensionado que don Pricilo era un viejo feo y asqueroso, pero la había llamado ricura, preciosura, estas palabras la ponían nerviosa y la exasperaban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con estas ideas, el rico hormigueo, rápidamente se fueron transformando en placenteras punzadas que atacaban su parte más preciada, su vagina sentía unos ricos y leves latidos en al interior de ella, como si esta tuviera corazón propio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así estaba la nena, con esas ricas y placenteras sensaciones que ahora si atacaban sin misericordia su exquisita anatomía, llena de curvas demoniacas, y que nuevamente estos ataques se centraban en lo más sagrado de su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con su hermosa mirada entrecerrada, se dio a mirar muy discretamente a don Pricilo, pudo notar que el viejo muy nerviosamente se llevaba el cigarro a la boca y a la vez que este pegaba una bocanada de humo, al aspirar, con su otra mano se masajeaba una enorme protuberancia que se le había formado entre sus asquerosas piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La nena, no sabía que era esa cosa que don Pricilo escondía bajo sus pantalones…&#8211; Pero que es lo que será?, se preguntaba la adolecente, sintiendo cada vez más exquisitas las ricas punzadas que ya se habían apoderado de su jugosa panocha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tubo el impulso de parase y ella misma ir a inspeccionar que es lo que don Pricilo escondía con tanto celo, se sentía curiosa, o estaba caliente?, la nena no lo sabía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para intentar calmarse, la joven intento cambiar de posición, o moverse, a ver si así se le terminaba ese enloquecedor hormigueo que sentía en su cosita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lentamente fue subiendo una de sus exquisitas piernas, hasta deslizar su delicado pie y posarlo al lado de su otra rodilla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En esta posición, con una pierna estirada y la otra levantada, tendida en la suavidad de la hierba, combinando la imagen con ese precioso cuerpo de Diosa, y ese diminuto calzoncito color azul, que solamente le cubría el nacimiento de su tajito, sencillamente se veía espectacular.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo, que no perdía un solo detalle de esa hermosa posición, que adopto la nena, estaba al borde del ataque cardiaco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Qué imagen más hermosa, pensaba el viejo, &#8211;Esta perra esta para meterle verga por toda una noche, por lo que pensó que ya era tiempo de actuar. Termino su cerveza y apago el tabaco, y se dispuso a poner en práctica la primera parte de su plan.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen lo miro extrañada, se dio cuenta que se dirigía en dirección a ella, lo que más la ponía nerviosa, era que en esos momentos, continuaba con las ricas punzadas en su panocha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira preciosa, le dijo el horrible viejo…&#8211;Yo iré al pueblo por unas cervezas, te dejare sola un rato, una hora quizás, así que relájate y disfruta de la tarde…jejeje…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno don Pricilo, respondió Karen, vaya tranquilo que aquí yo lo espero…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La nena no sabía porque se sentía tan nerviosa al tener al viejo tan cerca de ella y fijarse que ahora don Pricilo no despegaba su viciosa mirada de su pequeño triangulo casi desnudo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Además, se fijó que la gran protuberancia que el viejo escondía, ahora estaba muy cerca de su cara, y que también hacia leves pulsaciones sobre su pantalón, como amenazando salir de su escondite.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo se encamino hacia la salida principal de la casa, la nena miraba como esa fofa y mórbida figura, con varices en ambas de sus asquerosas piernas desaparecía de su vista, y una vez que escucho el motor de la destartalada y cacharrienta camioneta de don Pricilo, la nenita se sintió más tranquila, la sintió alejarse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En realidad el viejo no se dirigía la pueblo como le dijo a Karen, la idea del viejo era que la nena creyera que la dejaba sola, estaciono el vehículo y lo escondió detrás de unos árboles, para luego ponerse en marcha en forma sigilosa en dirección a la casa, de la decente familia de Eduardo Zavala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen, al sentir la tranquilidad de estar sola, se dispuso a disfrutar del momento, las ricas punzadas que sentía en su panocha, no la dejaban tranquila. Sintió la imperiosa necesidad de tocarse, no sabía si debía hacerlo, pero recordó que don Pricilo no llegaría hasta dentro de una hora.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y al recordar las exquisitas convulsiones que su cuerpo había experimentado, hace solo un par de días, la niña se armó de valor y dirigió su blanca y delicada manita, hacia su parte prohibida y simplemente empezó a gemir</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Siiiiiii…! &#8211;Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…!! –Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…!!!, gemía dulcemente la hembrita necesitada de verga… &#8211;Mmmmm!!… ahhhhhhhhhhh!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mano bajaba lentamente a cada roce de sus delicados dedos con la suavidad de su piel, en esos momentos la joven era atacada por unos placenteros corrientazos de escalofríos, que nacían de cada una de sus extremidades, desde su cerebro y hasta sus pies, para luego recorrer la totalidad de su cuerpo lleno de curvas infartantes, y todos con un mismo destino, todos se iban a depositar en su casi afiebrado tajito.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_086_b4dc.jpg" width="426" height="639" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que rico se sienteee!, balbuceaba por lo bajo, &#8211;Ohhhhhh!!… Mmmmmm!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La calentura de a poco se iba apoderando de Karen, de esta hermosa adolescente de 18 años, que ya en este momento se disponía a deslizar su manita por debajo del diminuto calzoncito que cubría muy precariamente su panocha,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhhhhhh… quueeeee… ricoooooo!!!, gemía ya presa por la calentura…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que traspaso esa barrera de tela, Karen instintivamente, empezó a recorrer su apretada vagina con la yema de los dedos, la sentía húmeda, en su mente se preguntaba porque se le mojaba su cosita, era esto normal?, para luego olvidarse y concentrarse en esos ricos escalofríos que tanto le gustaban, ya que las ricas punzadas que sentía eran mejores que estar haciéndose ese tipo de preguntas, meditaba la nena…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;MMMMmmm…!! Aaaahhh!!!… Siiiiiiiiiii…!!!, sus gemidos de disfrute iban cada vez en mas aumento. Su azulada mirada se perdía en el infinito del cielo. Cuando llevaba solo unos minutos de suave pero rica masturbación, en alguna parte de su conciencia recordaba que don Pricilo había salido, y dijo que no llegaba hasta en una hora, todavía le quedaba tiempo pensaba la decente niña de 18 años.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Oooohhhh!!… Oohhh!!! Uhhhhhyyyyy!!!!…, balbuceaba de calentura la pequeña hembra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen pensó que tal vez tendría unos 30 minutos para disfrutar de esos ricos escalofríos que ya le tenían toda su piel erizada, incluyendo los suaves y escasos pendejos de la zorra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuevamente la decente joven se abandonaba a las bondades de la carne, a esos nuevos placeres que amenazaban con enloquecerla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Siiiiiiiiiiii! Ahhhhhhh!!!… Shhhhahhhhhhh!!! Shhhhhhhhhaaaaaaaaaaaa!!! Oohhhhhhhhhhhhh!!!!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lentamente su hermoso rostro, que por lo general siempre reflejaba candidez y pureza, ahora a consecuencia de la calentura que sentía la tierna adolescente, de apoco se iba transformando, en un rostro lujurioso, en el de una verdadera puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Riiiiiiiccoo!!…Ricoooooooo!!!… gemía la hermosa criatura de 18 añitos recién cumplidos, nadie se imaginaria que esa mujer tendida en el suelo y que se masturbaba con sus piernas semi abiertas y que ya para este momento tenía la cara de una autentica perra en celo, en realidad era una dulce niña de bien, que a consecuencia del exuberante cuerpo de Diosa que había desarrollado, estaba en su pleno despertar sexual.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ohhhhh! Diooosss!!… Ahhhhhhhhhhhh!!!…….Mmmmmm!!!! Exclamaba porcada levantada pélvica que hacía con sus marcadas caderas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que bien se sentía Karen, al estar semidesnuda tendida en el suelo, tocando su cuerpo, refregando sus dedos en la parte más sagrada de su sabrosa figura, su cuerpo delineado con las más exquisitas curvas, la estaban transportando a un mundo desconocido para ella, la nena sentía que nadaba en un mar de placeres…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Rico&#8230;! Rico!! Ricoo…!!! Ricooo…!!!! Ricoooo…!!!!!  Ricooooooooo!!!!!…ahhhhhh…!!!! &#8211;Mmmmmhhh…!!!!, su cintura se movía al igual que el de la Shakira en sus videos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya casi había olvidado al viejo Pricilo, sin pensarlo llevo sus manos al costado de sus caderas ampulosas levantándolas levemente, para luego proceder a deslizar el exquisito calzoncito azul, y lo hizo correr por la suavidad de sus bellas piernas hasta bajárselos completamente, quedando estos a la altura de sus delicados pies.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-perooooooo… por…que sie…..n…to esss…tooooooooooooo…!!?? Aahhhhhhhhhhh…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muy suavemente y en forma temblorosa, con su mirada perdida en el infinito, Karen se fue abriendo de piernas, lentamente hasta quedarse totalmente abierta de patas, esperando algo, algo desconocido y que no llegaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Siiiiiiiiiiiii!! Lo… quieeroooooooo…!!! (Pero que es lo que quería?) &#8211;Siiiiiiiii!!!!… Aahhhhh!!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La nena dejo caer sus brazos a ambos costado de su cuerpo, expectante, se quedo en esta posición, totalmente abierta de piernas, sus pequeñitos pies unidos por su tanguita la cual estaba completamente enrollada,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mmmm!!… Ahhhhh!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se decidió a llevar su mano a su delicada y virgen hendidura, posándola en el inicio de su inexplorado monte de venus, apenas poblado por esa escasa cantidad de sedosos pelitos oscuros, que como ya hemos descrito, contrastaba con la blancura de su perfumada piel…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ayyyyyyyyy!! Aayyyyyyyyyy!!!, que…bue…no…es…taaa… es..tooooo!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Este era el momento que ella tanto deseaba, el momento en que la ninfa se entrega a las placenteras sensaciones eróticas, con las cuales se había congraciado, se abrió de piernas lo que más pudo, esta vez las elevo del pasto, quedando la diminuta tanguita color azul, colgando de uno de sus delicados pies.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiiiiiiiii…! Siiiiiiiiiiiiiiii…!! Mmmmmm…!!! Ahhhhhhhhh!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y ahora si empezó a masturbarse como la puta que llevaba dentro, vasto con un solo par de movimientos de sus dedos, contra su rajita para que la nena automáticamente empezara a menearse…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Asiiiiiiiiiiiii…! Asiiiiiiiiiiiiiiiiiii….!!, exclamaba la rica Karen, primero muy suavemente, en su monte de venus hacia círculos muy lentamente, con su blanca manita solo rosándolo por ahora con esto era suficiente, &#8211;Ahhhhhiiiiiiiiiiii…!! Ssiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…!! Quuuee… riiiiiicoooooooo!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sintió la humedad de su ranura y sin dejar de menear sus caderas en forma circular, con mucha decisión, llevo su mano que destilaba abundante néctar proporcionado por la madre naturaleza, y que ella había cosechado de su vagina, los llevo hasta la altura de su linda carita, quería oler.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Error, al sentir el embriagador aroma de su propia naturaleza, como una poseída comenzó a lamer sus dedos y no contenta con esto volvió a dirigir sus manitas para recoger más de ese juguito que iba soltando su panocha para volver a llevarlos a su boca, que rico era sentir su propio sabor pensaba la nenota.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ssrrppppsss…! Srrrrrppppppsss!!, era lo que se oía cuando la acalorada joven sorbía sus propios jugos recién salidos de su coño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras Karen, se encontraba, en una especie de trance erótico, dedicada a devorarse y lamerse sus ricos y propios fluidos que le eran proporcionados por su chorreante vagina, la adolescente no era consiente que desde la cabaña de madera alguien la observaba, y ese alguien era el viejo caliente de don Pricilo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Minutos antes)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Pricilo se dirigió a la parte posterior de la casa, donde el mismo había confeccionado una puerta alternativa, para que sus patrones no se percataran de sus salidas nocturnas, cuando se iba de farras con los delincuentes que tenía por amigos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo ingreso sigilosamente al interior de su cabaña por la puerta trasera, una vez adentro se dirigió a su dormitorio y en forma automática, quito toda la inmunda y hedionda ropa de cama, dejando solo el catre y el colchón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego desde un baúl que tenía saco una cámara de video y la encendió,  como también se dijo para sí mismo, &#8211;Ahora si Karencita te voy a inmortalizar para tener tu imagen de la última vez que fuiste virgen…jajajaj…reía el viejo aborrecible.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con su risa de viejo caliente, y detrás de su ventana se dio a dirigir su vista hacia donde estaba Karen…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh…!! Por Diosssss…!!! Madre Santa…Jesús…maría y José…!!!!, exclamo el vejete para sus adentros quedando casi paralizado. Para el desalmado viejo, fue como si le dieran un electro choque en los testículos, fue tal la impresión de este al ver a esta tan inocente niña, totalmente abierta de patas, con ese exquisito calzoncito colgando de uno de sus pies, y para colmo con una de sus manos sobándose la panocha, refregándose la zorra como una endemoniada, masturbándose, y para coronarlo todo comiéndose sus juguitos,  el viejo casi se desmaya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez repuesto el viejo pensó rápidamente, es ahora o nunca se dijo, ubico estratégicamente la cámara de video, ubicando el ángulo que abarcara la totalidad del sucio camastro donde se llevaría a cabo la violación, una vez escondida e instalada la cámara se dijo para el mismo, &#8211;Allá voy mi amor…ejejejeje!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se acercó muy lentamente, hacia donde estaba Karen en plena faena masturbatoria, la nena estaba tan concentrada en su tarea, que no se dio cuenta cuando el viejo Pricilo llegó su lado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al viejo se le caían las babas, ante tan genial espectáculo que se estaba dando. Su verga ya estaba que estallaba a causa de todo el semen acumulado en esa semana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tomando fuerza y sacando todas sus aptitudes actorales, fue cuando el viejo vocifero:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que se supone que estás haciendo puta de mierdaaaa!!!!… le grito estando al lado de su desnudo cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven en forma automática salió del erótico trance en que se encontraba, y al ver al aborrecible viejo quedo espantada, tratando de cubrir con sus manitas esas enormes tetas que se gastaba, y poniendo una rodilla sobre la otra, intentaba esconder su encharcada almeja.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… no…don Pricilo!, no es lo que Ud. se imagina…yo…yooo…estaba…intentaba explicar una avergonzada Karen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dime pendejaaa!… que se supone que estabas haciendoooo!!!!, le gritaba eufórico el viejo… &#8211;Contestaaa!!!, le volvió a gritar…para asustar más a la espantada chiquilla…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No lo sé don Pricilo!!, de verdad que no lo seee…!!! La nena ya comenzaba a sollozar, Snif…! snif,..!! snifs…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así que no lo sabes!!?? Pues yo te lo explicare…te estabas pajeando la zorra, tal cual solo lo hacen las putasss!!!!. Estabas pidiendo la vergaaaaa!!!, eso es lo que estabas haciendo trola de mierdaaaa!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No don Priciloooo!… snif…!! Snifss!! –Yo… yo… no… no pedía… ee…ssso que Ud. Diceee… snif…! snif…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si putilla…! eso es lo que pedias…yo lo escucheee…!! Mira nada más como te encuentro, solo sali un rato y te transformas en una perraaaaa!!!!, le vociferaba como un endemoniado,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo no soy…yo no soy…una peeeerraaaa…! Sniff&#8230;!! sniff…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si…si lo eres… yo te vi y te escuche zorraaaa…!!! Parecías la más grande de las putasssss!!!! Así que no me lo niegues perra asquerosaaaa!!!!, Don Pricilo tomando aire y dándoselas de correcto se la jugó del todo a nada, &#8211;Lo siento pendeja, tendré que contárselo a tus padres, le amenazo finalmente el vejete.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La casi traumada joven perdiendo todo sentido de pudor se arrojó a los pies de don Pricilo, quien miraba encantado como esa hermosa nena se humillaba ante el…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo…! por favor…noooo!!… don Pricilo&#8230;no se los diga&#8230;!!! snif&#8230;! sniffss!!!, volvía a llorar la nenita…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo siento putilla, no tengo otra alternativa, y en su mejor actuación el viejo saco su teléfono celular, simulando teclear los números…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor don Pricilito… por favor no se los diga…snif…snifffss…!!! Lloraba sin consuelo y toda desnuda la pobre Karen…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tú crees que yo soy estúpido…!!!??? Le grito el viejo, si no digo nada arriesgo a que me corran del trabajo…y con eso no gano nada…!!!! (El vejete ya iba entrando en tierra derecha….)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor don Pricilo se lo suplico…!! Haré todo lo que Ud. me pida, pero no se los diga…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmmmmm!! No lo sé…!!! No me convences…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hare lo que Ud. Quieraaa!!, pero no les diga eso…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que no les diga que cosa pendeja!!, inquirió el viejo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que eee yoooo…mee estabaaaa tocaaandoooo…!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No niña, lo que tu hacías era pedir que te metieran vergaaaaaaa… Diloooo!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es que yo no estaba pidiendo eso que usted diceeee…. Por favor don Priciloooo por favorrrr!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, si lo hacías…!!! Vez que no se puede confiar en ti…!!!!, lo siento los tendré que llamar para informarles de tus cochinadas!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Karen ya totalmente destruida…y por el miedo que el viejo llamara a sus padres se humillo y totalmente desencajada, repitió:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor don Pricilo no le diga a mis padres que yo pediaaaa… qeeeeee… meeee… meetierannnnn ver…gaaaaaaaaaaaa….sniff snifff…!!!, era la primera vez, que de su dulce voz, salieran tan vil expresión calenturienta, el viejo solo reía, y ya se sobaba las manos por lanzarse a recoger ese fruto prohibido para muchos, pero que ahora sería solo para el…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mmmmm!!… aun no me convences…los llamare…!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La niña intentando calmarse…le volvió a repetir…&#8211;Don Pricilo por favor no lo haga…yoo yo soola pediaaa queee mee metieraaan veergaaa…!!! Así está bien?? Sniffsss!!!, le repitió la nena entre sollozos, para ver si el viejo cambiaba de opinión y no la acusaba. &#8211;Por favor…continuo Karen, &#8211;No los llame hare todo lo que Ud. Me pidaaa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estas segura de lo que dices putillaaa…!!, el viejo ya estaba que ganaba…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si…si…don Pricilo hare lo que Ud. quiera…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al viejo se le dibujo una siniestra sonrisa al notar que tenía en sus manos a tan inocente criatura, y era verdad, Karen por su natural inocencia ni siquiera entendía las palabras que el viejo le había hecho repetir…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien te daré una oportunidad, le dijo el viejo miserable, &#8211;Síguemeee!!, el viejo se dirigió hacia su cabaña de madera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En estas condiciones la dulce Karen se encamino, así tal como estaba, totalmente desnuda caminaba hacia la cabañita de madera, debido al susto que había sentido ni siquiera se daba cuenta en las condiciones que iba al lado de un viejo degenerado, la joven no sabía a lo que iba, solo quería que sus padres no se enteraran de lo que había sido sorprendida haciendo tan desvergonzadamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez adentro el viejo le pidió que se sentara en su cochino catre…la nena aun no entendía para que don Pricilo la llevaba hasta su cama, &#8211;Espérame… le dijo, &#8211;Ya vuelvo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la mente de Karen lentamente se iban formando las ideas: cama, verga, placer, su panocha, desnuda, las atrocidades que alguna vez escucho hablar a sus compañeras, pero aun no tenía la idea formada, su mente trabajaba mil, hasta que vio entrar a ese amorfo vejete asqueroso totalmente desnudo y con una herramienta de carne que se le levantaba por su tremenda panza, fue como un ejercicio matemático o una ecuación de función algebraica, en donde todos los productos calzaban y daban el resultado exacto… por fin lo entendió… mirándole la tremenda verga del vejete su mente se lo dijo: se lo iban a meteeer!!!???</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miro al viejo con cara de espanto y automáticamente cerro sus piernas, apenas pudo balbucear, muy bajito, casi inaudible, con sus ojitos azules llenos de lágrimas le dijo, &#8211;Nooo…! don Pricilooo!!, por favor eso…noooo…!!!, y el viejo con la más aborrecible de sus sonrisas, y con una cara de un auténtico degenerado, le dijo…&#8211;Siiiii pendeja calienteeee!! Eso siiiiiiiiiii!!!!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Continuara)</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/60/77164320/77164320_097_4a99.jpg" width="570" height="855" /></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
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		<item>
		<title>Relato erótico: “El pecado y el vicio de la carne.” (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jun 2022 15:05:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduros]]></category>
		<category><![CDATA[ROGER DAVID)]]></category>
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					<description><![CDATA[El pecado y el vicio de la carne. El macabro y ya casi sexagenario hombre de nombre Ramón se había encargado de mandar a hacer un orificio muy bien camuflado en el techo del baño de las mujeres, precisamente justo arriba de las duchas. Su acalorada idea no era espiar a las viejas que ahí se bañaban a diario, su objetivo ocular era uno solo, y este era el mismo que estaba a punto de observar. Con su obeso y grasiento cuerpo moreno y traspirado llevaba más de 10 minutos parapetado en su escondite hasta que estando ya casi al [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El pecado y el vicio de la carne.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El macabro y ya casi sexagenario hombre de nombre Ramón se había encargado de mandar a hacer un orificio muy bien camuflado en el techo del baño de las mujeres, precisamente justo arriba de las duchas. Su acalorada idea no era espiar a las viejas que ahí se bañaban a diario, su objetivo ocular era uno solo, y este era el mismo que estaba a punto de observar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con su obeso y grasiento cuerpo moreno y traspirado llevaba más de 10 minutos parapetado en su escondite hasta que estando ya casi al borde de la desesperación por fin la vio aparecer. Aunque la chica aun no se desnudaba el impaciente hombre igual sentía como se le iba parando la verga con solo imaginar ese tremendo cuerpazo que sus enrojecidos ojos de gozador ya estaban a punto de por fin poder admirar a sus anchas .</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven criatura traía puesto solo una delgada camisa blanca que le llegaba hasta la altura de sus hermosas rodillas, el viejo con solo mirárselas caía en cuenta que para arriba de ellas y por debajo de la alba tela del camisón debían existir con toda seguridad unas fenomenales piernas, las cuales daban sujeción permitida al resto de aquella sublime y bien estilizada anatomía que él llevaba meses imaginando desnuda como a la misma vez intentando de adivinar cómo debían ser sus encantos. Y ahora después de haber estudiado de todas las maneras posibles de qué forma podría arreglárselas para verla completamente encuerada, estaba solo a minutos de que eso ocurriera.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sátiro quien llevaba meses en un desquiciante estado de excitación tuvo que inventar goteras en distintos puntos del techo del antiguo y deteriorado edificio de concreto y de arquitectura colonial, lo que le permitió contratar los servicios de carpintería y albañilería en donde por una muy buena propina los esforzados hombretones le dejaron hecho el escondido cubículo en el cual ahora se encontraba oteando a su presa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven Angi aunque sabiéndose a solas se daba a mirar en todas las direcciones posibles asegurándose de que nadie la viera, esta era una manía que la llevaba haciendo desde que era solo una niña.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Primero se sacó las trabas que llevaba puestas en sus sedosos cabellos oscuros los cuales los manejaba siempre tomados y sin lucirlos, para luego y otra vez mirando en todas direcciones con algo de temor que alguien pudiera verla desnuda procedió a retirarse el camisón desde sus piernas hacia arriba, despejando su bien marcada cintura con caderas bien proporcionadas, y hasta pasarlo por sus negros cabellos ahora enarbolados y dándole el real aspecto de hembra hecha y dispuesta para cometer con ella el delicioso pecado de la carne.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte el lujurioso hombre no se la podía creer, la mujer que sus ojos veían en esos precisos momentos nada tenían que ver con la pendeja que por tanto tiempo él había imaginado encuerada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella joven y curvilínea Amazona al desnudo se gastaba una tetas que sin ser grandotas como si se las gastaban otras putas que el ya había visto, ella las tenía del tamaño perfecto para ser bien manoseadas y succionadas al mismo tiempo, eran dos protuberancias de carne redondeadas y bien paraditas coronadas por unos pequeños pezones rosados que daban ganas echárselos a la boca y lamerlos hasta hacerlos desaparecer de las aureolas, a la vez que se asombraba de la nívea claridad y brillantes de su piel.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde su posición en las alturas la panorámica que veía el pobre hombre era casi criminal. La joven ninfa sabiéndose a solas se había dado a poner uno de sus pies sobre un escaño de madera ubicado a la orilla de las duchas quedando aquella curvilínea silueta de perfil ante la ardiente mirada de su secreto admirador.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estando con su muslo ligeramente levantado ahora la bella joven Angi se daba a cortarse las uñitas de sus pies pensando en sus labores diarias, la hembrita ni se imaginaba que de la forma en que estaba inclinada le mostraba todo su redondo trasero empinado a un vejestorio que la espiaba escondido.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vejete estaba que se infartaba con semejante espectáculo, esa hembra era todo un bombón de mujer, pensaba tragando copiosos cúmulos de babas que se le formaban una y otra vez, preguntándose para el mismo los motivos que habría tenido su familia para haberla enviado a un lugar como aquel, &#8211;Pero que desperdicio de mujer por Diossss…!!!! Si era todo un prodigioooo…!!!! Una escultura vivienteeee…!!!!, -se gritaba para sus adentros, pero en el momento en que la joven terminó de cortarse las uñas y enderezó su cuerpo para girarlo y quedar inconscientemente puesta diagonalmente de cara y frente a él, ahí sí que el pobrecito casi se desmaya de la impresión.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La tremenda chiquilla se mostraba ante su perversa mirada en toda su esplendorosa desnudes, por lo que inevitablemente se tuvo que agarrar la verga que estaba que le explotaba en lecherasos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella criatura de cuerpazo sin igual lo tenían hechizado, sobre todo por aquel atractivo triangulo de sedosos bellitos negros que tenía justo al medio de su escandaloso cuerpo, a la vez que veía y comprobaba que aquella virgen vagina no era muy peluda y tampoco muy depilada sencillamente estaba precisa para volver loco de calentura y de deseos insanos a cualquiera que pudiese admirarla de cerca, y el sexagenario hombre Ramón era el primer mortal del sexo masculino que tenía la dicha de poder mirarla a su antojo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven Angi en esos delirantes momentos para el viejo femeninamente abría la llave de la ducha para ella ponerse abajo del chorro de agua y así en forma totalmente despreocupada se dio a bañar su cuerpo enjabonándolo y enjuagándolo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El caliente hombretón vio casi en primera fila como las fragantes espumas se deslizaban despaciosamente por la suavidad de aquella blanca y reluciente piel, purificando y limpiando aun mas aquella loable anatomía femenina, mientras que su dueña totalmente ajena a las ardientes emociones del viejo que la espiaba solo se daba a pasar sus delicadas manitas por distintas partes de su cuerpo al mismo tiempo que murmuraba una de las tantas canciones que debía corear a diario.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de varios minutos el excitado y maduro hombre con algo de fastidio veía como esa angelical imagen desnuda después de secar su cuerpo volvía a recoger sus cabellos escondiéndolos de todo el mundo con una gran cantidad de trabas, para luego proceder a ponerse esos feos trapos oscuros que comúnmente usaba de vestimenta con los que tapaba aquellos deliciosos encantos y tesoros que el suertudo viejo bien ahora sabía que ella poseía escondidos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El facineroso y ardiente admirador de la joven una vez que salió de su escondite caminaba nerviosamente por los fríos pasillos del antiguo edificio sin dejar de pensar en lo que había visto, necesitaba urgentemente una copa de vino para estabilizar su ritmo cardiaco ya que unas insanas ideas de acostarse lo antes posible con aquella tremenda joven de cuerpo perfecto se habían instalado en su mente. Ahora debía pensar en cómo lo podría conseguir.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con tales ideas en su acalorada conciencia Ramón por fin se encerró en su despacho a pensar en aquel asunto, lo haría con calma y estudiaría todas las posibilidades, ya que tenía muy claro que no sería tarea fácil llegar y solamente doblegarla, si la hembrita desde que había llegado a vivir en sus dominios no hubo un solo día que recurriera a su oficina a pedir consejo alguno.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El solitario edificio en que se sucedían estos extraños acontecimientos estaba ubicado en una perdida y oscura zona boscosa, rodeado de montes y cerros, por lo cual la única forma de llegar a este era por un solitario camino de tierra y barro que después de 2 horas de trayecto en vehículo se podía llegar al poblado más cercano, y de este ultimo 8 horas para llegar a la capital.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Semanas más tarde)</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El grupo de mujeres había escogido aquel solitario parque en el cual se encontraban para realizar su única salida anual del viejo edificio en el cual voluntariamente se encontraban enclaustradas por amor a Dios, en donde vivían solamente dedicadas a la contemplación del altísimo, a través del recogimiento y la oración.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El verdor y frescor de la gran diversidad de árboles y arbustos se conjugaban agradablemente con el aroma de los distintos tipos de flores y hierbas naturales que adornaban aquel idílico paraíso terrenal ubicado en un extremo de la gran ciudad capital. Las 5 religiosas se mantenían de rodillas leyendo en el pasto con un libro cada una, y muy concentradas en señal de espiritualidad.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de una hora de lectura canónica y en el momento en que ya terminaban su tanda de oraciones, y cuando ya se preparaban para una opípara merienda a base de galletitas y pastelillos, la hermana María Escapulario mientras ordenaba la mesa de madera en donde se llevaría a cabo el santificado ágape, por pura casualidad puso atención en lo que hacía una pareja de enamorados que se encontraban en un lugar no muy alejado de donde estaban ellas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras sus compañeras de consagración ya tomaban asiento en el modesto mesón de madera quiso mirar un poco más, achicando sus ojillos dentro de su hábito para hacer más nítidas las imágenes, a lo lejos vio a una mujer rubia tirada en el pasto y acompañada de un hombre mucho más viejo que ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un principio no entendía mucho por qué aquella mujer estaba con las piernas abiertas, eso lo encontraba raro. Luego descubrió que el sujeto que estaba recostado a un lado de ella, este tenía metida su mano en la altura de su estómago y que se reía de quizás que cosas, mientras la mujer se mantenía con sus muslos bien separados uno del otro y con cara de como si estuviera muy concentrada en algo, o como si de verdad padeciera de alguna dolencia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/Q47K8jfl.jpg" width="424" height="615">La santa mujer no sabía cómo definirlo, solo notó que más debajo del estómago de aquella extraña mujer y como a la altura media de sus muslos algo se movía rápidamente por la forma en que subía y bajaba parte de su vestido, en ese momento y por la extraña expresión en su rostro de pronto y en forma escandalizada determinó que ellos estaban cometiendo pecado,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por la furia del altisimooooooo…!!, -exclamó la veterana religiosa a la vez que dejaba caer de sus manos una bolsa con galletas, llamando la atención de sus otras compañeras.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que pasa hermana…? porque pone esa cara de compungida?, -le preguntó una de las religiosas,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Allá…!! Miren a esa pareja, e… es… es… tán… están haciendo cosas cochinas…!!!, -exclamó entrecortadamente a la vez que apuntaba con el dedo hacia donde estaba la mujer rubia con un viejo de mucha más edad que su compañera, mientras este último la seguía masturbando, según de a poco caían en cuenta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las 5 religiosas, todas con sus manos en la boca se quedaron mirando con estupefacción el escandaloso y mundano show que se estaban pegando la pareja de pecadores, ahora los veían besándose asquerosamente, como si estuviesen desesperados uno por el otro, ellas no estaban acostumbrados haber semejantes obscenidades, y cuando iniciaron este viaje a la capital nunca imaginaron que serían victimas en la observación de conductas tan mundanas y despreciables.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las horrorizadas mujeres seguían viendo como la pareja de amantes continuaban en lo suyo de una forma más apasionada y desvergonzada que antes, el curvilíneo cuerpo de la mujer rubia se movía sugestivamente mientras la masturbaban sin ser consciente de las 5 escrutadoras miradas del grupo de hermanas en la fe.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo que la manoseaba quien ya se había percatado que estaban siendo observados por un grupo de hermanas religiosas por alguna extraña razón quiso hacer más rica la situación y se dedicaba a masturbar mas notoriamente a su joven y hermosa manceba quien ya casi entregada se daba a mover su cintura de atrás y hacia adelante como si de verdad a ella la estuvieran poseyendo, a la vez que se esmeraba en abrir sus muslos al máximo posible, todo esto siendo observado por las horrorizadas religiosas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tenemos que hacer algo por esa pobre mujer, dijo la hermana Trinidad del Rosario, quien estaba dispuesta hasta en ofrecer su propia vida por salvar de la perdición el alma de aquella perdida mujer, así de estricta era la orden a la cual ellas pertenecían.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero y que podríamos hacer nosotras…!!?? Pongan atención en la cara que pone ella… es de lujuria, esa mala mujer disfruta como una endemoniada de cómo le flagelan sus carnes…, -decía la hermana María Escapulario, a la vez que se persignaba…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que le están haciendo!?, -les consultó la religiosa más joven del grupo, una verdadera preciosidad que hace muy poco había terminado su noviciado y que ahora estaba convertida en monjita, por las formas que se notaban en su cuerpo por debajo de su hábito se notaba que la exquisita religiosa ya estaba apta para merecer, era la misma que el lujurioso padre Ramón la espiaba a diario mientras ella se duchaba, y que en los actuales momentos con solo haber divisado que a una mujer algunos años mayor que ella le estaban tocando cierta parte prohibida del cuerpo, las extrañas palabras emitidas por sus compañeras espirituales le animaban a poner más atención aun de lo que estaba haciendo la pareja, y sobre todo de lo que le hacían a aquella pobre mujer. En su cristalina (y sin pecado alguno) mente pensaba en esas extrañas palabras y frases emitidas por ellas: “lujuria”; “esa mala mujer disfruta como una endemoniada de cómo le flagelan sus carnes”; “es… tán… están haciendo cosas cochinas…!!!”.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esas inusuales frases y palabras las escuchaba por primera vez en su vida: &#8211;Pero qué tipo de cosas cochinas podrían hacer un hombre y una mujer juntos?. &#8211;Flagelación en sus carnes…!?, pero que era eso?, Lujuria…!?, -se preguntaba una y otra vez mientras seguía mirando las aberraciones que hacía la enardecida y desvergonzada pareja, situación que extrañamente a ella le iban formando un nudo de nerviosidad en su estomago que nunca antes en su vida había sentido, era extraña esa sensación se decía para sus adentros, además que le llamaba mucho la atención la forma en que la mujer abría sus muslos y de cómo se movía la mano del hombre por debajo del vestido negro, inconscientemente la joven religiosa abrió sus carnosos y rojos labios carmesí en señal de asombro mientras que sus preciosos ojos de color miel se cristalizaron enmarcados en la alba tela que forraban su exquisito rostro por debajo del negro hábito que escondían las bondades juveniles que a su tierna edad ya recién habían terminado en su desarrollo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hermanas yo creo que deberíamos retirarnos…, -decía otra monja que en esos momentos volteaba su mirada para no ver aquellas atrocidades…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ustedes siempre andan apuradas…, además que ya no podremos salir en un año más… yo… yo creo que deberíamos quedarnos a mirar para ver lo que le harán a esa pobre mujer, para después ir a rezar por su alma, -decía la hermana Angelina sin quitar su vidriosa mirada de aquel mundano espectáculo que estaba presenciando y que en forma misteriosa le llamaban mucho la atención a pesar de no tener ni la más mínima idea de cuál era el significado de todo aquello.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La angelical monjita que sin ser ella consciente se gastaba un cuerpazo de escándalo escondido debajo de sus oscuras y beaticas vestimentas, y que ahora movía su cabeza buscando el mejor ángulo para no perder detalles de lo que estaba haciendo aquella caliente pareja, no sabía por qué motivos ella deseaba seguir mirando lo que hacían el hombre con la mujer.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Es necesario hacer notar que la joven religiosa su vida la había dedicado a la obra de Dios, ya que siendo la única hija de un beato matrimonio incognito estuvo desde su más tierna edad internada en un colegio religioso en el cual preparaban a las alumnas para entregar su vida a la Iglesia. Así luego de terminar sus estudios con los conocimientos académicos mínimos en forma automática pasó a internarse ya en forma definitiva en un convento iniciando su noviciado en la más absoluta abstinencia de todo lo que tuviera que ver con los pecados de la carne, y del vicio del hombre mundano, en otras palabras la joven y casi beata hermana Angelina de Sexo y de vicios no sabía nada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que cosas está diciendo hermana Ange por Dios!!!, -bufó de pronto y con escándalo una de las monjas más viejas y que era la que andaba a cargo del grupo de religiosas, para luego ordenarle al oído y casi en cuchicheos a otra de las hermanas: &#8211;María Escapulario váyase en el acto a la Iglesia en que estamos pernoctando y llévese a la hermana Angelina, mañana mismo nos volvemos al Monasterio, no vaya a ser cosa que con semejante blasfemia ante sus impetuosos ojos de niña la vayan a despertar la comezón de la carne y la hagan caer en las garras del padre Ramón…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sor María Escapulario a sabiendas de lo que le podría ocurrir a su joven hermana recién llamada al servicio de Dios casi en el acto acató la orden de la monja superiora tomando a la joven de un brazo y sacándola del lugar lo más rápido posible, aquello no era apropiado para los ojos de semejante criatura solo entregada a los ojos y a la obra del señor, se iba diciendo mientras arrastraba a la bella criatura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La erótica escena al otro lado del parque ya era tan escandalosa que al resto de monjas no le quedó más opción que renunciar a su salida anual y largarse del lugar lo antes posible para seguir los pasos de las hermanas Escapulario y Angelina.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras se alejaban casi corriendo la única que volteaba con su semblante de interrogación y afirmándose el velo para que no se le cayera era la hermana más joven, a quien las monjas más viejas se la tuvieron que llevar casi arrastrándola, para que la consagración de la recién nombrada monjita no se les fuera a ir al traste con tanta lujuria en aquel pecaminoso parque.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que ya estuvieron sanas y salvas al interior de su lúgubre y olvidado monasterio después de un viaje de vuelta que duro casi 10 horas de camino y siendo ya casi pasado el medio día, entre las 5 religiosas se daban a comentar y discrepar sobre lo ocurrido en el parque antes de retirarse descansar a sus celdas, siendo la superiora quien daba las órdenes de la discreción en que debían tratar aquel diabólico tema:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así que ya saben hermanas nada de lo observado en la capital se comentará dentro de los muros de este santuario, y por nada del mundo se lo deben mencionar a los demás clérigos que aquí residen… y por sobre todo al padre Ramón, les queda claro…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero yo quiero saber qué era eso que estaban haciendo ese señor con la mujer?, el rostro de ella era extraño…, -dijo la joven monjita a la misma vez que miraba a la cara al resto de sus hermanas, casi todo el camino de regreso lo había hecho en el más absoluto silencio, pero ella tenía dudas y exigía que le dieran explicaciones: &#8211;Era como si de verdad a ella le doliera aquella parte de su cuerpo que le frotaban, pero de pronto se le veía una ligera sonrisa mezclada con preocupación, o un feliz sufrimiento… por favor no entiendo nada… explíquenmelo…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las 4 monjas ya todas cincuentonas y canosas se quedaron mirando con cara de asustadas por lo que estaban escuchando de los dulces y rojos labios de la joven novicia recién nombrada al servicio del altísimo, a la misma vez que ya tragaban saliva por lo enloquecedor que se estaba tornando todo aquello, hasta que fue la superiora quien se dio a poner paños fríos a la salida conversación:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Usted no tiene que porque saberlo…!. –le dijo en forma cortante y con autoridad, &#8211;Lo que hacían ellos… es… es… obra del demonio, cosas innombrables y no apropiadas para el conocimiento de una joven religiosa como Usted hermana Angelina… eso… eso es todo lo que Usted necesita saber, ahora vaya a la capilla y rece hermana, mediante el ejercicio de la oración es la única forma en que se calmaran esos imprudentes ímpetus de querer saberlo todo, y ya no quiero más preguntas, le queda claro hermana&#8230;!?, -terminó diciéndole la superiora quien la miraba fríamente y con sus manos bien agarradas al grueso crucifijo con cadena que colgaba de su cuello.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La más joven de las religiosas ahí reunidas casi se quedó convertida en estatua de sal con la fulminante mirada de la madre superiora en el momento en que terminaba de aclararle la mente y la mandaba a rezar a una de las capillas, cayendo en cuenta que su misión era la obediencia y sumisión al interior de aquellas grises y altas murallas que la separaban de los vicios y abominaciones mundanas, que ella sin ni siquiera poder imaginarlas sabía que no eran cosas de Dios, por lo que simplemente se dio a contestar ahora mirando al suelo y con sus manitas entrelazadas y tapadas por las mangas de su largo y negro hábito:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si… si me queda claro hermana superiora…!, -le contestó la joven monjita con un hilillo de voz dándole a entender a su superiora su grado de humildad ante ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así está bien… y recuerde sor Angelina… recuerde que nuestras principales virtudes son la humildad y la obediencia, así que vaya y rece… rece para que vuelva a su estado normal, y ya no piense mas en esas imprecaciones demoniacas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que las 4 monjas vieron entrar a una de las capillas a la más joven de su congregación, se persignaron y se retiraron a sus claustros a rezar por el alma de aquella perdida mujer rubia que habían visto gozando de los placeres y del vicio de la carne en aquel escandaloso parque capitalino.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo que no sabían aquellas desprevenidas mujeres era que con su salida anual acababan de dar rienda suelta a los deseos más mundanos, carnales y perversos que se desarrollarían al interior de su santificado lugar de recogimiento espiritual, la situación era una verdadera bomba de tiempo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/qHNgMHIX.jpg" width="424" height="615">El siniestro padre Ramón, había escuchado desde atrás de un árbol toda la conversación de aquellas 5 mujeres, tomando nota de las acaloradas apreciaciones de la más joven de las hermanas y que era objeto de sus mas inmorales sesiones masturbatorias, el perverso sátiro casi se había vuelto loco de ansiedad calenturienta en los tres días de ausencia de su admirada criatura, pero a sabiendas que ya la tendría encerrada nuevamente por un año entero, poco a poco su alterado estado iba volviendo a la normalidad.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que una vez que estuvo seguro que las monjas ya se habían retirado a sus claustros supo que debía mantener en observación a la hermanita Angelina, ya vería la forma en que lograría acostarse con ella hasta dejársela como su personal objeto de deseo sexual cogiéndosela una y otra vez por todo el tiempo que él lo quisiera, con estos depravados pensamientos se fue casi corriendo a la Iglesia principal, ya era hora de confesar a los esforzados creyentes que llegaban de a pie de los distintos puebluchos cercanos al antiguo monasterio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En su trayecto el obeso y grasiento sacerdote que no se concentraba en su apaciguadora tarea de limpiar almas a través de la confesión notó que unos arbustos se movían misteriosamente solo a unos metros de donde habían estado hablando las hermanas, cayendo en cuenta en el acto de qué y de quien se trataba por lo que se dirigió en forma acelerada al lugar para poner orden en su congregación.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entre fuertes patadas ciegas sacó de los arbustos a un extraño y flacuchento personaje que estaba vestido con una roída túnica café como las que usan los monjes, el hombre de unos 40 años por lo menos se bajaba la túnica tapándose una verga que la tenía temiblemente bien parada, obviamente el desequilibrado ser se había estado masturbando mirando a las religiosas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Anacleto…!, cuantas veces te voy a decir que no te pajees mirando a las hermanas hombre por Dios, si tantas ganas tienes de hacerlo perfectamente lo puedes hacer en tu casucha… o arriba en el campanario.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El delgado y huesudo hombrecillo solo miraba a su mentor con una ligera sonrisilla de idiota, claramente no tenía bien conectados los fusibles de la cabeza, si bien no era un loco de remate Anacleto sufría de severos desordenes mentales, su dificultad para hablar era evidente, solo lo hacía a base de monosílabos y gesticulaciones, aunque la gran mayoría de las cosas que le hablaban las entendía a medias, pero las entendía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entiendo…! –le dijo de pronto el padre Ramón, &#8211;Antes no lo hacías tan a menudo, pero desde que llegó a nuestra casa la hermana Angelina te he visto mucho más efusivo, tú también la encuentras hermosa verdad?.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como única respuesta de Anacleto el padre Ramón obtuvo una serie de gesticulaciones entre enfurecidas y lujuriosas, en donde el insano se agarraba la verga apretándosela y haciendo movimientos de coito.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ni lo pienses estúpido… ya te he dicho en varias ocasiones que con ella nooooooooo…!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El clérigo entendía perfectamente que su pupilo estaba pidiéndole a su forma la autorización para cogérsela, o más bien dicho violársela, tal como ya lo había hecho con varias novicias que estuvieron de paso por la antigua abadía, mientras el insano continuaba con una serie de gesticulaciones.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te he dicho que Nooooo…!!! Entiéndelo…!!!, en tres meses más tendremos novicias haciendo practica, ahí si quieres te las puedes tirar a todas juntas pero a esta Nooooo… y para que no se te olvide pedazo de mierda ahora verás, y tú tienes la culpa Ehhhhh&#8230;!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón de entremedio de sus sotanas sacó un grueso cinturón de cuero en donde procedió a darle una severa madriza para que al campanero le quedara bien claro que con la hermana Angelina tenía prohibición absoluta de tocarla, esta ya era la tercera vez que se lo zurraba para frenarlo de sus incontrolables ganas de coger o de masturbarse en que el pobre infeliz se veía atacado de vez en cuando, claro que al pervertido religioso le importaba una verga a quien se cogiera Anacleto, pero si le importaba que no le tocara un solo pelo a la más bellas de sus novicias y recién convertida a monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que le dio su tanda de fuertes correazos por el lomo le impartió sus órdenes:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora ve a lavar las escaleras del campanario… una vez que yo termine de confesar te llevaré tus medicamentos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El asustado seudo sacristán salió corriendo y casi llorando a cumplir con la misión encomendada por su protector antes de que este le siguiera pegando, por el momento a punta de correazos le habían bajado la calentura y hecho entender que tenía prohibido poner sus flacuchentas manos en el poderoso cuerpo de sor Angelina, pero el futuro de los acontecimientos por los últimos sucesos acaecidos ya eran verdaderamente inciertos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A los días posteriores de lo ultimo sucedido el macabro religioso (que de religioso no tenía nada) se dio a estudiar las reacciones de tan encomiable criatura que tenía enclaustrada al servicio de Dios en su monasterio, (o convento, o Iglesia, o no sé, la cosa era que en el viejo y alejado edificio en que se sucedían estos hechos habían varios curas y monjas encerrados haciendo penitencia).</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde su pulpito de donde el padre Ramón se encargaba de dar la buena nueva aquel día domingo este se daba a observarla. La monjita estaba sentada junto a otras monjas, todas feas y rollizas, en un ala lateral de las naves de la Iglesia principal, solo eran unas pocas familias de sectores cercanos las que habían concurrido a la misa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El fauno y panzón sacerdote la veía pensativa y cuando las demás religiosas cantaban los coros de alabanzas, se percataba que ella ni siquiera lo hacía con las demás, solo se mantenía metida dentro de su hábito con sus rojos labios bien cerrados, por lo que el depravado sacerdote entendía que la hermanita quizás en que tipos de puteadas andaba pensando que no se lograba concentrar, seguramente lo visto en la capital solo hace un par de semanas aun la confundían, señal inequívoca para el pensar que ya su intima y virgen rajadura de carne debía estar comenzándole a punzar de deseos placenteros, decidiendo así que ya era hora de actuar, si era precavido al fin podría lograr derrumbar sus convicciones sin hacerla sospechar en nada malo para terminar cogiéndosela tanto como él lo quería.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tipo tres de la tarde de ese mismo día el calculador cura tras verificar que todas las hermanas se encontraban dadas a la oración al interior de sus celdas se pudo percatar que sor Angelina no se encontraba al interior de su claustro, rápidamente y al tener claro que esa era una perfecta oportunidad para que las demás monjas no notaran nada raro se dirigió a la sala de oración que estaba junto a la Iglesia principal.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El malévolo hombre apenas ingresó a la vieja edificación que como ya se dijo estaba ubicada en un ala del edificio principal observó que la joven hermana se encontraba tendida en el suelo y con su cara contra el piso, con sus dos brazos extendido se daba a susurrar oraciones que no se alcanzaban a escuchar del todo, por lo que el caliente cura desde su posición solo se daba a observar con sus ojos bien salidos de sus orbitas, a pesar de las oscuras y santurronas vestimentas de la monjita, esa hermosa y redondeada protuberancia que ella tenía levantada un poco más abajo de su cintura: &#8211;Tiene un culo exquisitoooo…!!!, &#8211;Que apretadito debe tenerlo esta condenada chiquilla, -meditaba recorriéndola e imaginando su cuerpo desnudo según tantas veces ya lo había visto estando escondido en su cubículo secreto.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero a sabiendas que esta era la ocasión perfecta para comenzar a corromperla se puso manos a la obra para ver si lograba obtener algo de ella en aquella calurosa tarde de día domingo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hermana Angelina…!, -le habló con autoridad estando de pie a un lado de ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita al escuchar esa gruesa voz masculina que tantas veces la había escuchado cuando el buen padre Ramón oficiaba la misa poco a poco fue levantando su mirada hasta que sus caras se quedaron mirando fijamente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los negros ojos del maduro sacerdote la miraban en forma penetrante, mientras los de la joven religiosa se daban a estudiarlo, veía esa regordeta cara enmarcada por sus lados de un extraño color verde oscuro, esto debido a la tupida barba del religioso que así se veía, y no era que este no se afeitara sino que eran tan fuertes sus hormonas masculinas que debía afeitarse dos veces al día ya que una vez que lo hacía a las horas ya nuevamente se le estaban asomando los tiesos pelos que porfiadamente le asomaban en forma espesa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A parte de esto y desde su posición la hermanita lo veía grotescamente panzón ataviado por su negra sotana con capucha, el cordel de esta que se ubicaba a la altura de su supuesta cintura estaba que se cortaba por lo tirante que le quedaba al amarrársela, hasta que ella recordando su posición de religiosa humilde, sumisa y obediente lentamente se fue poniendo de rodillas para quedar mirando al suelo, mientras se daba a responderle:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Padre Ramón… le pido su perdón por no encontrarme en mi celda en estas horas de oración pero…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Le entiendo… y es por eso que la estaba buscando…, -le cortó rápidamente el envalentonado hombre.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita encontraba raro eso de que el padrecito la estuviera buscando, ya que ellas por lo general y debido a su estricta disciplina espiritual muy rara vez necesitaban hablar con los sacerdotes de aquella orden.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me… me entiendeee…?, -le consultó en respuesta a lo que él le decía, siempre mirando a las ásperas baldosas en las que estaba arrodillada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si hija te entiendo… y te entiendo porque se lo atormentada que debe estar tu alma al haber presenciado hace un par de semanas lo que hacían aquel hombre con aquella mujer en el parque ese día que estuvieron en la capital…, -el seudo religioso le hablaba versificando sus frases para que la hembrita le entrara en confianza.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pa… padre Ramón…!, y como lo sabe…!?, si la hermana superiora dijo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo lo sé todo hija mía…, -le volvió a cortar astutamente, &#8211;Así que no temáis y siéntete en confianza para que abordemos y tratemos ese tema que tantas aflicciones le ha traído a tu alma.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero padreee…, y Usted como sabe eso, si yo después de lo ocurrido no le comentado con nadie…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Recuerda hija mía que una de mis mas grandes virtudes es la observación… con ella he visto en todo este tiempo tu sufrimiento, por lo que me he dado a la oración día y noche para sacarte de tu estado, pero mis esfuerzos se han visto imposibilitados al ver día a día el calvario que estás viviendo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De verdad lo ha notado… y a estado orando por mi sufrimiento…?, -la monjita se sorprendía con las palabras de la máxima autoridad de aquel monasterio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/Q8Jt1KDZ.jpg" width="424" height="663">&#8211;Claro que si hija… es por eso que me vi en la obligación de venir a buscarte para que juntos nos dediquemos a sacar de tu interior esas fuerzas malignas con las que has luchado tu sola en todo este tiempo…, -al caliente sacerdote hasta se le secaba la garganta al ir inventando todas esas falacias con las cuales pretendía confundirla y corromperla, el viejo cura continuaba: &#8211;Es a través de la oración en que he clarificado que mi deber como tu superior es ayudarte… siempre y cuando tu lo quieras claro…, -le dijo finalmente mirando al techo del edificio haciéndose el weon para ver cómo reaccionaba la joven hermanita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, si padrecito necesito de su ayuda…, -le contestaba inocentemente la joven sor Angelina, &#8211;He… he… he… estado muy confundida, sabe?, también he orado mucho para sacar de mi mente lo que ese hombre con esa mujer hacían y no he podido lograrlo, además que mis hermanas no quisieron hablar más del tema…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ellas no quieren hablar de ese tema porque han sido víctimas de la envidia hija mía, así que en el más absoluto silencio deberás perdonarlas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Envidia?, -le consultó ahora mirándolo en forma extrañada, para luego volver a bajar su vista en señal de humildad y sumisión.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si hermana Angelina… envidia…!, porque ellas se han dado cuenta de tu fuerza interna y de la integridad que posees al intentar saber y quizás hacer actos a los cuales ellas han sido incapacitadas para realizar, -las primeras reacciones de la verga del cura ya se lo hacían notar, ya que irremediablemente para el al estar pronunciando tales vilezas a tan casta e inmaculada criatura sencillamente ya se le comenzaba a parar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Actos a los cuales ellas han sido incapacitadas para realizar?, pero y qué tipo de actos son esos padrecito, mire que me está confundiendo aun mas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita ahora ya no sabía que pensar, ella no tenía idea hasta ahora de lo valiente que era ella, porque si el buen padre Ramón lo estaba diciendo era porque así realmente debía ser.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No vayas tan rápido hija mía, te das cuenta…?, tus ansias por obtener la sabiduría de la carne amenazan con superarte.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A medida que el malintencionado religioso dejaba salir sus salidas palabrotas en forma solapada, al mismo tiempo se le seguía parando la verga, por lo que en forma disimulada se la tenía que esconder debajo de la sotana para que la monjita no sospechara de nada, o al menos por ahora, para él era casi demencial estar diciéndole semejantes blasfemias calenturientas a la semejante y joven religiosa que hasta ese día su corazón era pura bondad, amor al prójimo, y solo entregada a la obra de Dios.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sabiduría de la carne?, -la jovencita con hábito de monja lo miraba de soslayo al estar ella pronunciando por primera vez en su vida esas villanías ocultas en palabras tan sencillas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si hija… la sabiduría de la carne…!, a la cual tú has sido elegida para conocer y enriquecerte con ella…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos segundos de meditar en todo aquello y siempre puesta de rodillas la hermana Ange se daba a darle a conocer lo extraño que era todo eso para ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se…! no le entiendooo…!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y de verdad que la angelical monjita no sabía de qué mierda le hablaba el padre Ramón, pero de lo que si ella estaba segura es que estaba dispuesta a entender y a conocer todo lo que él quisiera explicarle, ese extraño nudo de nerviosismo que se le había formado en el estomago cuando sus castos ojos veían al hombre y a la mujer hacer cosas extrañas, ahora nuevamente se le instalaban al estar en tan inusual conversación con el viejo sacerdote de su monasterio. Por su parte el desvergonzado cura seguía con sus salidas explicaciones para confundirla hasta lograr enviciarla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dime dulce criatura de Dios… de verdad que quieres tener el conocimiento de lo que tus propios ojos vieron allá en el mundo terrenal, y los motivos del porque de tu martirio…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si querido padrecito, de verdad que deseo adquirir ese conocimiento que Usted dice, como también el porqué de mi sufrimiento…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo que pasa hermana Angelina es que después de Usted haber sido una simple observadora allá en el mundo, su cuerpo a reaccionado a tales visiones… y sencillamente le dieron ganas. –El aprovechador vejestorio le dijo este ultimo poniendo un tono de pesar en su voz, ahora solo era esperar a como se irían dando las cosas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me dieron ganas…!?, -ahora sí que la joven no entendía nada, &#8211;Cuáles eran esas ganas de las que le hablaba el buen padre?, -se preguntaba, pero era este mismo quien seguía aclarándole las cosas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si hermana… a Usted le dieron ganas…!, -el lujurioso sacerdote le decía esto último con un semblante serio, pero por dentro estaba que se largaba a reír al mantener aquel tipo de conversación con una joven religiosa perteneciente a una de las más estrictas ordenes existentes dentro de la Iglesia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero ganas de que…?, -insistía la atractiva monjita que inconscientemente se iba interesando cada vez más por todas esas cosas que le explicaba el padre Ramón.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No es sencillo para ninguno de los dos abordar tan importantes y complicados detalles hija mía, pero al estar guiado por la divina providencia solamente te puedo adelantar es que yo soy el único que posee los conocimientos y los instrumentos necesarios para poder ayudarte a entender esas extrañas ansias en las que te has visto atormentada en todo este tiempo… Ahora si tu prefieres mantenerte en tal estado…, -el astuto cura hizo como que iba a darse vuelta para marcharse, en eso la joven religiosa lo tomó fuertemente de su sotana impidiendo que este se fuera así como así.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Padre… padrecito… de verdad que yo no quiero seguir en este limbo… necesito saber eso de las ganas que Usted dice que yo tengo… por favor ayúdeme a salir de este estado,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien…!, está bien…!!, yo te ayudaré hija mía, pero antes debes prometer ante Dios y ante mí el más absoluto silencio en los temas y acciones que abordaremos antes de iniciar el antiguo ritual con el cual deberé purificarte.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Un ritual para mi purificación?, -le consultó aun manteniéndolo agarrado de su sotana, esta se la mantenía tirante.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si hija mía, con el ritual de purificación es la única forma de que se te quiten las ganas en las cuales te estás viendo asaltada, pero no te preocupes que de a poco iras entendiéndolo todo y para cuando llegue el momento del ritual tu ya estarás preparada para recibirlo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y quien me va a preparar… acaso la hermana sup…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo…!, -le cortó en forma automática el ya excitado hombre, &#8211;Ya te dije que esto debemos manejarlo con mucho cuidado y en el más estricto secreto, ninguna de tus hermanas debe enterarse, solo seré yo quien te va a preparar…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita pensando rápidamente en las extrañas explicaciones que le daba el padre Ramón recordó la reacción de las demás hermanas el día en que ella quiso saber sobre lo que hacía esa pareja en el parque capitalino, de cómo ellas se negaron a darles las razones y los motivos de porque no debían abordar el espinudo tema, y ahora era el buen padrecito quien si estaba dispuesto a sacarla de sus dudas y que mas encima estaba dispuesto a practicarle un antiguo ritual para sacarla de sus tormentos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo entiendo…, -le dijo finalmente la monjita quien le encontraba sentido a las palabras del sacerdote, &#8211;Y cuándo comenzará la preparación para eso que va a hacerme para que se me quiten las ganas…?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Para tu suerte hermana Angelina… comenzaremos mañana en la noche…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mañana en la noche?, -sorsita Angelina no sabía que pensar, si se suponía que ellas las monjas de su disciplinada orden ya a las 6 de la tarde estaban encerradas y orando hasta el siguiente día.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, será en la noche… y escúchame con atención, tu bien sabes que las demás hermanas se encierran en sus claustros muy temprano, al igual que tu, la única diferencia será que mañana después que terminen sus actividades y se enclaustren, te las deberás de arreglar para salir de tu celda y te dirigirás a mi habitación que es la más alejada del pabellón del segundo piso.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Será en su habitación…!? Pero porque…!? Si siempre los rituales se hacen al interior de la Iglesia, o al aire libre…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Inevitablemente debe ser así hija mía… tu preparación debe comenzar al interior de mi habitación ya que para este milenario y ancestral ritual debemos contar con el uso de una cama, -el caliente cura llegaba a traspirar por el inmenso morbo que le causaba estar diciéndole todo ese tipo de cosas a la hermosa monjita, su corazón le latía a mil por hora y su erecta verga ya se mantenía levantándole la sotana la cual el ya no se preocupaba de esconder, por lo que seguía explicándole e intentado confundirla aun mas, &#8211;Recuerda hija mía que para que esto resulte se debe mantener en la más estricta reserva, además y dependiendo del empeño que le pongas hay muchas posibilidades que para esa misma noche te tenga lista para dar inicio al ritual.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh… mi buen padre Ramón me esforzaré mucho para que eso así sea y Usted me pueda practicar ese solemne ritual que tanto dice para alejarme de mis aflicciones…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes hija mía… con la muy buenota que estas… ejemmm…!! Perdón, es que tengo la garganta seca, -el caliente clérigo estaba muy caliente y ya casi no contralaba sus impulsos y palabras, por lo que casi se le salen los primeros improperios en que este ya quería comenzar a tratarla, pero lo corrigió al instante, &#8211;con lo buena y pura que eres del alma no costará mucho trabajo tenerte en las condiciones necesarias para que puedas someterte al acto de sacrificio carnal con lo que culminará tu purificación… así que recuerda… mañana en la noche sin falta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se preocupe que ahí estaré… pero padre… aun no entiendo eso de las ganas que Usted dice que yo tengo…, y nadie tampoco me ha explicado lo que hacían ese hombre con la mujer.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El caliente y degenerado sacerdote no encontraba la forma de ocultar su erección, la chica en vez de apaciguarlo más lo excitaba con sus preguntas y con su carita de inocencia en que lo miraba, hasta que ya entregándose a los hechos se dio a comenzar ahora mismo a lo que ya casi era inminente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien hermana Angelina, le explicaré y le adelantaré un poco de eso que Usted quiere saber, pero necesito que se aplique al máximo, y lo que no pueda ver necesito que lo imagine.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así será padrecito… así será… ahora explíqueme por favor…, -la monjita se mantenía arrodillada y con sus manitas entrelazadas a la altura de su cintura, su sumisa mirada en todo momento era hacia al suelo tal como lo había aprendido en sus años de formación espiritual.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien, antes que nada quiero que Usted misma me diga y explique detalladamente lo que le hacían a esa mujer que vieron en el parque, y que cosa de todo eso es lo que más la atormenta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhhhhhh… es que me da algo de pena decirselooo… es que según las hermanas eso era algo pecaminoso y diabólico, le dijo desde su posición y mirándolo de soslayo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Solo dilo hija mía… y no temas a nada, tú estás conmigo ahora…,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… recuerdo que la mujer estaba con sus piernas abiertas, mientras un hombre le sobajeaba cierta parte de su cuerpo, -inconscientemente la bella religiosa se mordió su labio inferior producto de su nerviosidad al estar confiándole al sacerdote lo que ella había visto, no entendía el porqué, pero el caso era que aquella conversación la enervaban los sentidos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que parte de su cuerpo más precisamente era el que le manoseaban a la mujer…!?, -el cura cada vez estaba más salido, y ya quería lanzarse sobre ella para quitarle esas feas ropas y sencillamente proceder a culearsela en el mismo piso de la solitaria sala de oración que estaba llena de imágenes, esculturas y mosaicos religiosos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Recuerdo que era como la parte de al medio de su cuerpo, le detallaba la hembra que al decir eso ultimo su extraño nudo en el estomago bajaba peligrosamente a su zona vaginal.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Indícame con tu dedo índice en tu cuerpo para tenerlo más claro… cual era la zona que le sobajeaban…!?, -el padre Ramón junto con hacerle la pregunta se pasaba un pañuelo por su frente y por su cuello para sacarse el sudor, el hombre estaba excitadísimo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh creo que era aquí…, -la monjita le señalaba con su dedito apuntando a su propia vagina, claro que esta estaba tapada por el hábito.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estas segura que era ahí?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si padrecito estoy segura que era ahí…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh Dios mío…!!!, esto es más grave de lo que yo pensaba…!!!, es por eso hijo mía que a ti también te han bajado las ganas, así que continua…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por la cara que ponía la mujer parecía que sufría, pero también dejaba ver una extraña sonrisa, Usted ha visto alguna vez a una mujer que se ría pero que también sufra al mismo tiempo…!?, pues esa mujer sí que tenía esa cara…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si lo entiendo hija mía, y efectivamente hay situaciones en que las mujeres ponen esa cara, por eso mismo ahora te lo explicaré… la cara de esa mujer estaba en esas condiciones porque ella también tenía ganas…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tenía ganas? Las mismas ganas que yo tengo…!?, -la monjita recién a estas alturas se daba cuenta que al padrecito se le levantaba la sotana con algo alargado por debajo de esta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si hija mía ella tenía ganas… las mismas ganas que a ti te han atacado en este último tiempo y que de ahora en adelante te atacaran con mas ferocidad. –Mientras le explicaba todo esto al caliente sacerdote poco a poco sus ojos se le iban inyectando en sangre por lo traumático y morboso que era el darse cuenta que la joven y atractiva religiosa le hablaba mirándole la verga tapada con su sotana, pero él debía actuar con naturalidad para no espantarla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh que horror…!!!, pero porque ese hombre le sobaba en esa parte?, -le consultaba sor Angelina sin quitar su cristalina mirada del notorio levantamiento de la sotana del clérigo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es que esta es la parte más difícil de explicar hija mía, y créeme que para mí no es tarea fácil entregarme a tal sacrificio…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Solo explíquemelo mi buen padre Ramón, así estaré mejor preparada para cuando llegue el momento de que me purifique con el ritual…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ponte de pie hija, así lo entenderás mejor, antes de que entremos en detalles más importantes debo enseñarte algo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así está bien?, -la joven ya estaba de pie mirándole desde el interior de su habito.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así está perfecto hermana… pero ahora tendrás que ser muy valiente por lo que vas a ver y sentir…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se preocupe por eso… podré entregarme a cualquier tipo de sacrificio si soy guiada por Usted mi buen padrecito…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues necesito que toques y sientas esto…!!, le dijo el cura a la misma vez que le agarraba una de sus manitas y se la ponía en la verga.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh…!!!, pero que es esto padre…!!!, -exclamó algo asustada la joven, pero al saberse segura en la compañía del sacerdote en ningún momento pensó en soltarse de ese grueso instrumento que la habían obligado a agarrar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/94i3pCxW.jpg" width="424" height="615">&#8211;Dime… que es lo que sientes…!?. -La pareja estaba muy junta una a la otra, y la joven religiosa ahora se agarraba con sus dos manos a la gruesa herramienta del padre Ramón, mirándola y tanteándola, por lo que luego de tragar saliva se dio a decirle lo que ella estaba sintiendo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es algo duro… y muy largo… es… es… está bien grueso… es como un palo muy endurecido, pero porque lo esconde debajo de sus ropas…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Luego te lo explicaré hija mía…, por ahora solo tócalo a plenitud, apriétalo si así lo quieres, necesito que te familiarices con este santo instrumento… Ohhhhh…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Padrecito y porque cierra sus ojos y pone esa cara, le duele algo…!?, la joven religiosa se preocupaba por ver la cara congestionada del sacerdote en los momentos en que ella le agarraba inocentemente la verga.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes hija… solo es parte de la iniciación del ritual… por favor sigue recorriéndolo con tus manitas…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica sintiéndose autorizada por el buen sacerdote le hizo caso y siguió sintiéndola y tanteándola.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh… padrecito… este instrumento esta algo caliente, su calor traspasa la tela de su sotana… y mis manos se humedecen por un extraño líquido que al parecer sale del bendito instrumento.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quieres que te lo enseñe al descubierto…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si es necesario que lo vea descubierto para estar preparada para el ritual creo que si… enséñemelo… quiero verlo…, -la monjita a cada segundo se iba desatando y de verdad que sin ni siquiera ella poder entenderlo ya se sentía conectada por que aquella gruesa dureza que el padre Ramón le estaba enseñando.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues vee…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los sonoros pasos del grupo de hermanas que se venían acercando sacaron a la pareja de la ardiente plática a la cual estaba entregados, fue el sacerdote quien cuando estuvo a punto de subirse la sotana para dejar al descubierto su verga cayó en cuenta que las demás monjas ya debían estar por ingresar a la sala, así que acomodándose la verga rápidamente le ordenó.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sigue orando tal cual como estabas… yo echaré incienso para que las demás hermanas no se den cuenta de lo que estábamos haciendo, y recuerda hija mía, la envidia les corroe el alma a esas pobres mujeres es por eso que no se deben enterar de nada lo que haremos juntos de ahora en adelante, y que es por tu bien.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se preocupe padrecito… que yo no se lo diré a nadie…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y recuerda, mañana en la noche te podré enseñar esta herramienta que es la principal para llevar a cabo el ritual que te he dicho, así cuando ya estemos encerrados en mi cuarto te seguiré explicando que era lo que deseaban hacer el hombre con la mujer que tú me decías.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Delo por hecho mi buen padre que ahí estaré para aprender, y para que me muestre ese instrumento que esconde ahí abajo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahí vienen ponte a orar. –La joven monjita rápidamente se lanzó al suelo con sus brazos extendidos, mientras el sacerdote se perdía por detrás de unas largas cortinas moradas oscuras que se veían al fondo de aquella sala.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella tarde el grupo de hermanas se había encontrado a la joven sor Angelina de bruces en el suelo y con sus manos extendidas en clara señal de estar entregada a la oración, mientras que el padre Ramón se dedicaba a esparcir fragancias de incienso por toda la sala, ellas por su parte se unieron a la oración junto a la más joven de las monjas de aquel perdido monasterio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El resto de la tarde la joven y atractiva religiosa no pudo entregarse a la oración después de todo lo hablado por el viejo sacerdote. &#8211;El padre Ramón era el único que estaba de su parte, -pensaba al interior de su claustro, la jovencita estaba vestida solamente con un delgado camisón de dormir que le llegaba hasta las rodillas y esta vez nuevamente estaba con sus largos cabellos sueltos. La pensativa y confundida hembrita se arrodillaba a los pies de su cama, se extendía en el suelo y aun así no lograba concentrarse, solo pensaba en eso de que a ella le habían dado ganas, e increíblemente ya deseaba que llegase lo más pronto posible la noche siguiente para ella ir a presentarse a la habitación del obeso cura para iniciar la preparación del ancestral ritual que a ella le correspondía según las palabras de este mismo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya al siguiente día las hermanas en general incluyendo a la joven hermanita Angelina se dedicaron a sus tareas diarias en la más completa normalidad: sesiones de oración, remendar ropas donadas para ser repartidas a los más pobres de la comunidad, y a los hogares de huérfanos que dependían del monasterio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte la religiosilla que nos confiere estaba de muy buen ánimo, y en sus oraciones matinales pedía porque todo saliera bien esa noche en que ella se iba a someter al secreto ritual en manos del padre Ramón, como también oraba por este mismo para que el altísimo le concediera la sabiduría necesaria para el poder prepararla y guiarla, y por sobre todos para poder sobre llevar el asunto ese de que a ella le habían dado ganas, ya que sabía que el buen padrecito con su ritual le sacarían esas arrebatadores deseos que ella ya creía llevar adentro de su cuerpo, ni mencionar de que otras ansias mas grandes todavía casi la carcomían por ver al descubierto ese robusto instrumento que el padre llevaba bajos sus negras vestimentas y que ella misma había sentido y tanteado con sus manitas por sobre la tela.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte el buen padre Ramón estuvo gran parte del día tentado a masturbarse, la hermanita lo había dejado muy caliente, y con el solo hecho de ya haber pasado gran parte del día sin que la madre superiora viniese a recriminarle por algo relacionado a lo que él vilmente le había hablado a sor Angelina tenía un solo significado, y ese significado era uno solo, la muy guarrilla no les había ido con el cuento a las demás religiosas, por lo que la presencia de ella con todas esas cositas ricas que se cargaba debajo de su hábito con toda seguridad las tendría a su merced en muy pocas horas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya casi al atardecer del día acordado con el padre Ramón la hermana Angelina temblaba de nerviosismo apoyando su cuerpo contra la gruesa puerta de hierro fundido de su humilde celda, de sopetón le vinieron unos extraños remordimientos de conciencia ya que en los años que llevaba de novicia y el escaso tiempo de monja (solo un par de meses) nunca había contradicho las exigencias de su orden, y ahora estaba solo a minutos de quebrantar una de sus más rigurosas normas, ellas tenían estrictamente prohibido dejar sus celdas desde las 18:00 hasta las 08:00 del día siguiente, pero lo hablado con el buen padrecito solo hace un día había sido todo tan convincente y sin ninguna mala intención de por medio, además que según sus palabras él iba a hacer un tremendo sacrificio para sacarla de su estado, era lo que pensaba la vacilante religiosa, pero con solo recordar que parte de su preparación también ella iba a conocer el venerable instrumento que el padre Ramón guardaba celosamente debajo de su sotana, con solo eso la monjita dio media vuelta con su cuerpo para llevar su manita al asa de la puerta y definitivamente la giró, su suerte ya estaba echada, ella debía asistir a la habitación del buen clérigo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El obeso hombre había puesto una buena botella de vino tinto con dos copas en una redonda mesa que estaba ubicada en un rincón de su alcoba, al gozador sacerdote realmente le gustaba pasarlo bien cuando se daba a estos menesteres, también sobre la misma mesa había ubicado varios velones que ya estaban encendidos todo para darle un ambiente más clerical al asunto que ahí se llevaría a cabo, pero al contrario de todo ello el único ambiente que en aquella habitación predominaba era el de la perversión, el muy miserable estaba decidido a esa misma noche cogerse a la mas joven de las monjas que estaban bajo su tutela, y como no iba a desearlo si la hermana Angelina había nacido con un cuerpazo que ya hasta casi hacían revivir de calentura a todas las estatuas de aquel olvidado monasterio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dios bendito…! gracias… muchas gracias…!, -murmuró el muy infame cuando siendo las 18 horas con 40 minutos alguien tocaba a su puerta, y ese alguien ya todos sabemos quién era.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hermana Angelina… llega con más de media hora de retraso…, -fue lo primero que le dijo el aprovechador una vez que la joven religiosa estuvo adentro de su habitación con el ya cerrando con llave su puerta sin antes echar una buena mirada con cara de sátiro, asegurándose que por los pasillos del edificio no hubiese andado deambulando algún alma perdida.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Perdóneme padre…!, pero me vi asaltada por muchas dudas antes de quebrantar una de las más estrictas normas de nuestra orden… Usted sabe que nos…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es normal hija mía, esa fue otra obra de Satanás quien intenta por todos los medios impedir el santo ritual del cual tú serás objeto esta noche. –Le dijo a la misma vez que ya servía dos copas llenas de vino tinto y le extendía una a la sorprendida hermanita que nunca antes en su vida había bebido una sola gota de alcohol.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mi buen padrecito yo… yo… no bebo… soy religiosa…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo sé hija… lo sé, pero es necesario que lo hagas, esto también es parte del ritual, con el solo hecho que tu ya estés decididamente entregada y que sea conmigo con quien lo llevarás a cabo ya estas perdonada, así que solo bebe.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita pensando en las sabias palabras de su autoridad espiritual le encontró toda la razón del mundo, si era el mismo padrecito quien le había servido la copa de vino, que problemas podría haber con ello. En eso temblando de una extraña emoción al estar en el dormitorio del sacerdote puso atención en la opulencia de la habitación del cura, que contrastaba en un 100% a la humildad de su reducida celda que solo eran 4 paredes y suelo de cemento, y que a parte de un crucifijo de madera lo único que cabía en su claustro era una cama, una silla y un baúl para guardar sus escasas ropas de monja y otros pocos efectos personales que solo eran libros de oraciones y similares.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras le daba los primeros sorbos al vino, la hermana Angelina veía con admiración un tremendo crucifijo de casi dos metros de altura hecho de metales relucientes que estaba ubicado en el muro en que se encontraba arrimada la gran cama del sacerdote, esta también era metálica y de altos pilares dorados en sus 4 puntas, la joven calculaba que ahí perfectamente podrían dormir sin incomodidades unas 5 personas, toda la habitación era alfombrada y de color colcho vino, un cielo alto en donde perfectamente podría alcanzar para otro piso, y fijándose en los gruesos cortinajes que estaba cerrados no dejando ver los grandes ventanales fue cuando otra vez escuchó la áspera voz del sacerdote.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te gusta lo que estás viendo…?, -el sacerdote le preguntaba con orgullo al caer en cuenta de cómo la muchacha estaba encandilada con los lujos de su habitación.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mi buen padrecito… perdóneme, pero es… esto… esto es muy oneroso, nuestra orden se caracteriza por la humildad y el sacrificio…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes hija mía que así es, -le cortó el ahora fastidiado sacerdote al notar las mamadas con las que le estaba saliendo la atractiva monjita, por lo que siguió intentando de convencerla, &#8211;Todo lo que tu vez aquí son bendiciones de nuestro señor, verás… esa cruz que estás viendo fue donada por un ricachón de la comarca, la compró directamente en Europa para donarla a nuestro monasterio, y yo decidí ponerla aquí en mi habitación ya que si la ponía en la Iglesia o en otra parte perdería su valor… tu sabes de la ignorancia de la gente común, no le darían la importancia y el valor que realmente esta tiene…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero entonces a lo mejor se podría haber vendido para darles de comer a los más po…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Otro día podremos dedicarnos a debatir de este apasionante tema, -le cortó otra vez el muy descarado, para luego seguir: &#8211;por ahora solo nos dedicaremos al asunto que nos confiere, te parece?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La obediente hermana Angi otra vez recordaba su posición ante el obeso sacerdote, por lo que solo se dio a bajar su mirada para decirle:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Perdóneme mi buen padre yo no soy quien para contradecir sus determinaciones, una vez que terminemos con el ritual me daré a la oración para corregir mis indiscretos impulsos que con toda seguridad provienen del mismísimo demonio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El muy infeliz veía con regocijo como la hembra escondida dentro de ese hábito se humillaba ante él, pensando que hoy en día este era el mayor problema existente en la vida del hombre común, si hasta habían guarrillas que se daban el gusto de mandar en los hogares, situación tan repudiable como reprobable para él y toda su cofradía, lo bueno que este tipo de contrariedades aun no lograba traspasar las barreras de su aislado monasterio donde él era amo y señor.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo sé hija… lo sé… que tal si ya comenzamos con tu preparación… estoy seguro que anoche no pudiste orar nada debido a tus ganas, no es así?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven religiosa recordando al instante los motivos por los cuales ella se encontraba en la habitación del clérigo, casi con emoción olvido la suntuosidad desmedida de la alcoba en la cual la tenían metida para entregarse en cuerpo y alma a la preparación del caliente cura, claro que esto último ella no lo sabía y menos aun lo entendía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, así es, mi buen padre Ramón, las ganas esas que Usted dice que yo tengo ya casi me superan, anoche estuve horas intentando orar y no pude, necesito que hagamos el ritual lo antes posibleeee…!, -ahora la monjita lo miraba directamente a sus pequeños y porcinos ojos negros. Le veía su morena cara mofletuda, y sus pelos canosos enmarañados, con vistosas patillas bajando por cada lado de sus cachetes dándole un aire muy empobrecido de los hombres nobles en los años 1800.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entiendo hermana Angi, le puedo decir así verdad?, he escuchado que algunas hermanas así le llaman…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhhh… si Usted así lo desea… yo no soy quien para oponerme a sus deseos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“…yo no soy quien para oponerme a sus deseos…”, pero que frase más exquisita se gritó el vejete al instante después de haberla escuchado, la tarea le estaba resultando más fácil de lo que había pensado, aun así sabía que debía irse con cuidado, la hembrita por muy inocente que fuera igual había puesto atención de la desmedida opulencia en que a él le gustaba vivir.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien hermana Angi, entonces como primera parte de iniciación antes del ritual necesito que se saque el velo y descubra sus cabellos…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero padre…!!!, eso… eso no puedo hacerloooo…!!!, &#8211;la carita de la monjita era de escandalizada, &#8211;Tengo estricta prohibición de quitarme…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Solo hágalo…!!!, y no se preocupe…, -la interrumpió el sacerdote mientras serenamente se dedicaba a llenar otras dos copas de vino, &#8211;Ya le dije que al estar entregada a este ritual todas sus acciones por muy pecaminosas que parezcan estarán perdonadas, vamos quítese el velo y descubra sus cabellos, es necesario…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven y casi adolescente religiosa poco a poco llevó sus manos a la parte superior de su cabeza y lentamente fue descubriendo su negra cabellera la cual también liberó de sus trabas quedando con sus desordenadas sedosidades adornando seductoramente su hermosa cara.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo cura con solo tenerla en esas condiciones ya tenía ganas de besarla, al tener a la chica tan cerca de él sin el velo, y con distintos mechones castaños oscuros revoloteando por su rostro caía en cuenta que era más hermosa aun de lo que él veía cuando la espiaba desde el techo de los baños, tenía unos ojos café claros preciosos, una naricita muy bien perfilada y unos labios tan rojos como las frambuesas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así… así está bien?, -le consultó con sus manitas entrelazadas a la altura de su cintura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si… así está bien hermana Angi… ahora acérquese…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica nerviosamente se acercó al grotesco cuerpo del obeso sacerdote, este era un verdadero elefante de 1.90 metros por lo menos, contra el 1.68 de la bien proporcionada jovencita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En que estábamos ayer?, -le volvió a consultar el ansioso vejete, quien se relamía sus gruesos labios oscuros al estarle mirando su angelical rostro de tan cerca.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;U… Us… Usted me había enseñado un instrumento que guarda bajo su sotana, -le dijo la nerviosa monjita ahora con sus cabellos sueltos y apuntando débilmente hacia la verga del feliz y descarado cura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh claro, ya recuerdo y dime… te gustó lo que tocaste ayer…?. –el miserable ni se arrugó para encender un cigarro delante de la chica, quien no entendía que un hombre de Dios fuera tan entregado a algunos vicios mundanos, aun así le contesto con la verdad.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No lo sé… pero sentí algo raro, era tan tieso y estaba algo afiebrado…, -la chica poco a poco se iba soltando además que con la segunda copa de vino y al no estar para nada acostumbrada al alcohol su nivel de deshinibimiento iba en franco aumento.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dime hija, anoche pensaste en mi herramienta, o sea, intentaste imaginártela…?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro que si padrecito…!, -la respuesta fue en forma enfervorizada por parte de la hembrita, ella entendía muy bien que cuando el clérigo se refería al instrumento o a la herramienta se refería a la misma cosa, por lo que continuó, &#8211;El motivo principal del porque no me pude dar a la oración fue por pensar en lo alargada y gruesa que era su herramienta…!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entiendo…! entiendo…!!, y es por eso que hice que te acercaras, -le contestaba el facineroso sacerdote tomando aire para lo que ahora estaba dispuesto a realizar, &#8211;Así que bebe esta otra copa de vino y ponte de rodillas, la posición en que empezaremos la preparación del ritual es contigo de rodillas y con una actitud de sumisión por tu parte.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/rz3aing1.jpg" width="424" height="615">Angelina ni se la pensó para beberse la tercera copa de vino al seco, para luego casi arrojarse a los pies del buen padre Ramón.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y ahora que viene padrecito?, -le consultó desde abajo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tantea mi sotana y sondea el instrumento que tanto deseas… con este ya en tus manos entenderás muchas cosas hija mía, vamos búscala tu misma.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica con algo de temor fue subiendo una de sus manitas para tantear la parte baja de la cintura del grueso religioso quien veía la operación fumando su cigarrillo, estaba feliz con los logros alcanzados, pensó que fue un verdadero acierto haberla dejado en su monasterio cuando la chica llegó solo como una más de las tantas novicias que pasaban por este.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh…!, lo encontré padre Ramón, pero ahora siento la herramienta mucho más blanda que anoche…, -la cara de la monjita era de desconcierto, esta manguera que otra vez agarraba por encima de la sotana no tenía nada que ver con la que ella había conocido una noche atrás.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Solo tantea y sobajéala hija, ya verás que gracias a ti esta va adquirir dimensiones considerables y ya estará en condiciones para que la puedas admirar a plenitud.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos breves minutos, uno o dos tal vez, la hembrita otra vez se dirigía al sacerdote pero ahora con un dejo de entusiasmo en su voz.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si… lo siento padrecito su bendita herramienta crece cada vez más, mire como le levanta la sotana…, -y efectivamente con semejante tratamiento manual la gruesa verga del aprovechador cura había adquirido una erección temible, su sotana se levantaba de tal forma que la joven Angi veía partes de sus flacuchentas y blancas piernas que solamente tenía pelos en algunas partes de ellas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ponte de pie hija, ya es hora de dar el primer paso antes de que te la muestre.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que Ange se puso de pie el oscuro sacerdote puso sus dos manos en los hombros de ella, dándose a contemplarla con su negro hábito caído hacia tras de sus cabellos mientras la monjita respiraba por su boca ya que sabía que algo le iba a hacer el buen padrecito, este ultimo diciéndose para sus adentros que la atractiva muchacha así tal como estaba parecía una verdadera sacerdotisa hecha para las artes tanto carnales como amatorias, así que ya no esperando mas se dio a decirle:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esto… esto es obra de la divina providencia hermana… solo piensa en esoooo…, -y sin más bajó sus manos a su estrecha cintura y le estampó su asquerosa bocota abierta en los cerrados labios de ella comenzando a besarla efusivamente abrazándola y atracándola contra su obeso cuerpo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La contrariada y joven religiosa recibió el húmedo besuqueo con espanto, solo se quedaba quieta con sus ojos bien abiertos intentando comprender que era lo que estaba pasando, ahora recordaba que eso que le estaba haciendo el padre Ramón era lo mismo que le hacía el hombre del parque a la mujer rubia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de un rato en que en la clerical habitación solo se escuchaban los chapoteantes labios del cura este se separó de la boca de su víctima para aclararle como era la cosa de ahora en adelante.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Abre tu boca cuando yo te este besando Angelina… o acaso quieres arder en las llamas del infierno…!? Esto es parte del ritual…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh…!!!, no padrecitoooo…!!!, yo no quiero arder en el infierno…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entonces abre tu boca…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el mismo momento en que el asqueroso religioso otra vez se lanzó contra los vírgenes labios de la chica ella abrió su boca casi en el acto sintiendo como la gruesa lengua del padre Ramón invadía con toda potestad la suya.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora necesito que muevas tu lengua contra la mía… así debe ser hija, recuerda que una de tus virtudes es la de la obediencia…, -le dijo en un momento que otra vez se separaba de sus rojos labios, para luego volver al ataque.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta vez la joven monjita con el viejo sacerdote se besaban como si de verdad ellos lo desearan. Por parte del aprovechador clérigo así era, él la deseaba con bravura y ahora que sentía su fresca lengua batirse con la de él sabia que ya una parte de la persona de la chica le pertenecía, pero él la quería entera e iba a dar su vida con tal de lograr poseerla esta misma noche.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por parte de la asombrada hembrita ella solo correspondía a eso que le hacían porque se lo estaban ordenando, nunca en su vida había escuchado que un hombre con una mujer juntaran sus bocas y lenguas para demostrarse afecto, simplemente ella no tenía ni mierda de idea de lo que estaba haciendo tan comedidamente, pero si puso atención de algo duro que le oprimía el buen padre a la altura de su abdomen, al instante cayó en cuenta de que se trataba del bendito instrumento que si ella quería conocer.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo casi se la estaba devorando, más que besos eran verdaderos tarascones los que le plantaba con ferocidad en su dulce boquita, sus regordetas manos sobajeaban todo lo que podía, y muy peligrosamente se acercaban a las prominentes y redondeadas nalgas de la joven, para luego volver a pasearlas por sus caderas y sentir aquella estrecha cintura, sencillamente la joven hermanita Angelina era una hembra de infarto se decía para sus adentros mientras no se cansaba de comérsela.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhh…!!!, tu boca es tan dulce como la mejor miel del oriente… ya tendré tiempo de seguir probándola, ahora ha llegado el segundo paso de tu preparación, -le dijo una vez que la liberó de su opresión mientras la asustada religiosa intentaba recuperar la respiración. El caliente cura le había arrebatado hasta el último aliento.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como Usted diga padrecito…!, -fue lo único que atinó a decir una vez liberada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vuelve a arrodillarte ante mí en señal de sumisión y humildad, -la voz del viejo sacerdote era grave y autoritaria. La joven otra vez estaba de rodillas mirándolo hacia arriba y mirando de reojo la tremenda carpa que se formaba a la altura del apéndice del religioso.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que paso viene ahora…?, -le consultó mirándolo alternadamente a él y a la verga aun oculta por la oscura ropa del sacerdote.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;El paso que viene es esteeeee…!!!!, -el descarado cura simplemente abrió su sotana para dejar a la vista de la muchacha una grotesca verga temiblemente bien parada, eran por lo menos 25 centímetros de carne oscura que se bamboleaba orgullosamente ante los atemorizados ojos de la joven monjita, fue el viejo quien rompía el hielo ante tan enloquecedora situación, &#8211;Te gusta mi instrumento…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hermana Angi, solo tragaba saliva estudiando ese descomunal falo de carne que hasta ese día desconocía que los hombres tuvieran. Lo que veían sus escépticos ojos claros de la ahora confundida religiosa era un miembro enorme y muy gordo, algo así como una manguera hecha de carne, se decía para sus adentros, esta estaba llena de venas multicolores que pulsaban rápidamente producto de la acelerada presión sanguínea de su dueño, notando que ese descomunal y alargado trozo de carne que nacía desde mas debajo de la peluda panza del padre Ramón también tenía debajo de su base dos bolsas de piel bien arrugadas pero que al parecer tenían dos pelotas del porte de un durazno conservero al interior de ellas, nunca en su vida había visto o imaginado algo parecido, como a la misma vez se sorprendía con esa espesa mata de pelos gruesos entre negros y canosos que abundaba en la base del bendito instrumento que por fin conocía y veía tan cerca de su cara.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Contéstame hija… te gusta mi instrumento…!?, -el pernicioso cura ya resoplaba como un toro embravecido.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Angelina como una verdadera zombi solo se dio a contestarle sin quitar su vista de aquella preciosidad recién descubierta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Creo que siiiii…!, su… su instrumento me llama mucho la atención padrecito…!, es… es… hermosoooo…!!, -le dijo ahora respirando un poco mas aceleradamente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entonces vamos…! tómalo como lo hiciste hace un rato… es todo tuyoooo…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica sin pensar en lo bueno ni en lo malo ya solo actuaba guiada por su propia sensualidad y por su instinto de hembra, en forma refleja subió ahora sus dos manitas quedando firmemente asida a la gruesa verga del cura, la pobrecita ni se imaginaba aun lo que le deparaba cuando el clérigo decidiera metérsela.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh… padrecitoooo…!!!, el bendito instrumento late como si tuviera vida propiaaaa…!!!, lo siento en mis manos como pulsa aceleradamenteeee…!!!, -las palabras de Angi le nacían del alma, y como era que no si la monjita había quedado caliente del mismo día que había estado en la capital, solamente que ella no lo sabía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te gustaaa como pulsaaa…!!??</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me… me… encantaaaa…!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dale un beso…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Un… un beso…!?, -ahora la monjita lo volvía a mirar hacia arriba.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón acordándose que la monjita era novata en esas lides se dio a enseñarle cómo hacerlo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si… debes fruncir tus labios y estamparle un beso en la punta que es esa parte morada que estás viendo…,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha entendiendo que eso era parte de su preparación movió sus exquisitos labios rojos como anteponiéndose a lo que iba a realizar, hasta que por fin:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muachsss…!, así… así está bien…!?, -le consultó después de su primer ósculo a una verga.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siii… pero ahora le darás un beso con lengua…!!!, así lo demanda el ritual hija mía, vamos… hazlo de una vez, yo se que tu puedes hacerlo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Con lenguaaa?, no entiendo padre…!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Debes abrir tu boca y meterte todo lo que puedas al interior de ella, y una vez que ya no caiga mas debes acariciarla con tu lengua y frotarla con los labios… esa es la forma hija mía… vamos hazlo, que esperas?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven entusiasmada con tan tentadora tarea poco a poco fue acercando sus rojos labios al aceitado glande del padre Ramón, lo notaba inmenso y achatado, y la punta de la uretra parecía ser el ojo de un ciclope que la miraba para comérsela, así que aguantando ese fuerte aroma a orina que expelía de aquel aparato carnal ella simplemente fue abriendo su boca lo que más pudo para meterse por primera vez en su vida una verga entre los labios.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El excitado cura desde su posición veía que la joven monjita se acababa de comer todo el glande de verga, es que su aparato era tan robusto y grueso que difícilmente la chica podría ahondar más en la oral tarea, por lo que el hombre rápidamente le empezó a dar instrucciones:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así… así está bien hermana… ahora retire sus manos de mi herramienta y aplíquese solamente con los labios y la lenguaaaa…, -esto se lo decía con sus ojos salidos para afuera.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La curvilínea y portentosa monjita hizo caso en el acto, al parecer ya se le había pasado el miedo a lo desconocido, ni siquiera pensaba en sus demás hermanas que a esas horas estaban dadas a la oración mientras ella le practicaba la primera felación de su vida al padre Ramón.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La inexperta mamada que le estaban propinando al obeso y asqueroso cura se le hacía exquisita para este mismo, en varias ocasiones la hermana Angi se la mordía debido a su ignorancia en estas artes, pero el sexagenario sacerdote las aguantaba con estoicismo, ya que veía que la joven poco a poco iba tomando su propia técnica.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La veía de a momentos parar para tomar un poco de aire, lo hacía sin sacarse el trozo de carne de entre medio de sus labios, para luego volver a succionarla metiéndosela cada vez un poco más adentro de la boca.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte la joven Angelina ahora gracias a sus fuertes y rítmicas succiones y movimientos linguales se la sentía más dura y más recia que antes cuando le rozaba el paladar, la verga ya lograba metérsela hasta un cuarto de su longitud, y esta pasaba a llevar su campanilla por cada empujón que le ponía el sacerdote cuando ella iba en avance, y por cada vez que miraba al cura como queriendo preguntarle si se la estaba chupando bien veía que este solo le sonreía en forma desvergonzada, hasta que escuchó nuevamente el tercer paso de lo que le tocaba hacer,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya déjala… déjala hija… que ahora viene tu tercer paso en la preparación…, -el cura había tenido que casi quitarle su aparato a la chica que con entusiasmo se la había seguido chupando cuando este pretendía sacarla de su boca.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh el tercer paso… ordene padrecito… como cree que lo estoy haciendo, me podrá sacar esas ganas que Usted dice que tengo…!?, -la jovencita religiosa se lo preguntaba aun puesta de rodillas, con varios ríos de líquidos pre seminales adornando su barbilla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vas muy bien hija…! vas muy bien…!!, pero esta prueba que viene ahora es un poco más complicada que las anteriores, pero es crucial para poder llevar a cabo el ritual.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo seré obediente mi buen padrecito… solo continuemos con mi preparación…, -dentro de su inocencia la chica juraba que lo estaba haciendo bien, además que con su nivel de humildad y sumisión según lo ordenaba su orden quedaría muy bien puesta a los ojos del cura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte el despreciable hombre continuaba con sus instrucciones con la sola intención de seguir pervirtiéndola.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así sea hija mía, bien, ahora que ya te has congraciado oralmente con la herramienta con la que te haré el trabajo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Será con el bendito instrumento con lo que me quitara las ganas…!?, -le interrumpió la joven monjita no dejándolo terminar, sus ojos cristalinos ya estaban casi vidriosos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… no me gusta que me interrumpas…!, -el padre Ramón, buscaba rápidamente en su mente una respuesta convincente que darle a la chica, así que no le quedó más remedio que confirmárselo concluyendo que si la hembrita no se había hecho problemas para mamársela con esta otra nueva idea tampoco deberían haberlos, &#8211;Pero ya que lo preguntas debo confiarte que así es… será con esta herramienta con la que trabajaré en el ritual. –El viejo ya estaba con toda su sotana abierta y agitándose la verga delante de ella mientras le decía lo último.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que me hará con ella, no entiendo…!!!. –Angi estaba cautivada con todas estas nuevas emociones recién descubiertas en su sensualidad, incluso ya casi no le espantaba ver al sacerdote casi desnudo, sus ojos no se cansaban de ver esa tremenda panza peluda y que en su pecho la densidad de pelos canoso se hacían más tupidos y lago plomizos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hermana… ya lo entenderás cuando estemos acostados…! Ahora solo qui…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nos acostaremoss…? Pero porque…!?, -le volvió a preguntar Angi al cura, eso de acostarse con él para nada estaba en sus libros, nunca había escuchado de ese tipo de rituales, algo en su mente la estaba asustando y poniéndola en alerta, pero ese extraño nudo en el estomago y que se expandía hacia ciertas partes de su cuerpo la animaban a continuar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El obeso sacerdote volvió a tomar aire para seguir buscando las palabras necesarias para hacerla caer con ella poniendo de su parte.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si hija, debo ponerte en antecedente que nos acostaremos, y será así porque el ritual así lo demanda hija,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica pensando ahora seriamente en el asunto, y por muy rica que hubiese encontrado la herramienta que le había enseñado el sacerdote y que hace solo un rato había tenido puesta entre sus labios, creía entender que a pesar de sus palabras eso de acostarse con el no era apropiado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh… mi buen padre no sé si seré capaz de hacer eso… yo nunca…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No temas hija mía, -ahora era el viejo quien rápidamente no la dejaba terminar, &#8211;Recuerda que yo soy la autoridad máxima en este monasterio, y tu orden te exige obediencia y sumisión, ya verás que serás santificada con este bendito instrumento con el que has dado claras muestras de aceptarlo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita ahora un poco dudosa no sabía si realmente sería capaz de tenderse en la misma cama junto al sacerdote, pero las palabras del aprovechador clérigo aun le sonaban algo coherentes, hasta que otra vez recordando cuáles eran sus virtudes dentro de su orden le dijo:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, es verdad… entonces cual es el paso que viene ahora padre Ramón…?, extrañamente la chica ahora ya no lo trataba de mi buen padrecito, esto era producto de los tremendos nervios que la embargaban.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;El paso que ahora te toca superar hermana es el retirar toda la ropa de tu cuerpo, debes quedar totalmente desnuda ante mi presencia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Padreeee…!!, es que no sé si eso sea correcto…!, -la cara de la joven Angelina se desfiguró por lo escandaloso de la prueba que ahora le tocaba realizar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya te lo dije Angita… tú me debes obediencia porque así lo has jurado antes Dios, vamos yo te ayudaré con esta difícil tarea, ya verás que en poco tiempo te acostumbrarás a estar encuerada ante mi presencia, Jejeje…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo poco a poco iba corriendo la cortina de lo que el realmente deseaba obtener de la incauta monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La ahora si asustada hermana Angelina que en un principio había imaginado estar recostada sobre la gran cama del sacerdote aprendiendo cosas nuevas, ahora con solo verle la cara de depravado que este había puesto cuando le pedía que se quitara la ropa pensó que quizás todos eso de las ganas y del famoso ritual que este decía podrían ser puras patrañas para hacer cosas horrendas con ella, así que rápidamente se puso de pie mientras le decía,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Padreeee…, yo creo que hasta aquí ya esta bueno, ahora me iré a mi celda y me entregaré a la oración para ped…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El salido sacerdote viendo que su joven hermanita se le quería echar a volar automáticamente se abalanzó sobre su cuerpo para arrojarla sobre la cama y comenzar el mismo a quitarle el hábito, en tanto la asustada monjita solo se dejaba desnudar estando paralizada por el pánico.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo, pa…dreeee… que haceeee…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No temas dulzura… esto es necesario para iniciar el ritual… y te anticipo que en un principio tu misión será de martirio, pero luego cuando ya lo estemos haciendo firme serás bendecida por el mismísimo espíritu santo… no es una maravilla…!?, -el viejo sacerdote resollaba mientras a puros jaloneos le iba quitando sus oscuras vestimentas, que ella débilmente intentaba sujetar con sus manitas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el viejo sacerdote era mucho más fuerte que ella, este prácticamente a puros tirones le arrancó el hábito y su ropa interior que no era muy mojigata para ser monja, esta era blanca y del tamaño normal, dejando a la joven religiosa totalmente desnuda, enseguida de debajo de sus almohadas saco dos par de esposas con las cuales rápidamente la dejó inmovilizada con ambos brazos extendidos y sujetos a los fierros centrales del respaldo de la cama,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que hace padre Ramón… porque me amarra a la cama…?, &#8211; la desnuda muchacha le preguntaba jalando sus brazos y cayendo en cuenta que de ninguna manera podría liberarse, si es que no lo hacía el cura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya te dije que no debes poner en dudas mis actos hija mía, solo lo hice por tu propia seguridad… el rito es muy peligroso y podrías hacerte daño, pero cuando yo vea que te has entregado a él te liberare para que sucumbas a sus exquisiteces…, -fue en eso cuando su ardiente mirada dio con aquel sedoso triangulo de tiernos pelitos negros y brillosos quedando literalmente hechizado con ellos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Acaso… acaso me va a hacer un exorcismo…?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/DTj9VxCU.jpg" width="424" height="615">El padre Ramón casi no la escuchaba, por fin la tenía desnuda y tendida en su cama tanto como él lo había soñado desde que la criatura había llegado a su monasterio, sin embargo por ahora solo se daba a devorársela de pies a cabeza, pero que buena estaba la muchacha se decía en forma boquiabierta sin quitar sus porcinos ojos ahora puestos fijamente en sus tetas que si ser grandotas eran del tamaño perfecto para cualquiera, pero lo que si tenía muy bien desarrollado según su análisis era toda la parte de su cuerpo desde su ombliguito y estrecha cintura para abajo, deliraba con esas caderotas muy remarcadas que daban paso a unos muslos fuertes y muy bien formados, la más joven de sus monjas era un verdadero monumento de mujer se gritaba para sus adentros, y cuando por fin se convencía de la suculenta hembra que estaba solo a minutos de cogerse, se dio a contestarle lo que ella le había preguntado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A… al… algo parecido hija… algo muy parecidoooo…!, solo que con este ritual te sacaré esas tremendas ganas que llevas dentro…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Junto con decirle lo ultimo el gozador y casi infartado clérigo como un verdadero poseso se lanzó a las piernas de la chica abriéndoselas de par en par y con fuerzas desmedidas, sin importarle el dolor que le causaba a la aterrorizada hermana, para luego de tenerla con ambos muslos abiertos y recogidos ir acercándose a la apretada y virgen vagina para proceder a olerla, el aroma que desprendía la tierna panocha de la joven Angi era para enloquecer a cualquier hombre, la miró bien de cerca y se la olió hasta el cansancio, y una vez que el sentido de su olfato ya estuvo impregnado de aroma a hembra fue cuando le dijo:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhh… que rico hueles aquí abajo hija mía, de verdad que huele a hembra caliente y sedienta de verga, jejeje,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La asustada muchacha que no imaginaba lo que le iba a ocurrir igual se dio a preguntar por esa extraña palabra que por primera vez en su vida escuchaba:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sedienta de verga…!!?? Padrecitoooo… que es la vergaaa…!!??,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues la verga es el bendito instrumento que entusiasmadamente estuviste mamando solo hace un rato, esta es la vergaaaa…!!!, -le bufó a la misma vez en que rápidamente se retiraba su sotana y se ubicaba ahora totalmente desnudo a la altura de su rostro para comenzar a azotar su endurecido miembro contra su cara. &#8211;Mírala bien hija, que en un rato mas te la voy a meter, jajajaja…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Diciendo esto último otra vez se desplazó hacia la parte central de sus muslos para volver a abrírselos, acto seguido abrió su bocota babeante y lentamente se fue acercando a esa atrayente y virgen panocha para comenzar a devorársela a su total antojo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón lamía y succionaba aquella núbil hendidura como un verdadero endemoniado, estaba fascinado con ese cuerpo de fabula que tantas veces había soñado después de espiarla en los baños, se la chupaba, se la lamía y se la escupía, para luego explorársela con sus gruesos dedos regordetes, todo aquello era más que excitante para el lujurioso cura, y lo que más le calentaba era saber que estaba solo a minutos de ser él quien iba a desvirgar a tan apetitosa hembra creyente que tuvo la mala suerte de caer en su monasterio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven hermana Angelina ahora sentía un poco de aversión por todo lo que le estaban haciendo, pero al saber que ella también le había succionado su cosa al padre Ramón, pensaba que quizás esas lamidas en su parte intima no estaban muy lejos de ser normal para lo que era su preparación, luego una lejana parte de su mente le hacían pensar que eso que le estaban haciendo era una acción de lo mas reprobable para una sor recién nombrada al servicio de Dios, pero lo que no imaginaba la pobre jovencita era que lo peor estaba por venir.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En tanto el perverso cura abría todo lo que pudo su asquerosa boca goteante de babas y se sumía en esa exquisita y joven vagina que se estaba comiendo, Angi por su parte de un momento a otro ya era víctima de un desfalleciente hormigueo en su casto tajito al sentir los gruesos labios del padre Ramón abarcarle toda la extensión de su pequeña fisura carnal y sintiendo como su áspera lengua hurgaba intentando adentrarse al interior de su rendija, fue abriendo ella misma y en forma voluntaria lentamente sus piernas, hasta quedar totalmente abierta de patas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los gemidos de la joven religiosa no tardaron en llegar a los oídos del caliente clérigo por lo rico que estaba sintiendo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón abiertamente le estaba comiendo la zorra, adentraba su lengua lo que más podía, sorbía y saboreaba todo ese exquisito elixir femenino que la concha de la hermana Angelina le iba soltando.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven gradualmente se había empezado a menear con suaves movimientos pélvicos, preguntándose a ella misma que era eso tan rico que estaba sintiendo, acaso esas serían sus ganas?, era lo que se preguntaba a la vez que hacía cortos movimientos con sus brazos esposados a la cama, obviamente ella como hembra deseaba llevar sus manos al cuerpo del macho para alentarlo a que siguiera haciéndole cosas, estaba sintiendo muy rico.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven y hermosa religiosa seguía con esos siniestros movimientos y meneadas con sus caderas, ahora su acalorada panochita arremetía contra la bocaza del padre Ramón, no quería que esa maravillosa y caliente lengua la abandonara. Pensaba que si la mamada al bendito instrumento le había gustado un montón esto que le hacía ahora el buen padrecito a ella lo encontraba celestial y hasta casi bíblico.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte el descarado sacerdote sabía que la joven monjita estaba gozando como una verdadera puta, desde ahora se le haría aun más fácil poseerla, así que cuando ya se cansó de chupar, lamer y jugar con su virgen hendidura otra vez le abrió las piernas doblándoselas y haciendo que se quedara con ellas recogidas, para luego empezar a montarse sobre su curvilínea anatomía, la chica sin entender porque el padre Ramón se subía sobre su cuerpo tiraba sus brazos con tal de sujetar su pecho para que no la aplastara, pero era ahí cuando se sabía inmovilizada, ahora el miserable vejete ya estaba sobre ella con claras intenciones de meterle aquella monstruosidad de verga que mantenía más tiesa y parada que nunca.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven religiosa que no sabía los motivos del porque ese tremendo animal estaba montado sobre su cuerpo sentía como este paseaba su virilidad por sus labios vaginales expuestos, su mente trabajo a mil, la verga del hombre estaba a la misma altura de su vagina, el mismo le había dicho que se la iba a meter, lo que en un principio no entendió mucho, pero ahora al saber en la posición en que ambos estaban y como este ejercía presión en aquella zona, fue cuando supo que era lo que le iban a meter y por donde, por lo que instintivamente comenzó una frenética lucha para defender su integridad, el pomo de la gruesa herramienta del cura era tan gruesa y redonda como el diámetro de una pelota de tenis calculaba en comparación de su estrecha ranura intima que si esta no se rajaba en el intento el instrumento del padre Ramón jamás entraría, pensaba rápidamente en forma enajenada mientras seguía sintiendo como el obeso hombre se acomodaba sobre sus muslos para hacerle eso, un tremendo pánico se apoderó de su persona con solo imaginarse estar siendo penetrada por semejante herramienta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el padre Ramón ya estaba caliente al máximo y no iba a dejar pasar esa oportunidad y ya sintiéndose en condiciones sobre su blanco, curvilíneo e inmaculado cuerpo se dio a notificarle de lo que ahora le iba a ocurrir,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora vas a saber lo que realmente iban a hacer ese hombre con esa mujer que viste en el parque, jajajjaaaa…!!!! Así que no temáis, ya estás en edad de ser gozada por un hombre de verdad…!!!,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Padrecito…mi buen padre que me va a hacer ahora…!?, no se los motivos pero tengo miedoooo…!!, y que era lo que iban a hacer ese hombre con la mujer…!!??</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica a pesar de que la tenían desnuda y a punto de desvirgarla aun sentía atracción por lo que hacían el hombre con la mujer del parque.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ellos…ellos iban a “culear” hijaaaa… lo mismo que nosotros vamos a hacer ahora, así que solo mantente quietecita que yo hare el trabajo más difícil tu solo debes aguantar…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Iban a “culear”…!?, pero… pero que es eso…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es el acto principal del ancestral y milenario ritual que te dije, este debe ser llevado a cabo por un hombre y una mujer, deben hacerlo desnudos y en una cama, o sea, tal cual como ya estamos nosotros…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La enajenante conversación se llevaba con la joven esposada a la cama y con sus muslos abiertos y recogidos como una M con el obeso hombre montado sobre su estilizado cuerpo, mirándola muy cerca de su cara y con su rostro descongestionado por la lujuria.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y como se supone que se culea… yo no sé cómo hacerlo…, -seguía consultándole la contrariada jovencita que de apoco le iba perdiendo el miedo a la situación y sintiéndose cada vez más interesada por el enajenante tema.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Este se lleva a cabo con la inserción de mi verga al interior de tu cuerpo, deberás comértela toda…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Comérmela toda…!? Pero por donde me la deberé comerrr…!!??</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sera por aquí…, -le dijo en forma resuelta el asqueroso cura a la misma vez que metía su mano por entre medio de los cuerpos y posaba su cabezón cipote en los apretados labios vaginales de la joven y aun asustada monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Veo difícil que su instrumento pueda deslizarse por ahí… siento que esa parte de mi cuerpo la tengo muy cerrada y apretada… su… su cosa es muy grandeee…!!! Además… además que no sabré como hacerlo…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sera el espíritu divino quien te guiara a cómo hacerlo, el te dirá como moverte cuando ya lo hayas recibido en tus carnes… y una vez que te hayas congraciado con este acto carnal deberás comparecer a diario en esta habitación para que sigamos culeando todo lo que queramos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La impetuosa mente de la joven Angelina trabajaba a mil imaginando todas esas cosas que le decía el pervertido sacerdote, a la misma vez que increíblemente para todos nosotros su joven panocha ya había comenzado a destilar jugos vaginales preparándose ella sola para la penetración, sin que su misma dueña lo supiera, hasta que ya sin querer darle más vueltas al asunto la inexperta joven ya le daba su autorización al descarado hombre:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh…!! Que así sea…!!! Mi buen padre Ramón… solo hágamelo…!!!, yo serviré de instrumento carnal para llevar a cabo el ritual… creo que me las arreglaré para recibirlo y aprenderé a culear tanto como Usted quiere.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En eso la joven escuchaba al padre Ramón recitar algo raro, era como la oración antes de comenzar el ritual, por lo menos eso era lo que pensaba ella:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;“Bieeeeennnn… ya que ahooooora”… “eres tú mismaaaaaa quien lo está pidieeeendooooo…”, “ha llegadoooooo el momentooooo…” “Para que meta mi saaaaanta vergaaaaaa” “en tu sagrada panochaaaaaaa…”, -el viejo cura ridículamente le decía esto último si como estuviera cantando en forma gregoriana, solo para seguir embaucando a su víctima y hacerle creer esas mamadas del santo ritual y demás falacias con las que se estaba encargando de enguarrecerla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que el descarado religioso terminó con su canto gregoriano se acomodó entre medio de esas exquisitas y potentes piernas pensando que ya no había nada que esperar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Angi esperaba su iniciación con su respiración fuertemente agitada y sus blancos muslos flexionados y abiertos, con el viejo cura encima de ella, quien ya acomodaba su verga en la entrada de su última vez virginal entrada intima.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón afianzó su tranca en el jugoso tajo que le estaban ofreciendo, mientras su dueña aguardaba ansiosa por lo que le iba a suceder, quería que ese robusto trazo de carne se deslizara hacia su interior, fue en eso que el caliente clérigo presionó con su verga para adentrarse al interior del prodigioso cuerpo de la desprevenida y bella monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cerrada vagina que estaba siendo por primera vez profanada resistió el primer y solido empujón, la verga del sacerdote resbaló y salió expulsada de esa zona virginal, acompañado de un sonoro gemido de dolor por parte de la joven Angelina, aun así ella estaba decidida a recibírsela.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La respiración de la joven religiosa se volvió aun más agitada que antes, sentía como se le tapaban las fosas nasales, a raíz de las alteradas emociones que la atacaban, pero la valiente Angi continuaba quieta con sus piernas bien abiertas y ofreciéndole al buen padrecito su más sagrado tesoro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por lo que el excitado padre Ramón otra vez volvía a la carga, nuevamente posó su cabezón instrumento en el pequeño y apretado conducto intimo de la joven hembra, para luego meter sus peludos brazos por debajo de los suaves hombros de ella para afianzársela mejor debido al bestial espolonazo que pensaba mandarle a la dulce criatura,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Prepárate hija que ahora si lo vas a recibir…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Junto con decirle lo último el sanguinario hombre cerró sus ojos y de un solo empujón logró meter la grotesca punta de su tranca en el interior de la pequeña vagina de la bella monjita, la cabeza de esa descomunal verga había quedado atorada justo en la pared en que se encontraba el sello de garantía y calidad que le certificaban al horrendo cura el estado de pureza y virginidad en que se encontraba la casi ensartada muchacha.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La reacción corporal y síquica de la curvilínea Angelina fue automática, en el acto desaparecieron de su mente todas las ricas sensaciones y hormigueos que había estado sintiendo hasta ese mismo momento:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo…!!, por favor padre Ramonnnnn…!! sáquelaaaaa…!!! no me la voy a poderrrrrr…!!! No me la metaaaaaaaaa…! ay&#8230;!! ay&#8230;!!! ay…!!!!!, -gritaba martirizadamente por cada movimiento que hacía el obeso sacerdote sobre su cuerpo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya es tarde para arrepentiros hijaaaaa!! te la debo meter todaaaaa…!!! Solo así serás santificadaaaa…!!!, -le decía el sacerdote con sus ojos abiertos como paltos producto de saberse en la misma ante sala del placer desenfrenado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo… por favooor…!!! yo no quiero ser santificadaaaa…!!! Snifffs…!!! Snifffs…!!!, -lloraba y le decía desconsoladamente la mortificada monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo siento pero debes ser culeada… así me lo ha mostrado la divina providenciaaaa…!!! ahora solo tienes que aguantar…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo… Snifffs… Snifffs&#8230;!!! yo no quiero ser culeadaaaa…!!! Snifffs…!!! Snifffs…!!! Sáquemela padre que me dueleeee…!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/owZeV8CS.jpg" width="424" height="615">Mientras Angi lloraba y le pedía al viejo que se la sacara este mismo volvía a empujar hacia adentro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooooo…! no lo hagaaa…!! No empuje que me dueeeleee… Ahhhh…!!! me dueleeee…!!!, -gritaba de pavor la desesperada muchacha pensando que literalmente su verdugo quería partirla en dos con su verga, mientras este mismo y que era el buen padre Ramón ejercía presión con fuerzas descomunales contra el cuerpo de la angustiada hembrita, pero la membrana de castidad de la joven doncella resistía y no le daba cabida a esa verga grandota y hedionda que quería colarse por esas tibias carnes.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por cada a empujón que le asestaba el enloquecido clérigo con su enorme tranca, a la adolorida joven le parecía estarle destrozándola por dentro, pero de pronto sintió que el dolor se hacía cada vez más intenso e insoportable, con sus ojos bañados en lagrimas veía como el viejo cura hacía fuerzas desmesuradas por meter su herramienta lo que más pudiera adentro de su apretada y aun casi virgen conchita que se negaba a recibirlo por completo. Ambos cuerpos sudaban, y el suplicio para Angi ni siquiera comenzaba aun.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón quien estaba decidido en convertirla en su mujer volvió a acomodarse en los abiertos y blancos muslos de la joven religiosa, la miró a sus ojos color miel metiendo sus gruesas y peludas manos regordetas por entremedio de sus sedosos cabellos negros para estamparle un asqueroso beso con lengua que la joven recibió entre sollozos, hasta que ella lo vio separarse de sus labios y cerrar sus ojos como si este viejo asqueroso se concentrara en algo, y fue en ese mismo momento cuando se sintió intensamente invadida por un extraño objeto alargado al interior de su cuerpo. Sor Angelina ya no era virgen.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooooooooooooooooooooo…!!!!!, -fue el primer desgarrador grito que se sintió por todos los rincones del aislado monasterio.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El siniestro cura había empujado firme y en forma salvaje alojándole su gruesa verga al interior de su cuerpo en toda su extensión, su virgen vagina ya no lo era, se lo había comido todo y los ríos de sangre que manaba desde el interior de su vagina así lo confirmaban,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhhhhhhhyyyyyyyyyyyy…!!!! Saqueloooooo…!!! Buahhhhhhhh!!!! Buaaahhhhhh…!!!! Ayyyyyyyyyyy…!!!! Ayyyyyyyyyy…!!!!, -gritaba le recién desvirgada chica por cada empujón que le ponía el sacerdote intentando adentrarse aun mas al interior de su cuerpo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hermanita Angelina lloraba con su carita desencajada por el inmenso dolor que le causaba el sentir su rajadura intima abierta y ensartada por una verga que según ella y como la sentía le llegaba hasta la misma altura de su cintura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cara del padre Ramón era la de un autentico depravado sexual, solo se daba a mirarla con degeneramiento mientras ahora la mantenía ensartada, en tanto la carita de la joven Angi era solo de dolor y pavor al mismo tiempo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El obeso viejo no se movía, solo se mantenía teniéndola bien clavada hasta el fondo de sus entrañas, a la vez que sentía como las tibias carnes interiores de la joven monjita le apretaban deliciosamente su verga,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh… por fin te la has comido hijaaaaa…!!!, Ahora eres miaaaa…!!! solo miaaaa…!!! &#8211;le gritaba mirándola a sus claros ojos y a la misma vez que empujaba su verga mas para adentro a la adolorida muchacha.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte la hermana Angelina solo lo escuchaba y dejaba hacer, su cuerpo era como el de una muñeca inflable, que podían hacer con ella lo que quisieran, y eso era lo que estaba haciendo el obeso y peludo sacerdote quien ahora le arremetía con lentos movimientos de mete y saca con ella resistiendo los inmensos dolores vaginales que esto le causaba, aun así la chica sentía como los gelatinosos jadeos de sacerdote cada vez se iban haciendo mas rápidos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón ya aserruchaba con mas fuerzas, le clavaba la verga y se la ensartaba sin piedad, los gemidos del dolor que emitía la recién desflorada doncella rápidamente se transformaron en gritos, la religiosa gritaba de la misma forma en que la estuvieran torturando, y la verdad era que si la estaban torturando ya que sentía que la punta superior de su vagina () en cualquier momento se iba a rajar al mantenerse dolorosamente distendida y estirada al soportar el grosor de la verga que la taladraba libremente en su interior.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero la femenina sensualidad de la hembra ya daba los primeros signos del porque la hembrita se encontraba en tal delirante y acalorada situación, recordemos que ella misma se había calentado con el solo ver a una pareja magreándose en un parque. Ahora su mente solo se concentraba en imaginar los acelerados ingresos que hacía la verga del cura hacia el interior de su cuerpo, su concentración solo se centraba en la fricción que hacía el bendito instrumento al deslizarse por su estrecha ranura imaginándolo largo grueso y nudoso.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con estos escandalosos pensamientos el curvilíneo cuerpo de la joven monjita recibía las primeras oleadas de placer puro, que por cada estocada que le daba el padre Ramón en el interior de su panocha esas ricas sensaciones se ramificaban hacia todas sus articulaciones, recorriendo todos los rincones de su exquisita y delineada figura, ahora ella misma alentada por unas extrañas emociones intentaba con su vagina apretar y comprimir la verga de buen padrecito, como si se la estuviera sorbiendo con su panocha para que se le metiera mas para adentro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita lentamente fue subiendo sus muslos flexionados, para abrirlos más todavía y de un momento a otro ya se estaba meneando sincronizadamente tal como lo hacía su violador.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Shhhhhh… Ahhhhh…!!!!, -fue el primer y exquisito gemido de autentico placer que emitió la bella Angelina al saberse participe de tan exquisito y milenario ritual, &#8211;Ahhhhhhhh!!… Ohhhh…!!! Ahhh…!!!, -continuaba gimiendo por cada una de las clavadas que le asestaba el grotesco sacerdote las cuales combinaba con una serie de movimientos circulares con su cintura pero siempre empujando hacia adentro, obviamente el muy miserable se la quería agrandar para el metérsela en forma mas cómoda.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así…! así hermanaaa…!!!, comenzó a bufar el padre Ramón cuando cayó en cuenta que la bella Angi ya se meneaba junto con él, por lo que seguía animándola: &#8211;Así muéveteeeee… muévete todo lo que quierassss…!!!!, veo que ya te acostúmbrate a la vergaaaa…!!!! Así…!!!! Así…!!! Que luego nos comenzaremos a mover más fuerteeeee…!!!! Ohhhh…!!!! Ahhhhhh…!!!! Que delicia de hembra que eresssss…!!!!, -le decía el depravado cura mientras estiraba una de las manos al velador y procedía a liberar las manitas de la chica de las esposas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Angi rápidamente al sentirse liberada y por autentico instinto de hembra necesitada de macho se abrazó férreamente a las anchas espaldas del obeso y peludo hombre, entregándose en cuerpo y alma a la culeada que le estaban pegando, la cama de fierro rechinaba al ritmo de los jadeos, meciéndose de arriba y hacia abajo al mismo vaivén de los movimientos de los amantes.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el sagrado ambiente de la eclesiástica habitación ahora todo era suspiros y sonidos de cuerpos que se frotaban y chocaban uno contra el otro, a la misma vez que el fuerte aroma a sexo mezclado con el de coño y a verga lentamente la iban impregnando todo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón seguía penetrándola con todas sus fuerzas, y el dolor ya había desaparecido del cuerpo de Angi, a estas alturas su vagina estaba hecha agua a la misma vez que se comía en toda su extensión la gruesa verga del excitado sacerdote quien se mantenía aserruchándola firme, y así estuvieron por largos minutos, lo que sentía la joven religiosa en esos momentos era algo totalmente nuevo para ella, eran oleadas de ricos escalofríos que la recorrían entera animándola a seguir expuesta y completamente abierta para que el sacerdote le hiciera todo lo que el quisiera.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El buen Padre Ramón se la estuvo culiando por un buen rato, la cogida ya iba como para más de una hora por lo menos con la monjita moviéndose al mismo ritmo con que le empujaban la verga para adentro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estando la hermana Angelina cogiendo abajo del cuerpo del cura con sus ojos cerrados y con sus cejas fruncidas como si estuviese enojada sentía que mientras ella más firme empujara contra la verga más rico y delicioso era el placer que le otorgaba su sistema nervioso.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En eso estaba la recién desflorada monjita cuando sintió una sensación de como si se le fuera a parar el corazón pero la sensaciones se multiplicaban a mil de cómo había estado sintiendo, como una verdadera poseída empezó a menear su cuerpo en forma acelerada jadeando y gimiendo como una vulgar puta, mientras que el buen padre babeaba de gusto y calentura, la hermana Angelina ya culeaba como una verdadera mujer y él era el causante de ello y quien le había enseñado, así que sin aguantarse más el asqueroso hombre volvió a juntar su bocota de depredador junto a los rojos labios de la hembrita quien lo recibió con un exquisito beso con lengua.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ambos amantes no se daban cuenta de la forma salvaje en que estaban cogiendo, el sacerdote como pudo la giró en la cama para quedar con ella montada sobre su redonda y prominente panza peluda, para luego dedicarse a alabarla:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo ves hijaaaaaa…!? Yo sabía que te iba a encantar la vergaaaa…!!!, -la monjita casi no lo escuchaba solo estaba concentrada en moverse y refregarse bien refregada la verga del viejo en su ensangrentada hendidura,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh…!!! Si…!!! Si padrecitoooo…!!! su vergaaaa…!!! la siento a la misma altura de mi ombligooooo…!!!!, -mientras le decía lo anterior sus tetas saltaban exquisitamente al mismo ritmo en que la monjita hacía sus movimientos copulatorios, su pelvis se movía desquiciantemente de atrás para adelante en tanto se comía la verga, combinando estos movimientos con firmes subidas y bajadas de caderas para luego hacer unas diabólicas ondulaciones como si de verdad quisiera despacharse al pobre hombre para el otro mundo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El salido sacerdote comenzó a darle unas fuertes estocadas hacia arriba, ensartándola con ferocidad…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhh…!!!!, &#8211;Ahhhhhh…!!!, -gesticulaba inconscientemente la ensartada hembra con sus dos manitas apoyadas en la peluda panza del hombre.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te gusta zorraaaaa…???!!! Te gusta este ritual…???!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiiiii…!!! es muy… ri cooooooo…!!! Su bendita herramienta me pone como loca padre Ramonnnnnn…!!!!, -le confirmaba la transpirada monjita sin dejar de menearse, y menos de ponerse a pensar porque ahora el cura la trataba de zorra.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaja…!!!!, yo sabía que te iba a gustar hija mía… desde hoy eres mi hembraaaa…!!! Y deberás venir todas las noches para que hagamos esto mismo… lo harás hermana Angelinaaaa…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si…! Si lo haré mi buen padrecito…!!! Usted me culea muy ricoooooo…!!!, es así como se le dice a esto no…!? yo vendré todas las noches a acostarme con Ustedddd…!!! Ohhhhhh…!!! auchhhhh…!!! que ricoooo es culear…!!!, -le decía la caliente religiosa sin ni siquiera saber lo que estaba diciendo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así es hija mía…!!!, así es…!!! culear es el verbo…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras la ardiente conversación en que en ningún momento dejaron de moverse el padre Ramón la atrajo hacia él abrazándola con sus peludos brazos, a la vez que le daba sendas chupadas a las duras tetas que se gastaba la joven sor Angelina, ella ya lo disfrutaba todo, su mente estaba en blanco, solo sentía oleadas de placer por todo lo que le hacía el buen padrecito, premiándolo con exquisitos movimientos coitales sobre aquella grandiosa verga que se la tenían ensartada en lo más recóndito de su espléndida anatomía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el perverso cura deseaba poseerla en forma completa, así que sacando fuerzas de contención para no correrse se la desclavó dándole un fuerte empujón en donde la joven Angi quedo tirada a un lado de la gran cama del sacerdote, por un momento no entendía nada pero fue el mismo padre Ramón quien le aclaraba la situación,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien hija, ya superaste la primera parte del ritual, así que ahora viene la parte culmine en donde si quedaras totalmente santificada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Angi lo veía puesto de rodillas en la cama y masajeándose la verga mientras este la hablaba.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mi buen padrecito… y en qué consiste la parte culmine del sacro ritual…!?, -la imagen de la bella joven desnuda y recién cogida en la cama era para el recuerdo, el vejete también así lo veía, pero el ya estaba que se corría por lo que ahora pensaba hacerle.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya lo entenderás Angelina, por lo pronto debes ponerte en 4 patas…!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En 4 patas…!?, -la monjita ahora sí que no entendía nada, ella no tenía patas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si putaaaaa…!!!, en 4 patas, debes sostener tu cuerpo con tus brazos y tus piernas, tal cual como lo hacen las perras…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mente de la joven rápidamente le indicó cual era la posición solicitada, y atraída por ese soez vocabulario que el cura empezaba a ocupar cuando se dirigía a ella, poco a poco la iban cautivando, ni siquiera sabía que era una puta, pero le gustaba que el hombre la llamara de esa forma, así que moviendo todas sus curvas de un momento a otro ya estuvo tal como le habían ordenado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así… así está bien…?, -le consultó mirándole con todos sus cabellos enarbolados y en la perruna posición.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Exacto, ahora solo debes esperar que yo me encargo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón avanzó de rodillas hacia ella hasta ubicarse justo detrás del redondo trasero, con sus manos temblorosas se dio a posarlas una en cada nalga de la nerviosa joven para proceder a abrírselas y estudiar su cerrado orificio posterior que era tan rosado como el pétalo de una rosa cuando recién se abre del capullo, así que ya sin pensársela mas se lanzó a lamerle el culo como si este estuviese hecho de manjar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Angelina sentía muy rico, la sensación de la lengua del padre Ramón en su esfínter casi la enloquecieron, ni siquiera su mente le permitió pensar en lo asqueroso que era eso que le hacía el aprovechador sacerdote en su orificio posterior que ella habitualmente ocupaba para otra cosa, solo se daba a reconocer que le encantaba sentir la lengua y boca del clérigo chapotear en su redondo trasero, pero cuando notó que el viejo se acomodaba con verga en mano en la misma entrada de su orificio y que este sin darle tiempo de reacción ya empujaba con ella intentando perforarla por este otro nuevo reducto, otra vez cayó en pánico:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo!!!, noooo!!, noooo!, por favor padrecito eso Nooooo…!!! Otra vez Nooooo…!!!!, -le decía con su vocecita muy asustada y mirándolo hacia atrás de su cuerpo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el sacerdote no le tuvo compasión, una vez que acomodó la verga en el cerrado orificio posterior de la hermana Angelina, y no escuchando sus suplicas se afianzó con sus dos manazas a las suaves caderas de la chica y simplemente empujó con brutalidad enterrándose por completo en el culo de la bella monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Angelina recibió el salvaje apuntalamiento de carne con un ahogado grito de tortuoso dolor, sus ojos se abrieron como platos como no creyendo que se la acababan de envainar por el trasero, al mismo tiempo que sus manitas empuñaban fuertemente las colchas de la cama del sacerdote, quedándose estática y con su boquita completamente abierta simulando gritar de dolor, con la única diferencia que su grito fue ahogado por el demencial laceramiento anal que estaba sintiendo, simplemente creía que el cura en cualquier momento le reventaría el culo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El traspirado sacerdote al saber de tenerla firmemente enculada simplemente comenzó a meter y sacar su verga solo hasta la mitad de su extensión, se la metía con rabia y con fuerzas desmedidas, su cara se descongestionaba por cada clavada que le ponía, mientras que ahora a sus oídos llegaban los primeros gemidos y sollozos de dolor por parte de su bella víctima:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ayyyyyyy…!!! Ohhhhhhh…!!!! Padre Ramonnnnn…!!!, no tan fuerte por favor…!!!! que me va a partir por el culoooooooooo…!!!!! –le gritaba en forma desfalleciente la nuevamente adolorida monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el depravado cura que estaba bañado en sudor solo seguía enculandola como un poseído, &#8211;Plafff…!!! Plafff…!!!! Plaffff…!!!!!, -retumbaban las redondas y antojables nalgotas da la joven hermana Angelina ante el enardecido ataque del caliente religioso.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita ahora aguantaba el brutal enculamiento mordiendo una de las almohadas con sus ojos fuertemente cerrados. Ante cada bestial clavada de verga del lujurioso padre, de sus rojos labios de azúcar se manifestaban grandilocuentes alaridos que más parecían de placer que de dolor, así lo confirmaba también su respiración agitada y excitada, el intenso dolor anal y el saberse puesta en cuatro patas le hacían sentirse más mujer, más hembra y más perra que como una verdadera religiosa tal como lo era ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre Ramón se la estaba culeando como un verdadero enloquecido, miraba ese portentoso y tremendo cuerpazo que la monjita habitualmente escondía debajo de sus oscuras ropas, le miraba ese glorioso par de nalgotas que le sorbían sus 25 centímetros de verga casi en su totalidad,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ayyyyyy…! mi buen y venerable padrecitooooo…!!! me dueleeee…!!! pero me gustaaaaa…!!! que es esto Dios mioooooo…???!!! , -le gritaba mirándolo hacia atrás y con espanto.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Este es el exquisito placer de carne zorra inmunda…!!!!, y tu estas destinada para ello…!!!!, has sido llamada para el sacrificio y el vicio de la carneeeee…!!!!, -Todo esto se lo decía el insolente hombre apuntalándola una y otra vez reciamente, &#8211;Por eso mismo tomaaaa…!!!!, -le gritó empujando su verga con mas bestialidad que antes.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy…!!!!, -fue el fuerte alarido que pegó la bella Angelina ahora bramando con su cara mirando hacia el techo cuando el viejo le mandó el feroz enculamiento ultimo, a la misma vez que girando su cara hacia atrás también le preguntaba por eso que él le decía: &#8211;De verdad…!!?? De verdad que yo he sido llamada para cumplir con tan sacrificada tarea…!!??</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así es putaaaa…!!! y no te extrañes por las palabras que ocupo, todo es parte del ritual…!!!! Tomaaaa…!!!! Toma inmunda perra asquerosaaaaaa…!!!! Desde hoy estas destinada a ser una viciosaaaaaaa…!!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhh…!!!! Ohhhhh…!!!! que rico padrecitooooo…!!!! Siento que el bendito instrumento me llena por completoooo…!!!! Eso… eso… también es parte del vicio al cual fui llamadaaa…!!??</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiii…!!! este es el verdadero vicioooo hijaaaa…!!!, y como ya te dije tú has sido llamada para congraciarte con este mismo, también con la lujuria, y con todo lo que tenga que ver con los placeres mundanos…!!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hermosa monjita de pelos sedosamente negros y blanca piel gozaba como una verdadera fulana, estaba casi enloquecida de calentura al escuchar ese lenguaje soez y vulgar con que la trataba el miserable cura mientras la seguía enculando fieramente, sin mencionar que en su mente aun retumbaban las palabrotas del sacerdote en donde le notificaba que ella había sido llamada para congraciarse con el verdadero vicio de la carne y los placeres mundanos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las estocadas que le daban por el culo a la enviciada hermana Angelina cada vez eran más recias y profundas y ellas las sentía muy ricas y placenteras, sensaciones que la obligaban a retorcerse de gusto intentando de atornillar con su trasero a aquella gruesa verga que tan deliciosamente la perforaba.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El escultural cuerpo de la monjita ya no podía aguantar más de tanto placer que le estaban otorgando, por su parte el padre Ramón al notar de lo bien que se lo estaba pasando la tierna chiquilla la tomó violentamente de sus cabellos de la frente jalándoselos fuertemente hacia atrás, para luego comenzar a darle más duro por el culo, mientras que con su otra mano la levantaba y&#8230;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/TJ5sOYb2.jpg" width="424" height="615">&#8211;Plaffffff…! Plaffffff…!! Plaffffff…!!! Plaffffff…!!!! Plaffffff…!!!!! Plaffffff…!!!!!! Plaffffff…!!!!!!, -las fuertes nalgadas de ida vuelta mientras la tenían agarrada de los cabellos fueron de menos a más, las firmes carnes de su trasero vibraban ante las lacerantes firmes palmadas que el viejo cura le ponía sin misericordia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Toma…!!! toma maldita zorraaaa…!!! esto se merecen las viciosas como tú que se calientan apenas ven algo guarro, jajajaja… Tomaaaa…!!!!, -El Padre Ramón soltándole de sus cabellos posó esa mano férreamente en una de sus caderas para sujetarla y con la otra siguió nalgueándola a su total antojo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Plaffffff…! Plaffffff…!! Plaffffff…!!! Plaffffff…!!!! Plaffffff…!!!!! Plaffffff…!!!!!! Plaffffff…!!!!!!, -seguían retumbando en la habitación otra serie de sonoros y aun mas fuertes palmetazos en las tiernas carnes prietas de la atractiva monjita.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esto fue demasiado para la pobre hermana Angelina, simplemente la joven sor se llegó a mear de tanto placer al sentir como le flagelaban sus carnes de una forma tan humillante y bestial…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ayyy padrecitoooo… siento algo raroooo…!!! Ohhhh que esto por Diosssss…!!! Ohhhhh que ricoooooo…!!! Ohhhh…!!! Ahhhhhh…!!!!, -hasta que la joven explotó con todas sus energías reprimidas en los años de abstinencia sexual en un enloquecedor y fenomenal orgasmo, &#8211;Ayyyyyy que me meooooo…!!! Ayyyy padreeeeee… que me meooooooo…!!!! Asiiiiiiii…!!!! Deme más durooooo…!!!! Pégueme más fuerteeeee…!!!! Padrecitoooooo…!!!! Ya no aguanto masssss…!!!! Me meoooooo…!!!! Me meoooooooooooo…!!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el sacerdote ahora agarrado firmemente a sus dos caderas clavándole sus uñas en la suave piel de aquella parte de su cuerpo y seguía metiéndosela bestialmente por el ano, desde su vagina salían fuertes chorros de líquidos vaginales producto del celestial orgasmo anal en que la joven estaba inmersa, y ella al no tener experiencia pensaba que se estaba meando, aunque por la cantidad que le salían igual parecía que esto así fuera.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte el desvergonzado cura que aun aguantaba sus fuerzas la desclavó de una, Angelina sintió su orificio posterior vacío en el mismo momento en que se le llenó de aire para luego proceder a cerrase apretadamente como por obra de magia, su cuerpo estaba electrizado, aun se sentía dependiente de aquella monstruosa verga que la había convertido en mujer, ahora con cara de viciosa se puso de espaldas sobre la cama del sacerdote y abrió sus muslos todo lo que pudo, para demandar lo que a ella le correspondía, su nuevo instinto de hembra le decía que el cura también debía sentir algo parecido a lo de ella y que este aun no lo hacía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El lujurioso sacerdote quien estaba tan conectado con la joven hembra solo se daba a mirarla, la carita de la joven sor en aquellos momentos era el de una verdadera viciosa, así que ya no aguantando más se abalanzó sobre su cuerpo y comenzó a besarla frenética y asquerosamente, le metía su inmunda lengua en su inmaculada boquita de azúcar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La monjita recibía sus babas y batía su lengüita con la de él para de a momentos dedicarse a lamerle los grasientos cachetes de su cara verdosa con puntas de pelos gruesos que la pinchaban, su fuerte sabor a viejo la tenían cautivada y quería todo lo de él.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte el excitado padre Ramón ya estaba que se corría con tanta pasión por parte de la joven hermanita, sentía que su tranca ya estaba nuevamente en su máxima erección, así que estando totalmente enardecido recorría con sus peludas y grotescas manos el suave y curvilíneo cuerpazo de la hermana Angelina, que a puros gemidos parecía estar rogando por que la ensartaran nuevamente, sin esperar nada mas el viejo sacerdote se montó nuevamente a su desesperado cuerpo sediento de verga y ubicó su gruesa tranca en el recién estrenado reducto de amor de la nena, poco a poco se la fue metiendo mientras le decía a sus perfumados oídos,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que apretadita que tienes la concha monjita caliente… esto es lo que querías…!?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmmm…, -gimió Angi al ir sintiendo como otra vez se la ensartaban por delante, imaginaba que el buen padrecito jamás acabaría de meterle la verga, y le encantaba sentirlo así, sus jadeos no demoraron en hacerse presente en aquella cama.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jejeje… que hermanita más rica es a la que me estoy culeando, -le decía mientras empujaba profundo sobre el acalorado cuerpo de la joven el cual también jadeaba en forma exquisita, &#8211;Lo ves putita como a terminado por encantarte la verga…!? Te mueves bien rico a la hora culear… eres una verdadera viciocillaaaa… jejejee…!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de decirle lo ultimo el padre Ramón empezó con los rudos movimientos de mete y saca, ya estaba casi por llegar al tan ansiado orgasmo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhh…!!! Padre Ramonnnnn…!!! Masssss…!!! Masssss…!!! Deme masssssssss…!!!!, -le rogaba la monjita quien se movía totalmente aferrada de las anchas y peludas espaldas de su amante.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues tomaaaa…!!!! Tomaaaaa…!!!! -Le decía el salido sacerdote apuntalándola con bestialidad, &#8211;Toma perraaaaa calienteeee…!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La panochita de la joven religiosa nuevamente chorreaba cuantiosas cantidades de líquidos vaginales, la verga del venerable padre entraba y salía sin ningún impedimento de la resbalosa entrada intima de la joven quien también empujaba sus caderas hacia adelante en busca de verga, el viejo prácticamente la estaba matando de placer, hasta que las tibiezas de sus carnes le ganaron al empeñoso aguante del aprovechador sacerdote,</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhh…!!! que rico estoy sintiendo zorraaaaaaaaa…!!!!! te lo voy a darrr…!!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven Angelina inmediatamente acertó en que el buen padre Ramón algo tenía para darle, por lo que ella en el acto se puso a exigir lo que le correspondía:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Demelooooooo…!!!! lo quieroooooooo…!!!! demeloooo todoooooooo…!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven monjita y el viejo cura se pusieron a culear rápidamente, con sus respiraciones totalmente agitadas y entre mezcladas, &#8211;Ah…! Ohhh…! Ha…! Si…!!! Ah…! Diosss…!!! Ha…!! Uffff…!!! Ah…!! Mmmm…!!! Ha…!! Ricooo…!!! Ah…!!! Putitaaa…!!!! Ha…!!! Siiiii…!!!! Ah…!!! Mmmm…!!! Ha…!!!! -Se decían entre ellos mientras se daban como desesperados, hasta que el lujurioso cura sintió como si algo al interior de la apretada concha le estuviese succionando la verga:</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Arrrrrggggggggggggg…!!! Me corroooooooo…!!! Es increíble cómo me sorbes la vergaaaa…!!!! Tomaaaaaa zorraaaaaaaa…!!!!, Aahhhhhhh…!!!! que rico me la comes…!!!!! Arrrrrggggggggggggg…!!! Mmmmmmfsssss…!!!!!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven Angelina en los mismos momentos en que el cura le daba aviso que se corría sentía en su vagina como la gruesa herramienta de este se inflamaba y como esta aumentaba de volumen, para luego sentir por primera vez en su vida como una inmensa vergota escupía con fuerzas y rápidamente varias inyecciones de cuantiosas cantidades de un líquido espeso y caliente al interior de su cuerpo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por lo anterior la monjita nuevamente no se aguantó más y volvió a mearse de una verdadera y genuina calentura, a la misma vez que solo meneaba muy despacito su cintura para que aquel grueso falo al cual ella estaba bañando con sus calientes líquidos y que tan exquisitamente la estaba fertilizando (claro que esto ella ni se lo imaginaba, porque sencillamente no lo entendía) no se le saliera ningún centímetro de su interior. Solo sintió que su cuerpo se desintegraba, y mordiéndose su labio inferior gozó deleitosamente morbosa de su propio orgasmo atenazada con piernas y brazos al cuerpo de su macho, hasta que sintió que este dejó de hacer fuerzas con su verga. Ambos se quedaron pegados y tendidos en la cama por unos buenos minutos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al rato de lo sucedido el padre Ramón una vez que la desclavo limpiándose su verga con el negro hábito de la monjita se vio atacado por un profundo sueño que lo sacó del combate, mientras la hermana Angelina ahora ya más recuperada y al estar con la mente fría se vestía viéndose asaltada por un verdadero vendaval de dudas y señales contradictorias.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eran casi las 4 de la mañana cuando ella cruzaba el frío pasillo de donde dormían las demás monjas, iba llegando a su celda con su negro hábito mal trecho y manchado de un extraño liquido viscoso, con ella hedionda a verga y a semen.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde atrás de uno de los pilares y desde las sombras dos figuras veían en las condiciones en que la monjita volvía a su claustro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te lo dije Anacleto… tarde o temprano esta guarrilla se iba a aparecer, mañana investigaremos en donde estuvo metida todas estas horas, y si es así como yo lo pienso te aseguro que tu obtendrás eso que quieres de ella, jejejeje… -reía el bajo y gordo padre el Cayetano, un asqueroso cura que mantenía afeitado el centro de su cabeza y que los pelos restantes que la circundaban eran tan tiesos y negros como el crin de los caballos. Con su fea cara llena de verrugas miraba como la hembrita ya entraba a su celda mientras le daba unas palmaditas en las huesudas espaldas del infeliz de Anacleto.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La pareja de pervertidos había llegado a la misma hora de todas las noches para espiar a sor Angelina cuando ella solo en camisa de dormir oraba en el suelo y con su trasero bien levantado, pero al ver que no se encontraba en su celda en vez de dar aviso decidieron esperar para ver qué era lo que pasaba.</span></p>
