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	<title>ROCÍO &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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	<title>ROCÍO &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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		<title>Relato erotico: &#8220;En la cala con mi hermano&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Jan 2023 18:12:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Soy una chica que odia los clichés. Desde corazones tallados en árboles hasta frases estilo: “Eres lo mejor que me ha pasado”. No puedo evitarlo. Y sobre todo odio la frase: “No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”, porque eso era precisamente lo que estaba sintiendo en carne propia.  Aunque en mi caso sería mejor decir: “No sabes lo que tienes hasta que lo estás perdiendo, lenta y paulatinamente”. Desde hacía más de seis meses sabía que mi hermano menor, Sebastián, dejaría Uruguay para seguir sus estudios universitarios en Alcalá de Henares, España. Eso lo alejaría por al [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Soy una chica que odia los clichés. Desde corazones tallados en árboles hasta frases estilo: “Eres lo mejor que me ha pasado”. No puedo evitarlo. Y sobre todo odio la frase: “No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”, porque eso era precisamente lo que estaba sintiendo en carne propia.  Aunque en mi caso sería mejor decir: “No sabes lo que tienes hasta que lo estás perdiendo, lenta y paulatinamente”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde hacía más de seis meses sabía que mi hermano menor, Sebastián, dejaría Uruguay para seguir sus estudios universitarios en Alcalá de Henares, España. Eso lo alejaría por al menos cinco años, con la posibilidad de conseguir un trabajo en la rama que estudiaba. Tiene diecinueve, es un año menor que yo, terriblemente alto, en contraposición a mi metro sesenta y cinco. Aunque ya puede aparentar todo lo hombretón que quiera, siempre termina actuando como un niño en mi presencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_027_62f9.jpg" width="425" height="638" />Las personas que más sufrían su inminente ida, y de los cuales yo era testigo recurrente en mi casa, eran sus mejores amigos, novia y también mi papá, pues siempre que encontraban tiempo libre lo dedicaban a alguna actividad en donde el eje central era mi hermano; parecían querer aprovechar cada día como si fuera el último. ¡Otro cliché! Pero yo no, siempre me desentendía de la situación. Prefería ser la única que actuaba como si nada raro sucediera. Le daba golpes en la cabeza cada vez que nos topábamos por la casa, solía insultarlo de noche por escuchar música a alto volumen, y hasta le gastaba bromas cada vez que Peñarol, su adorado club, gestaba épicas derrotas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así pasaron los días, y pronto estos se convirtieron en meses. A tan solo una semana antes de que partiera, ¡recién una semana antes!, no sé por qué, me detuve para ver cómo ese imaginario reloj de arena estaba gastando los últimos granitos. Y me di cuenta de lo que no quería darme cuenta: que pronto ese chico con quien había compartido toda mi vida ya no estaría al otro lado de la pared de mi habitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Retumbó en mi cabeza aquella frase de marras: “No sabes lo que tienes…”.  Así que me presenté en su habitación con una idea fija entre manos: despertarme, actuar como los demás y dedicarnos un tiempo, darle algo inolvidable. Él no me vio entrar; estaba escuchando alguna de sus bandas de rock con sus auriculares puestos, acostado sobre la cama, torso desnudo, meneando la cabeza; sonreí porque sé que se compró los cascos para no molestarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sebastián, ponte una camiseta o algo, que te quiero hablar —dije luego de retirarles los auriculares.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sobresaltó cuando lo interrumpí, pero al verme esbozó una sonrisa de punta a punta. Se sentó en el borde de la cama mientras recogía una camiseta del suelo para ponérsela.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola Rocío, ¿qué pasa ahora? ¿Me olvidé limpiar el baño luego de ducharme? ¿O me comí tu cena? ¿O acaso estoy existiendo demasiado?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nada de eso, pesado… —me senté a su lado, jugando con sus auriculares en mi mano—. Nene, me preguntaba si mañana domingo estarías libre, durante el día.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Mañana? Tengo cita con Nancy —era su novia—. ¿Por qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nah, pues si tienes cita, no hay caso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca —así me apoda él—, la cancelaré si es que me vas a llevar de putas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Imbécil, no voy a llevarte de putas!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era desesperante el nivel de inmadurez del que hacía gala durante los momentos más delicados. A veces creía que se había caído de cabeza cuando era bebé o algo similar, porque, madre mía, era imposible dialogar seriamente con él. Pero podría ser la persona más idiota que había pisado la faz de la tierra, seguía siendo mi hermano, el único que tenía. Y, aunque en ese momento no quería pensar demasiado al respecto, pronto ya no estaría conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca, en serio, ahora las putas están bajas de precio, promoción de verano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya basta. ¿Te acuerdas de esa cala apartada que está en el río Santa Lucía? La del club de regatas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue decirlo para que su risa parase instantáneamente. Seguro hasta se le habrá desdibujado la sonrisa, no le estaba viendo, solo observaba fijamente el contorno de sus auriculares en mis manos. El club de regatas que le mencioné era un lugar al que íbamos cuando éramos niños. Solíamos colarnos para poder entrar, porque allí no podías acceder sin adultos que se responsabilizaran, y nos pasábamos toda la tarde sentados sobre la gruesa rama de un árbol alojado en una pequeña y apartada cala, mirando allí donde la línea entre el cielo y el mar es difusa. Era nuestro escape diario, solos él y yo para olvidarnos por un rato de los recuerdos de la muerte de nuestra mamá.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Éramos los mejores amigos en aquella época, los únicos que nos entendíamos porque sufríamos por igual. Tal vez él sintió más la pérdida, y se podría decir que debido a la falta de una figura maternal yo adopté el papel de “protectora” de mi hermano menor, costumbre que arrastro de manera menos pronunciada hasta día de hoy. Pero luego crecimos y avanzamos, siempre juntos en la casa, pero cada uno por su lado. En algún momento de este largo y curioso camino de la vida, dejamos de ser los grandes amigos que una vez fuimos.   <img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_038_51f8.jpg" width="428" height="642" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quieres ir allí, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno, la novia es la novia, ya tienes una cita y no quiero entrometerme. Además no sé si aguantaré cinco minutos a tu lado —dije devolviéndole su auricular, antes de irme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la mañana siguiente, domingo, estaba planchando algunas de sus camisas en el cuarto del lavarropas. Sebastián pasó por allí, estaba bastante guapo con su vaquero y camiseta blanca, amén de oler muy bien. Cuando amagué preguntarle qué quería de desayunar, él me tomó de los hombros, y con un guiño, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca, ¿y bien? ¿Nos vamos al río Santa Lucía?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo podía creer. Escruté su mirada para saber si yo estaba soñando; tal vez aún estaba adormilada y solo creía escuchar que mi hermano había dejado de lado a su novia para pasar el día conmigo. Podría preguntarle por qué decidió hacerlo, pero eso implicaría mencionar a su chica, y ese día, para mí, deberíamos ser solo él y yo, como cuando éramos niños y no teníamos a nadie más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sebastián, ¡claro! Dame un rato para prepararme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bien. Ponte guapa pero no te tardes, ¡tengo ganas de ver cómo ha cambiado ese lugar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tampoco es que fuéramos a alguna cita o un debut social, así que tras una ducha me arreglé el pelo en una coleta alta y me hice con una camiseta roja de tirantes, un short blanco de algodón y sandalias cómodas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cargamos bebidas y algunos bocados en nuestras mochilas. En las inmediaciones del Río Santa Lucía se suelen hacer picnics, ya que tiene su desembocadura cerca de Montevideo y es costumbre pasar los fines de semana en familia o en pareja. Claro que, actualmente, con las nuevas rutas, esa tradición se ha perdido bastante, el paraje fue abandonado por otros parques más cercanos al centro de la ciudad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fuimos en coche y llegamos al mencionado club de regatas, no tan atestado de gente como recordábamos. Ya dentro del predio alquilamos un par de canoas solitarias para ir al famoso lugar que pasábamos de niños, hoy día inaccesible a pie. Sebastián insistió que no era necesario ir hasta allí, que sería mejor observarlo desde la distancia, pero le respondí que yo iría sí o sí, con o sin él. Obviamente era una treta para que me acompañara, ya habíamos ido hasta el club, ¿para qué volver sobre nuestros pasos?  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me hubiera gustado alquilar alguna canoa tándem, que son las que permiten a dos personas, más que nada porque me preocupaba que Sebastián hiciera alguna tontería de las suyas. El río es manso, pero mi hermano es bravo; sabe cómo meter la pata.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te acuerdas cómo remar, no, nene? —le pregunté subiéndome a una de color amarillo, asegurando mis pies bajo una de las abrazaderas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca, deja de decirme “nene”, por dios, me avergüenzas. ¡Claro que recuerdo! —respondió cargando nuestras mochilas en su canoa azul.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Remamos por largo rato, siempre juntos. En realidad mi hermano era bastante lento, como si tuviera extrema precaución, y yo debía estar constantemente reduciendo mis remadas para emparejarnos, cosa que él no notó. Mejor así, no me gusta cuando se ve vencido por mí, tiende a querer superarme y hacer alguna tontería cuando no puede ganarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bastante alejados, mientras rebuscábamos por nuestra cala, me hizo una pregunta que no esperaba:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca, ¿me vas a echar de menos, no?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eh? ¿Acaso tú me vas a echar de menos, Sebastián? Yo solo te traje aquí porque quiero pedirte permiso para derribar tu pared, con eso agrandaría mi habitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Qué cabrona!, cómo te haces querer, flaquita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vimos de cerca una pequeña cala, aislada, de arena gruesa, rodeada de frondosos y altos árboles. Me quedé observándola largo rato, dejando de remar. Recuerdos, recuerdos y recuerdos se agolparon en mi mente una tras otra. Trazos de mi infancia; mis peores y mejores momentos estaban resucitando en memoria.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi hermano chapoteó el agua con su remo, salpicándome, para despertarme de mis adentros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Estúpido! ¡Vuelve a hacerlo y te mato!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja! Rocío, parece que encontramos el lugar, ¿no es así?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, creo que ese es. ¡Cabrón!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me vengué salpicándole con mi remo. Sebastián no dudó en devolvérmela, pero su canoa se tambaleó y él cayó al agua. No sabría describir lo mucho que me reí de aquello, el solo haberlo visto caer hizo que ese domingo valiera la pena. Pero los segundos seguían pasando y mi hermano no salía del agua. Pronto mis risas cesaron, y mi sonrisa, poco después, se desvaneció.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sebastián, no me jodas, ¡sal ya!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me quedó otra que entrar en el agua y buscarlo. Nada más zambullirme y abrir los ojos, vi al pobre desgraciado debajo de su canoa, terroríficamente estático; no se hundía porque milagrosamente un pie aún se sostenía de una de las abrazaderas. Le tomé de la mano y lo llevé hasta la superficie, arrastrándolo luego hasta la cala, que estaba a escasos metros ya. Las canoas, ayudadas por la corriente, no tardaron en acompañarnos en tierra firme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tumbado sobre la arena, bajo el fuerte sol de verano, Sebastián no mostraba ningún tipo de reacción; mi corazón se aceleraba a pasos agigantados. Le di varios bofetones, muy fuertes, porque creía que estaba jugando conmigo. No despertaba, así que decidí hacerle respiración boca a boca.<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_044_f982.jpg" width="424" height="636" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levanté su mentón; no tenía nada extraño dentro de la boca que le pudiera estar ahogando. Cerré su nariz e insuflé el aire hasta notar que su tórax se estaba expandiendo. Solté la boca, comprobando que el aire salía tibio de adentro. Esperé, esperé y esperé. Segundos eternos que parecían durar horas. Mi corazón latía tan fuerte que creía que yo iba a morir de un ataque cardiaco antes que él de ahogamiento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No te me mueras, cabrón, no te me mueras —dije dándole otra fuerte bofetada. ¡Innecesaria, sí, pero se lo merecía por ser tan tonto! ¡Tenía diecinueve pero era aún un maldito niño, nunca me había dicho que no sabía nadar! Me sentí terrible al recordar que no quería cruzar el río conmigo, seguramente tenía vergüenza de decírmelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volví al ataque. Insuflar, expandir, comprobar. Esperar. Gotita de agua cayendo de mi rostro sobre el suyo. Insuflar, expandir, comprobar. No esperé. Insuflé…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Insuflé y sus manos me tomaron de la cintura. Dejé de darle aire, cuando le vi abrir sus ojos la alegría se me desbordó, tanto que ni siquiera me importó que el bruto me agarrara la cola mientras que la otra mano empujaba mi cabeza contra la suya para besarme. Cuatro segundos. Me tomó cuatro segundos darme cuenta de la aberración que estábamos haciendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Mfff! ¡Basta! —me aparté.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Finos hilos de saliva colgaban entre nuestros labios. Las gotitas caían de mi rostro y perlaban su frente. Él sonreía. Yo estaba boquiabierta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca, perdón, pensé que eras mi ángel de la guarda…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Ángel de la…?  ¡Odio los clichés! —le abofeteé con fuerza; una marca más en sus rojas mejillas. Tomé de su cuello con ambas manos—: ¡Soy tu hermana, no vuelvas a besarme, pervertido!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Auch! ¡Entendido, entendido, no volverá a pasar, flaca!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Cómo vas a sobrevivir en otro país sin mí, estúpido? ¡Y por tu culpa hemos perdido las mochilas, allí estaba mi teléfono!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Mierda!, y los bocados también…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Casi mueres y te pones a pensar en los bocados? ¡Dios santo, más lelo y no naces!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanté visiblemente molesta, pateando algo de arena hacia su cara mientras él aún trataba de recuperarse. Mi peinado, mi camisa, mi short, ¡todo mojado y arruinado! Para colmo una sandalia se me había perdido en el río. Concluí que no nos quedaba otra:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Será mejor que volvamos al club, Sebastián. Ya has jodido el domingo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La mierda, ¡ufff!, lo siento mucho, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No quería mirarlo, así que observé el frondoso bosque que se extendía tras la cala. Busqué con la mirada aquel gigantesco árbol que durante tantas tardes nos había cobijado con su sombra y gruesas ramas, cuando éramos críos. Hoy día el paisaje ha cambiado, pero no excesivamente. Por ejemplo, el viejo puente seguía viéndose en la lejanía, pero en cambio el verdor se había reducido considerablemente desde la última vez que había estado allí pese a las promesas de forestación. Aún así me parecía imposible que un árbol tan gigantesco como aquel que recordaba hubiera desaparecido como si nada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mira, Rocío, ¿es buen momento para decirte que aparte de que no sé nadar, tengo algo de miedo de volver al agua?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sebastián había avanzado hacia otro lado, y apoyó la espalda contra un hermoso y gigantesco árbol de eucalipto, cruzándose los brazos. Sin darse cuenta, o tal vez adrede, había encontrado el árbol que yo buscaba. Los eucaliptos son altísimos, nunca encorvan al crecer y poseen ramas a lo alto. Pero ese, en especial, tenía la particularidad de tener varias ramas gruesas a baja altura, que con pericia, podrían ser trepadas para tener una inmejorable vista del lugar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No le hice caso a mi hermano y caminé rumbo a la rama más baja. Él me vio trepando con esfuerzo hasta la segunda rama, algo alta ya. Me senté allí, sosteniéndome fuerte; cerré los ojos y fue sentirme como si estuviera en alguna clase de paraíso. El viento húmedo, el canto del río, los recuerdos de nuestra niñez que caían uno sobre otro. Inocencia, atardeceres, risas; todo se agolpaba de una vez; algo así se hace difícil describir con precisión.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tal vez el domingo no estaba del todo arruinado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando abrí los ojos, Sebastián ya se había acomodado a mi lado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pirañas —dijo dándome un codazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué te pasa, nene?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me acuerdo que la primera vez que vinimos aquí, me dijiste que había pirañas en el río. Rocío, ¡me tomaste de la mano y me lanzaste al agua mientras te reías como un demonio!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja! Vaya tonto eras, ¿cómo iba a haber pirañas aquí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues en ese entonces no tenía cómo saberlo. Flaca, creo que la culpa de mi miedo al agua la tienes tú.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya, ya. Siempre yo, ¡siempre yo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y bien? ¿Vamos a regresar al club de regatas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Quiero quedarme, Sebastián. Vete tú.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No te voy a dejar, flaquita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se quitó la camiseta y la lanzó a la rama que estaba debajo nosotros. Visiblemente colorada, mirando de reojo su firme pecho, le ordené que se bajara del árbol y que se volviera a ponerla, pero me respondió con toda la naturalidad posible que lo mejor sería quitarse nuestras mojadas ropas porque podríamos pescar algún resfriado.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_054_c237.jpg" width="424" height="636" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras quitarse el vaquero, quedó solo con su bóxer negro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Prefiero resfriarme entonces, nene. Me quedaré con mis ropas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nadie nos verá, flaca. Además eres mi hermana, no te andes con complejos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No! ¡Basta! ¡Sigo molesta por la tontería que hiciste!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, es nuestro último día juntos, ¿vamos a pasarlo discutiendo como siempre? Ahora dime, en serio, ¿me vas a echar de menos?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A quien estoy echando de menos es a mi teléfono móvil, Sebastián. ¡Dios, no quiero ni pensar en mi agenda con todos esos números! ¡Mfff! Más vale que antes de abordar ese avión me compres uno nuevo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Yo te voy a echar de menos, flaca. Aunque no lo creas, te consideraba mi mejor amiga de la infancia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya. Si así tratas a tu mejor amiga, pobre de las otras.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡En serio! ¿A quién le conté con lujo de detalle de la primera vez que me enamoré? ¿O de mi primer beso? ¿O a quién le dediqué mi primer gol en la división infantil? Pues a ti, flaca. Eras mi mejor amiga, te digo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ese gol fue en offside y no te lo dieron por válido, y aún así corriste a dedicármelo, estúpido…  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Tan enojada estás? ¡Jo! —miró el paisaje—. Hubiera aceptado pasar uno de mis últimos domingos en Uruguay con mi novia…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues ve con ella, ¡nadie te detiene!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dicho y hecho. Bajó del árbol, recogiendo sus ropas y poniéndolas sobre el hombro. Me dijo que nos volveríamos a encontrar en casa, pero yo me limité a mirar el verdoso horizonte, observándole solo de reojo y sin dedicarle ni una sola palabra. Subió a su canoa y partió rumbo al club de regatas. En todo momento le dediqué un sinfín de insultos silenciosos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso sí, a los pocos metros su canoa volvió a tambalearse, cayendo nuevamente al agua. El río de Santa Lucía tiene zonas muy irregulares. Pudo haberse caído en una parte sin nada de profundidad… o bien pudo haberle tocado algún pozo realmente hondo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Serás imbécil!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bajé del árbol como buenamente pude y corrí hacia él. Pensé que fue una tontería de mi parte haberlo dejado ir, suponiendo que hacía solo minutos se había ahogado, sus pulmones no tendrían condiciones de aguantar otra situación así por misma cantidad de tiempo. Ahora, la tonta y desatenta era a todas luces yo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tropecé burdamente sobre la arena. Me levanté y volví a la carrera. Sebastián no asomaba ni la cabeza. Otra vez mi corazón empezó a latir con fuerza. ¿¡Cómo pudo haber terminado un simple paseo a nuestro tierno pasado en algo tan terrible!? ¿Qué mierda habíamos hecho mal para tener que llegar a aquello? Porque en algún lugar de este largo y curioso camino de la vida decidimos separarnos, de dejar de ser los mejores amigos que una vez fuimos. Y recién en nuestros últimos días juntos decidí hacer algo al respecto. “Y lo estás haciendo de puta madre, Rocío, ¡tu hermano está ahogándose por segunda vez!”, me recriminé.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar hasta la canoa, noté, con lágrimas corriéndome por las mejillas, que el agua solo me llegaba hasta medio muslo. Nadie se ahogaría en tamaña tontería…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como un monstruo marino de esas películas de terror, mi hermano surgió de debajo del agua, frente a mí, salpicándome y mojándome los ojos. Al frotármelos con las manos, vi embobada ese pecho firme por donde el agua corría; él me miró con su típica sonrisa de punta a punta, como si no le importara estar así, solo con un mísero y ajustado bóxer frente a su hermana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca, ¿te asusté? Me escondí bajo la canoa… Oye, ¿en serio me crees capaz de abandonarte? Eres toda mía.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No supe responder. Estaba boquiabierta, temblando de miedo; una serie de contradicciones poblaron mi pensar: quería llorar, reírme de su broma, gritar de alegría, darle una patada en la entrepierna por haberme asustado así. Pero nada, solo le miré a los ojos e hice lo único para lo que tenía fuerzas: lo abracé, clavando mis uñas en su espalda, sollozando de manera muy audible. Él, nunca ajeno a la situación, me acarició la cabellera. Tomó de mi mentón y levantó mi cara para besarme la frente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Me vas a echar de menos, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro que no —mascullé, hundiendo mi cabeza en su pecho—. Pero por favor, vuelve conmigo allá bajo la sombra del árbol, Sebastián.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recogió su ropa, y tomados de la mano, volvimos a la cala, caminando hasta sentarnos a la sombra de “nuestro” árbol. Logré contener mi llanto, pero algún que otro ridículo resoplido se me escapó. Mi hermano seguro que los oía, pero se desentendía de aquello; podría ridiculizarme por ser tan llorona pero probablemente se lo calló para no hacerme sentir mal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me rodeó los hombros con un brazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaquita, no mentí cuando dije que eres un ángel de la guarda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Otra vez con eso. En serio te digo, odio los clichés. —Reposé mi cabeza en su hombro—. Y por dios, ponte tu vaquero, puedo ver tu paquete, pervertido…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya sabes que cuando mamá se fue cuando éramos peques, fueron días muy difíciles para ambos. Estaba muy feliz de haberte tenido a mi lado en ese entonces, de hecho creía firmemente que tú eras un ángel de la guarda enviado por ella para que mis días fueran más soportables. ¡Y lo sigo creyendo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? Qué tonto… Y vaya manera de tratar a tu ángel tienes, Sebastián, casi me mataste de un paro cardíaco dos veces hoy.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un ángel. Eso me dijo. Me volvió a besar la frente y, de nuevo, no sé qué ha tenido que pasar por mi cabeza para que yo decidiera tomar de su mano. Le miré a los ojos café, como los míos, y me acerqué para besar la punta de su nariz, que como la mía, tiene la forma de un tulipán.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“No sabes lo que tienes…”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“No te vayas”, susurré para qué él terminara sonriendo. “Ah, ¿y por qué no quieres que me vaya?”, preguntó en un susurro. Pero yo, rota y necesitada de consuelo, hice algo de lo que no me arrepentí ni en ese momento ni a día de hoy: besé a mi hermano en los labios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿Que qué pasó por mi cabeza? Tal vez uno de los últimos granos del imaginario reloj de arena había caído en esa cala, bajo mis pies, y me advirtió que no quedaba mucho. Me pidió que aprovechara. No es que yo amara de manera perversa a mi hermano ni nada de eso, pero era uno de mis últimos días con él, y no encontré mejor forma de expresarme que darle ese pico.<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_061_5b90.jpg" width="426" height="639" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El beso fue patético, eso sí. Demasiado rápido. Nada morboso. Yo sabía que algo había estado mal, seguramente él también lo supo porque me miró con ojos abiertos como platos. Había algo diferente de aquel beso que nos habíamos dado cuando le hice la respiración boca a boca: ahora ya no era un juego. Ahora había algo real, algo latente entre ambos había despertado, escondido entre los recuerdos y la arena. Al menos yo lo sentía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¿Debo retirarme? ¿Pedirle disculpas?”, pensé una y mil veces antes de que él me tomara del mentón y me replicara el beso. Pero hubo algo más que solo labios apretujándose. La punta de su lengua, tímida, se hizo espacio entre mis labios para al instante retroceder. Presa de la calentura, empujé mi cabeza y fui yo quien decidió meter mi lengua en su boca y saborearlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un acto reflejó me apoyé de su muslo, fuerte, atlético, fibroso. Resbaló y toqué su paquete de manera fugaz, comprobando que se estaba endureciendo bajo la tela del bóxer.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volvimos a separarnos. Otra vez hilos de saliva colgaban entre nuestros labios. Perlitas de agua caían de nuestros rostros. Otra vez ojos abiertos como platos. “Creo que acabamos de romper un par de mandamientos, madre mía, pero se siente tan bien. ¿Y él estará pensando lo mismo que yo?”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío… ¿te gustó o vas a arañarme la cara? Por tu cara no sé qué vas a hacer…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf… ¿A ti te gustó, Sebastián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno… Me encantó, flaca, ¡besas de puta madre!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Algo estaba mal en mí. Y en él, desde luego. Pero me gustaba; ese calorcito en mi vientre que amenazaba con extenderse no podía ser algo malo. Me mordí el labio, deleitándome con el gusto de su saliva, retiré un mechón de pelo de mi frente y respiré lento. Quería seguir, pero no debíamos. ¡Deseaba seguir curioseando!, pero no era plan de joder el día más de lo que ya se había jodido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo siento, pero no me gustó, nene. El solo hecho de que me llames “flaca” me corta todo el rollo porque me recuerda que soy tu hermana…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y si te digo “Escarcha”?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y si maduras un poquito?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Escúchame, “Escarcha” —me tomó de la mano. Pude haberlas apartado, pero no quise porque jamás lo había visto con ese semblante serio. Fuera lo que fuera, iba a decirme algo importante, o así lo sentí al observarle—. Me encantó haberte besado, convertiste un día divertido en uno inolvidable.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dios santo, corta ya con los clichés!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agarré un puñado de arena y se lo lancé a la cara. Le ordené, mientras él se retorcía por el suelo, que se pusiera su camiseta, que ya no soportaba tenerle casi desnudo y para colmo tan cerca de mí. Cuando me levanté, luego de sacudirme la arena de la cola, me volví hacia las canoas para prepararlas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La mierda, tengo arena hasta en los dientes… ¿a dónde vas, flaca?  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vamos a casa, ¡terminó el paseo, nene!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sí. Se acabó el día para nosotros, pero, aunque aún no lo sabía, la semana más rara y especial de mi vida acaba de comenzar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese mismo domingo nos acompañó su novia durante el almuerzo en nuestra casa, junto con nuestro papá. Todos conversaban relajadamente, había bastante alegría en el ambiente, excepto por mí, que no me veía capaz de forzar el más mínimo esbozo de sonrisa porque, sin entender cómo, afloraban deseos impuros, acuchillándome mi cabeza. Y el hambre desapareció de mí cuando vi a mi hermano dándole de probar el postre a su novia, una tarta de ricota que preparé porque era la preferida de él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Mmm! —suspiró Naty, con los ojos cerrados—. ¡Rocío, te ha salido delicioso! ¡Cuando tu hermano se vaya, vendré igualmente aquí todos los días!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias Naty —forcé la sonrisa, pero la desdibujé en el momento que ambos tortolitos volvieron a su silenciosa conversación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De alguna manera ya no soportaba verlo junto a ella, tan juguetones, tan sonrientes. Ni la soportaba a ella. Su estúpida voz nasal, su pelo largo, azabache y enrulado, totalmente opuesto al corto, castaño y lacio que llevo; su forma tan cariñosa de ser con mi hermano, que se alejaba tanto de mis rudas maneras. Alta como él, de senos pequeños y curvas que apenas asomaban; nada en ella se asemejaba a mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los días me los pasaba pensando en Sebastián y las posibilidades que dejé escapar, aún a solas con mi novio, aún en nuestros momentos de intimidad. Me los pasaba preguntando, mientras mi novio me besaba, qué hubiera pasado en aquella cala si, en vez de ser la típica hermana malvada, me hubiera dejado llevar por el deseo y le confesara que ese beso que nos dimos me había encantado. Que quería continuarlo y seguir explorando posibilidades.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero a los pocos segundos se me cortaba el rollo. ¡Sebastián era mi hermanito, por dios! Creció, ¡sí! En algún momento de este largo camino de la vida se había hecho con un cuerpo exquisito, normal que tuviera éxito con las chicas. No lo iba a negar, ese pecho firme, esa sonrisa de punta a punta y esas largas y musculadas piernas se hicieron, poco a poco, presentes en mis fantasías. A veces antes de dormir, a veces mientras mi novio me hacía suya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras, el imaginario reloj de arena estaba agotando los granos. Y lo único que asaltaba mi cabeza, día a día, minuto a minuto, era solo un pensamiento: “¿Y si le hubiera dicho que me gustó que nos besáramos? ¿Qué hubiera pasado? Dios, ¡quiero saber!”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me aplacaba las ganas en el baño. Primero una ducha fría para quitarme los pensamientos impuros. Luego, al verme imposibilitada de tranquilizar ese lado sucio y pervertido que tengo, me acostaba sobre el suelo del baño y dejaba que el agua tibia cayera directamente sobre mis carnecitas. Allí me dejaba llevar en ese mundo de ensueño en donde un hombre desconocido me hacía suya en alguna cala. Un hombre de firme pecho que era lamido, mordisqueado y besado sin piedad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A veces, durante el clímax, el rostro de ese hombre desconocido era reemplazado fugazmente por el de mi hermano. Me di cuenta que mis orgasmos eran incluso mejores cuando él se hacía presente en mis fantasías. “¿Y si le hubiera dicho que sí? Algo delicioso pasaría, no tengo dudas”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya no me contentaba con fantasías, me propuse ir más lejos. Aprovechaba para andar por la casa con mis ropas más pequeñas, shorts cortitos, camisetas ceñidas, mostrando ombligo, procurando toparme con mi hermano para que me viera así. Dejé de lado los golpes a la cabeza por caricias en las mejillas, los insultos y las burlas por halagos y frases comprensivas. Ahora, Sebastián estaba conociendo a la nueva versión de su hermana mayor, y por las risas y miradas que me dedicaba, parecía gustarle.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En una ocasión, cuando estaba limpiando su habitación (suelo hacerlo dos veces a la semana), le pillé mirándome la cola, apenas tapada por un short súper corto que dejaba ver la línea donde inician mis nalgas. Aquello me puso a cien, tanto así que tuve que correr al baño para hacerme deditos y tranquilizar a la chica sucia que habita dentro de mí.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo podía creer, estaba caliente por mi hermano pero las perversiones que hacía no me parecían suficiente. En la calentura del momento decidí idear un plan para… follar con él. ¡Tenía que hacerlo!, tenía que intentarlo. La putita dentro de mí me odiaría si no hacía algo al respecto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sebastián, ¿puedo pasar? Te he preparado una ensalada mixta, por fa, pruébala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola Flaca… espera que me pongo la camiseta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Soy tu hermana, no te hagas complejos, tonto —dije coqueta, sentándome a su lado de la cama y poniendo el plato sobre mi regazo. Los tomates, pepinos y zanahorias de la ensalada habían estado dentro de mi vagina hacía unos minutos, antes de ser rebanados y preparados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le di de comer como él hacía con su chica, pegándome a él y hablándole dulce: “Ahm, abre lo boca, nene”. Cada vez que los degustaba yo pensaba que me iba a desmayar del orgasmo, seguro hasta habrá reconocido el olor de un coño entre el aroma del plato.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_068_0902.jpg" width="423" height="635" />—Ef delifiofo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me alegra que te guste, nene, ¡me pasé toda la tarde mejorando la receta! —chillé. La otra chica, aquella hermana cabrona, probablemente le diría que primero tragara la maldita comida antes de hablar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al terminar el plato, le limpié con una servilleta aunque él prácticamente forcejeaba conmigo porque lo hacía sentir como un niño, pero yo entre risas le decía que me iba a enojar si se ponía tan berrinchudo por una tontería como esa. Me inclinaba hacia él para limpiarle, tratando de que sintiera mis senos contra su delicioso pecho, y aprovechaba para atajarme de su muslo, no fuera que me cayera.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oye, Sebastián, mañana es domingo, ¿quieres ir de nuevo a la cala? —mis dedos tamborileaban su atlético muslo, muy cerca de su paquete.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ehm… ¿Lo preguntas en serio?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No hemos pasado mucho tiempo juntos, todo son tus amigos y tu novia, creo que la chica que te lava la ropa, te cocina y te arregla la habitación se merece un último día juntos —hundí mis uñas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Auch, auch! Bueno, ¡claro que sí, flaca, no me puedo negar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El primer paso de mi plan salido bien. Le di un beso en la mejilla y le prometí que tendríamos un día divertido, que yo le daría un recuerdo que no olvidaría jamás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegó el domingo. Me puse mi short más ceñido, así como una camiseta de tiras cortita que mostraba ombligo. Mi hermanito no dejaba de piropearme en plan broma cuando me vio en la sala. Ya en el coche, notaba que miraba de reojo mis piernas. Yo ponía mi mano en su muslo, siempre cerca de su entrepierna, apretando, acariciando mientras le decía que en esta ocasión no le quitaría el ojo de encima, no sea que se ahogara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En esa ocasión fuimos un poco más temprano y por fin pudimos alquilar una canoa tándem para ir juntos. Desde luego percibí cierto miedo en él, como que no quería volver al agua, pero un beso en su mejilla, cerca de sus labios, le armó de valor y me acompañó.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A pocos metros de llegar a la cala, procedí al siguiente paso de mi plan para… follar… con mi hermano. Paulatinamente trataba de zarandear la canoa, tratando de apoyar mi peso hacia un costado. Sebastián, remando, pensaba que estaba bromeando para asustarlo. Me recriminó porque aquello podría ocasionar que la canoa se volcara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y de hecho, así sucedió…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cinco minutos después, terminé arrastrándole hasta la cala como la vez anterior. ¡No esperaba que se volviera a ahogar! ¡Y otra vez perdí una de mis sandalias! Mi plan era solo mojarnos un poco para tener que retirarnos las ropas, “no sea que pesquemos un resfriado”. ¿Quién iba a saber que nos caeríamos en prácticamente un pozo del Río Santa Lucía? </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sebastián no reaccionaba. Insuflar, expandir, comprobar. Esperar. Gotita de agua cayendo de mi rostro sobre el suyo. Insuflar, expandir, comprobar. Esperar. Insuflar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Insuflé y sus manos me tomaron de la cintura. Dejé de darle aire, cuando vi abrir sus ojos la alegría y el éxtasis se me desbordaron. Volvió a agarrarme la cola mientras que con la otra mano empujaba mi cabeza contra la suya para besarme. Cuatro segundos. Me volvió a tomar cuatro segundos darme cuenta de lo que estaba haciendo. Pero ya no me importaba, nos besamos un buen ratito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Flaca, perdón… ¡No me pegues, en serio, pensé que era un ángel, es todo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya! Nene —le miré, peinándolo con mis dedos—, ¿recuerdas lo que me habías preguntado hace una semana? ¿Sobre el beso que nos dimos?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te he dicho que me gustó, Rocío. ¿Me vas a tirar arena a la cara de nuevo? ¡Hazlo!, lo haría mil veces más…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Dios! ¡No debía, pero la curiosidad me podía! ¡Odio los clichés, pero a veces no puedo evitar dejarme picar por uno! Y los besos que nos habíamos dado, y las caricias que aún hervían en mi piel, y su lengua tímida de aquella vez, y su mirada, y su exquisito cuerpo que se reveló cuando le retiré su camiseta mojada, y, y, y… todo terminó desatando a esa chica viciosa y pervertida que le gusta romper moldes, que le gusta ser sucia y dar bravura a un río manso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me senté sobre él. Le di una sonora bofetada antes de inclinarme y mordisquear su pecho. Subí a besos hasta llegar a su boca para meterle mi lengua hasta el fondo. Por fin, tras una semana de sufrimiento, conseguí cumplir aquella fantasía que me tenía en ascuas, y la putita dentro de mí tenía ganas de guerra, de dejarle seco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿Ya he dicho que no le gusta verse vencido por mí? Porque hizo fuerzas para levantarme y lograr tumbarme en la arena. Antes de que amagara gritarle por ser tan brusco, violentamente me quitó el short. Abrió mis piernas para que le mostrara mis braguitas en todo su esplendor; lejos de sentirme avergonzada o humillada, me encantaba esa mirada lujuriosa que me dedicaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Por… por qué te detienes, Sebastián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oh, dios… Rocío, desde ese domingo también estuve pensando mucho sobre nosotros… ¿pero crees que debemos parar? Somos lo que somos, ¿sabes?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No! —lo atenacé con mis piernas y lo atraje contra mí. La hermanita había desaparecido y solo quedaba una loba con ganas de carne—. Mírame, soy Escarcha, Sebastián. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Escarcha?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Síii! ¡Y a Escarcha le encantaría que le hicieras su putita! —Ni yo me reconocía, ¿pero quién se reconoce con la entrepierna haciéndose agua? ¿Quién se reconoce cuando el imaginario reloj de arena gasta sus últimos granos?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eres… eres una putita?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tu putita, tu putita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sebastián suspiró y volvió a trabajarme. Arrancó la braguita; rápidamente hundió su cara en mi entrepierna. Bastó la primera incursión de su lengua sobre mi rosada y húmeda carnecita para arrancarme un gemido vergonzoso. “¡Dios, qué rico chupas!”. Mordisqueaba a veces, haciéndome retorcerme de gusto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Así, Sebastián!… ¡Asíii! —gritaba como poseída, arañando la arena y apretándolo tanto con mis piernas que temía decapitarlo—. ¡Mff!… Ahí mismo, ¡ahí mismo!… Dale, por fa… ¡sigue-sigue-sigue!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comenzó a mamarme con esmero. Iba a velocidad frenética, como un animal, como a una putita le encantaría.  Me tomó de la cintura con fuerza y me trajo contra su rostro para beberse todos mis juguitos que poco a poco empezaban a emanar desde mis profundidades.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo chillaba de gusto pero rogaba que aminorara un poco; Sebastián no se despegaba ni un segundo de su degustación, quería verme reventar de placer. En el momento que, haciendo dedos, encontró mi clítoris, no lo dejó en paz hasta que me hizo explotar deliciosamente en su boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ahh!… ¡ya, ya bastaaa!… Mierda, ya no puedo m… —Trataba de retirarme de su boca, pues cada lamida me ponía a ver estrellitas, pero no, él seguía succionado, chupando todos mis jugos, mordiendo mis labios abultaditos, y yo comencé a retorcerme descontroladamente de placer, sintiendo cómo mis muslos trataban de cerrarse para evitar que siguiera castigando mi pobre e hinchado clítoris.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con el pasar de mi orgasmo fue cesando la intensidad de su mamada hasta que, por fin, decidió retirarse de mí. Con mis juguitos brillando en sus labios, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Estás bien, Rooo… Escarcha?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ufff! ¿Eres así de bruto con tu novia, cabrón?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No. Ella no se deja que se la coma, ¡ja ja ja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja ja! Dios santo, estoy temblando de gusto… Y bien, ¿vas a hacer algo al respecto, Sebastián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mierda, mierda, mierda, la culpa me viene de nuevo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta! Soy tu putita, la que hace lo que tu novia no quiere. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eres mi…? Sí… sí, ya veo… ¡Ahora sí, putita! Te voy a dar verga, eso quieres ¿no? ¿Mi verga, no es así, Roc&#8230; Escarcha?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Sí, la quiero ya!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿La quieres, puta? Ruégame, pídemela —dijo quitándose su vaquero, tomándose el paquete por encima de su bóxer. Aquella carne parecía despertar poco a poco de su letargo. Se me hizo agua la boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Acaso tengo pinta de que quiero ponerme a leer poesía, Sebastián? ¡Cógeme antes de que me arrepienta, estúpidoooo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya no podía aguantar, fue ver su pene bien erecto para lanzarme sobre él, tumbarlo sobre la arena, ladear su ropa interior y saborearlo en mi boquita. Sentía cómo se hacía más y más dura con cada succión y cada lamida que le daba, parecía, por su rostro, que estaba en el cielo; tal vez después de todo yo sí era su ángel de la guarda que lo llevaba hasta el paraíso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De mi parte empecé a tocarme la conchita que ya estaba bien trabajada por su boca. Jamás en mi vida me había encharcado tanto como en aquella ocasión, con la cálida, suave y dura tranca de mi hermano siendo lamida y succionada con esmero, con su pelo púbico rascándome la nariz cada vez que me la metía completita hasta mi garganta; no la quería soltar nunca, me había vuelto una auténtica viciosita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-no me lo creo, Rocío, ¿por qué tienes esa boquita tan deliciosa? Qué manera chupar tienes… –Sebastián apenas podía hablar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mmm, ¿nño me dyigas que tdu novia nño te la chudpa tampodco? —contesté con su verga atorada en mi boca. El hecho de estar haciéndole algo que su chica no quería me puso a cien—. ¿Quiedyes que te sadque la ledche, Sebadstdián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eh? No entendí una mierda, pero me encanta cómo la mamas… Carajo, así no hay quien aguante…<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_115_564e.jpg" width="424" height="636" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gemí mientras me llenaba la boquita de leche, que recibía gustosa toda la corrida, chupando fuerte para para acabar de sacar todo lo que le quedaba en la puntita. Cuando el último trazo de su semen fue succionado, mi hermano dio un respingo de sorpresa.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Mierda, esto no está pasando!, eres mi hermana, mi ángel de la guarda, me iré al infier… –parecía volver a sentirse culpable, así que agarré sus huevos antes de que terminara de decir su frase.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No te atrevas, Sebastián! Aún no has terminado, ¡aún no! —Me coloqué encima de él, pero mi hermano no peleaba, se dejaba hacer; parecía debatirse internamente si seguir con nuestra locura o abandonarlo de una vez por todas. Lamí su pecho, sus pezones, luego mordisqueé su cuello y por último lamí toda su cara, yo era una perrita en celo—. Méteme tu verga, la necesito, por favor, estoy harta de esperar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Escarcha…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Sí, eso es nene, soy Escarcha, si eso te ayuda a darme carne…”. El chico no reaccionaba, así que tomé su dura verga y la llevé en mi entrada que estaba indescriptiblemente caliente y húmeda. Hice lo posible para metérmela, pero me di cuenta que quería que fuera él quien diera el empujón final.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dámela, por favor. Te odiaré toda la vida si no lo haces.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La mierda… Qué preciosa eres, en serio pareces un ángel…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Odio los clich-ÉEES!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cabrón aprovechó que tuviera la guardia baja y empujó; entró casi por completo, arrancándome un gritito de gusto al sentirme llena de su polla. Dio un último empujón, justo cuando contraía mis paredes internas debido al gustito, y la verga de mi hermano entró hasta el fondo de mi ardiente y apretada panocha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue como volver a ser desvirgada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ahhh, diosss!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Lo siento, preciosa! ¿Quieres que pare?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Nooo, sigue! ¡Toda, dámela toda, mi nene! —gemí rogando por mas verga—. Ah… Ah… ¿Te gusta cómo aprieta adentro, Sebastián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me encanta, Rocío… o Escarcha… ¡Mmm! Aprietas delicioso, ninguna chica se te compara —me decía entre gemidos de placer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comenzaba a entrar y salir, sacándola casi por completo y metiéndola hasta el fondo en hábil movimiento. Sexo duro y caliente en la cala. El mejor domingo de mi vida, la despedida más desenfrenada que jamás pensé que viviría.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Estás bien? ¿Te gusta, preciosa?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí&#8230; Ahh… Voy a morir de gusto, uf…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué te gusta? Dime, mi putita, dilo —resoplaba Sebastián, sacando ese lado salvaje y perverso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me gustas tú. Tú y verga. Me-me-me gusta que metas tu verga en mi panochita, me gusta tenerla adentro… Ahh…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te encanta, verdad? ¿Es por esto que has querido traerme aquí? ¿Tu novio no te contenta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No te traje aquí solo para tener sexo, estúpido… Ahhh, ni menciones a mi novio&#8230; Pero me encanta que me cojas tan rico…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una y otra vez me sentía en el cielo con cada metida y sacada de verga que me daba, mi conchita se contrajo, apretando más, y rápidamente me sentí explotar en un orgasmo. Esto puso a mi hermano a mil y aumentó el ritmo; empujaba al máximo, entrando de lleno una y otra vez, me dejé caer sobre su pecho, casi desfallecida de placer, pero él seguía dándome con todo, chupando y mordiendo mis pechos cuyos pezones se ofrecían duritos y firmes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La sensación de estar haciéndolo con mi propio hermano, sumado al calor, hacía que nuestros cuerpos estuvieran deliciosamente sudorosos. Me folló así un buen rato hasta que por fin estuvo por correrse, agarrándome de la cola, hundiendo sus dedos en mis nalgas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Así, chica, qué rica concha tienes, pero tengo que salir porque estoy a punto…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahh, ¡nooo!… Mi nene, córrete adentro de tu putita&#8230; Ahh&#8230; Lléname toda&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Jadeó, temblando mientras su corrida comenzaba a bañar las entrañas de mi cuevita. Su leche ardía dentro, le dije que era calentita y que me tenía muerta de gusto. Le rogué que dejara todo adentro, que no se preocupara porque tengo DIU, que tener su semen dentro de mí sería el mejor recuerdo que podría darme antes de irse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sacó su tranca, saliendo así un líquido pastoso mezcla de sus jugos y los míos; no pude esperar más y me abalancé sobre su verga para lamerla y limpiarla hasta que perdiera vigor, sintiendo cómo su leche brotaba de mi interior.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me había vuelto loca. ¡Loca por mi hermano! Y la putita dentro de mí estaba feliz así, agitando el agua mansa, removiendo los últimos granitos para pervertir aquel imaginario reloj de arena. Tal como había pensado, la realidad superó con creces mis fantasías más sucias.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasaron los minutos, y yo, bien servida y muy tranquila, ya solo me dedicaba a jugar con los rulos de su pelo púbico, besando su dormida polla y sus huevos mientras él enredaba sus dedos en mi cabellera. Estábamos sumidos en nuestros pensamientos, con solo el susurro del río como música de fondo; un momento perfecto que deseaba que nunca terminara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sebastián podría haber preguntado un montón de cosas. Si cómo seguiríamos nuestras vidas tras lo que hicimos, o si me sentía culpable, o por qué nunca intenté parar nuestro desenfreno. ¡Incluso de dónde salió esa putita tan sucia que reclamaba por su verga! No preguntó nada de eso. Consumado lo consumado, él solo quería saber una cosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oye, ¿me vas a echar de menos, Escar… digo, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Acaso tú me vas a echar de menos, Sebastián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Por qué siempre respondes con otra pregunta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volví a montarme sobre él. Hundí mi cabeza en su pecho y di un mordisco. Y al enredar mis dedos entre los suyos, decidí revelarle la razón por la que le había traído hasta nuestra pequeña cala. No solo para despedirnos o para resucitar un pasado tierno. ¡Ni mucho menos solo para tener sexo! Eso fue simplemente algo hermoso que quería probar. Lo traje para decirle que yo nunca dejé de considerarlo mi mejor amigo, mi pequeño, amado y protegido hermanito, por más que nos hubiéramos apartamos en el camino de la vida. Que no quería que se fuera por una sencilla razón. Por una sola, estúpida, ingenua y tonta razón. Me costó hablar en ese momento tan difícil. La voz pierde fuerza, los ojos arden, los labios tiemblan. Todo se desmorona de manera avasalladora.<img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_097_596b.jpg" width="423" height="635" /></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le dije, dibujando figuras amorfas en su pecho, lo celosa que me puse cuando me contó de la primera vez que se enamoró, de la envidia que sentí cuando me contó sobre su primer beso, y de la alegría que me dio cuando, entre tantas chicas, fue a mí quien me dedicó aquel primer y estúpido gol que anotó. Le dije, besando la comisura de sus labios, que él era mi nene, que no quería que se fuera porque no sé a quién acudiría si volviera a sufrir lo mismo que sufrí cuando nuestra madre se fue. Que fui una tonta porque no me daba cuenta de lo que estaba perdiendo hasta muy tarde: un bastión, un sostén, un amigo en el cual contar. Mails, llamadas telefónicas… nada de eso sería lo mismo que tenerlo a mi lado. Así que admití que le iba a echar de menos más que a nadie en mi vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Jo! Flaquita, ¡a buenas horas lo admites! ¡Y qué hermoso te salió!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Puf, ¿me ha salido un poco cliché?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, para nada. Cliché sería que dibujáramos un corazón en el tronco del árbol, con tu nombre y el mío, ¿qué dices?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Un corazón en el árbol. Voy a vomitar un arcoíris, Sebastián. Eso sí es cliché, ¡puf!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero… ¡a mí me gustaría! ¿Qué te parece? Tu nombre y el mío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Digo que es hora de volver a casa, nene!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanté y tiré de su mano para que me acompañara. Nos hicimos con nuestras ropas, dejando en la pequeña cala los secretos, apodos, besos y caricias. Eso sí, me dijo que en España se haría pajas en mi honor cuando se sintiera solo. Me volví a poner como un hervidero viviente, pero hice tripas corazón y me zambullí en el agua fría para aplacar el calentón, no fuera que la putita volviera a salir con todo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Subimos a nuestra canoa y partimos rumbo al club. Volvimos a ser los hermanos pesados de siempre, volvimos a esa relación de amor odio con la que tan cómoda me sentía. Era lo mejor que podíamos hacer, ¿no es así?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegamos a casa para el medio día, donde mi papá, tras preguntar por qué yo estaba solo con una sandalia, nos ofreció pasar un día entre los tres, a pasear y hacer lo que surgiese en el momento, cosa que acepté gustosa para obligar a Sebastián a comprarme un teléfono nuevo. Nada raro sucedió el resto de la tarde, ni nada extraño pasó por mi cabeza. Éramos, al fin y al cabo, lo que aparentábamos: una familia unida.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entrada la fatídica noche en la que debía partir, la novia, sus amigos, mi papá y yo, nos despedimos de él en la sala de abordaje del aeropuerto. En uno de sus bolsos iba mi braguita. Él aún no sabía, claro, pero me encargué de dejarle ese pequeño recuerdo de nuestra aventura junto con una breve carta escrita a mano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recuerdos de mi niñez, de nuestra aventura y de nuestra unión en la cala se agolparon de repente, uno tras otro, incesante y avasallante en mi cabeza. El imaginario reloj de arena había gastado, por desgracia, su último grano. En el momento que vimos el avión levantar vuelo, su chica lloró, uno de sus amigos también. Mi padre intentó aguantarse pero terminó cediendo y usó mi hombro como cobijo. No obstante, yo era la única de todo el grupo que sonreía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Te voy a echar de menos, nene”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El día siguiente volví al Río Santa Lucía, y alquilé una canoa para volver a pasar el día allí, sentada sobre la segunda y gruesa rama del árbol de eucalipto, rememorando una de las experiencias sexuales más deliciosas de mi vida. Eso sí, me prometí que no volvería más a ese lugar, al menos no hasta que mi hermano regresara. Fue un adiós a la cala con promesa inquebrantable de un regreso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solo me había ido para hacer una pequeña tontería.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se preguntarán, queridos lectores, qué decía la carta que le guardé en su bolso. Pues simplemente que no visitaría nuestra cala hasta que él volviera. Y que el día que estuviera de nuevo conmigo, lo llevaría para que pudiese ver el enorme corazón que dibujé en nuestro árbol de eucalipto, eterno con nuestras iniciales.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Soy una chica que odia los clichés. Pero a veces no puedo evitarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muchas gracias a los que llegaron hasta aquí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"> </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"> </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <a style="color: #0068cf; cursor: pointer; font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es</a></span></div>
<div align="justify"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/388/62624016/62624016_104_c02e.jpg" width="541" height="360" /></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Repasada por el pintor de mi padre&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Dec 2022 16:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[autosatisfacción]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Todo comenzó cuando estaba estudiando para los exámenes finales de mi segundo año en la facultad. Mi papá contrató a don Jorge, un señor entrado en los cincuenta, conocido entre los vecinos por ser pintor   hacer trabajos en todo el barrio, amén de tener una actitud tosca. Y no es precisamente que sea un adonis ni nada similar… tampoco es que me importara ya que solo se trata del pintor. Lo contrató para que repintara las paredes de nuestro jardín porque el invierno y la humedad habían hecho de las suyas, enmoheciéndolo todo;  tocaba pintar unas nuevas capas, y de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo comenzó cuando estaba estudiando para los exámenes finales de mi segundo año en la facultad. Mi papá contrató a don Jorge, un señor entrado en los cincuenta, conocido entre los vecinos por ser pintor  <a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2014/11/2vzm2y03qn1zj178lq.jpg"><br />
</a> hacer trabajos en todo el barrio, amén de tener una actitud tosca. Y no es precisamente que sea un adonis ni nada similar… tampoco es que me importara ya que solo se trata del pintor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo contrató para que repintara las paredes de nuestro jardín porque el invierno y la humedad habían hecho de las suyas, enmoheciéndolo todo;  tocaba pintar unas nuevas capas, y de paso renovar también la casa. Así que el señor se presentaba todas las tardes en mi hogar donde trabajaba durante horas y horas mientras yo en la sala me dedicaba a estudiar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A veces me tomaba descansos para ir a charlar con él. Total, como a esas horas éramos los únicos en la casa y tampoco era plan de ser antisocial. Aunque como dije, el señor no era muy conversador ni simpático. Yo solía indagar para ver si teníamos algo en común sobre lo cual hablar: noticias del día, su trabajo como pintor, su familia, la mía, ¡incluso hablábamos del clima! Pero nada funcionaba, todos mis intentos de diálogos se acaban a los cuatro o cinco intercambios. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_002_d4ea.jpg" width="426" height="638" />Una tarde en particular, cuando él estaba alto en la escalera, pasando pintura por la pared, entré al jardín cansada de fórmulas, números y teorías.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don Jorge, ¿le gusta el tenis?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, no lo sigo. ¿A ti te gusta?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Sí! De hecho, lo practico.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Bien por ti!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Silencio luego. Incómodo y largo silencio. Hastiada, decidí cruzarme de brazos e intentar enfocar las cosas de otra manera.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya. ¿Me podría decir qué es lo que no le gusta, don Jorge?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pero qué…? —dejó de pintar y me miró extrañado—. ¿Se puede saber a qué vienen esas preguntas que me haces todos los días?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Solo quiero conversar, pero si se va a molestar pues ni caso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eres una muchacha muy… Mira, ¿quieres saber qué no me gusta? ¡Este frío!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dios! —se me encendió el foco—. ¡Ya le traigo un café, no se mueva!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al volver al jardín con una taza de café y rosquillas en las manos, terminé tropezándome con la manguera y caí de bruces contra la mencionada escalera. El pobre hombre tambaleó a lo alto y se cayó. No sobre mí, por suerte. Pero sí que aterrizó muy mal, por desgracia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿Resultado? Escayolas, escayolas y escayolas. Me sentí como un monstruo al visitarle en su casa, en compañía de mi papá, y verlo confinado en una pequeña y oscura habitación, acostado sobre la cama con brazo y pierna izquierdas enyesadas, postrado y triste, con la mirada perdida. Él no tenía ni ganas de saludarme. Su señora me había dicho, al verme muy afectada, que no me preocupara demasiado, que su marido hacía encargos de pinturería por gusto, no por necesidad, que como todo buen hombre trabajador no quería estar quieto sin hacer nada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero yo no podía dejarlo así. Entonces le dije a su señora que si no era molestia, vendría todos los días después de mis clases de facultad para pasar el rato con él, cuidarlo y tratar de atenderlo para no delegarle todo el trabajo a ella durante el mes que estaría así. La culpable era a todos luces yo, y por más de que mi papá y su esposa quisieran quitarle hierro al asunto, yo simplemente no podía dejar pasar algo así. ¡Un hombre estaba encamado y enyesado por mi culpa!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando tanto mi padre como la esposa del pintor se fueron, abrí la cortina que ocultaba la luz del sol y traté de sacarle temas de conversación de manera infructuosa, como siempre. Mejor iluminado como estaba, me fijé en el diminuto cuarto. Apenas un armario, un pequeño mueble para el televisor, un sillón al lado de la cama y finalmente una radio sobre una mesita, al otro lado de la cama. En ese momento simplemente pensé que era el cuarto que su mujer decidió usar como lugar para poder atenderlo mejor, ya que se encontraba cerca de la cocina, en el primer piso, y no en el segundo, donde más tarde sabría que se encuentra la habitación matrimonial.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oiga, don Jorge, su casa es muy hermosa y su señora muy amable.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Silencio. Solo mis pasos resonaban por el lugar. Me senté en el sillón al lado de su cama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Y… ¿No tiene hijos? Ahora que lo pienso, nunca los he visto. Y eso que suelo pasar todos los días después de la facultad por aquí, y también cuando iba al colegio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada de nada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mi mejor amiga dice que probablemente usted me quiere matar y me odia un montón, pero yo le dije que no tiene sentido concluir esas cosas si ella ni siquiera lo conoce a usted. ¿Verdad? ¿No me odia, no?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cerró sus ojos y pareció ponerse a dormir.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Yo no creo que me odie, es decir, no es que yo lo haya hecho a propósito. Además, míreme, podría estar paseando en el Shopping con mis mejores amigas, pero… ¡aquí estoy! Viendo… las fotos que me están enviando al whatsapp… parece que se están divirtiendo…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Maldita sea, niña, cállate de una puta vez.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah! Parece que alguien recuperó la lengua. Por cierto, observe esta foto que me acaban de enviar, ella es Andrea, mi mejor amiga… le estoy escribiendo que esa camiseta de Hello Kitty es preciosa, ¿no lo cree usted? Mire, mire…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No vio la foto sino que me observó fijamente. Parecía querer fulminarme con la mirada pero yo sostenía mi sonrisa como mejor podía. Iba a pedirle nuevamente mis sinceras disculpas por el accidente pero antes de que yo abriera la boca el señor soltó muy groseramente:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Debí haberme caído sobre ti…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>I. La “brocha” del pintor</strong></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_003_8c2e.jpg" width="423" height="634" />Para el martes, mientras le leía al señor las noticias de un periódico online, su mujer entró con un plato de caldo de verduras. Al verla algo cansada decidí agarrar el mencionado plato y ser yo misma quien le diera de tomar. Esta vez, con su sonriente esposa de testigo, las cosas se hicieron más divertidas incluso. Para mí, no para él. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Caldo de nuevo? —se quejó el señor. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué? ¿Quieres las salchichas de pavo otra vez?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me gustan esas salchichas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta de salchichas! Ahora abre la boca, Jorge, la nena te va a dar de tomar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio, mujer? ¿Me va a dar de tomar ella?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No seas maleducado. Agradece que alguien tenga ganas de ayudarte, que yo sinceramente estoy cansada. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don Jorge —interrumpí probando el caldo—, esto está súper delicioso…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pequeña bribona, ¿estás tomándote mi caldo?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues sí, ¡y será mejor que abra la boca si no quiere que yo lo termine acabando!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Perfecto! ¡Tómatelo todo, maldita niña, no dejaré que me alimentes! ¡Puta humillación!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El miércoles, debido a que estaban acercándose los exámenes, simplemente me iba a su casa para repasar en voz alta mis apuntes mientras él veía la TV. No tenía idea de qué le gustaba: o el canal de noticias, o el de deportes o el de prensa rosa. Como nunca se quejaba ni tampoco decía nada…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don Jorge, creo que estoy teniendo el síndrome de Florence Nightingale…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué mierda es eso?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Que si sigo cuidándolo, me voy a volver loquita por mi paciente –bromeé.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No soy tu paciente, no necesito de ti, ¡y odio la prensa rosa!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y si pongo el canal de deportes?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cerró los ojos y se echó una siesta. Quería fustigarme, amilanarme, pero no lo iba a conseguir. Había una pared fea y enmohecida entre nosotros, pero yo no descansaría hasta embellecerla. Su actitud me hizo pensar que tal vez debería seguir intentando otras alternativas; todos tienen sus debilidades; en algún punto el corazón cede y ve la bondad. Y pronto él vería la mía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que el jueves alquilé un par de películas para verlas juntos. Tuve que recurrir a los consejos de mi sabia mejor amiga para que me recomendara algo que pudiera resultarle divertido a un señor de su edad. Se mostró reacio a ver las películas conmigo, sobre todo porque no le agradaba que yo me sentara sobre su cama, a su lado, para verlas desde el notebook.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero cuando vio que le había preparado un par de salchichas de pavo (en secreto, porque su señora no quería), me aceptó como compañía. La primera película fue “Hachiko”, la del perro que esperó a su amo muerto hasta sus últimos días. Puse la portátil sobre mi regazo y metí el disco.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Terminé llorando a moco tendido, abrazando mi notebook, balbuceando que jamás en mi vida tendría un perro, me partiría el alma que algún chucho tuviera que atravesar por algo tan fuerte. Esperaba que don Jorge estuviera en una situación similar a la mía: abatido, destrozado, con el corazón haciéndose añicos; situación ideal para conocernos esa faceta sentimental. Pero cuando lo miré, vi al mismo viejo cascarrabias de siempre.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La mierda, niña, ¿te pones a llorar por esa tontería?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dios! ¡Fue terrible cuando la señora reconoció al perro aunque ya estuviera todo envejecido!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Es una puta película!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basada en hechos reales, don Jorge! ¿Es que no tiene corazón?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La segunda película tenía el rótulo “Hook”, que trata de un envejecido Peter Pan que intenta volver a ser el niño que una vez fue. Me pareció acertado a todas luces, a ver si el señor lograba identificarse y ser menos rabietas conmigo. Así que puse el DVD y se reprodujo automáticamente. Dos mujeres, una rubia y una pelirroja, entraban desnudas a una habitación, tomadas de la mano. Pronto empezaron a besarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío… No esperaba esto de ti. Primero las salchichas, ahora una porno. Ya no me caes tan mal. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Esto no es “Hook”. Se habrán confundido en el videoclub. Será mejor que vaya a devolverlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No! Maldita sea, haz algo bien y déjame verla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio, señor? ¿Así que es eso lo que le interesa? ¿Una porno?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Si te quedaras callada sería genial pero ser ve que es un caso imposible.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Pesado! Debería decírselo a su señora…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hazlo, no creo que le interese mucho. Mira, vaya dos chicas más guapas, ¿no? Y ahí entra un negro en acción.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No le iba a dar el gusto, y mucho menos porque se oía cómo su señora se estaba acercando a la habitación, así que rápidamente cerré el notebook y me levanté de la cama. Don Jorge volvió a suspirar y de paso me regañó porque según él, cuando por fin encontré algo de su interés, terminé descartándolo. Pero no hubo tiempo para más ya que su esposa entró:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_004_19f3.jpg" width="426" height="638" />—Rocío, quiero salir de compras, ¿no te importa quedarte un rato más hasta que vuelva?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro que no, Susana. Estaba pensando en limpiarle la habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Qué encanto eres! La escoba y el repasador están en el jardín. Pórtate bien, Jorge, no seas malo con la niña.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de despedirme de la señora en el pórtico, me hice con las mencionadas escoba y repasador para volver la habitación de don Jorge. Conforme barría la pieza, el señor volvió al asalto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, sé buenita y ponme esa película que me trajiste.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No le estoy oyendo, pervertido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Ahora te haces la enojadita? Solo ponla y vete a la sala hasta que termine de verla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No sé si se da cuenta, pero estoy limpiando su habitación!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de pasar trapo, siempre aguantando los embates de don Jorge, me acerqué al armario para ordenar sus ropas. Fue cuando noté un pequeño cajón de cartón, como de zapatos, escondido en el fondo. Era bastante pesado. Don Jorge ladeó como pudo su cara y por el tono de voz lo noté alarmado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Qué estás haciendo, niña!?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Le estoy ordenando el armario!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Suelta eso!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con lo cabreada que me estaba poniendo su actitud, lo abrí para castigarlo. Mis ojos se abrieron cuanto pudieron. Eran revistas porno, y no me refiero a revistas… ligeras… sino bastante fuertes. Mientras el señor vociferaba sobre aquella invasión de privacidad, noté un denominador común en todas las portadas y el contenido de las revistas. Por lo visto al señor le gustaban las chicas con mucho pecho…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero enseguida me dio un corte tremendo porque yo tengo los senos grandes, pero claro que por la manera que yo vestía (estábamos en invierno) apenas se notaba. Guardé las revistas en el cajón y la devolví en el armario. Y me sentí terrible, es decir, a mí no me gustaría que alguien supiera de mis fetiches y perversiones. Es algo que ni siquiera lo solía compartir con mi novio porque se requiere de un nivel de confianza muy grande.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oiga, don Jorge, discúlpeme. Ya lo guardo y no lo volveré a revisar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Silencio de nuevo. Esta vez fue matador. Sentía que lo había herido muy fuerte. Seguí a lo mío, doblando y ordenando sus ropas. Entonces sospeché de otra cosa. El montón de ropas, el televisor, la radio allí sobre una cómoda. No era mi intención inmiscuirme más, al menos no más de lo que ya lo había hecho, pero estaba pensando seriamente que don Jorge y doña Susana no compartían la misma habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don Jorge, ¿quiere que le ponga algo de música?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada. Nada de nada. El señor estaba herido, eso estaba claro. Y yo me sentía como un monstruo. Aparte de haberle causado un accidente horrible, lo había humillado. Así que al terminar con las ropas, me senté de nuevo sobre su cama, abriendo el notebook.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se reprodujo la película. Allí, las dos chicas gozaban con el negro. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno… —dije suspirando—. Seguro que el papá de esa rubia estará súper orgulloso…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No me jodas, niña —respondió don Jorge, mirándome con una sonrisa, antes de ver de nuevo la película. Los gritos y gemidos llenaban toda la habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Prefería no seguir viendo; no es que no esté acostumbrada o me hiciera de la decentita, es que simplemente se sentía mal verlo con un señor a quien debía estar cuidando. Le dejé el notebook y me levanté para trapear un poco más ese piso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras limpiaba debajo de su cama, noté algo llamativo en la entrepierna del señor: su erección se estaba marcando bajo su pantalón. Y esa espada, por el amor de todos los santos, era algo increíble. Me quedé allí, sosteniendo el trapeador, mirando fijamente cómo aquel mástil se endurecía más y más y más; ¿hasta dónde iba a crecer? ¡Ya estaba superando a la de mi novio!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, ¿te sucede algo? —preguntó don Jorge, sonrisa pícara.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No podía proferir palabra alguna pero sí supe reaccionar a tiempo. Ladeé la mirada y me hice de la desentendida, trapeando el suelo nuevamente. Pero aquella lanza seguía reluciendo. Casi brillando, diría yo, llamándome, rogándome que lo ojeara disimuladamente cuando pudiera. Los gemidos de las chicas rebotaban por la habitación; se me escapó un hilo de saliva cuando la volví a observar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te importaría salir un rato de mi habitación, Rocío?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh —dije embobada—. Tengo que repasar, don Jorge. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya veo! Pues quédate, me importa un rábano.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con su única mano retiró un poco el pantalón y ladeó su ropa interior, sacando a relucir ese imponente pedazo de carne. ¡Madre! ¡Brillaba, centelleaba, se erigía todo gordo, orgulloso e infinito! ¡Dios, y esas venas! Me flaquearon las piernitas, sentí un ligero mareo, aún no quiero sonar muy obscena pero es que hasta mi vaginita se estremeció imaginando cómo sería que algo así entrara en mí. Salí pitando de la habitación en el momento que comenzó a masajear su carne de manera grosera, bufando como un animal y mirando la película porno.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Roja como un tomate, cerré la puerta detrás de mí. Me recosté contra ella, cayendo lentamente hasta el suelo. ¡No lo podía creer! ¡Eso superaba la veintena de centímetros fácilmente! Pobre doña Susana, seguro ni le dejaba caminar bien… o mejor dicho… vaya con la afortunada doña Susana…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras la puerta, don Jorge se masturbaba muy ruidosamente. Y yo, curiosa como no podía ser de otra forma, me repuse para tratar de verlo a través del picaporte. Ladeando forzadamente la mirada, pude ver el enorme objeto que me tenía tontita. Aquellas enormes venas iban y venían por ese largo y grueso tronco, fuertemente machacado por la mano del señor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No pude evitarlo, ¡me excitó un montón! Pero no era ocasión para masturbarme. Así que fui a la cocina para prepararle algo de comer y quitarme pensamientos impuros de la cabeza. De vez en cuando volvía silenciosamente hasta su puerta para curiosear si seguía estimulándose o si ya había terminado con su manualidad. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Quince minutos después, cuando vi que se corrió en un pañuelo, trató de ponerse bien tanto su bóxer como su pantalón con su única mano disponible. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entré a su habitación con una ensalada en mano; tenía rodajas de su salchicha preferida. Pero me temblaba todo el cuerpo, estaba coloradísima, sudando también, mirando de reojo su entrepierna que ya no daba señales del destructor que se alojaba allí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_005_038f.jpg" width="424" height="635" />—Don Jorge, le voy a dejar una ensalada aquí… y saldré corriendo para mi casa ya. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias, niña. ¿Podrías hacerme un último favor? Ciérrame la hebilla del cinturón…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh… señor Jorge —me quedé para allí sin saber qué hacer, jugando con mis dedos. Quería correr pero también quería quedarme, no sé. Tragué saliva y me acerqué para cerrársela lentamente, ajustando un poco su bóxer, que estaba mal puesto, tratando de no mirar demasiado ese pedazo de carne morcillón que relucía bajo la tela—. Don Jorge, me alegra haber encontrado por fin algo que le guste.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues la película estuvo estupenda. ¿Vas a traerme más de esas?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf… es súper incómodo esto, pero puedo hacerlo. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me estás empezando a agradar, Rocío. Y me gustan las chicas con tetas, así que trae algunas películas de ese estilo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dios mío, si su señora nos pilla seguro que me da un escopetazo a la cara —era imposible cerrar la hebilla porque mis manitas temblaban, ¡Dios!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya te lo dije, niña, ¡no le importará un pimiento!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De noche, en mi casa, no podía quitarme la imagen mental de aquel mástil de proporciones astronómicas. Seguro que su señora estaría, en ese momento, dándole una mamada o forzando posiciones para poder follarlo en esa cama, no sea que lastimara sus extremidades rotas. Normal, si él fuera mi marido yo también estaría como loca todo el rato. Pero claro, no era ese mi caso, así que me limité simplemente a pasar un rato agradable en mi baño, metiendo un dedito mientras que con el pulgar me acariciaba el clítoris; imaginaba que yo era su esposa que lo recibía luego de un pesado día de trabajo, vestida con un camisón coqueto y trasparente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le llenaría la cara a besos mientras degustaba mi cena, y luego lo arrastraría hasta nuestra habitación matrimonial donde me haría gozar toda la noche con esa larga, gruesa y titánica obra de la naturaleza. Lo haríamos así todos los días, todos los días, todos los días…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Madre, todos los días sin parar! Tal vez dejaría los domingos para pasear en la playa, que es mi actividad preferida. Pero luego me puse a lagrimear viendo mi dedo, tan pequeño y finito, mojadito de mí, no era lo mismo que la enorme herramienta de ese pintor…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Había una pared entre ambos, ¡sí! Fea y enmohecida. Pero ahora una enorme brocha había entrado en escena. Y parecía venir cargada con mucha pintura.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>II. Una superficie demasiado estrechita para tanta brocha</strong></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viernes volví a su casa. Llevé otro par de películas. Y desde luego ambas eran eróticas. Me costó armarme de valor para alquilar esas cosas, el jovencito pecoso de la tienda me sonrió como un pervertido cuando le pedí los DVDs.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buenas tardes, Rocío. ¿Me has traído mis películas?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, don Jorge, buenas tardes. Claro que las traje, las escondí en mi mochila. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Puse una cualquiera y nada más darle al play, salí de la habitación y cerré la puerta para dejarlo en privacidad. Aunque él no supo ni tenía forma de saber que al otro lado yo estaba recostada contra la puerta, escuchando el intenso y seco sonido de su autosatisfacción. Me repuse para verlo a través del picaporte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me puse a babear. ¡Era impresionante aquello! Juraría que su lanza estaba más grande que el día anterior y todo. Me acordé de mi novio. Esa mañana en la facultad, durante las horas de clases, lo llevé a rastras hasta el baño de mujeres; estaba como un hervidero y necesitaba un hombre cuanto antes. Christian, mi chico, estaba súper nervioso porque no está acostumbrado a mis arrebatos, y de hecho se enojó conmigo cuando me reí al ver su miembro erecto. Es que no pude evitar comparar el pene de mi chico con el del señor Jorge, y la diferencia era tan abrumadora que simplemente me reí al ver el de mi novio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obviamente se cabreó tanto que dio por terminada nuestra aventura en el baño. Pero lo que mi chico no sabía es que, al haberme dejado a medias, me estaba enviando a la casa del pintor toda encharcada; estaba tan excitada que ya no me importó bajarme el vaquero allí en la casa de don Jorge, dispuesta a masturbarme contra su puerta mientras el señor se pajeaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi puño izquierdo quedó muy marcado por mis dientes mientras mi mano derecha se escondía bajo mis braguitas. No puedo describir el placer y la cantidad de intensos orgasmos que experimenté con mis pequeños dedos haciendo ganchitos dentro de mí mientras escuchaba las pajas de aquel señor. La cantidad de humedad en esta pared no era ni medio normal. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé postrada allí contra la puerta, toda agotada, mirando mi dedito encharcado, apretujando mis muslos. “Tiene que ser mío”, pensé como una loba. La verdad es que ni yo me reconocía; ya estaba hartita de masturbarme, ¡quería carne de verdad!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de varios minutos, tras entrar para cerrarle la hebilla del cinturón, y de limpiar una gota de semen que le cayó sobre la escayola del pie, agarré mi notebook y salí corriendo sin mirar para atrás ni escuchar sus perversas opiniones acerca de la película que le había alquilado. Pensé que tal vez encontraría la lucidez que necesitaba en una noche con mis libros y apuntes.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero es muy difícil estudiar en esas condiciones. A veces las letras y los números, y sobre todo los gráficos de mis libros, parecían transformarse en una enorme, gigantesca y llamativa… ¡verga!… ¡Todo mi cuerpito estaba enfocado en eso! Y mentalmente me pedí perdón a mí, a mi novio, y a su señora, y, y, y,… ¡Perdón a todos! Porque esa noche, al cerrar los ojos, decidí hacerle caso a esa maldita putita con cuernos y colita de diablo que campa dentro de mi cabeza, a esa chica que no para de gritarme: “¿Qué más da que te deje caminando como un pingüino por días? ¡Tienes que probar esa brocha! ¿O acaso vas a tranquilizarte con ese dedito que tienes? ¡Por favor, no es ni por asomo lo mismito!”.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente, sábado, como la señora estaba dialogando con el mismo vecino de siempre en el pórtico de su casa, don Jorge y yo tendríamos bastante privacidad. No obstante, decidí poner el seguro a la puerta, amén de encender la radio para poner música y así ver “nuestra” película porno en mudo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, voy a… bueno, creo que estarías más cómoda si te fueras de la habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No! O sea&#8230; hágase espacio, quiero verlo también… digo, quiero ver la película.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Lo dices en serio? No creas que porque tú estás aquí vas a evitar que lo haga.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Hágalo! Mastúrbese, pervertido. Tengo diecinueve, no es que vaya a ver algo súper novedoso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—En serio eres una niña muy rara, ¿eh? ¡Perfecto, quédate! Dale al play.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me senté sobre la cama y puse el notebook sobre mi regazo. La película no era nada especial. Una chica haciendo una cubana a varios chicos. El señor se volvió a empalmar. Y yo estaba sudando ya como una cerdita, abrazando una almohada, mirando boquiabierta aquella imponente verga de mis sueños despertándose de su letargo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El señor simplemente no se aguantó y se volvió a tomar la polla, por encima de su ropa interior. Me miró y me sonrió conforme se la estrujaba con fuerza. Yo podría parar aquello, decirle que no era apropiado hacer eso, pero de alguna manera él notaba lo embobada que estaba por su miembro, lo caliente que me ponía viéndole masturbarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_006_46f8.jpg" width="424" height="635" />—¿No te molesta, Rocío, en serio?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ah… don Jorge —abracé con fuerza la almohada—, no está mirando la película. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es que, preciosa, tú tienes también unas tetas dignas de mención, desde que las vi mientras trapeabas me he quedado obsesionado. Aunque con la almohada no puedo ver nada.  ¿Vas a mostrármelas o tengo que imaginarlas?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tragué saliva. Mil pensamientos iban y venían. ¿Me estaba bromeando? ¿Me lo estaba pidiendo en serio? Su señora estaba afuera, en cualquier momento podría golpear la puerta. ¿Debería hacerlo? ¿Cómo era posible que aquella “brocha” me hipnotizara prácticamente? Seguro pensaba que yo era una chica tonta y fácil; ¿se estaba aprovechando de que me sentía culpable por lo que le había hecho?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y lo peor de todo es que en un momento como ese la culpabilidad me empezó a invadir de nuevo. Que mi novio, que su señora, que mi decencia, que mi cuerpo no aguantaría ni un solo embate de su armatoste. Pero fue la lejana risita de su señora y su vecino los que me sacaron de mis adentros.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y bien, Rocío, qué esperas para mostrármelas? —no paraba de estrujársela.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡M-me voy a mi casa!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salí a pasos rápidos y nerviosos, toda colorada, confundida y frustrada conmigo misma. Lo tenía decidido, quería hacer mío a ese hombre pero la conciencia me atacaba en los momentos menos propicios.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo peor de todo llegó a la noche, en mi habitación. Me tumbé sobre mi cama cuando me llamó el mismísimo don Jorge a mi móvil. Fue solo ver su nombre en la pantalla de mi teléfono y estremecerme todita. Mi cola incluso pareció boquear, como si rogara por su enorme y hermosa tranca. Tragué saliva y tuve la conversación más surreal de mi vida:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Señor Jorge?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola Rocío. Te llamo para decirte que te olvidaste de tu notebook. Lo tengo aquí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ah, pues… mañana pasaré a buscarlo, gracias por avisarme.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿No te importa que lo use? Estoy aburrido…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro que no, señor Jorge, úselo. Pero por favor no para ver porno —susurré. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estoy viendo algo mucho mejor. Estoy viendo tu Facebook, niña.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vaya con las fotitos que tienes. Me encantan las que te tomaste estando en la playa con un chico… ¿quién es?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Es mi novio! ¡Deje de ver mis fotos!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero si te ves tan guapita. ¡Oh! Y en esta estás para mojar pan, Rocío, con tu bikini rosado, mostrando la colita tan rica que tienes, un poquito sucia de arena. ¡Cómo quisiera limpiártela! </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta, pervertido! ¡Apáguela y duerma!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Apagarla? ¿Eres tonta o algo así? Me estoy haciendo una paja mientras las veo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento pude haberle gritado mil cosas peores, pero de nuevo mis carnecitas vibraron imaginando a su súper miembro. De mi cola y mi vagina directamente salieron unas corrientes eléctricas, si es que algo así es posible. Madre mía, es como si me exigieran que la enorme espada de ese señor me diera por todos lados pese a que era obvio que me iba a dejar magullada. Y para colmo juraría que podía escuchar ligeramente cómo se masturbaba. ¿O era simplemente yo misma quien imaginaba y oía cosas que no debía?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿S-se está masturbando de nuevo, don Jorge?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quién es ella? —suspiraba el señor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quién?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La rubia que te está abrazando en un Shopping. Es muy bonita. Alta, flaquita… ¡parece una modelo, no joda!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es mi amiga… ¡Es Andrea!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues está muy buena.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Está muy buena…? ¡P-perfecto! ¡Mastúrbese con ella, viejo pervertido! Como ensucie mi notebook se va a arrepentir.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Aunque si te digo la verdad, las prefiero con más curvas, con más tetas y cola. Como tú.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh, ¿en serio?…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, esta foto es genial. Tu amiga te está levantando una falda deportiva, seguro que es tu faldita de tenis. ¿Es una malla eso que llevas debajo? Te hace levantar la cola, la malla te la marca muy bien… Uf, me duelen los huevos, niña.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ah, no me hable así de feo, don Jorge… pero bueno —me acomodé en mi cama y abracé una almohada con mis piernas. El solo saber que ese señor estaba viendo mis fotos y tocándose me ponía súper… calentita… —. Don Jorge, la verdad es que me siento súper mal porque yo a su señora la respeto. ¡Además tengo novioooo!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Madre mía, mientras más veo tu cola más me enamoro. Te digo que cuando la tenga a mi merced voy a violar todas las leyes habidas y por haber. O sea que no sé por cuánto tiempo me van a encerrar por lo que le voy a hacer a tu culito, ¿me estás escuchando, niña?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Por qué me dice esas cosas!? ¡A mí nadie me toca la cola!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues eso lo vamos a cambiar… ¡Uf! ¡Espera!&#8230; Estoy… a… ¡punto!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dios santo! ¡No ensucie mi notebook por favor!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Corté la llamada toda sudada. No lo podía creer, tuve mil y una oportunidades para ponerle frenos pero apenas tuve voluntad. Era obvio que el señor estaba jugando conmigo porque ya había visto que estaba loquita por él. Imposible a todas luces que el maldito pintor de mi casa me estuviera poniendo tan caliente, obsesionada, tan zorrita, ¡pero así era!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recibí un mensaje suyo. “Envíame una foto de tus tetas”, decía. Tragué saliva. Pero no le respondí, yo soy una chica decente ante todo. Es normal que me sintiera mojada, es decir, ¡soy humana! ¡Pero también hago buen uso de mi raciocinio! Aunque a veces… sé que cuando estoy excitada no hago buen uso de la razón…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras estaba metida en mis debates internos, me envió una foto de su verga en pleno apogeo. Se veía de fondo mi portátil, con una foto de mi Facebook donde yo llevaba un bikini, acostada boca abajo sobre una toalla en la playa. Se me erizó la piel cuando pillé su indirecta de hacerme la cola.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa noche no paré de masturbarme viendo la foto de su gigantesco pincel…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>III. La superficie se humedece demasiado, ¡necesita una pasada YA!</strong></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente, domingo, fui a su casa luego de mis prácticas de tenis. Obviamente solo volví para recuperar mi notebook. Al entrar me senté al lado de la cama de don Jorge, quien estaba viendo televisión. Reposé mi raqueta sobre mi regazo y le hablé bajo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buenas tardes, don Jorge.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Vienes de tus prácticas?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Si ese es el uniforme usual de las tenistas, me voy a volver fanático. Toda de blanco pareces una angelita. Camiseta ceñida, faldita corta. Estás realmente preciosa. Levántate y date una vuelta para mí. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta! Soy muy buena con los swings, le puedo dar un raquetazo a la cara como siga actuando así. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, sé buenita. Estás toda sudada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Normalmente uso los vestidores del club para bañarme y cambiarme, pero entenderá que quise venir aquí cuanto antes.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Porque estás emocionadita con lo que te dije de hacerte la cola?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Don Jorge! Dios santo… solo vine para buscar mi notebook.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Aquí tienes —me lo pasó, estaba en la cama, a su lado. Estaba limpio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No me gustó lo que ha hecho anoche, don Jorge. Usted está casado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, solo de verte en ese uniforme tan coqueto tengo una erección dolorosa. Lástima que se me quiera bajar en el momento que empiezas a parlotear. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_009_2b78.jpg" width="424" height="635" />—Deje de hablarme así, por favor. Mi mejor amiga dice que estoy actuando rara ú</span><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">ltimamente, como si estuviera enamorada. Pero yo no estoy enamorada sino que estoy bastante confundida. Encima estoy de exámenes, no puedo desconcentrarme, deje de actuar así conmigo, ¡no podemos! ¡No debemos!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Sabes? No tienes idea de las ganas que tengo de callarte de un pollazo. ¡Hablas demasiado! Cuando te ponga de cuatro, te voy a dar tan duro a esa tierna colita que de tu boca solo saldrán chillidos y baba, ¡como debe ser!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Deje de hablarme así, yo soy una chica decente!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Cierra la puerta, niña! ¿O quieres que me levante y te folle contra la pared?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento mi vaginita y la cola simplemente se estremecieron imaginando algo así. ¡Pobre de mí!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah! ¡Entiendo, quédese allí, ahora cierro la puerta!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eso es. Ahora me la puedo sacar con comodidad…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh —el destructor volvió a asomar todo poderoso, todo amenazante—. No se la saque, por favor…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ven, siéntate sobre la cama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—E-estoy sudada, tal vez no debería…  </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sacó el arma y empezó a meneársela de nuevo. Me hipnotizó toda. Perdóname, Christian, por ser tan putita. Tragué saliva y me acerqué lentamente, sentándome en la cama del señor, a su lado, dejando el notebook y la raqueta en el sillón, mirando siempre ese increíble pincel. Era fascinante, el señor la ladeaba y yo la seguía con la vista como si fuera una perrita que ve comida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te gusta lo que ves, Rocío?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ah… No sé…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es enorme, ¿no es así?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Silencio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Es más grande que la de tu noviecito?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Silencio de nuevo. Pero me mordí los labios y afirmé tímidamente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya veo. Seguro que estuviste pensando en esto todos estos días, ¿no?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No es verdad, no diga eso. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y por qué te pones tan colorada? Venga, muéstrame tus tetas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De nuevo mil dudas. Miré la puerta, comprobando compulsivamente que estuviera asegurada. Y pensé en lo morboso que era la situación, ¡esa enorme polla iba a tranquilizarse no viendo a una estrella porno sino a mí! Pero no tenía fuerzas para quitarme mi camiseta de tenis, una cosa era que el señor fuera un pervertido y grosero, pero otra cosa era que yo participara en su juego de esa manera; su esposa me caía muy bien, no quería traicionar esa confianza.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que como el señor me veía indecisa, dejó su verga y me agarró la cintura para acariciarme dulcemente, metiendo su mano bajo mi camiseta. Di un respingo; su piel estaba caliente. Dedos gruesos, rugosos. Me derretí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ustedes las niñas se mojan fácil pero tienen mucho miedo. Por eso las prefiero mayores.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡N-no soy ninguna nena!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Por qué no llamas a mi esposa? Ella sí me mostrará sus tetas, y encima las sabe usar…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No! ¡Voy a mostrárselas!, ¿está bien? Pero escúcheme, como se burle o me diga alguna grosería le rompo la otra pierna con mi raqueta… </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Perdóneme, doña Susana, por ser tan zorrita. Deslicé una tira de mi camiseta, lentamente. El vientre se me sentía riquísimo del cosquilleo en el momento que mi seno se liberó de su sostén, además que el señor era muy hábil acariciándome con sus expertos dedos en mi cinturita, ahora metiéndolos por debajo de mi malla para tocar mi cola.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vaya dos ubres, pequeña vaquita lechera, son mejores que las de mis revistas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No me diga vaca, don Jorge! —me las tapé con las manos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, no te enojes. Déjame verlas bien.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Discúlpese primero!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nos quedamos así por largo rato, él subiendo su mano por mi cuerpo para acariciarme, yo inclinando mi cuerpo ligeramente como una gatita que anhela más y más de su tacto. Cuando accedí a mostrárselas de nuevo, don Jorge bromeó de que era raro que yo tuviera “ubres” tan grandes pero aureolas pequeñas. Entonces, apretujando mis pezones, me ordenó algo. No preguntó, no consultó… simplemente ordenó con su voz de macho.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hazme una paja. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Silencio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No sé, don Jorge… su señora… en cualquier momento…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Por qué miras mi verga y no a mis ojos?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah! Creo que debería irme a mi casa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como notó mi indecisión, agarró mi mano y la llevó directo hacia su coloso. Di un respingo del susto, era caliente, durísimo, se sentían las venas palpitando y de hecho era tan grueso que no podía cerrar mi mano en el tronco. Con el correr de los segundos me relajé y lo palpé con curiosidad. Empecé a acariciar el glande, luego a presionar las venas, antes de tomarlo con mis dos manitas para comenzar a pajearlo lentamente. No sé si el señor gozaba porque mis manos estaban literalmente temblando de miedo, ¿y si entrara en mí, cómo me dejaría? Magullada, destrozada, llorando de dolor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, hazme una paja rápida, fuerte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Fuerte?… ¿Cómo de fuerte?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Puedes llamar a mi señora y te explica cómo lo hace.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya cállese!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Seguí pajeando, con velocidad y apretando duro, como si fuera el mango de mi raqueta. Me pedía que le dijera cosas cómo cuán enorme era y si realmente había visto algo así en mi vida. Le dije todo, ¡le confesé la verdad! Pero tartamudeaba o me salían las palabras atravesadas; que la suya era imponente, hermosa, un titán, que me tenía loquita desde que lo vi, que también me daba mucho miedo. Quería decirle que dejara a su señora y que se casara conmigo, o que fuéramos de paseo por la playa un día, ¡ja! Pero ya no tuve valor para decírselo, solo me limité a mirar cómo de la uretra salía poco a poco un líquido traslúcido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eso es, Rocío, lo estás haciendo bien. ¿Quieres probar algo especial que tengo para ti?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-no me gusta… tragar…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quieres que me ensucie y mi señora me pille? ¿Eso es lo que quieres?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No… n-no quiero que me pillen a mí tampoco… me va a salpicar por mi uniforme…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues va siendo hora de que utilices esa boquita para otra cosa que no sea parlotear. ¡Escupe y pajea rápido, vamos!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Escupir?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras varios minutos de estar masturbándole su polla empezó a palpitar, la punta estaba rojísima ya. Junté algo de saliva y dejé caer un pequeño cuajo porque según él iba a ser más cómodo al estar lubricado. Mientras don Jorge bufaba como un animal, metió su mano entre mis nalgas, bajo mi malla, y empezó a jugar con el aro de mi ano:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ahhh, no toque ahí, puerco!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es impresionante lo prieto que lo tienes, Rocío. No te vas a poder sentar por un año a partir del día que te haga la colita. Te la voy a comer todos los días y te haré ver las estrellas. Venga, sigue pajeando que me falta poco.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No siga metiendo ese dedo, por favor!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dale, cerdita! Anda, ve, ¡a tragar todo!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_011_9a7c.jpg" width="426" height="638" />Cerré los ojos, abrí la boca y me la metí cuanto pude. Se corrió copiosamente mientras uno de sus dedos me hacía ganchitos en mi ano. Los lechazos iban y venían sin cesar, lo sentía acumulándose entre mis dientes y mi lengua. Cuando dejó de escupir semen, me aparté para respirar; mis ojos ardían, su leche era abundante y caliente, seguro mi carita estaba toda roja y desencajada. Hice fuerza para tragar; sentía cómo el semen del señor bajaba lentamente hasta mi estómago.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El destructor lentamente fue a descansar, perdiendo fuerza y tamaño. Mientras se iba, me dediqué a besar ese pedazo imponente con todo mi respeto y admiración, a sus huevos también, esperando que algún día pudiera entrar en mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me desnudé luego para poder acostarme al lado de don Jorge, abriendo los botones de su camisa para besar su pecho mientras él me acicalaba y me decía que lo había hecho muy bien. Era la primera vez que me trataba tan dulcemente, ¡y me encantaba! Pero el reloj avanza, ¿saben? Y avanza rápido cuando haces cosas que te gustan. Podríamos estar toda la tarde acariciándonos y descubriéndonos puntitos tanto con los dedos como con la lengua, pero tienes que dejar que la pintura se tome un tiempo para que se seque. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don Jorge, tengo que irme… —dije dándole un larguísimo beso, pegándome contra su cuerpo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ve, Rocío. Pero déjame tu malla —me dio una fuerte nalgada y apretó mi cola.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah! No sé, van a ser cuadras muy largas hasta mi casa si voy sin nada debajo de mi falda.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Por qué no me quieres dar un alegrón, niña? Siempre tan indecisa —me atrajo contra sí y me chupó los pezones. Fue súper rico porque los tengo muy sensibles y desde luego que me convenció.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh… B-bueno… Supongo que sí se lo voy a dejar…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que me levanté para hacerme con mis ropas. Eso sí, cuando terminé de vestirme le mostré la malla, acercándola lentamente a sus manos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don Jorge —alejé mi malla y le sonreí—. Dígame, ¿va a masturbarse con ellas?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hasta el día que me muera, niña.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya… Pues va a ser mejor que las esconda mejor que sus revistas porno. Me voy a mudar a otro país si su señora se entera, ¿entiende?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vamos a ver. ¿Por qué crees que tengo todas mis cosas en esta habitación? Mi esposa siempre ha dormido arriba, y yo aquí. Estamos separados, Rocío. Así que borra ya esa mueca preocupadita y dame tu malla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? ¿Está usted separado? Pero si es amorosa ella…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Amorosa lo es con el vecino, ese con quien habla todos los días.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No me diga!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues te lo digo. ¿Por qué crees que salgo siempre a hacer encargos de pinturería? ¡Porque no me agrada estar aquí! ¿Entonces entiendes por qué me enojé contigo por haberme confinado a este lugar?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, si fuera por mí lo llevaba a mi casa, don Jorge. Es más, a mi habitación, ¡ja!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias, Rocío. Pero no hace falta. ¿Vas a venir mañana?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Obvio que sí, pero puedo quedarme un ratito más si usted quiere.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me volví a sentar en la cama y acaricié su verga, pero ya no daba señales de vida. De todos modos el señor lamió sus dedos, e inmediatamente metió su mano bajo mi falda para darme una estimulación riquísima que me puso aún más caliente de lo que ya estaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mira, pequeña, a mí también me encantaría hacerlo. Por lo que estoy sintiendo, tienes labios muy abultados y jugosos, seguro que estás estrechita y todo, como sin estrenar. Eso es especial.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh… sigaaa…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero con una pierna y un brazo enyesados esto va a ser más comedia que otra cosa. Me gustaría hacerlo bien y en condiciones. Así que vas a esperar a que me recupere.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero… ¡Usted estará como un mes así!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Entonces hagamos que este mes no sea tan aburrido, Rocío. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>IV. Repasando capas de pintura</strong></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A veces, por ridículo que pueda sonar, simplemente iba para verlo masturbarse mientras yo hacía lo que él me ordenara. Ya sea darle de “lactar” con mis supuestas ubres (¡Uf!), o susurrarle las cositas que le hacía yo a él en mi mundo de fantasías, en ese mundo donde él era mi marido y yo simplemente una esposa que no vestía más que un coqueto camisón de lunes a sábado. Los domingos íbamos a una playa imaginaria para pasear de la mano. Incluso, cuando la confianza entre nosotros dos llegó a su punto álgido, me enseñó a estimularle la próstata, algo que le ha hecho derramar más leche que un jovencito, salpicando por todos lados, cosa me ha acarreado algún que otro momento incómodo al volver a mi casa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante las noches le enviaba fotos constantemente. Aprendí a hacer varias poses para resaltar mis senos así como probarme las ropas más sugerentes que tengo. Pasando por bikinis, tangas, algún que otro camisón y hasta hilitos diminutos que solo los usaba para disfrute de mi novio. A veces jugando con el mango de mi raqueta, toda sugerente, pues al parecer el tenis le estaba empezando a gustar.  </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ocasiones yo me subía a su cama y le ayudaba en su manualidad, o simplemente nos autosatisfacíamos juntos, o cada uno por su lado, pero pegaditos en la cama. Según él, mientras más conociéramos nuestros cuerpos y puntos erógenos, mejor rendiríamos en la cama para el día que prometimos hacer el amor. Así que explorábamos todas las tardes de las maneras más bonitas y perversas posibles. Incluso aprendí a estimularme con sus salchichas de pavo para luego dárselas de comer, todas mojaditas de mí. Me lo hizo probar una vez pero no me gustó nada, aunque a él sí que le encantaba. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y repasábamos las capas de pintura de nuestra particular pared, esperando estrenarlo un día, una tarde, una noche, ¡en algún momento! Le confesé mis miedos de intimar con un hombre grande como él, pero me prometió, a su manera brusca, que haría lo posible para no lastimarme. No supe si creerle porque también confesó que le excitaba que las chicas gritaran mucho…</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé si su señora sospecha. Pero es verdad lo que decía don Jorge, que a </span><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">ella le daba igual todo: verme salir en horas de la noche de su habitación, pillar que iba sin malla bajo mi faldita de tenis los días domingos, o incluso verme entrar allí con ropa muy sugestiva. Nunca me preguntó, nunca puso mala cara, nunca insinuó conmigo nada al respecto ni mucho menos dejó de prestar ayuda a su marido, ya sea cocinando o ayudándolo para movilizarse un poco por la casa o jardín. Es más, bastante contenta se la veía y creo que su vecino habrá tenido algo que ver con todo eso. Contentos todos, ¿para qué hacer preguntas?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A veces recuerdo esa tarde en la que por mi torpeza terminé rompiéndole extremidades, y sonrío porque el destino es muy gracioso con sus jugarretas. ¿Porque quién iba a decirle a mi papá que todo terminaría así? Con su hija desnuda jugando embobada todos los días con el enorme “pincel” del pintor que contrató. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo acompañé al médico el día que fue a quitarse las escayolas, más nerviosa por mí que por él, siempre pensando en su brava promesa de ponerme de cuatro y hacerme ver las estrellitas. Esa tarde me cumplió una fantasía que no esperaba: paseamos por la playa como si fuéramos marido y mujer, aunque la realidad es muy distinta porque probablemente yo parecía más bien una hija que amante.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aún no hemos pactado cuándo lo haremos porque a veces me da vértigo pensar que algo así va a entrar en mí, ¡uf! Pero creo que es lo normal, es demasiada brocha para una superficie tan estrechita. De todos modos, la pintura, esta pintura, ha quedado muy linda en esa pared antes enmohecida que nos separaba, ¿no creen?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muchísimas gracias por llegar hasta aquí</span></div>