<p><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://i.imgbox.com/3z71Idtm.jpg" width="600" height="381"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Condena brutal: La historia de Lissette&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 May 2022 15:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[ROGER DAVID)]]></category>
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					<description><![CDATA[Condena brutal: La historia de Lissette En el centro de la gran ciudad hacía un calor de los mil demonios, ya era más de medio día y de un alto e imponente edificio de cemento entraban y salían personas con signos de apuro en sus rostros, algunas de ellas se internaban por sus viejos y oscuros pasillos apelotonándose en los ascensores, u otras simplemente se perdían en la hormigueante fila de gentes que caminaban rápidamente por las ardientes veredas de su salida, y entre ellas también iba Lissette. La joven y recientemente casada no lo podía creer, ¿y que se [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Condena brutal: La historia de Lissette</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el centro de la gran ciudad hacía un calor de los mil demonios, ya era más de medio día y de un alto e imponente edificio de cemento entraban y salían personas con signos de apuro en sus rostros, algunas de ellas se internaban por sus viejos y oscuros pasillos apelotonándose en los ascensores, u otras simplemente se perdían en la hormigueante fila de gentes que caminaban rápidamente por las ardientes veredas de su salida, y entre ellas también iba Lissette.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La joven y recientemente casada no lo podía creer, ¿y que se suponía que iba a hacer ahora sin el apoyo y la compañía de su amado marido?, -se preguntaba para sí misma y en forma meditabunda mientras caminaba, al ser ella una de las tantas personas que a esas acaloradas horas también abandonaba el viejo edificio gubernamental mezclándose en la multitud que transitaba por la vereda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se suponía que solo hasta hace un par de días ella y Fernando eran un feliz y normal matrimonio con mucho futuro por delante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En los últimos tres años de casados Lissette y su amado esposo habían gozado de llevar una vida supuestamente tranquila, dándose unos pequeños lujos de por medio, a punta de trabajo y esfuerzo, &#8211;¿pero y ahora?, quizás que iba ser de ellos ahora, se preguntaba y se repondría para sus adentros una y otra vez al compás de su cadencioso y femenino caminar, a la misma vez que con su manita ordenaba parte de unos rojizos mechones de cabello por detrás de uno de sus oídos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entre los pocos bienes que lograron adquirir estaba una bonita casa ubicada en un tranquilo barrio de gente de clase media, aunque ellos aun estaban en proceso de adaptación ya que provenían de un modesto y popular barrio industrial. Hace muy poco también habían comprado un sencillo y económico automóvil. Bienes que su esposo los adquirió a nombre de ella y que si no hubiese sido así también se los habrían quitado en parte de pago.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La catástrofe se les presentó en el momento que ella consideraba el más feliz de su joven matrimonio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras haber tomado ambos unas muy merecidas vacaciones en un conocido balneario en las afueras de la ciudad Lissette se sintió la mujer más enamorada y dichosa del mundo llegando a tal punto que en los días en que ya estuvieron en casa pensaba en decirle a Fernando que tuvieran ese hijo que tanto él deseaba y que ella también quería tener, ya que la pelirroja solo se había estado cuidando por un tiempo de no quedar embarazada hasta no estar segura de la estabilidad económica del hogar, pero justo cuando creía estar viviendo su mejor momento matrimonial de un feroz porrazo a causa de su marido volvió al mundo real desencajándola de la seguridad conyugal en la cual ella había estado equivocadamente inmersa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fernando de 27 años de edad era el típico marido buen mozo que cualquier mujer desearía tener. Este era de piel bronceada, pelo negro, ojos color pardo y un físico acorde al de un hombre que se dedica varias horas de gimnasio a la semana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos estaban muy enamorados uno del otro. Se habían conocido en la fiesta de cumpleaños de un amigo en común de las familias de cada uno, y se podría decir que fue amor a primera vista, ya que al año de feliz noviazgo la enamorada pareja ya ponía fecha de casamiento, y al próximo ya eran marido y mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En un principio las cosas se les dieron bien en la parte económica, Fernando fue contratado como empleado administrativo en un prestigioso banco lo que le permitió a la pareja llevar una vida más o menos cómoda, muy distinta a las que ellos conocían en los tiempos en que se conocieron, además que el principal proveedor del joven matrimonio por esos entonces, en este caso Fernando, se esforzaba en hacer sentir como una reina a su joven y atractiva esposa, pero lamentablemente con el paso de los años, y con la joven Lissette ya convertida en una flamante hembra casadera, fue a causa de esto mismo lo que lo llevó a no actuar en forma sensata a la hora de contraer compromisos bancarios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En su desesperado afán de darle lo mejor y de que ella viera que con él nada le iba a faltar poco a poco se comenzó a entrampar económicamente tapando hoyos financieros con prestamos de dinero en efectivo, girando cheques a diestras y siniestras (Fernando nunca antes había tenido ni manejado una cuenta bancaria personal), para luego volver a pedir otro préstamo mas acaudalado que el anterior, hasta que cuando ya no tuvo a donde echar mano se le ocurrió la mala idea de en su mismo trabajo comenzar a adulterar información financiera en beneficio propio, es decir, comenzó a robar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fueron 6 meses en que estuvo en forma maliciosa obteniendo ganancias económicas de la entidad en la cual trabajaba, hasta que en la última auditoría interna efectuada por ellos fue descubierto y denunciado a las autoridades policiales por los mismos ejecutivos de la organización bancaria, siendo arrestado y llevado a la corte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya frente al estrado (esto fue momentos antes de que Lissette saliera del viejo edificio estatal) y estando en esta ocasión vestido con un sencillo traje de chaqueta y corbata Fernando fue sentenciado a 5 años de prisión por distintos tipos de fraudes económicos, entre ellos el no pago de documentos bancarios y robo, por lo que tuvo 5 minutos para despedirse de su jovial esposa antes de que lo trasladaran a los calabozos del juzgado, y de estos hasta el centro carcelario en donde tendría que cumplir la condena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo siento cariño… la situación se me fue de las manos… por favor perdóname…, -fue lo primero que pudo hablar una vez que los dos guardias carcelarios le dieron un poco de espacio para su despedida, el avergonzado marido no quería mirar a su mujer a la cara, sencillamente y en forma vergonzosa no se atrevía y le hablaba mirando solo hacia el suelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fer… Fernando… mi Fernando…!, que no te de vergüenza mirarme a los ojos… yo soy tu esposa, y por muy mal que lo estemos pasando yo no te daré la espalda ni me avergonzaré de ti… ten eso claro cariño…!, -le contestó la pelirroja Lissette en forma sincera a su marido, aunque muy sonrojada también por no tener la privacidad necesaria para hablarle, ya que tanto los guardias que custodiaban al hombre, como muchas otras personas que llenaban la sala del tribunal de justicia escuchaban las palabras que ella le decía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo la… la… mentooo…! no… no sé que mas d… de… decir…! -balbuceaba el arrepentido hombre moviendo su cara en distintas direcciones, lógicamente en aquellos momentos le costaba mucho trabajo volver a mirar a la cara a su amada y pulcra esposa, &#8211;Intente mil veces remediar la situación pero no pude… solo te pido que no me olvides… e intenta de ir a verme de vez en cuando…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fernando…!, -la voz de su mujer era dulce mientras le hablaba a la misma vez que posaba una de sus delicadas manos en un lado de su cara en señal de cariño y amor conyugal, &#8211;Como me dices eso…!? Claro que lo haré amor…!!, iré a verte todos los domingos y te llevaré todo lo que te haga falta… –luego las suaves y blancas manitas de Lissette en un intento de tomar las de su esposo notaron las frías esposas metálicas que él llevaba puestas en las muñecas y que se las unía con una pequeña cadena de dos eslabones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fue ahí cuando ambas miradas se volvieron una sola debido a la cruda realidad, el hombre y marido dejaba de ser un ciudadano decente convirtiéndose en un simple convicto, y su esposa así lo notaba. La mirada de Fernando no soportó la de su mujer por más de 5 segundos por lo que rápidamente la llevó a un lado para luego con un hilillo de voz volver a repetirle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette… lo siento… perdóname… por favor perdóname… aunque esto suene ridículo, pero… pero yo lo único que deseaba e… era… era hacerte feliz a ti mi vida…, -le dijo con desesperación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo sé mi Fer… claro que lo sé…, -le decía Lissette también con un hilillo de voz intentando no largarse a llorar debido a la traumática experiencia, sus azules ojos estaban bañados en lagrimas. &#8211;Es por eso que tú también debes saber que yo te esperaré todo el tiempo que sea necesario… y cuando ya salgas de la cárcel retomaremos nuestra normal vida matrimonial tal como lo hicimos hasta el día de hoy…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me esperarás…!? De verdad que lo harás…!!??, -Fernando le preguntaba tomando sus suaves manitas con las suyas esposadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si…!, y como no lo voy a hacer…?, si tú lo has sido todo para mi… te amo tanto amor que soy capaz de esperar tu salida por 20 años si fuera necesario…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero Lissette… yo… yo no estaré ahí en todo este tiempo para ayudarte…, -le decía el hombre otra vez con su cabeza gacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes cariño, recuerda que yo aun tengo la tiendita, con eso me alcanzará para vivir y traerte todo lo que necesites… soy tu esposa y mi deber es afrontar la situación hasta tu vuelta…, -fue lo último que alcanzó decir Lissette a su esposo ya que los dos hombres uniformados cuando determinaron que ya habían tenido tiempo suficiente para despedirse simplemente se lo llevaron, la entristecida hembra vio desaparecer a su marido por unas extrañas escaleras que existían al interior del tribunal, Fernando iba esposado y tomado de ambos brazos por los guardias, igual que como si este fuese un verdadero delincuente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez que salió de los tribunales de justicia la bella y joven esposa del recién condenado, (que si la evaluáramos corporalmente tendríamos que decir que ella con su soberbia corporal y a sus 24 años muy bien puestos verdaderamente estaba para homenajearla) caminó entre medio de las muchas personas que también salían del edificio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su hipnótico avance fue lento y cadencioso hasta que llegó a su económico automóvil, este se encontraba estacionado a tres cuadras del edificio, su mente estaba llena de pensamientos retorcidos por las faltas cometidas por su marido, faltas que ella recién se había enterado solo hace dos días atrás, estas se entremezclaban con lo que imaginaba ella de cómo sería el sombrío ambiente penitenciario en el cual Fernando su esposo debería desenvolverse dentro de los próximos 5 años.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así fue que ya con su suerte echada y estando sentada al volante del vehículo la abandonada hembra se puso en dirección a su tienda, faltaban 4 días para que fuera domingo y ella ya deseaba ver a su marido. Esos días se le harían larguísimos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette Peruzzo González desde su juventud era una de esas chicas cuya imagen causaba sensaciones de todo tipo entre hombres: viejos, jóvenes, casados, solteros, viudos e incluso hasta a mujeres fuera donde fuera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era la hija mayor de un semental y enojón viejo italiano con cabellos de cobre, este era católico a morir y dueño de un pequeño restorán en donde la única especialidad solo eran los espaguetis, en el cual aparte de gritarles a todos sus empleados por todo el día, él y solo él era el jefe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su madre era una sumisa y obediente hembra latina de rasgos faciales armónicos, y que rondaba los 50 años de edad, había adoptado de su esposo una profunda devoción por la fe católica, y en su cuerpo se notaba a lo lejos que en sus mejores años debió de haber sido una hembra soberbia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero sigamos con la hija del matrimonio antes señalado que es la parte fuerte de esta historia. Lissette era naturalmente pelirroja, y dueña además de una angelical hermosura en su rostro que ya caía casi en lo sobre natural, su esplendido porte (de 1,75 mts. Aprox.) enseñaba un vigoroso y femenino cuerpo lleno de curvas tan sensuales como diabólicas, esto producto de la mezcla ítalo-latinoamericana de cuando sus padres sin ser ellos consientes habían hecho a tan suculenta criatura, que con los años se transformaría en una hembra tremenda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero a pesar de aquellas exquisitas formas y rasgos existentes tanto en su figura como en su rostro ella siempre solía tener su fino y armonioso semblante muy serio, y muy pocas veces sonreía, (extraño carácter heredado de la mezcla de sus dos progenitores) pero cuando lo hacía (reír) era capaz de volver loco de deseos insanos a cualquier hombre que estuviera cerca de ella, y así lo hizo también en los años en que conoció a su atractivo esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En definitiva la joven y ahora desprotegida hembra ya casada con tan solo 24 años de edad y tal como se decía era muy bella (y ella lo sabía), pero esto no le importaba, como tampoco le otorgaba mucho interés a todo ello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus pelirrojos cabellos de tendencia suavemente ondulada que caían por detrás de sus hombros eran el complemento perfecto para aquellos preciosos ojos azulados de los cuales ella era poseedora, con una respingona nariz fina y preciosa; con sus brillantes labios rojos formados bien femeninamente que hacían juego con sus cejas también pelirrojas adornando un albo y terso cutis, mitad latino, y mitad europeo, le hacían dueña de una sensualidad de lo mas enloquecedora y casi irresistible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus curvas bien definidas, sobre todo en la parte central de su cuerpo incluyendo (cintura y caderas) eran una verdadera invitación a que quien la viera fuera y la agarrara firmemente para comenzar a sobajearla desde aquellas partes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">También es importante señalar que aparte de sus rojos cabellos, pestañas y cejas el resto de su rico cuerpo a plenitud carecía de vellos, era de piel completamente lisita y de la suavidad misma llevada a su máxima expresión, salvo en aquella intima y principal parte de su anatomía en la cual se concentraba su femenina y sin igual belleza, y que ya todos sabemos cuál es. Aun así, los finos vellos colorinos y rizaditos que ahí existían eran muy pocos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su blanca y brillante piel era tersa, suave, fibrosa y en sus formas de hembra hecha para el delicioso acto del apareamiento absoluto se pronunciaban unos senos grandes, tan turgentes como firmes y soberbios, pero no enormes ni vulgares de ningún modo, simplemente eran perfectos y el sueño de todo hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo, con todas aquellas armónicas y femeninas características corporales que poseía, ella no dejaba de ser una esposa reservada y pudorosa, tal como le habían formado sus conservadores y católicos padres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Desde que estuvo recién casada y a pesar de su edad siempre se preocupó de vestir decorosamente con exquisitos vestidos que aunque recatados igual dejaban adivinar a quien la admirase todo lo que ella debía tener debajo de las telas de estos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su poderosa imagen de hembra “amazona – itálica”, además de sus cabellos rojizos, se imponía ante los ojos de la jauría masculina contradiciendo su afán de no mostrar más de lo debido, y no lo mostraba, pero con solo ver su imponente y delineada figura era la imaginación del afortunado observador la que hacía su trabajo en la mente de este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por otro lado y psicológicamente aquella soberbia Diosa abandonada por azares del destino era muy orgullosa, y así se notaba en su vibrante y deliciosa forma de caminar en donde tanto por dignidad como también por timidez no miraba a nadie, de la misma forma se veía además en sus delicados modales, y en su hablar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En las oportunidades en que le tocaba desenvolverse oralmente con cualquier tipo de hombre que no fuese su marido o familiar, medía muy bien sus palabras y no se dejaba llevar por las situaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En fiestas o compromisos rutinarios se comportaba en una forma de lo más prudente, responsable y precavida, sobre todo en sus actos, no le gustaba que alguien fuera a mal interpretar sus intenciones, y eran estos mismos deliciosos detalles los que más cautivaban a la machada admiradora de sus encantos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">…………………………………………………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Volviendo a la actualidad y a aquella semana de la tragedia recientemente acaecida la venerable y solitaria esposa ya en su vida cotidiana se dedicó a atender el pequeño negocio de artículos de bazar que tiempo atrás había instalado en unos locales cercanos a su casa, su tristeza era enorme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lógicamente la noticia del encarcelamiento de su esposo corrió rápidamente por el barrio, por lo que la gran mayoría de la clientela se dejaba caer en su negocio solamente para indagar en el estado que debía estar la mujer, sobre todo las típicas viejas envidiosas y mal habladas, que haciéndose las simpáticas intentaban sonsacarle información para ellas poder tener tema de conversación en sus tardes de té y de ocio. Pero la exquisita pelirroja siempre digna y orgullosa las atendía con la misma seriedad que era característica en ella, y no diciéndoles más de lo necesario, como tampoco entregándoles detalles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Claro que a pesar de la guerra interna que mantenía en su mente y de los continuos ataques de su familia que la incitaban a que se olvidara de Fernando y comenzara una nueva vida sola, ella prefirió hacer lo que creía era lo correcto, ella estaba enamoradamente casada, y su marido sea como fuese la situación, siempre sería su marido, su deber era estar con él había decidido, así que sin contar con la aprobación de su familia la hembra ya se aprontaba al primer día de visita al centro carcelario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La colorina Lissette aquel día domingo llevaba puesto un vestido color crema, este era sin mangas, ni muy suelto ni muy ajustado, aun así le dibujaba a la perfección las líneas de su cintura y de donde empezaban sus caderas, además de llegarle hasta un poco más abajo de la parte media de sus blancos y muy bien torneados muslos enfundados en medias de color natural, el dichoso y primaveral vestido no era muy escotado, ya que en su naturaleza no estaba eso de ir por ahí mostrando más de lo debido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al llegar a la cárcel la joven y llamativa dueña de casa tuvo que hacer una larga fila a los pies de los altos murallones para poder entrar a esta en calidad de visita, percatándose que la gran cantidad de personas que la antecedían casi todas eran mujeres, muy pocas eran jóvenes o de la edad de ella, ya que la gran mayoría eran señoras de más de 50 años que llegaban cargadas con bolsas con comida y ropa limpia, obviamente eran las madres que visitaban a ver a sus hijos presos, según caía en cuenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando por fin pudo ingresar al interior del grisáceo recinto penal y tras cruzar por lo menos tres resguardadas rejas altas y gruesas, (y ni mencionar de lo humillante que fue someterse al registro corporal que en todos los recintos penales les hacen a las visitas y que por respeto al pudor no mocionaré por ahora) al ir caminando ya a las dependencias en donde se desarrollaba la visita, la bella Lissette ahora con algo de miedo y asco se percataba en lo muy bajo que había caído su marido, todo aquello era de otro mundo, de otra cultura, vio que aparte de la infra humana forma en que le habían revisado ciertas partes de su cuerpo todo al interior de la cárcel era de lo mas ordinario y repulsivo, ya que el hedor a humanidad desaseada se percibía en el mismo aire interior de la cárcel impregnándolo todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras caminaba inconscientemente en forma sensual y cadenciosa por el húmedo suelo de cemento, sentía en su propio cuerpo como cientos de rabiosas miradas se le clavaban en sus armoniosas curvas de una forma de lo más extraña, notando casi al instante que los hombres que la miraban descaradamente estaban todos encerrados en unas especies de galerías abarrotadas, estos se aferraban con sus dos manos a los gruesos fierros que los privaban de libertad con el único objetivo de poder observar a plenitud a la hilera de mujeres que iban caminando en dirección al pabellón de visitas que aquel día les correspondía a los “pollos”, como ellos les llamaban a los reos primerizos, pero cuando sus enrojecidos ojos daban con la altiva imagen de aquella celestial criatura de cabellos rojizos y labios sensuales no les quedaba más remedio que mirarla embobados y con la lujuria contenida de los muchos años de presidio corriéndoles por las venas y haciéndoles pulsar sus vergas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La visita se desarrollaba al interior de un gran galpón que parecía ser el gimnasio del recinto penitenciario, y una vez que la reservada pelirroja por fin pudo llegar hasta donde estaba su marido, lo vio sentado en unas desvencijadas bancas de maderas, este vestía ropas sencillas, pero seguía tan apuesto de cómo era cuando recién lo había conocido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me alegro tanto de verte bien Fer…, -le dijo cariñosamente Lissette a su marido cuando ya estuvo sentada a un lado de él, esto se lo decía pasando una de sus delicadas manitas por su cara (la de él).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si, estoy bien cariño… y tu como has estado…?, cómo va la tienda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes por mi amor, yo estoy bien, y las ventas se mantienen normal en la tiendita, pero háblame de ti, como lo has pasado en esta primera semana…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bueno… el ambiente aquí es algo tosco y hostil, pero lo he podido sobre llevar… he estado intentando conseguir un trabajo en la lavandería, lo que menos quiero aquí es hacer amistades con estos tipos… son unos salvajes…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fernando y porque este sitio está separado con esas mallas de alambre, acaso esos presos que también reciben visitas son más peligrosos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y claro, la mujer hacía la pregunta ya que el recinto en donde se desarrollaba el día de visitas estaba dividido por un gran alambrado, lo que había llamado la atención de aquella hembra no acostumbrada a ese tipo de recintos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, no es eso, es solo que los reclusos que están de al otro lado llevan un poco más de tiempo que los que estamos de este lado por lo tanto tienen el beneficio de visita conyugal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Visita conyugal?, y que tipo de visita es esa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ellos esperan a sus esposas y arman una especie de cuarto en donde pueden intimar con ellas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No me digas, es decir… tienen sexo aquí en la cárcel?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Así es…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/y/2r3ya/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0005.jpg" width="424" height="636">En eso los azules ojos de Lissette se posaron en las famosas e improvisadas habitaciones en donde se ejercía la visita conyugal, algunas de estas se ubicaban a solo metros de donde estaban ubicados ellos, solo separados por el escueto alambrado, percatándose la pelirroja que estas no era más que un cuadrado hecho de frazadas rotosas o cualquier tipo de elemento que ayudara para tal efecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero Fernando ajeno a lo que veía Lissette y a pesar de saber que los demás reclusos que estaban en su mismo lado del alambrado y acompañados de sus familiares quienes los visitaban, aun así creía sentir muchas miradas de ellos puestas en el atractivo cuerpo de su esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El ahora celoso marido con solo admirar de lo hermosa que era y de lo perfecta que se veía con aquel exquisito vestido color crema que mostraba un poco más arriba de sus blancas rodillas, y con el aderezo de sus delineados brazos y brillantes hombros al desnudo, caía en cuenta el hombre que su mujer no era parte de aquel delictivo ambiente al cual él la había arrastrado. Luego de pensarlo por varios minutos sin prestar atención de las cosas que le hablaba su esposa en cuanto a las novedades tanto familiares como de su negocio, no le quedó más remedio que interrumpirla y decirle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette… escúchame cariño…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Dime amor…, -le contestó algo extrañada la atractiva esposa a su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No quiero… no quiero… que… que te vayas a sentir mal por lo que te voy a pedir, pero… pero necesito que lo hagas…, -Fernando ahora miraba hacia el suelo, de verdad que le costaba abordar el tema de lo que había estado pensando recientemente con respecto a su mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Solo dímelo mi vida…, -la hembrita ahora caía en cuenta que con tan solo una semana de vida carcelaria, la característica personalidad alegre de su marido ahora era reemplazada por una dubitativa y algo temerosa, o al menos así lo notaba ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;C… cu… cuando vengas a verme aquí a la cárcel… p… pon… ponte otro tipo de ropa…, -el abochornado hombre que en otros tiempos le encantaba que los demás vieran el portento de esposa que él se gastaba, ahora, al contrario de ello no quería que nadie se la mirara, y menos todos esos tipejos que él al ser hombre como ellos sabía que se la estaban devorando con solo mirarla, ni que decir de cómo se sentía al ver desde su posición como muchos de ellos con sonrisas aborrecibles se comentaban cosas al parecer de él y de su esposa ya que no les quitaban la vista de encima mientras murmuraban entre ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Queeee…!?, -Lissette se quedó estupefacta con la solicitud de su marido, o sea, lo que menos se esperó en ese momento fue que Fernando pensara de que ella se andaba exhibiendo en una cárcel llena de hombres delincuentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo que escuchas Lisse… (Lisse, así le decía Fernando a su esposa cuando hablaban en confianza) –Yo… yo sé que no es tu culpa… es solo que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y culpa de que voy a tener…!? si yo no he hecho nada…!, -le cortó ella al instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Baja la voz cariño y solo fíjate… si todos te están mirando…, debes… debes venir a verme con otro tipo de ropa, no se algo mas recatado&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que hay con mi ropa…?, si este vestido no tiene nada de malo…, -ahora Lissette le hablaba en voz baja a su marido, su molestia era de que el pensara que ella andaba vestida como una mujer suelta, ella no era así y nunca lo iba a ser tampoco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Por Dios Lisse… estamos en una cárcel…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si, en eso tienes razón, estamos en una cárcel… pero no es por mi causa…, -le dijo la exquisita colorina con su semblante serio y mirándolo con sus penetrantes ojos azules.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fernando gesticulaba sin saber que decir, esta era la primera vez que el discutía con su joven esposa por algo similar, y la verdad era que como ella andaba vestida no tenía nada de malo, pero también sabía de lo muy buena que estaba ella, y que a esas horas al interior de la cárcel la gran mayoría de las mujeres que habían concurrido a la visita dominical casi todas eran señoras mayores, y a su mujer ya la estaban mirando más de lo debido, y claro, el no era quien para decirle como vestir ni mucho menos cuestionarla. Así que asumiendo su responsabilidad en todo ello se dio a contestarle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si… lo sé… to… todo es… esto es… es… por mi culpaaa…!, -un profundo pesar se notaba en su hablar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette al instante cayó en cuenta que se había excedido en su respuesta, ya que efectivamente su marido estaba en toda la razón, desde que ella había ingresado a la cárcel también había sentido esas cientos de miradas puestas en su persona, y más que en su persona estas habían sido en su mismo cuerpo, además de desconocer que otro tipo de privaciones pudo haber tenido Fernando en toda esa semana, si bien se veía saludable, notaba en su semblante los primeros cambios que el presidio marcaría en este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh… amor discúlpame… discúlpame… no quise decirlo… soy una tonta, una desconsiderada, y ya no te preocupes, el próximo domingo vendré con otro tipo de r… ro… ropaaa, -fue lo primero que le contestó una vez de recapacitar en lo anterior, su voz era entrecortada al caer en cuenta de la gran diferencia que había en su vestir con respecto a las demás mujeres que visitaban el recinto carcelario. Junto con ello las diversas miradas masculinas clavadas en ella la llevaron a juntar sus piernas lo máximo posible, junto con nerviosamente intentar bajarse aun más la falda de su vestido con sus dos manitas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Solo… solo ven un poco mas tapada, es lo único que te pido…, -le volvió a decir Fernando a su mujer viendo que ella ahora parecía entender porque se lo pedía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya no te agobies Fer… tienes razón, el próximo domingo vendré mas tapada… -Y claro, la pelirroja quien volvía a notar las clavadas miradas masculinas en su cuerpo, entendió en el acto lo que podría estar sintiendo su marido en aquellos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Desde al frente de ellos los delincuentes Octavio del Toro aleas el Toro, su compinche el Gitano y otros tres de sus secuaces se deleitaban mirando las blancas piernas de Lissette que al estar ella sentada en una tosca banca de palo con una pierna puesta sobre la otra les regalaba una visión privilegiada de sus femeninas carnes, sin saber ellos que la pareja acababa de discutir por algo más o menos parecido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">(Minutos antes en el momento en que la pelirroja Lissette hacía ingreso a la cárcel por el pasillo de cemento)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vergas…! vergass…!! vergasss…!!! Oye Gitano hijo de la gran chingada que te parió… acércate y miraaa…!!!, quien es esa puta tetona que va en la fila de mujeres…?, nunca la he visto antes&#8230; si mira nada mas… que potente está la desgraciada…!!!, -el sorprendido y feroz convicto que rondaba los 55 años había tenido que dejar de hacer ejercicios dejando las pesas a un lado y ponerse de pie cuando sus ardientes y malévolos ojos delincuenciales dieron con el espectacular cuerpo de una hembra de cabellos rojizos en la fila de visitas que a esa hora ingresaba a la cárcel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por otro lado el aludido y camarada de cautiverio del primero y que era conocido al interior de la cárcel como el Gitano era un hombre alto, delgado, calvo, de nariz ganchuda y llevaba puesto un aro de argolla en la oreja izquierda. Por vestimenta llevaba puesto unos pantalones de mezclilla desgastados por el uso diario, y una vieja camiseta con los colores y el logo deportivo de su club favorito, este mismo como delincuente era feroz, por algo ya se había despachado por encargo, o por solicitud de su jefe a una no menor cantidad de reclusos al interior del penal, algunos habían sido tan bravos y duros de morir como el mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Cual…?, -preguntó este ultimo a la vez que iba acercándose a la reja desde donde le hablaba su amigo presidiario después de guardar en su espalda el cuchillo hechizo al cual había estado sacándole filo, ahora ambos reclusos la miraban con sus manos agarradas a los gruesos y oxidados barrotes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Esa de pelo rojo…, -le contestó el otro mientras que con sus ojos ardiendo de insanos deseos sexuales se daba a devorársela mientras ella avanzaba con su serio semblante de mujer fiel mirando solamente hacia el suelo del pasillo por donde caminaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhhh… tiene cara de perra calienteeee…!!!, -bufó el gitano cuando su ratonil mirada dio con el cuerpazo de Lissette, &#8211;Es piernuda y se ve bien yegua para sus cosas… debe culear como solo lo hacen las putas profesionales,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si solo mira nada más… que caderotas…!!!, -continuaba diciendo el viejo y feroz delincuente apodado el Toro (tanto por su apellido como por su aspecto), &#8211;Que piernas…!!!, se nota que debe estar apretadita porque casi no las separa una de otra para caminar…, y que bien menea ese culo la muy zorraaa…!!!. –El moreno recluso con cara y mirada taurina la miraba y bufaba sus groserías con sus oscuros ojos de pupilas ya enrojecidas a causa de ese fantástico descubrimiento, y con sus dos peludas manazas traspiradas aferradas a los barrotes que lo separaban de la fila de mujeres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Guaoooo…!!!, si que esta buena la ramera esa…, -opinaba otra vez el gitano dándole la razón a su jefe, &#8211;ps… no lo sé mi Toro amigo…! primera vez que veo a esa putaaa…! debe ser de las nuevas…, -los ratoniles ojillos del gitano ya se la devoraban mientras ella avanzaba en la fila, estos se hacían cada vez más chicos de lo que ya eran al ir siguiendo y mirando a la beldad pelirroja que por primera vez pisaba el mundo carcelario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vaya meneo de culo que nos está regalando esa yeguaaa…!!! Me gusta como le vibran sus nalgotas y las tetas al caminar, -opinaba el Toro sin quitar se su aborrecida mirada del cuerpo de Lissette, -se me hace que esa vieja está apretada entera, y que no se la culean como verdaderamente se lo mereceeee… si mira nada mas…!!!, -repetía una y otra vez el bestial delincuente Octavio del Toro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Uffff…!!!, y mírale las grandotas tetas que se gasta la muy putaaa… ni se le mueven mientras camina… yo creo que debe tenerlas llenas de lecheee…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Esta requetebién la muy condenada, -decía el viejo Octavio al mismo tiempo que pensaba rascándose sus tiesos pelos canosos de la barba sin afeitar por lo menos de hace una semana, &#8211;Ya hasta me imagino cómo debe tener el coño con sus pelos rojos que le deben crecer ahí… pero no sé… tiene algo raro esa puta… no sé…, -cavilaba y se rascaba mientras ya la veía entrar a las dependencias carcelarias en donde se desarrollaría la visita de los reos primerizos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es solo un par de nalgotas y un par de tetas bien puestas mi Toro… de pronto es una de las putas que vienen a trabajar los domingos… que te parece si la vamos a buscar para pegarle y después la violamos detrás de los depósitos de basura que existen en la salida trasera del gimnasio… si ya hasta se me paró la tranca con tan solo verla caminar, imagínate si la tuviéramos encuerada y tirada en el suelo lista para culearla…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooo…! Esa hembra definitivamente no es puta…, -resolvía acertadamente el viejo Toro mientras seguía mirando fijamente hacia los portones en que se había perdido la pelirroja, &#8211;Llegó a primera hora de la visita… las putas se levantan mas tarde y llegan a mitad del día y medias borrachas, además que esta tiene otro aire…, -el viejo recluso seguía meditando en voz alta, &#8211;esta es una zorra de esas que se bañan todos los días… si hasta me imaginé y creí sentir el aromático olor a jabón que debe desprender de ese rico cuerpo que se gasta cuando iba pasando… Jejeje… No…! definitivamente esa exquisita perra no es una puta…, -mientras decía esto último el viejo delincuente también al igual que su amigo el gitano se acomodaba la verga en sus pantalones de mezclilla, obviamente a él también se le había estado parando debido a las hirvientes y lujuriosas sensaciones que aquella esplendida hembra había despertado en su masculinidad, sobre todo con esa femenina forma de caminar de sus piernas que el hombrón imaginaba que le sería muy difícil abrírselas cuando el ya estuviera a punto de cogérsela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;La vamos a violar…!?, -le preguntó el gitano en forma ansiosa, este ahora miraba ratonilmente a su jefe, la pelirroja esa también a él lo había dejado más que caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No…!, -le contestó el Toro enérgicamente, &#8211;Creo que esta vez no Gitano hijo de puta… ese tipo de hembra no es de este lugar… esa hembra es una señora casada… le vi la sortija que llevaba puesta en el dedo de su manita… Jejeje…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh ya veo… la puta esa debe ser esposa de uno de los pollos que llegaron esta semana…, -el gitano aun se sobaba la verga por sobre su pantalón mientras hablaba con su compinche de la hembra de ensueño que habían descubierto aquella dominical mañana de visita carcelaria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una sonrisa tan malévola como morbosa se dibujó en el moreno rostro tajeado del Toro quien era el corpulento jefe de los maleantes más temidos del recinto penitenciario. Su aspecto era temiblemente horroroso, a tal punto que si cualquier persona se lo encontraba a media noche parado en una esquina o saliendo de algún callejón con cuchilla o pistola en mano, lo más seguro era que hasta se mearía de miedo con solo ver a ese musculoso y ancho mastodonte de facciones toscas y horrorosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Octavio del Toro, o el Toro, como era conocido en el mundo del hampa, era un temible delincuente que entre sus fechorías estaban diversos tipos de homicidios por ajustes de cuentas, atraco y asalto a mano armada, demás está decir que su fría mirada taurina era carente de cualquier tipo de sentimientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Quiero saber el nombre del pollo a quien visita esa zorra…!!, -bufó finalmente el Toro impartiendo sus ordenes al Gitano y a otros convictos que conformaban su temible y poderosa banda al interior de la cárcel, &#8211;también el motivo del porque está preso, y a quien conoce aquí en la cana… envíate a unos perros y quiero toda la información para esta misma tarde…, -demandaba el jefe en forma eufórica a su personal de confianza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilo Toro… que así se hará… Oye y para cuando nos la vamos a violar…?, ya quiero sentir esa rosada legua tibiecita lamiéndome las pelotas cuando este llorando de pavor antes de que la violemos, jijiji…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya te dije que no le harán nada saco de bolas…!, -el Toro le dijo esto último al gitano con mirada asesina, &#8211;Esa mujer está destinada solamente para mí y para mi hedionda y gruesa verga privada de libertad…!! Jajajajaaa…!!, así que por ahora solo confórmate con darle por el culo al mariconcito ese que te regalé la semana pasada…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El gitano quien también reía ponía atención en los enrojecidos ojos de su jefe, en ellos ya se veía aquel característico brillo de ferocidad que en estos imperaban cuando Octavio del Toro realmente deseaba conseguir algo no importándole el costo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está bien… está bien, -le contestó el gitano tras advertir lo anterior, &#8211;Si tu lo dices, así es entonces… si aquí eres tu el que manda…, -este hasta hubiese matado por cogerse a tan suculenta y rica pelirroja, pero sabía y conocía los códigos carcelarios, el líder ya había decidido y así debía ser, además que sabía muy bien en que terminaría él o cualquiera si desobedecían la orden.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vale gitanillo… ahora iremos al pabellón de visitas que quiero verla de más cerca…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">…………………………………………………………………………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y así fueron pasando las semanas hasta que Fernando completó un mes entero de presidio. La bella colorina siguió yendo a visitar a su marido en forma estricta los días domingos en donde era sigilosamente observada y vigilada en todo momento por el mismo don Octavio del Toro junto a sus secuaces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La infartante hembra ahora ponía especial cuidado en su forma de vestir, lo hacía con los mismos exquisitos vestidos que ella usaba siempre, claro que escogía los menos escotados y procurando siempre que estos no fueran tan cortos, dos dedos sobre la rodilla y nada más, además de siempre usar cualquier tipo de chaleco de hilo o similar que le tapara sus hombros y simulara las formas de sus senos, esto como bien ya sabemos por exclusiva solicitud de su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En tanto todo esto ocurría, en una de aquellas visitas el matrimonio en cuestión se enfrascaba en una muy especial conversación:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo siento amor, pero lo he estado pensado y necesito más tiempo para ver si realmente puedo hacer eso que tu quieres que hagamos aquí al interior de la cárcel…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero comooo…?, Lisse… si somos marido y mujer que hay de malo en ello…? si aquí muchos reos lo hacen con sus esposas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero este es el mundo de ellos por Dios…!, cariño… nosotros somos diferentes…!. –le decía la colorina Lissette a su marido, &#8211;Fernando escúchame bien… yo… yo te amo con todo mi corazón y… y haría cualquier cosa por ti… pero esto que me pides para mí es muy difícil… además… además…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Además qué?, -le consultó el ansioso marido a su mujer. En las facciones de su cara también se notaba que Fernando estaba algo molesto por la porfiada actitud de Lissette.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;He escuchado en la fila de las visitas, que muchas mujeres que lo hacen en esos cubículos no son precisamente las esposas de los presos, sino que son p… pros… prostitutas… -La tímida colorina estaba muy sonrojada al estar pronunciando aquella infame palabra que en su vida había articulado muy… pero muy pocas veces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero y eso que tiene que ver…?, tu eres mi esposa Lisse y tu deber es…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Yo sé cuál es mi deber como esposa…!!, -le cortó la nerviosa y alterada hembra, &#8211;pero yo no me voy a rebajar a tener sexo tirada en el suelo al interior de esos cubículos hechos de frazadas rotosas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fernando seguía atacando para poder convencerla:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lisse… solo ha pasado un mes desde que estoy aquí, acaso ya hay otro…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ante las negativas de su esposa de querer solicitar el beneficio de visita conyugal, es decir, mantener relaciones sexuales al interior del recinto carcelario, el recluido marido en su desesperación ya creía que su mujer podría haber encontrado un reemplazante ante su ausencia en el exterior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nooo…!, le cortó Lissette enérgicamente, &#8211;Como se te ocurre decirme semejante barbaridad…!? Es solo… es solo…, -la pelirroja no encontraba las palabras necesarias para hablar del espinudo tema con su esposo, hasta que finalmente le dijo sus reales motivos, &#8211;Hay amor… es que la verdad… la verdad es que no me atrevo a hacerlo…, -le dijo por fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y era cierto, ella no se veía desnuda adentro de uno de esos cuadrados hechos de carcomidas frazadas teniendo sexo en el suelo de cemento por la sencilla razón de que ella siempre le había cumplido a su marido con los deberes íntimos que toda esposa debe tener en un relación marital, pero en el fondo ella siempre había sido una mujer tímida, el sexo para Lissette no era importante, pensaba que lo verdaderamente primordial en una relación matrimonial eran los sentimientos y la comprensión, para ella el sexo solo era el sexo, ella amaba a su marido, y no veía la necesidad de tener que cumplir con las famosas visitas conyugales que se desarrollaban al interior del penal los días de visitas y al otro lado del gimnasio para demostrarle su amor incondicional, además que la gran parte de las mujeres que concurrían a ese tipo de visitas solo eran prostitutas, no había que ser muy inteligente para darse cuenta que la mayoría de las esposas ya habían abandonado a esos pobres hombres encarcelados, y Lissette también ya era consciente de ello, pero ella se había juramentado que en su caso eso no sucedería, ella iba a estar con su esposo hasta el final pasara lo que pasara, pero eso que él ahora le exigía sí que le costaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette… entiéndeme, yo solo deseo estar contigo… necesito que hagamos el amor mi vida, mis días aquí son eternos, en las noches ya casi no duermo debido al infierno que se vive en celdas contiguas a la mía…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La sensual mujer intentaba acercarse a su esposo para abrazarlo, acariciarlo y hacerle ver de que ella estaba con él y que nunca lo dejaría, que lo iba a esperar hasta que saliera en libertad, pero este se mostraba a la defensiva y se separaba de ella, el tosco e infame ambiente carcelario poco a poco lo iban consumiendo, además que Fernando se sabía observado por los demás reclusos, o más bien dicho de cómo observaban a su esposa, ya que ella a pesar de intentar ir lo mas tapada posible su potente figura de hembra verdadera igual dejaba notar aquellas enloquecedoras formas de sus encantos femeninos, sumándole a todo esto que su bello y serio rostro de mujer pulcra y fiel con su marido ya era paja segura para la gran mayoría de los presos que lograban verla en los horarios que duraba la visita, y para los que eran más arriesgados ya existía prohibición absoluta de acercarse más de lo debido a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero fue cuando la atractiva Lissette intentaba acercarse a su marido al haber notado que este se mostraba a la defensiva con ella, sus azules ojos dieron otra vez con aquel grupo de convictos que ya desde hace un par de visitas siempre veía en los momentos que ella recién ingresaba a la cárcel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo más raro de todo era que a estos no los visitaba nadie, había meditado en algún momento la pelirroja, pero ellos siempre se ubicaban algo cerca de donde ella se instalaba con Fernando, notó además que dentro de aquel grupo era el más gordo y corpulento de todos quien más la miraba, era un tipo horrible se decía Lissette quien también se percataba que los asquerosos rasgos faciales de aquel delincuente eran muy parecidos a los de un feroz animal, calculó que por sus toscas facciones y su enmarañado pelo plomizo este debería rondar en edad entre los 50 y 60 años de edad, además de verle una notoria y aterradora cicatriz surcando su mofletuda cara morena y carcelaria, la llamativa marca de cuchilla le surcaba el rostro desde el mismo lado de su ojo derecho hasta la barbilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;F… Fer… Fernando…, -dijo de pronto la colorina Lissette a su esposo después de hacer sus apreciaciones y mirando de soslayo al grupo de maleantes con algo de temor, &#8211;Quien es ese hombre grande, gordo y moreno que nos mira desde lejos?, en las dos últimas visitas he notado que desde que llego a visitarte no nos despega la vista de encima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que… que dices… cual hombre?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;El de aquel grupo, el que tiene esa fea cicatriz en su cara…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh… claro que lo conozco, aquí le dicen Toro…, -le contestó riendo el marido a su mujer una vez que levantó su vista para ver a quien de todos los reclusos se refería ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Toro…?, así se llama?, -le consultó Lissette sintiéndose intimidada por la aborrecible sonrisa en que la miraba el mas asqueroso de los delincuentes ahí reunidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, jaja… solo le dicen así, algunos también lo llaman señor Toro debido al respeto que sienten por él, pero su nombre real es Octavio… Octavio del Toro, y bueno ya te habrás dado cuenta porque le dicen Toro verdad…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es… es… asqueroso… y si, su cuello es realmente grueso… tiene aspecto taurino… es como ver un hombre con aspecto de animal… &#8211;Y me decías que lo conoces…!?, -ahora en el dulce tono de voz de Lissette se notaba la preocupación con la cual le hablaba, &#8211;Tiene… tiene cara de ser un verdadero maleante… y esa cicatriz en su cara es horrorosa…!!, y como es que lo conoces…!?, -le consultó otra vez Lissette algo asustada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Él ha sido bien buena gente conmigo… lo conocí hace como tres semanas, y me consiguió una celda más grande de la que me habían dado, y habló también con los guardias para que me trajeran un pequeño televisor…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y porque hace todo eso!?, cuando yo misma quise ingresar una radio para que escucharas un poco de música no me lo permitieron.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm… parece que le caí bien…, como ya te dije… él ha sido muy buena gente conmigo y tiene muchas influencias aquí adentro, si hasta creo que los demás reclusos me tratan bien por el solo hecho de ser amigo de él, así que no te dejes llevar por las apariencias amor, don Octavio, o el Toro como aquí le dicen es una muy buena persona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, definitivamente no me gusta la forma en que nos mira… y menos como se ríe con los demás hombres que están junto con el…, -le decía la nerviosa hembraza a su marido quien continuaba observando de reojo al grupo de delincuentes que la miraban mas a ella que a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Amor… no lo juzgues a la rápida, él realmente es un buen tipo…, -le insistía el inocente Fernando a Lissette.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fernando escúchame… ese hombre con cara de bestia es un delincuente, y no quiero que te sigas involucrando con él… me lo prometes…!?, -un sexto sentido le indicaba a la joven esposa que nada bueno le traería a su esposo el tener amistad con aquel repulsivo criminal que no dejaba de mirarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero porqueee…!? Porque me dices todo eso…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No lo sé… es solo que no me da buena impresión… y yo casi nunca me equivoco… prométeme que lo evitaras…!! &#8211;Y los demás hombres que lo acompañan quiénes son?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Son sus amigos, pero a ellos yo no los conozco… yo solo conozco a Toro, el va todas las tardes a fumar un cigarrillo conmigo y para ver si es que necesito algo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y mas encima ya hasta fumas con el…?, -ahora sí que Lissette estaba realmente preocupada, a todas luces Fernando su marido ya se comenzaba a involucrar con toda esa lacra humana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que tiene de malo…? E… ellos son mis compañeros… y Toro ya es amigo mío…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ay Fer… ese hombre sí que da miedo, prométeme que lo evitarás desde ahora en adelante, además que el no es tu amigo… -Lissette mantenía tomadas la manos de de su marido con las de ella mientras le rogaba que dejara de verse con aquel delincuente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si solo tú me prometieras que vas a tener una visita cony… -RINGGGGGGGG…!!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El fuerte y estruendoso sonido del timbre del recinto penal no dejó terminar de decir lo que Fernando otra vez le pediría a su esposa, este les daba aviso que la visita se acababa por ese día, el matrimonio se despidió con un ligero beso en los labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las 7 miradas del grupo de maleantes siguieron la portentosa figura de Lissette desde que se paró de la banca después de despedirse de su esposo, la vieron avanzar y cruzar el gimnasio hasta su salida, iba moviendo muy femeninamente y en forma natural todas sus formas, siempre con su mirada de mujer fiel puesta en cualquier punto de aquel inmenso gimnasio carcelario menos en ellos, otra vez vestía uno de sus exquisitos vestidos de hembra recatada, hasta que por fin desparecía de sus vistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">…………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En una de las tardes siguientes de aquel episodio la joven y suculenta pelirroja estando en su casa y vestida cómodamente con una transparente y ligera camisola de dormir de esas que son algo cortitas y que le tapaba solamente hasta un poquito más arriba de la mitad de sus brillosos muslos, pensaba en su marido mientras tomaba café semi recostada y con sus piernas dobladas en el sofá de su salita de estar. Sus rojizos cabellos los tenía sueltos y algo alborotados dándole un pequeño aire lujurioso. Quien viera en esas condiciones a semejante pedazo de hembra que en esos momentos mantenía sus soberanas piernotas bien cerraditas una sobre la otra y flexionadas en señal de estar totalmente relajada, nadie nunca se imaginaría que ella era muy mala para la cama, o sea, mala para coger, aburrida, aunque con su excelsa figura y con la sensualidad que transmitía esta a quien la viese contrastaba en un 100% a como era ella realmente en asuntos carnales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo a lo anterior la hembra solo se daba a meditar en esta última visita ya que creía haber encontrado a su esposo más delgado y algo ojeroso, incluso al salir de la cárcel lo hizo con un poco de preocupación, el horrendo amigo de Fernando apodado el Toro no le daba buena espina, y menos al percatarse de la extraña forma en que este la miraba desde que ella llegaba a visitarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero en lo que más pensaba la bella Lissette era en eso que le había pedido Fernando. El sexo nunca fue lo de ella, por lo mismo no se imaginaba manteniendo relaciones sexuales al interior de una cárcel, por mucho que ellos fueran matrimonio, y menos en esos destartalados cubículos hechos de frazadas gastadas en donde las parejas debían hacerlo a contra reloj y recostados en el suelo, sobre cartones o en unas delgadas colchonetas según había visto cuando en una de sus tempranas visitas logró ver a otros reclusos preparar sus niditos de amor antes de que llegaran las mujeres con quienes se aparearían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Daba gracias a Dios que por ahora nada de eso le iba a ocurrir, ya que sabía que por muchas que fueran las ganas que su esposo tuviera de hacer el amor con ella él nunca la obligaría, meditaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No obstante a esto y muy lejos de la casa de Lissette, al interior de la cárcel, Fernando vivía otra situación muy distinta a las evocaciones de su esposa. El desalmado delincuente apodado el Toro había asistido a su celda tal como lo hacía todas las tardes, aquella singular conversación ya había comenzado con Fernando otra vez agradeciéndole las atenciones que este le brindaba desde su llegada al grisáceo recinto penal:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Don Octavio, como ya le he dicho en otras ocasiones…!, no sabe lo agradecido que estoy por todos los favores que me ha hecho desde que llegué a esta cárcel, -Fernando a pesar de la simpatía que le tenía al tosco presidario no dejaba de dirigirse a él con cierto tono de respeto en su voz, al ya haber escuchado miles de historias de sus fechorías y la cantidad de reclusos que este se había despachado con sus propias manos al interior del penal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jejejeeee… no te preocupes Fernandito, y mira que eres atinado en la conversación, justito de eso te quería hablar esta tarde…, -el recluso le extendía una cajetilla de cigarros para que fumaran mientras conversaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pues dígame señor en que le podría yo ayudar a Usted…, -ahora era Fernando quien junto con decir lo ultimo le encendía el cigarrillo al delincuente para después encender el propio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilo mi rey… antes te haré un par de preguntas que quiero que me contestes, y luego te diré que es lo que realmente deseo de ti…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Le escucho…, -Fernando estaba realmente intrigado con lo que le decía su amigo presidiario, preguntándose de que cosa podría tener él que a Toro le sirviera, si él no tenía nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Desde que tu llegaste aquí… te ha faltado algo?, -le consultó el Toro con su moreno y tosco rostro, a la misma vez que exhalaba el humo del cigarro por la boca y la nariz al mismo tiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pues no…!, creo que no…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ok… Ok…, tú sabes que has contado con mi protección todo este tiempo verdad…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo sé… claro que lo sé… y como le decía el otro día, le estoy muy agrad…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No me agradezcas…, -le cortó el delincuente ahora en forma seca, &#8211;Ha llegado el momento en que tienes que pagarme…, -la actitud y mirada del maleante dio un giro de 180°, y su interlocutor lo notó al instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Queeee…!?, -Fernando aun no asimilaba lo que le estaba diciendo su amigo, lo que menos tenía él en esos momentos era dinero, ya que eso fue lo primero que se le vino a la cabeza después que don Octavio del Toro le dijera que debía pagarle, además de pensar rápidamente que lo poco que ganaba Lissette en la tiendita era para pagar el dividendo de la casa, mantenerse a sí misma y para poder llevarle a él lo que necesitase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que me pagarás pendejo…!!!, -continuo vociferándole el Toro al ahora algo asustado Fernando, &#8211;Estamos en la cana por si no te has dado cuenta, y aquí nada es gratis, todo se pagaaa…!!!, -le dijo fulminándolo con su fría mirada y pegándole una feroz chupada al cigarrillo en donde se lo consumió casi hasta la mitad de este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero… pero… y como le voy a pagar si yo no tengo nada, Usted sabe que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/y/2r3yM/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0008.jpg" width="424" height="636">&#8211;Si tienes como pagarme idiota, es solo que con lo pendejo que eres no te has dado cuenta…, -ahora el viejo Octavio caminaba amenazantemente hacia donde estaba Fernando, este mismo retrocedió hasta quedar atracado contra el muro de la celda, el Toro junto con poner su gran puño contra el muro y justo al lado de la cara del asustado primerizo le soltó lo que realmente pretendía, &#8211;Hay algo que tú tienes y que yo quiero que sea mío… estarías dispuesto a dármelo a cambio de mi protección y amistad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bueno en ese caso… solo dígame y veré que es lo que puedo hacer…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Claro que lo podrás hacer zopenco afeminado, además que así nos evitaríamos muchos problemas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Entonces dígalo de una buena vez…!, -Fernando rápidamente y junto con decirle lo último se salió desde la posición en que el delincuente lo tenía arrinconado con claras intenciones de buscar la salida de la celda, pero el Gitano con otros tres convictos estaban en la puerta de esta cuidando que nadie se acercara a ella mientras se llevaba a cabo el acuerdo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo y feroz presidiario otra vez tenía arrinconado al asustado Fernando en otra de las esquinas de la celda, ahora le soltó crudamente sus calientes pretensiones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Quiero culearme a tu esposa…!! Y tú me ayudaraásssss…!!!, -le soltó mirándolo en forma asesina y directo a los ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Queeeeeeeee…!!??, -Fernando no daba crédito a lo que le solicitaba su supuesto amigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo que escuchas “amigo” Fer, la perra que tienes por mujer está realmente buena y ya me la quiero trabar, o sea, deseo meterle la verga hasta el fondo y correrme dentro de ella, lo entiendes ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego de 5 segundos en que demoró la mente de Fernando en digerir la tremenda estupidez que le estaban solicitando, se dio a solo balbucear aun no creyendo lo que escuchaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No… no… no c…cre… creooo… No pu… puedoooo… yo… yo…, -el pobre aun no sabía que decir ni cómo reaccionar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame bien “parasito intestinal…” yo aquí me he portado bien contigo… y ahora necesito que me devuelvas el favor… consígueme una visita conyugal con tu mujer para el domingo que viene… y seguirás contando con mi protección, es un buen trato no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Don Toro… Usted… Usted no puede pedirme eso…!! Digo que no…!! Absoluta y rotundamente noooo…!!!, -le vociferó Fernando al lujurioso recluso, cuando ya era consciente de la infame solicitud que le hacía este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su lado don Octavio del Toro luego de mirarlo con cara de querer despachárselo ahí mismo fue y le soltó lo que él pensaba de su actitud:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Eres un verdadero perro mal agradecido grandísimo hijo de putaaa…!! si tienes más privilegios que otros reclusos en esta cárcel es gracias a mi… acaso no te has dado cuentaaaa…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Yo a Usted no le he pedido nada…!, si quiere llévese su televisión y me cambio de celda ahora mismo…! pero no haré lo que me está pidiendo…! eso jamás…!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Toro se abalanzó sobre el cuerpo de Fernando y comenzó a estrangularlo con sus dos manazas puestas en su cuello a la misma vez que le iba diciendo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pues si lo harás idiota, porque si no lo haces me encargaré de que tu vida en esta cárcel sea un infierno… lo entiendes pedazo de maricon…!?, -el delincuente a medida que le hablaba iba ejerciendo más presión con sus manos, ya casi se podría decir que estaba estrangulando al desdichado hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nooo… no lo hareee… cof… cof…, y aunque lo hiciera ella… ja… ja mas aceptaría…, -le decía Fernando a la misma vez que junto con luchar por conseguir un poco de aire se aferraba con sus manos a los gruesos ante brazos del hombre que lo estaba ahorcando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pues convéncelaaaa…!!!, -le bufó don Toro a la misma vez que lo liberaba y lo arrojaba al suelo de la celda en forma violenta, dándole sus últimas ordenes, &#8211;Así que ya sabes Fernandito… para este mismo domingo quiero cogérmela, así que le dirás que venga vestida lo más buenota que pueda, yo la esperaré en la tienda que estará armada al fondo del pabellón… y estaré ocupado con ella, o más bien dicho, Jejeje, me la voy a estar culeando todo lo que dura la visita, mientras tú la esperarás sentado y tranquilito en tu banca para poder despedirte de ella una vez que la desocupe… Te queda claro…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nooo…! No lo haré…!!, -Fernando mientras le hablaba estaba tirado en el suelo y con sus ojos llorosos debido a la falta de aire en sus pulmones al haber estado casi asfixiado, y también por la insólita situación que estaba viviendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si…! si lo harás grandísimo mariconnnn…!! Y lo harás porque me debes…!!! -En eso el aprovechador delincuente le puso tres fuertes patadas en el estomago para luego junto con su sequito de maleantes hacer abandono de la celda de Fernando dejando a este en el suelo, casi sin aire y sin saber que pensar por lo que le acababan de solicitar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">……………………………………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">……………………………………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">(Sábado, un día antes de la visita conyugal solicitada por don Octavio del Toro)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El teléfono en la casa de Lissette no dejaba de sonar, la joven y solitaria colorina quien se encontraba tomando desayuno se preguntaba quién podría llamar tan temprano aquel día sábado, en esa ocasión vestía un jeans que sin ser ajustado dibujaba muy bien sus líneas femeninas, y lo combinaba con una blusa que se ajustaba en forma impecable a su cintura, es necesario señalar que con este sencillo atuendo Lisse no dejaba de verse como una hembra de primera categoría, así que luego de ir a dejar su taza de leche a la cocina se dio a contestar el teléfono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bueno…?, -el semblante de la bella pelirroja era de extrañeza, sumado a una sensación de escalo frio que recorrió su espina dorsal, como si este le estuviese dando aviso de todo lo que se desencadenaría a partir del momento en que levantó el auricular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette… amor soy yo, Fernando…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fer…?, -el tono en la voz de la hembra fue de profunda extrañeza, preguntándose a sí misma que como era eso de que la llamara su marido si él estaba recluido en un recinto penal en donde supuestamente las llamadas telefónicas están prohibidas, &#8211;Y como que me estas llamando…?, si tu estas en la cárcel…, -le consultó finalmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Hablé con un guardia buena gente y accedió a dejarme hacer una llamada…, -le explicaba Fernando a su esposa, ella notaba que la voz de su marido era de preocupación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Entonces dime… que es tan urgente como para que hayas llegado al extremo de conseguirte un teléfono…, -las rojas cejitas de la atractiva y joven mujer casadera estaban fruncidas hacia arriba debido a ese inusual estado de nerviosismo que sentía, y ahora más por el exaltado tono de voz en que le hablaba su marido, lo notaba muy nervioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego de un silencio en la línea el hombre por fin le decía a Lissette el motivo de su llamada:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Amor… lo que te voy a pedir es realmente importante, y quiero que lo hagas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La colorina ya se estaba comenzando a preocupar, como ya se dijo, el acento en la voz de su esposo era lamentoso, si hasta se lo imaginaba mirando en distintas direcciones mientras le hablaba al otro lado del teléfono, pero ella deseaba saber más:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Solo dime… dime qué es eso tan importante que necesitas de mi…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette, por favorrrrr… por favor te pido que no… que… que no vengas mañana a visitarme…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero porque…?, -la pelirroja ahora se extrañaba aun mas de la conducta y solicitud de Fernando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No te lo puedo explicar ahora cariño… solo no vengas,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero explícame el motivo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Solo no vengas maldita sea…!!!!, -le gritó Fernando al notar que su esposa le hacía demasiadas preguntas que él no podía contestar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El silencio reino en el teléfono y Lissette se preocupaba aun mas por el fuerte tono en que le estaba hablando su marido, este mismo reaccionó al instante, &#8211;Discúlpame amor, sé que esto te debe parecer extraño, pero es por nuestro bien… prométeme que mañana no vas a venir…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está bien Fernando si así tu lo quieres no iré… pero… pero… pensaba llevarte algunos bocadillos y algo de ropa limpia…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No vengas amor… eso es todo… y discúlpame pero debo cortar… adiós. –El característico y prolongado “tuuuuuuuuuuu…” en el aparato le avisaba a Lissette que la comunicación se había cortado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La sabrosa colorina después de aquella misteriosa llamada telefónica quedó muy preocupada por aquel comportamiento de su esposo. Pensó que quizás él se había metido en algún problema, pero al instante recordó que Fernando era amigo de ese hombre moreno y corpulento con aspecto de maleante, que si bien ella lo conocía solo de nombre y de vista su marido le hablaba muy bien de él por cada vez que lo visitaba, por lo tanto y a pesar de su horroroso aspecto pensó que si Fernando estaba en problemas con toda seguridad recurriría a él y que este lo ayudaría, por lo que se quedó un poco más tranquila.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">……………………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">……………………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">(Domingo en la tarde en uno de los patios del recinto penal)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Este pendejo sí que es estúpido… tenías razón gitanillo, este idiota se atrevió a llamar a mi mujer para decirle que no viniera a la visita… que se cree…!!??, -le dijo el viejo Toro a su amigo. Los delincuentes una vez que confirmaron que la bella pelirroja tras no haber llegado a la improvisada tienda del Jefe, tampoco había visitado a su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y ahora que haremos con el maricon ese que la colorina tiene por marido…!?, -le contestó en forma de pregunta el gitano al mismo tiempo que se escarbaba una muela cariada con un clavo oxidado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Le haremos una “visita especial” en la lavandería… -el viejo Toro en tanto dictaminaba se mantenía mirando los altos muros que lo separaban del mundo exterior, el había dado por hecho que para ese mismo día tendría relaciones sexuales con la esposa de Fernando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Llamo al Manguera para que lo atienda…?, -el gitano había comprendido muy bien a su jefe cuando este le menciono lo de la visita especial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si… llámalo, si este “hijo e puta” se rehúsa otra vez a hablar con mi hembra para que me preste el tajo que se carga… será el Manguera quien lo hará entender por las buenas… jajajaja…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">…………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">…………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pasado un par de días de lo anterior Fernando ya casi había superado su estado de preocupación luego de la visita en la cual el Toro le solicitó abiertamente su ayuda para tener relaciones sexuales con su propia esposa. Incluso pensó que ante su enérgica negativa este ya había reclinado en sus mal sanas intenciones, pero no se dio cuenta en qué momento se quedó solo en la lavandería, fue que cuando estaba contabilizando las sabanas del bloque A de un rato a otro se vio rodeado por 10 corpulentas figuras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Q… que es lo que quieren…!?, -les preguntó Fernando en forma aterrada una vez que cayó en cuenta que aquellos matones venían por él, en esos momentos lo tenían rodeado, y extrañamente hasta los guardias habían desaparecido de la lavandería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El reo primerizo de un momento a otro se vio tomado rudamente por ambos brazos, y de entre medio del grupo de maleantes apareció ante su vista la corpulenta imagen de aquel viejo delincuente que le había dicho abiertamente sus deseos de acostarse con su esposa en una de las visitas conyugales que se llevaban a cabo al interior del recinto penal, los amigos del delincuente lo tenían prácticamente inmovilizado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me doy cuenta que no eres muy inteligente niño freso… a la legua se nota que te faltó calle cuando chamaco, jejejeje…, -el Toro le hablaba amenazantemente muy cerca de su cara mientras Fernando era inmovilizado, este se movía enérgicamente para zafarse pero era inútil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Dime de una vez que es lo que quieres ahora desgraciado…!!, -le gritó el retenido hombre al delincuente, aunque ya más o menos calculaba a que se debía esa inusual visita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Para ti soy don Octavio del Toro grandísimo hijo de putaaaa…!!!!, -ahora era el jefe de los maleantes quien le gritaba a Fernando en su mismo rostro… &#8211;Es así como me empezarás a llamar desde ahora, además que yo aquí no tengo nada que discutir contigo, y para que nunca más se te olvide con quien estás hablando… tomaaa… &#8211;Plommm…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El fuerte puñetazo en un ojo que le dio el delincuente a Fernando lo hizo ver las estrellas hasta el infinito y más allá, la sangre expulsada desde una de sus cejas corrió a borbotones nublándole la visión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Te lo preguntaré solo una puta vez… Me prestarás la concha de tu esposa…!? Si o Noooooo…!!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nuncaaaa…!!!, -fue la automática respuesta del asustado ex hombre de familia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Entiendo… que conste que yo quise que esto no terminara así, -junto con decirle lo ultimo le asestó un fuerte rodillazo en el estomago que lo dejaron al borde de los vómitos, &#8211;Mangueraaa…!, es todo tuyo… -Junto con decir lo ultimo el maleante tomó una silla y se puso al frente del casi ahogado Fernando, para luego seguir con el martirio psicológico, &#8211;Lastima que cuando salgas de aquí en 5 años lo harás vestidito de mujer, jajajajaaaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que… que esta diciendooo…!?, -le consultó a duras penas tras el fuerte golpe recibido en su estomago, a la misma vez que era vapuleado por tres delincuentes, Fernando recién se daba cuenta que con un cinturón le acababan de atar sus manos por detrás de la espalda, junto con ello lo hicieron inclinarse en una pequeña mesita que era usada para escribir papeletas de entrega en la lavandería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero el horror lo sintió y vivió en carne propia cuando se vio con los pantalones y calzoncillos más abajo de sus rodillas y que entre dos presos procedían a abrirles las nalgas. Como pudo miró hacia atrás y lo que vio lo dejo casi en estado de shock, era un obeso hombre de cabeza grande y calva. Los ojos de este nuevo personaje carcelario eran rasgados iguales a los de los cerdos, este también estaba con los pantalones abajo mientras se aceitaba una desproporcionada y gran vergota gorda y rosada que debía medir fácilmente de 30 a 40 centímetros como mínimo, por algo lo llamaban el Manguera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooooooooo…!!!! Por favor nooooooooo…!!!!!, -gritó en forma desesperada al ya graficarse en su mente lo que le iba a suceder.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Yo quise ser condescendiente contigo pedazo de idiota, si hasta te ofrecí mi amistad, y te estuve protegiendo gratuitamente por casi un mes entero, has de saber que con esa carita de niño bueno con la que llegaste en tus primeros días eran hartos lo que aquí tenían ganas de tratarte como mujer… fuimos nosotros tus únicos amigos, pero a la primera que te pedimos algo te nos niegas… eres un egoísta, así que ahora te enseñaremos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es que no puedoooo…!!!! Ella… ella es mi esposaaaa…!!!! de verdad que no puedoooo…!!!!! Por favor se los pidooo, no me violennnnn…!!!!!, -les gritó finalmente y mirándolos en forma desesperada. Todos los demás reclusos reían entretenidos y de brazos cruzados esperando ver la violación que se iba a concretar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Daaaaaaa…!! Lo mismito de siempre… estos fetos de mono mal paridos siempre quieren todo fácil…, -decía don Octavio del Toro con voz de cabreado y mirando a todos sus secuaces, enseguida chispeándole los dedos al viejo Calvo apodado el Manguera le dio luz verde para que este procediera, &#8211;Enséñale Manguera amigo mío, enséñale a este mono lo que le hacemos a los que no quieren ser nuestros amigos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fernando con estupor y asco sintió cuando el tal Manguera posaba una de sus traspiradas manos en su masculina cadera, ese fue el momento en que sintió un ligero roce de algo caliente contra sus nalgas, por lo que en el acto se le aclaró la mente y ya sabía lo que tenía que hacer…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo hareeeeee…!!!! Lo hareeeeee…!!!! Lo haré maldita seaaaaa…!!!!!, -bufó con espantada vehemencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El jefe de los maleantes levantó su mano en señal de stop justo cuando el Manguera con su mal formada y anormal vergota ya se proponía comenzar a perforar…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Creo que escuché algo mi rey… me lo podrías explicar…!?, -el maleante ahora ubicó su silla a un lado de la mesa en que tenían inclinado a Fernando y lo miraba directamente a sus asustados ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está bien… Usted gana… hablaré con ella… lo juroooo…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No me jodas pendejo… recuerdo que el otro día fuiste a llamar a mi mujer para decirle que no viniera a visitarte, o más bien dicho a visitarme…, Jejeje…, yo me entero de todo lo que pasa en esta cárcel… lo sabías?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo juroooo… hablaré con ella…, -ahora el rostro de Fernando era casi de suplica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y de que le hablarás…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Le diré… le diré que debe acostarse con Usted…!!, pero por favor dígale a ese cerdo infeliz que se salga de atrás mío…!!!, yo… yo soy hombre por Diosssss…!!!!, -exclamó Fernando con profunda desesperación y mirando a todos los presentes en la humillante posición en que lo tenían sobre la mesa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era extraño ver como el temple de un hombre se destrozaba con tanta facilidad y de un minuto a otro al extremo de llegar a ofrecer a su propia esposa al intentar defender a como dé lugar su hombría, y eso era la que estaba haciendo Fernando en aquellos desesperantes momentos, a este solo en un par de segundos se le olvidó todo el amor que sentía por Lissette y prefería mil veces que se lo hicieran a ella antes que a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En esos perversos segundos era él y solo él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo delincuente quien ahora lo miraba con una sonrisa de oreja a oreja ya sabía que tenía controlada la situación por lo que se dio a decirle como serían las cosas de ahora en adelante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bien…!, como ya veo que recién nos comenzamos a entender le dirás a la putita de tu esposa que debe abrirse de piernas para mí y que me prestará la concha los lunes, miércoles y los domingos, esos son los días que yo tengo derecho a visita conyugal, vamos ahora dímelo tu, quiero escucharlo,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Le diré… le diré que los días lunes, miércoles y domingo debeeee… debe venir a visitarloooo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bien…! vas muy biennnn…! y que mas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que esos días ella deberá… deberá mantener relaciones sex…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Octavio le cortó al instante, eso no era lo que él deseaba escuchar, en forma aireada le volvió a explicar:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooooo…!!! Que me prestará la conchaaaa pedazo de idiotaaaa…!!! o sea, que le abriré las panderetas de la zorraaaaa… entiendes ahoraaa…!!!??? Vamos, dilo asiiii…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A Fernando eso que le exigían que el dijera le sonaba infernal, pero no lo quedaba de otra, era eso o su hombría se vería mancillada para siempre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que esos días ella deberá… deberaaa… abrirse de patas para prestarle la conchaaaa…!!! Que le abrirán las panderetas de la zorraaa…!!!, ya se lo dije, conforme ahoraaa…!!??</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Aja…!!! Veo que ahora ya si te comportas como un buen chico… pero no me harás otra de tus pendejadas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Le juro que no…! le cederé a mi mujer…!! Pero… pero dígale a don Manguera que se salga de tras mío…, -a Fernando en su desesperación no se le había ocurrido otra forma de llamar al viejo recluso que había estado solo a segundos de violarlo, además que este aun pensaba que el viejo Toro no cumpliría con su palabra y que iba a terminar siendo violado por un hombre de verga fenómeno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tu labor aquí ha terminado por ahora amigo Fermín…, -don Octavio del Toro echándose para atrás de la silla le hablaba a su amigo de verga gigante, &#8211;El gitano de igual forma te cancelará por tus servicios y ante cualquier cosa te estamos llamando…, jejejeje…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fernando con profundo alivio veía que ese tal Fermín por fin se subía sus pantalanes y se retiraba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Gra… gracias señor…, -le dijo una vez liberado y subiéndose en forma neurótica sus pantalones para luego abrochárselos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nada de gracias estúpido… dale las gracias al coño de la perra de tu esposa, eso fue lo que verdaderamente te acaba de salvar el ojete del culo… pero lo que no te hizo mi amigo el Manguera por detrás a ti, yo si se lo haré a ella, jajajajaaaa…!!! –el viejo recluso se aprovechaba del quebrantado temperamento de Fernando para humillarlo a sus anchas y reírse abiertamente de su matrimonio, &#8211;Me la cogeré bien cogida a la ramera esa que tienes por esposa, y para que lo sepas bien la abriré de patas para trabármela tanto como yo quiera, si hasta te la dejaré mas culeada que la madre de los 101 dalmatas, jajajajaaaa…!!!!, -reía el muy miserable, en tanto lo hacía este había sacado su propia verga y se la agitaba mientras se daba a ofender a sus anchas al esposo y esposa ambos caídos en desgracia, para luego seguir intimidando al quebrado Fernando. &#8211;Así que le dirás a esa perra que este martes aparte de prestarme el sapo y comerse por la concha mis casi 30 centímetros de verga deberá ser una muy buena hembra conmigo, lo harás?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Se lo aseguro…! E… ella… será muy buena con Usted…! Será muy buena… lo jurooo…!!, -ahora Fernando no era capaz de defender el honor de su esposa, en forma alterada y asqueada miraba la chabacana forma en que el maleante le enseñaba su propia herramienta vergal con la que pensaba perforar a Lissette mientras este mismo se la bamboleaba en forma de círculos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y el viejo delincuente no mentía se decía Fernando para sus adentros, eran por lo menos unos 25 centímetros de grotesca carne fláccida lo que don Octavio desvergonzadamente le mostraba, y eso que aun no la tenía parada pensaba en alguna parte de su mente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mas te vale maricon…, -le contestó finalmente el maleante, &#8211;porque si no lo hace te aseguro que yo mismo me encargaré de que te conviertan en mujer, para después estar lavando nuestra ropa por los 5 años que te quedan, y en los cuales deberás compartir tu cama con el hombre Manguera jajajajaaaa…!!!, o sea, serás su hembra deslechándolo una y otra vez por todas las noches que pases en esta cárcel, jajajajaaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No se preocupe… ellaaa… lo haraaa… si… seguro que si… lo haraaaa… no se preocupe…, -le contestaba una y otra vez el asustado hombre al delincuente en forma aterrada por todo lo que le decía este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tienes toda la semana para convencerla, si el próximo martes no la tengo encuerada al fondo del gimnasio y con ganas de coger será mejor que te vayas consiguiendo bencina y te quemes vivo, porque apenas te encuentre lo que te pasará será aun peor…, -el delincuente tras de decir lo ultimo ya se guardaba su virilidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya le dije…! ella va a estar de acuerdooo…! se lo asegurooo…!, -el tono en la voz de Fernando ahora sí que era de profundo respeto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Más te vale maricon… ahora largoooo…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apenas el delincuente lo despachó Fernando se escabullía como alma perseguida por el mismísimo demonio, ante las risas y burlas de los presos allí reunidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">………………………………………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">……………………………………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En las noches restantes y al interior de su fría celda el desventurado marido casi no podía dormir, y cuando escasamente lo lograba era víctima de una serie de escandalosas y extrañas pesadillas en las cuales veía a su bella mujer cogiendo ardorosamente con don Octavio del Toro, en estos sueños Lissette también chupaba aquella grotesca vergota mucho más grande que la de él, esta casi le doblaba en extensión, grosor y poderío, se decía espantadamente en sus sueños, mientras veía que el asqueroso hombre apodado el Toro teniéndola desnuda y arrodillada, con sus dos manazas clavadas en sus rojizos cabellos tomados en una cola le cogía la boca con frenesí, como también después la veía puesta en 4 patas toda sudada y ahora con todos sus colorines cabellos desarbolados dejándose encular rudamente y en forma alternada por varios delincuentes, actos que a él en la vida real nunca le había permitido, y cuando se despertaba lo hacía traspirado entero y dándole gracias a Dios que todo aquello no había sido más que una terrible pesadilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">También en los días posteriores a la visita que le hicieron los delincuentes a Fernando en la lavandería este se los pasó como un verdadero zombi encerrado en su celda, y mientras se paseaba haciendo círculos al interior de ella su mente no daba para buscar las palabras que tendría que usar para pedirle a su Lissette que se acostara con otro hombre, el pobre ni siquiera sabía donde se había metido al hacer amistad con el famoso viejo Octavio, además que estaba claro que su mujer se negaría rotundamente a mantener relaciones sexuales con aquel delincuente ni con ningún otro, y esto debido a la estricta formación católica y conservadora en que habían criado a su esposa, pensaba ahora sentado en la cama y con sus dos manos agarrándose la cabeza, si hasta podría perderla para siempre después de la descabellada solicitud que él le haría para intentar salvaguardar su hombría, pero sabía que no tenía mas opciones, al siguiente día era domingo otra vez y sería ahí en donde debía hablar definitivamente con Lissette para que ella lo salvara, aun con todo lo anterior y aferrándose a unas vagas posibilidades igual recordaba muy bien que ella en su momento le había dicho que haría cualquier cosa por él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">(Día domingo y ya en el horario de visitas)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fernando estaba sentado en una de las desvencijadas bancas que se proveían en el recinto penal para que los presos recibieran a sus visitas, con su corazón latiéndole a mil vio aparecer a su atractiva esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La colorina se acercaba a él con su cadencioso y rítmico caminar que la hacían vibrar entera, pero cortito, así rico. Traía puesto un holgado vestido color marrón el cual se le adosaba a su figura enseñando todas las llamativas líneas que ahí existían, a la misma vez que en su avanzar esquivaba a las muchas personas que ya pululaban en aquel gimnasio carcelario en calidad de visita, ella también llegaba a este con su característico semblante de mujer fiel y seria en las finas facciones de su rostro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez que la hembra ya estuvo sentada a un lado de su marido nunca habría imaginado el disparate de solicitud que este le iba a realizar, veamos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En un principio la conversación entre marido y mujer se llevó de una forma normal si es que se puede decir así. Claro que la única que hablaba era Lissette quien inocentemente se daba a narrarle a Fernando lo acontecido en su semana. En un principio la colorina le había consultado a su marido eso de haber tenido que postergar la visita anterior, en donde este solo se dio a darle respuestas evasivas, tal cual como lo hacía ahora, ya que cuando Lissette le consultaba cualquier cosa él solo le contestaba a base de monosílabos, hasta que la pelirroja por fin cayó en cuenta que a su marido algo extraño le pasaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fernando…, -le dijo de pronto interrumpiendo su propia conversación y mirándolo con sus azules ojos, &#8211;A ti te pasa algo y quiero saberlo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No… no pasa nada Lisse…, -el pobre Fer aun no tenía la valentía de decirle a su mujer que debería acostarse con un reo para el poder conservar su propia integridad masculina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No te creo… desde que llegué a esta visita que no me hablas, acaso tiene relación con los problemas en que andabas metido la semana pasada?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras la bella colorina lo miraba seriamente, el pobre y desvalido hombre miraba solo al suelo intentando pensar en cuales serían las mejores palabras para hacerle la descabellada solicitud a su esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero dime algo Fernando por Dios… que ya me estas poniendo nerviosa con tu silencio…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lisse…, -respondió de pronto el hombre, &#8211;Es que… es que… no sé como decirlo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Decir que…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es algo que debo pedirte… y que por muy descabellado que te parezca necesito que lo hagas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pues bien, entonces dímelo cariño…, -claramente la joven esposa ni se imaginaba la caliente solicitud que le haría su esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es que… es que no sé si tú vas a querer hacerlo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si no me lo dices, entonces como sabré que hacer…!?, ya Fernando recuerda que yo soy tu esposa y que haría cualquier cosa que me pidieras… acaso ya no confías en mi?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si confío en ti mi vida… pero es que se me hace difícil pedírtelo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Amor… solo dímelo, recuerda que yo te amo con todas las fuerzas de mi corazón, y no hay cosa en este mundo que yo no haría por ti…, -le decía la desprevenida e inocente Lissette a su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;De verdad lo harías…? harías eso que te voy a pedir?, -el hombre le hablaba cabizbajo, pero esperanzado en que su mujer lo comprendería y que aceptaría salvarlo de las garras de aquellos rufianes que lo atormentaban adentro de la cárcel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Claro que si cariño, solo dímelo y ya…, -la colorina ya se estaba comenzando a confundir con aquel extraño comportamiento de Fernando, este parecía un verdadero corderito asustado con la forma en que le hablaba desde su posición en la banca, imagen muy distinta a la del apuesto y varonil hombre que ella había conocido solo hacían 5 años atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Amor… lo que pasa es que necesito queeee…, -Fernando otra vez se quedaba callado sin ser capaz de terminar la frase que tenía en su mente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero Fer… dime de una vez por todas que es lo que necesitas que yo haga…? Pero porque te quedas callado…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;De verdad que me cuesta pedirte esto cariño… pero es muy importante para nosotr…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Dímelo de una buena vez por Dios…!, -le increpó la joven Lissette a su marido, su preocupación real era ver el alterado estado sicológico en que este claramente se encontraba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su parte el quebrado Fernando supo que la situación ya no tenía más remedio, se lo tenía que decir:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lisse… necesito que este martes…, -el hombre se tomaba sus buenos segundos entre frase y frase para soltarle a su mujer lo que ella debería hacer, &#8211;vengas… vengas a visitar… a visitar… a don Octavio…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y quien es don Octavio…!?, -Preguntaba la flamante Lissette con sus pelirrojas cejitas inclinadas hacia arriba, con lo que le decía su marido no estaba entendiendo nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Don Octavio del Toro… tú ya sabes… es el reo que me ayudó en un principio…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh? Si… lo recuerdo…, -la expresión de la hembra ahora era de asombro, se preguntaba el porqué del interés de Fernando porque ella visitara a aquel horrendo tipo, así que se lo preguntó, &#8211;Pero… pero porque me pides que visite a ese hombre…!?, si es un delincuente…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Necesito que vengas a visitarlo y…, -ahora el hombre le hablaba con una fingida risa estúpida en su rostro, además que la bella Lissette se daba cuenta que este no la miraba a la cara al momento de estar hablándole…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que mas…, -insistió la pelirroja tras darse cuenta de los detalles anteriores, esta se encontraba sentada en la banca con una de sus bellas piernas enfundadas en medias color natural, una arriba de la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bueno tú ya sabes, necesito que vengas a visitarlo y que lo hagas con él…, -le soltó Fernando finalmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegar a este punto de la conversación realmente fue un martirio para el pobre hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que haga que cosa?, -Lissette aun no entendía el para qué de la solicitud que le hacía su marido, y este seguía intentando explicarle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que lo hagas Lisse… necesito que lo hagas con él…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero y que voy a hacer yo con el…!?, -una extraña sensación de escalofríos fue naciendo en el curvilíneo cuerpo de la joven esposa, ya que aun en forma incrédula creía entender lo que le estaba pidiendo su marido con esa inocente frase de “hacerlo con el…”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Necesito que solicites una visita conyugal con don Octavio y te acuestes con él… lo entiendes ahoraaa!!??</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette ya lo había escuchado crudamente y aun se negaba a creer entender lo que su propio marido le estaba proponiendo, su respiración poco a poco se iba haciendo acelerada, hasta que cuando supo que no estaba equivocada y que si había escuchado bien le preguntó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que cosa me estas pidiendo?, -al consultarle su respiración ya era visiblemente acelerada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo que escuchas Lissette, -le confirmó Fernando, su estúpida risilla se negaba a abandonar su rostro mientras le hablaba, &#8211;Necesito que vengas el martes y seas tú quien pida la visita conyugal con don Octavio, ya que así se hace, una vez que la obtengas deberás ir al fondo del…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fernando…!!, -le soltó de pronto la ahora afligida hembra con su carita totalmente desfigurada por el escándalo, &#8211;pero como se te ocurre que yo voy a…, -fue Fernando quien ahora no la dejó hablar a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette se que suena descabellado, pero… perooo… si no lo haces… me&#8230; me van a violar… veras cariño, la semana pasada el Toro fue a visitarme a mi celda y tras invitarme un cigarro me empezó a sacar en cara tod…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El marido se dio a explicarle a su atribulada esposa toda la situación ocurrida desde el día de la visita de don Octavio del Toro en su celda hasta los sucesos ocurridos en la tarde que casi se lo violaron, pero cuando iba llegando a la parte en que lo tenían con los pantalones abajo fue Lissette quien lo interrumpió…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fer…!! te lo dijeee… y que vas a hacer ahora…!?, eso… eso… que tú me pides es imposible… yo a ti te quiero mucho… es mas… yo te amo… pero eso… eso si que no lo puedo hacer, lo siento…, -le dijo con su cara al borde de las lagrimas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Cariño solo hazlo por mí… que o si no me van a violar…!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La atractiva esposa ahora se separó del cuerpo de su propio marido, algo le indicó que debía cuidarse de él, ese tipo no era el mismo con el que ella se había casado, o eso era al menos lo que pensaba en aquellos momentos, hasta que tras un breve análisis y siendo atacada por sentimientos de ira hacia él, se dio a preguntarle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;O sea… prefieres entregarme a mi…? le pides a tu propia mujer que se acueste con un desconocido al no poder defenderte tu solo? Eso es así?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Solo será sexo cariño, yo se que tú me amas y sé que por eso mismo tu también lo harás…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette ya no quiso escuchar mas, sencillamente se puso de pie dispuesta a largarse lo antes posible de aquella inmunda cárcel que por culpa de su marido ella había tenido que rebajarse a poner sus pies en ella, no sin antes dejarle bien en claro lo que ella pensaba de aquel asunto:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tu… tú estás enfermo Fer… yo… yo no haré eso… que te quede claro…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/z/2r3zs/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0019.jpg" width="424" height="636">A todo esto ya era muchas personas, los que estaban cerca de ellos, entre reos y visitas que escuchaban claramente y en forma maliciosamente sonriente el pleito entre marido y esposa enterándose de los pormenores de esta, en tanto la discusión continuaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette… si de verdad algún día me amaste como tanto lo dices… entonces compruébamelo acostándote con don…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Cállate que me estás dando asco…!!, -le interrumpió a su marido la dolida hembra ya estando de pie ante la banca en que este se encontraba sentado, la colorina no era consciente de que su situación ya era publica en aquel gimnasio carcelario. &#8211;Como se te ocurre seguir pidiéndome semejante estupidez…!!!???, -le decía con su cara llena de ira, esta le temblaba a la vez que le hablaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero Fernando seguía intentando explicarle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Por favor Lisse… acuéstate con él y ya…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Creo que me voy…, -le dijo Lissette claramente escandalizada por la situación y por lo que le pedían, su estado era de terror, solo se daba a dejarle bien en claro a su marido que ella no estaba dispuesta a hacer eso que le estaba pidiendo, al decirle esto la bella esposa tomó su cartera dándole a entender a su marido que ella ya se largaba, &#8211;Eso que me pides es una locura… una verdadera locura…,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No te vayas amor te necesito… -Fernando en forma desesperada la tomó de una mano intentando impedir que su esposa se marchara, ella se la retiró de un brusco jalón, para ahora si totalmente salida de sus cabales comenzar a decirle lo que de verdad pensaba ella de todo aquel asunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es que aun no entiendo cómo puedes ser tan imbécil…! tan miserable…!, al grado de pedirme semejante idiotez…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lisse… siéntate y hablémoslo… yo sé… yo sé que tu puedes hacerlo cariño…, -insistía Fernando, este ahora miraba en forma estúpida a todos los presentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que me voy te digoooo…!, -le dijo en forma terminante la pelirroja, &#8211;Tú… tú estás enfermo y me das… me das ascooo…!!, -la colorina ya comenzaba a hacer abandono del gimnasio carcelario, mientras que su marido se daba a seguirla intentando hacerla entender.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette no te vayas… yo te amooo…!, -alcanzó a decirle en el punto que su esposa cruzaba el límite que él al estar preso no podía cruzar, la pelirroja antes de marcharse definitivamente giró su cuerpo para decirle sus últimas palabras:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nosotros acabamos aquí mismo… olvídame y arréglatelas como puedas… Adiós Fernando…!, -le dijo secamente pero con lagrimas en sus azules ojos para después caminar en forma rápida y esquivando a las personas que aun ingresaban a visitar a los demás reos, el marido no pudo ver como a su mujer se le desfiguraba el rostro por el llanto en los momentos en que hacía abandono del recinto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fernando vio como su bella pelirroja hizo abandono de aquel gimnasio carcelario casi corriendo y con copiosos ríos de lágrimas ya rodando por sus mejillas, hasta que la vio desaparecer. Su mente era atacada por un torbellino de emociones contradictorias. Por un lado se sentía el ser mas bellaco y miserable de la tierra al haberse visto en la obligación de hacerle tan vil propuesta a su amada esposa y al amor de su vida, pero por otro lado también le daba gracias a Dios por la actitud de Lissette ante tan escandalosa y baja propuesta, con esta le demostraba lo integra que era ella como mujer y esposa, si hubiese aceptado de buenas a primeras lo más seguro es que él mismo se habría muerto de los celos y capaz que hasta una escena le hubiera armado contradiciéndose que era el mismo quien se lo pedía, pero Fernando por ahora no estaba para ponerse a profundizar de lo tan decente y pura que fuera su esposa, ya que por otra parte una vez que ella se perdió de su vista y al haber ya pensado en lo anterior un tremendo terror lo invadió por lo que le iba a suceder después de dos días en los momentos en que el delincuente viera que su esposa otra vez no se presentaba al horario de visitas conyugales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En eso estaba el asustado Fernando cuando sin darse cuenta de nada una delgada figura masculina se alejaba desde el punto en que lo había abandonado de su esposa perdiéndose entre las demás personas que pululaban dentro del gimnasio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El gitano quien estuvo sentado muy cerca de él y de Lissette había estado escuchando toda la conversación que ahí se llevaba a cabo, y ahora después de haberlos seguido y que ya tenía todos los pormenores se dirigía rápidamente a darle comunicación de esto a su jefe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Así que la muy yegua se puso quisquillosa cuando el maricon ese le dijo que tenía que acostarse conmigo!?. El viejo Toro estaba convertido en un energúmeno, otra vez esa exquisita hembra pelirroja se le escapaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tal cual como tú lo dices Toro, ella se negó rotundamente a hacerle caso,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Notaste si ese pendejo le hizo algún tipo de señal o algo parecido?, tal vez notó que tú estabas cerca y la puso en alerta… no crees…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Absolutamente no mi buen…, ese wey está totalmente asustado, se le notaba en el momento en que le hablaba, y no es que yo lo esté defendiendo ni mucho menos, pero de que le puso empeño para convencerla le puso, fue ella quien no quiso, además de dejarlo plantado le dijo que la olvidara, se me hace que esa yegüita ya no vendrá mas a visitarlo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Guaaaaaaaa…!!!, así que la potranca rojiza esa nos salió mucho más decente de lo que pensábamos, te lo dije gitano, esa hembra no es de este ambiente, si solo con ese aire de mujer fiel que siempre veía en su rostro cuando hacía ingreso a la visita ya me calentaba, ahora mis ganas de acostarme con ella se multiplican por mil… quiero cogérmela yaaaa…!!!, -gritaba el presidario botando todas las pertenencias de su celda, esa mujer lo tenía como loco, la deseaba con locura, sus mismos amigos que ahora se miraban entre ellos nunca lo habían visto en tal estado, para luego seguir bufando, &#8211;Lo sabía…!!!, lo sabía…!!! Sabía que esta puta me saldría difícil…!!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y era cierto don Octavio del Toro ya llevaba más de tres años sin coger, ya que las únicas hembras del ambiente carcelario eran las mismas putas de siempre, así que después de haberse cogido a cuanta ramera que se cruzó por su camino al interior de la cárcel, y a una no menor cantidad de maricones el hombre de un día para otro se propuso abstenerse, decidiendo que el día en que volviera a coger tendría que ser con una mujer del mismo calibre de las que el se había cogido en los buenos tiempos, y ese día ya había llegado, lo supo la misma mañana en que la vio por primera vez en la fila de las mujeres cuando ingresaban, y al estar pensando en esto mismo, fue su amigo el gitano quien lo sacaba de sus acaloradas cavilaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Acaso estas sordo?, la perra mal nacida le dijo al pendejo ese que ya no volvería…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si que va a venir… esas zorritas que no son de este mundo son blanditas de corazón, -le decía ahora al gitano con mirada asesina, &#8211;Sé que cuando ya se le pase el enojo ese culo otra vez se dejará caer por aquí nuevamente, y no creo que pase mucho tiempo para eso, -terminó diciendo con su respiración agitada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que vas a hacer ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Realmente no lo sé, pero de alguna forma le haré saber al marido que me tiene que seguir ayudando para que su mujer se decida a pasarme el tajo si o si, ya verás mi buen gitanillo… ya verás…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que hacemos ahora con ese pendejo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmm… ya que le puso empeño y fue ella quien no le hizo caso solo denle una buena pateadura, déjenlo para la historia, pero no vayan a despachárselo Ehhh, de alguna forma debo hacer que vuelva a insistir con la colorina…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jejejejejeeee…, y no se lo pasaras al buen Manguera…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, aun no, lamentablemente tengo que aceptar que ese zorrito aun es dueño de algo que yo quiero, pero no será por mucho tiempo, así que ya saben… dejaremos pasar unos cuantos días para que la cosa no sea tan notoria, además que debo darle algo de tiempo para que ande asustado y sepa que debe volver a insistir con mi yegua… denle una semana y muélanlo a palos… rómpanle un par de costillas… pero como ya se los dije… no se lo vayan a despachar, queda claro?, así sabrá que debe insistir con ella…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Así será Toro… así será…, -le contestó malévolamente el Gitano a su jefe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">………………………………………………………………………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Habían transcurrido casi 10 días en los cuales la bella Lissette se la pasó encerrada en su casa llorando y sin saber qué hacer ante la cruda realidad que estaba viviendo. En las pocas horas en que se dedicó a atender su bazar solo se daba a preguntarse a ella misma: ¿Valdría la pena ir a visitar nuevamente a Fernando a la cárcel? ¿Se lo habrían violado ante su negativa (de ella) a acostarse con aquel infame recluso que su marido le había señalado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estas y muchas otras interrogantes atacaban la mente de la pelirroja cuando por esos días recibió otra llamada directamente desde la cárcel, pero esta vez no era de Fernando sino que desde la misma enfermería del recinto carcelario. Era día lunes y le avisaban que algo malo le había pasado a su marido y que este se encontraba internado de carácter grave desde hace dos días en la citada enfermería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La colorina con escándalo en su rostro escuchó el estado en que se encontraba su esposo, quiso saber que era lo que realmente le había ocurrido pero le dijeron que esos eran asuntos entre delincuentes, y que la administración del recinto no se hacía cargo de riñas internas. Tras colgar el teléfono Lissette rápidamente tomó sus cosas personales y las llaves de su carro y se puso en camino, mientras conducía su mente no acertaba en que cosa era lo que realmente le habían hecho a Fernando. –Se lo violaron… se lo violaronnn…!!!, -le indicaba su mente una y otra vez</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">También meditaba en que a pesar de la infame solicitud que este le había hecho, y el recuerdo de haberlo visto realmente asustado el ultimo día que estuvo con él poco a poco le hacían bajar la guardia sintiendo otra vez que lo amaba… y lo amaba mucho, diciéndose además que ella como su mujer debía estar con él en esos momentos, claro que por ningún motivo accedería a revolcarse con uno de esos tipejos pensaba de pronto, ella tal como lo había pensado en aquellos terribles días denunciaría el hostigamiento hacia su esposo a las autoridades carcelarias y así por fin su marido podría estar un poco más tranquilo, había decidido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego de estacionar a las afueras de la cárcel y estando la colorina ya en la misma sala en donde tenían a su marido, con una mano puesta en su boquita debido al espanto pudo ver nítidamente en el lamentable estado en que se lo dejaron. Fue un guardia de la cárcel quien le indicó que Fernando estaba consciente pero que no era recomendable que hablara mucho debido a unas serias fracturas en sus costillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fe… Fernandooo… que te han hechoooo…?, -le preguntó con voz quedita a la misma vez que con mucho cuidado depositaba una de sus delicadas manitas en los cabellos de su marido. El hombre tenía la cara hinchada y amoratada, uno de sus ojos, el izquierdo, no se le veía, aparte de tenerlo mas hinchado aun que el resto de su rostro y más morado. En aquel estado Fernando igual se animó a hablar, es más, el estaba esperando la llegada de su mujer, la conocía a tal grado que sabía que ella lo iría a visitar una vez enterada de lo que le había ocurrido:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Estoy bien Lisseee… solo… soloooo me dieron una pequeña pateaduraaa… Je…!, -le dijo Fernando a su mujer una vez que pudo hablarle, este la miraba con el único ojo que tenía bueno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Rufianes…! Malditos…!! y que les hicieron? Los castigaron?, -la cara de la hembra era mezcla de impotencia y preocupación al mismo tiempo, sus ojos se encontraban llorosos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nada de eso Lissette… esto es una cárcel y esos tipos tienen impunidad aquí…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Malditos… pero que se creennn…!?, -seguía diciendo la pelirroja con estupefacción e incredulidad. ¿Cómo era eso que en una cárcel nadie de las autoridades hiciera nada ante este tipo de abusos…!?, -se preguntaba posteriormente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame Cariñoooo…, -volvió a decir Fernando relamiéndose pesadamente sus resecos labios tras retomar aliento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fernando… no me lo digas nuevamente porque no lo haré…, -claramente la colorina Lissette creía que Fernando insistiría en su última proposición, pero ya no lo culpaba, pensaba que la única culpa era la situación que el pobre estaba viviendo, por lo que siguió diciéndole, &#8211;Lo que si haré será denunciarlos, ya verás…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nooo… No lo hagas… solo empeoraras mi situación aquí…,-a esta altura de la conversación ambos, marido y mujer se miraban fijamente a los ojos, con Lissette semi inclinada en la camilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero Fer…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame muñeca… el otro día fui un tonto…, -el magullado hombre se tomaba todo el tiempo del mundo para hablarle a su esposa, esto se debía por el lamentable estado en que lo habían dejado luego de la bestial pateadura que le dio el gitano junto a sus compinches.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ay mi Fer… pero… pero… que… que… dices…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lisse… nunca debí haberte pedido semejante vileza… estoy muy arrepentido de haber hecho eso… y no sabes lo orgulloso que me siento que hayas sido mi esposa…, -ahora Fernando con una solitaria lagrima corriéndole por su cara giró su cabeza en sentido contrario de donde estaba ubicada su esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ay cariño… lo sé… lo sé… pero porque hablas así…?, -Lissette notaba que aquellas melancólicas palabras que decía su esposo sonaban a despedida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lissette tú no te mereces esto… todo es mi culpa… solo vete y rehace tu vida, yo me las arreglaré con esos tipos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fernando no digas tonterías… yo… yo… no te dejaré… juntos superaremos esto…, -a la bella pelirroja ya casi se le olvidaba el riesgo corporal que corría su cuerpo si se proponía a enfrentar la situación junto a su marido, pero el que si lo sabía era Fernando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Solo hazlo cariño… necesito que tú estés alejada de este ambiente… esto no es para ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette no podía aclarar que era lo que estaba sintiendo al interior de su ser, ese hombre que le hablaba en aquellos momentos tan íntegramente sí que era su marido, lo sucedido hace casi dos semanas atrás habían sido las consecuencias de las malas decisiones por parte de él, aun así Fernando seguía siendo su esposo y ella se debía a él, meditaba haciéndole suaves caricias en sus cabellos en señal de amor marital.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el intertanto de la conversación la atractiva Lissette también se pudo percatar que aparte de su rostro magullado los rufianes también le habían volado por lo menos tres de sus dientes principales, y aunque no quería hacerlo en una lejana parte de su mente se preguntaba si también se lo habrían violado, de solo imaginar esto último la pelirroja sentía terror.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En eso estaba Lissette cuando se dio cuenta que Fernando a base de sus femeninas caricias en sus cabellos este había caído en un profundo sueño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Antes de hacer abandono de la enfermería la dubitativa hembra pidió hablar con el médico tratante, este siendo un viejo flaco y arrugado que vestía un delantal blanco y que en uno de sus bolsillos a la altura izquierda de su pecho destacaban una docena de lápices sin ni siquiera mirarla le dijo que el delincuente de la cama 5 ya a mitad de semana estaría de vuelta en su celda, que el resto del tratamiento sería ambulatorio, pero la colorina Lissette deseaba saber mas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Doctor&#8230; necesito saber que otro tipo de lesiones tiene mi marido…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El supuesto medico después de voltear y darle la primera respuesta en forma desganada se la quedó mirando en forma automáticamente lujuriosa, ahora ni siquiera ponía atención en lo que la hembra le preguntaba, diciéndose para sí mismo que aquella puta de cabellos rojizos que se encontraba al interior de su despacho también era de esas que se dejan caer por las cárceles para atender a los pobres hombres ahí enjaulados, pero esta sí que estaba tremenda se decía una y otra vez sin dejar de devorársela, si estaba para comérsela la muy desgraciada, decidiendo en el acto y para sí mismo que el también quería culearsela al igual que con toda seguridad ya lo deberían haber hecho muchos ahí al interior del penal, claro que él no le pagaría, los profesionales carcelarios como él solo tomaban cómo y cuando querían al material de carne femenina que ahí les llegaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… me decías…?, -fue lo único que pudo contestar finalmente ya que de pronto cayó en cuenta que la mujer esperaba por una respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Necesito saber que más le hicieron a mi marido…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Cual marido…?, -ahora el viejo la miraba directamente a sus senos y la pelirroja se daba cuenta a medias de ello, ya que lo más importante para ella era saber el real estado de Fernando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me refiero a mi marido, al paciente del cual estábamos hablando…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh… así que ese es tu marido…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Claro que lo es…!, -le confirmó con dignidad la bella Lissette, siempre mirándolo a la cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;A disculpe Usted señito… es que por un momento la confundí con una put… &#8211;Ehhh… nada… nada solo olvídelo, jeje, me decía?, -el viejo quien ahora mantenía sus dos manos al interior de los bolsillos de su blanco delantal, por debajo de este se comenzaba a agarrar la verga mientras le hablaba ahora con su caliente mirada puesta en sus labios</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La preocupación de la pelirroja era tal que no puso atención a las primeras palabras del hombre que estaba a cargo de la salud de su marido, y menos de cómo este ahora se masajeaba la verga a sus costillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Quiero saber que más le hicieron a mi esposo…, -repitió una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bueno por si no se ha dado cuenta le dieron una madriza que por poco casi se lo despachan, jejejeje…, -el ordinario medicucho le contestó como pudo ya que su miembro en breves momentos ya lo tenía parado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está Usted seguro?, de verdad que no le hicieron nada mas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jejeje, no se a que se refiere… sea más clara señora, -el despojo de medico quería ver más de lo que tenía la mujer, por lo que haciéndose el ocupado rodeo la oficina para tener una mejor visión del trasero de Lissette, pero la pelirroja no se lo permitió ya que ella giró rápidamente su cuerpo hacia donde se había ubicado el galeno carcelario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Deseo… deseo saber si abusaron de él…, -le dijo ya sin más rodeos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh… ya entiendo Usted quiere saber si le hicieron esto…, -el médico al pronunciar sus palabras sacó sus manos del delantal, una la cerró juntando su dedo índice con el pulgar y con la otra también con el dedo índice apuntaba al orificio formado. Lissette entendió claramente el significado de aquella ordinariez, pero su situación era extrema, además que pensó que el mismo ambiente carcelario ya tenía consumido a ese pobre hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo que sea… se lo hicieron?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pues no, una vez que llegó a la enfermería lo revisamos entero, y por detrás está intacto, jijiji…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Esta seguro…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Segurísimo, por algo soy el enfermero en jefe de toda esta cárcel, Jejeje</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Entonces… usted no es médico…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, el médico viene dos veces por semana, salvo que sea algo grave, un destripamiento o cosas parecidas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ok… entiendo, oiga me decía que ya por el miércoles le darán el alta a mi marido…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm… Si claro… pero descuide, lo iré a ver día por medio de cómo sigue de sus lesiones… -Si no fuera porque la mujer se notaba distinta a las putas que concurrían a la cárcel, el viejo enfermero ni se la hubiese pensado para llevársela a una de las salas para cogérsela, además que el guardia aun esperaba la salida de la mujer en la puerta de la enfermería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Gracias señor… de verdad gracias por su atención…, -a pesar de las palabras de Lissette en su mente se preguntaba de que pasaría con Fernando una vez que ya estuviera devuelta con los demás reclusos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No hay de que señito, jejejejee, pero si gusta puede venir los días sábado tempranito para que yo le dé información clínica del estado de su marido, jeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El calculador y flacuchento enfermero tenía más que claro que los días sábado la enfermería no abría sus puertas a nadie, pero por esa mujer él era capaz de ir a trabajar gratis esos días con la sola intención de darse el lujo de estar a solas con ella y engatusarla, sabía que algo de provecho podría sacar de la suculenta pelirroja, su vasta experiencia con mujeres solas y sin marido disponible le indicaba que tenía muchas posibilidades con ella, solo era cuestión de esperar un tiempito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ok… y gracias nuevamente…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras la hembra caminaba cadenciosamente hacia la salida de la enfermería el viejo y caliente enfermero clavó su ardiente mirada en aquel majestuoso par de nalgotas que lentamente se alejaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ese mismo día lunes después de que la bella Lissette hiciera abandono de la enfermería del recinto carcelario estuvo al interior de su carro por más de una hora, solo se mantenía sentada al volante y pensativa como una estatua, ella no quería irse y dejar a su marido en esa fría sala carcelaria en el estado en que se encontraba, de poder haberlo hecho ella ni se la hubiese pensado para quedarse a cuidarlo por toda la noche, pero eso era imposible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su mente desfilaban uno a uno todos los acontecimientos ocurridos desde el día del encarcelamiento de Fernando: Recordaba sus palabras después de la sentencia, el lo había hecho por ella, es decir la gran mayoría de aquellos lindos momentos que habían disfrutado juntos eran producto de sus actos ilícitos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pobrecito… si estaba robando al banco donde trabajaba era para darle un mejor pasar a ella, -pensaba de a momentos, para luego recriminarse y decirse que lo hecho por Fer era un delito flagrante en cualquier estado del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo a lo anterior el solo recuerdo de las vendas en su cuerpo, de su rostro magullado y sin algunos de sus dientes le enervaban los sentidos, además de sus últimas palabras antes de dormirse. Y pensar que casi se lo habían matado al no haber querido ella acostarse con un desconocido, -se decía para ella misma, -pero lamentablemente ese costo estaba fuera de su alcance, terminaba repitiéndose una y otra vez ahora con su cabeza y rojos cabellos echados sobre el volante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Todo eso estaba causando estragos en su conciencia, a la vez que también hacían comenzar lenta y casi imperceptible devastación de sus principios. Pero es que la bella pelirroja de verdad que ya deseaba ayudar a su marido más no sabía cómo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Finalmente cuando ya era casi el ocaso de la tarde una muy apenada Lissette encendía el motor de su vehículo para regresar a la soledad de su hogar. Y a lo mejor era que la leal esposa sabía cuál era la solución para que Fernando pudiera llevar una vida tranquila al interior del penal, pero ella se negaba una y otra vez a pensar más seriamente en aquel escandaloso asunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El día martes la solitaria hembra no abrió las puertas de su negocito, se lo pasó en camisa de dormir el día entero realizando las cosas más comunes que se hacen en una casa, parecía una verdadera zombi, en su cabeza lo único que daba vueltas era que al siguiente día a Fernando lo devolverían a su celda, y quizás qué tipo de cosas le harían esos malditos, si ya casi lo habían matado lo que vendría ahora sería mucho peor, le machacaba su conciencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando no pensaba en esto, lo otro en que meditaba y que era muy parecido a lo del párrafo anterior, era que la hembra ya casi no soportaba estar tan tranquilamente en la seguridad de su casa, casa que había comprado Fernando, mientras que el corría un peligro inminente de que le ocurriera lo peor que le puede ocurrir a un hombre, si incluso hasta se sentía como una mal agradecida al no poder hacer nada al respecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Recordaba claramente que fue su mismo esposo quien le dijo que no sacaría nada en limpio denunciando la agresión de los delincuentes a las autoridades carcelarias, ya que si así lo hacía solo empeoraría su situación, otra vez pensaba en que podría hacer ella para mejorarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">También tuvo momentos en que en su desesperación meditaba en la remota posibilidad de ir ella a hablar con ese tipejo para que dejara en paz a su marido, pero al instante recordaba el precio que le pediría este para tal efecto por lo que la idea la descartaba en el acto, ese hombre ya había demostrado ser un animal por lo tanto actuaría de la misma forma con ella, terminaba pensando con escalofríos de pavor en su cuerpo con solo imaginarse a ella teniendo sexo con aquel recluso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella noche Lissette casi no durmió, al igual que Fernando su marido hace algunas semanas atrás, sus sueños se convirtieron en terribles pesadillas, en estas veía como al abrir la puerta de su casa encontraba a su marido muerto y en el piso, en otras lo veía llorando y puesto de rodillas suplicándole a que lo ayudara de la forma en que ya todos sabemos, pero la más terrible de todas para la casi enloquecida mujer era la que de un vehículo en marcha se lo arrojaban todo desnudo y muerto, y que ella al llegar a su lado lo veía con mucha sangre en su trasero. Esta y muchas pesadillas mas son las que asaltaron a la bella pelirroja aquella infernal noche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Eran las 9:00 de la mañana cuando una hermosa hembra de cabellos rojizos y cuerpo generoso abordaba su automóvil en forma pensativa. Lissette trasnochada y todo se había duchado casi en el alba, para luego tonificar su piel con distintos tipos de lociones, su vestimenta era la común de siempre, pantis, medias naturales y un sencillo vestido ciñéndose a su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras manejaba su carro la expresión de su cara era la misma de siempre, seriedad absoluta y digna. Con sus manos puestas en la dirección y con sus piernas casi inmóviles dirigía la conducción, a veces frenando y otras acelerando, sus rodillas y parte de sus muslos brillaban a causa de las finas medias debajo del volante al habérsele subido el vestido como es común cuando una mujer conduce, hasta que por fin llegó a destino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pasó la primera reja del recinto carcelario, ese día su marido no tenía visita, solo gozaba de ellas los días domingo, por lo mismo se dirigió a la parte administrativa que el mismo Fernando le había dicho en su momento, hasta que con su cuerpo hecho un nudo de nervios estuvo de pie ante la ventanilla que en su parte superior decía: “Solicitud de visitas conyugales”. Lo había pensado casi toda la noche, claro que asaltada por las espantosas pesadillas, pero ya cuando aclaraba la mañana lo decidió, ella finalmente había decidido ayudarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Dígame…, -le dijo una mujer uniformada cuarentona y medio regordeta que usaba unos pequeños lentes de lectura, Lissette veía que su uniforme estaba lleno de insignias federales, y otros parches raros como si esta viniese llegando directamente desde la guerra de Irak.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La colorina tragando saliva y ya más roja que un tomate por lo que estaba a punto de solicitar, por fin le dijo con voz entre cortada:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ne… Necesito… so… solicitar una v… vi… visita c… co… con… conyugal…. –las palabras le salían ahogadas, ni ella misma se creía de lo que estaba solicitando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh… era eso, su identificación por favor…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette con mucha delicadeza aunque con sus manitas temblorosas abrió su bolso y extrajo su tarjeta de identificación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mujer carcelera una vez que ingresó los datos le habló:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Oiga señora creo que no podrá hacer uso del beneficio por esta vez, su marido aun está en la enfermería según me dice el sistema, su alta es para mañana así que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No… no es con él con quien debo hacer uso de ese beneficio…, -la pelirroja en ningún momento pensó en este desliz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No le entiendo… sino es con su marido… entonces con que presidario desea acostarse?, -le consultó fríamente la carcelera ante el silencio de la pelirroja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette se quedó mirándola con sus exquisitos labios entreabiertos y respirando agitadamente debido al nerviosismo que le causaban aquellas acusadoras palabras de la mujer uniformada, pero luego cayendo en cuenta que esta no le estaba diciendo nada más que la purita vedad fue y le dijo con quien ella debía tener el beneficio de la visita conyugal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Con el señor Octavio del Toro…, -le dijo ahora mirando tímidamente a la mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La guardiana en forma refleja se bajó los lentes para quedar mirándole en forma inquisidora desde el otro lado del ventanuco, para luego de unos largos segundos volver a subirlos y teclear los datos que ahora esa mujer colorina le indicaba, mientras los ingresaba movía su cabeza en forma negativa claramente para que la mujer pelirroja lo notara, Lissette sentía que en cualquier momento se desmayaba por la bajeza que estaba cometiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras la carcelera ingresaba y revisaba la información frente al ordenador que también era carcelario y estaba lleno de calcomanías por los costados del monitor, esta hablaba para sí misma: (Obviamente con la pelirroja escuchando)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Esto es el colmo, la primera visita conyugal y a revolcarse de inmediato con otro hombre, seguro terminará de puta…, -fueron estas palabras las que hicieron reaccionar a la atractiva pelirroja y justo en el momento en que la iba a increpar a que midiera bien sus palabras porque ella no tenía idea por lo que estaba pasando su marido fue la vieja carcelera quien no la dejo hablar:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya está aprobada la solicitud del beneficio SEÑORA, -le dijo la guardiana recargando su voz en su última palabra, pero la vieja continuaba dándole los pormenores, &#8211;Como esta visita conyugal no estaba programada deberá esperar 15 minutos para que se le dé aviso al preso ese que usted dijo y la pueda recibir como corresponde, espere ahí sentada, nosotros le avisaremos cuando ya pueda ingresar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette caminó dudosa hacia donde estaban los asientos que le indicaban, pensaba que aun había tiempo para echar marcha atrás de lo que estaba a punto de hacer, para largarse lo más lejos posible de esa inmunda cárcel, no obstante a ello y por esos misterios de la vida y por el afán de proteger la integridad de su marido la atractiva pelirroja no lo hizo, solo esperó sentada hasta que le dieron aviso que el recluso Octavio del Toro la estaba esperando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">(15 minutos antes en la celda del recluso)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/z/2r3zC/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0029.jpg" width="424" height="636">&#8211;Aun no lo creo Gitano hijoeputaaaa…!!!! La zorra esa de cabellos rojizos está esperando para que me la culie…!!!!!, -le decía el asqueroso recluso a su amigo el gitano mientras se lavaba la cara y las axilas directamente del agua acumulada del WC que tenían adentro de la celda ya que no contaban el lavamanos al estar este descompuesto y sin suministro de agua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Entonces la pendeja esa si pidió la visita conyugal…??