<div></div>
<div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span><b style="text-align: justify;"></b></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/161/84647558/84647558_008_fa90.jpg" width="555" height="370" /></p>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;De camping con mi suegro y sus amigos&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Oct 2022 15:18:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[voyerismo]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Los padres de mi novio me habían invitado a una acampada en el Parque Nacional Santa Teresa, al este de Montevideo, un lugar de más de mil hectáreas de naturaleza, bordeado por playas hermosas. Era una actividad ideal y necesaria a todas luces; tocaba conocer más a su familia y desde luego que ellos me conocieran también. Christian y yo estábamos a punto de llegar a nuestro tercer año juntos y sentía que era tiempo de que conocieran otra faceta mía distinta a la que mostraba durante las cenas, cumpleaños y eventos en los que me presentaba. Su padre, Miguel, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los padres de mi novio me habían invitado a una acampada en el Parque Nacional Santa Teresa, al este de Montevideo, un lugar de más de mil hectáreas de naturaleza, bordeado por playas hermosas. Era una actividad ideal y necesaria a todas luces; tocaba conocer más a su familia y desde luego que ellos me conocieran también. Christian y yo estábamos a punto de llegar a nuestro tercer año juntos y sentía que era tiempo de que conocieran otra faceta mía distinta a la que mostraba durante las cenas, cumpleaños y eventos en los que me presentaba.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su padre, Miguel, era quien conducía el vehículo; un hombre bastante bien conservado pese a sus cincuenta y nueve años. Se mostraba coqueto conmigo, diciendo que en el parque tendría que protegerme de los “buitres” (acosadores); o que no tendría problemas en dejarme dormir en su carpa si tenía miedo de la noche. La madre, Marisa, de edad similar aunque he de confesar que el físico contrastaba con lo cuidado que se mantenía su marido, nunca dejaba de acariciar a su esposo por el hombro, compartiendo un mate, dándole pellizcos reprendedores cada vez que me hacía bromas, tildándolo de un “buitre” más.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegado al famoso parque, alquilaron una parcela agreste. El lugar se divide en zonas de ruido y de silencio, para gente joven que viene a farrear por un lado, y para gente mayor o familias que vienen a disfrutar de la naturaleza por el otro. Esta última fue la evidente elección para acampar, un lugar tranquilo en medio del denso bosque.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahora, ¿cómo iba a saber yo que algo a priori divertido iba a desmadrarse tanto?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>I. Vóley de playa con mi suegro y sus amigos</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/82/20116798/20116798_056_d338.jpg" width="422" height="633" />Todo parecía un paraíso. El aire puro, charlar en grupo sentados en un añejo banco de madera, con el sonido del mar a solo cientos de metros más adelante, con un cielo imponentemente celeste. Sus padres fueron a la playa y nos pidieron que les acompañáramos, pero Christian les dijo que se adelantaran, que primero quería hablar conmigo en privado. Así que al retirarse ellos, me rodeó los hombros con su brazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué tal lo estás pasando, nena?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Súper bien. Me encanta tu papá, me está volviendo loquita con tanto piropo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Suele ser un completo pesado conmigo y mi hermano, vaya, tenía miedo de que fuera igual contigo. Pero parece que tendré que tener cuidado, que me puede robar a la novia, ¿eh?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Exagerado! Voy a cambiarme, nene.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que me puse un bikini negro con lazos anudados, además de un pareo que me cubría desde la cintura hasta abajo.  Fuimos a la playa para buscar a sus papás. Mi chico me decía entre bromas que me quitara el pareo para conquistar a su padre y ganarme su corazón, que es un hombre de “colas”, pero entre risas le respondía que no quería, que me dejara en paz. Para colmo me quería desajustar los lazos de mi bikini, justificándose que a su papá le encantaría verme desnuda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—En serio, nena, con esa colita de infarto lo vas a volver loco y no te va a dejar en paz.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno, ¡ya suéltame!, ¿pero tú eres mi novio o un pervertido?, carambas, que me vas a dejar en pelotas si tiras de los lazos, cabrón.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su padre se acercó trotando, con una pelota de vóley en mano.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Tú, muchacho imberbe! ¿¡Dónde andabas!? ¿Qué tal si jugamos un partido de vóley de playa contra mis colegas? Me falta un hombre, y como no hay uno, pues pensé en ti, hijo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Qué gracioso eres, viejo! Mira, jugar vóley contra dinosaurios tiene que ser una experiencia alucinante, pero paso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya decía que no tenías pelotas suficiente para jugar con nosotros! ¡Rocío, caramelito!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Señor Miguel?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quieres jugar al vóley? Mi esposa ha desaparecido junto con las señoras de mis colegas, no tengo a nadie quien me haga compañía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja, déjala en paz! Rocío es más de tenis, no va a jugar al vóley. Normal que mamá se haya pirado a otro lado con las demás señoras, ¿quién carajo quiere mirar a unos viejos jugando vóley a pecho descubierto? No es agradable a la vista, ¿sabes?  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pues lo cierto es que no sé jugar mucho al vóley pero no era plan de rechazar al papá de mi novio. Es decir, ¿habíamos viajado a un extremo de mi país para que el papá pase con sus colegas, la mamá con sus amigas, y yo a solas con mi novio? La idea el viaje era pasar tiempo con sus padres, así que le reprendí a mi chico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya deja de tratar así a tu papá! Si no vas a jugar, yo lo haré.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio, Rocío? ¿Estás segura? ¿Con mi papá y sus colegas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Eso es, mi nuerita ha salvado la tarde! Ven, caramelito, vas a ser mi compañera, jugaremos contra don Rafael y don Gabriel, unos colegas que encontré aquí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja, como los tres arcángeles! ¡Claro que sí, don Miguel!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, llámame “papá”, que ya eres de la familia. Además nunca tuve hija y me hace ilusión. Y tú, desgraciado imberbe, ¿ya le dijiste a esta preciosa niña que te orinabas en la cama hasta los seis años? Ni te atrevas a venir con nosotros. Ve junto a tu madre, se ha ido a ver el museo del parque con sus amigas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ni siquiera pienso acercarme, viejo! ¡Rocío, cuidado con los balonazos, bastones y pastillas! —se mofó mi chico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dios santo, ya dejen de pelear! —protesté, mientras su papá me llevaba de la cintura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En una apartada cancha de arena débilmente delineada, con una pobre y desgastada red que la partía, se encontraban los dos amigos de mi suegro, sentados en un banquillo y charlando amenamente, torsos al desnudo y con shorts solamente. Una pequeña conservadora de hielo repleta de latas de cerveza estaba a un costado. Iba en serio eso de que nadie querría ver a señores de edad jugando al vóley, todos se agrupaban en las inmediaciones para ver otros juegos, de disciplinas como hándbol, fútbol de playa y hasta vóley también, pero practicadas por enérgicos jóvenes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Madre de dios!, ¿de qué parte del cielo caíste, angelita? —picó su amigo al vernos. Era Gabriel, muy alto, de complexión física bastante agradable para mi vista. De seguro en su juventud fue algún deportista. Piel morena, bien peinado y afeitado, todo un galán que me conquistó con su mirada penetrante y sonrisa cautivadora con hoyuelos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Es tu hija, Miguel? —preguntó el señor Rafael. Bajito en comparación a sus amigos, algo peludo, con una tímida pancita cervecera, de risa contagiosa y chispeantes ojos—. ¡Creo que estoy enamorado!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Compórtense, amigos, es mi nuera. Se llama Rocío. Mira, caramelito, este es Gabriel. El otro es Rafael. No les hagas mucho caso, solo están bromeando contigo.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Buenas tardes, señores!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah, pero no pongas esa carita tan linda, que yo cuando entro en la cancha no tengo piedad de nadie! ¡Aquí no hay nueritas ni amigos, solo rivales! ¡Me transformo en la cancha! —amenazó don Rafael.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, ya veo que te transformas en Moby Dick —se burló su amigo Gabriel, dándole palmadas a su panza—, vamos, ¡desde hace rato que quiero jugar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo y mi suegro íbamos a comenzar, así que me retiré el pareo para ponerlo en el banquillo, iba a estar mucho más cómoda sin él. Cuando entré a la cancha, don Rafael me silbó para sacarme los colores.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Uy! ¡Vaya con la nuerita!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Menudo bombón! —dijo don Gabriel, con una amplia sonrisa—, ¿aún hay posibilidad de que abandones a ese noviecito que tienes?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ni caso, quieren ponerte nerviosa, caramelito, ¡vamos a jugar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me pidió que sacara, y no puedo encontrar las palabras para describir el cosquilleo intenso que sentía con tanto piropo, era algo que probablemente lo decían para desconcentrarme, sí, pero me agradaba porque no eran groseros. El corazón se quería desbocar; abracé la pelota y sonreí como una tonta mientras los hombres se acomodaban en sus puestos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dale, Rocío, saca y muéstrales de qué estás hecha!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Sí, don Mig… papá!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/82/20116798/20116798_057_f3ac.jpg" width="424" height="636" />Así que lancé la bola al aire, arqué mi espalda hacia atrás y, dibujando un semicírculo con el brazo, mandé el balón con un poderoso salto. Cuando seguí la trayectoria del balón con la mirada, me di cuenta de que tanto mi suegro como sus dos amigos preferían observarme a mí antes que a la pelota picando en el área contraria.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaban boquiabiertos y extrañados. En ese entonces pensé que simplemente fueron buenitos conmigo y me regalaron un punto fácil, para romper el hielo y tal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Punto, papá!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Esto… —don Gabriel achinó los ojos.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pero qué carajo estoy viend… ? —don Rafael me miraba a mí y luego a mi suegro alternativamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—B… Buen servicio, Rocío… ¡Buen servicio, comenzamos ganando, eso es… bueno, eso es muy bueno!  —se acercó y me tomó del hombro—. Y ponte el bikini, caramelito, se te ha caído la parte inferior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se me congeló la sangre. ¿Que qué había sucedido? Pues el lazo de la parte inferior de mi bañador se había desprendido, revelando mis carnecitas; lo primero que pensé fue que quería matar a mi novio ya que estuvo toda la maldita tarde intentando desprenderlas a modo de broma. Al haberlas aflojado, el cabronazo me sirvió en bandeja de plata a unos cincuentones; su padre y sus dos amigos vieron que la nuerita iba depilada a cero, amén de tener un tatuaje de una pequeña rosa en la cintura que estaba estratégicamente oculta por el bikini. Bueno, ahora ya nada estaba oculta…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Diez minutos después, cuando dejé de llorar a moco tendido en el banquillo de madera, siempre consolada por los tres señores que no paraban de quitarle hierro al asunto, decidí continuar con el vóley de marras. Me sequé las lágrimas y comencé a reír de los chistes que me decían para levantarme el ánimo. Eso sí, me ajusté cinco o seis veces las tiras en mi cintura, no fuera que me volviera a suceder otra debacle.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno, estamos ganando, caramelito. ¡Sácala!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No te dejaré anotar esta vez, bomboncito! —se rio don Rafael.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volví a sacar. La lancé muy fuerte, se fue afuera. Pero los señores, los tres arcángeles maduritos, prefirieron volver a verme antes que observar el balón picando hacia la playa. Creí que me iba a desmayar, es decir, no tenía ni idea de qué estaba mostrándoles ahora, tampoco es que estuviera emocionada por saberlo. Volvieron a repetir esos rostros estupefactos mientras yo empezaba a resoplar de manera nerviosa. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Okey, estoy se pone interesante —dijo don Gabriel, acomodándose el paquete, seguro que se estaba poniendo duro por mi culpa. Me sonrió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Caramelito, por favor no vuelvas a llorar… pero ahora la parte superior de tu bikini…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando supe que el lazo del cuello de mi bikini había cedido, también por el intento de afloje de mi novio, me volví a derrumbar. La razón por la que llevé un bikini negro era simplemente para disimular los pequeños piercings en mis pezones… es decir, ocultarlas de sus padres. Pero allí estaban, mostrándose las barritas con bolillas en todo su esplendor, chispeando por el sol mientras la parte superior de mi bikini revoloteaba por la cancha…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Veinte minutos después, tras haberse acabado mis lágrimas y mocos, siempre rodeada y consolada por mis tres arcángeles, decidí volver a jugar el maldito partido de vóley. Esta vez, los tres hombres se prestaron a ayudarme para asegurar cada uno de los lazos de mi bikini. Don Gabriel llegó a bromear de que no me fiara de don Rafael, que seguro los iba a aflojar, pero por suerte eran solo chistes para subirme el ánimo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era el turno de que los contrarios sacaran la pelota. Y el juego se puso muy raro porque todos los balones me los mandaban a mí para que pudiera esforzarme y regalarles la vista no solo de frente sino detrás, cada vez que corría, saltaba y me lanzaba a por todos los envíos. Pero era evidente que no jugaba bien al vóley, siempre terminaba fallando mis remates, tropezándome y hasta gimiendo de dolor cada vez que los balones venían muy fuerte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por suerte no sucedió nada raro. Cuando terminó el primer set, que por cierto perdimos, nos volvimos para sentarnos en el banquillo. Ya estaba ocultándose el sol en el horizonte, tiñendo la playa de naranja, repletándolo de chispas doradas; las cervecitas empezaron a correr. Don Rafael me pasó una latita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oye, Rocío, en serio eres muy guapa y divertida, el hijo de Miguel es un chico muy afortunado. Por lo general las chicas de hoy van de divas, pero me alegra que no sea tu caso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Muchas gracias, señor Rafael. Usted es muy gracioso, me hizo reír mucho con sus chistes.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es muy joven ese muchacho que tienes de novio, seguro que disfrutarás de alguien con más experiencia —picó don Gabriel, codeándome.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> —¡Eh, eh! ¡Piratas! Si está con mi hijo es porque le gusta él, y ahora que Rocío está pasando tiempo conmigo, verá que yo multiplico todas esas cualidades que ese muchacho imberbe heredó de mí. ¡Ja, aquí el suegro tiene la potestad!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Maldita sea, yo tengo hijas, no hijos —don Gabriel se pasó la mano por su blanca cabellera, antes de rodearme la cintura con su brazo para apretarme contra su moreno cuerpo—. ¡Cómo quiero una nuerita como tú, bombón! ¿Cuánto tiempo más vas a estar por aquí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hasta mañana, señor Gabriel —bebí la cervecita.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Miguel, sé buen amigo e invítala a ese lugarcito “especial”, ¿qué me dices? Mañana por la mañana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Jo! Rocío —mi suegro rodeó mis hombros con su brazo. Estaba atrapada entre dos maduritos; había más chispas entre nosotros que en el mar—. Mi esposa ya tiene planeado visitar mañana los humedales, seguramente irán las señoras de Gabriel y Rafael. ¿Quieres pasarla con ellas o con nosotros? No iremos a los humedales, sino a un lugar muy especial y secreto. Prometo que te va a encantar. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, lo cierto es que tengo que aprovechar y pasar tiempo con su esposa también, que para eso he venido…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Entiendo, Rocío. Es comprensible. Total, solo somos unos viejos venidos a menos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No… ¡No diga eso! Y no ponga esa carita, don Mig… quiero decir, papá —le dije acariciándole la pierna—. ¡Claro que les voy a hacer compañía, me haría mucha ilusión pasarla con ustedes!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? —don Gabriel, que seguía abrazando mi cinturita, apretó con fuerza—. Rocío, en serio caíste del cielo, ¿dónde están tus alitas? ¡Confiesa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya, exagerado!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de un rato más bebiendo y riendo, volvimos mi suegro y yo a la finca porque ya estaba anocheciendo. Tomados de la mano como si fuéramos una pareja. Él súper sonriente y yo muy pegadita a su cuerpo, lo cierto es que me estaba encantando ese lado coqueto y picarón de ese hombre, ya ni decir de sus amigos. Los accidentes durante nuestro juego de vóley quedaron allí en la playa, como un secreto enterrado bajo la gruesa arena y las chispas del atardecer. Es más, las ganas de asesinar a mi novio se esfumaron y solo quería verlo cuanto antes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Miguel preparó una fogata mientras yo me bañaba; luego se nos unieron mi novio con su mamá, que volvieron del museo del parque. Tras la cena, sus padres fueron a su carpa, mientras que yo contaba los segundos para que mi chico me tirara de la mano y me llevara a su tienda o a la mía, ¡pero ya! Y así fue. Dentro de su carpa, dibujando chispas sobre su pecho, maquillé un poco los sucesos de esa tarde.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Así que les ganaste a los amigos de papá! ¡Vaya campeona!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, nene, ¿te parece si hacemos algo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento escuchamos unos tímidos gemidos provenientes de la carpa de sus padres. Era evidente que ellos también, por la pinta, estaban queriendo “hacer algo”. Yo me reí pero mi chico quedó con la cara espantada. Le peiné con mis dedos:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Christian, ¿te asquea que tus papás lo hagan o qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro. Son mis padres, nena. ¡Qué incómodo! ¿Te parece si nos dormimos y continuamos mañana? —preguntó arropándose con una manta y cerrando los ojos. Ya no me hizo caso pese a que lo zarandeaba. Incluso metí mano para acariciarle el vientre pero no hubo caso, parecía que saber que sus padres tenían sexo le cortaba todo el rollo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que salí de su tienda, bastante cabreada, y miré de reojo la carpa donde sus padres estaban haciéndolo. Gracias al brillo de una farola tras los árboles podía ver la silueta oscura de ambos allí adentro. Iba a irme a mi carpa, pero escuché a don Miguel rogándole a su señora:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mira, querida, mira cómo estoy, no me dejes así.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Descubrí, al acercarme silenciosamente, que no estaban teniendo sexo. Por la sombra que proyectaba, entendía que él estaba sobre su esposa, animándole a que tuvieran relaciones, pero la señora no quería saber nada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pero qué te pasa, Miguel? Déjame dormir, me duele la cabeza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pero estás viendo este pedazo de erección que tengo, Marisa?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando dijo aquello, el señor se puso de rodillas, de perfil, y pude ver boquiabierta la polla de mi suegro (mejor dicho, la sombra). ¡Era enorme! ¡Pues claro, era una maldita sombra, normal que pareciera titánica, engañando mi percepción! Pero, ¿y si no? Madre mía, ¿por qué el hijo no heredó esa lanza? Empezó a estrujársela, parecía que buscaba la mano de su esposa para que ella comprobara su estado pero la mujer no quería saber nada de nada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me calenté tanto viendo aquella espada que no dudé en meter mano bajo mi short de algodón y tocarme. No lo podía creer, ese señor rogaba por sexo y su señora no lo quería contentar. Y yo le había implorado a mi novio que aplacara el calor que me tenía en ascuas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Disfruté de las dos vertientes del voyerismo aquella vez. De tarde, exhibiéndome a unos señores que triplicaban mi edad. De noche, espiando a mi suegro masturbándose. Pensé, mientras mis finos dedos entraban y salían de mi húmeda gruta, que seguramente don Miguel estaba empalmado gracias a mí y mis accidentes durante el juego de vóley. Seguramente se tocaba imaginando mi cola, mi sexo, mis pezones anillados, recordando mis gemidos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me mordí un puño para no gemir porque el orgasmo que tuve fue inolvidable. Caí allí, en el suelo, retorciéndome y tensando mis dedos dentro de mí. Mientras recuperaba mi vista, que se había nublado durante el clímax, volví a mirar la tienda; el pobre hombre, por lo pinta, también se estaba corriendo en un pañuelo o camiseta que se acercó él mismo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Don Miguel…”, susurré con mis finos dedos haciendo ganchos en mi húmeda cueva, viendo chispas doradas en el cielo negro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>II. Exhibida, pervertida y follada por mi suegro y sus amigos</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/82/20116798/20116798_070_1157.jpg" width="423" height="635" />Al día siguiente, cuando mi suegro salió de su tienda para desperezarse, prácticamente me abalancé sobre él para darle los buenos días y llenarle la cara a besos. Me dijo, tomándome de los hombros, que desayunáramos rápido y nos escapáramos, que luego él llamaría a su esposa para decirles que hicimos un cambio de planes, que no iríamos con ella a los humedales.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con camiseta holgada, short y sandalias, me adentré al bosque rumbo a una nueva aventura, siempre tomada de su cálida mano, siempre pegadita a su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La zona que quería enseñarme era una hermosa piscina natural por donde flotaban flores de loto; el lugar se alimenta de una pequeña pero alta cascada cuyo sonido era celestial; todo ese pequeño paraíso estaba escondido en medio de la espesura del bosque. Para mi sorpresa, ya estaban esperándonos don Gabriel y don Rafael, sentados en sillas plegadizas, pegados al agua prácticamente. Discutían entre bromas, no nos vieron llegar. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Buen día, señores! Tal como prometí, vine para pasarla con ustedes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah, Rocío, ven, siéntate sobre mi regazo! —dijo el guaperas de don Gabriel, mostrándome su sonrisa con hoyuelos—. Es el castigo por haber perdido ayer el partido de vóley. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Caramelito —mi suegro me tomó del hombro—. No quiero que te sientas incómoda o que pienses mal de nosotros. Sabes cómo somos, nos gusta bromear y picar, pero quiero que sepas que cuando sientas que algo no te gusta, puedes decirlo y te lo vamos a respetar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No pasa nada, “papá”, es lo que me toca por haber perdido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que entre risas y aplausos me senté sobre el regazo de don Gabriel; rodeé sus hombros con mi brazo. Mi suegro repartió unos habanos, preguntándome antes si me iba a molestar que fumaran. Lo cierto es que no estoy acostumbrada a ello pero no iba a ser aguafiestas, les dije que no me importaba en lo más mínimo.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahora es mi turno —dijo don Rafael, levantándose con unos trapitos blancos en mano, mordiendo su habano—. Mi castigo para Rocío, por haber perdido ayer, es que se ponga esto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">O me estaba gastando una broma o en serio pensaba que iba a ponerme esa tanga hilo de licra. ¡Era pequeñísima! Suelo usar tanga, pero para disfrute de mi chico, no para goce de unos cincuentones. Y no es que yo sea acomplejada, pero tengo cintura algo ancha, que… ¡sí, me acompleja a veces! Mostró luego un sujetador de media copa, a juego. La risita que solté evidenció mi nerviosismo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Se lo robé a mi nieta antes de venir aquí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya! ¡La llevan claro si piensan que voy a ponerme eso!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero si eres tan guapa, ¿no nos vas a dar un alegrón? —preguntó don Gabriel, abrazándome para apretarme contra su moreno y fornido pecho, besándome toda la carita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, ¡basta! No sé… No me gusta llevar bikinis tan… pequeños. Verán, tengo senos grandes… y luego está mi cintura, que es… bueno…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pero qué te sucede? —don Rafael se acercó con sus trapitos en mano—. No me digas que estás acomplejada, ¡si estás hecha un vicio! ¡Míranos, niña! ¡Nosotros no somos modelos precisamente!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hazle caso a Moby Dick —me dijo el señor Gabriel, besándome la nariz—. Si lo haces, te prometo que te llevará a un paseo por el Shopping, ¿qué me dices? Te compraré todas las ropitas que quieras.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Suficiente, amigos, si mi nuera no quiere, pues ya está dicho… —mi suegro ahora se pasaba la mano por la cabellera, resoplando, visiblemente triste.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya, ya! Al carajo con ustedes…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que me dirigí tras la cascada para cambiarme conforme me aplaudían y vitoreaban entre el denso humo de habano que les rodeaba. Me desnudé; short, blusita, sujetador y braguitas afuera. No podía ver bien a los señores ya que el agua de la cascada deformaba la visión, pero más o menos imaginé que podrían percibir mi desnudez, lo cual hacía que mi corazón apresurara latidos incontrolablemente.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comencé a subirme el tanga por mis piernas; era estrecha, no era mi talla, pero luché y conseguí ponérmela. Al acomodarme los bordes delanteros que cubrían mi sexo y acomodármela bien entre mis nalgas, no pude evitar un estremecimiento que me corrió desde mi vaginita hasta los hombros. Sentía cómo aquella tira se clavaba entre mis glúteos; la tela entre las piernas se hundía, metiéndose en medio de mi cuerpo, provocándome una sensación riquísima. Por delante, debido a lo ajustado que era, mis labios íntimos se delineaban groseramente debajo del pequeño triangulito de tela.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Creo que lo mejor será quitármelo, es demasiado ajustado”, pensé, tratando de mirarme la cola. Veía como el hilito desparecía entre mis nalgas regordetas. En ese momento, sin esperármelo, alguien se adentró tras la cascada y se robó no solo mis ropas, sino el sostén que hacía juego con mi hilito. Salí inmediatamente, tapándome los grandes senos con un brazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Don Rafael! ¡Es un mentiroso y además tramposo! ¡No me queda bien!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Uy, madre mía! —dijo poniendo mis ropas sobre su hombro, retrocediendo hasta su asiento, riéndose en todo momento—. ¡Rocío, si te queda de puta madre!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Avancé hasta donde ellos estaban, ya sentados, riéndose cómodamente en esa espiral de humo gris que forjaron con sus habanos; mirándome de arriba para abajo sin ningún tipo de disimulo. A mí no me parecía nada gracioso, es más, mi ceño era bastante serio. Don Gabriel expelió el humo de su cigarro:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No ha terminado el castigo. Vuelve sobre mi regazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Quiero que me devuelvan mis ropas —dije sentándome donde me había ordenado, siempre tapando mis senos. Tosiendo también.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, realmente eres una chica muy coqueta —dijo don Gabriel, abrazándome por la cintura, jugando con mi hilito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nosotros cuando teníamos tu edad solíamos venir por acá —dijo mi suegro, habano en mano—, y traíamos a nuestras chicas para desnudarnos y disfrutar de la naturaleza. Viste que aquí no hay playa nudista, así que nos rebuscamos por un lugar especial. Ayer quisimos invitarlas pero prefirieron otros planes, como ves.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Niña —dijo don Rafael, dándole una calada fuerte a su habano—. Lo de ayer fue muy especial, jugando al vóley, digo. Me encanta cuando una mujer exhibe su cuerpo con total naturalidad, cuando se muestra sin vergüenza. Dime, ayer, ¿lo hiciste adrede? ¿Te sentiste cómoda así, aunque sea por breves segundos, mostrándote naturalmente?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No mencionen lo de ayer, por favor, no soy una exhibicionista ni nada de eso… —Los brazos se cansaban de sostener mis senos.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nuestras señoras ya hace rato que se acomplejaron, no sé si de nosotros o de ellas mismas. Por eso no quisieron venir aquí. Pero al verte ayer tan coqueta, jugando con nosotros y mostrándote tan natural, mostrando esa colita preciosa que tienes… pues nos volvió la nostalgia, ¿qué quieres que te diga? ¿No te importaría que nos desnudemos, verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio, señores? ¿Se van a desnudar aquí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Míralo de esta forma, caramelito. Así emparejamos lo de ayer. Te vimos toda, ¿eh?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don Rafael me besó el hombro y me volvió a traer contra su pecho. Por otro lado, mi suegro y don Rafael se levantaron para quitarse las ropas. Tenían sus sexos dormidos, aunque la del señor Gabriel se sentía palpitando bajo mis muslos. No voy a mentir, rodeada de maduritos, mi cuerpo se calentó, se mareó, se vio sobrepasado por la situación y el humo del habano. No sabía qué decir o hacer; la razón se me perdió en un tumulto avasallador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No tengas vergüenza, Rocío, baja tu brazo —me susurró mientras los otros dos señores entraban al agua, esperándome. Varios besos ruidosos volvieron a caerme. Mejilla, nariz, mentón, oreja, entre los ojos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don Gabriel… Uf, ¡está bien, ya basta con los besitos!, pero a la mínima que se burlen voy a cortar con esto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así que cerré los ojos, resoplé y bajé el brazo, dejando que mis tetas cayeran lentamente y se mostraran en toda su plenitud, adornadas con aquellos piercings que destellaban al sol. Me levanté del regazo que me acobijaba. Estaba prácticamente desnuda, con ese hilito que nada hacía sino relucir mis vergüenzas, casi temblando ante señores que triplicaban mi edad. Mi suegro extendió la mano y me invitó para acompañarlos en esa piscina natural repleta de flores de loto. Destellos dorados por todos lados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba tan ensimismada al entrar que ni me di cuenta que pisé algún desnivel. Terminé resbalándome pero logré sostenerme de las piernas de mi suegro. Su sexo estaba despertando frente a mis ojos. Disimuladamente miré otro lado, pero allí donde observaba solo habían más vergas, y más duras incluso. Don Rafael me ayudó a reponerme, tomándome de la mano y tirándome contra su velludo pecho, pegándome contra su pancita de cervecero. La punta de su verga me golpeó el vientre.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ahh! —chillé, arañando su pecho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ups… Lo siento, niña, es que… ¡Mírate nada más, qué rica estás! Normal que levantes el ánimo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-no pasa nada, don Rafael.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le salpiqué agua a la cara para destensar el asunto. Los dos hombres detrás de mí se acercaron para rodearme, apartando las flores de loto a su paso, con sus mástiles completamente armados y apuntándome.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tenemos visita —susurró mi suegro—. Sobre nosotros, tras las rocas y arbustos, hay unos chicos observándonos. Vaya buitres, ¡ja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los miré de reojo, ocultos tras unos matojos, eran seis chicos. Evidentemente me pillaron viéndoles así que me sonrieron. Me alarmé y me volví a cubrir los senos. Les di la espalda y casi grité del susto antes de que los tres maduritos me rodearan para tranquilizarme. Miré a mi suegro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Don Miguel! ¡Espántelos, por dios! ¿No le asusta que nos estén mirando?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Para nada, caramelito. Es más, me gusta que nos vean con una chica tan linda como tú.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues a mí me parece incómodo… Madre mía, ¿y siguen mirando?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Roja como un tomate, recibí el abrazo de mi suegro. Iba a seguir rogando que les mandara a tomar por viento porque yo no les conocía. Pero antes de que dijera algo, me dio una fuerte nalgada que me hizo dar un respingo; apretó con sus dedos, fuerte, hundiéndolas en mis nalgas. Mi corazón empezó a desbocarse, ¡mi suegro estaba tocándome!… Y no me sentía mal. Confundida, sí, ¡montón!, pero no asqueada ni nada de eso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Auch! ¡Don Miguel!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tres.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tres chicos se están tocando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Se están tocando? Auch, me está apretando fuerte, don Miguel… mi cola… ¡la está apretando muy fuerte!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Caramelito, es que en serio, tienes un culito fuera de serie, ¡uf! Excesivo, te van a multar un día de estos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba prácticamente sintiendo los latidos de su verga reposando contra mi vientre, pero lejos de sentirme indignada, sentía algo distinto, algo rico, especial, tabú, morboso, ¡algo! Pero no era plan de derretirme tan fácilmente. Quería salirme pero el señor me apretaba muy fuerte contra él.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Se van a pajear esta noche pensando en tu cola. En… esta… jugosa… colita…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ahhh!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cabeza se me arremolinaba en una amalgama de sensaciones contradictorias. Por un momento me imaginé en la situación. Seis completos desconocidos tocándose en la privacidad, o incluso en grupo, en la cala, en el bosque o cerca de algún humedal. Pensando en mí, dedicándome, ¿cuánto? ¿Cinco, diez minutos de sus vidas para descargarse? Yo, al menos durante un breve instante de sus vidas, sería la protagonista de las fantasías de unos completos anónimos. Mejor dicho, mi cola sería la protagonista… algo así revoluciona aún más una autoestima como la mía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Destellos dorados cabrilleaban por la piscina natural, entre las flores de loto de errático andar. Todo comenzaba a vibrar, ¿o era solamente yo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Se van a… pajear… pensando en mí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desearía decir que seguí resistiendo, pero sinceramente me estaba gustando la idea de… mostrar mi colita a unos completos desconocidos mientras mi suegro me trataba así, como si fuera una zorrita. Ni sus nombres, ni sus edades, ni de dónde venían, ¡no sabía nada de ellos! Pero mi cuerpo sería foco de sus más oscuras fantasías. ¡Madre!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba tan excitada, prácticamente me estaba restregando contra mi señor y sacando demasiado la cola. Sus dos manos agarraron, cada una, una nalga. Me susurró “Démosle algo especial”. No sabía qué iba a hacer, pero no me importaba, me estaba encantando ser guiada, ser pervertida por mi suegro. “¿Qué va a hacer, don Miguel?”, pregunté en otro susurro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sabría describir el placer que me recorrió todo el cuerpo cuando separó descaradamente mis nalgas, mostrando mis vergüenzas. Mi conejito asomando abajo, seguramente abultadito; depilado y húmedo, mi cola también. Abrí la boca y casi tuve un orgasmo descontrolado cuando me tocó el ano con uno de sus dedos, acariciando el anillo. Le mordí un hombro con el rostro arrugado de placer. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué linda, ¿estás teniendo un orgasmo sabiendo que unos desconocidos te miran?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-no… —mordí más fuerte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras una sonora nalgada que rebotó por todo el bosque, me apartó de él. Estaba excitadísima, y colorada, y avergonzada, y muy curiosa, y, y, y… Pero no podía ni hablar. Don Miguel me tomó de los hombros y me giró para mostrarme a esos chicos voyeristas. “Míralos, allá arriba”, susurró. “Y baja tu brazo, muéstrales lo que tienes”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Que vean tu carita repleta de gozo —dijo don Gabriel, a mi lado derecho, agarrando mi manita y llevándola hasta su verga. Di un respingo al sentir su carne y él se rio de mí. Era caliente, durísima pero de piel suave. Era tan grande que mi manita ni siquiera se cerraba al agarrarla por el tronco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Que vean tus preciosos senos —susurró don Rafael, tomando mi otra mano para que le agarrara su tranca, casi toda escondida bajo su pancita de cervecero. Se sentía más grande aún, venosa y palpitante. La acaricié con dulzura—. Que miren tu hermoso coñito depilado… que se mueran de envidia de estos supuestos viejos y acabados de los que tanto se burlan cuando nos ven jugar en la playa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y les vi. Los seis chicos seguían sonriéndome, tocándose también… y yo les devolví mi sonrisa más sucia, repleta de vicio, pajeando la polla de Gabriel a mi derecha y la de Rafael a mi izquierda. Por accidente casi saqué toda la lengua para afuera mientras blanqueaba mis ojos cuando mi suegro me abrazó por detrás, pegando su poderosa erección contra mi colita, su fuerte pecho contra mi espalda, restregándose contra mí. Ladeando el triangulito que cubría mi vaginita, metió un par de sus gruesos y rugosos dedos dentro de mi gruta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me decía que le encantaba que tuviera una vagina tan abultadita, pues se podía pasar horas y horas entre mis carnosos labios rebuscando por mi agujerito. Me quería desmayar de placer, pero de algún lugar quité fuerzas para seguir allí, parada, masturbándole a dos viejos, siendo vaginalmente estimulada por otro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te gusta que te vean, caramelito?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No respondí. Solo gemía y gemía ante la maestría de ese catedrático del sexo metiéndome dedos.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A nosotros nos gusta verte, ¿ves cómo nos estás poniendo con tu cuerpito? Y tú tan acomplejada por nada…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba que no podía creerlo, si la cosa seguía así, no iba a tomar mucho tiempo para que ellos estuvieran metiéndome carne. Don Miguel me tomó de la mano que pajeaba a uno de sus colegas, y me apartó de ellos. “Voy a robarte de mis amigos un momento. Potestad del suegro”, dijo con una sonrisa, llevándome consigo. Atontada como estaba, me dejé llevar hasta la orilla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nos acostamos sobre la arena, un par de flores de loto estaban pegadas a mis muslos; me acosté encima del señor, lamiéndole la cara y arañándole ese pecho peludo mientras él me magreaba la cola. Él apretaba fuerte mis nalgas, las movía de forma circular y las separaba para mostrarle no solo a sus amigos sino a esos chicos curiosos. Yo me restregaba contra él, masajeándole su anhelante sexo como mejor podía, restregándola por mi vulva.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué te pasa? ¿La quieres adentro, caramelito? —preguntó acomodando su cipote en la punta de mi húmeda almeja.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gemí, afirmando ligeramente con mi cabeza pues mi voz estaba rota de placer. Acomodó la puntita de su polla, mojándose de mis juguitos, y lo sacó al verme la carita roja y boquiabierta. Le abracé con fuerza, rogándole por su carne. Volvió a meter, un poco más profundo, pero la sacó de nuevo. El cabrón estaba jugando conmigo, se divertía viéndome temblando de gusto sobre él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le rogué que me hiciera suya, restregándome fuerte contra su cuerpo; me apretó contra su cara y metió lengua hasta el fondo al tiempo que su espada se abría paso en mi interior, de manera lenta porque yo la tengo bien estrechita. Su gruesa lengua sabía a perverso habano; cuando dejó de besarme dijo que jamás en su vida había estado dentro de una chica tan apretadita como yo, tan calentita y jugosa por dentro. Mi panochita estaba contrayéndose del placer engullendo aquella verga.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/82/20116798/20116798_065_2515.jpg" width="421" height="632" />Lamentablemente me volví a correr, una vez más en mi vida, sin siquiera durar más de un minuto. Me retorcí y arrugué grotescamente mi rostro, encharcando su verga de mis juguitos. Se me nubló la visión y los demás sentidos mientras él seguía dándome rico. Cuando volví en mí, por poco no lloré sobre su pecho, pidiéndole una y otra vez mil disculpas porque me llegué de manera tan apresurada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Perdón, don Miguel!, ¡soy una estúpida sin experiencia!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Cómo vas a decir eso, mi niña? A mí me pareces adorable, estás como casi sin estrenar, me encanta, mi hijo es el pendejo más afortunado que pueda existir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me acarició la caballera y empezó a salirse de adentro de mí. Ni siquiera tuve oportunidad de hacerle correr, otra vez en mi vida tenía que sentir cómo un hombre mayor se salía sin siquiera tener un orgasmo. La idea del sexo es reciprocidad, cosa que hasta ese día los hombres no solían encontrarlo conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No!, ¡no se salga de adentro! ¡Por fa, no me lo voy a perdonar! Deme otra oportunidad, le juro que lo haré mejor.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me sequé las lágrimas disimuladamente, viéndole levantarse. Me puse de rodillas ante él, abrazándole las piernas, esperando que pudiera darse cuenta de que yo aún tenía mucho que ofrecerle. Besé su imponente verga, sus gruesos huevos luego, lamiendo por otra oportunidad. Cuando levanté la mirada, vi que Rafael le dio su habano. Me miró, expeliendo el humo hacia mí. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quieres otra oportunidad? Depende. ¿Amas a mi hijo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se estrujó la verga y la restregó fuertemente por mis labios. Conseguí decirle que “sí” entre el líquido preseminal que se le escurría y ponía pegajosa mi boca. Y la mirada que le clavé; confianzuda, repleta de vicio y con promesas de vicio, terminaron por convencerle de seguir jugando conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bien, caramelito. Ponte de cuatro patas. La colita en pompa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dio un cabeceo afirmativo a uno de sus amigos cuando adopté la pose que ordenó. Otro, no supe quién, se acercó para lamerme la espalda. Desde entre los hombros, trazando una línea de saliva por todo mi cuerpo hasta llegar hasta mi cola. Aquella lengua era calentita y gruesa; cerró la faena besándome el ano; fuerte, pervertido, muy ruidoso. Otro, o tal vez el mismo, metió dedos en mi grutita que la sentía muy hinchada.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Todavía está mojadita, eso es bueno. ¿Quieres contentar a tu suegro, no? Pues a ver qué tal este otro agujerito que tienes…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era don Gabriel. Me quitó la flor de loto adherida en un muslo y me abrió la cola; chupó mi culo de manera magistral, arrancándome fuertes berridos. Su gruesa lengua entraba y salía de mi ano, hacía ganchitos retorcidos dentro de mí. Arañé la arena, poniendo en pompa la cola para que siguiera metiendo más de aquella cálida carnecita.  </span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Uf! ¡Delicioso! Su culo es un ojo de aguja, pero yo creo que lo podrás penetrar sin dramas, Miguel.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi suegro por su parte se arrodilló frente a mí. Su gloriosa polla estaba apuntándome la boca. Estaban planeando hacerme la cola; me asustaba la idea de practicar sexo anal, no todos saben hacerlo. Pero de nuevo, lo último que quería era dejar a esos tres señores insatisfechos, de evidenciarme como una maldita e inexperta cría.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Aquí tienes tu nueva oportunidad, caramelito. ¿Quieres hacerlo? —preguntó mi suegro, masajeándose la polla frente a mi cara desencajada de placer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ni dudé, con lo viciosa que estaba ya no sabía ni cómo harían para apartarme la boca de esa verga. Tuve que abrir muchísimo, eso sí, para que me cupiera su gigantesco aparato. Una vez que metió el glande, me sujetó de la quijada y me pidió que lo mirara a los ojos; empezó a follarme la boca de manera lenta, siempre tratando de humedecerse bien, teniendo cuidado de no hacerme dar arcadas. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras largo rato en donde mamé y me dejé besar por la cola por su colega, don Miguel se acostó en la arena, dejando su lanza apuntando al cielo. Don Rafael fue hasta las sillas, de donde trajo una cajita de condones; me la lanzó al suelo para que forrara a mi señor. “Tamaño grande, sabor frambuesa”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de colocarle el condón con sumo respeto y cuidado, mi suegro me pidió que me sentara sobre su verga, y que yo quedara de espaldas a él. Me coloqué en cuclillas, sujetándome firmemente de sus flexionadas rodillas. Sus amigos, parados a mis lados, empezaban a estrujarse sus vergas de manera demencial. Los chicos de arriba, más de lo mismo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El señor reposó la punta de su tranca en mi colita, presta a empujar. Yo estaba desesperadísima, aunque disimulaba bravamente mis miedos. Tomó de mi cintura y empezó a tirar hacia sí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quería morir de dolor, su glande era enorme y me forzaba el esfínter. Lagrimeé, enterrando mis uñas en sus rodillas, encorvando la espalda. Parecía que iba a partirme en dos, pensaba en rogarle que desistiera, pero seguí aunando fuerzas para aguantar. Como premio a mi valor, la presión cedió y la punta entró.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empezó a bufar como un animal, me decía que mi cola estaba tan apretada que su polla iba a reventar. Sus colegas le animaban, pedían que aprovechara mi culito estrecho antes de que yo estuviera más acostumbradita a tragar vergas. Uno me tomó de la barbilla y me preguntó si yo me encontraba bien, pues las lágrimas corrían por mis mejillas de manera evidente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡A-aguantaré, aguantaré!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué linda, una campeona —dijo don Rafael, metiendo su grueso dedo corazón en mi boquita.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Esperaré un poco a que se dilate la cabecita dentro de tu cola.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me dejó así, resoplando y lagrimeando mientras su glande palpitaba en mi culo, dejándome con la cara desencajada de dolor. Yo temblaba, realmente no quería continuar pero yo misma no me lo iba a perdonar si abortaba aquello, deseaba fuertemente que ese hombre tuviera un orgasmo dentro de mí. De repente, mi suegro tiró con más fuerza y su verga consiguió meter otra porción más que me arrancó un chillido terrible. Rafael se anticipó y sacó su dedo antes de que fuera cercenado por mis dientes. Botearon mis senos, saltaban lágrimas de mis ojos. Destellos dorados otra vez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ay! ¡Madre…! Uf, ¡no la s-saque, no la saque, puedo aguantar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tranquila, se nota que tu culito no está acostumbrado a comer vergas. Mejor lo dejo hasta aquí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh… ¡Mierda! ¡No se rinda, señor! ¡Sé que pue… ay, mierda, sé que puedo resistir!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Está muy apretado, sí, realmente no es muy tragón tu culo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegó la parte más gruesa de su polla y pensé que ya no iba a caber ni un centímetro más. Según mi suegro, era solo la mitad de su verga y desde luego la desesperación y el dolor hicieron que prácticamente llorara allí como una niña a moco tendido. Pero también me dijo que la parte más ancha ya había entrado por lo que lo peor había terminado. Entonces me volvió a sujetar; me mordí los dientes, cerré fuerte los ojos; tiró con fuerza hacia sí para que todo entrara de una vez, abriéndose paso de manera terrible.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Encorvé tanto la espalda que creía que iba a romperme una vértebra. Grité tanto que las palomas alrededor levantaron vuelo. No pude contenerme y meé descontroladamente sobre él, pero no pareció importarle, o simplemente no quiso sacarlo a colación para que no me sintiera más mal de lo que ya estaba.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ay! ¡Dios! ¡P-perdón, no pude aguantarme!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Listo, pequeña guarrilla!… Ni un centímetro afuera. Miren cómo quedó, amigos.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creí que iba a desfallecer, estaba llorando, temblando, seguía orinando, sudaba a mares; la saliva se me desbordaba de la comisura de los labios. Miré arriba y los chicos curiosos se tapaban la boca, uno incluso hizo la señal de la cruz. Los señores hicieron que me recostara sobre mi suegro, lentamente para que su verga dentro de mí no me dañara. Quedé con mi espalda contra su velludo pecho, ahora ambos mirábamos el imponente cielo celeste, aunque yo veía borroso debido a mis lágrimas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Caramelito, ¿estás bien? —preguntó, besándome el lóbulo. Empezó a masajearme las tetas, jugando con mis piercings.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perdón por orinarme toda, señor… soy una puerquita… pero me… encanta tenerlo adentro… le puedo sentir todo… cómo palpita adentro de mi cola… Uf, me quiero quedar así para siempre… —mentí. Realmente quería desmayarme, pero por nada del mundo dejaría ir esa verga hasta exprimirle todo. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te excita que te vean, caramelito? ¿Te excita que mis amigos y además unos extraños se pajeen viéndote cómo te parto el culito?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh… Ahhh… no. No es verdad, no invente cosas… ¡Auch, no tan fuerte, por fa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Chilla fuerte, pequeña exhibicionista, chilla para que te oigan. Mira cómo mis amigos también se están masturbando, se van a correr encima de ti… —sus gruesas y rugosas manos me acariciaban el vientre, calentándome a tope.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿No lo quieres admitir? —preguntó don Gabriel, siempre estrujándose el sexo—. Creo que te gusta, la forma que llamaste la atención de esos chicos, sonriéndoles mientras te tocábamos. Andar así con las tetas y tu panocha al aire sin pudor, siempre coqueta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ahhh… No, no muestro todo, tengo un hilo p-puesto —me costaba hablar con una gigantesca verga pulsando en mis intestinos. Mi cara seguramente estaba toda deformada de dolor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno —don Gabriel también seguía tocándose fuerte, viéndome sufrir—, pero es como si no lo tienes, se te ve todo, el hilo está metido entre esos enormes labios de tu vagina.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡N-no se burle de mí!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bombón, ¡es verdad! —don Gabriel se arrodilló y metió su mano entre mis piernas; dos de sus dedos se metieron en mi chochito, llevando consigo el hilito de mi bikini más adentro de mi cueva. Gemí de placer al sentir sus dedos entrando, y casi como un acto reflejo levanté mi cintura para que metiera más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Admítelo, caramelito —dijo mi suegro, arremetiendo para partirme en dos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y me sobrevino una visión cristalina de las cosas, como el segundo previo a un orgasmo. Las chispas doradas dando saltitos alrededor de un mar naranja, el cabrilleo del agua de una piscina natural repleta de flores de loto de errático andar. Toda mi aventura se agolpó en mis llorosos ojos, y la putita dentro de mí salió para bramar:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ahhh! ¡S-s-sí!  ¡Lo admito, me e-encanta… que me miren!</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y don Miguel tuvo un orgasmo, ¡un hombre mayor tuvo por fin un orgasmo dentro de mí! Podía sentir el calorcito de su semen contenido en el condón. Me abrazaba con fuerza contra su peludo cuerpo, bufaba, empujaba su polla, me chupaba el lóbulo, me apretaba las tetas mientras sus amigos apuraban sus pajas para correrse sobre mí, sobre mis senos, mi vientre y mi entrepierna. Me dejaron bañada de semen, cosa que para mí fue el pistoletazo para que la alegría se me desbordara: por primera vez estaba siendo recíproca antes hombres tan expertos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando la verga flácida salió de mí, el condón se quedó colgando desde adentro de mi cola. Lo señores felicitaron a mi suegro pues la cantidad de leche que caía desde ese forro era increíble, como si hubiera sido un jovencito quien se corrió allí. Lo quitaron lentamente y me lo mostraron. Prefiero no describir cómo estaba el forrito… pero ya no olía a frambuesas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me pidieron que me volviera a poner de cuatro patas porque querían mostrarle a esos chicos allá arriba cómo me habían dejado el culo; húmedo, enrojecido, totalmente abierto, roto, irreconocible ya de lo magullado. Tuve otro orgasmo demoledor sabiéndome observada, repleta de leche, temblando como posesa, de cuatro patitas mientras tres señores fumaban a mi alrededor, felicitándose entre ellos, viéndome tan putita y entregada, casi destruida ante la evidente experiencia de su madurez. Fue tan avasallador que me desmayé allí, sobre el charco de orín y semen, a los pies de mis tres arcángeles…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>III. Adiós Santa Teresa</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando abrí los ojos, sin saber cuánto tiempo estuve inconsciente, me encontré ahora sí totalmente desnuda, sobre el regazo de mi suegro que fumaba su habano. No estábamos más que nosotros dos. La cola ya no me dolía tanto pero se sentía muy pringosa adentro. Varios días después descubrí, viendo las fotos que tomaron con sus móviles, que don Rafael aún tenía mucha carga, tanto así que se pajeó sobre mi cola mientras que don Gabriel abría mis nalgas, retándolo a jugar “Tiro al blanco”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo primero que hizo mi adorado suegro, al verme despertar, fue invitarme a probar su habano. Tosí como una tonta, nunca me voy a acostumbrar a ese olor, sinceramente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Caramelito, ya es casi mediodía. Creo que tenemos que volver, seguro que mi esposa y mi hijo estarán de camino al campamento también. Tus ropas están aquí, desperézate un poco y ve poniéndotelas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf… ¿Y el señor Gabriel? ¿Y Rafael?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me ayudaron a bañarte, pero luego se fueron por el mismo motivo por el que debemos volver nosotros. No pongas esa carita, prometimos quedar de nuevo, pero en Montevideo, en un Shopping, para pasar un lindo domingo contigo. Eso sí, Gabriel llevó tu braguita, Rafael tu sostén. Y tu tanga hilo… pues ese sí que no sé dónde fue a parar… —silbó, revoloteando sus ojos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ya! ¡Qué vivos!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja! ¿Estás mejor ahora, caramelito?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí… no veo la hora de encontrarnos nuevamente. Ojalá mi novio me tratara como ustedes, como a una reina —dije acariciándole la blanca cabellera, antes de darle un largo y tendido beso. Su lengua sabía a habano; a algo de whisky también; por lo visto bebieron para cerrar con broche de oro mi total entrega. Pero no me importaba, es más, me encantaba chupar esa lengua, mordérsela también; podría quedarme así toda la vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Concluí más tarde que lo mejor sería… maquillar los hechos y decirle a mi novio que simplemente su papá y yo nos la pasamos recorriendo el bosque, que conseguí ganarme su corazón. Aunque no sé si algo habrá sospechado debido a mi alientito a habano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando don Miguel conducía el coche que nos llevaba de nuevo a casa, sucedió algo llamativo. Yo estaba reposando mi cabeza en el hombro de mi chico, en el asiento de atrás, cuando su madre, adelante, se indignó por algo que vio en la ruta. Cuando yo y Christian observamos, notamos que un coche pasó a nuestro lado a gran velocidad, ocupado por seis jóvenes que cantaban y vitoreaban. El vehículo tenía un pedacito de tela ataviada a la antena de radio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era un tanga hilito de licra, color blanco. Sospechosamente similar a la que me puse en aquella piscina natural, y cuya desaparición estaba cobrando sentido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi suegro se unió a la indignación de su esposa, comentando que la juventud de hoy día “está muy degenerada”. Se giró brevemente para decirme con un guiño cómplice.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me alegra haberte alejado de esos buitres, caramelito.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muchas gracias a los que llegaron hasta aquí.</span><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/82/20116798/20116798_062_1859.jpg" width="1280" height="853" /></p>
</div>
<div></div>
<div></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Aprendiendo en la plaza&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Oct 2022 16:55:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Cuando tenía dieciocho sufrí una de las depresiones más fuertes de mi vida, y algo así cuando los estudios de la secundaria están finalizando puede ser fatal para las aspiraciones académicas. La razón era mi padre; cada vez que me cruzaba con él en la casa terminábamos enzarzados en una violenta discusión, y no ayudaba que el segundo aniversario del fallecimiento de mi mamá estuviera al caer. Era como un extraño reloj biológico que nos volvía los peores enemigos. Que nada de lo que yo hacía estaba bien, que al ser yo la única chica de la casa me quería cargar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando tenía dieciocho sufrí una de las depresiones más fuertes de mi vida, y algo así cuando los estudios de la secundaria están finalizando puede ser fatal para las aspiraciones académicas. La razón era mi padre; cada vez que me cruzaba con él en la casa terminábamos enzarzados en una violenta discusión, y no ayudaba que el segundo aniversario del fallecimiento de mi mamá estuviera al caer. Era como un extraño reloj biológico que nos volvía los peores enemigos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Que nada de lo que yo hacía estaba bien, que al ser yo la única chica de la casa me quería cargar con más responsabilidades, y que además debería mejorar las notas “mediocres” que había sacado. El más mínimo intercambio de palabras propiciaba una discusión tóxica; había tratado que ese tipo de situaciones no me afectaran, pero cuando ni mis mejores amigas pueden servirme de apoyo pues solo vivían problemas banales, una termina cediendo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Así que estaba allí, sentada en un banquillo de una plaza, lejos de mi casa, lejos de mi colegio, desentonando con mi uniforme escolar y tratando de soportar el terrible frío. Eran horas muy tempranas y pese a que había gente cruzando por los alrededores, sombras sin rostro yendo y viniendo, tenía la impresión de ser una maldita hormiga solitaria preguntándose cómo terminó en el hormiguero equivocado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_030_0d01.jpg" width="423" height="635" />Ya no podía seguir soportando el ir y venir del gentío sombrío y apático así que me limité a abrazar mi mochila, refunfuñando que tal vez debería haberme hecho la enferma para quedarme en casa. Y así, pese a decirme a mí misma que no iba a llorar, mis ojos empezaron a arder para que empezara a derramar lágrimas como si acabara de ver una película romántica.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero creo que dejé escapar algún jadeo entre el gorjeo de las palomas que poblaban la plaza, porque alguien me habló. Era la voz de un hombre y noté que estaba a varios metros detrás de mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Mal día?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero yo no estaba de humor, así que le contesté sin siquiera mirarlo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Métase en sus asuntos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya veo. Lo siento, solo preguntaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Y para colmo tratándole como una bruja a la única persona que se estaba preocupando por mí! Al único que parecía despegarse de aquellas sombras sin rostro. Me froté las enguantadas manos por el frío y me armé de valor para girarme:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Discúlpeme, señor. Por favor no me haga caso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El hombre, que tenía la mirada perdida en algún punto indeterminado del cielo, me miró extrañado. Era una persona mayor que podría pasar por mi padre, tal vez un poco más mayor, bien trajeado pero abrigado con una chaqueta de cuero marrón que no hacía juego, cabello bien cortado, nariz aguileña y una sonrisa bonachona que no tardó en mostrarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía, pequeña, esos ojos rojos, ¿me vas a decir qué te pasa?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Que me acabo de unir al club de los desgraciados, eso pasa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me digas. Pues bienvenida, ¿ya te sacaste el carné?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Voy a hacerlo otro día porque mi cara seguro es un desastre ahora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No tardó en venir para acomodarse a mi lado. No muy cerca, que de lo contrario me asustaría, pero tampoco excesivamente lejos de mí. Aunque admito que por un momento pensé que se trataba de un pervertido; todo cambió cuando resopló y levantó la mirada, dibujando una larga figura con el vaho de su aliento.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Venir aquí me ayuda a despejar la cabeza. Es más barato que ir al psiquiatra, ¿no crees?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues es una plaza horrible y solo me bajé del bus porque no quería irme al colegio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Entonces sí que estás en un mal día. Pero deberías ir a tu colegio, se te hace tarde.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y usted no debería ir a su trabajo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Yo entro a los ocho, así que tengo tiempo. Por eso vengo aquí a las siete, para desconectarme un rato de una esposa que no me habla, una hija que sí me habla pero solo para decirme lo mucho que me odia, un puesto de trabajo que no soporto… ¡y hasta de un perro que ya no me hace fiesta al llegar a casa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, lo del perro es el acabose, señor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es un caniche de cinco años, creo que está en plena crisis de mediana edad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Bueno, tengo que irme, llegaré tarde pero supongo que puedo rogarle al portero que me deje entrar. Gracias por la charla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me alegra oírlo. ¿Te subí el ánimo, pequeña?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me llame pequeña. Pero en serio, gracias.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me levanté, cargando la mochila en un hombro. Antes de irme me giré y le deseé que su día mejorase, porque si era cierto lo que me había confesado, el hombre era prácticamente un pobre diablo arrastrándose por la vida y puso mis problemas en perspectiva. Me lo agradeció y pareció tomar rumbo a su coche, pero no pude evitar preguntarle algo más antes de retirarnos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oiga, señor. ¿Ha dicho que tiene una hija?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí. Estrenando adolescencia y todo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaya. Y… ¿Y qué le alegraría que hiciera ella?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio? ¿No es obvio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Si lo fuera no lo preguntaría…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, que dedique un rato de su vida a conversar amenamente con su padre estaría bien&#8230;</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Pues sí que parece algo obvio”, concluí para mí, viéndolo alejarse, levantando las palomas a su paso. Parecía un buen hombre, pero había notado algo especial en sus ojos oscuros; cierto halo de soledad, como quien ha sufrido mucho, como percibía a veces en los míos al mirarme en el espejo. Me reconocí en él, en ese extraño, por un breve instante. Ridículo, imposible, lo que quieran, pero así lo sentí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al día siguiente decidí volver a bajarme del bus cuando se detuvo en la parada de la plaza. En parte, mi estado de ánimo estaba en mejores condiciones y se debía a aquel desconocido. Lo volví a encontrar sentado en uno de los banquillos, leyendo un periódico. No se percató de mi presencia hasta que me presenté frente a él y le hablé:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor, he venido para darle las gracias por el consejo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Otra vez tú? —Me miró por sobre el periódico—. ¿De qué consejo hablas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me senté a su lado y me alegró que doblara su periódico para escucharme. Podría mandarme a tomar por viento, o mirarme como a una loca porque no nos conocíamos, pero no lo hizo. Simplemente me prestó atención, y eso era algo que, por más ridículo que suene, necesitaba muchísimo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Verá, ayer al mediodía fui al trabajo de mi papá. Sé que suele almorzar con sus colegas en un bar que está a una cuadra de su oficina, así que me presenté para almorzar con él. Sus compañeros se rieron un montón y lo puse rojísimo, pero creo que ha valido la pena porque sonrió como pocas veces. Así que gracias por el consejo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No recuerdo haberte aconsejado, pero entiendo lo que quieres decir. Ojalá mi nena me visitara, eso cambiaría un poco el panorama.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A lo que vine. Como muestra de agradecimiento he preparado algo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Acomodé mi mochila sobre mi regazo y corrí la cremallera; retiré un pedazo de pan alargado y envuelto en una bolsita de papel cartón. Lo partí en dos y le di el pedazo más grande al estupefacto señor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eres increíble, pequeña, me traes desayuno y todo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja, nada que ver! Verá, como dijo que estaba viejo y acabado le he traído pan para que le dé de comer a las palomas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Me he quejado de ser viejo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, pero bueno, se deduce…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le di el pedazo con una sonrisa aunque él seguía extrañado. No era la primera persona que se asustaba de mi forma de ser: sarcástica, cabrona, una chica que le gusta meter el dedo en la llaga de manera fugaz pero solo para hacer sonreír. Me había ganado muchos problemas por comportarme así pero me sentía cómoda de esa manera, escudándome con mi punzante forma de ser.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué suspicaz! Dame eso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y estábamos allí, viendo cómo las palomas y su particular gorjeo llenaban la plaza en búsqueda de las migajas que estábamos arrojando. Era terapéutico casi, para ambos, desconectados de nuestras tristes vidas. Claro que el señor aún no conocía cuál era mi historia, supongo que era el siguiente paso natural de nuestra recién estrenada amistad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y qué me dices de ti, pequeña? ¿Quién te ha robado el noviecito?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Nada de eso! Ojalá mi problema fuera algo así… Cuando me siento con mis amigas mi cara se desencaja oyéndolas quejarse por uñas rotas, novios y cortes de cabello… ¡Ya le digo, ojalá esos fueran mis problemas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Eso mismo me digo a veces! ¡Malditas uñas rotas! ¿Y entonces, pequeña?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y entonces? Pues que en casa parezco más una empleada doméstica que una hija. Que lavar las ropas, que la cocina, que limpiarlo todo, que la cena, que cuidar a mi hermano. Al final el tiempo libre para mí misma lo tengo en esta plaza. Y para colmo a veces la extraño, ¿sabes? O sea, a mi mamá…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya veo. Lo siento mucho.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Y aquí voy de nuevo, se supone que no iba a llorar…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lancé el pedazo de pan que aún tenía en mi mano y me levanté, llevando mi mochila en un hombro. Y seguro que aquel señor intentó detenerme, de hablarme o gritarme para que volviera junto a él, pero entre el gorjeo y el aleteo de aquellos bichos a mi alrededor no pude oír nada, ni quería. Se suponía que tenía que ser alguien fuerte, responsable, al menos esa era la imagen que mi papá esperaba de mí al delegarme responsabilidades, pero simplemente no podía; me derrumbaba fácil y eso era algo con lo que no me sentía cómoda, no me gustaba que me vieran así. Ni mi papá, ni mis amigas, ni incluso un señor desconocido de una plaza. Supongo que por eso me escudaba con mi forma tan punzante de ser.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_039_ec03.jpg" width="425" height="638" />Otro día más; miércoles. El señor como siempre estaba allí, leyendo un periódico sin notar que yo estaba frente a él, mordiéndome los labios, tamborileando mi cintura con los dedos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Necesito hablar… con alguien!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero qué cojones!? ¡Casi me das un infarto!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue sorprendente cómo su semblante cambió cuando notó mi rostro. ¿Tal vez le recordé a su hija? ¿O tal vez reflejé esa soledad que tenían sus ojos? Porque estábamos allí, en medio de esa plaza abandonada por Dios, buscando un breve descanso de nuestras vidas. Éramos dos completos extraños que de alguna manera nos reconocimos como similares más allá de edades y estratos. No nos conocíamos, para nada, pero nos necesitábamos para aguantar, o eso sentía yo. Inocente, demasiado idealista, lo que quieran, pero así lo sentía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tú de nuevo… Bueno, ya estás tardando en sentarte a mi lado, pequeña. Estoy tomando un mate, ¿me acompañas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno… ¡Un mate! Hágase espacio, don.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues venga! Y llámame Enrique.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A mí dígame princesa, pero mi nombre es Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y allí estábamos juntos, viendo el tráfico, a la gente yendo y viniendo, éramos como dos hormigas que se salieron de la línea para ver a la marabunta trabajar, tomando un mate que se me antojaba algo amargo, obviando nuestras responsabilidades porque sentíamos que merecíamos un descanso de la vida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Aprendí algo sobre su hija mientras el mate iba y venía. Ella era una adolescente que escuchaba “música estruendosa e inentendible”, que vestía “demasiado ligera”, y que incluso él creía notar “la cabeza de un clavo brillando en la punta de su lengua”. No sabría juzgar la música con tan pobre descripción, y vestir ligera de ropas en invierno me parecía directamente una salvajada, pero sí podría ayudarle con lo último.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿O sea que su hija tiene un piercing?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> —¿Así le dicen?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Así se llama… Bueno, no creo que sea para tanto. ¿Qué le dijo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Prefiero no decirlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vamos, Enrique, imagine que tengo uno. Aquí, dispare. —Saqué la punta de mi lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Supongo que puedo imaginarlo… —Me tomó del mentón y soltó con total naturalidad—. ¡Qué puto horror, niña!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿<em>Enzedio, zeyor</em>? —Escondí la lengua—. ¿¡Dónde se ha dejado la gentilidad!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya veo, “gentilidad”… ¿“Es la cosa más hermosa que he visto en mi vida”?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja!, tampoco el sarcasmo, sea sincero. Vuelva a imaginarme —volví a sacar la puntita de mi lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues… ¡sinceramente es horrible, has destrozado tu lengua, niña!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf, usted no tiene solución!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero todo era dicho con tono amistoso. Tal vez fue gracias al mate o simplemente nuestras risas, unificadores sociales por excelencia, o tal vez fue el haber entendido por fin cuánto nos necesitábamos para escapar aunque sea por media hora de nuestra vida. Allí no éramos una estudiante y un hombre de negocios, allí, risas y mate de por medio, éramos dos personas cansadas de patear por la vida; estábamos emparejados a la misma altura.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Así comenzó nuestra pequeña aventura. Nuestro pequeño ritual. El de dos completos desconocidos que se reunían en la plaza por casi media hora para charlar o simplemente para mirar el tráfico en silencio, juntos en el banquillo y a veces alimentando a las palomas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Para el viernes me armé de valor y volví a hablarle sobre los problemas de mi casa. Desde luego no pude evitar derrumbarme a mitad de mi historia; ese lado mío, patético, débil, toda una niña llorona… pues como había dicho ese lado no era algo que quería proyectar, por lo que decidí irme antes de que me viera con los ojos rojos y los labios temblando. Pero al levantarme del banquillo, me sostuvo de la mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿A dónde vas? Te puedes quedar aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No respondí. Solo sostenía su mirada en completo silencio. Fue raro: no se oía el tráfico. No había gorjeos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Le harías un favor a este “viejo y acabado” si te quedas, ¿sabes?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le vi los ojos. Le vi la sonrisa. No había nadie en mi vida así; un reflejo cristalino de mi persona. Así que le revelé ese lado frágil que tengo, lejos de la chica cabrona, lejos de la chica brava. Me senté a su lado y reposé la cabeza en su hombro; resoplé un par de veces, rodeando su brazo con los míos, y luego sí, empecé para llorar a moco tendido. Era mi peor versión, pero descubrí que a su lado me sentía cómoda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Podría quedarme todo el día allí; porque sí, lloraba sin cesar pero el corazón parecía desbordarse de felicidad o alivio porque finalmente había encontrado el sostén que buscaba. Tal vez estábamos excediendo nuestra media hora diaria, o tal vez quiso consolarme con algo más que un hombro, porque repentinamente me acarició la caballera y me habló con un tono dulce.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te sientes mejor?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No. Me da un poco de vergüenza que me vean llorando al lado de un hombre cuya chaqueta parece provenir del neolítico, pero gracias.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Esa es la pequeña que conozco. Descárgate, vamos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero se lo digo en serio, creo que un día de estos deberíamos ir a una tienda y elegir algo más bonito, madre mía, ¿en qué estaba pensando para salir de su casa con algo así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_047_329e.jpg" width="423" height="635" />Abracé con más fuerza su brazo con los míos, y volviendo a reposar en su hombro, le rogué que me acompañara así solo un rato más.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los días siguieron pasando y nuestros encuentros (o rituales) seguían pactándose ya no a horas tempranas del día, sino a la una de la tarde, luego de mis clases y aprovechando el horario de descanso de su oficina, para no joder mis estudios. Con él aprendí pequeños detalles que terminaron, poco a poco, acercarme más a mi padre. Desde llevarle el desayuno a la cama y hasta rememorar mi infancia pasando horas muertas del domingo viendo juntos un álbum de fotos. Aquel hombre era, básicamente, un ángel caído del cielo que ayudó a recomponer la relación con mi papá, a achicar aquella línea que amenazaba con separarme más y más de él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Para el lunes de la siguiente semana, estrenando una preciosa gabardina negra de película, me acompañó a una tienda de música. La idea era encontrar algo juvenil que pudiera regalarle a su nena, algo con el que ambos pudieran sentirse conectados. No valdrían discos de y para adolescentes, que a un adulto como él no podría gustarle.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En un par de exhibidores, dotados de auriculares, tenían varios discos de muestra. Uno de ellos tenía un álbum que reconocí inmediatamente, por lo que no dudé en llamar a Enrique, que estaba echando un vistazo a los discos en las estanterías.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mire, encontré algo potable. Avril Lavigne, a ella la escuchaba antes de comenzar la secundaria. Tiene canciones muy buenas, ¿conoce alguna?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tengo pinta de saber japonés, pequeña?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Japonés? No, no… Dios santo, ¡solo… solo escúchela!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me hice con un auricular conectado al exhibidor y le pasé el otro, pero se negó a ponérselas porque creía que iba a gastarle una broma con el volumen, aunque lo más probable es que tuviera miedo de ponérselas. Aceptó a regañadientes cuando le dije que ya iba siendo hora de dar un par de saltos evolutivos importantes si pretendía recuperar a su nena.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Así que tras ojear por la lista de reproducción en la caja del disco, decidí por una de mis preferidas: “Im with you”. Cuando miré a Enrique, esperando que la canción iniciara, no pude evitar hacer un paralelismo con un videoclip de los RadioHead en donde una par de desconocidos escuchaban una canción desde un exhibidor como el nuestro. Claro que él no era Jhonny Depp, ni mucho menos yo me asemejaba a aquella preciosidad que lo acompañaba en el vídeo, pero no me importaba; la canción estaba en marcha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No es Gardel pero te digo que esta japonesa no canta nada mal —me codeó para que yo estallara en risas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero todo se desmoronó cuando llegamos al estribillo: “<em>Estoy tratando de entender esta vida. ¿Podrías tomarme de la mano y llevarme a otro sitio? Porque aunque no sé quién eres, estoy contigo</em>”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tal vez haya sido demasiado tonta o romántica al reconocernos en aquella canción. Pero debo decir que, por más que él tuviera un anillo brillando con promesas de amor en su dedo, en ese momento sentí algo que sé que no debería. En ese instante algo dentro de mí se había quebrado y mi sonrisa se desdibujó. Lo miré por largo rato, le miré esos ojos en los que me reconocía, él estaba sonriente en su mundo porque le gustaba la canción, pero yo sentía la imperiosa necesidad de tomarle de la mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> “<em>Y busco un lugar, busco a alguien que esté conmigo, porque nada me sale bien y todo resulta ser un desastre</em>”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Buscando una conexión con su hija, terminé encontrando una conexión demasiado peligrosa con él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Éramos prácticamente unos desconocidos, sí, pero él estuvo allí en mis horas bajas, acompañándome y prestándome su hombro cuando me quebraba en llanto. Aprendí a atesorar cada minuto que pasábamos juntos, desconectados del mundo, y me dolía que nadie en su vida notara cuánto sufría, cuánto anhelaba y sobre todo, cuán grandioso hombre era. Yo sí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No sé si “enamorada” sería la palabra más adecuada para describirme en ese entonces, pero sí estaba segura de que todo se había jodido para mal. Porque ese hombre casado, con su anillo brillando, con su sonrisa bonachona… pues simplemente ya no podía verlo como antes. Y, sinceramente, media hora al día ya no me sabía a suficiente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“<em>Estoy contigo, y quiero seguir contigo</em>”, pensaba yo, pero las palabras no me salían. Su anillo brillaba demasiado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De noche no pude evitar pensar en él mientras me bañaba, y pronto comprobé qué tan deliciosa fue la ducha mientras me tocaba imaginándome en sus brazos. Mis deditos eran los de él, los que plegaban los labios y acariciaban el clítoris oculto tras mi pequeño capuchón. Creo que habré tenido uno de los orgasmos más placenteros de mi vida pensando cómo me hacía suya, desvirgándome con dulzura en una amplia cama matrimonial. Era suya en mis fantasías, y ese maldito anillo no brillaba en absoluto, solo caía al suelo y repicaba hasta silenciarse.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> “<em>Estoy contigo, quiero estar contigo</em>…”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me maldije al acabar. Por tonta, por idealizar demasiado, por querer tomar de la mano a un hombre casado y pedirle que estuviera conmigo más que media hora al día. Por querer que fuera él quien me arrebatara mi virginidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Llegó el martes. El frío era matador, pero allí estaba yo, pateando por la calle, cargando mi mochila en el hombro, avanzando a empujones entre ese montón de gente trajeada. La cabeza la sentía abombada, no estaba acostumbrada a hacer lo que estaba haciendo: abrí las puertas de aquella oficina en par en par y traté de encontrarlo entre el gentío que atestaba el lugar. Pregunté a la recepcionista. Me indicó el segundo piso, tercera puerta a la izquierda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cada paso que daba conforme me acercaba se hacía demasiado pesado. Pensaba que tarde o temprano terminaría cayéndome al suelo desmayada. En ese entonces, más que nunca, sentía la necesidad de tomarle de su mano y susurrarle cuánto necesitaba estar con él, que media hora al día no me era suficiente ya.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“<em>Estoy contigo, quiero seguir contigo</em>”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y sonreí al verlo, charlando por teléfono en un escritorio apartado. Resoplé una y otra vez antes de armarme de valor para interrumpir en su vida. Miré mi falda plisada, comprobando que no estuviera arrugada, rápidamente me arreglé un poco el cabello en una coleta alta; pensé que tal vez no debería haber venido en mi uniforme escolar, lo último que quería era proyectarle una imagen de cría o de “pequeña”, pero ya era muy tarde para volver sobre mis pasos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Enrique, s-si su hija no quiere visitarlo y almorzar con usted, yo lo haré.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eh? —colgó su teléfono—. ¿Rocío? ¿Qué haces aquí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, parece que está perdiendo el oído. Le he dicho, hombre torpe, que he venido para almorzar juntos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me lo puedo creer… ¿Lo dices en serio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dios, sé que no soy su nena, pero podría simular algo de alegría…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Esto, no pienses que no estoy contento, pero lo cierto es que ya te has robado un par de miradas, vaya con el aprieto en el que me has metido al presentarte aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ya! ¿Cree que he venido así, sin pensarlo? Le he dicho a la recepcionista que soy su sobrina.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, podrías haberme avisado, pequeña —se pasó la mano por la caballera visiblemente azorado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Deje de decirme pequeña! ¿Qué dices? ¿Nos vamos?</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_065_a838.jpg" width="423" height="635" />En el bar parecíamos padre e hija, sentados a una mesa alejada. Al principio me hacía gracia verlo tan nervioso, oteando el bar con desconfianza pues no quería encontrar a alguien conocido, supongo, porque iba a serle complicado explicar por qué estaba almorzando con una colegiala. Pero a mí no me importaba, necesitaba avanzar en el terreno; sentía que él me veía como solo una amistad, o peor incluso, como la hija que no podía tener.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se comportó como un caballero, pero yo como una niña mala que sacaba provecho de sus atributos. Me inclinaba hacia él varias veces para recoger el salero o servirme de la gaseosa, y que así pudiera tener mejor vista de mi tímido escote, para que notara que yo le ofrecía algo más que lo que su hija podría. Hasta incluso le sequé (torpemente) los labios con una servilleta luego de que bebiera de un vaso de agua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Maldito invierno —murmuró.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué le pasa, Enrique?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno… ahora que lo pienso, siempre nos hemos encontrado en la plaza, así que ibas bien abrigada. Pero ahora, aquí y sin suéter ni abrigo, veo que eres una auténtica preciosidad, pequeña.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Enrique, es la primera vez que me dice algo así… Gracias, me halaga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio? ¡Menos mal!, pensaba que si lo decía ibas a ridiculizarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, hoy me estoy portando bien porque me gusta verlo contento, ¡no se acostumbre!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Pero por Dios! Tenía ganas de tomar de su mano y quitarle ese maldito anillo, pero no tenía el valor de hacerlo porque las mías estaban temblando de los nervios, inseguras, inquietas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No fue sino en el tercer almuerzo, el día jueves, cuando junté la fuerza necesaria para dar el paso definitivo. Lentísima, torpe, lo sé, pero no estaba acostumbrada a actuar como una loba, y menos con un señor mayor que seguramente podría sospechar mis intenciones con facilidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y su esposa, Enrique?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Graciela? ¿Podríamos no hablar de ella?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No diga eso. Así como estoy haciendo los deberes de su nena, tal vez pueda tratar de hacer los de ella… —tomé el jugo de naranja, estaba mareada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, estás sacándome pensamientos inapropiados.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ya, no sea desubicado y cuénteme!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mira, si tanto quieres saberlo, te diré que hace más de once meses que no tengo relaciones con mi esposa. Y en los últimos cinco años no lo hemos hecho más de diez veces. ¿Contenta?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Escupí el jugo en el vaso. Eso sí que no lo esperaba. Cinco años casi en castidad eran una auténtica locura para una pareja casada. ¿O no? ¿O sí? Como fuera, ¿qué clase de mujer podría no atenderlo como debía? ¿Qué clase de monstruo podría tirar por la borda todas esas promesas de amor que brillaban en ese anillo matrimonial? Él no se lo merecía, él debía tener a alguien mejor. Y no digo que ese alguien fuera yo, ni mucho menos, pero al menos sé que yo lo trataría mejor que ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… ¿estás bien?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Enrique, ¿¡cinco años!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo último que espera alguien de mi edad es que una jovencita le tenga pena. Por favor, no necesito esa mirada de ti.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya. Tiene razón. ¿Quiere que pateemos un rato por el centro y busquemos una prostituta? Porque a mí no me mire si quiere desfogarse, pervertido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Exacto, esa es la Rocío que conozco.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sí, esa era la chica que él conocía. La colegiala cabrona y entrometida que le hacía chistes pesados y criticaba cada decisión suya. La que prefería no discutir airadamente porque se rompe en llanto fácilmente. La nena con problemas que necesita de su hombro para llorar. Una hija, eso quería él, una hija con la que pudiera sentirse vivo y realizado. Pero yo no necesitaba un padre, ya tenía uno en casa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Aunque no te lo negaré, pequeña, será mejor que termines de almorzar y vayas pitando para tu casa, porque no sé si podré contenerme —bromeó.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Miré esos ojos, esa sonrisa suya. Y simplemente di el paso que tanto había practicado en mi habitación: tomé de su mano más cercana con las mías. Una descarga de estática me hizo dar un pequeño respingo, pero lo tenía por fin, agarrado de la mano. Era mío, estaba conmigo. “<em>Estoy contigo</em>… <em>y me encanta</em>”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Yo… yo creo que usted se merece algo mejor, Enrique.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te refieres a mi ensalada? —preguntó con una media sonrisa. Estaba jugando conmigo o pateando balones fuera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, ¡no! No se haga del desentendido, por favor. No digo que yo sea lo que busca, pero escúcheme, pe-permítame ser la esposa que se merece.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estoy pensando seriamente que te estás volviendo loca. ¡Eres una menor!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Tengo dieciocho y sé lo que hago!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estoy casado, pequeña, ¿ves este anillo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Para mí no valía nada, ¿qué sentido tenía llevar algo que solo relucía promesas rotas? Claro que no tuve el valor de decírselo, por lo que prosiguió excusándose.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, y no es solo mi esposa. Hay casi treinta años de diferencia entre tú y yo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Pues para mí no la había! Deshicimos esos años en aquella plaza, en cada conversación que tuvimos, en cada risa, cada llanto y cada mate que compartimos. ¿O fue solo una impresión mía? ¿Una quimera que me inventé para sentirme comprendida en un hormiguero que no era mío?</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me levanté para retirarme. Otra vez los ojos ardiendo, otra vez el maldito labio inferior temblando sin control. De nuevo la niña salía a relucir, y eso era algo que no debía permitir. Quería mostrarme ante él como una mujer, como una posible pareja, ya no como la cría que buscaba consuelo. No miré para atrás, y aunque esa vez no hubo palomas ni gorjeos entre nosotros, estaba tan ensimismada en mi mundo que ni siquiera oí sus reclamos (si es que los hubo).</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me lo merecía. Ese mazazo sádico a mi vida (¿cuántos más?). Por tonta, por idealista. Por creer que un hombre casado sería capaz de quitarse ese anillo para hacerme feliz.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En mi casa pensé, mientras lavaba los cubiertos, que tal vez lo mejor sería olvidarme de todo, de aprender a afrontar mis problemas en completa soledad. Tal vez era la única forma de avanzar en mi vida, de madurar, de deshacerme de la “pequeña” que me jodía el rostro con lágrimas cada vez que la vida me embestía. Construir una muralla para olvidarlo, tal vez eso era la mejor opción. Pero luego recordaba sus ojos, y por Dios, nadie más en mi vida tenía esa mirada cargada de soledad en los que me reflejaba cristalinamente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Decidí, en la cama, antes de cerrar los ojos, que iba a luchar por él; un último intento antes de abandonar aquel hormiguero ajeno.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Viernes de día. Me quité el suéter al bajarme de la parada y me la até en la cintura. Iba desabrigada, pero tenía mis razones. Él estaba en la plaza, sin periódico en mano, caminando por el parque, oteando en derredor en mi búsqueda. No mentiré; me alivió encontrarlo, temía que me quisiera evitar tras haberle confesado mis sentimientos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me acerqué sin que me notara, justo cuando paseaba por la vereda. Le tomé de la mano y retiré el maldito anillo de su dedo. Lo tiré al suelo y vi cómo el hombre se empalideció. Me miró, no sabría decir si feliz o sorprendido, luego se fijó en el anillo repicando en el suelo, subió de nuevo la mirada, pasando fugazmente por mi sujetador negro reluciendo tras mi blusa blanca, y por último observó mi cara repleta de deseo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahora no hay ningún anillo, señor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Rocío! Te estaba buscando… ¿No te parece que deberías estar abrigada? ¡Vas a pescar un resfrío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tengo que admitir que yo era un auténtico caso perdido. Iba a llorar de nuevo porque esperaba un abrazo, un beso, una mano, pero en cambio el maldito solo se quitó su gabardina (nuestra gabardina) para abrigarme. Decepción, desazón. Me lo merecía, por tonta, por idealizar cosas que no debía. Era una maldita hormiga perdida en un hormiguero que no era suyo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y de repente, el anillo en el suelo dejó de repicar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando los ojos empezaron a dolerme y no quedaba otra más que mirar el suelo, cuando los labios me empezaron a temblar, contra todo pronóstico, me tomó del mentón para besarme. Primero fue un pico rápido que me robó mientras yo mascullaba que debía recoger su anillo, que lo tiré solo por un lapsus nervioso. “Déjalo ahí”, susurró. Al verme sorprendida, el beso cayó en mi nariz para hacerme sonreír. Y así, con el corazón desbordándoseme de alegría, me besó como ningún hombre había hecho hasta ese entonces conmigo. Nada de lenguas, nada fuerte. Solo labios apretujándose mientras unos ásperos pero juguetones dedos se enredaban entre los míos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“<em>Estás conmigo, y me encanta</em>…”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pequeña, me alegra que hayas venido…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, deje de hablar y siga besándome.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estoy casado y tú apenas eres una niña, es complicado así, ¿no te parece?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No soy una niña! Y ya sabe, ahora tiene vía libre…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Solo espero que nadie me haya visto besándote…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Deje de mirar por la plaza. —Lo tomé de la mejilla y rogué—: Enrique… lléveme a otro lado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_091_ee39.jpg" width="425" height="638" />Su casa era hermosísima, de dos pisos, estilo colonial; atravesamos un jardín delantero para entrar. Mientras él llamaba a su oficina para comentar que no podría presentarse ese día, sacié mi curiosidad viendo las fotos de su hija y señora, muy bonitas por cierto, en los portarretratos que infestaban la casa. Pero no había mucho tiempo para ellas porque las cosas cambiaron drásticamente cuando me llevó de la mano para subir por las escaleras, rumbo a su habitación matrimonial. Me alarmé, había algo que aún no le había dicho porque tenía demasiada vergüenza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se sentó en la cama, esperándome, pero yo aún no podía entrar en la habitación por el miedo que tenía. Él me vio recostada por el marco de la puerta, con la cara roja, y preguntó qué me sucedía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Enrique, vamos a manchar su cama… ¿No es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mi esposa duerme en otra habitación. Pero si te preocupa, hay un lavarropas abajo, es muy bonito.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No es eso! Bueno… quiero decir que so-so-soy virgen, ¿entiende?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jajaja! ¡Muy buena broma! Dale, vente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No se ría, ¡le digo la verdad!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, claro, y yo soy Superman, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estúpido, ¿qué quiere decirme con eso?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A ver, ¿me estás diciendo que es la primera vez que vas a ver una… verga?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Obvio que no! ¡Las he visto a montones! Solo que ahora será la primera vez que vea una “en vivo y en directo”… ¿Puede entender un poco mi problema en vez de reírse tanto?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Es que en serio, no me lo creo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues créalo, será la primera vez que esté con un hombre!… ¡Un hombre que se está riendo de mí!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No puede ser, pequeña, no estás bromeando…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, le ruego que no se enoje.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se levantó y me extendió la mano, invitándome a entrar. Me vio indecisa, pero bastó que cambiara su tono para convencerme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te preocupes, yo te guiaré. Ven aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Avancé. Me agarró de la cintura al acercarme y, tras depositar otro beso en la nariz que me hizo reír, me ayudó a quitarme los primeros botones de la blusa. Al caer al suelo, fue el turno del sujetador;  le miraba a los ojos cada vez que sentía que me iba a desmayar para poder tranquilizarme. Me estaba viendo los senos, los tocaba suavemente con sus gruesos dedos; me excitaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Prosiguió desabrochándome el cinturón de mi falda. Me giró, y lentamente fue bajándomela para dejarme en braguitas. Se arrodilló ante mí; volví a girarme para verlo, tenía que mirarlo a los ojos para no desesperarme; agarró delicadamente las tiras de mi ropa interior, la última prenda antes de quedarme desnuda (salvo por mis blancas medias recogidas hasta mis tobillos), y me la bajó hasta la mitad de los muslos. Fue el primer hombre que me veía toda, mi vello, mi carne; en mi entrepierna sentía un calorcito excitante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me acarició mis partes con sus dedos, luego utilizó su boca de una manera tan sensual que doblé las rodillas y me tuve que sostener de sus hombros; pasaba su lengua de abajo hacia arriba de mi rajita, subiendo hasta besar mi mata de vello púbico, subiendo más para besar mi ombligo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te ha gustado lo que te hice, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síii… y no recuerdo haberle dicho que se detuviera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te gustaría hacerme algo similar? Me harías muy feliz.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me volvió a besar la conchita, era simplemente una delicia sentir su lengua apretándome allí abajo, húmeda, caliente, abriéndose paso por mis carnecitas. Y claro que quería hacerlo feliz, por lo que le acaricié el cabello y le susurré que me dijera qué debía hacer. Así que se levantó. Otro beso en la boca, su legua tenía un gustito amargo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ponte de rodillas y quítame el cinturón, pequeña.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_101_e4f8.jpg" width="425" height="638" />Lo hice. Se lo desabroché y procedí a bajárselo para que quedara un bóxer negro en donde se marcaba algo grueso, duro y palpitante. “Quítamelo también”, me dijo acariciando mi cabello. “Ya, es obvio, ¿no?”, respondí, bajándosela. Y allí estaba frente a mí. Era imponente, tenía la piel oscura, distinta a la del resto de su cuerpo, con venas que iban y venían por el largo del tronco. Era la primera verga que veía, sí, aunque solo podía pensar en algo mientras admiraba cada centímetro:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Enrique, prométame que no me va a doler.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te preocupes, lo haré despacio para que disfrutes. Solo haz lo que te digo, no quiero que hagas algo que te pueda desagradar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Entiendo. Guíeme por favor—susurré viendo esa carne que tarde o temprano iba a estar dentro de mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te aconsejo que comiences por acariciarla, sentir cómo es al tacto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva. Primero posé el dedo índice en el tronco, justo sobre una vena. Presioné sobre ella, y pronto me armé de valor para agarrarla tal zarpa. Pero era gruesa, no podía cerrar mi mano. Con la otra toqué la cabeza, de textura y color diferente, nada rugosa, más caliente. El señor dio un respingo de sorpresa cuando se la agarré. Supe que era un poco más sensible allí. Estuve así, palpándola y contemplándola con respeto conforme él me acariciaba la cabeza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso es, pequeña, ahora dale unos besitos en la punta y en el costado, lamela un poco, así te vas acostumbrando al gusto. Que quede bien húmeda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cerré los ojos y, poniendo ambas manos sobre mi regazo, procedí a besar tal como me pidió. Primero en la cabeza, luego, con la lengua extendida, fui recorriendo el tronco, pasando a conciencia por una gigantesca vena que la cruzaba. Ensalivé un poco y seguí besando, lamiendo, dando un pequeño mordiscón. Para cuando volví hacia la cabeza, noté que de la punta bullía un líquido traslúcido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo estás haciendo muy bien, Rocío. Ahora abre tu boquita lo más grande que puedas, voy a meter la punta. Trata de mirarme a los ojos, ¿sí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al principio abrí pero era obvio que no iba a entrar, por lo que tuve que esforzarme más. Hice fuerza y por tenía su polla dentro de mi boca, pero no sabía si debía usar mi lengua o mis labios de alguna manera, simplemente estaba allí con ese gigantesco miembro latiendo mientras mis ojos trataban de sostener su mirada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te quedes así, pequeña, pálpala con tu lengua. La idea es que te guste, ¿te está gustando?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Afirmé y procedí. Claro que me estaba gustando, estaba calentísima, si eso era solo el comienzo estaba con muchas ganas de quedarme hasta el final. Estaba arrodillada ante él, con mi carita de niña, acariciándole su verga solo con mi lengua y mis manos temblando sobre mi regazo. Me retiré la tranca un par de veces para besarle en la punta, allí donde seguía escapándose algo pegajoso y traslúcido. Volví a metérmela en mi boca, cada vez más profundo, abriendo más y más para que me cupiera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Engullí un poco más allá de la cabeza de su verga y empecé a chupar. Él inició un mete y saca suave, despacio, como tratando que yo sintiera toda esa carne que por primera vez estaba descubriendo. Traté de metérmela más aún porque estaba enviciándome ya; pero se la retiró de mi boca y empecé a toser, con saliva colgándoseme de los labios. Había hecho una arcada por haberme atragantado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tranquila, pequeña. Te dije que me hicieras caso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Perdón, trataré de no meter tanto.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a agarrar la verga pero no pude más que darle un par de besos antes de que él me la separara. Me dijo que sería mejor si lo acompañara hasta su cama, porque a su edad no estaba para rodeos largos. Así que, con los labios humedecidos de ese extraño líquido, le tomé de la mano y le sonreí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En la cama me acomodé sobre él, lenta y torpemente procedí a desabotonarle la camisa, besando su peludo pecho para mostrarle todo mi amor, devoción y respeto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quieres hacerlo, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Síii! Enrique, me arde muchísimo entre las piernas, uf, pero si llega a lastimarme le juro que le arañaré.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me tomó de la cintura y con su mano guió su tranca hasta mis carnes, pasándolas por mi tímida raja, restregándomela, se resbaló un par de veces pero luego la tuvo bien sujeta contra mí. Era riquísima la sensación, quería devolverle el favor llenándole la cara a besos pero no podía controlar nada de mi cuerpo debido al vicio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Empezó a empujar; la húmeda punta de su verga me estaba abriendo despacio. Mi coñito ardía, picaba, pero me gustaba, no era nada doloroso. Pero en seguida dejó de meter, ya no se deslizaba para adentro con suavidad. Así que dio un empujón, seco, casi violento, tan repentino que me hizo arquear la espalda y gritar del dolor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Aghmm! ¡Enrique, me está lastimando!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tranquilízate, como te prometí, te la voy a meter despacio para que disfrutes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues lo de recién no fue “despacio”!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Recibí otro envite que no penetró más, solo empujaba toda mi conchita hacia adentro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Bastaaaa, es demasiado grande para mí! ¡No siga, me está doliendo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Tranquila, mi pequeña, no pasa nada!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Obvio que no pasa nada! ¡No quiere entrar y para colmo me dueleeee! ¡Quítese, quítese!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Él se retiró un poco pero sin sacarla del todo y volvió a arremeter.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Nooo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me aparté de él y caí a su lado, su tranca se había deslizado fuera de mi adolorido coño. Quedé recostada a su lado, algo atontada. Me acarició diciéndome que aquello que estaba sufriendo era normal, que muchas mujeres sienten un poco de dolor la primera vez.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Déjame verte, tu himen debe ser muy resistente y no se rompió, por eso no pude penetrar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Himen resistente? ¿Existe algo así? Dios, soy un monstruo, don Enrique, nadie va a poder penetrarme jamás…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Pero qué estás diciendo, Rocío? No seas exagerada. Ven.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Metió mano en mi entrepierna y buscó mi agujerito, haciéndose lugar entre mis abultados y enrojecidos labios vaginales. Me retorcí y me mordí los labios porque era buenísimo. Me dijo que me estaba haciendo una estimulación vaginal, que quería sentir mi barrerita, tratar de empujarla un poquito con sus dedos. Yo sentía un ardor molesto al inicio pero como su dedo vibraba también me resultaba un poco placentero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, siga haciéndolo, Enrique…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te dolió? ¿Qué sientes?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Duele… pero ya no tanto como recién.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Aguanta un poco, pequeña, ya no te va a doler –dijo, colocándose encima de mí; el contacto contra su cuerpo velludo me volvió loca. Metió las manos por debajo de mi espalda, hasta los hombros, para atajarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Acomodó su verga. Un beso a la nariz. Una sonrisa de mi parte. Y empujó de nuevo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo sentí que me desgarraba algo, que vencía una resistencia, por lo que empecé a luchar para sacármela, pero me tenía bien sujeta. Por suerte no desistió porque conforme su tranca se abría paso en mi interior,  el dolor se hizo soportable y volvió ese ardor placentero. Mi carita arrugada de dolor había desaparecido, según él, mientras lo sentía deslizándose centímetro a centímetro dentro de mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su carne estaba llenándome toda la cavidad, tocando paredes que en ese momento recién estaba descubriendo; era suya, estaba dentro de mí, estábamos más unidos que nunca y el corazón me latía a mil por hora de felicidad porque estaba cumpliendo mi sueño. Lo abracé fuerte, atrayéndolo para hundir mi cabeza en su hombro y poder llorarle:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estoy con usted, Enrique. Puedo sentirlo… usted está adentro de mí…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo sé. ¿Te gusta, pequeña?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síii… no tiene idea de cuánto me arde, me e-encanta…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Fue un poco difícil porque aún estás muy estrechita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Empezó a menearla un poco y eso fue devastador para mí. Yo sentía que mi vagina se contraía de manera violenta con ese intruso dibujando círculos, entrando y saliendo. Me dijo que le encantaba cómo usaba las paredes internas de mi vagina para estimularlo, pero obviamente yo no sabía manejarlas, era solo un espasmo muscular, pero entendí que si lograba dominarlo podría hacerlo gozar en otras ocasiones. Lo mejor de todo llegó cuando retiró su verga de mí; mi coño se contrajo de una forma que me provocó un orgasmo espectacular, comencé a temblar como una poseída, a enredarme con la manta, retorciéndome en la cama con sacudidas de placer que duraron varios segundos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El señor se limitó a acostarse a mi lado, acariciándome, viéndome resoplar entrecortadamente, contemplando mi carita roja de goce, secándome a besos las lágrimas que derramé por el sufrimiento.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué tal estás, pequeña? Estás temblando un montón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Enrique… dolió muchísimo al principio. –Hundí mi rostro en su hombro—. ¿Y qué me dice usted? ¿Le ha gustado? Sea sincero…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Desde luego, Rocío. Lo has hecho bien para ser tu primera vez.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No sabría cómo describir la felicidad que en ese momento sentí bullendo en cada rincón mío. No solo yo había sentido esa conexión especial que habíamos creado. No me refiero a lo físico, al menos no del todo. En ese momento en el que su carne estaba dentro de mí sentí algo único, como la calma, fuerza y consuelo que yo buscaba. Y que Enrique me confesara que también fue agradable para él fue el pistoletazo para que mi corazón se desbordara de alegría. Eso sí, aún me quedaban un par de temas por averiguar:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_094_b9db.jpg" width="424" height="636" />—¿Y sangré, Enrique? Tal vez debería llevar las sábanas a lavar…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, sangraste un poco, pero en esta casa no eres ninguna empleada doméstica, ¡hala! No te preocupes, yo la llevaré a lavar. Ve al baño, date una ducha caliente y espérame allí. Verás, a mí me encantaría poder terminar. ¿Quieres que yo también tenga un orgasmo, no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Obvio que sí, le dije que no pienso decepcionarlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En la ducha, bajo el agua caliente, nos bañamos juntos, acariciándonos y descubriéndome puntitos especiales con sus gruesos dedos. Lo masturbé mientras besaba su pecho, y cuando me aviso que estaba por acabar, me arrodillé para abrir la boca. Empezó a cascársela y pronto escupió varios chorros que fueron a parar en mi lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dijo que le haría feliz si me lo tragaba. Así que, crispando mis puños, metí la lengua y tragué aquella leche tibia; tenía un saborcito rancio que me pareció terrible pero hice tripas corazón para disimular mi cara. Estaba feliz así, arrodillada ante él, besando su verga que poco a poco perdía tamaño, mostrándole mi admiración y respeto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nos volvimos a su cuarto, arreglamos la cama con nuevas mantas para volver a acostarnos. Me dormí, con la cabeza reposando sobre su pecho, mientras sus ásperos dedos se enredaban entre los míos. Estaba conmigo, por fin, y era feliz así. Estuve unida a un hombre como nunca antes, y vaya hombre; mi sonrisa simplemente no se borraba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pasamos los días siguientes repitiendo aquella escena en su ducha (salvo el sexo en sí, que no me sentía del todo recuperada). Para cuando cumplimos una semana juntos, volvimos a experimentar aquella unión de cuerpo y mente tan excitante que parecía reforzarnos como personas. Y para mi fortuna logré aguantar mucho más tiempo, incluso llegué a tener mis primeros orgasmos con su verga aún dentro de mí. Como dije, y seguiré insistiendo, el sexo con él no era simplemente una experiencia física, al contrario, en el momento que él estaba dentro de mí era algo que implicaba una gran carga emocional.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Enrique parecía un hombre renovado, se le notaba en la cama y también en la plaza; ya no quería estar sentado, quería dar caminatas conmigo, de compras y hasta seguir conociendo más de mis gustos musicales en aquella tienda con los exhibidores porque a su hija le habían encantado los discos que le escogí. Y de alguna manera esa nueva actitud, la de un hombre satisfecho, habrá sido reconocida por su esposa, y su vida, poco a poco, habrá mejorado. Tarde o temprano iba a suceder, desde el momento en que tenía que enfocarme en mis exámenes finales y dejar de encontrarnos, supe que terminaría volviendo con ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando terminé mis estudios, lo visité en su oficina para poder almorzar juntos como antaño. Le comenté que en mi casa ya no era la empleada doméstica de nadie, que las cosas mejoraron desde que mi padre, comprensivo, decidió agarrar una escoba para limpiar la casa mientras obligaba a mi hermano a lavar las ropas. La princesa de la casa había vuelto a ser princesa y ya no necesitaba de un hombro. Ambos estábamos “curados”, sí, pero era una felicidad extraña la mía, porque en su ausencia descubrí un agujero en el estómago que no sabía cómo cubrir.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Prometimos encontrarnos nuevamente el día después de mi graduación, en aquella plaza donde nos conocimos. Para recordar, para resucitar esa conexión que habíamos creado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo cierto es que ese día lo esperé y esperé, sentada, mirando el tráfico y las personas pasar. Y me culpé por seguir ser tan tonta, tan idealista, por creer que un hombre casado sería capaz de romper su ya feliz rutina para dedicarle un último adiós a la joven que le había rescatado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando los ojos empezaron a doler, cuando los labios empezaban a temblar sin control, vi un anillo cayendo ante mis ojos, repicando en el suelo, entre mis pies. Sentí un beso en la nariz. Y una cálida mano me agarró, unos juguetones y ásperos dedos se entrelazaron entre los míos, sin anillos, sin brillos que interrumpieran, sin el sonido del tráfico ni el gorjear de las palomas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le vi los ojos cargados de alegría, como los míos. Le vi la sonrisa bonachona, como la mía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">&#8220;Estoy contigo, pequeña&#8221;.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y el anillo, otra vez, dejó de repicar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/329/38365516/38365516_134_809e.jpg" width="570" height="855" /></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Despidiéndome de mi hermano&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Oct 2022 13:02:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Soy una chica que odia los clichés. Desde corazones tallados en árboles hasta frases estilo: “Eres lo mejor que me ha pasado”. No puedo evitarlo. Y sobre todo odio la frase: “No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”, porque eso era precisamente lo que estaba sintiendo en carne propia.  Aunque en mi caso sería mejor decir: “No sabes lo que tienes hasta que lo estás perdiendo, lenta y paulatinamente”. Desde hacía más de seis meses sabía que mi hermano menor, Sebastián, dejaría Uruguay para seguir sus estudios universitarios en Alcalá de Henares, España. Eso lo alejaría por al [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Soy una chica que odia los clichés. Desde corazones tallados en árboles hasta frases estilo: “Eres lo mejor que me ha pasado”. No puedo evitarlo. Y sobre todo odio la frase: “No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”, porque eso era precisamente lo que estaba sintiendo en carne propia.  Aunque en mi caso sería mejor decir: “No sabes lo que tienes hasta que lo estás perdiendo, lenta y paulatinamente”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Desde hacía más de seis meses sabía que mi hermano menor, Sebastián, dejaría Uruguay para seguir sus estudios universitarios en Alcalá de Henares, España. Eso lo alejaría por al menos cinco años, con la posibilidad de conseguir un trabajo en la rama que estudiaba. Tiene diecinueve, es un año menor que yo, terriblemente alto, en contraposición a mi metro sesenta y cinco. Aunque ya puede aparentar todo lo hombretón que quiera, siempre termina actuando como un niño en mi presencia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-05-07/639790_02big.jpg" width="425" height="638" />Las personas que más sufrían su inminente ida, y de los cuales yo era testigo recurrente en mi casa, eran sus mejores amigos, novia y también mi papá, pues siempre que encontraban tiempo libre lo dedicaban a alguna actividad en donde el eje central era mi hermano; parecían querer aprovechar cada día como si fuera el último. ¡Otro cliché! Pero yo no, siempre me desentendía de la situación. Prefería ser la única que actuaba como si nada raro sucediera. Le daba golpes en la cabeza cada vez que nos topábamos por la casa, solía insultarlo de noche por escuchar música a alto volumen, y hasta le gastaba bromas cada vez que Peñarol, su adorado club, gestaba épicas derrotas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Así pasaron los días, y pronto estos se convirtieron en meses. A tan solo una semana antes de que partiera, ¡recién una semana antes!, no sé por qué, me detuve para ver cómo ese imaginario reloj de arena estaba gastando los últimos granitos. Y me di cuenta de lo que no quería darme cuenta: que pronto ese chico con quien había compartido toda mi vida ya no estaría al otro lado de la pared de mi habitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Retumbó en mi cabeza aquella frase de marras: “No sabes lo que tienes…”.  Así que me presenté en su habitación con una idea fija entre manos: despertarme, actuar como los demás y dedicarnos un tiempo, darle algo inolvidable. Él no me vio entrar; estaba escuchando alguna de sus bandas de rock con sus auriculares puestos, acostado sobre la cama, torso desnudo, meneando la cabeza; sonreí porque sé que se compró los cascos para no molestarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sebastián, ponte una camiseta o algo, que te quiero hablar —dije luego de retirarles los auriculares.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se sobresaltó cuando lo interrumpí, pero al verme esbozó una sonrisa de punta a punta. Se sentó en el borde de la cama mientras recogía una camiseta del suelo para ponérsela.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola Rocío, ¿qué pasa ahora? ¿Me olvidé limpiar el baño luego de ducharme? ¿O me comí tu cena? ¿O acaso estoy existiendo demasiado?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Nada de eso, pesado… —me senté a su lado, jugando con sus auriculares en mi mano—. Nene, me preguntaba si mañana domingo estarías libre, durante el día.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Mañana? Tengo cita con Nancy —era su novia—. ¿Por qué?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Nah, pues si tienes cita, no hay caso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca —así me apoda él—, la cancelaré si es que me vas a llevar de putas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Imbécil, no voy a llevarte de putas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Era desesperante el nivel de inmadurez del que hacía gala durante los momentos más delicados. A veces creía que se había caído de cabeza cuando era bebé o algo similar, porque, madre mía, era imposible dialogar seriamente con él. Pero podría ser la persona más idiota que había pisado la faz de la tierra, seguía siendo mi hermano, el único que tenía. Y, aunque en ese momento no quería pensar demasiado al respecto, pronto ya no estaría conmigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca, en serio, ahora las putas están bajas de precio, promoción de verano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya basta. ¿Te acuerdas de esa cala apartada que está en el río Santa Lucía? La del club de regatas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue decirlo para que su risa parase instantáneamente. Seguro hasta se le habrá desdibujado la sonrisa, no le estaba viendo, solo observaba fijamente el contorno de sus auriculares en mis manos. El club de regatas que le mencioné era un lugar al que íbamos cuando éramos niños. Solíamos colarnos para poder entrar, porque allí no podías acceder sin adultos que se responsabilizaran, y nos pasábamos toda la tarde sentados sobre la gruesa rama de un árbol alojado en una pequeña y apartada cala, mirando allí donde la línea entre el cielo y el mar es difusa. Era nuestro escape diario, solos él y yo para olvidarnos por un rato de los recuerdos de la muerte de nuestra mamá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Éramos los mejores amigos en aquella época, los únicos que nos entendíamos porque sufríamos por igual. Tal vez él sintió más la pérdida, y se podría decir que debido a la falta de una figura maternal yo adopté el papel de “protectora” de mi hermano menor, costumbre que arrastro de manera menos pronunciada hasta día de hoy. Pero luego crecimos y avanzamos, siempre juntos en la casa, pero cada uno por su lado. En algún momento de este largo y curioso camino de la vida, dejamos de ser los grandes amigos que una vez fuimos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quieres ir allí, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, la novia es la novia, ya tienes una cita y no quiero entrometerme. Además no sé si aguantaré cinco minutos a tu lado —dije devolviéndole su auricular, antes de irme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A la mañana siguiente, domingo, estaba planchando algunas de sus camisas en el cuarto del lavarropas. Sebastián pasó por allí, estaba bastante guapo con su vaquero y camiseta blanca, amén de oler muy bien. Cuando amagué preguntarle qué quería de desayunar, él me tomó de los hombros, y con un guiño, me preguntó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca, ¿y bien? ¿Nos vamos al río Santa Lucía?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No lo podía creer. Escruté su mirada para saber si yo estaba soñando; tal vez aún estaba adormilada y solo creía escuchar que mi hermano había dejado de lado a su novia para pasar el día conmigo. Podría preguntarle por qué decidió hacerlo, pero eso implicaría mencionar a su chica, y ese día, para mí, deberíamos ser solo él y yo, como cuando éramos niños y no teníamos a nadie más.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sebastián, ¡claro! Dame un rato para prepararme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bien. Ponte guapa pero no te tardes, ¡tengo ganas de ver cómo ha cambiado ese lugar!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tampoco es que fuéramos a alguna cita o un debut social, así que tras una ducha me arreglé el pelo en una coleta alta y me hice con una camiseta roja de tirantes, un short blanco de algodón y sandalias cómodas.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cargamos bebidas y algunos bocados en nuestras mochilas. En las inmediaciones del Río Santa Lucía se suelen hacer picnics, ya que tiene su desembocadura cerca de Montevideo y es costumbre pasar los fines de semana en familia o en pareja. Claro que, actualmente, con las nuevas rutas, esa tradición se ha perdido bastante, el paraje fue abandonado por otros parques más cercanos al centro de la ciudad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fuimos en coche y llegamos al mencionado club de regatas, no tan atestado de gente como recordábamos. Ya dentro del predio alquilamos un par de canoas solitarias para ir al famoso lugar que pasábamos de niños, hoy día inaccesible a pie. Sebastián insistió que no era necesario ir hasta allí, que sería mejor observarlo desde la distancia, pero le respondí que yo iría sí o sí, con o sin él. Obviamente era una treta para que me acompañara, ya habíamos ido hasta el club, ¿para qué volver sobre nuestros pasos?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-05-07/639790_05big.jpg" width="423" height="635" />Me hubiera gustado alquilar alguna canoa tándem, que son las que permiten a dos personas, más que nada porque me preocupaba que Sebastián hiciera alguna tontería de las suyas. El río es manso, pero mi hermano es bravo; sabe cómo meter la pata.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te acuerdas cómo remar, no, nene? —le pregunté subiéndome a una de color amarillo, asegurando mis pies bajo una de las abrazaderas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca, deja de decirme “nene”, por dios, me avergüenzas. ¡Claro que recuerdo! —respondió cargando nuestras mochilas en su canoa azul.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Remamos por largo rato, siempre juntos. En realidad mi hermano era bastante lento, como si tuviera extrema precaución, y yo debía estar constantemente reduciendo mis remadas para emparejarnos, cosa que él no notó. Mejor así, no me gusta cuando se ve vencido por mí, tiende a querer superarme y hacer alguna tontería cuando no puede ganarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Bastante alejados, mientras rebuscábamos por nuestra cala, me hizo una pregunta que no esperaba:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca, ¿me vas a echar de menos, no?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eh? ¿Acaso tú me vas a echar de menos, Sebastián? Yo solo te traje aquí porque quiero pedirte permiso para derribar tu pared, con eso agrandaría mi habitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué cabrona!, cómo te haces querer, flaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Vimos de cerca una pequeña cala, aislada, de arena gruesa, rodeada de frondosos y altos árboles. Me quedé observándola largo rato, dejando de remar. Recuerdos, recuerdos y recuerdos se agolparon en mi mente una tras otra. Trazos de mi infancia; mis peores y mejores momentos estaban resucitando en memoria.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi hermano chapoteó el agua con su remo, salpicándome, para despertarme de mis adentros.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Estúpido! ¡Vuelve a hacerlo y te mato!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Rocío, parece que encontramos el lugar, ¿no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, creo que ese es. ¡Cabrón!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me vengué salpicándole con mi remo. Sebastián no dudó en devolvérmela, pero su canoa se tambaleó y él cayó al agua. No sabría describir lo mucho que me reí de aquello, el solo haberlo visto caer hizo que ese domingo valiera la pena. Pero los segundos seguían pasando y mi hermano no salía del agua. Pronto mis risas cesaron, y mi sonrisa, poco después, se desvaneció.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sebastián, no me jodas, ¡sal ya!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No me quedó otra que entrar en el agua y buscarlo. Nada más zambullirme y abrir los ojos, vi al pobre desgraciado debajo de su canoa, terroríficamente estático; no se hundía porque milagrosamente un pie aún se sostenía de una de las abrazaderas. Le tomé de la mano y lo llevé hasta la superficie, arrastrándolo luego hasta la cala, que estaba a escasos metros ya. Las canoas, ayudadas por la corriente, no tardaron en acompañarnos en tierra firme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tumbado sobre la arena, bajo el fuerte sol de verano, Sebastián no mostraba ningún tipo de reacción; mi corazón se aceleraba a pasos agigantados. Le di varios bofetones, muy fuertes, porque creía que estaba jugando conmigo. No despertaba, así que decidí hacerle respiración boca a boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Levanté su mentón; no tenía nada extraño dentro de la boca que le pudiera estar ahogando. Cerré su nariz e insuflé el aire hasta notar que su tórax se estaba expandiendo. Solté la boca, comprobando que el aire salía tibio de adentro. Esperé, esperé y esperé. Segundos eternos que parecían durar horas. Mi corazón latía tan fuerte que creía que yo iba a morir de un ataque cardiaco antes que él de ahogamiento.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te me mueras, cabrón, no te me mueras —dije dándole otra fuerte bofetada. ¡Innecesaria, sí, pero se lo merecía por ser tan tonto! ¡Tenía diecinueve pero era aún un maldito niño, nunca me había dicho que no sabía nadar! Me sentí terrible al recordar que no quería cruzar el río conmigo, seguramente tenía vergüenza de decírmelo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví al ataque. Insuflar, expandir, comprobar. Esperar. Gotita de agua cayendo de mi rostro sobre el suyo. Insuflar, expandir, comprobar. No esperé. Insuflé…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Insuflé y sus manos me tomaron de la cintura. Dejé de darle aire, cuando le vi abrir sus ojos la alegría se me desbordó, tanto que ni siquiera me importó que el bruto me agarrara la cola mientras que la otra mano empujaba mi cabeza contra la suya para besarme. Cuatro segundos. Me tomó cuatro segundos darme cuenta de la aberración que estábamos haciendo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfff! ¡Basta! —me aparté.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Finos hilos de saliva colgaban entre nuestros labios. Las gotitas caían de mi rostro y perlaban su frente. Él sonreía. Yo estaba boquiabierta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca, perdón, pensé que eras mi ángel de la guarda…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Ángel de la…?  ¡Odio los clichés! —le abofeteé con fuerza; una marca más en sus rojas mejillas. Tomé de su cuello con ambas manos—: ¡Soy tu hermana, no vuelvas a besarme, pervertido!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auch! ¡Entendido, entendido, no volverá a pasar, flaca!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Cómo vas a sobrevivir en otro país sin mí, estúpido? ¡Y por tu culpa hemos perdido las mochilas, allí estaba mi teléfono!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mierda!, y los bocados también…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Casi mueres y te pones a pensar en los bocados? ¡Dios santo, más lelo y no naces!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-05-07/639790_06big.jpg" width="423" height="635" />Me levanté visiblemente molesta, pateando algo de arena hacia su cara mientras él aún trataba de recuperarse. Mi peinado, mi camisa, mi short, ¡todo mojado y arruinado! Para colmo una sandalia se me había perdido en el río. Concluí que no nos quedaba otra:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Será mejor que volvamos al club, Sebastián. Ya has jodido el domingo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La mierda, ¡ufff!, lo siento mucho, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No quería mirarlo, así que observé el frondoso bosque que se extendía tras la cala. Busqué con la mirada aquel gigantesco árbol que durante tantas tardes nos había cobijado con su sombra y gruesas ramas, cuando éramos críos. Hoy día el paisaje ha cambiado, pero no excesivamente. Por ejemplo, el viejo puente seguía viéndose en la lejanía, pero en cambio el verdor se había reducido considerablemente desde la última vez que había estado allí pese a las promesas de forestación. Aún así me parecía imposible que un árbol tan gigantesco como aquel que recordaba hubiera desaparecido como si nada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mira, Rocío, ¿es buen momento para decirte que aparte de que no sé nadar, tengo algo de miedo de volver al agua?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sebastián había avanzado hacia otro lado, y apoyó la espalda contra un hermoso y gigantesco árbol de eucalipto, cruzándose los brazos. Sin darse cuenta, o tal vez adrede, había encontrado el árbol que yo buscaba. Los eucaliptos son altísimos, nunca encorvan al crecer y poseen ramas a lo alto. Pero ese, en especial, tenía la particularidad de tener varias ramas gruesas a baja altura, que con pericia, podrían ser trepadas para tener una inmejorable vista del lugar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No le hice caso a mi hermano y caminé rumbo a la rama más baja. Él me vio trepando con esfuerzo hasta la segunda rama, algo alta ya. Me senté allí, sosteniéndome fuerte; cerré los ojos y fue sentirme como si estuviera en alguna clase de paraíso. El viento húmedo, el canto del río, los recuerdos de nuestra niñez que caían uno sobre otro. Inocencia, atardeceres, risas; todo se agolpaba de una vez; algo así se hace difícil describir con precisión.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tal vez el domingo no estaba del todo arruinado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando abrí los ojos, Sebastián ya se había acomodado a mi lado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pirañas —dijo dándome un codazo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te pasa, nene?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me acuerdo que la primera vez que vinimos aquí, me dijiste que había pirañas en el río. Rocío, ¡me tomaste de la mano y me lanzaste al agua mientras te reías como un demonio!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Vaya tonto eras, ¿cómo iba a haber pirañas aquí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues en ese entonces no tenía cómo saberlo. Flaca, creo que la culpa de mi miedo al agua la tienes tú.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya, ya. Siempre yo, ¡siempre yo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y bien? ¿Vamos a regresar al club de regatas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quiero quedarme, Sebastián. Vete tú.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te voy a dejar, flaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se quitó la camiseta y la lanzó a la rama que estaba debajo nosotros. Visiblemente colorada, mirando de reojo su firme pecho, le ordené que se bajara del árbol y que se volviera a ponerla, pero me respondió con toda la naturalidad posible que lo mejor sería quitarse nuestras mojadas ropas porque podríamos pescar algún resfriado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras quitarse el vaquero, quedó solo con su bóxer negro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Prefiero resfriarme entonces, nene. Me quedaré con mis ropas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Nadie nos verá, flaca. Además eres mi hermana, no te andes con complejos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No! ¡Basta! ¡Sigo molesta por la tontería que hiciste!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Venga, es nuestro último día juntos, ¿vamos a pasarlo discutiendo como siempre? Ahora dime, en serio, ¿me vas a echar de menos?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A quien estoy echando de menos es a mi teléfono móvil, Sebastián. ¡Dios, no quiero ni pensar en mi agenda con todos esos números! ¡Mfff! Más vale que antes de abordar ese avión me compres uno nuevo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Yo te voy a echar de menos, flaca. Aunque no lo creas, te consideraba mi mejor amiga de la infancia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya. Si así tratas a tu mejor amiga, pobre de las otras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡En serio! ¿A quién le conté con lujo de detalle de la primera vez que me enamoré? ¿O de mi primer beso? ¿O a quién le dediqué mi primer gol en la división infantil? Pues a ti, flaca. Eras mi mejor amiga, te digo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ese gol fue en offside y no te lo dieron por válido, y aún así corriste a dedicármelo, estúpido…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tan enojada estás? ¡Jo! —miró el paisaje—. Hubiera aceptado pasar uno de mis últimos domingos en Uruguay con mi novia…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues ve con ella, ¡nadie te detiene!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Dicho y hecho. Bajó del árbol, recogiendo sus ropas y poniéndolas sobre el hombro. Me dijo que nos volveríamos a encontrar en casa, pero yo me limité a mirar el verdoso horizonte, observándole solo de reojo y sin dedicarle ni una sola palabra. Subió a su canoa y partió rumbo al club de regatas. En todo momento le dediqué un sinfín de insultos silenciosos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Eso sí, a los pocos metros su canoa volvió a tambalearse, cayendo nuevamente al agua. El río de Santa Lucía tiene zonas muy irregulares. Pudo haberse caído en una parte sin nada de profundidad… o bien pudo haberle tocado algún pozo realmente hondo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Serás imbécil!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Bajé del árbol como buenamente pude y corrí hacia él. Pensé que fue una tontería de mi parte haberlo dejado ir, suponiendo que hacía solo minutos se había ahogado, sus pulmones no tendrían condiciones de aguantar otra situación así por misma cantidad de tiempo. Ahora, la tonta y desatenta era a todas luces yo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tropecé burdamente sobre la arena. Me levanté y volví a la carrera. Sebastián no asomaba ni la cabeza. Otra vez mi corazón empezó a latir con fuerza. ¿¡Cómo pudo haber terminado un simple paseo a nuestro tierno pasado en algo tan terrible!? ¿Qué mierda habíamos hecho mal para tener que llegar a aquello? Porque en algún lugar de este largo y curioso camino de la vida decidimos separarnos, de dejar de ser los mejores amigos que una vez fuimos. Y recién en nuestros últimos días juntos decidí hacer algo al respecto. “Y lo estás haciendo de puta madre, Rocío, ¡tu hermano está ahogándose por segunda vez!”, me recriminé.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al llegar hasta la canoa, noté, con lágrimas corriéndome por las mejillas, que el agua solo me llegaba hasta medio muslo. Nadie se ahogaría en tamaña tontería…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Como un monstruo marino de esas películas de terror, mi hermano surgió de debajo del agua, frente a mí, salpicándome y mojándome los ojos. Al frotármelos con las manos, vi embobada ese pecho firme por donde el agua corría; él me miró con su típica sonrisa de punta a punta, como si no le importara estar así, solo con un mísero y ajustado bóxer frente a su hermana.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca, ¿te asusté? Me escondí bajo la canoa… Oye, ¿en serio me crees capaz de abandonarte? Eres toda mía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-05-07/639790_13big.jpg" width="425" height="638" />No supe responder. Estaba boquiabierta, temblando de miedo; una serie de contradicciones poblaron mi pensar: quería llorar, reírme de su broma, gritar de alegría, darle una patada en la entrepierna por haberme asustado así. Pero nada, solo le miré a los ojos e hice lo único para lo que tenía fuerzas: lo abracé, clavando mis uñas en su espalda, sollozando de manera muy audible. Él, nunca ajeno a la situación, me acarició la cabellera. Tomó de mi mentón y levantó mi cara para besarme la frente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Me vas a echar de menos, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro que no —mascullé, hundiendo mi cabeza en su pecho—. Pero por favor, vuelve conmigo allá bajo la sombra del árbol, Sebastián.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Recogió su ropa, y tomados de la mano, volvimos a la cala, caminando hasta sentarnos a la sombra de “nuestro” árbol. Logré contener mi llanto, pero algún que otro ridículo resoplido se me escapó. Mi hermano seguro que los oía, pero se desentendía de aquello; podría ridiculizarme por ser tan llorona pero probablemente se lo calló para no hacerme sentir mal.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me rodeó los hombros con un brazo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaquita, no mentí cuando dije que eres un ángel de la guarda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Otra vez con eso. En serio te digo, odio los clichés. —Reposé mi cabeza en su hombro—. Y por dios, ponte tu vaquero, puedo ver tu paquete, pervertido…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya sabes que cuando mamá se fue cuando éramos peques, fueron días muy difíciles para ambos. Estaba muy feliz de haberte tenido a mi lado en ese entonces, de hecho creía firmemente que tú eras un ángel de la guarda enviado por ella para que mis días fueran más soportables. ¡Y lo sigo creyendo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio? Qué tonto… Y vaya manera de tratar a tu ángel tienes, Sebastián, casi me mataste de un paro cardíaco dos veces hoy.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un ángel. Eso me dijo. Me volvió a besar la frente y, de nuevo, no sé qué ha tenido que pasar por mi cabeza para que yo decidiera tomar de su mano. Le miré a los ojos café, como los míos, y me acerqué para besar la punta de su nariz, que como la mía, tiene la forma de un tulipán.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“No sabes lo que tienes…”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“No te vayas”, susurré para qué él terminara sonriendo. “Ah, ¿y por qué no quieres que me vaya?”, preguntó en un susurro. Pero yo, rota y necesitada de consuelo, hice algo de lo que no me arrepentí ni en ese momento ni a día de hoy: besé a mi hermano en los labios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¿Que qué pasó por mi cabeza? Tal vez uno de los últimos granos del imaginario reloj de arena había caído en esa cala, bajo mis pies, y me advirtió que no quedaba mucho. Me pidió que aprovechara. No es que yo amara de manera perversa a mi hermano ni nada de eso, pero era uno de mis últimos días con él, y no encontré mejor forma de expresarme que darle ese pico.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El beso fue patético, eso sí. Demasiado rápido. Nada morboso. Yo sabía que algo había estado mal, seguramente él también lo supo porque me miró con ojos abiertos como platos. Había algo diferente de aquel beso que nos habíamos dado cuando le hice la respiración boca a boca: ahora ya no era un juego. Ahora había algo real, algo latente entre ambos había despertado, escondido entre los recuerdos y la arena. Al menos yo lo sentía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“¿Debo retirarme? ¿Pedirle disculpas?”, pensé una y mil veces antes de que él me tomara del mentón y me replicara el beso. Pero hubo algo más que solo labios apretujándose. La punta de su lengua, tímida, se hizo espacio entre mis labios para al instante retroceder. Presa de la calentura, empujé mi cabeza y fui yo quien decidió meter mi lengua en su boca y saborearlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En un acto reflejó me apoyé de su muslo, fuerte, atlético, fibroso. Resbaló y toqué su paquete de manera fugaz, comprobando que se estaba endureciendo bajo la tela del bóxer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volvimos a separarnos. Otra vez hilos de saliva colgaban entre nuestros labios. Perlitas de agua caían de nuestros rostros. Otra vez ojos abiertos como platos. “Creo que acabamos de romper un par de mandamientos, madre mía, pero se siente tan bien. ¿Y él estará pensando lo mismo que yo?”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… ¿te gustó o vas a arañarme la cara? Por tu cara no sé qué vas a hacer…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf… ¿A ti te gustó, Sebastián?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno… Me encantó, flaca, ¡besas de puta madre!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Algo estaba mal en mí. Y en él, desde luego. Pero me gustaba; ese calorcito en mi vientre que amenazaba con extenderse no podía ser algo malo. Me mordí el labio, deleitándome con el gusto de su saliva, retiré un mechón de pelo de mi frente y respiré lento. Quería seguir, pero no debíamos. ¡Deseaba seguir curioseando!, pero no era plan de joder el día más de lo que ya se había jodido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo siento, pero no me gustó, nene. El solo hecho de que me llames “flaca” me corta todo el rollo porque me recuerda que soy tu hermana…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y si te digo “Escarcha”?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y si maduras un poquito?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Escúchame, “Escarcha” —me tomó de la mano. Pude haberlas apartado, pero no quise porque jamás lo había visto con ese semblante serio. Fuera lo que fuera, iba a decirme algo importante, o así lo sentí al observarle—. Me encantó haberte besado, convertiste un día divertido en uno inolvidable.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dios santo, corta ya con los clichés!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Agarré un puñado de arena y se lo lancé a la cara. Le ordené, mientras él se retorcía por el suelo, que se pusiera su camiseta, que ya no soportaba tenerle casi desnudo y para colmo tan cerca de mí. Cuando me levanté, luego de sacudirme la arena de la cola, me volví hacia las canoas para prepararlas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La mierda, tengo arena hasta en los dientes… ¿a dónde vas, flaca?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vamos a casa, ¡terminó el paseo, nene!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sí. Se acabó el día para nosotros, pero, aunque aún no lo sabía, la semana más rara y especial de mi vida acaba de comenzar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ese mismo domingo nos acompañó su novia durante el almuerzo en nuestra casa, junto con nuestro papá. Todos conversaban relajadamente, había bastante alegría en el ambiente, excepto por mí, que no me veía capaz de forzar el más mínimo esbozo de sonrisa porque, sin entender cómo, afloraban deseos impuros, acuchillándome mi cabeza. Y el hambre desapareció de mí cuando vi a mi hermano dándole de probar el postre a su novia, una tarta de ricota que preparé porque era la preferida de él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mmm! —suspiró Naty, con los ojos cerrados—. ¡Rocío, te ha salido delicioso! ¡Cuando tu hermano se vaya, vendré igualmente aquí todos los días!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias Naty —forcé la sonrisa, pero la desdibujé en el momento que ambos tortolitos volvieron a su silenciosa conversación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De alguna manera ya no soportaba verlo junto a ella, tan juguetones, tan sonrientes. Ni la soportaba a ella. Su estúpida voz nasal, su pelo largo, azabache y enrulado, totalmente opuesto al corto, castaño y lacio que llevo; su forma tan cariñosa de ser con mi hermano, que se alejaba tanto de mis rudas maneras. Alta como él, de senos pequeños y curvas que apenas asomaban; nada en ella se asemejaba a mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los días me los pasaba pensando en Sebastián y las posibilidades que dejé escapar, aún a solas con mi novio, aún en nuestros momentos de intimidad. Me los pasaba preguntando, mientras mi novio me besaba, qué hubiera pasado en aquella cala si, en vez de ser la típica hermana malvada, me hubiera dejado llevar por el deseo y le confesara que ese beso que nos dimos me había encantado. Que quería continuarlo y seguir explorando posibilidades.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero a los pocos segundos se me cortaba el rollo. ¡Sebastián era mi hermanito, por dios! Creció, ¡sí! En algún momento de este largo camino de la vida se había hecho con un cuerpo exquisito, normal que tuviera éxito con las chicas. No lo iba a negar, ese pecho firme, esa sonrisa de punta a punta y esas largas y musculadas piernas se hicieron, poco a poco, presentes en mis fantasías. A veces antes de dormir, a veces mientras mi novio me hacía suya.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras, el imaginario reloj de arena estaba agotando los granos. Y lo único que asaltaba mi cabeza, día a día, minuto a minuto, era solo un pensamiento: “¿Y si le hubiera dicho que me gustó que nos besáramos? ¿Qué hubiera pasado? Dios, ¡quiero saber!”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-05-07/639790_14big.jpg" width="424" height="636" />Me aplacaba las ganas en el baño. Primero una ducha fría para quitarme los pensamientos impuros. Luego, al verme imposibilitada de tranquilizar ese lado sucio y pervertido que tengo, me acostaba sobre el suelo del baño y dejaba que el agua tibia cayera directamente sobre mis carnecitas. Allí me dejaba llevar en ese mundo de ensueño en donde un hombre desconocido me hacía suya en alguna cala. Un hombre de firme pecho que era lamido, mordisqueado y besado sin piedad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A veces, durante el clímax, el rostro de ese hombre desconocido era reemplazado fugazmente por el de mi hermano. Me di cuenta que mis orgasmos eran incluso mejores cuando él se hacía presente en mis fantasías. “¿Y si le hubiera dicho que sí? Algo delicioso pasaría, no tengo dudas”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ya no me contentaba con fantasías, me propuse ir más lejos. Aprovechaba para andar por la casa con mis ropas más pequeñas, shorts cortitos, camisetas ceñidas, mostrando ombligo, procurando toparme con mi hermano para que me viera así. Dejé de lado los golpes a la cabeza por caricias en las mejillas, los insultos y las burlas por halagos y frases comprensivas. Ahora, Sebastián estaba conociendo a la nueva versión de su hermana mayor, y por las risas y miradas que me dedicaba, parecía gustarle.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En una ocasión, cuando estaba limpiando su habitación (suelo hacerlo dos veces a la semana), le pillé mirándome la cola, apenas tapada por un short súper corto que dejaba ver la línea donde inician mis nalgas. Aquello me puso a cien, tanto así que tuve que correr al baño para hacerme deditos y tranquilizar a la chica sucia que habita dentro de mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No lo podía creer, estaba caliente por mi hermano pero las perversiones que hacía no me parecían suficiente. En la calentura del momento decidí idear un plan para… follar con él. ¡Tenía que hacerlo!, tenía que intentarlo. La putita dentro de mí me odiaría si no hacía algo al respecto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sebastián, ¿puedo pasar? Te he preparado una ensalada mixta, por fa, pruébala.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola Flaca… espera que me pongo la camiseta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Soy tu hermana, no te hagas complejos, tonto —dije coqueta, sentándome a su lado de la cama y poniendo el plato sobre mi regazo. Los tomates, pepinos y zanahorias de la ensalada habían estado dentro de mi vagina hacía unos minutos, antes de ser rebanados y preparados.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le di de comer como él hacía con su chica, pegándome a él y hablándole dulce: “Ahm, abre lo boca, nene”. Cada vez que los degustaba yo pensaba que me iba a desmayar del orgasmo, seguro hasta habrá reconocido el olor de un coño entre el aroma del plato.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ef delifiofo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me alegra que te guste, nene, ¡me pasé toda la tarde mejorando la receta! —chillé. La otra chica, aquella hermana cabrona, probablemente le diría que primero tragara la maldita comida antes de hablar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al terminar el plato, le limpié con una servilleta aunque él prácticamente forcejeaba conmigo porque lo hacía sentir como un niño, pero yo entre risas le decía que me iba a enojar si se ponía tan berrinchudo por una tontería como esa. Me inclinaba hacia él para limpiarle, tratando de que sintiera mis senos contra su delicioso pecho, y aprovechaba para atajarme de su muslo, no fuera que me cayera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oye, Sebastián, mañana es domingo, ¿quieres ir de nuevo a la cala? —mis dedos tamborileaban su atlético muslo, muy cerca de su paquete.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ehm… ¿Lo preguntas en serio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No hemos pasado mucho tiempo juntos, todo son tus amigos y tu novia, creo que la chica que te lava la ropa, te cocina y te arregla la habitación se merece un último día juntos —hundí mis uñas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auch, auch! Bueno, ¡claro que sí, flaca, no me puedo negar!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El primer paso de mi plan salido bien. Le di un beso en la mejilla y le prometí que tendríamos un día divertido, que yo le daría un recuerdo que no olvidaría jamás.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Llegó el domingo. Me puse mi short más ceñido, así como una camiseta de tiras cortita que mostraba ombligo. Mi hermanito no dejaba de piropearme en plan broma cuando me vio en la sala. Ya en el coche, notaba que miraba de reojo mis piernas. Yo ponía mi mano en su muslo, siempre cerca de su entrepierna, apretando, acariciando mientras le decía que en esta ocasión no le quitaría el ojo de encima, no sea que se ahogara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En esa ocasión fuimos un poco más temprano y por fin pudimos alquilar una canoa tándem para ir juntos. Desde luego percibí cierto miedo en él, como que no quería volver al agua, pero un beso en su mejilla, cerca de sus labios, le armó de valor y me acompañó.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A pocos metros de llegar a la cala, procedí al siguiente paso de mi plan para… follar… con mi hermano. Paulatinamente trataba de zarandear la canoa, tratando de apoyar mi peso hacia un costado. Sebastián, remando, pensaba que estaba bromeando para asustarlo. Me recriminó porque aquello podría ocasionar que la canoa se volcara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y de hecho, así sucedió…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cinco minutos después, terminé arrastrándole hasta la cala como la vez anterior. ¡No esperaba que se volviera a ahogar! ¡Y otra vez perdí una de mis sandalias! Mi plan era solo mojarnos un poco para tener que retirarnos las ropas, “no sea que pesquemos un resfriado”. ¿Quién iba a saber que nos caeríamos en prácticamente un pozo del Río Santa Lucía?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sebastián no reaccionaba. Insuflar, expandir, comprobar. Esperar. Gotita de agua cayendo de mi rostro sobre el suyo. Insuflar, expandir, comprobar. Esperar. Insuflar…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Insuflé y sus manos me tomaron de la cintura. Dejé de darle aire, cuando vi abrir sus ojos la alegría y el éxtasis se me desbordaron. Volvió a agarrarme la cola mientras que con la otra mano empujaba mi cabeza contra la suya para besarme. Cuatro segundos. Me volvió a tomar cuatro segundos darme cuenta de lo que estaba haciendo. Pero ya no me importaba, nos besamos un buen ratito.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Flaca, perdón… ¡No me pegues, en serio, pensé que era un ángel, es todo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ya! Nene —le miré, peinándolo con mis dedos—, ¿recuerdas lo que me habías preguntado hace una semana? ¿Sobre el beso que nos dimos?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te he dicho que me gustó, Rocío. ¿Me vas a tirar arena a la cara de nuevo? ¡Hazlo!, lo haría mil veces más…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Dios! ¡No debía, pero la curiosidad me podía! ¡Odio los clichés, pero a veces no puedo evitar dejarme picar por uno! Y los besos que nos habíamos dado, y las caricias que aún hervían en mi piel, y su lengua tímida de aquella vez, y su mirada, y su exquisito cuerpo que se reveló cuando le retiré su camiseta mojada, y, y, y… todo terminó desatando a esa chica viciosa y pervertida que le gusta romper moldes, que le gusta ser sucia y dar bravura a un río manso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me senté sobre él. Le di una sonora bofetada antes de inclinarme y mordisquear su pecho. Subí a besos hasta llegar a su boca para meterle mi lengua hasta el fondo. Por fin, tras una semana de sufrimiento, conseguí cumplir aquella fantasía que me tenía en ascuas, y la putita dentro de mí tenía ganas de guerra, de dejarle seco.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¿Ya he dicho que no le gusta verse vencido por mí? Porque hizo fuerzas para levantarme y lograr tumbarme en la arena. Antes de que amagara gritarle por ser tan brusco, violentamente me quitó el short. Abrió mis piernas para que le mostrara mis braguitas en todo su esplendor; lejos de sentirme avergonzada o humillada, me encantaba esa mirada lujuriosa que me dedicaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Por… por qué te detienes, Sebastián?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oh, dios… Rocío, desde ese domingo también estuve pensando mucho sobre nosotros… ¿pero crees que debemos parar? Somos lo que somos, ¿sabes?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No! —lo atenacé con mis piernas y lo atraje contra mí. La hermanita había desaparecido y solo quedaba una loba con ganas de carne—. Mírame, soy Escarcha, Sebastián.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Escarcha?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Síii! ¡Y a Escarcha le encantaría que le hicieras su putita! —Ni yo me reconocía, ¿pero quién se reconoce con la entrepierna haciéndose agua? ¿Quién se reconoce cuando el imaginario reloj de arena gasta sus últimos granos?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eres… eres una putita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tu putita, tu putita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sebastián suspiró y volvió a trabajarme. Arrancó la braguita; rápidamente hundió su cara en mi entrepierna. Bastó la primera incursión de su lengua sobre mi rosada y húmeda carnecita para arrancarme un gemido vergonzoso. “¡Dios, qué rico chupas!”. Mordisqueaba a veces, haciéndome retorcerme de gusto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Así, Sebastián!… ¡Asíii! —gritaba como poseída, arañando la arena y apretándolo tanto con mis piernas que temía decapitarlo—. ¡Mff!… Ahí mismo, ¡ahí mismo!… Dale, por fa… ¡sigue-sigue-sigue!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Comenzó a mamarme con esmero. Iba a velocidad frenética, como un animal, como a una putita le encantaría.  Me tomó de la cintura con fuerza y me trajo contra su rostro para beberse todos mis juguitos que poco a poco empezaban a emanar desde mis profundidades.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo chillaba de gusto pero rogaba que aminorara un poco; Sebastián no se despegaba ni un segundo de su degustación, quería verme reventar de placer. En el momento que, haciendo dedos, encontró mi clítoris, no lo dejó en paz hasta que me hizo explotar deliciosamente en su boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ahh!… ¡ya, ya bastaaa!… Mierda, ya no puedo m… —Trataba de retirarme de su boca, pues cada lamida me ponía a ver estrellitas, pero no, él seguía succionado, chupando todos mis jugos, mordiendo mis labios abultaditos, y yo comencé a retorcerme descontroladamente de placer, sintiendo cómo mis muslos trataban de cerrarse para evitar que siguiera castigando mi pobre e hinchado clítoris.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Con el pasar de mi orgasmo fue cesando la intensidad de su mamada hasta que, por fin, decidió retirarse de mí. Con mis juguitos brillando en sus labios, me preguntó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Estás bien, Rooo… Escarcha?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ufff! ¿Eres así de bruto con tu novia, cabrón?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No. Ella no se deja que se la coma, ¡ja ja ja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja ja! Dios santo, estoy temblando de gusto… Y bien, ¿vas a hacer algo al respecto, Sebastián?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mierda, mierda, mierda, la culpa me viene de nuevo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Basta! Soy tu putita, la que hace lo que tu novia no quiere.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eres mi…? Sí… sí, ya veo… ¡Ahora sí, putita! Te voy a dar verga, eso quieres ¿no? ¿Mi verga, no es así, Roc&#8230; Escarcha?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Sí, la quiero ya!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿La quieres, puta? Ruégame, pídemela —dijo quitándose su vaquero, tomándose el paquete por encima de su bóxer. Aquella carne parecía despertar poco a poco de su letargo. Se me hizo agua la boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Acaso tengo pinta de que quiero ponerme a leer poesía, Sebastián? ¡Cógeme antes de que me arrepienta, estúpidoooo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-05-07/639790_16big.jpg" width="425" height="638" />Ya no podía aguantar, fue ver su pene bien erecto para lanzarme sobre él, tumbarlo sobre la arena, ladear su ropa interior y saborearlo en mi boquita. Sentía cómo se hacía más y más dura con cada succión y cada lamida que le daba, parecía, por su rostro, que estaba en el cielo; tal vez después de todo yo sí era su ángel de la guarda que lo llevaba hasta el paraíso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De mi parte empecé a tocarme la conchita que ya estaba bien trabajada por su boca. Jamás en mi vida me había encharcado tanto como en aquella ocasión, con la cálida, suave y dura tranca de mi hermano siendo lamida y succionada con esmero, con su pelo púbico rascándome la nariz cada vez que me la metía completita hasta mi garganta; no la quería soltar nunca, me había vuelto una auténtica viciosita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—N-no me lo creo, Rocío, ¿por qué tienes esa boquita tan deliciosa? Qué manera chupar tienes… –Sebastián apenas podía hablar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmm, ¿nño me dyigas que tdu novia nño te la chudpa tampodco? —contesté con su verga atorada en mi boca. El hecho de estar haciéndole algo que su chica no quería me puso a cien—. ¿Quiedyes que te sadque la ledche, Sebadstdián?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eh? No entendí una mierda, pero me encanta cómo la mamas… Carajo, así no hay quien aguante…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Gemí mientras me llenaba la boquita de leche, que recibía gustosa toda la corrida, chupando fuerte para para acabar de sacar todo lo que le quedaba en la puntita. Cuando el último trazo de su semen fue succionado, mi hermano dio un respingo de sorpresa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mierda, esto no está pasando!, eres mi hermana, mi ángel de la guarda, me iré al infier… –parecía volver a sentirse culpable, así que agarré sus huevos antes de que terminara de decir su frase.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No te atrevas, Sebastián! Aún no has terminado, ¡aún no! —Me coloqué encima de él, pero mi hermano no peleaba, se dejaba hacer; parecía debatirse internamente si seguir con nuestra locura o abandonarlo de una vez por todas. Lamí su pecho, sus pezones, luego mordisqueé su cuello y por último lamí toda su cara, yo era una perrita en celo—. Méteme tu verga, la necesito, por favor, estoy harta de esperar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Escarcha…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Sí, eso es nene, soy Escarcha, si eso te ayuda a darme carne…”. El chico no reaccionaba, así que tomé su dura verga y la llevé en mi entrada que estaba indescriptiblemente caliente y húmeda. Hice lo posible para metérmela, pero me di cuenta que quería que fuera él quien diera el empujón final.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dámela, por favor. Te odiaré toda la vida si no lo haces.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La mierda… Qué preciosa eres, en serio pareces un ángel…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Odio los clich-ÉEES!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El cabrón aprovechó que tuviera la guardia baja y empujó; entró casi por completo, arrancándome un gritito de gusto al sentirme llena de su polla. Dio un último empujón, justo cuando contraía mis paredes internas debido al gustito, y la verga de mi hermano entró hasta el fondo de mi ardiente y apretada panocha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue como volver a ser desvirgada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ahhh, diosss!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Lo siento, preciosa! ¿Quieres que pare?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Nooo, sigue! ¡Toda, dámela toda, mi nene! —gemí rogando por mas verga—. Ah… Ah… ¿Te gusta cómo aprieta adentro, Sebastián?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me encanta, Rocío… o Escarcha… ¡Mmm! Aprietas delicioso, ninguna chica se te compara —me decía entre gemidos de placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Comenzaba a entrar y salir, sacándola casi por completo y metiéndola hasta el fondo en hábil movimiento. Sexo duro y caliente en la cala. El mejor domingo de mi vida, la despedida más desenfrenada que jamás pensé que viviría.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Estás bien? ¿Te gusta, preciosa?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí&#8230; Ahh… Voy a morir de gusto, uf…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te gusta? Dime, mi putita, dilo —resoplaba Sebastián, sacando ese lado salvaje y perverso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me gustas tú. Tú y verga. Me-me-me gusta que metas tu verga en mi panochita, me gusta tenerla adentro… Ahh…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te encanta, verdad? ¿Es por esto que has querido traerme aquí? ¿Tu novio no te contenta?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te traje aquí solo para tener sexo, estúpido… Ahhh, ni menciones a mi novio&#8230; Pero me encanta que me cojas tan rico…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Una y otra vez me sentía en el cielo con cada metida y sacada de verga que me daba, mi conchita se contrajo, apretando más, y rápidamente me sentí explotar en un orgasmo. Esto puso a mi hermano a mil y aumentó el ritmo; empujaba al máximo, entrando de lleno una y otra vez, me dejé caer sobre su pecho, casi desfallecida de placer, pero él seguía dándome con todo, chupando y mordiendo mis pechos cuyos pezones se ofrecían duritos y firmes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La sensación de estar haciéndolo con mi propio hermano, sumado al calor, hacía que nuestros cuerpos estuvieran deliciosamente sudorosos. Me folló así un buen rato hasta que por fin estuvo por correrse, agarrándome de la cola, hundiendo sus dedos en mis nalgas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Así, chica, qué rica concha tienes, pero tengo que salir porque estoy a punto…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahh, ¡nooo!… Mi nene, córrete adentro de tu putita&#8230; Ahh&#8230; Lléname toda&#8230;</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Jadeó, temblando mientras su corrida comenzaba a bañar las entrañas de mi cuevita. Su leche ardía dentro, le dije que era calentita y que me tenía muerta de gusto. Le rogué que dejara todo adentro, que no se preocupara porque tengo DIU, que tener su semen dentro de mí sería el mejor recuerdo que podría darme antes de irse.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sacó su tranca, saliendo así un líquido pastoso mezcla de sus jugos y los míos; no pude esperar más y me abalancé sobre su verga para lamerla y limpiarla hasta que perdiera vigor, sintiendo cómo su leche brotaba de mi interior.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me había vuelto loca. ¡Loca por mi hermano! Y la putita dentro de mí estaba feliz así, agitando el agua mansa, removiendo los últimos granitos para pervertir aquel imaginario reloj de arena. Tal como había pensado, la realidad superó con creces mis fantasías más sucias.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pasaron los minutos, y yo, bien servida y muy tranquila, ya solo me dedicaba a jugar con los rulos de su pelo púbico, besando su dormida polla y sus huevos mientras él enredaba sus dedos en mi cabellera. Estábamos sumidos en nuestros pensamientos, con solo el susurro del río como música de fondo; un momento perfecto que deseaba que nunca terminara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sebastián podría haber preguntado un montón de cosas. Si cómo seguiríamos nuestras vidas tras lo que hicimos, o si me sentía culpable, o por qué nunca intenté parar nuestro desenfreno. ¡Incluso de dónde salió esa putita tan sucia que reclamaba por su verga! No preguntó nada de eso. Consumado lo consumado, él solo quería saber una cosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oye, ¿me vas a echar de menos, Escar… digo, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Acaso tú me vas a echar de menos, Sebastián?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Por qué siempre respondes con otra pregunta?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a montarme sobre él. Hundí mi cabeza en su pecho y di un mordisco. Y al enredar mis dedos entre los suyos, decidí revelarle la razón por la que le había traído hasta nuestra pequeña cala. No solo para despedirnos o para resucitar un pasado tierno. ¡Ni mucho menos solo para tener sexo! Eso fue simplemente algo hermoso que quería probar. Lo traje para decirle que yo nunca dejé de considerarlo mi mejor amigo, mi pequeño, amado y protegido hermanito, por más que nos hubiéramos apartamos en el camino de la vida. Que no quería que se fuera por una sencilla razón. Por una sola, estúpida, ingenua y tonta razón. Me costó hablar en ese momento tan difícil. La voz pierde fuerza, los ojos arden, los labios tiemblan. Todo se desmorona de manera avasalladora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le dije, dibujando figuras amorfas en su pecho, lo celosa que me puse cuando me contó de la primera vez que se enamoró, de la envidia que sentí cuando me contó sobre su primer beso, y de la alegría que me dio cuando, entre tantas chicas, fue a mí quien me dedicó aquel primer y estúpido gol que anotó. Le dije, besando la comisura de sus labios, que él era mi nene, que no quería que se fuera porque no sé a quién acudiría si volviera a sufrir lo mismo que sufrí cuando nuestra madre se fue. Que fui una tonta porque no me daba cuenta de lo que estaba perdiendo hasta muy tarde: un bastión, un sostén, un amigo en el cual contar. Mails, llamadas telefónicas… nada de eso sería lo mismo que tenerlo a mi lado. Así que admití que le iba a echar de menos más que a nadie en mi vida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! Flaquita, ¡a buenas horas lo admites! ¡Y qué hermoso te salió!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Puf, ¿me ha salido un poco cliché?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, para nada. Cliché sería que dibujáramos un corazón en el tronco del árbol, con tu nombre y el mío, ¿qué dices?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Un corazón en el árbol. Voy a vomitar un arcoíris, Sebastián. Eso sí es cliché, ¡puf!…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero… ¡a mí me gustaría! ¿Qué te parece? Tu nombre y el mío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Digo que es hora de volver a casa, nene!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me levanté y tiré de su mano para que me acompañara. Nos hicimos con nuestras ropas, dejando en la pequeña cala los secretos, apodos, besos y caricias. Eso sí, me dijo que en España se haría pajas en mi honor cuando se sintiera solo. Me volví a poner como un hervidero viviente, pero hice tripas corazón y me zambullí en el agua fría para aplacar el calentón, no fuera que la putita volviera a salir con todo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Subimos a nuestra canoa y partimos rumbo al club. Volvimos a ser los hermanos pesados de siempre, volvimos a esa relación de amor odio con la que tan cómoda me sentía. Era lo mejor que podíamos hacer, ¿no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Llegamos a casa para el medio día, donde mi papá, tras preguntar por qué yo estaba solo con una sandalia, nos ofreció pasar un día entre los tres, a pasear y hacer lo que surgiese en el momento, cosa que acepté gustosa para obligar a Sebastián a comprarme un teléfono nuevo. Nada raro sucedió el resto de la tarde, ni nada extraño pasó por mi cabeza. Éramos, al fin y al cabo, lo que aparentábamos: una familia unida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Entrada la fatídica noche en la que debía partir, la novia, sus amigos, mi papá y yo, nos despedimos de él en la sala de abordaje del aeropuerto. En uno de sus bolsos iba mi braguita. Él aún no sabía, claro, pero me encargué de dejarle ese pequeño recuerdo de nuestra aventura junto con una breve carta escrita a mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Recuerdos de mi niñez, de nuestra aventura y de nuestra unión en la cala se agolparon de repente, uno tras otro, incesante y avasallante en mi cabeza. El imaginario reloj de arena había gastado, por desgracia, su último grano. En el momento que vimos el avión levantar vuelo, su chica lloró, uno de sus amigos también. Mi padre intentó aguantarse pero terminó cediendo y usó mi hombro como cobijo. No obstante, yo era la única de todo el grupo que sonreía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Te voy a echar de menos, nene”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El día siguiente volví al Río Santa Lucía, y alquilé una canoa para volver a pasar el día allí, sentada sobre la segunda y gruesa rama del árbol de eucalipto, rememorando una de las experiencias sexuales más deliciosas de mi vida. Eso sí, me prometí que no volvería más a ese lugar, al menos no hasta que mi hermano regresara. Fue un adiós a la cala con promesa inquebrantable de un regreso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Solo me había ido para hacer una pequeña tontería.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se preguntarán, queridos lectores, qué decía la carta que le guardé en su bolso. Pues simplemente que no visitaría nuestra cala hasta que él volviera. Y que el día que estuviera de nuevo conmigo, lo llevaría para que pudiese ver el enorme corazón que dibujé en nuestro árbol de eucalipto, eterno con nuestras iniciales.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Soy una chica que odia los clichés. Pero a veces no puedo evitarlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Muchas gracias a los que llegaron hasta aquí</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">.<img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-05-07/639790_12big.jpg" width="576" height="384" /></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><b style="text-align: justify;"> </b></div>
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		<title>Relato erótico: &#8221; Es secreto de papá&#8221; ( POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Oct 2022 16:38:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[intercambios]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Los sábados por la noche mi papá y su novia solían invitar a dos parejas casadas, muy amigas de ellos, para pasarla en mi casa. Esa noche en particular yo y mi chico íbamos a salir a una discoteca, y cuando bajé por las escaleras para esperarlo en mi sala, vi a mi papá en una ronda de tragos con sus mencionados amigos. No tardaron en saludarme amistosamente tanto hombres como mujeres. —¡Hola Rocío! —¡Qué linda hija tienes, Javier! —¿Vas a salir con tu novio, princesa? —Buenas noches señor y señora Soriano. Señor y señora Sánchez. Y sí, voy a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los sábados por la noche mi papá y su novia solían invitar a dos parejas casadas, muy amigas de ellos, para pasarla en mi casa. Esa noche en particular yo y mi chico íbamos a salir a una discoteca, y cuando bajé por las escaleras para esperarlo en mi sala, vi a mi papá en una ronda de tragos con sus mencionados amigos. No tardaron en saludarme amistosamente tanto hombres como mujeres.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Hola Rocío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué linda hija tienes, Javier!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Vas a salir con tu novio, princesa?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buenas noches señor y señora Soriano. Señor y señora Sánchez. Y sí, voy a salir, me están esperando afuera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No saludé adrede ni a mi papá ni a su novia, Angélica. Yo estaba enojada con él, y desde luego estaba demasiado celosa de aquella mujer. Desde que ella ha entrado en su vida he tenido que suspender las “noches de lluvia”, es decir, tengo la costumbre de dormir abrazada a mi papá cuando en la noche hay tormentas, debido a una tierna costumbre que arrastré desde nena, pero ahora mi lugar en la cama era ocupado todas las noches por esa mujer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Angélica siempre ha intentado amistarse conmigo y probablemente en otra situación me hubiera caído bien, si fuera mi maestra, una jefa o yo qué sé, pero no como una madrastra porque sinceramente sentía que en mi familia estábamos muy bien apañados y no necesitábamos de nadie.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Angélica y mi padre parecieron decepcionarse nuevamente de mi actitud, pero no dijeron nada y sinceramente a mí no me importaron esos gestos de decepción. Ella sacudió ligeramente su larga cabellera azabache y simuló una sonrisa para seguir hablando con mi papá, sirviéndose del vino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tu novio está afuera, Rocío? ¿No va a pasar? —preguntó don Sánchez con tono de burla—. ¡Parece que alguien tiene vergüenza de saludar al suegro!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo me reí y salí pitando porque si me quedaba un segundo más se me iba a desdibujar la sonrisa, en serio no la soportaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En el coche saludé a mi chico con un largo beso y partimos rumbo a la discoteca, pero a mitad de camino le dije que me olvidé de mi cartera y que allí también estaba mi móvil, por lo que tuvo que maniobrar el vehículo para volver, murmurando algo así como “¿Ahora quieres tu cartera? Como si fueras a pagar algo, nena”. Se cabreó un poco, calculando en voz alta cuánto dinero ya se había gastado por mí desde que estuvimos juntos, pero para tranquilizarlo le dije que me olvidé de mi cartera porque las enamoradas no solemos estar muy concentradas.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/abezPe6T"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/abezPe6T" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando entré en mi casa todo estaba muy silencioso, salvo la música “jazz” que sonaba en mi sala. Era raro porque pensaba que los amigos de mi papá iban a estar hablando alto, carcajeándose y demás. Cuando pasé por la sala se me cayó el alma al suelo, porque mi papá estaba solo con la señora Sánchez, ambos muy juntitos, con copas de vino en mano y hablando en voz baja, muy coquetos. Luego noté que el señor Soriano estaba morreándose contra la pared con&#8230; ¡la novia de mi papá!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Salí mareada de la casa y volví al coche con mi chico. Le dije simplemente que los amigos de mi papá estaban borrachos e insoportables, así que nos fuimos al boliche sin mi cartera. Pero yo estaba hecha un fantasma, totalmente ida. En la discoteca me era imposible bailar y solo tenía la imagen mental de mi papá con la señora Sánchez, y esa puta desgraciada de Angélica besándose con otro señor que no era mi papá. O sea, ¡que para colmo la chica no le respetaba ni en mi casa! ¡Y lo más probable es que mi padre haya caído en una especie de juegos pervertidos por su culpa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Toda la semana siguiente fue un auténtico martirio. En casa no quería ni sentarme en esos sofás, a saber qué más habían hecho allí. Si antes mi actitud con mi papá y su novia era fría, ahora la cosa había empeorado porque no quería ni mirarlos ni estar cerca. Y en la facultad no sabía a quién recurrir, tenía muchísima vergüenza de decirle a alguien que mi papá y su novia hacían guarrerías con sus amigos en mi casa. Mis amigas me notaban como ausente, incapaz de seguir sus conversaciones o prestar atención en clase, y mi chico me reclamaba que yo “estaba pero no estaba” cuando nos juntábamos en el campus.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En la privacidad de mi habitación me puse a averiguar en internet, para ver si podría encontrar algo que me permitiera entender la situación. Comencé con palabras como “Novia idiota”, hasta “Padre imbécil”, pero luego me puse a la labor y, poniendo palabras claves como “parejas”, “cambios”, “sexo”, terminé descubriendo un blog de intercambio de parejas que explicaba que a veces las personas sentían la necesidad de cambiar su rutina sexual, intercambiando esposas y maridos en una noche de sexo libre y sin consecuencias.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No lo podía creer, “¿Qué necesidad tienen de hacer eso?”, pensé confundida. Porque a mí me desesperaba solo de pensar en “compartir” a mi novio con otras chicas, y por más que leyera las justificaciones que encontraba en internet, que “romper las tradiciones”, que “experimentar nuevas sensaciones”, nada me convencía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El sábado de noche me encargué de poner una cámara digital tras un florero de la sala, en modo filmación, antes de que los invitados llegaran. Luego me fui a cambiar de ropas para volver a salir con mi chico. Más tarde pasé por la sala, les saludé alegremente a los matrimonios Sánchez y Soriano, ignorando vilmente a mi papá y su novia, esperando que no pillaran la cámara escondida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En la discoteca me era imposible concentrarme aún con mi novio tratando de sacarme alguna conversación. Me tomaba de la mano para bailar pero sinceramente solo tenía en mi cabeza a esos cabrones haciendo guarrerías en mi casa, ¡en mi ausencia! ¡Si mi sala pudiera hablar, seguro que hasta lloraría confesándome las depravaciones! Mi chico me llevó a una mesa para preguntarme cuál era mi problema, que desde hacía rato estaba rara, a lo que le respondí que me perdonara porque creía que estaba en mi periodo, que me estaba durando más de lo usual. Eso hizo que él tragara saliva con cara asustada; me empezó a tratar con más cuidado si cabe, vaya chico más lelo, sinceramente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a las tres de la madrugada y desde luego fui directamente a la sala para buscar mi cámara. Eso sí, ante de entrar allí atajé la respiración porque me daba un asco tremendo respirar en ese lugar infestado de sexo. Ya en mi habitación, conecté el aparato a mi portátil para ver qué habían hecho esos pervertidos en mi casa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El vídeo comenzó normal. Es decir, se sentaron, se sirvieron bebidas, hablaban de fútbol y las señoras hablaban entre ellas. Luego me vi a mí misma, pasando por la sala y saludándoles. Bebieron un rato más hasta que la novia de mi papá se levantó del sofá con unas tiras de papel en mano. Los señores tomaron de su mano una tira cada uno, y tras ojearlos, se levantaron para tomar de la mano a ¡señoras que no eran las suyas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Soriano con la novia de mi papá, mi papá con la señora Sánchez, el señor Sánchez con la señora Soriano. Estaba más que confirmado: se habían montado un pequeño club de intercambio en mi casa, tal como sospechaba desde que lo leí en internet.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se besaban con fuerza, se tocaban descaradamente, el señor Sánchez no tardó en desabotonarse la camisa. Sentí rabia, desazón, decepción, impotencia. “Pobre sofá, y pensar las tardes que me acostaba para estudiar allí”. “Dios santo, esos vasos y copas… a partir de ahora compraré vasitos descartables y me las apañaré”. No sabía si parar el video y ponerme a llorar, o seguir viendo para ver qué otra parte de mi pobre sala estaba sufriendo (más que nada para no volver a tocar lo que ellos tocaban).</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Sánchez ya se había desabotonado su camisa y la señora lo llenaba de besos y lamidas. Era un hombre que estaba llegando a los cuarenta pero tenía un cuerpazo para mojar pan, la señora Soriano sonreía pícaramente y lo tumbó en el sofá para trepar sobre él. “Normal, yo también lo haría si tuviera a ese musculitos a mi merced”, pensé riéndome de mí misma. Casi fuera de foco, la novia de mi papá, digamos la más agraciada físicamente de las tres mujeres, se la pasaba de lujos arrinconando a don Soriano contra la pared, mientras que mi papá y doña Sánchez se acariciaban descaradamente al otro extremo del sofá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Era increíble lo que había filmado, casi hasta podía sentir la atmósfera que emanaba aquello, por un breve instante me sentí como si estuviera también en la sala, besando el pecho de don Sánchez o don Soriano, que también estaba guapísimo para su edad, aunque no tan agraciado físicamente.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/abfMEu29"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/abfMEu29" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sin darme cuenta me pasé toda la madrugada viendo una y otra vez las escenas, que duraban algo así como cuarenta minutos, hasta que terminaban saliendo de la sala, a saber dónde continuarían sus . Si bien al principio estaba asqueada y casi rompí en llanto, aquello que filmé me estaba obsesionando poco a poco porque no entendía para qué diantres harían algo así.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La siguiente semana me encontraba más fantasmal si cabe. Solo podía pensar en la maldita sesión de intercambios que hacían en mi sala. De hecho el martes convertí el vídeo en otro formato para que pudiera verlo en mi móvil las veces que quisiera, ya sea en clases, sin que nadie me pillara obviamente, con auriculares, o incluso en la biblioteca, ocultando mi móvil tras mi libro de márketing.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Para el miércoles ya prácticamente había memorizado lo que hacían en el video, hasta incluso cuando estaba con mi chico y acariciaba su pecho, imaginaba que era el pecho musculoso de don Sánchez. Cuando me besaba con él, cerraba mis ojos y me imaginaba besando a don Soriano, que pese a ser un hombre de mucha edad se notaba que su pareja de turno gozaba, casi como que se abalanzaban a por él porque seguramente era el más experto de todos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El jueves, en mi búsqueda de entender una razón para que “jugaran” a compartir, me pasé toda la tarde estudiando sobre el sofá donde dos parejas, mi papá incluido, se habían acariciado y besado a conciencia. No se olía nada raro, salvo un reconocible perfume Emporio Armani para hombres, pero más allá de eso tampoco había pruebas de las fechorías por más que me fijara en cada recoveco del sofá. Luego me dirigí a la cocina para ver y oler las copas y vasos, pero pese a que realmente no encontraba nada interesante, me sentía muy excitada estar en presencia de todo aquello que había rodeado su noche de intercambios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El viernes terminé aceptando mi naturaleza de obsesionada y viciosa, masturbándome en el baño de mi facultad, con mi móvil sobre mi regazo, reproduciendo por quincuagésima ocasión aquella sesión mientras dos deditos se hacían lugar en mi encharcado agujerito y otra mano me apretaba mis pezones, que para los que no lo sepan aún, los llevo anillados con piercings de barras. Fue la estimulación más excitante que había hecho en mi vida, tenía unas ganas tremendas de estar allí en la sala y compartir a mi chico con alguna señora mayor, para que luego él me viera irme a mi habitación tomada de la mano de un hombre maduro. Luego, al final de la noche, nos volveríamos a encontrar para dormir juntos y contarnos con lujo de detalles cómo nos fue con nuestras parejas ocasionales</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El sábado, literalmente hablando, estaba hecha un hervidero y solo podía pensar en algo: “Tengo que estar allí de alguna manera, por dios, tiene que ser la cosa más excitante”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Así que me encerré en mi habitación cuando eran las nueve de la noche, con un short blanco de algodón y una blusita cómoda. Llamé a mi chico y le dije que estaba sintiéndome mal, que me disculpara porque no iba a salir. Luego llamé a mi papá y le dije que no estaba en la casa, con mi amiga Andrea, que no me esperara y que me perdonara por no pedirle permiso a tiempo. En ese momento me puse súper nerviosa porque tal vez mi papá me diría: “Pásame con tu amiga, que quiero hablar con ella”, ya que es un hombre muy celoso, pero por suerte parece que estaba emocionado por comenzar ya su reunión (normal, yo también) porque me creyó a las primeras de cambio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Desde mi habitación, que está en el segundo piso, no podía escuchar más que tímidos sonidos de sus conversaciones. De hecho me puse de cuatro patas y pegué el oído al suelo con la esperanza de escucharlos mejor, pero no hubo caso porque habían puesto otra vez la música jazz.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/actG6weu"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/actG6weu" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pasaron diez minutos hasta me armé de valor y salí de mi habitación. Bajé por las escaleras, descalza obviamente para no hacer ruido, y me detuve a mitad de camino porque desde ese ángulo podía ver más o menos la sala sin temor a ser pillada. Así que me quedé allí, en cuclillas, escuchándolos hablar de temas normales, con una curiosidad tremenda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En el momento que la novia de mi papá pareció carraspear, todos mis sentidos se pusieron en alerta. Seguro estaba repartiendo las tiras de papel y pronto las nuevas parejas iban a morrearse y tocarse en mi sala. Y yo por fin me sentía parte de ese ambiente, casi hasta podía respirar el olor sexo que emanaba de allí. No dudé en acariciarme tímidamente por sobre mi short, oyéndolos jadear y gemir, lanzando risitas de vez en cuando, seguramente disfrutando a tope del musculitos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Una pareja salió de la sala y subí velozmente porque me podrían pillar. Tomé rumbo a mi habitación, para esconderme. Pensé decepcionada que seguramente ya iban a irse a otro lado, que era una pena que no pudiese tener mi orgasmo oyéndolos tener sexo, que tal vez debería ir a la sala y masturbarme sobre el sofá para cuando la casa estuviera vacía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Repentinamente alguien quiso abrir mi puerta, pero estaba asegurada. Me alarmé cuando escuché a un hombre gritar: “Oye, Javier, ¡la habitación de tu hija está bajo llave!”. La novia de mi papá gritó luego: “!Mi amor!, ¿podemos usar la habitación de tu hijo entonces?”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo no lo podía creer. ¡Usaban nuestras habitaciones tal moteles! Rabia, desazón, asco. ¡Mi cama! ¡Mi sillón! ¡Dios, a saber qué más! ¡Ya no podía mirar ni a mi osito de peluche, Lenny, con los mismos ojos, dios mío! ¡Quería llorar pero a la vez estaba tan caliente imaginando que el musculitos de don Soriano o que el apetecible don Sánchez estuvieron en mi habitación, solo con eso por fin tuve mi ansiado orgasmo ¡y sin siquiera tocarme!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“¡Esperen, tengo una copia de su llave, aquí está!”. Dijo mi papá. ¡Vaya cabrón! Eso sí que no lo sabía, tenía una copia de la llave de mi habitación, sinceramente en ese momento no sabía si enojarme por aquella lesión grave a mi privacidad o agradecerle mentalmente por permitir que esos hombres entraran y tuvieran sexo en mi pieza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Apagué las luces, me escondí en mi ropero y dejé ligeramente una apertura para poder ver mi cama. La habitación solo estaba iluminada por la tímida luz azulada de la luna que entraba por la ventana, haciéndolo todo tan surrealista, casi como una película erótica. Oí la puerta abrirse, y pronto, entre risas y besos audibles, la cerraron.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La mujer era la novia de mi papá, justo se dirigió hacia mi cama para desnudarse, sonriéndole a su macho de esa noche. Puso una manta sobre mi cama, imagino para no mancharla. Cuando estuvo en mi campo de visión, noté que efectivamente su pareja de esa noche era don Sánchez, el madurito musculoso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La muy puta se acostó sobre mi cama, lanzando a Lenny, mi osito, al suelo. Pero don Sánchez lo recogió y lo puso sobre mi mesita de luz. “No trates así a las cosas de Rocío, Angélica”, le dijo subiéndose a mi cama.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ay, papi, si tú supieras cómo me trata la hija de Javier. No me saluda, no se come lo que cocino, me ignora vilmente… ¡Trato de ser amorosa con ella y no me deja entrar en su vida!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tienes que comprenderla, desde pequeña que está sin madre y seguramente se siente muy confundida cuando te ve al lado de su papá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La verdad es que don Sánchez se estaba ganando puntazos conmigo. Por respetar a mi peluche, por su compresión sobre mi situación… y sus músculos, vaya adonis, madre mía, cómo relucían bajo la luz de la luna, cómo se tensaban sus brazos y piernas para tomar a su presa. Pero vamos, ya con lo del peluche se ganó mi corazón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, yo sé que Rocío es complicada, yo también perdí a mi madre cuando era niña y sé cómo es la situación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues deberías decírselo, Angélica, que ustedes dos hayan pasado por lo mismo es vital. Es un nexo que te puede unir a Rocío.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/acf79UIb"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acf79UIb" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Eso sí que no me lo esperaba. Angélica también había vivido lo que yo. Ni mis amigas ni mi chico me comprendían cuando me ponía melancólica, a veces me sentía sola y me deprimiría, había días que no quería hablar con nadie. Me encerraba dentro de mí misma durante las peores horas, y posiblemente Angélica habría atravesado lo mismo que yo si lo que había dicho era verdad. En ese instante sentí pena por ella, me maldije por haber sido tan grosera con esa mujer, sentía que fui una arpía conmigo misma.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tienes razón, mañana mismo se lo diré a Rocío, espero en serio que podamos ser amigas. Deséame suerte.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te lo desearé cuando terminemos con lo que quisiste comenzar, picarona.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los sonidos de jadeos y gemidos ahogados empezaron a llenar mi habitación. Uf, fue verlos en acción para que dejara mi sentimiento de culpabilidad a un costado. No dudé en volver a meterme deditos pero ahora por debajo del short, observándolos con inusitada curiosidad, viéndolos revolcarse. Me mordía los labios para no gemir del placer, me sacudía la mano muy fuerte porque estaba a punto de tener mi segundo orgasmo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lamentablemente tuvieron que detenerse porque la novia de mi papá se apartó de don Sánchez.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Espera, papi, hoy cuando limpié la habitación de Rocío vi que tiene un traje de colegiala de cuando estudiaba en su colegio religioso!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué bien, Angélica! ¡Ahora sigamos!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No, no! ¿Quieres que me lo ponga para ti?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi corazón aceleró con fuerza. Si don Sánchez accedía, vendrían a mi ropero para abrirlo y buscar mi ropa de colegiala. “Dígale que no, señor, dígale que no”, rezaba yo, con mi mano aún bajo mi short de algodón, metiéndome dedos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No me ponen las colegialas, Angélica! ¡Me pones tú!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué dulzura eres, cariño! ¡Pero a mí me excitaría un montón vestirme con ese trajecito!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dios! Ya da igual, sé que no vas a detenerte hasta conseguir lo que quieres, Angélica. Ve y póntelo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Creí que me iba a desmayar cuando la vi levantarse y tomar rumbo a mi ropero. Me temblaba cada articulación y de hecho empecé a lagrimear pensando en la reprimenda que iba a recibir de parte de toda esa gente. Empecé a buscar excusas, pero era imposible pensar con claridad debido a mi estado nervioso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Rocío, qué haces aquí, por el amor de dios!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando levanté la mirada vi a Angélica tapándose la boca, retrocediendo hasta mi cama. Don Sánchez dio un salto brutal, como si hubiera visto un fantasma, y se tapó sus partes con mi osito Lenny. El incómodo silencio duró varios segundos, pero el señor fue el primero en hablarme:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Rocío, estabas… espiando?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Perdón! —grité.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/achbmOLg"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/achbmOLg" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero inmediatamente Angélica se acercó y me puso su dedo índice entre mis labios para decirme que guardara silencio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, tu papá te va a matar si te descubre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo séeee… no se lo diga, Angélica.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Oíste mi conversación de recién, no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No le respondí. Le miré a los ojos y la abracé, pidiéndole perdón una y otra vez por haber sido tan bruja y desgraciada con ella. Le dije que sí, que yo extrañaba a mi mamá y que por eso a ella la veía como a una usurpadora en la casa, que no quería que ocupara su lugar. Ella pareció enternecerse de mí, pues me acarició la espalda y el cabello, consolándome, diciéndome que me entendía, que no me preocupara por nada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Desde cuándo sabes este secretito nuestro, preciosa?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Desde hace dos semanas… —susurré coloradísima.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, parece que sabes perfectamente lo que estabas haciendo —se mofó don Sánchez, que aún se cubría con Lenny.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mira, Rocío, cuando yo era muy joven tuve muchas experiencias sexuales, en parte para compensar ese agujerito en el estómago que sentía a veces. Pero no tienes idea de cuánto deseaba tener a alguien que me guiara, una amiga que me comprendiera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo estaba cortada por la situación, no me salían las palabras más que las básicas, pero debo admitir que lo que ella dijo era algo similar a lo que me había sucedido desde que descubrí el sexo. Era un mundo nuevo y excitante, sí, y a veces deseaba una especie de mujer adulta para consultar y platicar cosas que no podría consultarlas ni con mi papá ni con mis amigas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No voy a reemplazar a tu mamá, Rocío. Pero sí deseo ser, para ti, esa amiga que yo no tuve, para apoyarte y guiarte en terrenos pecaminosos como el sexo, no sea que tengas experiencias desagradables como yo las tuve.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Niña —dijo don Sánchez—, entiendo que estés asustada y hasta extrañada de cómo te habla Angélica, la verdad es que somos gente muy liberal, si quieres irte de aquí te ayudaremos para que tu papá no te pille. Pero algo me dice que estabas espiándonos porque te gusta esto, ¿no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nuevamente yo solo miraba al suelo mientras me abrazaba a Angélica. Ella me acariciaba y seguía hablándome en tono dulce. Sí, tenían razón. Estaba allí porque me causaba una curiosidad tremenda y claro, me calentaba sobremanera lo que hacían, hasta había fantaseado ser parte de esa actividad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… ¿Quieres que nos vayamos de tu habitación? Te lo prometo, nadie sabrá de esto, ¿verdad, papi?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Promesa, niña, este secreto lo llevaré hasta la tumba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tomé las manos de Angélica y con mi mirada quedó todo dicho. Tenía mucha vergüenza de decirlo, pero como ella me comprendía, confíe que sabría mi respuesta. Es decir, era evidente por qué estaba allí, si aquello me repugnara probablemente habría dicho algo para pararlo hace dos semanas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Papi —sonrió Angélica—, creo que voy a sentarme en el sillón para descansar. ¿Quieres tomar de la mano a Rocío y llevarla a su cama?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ehm… Rocío —dijo don Sánchez, con bastante inseguridad—, ¿me puedes repetir cuántos años tienes?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tengo ve-veinte, señor Sánchez.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eso es legal, no? Es que con las revisiones de las leyes uno ya no sabe…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No le hagas caso, Rocío, será el tonto del barrio pero lo compensa en la cama.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El hombre puso a Lenny sobre mi mesita de luz nuevamente y se acercó a mí para extenderme la mano. Era surrealista todo, el azul de la luna, el estar ante imponente hombre que había sido foco de mis fantasías, en compañía además de la novia de mi papá, cuya imagen que tenía de ella había cambiado radicalmente. Me sentía en total confianza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando le tomé de la mano, él tiró ligeramente para que me pegara a su cuerpo, pero en un acto reflejo me aparté; el hombre era gigantesco, altísimo, todo un monumento como había dicho, y en parte me asustaba decepcionarlo ya que ni soy muy experta en la cama ni tampoco es que sea una modelo precisamente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te pasa, Rocío, estás nerviosa? No tienes por qué, iré despacio para que no te asustes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ay, papi, hasta una jovencita como Rocío se queda tontita con tu cuerpo —dijo Angélica.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Es verdad, Rocío? ¿Te gusta lo que ves?</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/acexnI0w"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acexnI0w" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me acarició la cabellera, ese hombre era tonto o se hacía, pero no me importaba porque en serio tenía el cuerpo más cuidado y fibroso que había tocado en mi vida, vamos que le podría aplastar a mi novio y a sus amigos con un solo dedo. Le toqué el pecho firme por fin, me pegué a él, memorizando cada segundo, sintiendo su polla durísima y palpitante contra mi vientre. Luego de llenar su cuello con mis besos, le acaricié la oreja y le susurré:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tiene usted un cuerpo precioso, don Sánchez.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias, Rocío. Y tú también tienes uno muy apetitoso, de muchas curvas, como me gustan. ¿Te quitarías tu ropa para que te pueda ver mejor?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se sentó en el borde de mi cama; empezó a menearse su enorme polla conforme yo me quitaba la blusa y luego el short blanco, lentamente y con cierta inseguridad. Angélica se levantó y me ayudó al ver que me temblaban las manos de la excitación. Me quedé en braguitas, completamente embobada por él y su enorme tranca. Visiblemente sorprendido, me dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tienes piercings en tus pezones? Eso sí que no me lo esperaba. Parece que la hija de Javier tiene varios secretos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No me digas! —exclamó Angélica, abrazándome por detrás—. Yo sé que Rocío tiene uno en la lengua, lo vi un par de veces, no sabía que había más.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Es verdad? Déjame verte la lengua, preciosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le mostré la puntita, donde relucía la barrita de titanio con dos esferas en sus extremos. Ahora el embobado era él y no yo, y eso me hizo reír por lo irónico de la situación, pues yo era prácticamente una niña, era imposible que yo le pusiera tonto a un hombre tan mayor y seguro que con mucha experiencia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Angélica, siempre detrás, me acarició la oreja y me susurró: “Arrodíllate ante él, tienes que mostrarle respeto y adoración”. “No tengas miedo, yo te acompañaré”. Ladeé mi cara para verle, yo no he tenido experiencias con mujeres, pero en ese momento sentía la imperiosa necesidad de besarla, cosa que para mi felicidad aceptó gustosa, solo labios, nada muy guarro, salvo el final, porque me lamió mis labios de abajo para arriba. “Vamos, no le hagas esperar a tu hombre”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nos arrodillamos juntas entre sus piernas, el señor murmuraba algo así como “No me lo creo, no me lo creo”, mientras Angélica agarraba su polla. Me la acercó y me pidió que chupara el glande, que usara mi piercing para hacerlo delirar porque ninguna de las otras señoras tenía algo así.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No dudé, estaba súper caliente. Me encargué de humedecerle la cabeza y ella se encargaba de lamer el tronco. De vez en cuando Angélica me tomaba de la quijada y me pedía que me apartara, porque ella también quería chupar la cabecita, pero a veces le costaba quitarme de en medio porque yo me estaba volviendo toda una viciosita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero cuando no me quedaba otra que cederle el glande, me encargaba de chuparle esos enormes huevos, seguro que estaban cargadísimos y que tenían ganas de vaciarse, y vaya que yo quería hacerlo, siempre lo había hecho en mis fantasías y ahora que por fin estaba con ese adonis no iba a tirarme para atrás.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Vamos, ya va siendo hora. Súbete a tu cama, Rocío”, volvió a susurrarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me puse de cuatro patas sobre la cama, pero Angélica me dijo que esa posición no me convenía porque la tranca del señor me iba a lastimar, así que me pidió que me acostara y que dejara que él estuviera encima de mí; que de esa manera don Sánchez iba a controlar mejor sus enviones para que yo disfrutara.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/aduqA31o"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/aduqA31o" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando ese adonis estuvo sobre mí casi me desmayé del gusto, como había dicho era un hombre enorme y yo en cambio una pequeña, vamos que me podía lastimar si se resbalaba o algo así. Angélica, desde atrás, acomodó su tranca entre mis carnecitas; le dije al señor que por favor no fuera duro, porque me había prometido que iba a hacerlo despacito, cosa que él se encargó de confirmármelo mientras su glande se abría paso entre mis labios vaginales.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ughmm! ¡Despacio, don Sánchez, despacio, por favor!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tranquila, Rocío, seguro que Angélica me corta las pelotas si te lastimo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Tal cual! —confirmó desde su posición.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Perdóneme, don Sánchez, es que tiene usted una verga demasiado grande.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No pidas perdón. Parece que tienes un agujerito muy apretado, pero como te prometí iré despacio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Sánchez empujaba, firme pero gentilmente, siempre atento a mi rostro para ver cómo me lo tomaba. “Si mi novio se entera…”, pensaba yo conforme mis carnecitas se abrían paso inexorablemente. Ya sabía por qué las señoras estaban locas por él, vaya maestro. Decidí atenazarlo con mis brazos y piernas, lo atraje hacia mí para que nos besáramos, y luego de que su lengua abandonara mi boca, le susurré que dejara de ser tan cortés, que me la metiera duro como a las otras mujeres, yo no quería ser menos, pero él se rió y me dijo que ni en broma me iba a hacer eso porque yo le generaba ternura y no quería lastimarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Imagino que para que yo no me enojara, me dijo que le gustaba cómo se sentía adentro de mí, que era muy estrecho, calentito y placentero. Que era especial para él porque le hacía recordar a cuando le hacía el amor a su ahora esposa cuando eran jóvenes, esposa que por cierto estaba con mi papá en la sala. Me dio un beso en la nariz e hizo que mi frustración se fuera, pero en serio quería que me follara duro aunque claro, hoy día lo pienso y seguro que me iba a arrepentir.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lamentablemente me corrí muy fuerte cuando su polla aún estaba entrando, más de la mitad del camino recorrido. Unos espasmos vaginales terribles y mi carita arrugada de placer lo anunciaron, cosa que hizo reír tanto al hombre como a Angélica porque les parecía adorable, pero a mí me daba muchísima vergüenza, no duré ni cinco minutos con el señor y ya estaba retorciéndome del gusto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Papi —dijo Angélica—. Va siendo hora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf, noooo, don Sánchez! ¿A dónde va? —entonces sí que me frustré. Se estaba saliendo de mí. En ese momento pensé que era mi culpa por haberme corrido tan rápido, así que le tome de las mejillas y le rogué que me dejara darle un orgasmo, era lo mínimo que podía hacer, que si no me lo permitía iba a llorar y sobretodo, acomplejarme un montón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues si me lo pones así, Rocío, no te voy a decir que no. Me encantaría que me dieras un orgasmo con ese piercing en tu lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se acostó a mi lado y no dudé en besar primero sus labios, luego pasando por el pecho hasta por fin llegar a su enorme miembro que había estado dentro de mí. Le pasé la lengua, le hice sentir el pedacito de titanio que tengo incrustado allí, succioné fuerte para sacar el líquido preseminal de su uretra, esperando que me derramara pronto su leche.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En tanto, Angélica, que desde hacía rato estaba mirándonos desde mi sillón, me habló.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, el próximo sábado nos volveremos a encontrar con el grupo. Pero planeamos ir a un club especial donde yo antes trabajaba. ¿Quieres ir también?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síiii —dije para luego seguir mamando la verga del señor. Por la pinta estaba a punto de llegarse.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Obviamente no te podemos llevar con nosotros porque te va a pillar tu papá, pero puedo hablar con el patrón del club para que te haga pasar como una de las “camareras especiales” y así puedas participar con todo el grupo. El ambiente es muy oscuro, además con una peluca y máscara veneciana tu papá no te podrá pillar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mbuf, me apunto, Angélica.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ¿y crees que podremos convencer a tu novio?  A mí me parece guapito…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En ese momento me imaginé la situación, vestida como camarera y siendo tomada por el brazo de don Sánchez, o incluso don Soriano, mientras mi chico iba en compañía de una señora madura, por qué no, la novia de mi papá incluso, entre el humo y las luces de neón de un club, cada uno por su lado para pasar una noche inolvidable.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estaba tan caliente que mientras el señor se corría en mi boca copiosamente, me imaginé hasta incluso en brazos de mi papá, lo siento si esto es fuerte para algunos lectores de TodoRelatos, pero cuando una ola de placer me recorre el cuerpo puedo ser muy guarra.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No me gusta tragar la leche de mi chico, sinceramente creo que es asqueroso, cada vez que lo hace terminó escupiéndolo y recriminándole, pero una cuando está tan caliente no se lo piensa mucho; me quedé con la lengua y dientes pegajosos pero me encantó haberlo tragado.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/adqDYcXi"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adqDYcXi" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Luego de que le limpiara la polla con mi lengua, ambos se hicieron con sus ropas. Don Sánchez me metió lengua por largo rato a modo de despedida, amén de acariciarme la vagina de manera magistral. Pero Angélica carraspeó para que me soltara. Como no le hizo caso, ella le dio un fuerte zurrón en la cabeza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahora yo y don Sánchez nos iremos a su casa para pasar el ratito, Rocío. Nos vemos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Angélica, quiero irme con ustedes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jaja! Rocío, tu papá está en la sala haciendo cochinadas con la mujer de don Soriano, te va a pillar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Niña —interrumpió don Sánchez—, espero que te haya gustado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síii, don Sánchez, me encantó, ya quiero que llegue el próximo sábado. Ojalá me toque usted de nuevo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Yo también lo espero, linda. Y siento haber usado a tu osito para cubrirme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf… Angélica, puedo escapar por la ventana para encontrarnos afuera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Rocío, contrólate! —se rió Angélica—. ¡Déjame un poco a mí también!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se fueron de mi habitación. Cerca de quince minutos después, los tres coches estacionados en mi casa, el de mi papá incluido, ya se habían ido, seguramente para continuar su noche en ese club que me mencionó. Estaba sola en mi hogar, y aunque no lo creía, me sentía demasiado excitada aún. Tomé el osito de peluche que aún olía al sexo de don Sánchez y bajé rápidamente por las escaleras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ellos hacían esos juegos sexuales simplemente para escapar de la rutina, y ya los entendía perfectamente, porque vaya escape. Creo que también me convertí esa noche en una “chica liberal”, como ellos decían. O al menos comprendí mejor esa psiquis especial que antes me causaba asco. Pensé además que de ahora en adelante, cada vez que viera a Angélica, vería la consejera y amiga que tanto había deseado en mis horas bajas, y no a una usurpadora como antaño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Entré en la sala, encendí la radio que ponía música jazz. Me acosté en el sofá, completamente sudada y jadeando entrecortadamente. El cuero del asiento olía fuerte a sexo y a ese perfume Armani. Me dormí abrazada a mi querido Lenny, metiéndome dedos en mi enrojecida concha, soñando las guarrerías que haría en mi nueva vida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Gracias a los que llegaron hasta aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Besitos!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/addjjKzq"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/addjjKzq" alt="" width="640" height="426" border="0" /></a><a style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; text-align: center;" href="http://sexomio.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2014/06/C-C3-93DIGO-PORNOGRAFO-300x137.png" alt="" width="640" height="292" border="0" /></a></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Si quieres ver un reportaje fotográfico más amplio sobre la modelo que inspira este relato búscalo en mi otro Blog:    </b> <a href="http://fotosgolfas.blogspot.com.es/">http://fotosgolfas.blogspot.com.es/</a></div>