</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si, lo que escuchas mi buen gitano, la muy puta al parecer entendió el mensaje que le enviamos con la pateadura que le dimos al maricon de su esposo, jajajajaaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pártele el culo a la primera para que la cosa valga la pena mi buen Toro…, -le decía el gitano a su compinche con ardiente entusiasmo en su rostro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Seeeeeeee… se lo partiré sin miramientos y a la primera… tal como se les debe hacer a las culonas como ella, que se cree…!?, pero antes se lo estaré lamiendo por lo menos una hora a la desgraciada, le debe saber a dioses, jajajaaa…!!!, luego de eso se lo rajo a vergazos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y como le harás para servírtela si ni siquiera hemos armado una tienda para la visita conyugal…!?, -el gitano recordó al instante que al no haber tenido novedades de la hembra en esos días y como a ellos ya nadie los visitaba, su jefe no tenía donde recibir a la colorina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Naaaa… primero la iré a saludar al gimnasio, para ver si realmente viene a culear, si es así me la llevaré a la parte de las celdas abandonadas, ahí tengo unos cartones y me la podre coger más tranquilo, además que ya varios camaradas hacen uso de ellas para sus visitas conyugales, Jejeje,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jejejeje… eres un suertudo Toro, te vas a coger una hembra tremenda, ninguna puta de las que viene a trabajar le llega ni a los talones a esa pelirroja…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilo we…, te prometo que la próxima zorra buena que llegue la tendrás, pero a esta la quiero solo para mi, crees en la calentura a primera vista…!?, pues creo que yo sufrí de eso apenas la vi, jejejeeee…, -le dijo el Toro a su amigo el gitano en los momentos en que ahora aun arrodillado en el WC se echaba agua en su seboso pelo, para que la hembra creyera que recién venía de darse una ducha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette ya esperaba nerviosamente sentada en una de las apolilladas bancas del recinto carcelario, esta vez ella se encontraba al otro lado del alambrado que existía en aquel horrendo gimnasio repleto de gente, el mismo donde se realizaban las famosas visitas conyúgales, en su silenciosa espera la hembra lloriqueaba limpiándose sus ojos azules delicadamente con un pañuelo, y lloraba por dos razones, la primera: Lissette estaba aterrada por lo que iba a hacer aunque de igual forma aun guardaba esperanzas de que aquel delincuente con el cual se iba a entrevistar entrara en razón, y la segunda era de que si ese hombre, el tal Octavio no le hacía caso en forma forzosa iba a faltarle a su marido, pero y que mas podría hacer?, ella debía ayudarlo si o si, es decir… si ella cedía y finalmente se atrevía a ir a acostarse con aquel hombre estaba claro que solo lo haría por el bien de Fernando su esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estando en lo anterior la bella pelirroja vio con mas horror aun que aquel inmundo tipejo y su sequito de amigos-delincuentes ya se venían acercando hacia donde estaba ella, por lo que rápidamente llevó su asustada mirada en sentido contrario de donde se acercaban los presidiarios, de soslayo pudo advertir que el ordinario hombre de don Octavio del Toro se acercaba a ella con la misma ropa en que lo había visto siempre desde que ella visitaba a su esposo, de jean y con una mugrienta camiseta musculosa y sin mangas que ni siquiera le cabía metérsela en las pretinas de sus pantalones debido a su prominente panza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El gitano con los demás hombres desviaron su camino, por lo que fue don Octavio del Toro, cual Tiranosaurio en busca de su presa, quien ahora avanzó solitario hasta donde se encontraba la aterrada mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo iba más que caliente, ya iban a ser casi dos meses que estuvo esperando un momento como este además veía que la muy desgraciada aquel día lucía mas buena que nunca, comprobaba y se decía para sus adentros el maleante mientras más se acercaba a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquel día Lissette, quien no estaba acostumbrada a vestir tan insinuadoramente llevaba puesto un delicioso vestido primaveral sin mangas y de color azul oscuro, era el más sobrio que encontró aquella mañana en su armario, claro que encima de este traía puesto otro de sus chalecos de hilo con el objeto de no mostrar más piel de lo debido, ya que por nada del mundo deseaba hacer pensar al delincuente que ella se había arreglado para él. Pero este quien ya estaba casi a su lado pensaba que aquella portentosa criatura de cabellos rojizos que lo esperaba sentadita con sus piernotas bien cerraditas y con cara de no quebrar un huevo era verdaderamente de otro mundo. Su vestido se adosaba perfectamente a las formas de su cuerpo, además veía que sus tetotas intentaba tapárselas con un chaleco delgado y de una tonalidad también oscura, pero él ya las imaginaba al desnudo, debía tenerlas grandes, blancas, duras y muy aromáticas pensaba el presidiario con su verga ya a medio filo y con ríos de calentura corriéndole por las venas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hasta que por fin el macho estuvo a un lado de aquella hembra a la cual ya ansiaba poseer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Octavio quien llevaba años sin tratar con una mujer de verdad, ya que solo lo había hecho con prostitutas acostumbradas al ambiente carcelario, no tuvo el tino suficiente como para por lo menos llegar a tener la mas mínima gota de interés por parte de ella hacia su persona, ya que estaba casi seguro que la hembra iba a querer ir a mantener relaciones sexuales con él de buenas a primeras, así que la saludo de la misma forma en que el acostumbraba a tratar a las hembras de su propio ambiente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Hola puta, hasta que al fin te decidiste a venir a nuestra primera visita conyugal, jajajjaaaa…,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette se lo quedó mirando en forma incrédula y de extrañeza con semejante recibimiento, esta era la primera vez que trataba con ese hombre y vaya la forma en que este se expresaba hacia ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que… que… diceee…?,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo que escuchas pendeja, -Siguió diciendo el delincuente quien ya se creía ganador, &#8211;Te digo que al fin te decidiste venir a culear conmigo, jajajjaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La colorina lo recorrió de pies a cabeza, preguntándose si realmente cabria la posibilidad de intentar llegar a otro tipo de acuerdo con tan ordinario sujeto, hasta que por fin le habló:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooo… yo no vengo a e… esoooo…, como se le ocurre…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Como que no?, Esta es una visita conyugal… o me equivoco…?, si hasta parece que ya estas como toda una perra caliente que quiere que se la cojan, tu almeja ya debe estilar litros de jugos al estar deseando una buena verga… jaja…! verdad ramera…!?, -y diciendo esto último el delincuente quien ya estaba sentado junto a ella posó descaradamente y con total propiedad una de sus peludas manazas en el suave muslo enfundado en medias de Lissette, la sensación para el recluso fue indescriptible la dureza de este y la suavidad que se adivinaba por debajo de la delgada tela de las medias le aceleraron todas las pulsaciones de su grotesco cuerpo carcelario, se la quería violar ahí mismo encima de la banca, no importándole la presencia de las demás gentes que repletaban el gimnasio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette estaba horrorizada, sus azules ojos quedaron clavados en la morena manaza del viejo Toro puesta en una de sus piernas, al ser consciente que esta era la primera vez en su vida que otro hombre aparte de Fernando la estaba tocando, además de la semejante y soez bienvenida por parte de este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez superado aquel asfixiante primer contacto la pelirroja rápidamente llevó una de sus manitas para intentar retirar la mano del viejo de su muslo pero esta estaba muy incrustada, y por su parte don Toro aprovechó en el acto esa situación para posar su otra manaza encima de la suave manita de Lissette para seguir soltándole sus leperadas, y a la vez increparla al notar la negativa reacción de la que iba a ser su mujer:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que pasa mamacita rica, acaso aun no estás convencida de querer seguir viendo con vida al pendejo de tu esposo?, vamos yo se que si… solo deberás acompañarme a una parte donde estaremos solitos… luego te sacas esos trapos hasta quedarte encuerada y te me vas abriendo de patas, eso es todo putita… verás que luego te saldrá gustando venir a visitas conyugales solo conmigo, jejejeeee…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como se dijo anteriormente Lissette había estado aterrada, pero sus miedos eran de la acción que ella supuestamente iba a realizar por decisión propia viniendo ella de una familia y educación profundamente católica apostólica y romana, y no era que le tuviera miedo a ese hombre, ahora mientras este le hablaba tan descaradamente le veía claramente esa fea y notoria cicatriz que surcaba su rostro moreno, lo único que podía sentir por él era odio y aversión, así que dejando atrás todos los temores antes mencionados sacó a la luz su carácter, claro que no con tanta determinación como comúnmente era en ella, esto debido a la anormal situación que estaba viviendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Se… señor por favor no mal entienda las cosas… yo solo vine a conversar con Usted…, -le dijo a la misma vez que lo miraba directamente a su cara intentando hacerle ver su superioridad social.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Queeeee!?, -el vejete ya no estaba entendiendo a que se debían esos aires de zorra relamida por la forma en que lo miraba la hembra, esto le recordó la calentura que lo invadió todas las oportunidades en que la vio ingresar a visitar a su marido con esa cara de mujer fiel que tanto la caracterizaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hasta que fue la misma Lissette quien lo ponía en antecedentes:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mire… nosotros…, es decir mi marido y yo somos gente de trabajo… nosotros no pertenecemos a este ambiente, por favor solo déjenos tranquilos y le prometo que no levantaré acciones legales contra Usted y sus amigos por haber golpeado a mi esposo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo había encendido un cigarro y mientras fumaba, la escuchó entre molesto, caliente y entretenido hasta que soltó una estruendosa carcajada casi en la misma cara de la atractiva pelirroja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaaaa…!!!! No me hagas reír pedazo de puta… crees que amenazándome con hacer una denuncia te salvarás de pasarme la concha!?, tu marido está condenado a 5 años de presidio por estúpido, como se le ocurrió ponerse a robar de chaqueta y corbata…!?, jajajjaaaa…!!! Eso se hace con pistola en mano primor, y luego hay que huir para que no te caiga la poli encima, el muy pendejo adulteró papeles bancarios, así como?, jajajjaaaa…!!!!, además que el mismo me dijo que no tenían ni un peso, como vas a pagar un abogado para denunciarnos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pelirroja por unos cuantos segundos buscó que argumento utilizar, el presidiario prácticamente la tenía en jaque, así que ya con otra expresión en su rostro y dejando a un lado la altanería se dio a intentar persuadirlo de sus ardientes intenciones para con ella:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Señor Toro… por favorrr… se lo pido…! D… deje… deje tranquilo a mi marido…!!, -con esto la bella Lissette notoriamente bajó la guardia y el viejo presidiario así lo notaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Por supuesto que lo dejaré tranquilo mami… pero tú ya sabes cuál es el precio por ese servicio, no es así putinga…?, -tras decirle lo ultimo el viejo Octavio comenzó a sobarle levemente el muslo con su áspera mano, Lissette ya no decía nada sobre esto, y por otro lado la desesperación de la hembra era tal que ni siquiera se había molestado en frenar al viejo por la vulgar forma en que se dirigía a ella, que mas podía esperar ella de un convicto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras esto se sucedía en la banca en que estaba sentada la bella Lissette con el ordinario y corpulento recluso, en el resto del gimnasio la visita en general se desarrollaba con normalidad, y a solo un par de metros de donde estaban ellos existía un sin número de habitáculos hechizos con frazadas donde las esposas ingresaban a concretar la visita conyugal con sus maridos recluidos, como también en otros abiertamente se ejercía la prostitución. Sin embargo nuestra pelirroja aun no estaba segura si iba a poder ella ayudar a su marido en la única forma que al parecer se podía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;La verdad es que no puedo hacerlo señor, -le dijo ahora en forma cabizbaja, ya que por el curso de la conversación ya intuía en como terminaría todo aquello, &#8211;No sé como no lo entiende…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo tras escucharla, y con solo ver de tan cerca esa carita de muñeca aniñada y de cómo ella fruncía sus tentadores labios rojos para ocupar palabras casi de resignación supo que esa hembra ya estaba a punto de ceder, por lo que se dio a seguir presionándola para poder ir a cogérsela todo lo que el quisiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame bien zorra remilgada, a ver si esto te aclara como son las cosas para ti desde este preciso momento…, yo puedo hacer que orita mismo vayan unos perros a la enfermería y se despachen a tu marido de la forma más dolorosa que puedas imaginar… aparte de eso si quiero vengo y te arrastro hacia el interior de la cárcel y te violo todo lo que yo quiera junto a mis amigos, recuerda que fuiste tú sola quien pidió esta visita conyugal, pero por otro lado también puedo cuidar de tu marido para que no le rompan el ojete como ya quieren hacerlo muchos aquí adentro, así que lárgala de una… la vas a hacer por las buenas o por las malas…!? -La expresión en la cara de Octavio del Toro ahora era de ferocidad lujuriosa, quería cogérsela a como dé lugar, pero presentía que por la actitud de la mujer esta en cualquier momento se podría echar para atrás y se quedaría sin pan ni pedazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su parte Lissette teniendo en su mente todas las ultimas palabrotas del vejete se sintió perdida, se sentía impotente de no poder hacer nada, sabía que el recluso tenía la sartén tomada por el mango, y sin poder evitarlo se dio a decirle todo lo que le nacía desde lo más profundo de su ser:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es Usted un desgraciadooo…! un cobarde…! Está tratando con una mujer con principios por Dios…!!!, como me propone que me acueste con Usted si esta es la primera vez que hablamos…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El feliz vejete seguía analizando la expresión de su cara al momento que ella le iba hablando, y una vez que Lissette terminó de increparlo, el también le dijo lo suyo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame yegua quisquillosa…, yo no deseo conversar contigo de nada, y no me interesa saber nada de ti, ni que música te gusta ni mariconadas parecidas… mi único interés está en ese tajo que te cargas al medio de tus piernotas, solo quiero cogerte, meterte la verga hasta el fondo y correrme adentro tuyo… aun así estoy dispuesto a hacerte una última oferta… que dices…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;C… cual… cual oferta?, -Lissette ahora nuevamente había levantado su vista y lo miraba directamente a sus negros ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo antes de contestarle quedó maravillado con el azul intenso de los ojos de Lissette, además de darse cuenta que ella mostraba un poco de interés en llegar a algún tipo de acuerdo con él a sabiendas del tipo que este sería, esto lo calentaban aun mas, ya con su respiración algo agitada se dio a realizar su última propuesta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es simple… si aceptas iremos a un sector que está detrás del gimnasio, en este también se realizan visitas conyugales, nos encerramos en una de las celdas que están desocupadas y nos ponemos a culear como desesperados, jejejeeee…!!!, me sigues…!?, -ante el silencio de la colorina y por la expresión de su cara al estar esperando en que iban a terminar sus palabras el viejo entendió que ella si lo seguía, &#8211;Entonces y como aun es temprano te quedarás en forma continua a la visita de la tarde, así podremos estar culeando por todo el día, y una vez que los guardias den el aviso que se acabo la visita te podrás largar para siempre, solo será un día de culeo desenfrenado y salvarás a tu marido, ya que si es así yo mismo me encargaré de su seguridad… ahora si no aceptas, su vida aquí será un infierno y tu de igual forma saldrás violada, así que dame tu respuesta ahora mismo pendeja, quieres por las buenas o quieres por las malas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette en forma automática llevó su azulada mirada hacia un lado de su cuerpo, le enfermaba, le ponía mal estar tan cerca de ese asqueroso hombre que tan desfachatadamente le proponía a ella que mantuvieran relaciones sexuales de una forma de lo mas ordinaria, hasta que a sabiendas que la tenían acorralada e intentando confiar a que el delincuente cumpliera con su palabra, le soltó con el dolor de su corazón y con su integridad por los suelos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me… me dijo que solo sería una sola vez…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escuchaste bien zorra…! serás mi mujer solo por hoy, claro que me correré dentro tuyo todas las veces que pueda, estaremos cogiendo todo el día hasta que se acabe la visita, y cerramos el trato…, pero ese es el ultimo precio y no hay mas rebajas… que dices… pagaras ese precio…!?, -le consultó finalmente y en forma terminante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y que garantías me da de que va a cumplir lo que está diciendo…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No hay garantías, solo mi palabra… deberás confiar en mi cosita rica, vamos y dime… salvarás a tu marido?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pelirroja sentada en la destartalada banca se la quedó pensando por unos momentos. Con una de sus manos puesta en su frente semi tapándose los ojos y con sus apetitosos muslos que los tenia férreamente cerrados supo que ya no tenía más alternativa, el viejo recluso era el que ganaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;A… Acepto…, -le dijo de pronto a la vez que bajaba su vista para no mirarlo, &#8211;pe… pero solo lo haré para salvar a mi marido… así que solo por esa razón le pagaré ese precio…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El caliente sujeto casi se corrió ahí mismo con aquella lujuriosa respuesta que fluyó de los rojos labios de la mujer que en pocos minutos le estaría mamando la verga, así que entusiasmado por una insana calentura se dio a decirle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que bien dulzura…! que bien…! entonces acompáñame…!!, -el viejo recluso quiso ponerse de pie, pero la hembra la detuvo tirando de su manita asida haciéndole ver que aun faltaba algo en el trato:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Espere un momento… tengo una sola condición…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero que chuchas…!!! Y cuales esa condición…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mi marido…, -a la colorina le costaba que le salieran las palabras ni ella misma se creía estar haciendo semejante acuerdo al interior de una cárcel, &#8211;Mi marido no deberá enterarse nunca de lo que ocurrirá hoy entre nosotros… me escucho?, nunca…! -Lissette lo miraba con odio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jejejejeeee… trato hecho putita… no habérmelo dicho desde un principio…?, no sabes cuánto me calienta estar cogiéndome a una zorra a espaldas de su marido, jejejeee, así que dalo por hecho, él no se enterara de nadita…, -y diciéndole esto último el vejete finalmente se dispuso a llevársela al lugar en donde por fin la poseería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette y don Octavio del Toro se pusieron de pie, claro está que la hembra más que nada se puso de pie impulsada por el ansioso vejete, el presidiario en ningún momento la soltó de la mano así que prácticamente se la llevó casi arrastrando a la alejada galería de celdas abandonadas que los presos con mas privilegios del penal usaban para mantener visitas conyugales, todo esto bajo las maliciosas miradas y sonrisillas de los presos y sus visitas que estaban cerca de ellos ya que todos sabían para donde se dirigían y para que, Lissette deseaba morirse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pelirroja con el delincuente debieron cruzar dos rejas hacia mas al interior de la cárcel, en las cuales los celadores debían abrir y cerrar para darles paso a las parejas que iban a lo suyo, los tramos eran cortos, pero para Lissette se hacían eternos, y fue en la segunda de estas barreras en las que en el momento antes de que el guardia les cediera el paso este mismo se interpusiera ante ellos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vaya… vaya… pero que tenemos aquí?, -dijo el guardia carcelario que era otro viejo con cara de delincuente con la única diferencia que este estaba vestido con un uniforme estatal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que te pasa pendejo…!, abre esa reja y déjanos pasar, hoy tengo el derecho de hacer uso de mi visita conyugal…, -le decía el viejo Octavio con cara de enojado al guardia, el presidiario estaba tan desesperado por ir a cogerse a esa hembra que hasta ya casi echaba humo por sus narices haciéndole gala a su apellido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y de donde sacaste esta puta Toro…?, de verdad que no la conocía…, -le respondió el salido gendarme en forma aborrecida como si no hubiese escuchado lo que decía el recluso, este mismo con sus ojos salidos como huevos y con una viciosa sonrisa se daba recorrer y devorarse el cuerpo del milagro de hembra que se iban a ir a servir según se daba cuenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que me dejes pasar hijo de puta, acaso no te das cuenta que vamos apurados…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilo we, solo estoy admirando esta puta belleza…, -le respondió el uniformado aun sin hacerle caso, para luego dirigir sus palabras a la asustada Lissette, &#8211;Cuanto cobras por la hora lindura, esta noche estoy de franco y me gustaría pasarlo bien contigo…, -junto con decir lo ultimo el sulfurado guardia quien ahora no podía quitar su vista del nacimiento de aquellas esponjosas tetas que se notaban en el escote del vestido de la pelirroja osó también a posar una de sus ansiosas manos en uno de los senos de Lissette, pero solo fue un leve roce lo que logró hacer ya que el viejo Toro rápidamente lo tomó de la muñeca y sobre la misma sacó de entremedio de sus ropas un afilado cuchillo de más de 40 centímetros y lo puso en el cuello del envalentonado uniformado aplastándolo contra la misma reja la cual custodiaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No te pases de listo Méndez… el código carcelario dice que los guardias no se meten con nuestras mujeres…, -le dijo el delincuente a la vez que empujaba el cuchillo en la garganta del uniformado causándole dolor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pelirroja con su manita puesta en la boca y sin saber a qué atinar solo pensó rápidamente en eso que decía Octavio del Toro, o sea, ella estaba del bando de los delincuentes?, era ella una mujer de ellos?, -esto se preguntaba en tanto la riña continuaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Quítame esa cuchilla pendejo… te irás castigado un mes entero a la sombra y seré yo quien me este culeando a esa pinche puta que te encontraste…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;A… si?, -el viejo Toro sintió que el guardia le estaba tocando algo de su propiedad cuando este osó a manosear a la pelirroja, su afán por cogérsela era tal que hasta estaba dispuesto a matar por lograr su cometido y era eso lo que iba a ser en esos momentos, no importándole las consecuencias se iba a despachar para el otro mundo al pendejo ese, esa mujer le pertenecía, o al menos por ese día la cosa era así, el asunto era que él no iba a tolerar que viniera otro y se la tocara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En tanto esto se sucedía Lissette con horror y espanto era espectadora de lo que estaba a punto de suceder, cuando estaba a las puertas de ir a acostarse con un bandido, otro hombre aprovechador había querido manosearla además de tratarla vulgarmente de puta, y cuando la expresión de su cara se iba a desfigurar por el espanto al estar presenciando como don Octavio del Toro se proponía a degollar ahí mismo al guardia, una grave y autoritaria voz llegó a poner orden en aquel sector de la cárcel:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que está pasando aquí…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El joven oficial que vestía el mismo uniforme que el guardia, claro que mucho más limpio y pulcro que el del otro, preguntaba y se imponía ante los actores de aquella inusual situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Te salvaste que llegó tu teniente pendejooo…!, que sino aquí mismito te carneaba…, -le dijo el Toro a su contrincante antes de liberarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Méndez explíqueme…!!!, -dijo ahora el oficial dirigiéndose a su subalterno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;El reo me agredió mi teniente…!!, -le contestó el aludido sobándose la garganta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No seas maricon Méndez y dile la verdad al oficial…, -Octavio del Toro por si solo se había arrodillado y puesto las manos detrás de la nuca a sabiendas que así se hacía en señal de seguir el reglamento y los códigos carcelarios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que pasó Toro…!? Porque agrediste al cabo Méndez?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Este pendejo no respeta a nadie, Usted sabe mi teniente que yo me rijo en todo lo que Ustedes determinan y me he encargado de varios asuntos que les han incomodado, solo iba con mi mujer a una visita conyugal y este pendejo empezó a darme jugo… si incluso hasta le agarró una teta…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es verdad eso?, -la pregunta ahora iba dirigida a la mujer aludida, el disciplinado oficial no pudo dejar de embelesarse con la llamativa figura de la atractiva hembra de cabellos marcadamente caobas, pero esto duró solo unos segundos luego adoptó el semblante que le demandaba su jerarquía al interior de la cárcel, no involucrándose con los reclusos ni con sus mujeres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette muerta de vergüenza, por estar ella envuelta en ese tipo de situaciones tan bajas y que caían casi en lo delictivo, solo se dio a asentir con su cabeza y mirando hacia el suelo, no podía mirar a la cara a ese joven y apuesto oficial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Méndez váyase a contralar la visita en el gimnasio…, -dictaminó el joven teniente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero mi teniente… si yo solo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que se vaya a la visita!!, -volvió a dictaminar más enérgicamente el oficial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al viejo cabo no le quedó más remedio que acatar la orden de su superior jerárquico y se retiro aun sobándose el cogote, en eso el teniente ahora se dirigió a la pareja que esperaba, la mujer aun con su manita puesta en la boca, y con el corpulento recluso quien ya se ponía de pie…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y ustedes dos… sigan a lo que iban…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Gracias Oficial, le debo un favor, jejejejee…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette aun en estado de shock por lo anteriormente sucedido de pronto y con estupor se vio a las afueras de una larga corrida de puertas una al lado de la otra, era la sección abandonada de la cárcel, y supo al instante que era en una de esas celdas en la que en pocos minutos quizás ya se la iban a estar cogiendo, estando en estas apreciaciones vio como el viejo Toro abrió una de las puertas y en menos de tres segundos ya estaban al interior de esta y a solas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los azules ojos de la pelirroja no se cansaban de recorrer en forma asombrada lo que estaban viendo, en forma totalmente abstraída de su situación veía que la celda en la cual estaba metida no era más que un reducido espacio de tres metros de fondo por dos de ancho, sus muros estaban todos pintarrajeados con rallas hechas con algo parecido al carbón, estas rallas simulaban ser los años, o los meses, los días, o quizás que, y que en la parte superior de uno de estos existía un pequeño rectángulo con barrotes que era por donde entraba la escasa luz del día. Pero la ensimismada hembra seguía con su observación:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La palabra escrita LIBERTAD era la que mas destacaba en distintos puntos de las 4 paredes, más diversos refranes como “aquí estuvo el Brayathan…”; “Verga pal que lee…”; “piko y zorra se aman” también eran de las más vistosas. La hediondez a cuerpo y a meados estaban impregnados en el ambiente, pero cuando puso atención que en un rincón de la celda y en el suelo estaban puestos unos mugrientos y delgados cartones simulando ser una cama recordó en forma espantada los motivos para lo cual ella estaba ahí en esos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fue ahí cuando la confundida hembra se preguntó a si misma que era lo que estaba haciendo ella en aquel siniestro lugar?, y cuando su mente ya le indicaba que lo mejor para ella era hacer abandono en forma inmediata de aquella inmunda celda, fue el caliente recluso quien la devolvió a su realidad tomándola desde la cintura y atrayéndola con fuerzas contra su pecho, este aparte de ser muy gordo, ancho y corpulento era por lo menos unos 15 centímetros más alto que Lissette, y la calentura ya casi lo desbordaban en aquella ardiente mañana de visita carcelaria,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Órale pendeja&#8230;! Empecemos&#8230;, al fin estamos solo tú y yo&#8230;!, &#8211;Ahora dame unos besitos mamacita ricaaa…!, -le iba diciendo el viejo a la medida que la iba atracando al muro donde quedó apoyada de espaldas la asustada pelirroja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Octavio al tenerla así de agarrada y en aquel estado, con su cara tajeada y sus gruesos labios buscaron la altura de su desprotegido cuello, el aroma floreal que emanaba de aquella parte y de sus fragantes cabellos y al estar también solo centímetros del nacimiento de aquellas formidables protuberancias de carne dura que la hembra se gastaba por tetas, y llevado por un acto de autentico reflejo se dio a sumir su gran bocaza abierta en las fragancias del cuello de la contrariada mujer, situación que aprovechaba para lamerla y besuquearla en aquella suave y erógena zona que él estaba usurpando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette con su carita apoyada al borde del muro solo lo miraba hacia un lado de su cara, sus aterrados ojos azules veían como el salido recluso movía su cabeza en su cuello, sentía como esa tibia y pestilente boca con lengua incluida iban humedeciendo toda su sensible y suave piel. También sentía como la panza de aquel detestable hombre privado de libertad se comprimía contra su plano estomago, ahora la escandalizada pelirroja se estaba poniendo más que nerviosa por la situación de estar ella y ese aprovechador recluso solos y al interior de una celda carcelaria en desuso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette quien se encontraba al borde del estado de shock y mientras era asquerosamente lamida y succionada en su cuello a duras penas calculaba que aun quedaban muchas horas para que ella pudiera retirarse de aquel horrible lugar, y antes de que le ocurriera lo peor intentaría por todos los medios posibles evitar que el cochino viejo presidiario le hiciera eso, o sea, que se la violara, aun así en su mente pensaba que tal vez si ella no cumplía con su palabra quizás que cosas podrían ocurrirle a su marido por lo que sus ganas de oponer resistencia pasaban a la espera de a momentos dejando con esto que el viejo Octavio siguiera en sus ardientes avances a base de ásperos lengüeteos en su cuello, de igual forma se dio a intentar frenar la situación:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;P… por favor don T… To… Torooo… déjeme&#8230; yo no estoy acostumbrada a estoooo… Dejemeeee!!, -le dijo en forma suplicante con sus azules ojos bien abiertos y mirando como el viejo no menguaba en sus besuqueos en el cuello, claro que ella sabía que no la iban a dejar, ya que para algo aun mas peor era para lo que ella había ingresado a esa celda con semejante hombre, hasta que este ultimo una vez que paró de chupetear y lamer, la tomó otra vez y mas rudamente de sus caderas atracándola con más firmeza contra el muro para luego decirle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Te tendrás que ir acostumbrando perraaa…!! Nosotros dos tenemos un acuerdo y de aquí no saldrás sino es bien cogida, este tremendo culazo vikingo que te gastas y estas chichotas que te cargas por ahora son solo mías, así que por favor ya déjate de estupideces y comienza a pagarme lo convenido…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette sentía todo el peso del viejo contra su esbelto cuerpo y el frio muro de cemento donde la tenían atracada, ella veía y se daba cuenta que ha medida como este le aclaraba de cómo era su situación la miraba en forma aterradoramente degenerada, alternando su mirada a sus pechos y a su cara, miradas que le hicieron sentir horror por lo que ya se acercaba, la colorina estaba que se meaba ahí mismo parada como la tenían debido al pavor de verse a ella misma siendo violada en el frio suelo de aquella celda donde estaban, así que estando en tan comprometedora situación, fue el viejo recluso quien la sacó de aquel insólito estado de nerviosismo,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya… ya putaaa&#8230; ya no te hagas la importante conmigo y regálame unos ricos besitos con esa boquita de zorra relamida que te gastas&#8230;, -junto con decirle esto último el asqueroso y viejo presidiario estiró sus gruesos labios intentando buscar los de Lissette, la joven casada intentaba por todos los medios posibles evitar que eso ocurriera por lo que movía su bello rostro a ambos lados del muro esquivándolo y diciéndole:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Don Octavio&#8230; n&#8230; no q… quieroooo&#8230; n&#8230; no lo ha&#8230; gaaaa&#8230; soy c… ca… casadaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El salido vejete le contesto en forma más eufórica aun,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Eso me calienta mas washita ricaaaaa…!!!, vamos dímelo otra vez para que mi verga se siga endureciendooooo…!!!!, -el viejo Octavio al ir diciéndole eso último le faltaban manos para seguir manoseándola, estas la recorrían entera, al presidario le encantaba estar comprobando el mismo las formas corporales que poseía la preciosa pelirroja, sus ganas de besarla en los labios se acrecentaban aun mas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooo…! no me be… beseeeee…! eso no lo hablamosssss…!!, -le seguía reclamando Lissette a la misa vez que esquivaba lo voraz y babeante bocota del viejo una y otra vez, pero este se entretenía mas todavía con las desesperadas salidas de su víctima…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaaaa…!!! Tú sí que eres estupidaaaa…!!!!, o sea estas dispuesta a pasarme la concha pero no a darme besossss…!?, jajajajaaaa…!!! Pues haz cuenta que eso estaba anotado en la letra chica del contrato, así que ahora regálame tu boquita de zorraaaa…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero la desesperada colorina seguía rehuyendo sus afanes de besos una y otra vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Toro dejando de lado por un momento las ganas de probar el sabor de su boca, y cayendo en un estado de lujuriosidad desmedida a causa de la desbordante calentura que le provocaba la resistencia de la pelirroja y de cómo ella intentaba frenarlo poniendo en el tapete su situación conyugal y eso de que no lo habían hablado cuando se habían puesto de acuerdo para literalmente ir a culear se dio a vociferarle cual era su punto de vista al respecto:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me importa una verga que no lo hayamos tratado antes o que seas casadaaaa…!!! –y en un rápido movimiento de manos le subió el vestido a la altura de su cintura y metió sus dos manazas entre la tela de las medias y la piel femenina apoderándose en el acto y a dos manos de ese poderoso y redondo par de suaves nalgotas que tanto había estado deseando comenzando a sobarlas casi con desesperación a la misma vez que su tanda de verdades continuaba, &#8211;Además y para que lo sepas lo que más me calentó de ti la primera vez que te vi pasar al gimnasio meneando este culo que te cargas, era ver la cara de perra fiel y altanera que ponías al ir pasando frente a nosotros, jajajajaaaa…!!!, así que déjate de puteadas de poca monta y entrégate zorraaaa… que en pocos minutos ya esteremos culeando como verdaderos perros calientes mientras tu maridito espera el día de tu visita, jajajajaaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En eso el viejo nuevamente estiró su salivosa trompa buscando en forma desesperada los rojos labios de Lissette, por su parte ella otra vez se dio a evitar que le comieran la boca:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;N&#8230; Noooo&#8230;! n&#8230; no me beseeee&#8230;!!, -le exclamaba esquivando los siseos que hacía el viejo en busca de fundir su bocota con la de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El presidiario al ver la negativa de la mujer a besarlo nuevamente se sumió a lamerle ansiosamente el cuello y los oídos. Por su parte y en la mente de la pelirroja quedó rondando esa última idea, que pasaría si su marido se llegaba a enterar que ella había concurrido a una visita conyugal con don Octavio del Toro, si bien fue el mismo Fernando quien en su desesperación se lo tuvo que solicitar en una ocasión, después de su última visita en la enfermería y lo que hablaron aquel día cambiaba todo aquel escenario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estos pensamientos se unieron a las grasientas sobadas en su trasero, sumándole también los continuos lengüeteos que le estaban dando en el cuello lo que le ocasionaron unas sensaciones nunca antes sentidas, estas eran una seguidilla de tímidos escalofríos que le recorrieron levemente su espina dorsal, aun así Lissette no le prestó mucha atención a aquello, ya que en esos momentos ella solo se sentía humillada por aquel viejo recluso que a viva voz le ponía en antecedentes que ella ni su situación le importaban y que solo deseaba cogérsela, como si ella fuese una cosa que sirve solo para tal efecto, o tal vez como un juguete sexual, ella no era ninguna muñeca inflable se decía en alguna parte de su mente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La ofendida hembra con sus ojos fuertemente cerrados y con lagrimas corriéndole por su cara resistía las asquerosas baboseadas que le practicaban a lo largo de su garganta, solo se daba a pensar que mientras ella se encontraba en tales circunstancias al interior de una celda de esa cárcel su marido estaba todo magullado en la enfermería del mismo recinto, esto se lo había recordado el mismo recluso que se estaba aprovechando de ella y de su situación pensaba Lissette mientras seguía sintiendo los desvergonzados magreos y lamidas de aquel vil sujeto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero el recluso ya estaba caliente, muy caliente, la mujer del presidiario primerizo que él había engatusado a base de hacerle creer en primera instancia que lo estaba ayudando sin ningún interés de por medio estaba muy buena, en tanto el continuaba con sus ardientes besuqueos y lengüetazos, y ya deseaba doblegarla por lo que decidió hacerle notar lo que él tenía para ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/z/2r3zG/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0031.jpg" width="424" height="636">Lissette temió lo peor cuando al estar ella con su vestido subido hasta la altura de su cintura sintió como su violador posaba algo notoriamente duro sobre las delgadas telas de sus medias y del pequeño triangulo formado por su fina y pequeña ropa interior, totalmente horrorizada caía en cuenta que aquella dureza que sentía restregarse contra su vagina era el pene erecto del recluso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pelirroja rápidamente puso sus manos en el pecho de su caliente adversario intentando con esto sacárselo de encima, pero don Octavio del Toro ya casi perdiendo los estribos con tal actitud por parte de la soberbia colorina, la tomó con ambas manazas fuertemente de sus pelirrojos cabellos obligándola a que lo mirara, su verga quedó casi incrustada en las finas medias de la mujer, justo al medio de aquel místico triangulo que protegían lo mas intimo que era poseedora la atractiva Lissette.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escúchame bien puta de mierda, ya me estas cansando con tu altanera actitud de perra relamida, acaso no quieres volver a ver con vida a tu marido, o acaso prefieres verlo convertido en mujer para el resto de sus días?, -el viejo por cada palabrota que le decía en su mismo rostro empujaba su cintura contra ella haciéndole sentir el poderío de su verga, como a su misma vez más fuerte la jalaba del cabello, &#8211;Así que dímelo tu misma zorraaaa&#8230; me vas a secundar SI o NO en todo lo que yo te haga…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette estando tremendamente asustada al imaginar que a su marido lo mataban al interior de la cárcel, o peor aun que hasta se lo violaban, y estando además muy adolorida por la brutal forma en que estaban jalándole sus colorines cabellos se dio a contestarle,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está bien&#8230;! Usted gana&#8230;!! yo lo voy a secundarrrr…!!!, -el viejo seguía jalando mas fuerte aun,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Secundar en que putaaa…!!??, -por la forma en que se lo pregunta claramente don Octavio quería estar seguro que la hembra estaba hablando su mismo idioma, y Lissette si lo estaba haciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;E… en… en todo lo que Usted me hagaaa…!!!, -en la expresión de su cara y el titilar de sus ojos azules solo denotaban un miedo terrible, Lissette estaba muy asustada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Dilo completo zorrilla… que quiero estar segurooo…!!!,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Yo lo voy a secundar en todo lo que Usted me hagaaaa…!!!, pe… pero ya pare, no me jale del pelo que me dueleee…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;De verdad zorraaaaa…? o esta es otra de tus puteadas???!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya le dije que voy le voy a secundar en todo&#8230; pero don Toro&#8230; ya no me jale del cabelloooo&#8230;!! Por favorrrrr…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El presidiario si hubiese estado con otra de las tantas putas de las cual estaba acostumbrado a tratar hasta la hubiese abofeteado ahí mismo, aparte de patearla todo lo que él quisiera antes de violarla, pero con solo verle el azul profundo de sus ojos, su preciosa cara de rasgos casi angelicales que ahora solo denotaban temor, por alguna extraña razón se contuvo y poco a poco fue aflojando, hasta liberarla, pero siempre manteniendo su verga firmemente adosada a la vagina de Lissette.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bien putaaa&#8230;! espero que desde ahorita nos entendamos mejor, ahora nos besaremos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Octavio muy caliente como ya estaba y sintiéndose satisfecho con sus logros la había soltado del cabello y nuevamente volvió a estrecharla hacia él tomándola por la amplitud de sus caderas disfrutando a concho y con sus propias manos el voluminoso cuerpazo que se gastaba la joven mujer del otro convicto, la suavidad de su piel en la parte de sus caderas y de sus redondas nalgas eran desquiciantes sumándole a esto que esa sensación de carnes apretadas por el efecto de las medias se le hacían más exquisitas aun, ahora y a la misma vez que la comprimía fuertemente hacia él para que Lissette sintiera en su panochita lo muy parada que tenía su verga gracias a ella se daría a literalmente comérsela, y a sabiendas que la colorina ya no pondría obstáculos de por medio sin más se apoderó de aquella fresca y sensual boca mandándole un beso asfixiante y represivo, sintiendo en su bocota un delicioso aliento tan dulce como la miel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su parte la bella Lissette se mantenía con sus hermosos ojos azules completamente abiertos mientras estaba siendo forzosamente besada en la boca, sintiendo asco al notar como la áspera legua del caliente y aprovechador sujeto se internaba en su boca, esta se introducía en su delicada cavidad oral usurpándolo todo e impregnando su paladar a cigarro y a nicotina ya que el viejo hace poco rato había estado fumando, esa lengua pastosa y extraña se movía desesperadamente buscando la suya propia, el viejo recluso movía su cara sin despegar un solo centímetro su boca con la de ella, pero lo que más le preocupaba a la formidable pelirroja era que el bulto que sentía comprimirse en su vagina este era tremendo y estaba espantosamente duro, lo sentía como si el viejo no tuviera un pene normal puesto en esa parte, lo que ella estaba sintiendo que le comprimían en su delicada hendidura era tan duro como una piedra…, que piedra…!? Eso era una rocaaa…!!!, -se gritaba angustiantemente en su mente en tanto el asqueroso besuqueo continuaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sssptsss&#8230;! Ssssptsssssss&#8230;!!!, -era el sonido de bocas devorándose entre ellas al interior de la ordinaria celda, mientras que Lissette era salvajemente punteada, ella en forma desesperada se movía agitadamente contra la pared ante aquel brutal sesión de asquerosos besos que le estaba robando el desvergonzado criminal, ni mencionar el dolor que sentía en la zona de su pelvis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su parte el viejo Octavio ya sintiéndose dueño de la situación y más caliente que el pitón de una locomotora a carbón ya se la quería coger con desesperada lujuria. Tras pasar tres largos minutos en que la estuvo besando a la fuerza y moviendo sus caderas si como ya estuviese cogiéndosela despegó su bocota de los rojos y azucarados labios de Lissette, entre ambas bocas quedaron llamativos puentes salivales que los unían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La extenuada pelirroja quedó respirando agitadamente a causa de la falta de aliento en que la dejó el facineroso criminal con su asqueroso y lenguoso ósculo, pero este no le dio tiempo a nada, ahora y tras bajarle el delgado chaleco que cubría la complexión superior de Lisse, con su bocaza sedienta de hembra se dio a devorar y lamer sus suaves y níveos hombros al desnudo, el dulce sabor del femenino PH en la piel de aquella Diosa le aceleraban sus deseos por probarla con su verga, la lengua del vejete se paseaba por estos ensalivándolo todo, luego por su cuello y hasta llegar a sus oídos, esto una y otra vez, al mismo tiempo que los punteos en su vagina continuaban, provocándole con este tratamiento experimentar otra vez esa extraña sensación en su espalda a la atribulada Lissette quien ahora se retorcía de desesperación por aquellos desquiciantes escalofríos que la estaba haciendo sentir aquel odioso recluso aunque ella no lo deseara, para luego este desalmado hombre nuevamente comenzar a besarle su ya sensible cuello, en tanto que una de sus manazas ya se apoderaba de una de sus magnificas tetas sobándosela y apretándosela llegando a causarle dolor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette a causa del salvaje tratamiento que estaba recibiendo en una de sus casi inmaculadas mamas se dio otra vez a intentar que el viejo por lo menos no fuera tan bruto:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;N&#8230; Noooooooo&#8230;! n&#8230; noooo por f&#8230; fa&#8230; favorrrr&#8230;! no me la apriete que me dueleeee…!! no lo ha&#8230; hagaaaa&#8230;!! d&#8230; de&#8230; dejemeee&#8230;!!!.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero don Octavio no la escuchaba al estar profundamente embelesado en las tremendas curvas de Diosa que se gastaba la muy condenada, solo se daba a sobar, estrujar y apretar con desesperación toda aquella suave carne que en aquellos momentos tenía a su alcance.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette quien nunca en su vida había sido sometida a tan caliente tratamiento y por los motivos ya mencionados en los inicios de esta historia estaba sintiendo por vez primera unos extraños y arrebatadores escalofríos, aun así estaba horrorizada, y por mas que le rogaba al presidiario que la soltara este parecía prenderse aun mas de su cuerpo, en eso sintió como el viejo otra vez y con ambas manos se extasiaba apretando y masajeándole en forma exasperada ese par de imponentes y duras nalgotas de las cuales ella era poseedora,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ufffff…!!! Pero que buen culazo es el que te gastas putaaaaaaa&#8230;!!! -El viejo Octavio ya traspirando notoriamente aun no se la creía que semejante ejemplar de mujer estuviera encerrada en una de las celdas de la cárcel junto a él, la asustada hembra lo escuchaba viendo al frente de sus ojos como ríos de sudor le bajaban por su cara, como si este se estuviese derritiendo, &#8211;Creo que voy a culearte ahorita mismo&#8230;!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette se quedó en estado de pánico al escuchar lo que le decía aquel desagradable sujeto, a la vez que no sabía que decir ni que contestar ya que con lo que escuchaba estaba más que claro que su tiempo estaba contado, mientras que el vejete seguía restregándole su roca vergal en el centro de su aun seco coñito al mismo tiempo que continuaba con sus leperadas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Qué me dices pelirroja…!? Qué tal si comienzas a sacarte la ropita y nos ponemos a culear orita mismo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No obstante a todo lo anterior recordemos que Lissette a pesar de lo que su cuerpo pueda provocar en las hormonas de cualquier macho ella no era una hembra fácil, y ni siquiera eso, ella sencillamente no se calentaba. Con su marido ella mantenía relaciones sexuales por el solo hecho de que ambos eran marido y mujer, sin mencionar del amor que ambos se profesaban. El asunto final era que ella en esos momentos se iba a dejar usar solo para salvar a su esposo, además que si nunca sintió algún tipo de placer con el hombre al cual amaba menos lo iba a hacer con ese infame y despreciable despojo de hombre que ya se creía su dueño, en tanto este mismo continuaba en su afán de querer convencerla y de que ella pusiera más participación en la ardiente faena:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya mamacitaaa&#8230;! ya no te hagas la difícil&#8230; y déjame ver de que están hechas estas chiches…!, -junto con decirle esto último el degenerado recluso le subió el vestido hasta la altura de sus hombros, la misma suerte corrió el sujetador que fue arrastrado junto con el vestido, quedando la hembra con sus redondas chichotas al aire y expuestas para que él hiciera lo que quisiera con ellas, y sin mas fue y se las agarró comenzando así una serie de palpadas y apretadas sintiéndolas a cabalidad:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh putaaaa!!! Pero que suavidad que te gastas en estas tetotas mamiiiii&#8230;!!!, -le decía mirándoselas con los ojos abiertos como platos al mismo tiempo que ya se las apretaba para posterior a eso pasar su cara por ellas manteniendo sus ojos cerrados y en forma apasionada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Don Octavio del Toro estaba en el séptimo cielo, ya que mientras le hacía la operación antes señalada la tenía atracada a la pared y con su cuerpo la empujaba punteándola con su verga como si de verdad ya se la estuviera cogiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette con sus ojos cerrados ya casi no oponía resistencia, solo se concentraba en pensar que ella estaba pagando el precio por proteger a su marido, mientras que en su panochita aun se restregaba en forma violenta esa tremenda y dura erección que el viejo estaba sufriendo a causa de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Don Octavio a pesar de su calentura se extrañaba de la pasividad que la mujer de rojos cabellos había adoptado, él deseaba excitarla a como dé lugar, pero se daba cuenta que ella solo se estaba dejando y no ponía nada de su parte para hacer más rica la situación, por lo que aumentó la fuerza de su pelvis en la parte central del cuerpo de la hembra a la vez que continuaba con sus groserías para ver si la colorina finalmente se calentaba y se daba a ponerse a culear con él a espaldas de su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Siente mi verga en tu almeja pendeja&#8230;! yo se que te gustaría sentirla bien adentro tuyo&#8230; jajajaja…!!!, -le decía por cada movimiento pélvico que le mandaba, para luego continuar, &#8211;Te gusta putaaa!?&#8230; Te gustaaaa…!!?? Te gustaría sentir mi gruesa verga carcelaria abriéndote el delicado tajo que tienes ahí abajo perraaa&#8230;!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette se mantenía con su cabeza apoyada contra el muro, con sus ojos cerrados y extrañamente respirando por la boca producto de la fatiga y el agotamiento, nunca en su vida la habían estrujado tanto, pero el viejo creyendo que la colorina ya estaba caliente por la expresión de su cara se lanzó otra vez a darle una serie de asquerosos besos en esos exquisitos labios rojos y azucarados probando nuevamente esa suave lengüita con sabor a fresas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Para la colorina Lissette el estar siendo salvajemente besada y sintiendo una verga que no era la de su marido apuntalándole la parte más intima de su persona le hacían sentir más mal de lo que ya se había sentido, como pudo le habló al presidiario para que este cesara en sus malas intenciones, claro que ella sabía que esto difícilmente iba a ocurrir:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;N&#8230; Noooo&#8230; Ssrrpsss&#8230; Ohhhhh&#8230; noooo&#8230; Ssrrpssss&#8230; n&#8230; nooo&#8230; p&#8230; por f&#8230; fa&#8230; Sssrrppsss… fa&#8230; vorrrr ya noooo&#8230;!, -alcanzaba a gesticular entre medio de los ardientes y acuosos besos a los cuales estaba siendo sometida, la hembra verdaderamente ya estaba agotada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El decidido y caliente recluso fue subiendo su vestido poco a poco sin dejar de apuntalarla, lo pasó por la altura de su cabeza hasta retirárselo, en este también salió enredado el chaleco de hilo y su brassier, y una vez que se deshizo de ambos se dio a contemplar aquella esbelta figura todo lo que él quiso ya que Lissette en aquellos momentos era una verdadera muñeca de goma que se dejaba hacer lo que quisieran, solo que ella no participaba, situación que el aprovechador victimario luego de habérsela devorado ocularmente aprovechó para bajarle las medias de una, quedando maravillado con esas brillosas y suaves caderas, y con solo ver ante su ansiosa mirada aquella alba y diminuta ropa interior casi lo hacen perder la razón a causa de la tremenda calentura a la cual ya estaba entregado, aquella provocativa tanguita blanca no tenía nada de remilgada como él la había imaginado, ahora que estaba al descubierto de las medias la notaba muy tirante en aquellas relucientes y suaves carnes de sus caderas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora que la tenía casi al desnudo, el viejo se dio a darse el mayor de los gustos visuales de su vida, Lissette estaba prácticamente casi encuerada, por lo que se dio otra vez a contraerla contra su pecho y panza aprovechando de manosearla a su total antojo sobajeándole las nalgas una y otra vez y sin parar, la lamía en la cara, pasaba su apestosa lengua por sus cejas, y la ensalivó por todas las partes de su rostro en donde pudo, las sensaciones en sus toscas manos eran indescriptibles, nunca en su vida había experimentado tal suavidad en carnes femeninas, dictaminando finalmente que la pelirroja era una hembra de campeonato y que lo excitaba hasta la locura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por otra parte y al haber pasado ya sus buenos y largos minutos al interior de la celda las extrañas sensaciones que estaba sintiendo la pelirroja ante tan lujuriosos manoseos en su cuerpo ya sin ropa y a tanto lengüeteo en las partes más sensibles de su cuello lentamente se iban apoderando de su mente sin ser ella consciente de esto, ahora habían continuos estremecimientos en su loable figura que la hacían balancearse hacia el cuerpo del vejete en forma exquisita, ya ni siquiera recordaba los motivos del porque ella estaba en tan escandalosa situación y menos de quien era el viejo que la besaba y recorría tan apasionadamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El ordinario recluso aprovechándose del lamentable estado psicológico de la pelirroja, ya que el daba por hecho que la zorrita esa ya estaba caliente rápidamente se quitó su mugrienta camiseta musculosa, luego lo hizo con sus jean, Lissette quien se quedó apoyada de espaldas en el muro en que la habían mantenido atracada hasta este mismo minuto solo miraba hacia el reducido ventanuco abarrotado, por alguna extraña razón ahora no caía en cuenta que el viejo Octavio estaba empelotándose para montarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De un momento a otro la casi inconsciente colorina otra vez se vio con sus ojos cerrados sintiendo aquel duro instrumento incrustársele en la tela de su ropa interior, pero ahora existía algo que marcaba la diferencia entre ellos, la dureza que había estado sintiendo ahí abajo ahora la sentía más cercana y mas resbalosa, y como era que no si el ansioso recluso ya hasta se había bajado los calzoncillos y se la estaba pasando a pelo en su panochita casi desprotegida, la tanguita de Lissette estaba toda mojada con los líquidos que el viejo iba expulsando de su verga a medida que la punteaba, sus blancas tetas parecían inflarse aun mas debido a lo agitado de su respiración al estar sintiendo por vez primera un idílico gustillo que en forma gradual ya la comenzaba a llamar al apareamiento, por supuesto que ella aun no tenía puta idea de esto último.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Don Octavio del Toro aprovechando el estado de la ninfa no perdió tiempo en meter las manos por ambos lados de sus caderas con la única intención de comenzar a bajarle la tanguita, y la hembra que en algún momento había llevado sus delicadas manitas al peludo pecho del hombre solo se daba a emitir unos desganados reclamos como si ella misma no estuviese convencida de lo que estaba diciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooooo&#8230;! e&#8230; eso… noooo!! Noooo lo ha&#8230; ha&#8230; gaaa&#8230;!! d&#8230; de&#8230; ten&#8230; gaseee&#8230;!!!, -ahora fue ella misma quien bajó sus manitas tomándole las manos al hombre para que este se detuviera, y el viejo estaba tan entusiasmado al estar en tan erótico ritual pre coital con semejante pedazo de hembra no se hizo problemas para detener momentáneamente el inminente encueramiento de su bella compañera sexual, por lo que con el mismo entusiasmo que antes fue subiendo las palmas de sus manos sin despegarlas de aquella enloquecedora tersura en la piel de la pelirroja, pasándolas por sus nalgotas, sus caderas y su cintura dándose por unos buenos segundos a palpar y sobajear a su antojo todo aquel festín de carnes femeninas que la hembra tenía para ofrecer con la suavidad de su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El aborrecible recluso no hallaba por donde comenzar, instintivamente la apoyó otra vez contra el muro pintarrajeado, tomó con sus manos cada una de sus tetas y comenzó a chupárselas con depravación, disfrutando y sintiendo a tope su extrema dureza y magnifica suavidad, su fragancia y su sabor, de a ratos se las recorría con las palmas de sus manos en todo su contorno jugando con sus dedos pulgares en sus pequeños pezones rosados, luego friccionándoselas y amasándolas en forma circular cada vez con más ganas, para luego volver a bajar sus manos a las nalgas de ella contrayéndola hacia él y seguir punteándosela si como de verdad la estuviera poseyendo, la veía con sus deliciosos y jugosos labios semi abiertos como si ella estuviese sintiendo todo lo que le hacían así que sin pensársela mas aprovechó la ocasión para estamparle otro asqueroso beso con lengua que ahora si la hembra luego de unos nerviosos segundos por parte de ella lo aceptó y lo recibió enredando tímidamente su fresca lengua con la de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella extraña pareja por cada segundo que pasaba parecían besarse más apasionadamente, la pestilente saliva pasada a cigarro y a fritanga de cebolla rancia se entre mezclaba con la fresca saliva floreal de la exquisita pelirroja que en esos momentos parecía ya estar disfrutando de todo lo que le hacían, por su parte aquel aprovechador hombre estaba apostando todo por calentar a tan tremenda colorina para cogérsela con ella excitada, y ya casi la tenía lista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo recluso estaba en la gloria, por lo que ya casi sin pensársela quiso por fin convertirla en su mujer, otra vez posó sus dos manazas en las amplias caderas de Lissette para luego y mientras continuaban besándose metió ambos dedos pulgares por cada lado de sus suaves caderas entre la tirante tela de la ropa interior y la piel de la pelirroja y simplemente se los comenzó a bajar mientras seguían besuqueándose ante la pasividad de la entregada mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo recluso a medida que iba bajando aquella diminuta prenda intima estaba como loco, la pequeña tanguita mientras era bajada ya estaba descubriendo los primeros pelitos colorines que existían en la vagina de la monumental hembra, en tanto esto sucedía nuestra excitada y casi perdida Lissette tuvo un dejo de lucidez en su mente y volvió a bajar sus manitas para detener el encueramiento, pero sus calzoncitos ya estaban todo enrollados justo en la mitad de sus muslos, el vejete al notar esta reacción por parte de la que iba a ser su mujer subió nuevamente sus manazas para apoderarse de ese tremendo culazo al desnudo que se cargaba la muy zorra, a la misma vez que se separó de su boca para empezar a bajar con esta dirigiéndose directamente a esas colosales y atrayentes tetazas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Dos Octavio a sabiendas que ya la tenía con la zorra al aire instintivamente y en forma depredadora abrió lo más grande que pudo su sedienta bocota y en forma voraz comenzó a chuparle otra vez una teta, mientras que encorvado y todo con una de sus manos tomaba su bien parada y gruesota verga ubicándola en la misma entrada intima de Lissette para poder al fin metérsela y empezar a cogérsela como tanto lo deseaba, no importándole que la caliente faena se realizara con ellos de pie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette sintió como algo caliente y resbaloso muy parecido al pomo de una puerta se posaba y tomaba cabal posesión de su desprotegida vagina, y con solo sentir aquella invasión a su intimidad de golpe reaccionó en forma refleja volviendo a la sensatez y a la cordura, estaban a punto de meterla esa roca que ella había imaginado momentos antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Don Octavio noooooooo…!!!, -exclamó en forma desesperada en el momento en que el recluso hizo presión para encajársela. A su misma vez la ahora lucida colorina aterrada por lo que ella misma estuvo a punto de dejar que pasara con horror seguía sintiendo como una gruesa verga, muy distinta a la única que ella conocía, estaba posada a su vagina aun haciendo presión con fuerzas desmedidas para traspasar sus barreras vaginales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Que mierda te pasaaaaaa!! Justo iba a abrirte la conchaaa…!!! -le bufó el lujurioso recluso agarrándola y pasando ahora su brazo por la esbelta cintura para que la potranca esa no se le arrancara como daba muestras de querer hacerlo, aun así la seguía mirando con deseosa lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pelirroja rápidamente y en pos de proteger su entrada vaginal comenzó a echar su trasero hacia el muro, estaba aterrada al saberse estar a las puertas de que un criminal que por primera vez en su vida trataba este la tuviera en tales condiciones, el lujurioso convenio de salvar a su marido y todo eso ahora pasaba a segundo plano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero lamentablemente para Lissette don Octavio del Toro ya no estaba para ese tipo de juegos, el viejo estaba que reventaba de tanta calentura acumulada así que simplemente la tomó ahora con sus dos manazas y a la fuerza se dio a volver a devorarle las tetas con ansiosa desesperación, este ya se había dado cuenta que con esa operación la colorina bajaba sus defensas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Srppppssssss&#8230;! Srpssssssss&#8230;! Srpsssssssss&#8230;!, -escuchaba Lissette en un nuevo estado de horror mientras veía en primera fila como el viejo Octavio otra vez le magreaba y lamía sus pechos con ella intentando desesperadamente escapar de sus garras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooo&#8230; d&#8230; dejemeeee&#8230; yo no quierooooo&#8230;!!!, -le exclamaba la alterada colorina temiendo que en cualquier momento el viejo la volteara sobre los cartones y se la metiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No me interesa&#8230; Srpsssss&#8230;! Srpsssssss&#8230;!! tú tienes un trato… Srpssssss&#8230;!! conmigooo&#8230; Srpsssss&#8230;!!! por lo tanto lo cumplirás&#8230; Srppppssss&#8230;!!, -don Octavio le hablaba y chupaba las tetasas en forma alternada, &#8211;Escuchaste&#8230; Srrpppssss&#8230;!!!, Putaaa… Srrrrrrpsssss!!!!, -el recluso estaba vuelto loco por la calentura que le provocaba esa mujer solo deseaba coger con la pelirroja no importándole lo que opinara ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos cuerpos desnudos, el del macho y el del hembra, luchaban al interior de la inmunda celda, una por separarse y el otro por seguir comiéndole las tetas a su deseable opositora, la mujer por no ser cogida y el hombre por cogérsela a como dé lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero como se dijo anteriormente, el corpulento recluso de anchas espaldas no estaba para ese tipo de juegos, con sus dos robustos brazos rodeo el cuerpo desnudo de la bella Lissette quien por vestimenta solo le quedaban sus pequeñitas sandalias y su tanguita que por efecto de los movimientos esta se había ido bajando y ahora salió expulsada desde uno de los pies de su dueña, el vejete entre empujones por parte de la pelirroja sin mucho esfuerzo se la llevó hasta donde estaban ubicados los cartones y se dejó caer en ellos con la hembra bien afianzada y enredada a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Extrañamente y como si la naturaleza mandara al interior de la celda Lissette ya se encontraba debajo del corpulento recluso y este montado sobre ella la tenía con sus dos bellas piernotas bien abiertas, en la posición ideal como para mandarle la primera estocada, el viejo otra vez acomodaba su verga en la rojiza entrada de la colorina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Noooooo&#8230; q&#8230; que haceeeee&#8230;!? No me la metaaaaa…!!!, -le gritó a viva voz y tendida de espaldas en el suelo la bella Lissette sintiendo como el viejo le clavaba la verga en la entrada de su intima hendidura, como pudo logró cerrar algo sus piernotas para proteger su vagina, el viejo en el acto se dio a volver a abrírselas, claro que con ella intentando cerrarlas nuevamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jajajjajaaaa&#8230;!!! ya te tengo lista putaaaaaa…!!!, solo relájate igual que hace un rato y verás que terminarás siendo cogida con tu propia venia, te voy a culear entera putita jajajaja&#8230; te voy a estar embutiendo la verga hasta que no me quede ni una gota de mi hediondo semen, me dejaras secooooo!!!!, jajajajaaaa…!!!! ya verás que una vez que me la pruebes nos dedicaremos a culear como mal nacidos así que ábrete de patas putaaaa&#8230;!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La hembra viendo como ese caliente viejo no cejaba en sus lujuriosas intenciones, solo se daba a aguantar los febriles ataques hacia su cuerpo, se sabía literalmente acostada en el suelo con un hombre extraño que muy pocas veces en su vida había visto antes, en tanto el viejo que estaba desesperado por ella y teniendo al alcance de su bocota esas apetitosas tetas de ensueño otra vez se había lanzado a chupárselas, sabía que Lissette en pocos minutos otra vez estaría agotada y sería en donde el aprovecharía de ensartársela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo don Torooooo…!! que haceeee!?, -le decía la colorina sintiendo unas fuertes succiones en sus blancas tetas,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Te voy a meter la verga zorraaaa&#8230;!!! eso es lo que hago jajajajaaaaa&#8230;!!! lo vamos a pasar súper ricooo…!!!, jejejejeeee…!!!, después de este día te va a encantar venir a culear a la cárcel…!!!, así que ábrete de patas&#8230; Slurpsssss!!!, -le dijo a la vez que le mandaba otra bestial succión en una de sus tetas junto con pasar su antebrazo por debajo de una de las piernas de Lissette obligándola a dejar expuesta su vagina en total crudeza para la visión de cualquiera y obviamente también para su verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Por f&#8230; fa&#8230;vor don Octaviooo… Noooo!!!&#8230; n&#8230; no me lo hagaaaa&#8230;!!!, -la hembra en forma desesperada intentaba cerrar su pierna libre en decidida protección de su vagina, ya que veía que el vejete estaba como loco por hacerla su mujer,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Siiiii&#8230;! si te lo voy a hacer yeguaaaaa&#8230;!! y te lo voy a hacer solo metros de donde está hospitalizado tu maridoooo… verás lo mucho que te van a gustar las visitas conyugales después de este día, jajajjaaaa…!!!!, -el viejo se lo repetía casi en sus mismas narices al estar otra vez intentando montarse a la fuerza sobre aquel curvilíneo cuerpo que se retorcía sobre los inmundos cartones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette quien intentaba moverse para impedir que le metieran la verga, pensaba en aquello que le había dicho el vejete, este le refregaba en su misma cara el adulterio que ella estaba a punto de cometer, la situación se la hacía aberrante al saber que el viejo estaba en lo cierto, ella estaba desnuda y a punto de ser cogida en la misma cárcel en que estaba recluido su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Por favor don Octavio no me lo hagaaaa… yo… yo… no estoy acostumbrada a estoooo… a mi… a mi… no me gusta el sexooooo&#8230;!!!, -le gritó finalmente la colorina como si con eso el feroz y caliente recluso fuese a liberarla, Lissette aun forcejeaba y sentía como el vejete la inmovilizaba preparándola para la primera estocada de carne caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si te lo haré zorraaaa&#8230;!! Y que es eso que no te gusta culear…!? Si tu concha está pidiendo a gritos que le metan la vergaaa&#8230;!!!! jajajajaaaa!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El vejete ya estaba montado a medias sobre el estilizado cuerpo de nuestra agraciada colorina, ahora se daba a lamerla en la cara, a la misma vez que le chupeteaba en los hombros y bajaba a sus melones, se los succionaba con fuerzas ocasionándole algo de dolor como así mismo unas ricas sensaciones cosquilleantes que muy a pesar de la mujer la recorrían entera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette en su angustiante lucha de querer escapar de aquel lujurioso vejete, quedó aterradoramente conmocionada cuando estando con sus cabeza levemente inclinada vio por vez primera aquella gruesa y larga verga llena de nudosidades, y que en su base existía un matorral de espesos pelos negros, aquella temible herramienta viril parecía tener vida propia según sus conclusiones ya que esta estando bien parada pulsaba en total estado de excitación sobre su propio vientre el cual ya estaba chorreante de líquidos pre seminales que el viejo botaba por la punta de la verga debido a la calentura en que se encontraba en esos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En eso notó como el viejo tomó su temible herramienta y estando montado encima de ella la volvió a poner en su entrada vaginal pero ahora se hecho sobre su cuerpo solamente punteándola a pelo, por momentos recordaba lo dura que se la había sentido cuando aun estaban con ropa, y como ella la había asemejado a una roca, don Octavio en tanto había vuelto a atacar sus hombros, y su cuello, solo fueron suficientes unos cuantos minutos de chupeteos y lengüetazos por su cara y sus hombros, esto sumado a los punteos que le estaban pegando en su parte intima con algo que se parecía a un grueso palo caliente, para que la hembra otra vez empezara poco a poco a sentir ese extraño nerviosismo sexual al cual se había visto transportada momentos antes de caer en los cartones, ahora su piel se crispaba ante los nuevos escalofríos que ya comenzaba a sentir, mientras su mente se debatía entre abandonarse a lo que el caliente viejo quisiera hacerle o a seguir intentando no dejarse abusar por aquel vicioso recluso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su parte el viejo Octavio sentía que en cualquier momento se corría en el aire, aun no se la creía que la hembra que tenía casi ensartada y con sus bellas piernas bien abiertas era la misma que el había visto tantas veces pasar los días de visita con cara de mujer fiel y digna a ver a su marido, y por su parte la hembra ya estaba sintiendo otra vez eso mismo que nunca antes había sentido, y el vejete se daba cuenta de ello ya que creía sentir en sus manazas como se le erizaba la piel a la joven casada en los momentos en que accionaba con mas fuerzas su grueso instrumento masculino en aquella apretada vagina que al menos ya se la sentía resbalosa, creía sentir como la hembra a veces le devolvía tímidos movimientos pélvicos por cada punteada que él le pegaba con la verga, fue en ese mismo momento en que la pelirroja hundió su carita entre el cuello y el peludo pecho del hombre, cuando el viejo recluso escuchó salir de sus labios por vez primera un apagado gemido de disfrute.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La hembra no se dio cuenta cual fue el momento en que la sensatez y el recato comenzaron a hacer abandono de su mente, y que de esta se apoderaba un extraño y atractivo estado al cual ella no estaba acostumbrada, lo incorrecto y condenable de su situación y de sus actos con ese asqueroso hombre ahora le resultaban agradables, y este estado era nada más y nada menos que el morbo, un exquisito morbo que el viejo sin quererlo había sabido despertar en ella a base de insultos y ordinarieces, ahora al saberse desnuda y tendida en el inmundo suelo de una cárcel con aquel aprovechador recluso que la punteaba tan exquisitamente en la vagina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette con unos aterradores perjuicios en su mente se aferró al ancho cuello taurino de ese hombre que no era nada de ella y dejó salir de sus exquisitos labios lo que su vagina y su mente le estaban pidiendo a gritos,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmmhhhhssss…, -le salió el lujurioso murmuro, el viejo supo al instante que otra vez tenía luz verde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/z/2r3zL/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0037.jpg" width="424" height="636">La pelirroja en el silencio de aquella celda había comenzado muy despacito y en forma instintiva a menear su pelvis por el grueso mástil de carne caliente que por ahí le estaban restregando causándole sensaciones en su mente y en su sistema nervioso que la hacían estremecer de a momentos, su conciencia le decía que no lo hiciera, pero su cuerpo no le respondía, y ya casi deseaba que esa gruesa cabezota le abriera sus carnes y se le metiera para adentro todo lo que pudiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La antes recatada colorina por primera vez en su vida necesitaba moverse en forma de apareamiento, necesitaba algo dentro de ella, y ahí estaba el aprovechador recluso para calmarle sus ardientes deseos, pero este no paraba de chupetearle sus oídos y seguir punteándola encima de su cuerpo, mientras ella solo se dedicaba a sentir y gozar tapándose la boquita para que según ella el viejo no se diera cuenta que estaba caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Octavio embelesado como estaba en sus ardientes lengüeteos y dejando de puntearla fue bajando por su cuerpo con sus labios y su lengua, ahora abiertamente deseaba saber cual era el sabor real de aquella mujer, le iba a chupar la zorra hasta el cansancio, se daría el gusto de su vida con esa vagina de origines escandinavos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hasta que cuando el vejete hubo bajado en su cuerpo más debajo de su ombligo y cuando al fin tuvo su ardiente mirada solo a centímetros de aquellos preciosos bellitos encrespados y de color rojo oscuro y muy brillantes cayó en cuenta que esta era la primera vez en su vida que se iba a coger a una hembra verdaderamente pelirroja, ya que esos finos pelitos muy parecidos a los hilos de cobre que él hubo visto alguna vez en los cables eléctricos así se lo certificaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un verdadero afluente de babas se juntó debajo de la lengua al ver que la mujer que momentos antes se había mostrado altanera ahora solo respiraba agitadamente manteniendo por si sola sus bellas piernas bien abiertas dejándole a su total merced aquella intima parte de su cuerpo que ella ante la ley de los hombres se había comprometido bajo forma y palabra de honor solo a pasarle a su esposo, pero ahora sería él quien la degustaría y ocuparía, así que ya no aguantándose más se aferró con ambos brazos en cada uno de sus muslos abiertos y fue abriendo su babeante bocota para engullir en forma hambrienta la jugosa y femenina ranura de carne que la antojadiza pelirroja le estaba ofreciendo solo a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette tras ser observadora del enloquecedor recorrido que hiso el moreno delincuente por las suaves praderas de su cuerpo, paseando su bocota por su ombligo y luego por su vientre, hasta que cuando lo vio casi llegar a lo mas intimo de su anatomía y el saberse completamente abierta de piernas instintivamente quiso cerrarlas pero su mente y su cuerpo no se lo permitieron, esto la aterraron aun mas preguntándose porque no podía cerrarlas, acaso ella también deseaba todo aquello?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero era el viejo quien otra vez la sacaba de sus ya esporádicos estados de lucidez, ya que fue única testigo de cómo ese extraño viejo iba abriendo su boca para zamparse su pelirroja vagina, este mismo de un solo y exquisito tarascón fue devorándola en forma hambrienta, esta era la primera vez ella sentía como se resbalaba una lengua masculina entre sus carnes vaginales, o en otras palabras esta era la primera vez que ella dejaba que le hicieran sexo oral.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette no pudo evitar dejar salir de sus labios un fuerte gemido de placer no importándole que ese asqueroso hombre privado de libertad la escuchara, como a su vez su exquisito rostro fue haciendo sugerentes expresiones de placer, con sus rojos cabellos desparramados sobre los húmedos cartones y con sus ojos cerrados abría su linda boquita en forma de &#8220;0&#8221;, luego proyectando sus labios a forma de tomar aire por estos, y relamiéndoselos con su rosada lengüita, moviendo la cabeza de un lado a otro en el mismo suelo en donde la tenía tirada aquel viejo macho, también con sus colorinas cejas enarcadas hacia arriba en señal de deseo, este era el estado de la bella Lissette cuando ya sin aguantarse mas comenzó a expresar mundanamente lo que estaba sintiendo en esos afiebrados momentos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;O&#8230; Oh&#8230; Ohhhhhhhhhhh&#8230;! A&#8230; Ah&#8230; Ahhhhhhhhhh&#8230;! Mmmmmmmm&#8230;!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Extrañamente la sobre calentada hembra gemía y se quejaba audiblemente como una autentica puta a la vez que empuñaba sus manitas a un costado de su cuerpo manteniendo sus piernas totalmente abiertas y con los muslos recogidos tal cual como si estuviese dando a luz un hijo, sintiendo una y otra vez en su vagina los desquiciantes lengüeteos de quien en esos momentos se la estaba comiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo Octavio con su corpulento cuerpo peludo y con vistosos tatuajes carcelarios en su espalda estaba dado completamente a la lujuria del momento en aquella ardiente celda, como un verdadero perro hambriento de leche la lamía, la chupaba y le succionaba la rojiza concha una y otra vez, aquella deliciosa vagina de pelos colorines que estaba succionando sabía a Dioses, era un verdadero manjar con esos jugos medios ácidos y saladitos que ya comenzaban a destilar, el viejo estaba preso por un morbo sin precedentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En tanto la excitación de la colorina tampoco se quedaba atrás, con deliciosos gemidos de autentica calentura mantenía con su cabeza ligeramente echada hacia atrás en el suelo de cemento ya que lo cartones donde la tenían estaban todos rotos, ahora sus amplias caderas se movían despaciosamente en forma refleja, aunque hay que decir que si ella hubiese tenido su voluntad en forma normal nunca lo hubiera hecho, pero la cosa era que en esos momentos no era así, ella instintivamente y en forma delicada premiaba al recluso con suaves meneos ondulatorios y pélvicos de atrás y hacia adelante, es decir, le estaba entregando todo lo de ella a ese lujurioso hombre que no paraba de darse un bacanal de caldos calientes que la ardiente colorina le estaba proporcionando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette se excitaba cada vez más con todo lo que le estaban haciendo, pero se quedó estupefacta y otra vez volvió a la realidad de una de una cuando fue consciente de que el viejo subió por su cuerpo, se concentró y acomodó su verga en la entrada de su vagina y simplemente se la empezó a meter con decisión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El lúbrico trabajo para meter su cabezota no duro más de 10 segundos, si bien la colorina no estaba virgen, si estaba muy apretada debido a su sensualidad, como se dijo antes ella era muy mala para la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De un momento a otro la ya sudada pelirroja se vio con el viejo Octavio montado sobre su cuerpo con este tomándola de sus antebrazos para que no se moviera, para luego comenzar a sentir la presión de entrada en su panocha, mas la dilatación de sus tiernos pliegues vaginales abriéndose mientras el grueso instrumento vergal ya se comenzaba a deslizar hacia su interior centímetro a centímetro, primero la redonda y morada cabeza, luego el inicio del tronco, estos ya se habían perdido por debajo de la piel jaspeada de rojo, y después de otros breves 10 segundos más en donde el viejo empujo por cada dos segundos de avance Lissette se sintió con la robusta verga del recluso encajada hasta lo más intimo de su persona, no pudo evitar dejar de salir de su garganta un sufrido gemido de aguante en el momento que sufrió la firme estocada final que le habían mandado coronando así el termino del principio de su infidelidad por salvar la integridad de su marido, el recluso estaba enterrado en ella con toda su verga, solo los dos grandes testículos habían quedado fuera de su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Oooooohhhhhh…!!!!, -fue el erótico quejido de la hembra, mitad aguante doloroso y mitad disfrute cuando al fin se sintió ensartada, a la vez que sentía como el recluso respiraba agitadamente con su cara tajeada enterrada entre su cuello y uno de sus hombros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el mismo momento en que el viejo se dio cuenta con la pasividad en que lo había recibido la hembra recién convertida en su mujer no perdió tiempo en volver a comerle asquerosamente la boca tal como lo había estado haciendo minutos antes, a la vez que comenzó a darle unas firmes embestidas hacia adelante y que Lissette recibía con su carita desfigurada por el horror al saber que finalmente había sucumbido a las calientes intenciones del recluso, y así con esa expresión en su rostro ella enarcaba sus cejas pelirrojas por cada apuntalamiento que le ponían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pelirroja ahora estaba desconcentrada de la cogida que le estaban poniendo, en su mente solo existía el remordimiento, pero el viejo había sido testigo de cómo ella le meneaba la panocha cuan se la estuvo lamiendo así que sabía que en cualquier momento la colorina se calentaría nuevamente, y él se iba a dar a logra eso, por lo que se empezó a mover con bestialidad arriba de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Aaaaahhhh&#8230; mamiiiiiiiiiiiiiiii&#8230;!!!! Que rico se siente tu coñito por dentroooooo putaaaaaaaa…!!!, -le decía mientras le enterraba la verga con poderío una y otra vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette cerraba fuertemente los ojos y aguantaba como podía cada brutal estocada que le mandaban en la vagina, pero aun no se podía concentrar en aquello, solo se daba a pensar que se la estaban beneficiando sexualmente en la celda de una cárcel y con su marido sin los dientes principales y todo magullado en la enfermería de esta misma, y para rematarla era el mismo viejo que la estaba violando el causante del estado de su esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo para el viejo recluso y al contrario de lo que estaba sintiendo Lissette la situación para él era tremendamente caliente y lujuriosa, estaba disfrutando con su verga de los más íntimos encantos de una hermosa hembra casi en las narices de su marido, el solo sentirse en semejante situación le daban unas tremendas ganas de eyacular al interior de su vientre, además que ya a estas alturas sabía que aquella sabrosa pelirroja le seguiría ofreciendo placeres insospechados con todos los orificios que ella poseía en su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al mismo tiempo en que el salido viejo seguía culeandola con firmeza y ahora mirándola a la pasividad de su rostro, también la besaba, se la comía y la absorbía por su boca como queriendo sacarle hasta la última gota de oxigeno que ella tuviera en sus pulmones. Con sus ojos cerrados y besándola asquerosamente se decía para el mismo que la pelirroja al igual que él también estaba dando muestras de sentirse muy cómoda con su verga al interior de su cuerpo, y aunque ella no se moviera como él lo deseaba el solo hecho de tenerla pasiva y entregada con sus bellas piernas abiertas en la posición del misionero permitiéndole entrar en ella todo lo que él quisiera de igual forma lo calentaban hasta la locura… era… era… toda una Diosa se decía mientras que con cara de desesperado no paraba de meterle la verga lo más adentro que pudiera, a la vez que se daba a decirle más peladeces por disfrute propio y también para no correrse antes de tiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Arrrrrrrrrggggghhhhh…!!!! qué rica está tu panocha perraaaaaaaa…!!! Sientelaaaaaaa…!!!!, te llego hasta el fondooooo…!!!! Te la comes entera y ni siquieras reclamasss, jajajaaaaaaaa…!!!! y eso que no te gustaba culearrr…!!!!! Jajajaaaaaa!!!!! Que diría tu marido si te viera como te enseñan a coger…!!!!! Jajajajaaaa…!!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo se la había acomodado sobre ella afianzándosela desde sus hombros para comenzar a cogérsela con la misma bravura en que lo estaba haciendo, pero también para que ella supiera que por ahora solo le pertenecía a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras 15 minutos de ardiente cogida Lissette escuchaba como el viejo recluso se burlaba de ella, de su situación y de su esposo, en algún rincón de su mente sabía que estaba haciendo muy mal, pero sin darse cuenta ella su conciencia también le mostraba ese otro estado tan misterioso y prohibido que le hacían acelerar los latidos de su corazón, era la nerviosidad de lo prohibido, del morbo, o mejor dicho de la calentura en su máxima expresión, &#8211;eso… eso… que le hacían era muy ricoooo…, -se decía ahora en su mente, lo que nunca había logrado Fernando hacer nacer ni sentir en ella, sumado a que las sensaciones se multiplicaban por cada estocada que le plantaba el vejete, lo colorina con esto último simplemente se entregó a aquellas desequilibradas y perversas emociones que la estaban haciendo sentir como una mujer plena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Massssssss&#8230;! M&#8230; Ma&#8230; Masssssssssss! Mas a… a… dentroooo…!, -le dijo por fin la hembra al malévolo recluso, mientras despaciosamente lo comenzaba a secundar con leves movimientos pélvicos y de cintura, aferrándose con sus brazos y manitas a las anchas espaldas del recluso, resistiendo en su cuerpo todo el peso de aquel corpulento maleante que había logrado calentarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo con solo escucharla pedir más verga cayó en un estado total de insania lujuriosa y comenzó a premiarla con vigorosas aserruchadas a la vez que se daba a alabarla y animarla para que ella misma le pusiera más talento a la cogidota que ambos ya se comenzaban a dar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Así putaaaa…!!!! asiiiiii&#8230;!!!! Ves que te gustaaaa…!!?? Muévete mas ricooooo…!!!! Mas fuerteeeee…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Oh… Ohhh… Ohhhhhhhh&#8230;! M… Mmmmmmmmm&#8230;! M… Ma… masss…! massssssss…! -emitía Lissette despacito y en forma entre cortada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Desde los ojos cerrados de la pelirroja caían dos ríos de lagrimas hacia sus oídos, y esto se debía a la falta cometida por su cuerpo, como también a la excitación que sentía al estar entregándose a tan vil sujeto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaaaaa…!!!! claro que te la seguiré metiendo zorra si aun no debe ser ni medio día, jajajaaaaaa…!!! te llenaré tu vientre de verga y de semennnnnnn…!!!! Ya verás en que buena puta te vas a convertir después de hoy… jajajajaaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;R… r&#8230; r&#8230; ri&#8230; ri&#8230; coooo…!!!!, -gimió Lissette tras las palabrotas del vejete, ahora movía su pelvis en forma ondulante al mismo compás en que el viejo recluso seguía poniéndole firmes estocadas vergales en su ya jugosa vagina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Don Octavio del Toro con solo escuchar las tímidas emisiones de los labios de la pelirroja casi lo hicieron correrse antes de lo que él deseaba, así que concentrándose y conteniéndose se dio a comenzar a cogérsela más suave, a estas alturas su verga estando al interior de la vagina de Lissette parecía de acero fundido por lo dura que la tenía, su vigorosa herramienta también estaba toda mojada y lubricada por los jugos que aquella Diosa de rojos cabellos le ofrecía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo recluso ahora se la cogía de una forma más serenada, disfrutaba metiéndosela y sacándosela haciendo con esto que desde la frágil vagina escurrieran una no menor cantidad de jugos íntimos que la lubricaban por cada vez que la verga ingresaba a su interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Don Octavio con cara de gozador mientras se daba a la faena copuladora sentía en cada centímetro de su herramienta unas arrebatadoras sensaciones de deleite jamás experimentadas sobre todo cuando caía en cuenta que la colorina se la comía entera, y que era ella solita ahora quien le exprimía la verga por cada vez que él se la dejaba ir toda, como así mismo era Lissette quien empezaba a acelerar los movimientos. Solo con esos dos detalles notados por el recluso este se dio a dar rienda suelta a todos sus bajos instintos que hasta ese momento había intentado controlar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhhhhhhhhh…!!! putaaaaaaaaa…!!! mira nada mas como ya te muevessss…!!! Eso…!!! Esoooo…!!!! Apriétame bien la vergaaaa…!!!! Cometelaaaaa…!!!! Asi…!!!! asiiiiiiii…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ri… ricooooo…! ricooooo…!, -era todo lo que se atrevía a gemir Lissette justo en un oído del viejo al momento en que sentía la verga invadirla por completo, pero moviendo su cuerpo con entusiasmo de coito, sus caderas ya se azotaban contra el duro suelo de cemento, sus bellas piernas y muslos siseaban en el aire abriéndose y cerrándose aceleradamente pero lo justo y lo necesario, esto producto de sus propios movimientos y por las energías del macho que otra vez ya se la estaba cogiendo con ganas. Lamentablemente mientras se cometía el adulterio al interior de la asquerosa celda Fernando en su camilla de enfermo y en la enfermería del recinto carcelario pensaba en que podría estar haciendo su bella su esposa en aquellos momentos en la soledad de su hogar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero solo a metros de donde estaba el pobre Fernando internado otra situación muy distinta a lo que él pensaba era la que estaba viviendo su esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Seeeeeeeeeeee zorraaaaaa!!!! A mí también me gusta estar culeandoteeeee…!!!! Tomaaaa&#8230;!!!! tomaaaaaa&#8230;!!!! tomaaaaaaa&#8230;!!!!, -le gritaba el enloquecido recluso en su misma cara mientras se dejaba caer con su ariete, en respuesta a lo que ella le gemía al oído, ensartándola y agasajándola hacia adelante por cada metida de verga que él hacía en forma furiosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hasta que la excitada mente de Lissette ya no dio para mas, al estar siendo ensartada bestialmente al interior de una cárcel producto de una visita conyugal que ella misma pidió con un hombre que no era su marido, por vez primera desde su afiebrada y pelirroja conchita expulsaba un abundante chorro de jugos vaginales demandándole proyectar su vagina con energías desmedidas hacia arriba, es decir hacia la verga del viejo dejándosela pegada y totalmente ensartada ella sola por unos 15 segundos por lo menos que fue lo que duro el primer orgasmo de su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo estaba como loco, pero que bueno era coger con la colorina, así que notando al instante como era ella quien lo premiaba con sus jugos íntimos, se dio a seguir animándola:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y como que no sabías culear perra mal nacida…!!! Si te acabas de mear en mi misma verga… jajajjaaaa!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero Lissette no le contestaba nada solo se daba a jadear debajo de su cuerpo, su sistema nervioso le impedía poner atención a todo lo que le gritaba el vejete, y este una vez que comprobó que la mujer daba muestras de querer seguir cogiendo pasó sus manazas por debajo de sus espaldas y la subió hacia él, dejándola bien clavada a su cipote dejándola ensartada sobre su tranca, ahora con sus dos manazas puestas en su suave trasero deseaba sentir ver a ciencia cierta cómo ese espectacular cuerpo que poseía la muy desgraciada se movía con manteniéndola abrazada y encajada</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora mientras Lissette seguía meneándose en su regazo el vejete continuaba con sus leperadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si mira nada mas como estamos de mojados gracias a tu tibia panocha zorraaaa…!!!, jajajjaaaa…!!!, y efectivamente la hembra estaba totalmente humedecida desde su ombligo para abajo, y le tenía también toda mojada la panza al recluso, este continuaba con sus salidas, &#8211;Vamos admítelo zorraaaa&#8230;!! Confiésame que te corriste como una perra en levaaaaaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/A/2r3An/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0065.jpg" width="424" height="636">A pesar de su estado Lissette pensaba apara sus adentros que ella no era ninguna perra, aun así seguía moviéndose empujando su panochita hacia arriba, y haciendo unos leves círculos de vez en cuando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vamos putaaaaa&#8230;! Di que te gusta mi vergaaaa…!!, -pero ella no respondía a lo que le preguntaban, no quería admitirle al viejo que le había gustado que se la cogiera, pero aquellas soeces palabrotas si que la prendían, por lo que otra vez estando abrazada a sus espaldas comenzaba a menearse completamente empalada en los casi 30 centímetros de la grotesca herramienta del recluso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhhh…!!! Ahhhhhh…!!! Ohhhhhh…!!!, -era lo único que obtenía por respuesta el viejo Octavio, pero él la había escuchado gemir y decir “ricooo” en sus oídos, o había escuchado mal?, se preguntaba a posterior, el asunto era que la pelirroja otra vez le estaba exprimiendo la verga en forma exquisita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y efectivamente Lissette inconscientemente entre gemidos y exclamaciones de calentura, mas con sus deliciosos movimientos corporales y con sus tetas aplastadas en su ancho pecho peludo le hacía saber al viejo que a ella le gustaba su verga, su fino y sudado rostro mientras ella movía su cuerpo era de pura excitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo de igual forma estaba feliz, sintiendo en su verga todo el éxtasis que la hembra le proporcionaba con su acuosa conchita mientras ella solita se estaba culeando, y teniendo esas tremendas nalgotas a su entera disposición se recostó hacia atrás dejándosela montada, para él darse a sobárselas como también a marcarle el ritmo de la culeada que ahora Lissette por cuenta propia le mandaba con sus dos manitas apoyadas en su peluda panza, era su instinto de hembra quien le dictaba como debía hacerlo en esta nueva posición que el viejo recluso le enseñaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora don Octavio se maravillaba con la hermosa visión que tenía ante su ardiente mirada, la colorina Lissette lo cabalgaba de una forma alucinante, sus preciosas tetas grandes y todo se acondicionaban perfectamente a su anatomía, estas se mecían en forma exquisita llamándolo para que él se las chupara, y eso era lo que hacía también el viejo, las tomaba a dos manos apretándoselas y proyectando el pezón a su bocota dándose a succionárselas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así estuvieron por otro buen rato, el viejo ya no daba más, quería correrse al interior de ella a como dé lugar, pero sabía que aun había más por explotar:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Plaffffff!!!!!! Plaffffff…!!!!! Plafffffffff…!!!!!, -retumbaron las fuertes nalgadas que el viejo Octavio no se aguantó a propinarle con el único afán de que ella se moviera más rico de lo que estaba haciendo hasta ese momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Culeame putaaa…!!! Culeameeeeee…!!!! Enséñame lo bien que mueves la concha una vez que te calientas zorraaaaa…!!!!! Vamos menéate mas fuerteeeeeeee…!!!! Revuélcate sobre mi vergaaaaaa&#8230;!!!!!, -y diciéndole esto último se dio a mandarle otra serie de fuertes nalgadas, a la vez que el mismo se las tomaba para levantarla y dejársela caer sobre su duro y bien parado fierro de carne, a la vez que alternaba con sonoras y fuertes palmadas,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Plaffffff…!!!!!! –Plaffffff…!!!!!! –Plaffffff…!!!!!! –Plaffffff…!!!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y Lissette asustada y todo porque esta era la primera vez que un hombre osaba a limpiarse las manos en su cuerpo se dio a menearse más fuerte todavía, y no era por lo que demandaba el vejete simplemente a ella ya le gustaba la tontera, y le gustaba mucho, su trasero subía y bajaba rápidamente por las rugosidades aquella tranca, el viejo también le cooperaba impulsando su virilidad hacia arriba cuando la colorina venía bajando, ambos impactaban haciéndoles sentir muy rico, con esto vagina y verga parecían estar fusionados, como si de verdad ambos sexos se conocieran de toda la vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Eso putaaa&#8230;!!!! eso es&#8230;!! así&#8230; así&#8230;!! Así…!! Así es como a mí me gusta cogerrrrrr&#8230;!!!!!, -le gritaba el recluso con sus garras clavadas en las carnes de sus brillosas caderas .</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El rostro de Lissette en esos ardientes momentos era todo un poema, de sus ojos caían copiosas cantidades de lagrimas, pero esta vez las lagrimas no eran de remordimientos ni nada de eso, eran lagrimas de felicidad y de satisfacción, la pobrecita no se daba cuenta de los gruesos cordones de saliva que caían de la comisura de sus labios y luego escurriendo por su cara colgaban por su barbilla para terminar goteando a la cara del viejo que con la boca abierta se las recibía y se las iba tragando, mientras no paraba de meterle la verga lo más profundo que podía cuando la pelirroja se dejaba caer en el.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La escena era tan caliente como morbosa, ambos estaban en su límite, la gruesa verga entraba en forma apretada por aquellos ajustados labios vaginales debido al exagerado grosor de su circunferencia vergal, pero Lissette resistía como toda una hembra, las sensaciones para la pelirroja eran maravillosas en los momentos en que con su ranura de carne engullía la grotesca verga del presidiario, la sentía tan dura como si le estuviesen metiendo un grueso palo caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El vejete por su parte y caliente hasta la locura sabía que ya le quedaba muy poco tiempo así que no perdió tiempo y nuevamente comenzó a accionar furiosamente hacia arriba a la misma vez que con sus brazos hacía que Lissette bajara hacia él para dejarla jadeando con su esbelto cuerpo adosado a su pecho y a su panza, la pelirroja quien seguía cogiendo en forma imperturbable no encontró mejor idea que comenzar a besarlo, al haber quedado con su carita muy cerca de la de él</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo quien se sentía enterrado hasta más no poder en el curvilíneo cuerpo de tan exquisita mujer recibió en forma maravillada el dulce beso con legua que le daban. Mientras se besaban y cogían en forma gradual los movimientos de ambos se comenzaron a hacer mas frenéticos y escandalosos, Lissette movía su cintura si como su vida dependiera de ello, sus colorines cabellos le tapaban y despejaban la cara por cada acelerado empujón que el viejo le daba por debajo de su cuerpo, mientras este mismo y a la misma velocidad de sus embates no se cansaba de bufar y resoplar gritándole,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ohhh&#8230; putaaaaa&#8230;!! Como me estrujas la vergaaaaaaa…!!! Ohhh&#8230; zorraaaaaa&#8230;!!!! Ohhh&#8230; perraaaaaa&#8230;!!!! Ssiiiiiiiiiiiiiiiii&#8230;!!!!!, -bufaba el viejo como un verdadero animal, pero el también quería escucharla gritar a ella:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Gritaaaaa&#8230;!! gritaaaaa desgraciadaaaaa&#8230;!!!! gritaaaa bien fuerte zorraaaaaaaaaa&#8230;!!!! Grítame que te gusta que te cojannnnnnn…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero Lissette solo concentrada en la verga entrando y saliendo de su intimidad hecha agua solo gemía como desde hace rato lo estaba haciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Oooooohhhhhhh…!! Mmmmmmmm…!!! Ahhhhhhhhh…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Arrrrrggghhhhh… como me calientas nena…, y que bien me aprietas la verga con tu conchaaaa&#8230;!!! -Lissette lo escuchaba con su carita desfigurada por la calentura aguantando sus arremetidas, &#8211;Eres deliciosa zorraaaaa&#8230;!! si no estuviese preso te juro que me voy a vivir a tu casa para meterte la verfa a diario mientras el maricon de tu marido termina su condenaaaaa…!!!! Ohhhhh creo que me corrooooo…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette sintió una fuerte clavada de verga por parte del viejo, notando en el acto que de todo el rato que llevaban manteniendo relaciones sexuales, esta fue la primera vez que no la trato de zorra o puta, le había dicho “nena” y por Dios que le gustó, y animada por unas energías que nunca supo de donde le nacieron cerró sus ojos y comenzó a moverse como una desenfrenada sobre su verga, esta era la forma en que ella creía que se lo agradecía, sus caderas y cintura comenzaron a moverse en forma desquiciante, la pelirroja quien retozaba ardientemente sobre al ancho pecho de su macho recluido sintió como aquella verga la estaba llevando a la gloria, mientras más fuerte se la clavaban hacia arriba ella más firme y rápido se movía hacia abajo secundándola, hasta que su sistema nervioso ya no respondió mas, al abrir sus ojos por efecto del segundo y mas fuerte orgasmo de su vida la bella Lissette hasta creyó estar viendo a Dios por lo exquisito que sentía en todos los poros de su cuerpo, simplemente la hembra sintió que explotaba del placer prohibido al sentirse solo un objeto de deseo para viejo delincuente privado de libertad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Don Octavio del Toro veía como la hembra gemía y se movía en forma más agitada de cómo lo había estado haciendo en toda la culeada que se habían estado pegando, sintiendo el mismo como los nervios de la pelirroja se tensaban al máximo producto de la calentura y del orgasmo, y cuando le iba a plantar otra tanda de insultos y vulgaridades la ajustada vagina Lissette le apretó la verga de una forma más que exquisita invitándolo a que él se corriera junto con ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhhhhhh…!!! que rico apretón de conchaaaaaaa…!!! ahí te voy zorraaaaa&#8230;!!!! Creo que ya me corrooooooo&#8230;!!!!! Tomaaaaaaaa&#8230;!!!! Arghhhhhhhhhhhhh&#8230;!!!!! -gruño fuertemente el recluso cuando sintió que le salió expulsado de su verga el primer lecherazo de mocos calientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo en sus últimos segundos de contención clavo sus garras en el suave y sudado culo de Lissette y como un verdadero animal embravecido se la clavo hacia abajo con empujando la verga hacia arriba, y ya estando enterrado en lo más profundo e intimo de la vagina de Lissette le soltó un fuerte y blanco cordón de semen que duró varios segundos en terminar de salir de su verga hasta que este se cortó para luego seguir escupiéndole otra buena cantidad de fuerte semen taurino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ese primer tsunami de espeso y blanco semen que salió de la gruesa verga del recluso se fue a depositar en lo más profundo del vientre de la bella Lissette, el cual fue secundado por otras 4 eyecciones del blanco líquido procreador de iguales características que el primero y seguido por otros cuantos que la hembra no dudo en ser ella misma quien le coopero exprimiéndoselos con su vagina, hasta que ya no teniendo nada más que ofrecerle a esa mujer pelirroja que había convertido en su mujer simplemente se desplomó en el suelo de cemento dejándosela clavada a su verga, ambos quedaron semi inconscientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al rato fue Lissette quien al ver que el viejo estaba exhausto y con sus ojos cerrados, y al estar ella ya con sus 5 sentidos en forma medianamente normal se vistió lo más rápido que pudo y salió de la celda en la que se la acaban de coger en forma brutal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras caminaba nerviosa hacia la salida de la cárcel estando adolorida y con sus piernas temblorosas por el agotamiento físico la colorina Lissette no hallaba donde meterse ya que fueron muchas las personas que la vieron salir de las celdas en donde se ejercían las visitas conyugales, iba con su ropa mal trecha y hedionda a sexo, así al menos se sentía ella, y así era, entre esas miradas también estaban las del gitano y su grupo de amigos quienes no dejaron de mirarla en forma aborrecida hasta que ella se perdió en el tumulto de gentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lissette acababa de salvar a su marido, por ahora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/2/6/9/126923/2/r/3/A/2r3AB/MetArt_Boheda_Violla-A_medium_0085.jpg" width="600" height="400"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Abuso y extorsión a una virginal jovencita&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Dec 2021 08:40:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[no consentido]]></category>
		<category><![CDATA[ROGER DAVID)]]></category>
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					<description><![CDATA[En un principio Gina, una deseable y cándida jovencita, estaba muy contenta con su empleo de cajera, y así lo notaba también don Rodolfo su padre, ya que con los aportes económicos por parte de ella desde que había comenzado a trabajar en una carnicería de barrio la calidad de vida de ambos fue mejorando notablemente, no como reyes, tampoco con lujos de gente acomodada, pero bastante mejor al fin y al cabo en comparación a los tiempos en que ella era solo una colegiala (de esto hacía muy poco). Sin embargo a ello y al ya haber pasado más [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un principio Gina, una deseable y cándida jovencita, estaba muy contenta con su empleo de cajera, y así lo notaba también don Rodolfo su padre, ya que con los aportes económicos por parte de ella desde que había comenzado a trabajar en una carnicería de barrio la calidad de vida de ambos fue mejorando notablemente, no como reyes, tampoco con lujos de gente acomodada, pero bastante mejor al fin y al cabo en comparación a los tiempos en que ella era solo una colegiala (de esto hacía muy poco).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo a ello y al ya haber pasado más de un año en aquel trabajo, el pobre y honrado jubilado comenzó a notar que desde solo hace una semana su aun adolescente hija llegaba bastante nerviosa e intranquila de su trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por aquellos días y mientras cenaban don Rodolfo se dio a intentar saber que era lo que le aquejaba a su nena:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Gina… que ocurre hija…?, estos últimos días te noto bastante callada y pensativa…, -le dijo el progenitor a la chica mientras cenaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… nada papito, tú no te preocupes… es solo que hay bastante trabajo en la carnicería… solo eso…, -le contestó la hogareña adolescente quien casi no había tocado su plato, solo se daba a pensar y a esperar que su padre terminara su cena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;O estas enferma…? Dime, mira que si es así yo puedo hablar con Ángel para que te de unos días de permiso… tu sabes que él es muy buen amigo mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No, no papá, no es necesario que hables con don Ángel (don Ángel es uno de los dueños de la carnicería en que trabaja Gina, y amigo de años de su padre), tu solo preocúpate de tomar tus medicamentos, además que yo no podría faltar al trabajo, si así lo hiciera me descontarían esos días, y tu bien sabes que necesitamos ese dinero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm… a mi no me engañas Gina… yo se que a ti algo te tiene preocupada y me gustaría saber que es…, -le insistía don Rodolfo a su tierna chamaca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Papá, no pasa nada, y quédate tranquilo, solo… solo estoy algo estresada porque es mucha la gente que debo atender diariamente… hoy vas a ir a jugar a las cartas con tus amigos?, &#8211; la nena insistía en aparentar serenidad pero no se le notaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, si iré, pero me preocupas niña, tú no eres así de callada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siéntete tranquilo papá, ya verás que luego de unos días ya estaré normal como siempre, -luego de eso la jovencita se dio a poner de pie y a levantar los platos de la mesa para ir a lavarlos a la cocina, su padre por su parte no muy convencido de que su hija estuviese en estado normal se retiró a su habitación antes de irse a jugar a las cartas o al dominó con sus amigos jubilados, entre ellos los jefes de su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………………………………………………………………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/421/28538945/28538945_016_3051.jpg" width="460" height="690" />Don Rodolfo era viudo y jubilado desde hacía ya más de una década. A sus 60 años vivía solamente con su adorada hija Gina, que por esos entonces ya debería haber iniciado la enseñanza preparatoria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita era la menor de dos hermanas que le antecedían, y ella en los años que siendo ya una candorosa y alegre adolescente se había visto en la obligación de privarse de su tierna juventud y también de sus estudios para atender a su venerable padre quien luego de haber enviudado este cayó en una profunda depresión, tanto por su soledad como por su miserable y precaria situación económica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si bien padre e hija no vivían en lo que se pueda llamar pobreza extrema, el pobre viejo debía pagar las cuentas de su humilde morada, la alimentación de ambos y su diario vivir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En forma lamentable ellos no contaban con la ayuda de las dos hermanas mayores de Gina, ya que estas una vez crecidas y terminados sus estudios se casaron y se olvidaron de la casa paterna, solo eran las típicas llamadas para fiestas de fin de año o navidad en que ellas se pronunciaban a la rápida y solo telefónicamente deseándoles felicidades, ambas pensaban que al estar la chica viviendo con el patriarca era su deber asistirlo y ayudarlo económicamente, ya que sabían que su hermana menor había dejado el colegio para trabajar y así poder llevar una vida más o menos decente junto a su padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No obstante a ello, padre e hija compartían muy buenos momentos juntos y se querían mucho. Gina era una joven de sentimientos nobles y muy cariñosa además de existir entre ambos una gran confianza, salvo de esto las acaloradas discusiones que tuvieron solo hacía un año atrás cuando la chica decidió alejarse de los estudios para ponerse a trabajar con la sola intención de ayudar en la casa y para poder comprarse sus cosas, ella era consciente que con lo que recibía su progenitor por parte del estado no alcanzaba ni para la mitad de los gastos reales que hay en un hogar, y al no tener los argumentos necesarios el ofuscado e impotente padre terminó por aceptar la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A todo esto la esforzada y preocupada adolecente estaba bastante bonita, era de pelo castaño claro y casi rubio, este le llegaba hasta la altura en su espalda donde su cintura da inicio a las caderas, en su carita se veían unos preciosos ojos verdes cristalinos que le irradiaban una transparencia casi absoluta a su carismática personalidad, medía 1.67 de estatura aproximadamente, y su juvenil contextura llamaba a gritos a la lujuria sobre todo con aquellos del sexo opuesto, además que sus pechos sin ser grandes eran del tamaño apropiado como para llamarle la atención a cualquiera, pero lo que si era llamativo en su cuerpo ya casi terminado en desarrollo era el delineado y perfecto trasero que se gastaba, redondito y bien parado sobre todo cuando se ponía jeans de mezclilla o cualquier tipo de pantalón, con sus caderas bien pronunciadas, con unos fuertes muslos que estaban dibujados a mano, y al medio de estos ya se podía adivinar la diabólica curvatura en la cual existía una virgen y deliciosa panochita lista y apta para ya comenzar a acoger miembros masculinos, al menos así lo dictaminaría cualquiera que la tasara corporalmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En resumen la joven Gina no era una modelo de pasarela, tampoco una Miss Universo pero si tenía la belleza y el candor de toda chamaca que está en la flor de la vida, añadiéndole los deliciosos atributos antes señalados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su padre sanamente sabía de la hermosura de su nena, como también estaba al tanto que por la culpa de aquellos tentadores atributos físicos que se dejaban ver en su figura muy luego se dejarían caer por las cercanías de su casa muchos buitres hambrientos de carne fresca, por lo mismo daba gracias a Dios que su bella hija estuviese trabajando y no tuviera tiempo suficiente para fiestas con amigas(os) o noviazgos, aunque también y muy a su pesar habían momentos en que se lamentaba que su atractiva chamaca por querer esmerarse en atenderlo y ayudarlo económicamente se privara de lo que a ella le correspondía tanto en estudios como en su juventud.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vivían en un barrio pobre pero de gentes decentes, o al menos así lo creían ellos, y como ya se dijo anteriormente, en forma seguida debían hacer malabares con el sueldo de ambos para poder vivir dignamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina llevaba poco más de un año trabajando de cajera en un negocio de venta de carnes que quedaba a unas cuantas cuadras de su casa, aparte de cumplir con otras pequeñas tareas de administración del mismo negocio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus jefes y dueños de la carnicería eran don Ángel y don Carlos, un par de viejos usureros y sexagenarios, ambos hermanos, que eran amigos de años de su padre, ya que todos los días jueves y sábados por la noche se juntaban con otros vejetes a beber y a jugar al dominó en un boliche que la hacía de club para ellos, fue el mismo padre de la chica quien apelando a los años de amistad les había solicitado que le dieran trabajo a su linda hija en su negocio, lamentablemente desconociendo la lujuriosa calentura que predominaba en la mente de ambos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Ángel y don Carlos (ambos casados, con hijos(as) mayores y nietos por doquier), tras analizar los pro y los contras con el padre de Gina terminaron por aceptar hacerle el favor, claro que con un sueldo mínimo ya que las ventas no eran del todo buenas, le habían dicho. Además (esto solo lo sabían ellos, el padre de Gina no tenía ni la más mínima idea de cuestiones legales) que al saber de tenerla empleada sin contrato de trabajo no estaban obligados a pagarle un sueldo alto, sumado de ahorrarse los seguros sociales, de salud y todo eso, añadiéndole también que desde que la joven comenzó a trabajar con ellos siempre le recordaban que solamente la tenían trabajando en su carnicería a modo de favor personal hacia su padre porque este era amigo de ellos desde ya hacían años.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero en el fondo el par de viejos tan calientes como aprovechados estaban encantados con los servicios de la dulce chiquilla, ya que ella al ser una alegre joven virginal y vestirse como lo hacen todas las nenas de su edad con jeans apretaditos con los cuales enseñaba las curvilíneas formas que ella poseía desde sus caderas para abajo combinándolos con ceñidos top escotados, o con falditas de mezclillas y de esas cortitas con las cuales les enseñaba sus buenas porciones de piernas cuando estaba sentada en el alto asiento detrás de la caja, o cuando también se embutía en esos semi ajustados vestiditos primaverales a medio muslo, y con sus castaños cabellos tomados y despejándoles su carita de tierna adolescente, con todo esto el par de miserables por nada del mundo deseaban que aquella dulce nena dejara de trabajar para ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los muy sinvergüenzas apenas contrataron a la joven habían mandado a sacar la puerta del mostrador de la caja con la sola intención de poder mirarle a plenitud las líneas que dibujarían su cuerpo en los momentos en que ella estuviera sentada pagándose de los pedidos; y premiándolos también con la directa visibilidad de donde ellos estaban ubicados tras el mostrador de carnes hacia las suavidades de sus piernas. O como en los ratos en que bajaba la clientela no se cansaban de morbosearla y casi comérsela entre ambos con sus lujuriosas miradas, comentando entre ellos con palabrotas de grueso calibre todas las cosas que le harían si tuvieran la oportunidad de tenerla desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasaron las primeras semanas en que la nena comenzó a trabajar con ellos, luego los meses, y así un año entero, y los toscos carniceros ya estaban como desesperados, soñaban con violársela, con cogérsela entre los dos, o de que les mamaba la verga en forma alternada al interior del local en los momentos en que mantuvieran las cortinas abajo, hasta imaginaban comprar una pequeña cama para ubicarla en la bodega del negocio para culearla por turnos en el día a día, y así muchas cosas más. Pero por ahora todo eso solo eran sueños, sueños de viejos calientes que comentaban y graficaban las muchas maldades que le harían, esto lo hacían en los momentos en que salían a beber cervezas antes de retirarse a sus hogares y vivir sus avinagradas realidades junto a las verdaderas morsas que tenían por esposas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así ya había pasado más de un año desde que la hermosa chica trabajaba con ellos, y nos encontramos con los días posteriores a la cena entre padre e hija en la que se inicia esta historia, con don Rodolfo preocupado por el estado anímico de su atractiva nena, y con ella algo ensimismada cuando llegaba a la casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue un extraño día viernes en la mañana en que la jovencita mientras se preparaba para irse a trabajar a la carnicería su padre hacía lo mismo pero con la diferencia que él se alistaba para irse a ver a una hermana enferma que vivía en un pequeño pueblo a las afueras de la ciudad, no llegaría hasta el domingo en la tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Papito… aquí tienes el dinero para tus remedios, no olvides pasar a comprarlos al centro antes de que vayas a abordar el bus, también alcanza para que le lleves algo de mercadería a la tía, -le dijo la jovencita a su papá dejándole los billetes en la mesa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El casi anciano hombre algo avergonzado miraba de soslayo el dinero aportado por su hija, pensaba a la vez que Gina había sido una verdadera bendición de Dios, &#8211;que hubiera sido de él si no la tuviera?, -pensaba acongojado, ya que aquel par de mal agradecidas de sus hijas mayores brillaban por su ausencia y ahora más todavía que él estaba con las enfermedades y achaques de la vejez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pierde cuidado Gina, que así lo haré como siempre, -le dijo finalmente a la vez que junto con tomar el dinero inocentemente también agradecía a su par de buenos amigos que le habían dado trabajo de cajera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como a qué horas te irás?, -le consultó la nena quien estaba apuradísima arreglando sus cosas antes de salir para su trabajo. Su padre mirándola se daba cuenta que su hija se había esmerado mucho en arreglarse, ya que veía que sus claros y castaños cabellos semi ondulados los llevaba cogidos con una pequeña traba, con lo cual despejaba la totalidad de su carita la cual quedaba solamente ornamentada con unos bellos y locos mechones que le aportaban una sensualidad extra a su persona, su padre sabía que la chica esto lo hacía solamente en las oportunidades en que ella deseaba aparentar más edad, principalmente en las escasas ocasiones en que ella le había pedido permiso para ir a alguna fiesta con sus amigas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Son recién las 9 de la mañana, -le dijo finalmente, &#8211;y el centro aun debe estar cerrado, creo que veré televisión por un rato y luego me iré…, -el experimentado progenitor casi adivinaba que su hija estaba aun más nerviosa que días anteriores, aunque ella intentaba ocultarlo él se daba cuento de ello, por algo era su padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No olvides de dejar todo apagado y bien cerrado, hoy atenderemos todo el día en la carnicería así que saldré algo tarde del trabajo, -le dijo Gina a su progenitor en los momentos que ya terminaba de arreglarse antes de salir de su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes hija, yo cerraré la puerta y la reja, además de verificar que no quede ninguna luz encendida… Que buscas tanto?, -el viejito veía como su hija revisaba el pequeño perchero que había detrás de la puerta, luego buscaba en su bolso y en los cajones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No sé donde deje mis llaves… estaba segura que las tenía en el bolso… tu me las has visto?, -le preguntó la apurada nena mientras volvió a desocupar su pequeña cartera en la mesa para buscar las dichosas llaves.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hija… en que andas pensando?, si las tienes en tu mano!, -don Rodolfo la miraba extrañado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh…! que bruta…, -musitó la jovencita como regañándose a ella misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/421/28538945/28538945_025_83bf.jpg" width="460" height="690" />Finalmente Gina salió de su casa vestida terriblemente antojadiza y juvenil como ella estaba acostumbrada a hacerlo. Llevaba puesta una minifalda blanca no tan corta, pero sus piernas eran tan potentes y llamativas que era imposible no echar andar la imaginación con solo mirárselas, vestía también un ajustado top de color fucsia con tirantes en los hombros que hacían resaltar sus pechos bien paraditos y notoriamente duros. Su cutis lo llevaba maquillado como todas las nenas de su edad lo hacen, solamente lo suficiente como resaltar las partes más encantadoras de su fisonomía. En sus perfumados oídos llevaba un pequeño par de aros de argolla y bañados en oro, estos se los había regalado su padre cuando su nena había hecho la primera comunión, y finalmente en sus pequeños piececitos iban calzadas unas delicadas sandalias de mediano taco que mostraban la perfecta forma tanto de sus empeines como de sus finos deditos de los pies.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo al verla salir tan apurada y nerviosa, en forma pensativa se dio a ordenar unas cuantas cosas al momento en que ya se vio solo en casa, su nena desde hacía ya casi una semana que se estaba comportando en una forma extraña, pero pensó que al fin y al cabo esto se debía a su trabajo, ella que debería estar ya casi en más de la mitad de la preparatoria tenía que trabajar para poder ayudarlo a él, así que ya sin querer sentirse más mal de lo que ya se estaba decidió ponerse a ver televisión por un rato antes de irse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez acomodado en el sillón se dio a buscar algo entretenido en los canales, hasta que dejó puesto un interesante documental sobre la segunda guerra mundial y sin darse cuenta se la pasó casi toda la mañana ensimismado en las estrategias, combates y atrocidades entre alemanes y aliados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Válgame Dios…!! ¡¡Si ya es casi medio día!!, -se dijo cuando al fin pudo ver la hora, por lo que apagando el aparato de televisión tomó su chaqueta, echó las llaves de la casa a su bolso y salió con la sola intención de irse al centro antes de tomar el bus interprovincial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo estaba sentado en el paradero que se encontraba en la esquina de la calle en que él vivía. Llevaba unos 20 minutos por lo menos esperando el taxi colectivo que lo llevaría al centro cuando de pronto vio que por la vereda de al frente y por la esquina contraria de donde estaba sentado venía de vuelta a casa su hija, estuvo a punto de hacerle señas, pero en el momento en que se percató de que ella venía acompañada de sus dos amigos, don Ángel y don Carlos, y que ambos traían en sus manos dos bolsas que según el observaba debían venir botellas en su interior, algo le indicó que lo mejor que podía hacer era observarlos, eso era bastante extraño, &#8211;¿Que andaba haciendo su hija con sus dos amigos (de él) a esas horas del día?, si ellos deberían estar atendiendo la carnicería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y más extrañado aun quedó cuando vio que los tres se detenían al frente de su propia casa y que su curvilínea hija tan bonita y arregladita como la había visto salir esa misma mañana con su minifalda blanca ahora en forma visiblemente apurada sacaba las llaves de su bolso para luego de abrir la reja del ante jardín y lo mismo con la puerta principal seguidamente hacer pasar hacia al interior de la casa a sus dos amigos (de don Rodolfo) que a la misma vez eran los jefes de ella, la chica rápidamente había cerrado la puerta cuando ya estuvo adentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don Rodolfo…! porque su hija vino a la casa a estas horas…!?, -el jubilado recién se percataba que a su espaldas y a la salida de un negocio de verduras estaban paradas dos viejas conocidas que en forma atenta también habían observado a Gina entrar a su vivienda con don Ángel y don Carlos, la que le consultaba era doña Beba, la vieja mas habladora y hocicona de toda la cuadra, esta usaba tubos en su cabeza igual que doña Florinda, pero era algo más gorda y más vieja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… ni idea… a almorzar supongo… esta es hora de almuerzo no?, -el padre de Gina notaba las malas intenciones en las palabras de su vecina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y siempre viene tu hija a almorzar con esos dos hombres…!?, -consultó ahora la otra ama de casa que era doña Carlota, una tremenda vieja de 50 años tan gorda como un elefante y de tetas descomunales que era la encargada oficial de todas las mañanas barrer las dos veredas de la calle tomando nota mental de todo lo que ocurría en ella y en sus alrededores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;E… Ellos son mis amigos… trabajan juntos, eso ustedes lo saben… Gina es la cajera de la carnicería…, -el padre les respondía en forma consternada ya que sabía lo chismosas que eran esas dos señoras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhh claro, ahora entendemos, -continuo diciendo la señora Beba, &#8211;O sea que la nena ahora que trabaja y que no está su madre para corregirla trae a sus dos jefes para la casa cuando tú no estás en casa, no es así…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ehhh… claro que Nooo…!, yo solo iba por un mandado, ellos… ellos me están esperando…, -mentía don Rodolfo intentando hacer parecer la situación no tan comprometedora como se veía, o como la querían hacer ver el par de viejas feas, además que por muy extraño que pareciera todo, el confiaba plenamente en la conducta de su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues no se nota Rodolfo, tú te vez tan sorprendido como nosotras, ¡por Dios…!, deberías estar más pendiente de lo que anda haciendo tu hija por ahí, si Carmen que en paz descanse estuviese viva no perm…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;¿¡Carmen!?, pfffff…!! Yo siempre lo he dicho…!! ¡¡“de tal palo, tal astilla…”!!, -volvió a replicar malvadamente la gorda apoteósica con sus manos cruzadas en sus mórbidas, descomunales y grotescas ubres que solo causaban susto y aversión a quien se las mirara y las imaginara colgando al aire libre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No sé a qué se refieren ustedes con sus palabras, pero no es lo que están pensando, -volvía a decirles el dolido padre, &#8211;Mi hija sabe que yo puedo llegar en cualquier momento a la casa… por lo que jamás haría algo indebido, además que ellos son mis amigos, nunca le faltarían el respeto a mi Gina, es mas… yo ya voy para la casa que como les dije antes… ellos me están esperando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El jubilado caminó nerviosamente desde el paradero hasta su humilde pero bien conservada y limpia vivienda, en el momento en que abrió la reja que antecedía al jardín de reojo miró hacia la esquina en donde estuvo esperando el colectivo, desde su nueva ubicación en la entrada de su casa pudo ver que las dos viejas habladoras aun se mantenían observándolo desde la esquina mientras cuchicheaban entre ellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez ya estando en su patio y dando gracias a Dios que toda la extensión de la reja incluyendo la de la entrada estaban forradas con un gran latón negro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con mucho cuidado se acercó al muro de su modesta morada, y sin saber el porqué en forma silenciosa se arrimó de espaldas a los ásperos ladrillos que lo separaban de lo que estaba ocurriendo al interior de su domicilio, las viejas extrañamente le habían sembrado una duda en su mente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">…………………………………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Una semana antes en los momentos que la carnicería estaba en su hora pick)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Póngale 1 kilo de guatitas, uno de osobuco, 3 patas de chancho y 2 de bistec…!!!, -le bufaba don Ángel a la chica desde atrás de los cristales del aparador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El que gritaba el pedido era uno de los jefes de Gina, don Ángel, y el que lo acompañaba en la máquina para cortar huesos era su hermano, Don Carlos, el otro jefe de la chica. Don Ángel era un tremendo hombre de 63 años, casado, de una estatura cercana al 1’95, o quizás mas, de gruesos brazos corpulentos y tan ancho de espaldas como su tremenda panza caballuna, en su cabeza se notaban unas buenas entradas en su desmadejado pelo canoso, su cara era rojiza debido a que todas las noches antes de acostarse se mandaba el solo una jarra entera de vino tinto, y esto mas se notaba en su ancha nariz que se veía una tonalidad mas roja que la de su rostro, la típica de los hombres que ya están casi alcohólicos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y sígale con 4 kilos de huesos carnudos, ½ de carne molida, 2 de prietas y 1 de costillar, para la señora Peta…!!!, -el que le gritaba ahora era don Carlos que estaba ubicado en la sierra eléctrica cortando huesos en forma desaforada, este ultimo tenía 59 años de edad, y era tan corpulento y obeso como su hermano, algo mas moreno y de cejas plomizas al igual que su escaso pelo que le iba quedando en su redonda cabeza, siendo un par de centímetros más bajo que su hermano. Ambos habían sido campeones distritales en la carga y descarga de vacunos recién faenados desde los camiones a los ganchos de refrigeración o viceversa en las fiestas que se llevaban a cabo en el matadero municipal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los dos viejos estaban vestidos con trajes supuestamente blancos, pero que debido a su negocio estos estaban todos ensangrentados y algo mugrientos, al igual que las peludas manos de ambos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Otro pedido…!!, anótese con 2 kilos de asado, 2 de pollo… y… y… tres de…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;¡Yaaa…! ¡¡Ya… más lento…!! Que aun me tengo que pagar de los dos pedidos anteriores!!, -le exclamaba Gina a sus jefes quien ese día vestía un floreado vestido blanco con pequeñas figuras primaverales. La nena intentaba marcar sin equivocarse en la máquina registradora, junto con recibir el dinero y dar los cambios de vuelto, sentada como estaba en la caja sus piernas se veían tan bellas como relucientes y exquisitas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así era la rutina diaria que vivía la jovencita en el día a día de su trabajo. Por las mañanas era don Ángel quien apenas subía las cortinas del negocio, la gente comenzaba a llegar en forma intermitente, mientras su hermano se encargaba de realizar los cortes de carne y llenar los mostradores con esta, por lo que las ventas diarias eran realmente buenas, pero ellos siempre se encargaban de llorar a viva voz de lo mal que les iba, diciéndole a Gina que ella era muy lenta en la caja, y que por su culpa los clientes se aburrían y se iban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica por su parte le ponía todo el empeño del mundo, ella era muy hábil con sus manos para ingresar todos los pedidos sin equivocarse, y esto quedaba claro en la cuadratura que hacía al final de la jornada, aun así el par de usureros inventaban errores en los talonarios para hacerle creer que existían dineros faltantes, las cuales se las descontaban de su sueldo en forma sagrada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ponle más talento chiquilla, que si no los clientes se nos van para el supermercado o para la otra carnicería que está más abajo, ya se nos han ido muchos, y eso es por tu culpa Ehhh…, -le había dicho don Carlos por esos días en los momentos antes de ella retirarse a su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero don Carlos, lo hago lo más rápido que puedo…, -le contestó la joven mientras elasticaba un fajo de billetes producto de las ganancias diarias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues lo haces mal, de nada nos sirve que seas rápida si te pasas equivocando, así terminarás por llevarnos a la quiebra,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero… pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nada de peros niña… deberás dejar mas de lado tu celular y aplicarte solo en tu trabajo, mira qué sino terminaremos por botarte… nosotros necesitamos una cajera experimentada, no una principiante como tú, llevas un año trabajando para nosotros y aun no aprendes nada…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo… yo… no ocupo mi celu cuando estoy en la caja, pero no se preocupe don Carlos… le juro que ya no me equivocare mas…. –y era verdad, la chiquilla era consciente de la responsabilidad que tenía al trabajar con dinero en efectivo y lo primero que hacía en las mañanas antes de tomar su puesto de trabajo era de poner su teléfono en silencio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues entonces demuéstralo chamaca, nosotros no nos equivocamos en tu remuneración, te la pagamos en forma puntual y nunca se nos ha olvidado hacerlo, sin mencionar los adelantos que nos pides seguidamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo sé… y les estoy muy agradecida…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por lo mismo te digo que deberás ponerle más empeño mira que si no…, mi hermano ya ha pensado en buscarte una reemplazante, -le mentía el maquiavélico viejo intentando preocupar a la joven, cosa que logró al instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Queeee…!? No…!, don Carlos, por favor dígale a don Ángel que ya no me equivocare mas… yo… yo necesito este trabajo, mi papá está enfermo y con lo que gana no nos alcanza para…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ese no es nuestro problema, -le cortó don Carlos mientras se limpiaba sus ensangrentadas manos con un mugriento y ensangrentado estropajo, para luego continuar, &#8211;Por muy amigo que seamos nosotros con tu papá… este es un negocio, y aquí todos debemos esforzarnos para que la cosa funcione, y el que no lo hace lamentablemente se tiene que ir, así que ya lo sabes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese fue el día en que don Rodolfo notó extraña a su hija mientras cenaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue el jueves de esa misma semana en que la jovencita una vez que llegó a su trabajo, en forma preocupada se encontró que en la puerta chica que estaba ubicada al medio de las cortinas de latas del negocio había un grupo de 5 mujeres hablando con don Ángel quien ese día no andaba vestido de carnicero, sino que con unos gastados pantalones negros de vestir y una camisa blanca de mangas cortas, los botones de esta amenazaban con salir expulsados a la velocidad de la luz debido a la tremenda panza de caballo percherón que este se gastaba, las mujeres todas traían en sus manos una carpeta con documentación y se reían mientras hablaban con el que seguramente era el jefe de aquel negocio de carnes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pásale… pásale… chamaca ve a tomar tu puesto…, -le dijo don Ángel una vez que Gina estuvo junto a la puerta de servicio, la nena notaba que su otro jefe no quería que ella escuchara lo que él hablaba con las mujeres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que… que… está pasando aquí…?, -le preguntó la nena a don Carlos una vez que ya estuvo al interior del negocio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te lo dije mija, aquí el que no funciona se va… esas mujeres son las postulantes para tu puesto, lo lamento pero solo trabajas hasta mañana… tu sueldo quedará en forma de pago por todos los errores que has cometido y por los adelantos extras que nos has solicitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A Gina en forma automática se le llenaron sus verdosos ojitos con lágrimas al recibir aquella nefasta noticia y por el impacto causado con solo pensar que al siguiente día debería decirle a su padre que la habían despedido, que ese fin de mes no podrían ir al supermercado como ya estaban acostumbrados a hacerlo en los días que a ella le pagaban, don Carlos se lo había dicho tan fríamente que ella no tenía las palabras necesarias para rebatir la decisión que el con su hermano ya habían tomado, por lo que en forma desganada caminó hasta la esquina en que estaba el cubículo mitad de vidrio y mitad madera que en su parte superior decía “Caja” con letras rojas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Carlos con su corazón latiéndole a mil veía como la mocosa le regalaba un sensual meneo de caderas y trasero al andar embutida en unos ajustados jeans que daban la impresión de estar a punto de reventarse por cada movimiento que hacía al ir avanzando hacia su lugar de trabajo, junto con tener las insanas intenciones de ir a tomarla por detrás de su cuerpo y desde las tetas para agasajársela para él solo, en esos precisos momentos le rogaba a Dios que el siniestro plan puesto en marcha con su hermano surtiera los efectos esperados, ambos vejetes sabían por los labios de su padre en su última reunión de dominó que la chica estaría sola por todo el fin de semana en su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A mitad de aquella misma mañana Gina ya más calmada vio como don Ángel entrevistó en la bodega a las 5 mujeres y como las fue despachando una por una.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego a las horas más tarde, con don Ángel ya vestido otra vez de carnicero, escuchaba también como en voz alta este último le hablaba a su hermano diciéndole lo muy hábiles que eran las postulantes que se habían presentado ese día, y de la gran experiencia que tenían sobre todo en supermercados, seguro que con la nueva cajera seleccionada por fin les podría empezar a ir mejor en el negocio, se decían entre palmadas en la espalda y miradas de reojo hacia donde estaba la cabizbaja jovencita, obviamente los viejos a propósito se encargaban de que ella escuchara todo lo que ellos decían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/421/28538945/28538945_031_b989.jpg" width="460" height="690" />Aquel día Gina decidió no ir a almorzar a su casa, estuvo toda la mañana pensando en el asunto, ella si o si debía hablar con sus dos jefes para que no la echaran de la chamba, se comprometería a ponerle más empeño y ganas en sus labores con tal de que no la cambiaran y de poder recibir su sueldo como todo los fines de mes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo siento jovencita, pero ya lo hemos decidido… -Le hablaba don Ángel a la vez que se devoraba un sanguchito de pernil con mayonesa sentado en la mesita al interior de la bodega, &#8211;Tu reemplazo empieza a trabajar este mismo lunes con nosotros, así que mañana una vez que cerremos, tú agarras todas tus cosas y te nos vas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero yo he intentado hacerlo bien…, no sé porque me equivoco si saco las cuentas dos veces y hasta tres en algunas ocasiones antes de dar el cambio…, -ahora la joven miraba a don Carlos, como si tal vez él pudiera de alguna forma hacer cambiar de opinión a su hermano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como te dijimos antes… ya está decidido, mañana te vas…, -fueron las frías palabras de don Carlos quien confirmaba lo dicho por su familiar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y como le haré para pagar el crédito que me prestó una vecina, aun no llevo ni la cuarta parte pagada…!!! Cuando les pregunté… Us… Ustedes me dijeron que lo consiguiera nada más…!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora no es nuestro problema chiquilla…, ya puedes retirarte a tu hora de almuerzo, le volvía a decir don Ángel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor se los pido… no me despidan, a parte de ese crédito las medicinas de mi papá son muy caras, si Usted mismo las compró la última vez que las necesitaba cuando se le acabaron…, -insistía la joven a don Ángel casi al borde del llanto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que me importa… deberás buscarte otro trabajo y ya…!, -el viejo Ángel se mostraba implacable en los momentos en que ya terminaba de devorarse su merienda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Señores si quieren me arrodillo ante ustedes… pero por favor no me echen…, -la chica junto con decirles lo último desesperadamente se puso de rodillas y los miraba a ambos con cara suplicante, sus dos manitas las tenía puestas igual de cómo si estuviese rezando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Carlos rápidamente quedó mirando a su hermano, como diciéndole que ese era el momento justo como para dar el segundo paso de su plan, por lo que al instante lo puso en acción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Oye Ángel… y si quizás le dijéramos eso que te dije la otra vez… si ellaaa… mmm… no se… si accediera tal vez podríamos…, -el viejo se daba vueltas en sus dichos solo para captar la atención de la chica. Por otro lado su hermano también estaba presto para colaborar y ver si la nena se confundía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No creo que quiera hacerlo…, -le dijo rápidamente don Ángel a don Carlos tal como lo habían acordado, la estrategia era causarle curiosidad con la idea que tal vez existía una solución para su desesperada situación laboral.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero preguntémosle… si no perdemos nada…!, -insistía don Carlos, ya con un extraño brillo en sus ojos, a ambos ya se les estaba comenzando a parar debido al inmenso morbo que les causaba el estar intentando confundir a la dulce chiquilla. Al menos ya lograban captar su atención:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que… que… es eso que ustedes quieren que yo h… ha… haga…!, -les consultó la jovencita aun puesta de rodillas ante ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nada… no le hagas caso a mi hermano y olvídalo, solo son cosas de viejos…, -el viejo Ángel le contestaba con cara de mal humorado, pero al estar sentado ya se masajeaba la verga por debajo de la mesa, creía notar cierto interés por parte de Gina en dejarse embaucar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Va… vamos… díganme… tal vez yo pueda hacerlo… existe alguna solución?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De verdad estarías dispuesta a hacer lo que te pidamos con tal de conservar tu trabajo…?, -Ahora era el mismo viejo Ángel quien estaba por correrse de lo tan caliente que se sentía, nunca imaginó que llegarían tan lejos con la salida ocurrencia de su hermano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tal vez… si…, es que aun no me lo dicen…, -Gina ya estaba puesta de pie nuevamente, algo en su mente le indicaba que debía tener cuidado con las solicitudes que sus aun jefes llegaran a proponerle, ya que por muy candorosa que fuera la chica no era ninguna tonta y algo sabía de los intereses masculinos que pueden existir en un hombre hacia una mujer, además que en muchas ocasiones les veía la cara de degenerados que ambos hermanos ponían cuando atendían a alguna damita de buen ver en la carnicería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tal vez!?, esa es tu respuesta…!?, entonces no…!, no te lo diremos, porque sencillamente no lo aceptarías, ya te dije, son solo cosas de viejos, fantasías de hombres casados…, -le contestaba el mayor de los hermanos con sus cejas como de enojado y visiblemente sudoroso, &#8211;Así que lo mejor que puedes hacer mañana es terminar tu ultimo día como cajera y dedicarte a tus propios asuntos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Fantasías de hombres casados? A… a que se refiere…!?, -la chica ya estaba con los pelos de punta, aquella frase le sonaba realmente perversa, lo que en un principio solamente fue un fugaz y lejano pensamiento ya con esto se le acercaba mas, y ya más o menos entendía a lo que querían llegar los dos viejos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te asustes Ginita…, ven siéntate en esta silla, -don Carlos notando que la nena se comenzaba a poner a la defensiva, intentó hacerla sentir más en confianza, ofreciéndole el asiento, para luego continuar con la acalorada propuesta, &#8211;Si no es nada malo lo que queremos pedirte, mira si tu aceptaras a hacerlo, tu sueldo estaría intacto mañana mismo y en tus bolsillos, ni siquiera te descontaríamos las diferencias de dinero… te parece justo nuestro acuerdo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No me descontarían…?, o sea, me pagarían el sueldo completo…!?, -le consultaba la jovencita ahora sentada y poniéndole más atención a lo que le ofrecían que a lo que ella debería hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro que si… si tu nos haces ese favor que te pedimos, hasta de pronto podríamos subirte un poquito la puntería en tus honorarios… que te parece?, -don Carlos se la estaba jugando, cada vez creía notar ver a Gina más interesada en el trato que estaban a punto de proponerle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya no le sigas, es inútil, ella no aceptará a hacerlo…, -don Ángel se imaginaba que él hacía el papel del policía malo, y don Carlos era el bueno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tú no te metas, al menos deja que se la piense…,-le contestó su hermano en el acto, este último ya creía saber que la joven terminaría aceptando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero que quieren que yo haga…?, -les volvía a preguntar Gina preparándose sicológicamente para lo que ya estaba casi segura que le iban a pedir, obviamente ella solo preguntaba con una lejana esperanza de estar equivocada, y que la propuesta tal vez sería de cualquier otra índole.