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<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La putita del cerrajero&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Sep 2022 15:18:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Era un caluroso domingo de verano, muy temprano, cuando abrí la puerta de mi casa pues tocaron el timbre. Era don Augusto; un conocido cerrajero que vive a tres cuadras, con un parecido increíble a Sean Connery, cosa que me vuelve loca. No era alto pero sí fornido. Camisa a cuadros, vaqueros. Suspiré cuando lo vi. Tiene cierta fama en el barrio; muchas señoras están loquitas por él y con razón. —Buen día, señor Augusto. —Buen día, Rocío. Tu papá me ha llamado para que arregle una puerta que da al jardín, ¿me vas a dejar pasar? ¡Dios, solos al [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Era un caluroso domingo de verano, muy temprano, cuando abrí la puerta de mi casa pues tocaron el timbre. Era don Augusto; un conocido cerrajero que vive a<br />
tres cuadras, con un parecido increíble a Sean Connery, cosa que me vuelve loca. No era alto pero sí fornido. Camisa a cuadros, vaqueros. Suspiré cuando lo vi. Tiene cierta fama en el barrio; muchas señoras están loquitas por él y con razón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buen día, señor Augusto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buen día, Rocío. Tu papá me ha llamado para que arregle una puerta que da al jardín, ¿me vas a dejar pasar?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Dios, solos al fin! Mi papá y su novia se habían ido a la playa; me habían pedido que lo atendiera para poder indicarle la puerta defectuosa y luego pagarle. Mi plan de conquistarlo estaba en marcha; como un castillo de naipes que se erige con paciencia y pericia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Claro, don Augusto, adelante!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fuimos hasta el jardín y le indiqué la puerta; procedió a cambiarle la chapa. Fui a mi habitación para arreglarme un poco; cabello mojado, suelto; blusita con tiras que revelaba mi ombligo; short blanco, pequeño, de algodón; descalza. El cimento de mi castillo estaba armado, y la princesa, al acecho.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Augusto, por favor pase adentro, el calor es infernal, le he preparado jugo de limón y algunos bocados. Y no me diga que no, lo he hecho con mucha ilusión —le tomé de la mano y lo tiré.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio? Gracias, Rocío, qué divina, así no hay quien resista.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se secó la frente perlada de sudor y entramos a la casa. Le hice sentar en el sillón mullido de la sala, él no quiso hacerlo porque estaba sudado pero le dije que no se hiciera dramas. Puse mi toalla allí y santas pascuas.<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2018-04-25/465827_02big.jpg" width="424" height="633" /> llevé el jugo y la bandeja con bocados. Sándwiches de jamón y queso, con mayonesa de oliva y rodajas de tomate. Me senté sobre el brazo de su sillón para estar pegadita a él. Acaricié su hombro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor, tiene usted un cuerpo muy cuidado. Se mantiene súper bien.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias, Rocío. Gajes del oficio, supongo. Por cierto, esto está muy delicioso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, permítame un momento, voy a quitarme el piercing de mi lengua, me están golpeando los dientes al hablar —mentí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tienes un piercing en la lengua?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, mire… —fardé de la barrita con bolillas que tengo en la puntita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Increíble –dijo observándolo, dándole un sorbo a su jugo de limón. ¡Zas! El castillo de naipes estaba a punto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—También tengo un tatuaje en mi cintura, es una rosa, ¿quiere verla?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ehm… No es necesario, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No sea mala onda, déjeme mostrarle.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Un poco más y estaría palpando mi tatuaje! Entonces yo me haría de la asustada. Luego, azorada, le pediría que siguiera tocando. Y cuando lo tuviera a mi merced, le diría que me acompañara a mi habitación; juntos inauguraríamos mi castillo y me declararía su princesa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me levanté; la idea era bajarme el short ligeramente y así pudiera ver mi rosa tatuada, pero terminé resbalándome y cayendo burdamente frente a él. Sentí un dolor punzante en el tobillo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ayyy!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Estás bien, Rocío!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mierdaaa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi tobillo dolía horrores; no sabía qué hacer, lo último que quería era llorar frente a mi hombre. Pero don Augusto se levantó y me cargó en sus brazos para que todo mi mundo, castillo de naipes incluido, se desmoronara a mi alrededor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No llores, te llevaré al sofá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfff! ¡Dios! ¡Señor Augusto, soy una estúpida!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro que no.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me acostó en el mencionado sofá. De la jarra con jugo de limón retiró dos cubitos de hielo y me los pasó grácilmente por el tobillo. Luego, con un masaje, logró calmarme. Dedos cálidos, expertos, gruesos, ásperos como me gustan. Me dejó atontada por varios segundos; el dolor cedió; cerré los ojos para disfrutar. Cuando los abrí, el señor estaba comiéndome las tetas con su mirada. Normal, estaba retorciéndome del gusto como una gatita que quiere más mimos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Augusto, es usted un buen hombre. Si no estuviera casado lo invitaría a un paseo por la playa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio? Yo creo que ya tengo demasiada edad como para que te fijes en mí. Seguro que en tu facultad hay mejores partidos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya… Lo dice porque no soy bonita, seguro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No he dicho eso, la verdad es que eres preciosa.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2018-04-25/465827_03big.jpg" width="423" height="632" /></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me besó en la frente pero al hacerlo me armé de valor; le tomé de los hombros, clavando mis uñas para traerlo contra mí; le mordí el pecho oculto tras su camisa. Un recado para su señora. La loba marcando territorio. La princesa reconstruyendo su castillo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auch! ¿Qué te pasa, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Don Augusto!, debo confesar que yo he forzado el picaporte de la puerta para que usted viniera a repararlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué cosas dices?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf! Usted me tiene loca desde pequeña. Quería conquistarlo hoy pero soy torpe como ve…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio estabas tratando de conquistarme? ¡Ja! Qué adorable, si recuerdo cuando eras niña y me pedías que me casara contigo, ¡todos nos reíamos un montón!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No se burle, era una nena pero lo decía en serio!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su sonrisa se desdibujó; vio mi cara repleta de vicio. Me cargó de nuevo pese a que ya no hacía falta. Le tomé de la mejilla y nos besamos largo rato; sintió mi piercing, mordí su lengua; le ordené que me llevara a mi habitación, pero él quería llevarme a otro lado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volaron las ropas por mi jardín. Su camisa colgó en la silla de plástico, su pantalón sobre un florero, mi blusita y mi short adornaban las cabezas de los gnomos. Sobre el pasto, bajo el fuerte sol de verano, me dijo que me pusiera de cuatro patas. Me picaban las rodillas y manos; pero lo soportaría. Las paredes de mi casa son altas, no me preocupaba porque nadie me vería. Pero grito muy fuerte, eso sí sería un problema.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se arrodilló frente a mí, desnudo ya; hermosa polla venosa frente a mis ojos; palpitante, gorda, apetitosa; se me hizo agua la boca. Me acarició una mejilla; ladeé la cabeza y chupé su dedo corazón. Otra mordida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Haga conmigo lo que su señora no quiere, señor Augusto, cumpla su fantasía conmigo, porque usted ya me la está cumpliendo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Segura? ¿Mi fantasía? No sé, seguro que terminas arrepintiéndote.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Augusto, ¿se cree que soy una inexperta o algo así?, por fav…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me calló de un pollazo. Me la metió hasta la garganta, sujetándome de la cabellera. Se quedó así mucho tiempo; yo soportaba como podía, arrugando carita, arqueando espalda, intentado respirar, arañando el pasto y la tierra. Me apretó mi pezón anillado y lo giró, me dijo que chupara, así que asustada succioné fuerte. No esperaba ser tratada así; me la sacó de la boca cuando me vio lagrimeando. Hilos de saliva colgaban entre mi boca y su hermosa tranca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando iba a reclamarle el trato brusco, se corrió copiosamente en mi cara; un chorro gigante directo a mi boca para callarme, cayó mucho hacia mis mejillas y mentón. Una gotita hacia mi cabello. Me la metió de nuevo y los últimos lefazos me salieron por la nariz. Con la carita repleta de su leche le rogué que me dejara respirar, atajé su cintura y lo alejé porque de nuevo quería follarme la boca:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Oh, mierda, tiempo, tiempo!… ¡Uf, sigo viva! Creo que vi una luz al final del túnel y todo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo siento, Rocío, me emocioné cuando me pediste que cumpliera mi fantasía…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Su fantasía es asfixiar hasta la muerte a una pobre chica con su verga!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Se nota que no puedes con el ritmo, mejor iré despacio para que disfrutes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡NO! Uf… Don Augusto, le quiero dar lo que su señora no quiere… ¡Así que ya le dije que cumpla su fantasía! Simplemente no vuelva a asfix…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tomó su cinturón y lo cerró en mi cuello. Fuerte, demasiado. Me había convertido de princesa a muñeca de trapo en cuestión de segundos. Me quedé así, toda tensa, pensando que tal vez debía haber aceptado su oferta de sexo normal. Se arrodilló detrás de mí y me separó las nalgas, escupiendo un cuajo gigantesco; lo embardunó con su pollón, siempre tensando su cinturón.<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2018-04-25/465827_04big.jpg" width="424" height="633" /></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Me va a hacer la cola!?  ¡Pero si no me la he limp…!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tiró hacia sí el collar y me calló, arqueándome la espalda. Me la fue metiendo paulatinamente mientras yo arañaba el pasto. Cada vez que me quería salir, él me sujetaba fuerte y me daba nalgadas para tranquilizarme. Si amagaba gritar, tensaba el collar para ahogar mi grito. Destensaba para dejarme respirar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Respira hondo, tienes un culo muy rico pero prieto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfff! ¡Basta, perdón, me rindo, duele demasiado!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Demasiado tarde para pedir clemencia, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mierda, mierda, mierda!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vas de loba experta y así terminas. ¿Te duele acaso?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfffsíii!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Llorando a moco tendido perdí el control de mi vejiga y me meé toda en el jardín, ¡qué vergüenza!  El señor, con su largo rabo tallándome el culo sin cesar, me siguió humillando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Chilla, cerda! ¡Me excita que te duela! ¿Quieres que te dé más duro, puta? ¿Eso es lo que querías?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le quise decir que se detuviera pero de mi boca solo salieron hilos de saliva y palabras en arameo o algún idioma alienígena. Me llenó de leche caliente toda mi cola; tuve un orgasmo brutal. Liberada de su verga me caí como un saco de papas sobre el pasto. Estaba indignada por el trato despectivo, pero me lo merecía por pedirle que cumpliera su fantasía conmigo. ¿Quién iba a saber que era un sádico?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me llevó del cinturón-collar para adentro de mi casa, yo a cuatro patas, temblando y llorando. Dijo que me iba a dar otra tunda de pollazos en mi habitación. Me ordenó que al menos una vez a la semana debía destrozar cualquier picaporte de la casa para que él viniera a darme verga sin que su señora sospeche.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De mi culo brotaba su leche, en mis muslos aún sentía mi orina escurriéndose, y de mi boca y nariz colgaba su semen en largos hilos. No era lo que yo planeaba. Es decir, pensaba que su fantasía sería algo así como hacer dulcemente el amor en mi habitación, pero terminé siendo vilmente domada y humillada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ahora soy la putita del cerrajero. Y me encanta. A la mierda con la princesa y su castillo de naipes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2018-04-25/465827_09big.jpg" width="1200" height="803" /></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Venganza en el rancho&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Sep 2022 07:48:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[no consentido]]></category>
		<category><![CDATA[Sadomaso]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Esta historia es la continuación de mi relato “Unos negros quisieron preñarme en un rancho”, que pue den encontrarlo en mi cuenta de autora. ¡Advertencia de contenido! Este es un relato para la categoría “Sadomaso”, si entraste aquí por error sal pitando antes de que te alcance un latigazo. El estar apresada en un viejo cepo de tortura hizo que pensara sobre mi vida. Porque estaba allí, en medio del rancho, bajo la sombra de un árbol, con las manos y cabeza aprisionadas en la barra del cepo, amén de las piernas abiertas tanto como mi cintura pudiera debido a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Esta historia es la continuación de mi relato “Unos negros quisieron preñarme en un rancho”, que pue<a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2014/07/Sin-t-C3-ADtulo22.png"><br />
</a>den encontrarlo en mi cuenta de autora. ¡Advertencia de contenido! Este es un relato para la categoría “Sadomaso”, si entraste aquí por error sal pitando antes de que te alcance un latigazo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El estar apresada en un viejo cepo de tortura hizo que pensara sobre mi vida. Porque estaba allí, en medio del rancho, bajo la sombra de un árbol, con las manos y cabeza aprisionadas en la barra del cepo, amén de las piernas abiertas tanto como mi cintura pudiera debido a la barra espaciadora en mis pies. Hacía solo un par de meses me dedicaba a charlar con mis amigas de la facultad, cotillear sobre chicos, opinar sobre moda y hasta planeando ir juntas a un salón de belleza para darnos un gustito. Me gustaba esa vida simple y casi rutinaria.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero desde que el jefe de mi papá me chantajeara para ser su putita y la de sus colegas (de lo contrario mi progenitor perdería su puesto de trabajo), todo en mi vida dio un giro brusco. Ahora yo, la estudiante modélica de la facultad, me encontraba adornada con aros de anillo injertados en cada pezón que me los mantenían paraditos, así como una argolla de titano en cada labio vaginal, y uno últmo atravesándome el capuchón que recubre mi clítoris. Yo, la nenita consentida de papá, tenía un tatuaje en el vientre que rezaba “Vaquita en celo”, no visible debido a mi posición inclinada en el cepo, y uno muy notable en el coxis que decía “Vaquita Viciosa”, dibujado en letras hermosísimas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_04big.jpg" width="424" height="636" />Dos noches atrás estaba durmiendo abrazada a mi papá porque tengo la costumbre de hacerlo cuando llueve, pero ahora estaba en medio de un rancho perdido en el campo, lejísimos de mi querida Montevideo, desnuda, magullada y cansada pues pasé una noche salvaje con cuatro peones negros que, a escondidas de su patrón, me revelaron sus intenciones de preñarme y secuestrarme para abordar un barco rumbo a su país natal, Somalia, y convertirme en una putita cuya única función sería la de darles bebés. ¿Y lo más gracioso? Que mi papá pensaba que yo estaba durmiendo en la casa de mi mejor amiga “por cuestiones de estudios”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pasé largo rato pensando sobre mi situación, viendo los peones del rancho ir y venir sin hacerme mucho caso, llevando pilas de heno a un granero, cargando baldes para ordeñar a las vacas y hasta sacando algunos caballos del establo para llevarlos a un enorme corral. Era como si para ellos yo no estuviera allí, pero sí lo estaba y de qué manera, expuesta a cualquier guarrada que quisieran.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un hombre de edad se acercó a mí con un balde del que sobresalía una pequeña manguera de plástico trasparente. Algunos peones dejaron sus actividades por un momento solo para observarnos desde la distancia, haciendo comentarios entre ellos. ¿Tal vez hablaban de lo que me haría ese viejo? ¿O de qué clase de muchacha se dejaba humillar así sin poner resistencia?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buen día, vaquita. Soy don Josué. Me envió el patrón para que te prepare. Va a ser divertido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Divertido” era sinónimo de “Ni veinte años de tratamiento sicológico van a ser suficientes para curarte de lo que te vamos a hacer”. Pero yo estaba demasiado vencida y agarrotada para decir algo, la noche anterior los cuatro negros somalíes me dieron una auténtica tunda de pollazos hasta hacerme desfallecer; mis condiciones eran deplorables, bañada de lefazos, azotes y repleta de chupetones. Si me liberaran del cepo probablemente caería desplomada como un saco de papas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Para mi desesperación, el hombre retiró del balde un enema conectado a la manguerita trasparente, cuyo otro extremo terminaba en un embudo. Así que armándome de valor decidí preguntarle:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oiga, señor Josué… ¿eso es un enema?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, te lo voy a meter por el ano, vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No… no es necesario, me he limpiado antes de venir aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No es para limpiarte, nuestro patrón nos dijo que ya estabas limpia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Entonces qué va a hacerme con eso!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se dirigió detrás de mí, donde de manera inevitable ofrecía culo y coño a la vista. Palpó mi cola con cierto cuidado, seguramente porque vio el trío de cintarazos que me propinaron temprano a la mañana (había intentado advertirle al patrón que sus peones somalíes me querían preñar, pero no me creyó y me disciplinó). No dudó en enviar sus dedos hasta mi hinchada concha para palparla con descaro; se detuvo un rato para tirar de mis argollitas incrustadas allí, separándolas para ver mis carnecitas. Nada podía hacer yo más que gemir para delirio de los curiosos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Qué precioso coñito anillado tienes, todo rosa y seguro que está apretadito adentro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf… No las estire tanto, que duele…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es abultado, con mucha carne, se nota que te follan a menudo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auch! ¡Tráteme con cuidado, viejo estúpido, no soy una campesina!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Desde luego, seguro eres una pendejita de la ciudad que se cree superior a todos aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No es verdad, deja de presuponer cosas de mí, desubicado!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Silbó y llamó a alguien más, seguramente un colega. Como ambos estaban detrás de mí, no podía verlos, pero sí oírlos. “Míralo, don Carlos, ¿a que es una preciosidad?”. “Sí, don Josué, lástima que no podamos follarla, el patrón fue muy claro. Solo la trajo para los somalíes”, masculló el otro, estirándome la argolla de un pezón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Eran cuatro las manos que ahora acariciaban mi machacado cuerpo y que de vez en cuando daban cachetadas a los muslos para comprobar mi firmeza, arrancándome tímidos gemidos de placer porque, aunque la situación fuera muy degradante, eran muy hábiles, seguro que las vacas y yeguas la pasaban genial con esos viejos. Pero debía dejar de disfrutar y tratar de conseguir ayuda, así que pese a que no los podía ver, les rogué que me prestaran atención:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Escúchenme, señores, ¡tengo que decirles algo sobre esos cuatro somalíes!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eh, qué pasa con ellos, vaquita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me quieren embarazar! ¡Y don Ramiro no me cree! ¡Tendré que pasar la noche en el granero con ellos y dudo que logre salvarme!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso no tiene sentido, esos hombres están desde hace muchos años y son gente de confianza. Es obvio que tú tienes algo en contra de ellos, seguramente las niñas de la ciudad como tú no soportan a la gente de color.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No es verdad, no es verdad!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Deja de gritar! Podemos ir y decirle a don Ramiro que sigues con esa historia de “los negros me quieren preñar”, porque nos lo ha advertido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No! ¡No se lo digan, me va a volver a castigar!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues entonces será mejor que te quedes callada, putón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_05big.jpg" width="423" height="635" />Mientras mis nalgas eran groseramente abiertas, sentí un líquido frío y viscoso caerse en mi cola. Di un respingo de sorpresa. Uno de los dos viejos empezó a embardunar mi ano con aquello para, imagino, que el enema me entrara con facilidad. Fuera quien fuera, le faltaba tacto y caballerosidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auch, auch! ¿¡Podrían por favor tener más cuidado!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Respira hondo, niña, voy a meter el enema.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfff! ¡Me va a romper la cola, quítela por favor!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Relájate, sé lo que hago, todo va bien. Esto es como preñar a las vacas y yeguas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Diosss! ¿¡Hasta dónde la vas a meter, cabrón!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Chillas demasiado y para como tienes el culo prieto, ¿puedes ir y callarla, don Carlos?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El tal “don Carlos” fue frente a mí y me cruzó la cara con la mano para que me callara. Lo vi por primera vez al recuperarme de la bofetada, era otro señor de edad como don Josué, vamos que podría pasar por mi abuelo, no creía que personas de esa edad fueran podrían ser tan malvadas. Volví a chillar porque aquel enema me estaba partiendo en dos, por lo que don Carlos se bajó la bragueta y sacó su polla morcillona. Se la manoseaba mientras me decía: “Chupa, que si no el patrón se entera”.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No quería mamarla, obviamente no era una verga larga ni imponente como la de aquellos negros, pero es que estaba ya harta de ese tufo rancio que emanan las pollas, y ya ni decir que me daba arcadas imaginar que debía tragar la leche de ese viejo asqueroso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Una de las cosas de las que más estoy orgullosa es de mis labios pequeños pero carnosos; y me asqueaba sobremanera que lo quisieran usar tan vulgarmente. Pero hice tripas corazón porque lo último que deseaba era que viniera don Ramiro cabreado con cinturón doblado en mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Abrí la boquita y empecé a acariciarla con la lengua, usando el piercing que tengo en la punta. Serpenteando en el cálido glande, logré que su erección fuera plena y no dudó en metérmela hasta la campanilla; su vello púbico me raspaba la nariz; me retorcía como loca pues me estaba asfixiando; el viejo no se inmutaba, solo se reía de mí cuando hacía gárgaras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">E inesperadamente, detrás, sentí un frío líquido entrando en mis tripas. Arrugué mi cara de dolor y empecé a lagrimear, pero eso no fue impedimento para que el señor Carlos me empezara a follar la boca como si fuera un coño. Luego de interminables segundos, sintiendo cómo mi cola se llenaba de ese líquido, don Carlos me tomó del mentón y retiró su polla totalmente lubricada de mi vejada boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su tranca empezó a escupir leche a tutiplén por toda mi cara mientras yo trataba de recuperar respiración; el viejo gruñía; un lefazo grande incluso impactó contra mi ojo izquierdo, cegándomelo; pero apresada como estaba no me quedó otra que dejarme hacer. No tenía tanto semen como los negros, al contrario, así que no tardó tanto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Josué, le metiste tanto líquido en las tripas que ahora parece estar preñada —dijo limpiándose la polla con mi cabello.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Basta ya! Uf, uf… Voy a reventar como siga metiéndome agua…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Agua? ¿Quién dijo que estamos llenándote con agua?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿No es agua? ¿Qu-qué está metiéndome en la cola, viejo asqueroso?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues… es vino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No es verdad… ¡¡¡No es verdad!!!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me zarandeé a modo de protesta pero lo cierto es que con el vino revolviéndose dentro de mí se hizo doloroso el solo moverme, por lo que pensé que lo mejor sería estar quieta hasta que aquella vejación terminara. Retiró el enema y antes de que yo pudiera derramarlo sin control, lo taponó con algo pequeño que, por la sensación, era de plástico.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía… ¿¡Tengo vino en mi culo, viejos de mierda!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ambos hombres volvieron frente a mí, y con mi único ojo abierto, vi que cada uno retiró una fusta de su cinturón, de esas que usan los jinetes gauchos para apurar a los caballos, de mango grueso y con una tira de cuero larga y trenzada. Pero a mí no me iban a asustar, la rabia se desbordaba de mi cuerpo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Qué es lo que quieren!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vamos a beber el vino de tu culo, desde luego. Don Josué va a quitarte el tapón y va a beberlo, pero más te vale no derramar todo el vino en su cara si no quieres que te cosa a azotes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Exacto, vaquita, tienes que controlar el esfínter para no dejarlo escapar todo. Ahora necesito que te agites un poco para revolverlo bien en tus tripas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Como me negué a agitarme porque en serio era algo insufrible, ambos volvieron detrás de mí. Cayó un latigazo sádico en mi espalda que me hizo retorcer de dolor y gritar agudamente, y antes de que pudiera mandarlos a la mierda, cayó otro, perpendicular al anterior, de manera que seguro en mi espalda tenía una equis rojiza. El sonido del vino revolviéndose dentro de mí era bastante evidente, así como el tintinear de las argollas anilladas en los labios vaginales.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El último azote fue demasiado cruel pues alguien me lo dio justo en el coño. Fue rápido, certero, duro. No sabría describir cómo me zarandeé, grité y sufrí sintiendo el cuero trenzado comiéndome mis carnecitas mientras el vino se revolvía en mi interior. Me dejaron así, prácticamente llorando de dolor por cinco minutos hasta que vieron que mi respiración se había vuelto normal.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un viejo me levantó la cara con una mano, con la otra preparó para cruzármela, pero se detuvo. Tal vez se apiadó de mi desencajada cara repleta de lágrimas y mocos. Bajó la mano y me preguntó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya sabes lo que tienes que hacer, ¿vas a portarte bien?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uff, ¡sí!… ¡Mierda!, sí, prometo que lo haré bien…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Voy a arrodillarme y destaparte, más vale que hagas fuerza para no derramarlo todo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_06big.jpg" width="423" height="635" />Estaba literalmente temblando de miedo. Esos varazos dolían terrible y lo último que quería era que mis tripas sufrieran con el revuelco del vino y que mis carnecitas volvieran a sufrir algo tan terrible.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva cuando me destapó con un sonoro “plop”; la cola me dolía horrores pero logré atajar el vino dentro de mí haciendo presión con el esfínter. Separó mis nalgas y sentí inmediatamente su boca a centímetros de mi ano porque sopló. “Esta es una vista preciosa, don Carlos”. Y acto seguido me dio un beso negro para posteriormente succionar mi cola con tanta fuerza que apenas pude contener el flujo del vino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ugghhh, diossss, bastaaaaa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Ves, cerdita? Te dije que iba a ser divertido. Ya tengo ganas de catar ese vino tan especial.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Deje de chupar ahíiii! ¡Ughm! ¡Es lo más asqueroso que me han hecho en mi vida!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El truco era atajarlo todo como mejor pudiera, pues como él succionaba con fuerza, iba sacándome chorros de vino inevitablemente. A veces se detenía, posaba su lengua en el ano y presionaba mi pancita hacia arriba para que lo sacara a chorritos por mi cuenta. Estuve así largo rato dándole de beber, sintiéndome la muchacha más sucia y pervertida de todo Uruguay. Cuando más o menos me sentía mejor porque mucho del vino ya se había vaciado de mi interior, me volvió a taponar la cola.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tenía el rostro visiblemente desencajado, no podía controlar la saliva que se me desbordaba de la boca. Les rogué que me dejaran en paz, pero creo que simplemente no me entendieron debido a que me solo me salían balbuceos inentendibles.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pronto se hizo lugar don Carlos y repitió la misma operación hasta dejarme, por fin, con solo chorretones de vino goteándome de la cola. Estaba prácticamente desfallecida, sudando y colgando del cepo, sintiendo cómo caía el vino restante por mis muslos. Y sí, lo confieso, también estaba algo excitada. Había hecho varias guarradas en mi vida pero eso de dar de beber vino a unos señores desde mi cola era algo que algún día tendría que repetir, pero en mejores condiciones, eso sí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Fue una estupenda catada, Don Carlos! Lástima que no podamos follarla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya te digo, Don Josué, pero ya es muy amable de parte del patrón el habernos cedido un rato a esta vaca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No soy ninguna vaca —susurré, sintiendo cómo volvían a meterme de nuevo el enema. Empecé a llorar desconsoladamente y de manera muy audible porque no quería volver a sufrirlo. Vaciaron la botella de vino en mi interior y lo volvieron a taponar. Para mi sorpresa no volvieron a beberlo, me dijeron que eso era para mis Amos. Imaginé que con “Amos” se referían a los cuatro somalíes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, se hace tarde, será mejor que volvamos a nuestras actividades.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a quedarme sola en medio de aquel rancho, viendo a los demás trabajar con mi único ojo funcional, pues el semen se había resecado en el otro y no me permitía abrirlo, con las tripas llenas de vino y seguramente una panza similar a la de una preñada de varios meses. Minutos después se acercó, para mi desesperación, Lenny, uno de los negros somalíes que me había sometido la noche anterior. Al principio me costó reconocerlo porque era la primera vez que lo veía con ropa de trabajo, y no desnudo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lenny, en Somalia, había trabajado en un campamento de drogas, lo cual me espantaba sobremanera, vale que según don Ramiro ya se había dejado de esa vida criminal, pero yo dudaba muchísimo de él tras cómo me había tratado en el granero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su ceño serio no me aterrorizó, al contrario, preparé un cuajo de saliva para tratar de alcanzarle el rostro, pero él me tomó de la cara de manera descortés, hundiendo sus dedos en mis mejillas, empujando mis labios hacia afuera para que terminara desparramando mi saliva.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me saludó con su típico español forzado y mal hablado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—BUEN DÍA, VACA. LINDA PANCITA TENER, PREÑADA PARECER YA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfff! ¡No me digas vaca, Lenny! ¡Y te ruego que no me preñes, dios, solo tengo diecinueve! ¡Ni siquiera sé lo que es el amor, hijo de puta, y me quieres destruir la vida!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡JA! YA DECIDIMOS ESTA MAÑANA. LO MEJOR SERÁ PREÑARTE LOS CUATRO, POR TURNOS, EN LAPSO DE CINCO AÑOS. ESPERO SER PRIMERO, ESO AÚN NO DECIDIR. ESTA NOCHE HUIREMOS EN BARCO RUMBO A SOMALIA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lenny rebuscó algo de su bolsillo mientras yo pensaba cómo podría salvarme de tan cruento destino. No podía asimilar viajar en un barco por meses, rodeada de convictos violentos, con una panza de embarazada que apenas me dejaría mover. Seguro que tendría que amamantarlos, con lo machistas que me parecían hasta pensé que me harían trabajar en la limpieza y cocina aún en mi estado de gestación. Tal vez hasta tendría que parir a sus bebés en alguna plaza pública, ¡la madre que los parió!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me desesperé al ver que el somalí retiró de su bolsillo una especie de pastilla blanca. Obviamente no sabía qué era pero aspirina no iba a ser.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Qué es eso!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SIMPLEMENTE TRAGARLA, VACA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Era obvio que Lenny aún manejaba drogas y no se trataba de un “ex convicto queriendo rehabilitarse”. Si su patrón se enterara de las cosas que le escondía lograría zafarme de ellos, pero nadie en el rancho me iba a creer, esos negros habían estado trabajando allí por años y se habían ganado la confianza de todos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Estás loco! ¡No pienso consumir drogas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SENTIRTE BIEN TÚ. DEJAR DE REVELAR NUESTRO PLAN DE PREÑARTE AL TOMARLO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quieres callarme drogándome, idiota? ¡No voy a tragarlo! ¡Lenny, escúchame, te ofrezco un trato!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VACA ESTÚPIDA, DINERO NO QUERER YO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo sé, ¡lo sé! Lenny, creo que te amo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿EH? O YO ESTAR ALUCINANDO O TÚ ESTAR CONFESÁNDOME AMOR ETERNO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Amor eterno? Claro, claro… Me encantaría que me preñaras solo tú, y que pudiéramos huir juntos a Somalia para tener un montón de bebés. Solo necesito que te deshagas de tus otros tres amigos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—IDEA TENTADORA SER.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síii. Y podremos tener nuestro propio campamento de drogas para hacernos ricos, ¿qué me dices?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿QUÉ TENER EN MENTE, VACA?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Deja de decirme vaca! Podrías darle de alguna manera esas pastillas a todos los otros peones, al anochecer. Así aprovecharemos y huiremos juntos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡JA! VACA SABIA. BEBÉS INTELIGENTES DARME TÚ. TRATO HECHO. ESTA NOCHE HUIR JUNTOS. MAÑANA… MAÑANA CONQUISTAR MUNDO CON MARIHUANA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias… ¿Podrías liberarme del cepo? O por lo menos destapóname la cola…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—NO PODER, VENDRÁN PRONTO MIS AMIGOS A USARTE. OYE, SI REALMENTE TÚ QUERER HUIR CONMIGO, TRAGAR PASTILLA COMO MUESTRA DE AMOR.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿E-en serio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_07big.jpg" width="423" height="635" />Retiró un látigo larguísimo de su cinturón, de tira larga y humedecida. La sacudió frente a mi atónito rostro, cortando el aire en un sonido seco que me dio un respingo de horror. Se dirigió detrás de mí, donde mi pobre espalda y colita se le ofrecían. Oí cómo el látigo cortó el aire nuevamente, resoplé; iba a pedirle que no me azotara  pero cuando abrí la boca sentí el cuero mojado, estrellándose contra la parte baja de mi espalda, prácticamente comiéndome la carne, abrazándome toda mi cintura para luego desenroscarse de mí. Me retorcí de dolor, el vino adentro de mí se oyó revolverse; chillé tan fuerte que las gallinas en las inmediaciones se desesperaron. Lenny era hábil.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿VAS A TRAGAR PASTILLA?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mfff… ¡No quieroooo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Otro latigazo, esta vez hacia mi pobre cola donde aún me ardían los tres cintarazos que me habían dado para disciplinarme. Ni siquiera se apiadó cuando vio mi rostro repleto de lágrimas y mocos, aquello era demencial, me quitaba el aire de los pulmones, deseaba con ganas volver a mi casa con mi papá, dormir abrazada a él, pero no, estaba a kilómetros de la capital, en un maldito rancho con ex convictos queriendo embarazarme y drogarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿VAS A TRAGAR?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Síii, cabrón, síiii! ¡Deja de azotarmeeee, ufff!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volvió frente a mí. Metió los dedos en mi boca y sacó mi lengua agarrándolo del piercing, poniendo allí la pastilla, asegurándose de que nadie nos viera. Tras comprobar que la había tragado, se retiró para continuar con su rutina, jurando que esa noche íbamos a huir juntos. Pero yo estaba desesperadísima, a saber qué clase de mejunje me había tragado y cómo iba a reaccionar yo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estuve allí, siempre bajo la sombra del árbol por varios minutos, sin sentirme rara ni nada salvo por mis tripas. El siguiente en acercarse a mí fue otro de los negros, de nombre Samuel. Él era un ladrón en Somalia, y por lo que me habían contado los viejos que me metieron vino, actualmente se encargaba de cuidar el establo de los caballos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VAQUITA LINDA, ¿CÓMO ESTAR FUTURA MADRE DE MIS BEBÉS?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Samuel, necesito decirte algo… ¿Me vas a escuchar?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MUGE, SOY OIDOS TODO, JA JA JA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Samuel, ladronzuelo, creo que te amo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—YO SABER DESDE PRIMER MOMENTO QUE TE ROBÉ EL CORAZÓN.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síiii… quiero tener contigo un montón de bebés, pero estaría bien que te deshicieras de tus amigos para que tú y yo podamos huir a Somalia y tener un montón de bebés.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MALA IDEA NO SER. ¿QUÉ PLANEAR TÚ?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tú te encargas de los establos, no? De noche, ven a buscarme en un caballo, y espanta a los demás caballos para distraer a los peones. Huiremos juntos e iremos al barco para ir a Somalia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VACA, SORPRENDERME TÚ. IDEA GENIAL SER. ESTA NOCHE, AL CAER SOL, HUIREMOS. PREÑARTE YO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Festejó la idea follándome la boca, como no podría ser de otra manera. Claro que la polla de Samuel era gigantesca, terminé con la mandíbula desencajada y dolorida, babeando largos hilos de semen desde mi boca y nariz, llorando por el ojo sano porque creí que me iba a morir asfixiada. Cada vez estaba en peores condiciones, pero no me importaba, debía seguir aunando fuerzas para finiquitar mi plan.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Evidentemente se negó a liberarme del cepo o del tapón anal, y minutos después de retirarse, llegó el tercer negro, de nombre Ismael, que me encontró prácticamente hecha un auténtico despojo humano. Pero las cosas se pusieron demasiado raras para mí. Mi coñito me ardía de manera demencial, la visión de mi ojo sano no la tenía muy clara y para colmo me sentía mareada. Pero aún tenía algo de lucidez mental: Ismael era un asesino serial en Somalia, y el más corpulento de los cuatro negros.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VACA, BUEN DÍA. VAYA CON CARITA TUYA, REPLETA DE LECHE ESTAR.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buen día, Ismael… oye… hip… tengo que confesar que te amo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—NO ESPERAR ESTO YO. MATAR CORAZONES EN MI JUVENTUD. NO PERDER ENCANTO, VEO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí… podrías noquear a tus tres compañeros y así podremos huir juntos solo tú y yo para parir un montón de asesinos a sueldo… ¡Jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—EXTRAÑA ESTAR TÚ. ¿LENNY DARTE DROGA O QUÉ?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dios santo, ¿soy yo o tienes dieciséis brazos, cabrón?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—NO IMPORTARME QUE DROGADA ESTÉS. BUENA IDEA TENER TÚ. ESTA NOCHE HUIR JUNTOS A SOMALIA, Y BEBÉS DARME MUCHO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Eso quiere decir que tienes ocho pollas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Festejó el trato follándome con condón por un breve rato, pues solo vino junto a mí aprovechando que estaba de paso. Me hizo berrear de dolor con su enorme rabo negro sacudiéndome y agitando el vino en mi interior, seguramente adrede para hacerles saber a los demás peones que curioseaban que yo era una putita exclusivamente de su propiedad. Pero me sentía tan caliente más que humillada, hasta tuve un ruidoso orgasmo mientras Ismael estaba dale que te pego y los otros peones se tapaban la boca, asustados.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Por último, me dio de comer su recientemente usado preservativo a modo de desayuno, pero por más extraño que pareciera, no me desagradó el gusto rancio de su semen ni el plástico del forro. Es más, le pregunté si tenía más de eso pero solo se carcajeó de mí antes de alejarse. Pensó que estaba bromeando…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al llegar el último negro, de nombre Ken, que para los que no recuerden fue un sicario de la mafia somalí, los efectos primarios de aquella extraña droga habían cesado. Había dejado de ver cosas que no debía –como elefantes, OVNIS y hasta una verga parlante dándome consejos sobre cómo sobrellevar mi vida—, pero no obstante sentía un extraño hormigueo en mi vientre que se hacía más deliciosa conforme pasaba el tiempo. Me daban unas ganas irrefrenables de masturbarme, pero los cabrones preferían dejarme apresada en el cepo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VAQUITA PRECIOSA, DEJAR QUE TE LIMPIE LA BABA QUE TE CUELGA A CHORREONES…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ken… uf, gracias… Oye, creo que te amo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—QUE ME DISPARE UN CAPO SI ES VERDAD LO QUE YO OÍR.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es verdad… y quiero tener un montón de bebés solamente contigo. Huyamos solo tú y yo en el barco a Somalia para fundar una… ¡mafia!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—NO SE SI DECIR TONTERÍAS POR DROGADA ESTAR, PERO MALA IDEA NO SER.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La verga parlante me ha dicho que estaría buenísimo que prendieras fuego a todo el rancho para causar una distracción. ¿Y sabes qué? ¡Esa verga tiene razón!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿VERGA PARLANTE? TÚ ESTAR LOCA. PERO ESTAR BUENA TAMBIÉN. NO PREOCUPAR, ESTA NOCHE TÚ Y YO HUIR JUNTOS A SOMALIA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estaba súper contenta. Y súper drogada. Y demasiado caliente. Jamás en mi vida había estado tan excitada, por el amor de dios. Me eché un morreo brutal con el negro, pero él no parecía muy contento de tener a su putita totalmente cachonda. Claro que luego me di cuenta que estaba morreándome con su verga, tras la tela de su pantalón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PUTA, TÚ ESTAR ZAFADA. TENGO QUE IR AL PUEBLO DE COMPRAS. TE LIBERARÉ DEL CEPO Y LA BARRA ESPACIADORA, ERES LIBRE DE PASEAR POR RANCHO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Síiii, jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_08big.jpg" width="423" height="635" />Al liberarme caí al suelo totalmente agarrotada pero contenta de haber salido del cepo; lo primero que hice fue limpiarme el ojo que me cerraron de un lechazo; el somalí aprovechó para colocarme unas cadenas en los pies. Luego me enganchó tres pequeñas campanillas, o cencerros, do a través de las anillas de mis pezones, y uno a través de la anilla del capuchón que cubría mi clíltoris. Era para que no escapara, y si escapara, que me encontraran oyendo el tintinear de mis cencerros, ¿pero quién querría huir de ese paraíso de mierda? Se despidió de mí y yo me levanté a duras penas para vagar sin rumbo por el lugar, sujetando el cencerro de mi coño porque era incómodo llevarlo colgando, sonriente, repleta de latigazos, con una pancita similar a la de una preñada debido al vino en mi culo, pero estaba muy sonriente. Y drogada.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El rancho era hermosísimo, y ni qué decir de los peones y animales que iban y venían a mi alrededor, flotando y tal. Creo que era cerca del mediodía porque muchos se estaban retirando para almorzar. Estuve a punto de llorar de tristeza porque sabía que nadie más que los negros podían follarme, así que me fui bajo la sombra de un árbol y empecé a hacerme deditos como una putita viciosa, liberando mi clítoris de su capuchón gracias al aro anillado. Al cabo de unos pocos segundos se acercaron los dos viejos que me habían metido vino en la cola. Estaba tan caliente que hasta me parecían guapos y todo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola de nuevo, abuelitos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Oh! ¡Así que el sonido del cencerro resultó ser la putita del patrón! ¡Justo estábamos hablando de ti! ¿Qué estás haciendo aquí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> —Uffff, ¡me estoy dando un gustito porque nadie me quiere!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La vaquita está muy rara, don Josué.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Quise levantarme pero me tuvieron que ayudar porque no tenía muy buena movilidad con tanto mareo y cadenas. Don Josué me abrazó por detrás para que no me cayera, y aproveché para restregarme contra él ya que sentía su verga durísima tras mi colita. Ladeé mi cabeza y empecé a lamer su cuello, le rogaba que por favor me quitara el tapón anal pero no me hacía caso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Creo que está zafada. Como sea, esta niña quiere guerra, don Carlos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Síii, estoy con ganas de vergas, abuelitos!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero el patrón fue muy claro, don Josué, no podemos follarla ya que solo la trajo para los somalíes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, ¡yo era una chica decente!, estudiante modélica y mírenme ahora, con piercings aquí y allá, con tatuajes también, con vino en el culo, ofreciendo mi cuerpo a unos viejos pervertidos… ¡jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero los somalíes se fueron a almorzar, don Carlos, y luego tienen que ir al pueblo para hacer las compras. Podemos llevarla tras los matorrales. Nadie se enterará.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tuvieron que apartarme las manos a la fuerza, porque me estaba dando otra estimulación vaginal riquísima. Me hice de la remolona porque me cortaron tan rica masturbación, pero bueno al menos ya habían decidido darme carne. De hecho cuando por fin llegamos tras los matorrales, me puse como una moto viéndoles desvestirse para mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>—¡Abuelito dime túuu!, ¿por qué yo soy tan feliz?</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Soy yo o la vaquita está como… drogada, don Josué?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Acabas de cantar la canción de <a style="color: #ad272b; text-decoration: none;" href="https://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&amp;v=3KCxTUocnGI">Heidi</a>, niña?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me pusieron de cuatro patas y me follaron tan duro que hicieron tintinear mis argollitas y cencerros, sacudiéndome demencialmente las tetas; lo que a mí me molestaba era el maldito vino alojado en mi interior, revolviéndose conforme daban fuertes embestidas del abuelito de atrás, además tenía una polla que si bien no era gruesa sí era larga, y debido a mi posición, su tranca casi alcanzaba el cérvix. Normalmente gritaría para que me dejara en paz, pero el otro señor me silenció enchufándome por la boca de manera bestial porque no quería que yo gritara y así nos pillaran los otros peones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No veas cómo me la chupa, don Carlos.  Es una jovencita muy viciosa, no como las campesinas de por aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La mejor carne es la uruguaya, esta niña lo deja claro —dijo el otro, dándome una nalgada sonora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me desesperé muchísimo cuando sentí que un señor se corrió dentro de mí, ¡no quería embarazarme! Me aparté de ellos a la fuerza y  me puse a llorar imaginándome con una gran panza de preñada, con enormes tetas derramando leche, paseando desnuda por el rancho y pidiendo verga, sacudiendo mis cencerros para llamar la atención. Pero ellos me tranquilizaron diciéndome que era imposible que me quedara embarazada solo porque alguien se corriera dentro de mi boca. Cuando caí en la cuenta me reí un montón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Josué, definitivamente esta nena está loca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, ¡me duele la espalda, abuelitos! —dije dándole una mamada a mi dedo corazón—, yo me porto bien y aún así me azotan como unos cabrones…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues te daré más varazos como no te arrodilles y me mames la verga, que no pude correrme aún.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Noooo… no me castiguen, les voy a sacar la leche, me gusta mamar, ya verán…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y así me arrodillé. Feliz. Excitada. Drogada también. Me encantaba chupar esas dos vergas de manera intermitente. Esas trancas estaban durísimas, súper húmedas y me hacían reír porque me contaban chistes. O eso parecía. Los viejos me cruzaban la cara con la mano abierta de manera violenta para que chupara más fuerte y dejara de reírme sin razón, pero lejos de molestarme, me calentaba más y les daba mordiscones a sus glandes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>—¡Abuelito dime túuu, que el abeto a mí me vuelve a hablar!</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Y sigue cantando la música de Heidi… Me hace recordar a mi nieta, me cago en todo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Estás llorando, don Josué?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Es que amo a mi nieta!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras terminar nuestra pequeña aventurilla, me llevaron al granero y me hicieron acostar sobre las pajas. ¡Y no se dignaron a por lo menos quitarme el maldito tapón anal! Eso sí, varios minutos después, alguien me despertó zarandeándome del cabello. Cuando abrí los humedecidos ojos me di cuenta que los cuatro somalíes estaban frente a mí. Debo decir que tenía muchísimo miedo, pensé que tal vez uno de ellos pudo haberme traicionado, revelando mi plan. Por suerte no fue así y estaban enojados por otra cosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VACA, ¿QUIÉN FOLLARTE SIN NUESTRO PERMISO?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, no sé de qué me hablan…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ES OBVIO QUE UNO DE LOS TRABAJADORES USARLA. ESTA VACA ES NUESTRA, ¡FALTA DE RESPETO AQUÍ!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dios, estoy como una puta moto, cabrones!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VACA ESTAR RARA… LENNY, ¿TÚ DARLE DROGAS?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SÍ, ASÍ NADIE HACERLE CASO CUANDO REVELE NUESTRO PLAN DE PREÑARLA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Parece que les había molestado que uno de los trabajadores del rancho me follara. Me llevaron a rastras para afuera, hacia el fondo del rancho donde había una especie de estrado con una columna gruesa de madera erigiéndose en el centro. De allí pendían un par de brazaletes de acero que, si era tal como temía, me levantarían los brazos de tal manera que, o me quedaría colgando o por el contrario solo podría alcanzar el suelo con la punta de los pies.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero qué he hecho ahora, imbéciles!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—DEJAR DE MUJIR. AVANZAR, VACA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Dios, eso es un elefante lo que tienes en el bolsillo, Lenny!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y así, colgada de los brazaletes, mostrando pancita, tatuajes, cencerros en las tetas y el coño, los cuatro somalíes llamaron a todos los trabajadores para reunirse frente al estrado, sacudiendo el cencerro que me colgaba del coño. Se presentaron casi una treintena de hombres, entre ellos los dos abuelitos. Pero lo que más me confundía era que los efectos de aquella pastilla aún no parecían haber mitigado y yo, lejos de mostrarme asustada, estaba prácticamente sonriendo, chorreando jugos en mi chumino y largos hilos de saliva en mi boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Samuel retiró un largo látigo de su cinturón y lo chasqueó al aire para llamar la atención de todos. Me preguntó en su horrible español quién de esos hombres frente a mí me había follado, pero yo con lo drogada que estaba solo me limité a cantar la canción de Heidi como única respuesta. Los abuelitos se habrán quedado con el corazón en la garganta, pero obviamente los somalíes no tenían ni la más mínima idea de por qué cantaba aquello.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SI VACA NO QUERER CONFESAR, YO COSERTE A AZOTES. EL QUE TE FOLLÓ DEBE SER UN HOMBRE Y ADMITIR QUE USÓ NUESTRA PUTITA SIN PERMISO.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Nooo, azotes nooo, señor Lenny, jajaja!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_10big.jpg" width="424" height="636" /></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Justo cuando iba a propinarme un trallazo, llegó el patrón del rancho, don Ramiro, montado en su caballo blanco. Junto con él estaba una joven rubia que lo abrazaba, vestida elegantemente con un largo vestido blanco y una pamela a juego; era mi mejor amiga, Andrea. Ella estaba que no cabía de gozo, desde que llegó al rancho se le trató como a toda una princesa, a diferencia de mí. Don Ramiro se bajó del animal y le ayudó a Andrea a hacerlo también. Se besaron como una pareja de recién casados para jolgorio de sus peones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi amiga, al mirar alrededor, me vio colgada en el escenario y su rostro se desencajó.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Rocío?, ¿¡qué haces ahí!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rápidamente subió al estrado y me miró de arriba para abajo como quien no puede creérselo. Ella estaba radiante en su vestido, olía a rosas y se le veía un brillo de felicidad en los ojos, vamos que era la puta princesa del reino. Yo en cambio era un auténtico despojo humano, azotada, magullada, repleta de chupetones, chorreando algo de vino por la cola y con la cara roja de tanta bofetada, sinceramente la rabia se me desbordó al ver la diferencia entre ambas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Qué te han hecho, Rocío!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andy… ¡esto es tu culpa, estúpida! ¡Hiciste que perdiera ese juego adrede y por eso estoy aquíiii!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pero no esperaba que te trataran así! ¡Pensé que te gustaría estar con cuatro negros!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Sí, claro! ¡Me quieren preñar, Andy, me quieren embarazar y secuestrarme para ir a Somalia!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ¡ya deja de decir eso! ¡Don Ramiro dijo que son gente de confianza!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero cómo puedes ser tan estúpida, Andy!? ¿Confías en ellos o en mí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea se quedó boquiabierta, realmente no podía creer cómo le estaba hablando. Claro que en parte yo estaba inducida por el mejunje pero es verdad que también estaba enojadísima, después de todo, era la putita de cuatro negros por su culpa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No me digas estúpida, Rocío, soy tu mejor amiga!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mi mejor amiga no me dejaría a merced de cuatro convictos toda una noche, desgraciada!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—JAJAJA, VAQUITA ESTAR ENOJADA CON AMIGA. RUBIA, TOMAR MI LÁTIGO. QUE LA VACA APRENDA.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No te metas, Lenny! —protesté zarandeándome.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Sabes, Lenny? —Andrea esbozó una sonrisa malvada—. Tienes razón. Estoy harta de que Rocío me trate así. ¡Dame ese látigo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los presentes vitorearon cuando ella lo tomó, chasqueándolo al aire con ferocidad. Si es que hasta don Ramiro aplaudió mientras se fumaba su habano. Todos los demás se sentaron en el suelo, a los alrededores del estrado, y se acomodaron para ver el espectáculo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero yo estaba muda, no sabía qué decir o hacer, colgada como estaba no tenía muchas chances. Disculpas no las iba a dar, esa maldita rubia era la causante del peor fin de semana de mi vida. Ella me dijo, caminando a mi alrededor, engrasando el látigo con un trapo, que me iba a liberar si aceptaba arrodillarme ante ella y besarle sus pies, pero le dije que antes muerta, que yo tenía aún algo de orgullo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué pena, Rocío, entonces te voy a disciplinar! Por cierto, deberían ponerte más tatuajes. Tal vez la frase “¡Muuu!” en el cuello, ¡o el dibujo de tus dos adorados perros, uno en cada nalga!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No me asustas, Andy, te falta mucho para siquiera hacerme temblar!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡O te podríamos tatuar el escudo de Peñarol en el muslo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooooo, piedad, piedad!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me zarandeé como loca, pero ella me agarró de la cintura y me giró para que mostrara mi espalda y culo a los espectadores. Acarició el tapón anal y pareció tomarlo con sus dedos. Sentí que lo sacaba para afuera. Estaba aliviada porque por fin me liberaría del vino contenido en mis tripas, pero tampoco era plan de vaciarme frente a una multitud.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Espera, Andy, no lo hagas, no me quites el tapón, maldita!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero lo hizo. Lo sacó con un sonoro “plop”. Lo derramé todo como una marrana, colgada como estaba y con el esfínter magullado debido al tapón no pude contenerme. El jolgorio aumentó, los aplausos para Andrea también; el sonido del vino chapoteando en el charco debajo de mí fue demasiado humillante. Estuve así, un largo minuto, hasta que simplemente solo salían pequeños chorros de mi interior.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Soy una cerdaaa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Puaj, qué asco, Rocío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No miren, dejen de mirar!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, parece que ya te han disciplinado toda esta mañana y aún no aprendes, vaya con los azotes que te han dado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Antes de que pudiera decirle que se fuera a la mierda, retrocedió un par de pasos y me propinó un latigazo tan fuerte que me hizo ver las estrellas, justo encima de las nalgas, donde tenía mi tatuaje de “Vaquita viciosa”. Me sacudí tanto que las tres argollitas anilladas en mi coño tintinearon entre sí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ayyyy!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Te dolió, no es así, Rocío!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mbuffff!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No supe si era por la droga o algo más, pero lo cierto es que más que dolerme me calentó a cien. O mejor dicho, producto del avasallante dolor sentí una especie de simbiosis en mi cuerpo que me trajo una ola de placer; un éxtasis que con el correr de los azotes desarrollaría mejor. Mis carnecitas bullían de calor y tenía ganas de frotarme contra algo. Volvió a darme otro trallazo; en el medio de la espalda donde tenía la equis rojiza que me habían propinado los abuelitos; de nuevo tintinearon mis cencerros y me revolví como un pez fuera de agua.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_12big.jpg" width="424" height="636" /></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Jadeé y traté de recuperar la respiración, me estaba asustando que aquello me gustara, eso no era ni medio normal. Dolía, sí, ¡dolía horrores! ¡Pero ese dolor me provocaba un placer inaudito! ¡La humillación, la tortura, la carne hirviendo, la gente mirando, dios! Cuando oí a los peones alentando a mi amiga para que me diera más duro directamente tuve un orgasmo demoledor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Toma, Rocío! ¡Esto es por reírte de mí cuando me resbalé en el patio de recreo de la secundaria!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ayyy, diossss! ¡Uf, eso fue hace como cinco años, Andy!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues aún no me olvido de ello!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Otro trallazo, esta vez directo en las pobres nalgas donde aún sentía los cintarazos de la mañana. Pero yo estaba prácticamente jadeando como si estuviera teniendo sexo, no como si estuviera recibiendo una paliza. Cuando Andrea me volvió a girar, todos vieron mi carita viciosa; largos hilos de saliva me colgaban de la boca que esbozaba una ligera sonrisa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… ¿Te gusta que te dé azotes? No te conocía ese lado masoquista.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, uf… Dios, yo tampoco… Andy… ¡te odio!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me volvió a dar la vuelta y una lluvia de fuertes latigazos cayó una y otra vez sobre toda mi espalda, cola y muslos. Al principio eran espaciados pero luego iban y venían sin descanso. Sentía el calor de las tiras mordiéndome con saña, comiendo la piel, haciendo bullir la sangre; chillaba y me zarandeaba como una poseída a cada golpe; resonaban los cencerros; era un martirio pero a la vez deseaba que no terminara nunca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“¡Zas, zas, zas!”, una y otra vez. Creo que no quedaba piel sin ser marcada con la trenza del cuero engrasado. Gritaba una y otra vez, cada vez más ahogadamente, como si estuviera perdiendo fuerza o como si mi garganta estuviera ya resintiéndose. A medida que la paliza iba creciendo en intensidad y ritmo, mi respiración era más entrecortada y mis exclamaciones y jadeos cada vez menos audibles.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al cabo de unos minutos, ya prácticamente colgaba vencida, respirando dificultosamente; no, ya no me zarandeaba ni chillaba cuando caían los azotes. Cuando Andrea notó que me estaba orinando, dejó de castigarme. Mi respiración era acelerada y muy audible, sudaba como una cerda, estaba súper excitada pero también al borde del desfallecimiento. Pero no pensaba disculparme, tal como había dicho, prefería desmayarme del dolor antes que perder la poca dignidad que me quedaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Rocío, me rindo! ¡Me duelen los brazos! ¡Y tú prácticamente te estás corriendo mientras te azoto, eres la reencarnación del Marqués de Sade!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No podía responderle porque prácticamente estaba asfixiada de dolor y placer. En el fondo, muy en el fondo de mí, le maldije por no haber continuado con el flagelo. No sabría decir si era yo una reencarnación de Sade, pero madre mía que esa tarde le rendí un tributo al alcanzar varios orgasmos allí colgada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Escuché que cayó el látigo al suelo, y nuevamente, Andrea me dio vuelta para verme la cara desencajada pero ligeramente sonriente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Qué te he hecho!? ¡Perdón, Rocío! ¡Perdóname, amiga! ¡Déjame liberarte de los brazaletes!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Caí al suelo del estrado como un saco de papas, sobre el charco de vino. Andrea se arrodilló y me hizo rodear un brazo por sus hombros. Aproveché para levantar la mirada y así ver a todos los asistentes, porque la verdad es que desde hacía rato estaban callados. Ya estaba atardeciendo, y por muy raro que parezca, solo estábamos nosotras dos y don Ramiro, sentado sobre una roca, hablando por móvil y sin siquiera hacernos caso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andy, ¿dónde están todos los peones?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Escuchamos unos sonidos muy raros y lejanos que se iban acercando. Parecía ser el trotar de unos caballos. Abrí los ojos como platos cuando vimos cómo una gigantesca muralla de fuego parecía levantarse y rodear todo el rancho, comiéndose árboles, estancias y graneros de manera lenta pero inexorable, amenazando con extenderse; entonces recordé que le había pedido a uno de los somalíes, a Ken, que prendiera fuego para causar distracción. Al rato vimos a los caballos corriendo sin rumbo por todo el rancho, y a algunos peones persiguiéndolos para que no escaparan: sonreí al saber que Samuel había hecho bien su trabajo.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2014/07/RANCHO-20-20-12-.jpg"><img decoding="async" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2014/07/RANCHO-20-20-12-.jpg" width="424" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me cago en todo! —gritó don Ramiro. Se levantó y dejó caer su móvil así como su cigarrillo, atónito ante lo que veía. ¡Su rancho estaba en problemas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea y yo bajamos lentamente del estrado, y vimos a más peones en el fondo, hacia el granero. Mi amiga no podía entender por qué algunos parecían estar bailando y otros revolcándose en el suelo; obvio que no sabía que seguramente Lenny los había drogado como le solicité.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero qué cojones pasa aquí!? —gritó don Ramiro, antes de que un caballo lo embistiera de frente, haciendo que cayera desmayado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tres de los cuatro somalíes se presentaron frente a nosotras, sonrientes porque cumplieron su trabajo. Claro que enseguida se dieron cuenta de que cada uno ya había hecho un plan para huir conmigo, pero no hubo tiempo para discutirlo porque el asesino serial, o sea el cuarto somalí, vino sobre un caballo y se abalanzó sobre ellos para darles una golpiza tremenda. Mientras los puños iban y venían entre ellos, Andrea me habló desesperada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Rocío, el rancho se está incendiando! ¡No veo cómo podamos escapar!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡A mí no me mires, Andy! ¡Lo de incendiar el rancho fue idea de la verga parlante!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Verga parlan…? ¿Pero de qué estás hablando?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Por suerte un coche atravesó la muralla de fuego a velocidad frenética y estacionó a metros de nosotras, levantando pedacitos de césped y polvareda a su paso. Fueran quienes fueran, estaba claro que vinieron a rescatarnos del incendio. Nuestros repentinos héroes bajaron del coche y sonreí de felicidad: eran los abuelitos que me habían follado y bebido vino de mi culo. Vamos que me alegré muchísimo de ver a esos hijos de puta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Don Carlos, sube a las chicas al coche, tenemos que sacarlas antes de que el fuego consuma todo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Josué, creo que nuestro patrón se ha desmayado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Cárgalo también, lo llevaremos al centro de salud!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Gracias por venir a rescatarnos, abuelitos!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, gracias a ti, Rocío. Si no fuera por tu canción de Heidi habría olvidado para siempre las cosas importantes de la vida, como mi adorada nieta o beber vino de una botella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De noche ya estábamos, yo y mi amiga, de vuelta rumbo a Montevideo, en el lujoso coche conducido por don Josué y don Carlos. Su patrón, don Ramiro, había caído en un estado de shock en el centro de saludo al saber que había perdido su gran y todopoderoso rancho de mierda, pero bueno, al menos seguía vivo. Pero a mí no me importaba, mi venganza había estado perfecta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No salí preñada, no me secuestraron, los somalíes fueron reducidos y denunciados por los peones que no fueron drogados, y lo mejor de todo, don Ramiro ya no quería saber nada de mí por, espero, lo que durara de mi vida. Claro que aún me quedaban siete señores a quienes debía servirles como putita, entre ellos el jefe de mi papá, pero el peor de todos ellos ya estaba fuera del círculo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mirando el paisaje de la campaña uruguaya por la ventanilla, Andrea me tomó de la mano y me sacó de mis pensamientos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ¿te duele la espalda?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Obvio que sí. Y los muslos y la cola también, Andy.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dios, lo siento mucho! Pero te admiro, Rocío, pareces muy calmada. Entiendo que quieras dejar de hablarme por cómo te azoté.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andy, me considero una chica madura. Claro que te perdono, hiciste las cosas sin pensar, me es suficiente con verte arrepentida. Solo espero que vengas todos los días a mi casa para ponerme crema en la espalda y en las nalgas, ¿sí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Claro que sí, amigas para siempre!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso es, amigas para siempre. Ahora toma una aspirina que robé del bolso de uno de esos somalíes, seguro que te tranquiliza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Una aspirina? ¡Vaya, gracias Rocío! ¡Si no existieras te inventaría!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Disculpen, abuelitos, ¿podríamos hacer una parada cuando pasemos por una estación de servicio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro, Rocío, ¿qué necesitas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues necesito comprar vino, un embudo y una manguerita —sonreí pícaramente, esperando que mi mejor amiga cayera cuanto antes bajo los efectos de la pastilla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Gracias a los que han llegado hasta aquí. Perdón por tardar tanto en escribir la segunda parte. Espero que nadie se haya desmayado a mitad de la lectura. Miles de gracias a los que pidieron continuación, y también a Longino por sus magistrales clases de tortura.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un besito,</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rocío.<img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdn.pornpics.com/pics1/2020-03-05/647675_16big.jpg" width="800" height="1200" /></p>
<p><b style="text-align: justify;">!</b></p>
</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Pasantía ad honórem&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Aug 2022 09:13:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[trios]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Los edificios me dan muchísimo vértigo cuando los miro de cerca, incluso cuando era niña me preguntaba qué diantres había adentro de esos rascacielos para que me causaran ese mareo. Pero molestias aparte, estaba bastante emocionada porque ese día comenzaría mi pasantía en una empresa privada del sector de combustibles. Así que enfundada en una falda tubo negra, una pulcra blusa blanca, ceñida, y dolorosos zapatos de tacón, avancé entre ese montón de hombres trajeados para llegar a la entrada del edificio, a empujones casi, pero con toda la motivación posible. Piso once. Entré a la oficina por cuyo ventanal [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los edificios me dan muchísimo vértigo cuando los miro de cerca, incluso cuando era niña me preguntaba qué diantres había adentro de esos rascacielos para que me causaran ese mareo. Pero molestias aparte, estaba bastante emocionada porque ese día comenzaría mi pasantía en una empresa privada del sector de combustibles. Así que enfundada en una falda tubo negra, una pulcra blusa blanca, ceñida, y dolorosos zapatos de tacón, avancé entre ese montón de hombres trajeados para llegar a la entrada del edificio, a empujones casi, pero con toda la motivación posible.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Piso once. Entré a la oficina por cuyo ventanal se vislumbraba un precioso paisaje de Montevideo; allí estaba sentado el hombre que sería mi jefe: Ángel Rodríguez, treintañero, sonriente y poseedor de una sensual barba candado que no paraba de acicalarse mientras hablaba por teléfono.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y quién es esta preciosa muchacha que ha venido a verme? —preguntó nada más cortar su llamada. Su voz tenía mucha fuerza y su sonrisa de galán hizo que mis ojos revolotearan por todos lados menos en su mirada. A mí no me gustan los piropos porque me sacan los colores fácilmente, y fue en ese momento tan vergonzoso cuando me acordé del piercing en mi lengua; había olvidado quitármelo así que tapando disimuladamente mi boca, pretendiendo atajarme una risa, me presenté.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buenas tardes, licenciado Rodríguez. Me llamo Rocío Mendoza y soy la nueva pasante.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, la recomendada por el rector de la facultad. Te estábamos esperando —tomó una carpeta de una pila de ellas, imagino que era mi solicitud, y ojeándola rápidamente, continuó—. No has aclarado tu edad en el currículo.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno, tengo veinte, licenciado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No me jodas, si eres una nena todavía, me siento mal por haberte piropeado, ¡ja! Escúchame, vas a trabajar conmigo, en el Departamento de Relaciones Públicas. Mis chicos te pondrán al día y tú ayúdales como puedas. Esta pasantía será un largo camino, ¡para ambos!, que valga la pena recorrerlo, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En lo que quedó de la tarde conocí al resto del grupo; unos muchachos muy divertidos que con mucha amabilidad me pusieron al día y me dieron un par de encargos para que me fuera adaptando. Allí era una más, cargando folios, fotocopiando documentos y observando cómo trabajaban con el sistema; estaba lejos de sentirme excluida por ser la única chica del departamento, al contrario, se empeñaron en hacerme sentir parte del grupo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras terminar la tarde segura de haber finiquitado una jornada muy movida y productiva, volví al despacho del licenciado. Tenía ganas de contar lo bien que me sentía en el ambiente, lo fácil que logré conectarme con los muchachos, y desde luego que mi objetivo no era terminar la pasantía como una mera obligación para obtener mi título universitario, sino conseguir un puesto de trabajo.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, ¿qué tal estuvo tu primer día?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Muy bien, licenciado, me gusta la gente y el ambiente, creo que me voy a adaptar muy rápido.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me alegra. A parte de ayudar a los chicos, échame de vez en cuando una mano, ¿quieres? Estoy con trabajo hasta el cuello. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro licenciado, ¿pero no tiene secretaria?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, no la tengo porque renunció hace días. Estoy tratando de recuperarla, eso sí, pero me cuesta convencerla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno, si su secretaria no quiere volver… conozco a alguien que le gustaría un trabajo así —sonreí.&nbsp;&nbsp; &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja! ¡Me gusta tu actitud, Rocío! Por cierto, bonito piercing tienes en la lengua…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Qué vergüenza! Me tapé la boca instintivamente y cerré los ojos totalmente vencida. Me temblaron las piernas y me puse coloradísima. Podía sentir cómo caían todos mis esfuerzos por la borda; es decir, ¿quién querría a una chica repleta de aritos bajo todo ese traje de oficinista seria? &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, perdón licenciado Rodríguez, no sabe cuánto lo lamento, le juro que esta noche me lo quito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, tranquila. Por mí, no te quites el piercing. Simplemente… disimúlalo más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, por favor, no quiero causar problemas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me enojaré en serio si te lo quitas. Órdenes del jefe, ¿entendido?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la tarde siguiente me encontré en la entrada justamente con el licenciado Rodríguez, que parecía discutir airadamente por su móvil. Me quedé a su lado esperando que terminara de charlar para así poder saludarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Tienes que estar jodiéndome! —cortó la llamada, resoplando bastante molesto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buenas tardes, licenciado Rodríguez. ¿Qué tal se encuentra?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buenos tardes, nena. Pues me encuentro mal. Se acerca la fecha en la que vendrá un inversor muy importante y mi secretaria sigue sin escucharme. ¡La necesito! ¿Sabes lo que haré? Le ofreceré un aumento. ¿Eso es lo que quieren todas las mujeres, no es así, Rocío? ¡Dinero dinero dinero!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No es verdad eso…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Claro que sí! Toca una tarde ajetreada, ¡a moverse, niña!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los días seguían esfumándose y todo en el trabajo tenía un ambiente idílico. Los chicos me trataban genial, cada día estaba más familiarizada y el licenciado me invitaba a su oficina regularmente para preguntarme cómo me había ido, quejándose de vez en cuando de los partidos de fútbol de su equipo. La pasantía iba marcha en popa. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque una tarde en particular las cosas cambiaron drásticamente; desde que entré en su despacho y tomé asiento, sentí todo el ambiente muy raro. No ayudaba que por la ventana se vislumbrara una tormenta azotando la capital.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Señor licenciado, ¿se encuentra bien? Lo veo algo pálido…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío… Somos una empresa que compite contra la Petrobras, que recibe constantemente inyección económica extranjera. Hasta hoy día lo hemos hecho bien, pero no podemos seguir el ritmo en esta competencia. Necesitamos crear alianzas, ¿me entiendes?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro, por eso le preocupa la reunión con el inversor, ¿no?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eres lista. Sin alianzas, los números no tardarán en ponerse rojos. Hay muchos puestos de trabajo en juego, ¿sabes la cantidad de gente que depende de nosotros?, ¡claro que lo sabes, trabajas aquí! Es algo que lamentablemente mi ex secretaria no puede entender. Pero veo que tú sí, ¿escucharás mi propuesta?&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Desde luego, licenciado, soy toda oídos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pensaba que el cargo de secretaria estaba al caer. El hombre se destensó la corbata y carraspeó un par de veces. Tras tomar un vaso de agua, continuó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Va a venir un inversor alemán que representa una firma muy importante con la que estamos tratando de crear una sociedad. Mi secretaria se encargaba de atenderle cada vez que venía; es decir, recibirlo en el aeropuerto, organizar su agenda, hospedaje, cena… y mantenerlo… contento.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Contento?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se levantó de su silla y se sentó sobre su escritorio, frente a mí, aclarándose la garganta. En el momento que las palabras empezaron a salir de su boca, acompañadas por algunos truenos de afuera, toda mi cabeza se abombó. Básicamente, la ex secretaria era una especie de puta de lujo que se encargaba de cumplir las depravaciones del inversor. Todo comenzó cuando la vio durante una reunión y, medio en broma, medio en serio, “la solicitó”. Tanto el licenciado Rodríguez así como su patrón vieron en la secretaria una oportunidad para ganarse al alemán, aunque ahora la habían perdido. Eso sí, el licenciado creía haber encontrado una reemplazante perfecta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me está jodiendo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, Rocío, el que te va a joder y bien es ese alemán, ¡ja! … Lo siento, soy pésimo con las bromas… Mira, tienes más tetas que mi ex secretaria y eres mucho más pequeña. Tu carita de ángel también le puede tirar para atrás, pero tu cuerpo en forma de guitarra es la clave…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué? ¡Está loco! ¡Contrate a unas putas si eso lo que quiere!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Unas putas? Te he dicho que necesito a alguien que entienda lo delicado de esta situación, alguien que conozca la empresa, una puta de la calle no tendría idea de los puestos de trabajo que apeligran si hace mal las cosas. ¿Es que no quieres hacerlo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Obvio que no! He venido a trabajar… ¡no a ser la puta de un alemán depravado!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Son sus costumbres, tienes que respetar las costumbres de los alemanes!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Los alemanes acostumbran a hacer guarrerías para cerrar tratos? ¡Eso no es verdad!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Lo es en el pueblo de donde viene! O eso creo…&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta! ¡No pienso acceder, pervertido!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? Entonces hablemos de tu piercing. Ese que tienes en la lengua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eh? ¿Qué pasa con mi piercing?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Aquí debemos proyectar una imagen profesional, ¿me entiendes? Soy amigo cercano del rector de tu facultad. Le puedo reportar que su recomendada ha sido expulsada de la empresa por falta de moral, principios éticos y dignidad. Adiós pasantía. Adiós año lectivo. Hasta te convendría buscar facultad nueva, etcétera, etcétera… ¿Ves a dónde voy, nena? Tienes que medir bien tus pasos aquí o te van a joder la vida…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Por un piercing? Dios, perdón, ¡no se lo diga al rector!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja! Entonces… ¿aceptas el trato que te propuse?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Cabronazo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, lo soy, ¿pero aceptas?</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/65/66507285/66507285_019_1d62.jpg" width="423" height="635"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿Acaso tenía otra opción? Me vio la cara desencajada y supo que ganó la partida; se inclinó ligeramente hacia mí; su mano se posó en mi rodilla izquierda, medio oculta por la falda, y me clavó su mirada acompañada de una sonrisa de quien sabe que tiene el poder. Yo solo sentía muchísimo vértigo; su otra mano se posó en mi otra rodilla, y haciendo un leve esfuerzo, abrió mis piernas para que la falda se plegara hasta que se revelaran mis muslos; bastaba una mirada para que me viera mis braguitas, pero él no lo hacía, solo observaba mis ojos e interpretaba cada gesto mío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Do-dónde cree que está tocando, pervertido?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tienes unas piernas preciosísimas, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-no es verdad, deje de hablarme como un degenerado…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Será mejor que mañana vengas con otra actitud porque empezarás tu curso de capacitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Curso de capacitación para qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues un entrenamiento intensivo para aprovechar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas que surjan en torno al inversor —se acicaló la barba maquiavélicamente—. Tenemos que contentarlo, ¿sabes? Lo tengo todo analizado, no puedo hacer nada a la bartola pues es nuestra empresa la que está en juego, nena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La tormenta había aumentado afuera y adentro también, y yo, con la cara pálida, solo podía escuchar a la niña dentro de mí, preguntándome: “¿Esto es lo que hay adentro de este edificio?”. En solo minutos, me había convertido de pasante a una especie de putita empresarial con el fin de no joder mis estudios universitarios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Será un camino largo, Rocío —me cerró las piernas—, hagamos que valga la pena recorrerlo.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al siguiente las cosas irían de mal en peor. Por primera vez desde que inicié la pasantía, me invitaron a la sala de reuniones en donde encontré, sentado en el extremo opuesto de una gigantesca mesa, al mismísimo Gerente General de la empresa, el señor Ortiz, un viejo calvo y regordete con cara de poco amigos. Le acompañaba un sonriente licenciado Rodríguez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bu-buenos días… Soy Rocío Mendoza, la pasante…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué te dije, patrón? —el licenciado Rodríguez codeó a su jefe—. Está para mojar pan.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Es tartamuda la nena?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, patrón, solo está nerviosa. ¿Y bien, qué me dices?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No sé, Rodríguez —se frotó la frente—. ¿Seguro que le gustará al alemán?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La otra secretaria era rubia, patrón, ¡los alemanes se cansan de ver rubias allá!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues me parece muy tímida, no es capaz de sostener mi mirada sin ponerse roja, seguro que las prefiere más confianzudas, no sé.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El licenciado Rodríguez me invitó a sentarme en un mullido sofá dispuesto en un costado de la sala. A pasos lentos y con un mareo terrible, avancé conforme ellos se levantaban de sus asientos para acercarse. &nbsp;Sé cómo son los hombres y reconocía sus miradas de lobos hambrientos; por un lado siempre me ha halagado ser vista así por gente mayor, pero no soy una chica que se encuentra cómoda en esas situaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Es verdad que tienes un piercing en tu lengua? —preguntó el viejo—. Déjame verlo mejor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si antes mis piernas flaqueaban, ahora cada articulación mía era un tembleque constante. Y mis ojos, por el amor de todos los santos, no sabían dónde posarse. Como vio que me apretujé los labios, él carraspeó, me tomó del mentón y me habló con tono serio:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No lo hagamos más difícil de lo que es, sabes que podemos sacarte de tu facultad en un chasquido de dedos. Saca la lengua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—S-sí, señor —Sus palabras me dieron pavor, mis manos agarradas fuertemente al asiento estaban temblando de miedo. Saqué la puntita y volví a apretujar mis labios, como no queriendo que saliera más lengua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levantó la cara:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es precioso el piercing… Podemos aprovecharlo. Dime, Rocío,&nbsp; ¿tienes otro?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, señor, solo en mi lengua… —mentí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Está bien. Ahora abre las piernas para que podamos ver.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Que haga qué? ¿¡P-por qué habría de hacerlo!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me soltó el mentón; encendió un cigarrillo mientras yo miraba con cara de cordero degollado al licenciado, intentando obtener piedad. Pero él acariciaba su barba, regalándome esa sonrisa de vencedor. Mordí mis labios y tomé el pliegue de mi falda; debería remangarla para cumplir la orden pero me veía imposibilitada de hacerlo. Cuando levanté la mirada para decirles que no quería, noté que don Ortiz hacía una llamada telefónica desde su móvil.