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira, nosotros aquí con mi hermano, somos hombres casados, y nuestras esposas ya no nos llaman la atención… es por eso que queríamos proponerte un pequeño jueguito, si lo aceptas podrás seguir trabajando con nosotros, sin descuentos en tus honorarios… y si lo haces bien hasta te aumentaríamos el sueldo, que dices?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y de que juego se trata…?, -pero las vagas esperanzas de la chica cada vez se derrumbaban mas y mas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De que por lo menos una vez a la semana simules ser nuestra mujer…!!!, -termino diciéndole desfachatadamente don Ángel a su joven trabajadora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Q… que… que… c… co… saaaaa…?, -la cara de Gina en el acto fue de escándalo total.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ps… ya lo escuchaste pendeja, simplemente es eso… queremos que por lo menos una vez a la semana nos prestes la concha… vamos que dices? Nos dejaras aceitarte la pepa?, seguro que a ti también te encantará…, -ahora era don Ángel quien en forma desfachatada y ordinaria le decía sin tapujos lo que realmente deseaban ellos de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por unos momentos un extraño silencio reino en la carnicería que a esas horas se encontraba con las cortinas abajo. Los dos viejos sudaban de calentura al tener a la chamaca en tan lujuriosa conversación, ella por su parte solo se los quedó mirando en forma alternada a cada uno de ellos, don Ángel le acababa de decir literalmente lo que ellos deseaban de hacerle,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;N… no… no creo p… po poder h… ha… hacerlo… yo… yo no p… pue… dooo… no p…pue… doooo…, -les dijo Gina una y otra vez ahora mirando hacia el suelo y completamente sonrojada al verse a ella misma manteniendo semejante conversación con dos hombres mayores y que para rematarla eran amigos de su padre, si ella los conoció desde que era solo una niña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras otro breve silencio, era el vozarrón de don Ángel quien nuevamente lo rompía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te lo dije estúpido… esta zorrilla quiere que le den todo gratis, que sacas con intentar perdonarle todas sus equivocaciones si ella no quiere darnos nada a cambio…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esss… Ess es que don A… Annn Ángel… yo… no puedooo… yo no sé h…ha… ha… cerrr e… e… sooooo…, -el vivaz vejete en el acto analizó las palabras de la chica, ella estaba diciéndoles que no podía hacerlo porque simplemente no sabía cómo, y si supiera?, tal vez ahí si lo haría?, se preguntaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si que lo sabes hacer estúpida, &#8211; atacó al instante el perverso viejo tras su breve análisis, &#8211;si mírate nada mas, con esos pantaloncitos tan apretaditos que te embutes para que el culo se te vea más grande de lo que ya lo tienes, porque crees que haces eso?, vamos… dime?, -ante el silencio de la joven era el mismo viejo quien se daba a contestar sus preguntas, &#8211;Lo haces solo para que uno te lo mire, o sea, porque andas sedienta de vergaaa… si hasta en la cara se ve lo puta que debes ser a la hora de sacarte la ropa y meterte en una cama, o acaso crees que no nos hemos dado cuenta de cómo también te franeleas con el pendejo ese que a veces te viene a dejar…!? La sonrojada chica levantó su carita en el acto en forma de sorpresa, en las oportunidades en que la había venido a dejar Reynaldo su novio, nunca imaginó que alguno de sus dos jefes pusiera atención en ello, y menos don Ángel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;El… el… es mi novio… se llama Reynaldo, y apenas nos damos un beso de despedida…!, -intentaba defenderse la ofendida criatura ante tan viles acusaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues harto maricon que te salió ese tal Reynaldo ya que tú misma estás diciéndonos que ese pendejo aun no ha sido capaz de rellenarte la almeja tanto como tú quieres que alguien lo haga…, -la jovencita en el acto abrió y tapó su boquita en forma escandalizada, nadie nunca en la vida se había dirigido a ella con tanta ordinariez, por su parte el salido viejo continuaba con su atrevido bombardeo de insultos y vulgaridades, &#8211;Viendo que por lo general te gusta andar parando vergas por la calle con esas faldas cortitas que comúnmente también te pones con la sola intención de mostrarle el culo a todo el mundo, y toda pintarrajeada como una verdadera puta en busca de que alguien se la culie en cualquier callejón de mala muerte…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahora la chica estaba con su carita desfigurada de angustia ante semejante vendaval de mentiras e insultos hacia su persona y actuar, por lo que don Carlos vio oportuno intentar serenarla, antes de que la chiquilla saliera corriendo de su carnicería y todo se les fuera a la verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila… tranquilita, y no te nos asustes, solo escúchame… hagamos una cosa, mejor vete para tu casa y piénsalo, si decides no querer seguir trabajando para nosotros estás en tu derecho de hacerlo, pero si realmente necesitas este trabajo y el dinero que te ofrecemos solo debes presentarte a trabajar mañana, claro que con ello es de que aceptas nuestras pequeñas condiciones, jijiji, -le decía y reía nerviosamente don Carlos, el seguía apelando a la diplomacia, ya que su hermano con su actitud lo único que estaba logrando era espantar cada vez más a la joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La nena de pronto se les quedó pensativa, ella ya entendía tan claro como el agua la deshonesta y asquerosa proposición que le estaban haciendo el par de carniceros, obviamente si quería conservar su puesto de trabajo en la carnicería ella debía acostarse y tener relaciones sexuales con ellos, &#8211;¿valdría la pena tan grande sacrificio de su parte por solo un trabajo de cajera en una carnicería de mala muerte?, -obviamente que no, se respondía en el acto, pero luego recordaba el crédito que le habían prestado para comprarse ropa, los medicamentos de su padre, las cuenta de la casa, la comida y el pan nuestro de cada día, y obviamente hasta le estaban ofreciendo un aumento de sueldo si ella accedía a acostarse con ambos una vez por semana. Hasta que su mente le indicó cual era su real respuesta para ese par de degenerados:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De… De verdad don Carlos que no puedo hacer eso… yo… yo… nunca lo haría… además que…, -la jovencita se quedó mirando al suelo mordiéndose el labio inferior, le daba mucha vergüenza estar en aquella situación con sus dos jefes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Además QUE…?! pendeja…!!!, &#8211;Vamos… termina la frase que ibas a decir…!, -bufó el mastodonte peludo de don Ángel quien se calentaba hasta la locura con solo estar asustando y hablándole guarramente a la curvilínea chamaca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yooo… yo soy v… vir… gennn… por eso no puedoooo… como no lo entienden… no puedo… no puedooo…, -les volvía decir ahora con sus dos manitas puesta en la cara, Gina aun creía que los viejos se iban a compadecer de ella dejándola trabajar sin tener que darles algo a cambio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm… entiendoooo…!, -don Carlos aun no perdía la esperanza de que su joven y atractiva trabajadora cambiara de opinión, &#8211;Pero y que tal si solo jugaras a atendernos como si fueras nuestra esposa…!?, -le propuso nuevamente a la chica a la misma vez que en forma maliciosa le cerraba un ojo a su hermano, aprovechando que ella al estar totalmente compungida estaba con sus manitas tapando su cara y sus ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cómo?. No entiendooo?, -le contestó nuevamente, ahora mirándolo y pensando en esta otra nueva y extraña proposición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira… aun existe la posibilidad que mantengamos nuestros ofrecimientos si accedieras a solamente vestirte bien buenota como comúnmente lo haces, ponerte unos trapitos que te compraremos, servirnos trago, unos cuantos besuqueos y corridas de mano, no sé… cosas así… todo esto una vez por semana y ya… así todo continuaría de la misma forma que hasta hoy, claro que con las nuevas mejoras que te ofrecemos, y nosotros estaríamos bien atendidos…, jijiji, que dices…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina tras pensársela por unos breves segundos inocentemente entendió que esta otra nueva oferta no era tan comprometedora como la anterior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;P… Pero… pero no me harían lo o… otrooo…?, -obviamente la joven les preguntaba a su forma de que acaso ellos con esta otra nueva propuesta se comprometían a no meterle sus vergas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A muy pesar nuestro, Nooo…!, no te lo haríamos… que dices?, -claro que el viejo Carlos solo lo decía de la boca para afuera, ya que con su hermano ya habían presupuestado esta reacción por parte de la chica, ellos solo esperaban un mínimo de aceptación por parte de ella para que cuando ya estén de una forma más intima simplemente violársela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita de verdad que ya se la estaba pensando, esta nueva propuesta por parte de sus jefes ya no era tan aberrante como lo anterior, solo serían unos besos y unos cuantos toqueteos una vez por semana y ella podría seguir trabajando, y recibiendo su sueldo, sumándole que hasta le estaban ofreciendo un aumento si es que aceptaba, aun así su conciencia le gritaba a los 4 vientos que eso no lo hacía una chica de principios y bien educada como lo era ella, que si aceptaba esto algo en su persona la marcaría negativamente para siempre, sin embargo ante aquellos sensatos pensamientos desde sus exquisitos labios carmesí salió una frase que quizás decía todo lo contrario:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;M… me… me lo jurannn…?, -les consultó mientras los miraba, su carita tenía la expresión de un profundo pesar, ya que mas que estar preguntando ella estaba aceptando la enajenante propuesta, y así también lo entendió el par de vejetes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro que lo juramos princesita…, solo un par de besuqueos, manoseos varios y estaremos conformes, Jejeje… -aportó ahora don Ángel quien estaba al borde de un derrame neuro-cerebral, para luego continuar, &#8211;pero con una condición eso si…, -la cara del vejete estaba desfigurada por una severa ansiedad de calentura desenfrenada…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;C… Cual…!?, -preguntó la nena desde donde estaba ubicada al frente de ambos,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;El lugar para jugar por primera vez será en tu propia casa, y esto será mañana mismo en la tarde…, luego veremos cómo le haremos para nuestros futuros jueguitos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mañana…!? P… pe… pero porque en mi casa?, -la chica otra vez dudaba ante esta nueva condición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Porque nosotros somos casados, y no podemos andar por ahí mostrándonos acaramelados con una chamaca tan buena como lo estás tú mi reina, te imaginas las mentiras que podría decirle la gente que nos viera a nuestras esposas!?, y aquí en la carnicería no tenemos las comodidades necesarias para pasarlo bien, además que sabemos que Rodolfo mañana no estará en tu casa, y que ya no llegará hasta el domingo,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… no lo sé… debo pensarloooo… mi papá no me deja llevar a nadie a la casa, ni siquiera mi novio me puede ir a dejar hasta la puerta cuando salimos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues tienes de aquí a mañana para pensarla…, -don Ángel otra vez se mostraba cabreado, la pendeja esa ya le estaba dando muchas vueltas al asunto, por lo que prosiguió: &#8211;Escucha niña, si tu palabra final es no, simplemente mañana no vengas… pero si decides mantener tu puesto de trabajo con las nuevas regalías que te ofrecemos, mañana sin falta te deberás presentar a trabajar en forma normal y bien arregladita como tú ya sabes hacerlo… así abriríamos solamente por la mañana y luego nos iríamos a tu casa a pasarlo bien… ya lo sabes, ahora es tu decisión… por hoy solo lárgate, te damos la tarde libre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica limpiándose las lágrimas de sus ojitos dio media vuelta y pasó a buscar sus efectos personales a la “Caja”, su mente era un caos total al no estar segura de que determinación tomar finalmente, fue en el momento en que ya se retiraba que don Carlos le habló nuevamente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Espera…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita al girar su cuerpo vio el corpulento hombre estirar hacia ella el blanco sobre que contenía su sueldo del mes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Toma chiquilla… esto es en señal de que nosotros en parte si nos interesa tu situación… recuerda que si aceptas venir mañana trabajaremos solamente en la mañana, al medio día cerramos y nos vamos para tu casa, y tranquila solo serán besos y cosas superficiales, además que nadie lo sabrá, a nosotros también nos interesa mantenerlo en secreto, así que guárdalo es tuyo…, -le dijo a la misma vez que le tomaba la blanca manita a la nena casi obligándola a recibir el sobre con dinero. –Ahora solo vete chamaca… y te esperamos mañana, yo se que vendrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Finalmente la chica a sabiendas que ese dinero realmente lo necesitaba caminó en dirección a su casa, esa sería la noche más larga de su vida, debía tomar una decisión. Al siguiente día y en los momentos en que dejaba parte de aquel dinero marcado en la mesa para que su padre lo ocupara antes de irse a visitar a su hermana daba el real significado de cual había sido su decisión final.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">…………………………………………………………………………………………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Día viernes, en el momento en que el padre de la joven Gina recién hizo ingreso al ante jardín de su vivienda a sabiendas que su hija estaba al interior de la casa con dos viejos amigos de él)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo se había acercado a la vivienda arrimándose contra uno de sus muros. Intentando no hacer ruidos rodeó su humilde casa hasta llegar a una de sus ventanas, sabía que por ahí existían fisuras que le permitirían comprobar en que andaba su hija con sus amigos (de él).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una extraña nerviosidad lo invadía al querer saber que era lo que en realidad estaba sucediendo en su mismo hogar, aunque a veces en su mente se decía que él no tenía que porque estar haciendo eso, con toda seguridad Gina y los dos carniceros habían venido a buscar algo, quizás efectivamente su hija los había invitado a almorzar sanamente tal como él les dijo al par de viejas habladoras que lo increparon en el paradero de colectivos, pero a su vez también temía que la cosa no fuera tan así y que algo aun mas macabro de lo que su mente ya le dictaba podría estar sucediendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde su estratégica ubicación contra el muro y a un lado de la ventana estuvo por un par de minutos agachado y esperando que su hija saliera de la casa acompañada de los dos hombres, sin embargo eso no sucedió, por ahora no se atrevió a mirar por las grietas que existían en el carcomido concreto y el marco de la ventana, solo se mantuvo esperando, hasta que a sus oídos llegaban las primeras palabras de los que estaban al otro lado del muro, incluyendo a su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">………………………………………………………………………………………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Al interior de la vivienda en el momento en que Gina ya estuvo al interior de la casa acompañada de don Ángel y don Carlos)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La casa en que vivía Gina y su padre, don Rodolfo, no era muy grande. Era una más entre las muchas que habían en aquella humilde urbanización obrera ubicada en la periferia capitalina. Era solamente la salita en que estaban ubicados ellos, un comedor, la cocina, el baño, y dos dormitorios de los cuales solamente el de la chica contaba con una puerta, en la recamara del padre de Gina figuraba solamente una cortina en su entrada. No obstante a su modestia la casita era agradable a la vista de quien la viera, en su antejardín existían muchas flores todas plantadas por la chica y su progenitor en alegres jornadas en que se habían dedicado a ello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sector en que vivían y al ser una calle principal parecía todo muy tranquilo, aunque en las noches podía ocurrir cualquier cosa. Pero en los momentos en que nuestra protagonista se encontraba al interior de su casa con los dos carniceros y a pesar de ser ya más del medio día no se veía un gran movimiento de gente, solo lo normal, algunas viejas comprando en el almacén de la esquina, personas en los paraderos y grupillos de colegiales que caminaban por las veredas ya que a esas horas entraban o salían de la jornada de la tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo al interior de la casa que estaba al medio de la calle en cuestión una extraña situación se sucedía, la joven Gina acababa de cerrar la puerta por dentro y se encontraba extremadamente nerviosa acompañada de dos viejos calientes sin saber que estos no tendrían miramientos con ella al momento en que se les subiera la temperatura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los dos vejetes habían tomado ubicación en el sofá, mientras ella tímidamente se ubicó en una de las sillas, tenía ambas manitas cruzadas y apoyadas sobre las piernas, no dejaba de frotárselas levemente en forma temblorosa para secarse el sudor, la chica estaba muy alterada al estar en tal situación al interior de su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno, ¿nos sirves algo para beber nenota?. –Era don Ángel quien se encargaba de romper el hielo. El viejo vestía con la misma ropa en que había entrevistado a las postulantes el día anterior, y al momento en que le hablaba a la chica se notaba su agitada respiración, claramente estaba con una ansiedad tremenda. Su hermano, en igual estado, era quien ahora le daba más instrucciones:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En las bolsas que trajimos hay cigarros y cervezas, por ahora qué tal si nos pasas unas chelitas primor, antes de que comencemos a jugar contigo, jijiji</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, claro que si… –respondió Gina con voz temblorosa. La chica tiritaba de un extraño miedo que poco a poco la había ido envolviendo, ahora pensaba que tal vez no había sido muy buena idea meter en su casa a sus dos jefes, por muy amigos que fueran ellos de su padre, pensaba. Hasta que como pudo se puso de pie y se acercó a la mesa en donde habían quedado las bolsas que traían los viejos, de una de ellas sacó dos botellas de cerveza para pasárselas una a cada uno. Los viejos se la recibieron con agrado y desde el sillón la miraban de pies a cabeza mientras ya comenzaban a beber, obviamente ya se la estaban devorando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde su ubicación desde afuera de la casa don Rodolfo después de esperar unos instantes cambió de posición y estando en un alterado estado psíquico emocional puso uno de sus ojos en una de las grietas de la ventana, fijándose que efectivamente ahí estaba su hija acompañada por dos hombres que el muy bien conocía. El atribulado padre aun no entendía muy bien lo que pasaba, pero prefirió seguir escondido para ver cómo seguía la cosa. Fue ahí cuando escuchó la extraña conversación:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira chicuela&#8230;, -escuchó don Rodolfo que decía don Ángel, &#8211;Espero que ahorita que estamos en tu casa y solitos no te nos vayas echar para atrás, has sido tú quien ha cometido bastantes errores en dar los cambios en la carnicería, errores que nosotros estamos dispuestos a pasar por alto, incluso ya habíamos tomado una determinación, la que tu muy bien ya sabes…, aun así hemos preferido darte otra oportunidad, claro que con ciertas condiciones, jejejeje…, condiciones que tu solita aceptaste…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/421/28538945/28538945_043_b4ba.jpg" width="460" height="690" />&#8211;Tampoco es nada tan grave, -le cooperó ahora Don Carlos a su hermano, &#8211;Solo te queremos ver algo ligera de ropas y que hagas todo lo que te pidamos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo… Yo no me echaré para atrás&#8230;, -dijo Gina con un hilillo de voz, la chica estaba de pie ante ellos. Don Rodolfo desde el hoyo de la pared veía a su nena cabizbaja, y como él la conocía notaba la inseguridad en lo que estaba diciendo, el hombre se daba cuenta que lo que estaba haciendo su hija no era algo de su agrado, pero los viejos seguían presionándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues entonces ya sabes lo que tienes que hacer pendeja, esta mañana ya te lo explicamos y tú te mostraste de acuerdo… -le vociferó don Ángel, que por lo general era el más prepotente de los dos. &#8211;Ve a tu habitación píntate de nuevo y ponte las cositas que te compramos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………………………………………………………………………………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo desde el otro lado del muro en forma escandalizada vio que Gina una vez que tomó otra de las bolsas que estaban sobre la mesa se fue de la salita hacia su habitación cerrando la puerta tras ella, y dejando a la espera a los dos carniceros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El desesperado jubilado y padre de familia no se la podía creer, ya había caído en cuenta que sus dos amigos estaban chantajeando a su hija con no despedirla a cambio de algo por supuestos errores cometidos por ella, a eso se debía su alterado estado anímico en aquellos últimos días, reflexionaba, su corazón ya se aceleraba y su sub consciente ya le indicaba lo que podría darles su chamaca a ese par de aprovechadores a cambio de que no la despidieran, ya que escuchó claramente que ellos querían verla ligera de ropas y que hiciera unas cuantas cosas, -pero que cosas serían esas?, meditaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo lentamente se dio vuelta hasta quedar sentado en el húmedo suelo de su patio, y ahora sí que su estado mental era un desastre, se sentía enfadado, tan defraudado y humillado por su insensata hija como por sus dos amigos, pero aun así no era capaz de levantase y entrar a su propia casa a poner las cosas en orden, y esto era por un solo motivo, y este era que desde que había entrado al ante jardín de su casa tras haber hablado con sus vecinas se vio asaltado por un extraño e inconsciente morbo que le impedía dejarse ver y poner fin a lo que se venía inminentemente, claro que ese morbo no era por desear a su hija ni mucho menos, inexplicablemente para él deseaba saber a ciencia cierta si las viejas habían tenido razón en sus salidas indirectas, ahora escudándose en que él esperaba ver a su hija echando dignamente a esos dos aprovechadores del interior de su hogar, decidió esperar a ver qué era lo que pasaba a continuación, su corazón latía aceleradamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………………………………………………………………………………………………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina tardó varios minutos en salir de su habitación, mientras los dos carniceros hablaban de sus cosas bebiendo y fumando, como si de verdad ellos estuvieran sentados en el mejor de los cabarets esperando ver un buen baile erótico. Fue por el sonido de la puerta que se abría en que los dos hombrones se quedaron boquiabiertos, al igual que don Rodolfo que al escuchar el ruido de la puerta otra vez ya estaba en su puesto de observación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando la adolescente volvió a paso lento a la salita los dos carniceros en forma inconsciente estiraron sus manos hacia ella moviendo sus dedos que las hacían de garras y muy parecido a como si ambos tuvieran tics nerviosos en ellos, como si de verdad ya quisieran abalanzarse sobre ella para hacerle entre ambos miles de cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los hermanos vieron el momento justo en que se abrió la puerta de la habitación de la chica, y la femenina imagen que observaron los dejó casi fulminados, ante ellos estaba la dulce jovencita descalza y haciendo gala del poderoso cuerpo que se gastaba. El negro portaligas con medias también negras y que a la chica le llegaban un poco más arriba de la mitad de sus muslos le hacían ver su figura más curvilínea y tremenda de lo que ya era, la veían tal cual como era ella, un verdadero prodigio de hembra joven, la ajustada y minúscula tanga le tapaban solamente lo mínimo al grado de que con solo verle esa erótica parte de su cuerpo tenía a los dos viejos balbuceando lujuriosidades incoherentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el momento en que la candorosa nena que los embrujó ya estuvo a medio metro de donde estaban ellos sentados con su ligero atuendo de prostituta de las altas esferas, fue don Ángel a quien primero le salió el habla,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vaya…! vaya…!! vayaaa…!!!, -el vejete le hablaba como no creyendo lo que veía, &#8211;Si que te ves bien putita con esos trapitos que te compramos pendejaaa…!!!, te ves aun mas buena de cómo te vemos todos los días en la carnicería mamiiiii…!!!!, -le dijo con sus ojos bien abiertos y sin dejar de recorrerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte don Carlos solo gesticulaba con su bocota abriéndola y cerrándola, sus dos dientes principales superiores se mostraban amarillentos y bien separados uno del otro, al pobre no le salía ni el habla ya que hasta le faltaba el aire ante tan impactante y deleitosa visión que estaba plantada a solo medio metro de donde ellos estaban comiéndosela, sumándole que aquel pequeño triangulo de tela negra que se ubicaba a una cuarta y media más abajo de su ombliguito, esta apenas cubría lo justo para que a la nena imaginativamente no se le asomara el nacimiento de los primeros pelitos que ella debía poseer en la parte más intima de su persona, y esto era lo que tenía a los dos viejos casi babeando de calentura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es… tas… estas… riquisimaaaa…!!!, -fue lo primero que le dijo a la nena el hermano de don Ángel una vez recuperado del primer impacto, sin dejar de devorársela una y otra vez, &#8211;T… ta… tal como lo dijo Ángel… pa… parecees una p… pu… puta de verdad…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los dos vejetes habían planeado toda la noche anterior lo que pretendían que ella les hiciera aquella tarde antes de violársela, le pedirían que les bailara con aquel enloquecedor atuendo, pensaban tomarle fotografías desnuda con ella acostada y puesta de costado sobre la mesa del comedor, después de cogérsela habían ideado darle de comer un tazón de cereal pero reemplazando la leche con sendas cantidades de su propio semen caliente y espeso para que ella con cuchara en mano lo revolviera con el cereal para luego servírselo, y así muchas aberraciones mas, pero el viejo Ángel quien ya no se aguantó más después de un año de calentura acumulada simplemente se levantó del sillón para sin darle aviso a nadie abalanzarse sobre su cuerpo y con sus dos manazas deshacerse del sujetador de la nena en un tiempo record de un segundo y medio exacto, a continuación de eso y en el acto la tomó desde su estrecha cintura con sus dos grandes manazas de carnicero para comenzar a comerle las tetas en forma desesperadamente hambrienta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para Gina todo eso que estaba viviendo era demencial, un rato antes y estando aun en la habitación solo se daba a pensar en su padre, sus hermanas, y en la memoria de su madre, no era justo para todos ellos lo que ella estaba haciendo, esto lo pensaba mientras miraba las negras medias que debía ponerse junto con los ligueros, esa ropa era de bailarinas eróticas meditaba tragando saliva, hasta que lentamente se dio a maquillarse suavemente tal cual como se lo habían pedido, y tras pensársela por varios minutos llena de dudas finalmente asumió que no le quedaba de otra, sino adiós trabajo, total serían solo un par de manoseos tal como ellos le habían dicho, por lo que procedió a quitarse su ropa para después ponerse lo que los dos viejos le compraron.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de eso y ya estando en la salita fue que de un momento a otro se vio a ella misma atracada contra uno de los muros, sus sostenes ya no estaban y era don Ángel quien la sujetaba e inmovilizaba, este se daba a chuparle sus senos con una cara que llegaba a dar miedo, según ella veía en forma espantada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Slurppppssssss&#8230;! Slurpssss&#8230;! Slurpsss&#8230;!, -y otra vez Slurppppssssss&#8230;!, -se escuchaban los acuosos chupeteos en las tetas y en el silencio de aquella humilde casa, sumándose también los resoplidos animalescos por parte del caliente vejete en el momento justo en que tomaba aire para volver succionarle cualquiera de sus dos protuberancias de suave carne, incluyendo sus pezoncitos nunca antes lamidos por lengua alguna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo&#8230; d&#8230; don… An…Angel… dejemeeee&#8230; e… estooo no e…raaa p… par… teeee del t… tra… tratoooo&#8230;!!!, -le reclamaba la alterada adolescente una vez que pudo reaccionar al ardiente asalto por parte de uno de sus jefes, temiendo además que al viejo se le ocurriera no cumplir con su palabra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Simultáneamente al otro lado del muro de la sala y estando agachado don Rodolfo se preguntaba: -Pero qué tipo de trato es eseee…!!!???, -pensaba sin poder dejar de mirar la escena con su temblorosa mano puesta en la boca. Mientras tanto adentro de la casa la perversión recién comenzaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No me interesaaaa&#8230;!!!!, -le gritó don Ángel a la chica en una oportunidad en que separó su babeante hocico de una de sus jóvenes chiches, &#8211;Te haremos esto y todo lo que se nos pueda ocurrir, jajajajaaa…!!!! Slurppppssssss&#8230;! Slurpssss&#8230;! Slurpsss&#8230;!, -volvía a la faena el vejete, seguidamente en leves intertantos continuaba corriendo la cortina de lo que realmente le harían, &#8211;De verdad eres tan pendeja que te creíste que solo te miraríamos…!? &#8211;Srpsssss&#8230;!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo que diceeee…!? Ustedes lo juraronnnn…!!!, -les gritó Gina mirándolo con espanto al entender al instante que su jefe le estaba diciendo abiertamente que no solamente serían simples toqueteos, en tanto el viejo seguía confirmándoselo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaaa…!!!, ni yo ni mi hermano vamos a la iglesia putillaaa, así que anda preparándonos la papaya, porque hoy te convertiremos en una verdadera mujer, jajajajaja…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo… don Ángel… ya pareee…!!!, don Carlos… p… por favor… dígale algooooo…!!!!, -la pobre nena estaba desesperada, ahora en forma infructuosa intentaba separar a ese tremendo viejo de su lozano y níveo cuerpo, sumado a que inútilmente buscaba protección en el hermano del animal que en esos momentos le lamía y succionaba sus pechos casi con devoción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jejejeje… no te asustes princesita, pero es que lamentablemente mi hermano te dice toditita la verdad, simplemente te vamos a culear dulzura,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina veía como su otro jefe, don Carlos, mientras le contestaba semejante barbaridad se masajeaba la verga por sobre el pantalón no perdiéndose ningún detalle de cómo su propio hermano le magreaba y chupeteaba las tetas como un poseído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo por favorrr…!!, se los pidoooo, no me lo hagannnn…!!! mi papá nunca me lo perdonaría…!!! Snifsssss…!!!, -comenzaba a llorar la aterrada adolescente al no tener dudas de lo que le harían sus dos jefes. Don Ángel quien la mantenía sujeta con sus dos brazos extendidos contra el muro solo se daba a succionar y lamer con sus dos ojos cerrados, ante las quejas de la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilita mija… únicamente será sexo, y Rodolfo tu papi no tiene por qué enterarse… Ayer nos dijiste que necesitabas tu sueldo, y que mejor forma de ganártelo con el sudor de tu frente…, -seguía confirmándole el menor de los hermanos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo diría que se lo va a ganar con el sudor y los jugos de su conchaaaa…!!!, jajaja…!!!, -Slurpssss…!!!, -el hermano mayor se había separado de una tetita solamente para opinar lo anterior, y luego volvió a la labor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiii…!!!, con el sudor de tu concha pendejaaa…!!!, jajajajaaaa…!!!! Y todo a espaldas de mi buen Rodolfo nuestro amigo, jajajajajaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo quien su estado en aquellos momentos era tan extraño como enloquecedor solo se daba a mantenerse agachado con la única finalidad de no ser visto por ninguno de sus dos amigos, su mirada a través de la grieta ya le daba cuenta que la hermosa hembra de cuerpo escultural que él había visto salir de una de las habitaciones de su casa vestida solamente en portaligas a la cual le estaban mamando las tetas era nada más y nada menos que su virginal y adolescente hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El alterado progenitor mientras veía la escandalosa escena en donde se estaba viendo envuelta su adorada chamaca solamente se daba a repasar en su mente una y otra vez la infame frase dicha por el viejo Carlos, uno de los que él tenía catalogado como uno de sus mejores amigos: &#8211;¡¡Simplemente te vamos a culear dulzura…!!, -le había dicho este a su hija, &#8211;¡¡Simplemente te vamos a culear…!!! &#8211;¡¡Simplemente te vamos a culear…!!!, y así sucesivamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre de la bella jovencita no podía explicarse todo aquello, pero estaba claro que si su hija había venido hasta la propia casa en donde ellos vivían (padre e hija) acompañada de los dos vejestorios que él tenía por amigos era para ella hacer algo con ellos. Es decir, Gina en un principio tuvo que haber estado de acuerdo con ellos, meditaba, &#8211;P… pe… pero ellos eran sus amigos, lo conocían a él desde que eran jóvenes, y a la nena la conocían de toda la vida y desde que era sola una bebita. &#8211;¿Serían capaces sus amigotes de trabarse a su propia hija en su supuesta ausencia?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A don Rodolfo en su interior algo le incitaba a ponerse de pie e ingresar a la vivienda para poner fin a todo aquello que estaba a minutos de ocurrir, pero otra razón aun más poderosa le indicaba que se aguantara y que mirara lo que acaeciera, y esta misma razón estaba posesionada al interior del bulto de su entrepierna, como en años que no lo sentía su verga estaba bien parada y pulsante, sintiendo como esta derramaba líquidos desde su punta humedeciéndole el pantalón, la sensación que le producía lo anterior sumándose con el perverso morbo que lo envolvía era tan rico, que el contrito progenitor prefirió quedarse agazapado tras el muro como si nada. Él quien estaba tan lleno de sentimientos filiales y contradictorios que se mezclaban con las vilezas que se habían ido apoderando de su mente ya quería ver como sus dos amigos carniceros se lo hacían a su hija, por lo que intentando no hacer ruido continuó con su mirada puesta en la grieta del muro, mientras que con una de sus manos comenzaba a apretarse su endurecido pene, primero suavemente, pero esto iría en aumento a medida que se desarrollaban los acontecimientos dentro de su vivienda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En tanto al interior de la casa una heroica lucha de cuerpos se libraba entre una virginal adolescente contra un asqueroso tiranosaurio rex, -era este quien otra vez le refregaba en su cara lo que le iban a hacer mientras la seguía manteniendo inmovilizada contra el muro luego de haberle soltado las tetas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te vamos a coger toda pendeja…!!! Jajajajaaaa…!!! Te vamos a culear hasta hartarnosss…!!!!, por fin mi hermano y yo nos vamos a tirar a nuestra suculenta cajera, jajajaaa…!!!!, -el vejete mientras le decía todo esto ahora se daba a olerle su cuello y sus aromáticos cabellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina ya a sabiendas que los viejos cumplirían con sus palabras inevitablemente se largó a llorar desconsolada y audiblemente arrepintiéndose de haber creído en sus promesas, sentía tanto pavor en aquellos momentos que no se acordaba ni siquiera de rezar, cosa que hacía cada vez que se veía en problemas o necesitaba algo, por otro lado don Carlos animaba a su hermano a que consumara lo más rápido posible sus acaloradas y viles intenciones:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te lo dije Ángel… te dije que esta pinche putilla algún día nos iba a abrir esas tremendas piernotas que mirábamos desde detrás del mostrador de la carnicería, así que viólala rápido que a mí también me urge meterle la verga en la concha, jajajajaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con estas fatídicas palabras la jovencita lloraba con más amargura y miedo que antes, cosa que a los dos carniceros parecía no importarles, sus vergas ya a medio parar estaban enormes, y lo estarían aún más en los deliciosos momentos en que ya estuvieran adentro de aquel suculento y juvenil cuerpo de aquella linda chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/421/28538945/28538945_037_17d2.jpg" width="460" height="690" />Don Ángel al verla casi desnuda y llorando en la antesala de su desvirgamiento ya no se aguanto más y simplemente la tomó de un brazo para comenzar a llevársela casi arrastrando a una de las habitaciones, necesitaba urgentemente una cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo…!!! don Angel…!!!, sniffssss…!!! que haceee…!!!??? sniffssss…!!! usted me lo prometió…!!!, lo prometioooo…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cállate zorraaaa…!!!! ya es hora que me des de probar de tu panocha, ha sido un año en que te has encargado de calentarnos sin convidarnos nada así que ahora tomaremos lo que nos pertenece, además que somos tus jefes por lo tanto debes obedecer, jajajajaaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo…! No…!, yo no lo haré…!! Snifsss…!!, despídanme si así lo quieren pero no me lo hagannn…!!!, Sniffssss…!!! despidanmeee…!!! Despidanmeee…!!! Snifsssss…!!!!, -imploraba la adolescente mientras era arrastrada en dirección a la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaaaa…!!!, muy tarde lindura, nos diste tu palabra y solo hace un rato nos dijiste que no te echarías para atrás así que camina perraaaa…!!!!, -el viejo Ángel de fuertes jaloneos la hacía avanzar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Para donde te la llevas we…?, -consultaba don Carlos desde el sillón mitad entretenido y mitad curioso a la misma vez que bebía cerveza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ps…! me la pienso coger en la misma cama de su papá, jajajajaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El padre de la chica con solo escuchar eso último rápidamente salió de su posición. Ante la enajenante situación que se estaba viviendo al interior de su vivienda cualquiera de nosotros creería que el viejo se dirigiría a la puerta de la casa para ingresar a ella y salvar a su hija, pero el lujurioso y nervioso progenitor hizo todo lo contrario, a gatas bordeó la casa hasta llegar por fuera de la ventana de su habitación, sabía que ahí también existían grietas que le permitirían ver lo que sucedería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya estando en la misma entrada de la habitación del padre de Gina, don Ángel le devoraba a la jovencita sus sollozos con ardientes y desesperados besos en la boca con los cuales le robaba el aliento, mientras sus peludas manazas la recorrían entera, para luego de eso con fuerzas arrojarla sobre la cama a la misma vez que le iba notificando:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora si pendejaaaa…!! ahorita grita y llora todo lo que quieras…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo don Ángel que haceeeee…!? Dejemeeee…!!!!, -le gritaba la jovencita desde la cama, aunque cada vez estaba más espantada la nena se veía muy rica tendida en el lecho donde dormía su padre, con su albo cuerpo perfecto y con las porta ligas parecía una joven debutante de película porno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo junto con lo ultimo simplemente se había dado a rodear la cama mirándola en forma sexualmente hambrienta, y don Carlos quien ya estaba al interior de la habitación hacía lo mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te ves realmente exquisita con esos portaligas que yo mismito escogí y te compré, Jejeje, pareces una verdadera puta barata.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita solo se daba a llorar y a gemir en forma desconsolada por todos los insultos que le proferían, con sus ojitos verde-claritos rebosantes de lagrimas ahora veía a sus dos jefes de la carnicería sobarse sus bultos a un lado de la cama en donde ella estaba esperando a ser violada, mientras que las palabrotas por parte de don Ángel continuaban, este a medida que le hablaba se iba echando sobre la cama para al mismo tiempo comenzar a manosearla:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajaja… ese lloriqueo de putinga arrepentida no te va a servir de nada cosita rica, desde que llegaste a trabajar a nuestra carnicería con tus modositos vestidos algo cortos, o con esos pantaloncitos apretadísimos que te embutes para enseñarnos el culo, le dije a mi hermano que la hijita de nuestro queridísimo amigo Rodolfo iba a tener que ser nuestra algún día, ya que la cara de putilla que escondes detrás de esa de niña buena no te la quitan ni a palos, y mira tú que hemos tenido buena suerte, esperamos tanto tiempo por una oportunidad como esta y aquí te tenemos a un paso de cogerte con tal de mantenerte en la chamba, jajajjaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina lloraba aun mas con lo que le decían, aun tenía unas vagas ilusiones de que algo o alguien llegara a salvarla, al mismo tiempo que con sus débiles manitas luchaba intentando hacer que el vejete no la tocara, cosa que no surtió efecto ya que el carnicero una vez que estuvo recostado en el lecho a un lado de ella rápidamente la sometió y ya la estaba besando asquerosamente en la boca, o literalmente se la estaba comiendo, mientras que su hermano sentado en una silla que el mismo había traído desde el comedor se daba a disfrutar de la desquiciante función.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el vil carnicero se daba a devorársela oralmente con verdadera desesperación este también le chupeteaba y le lamía el cuello y su cara, estrujándole sus tetas con rudeza, en tanto la chica ingenuamente y en forma desesperada les continuaba rogando que no le hicieran nada, ella ni se imaginaba que con las palabras usadas en sus ruegos lo único que hacía era calentarlos aun mas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;P… Por f… fa… favor no me lo h… ha… hagannn… s… soy… soy v… vir… virgen…!!! soy virgennnn…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con solo escuchar aquellos ruegos los ojos de los viejos ya brillaban de lujuriosa excitación, ambos suponían que la chica estaba con su kilometraje en cero, pero al viejo Ángel al estar escuchando semejante poesía a un lado de sus peludas orejas fue y le dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como me calientas con lo que nos cuentas mami, y si, te ves bastante apretadita, si hasta en tus pasos se nota lo cerrada que estas cuando caminas… a todas luces uno se da cuenta que te debe costar trabajo abrirte de patas…, jejejeeee…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina otra vez lloraba desconsoladamente ya que su jefe tras terminar su tanda de vulgaridades otra vez se lanzó a chuparle las tetas con desesperación y violencia, sus rosados pezoncitos sin ella quererlo ni notarlo aun en forma gradual comenzaban a endurecerse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo ya bastaaaa don Angellll…!!! ya no chupeeee…!!! yo no sé de estoooo…!!! dejemeeeee…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero los gritos de la bella adolescente mas prendían al par de degenerados, sobre todo a don Ángel que se estaba dando el festín de su vida…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Solo aguanta y acéptalo pendeja… desde hoy día en adelante te haremos de todo, y tú te dejaras porque esto te encantará una vez que pruebes nuestras viejas vergas casadas… si ya hasta mandamos a comprar un catre que instalaremos en la bodega de la carnicería, así te culearemos todos los días o cuando sencillamente nos venga en ganaaaa…!! jajajajaaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina con terror desde su posición en la cama vio como don Carlos ya tenía su verga al aire y se masturbaba mirándola a ella, esta era la primera vez que la chica veía un pene real de un hombre en vivo y en directo, y más espantada aun quedó cuando el mismo viejo Ángel ya hincado a un lado de ella procedía a sacar una enorme masa de carne peneana de entre medio de su pantalón, la jovencita en estado casi de shock caía en cuenta que ambos viejos la tenían bien parada, y ahora al estar tan llenos de lujuria y perversión era don Ángel el primero en enseñársela abiertamente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así que nunca has visto una de estas…!? &#8211;Pues mírala bien pendejita rica… es toda tuya, desde orita pasa a ser tu nueva mamila de lechita caliente, beberás de su contenido a diario, jajajjaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina ya estaba agotada, desde su ubicación solo se dedicó a mirarle la verga a don Ángel en forma atónita y con su cuerpo temblando de miedo, aquel instrumento que le enseñaban era enorme, nunca imaginó que un pene masculino fuera tan feo y grande, era muy grueso y largo, de un color café oscuro y lleno de pelos negros desde la mitad del tronco de este hasta su base en donde colgaban dos grandes testículos que parecían nueces gigantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que don Ángel con orgullo le enseñó su verga a su joven víctima, con total propiedad se la restregó por todo su rostro, la chica solo gemía en forma desfalleciente a la vez que movía su carita intentando esquivarlo, esto duró por lo menos dos largos minutos, luego de eso con una de sus manazas le agarró una teta para también frotarla contra esta, la suavidad que sintió en el despejado glande cuando lo hizo fue tan intensa que por poco casi se corre, la chica nuevamente estaba llorando al sentirse tan sucia y violada al estar ahora el vejete abiertamente masturbándose con sus dos virginales senos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Ángel después que se dio por satisfecho inmediatamente se dispuso a terminar de desnudarla, la jovencita solo lloraba y a veces suplicaba, pero estas de nada le sirvieron, el carnicero incluso después de desproveerla de sus pequeños calzoncitos ya le estaba quitando también las medias del porta ligas, fue ahí cuando ella supo que estaba solo a minutos de que le ocurriera de todo, el viejo le estaba mirando su vagina con cara de desquiciado a la misma vez que se iba ubicando al medio de sus piernas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que rica panocha es la que tienes putitaaaa…!!! tus pelitos castaños y casi claritos te forman un pequeño triangulito muy ricoooo… tal cual como a mí me gustannnnn…!!!, -junto con esto el viejo le asestó una serie de fuertes vergazos en la virgen vagina de la nena para luego de eso simplemente alargar su mano hasta sus claros cabellos, empuñarlos, y con violencia atraerla y ponerla forzosamente en 4 patas con su asustada carita a escasos centímetros de su grotesco aparato carnal, la chica en forma asustada veía como unos delgados hilillos de liquido trasparente muy parecido a la clara del huevo caían de la punta de esa cosa, fue ahí cuando supo que era lo que le tocaba hacer en aquella extraña posición en que la tenían:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien pendeja… lo primero que harás para comenzar este juego será comerte mi herramienta, o sea, me vas a chupar la verga hasta que te tragues todo el liquido que salga de su interior cuando me este corriendo, está claro putita…!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo sin esperar respuesta por parte de la chica se afianzó su cabeza pasando una mano por la barbilla y con la otra puesta por detrás de su cabeza y simplemente de un solo empujón se la atravesó por sus labios hasta un poco más de la mitad de su gruesa longitud.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el momento en que Gina la sintió entrar hasta su misma garganta fue víctima de unas fuertes arcadas, sus mejillas se hincharon, al igual que sus ojos que se abrieron como platos, y ríos de saliva y bilis se filtraron por entre sus labios y las rugosidades de la verga incrustada en ellos, en eso don Ángel comenzó a culearle la cabeza sin importarle el padecimiento de la chica,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eso… eso… eso… putita&#8230; así es&#8230; chupalaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo carnicero le hablaba a la chica como si de verdad ella se la estuviese chupando por propia voluntad, esto no era así, él la estaba violando, pero seguía con sus ardorosas arengas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vamos putingaaaa…!!! Ahora saca tu lengüita lo que más puedas, -le decía sin dejar de masturbarse el mismo con la cabeza de la jovencita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por otro lado, o más bien dicho desde el patio y por el hoyito de la pared el padre de la chica estaba al borde del ataque cardiaco, con su mano puesta en la verga y masajeándosela apretadamente veía como una hembra hecha y derecha se mantenía desnuda y puesta en la cama en 4 patas con sus muslos separados uno del otro, apoyándose con sus dos palmas en la cama aguantando una bestial cogida por la boca, pero su excitación se volvía cada vez mas deliciosa al tener en cuenta que a la mujer que con toda seguridad se la iban a salir violando era su propia hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En tanto adentro de la habitación el ardiente carnicero ya se la metía toda, la chica literalmente se estaba atorando con casi 25 centímetros de verga salada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina casi no respiraba, solo se deba a retorcer su cuerpo en desesperados y arrítmicos movimientos en busca de un poco de aire, pero don Ángel no le daba tregua, al contrario de ayudarla estiró su manaza y le mandó tres fuertes palmadas en las nalgas para ver si con eso dejaba de moverse y morderle la verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Plaffffffffff…!!! Plaffffffffff…!!!! Plaffffffffff…!!!!!, -retumbaron y sonaron las carnes de la chica una tras otra tras el abusivo tratamiento del carnicero, este mismo continuo metiéndole y sacándole su verga de la boca por un buen rato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eso putaaa&#8230;! eso essss&#8230;!! así&#8230; así&#8230;!! Así es como se mama la vergaaa&#8230;!! Ahhhhh…!!! Ohhhhhh…!!!! Mmmmm…!!!!, -le bufaba el despreciable hombre a la jovencita mirándola con cara de degenerado a la misma vez que le seguía moviendo la cabeza de atrás y para adelante en forma acelerada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El bello rostro de Gina en esos momentos era un desastre, de sus ojos caían copiosos ríos de lagrimas a raíz de la asfixia a la cual la sometían, sumándole que por su naricita le salían continuamente gruesos cordones de saliva mezclada con líquidos pre eyaculatorios, estos escurrían por las laterales de su carita y luego colgaban por su barbilla moviéndose al mismo ritmo en que el viejo le movía la cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fueron varios minutos en que a la ultrajada adolescente en forma forzada la tuvieron chupando verga, el vejete en un principio había pensado en eyacular al interior de su boca para que se lo tragara, pero con solo ver lo buena que estaba al tenerla completamente encuerada y puesta en 4 decidió finalmente que ahora deseaba correrse dentro de ella:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muy bien zorra&#8230; ya seguirás aprendiendo a como mamar una verga, ahora voy a comprobar yo mismo si es cierto que tu concha está intacta como tanto nos dijiste, jejejeje&#8230; Si eso es así este mismo lunes te daré un bono en efectivo para que te lo gastes en lo que tú quieras, jejejeeee…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina en forma automática cayó en pánico, el viejo ese le estaba diciendo abiertamente que le iba a introducir su tremendo aparato al interior de su cuerpo para robarle su virginidad a cambio de unos cuantos pesos, a la jovencita aun le colgaban vistosas cantidades de líquidos pre seminales desde sus labios y narices y en esas condiciones rápidamente gateo por la cama para ubicarse acurrucada en el respaldo de esta en señal de auto protección, mientras miraba aterrada como aquel mastodonte se comenzaba a sacar la ropa, para luego también observar como el hermano de este se mantenía en la silla masturbándose y mirándola con una extraña sonrisa en su rostro, la chica desconocía que aquella misma mañana en el momento en que los viejos la vieron llegar a la carnicería habían sido ellos quienes decidían cual de los dos iba a ser el dueño de su virginidad, esto lo habían hecho con una moneda apostando al cara o sello, y fue don Ángel el feliz ganador, el mismo que ahorita se estaba empelotando para con su verga romper el sello de garantía que la chica poseía al interior de su estrecha e intima hendidura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/421/28538945/28538945_066_34f9.jpg" width="460" height="690" />Los dos viejos estaban mirándola con la calentura saliéndole hasta por los poros, sus ojos ya estaban inyectados en sangre, sabían que la chica estaba aterrada por lo que ahora iba a suceder y si como ambos estuviesen programados, comenzaron a decirle ellos mismos lo que le iba a pasar, claro que con groserías de grueso calibre:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila dulzura… ya verás lo mucho que te va a gustar la verga después de que la pruebes… jejejeje…, -don Ángel tras decirle esto ya terminaba por sacarse los calzoncillos para quedarse completamente desnudo, una vez que lo estuvo tomó a Gina de las dos piernas y la arrastró hacia el centro de la cama para el acomodarse al medio de sus muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita en el acto comenzó a lanzar patadas y a hacer movimientos de huida, sin embargo en el acto se sintió inmovilizada, era don Carlos quien rápidamente se había lanzado por el lado de la cama en donde estaban las almohadas, claramente era para prestarle cooperación a su hermano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo…! que hace don Carlos…!! Suélteme…!! sueltemeeee…!!!!, -la jovencita ahora intentaba mover sus brazos, pero ya casi no tenía fuerzas, solo veía el enfermo rostro sonriente de don Carlos quien estaba detrás de su cuerpo inmovilizándola para que don Ángel pudiera hacer lo suyo, ahora era este mismo (don Carlos) quien le hablaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quédate quieta pendeja que ahora te vamos a convertir en una verdadera puta y aparte de quitarte lo mojigata… también serás nuestro receptáculo de semen, jajajjaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La desnuda chica solo hacía fuerzas con todas sus extremidades con tal de liberarse pero era imposible, en tanto los viejos seguían diciéndole en forma ordinaria lo que le iba a ocurrir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así es pendeja… Te acostumbrarás tanto a nuestras vergas que después que las pruebes nos andarás suplicando para que te culiemos a cualquier hora del día…, -el viejo Ángel mientras le hablaba le abría una y otra vez sus muslos ya que la chica en cuanto podía intentaba cerrarlos. &#8211;Vas a prestarnos todos tus agujeros, sobre todo el del culo una vez que te lo rompamos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahora era el hermano menor quien le hablaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya te lo dijimos… solo serás nuestra cosa para culear, jajajajaaaa…!!!!, -don Carlos había pasado los brazos de la chica por detrás de su cabeza para luego aprisionarlos con sus dos rodillas, y tras decirle lo ultimo con sus dos manazas la tomo de la cara obligándola a que abrirá su dulce boquita y una vez que lo logró inclinó su cuerpo para seguidamente escupir tres veces dentro de su boca. La nena desde su posición estando tendida de espaldas con repulsión recibió los tres escupitajos del vejete para en el acto y en forma más espantada aun ver que ahora era don Ángel quien estando casi encima de ella le mandaba otros tres sendos escupos tan copiosos y asquerosos como los tres primeros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La fuerzas de Gina ya eran nulas, sus muslos estaban sin energías, abiertos y temblorosos, por lo que simplemente se dejó hacer por los dos carniceros, ya que después de haber sido obligada por don Carlos a tragarse los escupos cerrando y tapándole la boca con sus dos manos, este mismo se lanzo a ensalivarle y succionarle las tetas aprovechando la posición en que estaba, mientras que don Ángel se ocupaba desde su ombligo para abajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fueron varios minutos que la jovencita estuvo aguantado el doble magreo a su cuerpo, mientras uno le besaba y mamaba sus pechos aplastándole sus brazos el otro con su gran manaza le masajeaba su vagina, claro que solo superficialmente y sin llegar a abrírsela con sus dedos, el viejo Ángel estaba guardando esa tarea para realizarla con su gruesa herramienta que ya en esos mismos momentos la tenía temiblemente bien parada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por primera vez en el transcurso de aquella tarde algo extraño sucedía en la joven sensualidad de la chica, tal vez se debió al intenso masajeo en su intima hendidura, o a las dolorosas succiones en sus tetas, la cosa fue que de un momento a otro Gina comenzó a mojarse, su vagina y su cuerpo en parte ya respondían al acalorado tratamiento por parte de los carniceros, junto con ello su verdosa mirada estaba puesta fijamente en la tremenda y descomunal erección del viejo que la masturbaba, la jovencita se la miraba sin parpadear ni quitar la mirada de ella, con esto su inocencia poco a poco se iba diluyendo, fue como si con la sola visión de esa terrible masculinidad que se envaraba cerca de su vagina hubiese hecho un click en alguna parte de su sistema nervioso haciendo que su cuerpo comenzara gradualmente a acalorarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Apenas don Ángel cayó en cuenta de lo que estaba sucediendo en el cuerpo de la chica rápidamente se dio a celebrarlo con su hermano:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaaaa…!!! Mira nada más…!!! Parece que nuestra perra ya está caliente, jajajajaaaa…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Carlos separándose de las tetas de Gina miraba como su hermano le enseñaba sus dedos mojados con los caldos de la chica, para él eso tenía un solo significado y este era que la jovencita ya debía tener deseos de verga, para luego mirarla a ella y decirle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ves putita ricaaaa…!? nosotros sabíamos que igual terminarías por calentarte… si ya estas toda mojada, jejejeje…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina tras escuchar lo que le decían aquellos dos enfermos mentales rápidamente volvió a la realidad y retiró su mirada de la parada verga de don Ángel diciéndose para sí misma que ella no estaba excitada, y que al contrario de ello únicamente se sentía asqueada, y tan dolida como asustada, no queriendo reconocer que su cuerpo estaba comenzando a sentir lo contrario y que este al parecer había respondido a la masturbación del carnicero en jefe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Ángel se dio cuenta de la mirada de la chica a su verga, como también se percató de cómo la adolescente ahora retiraba su mirada como dándoles a entender que ella sentía lo contrario a lo que ellos decían por lo que se dio a otra vez bombardearla de groserías, ahora aprontándose a probarle la zorra, él quería degustar el verdadero sabor de la chica, para después de una vez por todas convertirla en su mujer:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien… bien zorrita… se ve que te gusta lo que te hacemos, Jejeje, así que no te preocupes porque te haremos esto y mucho más, si hasta nos rogaras por mas verga, por mas carne salada, te meteremos el chorizo hasta que te desmayes, jajajjaaaa…!!!!, -junto con decirle lo ultimo el ardiente carnicero empezó a comerle toda la vagina, saboreando y sorbiendo con sus gruesos labios los jugos vaginales que aun chorreaban de aquella virginal abertura de carne femenina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo… no por favor ya no lo hagaaaa…!!!, -le rogaba Gina a su jefe, pero el viejo ya se la estaba devorando como desesperado, mientras el hermano de este se jalaba la verga en forma compulsiva sobre el rostro de la chica aun manteniéndola inmovilizada con sus piernas sobre su brazos y mirando cómo le comían la vagina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Ángel lengüeteaba toda la intima entrada de la chica, luego se la probaba con los dos labios bien abiertos comiéndosela como solo un verdadero depredador lo podría hacer, extrayendo con estos todos los jugos que ella sin saber el porqué otra vez estaba dejando salir, este se los bebía tal cual como lo haría con los jugos de un durazno maduro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esto ya había sido mucho para la jovencita, aunque ella no lo deseaba su cuerpo ya respondía deleitosamente a tanta masturbación, o en otras palabras Gina verdaderamente ya estaba conociendo lo que realmente era el sentirse caliente, los abusos hacia su anatomía ya eran demasiados, el mayor de los hermanos a sabiendas del estado de la dulce chiquilla rápidamente subió su obesa humanidad por sobre el curvilíneo cuerpo de su joven víctima, la iba a poseer ya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina de un momento a otro se vio a ella desnuda y de espaldas en la cama en donde dormía su papá, con don Ángel montado sobre su cuerpo y con don Carlos ahora echado hacia un lado pero manteniéndole sujetos sus bracitos para que ella no se defendiera,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya está mi hermosa puta virgencilla… por fin ha llegado la hora de que te tragues mi verga por ese lindo coño apretado que me acabo de comer, jejejeje…, -Gina sabiéndose perdida y aun intentando contener los cálidos caldos que fluían de su vagina lloraba por todo lo que le estaba ocurriendo y por los sueños que le estaban arrebatando, don Ángel continuaba con sus palabrotas, &#8211;Ahora sí que si mi zorritaaa… mi cajera de tiempo completo, ha llegado el día y la hora en que te vas a convertir en mi hembra, Jejeje no es una maravilla?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ante estas palabrotas la chica solo lloraba con su carita puesta hacia uno de sus desnudos y relucientes hombros sintiendo como la inmovilizaban de los brazos para que no se moviera y ya sintiendo también la cabeza del pene de don Ángel juntarse con la intima entrada hacia su persona, el vejete había puesto sus fornidos brazos justo al medio de sus muslos doblados obligándola a abrírselos por completo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmm… esto se va sentir como a Dioses mijita ricaaaa…, estas piernotas tan cerraditas como siempre las veía cuando estabas sentada en la caja ahora te las tengo totalmente abiertotas, y ellas me darán esa ofrenda que me tienes guardada al medio de ellas, será un regalo que me darás y que no olvidare jamás…, -le decía el muy miserable a la misma vez que con su mano agarraba su verga y se la paseaba por toda su apretada rayita inexplorada hasta ese día, junto que con hablarle besarle sus relucientes rodillas las cuales las tenía una a cada lado de su grotesca humanidad. –Te la voy a meter putita, te la voy a embutir entera, te voy a taladrar toditita hasta que empieces a gozar y a pedir tu sola a que te den más verga, jajajaaa…!!!!, y luego de eso le daré el pase a mi hermano para que también te pruebe, jejejeeee…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Ángel ya no aguantándose más cerró sus ojos y con fuerzas descomunales fue metiéndole su enorme verga sin contemplaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina sintió la desgarradora abertura de su vagina con el grito más grande de toda su vida, al voluminoso miembro de don Angel que estaba tan duro como el acero no le había costado mucho trabajo hacer que las frágiles compuertas de la chica le cedieran el paso, claro que no por eso la chica no pudo de haber dejado de sentir dolor al estar siendo perforada por semejante herramienta masculina:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhhyyyyyyyyyyy…!!!! don Angellllllllllll…!!!! Ya no le sigaaaa…!!!! pareleeee…!!!!, Nooooooooo…!!!! No me entraaaaa…!!!! No me entraaaaaaaaaa…!!!! -le gritaba con su carita desfigurada de pavor al sentirse abierta por primera vez, al mismo tiempo que sacudía su cuerpo y sus piernas intentando que el viejo se le saliera de encima suyo, pero todo era inútil, eran casi 2 metros de una peluda y voluminosa masa de carne contra el 1.67 que medía la curvilínea chica, fácilmente del obeso cuerpo del carnicero podríamos sacar 4 Ginas juntas, incluso hasta era innecesario que don Carlos la estuviese sujetando de los brazos, ya que la nena jamás hubiera podido escapar de las garras de semejante animal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhh… pu… ti… taaaaa…!!! que apretaditaaaa la tienessss…!!!, -le decía el iracundo vejete sin escuchar los ruegos del la nena, para después continuar diciéndole, &#8211;Mi verga está a punto de romperte el sello de garantía que tienes dentro de tu almeja lindura… y si te entrará… ya verás lo mucho que te va a gustar cuando ya la tengas adentrooooo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La horrorizada adolecente ahora simplemente se largó a llorar por su desdicha, los viejos estaban cumpliendo con su palabra y simplemente se la estaban violando, pero al viejo Ángel poco le importaban los sentimientos de Gina, este antes de perforarla por completo bruscamente la tomó de su rostro obligándola a que lo mirara:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mírame zorraaaa…!!!, quiero que le veas a la cara a tu macho… al mismo que finalmente te va a convertir en su hembra justo en este momento…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La aterrada chica quien se mantenía inmovilizada de brazos y con la manaza del viejo puesta en su barbilla y con los dedos enterrados en sus pómulos vio su rostro de viciosa satisfacción al momento en que este con mas fuerzas que antes y con mas concentración se la mandó a guardar hasta lo más recóndito de su persona, la joven fue testigo de cómo don Ángel había traspasado satisfactoriamente todas las femeninas barreras que la madre naturaleza había formado en aquella frágil parte de su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La adolescente tras mirarlo y al momento de sentir en carne propia la brutal abertura e irrupción hacia su persona en forma automática y por reacción natural enarcó su espalda todo lo que pudo, y junto con ello quedó con su fresca boquita abierta y con sus rojos labios moviéndolos en señal de angustioso grito ahogado, se acababa de tragar por la zorra los casi 25 centímetros de gruesa verga que le había embutido a la fuerza el carnicero, por el interior de sus muslos corrían sendos hilos de sangre virginal los cuales declaraban que la jovencita acababa de convertirse en mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta que luego de 5 segundos por lo menos en que el carnicero se la dejó enterrada sin moverse Gina mandó un gutural grito de dolor 5 veces más fuerte que el anterior:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy…!!!!!!, -a la misma vez que con su boca completamente abierta tomaba bocanadas de aire en forma acelerada como si con eso fuese a dejar de sentir la dolorosa estocada en que la mantenían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/421/28538945/28538945_079_568f.jpg" width="460" height="690" />El viejo casi enloquecido al ya saber sido él quien acababa de abrir por vez primera a semejante chiquilla comenzó con un frenético mete y saca sin importarle el estado ni el dolor que sentía su víctima, mientras que la ajustada vagina de Gina luchaba por escupir de su interior a esa gruesa y resbalosa culebra que se había colado tan violentamente, pero eso era casi imposible, la verga estaba incrustada muy adentro de ella y cuando don Ángel se la sacaba lo hacía solo hasta la mitad de su longitud para luego volver a metérsela con más fuerzas que las veces anteriores, su idea era que a su joven empleada nunca jamás en la vida se le olvidara quien fue el hombre que se la había culeado por primera vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Al otro lado del muro de la habitación)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo, el padre de Gina desde el otro lado del muro y por una pequeña grieta lo había visto todo, vio como a su hija la habían extorsionado, de cómo la obligaron a vestirse tal como lo hacen las putas, luego fue testigo también de cómo la habían forzado a que le mamara la verga al más prepotente de los carniceros, este se había dado el lujo hasta de nalguearla, y ahora veía además que luego de haber entre ambos hombres mancillar las partes más intimas de su cuerpo junto con escupirla, ahora simplemente veía como se la estaban violando en su propia habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vacilante padre de familia quien se encontraba perversamente excitado recién asimilaba el espantoso infierno que debía estar viviendo su hija debido a sus gritos y como gemia de dolor cada vez que el viejo se dejaba caer sobre su cuerpo, pero a pesar de los muchos sentimientos que lo invadían y que otra vez le indicaban poner fin a todo aquello que estaba ocurriendo, hubo otra razón aun más poderosa que se lo impedían, el ya había visto como la violaban, pero al saber que había sido Gina quien voluntariamente los metió adentro de la casa, solo con esto ya quería saber si su hija en algún momento sería capaz de ponerse a culear por si sola con los dos hombres con los cuales estaba encerrada, don Rodolfo estaba perdido en una insana morbosidad, sencillamente otra vez no hizo nada a favor de su chamaca y prefirió seguir mirando y masturbándose a costillas del sufrimiento de su propia hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………………………………………………………………………………………………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina soportaba la brutal culeada con sus ojos fuertemente cerrados y se retorcía por cada dolorosa estocada que le mandaban en la zorra, su cuerpo estaba brillando por el esfuerzo del aguante, don Carlos ya le había liberado sus brazos y la nena con ellos extendidos hacia los lados solo empuñaba fuertemente la colcha de la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmmfssssss…!!! Mmmmmfssssss…!!! Mmmmmfssssss…!!!, -era todo lo se podía escuchar desde su boquita con sus blancos dientes apretados y sus labios carmesí moviendolos por cada mete y saca en que la sacudían. En los momentos en que abría sus ojitos solo podía ver y sentir como don Ángel le metía la verga con su cara desfigurada de satisfacción y desesperación al mismo tiempo por todo lo que debía estar disfrutando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por cada minuto que pasaba en la habitación se escuchaba claramente como la respiración del viejo se ponía cada vez más pesada, pero los jadeos y arremetidas continuaban, en eso don Carlos quien se la chaqueteaba impulsivamente parado a un lado de la cama comenzó a reclamar su parte de la torta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya Ángel dispárale luego tus mocos que yo también quiero rajarle el sapo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica aunque escuchaba al hermano de quien la violaba no reparaba en ello, solo se daba a aguantar la cogida, su deplorable estado sicológico ya no daba para reclamos, y sabía que después de don Ángel le tocaría el turno a don Carlos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vete a la mierda pinche Carlos…!!!, -don Ángel le contestaba a su hermano con todo su moreno rostro traspirado y sin dejar de aserruchar a la chica, &#8211;Esta perra es exquisita para culearlaaaa…!!! Si que es un verdadero manjarrrrrr…!!!!, ni te imaginas como me aprieta la verga con su ajustada panochaaaa…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;jejejeeee…!!! te creo, pero ya córrete de una vez por todas para que me la prestes…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Naaaaaaaaaaa…!!!!, Rodolfo no llega hasta el domingo en la tarde… será mía hasta mañana sábado… luego la tendrás tu hasta el domingo…, le proponía el violador a su hermano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero habíamos quedado…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya te dije… no te la pasaré hasta mañana… quizás más tarde la dejaré que te la chupe un rato…, pero no te la paso hasta mañana…!!!, -le cortó don Ángel a su hermano mientras no dejaba de meterle la verga a su víctima, la lujuria que sentía el carnicero mayor al estarse cogiendo a la atractiva chamaca hija de uno de sus amigos lo superaban, era como un perro montando a su perra y rugiéndole a otro de su raza para que este no se acercara a su perra (perdonen las repeticiones, pero es que sencillamente así había que decirlo), pero don Ángel no era tan mezquino después de todo, &#8211;Ya para mañana y cuando me aburra de cogérmela la mandaré a bañarse y te la podrás tirar todo lo que quieras y sin interrupciones…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jejejejejeee…!!! Eres un puto cabronnnn…!!! de acuerdo, pasas la noche con ella y luego me toca a mí, jejejeeeee…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así una vez que los carniceros cerraron este nuevo acuerdo don Ángel otra vez se dejó caer sobre Gina sin contemplaciones y comenzó a taladrarla rápidamente y con fuerzas descomunales, a la chica le dolía cada parte de su cuerpo y su conchita ya hasta se le había dormido de tanto dolor, el vejete de a ratos se detenía y secaba el sudor de su frente con su brazo, para luego otra vez comenzar a perforarla sin cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fueron más de 20 minutos en que en la habitación solo se oían los roncos resoplidos del macho tanto de placer como de energías que le ponía en la tarea, estos se mezclaban con los femeninos quejidos de dolor de la hembra asaltada, la cama crujía y su respaldo se azotaba rápidamente contra el muro el cual marcaba el acelerado ritmo de la tremenda culeada que se estaba llevando a cabo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esos fueron los largos minutos necesarios para que de un momento a otro la sensibilidad otra vez volviera a la vagina de la violada chica, pero esta vez no en forma dolorosa, aunque ensangrentada y todo, aquella frágil funda de carne ya estaba adaptada a las descomunales medidas vergales del aprovechador carnicero por lo cual esto mismo en forma caprichosa comenzó a otorgarle placer a la nena quien involuntariamente y sin saber el porqué se daba a intentar apretarle la verga al macho por cada vez que este se la dejaba ir hacia su interior, ni la chica supo cual fue el momento en que ya estaba gimiendo debido a esto, a la misma vez que tímidamente su cuerpo comenzó a buscar y seguir el mismo ritmo en que la penetraban para literalmente terminar culeando con el carnicero como solo una verdadera mujer lo hace.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los dos vejetes repararon en el acto de la calentura que era presa la jovencita, por lo que en forma automática comenzaron a burlarse de ella en forma triunfante:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo ves…!? lo ves pendejaaaa…!!?? te dijimos que iba a terminar por gustarte que te metan la verga…!!! Solo falta que en cualquier momento te pongas a rogarme como una perra para que no deje de metértela, jajajjaaaa…!!!!, -le grito don Ángel a un lado de su carita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica ya casi no razonaba, como tampoco le daba importancia a los insultos de los viejos solamente se mantenía con sus ojos apretados y sus cejitas inclinadas hacia abajo como si realmente estuviese enojada, en aquellos momentos su único interés era hacia unas ricas sensaciones nunca antes sentidas que se habían apoderado de su persona, sus suaves carnes estaban erizadas, y su vagina se iba derritiendo cada vez más con las brutales estocadas que le asestaban, a don Ángel se le iba la vida con la tremenda culeada que le estaba pegando a su joven cajera quien en esos momentos se movía debajo de él como desesperada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esooo…!! Esooooo…!!!! Esooooo…!!!! muevete zorraaaa…!!!!, menéate y grita todo lo que quieras perraaaa!!!, -bramaba el ardiente carnicero una vez que se supo que la chamaca se le había entregado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhhhh!!! Mmmmmmmm…!!! Sssi…!!!! Ssssi…!!!, -gemía y balbuceaba la joven cajera de la carnicería quien en esos momentos y ya sin resistirlo más liberaba desde su conchita una buena dosis de sus juveniles energías convertidas en jugos vaginales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Carlos desde su silla no perdía detalles de la erótica función que se llevaba a cabo a solo metro y medio de donde estaba el, y al caer en cuenta que la chica se estaba corriendo rápidamente le puso en conocimiento a su hermano:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahoraaa…!!!! Ahora Ángel…!!!!, la pendeja ya esta mas que caliente y se esta meandooooo…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero don Ángel no necesitaba los datos de su hermano, el estaba sintiendo en su propia verga los apretones que le prodigaba la chica con su vagina, y como luego también vinieron los calientes caldos que ella le regalaba aportando con esto en aquel sabroso coito que se estaban pegando, por lo que el mismo viejo violador se dio a animarla para que la joven le pusiera más empeño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Seeeeeeeeeeee…!!!! Te estás corriendo perraaaaa…!!!! Gime…!!!! Gime malditaaaaaa…!!!! Tomaaaa&#8230;!!!! tomaaaaaa&#8230;!!!! tomaaaaaaa&#8230;!!!, -le gritaba don Angel en su misma cara mientras se dejaba caer con su gruesa lanza de carne ensartándola y agasajándola hacia adelante en forma furiosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiiiiiiiiiiiiiii…!!! Ahhhhhhh&#8230;!!!! Ohhhhhhhhh…!!!!, -seguía gimiendo la nena en forma entre cortada, y muy caliente por vez primera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eres una perra exquisitaaaaa…!!!! Te estaré culeando toda la nocheee…!!!! jajajaja…!!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La jovencita quien solo se mantenía moviéndose y disfrutando de todo aquello que le hacía sentir el más viejo y el más feo de sus jefes con sus groserías e insultos hacia su persona sintió gracias a estos que nuevamente su pepita se comenzaba a derretir en forma excitante, simplemente otra vez iba a comenzar a orgasmearse, pero ahora sería en forma más bestial que antes,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ohhhhhh siiiiiiiiiiiiiiii…!!!! Don Angel mi a&#8230; a&#8230;morrrrrr&#8230;!!!! si&#8230;!!!! siiiii&#8230;!!!! Hágamelo todo lo que quieraaaaa&#8230;!!!! Clávemela mas fuerteeeeee&#8230;!!!!, -le decía Gina al vejete entre gemidos y exclamaciones de calentura, y con cara de genuina excitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo sintiendo en su verga todo el éxtasis que la jovencita le provocaba con su apretada conchita, empezó a tirársela como loco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina desde su posición veía al viejo otra vez con sus ojos cerrados y resoplando de calentura moviéndose sobre su cuerpo, y animada por esas ricas sensaciones en las cuales estaba transportada simplemente con sus dos manitas se dio a acariciar el peludo pecho de este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y don Ángel al sentir esas suaves caricias la vio mirándolo con sus ojitos entrecerrados y con sus rojos labios entreabiertos, un hambre de hembra nunca antes sentido lo asaltaron por lo que le comió esa boquita con desesperación con la diferencia que esta vez sí fue correspondido por la deliciosa jovencita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entre besos con lengua y ahora abrazados, en forma apasionada fueron girando sus cuerpos, era la femenina naturaleza de la chica quien le indicaba a ella que el macho que la cogía ahora deseaba tenerla montada sobre su tranca, hasta que finalmente quedaron como el viejo quería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina se resistía a moverse al principio de esta nueva posición, pero poco a poco se fue soltando y excitando con la situación por lo que empezó suavemente a moverse bien ensartada a la verga de su viejo jefe carnicero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo quien no perdió detalle de todo lo sucedido vio como su amigo se puso a chuparle las tetas a su hija al tenerla montada sobre su panza y bien clavada a su verga, lamiéndole sus pezones como si tuviera hambre y seguramente calentándola aún más, desde su posición podía verlo todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te gusta zorraaaa…!?, -le preguntó don Ángel a la chica mientras le apretaba las tetas una y otra vez, &#8211;Sientelaaaa… te estás tragando una tranca de casi 25 centímetros de largo por 6 de ancho, una verga que te va a estar culeando por todo el resto de la tarde y la noche completa, jajajaja…!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como respuesta por parte de la chica el viejo obtuvo una improvisada aceleración en sus movimientos, la nena subía y bajaba sus caderas en forma desquiciante para quien la viera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Angel al sentirlo soltó un fuerte rugido de gusto y puso sus dos manazas en la carita de Gina, acariciándola y mirándola mientras ella lo cabalgaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Arghhhhhh… Qué bien que culeas zorraaaaa…!!!! Así…!!!!, así…!!!!, muéveme la conchaaaa…!!!! Uffff…!!!! Ohhhhhh&#8230;!!! Puta pendejaaaa…!!!!, eres excelente a la hora de exprimir una vergaaa…!!! Arrrghhhhh…!!!!.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cabalgada que le estaba dando Gina a la vergota del carnicero era de campeonato, la chica se refregaba todo lo que podía sobre aquel grueso instrumento, a pesar de la gran diferencia que existía entre ambas complexiones y que a todas luces cualquiera hubiera pensado que esa grotesca vergota no le cabría y que jamás hubiese entrado en su estrecha rajadura de carne ahí estaba la nena comiéndosela entera, desde el glande y hasta su base.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Ángel otra vez y ahora desde abajo inició un frenético mete-saca mientras bufaba de placer, estaba disfrutando como nunca antes lo había hecho, Don Carlos por su parte miraba la impactante escena masajeándose la tranca como un verdadero poseso, y con una maliciosa sonrisa dibujada en su rostro, ya que Gina sin poder evitarlo y con su espalda enarcada al máximo saltaba y gemía con cada feroz embestida de su jefe, su bello y sudado rostro estaba puesto directamente hacia el techo de la habitación con sus dos manitas apoyadas en las rodillas del viejo carnicero, fue ahí cuando la chica otra vez se encabritaba y quejaba deliciosamente mientras se corría bestialmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vaya con la putaaaaa…! Otra vez se acaba de correr como una verdadera zorraaaaa&#8230;!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Ángel por su parte con su rostro contraído por la calentura y resoplando como bestia no bajaba la fuerza de sus rápidos embates, en la habitación ahora se podía escuchar perfectamente el chapoteo del coño de Gina con cada metida de tranca:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sropppfttss…!!! Sropppfttss…!!!! Sropppfttss…!!!!! Sropppfttss…!!!!!!, -se escuchaba cuando la núbil vagina y la base de la gruesa verga peluda impactaban entre si.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rodolfo afuera de la habitación estaba caliente hasta más no poder y se la cascaba como un loco sin quitar su mirada por el hoyito de la pared, por este veía como don Ángel en ese mismo momento y después de afianzarse a su hija bien clavada a su verga este poco a poco empezaba a dar convulsivos espasmos al mismo tiempo que soltaba un gutural grito de verdadero placer, no habían dudas, su amigo se estaba corriendo como un autentico semental, y sin sacar su verga de la vagina de su hija, sus roncos rugidos así se lo confirmaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En forma simultánea y adentro de la habitación efectivamente el carnicero acababa de llegar a la gloria y así lo grito a los 4 vientos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Arggggggggggrrrr…!!!! Tomaaaaaa…!!!!!! Tomaaaaaaaa…!!!!! Hasta la última gota de semen dentro de tu vientre zorraaaaaaaa…!!!!! Ahhhhhhhhh qué buena cacha que nos pegamosssss&#8230;!!!!! Tomaaaaaaaa putaaaaa…!!!!! Tomaaaaaaaa…!!!!!, -le bufaba en la misma cara a la nena por cada gruesa inyección de esperma que le depositaba dentro de su vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte la semi inconsciente chica recibía las calientes eyaculaciones con su cuerpo vibrante y siempre montada sobre el corpulento y obeso cuerpo peludo del carnicero, en su rostro y con sus ojitos semi cerrados se notaba claramente una leve sonrisa orgásmica con la que demostraba el delirante estado de éxtasis en que se encontraba mientras la fertilizaban por primera vez en su vida, la nena no era consciente de que fácilmente la podrían estar preñando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">………………………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos buenos minutos de relajación en que don Ángel con Gina se mantuvieron acoplados y tomando aire, fue el viejo quien sencillamente se la desclavó de su verga como si ella fuera un objeto dejándola a un lado de la cama toda sudada y con su conchita rebalsada de semen caliente, mientras él se ponía de pie y encendía un cigarrillo que le ofreció su hermano para junto con ello tomarla violentamente de sus cabellos bajarla de la cama y decirle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Para terminar por ahora quiero que le chupes la verga a mi hermano, mira que debe tenerla rebosante de mocos calientes dulzura y todo gracias a ti, así que una vez que él descargue en tu boca quiero que te los comas todos, jejejeje… entendido?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gina quien por un momento creyó que los viejos después de haber sido violada por uno de ellos estos se irían se resignó nuevamente y empezó a chupársela a Don Carlos con la misma técnica que había aprendido hace un rato atras, este estaba visiblemente más caliente que don Ángel, y eso era obvio, con semejante espectáculo visto en vivo y en directo ya no daba más de calentura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez que el hermano de don Angel metió su tranca en la boca de la recién desflorada jovencita la agarró fuertemente de la cabeza y empezó a culearsela por la boca. Era increíble ver cómo ese viejo después de haber visto una escena mejor que una película porno aun aguantara y no se corriera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al final el arrebatado vejete acabó corriéndose copiosamente en la boca de Gina, algo que ella tampoco había probado jamás y que se vio obligada a tragárselo mas para no ahogarse que porque se lo hayan pedido, ya que su otro jefe no le sacó la tranca hasta que no le salió la última gota de sus 10 descargas de fuerte semen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el momento final de aquella escandalosa la cacha oral en que fue sometida don Carlos se la fue sacando lentamente de la boca hasta salir la verga expulsada resbalosamente desde los rojos labios de la chica esta quedó colgando feliz frente a su rostro, Gina solo tenía una cara de asco y repugnancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien zorrita&#8230; Ahorita que ya has sido bien cogida y te has comido tu nutritiva merienda liquida, te irás a dar una ducha para que quedes limpiecita para cuando me bajen las ganas de culearte de nuevo, claro que envolverás tu cuerpo rico solo una toallita y te pondrás a prepararnos la cena mientras nosotros vemos televisión, -le ordenaba don Ángel aun desnudo y con una lata de cerveza en las manos, &#8211;Te has portado como una verdadera reina, así que ya no te preocupes, tu puesto de cajera en la carnicería está asegurado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras eso los dos hermanos se fueron a la sala para ver un partido de las eliminatorias, mientras la chica se quedaba desnuda y arrodillada en la habitación de su padre con su vagina, útero y estomago rebosantes de leche que aun la sentía caliente. Lentamente se puso de pie para ir a ducharse y luego cocinar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el patio su padre sentado en el suelo y sin saber que hacer recién se le estabilizaba la respiración una gran mancha liquida y viscosa se veía notoriamente en su pantalón, su orgasmo había sido demencial en el momento justo en que veía nítidamente a su hija desnuda y arrodillada tragando las cantidades de semen que le depositaban directamente en su boca con una gruesa verga perdida entre sus labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Continuará)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/421/28538945/28538945_069_e43f.jpg" width="652" height="978" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Gabriela… una adorable mujer casada 1(vRD)&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Dec 2021 10:43:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[ROGER DAVID)]]></category>
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					<description><![CDATA[Esta obra es originalmente del escritor mexicano Ragnas1, la presente entrega es solo una versión alternativa, aunque prácticamente es la misma historia, con la gran mayor parte del texto idéntico a la obra original. Solo se agregaron eventos un poquito más intensos, y como también se cambiarán a futuro en las dos próximas entregas situaciones que eventualmente pueden ser distorsionadas, o mal interpretadas. Homenaje al gran Guerrerocharrua. Saludos. Roger David. Gabriela… una adorable mujer casada 1 (vRD) Gabriela caminaba de un lado a otro pensando que hacer, pensaba si estaba haciendo lo correcto. Muy en el fondo sabía la respuesta, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Esta obra es originalmente del escritor mexicano Ragnas1, la presente entrega es solo una versión alternativa, aunque prácticamente es la misma historia, con la gran mayor parte del texto idéntico a la obra original. Solo se agregaron eventos un poquito más intensos, y como también se cambiarán a futuro en las dos próximas entregas situaciones que eventualmente pueden ser distorsionadas, o mal interpretadas. Homenaje al gran Guerrerocharrua.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Saludos. Roger David.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela… una adorable mujer casada 1 (vRD)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela caminaba de un lado a otro pensando que hacer, pensaba si estaba haciendo lo correcto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muy en el fondo sabía la respuesta, aunque las circunstancias fueran especiales no debería hacer lo que estaba por pasar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba a punto de salir con un hombre que no era su marido, sin embargo no lo traicionaría, eso jamás y menos con tan despreciable sujeto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rápidamente cogió el teléfono, deseando que no fuera demasiado tarde para cancelar aquella cita extramarital, argumentaría cualquier cosa, pero cuando comenzó a marcar las teclas escuchó sonar el timbre, se maldijo a si misma, había sido muy lenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se preguntó si aun habría marcha atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Semanas antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No había sido un buen día para la bella Gabriela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su jefe estuvo de mal humor, incluso con ella, lo que significó más trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se preguntaba si era su culpa, si tal vez las constantes negativas a salir con él finalmente le pasaban la factura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todos en la oficina sabían que el señor Martínez, su jefe, intentaba cortejarla pero ella al estar casada y feliz solo lo toreaba, le daba alas (como comúnmente se dice en México) se reía jovial y pícaramente ante sus insinuaciones, todo esto con afán de conservar su empleo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sumida en estos pensamientos estaba cuando el sonido de un claxon la despertó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Apúrele señora…!, -escuchó decir una voz proveniente del automóvil que tenia detrás de su camioneta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A sus 26 años Gabriela de Guillen podía decir orgullosa que era una mujer plena y feliz, casada desde los 20 con el amor de su vida, Cesar Guillen, un hombre que conoció a los 18 años y del cual rápidamente se enamoró y comenzaron a salir juntos. Al paso de 2 años se casaron y un año después dio a luz a un hermoso y saludable niño llamado Jacobo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby (como comúnmente la llamaban) aprovechaba los pocos minutos en los que podía estar sola para reflexionar sobre sus sueños, su familia, su trabajo, en fin todas esas cosas que las labores cotidianas no se lo permitían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero hoy era diferente, debía recoger a su hijo con su “adorable suegra”, el solo ver la cara de esa señora la ponía de malas, no se llevaban muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reflexionando sobre su enemistad con Doña Romina llegó a la conclusión de que por ella (Gaby) no había empezado, siempre quiso tratarla bien pero al parecer doña Romina no quería lo mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En esos momentos sin querer pisó el acelerador de su camioneta y para su mala suerte salió del carril y fue a impactar con un coche que estaba estacionado en la acera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dios…!, -pensó Gaby algo aturdida y sacudida por el golpe, era la primera vez en su vida que chocaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de unos momentos observó como un sujeto bajó del carro, a la distancia lo notó molesto, muy molesto. El tipo maldiciendo en voz alta se dirigió a encarar a quien lo chocó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba un poco asustada, pero al ser una persona honesta se dispuso a afrontar las consecuencias de su error.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un instante el sujeto ya estaba frente a su camioneta. Fueron solo segundos en que el aireado estado de aquel energúmeno pasó a ser de maravillado por la sola visión que tenia frente a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los ojos del viejo se clavaron en el tierno rostro de Gabriela, con esos hermosos ojos azules, su tez blanca, sus labios carnosos de un intenso rojo carmesí, su hermoso y lacio cabello rubio hasta por debajo de los hombros, finamente maquillada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Jamás en su vida aquel tipo había visto un rostro tan hermoso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella también lo vio. Era un tipo gordo, bastante ancho, alto, de alrededor de 50 años, bastante desalineado, llevaba puesto un overol de trabajo que se veía bastante sucio y con manchas de aceite y grasas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Buenasssss… señito…, -dijo el hombre, al cual Gaby vio, con lo que rápidamente pensó que era un viejo verde de esos que usualmente se topaba en las calles, olió el fétido aliento de su boca, por lo visto no era un hombre muy limpio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Discúlpeme señor…!, fue un completo error de mi parte…!, -Se disculpó la preocupada chica quien aun se encontraba sentada en el asiento del conductor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilícese mi reina, Jejeje, si no es para tanto, primero presentémonos, mi nombre es Cipriano, y ¿el suyo princesa?, -el hombre estiró su mano tratando de que la mujer le devolviera el saludo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era impresionante como al verla el hombre cambio su humor, si se hubiese tratado de un hombre probablemente hubiese existido pelea, pero no con ella, no con semejante pedazo de hembra, pensaba el entusiasmado hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tiene razón, que mal educada soy…, -dijo Gaby llevándose las manos a la cara. &#8211;Mi nombre es Gabriela…, -la joven mujer casada al igual que el viejo estrechó su mano en señal de presentación, a pesar de que el hombre no le daba buena impresión ella no era prejuiciosa, pensaba que tal vez debajo de ese vulgar exterior se encontraba una buena persona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno, -dijo el viejo Cipriano, &#8211;ahora si vamos a hablar de lo que pasó…, -el sujeto hablaba en tono sugerente que Gaby entendía, sin embargo estaba acostumbrada a esas actitudes de parte de hombres de todas las edades, por lo cual no le dio importancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela abrió la puerta de su auto y de una manera muy sensual (sin proponérselo, ya que así era ella naturalmente) bajó de su vehículo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo tenía los ojos como platos al poder observar en total plenitud la figura aquella espectacular mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La veía de arriba y hacia abajo, sus impactantes piernas, su vientre plano resultado de mucho tiempo de gimnasio, su enorme trasero el cual parecía querer romper el apretado pantalón de mezclilla con el que estaba cubierto, subiendo más arriba su mirada vio los impactantes cantaros de miel de la chica, tan majestuosos como imponentes, completamente erguidos a pesar de su exagerado tamaño. En fin Gaby era una chica de concurso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La dulce, pero a la vez sexy voz de Gabriela lo despertaron de sus lascivos pensamientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor discúlpeme señor, fue un grave descuido de mi parte…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes muñeca, al parecer mi carro no sufrió más que una abolladura, -dijo el viejo Cipriano señalando su auto, &#8211;el que si quedó mal fue el tuyo, mira nomas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era verdad, su camioneta era la que se había llevado la peor parte, no sabía qué hacer, uno de los pocos problemas que acarreaba su matrimonio era el tema económico por el cual estaban atravesando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cesar, su marido hacía poco tiempo que había perdido su trabajo, solamente se sostenían de lo que ella ganaba como secretaria, que no era mucho y para acabar de amolarla el moderno vehículo aun no terminaban de pagarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Señor… -dijo Gabriela, &#8211;le reitero mi disculpa, pero…, -dudó en seguir, sin embargo lo hizo, &#8211;en este momento estamos cortos de dinero, le propongo dejarle mi número de teléfono y domicilio y en 1 mes yo le pago el desperfecto… ¿siiiiiiiiii?, -esto último lo dijo en tono coqueto (este tipo de actitudes no las hacía a propósito, es solo que en toda su vida al ser acosada por los hombres inconscientemente había aprendido que su belleza podía abrirle algunas puertas, y por ende ciertos beneficios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo estaba que no se la creía, estaba algo indeciso, no sabía si el forro de mujer que tenía en frente estaba coqueteando con él o era su imaginación, en cualquier caso no quería dejar de verla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes Gaby, -esta fue la primera vez que el viejo la llamó por su nombre. &#8211;Déjeme decirle que está al frente del mejor mecánico del rumbo… jajaja…!, -reía orgulloso el viejo mecánico mientras colocaba su mano en su prominente barriga</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En serio?, -preguntó Gaby con verdadera curiosidad, y es que así era ella, curiosa, coqueta, alegre, divertida, la típica chica que siempre llama la atención, y no solo por su cuerpo, si no por ser una persona muy agradable y carismática, aunque ser así de desinhibida algunas veces acarreaba problemas, mas de una vez había cacheteado a alguien por mal interpretar su actitud, por creer que podían llegar a mas con ella, justo como el viejo Cipriano lo hacía en esos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro que si reinita… déjame revisar el motor de tu camioneta que al parecer fue lo que más se madreó…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muchísimas gracias Don Cipriano…!, -dijo esto mostrando aquella sonrisa de dientes perfectos que enloquecían a cualquier hombre y que obviamente el viejo Cipriano no era la excepción</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sin cuidado chiquita… ahora súbete a la camioneta y dale contacto cuando yo te diga…. -Gabriela estaba tan acostumbrada a que la mayoría de los hombres la llamaran de esa manera (chiquita, reina, nena, mami etc.) que ya no le daba importancia y obedeció.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentada en el asiento del conductor Gabriela veía como Don Cipriano revisaba su motor, rogando a dios que cuando le ordenase que prendiera el motor, si prendiera, cosa que desafortunadamente no ocurrió, maldijo para sus adentros, ¿cómo era posible que aunque ella provocó el choque su camioneta era la que se llevó la peor parte?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quedó más madreado de lo que pensé mi seño…, -le vociferó don Cipriano ubicado delante del motor descubierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Maldición…!, -dijo Gaby en voz baja pero lo suficientemente claro como para que el viejo pudiera escucharla, a la vez que recargaba su cabeza en el volante haciendo sonar el claxon.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilícese mi reina… cuénteme a ver qué le pasa…?, -dijo Don Cipriano notando la pesadez de la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No es nada señor…, -le contestó aquella rubia de ensueño aun apoyada en el volante de la camioneta y mirando fijamente hacia el frente de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro que me preocupo, además que una chica tan linda como tú no debe desobedecer a sus mayores…, -el viejo dijo esto con una sonrisa que dejaba ver su boca carente de algunos dientes. El ordinario mecánico era todo un lobo de mar en los asuntos de mujeres, sabía como tratarlas, como alegrarlas, como seducirlas y estaba dispuesto a poner toda su experiencia en marcha con tal de llevarse a la cama a su nueva “amiga” (aunque también era verdad que era la primera vez que intentaría seducir a alguien tan tremendamente buena como lo era Gaby, sus otras conquistas estaban a años luz de esta nueva que pretendía).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela le devolvió la sonrisa y sin mucha resistencia le contó sus problemas al viejo, por alguna extraña razón pensó que podía confiar en él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Platicaron acerca de la perdida de trabajo de su marido, la colegiatura de su hijo, la falta de seguro de la camioneta, el hecho de aun no haber terminado de pagarla e incluso Gabriela le comentó sobre los problemas con su suegra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://ist3-1.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/9/2I29N/CherieDevilleF%20-%20002.jpg" width="424" height="636">&#8211;Bueno chamaca… lamentablemente no puedo ayudarte con todos tus problemas, pero al menos puedo hacerlo con el de tu camioneta, -el mecánico estaba claro que esa era la forma perfecta para poder llegar a la chica, es por ello que el mismo le había cortado la corriente al vehículo antes de pedirle a Gabriela que encendiera el motor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En serio…?, -le dijo Gaby con la mirada llena de esperanza, sin saber que estaba siendo timada por aquel horrendo viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro… que si…!, -le contestó este…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin pensarlo Gaby se abalanzó sobre aquel hombre que acababa de conocer abrazándolo fuertemente con el único motivo de agradecerle el favor que este iba a hacerle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los delicados brazos de Gabriela no podían rodear el obeso cuerpo de su nuevo amigo, pero a Gaby no le importó, a pesar de no saber cómo tenía pensado ayudarla el hombre se había portado de maravilla, ella había provocado el accidente y parecía que era al revés.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano se encontraba en la gloria ya que podía sentir en su pecho los grandes melones de Gaby, y al ser él más grande que ella y al estar en ese abrazo le bastaba con mirar hacia abajo para poder recrearse la vista con el espectacular par de nalgas de la chica, su olor a feminidad le encantaba, a ingenuidad, a mujer, hacía un esfuerzo sobre humano para no tocarla de manera indebida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los hombres que pasaban cerca de ellos miraban incrédulos lo que ocurría, aquella bella mujer repagada totalmente al fofo cuerpo de ese viejo hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta que la hermosa Gabriela se despegó del obeso mecánico para desgracia de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mira reinita, esto es lo que haremos, aquí no tengo las piezas para arreglar tu camioneta, -dijo don Cipriano mirando fijamente a la hermosa Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me la llevo a mi taller, la arreglo y te la tengo lista en unas 2 semanas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dos semanas…!?, -preguntó algo desilusionada la joven mujer casada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo siento, pero no puedo antes, las piezas que necesito son difíciles de conseguir, ahora si tu quieres te la puedes llevar para otro taller. –El viejo cruzaba los dedos para que la chica no decidiera esto último, y si es que lo hacía el ya tenía pensado como contraatacar y bajar su periodo de entrega a una semana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela dudó por unos momentos, ¿cómo le explicaría a su marido la ausencia de su camioneta?, no quería contarle que por un descuido había conseguido una nueva deuda, eran tiempos difíciles y el dinero no les sobraba, pensó en que tal vez pudiera llevarlo con otro mecánico, pero a la vez pensó que quizás el viejo hacía eso para tener cierto seguro de que le iba a pagar, además que habría que ver si en otro taller aceptarían reparársela y esperarla a que ella reuniera el dinero, así que aceptando su error aceptó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien señor, pero como dije antes no tendré dinero para pagarle sino hasta final de mes… ¿me saldrá caro?&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Cipriano no daba más de dicha con la determinación de la bella Gabriela, si ya hasta se la imaginaba toda encuerada y pagándole con una noche de sexo el favor que él le iba a hacer, claro que esto solo eran sueños, y él lo sabía, ya que se notaba que la chica no era suelta de cascos, pero aun así él lo intentaría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se preocupe por el dinero, después nos arreglamos, -le dijo finalmente volviendo a recorrerla de pies a cabeza, ahora con mas lujuria que antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De veras señor…?. Pero es que me da pena&#8230; todavía que yo lo choco y usted es el que va a salir perdiendo…, -la bella Gaby tenía sus brazos cruzados lo cual resaltaba aun mas sus prominentes pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se apene señito… mire que yo también tuve algo de culpa…, -cosa que no era cierto pero quería quedar bien con esa bella mujer que aun lo tenía aturdido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aun indecisa la joven señora término aceptando el trato con aquel desconocido solo por evitar problemas con su marido, además y pensándolo bien ella no se estaba aprovechando del señor, pues tarde o temprano terminaría “pagándole”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo llamó por celular a su ayudante con las órdenes de traer la grúa lo más rápido posible, mientras el charlaba con la chica como si se conociesen de años, extrañamente existía una química muy buena entre ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un lado Gabriela veía al hombre como un agradable señor quien la estaba ayudando tras un grave error.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por el otro el viejo veía a la chica como una posible pareja sexual no importándole que ya le había contado que estaba casada y con un hijo. Estaba tan buena que el viejo haría todo lo posible por llevársela a la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela miraba desesperadamente su reloj, estaba retrasada para recoger a Jacobo, y sabía que al llegar con su suegra habría algún tipo de pleito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento llego la grúa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De ella bajó un chico de alrededor de 18 años, bastante chaparro, moreno, al parecer bastante naco (o al menos esa impresión le dio a Gabriela) y al igual que Don Cipriano muy sucio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chico ni siquiera intento disimular las miradas obscenas que dirigía hacia Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay mi jefe… me despertó, estaba durmiendo bien chingón… aunque por esta mamacita lo entiendo… jajaja…, -dijo el joven dirigiéndose primero al mecánico y después mirando lascivamente a Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo que recibió el pobre chamaco por este vulgar comentario fue una fuerte bofetada de parte de su jefe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Respeta a la señora chango, (ese era su apodo) –le dijo don Cipriano a su ayudante, -discúlpate orita mismo o ya verás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A regañadientes el chango se disculpó, le pareció extraña la actitud del viejo jamás se había comportado así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Disculpa aceptada…, -dijo Gaby mostrando su encantadora sonrisa a la vez que extendía su mano queriendo estrechar la del chango, -Soy Gabriela mucho gusto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chango completamente extrañado contestó el saludo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me… Me llamo Pablo, o el chango para los cuates…, -el chamaco se mostraba sorprendido por la actitud de la encantadora y joven mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Chango…? Déjame adivinar… Mmmm… te dicen así porque de niño andabas por las ramas, jaja… -Gabriela se rio encantadoramente para ambos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era bastante obvio que no era por eso, si no por lo tremendamente velludo que era el chamaco, sin embargo al muchacho le agradó que pasara esto por alto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica estaba tan acostumbrada a ese tipo de piropos como el que le dijo el chango que ya no se ofendía, al contrario prefería llevársela bien con las personas, pero si tenía que ser sincera le agradó la manera en que Don Cipriano lo reprendió por el comentario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intercambiaron unas cuantas palabras más, cuando la chica se disculpó con ellos pues ya iba muy tarde, se dirigió a su camioneta y sacó su cartera para tomar el dinero e irse en taxi, y para su mala suerte se dio cuenta que no traía nada de dinero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso era el colmo de la mala suerte, estaba segura que este era uno de los peores días de su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La casa de de su suegra aun estaba algo lejos, podría irse caminando, llegaría sin muchas dificultades, el problema surgía al pensar como regresar a su casa, para ese momento podría ya estar oscuro y no quería exponer a su hijo a la inseguridad de la ciudad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Otra opción era pedirle a su suegra que la llevara a casa, o que le prestara dinero para un taxi, inmediatamente deshecho esa idea, prefería regresar caminando que pedir algo a su horrible suegra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba en una encrucijada, afortunadamente para ella el viejo Cipriano lo notó y no le costó mucho hacer que la chica le contara de nuevo sus problemas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes lindura, yo te puedo llevar…, le dijo don Cipriano no creyéndosela ni el mismo por las oportunidades que se le estaban dando tan fácilmente con semejante Diosa, oportunidades que aun no lo llevarían a algo más con ella, pero que si le permitían inmiscuirse en su vida en forma acelerada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No don Cipriano&#8230; usted ya ha hecho demasiado por mí&#8230; no puedo permitirlo, -negaba Gaby con su cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Déjame decirte un pequeño secreto…, -el viejo con mucha confianza se acercó al oído de Gaby (confianza que ella misma le estaba comenzando a dar sin saber el peligro que corría con aquel lujurioso depredador). Al estar tan cerca de ella el viejo sentía que perdía el control, quería besar su oreja, succionar su tierna boquita, tirarla allí mismo al suelo y despojarla de su estrecha ropita y encajarle su verga por la vagina, si ya hasta se la imaginaba de lo hermosa que debería ser esta al igual que su dueña, sin embargo se contuvo, debía ir con calma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Yo también odio a mi suegra…, -le susurró finalmente Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica soltó una gran carcajada y al final terminó aceptando, se dirigió hacia su camioneta para ver si no olvidaba algo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el viejo charlaba con el chango dándole las últimas instrucciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien, ya sabes derechito al taller, no quiero enterarme que andas dando vueltas por ahí dándotelas de galán con las colegialas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si lo sé señor… por cierto&#8230; en verdad creé tener alguna posibilidad con ese forro de vieja…?, -le preguntó el chango quien ya se había dado cuenta del porque de la “buena” actitud de su jefe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A huevo mi changuito… acaso no has visto como me mira…?, -le respondió el viejo, -de volada se ve que sabe elegir a los que la tenemos grandota, jejeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;La neta que se me hace que ella es así con todo el mundo mi jefe, -le contestó el joven quien estaba en lo cierto, así era Gabriela, sin proponérselo hacía pensar a los hombres que podían llevársela a la cama cosa que hasta ahora no había pasado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A la verga con lo que tu creas pendejo…!, pero de que me la cojo me la cojo… o que ¿alguna vez te he fallado?, -el viejo decía esto refiriéndose a que siempre que se proponía cogerse a cualquier vieja lo hacía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pus no… nunca mi jefe, pero es que esta viejita está en otro nivel…, nomas de verle las nalgotas ya se me para a mi también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, a mí también chango…, lástima que tu nunca te cojeras a una así, Jejeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estas palabras molestaron al joven, estaba cansado de que Don Cipriano lo hiciese en menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ni usted tampoco…, -le respondió el chango…, &#8211;es más le apuesto lo de siempre a que no se la lleva a la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sale y vale…, -dijo Don Cipriano que en su cara ya se le notaba una viciosa calentura por solo estar realizando semejante apuesta con tan deliciosa hembra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Recuerde que me tiene que traer alguna prueba… &#8211;Y además debe de ser por las buenas no vale forzarla, que por ahí hay rumores, -terminó diciéndole en tono inquisitivo el chango.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tu tranquilo mi Monkey que cuando tenga mi verga entre medio de esas piernotas me acordaré de ti… jajajajaja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento vieron como la escultural Gabriela se acercaba a ellos con su provocativo andar y ambos separaron rumbos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Otra vez le digo que muchas gracias señor Cipriano, ¿Quién diría que de algo tan horrible como un accidente encontraría a una persona tan buena como usted?, -la desprevenida casada estaba en verdad agradecida de aquel hombre que en forma tan desinteresada le estaba ayudando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo sé reina, y ahora sube rápido a mi auto que aunque chocado aun funciona…, -Gabriela se sonrojó al recordar que ella había causado el accidente, y esto era lo que precisamente el viejo quería lograr refregándole en su cara que era ella quien lo había chocado a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ambos se dirigieron a la casa de Doña Romina mientras hablaban de cosas vánales, con las metas muy distintas, ella pensando que de todo esto probablemente obtendría una nueva amistad, además de perder dinero y el imaginando que encontraría a su nueva zorra para usarla en la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quién es ese hombre con el que vienes?, -le preguntó doña Romina cuando Gabriela se disponía a salir por la puerta con dirección al carro de Don Cipriano con Jacobo en brazos pues ya era algo tarde y el pequeño había caído dormido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby notó el tono con el que su suegra dijo estas palabras, como queriendo insinuar algo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;El es un amigo…, -le dijo Gaby en tono cortante, ella no le debía explicaciones a nadie y menos a su suegra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahaaaa ya veo&#8230; otro de tus “amiguitos”, no?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby se detuvo en seco, el día ya había sido lo suficientemente malo sin tener que aguantar aquello&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está insinuando lo que creo señora?, -respondió la rubia mirándola visiblemente molesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hay no, como crees…?. Solo te pido que cuando estés haciendo tus cochinadas con ese hombre le tapes los oídos al pobre de Jacobo… no queremos que crezca traumado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era la primera vez que la señora Romina hacía un ataque tan directo, por lo general se limitaba a hacer comentarios sugerentes sobre la fidelidad de Gaby hacia su hijo (Cesar), pero esta vez había dicho claramente que tendría relaciones con otro hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby no entendía la razón por la que su suegra la odiaba, jamás había sido infiel… ni siquiera en su etapa de novios, recordaba cuando la conoció, se portaba bien&#8230; El típico trato de suegra y nuera, nunca habían sido las grandes amigas pero al inicio se trataban con respeto. Gaby no supo cuando fue que todo cambio, sabía que ella no lo había iniciado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sabe algo suegrita…? vallase a la mierda…!, -dijo Gaby, sabía que esas simples palabras le traerían graves problemas con Cesar, pero en ese instante no le importaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muy bonito… linda boquita Gabrielita…, no sé qué te vio mi Cesar antes de casarse contigo, -le respondió la vieja Romina mirando de arriba hacia abajo a la chica y con una sonrisa como de asco volvió a decirle, &#8211;bueno a parte de las tetas y las nalgas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby ya no soportaba seguir escuchado tantas tonterías y muy molesta cruzó la puerta, mientras se alejaba podía escuchar las tonterías que bufaba su suegra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Cipriano esperaba a la chica sentado en el cofre del auto, jamás en su vida había estado tan excitado como en esos momentos, el solo pensar que podría cogerse a su nueva amiga lo tenía calientísimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y entonces la vio acercarse rápidamente, escuchaba los gritos provenientes de la suegra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Notó las lagrimas escurrir de sus bellos ojos (debido al tremendo coraje) y sin pensarlo 2 veces la abrazó. Quería volver a sentir su fresco y bello cuerpo cerca del suyo y que mejor oportunidad que esta, aunque lamentó que debido al niño no pudo repagarse tanto como quería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila chica…, -le dijo el viejo mientras acariciaba su sedoso cabello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eeeess… es una e… es… estúpida…, -tartamudeaba la joven casada sin intención de separarse del viejo, de alguna manera el abrazo le hacían sentir bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo esto pasaba mientras eran observados por Doña Romina quien de brazos cruzados meneaba su cabeza de forma negativa: &#8211;“Como puedes cambiar a mi hijo por ese asqueroso sujeto”, -pensaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Doña Romina era una mujer que enjuiciaba antes de preguntar, en su mente ni se asomaba la idea de que Gabriela acababa de conocer a aquel hombre, para ella ya eran amantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano quedaba de frente a Doña Romina y le lanzó una mirada burlona y triunfante. Romina y Cipriano se miraban en los momentos en que el viejo aun mantenía a Gabriela abrazada contra su pecho, el asqueroso vejete se encargaba de que la vieja viera que el tenía a su nuera en sus brazos todo lo que él quería, con esto ultimo sabía que todo lo que ocurriera de aquí en adelante solo lo beneficiarían a él: &#8211;“Señora&#8230; Si supiera lo rico que algún día lo pasaremos su nuerita y yo cuando estemos acostados&#8230;”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una mirada de desprecio Doña Romina se alejó de ellos y se metió en su hogar, mientras Cipriano, Gaby y el pequeño Jacobo se dirigían al fin a casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muchísimas gracias por todo Don Cipriano…, -dijo Gaby bajando del auto con su hijo en brazos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila mi reina… No pasa nada…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No sé cómo pagarle todo lo que ha hecho hoy por mi…, -le decía Gaby con sinceridad, &#8211;bueno… si lo sé…!, no se preocupe le pagaré hasta el último centavo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cuando puedas nena…, solo recuerda que tu camioneta estará en unas 2 semanas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien señor… y me despido porque mi marido debe estar muy preocupado por nosotros (refiriéndose a ella y su hijo).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La atractiva y joven madre de familia comenzó a caminar en dirección al edificio donde se encontraba su apartamento, con la libidinosa mirada del viejo clavada en aquel espectacular trasero que movía como una diosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo se tocaba la verga por encima de su pantalón mientras decía en voz alta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilo… en unos días más vas a estar dentro de esa pendeja, -arrancó su auto después de que ya no pudo ver a la rubia y se fue de allí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El camino para Gaby fue difícil, su hijo ya no era un bebe, los últimos meses había ganado peso (no es que el niño fuese gordo, pero estaba pesado), además vivía en el 4 piso y el elevador no funcionaba desde hacía varias semanas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante el camino se topó con varios vecinos que la saludaban eufóricamente, muchos de ellos con tal de pasar algunos momentos cerca de ella se ofrecieron a ayudarla con el niño, a lo cual se negaba, sabía que si hubiese aceptado se exponía a un nuevo pleito, ahora con su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba segura que su suegra ya lo había llamado, contándole quien sabe que cosas acerca de lo sucedido en su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cesar era un hombre celoso, a sabiendas del mujerón que tenía como esposa y eso lo carcomía, algunas veces cuando estaba solo se imaginaba que Gaby se conseguía otro hombre y lo dejaba, aunque cuando estaba con ella se reprendía por tener esos pensamientos al verla tan cariñosa, tan atenta, tan amorosa y entonces sabía que él lo era todo para ella, y el también la amaba, más de lo que había amado a otra persona en su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Más tarde que temprano Gabriela llegó a su departamento introdujo su llave en la cerradura y entró.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No le sorprendió ver a su marido sentado en el sofá con semblante serio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola mi amor…, -le saludó Gaby con la esperanza de que no se encontrara de mal humor&#8230; no tenía ganas de otra pelea.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cesar no respondió el saludo, se dirigió hacia ella y tomó a Jacobo en sus brazos, para después alejarse de allí y llevarlo a su habitación (la de Jacobo).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://ist3-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/9/2I29T/CherieDevilleF%20-%20003.jpg" width="424" height="636">Para ella esto solo podía significar una cosa, habría pelea, así que esperó a que regresara, ella no quería discutir, pero tampoco era una dejada si quería pelea la iba a encontrar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esperó sentada en el sofá de la sala cuando vio aparecer a Cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me llamó mi madre…, -atinó a decir Cesar mirándola seriamente a su cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Otra vez esa vieja bruja…, -dijo Gaby frunciendo el seño en señal de molestia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No le digas así, es mi madre y lo sabes…, -Cesar estaba muy ofendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y cómo quieres que le diga…!?, si no deja de meterse en nuestros asuntos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me dijo que estabas en el carro de un hombre… ¿Quién era?, -inquirió Cesar con el gusanito de los celos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Un conocido…, -dijo Gaby muy suelta de cuerpo, además que la palabra conocido para ella le sonaba a poco por lo atento en que se había comportado don Cipriano con ella en aquel día.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué…!? Un conocido…!? Realmente quieres que me trague eso…!?, -los celosos gritos de Cesar llenaron la sala.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela al instante se puso de pie para intentar acallarlo, ambos quedaron frente a frente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Baja la voz que despertaras al niño…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A la mierda con eso…!, y como quieres que me ponga cuando mi mujer se está revolcando con quien sabe quien…!!.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La respuesta de Gaby fue una sonora cachetada, jamás en su vida su marido le había hablado así, era la primera vez que la tachaba de adultera, y estaba segura que era por culpa de su suegra solo dios sabía que fue lo que le contó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A Cesar le dolía mas el orgullo que aquel golpe, el solo imaginar que Gaby estuviera en brazos de otro lo enloquecían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En verdad crees que sería capaz de engañarte con otro…!?, mírame a los ojos y dímelo…!!, -la chica hablaba en tono alto, no importándole que alguien la escuchara, cuando ese tipo de acusaciones venían de su suegra no le afectaban tanto, pero viniendo de su marido era diferente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así lo hizo Cesar, miró fijamente los bellos ojos azules de Gaby y vinieron a su mente todas aquellas ocasiones en que había cuidado a él y de su hijo, lo tierna que era cuando se enfermaba, lo amorosa que era la mayoría del tiempo y la respuesta le llegó pronto a su mente. No, Gabriela jamás lo engañaría, o al menos eso pensaba en ese momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noo…, discúlpame mi amor…, -le decía ahora algo temeroso de la reacción de Gaby, &#8211;es que tu sabes lo mal que me pongo, tu eres mi vida y no sé qué haría sin ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No me vengas con eso ahora, primero me insultas y después me vienes con esto…!. -Gaby aun estaba molesta, se notaba por la posición de sus hombros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cesar pidió una vez más disculpas, incluso se arrodilló, y como a Gaby no le gustaba verlo así, humillándose, terminó por perdonarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mi amor… tengo unas preguntas…, sin pelear ni nada pero… Qué hacías en el auto de ese hombre?, -trató de que su voz sonara lo más tranquila posible, aunque sintiera celos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela no quería contestar esa pregunta, no quería decirle a su marido que por su estupidez ahora tenían más deudas, así que hizo lo que cualquier ser humano haría: Mintió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le contó que su mejor amiga Lidia le había pedido prestada su camioneta por unos días porque iba a salir de la ciudad, a fin de cuentas ya lo había hecho antes y a Cesar aunque le molestara terminaba aceptándolo, siguió diciendo que el hombre era tío de Lidia y que muy amablemente al ver que no tenía como regresar se ofreció a llevarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La intuición de Cesar (o quizás los celos) le decía que algo andaba mal, su historia cuadraba, pero había algo extraño, a fin de cuentas lo dejaría pasar, viniendo de Gaby no sería nada grave.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La reconciliación de la feliz pareja no tardó mucho en llegar, esa misma noche tuvieron una sesión de sexo marital, y como siempre las sensaciones fueron contrastantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cesar como siempre había terminado completamente satisfecho (y como no si aparte de ser una belleza Gaby era tremendamente fogosa en la cama).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por otro lado tenemos a Gaby, la sensual chica, desnuda viendo detalladamente a Cesar quien plácidamente ajeno a todo esto dormía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A pesar de ya llevar mucho tiempo casados Gaby no dejaba de sorprenderse de la belleza de su marido, un hombre alto, fornido gracias a las horas invertidas en el gimnasio, rubio, en fin era el estereotipo de belleza de las películas, alguien digno del tremendo cuerpazo de Gabriela, sin embargo había algo mal, nunca había logrado satisfacerla sexualmente y esto se debía a 2 razones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El primero: Gaby pensaba que era debido a la falta de originalidad y talento a la hora de moverse, de sentir, de disfrutar de cada rincón de su cuerpo, y la segunda era el tamaño del miembro de su marido, si bien era cierto que nunca había visto otro, por platicas con sus amigas se podía dar una idea de lo pequeño que era, no obstante ella lo amaba demasiado como para quejarse por eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo el mayor problema para ella, aun que en forma inconsciente, era eso último: Cesar la tenía muy chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabía en el fondo que debía hablarlo con él, que era un problema que tal vez tenía solución, pero también existía la posibilidad de que sus palabras pudiesen dañarlo, y eso era lo que menos quería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………………………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los siguientes 2 días transcurrieron de manera normal en la vida de nuestra bella protagonista, no fue sino hasta el domingo por la tarde cuando recibió una llamada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno&#8230;, -Dijo Gaby al no reconocer el numero de quien llamaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que bella voz tiene muchachita, -dijo la voz del otro lado del teléfono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como es de juguetón Usted…, -dijo Gaby al percatarse de que se trataba la voz del viejo Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que quiere que le haga…?, cuando estoy hablando con la mujer más bella del barrio… -dijo el viejo como tentando la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmm…, Solo del barrio?- respondió coquetamente la chica sin ninguna mala intención, es solo que estaba acostumbrada a recibir los piropos muy subidos de tono, y cuando uno le agradaba por lo general seguía el juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Usted sabe que no reinita…! Usted sabe que es la mujer más bella de la galaxia…, -el viejo lentamente tomaba más confianza, pero sin llegar a ser vulgar, no quería perder su oportunidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya ve como es señor… va a hacer que me sonroje…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sonrójese todo lo que quiera…. De todas maneras estoy diciendo la puritita verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era extraña la gran confianza que habían adquirido en unos pocos momentos que habían estado juntos. Gabriela no veía con malos ojos la actitud de don Cipriano, pues como ya se dijo, ella estaba acostumbrada a ser admirada por el sexo opuesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los siguientes minutos pasaron de la misma manera con don Cipriano alabando la belleza de Gaby y ella cada vez mas sonrojada hasta que llegaron al punto de la llamada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno nena… no quiero incomodarte, pero llamaba para ver si has conseguido el dinero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela dudó un momento… por lo bien que se llevaba con el viejo no pensó que le cobraría tan pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ande señor… la verdad es que aun nada…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te preocupes, y no pienses que te estoy cobrando, lo que sucede es que me surgió un problema y rápidamente pensé en ti, si aceptas te perdonaría la deuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué clase de problema?, -le consultó Gabriela con la esperanza de librarse de la deuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Déjame contarte todo desde el principio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo Cipriano tomó aire y empezó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como ya te había dicho, tengo un taller, todo iba muy bien con la clientela pero hace unas cuantas semanas un nuevo taller abrió muy cerca de aquí y empezamos a perder clientes…. &#8211;No teníamos idea de que chingados hacer para volver a tener clientela hasta que se me ocurrió una idea…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cuál idea?, -preguntó Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Contratar edecanes… tú ya sabes… de esas chavas buenonas que bailan afuera de los negocios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby aun no entendía que le estaba proponiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;El problema aquí es que ya teníamos contratadas a 2, pero para mi mala suerte una sufrió un accidente y no podrá venir, y para acabarla de chingar la agencia donde las contraté no me puede mandar otra, dicen que no tienen disponibles, -mentía el viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby quien por fin tenía una idea de lo que quería el viejo, y tratando de zafarse preguntó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y no puede llamar a otra agencia?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si…, pero el problema es que estoy pagando un dineral por esta chica, ya la vi y es una hermosura, y en las demás agencias no tienen a nadie que le llegue a los talones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y entonces…?, -la voz de Gaby sonaba preocupada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entonces es cuando entras tú… Eres una hermosura de mujer, y si suples a la chica que se enfermó nuestra deuda quedará saldada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El silencio reino por unos instantes mientras Gaby meditaba la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No creo señor, soy una mujer casada y no me parece correcto exhibirme, si mi marido se llegara a enterar inmediatamente me pediría el divorcio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ándale… solo son 2 semanas Gabrielita… solo eso y por las mañanas, -le suplicaba el viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se…, -la bella mujer casada estaba indecisa, solo tendría que hacer de edecán por 2 semanas y terminaría su deuda, era un buen trato, si estuviese soltera lo habría tomado sin protestar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tu marido no tiene por que enterarse, será nuestro secreto…, -el viejo sonaba muy angustiado, sentía que la escultural mujer se le escapaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de unos angustiosos momentos la chica terminó aceptando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien señor, pero solo porque usted me cae muy bien, jajaja…, -se rio con su dulce voz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muchísimas gracias Gabrielita, y a propósito tu…”me caes mejor”, -dijo Don Cipriano en doble sentido cosa que Gaby no entendió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Déjame darte mis datos para que mañana llegues aquí temprano nena…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien señor…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la mañana siguiente Gabriela se encontraba afuera del taller de Don Cipriano, tuvo que hablar con su jefe pidiendo sus dos semanas de vacaciones por adelantado, su jefe aceptó, aparentemente las cosas estaban de su lado, sin embargo un sentimiento de angustia la recorría, la calle estaba en muy malas condiciones, era muy temprano y no pasaba mucha gente ni coches.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llevaba alrededor de 15 minutos esperando a las afueras del “Pie Grande”, así se llamaba el taller mecánico. Por un momento le dio la impresión que el nombre parecía más de Cabaret que de taller mecánico, pensaba en irse, a fin de cuentas nadie la había recibido, sabía que estaba mal, como era posible que una mujer casada como ella estuviera pensando en exhibirse ante una bola de extraños.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿Qué pensaría su marido?, ¿Qué pensaría su hijo?, definitivamente estaba mal, la espectacular rubia dio media vuelta cuando escuchó que se abría el gran portón café.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola señora Gabriela…!, -le saludó eufóricamente el chango.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Buenos días Pablo…, -le respondió Gaby devolviéndole el saludo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bu… buenos días…, -el chango se extraño de cómo una espectacular mujer como ella recordara su nombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aun con aquellas ropas, se podía ver a la perfección la escultural figura de Gabriela, dotada de una belleza espectacular que la naturaleza le concedió y cuidada gracias a las horas de gimnasio invertidas, decir que era espectacular es poco, ese bello rostro digno de una muñeca de porcelana con sus ojos azules y esos labios rojos que brillaban como la sangre, contrastaban con el deseo que despertaba su anatomía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su cuerpo digno de las pajas mentales de todo el que la conocía, con su trasero perfecto, voluminoso, parado respingón, y sus enormes melones, fantasía obligatoria de grandes y chicos, de amigos y familiares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero no se quede allí señito… pásele al fondo, la otra chica ya llegó…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela se quedó unos momentos sin articular palabra, su mente era un caos, sabía que no debía hacerlo, pero necesitaba saldar la cuenta de su camioneta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Okey Pablo, muchas Gracias…, -y con su sensual movimiento de caderas fue al lugar señalado, recorriendo un húmedo y ancho pasillo de paredes grisáceas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El lugar olía mucho a gasolina, aceite a todos esos olores característicos de los autos, el recorrido era largo y mientras avanzaba se topaba con lo que pensaba eran trabajadores, todos eran similares, vestían ropas maltrechas, sucias y feas, tipos bastante normales, notaba la lasciva mirada de todos y cada uno de ellos, a lo cual ella respondía con un agradable “buenos días”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela abrió lentamente la puerta del camerino improvisado que Don Cipriano había montado y cuando lo hizo vio a una chica morena sentada en una silla, vestida con un diminuto short y una pequeña blusa de tirantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica no se dio cuenta de la entrada de Gabriela puesto que estaba muy ocupada arreglando su cabello en el espejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby quien por naturaleza era curiosa se quedó sin hacer ruido observando a la joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Notó que se trataba de una chica bastante normal, no era la belleza que creyó encontraría tras la llamada de Don Cipriano, veía su cuerpo, unos pechos de tamaño medio, para bajar a un estomago del cual se notaba una ligera pancita, observo su rosto, era una niña, según Gaby no pasaba de los 18 o 19 años, lo que pudo ver de su rostro le agradó, era una chica bastante bonita, pero dentro de lo que cabe normal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La joven volteo a ver a la rubia y fue Gaby quien rompió el silencio, como siempre;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola, me llamo Gabriela y creo que somos compañeras…, -le dijo mostrando su bella sonrisa de dientes relucientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mu&#8230; mucho gusto señora, mi nombre es María…, -dijo la joven levantándose de la silla y estrechándole su mano. A Gaby no le agrado que se dirigiera a ella como señora, porque a fin de cuentas a que mujer le gusta que le recuerden su edad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien María, pero a partir de hoy llámame por mi nombre Okey…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si “señora” esta bi…, -en ese momento hubo un silencio, para después ambas empezar a reír.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si Gaby está bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela al instante supo que se llevarían muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasadas las presentaciones María le indicó a Gaby donde se encontraba su ropa, la cual tomó, y la extendió sobre una pequeña mesita en la esquina del cuarto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin ningún tipo de pudor la escultural rubia se despojó de su blusa deportiva y su brasier, después de manera muy sensual (sin proponérselo) deslizar lentamente su pantalón deportivo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Disculpa, no sé si te importara que me cambie aquí…, -dijo Gaby cubriendo sus pechos con un brazo y con el otro cubriendo su intimidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby tenía la costumbre de hacer eso con sus amigas, entre ellas no había secretos y menos algo tan simple como verse desnudas, pero recordó que no todas las mujeres eran así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Para nada Gaby, con confianza…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para ser honesta el cuerpo de Gaby impacto a María, jamás en su vida había visto cuerpo tan perfecto como ese, y eso la cohibió, la avergonzaba saber que cuando estuviesen fuera nadie la vería por ver a esa espectacular mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te pasa algo María…?, -le preguntó Gaby…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No nada… puedo hacerte una pregunta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya la hiciste…, -rio Gaby, comentario que agrado a María</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… ya en serio&#8230; te has hecho alguna cirugía?, -le consultó María intentando sonar lo más natural posible, no quería enfadar a su compañera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby se extrañó, llevaba poco de conocer a María jamás imaginó que le preguntaría eso,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No, la verdad no, así me hicieron mis papás, -dijo orgullosa de su anatomía, a la vez que se veía en el espejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En… en serio?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro… en mi familia las mujeres siempre hemos sido así, aunque mi madre dice que yo si exageré…, -ambas rieron.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué padre tener un cuerpo como el tuyo…, -le decía María en tono melancólico sabiendo que ella no era ni la mitad de hermosa que Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela notando que tal vez al presumir su cuerpo había hecho sentir mal a María dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues ni creas, es una verdadera friega en el gimnasio, además todos los hombres se te quedan viendo de manera extraña, -la sonrisa de Gaby era muy amistosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ha de ser bien chido que los hombres te quieran por tu cuerpo, así como poder conseguir lo que quieras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Este último comentario si preocupó a la rubia, siempre había sido de la idea que lo más importante de las personas era el interior, no se había casado con su esposo por ser un hombre bien parecido, lo había hecho porque a pesar de sus defectos, también tenía grandes virtudes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Créeme no está tan bien…, -le decía Gaby, -lo que importa es lo que llevamos dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiii…!, lo que llevamos dentro de la tanga y dentro del bra…, -respondió María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A pesar de la lección que Gaby quería impartirle a María no pudo evitar reírse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno apúrate, Gaby que ya casi es hora de salir…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sí, pero donde está el dueño del taller?, -preguntó Gaby refiriéndose a Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mi tío llega más tarde, pero tranquila que ya me dio órdenes de que hacer…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tu tío…?, -preguntó Gaby…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así es, acaso no notas el parecido familiar…?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Jamás en su vida Gaby lo habría adivinado, don Cipriano era un hombre muy feo y la chica era hasta cierto punto bonita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues la verdad no…, -respondió Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay… gracias a dios…, -comentó María a lo que ambas rieron fuertemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://ist3-1.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/a/2I2ai/CherieDevilleF%20-%20005.jpg" width="424" height="636">Gabriela y María bailaban sensualmente a las afueras del pie grande, con sus ajustados atuendos, al ritmo del reggaetón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La bella rubia al principio le daba pena estar allí bailando para extraños, pero conforme pasaba el tiempo iba adquiriendo confianza, hasta que llegó a la conclusión de que no era tan horrible como pensaba, a fin de cuentas a ella le encantaba bailar, le encantaba esa música, su compañera era muy agradable, e incluso le hacía gracia como alguno que otro despistado había sufrido ligeros accidentes menores por voltear a verlas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya había conocido a todo el personal, aunque hubiese deseado recordar el nombre de todos solo recordaba al chango o Pablo y a Francisco un chico de unos 20 años que era novio de María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Debía admitir que la estrategia al parecer estaba dando resultado, había muchísima gente rodeando el taller, era verdad que muchos solo iban a verlas, pero otros en verdad entraban por sus autos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el poco tiempo que llevaba allí Gabriela ya había recibido más de 20 números de teléfono, los cuales ella aceptaba por educación aunque claro nunca llamaría a esos hombres, cuando alguien preguntaba su número ella cordialmente se excusaba (mintiendo) diciendo que si la compañía se enterara perdería su empleo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras a unos cuentos metros de distancia el chango, Francisco y Don Cipriano hablaban tranquilamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No mamen gueyes… ya no aguanto, me la quiero coger ya…!, -decía el viejo Cipriano</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sí señor, esta re buena la señora, mire nada mas como nos mueve esas nalgotas…, -decía Francisco señalando a la rubia mientras bailaba la macarena meneando su trasero de una forma hipnotizante, y si a eso le sumamos el diminuto short que usaba era una visión impactante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esas nalgotas van a ser mías muchachos, pero todo depende de que salga bien el plan, y que no la cagues muchachito…, -dijo don Cipriano volteando a ver a Francisco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si ya lo sé señor…, -fue lo único que pudo responder el joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y como si Gabriela pudiera escucharlos sin perder el ritmo se acercó a ellos y jalando a Don Cipriano lo incitó a que bailara con ella, el no perdería la oportunidad de dar una pequeña manoseada a tan sensual mujer, así que ni tonto ni perezoso la acompañó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los hombres que estaban allí reunidos no podían creer como tan horrible viejo estaba dando llegues a la chica, la cual al parecer ni se daba cuenta, y así era Gabriela ni se imaginaba nada de eso, notaba como el viejo se repegaba a ella, pero así se bailaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;La neta que lo vas a hacer wey…?, -le preguntó el chango a Francisco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pus si wey… por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es que la seño es a toda madre wey…, -en el poco tiempo que el chango llevaba de conocer a Gaby ya le había cogido cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si we pero el patrón se la quiere echar, y quien no…, nomas mírala esta re buena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero si lo logra le arruinará la vida, hasta donde se está casada y con chamaco y toda la cosa, imagínate si a tu mamá o a tu hermana le quieren hacer algo así, es mas no te vayas tan lejos, imagínate si a María se la quiere chingar otro wey.