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola, ¿cómo estás, Antonio? Un día de estos pasaré a visitarte en la facultad…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi alma cayó al suelo. ¡Estaba llamando a mi rector! Me fijé en el licenciado y me susurró un matador: “Será mejor que te apures y abras las piernas”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues te llamo porque te quiero comentar sobre la chica que has recomendado —expelió el humo hacia mí—. La de nombre Rocío… sí, sí, ella. Verás…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aterrorizada, sintiendo cómo se iba mi año lectivo y hasta probablemente todos mis estudios, remangué la falda y abrí mis piernas instintivamente, regalando la vista de mis blancas braguitas a esos dos degenerados. Mis ojos adquirieron tinte asesino y me mordí los dientes. Creo que ambos se asustaron al ver mi poco amistoso rostro, tanto que retrocedieron un par de pasos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es una niña muy dedicada, me alegra que la hayas recomendado, amigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Esa linda braguita”, susurró el licenciado, señalándomelo maleducadamente con un dedo. “Sácatela, dale”. Fue decirlo para que toda mi vista se nublara. Vaya manera más descarada de pedir las cosas, seguro que a su señora no la trataba así; aunque mi atención estaba puesta en la conversación de fondo entre don Ortiz y el rector de mi facultad: una simple palabra bastaba para joder mi carrera estudiantil, y eso era más que suficiente para que accediera a sus peticiones; remangué la falda hasta mi cintura y, tomando mi blanca braguita, la llevé hasta la mitad de mis muslos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es simplemente la alegría del jardín, amigo —don Ortiz continuaba charlando con el rector—, la verdad es que Rocío… ¿¡está depilada!? Quiero decir, ejem… Que si ella es así de energética en una pasantía ad honórem, no quiero ni pensar en cómo será con un sueldo fijo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío —susurró un sorprendido licenciado Rodríguez, acercándose lentamente a mí, siempre cauteloso en caso de que yo quisiera darle un puñetazo—, no sabía que la tenías depilada, el alemán estará encantado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Asqueroso, ¿puedo volver a vestirme?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No. Ahora las tetas —susurró de nuevo—. Muéstranos tus tetas, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Le juro que cuando menos se lo espere le voy a cortar sus pelotas, desubicado…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me reacomodé en el sofá y accedí a quitarme los primeros botones de mi blusa. Al revelarse el canalillo, ladeé la cabeza y, aprovechando un mechón de cabello cayéndoseme, ojeé fugazmente a los dos hombres; jamás pensé que podría tener así de excitados a dos personas tan mayores, esos bultos en sus pantalones iban a reventar en cualquier momento y la causante era ¡yo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al notar que estaba haciéndolo lentamente, el licenciado metió mano y arrancó violentamente los restantes botones de mi camisa así como mi sostén para que mis tetas cayeran con todo su peso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Menudas ubres, pequeña mentirosa —susurró un sorprendido licenciado—, parece que sí tienes más piercings, ¡y en los pezones!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tu recomendada tiene un par de cualidades que la destacan por sobre el resto de pasantes, Antonio, ¡ya te digo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viejo de don Ortiz lanzó su cigarrillo al suelo y lo pisó sin dejar de mirar mis senos. Se sentó a mi lado, siempre serio y amenazador, y me agarró una teta con poca educación. Gemí por la molestia pero no pareció importarle; me alarmé cuando noté que se estaba inclinando para para besármela o chupármela:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y cómo está tu señora, Antonio?</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/65/66507285/66507285_051_d146.jpg" width="423" height="635"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el rector le respondía, aprovechó y besó mi pezón anillado, lo chupó luego; sentí su húmeda lengua haciendo círculos por mi areola, jugando también con el piercing que tengo allí. Pronto fueron los dientes quienes participaron de aquello. Sin darme cuenta ya estaba babeando de placer, cerré mis ojos con fuerza y arañé el sofá. No podía ser que mi cuerpo se excitara con algo tan denigrante, era imposible que la temperatura aumentara y que, para colmo, me empezara a hacer agua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oh —puso su mano en el móvil y susurró—: el pezón de la cerdita se ha vuelto durito luego de morderlo. Míralo, Rodríguez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Déjame intentarlo con el otro, patrón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Allí estaba yo, prácticamente amamantando a dos hombres mayores sentados junto a mí, apretujándome los labios hasta emblanquecerlos, retorciéndome las piernas para que esas manos que me acariciaban los muslos no pudieran comprobar que mi rajita estaba húmeda. Ya no había vértigo, no, solo un riquísimo hormigueo en mi vientre así como en mis pobres pezones que, sí, estaban durísimos ante los mordiscones de uno y las chupadas del otro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me alegro que todo esté marchando bien en tu familia, Antonio —continuaba charlando. El problema era que su otra mano estaba decidida a tocarme la concha pese a que mis muslos ponían muchísimo empeño en cerrarle el camino—, la clave es sincerarse, abrirse, porque de lo contrario siempre hay problemas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me ganó. Metió su áspero dedo corazón dentro de mí mientras el índice y anular me separaban los labios. El cabrón era buenísimo estimulándome, y no me quedó otra que agarrar por la muñeca aquella experta mano para susurrarle que se detuviera, pero juraría que ambos hombres se deleitaban viendo mi carita arrugada de placer. Su dedito entraba y salía solo un poquito pero lo suficiente para volverme loca. Cuando pensé que pronto me vendría un orgasmo, sacó su mano y la llevó hasta mis narices. Olía fuerte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Definitivamente a Rocío le encanta, y ella no lo puede negar, Antonio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba roja y calentísima, para qué mentir, poco me importaba las cosas que discutían o lo denigrante de la situación, solo podía pensar que la señora del Gerente General era una mujer demasiado afortunada por disfrutar de ese experto maduro. Excitada, tomé su gruesa mano con las mías y la atraje para besarla, para pasarle lengua por y entre los dedos. Pero además estaba asustada, no de ellos, sino de mí y de mi cuerpo que le agradaba ser sometido. “¿Esto es todo lo que hay?”, me pregunté una y otra vez, lamiendo mis jugos en sus dedos, apretujando mis muslos para calmar mi hinchada vulva. “¿Esto es lo que me toca hacer?”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hablaremos en otra ocasión, Antonio. De nuevo, no tienes idea del favor que me has hecho al enviarme a Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Lo sabía, patrón! —exclamó el licenciado al acabarse la llamada—. Es calentarla un poquito y convertirla en putita hambrienta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, no me diga putita, desgraciado…&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rodríguez, mira cómo chupa mi dedo… Me convenciste, creo que aquí tienes un diamante en bruto. Tienes dos meses para pulirla, ¿de acuerdo? Y cuando finalice su entrenamiento completo, quiero que la traigas de nuevo aquí para comprobar resultados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Déjalo en mis manos, patrón. Rocío, preséntate en mi oficina cuando termine el horario laboral, ¡esto será un camino que valdrá la pena recorrer!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así comenzó mi curso de capacitación sexual con el licenciado Rodríguez. Los entrenamientos eran rotativos; los lunes y martes practicaría el arte de la felación, estimulación escrotal y alguna que otra frase en alemán, siempre prestando atención a las debilidades o fortalezas del inversor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La primera vez fue bastante tortuosa pues nunca había visto la verga de mi jefe; y creo que para él tampoco fue algo sencillo. Solía, antes de iniciar la capacitación, quitarse su anillo matrimonial del dedo, así como retirar el par de fotos de su esposa e hija que adornaban su escritorio. Eso sí, tras ese breve ritual, se sentaba cómodo y me invitaba a acomodarme, de rodillas, entre sus piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella vez, tras abrir su bragueta y meter su mano en esa jungla de vellos, sacó su verga y sentí lo mismo que cuando observaba los imponentes rascacielos: vértigo, miedo; la cantidad de venas que iban y venían por esa gorda y oscura carne me asombró.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Se puede saber en qué estás pensando, Rocío? —me cruzó la cara con su mano abierta—. Despierta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estúpido, ¿¡quién se cree que es para golpearme!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No tenemos todo el tiempo del mundo. Venga, agárrala delicadamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las cosas más básicas las sabía casi de memoria. Pasar la lengua por el tronco, haciendo uso intensivo del piercing, así como cobijar el glande con mi lengua conforme mis dedos estimulaban sus huevos. Pero él me enseño cosas que, según sus informes e investigaciones, enloquecerían al alemán. Una de ellas era escupir grandes cuajos a la polla, cosa que nunca me salía bien; luego debía humedecer mis labios con el líquido preseminal, así como meter la punta de mi lengua en su uretra, lo suficiente como para no incomodarlo. Pasaba largas horas así, entre sus piernas, practicando y practicando hasta que él no diera más. Y ese era otro problema: cuando escupía toda la leche contenida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tienes que tragar todo, Rocío, ¡a la mierda!, mira nada más la que dejaste escapar, la señora de la limpieza le va a tocar mucho trabajo hoy…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Licenciado, déjeme ir al baño que se me fue una gotita al ojoooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nada de eso. Ahora tienes que decir la frase mientras me miras. Dame un beso fuerte a la polla y dímelo con esos labios humedecidos, anda…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ufff… Ich… ¿liebre dis shasi?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—En serio tu alemán es de puta pena. Menos mal que chupar se te da de lujos. Venga, succiona fuerte que siento que tengo un poco más dentro de la punta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los miércoles eran mis días “preferidos” por decirlo de alguna manera, aunque obviamente el licenciado no tenía por qué saberlo. Tuve que practicar distintas formas de besar y de paso aprovechar el piercing en mi lengua. Al menos no debía estar todo el rato de rodillas, al contrario, debía estar siempre sentada sobre su regazo durante los entrenamientos, abrazada a él. Como el inversor era un fumador empedernido, el licenciado tenía que fumarse habanos para que yo pudiera acostumbrarme al olor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me gusta que chupes mi lengua, pero recuerda que tienes que usar el piercing, es la clave, juega con la punta de mi lengua, hazme sentir ese pedacito de titanio, ¿sí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—E-está bien, prometo que lo haré mejor… —tosí—, por cierto, usted besa muy bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias nena —me dio un ligero bofetón. Siempre me los daba a modo de castigo cada vez que tosía—. Ahora fúmate un poco de mi habano, ¿entendido?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El jueves era el día que más odiaba pues se trataba del entrenamiento anal. Aquella primera vez me hizo acostar boca abajo sobre su escritorio conforme se ponía unos guantes de látex. Mareada de vértigo, enrollé la falda por mi cintura y le regalé una vergonzosa vista de mi cola. &nbsp;Con ambas manos me bajó mis braguitas hasta los tobillos, tomó de mis nalgas y las separó para ver mis vergüenzas mientras yo me mordía los dientes y me preguntaba cuánto dinero me costaría un revólver. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Impresionante. En serio creo que tu culo me está pidiendo a gritos que lo reviente a pollazos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No! ¡No me hable, cabrón, y termine con lo que quiere hacer en completo silencio!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues bueno, qué terca la nena…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Diosss, ¿en serio tenemos que practicar esto? Auch, ¡t-tenga más cuidado, maleducado! —me quejé conforme arañaba su mesa y tiraba al suelo algunas carpetas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya está, he metido el dedo corazón hasta el nudillo.—Y empezaba a follarme con dicho dedo—. Apuesto a que te estás excitando, niña. &nbsp;&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡N-no es verdad! ¡Deje… deje de agitar su dedo… uffgghmm!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los viernes debía usar una minifalda para que me cosieran a piropos; para que me acostumbrara a ello y dejara de ponerme roja. Solía enviarme a las calles para entregar documentos y recoger encomiendas, pasando siempre frente a las construcciones; su objetivo era exponerme a un sinfín de obreros maleducados que me sacaban los colores con inusitada facilidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">También me daba algunas películas pornográficas para que las viese en mi casa. No eran las típicas de sexo duro, al contrario, tenían mucha historia y personajes bastante interesantes. Desde “El portero nocturno”, pasando por “Burdeles de Paprika” y “El amante”, conocí todo un mundo erótico que no sabía que existía. Luego de verlas tenía que escribir un resumen y leérselos en voz alta en su despacho mientras lo masturbaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creo que, por lejos, el que más habrá agradecido todo el entrenamiento que atravesé fue mi novio. Con el correr de los días me había expuesto a tantos piropos y miradas indiscretas en las calles, y a tantas vejaciones en la oficina, que yo estaba prácticamente hecha un hervidero. No fueron pocas las veces que me descargué en su coche durante las noches que nos encontrábamos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;—Rocío, desde que estás de pasantía estás como… cambiada, ¿no? —preguntó mi chico conforme le llenaba de besos su cuello. Estaba sentada a horcajadas sobre él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿A qué te refieres, Christian?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es que… Apenas te abrí la puerta y ya estás sobre mí… No sé, ¿un saludo tal vez?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Perdón!… y hola…</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/65/66507285/66507285_054_cc4e.jpg" width="425" height="638"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde luego él no tenía ni idea. Pero estaba mejor así; el licenciado en la oficina me hacía de todo pero jamás me follaba. Todo aquello era tan aséptico, tan maquinal, estaba tan concentrado en acuerdos, números y en la salvación de la empresa, que nunca pasó por su cabeza darme placer. Mi chico me servía como la canalización perfecta para desfogarme; eso sí, más de una vez dije algo que no debía en medio de un orgasmo violento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Me corro, nena, me corro!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—!Ich liebe… dich shatzi!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Mande!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando el segundo mes de mi pasantía estaba terminando y la reunión con el inversor estaba al caer, atravesé las pruebas finales con el Gerente General, el señor Ortiz, en la sala de reuniones, a la vista de un orgulloso licenciado Rodríguez. El lugar tenía un terrible tufo a semen y sudor tras todas las prácticas a la que fui sometida durante horas. Prácticas que, secretamente, aprendí a disfrutar como una cerdita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Arrodillada, haciéndole una cubana a aquel viejo depravado, tomé como mejor pude sus cumplidos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es increíble cuánto has cambiado desde la primera vez que te vi, Rocío. Ya no eres la chica tímida que entró hace casi dos meses. He comprobado que no toses al oler el habano, que besas increíble, que la cola la tienes limpia y sabes usarla, incluso que sabes fingir orgasmos como nuestras señoras. ¡Sinceramente, creo que has superado a la antigua secretaria! Y encima has aprendido a hacer una lenta y rica paja con las tetas, uff…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ich liebe dich shatzi…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Anda, si es que ya has aprendido a decir con naturalidad la frase en alemán! Venga, te voy a dar tu leche… —me agarró fuerte del cabello, y enchufándome su polla hasta la campanilla, escupió tanta leche que me asfixió varios segundos. Lagrimeé, terminé babeando semen y tuve que recogérmela rápidamente para tragarla toda. Lo miré a los ojos y le mostré mi boca para que comprobara que no había quedado rastro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Patrón —interrumpió el licenciado—, esta noche llega el inversor desde Múnich, cenaré con él en el restaurante de siempre. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo sé. Tengo plena confianza en Rocío, y claro, también en tu estupenda labor, Rodríguez. Dale, niña, límpiame la leche que resbaló hacia mis huevos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Patrón, confieso que estoy preocupado. Siento que estoy enviando a mi alumna aventajada a un examen demasiado difícil. Putita —continuó con la voz casi quebrada—, te veo chupando los huevos de mi patrón con tanto empeño y sencillamente me siento tan orgulloso de ti… maldita sea, creo que voy a llorar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Imbécil, deje de decirme putita —me aparté del viejo—, ¿se cree que yo me he encariñado con usted o algo así? ¡No hay día en que no le desee la muerte! ¡A ustedes dos!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya… Ese es el principal problema, patrón, se pone refunfuñona fácilmente. Según mis estudios, al alemán no le gustará alguien tan conflictiva.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Si me trata como a una mujer y no como a un zorra barata tal vez no le suelte las mil verdades, ¡cabrón!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pues parece que se lo tomó muy a pecho porque esa noche, cuando volví a casa, me encontré con un paquete de no muy gran tamaño, envuelto en un lazo rojo, que había sido recibido por mi curioso hermano. En mi habitación comprobé que se trataba de un precioso vestido negro, largo, sin mangas, con escote y que regalaba la vista desnuda de mi espalda. No soy de usar ese tipo de vestidos pero lo cierto es que quedé sorprendida de mí misma con mi nuevo look, y los zapatos de tacón, con lazos de cuero que se ceñían hasta mis tobillos, eran una auténtica preciosidad que valía todo el dolor que me causaban a los pobres pies.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi papá y mi hermano simplemente no lo podían creer cuando bajé por las escaleras, presta a esperar al licenciado, aunque era un momento que no podía disfrutar puesto que mis senos se querían escapar constantemente del vestido y debía estar corrigiéndolas disimuladamente. Ellos creían que iba a una cena de la empresa para festejar el cumpleaños del patrón en la que todos los personales estábamos invitados, al menos eso fue lo que les dijo el licenciado cuando bajó de la coqueta limusina en la que vino a buscarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya dentro del coche, el licenciado me miraba con más orgullo que con morbo, casi como si yo fuera su hija o algo similar. Estaba rarísimo durante todo el camino.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estás preciosa, Rocío –dijo dándome un apretoncito de ánimo en la rodilla con una mano cálida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Licenciado, el vestido es fantástico, no sabe cuánto me encanta. Y los zapatos de tacón, y los zarcillos… ¿Pero cuánto se ha gastado?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La empresa paga para que estés contenta. Verás, no queremos que te vuelvas protestona e insumisa… sabes perfectamente que con un paso en falso vamos a perder al inversor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya, muchas gracias. Prometo portarme bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Conocimos al inversor alemán, Eric Müller, en un restaurante lujoso que jamás pensé que pisaría, con vista a Mar del Plata. Se trataba de un rubio de cuarenta y nueve años con aspecto regordete, pero no me importaba realmente su físico. Me sabía tantas cosas de él que me pareció rarísimo tenerlo frente a mí; era casi como una estrella de cine a mis ojos debido a todo lo que aprendí y conocí de él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su acento, algo que no había oído hasta esa noche, me tenía enamorada porque pronunciaba cada palabra en español con cierto encanto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y qué ha pasado con la rrrrubia, Rodrrríguez? —preguntó el hombre, bebiendo de la copa de vino.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oh, ella renunció, Eric. Ahora tenemos a Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es prrreciosa esta Rrrocío, sincerrramente, me canso de ver rrrrubias en Múnich.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eric, sigamos hablando sobre las ventajas de nuestra fusión empresarial, ¿sí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasaron los minutos y también las conversaciones aburridas que sinceramente no entendía del todo bien. Mi misión en esos momentos era simplemente asentir y sonreír, además de cuidar que las tetas no se me salieran del vestido, como había comentado. Cuando el licenciado se levantó de su asiento y me tomó de la mano, supe que él ya lo había hecho todo y era mi turno de actuar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De vuelta en la limusina, el inversor no paraba de admirar el paisaje del mar que se veía a lo lejos conforme se fumaba su habano. Estaba sentado solo, mientras que yo y el licenciado estábamos frente a él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me gusta su país, Rodrrríguez, pero siemprrre me prrregunto, “¿Esto es todo lo que hay?”, simplemente es difícil la decisión, no es lo mismo inverrrtir en un país pequeño como Urrruguay, que por ejemplo, Arrrgentina, que tiene más merrrcado… No sé, crrreo que me falta un último&nbsp;<em>empujoncito</em>&nbsp;para cerrar el trrrato…. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El licenciado me codeó. Casi como un amo ordenándole a un perro de caza que fuera a por su presa. Aunque en mi caso la descripción perfecta sería una loba. Así que, sentándome a su lado, posé mi mano en su rodilla y le sonreí.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/65/66507285/66507285_083_0452.jpg" width="423" height="635"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No soy una chica que sabe dar el primer paso. Eso siempre se lo he dejado a los chicos, eso de “tantear” el terreno. Pero para eso me habían ordenado ver tantas películas eróticas, para poder emular a aquellas lobas lanzadas que, sin ser soeces, arrebataban la atención de los hombres. Teniendo siempre en mente mi película favorita, “El amante”, me remojé los labios, aparté un mechón de pelo y le hablé en un fluido alemán aderezado con mi acento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Liegt mir am Herzen. Ich liebe dich shatzi.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Oh! ¿Dices que te interrreso? ¡Me prrreguntaba cuándo moverías ficha, ángel!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Disculpa, Eric, ¡qué vergüenza!, parece que mi secretaria bebió mucho vino, ¡no me esperaba esto!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nada de eso, Rodrrríguez. No soy nadie para ignorrrar los deseos de esta pequeña hembrrra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues en ese caso —el licenciado se acicaló la barba—, supongo que puedo llevarlos a los dos a mi casa de playa… no está muy lejos de aquí. Es toda para ustedes por esta noche, un regalo de mi parte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ah, Rodrrríguez! ¡La vamos a pasarrr muy bien los trrres!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Los tres? —preguntó sorprendido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Clarrro, si vamos a cerrar un buen trato, me gustarría cerrarlo con usted, Rodrrríguez. Esta hembrrra pide varrrios machos, mirrre su carrrita, yo solo no podrrré.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Lo dice en serio, Eric? Supongo… supongo que no tengo otra—de reojo vi cómo se retiró su anillo matrimonial y lo guardó en su bolsillo. &nbsp;&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el licenciado se sentaba a mi otro lado, el alemán me metió mano en una teta y, acariciándome un pezón, se topó con mi piercing. El muy cabronazo no dudó en retorcerlo y estirarlo levemente para decirme “¡Qué puta!”. Instintivamente clavé mis uñas en su rodilla y el pobre hombre dio un respingo cuando le grité:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Auch! ¡No me diga puta, maleducado de mierda!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo adentro de la limusina se congeló. Miré al licenciado y parecía que se quería morir, estaba blanco, como sintiendo que su noche de negocios se iba al garete pues me pasé de roscas. Aunque para nuestra sorpresa, el alemán me atrajo para besarme violentamente; gracias a los entrenamientos pude reaccionar a tiempo y hacerle sentir mi piercing restregándose por su húmeda y cálida lengua. Al separarse de mí, escuchamos estupefactos:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Una guerrrera! ¡Definitivamente esta niña es mejorrr que la otra secrrretaria! ¡Prrrúebela, Rodrrríguez, es toda nuestrrra!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo podía creer. ¡Tenía vía libre para insultarlo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso sí, desde que los besos empezaron a caer tanto en mis labios como en mi cuello por parte de aquellos hombres, la sensación de gusto empezó a hacer cosquillas en mi vientre. Dichosa, ya calmada, permití al alemán introducir de nuevo su mano por el escote y al licenciado remangar mi vestido para que pudiese frotar mi vulva por encima del tanga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mirrra qué calentita se puso, su carrrita de guarrra. Las tetas están riquísimas y los pezones durrros y anillados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con los ojos cerrados y disfrutando de las caricias de Eric, ya apoderándose a manos llenas de mis senos, noté el traqueteo del vehículo cuando se salió del asfaltado para entrar en un breve camino de tierra que, imaginé, guiaba a la casa de playa. Cuando por fin paró el coche y abrí los ojos, escuché el abrir de las puertas de ambos lados; fue el licenciado quien, desde afuera, me extendió la mano mientras yo me acomodaba de nuevo el escote.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, no esperaba que Eric me invitara también a mí…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya sabe, licenciado, si el alemán le quiere dar duro a usted, no me interpondré.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No bromees con eso. Vamos, hemos recorrido un largo camino, hagamos que valga la pena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La casa era una verdadera joya de dos pisos. Me hubiera gustado quedarme más tiempo en la sala para admirar cada recoveco de aquel lujoso lugar, cada cuadro o figura, pero solo podía limitarme a echar un rápido vistazo llevada de brazos, por un lado, de un amoroso alemán que de vez en cuando besaba mi cuello, y por el otro, llevada por un nerviosísimo licenciado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me asusté al entrar en la habitación principal; cuando llegamos yo estaba prácticamente desnuda salvo las medias de red y los tacos altos pues mi vestido se había quedado varado hacia las escaleras. El respingo que di fue notorio; aquel lugar estaba repleto de espejos; estaban por el techo, paredes, y para rematar la escena, pronto el licenciado apretó un botón hacia la puerta para que unas pantallas de televisor dispuestas en varias partes de la habitación se encendieran, filmándonos desde distintos ángulos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Iba a protestar, desde luego que sí, aquello de grabar no estaba en los planes, pero cuando quise abofetear al licenciado, el alemán rápidamente me apresó las manos a mi espalda con unas esposas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡He estado tanto aquí que ya sé dónde están tus arrrtilugios, Rodrrríguez!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué hace, viejo degenerado? ¡Quíteme las esposas!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo siento niña, me gustan las chicas guerrreras, pero no puedo perrrmitirrr que me arrrañes todo el cuerrrpo, mi esposa me puede pillar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tragué saliva. Me giré hacia el licenciado y volví a mostrarle mis ojos asesinos, esos que tanto le asustaban. Retrocedió un par de pasos y rápidamente le habló al inversor:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Esto… ¿Me pasas el paño de cuero, Eric?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cabronazo me cegó con dicho paño. En esas condiciones ya no podría describirles mucho; eso sí, mi cuerpo pareció ponerse en alerta y todos mis otros sentidos aumentaron exponencialmente. Cuando una mano cálida me tomó de la cintura para llevarme a lo que supongo era la cama, la piel se me erizó y de hecho juraría que casi tuve un pequeño orgasmo solo con el tacto del macho que me quería hacer suya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Amigo Rodrrríguez, hoy le mostrarrré algo asombroso que he descubierto cuando estuve de reuniones en Turrrquía. El sexo que tuve allí fue el más durrro de mi vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estoy ansioso, Eric… siempre y cuando se lo hagas a Rocío y no a mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Sexo duro!? —pregunté aterrorizada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Se te notaba la carita de zorrrón desde la cena, puta, así que nada que aparrrentar aquí</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Le he dicho que no me llame put… AUCH!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me dio una fuerte nalgada que me hizo caer boca abajo en la cama. Aún con el eco rebotando en la habitación y el cachete ardiéndome, se trepó encima de mí y me tomó de la cintura. Pronto sentí que ponía unas almohadas bajo mi vientre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Supongo que fue el licenciado quien se subió luego a la cama, porque conocía ese perfume suyo, y agarrándome del mentón me ensartó su verga en mi boca de manera poco caballerosa. Desde luego solo quería callarme y evitar que yo lanzara algún insulto más al inversor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo siento Rocío —dijo empuñando mi cabello con fuerza, aumentando los enviones—. Esto es por el susto que me hiciste pasar al insultar a Eric…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Atrás, el alemán me arrancó violentamente el tanga. Sentí cómo sus manos se posaron en mis nalgas; con firmeza separó los cachetes, manteniéndolos abiertos unos segundos mientras él me examinaba y murmuraba frases en su idioma, soplando allí para mi delirio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El violento vaivén en mi boca me imposibilitaba usar mi lengua; aquello no era una felación; el muy cabrón estaba prácticamente follándose mi boca con violencia inaudita y propia de un animal más que de un hombre de negocios. Cualquier queja mía solo salía convertida en gárgaras y saliva desbordándose de la comisura de mis labios, y si, pobre de mí, intentaba zafarme de aquello para respirar, me agarraba del cabello con más fuerza y me la metía hasta la campanilla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo mi cuerpo se estremeció cuando sentí algo pequeño, húmedo y caliente en mi cola; el alemán me dio un beso negro guarrísimo que me erizó toda la piel; el sonido de saliva y polla en mi boca se mezclaba con la succión fuerte que me aplicaba el alemán con generosidad. El licenciado, imagino que al ver cómo meneaba mi colita de placer, sacó su tranca de mi vejada boca:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vaya marrana, Rocío, estás sudando y gozando, jamás te vi así durante las clases de capacitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Licenciado… ese pervertido m-me estáaa… besando el culo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acto seguido me la volvió a meter hasta la campanilla, casi acompasando a esa experta lengua que también se enterraba más y más en mi cola; jamás pensé que algo tan obsceno como un beso negro podría encenderme pero es que él sabía cómo jugar, cómo hacer ganchitos, cómo salir para poder lamer el anillo del ano, cómo succionar con tanta fuerza que me moría de gusto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me encanta cómo arrugas tu carita cuando te la meto toda, Rocío —dijo dejando su polla enterrada hasta el fondo de mi boca—, puedo quedarme aquí toda la noche solo para ver tus gestos.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/65/66507285/66507285_106_b145.jpg" width="423" height="635"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La lengua experta abandonó mi cola solo para que un grueso dedo empezara a hurgar dentro, pero de una manera hábil que apenas sentía dolor. Así que, imagino que al notar que yo no protestaba, Eric prosiguió a meter un segundo dedo, y luego otro. Pronto la tensión en el esfínter se hizo presente dolorosamente; según el licenciado, que miró el reflejo por uno de los espejos, ya estaban entrando tres dedos hasta los nudillos en mi cola.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rrrelájate, niña. Disfrrruta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Retorcía los dedos dentro, los separaba, hacía ganchitos y me abría los intestinos. Noté que el licenciado me quitó las almohadas de debajo del vientre, y luego de escuchar cómo se deshacía de sus ropas, se acomodó debajo de mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El estar en contacto contra su cuerpo velludo me puso loquísima. Quería tocarlo o verlo, pero era imposible. Se trataba de la primera vez que lo tenía así, tan cerca, a punto de follarme; en la oficina nunca intimamos; todo era tan aséptico, maquinal y frío, todo era un entrenamiento para ambos, pero ahora, contra todo pronóstico, nos estábamos dejando llevar por la calentura; y yo, con el resto de mis sentidos elevados al cubo, me corrí sin necesidad de que me penetrara.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Restregándome su caliente polla por mi rajita húmeda, me habló con descaro:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Se ve que te gusta, estás resoplando como una marrana y estás mojándome la polla, cerda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-no es verdad, imbécil… mfff… —protesté antes de buscar su boca para besarlo con fuerza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dale durrro, Rodrrrígez, necesito que se la metas bien hasta el fondo para el trrruco final.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dicho y hecho, el licenciado me sujetó fuerte y posó su glande entre mis hinchados labios vaginales; me tuvo así, en ascuas, conforme sacaba y metía solo la cabecita, abriéndome la concha. Me estaba volviendo loca aquello, el muy cabrón me susurraba “Ruégame, ruégame que te la meta, puta”, pero yo no me rebajaría a solicitar algo así a él por más caliente que estuviera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dale, perrita, si me lo pides te daré verga—y metía la cabecita de su polla, sacándola luego.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ugh! Antes… muerta… ¡degenerado!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El alemán se lo pasaba en grande atrás; sus dedos me abandonaron y pronto sentí un líquido aceitoso y fresco caerse en mi cola. Con un masaje sensual, sentí lo que supuse era la punta de su caliente tranca dispuesta a darme fuerte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estoy listo, licenciado. Se la meterrré hasta los intestinos —metía y sacaba el glande en mi cola.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Yo también estoy listo para enchufársela, pero no seamos animales, Eric, que la niña nos lo pida. ¿Quieres verga, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡N-no quiero!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Serrrá posible? Bueno, si la nena no quierrre… pues qué pena… vayamos a ver la tele o qué…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabía que todo era demasiado duro y denigrante, que tenía todo en mí para que parasen, lo sabía, pero en ese instante no quería pensar mucho; no tenía sentido hacerlo cuando yo también empezaba a gozar como cerdita. Simplemente me pedí perdón a mí misma por ser tan puta, por tener hambre de machos. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mff… por favor no —resoplé—, no se vayan…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quieres que te la metamos, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Crrreo que no te escuché bien, niña…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—S-sí, los quiero… Dios mío, ¡los quiero a los dos dentro de mí!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué dices, Rocío, eso es cosa de putas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Exacto, niña, y tú no errres ninguna puta, o eso habías dicho…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uff, vaya par… ¡Son los peores amantes que se puede tener!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Tienes TV porrr cable, Rrrodríguez? Vayamos a ver un parrrtido de fútbol.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Noooo! ¡S-soy una putita, soy una putita! ¡Y los quiero adentro de míiii!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me la clavaron hasta el fondo justo en el momento que mis músculos vaginales y el esfínter se contraían debido al pequeño orgasmo que tuve al sentirme tan putita. Fue como ser desvirgada de nuevo, sinceramente. Por unos segundos perdí la conciencia y la noción del tiempo; uno daba caderazos violentos, follándome a pelo, el otro me la metía más despacio al notar que mi culo ya no daba tanto abasto. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Grité tan fuerte y me revolví tanto que parecía una poseída; mi pobre cola estaba siendo inhumanamente forzada por el inversor, todo dentro de mí se erizaba a la par que un dolor agudo empezaba a acuchillarme; si no estuviera esposada probablemente ya los habría arañado hasta hacerlos sangrar. Pero, ya sea por maestría o porque simplemente estaba demasiado caliente, el dolor de mi esfínter empezó a ceder para que una ola de placer me atontara. Mi rostro jadeante cayó contra el del licenciado, y él, en atención a mi estado, me susurró “Lo estás haciendo bien”, antes de tomarme del mentón y meterme su lengua hasta el fondo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Vaya culito, lo tiene estrrrechito!</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/65/66507285/66507285_151_bea8.jpg" width="423" height="635"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bañada en sudor y temblando de miedo, noté que la verga del alemán dejó de abrirse paso y que sus huevos tocaron mi cola; tenía toda su carne llenándome mis intestinos. O mejor dicho; tenía a dos vergas adentro, casi podía sentirlas tocándose, acariciándose ambas dentro de mí, solo separadas por mi matriz; una verga gruesa follándome con fuerza, la otra larga en un estado de reposo pues estaba en territorio delicado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nena, sudas como una puta cerda, pero me gusta, es como una salsa que te hace más deliciosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es-están adentro, licenciado… Ustedes dos están adentro de mí, puedo sentirlos moviéndose… M-me encanta… &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es horrra de ver qué tan bien entrrrenada tienes a tu niña, Rodrrríguez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El alemán sacó un poco su verga y trepó encima de mí para prácticamente aplastarme contra mi jefe; el cabrón era pesado y más velludo; susurró algo en su idioma y me la metió en la cola con fuerza demencial. Chillé a centímetros del rostro del licenciado, habrá visto mis lágrimas escurriéndose bajo el paño conforme le decía palabras sin sentido. Me dio tan duro una y otra vez, sin piedad de mis llantos, que pensé que podría morirme y aún así seguiría penetrándome como un toro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pese a todo eso, estaba tan enojada conmigo misma porque sí, lo confieso, me corrí varias veces con dos hombres dentro de mí que me trataban de manera denigrante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sabría decir cuánto tiempo estuve así con las dos pollas yendo y viniendo, ni cuántas lágrimas y sudor me saltaron, ni cómo era posible que pudiese chillar tanto sin que mi garganta se resintiera. Pero allí estaba yo, entre dos hombres que me cosían a vergazos, cegada, apresada, sin ninguna otra función más que la de darles placer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando ambas trancas se retiraron, caí rendida en esa cama sucia de semen y sudor, y probablemente algo de sangre. Pensé que todo había acabado por fin. Tonta de mí, aún faltaba el maldito truco que se había estado guardando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rodrrríguez, ven aquí, detrás. Mirrra cómo le ha quedado el culo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A ver… ¡Me cago en todo, es enorme el agujero! ¡Puedo ver todo lo que hay adentro con claridad! &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ugh… ¿Van a seguir haciéndome guarrerías? Porque estoy muerta… &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No se cierra! Parece que quiere más verga, Eric.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo sé. Obserrrva.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me sujetó de nuevo de la cintura para meterme su verga en mi húmeda concha, ya sin mucho preámbulo pero no sin cierto dolor. Luego arqueé la espalda y me mordí los dientes al sentir sus dedos entrando en mi culo hasta los nudillos con total libertad debido al agujero que me había dejado recientemente.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Así es como se doma a las guerrreras, licenciado, tiene que hacerlas ver quién domina. Obserrrve… Cerrrda, ¿quién te está follando tus agujerrros?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—U-ustedddd… señor Eric, usted lo está haciendo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te gusta, cerrrda?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Claro que no, degenerado!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Errres mi putita?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Su… su puta madre, bola de sebo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé si existen suficientes letras u onomatopeyas para describir el dolor punzante que sentí en mi pobre cola cuando noté un violento envión de su mano. El desgraciado, miserable y pervertido, me había ensartado todos sus dedos, luego la mano hasta lo que creí era la muñeca, y sentí claramente cómo empuñó adentro de mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creo que perdí el sentido del oído así como del tacto, la noción del tiempo y la propia conciencia se me hicieron añicos. Lo único que podía sentir era mi concha latiéndome de placer ante su verga, y mi culo siendo violentado por un puño, antes de desmayarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tal vez lo mejor en esos casos extremos es apagarse, y rezar para que, al abrir los ojos, todo haya terminado. Lamentablemente no fue mi caso porque poco a poco mi conciencia volvió; primero noté que estaba babeando descontroladamente sobre la cama, con mi lengua saliéndose de manera vulgar; luego me volvió de manera parcial el sentido del tacto: podía sentir ese maldito puño follándome el culo, y además una polla entrando hasta prácticamente el cérvix. Y cuando mis oídos volvieron a funcionar, oí, como si fuera un eco lejano, al licenciado con tono desesperado:&nbsp; &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No seas bestia, Eric! ¡Se supone que la tengo que devolver a su casa de una sola pieza!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Trrranquilo, amigo, obserrrva.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adentro de mí, su mano se expandía y se replegaba, jugando con mis pobres intestinos. Y a solo centímetros, separados por la matriz interna, su polla hacía movimientos que me hacían perder la capacidad de insultarle.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tal como temí, con otro esfuerzo de su parte, sentí cómo su mano, adquiriendo forma de zarpa, hacía fuerza para agarrar el contorno de su polla. No tardó en acariciársela: &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mirrre, me estoy haciendo una paja dentro de la niña, ¡ha ha ha!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estoy alucinando, Eric, no sabía que eso era posible… ¿Estás bien, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mff… Ichliebedisachi… —balbuceé viendo estrellas. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Únase de alguna manerrrra, Rodrrríguez —dijo el alemán, entrecortado, aumentando las caricias a su polla. No me preocupé cuando sentí que se corrió dentro de mí porque sabía, gracias a los informes, que ya no puede tener hijos. Simplemente me oriné, justo en el momento en el que el licenciado volvía para follarme la boca y correrse violentamente hasta hacerme sacar leche por la nariz.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue una de las mayores cerdadas que me hicieron en mi vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cerca de la una de la madrugada, el alemán ya había firmado los papeles en un escritorio cercano conforme yo, libre de vendas y esposas, estaba llorando a moco tendido en un sofá porque la cama estaba sucia de semen, sudor, algo de sangre y mucho orín. Me dieron algo para el dolor pero lo cierto es que aún así notaba unas terribles punzadas en los labios vaginales y mi pobre cola.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eric se despidió de mí diciéndome algún par de frases en su idioma conforme besaba todo mi cuerpo, con la promesa de volver. Yo, anonada, le prometí que desde esa noche juntaría dinero para comprarme una escopeta y poder recibirlo como corresponde.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba hecha una calamidad cuando me levanté: tenía los ojos rojos de tanto llorar, mi vestido estaba arrugado, mi peinado destrozado. Y descalza además, que me veía imposible de andar con tacos altos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la limusina viajé acostada porque sentarme era, sencillamente, algo imposible para mí. Y mientras trataba de arreglarme como podía, el licenciado me pasó una carpeta bastante gruesa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, tú cumpliste con nosotros, y nosotros te lo agradecemos. Aquí tienes, los chicos te escribieron el reporte de tu pasantía y ya está firmado por mí. Está adjuntado con una carta de felicitaciones de parte de don Ortiz para que sorprendas a tus profesores y al rector.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ese inversor de mierda me ha metido el puño en la cola… —susurré tomando la carpeta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya. Debo decirte que a partir del lunes serás parte de la empresa. Felicidades, eres oficialmente mi secretaria, nena. ¿No estás contenta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Se pajeó dentro de mí, licenciado! ¿Eso es acaso posible?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A ver, aprovecha el domingo y descansa. Te esperaremos el lunes, ¿sí? Nos queda un gran y nuevo camino por recorrer juntos, hagamos que valga la pena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así, en silencio sepulcral, llegué y me bajé en mi casa. Mi papá y mi hermano dormían plácidamente, por lo que no tuve que explicar mi aspecto desaliñado y extraño caminar. En la ducha, mientras me limpiaba la cola dolorosamente, solo podía preguntarme una y otra vez si aquello era lo único que me deparaba en esa empresa. Si aquello era, simplemente, todo lo que había dentro de esos rascacielos.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El lunes mi chico me llevó hasta mi trabajo porque sería el primer día en el que me presentaría oficialmente como secretaria a tiempo parcial y ya no como una pasante ad honórem. Nada más bajarme del coche, volví a mirar ese imponente edificio; me recogí un mechón de pelo y traté de sentir aquel mareo. Pero ya no sentía nada, ni vértigo, ni miedo; solo un dolor punzante en mi cola. Y creía saber el porqué.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío —dijo mi chico al notar que estaba mirando el edificio como una tonta—, ¿estás bien?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Escúchame, Christian… ¿Ves toooodo esto? —le señalé el edificio, de arriba para abajo—. ¿Lo ves, no?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ajá…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Esto es todo lo que hay? ¡Pues no me agrada! ¡Renuncio! Así que vayámonos a otro lugar… &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? ¿Renuncias en tu primer día?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero yo me reía mientras me quitaba esos dolorosos zapatos de tacón. Ya no me sentía tan alienada en el centro capitalino; la niña dentro de mí había descubierto lo que se escondía dentro de esos enormes rascacielos que tanto vértigo me causaban. La experiencia me resultó tan aséptica, maquinal y falto de cariño, que descubrí que bajo toda esa magia empresarial solo había gente bastante zafada que prefería dejar su humanidad, sus anillos y su ética misma a un costado con tal de conseguir números, números y más números. Me pregunté miles de veces: “¿En serio esto es todo lo que hay?”; al final encontré la respuesta: no había nada especial; ni vértigo, ni miedo, nada que ameritara más que mi indiferencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Caminando por la playa y tomada de la mano de mi chico, miraba a lo lejos esos rascacielos con una sonrisita. Él no podía entender por qué decidí rechazar lo que probablemente era un trabajo prometedor, así que simplemente le respondí que no vale la pena recorrer un camino, llámese pasantía o llámese paseo en la playa, si no lo vas a hacer en compañía de la gente que en verdad aprecias. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Porque, en serio, al final del camino, eso es todo lo que queda. Esto es todo lo que hay. Que valga la pena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un besito,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rrrrocío.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/65/66507285/66507285_159_e2ce.jpg" width="853" height="1280"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Emputecida por el psicólogo de la facu&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 Jul 2022 08:37:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[El rector de la facultad había solicitado que me presentara en el ala administrativa al terminar mis clases, ya que, al ser yo una de las delegadas del estudiantado, me seleccionó como ayudante del nuevo y flamante psicólogo que contrató para atender una oficina de orientación. Sorprendida, porque nunca habíamos tenido algo así en la facultad, me dirigí al ala correspondiente al terminar mis clases. Y acompañada de mi mejor amiga, Andrea, una coqueta rubia cuerpo estilizado, pero que no parecía muy contenta que la arrastrara conmigo. A muchos les hace gracia vernos juntas porque somos la antítesis de la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El rector de la facultad había solicitado que me presentara en el ala administrativa al terminar mis clases, ya que, al ser yo una de las delegadas del estudiantado, me seleccionó como ayudante del nuevo y flamante psicólogo que contrató para atender una oficina de orientación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sorprendida, porque nunca habíamos tenido algo así en la facultad, me dirigí al ala correspondiente al terminar mis clases. Y acompañada de mi mejor amiga, Andrea, una coqueta rubia cuerpo estilizado, pero que no parecía muy contenta que la arrastrara conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A muchos les hace gracia vernos juntas porque somos la antítesis de la otra; soy algo bajita, cuerpo de guitarra y cabello castaño hasta los hombros, pero tengo con ella una amistad que forjé desde la escuela primaria y que, si bien hemos pasado por típicos altercados, seguimos muy unidas:&nbsp;&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, ¿podrías decirle a tu novio que se quite los auriculares cada vez que nos acompaña en el campus? Me parece de mala educación que escuche música cuando está con nosotras.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya. Yo le doy un codazo y se los quita. Pero… Andy, se los pone porque no soporta que te pongas parlanchina. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Ahora soy una parlanchina!? ¿En serio? ¿Me has defendido cuando habló así a mis espaldas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya sabes cómo es él, se desentiende del asunto. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprobé que una de las oficinas, que antes servía como depósito para artículos de librería, ahora tenía un cartelito colgante que decía “Oficina de orientación”. Al entrar nos dimos cuenta que al polvoriento lugar aún le faltaba muchísimo trabajo para tenerlo en condiciones; salvo un escritorio, sillones y una cortina, el lugar seguía siendo un depósito abandonado por el tiempo con un montón de cajas a medio llenar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Sí? —un hombre treintañero y trajeado salió de detrás de una de las estanterías, tenía varios libros en mano y los estaba apilando—, lo siento pero aún no he abierto la oficina.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era alto, de cuerpo espigado, de cabello corto y bien arreglado. Pero lo que me llamó la atención fueron esos preciosos ojos grisáceos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola, me llamo Rocío y soy una de las delegadas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Yo me llamo Andrea, y me han traído aquí a la fuerza —se recogió un mechón de su frente y se rio de su propia bromita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Encantado, chicas. Soy Bruno Méndez —dijo sentándose y acomodándose tras su escritorio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Señor Bruno, me ha solicitado el rector que viniera a verlo por si necesitaba ayuda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, gracias por venir Rocío. Por cierto, ¿ustedes dos son amigas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro, ¡somos como hermanas gemelas!—se rio Andrea.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Podrías dejar de avergonzarme un rato?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—O sea que son mejores amigas. Bueno —se recogió la manga de su chaqueta y miró la hora en su reloj de pulsera—, ya es horario de salida pero aún me falta un buen rato para tener esta oficina en condiciones. Así que mejor las esperaré esta noche en mi departamento. Aquí tengo un croquis para que sepan cómo llegar. Tómenlo, y vengan solas, claro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Que vayamos a dónde? —pregunté extrañada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No lo voy a repetir. Por favor, traigan cerveza y condones, ¿sí? Soy nuevo en la ciudad y creo que eso es lo básico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Acabas de decirnos que vayamos a tu departamento esta noche? —Andrea estaba tan confundida como yo. Se inclinó ligeramente hacia el hombre, como si quisiera escucharlo mejor—. ¿Y que llevemos… condones?&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Y cervezas. Ahora salgan, tengo que seguir acomodando los libros. ¡Mucho trabajo aquí!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miré incrédula a mi amiga, quien se llevó una mano a la boca porque se estaba atajando una carcajada. Pero a mí me tenía boquiabierta, vaya hombre más raro, no éramos precisamente los estudiantes quienes necesitábamos de “Orientación”, visto lo visto. Nos levantamos y tomé el croquis que nos dejó en su escritorio, y sí, al final yo también terminé riéndome cuando salí de la oficina.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Lo escuchaste, Andy? Nos ha pedido que nos vayamos a su departamento con tanta confianza… ¡jajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, es lindo, pero… ¿¡quién se cree que es!? ¿Que por tener un título nos vamos a lanzar a sus pies o qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dijo que llevemos “cerveza y condones”… ¡casi me río en su cara!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja, qué hombre más raro!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero bueno, Andy, ¿quién comprará las cervezas? Yo puedo robarla de la heladera de mi casa, mi hermano tiene como seis latitas de Miller, las vi esta mañana. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Entonces yo iré a la farmacia cerca de mi casa para comprar los condones, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te parece si me voy a tu casa esta tarde y nos vamos juntas a su depa?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perfecto, va a ser muy divertido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando dimos un par de pasos rumbo a la salida de la facultad, nos volvimos a detener allí en el pasillo. Por un momento sentí la cabeza abombada, no sabría explicar; traté de reconstruir el diálogo que habíamos tenido recién, como si sospechara que algo había estado mal, pero no podía determinar exactamente qué fue.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué cosa más rara —Andrea se tocó el mentón—, fue como si por un momento hubiéramos planeado ir en serio…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Horas más tarde, enfundada con vaqueros ceñidos y una blusa rosa ajustada, toqué el timbre de la casa de Andrea. Y sí, tenía el six pack de Miller de mi hermano cargada en mi mochila. Ella me abrió su puerta con la cara colorada, y juraría que sus ojos delataban que había estado llorando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío —tenía la voz rota—, no tienes idea de lo denigrante que fue comprar condones en la farmacia de la esquina… ¡el vendedor me miró como si yo fuera una degenerada!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Andy, ¿tú también?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta! —tiró la cajita de condones a la calle—, ¡es tan sencillo dejar de hacer esta locura! Dios, te juro que no podía creerlo, era superior a mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo sé, ¡lo sé perfectamente! Mira, me he robado las cervezas de mi hermano. TENÍA que robarlos, no había forma de quitarme esa idea de la cabeza, ¡uf!&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vaya locura, ¿no? Hasta preparé el dinero para abordar el bus y todo… Bueno, ya que estás aquí, ¿por qué no pasas y así estudiamos juntas? Y esas cervecitas habrá que aprovecharlas, ¿no?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja! Me parece una buena idea, Andy.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el bus estábamos temblando de miedo. Era simplemente imposible que estuviéramos yendo a su departamento aún pese a que deseábamos fervientemente lo contrario. Le había confirmado a Andrea claramente que iba a entrar a su casa para estudiar, pero por alguna razón terminamos dando media vuelta para esperar el bus que nos dejaría cerca del departamento del psicólogo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No sé qué nos está pasando, Andy, pero te juro que cuando vea a ese señor le voy a dar tan duro con mi mochila cargada que se arrepentirá de… ¡lo que sea que nos esté haciendo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, desde hace diez minutos que estoy diciéndome que debo bajar del bus&#8230; y simplemente no puedo… ¡NO PUEDO! ¿Es esto normal?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Obvio que no! Mira, agarra mi mano, Andy. Pase lo que pase, no nos bajaremos, ¿entendido? Somos más fuertes que esto. Nos tenemos la una a la otra, ¿verdad? Así que vamos a dar una vuelta completa en este bus y nos bajaremos cerca de tu casa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—S-sí, Rocío, esto tiene que parar ya. Me alegra que estés aquí, es verdad que me siento más segura.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_024_8b43.jpg" width="425" height="638"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ambas estábamos lagrimeando de impotencia cuando tocamos el timbre del departamento del psicólogo. Estaba ubicado en un edificio en el centro de Montevideo, una zona de muy alto nivel en donde alguien con salario de profesor no podría vivir. Estábamos vestidas muy informalmente, algo coquetas, por lo que no fueron pocas las personas que se fijaron en nosotras cuando entramos al edificio y subimos en elevador, ya que desentonábamos de entre los hombres trajeados y mujeres con carísimos vestidos. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Andrea no me soltaba la mano y podía sentir cómo temblaba; de vez en cuando se le escapaba un tic nervioso y me apretaba tan fuerte que prácticamente estaba enterrándome sus uñas. Ya era de noche, y allí estábamos ambas, en&nbsp; un edificio de lujos, esperando entrar en el departamento de un hombre que apenas conocíamos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Rocío y Andrea! —saludó Bruno efusivamente, trajeado elegantemente—. ¿Eh? ¿Qué les pasa? No me jodas, ahora me da pena y todo que estén con esas caritas tristes… pero bueno, ya están aquí, chicas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Disculpa —gimió Andrea—, ¿eres un extraterrestre o algo así?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro que no. Venga, adelante, la vamos a pasar muy bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El departamento era enorme y bastante pomposo. En lo que parecía ser la sala, había un trípode con cámara. El hombre se acomodó en un mullido sofá, frente a dicha cámara, mirándonos con una sonrisita que me provocaba una ira indescriptible. Definitivamente él estaba detrás de nuestro extraño actuar, y vaya que tenía ganas de borrar esa risita de su linda carita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Chicas, ¿quién trajo las cervezas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ah, las traje yo… aquí la tienes, cabrón —me acerqué para darle un golpe certero con la mochila cargada. Pensé que si lo dejaba inconsciente podríamos recuperarnos de aquel control que parecía ejercer sobre nosotras, pero él se asustó y rápidamente habló:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Alto! No debes lastimarme, Rocío, ¿qué mierda te pasa en la cabeza? De rodillas frente a mí, ¡las dos!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿De rodillas, dices, imbécil? ¡En tus sueños! —protesté conforme yo y Andrea nos arrodillábamos ante él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A ver —sacó un mando negro y redondeado de su bolsillo, y apretó un botón; la cámara del trípode se había encendido y nos estaba enfocando. Se me cayó el alma al suelo cuando me vi en un televisor gigantesco más al fondo—. Chicas, adopten posición sumisa. Manos tras la cabeza, saquen pecho, labios entreabiertos. Miren la cámara y díganme nombre, edad y qué estudian.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Eres un pervertido! —rechiné los dientes conforme sacaba pecho—. M-m-me llamo Rocío Mendoza…&nbsp; tengo… diecinueve y estudio económicas…—gimoteé mirando con impotencia la luz rojita de la cámara que parpadeaba. En el televisor se me veía con la cara repleta de odio.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Yo soy Andrea Peralta… ahm, y también tengo diecinueve y estudio económicas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Desnúdense y cuéntenme cómo perdieron la virginidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta! —crispé mis puños—, ¿crees que te diré cómo mi novio alquiló un departamento y lo llenó de rosas?, ¿que todo fue encantador excepto el sexo en sí porque no duramos más de un minuto y yo terminé llorando porque me alarmó ver sangre en la cama?&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Deja de hacer lo que sea que estás haciendo! —rogó Andrea mientras se levantaba la blusa—, ¡jamás te diré que mi primo me desvirgó tras un domingo de reunión familiar! ¡Él estaba muy guapo y yo había bebido demasiado, me llevó a su habitación para mostrarme su colección de rock clásico y terminó metiéndome mano!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Debutaste con tu primo, Andy? —pregunté boquiabierta mientras me bajaba el vaquero. No conocía ese detalle de mi mejor amiga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dios, Rocío! ¿Tienes un tatuaje de una rosa en tu cintura?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No desvíes el tema, Andy! Pensé que tú estabas sin novio, ¿quién te dio ese chupetón en la teta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Rocío, la tienes depilada! &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Chicas, basta! —Bruno se levantó con una clara erección—. ¡Están arruinando el momento!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡NO! ¡Tú deja de hacer lo que sea que estás haciendo, imbécil!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, no creo que sea conveniente insultarlooooo —susurró Andrea.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A esa altura ambas estábamos solo en ropa interior. Mi mente estaba lo suficientemente lúcida para protestar cada orden que nos daba, aunque no lo suficientemente como para evitar que mis manos desprendieran mi sujetador para que mis senos cayeran en todo su peso. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Menudas peras, vaca lechera. Y veo que tienes piercings en los pezones. Qué impropio para una delegada de una universidad, ¿no te parece?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentía cómo la rabia se desbordaba de mi cuerpo. Cuando dejó de mirarme, se fijó en Andrea y quedó sorprendido ante el escultural cuerpo de mi amiga; lo que quería de nosotras me parecía obvio, y no había forma de negarnos. En el momento que tomé mis braguitas por el borde para quitármelas, le habló con descaro:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pedazo de hembra, rubia. ¿Eres modelo o algo así? &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-n-no —su voz se quebró de nuevo—, ya nos has visto desnudas, ¿podrías dejarnos ir?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Dejarlas ir? ¿Te crees que soy idiota? Acuéstate en el suelo, boca arriba, Andrea. Y tú, Rocío, ponte sobre ella, pero invertida, con tu carita sobre su coño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Basta! ¡Es tan fácil como levantarme! —Y de hecho me levanté—, ¡y recoger mis ropas! —Lamentablemente me acosté sobre mi amiga tal como me había ordenado. Con la cabeza mareada, me quedé contemplando como una tonta su vulva, adornada por una preciosa mata de rubio vello púbico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bruno se levantó del sofá; tomó la mochila del suelo y llevó las cervezas a su heladera. Yo estaba que no podía creerlo, cada centímetro de mi mente se rehusaba a seguir las órdenes de aquel pervertido, pero mi cuerpo por todos los santos no respondía, solo estaba allí, estática, sintiendo la fría respiración de Andrea recorriendo cada recoveco de mi depilada concha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, esto es incómodo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No me jodas, Andy.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es obvio lo que nos va a pedir cuando vuelva… ¡dios! ¡Y sabes perfectamente que no podremos hacer nada para detenerlo! Uf… ¡Trata de no lastimarme con el piercing de tu lengua, Rocío!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dios santo, esto no me está pasando, ¡esto no me está pasando!…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bruno había vuelto con una cervecita en mano, acercándose a su cámara y manipulándola para que, imagino, nos enfocara mejor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Bueno, ¿y qué esperan, putitas? A chuparse y estimularse hasta que una se corra, vamos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío —oí a Andrea detrás de mí, sentí su mano acariciándome desde el perineo hasta mi vulva, y hábilmente me separó los labios vaginales con sus largos dedos. Sopló y me volvió loca de remate—. Siento que me voy a morir.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ughhh… ¡Andyyy, no soples! —aún con todas las fuerzas que tenía, no pude evitar restregar mi nariz por esa mata de vello púbico, rubio y enrulado, presta a olerla. Besé, besé y besé con la cabeza abombada; con el perfume de mi amiga entrándome por el cuerpo; con lágrimas saltando de mis ojos, pasé mi lengua por entre los pliegues de sus finísimos labios, abriéndome espacio y humedeciendo terreno, buscando su clítoris oculto entre los pliegues de su piel.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Bastaaaa, Rocíoooo! —y sentí un dedo suyo entrando en mi agujerito; lo hacía tan bien que me mojé un poco sabiéndome tan dominada, tan vejada ante un hombre pervertido que ejercía una especie de hechizo poderoso sobre ambas.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_038_50f3.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Nooo, tú deja de hacer eso, estúpida! —protesté antes de dar mordiscones. Mi mejor amiga estaba lamiéndome con fruición la concha conforme me follaba con su dedo, y lo único que yo podía hacer era aparentar que aquello no me gustaba. Pero mis jugos, mis gestos y cada gemido mío indicaban lo opuesto. Si, estábamos forzadas a comernos, pero el gozo, al menos el mío, era natural.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No me llames estúpida, soy tu amiga! —Pronto atenazó mi cuello con sus fuertes y atléticos muslos, apretujándome la cara contra su vulva que estaba empezando a humedecerse. Y yo no es que tampoco pusiera mucha resistencia; enterré mi lengua, me esmeré en hacerle probar el tibio titanio de mi piercing en sus carnecitas; llegó un punto en el que su lengua y dedito entraban y salían de mí con tanta violencia, sacándome berridos de placer; simplemente desmoroné y mi cintura cayó con todo su peso sobre su cara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Arqueé la espalda cuando su lengua rebuscó en mi pequeño capuchón y me descubrió el clítoris. No sabía que Andy era tan buena dando un cunnilingus, y yo me pensaba como una chica más conocedora que ella. Pero allí estaba yo, gimiendo descontroladamente y restregando mi cintura para que me metiera más lengua o dedos, lo que fuera. Ya no podía seguir comiendo su concha, era imposible, mi amiga me tenía como loca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te odioooo, Andy —rogué sufriendo una deliciosa succión que de seguro me dejaría la concha hinchada. Intenté mentir, no quería admitirlo pero ahora mi propia mente me traicionaba y caía rendida en aquel hechizo—. Andy, me… ¡me encanta lo que m-me haces!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, uf… ¡Pues a mí no! ¡No sé qué pensar de tu concha depilada, pervertidaaa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Para no gustarte —interrumpí—, estás poniendo mucho empeño. Uf, dios, ¡parece que estés azotándome el coño!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una mezcla de todo me invadió el vientre. Su lengua, sus dedos, el hecho de tener a mi mejor amiga haciéndome cochinadas contra nuestra voluntad. Me corrí de nuevo incontrolablemente; era tan bueno que creía que moriría; la pobre rubia recibió en su boca todos mis jugos y se esmeró en repasarme la lengua para asegurarse de limpiarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Increíble! —Bruno se había emocionado; noté que la lucecita roja de la cámara se había apagado—, voy a hacer bastante dinero con esta escena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pero quién mierda eres, cabronazo, y qué quieres de nosotras? —pregunté recuperándome poco a poco de uno de los orgasmos más placenteros que había tenido en mi vida. Andrea, por su parte, daba ya tímidos lengüetazos allí atrás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues filmo y vendo porno casero. Esta escena será parte de “Putitas Universitarias 7”, que está teniendo bastante éxito en el mercado asiático.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No puede ser! —Andrea se apartó de mi concha para preguntarle algo—, ¿y por qué hacemos todo lo que tú nos pides sin poder resistirnos?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es demasiado evidente, chicas. Las he hechizado. Ahora son mías, así que mejor olvídense de hacer las cosas que antes hacían. No les miento, eh, será mejor que se dejen de tonterías. No voy a tener en cuenta ese desprecio hacia mí, porque sinceramente, me da igual…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Acabas de recitar una canción de los Creedence Clearwater?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eh? ¡Je! “I put a spell on you”… Cómo… ¿Cómo lo sabías, Andrea?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues porque como te dije, mi primo me hizo escuchar su colección de rock clásico cuando me desvirgó… y bueno, me gustaron los Creedence…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Anda, qué raro encontrar una chica que le guste eso. A mí me gusta la versión de Joe Cocker. De rodillas las dos, frente a mí, vamos. Posición sumisa, ya lo saben.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dicho y hecho. Manos tras la cabeza, pecho fuera, boquita abierta, chuminos brillando de humedad. No tardó el psicólogo en pararse frente a mí. Se bajó la bragueta y sacó su verga; ante mi cara atónita, el grosero se la empezó a cascar dura y rápidamente.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A chupar, puta. Tengo mucha leche para ti.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No me llame puta, cabrón —dije inclinándome para meter mi boca en su asquerosa polla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿A esto lo llamas chupar, cerda? Venga, a cabecear en serio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ugh… ¿quieres que cabecee?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vamos, sí, vaca lechera, que cabecees mejor…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dicho y hecho. Dicen que los jugadores uruguayos tienen una estupenda definición de cabeza; potencia y colocación. Será que está en la sangre charrúa, porque eso fue justamente lo que hice. Retrocedí la cabeza, cerré los ojos, mordí mis dientes y prendí un cabezazo tan fuerte que me habrían querido convocar para la selección femenina. Creo que escuché un huevo romperse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡MBBRURRGGGGGG! —el hombre cayó estrepitosamente al suelo y se retorció como un marrano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Rocío, estás loca! —se alarmó mi amiga—. ¡Nos va a matar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero fuera porque quedó lastimado, pude sentir cómo volvía a tener control de mi cuerpo. Me levanté, haciendo caso omiso al dolor en mis extremidades entumecidas, y tomé de la mano a mi amiga:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Corre, Andy!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—MFFF… ¡ALTO PUTAS!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El psicólogo se había levantado de nuevo, bastante colorado y con la cara arrugada de dolor. Tragué saliva porque no logramos escaparnos: el control sobre nosotras volvió a caer con todo su peso. Tenía miedo, muchísimo, tal vez sí nos podría matar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—An… Andrea —resopló Bruno—. Te puedes ir. Olvidarás todo lo que ha pasado esta noche, ¿entendido?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me iré. Y olvidaré todo lo que hice esta noche —dijo con voz adormilada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé boquiabierta. Andrea, con la mirada perdida, se levantó y se vistió parsimoniosamente conforme yo, contra todo mi ser, me volvía a arrodillar para ponerme en aquella vergonzosa posición sumisa. Lo había mandado a la mierda y protestado todo una y otra vez; nada sirvió; nada serviría, concluí que era mejor quedarme callada. O tal vez una disculpa por haberlo golpeado en sus pelotas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;Una vez que mi amiga abandonó el departamento, Bruno se sentó en el sofá frente a mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te vas a arrepentir de lo que has hecho, putita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No le tengo miedo, imbécil —mentí. Aunque cada articulación mía temblaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A ver, no te voy a matar, si es que estás asustada por lo que dijo tu amiga. Mira, pedí al rector a su mejor estudiante y me envió a ti. Planeaba filmar alguna guarrería y hacerte volver a tu casa, sin que recordaras nada. Iba a hacerlo todo este año con las chicas de tu facultad… Pero… uf, he decido hacer un cambio de planes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Idiota, te juro que cuando…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tienes la lengua dormida, puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—JIgdfiafd… dfaifd… ¿afdfj?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eso es. Escúchame. Eres la primera chica que me logra lastimar, y he hechizado a muchísimas… Me voy a divertir contigo pero de lo lindo, ¿sabes? ¡Ja! Venga, llámale a tu papá o a quien sea y dile que te quedas a dormir en la casa de tu amiga.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_049_9cb7.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El día siguiente en la facultad fue bastante vergonzoso. Era la primera vez en mi vida que iría repitiendo ropa del día anterior, y en las condiciones que estaba, con la blusa rosa y vaqueros arrugados, así como el cabello no muy bien arreglado, decía a gritos que me lo había pasado en una especie de orgía a lo bestia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“No sé qué fue lo más asqueroso que hice anoche”, pensé.”O chupársela a mi mejor amiga o compartir cama con ese desgraciado”.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Temblaba de miedo solo de pensar en que tras terminar las clases debía volver a la oficina de orientación para presentarme ante mi Amo. Porque sí, desde que me lo ordenó en la noche anterior, ahora no puedo referirme a él de otra forma que no sea Amo. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cola me ardía por los diez varazos que me dio a las nalgas, la noche anterior, por haberme rebelado. Llorando a moco tendido me obligó a besar la vara y posteriormente agradecerle por disciplinarme; simplemente no podía creer la facilidad con la que fui sometida de manera tan brutal. Para colmo, el vaquero ceñido lo hacía todo más doloroso al caminar; el sufrimiento era un recordatorio constante del dominio de mi Amo sobre mí, un aviso humillante de lo que me deparaba si me portaba mal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El primero que se me acercó conforme me dirigía a clases fue mi novio. Se quitó los auriculares y me sonrió; por un momento, brevísimo, me sentí segura y lo abracé como si no lo hubiera visto en años; los sujeté fuerte, como para no apartarlo de mí nunca:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oye nena, te estuve llamando ayer, ¿dónde estabas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Christian! Tengo un problema y necesito tu ayuda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? Pues dime…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Agifjdf… ¿dfja´sid?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya… en serio, se te ve muy preocupada. ¿Qué te pasa?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me había olvidado que la noche anterior, mientras el Amo me follaba la cola con tres dedos, me ordenó que mi lengua se adormecería si me atrevía a contarle a cualquiera acerca de las verdades intenciones que tenía él. Lo mismo pasaría si intentara escribir; mis manos se verían imposibilitadas de confesar la verdad y solo saldrían garabatos. Estaba mentalmente amordazada y esposada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dafsdofa… diafsdf…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? ¿Después de haberte llamado tooooda la noche es así como me tratas? ¿Me ves la cara de tonto o qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dios, Christian, ¡no! Es que afodfis… ¿¡dfijsí!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues si es así como vas a tratarme, lamento decirte que tengo cosas más importantes que hacer. Así que llámame cuando madures, nena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se dio media vuelta y se dirigió a sus clases sin mirar atrás, murmurando algo con cierta rabia. Y yo estaba descorazonada, no había forma alguna de pedir ayuda. Paré mi caminata y me volví hacia el estacionamiento para encontrarme con mi Amo, pues él me había traído en su coche y se quedó allí para hablar con el rector.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegué estaba despidiéndose de un par de profesores. Aseguró su coche y sonrió al verme venir. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, ¿por qué te fuiste tan rápido?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estúpido, si me ven llegar con usted van a pensar cosas, los rumores corren rápido aquí, no sé si se había dado cuenta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues que corran los rumores, no me gusta que mi putita vaya por ahí sin mi permiso. A partir de ahora pedirás mi aprobación antes de alejarte.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡No me vuelva a llamar putita, desgraciado!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, no grites, es que te quería invitar a desayunar. Nos levantamos muy tarde y por eso me apuré en llegar, pero aún hay tiempo. Vamos a la cafetería, ¿sí? Sígueme por detrás, manos en la espalda, saca pecho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ojalá se muera, Amo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Contonea tus caderas, que sepan que tienes tus encantos y que quieres presumirlos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Soy una de las delegadas, ¡no puedo actuar así! —protesté avanzando detrás de él, tal como me había pedido. “Madre mía, estoy caminando como una calientabraguetas y no puedo evitarlo”, pensé desesperadamente con la cara coloradísima. “Uno de los estudiantes me está mirando… me quiero morir, tiene que haber una forma de parar esto”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cafetería estaba casi vacía salvo un par de grupos de estudiantes que charlaban distendidamente. Sentados a una mesita, con café en mano, mi Amo siguió contándome sus verdaderos planes para conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—He conseguido un par de vídeos en la base de datos de la facultad. Eres como la cara más visible del estudiantado, ¿lo sabías? Esas escenas en donde haces discursos, en donde te entrevistan y, básicamente, se te ve como una alumna muy responsable, servirán como introducción a la película. Y luego, ¡bam!, la preferida del rector se emputecerá poco a poco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué poco hombre es usted, Amo —bebí un sorbo del café asestándole una mirada asesina—, con esa polla tan pequeña, normal que haya buscado una forma de controlar a las chicas.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_084_0223.jpg" width="423" height="635"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eso te valdrá otra tunda de azotes esta noche, a ver si así aprendes a dejar de insultar a tu señor. Ahora, ¿ves ese grupo de tres estudiantes que está allá? Je… ve y pídeles sexo. Dile que eres muy puta y que tienes condones. Si aceptan, llévalos al baño y graba con tu teléfono lo que mejor puedas. Lo importante es que filmes todo, desde la proposición, pasando por la reacción, y claro el acto en sí. Pídeles ayuda para filmar si lo ves necesario.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡No lo dirá en serio, idiota!? —pregunté ensimismada conforme me levantaba y me dirigía a la mesita mencionada. Quería llorar, pero las lágrimas se me habían acabado la noche anterior tras la sesión denigrante de sexo anal. Mi corazón latía tan fuerte que pensé que me desmayaría a medio caminar, pero no, de algún lugar quitaba fuerzas tanto para seguir moviendo las piernas como para poner mi móvil en modo filmación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me vieron llegar. Eran chicos del último año, uno era bastante guapo. Yo soy del segundo pero me conocían perfectamente por ser una de las delegadas. El guapo me reconoció y me ofreció asiento al verme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Buen día, delegada! ¿A qué se debe su grata presencia? —bromeó.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No le hables así —rio otro, sorbiendo su café—, la vas a hacer sentir incómoda. Siéntate, por favor, delegada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—B-buen día chicos, gracias por el asiento… Verán, me preguntaba… —Me senté. Pese a que no quería, mi cuerpo me obligaba a mirarlos a los ojos. Eran todos buenos chicos que me sonreían caballerosamente; el estar en el último año indicaba que se trataban de gente muy responsable, inteligentes, correctos; no sabía cómo reaccionarían ante mi propuesta indecente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estás roja, delegada. ¡Aquí todos somos amigos, no te pongas así! —el tercer chico me tomó del hombro y me sonrió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—G-gracias… yo… me preguntaba si querían tener sexo conmigo en el baño. Po-por favor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las risas se acabaron y fue como si un baldazo de agua fría cayera sobre los tres muchachos. Uno se atragantó con su café. Otro se reacomodó las gafas mientras que el que me tomaba del hombro se había puesto más rojo que yo, si cabe. Y por todos los santos, yo quería morirme; toda mi vista se emborronaba, y mi propia voz la escuchaba como un eco lejano:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tengo condones, no se asusten. Vamos al baño, po-por favor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Esto… ¿pero lo dices en serio, delegada?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí… s-sí, soy muy puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Uno de ellos se levantó bastante molesto. Era el más lindo. Dijo que era una broma de mal gusto, que debería dejarme de esas cosas porque yo tenía una imagen que mantener, una imagen de chica responsable y dedicada que había encandilado hasta a nuestro rector, que debía respetar mi puesto de delegada del estudiantado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me voy a clases —dijo indignado—, vamos chicos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ve tú, amigo —respondió el que me tomaba del hombro. Ahora me acariciaba suavemente con una sonrisa. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, ya te alcanzaremos —el tercero se acomodó las gafas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perfecto… ¡Perfecto! Te tengo mucho respeto, Rocío, por todo lo que lograste siendo solo de segundo año. Pero si te veo ofreciéndote de nuevo así, lo sabrá el rector.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se alejó conforme mi móvil caía de mis manos puesto que el tembleque en mi cuerpo era indisimulable. Y los chicos, asustándome un montón, dejaron a un costado esa actitud respetuosa y me llevaron de brazos al baño. Y no podía dejar de contonear mis caderas como una cerda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Esperen —susurré—, mi móvil, necesito mi móvil para grabar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Grabar? Pero… ¡qué puta eres, delegada!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entramos al baño de hombres y me encerré en un cubículo con el de las gafas. Se sentó sobre el váter y, arrodillada, le hice una mamada mientras su colega que filmaba se hacía lugar en el pequeño espacio, haciendo comentarios soeces. Como él también quería carne, me levantó la blusa con su mano libre, y la introdujo bajo la tela de mi vaquero para pasarme mano por la cola. El chico al que le hacía una felación olía mal y se limitaba a quedarse sentado, gimiendo, susurrando que no se lo creía, que era un sueño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su socio comentaba acerca de mi tanga y mi culo, ladeaba la tela y metía un dedo entre mis nalgas, restregando fuertísimo. Di un respingo de dolor que me hizo morder la polla en mi boca, y le pedí con tono sumiso: &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Por favor, no me manosees fuerte la cola, anoche me azotaron… —y acto seguido seguí metiendo lengua en el chico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te azotaron? ¿Me estás jodiendo, no, delegada?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, ¡me corro!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sostuve la cabeza de su tranca con mi lengua para que su leche no salpicara, atajé de sus huevos para que supiera que no debía moverse mucho, y me la metí hasta el fondo de la garganta, tocando campanilla incluso, para que escupiera todo ese líquido dentro de mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cambiaron de rol cuando succioné los últimos trazos de adentro de su uretra. Pero yo salí del cubículo y fui a limpiarme en el lavatorio porque su socio no quería metérmela con mi boca sucia. Para mi sorpresa, el viejo limpiador de la facultad estaba pasando trapo. Me vio raro e imagino que iba a avisarme que estaba en el baño de hombres, pero como vio mi carita repleta de leche, no terminó su frase y siguió repasando. Incluso, como si se sintiera cómplice, al terminar de limpiarme la boca, me abrió de nuevo la puerta del cubículo para que siguiera atendiendo a los dos estudiantes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Gracias, señor”, dije apenas, totalmente colorada. Pero por dentro me quería morir de vergüenza; no pude pensar más al respecto porque &nbsp;los chicos me tiraron de brazos para meterme de nuevo en el cubículo.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_093_e0b1.jpg" width="426" height="639"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El resto de la mañana me la pasé encerrada en la oficina de mi Amo, arrodillada ante él, con los brazos detrás de mi cabeza, sacando pecho, boquiabierta. Estaba llorando a raudales viendo una y otra vez el vídeo que filmaron los chicos en el baño, mientras él estaba descargándolo en su móvil, editando las escenas. Lo odiaba, lo odiaba con toda mi alma; si tan solo tuviera la fuerza necesaria para poder escaparme de su hechizo… pero ni siquiera tenía fuerzas para limpiarme el semen que tenía en la comisura de mis labios &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, lo has hecho muy bien. ¡Qué putita eres! Y los chicos hasta te filmaron cuando le agradeciste al trapeador, ¡ja! ¡Esa escena es oro puro!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perdón… —susurré, mirándolo a los ojos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eh? ¿Por qué me pides perdón?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Por haberlo lastimado anoche, Amo, por favor, me está jodiendo la carrera universitaria… así que perdón…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vaya, y me lo pides con esa carita… Pero lo siento, es muy tarde. Ya he hablado con un director porno holandés y la idea le ha encantado, por lo que me ha enviado importante dinero a mi cuenta para que siga con este proyecto de “Ejemplar universitaria emputecida 1”. Vamos al centro de Montevideo, nena, para comprarte ropa que te pegue más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegamos al centro comercial, me devolvió el teléfono y noté el montón de llamadas perdidas. Desde mi papá, mi chico hasta Andrea, quien seguramente ya no recordaba lo de la noche anterior. No había pasado ni un día con mi Amo y ya me sentía tan desligada de mi vida personal y estudiantil; prefería seguir con él, así como estaba, a que me vieran mis amigos o mi familia. Prefería seguir con él antes que hablarles con mi voz rota de tanto llorar; así que apagué el teléfono.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi Amo solicitó a una vendedora para mí, y se sentó cerca para verme modelar los conjuntos que me haría probar. Una joven de mi edad se me acercó muy sonriente. Me vio la cara colorada de vergüenza y los ojos rojos de tanto llorar, pero actuó con educación y no dijo nada al respecto, aunque en su tono suave de voz se notaba cierto tipo de consuelo, como si quisiera tranquilizarme.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola linda, ¿cómo te puedo ayudar?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola, estoy buscando un par de faldas. Y blusas también.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Claro! Ven, te los mostraré.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cada vez que me probaba una falda debía presentarme ante mi Amo, quien me ordenaba con un gesto de manos que girara para él. Por lo general ninguna de las faldas le convencían, por lo que solicitó a la jovencita que me hiciera probar más cortas. Ella, con toda educación, me tomó de la mano y me llevó de nuevo a los probadores con un grupo de minifaldas en su brazo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Disculpa, ¿es tu novio ese señor? —preguntó dentro del cubículo conforme me ajustaba una mini azul.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No —iba a decir que era un amigo o algo similar, pero supongo que debido al hechizo me salió algo muy distinto y demasiado vergonzoso—. Ese hombre es mi Amo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ups, OOOK —la chica abrió los ojos como platos, bajó la mirada y siguió ayudándome con la ajustada mini. Probablemente notaba los trallazos que el psicólogo le propinó a mi pobre cola—. Escúchame, yo no me meto en esas bizarradas, pero creo deberías ponerte alguna crema allí, porque… porque sí…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, gracias —susurré. El dolor de los trallazos era un recordatorio constante de mi sumisión. Bien me lo había hecho recordar el amo conforme me los aplicaba con fuerza—, solo ayúdame a ponerme la mini y ya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el espejo comprobé lo poco que cubría la minifalda. “Es tan vulgar, por dios”, pensé, si me giraba podía notar que apenas cubría la línea que inicia mis nalgas, además de verse varias líneas rosadas, paralelas y casi verticales, que nacían desde lo alto de mis muslos, y continuaban en mi cola, ocultas tras la tela; “Encima se me ven los azotes, van a pensar que me gustan estas cochinadas”. Me bajé un poco la falda para esconder los varazos, pero cuando lo hacía, la tela cedía y descendía sobre las caderas; me quedaba más ramera si cabe. “Tal vez si compro una blusa larga… pero el Amo me dijo que quiere que se me vea el ombligo”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una blusa blanca cortísima sin sujetador, mostrando ombligo, y la mini azul que desnudaba mis muslos, yo y la vendedora salimos del cubículo con las caritas coloradas. Me presenté de nuevo ante mi Amo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te queda bien, Rocío, ¡vaya! ¡Gira para mí!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No es verdad… ¿En serio tengo que vestir con estos trapitos? ¿No le parece algo demasiado… vulgar? ¡Lo vea como lo vea, es algo exagerado, Amo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues te… queda… bien… —dijo la azorada jovencita, más por inercia que otra cosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Ves, Rocío?, a la vendedora le gusta. Quiero al menos cinco juegos de distintos colores, jovencita, con zapatos de tacón a juego.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, señor —sonrió forzadamente—, de inmediato.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, Rocío, besa mis pies y agradéceme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé boquiabierta y probablemente la chica también pues lo habría oído mientras se hacía con más trapitos. Crispé mis puños; me había disculpado, me había mostrado sumisa, había follado con dos universitarios en el baño de la cafetería, pero aun así seguía cebándose conmigo. Miré en derredor; nadie, no miraba nadie, por lo que con un suspiró me arrodillé ante él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Conforme besaba su zapato izquierdo, escuché los pasos de la vendedora por detrás de mí. Inclinada como estaba, probablemente estaba revelándole la mitad de mis nalgas y mi tanga de manera tan indecorosa. “¿Se estará fijando en mi cola?”, pensé, “Madre mía, ¿qué se pensará de mí?”. “Que soy una putita, que tengo un amo que me azota, que me humillo así ante él como si fuera la cosa más normal del mundo”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Aquí… tiene… señor… —la chica le entregó un bolso con todos mis trapitos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias, Amo, por comprarme estas ropas para mis—besé sus pies.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, agradécele a la vendedora como corresponde.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De cuatro patas como estaba, me giré y me incliné para besar los pies de ella. La chica retrocedió y dijo que no era necesario, con risitas forzadas, pero mi Amo insistió. “No puede ser que esté humillándome así, esto no es ni medio normal”. Me incliné de nuevo. “Ahora el que estará viendo mi cola castigada es mi Amo”. Besé sus pies, más precisamente en sus deditos porque llevaba sandalias, y agradecí como me lo había ordenado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias señorita por ayudarme a elegir mi nueva vestimenta. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf… de, nada… ejem… los espero pronto… o nunca, no sé…</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_096_c8ab.jpg" width="418" height="627"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Segundo día de mi proceso de emputecimiento.Había dormido nuevamente en el departamento del Amo, y mi padre ya se estaba poniendo intranquilo por no tener a su nena en casa. Desde luego se cebó conmigo con, esta vez, veinte trallazos disciplinarios que terminaron por hacerme doler la garganta de tanto chillar. Volver a revelarme ya no valía la pena, lo supe cuando terminé llorando en la ducha; el agua tibia era como ácido que reaccionaba en mi sufridas nalgas.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero ahora era otro día, otra tortura sicológica me quedaba por delante. Llegamos al estacionamiento y él se bajó primero del coche mientras yo miraba mis muslos blancos: mi faldita, al ser tan corta, revelaría mi tanga al sentarme en clases. De hecho, la tela se levantaría y dejaría verlo todo nada más bajarme del coche. Por otro lado, tampoco ayudaba tener una blusita ceñida, ¡y sin sujetador! Miré por la ventanilla para tratar de calcular cuántos alumnos ya estaban en las inmediaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Madre mía, toda la facultad me va a ver vestida como una puta…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, bájate del coche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No quiero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estamos tarde, nena.—Se remangó la manga y miró su reloj—. Y tienes que ir a clases.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me abrió la puerta y salí. Estaba demasiado puta, por el amor de dios. Me despedí de él, oprimí mis libros contra mi pecho mientras que con la otra mano me tapaba el ombligo, agaché la cabeza y a pasos rápidos avancé rumbo a mi clase entre el montón de alumnos. “Me están viendo la cola, seguro, y encima tengo que menearla como si fuera una zorra que busca calentar al personal”, pensé. “Esta maldita falda está apretada y seguro pueden ver mis nalgas marcándose en la tela… y tan corta que se ven los varazos”. “Me arde la cola, tengo que dejar de rebelarme…”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Muestro demasiado muslo, madre mía, soy una declaración de guerra andante”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Subí las escaleras. Los chicos que estaban detrás de mí murmuraban. “Soy la delegada, no puedo estar así. Y esta asquerosa blusita es tan ajustada que se notan los piercings de mis pezones”. La escalera parecía no tener fin. “Si sigo con este hechizo me van a expulsar por indecente”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me senté en el fondo de las clases, y por fin después de un día sin verlas, me topé con mis amigas. Pero no encontré el consuelo que buscaba: todas me miraban rarísimo, como si yo fuera una desconocida para ella; cuando me senté en el pupitre, arañándolo de dolor, no tardó en acercarse Andrea. Mientras, los chicos adelante ojeaban por mis piernas pues, al ser tan corta la falda, se levantaba y dejaba ver perfectamente todo. Puse mi mochila en mi regazo para tratar de tapar la visión asquerosa que les estaba regalando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío… ¿se puede saber a qué vienen esas pintas? &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Andy… sfdjifd, dfísdf —le confesé con mi adormilada lengua—, así que por eso estoy así.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Christian vino a hablarme ayer, me dijo que le respondiste burlonamente. Y ahora lo estás haciendo conmigo… ¿sabes? Soy tu amiga, dime por favor qué te pasa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era imposible confesarle. Ni a ella, ni a mi novio, ni a nadie. Las demás chicas de nuestro círculo escuchaban atentas, querían saber también qué andaba mal en la delegada del estudiantado para que de un día para otro se presentara vestida como puta y con la cola adornada de azotes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella situación no era humana, por lo que concluí que de alguna manera tenía que alejar mis amigas de aquel pervertido, y eso sería una de las cosas más difíciles que tendría que hacer: que aquellas personas en quienes me podría apoyar, se alejaran de mí. Rompiendo mis amistades, y mis lazos, podría salvarlos de un destino similar al mío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nada… —dije alicaída—. No me pasa nada, Andy. Y escúchame, te conviene no juntarte más conmigo. ¡Y se los digo a todas ustedes también!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, no sé qué te pasa, pero créeme que jamás me atrevería a abandonar a una amiga así por las buenas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué bonita, Andy —ironicé—. Por cierto, ese chupetón que tienes en la teta te lo hizo tu primo, ¿ese que te desvirgó?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Qué!? ¿Pero cómo lo sabías?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La hice llorar, pero era lo mejor. Habíamos peleado antes, claro, y con lágrimas de por medio también, pero ahora la situación era muy distinta y dolorosa. Y el bofetón que me dio me hizo ver las estrellas, pero sabía que era lo único que podía hacer para alejarla de mí. Para salvarla del psicólogo; mi Amo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa misma mañana, en el receso, me encontré con mi novio en uno de los banquillos del campus. Llevé conmigo mi mochila porque era lo único que evitaba que se mostrara todo aquello que la minifalda no podía tapar. Se acercó, y quitándose sus auriculares, me miró con ojos reprendedores. No sé si por mi ropa o por mi extraño actuar del día anterior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nena, me ha contado Andrea lo que le hiciste. En serio, no te reconozco. Tu amiga está llorando a raudales ahora, ¿y tú aquí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Christian, te he llamado solo porque… Verás, porque quiero terminar contigo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? ¿Así, sin anestesia?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Sí! Estoy con otro hombre, así de sencillo… Así que haz correr el aire y aléjate…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se pasó la mano por la cabellera y me miró boquiabierto. Miró para atrás, para los lados, camino a mi alrededor lentamente sin entender qué sucedía. Cuando paró, me miró con unos ojos de decepción que me hicieron lagrimear. Habíamos peleado tanto por retomar nuestra relación y yo lo estaba destrozando adrede y sin razón aparente. Pero si tan solo supiera de alguna manera que todo lo estaba haciendo porque lo amaba más que a nadie y no quería que sufriera a manos del psicólogo pervertido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Eres una puta!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Sí, lo soy! Pero porque af´dioafd… ¡afoiasfd!, y doafsdfas….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Y vuelves a hablarme así! ¡A la mierda!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se alejó, apoyado de un par de sus colegas que habían curioseado la situación. Pocos segundos después había terminado el receso, y yo, sentada sola en el banquillo, lo vi alejarse cabizbajo y recibiendo palmadas en su espalda. Cuando no quedó nadie en el campus, sí, me llevé las manos a la cara y lloré como una marrana por haber destruido la relación con mi mejor amiga y mi novio de la manera más cruel posible. Y todo, todo porque eran las personas que más quería.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si tan solo supieran.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>&#8211;Cuarto día&#8211;</strong></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_108_991d.jpg" width="423" height="635"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;“Seguro están viéndome las marcas que me dejó mi Amo ayer, ahora las tengo por mis muslos”, pensé estremecida mientras avanzaba entre los alumnos, contoneando el culo de manera tan provocativa, como estaba ordenada a hacerlo. Las rayas casi púrpuras estaban dispuestas en mis muslos, delante y detrás. Se podían apreciar perfectamente los trazos de una vara; el Amo me propinó veinticinco varazos por volver a “cabecearlo” tal jugadora de fútbol como un último intento de insurgencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Evidentemente, esa noche de rebelión terminó conmigo llorando a raudales, pidiendo perdón y babeando sobre sus pies conforme su semen burbujeaba de mi vejado culo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Ven las marcas, y murmuran sobre mí. Dirán que tengo un amo y que me gustan estas guarradas, pero no saben la verdad”. Me dolía la cola, y sentarme en el aula fue un auténtico martirio superior a los de los días anteriores. Me costó muchísimo prestar atención durante las clases, con el dolor que me acuchillaba todo el rato. Sola, odiada por mis amigas, tratando de ocultar mis partes privadas con mi mochila.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Voy mostrando ombligo, mostrando tetas, contoneando las caderas… no sé cuánto tiempo más voy a aguantar esto sin volverme loca”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, necesito hablarte&nbsp; un segundo —dijo mi profesora al terminar las clases de microeconomía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dígame, señora Altázar…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué diantres te pasa, niña? No eres la misma desde hace días. Te vistes… ¡como una puta! Y ahora te veo con esas marcas en el muslo —se quitó los anteojos—, date la vuelta, porque sé que también los tienes en la cola.