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Francisco se quedó en silencio pensando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tú sabes que necesito feria y el patrón me ofreció una buena, además María está de acuerdo…, -respondió finalmente Francisco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chango ya no dijo nada, sabía que ni ninguna cosa lo haría cambiar de opinión, ambos se quedaron allí embelesados viendo a la buenísima de la casada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">…………………………………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasaron las horas, su primer día había pasado de maravilla, le había encantado el sentimiento de libertad, de sentirse deseada, de poder sobre los hombres y ahora llegaba el momento de regresar a casa y obviamente Don Cipriano se había encargado de ofrecerse para llevarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde el primer momento en que llegó al taller el viejo no se había separo de ella, y para los próximos días tenía pensado que fuera igual, cosa que a Gaby no le molestaba, más bien la hacía sentirse segura, y siempre era agradable estar con alguien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano quería que Gaby se acostumbrara a él, que en el momento en que la penetrara no existiese resistencia de su parte, quería seducirla, quería apartarla de su familia, quería que ese forro de mujer fuera solo suyo, pero también quería que fuera por las buenas, quería que ella lo deseara y no le importaba valerse de trucos y de engaños para lograrlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano dejo a Gaby a dos calles de su edificio, para que su marido no se diera cuenta de que llegaba con él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia caminó hasta su casa, había sido un día muy placentero y ansiaba que llegara el próximo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola mi amor…, -le saludo Cesar al ver entrar a Gaby, &#8211;luces un poco cansada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela no le contó a su esposo que pidió sus dos semanas de vacaciones, pues no quería que se enterara de lo que hacía, se sentía mal de ocultar algo a su marido, pero había llegado a la conclusión de que era lo mejor para ambos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si amor, fue un día duro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento entró corriendo Jacobo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mamá&#8230; mami…, -le decía completamente emocionado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola mi amor…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela cargó a su pequeñín entre sus brazos, en esos momentos era lo único que le importaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………………………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los siguientes días transcurrieron de la misma manera, con Gabriela acudiendo a su “trabajo” en el taller, esto claro sin que su marido se diera cuenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estrechaba sus relaciones con los que ya consideraba sus amigos es decir con María y el chango, pero con el que cada vez se sentía más unida era con Don Cipriano, en tan poco tiempo había llegado a considerarlo como un padre, quizá gracias a la falta de uno en su infancia, no lo sabía pero ya le tenía mucho cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con los demás trabajadores llevaba una relación cordial, notaba la manera en que la miraban pero ya estaba acostumbrada, no fue sino hasta el jueves, un día antes de cumplir con su contrato lo que cambio todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese día María no acudió al trabajo, Don Cipriano le explicó que estaba enferma, por lo cual había salido como edecán sola, notaba algo extraño en el día, durante toda la tarde no vio a ningún otro trabajador, excepto a Don Cipriano, el chango y Francisco, cuando preguntó porque a Don Cipriano este le respondió que no sabía, pero que cuando lo supiese se iba a desquitar, cosa que era mentira ya que él mismo les había dado el día libre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela ya se encontraba en el pequeño cuarto donde se cambiaba de ropa para regresar a casa, se veía en el espejo modelando, tomando su rubia melena por encima de su cabeza, la casada a fin de cuentas era vanidosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Inspeccionaba su cuerpo en busca de alguna imperfección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto se abrió la puerta, y frente a ella apareció Francisco con un cuchillo en la mano, Gabriela no sabía que estaba pasando, además estaba segura de haber puesto el seguro de la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Francisco…!, -exclamó la rubia preocupada pero tratando de no demostrarlo, mientras de manera muy despacio retrocedía, hasta que topó con la pared.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Francisco no decía nada, su rostro no mostraba emoción alguna, simplemente se dedicó a acercarse a la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué es lo que quieres Francisco&#8230;?, -preguntó con un tono en su voz de lo más valeroso qué pudo demostrar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chico no le contestó, solo aprisionó con su cuerpo el de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aléjate de mi cerdo…!, -la chica trataba de empujar sin buenos resultados el fuerte cuerpo del joven quien la contenía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor que alguien me ayude…!!!, -gritaba desesperadamente la chica para que alguien la escuchara y la socorriera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El joven seguía sin pronunciar palabra alguna, solo emitía sonidos guturales, mientras colocaba la navaja en el cuello de la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Calla nena, o te puede pasar algo malo…, -le decía Francisco visiblemente nervioso, y comenzó a deslizar su lengua por el tierno cuello de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;“Oh Dios”… me van a violar…!!, -pensaba desesperadamente la casada en aquellos terribles momentos. &#8211;Por favor ayúdenme… me están tocandoooo…!!!, -seguía rogando la chica en su mente, instintivamente cerró los ojos y rezó por estar en otro lugar, p porque todo aquello fuera solo un terrible sueño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento sintió que unas manos apretaron sus formidables pechos, palpándolos, sintiéndolos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooooooooooo…!!!, -gritó la rubia ahora con desesperación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila putita… todo va a estar bien…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las lágrimas inundaron el bello rostro de Gaby, no quería ser violada en ese lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De repente y sin previo aviso unas manos tomaron al joven y lo empujaron hacia un lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La bella Gabriela observó aliviadísima, aunque desconcertada lo que pasaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Junto a ella y sin saber cómo se encontraba Don Cipriano, que a pesar de ser un viejo, también era bastante corpulento y le era bastante sencillo combatir con el joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué crees que haces pendejo…!?, -le gritó el viejo colocándose frente a la chica en señal de protección, lo cual ella agradeció y repagándose a él permanecía expectante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El joven no dijo nada, rápidamente se levantó y echo a correr.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo quiso ir tras él, pero no pudo puesto que Gabriela extrañamente jaló su brazo por temor a que Francisco ahora pudiera hacerle daño a él, además que no quería estar sola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia lo abrazó, sus bellos ojos seguían expulsando lágrimas, pero esta vez eran lágrimas de alegría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muchas&#8230; Muchas gracias Don Cipriano…, -le decía Gaby sin imaginar que ese abrazo calentaba de sobremanera a el viejo, sentir su voluptuosa anatomía era enloquecedor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila chiquita… haría todo por ti…, -fue la primera vez que Gaby creyó ver en su mirada algo más que amor paternal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano la tuvo unos minutos entre sus brazos, era la primera vez que experimentaba un deseo tan intenso por alguien, ni siquiera por su esposa había sentido tanta excitación y quería disfrutar cada segundo de aquello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por su parte Gaby se sentía segura, ese hombre la había salvado de lo que hubiera sido la peor experiencia de su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">O al menos eso creía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa noche Gaby aun se sentía intranquila, sabía que el peligro había pasado, pero aun estaba nerviosa, lo cual Cesar notó, sin embargo ella se negó a contarle la verdad y argumentaba que eran problemas de trabajo sin importancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">…………………………………………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano había sugerido a Gabriela que se tomara el día siguiente, para que se tranquilizase, sin embargo ella se negó, en parte porque en verdad se estaba divirtiendo y en parte como agradecimiento a su salvador, no iba a defraudarlo con el trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese viernes llegó al taller y notó que las cosas volvían a la normalidad, los trabajadores regresaron, al igual que su compañera y amiga María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con mucha pena la rubia contó a su amiga lo que paso el día anterior en el taller con Francisco (novio de María).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te platico esto en parte porque eres mi amiga y quiero desahogarme, y por otra porque un tipo como ese no te merece…, -el rostro de Gaby reflejaba verdadera preocupación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El rostro de María era sereno, pero a la vez preocupado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No&#8230; No es lo que crees amiga…, -defendió María a su novio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que no es lo que creo…!?, si me tocó, estuvo a punto de…, -no pudo terminar la oración.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora no puedo contarte mas, espera unas horas y lo diré todo…, -le prometió María a Gaby y sin decir más salió del cuarto apresuradamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela estaba desconcertada, a qué se refería? Que es lo que iba a contarle?, al menos por el momento a fin de cuentas en unas horas lo sabría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">………………………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Terminado su último día ambas chicas regresaron al cuarto donde se cambiaban de ropas, y cuando entraron el chango las esperaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela rápidamente se puso a la defensiva, después de lo que paso el día anterior prefería estar preparada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">María noto la actitud de su amiga y dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila, yo le dije que viniera, lo que te vamos a contar es muy serio y de antemano te pido que nos perdones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pus si&#8230; yo también…, -dijo el chango…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Toma asiento Gaby porfa…, -le pidió amablemente María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando todos estuvieron sentados continuaron:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué es lo que me quieren decir?, no me dejen en ascuas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo que sucedió ayer, fue todo un error…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estas equivocada, no fue ningún error…!!!, -Gaby había alzado su voz, después de lo que paso ayer le molestaba que aun tratara de defender a su novio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Disculpa, no me explique bien, ambos (refiriéndose al chango y a ella) sabemos que lo que nos cuentas es cierto, pero las cosas no son lo que parecen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia estaba muy confundida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Trataré de ser lo más clara que pueda, verás Francisco jamás quiso hacerte daño, pero fue obligado por alguien…, -María y el chango intercambiaban miradas ansiosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por quién…!?, -preguntó Gabriela en forma temerosa, pero a la vez ansiosa por saber mas de aquello que le estaban diciendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por el patrón…, -contestó rápidamente el chango.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso fue como un balde de agua fría para nuestra aun inocente casada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué…?, -a pesar de lo que le dijeran le era difícil asimilarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así es Gaby, mi tío planeo todo eso, y lo peor de todo es que nosotros lo sabíamos…, -se notaba el arrepentimiento en la voz de María, sin embargo Gabriela no estaba muy convencida de que le dijesen la verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Abruptamente se levantó de su asiento y visiblemente molesta dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… no puedo creer que después de lo que me pasó ayer, se atrevan a hacerme una broma como esta…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Créeme Gaby, me gustaría mucho que fuera una broma, pero no lo es.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues lo siento mucho mi reina, pero no puedo creer que un hombre como Don Cipriano haya planeado eso, y además ¿con que fin?, -Gaby continuaba con el mismo tono desafiante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Shhhh…!!!, -decía el chango con su dedo índice en la boca temiendo que alguien pudiera escucharlos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor Gabriela, veo que estas muy alterada, mejor lo dejamos para otro día…, -propuso María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No, no me callo, o me cuentas ahora mismo que pasa, o Don Cipriano se va a enterar que le levantan falsos…, -amenazó Gaby, con ese tono que denotaba lo enfadada que estaba, ese hombre había sido muy bueno con ella, no dejaría que mintieran sobre él y menos en algo tan grave.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bien, quería contártelo con tacto, pero si así lo quieres…, -María respiró aire profundamente. &#8211;Mi tío esta prendado contigo, en otras palabras te quiere coger…, -el bello rostro de Gaby se dibujo una cara de sorpresa, mientras la chica continuaba aclarándole la película, &#8211;El está obsesionado con acostarse contigo, -le decía María mientras el chango movía su cabeza en señal afirmativa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estás loca…!, en serio crees que me voy a tragar eso…!?, si él ha sido bien buena gente conmigo…, -Gaby seguía sin creer en sus palabras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es verdad Gaby… si no que se muera mi jefecita…, -le decía ahora el chango creyendo que con esto la convencería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Disculpen, pero se me hace una reverenda estupidez, en cualquier caso… ¿por qué contármelo ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Porque eres a toda madre, nosotros (el chango y María) te hemos tomado mucho cariño y no se nos hace justo que mi tío te juegue chueco, pues tienes un hijito y un esposo que por lo que cuentas amas y te aman, además tampoco se me hace justo con mi tía, ella también es una buena mujer que no se merece que le pongan los cuernos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela sabía que Don Cipriano estaba casado, y por la manera en que él le había hablado acerca de ella no creía que nunca se le ocurriera engañarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">María contó a Gaby como su tío le había prohibido acercarse al taller el día anterior, amenazando con correrla de su trabajo si no hacía caso, también que había dado el día libre a los trabajadores (recordemos que a Gaby le contó que no sabía por qué no fueron a trabajar).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chango por su parte contó como Don Cipriano había apostado a él llevársela a la cama, la manera en que aparentaba ser frente a ella y como en verdad era a sus espaldas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y lo más importante, le contaron lo que había pasado con Francisco, el era un buen muchacho quien desafortunadamente tenía a su madre muy enferma en el hospital y Don Cipriano se aprovechó de esto para obligarlo a atacar a la rubia, así el llegar de último momento y quedar como un héroe frente a ella, le había prometido que si todo salía bien le daría una gran suma de de dinero y la promesa de poder regresar a su trabajo después de que Gaby se fuese.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En verdad no puedo creerles, Don Cipriano es un buen hombre…!, -la rubia no sabía si en verdad podía creerles… o a lo mejor no quería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ojala nos hubieras creído a la primera, pero en fin parece que tendremos que mostrarte como es mi tío en realidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A continuación pasaron a contarle lo que harían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">María le dijo que ambas se esconderían en el closet, que escuchara atentamente todo lo que diría su tío, de lo demás se encargaba el chango.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela terminó aceptando, con la amenaza de que si no les creía le contaría todo a Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Quería llegar al fondo de todo eso, ahora solo faltaba que hiciera su aparición Don Cipriano</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://ist3-1.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/a/2I2aC/CherieDevilleF%20-%20006.jpg" width="424" height="636">Escucharon ruidos provenientes de la entrada, lo cual los alertó de que Don Cipriano acababa de regresar, por lo cual María incitó a Gabriela a que ambas se escondiesen en el closet, cerraron la puerta con seguro para así evitar que Don Cipriano las descubriera, mientras sucedía esto el chango sería el encargado de desenmascararlo atrayéndolo hacia el cuarto para que Gabriela lo escuchara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué quieres chango…?, -preguntó Don Cipriano, a la vez que con su mirada buscaba rastros de Gaby</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No pus, solo le quería informar que Gaby se sentía mal…. Se llevó su camioneta (recordemos que ese día su camioneta al fin estaba lista).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No hay pedo mi changuito, a fin de cuentas ya la tengo comiendo de mi mano, jajajaja…!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia desde su escondite podía escuchar toda la conversación, le sorprendió el comentario de Don Cipriano, pero a fin de cuentas aun no había dicho nada tan malo, por lo que continuó escuchando atentamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chango sabía que para que Gaby les creyese debía escucharlo como en verdad era, así que se atrevió a preguntar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y cómo va lo de la apuesta jefecito?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eres un imbécil, es el dinero más fácil que voy a conseguir, -presumía Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Apoco es tan fácil?, -la voz del chango se retumbaba en la pequeña habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras en su escondite Gabriela no entendía que hablaban, pero la respuesta llegó en instantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Verás mi chango, frente a Gabrielita soy un héroe, si no fuera por mi Francisco se la hubiera cogido…, -dijo Cipriano seguido de una carcajada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por unos instantes reino el silencio entre los 2 hombres, el chango no sabía que mas decir, hasta el momento Don Cipriano no había dicho nada comprometedor y sabía que solo era tiempo para que Gaby dejara de seguir el plan y saliera del closet, afortunadamente el no tuvo que decir más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sabes lo que me caga?, -preguntó Don Cipriano, &#8211;me caga haber tenido que darle tanto dinero a ese pendejo para que siguiera mi plan, pero cuando recuerdo las espectaculares nalgas de Gabrielita y como me las voy a coger se me olvida todo lo demás, jajajaja…!!!, -las palabras de Don Cipriano estaban cargadas de lujuria, una lujuria que lo comía por dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No mames chango, si está re buena…, -dijo don Cipriano refiriéndose a Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si jefe, es… está… muy bonita… pero…, -en otra situación el chango hubiese usado otro adjetivo mas subido de tono, pero al saber que Gaby los escuchaba se contuvo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pero qué…?, preguntó Cipriano con un tono molesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está casada señor, y además tiene un hijo, o sea tiene una familia&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A la mierda con su familia, ella es un mujerón y a simple vista se ve que le encanta la verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estas palabras calaron hondo en el corazón de Gaby, quien con su oído pegado en la pequeña puerta de madera del closet escuchaba claramente la manera en que Don Cipriano se expresaba de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y a mí lo que más me sobra es eso… VERGA… Jajajaja…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo notó el nerviosismo en la cara del chango, ahora que estaba seguro que Gaby lo había escuchado se preguntaba como reaccionaria, tenía miedo que tal vez saliera del closet y encarara a su jefe, a fin de cuentas ella era ese tipo de mujer, se preguntó si había sido un error arriesgar su trabajo por su amiga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué te pasa pendejo…?, te noto raro…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nada señor…, solo me preguntaba ahora que es lo que va a hacer con Gaby…?, -mintió el chango.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mañana es mi día de suerte chango, ella me contó que su marido no va a estar mañana (era verdad finalmente Cesar había conseguido trabajo y tenía que salir de la ciudad), así que la invitaré a salir, y en la noche la vamos a pasar rico… jajaja…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y usted cree que ella quiera salir, llevan solo 2 semanas de conocerse…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Desde luego, como te dije soy su héroe, así que no se negara, y si lo hiciese pues solo sería cuestión de insistirle…, chango, te voy a contar algo pero esto si no se lo cuentes a nadie, ni siquiera a María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por qué no quiere que se lo cuente?, -el chango estaba intrigado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Porque esas dos se han vuelto muy amigas, y tengo miedo que esa niña la valla a cagar…, -decía Don Cipriano sin imaginarse que ya lo había hecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Se lo prometo señor…, -el chango cruzó sus dedos mintiendo, esto claro sin que Don Cipriano lo viese.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Verás, tengo pensado traerla aquí mismo y colocar una cámara allí…, -dijo Cipriano señalando a la ventana, &#8211;oculta por supuesto, y extorsionarla de alguna manera con él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby no creía lo que escuchaba, donde había quedado ese señor buena gente que conocía, acaso desde que la conoció ese era su plan?, y porque ella?, porque no le importaba tratar de destruir a su familia para quedarse con ella?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasaron los minutos y Gaby cada vez estaba más asqueada, de escuchar la manera tan soez como Don Cipriano se refería a ella, las posiciones que según el harían, las veces que se vendría dentro de ella, incluso escucho como quería embarazarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No aguantaba más, quería salir corriendo y decirle sus verdades a ese hombre que la había engañado haciéndola creer que era un buen tipo, sin embargo se contuvo, lo había prometido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cierto momento Don Cipriano se despidió, dejando en manos del chango cerrar el changarro y se fue hacia su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tiempo después ambas chicas salieron del closet al escuchar arrancar el carro de Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Honestamente lamento que te hayas enterado de esta forma, y te vuelvo a pedir disculpas por que nosotros lo sabíamos, -dijo la joven María mientras el chango asentía con la cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chango y María guardaron silencio unos instantes no sabían cómo reaccionaría Gaby, el silencio era muy incomodo hasta que Gaby lo rompió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Les agradezco que al final hiciesen lo correcto…, aunque debo admitir que estoy algo molesta con ustedes…, -ella se conocía, sabía que en pocos días se le olvidaría de lo malo que hicieron, pero al que no podría perdonar era a Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dónde está mi camioneta?, -preguntó Gaby secamente dirigiéndose al chango.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A dos cuadras de aquí…, -dijo el chango entregándole las llaves y apuntando la dirección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Creo que no es necesario que diga esto, pero no le digan a Cipriano que ya se dé su “plan”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ambos asintieron y vieron como se alejaba de ellos, no dijeron nada sabían que era mejor dejarla sola por el momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Incluso en esa situación y siendo su amiga el chango no pudo evitar clavar su mirada en las nalgotas de la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Que buenas nalgas… que buenas nalgas…”. Pensó el chango.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">………………………………….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby conducía su camioneta con dirección a casa, mientras pensaba sobre lo ocurrido recientemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No entendía porque alguien trataría de separarla de sus 2 grandes amores (su hijo y su marido), y mucho menos entendía que lo hiciera por algo tan banal como el sexo, así era, aquel hombre solo la quería para tener sexo, no para hacer el amor con ella, sino para saciar sus más bajas pasiones, y eso la asqueaba, la enojaba la manera en que se había hecho pasar por un buen hombre solo para meterla en una cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y decidió que no podía quedarse así debía vengarse de alguna manera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras daba vueltas en su cama, a solas recordaba que hacía algunas horas que su marido se había ido, su hijo plácidamente dormía en la habitación contigua, ese día había sido duro, al principio le fue difícil aceptar que aquel hombre al cual casi había llegado a querer como un padre la traicionara de esa manera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se percató que su pequeño celular vibraba en señal de que estaba entrando una llamada, lo cogió del buro que tenía del lado derecho de su recamara matrimonial, con la esperanza de que se tratase de su marido, su decepción fue tal al ver en la pantalla que la llamada entrante era de Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dudó un momento en que hacer, quizá debió hacer lo más lógico y no contestar, a fin de cuentas ya había pagado su deuda y tenía su camioneta de regreso, sin embargo la vida pone trampas en el camino y la rubia cometió uno de los mayores errores de su vida: contestó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bueno…, -respondió Gaby a la llamada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Hola Gabrielita… como estas?, -preguntó Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le resultaba increíble como ese hombre al que hace solo algunas horas hubiese protegido de cualquier cosa ahora le provocase tan profundo asco, sin embargo no lo demostró.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muy bien señor, estaba aquí dormidita, solita, con frio…, -actuaba en forma extraña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estas solita porque quieres nena, tu nomas dime y voy y te caliento…, -se atrevió a decir el viejo, en cualquier otro momento Gaby hubiera colgado, pero después de esa tarde quería darle una lección así que siguió el juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Es usted todo un coqueto señor&#8230; jajaja…!, -Gaby fingió una risa tímida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasaron unos instantes en que reino el silencio entre ellos, pero el viejo sintiendo falsamente que había logrado ganar terreno no quitó el dedo del renglón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entonces que nena… voy a tu casa para “hablar”?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues si me gustaría… pero me siento malita… pero también me siento solita, ay señor no se qué hacer…, -la actuación de la chica era tan convincente que el hombre creía que le estaba coqueteando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Fácil&#8230; voy para allá y yo te sobo tus heriditas…, -el viejo comenzó a usar los mismos diminutivos que usaba Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano creía que ya la tenía entre sus manos, en su imaginación ya la veía desnuda mamándole su verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay no señor, que pensaran mis vecinos si ven que a estas horas un machote como usted entra en mi casa y mientras mi marido no está, pensarían de mi lo peor…, -Gabriela sabía que lo que más le gustaba a los hombres era que los alabaran.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mándalos a la verga a todos…, -le decía el viejo preso de la lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia esbozó una maliciosa sonrisa, podía sentir una viciosa calentura proveniente de las palabras del viejo quien cada vez se esforzaba menos por aparentar en hablar de la enfermedad de Gabriela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me gustaría Don, pero verá, esas son las contras de estar casada, una no se divierte tanto como quisiera…, -el viejo no podía creer lo aventada que era Gaby por lo que pensó que tal vez estaba malinterpretando las cosas, así que preguntó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A aaaa… que te refieres?, -tartamudeo el viejo, ansioso por saber la respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya sabe Don, si por mi fuera lo invitaría a mi casa, le daría un rico masajito y la pasaríamos rico, todo para mi HEROE…, -Gabriela se sorprendió de lo sensual que sonaba, además de lo rápido que estaba pensando en esta situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo estaba en shock claramente Gabrielita, la mujer que más había deseado en su vida le estaba proponiendo acostarse con ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Además Don, mi hijito esta aquí en casa y que diría si me ve con otro hombre que no es su papi…, -el corazón de Gabriela se rompía al hablar de sus 2 grandes amores en esta situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si, te entiendo nena, pero tu entiéndeme a mí, si vieras lo dura y grande que tengo mi verga por ti… Ufff…!!!, -Gabriela no imaginaba que en ese instante el viejo masajeaba fuertemente su mástil peneano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Qué asco le provocaban a Gabriela esas palabras, pero debía soportarlas, al menos de momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tengo una idea nena… que tal si paso por ti y nos vamos a otro lugar, al que tú quieras</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No Don, no puedo dejar a Jacobo solo… pero… pero qué tal si lo dejamos para mañana?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mañana?, -preguntó con un tono esperanzador el viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si&#8230; mañana paso en la tarde a dejar a Jacobito con mi estúpida suegra (esto le salía del corazón) y por la noche tenemos todo el tiempo del mundo para nosotros dos solitos, ok pero claro, con 2 condiciones…, -la voz de Gaby era tan sensual que ni un padre podría resistirse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cuáles?, -preguntó el viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;La primera es que nos vallamos a un lugar retirado de mi casa, no queremos que un vecino chismoso nos eche a perder la noche verdad?, -inquirió Gaby cargada de sensualidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ni lo mande dios mi reina… ni lo mande dios…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A pesar del asco que ahora sentía por Don Cipriano no podía evitar sentir algo de gracia por la calentura que notaba en el viejo y su diversión aumentaba cuando imaginaba lo decepcionado que estaría el viejo al final de la noche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Y la otra… -prosiguió Gaby, &#8211;es que llevemos mi camioneta, después de que la arregló el mejor mecánico del mundo quiero presumirla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro… lo que tu desees mamacita…!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mañana pase por mí a las 8, y de aquí nos vamos, entendido?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Entendido, ya no puedo esperar…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Viejo puerco, si a ti no te importó intentar arruinar mi vida a mi no me importará arruinar la tuya”, pensó Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mañana siguiente Gaby sentía un extraño sentimiento de culpa, de cierta manera había aceptado salir con un hombre que no era su marido, sabía que no llegarían al terreno sexual y que en verdad su plan era dejarlo en ridículo pero para lograrlo debía hacerse pasar por una obediente chica quien quería todo con él y debía mostrarse coqueta, dispuesta, sexy y eso de cierta forma ante ella lo hacía parecer como una ligera infidelidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para aminorar la culpa, toda la mañana se dedicó a consentir a su nenuco (como le decía de cariño a Jacobo), lo llevó al parque temprano, después a desayunar a McDonald y terminaron por ver una película infantil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Terminado esto y con su plan puesto en marcha como había dicho a Don Cipriano paso a dejar a Jacobo con su abuela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y la misma cantaleta de siempre la señora reclamándole a Gaby, decía cosas como que apenas su hijo no estaba y ella aprovechaba para salir con sus “amigas”, clara insinuación de que no iba con sus amigas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo ese día Gabriela no respondió, no tenía ganas, ya se había cansado de pelear con su suegra, o quizás era porque en ese día algo de razón tenía la vieja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entrada la tarde la rubia comenzó a alistarse para su “cita”, se bañó, se perfumó, cuidadosamente eligió la ropa que iba a usar, intentando lucir tremendamente sexi.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para esa noche Gabriela había decidido usar sus mejores ropas, las más caras y las que mejor resaltaban su voluptuosa anatomía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Primero eligió un diminuto pantie y un brazier muy pequeño ambos de color negro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se colocó la tanga, la cual era tan pequeña que parecía que solo vestía un diminuto hilo a la altura de sus caderas pues sus formidables nalgas la cubrían por completo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El diminuto brazzier parecía reventar, al tratar de contener la majestuosidad de las suaves tetasas de su dueña, después de su closet tomó un diminuto vestido que le llegaba por encima de sus muslos mitad negro de arriba y mitad gris de la parte de abajo sin mangas, que dibujaba a la perfección sus nalgotas y sus enormes pechos, rizó su rubio cabello y se colocó los típicos productos de belleza que usan las mujeres, posteriormente se maquilló (aunque no lo necesitaba) y por ultimo su puso unas finísimas zapatillas de tacón negras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al terminar se vio en el espejo de cuerpo completo que tenía en el baño, ella lo sabía, se veía espectacular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Así que por estas es por lo que me querías separar de mi familia…, -se decía en el espejo mientras con ambas manos tomaba su espectacular trasero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues verás que esta es más que unas nalgas…, -terminó por decir y sonreír para sí misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se acercaba la hora, y su corazón latía cada vez más rápido, no sabía si hacia lo correcto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela caminaba de un lado a otro pensando que hacer, pensaba si estaba haciendo lo correcto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muy en el fondo sabía la respuesta, aunque las circunstancias fueran especiales no debería hacer lo que estaba por pasar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba a punto de salir con otro hombre que no era su marido, sin embargo no lo traicionaría, eso jamás y menos con tan despreciable sujeto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rápidamente cogió el teléfono, deseando que no fuera demasiado tarde para cancelar aquella cita extramarital, argumentando cualquier cosa, comenzó a marcar las teclas cuando escucho sonar el timbre, se maldijo a sí misma, había sido muy lenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se preguntó si aun habría marcha atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo al ver la voluptuosa silueta de lo que el imaginaba sería su compañera sexual de la noche no pudo evitar sentirse el hombre más afortunado del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella por el contrario sintió repugnancia al ver al viejo, el cual vestía de camisa negra a cuadros, un pantalón de mezclilla azul y botas vaqueras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Buenas noches seño…, -le dijo en tono muy sugerente el viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Buenas noches señor…, -respondía Gaby lanzándole una sonrisa coqueta, prometedora, sexi.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia rápidamente tomó su bolso que estaba encima de la mesita de planchar y en un instante se dirigió a la salida, no quería que ese hombre pisara un centímetro de su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia cerró la puerta y metió la llave con intención de poner el seguro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Plashhh…!!!, -fue el sonoro resultado de la aparatosa nalgada que el hombre propinó a la sensual casada, no conforme con eso el hombre no retiró su mano, sino que la dejo allí masajeando el glúteo de la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;“Demonios, que hago…!?, me está tocando” -pensaba la chica presa de la desesperación, en ese momento quería propinarle un golpe, sin embargo si quería seguir con su plan debía soportarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No sea tentón…, -fue lo único que atinó a responder con su sensual sonrisa, retirando con su mano delicadamente la de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el rostro del hombre solo se podía apreciar la sonrisa de un hombre que se cree ya vencedor, que está seguro que será una gran noche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya no aguanto Gabrielita…, dame un adelantito…, -las grandes manos del hombre la atrajeron hacia él, a pesar de oponer resistencia de poco sirvió, el viejo era muy fuerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chica era capaz de percibir, el calor que emanaba de ese gordo cuerpo, en ese momento supo que era inútil resistirse, debía ser inteligente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… Aquí no… nos pueden ver… Jijijiji…, -reía nerviosamente Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No te hagas del rogar, aunque sea un besito para tu héroe…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hombre tenía aprisionada a la mujer con sus dos manazas, las cuales las tenía situadas a unos centímetros por encima de sus carnosas nalgas, solo le bastaba un movimiento para palparlas, para sentir esa dureza con la cual había soñado todas las noches desde que la conoció.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No aguanto más y las tomó, las estrujó, las sintió en toda su gran dimensión, eran mejor de lo que las imaginaba, duras pero a la vez suaves, impactantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela en verdad estaba preocupada porque alguien pudiese verlos (algún vecino), estaba en una situación comprometedora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tenía de otra, coquetamente poso sus labios en los del viejo, y en un instante los retiró.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese pequeño beso bastó para excitar aun más al viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay señor, vámonos a otro lugar…. Para poder darle el masajito que le prometí ayer, y le aseguro que esta noche terminará con un final feliz…, -le susurró esto en la oreja izquierda de Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo viendo fijamente a la chica, tomó su mano y prácticamente jalándola la ínsito a que lo siguiera con dirección a la salida del edificio, ya no quería esperar más, se la iría a coger.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://ist3-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/a/2I2aJ/CherieDevilleF%20-%20007.jpg" width="424" height="636">El viejo condujo a un hotel que se encontraba alrededor de 20 minutos del edificio donde vivía la chica, lo hizo en la camioneta de ella, pues una de las condiciones que puso Gaby dictaba que usaran su camioneta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La primera propuesta del mecánico había sido llevarla a su taller, pero Gaby recordando lo que dijo el día anterior, acerca de que pondría cámaras, se negó argumentando que ya tenía conocidos por esos lugares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo por más que insistió no pudo hacerla cambiar de opinión, así que decidió llevarla a otro lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viaje resultó horrible para la chica, tuvo que soportar todo tipo de piropos bastante subidos de tono, además de eso el viejo al estar completamente seguro de que ya tenía en la cama no dejaba de masajearle sus poderosas piernas, y lo peor no era eso, lo peor para Gaby era tener que fingir que lo disfrutaba, tener que utilizar su risa estúpida para que el viejo no sospechara, aunque en cierto momento se sintió culpable, reflexionó sobre lo que estaría haciendo su marido mientras ella se dejaba manosear por un sujeto que podría ser su padre, pero no había marcha atrás debía enseñarle a ese hombre que con la señora Gabriela Ramos de Guillen no se juega.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estacionaron la camioneta cerca del hotel, era un edificio muy antiguo, no se podía decir que era horrible pero era bastante precario, al menos la fachada, unos cuantos pisos que se notaba llevaban años sin una pintada, un letrero enorme con la palabra motel en rojo parpadeando, exceptuando la o que no funcionaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela veía parejas entrar y salir (aunque eran más las que entraban dada la hora), y sintió vergüenza, en su cabeza lo sabía, ellos eran la “pareja más dispareja”, las parejas que veía eran por lo general de la misma edad y características, a diferencia de ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentía que todas las miradas estaban posadas en ellos, y no estaba muy alejada de la realidad, los hombres se preguntaban como ese asqueroso sujeto podía traer de la cintura a tan encantadora chica, si es que le había pagado algo y si fuera así debía ser mucho dinero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las mujeres rápidamente pensaban lo más lógico que era una puta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegaron con el recepcionista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muy buenas noches…, -dijo el recepcionista quien inmediatamente notó la belleza de la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Necesito una habitación…, -respondió el viejo, se notaba que estaba apurado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Cama matrimonial o individual?, -preguntó el empleado del hotel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Acaso no estás viendo pendejo?, -respondió el viejo molesto, a la vez que con la mirada señalaba a Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Disculpe señor…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El empleado entregó las llaves de la habitación, Don Cipriano la pagó y ambos se retiraron en dirección a ella, con la mirada del recepcionista clavada en el sensual bamboleo del trasero de la casada, en esos momentos deseo tener cámaras en las habitaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">……………………………..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con cierta dificultad Don Cipriano metió la llave en la chapa y abrió la puerta, la ansiedad por coger con Gaby era demasiada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces la rubia pudo ver la habitación, no era muy amplia, pero tampoco era demasiado pequeña, tenía solo lo necesario para lo que la necesitaban las parejas, una cama en el centro pegada a la pared, algunos muebles y un cuarto al fondo, el cual ella pensó que era el baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los pensamientos de la rubia fueron interrumpidos por la voz del viejo quien decía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora si chiquita… vamos a disfrutar como recién casados…, -lentamente Cipriano se acercaba a ella, quien no sabía qué hacer, debía pensar rápido o estaría en peligro, sabía que un hombre excitado era capaz de cualquier cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tal vez ustedes se preguntarán que es exactamente lo que Gabriela pensaba al meterse a la boca del lobo, al exponerse de esa manera con aquel hombre que deseaba todo con ella, esto era simple, ella no podía dejar las cosas así, no podía permitir que se burlara de ella y menos de su familia, era una mujer independiente, capaz de valerse por sí misma, cuando alguien intentaba dañarla ella era capaz de defenderse y en este caso no era la excepción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su plan consistía en exponerlo frente a todos, que su mujer se diera cuenta de que clase de hombre era y para ello tenía guardada una sorpresa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esperece un tantito Don… que le parece si primero le doy el masajito que le prometí ayer???, -preguntó Gaby con esa voz cargada de ingenuidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Lo que tu desees mi reina…, -contestó Cipriano…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Viejo cerdo…. Mientras tu estas aquí con otra mujer tu pobre esposa debe estar preocupadísima por ti” pensaba Gaby “pero lamentarás haber aceptado mi propuesta”, fue en ese instante que Gaby se dio cuenta que Don Cipriano se había quitado su camisa a cuadros, era una visión asquerosa, la prominente barriga de Don Cipriano subía y bajaba debido a su respiración agitada, sus gruesos bellos de lejos parecían mugre y suciedad, definitivamente era un tipo asqueroso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No…!, -exclamó Gaby dándose cuenta que el viejo intentaba quitarse el pantalón para luego quitarse su ropa interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué te pasa reina?, -preguntó Don Cipriano no entendiendo su reacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby dándose cuenta que había reaccionado mal dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vaya al baño, quítese su ropa y póngase una toalla…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo quien aun no entendía por qué no se podía desnudar allí se quedó inmóvil hasta que Gaby prosiguió:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me excita la espera… quiero sorprenderme con su gran pene…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano sonrió, era a primera vez que escuchaba a tan sensual mujer hablar sobre su miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Te aseguro que mi verga no te decepcionara chiquita&#8230; en unos instantes te haré gritar como una loba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se acercó peligrosamente a la anatomía de Gabriela, quien rápidamente se puso a la defensiva, pero el hombre fue más rápido, de un jalón la atrajo hacia él y le plantó un tremendo beso, que la asqueada casada recibió de mala gana, su mente se debatía entre empujarlo y seguir besándolo, debía guardar las apariencias, debía hacerle creer que le gustaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo era hábil, y llegaba a lugares profundos en la boca de la rubia, aprovechaba para masajear el cuerpo de lo que él creía que ya era su amante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le encantaba posar sus manos sobre el gran trasero de la chica y subirlas por la estrechez de sus caderas, creía sentir como la joven mujer se resistía, pero no lo suficiente como para alejarlo así que continúo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El olor que el hombre desprendía de su boca era asqueroso para Gabriela, mezcla de alcohol y tabaco, dos de las cosas que más odiaba en la vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero algo estaba pasando dentro de ella, algo extraño, ese hombre era el típico mexicano, machista, sucio, infiel mujeriego cosas que odiaba en un hombre, pero en ese momento en sus brazos se sentía extraña, la manera en que el hombre la besaba sin contemplaciones y sin pedir su permiso no le molestaba tanto como creía, se sentía protegida, deseada, en fin como una mujer, algo que con su esposo no había sentido jamás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con tal de seguir su plan devolvió el beso, su lengua comenzó a jugar con la de Don Cipriano, sus manos que hasta ese momento estaban sobre las de él intentando quitarlas dejaron de hacer presión para colocarlas en el cuello de Don Cipriano, lo mismo sus azules ojos que en un principio se abrieron como platos ante semejante besuqueo poco a poco y en forma lánguida se fueron entre cerrando, y cuando al fin ella se abrazó al obeso cuerpo del macho por fin cerró completamente sus ojos para seguir besándolo y siendo besada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo entonces cargó de las nalgas a la chica con la intención de llevarla a la cama, sin separar sus labios ni un milímetro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue en eso cuando de la bolsita de Gaby sonó su celular, señal de que alguien estaba llamando, esto alertó a la rubia quien rápidamente separó sus labios de los del hombre volviendo a la realidad y recordando también su enajenada venganza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Bájeme Don…, -pidió Gaby, estaba muy agitada debido al magreo de antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Déjalo que suene preciosa… continuemos con lo que hacíamos, besas riquísimo…, -decía Don Cipriano intentando nuevamente basarla, a lo que ella movía su cabeza para no permitírselo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Noo… Por favor puede ser mi marido…, -suplicaba Gabriela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A pesar de su excitación el hombre obedeció, no quería hacer enojar a esa culona y perder su oportunidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como un rayo Gabriela sacó su celular de su bolsa, efectivamente se trataba de Cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La culpa la inundó, como era posible que segundos antes se estuviera besando con otro hombre. Esa llamada la había vuelto a la realidad, lo que quería hacer era estúpido, debía salir de allí&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vio como Don Cipriano se metió en el baño, pero aun estaba indecisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo más sensato hubiera sido no contestar, pero presa del nerviosismo lo hizo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quién es la nena más linda del mundo?, -preguntó Cesar en tono muy cariñoso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Soy yo… qué quieres cesar?, -Gabriela quería aparentar serenidad, sin embargo nunca había sido buena para mentir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Disculpa por querer saber cómo esta mi mujercita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estoy bien… si me llamabas solo para eso voy a colgar…, -Gabriela trataba de terminar esa llamada lo más rápido posible, no notaba que estaba siendo muy brusca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dónde estás?, -preguntó Cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Como que donde estoy&#8230;!?, estoy en casa…, -mintió Gabriela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues según mi mamá le dejaste cuidando a Jacobo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela había olvidado ese detalle, cometió un grave error.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Está bien&#8230; estoy en casa de Lidia (su mejor amiga), estamos en una reunión de chicas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A ya entiendo, pásamela…, &#8211; Dijo Cesar…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué…? quieres que te la pase…? para qué…?, &#8211; Gaby estaba consternada por su petición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Para saber qué me dices la verdad…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento dos sentimientos predominaban en la sexy rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El primero era el miedo de que quizá Cesar pudiera descubrir su mentira, que aunque no planeara acostarse con aquel hombre si supiera cual era su plan, de igual manera se enojaría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En pocos segundos el miedo había sido sustituido por el coraje, por el hecho de que su esposo no confiaba en ella, porque estaba segura que su suegra le había llamado y contado mentiras, ¿porque siempre le creía más a su madre que a ella que era su esposa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… No te la voy a pasar, si me quieres creer bien, si no pues ni modo chiquito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué me la pases…!!!, &#8211; gritó desde el otro lado del celular Cesar…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No lo haré…, -Seguía firme Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Sabes que haz lo que quieras… mi madre tenía razón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento Cesar colgó el teléfono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esas últimas palabras calaron hondo en ella, su suegra nunca la había bajado de puta, estaba seguro que a eso se refería Cesar, lo cual la hizo enojarse aun más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Olvido completamente querer salir de allí, quería desquitar su enojo con alguien y ese alguien acababa de salir del baño desnudo solamente con una toalla sujeta a su cintura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Listo mi héroe para su masaje?, &#8211; preguntó Gaby con esa voz coqueta que la caracterizaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hombre sabía que no tenía que decir nada, lo que hizo fue pasar por un lado de la rubia y recostarse boca abajo en el colchón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby subió a su espalda, llena de bellos y de manera muy sensual frotó sus manos sobre ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Debido a la posición en la que estaba su minivestido mostraba casi totalmente la majestuosidad de sus piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano dejaba escapar ligeros gemidos de placer, Gabriela era muy hábil, practicaba los masajes seguido con su esposo, reflexionó y se dio cuenta que era la primer vez que hacía eso con otro hombre&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué bien lo haces mamacitaaa…!, &#8211; bramaba el viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Soy buena…?, &#8211; preguntó Gaby haciendo un ligero puchero, como queriendo parecer niña mimada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Si&#8230; si eres y estas buenísima… Ya me imagino lo bien que has de coger nena…, &#8211; al viejo ya no le importaba guardar la compostura, a fin de cuentas se creía ganador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ante este comentario Gabriela soltó una ligera risa, quería calentarlo a tal punto que el viejo no aguantara más y en ese momento se iría, no sin antes llevarse un pequeño regalo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las manos de Gabriela por momentos rozaban por encima de la toalla el trasero del viejo, notaba que le gustaba por la manera en que el viejo se contorsionaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo se sentía en la gloria, ese mujerón encima suyo propinándole un masaje que muchísimos hombres quisieran, se sentía algo incomodo en esa posición, pues su verga completamente erecta ejercía presión sobre el colchón, causándole ligero dolor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Puedo hacerle una pregunta?, &#8211; Gabriela quería ver que tan caliente estaba el viejo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro reina… lo que quieras…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Desde hace cuanto tiempo quiere llevarme a la cama?, &#8211; se aventuró a preguntar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo tardó un momento en responder, pero al notar que las manos de Gaby dejaban de masajearlo respondió:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;La neta… desde la primera vez que te vi, ya sabía que terminaríamos en una habitación de motel…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;En serio?, &#8211; Gaby estaba incrédula de la honestidad del viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Claro… todavía lo recuerdo… incluso recuerdo como ibas vestida…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Jajajajaja…, &#8211; rio Gabriela, honestamente ese comentario le causó gracia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No le creo señor…, &#8211; siguió la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pues créelo, te recuerdo con ese ajustado jeans que resaltaba tus nalgotas, y esa blusita blanca que no podía contener tus chichotas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela seguía con su labor, por momentos se recostaba completamente sobre el viejo haciéndole sentir sus pechos, le gustaba la manera en que se sentía dueña de la situación, creía poder manejar al viejo a su antojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Una última pregunta señor… Cuando hacía el amor con su mujer… pensaba en mi…?, &#8211; esa pregunta en verdad le causaba curiosidad, desde que se enteró de cómo era el viejo en realidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiii…, cada vez que se la metía a mi esposa en mi cabeza estabas tú preciosa, y ahora por fin te voy a meter mi verga…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Pinche viejo verde “pensaba Gabriela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora me toca preguntar a mí… Qué tan chiquita la tiene tu esposo…?, &#8211; dijo el viejo sin inmutarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De… de donde ha sacado eso..!?, &#8211; contestó Gaby contrariada en parte porque la conversación hubiese girado hacia su marido y además porque había acertado. Según ella Cesar la tenía chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me lo imagino… para que una hembra como tu engañe a su marido quiere decir que no te coge como debería, o que la tiene chiquita… Jejeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo&#8230; como cree…? hago esto porque usted me salvó, &#8211; decía Gaby sintiendo que perdía el control de la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No tienes por qué mentir preciosura… Y déjame decirte que mi verga es muy grande, digna de una amazona como tú…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gaby se quedó un momento inmóvil, debía calmarse debía recuperar la compostura o el viejo podría descubrir que tramaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay… no sea presumido…, &#8211; dijo sensualmente la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No es por presumir, pero todas las mujeres que me han probado repiten, y tu mamacita no vas a ser la excepción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A Gabriela ya no le estaba gustando ese juego. O quizá le estaba gustando demasiado por lo que llegó a la conclusión de que era hora de terminar todo el teatrito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No se mueva de aquí… no voltee…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano sintió como la casada bajaba de su espalda, y obedeció.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela sacó de su bolsa dos pequeñas vendas negras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Regresó lo más rápido que pudo y nuevamente subió a la espalda de Don Cipriano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué trama señora Guillen?, &#8211; preguntó el viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Un pequeño juego…, o no le gustan los juegos?, &#8211; decía la chica mientras amarraba la venda en los ojos del viejo impidiendo que viera algo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me encantan los juegos…, &#8211; se notaba claramente la excitación del viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela tomó los brazos del mecánico, el cooperó de lo contrario la rubia nunca los hubiera movido, los juntó en la espalda y los amarró lo mejor que pudo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando terminó Gabriela se bajó de él y se ubicó a unos pasos de la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora sí, dese la vuelta… Sin quitarse la venda….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo acató órdenes de la que según él iba a ser su hembra en pocos minutos, y giró sobre sí mismo para quedar boca arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y fue entonces cuando Gabriela notó el enorme bulto que se dibujaba perfectamente bajo la ajustada toalla de baño, por lo visto Don Cipriano no mentía,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Eres una traviesa… Ya no la hagas larga y siéntate en mi verga&#8230; te va a gustar…, -dijo Don Cipriano…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela no respondió, había llegado el momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tomó su celular, su intención era grabar al viejo, tomar fotos y entregárselos a su esposa, esa era su venganza, exponerlo ante su ser más querido (o al menos eso pensaba que era Gaby)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comenzó a grabar:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quiere que me siente en su verga…?, &#8211; preguntaba Gabriela en tono sugerente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiii… ensártate tu sola en ella… se que es lo quieres…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ay no… pero qué pensaría su mujer…?, &#8211; decía la rubia masajeando la pierna del viejo con una mano mientras con la otra no dejaba de grabar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A la verga con esa pendeja… No te llega ni a los talones de lo buenísima que estas…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Increíblemente a Gabriela le estaba gustando sentirse así, deseada, sentir que tenía el control de la situación, sentir que ese hombre haría cualquier cosa por estar con ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sintiendo que había grabado lo suficiente como para exponerlo frente a su esposa pensó que era hora de retirarse, cerró su celular, y tratando de hacer el menor ruido cogió su bolso y caminando de puntillas llegó a la puerta, empezó a jalar la perilla con la voz del viejo a sus espaldas quien creyendo que aun estaba con él seguía diciendo obscenos piropos a la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces fue que Gabriela cometió uno de los más grandes errores de su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia pensó que quizá no era suficiente con exponerlo frente a su esposa, y si lo hacía ante todo el mundo, podía subir el video a internet, claro tendría que modificarlo para que no se escuchara su voz, pero creyó que no era lo suficientemente vergonzoso, a fin de cuentas solo era un hombre en toalla diciendo vulgaridades y se decidió, iba a capturarlo desnudo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Quizá lo más sensato hubiera sido irse, pero el morbo la venció.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya me voy a quitar esta venda Gabrielita para que cojamos…, -decía el viejo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No, aun no, espere un tantito…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia se abalanzó sobre Don Cipriano quien seguía en la misma posición, dejo su celular en el buro que estaba junto a la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahora si mi héroe&#8230; es tiempo de que ya me muestre su gran herramienta…, &#8211; decía Gabriela en tono sarcástico, cosa que el viejo no notó, la chica aun se negaba a creer que fuera tan grande como parecía debajo de esa toalla, quizá era una ilusión óptica o quizá la toalla hacia mas bulto del debido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela subió encima del viejo, gateando como felina, sin saber que era una posición peligrosa, en esta posición Don Cipriano pudo haberla penetrado con facilidad, pero el juego le estaba gustando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Definitivamente era la mejor noche del viejo, sentía las manos de la casada masajear su pecho y como lentamente descendían, junto con ella hacia su virilidad. Rozó la barra de carne del viejo por encima de la toalla, le gustaba calentarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Vamos chiquita… quítame la toalla y mámamela…, &#8211; decía el viejo totalmente excitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“viejo estúpido… no sabe que todo esto ira a internet”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela colocó sus delicadas manos en el borde superior de la toalla de baño, cerca de donde se notaba el gran bulto, de manera muy lenta comenzó a jalarla hacia abajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Don… espero que no me decepcio…, &#8211; Gabriela no pudo terminar la oración, la toalla cayó a los pies del hombre y frente a ella se encontraba totalmente erecta la verga más grande que había visto en su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si bien solo había visto la de su marido, esta era completamente diferente, casi la triplificaba en tamaño y en grosor, contrastaba completamente el rubio miembro de su esposo con la morena y nervuda verga que estaba frente a ella, a Gaby le pareció que no era normal que tuviese tantas venas, eran demasiadas, todo esto cubierto por una oscura mata de gruesos pelos negros enroscados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia retrocedió, ese viejo asqueroso no mentía en verdad su pene era muy grande.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un instante la chica no supo qué hacer, estaba embelesada por esa herramienta masculina, ver su tamaño, grosor, la manera en que apuntaba al techo en forma estoica pulsando aceleradamente, y saber que estaba así por ella, que estaba así de dura para entrar en ella, un extraño sentimiento brotó en su interior: quería tocársela, sentírsela, chupársela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Y si lo hacía”, si se la tocaba, si la besaba o se la mamaba…?, a fin de cuentas quien se enteraría?, estaban en un hotel alejados bastante de los lugares que frecuentaba, solos, haría daño a alguien jugar por unos momentos con esa barra de carne?, por un momento en verdad pensó en chupársela, pero inmediatamente llegaron los recuerdos de su familia y se reprendió por siquiera pensarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Que estas pensando Gabriela… eres una mujer CA-SA-DA… Con 1 hermoso hijo” pensaba la rubia…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya no me hagas esperar chiquita… ya mámamela…, &#8211; estas palabras hicieron volver en si a la hermosa mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Un momentito Don…, &#8211; la chica nuevamente agarró su celular y tomó fotografías de ese hombre en esa situación tan comprometedora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué te parece mi verga mamacita… impresionante verdad?, &#8211; preguntó el viejo orgulloso de sí mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Aja…, &#8211; respondió en voz baja la rubia, se avergonzaba de sí misma puesto que le daba la razón al viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estoy más que seguro que la tengo mucho más grande que el cornudo de tu maridito, &#8211; sin saberlo el viejo había dado en el clavo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al escuchar como el viejo hablaba de Cesar, rememoró las palabras que momentos antes habían intercambiado y la manera en que este terminó prácticamente por llamarle puta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://ist3-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/a/2I2aP/CherieDevilleF%20-%20008.jpg" width="424" height="636">Esto hizo hervir la sangre de la rubia “en verdad me crees una puta” pensaba “pues déjame darte una lección”, de alguna manera la chica se excusó en esto para subir al mullido colchón, y colocarse por encima del viejo, quedando su femenina intimidad a escasos centímetros de aquella monstruosa verga, pero la verdad era una sola y esta era que estaba excitada, ya tenía lo que quería, podía retirarse y completar su extraña venganza, pero estaba caliente, quería seguir jugando un poco mas con ese hombre y sintiéndose segura de que el hombre no podía desatarse continuo, no pensaba tener sexo con él pero quería volverlo loco, y a la vez disfrutar un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano estaba enajenado con el sensual perfume que emanaba el cuerpo de la casada, ese aroma de feminidad, de mujer, de hembra casada, cada vez se sentía más cerca de cumplir con su objetivo que se había propuesto desde el día que conoció a la rubia: COJERSELA.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Apoyándose en sus rodillas la rubia escaló un poco sobre el fofo cuerpo de Don Cipriano y se levantó (quedando de esta manera hincada de rodillas sobre el viejo), podía sentir en su voluptuoso trasero las contracciones de tan descomunal falo, la manera en que prácticamente rogaba por entrar en ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Qué tanto me desea?, &#8211; preguntó Gabriela al oído de Don Cipriano de la manera más sensual que pudo haber hecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Muchísimo estas buenísima…, &#8211; el viejo ponía todas sus fuerzas en desatarse, ya estaba harto quería poseer a la chica ya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Diooss…!, &#8211; exhaló Gaby cuando una descarga eléctrica recorrió su cuerpo, la verga de Don Cipriano pareció atorarse en el canal que separa las nalgas, causándole placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ambos estaban ante la situación más excitante de sus vidas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano, jamás había estado con una mujer tan hermosa como Gabriela, a lo mas que se había acercado, era a contratar una que otra puta, que no se acercaban a la belleza de la rubia, y ni que decir de su mujer</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para Gabriela era la primera vez con alguien con una verga tan grande como la de Don Cipriano, Cesar no se acercaba al tamaño e esa herramienta, y aunque estaba segura que no llegaría a más, le gustaba estar en esa posición, acariciando el velludo pecho del viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así continuaron los siguientes minutos, Gaby susurrándole palabras de lo más sugestivas y el viejo rogando que ya no lo martirizara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela sintió como el viejo se levantó junto con ella unos centímetros del colchón, no le dio mucha importancia, la excitación de la chica crecía cada instante, pero también sabía que cada minuto que pasaba su tiempo allí se acortaba, y muy pronto tendría que separarse de esa situación que extrañamente le resultaba tan gratificante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sorpresivamente las grandes manazas del vejete cogieron las nalgotas de la casada, este había logrado desatarse, las estrujó con tanta fuerza que Gabriela soltó un quejido mezcla de dolor y de placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tardó unos segundos en reaccionar y darse cuenta que el viejo había logrado desatarse, al parecer la casada no era buena haciendo nudos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… no… no… señor… p… por… f… fa… favorrrrr…, &#8211; dijo Gabriela incitándolo a que no siguiera tocándola, pero con un tono y un tartamudeo que denotaban lo caliente que estaba, el viejo notando esto no paró.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las manos del viejo se introdujeron por debajo del micro vestido sintiendo la suave piel del trasero de la excitada hembra, por momentos intercambiaba caricias entre su trasero y sus tersas piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No mames reinita… que pinches y suavecitas nalgotas tienes…, &#8211; bufaba el viejo a la vez que le propinaba sonoras nalgadas. –Plaffff…!!! –Plaffff…!!!!.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela sabía que estaba mal dejarse tocar y nalguear por ese hombre del cual intentaba desquitarse, pero también era cierto que se sentía tan bien, y creyendo que en el momento que ella quisiera podría detenerlo lo dejo hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No se dio cuenta de cuando fue que el viejo subió su minivestido hasta su cintura, dejando expuesto su fenomenal trasero solo cubierto por la diminuta tanga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con ambas manos Don Cipriano se deshizo de la venda de sus ojos y por primera vez en largo tiempo vio a tan escultural mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esto… e… esto no está bien… d… de… déjeme señor…, &#8211; decía esto para no sentirse tan culpable por las caricias, pero en su voz no había indicio de que quisiera que el viejo parase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El minivestido de Gabriela cada vez subía mas, el viejo era muy hábil y había logrado subirlo hasta que prácticamente solo fungía como un brasier.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que espectacular visión hubiera tenido cualquiera que en ese momento entrase por la puerta, aunque para suerte del viejo no habría nadie que los interrumpiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela se sentía como en otro mundo, como en una realidad alterna donde la esposa y madre feliz no existían, ¿Dónde había quedado la mujer que hasta hace algunos minutos detestaba a aquel viejo?, ahora en esta ardiente dimensión se sentía como una vulnerable hembra a segundos de ser ofrecida al mismísimo mino tauro, y eso la excitaban aun mas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me encantan las viejas que usan estas tanguitas así de chiquitas, &#8211; decía el viejo separando un poco el hilo dental de Gabriela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mjmjmj…, &#8211; fue lo único que pudo pronunciar la chica, quien se había recostado completamente sobre Don Cipriano con su cabeza posada a un lado de la de él en el colchón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los hábiles dedos del viejo buscaron la intimidad de la casada, la encontraron y de manera muy lenta comenzaron a abrirse paso por sus pliegues, ante la cooperación de la rubia quien no hacía nada por oponerse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo mecánico entonces pudo sentir la poca cantidad de vello púbico que tenía la rubia en esa parte, se preguntó si así era o se depilaba, aunque lo que más le importaba es que la estaba tocando, y la notaba húmeda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“O dios que rico” pensaba la chica sintiendo los gruesos y tiesos dedos del mecánico restregándole la entrada de su vagina, aunque sabía que estaba haciendo mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No fue una tarea tan difícil, la íntima fisura de Gabriela estaba lubricada por sus líquidos, Cesar jamás se atrevía a masturbarla con sus dedos, le parecía algo inmoral, por lo que la chica al ser una situación diferente a lo que estaba acostumbrada lo dejo hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estas bien apretadita pendeja…, &#8211; decía el viejo, para luego llevarse sus dedos a su boca y lamerlos, de esta forma lubricarlos y volver a su labor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela lanzaba eróticos gemidos inentendibles, estaba disfrutando mucho, cada vez que los dedos del viejo tocaban su vagina una descarga eléctrica la recorría de la cabeza a los pies.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella estaba sorprendida de la poca o nula resistencia que estaba poniendo, quería hacerlo pero sentía delicioso, su vagina comenzó a desprender fluidos a la vez que el viejo aceleraba su mete y saca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Dioooooss… mío…, &#8211; murmuraba Gabriela al separar la cabeza del colchón, los dedos entraban y salían rápidamente haciendo que la casada vibrara, jamás en la vida había sentido tan rico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ya… pa… paree… p… porrr favorrr…, &#8211; ahora gritaba como una loca, esta vez en verdad quería que parara, por fin había juntado fuerzas para oponerse, pero tal vez era demasiado tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo sentía en su piel como los fluidos de la chica escurrían en abundancia, esto confirmaba que lo estaba haciendo bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooo… poorr… favor…, &#8211; los gritos de Gabriela cada vez se hacía más fuerte, sus tímidas manos fueron al encuentro de las de él en un afán de impedir que siguieran avanzando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo consiguió, el hombre era muy fuerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Meee… me vooooy.. aaa … co… corrreer…!!!, &#8211; incluso ella estaba preocupada de lo fuerte que estaba gritando y lo peor es que cada vez sentía más rico y las ganas de correrse ya casi la superaban,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Pinche Gaby… estas re buena… vente todo lo que quie…, &#8211; las palabras del viejo fueron interrumpidas por la boca de Gabriela, quien lo beso en un afán de acallar sus propios gritos ante el mayor orgasmo que hasta el momento había tenido en su vida y del cual estaba siendo víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras en un hotel muy alejado de donde estaban los dos amantes, Cesar reflexionaba plácidamente es su cama sobre lo que pasó antes con Gabriela:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Soy un estúpido, Gaby esta en todo su derecho de enojarse conmigo, como se me ocurre pensar que ella me mentiría”, pensaba Cesar completamente arrepentido sin imaginarse lo que pasaba con ella y el viejo mecánico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Tengo que llamarla y disculparme” cogió el teléfono y marcó a su esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los líquidos de la chica fluían por su vagina y llegaban hasta Don Cipriano, su cuerpo se contorsionaba con espasmos de placer, sus lenguas se entrelazan, mientras ella notaba como el viejo seguía masajeando sus nalgas, de alguna extraña manera se siente libre, plena, feliz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La casada escucha nuevamente su celular, probablemente es Cesar de nuevo, hace por separarse del viejo, pero esta vez no lo logra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El remordimiento va inundando su ser, ¿Cómo era posible que se haya dejado llevar tan fácilmente por sus deseos, ella una mujer a la cual nunca le habían importado esas cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;De… De… jeme…, &#8211; decía Gabriela, mientras su teléfono seguía sonando insistentemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero el viejo no le hacía caso, en vez de eso intentaba besarla, a lo cual ella se negaba, pero siendo el viejo más fuerte terminó por conseguirlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El beso es largo, su saliva se mezcla, sus lenguas se buscan, ambos están excitados… el teléfono sigue sonando testarudamente, pero a ella ya no le importa, simplemente lo deja sonar por minutos eternos hasta que este deja de timbrar, Cesar se ha cansado de intentarlo, ya se disculpara cuando regrese.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos buenos minutos de intensos besos que les quitan el aliento don Cipriano no quiere separarse de Gabriela, ella hace un esfuerzo para alejarse de ese infiel beso, finalmente lo logra, ambos deben respirar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La casada esta mucho más exaltada que el viejo, sus pechos suben y bajan de manera hipnotizante, fue un orgasmo maravilloso, pero ella sabe que se dejó llevar, que nunca debió pasar eso y menos con tan despreciable hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hace por retirarse, ha llegado la hora de terminar con esa locura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus bellos ojos azules están al borde de las lagrimas había sido infiel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo se pregunta: Cómo era posible que en esos pocos momentos con el viejo hubiera disfrutado más que toda su vida marital con su marido?.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano se da cuenta que su princesita quiere irse, no se lo permite la aprisiona sosteniéndola de esas amplias y suaves caderas que tanto le gustan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me tengo que ir señor…, &#8211; dice Gabriela aun con la respiración agitada, por primera vez en la noche era consciente que estaba semidesnuda frente a un hombre que podría ser su padre, sus mejillas enrojecieron de vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;A donde nalgona…!?, esto apenas empieza, &#8211; Don Cipriano se levantó de su posición y se sentó en el colchón, levantando como si se tratara de una pluma a la buenísima de Gaby sentándola frente a él, de esta forma la casada quedó a unos pocos centímetros de la erecta virilidad del hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El corazón de Gabriela latía a mil por hora, había sido muy estúpida al pensar que el viejo la dejaría ir así como así, sus bellos ojos azules se clavaron en el pene del viejo, no entendía cómo es que momentos antes había querido sentir el pene de ese hombre entre sus manos, ahora que lo veía más de cerca se dio cuenta que era un monstro, si el viejo intentaba meterla estaba segura que la partiría en dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;No… déjeme…. Aléjese de mí…, &#8211; la nuevamente preocupada hembra trataba de empujar el seboso cuerpo de Don Cipriano sin resultados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo mecánico no entendía porque la casada se comportaba así, momentos antes estaba bastante cooperadora, aunque si debía ser sincero no le importaba, a fin de cuentas tenía allí a la mujer más sensual que había conocido en su vida, semidesnuda a unos escasos centímetros de su verga, por nada del mundo la dejaría ir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Por favor señor Cipriano&#8230; déjeme&#8230; soy casada…, &#8211; le decía Gabriela sin resultados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cara del viejo era de un completo degenerado, y era entendible, tener a semejante mujer así como la tenía volvía pecador al más santo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cogió la diminuta tanga de la chica y de un jalón la rompió y se la quito a su dueña, ella soltó un ligero alarido por lo brusco de la acción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando el momento más esperado por el viejo llegó, era hora de penetrarla, tomándola de su formidable trasero la levantó y la dirigió a hacia su enhiesto miembro, la casada al darse cuenta comenzó a gritar:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooooo…!! Me va a destrozar&#8230;!!! Por favor Noooo!!!, &#8211; sin embargo sus suplicas fueron en vano, muy lentamente el viejo la fue penetrando, mientras ella no paraba de quejarse. &#8211;Dueleee…!!! Noooo…!!! Nooooo!!!!, &#8211; Gabriela tratando de tener algún lugar del cual apoyarse abrazo al viejo, su cabeza la puso junto a la de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con un gran dolor la casada ya había logrado tragarse más de la mitad de esa verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Estas bien apretadita pendeja… esto que se siente es increibleeee…!!!, -le vociferaba el viejo Cipriano con sus ojos bien abiertos mirándola a su cara asustada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela ya no decía nada, su cuerpo se arqueo por la fuerza del viejo, guardaba sus fuerzas para tratar de resistir el dolor, el cual llego muy pronto, el viejo la dejo caer ensartándose la porción que le faltaba de un tirón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El grito de la chica no se hizo esperar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhhh… me dueleeeeeeeeeee…!!!!!!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Tranquilízate nena… verás que en unos momentos te acostumbraras a la verga y pedirás mas de ella…, &#8211; el viejo acariciaba el sedoso cabello de la rubia de forma muy paternal, cosa que agrado a Gaby, la hizo sentir un poco más segura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya totalmente ensartada el viejo la liberó de sus manos, sabía que lo que menos quería la casada era moverse por lo tanto no se separaría, aprovechó este momento para terminar de retirar el minivestido, con una mano estiró hacia arriba los brazos de la chica y con la otra se lo quitó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se veía tremendamente sensual, solamente con su brazier negro sentada en la verga de un hombre mayor, era simplemente espectacular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela no podía creerlo, el viejo había ganado, estaba dentro de ella, se sentía como una estúpida, como la peor de las mujeres, cómo había permitido que todo eso pasara?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo sintiendo que ya había esperado lo suficiente para que la estirada vagina de Gaby se adaptara empezó a mover su pelvis, sintiendo un placer inmenso, cuantos días y cuantas noches había soñado con esto y al fin se le había cumplido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo… no se muevaaaa…!, &#8211; la cara de la rubia era mezcla de dolor y de placer, pero en ella ya no había dolor se había adaptado muy rápido a ese falo, lo que no quería era excitarse más, estaba sintiendo muy rico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://ist3-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/b/2I2b0/CherieDevilleF%20-%20010.jpg" width="424" height="636">&#8211;Lo ves nena… tu panochita ya se adaptó a mí&#8230; puedo sentir como me succiona la vergaaaa…, &#8211; decía el viejo muy agitado y ya con su cara mojada de traspiración..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Nooo… eso no es&#8230; ciertooo…, &#8211; Gabriela lo negaba ahogadamente tratando de así sentirse menos culpable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo mordió la oreja de Gabriela, la lamía, la saboreaba, mientras el placer de ella va en aumento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Encaja sus cuidadas uñas en la gran espalda del viejo haciéndolo sentir un dulce dolor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano cada vez se mueve más rápido, esta enloquecido por Gabriela, al igual que ella que hace esfuerzos sobre humanos para no demostrarlo, en su mente y en su corazón estaba Cesar, pero a pesar de que ella ya se movía levemente aceptando esa relación extramarital no le daría la satisfacción al viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;AAHHHHHHHHHHH…!!!!, &#8211; Gabriela no pudo dejar escapar un sonoro gemido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Me encantas como culeas estúpida…!!!. Qué rica panchita es la que te cargas zorraaa… y por fin estoy probando su sabor…, &#8211; la calentura del momento hacía que el viejo insultara a la rubia y sorprendentemente a ella le gustaba, le gustaba sentirse utilizada por ese hombre, ser su zorra, tal como él se lo decía, y estar indefensa ante él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La manos del viejo cogieron a la excitada y joven mujer de su espectacular trasero, la subía y la bajaba sobre su larga y gruesa verga venuda, sus fluidos se unían, sus cuerpos se frotaban, el viejo sentía en su fofo pecho como los melones de Gaby se apretaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano hace por besarla nuevamente, ella lo rechaza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su resistencia ya casi es nula, la verga de Don Cipriano está por romperla, esta la lleva a lugares que no creía que pudiera alcanzar, está experimentando el mayor placer vivido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya no le importa nada, olvida completamente a su esposo, a su hijo, su vida y se entrega completamente al sexo desenfrenado con ese hombre que apenas conocía hace un par de semanas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;AAAAAAAAAAHHH…!!!!- Grita como una loca Gabriela y es ella, quien ahora busca la boca de Don Cipriano, él la acepta y se funden en un apasionado beso, sus lenguas juegan, se buscan, se sienten mientras se ponen a culear en forma apasionadamente desquiciante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano nota como ya no tiene que cargar a Gaby para seguir penetrándola, ella se está ensartando por sí sola, el sonido del plock…! Plock…! que hace el trasero de Gaby al golpear al viejo es maravilloso, excitante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las manos del viejo abandonan el trasero de Gaby y cogen los melones de la rubia por encima del brassier.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Quítatelo…, &#8211; ordena el viejo separándose de aquel beso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela desvía la mirada, se siente apenada, pero no deja de mover sus caderas, el placer es inmenso, ella quiere seguir sintiendo rico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedece y desabrocha el seguro de brassier, se lo quita y lo arroja a una esquina de ese cuarto que huele a sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ante Don Cipriano se muestran majestuosamente las tetas más grandes que había visto nunca, grandes, voluminosas, con dos pequeños pezones rosados bastante duros muestra de la excitación de su dueña, se mueven de arriba hacia abajo, nota como de ellos escurren gotas de sudor haciéndolos ver más apetecibles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo las estruja bruscamente, las amolda a sus callosas manos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Que pinches chichotas te gastas putona…, &#8211; Don Cipriano abre lo más grande que puede su boca y se los come.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahhhhhhahhhhhhhh…!!!!, &#8211; Gabriela no paraba de gritar, de gemir, de mostrar su excitación, en aquellos delirantes momentos le encantaba que esa hedionda boca le succionara sus tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo no se la cree, que rica está la rubia, es una diosa… es su diosa&#8230;!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasan bastantes minutos con ellos culeando. Gabriela se meneaba vigorosamente sobre la obesa cintura del viejo que la empalaba, con todas las fuerzas que ejercía en su cuerpo concentradas desde su cintura para abajo, apretando, frotando, comprimiendo y succionando con su vagina esa temible vergota que estaba probando, ambos están en su límite, exhaustos, sudorosos, pero aun excitados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;PORRR FAVORRR… YA ACABE CON ESTO…!!!- Gabriela no se daba cuenta lo fuerte que gritaba a la misma vez que ella sola se movía violentamente sobre el cuerpo de don Cipriano, la gente que pasaba por fuera del cuarto podían escucharla gritar, o como así mismo oír el acelerado jadeo de ambos cuerpos excitados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Voy pendejaaa…!!!, -el viejo ya queriendo acabar se salió de ella, la levantó la puso baca arriba en la cama y subió en ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estos pequeños instantes de calma sirvieron para que Gaby se calmara un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Ahí te voy nalgonaaaa…!, &#8211; le dijo Don Cipriano colocando su aun erecto miembro en la lubrica entrada de la vagina de Gaby.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Esppeereee…!, &#8211; lo detuvo Gaby desde su posición poniendo sus manitas en la peluda panza del viejo Cipriano…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo puso una cara de curiosidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noo… no se venga cortado dentro… Cuando vaya a eyacular salgase por favor…!, -Gabriela sabía que resistirse era inútil, es mas ni siquiera estaba segura de querer detenerlo, pero pensaba en su vida pues no quería que la dejaran embarazada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano no respondió, de un solo golpe introdujo toda la extensión, de su descomunal falo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Mmmmmffffffss… r… ri… cooooo…!, &#8211; gimió excitantemente Gaby con sus ojos fuertemente cerrados ante tan brutal pero deleitosa acción para su venerable cuerpazo que ya a estas alturas lo resistía todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo dejo caer todo su peso en la casada, ella tiene dificultades para respirar, el hombre es muy pesado, pero aun así se mantiene con sus mulos totalmente abiertos y recogidos en señal de aceptación de coito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Es por eso que el rápido mete y saca del pene del hombre la vuelve loca, lo abrazó, sus suaves manos daban tiernas caricias a su espalda, y nuevamente mientras cogían se besaron pero ahora con verdadera pasión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cama parece venirse abajo, la cogida que el hombre le estaba poniendo al voluptuoso cuerpo de Gaby era de antología.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El placer y los deleitosos escalofríos enloquecen a la rubia y aprisiona al viejo con sus piernas, queriendo y permitiéndole que entrara más en ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su vagina y su pene parecen ser uno solo, parecen haber nacido el uno para el otro, ambos sexos se derretían y se fusionaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El tiempo pasa, 30 minutos en aquella posición, pasan los 45 y ninguno de los dos tiene idea de cuánto tiempo ha pasado, como tampoco quieren terminar de hacerlo, solo se concentraban en seguir sintiendo el placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El voluptuoso cuerpo de Gabriela no puede más a llegado a su límite, se tensan todos sus músculos, los contrae e intenta abrazarle en forma completa la verga con su vagina, y cuando cree lograrlo explota en grandes espasmos de placer, literalmente está sufriendo un espectacular orgasmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…!!!!!!, &#8211; Grita en forma desesperada con su cara irreconocible debido a su ahora rictus orgásmico por todo lo que estaba sintiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al sentir que su hembra tuvo el orgasmo tan deseado por ella Don Cipriano no pudo más y al igual que la chica llega a su límite.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La vagina de Gabriela que no dejaba de escurrir líquidos, sintió como la verga que aun la penetraba hacia movimientos extraños.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Salgase Donnnn, &#8211; dijo Gabriela en un momento de sensatez notando que el viejo iba a eyacular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Cipriano haciendo caso omiso, no se salió y deposito toda su semilla en la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Noooooooo…!!!!- el grito de la chica era de temor, aun así su vagina no dejaba de chupar ese falo que vomitaba semen a raudales casi en su misma matriz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;Acepta mi corrida pendejaaaa…!, &#8211; la voz del viejo resuena en todo el cuarto mientras esta eyaculando dentro de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El espeso líquido era abundante, viscoso caliente para Gaby era la primera vez que sentía otro que no fuera el de su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Totalmente exhausto el viejo se separó de la chica y sin proponérselo cae dormido, ha sido la mejor cogida de su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella yace en el colchón boca arriba, completamente desnuda con sus bellas piernas bien abiertas, su cabello rubio alborotado y el rímel corrido, de su vagina escurre el liquido seminal del viejo, esta exhausta, a la vez que cae en cuenta que se la acaban de culear.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A medida que su excitación bajaba, la culpa ocupo su lugar, era una estúpida, había terminado cayendo en las redes del viejo, había sido infiel, no solo a su marido, también a su hijo y lo peor le había gustado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">(Continuará)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://ist3-1.filesor.com/pimpandhost.com/9/0/9/0/90904/2/I/2/d/2I2dZ/CherieDevilleF%20-%20015.jpg" width="600" height="400"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Memorias de una jovencita 3 Final&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 Oct 2021 10:34:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduros]]></category>
		<category><![CDATA[ROGER DAVID)]]></category>
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					<description><![CDATA[Memorias sobre una Jovencita 3 Final Relato original Memorias de una Pulga Tercera Parte Desde su encuentro con el rustico mozuelo cuya simpleza tanto le había interesado, en la rústica vereda que la conducía a su casa, Bella no dejó de pensar en los términos en los que aquél se había expresado, y en la extraña confesión que el jovenzuelo le había hecho sobre la complicidad de su padre en sus actos sexuales con otras jóvenes. Estaba claro que su recién conocido era tan simple que se acercaba a la idiotez, y, a juzgar por su observación de que &#8220;mi [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Memorias sobre una Jovencita 3 Final</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Relato original Memorias de una Pulga</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tercera Parte</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Desde su encuentro con el rustico mozuelo cuya simpleza tanto le había interesado, en la rústica vereda que la conducía a su casa, Bella no dejó de pensar en los términos en los que aquél se había expresado, y en la extraña confesión que el jovenzuelo le había hecho sobre la complicidad de su padre en sus actos sexuales con otras jóvenes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estaba claro que su recién conocido era tan simple que se acercaba a la idiotez, y, a juzgar por su observación de que &#8220;mi padre no es tan listo como yo&#8221; suponía que el defecto era congénito. Y lo que ella se preguntaba era si el padre de aquel simplón poseía, tal como lo declaró el muchacho, un miembro de proporciones todavía mayores que las del hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Dado su hábito de pensar casi siempre en voz alta sobre todo si se trataba de una buena verga y sus exquisiteces, yo sabía a la perfección que a Bella no le importaba la opinión de su tío, ni le temía ya al padre Ambrosio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin duda alguna estaba resuelta a seguir su propio camino, pasare lo que pasare, y por lo tanto no me admiré lo más mínimo cuando a los días, y aproximadamente a la misma hora, la vi encaminarse hacia la pradera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En un campo muy próximo al punto en que observó el encuentro sexual entre el caballo y la yegua, Bella descubrió al mozo entregado a una sencilla labor agrícola. Junto a él se encontraba una persona alta y notablemente morena, de unos cuarenta y cinco años. Casi al mismo tiempo que ella divisó a los individuos, el jovenzuelo la advirtió a ella, y corrió a su encuentro, después de que, al parecer, le dijera una palabra de explicación a su compañero, mostrando su alegría con una amplia sonrisa de satisfacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Este es mi padre…, -le dijo, señalando al que se encontraba a sus espaldas, ven y pélasela tal como lo hiciste conmigo el otro día.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué desvergüenza es esta, picaruelo atrevido! —repuso la joven Bella más inclinada a reírse que a enojarse. &#8211;¿Cómo te atreves a usar ese lenguaje?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿A qué viniste entonces? —le preguntó el muchacho, &#8211;¿No fue para coger tal como te comprometiste? -En ese momento habían llegado al punto donde se encontraba el hombre, el cual clavó su azadón en el suelo, y le sonrió a la muchacha en forma muy parecida a como lo hacía el chico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El hombre de campo era fuerte y bien formado, y. a juzgar por las apariencias, la chica pudo comprobar que si poseía los atributos de que su hijo le habló en su primera entrevista, este otra vez le habló.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mira a mi padre, ¿no es como te dije? —observó el jovenzuelo, &#8211;¡Deberías verlo coger!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No cabía disimulo. Se entendían entre ellos a la perfección, y sus sonrisas eran más amplias que nunca. El hombre pareció aceptar las palabras del hijo como un cumplido, y posó su mirada sobre la delicada jovencita. Probablemente nunca se había tropezado con una de su clase, y resultaba imposible no advertir en sus ojos el comienzo de una lujuria desmedida que se reflejaba en el brillo de sus ojazos negros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La joven Bella comenzó a pensar que hubiera sido mejor no haber ido nunca a aquel lugar. Por su parte el joven campesino seguía hablándole:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me gustaría enseñarte la macana que tiene mi padre —le dijo, y, dicho y hecho, comenzó a desabrochar los pantalones de su respetable progenitor. La chica se cubrió los ojos e hizo ademán de marcharse. En el acto el hijo le interceptó el paso, cortándole el acceso al camino y tomándola del brazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Me gustaría culearte! —Exclamó el padre con voz ronca acercándose a ella y también tomándola de su otro bracito, &#8211;A Tim también le gustaría hacerlo, de manera que no debes irte. Quédate y serás bien culeada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella estaba realmente asustada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No puedo… –les dijo la preocupada chica al sentirse bien sujeta por esos dos osados campesinos, &#8211;De veras que no puedo, deben dejar que me vaya. No pueden sujetarme así. No me arrastren. ¡Suéltenme! ¿A dónde me llevan?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Había una casita en un rincón del campo, y se encontraban ya a las puertas de la misma. Un segundo después la pareja la había empujado hacia dentro, cerrando la puerta detrás de ellos, y asegurándola luego con una gran tranca de madera. Bella echó una mirada en derredor, y pudo ver que el lugar estaba limpio y lleno de pacas de heno. También pudo darse cuenta de que era inútil resistir. Sería mejor estarse quieta, y tal vez a fin de cuentas la pareja aquella no le haría daño. Advirtió, empero, las protuberancias en las partes delanteras de los pantalones de ambos, y no tuvo la menor duda de que sus ideas andaban de acuerdo con aquella excitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Quiero que veas la verga de mi padre… ¡y también tienes que ver sus bolas! -Y siguió el muchacho desabrochando los botones de la bragueta de su progenitor. Asomó el faldón de la camisa, con algo debajo que abultaba de manera singular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh!, estate ya quieto, padre —susurró el hijo. &#8211;Déjale ver a la señorita tu macana. Dicho esto alzó la camisa, y exhibió a la vista de Bella un miembro tremendamente erecto, con una cabeza ancha como una ciruela, muy roja y gruesa, pero no de tamaño muy fuera de lo común, esta se encorvaba considerablemente hacia arriba, y la cabeza, dividida en su mitad por la tirantez del frenillo, se inclinaba mucho más hacia su velludo vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El arma era sumamente gruesa, bastante aplastada y tremendamente hinchada. La joven sintió el hormigueo de la sangre a la vista de aquel miembro. La nuez era tan grande como un huevo, regordeta, de color púrpura, y despedía un fuerte olor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El muchacho hizo que se acercara, y que con su blanca manecita lo apretara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿No te dije que su verga era más grande que la mía? -siguió diciendo el jovenzuelo. &#8211;Véala, la mía ni siquiera se aproxima en tamaño a a de mi padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La notable jovencita burguesa se volvió hacia el cuerpo del joven campesino. El muchacho había abierto sus pantalones para dejar totalmente a la vista su formidable pene. Estaba en lo cierto: no podía compararse en tamaño con el del padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El mayor de los dos agarró a Bella por la cintura. También Tim intentó hacerlo, así como meter sus manos por debajo de sus ropas. Entrambos la zarandearon de un lado a otro, hasta que un repentino empujón la hizo caer sobre el heno. Su falda no tardó en volar hacia arriba. El vestido de Bella era ligero y amplio el cual también salió desprendido de su cuerpo, y la muchacha extrañamente ese día había ido sin ropa interior, luego entre ambos le desbrocharon sus pequeños zapatitos de cabritilla hasta quitárselos, todo esto ante los atónitos ojos de la joven que tampoco oponía mucha resistencia que digamos, es decir en muy poco tiempo ya la tenían completamente desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tan pronto vio la pareja de hombres su esplendoroso cuerpo adolescente desnudo alojado en la alfombra de heno, con sus bien torneadas y blancas piernas temblorosas, que dando un resoplido se arrojaron ambos a un tiempo sobre ella. Siguió una lucha en la que el padre, de más peso y más fuerte que el muchacho, llevó la ventaja. Sus calzoncillos y pantalones estaban caídos hasta los talones y su grande y grueso carajo llegaba muy cerca del ombligo de Bella. Esta se abrió de piernas, ansiosa de probarlo. Pasó su mano por debajo y lo encontró caliente como la lumbre, y tan duro como una barra de hierro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El hombre, que malinterpretó sus propósitos, apartó con rudeza su mano, y sin ayuda colocó la punta de su pene sobre los rosados y ansiosos labios del sexo de Bella. Esta abrió lo más que pudo sus juveniles miembros, y el campesino consiguió con varias estocadas alojarlo hasta la mitad. Llegado este momento se vio abrumado por la excitación y dejó escapar un terrible torrente de fluido sumamente espeso. Descargó con violencia y, al tiempo de hacerlo, se introdujo dentro de ella hasta que la gran cabeza dio contra su matriz, en el interior de la cual vertió parte de su semen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahhhhhh…! ¡Me está matando! —gritó la muchacha, medio sofocada. &#8211;¿Qué es esto que derrama en mi interior? —Es el semen, eso es lo que es —observó Tim, que se había agachado para deleitarse con la contemplación del espectáculo. &#8211;¿No te dije que mi padre era bueno para coger?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella pensó que el hombre la soltaría, y que le permitiría levantarse, pero estaba equivocada. El largo miembro, que en aquellos momentos se insertaba hasta lo más hondo de su ser, engrosaba y se envaraba mucho más que antes. El campesino empezó a moverse hacia adelante y hacía atrás, empujando sin piedad en las partes íntimas de Bella a cada nueva embestida. Su gozo parecía ser infinito. La descarga anterior hacía que el miembro se deslizara sin dificultades en los movimientos de avance y retroceso, y que con la brusquedad de los mismos alcanzara las regiones más blandas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Poco a poco la joven Bella llegó a un grado extremo de excitación. Se entreabrió su boca, pasó sus piernas sobre las espaldas de él y se asió con sus desnudos brazos a las mismas convulsivamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De esta manera pudo favorecer cualquier movimiento suyo, y se deleitaba al sentir las fieras sacudidas con que el lujurioso sujeto hundía su ardiente arma en sus entrañas. Por espacio de un cuarto de hora se libró una batalla entre ambos. Bella se había venido con frecuencia, y estaba a punto de hacerlo de nuevo, cuando una furiosa cascada de semen surgió del miembro del hombre e inundó sus entrañas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El individuo se levantó después, y retirando su carajo, que todavía exudaba las últimas gotas de su abundante eyaculación, se quedó contemplando pensativamente el jadeante cuerpo que acababa de abandonar. Su miembro todavía se alzaba amenazador frente a ella, vaporeante aún por efecto del calor de esa joven rendija que acababa de probar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tim, con verdadera devoción filial, procedió a secarlo y a devolverlo, hinchado todavía por la excitación a que estuvo sometido, a la bragueta del pantalón de su padre. Hecho esto el joven comenzó a ver con ojos de carnero a la desnuda jovencita, que seguía acostada en el heno, recuperándose poco a poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin encontrar resistencia, se fue sobre ella y comenzó a hurgar con sus dedos en las partes íntimas de la muchacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esta vez fue el padre quien acudió en su auxilio. Tomó en su mano el arma del hijo y comenzó a pelarla, con movimientos de avance y retroceso, hasta que adquirió rigidez. Era una formidable masa de carne que se bamboleaba frente al rostro de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Que los cielos me amparen! Espero que no vayas a introducir eso dentro de mí —murmuró Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://static-fhg.met-art.com/media/83319E68B643C5A46131246E3D947E44/w_E2C167FF845AEAE45509597F9909CF57.jpg" width="424" height="637">&#8211;Claro que si —contestó el muchacho con una de sus estúpidas sonrisas. Papá me la frota y me da gusto, y ahora voy a cogerte a ti. El padre conducía en aquellos momentos el taladro hacia los muslos de la muchacha. Su vagina, todavía inundada con las blancas eyaculaciones que el campesino había vertido en su interior, recibió rápidamente la roja cabeza. Tim empujó, y doblándose sobre ella introdujo el aparato hasta que sus pelos rozaron la piel de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, es terriblemente larga! —gritó la joven. &#8211;Lo tienes demasiado grande, muchachito tonto. No seas tan violento. ¡Oh, me matas con tu cosa! ¡Cómo empujas! ¡No puedes ir más adentro ya!, -en tanto el joven campesino seguía penetrándola en forma abrutada antes los seguidos reclamos de la chica. &#8211;¡Con suavidad, por favor! Está totalmente dentro. Lo siento en la cintura. ¡Oh, Tim! ¡Muchacho horrible!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Dáselo —murmuró el padre, al mismo tiempo que le cosquilleaba los testículos y las piernas. &#8211;Tiene que caberle entero, Tim. ¿No es una belleza? ¡Qué coñito tan apretado tiene! ¿No es así muchachito?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ufff! No hables, padre, que así no puedo cógemela tranquilo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante unos minutos se hizo el silencio. No se oía más ruido que el que hacían los dos cuerpos en la lucha entablada sobre el heno. Al cabo, el muchacho se detuvo. Su carajo, aunque duro como el hierro, y firme como la cera, no había expelido una sola gota, al parecer. Lo extrajo completamente enhiesto, vaporoso y reluciente por la humedad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No puedo venirme —dijo, apesadumbrado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es la masturbación —explicó el padre. &#8211;Se la casca tan a menudo que ahora la extraña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella yacía jadeante y en completa exhibición de su cuerpo, luego de unos segundo incorporándose a la situación gateo desnuda acercándose a los dos hombres quedando frente a la verga del joven. Entonces el hombre mayor llevó su mano a la verga de Tim, y comenzó a frotarla vigorosamente hacia atrás y hacia adelante. La muchacha esperaba a cada momento que se viniera sobre su cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de un rato de esta sobreexcitación del hijo y donde la chica otra vez esperaba de espaldas y con las piernas abiertas mirando esa inquietante masturbación, el padre llevó de repente la ardiente cabeza de la verga a la acuosa hendidura de Bella, y cuando el pene por fin pudo entrar en su totalidad quedando bien alojado en la matriz de la excitada jovencita un verdadero diluvio de esperma salió expulsado desde los testículos del muchacho, para anegar el interior de la hermosa muchachita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tim empezó a retorcerse y a luchar sobre el curvilíneo cuerpo que estaba fertilizando y terminó por morderla en el brazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando hubo terminado por completo esta descarga, y el enorme miembro del muchacho dejó de estremecerse, el jovenzuelo lo retiró lentamente del cuerpo de Bella, y ésta pudo levantarse con la intención de recoger su ropa y vestirse. Sin embargo, ellos no tenían intención de dejarla marchar, ya que, después de abrir la puerta, el muchacho miró cautelosamente en torno, y luego, volviendo a colocar la tranca, se volvió hacia Bella para decirle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Fue divertido, ¿no? —Observó,-le dije que mi padre era bueno para cogerse a las muchachas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, me lo dijiste, pero ahora tienes que dejarme marchar. Anda, sé bueno. –La ropa de la joven aún estaba en el suelo, por lo tanto se mantenía desnuda y de pie delante de los dos hombres. Una mueca a modo de sonrisa fue la única respuesta por parte del campesino más joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La joven Bella miró hacia el hombre y quedó aterrorizada al verlo completamente desnudo, desprovisto de toda prenda de vestir, excepción hecha de su camisa y sus zapatos, y en un estado de erección que hacía temer otro asalto contra sus encantos, todavía más terrible que los anteriores. Su miembro estaba literalmente lívido por efecto de la tensión, y se erguía hasta tocar su velludo vientre. La cabeza había engrosado enormemente por efecto de la irritación previa, y de su punta pendía una gota reluciente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Me dejarás que te culee de nuevo? —preguntó el hombre, al tiempo que agarraba a la desnuda damita por la cintura y llevaba la mano de ella a su instrumento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Haré lo posible… —murmuró Bella. Y viendo que no podía contar con ayuda alguna, sugirió que él se sentara sobre el heno para montarse ella a caballo sobre sus rodillas y tratar de insertarse la masa de carne pardusca para después cabalgarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras de algunas arremetidas y retrocesos entró el miembro, y comenzó una segunda batalla no menos violenta que la primera. Transcurrió media hora completa en donde la ya sudada chica estuvo galopando aceleradamente la verga del campesino con pequeños intervalos en donde la joven enderezaba su cuerpo para quedarse ondulando suavemente sobre la verga que tenía ensartada, y luego de recuperar aliento reclinarse nuevamente sobre el cuerpo del hombre e iniciar la cabalgata.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al parecer, era el de mayor edad el que ahora no podía lograr la eyaculación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Cuán fastidiosos son!, pensaba Bella sin dejar de subir y bajar sus caderas con el único afán de hacer llegar al orgasmo al campesino mas viejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Frótamelo, chiquilla… —dijo el hombre, extrayendo su miembro del interior del cuerpo de ella, todavía más duro que antes. Bella lo agarró con sus manecitas y lo frotó hacia arriba y hacia abajo. Tras un rato de esta clase de excitación, se detuvo al observar que el enorme pomo exudaba un chorrito de semen. Apenas lo había encajado de nuevo en su interior, cuando un torrente de leche irrumpió en su seno. Alzándose y dejándose caer sobre él alternativamente, Bella bombeó hasta que él hubo terminado por completo, después de lo cual la dejaron irse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al fin llegó el día; despuntó la mañana fatídica en la que la hermosa Julia Delmont había de perder el codiciado tesoro que guardaba entre medio de sus piernas que con tanta avidez se solicita por una parte, y tan irreflexivamente se pierde por otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era todavía temprano cuando Bella oyó sus pasos en las escaleras, y no bien estuvieron juntas cuando un millar de agradables temas de charla dieron pábulo a una conversación animada, hasta que Julia advirtió que había algo que Bella se reservaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En efecto, su hablar animoso no era sino una máscara que escondía algo que se mostraba renuente a confiar a su compañera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Adivino que tienes algo qué decirme, Bella; algo que todavía no me dices, aunque deseas hacerlo. ¿De qué se trata Bella?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿No lo adivinas? —preguntó ésta, con una maliciosa sonrisa que jugueteaba alrededor de los hoyuelos que se formaban junto a las comisuras de sus rojos labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Será algo relacionado con el padre Ambrosio? —Preguntó Julia. &#8211;¡Oh, me siento tan terriblemente culpable y apenada cuando le veo ahora, no obstante que él me dijo que no había malicia en lo que hizo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No la había, de eso puedes estar segura. Pero… ¿qué fue lo que hizo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, si te contara! Me dijo unas cosas…, y luego pasó su brazo en torno a mi cintura y me besó hasta casi quitarme el aliento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Y luego? —preguntó Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué quieres que te diga, amiga! Dijo e hizo mil cosas, ¡si hasta llegué a pensar que iba a hacerme perder la razón!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Dime algunas de ellas, cuando menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">—Bueno, pues después de haberme besado tan fuertemente, metió sus manos por debajo de mis ropas y jugueteó con mis pies y con mis medias.., y luego deslizó su mano más arriba&#8230;, hasta que creí que me iba a desvanecer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, picaruela! Estoy segura que en todo momento te gustaron sus caricias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Claro que si… ¿Cómo podría ser de otro modo? Me hizo sentir lo que nunca antes había sentido en toda mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vamos, Julia, eso no fue todo. No se detuvo ahí, tú lo sabes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, no, claro que no! Pero no puedo hablarte de lo que hizo después.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Déjate de niñerías! —Exclamó Bella, simulando estar molesta por la reticencia de su aun angelical amiga. &#8211;¿Por qué no me lo confiesas todo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Supongo que no tiene remedio, pero parecía tan escandaloso, y era todo tan nuevo para mí, y sin embargo tan sin malicia&#8230; de eso si estoy segura, pero bueno después de haberme hecho sentir que moría por efecto de un delicioso estremecimiento provocado con sus dedos, de repente tomó mi mano con la suya y la posó sobre algo que tenía él, y que parecía como el brazo de un niño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me invitó a agarrarlo estrechamente. Hice lo que me indicaba, y luego miré hacia abajo y vi una cosa roja, de piel completamente oscura, con venas azules, con una curiosa punta redonda color púrpura, parecida a una ciruela. Después me di cuenta de que aquella cosa salía entre sus piernas, y que estaba cubierta en su base por una gran mata de pelo negro y rizado. Julia dudó un instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sigue —le dijo Bella, alentándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pues bien; mantuvo mi mano sobre ella e hizo que la frotara una y otra vez. ¡Era tan larga, estaba tan rígida y tan caliente! -No cabía dudarlo, sometida como estaba el arma de Ambrosio a la excitación por parte de la manita de aquella pequeña beldad. &#8211;Después tomó mi otra mano y las puso ambas sobre aquel objeto peludo. Me espanté al ver el brillo que adquirían sus ojos, y que su respiración se aceleraba, pero él me tranquilizó. Me llamó “mi querida niña”, algo que me gustó mucho en la forma que me lo decía, luego levantándose, me pidió que acariciara aquella cosa dura con mis senos y me la mostró muy cerca de mi cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Eso fue todo? -preguntó Bella, en tono persuasivo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, no. Desde luego, no fue todo; ¡pero siento tanta vergüenza&#8230;! ¿Debo continuar? ¿Será correcto que divulgue estas cosas? Bien. Después de haber cobijado aquel monstruo en mí seno por algún tiempo, durante el cual latía y me presionaba ardiente y deliciosamente, me pidió que lo besara. Lo complací en el acto. Cuando puse mis labios sobre él, sentí que exhalaba un aroma extraño pero muy rico. A petición suya seguí besándolo. Me pidió que abriera mis labios y que frotara la punta de aquella cosa entre ellos y lo hice. Enseguida percibí una humedad en mi lengua y unos instantes después un espeso chorro de un líquido blanco y caliente se derramó sobre mi boca del cual tragué una gran cantidad, también bañó con este mi cara y mis manos. Todavía estaba jugando con aquella cosa, cuando el ruido de una puerta que se abría en el otro extremo de la iglesia obligó al buen padre a esconder lo que me había confiado, porque dijo que la gente vulgar no debe saber lo que tú sabes, ni hacer lo que yo te he permitido hacer. Sus modales eran tan gentiles y corteses, que me hicieron sentir que yo era completamente distinta a todas las demás muchachas. Pero dime querida Bella, ¿cuáles eran las misteriosas noticias que querías comunicarme? Me muero por saberlas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Primero quiero saber si el buen padre Ambrosio te habló o no de los goces&#8230; o placeres que proporciona el objeto con el que estuviste jugueteando, y si te explicó alguna de las maneras por medio de las cuales tales deleites pueden alcanzarse sin pecar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Claro que sí. Me dijo que en determinados casos el entregarse a ellos constituía un mérito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Supongo que después de casarse, por ejemplo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No dijo nada al respecto, salvo que a veces el matrimonio trae consigo muchas calamidades, y que en ocasiones es hasta conveniente la ruptura de la promesa matrimonial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella sonrió. Recordó haber oído algo del mismo tenor de los sensuales labios del cura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Entonces, ¿en qué circunstancias, según él, estarían permitidos estos goces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sólo cuando la razón se encuentra frente a justos motivos, aparte de los de complacencia, y esto sólo sucede cuando alguna jovencita, seleccionada por los demás por sus cualidades anímicas, es dedicada a dar alivio a través de su cuerpo a los servidores de la religión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya veo —comentó Bella. &#8211;Sigue…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Entonces me hizo ver lo buena que era yo, y lo muy meritorio que sería para mí el ejercicio del privilegio que me concedía, y que me entregara al alivio de sus sentidos y de los de aquellos otros a quienes sus votos les prohibían casarse, o la satisfacción por otros medios de las necesidades que la naturaleza ha dado a todo ser viviente. Pero Bella, tú tienes algo qué decirme, estoy segura de ello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está bien, puesto que debo decirlo, lo diré; supongo que no hay más remedio. Debes saber, entonces, que el buen padre Ambrosio decidió que lo mejor para ti sería que te iniciaras luego en la misión que te ha encomendado, y ha tomado medidas para que ello ocurra hoy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡No me digas! ¡Ay de mí! ¡Me dará tanta vergüenza! ¡Soy tan terriblemente tímida!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, no, amiga! Se ha pensado en todo ello. Sólo un hombre tan piadoso y considerado como nuestro querido confesor hubiera podido disponerlo todo en la forma como la ha hecho. Ha arreglado las cosas de modo que el buen padre podrá disfrutar de todas las bellezas que tu encantadora persona puede ofrecerle sin que tú lo veas a él, ni él te vea a ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Cómo? ¿Será en la oscuridad, entonces? —De ninguna manera; eso impediría darle satisfacción al sentido de la vista, y perderse el gran gusto de contemplar los deliciosos encantos en cuya posesión tiene puesta su ilusión el querido padre Ambrosio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tus lisonjas me hacen sonrojarme, Bella. Pero entonces, ¿cómo sucederán las cosas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;A plena luz… —explicó Bella en el tono en que una madre se dirige a su hija. &#8211;Será en una linda habitación de mi casa; se te acostará desnuda sobre un diván adecuado, y tu cabeza quedará oculta tras una cortina, la que hará las veces de puerta de una habitación más interior, de modo que únicamente tu cuerpo, y como te dije… totalmente desnudo, quede a disposición de tu asaltante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¿Desnuda?! ¡Qué vergüenza!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, Julia… mi dulce y tierna amiga Julia! —Murmuró Bella, al mismo tiempo que un estremecimiento de éxtasis recorría su cuerpo. &#8211;¡Pronto gozarás grandes delicias! ¡Despertarás los goces exquisitos reservados para los inmortales, y te darás así cuenta de que te estás aproximando muy rápido a convertirte en una verdadera hembra gozadora, cuyos goces, como bien digo, estoy segura de que ya necesitas!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Por favor, Bella, no digas eso!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://static-fhg.met-art.com/media/83319E68B643C5A46131246E3D947E44/w_E562A0C95CCDE244BD6019CA159B18CB.jpg" width="424" height="637">&#8211;Y cuando al fin… —siguió diciendo su compañera, cuya imaginación la había conducido ya a sueños carnales que exigían imperiosamente su satisfacción, &#8211;termine la lucha, llegue el espasmo, y la gran cosa palpitante del padre Ambrosio dispare su viscoso torrente de líquido enloquecedor al interior de tu bello cuerpo… ¡Ohhh! entonces ella sentirá el éxtasis, y hará entrega de su propia ofrenda caliente y viscosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Qué es lo que murmuras?, -le consulto la nerviosa Julia a su amiga. Bella se levantó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Estaba pensando… —dijo con aire soñador, &#8211;en las delicias de eso de lo que tan mal te expresas tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguió una conversación en torno a minucias, y mientras la misma se desarrollaba, encontré oportunidad para oír otro diálogo no menos interesante para mí, y del cual, sin embargo, no daré más que un extracto a mis lectores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sucedió en la biblioteca, y eran los interlocutores los señores Delmont y Verbouc. Era evidente que había versado, por increíble que ello pudiera parecer, sobre la entrega de la persona de Bella al señor Delmont, previo pago de determinada cantidad, la cual posteriormente sería invertida por el complaciente señor Verbouc para provecho de su querida sobrina. No obstante lo bribón y perverso que aquel hombre era, no podía dejar de sobornar de algún modo su propia conciencia por el infame trato convenido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí… —decía el complaciente y bondadoso tío, &#8211;los intereses de mi sobrina están por encima de todo, estimado señor. No es que sea imposible un matrimonio en el futuro, pero el pequeño favor que usted pide creo que queda compensado por parte nuestra, como hombres de mundo que somos, usted me entiende, puramente como hombres de mundo, por el pago de una suma suficiente para compensarla por la pérdida de tan frágil pertenencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento Verbouc dejó escapar la risa, principalmente porque su obtuso interlocutor no pudo entenderle. Al fin se llegó a un acuerdo, y quedaron por arreglarse únicamente los actos preliminares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont quedó encantado, saliendo de su torpe y estólida indiferencia cuando se le informó que la venta debía efectuarse en el acto, y que por consiguiente tenía que posesionarse de inmediato de la deliciosa virginidad que durante tanto tiempo anheló conquistar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el ínterin, el bueno y generoso de nuestro querido padre Ambrosio hacía ya algún tiempo que se encontraba en aquella mansión, y tenía lista la habitación donde estaba prevista la consumación del sacrificio. Llegado este momento, después de un festín a título de desayuno, el señor Delmont se encontró con que sólo existía una puerta entre él y la víctima de su lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De lo que no tenía la más remota idea era de quién iba a ser en realidad su víctima. No pensaba más que en Bella. Seguidamente dio vuelta a la cerradura y entró en la habitación, cuyo suave calor templó los estimulados instintos sexuales que estaban a punto de entrar en acción, ¡Qué maravillosa visión se ofreció a sus ojos extasiados! Frente a él, recostado sobre una cama y totalmente desnudo, estaba el cuerpo de una jovencita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una simple ojeada era suficiente para revelar que era una belleza, pero se hubieran necesitado varios minutos para describirla en detalle, después de descubrir por separado cada una de sus deliciosas partes sus bien torneadas extremidades, de proporciones ya más que juveniles; con unos senos formados por dos de las más selectas y blancas colinas de suave carne, coronadas con dos rosáceos botones; las venas azules que corrían serpenteando aquí y allá, que se veían al través de una superficie nacarada como riachuelos de fluido sanguíneo, y que daban mayor realce a la deslumbrante blancura de la piel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y además, ¡oh! además el punto central por el que suspiran los hombres… los sonrosados y apretados labios vaginales en los que la naturaleza gusta de solazarse, de la que ella nace y a la que vuelve. Allí estaba, a la vista, en casi toda su femenina perfección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Todo estaba allí menos la cabeza. Esta importante parte se hacía notar por su ausencia, y las suaves ondulaciones de la hermosa virgen evidenciaban que para ella no era inconveniente que no estuviera a la vista. El señor Delmont no se asombró ante aquel fenómeno, ya que había sido preparado para él, así como para guardar silencio. Se dedicó, en consecuencia, a observar con deleite los encantos que habían sido preparados para solaz suyo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No bien se hubo repuesto de la sorpresa y la emoción causadas por su primera visión de la joven beldad desnuda, comenzó a sentir los efectos provocados por el espectáculo en los órganos sexuales que responden bien pronto en un hombre de su temperamento a las emociones que normalmente deben causarlos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su miembro, duro y henchido, se destacaba en su bragueta, y amenazaba con salir de su confinamiento. Por lo tanto lo liberó permitiéndole a la gigantesca arma que apareciera sin obstáculos, y a su roja punta que se irguiera en presencia de su presa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lector, yo no soy más que una pulga, y por lo tanto mis facultades de percepción son limitadas. Por lo mismo carezco de capacidad para describir los pasos lentos y la forma cautelosa en que el embelesado violador se fue aproximando gradualmente a su víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sintiéndose seguro y disfrutando esta confianza, el señor Delmont recorrió con sus ojos y con sus manos todo el cuerpo. Sus dedos abrieron con mucho cuidado la frágil vagina, en la que apenas había florecido un ligero vello, en tanto que la muchacha se estremeció y contorsionó al sentir el intruso en sus partes más íntimas, para evitar el manoseo lujurioso, con el recato propio de las circunstancias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego la atrajo hacia sí, y posó sus cálidos labios en el bajo vientre y en los tiernos y sensibles pezones de sus juveniles senos. Con mano ansiosa la tomó por sus ampulosas caderas, y atrayéndola más hacia él le abrió las blancas piernas y se colocó en medio de ellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lector: acabo de recordarte que no soy más que una pulga. Pero aun las pulgas tenemos sentimientos, y no trataré de explicarte cuáles fueron los míos cuando contemplé aquel excitado miembro aproximarse a los prominentes labios de la húmeda hendidura de Julia Delmont.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cerré los ojos. Los instintos sexuales de la pulga macho despertaron en mí, y hubiera deseado… si, lo hubiera deseado ardientemente estar en el lugar del señor Delmont.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras tanto, con firmeza y sin miramientos, él se dio a la tarea demoledora. Dando un repentino brinco trató de adentrarse en las partes vírgenes de la joven Julia, falló el golpe. Lo intentó de nuevo, y otra vez el frustrado aparato quedó tieso y jadeante sobre el palpitante vientre de su víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante este doloroso periodo de prueba la casi violada joven hubiera podido sin duda echar a rodar el complot gritando más o menos fuerte, de no haber sido por las precauciones tomadas por el prudente corruptor y sacerdote, el padre Ambrosio. Julia estaba narcotizada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez más el señor Delmont se lanzó al ataque. Empujó con fuerza hacia adelante, de alguna forma afianzó sus pies en el blando lecho, se enfureció, echó espumarajos y&#8230; ¡por fin! la elástica y suave barrera cedió, permitiéndole entrar. Dentro, con una sensación de éxtasis triunfal. Dentro, de modo que el placer de la estrecha y húmeda compresión arrancó a sus labios sellados un gemido de placer. Dentro, basta que su arma, enterrada hasta los pelos de su bajo vientre, quedó instalada, palpitante y engruesando por momentos en la funda de ella, ajustada como un guante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguió entonces una lucha que ninguna pulga sería capaz de describir. Gemidos de dicha y de sensaciones de arrobo escaparon de sus labios babeantes. Empujó y se inclinó hacia adelante con los ojos extraviados y los labios entreabiertos, e incapaz de impedir la rápida consumación de su libidinoso placer, aquel hombrón entregó su alma, y con ella un torrente de fluido seminal que, disparado con fuerza hacia adentro, bañó la matriz de su propia hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De todo ello fue testigo Ambrosio, que se escondió para presenciar el lujurioso drama, mientras Bella, al otro lado de la cortina, estaba lista para impedir cualquier comunicación hablada de parte de su joven visitante. Esta precaución fue, empero, completamente innecesaria, ya que Julia, lo bastante recobrada de los efectos del narcótico para poder sentir el dolor, se había desmayado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tan pronto como hubo acabado el combate, y el vencedor, levantándose del tembloroso cuerpo de la muchacha, comenzó este a recobrarse del éxtasis provocado por tan delicioso encuentro, se corrió repentinamente la cortina, y apareció la propia Bella detrás de la misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Si de repente una bala de cañón hubiera pasado junto al atónito señor Delmont, no le habría causado ni la mitad de la consternación que sintió cuando, sin dar completo crédito a sus ojos, se quedó boquiabierto contemplando, alternativamente, el cuerpo postrado de su víctima y la aparición de la que creía que acababa de poseer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella, estando descalza y cuyo encantador &#8220;negligée&#8221; destacaba a la perfección sus juveniles encantos, aparentó estar igualmente estupefacta, pero, simulando haberse recuperado, dio un paso atrás con una perfectamente bien estudiada expresión de alarma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Qué&#8230; qué es todo esto? —preguntó Delmont, cuyo estado de agitación le impidió incluso advertir que todavía no había puesto orden en su ropa, y que aún colgaba entre sus piernas el muy importante instrumento con el que acababa de dar satisfacción a sus impulsos sexuales, todavía abotagado y goteante, plenamente expuesto entre sus piernas y bañado de la sangre de su propia hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Cielos! ¿Será posible que haya cometido yo un error tan espantoso? —exclamó Bella, echando miradas furtivas a lo que constituía una atractiva invitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Por piedad, dime de qué error se trata, y quién está ahí —clamó el tembloroso violador, señalando mientras hablaba de la desnuda persona recostada frente a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, retírese! ¡Váyase! —gritó Bella, dirigiéndose rápidamente hacia la muerta seguida por el señor Delmont, ansioso de que se le explicara el misterio. Bella se encaminó a un tocador adjunto, cerró la puerta, asegurándola bien, y se dejó caer sobre un lujoso sofa, de manera que quedaran a la vista sus encantos, al mismo tiempo que simulaba estar tan sobrecogida de horror, que no se daba cuenta de la indecencia de su postura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh! ¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho? —sollozaba, con el rostro escondido entre sus manos, aparentemente angustiada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una terrible sospecha cruzó como rayo por la mente de su acompañante, quien jadeante y semi ahogado por la emoción, indagó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Habla! ¿Quién es&#8230;? ¿Quién?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No tuve la culpa. No podía saber que era usted el que habían traído para mí&#8230; y no sabiéndolo…, puse a Julia en mi lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont se fue para atrás, tambaleándose. Una sensación todavía confusa de que algo horrible había sucedido se apoderó de su ser; un vértigo nubló su vista, y luego, gradualmente, fue despertando a la realidad. Sin embargo, antes de que pudiera articular una sola palabra, Bella, bien adiestrada sobre la forma en que tenía que actuar, se apresuró a impedirle que tuviera tiempo de pensar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Chist! Ella no sabe nada. Ha sido un error, un espantoso error, y nada más. Si está decepcionado es por culpa mía, no suya. Jamás me pasó por el pensamiento que pudiera ser usted. Creo… —añadió haciendo un lindo puchero, sin dejar por ello de lanzar una significativa mirada de reojo al todavía protuberante miembro, -que fue muy poco amable de ellos no haberme dicho que se trataba de usted.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont tenía frente a él a la hermosa muchacha. Lo cierto era que, independientemente del placer que hubiere encontrado en el incesto involuntario, se había visto frustrado en su intención original, perdiendo algo por lo que había pagado muy buen precio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, si ellos descubrieran lo que he hecho! —murmuró Bella, modificando ligeramente su postura para dejar a la vista una buena porción de sus piernas. Los ojos de Delmont centellearon. A despecho suyo volvía a sentirse calmado; sus pasiones animales afloraban de nuevo. &#8211;¡Si ellos lo descubrieran! —gimió otra vez Bella. Al tiempo que lo decía, se puso de pie y se acercó para pasar sus lindos brazos en torno al cuello del engañado padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont la estrechó en un firme abrazo, la chica seguía con su actuación:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, Dios mío! ¿Qué es esto? —susurró Bella, que con una mano había asido el pegajoso dardo de su acompañante, y se entretenía en estrujarlo y moldearlo con su cálida mano. El cuitado hombre, sensible a sus toques y a todos sus encantos, y enardecido de nuevo por la lujuria, consideró que lo mejor que le deparaba su sino era gozar su juvenil doncellez. &#8211;Si tengo que ceder —dijo Bella, tráteme con blandura. ¡Oh, qué manera de tocarme! ¡Oh, quite de ahí esa mano! ¡Cielos! ¿Qué hace usted?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No tuvo tiempo más que para echar un vistazo a su miembro de cabeza enrojecida, rígido y más hinchado que nunca, y unos momentos después tras haber sido llevada al sofá el hombre ya estaba sobre ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella no ofreció resistencia, y enardecido por su ansia amorosa, el señor Delmont encontró enseguida el punto exacto. Aprovechándose de su posición ventajosa al estar encima de ella empujó violentamente con su verga todavía lubricada hacia el interior de las tiernas y juveniles partes íntimas de la muchacha. Bella gimió. Poco a poco el dardo caliente se fue introduciendo más y más adentro, hasta que se juntaron sus vientres, y estuvo él metido hasta los testículos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Seguidamente dio comienzo una violenta y deliciosa batalla, en la que Bella desempeñó a la perfección el papel que le estaba asignado, y excitada por el nuevo instrumento de placer, se abandonó a un verdadero torrente de deleites.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont siguió pronto su ejemplo, y descargó en el interior de Bella una copiosa corriente de su prolífica esperma. Durante algunos momentos permanecieron ambos ausentes y todavía con sus partes íntimas unidas, bañados en la exudación de sus mutuos raptos, y jadeantes por el esfuerzo realizado, hasta que un ligero ruido les devolvió la noción del mundo, y antes de que pudieran siquiera intentar una retirada, o un cambio en la inequívoca postura en que se encontraban, se abrió la puerta del tocador y aparecieron, casi simultáneamente, dos personas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://static-fhg.met-art.com/media/83319E68B643C5A46131246E3D947E44/w_8525B59BBD2DF5E45DA7CDE499312D8A.jpg" width="424" height="637">Estas eran el padre Ambrosio, el señor Verbouc, quienes una vez que entraron en la habitación en el acto levantaron de la cama a una aun casi desmayada Julia Delmont.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entre los dos hombres sostenían el semidesvanecido cuerpo desnudo de la muchacha, cuya cabeza se inclinaba lánguidamente a un lado, reposando sobre el robusto hombro del padre, mientras Verbouc, no menos favorecido por la proximidad de la muchacha, sostenía el liviano cuerpo de ésta con un brazo nervioso, y contemplaba su cara con mirada de lujuria insatisfecha, que sólo podría igualar la reencarnación del diablo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos hombres iban en desabillé apenas decente, y como se dijo la infortunada Julia estaba desnuda, tal como, apenas un cuarto de hora antes, había sido violentamente mancillada por su propio padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Chist! —Susurró Bella, poniendo su mano sobre los labios de su amoroso compañero. &#8211;Por el amor de Dios, no se culpe a si mismo. Ellos no pueden saber quién hizo esto. Sométase a todo antes que confesar tan espantoso hecho. No tendrían piedad. Estese atento a no desbaratar sus planes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont pudo ver de inmediato cuán ciertos eran los augurios de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ve, hombre lujurioso! —Exclamó el piadoso padre Ambrosio. &#8211;¡Contempla el estado en que hemos encontrado a esta pobre criatura! Y posando su manaza sobre el lampiño monte de Venus de la joven Julia, exhibió impúdicamente a los otros sus dedos escurriendo la descarga paternal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Espantoso! —Comentó Verbouc. &#8211;¡Y si llegara a quedar embarazada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Abominable! —Gritó el padre Ambrosio. &#8211;Desde luego tenemos que impedirlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Delmont gimió. Mientras tanto Ambrosio y su coadjutor devolvieron a su joven víctima a la cama en la cual había sido violada por su padre, y comenzaron a tentar y a acariciar todo su cuerpo, y a dedicarse a ejecutar todos los actos lascivos que preceden a la desenfrenada entrega a la posesión lujuriosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia, aún bajo los efectos del sedante que le habían administrado, y totalmente confundida por el proceder de aquella virtuosa pareja, apenas se daba cuenta de la presencia de su digno padre que todavía se encontraba sujeto por los blancos brazos de Bella, y con su miembro empotrado aún en su dulce vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Vean cómo escurre la leche desde su rendija! —Exclamó Verbouc, introduciendo nerviosamente su mano entre los muslos abiertos de Julia</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué vergüenza! —Si ha escurrido hasta sus lindos piececitos cuando la tuvimos de pie, -observó Ambrosio, alzándole de la cama una de sus bien torneadas piernas, con la pretensión de proceder al examen, sobre la que se podía ver el término de un rio de líquido seminal, al mismo tiempo que con ojos de fuego exploraba con avidez la rosada grieta que de aquella manera quedó expuesta a su mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Delmont gimió de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">—¡Oh… Dios qué belleza! —Gritó Verbouc, poniendo a la chica de lado y propinándole una fuerte nalgada, &#8211;Ambrosio… proceda Usted para evitar cualquier posible consecuencia de un hecho tan fuera de lo común. Únicamente la emisión de un hombre vigoroso puede remediar una situación semejante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, es cierto, hay que administrársela…, -murmuró Ambrosio, cuyo estado de excitación durante este intervalo puede ser mejor imaginado que descrito. Su sotana se alzaba manifiestamente por la parte delantera, y todo su comportamiento delataba sus violentas emociones. Ambrosio se despojó de su sotana y dejó en libertad su enorme miembro, cuya rubicunda e hinchada cabeza parecía amenazar a los cielos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia, terriblemente asustada, inició un débil movimiento de huida en la cama mientras el señor Verbouc, gozoso, se ubicó rápidamente detrás de ella y ahora la sostenía abriéndoles los muslos exhibiéndola en su totalidad, sobre todo su aun ensangrentada almejita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una aterrorizada Julia estando en aquellas condiciones contempló por segunda vez el miembro terriblemente erecto de su confesor, y adivinando sus intenciones por razón de la experiencia de iniciación por la que acababa de pasar, casi se desvaneció de pánico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio, como sí tratara de ofender los sentimientos de ambos, padre e hija, se subió también a la cama y dejó totalmente expuestos sus tremendos órganos genitales, y agitó el gigantesco pene en el bello rostro de la jovencita a la vez que miraba en forma aborrecida al asustado padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Delmont, presa del terror, y sintiéndose en manos de los dos complotados, contuvo la respiración y se refugió tras de Bella, la que, plenamente satisfecha por el éxito de la trama, se dedicó a aconsejarle que no hiciera nada y les permitiese hacer su voluntad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Verbouc, que había estado tentando con sus dedos las húmedas partes íntimas de la pequeña Julia, cedió la muchacha a la furiosa lujuria de su amigo, disponiéndose a gozar de su pasatiempo favorito de contemplar la violación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El sacerdote, fuera de sí a causa de la lujuria que lo embargaba, se quitó las prendas de vestir más íntimas, sin que por ello perdiera rigidez su miembro durante la operación y procedió a la deliciosa tarea que le esperaba, &#8220;Al fin es mía&#8221;, murmuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio se apoderó en el acto de su presa, pasó sus brazos por debajo de los suaves hombros de la frágil jovencita para lanzarse con su robusta contextura sobre su cuerpo desnudo, y se entregó en cuerpo y alma a darse satisfacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su monstruosa arma, dura como el acero, tocaba ya la rajita rosada, la que, si bien había sido lubricada por el semen del señor Delmont, no era una funda cómoda para el gigantesco pene que la amenazaba ahora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio proseguía sus esfuerzos, y el señor Delmont sólo podía ver como la grotesca complexión del degenerado del cura se retorcía sobre el cuerpo de su hijita, como ondulante masa negra y sedosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con sobrada experiencia para verse obstaculizado durante mucho rato, Ambrosio iba ganando terreno, y era también lo bastante dueño de sí para no dejarse arrastrar demasiado pronto por el placer, venció toda oposición, y un grito desgarrador de Julia anunció la penetración del inmenso ariete.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Grito tras grito se fueron sucediendo hasta que Ambrosio, al fin firmemente enterrado en el interior de la jovencita, advirtió que no podía ahondar más, y comenzó los deliciosos movimientos de bombeo que habían de poner término a su placer, a la vez que a la tortura de su víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto Verbouc, cuya lujuria había despertado con violencia a la vista de la escena entre el señor Delmont y su hija, y la que subsecuentemente protagonizaron aquel insensato hombre y su sobrina, corrió hacia Bella y, apartándola del abrazo en que la tenía su desdichado amigo, le abrió de inmediato las piernas, dirigió una mirada a su orificio, y de un solo empujón hundió su pene en su cuerpo, para disfrutar de las más intensas emociones, en una concha ya bien lubricada por la abundancia de semen que había recibido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambas parejas estaban en aquel momento entregadas a su delirante copulación, en un silencio sólo alterado por los quejidos de la semiconsciente Julia, el estertor de la respiración del bárbaro Ambrosio, y los gemidos y sollozos del señor Verbouc.