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Por favor no se lo diga al rector, profesora —respondí tras girarme y mostrar que, efectivamente, los trazos iban y venían por la parte de atrás de mis muslos, ocultándose tras la falda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Madre del cordero, debería ir a la policía… ¿¡Me vas a decir qué carajo pasa aquí, niña!?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Podría hablar primero con el Psicólogo en la oficina de Orientación?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya veo. O sea que reconoces que necesitas ayuda. Vamos, y déjame ponerte mi gabardina, no puedes seguir yendo y viniendo por el campus en esas pintas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi Amo me ordenó que cualquier profesor o profesora que quisiera averiguar el porqué de mi extraño actuar debía hablar con él en la oficina. Cualquier esperanza se había esfumado conforme los profesores caían hechizados por el psicólogo; aprendieron a hacer la vista gorda cada vez que yo hacía de las mías en la cafetería. El profesor de Administración y también el amable profesor de Márketing terminaron no solo convencidos de no actuar, sino de darme una tunda de pollazos hasta hacerme chillar en la oficina de Orientación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque en el caso de la profesora de Microeconomías…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Señora Altázar —dijo mi Amo al entrar ambas en su oficina—, buenos días.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buenos días, Méndez. Traje a una alumna que NECESITA ayuda psicológica, ¡y urgente!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Rocío? Es muy buena niña, profesora.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué dice?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Recójase la falda, inclínese y apóyese de mi escritorio, señora Altazar. Ya verá.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Disculpa!? ¿Pero quién se cree que es usted par hablarme así?—berreó remangándose la falda e inclinándose para abrir las piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, tengo un arnés de goma en uno de los cajones. Búscalo y póntelo. Seguro que así tu profesora borrará esa cara de mal follada que tiene…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿¡Quéeee!? —gritamos yo y la profesora al mismo tiempo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>&#8211;Sexto día&#8211;</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Caballeros, ¿les gustaría tener sexo conmigo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Genial, me preguntaba cuándo nos tocaría de nuevo, delegada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias, soy muy puta y me gusta hacerlo en el baño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo sabemos, por eso venimos todos los días a la cafetería para ver si teníamos suerte. ¿Haces anal?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hoy no, solo dedos, caballeros, los chicos del tercer año fueron muy brutos ayer y no lo puedo usar. Pero me gusta chupar pollas y que me den duro por el coño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como cada día, me ofrecía a un grupo de alumnos en horas tempranas de la mañana, con mi Amo de lejano testigo. La cafetería ya no estaba tan vacía a esas horas pues el rumor poco a poco se había extendido por la facultad… y más allá. Sería la segunda vez que me ofrecía a los limpiadores, que se acomodaron en la mesa más cercana a mí para que los eligiera. El resto de la cafetería suspiró de decepción; muchos se levantaron y volvieron a sus clases.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Niña —dijo uno de los viejos—, siempre te veía caminando como una putita por el campus, ¡qué precioso culito se te enmarca en la mini! Y encima mostrando esas tetazas… Vayas ganas tenía de matarte a pollazos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Por favor, soy toda suya, caballero, prometo no decepcionarlo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Amigos —dijo otro señor—, ¿nos les da cosas? Tiene la mirada perdida, como si estuviera en trance o algo así.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, ya —respondió el tercer viejo—, nos vamos a poner exquisitos ahora. Venga, llevémosla al baño.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tiraron de mi nuevo piercing, llamado “septum”. Era una argolla que estaba incrustada en mi cartílago nasal, bajo el tabique. Era pequeñito pero bastante llamativo, saltaba y hacía bastante ruido cuando me follaban de cuatro patas. Los primeros días me dio una vergüenza terrible llevarlo, de hecho mi papá me expulsó de la casa tras verme en tan lamentable look. Bueno, se habrá cabreado también cuando lo insulté adrede; realmente ya no quería estar con mi gente; que me vieran así, vencida, convertida en una puta sin pudor que se echaba con toda la facultad en el baño de la cafetería, que caminaba contoneando su cadera de manera provocativa, mostrando muslos y ombligo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue mi Amo quien me permitió vivir en su departamento, y aprovechó para hacerme modificaciones en el cuerpo en el sótano del edificio, un lugar en donde me aplicó lo que él llamaba “Disciplina severa”, para cercenar mi espíritu rebelde que de vez en cuando afloraba. Desde reemplazar los piercings de mis pezones por argollas, hasta un humillante collar con placa dorada en donde ponía mi nombre, y que solo acrecentaban mi sensación de sumisión, alejándome cada vez más de la poca humanidad que me quedaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Cómo chorrea jugos la muy puta. Venga, siéntate sobre papi que te voy a dar duro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tiró de mi collar y me obligó a sentarme sobre él. Los viejos, a diferencia de los alumnos, follaban mejor y duraban mucho más, pero eran los menos higiénicos y además los más violentos. No fueron varias las veces que los arañé por el dolor, por lo que, gracias a la genialidad de mi Amo, ahora llevo grilletes en mis muñecas para que me los apresen en la espalda y puedan gozarme sin temor a que los lastimara.&nbsp; &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me acostaron en el suelo y otro de ellos me volvió a follar fuertísimo, poniendo una cara terrible y arrugada me gritó: &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Me voy a correr! ¡Uf! ¡Te voy a dar hijos!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Muchas gracias, uf… pero mi Amo me llevó a un ginecólogo y me pusieron una “T”… puede correrse sin temor, caballero. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Así que eso es lo que siento cada vez que llego hasta el fondo! ¡Los putos hilitos del DIU! ¡Toma!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Auch! ¡Dios… míoooo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja, a que ahora tienes ganas de arañarme la cara! —dijo el viejo que me la metía hasta prácticamente el cérvix. Un par de rasguños le atravesaban sus labios—. No sé quién coño es tu Amo, pero fue buena idea lo de ponerte los grilletes esos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uf, gracias caballero… por follarme bien y filmarme con mi móvil. Espero verlo de nuevo… —dije antes de que la polla de otro viejo entrara violentamente en mi boca para correrse.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me encanta cómo se retuerce y hace tintinear sus argollas en su nariz y tetas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Oh, dios, me estoy corriendo… putamadre, miren cómo mi leche sale de su nariz…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero en serio, colegas, su mirada perdida me da cosas… uf…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>&#8211;Diez días después&#8211;</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi Amo y yo estábamos en la oficina del rector, ambos compartían un mate. Yo, sentada sobre mi rector, de espaladas a él, sentía cómo pasaba sus gruesos dedos por entre mi hinchada vulva, y yo manipulaba su tranca, apretujándola entre mis muslos, jugando con su líquido preseminal entre mis dedos. Era simplemente desmotivador verlo también hechizado y haciendo una estimulación vaginal riquísima a su mejor estudiante ya vilmente emputecida. Pero mi espíritu rebelde ya había sido destrozado completamente; mi cuerpo y mente ya había sido amoldado, adoctrinado para capricho de mi Amo; ya no me importaba nada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rector —dijo mi Amo—, tengo un plan perfecto para su facultad. Lo convertiré en un campo de golf con servicio de putas, ¿qué me dice?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Es una idea atroz, hijo de puta!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, le gusta la idea y lo sabe, rector.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me gusta la idea y lo sé. Podemos comenzar a demoler el ala derecha. El servicio de putas imagino que será con las estudiantes, ¿no es así?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Exacto. Necesito un megáfono para hacerles llegar mis órdenes a todos. Me voy a hacer rico, ¡vaya!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Señor rector —dejé de acariciar su polla, dejando mi índice en la punta de su uretra—, gracias por no expulsarme al descubrir que montaba orgías en el baño de la cafetería.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, me parte el alma verte así, eres como la hija que nunca tuve… ¡Me siento tan impotente porque no puedo hacer nada al respecto! —me tomó de la cintura y me puso sobre su escritorio con fuerza tremenda, boca abajo. Mi faldita era tan corta que ni hacía falta remangarla para poderme dar un beso negro tan estimulante como humillante para ambos. &nbsp;&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Días atrás mi rector descubrió lo que hacía todas las mañanas en la cafetería. Nunca había visto a mi adorado director tan cabreado, ni conmigo ni con nadie. Me llevó a rastras hasta la oficina de Orientación para que el psicólogo, o sea, mi adorado Amo, tratara de solucionar el problema en el que yo me estaba convirtiendo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Claro que mi Amo solo sonrió y le ordenó que me follara sobre su escritorio. El rector, boquiabierto, me remangó la minifalda contra su voluntad, me manoseó y, tras ponerme boca abajo sobre el escritorio, se trepó sobre mí con todo su peso. El peludo rector me dio tan duro que el tintineo de las argollas de mis senos y nariz fue notorio; el último resquicio de humanidad que quedaba en mí lloró ese día; jamás hubiera creído que mi Amo sería tan cruel para hacerme follar con uno de los hombres que más admiraba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero ahora ya estaba relativamente acostumbrada a ser montada. Incluso aprendí a no llorar de dolor cada vez que estiraba mi piercing septum para divertimiento del Amo, mientras la polla del rector escupía leche por mi cara, nariz y ojos.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_068_ee56.jpg" width="425" height="638"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando terminó de chuparme la cola allí en el escritorio, adopté mi posición a un costado de la oficina: de rodillas, manos tras la cabeza, pecho sacando con orgullo, esperando con actitud vencida mi próxima orden. Mi Amo tomó un micrófono, y al accionar un botón, todos los megáfonos de la universidad se activaron en un chirrío metálico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estudiantes, ¡atención a mi voz!, les habla Bruno Méndez, el psicólogo de la facultad.</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Escúchenme: Las chicas vírgenes que se reporten el Aula Magna. Las que tienen el culo virgen, vayan al Salón de Actos. Los muchachos vayan poniéndose los uniformes de obrero que están guardados en el depósito principal. Háganse con picos, palas y demás instrumentos, pronto vendrá un colega mío, un arquitecto, para dar comienzo a las obras de remodelación.</span></p>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Apagó el micrófono, y me tomó de la argolla nasal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Quiero que te reportes en el Salón de Actos y enseñes a las chicas a hacerse una lavativa. Para dentro de dos días, las quiero con la colitas limpias y dispuestas. A partir de hoy eres la profesora Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—N-no… imbécil…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eh? ¿Te sigues resistiendo? —miró su reloj de pulsera—, juraría que te había perdido hace cinco días y nueve horas, ¡ja! Venga, no te resistas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, Amo, perdón por la insumisión de esta vaca lechera. No dude en engrasar su látigo para castigarme si lo ve necesario.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nah, ya no tiene sentido darte azotes si ya eres una puta muy sumisa. Bueno, yo y el rector iremos al Aula Magna a desvirgar unas cuantas nenas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>&#8211;Once días después&#8211;</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A ver, chicas —dije golpeando la pizarra—, sé que es lento y doloroso, pero necesitan hacerlo hasta que solo salga agua limpia del culo. No es muy difícil…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Profesora Rocío! —una jovencita de primer año levantó la mano—, me cuesta mucho meterme el enema, ¿no pasará nada raro si le pongo crema para que entre fácilmente?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Es una muy buena idea, Rosita. Es más, se me ha ocurrido algo. Reúnanse en grupos de dos, ¡vamos! Elijan una compañera. Y elijan con cuidado, porque partir de ahora, su compañera será la encargada de insertarle el enema, pues es verdad que hacerlo sola se hace tedioso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Profesora Rocío!&#8230; Me… me quedé sin una compañera… soy la que sobró…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No te pongas triste, Gracielita, yo seré tu compañera, así de paso me aplicas el enema porque no tengo la cola limpia desde anteayer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias profe, ¡eres la mejor!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>&#8211;Doce días después&#8211;</strong></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mis alumnas estaban inclinadas, atajándose de sus pupitres. Todas con la cola al aire; una amalgama de chicas flaquitas, pequeñitas, rellenitas y auténticas modelos se vislumbraba a lo largo y ancho del aula. El rector, los profesores y obviamente mi Amo entraron para comprobar mi trabajo como profesora de sexo anal. Aún retumbaba en mi cabeza los sonidos del día anterior, cuando pasé cerca del Aula Magna, escuchando cómo eran desvirgadas las chicas que nunca habían tenido sexo. Hoy, me tocaría presenciar de primera mano cómo serían enculadas mis vírgenes alumnas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al entrar los hombres, adopté mi posición sumisa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—He hecho lo que he podido, Amo. No dude en usar su látigo si ve que no he hecho algo bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Amigos —mi Amo palmeó—, el proyecto campo de Golf está avanzando. Y muchas de estas putitas van a estar ofreciéndose a los clientes extranjeros para la gran inauguración. Por favor, tomen a una chica y desvírguenla aquí. Que las otras oigan cómo son enculadas sus compañeras, que sepan lo que les espera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Esto es atroz! ¿¡Qué has hecho con mi facultad!? ¿¡Con mis estudiantes!?—bramó el rector—, ¡te denunciaré hijo de la grandísima puta!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Aunque es verdad que un proyecto así revitalizaría el comercio interno —el profesor de economía se acarició el mentón —, pero créeme que por más genio que seas, tengo ganas de darte un escopetazo a la cara, escoria.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dios santo, la facultad está cambiando a pasos agigantados. Tengo que admitir que sabes cómo gestionar los recursos, maldito criminal —se quejó el profe de Administración.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y acto seguido eligieron a sus presas sin poder evitarlo.&nbsp; Mi Amo se acercó para acicalarme la caballera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, has hecho bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias, Amo, me llena de alegría verlo tan satisfecho —besé sus pies.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—A ti te espera algo mejor. Vamos a un paseo por el campo de golf.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Conectó una correa a mi collar y me llevó de cuatro patas. Aproveché para mirar cómo avanzaban las obras. Los chicos estaban muertos de cansancio, picando, cavando, seguro mi novio Christian estaba allí, trabajando día y tarde como una especie de zombi sin poder resistirse. No pude evitar derramar un par de lágrimas por él y los demás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, he enviado tus vídeos al director holandés y… ¡se ha enamorado de ti! Así que mañanas partes rumbo a Ámsterdam para casarte con él. ¿O dijo “preñarte”? ¡Bah, no se me da bien el holandés! Pero vamos, que te va a usar para ser su estrella de porno duro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paró la marcha y estiró la correa para que le besara sus pies.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias por venderme a un director de porno duro, mi Amo. Espero haberle servido bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, gracias a ti. Al principio solo quería emputecerte por haberme… “cabeceado”… pero me fui dando cuenta de mis capacidades como hipnotizador y OORGGHHHHH…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando levanté la vista, contemplé a mi Amo… digo, a ese idiota de mierda, revolcándose en el suelo, tomándose la cabeza. Y allí, cortando el sol, una sombra sostenía heroicamente un palo de golf. Sonreí porque por primera vez en doce días me sentía por fin dueña de mis movimientos y pensamientos. Definitivamente, el efecto estaba pasándoseme. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El extraño héroe me extendió la mano como todo un caballero, y con voz familiar rompió el silencio:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Viste eso, nena? ¡En su puta cara! Digo… en su puta nuca…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Christian!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mierda, mira la sangre… uf, dios… creo que voy a vomitar, nena…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miré alrededor y los “obreros” parecían haberse despertado de su letargo. Soltaban sus herramientas, picos y palas conforme miraban para todos lados, bastante confundidos. El hechizo se estaba diluyendo al estar nuestro psicólogo inconsciente en el suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Christian… ¿pero a ti no te hechizó con los megáfonos como a todos los demás alumnos?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Claro que no —dijo mostrándome sus auriculares—, estoy como loco escuchando a los Creedence Clearwater. Supongo que dio la orden mientras yo estaba escuchándolos… Anda, mira al puto psicólogo… Me robaré su reloj, se ve muy bonito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No te puedo creer. Tenemos que buscar a Andrea, tengo que disculparme. Y… contigo también…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No hace falta, nena. Lo entiendo, ¡en serio! Ahora que soy como un héroe, ¿me dejarás hacerte la cola? Anda, di que sí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí —dije extrañamente pese a que le iba a decir un “No” rotundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿En serio? Buenísimo, Rocío. Olvidémonos de tu amiga y vayamos a la playa para hacerlo, ¡ja! Solo bromeo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Olvidémonos de Andrea y vayamos a hacerlo en la playa —mis ojos se abrieron como platos y los de mi chico también. Entonces lo entendí todo—. Christian… dame el reloj… ¡el reloj que le quitaste al psicólogo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿No te gusta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Dámelo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tenía en mis manos la auténtica causa por la que caímos hipnotizados. Recordé perfectamente que cada vez que me volvía insumisa, el psicólogo se recogía la manga y me mostraba ese reloj de pulsera plateado para volver a ejercer control sobre mí. Tenía en mis temblantes manos un gran y terrible poder.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nena… ¿estás bien?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>&#8212;Un mes después&#8212;</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo había vuelto a la normalidad en la facultad, y pronto llegarían los exámenes, sabíamos que mientras más nos enfocáramos en los estudios, más rápido olvidaríamos los horribles sucesos. Sé también que todo fue muy difícil para muchos: los profesores, algunas alumnas, los chicos. Pero había que seguir adelante, había que hacer lo posible para que los días se volvieran cristalinos, como dicen los chicos de Creedence.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así, un mes después de aquello, yo y mi novio avanzábamos por el campus tomados de la mano. Y Andrea a mi otro lado, contándome con lujo de detalles cómo había visto a un travestis ofreciendo descaradamente sus servicios en las calles de Montevideo, muy parecido a ese psicólogo que tanto malos ratos nos hizo pasar. Y sí, antes que oírla parlotear, Christian prefería ir con los auriculares puestos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Princesa, buen día —me saludaron los estudiantes del último año. Se arrodillaron y besaron mis pies —. Hemos conseguido borrar todos los videos en donde hacías guarrerías varias. Pero no pudimos hacer nada con el vídeo que envió el psicólogo a Holanda, pedimos perdón y entendemos que merecemos un castigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya, gracias chicos, sé que hicieron lo posible. Pueden retirarse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tardaron en presentarse los profesores y el rector, quienes con idéntico gesto, se arrodillaron y besaron también mis pies.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Princesa, estamos complacidos de que tu padre haya vuelto a aceptarte en tu casa. Nos alegra que nuestras cartas le hayan hecho entrar en razón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Gracias rector y profesores, y sí, estoy contenta de que mi papá me haya vuelto a acoger en mi casa de manera natural tras las cartas de elogios hacia mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;—Mierda, Rocío —Andrea me codeó—, ¿no te da cosa tenerlos a todos llamándote “Princesa”? No sé, deberías tirar el reloj al mar o algo así, es demasiado esto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Andy, no seas tonta. Mira la facultad reconstruida, mira las caras felices de todos, ¡merezco llevar este reloj!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Miro la facultad reconstruida, las caras felices de todos y me digo que mereces llevar ese reloj, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Exacto —sonreí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le quité el auricular izquierdo a mi chico para escuchar juntos lo que fuera que estuviera escuchando. Era, justamente, “I put a spell on you”, de los Creedence. Y sí, al igual que él, también los he proclamado como mi banda favorita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sinceramente, creo que me tienen hechizada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un besito,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rocío.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://images.pornpics.com/1280/201807/06/2794301/2794301_110_f5ea.jpg" width="854" height="1280"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi viejo vecino me estrenó la cola&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jun 2022 08:29:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[No soy muy buena conduciendo pero es un miedo que sé que se vence con práctica. Cuando mi hermano me prestó su coche para ir al supermercado, manejé tanto la ida como la vuelta con el corazón en la garganta. Fueron, básicamente, las seis cuadras más largas de mi vida. Puede sonar ridículo, contraproducente en extremo, pero estaba charlando con mi novio por el móvil mediante el “manos libres” porque en serio necesitaba comentarle a alguien de que fui capaz de conducir sola; lo veía ridículamente como una victoria merecedora de ser compartida. Aunque me arrepentí de haberlo hecho porque [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No soy muy buena conduciendo pero es un miedo que sé que se vence con práctica. Cuando mi hermano me prestó su coche para ir al supermercado, manejé tanto la ida como la vuelta con el corazón en la garganta. Fueron, básicamente, las seis cuadras más largas de mi vida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Puede sonar ridículo, contraproducente en extremo, pero estaba charlando con mi novio por el móvil mediante el “manos libres” porque en serio necesitaba comentarle a alguien de que fui capaz de conducir sola; lo veía ridículamente como una victoria merecedora de ser compartida. Aunque me arrepentí de haberlo hecho porque él aprovechó para decirme guarrerías que intentaré reproducir:</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estoy llegando, Christian, ¡estoy llegando a casa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Perfecto Rocío, y tú todo el rato pensando que ibas a atropellar mínimo un gato. Esto hay que festejarlo de alguna manera… No sé, ¿qué te parece una noche especial en la playa de Gardel?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Imbécil, sé muy bien por qué lo dices. Deja de soñar con mi cola, pervertido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No dije que fuera a hacerte la cola, pero ya que lo mencionas, ¿me dejarías hacerte la cola, nena? Me muero por ese culo jugoso, sobre todo cuando te pones esos vaqueros apretaditos, ¡uf! no puedes seguir negándote toda la vida, hacerlo de noche en esa playa es mi fantasía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! ¡Sigue fantaseando, cabrón!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y pasó lo que tenía que pasar debido a mi tontería de hablar por móvil; el chirrío de las ruedas en el asfaltado rebotó por todos los rincones; me estampé contra la parte trasera de un coche bastante viejo. Pertenecía a mi vecino y estaba sacándolo de su garaje para, imaginé, ir a su trabajo o algo similar.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rápidamente, mientras aún intentaba acomodar mis pensamientos, un altísimo hombre se acercó a mí. De más de sesenta años, canoso pero con un aspecto físico bien conservado. Se acomodó su camisa a cuadros y tomó respiración al ver que yo no tenía heridas de ningún tipo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La sarta de groserías que me profirió fue de órdago. Es decir, no esperaba escuchar palabras e insultos tan fuertes de un hombre de su edad, que yo los idealizaba como gente amorosa. Y lo peor de todo es que yo tampoco estaba dejando en muy alto standing a la juventud: aún dentro del vehículo, reposé mi cabeza en el volante, me quebré y terminé llorando como una condenada oyendo sus paridas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Casi me matas, rubia de mierda!, ¿el cerebro lo tienes en tus tetas o qué?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Rubia? Tengo el pelo castaño…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Te pones a pensar en el color de tu cabello en este momento!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dios, lo siento, señor! ¡Me puse nerviosa y confundí el frenoooo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te confundiste de…? ¿Lo dices en serio, estúpida? —retrocedió un par de pasos, pasó su mano por su blanca cabellera y me señaló su vehículo con temblorosos dedos—. ¿Ves cómo ha quedado mi puto Mercedes? ¿¡Lo ves!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Aparentemente, entre las groserías e humillaciones que seguían desfilando, entendí que ese coche lo estaba sacando de su garaje porque iba a venderlo a un coleccionista de, aparentemente, coches de mierda. Lo digo porque sinceramente era un vehículo viejo y horrible, es más, la abolladura parecía hacerle un favor y todo. Aunque no creo que conseguiría tranquilizarlo si me excusaba con eso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi hermano llegó al rato pues oyó el choque y, tomándose de la cabeza al ver el apocalíptico escenario, suspiró:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡La puta, ni siquiera tengo seguro!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un silencio sepulcral invadió la calle por unos segundos. Miré con mis ojos acuosos a mi vecino y lo que vi me hizo estremecer. Venas brotando en su frente, ojos rojos desorbitándose, un ligero tembleque en sus manos. Todo en uno, todo en un instante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿No tienes seguro, dices, muchacho? —Se giró hacia mí con su mirada asesina—. ¡De algún lugar vas a sacar el dinero para repararme el coche, rubia!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/achTnHPD"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/achTnHPD" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Esa noche toqué el timbre de su casa con los ojos aún enrojecidos de tanto llorar; en mis manos llevaba un tupper con comida adentro. Me acompañó mi novio, quien parecía que le divertía toda la situación. Más a la izquierda, tras la valla que divide su casa de la mía, mi hermano curioseaba también con una gigantesca sonrisa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tu vecino se llama Mario Cartes, no? Es solo una puta abolladura, ya le vas a pagar, no pasa nada, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Claro que no había visto la reacción de ese viejo de mierda, ni mucho menos había oído las groserías que me había proferido en plena calle pese a que yo estaba llorando desconsoladamente. Como no salía nadie, volvimos a tocar el timbre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Todo es tu culpa, Christian, por decirme guarrería mientras conducía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sobre eso, ¿en serio no me dejarás hacerte la cola?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Imbécil, toca el timbre de nuevo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Dicho y hecho. Cuando mi vecino abrió la puerta, se me congeló cada articulación porque en su ceño se le notaba que seguía bastante cabreado. Creía que tal vez estaría más tranquilo, pero lejos estaba de amenizar sus palabras:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Vienes a pagarme, niña!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva y le ofrecí el tupper con las manos temblorosas:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Cartes, le he cocinado un par de milanesas napolitanas… ¡Jaja! Dios mío, le juro que le pagaré su coche… digo, la reparación…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Cartes —mi chico me tomó de un hombro y le habló con tono ameno—, Rocío es una buena chica. Yo y su hermano le dijimos que vamos a poner dinero para ayudarle a pagar la reparación, pero ella insiste en que no la ayudemos, quiere resarcirle por su cuenta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Y quién mierda eres tú, puto punker!? ¿¡Te conozco de algo!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Punker? Señor, no… yo estoy con ella, vine a acompañarla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A ver —dijo cerrando los ojos y tomando respiración—. ¿“Rocío”, no es así? Hagámoslo rápido. Que tu padre me pague la reparación, y tú págaselo a él cuando tengas el dinero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No!, a mi papá no le diga que me voy a morir… —Tengo diecinueve años, aún vivo en casa de mi padre por lo que tengo que acatar sus normas. Una jodienda así pondría en peligro las vacaciones en las afueras de Montevideo con mi chico, en una estancia de su tío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, pobrecita, ya siento pena y todo —ironizó—. ¿Tienes trabajo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y entonces cómo vas a conseguirme el dinero? ¡Ah! Se me ocurre uno perfecto para ti, tonta de tetas gordas, ¡en la zona roja de la avenida 18 de Junio!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oiga amigo —mi pareja se interpuso entre ambos como si realmente fuera a calmar al maldito infeliz—, fue solo un accidente, señor. No tiene por qué tratarla así…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En ese momento me iba a quebrar de nuevo. No soy muy tolerante, no tengo aguante para ese tipo de discusiones. Casi se me cayó el tupper pero unas rápidas manos me lo quitaron sin darme tiempo a reaccionar. Fue mi odioso vecino; abrió la tapa y comprobó que efectivamente le había preparado las malditas napolitanas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Huele bien —dijo olisqueándolo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y entró de nuevo para cerrar la puerta de manera violenta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Está de más decir que la risa y aire bonachón de mi chico se esfumó. Se pasó el resto de la noche preguntándose cómo puede haber tanto hijoputa suelto por el mundo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero en serio, Rocío, tu vecino tiene un tronco metido en el culo o algo así porque no me explico su actitud contigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Se lo va a decir a mi papá y me va a caer una grande, por dios…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al día siguiente, tras volver de mi facultad, toqué el timbre de su casa. Mi mejor amiga se ofreció a acompañarme tras enterarse de todo pero le insistí que, si quería dejar de llorar cada vez que me enfrentaba a él, debía hacerlo sola y no dejarme apoyar en otras personas como anteriormente fueron mi hermano y mi novio respectivamente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Me trajiste el dinero, rubia!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Cartes, no soy rubia. Y téngame paciencia, estoy buscando trabajo. Solo quiero que sepa que le voy a pagar… y que por favor no se lo diga a mi papá…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues te recomiendo que no busques trabajo en comida rápida, niña.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Disculpe?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tus milanesas. Demasiado aceite, demasiada sal. ¿Me quieres matar, no es así? Fue una mierda. Búscate otro tipo de trabajo. De todos modos ya siento pena por el pobre bastardo que te tenga como jefe.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dios, no me hable así de feo que voy a llorar de nuevo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> —Toma, tu puto tupper. Será mejor que esta noche la cena esté mejor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¿“Cena de esta noche”? Estaba claro que tan mal no le había cocinado. Y más claro estaba que, tras esa actitud de mierda, se encontraba un hombre dispuesto a aceptar no decírselo a mi papá si accedía a portarme lo mejor posible con él. Y si eso consistía en prepararle algo cada noche, por Dios que lo iba a hacer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro… claro don Cartes, supongo que sí, volveré más tarde.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Entrada la noche, volví a presentarme frente a su portal. Y con mi tupper lleno de nuevo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dámelo —dijo nada más abrir la puerta. Ojeó el contenido y suspiró largamente, susurrando algo que por el tono no habrá sido aprobación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Cartes, dígame qué le pasa…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Milanesas de nuevo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, solo quise mejorar mi receta. Mire, el queso es dietético… Y ahora incluí ensalada de arroz…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dio un portazo, pero imagino que lo iba a probar porque se quedó con las milanesas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A la tarde siguiente lo encontré sentado en su pórtico, tomando mate. Tragando saliva, me armé de valor y me acerqué. Le pregunté si no le molestaba que le acompañara, que me sentara a su lado para charlar. En ningún momento profirió palabra alguna, solo miraba a la calle con su mate metálico en mano. Imaginé que su silencio era como un “Sí” porque de lo contrario me gritaría airadamente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Cartes, al terminar la facultad fui al supermercado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno que no hayas usado el coche de tu hermano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya, bueno… Quería decirle que no soy muy buena cocinera…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Anda tú, no me digas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—… pero mire, hoy prepararé algo más sano. Mi amiga Laura dice que no es recomendable que le dé todos los días frituras a alguien de su edad. Así que hoy toca ensalada mixta, no es difícil de preparar&#8230;</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿“De mi edad”? Bueno… tu amiga Laura parece muy inteligente. Apuesto a que también es una gran conductora,.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oiga, don Cartes, gracias por no contarle nada a mi padre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Esperaré esa ensalada. Y no pongas rodajas de pepino. Odio los pepinos.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Esa noche no me respondió el timbre, por lo que supuse que no quería saber nada de mí. Sabía que lo mejor sería desistir y volver otro día, pero miré mi nuevo tupper con la ensalada que me costó casi media hora preparar, incluso dibujé un maldito corazón con la mayonesa de aceite de oliva para tratar de ganarme algo de puntos. Además, quería recuperar mi tupper de la noche anterior.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Abrí la puerta lentamente, comprobando que el muy cabrón se había olvidado de asegurarla. Entré a la casa llamándolo en voz muy alta, conforme avanzaba a lo que parecía ser la sala; se veía la espalda de un sillón muy grande, un televisor encendido más al fondo, además de mesas de apoyo y un sofá muy mal ubicados.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Hasta ese momento no lo había pensado mucho pero nunca conocí a la esposa del señor Cartes. Sé que murió cuando yo aún era muy niña, recuerdo vagamente que también que tenía una hija que cuando tuvo la oportunidad dejó la casa. Sinceramente no me extrañaba que lo hubiera dejado a la mínima; una convivencia con él no parecía una tarea muy bonita que digamos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El señor Cartes estaba durmiendo en el sillón, por lo que decidí dejarle la ensalada en la cocina y de paso recuperar mi tupper de la otra noche. Lo que encontré allí fue un auténtico desastre, no solo por el amontonamiento de platos, vasos y cubiertos sucios, sino porque comprobé que la comida rápida que el hombre solía degustar no era realmente sana. Todo un repertorio de envases de comidas poco recomendables para alguien de su edad desfilaban en el suelo, estantes y hasta en la heladera. De hecho, inmediatamente me sentí mal por haber contribuido con milanesas napolitanas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Salí al jardín y noté que no era precisamente un edén. Me encontré con figuras de gnomos rotas, pasando por el césped altísimo, hasta las raíces de flores de jazmines extendiéndose por sillas, paredes y cualquier otro objeto que, por la pinta, permanecían inamovibles desde hacía mucho tiempo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Podría irme y actuar como si no hubiera visto nada. Pero cuando volví a pasar por la sala vi al antes iracundo y rabioso vecino durmiendo como un ángel, con el rostro ladeado y una manta arropándolo. Por un lado aún tenía miedo de él, además de cierto odio, pero yo no dejaba de ser la muchacha que le arruinó el día al joderle su coche que iba a vender. No dejaba de ser una chica que le había hundido más en su miseria.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En ese momento, sin entender muy bien qué falló en mi cabeza, me sentí obligada a ayudarlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A la tarde siguiente, tras mis clases de facultad, la última de la semana por cierto, me senté de nuevo a su lado, en el pórtico, para charlar con él. Debo agregar que aún no tenía muchas ganas de compartir su mate.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, creo que tengo un fantasma en la casa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No es verdad…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me arregló la cocina, me dejó un plato de ensalada de mierda y se llevó de paso toda la guarnición que tenía en la heladera…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Escúcheme, señor, esa comida no le va a hacer nada bien. Hoy hablé con mi amiga Laura y me ha recomendado comida sana que podría gustarle…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—En serio estoy creyendo que tienes el cerebro en esas enormes tetas, ¿has pensado en donarte a la ciencia? A ver, ¿chocas contra mi coche, entras a mi casa sin permiso y ahora te vas a encargar de mi dieta si ni siquiera sabes cómo estoy? ¡Estás chiflada, rubia, en serio!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No soy rubia! Escúcheme, mañana no tengo clases, así que podría venir, no sé… a ayudar a limpiar su casa y jardín. Verá, no es precisamente el paraíso allí adentro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Si vuelvas a poner un pie aquí llamaré a la policía!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dios, ¡ya estoy harta de que me trate así! ¡Solo estoy tratando de ser amable porque me siento culpable!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Puf, a la mierda… ¿Podrías irte de aquí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Con gusto! ¿Sabe?, ¡podría venir y limpiar también esa sucia boca que tiene, grosero!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No vuelvas nunca más hasta que consigas el dinero, niñata!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi hermano lo oyó todo desde el otro lado de la valla, curioso como siempre, y de hecho intentó calmarme cuando me pasé visiblemente afectada, pero hice oídos sordos y entré a mi casa. Pensé que allí acabaría toda mi aventura con ese viejo cascarrabias, aunque entrada la noche algo me impulsó a abandonar los libros que estudiaba y salir de nuevo rumbo a su casa. Ya fuera por pena o porque no me convenía cabrearlo, me armé de valor y toqué su timbre, esta vez, con bandeja en mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El hombre se mostró iracundo cuando me vio, de hecho casi dio un portazo pero logré atajar la puerta a tiempo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pescado, señor Cartes! ¡Tenía dos pescados en mi heladera y se los he traído!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Pescado?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, déjeme pasar, es de mi papá… No sabe que lo he sacado de la heladera… Obviamente no pude cocinarlo en casa, así que me preguntaba si me dejaría usar su cocina… uf, no me cierre la puerta…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me gusta el pescado, la verdad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Y es sano para usted, o eso creo, no tuve tiempo de llamar a mi amiga Laura porque dejé mi móvil en mi casa…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Salió y miró para ambos lados de la calle. Al no ver a nadie, supongo que “testigos”, carraspeó y tomó la bandejita con pescados. Creo que, al fin y al cabo, la habladuría de los vecinos sería brutal si vieran entrar a una jovencita en la casa de un señor mayor en horas de la noche; no creo que precisamente pensaran que haríamos cosas de abuelo y nieta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tienes media hora  para prepararlo. Luego te vas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Necesito mínimo una hora para prepararlo, don Cartes, por favor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sus ojos no se decidían dónde posarse; o en la bandeja o en mi cansadísimo rostro. Yo sabía que no le quedaba otra que aceptar: no tenía comida en su cocina, bien que me encargué de que deshacerme de todo aquello que parecía ser nocivo para él, es decir, todo lo que tenía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡A la mierda, lo que tengo que hacer por un puto pescado! ¡Entra de una vez, cojones!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los dos pescados aún tenían algo de escamas pero nada que el filo de un cuchillo no pudiera solucionar. De hecho el señor Cartes me acompañó en su cocina con la excusa de que no quería que yo le robara algo, observando con mucha atención y hasta me atrevería decir algo de admiración vista la habilidad que le mostraba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Soy la única chica en mi casa, así que no me quedó otra que aprender a cocinar lo que mi papá y mi hermano pescaban cuando íbamos de paseo a Tacurembó. Justamente planeo ir allí con mi novio dentro de poco.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me interesa, la verdad, pero lo cierto es que tienes maña, rubia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dios, deje de decirme rubia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Limón por fuera, limón por dentro y condimentos también. Tras rebanar las verduras (dejando de lado los “malditos pepinos” que don Cartes odiaba) me dispuse a rellenar el pescado con algo de queso. Lo normal sería poner mantequilla al papel de aluminio con el que lo recubriría, pero me decidí por algo más sano como el aceite de oliva. Me encargué, de hecho, de comentarle cómo le convenía este tipo de alimentación conforme metía ambos pescados empapelados en el horno.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahora queda esperar media hora, don Cartes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bien, estaré en la sala, avísame cuando esté listo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mentiría si dijera que no tenía ganas de conversar con él. Parecía un momento propicio pero él no dejaba de esquivarme. No es que tuviera ganas de discutir, simplemente quería que supiera que yo no era la tonta irresponsable que se pensaba y que realmente estaba agradecida de que no fuera a hablarlo con mi papá, o dicho de otra forma, estaba agradecida de que no jodiera mis próximas vacaciones con mi pareja.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Llegado el momento, serví un pescado empapelado en el plato y, sentándome al otro lado de la mesa, llamé al hombre para que pudiéramos estar frente a frente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Es esto, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Obvio que sí, siéntese y ábralo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Abrió el papel de aluminio que cubría la comida e hilos de humos serpentearon para arriba. La explosión de olor no tardó en llenar la cocina y el ceño serio de aquel hombre cambió radicalmente. Con una media sonrisa me miró y pareció asentirme ligeramente:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Huele bien… pero se ve rosado…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es solo la piel, tiene que rasparlo con el tenedor. Adentro está perfecto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Segura? —cortó un pedazo y lo degustó. Tragué saliva y crispé los puños, no sé por qué esperaba algún tipo de aprobación de él cuando probablemente no recibiría más que unas forzadas y rápidas felicitaciones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y bien, don Cartes, le gusta?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Está delicioso, nena!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Suspiré y casi sonreí de alegría. Pero me contuve y me levanté del asiento.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me alegra. Bueno… Buen provecho y permiso, me voy a retirar, le dejé el otro pescado en el horno.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, no, no. Acompáñame, rubia —me señaló con su tenedor—, ¡tienes que probarlo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No soy ru… ¡Bah! Gracias, voy a servirme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! Traeré el vino del sótano, esta es una cena como no he probado en años. ¡Desde que mi señora se fue no he degustado algo así, no joda!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo que pensaba podría volverse incómodo se transformó en una agradable velada. Ya fuera el vino, fuera la cena casera o su particular olor que todo lo abarcaba, pero algo en esa noche cambió mi percepción de él; conocí un lado de mi viejo y cascarrabias vecino que jamás hubiera adivinado que tenía. De hecho, aunque él nunca lo supo, decidí olvidar que tenía que salir al cine con mi novio porque me enganché con su entrañable historia de cómo conoció a su señora, en una tarde en la playa de Gardel.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Terminada nuestra cena me pidió que lo acompañara a su garaje. Al encender la luz amarillenta de la cochera se me cayó el alma a los pies pues no quería volver a ver ese viejo Mercedes abollado por mi torpeza.  O mejor dicho, no me encontraba preparada para verlo. Pero la situación era distinta; su dueño estaba risueño, amable, amoroso casi.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es un Mercedes Benz del 69, “Pagoda”. Es descapotable pero hace años que no funciona eso. Lo gracioso es que al comprador no le parece importar demasiado, solo quería que el cuero del asiento fuera el original…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es precioso el coche —mentí desde la puerta que conectaba su sala con el garaje. No tenía la fuerza para entrar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio, Rocío? Ven, pasa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://pornpics.vip/xxx/playboyplus/tess-taylor-arlington/tuesday-striptease-home/tess-taylor-arlington-6.jpg" width="461" height="308" />A pasos lentos y con la mirada posada en las líneas del vehículo, el señor Cartes me contó su historia conforme pasaba sus dedos grácilmente sobre su coche, como si estuviera acariciando a un ser vivo, una mascota, o mejor dicho, como si estuviera acariciando a una mujer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me lo regaló mi señora. Verás, me pareció la compañera perfecta. El vehículo carece de curvas como comprobarás, es todo recto, todo lineal. Y mi señora, por dios, era la antítesis perfecta. De curvas peligrosas que ningún coche podría domar sin salirse de la ruta o terminar volcando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Cartes, no tiene idea lo mal que me siento —en ese momento me acerqué hasta donde él estaba, contemplando con la mirada algo que, segundos antes, me parecía un simple y feo coche; ahora tenía una historia, una razón de ser. No pude evitar palpar el emblema del Mercedes al verlo radiante—. Sinceramente, señor, creo que es feo que venda un regalo de su difunta esposa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Todo mi cuerpo crispó cuando sentí las manos del hombre en mi cintura, y con fuerza, como si yo no pesara nada y él fuera un joven con años en un gimnasio, me levantó e hizo sentarme sobre el capó, con mi mirada sorprendida clavándose en esos preciosos ojos suyos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tú también tienes curvas matadoras, Rocío, como las de mi señora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mffbbpgg… —solté nerviosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te digo rubia porque sea daltónico o algo similar, Rocío. Sino porque de otra forma me haces recordar a mi esposa. Si te veo con ese cabello color castaño que te cae hasta los hombros, me voy a enamorar y pedirte que te vengas conmigo. Así que te imagino rubia para aguantar, ¡jaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Aghmffpp —afirmé.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estas curvas son tan peligrosas como las de ella —y con unas caricias similares a las que dio al coche, , subió desde mis cinturas hasta rozar peligrosamente mis senos; evidentemente me derretí. Fuera el vino, fuera la cena o el olor que esta desprendió toda la noche, no sé, pero algo ayudó a que ese tacto grácil me hiciera abombar la cabeza—. Te imagino rubia porque en el momento que los vecinos me vean atontado por una jovencita, me van a linchar. ¡Jo!, siempre te veo pasar frente a mi vereda cuando vuelves de la facultad, enfundada en un vaquero ajustado o falda muy corta, y desde entonces me digo: “¡Por mi bien que tengo que imaginarla rubia, porque no me gustan las rubias!”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dios mío, don Cartes… ¿Por eso siempre me ha tratado tan mal?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me plantó un besó que me robó el aliento y la razón. Aprovechando el shock, me giró sobre su capó y me hizo acostar boca abajo. Aún sin saber cómo reaccionar ante la situación, sentí cómo tomaba los pliegues de mi falda para bajarla hasta la mitad de mis muslos. Con ella fue mi braguita y, evidentemente, mi cola quedó expuesta en todo su esplendor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué locura de niña! Definitivamente te pareces un montón a mi esposa —sentenció propinándome una fuerte nalgada que resonó por todo el garaje.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auch, don Cartes! ¡C-c-creo que ha bebido demasiado vino!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me metió dedos por mi concha por larguísimo rato. Creo que arañé su capó pero tampoco es que pareciera importarle mucho. Me agarré fuertemente del limpiaparabrisas conforme mi cuerpo se tensaba y cada sentido de mi ser parecía nublarse ante la majestuosidad de sus expertos dedos acariciándome, apretujándome la piel, entrando y saliendo, empapándose de mí. Mi mente se había derretido recibiendo las caricias de ese madurito.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf, diossss, esto no me está pasando, esto no me está pasando!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Retiró su mano encharcada de mí, y para mi sorpresa, posó sus manos en mis nalgas para poder separarlas y contemplar mis vergüenzas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Este culo merece un monumento, niña, ¡no joda!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero qué va a hacerme, don Cartes!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Con un dedo, creo que el pulgar, hizo presión en mi ano. Me tomó totalmente de sorpresa y no pude evitar un chillido atronador. Vi mi tímido reflejo en la luna delantera del coche: mi cabello restregado por todo mi sudoroso rostro y mi boca jadeando de gozo; era una simple putita, una guarra que tenía la fuerza para parar aquello pero que se negaba porque nunca antes había sentido esa oleada de placer. Llámese vino, llámese cena, llámese madurito experto, pero algo dio un vuelco completo dentro de mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estaba muerta de gusto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Presionó un poco más y sentí que su pulgar entró; me mordí los dientes y curvé mi espalda. Quería escapar porque me asustaba intimar con alguien que días atrás me había gritado hasta hacerme llorar, pero también quería quedarme allí porque me encantaba ser tratada así, como una simple putita de uso y desecho; deseaba ser enculada por su dedo, quería llorar y reírme de mí misma.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Espereeee, don Cartes, espereeee!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tienes un culito muy apretado, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No me hable así! ¡Auch, dios mío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Vi de reojo cómo levantó una rodilla para apoyarla en el capó; quería posicionarse y poder penetrarme,  y por la pinta, mi cola iba a ser la víctima. Mi corazón palpitaba y cada articulación mía temblaba demencialmente. Aquello no podía ser verdad: sentí su caliente y gigantesco glande contra mi tierno y recientemente visitado culo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Por lo que se ve, ya tienes algo de experiencia, Rocío. Parece que va a entrar fácilmente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Cartes, mis parejas solo me han metido dedos, ¡por favor no me penetre por ahí, me voy a morir!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Estás segura? Mi pulgar entró con facilidad…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hip… se lo digo en serio, encima que no me he limpiado la cola, le ruego… hip… ¡a la mierda, hágalo, don Cartes, soy suya!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Acabas de hipar?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No! Es que… —la verdad es que tenía mi sexo a punto de estallar, mi cola ansiosa de polla, pero había un detalle menor—, es que creo que el vino me está haciendo mal…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! Pues ahora que lo pienso, no me voy a aprovechar de una jovencita borracha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Nooooo, cabrón! Hip… no estoy hipando… no pasa nada, en serio. Aprovéchese, le doy permiso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jaja! Hagamos una cosa, que si no mi esposa va a venir del cielo… o del infierno… y me va a dar una paliza por aprovecharme. Te esperaré mañana, Rocío, para arreglar el jardín, ¿qué te parece?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, no, no, don Cartes no me deje así que voy a sacar el coche de mi hermano y lo atropello ahora mismo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Vas a venir mañana? Espero que sí…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se retiró del capó y se hizo de sus ropas mientras yo aún temblaba de excitación. Me volvió a girar para que esta vez quedara boca arriba; me vio los ojos llorosos, el cabello desparramado y el sudor corriendo por todo mi cuerpo; me dio un beso de despedida que me hizo correr de placer debido a su experta lengua jugando con la mía; el sabor y olor del vino era fuerte pero no me importaba, de hecho aproveché para que sintiera el piercing que tengo injertado en la puntita de la lengua, con la esperanza de calentarlo. Terminado el obsceno beso, me dio un mordisco en mi teta izquierda; probablemente quiso morderme el pezón pero notó que también tengo injertos allí (es una barrita con bolillas en los extremos).</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Puedo estar toda la noche así, pero no debo. Vístete, niña, y ve a tu casa. Te espero mañana.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vuelva aquí, cabrón… hip… ¡sea un hombre y termine con lo que quiso comenzar! —protesté golpeando el ya humedecido capó. En ese momento tenía unas ganas insostenibles de volver a mi casa con la cola repleta de leche; definitivamente algo no estaba bien en mi cabeza.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/adnj0Vv2"><img decoding="async" class="alignnone" src="http://i.imgbox.com/adnj0Vv2" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al día siguiente, sábado, el señor Cartes me esperaba sentado en el portal de su casa. Fui cómoda de ropas, con un short de algodón blanco así como una blusa holgada porque sabía que tendría una intensa actividad en su jardín. Cuando me senté a su lado, bastante nerviosa, me ofreció por primera vez su mate. Para los que no lo sepan, el mate es una bebida que se sirve en caliente y, si una no está acostumbrada a esa mezcla de agua y yerba, realmente le puede resultar poco agradable aún con esos ingredientes que lo endulzan. Ese es mi caso, no me gusta el mate pero sé lo que simboliza; confianza, amistad, como un apretón de manos pero un poco más íntimo; rechazarlo estaba descartado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor Cartes, buen día.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, es verdad lo que me habías dicho sobre el jardín. No es precisamente el paraíso. Supongo que lo dejé estar porque no recibo visitas desde hace años… pero parece que esto está cambiando… Así que si estás con ganas, ¿te apetece cortar unas malezas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y luego qué? —pregunté ansiosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya veremos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El calor era abrasador pero nada nos detuvo de remozar ese pequeño jardín. Gnomos y diminutas basuras fuera, jazmines recortados y el nivel del pasto mucho más decente fueron la clave para que, casi al mediodía, tras más de cuatro horas de intensa labor, el jardín brillara por sí solo. De hecho la actividad fue tan exigente que atrás quedó mi antes irrefrenable deseo de ser sometida por don Cartes, quien por cierto también estuvo muy metido en la labor con su podadora y machete.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me metí de lleno en aquella actividad, tanto que ni siquiera noté que el hombre se había retirado del jardín para preparar algo en la cocina. Ni bien terminé de cerrar el bolso con toda la basura contenida, me dirigí junto a él con el cuerpo totalmente sudado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Limonada, Rocío —me pasó un vaso ni bien entré.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Cartes, sobre lo de ayer…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Voy a ser directo. Tienes diecinueve… ¡yo ni siquiera quiero decir cuánto tengo, nena! La verdad es que la edad es una jodienda, así que… ¡echémosle la culpa al vino y no volvamos a pensar en eso! A partir de hoy, vuelves a ser rubia para mí, ¿sí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me limpié la cola esta mañana con la manguerita de mi ducha, cabrón. Le juro por lo que más quiera que no hiparé esta vez… así que míreme el cabello castaño y hágame suya.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué dices, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me importa su edad, ¡míreme! ¡Estoy hecha un desastre, me he pasado toda la mañana limpiando un puto jardín solo porque quiero estar con usted! Ni se atreva a decirme que olvidemos esto, viejo cascarrabias, que juro que cambiaré sus pastillas por viagra si es necesario…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jaja! Mira quién es la bravucona ahora. Pero en serio, deberías controlarte, no es bonito ver a una niña tan bonita como tú diciendo cosas como esas… rubia…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No soy rubia, cabrón!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me abalancé sobre él y planté un beso con fuerza conforme lo atenazaba con brazos y piernas. Pensé que no sería recíproco pero para mi sorpresa, cogiéndome de la cintura, me hizo acostar sobre su mesa. Un plato, el pepino de la otra noche y las frutas que le había comprado cayeron al suelo conforme mi viejo amante me retiraba mi blusa para que mis tetas fueran degustadas y manoseadas a su antojo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estas jovencitas de hoy día… ¿En serio te gusta esas barritas de acero atravesándote el pezón?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, diosss, no se quejó anoche cuando le hice probar el piercing de mi lengua, don Cartes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo, es verdad! ¿Sabes por qué tu cola, Rocío? —me bajó el short hasta las rodillas, dejándome solo con mis braguitas que sabía que marcaban demencialmente mi vulva.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué? —pregunté extrañada sintiendo cómo ladeaba la mencionada braguita para que sus dedos entraran en mi húmeda concha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mi esposa nunca accedió… Por eso quiero hacerte la cola, princesa, las curvas de tus caderas invitan a imaginar un precioso culo. Y de hecho es así, es una obra de arte.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y acto seguido me giró sobre la mesa como si fuera un muñeco de trapo. Estaba más que claro que el hombre tenía un solo objetivo y lo quería por sobre mi coño: reventarme el trasero. Chillé cuando arrancó mi braguita con fuerza, sus manos se posaron en mis nalgas y me las separó para examinar mi agujerito por varios segundos; luego se embardunó los dedos con el aceite de oliva que había traído para prepararle el pescado de la noche anterior.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya sabes, preciosa, lo más sano siempre —bromeó.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Don Cartes ese aceite es carooo! —pero me volví y me mordí los labios al sentir sus gruesos dedos entrando y saliendo con facilidad de mi cola—. ¡Dios pero qué bien se siente!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me encanta cómo aprietas tus nalgas cuando meto mis dedos, es puro espectáculo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No se burle, don Cartes, que me acomplejo fácil!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mis ojos se abrieron como platos cuando sus dedos abandonaron la tarea y un brazo suyo se apoyó de la mesa. Debido a sus gemidos y el ruido seco que escuchaba, supuse que con la otra se estaba cascando la polla para luego ponerla en mi culo. Estaba ansiosa, desesperada, ese hombre me tenía loca y por él puse mi cola en pompa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, me pregunto si existe alguna ley que prohíba lo que voy a hacer con este culo, ¡jo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Va a ser la primera vez que me hagan la cola! Sea gentil, prométame que será gentil, don Cartes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Niña, se nota que estás a punto de caramelo y quieres verga, pero no me atrevería a lastimarte. Pararé si lo deseas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El glande de su polla hizo presión contra mi agujerito; quería ingresar pero estaba difícil el acceso. Me tomó de mis caderas con fuerza y empujó; mi cuerpo y la mesa tambalearon; empujó otra vez, y otra vez, arrancándome alaridos cada vez más fuertes que, en un momento dado, me hicieron arañar su mesa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auuuuchhmmm! ¡Está doliendo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo!, está estrechito… Tienes que relajar la cola, niña, relaja tu culito, vamos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmffff… diossss… ¡no sé cómo hacer eso, don Cartes!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Dio un último envión infructuoso que solo terminó por hacerme arquear la espalda debido al dolor. Se retiró unos pasos jadeando, dejándome exhausta y tendida sobre su mesa como un maldito juguete con el que no podía sacarle provecho, dejándome con la concha prácticamente latiéndome de placer y el ano ardiéndome de dolor. Y yo me sentía frustrada; definitivamente mi cola aún no estaba lista para recibir una tranca en condiciones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿No sabes cómo aflojar el culo? —se secó la frente perlada de sudor—.¿En serio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, perdón don Cartes… trataré de hacerlo mejor…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, escucha, Rocío, esta tarde tengo que salir. Iré a hablar con el comprador de mi coche. Ve a tu casa, sal con tu novio o lo que sea.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, no, déjeme ir con usted…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> —Mañana, niña. Mañana es domingo. Esta vez arreglaremos la sala, ¿qué te parece? Anda, vístete…</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/ads6GGc1"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/ads6GGc1" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De noche estuve con mi chico, más precisamente en su coche. Estacionó cerca de una plaza porque de otro modo no tenemos mucha intimidad. Nunca me había fijado en su vehículo pero haré un breve recuento: tiene una abolladura de frente, dos rayones en la puerta del acompañante, una luz frontal que no funciona y además no es que adentro huela precisamente a rosas. Sinceramente, estaba a años luz del Mercedes de don Cartes; me alarmé al recordar la analogía entre un coche y una mujer, y por dios, más le valía a mi chico que empezara a tratar a su vehículo como a una reina.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ambos estábamos en el asiento trasero; mientras le desabotonaba la camisa y pensaba llenar su pecho de besos, me tomó del mentón y me sonrió:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Puedo salir desnudo del coche y gritar lo mucho que te amo, Rocío… lo voy a hacer, lo van a ver todos allá en esa plaza…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Adelante Christian, no seré yo quien llame a la policía, ¡ja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo haré, en serio. Con la condición de que, por todos los santos, me dejes hacerte la cola…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Otra vez con eso, jamás me dejaré, cabrón, ya puedes ser Jesús resucitado que no voy a ceder.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Será posible!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En ese instante se inclinó para sacarme las tetas de mi escote y poder chupármelas; me alarmé porque probablemente se vería el mordiscón que me había hecho mi vecino la noche anterior, y aunque por suerte estábamos casi en la más absoluta oscuridad, no dudé en disimular atajándome dicha teta con la mano para ocultar la manchita lila. Inmediatamente se fijó en el otro pezón; se inclinó para morderlo, estirarlo y mirarme la carita viciosa; me hizo mojar, me había puesto excitadísima porque sabe tocarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero debido al dolor y la sensación rica grité: “¡Uf, don Cart…. cabrón!”, pues la imagen mental de mi maduro amante afloró durante el éxtasis.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ehm… Rocío, ¿me acabas de decir “don Cabrón”?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Domingo de día. Está de más decir que arreglar la sala de don Cartes no fue una tarea muy sencilla. En esa ocasión fui vestida con el vaquero ceñido que me confesó que lo volvía loco, así como un jersey blanco y holgado que, si uno se fijaba bien, revelaba que no llevaba sostén. Con éxito logré calentar a mi viejo vecino para que, a mitad de la limpieza de su maldita sala, se detuviera y soltara los libros que estaba apilando. Se sentó en su mullido sillón y, señalando el suelo frente a él, ordenó:</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—De cuatro patas, aquí. Y ponme esa jugosa cola en pompa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué pasa, señor, ya no soy rubia?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No. Ahora eres la morena con la cola más bonita del mundo… ¡Vamos, bájate el vaquero y de cuatro!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sus tres dedos estaban incrustados muy dentro de mi ano. Lo podía sentir al cabrón haciendo ganchitos y caricias varias para estimularme. Me ordenó que me acariciara la concha y no dudé en tocarme el clítoris para gozar de todo aquello. Su objetivo ese domingo era muy claro: entrenar mi cola. Debía aprender a relajarme para que pudiera penetrarme, así como también debía aprender a hacer presión con el esfínter de mi culo para que su polla recibiera placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, deja de gemir todo el rato.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Cartes, mmfff, es que dueeeleee…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Aprieta, vamos, ¡aprieta!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Diossss! ¿Asíiii?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, princesa, estás apretando las nalgas, no el esfínter. A ver, imagina que tu padre nos pilla ahora mismo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El susto hizo que el culo se me cerrara de golpe.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Perfecto, Rocío! Mantén la presión.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uffff! Creo que voy a romperle sus dedos como siga apretando mi colaaaa…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso no va a pasar. Ahora afloja…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uff… señor Cartes, ayer mi novio casi pilló el mordiscón que usted le dio a mi teta la otra noche…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me hubiera gustado ver la cara de ese punker de mierda! Anda, afloja el culo… Eso es, lo estás haciendo bien. Cuando cuente hasta tres, volverás a presionar tu esfínter, como si quisieras reventarme los dedos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue una tarde bastante didáctica, a decir verdad. Luego de terminar el entrenamiento, cogió el pepino al que tanto odio le había profesado, y con pericia logró insertármelo. Eso sí, tuvo que convencerme durante media hora que meterme una verdura en la cola no iba a traerme consecuencias indeseadas. Según él, debía dejármelo toda la noche para que al día siguiente mi ano estuviera flácido y pudiera follarme con comodidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue una noche bastante dolorosa para mí. No paraba de revolcarme en mi cama, enredándome con mi manta debido a la incomodidad de tener dentro de mí una verdura. Y el hecho de que sabía que al día siguiente sería el día de mi debut anal no ayudaba a conciliar el sueño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El día siguiente, lunes, me quité la verdura en el baño tras un par de intentos infructuosos. Casi amagué llamar a don Cartes porque en serio ya me veía en un hospital con los doctores analizando la radiografía de una putita con un pepino metido bien en el fondo de su culo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras desayunar, mi hermano y mi papá me vieron despedirme de ellos con una faldita vaquero y una blusa de lo más coquetas. Bueno, mi padre en realidad se quejó mientras sorbía su café pero hice oídos sordos. Está de más decir que ese día falté a mis clases. No, nadie vio cómo abordé un Mercedes abollado del 69, color plata, muy sonriente, tan sonriente como el madurito que la conducía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nuestra escapada romántica tenía un destino. La playa “La Mulata”, o como él la conoce: la playa de Gardel, que supongo fue elegida a conciencia porque no solo le evocaba recuerdos sino porque es una playa no muy concurrida. El silencio impera, y un lunes como aquel, la privacidad entre la arena y el mar estaba asegurado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ocultos en un amontonamiento de rocas, pegados prácticamente al mar, me deshice de mis prendas mientras el señor Cartes reía y me contemplaba con unos ojos de admiración que jamás pensé que podría recibir de él. Le había traído el pepino a modo de curiosidad, y me lo quitó de las manos porque dijo que lo iba a guardar como recuerdo; como loca me abalancé a por él para quitársela de sus manos y poder lanzarla al mar. A modo de castigo me tuvo desnuda un buen rato antes de que por fin se decidiera sacarse sus ropas, haciéndome girar para él, besándome y acariciándome, acostándome en las rocas para que mis pies recibieran el tímido roce del agua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, eres el mejor accidente de mi vida —me dijo tras un largo beso, jugando con los piercings de mis pezones, apretándolos con sus dedos con inusitada pericia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Cartes, si mi papá se entera me quita hasta el apellido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! Pues te vienes a vivir conmigo, ¡hala! Pero… la edad es una jodienda, ¿verdad? —Se levantó y me extendió la mano—. Ahora, ensalívamela, que te la voy a meter en el culo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—S-sí, prometo no decepcionarlo, don Cartes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Arrodillada ante su imponente verga, la tomé con ambas manos sin dejar de contemplar con cierto miedo aquel duro pedazo de carne. “No me jodas que esto le puede caber a alguien”, pensé con desesperación porque el pepino de la noche anterior no podía compararse con su cipote. Don Cartes me tomó del mentón y levantó mi rostro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> —Mírame mientras me la chupas, princesa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Repasé cada centímetro de su tronco a lengüetazos, poniendo fuerza en la puntita de mi lengua para que mi piercing lo estimulara más aún. Pajeándolo, me entretuve con sus huevos, con esa piel rugosa y tan apetecible, haciendo siempre esfuerzo en sostener su mirada, recibiendo con gusto las caricias que me daba, escuchando solo el suave mar y el chupeteo intenso.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Para finalizar, puse mucha fuerza en contentar la punta de su tranca. De hecho metí la puntita de mi lengua en su uretra, pero el muy cabrón cortó todo el rollo mágico y me dio un bofetón ligero que me dejó boquiabierta. Antes de que pudiera recriminarle su trato tan brusco, me dijo que si seguía chupándosela así le iba a hacer correr.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Anda, acuéstate sobre la roca, niña.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y cuando, acostada boca abajo, sentí sus manos en mi cintura supe que el momento estaba llegando. Con una mano hizo presión en mi espalda, y con la otra me agarró la concha para darme una estimulación vaginal; sin que siquiera me ordenara, puse mi cola en pompa mientras seguía recibiendo sus dedos. Gemía, me mordía los labios, arañaba las rocas; simplemente no sabía qué hacer con tanto éxtasis poblándome el cuerpo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me metió mano en la panocha por un largo rato. No fue sino hasta que mis gemidos y mi respiración se volvieran entrecortados que decidió dejar de estimularme y, con sus dedos humedecidos de mis jugos, empezó a masajear mi ano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Recuerde ser gentil, por favor, don Cartes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y el caliente glande se posó en la punta. “Relaja”, susurró. Entró una pequeña porción de su polla que me hizo dar un respingo de dolor, pero logré callarme para no preocupar a mi amante. Aún así se detuvo y me preguntó cómo me sentía. Le respondí que continuara, que todo estaba bien.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/adgAf0cv"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adgAf0cv" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Otro caderazo. Esta vez la cabeza estaba forzando el anillo, avanzado milímetro a milímetro. En ese momento no pude contenerme y pegué un grito tan grande que temí que nos pillara algún incauto. Y probablemente ese haya sido el caso, seguramente algún muchacho o mujer nos haya oído (incluso visto a lo lejos), pero todo eso solo lo hacía más excitante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo tienes muy apretadito, princesa, aguanta un poco más.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Otro envión, me sostuvo de la cadera con fuerza porque de manera natural mi cuerpo quería salirse de aquella invasión gigantesca que amenazaba con rompérmelo todo. Cuando pensé que debía rendirme, de rogarle que me dejara porque pensaba que simplemente ese día no era el día para debutar, en ese mismo instante todo se aflojó; su verga entró firme, atravesó la barrera del esfínter con toda su dureza, llenándome lentamente, estirando esas paredes internas que no sabía que tenía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf, es estrechito pero ahora está entrando, nena!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diossss… míoooo… ¡lo tiene demasiado grueso, don Cartes!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Está… demasiado… apretado… cojones…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo séeeee… ¡Madre cómo dueleeee!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Puedo… ¡detenerme ahora, Rocío, solo dilo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Nooooo, sigue, señoooor!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras unos berridos y gemidos que don Cartes consideró “excitantes”, llegó un instante en el que la carne dejó de entrar y reventarlo todo allí adentro. Lo supe cuando los huevos de mi amante golpearon mis nalgas: una polla por fin había entrado por completo en mi cola; mi vientre empezó a llenarse de un riquísimo hormigueo conforme hilos de saliva se me escapaban de mi jadeante boca sin yo poder evitarlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmm, ¡está todo adentro, m-m-me encanta cómo se siente!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Si, queridos lectores de TodoRelatos, aquello era riquísimo pero también sentía que un ligero movimiento en falso podría partirme en dos pedazos; había un pedazo de dura verga incrustado hasta el fondo, estaba en el límite del goce y dolor extremo; don Cartes se inclinó y me hizo una deliciosa estimulación vaginal que me hizo decir cosas innentendibles. Me quería caer, me temblaban piernas y brazos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A fin de devolverle el favor, saqué fuerzas de donde no había y tensé mi esfínter como había entrenado:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dios, Rocío… ¿estás apretando tu colita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síiii… Ughm, sí, lo estoy haciendo… más vale que le guste, don Cartes…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, dios mío, es lo mejor que mi polla ha sentido en toda su vida, niña… ¡dejame de joder!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su gozo era mío, apreté el culo con más fuerza para arrancarle más alaridos, pero en ese instante sentí una descarga de leche descomunal junto a un ligero bombeo que sí debo admitir que rebasó mis límites de dolor. Empecé a chillar, algunas lágrimas se me escaparon porque dolía demasiado, de hecho perdí las fuerzas de mis brazos y terminé rogando piedad. A costa de perder la magia del momento, confieso que incluso me oriné conforme el dolor y el gozo me acuchillaban todo el cuerpo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué verguenzaaaa, perdóooon soy una puerca!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No pasa… nada, niña, que me estoy corriendo justo ahora! Falta… poco… ¡más!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un bufido animalesco dio por terminado sus lechazos; separó mis nalgas y sacó su pollón, seguramente viendo cómo el semen seguía escurriéndose tanto de su tranca como de mi abusado agujerito sin parar; sentía cómo caían resbalando hacia la cara interna de mis muslos temblorosos. Me abrió el agujerito con sus expertos dedos para contemplar mi lefado interior, comentando cómo se veía, que no se cerraba, que chorreaba leche; haciéndome sentir tan sucia, tan guarra, tan puta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Cartes no entendió por qué me encontraba llorando y riendo a la vez. Era una experiencia que me cuesta describir hasta día de hoy; entre el dolor y el placer, y además estaba feliz por haber entregado mi cola a él, puesto que pocos chicos fueron tan delicados conmigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, princesa, dime cómo te encuentras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hum… siento que me acaban de partir en dos pedazos… pero… me alegra que haya sido usted quien lo haya hecho.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nos alejamos de la cala tomados de la mano, él ya vestido, yo prefería estar desnuda. Debajo de las sombras de la arbolada que caracteriza a “La Mulata”, nos pasamos abrazados, mirando la playa, riéndonos de algunas que otras personas que pasaban y nos ojeaban con curiosidad. Porque sí, lejos estábamos de aparentar abuelo y nieta. Pero lejísimos. Y a mí no me importaba, de hecho aproveché para desabotonar su camisa y besar su pecho cuando dos señoras pasaban a lo lejos para que nos vieran.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Lo podemos hacer de nuevo, don Cartes?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Mande, niña? Me has dejado agotado allá, ¿no tienes clases en la facu o una cita con el novio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Lo siento, señor! Pero… en serio, ¿una vez más?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Esa tarde me pareció de lo más morboso regresar a casa con la cola pringosa de leche, aunque claro, preferiría que no me ardiera tanto. Y la ducha para limpiarme en mi baño fue una auténtica tortura, pero sentía que todo había valido la pena. Aunque fue tanta la molestia ahí atrás que no me quedó más remedio que visitar a don Cartes esa misma noche, para que me aplicara una pomada conforme me decía que todo era mi culpa por haber rogado una segunda enculada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Seguí visitando a mi amoroso vecino todos los días. Dejó descansar mi cola por un par de días, pero luego volvió a por ella como si no hubiera mañana. Ya sea de vuelta en la playa (donde incluso me permitió ser yo quien nos llevara allí, manejando su Mercedes), en su cama matrimonial, sobre el capó de su coche y hasta sobre la mesa de la cocina; con los días aprendí a dejar pasar los dolores del sexo anal y a correrme como una cerdita sin siquiera tocarme el clítoris; incluso una noche llegué a correrme tres veces de seguido pese a que él aún no me había llenado la cola con su leche.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero tampoco podía dejar mi vida rutinaria a un costado. Con mi chico, bastante cabreado por la falta de atención de mi parte, fuimos por fin a sus ansiadas vacaciones de dos semanas, a la estancia de su tío, ubicado en las afueras de Montevideo. Él no tocó mi cola, amagó incontables veces pero nunca cedí; en el fondo, solo un hombre tenía permiso ya que demostró experiencia y buen tacto a la hora de hacer algo tan delicado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La noche que regresé a casa saludé a mi padre, y pronto salí para irme a lo de mi vecino con la excusa de que visitaría a mi amiga. Pero nada más salir vi que a mi hermano saliendo de la casa de don Cartes. Disimuladamente, como si fuera coincidencia que nos encontráramos, me acerqué a él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola Rocío, don Cartes se ha ido hace unos días. Vendió la casa, ¿no es genial? Un cascarrabias menos en el barrio… ¿Has visto su jardín? Acabo de presentarme al nuevo vecino y curioseé por la casa del señor. Te juro que jamás se me ocurriría que lo tuviera todo tan bien cuidado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿D-d-dónde se fue?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues no sé, no le pregunté. Me encargó un par de cosas antes de irse… La verdad es que pensé que me iba a pedir el dinero para reparar la abolladura de su coche pero nada de eso. Ahora… lo que me encargó fue una cosa muy rara…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te encargó?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi hermano volvió a casa, con una ligera sonrisa surcando su rostro, no sin antes entregarme un sobre que dejó don Cartes para mí. Lo abrí esperando encontrar alguna pista que me indicara dónde había ido. Pero nada de eso. No sé por qué razón ese viejo decidió regalarme un hermoso llavero con forma de un árbol de pino, como los que pueblan la playa de Gardel, conectada a la llave de su Mercedes del 69.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En el frontal del sobre ponía “Gracias, rubia”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En ese momento se me quebró algo dentro. Mil pensamientos desfilaban y mis ojos revoloteaban por todos lados buscando consuelo. Si don Cartes estaba conmigo era simple y llanamente porque yo le recordaba a su esposa, y el decirme “rubia” como antaño solo significaba que era hora de seguir adelante con nuestras vidas, en caminos separados desde luego. Después de todo, como lo dijo él, la edad era una jodienda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El vehículo estaba estacionado allí, en la vereda de su casa, como esperándome, radiante como nunca lo había visto, y sí, libre de aquella abolladura que le había hecho casi dos meses atrás. Incluso más tarde supe que arregló hasta el descapotable.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No será un coche de película ni el más bonito del barrio, pero aprendí a verle la belleza; realmente creo a día de hoy que se trata de una hermosa “máquina”; repleta de significados en esas líneas rectas que la cruzan y amoldan. Para mí, ya forjó una historia, una aventura inolvidable.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Flaca, un día tienes que sacarme a pasear en ese cochazo! —gritó mi hermano desde el portal de nuestra casa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No sé dónde ha ido él, pero creo entender sus razones. Según don Cartes, no podíamos estar juntos porque si lo hiciéramos, más gente como aquellas que nos veían en la playa nos señalarían con espanto; gente como nuestros vecinos podrían murmurar sobre nosotros; era algo que, por lo visto, él prefería no soportar. Para mí, por ridículo que suene, cuando veía a esas personas señalándonos en la playa, solo veía envidia, nunca espanto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De todos modos, y gracias a él, aprendí a no llorar ante las embestidas de la vida. Y por eso espero que algún lunes se presente bajo la sombra de los pinos que bordean aquella playa donde me hizo suya tantas veces. De momento, seguiré esperándolo allí durante algún que otro amanecer, ahí mismo donde nos abrazábamos desnudos contemplando el mar, aunque sea solo para recordar aquellas tardes donde yo sonreía y lloraba mientras el mar acariciaba mis pies, aquellas tardes donde, por muy raro que parezca, viví con él experiencias entre el dolor y el placer que jamás olvidaré.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Gracias a los que han llegado hasta aquí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un besito,</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rocío.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/adpPuA3M"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adpPuA3M" alt="" width="640" height="426" border="0" /></a></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Unos negros quisieron preñarme en un rancho&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 May 2022 13:18:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Hola queridos lectores de Pornografo. Me llamo Rocío y me gusta el sexo en sus aristas más duras, aunque en mi entorno real muy pocas personas me conocen esta faceta pues no es algo que pueda decirlo sin querer enterrar mi cabeza en la tierra. Mido 1.62, flaquita y carilinda pese a que no sea como esas chicas de portada de revista; mi orgullo son mis tetas y cola; suelo llevar el cabello lacio y suelto hasta los hombros, es de color café castaño como mis ojos. Mi mejor amiga y yo somos las putitas de ocho hombres maduros, y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="clear: both; text-align: center;">
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Hola queridos lectores de Pornografo. Me llamo Rocío y me gusta el sexo en sus aristas más duras, aunque en mi entorno real muy pocas personas me conocen esta faceta pues no es algo que pueda decirlo sin querer enterrar mi cabeza en la tierra. Mido 1.62, flaquita y carilinda pese a que no sea como esas chicas de portada de revista; mi orgullo son mis tetas y cola; suelo llevar el cabello lacio y suelto hasta los hombros, es de color café castaño como mis ojos. Mi mejor amiga y yo somos las putitas de ocho hombres maduros, y uno de ellos nos había reservado para llevarnos al interior del país y tenernos a su disposición durante todo el fin de semana. Así que mi hermano y mi papá se despidieron de mí pensando que me iba a pasar el finde en un departamento de una amiga que está cerca de la playa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De ese modo, sin sembrar dudas, mi amiga Andrea y yo viajamos en el lujoso Mercedes manejado por don Ramiro rumbo al interior de mi país: Uruguay. Él un hombre ejemplar de cincuenta años frente a mi padre, su señora e hijas, pero un auténtico degenerado y bruto en privacidad. Andrea, por otro lado, es un poco más alta que yo, de larga cabellera rubia y dueña de un cuerpo mucho más estilizado y un rostro precioso que se roba alientos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Habíamos pasado un buen par de horas viajando en la carretera y, tras una parada en la ciudad de Trinidad para abastecernos, nuestro amante nos comentó que estábamos llegando a su gran y todopoderoso rancho de mierda, ubicada en el departamento de Flores, muy cerca de los cerros de Ojosmín.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea, sentada adelante, se la pasaba charlando con él, riendo sus bromas, escuchando cómo él comentaba orgullosamente sobre su estancia, compartiendo anécdotas y hasta sirviéndole mate. Yo, detrás, lejos de sentirme emocionada como ella, solo podía mirar la ruta y pensar en las perversiones a las que seríamos sometidas ambas una vez que llegáramos a su rancho.  Desde luego no me equivocaba cuando me decía a mí misma iba a ser el fin de semana más largo de mi vida.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras atravesar un polvoriento camino de tierra que serpenteaba a través del campo, llegamos por fin a su gran estancia pasada la medianoche. Era una enorme extensión en donde tenía entendido se dedicaba a la ganadería bovina y equina, que le generaban importantísimos ingresos. En el fondo de su terreno, lejos de los establos y graneros, se erigía una lujosa casa de campo de dos pisos en la que supuse que pasaríamos haciendo guarrerías. Pero estaba muy equivocada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras bajarnos el coche, me dirigí al maletero para retirar nuestras valijas. Pero don Ramiro nos habló a las dos rápidamente tras asegurar el coche con su llavero electrónico.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Ramiro, no bajé las maletas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Espera un momento, Rocío. Ya he dicho que no hacía falta que trajeran maletas pero por lo visto pensaban que yo iba en broma. Aquí no van a necesitar ropas, chicas. El enjuague bucal y el cepillo dental va por mi cuenta ¡jajaja!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué pervertido, don Ramiro! –se rio Andrea, tomándolo de un brazo y dándole un beso en la mejilla.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Imbécil, más le vale que no nos haga perversiones desnudas a la intemperie.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Rocío, no seas grosera con don Ramiro!</p>
<p style="clear: both; text-align: center;">