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La carrera se hizo más rápida y deliciosa. Ambrosio, que a la fuerza había adentrado en la estrecha vagina de la jovencita su gigantesco pene, hasta la mata de pelos negros y rizados que cubrían su raíz, estaba lívido de lujuria. Empujaba, impelía y embestía con las fuerzas de un toro, y de no haber sido porque al fin la naturaleza la favoreció llevando su éxtasis a su culminación, hubiera sucumbido a los efectos de tan tremenda excitación, para caer preso de un ataque que probablemente hubiera imposibilitado para siempre la repetición de una escena semejante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un fuerte grito se escapó de la garganta de Ambrosio. Verbouc sabía bien lo que ello representaba, se estaba corriendo como un enajenado. Su éxtasis sirvió para apresurar a la otra pareja, y un aullido de lujuria llenó el ámbito mientras los dos monstruos inundaban a sus víctimas de líquido seminal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero no bastó una, sino que fueron precisas tres descargas de la prolífica esencia del cura en la matriz de la tierna joven, para que se apaciguara la fiebre de deseo que había hecho presa de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Decir simplemente que Ambrosio había descargado, no daría una idea real de los hechos. Lo que en realidad hizo fue arrojar verdaderos borbotones de semen en el interior de Julia en las tres cogidas seguidas que le puso, en espesos y fuertes chorros, al tiempo que no cesaba de lanzar gemidos de éxtasis cada vez que una de aquellas viscosas inyecciones corría a lo largo de su enorme uretra, y fluían en torrentes en el interior del dilatado receptáculo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Transcurrió casi una hora entera antes de que todo terminara, y el brutal cura abandonara su ensangrentada y desgarrada víctima. Al propio tiempo el señor Verbouc dejaba expuestos los abiertos muslos y la embadurnada ranura de su sobrina, la cual yacía todavía en el soñoliento trance que sigue al deleite intenso, despreocupada de la espesa exudación que, gota a gota, iba formando un charco en la tela del sofá, y entre sus desnudas piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahhh, qué delicia! —Exclamó Verbouc. &#8211;Después de todo, se encuentra deleite en el cumplimiento del deber, ¿no es así, Delmont? Y volviéndose hacia el anhelado sujeto, continuó: &#8211;Si el padre Ambrosio y yo mismo no hubiéramos mezclado nuestras humildes ofrendas con la prolífica esencia que al parecer aprovecha usted tan bien, nadie hubiera podido predecir qué entuerto habría acontecido. ¡Oh, sí!, no hay nada como hacer las cosas debidamente, ¿no es cierto, Delmont?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No lo sé; me siento enfermo, estoy como en un sueño, sin que por ello sea insensible a sensaciones que me provocan un renovado deleite. No puedo dudar de su amistad… de que sabrán mantener el secreto. He gozado mucho, y sin embargo, sigo excitado. No sabría decir lo que deseo. ¿Qué será, amigos míos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio se aproximó, y posando su manaza sobre el hombro del pobre hombre, le dio aliento con unas cuantas palabras susurradas en tono reconfortante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como una pulga que soy, no puedo permitirme la libertad de mencionar cuáles fueron dichas palabras, pero surtieron el efecto de disipar pronto las nubes de horror que obscurecían la vida del señor Delmont. Este se sentó, y poco a poco fue recobrando la calma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia, también recuperada ya, tomó asiento junto al fornido sacerdote, que al otro lado tenía a Bella. Hacía ya tiempo que ambas muchachas se sentían más o menos a gusto. El santo varón les hablaba como un padre bondadoso, y consiguió que el señor Delmont abandonara su actitud retraída, y que este honorable hombre, tras una copiosa libación de vino, comenzara asimismo a sentirse a sus anchas en el medio de la escandalosa situación en que se encontraba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pronto los vigorizantes vapores del vino surtieron su efecto en el señor Delmont, que empezó a lanzar ávidas miradas hacia su hija. Su excitación era evidente, y se manifestaba en el bulto que se advertía bajo sus ropas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio se dio cuenta de su deseo y lo alentó. Lo llevó junto a Julia, la que, todavía desnuda, no tenía manera de ocultar sus encantos. Su padre la miró con ojos en los que predominaba la lujuria. Una segunda vez ya no sería tan pecaminosa, pensó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio asintió con la cabeza para alentarlo, mientras Bella desabrochaba sus pantalones para apoderarse de su rígido pene, y apretarlo dulcemente entre sus manos. El señor Delmont entendió la posición, y pocos instantes después estaba encima de su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella condujo el incestuoso miembro a los rojos labios del sexo de Julia, y tras unos cuantos y firmes empujones más, el semi enloquecido padre había penetrado por completo en el interior del cuerpo de su linda hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La lucha que siguió se vio intensificada por las circunstancias de aquella horrible conexión. Tras de un brutal y rápido galope el señor Delmont descargó, y su hija recibió en lo más recóndito de su juvenil matriz las culpables emisiones de su desnaturalizado padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio, en quien predominaba el instinto sexual, tenía otra debilidad más, que era la de predicar. Lo hizo por espacio de una hora, no tanto sobre temas religiosos, sino refiriéndose a otras cuestiones más mundanas, y que desde luego no suelen ser sancionadas por la santa madre iglesia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En esta ocasión pronunció un discurso que me fue imposible seguir, por lo que decidí echarme a dormir en la axila de Bella. Ignoro cuánto tiempo más hubiera durado su disertación, pero como en aquel punto la gentil Bella se posesionó de su enorme colgajo entre sus manecitas y comenzó a chupársela, el buen hombre se vio obligado a hacer una pausa, justificada por las sensaciones despertadas por ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Verbouc, por su parte, que según se recordará lo único que codiciaba era un coño bien lubricado, sólo se preocupaba por lo bien aceitadas que estaban las deliciosas partes íntimas de la recién ganada para la causa, Julia. Además, la presencia del padre contribuía a aumentar el apetito, en lugar de constituir un impedimento para que aquellos dos libidinosos hombres se abstuvieran de gozar de los encantos de su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y Bella, que todavía sentía escurrir el semen de su cálida vulva, era presa de anhelos que las batallas anteriores no habían conseguido apaciguar del todo. Verbouc comenzó a ocuparse de nuevo de los juveniles encantos de la bella Julia Delmont aplicándoles lascivos toquecitos, pasando impúdicamente sus manos sobre las redondeces de sus nalgas, y deslizando de vez en cuando sus dedos entre las colinas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio, no menos activo, había pasado su brazo en torno a la cintura de Bella, y acercando a él su semidesnudo cuerpo depositaba en sus lindos labios ardientes besos. A medida que ambos hombres se entregaban a estos jugueteos, el deseo se comunicaba en sus armas, enrojecidas e inflamadas por efecto de los anteriores escarceos, y firmemente alzadas con la amenazadora mira puesta en las jóvenes criaturas que estaban en su poder.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio, cuya lujuria nunca requería de grandes incentivos, se apoderó bien pronto del jugoso tajo de Bella. Esta se dejó ser acostada sobre el sofá que ya había sido testigo de dos encuentros anteriores, donde, nada renuente, siguió por el contrario estimulando el desnudo y llameante carajo para permitirle después introducirse entre sus muslos, favoreciendo el desproporcionado ataque lo más que le fue posible, hasta enterrar por entero en su húmeda hendidura el terrible instrumento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El espectáculo excitó de tal modo los sentimientos del señor Delmont, que se hizo evidente que no necesitaba ya de mayor estímulo para intentar un segundo coup una vez que el cura hubiese terminado su asalto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc, que durante algún tiempo estuvo lanzando lascivas miradas a la hija del señor Delmont, estaba también en condiciones de gozar una vez más. Reflexionaba que las repetidas violaciones que ya había experimentado ella de parte de su padre y del sacerdote, la habrían dejado preparada para la clase de trabajo que le gustaba realizar, y se daba cuenta, tanto por la vista como por el tacto, de que sus partes íntimas estaban suficientemente lubricadas para dar satisfacción a sus más caros antojos, debido a las violentas descargas que habían recibido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Verbouc lanzó una mirada en dirección al cura, que en aquellos momentos estaba entretenido en gozar de su sobrina, y acercándose después a la bella Julia la recostó otra vez en la cama en postura idónea para poder hundir hasta los testículos su rígido miembro en el delicado cuerpo de ella, lo que consiguió, aunque con considerable esfuerzo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Este nuevo e intenso goce llevó a Verbouc a los bordes de la enajenación; presionando contra la apretada vagina de la jovencita, que le ajustaba como un guante, se estremecía de gozo de pies a cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, esto es el mismísimo cielo! —murmuró, mientras hundía su gran miembro hasta los testículos pegados a la base del mismo. &#8211;¡Dios mío, qué estrechez! ¡Qué lúbrico deleite! -Y otra firme embestida le arrancó un quejido a la pobre Julia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto el padre Ambrosio, con los ojos cerrados, los labios entreabiertos y las ventanas de la nariz dilatadas, no cesaba de batirse contra las hermosas partes íntimas de la joven Bella, cuya satisfacción sexual denunciaban sus lamentos de placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, Dios mío! ¡Es&#8230; es demasiado grande&#8230; enorme vuestra inmensa cosa! ¡Ay de mi, me llega hasta la cintura! ¡Oh! ¡Oh! ¡Es demasiado… se mueve debajo de mi ombligo!; ¡no tan recio, querido padre! ¡Cómo me empuja! ¡Me matara de placer! Suavemente&#8230;, más despacio… Siento sus grandes bolas contra mis nalgas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Detente un momento! —Gritó Ambrosio, cuyo placer era ya incontenible, y cuya leche estaba a punto de verterse, &#8211;Hagamos una pausa. ¿Cambiamos de pareja, amigo mío? Creo que la idea es atractiva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡No, oh, no! ¡Ya no puedo más! Tengo que seguir. Esta hermosa criatura es la delicia en persona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Estate quieta, querida Bella, o harás que me corra. No oprimas mi arma tan arrebatadoramente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No puedo evitarlo, la cosa suya me mata de placer. Ande, sigua, pero más suavemente. ¡Oh, no tan bruscamente! No empuje tan brutalmente. ¡Cielos, va a correrse! Sus ojos se cierran, sus labios se abren&#8230; ¡Dios mío! Me está matando, me descuartiza con su enorme máquina. ¡Ahhh! ¡Ohhh! ¡Córrase, córrase entonces! Córrase querido… padre&#8230; Ambrosio. Deme su ardiente semen&#8230; ¡Ohhh! ¡Empuje ahora! ¡Más fuerte&#8230;, más&#8230;, máteme si así lo desea! -Bella pasó sus blancos brazos en torno al bronceado cuello de él, abrió lo más que pudo sus niveos y hermosos muslos, y engulló totalmente el enorme instrumento, hasta confundir y restregar su vello con el de su monte de Venus.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio sintió que estaba a punto de lanzar una gran emisión directamente a los órganos vitales de la criatura que se encontraba debajo de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Empuje, empuje ahora! —Gritó Bella, olvidando todo sentido de recato, y arrojando su propia descarga entre espasmos de placer. &#8211;¡Empuje&#8230; empuje&#8230; métamelo bien adentro&#8230;! ¡Ohhh, sí de esa manera! ¡Dios mío, qué tamaño, qué longitud! Me está partiendo en dos padre mío. ¡Ohhh, Ohhh! ¡Se está corriendo… lo siento&#8230;! ¡Dios… qué cantidad de leche que me está dando! Ohhhh, qué chorros!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio descargaba furiosamente, como el semental que era, embistiendo con todas sus fuerzas el cálido vientre que estaba debajo de él. Al fin se levantó de mala gana de encima de Bella, la cual, libre de sus tenazas, se volteó para ver a la otra pareja. Su tío estaba administrando una rápida serie de cortas embestidas a su amiguita, y era evidente que estaba próximo al éxtasis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia, por su parte, cuya reciente violación y el tremendo trato que recibió después a manos del bruto de Ambrosio la habían lastimado y enervado, no experimentaba el menor gusto, pero se dejaba hacer de todo, como una masa inerte en brazos de su asaltante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando al fin, tras algunos empujones más, Verbouc cayó hacia adelante al momento de hacer su voluptuosa descarga, de lo único que ella se dio cuenta fue de que algo caliente era inyectado con fuerza en su interior, sin que experimentara más sensaciones que las de languidez y fatiga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguió otra pausa tras de este tercer ultraje, durante la cual el señor Delmont se desplomó en un rincón, y aparentemente se quedó dormido. Comenzó entonces una serie de actividades eróticas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio se recostó sobre el sofá, e hizo que Bella se arrodillara sobre este con el fin de aplicar sus labios sobre su húmeda rendija, para llenarla de besos y toques de lo más lascivo y depravado que imaginarse pueda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc, no queriendo ser menos que su compañero, jugueteó de manera igualmente libidinosa con la inocente Julia estando ellos en la cama. Después la tendieron (a Julia) sobre una mesa, y entre los tres prodigaron toda clase de caricias a sus encantos, no ocultando su admiración por su lampiño monte de Venus, y los rojos labios de su coño juvenil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No tardaron en verse evidenciados sus deseos por el enderezamiento de dos rígidos miembros, otra vez ansiosos de gustar placeres tan selectos y extáticos como los gozados anteriormente. Sin embargo, en aquel momento se puso en ejecución un nuevo programa. Ambrosio fue el primero en proponerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya nos hemos hartado de sus coños —dijo crudamente delante de ellas y volviéndose hacia Verbouc, que estaba jugueteando con los pezones de su sobrina. &#8211;Ahora veamos de qué están hechos sus traseros. Esta adorable criatura sería un bocado digno del propio Papa, y Bella tiene nalgas de terciopelo, y un culo digno de que un emperador se venga dentro de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://static-fhg.met-art.com/media/83319E68B643C5A46131246E3D947E44/w_DD53751E8F56C99485B195B19704EEE5.jpg" width="424" height="637">La idea fue aceptada enseguida, y se procedió a asegurar a las víctimas para poder llevarla a cabo. Resultaba monstruoso. y parecía imposible el poderlo consumar, a la vista de la desproporción existente, sobre todo con muy apretado y virgen orificio posterior de la joven Julia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y así sin más, el enorme miembro del abominable cura quedó apuntando al pequeño y antes señalado orificio de Julia, en tanto que Verbouc amenazaba a su sobrina en la misma dirección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un cuarto de hora se consumió en los preparativos, y después de una espantosa escena de lujuria y libertinaje que duro por lo menos unos 20 minutos más, ambas criaturas recibieron en sus entrañas los cálidos chorros de las impías descargas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al fin la calma sucedió a las violentas emociones que habían hecho presa en los actores de tan monstruosa escena, y la atención se fijó de nuevo en el señor Delmont. Aquel digno ciudadano, como ya señalé anteriormente, se había retirado a un rincón apartado, quedando al parecer vencido por el sueño, o embriagado por el vino, o tal vez por ambas cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está muy tranquilo… —observó Verbouc.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Una conciencia diabólica es mala compañía… —observó el padre Ambrosio, con su atención concentrada en el lavado de su oscilante instrumento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vamos, amigo, llegó tu turno. He aquí un regalo para ti —siguió diciendo Verbouc, al tiempo que mostraba en todo su esplendor, para darle el adecuado ambiente a sus palabras, los encantos más íntimos de la casi insensible Julia, &#8211;Levántate y disfrútalos. ¿Pero, qué ocurre con este hombre? ¡Cielos!, que&#8230; ¿qué es esto? -Verbouc dio un paso atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio se inclinó sobre el desdichado Delmont para auscultar su corazón:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está muerto… —dijo tranquilamente. Efectivamente, había fallecido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La muerte repentina es un suceso comun, especialmente los casos de personas cuyos antecedentes han hecho suponer la existencia de algún trastorno funcional, de manera que la sorpresa pronto cede su lugar a los habituales testimonios de condolencia, y luego a un estado de resignación a un suceso que nada tiene de extraño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La transición puede expresarse de la siguiente manera: &#8211;¿Quién iba a creerlo? &#8211;¿Es posible? &#8211;Siempre lo sospeché. &#8211;¡Pobre amigo!. Nadie debe sorprenderse. Esta interesante fórmula fue debidamente aplicada cuando el infeliz señor Delmont rindió su tributo a la madre tierra, como dice la frase común.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una quincena después que el infortunado caballero hubo abandonado esta vida, todos sus amigos estuvieron acordes en que desde hacía tiempo habían descubierto síntomas que más tarde o más temprano tenían que resultar fatales. Casi se enorgullecían de su perspicacia, aun cuando admitían reverentemente los inescrutables designios de la providencia. Por lo que hace a mí, seguía mi vida más o menos como de ordinario, salvo que se me figuró que las piernas de Julia debían tener un saborcillo más picante que las de Bella, y en consecuencia las sangré regularmente para mi sustento, por la mañana y por la noche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nada más natural que Julia pasara la mayor parte de su tiempo junto a su querida amiga Bella, y que el sensual padre Ambrosio y su protector, el libidinoso pariente de mi querida Bella, trataran de encontrar el momento oportuno para repetir las anteriores experiencias con la joven y dócil muchacha. Que así fue puedo atestiguarlo bien, ya que mis noches fueron de lo más desagradables e incómodas, siempre expuesta a interrupciones en mi reposo por las incursiones de largos y peludos miembros por los vericuetos de las ingles en que me había refugiado yo temporalmente, y siempre en peligro de yerme arrastrada por los horriblemente espesos torrentes de viscoso semen animal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En resumen, la joven e impresionable Julia estaba completamente ahormada, y Ambrosio y su amigo disfrutaban a sus anchas poseyéndola. Ellos habían alcanzado sus objetivos. ¿Qué les importaban los sacrificios de ellas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras tanto, otros y muy distintos eran los pensamientos de Bella, a la que yo había abandonado. Pero a la larga, sintiéndome hasta cierto punto asqueada por la demasiada frecuencia con que me entregaba a la nueva dieta, resolví abandonar las medias de la linda Julia, y retornar a la dulce y suculenta alimentación de la salaz Bella. Así lo hice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una noche Bella se acostó bastante más temprano que de costumbre. El padre Ambrosio estaba ausente por haber sido enviado en misión a una apartada parroquia, y su querido y complaciente tío padecía un fuerte ataque de gota, padecimiento que en los últimos tiempos lo aquejaba con relativa frecuencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La muchacha se había ya arreglado el cabello para pasar la noche, y se había también desprovisto de algunas de sus ropas. Se estaba quitando su camisa de noche, la que tenía que pasar por la cabeza, dejando al descubierto, frente al espejo, las hermosas protuberancias y la exquisita suavidad y transparencia de sus desnudeces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tanta belleza hubiera enardecido de excitación hasta a una estatua, pero no había en aquel momento ningún asceta a la vista susceptible de enardecerse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En cuanto a mí, poco faltó para que me quebrara la más larga de mis antenas, y me torciera mi pata derecha en sus contorsiones en la busca de posiciones para poder admirarla de distintas posiciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegados a este punto debo explicar que desde que el astuto padre Clemente se había visto privado de gozar los encantos de Bella, renovó el bestial y nada piadoso juramento de que, aunque fuere por sorpresa, se apoderaría de nuevo de la fortaleza que ya una vez había sido suya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El recuerdo de su felicidad arrancaba lágrimas a sus enamorados ojitos, al tiempo que, por reflejo, se distendía su enorme miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente formuló el terrible juramento de que se cogería a la joven Bella en estado natural, según sus propias y brutales palabras, y yo, que no soy más que una pulga, las oí y comprendí su alcance.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La noche era oscura y llovía. Ambrosio estaba ausente y Verbouc enfermo y desamparado. Era forzoso que Bella estuviera sola. Todas estas circunstancias las conocía bien Clemente, y obró en consecuencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Alentado por sus recientes experiencias sobre la geografía de la vecindad, se encaminó directamente a la ventana de la habitación de Bella, y habiéndola encontrado como esperaba, sin correr el pestillo y. por lo tanto, abierta, entró con toda tranquilidad y gateó hasta meterse debajo de la cama. Desde este punto de vista Clemente contempló con pulso palpitante el aposento privado de la hermosa Bella, hasta el momento en que comenzó a quitarse la camisa en la forma que ya he descrito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entonces pudo Clemente gozar de la vista de la muchacha en toda su espléndida desnudez, y mugió ahogadamente como un toro. En la posición yacente en que se encontraba no tenía dificultad alguna para ver de cintura abajo la totalidad del cuerpo de ella y sus ojos se solazaban en la contemplación de los globos gemelos que formaban sus nalgas, abriéndose y cerrándose a medida que la muchacha retorcía su elástico cuerpo en el esfuerzo por pasar la camisa por encima de su cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente no pudo aguantar más tiempo; su deseo alcanzó el punto de ebullición, y sin ruido pero prontamente, se deslizó fuera de su escondite para alzarse frente a ella, y sin pérdida de tiempo abrazó el desnudo cuerpo con una de sus manos, mientras colocaba la otra sobre sus rojos labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El primer impulso de Bella fue el de gritar, pero este recurso femenino le estaba vedado. Su segunda idea fue desmayarse, y es por la que hubiera optado de no haber mediado cierta circunstancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esta circunstancia era el hecho de que mientras el audaz asaltante la mantenía firmemente sujeta junto a él, algo duro, largo y caliente presionaba de modo insistente entre sus suaves nalgas, y yacía palpitante entre la separación de ellas y a lo largo de su espalda. En ese crítico momento los ojos de Bella tropezaron con la imagen de él en el espejo de la cómoda, y reconocieron a sus espaldas el feo y abotagado rostro del caliente sacerdote, coronado por un círculo de rebelde cabello rojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella comprendió la situación en un abrir y cerrar de ojos. Hacía ya casi una semana que se había desprendido de los abrazos de Ambrosio y su tío, y tal hecho tuvo mucho que ver, desde luego, en lo que siguió. Lo que hizo a partir de aquel momento fue puro disimulo de la lasciva muchacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se dejó caer suavemente de espaldas sobre la vigorosa figura del padre Clemente, y creyendo este feliz individuo que realmente se desmayaba, al mismo tiempo que retiraba la mano con que le cerraba la boca empleó ambos brazos para sostenerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La irresistible belleza de la persona que sostenía entre sus brazos llevó la excitación de Clemente casi hasta la locura. Bella estaba completamente desnuda, y él deslizó sus manos sobre su pulida piel, mientras su inmensa arma, ya rígida y distendida por efecto de la impaciencia, palpitaba vigorosamente al contacto con la suave piel de la hermosa criatura que tenía abrazada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tembloroso, Clemente acercó su rostro al de ella, e imprimió un largo y voluptuoso beso sobre sus dulces labios. Bella se estremeció y abrió los ojos. Clemente renovó sus caricias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh…! —Exclamó lánguidamente la chica, &#8211;¿Cómo se atreve a venir aquí? ¡Por favor, suélteme en el acto! ¡Es vergonzoso!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente sonrió con aire de satisfacción. Siempre había sido feo, pero en aquel momento resultaba verdaderamente odioso por su terrible lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Así es… —le dijo. &#8211;Es una vergüenza tratar de esta manera a una muchacha tan linda, ¡pero es tan delicioso, vida mía que tu ni te imaginas! -Bella suspiró. Más besos y un deslizamiento de manos sobre su desnudo cuerpo. Una mano grande y tosca se posó sobre su suave monte de Venus, y un atrevido dedo, separando los húmedos labios, se introdujo en el interior de la cálida rendija para tocar el sensible clítoris.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella cerró los ojos y dejó escapar otro suspiro, al propio tiempo que aquel sensible órgano comenzaba a su vez a distenderse. En el caso de mi joven amiga era en un órgano diminuto, aunque a causa del lascivo masaje del feo Clemente este se alzó, se puso rígido, y se asomó partiendo casi los labios por sí solos. La joven estaba ardiendo, y el brillo del deseo se asomaba a sus ojos. Se había contagiado, y lanzando una mirada a su seductor pudo ver la terrible mirada de lascivia retratada en su rostro mientras jugueteaba con sus secretos encantos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La muchacha se agitaba temblorosa; un ardiente deseo de proceder a los placeres del coito se posesionó de ella, e incapaz de controlar por más tiempo sus afanes, llevó con rapidez su mano derecha hacia atrás para asir la inmensa arma que amenazaba sus nalgas, aunque no pudo hacerlo en toda su envergadura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se encontraron las miradas de ambos; la lujuria ardía en ellas. Bella sonrió, Clemente repitió su beso sensual, e introdujo en la boca de ella su inquieta lengua. La muchacha no tardó en secundar con su lengua sus lascivas caricias, y dejó el campo libre tanto a sus inquietas manos como a sus cálidos besos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Poco a poco el ansioso padrecito la atrajo hacia una silla, en la que se sentó Bella en impaciente espera de lo que el sacerdote quisiera hacer después.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente se quedó de pie frente a ella. Su sotana de seda negra, que le llegaba hasta los talones, se alzaba prominente en la parte delantera; sus mejillas, al rojo vivo por la violencia de sus deseos, sólo encontraban rival en sus encendidos labios, y su respiración era agitada, como anticipo del éxtasis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por otro lado la valiente joven quien esperaba a lo que quisiera hacerle el buen padre Clemente, sabía que no tenía nada que temer y mucho que gozar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Esto es demasiado —murmuró Bella—, ¡Vallase!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Imposible mi amorcito rico…, después de haberme tomado la molestia de entrar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero puede ser descubierto, y entonces mi reputación estará arruinada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No es probable. Tu bien sabes que estamos completamente solos, y que no hay probabilidad alguna de que nos molesten. Además, eres tan deliciosa, chiquilla mía, tan fresca, tan juvenil y tan hermosa, que&#8230; no retires la pierna; únicamente ponía mi mano sobre tu suave muslo. El hecho es que quiero cogerte, vida mía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella pudo ver cómo el enorme bulto se enderezaba más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué obsceno es Usted! ¡Qué palabras emplea para hacerme saber eso!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Lo crees así, mi niñita mimada? —dijo Clemente, tomando de nuevo el sensible clítoris entre sus dedos pulgar e índice, para masajearlo convenientemente, &#8211;Me nacen por el placer de sentir este coñito entreabierto que trata astutamente de esquivar mis toques.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Vergüenza debería darle! —exclamó Bella, riendo, empero, a su pesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente se aproximó para inclinarse hacia ella y tomar su lindo rostro entre sus manos. Al hacerlo, Bella pudo advertir que la sotana, casi levantada por la fuerza de los deseos comunicados al miembro del padre, se encontraba a escasos centímetros del pecho de ella, de modo que podía percibir los latidos que hacían que la prenda de seda negra subiera y bajara alternativamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La tentación resultaba irresistible, y acabó por pasar su delicada manecita por debajo de las ropas del cura y subirla lo bastante más arriba para agarrar una gran masa peluda y carnosa de la que pendían dos bolas tan grandes como huevos de una súper gallina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, Dios mío! ¡Qué cosa tan enorme! —murmuró la muchacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Toda llena de preciosos mocos espesos y calientes solo para ti dulzura… —suspiró Clemente, mientras jugueteaba con los dos lindos senos tan próximos a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://static-fhg.met-art.com/media/83319E68B643C5A46131246E3D947E44/w_F7E108F25A18E00429D5F24CFF2AC365.jpg" width="424" height="636">Bella se acomodó mejor, y de nuevo atrapó con ambas manos el duro y tieso tronco del enorme pene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué espanto! ¡Este es un monstruo! —exclamó la lasciva muchacha a la misma vez que lo agitaba y lo hacía bambolearse al frente de su suave rostro mientras seguía dejando salir de sus labios lo que ella pensaba de semejante herramienta masculina, &#8211;¡De veras que es grande! ¡Qué tamaño el suyo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí; ¿no es un buen colgajo? —observó Clemente, adelantándose y alzando la sotana para poder mostrar mejor el gigantesco miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella no pudo resistir la tentación, y alzando todavía más las ropas del cura dejó el pene en completa libertad y expuesto en toda su longitud.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las pulgas no sabemos mucho de medidas de espacio y de tiempo, y por ello no puedo daros las dimensiones exactas del arma en la que la muchacha tenía en aquellos momentos puestos los ojos. Era, sin embargo, de proporciones gigantescas. Tenía una gran cabeza roma y roja que emergía en el extremo de un largo tronco parduzco. El agujero que se veía en su cima, que habitualmente es tan pequeño, era en el caso que consideramos una verdadera grieta humedecida por el fluido seminal acumulado ahí. A todo lo largo de aquel tronco corrían gruesas venas azules, y al pie del mismo crecía una verdadera maraña de hirsutos pelos rojos. Dos grandes testículos colgaban debajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Cielos! ¡Madre santa hasta sus bolas son grandotas! —murmuró Bella, cerrando sus ojos al tiempo que les daba un ligero apretón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La ancha y roma cabeza, hinchada y enrojecida por efecto del exquisito cosquilleo de la muchacha, se encontraba en aquel momento totalmente desnuda, y emergía tiesa, libre de los pliegues de la piel que Bella restiraba hacia atrás de la gran columna blanca. Ella jugueteaba gozosa con su adquisición, y cada vez retiraba más atrás la aterciopelada piel del objeto que tenía entre sus manos. Clemente suspiró.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué deliciosa criatura eres! —Dijo, mirándola con ojos centelleantes, &#8211;Tengo que culearte enseguida o lo arrojaré todo sobre ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡No, no debe desperdiciar ni una gota! ¡Para eso está mi boca o cualquiera de mis otros dos orificios… —exclamó Bella, &#8211;Debe estar muy desesperado para querer correrse tan pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No puedo evitarlo. Por favor estate quieta un momento o harás que me vaya cortado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué herramienta tan grande! ¿Cuánta leche dará?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente se detuvo y susurró al oído de la muchacha algo que no pude oír, en eso la chica le contestó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Verdaderamente delicioso, pero es increíble! ¿Cómo podría expulsar tanto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Es cierto, dame una oportunidad de probártelo. Estoy ansioso de hacerlo, lindura. ¡Míralo! ¡Tengo que cogerte! –El buen padre Clemente empuño su monstruoso pene colocándolo frente a ella. Después lo inclinó hacia abajo, para después soltarlo de repente. Saltó hacia arriba como un resorte, y al hacerlo se descubrió espontáneamente, dejando paso a la roja nuez, que exudaba una gota de semen por la uretra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Todo esto sucedió cerca de la cara de Bella, que sintió un sensual olorcillo emanado del miembro, el que vino a incrementar el trastorno de sus sentidos. Continuó jugando con la verga y acariciándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Basta, te lo ruego, mi niña, o lo desperdiciaré todo en el aire.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella se estuvo quieta unos segundos, aunque asida con toda la fuerza de su mano al carajo de Clemente. Entretanto él se divertía en moldear con una de sus manos los juveniles senos de la muchacha, mientras con los dedos de la otra recorría en toda su extensión su húmedo coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El jugueteo de aquel hombre en sus partes nobles la enloqueció. Su clítoris se hinchó y devino caliente, se aceleró su respiración, y las llamas del deseo encendieron su lindo rostro. La nuez se endurecía cada vez más, brillaba ya como fruta en sazón. Al observar a hurtadillas el feo y desnudo vientre del hombre, lleno de pelos rojos, y sus parduscos muslos, velludos como los de un mono, Bella devino carmesí de lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El gran pene, cada vez más grueso y más largo, amenazaba los cielos y provocaba en su ser las más indescriptibles emociones. Excitada de sobremanera, enlazó con sus brazos el vigoroso cuerpo del gran bruto y lo cubrió de sensuales y exquisitos besos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su misma fealdad incrementaba sus sensaciones libidinosas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, no debe desperdiciarlo; no permitiré que lo desperdicie… todo esto que esta aquí es mío, -le dijo la ardiente chica sobándole los testículos al momento de hacerle ver lo que le pertenecía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después, deteniéndose por un instante, gimió con un peculiar acento de placer, y bajando su complaciente cabeza abrió sus rosados labios para recibir de inmediato lo más que pudo del lascivo manjar de carne salada que había estado deseando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, qué delicia! ¡Qué bien me la chupas! ¡Qué&#8230; qué gusto me das!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No le permitiré desperdiciarlo… me beberé hasta la última gota… —susurró Bella apartando por un momento su cabeza de la reluciente nuez. Después, bajándola de nuevo, posó sus labios, proyectados hacia adelante, sobre la gran cabeza, y abriéndolos con delicadeza recibió entre ellos el orificio de la ancha uretra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Madre santa¡ —volvió a exclamar Clemente, &#8211;¡Esto es el cielo! ¡Cómo voy a correrme! ¡Dios mío, cómo lames y chupas!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella aplicó su puntiaguda lengua al orificio, y dio de lengüetazos a todos sus contornos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué bien sabe… es muy rica su leche! Tiene que darme todavía una o dos gotas mas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">—No puedo seguir, no puedo… —murmuraba el sacerdote, empujando hacia adelante al mismo tiempo que con sus dedos cosquilleaba el endurecido clítoris de Bella, puesto al alcance de su mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después Bella tomó de nuevo entre sus labios la cabeza de aquella gran vergota, mas no pudo conseguir que la nuez entrara en su boca por completo, tan monstruosamente ancho era. Lamiendo y succionando, deslizando con lentos y deliciosos movimientos la piel que rodeaba el rojo y sensible lomo de la tremenda verga, Bella estaba provocando unos resultados que ella sabía no iban a dilatar mucho en producirse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, madre santa! ¡Casi me estoy corriendo! Siento… ¡Oh… chupa ahora! ¡Vas a recibirlo! -Clemente alzó sus brazos al aíre, su cabeza cayó hacía atrás, abrió las piernas, se retorcieron convulsivamente sus manos, quedaron en blanco sus ojos, y Bella sintió que un fuerte espasmo recorría el monstruoso pene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Momentos después fue casi derribada de espaldas por el chorro continuo que como un torrente arrojaban los órganos genitales del cura y le corrían garganta abajo. No obstante todos sus deseos y esfuerzos, la voraz muchacha no pudo evitar que un chorro escapara por la comisura de sus labios cuando Clemente, fuera de sí por efecto del placer, empujaba hacia adelante con sacudidas sucesivas, con cada una de las cuales enviaba a la garganta de ella un nuevo chorro de semen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella resistió todos sus empellones, y se mantuvo asida al arma de la que manaban aquellos borbotones, hasta que todo hubo terminado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Cuánto me dijo? —musitó ella. &#8211;¿Una taza de té llena? Fueron más de dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Adorable criatura! —Exclamó Clemente cuando al fin pudo recuperar el aliento, -¡Qué placer tan divino me proporcionaste! Ahora me toca a mí, y tienes que permitirme examinar todas estas cositas tuyas que tanto adoro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahhhh, qué delicioso fue! Estoy casi ahogada por sus mocos…—comentó Bella—. ¡Cuán viscosos eran! ¡Dios mío, qué cantidad!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">—Sí, lindura. Te lo prometí todo, y me excitaste de tal modo que de seguro recibiste una buena dosis. Me fluían a borbotones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, efectivamente así fue.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahora verás qué buena lamida te voy a dar en la concha, y cuán deliciosamente te cogeré después.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Uniendo la acción a la palabra, el lujurioso cura se colocó entre los muslos de Bella, blancos como la leche, y adelantando su cara hacia ellos introdujo su lengua entre los labios de la roja grieta. Después, moviéndola en torno al endurecido clítoris, la obsequió con un cosquilleo tan exquisito, que la muchacha difícilmente podía contener sus gritos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhhh, Dios mío! ¡Me chupas la vida mi amor! ¡Ohhh&#8230;! Estoy&#8230; ¡Voy a corrermeee! ¡Me corrooooo! -Y con un repentino movimiento de avance vaginal hacia la activa lengua, Bella se corrio abundantemente en el rostro de Clemente, el que recibió lo más que pudo dentro de su boca, con epicúreo deleite.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después el cura se alzó. Su enorme pene, que se había apenas reblandecido, se encontraba otra vez en tensión viril, y emergía ante él en estado de terrible erección. Literalmente resoplaba de lujuria a la vista de la bella y bien dispuesta muchacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahora tengo que culearte…, —le dijo al tiempo que la empujaba hacia la cama, &#8211;Tengo que poseerte y darte una probada de esta gran verga en tu cuerpecito. ¡Ahhh, qué culeada te voy a dar!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Despojándose rápidamente de su sotana y sus prendas interiores, el gran bruto, cuyo cuerpo estaba totalmente cubierto de pelo y de piel tan morena como la de un mulato, tomó el frágil cuerpo de la hermosa Bella en sus musculosos brazos y lo depositó suavemente sobre la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente contempló por unos instantes su cuerpo curvilíneo tendido y palpitante, mitad por efecto del deseo y mitad a causa del terror que le causaba la furiosa embestida. Luego contempló con aire satisfecho su tremendo pene, erecto de lujuria, y subiéndose presto al lecho se arrojó sobre ella y se cubrió con las ropas de la cama. Bella, medio ahogada debajo del gran bruto peludo, sintió la tiesa y ancha verga entre sus piernas, y bajó la mano para tentarla de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Cielos, qué tamaño! ¡Nunca me cabrá!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, claro que si… la tendrás toda… entrará hasta los testículos, sólo que tendrás que cooperar para que no te lastime, mira que te puedo rajar de lo muy parada que la tengo. La joven se ahorró la molestia de contestar, porque enseguida una lengua ansiosa penetró en su boca hasta casi sofocarla. Después pudo darse cuenta de que el sacerdote se había levantado poco a poco, y de que la caliente cabeza de su gigantesco pene estaba tratando de abrirse paso a través de los húmedos labios de su rosada rendija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo seguir adelante con el relato detallado de los actos preliminares. Se llevaron 15 minutos, pero al término de ellos el torpe Clemente estaba enterrado hasta los testículos en el lindo cuerpo de la joven, que, con sus suaves piernas enlazadas sobre la espalda del moreno sacerdote, recibía las caricias de éste, que se solazaba sobre su víctima, y daba comienzo a los lascivos movimientos que habían de conducirle a desembarazarse de su ardiente fluido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Veinticinco centímetros, cuando menos, de endurecido y grueso músculo habían calado las partes íntimas de la jovencita, y palpitaban en el interior de ellas, al propio tiempo que una mata de pelos hirsutos frotaba el delicado monte de la infeliz Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, Dios mío! ¡Cómo me hiere! —se quejó ella, &#8211;Cielos! ¡¡Me está descuartizandooo!! &#8211; Clemente inició un movimiento brutal. &#8211;¡No lo puedo aguantar! ¡Realmente está demasiado grande! ¡Ohhh! ¡Sáquelo! ¡Ay, qué embestidas!, –el cura empujó sin piedad dos o tres veces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Aguanta un momento, diablita… aguanta sólo hasta que te ahogue con mi semen. ¡Oh, cuán estrecha eres! ¡Parece que me estás sorbiendo la verga! ¡Al fin! ahora está dentro, ya es todo tuvo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Piedad, por favor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente embistió duro y rápido, empujón tras empujón al mismo tiempo que giraba y se contorsionaba sobre el muelle cuerpo de la muchacha, y sufría un verdadero ataque de lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su enorme pene amenazaba estallar por la intensidad de su placer y el enloquecedor deleite del momento, y tras una buena sucesión de minutos en donde ya ambos cuerpo sudaban por semejante combate en que estaba enfrascados, fue el sacerdote quien le hacía ver a su víctima de lo bien que se lo estaba pasando:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahora por fin te estoy culeando como yo lo deseaba ricura&#8230; ¿te gusta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Culéeme!!—Exclamó Bella, abriéndose todavía más de piernas, a medida que la intensidad de las sensaciones se iban posesionando de su persona, &#8211;¡Culéeme bien! ¡Más duro!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y con un hondo gemido de placer inundó a su brutal violador con una copiosa descarga femenina, al propio tiempo que se arrojaba hacia adelante para recibir una formidable embestida del hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las piernas de Bella se flexionaban espasmódicamente cuando Clemente se lanzó entre ellas, este siguió metiendo y sacando su largo y ardiente miembro entre las mismas, con movimientos lujuriosos. Algunos suspiros mezclados con besos de los apretados labios del lascivo invasor; unos quejidos de placer y las rápidas vibraciones del armazón de la cama, todo ello denunciaba la excitación de la escena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente no necesitaba incentivos. La eyaculación de su complaciente compañera le había proporcionado el húmedo medio que deseaba, y se aprovechó del mismo para iniciar una serie de movimientos de entrada y salida que causaron a Bella tanto placer como dolor. La muchacha lo secundó con todas sus fuerzas. Atiborrada por completo, suspiraba hondo y se estremecía bajo sus firmes embestidas. Su respiración se convirtió en un estertor; se cerraron sus ojos por efecto del brutal placer que experimentaba en un casi ininterrumpido espasmo de la emisión. Las posaderas de su rudo amante se abrían y cerraban a cada nuevo esfuerzo que hacía para asestar estocadas en el cuerpo de la linda chiquilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de mucho batallar se detuvo un momento:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya no puedo aguantar más, me voy a venir mi dulce chiquilla. Toma mi leche, Bella. Vas a recibir torrentes de ella, ricura, -Bella ya lo sabía, sintió con su vagina que todas las venas de su monstruoso carajo estaban henchidas a su máxima tensión, le resultaba insoportablemente grande, al grado de asemejarlo con el gigantesco miembro de un caballo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente empezó a moverse de nuevo, de sus labios caía la saliva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con una sensación de éxtasis, Bella esperaba la corriente seminal. Clemente asestó uno o dos golpes cortos, pero profundos, lanzó un gemido y se quedó rígido, estremeciéndose sólo ligeramente de pies a cabeza, y a continuación salió de su verga un tremendo chorro de semen que inundó la matriz de la jovencita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El gran bruto enterró su cabeza en las almohadas, hizo un postrer esfuerzo para adentrarse más en ella, apoyándose con los pies en el pie de la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, la lecheeee!, -chillaba Bella, &#8211;¡La siento! ¡Qué torrente de semen Dios mio! ¡Ohhh, démela toda! ¡Padre santo, qué placer… que calentura es la que estoy sintiendo por Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahí está! ¡Tómalaaaa! -gritó el cura mientras, tras el primer chorro arrojado en el interior de ella, embestía de nuevo salvajemente hacia adentro, enviando con cada empujón un nuevo torrente de mocos calientes y blanquecinos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahhhh, qué Ricoooo! -Aun cuando Bella había anticipado lo peor, no tuvo idea de la inmensa cantidad de semen que aquel hombre era capaz de emitir. La arrojaba hacia fuera en espesos borbotones que iban a estrellarse contra su misma matriz. &#8211;¡Ohhh, me estoy viniendo otra vez!, -fue lo último que alcanzo a decir Bella antes de desmayarse bajo el robusto hombre gracias al infinito placer que estaba experimentando su persona, mientras el ardiente fluido del buen padre seguía inundándola con sus chorros viscosos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Otras cinco veces, aquella misma noche, Bella recibió el contenido de los grandes testículos de Clemente, y de no haber sido porque la claridad del día les advirtió que era tiempo de que él se marchara, hubieran empezado de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando el astuto Clemente abandonó la casa y se apresuró a retirarse a su humilde celda, amaneciendo ya, se vio forzado a admitir que había llenado su vientre de satisfacción, de la misma manera que Bella vio inundadas de leche sus entrañas. Y suerte tuvo la jovencita de que sus dos protectores estuvieran incapacitados, porque de otra manera habrían descubierto, por el lastimoso estado en que se encontraban sus juveniles partes íntimas, que un intruso había traspasado los umbrales de las mismas. La juventud es elástica, todo el mundo lo sabe. Y Bella era muy joven y muy elástica. Si ustedes hubieran visto la inmensa máquina de Clemente, lo habrían aseverado conmigo. Su elasticidad natural le permitió admitir no sólo la introducción de aquel ariete, sino también dejar de sentir la menor molestia al cabo de un par de días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tres días después de este interesante episodio regresó el padre Ambrosio. Una de sus primeras preocupaciones fue buscar a Bella. Al encontrarla la invitó a entrar en un boudoir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Vela! —Gritó, mostrándole su instrumento, inflamado y en actitud de presentar armas. &#8211;No he tenido distracción alguna durante una semana, y mi verga está que arde, querida Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Dos minutos después, la cabeza de Bella reposaba sobre la mesa del departamento mientras que, con la ropa recogida sobre su espalda, dejaba al descubierto sus turgentes nalgas, las que el lascivo cura golpeó vigorosamente con su largo miembro, después de haber solazado su vista en la contemplación de sus rollizas nalgas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras otro minuto ya su instrumento se había introducido en el coño por detrás, hasta aplastar contra las posaderas el negro y rizado pelo de la base. Tras sólo unas cuantas embestidas arrojó borbotones de leche hasta la cintura de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El buen padre estaba demasiado excitado por la larga abstinencia para que con sólo esto perdiera rigidez su miembro, por lo que retiró aquel instrumento propio de un semental, todavía resbaladizo y vaporoso, para llevarlo al pequeño orificio situado entre el par de deliciosas nalgas de su amiga. Bella le ayudó y, dado lo bien aceitado como estaba, se deslizó hacia adentro, para no tardar en obsequiar a la muchacha con otra tremenda dosis procedente de sus prolíficos testículos. Bella sintió la ardiente descarga, y recibió gustosa la cálida leche proyectada contra sus entrañas. Después la puso de espaldas sobre la mesa y le succionó el clítoris por espacio de un cuarto de hora, obligándola a venirse dos veces en su boca. A continuación la jodió en la forma natural. Acto seguido se retiró Bella a su habitación para lavarse, y tras un ligero descanso se puso su vestido de calle y se fue.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella noche se informó que el señor Verbouc había empeorado. El ataque había alcanzado regiones que fueron motivo de alarma para su médico de cabecera. Bella le deseó a su tío que pasara una buena noche y se retiró a su habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia se había instalado en la alcoba de Bella para pasar la noche, y ambas muchachas, para aquel entonces ya bien enteradas de la naturaleza y las propiedades del sexo masculino, estaban recostadas intercambiando ideas y aventuras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pensé que iba a morir —dijo Julia, &#8211;cuando el padre Ambrosio introdujo su cosa grande y fea muy adentro de mi pobre cuerpo, y cuando acabó creí que le había dado un ataque, y no podía entender qué era aquella cosa viscosa, aquella sustancia caliente que arrojaba dentro de mí. ¡Ohhh!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://static-fhg.met-art.com/media/83319E68B643C5A46131246E3D947E44/w_61DCCC3D430A5A9461968823C3819A1C.jpg" width="424" height="637">&#8211;Entonces mi querida Julia, comenzaste a sentir la fricción en tu sensible cosita, y la caliente leche del padre Ambrosio, de mi tío y de tu propio padre brotaron a chorros, cubriéndolo todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si, y aún recuerdo aquella tarde, creo que fue memorable… cuanto semen derramaron en mi interior… Ufff</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Si tu padre… si tu padre aun estuviera vivo… te pondrías a hacerlo con el…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Claro que sí, si todavía me siento inundada de su semen cuando me toco ahí abajo recordando aquel día y todo lo que sucedió. &#8211;¡Silencio! ¿No oíste?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambas muchachas se sentaron en la cama y se pusieron a escuchar. Bella, más habituada a las características de su alcoba de lo que pudiera estarlo Julia, concentró su atención en la ventana. En el momento de hacerlo el postigo cedió gradualmente, y apareció la cabeza de un hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia descubrió también al aparecido y estuvo a punto de gritar, pero Bella le hizo una seña para que guardara silencio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Chist! No te alarmes —susurró Bella &#8211;No nos quiere comer; sólo que es indebido molestarle a una de tan cruel manera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Qué quiere? —preguntó Julia, semi escondiendo su linda cabeza entre sus prendas de dormir, pero sin dejar de observar con ojo atento al intruso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante esta breve conversación el hombre se estuvo preparando para entrar en la alcoba, y habiendo ya abierto lo bastante la ventana para poder hacerlo, deslizó su amplia humanidad al través de la abertura. Al poner pie en el piso de la habitación quedaron al descubierto la voluminosa figura y las feas facciones del caliente padre Clemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Madre santa, un cura! —Exclamó la joven huésped de Bella, &#8211;¡Y bien gordo por cierto! ¡Oh Bella! ¿Qué quiere?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pronto lo sabremos…, -susurró la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto Clemente ya se había aproximado a la cama en donde yacían las dos beldades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Qué? ¿Será posible? ¿Un doble agasajo? —exclamó él, &#8211;¡Encantadora Bella! Es realmente un placer inesperado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué vergüenza, padre Clemente!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia había desaparecido bajo las ropas de la cama. En dos minutos se despojó el cura de sus vestimentas, y sin esperar a que se le invitara a hacerlo, se lanzó como rayo sobre la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh! —Gritó Julia, &#8211;¡Me está tocando!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, sí! Las dos seremos bien manoseadas, te lo aseguro —murmuró Bella al sentir la enorme arma de Clemente presionando su espalda. &#8211;¡Que vergonzoso comportamiento el de usted, al entrar sin nuestro permiso!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;En tal caso, ¿puedo entrar, preciosidad? —repuso el cura, al tiempo que ponía en manos de Bella su tieso instrumento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Puede quedarse, puesto que ya está dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Gracias… —murmuro Clemente, a la vez de subirle sus ropas de cama hasta mas arriba de la cintura, para luego apartar las piernas de Bella e insertar la enorme cabeza de su pene entre ellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella sintió la estocada, y mecánicamente pasó sus brazos en torno al dorso de Julia quien se había hincado en la cama a observar la operación aunque aún sin entender mucho lo que estaba sucediendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente empujó de nuevo, pero Bella se escabulló de un brinco. Se levantó, y apartando las ropas de la cama dejó al descubierto el peludo cuerpo del sacerdote y la gentil figura de su compañera. Julia se volvió instintivamente y se encontró con que, apuntando en línea recta a su nariz, se enderezaba el rígido pene del buen padre, que parecía próximo a estallar a causa de la lujuria despertada en su poseedor por la compañía en que se encontraba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tócaselo… —susurró Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin atemorizarse, Julia lo agarró con su blanca manita:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Cómo late! Se va haciendo cada vez mayor, a fe mía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambas muchachas se bajaron entonces de la cama para proceder a desnudarse desesperadamente y por completo, y ansiosas por divertirse comenzaron a estrujar y a frotar el voluminoso pene del sacerdote, hasta que éste estuvo a punto de correrse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Esto es el cielo!, —dijo el padre Clemente con la mirada perdida, y un ligero movimiento convulsivo en sus dedos que denotaba su placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">—Basta Julia, de lo contrario se correrá…, —observó Bella, adoptando un aire de persona experimentada en la materia, al que creía tener derecho, según ella, en virtud de sus anteriores relaciones con el monstruo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su parte, el padre Clemente no estaba dispuesto a desperdiciar sus disparos cuando estaban a su alcance dos objetivos tan lindos. Permaneció inactivo durante el manoseo al que las muchachas sometieron su gran pene, pero ahora había atraído suavemente hacia si a la joven Julia que como bien ya se dijo estaba totalmente desnuda. Deslizó sus ansiosas manos en torno a los adorables muslos y las nalgas de la muchacha, y con los pulgares abrió después la rosada rendija que ofrecía, para introducir su lasciva lengua en su interior, y besarla en forma por de lo más excitante en la misma matriz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia no podía permanecer insensible a este tratamiento y cuando al fin, tembloroso de deseo y de desenfrenada lujuria, el osado cura la puso de espaldas sobre la cama, abrió sus juveniles muslos y le permitió ver los sonrosados bordes de su bien ajustada hendidura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente se metió entre sus piernas, y adelantándose hacia ella mojó la gruesa punta de su miembro en los húmedos labios del coño. Bella prestó entonces su ayuda, y tomando entre sus manos el inmenso pene, le descubrió y encaminó adecuadamente hacia el pequeño orificio vaginal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia contuvo el aliento y se mordió los labios. Clemente asestó una violenta estocada. Julia, brava como una leona, aguantó el golpe, y la cabeza se introdujo. Más empujones, mayor presión, y en menos tiempo que toma para escribirlo Julia había engullido totalmente el enorme pene del sacerdote.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez cómodamente posesionado de su cuerpo, Clemente inició una serie de rítmicas embestidas a fondo, y Julia, presa de sensaciones indescriptibles, echó hacia atrás la cabeza, y se cubrió el rostro con una mano mientras con la otra se asía de la cintura de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, es enorme, pero qué gusto me da!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Está completamente dentro! ¡Se ha enterrado hasta las bolas! —exclamó Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahhh! ¡Qué delicia! ¡Voy a correrme! ¡No puedo aguantar! ¡Su vientre es como terciopelo! ¡Toma! ¡Toma esto linda criatura! -Aquí siguió una feroz embestida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhhh… Ahhhh! —exclamó Julia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En aquel momento se le ocurrió una fantasía al libidinoso gigante, y extrayendo el vaporeante miembro de las partes íntimas de Julia se lanzó entre las piernas de Bella y lo alojó en el interior de su deliciosa vagina. El palpitante objeto se metió muy adentro de su juvenil coño, mientras el propietario del mismo babeaba de gusto por la doble tarea a que estaba entregado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia veía asombrada la aparente facilidad con que el padre hundía su gran verga en el interior del blanco cuerpo de su amiga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras de pasar un cuarto de hora en esta erótica postura, tiempo en el cual Bella oprimió al padre contra su pecho y rindió por dos veces su cálido tributo sobre la cabeza de la enorme vara, una vez más se retira Clemente, y buscó calmar el ardor que le consumía derramando su caliente leche en el interior de la delicada personita de Julia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tomó a la damita entre sus brazos, de nuevo se montó sobre su cuerpo, y sin gran dificultad, presionando su ardiente verga contra el suave coño de ella, se dispuso a inundarlo con una lasciva descarga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguió una furiosa serie de estocadas rápidas pero profundas, al final de las cuales Clemente, al tiempo que dejaba escapar un hondo suspiro, empujó hasta lo más hondo de la delicada muchacha, y comenzó a vomitar en su interior un verdadero diluvio de semen. Chorro tras chorro brotaba de su pene mientras él, con los ojos en blanco y los labios temblorosos, llegaba al éxtasis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La excitación de Julia había alcanzado su máximo, y se sumó al goce de su violador en el paroxismo final, a un grado de terrible enajenación que no hay pulga capaz de describir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las orgías que siguieron en esta lasciva noche fueron algo que excede también mis capacidades narrativas. Tan pronto como Clemente se hubo recobrado de su primera eyaculación, anunció con palabras de grueso calibre su propósito de gozar de Bella. Y, dicho y hecho, puso inmediatamente manos a la obra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante un largo cuarto de hora permaneció enterrado hasta los pelos en el coño de ella, conteniéndose hasta que la naturaleza se impuso, para que Bella recibiera la descarga en su matriz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre sacó su pañuelo de Holanda, con el que enjugó los chorreantes coños de ambas beldades. Entonces las dos muchachas asieron el miembro del sacerdote, y le aplicaron tantos tiernos y lascivos toques que excitaron de nuevo el fogoso temperamento del sacerdote, hasta el punto de lograr infundirle nuevas fuerzas y virilidad imposibles de describir. Su enorme pene, enrojecido y engrosado en virtud de los ejercicios anteriores, veía amenazador a la pareja que lo manoseaba llevándolo ora a un lado, ora a otro. Varias veces Bella chupó la enardecida cabeza y cosquilleó con la punta de su lengua el orificio de la uretra. Esta era, por lo visto, una de las formas favoritas de gozar de Clemente ya que rápidamente introdujo lo más que pudo la cabeza de su gran verga en la boca de la muchacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después las hizo rodar una y otra vez, desnudas tal como vinieron al mundo, pegando sus gruesos labios en sus chorreantes coños, una y otra vez. Besó ruidosamente y manoteó las redondeces de sus nalgas, introduciendo de vez en cuando uno de sus dedos en los orificios de los culos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego Clemente y Bella, ambos a una, convencieron a Julia para que le permitiera al padre meter en su boca la punta de su pene, y tras un buen rato de cosquillear y excitar al monstruoso carajo, vomitó tal torrente en la garganta de la muchacha, que casi la ahogó. Siguió un corto intervalo, y de nuevo el inusitado hecho de poder gozar de dos muchachas tan tentadoras y espirituales despertó todo el vigor de Clemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Colocándolas una junto a otra comenzó a introducir su miembro alternativamente en cada una, y tras de algunas brutales embestidas lo retiraba de un coño para meterlo en el otro. Después se tumbó sobre su espalda, y atrayendo a las muchachas sobre él le chupó el coño a una mientras la otra se enterraba en su verga hasta juntarse los pelos de ambos cuerpos. Una y otra vez arrojó en el interior de ellas su prolífica esencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sólo el alba puso término a aquellas escenas de orgía. Mientras tales escenas se desarrollaban en aquella casa, otra muy diferente tenía lugar en la alcoba del señor Verbouc, y cuando tres días más tarde el padre Ambrosio regresaba de otra de sus ausencias, encontró a su amigo y protector al borde de la muerte. Unas pocas horas bastaron para poner término a la vida y aventuras de tan excéntrico caballero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de su deceso su viuda, que nunca se distinguió por sus luces intelectuales, comenzó a presentar síntomas de locura, y en el paroxismo de su desvarío nunca dejaba de llamar al sacerdote. Pero cuando en cierta ocasión un anciano y respetable padre fue llamado de urgencia, la buena señora negó indignada que aquel hombre pudiera ser un sacerdote, y pidió a gritos que se le enviara &#8220;el del gran instrumento&#8221;. Su lenguaje y su comportamiento fueron motivo de escándalo general, por lo que se la tuvo que encerrar en un asilo, en el que sigue delirando en demanda del gran pene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella, que de esta suerte se quedó sin protectores, bien pronto prestó oídos a los consejos de su confesor, y aceptó tomar los velos. Julia, huérfana también, resolvió compartir la suerte de su amiga, y como quiera que su madre otorgó enseguida su consentimiento, ambas jóvenes fueron recibidas en los brazos de la Santa Madre Iglesia el mismo día, y una vez pasado el noviciado hicieron a un tiempo los votos definitivos. Cómo fueron observados estos votos de castidad no es cosa que yo, una humilde pulga, deba juzgar. Únicamente puedo decir que al terminar la ceremonia ambas muchachas fueron trasladadas privadamente al seminario, en el que las aguardaban catorce curas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin darles apenas tiempo a las nuevas devotas a desvestirse, los canallas, enfervorecidos por la perspectiva de tan preciada recompensa, se lanzaron sobre ellas, y uno tras otro saciaron su diabólica lujuria. Bella recibió arriba de veinte férvidas descargas en todas las posturas imaginables, y Julia, apenas menos vigorosamente asaltada, acabó por desmayarse, exhausta por la rudeza del trato a que se vio sometida. La habitación estaba bien asegurada, por lo que no había que temer interrupciones, y la sensual comunidad, reunida para honrar a las recién admitidas hermanas, disfrutó de sus encantos a sus anchas. Ambas jóvenes aquel día, desde tempranas horas y hasta altas horas de la noche, a lo único que pudieron optar por colación para reunir fuerzas fueron abundantes cantidades de semen y uno o dos vasos de agua. También Ambrosio estaba allí, ya que hacía tiempo que se había convencido de la imposibilidad de conservar a Bella para él solo, y a mayor abundamiento temía la animosidad de sus cofrades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente también formaba parte de su equipo, y su enorme miembro causaba estragos en los juveniles encantos que atacaba. El Superior tenía asimismo oportunidad de dar rienda suelta a sus perversos gustos, y ni siquiera la recién desflorada y débil Julia escapó a la ordalía de sus ataques. Tuvo que someterse y permitir que, entre indescriptibles emociones placenteras, arrojara su viscoso semen en sus entrañas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los gritos de los que se venían, la respiración entrecortada de aquellos otros que estaban entregados al acto sexual, los gemidos de las dos bellas víctimas, el chirriar y crujir del mobiliario, las apagadas voces y las interrumpidas conversaciones de los observadores, todo tendía a dar mayor magnitud a la monstruosidad de las libidinosas escenas, y a hacer más repulsivos los detalles de esta batahola eclesiástica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Obsesionada por estas ideas, y disgustada sobremanera por las proporciones de la orgía, huí, y no me detuve hasta no haber puesto muchos kilómetros de distancia entre mi ser y los protagonistas de esta odiosa historia, ni tampoco, desde aquel momento, acaricié la idea de volver a entrar en relaciones de familiaridad con Bella o con Julia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bien sé que ellas vinieron a ser los medios normales de dar satisfacción a los internados en el seminario. Sin duda la constante y fuerte excitación sexual que tenían que resentir había de marchitar en poco tiempo los hermosos encantos juveniles que tanta admiración me inspiraron, sin contar de los continuos embarazos de distintos hombres de los cuales fueron víctimas. Pero, hasta donde cabe, mi tarea ha terminado, he cumplido mi promesa y se han terminado mis primeras memorias. Y si bien no es atributo de una pulga el moralizar, sí está en su mano escoger su propio alimento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hastiada de aquellas mujercitas sobre las que he disertado, hice lo que hacen tantos otros que, no obstante no ser pulgas, tal como lo recordé a mis lectores al comenzar esta primera narración, hacen lo mismo, chupar la sangre: emigré, con la nueva promesa a mis lectores de un segundo volumen, en el peregrinar por escoger mi propio alimento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://static-fhg.met-art.com/media/83319E68B643C5A46131246E3D947E44/w_1A1D49703D46AB846902AC785264CA55.jpg" width="600" height="400"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Memorias de una jovencita 2&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Oct 2021 10:26:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Memorias sobre una Jovencita 2 Relato original Memorias de una Pulga Segunda Parte Bella tenía una amiga, una linda damita solo unos pocos meses mayor que ella, hija de un adinerado caballero, que vivía cerca del señor Verbouc. Julia Delmont, sin embargo, era de temperamento menos ardiente y voluptuoso, y Bella comprendió pronto que no había madurado lo bastante para entender los sentimientos pasionales, ni comprender los fuertes instintos que despierta el placer sexual. Julia era ligeramente más alta que su joven amiga, algo menos carnosa también, pero con formas capaces de deleitar los ojos y cautivar el corazón de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Memorias sobre una Jovencita 2</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Relato original Memorias de una Pulga</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Segunda Parte</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella tenía una amiga, una linda damita solo unos pocos meses mayor que ella, hija de un adinerado caballero, que vivía cerca del señor Verbouc. Julia Delmont, sin embargo, era de temperamento menos ardiente y voluptuoso, y Bella comprendió pronto que no había madurado lo bastante para entender los sentimientos pasionales, ni comprender los fuertes instintos que despierta el placer sexual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Julia era ligeramente más alta que su joven amiga, algo menos carnosa también, pero con formas capaces de deleitar los ojos y cautivar el corazón de un artista por lo perfecto de su corte y lo exquisito de sus detalles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se supone que una pulga no puede describir la belleza de las personas, ni siquiera la de aquellas que la alimentan. Todo lo que puedo decir, por lo tanto, es que Julia Delmont constituía a mi modo de ver un estupendo regalo, y algún día lo sería para alguien del sexo opuesto, ya que estaba hecha para despertar el deseo del más insensible de los hombres, y para encantar con sus graciosos modales y su siempre placentera figura al más exigente adorador de Venus.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre de Julia poseía, como hemos dicho, amplios recursos; su madre era una bobalicona que se ocupaba bien poco de su hija, o de otra cosa que no fueran sus deberes religiosos, en el ejercicio de los cuales empleaba la mayor parte de su tiempo, así como en visitar a las viejas devotas de la vecindad que estimulaban sus predilecciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont era relativamente joven. De constitución robusta, estaba lleno de vida, y como quiera que su piadosa cónyuge estaba demasiado ocupada para permitirle los goces matrimoniales a los que el pobre hombre tenía derecho, éste los buscaba por otros lados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En tales circunstancias, nada tiene de extraño que sus ojos se fijaran en el hermoso cuerpo de aquel capullo en flor que era la joven sobrina de su amigo y vecino. Ya había tenido oportunidad de oprimir su enguantada mano, de besar desde luego con aire paternal su blanca mejilla, e incluso de colocar su mano temblorosa, claro que por accidente, sobre sus perfectos muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En realidad, Bella, ya mucho más experimentada que la mayoría de las muchachas de su tierna edad, se había dado cuenta de que el señor Delmont sólo esperaba una oportunidad para llevar las cosas a sus últimos extremos. Y esto era precisamente lo que hubiera complacido a Bella, pero era vigilada demasiado de cerca, y la nueva y desdichada situación en que acababa de entrar acaparaba todos sus pensamientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio, empero, se percataba bien de la necesidad de permanecer sobre aviso, y no dejaba pasar oportunidad alguna, cuando la joven acudía a su confesionario, para hacer preguntas directas y pertinentes acerca de su comportamiento para con los demás, y de la conducta que los otros observaban con su penitente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así fue como Bella llegó a confesarle a su guía espiritual los sentimientos engendrados en ella por el lúbrico proceder del señor Delmont. El padre Ambrosio le dio buenos consejos en aquella oportunidad, y puso inmediatamente a Bella a la tarea de succionarle la verga mientras el pensaba en aquel asunto a la vez que terminaba de escribir unos documentos eclesiásticos en su despacho, la chica se la tuvo que estar chupando por casi toda una tarde en donde el degenerado cura sin desentenderse de sus asuntos religiosos-administrativos descargó fervientes cantidades de semen tres veces en la boca de la joven quien arrodillada debajo de su escritorio no dudó para beberse hasta la última gota en las tres oportunidades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez pasado este delicioso episodio, y borradas que fueron las huellas del placer en la corpulenta persona de Ambrosio, el digno sacerdote se dispuso con su habitual astucia, a sacar provecho de los hechos de que acababa de tener conocimiento. Su morboso y vicioso cerebro no tardó en concebir un plan cuya audacia e inquietud yo, un humilde insecto, no sé qué haya sido nunca igualada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Desde luego, en el acto decidió que la joven Julia tenía algún día que ser suya. Esto era del todo natural. Pero para lograr este objetivo, y divertirse al mismo tiempo con la pasión que indiscutiblemente Bella había despertado en el señor Delmont, concibió una doble consumación, que debía llevarse a cabo por medio del más indecoroso y repulsivo plan que jamás haya oído el lector.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo primero que había que hacer era despertar la imaginación de Julia, y avivar en ella los latentes fuegos de la lujuria como la comezón de la carne. Esta noble tarea se la confiaría el buen sacerdote a Bella, la que, debidamente instruida, se comprometió fácilmente a realizarla. Puesto que ya se había roto el hielo en su propio caso, Bella, a decir verdad, no deseaba otra cosa sino conseguir que Julia fuera tan culpable como ella. Así que se dio a la tarea de corromper a su joven amiga. ¿Cómo lo logró?, vamos a verlo a su debido tiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fue sólo unos días después de la iniciación de la joven Bella en los deleites del delito en su forma incestuosa que hemos ya relatado, y en los que no había tenido mayor experiencia porque el señor Verbouc tuvo que ausentarse del hogar. A la larga, sin embargo, tenía que presentarse la nueva oportunidad, y Bella se encontró por segunda vez, sola y serena, en compañía de su tío y del padre Ambrosio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/e/1B7eZ/devushka003_m.jpg" width="424" height="631">La tarde era fría, pero en la estancia reinaba un calorcito placentero por efecto de una estufa instalada en el lujoso departamento. Los suaves y mullidos sofás y otomanes que amoblaban la habitación proporcionaban a la misma un aire de indolencia y abandono. A la brillante luz de una lámpara exquisitamente perfumada los dos hombres parecían elegantes devotos de Baco y de Venus cuando se sentaron, ligeros de ropa, después de una suntuosa colación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En cuanto a Bella, estaba por así decirlo excedida en belleza. Vistiendo solo un encantador ‘negligie’, medio descubría y medio ocultaba aquellos encantos en flor de que tan orgullosa podía mostrarse, debajo de aquella prenda la chiquilla no llevaba absolutamente nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus brazos, admirablemente bien torneados, sus suaves piernas bien desarrolladas y dobladas al estar sentada al medio de los dos hombres, su seno palpitante, por donde asomaban dos meloncitos blancos y carnosos, exquisitamente redondeados y duritos gracias a su juventud, las bien formadas caderas, y unos diminutos pies que daban ganas de separar aquellos deditos y pasar la lengua por ahí, eran encantos que, sumados a otros muchos, formaban un delicado y delicioso conjunto con el que se hubieran intoxicado las deidades mismas, y en las que iban a complacerse los dos lascivos mortales que la acompañaban en esos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se necesitaba, empero, un pequeño incentivo más para aumentar la excitación de los infames y anormales deseos de aquellos dos hombres que en dicho momento, con ojos inyectados en sangre por la lujuria, contemplaban a su antojo el despliegue de los tesoros que estaban a su alcance.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Seguros de que no habían de ser interrumpidos, se disponían ambos a hacer los lascivos attouchements (manoseos) que darían satisfacción al deseo de regodearse con lo que tenían a la vista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya incapaz de contener su ansiedad, el perverso tío extendió su mano, y atrayendo hacia sí a su sobrina, deslizó sus dedos entre sus piernas a modo de sondeo. Por su parte el sacerdote se posesionó de sus dulces senos, para sumir su cara en ellos. Ninguno de los dos se detuvo en consideraciones de pudor que interfirieran con su placer, así que los miembros de los dos robustos hombres fueron exhibidos luego en toda su extensión, y permanecieron excitados y erectos, con las cabezas ardientes por efecto de la presión sanguínea y la tensión muscular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, qué forma de tocarme!, -murmuró Bella, abriendo voluntariamente sus muslos a las temblorosas manos de su tío, mientras Ambrosio casi la ahogaba al prodigarle deliciosos besos con sus gruesos labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En un momento determinado la complaciente mano de Bella apresó en el interior de su cálida palma el rígido miembro del vigoroso sacerdote.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Qué, amorcito, no es grande mi verga? ¿Y no arde en deseos de expeler sus jugos dentro de ti? ¡Oh, cómo me excitas, hija mía! Tu mano&#8230; tu dulce mano&#8230; ¡Ay! ¡Me muero por insertarlo en tu suave vientre! ¡Bésame, Bella! ¡Verbouc, vea en qué forma me excita su sobrina!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El tío de Bella junto con mirar al sacerdote cuando este le habló, también dio con la fuerte erección que poseía, en el acto le habló a su sobrina:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Madre santa, qué miembro! ¡Ve, Bella, qué cabeza la suya! ¡Cómo brilla! ¡Qué tronco tan largo y tan oscuro! ¡Y observa cómo se encorva cual si fuera una serpiente en acecho de su víctima! ¡Ya asoma una gota de semen en la punta! ¡Mira, Bella!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, cuán dura es su verga…! –dijo la jovencita tras las palabras de su tío y a la misma vez que tomaba con su manita el musculoso instrumento vergal de Ambrosio, este la seguía besando efusivamente, &#8211;¡Cómo vibra…! ¡Cómo acomete…! ¡Apenas podré abarcarla…! ¡Usted me mata con estos besos, me absorbe la vida!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc hizo un movimiento hacia adelante, y en el mismo momento puso al descubierto su propia arma, erecta y al rojo vivo, desnuda y húmeda la cabeza. Los ojos de Bella se iluminaron ante el prospecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tenemos que establecer un orden para nuestros placeres, Bella, -dijo su tío, &#8211;Debemos prolongar lo más que nos sea posible nuestros éxtasis. Ambrosio es desenfrenado. ¡Qué espléndido animal es! ¡Hay que ver qué miembro! ¡Está dotado como un verdadero potro! ¡Ah, sobrinita mía!, ¡mi criatura…!, ¡con tal herramienta si que va a dilatar tu estrecha rendija&#8230;! La hundirá hasta tus entrañas, y tras de una buena carrera descargará un torrente de leche caliente para placer tuyo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué gusto!, -murmuró Bella, &#8211;Anhelo recibir esa gruesa herramienta hasta mi cintura. Sí, sí. No apresuremos el delicioso final; trabajemos todos para ello…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La jovencita hubiera dicho algo más, pero en aquel momento la roja punta del rígido miembro del señor Verbouc entró en su boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con la mayor avidez Bella recibió el duro y palpitante objeto entre sus labios de fresas, y admitió tanto como pudo de ella. Comenzó chupar como desesperada, como a su mismo tiempo a lamer alrededor con su lengua, y hasta trató de introducirla en la roja abertura de la extremidad. Estaba excitada hasta el frenesí. Sus mejillas ardían, su respiración iba y venía con ansiedad espasmódica. Se aferró más aún al miembro del lúbrico sacerdote, y su juvenil estrecho coño palpitaba de placer anticipado. Hubiera querido continuar cosquilleando, frotando y excitando el henchido tronco del lascivo Ambrosio, pero el fornido sacerdote le hizo seña de que se detuviera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Aguarda un momento, Bella, -suspiró, &#8211;o vas a hacer que me corraaa&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella soltó el enorme tronco moreno y se echó hacia atrás, de manera que su tío pudo accionar despaciosamente hacia dentro y hacia fuera de su boca, sin que la mirada de ella dejara por un solo momento de prestar ansiosamente atención a las extraordinarias dimensiones del miembro de Ambrosio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nunca había gustado Bella con tanto deleite de un a buena verga, como ahora estaba disfrutando del respetable miembro de su tío. Por tal razón aplicó sus labios al mismo con la mayor fruición que pudo, sorbiendo morbosamente la secreción que de vez en cuando exudaba la punta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc estaba arrobado con los atentos servicios de su joven sobrinita. A continuación el cura se arrodilló, y pasando la rasurada cabeza por entre las piernas de Verbouc, que estaba de pie ante la joven, abrió los dóciles muslos de ésta para apartar después con sus dedos los rojos labios de su vagina, e introducir su lengua hacia dentro, al tiempo que con sus gruesos labios cubría sus juveniles y excitadas partes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se estremecía de placer con semejante tratamiento por parte de los dos hombres. Su tío se puso aún más rígido, y empujó fuertemente dentro de la bella boca de la muchacha, la cual tomó sus testículos entre sus manos para estrujarlos con suavidad. Retiró hacía atrás la piel del ardiente tronco, y reanudó su succión con evidente deleite.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahora córrase tío… y deme todo lo suyo! -dijo Bella, abandonando por un momento la viscosa cabeza con el objeto de poder hablar y tomar aliento… &#8211;¡Me gusta tanto el sabor del semen! ¡Me agrada mucho saborearlo antes de tragármelo!, -les comentaba con sinceridad la jovencita a los dos hombres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/f/1B7fs/devushka007_m.jpg" width="424" height="628">&#8211;Podrás hacerlo querida sobrina, pero todavía no. No debemos ir tan aprisa…, -en eso la joven se dio a succionárselo con más ímpetus que al principio por lo cual al señor no le quedo más opción que ponerse bufar, &#8211;¡Oh, cómo me mama! ¡Cómo me lame con su lengua! ¡Estoy ardiendo! ¡Me mata! -¡Ah, sobrina! Ahora no sientes más que placer… te has reconciliado con los goces de nuestros contactos incestuosos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;De verdad que sí, querido tío… pero… pero… ponme tu verga de nuevo en la boca, -le pidió la muchacha en forma inquisitiva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Todavía no, Bella, amor mío…, -el señor Verbouc no pudo seguir hablando ya que la jovencita lo interrumpió, para luego hablar casi con espanto por lo que ella veía venirse:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No me hagas aguardar demasiado querido tío&#8230; Me estas enloqueciendo… ¡Padre Ambrosio! ¡Ohhh mi buen Padre… ya viene hacia mí, se prepara para cogerme! ¡Dios santo, qué gran instrumento! ¡Piedad! ¡Me partirá en dos con esa cosa!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto Ambrosio, enardecido por el delicioso jugueteo con el que estuvo entretenido, devino demasiado excitado para permanecer como estaba, y aprovechando la oportunidad de una momentánea retirada de Verbouc, se puso de píe le arranco de su cuerpo la única y sexi prenda que la protegían y tumbó sobre sus espaldas en el blando sofá a la hermosa muchacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Verbouc tomó en su mano el formidable pene del santo padre, le dio un par de sacudidas preliminares, retiro la piel que rodeaba su cabeza en forma de huevo, y encaminando el mismo la punta anchurosa y ardiente hacia la rosada hendidura de su desnuda sobrina, y la empujó vigorosamente dentro del vientre de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La humedad que lubricaba las partes nobles de la criatura facilitó la entrada de la cabeza y la parte delantera, y el arma del sacerdote pronto quedó sumida a medias. Siguieron fuertes embestidas, y con brutal lujuria reflejada en el rostro, y escasa piedad por la juventud de su víctima, Ambrosio la ensartó en forma impecable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La excitación de Bella superaba el dolor, por lo que se abrió de piernas hasta donde le fue posible para permitirle regodearse según su deseo en la posesión de su belleza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un ahogado lamento escapó de los entreabiertos labios de la ardiente jovencita cuando sintió aquella gran arma, dura como el hierro, presionando su matriz, y dilatándola con su gran tamaño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc no perdía detalle del lujurioso espectáculo que se ofrecía a su vista, y se mantuvo al efecto aun lado de la excitada pareja en el mismo instante en que ya empezaban acoger. En un momento dado depositó su poco menos vigoroso miembro en la mano convulsa de su sobrina. Ambrosio, tan pronto como se sintió firmemente alojado en el lindo cuerpo que estaba debajo de él, refrenó su ansiedad. Llamando en auxilio suyo el extraordinario poder de autocontrol con el que estaba dotado, pasó sus manos temblorosas sobre las caderas de la muchacha, y apartando sus ropas descubrió su velludo vientre, con el que a cada sacudida frotaba el mullido monte de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De pronto el sacerdote aceleró su trabajo. Con poderosas y rítmicas embestidas se enterraba en el tierno cuerpo que yacía debajo de él. Apretó fuertemente hacia adelante, y Bella enlazó sus blancos brazos en torno a su musculoso cuello. Sus testículos golpeaban las suaves y bien formadas posaderas de ella, su instrumento había penetrado hasta los pelos que, negros y rizados, cubrían por completo el sexo de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahora la tiene toda adentro&#8230; Verbouc, observa a tu sobrina… Ve cómo disfruta los ritos eclesiásticos. ¡Ah, qué placer… que calenturaaa…! ¡Cómo me mordisquea la verga con su estrecho coñito!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y la excitada Bella también aportaba palabras de gratitud hacia los dos hombres:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, querido… querido padre Ambrosio&#8230;! ¡Oh, mi buen padrecito que bien me lo hace!, ¡¡culéenme… culéenme entre los dos al mismo tiempo… o túrnense para ello… que ya me estoy corriendo de solo imaginarlo!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego de tan ardiente solicitud que le hizo a los dos hombres la casi enloquecida chiquilla se dio a animar al fiero animal que en esos momentos la violaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Empuje…! ¡Empuje! ¡Máteme con su cosa si así lo desea… pero no deje de moverse! ¡Así… culéeme así!, -aportaba la chica a grito limpio sin dejar de menearse buscando el mismo ritmo del padre Ambrosio, &#8211;¡Ohhh! ¡Cielos! ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Cuán grande es… cuan grueso lo tiene! ¡Cómo se adentra en mí!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El sofá del gran salón de la casa de Verbouc en el cual se llevaba a cabo semejante cogida crujía a causa de las rápidas sacudidas de aquella pareja en lícito estado de calentura:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh… Diossss! –Seguía gritando la jovencita, &#8211;¡Me está matando…! ¡Realmente esto es demasiado&#8230;! ¡Me muero&#8230;! ¡¡Me estoy corriendoooo…!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y dejando escapar un grito ahogado, la muchacha se corrió en forma abundante, inundando el grueso miembro que tan deliciosamente la estaba cogiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El largo pene engruesó y se enardeció todavía más. También la bola que lo remataba se hinchó, y todo el tremendo aparato parecía que iba a estallar de lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La joven Bella susurraba frases incoherentes desde sus dulces labios temblorosos a causa del orgasmo en que se veía asaltada, de las que sólo se entendían la palabras coger&#8230; leche, y culear.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio, también completamente enardecido, y sintiendo su enorme verga atrapada en las juveniles carnes de la muchacha, no pudo aguantar más, y agarrando las nalgas de Bella con ambas manos, empujó hacia el interior toda la tremenda longitud de su miembro y descargó, arrojando los espesos chorros de su fluido, uno tras otro, muy adentro de su compañera de juego. Un bramido como de bestia salvaje escapó de su pecho a medida que arrojaba su cálida leche, en tanto la chica que dentro de su infinito goce aún estaba consiente, también se daba cuenta de lo que le ocurría al sacerdote:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, ya viene el semen de Usted! ¡Me está inundando…! ¡Le siento sus borbotones de leche caliente en mi estómago mi buen padrecito! ¡Ahhh… qué delicia es la que siento!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras tanto la gruesa verga del sacerdote, bien hundida en el potable cuerpo de Bella, seguía emitiendo por su henchida cabeza el semen perlino que inundaba la juvenil matriz de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, qué cantidad me está dando!, -comentó Bella ya un poco más calmada de los efectos del clímax sentido, mientras bamboleaba su cintura por debajo del gran masa muscular del fogoso sacerdote, y sentía correr en todas direcciones y por sus ingles el cálido fluido de este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esta era exactamente la situación que más ansiosamente esperaba el tío, y por lo tanto procedió sosegadamente a aprovecharla. Miró parte de sus lindos y suaves muslos abiertos con varias muestras de semen salpicado, metió sus dedos entre los rojos labios de su coño, embarró el semen exudado sobre su lampiño sexo. Seguidamente, colocando a su hermosa sobrina adecuadamente frente a él, Verbouc exhibió una vez más su tieso y peludo campeón, y excitado por las excepcionales escenas que tanto le habían deleitado, contempló con ansioso celo las tiernas partes de la joven Bella, completamente cubiertas como estaban por las descargas del sacerdote, y exudando todavía espesas y copiosas gotas de su prolífico fluido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella, obedeciendo a los deseos tanto de su tío como a los suyos propios, abrió lo más posible sus piernas. Verbouc colocó ansiosamente su desnuda persona entre los complacientes muslos abiertos de la joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Estate quieta mí querida sobrina. Mí verga no es tan gorda ni tan larga como la del buen padre Ambrosio, pero sé muy bien cómo coger, y podrás comprobar sí la leche de tu tío no es tan espesa y caliente como la de cualquier eclesiástico. Ve cómo estoy de envarado&#8230;, -le dijo mostrándosela antes de metérsela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Y cómo me haces esperar deseado tío!, -dijo Bella sin quitar su lánguida mirada de la erecta verga de su familiar, &#8211;Veo tu querida herramienta aguardando turno… ¡Cuán roja se ve! ¡Métemela y empújala hacia dentro mío querido tío! Ya estoy lista de nuevo, y el buen padre Ambrosio te ha aceitado bien el camino…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El duro miembro tocó con su enrojecida cabeza los abiertos labios de la joven, todavía completamente resbalosos, y su punta se afianzó con firmeza. Luego comenzó a penetrar el miembro propiamente dicho, y tras unas cuantas embestidas firmes aquel ejemplar pariente se había adentrado hasta los testículos en el vientre de su sobrina, solazándose lujuriosamente entre el fuerte hedor a semen masculino que evidenciaba sus anteriores e impías venidas con el padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/f/1B7fJ/devushka010_m.jpg" width="424" height="633">&#8211;Querido tío…, -exclamó la muchacha, &#8211;Tenga bien en cuenta a quien se está cogiendo. No se trata de una extraña cualquiera, a quien Usted se lo está metiendo es a la hija de su hermano, soy su propia sobrina… así que entonces culéeme bien… Entrégueme todo el poder de su vigoroso aparato. ¡Cójame! ¡Culéeme hasta que su incestuoso semen se derrame en mi interior! ¡Ahhh…! ¡Ohhh…! ¡Ohhhh…! -Y sin poderse contener ante el conjuro de sus propias ideas lujuriosas, la joven Bella se entregó a la más desenfrenada sesión apareatorea, con gran deleite de su tío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El vigoroso familiar, gozando la satisfacción de su lujuria preferida, se dedicó a efectuar una serie de rápidas y poderosas embestidas. No obstante lo anegada y perforada que se encontraba, la joven vagina de su linda oponente era de por sí pequeña, y lo bastante estrecha para pellizcarle su miembro deliciosamente en la abertura, y provocar así que su placer aumentara rápidamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Verbouc se alzó para lanzarse con rabia dentro del cuerpo de ella, y la hermosa joven se asió a él con el apremio de una lujuria todavía no saciada. Su verga engrosó y se endureció todavía más. El cosquilleo se hizo pronto casi insoportable. Bella se entregó por entero al placer del acto incestuoso, hasta que el señor Verbouc, dejando escapar un suspiro, se vino dentro de su sobrina, inundando de nuevo la matriz de ella con su cálido fluido. Bella llegó también al éxtasis, y al propio tiempo que recibía la poderosa inyección de leche caliente, placenteramente acogida, derramaba una no menor ardiente prueba de su goce femenino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Habiéndose así completado el acto, se le dio tiempo a Bella para hacer sus abluciones, y después, tras de apurar un tonificante vaso lleno de vino tinto hasta los bordes, se sentaron los tres en el mismo y húmedo sofá en el que acababan de coger para concertar un diabólico plan para la violación y el goce de la bella Julia Delmont.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella estando cómodamente encogida con sus piernas, de la misma forma en que lo haría si estuviese a la sombra de un árbol en un día de campo, pero desnuda, confesó que el señor Delmont la deseaba, y que evidentemente estaba en espera de la oportunidad para encaminar las cosas hacia la satisfacción de su capricho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por su parte, el padre Ambrosio confesó que su miembro se enderezaba a la sola mención del nombre de la Joven Julia. La había confesado, y admitió jocosamente que durante la ceremonia no había podido controlar sus manos, ya que su simple aliento despertaba en él ansías sexuales incontenibles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc declaró que estaba igualmente ansioso de proporcionarse placer en sus dulces encantos, cuya sola descripción lo enloquecía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero el problema estaba en cómo poner en marcha el plan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Si me la violara sin preparación alguna, la destrozaría…! -exclamó el padre Ambrosio, exhibiendo una vez más su rubicunda máquina aceitosa, todavía rezumando las pruebas de su último goce, que aún no se le habían secado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Yo no puedo gozarla primero. Necesito la excitación de una copulación previa…, -objetó Verbouc.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;A mí me gustaría ver a mi dulce amiga bien violada…, -dijo la desnuda Bella quien se mantenía ubicada al medio de los dos hombres también desnudos, &#8211;Observaría la operación con deleite, y cuando el padre Ambrosio hubiese introducido su enorme cosa en el interior de ella, tú podrías hacer lo mismo conmigo para compensarme el obsequio que le haríamos a la linda Julia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Sí!, esa combinación podría resultar deliciosa…, -opino en el acto Verbouc quien ya imaginaba la fogosa escena descrita por su sobrina</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Qué habrá que hacer entonces?, -inquirió otra vez Bella, &#8211;¡Madre santa, cuán tiesa está su verga de nuevo querido padre Ambrosio… otra vez la tiene bien parada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Se me ocurre una idea que sólo de pensar en ella me provoca una violenta erección. Puesta en práctica sería el colmo de la lujuria, y por lo tanto del placer, -dijo el buen Padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Veamos de qué se trata…!!, -exclamaron tío y sobrina al unísono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Aguarden un poco…, -dijo el santo varón, mientras Bella desnudaba la roja cabeza de su instrumento para cosquillear en el húmedo orificio con la punta de su lengua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Escúchenme bien, -dijo Ambrosio, &#8211;El señor Delmont anda caliente con Bella… eso está claro, y nosotros lo andamos con su hija, y a esta criatura que ahora me está chupando la verga, le gustaría ver a la tierna Julia bien ensartada en ella hasta lo más hondo de sus órganos vitales, con el único y lujurioso afán de proporcionarse una dosis extra de placer. Hasta aquí todos estamos de acuerdo. Ahora préstenme atención, y tú, Bella, deja en paz mí instrumento. He aquí mi plan: me consta que la pequeña Julia no es insensible a sus instintos animales. En efecto, esa diablilla ya siente la comezón de la carne. Un poco de persuasión y otro poco de astucia pueden hacer el resto. Julia accederá a que se le alivien esas angustias del apetito carnal que ya con toda seguridad debe estar sintiendo por su tierna rendija. Bella debe alentarla al efecto. Entretanto la misma Bella inducirá al señor Delmont a ser más atrevido. Le permitirá que se le declare, si así lo desea él. En realidad, ello es indispensable para que el plan resulte. Ese será el momento en que debo intervenir yo. Le sugeriré a Delmont que el señor Verbouc es un hombre por encima de los prejuicios vulgares, y que por cierta suma de dinero estará conforme en entregarle a su hermosa y virginal sobrina para que sacie sus apetitos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No alcanzo a entenderlo bien…, -comentó Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Yo no veo el objeto…, -intervino Verbouc, &#8211;Eso que explicas no nos aproximará más a la consumación de nuestro plan con la zorrilla esa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Aguarden un momento…, -continuó el buen padre, &#8211;Hasta este momento todos hemos estado de acuerdo. Ahora Bella será vendida a Delmont. Se le permitirá que satisfaga secretamente sus deseos en los hermosos encantos de ella. Pero la víctima no deberá verlo a él, ni él a ella, a fin de guardar las apariencias. Se le introducirá en una alcoba agradable, podrá ver el cuerpo totalmente desnudo de una encantadora mujer, se le hará saber que se trata de su víctima, y que puede gozarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Yo?, -interrumpió Bella, &#8211;¿Para qué todo este misterio?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio sonrió malévolamente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ya lo sabrás mi amada Bella, solo ten paciencia. Lo que deseamos es disfrutar de Julia Delmont, y lo que el señor Delmont quiere es disfrutar de tu persona. Únicamente podemos alcanzar nuestro objetivo evitando al propio tiempo toda posibilidad de escándalo. Es preciso que el señor Delmont sea silenciado, pues de lo contrario podríamos resultar perjudicados por la violación de su hija. Mi propósito es que el lascivo señor Delmont viole a su propia hija, en lugar de a Bella, y que una vez que de esta suerte nos haya abierto el camino, podamos nosotros entregarnos a la satisfacción de nuestra lujuria en el deleitoso cuerpo de esa joven. Si Delmont cae en la trampa, podremos revelarle el incesto cometido, y recompensárselo con la verdadera posesión de Bella, a cambio de la persona de su hija, o bien actuar de acuerdo con las circunstancias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, ya casi me estoy corriendo con solo imaginármelo!, -gritó el señor Verbouc, &#8211;¡Mi verga está que arde! ¡Qué trampa! ¡Qué espectáculo tan maravilloso he reproducido en mi mente!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos hombres se levantaron, y Bella se vio envuelta en sus abrazos ya que también la agarraron a ella. Dos duros y largos dardos se incrustaban contra su desnudo y gentil cuerpo a medida que la trasladaban ahora a la alfombra que adornaba el centro de la sala.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio se tumbó sobre sus espaldas, Bella se le montó encima, y tomó su gruesa tranca de semental entre las manos para llevárselo a su estrecha vagina con la sola intención de metérsela ella misma. El señor Verbouc contemplaba la escena. La desesperada jovencita una vez que se la ubicó se dejó caer lo bastante para que la enorme arma se adentrara por completo; luego se acomodó encima del ardiente sacerdote, y comenzó una deliciosa serie de movimientos rápidamente ondulatorios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc luego de haber contemplado los primeros movimientos efectuados por su sobrina una vez que esta estuvo empalada en la gran tranca del sacerdote, veía ahora como sus hermosas nalgas subían y bajaban, abriéndose y cerrándose a cada sucesiva embestida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio se había adentrado hasta la raíz, esto era evidente. Sus grandes testículos estaban pegados debajo de ella, y los delicados labios vaginales de Bella llegaban a ellos cada vez que la muchacha se dejaba caer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El ardiente espectáculo le sentó muy bien a Verbouc. El virtuoso tío se puso detrás de la chica, dirigió su largo y henchido pene hacia el trasero de ella, y sin gran dificultad consiguió enterrarlo por completo hasta sus entrañas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El hermoso y redondo trasero de su sobrina era ancho y suave como un guante, y la piel de las nalgas blanca como el alabastro. Verbouc, empero, no prestaba la menor atención a estos detalles. Su miembro estaba dentro, y sentía la estrecha compresión del músculo del pequeño orificio de entrada como algo exquisito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los dos miembros se frotaban mutuamente, sólo separados por una tenue membrana. Bella experimentaba los enloquecedores efectos de este doble deleite. Tras una terrible excitación llegaron los transportes finales conducentes al alivio, y chorros de leche inundaron por ambos lados a la grácil Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después Ambrosio descargó por dos veces en la boca de Bella, en la que también vertió luego su tío su incestuoso fluido, y así terminó la sesión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La forma en que la jovencita realizó sus funciones fue tal, que mereció sinceros encomios de sus dos compañeros. Sentada en el canto de una silla, se colocó frente a ambos de manera que los tiesos miembros de uno y otro quedaron a nivel con sus labios de coral, luego, tomando entre sus labios el aterciopelado glande, aplicó ambas manos a frotar, cosquillear y excitar el falo y sus apéndices. De esta manera puso en acción en todo el poder nervioso de los miembros de sus compañeros de juego, que, con sus aparatos distendidos a su máximo, pudieron gozar del lascivo cosquilleo hasta que los toquecitos de Bella se hicieron irresistibles, y entre suspiros de éxtasis su boca y su garganta fueron inundadas con chorros de semen. La pequeña glotona se los bebió por completo. Y lo mismo habría hecho con los de una docena, si hubiera tenido oportunidad para ello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La joven Bella continuaba proporcionándome el más delicioso de los alimentos. Sus juveniles miembros nunca echaron de menos las sangrías carmesí provocadas por mis piquetes, los que, muy a pesar mío, me veía obligada a dar para obtener mi sustento. Determiné, por consiguiente, continuar con ella, no obstante que, a decir verdad, su conducta en los últimos tiempos había devenido discutible y ligeramente irregular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una cosa manifiestamente cierta era que había perdido todo sentido de la delicadeza y del recato propio de una doncella de su elevada condición social, y vivía sólo para dar satisfacción a sus deleites sexuales. Pronto pudo verse que la jovencita no había desperdiciado ninguna de las instrucciones que se le dieron sobre la parte que tenía que desempeñar en la conspiración urdida contra la adolescente de 18 añito Julia Delmont.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora me propongo relatar en qué forma desempeñó su papel. No tardó mucho en encontrarse Bella en la mansión del señor Delmont, y tal vez por azar, o quizás más bien porque así lo había preparado aquel respetable ciudadano, a solas con él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont advirtió su oportunidad y cual inteligente estratega militar, se dispuso al asalto. Se encontró con que la linda y joven amiga de su hija, o estaba en el limbo en cuanto a sus intenciones, o estaba bien dispuesta a alentarlas. El señor había ya colocado sus brazos en torno a la cintura de Bella y, como por accidente la suave mano derecha de ésta comprimía ya bajo su nerviosa palma el varonil miembro de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo que Bella podía palpar puso de manifiesto la violencia de su emoción. Un espasmo recorrió el duro objeto de referencia a todo lo largo, y Bella no dejó de experimentar otro espasmo similar de placer sexual pero en todo su sistema neurológico. El enamorado señor Delmont la atrajo suavemente hacia sí, y abrazó su carnoso y curvilíneo cuerpo complaciente. Rápidamente estampó un cálido beso en su mejilla y le susurró palabras halagüeñas para apartar su atención de sus maniobras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/g/1B7g2/devushka013_m.jpg" width="424" height="632">Intentó también algo más, frotó la mano de Bella sobre su duro objeto, lo que le permitió a la jovencita advertir que la excitación podría ser demasiado rápida. Aun así la chica se atuvo estrictamente a su papel en todo momento… al de una muchacha inocente y recatada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont, alentado por la falta de resistencia de parte de su joven amiga, dio otros pasos todavía más decididos. Su inquieta mano vagó por entre los ligeros vestidos de Bella, y acarició el nacimiento de sus complacientes piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego, de repente, al tiempo que besaba con verdadera pasión sus rojos labios, pasó sus temblorosos dedos por debajo para tentar su suave muslo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella lo rechazó. En cualquier otro momento se hubiera acostado sobre sus espaldas y le hubiera abierto las piernas para permitirle que hiciera con ella lo que el quisiese, pero recordaba la lección, y desempeñó su papel perfectamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, qué atrevimiento el de usted!, -gritó la jovencita, &#8211;¡¿Qué groserías son éstas?! ¡No puedo permitírselas! Mi tío dice que no debo consentir que nadie me toque ahí. En todo caso nunca antes de&#8230; Bella dudó, se detuvo, y su rostro adquirió una expresión de ingenuidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Delmont era tan curioso como enamoradizo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Antes de qué, Bella?, -le consultó</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, no debo explicárselo! No debí decir nada al respecto. Sólo los rudos modales de mi tío me lo han hecho olvidar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Olvidar qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Algo de lo que me ha hablado a menudo… —contestó sencillamente Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Pero qué es? ¡Dímelo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No me atrevo. Además, no entiendo lo que significa…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Te lo explicaré si me dices de qué se trata.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Me promete no contarlo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Desde luego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bien. Pues lo que él dice es que nunca tengo que permitir que me pongan las manos ahí, y que sí alguien quiere hacerlo tiene que pagar mucho por ello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Dijo eso, realmente?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, claro que sí. Dijo que yo puedo proporcionarle una buena suma de dinero, y que hay muchos caballeros ricos que pagarían por eso mismo que usted quiere hacerme, y dijo también que no era tan estúpido como para dejar perder semejante oportunidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Realmente, Bella, tu tío es un perfecto hombre de negocios, pero no creí que fuera un hombre de esa clase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Pues sí que lo es…! -gritó Bella, &#8211;Está obsesionado con el dinero, ¿sabe usted?, y yo apenas si sé lo que ello significa, pero a veces dice que va a vender mi doncellez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Es posible? , -pensó Delmont, &#8211;¡Qué tipo debe ser ése! ¡Qué buen ojo para los negocios ha de tener!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuanto más pensaba el señor Delmont acerca de ello, más convencido estaba de la verdad que encerraba la ingenua explicación dada por la candorosa jovencita. Entendió que ella estaba en venta, y él iba a comprarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era mejor seguir este camino que arriesgarse a ser descubierto y castigado por sus relaciones secretas. Antes, empero, de que pudiera terminar de hacerse estas prudentes reflexiones, se produjo una interrupción provocada por la llegada de su hija Julia. Aunque renuentemente, tuvo que dejar la compañía de Bella y componer sus ropas debidamente. Bella dio pronto una excusa y regresó a su hogar, dejando que los acontecimientos siguieran su curso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El camino emprendido por la linda muchachita pasaba a través de praderas, y era un camino de carretas que salía al camino real muy cerca de la residencia de su tío. En esta ocasión había caído ya la tarde, y el tiempo era apacible. El sendero tenía varias curvas pronunciadas, y a medida que Bella seguía camino adelante se entretenía en contemplar el ganado que pastaba en los alrededores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegó a un punto en el que el camino estaba bordeado por árboles, y donde una serie de troncos en línea recta separaba la carretera propiamente dicha del sendero para peatones. En las praderas próximas vio a varios hombres que cultivaban el campo, y un poco más lejos a un grupo de mujeres que descansaba un momento de las labores de la siembra, entretenidas en interesantes coloquios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al otro lado del camino había una cerca de setos, y como se le ocurriera mirar hacia allá, vio algo que la asombró. En la pradera había dos animales, un caballo y una yegua. Evidentemente el primero se había dedicado a perseguir a la segunda, hasta que consiguió darle alcance no lejos de donde se encontraba Bella. Pero lo que más sorprendió y espantó a ésta fue el maravilloso espectáculo del gran miembro parduzco que, erecto por la excitación, colgaba del vientre del semental, y que de vez en cuando se encorvaba en impaciente búsqueda del cuerpo de la hembra, esta debía haber advertido también aquel miembro palpitante, puesto que se había detenido y permanecía tranquila, ofreciendo su parte trasera al agresor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El macho estaba demasiado urgido por sus instintos amorosos para perder mucho tiempo con requiebros, y ante los maravillados ojos de la jovencita montó sobre la hembra y trató de introducir su instrumento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella contemplaba el espectáculo con el aliento contenido, y pudo ver cómo, por fin, el largo y henchido miembro del caballo desaparecía por entero en las partes posteriores de la yegua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Decir que sus sentimientos sexuales se excitaron no sería más que expresar el resultado natural del lúbrico espectáculo. En realidad estaba más que excitada; sus instintos libidinosos se habían desatado. Sobándose sus manitas clavó la mirada para observar con todo interés el lascivo espectáculo, y cuando, tras una carrera rápida y furiosa, el animal retiró su goteante tranca, Bella dirigió a éste una golosa mirada, concibiendo la locura de apoderarse de él para darse gusto a sí misma bebiéndose toda esa leche blanca que salía de la inmensa manguera de carne caballuna que colgaba, para ella, en forma apetitosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Obsesionada con tal idea, Bella comprendió que tenía que hacer algo para borrar de su mente la poderosa influencia que la oprimía. Sacando fuerzas de flaqueza apartó los ojos y reanudó su camino, pero apenas había avanzado una docena de pasos cuando su mirada tropezó con algo que ciertamente no iba a aliviar su pasión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Precisamente frente a ella se encontraba un joven rústico de unos dieciocho años, de facciones bellas, aunque de expresión bobalicona, con la mirada puesta en los amorosos corceles entregados a su pasatiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una brecha entre los matorrales que bordeaban el camino le proporcionaba un excelente ángulo de vista, y estaba entregado a la contemplación del espectáculo con un interés tan evidente como el de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero lo que encadenó la atención de ésta en el muchacho fue el estado en que aparecía su vestimenta, y la aparición de un tremendo miembro, de roja y bien desarrollada cabeza que, desnudo y exhibiéndose en su totalidad, se erguía impúdico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No cabía duda sobre el efecto que el espectáculo desarrollado en la pradera había causado en el muchacho, puesto que éste se había desabrochado los bastos pantalones para apresar entre sus nerviosas manos un arma de la que se hubiera enorgullecido un carmelita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con ojos ansiosos devoraba la escena que se desarrollaba en la pradera, mientras que con la mano derecha desnudaba la firme columna para friccionaría vigorosamente hacia arriba y hacia abajo, completamente ajeno al hecho de que un espíritu afín era testigo de sus actos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una exclamación de sobresalto que involuntariamente se le escapó a Bella motivó que él mirara en derredor suyo y descubriera frente a él a la hermosa muchacha, en el momento en que su lujurioso miembro estaba completamente expuesto en toda su gloriosa erección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Por Dios!, -exclamó la jovencita tan pronto como pudo recobrar el habla, &#8211;¡Qué visión tan espantosa! ¡Muchacho desvergonzado! ¿Qué estás haciendo con esta cosa roja?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El mozo, humillado, trató de introducir nuevamente en su bragueta el objeto que había motivado la pregunta, pero su evidente confusión y la rigidez adquirida por el miembro hacían difícil la operación, por no decir que enfadosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella acudió solícita en su auxilio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Qué es esto? Deja que te ayude. ¿Cómo se salió? ¡Cuán grande y dura es! ¡Y qué larga! ¡A fe mía que es tremenda tu cosa, muchacho travieso! Uniendo la acción a las palabras, la jovencita posó su pequeña manita en el erecto pene del muchacho, y estrujándolo en su cálida palma hizo más difícil aún la posibilidad de poder regresarlo a su escondite.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto el muchacho, que gradualmente recobraba su estólida presencia de ánimo, y advertía la inocencia de su nueva desconocida, se abstuvo de hacer nada en ayuda de sus loables propósitos de esconder el rígido y ofensivo miembro. En realidad se hizo imposible, aun cuando hubiera puesto algo de su parte, ya que tan pronto como la suave mano de la chica lo asió adquirió proporciones todavía mayores, al mismo tiempo que la hinchada y roja cabeza brillaba como una ciruela madura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, muchacho travieso!, -observó Bella, &#8211;¿Qué debo hacer?, -siguió diciendo, al tiempo que dirigía una mirada de enojo a la hermosa faz del rústico muchacho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, cuán divertido es!, -suspiró el mozuelo, &#8211;¿Quién hubiera podido decir que usted estaba tan cerca de mí cuando me sentí tan mal, y mi herramienta comenzó a palpitar y engrosar hasta ponerse como está ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Esto es incorrecto —observó la damita-, apretando más aún y sintiendo que las llamas de la lujuria crecían cada vez más dentro de ella, &#8211;Esto es terriblemente incorrecto, picaruelo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Vio usted lo que hacían los caballos en la pradera?, -preguntó el muchacho, mirando con aire interrogativo a Bella, cuya belleza parecía proyectarse sobre su embotada mente como el sol se cuela al través de un paisaje lluvioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, lo vi…, -replicó la muchacha con aire inocente, &#8211;¿Qué estaban haciendo? ¿Qué significaba aquello?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Estaban cogiendo…, -repuso el muchacho con una sonrisa de lujuria, &#8211;Él caballo deseaba a la yegua, y la yegua deseaba al semental, así es que se juntaron y se dedicaron a coger.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Vaya, qué curioso!, -contestó la joven, contemplando con la más infantil sencillez el gran objeto que todavía estaba entre sus manos, ante el desconcierto del mozuelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;De veras que fue divertido, ¿verdad? ¡Y qué instrumento… que vergón el suyo! ¿Verdad, señorita?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Inmenso…, -murmuró Bella sin dejar de pensar un solo momento en la cosa que estaba frotando de arriba para abajo con su mano y en la viva imagen de la inmensa verga del caballo que el joven insistía en recordarle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh, cómo me cosquillea! —Suspiró su compañero—. ¡Qué hermosa es usted! ¡Y qué bien me la pela! Por favor, siga, señorita. Tengo ganas de correrme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿De veras? —Murmuró Bella, &#8211;¿Puedo hacer que te corras?, -la ardorosa joven miró el henchido objeto, endurecido por efecto del suave cosquilleo que le estaba aplicando; y cuya cabeza inflamada parecía que iba a estallar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La exquisita comezón que se comenzaba a apoderar de su cuerpo por solo observar cuál sería el efecto de su interrumpida fricción finalmente se posesionó por completo de ella, por lo que con su suave mano se aplicó con redoblado empeño a la tarea.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhhh, si, por favor! ¡Siga frotándomela… Ahhh! ¡Estoy próximo a correrme! ¡Ohhh! ¡Ohhh! ¡Qué bien me la pela! ¡Apriete más…, córramela más aprisa… pélela bien…! ¡Ahora otra vez&#8230;! ¡Oh, cielos! ¡Ohhh! -El largo y duro instrumento engrosaba y se calentaba cada vez más a medida que la joven lo frotaba de arriba abajo. &#8211;¡Ahhh! ¡Ufff! ¡Ya me viene el escalofrió! ¡Ufff! ¡Oooh!, exclamó el rústico joven entrecortadamente mientras sus rodillas se estremecían y su cuerpo adquiría rigidez, y entre contorsiones y gritos ahogados su enorme y poderoso pene expelió un chorro de líquido blanco y espeso sobre las manecitas de Bella, que, ansiosa por bañarlas en el calor del viscoso fluido, rodeó por completo el enorme dardo, ayudándolo a emitir hasta la última gota de semen. Bella, sorprendida y gozosa, bombeó cada gota que hubiera chupado de haberse atrevido, para finamente extraer su delicado pañuelo de Holanda para limpiar de sus manos la espesa y perlina masa de espermios aun calientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después el jovenzuelo, humillado y con aire estúpido, se guardó el desfallecido miembro, y miró a su linda compañera con una mezcla de curiosidad y extrañeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Dónde vives? —preguntó al fin, cuando encontró palabras para hablar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No muy lejos de aquí…, —repuso Bella, &#8211;Pero no debes seguirme ni tratar de buscarme, ¿sabes? Si lo haces… te iría mal… —prosiguió la damita, &#8211;porque nunca más volvería a hacértelo, y encima serías castigado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/g/1B7gn/devushka017_m.jpg" width="424" height="628">&#8211;¿Por qué mejor nos ponemos a coger como lo hacían el semental y la potranca? —sugirió el joven, cuyo ardor, apenas apaciguado, comenzaba a manifestarse de nuevo con solo estar admirando el curvilíneo y potente cuerpo de la jovencita que recién estaba conociendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tal vez lo hagamos algún día, pero ahora, no. Llevo prisa porque estoy retrasada. Tengo que irme enseguida…, -la chica al igual que su compañero tampoco estaba del todo recuperada de lo recién ocurrido, de ahí su comprometedora respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Déjame tocarte por debajo de tus vestidos… Dime, ¿cuándo vendrás de nuevo para que culiemos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ahora no… —dijo Bella, retirándose poco a poco, &#8211;pero nos encontraremos otra vez y tal vez haremos eso que dices&#8230;, -la joven Bella ya acariciaba la idea de darse el gusto con ese formidable objeto que escondía debajo de sus pantalones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y dime… —preguntó ella animada por las mismas circunstancias, &#8211;¿Alguna vez has&#8230; has cogido?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No, pero deseo hacerlo… ¿No me crees? Está bien, entonces te diré que sí, lo he hecho…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué barbaridad!, -comentó la jovencita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;A mi padre le gustaría también cogerte…, -agregó sin titubear ni prestar atención a su movimiento de retirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿A tu padre le gustaría también cogerme? ¡Qué terrible! ¿Y cómo sabes eso?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Porque mi padre y yo nos hemos cogido a unas cuantas muchachas juntos. Su instrumento es mayor que el mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mmm… eso es lo que dices tú. Pero ¿será cierto que tú y tu padre hacen esas horribles cosas juntos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, claro está que cuando se nos presenta la oportunidad… Deberías verlo coger. ¡Uyuy… si a algunas hasta las ha hecho llorar de tanto disfrute!, -le dijo a la vez que reia como un idiota.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No pareces un muchacho muy despierto…, -dijo Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mi padre no es tan listo como yo… —replicó el jovenzuelo riendo más todavía, al tiempo que mostraba otra vez su verga semi enhiesta, &#8211;Ahora ya sé cómo cogerte, aunque sólo lo haya hecho una vez. Deberías verme coger…, -ahora lo que Bella pudo ver fue el gran instrumento del muchacho, palpitante y erguido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Con quién lo hiciste, malvado muchacho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Con una jovencita de cerca de aquí&#8230; ambos la culeamos al mismo tiempo ¿sabe?, mi padre y yo nos la dividimos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Y quién fue el primero? -inquirió Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Yo fui, en un principio estaba yo solo cogiendo con ella…, y luego mi padre me sorprendió. Entonces él quiso hacerlo también y me hizo sujetarla. Lo hubieras visto coger&#8230; ¡Uyuy! Si lo hacían como desesperados…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Unos minutos después Bella había reanudado su camino, y llegó a su hogar sin posteriores aventuras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando Bella relató el resultado de su entrevista de aquella tarde con el señor Delmont, unas ahogadas risitas de deleite escaparon de los labios de los otros dos conspiradores. No habló, sin embargo, del rústico jovenzuelo con quien había tropezado por el camino. De aquella parte de sus aventuras del día consideró del todo innecesario informar al astuto padre Ambrosio o a su no menos sagaz pariente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El complot estaba evidentemente a punto de tener éxito. La semilla tan discretamente sembrada tenía que fructificar necesariamente, y cuando el padre Ambrosio pensaba en el delicioso agasajo que algún día iba a darse en la delicada persona de la hermosa Julia Delmont, se alegraban por igual su espíritu y sus pasiones animales, solazándose por anticipado con las tiernas exquisiteces próximas a ser suyas, con el ostensible resultado de que se produjera una gran distensión de su miembro y que su modo de proceder denunciara la profunda excitación que se había apoderado de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tampoco el señor Verbouc permanecía impasible. Excitado en grado extremo, se prometía un estupendo agasajo con los frágiles encantos de la hija de su vecino, y el sólo pensamiento de tan excelso banquete producía los correspondientes efectos en su sistema nervioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Empero, quedaban algunos detalles por solucionar. Estaba claro que el simple del señor Delmont daría los pasos necesarios para averiguar lo que había de cierto en la afirmación de Bella de que su tío estaba dispuesto a vender su virginidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio, cuyo conocimiento del hombre le había hecho concebir tal idea, sabía perfectamente con quién estaba tratando. En efecto, ¿quién, en el sagrado sacramento de la confesión, no ha revelado lo más íntimo de su ser al pío varón que ha tenido el privilegio de ser su confesor? El padre Ambrosio era discreto; guardaba al pie de la letra el silencio que le ordenaba su religión. Pero no tenía empacho en valerse de los hechos de los que tenía conocimiento por este camino para sus propios fines, y cuáles eran ellos ya los sabe nuestro lector a estas alturas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El plan quedó, pues, ultimado. Cierto día, a convenir de común acuerdo, Bella invitaría a Julia a pasar el día en casa de su tío, y se acordó asimismo que el señor Delmont sería invitado a pasar a recogerla en dicha ocasión. Después de cierto lapso de inocente coqueteo por parte de Bella, ateniéndose a lo que previamente se le habría explicado, ella se retiraría, y bajo el pretexto de que había que tomar algunas precauciones para evitar un posible escándalo, le sería presentada en una habitación idónea, acostada sobre un sofá, en el que quedarían a merced suya sus encantos personales. Si bien la cabeza permanecería oculta tras una cortina cuidadosamente corrida. De esta manera el señor Delmont ansioso de tener el tierno encuentro, podría arrebatar la codiciada joya que tanto apetecía de su adorable víctima, mientras que ella, ignorante de quién pudiera ser el agresor, nunca podría acusarlo posteriormente de violación, ni tampoco avergonzarse delante de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A Delmont tenía que explicársele todo esto, y se daba por seguro su consentimiento. Una sola cosa tenía que ocultársele: el que su propia hija iba a sustituir a Bella. Esto no debía saberlo hasta que fuera demasiado tarde. Mientras tanto Julia tendría que ser preparada gradualmente y en secreto sobre lo que iba a ocurrir, sin mencionar, naturalmente, el final catastrófico y la persona que en realidad consumaría el acto. En este aspecto, el padre Ambrosio se sentía en su elemento, y por medio de preguntas bien encaminadas y de gran número de explicaciones en el confesionario, en realidad innecesarias, había ya puesto a la muchacha en antecedentes de cosas en las que nunca antes había soñado, todo lo cual Bella se habría apresurado a explicar y confirmar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Todos los detalles fueron acordados finalmente en una reunión conjunta, y la consideración del caso despertó por anticipado apetitos tan violentos en ambos hombres, que se dispusieron a celebrar su buena suerte entregándose a la posesión de la linda y joven Bella con una pasión nunca alcanzada hasta aquel entonces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La damita, por su parte, tampoco estaba renuente a prestarse a las fantasías, y como quiera que en aquellos momentos estaba tendida sobre el blando sofá con un endurecido miembro en cada mano, sus emociones subieron de intensidad, y se mostraba ansiosa de entregarse a los vigorosos brazos que sabía estaban a punto de reclamarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como de costumbre, el padre Ambrosio fue el primero. La volteó boca abajo, haciéndola que exhibiera sus preciosas nalgas lo más posible. Permaneció unos momentos extasiado en la contemplación de la deliciosa prospectiva, y de la pequeña y delicada rendija apenas visible debajo de ellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su arma, temible y bien aprovisionada de esencia masculina, se enderezó bravamente, amenazando las dos encantadoras entradas del amor. El señor Verbouc, como en otras ocasiones, se aprestaba a ser testigo del desproporcionado asalto, con el evidente objeto de desempeñar a continuación su papel favorito o de ayudar si es que fuese necesario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio contempló con expresión lasciva los blancos y redondeados promontorios que tenía enfrente. Las tendencias clericales de su educación lo invitaban a la comisión de un acto de infidelidad a la diosa, pero sabedor de lo que esperaba de él su amigo y patrono, se contuvo por el momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Las dilaciones son peligrosas…, -dijo el buen padre, &#8211;Mis testículos están repletos de leche caliente, la querida niña debe recibir este contenido, y usted, amigo mío, tiene que deleitarse con la abundante lubricación que puedo proporcionarle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esta vez, cuando menos, Ambrosio no había dicho sino la verdad. Su poderosa arma, en cuya cima aparecía la chata y roja cabeza de amplias proporciones, y que daba la impresión de un hermoso fruto en sazón, se erguía frente a su vientre, y sus inmensos testículos, pesados y redondos, se veían sobrecargados del venenoso licor que se aprestaban a descargar. Una espesa y opaca gota, del chorro que había de seguir, asomó a la roma punta de su pene cuando, ardiendo en lujuria el sátiro se aproximaba a su víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Inclinando rápidamente su enorme ariete, Ambrosio llevó la gran nuez de su extremidad junto a los labios da la tierna ranura rosada de Bella, y comenzó a empujar hacia adentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">—¡Oh, qué dura la tiene! ¡Cuán grande es y que caliente está!, -comentó Bella con signos de dolor en su rostro, &#8211;¡Me hace daño! ¡Entra demasiado rápido… no estoy preparada! ¡Ohhh… deténgase! -Igual hubiera sido que la joven implorara a los vientos. Una rápida sucesión de sacudidas, unas cuantas pausas entre ellas, más esfuerzos por parte del usurpador sacerdote, y Bella quedó bien empalada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Arrrrggh! —Exclamó el violador, volviéndose con aire triunfal hacia su coautor, con los ojos centelleantes y sus lujuriosos labios babeando de gusto, &#8211;¡Ahhhh, esto es verdaderamente delicioso… cuán estrecha es su concha y, sin embargo, lo tiene todo adentro. Estoy en su interior hasta los testículos!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc practicó un detenido examen. Ambrosio estaba en lo cierto. Nada de sus órganos genitales, aparte de sus grandes bolas, quedaba a la vista, y éstas estaban apretadas contra las piernas de Bella. Mientras tanto la joven sentía el exquisito calor del invasor en su vientre y podía darse cuenta de cómo el inmenso miembro que tenía adentro se descubría y se volvía a cubrir, y acometida en el acto por un acceso de lujuria se vino profusamente, al tiempo que dejaba escapar un grito desmayado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Empuja Ambrosio… empuja! —Decía el señor Verbouc en forma encantada, &#8211;Desde ahora le da gusto y se comenzará a correr como endemoniada&#8230; Dáselo todo&#8230; ¡¡Empuja!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/g/1B7gA/devushka019_m.jpg" width="424" height="630">Ambrosio no necesitaba mayores incentivos, y tomando a Bella por las caderas se enterraba hasta lo más hondo a cada embestida. El goce llegó pronto; se hizo atrás hasta retirar todo el pene, salvo la punta, para lanzarse luego a fondo y emitir un sordo gruñido mientras arrojaba un verdadero diluvio de caliente fluido en el interior del delicado cuerpo de la joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La muchacha sintió el cálido y cosquilleante chorro de semen caliente disparado a toda violencia en su interior, y una vez más rindió su tributo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los grandes chorros de espesa leche que a intervalos inundaban los órganos vitales de la chica, procedentes de las poderosas reservas del padre Ambrosio, cuyo singular don al respecto expusimos ya anteriormente, le causaban a Bella las más deliciosas sensaciones, y elevaban su placer al máximo durante las descargas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apenas se hubo retirado Ambrosio cuando se posesionó de su sobrina el señor Verbouc, y comenzó un lento disfrute de sus más secretos encantos. Un lapso de 30 minutos bien contados transcurrió desde el momento en que el lujurioso tío inició su goce, hasta que dio completa satisfacción a su lascivia con una copiosa descarga, la que Bella recibió con estremecimientos de deleite sólo capaces de ser imaginados por una mente enferma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me pregunto… —dijo el señor Verbouc después de haber recobrado el aliento, y de reanimarse con un buen trago de vino, &#8211;Me pregunto por qué es que esta querida chiquilla me inspira tan completo arrobo, en sus brazos me olvido de mí y del mundo entero arrastrado por la embriaguez del momento me transporto hasta el límite del éxtasis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La observación del tío, o reflexión, llámenle ustedes como gusten, iba en parte dirigida al buen padre, y en parte era producto de elucubraciones espirituales interiores que afloraban involuntariamente convertidas en palabras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Creo poder decírtelo…, -repuso Ambrosio sentenciosamente, &#8211;Sólo que tal vez no quieras seguir mi razonamiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;De todos modos puedes exponérmelo… —replicó Verbouc, &#8211;Soy todo oídos, y me interesa mucho saber cuál es la razón, según tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mí razón, o quizá debiera decir mis razones… —observó el padre Ambrosio, &#8211;te resultarán evidentes cuando conozcas mi hipótesis. -Después, tomando un poco de rapé, lo cual era un hábito suyo cuando estaba entregado a alguna reflexión importante, prosiguió:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;El placer sexual debe estar siempre en proporción a las circunstancias que se supone lo producen. Y esto resulta paradójico, ya que cuando más nos adentramos en la sensualidad y cuanto más voluptuosos se hacen nuestros gustos, mayor necesidad hay de introducir variación en dichas circunstancias. Hay que entender bien lo que quiero decir, y por ello trataré de explicarme más claramente. ¿Por qué tiene que cometer un hombre una violación, cuando está rodeado de mujeres deseosas de facilitarle el uso de su cuerpo? Simplemente porque no le satisface estar de acuerdo con la parte opuesta en la satisfacción de sus apetitos. Precisamente es en la falta de consentimiento donde se encuentra el placer. No cabe duda de que en ciertos momentos un hombre de mente cruel, que busca sólo su satisfacción sexual y no encuentra una mujer que se preste a saciar sus apetitos, viola a una mujer o una joven, sin mayor motivo que la inmediata satisfacción de los deseos que lo enloquecen; pero escudriña en los anales de tales delitos, y encontrarás que la mayor parte de ellos son el resultado de designios deliberados, planeados y ejecutados en circunstancias que implican el acceso legal y fácil de medios de satisfacción. La oposición al goce proyectado sirve para abrir el apetito sexual, y añadir al acto características de delito, o de violencia que agregan un deleite que de otro modo no existiría. Es malo, está prohibido, luego vale la pena perseguirlo; se convierte en una verdadera obsesión poder alcanzarlo. ¿Por qué, también… —siguió diciendo, &#8211;un hombre de constitución vigorosa y capaz de proporcionar satisfacción a una mujer adulta prefiere una criatura de apenas “18” años?, -contestó: &#8211;porque el deleite lo encuentra en lo anormal de la situación, que proporciona placer a su imaginación, y constituye una exacta adaptación a las circunstancias de que hablaba. En efecto, lo que trabaja es, desde luego, la imaginación. La ley de los contrastes opera lo mismo en este caso como en todos los demás. La simple diferencia de sexos no le basta al sibarita; le es necesario añadir otros contrastes especiales para perfeccionar la idea que ha concebido. Las variantes son infinitas, pero todas están regidas por la misma norma; los hombres altos prefieren las mujeres pequeñas; los bien parecidos, las mujeres feas; los fuertes seleccionan a las mujeres tiernas y endebles, y éstas, a la inversa, anhelan compañeros robustos y vigorosos. Los dardos de Cupido llevan la incompatibilidad en sus puntas, y su plumaje es el de las más increíbles incongruencias. Nadie, salvo los animales inferiores, los verdaderos brutos, se entregan a la cópula indiscriminada con el sexo opuesto, e incluso éstos manifiestan a veces preferencias y deseos tan irregulares como los de los hombres. ¿Quién no ha visto el comportamiento fuera de lo común de una pareja de perros callejeros, o no se ha reído de los apuros de la vieja vaca que, llevada al mercado con su rebaño, desahoga sus instintos sexuales montándose sobre el lomo de su vecina más próxima? De esta manera contesto a tus preguntas…, —terminó diciendo, &#8211;y explico tus preferencias por tu sobrina, tu dulce pero prohibida compañera de juegos, cuyas deliciosas piernas estoy acariciando en estos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando el padre Ambrosio hubo concluido su disertación, dirigió una fugaz mirada a la linda muchacha, cosa que bastó para hacer que su gran arma adquiriera sus mayores dimensiones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Ven, mi fruto prohibido…, —dijo el extasiado Ambrosio, &#8211;Déjame que te coja una vez más; déjame disfrutar de tu persona a plena satisfacción. Ese es mi mayor placer, mi éxtasis, mi delirante disfrute. Te inundaré de semen otra vez, te poseeré a pesar de los dictados de la sociedad. Eres mía ¡ven!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella echó una mirada al enrojecido y rígido miembro de su confesor, y pudo observar la mirada de él fija en su cuerpo juvenil. Sabedora de sus intenciones, se dispuso a darles satisfacción. Como ya su majestuoso pene había entrado con frecuencia en su cuerpo en toda su extensión, el dolor de la distensión había ya cedido su lugar al placer, y su juvenil y elástica carne se abrió para recibir aquella gigantesca columna de carne nervuda con dificultad apenas limitada a tener que efectuar la introducción cautelosamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El buen hombre cuando la iba metiendo por la mitad se detuvo por unos momentos a contemplar el buen prospecto que tenía ante sí semi clavada; de paso y así ensartada a medias aprovechó para quitarle hasta la más mínima prenda que la joven no se había alcanzado a quitar en los ataques anteriores, luego y ya preparándose, se agarró férreamente a las ancas de la chiquilla y simplemente terminó de clavársela de una sola estocada hacia arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica la recibió con un estremecimiento de emoción y placer al mismo tiempo. Ambrosio siguió penetrando hasta que, tras de unos cuantos minutos ya hundía toda la longitud del miembro en el estrecho cuerpo juvenil con total liberta, la joven se lo recibía hasta los testículos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguieron una serie de embestidas, de vigorosas contorsiones de parte de uno, y de sollozos espasmódicos y gritos ahogados de la otra. Si el placer del hombre pío era intenso, el de su joven compañera de juego era por igual inefable, y el duro miembro estaba ya bien lubricado como consecuencia de las anteriores descargas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El ardiente sacerdote dejando escapar un quejido de intensa emoción logró una vez más la satisfacción de su apetito, y Bella sintió los chorros de semen abrasándole violentamente las entrañas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahhhh, cómo me han inundado los dos! —dijo Bella, y mientras hablaba podía observarse un abundante escurrimiento que, procedente de la conjunción de los muslos, corría por sus piernas basta llegar al suelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Antes de que ninguno de los dos pudiera contestar a la observación, llegó a la tranquila alcoba un griterío procedente del exterior que acabó por atraer la atención de todos los presentes, no obstante que cada vez se debilitaba más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegando a este momento debo poner a mis lectores en antecedentes de una o dos cosas que hasta ahora, dadas mis dificultades de desplazamiento, no consideré del caso mencionar. El hecho es que las pulgas, aunque miembros ágiles de la sociedad, no pueden llegar a todas partes de inmediato, aunque pueden superar esta desventaja con el despliegue de una rara agilidad, no común en otros insectos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Debería haber explicado, como cualquier novelista, aunque tal vez con más veracidad, que la tía de Bella, la señora Verbouc, que ya presenté a mis lectores someramente en el capítulo inicial de mi historia, ocupaba una habitación en una de las alas de la casa, donde, al igual que la señora Delmont, pasaba la mayor parte del tiempo entregada a quehaceres devotos, y totalmente despreocupada de los asuntos mundanos, ya que acostumbraba dejar en manos de su sobrina el manejo de los asuntos domésticos de la casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc había ya alcanzado el estado de indiferencia ante los requiebros de su cara mitad, y rara vez visitaba su alcoba, o perturbaba su descanso con objeto de ejercitar sus derechos maritales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La señora Verbouc, sin embargo, era todavía joven, treinta y dos primaveras habían transcurrido sobre su devota y piadosa cabeza, era hermosa, y había aportado a su esposo una considerable fortuna. No obstante sus píos sentimientos, la señora Verbouc apetecía a veces el consuelo más terrenal de los brazos de su esposo. y saboreaba con verdadero deleite el ejercicio de sus derechos en las ocasionales visitas que él hacía a su recámara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/g/1B7gE/devushka020_m.jpg" width="424" height="631">En esta ocasión la señora Verbouc se había retirado a la temprana hora en que acostumbraba hacerlo, y la presente digresión se hace indispensable para poder explicar lo que sigue. Dejemos a esta amable señora entregada a los deberes de la toilette, que ni siquiera una pulga osa profanar, y hablemos de otro y no menos importante personaje, cuyo comportamiento será también necesario que analicemos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sucedió, pues, que el padre Clemente, cuyas proezas en el campo de la diosa del amor hemos ya tenido ocasión de relatar, estaba resentido por la retirada de la joven Bella de la Sociedad de la Sacristía, y sabiendo bien quién era ella y dónde podía encontrarla, rondó durante varios días la residencia del señor Verbouc, a fin de recobrar la posesión de la deliciosa prenda que el marrullero padre Ambrosio les había escamoteado a sus pares. Le ayudó en la empresa el Superior, que lamentaba asimismo amargamente la pérdida sufrida, aunque no sospechaba el papel que en la misma había desempeñado el padre Ambrosio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella tarde el padre Clemente se había apostado en las proximidades de la casa, y. en busca de una oportunidad, se aproximó a una ventana para atisbar al través de ella, seguro de que era la que daba a la habitación de Bella. ¡Cuán vanos son, empero, los cálculos humanos! Cuando el desdichado Clemente, a quien le habían sido arrebatados sus placeres, estaba observando la habitación sin perder detalle, el objeto de sus deseos estaba entregado en otra habitación a la satisfacción de su lujuria, en brazos de sus rivales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras, la noche avanzaba, y observando Clemente que todo estaba tranquilo, logró empinarse hasta alcanzar el nivel de la ventana. Una débil luz iluminaba la habitación en la que el ansioso cura pudo descubrir una dama entregada al pleno disfrute de un sueño profundo. Sin dudar que sería capaz de ganarse una vez más los favores de Bella con sólo poder hacer que escuchara sus palabras, y recordando la felicidad que representó el haber disfrutado de sus encantos, el audaz pícaro abrió furtivamente la ventana y se adentró en el dormitorio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bien envuelto en el holgado hábito monacal, y escondiendo su faz bajo la cogulla, se deslizó dentro de la cama mientras su gigantesco miembro ya despierto al placer que se le prometía, se erguía contra su hirsuto vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La señora Verbouc, despertada de un sueño placentero, y sin siquiera poder sospechar que fuera otro y no su fiel esposo quien la abrazara tan cálidamente, se volvió con amor hacia el intruso, y. nada renuente, abrió por propia voluntad sus muslos para facilitar el ataque. Clemente, por su parte, seguro de que era la joven Bella a quien tenía entre sus brazos, con mayor motivo dado que no oponía resistencia a sus caricias, apresuró los preliminares, trepando con la mayor celeridad sobre las piernas de la señora para llevar su enorme pene a los labios de una rendija bien humedecida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Plenamente sabedor de las dificultades que esperaba encontrar en una muchacha tan joven, empujó con fuerza hacia el interior. Hubo un movimiento, dio otro empujón hacia abajo, se oyó un quejido de la dama, y lentamente, pero de modo seguro, la gigantesca masa de carne endurecida se fue sumiendo, hasta que quedó completamente enterrada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entonces, mientras, entraba, la señora Verbouc advirtió por vez primera la extraordinaria diferencia, aquel pene era por lo menos de doble tamaño que el de su esposo. A la duda siguió la certeza. En la penumbra alzó la cabeza, y pudo ver encima de ella el excitado rostro del feroz padre Clemente. Instantáneamente se produjo una lucha, un violento alboroto, y una vana tentativa por parte de la dama para librarse del fuerte abrazo con que la sujetaba su asaltante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero pasara lo que pasara. Clemente estaba en completa posesión y goce de su persona. No hizo pausa alguna, por el contrario, sordo a los gritos, hundió el miembro en toda su longitud, y se dio gran prisa en consumar su horrible victoria. Ciego de ira y de lujuria no advirtió siquiera la apertura de la puerta de la habitación, ni la lluvia de golpes que caía sobre sus posaderas, hasta que, con los dientes apretados y el sordo bramido de un toro, le llegó la crisis, y arrojó un torrente de semen en la renuente matriz de su víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sólo entonces despertó a la realidad y, temeroso de las consecuencias de su ultraje, se levantó a toda prisa, escondió su húmeda arma, y se deslizó fuera de la cama por el lado opuesto a aquel en que se encontraba su asaltante. Esquivando lo mejor que pudo los golpes del señor Verbouc, y manteniendo los vuelos de su sayo por encima de la cabeza, a fin de evitar ser reconocido, corrió hacia la ventana por la cual había entrado, para dar desde ella un gran brinco. Al fin consiguió desaparecer rápidamente en la oscuridad, seguido por las imprecaciones del enfurecido marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya antes habíamos dicho que la señora Verbouc era de temperamento sosegado, y ya podrá imaginar el lector el efecto que sobre una persona de maneras recatadas había de causar el ultraje inferido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las enormes proporciones del hombre, su fuerza y su furia casi la habían matado, y yacía inconsciente sobre el lecho que fue mudo testigo de su violación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc no estaba dotado por la naturaleza con asombrosos atributos de valor personal, y cuando vio que el asaltante de su esposa se alzaba satisfecho de su proeza, lo dejó escapar pacíficamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras, el padre Ambrosio y Bella, que siguieron al marido ultrajado desde una prudente distancia, presenciaron desde la puerta entreabierta el desenlace de la extraña escena. Tan pronto como el violador se levantó tanto Bella como Ambrosio lo reconocieron. La primera desde luego tenía buenas razones, que ya le constan al lector, para recordar el enorme miembro oscilante que le colgaba entre las piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mutuamente interesados en guardar el secreto, fue bastante el intercambio de una mirada para indicar la necesidad de mantener la reserva, y se retiraron del aposento antes de que cualquier movimiento de parte de la ultrajada pudiera denunciar su proximidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tuvieron que transcurrir varios días antes de que la pobre señora Verbouc se recuperara y pudiera abandonar la cama. El choque nervioso había sido espantoso, y sólo la conciliatoria actitud de su esposo pudo hacerle levantar cabeza. El señor Verbouc tenía sus propios motivos para dejar que el asunto se olvidara, y no se detuvo en miramientos para aligerarse del peso del mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al día siguiente de la catástrofe que acabo de relatar, el señor Verbouc recibió la visita de su querido amigo y vecino, el señor Delmont, y después de haber permanecido encerrado con él durante una hora, se separaron con amplias sonrisas en los labios y los más extravagantes cumplidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Uno había vendido a su sobrina, y el otro creyó haber comprado esa preciosa joya llamada doncellez. Cuando por la noche el tío de Bella anunció que la venta había sido convenida, y que el asunto estaba arreglado, reinó gran regocijo entre los confabulados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio tomó inmediatamente posesión de la supuesta doncellez, e introduciendo en el interior de la muchacha toda la longitud de su miembro, procedió, según sus propias palabras, a mantener el calor en aquel hogar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc, que como de costumbre se reservó para entrar en acción después de que hubiere terminado su camarada atacó en seguida la misma húmeda fortaleza, como la nombraba él jocosamente, simplemente para aceitarle el paso a su amigo. Después se ultimó hasta el postrer detalle, y la reunión se levantó, confiados todos en el éxito de su estratagema Ambrosio se retiró en paz a su Iglesia, y como es debido, tío y sobrina celebraron culeando encerrados hasta altas horas de la madrugada en la habitación de la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Continuará</span></p>