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Vale que prometí ser mejor putita, cerdita o vaquita, o lo que sea, pero no iba a permitir que abusara de nosotras como si de muñecas de trapos nos tratásemos. Él era el más bruto de nuestros ocho amantes, y mejor darle aviso de que las cosas no debían excederse. Conocía muy bien a ese degenerado, lo más probable es que nos hiciera arar su campo en pelotas o alguna bizarrada similar, ya lo veía venir.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cierra esa boca, putita —me dijo él—, ¡por dios! Tu amiga Andrea es mucho más sumisa que tú.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me vuelva a llamar putita, tráteme con respeto si quiere que yo le trate bien, ¡bola de sebo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Eres una perra intratable! ¡Y me gusta! Vayamos al granero. Comenzaremos un pequeño juego. ¡La ganadora pasará todo el fin de semana conmigo en la casa, pasearemos por los prados en caballo e incluso iremos de paseo turístico por la ciudad!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué emocionante, ya quiero ganar! –A Andrea se le iluminaron los ojos. Pero yo estaba preocupada por algo:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Ramiro —mi voz se volvió sumisa—, ¿y… qué pasará con la perdedora?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues en vez de pasarla conmigo, será la esclava sexual de mis peones, ¡jajaja!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía… ¿Dónde están sus peones?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues nos estarán esperando en el granero. ¡Vamos ya!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No sabía qué sería el “pequeño juego”, pero sospechaba que sería alguna perversión que debíamos superar o aguantar. Fuera lo que fuera, de seguro que yo no quería perder. Lo sentí mucho por mi ilusionada amiga, pero yo iba a sacar lo mejor de mí para ganar. Si algo he aprendido desde que soy la putita de ocho maduros es que con tesura puedo romper mis límites físicos y morales.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El granero solo tenía un par de focos muy potentes colgando del techo, un montón de pajas apiladas en los costados, un par de corrales sin animales adentro, ubicados en el fondo, así como varias herramientas y utensilios para uso de los peones en sus actividades diarias, apilados a un costado. Eso sí, en el centro del lugar destacaba algo que no parecía precisamente típico de una estancia: dos cepos, uno al lado del otro; eran artefactos que consistían en una larga barra de madera que se abría por la mitad y que servía para aprisionar el cuello y las muñecas. Eran instrumentos de esos que usaban en las épocas medievales para torturar o humillar a los criminales.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Chicas —dijo don Ramiro—, ¡ropas afuera!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí mi señor –espetó Andrea sin siquiera inmutarse ante la barbarie que se asomaba. Se quitó el jean y la blusa, quedándose en braguita y sujetador. Yo, temblando como una posesa, me deshice de mi falda y mi blusita; yo no llevaba sujetador pero sí un tanga negra muy pequeño que oprimía groseramente mi sexo rasurado. No era secreto que a esas alturas de mi vida tuviera mi vulva muy abultada, era la consecuencia de ser follada con regularidad por mis amantes, pero a mí me encanta tenerlas así, hinchadita, escondiendo bien mi secreto para que quienes desearan intimar conmigo se pasaran mucho tiempo rebuscándose hasta encontrar el camino. Plus, mi nuevo tatuaje no permanente en mi pubis decía: “Vaquita en celo”, y además estrenaba nuevos piercings: dos preciosos aros de anillo de acero inoxidable que perforaron en mis pezones y que los mantenían erectos. Aún no habíamos comenzado la competencia pero ya estaba sumando mis primeros puntos a favor.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me acerqué a don Ramiro y tomé de su mano para que las reposara en mis senos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Ramiro, me he anillado el otro pezón por usted. Fíjese qué bonitas quedan ambas argollitas, se mueven con solo caminar.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Pero qué…? ¡Vaya! ¡Es increíble! —dijo palpándomelas, dándole un ligero tirón a la argollita izquierda. Me mordí los labios para aguantar un gemido de sorpresa—. Realmente tras la actitud de mierda que tienes, resultas una chica muy especial, Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff, por favor no estire fuerte que me duele!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Supongo que sí, vayas ubres te gastas, puta. El día que te preñen, estas serán insostenibles.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Por favor, bájeme el tanga y verá otra sorpresa que tengo para usted, don Ramiro.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ladeé mi mirada para ver a mi amiga. Andrea oscureció su sonrisa, se estaba enterando de quién era la que mandaba, de quién era su rival y hasta qué punto yo iría para ganarme a nuestro amante. De solo ver su sonrisa borrándose de su bonito rostro casi me dio un orgasmo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Ramiro se arrodilló, tomó las tiras de mi tanga y delicadamente me la bajó. Lo dejó entre mis muslos pues su sorpresa le ganó antes de terminar la faena: vio mis labios vaginales exteriores adornados cada uno con una argollita de titanio, así también comprobó que el capuchón de mi clítoris estaba atravesado por otro anillo. Cuando tenga oportunidad contaré en otro relato cómo me las injertaron. Él se quedó un rato contemplando atónito y, sin previo aviso, me sopló ahí en el coño, arrancándome un suspiro de sorpresa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf, don Ramiro!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… ¡no te puedo creer!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Empezó a toquetear, a estirarlos ligeramente para mi delirio. Flaquearon mis piernas, casi perdí el equilibrio, realmente me estimulaban más de lo que pensaba que serían capaces. Cuando dio un tironcillo al anillo de mi capuchón casi me desmayé del gusto, pero me sostuve de sus hombros.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Diossss, bastaaa! Ufff…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué guarrilla, Rocío! ¿Lo has hecho por mí?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, bueno, por usted y también por los demás señores.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Así que iba en serio eso de que tratarías de mejorar como puta. Pues bueno, ¡esto es impresionante!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Por otro lado, Andy terminó de quitarse su braguita y sujetador, revelando su atlético cuerpo con ojos asesinos. Senos no tan grandes como los míos pero sí orgullosamente levantados, rematados por areolas rosaditas, un coñito que no estaba depilado pero sí bien recortadito; toda libre de tatuajes y piercings. Si yo hice un par de tantos mostrando mis encantos, admito que ella hizo un hattrick tan solo con ese despampanante cuerpo que lucía. Con un carraspeo se robó la atención de don Ramiro, que al verla imponente, se repuso y no tardó en ir junto a ella para tomarla de la mano, girarla lentamente para su lasciva mirada y rodearla con un brazo por la cintura; le dio un beso grosero con lengua que ella aceptó con gusto.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf, don Ramiro! –dijo ella, imitando mi tono.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andrea, qué preciosidad estás hecha. Soy el hombre más afortunado del mundo al estar con dos jovencitas tan hermosas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Ramiro, la verdad es que me gustaría que nos vayamos a su casa ya mismo. A Rocío la puedes dejar aquí sujetada en el cepo para que no nos moleste, ¡jajaja!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero qué dices, Andy!? –protesté.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Solo bromeo, tonta. Pero es verdad que quiero estar con usted don Ramiro.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/abj6eVim"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/abj6eVim" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Vaya granuja, se estaba ganando el corazón de don Ramiro con total descaro. Pero nuestro amante se rio y la dirigió hasta uno de los cepos. Abrió el artefacto, que estaba a la altura de su cintura, y le indicó que se inclinara para poder apresarla.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vamos, niña, que no tenemos toda la madrugada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, don Ramiro, confío en usted, iría hasta el fin del mundo sin chistar si me lo ordenara.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! Me agradas, Andrea.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y acto seguido se inclinó para ser aprisionada. ¡Vaya niñata más descarada! La cosa ya debería estar cuatro a uno en mi contra. Don Ramiro cerró el cepo y lo aseguró con un candado. Por último, trajo de la mesa una barra larga de acero con abrazaderas (grilletes) en los extremos; un artefacto que separaría sus pies hasta donde su cintura pudiera.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Separa bien esas preciosas piernas, Andrea.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Así, don Ramiro?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero… ¡qué lujo de piernas, parecen las de una modelo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Miré con celos. Ella arqueaba la espalda y gemía como una cerda a cada tacto del hombre. Él se arrodilló para apresar sus tobillos con los grilletes y así tenerla bien separadas mediante la barra; ajustada, cerrada y con candado, quedó Andrea en una visión apetecible para la vista: ofreciendo culo y coño con orgullo a nuestro amante.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tu turno, Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía, don Ramiro, ¿cepos, barras y candados? ¿No nos va a hacer follar con sus caballos o algo así, no?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jajaja! Claro que no, Rocío. Es parte de un juego que he preparado. ¡Ven, vamos!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tome respiración y avancé hasta ese artefacto de tortura. Me incliné cuando abrió el cepo y me dejé aprisionar. Lo cerró, aseguró con el candado y con su mano abierta me cruzó el culo de manera violenta para hacerme chillar. En cierta forma me gustó; tengo más cola que Andrea y además a ella no le dio ninguna nalgada. Pero me quejé cuando tuve que separar mis piernas de manera exagerada para que la barra con grilletes pudiera hacerse lugar; ajustó los mencionados grilletes en mis tobillos y quedé con la movilidad prácticamente nula. En serio, temía que en cualquier momento oyéramos el bufido de algún caballo y la risa maquiavélica de don Ramiro para decirnos que íbamos a ser folladas por sus animales.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tengo que reunirme con mis personales. Ya vuelvo, niñas… –Separó mis nalgas y se despidió con un beso negro que me mató del gusto, gemí bien fuerte para que mi amiga escuchara cómo gozaba yo. No duró mucho su lengua jugueteando en mi culo hasta que se apartó para salir del granero.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ambas estábamos mirando la pared del fondo del establo, ahí donde estaban los corrales, estáticas y ansiosas. Faltaba mucho para el amanecer, era casi la una de la madrugada y las cosas pintaban peor que la campaña de mi querido Nacional en esta Copa Libertadores; las cosas se estaban desmadrando y aún no comenzábamos el primer día. Necesitábamos apoyarnos entre nosotras, darnos fuerzas, así que decidí cortar el incómodo silencio:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andy, quiero que sepas que pase lo que pase durante la competencia o juego que nos preparen, eres mi mejor amiga. Espero que no haya rencores gane quien gane…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, lo dices como si fueras a ganar, ¡ja ja ja!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué estás diciendo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero por favor, seamos sinceras. Eres pequeñita, tienes las tetas muy gordas y la cintura ancha… ¡Ganaré yo! –oí cómo se zarandeó en su cepo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dudo que esta competencia se trate de quien tenga mejor cuerpo, estúpida. ¡Ganaré yo! –me zarandé en mi cepo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cuando regresemos el lunes, me haré tatuajes y anillados también. Te vas a conformar con follar con los perros mientras yo disfruto con mis ocho amantes, ¡vaquita!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero qué te pasa, rubia de mierda!? —no podía reconocer a mi amiga. Para colmo sabía cuánto me acomplejaba que me dijeran vaquita.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Soy muy competitiva, es todo… vaca.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nos callamos cuando escuchamos un grupo de murmullos venir desde atrás de nosotras, hacia la entrada del granero. Eran varias personas y, debido a las voces, supuse que eran masculinas. Empuñé mis manos y empecé a sudar del nerviosismo. Cuando las voces se acercaron, escuché silbidos y vítores. Alguien me tocó la cola y la magreó groseramente para luego cruzarla con una potente palmada que me dejaron las nalgas ardiendo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auch! —chillé—. ¡Con cuidado!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andrea, Rocío, les presento a mis peones.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Eran cuatro negros desnudos e imponentes que se colocaron delante de nosotras. De cuerpos esbeltos y enormes pollones erectos que nos apuntaban amenazantes. Casi me corrí solo con verlos, vaya que eran guapísimos. ¿Eran brasileros? Cuando uno de ellos me habló, mi cabeza se enmarañó con miles de dudas acerca del origen de esos hombres oscuros.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—TÚ SER MUY BONITA. RUBIA MUY FLACA, TÚ TENER MÁS CARNE.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío —dijo Andrea—. Son enormes… Dios, mira esas venas surcando sus trancas…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PUES A MÍ GUSTAR MUCHO RUBIA. ESTA OTRA NECESITA DIETA…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No necesito dieta! —protesté zarandeándome en mi cepo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hablan raro, lo sé—dijo don Ramiro—. Chicas, estos hombres son de Somalia.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Somalia? –la verdad es que ni siquiera sabía dónde quedaba eso, pero sonaba muy lejos. Hoy día encierro ese país con un corazón en cualquier mapa que vea, pero no adelantaré las cosas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Huyen de la justicia de su país, y yo me encargué de cobijarlos en mi rancho. Son buena gente, muy trabajadora, con un pasado muy turbio pero que quieren dejar atrás la vida criminal que llevaban. Se encargan del cuidado de los caballos, del campo, e incluso ya llevan mis negocios para que vean el nivel de confianza que les tengo. Miren chicas, se las presentaré: Él era asesino serial, el otro un ladrón, el que está a mi lado era un sicario de una mafia y este otro negro trabajaba en un campamento de drogas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Son convictos? ¡Pero sáqueme de aquí ahora, don Ramiro! –me zarandeé como pude. ¡Convictos, convictos! El maldito cepo estaba bien cerrado, no podía salir de mi encierro. Una lágrima rodó por mi mejilla —. Don Ramiro, ¡no quiero morir aquí!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te van a matar, estúpida. No reacciones así, les vas a molestar. Son gente como tú y yo, Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SÍ, NOSOTROS TENER SENTIMIENTOS –dijo el asesino serial.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me han ayudado mucho en mis negocios, así que he decidido que durante este fin de semana van a tener una esclava sexual.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Temblando como una posesa contemplé con impotencia cómo me cegaban con una pañoleta. Imagino que a mi amiga también le tocó el mismo destino. Extrañamente, la muy puta no parecía protestar ante la situación crítica en la que estábamos metidas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estos negros no han follado en años —continuó don Ramiro—, las campesinas de por aquí huyen de ellos, la verdad. No sé si por su pasado o por el tamaño de sus vergas. Así que pensé que sería ideal que vosotras dos los contentaran. ¡No se preocupen, están muy limpios!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—USTED SER GRAN PATRÓN, DON RAMIRO –dijo un hombre detrás de mí. Sentí cómo posó sus manos en mi ancha cintura y pronto su carne forrada se plegó entre mis labios vaginales. Me mordí los dientes, no sabía cuál de los cabrones era el que me iba a follar pero lo cierto es que los cuatro tenían pollones de proporciones astronómicas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Todo mi cuerpo se tensó, no tenía ni chances de zarandearme o cerrar mis piernas. Escuché con desesperanza cómo Andrea pegó un chillido atronador mientras su macho negro bufía como un caballo en celo. Entonces sí que podría ser verdad que sus peones no follaban desde dios sabe cuándo. Cuando Andrea quiso decir algo, una protesta o un agradecimiento, escuché un sonido de gárgaras que la interrumpió; alguien la acalló de un pollazo y probablemente a mí me tocaría lo mismo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Armándome de valor, decidí rogar compasión:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Escúchame, Mutombo o como te llames, no sé cuánto tiempo has estado sin follar, pero no me trates como a una campesina, sé gentil…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ESTA PUTA TENER COÑO MUY HINCHADO —dijo tocándome la conchita de manera grosera—. COSTAR ENCONTRAR AGUJERO…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ughhh, diosss… no soy una puta, cabrón…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ARGOLLITAS SERVIR. ESTIRARLAS YO.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ten un poco más de delicad-AUUCHHH…! ¡Ufff! ¡Espera, espera diossss, no lo metas tan rápidoooo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No me hacía caso. Estiró mis argollas para separarme los labios vaginales y buscar cobijo. Se notaba que quería meterla de una vez por todas para rememorar cómo era encharcar su enorme tranca en una grutita femenina. Por más que intentara retorcerme o escaparme de sus embestidas animalescas, yo estaba muy bien sujeta tanto por el cepo, la barra y sus manos. Estaba a merced de un maldito criminal sin tacto ni caballerosidad.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dooon Ramiroo… ufff… ¡Dígaleeee!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues tu amiga Andrea parece pasarla muy bien, no sé de qué te quejas tú, Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PUTA, ¡PUTA TENER COÑO APRETADITO!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfff! ¡Te voy a matar, cabróooon! ¡Me va a desgarrar toda, pero bastaaaa!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PUTA SER CHILLONA —dijo uno que, debido a su voz, deduje que estaba frente a mí—. CALLARLA YO, AHORA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me agarró de mi mentón. Cerré la boca tratando de no chillar por la brutalidad con la que era taladrada. Me dio un bofetón, pero seguí sin abrir ni un solo centímetro. El negro de atrás me dio un envión que me hizo ver las estrellas pero mordí mis labios y crispé mis puños tratando de aguantar. Otro bofetón cruzándome la cara, luego una nalgada de parte del que me daba duro, y otra, y otra tan fuerte que un miedo terrible me pobló el cuerpo: ¡eran convictos y se notaba en su forma tan dura de hacer las cosas!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡ABRIR BOCA PUTÓN!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmmfff… ¡mffff! –ladeaba mi cabeza para evitarlo, pero él me daba latigazos con su polla en mis mejillas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡MIRAR! ¡TATUAJE DECIR “VAQUITA VICIOSA”, JA JA JA! –dijo el de atrás mientras tocaba mi tatuaje temporal dibujado en mi coxis.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡VACA DE MIERDA, ABRIR BOCA YA, COJONES! –tapó mi nariz y, segundos después, no me quedó otra más que abrirla para respirar. Acto inmediato me la clavó hasta mi garganta para que todo mi cuerpo crispara, para que curvara tanto la espalda hasta dolerme. Sí, lo consiguieron, yo era vilmente taladrada por mis dos agujeros por negros convictos en un rancho. Si mi papá se enterara…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡MOVER CADERAS, VACA, MOVERLAS MÁS!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡PUES ESTA RUBIA SABER MOVERSE! ¡UF! ¡PARECE QUE RUBIA SER MEJOR PUTA QUE VACA!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡EN SOMALIA MUJERES NO ESTAR TAN BUENAS!</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/adx2wC4O"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adx2wC4O" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me acordé que aquello era una maldita competencia. Y aparentemente Andrea estaba haciendo bien las cosas, al menos mejor que yo. Me armé de valor, puede que fueran criminales pero debía quitarme los prejuicios de encima. Suspiré y me enfoqué en mi rol de putita; tenía que hacerlo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Empecé a mordisquear el tronco del que me follaba por la boca, me hubiera gustado usar mi lengua como sé hacerlo, pero el pollón era tan grande y estaba hasta mi garganta que no podía moverla, me la tenía aplastada debido a su gigantesca tranca. También empecé a menear mi cintura para adelante y atrás como podía, tratando de acompasar el ritmo del negro que me daba duro.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando el pollón se retiró de mi boca recuperé la respiración. Cegada como estaba no sabía qué me depararía; otro bofetón, otro envión hasta la garganta, incluso algún escupitajo. Pero nada de eso, agarró de nuevo mi mentón y puso la punta de su gigantesco glande entre mis labios; sin órdenes de ningún tipo, empecé a succionar con fuerza la punta, tratando de robar todo el líquido preseminal que pudiera escurrírsele de su uretra. De vez en cuando enterraba la puntita de mi lengua en su agujero para estimularlo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Una feroz nalgada me avisó de que me estaba olvidando de atender al de atrás.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Con el culo ardiéndome terriblemente, quise volver a acompasar su ritmo, usar las contracciones de mi coñito para masajear su enorme verga, pero imprevistamente la polla de adelante se enterró hasta el fondo de mi garganta nuevamente, corriéndose brutalmente, asfixiándome con su leche espesa. Me sujetó fuerte de la cabeza para que no me apartara (¿podría apartarme acaso?). Estaba sudando, tenía muchísimo miedo y para colmo me estaba mareando ese olor fuerte y la cantidad ingente de leche que era depositada en mi boca y garganta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Definitivamente esos imbéciles no habían follado en años.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Por otro lado, la polla que reventaba mi coño se enterró de un envión hasta donde no sabía era posible. Los pelitos púbicos me espoleaban la cola, sus huevos se golpeaban contra mi muslo con fuerza; arqueé mi espalda (¿aún más?) y casi me desmayé del gusto y del dolor. Escuchaba cómo el negro de atrás rugía como un condenado, apretándome fuerte de la cintura, dejando quieto su pollón dentro de mí; podía sentir las malditas pulsaciones de su tranca corriéndose todo en el condón.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En cambio su colega aún no paraba de correrse, y de hecho ya me estaba zarandeando torpemente porque no podía respirar: la leche se escurría de mi nariz y de la comisura de mis labios que apenas daban abasto a la tranca; mi cara enrojecida y con ríos de lágrimas corriéndome en mis mejillas indicaban que estaba en mis límites, realmente pensé que era el fin de mi vida, pero ambas carnes se retiraron de mí bruscamente al son de un chasquido.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue la montada más rápida y violenta de mi vida. Ni siquiera me dio tiempo a tener un orgasmo pero dudo que eso estuviera en sus planes. Me quedé sin fuerzas, prácticamente colgando del cepo, derrotada y tratando de respirar correctamente; y pensar que me consideraba una putita bien entrenada. Sentía cómo la leche se escurría de mi coñito abatido, de mi boca y nariz también. Tosí un par de veces, estaba mareadísima, como si hubiera tomado litros de cerveza. Creí que por fin había terminado la faena, pero alguien me volvió a cruzar la cara con la mano abierta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Despierta, Rocío, despierta! —era don Ramiro.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… mmm… cabrón… si iba a saber que me iban a follar convictos…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Deja de decir que son convictos, marrana. Y tú, Andrea, ¿cómo estás?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estoy… estoy bien, don Ramiro, ¡uf! —la muy puta de mi amiga había gozado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Esa es mi princesa. Te voy a quitar la pañoleta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… gracias don Ramiro —dijo con una falsa voz de niña buena.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andrea, tienes que adivinar cuál de estos cuatro negros le folló a Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y cómo voy a saberlo, don Ramiro?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues tu amiga Rocío tiene que darte las pistas. Vamos, Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y no me van a quitar a mí la pañoleta? —pregunté extrañada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, putita, aún no. Vamos, dale una pista.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dame una pista, Rocío, por favor!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Esto… Andy…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, estamos juntas en esto. Tú lo dijiste… ¡por favor, te suplico que me des alguna pistaaa!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mfff… —escupí el semen que quedó en mi boca y traté de recordar—. Andy, el que me folló… ¡púbico! ¡Tenía pelo púbico, lo sentía en mi nalga, picándome!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, hay tres hombres con pelo púbico, el otro lo tiene depilado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Entonces… ¡Ya sé, Andy! Los huevos… el negro que me folló tenía enormes huevos, también los sentía golpeándose contra mí… madre mía eran enormes…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ya sé, es el tercer hombre!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Felicidades, Andrea, has adivinado quién fue el que le folló a Rocío! Te has salvado del castigo. Ahora el turno de tu amiga. Te voy a cegar de nuevo con la pañoleta, es tu turno de darle las pistas a tu amiga Rocío para que ella pueda salvarse.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Ramiro me quitó la pañoleta y cegó a Andy. Frente a mi borrosa vista pude notarlo a él, y a sus cuatro peones detrás que se estaban cambiando de lugar (probablemente porque sabían que yo descartaría al tercero). Yo estaba temblando de miedo, la verdad es que no tenía ni la más remota idea de qué iba a depararme si perdía.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, tienes que adivinar quién fue el negro que folló a tu amiga Andrea.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andy, dame pistas… —dije mirando las enormes trancas. No podía ser que uno de esos me hubiera follado. ¿Tanto puedo cobijar?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hmmm… pues no sé, Rocío… follaba muy bien…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Maldita, eso no me sirve. ¿Pelo púbico? ¿Tamaño de sus huevos?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues no recuerdo… vaya… ¡Era enorme, Rocío!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dios mío, todos son enormes, estúpida! –me zarandeé de mi cepo en señal de protesta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No me digas estúpida, soy tu amiga!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Perdón, Andy! Pero necesito que te concentres y me digas cómo era el cabrón que te ha follado…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VACA NO TENER RESPETO NI POR NOSOTROS NI POR AMIGA –dijo el mafioso.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—RUBIA SER MEJOR PERSONA, NOTARSE A LA LEGUA –respondió el ladrón.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Cállense, cabrones! ¡Andy, dime una maldita pista, por favor!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hmm… ¡Pelo púbico, sí, lo tengo en mis labios! Ah, pues claro que no, ese era del que me dio por la boca… Rocío, no séee….</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía… ¿lo estás haciendo a propósito?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Nooo, te lo juro… a ver… Encontró mi clítoris con rapidez, me lo acarició muy fuerte, vaya que era todo un experto, hmm.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me rindo, voy a tratar de adivinar al azar… —Descarté a dos que tenían las vergas notablemente ensalivadas. Solo había dos hombres que podrían ser quienes la follaron—. Uff, esto… ¿el segundo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Perdiste, Rocío —dijo don Ramiro mientras se acercaba a mí—. Ahora toca el castigo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Castigo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me volvió a cegar con la pañoleta y un miedo terrible me invadió. Agarró mi mentón y apretó mi nariz para que abriera mi boca. Me ordenó que sacara mi lengua, pero como obviamente me negué, me amenazó que me reventarían el culo sin piedad pese a que yo aún no estaba lista para eso. No me quedó otra que sacar mi anillada lengua. La agarró bien fuerte del piercing. ¿Iba a escupir? Al imbécil le encantaba hacerlo. Pero no, sentí un viscoso líquido caerse en mi lengua, diferente al de una saliva. Mis peores miedos se hicieron realidad cuando me habló:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es el semen que se quedó en el condón con el que follaron a tu amiga.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me zarandeé, pero era imposible moverse mucho, hice un gesto de arcadas pero logré aguantarme las ganas. No me quedó otra alternativa que recibir toda la leche. Lo peor no llegó allí, sino cuando sentí que lanzaron un pedazo de algo extraño en mi boca. ¡Era el condón con el que machacaron a Andrea! A ese ritmo me iba a acostumbrar a comerlos, la verdad, porque no era la primera vez que me lo hacían. Don Ramiro soltó la lengua y me obligó a que cerrara mi boca.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te lo tragues aún, Rocío. Espera un momento… eso es… ábrela de nuevo…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mmmñññooo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te pongas remolona de nuevo, he traído el cinturón y no dudaré en usarlo, niña.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mfff… mbaleee…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y otra vez la leche caliente cayó en mi boca. Claro que esa era la que pertenecía al condón con el que me follaron. Así pues, tras tortuosos segundos, mi boquita estaba a rebosar de semen y dos condones. Nuevamente me obligó a que cerrara la boca.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Trágalo todo, marrana. Con los forros incluidos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Casi poté del asco pero logré sostener las ganas de vomitarlo todo. Tragué un cuajo pequeño, luego otro más rápidamente para evitar el gusto amargo; la viscosidad se sentía pegándose en mi garganta, cayendo lentamente hacia mi estómago. Sudaba, me retorcía, me mareaba, pero aún había mucho que tragar. Volví a aunar fuerzas y conseguí ingerir casi toda la lefa; solo quedaban los dos condones que a conciencia atajé con mi lengua. Traté de enrollarlas como mejor pude y, crispando cuerpo y puño, logré tragarlas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sonreía como una loca, ya solo quedaba semen en mis dientes y algo en la comisura de mis labios, pero logré soportar el castigo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues ya está, Rocío, de todos modos has perdido. Andrea será quien me acompañe en un fin de semana de lujo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Síiii —escuché a Andrea zarandeándose en su cepo—, ganéee, qué emocionante!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooo, revancha, revancha por favor! —supliqué zarandeándome como mejor pude. Me quería desmayar, no podía ser verdad. ¿Yo iba a ser la esclava sexual de cuatro convictos durante todo el fin de semana?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, tú te quedarás aquí. Les he dicho a mis peones que te pueden hacer lo que quieran pero que respeten tu culo, pues aún eres virgen por allí.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Con las pocas fuerzas que tenía me revolví como loca.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Me va a dejar con estos criminales toda la puta noche, cabrón!?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Son buena gente, deja de prejuzgar, niñata.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues quédese usted con ellos toda la noche, imbécil! —protesté mientras me libraban de la pañoleta y luego de la barra espaciadoras de mis pies. Al abrirse mi cepo, dos negros me tomaron de mis temblorosos brazos mientras los otros empezaron a menearse las gordísimas pollas, preparándolas. Mi cuerpo estaba desgastado, entumecido y ultrajado, pero la noche solo comenzaba para mí.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Vi con rabia cómo Andrea se retiraba sonriente, llevada del brazo de don Ramiro, rumbo a su lujosa casa. La muy puta me había traicionado, desde un principio su objetivo era estar a solas con nuestro amante y dejarme a mí a merced de unos negros convictos. Antes de cerrarse el portón del establo, me lanzó un besito y me guiño el ojo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Vuelve aquí, rubia de mierda, eso fue trampaaaa! —protesté mientras los dos negros me sostenían fuerte.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SERÁ MEJOR QUE USES BOCA PARA OTRA COSA. VENGA, CHUPAR HUEVOS YA, VACA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Deja de decirme vaca, Mutombo de mierda!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿MUTOMBO? MI NOMBRE LENNY. MUCHACHOS, AQUÍ DON PATRÓN DEJAR LOS CONDONES QUE DEBEMOS USAR… -les mostró dos cajitas azules con condones.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A VER —dijo otro, creo que era el mafioso, agarrando ambas cajas. Sin más miramientos los lanzó al fondo, entre las pajas—. UPS, PARECE QUE FOLLAR A PELO…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—JAJAJA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No podéis estar hablando en serio, imbéciles!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—NOSOTROS PREÑARTE, VACA. TÚ DAR MUCHOS BEBÉS NEGROS.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—E IR A SOMALIA CON NOSOTROS JA JA JA.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/adnbOZqN"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adnbOZqN" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ESCUCHA VACA —dijo uno de los que me sostenía, me tomó de la mano y la llevó para que acariciara su gigantesco pollón; era imposible a priori que algo así me entrara—. ESTA NOCHE MI TURNO SER. EN OTRAS NOCHES, OTROS TENDRÁN TURNO. SOLO YO FOLLAR, OTROS PODER TOCAR, PERO MÁS NO.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tu-turnos?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SÍ. DOS CABALGATAS POR NOCHE. YA TUVISTE UNA. MÁS NO, O TÚ QUEDAR MALTRECHA JA JA JA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Evidentemente tenía una larga madrugada por delante; tenía dos opciones a la vista: revelarme ante hombres enormes y convictos, o tratar de guiar la noche con sumisión. De cualquiera de las dos formas iban a follarme. Y visto lo que hicieron con las cajitas con condones, era obvio que no tenían mucha consideración por mí; si no quería regresar a casa magullada, debía ser la putita sumisa de cuatro negros.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, no es lo que esperaba al venir aquí… ¡por qué no os buscáis una prostituta o algo así, la mierda!—grité zarandeándome pero era imposible escaparme.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ME GUSTA ACTITUD: PERRA INTRATABLE, YO CAMBIÁRTELA A POLLAZOS. AHORA IR AL CORRAL, PUTÓN. USARSE PARA PREÑAR VACAS. COINCIDENCIA, TÚ SER VACA. TÚ NO SALIR DE AQUÍ HASTA PREÑADA QUEDAR JA JA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—JA JA. ASESINO SERIAL SER GRACIOSO.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No! ¡No preñar, no preñar!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MUGIR MUCHO TÚ. VENGA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un zurrón fuerte a la cabeza me hizo callar, y a pasos forzados me arrastraron rumbo al corral. ¡Convictos, convictos! Me daban algunas cachetadas a la cola para que apurara el paso, y yo trataba de encontrar algo que me pudiera despertar de aquella pesadilla.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El corral obviamente no ofrecía ningún tipo de privacidad pues solo era un montón de vallas de madera añeja para contener al animal que quisieran trabajarle. El espacio tampoco era muy grande que digamos, había molesta paja por el suelo y además todo olía raro, rancio. Ingresamos al abrirse la tranquera (unas tablas de madera dispuestas de manera horizontal a modo de “puerta” de baja altura), y nada más cerrarse, los cuatro somalíes me rodearon; no cabía ni una aguja entre nosotros.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva al ver que uno se inclinaba para besarme violentamente; me dejé hacer por el miedo. Otras manos en mi colita, besos y mordiscones a mis hombros, otra mano hurgando en mi concha; estaba perdida, ¡me iban a preñar unos negros que no conocía!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ñffff! —protesté. Obviamente no podía ni hablar debido a la gigantesca lengua que me invadía la boca sin piedad; ni siquiera le importaba mezclarse con el semen del negro que se corrió en mi boquita (o capaz fue él quien me la metió allí y era su propio semen lo que degustaba, a saber). Por otro lado, mi mano estaba ya prácticamente pajeando la polla del otro negro sin que él me guiara. Y debo decir que temblaba de miedo; agarrando esa tranca, era imposible cerrar mi mano debido al grosor. Nunca había estado con una verga tan gruesa; es decir, he estado con otros hombres grandes pero aquello era descomunal, se trataba de la primera polla africana que probaría y por dios sí que le rendía honor a todos los mitos y leyendas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Haciendo fuerzas, me aparté del beso y rogué:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff! Traje algo de dinero… ¡Os pagaré y me dejáis libre esta noche!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A CALLAR.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me tomaron del hombro y me obligaron a arrodillarme. Estaba rodeada de cuatro pollones oscuros. Uno de ellos agarró un puñado de mi cabellera e hizo que su enorme verga se abriera paso violentamente en mi boca hasta mi garganta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Extrañamente, antes de que pudiera amagar retorcerme o incluso intentar satisfacerlo, sentí un líquido viscoso y caliente escurrirse directamente dentro de mi garganta hasta mi estómago (otra vez). Su pollón estaba escupiéndolo todo violentamente y yo, con los ojos abiertos como platos, trataba de respirar y apartarme de él, pero el negro me atajaba muy fuerte, metiendo más y más polla dentro de mi boca conforme su carne tiraba lo que pareciera ser litros de leche.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—OOOHHHH CORRIENDO ESTOY YO, ¡CORRIENDO! —gritaba el asesino serial.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—TÚ JODERTE, AMIGO. EL QUE SE CORRE NO FOLLAR CON NIÑA. MI TURNO SER —respondió el mafioso.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ME DA IGUAL… LECHE TOMAAAA… PUTAAAA TÚUUU…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mffff, mffff, mffff!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—DIFÍCIL NO CORRERSE CARAMBAS. AÑOS SIN ESTAR CON MUJER NOSOTROS.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sacó su pollón y sentí que volvía a vivir. ¡Uf! Pero el cabrón seguía corriéndose y no tardó en lanzar un lefazo directo a mi ojo derecho para cegármelo. Frente a mí estaba la terrible tranca, aún con leche bullendo en la punta mientras yo aunaba fuerzas para recuperar mi respiración, con semen escurriéndoseme de la comisura de mis labios.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—LIMPIAR POLLA, VACA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Límpiatela tú, imbécil! ¡Quiero irme de aquíiii!</p>
<p style="clear: both; text-align: center;">
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Otra mano me cruzó la cara y, tras tomar nuevamente de mi cabellera, me pegaron contra la cintura del negro recién ordeñado para que la limpiara. Clavé mis uñas en su culo para que me sufriera y accedí a succionar los últimos trazos de leche de su polla.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo cierto es que, mientras lo limpiaba, estaba viendo una luz dentro de la oscuridad. Dijeron “si te corres no follas con la niña”. Era evidente que, siendo cuatro, idearon un plan para montarme. Si conseguía que los demás se corrieran antes de penetrarme e intentaran preñarme, tal vez conseguiría que los cuatro negros iniciaran un conflicto interno entre ellos mediante el cual podría salir viva.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, ya está… —dije con un regusto asqueroso a semen en mi boca—. ¡Ya está limpio, ahora quién es el siguiente! —grité con valor. Mi pequeño plan estaba en marcha. Iba a hacerlos correr a todos en mi boca para salvarme.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MI TURNO. ACOSTARTE VACA. Y ABRIR PIERNAS YA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue decirlo para que todo mi plan se fuera a la mierda.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡MUGIR DEMASIADO! ¡TRAER LAZO DE CUERO!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—AQUÍ TENER.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me lo ataron el cuero en la boca para que dejara de protestar, a modo de bozal. Y de paso me pusieron la pañoleta para cegarme. Me las quité enseguida para chillarles que eran unos imbéciles. Fue por eso que me dieron media vuelta y me hicieron acostar en el suelo, boca abajo, sobre el montón de paja; me ataron las manos a la espalda con el lazo de cuero y luego sí, acto seguido, me volvieron a acallar con otro lazo cuero a modo de bozal; por último me cegaron con la pañoleta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Me van a preñar… ¡me van a preñar!”, pensé desconsolada cuando volví a sentir que me colocaban la barra separadora de pies. Alguien puso una pequeña pila de heno debajo de mi vientre para que pudiera levantar la cola; el desconsuelo fue total cuando sentí el gigantesco glande de uno de los negros reposar entre los pliegues de mi sexo anillado; estaba maniatada, cegada, ofreciendo mi concha sin posibilidad más que zarandearme débilmente.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No sé si el mismo hombre o alguien más fue el encargado de estirar las anillas de mis labios vaginales para que se abrieran y mostraran mi agujerito; para que mostraran el camino a mi perdición. Gemí un poco porque aquello estaba poniéndose entre lo doloroso y placentero.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MIRAR CARNECITA TIERNA. ROSADITA, HMM.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ESTÍRARLA MÁS, ABRIRLA MÁS CARAMBA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—YO ELEGIR CULO. OTRO ELEGIR COÑO.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“¡¡¡Noooo!!!”, pensé y me zarandeé. Si bien he estado entrenando mi cola, aún no la había estrenado. Y no quería que unos convictos fueran quienes tuvieran el privilegio de desflorarme el ano. Me volví a zarandear ridículamente pero uno de ellos me cruzó el culo con una fuerte palmada que resonó por el establo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡QUIETA VACA!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mmmm! ¡Mmmm! ¡¡¡Mmmm!!!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡QUÉ PASAR CON NIÑA!? —me dio otra nalgada cuyo eco rebotó por el lugar. Mi cola hervía y seguro que estaba rojísima, pero no iba a dejarme rendir fácil, mi cola no sería de ellos jamás.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MIRAR CULO —no sé quién era pero separó mis nalgas de manera grosera—. PEQUEÑO TENER. ESTOS POLLONES DESTROZAR NIÑA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SÍ, PATRÓN ENOJARSE SI VER A PUTITA DESTROZADA. NUESTRO PLAN DE PREÑARLA Y LLEVARLA A ESCONDIDAS A SOMALIA CORRER PELIGRO.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PUES SÍ…. SOLO POR COÑO FOLLAR.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me tranquilicé. Al menos usaban bien la otra cabeza. Alguien me tomó de la cintura con sus fuertes manos y me atrajo un poquito hacia él para reposar su enorme y caliente glande entre mis hinchados labios vaginales. Estaba relajada porque mi culo se había salvado, pero a saber si mi concha podría resistir tremenda verga queriendo entrar.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PUES NADA. SI TÚ FOLLAR COÑO, YO FOLLAR BOCA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VALE. QUITARLE BOZAL.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿NOSOTROS DOS PODER CHUPAR TETAS?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—CLARO, NO OS QUEDA OTRA, JA JA JA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En el momento que uno de los negros me liberó del bozal improvisado, no tardé en protestar con mi voz rompe vidrios:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Imbéeeecileeees, os voy a mataaaar!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—CUANDO TÚ ESTAR EMBARAZADA, IR EN BARCO A SOMALIA CON NOSOTROS. MESES DIVERTIDOS PASAR EN MAR. AHORA CHUPAR PUTA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> —¡Ojalá te mueras cabróoo-mmfffff! —me callaron con un pollazo hasta la garganta—. ¡Mmmfff!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Di un respingo de sorpresa nada más sentir sendas lenguas en cada uno de mis dos pezoncitos anillados. Esos negros jugaban con la puntita de mis pezones, con los anillitos, mordisqueando, succionando, ¡uf! No lo iba a admitir pero qué bien que mamaban mis tetas. Y más al sur, la enorme polla estaba haciendo presión para entrar en mi agujerito. Intenté alejarme lo más que pude para evitar el inexorable final, pero logró meter el caliente glande. Dio un par de enviones, cada vez entrando más; ladeé mi cabeza para apartarme de la polla que me taladraba la boca:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, espera, ¡por favor espera negraso!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿QUÉ MIERDA QUERER, VACA?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… ¿habéis decidido quién va a preñarme? Porque todos estáis muy emocionados con hacerlo… ahhh, ahhhhh… pero verás, parece que tú serás el que me preñe —dije en referencia al que me tenía la concha llena con su verga.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—SÍ. MALA SUERTE PARA COLEGAS. BEBES NEGROS DARME TÚ, JA JA JA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MAFIOSO SER CARADURA —le reprendió el negro que se chupaba mi pezón derecho—. LA VACA TENER RAZÓN. DEBEMOS DECIDIR QUIÉN PREÑARLA.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—YO QUERER EMBARAZARLA —respondió el negro frente a mí, que restregaba su polla por mi boca y me sujetaba fuerte del mentón.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—COMO DOS YA HABERSE CORRIDO HOY, MEJOR DECIDIRLO MAÑANA. AHORA DISFRUTAR DE ESCLAVA —dijo otro que, acto seguido, continuó chupando y mordisqueando mi otro pezón.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Casi con una sonrisa esbozándose en mi cara repleta de leche, grité con entusiasmo:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ya lo oíste, ve y busca los condones!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡JA! VACA LISTA. MAÑANA DECIDIREMOS. Y PREÑARTE BIEN.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/acvZID6H"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acvZID6H" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Sí, sí, todo eso está muy bien, ve a por el condón, Mutombo! —evidentemente al amanecer los delataría y seguro que don Ramiro se desharía de aquellos peones tan imbéciles por intentar preñarme.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Salió del corral para buscar la maldita cajita de condones que se perdió entre las pilas de paja mientras yo contentaba a sus otros tres colegas. Vendada como estaba era difícil ubicar la polla frente a mí, pero me guiaba debido a la esencia fuerte que emanaba para engullirla.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No tardó mucho en encontrar los condones y volvió a entrar; al menos eso es lo que percibía por el sonido de sus pasos. Al poco rato ya lo sentía detrás de mí, colocándose de nuevo para la faena.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—POR CIERTO, NOMBRE MÍO “SAMUEL”.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Como sea, Mutombo, terminemos con esto —meneé mi cintura como mejor pude, justo antes de ser engullir los huevazos de su colega.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> —JA, GUARRA SER TÚ.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me restregó su polla forrada por el coño para que se empapara de mis jugos, y me la fue metiendo poco a poco. Notaba cómo su larga y gruesa tranca me llenaba el coño de manera terrible, increíble, abriéndome, haciéndose paso a la fuerza a través de mi grutita.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Por otro lado, el negro que estaba frente a mí retiró sus huevazos de mi boca y creo que se levantó. Pronto alguien me volvió a tomar del mentón; supuse que otro negro quería una mamada. Para evitar que me volvieran a cruzar la cara, abrí la boca sumisamente y engullí como mejor pude su tranca. Y atrás, la verga en mi concha ya llegaba hasta donde pocos pudieron; tenía toda la grutita llena de polla y no cabía absolutamente más. Cuando notó que estaba toda dentro, empezó un fuerte vaivén, rítmico, duro, él quería gozar como macho hambriento de puta independientemente de que yo gozara o no; a cada embestida que él iba dando cada vez más deprisa, yo respondía con un mordisco a la verga del negro que me la metía hasta la garganta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Llegó un momento dado en el que empecé a gemir, me sorprendí hasta a mí misma haciéndome oír de esa manera, como una cerdita gozando de los cuatro machos que hacían uso de mi cuerpito. Con los jadeos llenando el establo, deseé que me escucharan don Ramiro y Andrea para que vieran qué tanto estaba disfrutando con ellos.  ¡Uf! Ojalá que la putita de Andy se arrepintiera y viniera a probar esas pollas gigantescas, manos y lenguas deseosas en mi cuerpo, pero luego pensé que no, que las quería para mí, todas para mí.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El negro forrado emitía algo similar a unos bufidos de placer, no me hacía ningún gesto cariñoso como dije, me sometía como quien recoge a una prostituta y se la folla sin pensar nada más que en él mismo. No se preocupaba por mí, si yo lo estaba pasando bien o si mi postura me incomodaba. Él sabía de sobras que yo estaba gozando como una vaquita en celo y solo se ocupaba de contentar su pollón. Me folló largo y tendido, de hecho me corrí tres veces sin que él dejara de darme duro y sin que sus amigos dejaran de acariciarme y meterme polla por la boca.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cada vez que me corría, arqueaba mi espalda y flaqueaba mis piernas que aún estaban muy separadas por la barra, pero al que me follaba no parecía importarle que yo me retorciera, nunca aminoró las arremetidas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Poco a poco fue haciendo sus movimientos más rápidos. Yo ya sabía lo que eso significaba y me preparé para tener mi último orgasmo a la vez que él el suyo. La cabeza me daba vueltas sintiendo su polla agitándose dentro de mi coñito; la sacó para afuera y la vista de mi agujerito totalmente cedido al tamaño descomunal le habrá excitado, porque me dio un beso allí, largo, tendido, con lengua y mordiscos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dejé llevar, chupando con fruición la enorme tranca que entraba y salía de mi boca. A veces ladeaba mi rostro para mordisquear ese venoso tronco. Lo cierto es que estaba bastante aliviada porque la segunda y última follada de la noche había terminado, y nadie aún se había corrido en mi coño. Y para qué mentir, ya tranquila, me dejé llevar en toda la madrugada. No me quedaba otra más que gozar y hacer gozar a mis “amos” negros.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Por mi boca pasaron finalmente las cuatro pollas, por entre mis enormes tetas también. Como tenía las manos apresadas a la espalda, ellos me pusieron boca para arriba, se sentaron sobre mí y pasaron sus pollones para hacerse cubanas de las más groseras.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/acp1wrJP"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acp1wrJP" alt="" width="426" height="640" border="0" /></a></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dejaron descansar por fin avanzada la madrugada, toda lefada, chupada y mordisqueda. Me dejaron tendida en el suelo sin siquiera quitarme mis restricciones ni la pañoleta, y cuando pensé que podía dormir (estaba cansadísima), volvieron a la carga para comerme el coño, que estaba hinchadito, metían dedos y se pasaban mucho tiempo buscando mi clítoris entre mis carnecitas abultadas, jugando con mis anillas incrustadas en mis labios vaginales. A veces me hacían acostar sobre uno de ellos para que les besara y les hiciera sentir mi piercing en la lengua, y yo accedía como bien podía porque no quería llevarle la contraria a unos convictos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lejos quedaron los negros violentos, al portarme sumisa me trataron bastante bien. Me quejé una vez más en el resto de la madrugada porque me mordisquearon una teta de manera fuerte, y otro metió dedos en mi culo sin ensalivarlo, pero poco más.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La primera noche había terminado. Y había sobrevivido.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">……………………..</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al día siguiente alguien abrió la puerta del granero. Yo estaba acostada sobre el asesino serial, creo, durmiendo sobre su pecho, con semen reseco en mi boca, cara, muslos y espalda. Otro negro dormía usando mi cola como almohada, y los dos restantes creo que habían salido para asearse.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me sentía la muchacha más horrible del mundo. Yo olía asquerosísimo pero estaba tan cansada que solo me limité a escuchar con impotencia a un par de personas acercándose. Al poco rato los oí frente a mí, y me quitaron la pañoleta que me cegaba la mirada. Aún tenía un ojo cerrado debido al semen que impactó allí, por lo que solo pude abrir un ojo; apenas los noté pues no me acostumbraba a la luz matutina: eran don Ramiro y Andrea. Él estaba vestido como un jinete gaúcho: poncho, botas de cuero con tacos y una enorme sonrisa, mientras que ella vestía un vestido blanco con falda larga, como si estuviera en la maldita época colonial.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buen día Rocío –dijo Andrea con una sonrisa—, se ve que la pasaste muy bien.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andy… ayuda…. No más pollas… No quiero más pollas, por favor…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uy, este lugar huele terrible! —dijo tapándose la nariz.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Don Ramiro! —me zarandeé como pude entre los dos negros que dormían—. ¡Quisieron follarme sin condón, estos negros quisieron follarme sin condón para preñarme!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero no te da vergüenza, Rocío!? Mentirme de esta manera, mis peones no serían capaces…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Le digo la verdad!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te follaron con forro o no?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, con forro, pero…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues ya está, no quiero oír una palabra más al respecto, niñata!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Don Ramiro…! ¡Mierda! ¡Necesito ir al baño o a un arroyo! ¡Quítenme las restricciones! ¡Necesito una decena de jabones, por favor, y ya!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf! —ahora era don Ramiro quien se tapaba la nariz y ponía rostro asqueado—. ¡Creo que voy a vomitar, Rocío que mal hueles! ¡Aléjate Andrea, no quiero que te pase este tufo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, es horrible —dijo Andrea alejándose—. ¡Nos vemos Rocío! Don Ramiro, le espero en el establo para pasear en caballo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Van a pasear en caballo? ¡Basta, don Ramiro! ¡Yo también quiero pasear en caballos, uf, aléjeme de estos convictos!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No vuelvas a menospreciarlos así, marrana. “Negros”, “convictos”, ¡son personas, Rocío! Por eso mismo irás al centro del rancho, te vamos a sujetar de otro cepo que tengo allí para darte unos azotes. ¡Necesitas aprender! Hoy llegan otros de mis trabajadores, te van a follar los negros en público hasta que te hagan correr como una vaca en celo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me está jodiendo…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Antes de que pudiera asimilar la idea de ser empotrada en un cepo a la luz del día, a los ojos de otros hombres, los dos somalíes que habían salido para asearse volvieron al granero; me levantaron de los brazos y, con sonrisas enormes surcando sus caras, me llevaron afuera del establo. La luz del sol me cegó un buen rato pero entendí que me estaban arrastrando hasta el centro del rancho. Ni siquiera iban a dejarme dar un maldito baño o quitarme la barra espaciadora. Tal vez si tuviera fuerzas podría resistirme…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Con mi único ojo abierto, vi una veintena de peones, todos uruguayos, que me miraban entre morbo y risas, silbaban y gritaban al aire con jolgorio, algunos llevando a caballos de las riendas, otros cargando pilas de heno, otros llevando baldes para ser llenados con leche ordeñada: todos cesaron sus actividades y rodearon el cepo donde me iban a apresar.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Uno de ellos se acercó para magrearme la cola y las piernas, hablando como si yo fuera una “vaca de calidad”. Claro que al ver que estaba repleta de semen dejó el toqueteo para cuando yo estuviera más limpia. Pero a mí no me importaba la humillación, estaba demasiado ensimismada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“No soy ninguna vaca…”, susurré mirando al suelo.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;">
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras los convictos me apresaban en el cepo, dejando mi culo expuesto a azotes, y mi anillado coño presto a ser vilmente follado, me mordí los dientes y crispé mis apresados puños. Poco a poco estaba volviendo a mí misma.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Miren, aún tiene semen chorreando de su coño!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Es esta la chica que nos contó don Ramiro, que folló con dos perros?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Creo que sí. Uf, amigos, no sé ustedes pero yo me la voy a cascar ahora en su honor —otro campesino se tocaba el paquete groseramente.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No se acerquen demasiado, tiene un tufo a semen que da arcadas. Se nota que los somalíes se divirtieron con ella.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mucho somalí, niña, mucho somalí. Yo te voy a hacer a amar a los uruguayos de nuevo, ¡jajaja!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡ROCÍO, TÚ CONTAR Y AGRADECER CADA AZOTE A TU COLA. YO ESTAR MUY MOLESTO POR QUERER MENTIR A PATRÓN. NOSOTROS JAMÁS QUERER PREÑARTE, LOCA ESTAR TÚ!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Antes que el primer cintarazo se estrellara en mi colita, antes de chillar como una cerda para las risas de todos los allí presentes, me juré para mis adentros que iba a buscar una manera de vengarme. A lo lejos vi que don Ramiro y Andrea montaban en caballo, recorriendo las afueras como si fueran los putos protagonistas de una telenovela romántica.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diossss… me voy a ¡vengaAAAuuuuchhh! ¡No me azotes tan fuerte, Mutombo!… Uff… uff…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡AGRADECER Y CONTAR, VACA!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡AAAAuchhhh!, valeee… ¡Van dos… uff… diosss… van dos… y gracias!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—BIEN… —se inclinó y me susurró—. ESTA NOCHE SÍ QUE PREÑADA VAS A QUEDAR.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se encendió mi corazón. Definitivamente se iban a enterar que con una chica como yo no se podía jugar. A sus ojos solo era, evidentemente, un pedazo de carne sin muchos derechos. Mientras el tercer y último cintarazo se hacía lugar, arrancándome un alarido, sentí cómo alguien (probablemente otro de los negros) se disponía a chuparme el coño. Estaba más hinchado que nunca y todos lo podían notar: follarme no era la opción más ideal tras la noche salvaje vivida en el granero. En el momento que gemí notoriamente gracias a su hábil lengua haciéndose lugar en mis anilladas carnecitas, me juré que iba a vengarme de todos y cada uno de los hombres en ese rancho de mierda. NADIE SALVARSE, TODOS SUFRIR…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La guerra en el rancho había comenzado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">&#8212;-</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Continuará. Gracias a los que han llegado hasta aquí.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un besito,</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rocío.</p>
<p style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:</p>
<p style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"> rociohot19@yahoo.es</p>
<p style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: #fafafa; clear: both; color: #333333; font-family: 'Helvetica Neue Light', HelveticaNeue-Light, 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: 19px; margin: 0px; orphans: auto; outline: none; padding: 0px; text-align: center; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;"><b style="text-align: justify;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ! </b></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/acvh2XQD"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acvh2XQD" alt="" width="640" height="426" border="0" /></a></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: #fafafa; clear: both; color: #333333; font-family: 'Helvetica Neue Light', HelveticaNeue-Light, 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: 19px; margin: 0px; orphans: auto; outline: none; padding: 0px; text-align: center; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;"><b style="text-align: justify;"> </b></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Cepillada por el hermanito de mi novio&#8221;(POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 May 2022 12:55:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Hola queridos lectores de Pornografo. Soy Rocío, de Montevideo, Uruguay. Muchas gracias a mi hermano por ayudarme con este relato para documentarme sobre Mortal Kombat. Es un relato un poco inusual para lo que es “Parodias”, espero no estar metiendo mucho la pata (perdón por anticipado). Desde inicios de Febrero que ando muy feliz porque tras semanas de insistencia conseguí volver con mi novio. Estuve con él desde los inicios de la secundaria y lo perdí por una serie de acontecimientos desafortunados durante mi primer año en la facultad. Pero ahora estábamos de nuevo juntos y esa noche de sábado [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Hola queridos lectores de Pornografo. Soy Rocío, de Montevideo, Uruguay. Muchas gracias a mi hermano por ayudarme con este relato para documentarme sobre Mortal Kombat. Es un relato un poco inusual para lo que es “Parodias”, espero no estar metiendo mucho la pata (perdón por anticipado).</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Desde inicios de Febrero que ando muy feliz porque tras semanas de insistencia conseguí volver con mi novio. Estuve con él desde los inicios de la secundaria y lo perdí por una serie de acontecimientos desafortunados durante mi primer año en la facultad. Pero ahora estábamos de nuevo juntos y esa noche de sábado saldríamos rumbo a un boliche (discoteca) de las tantas que hay apostadas sobre la Avenida 18 de Julio, del centro de Montevideo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Obviamente me vestí sexi, no me impuse límites por la ocasión. Me puse unos jeans ceñidos que favorecieran mi figura y acentuaran mi trasero; suelo usar tanga y desde luego esa noche no sería excepción. Sandalias con tacones negros y una playera roja que me hacía un escote demencial aprovechando el tamaño de mis senos. De hecho si me agachaba la abertura era tan grande que dejaba ver muchísimo, por lo que me puse un sujetador también rojo de media copa para evitar que se salieran fácilmente. Eso sí, de mi casa salí con un abrigo para disimular ante mi padre y mi hermano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando Christian, que así se llama mi pareja, me recogió, no dudó en aparcar a un par de cuadras de mi casa para meterme mano. Sería la primera vez que tendríamos relaciones después de muchísimo, y aún no sabía que su querida chica ya tenía un piercing en su pezón izquierdo así como el tatuaje de una rosa en la cintura (los tatuajes temporales que tenía ya habían desaparecido). Solo sabía que me había hecho un piercing en la lengua y lo calenté bastante con besos y caricias tanto en la facultad como esa noche en su coche, vamos que lo estaba poniendo a tope para que no se molestara cuando le revelara los cambios que le hice a mi cuerpo.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El problema surgió cuando recibió una llamada en su móvil en pleno morreo. Estuvo discutiendo un breve momento y yo, calentísima como estaba traté de molestarlo besándole el cuello y dándole mordiscones, pero cuando cortó la llamada estaba bastante serio, estaba lejos de parecerse al chico sonriente que me recogió; impávido ante mis caricias y besos. Sin siquiera mirarme me dijo que una tía suya estaba hospitalizada, que sus padres querían ir cuanto antes a visitarles, y como él es el único con coche pues le pidieron que les llevara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se sintió culpable porque nuestra noche iba a suspenderse, pero obviamente le quité hierro al asunto y le dije que le iba a acompañar incluso al hospital. Así que nos fuimos hasta su casa, donde sus padres ya se estaban preparando para salir.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgbox.com/acfEEJ63"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acfEEJ63" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los esperé en la sala, donde estaba un muchacho jugando a la consola. Se trataba del hermano menor de mi novio. Carilindo, chico deportista, fanático del fútbol como todo uruguayo que se precie. Pese a ser el más pequeño de la casa, era bastante alto, de hecho más alto que mi pareja. Estaba con una camiseta de Peñarol puesta y vaqueros. Una hielera con par de cervecitas en la mesita frente al sofá donde estaba sentado remataba la escena. Me senté a su lado y lo saludé amablemente, pues lo conozco desde que era un pequeñajo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola Agustín, siento lo de tu tía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola Rocío. Bueno… entre nosotros dos, apenas la conozco.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Se nota. Mira que estar jugando en este momento tan delicado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quieres una cerveza?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Acepté. Me acomodé en el sofá y antes de continuar la conversación, escuché un par de aullidos provenientes de la TV y noté que estaba jugando a ese juego de peleas sangriento (que además tiene un grosero error ortográfico en su título). De niña, con una consola más antigua, solía pasar tardes y noches jugando al tal “Mortal Kombat” con mi hermano, pero bueno, una crece y los intereses tiran por otros lados. Se ve que del lado de los chicos no es el mismo caso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oye, ¿y tú no sales hoy de fiesta con los amigos? ¿O alguna chica?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No —dijo dándole a los botones de manera exagerada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En ese momento aparecieron sus padres. Me saludaron cortésmente pero había un ambiente muy enrarecido, obviamente por la situación que estaban atravesando. Christian me dijo que iba a llevar a sus padres al hospital para visitar a la tía, y me dijo que no sería buena idea que yo les acompañara. Le dije que no me importaba, yo quería estar con él, con sus padres, que ya era hora que me vayan considerando parte de la familia, pero él insistió en que realmente sería muy incómodo, que ni siquiera él conocía bien a esa tía, así que al final terminé por encogerme de hombros.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me voy a casa en taxi —dije alicaída.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No tienes idea de cuánto me jode tener que terminar esta noche así —me abrazó, y ¡uf! Tenía ganas que terminara lo que hizo en su coche, pero bueno. Con un beso se despidió de mí y pronto se dirigió afuera para subir a su automóvil con sus padres.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo, bastante bajoneada, me senté de nuevo en el sofá con su hermano que poco caso me hacía. Me quité el abrigo porque estaba teniendo calor y además sus padres ya no estaban, no había necesidad de ocultar mi vestir tan ligero y llamativo. Pero fue retirármelo para que el hermanito me mirara de reojo el escote.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… estás muy guapa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias Agustín. ¡Y tú de repente has crecido un montón, grandulón! Antes de llamar al taxi voy a acabarme una latita de cerveza contigo, ¿te parece?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Adelante, nena. Lamento que tu noche termine así, sé que Christian estaba muy emocionado de volver contigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, bueno, ya habrá tiempo para nosotros, primero la familia, ¿verdad?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Claro! —volvió a ojear mi escote. Me encanta cuando miran, y para colmo estaba muy caliente tras el manoseo que me dio su hermano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Agustín, yo pensé que tú eras el fiestero de la casa, siempre te veía muy feliz y sonriente, ahora como que estás un poco extraño, ¿por qué la carita deprimida?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio se nota? Bueno… eres la primera en todo el día que me lo pregunta. Qué cosas, mi hermano volvió con su novia el día que yo terminé con la mía, ¡a la mierda!…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te puedo creer, perdón Agustín… hmm… si quieres me quedo contigo a conversar, alguna cosa sabré hacer para subirte el ánimo. Yo cuando terminé con tu hermano en su momento, me sentí terrible, no podía concentrarme en nada, buscaba consuelo en donde no había…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Nah! Gracias Rocío, pero ahora mismo no quiero hablar de eso… —me miró un rato y soltó groseramente—, ¡pero qué tetas te gastas! ¡Estás hecha toda una loba!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me causó gracia. Fue ver mi escote y volver a notar un brillo en sus ojos y su sonrisa, ese brillo que parecía haberlo perdido desde días atrás; era como si por un breve momento recuperara al hermanito de mi novio. Sonreí ligeramente y me acomodé en el sofá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Qué cosa más simple eres, Agustín, es ponerte a ver tetas y volver a ser el de siempre… Oye, no traje dinero conmigo y tu hermano se olvidó de dejarme para el taxi, ¿me das algo de dinero?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro Rocío. Pero primero, agarra el mando, te desafío a un duelo de Mortal Kombat.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Psss… Antes solía jugar, pero ahora ya ni me acuerdo de los botones…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Agárralo –me pasó el mando. Tenía más botones de la última que vez que lo había visto. Consolas nuevas, mandos nuevos. No tenía muchas ganas, la verdad—. Te acostumbrarás rápido…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, pero solo por un rato que luego tengo que llamar al taxi&#8230; ¿Y me darás algo de dinero, no?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Elige a tu guerrero, Rocío. Yo le voy a “Scorpion”, ¡tiene los colores de Peñarol! Yo sé que eres de Nacional, así que imagino que por los colores te gustaría “Raiden”, ¿no?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La verdad es que ni me acuerdo de los nombres… pero había uno que tenía los colores de la camiseta alternativa de Nacional, azul y eso… y tenía poderes para congelar al enemigo también.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahhh, Sub-Zero… Es ese tipo que exhala aire frío… ¡Elígelo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y a qué botón le doy?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Este… Por cierto, Rocío, en serio estás vestida para matar… Vas a volver loco a mi hermano y a todos los hombres que te vean…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Exagerado! Y deja de ignorar mi pregunta, ¿me vas a dar dinero o no?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hmm… hagamos esto. Vamos a pelear… pero en el juego, claro. Sé que no estás muy curtida en Mortal Kombat. Evidentemente te ganaré. Pero si logras aguantar… cuarenta segundos sin que te mate, lo consideraremos una victoria tuya. Y te daré dinero, claro…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quiero que me des el dinero ahora, pillín.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Y lo haré si accedes. Gana el que venza tres veces. ¿Te parece, cuñada?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me causó gracia que me dijera cuñada, casi como que me estaba aceptando en la familia de nuevo. Y pasar un ratito con él no parecía mala idea, la verdad. Evidentemente iba a perder pero aguantar cuarenta segundos sin que mi guerrero azul y con poderes de hielo muriera no parecía tan imposible. Miré el mando con incontables botones y me dije “Por intentar…”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pfff…—elegí a Sub-Zero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Lista, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Solo tengo que aguantar cuarenta segundos. No te me pongas a llorar si te vence una chica, ¡picaflor!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Evidentemente no pude sobrevivir ni siquiera cuarenta segundos. Mi personaje fue vilmente masacrado por el tal Scorpion. Vista la habilidad y poca piedad mostrada por mi cuñadito, decidí durante la segunda batalla saltar por todo el escenario como una marrana y evitar sus golpes. Pero el cabrón se sabía poderes y naturalmente mi amado guerrero de hielo terminó muerto una vez más. Y llegó la última batalla en donde, no sé si por casualidad o porque dentro de mí me acordé de alguna combinación de botones, ¡pero logré congelar al enemigo! Le di un par de golpes antes de ser, una vez más, derrotada. “Violada”, según Agustín.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ohhhh! ¡Qué masacre! Nena, ¿te gustó la cátedra? –se levantó y empezó a menear su cintura para adelante y para atrás de manera grosera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mfff! ¡Ya está! ¡Ahora dame algo de dineroooo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! ¡Te queda muy bien ser Sub-Zero, Rocío! ¡Pecho frío como los de Nacional!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya está, ya pasó, Agustín, ¡deja de gritaaaar!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Perdiste la apuesta. Y ahora cumple tu castigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué castigo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues un castigo por perder. Sé buena perdedora y dame un besito aquí —se tocó la mejilla con el índice—. ¡Venga, besito cuñadita!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Está bien, luego iré a enjuagarme la boca…—bromeé.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nada más inclinarme para darle su beso, él ladeó su cara para que le plantara un piquito en sus labios. Me aparté rápidamente y le di una bofetada producto de un acto reflejo más que nada, aunque debí haberle dado un puñetazo en sus huevos por pervertido. Me levanté indignada gritándole que yo era novia de su hermano mayor, que no sé qué se pensaba de la vida. Cuando justamente amagué irme de la sala, me tomó de la mano y rogó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dos mil pesos! (Casi cien dólares para los que no conozcan la moneda). ¡Te daré dos mil pesos si aguantas cuarenta segundos sin ser vencida!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mamón! ¡Podrías dármelo ya!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Venga, Rocío… ¡uf, cómo pegas! En fin, siéntate… No pierdes nada por intentarlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Más vale que te dejes de guarrerías, Agustín.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me senté. Me volvió a invitar su cerveza y accedí. Agarré de nuevo el mando y juré que aguantaría los malditos cuarenta segundos. Elegimos los luchadores. Scorpion vs Sub Zero. Peñarol vs. Nacional. Elegimos un escenario, ¡y a luchar por los dos mil pesos!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lamentablemente volví a ser vilmente derrotada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y ahora qué quieres, otro beso?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! No, para nada Rocío… ¡venga, ponte la camiseta de Peñarol como castigo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡PUAJ!&#8230; Lo que tengo que hacer por dinero… dámela…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se quitó su camiseta y me la cedió. Se quedó con el torso desnudo y dentro de mí me pobló una sensación riquísima, de morbo y deseos prohibido al mismo tiempo. ¡Uf! ¡El hermanito había crecido y vaya que la naturaleza fue muy benevolente! Le di otro sorbo a la cervecita antes de tomar la asquerosa camiseta y ponérmela para su alegría. Olía bien, para qué mentir. Me la puse encima de mi playera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Te queda preciosa, Rocío! Deberías ser carbonera (Hincha de Peñarol).</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Revancha, Agustín!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Hala! Pues aquí vamos…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a perder tres veces de manera demencial. Bebí otro sorbo de la cerveza y le pedí cabreada que escupiera rápido cuál era su nuevo castigo, mirando de reojo su torso y sus abdominales, vaya lujo de muchacho. Deseé, un poquito en el fondo, que me volviera a pedir un besito. No me importaría que volviera a ladear su cabeza para robarse mi beso. Muy para mi mala fortuna, mi cuñadito cuando se calienta empieza a pisar demasiado fuerte el acelerador.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… levántate la camiseta y la blusita, quiero ver tus tetas…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le di un puñetazo a su rostro. Me levanté indignada. Desde luego si yo me caliento a pasos lentos, el muchacho lo hace a pasos de gigante. ¡Vaya bruto! Se retorció un rato mientras yo me iba de la sala y lanzaba su camiseta al suelo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Buf, nena! ¡Es que quería comprobar algo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡¿Qué?!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sabes… cuando te sentaste a mi lado y te vi el escote… juraría que en tu pezón izquierdo se veía un piercing marcado tras la tela…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Cabrón! —me tapé el escote—. Lo que tenga o deje de tener no es de tu incumbencia –le lancé su mando a la cara cuando pareció recuperarse.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff! ¡Qué pesada eres, Rocío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me voy!</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En la puerta, antes de salir, calculé cuánto tiempo me tomaría volver a casa si me iba caminando. Demasiados… ¡demasiados! Frustrada de nuevo, me volví a la sala y me arrodillé ante mi cuñado, quien ya se había vuelto a poner su camiseta de Peñarol, y ni siquiera me hacía caso pues prestaba atención al juego de marras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Agustín, por favor, préstame algo de dinerooo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Muéstrame tus tetas… —ni siquiera me miraba, solo le daba a los botones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mi novio es tu h-e-r-m-a-n-o … no puedo mostrarte mis tetas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues no hay dinero, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me mordí los dientes. Pensé que, a fin de cuentas, son solo tetas. Imagino que habrá visto un montón en páginas porno, y ni qué decir tiene con la novia o novias que habrá tenido. Así que me levanté, tapándole la visión. Me incliné hacia él para mostrarle mi escote, y tomé el cuello en “V” de mi playera para abrirlo ligeramente y que así mis dos senos se mostraran cobijados por el sujetador.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Ro…Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Escúchame Agustín, necesito que me des ese dinero&#8230;</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! ¡Lo vas a hacer!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Soltó el mando y se quedó mirándome baboso. Mordiéndome los labios, metí una mano entre mis tetas y desprendí mi sujetador para que mis senos se liberaran con todo su peso. Con la cara coloradísima, cerré los ojos y susurré:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Solo tengo un piercing, en el pezón izquierdo… ¿ves?, es una barrita con bolillas en los extremos…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No lo puedo creer, vaya ubres, esto es un sueño —dijo con los ojos abiertos como platos. Cuando abrí los ojos noté que amagó tocarlas pero retrocedí y le clavé una mirada asesina.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Admito que me corre una sensación riquísima en mi vientre cada vez que noto que un hombre siente deseos por mí. Uf, podría estar horas ofreciéndome así, mostrándole mi pezón rosadito incrustado por ese pedazo de barrita de titanio con tal de ver su carita excitada y alegre, ¡impagable!, pero una chica debe tratar de mantener la decencia y mostrar recato. Carraspeé y me repuse para ponerme de nuevo el sujetador y ajustarme mi ropa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Nena… ¡Te anillaste la teta!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La teta no, bruto, el pezón. Ya está. Juguemos la revancha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmm, vente a mi lado –se acomodó en el sofá y golpeó en mi lugar para que tomara asiento.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Cuarenta segundos, no? –pregunté agarrando con fuerzas ese mando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, claro… trata de aguantar, Rocío.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a ser masacrada. De hecho, creo que Agustín mostró muchas más ganas para derrotarme en tres ocasiones y así volver a exigirme otro castigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… perdiste…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Imbécil, ¿quieres verlas de nuevo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quiero&#8230; quiero magrearlas, ambas…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Consíguete una novia, pajero. No voy a dejar que me toques las tetas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sabes, sobre la chica con quien terminé. Corté con ella porque éramos incompatibles en la cama. Es una chica muy rara, además de muy “yo yo yo” todo el rato. Y… me da igual, no me parecía tan bonita como tú.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jooo! Seguro que se las dices a todas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ya, ya! Esa naricita que parece un tulipán, esos ojos café, los labios finitos…. Rocío, mi razón no me engaña, ¡eres preciosa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La manera en que lo decía, su voz, sus gestos muy elocuentes. Mentiría si dijera que la cosa no estaba hirviendo. Como dije, es un chico muy apuesto y desde luego tiene un cuerpo que se antoja apetitoso, y para colmo su hermano mayor me dejó con la concha mojada y yo quería guerra. No obstante, queriendo recuperar el honor que perdió mi querido Sub Zero, le di un golpe certero en el ojo derecho.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No sé ni por qué termino complaciéndote, basuraaaa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Creo que me excedí porque se levantó y fue directo al baño para, imagino, comprobar que no le hubieran quedado secuelas. Yo, por mi parte, me volví a tomar la cerecita mascullando que se lo merecía por andar de picaflor por la vida. Aunque, probablemente por una sensación de culpabilidad, me dirigí al baño para ver cómo estaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Entré, es un lugar pequeñísimo, él dio un respingo porque pensaba que iba a darle otro golpe. Me reí y lo arrinconé contra el lavabo. Sí, no se equivocaba cuando me dijo que era una loba. La cervecita, la experiencia voyeur que habíamos tenido hacía minutos, todo estaba jugándome en mi contra. Con la cara roja como un tomate (ambos), suspiré y le dije:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mfff… Perdón por el golpe.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eres brava, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Agustín, puedes tocarlas, cabrón, pero no te tardes…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Q-qué? ¡No me lo creo, Rocío! Oye, ¿por… por cuánto tiempo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diossss&#8230; Solo un minuto, ¡ni uno más!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a abrir el cuello de mi playera para sacarlas. Me liberó de mi sostén y casi inmediatamente sentí sus manos calientes tocarme las tetas de manera suave; me arrancó un suspiro y me incliné ligeramente hacia él. Tenía ganas de abalanzarme y matarlo a besos, arrancar su camiseta y lamer sus pechos y abdominales, pero me reprimía, sintiendo cómo hacía movimientos circulares con mis senos, pasando sus largos dedos por mis areolas (y jugando a conciencia con mi anillado pezón). No fue sino pasado unos segundos, cuando yo estaba a punto de recoger un hilo de saliva que se escapó de la comisura de mis labios, que apretó mis ubres con fuerza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auchmm! ¡Sé gentil, chico!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero… ¡Qué puta eres!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un puñetazo directo a su otro ojo dio por terminado el breve pago. Me puse de nuevo la blusa pero con una calentura insostenible en mi entrepierna. Volvimos a la sala. Cervecitas, picamos algo y volvimos a agarrar los controles. Siguiente tanda de peleas… Está de más decir que perdí adrede. Con muchísimas ganas me giré hacia él y le pregunté ansiosa:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rápido, dime rápido qué mierda quieres, cabrón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! –se recostó en el sofá—. Ahora quiero un beso bien húmedo… quiero sentir ese piercing que llevas en la lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Có-cómo lo sabías? —pregunté tapándome la boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gritas demasiado y se deja ver… Dale, vamos al baño que me da morbo hacerlo ahí…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Idiota, no iré contigo! ¡A la mierda con esta noche de sábado, iré caminando a casa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dos mil pesos, cuñada…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El baño es pequeño, como comenté. Apenas nos hicimos espacio entre el váter y el lavabo. Mirándome, se sentó en el lavabo. Yo estaba coloradísima; mi precioso cuñadito exigiéndome un beso. Demasiado tentador. Demasiado caliente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Puse mi mano derecha en su hombro y la izquierda en su pecho, atajándolo de inclinarse hacia mí:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Que sea rápido, Agustín.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, que sea lento. Quiero sentir el piercing, nada de piquitos, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, imbécil… ¿cuánto tiempo quieres?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cinco minutos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mmm! ¡No! Un minuto, no más.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Uno solo? … Está bien, pero cumple tu castigo correctamente. Usa el piercing.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Qué cabrón! Dejé de atajarlo, quise decirle “Ojalá te mueras”, pero más bien me salió algo así como “Nnnmffff mmgggg”. Permití que se inclinara para meterme lengua, era todo como en cámara lenta, flaquearon mis piernas, perdí la sensación de mis manos; en el momento en que sus labios hicieron contacto con los míos di un respingo que fue rápidamente calmado por sus manos acariciándome la espalda, que bajaban y bajaban rumbo a mi cola.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me apretó las nalgas y me atrajo contra sí. Estaba que no lo creía, entre la saliva y los labios se hizo lugar en mi boca, y yo me dejaba hacer sintiendo cómo apretaba mi lengua con la suya; la recorría con esmero, con fuerza, me chupó la puntita cuando yo metí mi carne en su boca; retrocedí para que él fuera a buscarme, le di un mordisco de sorpresita. Y al liberarla de la presión de mis dientes, uní la puntita con la de él para que sintiera el arillo; para que supiera qué delicias le esperaban a su polla si accedía a que se la mamara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Recuperé la sensación en mis manos y las llevé a su cintura para meterlas bajo su camiseta y arañar su espalda, para bajar y bajar al sur y poder clavar mis uñas en sus durísimas nalgas. Dio un respingo del dolor, se apartó del beso y me miró pícaro, con tres, tal vez cuatro hilos de saliva entre mis labios y los suyos. Yo quería continuar, él también, se le veía en los ojos y él lo veía en mi rostro rojo y vicioso. Pero tuvimos que separarnos, había que disimular el fuego que estábamos provocando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Maldita sea, lo que hago por dinero… —mentí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Fue increíble… —se palpó los labios y el verlo tan ensimismado me hizo sentir mariposas en mi estómago. Hacía mucho tiempo que un chico no se ponía así por mí, la verdad—. Rocío, volvamos a la sala, nena…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ve tú primero, quiero limpiarme la boca. Y dame tu camiseta, cabrón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Para qué la quieres?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues era uno de los castigos, ¿no? Querías que yo la llevara puesta… Dámela, me la pondré. Para que veas que tengo palabra — era más que obvio que yo quería ver su torso desnudo de nuevo. Y durante toda la noche, de ser posible.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me lo dio. Y cuando salió del baño, puse el seguro a la puerta; me bajé el vaquero y el tanga para poder estimularme la concha. Estaba mojadísima. Justo en el momento en el que me arrodillaba para liberar mi clítoris de su capuchón, oí mi móvil. Con una mano aun haciendo jueguitos, atendí la llamada con la otra porque era mi novio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío mi vida, ¿llegaste a tu casa?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ehm… ¿por qué?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Porque voy a estar aquí toda la puta noche… lo siento muchísimo cari…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaya… no te preocupes por mí. Y sí… estoy en mi casa ya… —me metí dos dedos en mi grutita y me acosté en el suelo del baño para masturbarme—. Ufff… mfff… Chrisss…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te pasa?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Agghhmm… no me pasa nadaaaaa… Creo que mi teléfono está fallando… mmggg…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué dices? Como sea, gracias por comprender. Sabes que te amo, er…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Corté la llamada y apagué el teléfono. Lo tiré a un costado y empecé a hacerme deditos por toda mi humedecida concha. Dios, mi cuñadito tocándome las tetas y echándome un morreo bestial que me hizo ver las estrellitas. Necesitaba volver a la sala y dejarme perder cuanto antes. Los sentí por mi amado Sub-Zero y mi novio, pero mi entrepierna estaba haciéndose agua por ese chiquillo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De vuelta a la acción. Cervecitas, picaditas, bromas obscenas y volvimos a tomar los controles.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Perdí adrede como una marrana.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y ahora, Agustín? —dije bebiendo de nuevo la cervecita. Se había acabado. Estaba colorada, excitadísima y algo borracha; nunca supe tomar bebidas alcohólicas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hmm… lo cierto es que tengo algo en mente… pero es verdad que al fin y al cabo eres mi cuñadita y no debería pensar en esas cosas. Además seguro que me querrás volver a pegar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Puso el dedo en su mentón y lo pensó un rato. Yo estaba frustrada conmigo misma por haber sido tan violenta con él; desde luego que me encantaría hacerle otra guarrería rápida, ¡uf! Crispé mis puños y maldije mi actitud altanera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Perdón, Agustín, es que pides esas cosas con tanta naturalidad que me dan ganas de pegarte… ¡Vale, me quedaré callada y no te pegaré!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿En serio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, sí… anda, suéltalo… —dije buscando otra latita de cerveza de la hielera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cubana…. Quiero que me hagas una cubana con esas tetas tan gordas que tienes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Puede parecer una tontería, pero no sabía bien qué era una cubana. Cuando me lo explicó, y muy gráficamente, se me abrieron los ojos como platos. No sabía que Agustín estuviera tan zafado, ¿a quién le excitaría algo tan incómodo? Pero fue imaginarme en aquella situación y volver a sentir algo delicioso en mi vientre. Eso sí, saqué un par de cubitos de hielo de la hielera y se las lancé a su rostro. Un poco en honor a Sub Zero, un poco por castigo. Si me lo hubiera pedido al principio de la noche lo hubiera rechazado sin chistar, pero estaba tan caliente y ansiosa que, nada más lanzarle los cubitos, me arrodillé entre sus piernas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Carajo, nena! ¡Prometiste que no ibas a pegarme!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Y no lo hice, solo te lancé hielos… ¡Dios, no puedo más! ¡Venga, rápido!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Lo vas a hacer? Estaba bromeando… &nbsp;Esto… diossss… Rocío, no me lo creo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues créetelo, tarado! ¡Necesito el dinero para volver a casa!</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgbox.com/ack8suwp"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/ack8suwp" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En ese momento, arrodillada entre sus piernas, casi me corrí cuando se bajó el cierre y sacó su gordísima polla. Tragué saliva y no solté jamás la mirada de aquel pedazo de carne por donde las venas iban y venían. Me sentía como una putita, y para qué mentir, estaba calentísima por su carne. Saqué mis tetas de su débil escote y me incliné para aprisionar su tranca entre mis enormes “ubres”, como les nombró él. Gimió y entrecerró los ojos, no lo podía creer al sentir la suave piel envolviéndolo. Y en el preciso instante en que me agarré las tetas con fuerza para subir y bajar lentamente, vi cómo un brillo húmedo salió de su uretra.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me jodas que eres precoz, Agustín…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No pares, nena, no pares, vaya tetazas…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras le iba haciendo la paja con mis tetas le miraba la cara y cada vez que recuperaba el aliento para mirarme a los ojos, me inclinaba para chuparle la jugosa cabecita. Metía la puntita de mi lengua en su agujerito para volverlo loco. A veces trataba de tocar allí con mi piercing. Se corrió muy rápido y no me dio tiempo a disfrutar mucho; por eso es que prefiero a los hombres maduros, tardan más en vaciar los huevos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su polla empezó a escupir chorreones de leche mientras yo le daba mordiscones con mis labios al tronco, apenas me dio tiempo de reaccionar para que se corriera en mi cara y tetas. Yo me relamía los labios mientras le miraba con cara de guarra. Mi ropa y mi cabello se habían ensuciado, pero no me importaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Chupa, mamona, límpiamela. No uses tus manos, venga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estuve largo y tendido rato haciendo guarrerías con mi lengua. Vaya puta estaba hecha, lo sé. Lo bueno de los jovencitos es que no tardan en ponerse a pleno, pero no quería que se volviera a correr, podría ser la última vez que lo hiciera en la noche, y yo, como toda loba que se precie, necesitaba que me la metiera de una buena vez. Así que, tras limpiársela, guardé su tranca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Podíamos estar toda la puta noche con sus juegos. Fue por eso que, cuando volvimos a agarrar los controles, me concentré en obtener una victoria. Ya me estaba acordando de algunas combinaciones de botones durante la batalla. Lo cierto es que pese a que el mando y la consola fueran nuevas, algunas de las mencionadas combinaciones permanecían allí, dispuestas en los mismos botones que antaño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Decidí aguantar los malditos cuarenta segundos. Esta vez iba a ganar. Y créanme, lo último que quería en el mundo era su dinero. No, en mi cabeza quería ganar para pedirle que me follara. Esta vez, la persona que pisaría el acelerador a fondo sería yo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Se viene otra masacre, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tanto hablar te va a poner las cosas en tu contra, cabrón —dije recogiendo con mi lengua un hilo de semen que quedó colgado en la comisura de mis labios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Thee, two, one… ¡FIGHT!”. Ya conocía su estrategia. Nada más comenzar la batalla, Scorpion lanzó su arpón para clavarla en el pecho de Sub-Zero. Pero me defendí y el ataque no hizo efecto. Tras un salto, logré congelarlo y corrí directo hacia él para hacerle un golpe con gancho que lo hizo volar por el escenario. Se repuso e invocó las llamas del averno para que quemaran los pies de mi guerrero, pero volví a dar un brinco con patada que lo tumbó al suelo. Scorpion, bastante cabreado, quiso darme un combo de ocho golpes con el que me ganaba las otras peleas, pero ninguno de sus golpes tuvo efecto pues me defendí perfectamente. Con precisión quirúrgica, rompí su combo y logré darle un puñetazo con golpe congelador de por medio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y con un gancho poderoso, Scorpion, el cabrón de Peñarol, fue derrotado.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://redbust.com/stuff/tess-taylor-in-black-lingerie/tess-taylor-24.jpg" width="426" height="638"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Segunda pelea. Aguanté los golpes como pude. Agustín estaba demasiado nervioso y se notaba en la batalla. Fallaba sus mejores técnicas, se apresuraba en dar algún golpe pero Sub Zero ya lo tenía bien calado. Estuvo a punto de derrotarme, pero me incliné y le lamí el cuello para que diera un respingo de sorpresa. Le susurré: “Quiero que me la metas, niño”. Cayó su mando al suelo y subió algo entre sus piernas, visible tras la tela de su vaquero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Evidentemente, sobreviví los cuarenta segundos y la pelea terminó con mi victoria.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tercera batalla. Agustín perdió la concentración y su guerrero aurinegro fue masacrado con combos, hielo, y para finalizar, un Fatality que yo tenía memorizado desde niña y que de alguna manera, en el fragor de la batalla, recordé. Con una sonrisa de punta a punta en mi rostro, Agustín vio cómo su querido guerrero era congelado y partido en dos pedazos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ganéeee!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te puedo creer… ¿Cómo hiciste el Fatality, Rocío? —dijo levantándose para quitar su billetera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Agustín…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué? Te voy a dar tu dinero para que pidas un taxi…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No quiero tu dinero ni un taxi. Aún no.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Mande?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No se pueden imaginar lo caliente que estaba. Y lo peor de todo es que mi cuñadito se estaba haciendo del desentendido adrede. ¿Para qué más disimular? ¡Le había hecho una maldita cubana y aún quería que le mandara un mensaje claro!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Déjate de “Mandes”! ¡Déjate de jueguitos! Cabrón, me calentaste toda la puta noche adrede, ¿no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro que no. En serio… solo quería ver tus tetas, pero como seguías accediendo… pues fui hasta el final del camino para comprobar qué tan puta es mi cuñada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uf, diossss! ¡Pues ya lo sabes! ¡Quiero que me folles, mamón, que me folles!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me cago en todo! ¡En serio eres una puta, Rocío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síii, y soy tu puta, ¿entiendes? T-u-p-u-ta —tomé de su mano y lo llevé al baño a rastras. Con la otra mano agarré varios cubitos de hielo por si se me hacía del remolón. Quería carne y ese chico me la iba a dar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Una vez adentro, me deshice de mis ropas incómodamente pues teníamos poco espacio, poco a poco fui revelando cada centímetro de mi cuerpo ante su atónita mirada. Y así, solo con un tanga pequeñísimo y ceñido, le miré con mis ojos asesinos propios de Sub-Zero. Tragó saliva y se dedicó a quitarse su calzado y vaquero. Aproveché para agarrar mi móvil del suelo, encenderlo, y rápidamente activar la filmadora. Coloqué el aparatito sobre el lavabo, entre la pasta dental y los cepillos para que nos grabara. Obviamente ni se iba a enterar, ¡ja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me recorrió todo mi cuerpo con su mirada y yo hice lo mismo hasta que no pude aguantar más; lo arrinconé, besé su cuello, sus pechos, sus abdominales. Bajé y bajé hasta cerciorarme de que su polla estuviera bien fuerte y gorda. Lo ensalivé bien, aunque mi concha ya estaba a rebasar y podría entrar con facilidad sin que se la humedeciera. Al levantarme me tomó de la cintura y me dio media vuelta, poniéndome contra el lavabo para que me atajara del mencionado lavamanos. Me incliné, puse la colita en pompa y gemí como cerdita cuando ladeó la fina telita de mi tanga a un costado. Metió mano y, con los dedos quietos, tensos entre mis labios vaginales, me habló:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿No te pone mal ponerle los cuernos a Christian?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ufff! ¿Y a TI no te pone mal hacerle esto a la novia de tu hermano mayor?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Lo amas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Deja de hablaaarrrr… no es de tu incumbenciaaaa —arqueé mi espalda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, dilo, ¿amas a mi hermano?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro que lo amoommmffffggg, ¡CABRÓN!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nada más responderle me dio una estimulación vaginal riquísima. El dedo del medio se abrió paso entre mis labios vaginales, mientras que el anular y el índice apretujaron los labios externos para iniciar un masaje la mar de caliente, rozando mi capuchón. Era tan rico que tiré una pasta dental al suelo (no la que sostenía mi móvil, por suerte) y un jabón. Levanté la mirada y me vi por el espejo, con la cara rojísima y viciosa mientras que Agustín, con la cabeza inclinada, miraba cómo sus dedos me masajeaban mi hinchada concha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Follo duro, ¿eh, nena? Me importa un pepino si vas a disfrutarlo o no, Rocío, solo quiero que este amigo la pase de campeonato —y cuando lo dijo, soltó su mano y agarró su enorme verga. Restregó su pollón por mi coño, lo encharcó de mis jugos. Arañé el lavabo y me mordí los labios, estaba hirviendo y chorreaba como nunca en mi vida—. Lo cierto es que por eso terminé con mi novia… no le va el sexo fuerte, y a mí sí. Así que ya estás advertida, vete de aquí si no deseas sufrir…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmm… Agustín… como sigas hablando te haré un puto fatality ahora mismo, cabronazo&#8230;</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Deja de llamarme Agustín. Soy Scorpion, puta. ¿Quieres que me vaya de aquí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oohggg… no puede ser verdad… no puede ser verdad que sea tan ricoooo… deja de pasarme con tu polla allíiii.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues nada, me voy…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooo!… ¡Idiota, fóllameeee!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No sé… vas a terminar llorando de dolor y todo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ufff, me da igual que me trates duro, puto Scorpion!, quiero que me la metas, diossss, ¿quieres que lo escriba con la pasta dental por el espejo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se arrodilló, separó mis labios con los dedos, introdujo su lengua en mi vagina y comenzó a follarme con ella; Agustín lamía con esmero, buscaba con la punta de su lengua mi capuchón en búsqueda de mi puntito, y luego volvía a hundir su lengua en mi concha, dándome mordiscones con sus labios, realizando movimientos circulares en su interior hasta que consiguió que me corriera; con el coño contrayéndose, metió un dedo hasta el fondo y me folló así un ratito:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tienes la concha más mojada que he sentido jamás… ¿estás lista?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Agghmm… —ni siquiera podía hablar claro, solo acompasaba mi cintura con su follada de dedo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo sacó. Me tomó de la cintura con sus dos poderosas manos, como queriendo atajarme por si me zarandeaba ante la inminente invasión de su tranca. Se nota que sabía que las chicas se querrían escapar debido al dolor que podría producir su ancha verga y ya se sabía cómo contenerlas. Me sentía como una putita barata, solo puesta allí para complacer a un macho sediento de concha, que me follaría duro para su placer y sin pensar en mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmmfff… hazlo, Scorpion… hazlooOOOHGGGG ¡DIOS!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dio un envión que me hizo chillar fuerte. Y sin piedad empezó a dar envites para que mis pechos se zarandearan violentamente; como los malditos combos de Scorpion, me dio duro sin parar, y yo estaba lejos de poder hacerle un &#8220;combo-breaker&#8221; a su seguidilla de enviones. El sudor corría por todo mi cuerpo, el chapoteo de nuestros sexos lubricados era lo único que se oía en el pequeño baño. Me dolía un poco, sí, pero era a lo que me exponía por puta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Las fuertes embestidas me sacudían y parecía que pronto me partirían en dos. Era el arpón de Scorpion lo que tenía ingresando entre mis piernas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sudas como una cerda, joder. A partir de ahora serás mi putita, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Síiii, Scorpion, diossss… uffff…</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://redbust.com/stuff/tess-taylor-in-black-lingerie/tess-taylor-21.jpg" width="422" height="633"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pareció descansar un rato. Mantuvo su polla muy dentro de mí. Lo retiró todo y me dejó una sensación desoladora. Se quedó quieto, como congelado por accidente por algún Sub-Zero. Tomé aire como pude e imploré:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No la saques, por favor, uff, ufff… no la saqueees!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es que no me convenció lo de recién. ¿Vas a ser mi putita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cabróooon, voy a llorar… es que eres un completo imbécil… aggm…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No es lo que quiero oír, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Seré tu putita y todo lo que quieras! ¡No saques tu arpón, Scorpion, no la saqueeees!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hora del Fatality. ¡”Come over here!”! —gritó remedando la voz de su guerrero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Justo cuando mi conchita estaba contraída me la metió de nuevo con todas sus fuerzas. El placer que me causó fue único. Las contracciones de la vagina eran increíbles y su descomunal verga me llenaba toda. Chillé tan fuerte que temí reventarle sus tímpanos o incluso el espejo. Fue un “Fatality” en toda regla. Se mantuvo quieto durante el tiempo que me llevó calmarme y se lo agradecí como mejor pude: gimiendo como cerdita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahhhhhhhh… Ahhhhhhh….Sí, así hermoso…. no la quites, quédate quietito y adentro…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me voy a correr, creo que será mejor que la quite…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, así, bien adentro… uffff… —meneé la cintura.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eres una verdadera puta, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahhh… sí… puta y todo lo que quieras, pero te gané en Mortal Kombat… cabrón…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">&#8212;&#8212;&#8211;</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando, en la facultad, paseo tomada de la mano de mi novio, siento que por fin estoy donde pertenezco. A su lado, con mis dedos enredándose entre los de él. Aún no sabe que tengo amantes, que estoy forzada a complacerlos como he comentado en mis otros relatos. Ni mucho menos sabe que también soy la putita de Scorpion, digo, de su hermanito. Pero ahora mismo no me gustaría complicarme con esos pensamientos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando me invita a su casa, ve la alegría en mis ojos y sonrisa. Durante los domingos en los que comparto un asado (barbacoa) con su familia, siempre me tomo una media horita para jugar a “Mortal Kombat”, con mi cuñadito en la sala. Claro, los castigos por perder los dejamos para una próxima ocasión, para cuando volvamos a estar solos. Yo tengo ya once victorias a mi favor, y él solo una. Sinceramente, creo que se ha dejado perder… pero me da igual.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Planeo invitarlo a mi casa cuando se venga el superclásico del fútbol uruguayo, pues en mi casa son muy futboleros: mi papá y mi hermano irán al estadio. Mi novio es muy fanático también e irá a ver el partido con sus amigos. Yo, como buena novia, le dije que no pretendo asfixiarlo, que salga y disfrute.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Claro, falta muchísimo aún; dos meses para el superclásico. Es el 19 de Abril de 2014. No puedo esperar. Me mata el ansia; quiero sentir el arpón de mi amado y violento Scorpion entrando sin piedad dentro de mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Supongo que mi novio y mis dedos pueden aplacar estas terribles ganas de momento…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">&#8212;-</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Gracias por llegar hasta aquí. Espero que les haya gustado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un besito,</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:</div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">&nbsp;<a style="color: #0068cf; cursor: pointer; font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es</a></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: #fafafa; clear: both; color: #333333; font-family: 'Helvetica Neue Light', HelveticaNeue-Light, 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: 19px; margin: 0px; orphans: auto; outline: none; padding: 0px; text-align: center; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;"><b style="text-align: justify;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://redbust.com/stuff/tess-taylor-in-black-lingerie/tess-taylor-26-990x659.jpg" width="990" height="659"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Me hicieron más putita en una noche de fetiches&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 May 2022 15:30:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Hola queridos lectores de PORNOGRAFO AFICIONADO me llamo Rocío y soy de Uruguay. Tengo 19 y un cuerpo en forma de guitarra que me ha causado varios problemas. Como comenté en mis otros relatos, mi mejor amiga y yo somos las putitas de un grupo de ocho hombres maduros, compañeros de trabajo de mi papá. Yo para evitar que mi padre fuera echado de la empresa donde trabaja, ella para evitar ser denunciada. Si bien en mis otros relatos he comentado cómo fui deshaciéndome de mis barreras mentales al exponerme a distintos tipos de guarrerías, desde orgías con viejos, tatuajes, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Hola queridos lectores de PORNOGRAFO AFICIONADO me llamo Rocío y soy de Uruguay. Tengo 19 y un cuerpo en forma de guitarra que me ha causado varios problemas. Como comenté en mis otros relatos, mi mejor amiga y yo somos las putitas de un grupo de ocho hombres maduros, compañeros de trabajo de mi papá. Yo para evitar que mi padre fuera echado de la empresa donde trabaja, ella para evitar ser denunciada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Si bien en mis otros relatos he comentado cómo fui deshaciéndome de mis barreras mentales al exponerme a distintos tipos de guarrerías, desde orgías con viejos, tatuajes, perforaciones, zoofilia, lesbianismo y hasta, armada con un arnés, dar por culo a un hombre, la vida no tardaría en revelarme más sorpresas. Pronto sacaría a la luz mi vena dominante y encontraría un cornudo hombre casado dispuesto a ser mi esclavo con el permiso de su esposa. Mi primer beso negro, hacer pajas con mis pies y hasta una lluvia dorada estaban aguardándome en lo que sería otra noche de sexo duro y extremo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nuevamente, trataré de ir por partes. Porque antes de dar mis primeros pasos como Ama, aún debía sufrir los embates de ser una esclava a merced de viejos pervertidos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras haber prácticamente violado al señor López con un arnés, sabía que el cabrón se vengaría de mí a la primera oportunidad que tuviera. La noche luego de que lo sometiera, él y sus trajeados compañeros me cercaron nada más yo y mi amiga Andrea ingresamos a su casa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De manera poco cortés me llevaron de brazos hasta la mesa de la cocina mientras que otros hombres se llevaban a Andy a la sala, mucho más delicadamente he de agregar. Me acostaron boca abajo sobre la mencionada tabla, y antes de que pudiera protestar por la brusquedad con la que era sometida, me esposaron las manos a la espalda y además me cegaron con una pañoleta negra; tenía ya un olor asqueroso de semen reseco por la falta de lavado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estaba muerta de miedo y de excitación. Debo confesar que me vestí con faldita y blusa muy cortitas, ceñidas y sugestivas para mostrarles de manera disimulada mi deseo de ser poseída por ellos; visto lo visto, parecía que estaba funcionando.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uff, señoressss… ¿por qué las esposas? —me retorcía lentamente para disimular.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es para que no vuelvas a arañarme como la última vez, putón. Mi señora ha visto las marcas —creo que era don Adalberto. Es que me suele tratar muy duro y en una ocasión lo rasguñé.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auuuchhh! —alguien remangó mi faldita por mi cintura y me dio una fuertísima nalgada que resonó por la sala—. Perdóooon, ¿pero no podéis ser más gentiles?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vamos a probar con cuatro dedos hoy, marrana —bajó mi braguita hasta la mitad de mis muslos—. Ya va siendo hora de seguir dilatando tu esfínter.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jo! —alguien me metía mano y hurgaba en mi capuchón para acariciar mi clítoris —. Parece que a alguien le está gustando mucho y está encharcándolo todo, ¿te pone que te traten duro, Rocío?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff, no es verdad! —mentí.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Toma cachetadas, cerda!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auuchh! ¡No hice nada malooo… Ah, ahhh, aaaahhhh!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Casi todas las noches mis amantes me entrenaban la cola para que algún día pudiera albergar pollas y puños por igual. Eso sí, durante esos “entrenamientos” yo solo era follada por dedos. Primero con uno, que con el correr de los días fueron aumentando de cantidad conforme mi culo se hacía, según ellos, más “tragón”. He llegado a soportar en un momento dado hasta cuatro dedos entrando hasta los nudillos, pero con “soportar” me refiero a que me tenían llorando y retorciéndome de dolor sobre la mesa de la cocina hasta desmayarme.</p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/ohsQQ9fg.jpg" width="423" height="635">Esa noche no sería excepción.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Cuatro dedos, miren cómo se lo traga el culo de la hija de Javier!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué gracioso es ver cómo contrae sus nalguitas!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Es porque le estoy haciendo ganchitos en el ano! ¡Miren, voy a izarla!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Aaagghhh, bastaaaaa, me voy a morrrriiiiiir!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Deja de zarandearte, zorrón, que te vas a rajar la cola—escupió rudamente otro—. Venga, traga mi verga.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mmmfff!… No gracias, ¡paso!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Alguien me agarró del cabello y calló mis gritos con un pollazo hasta la garganta que hizo retorcerme aún más. Con mi boquita siendo follada bestialmente no tenía muchas chances de decirles que me estaba a punto de desmayar del gusto.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Espereeeeen!… —zarandeé mi cabeza para librar mi boca—, ufff, ¡tiempooo, denme tiempoooo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quién puta te crees que eres, niñata? —y volvió a clavármela hasta la garganta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Un día de estos cargaremos champagne en tu culo y te pasearás de asiento en asiento para darnos de beber, ¡jajaja!