<p><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/9/3/8/3/93837/1/B/7/f/1B7fB/devushka009_m.jpg" width="500" height="328"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Memorias de una jovencita (vRD)&#8221; (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 Oct 2021 10:03:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduros]]></category>
		<category><![CDATA[ROGER DAVID)]]></category>
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					<description><![CDATA[(Estimados lectores el presente relato “Memorias de una jovencita 1 vRD” es un texto anónimo datado de los años 1700-1800 (leí por un lado que pertenecía a la época llamada Victoriana), es decir, es lo mismo que leer “Las Memorias de una Pulga” de un escritor anónimo que según yo imagino fue escrita por el mismísimo Márquez de Sade o similar, claro que cambié muchas palabras y a lo mejor alteré una que otra escena fogosa con la sola intención de aumentar mi propio morbo, lo demás está intacto a como lo dejó quien lo escribió quizás en que siglo, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">(Estimados lectores el presente relato “Memorias de una jovencita 1 vRD” es un texto anónimo datado de los años 1700-1800 (leí por un lado que pertenecía a la época llamada Victoriana), es decir, es lo mismo que leer “Las Memorias de una Pulga” de un escritor anónimo que según yo imagino fue escrita por el mismísimo Márquez de Sade o similar, claro que cambié muchas palabras y a lo mejor alteré una que otra escena fogosa con la sola intención de aumentar mi propio morbo, lo demás está intacto a como lo dejó quien lo escribió quizás en que siglo, este será publicado en dos partes, la segunda la publicaré dentro de esta misma semana, acá se las dejo y para los que nunca la hayan leído espero que la disfruten, recalco este texto NO es de mi autoría (Llevo 75 páginas escritas de Gabriela 14, pero aún me falta como para que quede para su publicación. Saludos))</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> “Memorias sobre una jovencita 1 vRD”</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> (Memorias de una pulga)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nací, pero no sabría decir cómo, cuándo o dónde, y por lo tanto debo permitirle al lector que acepte esta afirmación mía y que la crea si bien le parece.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Otra cosa es asimismo cierta: el hecho de mi nacimiento no es ni siquiera un átomo menos cierto que la veracidad de estas memorias, y si el estudiante inteligente que profundice en estas páginas se pregunta cómo sucedió que en el transcurso de mi paso por la vida, o tal vez he debido decir mi brinco por ella, estuve dotada de inteligencia, dotes de observación y poderes retentivos de memoria que me permitieron conservar el recuerdo de los maravillosos hechos y descubrimientos que voy a relatar, únicamente podré contestarle que hay inteligencias insospechadas por el populacho, y leyes naturales cuya existencia no ha podido ser descubierta todavía por los más avanzados científicos del mundo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Oí decir en alguna parte que mi destino era pasarme la vida chupando sangre. En modo alguno soy el más insignificante de los seres que pertenecen a esta fraternidad universal, y si llevo una existencia precaria en los cuerpos de aquellos con quienes entro en contacto, mi propia experiencia demuestra que lo hago de una manera notablemente peculiar, ya que hago una advertencia de mi ocupación que raramente ofrecen otros seres de otros grados en mi misma profesión.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Pero mi creencia es que persigo objetivos más nobles que el de la simple sustentación de mi ser por medio de las contribuciones de los incautos. Me he dado cuenta de este defecto original mío, y con un alma que está muy por encima de los vulgares instintos de los seres de mi raza, he ido escalando alturas de percepción mental y de erudición que me colocaron para siempre en la cúspide de la grandeza en el mundo de los insectos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Es el hecho de haber alcanzado tal esclarecimiento mental el que quiero evocar al describir las escandalosas escenas que presencié, y en las que incluso tomé parte. No he de detenerme para exponer por qué medios fui dotada de poderes humanos de observación y de discernimiento. Séales permitido simplemente darse cuenta, a través de mis elucubraciones, de que los poseo, y procedamos en consecuencia.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> De esta suerte se darán ustedes cuenta de que no soy una pulga vulgar. En efecto, cuando se tienen en cuenta las compañías que estoy acostumbrado a frecuentar, la familiaridad con que he conllevado el trato con las más altas personalidades, y la forma en que trabé conocimiento con la mayoría de ellas, el lector no dudará en convenir conmigo que, en verdad, soy el más maravilloso y eminente de los insectos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Mis primeros recuerdos me retrotraen a una época en que me encontraba en el interior de una iglesia. Había música, y se oían unos cantos lentos y monótonos que me llenaron de sorpresa y admiración. Pero desde entonces he aprendido a calibrar la verdadera importancia de tales influencias, y las actitudes de los devotos las tomo ahora como manifestaciones exteriores de un estado emocional interno, por lo general inexistente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Estaba entregada a mi tarea profesional en la ya muy bien formada y blanca pierna de una jovencita de alrededor de 18 años, el sabor de cuya sangre todavía recuerdo como exquisita, así como el aroma de su&#8230; Mmm… pero estoy divagando.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Poco después de haber dado comienzo tranquila y amistosamente a mis pequeñas atenciones, la hermosa jovencita, así como el resto de la congregación, se levantó y se fue. Como es natural, decidí acompañarla.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Tengo muy aguzados los sentidos de la vista y el oído, y pude ver cómo, en el momento en que cruzaba el pórtico, un joven deslizaba en la enguantada mano de la chica en cuestión una hoja doblada de papel blanco. Yo había percibido ya el nombre Bella, bordado en la suave medía de seda que en un principio me atrajo a mí, y pude ver que también dicho nombre aparecía en el exterior de la carta de amor. Iba con su tía, una señora alta y majestuosa además de muy buen ver corporalmente, con la cual por ahora no me interesa entrar en relaciones de intimidad.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Bella era una preciosidad de apenas 18 años, y de figura perfecta. No obstante su juventud, sus dulces senos en flor empezaban ya a adquirir proporciones como las que placen al sexo opuesto. Su rostro acusaba una candidez encantadora; su aliento era suave como los perfumes de Arabia, y su piel era tan suave que parecía de terciopelo. Bella ya sabía, desde luego, cuáles eran sus encantos, y erguía su cabeza con tanto orgullo y coquetería como pudiera hacerlo una reina. No resultaba difícil ver que despertaba admiración al observar las miradas de anhelo y lujuria que le dirigían los jóvenes, y por sobre todo también los hombres ya más maduros. En el exterior del templo se produjo un silencio general, y todos los rostros se volvieron a mirar a la hermosa Bella, manifestaciones que hablaban mejor que las palabras de que era la más admirada por todos los ojos, y la más deseada por los corazones masculinos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Sin embargo, sin prestar la menor atención a lo que era evidentemente un suceso de todos los días, la damita se encaminó con paso decidido hacia su hogar, en compañía de su tía, y al llegar a su pulcra y elegante morada se dirigió rápidamente a su alcoba. No diré que la seguí, puesto que iba con ella, y pude contemplar cómo la gentil jovencita alzaba una de sus exquisitas piernas para cruzarla sobre la otra con el fin de desatarse las elegantes y pequeñísimas botas de cabritilla.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Brinqué sobre la alfombra y me di a examinarla. Siguió la otra bota, y sin apartar una de otra sus delineadas pantorrillas, Bella se quedó viendo la misiva plegada que yo advertí que el joven había depositado secretamente en sus manos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Observándolo todo desde cerca y cuando la chica ya se había despojado de toda su ropa para cambiársela, pude ver las curvas de esos hermosos muslos que se desplegaban hacia arriba hasta las ligas que usaba, firmemente sujetas, para perderse luego en la oscuridad, donde uno y otro se juntaban en el punto en que se reunían con su hermoso bajo vientre para casi impedir la vista de una delicada hendidura color durazno, que apenas asomaba por entre los escasos pelitos que desde hace muy poco tiempo jaspeaban aquella deliciosa zona.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> De pronto Bella dejó caer la nota que le habían entregado en secreto, y habiendo quedado abierta, me tomé la libertad de leerla también:</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8220;Esta noche, a las ocho, estaré en el antiguo lugar&#8221;. Eran las únicas palabras escritas en el papel, pero al parecer tenían un particular interés para ella, puesto que se mantuvo en la misma postura por algún tiempo en actitud pensativa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Se había despertado mi curiosidad, y deseosa de saber más acerca de las andanzas de aquella interesante jovencita, lo que me proporcionaba la agradable oportunidad de continuar en tan placentera promiscuidad, me apresuré a permanecer tranquilamente oculta en un lugar recóndito y cómodo, aunque algo húmedo, y no salí del mismo, con el fin de observar el desarrollo de los acontecimientos, hasta que se aproximó la hora de la cita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Bella se volvió a vestir con meticulosa atención, y se dispuso a trasladarse al jardín que rodeaba la casa de campo donde moraba, fui con ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Al llegar al extremo de una larga y sombreada avenida la muchacha se sentó en una banca rústica, y esperó la llegada de la persona con la que tenía que encontrarse.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> No pasaron más de unos cuantos minutos antes de que se presentara el joven que por la mañana se había puesto en comunicación con mi deliciosa y núbil amiguita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Se entabló una conversación que, sí debo juzgar por la abstracción que en ella se hacía de todo cuanto no se relacionara con ellos mismos, tenía un interés especial para ambos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Anochecía, y estábamos entre dos luces. Soplaba un airecillo caliente y confortable, y la joven pareja se mantenía entrelazada en el banco, olvidados de todo lo que no fuera su felicidad mutua.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;No sabes cuánto te quiero, Bella -murmuró el joven en un momento dado, sellando tiernamente su declaración con un beso depositado sobre los temblorosos labios que ella ofrecía.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;Sí, lo sé -contestó la criatura con aire inocente, algo que era común el ella. &#8211;¿No me lo estás diciendo constantemente? Llegaré a cansarme de oír esa canción.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Bella agitaba inquietamente sus lindos pies en señal de nerviosismo, y se veía algo meditabunda.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¿Cuándo me explicarás y enseñarás todas esas cosas divertidas de que me has hablado?, -preguntó ella por fin, dirigiéndole una mirada en la cual se entremezclaba la nerviosidad y el candor, para volver luego a clavar la vista en el suelo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Ahora! -repuso el joven. &#8211;Ahora, mi querida Bella, que estamos a solas y libres de interrupciones. ¿Sabes, Bella? Ya no somos unos chiquillos. -La chica asintió con un movimiento de cabeza. &#8211;Bien; hay cosas que los niños no saben, y que los jóvenes como nosotros no sólo deben conocer, sino también practicar.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Válgame Dios! -dijo ella, muy seria a la vez que intentaba imaginar el asunto ese que le decía el joven que la acompañaba, eso que al parecer ellos debían practicar.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;Sí… -continuó su compañero. &#8211;Hay entre los que se aman asuntos secretos que los hacen felices, y que son causa de la dicha de amar y ser amado… además que es algo muy rico.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Dios mío! -exclamó otra vez Bella. &#8211;¡Qué sentimental te has vuelto, Carlos! Todavía recuerdo cuando me decías que el sentimentalismo no era más que una patraña.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;Así lo creía mi amor, hasta que me enamoré de ti, -replicó el joven.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Tonterías! -repuso Bella. &#8211;Pero sigamos adelante, y cuéntame lo que me tienes prometido.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;No te lo puedo decir si al mismo tiempo no te lo enseño, -le contestó el joven Carlos que también estaba nervioso total. &#8211;Estos conocimientos sólo se aprenden observándolos en la práctica.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Anda, pues! ¡Sigue adelante y enséñame! -exclamó la ansiosa joven, en cuya brillante mirada y ardientes mejillas creí descubrir que tenía un total interés de la clase de instrucción que demandaba.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> En la impaciencia de aquella esplendorosa adolescente había un no sé qué cautivador. El joven cedió a este atractivo y, cubriendo con su cuerpo al de la bella damita en aquel rustico banco, acercó sus labios a los de ella y la besó embelesado.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Bella no opuso resistencia; por el contrario colaboró devolviendo las caricias de su amado.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Entretanto la noche avanzaba; los árboles desaparecían tras la oscuridad, y extendían sus altas copas como para proteger a los jóvenes contra la luz que se desvanecía.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> De pronto Carlos se deslizó a un lado de ella y efectuó un ligero movimiento. Con la natural oposición de parte de Bella quien no estaba acostumbrada a ese tipo de situaciones y menos que invadieran su cuerpo, el joven como pudo pasó su mano por debajo de las enaguas de la muchacha, y no satisfecho con el goce que le causó tener a su alcance sus medias de seda, intentó seguir más arriba, y sus inquisitivos dedos entraron en contacto con las suaves y temblorosas carnes de los muslos de la muchacha, las manos claramente iban subiendo hacia su parte más íntima.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El ritmo de la respiración de la chica se apresuró ante este poco delicado ataque a sus encantos. Estaba sin embargo muy lejos de resistirse; indudablemente y para quien hubiese estado observando todo apuntaba a que a la joven al parecer le placía el excitante jugueteo que le estaban enseñando, además de ya creer saber la parte exacta de su cuerpo a la cual iban las manos de su joven compañero.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;S… si… sigueee…, –murmuró. &#8211;Te lo permitoooo&#8230;</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Carlos con solo verla murmurando con sus ojos cerrados no necesitaba otra invitación. En realidad se disponía a seguir adelante, y captando en el acto el alcance del permiso, introdujo su mano más hacia adentro de aquellos perfectos muslos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> La complaciente muchacha luego de pensarlo mordiéndose su labio inferior abrió sus muslos no con mucha seguridad cuando él metió su mano entre ellos, y de inmediato los dedos del dichoso jovenzuelo alcanzaron las delicadas suavidades de la tela que protegían la tan delicada y virgen hendidura de la cual era poseedora la jovencita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Durante los diez minutos siguientes la pareja permaneció con los labios pegados, besándose y olvidada de todo. Sólo su respiración denotaba la intensidad de las sensaciones que los embargaba en aquella embriaguez de lascivia.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Carlos sintió un delicado objeto que adquiría rigidez bajo sus ágiles dedos y bajo de la suave tela de la prenda íntima de la chica, y que sobresalía de un modo que le era desconocido.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> En aquel momento la joven Bella cerró sus ojos, y dejando caer su cabeza hacia atrás se estremeció ligeramente, al tiempo que su cuerpo devenía ligero y lánguido, y su cabeza buscaba apoyo en el brazo de su amado.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Oh… C… Carlos… se siente tan… tan r… ri… coooo! –murmuró. &#8211;¿Qué… qué es esto que me estás haciendo…? –le consultó a raíz de las deliciosas sensaciones le estaban proporcionando.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El muchacho no permaneció ocioso, pero habiendo ya explorado todo lo que le permitía la postura forzada en que se encontraba, se levantó, y comprendiendo la necesidad de satisfacer la pasión que con sus actos había despertado, le rogó a su compañera que le permitiera conducir su mano hacia un objeto querido, que le aseguró era capaz de producirle mayores sensaciones que las que le había proporcionado con sus dedos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Nada renuente, Bella se asió a un nuevo y delicioso objeto y, ya fuere porque experimentaba la curiosidad que habían despertado en ella, o porque realmente se sentía transportada por deseos recién nacidos, no pudo negarse a llevar de la sombra a la luz el erecto objeto de carne de su amigo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Aquellos de mis lectores que se hayan encontrado en una situación similar, podrán comprender rápidamente el calor puesto en empuñar la nueva adquisición, y la mirada de bienvenida con que acogió su primera aparición en público.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Era la primera vez que Bella contemplaba un miembro masculino en plena manifestación de poderío, y aunque no hubiera sido así, el que yo podía ver cómodamente no era de muy buen tamaño, pero para la chica era más que suficiente. De acuerdo a lo anterior lo que más le incitaba a profundizar en sus conocimientos a la curiosa y linda muchachita, o más bien dicho lo que le llamaba la atención de sobremanera era la blancura del tronco y su roja cabeza, de la que se retiraba la suave piel cuando ella ejercía presión.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Carlos estaba igualmente enternecido. Sus ojos brillaban y su mano seguía recorriendo por encima de la suave tela el juvenil tesoro del que había tomado posesión. Mientras tanto los jugueteos de la manecita de su amada sobre el juvenil miembro con el que había entrado en contacto habían producido los efectos que suelen observarse en circunstancias semejantes en cualquier organismo sano y vigoroso, como el del caso que nos ocupa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Arrobado por la exquisita presión de la suave manita, los dulces y deliciosos apretones, y la inexperiencia con que la jovencita tiraba hacia atrás los pliegues que cubrían la exuberante fruta, para descubrir su roja cabeza encendida por el deseo, y con su diminuto orificio en espera de la oportunidad de expeler su viscosa ofrenda, el joven estaba enloquecido de lujuria, y Bella era presa de nuevas y raras sensaciones que la arrastraban hacia un torbellino de apasionada excitación que la hacía anhelar un desahogo todavía desconocido.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Con sus hermosos ojos entornados, entreabiertos sus húmedos labios, la piel caliente y enardecida a causa de los desconocidos impulsos que se habían apoderado de su persona, la tierna chiquilla era víctima propicia para quienquiera que tuviese aquel momento la oportunidad y quisiera lograr sus favores y arrancarle su delicada rosa juvenil.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> No obstante su juventud, Carlos no era tan ciego como para dejar escapar tan brillante oportunidad. Además su pasión, ahora a su máximo, lo incitaba a seguir adelante, desoyendo los consejos de prudencia que de otra manera hubiera escuchado por parte de su padre.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Encontró palpitante y bien húmedo el delicado centro femenino que se agitaba bajo sus dedos; contempló a la hermosa muchacha tendida en el banco en una elocuente invitación al deporte del amor, observó sus hondos suspiros, que hacían subir y bajar sus senos, y las fuertes emociones sensuales que daban vida a las radiantes formas de su joven compañera.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Las suaves y bien torneadas piernas de la muchacha estaban expuestas a las apasionadas miradas del joven.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_2.jpg" width="424" height="636">A medida que iba alzando cuidadosamente sus ropas íntimas, Carlos descubría los secretos encantos de su adorable compañera, hasta que sus ojos en llamas se posaron en las atrayentes y bien puestas formas femeninas que se ubicaban en las blancas caderas y el vientre palpitante de la hermosa chica.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Su ardiente mirada se posó entonces en el centro mismo de atracción, en el triángulo de seda blanca que protegía la íntima hendidura de la joven apenas escondida al pie de un precioso monte de Venus el cual se adivinaba, apenas sombreado por el más suave de los vellos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El cosquilleo que le había administrado, y las caricias dispensadas al objeto codiciado, habían provocado el flujo de humedad que suele suceder a la excitación, y Bella ofrecía una frágil rendija que antojábase un durazno, bien rociado por el mejor y más dulce lubricante que pueda ofrecer la naturaleza.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Carlos captó su oportunidad, y apartando suavemente la mano con que ella le agarraba el miembro, se lanzó furiosamente, sobre la reclinada figura de ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Apresó con su brazo izquierdo su breve cintura; abrazó las mejillas de la muchacha con su cálido aliento, y sus labios apretaron los de ella en un largo, apasionado y apremiante beso. Tras liberar a la chica de sus lujuriosos manoseos íntimos con una de sus manos le corrió la prenda interior hacia un lado y posó su joven y erecto pene en la entrada de amor que la joven ofrecía, junto con ello trató de unir los cuerpos lo más posible en aquellas partes que desempeñan el papel activo en el placer sexual, esforzándose ansiosamente por completar la unión.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Bella sintió por primera vez en su vida el contacto mágico del órgano masculino con los labios de su rosado orificio. Tan pronto como percibió el ardiente contacto con la dura cabeza del miembro de Carlos se estremeció perceptiblemente, y anticipándose a los placeres de los actos venéreos, dejó escapar por primera vez en su vida una pequeña muestra de su susceptible naturaleza.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Carlos estaba embelesado, y se esforzaba en buscar la máxima perfección en la consumación del acto sexual.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Pero la naturaleza, que tanto había influido en el desarrollo de las pasiones sexuales de Bella, había dispuesto, que algo tenía que realizarse antes de que fuera cortado tan fácilmente un capullo tan tempranero.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Ella era muy joven, inmadura, incluso en el sentido de estas visitas mensuales que señalan el comienzo de la pubertad y sus partes, aun cuando estaban llenas de perfecciones y de frescura, estaban poco preparadas para la admisión de los miembros masculinos, aun los tan moderados como el que, con su redonda cabeza intrusa luchaba en aquel momento por buscar alojamiento en ellas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> En vano se esforzaba Carlos presionando con su excitado miembro hacia el interior de las delicadas partes de la adorable muchachita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Los rosados pliegues del estrecho orificio resistían todas las tentativas de penetración en la mística gruta. En vano también la linda Bella, en aquellos momentos inflamada por una excitación que rayaba en la furia, y semi enloquecida por efecto del cosquilleo que ya había resentido, secundaba por todos los medios los audaces esfuerzos de su joven amante.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> La membrana era fuerte y resistía bravamente. Al fin, en un esfuerzo desesperado por alcanzar el objetivo propuesto, el joven se hizo atrás por un momento, para lanzarse luego con todas sus fuerzas hacia adelante, con lo que pretendía abrirse paso taladrando en la obstrucción, y adelantar la cabeza y parte de su endurecido miembro en el sexo de la muchacha que yacía bajo él.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Bella dejó escapar un pequeño grito al sentir como intentaban forzar la puerta que conducía a sus secretos encantos femeninos, pero lo delicioso del contacto le dio fuerzas para resistir el dolor con la esperanza del alivio que parecía estar a punto de llegar.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Sin embargo, y por muy extraño que pueda parecer, ninguno de nuestros amantes tenía la menor idea al respecto, pues entregados por entero a las deliciosas sensaciones que se habían apoderado de ellos, unían sus esfuerzos para llevar a cabo ardientes movimientos que ambos sentían que iban a llevarlos a un éxtasis.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Todo el cuerpo de Bella se estremecía de delirante impaciencia, y de sus labios rojos se escapaban cortas exclamaciones delatoras del supremo deleite; estaba entregada en cuerpo y alma a las delicias del inminente coito del cual ella pretendía ser protagonista. Sus contracciones musculares en el arma que en aquellos momentos estaba a punto de ensartarla, el firme abrazo con que sujetaba el contorsionado cuerpo del muchacho, la delicada estrechez de la húmeda funda, ajustada como un guante la cual él deseaba romper, todo ello excitaba los sentidos de Carlos hasta la locura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El joven intentaba hundir su instrumento hasta la raíz en el cuerpo de ella, y por más que empujaba no podía avanzar, estaba dado de lleno de empezar a recoger la cosecha de sus esfuerzos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Pero Bella, insaciable en su pasión, también deseaba la completa unión que le ofrecían, entregándose al ansia de placer que el rígido y caliente miembro le prometía, estaba demasiado excitada para interesarse o preocuparse por lo que pudiera ocurrir después. Poseída por locos espasmos de lujuria, se apretujaba contra el objeto de su placer deseando que este entrara en ella y acogiéndose a los brazos de su amado, con apagados quejidos de intensa emoción extática y grititos de sorpresa y deleite, dejó escapar una copiosa emisión de líquidos vaginales que bañaron en su totalidad el endurecido miembro del joven Carlos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Tan pronto como el joven pudo comprobar el placer que le procuraba a la hermosa Bella, y advirtió el caliente flujo que tan profusamente había derramado sobre él, fue preso también de un acceso de furia lujuriosa. Un rabioso torrente de deseo pareció inundarle las venas. A su instrumento poco le faltaba por adentrarse por completo en el joven cuerpo de la chica, solo era el glande el que por ahora se encontraba mellando e intentado forzar el resistente himen de ella. Echándose hacia atrás el joven extrajo el ardiente miembro de aquella inmaculada entrada de amor para volver a acomodarlo en esa parte con claras intenciones de hundirlo por completo. Sintió un cosquilleo crispante, enloquecedor. Apretó el abrazo que le mantenía unido a su joven amante, y en el mismo instante en que otro grito de arrebatado placer se escapaba del palpitante pecho de ella, sintió su propio jadeo sobre el seno de Bella, mientras derramaba en su vientre (de ella) y en parte de sus ropas un verdadero torrente de vigor juvenil.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Un apagado gemido de lujuria insatisfecha escapó de los labios entreabiertos de Bella, al sentir en la suave piel de su estómago parte de aquel caliente derrame de fluido seminal. Al propio tiempo el lascivo frenesí de la emisión le arrancó a Carlos un grito penetrante y apasionado mientras quedaba tendido con los ojos en blanco, como el acto final de aquel frustrado drama sexual.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El grito fue la señal para una interrupción tan repentina como inesperada. Entre las ramas de los arbustos próximos se coló la siniestra figura de un hombre que se situó de pie delante de los jóvenes amantes.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El horror heló la sangre de ambos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Carlos, escabulléndose del joven cuerpo femenino que estuvo a punto de ser su lúbrico y cálido refugio, y con un esfuerzo por mantenerse en pie, retrocedió ante la aparición, como quien huye de una espantosa serpiente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Por su parte la gentil Bella, tan pronto como advirtió la presencia del intruso se cubrió el rostro con las manos, encogiéndose en el banco que había sido mudo testigo de su reprimido goce, e incapaz de emitir sonido alguno a causa de un inmenso horror, se dispuso a esperar la tormenta que sin duda iba a desatarse, para enfrentarse a ella con toda la presencia de ánimo de que era capaz.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> No se prolongó mucho su incertidumbre.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Avanzando rápidamente hacia la pareja culpable, el recién llegado tomó al jovencito por el brazo, mientras con una dura mirada autoritaria le ordenaba que pusiera orden en su vestimenta.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Muchacho imprudente! -murmuró entre dientes. &#8211;¿Qué hiciste? ¿Hasta qué extremos te ha arrastrado tu pasión loca y salvaje? ¿Cómo podrás enfrentarte a la ira de tu ofendido padre? ¡Si mira nada más… estuviste a punto de partirle la concha a esta pobre criatura! ¿Cómo apaciguarás el justo resentimiento de tu familia cuando yo, en el ejercicio de mi deber moral, le haga saber el daño causado por la mano de su único hijo?</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Cuando terminó de hablar, manteniendo al joven Carlos todavía sujeto por la muñeca, la luz de la luna descubrió la figura de un hombre de aproximadamente 55 años, alto, gordo y más bien corpulento. Su rostro, francamente moreno y tosco, resultaba todavía más duro por efecto de un par de ojos brillantes que negros como el azabache, lanzaban en torno a él adustas miradas de apasionado resentimiento. Vestía hábitos clericales, cuyo sombrío aspecto y limpieza hacían resaltar todavía más sus notables proporciones musculares y su sorprendente fisonomía, Carlos estaba confundido por completo, y se sintió egoísta e infinitamente aliviado cuando el fiero intruso se volvió hacia su joven compañera de goces libidinosos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;En cuanto a ti, infeliz muchacha, sólo puedo expresarte mi máximo horror y mí justa indignación. Olvidándote de todos los preceptos de nuestra santa madre iglesia, sin importarte el honor, has permitido a este perverso y presuntuoso muchacho que pruebe la fruta prohibida. ¿Qué te queda ahora que te has comportado como una verdadera meretriz del tugurio más barato del poblado? Serás escarnecida por tus amigos y arrojada del hogar de tu tío, tendrás que asociarte con las bestias del campo, y como Nabucodonosor, serás eludida por los tuyos para evitar la contaminación, y tendrás que implorar por los caminos del Señor un miserable sustento. ¡Ah, hija del pecado, criatura entregada a la lujuria y a Satán! Yo te digo que&#8230;</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El extraño había ido tan lejos en su amonestación a la infortunada muchacha, que Bella, abandonando su actitud encogida y levantándose, unió lágrimas y súplicas en demanda de perdón para ella y para su joven amante.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;No digas más —siguió, al cabo, el fiero sacerdote. &#8211;No digas más. Las confesiones no son válidas, y las humillaciones sólo añaden lodo a tu ofensa carnal. Mi mente no acierta a concretar cuál sea mi obligación en este sucio asunto, pero si obedeciera los dictados de mis actuales inclinaciones me encaminaría directamente hacia tus custodios naturales para hacerlas saber de inmediato las infamias que por azar del destino he descubierto.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Por piedad! ¡Compadézcase de mí! -suplicó Bella, cuyas lágrimas se deslizaban por unas mejillas que hacía poco habían resplandecido de placer.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Perdónenos padre! ¡Perdónenos a los dos! Haremos cuanto esté en nuestras manos como penitencia, -aportó ahora el arrepentido joven. &#8211;Se dirán seis misas y muchos padrenuestros sufragados por nosotros, se emprenderá sin duda la peregrinación al sepulcro de San Engulfo, del que me habló el otro día. Estoy dispuesto a cualquier sacrificio si perdona a mi querida Bella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> El sacerdote impuso silencio con un ademán. Después tomó la palabra, a veces en un tono piadoso que contrastaba con sus maneras resueltas y su natural duro.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;¡Basta!, -dijo. &#8211;Necesito tiempo. Necesito invocar la ayuda de la Virgen bendita, que no conoce el pecado, pero que, sin experimentar el placer carnal de la copulación de los mortales, trajo al mundo al niño Jesús en el establo de Belén. Pasa a verme mañana a la sacristía, Bella. Allí, en el recinto adecuado, te revelaré cuál es la voluntad divina con respecto a tu pecado. En cuanto a ti, joven impetuoso, me reservo todo juicio y toda acción hasta el día siguiente, en el que te espero a la misma hora.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Miles de gracias surgieron de las gargantas de ambos penitentes cuando el padre les advirtió que debían marcharse ya. La noche hacía mucho que había caído, y se levantaba el relente:</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> &#8211;Entretanto, buenas noches, y que la paz sea con vosotros. Su secreto está a salvo conmigo hasta que nos volvamos a ver…, -dijo el padre antes de desaparecer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Curiosa por saber el desarrollo de una aventura en la que ya estaba verdaderamente interesada, al propio tiempo que por la suerte de la gentil y amable Bella, me sentí obligada a permanecer junto a ella, y por lo tanto tuve buen cuidado de no molestarla con mis atenciones, no fuera a despertar su resistencia y a desencadenar un ataque a destiempo, en un momento en el que para el buen éxito de mis propósitos necesitaba estar en el propio campo de operaciones de la joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No trataré de describirles el mal rato que pasó mi joven protegida en el intervalo transcurrido desde el momento en que se produjo el enojoso descubrimiento del padre confesor y la hora señalada por éste para visitarle en la sacristía, con el fin de decidir sobre el sino de la infortunada Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con paso incierto y la mirada fija en el suelo, la asustada muchacha se presentó ante la puerta de aquella parte de la iglesia a la cual le habían citado y llamó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La puerta se abrió y apareció el padre en el umbral. A un signo del sacerdote Bella entró, permaneciendo de pie frente a la imponente figura del santo varón. Siguió un embarazoso silencio que se prolongó por algunos segundos. El padre Ambrosio lo rompió al fin para decir:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Has hecho bien en acudir tan puntualmente, hija mía. La estricta obediencia del penitente es el primer signo espiritual que conduce al perdón divino. -Al oír aquellas bondadosas palabras Bella cobró aliento y pareció descargarse de un peso que oprimía su corazón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio siguió hablando, al tiempo que se sentaba sobre un largo sofá acojinado hecho de roble:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;He pensado mucho en ti, y también rogado por cuenta tuya, hija mía. Durante algún tiempo no encontré manera alguna de dejar a mi conciencia libre de culpa, salvo la de acudir a tu protector natural para revelarle el espantoso secreto que involuntariamente llegué a poseer, –el sacerdote hizo una pausa, y Bella, que sabía muy bien el severo carácter de su tío, de quien además dependía por completo, se echó a temblar al oír tales palabras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tomándola de la mano y atrayéndola de manera que tuvo que arrodillarse ante él, mientras su mano derecha presionaba su bien torneado hombro, continuó el padre:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Pero me dolía pensar en los espantosos resultados que hubieran seguido a tal revelación, y pedí a la Virgen Santísima que me asistiera en tal tribulación… ella me señaló un camino que al propio tiempo que sirve a las finalidades de la sagrada iglesia, evita las consecuencias que acarrearía el que el hecho llegase a conocimiento de tu tío. Sin embargo, la primera condición necesaria para que podamos seguir este camino es la obediencia absoluta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella, aliviada de su angustia al oír que había un camino de salvación, prometió en el acto obedecer ciegamente las órdenes de su padre espiritual. La jovencita estaba arrodillada a sus pies. El padre Ambrosio inclinó su gran cabeza sobre la postrada figura de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un tinte de color enrojecía las mejillas del alterado cura, y un fuego extraño iluminaba sus ojos. Sus sudadas manos temblaban ligeramente cuando se apoyaron sobre los hombros de su penitente, pero no perdió su compostura. Indudablemente su espíritu estaba conturbado por el conflicto nacido de la necesidad de seguir adelante con el cumplimiento estricto de su deber, y los tortuosos pasos con que pretendía evitar su cruel exposición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El santo padre comenzó luego un largo sermón sobre la virtud de la obediencia, y de la absoluta sumisión a las normas dictadas por el ministro de la santa iglesia. Bella reiteró la seguridad de que sería muy paciente, y de que obedecería todo cuanto se le ordenara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto resultaba evidente que el sacerdote era víctima de un espíritu controlado pero rebelde, que a veces asomaba en su persona y se apoderaba totalmente de ella, reflejándose en sus ojos centelleantes y sus apasionados y ardientes labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio atrajo más y más a su hermosa penitente quien tuvo que avanzar de rodillas el poco trayecto que los separaba, hasta que sus lindos brazos descansaron sobre sus piernas y su rostro se inclinó hacia abajo con piadosa resignación, casi sumido entre sus manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Y ahora, hija mía… -siguió diciendo el santo varón, &#8211;ha llegado el momento de que te revele los medios que me han sido señalados por la Virgen bendita como los únicos que me autorizan a absolverte de la ofensa. Hay espíritus a quienes se ha confiado el alivio de aquellas pasiones y exigencias que la mayoría de los siervos de la iglesia tienen prohibido confesar abiertamente, pero que sin duda necesitan satisfacer. Se encuentran estos pocos elegidos entre aquellos que ya han seguido el camino del desahogo carnal. A ellos se les confiere el solemne y sagrado deber de atenuar los deseos terrenales de nuestra comunidad religiosa, dentro del más estricto secreto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con voz temblorosa por la emoción, y al tiempo que sus amplias manos descendían de los hombros de la muchacha hasta su cintura, el padre susurró:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Para ti, que ya intentaste probar el supremo placer de la copulación, está indicado el recurso a este sagrado oficio. De esta manera no sólo te será borrado y perdonado el pecado cometido, sino que se te permitirá disfrutar legítimamente de esos deliciosos éxtasis, de esas insuperables sensaciones de dicha arrobadora que en todo momento encontrarás en los brazos de sus fieles servidores. Nadarás en un mar de placeres sensuales, sin incurrir en las penalidades resultantes de los amores ilícitos. La absolución seguirá a cada uno de los abandonos de tu dulce cuerpo para recompensar a la iglesia a través de sus ministros, y serás premiada y sostenida en tu piadosa labor por la contemplación… o mejor dicho, Bella, por la participación en ellas… de las intensas y fervientes emociones que el delicioso disfrute de tu hermosa persona tiene que provocar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella oyó la insidiosa proposición con sentimientos mezclados de sorpresa y placer. Los poderosos y lascivos impulsos de su ardiente naturaleza despertaron en el acto ante la descripción ofrecida a su fértil imaginación. ¿Cómo dudar? El piadoso sacerdote no dejándola pensar rápidamente se puso de pie y también la levanto a ella, luego acercó su complaciente cuerpo hacia ella, y le estampó un largo y cálido beso en sus rosados labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Madre Santa…, -murmuró Bella estando muy sonrojada, sintiendo cada vez más excitados sus impetuosos instintos de sensualidad juvenil. &#8211;¡Es demasiado para que pueda soportarlo! Yo quisiera&#8230; me pregunto&#8230; ¡no sé qué decir!, -fue lo que dijo después de ser liberada de aquel efusivo beso en la boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Inocente y dulce criatura. Es misión mía la de instruirte. –le dijo el sacerdote tomándole su carita con sus dos peludas manazas, &#8211;En mi persona encontrarás el mejor y más apto preceptor para la realización de los ejercicios que de hoy en adelante tendrás que llevar a cabo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio luego de liberar su rostro cambió de postura retrocediendo tres pasos para poder admirar de una mejor forma lo que creía ya tener a su disposición. En aquel momento Bella advirtió por vez primera su ardiente y deseosa mirada en los momentos que la miraba de pies a cabeza, y casi le causó temor descubrirla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">También fue en aquel instante cuando se dio cuenta de la enorme protuberancia que descollaba en la parte frontal de la sotana del padre santo. El excitado sacerdote apenas se tomaba ya el trabajo de disimular su estado y sus intenciones. Tomando a la hermosa muchacha entre sus brazos otra vez la besó larga y apasionadamente. Apretó el suave cuerpo de ella contra su voluminosa persona, y la atrajo fuertemente para entrar en contacto cada vez más íntimo con su grácil figura. Al cabo de un rato y consumido por la lujuria, perdió los estribos, y dejando a Bella parcialmente en libertad, abrió el frente de su sotana y dejó expuesto a los atónitos ojos de su joven penitente y sin el menor rubor, un miembro cuyas gigantescas proporciones, erección y rigidez la dejó completamente confundida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Es imposible describir las sensaciones despertadas en la joven Bella por el repentino descubrimiento de aquel formidable instrumento. Su mirada se fijó instantáneamente en él, al tiempo que el padre, advirtiendo su asombro, pero descubriendo que en él no había mezcla alguna de alarma o de temor, se acercó a ella y lo colocó tranquilamente entre sus manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El entablar contacto con tan tremenda cosa se apoderó de Bella un terrible estado de excitación. Como quiera que hasta entonces no había visto más que el miembro de moderadas proporciones del joven Carlos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tan notable fenómeno despertó rápidamente en ella la mayor de las sensaciones lascivas, y asiendo el inmenso objeto lo mejor que pudo con sus manitas se acercó a él embargada por un deleite sensual verdaderamente extático, aunque de pie la jovencita sentía la necesidad de arrodillarse nuevamente, aun así se mantuvo de pie:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Santo Dios! ¡Esto es casi el cielo! —murmuró Bella sin soltar el inmenso miembro del cura y sin dejar de mirárselo, ni ella misma sabía por qué pronunciaba esas palabras. &#8211;¡Oh, padre, quién hubiera creído que iba yo a ser escogida para semejante dicha!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esto era demasiado para el padre Ambrosio. Estaba encantado con la lujuria de su linda penitente y por el éxito de su infame treta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">(En efecto, él lo había planeado todo, puesto que facilitó la entrevista de los jóvenes, y con ella la oportunidad de que se entregasen a sus ardorosos juegos, a escondidas de todos menos de él, que se agazapó cerca del lugar de la cita para contemplar con centelleantes ojos el combate amoroso).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El aprovechador sacerdote rápidamente tomó el ligero cuerpo de la joven Bella, y colocándola sobre de espaldas sobre el sofá en el que estuvo sentado él momentos antes levantó sus torneadas piernas para quitarle sin preámbulos su fina prenda interior, y separando lo más que pudo sus complacientes muslos, contempló por un instante la deliciosa hendidura rosada que aparecía debajo del blanco vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego, sin decir palabra, avanzó su rostro hacía ella, e introduciendo su impúdica lengua tan adentro como pudo en la húmeda vaina se dio a succionar tan deliciosamente, que Bella, en un gran éxtasis pasional, y sacudido su joven cuerpo por espasmódicas contracciones de placer, eyaculó abundantemente una buena porción de líquidos íntimos, emisión que el santo padre engulló cual si fuera un flan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguieron unos instantes de calma con Bella reposando sobre su espalda con los brazos extendidos a ambos lados y la cabeza caída hacia atrás, en actitud de delicioso agotamiento tras las violentas emociones provocas por el lujurioso proceder del reverendo padre. Su pecho se agitaba todavía bajo la violencia de sus transportes, y sus hermosos ojos permanecían entornados en lánguido reposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio era de los contados hombres capaces de controlar sus instintos pasionales en circunstancias como las presentes. Continuos hábitos de paciencia en espera de alcanzar los objetos propuestos, el empleo de la tenacidad en todos sus actos, y la cautela convencional propia de la orden a la que pertenecía, no se habían borrado por completo no obstante su temperamento fogoso, y aunque de natural incompatible con la vocación sacerdotal, y de deseos tan violentos que caían fuera de lo común, había aprendido a controlar sus pasiones hasta la mortificación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya es hora de que descorramos el velo que cubre el verdadero carácter de este hombre. Lo hago respetuosamente, pero la verdad debe ser dicha. El padre Ambrosio era la personificación viviente de la lujuria. Su mente estaba en realidad entregada a satisfacerla, y sus fuertes instintos animales, su ardiente y vigorosa constitución, al igual que su indomable naturaleza lo identificaba con la imagen física y mental del sátiro de la antigüedad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero Bella sólo lo conocía como el padre santo que no sólo le había perdonado su grave delito, sino que le había también abierto el camino por el que podía dirigirse, sin pecado, a gozar de los placeres que tan firmemente tenía fijos en su juvenil imaginación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El osado y viejo sacerdote, sumamente complacido por el éxito de una estratagema que había puesto en sus manos lujuriosas una víctima de tan atrayentes características físicas y también por la extraordinaria sensualidad de la naturaleza de la joven, y el evidente deleite con que se entregaba a la satisfacción de sus deseos, se disponía en aquellos momentos a cosechar los frutos de su superchería, y disfrutaba lo indecible con la idea de que iba a poseer todos los delicados encantos que la dulce jovencita podía ofrecerle para mitigar su espantosa lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al fin era suya, y al tiempo que se retiraba de su cuerpo tembloroso, conservando todavía en sus labios la muestra de la participación que había tenido en el placer experimentado por ella, su miembro, todavía hinchado y rígido, presentaba una cabeza reluciente a causa de la presión de la sangre y el endurecimiento de los músculos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_3.jpg" width="424" height="636">Tan pronto como la joven Bella se hubo recuperado del ataque que acabamos de describir, inferido por su confesor en las partes más sensibles de su persona, y alzó la cabeza de la posición inclinada en que reposaba, sus ojos volvieron a tropezar con el gran tronco musculoso que el padre mantenía impúdicamente expuesto, que no se parecía en nada a lo que le había enseñado el joven Carlos solo hace un par de días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La aun alterada chica pudo ver el largo y grueso mástil moreno, y la mata de negros pelos rizados de donde emergía, oscilando rígidamente hacia arriba, y la cabeza en forma de huevo que sobresalía en el extremo, roja y desnuda, y que parecía invitar el contacto de su mano, la chica contemplaba aquella gruesa y rígida masa de músculo y carne, e incapaz de resistir la tentación se incorporó otra vez de rodillas ante el sacerdote y se la tomó de nuevo entre sus manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La apretó, la estrujó, y deslizó hacia atrás los pliegues de piel que la cubrían para observar la gran nuez que la coronaba. Maravillada, contempló el agujerito que aparecía en su extremo, y tomándolo con ambas manos lo mantuvo, palpitante, junto a su cara a la misma vez en que le hablaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh… padre! ¡Qué cosa tan maravillosa! –Exclamó, &#8211;¡Qué grande lo tiene! ¡Por favor, padre Ambrosio, dígame cómo debo proceder para aliviar a nuestros santos ministros religiosos de esos sentimientos que según usted tanto los inquietan, y que hasta dolor les causan!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio estaba demasiado excitado para poder contestar, pero tomando una mano de ella con la suya le enseñó a la inocente muchacha cómo tenía que mover sus dedos de atrás y adelante en su enorme objeto, su otra manita hizo que se la posara en sus testículos para que se los sobara. Su placer era intenso, y el de Bella no parecía ser menor. Siguió frotando el miembro entre las suaves palmas de sus manos, mientras contemplaba con aire inocente la cara de él. Después le preguntó en voz queda si ello le proporcionaba gran placer, y si por lo tanto tenía qué seguir actuando tal como lo hacía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto, la gran verga del padre Ambrosio engordaba y crecía todavía más por efecto del excitante cosquilleo al que lo sometía la jovencita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Espera un momento… si sigues frotándolo de esta manera me voy a correr… -dijo por lo bajo el ardiente sacerdote. &#8211;Será mejor retardarlo todavía un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Se va a correr, padrecito? , -inquirió Bella ávidamente. &#8211;¿Qué quiere decir eso?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ah, mi dulce niña, tan adorable por tu belleza como por tu inocencia! ¡Cuán divinamente llevas a cabo tu excelsa misión!, -exclamó Ambrosio, encantado de abusar de la evidente inexperiencia de su joven penitente, y de poder así envilecerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Correrse significa completar el acto por medio del cual se disfruta en su totalidad del placer venéreo y supone el escape de una gran cantidad de fluido blanco y espeso del interior del instrumento que sostienes entre tus manos, y que al ser expelido proporciona igual placer al que la arroja que a la persona que, en el modo que sea, la recibe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella recordó a Carlos y su éxtasis, y entendió enseguida a lo que el padre se refería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Y este derrame del líquido blanco que Usted dice le proporcionaría alivio, padre?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Claro que sí, hija mía, y por ello deseo ofrecerte la oportunidad de que me proporciones ese alivio bien hechor, como bendito sacrificio de uno de los más humildes servidores de la iglesia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué delicia! , -dijo Bella, &#8211;Por obra mía correrá esa rica corriente, y es únicamente a mí a quien el santo varón reserva ese final placentero. ¡Cuánta felicidad me proporciona poderle causar semejante dicha con el derrame del líquido blanco!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de expresar apasionadamente estos pensamientos la jovencita inclinó la cabeza. El objeto de su adoración exhalaba un perfume difícil de definir pero que la atraía considerablemente por lo que depositó sus húmedos labios sobre el extremo superior de aquella grandiosa y varonil herramienta, cubrió con su adorable boca el pequeño orificio que esta tenía en la punta, y luego besó en tres oportunidades y ardientemente el reluciente glande sin que nadie se lo pidiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Cómo se llama ese fluido?, -preguntó Bella después de lo besos, alzando una vez más su lindo rostro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tiene varios nombres…, -replicó el santo varón, &#8211;Depende de la clase social a la que pertenezca la persona que lo menciona. Pero entre nosotros, hija mía, lo llamaremos de tres formas… leche… mocos o semen…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Leche… mocos o s… semen?, -repitió Bella inocentemente, dejando escapar las eróticas palabras por entre sus dulces labios, con una unción que en aquellas circunstancias resultaba natural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, hija mía, esos son sus nombres. Por lo menos así quisiera que lo llamaras tú, de cualquiera de esas tres formas. Y enseguida te inundaré con esta esencia tan preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Cómo tengo que recibirla? -preguntó Bella, aun pensando en Carlos, y en la tremenda diferencia relativa entre su pequeño penito y el gigantesco instrumento peneano que en aquellos instantes tenía ante sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Hay varios modos para ello, todos los cuales tienes que aprender. Pero ahora no estamos bien acomodados para el principal de los actos del rito venéreo, la copulación permitida de la que ya hemos hablado. Por consiguiente debemos sustituirlo por otro medio más sencillo, así que en lugar de que descargue esta esencia llamada leche en el interior de tu cuerpo, teniendo en cuenta que la suma estrechez de tu hendidura provocaría que fluyera con extrema abundancia…,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¿Copulación permitida padre?, -le interrumpió la chica quien escuchaba atentamente, y es que ella quería saberlo todo, &#8211;¿Así se le llama a eso que quisieron hacerme el otro día?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Se le puede llamar así mi dulce chiquilla, pero cuando nosotros nos refiramos a ese exquisito acto carnal sencillamente le llamaremos culear… o coger… el que más te guste a ti dependiendo del estado en que te encuentres cuando te lo esté haciendo, pero por ahora empezaremos con algo mucho más sencillo… con la fricción por medio de tus obedientes dedos hasta que llegue el momento en que se aproximen los espasmos que acompañan a la emisión del líquido blanco. Llegado ese instante, a una señal mía tomarás entre tus labios lo más que quepa en ellos de la cabeza de este objeto, hasta que expelida la última gota, me retire satisfecho, por lo menos temporalmente, esa será la forma en que por ahora recibirás la “leche”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella, cuyo lujurioso instinto le había permitido disfrutar la explicación hecha por el confesor, y que estaba tan ansiosa como él mismo por llevar a cumplimiento el atrevido programa, manifestó rápidamente su voluntad de complacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio colocó una vez más su enorme y dura tranca en manos de Bella, y la chica excitada tanto por la vista como por el contacto de tan notable objeto, que tenía asido entre ambas manos con verdadero deleite, la joven se dio a cosquillear, frotar y exprimir el enorme y tieso miembro, de manera que proporcionaba al licencioso cura el mayor de los goces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No contenta con friccionarlo con sus delicados dedos, la jovencita, dejando escapar palabras de devoción y satisfacción, llevó la espumeante cabeza a sus rosados labios, y la introdujo hasta donde le fue posible, con la esperanza de provocar con sus toques y con las suaves caricias de su lengua la deliciosa eyaculación que le habían prometido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esto era más de lo que el santo varón había esperado, ya que nunca supuso que iba a encontrar una discípula tan bien dispuesta para el irregular ataque que había propuesto. Despertadas al máximo sus sensaciones por el delicioso cosquilleo de que era objeto, se disponía a inundar la boca y la garganta de la muchachita con el flujo de su poderosa descarga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio comenzó a sentir que no tardaría en correrse, con lo que iba a terminar su placer. Era uno de esos seres excepcionales, cuya abundante eyaculación seminal es mucho mayor que la de los individuos normales. No sólo estaba dotado del singular don de poder repetir el acto venéreo con intervalos cortos, sino que la cantidad con que terminaba su placer era tan tremenda como desusada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La superabundancia parecía estar en relación con la proporción con que hubieran sido despertadas sus pasiones animales, y cuando sus deseos libidinosos habían sido prolongados e intensos, sus emisiones de semen lo eran igualmente. Fue en estas circunstancias que la dulce Bella había emprendido la tarea de dejar escapar los contenidos torrentes de lujuria de aquel hombre. Iba a ser su dulce boca la receptora de los espesos y viscosos torrentes de semen que hasta el momento no había experimentado, e ignorante como se encontraba de los resultados del alivio que tan ansiosa estaba de administrar, la hermosa doncella deseaba la consumación de su labor, y el derrame de la leche que le había ofrecido el buen padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El exuberante miembro engrosaba y se enardecía cada vez más al interior de su ya muy acuosa boca, a medida que los excitantes labios de Bella apresaban su anchurosa cabeza y su lengua jugueteaba en torno al pequeño orificio. Sus blancas manos lo privaban de su dúctil piel, o cosquilleaban alternativamente su extremo inferior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Dos veces retiró Ambrosio la cabeza de su miembro de los rosados labios de la muchacha, incapaz ya de aguantar los deseos de correrse al delicioso contacto de los mismos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al fin Bella, impaciente por el retraso, y habiendo al parecer alcanzado un máximo de perfección en su técnica, presionó con sus labios con mayor energía que antes el tieso dardo. Instantáneamente se produjo un envaramiento en las extremidades del buen padre. Sus piernas se abrieron ampliamente a ambos lados de su penitente. Sus manos se agarraron convulsivamente a la cabeza de la joven. Su cuerpo se proyectó hacia delante y se enderezó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Dios santo! ¡Me voy a correr!, -exclamó al tiempo que con los labios entreabiertos y los ojos vidriosos lanzaba una última mirada a su inocente víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después se estremeció profundamente, y entre lamentos y entrecortados gritos histéricos su gruesa verga, por efecto de la provocación de la jovencita, comenzó a expeler torrentes de espeso y viscoso fluido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella, comprendiendo por los chorros que uno tras otro inundaban su boca y resbalaban garganta abajo, así como por los gritos de su compañero, que éste disfrutaba al máximo los efectos de lo que ella había provocado, siguió succionando y apretujando hasta que, llena de las descargas viscosas, y semi asfixiada por su abundancia, se vio obligada a soltar aquella jeringa humana que continuaba eyaculando a chorros sobre su rostro mientras ella se tragaba todo el caliente liquido masculino depositado en su boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Madre santa!, -exclamó Bella una vez que pudo tragárselo todo, cuyos labios y cara estaban inundados de la leche del padre. &#8211;¡Qué placer me ha provocado beberme su leche! Y a usted, padre mío, ¿no le he proporcionado el preciado alivio que tanto necesitaba?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio, demasiado agitado para poder contestar nuevamente tomo ubicación en el gran sofá acojinado, atrajo a la gentil muchacha hacia sus brazos, y comprimiendo sus chorreantes labios los cubrió con húmedos besos de gratitud y de placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Transcurrió un cuarto de hora en reposo tranquilo, que ningún signo de turbación exterior vino a interrumpir a la pareja mientras descansaban con sus cuerpos muy cerca uno del otro. La puerta estaba bajo cerrojo, y el padre había escogido bien el momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras tanto Bella, terriblemente excitada por la escena que hemos tratado de describir, había concebido en su mente el extravagante deseo de que el rígido miembro de Ambrosio realizara con ella la misma operación que había sufrido con el arma de moderadas proporciones de Carlos, pero que esta vez le entrara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pasando sus brazos en torno al robusto cuello de su confesor, le susurró tiernas palabras de invitación, observando, al hacerlo, el efecto que causaban en el instrumento que adquiría ya rigidez entre sus piernas:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Usted me dijo que la estrechez de esta hendidura…, -y Bella colocó la ancha mano de él sobre la misma, presionándola luego suavemente, -le haría descargar una abundante cantidad de leche o de mocos de esos que Usted tiene. ¿Por qué no he de poder, padre mío, sentir el derrame de su precioso liquido blanco dentro de mi cuerpo por la punta de esta cosa roja cuando ya me esté culeando?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era evidente lo mucho que la hermosura de la joven Bella, así como la inocencia e ingenuidad de su carácter, inflamaban el natural deseo sexual del sensual del sacerdote. Saberse triunfador, oírla hablar por primera vez desde que la conocía todo tipo de vulgaridades por esos exquisitos labios rojos, tenerla absolutamente impotente entre sus manos, la delicadeza y refinamiento de la muchacha, todo ello conspiraba al máximo para despertar sus licenciosos instintos y desenfrenados deseos. Era suya, suya para gozarla a voluntad, suya para satisfacer cualquier capricho de su terrible lujuria, y estaba lista a entregarse a la más desenfrenada sensualidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Por Dios hija, esto es demasiado!, -exclamó Ambrosio, cuya lujuria, de nuevo encendida, volvía a asaltarle violentamente ante tal solicitud, &#8211;Dulce muchachita, no sabes lo que pides. La desproporción es terrible, y sufrirás demasiado al intentar coger conmigo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo soportaré todo… -replicó Bella, &#8211;con tal de poder sentir esta cosa terrible dentro de mí, y gustar de los chorros de leche que ella depositará dentro de mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Santa madre de Dios! ¡Es demasiado para ti, Bella! ¡No tienes idea de las medidas que esta poderosa máquina adquiere una vez hinchada, adorable criatura…! ¡¡Nadarías en un océano de semen espeso y caliente!! ¿¡Eso es lo que quieres!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Oh padrecito! ¡Qué dicha celestial! ¡Sí! ¡Deseo ahogarme en todo ese mar de semen que Usted me dice!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viejo sacerdote ya sabía que la chica desde hace un rato ya ocupaba distintos términos de los que le había enseñado para referirse a lo que estaban haciendo, esto ya era demasiado:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Desnúdate Bella!! ¡¡Quítate todo lo que pueda entorpecer nuestros movimientos, que te prometo serán en extremo violentos cuando ya estemos culeando de lleno!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cumpliendo la orden, Bella se despojó rápidamente de sus vestidos, y buscando complacer a su confesor con la plena exhibición de sus encantos, a fin de que su miembro se alargara en proporción a lo que ella mostrara de sus desnudeces, se despojó de hasta la más mínima prenda interior, para quedar tal como vino al mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio quedó atónito ante la contemplación de los encantos que se ofrecían a su vista. La amplitud de sus caderas, los juveniles senos recién terminados en desarrollo, la nívea blancura de su piel, suave como el satín, la redondez de sus nalgas y el poderío de esos firmes muslos, el blanco y plano vientre con su adorable monte, y por sobre todo, la encantadora hendidura rosada que destacaba debajo del mismo, asomándose tímidamente entre sus ingles, hicieron que él se lanzara sobre la joven con un rugido de lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio atrapó a su víctima entre sus brazos. Oprimió su cuerpo suave y deslumbrante contra el suyo. La cubrió de besos lúbricos, y dando rienda suelta a su licenciosa lengua prometió a la jovencita todos los goces del paraíso mediante la introducción de su gran aparato en el interior de su vagina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella acogió estas palabras con un gritito de éxtasis, y cuando su excitado estuprador la acostó sobre sus espaldas sentía ya la anchurosa y tumefacta cabeza del pene gigantesco presionando los calientes y húmedos labios de su pequeño orificio virginal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El santo varón, encontrando placer en el contacto de su pene con los juveniles labios de la apretada vagina de Bella, comenzó a empujar hacia adentro con todas sus fuerzas, hasta que la gran nuez de la punta se llenó de humedad secretada por la sensible vaina. La pasión enfervorizaba a Bella. Los esfuerzos del padre Ambrosio por alojar la cabeza de su miembro entre los húmedos labios de su vagina en lugar de disuadirla la espoleaban hasta la locura, y finalmente, profiriendo un débil grito, se inclinó hacia adelante y expulsó el viscoso tributo de su lascivo temperamento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esto era exactamente lo que esperaba el desvergonzado cura. Cuando la dulce y caliente emisión inundó su enormemente desarrollada vergota, empujó resueltamente, y de un solo golpe introdujo la mitad de su voluminoso apéndice en el interior de la hermosa muchacha, destrozándolo y rompiendo todo a su paso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tan pronto como Bella se sintió empalada por la entrada del terrible miembro en el interior de su tierno cuerpo, perdió el poco control que conservaba, y olvidándose del dolor que sufría rodeó con sus blancas piernas las espaldas de él, y alentó a su enorme invasor a que se la cogiera y a no guardarle consideraciones, la jovencita estaba casi poseída por la lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Mi tierna y dulce chiquilla, -murmuró el lascivo sacerdote. &#8211;Mis brazos te rodean, mi verga está hundida a medias en tu vientre. Pronto serán para ti los goces del paraíso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo sé; la siento en mi interior. No se haga hacia atrás y empuje más hacia adentro; deme su delicioso instrumento hasta donde más pueda… culéeme como Usted bien dijo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Toma, pues. Empujo, aprieto, pero estoy demasiado bien dotado para poder penetrarte fácilmente y así comenzar a cogerte. Tal vez te reviente… pero ahora ya es demasiado tarde pequeña… Tengo que poseerte&#8230; o morir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las partes de Bella se relajaron un poco, y el buen padre Ambrosio pudo penetrar unos centímetros más. Su palpitante miembro, húmedo y desnudo, había recorrido la mitad del camino hacia el interior de la jovencita. Su placer era intenso, y la cabeza de su instrumento estaba deliciosamente comprimida por la vaina de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;A… Adelante, padrecito… E… Estoy en espera de toda esa leche que me prometió…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El confesor no necesitaba de este aliento para inducirlo a poner en acción todos sus tremendos poderes copulatorios. Empujó frenéticamente hacia adelante, y con cada nuevo esfuerzo sumió su terrible aparato más adentro del indefenso cuerpo de la jovencita, hasta que por fin, con un golpe poderoso y de un momento a otro se lo enterró hasta los testículos en el interior de la estrecha vaina de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa furiosa introducción por parte del brutal sacerdote fue más de lo que su frágil víctima, animada por sus propios deseos, pudo soportar. Con un desmayado grito de angustia física, Bella anunció que su estuprador había vencido toda la resistencia que su juventud había opuesto a la entrada de su miembro, y la tortura de la forzada introducción de aquella masa borró la sensación de placer con que en un principio había soportado el ataque.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio lanzó un grito de alegría al contemplar la hermosa presa que su serpiente había mordido. Gozaba con la víctima que tenía empalada con su enorme ariete. Sentía el enloquecedor contacto con inexpresable placer. Veía a la muchacha estremecerse por la angustia de su violación. Su natural impetuoso había despertado por entero. Pasare lo que pasare, disfrutaría hasta el máximo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así pues, estrechó entre sus brazos el desfallecido cuerpo de la hermosa muchacha, y la agasajó con toda la extensión de su inmenso miembro:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Hermosa mía, realmente eres incitante. Tú también tienes que disfrutar. Te daré todo ese semen del que te hablaba. Pero antes tengo que despertar mi naturaleza con este lujurioso cosquilleo… Bésame Bella, ponte a coger conmigo y luego la tendrás… y cuando mi caliente leche me deje para adentrarse en tus juveniles entrañas, experimentarás los exquisitos deleites que estoy sintiendo yo… ¡Apriétame la verga Bella con tu pucha! ¡Déjame también empujar, chiquilla mía! Ahora entra de nuevo, ¡Ohhh&#8230;! ¡Ohhhh&#8230;!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio luego de estar cogiéndosela por unos buenos minutos se levantó por un momento y pudo ver el inmenso émbolo ensangrentado a causa del cual la linda hendidura de Bella estaba en aquellos momentos extraordinariamente distendida a causa del reciente desvirgamiento. Firmemente empotrado en aquella lujuriosa vaina, y saboreando profundamente la suma estrechez de los cálidos pliegues de carne en los que estaba encajado, empujó sin preocuparse del dolor que su miembro provocaba, y sólo ansioso de procurarse el máximo deleite posible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El detestable cura no era hombre que fuera a detenerse en tales casos ante falsos conceptos de piedad, en aquellos momentos empujaba hacia dentro lo más posible, mientras que febrilmente rociaba de besos los abiertos y temblorosos labios delirantes de la pobre Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por espacio de largos minutos no se oyó otra cosa que los jadeos y sacudidas con que el lascivo sacerdote se entregaba a darse satisfacción, y el “chfrtss-chfrtss” de su inmenso pene cuando alternativamente entraba y salía del sexo de su bella penitente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No cabe suponer que un hombre como Ambrosio ignorara el tremendo poder de goce que su miembro podía suscitar en una persona del sexo opuesto, ni que su tamaño y capacidad de descarga eran capaces de provocar las más excitantes emociones en la joven sobre la que estaba accionando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero la naturaleza hacía valer sus derechos también en la persona de la joven Bella. El dolor de la dilatación se vio bien pronto atenuado por la intensa sensación de placer provocada por la vigorosa arma del santo varón, y no tardaron los quejidos y lamentos de la linda chiquilla en entremezclarse con sonidos medio sofocados en lo más hondo de su ser, que expresaban su deleite.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Padre mío! ¡Padrecito…, mi querido y generoso padrecito! Empuje, cójame… empuje que puedo soportarlo… Lo deseo y ya se la aguanté… Estoy en el cielo… ¡El bendito instrumento tiene una cabeza tan ardiente! ¡Oh, corazón mío! ¡Ohhh&#8230; Ohhh! ¡Madre bendita…! ¿¡Qué es lo que siento!?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_4.jpg" width="424" height="636">Ambrosio veía el efecto que provocaba en la desnuda muchacha. Su propio placer llegaba a toda prisa. Se meneaba furiosamente hacia atrás y hacia adelante, agasajando a Bella a cada nueva embestida con todo el largo de su miembro, que se hundía hasta los rizados pelos que cubrían sus testículos. Al cabo de un rato, la chica no pudo resistir más, y le obsequió a su arrebatado violador una cálida emisión que inundó todo su rígido miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Resulta imposible describir el frenesí de lujuria que en aquellos momentos se apoderó de la joven y encantadora Bella. Su desnudo y curvilíneo cuerpo se aferró con desesperación al fornido cuerpo del sacerdote, que agasajaba a su voluptuosa y angelical anatomía con toda la fuerza y poderío de sus viriles estocadas, y lo alojó en su estrecha y resbalosa vaina hasta los testículos. Pero ni aún en su éxtasis Bella perdió nunca de vista la perfección del goce. El santo varón tenía que expeler su semen en el interior de ella, tal como Carlos lo había hecho pero por fuera, y la sola idea de ello añadió combustible al fuego de su lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando, por consiguiente, el padre Ambrosio pasó sus brazos en torno a su esbelta cintura, y hundió hasta los pelos su larga y gruesa verga de semental en la apretada y recién desvirgada conchita de Bella, para anunciar entre suspiros que al fin llegaba la leche, la excitada muchacha se abrió de piernas todo lo que pudo, y en medio de gritos de placer recibió los chorros de su emisión en sus órganos vitales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así permaneció él por espacio de dos minutos enteros, durante los que se iban sucediendo las descargas, cada una de las cuales era recibida por Bella con profundas manifestaciones de placer, traducidas en gritos y contorsiones a la misma vez que buscaba con su resbaloso tajito hacer mas perfecta su unión con esa grotesca vergota que tenía ensartada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No creo que en ninguna otra ocasión haya tenido que sonrojarme con mayor motivo que en esa oportunidad. Y es que hasta una pulga tenía que sentirse avergonzada ante la corrupta visión de lo que acabo de dejar registrado. Una muchacha tan joven, de apariencia tan inocente, y sin embargo, de inclinaciones y deseos tan lascivos. Una persona de frescura y belleza infinitas; una mente de llameante sensualidad convertida por el accidental curso de los acontecimientos en un activo volcán de lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Muy bien hubiera podido exclamar con el poeta de la antigüedad: ‘¡Oh, Moisés!&#8221;, o como el más práctico descendiente del patriarca: &#8220;¡Por las barbas del profeta!&#8221; No es necesario hablar del cambio que se produjo en Bella después de las experiencias relatadas. Eran del todo evidentes en su porte y su conducta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero volvamos a mis observaciones directas en lo que concierne a la linda Bella. Si bien a una pulga no le es posible sonrojarse, sí puede observar, y me impuse la obligación de encomendar a la pluma y a la tinta la descripción de todos los pasajes amatorios que consideré pudieran tener interés para los buscadores de la verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Podemos escribir “por lo menos puede hacerlo esta pulga”, pues de otro modo estas páginas no estarían bajo los ojos del lector y eso basta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Transcurrieron varios días antes de que Bella encontrara la oportunidad de volver a visitar a su clerical admirador, pero al fin se presentó la ocasión, y ni qué decir tiene que ella la aprovechó de inmediato. Había encontrado el medio de hacerle saber a Ambrosio que se proponía visitarlo, y en consecuencia el astuto individuo pudo disponer de antemano las cosas para recibir a su linda huésped como la vez anterior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tan pronto como Bella se encontró a solas con su seductor se arrojó en sus brazos, y apresando su gran humanidad contra su frágil cuerpo le prodigó las más tiernas caricias. Ambrosio no se hizo rogar para devolver todo el calor de su abrazo, y así sucedió que la pareja se encontró de inmediato entregada a un intercambio de cálidos besos, y reclinada, cara a cara, sobre el gran sofá acojinado a que aludimos anteriormente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero Bella no iba a conformarse con besos solamente; deseaba algo más sólido, por experiencia sabía que el padre podía proporcionárselo. Ambrosio no estaba menos excitado. Su sangre afluía rápidamente, sus negros ojos llameaban por efecto de una lujuria incontrolable, y la protuberancia que podía observarse en su hábito denunciaba a las claras el estado de sus sentidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella advirtió la situación, ni sus miradas ansiosas, ni su evidente erección, que el padre no se preocupaba por disimular, podían escapársele. Pero pensó en avivar mayormente su deseo, antes que en apaciguarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo, pronto demostró Ambrosio que no requería incentivos mayores, y deliberadamente exhibió su arma, bárbaramente dilatada en forma tal, que su sola vista despertó deseos frenéticos en Bella. En cualquier otra ocasión Ambrosio hubiera sido mucho más prudente en darse en el gusto, pero en esta oportunidad sus alborotados sentidos habían superado su capacidad de controlar el deseo de regodearse lo antes posible en los juveniles encantos que se le ofrecían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estaba ya sobre su cuerpo. Su gran humanidad cubría por completo el cuerpo de ella. Su miembro en erección se clavaba en el vientre de la chica, cuyas ropas estaban recogidas hasta la cintura. Con una mano temblorosa llegó Ambrosio al centro de la hendidura objeto de su deseo; ansiosamente llevó la punta caliente y carmesí hacia los dispuestos y húmedos labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Empujó, luchó por entrar, y lo consiguió. La inmensa máquina vergal entró con paso lento pero firme. La cabeza y parte del miembro ya estaban dentro. Unas cuantas firmes y decididas embestidas completaron la conjunción, y Bella recibió en toda su longitud el inmenso y excitado miembro de Ambrosio. El estuprador yacía jadeante sobre ella, en completa posesión de sus más íntimos encantos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella, dentro de cuyo vientre se había acomodado aquella vigorosa masa masculina, sentía al máximo los efectos del intruso, cálido y palpitante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto Ambrosio había comenzado a moverse hacia atrás y hacia adelante. La ardiente jovencita trenzó sus blancos brazos en torno a su cuello, y enroscó sus lindas piernas enfundadas en seda sobre sus espaldas, presa de la mayor lujuria jamás sentida, y así se lo hacía saber a su amante:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh amor… qué delicia es la que siento! , -murmuró Bella besando arrolladoramente sus gruesos labios. &#8211;¡Empuje más… ricoooo! ¡¡Todavía más!! ¡¡Ohhh…, cómo me fuerza a abrirme, y cuán… cuan largo es! ¡¡Cuán cálido…!! ¡¡¡Cuan… oh&#8230; oh!!! -Y soltó un caliente chorro de su almacén en respuesta a las embestidas del hombre, al mismo tiempo que su cabeza caía hacia atrás con sus ojos cerrados y su boca se abría en el espasmo del orgasmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El sacerdote se contuvo e hizo una breve pausa. Los latidos de su enorme miembro anunciaban suficientemente el estado en que el mismo se encontraba, y quería prolongar su placer hasta el máximo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella por su parte y en su delirante estado de placer comprimió el terrible dardo introducido hasta lo más íntimo de su persona, y sintió crecer y endurecerse todavía más, en tanto que su enrojecida cabeza presionaba su juvenil matriz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Casi inmediatamente después su pesado amante, incapaz de controlarse por más tiempo, sucumbió a la intensidad de las sensaciones, y dejó escapar el torrente de su viscoso líquido, mientras la chica le hacía ver lo mucho que le gustaba que le hiciera todo eso:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh, el semen viene de Usted! -gritó la excitada muchachita, &#8211;¡Lo siento a chorros…! ¡Ohhh, de… deme mas&#8230; másss! ¡¡Derrámelo en mi interior&#8230;, empuje más, no me compadezca…!! ¡¡Ohhh, otro chorro de lecheee!! ¡¡Cójame… empujeee!! ¡¡¡Desgárreme si quiere, pero eche en mi interior todos sus mocos!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Antes hablé de la cantidad de semen que el padre Ambrosio era capaz de derramar, pero en esta ocasión se excedió a sí mismo. Había estado almacenado por espacio de una semana, y Bella recibía en aquellos momentos una corriente tan tremenda, que aquella descarga de semen parecía más bien emitida por la verga de un caballo, que la eyaculación de los órganos genitales de un hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al fin Ambrosio desmontó de su cabalgadura, y cuando Bella en forma temblorosa se puso de pie nuevamente sintió deslizarse una corriente de líquido caliente y pegajoso que descendía por sus suaves muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apenas se había separado el padre Ambrosio aun con su verga goteante cuando se abrió la puerta que conducía a la iglesia, y aparecieron en el portal otros dos sacerdotes. El disimulo resultaba imposible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ambrosio!, -exclamó el de más edad de los dos, un hombre que andaría entre los 50 años. &#8211;Esto va en contra de las normas y privilegios de nuestra orden, que disponen que toda clase de juegos privados han de practicarse en común.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Cójansela entonces…! -refunfuñó el aludido. &#8211;Todavía no es demasiado tarde… Iba a comunicarles lo que me había conseguido cuando&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Cuando la deliciosa tentación de esta rosa fue demasiado fuerte para ti, amigo nuestro…, -le interrumpió el otro, apoderándose de la atónita Bella al tiempo que le hablaba a su colega, e introduciendo su enorme mano debajo de sus vestimentas para tentar los suaves muslos de ella, se dio ahora a hablarle a la chica:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Lo he visto todo al través del ojo de la cerradura…, -le susurró el bruto a su oído, &#8211;No tienes nada qué temer; únicamente queremos hacer lo mismo contigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella recordó las condiciones en que se le había ofrecido consuelo en la iglesia, y supuso que ello formaba parte de sus nuevas obligaciones. Por lo tanto permaneció en los brazos del recién llegado sin oponer resistencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el ínterin su compañero había pasado su fuerte brazo en torno a la cintura de Bella, y cubría de salivosos besos las mejillas de ésta. Ambrosio lo contemplaba todo estupefacto y confundido. Así fue como la jovencita se encontró entre dos fuegos, por no decir nada de la desbordante pasión de su posesor original.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En vano miraba a uno y después a otro en demanda de respiro, o de algún medio de escapar del predicamento en que se encontraba. A pesar de que estaba completamente resignada al papel al que la había reducido el astuto padre Ambrosio, se sentía en aquellos momentos invadida por un poderoso sentimiento de debilidad y de miedo hacia sus nuevos asaltantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella no leía en la mirada de los nuevos intrusos más que deseo rabioso, en tanto que la impasibilidad de Ambrosio la hacía perder cualquier esperanza de que el mismo fuera a ofrecer la menor resistencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entre los dos hombres la tenían emparedada, y en tanto que el que habló primero deslizaba su mano hasta su rosada vagina, el otro no perdió tiempo en posesionarse de sus redondeadas nalgas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entre ambos, a Bella le era imposible resistir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Esperen un momento… -dijo al cabo de un rato Ambrosio, &#8211;Sí tienen tanta prisa por poseerla cuando menos desnúdenla sin estropear su vestimenta, como al parecer pretenden hacerlo… &#8211;Desnúdate Bella, -siguió diciendo, &#8211;Según parece, todos tenemos que cogerte y de una u otra forma también compartirte, de manera que disponte a ser instrumento voluntario de nuestros deseos comunes. En nuestro convento se encuentran otros cofrades no menos exigentes que yo, y tu tarea no será en modo alguno una sinecura, así que será mejor que recuerdes en todo momento los privilegios que estás destinada a cumplir, y te dispongas a aliviar a estos santos varones de los apremiantes deseos que ahora ya sabes cómo suavizar culeando con ellos también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así planteado el asunto, a la jovencita no le quedaba más alternativa. Bella se despojó de todas sus ropas y quedó de píe y desnuda ante los tres vigorosos sacerdotes, y levantó un murmullo general de admiración cuando en aquel estado se adelantó hacía ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tan pronto como el que había llevado la voz cantante de los recién llegados el cual evidentemente parecía ser el Superior de los tres, advirtió la hermosa y juvenil desnudez que estaba ante su ardiente mirada, sin dudarlo un instante abrió su sotana para poner en libertad un largo y anchuroso miembro muy parecido al de Ambrosio, tomó en sus brazos a la muchacha, la puso de espaldas sobre el gran sofá acojinado, brincó sobre ella, se colocó entre sus lindos muslos, y apuntando rápidamente la cabeza de su rabioso campeón hacia el suave orificio vaginal de ella, y empujó hacia adelante para hundirlo por completo hasta los testículos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella estando tendida de espaldas y con sus piernas abiertas al máximo dejó escapar un pequeño grito de éxtasis al sentirse empalada por aquella nueva y poderosa arma. Para el hombre la posesión entera de la hermosa muchacha suponía un momento extático, y la sensación de que su erecta verga estaba totalmente enterrada en el cuerpo de ella le producía una emoción inefable. No creyó poder penetrar tan rápidamente en sus jóvenes partes, pues no había tomado en cuenta la lubricación producida por el flujo de semen que ya había recibido por parte de su subordinado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El Superior, no obstante, no le dio oportunidad de reflexionar, pues se dio a atacar con tanta energía, que sus poderosas embestidas desde largo produjeron pleno efecto en el cálido temperamento de la violada jovencita, y provocaron casi de inmediato la dulce emisión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esto fue demasiado para el disoluto sacerdote. Ya firmemente encajado en la estrecha hendidura, que le quedaba tan ajustada como un guante de seda, tan luego como sintió la cálida emisión dejó escapar un fuerte gruñido y descargó con furia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella disfrutó el torrente de lujuria de aquel hombre, y abriendo las piernas cuanto pudo lo recibió en lo más hondo de sus entrañas, permitiéndole que saciara su lujuria arrojando las descargas de su impetuosa naturaleza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los sentimientos lascivos más fuertes de la chica se reavivaron con este segundo y firme ataque contra su persona, y su excitable naturaleza recibió con exquisito agrado la abundancia de líquido blanco que el membrudo campeón había derramado en su interior. Pero, por salaz que fuera, la chica se sentía exhausta por esta continua corriente, y por ello recibió con desmayo al segundo de los intrusos que se disponía a ocupar el puesto recién abandonado por el superior. Pero Bella quedó atónita ante las proporciones del falo que el sacerdote ofrecía ante ella. Aún no había acabado de quitarse la ropa, y ya surgía de su parte delantera un erecto miembro ante cuyo tamaño hasta el padre Ambrosio tenía que ceder el paso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De entre los rizos de rojo pelo encrespado emergía una blanca e inmensa columna de carne, coronada por una brillante cabeza colorada, cuyo orificio parecía constreñido para evitar una prematura expulsión de sus jugos. Dos grandes y peludas bolas colgaban de su base, y completaban un cuadro a la vista del cual comenzó a hervir de nuevo la sangre de Bella, cuyo juvenil espíritu se aprestó a librar un nuevo y desproporcionado combate:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhhh padrecito! ¿Cómo podré jamás albergar tan tremendo instrumento dentro de mi personita? -Preguntaba acongojada, &#8211;¿Cómo me será posible soportarlo una vez que esté moviéndose dentro de mí? Temo que me va a dañar terriblemente…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Tranquila hija mía… mira que tendré mucho cuidado cuando lo vaya metiendo… Iré despacio… Ahora estás bien preparada por los jugos de estos dos santos varones que tuvieron la buena fortuna de precederme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella tentó con sus manitas en forma deseosa la gigantesca verga antes de que se la metieran. El sacerdote era endiabladamente feo, bajo y obeso, pero sus espaldas parecían las de un Hércules. La muchacha estaba poseída por una especie de locura erótica. La fealdad de aquel hombre sólo servía para acentuar su deseo sexual. Sus manos no bastaban para abarcar todo el grosor del inmenso miembro. Sin embargo, no lo soltaba; lo presionaba y le dispensaba inconscientemente caricias que incrementaban su rigidez, el terrible falo que estaba tanteando parecía una gran barra de acero caliente entre sus suaves manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un momento después el tercer asaltante estaba encima de ella, y la joven, casi tan caliente como el padre, luchaba por empalarse ella misma con aquella terrible arma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante algunos minutos la proeza pareció imposible, no obstante la buena lubricación que ella había recibido con las anteriores inundaciones de su vaina y al cabo de un rato, con una furiosa embestida este nuevo cura introdujo por fin la enorme cabeza de su verga y Bella lanzó un terrible grito de dolor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Otra arremetida y otra más… otro grito y otra feroz arremetida… y otra… y el infeliz bruto, ciego a todo lo que no fuera darse satisfacción, seguía penetrando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella gritaba de angustia pegándole combos débiles con sus pequeñas manitas en el peludo pecho colorín de su salvaje violador, y hacía esfuerzos sobrehumanos por deshacerse de este. Otra arremetida, otro grito de la víctima, y el degenerado sacerdote penetró hasta lo más profundo en su interior. Bella junto con recibírselo entero y hasta las bolas se había desmayado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los dos espectadores de este monstruoso acto de corrupción parecieron en un principio estar prestos a intervenir a favor de la torturada jovencita, pero al propio tiempo daban la impresión de experimentar un cruel placer al presenciar aquel brutal espectáculo. Y ciertamente así era, como lo evidenciaron después sus lascivos movimientos y el interés que pusieron en observar el más minucioso de los detalles cuando el Padre Clemente se dejaba caer con fuerzas desmedidas en el frágil cuerpo de la desmayada joven, y de cómo esos incontables centímetros de gruesa verga animal y resbalosa se perdían entre los delicados pliegues vaginales de la hermosa víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Correré un velo sobre las escenas de lujuria que siguieron, sobre los estremecimientos de aquel salvaje a medida que, seguro de estar en posesión de la persona de la joven y bella muchacha, prolongó lentamente su gocé hasta que su enorme y férvida descarga puso fin a aquel éxtasis, y cedió el paso a un intervalo para devolver la vida a la pobre muchacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El fornido padre había descargado por dos veces en su interior antes de retirar su largo y vaporoso miembro, y el volumen de semen expelido fue tal, que cayó con ruido acompasado hasta formar un charco sobre el suelo de madera. Cuando por fin Bella se recobró lo bastante para poder moverse, pudo hacerse el lavado que los abundantes derrames en sus delicadas partes hacían del todo necesario, lavado que fue presenciado por los tres aprovechadores sacerdotes quienes opinaban entre ellos mientras la observaban de los atrayentes atributos físicos de la chica quien por momentos y mientras se lavaba la vagina agachada los miraba de soslayo y ahora con algo de vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se sacaron algunas botellas de vino, de una cosecha rara y añeja, y bajo su poderosa influencia Bella fue recobrando poco a poco su fortaleza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Transcurrida una hora, los tres curas consideraron que la aun desnuda jovencita que se encontraba tendida en el sofá mirándoles a la espera de lo que quisieran hacerle había tenido tiempo bastante para recuperarse, y comenzaron de nuevo a presentar síntomas de que deseaban volver a gozar de su belleza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Excitada tanto por los efectos del vino como por la vista y el contacto con sus lascivos compañeros, la chica quien se mantenía ante ellos tal cual como Dios nos la envió a este mundo comenzó a extraer de debajo las sotanas los miembros de los tres curas, los cuales estaban evidentemente divertidos con la escena, puesto que veían que la joven otra vez no daba la menor muestra de recato alguna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En menos de un minuto Bella tuvo a la vista los tres grandes y enhiestos objetos. Los besó y jugueteó con ellos, aspirando la rara fragancia que emanaba de cada uno, y manoseando aquellos enardecidos dardos con toda el ansia de una consumada y barata prostituta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Déjanos cogerte otra vez…, -exclamó piadosamente el Superior, cuya verga se encontraba en aquellos momentos en los labios de Bella siendo succionada con devoción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Amén! —cantó Ambrosio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El tercer eclesiástico permaneció silencioso, pero su enorme artefacto amenazaba al cielo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella fue invitada a escoger su primer asaltante en esta segunda vuelta. Eligió a Ambrosio, pero el Superior interfirió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_6.jpg" width="424" height="636">Entretanto, aseguradas las puertas, los tres sacerdotes se desnudaron, ofreciendo así a la mirada de la joven Bella tres vigorosos campeones que parecían estar en la plenitud de la vida. Armados cada uno de ellos con un membrudo dardo que, una vez más, surgían enhiestos de su parte frontal, y que oscilaban amenazantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Uf! ¡Vaya monstruos! —exclamó la jovencita, cuya vergüenza no le impedía ir tentando, alternativamente, cada uno de aquellos temibles aparatos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación la subieron a una gran mesa en donde la dejaron tendida de espaldas y bien abierta y recogida de piernas, y uno tras otro succionaron sus partes nobles, describiendo círculos con sus cálidas lenguas en torno a la húmeda hendidura colorada en la que poco antes habían apaciguado su lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella se abandonó complacida a este juego, y abrió sus piernas cuanto pudo para agradecerlo a la misma vez que cuando se la lamian ella misma se la abría con dos de sus deditos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sugiero que nos lo chupe uno tras otro, &#8211;propuso el Superior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bien dicho… -corroboró el padre Clemente, el pelirrojo de temible erección. &#8211;Pero hasta el final… yo quiero cogérmela una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;De ninguna manera, Clemente…, -dijo el Superior. &#8211;Ya te la cogiste dos veces; ahora tienes que pasar a través de su garganta, o conformarte con nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella quien otra vez estaba de pie a un borde de la mesa donde fue lamida entera no quería en modo alguno verse sometida a otro ataque de parte de Clemente, por lo cual cortó la conversación por lo sano poniéndose de rodillas ante Clemente y asiendo su voluminoso miembro lo introdujo lo más que pudo de él entre sus lindos labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La muchacha succionaba suavemente la gran verga del padre Clemente hacia arriba y hacia abajo de la azulada nuez, de a momentos le pasaba su fresca y suave lengüita desde los testículos hasta el glande, y cuando se la volvía a introducir en la boca se la mamaba cual ternerita recién nacida, haciendo pausas de vez en cuando para contener lo más posible en el interior de sus húmedos labios aquel poderoso aparato. Sus lindas manitas intentaban cerrar alrededor del largo y voluminoso tronco, y lo agarraba en un trémulo abrazo, mientras ella contemplaba cómo el monstruoso pene se endurecía cada vez más por efecto de las intensas sensaciones transmitidas por medio de sus toques linguales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No tardó Clemente ni cinco minutos en empezar a lanzar aullidos que más se asemejaban a los lamentos de una bestia salvaje que a las exclamaciones surgidas de pulmones humanos, para acabar expeliendo semen en grandes cantidades a través de la garganta de la muchacha a quien le mantenía su cabeza aprisionada contra su apéndice con el único objetivo que nada de lo que estaba soltando desde sus testículos se perdiera por los aires.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un momento antes de la eyaculación de Clemente había sido la misma Bella quien retiró la piel del dardo para facilitar la emisión del chorro hasta la última gota. El fluido de Clemente entonces era tan espeso y cálido como abundante, y chorro tras chorro derramó todo el líquido proveniente de sus bolas en la boca de ella. La excitada jovencita se lo tragó todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;He aquí una nueva experiencia sobre la que tengo que instruirte, hija mía… -dijo el Superior cuando a continuación Bella tras haber gateado desnuda hasta la ubicación del sacerdote ahora había aplicado sus dulces labios a su ardiente miembro. &#8211;Hallarás en ella mayor motivo de dolor que de placer, pero los caminos de Venus son difíciles, y tienen que ser aprendidos y gozados gradualmente, le dijo mirándola hacia abajo con sus dos manos puestas en la cabeza de ella, mientras la chica no paraba de succionarle la verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Me someteré a todas las pruebas, padrecito…, -replicó la muchachita una vez que liberó el miembro de cura superior de su boca, &#8211;Ahora ya tengo una idea más clara de mis deberes, y sé que soy una de las elegidas para aliviar los deseos de los buenos padres, -luego de eso cerró sus ojos y volvió a introducirse entre medio de sus labios el grueso pene del sacerdote.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Así es, hija mía, y recibe por anticipado la bendición del cielo por tu obediencia a nuestros más insignificantes deseos, mientras te sometas a todas nuestras indicaciones, por extrañas e irregulares que parezcan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Dicho esto, tomó a la muchacha entre sus robustos brazos y la llevó una pequeña y baja mesa de centro, colocándola en esta en 4 patas, de manera que dejara expuestas sus desnudas y hermosas nalgas a los tres santos varones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Seguidamente, colocándose detrás de su víctima, apuntó la cabeza de su tieso miembro hacía el pequeño orificio situado entre las rotundas nalgas de Bella, y empujando su bien lubricada arma poco a poco comenzó a penetrar en su cerrado orificio posterior, de manera novedosa y antinatural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Ohhh Dios… diossss!! —Gritó Bella casi en el acto, &#8211;¡¡No es ése el camino…!! ¡¡Me lastimaaa…!! ¡¡Por favor&#8230;!! ¡¡Oh, por favorrrrr&#8230;!! ¡¡¡Ahhhh&#8230; padrecitooo…!!! ¡¡¡Tenga piedad!!! ¡¡¡Ohhh…!!! ¡¡¡Está entrandoooo…!!! ¡¡¡Compadézcase de mí…!!! ¡¡¡Madre santaaaa…!!! ¡¡¡Me mueroooo…!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estas dos últimas exclamaciones le fueron arrancadas por una repentina y vigorosa embestida del Superior, la que provocó la introducción de su miembro de semental hasta la raíz. Bella sintió que se había metido en el interior de su cuerpo hasta los testículos por una parte no habilitada para ello sintiéndose literalmente partida en dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pasando, el Superior, su fuerte brazo en torno a sus caderas, se apretó contra su dorso, y comenzó a restregarse contra sus nalgas con el miembro insertado tan adentro del recto de ella como le era posible penetrar. Las palpitaciones de placer se hacían sentir a todo lo largo del henchido miembro, y Bella mordiéndose los labios, aguardaba los movimientos del macho que bien sabía iban a comenzar para llevar su placer hasta el máximo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los otros dos sacerdotes veían aquello con envidiosa lujuria, mientras iniciaban una lenta masturbación sin perder detalle de aquel violento enculamiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El Superior, enloquecido de placer por la estrechez de aquella nueva y deliciosa vaina, accionó en torno a las nalgas de Bella una y otra vez hasta que, con una embestida final, llenó sus entrañas con una cálida descarga. Después, al tiempo que extraía del cuerpo de ella, su miembro, todavía erecto y vaporeante, declaró que había abierto una nueva ruta para el placer, y recomendó al padre Ambrosio que la aprovechara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio, cuyos sentimientos en aquellos momentos deben ser mejor imaginados que descritos, ardía de deseo. El espectáculo del placer que habían experimentado sus cofrades le había provocado gradualmente un estado de excitación erótica que exigía una categórica satisfacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡De acuerdo!! –Gritó, &#8211;¡Me introduciré por el templo de Sodoma, mientras tú llenarás con tu robusto centinela el de Venus!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Di mejor que con placer legítimo… -repuso el Superior con una mueca sarcástica, &#8211;Sea como dices, me placerá disfrutar nuevamente esta estrecha hendidura…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella yacía todavía sobre su vientre, encima del lecho improvisado de madera, con sus redondeces posteriores totalmente expuestas y ensangrentadas, más muerta que viva como consecuencia del brutal ataque anal que acababa de sufrir. Ni una sola gota del semen que con tanta abundancia había sido derramado en su rosado nicho había salido del mismo, pero por debajo su vagina destilaba todavía de esta la mezcla de las emisiones venéreas de los tres sacerdotes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio la traslado como un objeto inerte al gran sofá acojinado. Fue colocada a través de los muslos del Superior y frente a él. Bella se encontró otra vez con el llamado del todavía vigoroso miembro contra su colorada vagina la cual fue la encargada de encaminar la verga hacia su mismo interior, hundiéndose poco a poco sobre él hasta que al fin le entró totalmente y hasta la raíz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero en ese momento el vigoroso Superior pasó sus brazos en torno a su cintura, para atraerla sobre sí y para luego abrirle con sus dos manos sus amplias y deliciosas nalgas frente al ansioso miembro de Ambrosio, que se encaminó directamente hacía la ya bien humedecida y pequeña abertura entre esas dos perfectas lomas de carne que lo estaba esperando y que su superior le abría para ser aprovechada por él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hubo que vencer las mil dificultades que se presentaron ya que la jovencita en un principio no se dejaba, pero al cabo de unos buenos minutos el lascivo Ambrosio se sintió enterrado dentro de las entrañas de su víctima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lentamente comenzó a moverse hacia atrás y hacia adelante del bien lubricado canal. Retardó lo más posible su desahogo. Y pudo así gozar de las vigorosas arremetidas con que el Superior embestía a Bella por delante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De pronto, exhalando un profundo suspiro, el Superior llegó al final, y Bella sintió su sexo rápidamente invadido por la caliente leche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No pudo resistir más y se vino abundantemente, mezclándose su derrame femenino con los de sus asaltantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio, empero, no había malgastado todos sus recursos, y seguía manteniendo a la linda muchacha fuertemente empalada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente no pudo resistir la oportunidad que le ofrecía el hecho de que el Superior se hubiera retirado para asearse, y se lanzó sobre el regazo de Bella para conseguir casi enseguida penetrar en su interior, que ahora estaba otra vez literalmente bañado de viscosos residuos seminales. Con todo y lo enorme que era el monstruo del pelirrojo, Bella encontró la manera de recibirlo y durante unos cuantos de los minutos que siguieron no se oyó otra cosa que los suspiros y los voluptuosos quejidos de placer de los dos combatientes y también los de la joven doncella asaltada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En un momento dado sus movimientos se hicieron más agitados, los dos hombres estaba de pie dándole a la chica por sus dos lados con ella bien levantada entre ellos. Bella sentía como que cada momento era su último instante. El enorme miembro de Ambrosio estaba insertado en su conducto posterior hasta los testículos, mientras que el gigantesco tronco de Clemente otra vez estaba a punto de echar cúmulos de espumeante semen en el interior de su joven vagina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La joven era sostenida en el espacio aéreo por los dos hombres, con sus bellas piernas bien abiertas y bien flexionadas y formando una M en el aire, y sustentada por la presión, ora del frente, ora de atrás, como resultado de las embestidas con que los sacerdotes introducían sus excitados miembros por sus respectivos orificios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando Bella estaba a punto de perder el conocimiento, advirtió por el jadeo y la tremenda rigidez del bruto que tenía delante, que éste estaba a punto de descargar, y unos momentos después sintió la cálida inyección de flujo que el gigantesco pene enviaba en viscosos chorros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ahrgggg&#8230;! ¡¡Me corrooo!!, -gritó Clemente, y diciendo esto inundó el interior matricial de Bella, con gran deleite por parte de ésta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡A mí también me llegaaaa!! -gritó ahora Ambrosio, alojando más adentro su poderoso miembro, al tiempo que lanzaba un buen chorro de semen dentro de los intestinos de Bella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así siguieron ambos vomitando el prolífico contenido de sus cuerpos en el interior del de la linda jovencita, a la que proporcionaron con esta doble sensación un verdadero diluvio de goces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cualquiera puede comprender que una pulga de inteligencia mediana tenía que estar ya asqueada de espectáculos tan desagradables como los que presencié y que creí era mi deber revelarlos. Pero ciertos sentimientos de amistad y de simpatía por la joven Bella me impulsaron a permanecer aún en su compañía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los sucesos vinieron a darme la razón y, como veremos más tarde, determinaron mis movimientos en el futuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No habían transcurrido más de tres días cuando la hermosa joven, a petición de ellos, se reunió con los tres sacerdotes en el mismo lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En esta oportunidad Bella había puesto mucha atención en su &#8220;toilette&#8221;, y como resultado de ello aparecía más atractiva que nunca, vestida con sedas preciosas, ajustadas botas de cabritilla, y unos guantes pequeñísimos que hacían magnífico juego con el resto de las vestimentas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los tres hombres quedaron arrobados a la vista de su persona, y la recibieron tan calurosamente, que pronto su sangre juvenil le afluyó al rostro inflamándolo de deseo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se aseguró la puerta de inmediato, y enseguida cayeron al suelo los paños menores de Ios tres sacerdotes, y Bella se vio rodeada por el trío y sometida a las más diversas caricias tanto en sus juveniles senos como en su vagina y trasero, al tiempo que contemplaba sus miembros desvergonzadamente desnudos y amenazadores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El Superior fue el primero en adelantarse con intención de gozar de la joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Colocándose descaradamente frente a ella la tomó en sus brazos, y cubrió de cálidos besos sus labios y su rostro. Bella estaba tan excitada como él y correspondió en el acto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Accediendo a su deseo, la muchacha se despojó de sus prendas interiores, conservando puestos su exquisito vestido el cual era ajustadísimo en su curvilínea complexión sobre todo en su estrecha cintura, también conservó sus medias de seda y sus lindos zapatitos de cabritilla. Así se ofreció a la admiración y al lascivo manoseo de los tres padres pero ahora tendida de espaldas sobre la alfombra de aquel despacho clerical, quedándose con su exquisito vestido subido hasta su cintura la cual mostraba su precioso ombliguito, y con sus perfectas piernas enfundadas en seda bien flexionadas y bien abiertas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No pasó mucho antes de que el Superior, sumiéndose deliciosamente sobre su recostada figura, se entregara por completo a sus juveniles encantos, y se diera a calar la estrecha hendidura, con resultados evidentemente satisfactorios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Empujando, prensando, restregándose contra ella, el Superior inició deliciosos movimientos, que dieron como resultado despertar tanto su susceptibilidad como la de su joven compañera. Así lo revelaba su miembro, cada vez más duro y de mayor tamaño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡E… Em… Empujeee! ¡Ohhh! ¡empuje más hondo padrecitooo…! -murmuraba Bella en los momentos en que se la estaban cogiendo en el suelo del despacho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto Ambrosio y Clemente, cuyo deseo no admitía espera, trataron de apoderarse de alguna parte de la muchacha. Clemente puso su enorme miembro en la dulce mano de ella, y Ambrosio, sin acobardarse, se ubicó arrodillado al otro lado del cuerpo tendido y llevó la punta de su voluminosa verga a sus delicados y rojos labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al cabo de un momento el Superior dejó de asumir su lasciva posición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella se alzó sobre la alfombra. Ante ella ya se encontraban los tres hombres, cada uno de ellos con el miembro erecto, presentando armas. La cabeza del enorme aparato de Clemente estaba casi volteada contra su craso vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El vestido de la chica continuaba recogido hasta su cintura, dejando expuestas sus piernas y muslos, y entre éstos la rosada y lujuriosa fisura, en aquellos momentos enrojecida y excitada por los rápidos movimientos de entrada y salida del miembro del Superior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Un momento! -ordenó éste último, &#8211;Vamos a poner orden en nuestros goces. Esta hermosa criatura nos tiene que dar satisfacción a los tres, por lo tanto es menester que regulemos nuestros placeres permitiéndole que pueda soportar los ataques que desencadenemos. Por mi parte no me importa ser el primero o el segundo, pero como Ambrosio se corre como un asno, y llena de humo todas las regiones donde penetra, propongo pasar yo por su panocha. Desde luego, Clemente debería ocupar el tercer lugar, ya que con su enorme miembro ahora sí que puede partir en dos a esta tierna muchacha, y echaremos a perder nuestro juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_7.jpg" width="424" height="636">&#8211;La vez anterior yo fui el tercero, -dijo Clemente, &#8211;No veo razón alguna para que sea yo siempre el último. Reclamo el segundo lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Está bien, así será…, -declaró el Superior, &#8211;Tú, Ambrosio, compartirás un nido resbaladizo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No estoy conforme…, -replicó el decidido eclesiástico…, &#8211;Si tú vas por delante, y Clemente tiene que ser el segundo, pasando por delante de mí, yo atacaré la retaguardia, y así verteré mi ofrenda por otra vía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Háganmelo como mejor les plazca! –Aportó Bella, &#8211;Lo aguantaré todo… pero, padrecitos míos, dense prisa en comenzar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez más el Superior introdujo su arma, inserción que Bella recibió con todo agrado. Lo abrazó, se apretó contra él, y luego de estar cogiendo por lo menos unos 20 minutos en el piso de aquella oficina la chica recibió en lo más profundo de su vagina incontables chorros de ardiente eyaculación, disfrutando de la corrida con verdadera pasión extática de su parte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Seguidamente se presentó Clemente. Su monstruoso instrumento se encontraba ya entre las suaves piernas abiertas de la joven Bella. La desproporción resultaba evidente, pero el cura era tan fuerte y lujurioso como enorme en su tamaño, y la chica también sabía que si se la podía con esa vergota, tras de varias tentativas violentas e infructuosas el buen padre Clemente consiguió introducirse y comenzó a profundizar en las partes de ella con su miembro de mulo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No es posible dar una idea de la forma en que las terribles proporciones del grotesco miembro de aquel hombre excitaban la lasciva imaginación de Bella, como vano sería también intentar describir la frenética pasión que le despertaba el sentirse ensartada y distendida por el inmenso órgano genital del padre Clemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de una lucha por metérsela que se llevó por diez minutos completos, Bella acabó por recibir aquella ingente masa de carne hasta los testículos, que se comprimían contra su ano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella aun estando en el suelo se abrió de piernas lo más posible, y le permitió al bruto que gozara a su antojo de sus encantos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Clemente no se mostraba ansioso por terminar con su deleite, y tardó media hora en poner fin a su goce por medio de dos violentas descargas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella las recibió con profundas muestras de deleite, y mezcló una copiosa emisión de su parte con los espesos derrames del lujurioso padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apenas había retirado Clemente su monstruoso miembro del interior de Bella, cuando ésta cayó en los también poderosos brazos de Ambrosio, este la tomó como si ella fuese un objeto manipulable, rápidamente la puso de pie e hizo que se apoyara con sus dos manitas en una silla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De acuerdo con lo que había manifestado anteriormente, Ambrosio dirigió su ataque a las nalgas las cuales abrió con sus dos manazas, y con bárbara violencia introdujo la palpitante cabeza de su instrumento entre los tiernos pliegues del orificio trasero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En vano batallaba para poder alojarlo. La ancha cabeza de su arma era rechazada a cada nuevo asalto, no obstante la brutal lujuria con que trataba de introducirse, y el inconveniente que representaba el que se encontraban de pie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero Ambrosio no era fácil de derrotar. Lo intentó una y otra vez, hasta que en uno de sus ataques consiguió alojar la punta del pene en el delicioso orificio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con una vigorosa sacudida consiguió hacerlo penetrar unos cuantos centímetros más, y de una sola embestida el lascivo sacerdote consiguió enterrarlo hasta los testículos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las hermosas nalgas de Bella ejercían un especial atractivo sobre el lascivo sacerdote. Una vez que hubo logrado la penetración gracias a sus brutales esfuerzos, se sintió excitado en grado extremo, por lo que empujó el largo y grueso miembro hacia adentro con verdadero éxtasis, sin importarle el dolor que provocaba a la joven con tal dilatación, él solo deseaba poder experimentar la delicia que le causaban las contracciones de las delicadas y juveniles partes íntimas de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella lanzó un grito aterrador al sentirse empalada por el tieso miembro de su brutal violador, y empezó una desesperada lucha por escapar, pero Ambrosio la retuvo, pasando sus forzudos brazos en torno a su breve cintura, y consiguió mantenerse en el interior del vibrante cuerpo de Bella, sin cejar en su esfuerzo invasor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Paso a paso, empeñada en esta lucha, la jovencita cruzó toda la estancia, sin que Ambrosio dejara de tenerla empalada por detrás. Como es lógico, este lascivo espectáculo tenía que surtir efecto en los espectadores. Un estallido de risas surgió de las gargantas de éstos, que comenzaron a aplaudir el vigor de su compañero, cuyo rostro, rojo y contraído, testimoniaba ampliamente sus placenteras emociones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero el espectáculo despertó además de la hilaridad, los deseos de los dos testigos cuyos miembros comenzaron a dar muestras de que en modo alguno se consideraban insatisfechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En su caminata, Bella había llegado cerca del Superior, el cual la tomó en sus brazos, circunstancias que aprovechó Ambrosio para comenzar a mover su miembro dentro de las entrañas de ella, cuyo intenso calor le proporcionaba el mayor de los deleites.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La posición en que se encontraban ponía los encantos naturales de la enculada jovencita a la altura de los labios del Superior, el cual instantáneamente los pegó a aquellos, dándose a succionar en la húmeda rendija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero la excitación provocada de esta manera exigía un disfrute más sólido, por lo que, tirando de la muchacha para que también fuera bajando su cuerpo, al mismo tiempo que él tomaba asiento en su silla, puso en libertad a su ardiente miembro, y lo introdujo rápidamente dentro del suave vientre de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así, Bella se encontró de nuevo cogiendo entre dos fuegos, y las fieras embestidas del padre Ambrosio por la retaguardia se vieron complementadas con los tórridos esfuerzos del padre Superior en otra dirección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los dos hombres nadaban en un mar de deleites sensuales, ambos se entregaban de lleno en las deliciosas sensaciones que experimentaban, mientras que su víctima, perforada por delante y por detrás por sus engrosados miembros, tenía que soportar de la mejor manera posible sus excitados movimientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero todavía le aguardaba a la hermosa joven otra prueba de fuego, pues no bien el vigoroso Clemente pudo atestiguar la estrecha conjunción de sus compañeros, se sintió inflamado por la pasión, se montó en la silla por detrás del Superior, y tomando la cabeza de la pobre Bella depositó su ardiente arma en sus rosados labios. Después avanzando su punta, en cuya estrecha apertura se apercibían ya prematuras gotas, la introdujo en la linda boca de la muchacha metiéndosela hasta el tope de su garganta, mientras hacía que ella con su suave mano le frotara el duro y largo tronco que quedaba afuera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entretanto Ambrosio sintió en el suyo los efectos del miembro introducido por delante por el Superior, mientras que el de éste, igualmente excitado por la acción trasera del padre, sentía aproximarse los espasmos que acompañan a la eyaculación. Empero, Clemente fue el primero en descargar, y arrojó un abundante chaparrón en la garganta de la pequeña Bella. Le siguió Ambrosio, que, echándose sobre sus espaldas, lanzó un torrente de leche en sus intestinos, al propio tiempo que el Superior inundaba su matriz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así rodeada, Bella recibió la descarga unida de los tres vigorosos sacerdotes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tres días después de los acontecimientos relatados en las líneas precedentes, Bella compareció tan sonrosada y encantadora como siempre en el salón de recibimiento de su tío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el ínterin, mis movimientos habían sido erráticos, ya que en modo alguno era escaso mi apetito, y cualquier nuevo semblante posee para mí siempre cierto atractivo, que me hace no prolongar demasiado la residencia en un solo punto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fue así como alcancé a oír una conversación que no dejó de sorprenderme algo, y que no vacilo en revelar pues está directamente relacionada con los sucesos que refiero. Por medio de ella tuve conocimiento del fondo y la sutileza de carácter del astuto padre Ambrosio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No voy a reproducir aquí su discurso, tal como lo oí desde mi posición ventajosa. Bastará con que mencione los puntos principales de su exposición, y que informe acerca de sus objetivos. Era manifestó que Ambrosio estaba inconforme y desconcertado por la súbita participación de sus cofrades en la última de sus adquisiciones, y maquinó un osado y diabólico plan para frustrar su interferencia, al mismo tiempo que para presentarlo a él como completamente ajeno a la maniobra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En resumen, y con tal fin, Ambrosio acudió directamente al tío de Bella, y le relató cómo había sorprendido a su sobrina y a su joven amante en el abrazo de Cupido, en forma que no dejaba duda acerca de que había recibido el último testimonio de la pasión del muchacho, y correspondido a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al dar este paso el malvado sacerdote perseguía una finalidad ulterior. Conocía sobradamente el carácter del hombre con el que trataba, y también sabía que una parte importante de su propia vida real no era del todo desconocida del tío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En efecto, la pareja se entendía a la perfección. Ambrosio era hombre de fuertes pasiones, sumamente erótico, y lo mismo suceda con el tío de Bella. Este último se había confesado a fondo con Ambrosio, y en el curso de sus confesiones había revelado unos deseos tan irregulares, que el sacerdote no tenía duda alguna de que lograría hacerle partícipe del plan que había imaginado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los ojos del señor Verbouc hacía tiempo que habían codiciado en secreto a su sobrina. Se lo había confesado. Ahora Ambrosio le aportaba pruebas que abrían sus ojos a la realidad de que ella había comenzado a abrigar sentimientos de la misma naturaleza hacia el sexo opuesto. La condición de Ambrosio se le vino a la mente. Era su confesor espiritual, y le pidió consejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El santo varón le dio a entender que había llegado su oportunidad, y que redundaría en ventaja para ambos compartir el premio. Esta proposición tocó una fibra sensible en el carácter de Verbouc, la cual Ambrosio no ignoraba. Si algo podía proporcionarle un verdadero goce sexual, o ponerle más encanto al mismo, era presenciar el acto de la cópula carnal, y completar luego su satisfacción con una segunda penetración de su parte, para eyacular en el cuerpo del propio paciente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El pacto quedó así sellado. Se buscó la oportunidad que garantizara el necesario secreto (la tía de Bella era una dama acomplejada que no salía de su habitación), y Ambrosio preparó a Bella para el suceso que iba a desarrollarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de un discurso preliminar, en el que le advirtió que no debía decir una sola palabra acerca de su intimidad anterior, y tras de informarle que su tío había sabido, quién sabe por qué conducto, lo ocurrido con su novio, le fue revelando poco a poco los proyectos que había elaborado. Incluso le habló de la pasión que había despertado en su tío, para decirle después, lisa y llanamente, que la mejor manera de evitar su profundo resentimiento sería mostrarse obediente a sus requerimientos, fuesen los que fuesen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El señor Verbouc era un hombre sano y de robusta constitución, que rondaba los cincuenta años. Como tío suyo que era, siempre le había inspirado profundo respeto a Bella, sentimiento en el que estaba mezclado algo de temor por su autoritaria presencia. Se había hecho cargo de ella desde la muerte de su hermano, y la trató siempre, si no con afecto, tampoco con despego, aunque con reservas que eran naturales dado su carácter.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Evidentemente la jovencita no tenía razón alguna para esperar clemencia de su parte en una ocasión como tal, ni siquiera que su pariente encontrara una excusa para ella. No me explayaré en el primer cuarto de hora, las lágrimas de Bella, el embarazo con que recibió los abrazos demasiado tiernos de su tío, y las bien merecidas censuras. La interesante comedia siguió por pasos contados, hasta que el señor Verbouc colocó a su hermosa sobrina sobre sus piernas, para revelarle audazmente el propósito que se había formulado de poseerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;No debes ofrecer una resistencia tonta, Bella, -le explicó su tío, &#8211;No dudaré ni aparentaré recato. Basta con que este buen padre haya santificado la operación, para que posea tu cuerpo de igual manera que tu imprudente compañerito lo gozó ya con tu consentimiento…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bella estaba profundamente confundida. Aunque sensual, como hemos visto ya, y hasta un punto que no es habitual en una edad tan tierna como la suya, se había educado en el seno de las estrictas conveniencias creadas por el severo y repelente carácter de su pariente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Todo lo espantoso del delito que se le proponía aparecía ante sus ojos. Ni siquiera la presencia y supuesta aquiescencia del padre Ambrosio podían aminorar el recelo con que contemplaba la terrible proposición que se le hacía abiertamente. Bella temblaba de sorpresa y de terror ante la naturaleza del delito propuesto. Esta nueva actitud la ofendía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El cambio habido entre el reservado y severo tío, cuya cólera siempre había lamentado y temido, y cuyos preceptos estaba habituada a recibir con reverencia, y aquel ardiente admirador, sediento de los favores que ella acababa de conceder a otro, la afectó profundamente, aturdiéndola y disgustándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_8.jpg" width="424" height="636">Entretanto el señor Verbouc, que evidentemente no estaba dispuesto a concederle tiempo para reflexionar, y cuya excitación era visible en múltiples aspectos, tomó a su joven sobrina en sus brazos, y no obstante su renuencia, cubrió su cara y su garganta de besos apasionados y prohibidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio, hacia el cual se había vuelto la muchacha ante esta exigencia, no le proporcionó alivio; antes al contrario, con una torva sonrisa provocada por la emoción ajena, alentaba a aquél con secretas miradas a seguir adelante con la satisfacción de su placer y su lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En tales circunstancias adversas toda resistencia se hacía difícil. Bella era joven e infinitamente impotente, por comparación bajo el firme abrazo de su pariente. Llevado al frenesí por el contacto y las obscenas caricias que se permitía, Verbouc se dispuso con redoblado afán a posesionarse de la persona de su sobrina. Sus nerviosos dedos apresaban ya el hermoso satín de sus muslos. Otro empujón firme, y no obstante que Bella seguía cerrándolos firmemente en defensa de su sexo, la lasciva mano alcanzó los rosados labios del mismo por debajo de la prenda interior de la chica, y los dedos temblorosos de su pariente separaron la cerrada y húmeda hendidura, fortificación que defendía su recato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hasta ese momento el padre Ambrosio no había sido más que un callado observador del excitante conflicto. Pero al llegar a este punto se adelantó también, y pasando su poderoso brazo izquierdo en torno a la esbelta cintura de la muchacha, encerró en su derecha las dos pequeñas manos de ella, las que así sujetas la dejaban fácilmente a merced de las lascivas caricias de su pariente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Por caridad… -suplicó ella inmovilizada y jadeante por sus esfuerzos, &#8211;¡Suéltenme! ¡Esto es demasiado horrible! ¡Es monstruoso! ¿¡Cómo pueden ser tan crueles!? ¡Estoy perdida!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;En modo alguno estás perdida linda sobrina… -replicó el tío, &#8211;Sólo despierta a los placeres que Venus reserva para sus devotos, y cuyo amor guarda para aquellos que tienen la valentía de disfrutarlos mientras les es posible hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡He sido espantosamente engañada…!! —Gritó la espantada chica, al estar poco convencida por esta ingeniosa explicación, y así continuó haciéndoselos ver, &#8211;¡¡Lo veo todo claramente…!! ¡¡Qué vergüenza!! ¡¡No puedo permitirles eso… no puedo!! ¡¡Oh, no… de ninguna manera!! ¡¡Madre santa!! ¡¡Suélteme, tío!! ¡¡Ohhh!! ¡¡Ohhh!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Estate tranquila sobrina, tienes que someterte. Sí no me lo permites de otra manera, lo tomaré por la fuerza. Así que abre estas lindas piernas; déjame sentir el exquisito calorcito de estos suaves y lascivos muslos; permíteme que ponga mí mano sobre este divino vientre&#8230; ¡Estate quieta, loquita! Al fin eres mía. ¡Ohhh, cuánto he esperado esto, Bella!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo a lo anterior, la jovencita ofrecía todavía cierta resistencia, que sólo servía para excitar todavía más el anormal apetito de su filial asaltante, mientras Ambrosio la seguía sujetando firmemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhhh, qué hermosas nalgas! -exclamó el señor Verbouc, mientras deslizaba sus intrusas manos por los aterciopelados muslos de su pobre sobrina, y acariciaba las suaves redondeces de sus posaderas, &#8211;¡Ah, qué glorioso coño! ¡Ahora es todo para mí, y será debidamente festejado en el momento oportuno!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Suélteme! —Gritaba Bella, &#8211;¡¡Ohhh…!! ¡¡¡Ohhh!!! -Estas últimas exclamaciones surgieron de la garganta de la atormentada muchacha mientras entre los dos hombres la forzaban a ponerse de espaldas sobre un sofá próximo. Cuando cayó sobre él se vio obligada a recostarse, por obra del forzudo Ambrosio, mientras el señor Verbouc, que había levantado los vestidos de ella para poner al descubierto sus piernas enfundadas en medias de seda, y las formas exquisitas de su sobrina, se hacía para atrás por un momento para disfrutar la indecente exhibición que Bella se veía forzada a hacer ya que este mismo el momento antes de ser arrastrada por Ambrosio le había arrancado su pequeña prenda íntima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Tío…!! ¿¡Estás loco!? –Le gritó Bella una vez más, mientras que con sus temblorosas extremidades luchaba en vano por esconder las lujuriosas desnudeces exhibidas en toda su crudeza, &#8211;¡Por favor, suéltenme!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Sí, Bella, estoy loco, loco de pasión por ti, loco de lujuria por cogerte, por disfrutarte, por poseerte y saciarme con tu cuerpo. La resistencia es inútil. Se hará mi voluntad, y disfrutaré de estos lindos encantos; en el interior de esta estrecha y pequeña funda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al tiempo que decía eso, el señor Verbouc se aprestaba al acto final del incestuoso drama. Desabrochó sus prendas inferiores, y sin consideración alguna de recato exhibió licenciosamente ante los ojos de su sobrina las voluminosas y rubicundas proporciones de su excitado miembro que, erecto y radiante, veía hacia ella con aire amenazador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un instante después se arrojó sobre su presa, firmemente sostenida sobre sus espaldas por el sacerdote, y aplicando su arma rampante contra el tierno orificio, trató de realizar la conjunción insertando aquel miembro de largas y anchas proporciones en el cuerpo de su sobrina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero las continuas contorsiones del lindo cuerpo de Bella, el disgusto y horror que se habían apoderado de la misma, y las inadecuadas dimensiones de sus no maduras partes, constituían efectivos impedimentos para que el tío alcanzara la victoria que esperó conseguir fácilmente,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nunca deseé más ardientemente que en aquellos momentos contribuir a desarmar a un campeón, y enternecida por los lamentos de la gentil jovencita, con el cuerpo de una pulga, pero con el alma de una avispa, me lancé de un brinco al rescate. Hundir mi lanceta en la sensible cubierta del escroto del señor Verbouc fue cuestión de un segundo, y surtió el efecto deseado. Una aguda sensación de dolor y comezón le hicieron detenerse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El intervalo fue fatal, ya que unos momentos después los muslos y el vientre de la joven Bella se vieron cubiertos por el líquido que atestiguaba el vigor de su incestuoso pariente. Las maldiciones, dichas no en voz alta, pero sí desde lo más hondo de su ser, siguieron a este inesperado contratiempo. El aspirante a violador tuvo que retirarse de su ventajosa posición e incapaz de proseguir la batalla, retiró el arma inútil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No bien hubo librado el señor Verbouc a su sobrina de la molesta situación en que se encontraba, cuando el padre Ambrosio comenzó a manifestar la violencia de su propia excitación, provocada por la pasiva contemplación de la erótica escena. Mientras daba satisfacción al sentido del acto, manteniendo firmemente asida con su poderoso abrazo a Bella, su hábito no pedía disimular por la parte delantera del estado de rigidez que su miembro había adquirido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su temible arma, desdeñando al parecer las limitaciones impuestas por la ropa, se abrió paso entre ellas para aparecer protuberante, con su redonda cabeza desnuda y palpitante por el ansia de disfrute.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Ohhh siiiii! -exclamó el otro, lanzando una lasciva mirada al distendido miembro de su confesor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;He aquí un campeón que no conocerá la derrota, lo garantizo —dijo el Padre Ambrosio, y tomándolo deliberadamente en sus manos, se dio a manipularlo con evidente deleite.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡Qué monstruo, Bella, míralo! ¡Cuán fuerte es y cuán tieso se mantiene!, -le decía el tío vilmente a su ahora asustada sobrina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El padre Ambrosio se levantó, denunciando la intensidad de su deseo por lo encendido de su rostro, y colocando a la horrorizada joven en posición más propicia, llevó su roja protuberancia a la húmeda abertura, y procedió a introducirla dentro con desesperado esfuerzo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Dolor, excitación y anhelo vehemente recorrían todo el sistema nervioso de la joven víctima de su lujuria a cada nuevo empujón que le mandaban. Aunque no era esta la primera vez que el padre Ambrosio había tocado entradas como aquélla cubierta de musgo que poseía, el hecho de que estuviera presente su tío, lo indecoroso de toda la escena, el profundo convencimiento, que por vez primera se le hacía presente, del engaño de que había sido víctima por parte del padre y de su egoísmo, fueron elementos que se combinaron para sofocar en su interior aquellas extremas sensaciones de placer que tan poderosamente se habían manifestado otrora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero la actuación de Ambrosio no le dio tiempo a Bella para reflexionar, ya que al sentir la suave presión, como la de un guante, de su delicada vaina, se apresuró a completar la conjunción lanzándose con unas pocas vigorosas y diestras embestidas a hundir su miembro en el cuerpo de ella hasta los testículos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguió un intervalo de refocilamiento bárbaro, de rápidas acometidas y presiones, firmes y continuas, hasta que un murmullo sordo en la garganta de Bella anunció que la naturaleza reclamaba en ella sus derechos, y que el combate amoroso había llegado a la crisis exquisita, en la que espasmos de indescriptible placer recorren rápida y voluptuosamente el sistema nervioso; con la cabeza echada hacia atrás, los labios fruncidos y semi abiertos y los dedos crispados, su cuerpo adquirió la rigidez inherente a estos absorbentes efectos, en el curso de los cuales la ninfa derrama su juvenil esencia para mezclarla con los chorros evacuados por su amante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El contorsionado cuerpo de Bella, sus ojos vidriosos y sus manos temblorosas, revelaban a las claras su estado, sin necesidad de que lo delatara también el susurro de éxtasis que se escapaba trabajosamente de sus labios temblorosos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La masa entera de aquella potente arma, ahora bien lubricada, trabajaba deliciosamente en sus juveniles partes. La excitación de Ambrosio iba en aumento por momentos, y su miembro, rígido como el hierro, amenazaba a cada empujón con descargar su viscosa esencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡¡Ohhhh, no puedo aguantar más!!! ¡¡¡Siento que se me viene la leche, Verbouc!!! ¡¡¡Tiene usted que culearla!!! ¡¡¡Su sobrina es deliciosa&#8230;!!! ¡¡¡Su almeja me ajusta la verga como un guante!!! ¡¡¡Ohhh!!! ¡¡¡Ahhhh!!! ¡¡¡Oh!!! ¡¡¡Oh!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Más vigorosas y más frecuentes embestidas, un brinco poderoso, una verdadera sumersión del robusto hombre dentro de la débil figurita de ella, un abrazo apretado, y Bella, con inefable placer, sintió la cálida inyección que su violador derramaba en chorros espesos y viscosos muy adentro de sus tiernas entrañas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambrosio retiro su vaporeante miembro con evidente desgano, dejando expuestas las relucientes partes de la jovencita, de las cuales manaba una espesa masa de secreciones trasparentes y a veces blancuzcas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;Bien…, -exclamó Verbouc, sobre quien la escena había producido efectos sumamente excitantes, &#8211;Ahora me llegó el turno, buen padre Ambrosio. Ha gozado usted a mi sobrina bajo mis ojos conforme lo deseaba, y a fe mía que ha sido bien violada. Ella ha compartido los placeres con usted; mis previsiones se han visto confirmadas; puede recibir y puede disfrutar, y uno puede saciarse en su cuerpo. Bien. Voy a empezar. Al fin llegó mi oportunidad; ahora no puede escapárseme. Daré satisfacción a un deseo largamente acariciado. Apaciguaré esa insaciable sed de lujuria que despierta en mí la hija de mí hermano. Observa este miembro; ahora levanta su roja cabeza. Expresa mi deseo por ti, Bella. Siente, mi querida sobrina, cuánto se han endurecido los testículos de tu tío. Se han llenado para ti. Eres tú quien ha logrado que esta cosa se haya agrandado y enderezado tanto, eres tú la destinada a proporcionarle alivio. ¡Descubre su cabeza, Bella! Tranquila, mi chiquilla; permíteme llevar tu mano. ¡Oh, déjate de tonterías! Sin rubores ni recato. Sin resistencia. ¿Puedes advertir su longitud? Tienes que recibirlo todo en esa caliente rendija que el padre Ambrosio acaba de rellenar tan bien. ¿Puedes ver los grandes globos que penden por debajo, Bella? Están llenos del semen que voy a descargar para goce tuyo y mío. Sí, Bella, en el vientre de la hija de mi hermano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La idea del terrible incesto que se proponía consumar añadía combustible al fuego de su excitación, y le provocaba una superabundante sensación de lasciva impaciencia, revelada tanto por su enrojecida apariencia, como por la erección del dardo con el que amenazaba las húmedas partes de Bella. El señor Verbouc tomó medidas de seguridad. No había en realidad, y tal como lo había dicho, escapatoria para su joven sobrina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se subió sobre su cuerpo y le abrió las piernas, mientras Ambrosio la mantenía firmemente sujeta. El violador vio llegada la oportunidad. El camino estaba abierto, los blancos muslos bien separados, los rojos y húmedos labios del coño de la linda jovencita frente a él. No podía esperar más. Abriendo los labios del sexo de su sobrina, y apuntando la roja cabeza de su arma hacia la prominente vagina, se movió hacia adelante, y de un empujón y con un alarido de placer sensual la hundió en toda su longitud en el vientre de la enloquecida chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211;¡¡Ahhhhhhhh…!! ¡Ohhh, Dios! ¡Por fin estoy dentro de ella!, -chillaba Verbouc, &#8211;¡¡Ohhhhh!! ¡¡Ahhhh!! ¡¡Qué placer!! ¡¡Cuán hermosa es… es… es muy ricaaaaa!! ¡¡Cuán estrecho!! ¡¡Como aprieta!! ¡¡¡Ohhh!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El buen padre Ambrosio sujetó a Bella más firmemente. Esta hizo un esfuerzo violento, y dejó escapar un grito de dolor y de espanto cuando sintió entrar el turgente miembro de su tío que, firmemente encajado en la cálida persona de su víctima, comenzó una rápida y briosa carrera hacia un placer egoísta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era el cordero en las fauces del lobo, la paloma en las garras del águila. Sin piedad ni atención siquiera por los sentimientos de ella, atacó por encima de todo hasta que, demasiado pronto para su propio afán lascivo, dando un grito de placentero arrobo, descargó en el interior de su sobrina un abundante torrente de su incestuoso fluido. Una y otra vez los dos infelices disfrutaron de su joven víctima por el transcurso de toda una larga tarde. Su fogosa lujuria, estimulada por la contemplación del placer experimentado por el otro, los arrastró hasta la insania.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bien pronto trató Ambrosio de atacar a Bella por las nalgas, pero Verbouc, que sin duda tenía sus motivos para prohibírselos, se opuso a ello. El sacerdote, empero sin cohibirse, bajó la cabeza de su enorme instrumento para introducirlo por detrás en el sexo de ella. Verbouc se arrodilló por delante para contemplar el acto, al concluir el cual, con verdadero deleite, se dio succionar los labios del bien relleno coño de su sobrina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella noche acompañé a Bella a la cama, pues a pesar de que mis nervios habían sufrido el impacto de un espantoso choque, no por ello había disminuido mi apetito, y fue una fortuna que mi joven protegida no poseyera una piel tan irritable como para escocerse demasiado por mis afanes para satisfacer mi natural apetito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El descanso siguió a la cena con que repuse mis energías, y hubiera encontrado un retiro seguro y deliciosamente cálido en el tierno musgo que cubría el túmulo de la linda Bella, de no haber sido porque, a medianoche, un violento alboroto vino a trastornar mi digno reposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La jovencita había sido sujetada por un abrazo rudo y poderoso, y una pesada humanidad apisonaba fuertemente su delicado cuerpo no sin antes arrancarle y destrozarle su camisola de dormir dejándola completamente desnuda. Un grito ahogado acudió a los atemorizados labios de ella, y en medio de sus vanos esfuerzos por escapar, y de sus no más afortunadas medidas para impedir la consumación de los propósitos de su asaltante, reconocí la voz y la persona del señor Verbouc.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La sorpresa había sido completa, y al cabo tenía que resultar inútil la débil resistencia que ella podía ofrecer. Su tío, con prisa febril y terrible excitación provocada por el contacto con sus aterciopeladas extremidades, tomó posesión de sus más secretos encantos y presa de su odiosa lujuria adentró su pene rampante en su joven sobrina quien luchaba en el lecho con sus piernas forzosamente abiertas haciendo la poción del misionero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siguió a continuación una furiosa lucha, en la que cada uno desempeñaba un papel distinto. El violador, igualmente enardecido por las dificultades de su conquista, y por las exquisitas sensaciones que estaba experimentando, enterró su tieso miembro en la lasciva funda de su sobrina, y trató por medio de ansiosas acometidas de facilitar una copiosa descarga, mientras que Bella, cuyo temperamento no era lo suficientemente prudente como para resistir la prueba de aquel violento y lascivo ataque, se esforzaba en vano por contener los violentos imperativos de la naturaleza despertados por la excitante fricción que amenazaban con traicionarla, hasta que al cabo de un rato, con grandes estremecimientos en sus miembros y la respiración entrecortada, se rindió y descargó su derrame sobre el henchido dardo de su tío que tan deliciosamente palpitaba en su interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_9.jpg" width="424" height="636">El señor Verbouc tenía plena conciencia de lo ventajoso de su situación, y cambiando de táctica como general prudente, tuvo buen cuidado de no expeler todas sus reservas, y provoco un nuevo avance de parte de su gentil adversaria. Verbouc no tuvo gran dificultad en lograr su propósito, si bien el combate sexual con su sobrina pareció excitarlo hasta el frenesí, ambos seguían en la misma posición en que habían comenzado, con el tío encima del desnudo cuerpo de su sobrina pero ahora con ambos moviéndose acompasadamente y buscando el máximo de sincronización. La cama se mecía y se cimbraba, la habitación entera vibraba con la trémula energía de sus lascivos movimientos de coito; ambos cuerpos se encabritaban y ahora rodaban, convirtiéndose en una sola masa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La injuria, fogosa e impaciente, los llevaba hasta el paroxismo en ambos lados. El daba estocadas, empujaba, embestía, se retiraba hasta dejar ver la ancha cabeza enrojecida de su hinchado pene junto a los rojos labios de las cálidas partes de Bella, para hundirlo luego hasta los negros pelos que le nacían en el vientre, y se enredaban con el suave y húmedo musgo que cubría el monte de Venus de su sobrina, hasta que un suspiro entrecortado delató el dolor y el placer de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De nuevo el triunfo le había correspondido a él, y mientras su vigoroso miembro se envainaba hasta las raíces en el suave cuerpo de ella, un tierno, apagado y doloroso grito habló de su éxtasis cuando, una vez más, el espasmo de placer recorrió todo su sistema nervioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Finalmente, con un brutal gruñido de triunfo, descargó una tórrida corriente de líquido viscoso en lo más recóndito de la matriz de ella. Poseído por el frenesí de un deseo recién renacido y todavía no satisfecho con la posesión de tan linda flor, el brutal Verbouc dio vuelta al cuerpo de su semi desmayada sobrina, para dejar a la vista sus atractivas nalgas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su objeto era evidente, y lo fue más cuando, untando el ano de ella con la leche que inundaba su sexo, empujó su índice lo más adentro que pudo. Su pasión había llegado de nuevo a un punto febril. Encaminó su pene hacia las rotundas nalgas, y encimándose sobre su cuerpo recostado, situó su reluciente cabeza sobre el pequeño orificio, esforzándose luego por adentrarse en él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al cabo consiguió su propósito, y Bella recibió en su recto, en toda su extensión, la vara de su tío. La estrechez de su ano proporcionó al mismo el mayor de los placeres, y siguió trabajando lentamente de atrás hacia adelante durante unos 20 minutos por lo menos, al cabo de cuyo lapso su aparato había adquirido la rigidez del hierro, y descargó en las entrañas de su sobrina torrentes de semen caliente y viscoso, luego de eso descargó su ardiente esencia masculina por la fisura delantera tres veces más en aquella noche, con la completa y dócil participación colaborativa de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya había amanecido cuando el señor Verbouc soltó a su sobrina del abrazo lujurioso en que había logrado saciar su pasión, por lo cual se deslizó exhausto para buscar abrigo en su frío lecho. Bella, por su parte, ahíta y rendida, se sumió en un pesado sueño, del que no despertó hasta bien avanzado el día. Cuando salió de nuevo de su alcoba. Bella había experimentado un cambio que no le importaba ni se esforzaba en lo más mínimo por analizar. La pasión se había posesionado de ella para formar parte de su carácter; se habían despertado en su interior fuertes emociones sexuales, y les había dado satisfacción. El refinamiento en la entrega a las mismas había generado la lujuria, y la lascivia había facilitado el camino hacia la satisfacción de los sentidos sin comedimiento, e incluso por vías no naturales. Bella, casi una chiquilla inocente hasta hacía bien poco, se había convertido de repente en una mujer de pasiones violentas y en una hembra de lujuria incontenible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Continuará</span></p>
<p><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://hosted.met-art.com/met-art_LEO_20_803//full/met-art_LEO_20_14.jpg" width="600" height="400"></p>
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		<title>&#8220;La decisión de Karina&#8221; LIBRO PARA DESCARGAR (POR ROGER DAVID)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Oct 2020 12:45:39 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Resumen: Karina es una bella, joven y feliz esposa. Asiste regularmente a la iglesia y hace clases a los niños para prepararlos para su primera comunión. Trabaja de secretaria en una clínica aparte de hacerse cargo de las labores de la casa. Guillermo, su marido, hace tiempo espera un valorado ascenso dentro de la compañía donde trabaja. Sin embargo, al llegar otros postulantes al cargo, el miedo a perder aquella valiosa oportunidad lo obliga a maquinar un plan descabellado para lograr que su jefe, don Renato, por fin se decida y lo premié con aquel ansiado puesto. Así es como [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><a href="http://relatosdantes.com/"><img decoding="async" class="size-large wp-image-17324" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2018/10/relatos-dantes-1024x273.jpg" alt="" width="1024" height="273" /></a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Resumen:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Karina es una bella, joven y feliz esposa. Asiste regularmente a la iglesia y hace clases a los niños para prepararlos para su primera comunión. Trabaja de secretaria en una clínica aparte de hacerse cargo de las labores de la casa. Guillermo, su marido, hace tiempo espera un valorado ascenso dentro de la compañía donde trabaja. Sin embargo, al llegar otros postulantes al cargo, el miedo a perder aquella valiosa oportunidad lo obliga a maquinar un plan descabellado para lograr que su jefe, don Renato, por fin se decida y lo premié con aquel ansiado puesto. Así es como Karina, su bella mujer, la principal pieza en su estrategia, terminara tomando las difíciles decisiones que les podrían cambiar la vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><a href="https://relatosdantes.com">https://relatosdantes.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><em><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo el primer CAPÍTULO: </strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class=" wp-image-17375 alignright" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2018/10/Sin-título-6.png" alt="" width="424" height="559" />L<span style="font-size: 14pt;">A DECISIÓN DE KARINA</span><br /><span style="font-size: 14pt;">CAPÍTULO 1</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Todo empezó una lluviosa noche de invierno que en un principio parecía normal. Momentos antes, su esposo, en total estado de nerviosismo, le había pedido a ella que se pusiera el minivestido más corto y ajustado que le fuera posible. También le pidió que no se pusiera mucho maquillaje, y que tomara sus cabellos castaños con una traba. Esto último, con la única finalidad de despejar su cara.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">A su marido le gustaba verla así cuando quedaban para salir, ya sea a comer afuera, o a reuniones entre amigos. Mas, en esta ocasión, no era precisamente para una romántica cena de aniversario, o alguna junta con algunos conocidos, para lo que se estaba acicalando con tanto esmero la curvilínea y guapa mujer de veinticinco años, mientras su esposo la esperaba afuera de la habitación conyugal.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La hermosa mujer, si bien había accedido a las insistencias de su marido, en su fuero interno no estaba muy conforme con lo que iban a hacer. Fueron dos meses en los que su esposo la estuvo intentando convencer hasta que por fin lo consiguió. Karina, esa especial noche de invierno, en la informal cena que se llevaría a cabo en su propio departamento, debía de coquetear y seducir al jefe de su cónyuge, para lograr de alguna forma que este le concediera a su marido el alto cargo al cual estaba postulando dentro de la empresa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Cariño, no te estoy pidiendo que te acuestes con él. Solo sedúcelo y hazle creer que le gustas. Solo con eso será suficiente para que acceda a darme el puesto —le había dicho Guillermo, tres días antes, en uno de sus últimos intentos para que su mujer le ayudara a obtener el ansiado ascenso.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Ya para aquel día la situación para la joven esposa era tan perversa como graciosa. Ella no se veía intentando seducir a un hombre que jamás en su vida había visto. Mientras tomaba su café con leche descremada —antes de irse a la clínica en donde trabajaba de secretaria— le preguntó seriamente a su marido el porqué de sus insistentes exigencias:</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Pero, Guillermo, si tú mismo me habías dicho que ese cargo ya prácticamente lo tenías ganado. De verdad que no veo la necesidad de tener que coquetearle a tu jefe para que él te conceda el puesto ¿Acaso haces mal tu trabajo? —La chica lo miraba penetrantemente con sus intensos ojos verde azulados, a la vez que bebía de su taza de leche.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—No es eso, Karina. Tú sabes que me he partido el pescuezo para lograr un cargo más elevado en la empresa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿Entonces? —insistió Karina.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">El marido aún mantenía la fé. Sabía que argumentando bien lo que le estaba solicitando Karina tal vez podría ceder. Así que tomó aire y se dio a confidenciarle detalles que hasta ese momento no le había dicho.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Es que en un principio solo era yo quien optaba a ese cargo, pero a mediados de este año llegaron de otra sucursal dos tipos. —Guillermo notó que había logrado captar la atención de Karina, así que siguió explicándole—. Por un amigo me he enterado de que ellos también enviaron sus antecedentes a Recursos Humanos con claras intenciones de conseguir ese puesto. ¿Te das cuenta? Quieren arrebatarme lo que por tanto tiempo he trabajado —terminó diciéndole con cara de fastidio.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Ah, ya veo, pero tú también me dijiste que tu jefe ya en varias ocasiones te había insinuado que el cargo ya casi era tuyo. Si hasta salimos a cenar esa noche para celebrar ¿Lo recuerdas?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—A ver, Karina, —le dijo Guillermo, intentando que ella entendiera su tan extraña solicitud—. Uno de los postulantes al cargo es familiar de otro de los directores. Y al otro, lo he visto que en varias ocasiones ha invitado a don Renato a almorzar. Otras veces los tres se encierran en su oficina a hablar de no sé qué cosas. Si sus risotadas llegan hasta mi escritorio. No sé, siento que con la llegada de esos huevones he ido perdiendo terreno, y la notificación de quien será ascendido es la semana que viene. ¿Me entiendes ahora?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Mmmm, más o menos. De todas formas, con todo eso que me dices, no veo que te vayan a dar el puesto solo porque yo le coqueteo a tu jefe. Eso no hablaría bien de él. Se supone que es una persona con principios, y que por lo mismo su resolución se debe basar en el perfil y en las competencias profesionales de quienes postulan al cargo. Al menos así lo es en mí trabajo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">El marido, notando que su esposa al menos ahora ya se daba a discutir del asunto —no como al principio que de tan solo tocarle el tema la conversación terminaba en pelea— terminó de arreglar su corbata en el cuello de su camisa para sentarse en la mesa en donde ella desayunaba. Desde ahí siguió insistiendo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Claro que así es, amor. Pero en este caso yo sé los motivos de porque te lo estoy pidiendo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿Sí? ¿Y se podría saber cuáles son esos motivos? —le consultó la chica, ahora mordiendo una rebanada de pan integral con mermelada sin azúcar.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Verás, cariño, don Renato es un hombre casado y ya algo entrado en años. Pero en la empresa todos sabemos de sus gustos y debilidades por las mujeres. Sobre todo, si son jóvenes y bonitas. —La joven quedó atónita con eso que escuchaba. Ella jamás se lo habría imaginado. En tanto, Guillermo, su esposo, continuaba entregándole detalles—. Y no es de que él sea un conquistador nato. Pero hay varias chicas en la oficina que ya han salido con don Renato y han obtenido jugosos aumentos de sueldo por solo haberle coqueteado, sin haber tenido la necesidad de acostarse con él. ¿Me entiendes ahora? Yo estoy en desventaja con ellas.</span><br /><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://www.subirporno.com/files/galeria/f1daf122cde863010844459363cd31db/imagen03.jpg" width="426" height="418" />A Karina se le pusieron los pelos de punta con todo eso que le narraba su marido en cuanto a su superior y las jóvenes chicas con las que ya había salido. Más todavía, al tener en cuenta que ya eran innumerables las ocasiones en que Guillermo le solicitaba algo más o menos parecido.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Cuando se lo propuso por primera vez, hubo discusión en el joven matrimonio. Fue un domingo en la mañana. En esa ocasión, y después de escucharlo, Karina le dijo sus cuantas verdades a Guillermo en cuanto a lo absurdo y vulgar que era su propuesta. Luego de hacerlo, enoja, había tomado su bolso y salido del departamento, con un sonoro portazo, y se fue con destino a la parroquia. Ella, cada domingo, en forma sagrada, hacía clases a los niños que iban a realizar la primera comunión. Obviamente, también participaba de la misa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Guillermo solo dejó pasar unos cuantos días y volvió a la carga con su inusual petición.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">En esa segunda oportunidad, Karina se encerró en su habitación y no le habló en casi una semana, ya que ella pensaba lo peor. Entendía claramente que —aunque no tuviera la necesidad de acostarse con el hombre— su marido prácticamente le estaba proponiendo que se prostituyera, solo por el ambicioso objetivo de obtener un buen cargo en su trabajo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo, Karina, ya a esas alturas, y luego de casi dos meses de escuchar las alocadas insistencias de Guillermo, ya entendía un poco cual era la estrategia de su marido. Pero aún no estaba convencida de caer en algo tan bajo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—No lo sé Guillermo. Yo no podría hacer algo así. Además, ¿quién te asegura a ti que tu jefe accedería a darte un ascenso solo porque yo le coqueteo?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina ya casi terminaba su desayuno, y su marido sentía que, si ella se iba a trabajar sin darle una respuesta positiva, su ansiado ascenso sería mucho más difícil de obtener. No obstante, él notaba una posible respuesta positiva por parte de su mujer, así que le contestó apelando a su vanidad. Además, le diría solamente la verdad.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Por Dios, Karina! ¿Cómo me preguntas eso? Solo mírate al espejo y lo sabrás al instante. Tú eres una mujer preciosa, y tienes un cuerpo espectacular. Cualquier hombre daría lo que tuviese por intentar tener algo contigo. ¿O acaso crees que no me doy cuenta de cómo te miran todos mis amigos?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Pero yo no tendré nada con nadie! —se apresuró en contestarle la joven a su salido esposo, mirándolo otra vez en forma desafiante—. Además, si lo hago ¿con qué cara me presentaré luego en la parroquia a realizar las charlas de catecismo a los niños?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Claro que no tendrás nada con nadie, mi cielo, y tampoco harás nada malo. —Guillermo le hablaba mientras la seguía, ya que Karina se levantó de la mesa y caminó rápidamente hacia la habitación matrimonial—. Solo te pido que le hagas creer a mi jefe que él tiene alguna posibilidad contigo, y cuando lo veas entusiasmado, o que se te insinúa, tú le das una luz de esperanza a cambio de ascenderme. Solo debes dejarlo en ese estado. Luego él me asciende y ya está. Nos olvidamos del tema para siempre.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Guillermo veía a su mujer retocándose nerviosamente en el espejo. Se daba cuenta que ella lo miraba de soslayo mientras él le hablaba.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina, luego de retocarse para marcharse, giró su cuerpo hacia donde estaba su marido de pie, y le habló.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—No lo creo, Guillermo. De verdad que no lo creo. Sé que en lo que me pides no hay una mala intención de tu parte, pero igual es algo incorrecto. Además, me daría mucho miedo estar intentando seducir a un hombre que no conozco. De solo pensarlo me da asco. Definitivamente, ¡no! ¡No, Guillermo!</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Pero, mi amor —el esposo junto con volver a insistirle se acercó a ella y la tomó de sus dos manos—, piensa que si logró ese puesto nos cambiará la vida. Ya no tendrás que trabajar más. Podremos darnos todo tipo de lujos e irnos a vivir a un departamento mucho más grande y cómodo que este.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina escuchaba, mirándolo atentamente. A la vez pensaba en todo lo que su marido le decía. Todo era cierto. Además, sabía que estaban algo endeudados. Si bien no vivían mal, ella se daba cuenta y fantaseaba cómo les cambiaría la vida con el tan esperado ascenso de Guillermo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Ay, no lo sé, Guillermo —le dijo de pronto, llevando su verde-azul mirada en dirección contraria de donde estaba su esposo. Este vio como ella se mordía el labio inferior producto de los nervios que le causaba con todo lo que le decía. Por lo que siguió urgiéndola.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Confía en mí, vida mía. Además, en ningún momento te dejaría sola en esto. Y menos te dejaría a solas con él.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Con lo último dicho por Guillermo, Karina se quedó mirándolo. En su rostro había una clara señal de incertidumbre.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Pero ¿cómo podría yo hacer eso contigo estando presente? —le consultó Karina. Eso sí que le estaba causando una curiosidad tremenda.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">De hecho, los miedos de Karina radicaban en que ella desde un principio se imaginaba que tendría que salir sola con el jefe de su marido. Ese había sido su temor más grande. Ahora solo se daba a intentar imaginar que era lo que realmente tenía pensado Guillermo. Por lo que le consultó:</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿Y cómo se supone que lo seduciría? Si tú eres mi esposo, y estarías presente, según entiendo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Me haré el ebrio!</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Ambos estaban de pie mirándose a los ojos, uno frente al otro. Pero Karina no entendía eso de que se haría el ebrio.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿Qué? —fue lo único que se dio a contestar, luego de mirarse por algunos segundos.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Eso! —le confirmó Guillermo—. Lo invitaremos a cenar aquí al departamento. Así tú te dedicas a atenderlo y engatusarlo haciéndole creer que pones más atención en él que en mí. Luego, y mientras estamos bebiendo, yo me hago el que quedo ebrio, tirado en el sofá. Ahí será cuando tú te la tendrás que jugar para convencerlo. Lo dejarás que avance y que piense que tal vez tu estarías dispuesta a enredarte con él.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Y ¿Qué hago si intenta algo más comprometedor? Tú mismo me has dicho que en la oficina todos hablan de que es un hombre lanzado con las mujeres.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—En ese caso, si yo veo que se pasa de la raya, yo reacciono y lo saco a patadas del departamento, y adiós trabajo y ascenso.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">En ese instante la chica ya de verdad se la estaba pensando seriamente. Pero no se atrevía a darle la respuesta a su marido. Este mismo seguía presionándola.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Cariño! Esto que te estoy pidiendo a mí tampoco me gusta, pero no tenemos más alternativa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿No me dejarías sola en ningún momento con ese hombre? —le consultó de pronto.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Claro que no! ¡Estarás segura! Y te lo repito, yo no te dejaré a solas con él en ningún momento ¿Qué dices?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Tras uno breves segundos de nerviosa meditación, la joven esposa nuevamente le contestó a su marido.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—La verdad es que me da miedo, Guillermo. Yo nunca he hecho algo así. Además, tuve muchas amigas trepadoras que usaban a los hombres para obtener beneficios personales. Yo siempre las recriminé por eso. Ten en cuenta también que desde adolescente he participado en todas las actividades de la Iglesia. Entonces ¿cómo podría yo hacer algo parecido?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Lo harías por nosotros, cariño ¡Por nuestro futuro! Si lo logramos, nunca más en la vida te pediré algo semejante ¡Lo juro!</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿De verdad? ¿Me lo juras?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Claro que sí, mi amor. Al menos intentémoslo, no perderemos nada.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Está bien, lo haré! —aceptó finalmente la confundida y joven esposa—¡Hagámoslo! ¡Pero solo lo haré por ti! ¡Que te quedé claro!</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Así fue como Karina aceptó lo que ahora, en pocos minutos ya, estaba por suceder. Tendría que seducir bajo su mismo techo al jefe de su marido. Con esto, pretendía asegurarle el ansiado ascenso al amor de su vida.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Cariño, estoy lista —le dijo la joven casada a su esposo, una vez que abrió la puerta de la habitación matrimonial.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina se veía radiante, como una verdadera reina de belleza con el minivestido de una sola pieza que había escogido bajo las instrucciones de Guillermo. La prenda era un número menos en comparación de los que usaba comúnmente. Se lo había comprado hacia un par de años para asistir con su esposo a un matrimonio.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">El marido solo se la quedó mirando ensimismado. ¡Pero que atractiva se veía su esposa! El vestido le quedaba ajustadísimo, y dibujaba cada línea de su exquisita anatomía. Guillermo no quiso ponerse a pensar en que ella esta vez no se había arreglado para él, sino que abiertamente lo hizo para otro hombre. Lo había hecho para un viejo que él mismo había invitado a su hogar, para que este fantaseara por un rato con la fugaz idea de tal vez poder concretar algo con ella. Pero no, eso no sucedería. Al menor indicio que le hiciera pensar que su mujer corría peligro, el mismo se encargaría de poner las cosas en su lugar. Karina no era mujer para don Renato, se decía una y otra vez para tranquilizarse. Sin esperarlo, Guillermo fue presa de un repentino ataque de celos tras la espectacular aparición de su joven y atractiva esposa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">El matrimonio esperó sentado y en silencio la llegada de tan particular invitado. Hasta que el sonido del celular de Guillermo avisó que el tiempo de espera se había cumplido. Ya no había vuelta atrás. En tanto, Karina miraba muy nerviosa como su marido sacaba de uno de sus bolsillos el celular y se daba a contestarlo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿Sí? Ok, sí, sí. En el piso siete. Departamento setecientos seis. Claro, yo lo salgo a encontrar.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿Quién era? —le preguntó la alterada hembra a sabiendas de quien se trataba.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">En esos momentos Karina esperaba sentada en el sofá. Estaba con una pierna sobre la otra. Su imagen, al estar sentada, y vestida con el ajustadísimo vestido negro, era espectacular. Afuera hacía mucho frio, pero la calefacción automática del departamento hacía que la temperatura interior fuera de lo más agradable. Aun así, esa misma noche se percibía algo extraño en el ambiente de aquel hogar. Pero la conversación entre el matrimonio continuaba.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Es don Renato, cariño, está a diez minutos de llegar. Me decía que se pasó a realizar unas compras y se viene. Además, que la lluvia lo retrasó un poco.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Ay, amor, creo que no seré capaz de hacer esto. Mejor avísale que venga otro día. —Karina se encontraba extremadamente nerviosa y se puso de pie para acercarse a su marido.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Tranquilízate, Karina —le dijo Guillermo, tomándola de su estrecha cintura—. Yo estaré contigo en todo momento ¿Lo recuerdas? Tómalo como un juego. Solo será eso, un juego. Verás que ya en tres horas él se habrá ido y, si lo haces bien, mi ascenso en la empresa estará asegurado.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Guillermo, prométeme que no beberás demasiado. Esta vez necesito que estés lucido en caso de algo. Recuerda que hoy no estaremos con nuestras amistades.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La preocupada y joven esposa se lo recalcaba casi en suplicas, ya que en muchas ocasiones en las que salían a divertirse, a Guillermo se le pasaban las copas y eran sus amigos con sus novias quienes le ayudaban a Karina a traérselo para el departamento. Claro que, cuando eso pasaba, todo era divertido y se convertían en anécdotas para después recordarlas y reír juntos. Pero ahora la muchacha por nada del mundo deseaba que algo parecido ocurriera.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Je, no te preocupes, amor. Nada más beberé lo suficiente para que don Renato entre en confianza. Luego solo me serviré cualquier tipo de jugo o bebida simulando que es licor. Recuerda que cuando me veas inmóvil en el sofá solo estaré simulando para que mi jefe entre en confianza contigo. Es ahí donde tú deberás seducirlo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¿¡Y que hago si se pone atrevido!? ¿¡Y si me toca!?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Guillermo se quedó meditabundo tras las preguntas de su mujer. Parecía ser que le costaba darle una respuesta. Karina lo miraba esperando algún tipo de solución que la guiara. Tras unos buenos segundos de meditación por parte de su esposo, este finalmente le contestó:</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Lo siento, cariño, pero si eso sucede, deberás dejarte.</span><br /><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://www.subirporno.com/files/galeria/f1daf122cde863010844459363cd31db/imagen05.jpg" width="425" height="861" />Karina, al escuchar semejante respuesta, quedó mirando a su marido con cara de horror y nerviosismo al mismo tiempo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Pero, pero, Guillermo! ¡Eso no es lo que habíamos acordado! —le contestó su esposa visiblemente impactada por lo que le decían.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Tranquilízate, Karina. Como ya te dije. Si mi jefe se te lanza para algo ya más concreto, yo reaccionaré de inmediato.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Pero, pero…</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Pon atención, mi vida —le cortó Guillermo. Este de alguna forma debía lograr que Karina le hiciera caso. Claramente a él tampoco le gustaba la idea, pero si ambos querían su ascenso no les quedaba de otra. Por lo que siguió insistiéndole:</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Si don Renato te toca, o te roza, deberás dejarte como si no te dieras cuenta. Esto es solo para que nuestro plan funcioné. Si se le ocurre bailar, tu baila con él. Y si es necesario regalarle un piquito en los labios se lo regalas. Yo en todo momento me haré el que no me doy cuenta de nada. Con eso será suficiente para que caiga rendido a tus pies. Así, al estar ilusionado, te otorgará lo que le pidas ¿Sabes? Ese hombre es muy enamoradizo, y le encantan las mujeres jóvenes y bellas como tú. Entonces ¿Lo harás?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La joven esposa rápidamente camino de ida y vuelta por distintos puntos de su sala de estar, pensando en el asunto en que estaba metida. Se preguntaba cómo había sido capaz de aceptar tal situación. Pero también sabía que había sido su propio esposo quien se lo pedía. Deseaba negarse. No quería ser parte de algo tan infame. Sin embargo, también había una pequeña parte de su mente que le invitaba morbosa e insistentemente a perderse en tal situación. Pero lo primero era más fuerte que lo segundo, y justo en el momento en que le iba a decir a su esposo que ya no había acuerdo, el melodioso sonido de su timbre les anunciaba la llegada del visitante. El marido, notando la indecisión de su esposa, le preguntó por una última vez:</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Entonces ¿Lo harás?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina miró a su marido, y luego hacia la puerta —otra vez sonó el timbre—. Por un momento se preguntó que aspecto tendría el hombre que esperaba al otro lado. He ahí en parte su respuesta:</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Sí, Guillermo! ¡Lo haré! Pero después de este día no quiero en mi vida volver a encontrarme con ese hombre ¿Estás de acuerdo?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Claro que sí, cariño! y no te preocupes. Una vez que me otorgué el ascenso pasaré a depender directamente de otro directorio, así que no lo volveré a ver tan seguido ¿Estás lista? —le consultó el marido a su esposa. Ambos ya sabían quién era el que llamaba a la puerta, y lo que tenía que hacer cada uno para que todo funcionara como estaba previsto.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Sí! ¡Estoy lista! —La joven esposa tragó saliva después de darle su respuesta. Luego se pasó las manos por su vestido. Lo hizo como si lo estuviera estirando hacia abajo, señal de su extremo nerviosismo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Lo harás bien, cariño, tú tranquila —le dijo finalmente Guillermo. Luego, con decisión, se dirigió hasta la puerta y sin preámbulos la abrió.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La casi trastornada joven miraba desde la sala de estar en dirección hacia la puerta. Solo escuchaba palabras de bienvenida por parte de su esposo y como una rasposa voz le respondía en forma azorada.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Hasta que Karina vio entrar a su hogar a don Renato que, acompañado de su esposo, llegó caminando a paso lento hasta donde ella estaba.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Ella es Karina, don Renato, mi esposa —dijo Guillermo a modo de presentación entre su jefe y su mujer.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Para los dos últimos fueron los cinco segundos más largos de la existencia de cada cual.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina, enfundada exquisitamente en su minivestido negro, veía a un tremendo hombre, panzón y de espaldas anchas, que rondaría los cincuenta años por lo menos. Vestía un traje color gris oscuro y no llevaba corbata. Debía medir casi los dos metros, calculó Karina, sorprendida. La chica debía mirarlo hacia arriba.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">A pesar de que la joven se daba cuenta que ese hombre andaba muy bien vestido, no pudo dejar de encontrarlo algo vulgar y con aires de huraño, por los toscos rasgos de su rostro moreno. Se fijó, además, que aquel maduro hombre tenía un cuello ancho y musculoso. También le llamó la atención su cabello gris. La chica supo al instante y con toda seguridad que el jefe de su marido debía usar algún tipo de tónico para el cabello para no tenerlo tan canoso. Su mirada era dura, y quizá con un brillo despectivo hacia quien lo rodeara. ¿Ese era el hombre al cuál su esposo espera que ella sedujera?</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Por su parte, don Renato estaba impactado por la flamante imagen de la mujer de su subordinado. Veía que la joven esposa de Guillermo era una delicada y armónica arquitectura femenina de por lo menos un metro setenta de estatura. El hombre estaba más que encantado, y más aún por verla vestida con un ajustado vestido negro, el cual realzaba todas sus formas de hembra hecha y derecha. Esa sí que era una verdadera mujer. El hombre, mientras la analizaba, se la iba comiendo con sus ojos. Si los ángeles existían, este era uno de ellos caído del cielo, se decía, mientras se la seguía devorando de pies a cabeza. Sus rodillas eran exquisitas y bien formadas. Sus piernas eran largas y torneadas. Con unas caderas amplias que daban paso a una cintura estrecha y de ensueño. Sus senos eran notorios y del porte preciso para hacer juego en su curvilínea complexión. Y lo que más lo dejó atontado, y casi babeando de calentura inusitada, fue esa hermosa carita de princesa celta que se gastaba la muy condenada.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Con su ardiente y morboso temperamento trabajando a tope —tal como lo había expuesto Guillermo con antelación— pensaba que esa mujer era mucha hembra para su leal trabajador. Esa mujer estaba hecha para hombres como él, determinaba, aún examinándola corporalmente. Le encantaba la tez blanca de su rostro, la lozanía de sus mejillas. Y esos labios rojos y sensuales, como las fresas en sazón, como hechos solo para estar besándolos hasta dejar sin aliento a su hermosa dueña, se decía en el momento en que ya comenzaba a sudar, mirando su rostro totalmente despejado de sus castaños cabellos, que mantenía tomados con una traba.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Le encantaba verla ataviada con aquel ajustado minivestido. Daba la impresión de que en cualquier momento se reventaría para dejarla completamente desnuda, o en ropa interior. Su ajustada prenda le remarcaba cada forma de su sensual y exuberante cuerpazo, debido a lo estirado que se notaba. Hasta que cayó en la cuenta de que aquella exquisita criatura lo miraba fijamente, con esos preciosos ojos verdeazulados.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Es un verdadero gusto poder conocerla, Karina ¿Le puedo decir Karina?, ¿verdad? —fue lo primero que atinó a decir don Renato una vez recuperado de la primera impresión.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—El gusto es mío, don Renato —le contestó la joven esposa, muerta de vergüenza. Esto, al percatarse de la lujuriosa forma en que el jefe de su marido la había estado mirando. Karina tuvo que disimular simpatía. También se dio cuenta de que, una vez le estiró su manita en señal de saludo, este se la tomó y le estampó un beso en esta. La chica notó una humedad tibia en la piel de su mano, y claro, don Renato, llevado por la lujuria, aprovechó el beso para pasar levemente su lengua por su suave piel, con la sola intención de sentir el sabor de aquella hermosa mujer.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Me permití traerle un presente, Karina. Espero le gusten las flores.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La nerviosa esposa de Guillermo recién se percataba de que en su otra mano, el señor traía un llamativo ramo de rosas rojas y blancas, situación que la sacó un poco del alterado estado en que quedó después de aquel escrutinio intimidador del hombre que acababa de conocer.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Oh! ¡No sé qué decir! ¡Si son preciosas! No debió usted haberse molestado, don Renato —dijo Karina sinceramente, por tan delicado detalle por parte de ese señor. La joven por un momento se sintió encantada, y es que ¿qué mujer no se siente halagada cuando le regalan flores? No importando la apariencia de quien se las obsequia.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina, rápidamente, sacó un florero en donde las depositó poniéndoles agua fresca. En tanto, su marido y don Renato, veían encantados la operación. Por su parte, el jefe no se explicaba cómo ese vestido no se rasgaba a cada movimiento que hacía la joven mujer de Guillermo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Aquella situación ayudó un poco para que Karina se serenara. Al menos el maduro jefe de su esposo tenía buen gusto y se mostraba caballero. Se sintió algo más segura, creyó que no le costaría mucho trabajo convencerlo para que ascendiera a su esposo, sin ella tener que hacer mucho al respecto.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Ah! ¡Ya casi lo olvidaba! —dijo don Renato a la vez que se dirigía a buscar una pequeña bolsa que había dejado a la entrada del departamento, antes de ir a saludar a tan suculento bocado de mujer. Desde el interior de la bolsa sacó una buena botella de vino tinto.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Y esta es para el anfitrión —dijo riendo a la vez que le extendía la botella a Guillermo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—No faltaba más, don Renato. Usted es nuestro invitado no tenía que haberse molestado.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—No es molestia, hijo. Pero sí me voy a molestar si no le pides a tu esposa que nos traiga unas copas para disfrutarlo ahora mismo, je.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina, que estuvo atenta a lo que pasaba a solo tres metros de donde estaba ella, aún admirando el ramo de rosas, rápidamente sacó del bar tres copas y las puso en la mesita de centro que estaba en medio de los sillones. Sus movimientos de por si eran sensuales, y no por estar congraciándose con aquella tremenda mole de hombre, sino que ella por condición natural era así.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Pasados unos buenos minutos, el trio ya conversaba de todo un poco. El viejo director les contaba que antes de pasar a comprar las flores y el vino, había tenido que ir a dejar a su esposa al aeropuerto, ya que iba a un evento de uno de sus hijos que estudiaba en el extranjero.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">También conversaron de la situación de la empresa. De cómo él, siendo de condición humilde, desde niño y con sus propias manos había logrado tener hoy todo un imperio en lo referente a la construcción de edificios.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Luego hablaron del trabajo de Karina, y del lugar en donde lo hacía. Claro que siempre con el hombre mirando y devorándose el antojable cuerpo de la joven dueña de casa. Su mirada era depredadora.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Don Renato recordó claramente que hace poco menos de un año Guillermo había presentado los papeles de Karina en su empresa para ocupar un puesto de secretaria. Él, por esos entonces, la había rechazado al no ir adjunta la fotografía de la postulante. Había optado por otra muchachita de muy buen ver, pero que no le llegaba ni a los talones a la tremenda Diosa que estaba viendo ahora.</span><br /><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://www.subirporno.com/files/galeria/f1daf122cde863010844459363cd31db/imagen06.jpg" width="424" height="460" />Después de un rato, una vez ya con el ambiente distendido al interior de aquel departamento en que se desarrollaban estos sucesos, Guillermo y Karina estaban ambos sentados en el sofá grande. Don Renato se había ubicado en uno de los sillones personales al frente de ellos. Ya habían bajado más de la mitad de la botella de vino, y era don Renato quien se encargaba de llenar las copas del dueño de casa y la de su esposa cuando estas quedaban vacías. El hombre estaba atento a cada movimiento que hacía la mujer, ya que el minivestido estaba subido más arriba de la mitad de sus muslos. Pero ella, de tanto en tanto, y en forma disimulada, se lo bajaba. Movimientos de ella que no pasaban inadvertidos tanto para su esposo como para el maravillado jefazo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Una vez que se terminaron la botella de vino, Karina, algo sonrosada por la ingesta de licor, se fue a preparar la mesa para servir la cena. Los dos hombres se quedaron hablando de trabajo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Don Renato no perdía detalle de los delicados movimientos de esa hermosa dueña de casa. Por cada minuto que pasaba su nivel de excitación subía más. Esas caderas ampulosas lo volvían loco. Al igual que ese par de nalgas bien paradas, que tan bien dibujadas estaban, como si hubiesen sido hechas por el más experimentado de los artistas en pleno apogeo del renacimiento.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">También la vio agacharse para sacar unos cubiertos del cajón de una estantería. Fue ahí cuando todas sus curvas se pronunciaron como también se realzaron sus carnes. El minivestido se estiró y se le subió hasta más arriba de la mitad de sus bellos muslos. El viejo estaba tan caliente que de no ser por el marido ahí presente sencillamente se la hubiera violado. Total, tenía dinero para pagarle a veinte abogados si él quisiera, o sencillamente también podría sobornar a la autoridad.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina, por su parte, sentía la desesperada mirada de don Renato posarse en su figura. Quizás era por las conversaciones de su esposo, en las cuales le dijo eso de que su jefe sentía debilidad por mujeres jóvenes y de lo ardiente y enamorado que era este. El asunto es que en esos momentos ella sabía que don Renato se la estaba prácticamente devorando con su mirada. Si incluso la sensación en su cuerpo, en los momentos en que estaba cerca, era como si estuviese completamente desnuda ante él.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Una vez que la azorada Karina tuvo todo listo en la mesa, les fue a avisar de que pasaran a sentarse para cenar. Fue ahí que advirtió que, mientras ella estaba ocupada en la cocina, los muy juguetones abrieron una botella de bourbon y ya tenían un trago cada uno en sus manos.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—No hay apuro, preciosa. Estamos conversando de trabajo —le dijo don Renato a Karina, mirándola con aquel brillo despectivo. A la joven le dio la sensación de que ese viejo, solo con su mirada, la estaba echando de la sala al estar llevándose en esta una conversación entre hombres.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Sin estar muy clara que hacer, Karina comenzó a retirarse tímidamente de la sala. Sin embargo, don Renato disponía otra cosa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—No te vayas. Puedes quedarte. Qué tal si te nos unes, y te sirves tú también un traguito con nosotros.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Don Renato lo dijo a la vez que él mismo se encargaba de prepararle un trago a la joven hembra. Ella notó en la voz del hombre que tal invitación sonaba más como una orden que como un ofrecimiento. Por lo que dedujo que el jefe de su marido era de los que estaban acostumbrados a mandar, habituado a que siempre se hiciese solo lo que ellos decían.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La chica también pensó en que su esposo debía cuidarse del alcohol. Pero luego recordó que solo llevaban una botella de vino y ¿quién se embriaga con solo una botella de vino?, se preguntó de pronto. Recordó que todo eso era parte del juego, así que, asumiendo su papel, se sumó a beber con ellos. Además, como al principio se sintió erróneamente echada de la sala por el jefe de su marido, en ese momento sintió una extraña sensación de halago al verse incluida en esa charla de hombres.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—¡Claro! ¡Gracias! —le contestó al señor, mientras ya recibía el vaso que este le extendía.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">El matrimonio no gustaba del tabaco, pero si don Renato. Este ni siquiera pidió el permiso de ninguno de los dos para ponerse a fumar feliz de la vida en medio del departamento. Por lo que la mujer ya predispuesta a atender al viejo mejor que a su marido —según habían convenido— rápidamente improvisó con un plato de té para que el vejete botara las cenizas y colillas.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Estaban ubicados junto a los ventanales de la sala de estar, y fueron tres vasos de bourbon que se tomaron cada uno entre risotadas y conversación.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">En el fragor de la charla, Karina, con su vaso en mano, celebraba cada salida que emitía el jefe de su marido. También le recibía el vaso para ser ella quien se lo dejaba en la mesa, o viceversa. Cuando el viejo daba muestras de querer tomarlo, ella se le adelantaba y se lo pasaba siempre mirándolo sonriente. El jefe de Guillermo ya se sentía enamorado. De pronto también hablaban solo ellos —don Renato y Karina— quedando Guillermo de lado. O este último sencillamente iba al baño dejándolos solos por unos buenos minutos.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Al rato, otra vez Karina les avisaba que pasaran a la mesa. Recordando la estrategia que habían urdido con su marido, muy a su pesar, ella se tuvo que sentar al lado de don Renato. Guillermo, su marido, se ubicó al otro lado de la mesa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">El director se sentía en la gloria, ya que desde que había llegado a ese departamento creía notar como la joven y atractiva dueña de casa lo miraba más a él que a su propio marido.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">En un principio pensó que solo eran ideas suyas, pero ahora, al haber sido testigo de cómo aquella delicia de hembra lo ubicaba en la mesa a su lado, se convenció de que tenía muchas posibilidades con la mujer de su empleado.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Don Renato sabía que por la diferencia de edad estaba algo en desventaja, pero tenía dinero, y en esos momentos era capaz de comprarle un avión, si es que ella se lo pedía, con tal de que le abriera las piernas.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Mientras se daban a cenar, era ahora el matrimonio quien se daba a parlotear de distintas situaciones. Por su parte, don Renato, mientras ingería la comida en forma seria —moviendo solo sus cuadradas mandíbulas mientras masticaba—, pensaba en como poder abordar a aquella fantástica mujer que estaba sentada a su lado y muy apegada a él. Poco a poco nacían en su mente unas insanas intenciones de usar su poder para lograr cogerse a la esposa del dueño de casa. Su corazón latía aceleradamente con el solo imaginar que tal vez Karina, por la forma en que lo estaba atendiendo, tarde o temprano se metería en una cama junto a él, con la firme intención de aparearse en todas las posiciones en que él la dispusiera.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Después de terminada la cena, el matrimonio con el señor director, se dedicaron a la sobremesa. Otra vez al jefe le había vuelto el habla. Mientras les hablaba de cosas de la vida cotidiana, él mismo se dio a descorchar otra botella de vino. Karina, por su parte, celebraba todo lo que el viejo opinaba.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Don Renato ya traspiraba, y de a momentos perdía el hilo de su conversación al estar imaginando todas las cosas que le gustaría hacer con la esposa de su subordinado. Sin embargo, y a pesar del estado da excitación prohibida en que se encontraba, al tener sentada a su lado a tan escultural mujer, había decidido esperar a ver qué pasaba durante el resto de la velada, así determinaría cuál iba a ser el mejor momento de intentar algo con ella.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La botella de vino poco a poco fue bajando y Don Renato, al notar que el alcohol ya estaba empezando a crear estragos en las mentes de sus anfitriones, decidió cuidarse. Tal vez para esa misma noche algo podría lograr con la hembra si esta se embriagaba, maquinó ya algo fuera de sí.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La conversación y las risas ya se habían apoderado otra vez de los tres integrantes de aquella mesa. Karina seguía atendiendo a don Renato en forma preferencial. Hasta ese momento ella estaba cumpliendo a cabalidad lo acordado con Guillermo. Sus risas y las provocadoras miradas para don Renato eran totalmente fingidas, pero la situación que vivía de igual forma la entretenía.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">El jefe ya estaba al borde de un ataque cardiaco. Este fantaseaba con emborrachar hasta la inconciencia a su empleado para luego poder llevarse a un motel a la hermosa criatura que el muy desgraciado tenía por esposa, y hacer realidad con ella sus más bajas y depravadas fantasías.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Don Renato, de soslayo y cuidando de que el marido no se diera cuenta, miraba hacia el cuerpo de Karina. Sus perfectas curvas lo maravillaban. Veía de reojo como esas femeninas líneas que nacían desde la parte de atrás de su cuello le daban forma a su figura de hembra hecha para el pecado. De cómo estas, al ir bajando y al terminar de dibujar su espalda, daban paso a delinear sus caderas y formar aquel perfecto par de nalgas que se cargaba tan potente mujer.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Luego de que el ensalzado jefazo hartó de hembra su ardiente mirada, se dio a entablar otra conversación con Guillermo. A estas alturas la botella de borbón había reemplazado a la de vino, y los hombres estaban enfrascados en otra conversación de trabajo. Fue ese el momento en que Karina, cuando ya se disponía a levantarse de la mesa para recoger la vajilla, sintió en su pierna derecha la ardiente manaza del jefe de su esposo. Supo al instante que el muy descarado le estaba corriendo mano.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La primera reacción de Karina fue ponerle un codazo y decirle miles de cosas. A la vez que rápidamente llevó su mirada al rostro de Guillermo para que este tomara conocimiento de que su jefe la estaba tocando por debajo de la mesa. Pero su marido seguía conversando como si no se diera cuenta de nada.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La joven esposa al instante recordó que en el acuerdo también entraba el dejarse tocar. Por lo que simplemente, y muy de malas ganas, llevó su vista en dirección contraria de donde estaba ubicado don Renato, y lo dejó tocar, haciéndole creer que ella lo disfrutaba tanto como él, haciéndose cómplice de sus infames acciones.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Por su parte, don Renato estaba totalmente ajeno a las estupideces que hablaba Guillermo sobre su aporte y dedicación en la compañía. Este solo se concentraba en continuar el ardiente manoseo que le estaba dando a los suaves y fibrosos muslos de Karina. Aquellas esplendidas piernas eran interminables, según iba tocando. Poco a poco le había ido subiendo el minivestido hasta dejar al aire una buena parte de esos bellísimos muslos de ensueño, que ya lo tenían al borde de un severo aneurisma.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Al contrario de todo lo que estaba disfrutando don Renato, Karina se sentía como la reina de las estúpidas al estarse riendo, fingidamente, mientras el jefe de su marido no paraba de manosearle las piernas en las mismas narices de este.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Ella no estaba segura si su esposo se habría percatado o no de que la estaban tocando. Pero entendía que en aquellos instantes ya daba lo mismo. Ella de igual forma debía dejarse. Era parte del plan. Así que finalmente no lo dudó para servirse un trago ella misma, mientras aquel tosco hombre seguía en lo suyo ahí por debajo de la mesa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Por otro lado, el amachado director ya estaba que se desmayaba a causa del tremendo morbo que le causaba estar tocando a la mujer de otro. También por las suavidades en que se estaba ensalzando. Pero lo que más lo tenía enloquecido era que ella estaba dejándose manosear como si de verdad le gustara, y todo delante de su marido. Su verga ya desde hace rato que se le había comenzado a parar, y ya hasta le dolía de lo tan erecta que se le había puesto gracias a Karina.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">En estos momentos las emociones de Karina eran contradictorias. En parte pensaba que ni ella ni su marido se merecían lo que estaba sucediendo debajo de la mesa. Su mente le decía que estaba mal, pero lo más raro de todo era que al estar debatiéndose entre lo correcto e incorrecto, esa extraña situación de igual forma le causaba un extraño estado emocional que le ordenaba que siguiera con lo planificado con su esposo.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">La situación en aquel departamento era como si el alcohol y el diablo ya estuvieran metiendo su mano en todo lo que allí ocurría. Al contrario de lo que se había propuesto Karina, su curvilíneo y llamativo cuerpo comenzó a temblar y a sentir sensaciones prohibidas. Una pequeña parte de su sistema nervioso, en forma gradual, ya comenzaba a disfrutar con la perversidad del momento.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Karina seguía bebiendo trago y dejándose tocar por el jefe de su marido.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">—Total, si algo más trata de hacerme, ahí está mi marido para defenderme, —se decía en su mente, mientras bebía, la suculenta dueña de casa.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Pero la realidad era una sola para Karina. El hecho de seguir bebiendo con su esposo presente, mientras que por debajo de la mesa se dejaba manosear por un hombre que por primera vez veía en su vida, lentamente iba prendiendo su libido.</span><br /><span style="font-size: 14pt;">Guillermo y ella habían previsto el problema que podrían tener si él bebía mucho. Ninguno anticipó los estragos que podría provocar el alcohol corriendo en la sangre de Karina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">FIN CAPÍTULO 1.</span><br /><span style="font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="alignnone " src="http://www.subirporno.com/files/galeria/f1daf122cde863010844459363cd31db/imagen04.jpg" width="546" height="307" /></span></p>


<p></p>
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		<title>&#8220;Una Familia decente&#8221; LIBRO A DESCARGAR POR ROGER DAVID</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Dec 2018 09:42:14 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Resumen: La familia Zavala siempre se ha regido por los más rigurosos preceptos morales. Dirigidas por Eduardo; Andrea y Karen participan en forma entusiasta en las actividades de la conservadora congregación religiosa de su comunidad. Nunca han dado que hablar, más que por su conducta ejemplar e intachable. Sin embargo, la increíble belleza que comparten madre e hija, atraerá a los lobos con piel de oveja que acechan desde los lugares menos esperados. Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace: https://relatosdantes.com Para que podías echarle un vistazo, os anexo el primer CAPÍTULO:  UNA FAMILIA DECENTE CAPÍTULO 1 [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><a href="http://relatosdantes.com/"><img decoding="async" class="size-large wp-image-17324" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2018/10/relatos-dantes-1024x273.jpg" alt="" width="1024" height="273" /></a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Resumen:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"> La familia Zavala siempre se ha regido por los más rigurosos preceptos morales. Dirigidas por Eduardo; Andrea y Karen participan en forma entusiasta en las actividades de la conservadora congregación religiosa de su comunidad. Nunca han dado que hablar, más que por su conducta ejemplar e intachable. Sin embargo, la increíble belleza que comparten madre e hija, atraerá a los lobos con piel de oveja que acechan desde los lugares menos esperados. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><a href="https://relatosdantes.com">https://relatosdantes.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><em><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo el primer CAPÍTULO: </strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">UNA FAMILIA DECENTE</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">CAPÍTULO 1</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large wp-image-17486 alignleft" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2018/11/UFD-I-min-791x1024.jpg" alt="" width="424" height="549" />Los Zavala eran una familia ejemplar. Compuesta por el Ingeniero Eduardo Zavala de treinta y ocho años; su esposa Andrea Rojas de Zavala de treinta y seis y su hija Karen de tiernas dieciocho primaveras. De solidos principios éticos y morales; participaban fervientemente en una congregación religiosa dedicada a la ayuda comunitaria y a obras benéficas. Si bien esta agrupación era en esencia caritativa, también era muy conservadora; por lo que todos sus miembros debían demostrar una conducta de vida ejemplar, alejados de todo tipo de actividades y costumbres que pudieran dar que hablar al resto de la sociedad.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Andrea era fiel a estos ideales: respetable, formal y en extremo hermosa; siempre se preocupaba de mantener un atuendo sobrio y decoroso. No solo por propia convicción moral, sino por cumplir con las expectativas de Eduardo, quien le insistía que toda mujer digna, integra y decente no debía de vestir de forma escandalosa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Su preciosa hija Karen, a pesar de su juventud, vestía igual que su madre: siempre con sobriedad y regida a las estrictas normas establecidas por su beato padre y la conservadora congregación a la que pertenecían. Esto no significaba que madre e hija debían de vestirse como monjas ni mucho menos; Sin embargo, debían preocuparse de usar ropa normal para gente de su clase, nada de mostrar más de lo estrictamente permitido.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pese a todo, los miembros de esta familia eran felices con sus actividades y en el medio en cual se desenvolvían, además de ser muy respetados en su círculo social.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">A sus treinta y seis años, Andrea se conservaba en excelentes condiciones físicas. Sin siquiera tener necesidad de ir a un gimnasio, la dama en cuestión era dueña de un cuerpo femeninamente espectacular: rubia natural, con preciosos ojos verdes, rostro de finas y exquisitas facciones, casi un metro ochenta de estatura y un par de piernas de ensueño. La hembra se gastaba un trasero muy bien hecho e imponente, soberbio, duro, paradito y carnoso. Un par de senos majestuosos, grandes y redondos pero que se adecuaban perfectamente a su cuerpo, sin caer en la exuberancia ni en lo grotesco. Tanto así que se notaba a lo lejos que debajo de las conservadoras vestimentas que acostumbraba usar existía el cuerpo de una verdadera Diosa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al salir de su casa a realizar algún trámite, o cuando asistía a las distintas obligaciones de la congregación, debía soportar todo tipo de miradas obscenas y murmuraciones subidas de tono. Pero Andrea no prestaba atención a esto, se conformaba con mantener su actitud de mujer de estrictos valores morales y éticos, siempre recatada, seria y decente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">De Karen, la candorosa jovencita hija del matrimonio Zavala, podemos decir que era heredera de las mismas y aventajadas cualidades físicas de su madre. Un cuerpo perfecto, un trasero exquisito como si este hubiese sido hecho para estar manoseándolo por todo el día y la noche. Las diferencias más notorias con su progenitora eran que la niña tenía el pelo oscuro y los ojos azules de su padre.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Imagínense a esta joven de candorosos dieciocho años y algo tímida, de tez blanca, carita inocente y angelical, de ojos azules, labios sensuales, de muy buenos sentimientos y educada en uno de los mejores colegios religiosos. Por lo demás ajena a todo lo referente a cosas mundanas, pues nunca le habían permitido tener novio ni salir con amigas. Sin embargo, la nombrada chica algo sabía del sexo opuesto ya que por su impresionante belleza nunca le faltaron los pretendientes, pero estos siempre fueron espantados por su sobreprotector y excéntrico padre.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">De sexualidad lo único que dominaba Karen era lo aprendido en el colegio, el sexo para ella estaba hecho para practicarlo con quien estuviese profundamente enamorada una vez casada, y obviamente para procrear.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Cuando escuchaba de sus compañeras, o de su amiga Lidia, niñas que al tener otro tipo de educación, siempre le comentaban cosas o situaciones en referencia al sexo. Conversaciones que a veces la espantaban debido a su crianza; no se convencía que aquellas cosas tan terribles pudiesen ser normales, aunque en el fondo de su ser sentía curiosidad por saber más de este tema. Luego no tardaba en recriminarse ya que ese tipo de asuntos no eran para niñas decentes como ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Por su lado, el patriarca de la familia Zavala no era consciente del portento de hembras que tenía por familia, y si es que lo era por alguna extraña razón no le gustaba pensar en ello. Su tiempo libre lo dedicaba a actividades de la congregación de beneficencia y de caridad. Era tanto su afán de estar siempre participando que llegaba a caer en el fanatismo. Todas sus decisiones personales las consultaba con orientadores de dicha congregación. Eduardo desconocía que esta situación podría desencadenar eventos nefastos para su familia, y que tales sucesos los terminarían pagando Andrea, su bella esposa, y Karen que, por su inocencia, candor y hermosura, sería el primer blanco para los infames acontecimientos que se avecinaban.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Cambiando un poco de perspectiva, en el plano íntimo del feliz matrimonio, o más bien dicho en lo concerniente a lo que era el sexo entre Andrea y Eduardo, podemos decir que era casi normal, lo de siempre y un poco escaso a lo mejor. Dos o tres veces al mes era lo suficiente para el señor Zavala, ya que consideraba que el contacto íntimo no era importante para la relación conyugal, el sexo para él era algo obsceno y sucio, e intentar hacer algo novedoso en los momentos en que lo practicaban era faltarle el respeto a su esposa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Andrea ya estaba acostumbrada a esta situación y siempre estaba dispuesta para su marido. Cuando él la buscaba para estos menesteres, era siempre lo mismo: posición del misionero, menos de diez minutos de pobre pasión y a dormir.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En una ocasión, en un arranque de pasión y fogosidad intento practicar otro tipo de posición, algo normal dentro de la relación de cualquier pareja, lo que le costó una seria reprimenda por parte de su esposo en el mismo momento del acto.―Eso no es para matrimonios decentes como el nuestro―le había dicho Eduardo en la oscuridad de la habitación, y no tuvo mejor ocurrencia que enviarla a unas clases de orientación familiar que duraron dos meses. Con eso, la bella mujer ya no quiso tratar de innovar en su vida íntima, pero a pesar de todo, ella igual se sentía feliz con su apuesto esposo, ya que se sentía muy enamorada.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">¡Qué desperdicio!, tener por esposa a una hembra con cuerpo de Diosa, con curvas endemoniadas y de belleza absoluta, tenerla tendida en una cama, con la luz apagada, con un grueso camisón de dormir que le llegaba más debajo de las rodillas y que para tener sexo se lo tenía que subir hasta la cintura, en silencio, nada de palabras subidas de tono, sin besos y sin caricias.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y para vestirse, cada uno por separado en la soledad del baño que tenían para ambos, porque verse desnudos era algo sucio, inmoral y un montón de pelotudeces más según afirmaba Eduardo. Para Andrea eso estaba bien, lo veía normal; si el hombre que Dios había elegido para ser su esposo pensaba de esa manera, ella no podía hacer más que secundarlo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Así vivía la feliz familia, sin preocupaciones.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Su lugar de residencia estaba ubicado en las afueras de la ciudad en un sector donde solo vivían gentes adineradas y de elevado estrato social. La vivienda en cuestión era una autentica y lujosa casona, edificada con terminaciones rusticas de acuerdo al gusto del matrimonio, muy amplia. De dos pisos, contaba además con espaciosos jardines muy bien cuidados y mantenidos, con una gran piscina incluida.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al contrario de todo ese lujo, en el fondo del patio trasero y tapada por unos frondosos árboles, existía una precaria casucha de madera que en un principio había sido levantada para el uso de los jornaleros que trabajaron en la construcción de la casa. En esta ahora vivía don Pricilo, un señor de sesenta años que después de enviudar había aceptado trabajar para el señor Zavala en su casa, para labores del jardín y otras tareas similares.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El pobre viejo había perdido todo debido a malas decisiones en su negocio y hacia poco su mujer había enfermado y fallecido. Pero la verdad sea dicha, Eduardo no era un hombre solidario, pues su verdadera intención tras aquella muestra de caridad se debía a su imperiosa necesidad de ser valorado en su círculo social. Pricilo era parte de la congregación por lo que el dueño de casa pensó que sería buena idea que todo el mundo supiera que él le ayudaba. Nunca pensó que esa falsa solidaridad lo llevaría a cometer el error más grande de su vida.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo, sin embargo, de trabajador y religioso no tenía nada, solo a veces participaba en la congregación porque su difunta esposa prácticamente lo obligaba. Había malgastado los ingresos del negocio, herencia de su mujer, en irse de parranda y con putas. Era además asiduo a casas clandestinas de apuestas, en donde había contraído enormes deudas económicas. Sus amigos de aquel ambiente le tenían paciencia, el viejo era conocido y respetado, además que siempre había pagado, pero en el último tiempo, una vez cerrado su negocio, se estaba demorando mucho en cumplir.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Claro está que el señor Zavala, hombre respetable y decente como él decía ser, desconocía esta oscura parte de la vida de don Pricilo. Por lo mismo, cuando lo vio en la congregación intentando conseguir un préstamo de dinero para saldar parte de sus deudas con los prestamistas y casas de azar, no dudo en ofrecerle trabajo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Para don Pricilo, la última preocupación que tenía en su vida era la de buscar trabajo, no le interesaba. Pero cuando vio a Eduardo a la salida de la congregación, parado frente a él con ese par de imponentes hembras hechas a la perfección, madre e hija, casi le da un infarto al pobrecito con solo ver a las dos féminas y sus escandalosos atributos físicos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Lo primero que pensó el detestable viejo fue―: ¡Pero que buen par de hembras… que putas!―, y sintió como se le empezaba a parar la verga, solo con el hecho de estar mirándolas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Ellas, madre e hija, desconocían los desquiciados pensamientos que tenía el viejo Pricilo. Lo miraron como un pobre señor que se había quedado solo en la vida, y que ellos, como la buena familia que eran, debían de ayudarlo; no fuera que por su triste soledad, al viejito le pasara algo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Así estaba, embelesado, el viejo Pricilo, mirando estas inocentes criaturas, desnudándolas con su lujuriosa mirada, sonriente y casi babeando. Ni siquiera escuchaba lo que decía Eduardo, solo asentía y balbuceaba; de pronto cayó en la cuenta que en la propuesta laboral él se debía ir a vivir a la casa de la familia, en una casucha abandonada que tenían al fondo del patio. El canalla aceptó encantado el acuerdo y, una vez hecho el trato, a los tres días se mudó a la cabañita de madera.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Don Pricilo había ansiado llegar a instalarse en esa casa desde el primer minuto en que entendió la propuesta laboral. Deseaba admirar a gusto a las mujeres de la familia, aprovechando que a veces Eduardo, por motivos de la congregación religiosa, debía salir de la ciudad los fines de semana; tiempo que él tendría de sobra para estar solo con ese par de Diosas. Ellas, por ser tan buenas de corazón, no se imaginaban los planes que tenía el viejo, aunque por el momento solo fueran fantasías.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y así pasaron días y un par de meses de ensueño para el ardiente y degenerado vejete, pero todo deseo tiene un límite de aguante. Fue una tarde en que el viejo terminaba sus tareas diarias, en que se puso a observar detrás de su ventana como madre e hija conversaban en la terraza bebiéndose un vaso de limonada cada una, don Pricilo no podía escuchar la conversación, pero tenía vista privilegiada desde su rancha para admirar a las dos encomiables mujeres.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Andrea vestía con ropa de casa, que a pesar de su sobriedad marcaba perfectamente la esbeltez de su figura. Mientras que Karen lucía un vestido de verano un poco más holgado, de igual forma ambas beldades se veían sencillamente fascinantes.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En esto estaba el viejo cuando las mujeres conversando en forma despreocupada se acercaron a su miserable barracón, el viejo ya estaba a full, sentía las tremendas ganas de masturbarse. Al examinarlas se decía―: Pero que buenas hembras que se gasta este Eduardito―, mientras bajaba su pantalón y sacaba su oscuro y largo miembro para comenzar a friccionárselo a la vez que devoraba ocularmente a las hembras de aquella casa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En tanto madre e hija, totalmente ajenas a lo que ocurría al interior de la casucha del jardinero, solo reían inocentemente. No se daban cuenta que solo a tres metros de ellas se encontraba el viejo Pricilo escondido detrás de la ventana pajeandose como poseído en honor a ellas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo no se explicaba porque lo calentaban tanto ese par de mujeres, si solo conversaban, aún con ropa lo excitaban hasta la locura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo fantaseaba como sería si las viera desnudas; el solo imaginárselas encueradas casi lo hizo eyacular, pero se contuvo para seguir disfrutando da la masturbación que se estaba pegando. Lo extasiaba tener a semejantes ejemplares femeninos tan cerca de él, y lo que más lo calentaba era el saber que tales portentos de mujer eran madre e hija.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Fue ese el momento en que lo pensó y llegó a la conclusión que las deseaba demasiado, necesitaba poseerlas, costase lo que costase, a las dos, juntas o por separado, pero iba a mantener sexo con ellas sí o sí; y si era necesario violarlas, lo haría, aunque fuera a dar a la cárcel bien valdría la pena, pensaba el viejo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Era patética la escena que se vivía en la casa de la familia Zavala. Un viejo sesentón con los pantalones bajados hasta las canillas y masturbándose escondido detrás de una ventana, mirando a dos hembras encamables, divinas y ricas, conversando inocentemente, sin imaginar que el viejito a quien ellas y el jefe de hogar llevaran a vivir con ellos para ayudarlo, en ese mismo momento, se masturbaba, y a la vez planeaba y decidía el momento en que las cogería. ¿Quién sería la primera?, la madre, Andrea, o a la hija, Karen.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Don Pricilo estaba afanado masajeando su tranca, cuando Karen inocentemente se estiró de perfil hacia donde él estaba; el viejo pudo dimensionar su perfecta silueta, su curvilínea figura, lo que hizo que al viejo jardinero se le juntara una buena cantidad de espuma en la boca ante tan impactante visión. Aquella impresionante y estupenda mujer era la niña de la casa, ―¡Karencita!, ¡Pero que par de tetas!,―se decía el viejo para sus adentros al estar imaginándolas al desnudo y de lo duritas y suaves que debían ser,― ¡qué cuerpo más rico!, ¡Ooh, que culo más bien hechito que se gasta esta niña!―. El indecente viejo se lo veía grande y paradito, perfecto como a él le gustaban.―¡Aah…! ¡Aah!,―gemía mientras se concentraba en la parte más sagrada de aquella niña-mujer, su vagina; se preguntaba como la tendría, ¿peludita o sin pelos?, ¿apretadita?, ¿olorosita?, ―¡Aah, Aaah…!,―sufría en silencio.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Con estos pensamientos el viejo ya no daba más de calentura y empezó a balbucear para sus adentros: ―Ay mi niña… ay mi niña… meee voy a… a… a ¡c… co… coorreeeeerrrr…! ¡Aaah tomaaaaaa!, ¡tomaaa!―balbuceaba el asqueroso viejo en los momentos en que se la imaginaba metiéndole su verga,― ¡Kaarennnccitaaaaaaaaaa!―gritaba en su mente,― ¡Toma puta de mierdaaaaaaaaaa!―. El viejo estuvo eyaculando hasta que le salió la última gota de semen. Dejó toda la pared de madera debajo de la ventana de su casucha llena de sus asquerosos fluidos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Pero qué buena que esta la putita!―se dijo don Pricilo sentado ya más calmado, descansando de la chorreante paja que se acababa de mandar. Y como si el destino estuviera a su favor, al agudizar el sentido del oído, escuchó parte de la conversación entre madre e hija.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―No mamá, no te preocupes, si yo estaré bien. Además que así aprovechare de estudiar para el examen de ingreso que me exigen en la Uni…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Pero Karen, hija, tú sabes que a tu padre no le gusta que te dejemos sola en casa… acuérdate que estaremos fuera por seis días.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo Pricilo no lo podía creer, la niña Karen se quedaría por casi toda una semana solita en la casa, o sea… ¿con él?― ¡Jejejjejeje!, ―reía el aborrecible viejo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Sí, mamá. En la mañana hablé con él y me dio permiso de quedarme, pero con la condición que estuviera en todo momento con mi celu encendido para que así él me pueda llamar y estemos en contacto… Además dijo que hablaría con don Pricilo, para que estuviera atento por si yo necesitara algo…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¿Queeeeeeeeeeé?―se dijo el viejo,― y todavía piensan en dejármela a cargo… ¡¡¡jajajjajajajjajaja!!!―reía el viejo por tener tan buena suerte, mientras sentía como se le volvía a parar la verga.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Mmmmm… bueno, pero no me gusta que abusemos de don Pricilo, él es tan atento con nosotros, tan preocupado y trabajador, así que hablaré con tu padre para que le cancele un dinero extra por hacer que tenga más responsabilidades de las que ya tiene.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Sí, que bien. Así yo me sentiré más segura de pedirle algo, si es que lo necesito…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―No te preocupes, hija. Hoy le diré a Eduardo que hable con don Pricilo ya que solo faltan tres días para el viaje. Nos iremos el sábado en la mañana temprano y llegaremos el próximo jueves en la noche.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¿Y cuántas familias irán a la junta anual de la congregación? ―Fue lo último que escuchó don Pricilo cuando vio alejarse a las dos adorables mujeres.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Madre e hija caminaron hacia la casa grande. El viejo las perdió de vista cuando entraron en ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Fue el destino quien lo decidió, meditaba don Pricilo. ―¡Esa hembrita va a ser mía!, ¡la convertiré en mi mujer!, ¡en mi putaaa!,―pensaba el viejo eufórico ante tales ideas y desde ese momento ya comenzaba a urdir el plan para poder violarla a su cochino antojo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Lo que más le calentaba al viejo era la carita de inocencia que tenía la tierna joven de dieciocho años, pues sabía que sería fácil engatusarla debido a la inexperiencia de la nena en temas relacionados con el sexo; o deseos carnales, como los llamaban aquellos puritanos hombres y mujeres que pertenecían a la conservadora congregación. Pero él se encargaría de despertarlos, tenía que tener paciencia, aún le quedaban tres días para planear todo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo se fue a tirar a su viejo y sucio camastro al interior de su habitación, se tiró a descansar y decidió que no se masturbaría pensando en sus mujeres (término que el viejo ya hace un par de semanas había empezado a utilizar para referirse hacia Andrea y Karen),― le juntaré todos mis mocos para echárselos al interior de esa apretada conchita que debe tener la muy puta, ¡Ja!―. Así el vejete cayó en un profundo sueño mientras imaginaba el desnudo cuerpo de la hermosa jovencita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Fueron los tres días más largos vividos por el viejo Pricilo. Ansiaba que llegara el día sábado, momento en que por fin quedaría a solas con Karen.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo sabía que no podía entrar a la casa grande, era inteligente, entendía que no debía mostrar abuso de confianza. Tenía que seguir fingiendo ser el sacrificado trabajador que vivía en su ranchito de atrás, agradecido de su patroncito que lo había ayudado en los momentos difíciles.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Total―pensaba el viejo, ya habría tiempo más adelante para aquello, por ahora su interés apuntaba a Karen. Planeaba como se llevaría a la joven hasta su cochino e inmundo catre al interior de su casucha; pues era ahí donde pretendía violarla el desalmado y convertirla en su mujer.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El jueves en la tarde, don Pricilo se encontraba limpiando la piscina, pensaba en todo el sexo que iba a tener con la inocente morenita en los seis días que se la estaría violando.―Que tremendas culeadas que le voy a pegar Dios santo…―se decía el vejete muy excitado por todas las indecentes imágenes que le reproducía su mente con Karen al desnudo y en distintas posiciones. Fue en eso que vio salir de la casa a Andrea, la otra ninfa en que también estaba interesado. Rápidamente intentó calmarse y fingió no darse cuenta de la presencia de la señora de la casa. Seguía trabajando con naturalidad cuando la mujer al verlo no lo pensó dos veces para acercarse a él y entablar una amistosa conversación.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pricilo no lo podía creer, llevaba más de dos meses trabajando en aquella casa y siempre mantuvo la distancia con Andrea y Karen; con el que hablaba de trabajo y hacia los tratos era con Eduardo, el marido de esa Diosa, su jefe. No era que ellas lo esquivaran, simplemente no se habían dado las ocasiones y el viejo era cauteloso. Se había sabido ganar la confianza de ellos pero ya era el momento de actuar, pensaba para sí.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Hola, don Pricilo. ¿Cómo está?, ¿trabajando como siempre? ―le dijo Andrea, dedicándole una de sus más hermosas sonrisas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo empezó a sudar. Ver esa despampanante mujer rubia: de mirada verdosa, dueña de un cuerpo hecho a mano, de tetazas exquisitas, de un culo perfecto y elegante; y el saber que se dirigía a él, que estaba acostumbrado solo a tratar con putas de baja calaña, era demasiado para él. Casi se cae a la piscina de la impresión, y más aún, cuando Andrea al llegar a su lado se le acercó y lo saludó con un fresco besito en la cara, justo en la parte que el vejete tenía llena con verrugas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pricilo se sintió el más dichoso de los machos al oler su fragancia a hembra limpia y situar su asquerosa mano en la fina cintura de la elegante y decente mujer.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En el momento de recibir el amistoso beso al caliente viejo se le puso como fierro la verga. No era para menos si al inocente saludo le sumaba sus recientes y lúbricas ensoñaciones con el cuerpo de la hija de la recién llegada.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Hooolaa, señora Andrea―saludó el viejo Pricilo entre caliente y emocionado―. Estoy terminando de limpiar la piscina, por si la niña se quiere bañar con alguna amiga el fin de semana.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―No se preocupe, don Pricilo―le dijo Andrea―. Karen no tiene amigas que vivan cerca, además nosotros no usamos la piscina. Usted sabe lo que pensamos en nuestra congregación, solo la tenemos para refrescar el ambiente en verano.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Sí―contestó el viejo―. Pero ya sabe, señora Andreíta, como son estas jóvenes de hoy…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¿Habló mi marido con usted por lo del viaje? ―le consultó la rubia sin darle importancia a lo que le decía el jardinero.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Sí pues, y no se preocupe, porque yo estaré aquí atento a lo que pueda necesitar la señorita Karen, jejjejejje―reía el viejo en forma abominable, porque la inocente madre ni se imaginaba que él tenía planeado acostarse con su hija mientras ellos estuvieran ausentes.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Ah!… ¡qué bien!, y que considerado es usted, don Pricilo ―le dijo Andrea, dándole un afectuoso abrazo de agradecimiento, por ser tan atento con ellos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo ya no aguantó más y se arrimó al abrazo de esa tremenda diosa hecha mujer y le refregó su tranca en su vientre, tratando de acercárselo a su exquisita hendidura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El inocente abrazo no duró más que un momento, pero para el jardinero fue una eternidad. ¡Qué rica estaba la rubia!, con esos ojos verdes intensos, con esas tetas perfectas, grandes y duras que acababa de sentir aplastarse contra su pecho.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al separarse Andrea sonreía. Era un gesto afectuoso, encontraba simpático al tierno viejito. La rubia era tan inocente y de tan buenos sentimientos que no sintió o no le dio importancia a la dureza que percibió en su bajo vientre al momento de abrazarlo; tampoco se fijó en que tenía parada la verga, ni como en ese momento hacia leves pulsaciones sobre el asqueroso pantalón.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pricilo, todavía sorprendido por el abrazo que acababa de recibir de Andrea, su otra futura mujer según el odioso viejo, solo la observaba imaginándola desnuda. ―¿Cómo se verá sin nada de ropa? ―cavilaba el viejo imaginándola ahora con sus bellas piernas bien abiertas e invitándolo a subirse en ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En un momento, el viejo pensó en agarrarla a la fuerza y violársela ahí mismo, forzarla y cogérsela para descargar en su interior todo el semen acumulado en esos días, pero se contuvo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Nooo! ―se dijo el vejete para sí. La dueña del semen que cargaba en sus hediondas bolas era Karen, la niña de la casa, de dieciocho años recién cumplidos. Así lo había decidido y así sería; ya habría tiempo de gozar con la rubia y decente mujer en otros momentos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Intercambiaron un par de palabras y la rubia se tuvo que retirar, porque al interior de la casa sonaba el teléfono.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Ahí quedó Pricilo, todo caliente mirando la retirada de la señora Zabala. El viejo le miraba el culazo que se gastaba, como movía las nalgas en forma cadenciosa, qué perfecto lo veía desde donde él estaba. Le sorprendió el parecido que tenía Andrea con Karen, su hija; solo se diferenciaban en que Andrea tenía el pelo rubio mientras que el de la niña Karen era oscuro, aparte la madre tenía sus ojos verdes y la hija azules.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Con estos atributos físicos el viejo pensaba―: ¡Pero qué gusto que me voy a dar con este par de putas cuando me las culée!, ¡cuándo les reviente la concha con mi verga!, ¡jajajaja! ―reía el siniestro y pervertido jardinero―. Si más que madre e hija… ¡parecen hermanas!―terminó filosofando el viejo Pricilo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En esos momentos la joven y virgen Karen se encontraba en su habitación, tendida en su cama; al frente tenía su escritorio con una silla que la nena usaba para estudiar. La pieza era sobria, nada de posters de algún Rock Stars, nada de fotografías de cantantes o actores de moda, a la jovencita no le llamaban la atención ese tipo de cosas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Sus intereses se centraban en los estudios y en actividades de la congregación benéfica en la que participaba activamente junto a sus padres.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pero algo raro estaba pasando en ella y en su cuerpo. ―¿Qué será esto que otra vez estoy sintiendo? ―se preguntaba en ese mismo momento.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Algo había aprendido en el colegio acerca de la menstruación, también su madre se lo había explicado, aunque muy superficialmente ya que esos temas no se trataban tan abiertamente en el seno familiar según lo dictado por el patriarca de la familia.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pero esto era distinto y no se atrevía a hablarlo con su madre, pues estaba segura que no era nada bueno. Algo había escuchado en una de las charlas de su congregación acerca de los vicios y placeres de la carne. ―¿Será eso lo que siento? ―se preguntaba la joven.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Lo venía sintiendo desde hace un par de semanas, cuando una noche se despertó toda sudada sintiendo como unas leves pulsaciones recorrían su vagina. Se había asustado, y aún no sabía lo que le pasaba, se daba cuenta que inconscientemente sentía unas tremendas ganas de abrirse de piernas. ―¡Pero no! ―se decía la nena, eso no era bueno, no era de niñas decentes pero, ¿por qué sentía esas exquisitas ganas de abrirse de piernas de la forma más escandalosamente posible?, se preguntaba Karen.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Recordó también que esa fatídica noche no pudo dormir. Los desesperantes deseos de abrirse y encogerse de muslos habían amenazado con superarla; por gracia divina su fuerza interior, resultado de su estricta educación, le ganaron la batalla a esas infames aunque ricas sensaciones.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen estaba en estas ensoñaciones cuando sintió un suave hormigueo en su fina y delicada abertura intima. ―¡Oh!, ¡otra vez no! ―se dijo la hembrita en el momento en que otra vez se vio asaltada por aquellos extraños fenómenos físicos. Por más que intentó pensar en otras cosas, más se acrecentó el rico cosquilleo atacando su sagrada e inmaculada hendidura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Ooooh! ¡Dios mío!&#8230; ¡¿Pero qué es lo que estoy sintiendo?! ¡Se… se siente tan ricoooo! !Aaah!&#8230; ¡Aaah! ¡Aaaaaah!―balbuceaba sin poder contenerse cuando las ricas sensaciones se fueron transformando en deliciosas pulsaciones, ahí, al interior de su delicada rendija de carne.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">De un momento a otro Karen se paró de su cama como desesperada. No sabía qué hacer. Se miró al espejo, examinó su bello rostro, con su alisado cabello negro peinado hacia un lado de su carita; su faz se enmarcaba exquisita a través del espejo, sus hermosos ojos azules tenían un brillo raro, su tez blanca contrastaba con el rojo purpura de sus labios. Se sentía extraña.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Volvió a su cama e intento calmarse, pero no podía, su cuerpo ya era un mar de sensaciones nuevas para ella. Le vinieron nuevamente las desesperantes ganas de abrirse de piernas, ¡pero no podía! ¡No debía hacerlo!, pensaba Karen, interponiéndose a los imperiosos deseos de la naturaleza.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Su vestido de una pieza ya se le pegaba a su exquisito cuerpo debido al exceso de calor que la había invadido. ¿Y si se quitaba el vestido?</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Decidió quitárselo. A lo mejor así se le pasaba esa extraña desesperación, que ya recorría todo su curvilíneo cuerpecito y que se centraba en el punto neurálgico de su persona; una cuarta más abajo de su ombligo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Lentamente se quitó la prenda sentada en su cama. Una vez en ropa interior se recostó nuevamente y se dio a contemplar su espléndido cuerpo lleno de curvas. Nunca se había interesado en admirar su figura, pero ahora era distinto.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen no era consciente del exuberante cuerpo que se gastaba, heredado de Andrea su madre. Tampoco se daba cuenta de las obscenas miradas que los del sexo opuesto le daban a su anatomía. Era deseada por profesores, amigos, conocidos, viejos, jóvenes y por más de alguna fémina que, contrariando las leyes naturales, no se resistía y admiraba en forma lujuriosa ese cuerpo de diosa con carita angelical tan lleno de vitalidad que poseía la joven. Sin embargo, la inocente morena no se daba cuenta de esto debido a su estricta educación.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En las oportunidades que asistían junto a su madre a la conservadora congregación en donde participaban junto a su padre, ambas eran objeto de lascivas miradas. No se percataban que siempre eran los hombres los que se acercaban a saludarlas, siempre muy afectuosamente, incluso hasta en la presencia de su mojigato padre; quien, inmerso en sus obligaciones para la congregación, no se daba cuenta de las calientes miradas y los no tan inocentes abrazos y roces del que eran víctimas su mujer y su hija. O, a lo mejor, el señor Zavala no quería darse cuenta.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pero nadie se atrevía a dar un paso más allá, porque todos conocían a la familia de Eduardo Zavala y era una familia decente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Lo que nadie se imaginaba era que en la misma casa de esta noble familia estaba el hombre que si se atrevería a ir más allá de lo permitido, y que ya se preparaba para degustar tan exquisitos manjares. Este hombre ya lo conocemos, es don Pricilo, un asqueroso viejo de sesenta y tantos años que estaba dispuesto a jugársela hasta el final por hacerse para el solo a estas dos hermosas mujeres, madre e hija. Y es que su desequilibrada mente ya se imaginaba el estar acostado con ambas hembras desnudas a su lado, abrazándolo y besándolo; y, porque no, besándose también entre ellas según sus propias exigencias.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Eduardo, el padre y esposo, por ahora estaba más preocupado de andar haciendo el bien por el mundo que por su familia, o eso le parecía a todo el mundo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Volviendo a la habitación de Karen, la chica ya se encontraba semi desnuda recostada en su cama, luchando contra las placenteras sensaciones ya descritas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Inconscientemente la niña comenzó a tocar su piel a la altura de su vientre, al primer contacto sintió como se le erizaban todos los bellitos de su cuerpo, incluso los de su virgen y delicada vagina, y un rico escalofrió la invadió por unos instantes.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Se dio cuenta que mientras más bajaba su fina manita hacia su zona intima, más se le aceleraban los latidos de su corazón, acompañados de esa enloquecedora necesidad de abrirse de piernas. Fue en esa situación que sintió el primer golpe de corriente en el interior de su tajito. ―¡Aaah! ¡Oooooooh!&#8230; Pero, ¿qué fue eso Dios mío? ―pensó la chiquilla, ya con su respiración totalmente agitada―. Fuueeee algo riiiii… coooooo…―se dijo ya presa de oleadas de placer que se venían avasallantes.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Inmersa y concentrada en las ricas pulsaciones que atacaban la tierna fisura que se encontraba justo en medio de su cuerpo, se fue abriendo de piernas suavemente, no alcanzó a abrirlas totalmente cuando se vio a sí misma y se dijo con sus ojitos cerrados:― Para Karen… esto no se hace. ―No obstante, los ricos cosquilleos, punzadas y pulsaciones continuaban atacando implacablemente su vagina.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Pero qué rico que estoy sintiendo ―decía la niña―. ¡Aaaah! ¡Mmmmm!…¡Qué riiiiiicoo! ¡Quueeeé riiiiicoooo! ¡Aaaaah… peee… rooo… nooooo&#8230; deeee… boooo… haaa… ceeeer… loooo! ¡Aaaaaah! ¡Mmmmmmm!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Sus hermosos ojos azules ahora miraban fijamente hacia el techo. Todo era nuevo para ella. Volvió su atención hacia su vagina y se dio cuenta que su pequeña pantaletas de color celeste estaba humedecida por un extraño líquido. No se asustó; sino que en un acto de auténtico instinto fue deslizando su mano desde su ombligo hacia la zona prohibida para ella. Temblaba de nervios por acercarse y sentir lo desconocido. Bajó su mano hasta la altura de su pequeño calzoncito, ya todos mojados por la cantidad de jugos que destilaba su inexplorada zorrita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Estaba expectante, no sabía qué hacer, ¿qué parte venía ahora?</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En un segundo decidió que lo mejor sería quitarse la pequeña pieza de ropa que cubría su pequeño triangulo; así a lo mejor no sería tan malo, pensó la dulce criatura que sin saberlo ya hervía de calentura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Lo hizo antes de que se arrepintiera; tomó su fina prenda por ambos lados, subió un poco sus caderas y los deslizó hacia abajo, recorriendo sus bellas piernas se los sacó y los dejó muy bien dobladitos en una silla cercana a un costado de la cama. Luego se sentó y destrabó el fino sujetador dejándolos también en la misma silla, liberando ese par de tetas que estaban para comérselas, grandes, duras, ricas y paraditas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Se recostó nuevamente. ¿Y ahora qué? se preguntó la nena con el nerviosismo de la calentura predominando en su cuerpo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Que espectáculo más maravilloso era contemplar aquella Niña-mujer, a Karen, recostada en su cama totalmente desnuda en la soledad de su habitación. Un cuerpo perfecto, juvenil, acompañado de una inocente y angelical belleza. Con un buen par de tetas que apenas se mecían suavemente con los movimientos de la joven. Eran unos pechos esplendidos, con pezones rosaditos, que ya estaban erectos por el inconsciente enardecimiento carnal que sentía su dueña. Todo heredado de Andrea, su hermosa madre.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Desde su estómago hacia abajo el panorama era enloquecedor. La dulce jovencita ya estaba con sus blancas y bellas piernas semi abiertas. Desde su ombligo hacia abajo se veía una zona pélvica espectacular, apenas sombreada por unos escasos y finos pelitos negros que, al contrastar con la blancura de su cuerpo, podían volver loco a cualquiera que viese semejante espectáculo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡¿Pero que estoy haciendo?!―se preguntó Karen, con sus ojos cerrados―. Es que se siente tan riiiiii…coooooo… ¡Mmmm!―balbuceó, llevando su cintura a menearse lujuriosamente hacia adelante.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Ese pensamiento y ese movimiento fueron el inicio para lo que se vino a continuación: Inocentemente la niña llevó una de sus manos a su afiebrada vagina y pasó lo que tenía que pasar, ¡explotó!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al primer contacto de su mano con su virginal abertura, la nena instintivamente se abrió completamente de piernas. Subió su otra mano para agarrarse una teta y empezó a masajearla suavemente. Sintió por primera vez oleadas de placer puro y nuevo para ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">A los pocos minutos de estar disfrutando de tan gratas sensaciones la niña empezó levemente a menear sus caderas en forma ondulatoria.―¡Mmmmmm! ¡Aaaaah!&#8230; ¡qué ri… cooooo! ―gemía Karen, mientras seguía el manoseo sobre su propio cuerpo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Llevaba unos 10 minutos de rico disfrute sin que nadie la interrumpiera, cuando sintió que su cuerpo le exigía aún más; instintivamente se empezó a menear más fuerte. El lecho de la nena ya había comenzado a crujir con ese erótico sonido que se siente en una cama ante los severos movimientos de sube y baja que hace una mujer necesitada con sus caderas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Ya no era normal la forma bestial en que se había comenzado a masturbar la jovencita de tiernos dieciocho años. Su mano derecha hacía desquiciantes círculos en su vagina, mientras su mano izquierda amasaba sus tetas y las apretaba salvajemente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen no era consciente de la gran pajeada que se estaba dando. No sabía que aquello se llamaba masturbación; lo que si sabía era que le encantaba. Sus movimientos y meneadas eran de auténtico instinto animal. Sus hermosos ojos azules estaban totalmente abiertos; parecían estar concentrados en algún punto del techo de la habitación, y de sus finos y delicados labios emergían delirantes gemidos.―¡Sshaaah! ¡Ssshaaaah!&#8230; ¡Ssshaaaaaah! ¡Ssshaaaah!―. En tanto su manita no paraba de hacer rápidos círculos en su virgen conchita otorgándose así unas ricas sensaciones nunca antes sentida por ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Sus bellas piernas ahora si que las tenía totalmente abiertas, dejando ver en plenitud su rica grieta íntima; se notaba apretadita, rica y exquisita. Sus dedos no se los metía dentro, ya que con el solo tacto sobre sus olorosos labios vaginales era suficiente para sacudirse en placenteras oleadas de disfrute sexual.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Que hermosa escena se vivía en esa habitación, una hermosa hembra de apenas dieciocho primaveras masturbándose como la más vil de las putas. Sus rodillas estaban tan flexionadas que hasta casi tocaban sus hombros y rozaban también sus esponjosas tetas; para ella estar en esta posición era lo más rico que había sentido en su vida.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">De pronto la nena notó que al acelerar los movimientos circulares con sus dedos, ahí sobre su vagina, se acercaba algo que la hacía estremecer aún más, por lo que aplicó más velocidad al menester de sus dedos, el instinto le decía que así debía ser.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Ahhhhhhh! ¡Shaaah! ¡Aaah! ¡Ssshaaaaah!―gimió cada vez más fuerte. El primer orgasmo de la jovencita ya se acercaba.―¡Ssshaaah! ¡Ssssshaaaaa!― El clímax ya estaba a punto.― ¡Ssshaaah! ¡Ssshaaah!&#8230;―. Ahora la nena sí que ya estaba al borde.― ¡Aaaaaaaaaaaah! ¡Aahhhha! ¡AAAhhhhhhh! ¡Qué… riiiiiiiicooooooo!&#8230;</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Era su primera vez y lo sintió desquiciante y fenomenal. Su cintura se meneaba como loca en una serie de movimientos circulares y no podía dejar de gritar.―¡Ricooo! ¡Ricoooo! ¡Ricooooo!―. Sus caderas se elevaron casi medio metro sobre el nivel de la cama, siempre meneándose circularmente y haciendo movimientos como de arremetidas contra algo, algo que no estaba ahí. Le daba la impresión que su tajito se contraía, como si quisiera cazar algo y comérselo por ahí mismo; a la vez que expulsaba una abundante cantidad de jugos vaginales. Era tal la cantidad que la joven pensó que se estaba haciendo pipí, como cuando era una niña pequeña.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Mientras seguía disfrutando de aquellas placenteras sensaciones orgásmicas, en el fondo de su ser, sabía que su apretada vagina tenía que cazar algo. Ella debía atrapar ese algo y succionarlo; pero no sabía lo que era, ni cómo conseguirlo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Por fin cayó desplomada en la encharcada cama, con sus hermosos ojos azules semi cerrados. Su carita y facciones angelicales se entremezclaban con la de una verdadera viciosilla, con una leve tonalidad rosácea en sus mejillas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Con una manita puesta en su fina pero mojada hendidura y la otra agarrándose una teta, se durmió feliz, sin darse cuenta de lo mojada que estaba su cama.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen durmió profundamente en su cama; lo hizo desnuda, toda desarbolada ante la excitante masturbación que se había mandado, casi una hora se había estado dando ella solita. Ahora, en la pasividad de su cuarto, era ver un ángel dormido.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Su cuerpo era perfecto. Sus tetas ricas y precisas, del tamaño justo para su cuerpo. Sus bellas piernas aún las mantenía abiertas. Su apretada vagina la mostraba con toda crudeza y hermosura, se le veía rosadita y sombreada por esa escasa y fina capa de pelitos sedosos bien oscuritos. Karen era blanquita, así pues sus suaves pendejitos negros y brillosos contrastaban con la tonalidad de su piel.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Se despertó en esas condiciones y recordó lo acontecido. Se extrañó de lo que había hecho, no sabía qué era eso tan rico y exquisito, menos que se llamaba masturbación, pues nunca nadie le habló de ello. No se arrepintió y decidió que lo volvería a hacer en alguna otra oportunidad y sin preocupación alguna se fue a dar una refrescante ducha.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y así paso la semana, sin alteraciones para la decente familia. No así para el viejo Pricilo, que se dedicó a pensar cual sería la mejor forma para encamarse con Karen, la hermosa criatura de tierna edad, hija del matrimonio Zavala Rojas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen dormía serenamente en su camita, ataviada por su largo camisón con el cual acostumbraba dormir. El sueño de la dulce adolescente era sencillamente apacible.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Era día sábado cerca de las nueve de la mañana, sus padres se habían ido al retiro de la congregación por seis días, por lo que la niña gozaría de la tranquilidad de su hogar por casi toda esa semana, la cual pretendía aprovechar para estudiar.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen pensaba en repasar sus libros todo el día, ya que el próximo miércoles debía rendir un examen para poder ingresar a la Universidad, motivo principal por el cual no acompaño a sus padres.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En el patio de la casa, justo al lado de la piscina, se encontraba don Pricilo. El jardinero repasaba las siniestras intenciones que tenía pensado concretar ese mismo día a sabiendas que tenía todo el tiempo del mundo para llevarlas a cabo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Provocó un sonido ensordecedor. La máquina generadora de corriente estaba en perfectas condiciones, pero el viejo simulaba practicarle mantención. Su intención era que Karen se despertara y saliera al patio para poder abordarla y así poder arrastrarla hasta su inmundo catre, al interior de la casucha del fondo del patio.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y lo consiguió, la niña se despertó por el estruendo. Se sentía tan bien ese día que se levantó en el acto, miro por la ventana de su habitación y vio al viejito que trabajaba en su casa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Mmm…―pensó la nena―. Este pobre de don Pricilo… siempre tan trabajador el pobre, nunca descansa…―De pronto se le ilumino su carita.― Lo invitare a desayunar―decidió, contenta de saberse de tan buenas intenciones.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y eso era cierto; Karen, a sus dieciocho añitos recién cumplidos, tenía un alma pura. Su vida no sabía de malas intenciones; había sido criada con los más sólidos conceptos morales y éticos, siempre dedicada a sus estudios y a participar en obras benéficas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">A pesar de su extrema belleza, Karen nunca había tenido novio; a lo más unos simples acercamientos amistosos por parte de otros jóvenes decentes de su congregación. O eso pensaba ella, pero la realidad era que detrás de esos inocentes acercamientos hasta los más puritanos de su conservadora organización sentían deseos libidinosos hacia su cuerpo. Imaginaban que la tomaban, que la poseían, que se la culeaban bien culeada. Ni su madre se salvaba de las perversiones imaginadas por sus pares, ya que Karen había heredado la extrema belleza de su progenitora, siendo ambas las protagonistas de los más oscuros deseos de la comunidad masculina en que se desenvolvían las dos hermosas mujeres.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La bella y pulcra joven se dio una refrescante ducha, secó y peinó su cabello, se perfumó, su lindo rostro lo maquilló delicadamente, como lo hacían todas las féminas de su congregación, aunque Karen nunca lo había necesitado en realidad. Desayunaría con don Pricilo y luego a estudiar, pensaba la nena cuando ya estaba terminando de arreglarse.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo se paseaba como perro enjaulado alrededor de la piscina. La ansiedad por ver a esa hermosa criatura lo tenía desesperado.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Hasta que por fin sucedió lo que con tantas ansias esperaba: vio salir de la casa a esa niña-hembra que lo tenía vuelto loco. Karen se acercó en forma espontánea donde él estaba.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Hola, don Pricilo ―lo saludó jovialmente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Hola, Karencita. Hasta que se despertó mi niña… jejeje ―rio cínicamente el viejo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen nunca había estado a solas con don Pricilo, pero como ya llevaba dos meses trabajando en su casa, ya lo veía en confianza.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El asqueroso viejo la contemplaba de pies a cabeza, se la devoraba con sus ojos y su mente, le miraba sus hermosas piernas blancas. La joven llevaba un vestido que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas, que dejaba ver una buena porción de esos perfectos y potentes muslos ya bien desarrollados.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen hablaba con don Pricilo de cosas sin importancia, además le contaba que el próximo día miércoles debía rendir un importante examen para la Uni, y bla…bla…bla…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Don Pricilo le asentía en todo, su mente estaba concentrada en ese perfecto cuerpo de mujer, esas curvas que se adivinaban bajo el vestido, y como la prenda a su vez se estiraba al llegar a la altura de sus tetas. Al viejo ya se le estaba parando la tranca, cuando la joven sorpresivamente lo invita a pasar a la terraza para desayunar.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El sucio vejete se sentía en la gloria, esa hermosa nenota le invitaba a desayunar y todo preparado por ella, con sus finas y delicadas manos. El viejo intencionalmente ya la estaba mirando como su mujer, como su hembra, como su puta.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Se sentaron en la cómoda terraza para degustar el exquisito desayuno, claro que Karen solo comería frutas y bebería un vaso de leche; la niña era muy preocupada de su estado físico.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen lo miraba inocentemente; sin embargo, debido a su edad y a las recientes reacciones hormonales de su cuerpo, que ya se manifestaban según lo anteriormente descrito, no pudo evitar examinarlo de la forma en que una hembra mira a un macho, aunque esto era muy extraño para la realidad de ambos, sucedió.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Pobrecito de don Pricilo, es tan… tan feo…―pensaba la joven, a la vez que se arrepentía de pensar así de un señor que era tan atento con ellos. Se fijó que al viejo, dedicado a engullir como un verdadero cerdo, le costaba masticar los alimentos. Además de comer con la boca abierta, mostrando todo lo que había adentro, salpicaba con asquerosas babas todo a su alrededor. La tierna nena se pudo dar cuenta que don Pricilo tenía todos los dientes cariados de color café oscuro, dando el aspecto de que en vez de tener dentadura tenía una masa ennegrecida, putrefacta y pestilente ahí al interior de su boca.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">De hecho el viejo era extremadamente feo. Tal como lo veía ahora la joven, este era de tez morena, su cara era redonda y mofletuda, con una serie de verrugas que se desparramaban por todo el lado izquierdo de esta, en su cabeza tenía una maraña de pelos canosos, poseía una piel sebosa y grasienta, y una gordura que ya casi caía en la obesidad mórbida. En resumen, don Pricilo era horripilante a ojos de la jovencita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Mientras Karen terminaba de hacer estas apreciaciones, el viejo eructó una flatulencia que impregnó todo el sector de la elegante terraza con un asqueroso olor a mierda; pero a la niña le parecían cómicas todas estas salidas de tan horrendo personaje.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¿Y qué hará hoy día jovencita?, para no aburrirse, jejeje ―reía y preguntaba el vejete horripilante.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Don Pricilo, hoy me dedicare a estudiar. Acuérdese que ya le comenté que el miércoles debo rendir un importante examen…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¿Tan importante es, mi niña? ―preguntó el viejo, queriendo demostrar interés…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Sí… sí…―le contestó la núbil beldad―. Ese examen podría decidir mi futuro…por eso debo prepararme…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Pues yo pensé que quizás querías ocupar la piscina Karencita, jejeje, incluso la he limpiado solo para ti, mi pequeña…―El viejo de a poco iba tomando confianza con la nena.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Mmmm… no lo sé, para ocupar la piscina tendría que usar traje de baño, y mis padres no lo aprobarían… Ud. Sabe que yo pertenezco a una familia decente y religiosa―le respondió Karen, con su carita de inocencia.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Mira nenita―le dijo don Pricilo―. Todas las jóvenes de tu edad lo hacen, no hay nada de malo en ello. Además tus padres no están y no tienen por qué enterarse. ―El vejete se la quedó mirando fijamente, preguntándose cómo se vería esa linda carita con los ojos cerrados, chupándole el miembro.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Oh…don Pricilo!, p… pe… pero usted se los diría, y ahí sí que yo tendría problemas… ―La nerviosa joven estando bien sentadita y con sus llamativas piernas muy juntas solo se llevó su dedito índice a los labios y miró hacia un lado en señal de desconcierto al estar imaginándose a ella paseándose y bañándose en bikini delante de ese señor, y todo sin que sus padres lo supieran.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Pero para eso estamos los amigos pues nenita ―le dijo el viejo, que al imaginársela semidesnuda ya se le había parado la verga nuevamente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La joven otra vez lo miró con esos hermosos ojos azules, pero ahora con una sonrisa pícara y encantadora le respondió:</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Está bien don Pricilo, lo pensaré, pero tendría que ser un secreto solo entre nosotros…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo casi se orinó ante la respuesta de esa dulce criatura de mirada encantadora.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Claro que sí, mi niña, claro que sí ―le aseguró el caliente viejo ya casi babeando por el espectáculo que tal vez se podría dar ese día, con esa linda adolescente que se encontraba al frente de él.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Terminaron el desayuno y cada cual se dedicó a sus quehaceres, claro que el viejo no dejaba de estar al pendiente de lo que hacía o dejaba de hacer la nena.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">A las dos de la tarde de ese día sábado, habiendo ya almorzado cada uno por su lado, Karen meditaba sobre la conversación que había sostenido con don Pricilo ese día en la mañana. Pensaba que tal vez no era tan malo usar la piscina, además casi todas sus compañeras del colegio lo hacían.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pero ella no hacía ese tipo de cosas. Eso era exhibirse, según le habían enseñado sus padres. ¿Quién la vería?, se preguntaba; solo estaba don Pricilo, ese viejito tan trabajador que vivía atrás de su casa en la cabañita de madera, si hasta ya lo miraba como su abuelito o un tío lejano.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En tanto, en el patio de su casa, el viejo Pricilo se acomodaba en una confortable silla de descanso. Se había ataviado con una camisa y bermudas, ambos con sendas y chillonas flores tropicales de todos colores, intentando dar un toque estival a esa tarde para ver si la nena de la casa se animaba a ocupar la piscina y así poder darse el gusto de contemplar ese hermoso cuerpo de Diosa. Esperaba el momento clave para poner en acción su plan de poseerla, y saciar sus más bajos y asquerosos instintos en el cuerpo de su bella e inocente víctima.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En ese mismo momento en la habitación de Karen se vivía otro episodio crucial para los oscuros acontecimientos que cambiarían el curso de la vida de tan hermosa criatura. La joven había decidido no ocupar la piscina, pero si quería tomar el sol, igual que sus compañeras del colegio. No había nada de malo en ello, además nadie lo sabría. Abrió su armario y desde el fondo sacó una pequeña cajita color negro.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al abrirla extrajo de su interior un diminuto bikini de dos piezas, tanguita y sujetador, color azul oscuro, que le había regalado Lidia, su amiga de la infancia hacía por lo menos un año atrás.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En aquella oportunidad, al saber que no tendría oportunidad de usarlo debido a su estricta y conservadora educación, lo guardó en el armario, destinándolo al olvido. Sin embargo, en ese momento, influenciada por los acontecimientos que se sucedían en el interior de su casa, había decidido que esa era la mejor oportunidad para usarlo, claro que solo con la intención de tomar un poco de sol.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">A continuación, la nena procedió a desnudarse completamente, tomó el pequeño conjunto y se lo puso.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El bikini era pequeñísimo, la parte de abajo solamente alcanzaba a cubrir su triangulo de escasos bellitos púbicos, y por detrás, este se perdía y estiraba separando ese grandioso par de nalgas que se gastaba la nena. ―¡Que perfecto pedazo de culo era el que tenía Karen por Dios! ―Por otro lado, el sujetador le tapaba poco más que las exquisitas aureolas que tenía en ese par de tetas exclusivas, hechas para ser manoseadas solo por algunos, solo para los más afortunados; y que por ahora se mantenían vírgenes e inmaculadas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Una vez puesto ese exquisito y diminuto traje de baño, Karen se miró al espejo. Por primera vez en su vida quería verse perfecta. En aquellos momentos su cuerpo estaba en todo su esplendor, no había nada que faltara o sobrara de su impecable y delineada anatomía, un cuerpo hecho para poseerlo, para saciarse en él, para descargar a través de su pequeña rajadura de carne abundantes cantidades de caliente semen de macho; claro que ella esto no lo sabía, es más, ni se lo imaginaba.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Pero en ese momento ese cuerpo no tenía dueño, era virgen, aunque le quedaba poco tiempo a su dueña para conservarlo en esa condición.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen se admiraba al frente del espejo, estudiando su figura. Para ella era normal, desconocía que su curvilíneo cuerpo, en conjunto con las finas y exquisitas facciones angelicales e inocentes de su hermosa cara, provocaba lascivia en los del sexo opuesto, y por qué no decirlo, también con las de su misma condición de hembras.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Si, había mujeres dentro de su congregación y dentro de su colegio que siendo finas mujeres de sociedad o dedicadas estudiantes, que incluso alcanzaban las más altas calificaciones, que con el solo hecho de contemplarla por algunos segundos sufrían un desorden hormonal, provocando que esas miradas, que en un principio eran de envidia, rápidamente se transformaban en miradas de deseo carnal y de lujuria.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen continuaba admirándose en el espejo, solamente con su traje de baño azul; en eso posó su mirada en el pequeño triangulo que cubría su parte más sagrada. Se daba cuenta que este le tapaba solo lo necesario para que no se le viera el inicio de los perfumados pelitos de su vagina. Aun así, a la chica no le importó este importante detalle, pues se conformaba con cubrir la escasa población de vellos púbicos que cubría su fina y delicada hendidura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En ese estado, la suculenta Hembra-Niña-Mujer, tomó una toalla y se dirigió al patio de su casa en dirección a la piscina. Ahí, muy cerca, se encontraba la casucha de madera donde vivía don Pricilo, el jardinero de su casa, que la esperaba con cara de lobo feroz.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo Pricilo estaba sentado en la silla de descanso que había instalado a la sombra de uno de los árboles que adornaban el hermoso patio, esperando de la misma forma que un perro rabioso espera a su presa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y de pronto sucedió el milagro. Para el detestable viejo fue como si se abrieran las puertas del cielo, cuando observó que por unos de los grandes ventanales de la casa hacía su aparición la criatura más hermosa que había visto en su fea existencia.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Fue como si lo dimensionara en cámara lenta. ¡La niña Karen se aproximaba hacia el casi desnuda!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Pero que hembra… que mujer… es… es… de lo más rica y antojable! ―pensaba el viejo Pricilo con la cara desencajada por el deseo frente a tan impactante visión. Por unos buenos segundos solo se dio a mirar ese rico triangulo azul que se encontraba ubicado justo al medio de las caderas y piernas de la joven, el viejo ya casi podía adivinar como se vería esa suave hendidura si estuviera al descubierto.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen ya llegaba a su lado, don Pricilo tuvo que tomar aire para recomponerse.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―He decidido tomar un poquito de sol, don Pricilo ―le dijo la rica Karen a su futuro violador. Ella en ese momento intentaba cubrir algo de su cuerpo con la toalla que traía, ya que nunca en su vida había estado en semejantes condiciones (casi desnuda) delante de otra persona, y menos delante de un hombre caliente y sexagenario.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En su interior la joven se cuestionaba el estar vestida así al lado de un viejito que bien podría ser su abuelito, pero a pesar de los nervios que la invadían su conciencia le decía que no había nada de malo en ello, pues no había ninguna mala intención de por medio en estar en tales condiciones, casi desnuda, delante de ese viejito que tan bien se había portado con su familia.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Por su lado, el viejo degenerado de don Pricilo, ya pensaba en abalanzarse sobre el cuerpo de tan potente hembra. Sentado en su silla la miraba con la boca abierta, dejando ver esa pestilente y putrefacta masa café que tenía por dentadura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Lo que sí le pido, don Pricilito, es que esto sea un secreto entre nosotros. Usted no sabe cómo reaccionaría mi padre si se entera que le he contradicho ―le solicitó la nena con esa carita de niña mimada y de bien.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Pero por supuesto, mi reina, por supuesto que sí. Será nuestro gran secreto, jejeje ―la tranquilizaba el horripilante viejo sintiendo que ganaba terreno al tener ese tipo de secretos en común con la niña Karen, la dulce Karen.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Esa situación le favorecía ante las calientes y perversas intenciones que tenía para con la nena, ya que la podría manejar a su favor y así poder utilizarla a su total antojo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Una vez terminado el acuerdo, Karen se sintió más segura. Sus padres no se enterarían de nada. Qué bueno era don Pricilo con ella, pensaba la inocente criatura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Ya más calmada se dispuso a estirar la toalla sobre el suave pasto. El viejo veía con sus ojos salidos que todos sus movimientos eran extremadamente delicados. Una vez lista la toalla, la nena se agachó y al intentar estirarla aún más se puso en cuatro patas elevando ese hermoso trasero que se gastaba hacia donde estaba don Pricilo, que ya estaba a punto de lanzarse y encularla ahí tal como estaba; pero el viejo se contenía, debía ir paso a paso.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Luego de esto la joven en forma inconsciente, aún en esa pose tan excitante, rodeo la toalla. Según el vejete, la chica se deslizaba como una verdadera perra en leva; esas eran las depravadas apreciaciones del facineroso jardinero, hasta que Karen al terminar su canino recorrido se estiró de espaldas para ahora si tomar el sol como tanto lo deseaba.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Don Pricilo, atento a toda esta situación, estudiaba embelesado todas esas curvas casi diabólicas que se gastaba tan angelical criatura. Su verga ya estaba parada al máximo y dura como fierro.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen ya disfrutaba de tan agradable baño de sol. Estaba relajada, sin preocupaciones. El viejo Pricilo solo la observaba desde su silla, por ahora le daría el gusto al sentido de la vista pensó para sí mismo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El vejete, nunca en su vida había estado tan cerca de un ejemplar femenino de tales características, ni con tan atrayentes atributos físicos como los de Karen. Disimuladamente, el muy guarro se masajeaba el pico mirando de cerca a esa amazona con cara de niña y cuerpo de Diosa.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Por las circunstancias que se vivían en esa casa, alejada del resto de la urbanización, el viejo Pricilo se sentía seguro. Los padres de la joven llegarían el próximo jueves; tenía 5 días para disfrutar de esa hermosa adolescente que apenas había cumplido la mayoría de edad. Además, si algo salía mal, solo desaparecería y asunto terminado, pensaba para sí el siniestro vejete.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Decidido a disfrutar al máximo los momentos previos a la violación inmisericorde que efectuaría sobre la inocente joven, Pricilo decidió encender un cigarrillo y abrir una lata de cerveza.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen, al sentir el sonido de la lata, se levantó, quedando recostada apoyada en sus codos, y observó como el viejo bebía cerveza y fumaba. También notó un extraño brillo en su mirada.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Don Pricilo, ¿qué hace? ―le preguntó la nena―. En nuestra casa no acostumbramos a beber y a fumar, mis padres no lo aprobarían ―le reprochó con su carita de preocupación.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Escúchame lindura ―le contestó el viejo, quien ya se sentía con más derechos en la persona de Karen―. Tus padres no están, yo te guardo un secretito a ti y tú me guardas uno a mí, jejeje. ¿Estamos de acuerdo preciosura?, jejeje. ―Le sonreía el miserable viejo, mirándola con los ojos enrojecidos por la calentura.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen lo escuchó y no entendió por qué don Pricilo la trataba con ese tipo de apelativos; ella no le había dado motivos. Fue en ese momento que notó cómo el viejo le miraba fijamente el promontorio de carnes que tenía por pechos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡¿Estamos de acuerdo lindura?! ―volvió a preguntar don Pricilo, ahora con más autoridad y mirándola seriamente. A la chica le dio la sensación que ese señor en cualquier momento se levantaría de su silla para ir a agredirla de alguna forma. Lo sintió así por el tono de su voz y esa extraña forma en que la observaba.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Sí…sí, don Pricilo ―contestó la dulce Karen, no muy convencida. Sabía que el viejo tenía algo de razón.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Ella estaba abusando de la confianza que le habían tenido sus padres al permitirle quedarse sola en casa para estudiar. Ahora recién tomaba conciencia que se encontraba semi desnuda, al lado de un hombre que no era nada de ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Tranquila mi niña, es solo una cerveza y un cigarrillo ―la calmó don Pricilo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo quería seguir jugando un rato más con la dulce chiquilla con cuerpo de mujer, que con tan solo dieciocho años ya estaba en condiciones de recibir verga por cualquier orificio de su hermoso cuerpo, según lo había dictaminado él mismo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y surtió efecto la estrategia de don Pricilo. Karen un poco más tranquila, se tomó el cabello con un fino pañuelo de seda, que hacia juego con sus hermosos ojos azules, y también con su diminuto traje de baño. Se veía espectacular.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Nuevamente la nena se recostó sobre la suave toalla. Al notar el extraño brillo en los ojos del viejo y luego al asustarse cuando don Pricilo le habló de forma tan prepotente con palabras permisivas como lindura y preciosura, la joven se dio cuenta que la extraña tensión que brotaba de su nerviosismo se trasladaba a la parte más sensible de su hermoso cuerpo, o sea a su conchita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen comenzó a sentir ese rico y suave hormigueo en su virginal entrada anatómica. Su mente se escandalizó. No se podía dar el lujo de sentir tan ricas sensaciones al lado de tan horripilante sujeto. La nena ya había dimensionado que don Pricilo era un viejo feo y asqueroso, pero la había llamado ricura, preciosura; estas palabras la ponían nerviosa y la exasperaban.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Con estas ideas en la cabeza, el rico cosquilleo rápidamente se fue transformando en placenteras punzadas que atacaban su parte más preciada. Su vagina sentía unos ricos y leves latidos en su interior, como si tuviera corazón propio.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Así estaba la nena; con esas ricas y placenteras sensaciones que ahora si atacaban sin misericordia su exquisita anatomía, llena de curvas demoniacas, y nuevamente se centraban en lo más sagrado de su cuerpo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Con su hermosa mirada entrecerrada, se dio a mirar muy discretamente a don Pricilo. Pudo notar que el viejo muy nerviosamente se llevaba el cigarro a la boca y, a la vez que pegaba una bocanada de humo, con su otra mano se masajeaba una enorme protuberancia que se le había formado entre sus asquerosas piernas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La nena no sabía que era esa cosa que don Pricilo escondía bajo sus pantalones. ―Pero… ¿qué es lo que será? ―se preguntaba la adolecente, sintiendo cada vez más exquisitas las ricas punzadas que ya se habían apoderado de su jugosa vagina.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Tuvo el impulso de pararse e ir ella misma a inspeccionar que es lo que don Pricilo escondía con tanto celo. Se sentía curiosa, ¿o estaba caliente?</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Para intentar calmarse, la joven cambió de posición, a ver si así se le terminaba ese enloquecedor hormigueo que sentía en su cosita. Lentamente fue subiendo una de sus exquisitas piernas, hasta deslizar su delicado pie y posarlo al lado de su rodilla.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En esta posición, con una pierna estirada y la otra levantada; tendida en la suavidad de la toalla, exponiendo ese precioso cuerpo de diosa, protegido solamente por ese diminuto calzoncito color azul, que solamente le cubría el nacimiento de su tajito, sencillamente se veía espectacular.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Don Pricilo, que no perdía un solo detalle de la hermosa posición que adoptó la nena, estaba al borde del ataque cardiaco.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Qué imagen más hermosa, pensaba el viejo. ―Esta perra esta para meterle verga por toda una noche ―y decidió que ya era tiempo de actuar. Terminó su cerveza, apagó el tabaco y se dispuso a poner en práctica la primera parte de su plan.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen lo miró extrañada; lo vio levantarse de su silla y dirigirse hacia ella. Lo que más la ponía nerviosa era que en esos momentos continuaba con las ricas punzadas en su vagina.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Mira preciosa ―le dijo el horrible viejo―. Yo iré al pueblo por unas cervezas. Te dejaré sola un rato, una hora quizás, así que relájate y disfruta de la tarde, jejeje.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Bueno don Pricilo ―respondió Karen―. Vaya tranquilo que aquí yo lo espero.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La nena no sabía porque se sentía tan nerviosa al tener al viejo tan cerca de ella y apreciar como no despegaba su viciosa mirada de su pequeño triangulo casi desnudo. Además se fijó que la gran protuberancia que el viejo escondía, que ahora estaba muy cerca de su cara, hacia leves pulsaciones sobre su pantalón, como amenazando salir de su escondite.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo se encaminó hacia la salida principal de la casa. La nena miraba como esa fofa y mórbida figura, con varices en ambas de sus asquerosas piernas desaparecía de su vista. Una vez que escuchó el motor de la destartalada y cacharrienta camioneta de don Pricilo, la nenita se sintió más tranquila.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En realidad el viejo no se dirigía al pueblo como le dijo a Karen. La idea del bribón era que la nena creyera que la dejaba sola. Estacionó el vehículo y lo escondió detrás de unos árboles, para luego ponerse en marcha en forma sigilosa en dirección a la casa de la decente familia de Eduardo Zavala.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen, ante la tranquilidad de estar sola, se dispuso a disfrutar del momento. Las ricas punzadas que sentía en su vagina no la dejaban tranquila por lo que sintió la imperiosa necesidad de tocarse. No sabía si debía hacerlo ahí fuera, pero se confió al recordar que don Pricilo no llegaría hasta dentro de una hora.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al rememorar las exquisitas convulsiones que su cuerpo había experimentado hacia solo un par de días, la niña se armó de valor y dirigió su blanca y delicada manita hacia su parte prohibida y simplemente empezó a masturbarse. A los tres minutos ya gemía escandalosamente.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Síííííí…! ¡Síííííí! ¡Síííííííííííí!&#8230; ―balbuceaba dulcemente la hembrita necesitada de verga―. ¡Mmmm! ¡Aaaaaaaah!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Su mano bajaba lentamente a cada roce de sus delicados dedos con la suavidad de su piel. En esos momentos la joven era atacada por unos placenteros corrientazos de escalofríos, que recorrían cada una de sus extremidades. Desde su cerebro escocían la totalidad de su cuerpo lleno de curvas infartantes, hasta terminar en su casi afiebrado tajito de carne.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡P… pe… pero qué rico se siente! ―balbuceaba― ¡Aaaaaaah! ¡Mmmm!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La calentura de a poco se iba apoderando de Karen, de esta hermosa adolescente, que ya se disponía a deslizar su manita por debajo del diminuto calzoncito que cubría muy precariamente su vagina.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Aaaaaaaaah… quueeeeé… ricoooooo!―gemía ya presa por la lujuria.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Una vez que traspaso esa barrera de tela, la joven instintivamente empezó a recorrer su apretada vagina con la yema de los dedos. La sentía húmeda; en su mente se preguntaba porque se le mojaba su cosita. ¿Acaso era esto normal?. Pero pronto dejo de cuestionarse y se concentró en esos ricos escalofríos que tanto le gustaban, ya que las ricas punzadas que sentía eran mucho más agradables que estar haciéndose ese tipo de preguntas, se convenció la nena.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Mmmm! ¡Aaaah! ¡Síííííí…! ―Sus gemidos de disfrute iban en aumento, mientras su azulada mirada se perdía en el infinito del cielo. Cuando llevaba solo unos minutos de suave pero rica masturbación, en alguna parte de su conciencia recordó que don Pricilo había salido, y que no llegaría hasta dentro de una hora. Todavía le quedaba tiempo de sobra pensaba la decente niña.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Oooohhhh! ¡Ohhhh! ¡Uhhhhhyyyyy! ―balbuceó de calentura la pequeña hembra, al mismo tiempo que se contorsionaba encima de su toalla, hundiendo sus dos manitas en el charco que tenía entremedio de sus bellas piernas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen pensó que tendría por lo menos media hora para disfrutar de esos ricos escalofríos que ya le tenían toda su piel erizada, incluyendo los suaves y escasos pendejos de su tierno coñito.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Nuevamente la decente joven se abandonaba a las bondades de la carne, a esos nuevos placeres que amenazaban con enloquecerla.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Síííííí! ¡Aaaaaah! ¡Ssshaaaah! ¡Shaaaaaaaaaaah! ¡Ooooooh!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Lentamente su hermoso rostro, que por lo general siempre reflejaba candidez y pureza, de a poco iba adoptando las formas de un semblante lujurioso, uno de potranca necesitada de semental.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Riiiiiiiccoo! ¡Ricoooooo! ―continuaba gimiendo la hermosa criatura. Nadie se imaginaría que esa joven hembra tendida en el suelo, que se masturbaba con sus piernas semi abiertas y que ya tenía la cara de una autentica perra en celo, en realidad era una dulce niña de bien; y que, a consecuencia del exuberante cuerpo de Diosa que había desarrollado, estaba en pleno despertar sexual.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Ohhhh! ¡Diooosss! ¡Aaaaaah! ¡Mmmm! ―exclamaba por cada levantada pélvica que hacía con sus marcadas caderas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Que bien se sentía Karen al estar semidesnuda tendida en el suelo de su patio y tocando su cuerpo al aire libre, refregando sus dedos en la parte más sagrada de su sabrosa figura. Su cuerpo delineado con las más exquisitas curvas la estaba transportando a un mundo desconocido para ella. La nena sentía que nadaba en un mar de placeres prohibidos pero muy ricos y misteriosos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Rico&#8230;! ¡Rico! ¡Ricoo…! ¡Ricooo…! ¡Ricoooo…! ¡Ricooooooo! ¡Aaaaah…! ¡Mmmmm! ―Su cintura se movía mejor que el de Shakira en sus videos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Ya casi había olvidado al viejo Pricilo. Sin pensarlo llevó sus manos al costado de sus ampulosas caderas y las levantó levemente, luego procedió a deslizar el exquisito calzoncito azul, haciéndolo correr por la suavidad de sus bellas piernas hasta bajárselos a la altura de sus delicados pies.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Pero… ¡¿Por…qué sie… n… to… esss… tooooooooooooo…?! ¡Aaaaaah!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Muy suavemente y en forma temblorosa, con su mirada perdida en el infinito, Karen se fue abriendo de piernas lentamente hasta quedarse totalmente abierta de patas, esperando algo, algo desconocido y que no llegaba.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Síííííí! ¡Lo… quieeroooooooo…! ―lo pedía, sin saber exactamente qué requería―. ¡Síííííí!… ¡Aaaaaah!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La nena sintió una oleada de calor. Se levantó la parte de arriba del bikini, dejando sus fabulosas tetas al aire, para luego dejar caer sus brazos a ambos costado de su cuerpo. Expectante, se quedó en esta posición totalmente abierta de piernas, moviendo ondulatoriamente su cintura con sus pequeñitos pies unidos aún por su tanguita. En eso decidió nuevamente llevar su mano a su delicada y virgen hendidura. La posó en el inicio de su inexplorado monte de venus, apenas poblado por esa escasa cantidad de sedosos pelitos negros, y deslizó su dedo medio por la corta extensión de su íntima rayita amatoria.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Ayyyyyyyyy! ¡Ayyyyyyyyy! ¡Qué…bue…no…es…taaa… es..tooooo!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Este era el momento que ella tanto deseaba, el momento en que una ninfa se entrega casi por primera vez a las placenteras sensaciones carnales, con las cuales se había terminado congraciado. Se deshizo del tanguita que atenazaba sus tobillos y abrió las piernas lo más que pudo, esta vez elevándolas en el aire. La diminuta prenda azul quedó colgando de uno de sus delicados pies.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Sííííi!&#8230; ¡Síííííí!&#8230; ¡Mmmm! ¡Aaaaaaah!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Y ahora si empezó a masturbarse como si fuese alentada por el espíritu de una puta. Bastó con un solo par de movimientos de sus dedos contra su rajita para que la nena automáticamente empezara a menearse en forma deliciosa y descontrolada.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Síííííí!&#8230; ¡Asíííííí!&#8230; ―dejaba salir de sus rojos labios la rica Karen muy suavemente. En su joven zona pélvica y algo más abajo hacía círculos muy lentamente con la yema de sus dedos―!Aaaaaah! ¡Síííííí!&#8230; ¡Qué… riiiiiicoooo! ―La chica no se aburría de repetir lo mismo. Pero es que esa era la verdad: nunca en su vida había sentido algo tan rico.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Sintió la humedad de su ranura y, sin dejar de menear sus caderas en forma circular, con mucha decisión llevó su mano hasta la altura de su linda carita. Sus dedos destilaban el abundante néctar proporcionado por la madre naturaleza, y que ella misma había cosechado de su vagina. No se pudo contener, quería oler.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Error. Al sentir el embriagador aroma de su propia intimidad comenzó como una poseída a lamer sus dedos. Y no contenta con eso, volvió a dirigir sus manitas para recoger más de ese juguito que iba soltando su vagina para llevarlos a su boca. Qué rico era sentir su propio sabor pensaba la nenota.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Ssrrppppsss! ¡Srrrrrppppppsss!―se oía cuando la acalorada joven sorbía sus propios jugos recién salidos de su joven coño.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Mientras Karen se encontraba en aquel trance erótico, dedicada a devorar y lamer sus propios fluidos, ni sospechaba que alguien la observaba desde la casucha de madera; menos que ese alguien era el viejo caliente de don Pricilo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">(Minutos antes)</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Don Pricilo se dirigió a la parte posterior de la casa, donde el mismo había confeccionado una puerta alternativa para que sus patrones no se percataran de sus salidas nocturnas, cuando se iba de farras con los delincuentes que tenía por amigos.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo ingreso sigilosamente a su cabaña. Una vez adentro, se dirigió al desorden de su dormitorio y en forma automática quitó toda la inmunda y hedionda ropa de cama, dejando solo el catre y el colchón.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Luego, desde un baúl que tenía, saco una cámara de video y la encendió. ―Ahora sí, Karencita… ahora te voy a inmortalizar para tener tu imagen de la última vez que fuiste virgen… jajajaja…―murmuró el viejo aborrecible.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Con su risa de viejo caliente, ya detrás de su ventana, se asomó para ver en qué estaba Karen…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Ooooh…! ¡Por Diosssss…! ¡Madre Santa… Jesús…maría y José…!―exclamó el vejete para sus adentros, quedando casi paralizado. Para el desalmado fue como si le dieran un electro choque en los testículos. Fue tal la impresión de ver a tan inocente niña totalmente abierta de piernas, con ese exquisito calzoncito colgando de uno de sus pies, y para colmo con una de sus manos sobándose la vagina, refregándose la zorra como una endemoniada, masturbándose, y para coronarlo todo comiéndose sus propios juguitos. El viejo casi se desmaya.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Una vez repuesto el viejo pensó rápidamente. ―Es ahora o nunca―se dijo. Ubicó estratégicamente la cámara de video, enfocando directamente al sucio camastro donde se llevaría a cabo la violación. Una vez que estuvo todo preparado se dijo para el mismo:―Para allá voy mi amor… jejejeje</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Se acercó muy lentamente hacia donde estaba Karen en plena faena masturbatoria. La nena estaba tan concentrada en su tarea, que no se dio cuenta cuando el viejo Pricilo llegó su lado.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al viejo se le caían las babas ante el genial espectáculo que se estaba dando. Su verga ya estaba que estallaba a causa de todo el semen acumulado durante la semana.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Tomando fuerza y sacando todas sus aptitudes actorales, el viejo puso en marcha su plan.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡¡¡¿Qué se supone que estás haciendo puta de mierda?!!! ―le gritó estando al lado de su desnudo cuerpo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La joven en forma automática salió del erótico trance en que se encontraba. Al ver al aborrecible viejo a su lado quedó espantada. Solo se dio a intentar cubrir con sus manitas esas enormes tetas que se gastaba y, poniendo una rodilla sobre la otra, trató de esconder su encharcada y gozadora almejita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡No… no… don Pricilo!, ¡no es lo que Ud. se imagina! ¡yo… yooo… estaba!&#8230; ―intentaba explicar avergonzada Karen.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Dime pendejaaa! ¡¿Qué se supone que estabas haciendo?! ―le gritaba eufórico el viejo―.¡Contestaaa!―la volvió a increpar para asustar más a la espantada joven.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡No lo sé, don Pricilo! ¡De verdad que no lo seeé! ―La nena ya comenzaba a sollozar, ¡Snif! ¡Snif! ¡Snifs!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Así que no lo sabes! ¡¡¡Pues yo te lo explicaré!!! ―El vejete se paseaba alrededor del desnudo y tembloroso cuerpo de Karen, al que devoraba con su ardiente y ansiosa mirada. La asustada chica solo lo miraba en forma espantada, pero Pricilo continuaba haciéndole ver lo que él pensaba de la escandalosa situación en que la había sorprendido. Tuvo que contener en varias ocasiones las ganas de lanzarse sobre ella y cogérsela ahí mismo donde estaba. ―¡Te estabas pajeando la zorra tú sola! ¡Lo hacías tal cual cómo lo hacen solo las putas pervertidas! ¡¡¡Estabas pidiendo vergaaaaa!!! ¡Eso es lo que estabas haciendo trola de mierdaaaa!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡No, don Priciloooo! ¡Snif! ¡Snifss! Yo… yo… no… no pedía… ee…ssso que usted diceee… ¡Snif! ¡Snif!―La nena abiertamente se había largado a llorar.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Sí, putilla…! ¡eso es lo que pedias…yo mismito te escuché…! ¡Si mira nada más como te encuentro! ¡Solo salí un rato y te transformas en una perra caliente! ―le vociferaba como un endemoniado.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Yo…! ¡Yo… no soy… yo no soy… una peerraaaa!&#8230; ¡Snifs! ¡Snifs!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Sí…! ¡sí lo eres…! ¡yo te vi y te escuché zorraaaa…! ¡Parecías la más grande de las putasssss! ¡Así que no me lo niegues perra asquerosa! ―Don Pricilo, tomando aire y dándoselas de correcto, se la jugó del todo a nada.― Lo siento pendeja, tendré que contárselo a tus padres ―le amenazó finalmente el vejete.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La casi traumada joven, perdiendo todo sentido del pudor, se arrojó a los pies de don Pricilo desnuda como estaba. Por su parte el viejo miraba encantado como esa hermosa joven se humillaba ante él.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Nooo! ¡Por favor… noooo!, ¡don Pricilo&#8230; por favor no se los diga..! ¡snif&#8230; sniffss! ―volvió a llorar la arrepentida nenita.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Lo siento mocosa, no tengo otra alternativa. ―Concentrado en su actuación el viejo sacó su teléfono celular simulando teclear los números.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Por favor, don Pricilito!, ¡por favor no se los diga! ¡snif…snifffss!―lloraba sin consuelo y toda desnuda la pobre Karen abrazada a las mugrientas canillas del vejete; este sentía como la chica temblaba de pavor al pensar en que sus padres se enterarían de todo aquello.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡¿Acaso tú crees que yo soy estúpido?! ―le gritó el viejo―. Si no digo nada arriesgo que me corran del trabajo. ¡Y con eso no gano nada! ―El vejete ya iba entrando en tierra derecha.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Por favor, don Pricilo. Se lo suplicó! ¡Haré lo que usted me pida, pero no se los diga…!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Mmmm… ¡No lo sé!… ¡No me convences!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Hare todo lo que usted quieraaa! ¡Pero no les diga eso…! ¡sniffsss! ―le volvió a repetir la chica, pero ahora poniéndole más énfasis a su oferta a la vez que seguía llorando.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡¿Que no les diga qué cosa pendeja?! ―inquirió el viejo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Que… que… yo…mee estaba… haciendo esooo…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Que tú te estabas haciendo queeé… si se puede saber pendeja sin vergüenza. ―El viejo jardinero se esforzaba en hacerla hablar explícitamente de los pecados que estaba cometiendo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Que me estaba tocando…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡No niña! ¡Lo que tú hacías era pedir que te metieran vergaaaaaaa! ¡Diloooo!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Es que yo no estaba pidiendo eso que usted diceeee…! ¡Por favor, don Priciloooo…! ¡por favorrrr!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Sí! ¡Sí lo hacías! ¡¿Ves?!, ¡uno no puede confiar en ti! Lo siento…, los tendré que llamar para informarles de tus cochinadas.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Karen, ya destruida y aterrorizada porque el viejo llamara a sus padres, se humilló y totalmente desencajada repitió:</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Por favor, don Pricilo. No le diga a mis padres que yo pediaaaa… que… que… me… metieran eso que usted dice… ¡snifs snifs…! ―Esta era la primera vez que de su dulce boca, siempre acostumbrada a pronunciar deseos de bienestar, oraciones, agradecimientos o de ayuda para quien sea, salía una vil expresión calenturienta. El detestable viejo, a sabiendas de todo aquello, solo se reía de ella aborreciblemente. Ansiaba lanzarse a recoger ese fruto prohibido para muchos, pero que ahora sería solo para él.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Mmmm, ¡aún no me convences! ¡Los llamaré! ―volvió a amenazar, solo para entretenerse un poco más con ella.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">La niña intentaba calmarse, pero al ver que el viejo marcaba un número en su teléfono se doblegó.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Don Pricilo. Por favor, no lo haga… yo… yo solo pedía que me… me… ¡que me metieraaan veergaa! ―le soltó de una vez por todas con la esperanza de que no la acusaran―. ¡¿Así está bien?! ¡Sniffsss! ―le preguntó la nena entre sollozos, para ver si el viejo cambiaba de opinión y no la acusaba―. Por favor ―continuó Karen―. No los llame… y haré todo lo que usted me pida.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡¿Estas bien segura de lo que dices putillaaa?! ―El viejo ya estaba que ganaba.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―Sí… sí… don Pricilo. Haré lo que usted quiera.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Al viejo se le dibujo una siniestra sonrisa al notar que tenía en sus manos a tan inocente criatura. Karen por su natural inocencia ni siquiera entendía las palabras que el viejo le había hecho repetir, y menos imaginaba lo que ese señor le pediría hacer.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡Bien!, ¡te daré una oportunidad! ―le dijo el viejo miserable―. ¡Síguemeee!―le soltó, y sin esperar respuesta se dirigió hacia su cabaña de madera.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En estas condiciones la dulce Karen se encamino así tal como estaba. Totalmente desnuda siguió a Pricilo a la casucha del fondo del patio. La joven no sabía a lo que iba, solo quería que sus padres no se enteraran de lo que había sido sorprendida haciendo tan desvergonzadamente. Le ofrecería al vejete lavarle la ropa o cocinarle; hasta estaba dispuesta a darle sus ahorros con tal de que sus padres no se enteraran de lo que ella había hecho. La pobre aún estaba lejos de imaginar las exigencias que planeaba el viejo jardinero.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Una vez dentro de la casucha, el excitado vejete la llevó tomada de un brazo hasta su cochino catre y la obligó a sentarse. La chica en el trayecto escuchaba la pesada respiración de ese señor, aún no entendía para qué don Pricilo la llevaba hasta su cama. ―Acuéstate y espérame… ya vuelvo―le dijo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">En la mente de Karen lentamente se iban formando las ideas: cama, acuéstate, verga, placer, su vagina, desnuda, las atrocidades que alguna vez escuchó hablar a sus compañeras. Aún no tenía la idea bien formada pero su mente trabajaba a mil. Hasta que vio entrar a ese amorfo vejete asqueroso, totalmente desnudo y con una herramienta de carne que se le levantaba por sobre su tremenda panza. Fue como un ejercicio matemático, o una ecuación algebraica, en donde todos los productos calzan y dan un resultado exacto y único… por fin lo entendió, mientras miraba la enorme verga del vejete su mente estalló alarmada. ¡¡¡Se la iban a meter!!!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Miró al viejo con cara de espanto e instintivamente cerró sus piernas, apenas pudo balbucear, muy bajito, casi inaudible, con sus ojitos azules llenos de lágrimas―: ¡Nooo!… ¡don Pricilooo!, ¡por favor!… ¡eso!… ¡¡¡noooo!!!</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">El viejo, con la más aborrecible de sus sonrisas y con una cara de auténtico degenerado, le dijo:</span><br />
<span style="font-size: 14pt;">―¡¡¡Síííí, pendeja calienteeee!!! ¡¡¡Eso sííííí!!!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">FIN CAPÍTULO 1.</span></p>
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