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No pude evitarlo más. Con tan duras palabras, mientras sentía el glande empujando mi campanilla y los circulitos que hacían esos dedos dentro de mi culo, arqueé mi espalda y dejé de contenerme para mi vergüenza total. Me corrí fuertísimo, mojé la mesa, y los infelices, lejos de apiadarse de mí, siguieron dándome con todo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Puta guarra!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quién diría que un día veríamos a la hija de Javier correrse como una puerca tan rápido.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me revolvía como loca sobre la mesa, creo que tiré algún plato que no retiraron. Una vez que el viejo se corrió brutalmente en mi boca, dejaron de meterme dedos en la cola. Ni siquiera habían pasado cinco minutos y ya estaba agotadísima y vencida por el miedo y la excitación, con el semen escurriéndoseme de mi boca y nariz, tratando de recuperarme y soportar el maltrato anal al que me sometieron.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Miren cómo quedó el culo, ¡por dios!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía, fíjense bien, se le ven las tripas…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Voy a abrirle las nalgas, quiten unas fotos, vamos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ugggh… me dueeleeee… ¡siento que no puede cerraaaar!…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A callar, o te meteré mi polla y orinaré adentro, cerda.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me habéis destrozado la cola para siempre, imbéciles!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Exagerada!, el día que te folle con mi puño tal vez te lo destroce, pero por cuatro dedos…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cegada y apresada como estaba, me arrancaron mi braguita de un tirón y alguien se encargó de quitarme la falda, dejándome solo con mi blusita ceñida. La vista bien podría ser asquerosa o deliciosa para según qué ojos: mi coñito rojo, depilado (aunque ya se sentía ligeramente el vello creciendo), hinchado y caliente pidiendo guerra, y mi culo aún abierto, revelando mi interior y sin muchas ganas de cerrarse.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Como había dicho, tenía ganas secretas de que me hicieran suya, pero lo cierto es que esos viejos me veían como un juguete roto desde que me hicieron tener sexo con los perros de su jefe. No sé si era por estar ovulando, pero me sentía muy necesitaba de afecto; sin novio ni pretendientes en mi vida, necesitaba sentirme deseada y por ello me había vestido más ligeramente para ver si podía obtener un poco de cariño de parte de esos maduros.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Podía oír a Andrea siendo cepillada en la sala; me ponía como una moto, ¿por qué a ella sí le follaban y a mí no? Mientras escuchaba cómo quitaban fotografías de mi vejado ano, arqueé mi espalda para el deleite de ellos y con voz rota emití unos gemidos sensuales; quería que me hicieran su putita como en los viejos tiempos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué pasa? ¡La nena quiere marcha otra vez!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señores, lo último en el mundo que quiero hacer es follar con viejos asquerosos como ustedes —mentí—, pero si para que mi papá siga en vuestra empresa tengo que hacerlo, lo haré… así que adelante&#8230;</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya veo por qué has venido con ropa tan cortita y ceñida. Sinceramente, me da cosas meter mi polla en el mismo agujero por donde la mete un perro… Así que paso.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Yo también paso, lo siento, Rocío! ¡El culo o nada!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Imbéciles!, ¿no les da vergüenza hablarle así a una chica?, hasta esos perros son más caballeros que ustedes…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues está todo dicho, Rocío!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Alguien tomó un puñado de mi cabello y levantó mi cabeza para apresar mi cuello con un collar que lo sentí metálico. Intenté protestar y zarandearme pero fue misión imposible. Me levantaron de la mesa y, de un brazo, me llevaron al jardín para encadenarme a un poste en el centro de lugar.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Traeré a los dos perros, esos tan “caballerosos”, para que te tranquilices.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Bastaaaa, no quiero perros, quiero hombressss!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! ¿Yo te quitaré las esposas, putita, así vas a poder guiar la polla del perro afortunado para que te monte bien.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/zWrSi7BK.jpg" width="425" height="638"></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Libre de esposas y de pañoletas, me arrodillé y abracé la pierna del primer madurito trajeado que tuve en frente.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, perdóoon, me portaré bien, ¿síii? Quiero volver a la sala… ¡Quiero estar con humanos!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero no me hicieron caso; encadenaron a los dos bichos al mismo poste y no tardaron los canes en lanzarse a por mí. Los maduros se alejaron riéndose a carcajadas mientras los animales empezaban a lamer mi coño y dilatado culo con ganas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La verdad es que, calentísima como estaba, me resigné y pensé que no me caería mal montarme de nuevo con uno de esos perros. Total que ya lo había hecho varias veces; ya estaba emputecida. Así que me puse de cuatro y me sostuve fuerte del suelo, empuñando el gramado y poniendo la cola en pompa: el labrador fue más rápido y logró montarse, pero yo quería al dóberman porque folla más duro, así que me zarandeé para que se saliera de encima y viniera el can deseado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No tenía fundas y podía rasguñarme, pero podría soportar el dolor con tal de recibir carne. Llevé mi mano bajo mi vientre, y tras guiar su caliente polla hasta mi anhelante grutita, yo y mi amado dóberman nos la pasamos entre caderazos violentos por un espacio de no menos de quince minutos. En lo posible, me buscaba el clítoris para acariciarlo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En medio de mis chillidos de placer, noté con los ojos lacrimosos que alguien entraba al jardín. Quise aclararme la mirada pero repentinamente grité de dolor porque el bicho me dio una arremetida feroz; me la clavó hasta el fondo porque estaba por correrse. Lo sentía, yo ya me había venido en dos ocasiones durante esos quince minutos pero el muy cabrón tenía mucho aguante y seguía dale que te pego. Para colmo, cada embestida suya me sacudía y las tetas me dolían de tanto zarandearse. Tal vez debí haber elegido al labrador:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Cabróoon!… ¡Auuuchhh! ¿Es que no te vas a cansar nuncaaaa?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Imprevistamente escuché un carraspeo femenino: era la señora Marta quien había ingresado al jardín, fumándose un cigarrillo, mirándome con una sonrisita. A ella no parecía molestarle mucho la orgía que estaban montando los hombres en su sala con mi amiga Andrea.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De cuatro patas como estaba, me acerqué a ella para besar sus pies, y aunque me costó llegar hasta allí debido a que el perro me abrazaba fuerte y además estaba trancado en mi grutita, conseguí cumplir mi cometido y lamí con esmero, metiendo lengua entre los dedos de la madura y chupándolos con fruición, sosteniéndome fuerte del gramado para no caer debido a las embestidas del can.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola vaquita —dijo Marta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… Señora Marta…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Desde hace cuánto que estás follando con mi perro, marrana?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ahhhgg dios!, por favor señora… su perro me va a matar y no puedo escaparmeee… ellos tienen la llave del candado de mi cadena, quiero salir de aquíiii… —mentí en eso de que quería salir, tenía una imagen de chica decente que mantener.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues se ve que lo disfrutas, vaquita. Y mi dóberman también, ¡todos contentos!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Por favoooor, está que no paraaaaa… Quiero volver a estar con humanos, ¡ahhhh! Mierdaaa… ¡No puedo estar toda la vida cruzándome con un maldito perroooo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues parece que estás en aprietos. No tienes novio, y ninguno de los hombres desea estar junto a ti desde que llegó Andrea. No les culpo, su cuerpo es escultural y nació para el sexo. Tú, en cambio…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff! ¡Eso es, necesito un novio, señora Marta! ¡Ahhh! ¡Alguien que me trate bonito, no como esos cabrones!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jaja! Pues si quieres, te puedo conseguir una especie de… “novio” que te trate como a ti te guste. ¿Qué dices? ¿Nos vamos a visitar a una amiga mía?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Qué clase de… ufff&#8230; ¿qué clase de amiga?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Se llama Elsa. Hace tiempo que me viene preguntando por alguna mujer u hombre que quiera tener a su marido como esclavo, y me parece que es buen momento para tú tengas uno. Para que vayas practicando cómo ser una Ama.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tiene usted una amiga que ofrece a su marido como esclavo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, el problema es que casi nadie quiere a un esclavo casado y con edad, pero bueno eso no te importará a ti, ¿verdad?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No pude pensar mucho más al respecto, el perro empezó a tirar su maldita e interminable leche dentro de mi coñito, lo sentía disparando sin cesar y me pareció la cosa más rica que había sentido en toda la noche. La señora me vio poner una cara rarísima, arrugando mi expresión y perdiendo el control de mi quijada: suelo ser así cuando me corro. Era deliciosa la sensación de tener la tranca del perro dando fuertes pulsaciones dentro de mí, hinchándose, hirviendo, vaciándose todo en mi interior. Sí, me corrí como una perra a los pies de esa mujer, ya no me importaba que me miraran mientras me llegaba siendo montada por un animal, podría hacerlo en medio de una plaza o incluso en la calle a la vista de desconocidos; ya estaba convertida en una putita hecha y derecha, y me importaba un pepino lo que las personas pensaran de mí. Me había convertido en una cerda.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooo pareees bichoooo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te estás corriendo mientras te hablo, vaquita?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La señora se acercó a mí y se inclinó para tomar de mi mentón; inmediatamente abrí mi boca creyendo que iba a escupirme, pero aparentemente solo quería ver mi rostro corriéndose viciosamente:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estaré en la sala. Cuando el perro se desacople de ti, múgeme y vendré a quitarte la cadena para irnos a la casa de mi amiga.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me retorcí frente a ella mientras el dóberman volvía a clavármela un poco más. El animal me abrazó fuertísimo, como no queriendo que me escapara de su verga, y me corrí otra vez; ni siquiera fui capaz de decirle “Sí, señora Marta” a la mujer, solo salió un mascullo inentendible propio de una poseída.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Varios minutos después, cuando el can por fin se salió de encima, me acosté sobre el gramado, muerta de gusto, tratando de averiguar qué tipo de perversiones me deparaban el resto de la noche: ¿Una mujer me iba a regalar su marido para que fuera mi esclavo? ¿Para qué querría yo un esclavo? ¿Podría tener yo un esclavo, siendo a la vez una putita propiedad de ocho viejos pervertidos? Pero sinceramente, la necesidad de estar con un hombre cariñoso me ganaba terreno; harta de perros, pensé que tal vez debería aceptar su oferta. Además, la idea de ser “Ama” me tenía en ascuas, desde siempre he sido dominada, ya venía siendo hora de ser yo quien llevara algunas riendas.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/X54FU6xq.jpg" width="424" height="636"></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El labrador, que aún no me había follado, quiso venir a por una tanda de “su perrita”, pero yo ya estaba hecha un desastre, con el semen goteándome sin parar de mi adolorido coño, escurriéndose por mis muslos y goteando en cuajos hasta el suelo inevitablemente. No tardé en mugir como una maldita vaca para que la señora entrara de nuevo en su jardín y así pudiera apartarme del bicho calentón. Vino con la llave de mi collar en una mano y su temida fusta en la otra.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Los perros se asustaron al ver que ella blandió su arma al aire y se alejaron mansos. Y yo suspiré aliviada, abrazándome a sus piernas para agradecerle su salvación:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff! Vayamos a buscar a ese esclavo, señora Marta…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué vaquita más puerca! —dijo inclinándose hacia mí para darme un fustazo en las nalgas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auuchhh! ¡No he hecho nada malo!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaquita, más vale que te des un buen baño hasta que dejes de chorrear la leche de mi perro. Como vea una manchita en el asiento de mi coche lo vas a limpiar a lengüetazos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue paciente, lo suficiente como para que me aseara en su baño durante más de media hora y me hiciera con mis ropas. Cada vez que pasaba por la sala, ya sea para buscar mi faldita o para devolver los collares y cadenas, los hombres no mostraban mucho interés en mí, sino en la rubia escultural que estaba sentada sobre don Adalberto. La boca se me hizo agua al ver a mi amiga frotándose contra su pecho peludo y montándolo lentamente para delirio de todos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Qué verga tan grande tiene usted, don Adalberto. Sus venas, su largor, ¡estoy enamorada!”. Todos se reían y se la cascaban a su alrededor;&nbsp; él se corrió brutalmente, puso una cara feísima mientras le apretaba la cinturita con fuerza, metiéndosela hasta el fondo: “Ufff, qué mujer estás hecha, ojalá mi señora fuera como tú, princesaaaa”.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A mí nunca me volvieron a decir “Princesa” desde que estuve con los perros; crispé mis puños y me mordí los labios. Cuando Andrea se levantó de don Adalberto, sudada y temblando, otro hombre la tomó de la mano y la puso contra una pared para así darle una follada durísima, dándole embestidas violentas y gritando como un toro.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Adalberto vio mi carita de pena y me sonrió. Me llamó con un chasquido de dedos: con el corazón reventando de alegría me acerqué para arrodillarme entre sus piernas, esperando que me ordenara cualquier guarrada. Era la primera vez en mucho tiempo que volvería a ser la putita de uno de ellos, y para qué mentir, lo extrañaba. Ni siquiera me quité mi blusita y falda, me daba igual que me la manchara con su leche, estaba demasiado contenta pues me sentía deseada nuevamente:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Acércate más, marrana.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿A mí no me dice “Princesa”, don Adalberto?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quítame el condón con el que follé a tu amiga, furcia, y cómetelo, ¡recién salido del horno, jajaja!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cabrón, no lo dirá en serio…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me cruzó la cara con una mano abierta:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me vuelvas a insultar. Venga, sácame el forro y a comer, putón.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea en cambio la pasaba de lujo. Su amante le arrancaba alaridos y gritos que me corroían de celos. Yo, por mi parte, debía conformarme con comer un condón repleto de leche que segundos antes había estado en su coño.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Otra bofetada con insultos varios me volvió a la realidad. Me incliné para chupar sus huevos con fruición mientras le quitaban delicadamente el forro. No tardó el condón en estar entre mis dos manos, caliente, jugoso, repleto de semen que se escurría. No podía ser verdad que debía comerlo, ya lo había hecho anteriormente pero eran condones con los que me follaban a mí, no a otra persona. Pero cuando don Adalberto volvió a abrir la mano para darme una tercera bofetada, di un respingo de sorpresa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Valeeee, me lo comeréeee!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso es. Pues comienza, Rocío… Venga, rápido que se enfría…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tomé respiración. Cuando mi papá suele prepararme platos que no me gustan, suelo comerlos rápidamente para no sentir el gusto. Es mi manera de no decepcionarlo, pues la verdad es que es un pésimo cocinero. Así que haciendo fuerzas, hice lo mismo con el condón. Bajé la cabeza y sorbí rápidamente el semen que se escurría; lo tragué en dos tandas interminables, y antes de que amagara potar por lo asqueroso de la situación, tomé el forro con mis dientes y empecé a masticar un poco antes de tragarlo. Jugos de don Adalberto y Andrea en mi boca, ¡por poco no me desmayé! Pero, tragado lo tragado, levanté mi mirada con una sonrisa repleta de leche: cumplí mi misión y don Adalberto iba a felicitarme. Tal vez incluso me volvería a llamar su princesa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Adalberto, me lo he tragado… fue delicioso —mentí.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero el muy cabrón ya no me hacía caso, solo se la cascaba groseramente viendo cómo su colega se cepillaba a Andrea. Molesta, acompañé su paja con mis manos, mirando con melancolía su enorme y venoso pollón:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Adalberto, fólleme por favor…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Joder, Rocío, no tuviste suficiente con los perros…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero por usted lo puedo soportar. Uno rapidito, por favor, en el sótano está el colchón, yo misma iré a arreglarlo todo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ehm… lo siento, Rocío, ya estoy cansado también. Además doña Marta te está esperando, no la hagas perder el tiempo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La señora Marta vino hasta mí para tomarme del brazo, y de un zarandeo violento, me levantó y me llevó hacia afuera de la casa para irnos en su coche. Fue frente al portal de su casa cuando la madura vio el cabreo en mis ojos y se detuvo para hablarme:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Por qué tienes esa mirada de vaca asesina?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Marta, ya nadie me desea, para esos viejos soy un cero a la izquierda.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Dices que odias a esos hombres, pero sé cuánto deseas estar allí para que te digan lo putita que eres, ¿verdad? Ya me veo oyendo tus quejidos durante todo nuestro viaje… &nbsp;¡Uff!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El trayecto no fue precisamente largo. No fueron más de veinte minutos en donde atravesamos un par de barrios residenciales; llegamos a una zona bastante lujosa que me hacía recordar a una especie de Beverly Hills (salvando las evidentes distancias).</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Salí del coche y le abrí la puerta a doña Marta para que ella se bajara. Siempre tras ella, nos dirigimos a una ostentosa casa de dos pisos. Tras un carraspeo suyo, entendí que debía tocar el timbre y volverme inmediatamente tras ella. Me preguntaba una y otra vez qué tipo de mujer saldría a atendernos: ¿cómo se vería alguien que ofrece a su propio marido para ser propiedad de otra persona? ¿Acaso su esposo había hecho algo gravísimo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se abrió la puerta y se me cayó el alma al suelo al ver a una mujer aparentemente de más de cuarenta años, pero con el detalle especial de que ella estaba embarazada. Me asomé por detrás de la señora Marta para verla mejor: Vaya barrigón de siete u ocho meses enfundado en ese cortito y ajustado vestido de lactancia, sin mangas y de color rojo como su hermosa cabellera salida de una publicidad de Pantene; contemplé luego los enormes senos de la mujer que apenas eran contenidos por la ropa; me mordí los labios; admiré como boba sus hermosos ojos verdes; nariz pequeña, labios finos y sensuales que poco a poco esbozaban una sonrisa. No sé qué me pasaba últimamente, pero me estaba perdiendo en la belleza de muchas mujeres.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ay, Marta, no te puedo creer, tanto tiempo! –Elsa chilló con alegría y la abrazó con dificultad debido a su panzón—. ¡Me alegra verte! ¡No podía creerlo cuando recibí tu llamada!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Elsa, y esa barriga? ¡Mira con qué me vengo a encontrar!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ay, Marta, la verdad es que hemos perdido mucho el contacto y te tengo que contar tantas cosas… —me miró y me puse colorada; era hermosa—, ¡Uy!, ¿y esta preciosidad es tu hija?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No —dijo Marta—. Esta es la putita de mi marido. Se llama Rocío, pero le gusta que la llamen vaquita.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—N-no soy la putita de nadie ni soy ninguna vaca —dije con una sonrisa forzada, como si todo aquello fuera un chiste.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Putita? ¿Vaquita? —preguntó Elsa con seriedad—. ¿Qué me estás contando, Marta, has vuelto a las andadas con tu marido?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, bueno, es una larga historia. ¿Podemos pasar? A la vaquita le interesa ser Ama y tener un esclavo, y recuerdo que buscabas a una Ama para tu esposo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Marta —interrumpí—, aún no estoy segura de todo esto, yo solo dije que quería un novio, no un esclavo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No digas tonterías vaquita, te va a encantar tener a un hombre a tus pies. Elsa además conoce a gente que te puede anillar el coño, es una fantasía que muchos de tus amantes han solicitado, ¿no es así? Tal vez si accedes, puedas volver a ser deseada por ellos. Así matarás dos pájaros de un tiro: tendrás un esclavo, y además serás de nuevo el centro de atención de tus amantes.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me tomó de la mano y me llevó adentro nada más su amiga Elsa nos invitó a pasar. ¿Anillarme la concha? Era verdad que muchos de esos hombres confesaron que les encantaría que tuviera aritos en mis labios vaginales para que pudieran estirármelos y contemplar mejor mis carnes, de hecho he fantaseado con tenerlos ante tanta insistencia, pero jamás ponderé cruzar esa línea.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva conforme entrábamos a su enorme sala. Tal vez era una buena opción; si decidí que iba a ser mejor putita tenía que superar ciertas barreras. Y vaya que he ido superándolas en los últimos meses. Un par más de piercings no parecía nada fuerte, vivido lo vivido.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/kPeUZetU.jpg" width="424" height="636"></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando nos sentamos las tres en el sofá, yo en el medio, no pude sino agachar la mirada temblando de miedo. Si con la señora Marta apenas he sobrevivido a sus guarrerías, con dos mujeres probablemente no saldría viva de allí. Muy para mi sorpresa, la pelirroja Elsa se mostraba muy simpática. Su tono suave y sensual generaba bastante tranquilidad, lejos de la vulgaridad y tono descortés de doña Marta. Tenía además una elegancia que nunca alcanzaría Pilar Romero, la puta que plagia mis relatos y los vende.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mi marido estará encantado de conocerte, Rocío —dijo Elsa—. Vamos a divertirnos esta noche, y si todo está en orden, tendrás tu primer esclavo. ¡Qué emoción!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Elsa, pero ni siquiera sé qué hacer con un esclavo…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Para eso estoy yo, Rocío. No te pongas colorada, lo vas a hacer bien.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La verdad es que sí tenía vergüenza. Como dije, más que un esclavo, lo que yo necesitaba era un buen hombre que me diera cariño (y carne). Sin novio ni amantes, mi cuerpo estaba empezando a reclamar atenciones que los perros no podían satisfacer. Movida por mis deseos de volver a sentirme deseada por un humano, decidí aceptar la oferta.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, niña, párate frente a nosotras y quítate las ropas porque te quiero ver bien –ordenó acariciando su panza.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo hice. Frente a ambas maduras que me miraban, una con una sonrisa, la otra con mirada asesina, me quité el cinturón para que la faldita bajara. Como no llevaba ropa interior pues me la habían arrancado, pudieron notar mi chumino peladito y algo hinchado debido a que el dóberman de doña Marta fue un bruto esa noche.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Esas son marcas de fustazos las que tiene ahí, en los muslos?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, esta vaquita es muy insumisa, pero va aprendiendo. Y eso de allí imagino que son debido a las pezuñas de mi dóberman.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Se lo monta con tu perro, Marta? ¡Uff! Por cierto me gusta que tenga el chochito peladito —continuó Elsa—. Está hinchado, parece como que fue sometido a succión… —se metió la mano entre las piernas, ocultándola bajo su enorme barriga. Entrecerró sus ojos y se mordió los labios, ¿qué estaba pensando Elsa para prácticamente masturbarse frente a mí? Serían las hormonas reventando su preñado cuerpo o algo similar—. Ughmm, ¿cómo lo quieres, Marta?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quiero un anillo en cada labio vaginal, y uno último en el capuchón que le cubre el clítoris. ¿Puedes hacerlo, Elsa?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Síiii! —¡la muy guarra estaba masturbándose frente a mí y no disimulaba! —. Venga, Rocío, quítate la blusita, ¡uff!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al hacerlo, la barrigona se puso loquísima. Me vio el arito en el pezón izquierdo así como mi tatuaje en el vientre. Lógicamente, no pude más que ponerme más que coloradísima.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y es eso un tatuaje? Se ve borroso —preguntó repasando su lengua por sus labios. Fuera lo que estuvieran haciendo sus dedos en su coño, lo estaban haciendo demasiado bien. A su lado, Marta actuaba como si nada sucediera.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es mi tatuaje —respondí acariciándomelo—, pero no es permanente, señora, ya se está borrando.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No te tapes nada, ricura! —exclamó con una sonrisita pervertida que me hacía recordar a mis ocho machos—. Pues va siendo hora de que te lo hagas de nuevo. En mi sótano tengo equipo tanto para perforar como para tatuar.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Perfecto! —agregó doña Marta—. Me gustaría que borraras el “Perra en celo” de su vientre y lo dejaras por “Vaca en celo”, así como el “Putita viciosa” que tiene en el coxis lo cambiaras por “Vaquita viciosa”. ¡Y me gustaría que dibujaras la carita de una vaca regordeta en la cadera!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Bastaaaa doña Martaaaa!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ay, vaquita, eres una acomplejada!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff, qué niña más divina! —dijo la barrigona, retirando su mano de su entrepierna, podía notar un brillo húmedo en sus dedos—. ¡Diosss! Lo haré sin problemas. No te asustes, Rocío, soy una profesional, no te va a doler nada y será muy rápido.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estaban hablando como si yo fuera un maldito juguete. ¡Un maldito animal! No me importaría anillarme, lo tenía asumido y como dije, fantaseaba con ello pese a que nunca lo admitía, pero vaya maneras tenían de hablar de modificar mi cuerpo como si estuvieran hablando de recetas de cocina.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No sé, señora, es demasiado para mí… No sé si será cómodo llevar aritos por todos lados…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Recuerda que sigues siendo la putita de ocho hombres y debes hacer lo posible por complacerlos, vaquita.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Doña Marta, deje de llamarme vaquitaaaa!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Vaquita, vaquita, vaquita!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Elsa, alejada de nuestra discusión, ladeó la cabeza a un costado de la sala y levantó la voz. Yo y la señora Marta dejamos de discutir inmediatamente al oírla:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ponis, vengan!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Dos hombres vinieron de cuatro patas con las miradas bajas. Ambos estaban desnudos pero tenían una extraña ropa interior con recubrimiento metálico que más tarde sabría que eran cinturones de castidad. Uno de ellos era un viejo, de más de cincuenta años, peludo y con algo de pancita; imagino que era su marido. El otro en cambio era un jovencito negro de cuerpo bastante atlético y fibroso que me hizo babear nada más verlo. Pero había algo que me estaba descolocando muchísimo: ¡Ambos tenían colas de caballo incrustados en sus culos! El del viejo era una cola con tiras de varios colores, como un arcoíris, y el del negro de color blanco. “Ponis”, claro. El cinturón de castidad que tenían les permitía el acceso a sus traseros, pues si bien tapaba sus genitales por delante, este se abría como una letra “V” por detrás.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo, boquiabierta, me tironeé el piercing en mi pezón para saber si era un sueño o si realmente estaba viendo a dos hombres sometidos tan vulgarmente por esa preñada mujer. Era la primera vez que me topaba con algo así:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Señora Marta, son esclavos de verdad!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues claro, vaquita. Un día serás tú quien dome a los hombres, si bien ahora eres una simple putita, ya te he dicho que me encargaré de hacerte una Ama regia cuando llegue el momento. Así que vete acostumbrando a ver estas cosas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero… ¡Se parecen a los de “My Little Pony”! ¡Yo suelo ver ese programa, es mi favorito y ahora estos hombres lo están arruinando!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Qué!? ¡Deja de avergonzarme, marrana! Tengo que irme, pórtate bien, ¿sí?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se levantó y un miedo terrible pobló todo mi cuerpo. ¿Me iba a abandonar con gente pervertida y desconocida? La tomé de la mano y la atajé.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Señora Marta, me va a dejar aquí!? ¡No los conozco, no quiero estar con ellos!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No tengas miedo, Elsa es una mujer amorosa. Te va a enseñar muchas cosas ricas, ¿sí?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pero no me deje solaaaaa!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Suficiente, vaquita!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando quise seguir protestando, Elsa se levantó y me tomó de mi cinturita. Me giré y vi sus hermosos ojos verdes, su sonrisa sensual y cándida. Inclinó su cabeza y me acarició la mejilla con ternura. Yo estaba con muchísimo miedo y ella lo notaba, por lo que se inclinó para susurrarme con esa voz que derretía:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Por qué crees que les digo “Ponis” a mis esclavos? Yo también veo “My Little Pony”. He coloreado el vello púbico de mi marido como un arcoíris en honor a Rainbow Dash. Cuando le quite el cinturón de castidad lo comprobarás.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Rainbow Dash? ¿Usted también lo ve?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—“<em>Me preguntaba qué era la amistad, hasta que la magia me quiso inundar”</em>&nbsp;—me cantó la preñada pelirroja. Erizada, sorprendida y con la mandíbula desencajada, miré de nuevo a la señora Marta:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buenas noches, doña Marta, prometo que me portaré bien.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso es lo que quería oír, vaquita. Si todo sale bien, puedes pedirle a tu nuevo esclavo que te deje en tu casa. ¡Adiós!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Elsa la acompañó hasta la puerta, donde hablaron unos breves minutos más. Pese a que su vestido de lactancia dificultaba la vista, se podía apreciar un trasero grande y bien moldeado por su embarazo. Observé también esos muslos poderosos, luego su hermosa cabellera que la hacía parecer una maldita publicidad de Pantene andante. Me mordí los dientes, no sé por qué me perdía en sus encantos. Aproveché y miré a ambos esclavos que aún estaban de cuatro patas: el negro miraba de reojo mis tatuajes, mientras que el maduro tenía clavada la mirada en mis pies. Cuando Elsa regresó, ambos tensaron su cuerpo y miraron fijos al suelo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ven aquí junto a mí.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro, señora Elsa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ayúdame a quitarme la ropa, con esta panza apenas puedo moverme.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/VEPNyekw.jpg" width="424" height="636"></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando levantó los brazos y le ayudé a retirar el vestido de lactancia, quedó solo con una braguita negra muy ceñida a su prominente vulva: me quedé sin aliento. Obviamente los años hicieron su mella y ya no era una mujer esbelta, pero mantenía una belleza propia de alguien de su edad. Las tetas eran enormes, algo caídas pero imponentes; enormes aureolas oscuras remataban la vista. Era una auténtica preciosidad, aún pese a parecer rellenita, sobre todo el culo, debido a su estado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me vio admirándola y sonrió de lado. Me tomó de la temblorosa mano y la hizo posar en su barrigón para que lo acariciara. Tenía un piercing en el ombligo; un arito con piedra preciosa que brillaba e hipnotizaba.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te pasa, Rocío, nunca viste una mujer embarazada?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Elsa. Bueno, nunca vi a una tan de cerca…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quiero que me pongas la lencería. Está en aquella bolsita negra sobre la mesa, tráela.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras hacerme con lo indicado, me arrodillé frente a esa imponente mujer para, con delicadeza y sumo cuidado, colocarle la primera prenda en la cintura: una faja negra que haría de portaligas para las largas medias de red. La señora Elsa empezó a dar las primeras lecciones conforme levantaba su pie y se preparaba para ser enfundada:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, la dominación es un juego de dos partes. Ambas deben estar en mutuo acuerdo y aceptar su rol para disfrutarse. Tengo la sensación de que tú no estás precisamente muy contenta siendo la puta de ocho hombres.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me mordí los labios mientras ajustaba la liga de la media a la faja, mirando de reojo su hinchada vulva que parecía querer rebasar su braguita ajustada. Noté una fina mata de vello púbico escapándose por arriba y por los costaditos. Imaginé que con tamaño barrigón dejó de depilarse.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y bien, Rocío? ¿Te gusta ser sometida por esos hombres?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Elsa, prefiero no hablar de eso.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Si bien me gustaba ser la puta de ocho maduros, a veces me daba un cabreo monumental que no tuvieran consideración por mí. Las guarradas, cuando eran muy fuertes, me afectaban mi vida diaria, como cuando me sentaba y gruñía de dolor debido al entrenamiento anal: mi papá lo notaba, mis compañeros también. Era una vergüenza constante. Y para colmo a veces mi corazón reclamaba un poco de cariño, que no siempre todo tiene que ser sexo duro.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya veo, no te preocupes, no indagaré más. Pero bueno, esta noche te mostraré en lo que consiste ser una Ama para que puedas cuidar de mi marido.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sus palabras inspiraban seguridad y confianza. Si bien aún no quería abrirme a ella, sentía más aprecio por esa mujer a la que había conocido hacía solo diez minutos, que por doña Marta o cualquiera de mis ocho machos. Al terminar de enfundarle ambas ligas, procedí a ayudarla a ponerse los guantes largos, negros y también de red. Por último, en la bolsita solo quedó una fusta que se la cedí con mucho miedo, pues por lo general las fustas me aterran debido a las experiencias que tuve.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y esa carita, Rocío? ¿Usan mucho la fusta contra ti? Si eres tan buenita.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Elsa, ya ve las marcas que me dejaron…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No la voy a usar contigo, corazón. Estas se usan solo si tu esclavo hace algo malo, ¿entendido? Para una acción, debe haber una reacción —y azotó al aire con fuerza. El sonido seco me hizo dar un respingo de sorpresa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Elsa, antes quiero saber por qué quiere ofrecer a su marido como esclavo…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Avanzó hasta su esposo y tomó una cadenita que estaba sobre la mesita de la sala. Al agacharse para conectarla al collar del hombre, contemplé su tremendo culo; su braguita, prácticamente una fina línea negra, intentaba ocultar sus vergüenzas, pero era imposible contenerlas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Paseándolo de la rienda, me siguió hablando conforme su esposo meneaba la cadera para mostrar con orgullo su colita arcoíris de poni.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A mi marido le encanta ser humillado. Pero ya no le resulta suficiente viéndome follar con un jovencito negro, ni comer su semen de mi coño o mi culo, ni siquiera que el negro le dé por culo en su oficina un par de veces a la semana… No, me ha comentado que quiere ir más al fondo de la “cadena alimenticia”.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Joder, y pensar que solo quería un novio…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Pues estos son mejores que los novios. Los esclavos te adoran, te escuchan con atención, no se atreverían a mirar a otra mujer que no sea su diosa. Me encantaría que una jovencita tan linda como tú fuera la dueña de mi marido. ¿Cuántos años tienes Rocío?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diecinueve.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Este cornudo tiene cincuenta y ocho. ¡Qué diferencia! Es raro tener una ama más joven, pero seguro que se acostumbrará. ¿Verdad, cornudo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No será ningún problema para mí, Ama Elsa —dijo su esposo, besando los pies de su amada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A mí no me importaba tanto la diferencia de edad, sino más bien temía que mi desconocimiento total de la dominación tuviera consecuencias indeseadas tanto para mí como para mi futurible esclavo. Aunque con Elsa como maestra, podría tratar de encaminar las cosas.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ella, imponente en su lencería, se apoyó del sofá y, separando las piernas, ordenó a su marido:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cornudo, sepárame las nalgas y humedece mi culo. El negrito va a follarme.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, Ama Elsa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, necesito que me hagas un favor. En la mesita están las llaves de los cinturones de castidad. Quítasela al negro. Me gustaría que pasaras tres pruebas antes de que te ceda a mi esposo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Pruebas?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La primera es fácil. Tienes cinco minutos para hacer que el negro se corra.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaya… —observé de reojo al apetecible muchacho de tez oscura que, de cuatro patas, miraba al suelo. No dudé ni un segundo—. Supongo que puedo hacer el esfuerzo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le quité el candadito y me encargué de abrir la hebilla del cinturón, que estaba justamente hacia su espalda. Libre de rejas, el muchacho emitió un quejido como de alivio. Se levantó, de espaldas a mí; era altísimo y cada centímetro de su fibroso cuerpo me arrancaba suspiros. Tenía ganas de llevarlo al sofá montármelo, la verdad. Me fijé luego en Elsa para ver si me daba algún consejo pero ella estaba muy metida gozando la lengua de su marido dentro de su culo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oye, negro —susurré—. ¿Y ahora qué?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señorita Rocío —dijo él, siempre de espaldas. Su tono portugués delataba que era un brasilero con varios años viviendo en Uruguay—. Ama Elsa ordenó que me hicieras correr en menos de cinco minutos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues pan comido, chico.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Solo me corro con el permiso de Ama Elsa, señorita Rocío. Estoy bien entrenado, no le será fácil. Adelante, pruebe.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Suenas muy confianzudo, negrito. Hago correr a hombres que triplican tu edad, ¡ja! Y tú no serás diferente. Te correrás como un cabroncito en menos de cinco minutos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Si quiere puede hasta intentar chuparme el culo, señorita Rocío, para intentar estimularme. Me lo he lavado muy bien esta tarde. Pero no conseguirá que me corra.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Chuparte el culo? ¡Puaj, asqueroso! Venga ya, mucha cháchara, ¡hora de ordeñar, cabrón!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me arrodillé frente a su culo incrustado con aquella colita blanca de poni. ¿Chupar su ano? ¡Estaba loco! Llevé una mano entre sus piernas y tomé su pollón gigantesco y venoso. Para su tortura, lo traje hacia mí como si de una palanca se tratara para ponerlo en vertical. Iba a ordeñarlo como a una vaca. Con la otra mano, acaricié sus huevos y amenacé:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te voy a vaciar estos huevazos, cabrón.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo dudo. El tiempo corre, señorita Rocío.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/ZYJ6elZx.jpg" width="424" height="636"></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Dejé de acariciar el escroto y abrí la palma de mi mano bajo su glande, como esperando que depositara su lefa allí. Con la otra, empecé a hacerle una paja rapidísima y ruidosa. Si quería guerra, la tendría. Incliné mi cabeza para dirigir mi lengua y acariciar el recubrimiento rugoso de sus bolas. Amagué, eso sí, lamer su culo, pasando mi húmeda carnecita entre el ano y los huevos, haciéndole sentir mi arito injertado en mi lengua. Extrañamente, el muchacho ni siquiera se estremeció.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras un minuto de violenta paja y chupadas de huevo, el negrito seguía impertérrito y yo estaba sintiendo un ligero cansancio debido a la violencia con la que se la cascaba. Me aparté un rato para tomar respiración; el muy infeliz actuaba como si mis estimulaciones fueran solo una brisa de aire. El tiempo pasaba y no veía otra opción que usar mi arma secreta, la misma que usan mis machos para hacerme correr.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Saqué de un tirón la cola de poni. El infeliz tampoco se inmutó. Metí mi dedo corazón en su culo; noté que entró con facilidad, probablemente tenía un trasero más tragón que el mío, vaya sorpresa la verdad. Follé su culito con saña mientras mi otra mano volvía al ataque para masturbarlo con fuerza. Haciendo círculos adentro, le hablé:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué me dices, ahora, eh? ¿Sientes la lechita bullendo en este pollón tuyo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Para nada, señorita Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Y ahora, imbécil!? —jamás en mi vida había pajeado tan rápido a un hombre. Normalmente tendría miedo de lastimarlo, pero el chico seguía parado como si nada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es una pena que ni siquiera sea capaz de superar la primera prueba, señorita Rocío. Parece que se quedará sin esclavo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Cabrón, qué aguante tienes!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me incliné para chupar y apretujar sus huevos con mis labios, pero nada iba a hacerlo ceder. Con impotencia saqué mi dedo del ano y noté que estaba impoluto. Era verdad, el muchachito se limpió a conciencia. Pero no me atrevería a chupar el culo de nadie, si bien mis machos sí solían hacerlo conmigo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sentía cómo la oportunidad de tener a mi primer esclavo se escapaba de mis garras.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Queda poco tiempo, señorita Rocío. Y aún no me he corrido. Si va a chuparme el culo, mejor que sea ahora.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Estás deseándolo, ¿verdad? ¡No te daré el gusto, negro!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tic tac, tic tac, señorita Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Vaya imbécil! No sé si fue la rabia o el deseo de tener a un hombre a mi servicio, pero para su sorpresa, dejé de pajearlo. Aparté sus dos nalgas duras y metí mi boca allí, ya sabiendo que todo estaba limpio y seguro. Sin pensarlo mucho, pasé la punta de mi lengua por la rugosidad de su agujero, palpando, humedeciendo, armándome de valor… Arañé sus nalgas y enterré mi carnecita haciendo mucha presión. Y así, a ciegas, mis manos soltaron su firme trasero y fueron por debajo de sus piernas en búsqueda de su pollón; iba a ponerla nuevamente en vertical y cascársela.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Por primera vez estaba explorando terrenos anales. Y a decir verdad, el calorcito en mi vientre empezó a extenderse con ricura; empecé a dibujar figuras amorfas adentro de su culo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Uff, señorita… uff! —exclamó el negro.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sonreí de lado. Introduje más lengua e incluso me atreví a hacer ganchos y círculos adentro. Mis manos, por su lado, apretaban con fuerza, subía y bajaban por su larga tranca. Lo percibí apenas en sus venas, el chico estaba cediendo a mis encantos y se iba a correr. ¿Que estaba bien entrenado? ¡Ja! No aguantó mucho más, empujó su culo contra mi cara, imagino que para que yo le metiera más lengua, y con un bufido animalesco sentí cómo su pollón se agitaba descontrolado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Leche por doquier.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Había ganado la primera batalla. Salí de su culo y solté su tranca con una sonrisa, viendo cómo el semen caía sobre el alfombrado sin cesar.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo ha conseguido —dijo el jadeante negrito—, nunca nadie a parte de mi Ama Elsa lo ha conseguido…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Así es, negro, soy la puta que han temido los profetas desde tiempos inmemoriales… ¡Ya está, cuál es la siguiente prueba!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío —dijo una excitada Elsa, apartando a su marido también de su culo—. No puedo creer que derrotaste a mi joven esclavo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Elsa, ¿me puedo llevar al negro para mi esclavo?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jaja! No, niña, ya te dije que solo ofrezco a mi marido. Negro, ven aquí, dame por culo que ya lo tengo bien lubricado.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, Ama Elsa —dijo volviéndose a poner de cuatro y avanzando hasta la preñada dómina.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;">
<p>En tanto, su cornudo marido vino hasta mí también como un perro (o poni, mejor dicho). Yo aún seguía arrodillada y disfrutando de mi primera victoria. Cuando el madurito llegó frente a mí, se quedó de cuatro patas esperando una orden mía.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y ahora qué debo hacer con usted, señor?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señorita Rocío, no me trate con respeto ni me llame señor. Llámeme cornudo, es mi nombre de esclavo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No me gusta ese nombre! Es muy feo…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La segunda prueba soy yo, señorita Rocío. También tiene cinco minutos para ordeñar a este pedazo de cornudo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía, más te vale que no insinúes que te chupe el culo porque no pienso volver a hacerlo en mi vida, cabrón.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me levanté y miré su colita de poni de color arcoíris. Tomé de ella y lentamente fui sacándola, viendo cómo el maduro se retorcía del dolor. Aparentemente no estaba tan bien entrenado como el esclavo brasilero. Cuando saqué hasta la mitad para que descansara del sufrimiento, me volví a inclinar hacia él.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿No te molesta que ese negro esté follándose a tu señora ahora mismo? ¿En serio?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Para nada, señorita Rocío. ¡Ouch!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Arranqué la colita y la puse en una mesa cercana.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hmm. Voy a quitarte el cinturón de castidad. Quiero comprobar algo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Como desee, señorita Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando le quité el candado y le libré del cinturón, me quedé boquiabierta al comprobar que efectivamente ese maduro tenía su pelo púbico pintado con los colores de un arcoíris. ¡Como Rainbow Dash! Me reí un montón, para qué mentir, pero cuando el ataque de risa se desvaneció, me arrodillé detrás de él, pasando mis manos por entre sus muslos, y agarré su pollón con mucha fuerza.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya derroté al negrito, poni, ¿te crees capaz de aguantar?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Sinceramente? Espero que puedas superar esta segunda prueba, señorita Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias —y rápidamente se la casqué. Fuerte, bruto, sin piedad mientras mi otra mano se abría espacio entre sus nalgas. El dedo corazón ingresó en su ano y me encargué de estimularlo bien. Me mordí los labios al ver que, como el otro esclavo, él tampoco mostraba síntomas de ceder un ápice a mis encantos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Elsa… —dije sin dejar de follármelo con un dedo—. ¡Sus esclavos están bien entrenados!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ufff, Rocío, lo sé, son mi orgullo! —respondió jadeando pues el negrito le daba por detrás.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/4imAQz4x.jpg" width="424" height="636">Retiré mis manos; concluí que esos dos hombres no iban a correrse de forma cotidiana. Necesitaba explotar sus debilidades: si el negrito era el beso negro, ¿cuál sería el fetiche del viejo? Me repuse y caminé a su alrededor pensando en su punto frágil: ¿azotes? No, no tenía marcas de fustazos, así que era probable que no fuera su fetiche. ¿Puede que también compartiera fetiche con el otro esclavo y amara los besos negros? Mientras me relamía la lengua, armándome de valor para chuparle la cola, noté que el viejo miraba mis pies con atención, siguiéndoles con sus ojos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oye, no paras de mirar mis pies. ¿Te gustan?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Son preciosos, señorita Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Por qué te gustan tanto?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señorita Rocío, me siento excitado cada vez que veo unos pies hermosos y delicados como los suyos. Tengo un deseo incontrolable casi, de verlos, tocarlos, acariciarlos, chuparlos, besarlos… ¡Uf! Incluso deseo fervientemente que me pise con esas dos preciosidades…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¡Bingo! Me senté en el sofá y lo llamé mientras levantaba mis piernas hacia él y arqueaba mis pies.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sus ojos se iluminaron. Al fin tras mucho tiempo me sentía deseada por un hombre; saberme amada y admirada me hizo arder el corazón de nuevo. De rodillas frente a mí, dejó que le aprisionara su polla venosa entre mis pies. Con los dedos de uno apretujé su glande, mientras que con el otro acariciaba sus huevos. De vez en cuando llevaba ambos hasta su tronco para pajearlo; era una cosa de lo más rara, pero él estaba feliz, su cara era un poema y la mía era la de alguien que por fin volvía a sentirse el centro del mundo.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La segunda prueba estaba más que asegurada. Cuando el semen del hombre se escurrió todo entre mis dedos del pie, se acomodó y, tomándomelos con delicadeza, me limpió solícito a besos y chupadas. De vez en cuando pasaba su lengua por y entre los dedos con fuerza y pausa. Me dio mariposas en el estómago.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Rocío —gritó su esposa, sorprendida—, has derrotado a mis dos esclavos! ¡En serio eres la puta que han temido los profetas!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja, me va a poner colorada señora Elsa!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Como recompensa por limpiarme tan bien, acaricié los genitales del hombre con mi pie, pasando por su vello púbico de colores:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues ya lo sabes. Quiero ser tu dueña si me lo permites. Tengo diecinueve, espero que eso no te moleste.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me alegra oírlo… No me molesta, sé que eres novata, pero te ayudaré también. Estoy a tus órdenes, Ama Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me dijiste Ama!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues así es como te llamaré de ahora en adelante, Ama Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, está bien, pero en serio a mí no me gustaría llamarte “Cornudo”…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Son solo apodos, Ama Rocío, no le des mucha importancia.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues sí que les doy mucha importancia a los apodos. A mi amiga Andrea le dicen “Princesa”… ¡”Princesa”! ¡Y a mi me llaman “vaquita”! ¡Puf! Escúchame, te llamaré… ¡“Arcoíris”!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Arcoí…? Supongo… supongo que está bien, Ama Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su esposa, que ya había terminado de ser enculada por el negro, se acercó hasta nosotros, mientras que su joven esclavo se arrodilló a su lado. Acariciando su panza, me miró con una sonrisa cándida:</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, veo que mi marido ya encontró a una diosa a quien adorar.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Sí! ¡Me encanta que me adoren!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya cumpliste las pruebas de mis dos esclavos. Pero aún falta que cumplas la mía, y solo entonces “Cornudo”… quiero decir, “Arcoíris”, será tuyo definitivamente.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro, señora Elsa, ¿cuál es su prueba?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ven, arrodíllate ante mí.</p>
<p style="clear: both; text-align: center;">
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo hice sin chistar. Estaba demasiado emocionada y además me sentía muy segura oyendo su voz y viendo sus ojos pardos que enamoraban. Probablemente quería una comida de concha, y yo, que ya lo había hecho la noche anterior, me veía muy capaz de complacerla. El negro me cegó con una pañoleta y mi nuevo esclavo me tomó del mentón para besarme con fuerza. Estaba en el paraíso.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras la lengua de Arcoíris empezó a jugar con mi piercing, sentí algo caliente derramarse en mi cabellera y luego caerse en mis hombros, pecho y espalda.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¿Agua?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¿Agua caliente?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No olía a agua, la verdad…</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando supe que la hija de puta preñada me estaba orinando, chillé como nunca en mi vida. El negro se acercó a mí para chuparme las tetas (¡pero si estaban manchándose con orín!), mientras que el marido trataba de atajarme pues yo estaba zarandeándome como una poseída y chillando como un pato.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Puaj! ¡Puaj! ¡Puaj!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Fue breve y mi corazón latía rapidísimo. El olor fuerte, el líquido caliente recorriendo mi piel mientras uno empezaba a mordisquear mi pezoncito anillado y el otro enterraba su lengua en mi boca. No sé quién era el que metía dedos en mi grutita y quién me magreaba la cola, pero me daba igual, la verdad.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando recuperé el aliento, me quitaron el vendaje y traté de mandar a la mierda a la señora embarazada, pero se me cayó el alma al suelo al ver tanto a su esclavo como al mío levantándose y tomándose de sus pitos para apuntarme amenazantes.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ahora el turno de mis machos, Rocío —dijo llevando su mano bajo su barriga para acariciarse.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En el preciso instante en que vi cómo salían disparados sus orines hacia mí, justo antes de que impactaran contra mis tetas para salpicar inexorablemente, me desmayé de asco. Creo que era lo mejor, sinceramente. Apagarme; olvidarme cuanto antes de una de las mayores cerdadas que había hecho en toda la noche.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cabrones… —susurré antes de caerme.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">……………………..</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volví a mi casa ya de madrugada, muy adolorida y cansada. Creo que gasté dos pastillas de jabón bajo la ducha, y ni aún así me sentía limpia. Casi me eché a llorar recordando la vejación a la que fui sometida por esa barrigona y sus machos. No porque me sintiera triste, muy al contrario, sino porque no podía ser que me excitara rememorando cada segundo de esos recuerdos obscenos.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando me senté en mi cama me puse a tironear ligeramente el piercing de mi pezón. La preñada me había una tarjetita: era la de un negocio en donde me harían los piercings y tatuajes nuevos de manera gratuita si yo accedía a dejarme follar por los dos dueños. Imaginándome siendo cepillada por dos hombres desconocidos, me dieron ganas de hacerme dedos, pero estaba en compañía y no debía ser tan desconsiderada.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ama Rocío, es usted la mejor –dijo mi esclavo Arcoíris. Estaba arrodillado ante mí, dejándose masturbar por mis pies. Como mi papá fue a Brasil por cuestiones laborales, lo traje a mi casa, a mi habitación mejor dicho, para jugar con él toda la noche.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues tú eres un primor, Arcoíris. Te seré sincera, hace rato que no estoy con un chico.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues déjeme complacerle, Ama Rocío.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No! –apretujé sus bolas con mis dedos, arrancándole un alarido—. Esta fue una noche muy larga para mí, Arcoíris. Estuve con un dóberman y luego me habéis orinado encima… Una insinuación más y te pondré el cinturón de castidad. ¡Y me comeré la llave del candadito!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Entiendo. No dude en usar la fusta o el arnés si desea someterme por insumisión.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Oye, ¿quieres correrte en mis pies?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, Ama Rocío. Desde hace rato que está machacándomela con sus hermosos pies.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja, es porque sé que te gusta! Toma, esta es la remera de Peñarol de mi hermano. Córrete ahí –dije aumentando las caricias de mis dos pies rodeando su pollón; podía sentir cómo su miembro palpitaba de gozo y descargaba leche sin parar sobre esa camiseta aurinegra de mierda.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… ¡Ohhh, gracias Ama Rocío!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso es, córrete sobre el escudo del club&#8230; Y basta de llamarme Ama Rocío, Arcoíris.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y cómo quiere que le llame, mi señora?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No soy señora tampoco! –dije pateando la camiseta, llevando otra vez mi pie en esa tranca anhelante. Para su martirio o gozo, apretujé su glande con mi pie, zarandeándolo lentamente, sintiendo su leche escurriéndose entre mis dedos sin parar—. Me dicen zorrón, putita, marrana y vaquita… ¡No me gustan esos motes! Pero sí hay un nombre que me gustaría que me dijeran al menos una vez. Si adivinas cuál es te daré una sorpresita, Arcoíris.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, ya veo… ¿mi Princesa? –preguntó para que mi corazón estallara de alegría.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué divino eres! Mañana iré a visitarte a tu oficina, tu esposa me dijo que tengo que ir todos los días para quitarte el candado y así puedas ir al baño…¡Ojito!, seré yo quien dirija los chorros de ese pitito anhelante que tienes ahí, ¡es mío y no quiero que te lo toques tú! Y me gustaría darte por culo con el arnés, ¡ja ja!, así que ve preparándote Arcoíris.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro, pero no es necesario que vengas a mi oficina. Puedo ir a buscarte yo, mi Princesa.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Perfecto! Oye, mira cómo te has corrido por mi piso y mis pies. ¡Será mejor que limpies este desastre, cochino!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras solícito limpiaba tanto mi pie manchado con su leche como el piso, estiré mi brazo para alcanzar mi portátil en la cabecera de la cama. Una vez hubo terminado la faena, me encargué de ponerle el cinturón de castidad y asegurarlo con candado. Con una sonrisa le invité a acostarse a mi lado, en mi cama, mientras abría mi portátil.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ven, Arcoíris, ponte cómodo. Tal vez sea verdad eso de que tener un esclavo sea mejor que tener un novio. Si mis amigas se enteran que veo este programa por internet se van a morir de risa… ¿Pero tú no te burlaras de mí, verdad? ¡Es que siempre quise verlo con alguien!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Por supuesto que no, mi Princesa —dijo acomodándose a mi lado, mirando alternativamente mis ojos y la pantalla que poco a poco adquiría colores de tonos pasteles—. Pero… ¿qué es lo que desea que vea con usted?</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo no paraba de sonreírle mientras una musiquita infantiloide empezaba a oírse.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“My little pony, my little pony /Me preguntaba qué era la amistad / My little pony / Hasta que la magia me quiso inundar”.</em></p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras le acomodaba la cola de poni de colores en su culo, le ordené que se callara y que disfrutara del mejor programa que jamás existió en el universo. Tenía ganas de chuparle el ano, la verdad es que fue una experiencia excitante con el negro y de seguro mi piercing en la lengua le pondría muy loco al maduro, pero no era el momento adecuado para hacer guarrerías: ¡el maratón de los ponis iba a comenzar!</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Espero que les haya gustado, queridos lectores de PORNOGRAFOAFICIONADO.</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un besito,</p>
<p style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rocío.<img decoding="async" class=" aligncenter" src="http://i.imgbox.com/kHBM8pDY.jpg" width="568" height="852"></p>
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		<title>Relato erótico: Sexo duro con un matrimonio perverso (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Mar 2022 10:59:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Hola queridos lectores de Pornógrafoaficionado.&#160;&#160;Me llamo Rocío y soy de Uruguay, tengo diecinueve pero a veces me siento rara con mis amigas porque me gusta el sexo duro y dudo que ellas soporten la mitad de lo que yo. Me dicen que soy muy apetecible, de carne maciza y buenas curvas, llevo además el cabello lacio y suelto hasta&#160;los&#160;hombros, de color castaño café como mis ojos. En mis otros relatos conté cómo me chantajearon para ser la putita de un grupo de ocho hombres maduros, y también cómo tuve que hacerme tatuajes obscenos (pero&#160;temporales) y piercings para complacerles. Posteriormente me [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Hola queridos lectores de Pornógrafoaficionado.<span style="white-space: nowrap;">&nbsp;</span><span style="background-color: transparent;">&nbsp;Me llamo Rocío y soy de Uruguay, tengo diecinueve pero a veces me siento rara con mis amigas porque me gusta el sexo duro y dudo que ellas soporten la mitad de lo que yo. Me dicen que soy muy apetecible, de carne maciza y buenas curvas, llevo además el cabello lacio y suelto hasta&nbsp;</span><span style="background-color: transparent; white-space: nowrap;">los&nbsp;</span>hombros, de color castaño café como mis ojos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En mis otros relatos conté cómo me chantajearon para ser la putita de un grupo de ocho hombres maduros, y también cómo tuve que hacerme tatuajes obscenos (<span style="white-space: nowrap;">pero</span>&nbsp;temporales) y piercings para complacerles. Posteriormente me volvieron adicta a la zoofilia y cumplí mi deseo de hacerlo con los dos perros del jefe del grupo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nunca lo he practicado con mujeres, ni mucho menos me imaginé que podría “follar” a un maduro utilizando un pene falso, pero ambas cosas iban a cambiar drásticamente. Pronto tendría una noche de sexo tan salvaje, guarro y duro, que en mi vida nunca más me sentiría excitada a menos que fuera a los extremos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero vamos por partes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras terminar las clases en la facultad, mi amiga Andrea y yo fuimos a la casa de mi amante para tratar de aclararle las cosas, ya que ella fue filmada ingresando en su predio sin permiso, como comenté en mi último relato. Andrea estaba muy ansiosa cuando tocamos el timbre, se ajustaba sus gafas contantemente en una especie de tic nervioso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A mí me ponía nerviosísima, tanto ella como la situación que se avecinaba. Es que es una chica un poco conservadora tanto en su forma de ser como de vestir, es como si se negara a revelar su cuerpo. Es rubia, un poco más alta que yo (aún así seguimos siendo pequeñas en comparación a la media). Tiene pocas tetas, y si bien su jersey holgado no ayudaba mucho al panorama, su ajustado vaquero enmarcaba una cola pequeña y paradita (apetecible para según qué gustos) y unas torneadas piernas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo estaba con un conjunto casual que no delataba que era la chica más puta de todo mi país. Un jersey sin mangas y una falda decente puesto que había decidido dejar de usar vaqueros porque las molestias en mi cola eran notorias y quería sentirme más cómoda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Volvimos a tocar timbre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo que me causaba inusitada curiosidad era saber cómo iba a reaccionar mi amiga ante una propuesta indecente de parte de mi amante teniendo en cuenta lo recatada que es ella, o al menos esa es la impresión que tenía de mi amiga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Otra vez toqué el timbre y por fin Don López nos recibió con semblante serio, y nos invitó a pasar dentro de su lujosa casa. Estaba elegantemente vestido y olía muy bien, pese a que tiene una personalidad de macho alfa que me resulta vomitiva, tiene un cuerpo bastante bueno a sus más de cuarenta años, y tampoco tengo quejas con respecto a su desempeño en la cama (aunque por lo general me suele follar en su baño, sobre un colchón desgastado en su sala o sótano, o sentado en su sofá si hay un partido de fútbol que le interese).</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al entrar en la sala, amagué quitarme el cinturón de mi falda en un acto reflejo, en una demostración de costumbre tras tantas tardes de vicio en ese lugar, pero me acordé que en esta ocasión estaba mi amiga presente. Cuando me volví a ajustar la hebilla, levanté la mirada y noté a una señora en la sala con una copa de vino en mano, mirándonos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me quedé congelada, probablemente era su esposa, le pondría una edad similar al marido; peinado caro, vestido negro y lujoso sin mangas, corto y ceñido que destacaban sus turgentes senos, anchas caderas, muslos gruesos y piernas torneadas; sí, era un monumento al atractivo de la mujer madura; pero tenía una mirada de pocos amigos, me recordaba a una profesora de secundaria de esas intratables. Verla me imprimió tanto miedo que pensé en salir volando de allí pero no podía dejar a mi amiga abandonada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando bebió de su copa, cruzó conmigo una mirada asesina.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don López –susurré acercándome a él—. Su… Su—su señora está aquí&#8230;</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, sí, ella estará conmigo esta noche. No te preocupes, lo sabe todo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Muda y congelada. ¿Su esposa lo sabía todo? ¿Todo? ¿Que yo era la putita de su marido, y de otros siete maduros más? ¿Que en su sala y su sótano hemos montado un montón de fiestas? ¿Qué incluso me emputecí por sus perros? ¡Imposible! Pero don López no suele bromear con ese tono serio, por lo que probablemente me estaba diciendo la verdad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Con voz cortante, don López le habló a mi amiga mientras yo me atajaba de una pared para no caer desmayada. Vaya panda de gente pervertida que me vine a encontrar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Así que tú eres la jovencita que entró anoche en mi propiedad. ¿Cómo te llamas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me… me llamo Andrea, señor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué impide que vaya ahora mismo a la fiscalía para que te denuncie, jovencita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor, lo lamento mucho. No entré para robar ni nada similar, simplemente estaba preocupada por mi amiga que suele venir aquí a menudo. No volverá a suceder, ¡eso se lo prometo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su esposa soltó una risita y levantó la copa al aire:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues a mí no me convence, querido!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡A mí tampoco, Marta, yo creo que lo mejor será asegurarnos y denunciarla! En la cárcel aprenderá—se burló don López.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No, por favor, es verdad! –Andrea se alarmó—. ¡Rocío, diles!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me recuperé. Debería tomar la mano de mi amante o pegarme a él para ablandarlo, pero ¡ahí estaba su señora! No me quedó otra que tratar de convencerlo con palabras:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don López, ¡Andrea no le haría daño ni a una mosca!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hagamos una cosa, acompáñanos esta noche, jovencita. Vamos a conocernos un poco, ¿sí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero… ¿Cree que soy tonta? –preguntó incrédula—. ¡Yo me voy de aquí ahora mismo, sé lo que quiere hacer, señor, dios mío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Hacer qué, jovencita? Pero bueno, vete, yo también me iré, ¡pero a denunciarte!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pero no quiero tener relaciones con alguien viejo y asqueroso como usted! ¡Puaj! ¡Y encima con su señora de cómplice! ¡No les da vergüenza!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Qué!? ¿Tener relaciones? ¿Pero qué está fallando en tu cabeza, niña? Solo quiero conocerte y aclarar las cosas, ¿qué me dices, quieres unirte a nosotros esta noche?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López sonaba como un caballero, su perfume y su actitud de macho nos embriagaba, le sonreía con un atractivo propio de alguien maduro. Vaya galán, me estaba convenciendo a mí también, y eso que yo ya estaba emputecida por él. Andrea por un momento pareció perderse en su mirada, pero luego reaccionó y preguntó con preocupación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Solo eso?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Adelante, siéntate en el sofá con tu amiga Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Supongo… Supongo que no pierdo nada… Vaya, discúlpeme en serio, señor López… La verdad es que quiero que me conozcan, no soy ninguna ladrona ni nada similar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea y yo nos fuimos hasta el sofá y nos sentamos juntas. Ella muy distendida, yo cada vez más nerviosa: ¡su señora estaba ahí! ¡La de cuernos que le habrá puesto su marido conmigo! Necesitaba un chaleco antibalas para sentirme segura.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López se sentó junto a su esposa, frente a nosotras. Entre ambos grupos había una mesita de baja altura donde normalmente estaba repleto de condones, pero vaya, esa noche no había nada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Era extraña la sensación de actuar como un ser humano en ese lugar, cuando acostumbraba a estar desnuda y llorando a cuatro patas, pero más extraña era la sensación de estar siendo observada por una señora que no me miraba con mucha alegría que digamos. La observé de reojo para contemplar mejor los detalles de su rostro; pese a que la edad le hacía mella, se mantenía bastante bien y tenía un innegable atractivo. No es que me gusten las mujeres, pero cuando alguien es guapa es imposible negarlo, y esa señora tenía su qué.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen15.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen15.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ella carraspeó para que yo dejara de admirarla, y me preguntó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tú te llamas Rocío, ¿no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, soy Rocío, señora…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tú llámame “señora Marta”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro, ¡claro!, señora Marta, es un placer —dije preocupada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero qué pocos modales tienes, no cruces los brazos frente a nosotros.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Disculpe, señora Marta, no volverá a pasar –respondí poniendo mis manos sobre mi regazo y con la cara colorada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Trae la botella de vino de la cocina y unas copas más, Rocío, para servirnos –dijo dibujando una sonrisa pequeña en sus labios. Tenía un tono autoritario que me estremeció de miedo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me extrañaba y molestaba que, pese a que apenas nos estábamos conociendo, ya me quería tratar de doméstica. Pero como no quería armar una escena con mi amiga y con su marido presentes, ni tampoco quería llevar la contraria a una mujer cuyo marido me había estado follando, decidí callarme las cosas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me levanté rápido y fui a por la botella y las copas. Mientras buscaba entre las estanterías de la cocina, escuché a don López; ya empezaba a tantear el terreno, ¡y con su esposa al lado! Vaya matrimonio más raro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dime, Andrea, ¿tienes novio?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, señor López. Llevamos dos años juntos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Es de tu edad?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, éramos compañeros ya desde secundaria, señor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Si yo fuera un jovencito atractivo te trataría de conquistar, Andrea.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ay, señor, no diga eso, lo dice como si usted fuera feo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿No te parezco feo, Andrea?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, no quiero tener problemas con su esposa aquí presente, don López, ¡jaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A mí no me importa, niña –le dijo su señora—. Adelante, dilo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, la verdad es que usted es muy guapo, señor. Me gustan sus ojos, y su voz es muy sensual, don López.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡¡¡Pero por favor, jajaja!!! –me descojoné de la risa, volviendo a la sala; casi eché la botella y las copas debido al tambaleo que me ocasionó tamaño chiste. Lo incómodo es que fui la única que carcajeó, y el matrimonio me miró con ojos asesinos. Ni mil chalecos antibalas parecían ser suficientes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me tranquilicé un poco y empecé a servir las bebidas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Ves qué malvada es Rocío, Andrea? Todas las noches lo mismo, me desprecia, me insulta… ¡qué martirio!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero qué mala eres, Rocío –me reprimió mi amiga—. Yo creo que don López es un hombre muy guapo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y las bebidas comenzaron a correr. Las preguntas también avanzaron de temperatura. Ya no eran sobre la secundaria, estudios o inicios de nuestra universidad. Empezaban a ser sobre sus gustos con los chicos, sus experiencias como primeros besos y enamoramientos, así como nuestra percepción del sexo sin tabúes. Le pasaban el vino y exploraban más el terreno, conforme ella se volvía más abierta. Tras casi cuarenta minutos de interrogación, don López y su señora ya no disimulaban, se acariciaban los muslos del otro mientras le hablaban a mi amiga, que por la pinta estaba algo borracha; se notaba que no sabía tomar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo fui en todo momento un ser invisible, un instrumento cuyo único objetivo era cargar las copas cuando se vaciaban, para luego sentarme al lado de Andrea y ver cómo poco a poco ella cedía a las consultas más obscenas: su primera vez, sus masturbaciones y cómo de bien lo hacía su novio comparado con otras ex parejas. Lejos de sentirse incómoda, se liberaba poco a poco una personalidad lívida que yo desconocía: o el vino que estábamos bebiendo tenía algo, o mi amiga era una guarrilla disfrazada de universitaria recatada. O puede que fuera una mezcla de ambas cosas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La verdad es que usted me agrada, don López, ya veo por qué Rocío viene aquí todas las noches.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, Andrea, la verdad es que mis colegas y yo no le aguantamos tanto a Rocío, mira, te mostraré a qué me refiero… ¡Oye Rocío, cuéntanos cómo fue tu primera vez!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Muérase, perro!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Ves, Andrea, por qué nos harías bien en nuestro grupo? Rocío es una protestona e insumisa, a veces mis colegas vienen cansados del trabajo y queremos pasarla bien, pero hay que estar media hora convenciéndola para que nos haga fiesta. Acepta entrar en nuestro círculo y no te denunciaremos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya veo… hip… Entiendo, haré lo que me pidan siempre y cuando me respeten, y obviamente no me denuncien.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quéeee, estás diciéndolo en serio, Andy? –pregunté con los ojos abiertos como platos—. ¡Hace cuarenta minutos negaste enérgicamente!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Así me gusta, niña preciosa—don López seguía picando hielo—. &nbsp;A partir de ahora te llamaré “Princesa”, porque me encanta tu forma tan amena de ser.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me encanta que me digan “princesa”!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La esposa de don López se levantó; vaya que era muy alta, casi tan grande como su marido. Tragué saliva, de solo pensarla sobre mí me hizo dar un ligero tembleque, mejor no llevarle la contraria. Se sentó al lado de Andrea y le invitó a beber de su copa de vino. Cuando mi amiga terminó un sorbo, la madura le quitó sus gafas con ternura, y luego le preguntó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué tan buena eres besando, Andrea?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No soy muy buena, señora… hip…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dime, ¿yo te parezco bonita, Andrea?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hip… Sí, mucho, señora…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Siempre me gustó la idea de estar con otra mujer. Sinceramente, no me gustaría estar con una chica que folla con mis perros –dijo mirándome con saña. Mi cara se volvió un tomate, quería llorar de vergüenza—. Pero Andrea, no tengo reparos en estar con una chica tan educada, simpática y guapa como tú…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora López, nunca… hip… nunca besé a una mujer… ¡jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No es que haya mucha diferencia, princesa. Mira, hoy espero cumplir un par de fantasías. La primera es el beso, y la otra es que mi marido se deje follar por culo por una chica con arnés.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Querida, ¿en serio es necesario eso último? –se quejó don López.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me has sido infiel con una cría de 19 años, ¡o te dejarás follar por el culo o pido el divorcio para llevarme TODO!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pues ya me quedó clara la situación. Su esposa lo había pillado de alguna manera (¿habré dejado una tanga o sostén por la casa?, o puede que haya descubierto su disco duro repleto de vídeos en donde me sometían). Lo que no entendía era por qué, en vez de pedir divorcio directamente, le puso condiciones tan extremas. Más adelante en la noche lo sabría.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Querida, preferiría no discutir de eso con tan encantadoras damas aquí presentes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—De acuerdo, querido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La mujer puso la copa en la mesa, y tras relamerse los labios, lentamente se acercó a Andrea para tomarla del mentón. Le dio un piquito, luego otro y uno último sin que ella reaccionara más que con un respingo de sorpresa. La mujer se rio de ella, alejándose para susurrarle algo al oído, y luego volvió al ataque para pasar su lengua entre sus labios, de abajo para arriba, enterrándola luego en su boca para iniciar un beso de lo más guarro. Yo estaba boquiabierta, no podía ser que mi amiga fuera tan ligera y fácil, era increíble cómo se dejaba hacer y, sobre todo, ver a ambas ladeando la cabeza para succionarse mejor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López chasqueó los dedos, cuando le miré con curiosidad, él separó sus piernas, como invitándome a arrodillarme entre ellas. Era obvio lo que quería, yo ya lo conocía; quería descargar toda su espesa leche en mi boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No quiero, gracias –dijo cogiendo la copa de vino más cercana para vaciar su contenido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, no empieces. Venga, a cabecear.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Cabecear? ¡Ja! En serio estoy cansada, señor –protesté en medio de los sonidos de succión que poblaban poco a poco toda la sala.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quieres que llame a don Ramiro para que venga y te folle en el sótano? Espera, voy a discar su número ahora mismo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Casi como un acto reflejó me arrodillé y avancé a cuatro patas hasta colocarme entre sus piernas. Le quité el cinturón y tras sortear la tela de su ropa interior saqué su miembro, a media erección. Escupí un cuajo enorme y procedí a chupársela con fuerza para que su carne creciera dentro de mi boca. Sí, don Ramiro es un guarro y un asqueroso, la última vez que estuvimos en ese sótano me escupió tantas veces la boca que sentí que ni mil enjuagues bucales me limpiarían.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen24.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen24.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero, pese a que me mostraba renegada a hacer guarrerías, me ponía sobremanera oír los gemidos y los ruidos del beso de mi amiga y la señora, que se conjugaban con los ruidos de mi chupada a ese coloso miembro. Quería tocarme la concha pero la tranca del señor es muy grande y debía cascársela con ambas manos para que se corriera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sentí el semen espeso y caliente saliendo de la puntita de su cipote, y con fuerza empecé a serpentear mi lengua hacia su uretra para que se largara de una vez. Como era de esperar, me tomó del cabello y me la ensartó hasta la garganta, pero estaba ya tan acostumbrada que ni siquiera puse resistencia. Simplemente me limité a arrugar mi cara, a sentir cómo su polla latía con fuerza y expulsaba todo, pero admito que me molestó cuando sentí su corrida escurriéndose violentamente en mi garganta e incluso saliendo por mi nariz, manchando mi jersey. Con un bufido de animal que suele hacer, me soltó para que yo pudiera volver a respirar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío –dijo la señora al dejar de besar a mi amiga—. No te limpies la carita. Ven aquí, vamos –dio un par de golpecitos al muslo de Andrea, separándole las piernas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva. Nunca hice cochinadas con mujeres, pero avancé a cuatro patas con el semen del señor pegado en toda mi cara, goteando y escurriéndose desde mi mentón. Cuando me coloqué entre las piernas de mi amiga, pensé que me iba a ordenar que le quitara el vaquero para que le comiera la concha, pero muy para mi sorpresa, la señora tenía otro plan:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andrea, limpia la cara de Rocío con tu lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Casi poté, hice un amague ante la idea de ver a mi amiga pasándome lengua. Andrea me miró con esos ojos entreabiertos, mezcla de borrachera y excitación. Yo puse mis manos en mi regazo y me quedé coloradísima pues suficiente vergüenza era mirarla con mi cara repleta de lefa. Supe que no teníamos escapatoria, nunca la hay cuando estoy en esa lujosa casa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Menuda guarra eres, Rocío. Hip… supongo… supongo que puedo hacerlo, señora Marta… Si es para que no me denuncien…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se inclinó hacia mí y olió un poco. Arrugó su rostro pues el tufo del semen de don López es terrible, pero yo ya estaba acostumbrada. Se volvió e hizo un gesto de que el semen olía asqueroso, pero la señora le acarició el muslo y le dijo con cariño que le haría muy feliz si me limpiaba con su lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se apretó la nariz y se inclinó otra vez; se me erizó la piel y crispé los puños cuando abrió la boca y sacó la lengua frente a mi cara; el contacto de su tibia carne recorriéndome el mentón hasta la nariz, pasando por mis labios, me hizo tener un orgasmo brutal que no sabía era posible, tenía ganas de hacerme dedos, abrir mi boca y chupar su lengua o algo similar para calmarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea, saboreando el semen recogido, dibujó una cara de asqueada. Quería escupirlo, de hecho ojeó en la mesa buscando algo, tal vez una copa vacía, pero la señora le tomó del mentón:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Princesa, escupe en la boca de Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué dice, señora Marta? –protesté sorprendida, asustada y asqueada. La muy cabrona me dio una bofetada con su otra mano que dolió más a mi orgullo que a mi mejilla, y luego me tomó del mentón mientras yo me quejaba por su trato severo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Auchhhh!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No vuelvas a cuestionarme, Rocío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… valeeee… perdóooon…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Apretó mi mentón con fuerza; entendí que tenía que abrir la boca. Andrea, totalmente ida y sonriente, como si fuera ajena a la situación, se inclinó de nuevo hacia mí y apretujó sus labios hacia afuera, apuntando mi boca abierta. Vi cómo el semen brotaba de sus labios, lentamente y burbujeando. Tardó unos interminables segundos en depositar esa lefa mezclada con su saliva. Hice un gesto de arcadas conforme sentía la leche recorriendo mi lengua y entre mis dientes, pero no quería ni imaginarme lo que la señora me haría si vomitaba sobre su alfombrado, así que con mucho valor aguanté.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso es, Rocío, no te lo tragues y espera a que tu amiga vuelva a recoger todo para escupírtelo de nuevo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">De vez en cuando Andrea pasaba su lengua por mis labios pese a que ya no había nada de semen allí, y luego iba hacia mis mejillas y también hacia mi nariz para recoger todo el semen desparramado. En ningún momento me sentí “limpia”, pues si bien la lefa iba retirándose, era la saliva de mi amiga la que empezaba a tomar lugar en mi rostro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p>Tras otro par de cuajos cayendo en mi temblorosa boca, ya la tenía a rebosar y las ganas de vomitar eran tremendas. La señora por fin dejó de apretujarme el mentón, y tras darle otro sorbo a su copa de vino, me ordenó que tragara todo.</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea por su parte me miraba con cara de vicio, como admirando hasta qué punto estaba yo de emputecida. Cabrona, ella era la princesa, yo un mero instrumento.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué un cuajo, luego otro grande, y por último, empuñando mis manos con fuerza y lagrimeando, conseguí tragar el último resquicio que habitaba en mi boca, no sin varios hilos de saliva y semen escapándoseme de la comisura de mis labios y ensuciando mi jersey. Necesitaba irme al baño para limpiarme los dientes, ¡y con urgencia!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Antes de que rogara que me dejaran ir a asearme, Andrea se volvió a inclinar para plegar su lengua por mis labios, ladeando la cabeza y poniendo fuerza para entrar en mi boca. Quería besarme, no sé si por lo caliente que le ponía mi situación o porque la señora le dio una orden que no llegué a oír. Yo estaba tan caliente que dejé que su tibia carne ingresara y palpara la mía. Me dio un pequeño orgasmo, de hecho, y justo cuando pretendía que sintiera la bolilla injertada en mi lengua, ella retiró su boca con un sonoro y seco ruido, dejando hilos de semen y saliva entre nuestras bocas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, eres increíble… hip…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero yo estaba embobada por el besazo que me dio, recogí los restos de lefa y saliva con mi dedo y me los tragué, esperando una felicitación también de parte de la señora Marta, esperando que con ello pudiera bajar de revoluciones conmigo pues nunca soltaba su mirada asesina.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López cortó el momento y ordenó con su voz de macho alfa:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, vete quitando tus ropas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No tengo ganas esta noche, señor… —rogué, todavía de rodillas entre las piernas de mi amiga, reposando mi cabeza en su muslo para recuperarme un poco de la maraña de sensaciones que me invadían por haberme besado con otra mujer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su esposa se levantó del sofá para acercarse a mí, y tocándome el hombro, solo tocándomelo, me invadió una sensación sobrecogedora. Di un respingo y me mordí los labios. Miedo, pavor; me temblaron las manos e inmediatamente me levanté. Ni qué decir tiene cuando la mujer me habló con voz autoritaria:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A esta niñata hay que enseñarle a cintarazos las cosas, me encantaría ser yo quien le corrigiera esa actitud.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Miré a Andrea, ella estaba bastante borracha y cachonda y no parecía darse cuenta de lo degenerados que eran esas personas conmigo. Temblando de miedo procedí a desabrochar el cinturón de mi falda. Tomando los pliegues de dicha faldita para bajármela, la señora se acercó para ayudarme a quitarme mi jersey y sujetador. Poco después, mis tetas se revelaban en todo su esplendor, anillo injertado en mi pezón izquierdo incluido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, princesa –dijo la señora-, ¿y tú por qué no te quitas las ropas?</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen29.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen29.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andy se levantó, y algo mareada pero muy sonriente, empezó a retirarse sus prendas. La señora le ayudó a quitarse el jean y posteriormente su ropa interior. Me quedé impactada por el escultural cuerpo que se revelaba ante mis ojos. Con ella y yo desnudas, frente a frente, Andrea me miró a los ojos, luego al piercing y por último contempló mi tatuaje obsceno que decía “Putita viciosa” en mi vientre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué loca… hip… qué loca estás, Rocío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ni se te ocurra decirle de esto a alguien, Andy…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo, al tener las tetas grandes y el cuerpo en forma de guitarra, lucía muy apetecibles curvas. Nos compararon a ojo, y me dolió mucho que la madura me tratara de “vaquita” mientras que a mi amiga la llamaba la “princesa”. ¡No era tanta la diferencia entre ambas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López se levantó y me atrajo con un brazo contra su fornido cuerpo, y con su otra mano metió su meñique en mi boca e hizo como si me la follara. Yo cerré los ojos para chupársela, me encantaba sobre todo dar lamidas a ese anillo matrimonial que tenía, y en esa ocasión hasta me atreví a mirar de reojo a su señora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dile a tu amiga, Rocío. Lo que te pedí en whatsapp que le digas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diosss…. Mmm… No quiero decirlo, don López…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te hagas de rogar otra vez, ¿o en serio quieres que llame a don Ramiro?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmmff… ¡Nooo, a ese cabrón noooo! –dije tras mordisquear el dedo de mi amante—. Valeeee… Andy, soy la putita de ocho viejos degenerados, y aparentemente de una señora también… Por favor, no me dejes sola a merced de ellos… No podré a este ritmo yo sola…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío… hip… qué excitante… —respondió mientras yo volvía a chupar ese grueso y rugoso dedo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La señora López se acercó para meterle mano entre las piernas y Andrea solo reaccionó con un torpe respingo de sorpresa, para luego dejarse hacer con una cara de vicio que me resultaba irreconocible. Mientras comenzaban otro fuerte morreo, don López sacó su dedo de mi boca y, señalándome el suelo, me ordenó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, al suelo, y lámele el tacón a mi señora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me estás jodiendo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya me estás sacando de mis cabales, niña. Haz lo que te digo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero, ¿¡lamer un tacón!? ¡Es ridículo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dio un zurrón en la cabeza que me cabreó. Con un gruñido de rabia me arrodillé frente a los putos tacones rojos de su mujer. En ese momento no le veía el más mínimo sentido, pero más adelante sabría que solo querían que me acostumbrara a estar en el extremo más bajo de la cadena. Era una forma más de degradarme, de hacerme saber mi lugar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Miré arriba y noté como la señora y mi amiga empezaban a luchar con sus lenguas. Y yo, algo molesta y celosa, llevé un mechón de mi cabello tras mi oreja, tragué mi orgullo y empecé a lamer su tacón izquierdo, escuchando con envidia las succiones, deseando en el fondo, muy en el fondo, ser parte de esa orgía desenfrenada de bocas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López se unió a la lésbica pareja e hicieron un obsceno beso de a tres partes. Estaban calentando a Andrea a base de bien, con roces y besos duraderos, mostrándoles toda su experiencia. Y yo, muy caliente, pasaba y repasaba mi lengua por la aguja del tacón de doña Marta con la esperanza de que me invitaran.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras pasarle lengua a ambos tacones por minutos, incluso a los zapatos de su marido y los pies desnudos de Andrea, contemplé con asombro que chupaban las pequeñas tetas de mi amiga, y que lejos de sentirse ultrajada, gemía al son de la pareja pervertida. Los contemplaba con asombro, pezones rosaditos y muy parados, ensalivados y mordisqueados, era todo un espectáculo, pero la mujer madura me dio una pequeña patada para que siguiera lamiendo su tacón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pero si la dejé impoluta, señora Marta!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No te ordené que dejaras de hacerlo, vaquita!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">¿”Vaquita”? ¡Cabrona, era un cabrona! Con furia, continué pasando mi lengua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La señora de don López, descansado su boca pero no sus manos que se escondían entre los muslos tersos de Andrea, me vio el tatuaje temporal del coxis y notó que ya estaba desgastándose, por lo que me ordenó renovarlos cuanto antes. Me dijo, no sé si en broma o en serio, que los hiciera permanentes, y para humillación mía, me sugirió que cambiara “Putita viciosa” por “Vaquita viciosa”, y “Perra en celo” por “Vaca en celo”. Se rieron a carcajadas, Andrea incluida, pero yo estaba a rabiar, pasando lengua fuertemente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Querida, es hora del sorteo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ay, cariño, ¿qué estás tramando?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues cara o cruz. Si sale cara me follo a la princesa y tú te follas a la vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">&nbsp;—¡No me llame vaca, grosero! –protesté con la lengua cansadísima e hinchada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Una repentina moneda cayó frente a mí, y tras tamborilear un rato en el suelo, un escalofrío me invadió el vientre: salió “cara”, y de alguna manera, esa señora sádica me iba a “follar”&#8230; ¡Ni siquiera tenía polla!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me tocó la follaperros! A ver, vaquita, en mi habitación, arriba, he preparado todo lo que necesitamos en una bandeja de plata. Ve a traerla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero no soy una vac… ¡Mmfff!, entendido, señora Marta.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen32.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen32.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El cansancio de mi lengua y boca eran terribles. Subí a la habitación matrimonial y encontré la bandeja sobre la cama: tenía un par de condones, una fusta para azotar y un consolador de goma unido a una especie de cinturón, que más tarde sabría que se le llama “arnés”. Tragué saliva, la polla falsa tenía hasta gruesas venas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al llegar de nuevo a la sala, puse la bandeja en el centro de la mesita. Andrea ya estaba sentada sobre don López, también desnudo, iniciando la faena ante mis atónitos ojos. La muy pilla se dejaba chupar las tetas y manosear groseramente, se restregaba contra su peludo pecho, vaya envidia me recorrió el cuerpo, y pensar que le asqueaba hacerlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La señora, por su parte, estaba esperándome, mirándome cabreada con las manos en su cintura. Ya dije que era alta e imponente, la verdad es que por poco no me oriné del miedo cuando noté su mirada malvada. ¡Chalecos, chalecos!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quítame el vestido, vaquita, y con cuidado, vale más que tú.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me coloqué detrás de ella, tomé el medallón del cierre y, con sumo cuidado y respeto, comencé a bajar. Cuando terminé, se me reveló la piel de su espalda y una sensación deliciosa pobló mi vientre. Con voz de niña buena solicité permiso:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Marta, ya está, voy a ayudarla a quitarle el vestido.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hazlo lentamente, vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me arrodillé para continuar; menudo culo más enorme se le enmarcaba frente a mi rostro. Bajé una porción de la tela; asomó la raja de su culo, la muy cabrona no llevaba ropa interior. Volví a bajar otra porción que desnudó la mitad de sus imponentes nalgas, que no es secreto que a su edad no es que fueran precisamente las de una modelo. Bajé otra porción y admiré con miedo tremendos cachetes expuestos; por el amor de todos los santos, ¿era posible que me parecieran apetecibles? Y de un último tirón, el vestido bajó de sus poderosos muslos hasta sus tobillos: levantando una pierna y luego la otra, le libré de la prenda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se giró y me dejó admirar sus enormes y caídas tetas así como su pelado chumino, como el mío; Andrea era la única allí que no la tenía depilada. Vaya monumento de mujer, de porte elegante y erótico. Tragué saliva y bajé la mirada:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora, es usted muy hermosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias vaquita. Ponme el arnés – Al seguir su miraa entendí que “arnés” era la polla con cinturón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me ayudó a ceñirla fuerte en su cintura. Una vez cerré la hebilla y comprobar que estaba bien ajustada, me tomó violentamente del cabello y me forzó a lubricar la polla de goma por un largo rato. Mi boca y lengua estaban cansadísimas por haber lamido los pies de todos, pero lo último que quería hacer era quejarme frente a esa mujer. Una vez terminé de lubricar, ella me soltó la cabellera y se sentó en el sofá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Súbete, sujétate de mí, vaquita, pero ni se te ocurra arañarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, señora Marta…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me coloqué sobre ella y posé la punta del enorme consolador entre mis labios vaginales. Yo estaba excitadísima y era muy evidente aquello vista la humedad. Lentamente posé mis manos sobre sus hombros y la miré a sus malvados ojos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Por favor, sea gentil, señora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja! Te voy a dar duro, vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué? … No, ¡no, por favor!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Plegó la polla falsa contra mi rajita y luego me sujetó de la cintura con ambas manos. Dibujó una sonrisa de lo más oscura conforme parecía tomar impulso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No, en serio, perdón! ¡Perdón, perdón por haber estado con su marido! ¡Con sus perros también! ¡No volveré a hacerlo nunca!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No me hizo ningún caso. Dio un envión violento, chillé tan fuerte que los perros en el jardín ladraron, arqueé tanto la espalda que creí que iba a partir la vértebra, mordí tan fuerte mis labios que creí que iba a hacerlos sangrar. Entró demasiado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Mbuuuuffff, nooooo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jajaja! ¡Muge, vaquita, muge!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—UUUGGGHHH, madre míaaaa… ¡no puede ser tan cabronaaaa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dejaré de darte duro hasta que mujas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Está bromeándome, señora? ¿Mugir? ¡AAAHHH DUEEELEEEE!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sus envites eran bestiales. Quería salirme de allí pero la muy puta me tenía bien atajada. No podía aguantar ese ritmo, tiré mi orgullo a un costado y con lágrimas en los ojos me rendí para dejar atrás el dolor:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Muuuu! ¡Malditaaaa, muuuu!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jajajaja! ¡Más fuerte!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmmffff….. espere… UFFFF, señoraaaa…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Eso no pareció un mugido, marrana!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡MUUUU! ¿Asíiii? ¡¡¡MUUU!!!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jajajaja, eso es, puta!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—BASTAAAA, me va a mataaaarrrrr…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Vaaa, muy bien hecho, vaquita!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando mi poca dignidad quedó destrozada por ese pollón y mis mugidos, doña Marta empezó un delicioso vaivén a ritmo lento; si antes me costaba hablar por el dolor, ahora me era imposible armar palabras ante el placer que me causaba. Me repuse y reposé mi cabeza en su hombro:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mfff… señora… diossss… míoooo… ufffff…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te gusta, vaquita? ¿O prefieres follar con mis perros, eh?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es…. Me gustaaaaa… uffff… usted… usted se mueve muy bien….</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No podía evitar balbucear y que la saliva se escurriera de mi boca para caer en su hombro. Era tanto el placer que me daba la madura que, en medio de la calentura y la follada épica, ladeé mi cabeza para besarla, pero muy para mi asombro la mujer dio un envión fuertísimo que me hizo arquear la espalda de nuevo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡¡¡OOHHH, NOOOO!!!!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ni te atrevas a besarme, ¡follaperros! Te voy a dar lo tuyo para que aprendas, vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡¡¡NO!!! No, por favor… ¡no lo metas todo!…. ¡No, espera, señora, no, no! No lo metas todooooo, señooooorrraa…. ¡¡¡Diossss!!!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Crees que eres mejor que yo, niñata, por acostarte con mi marido?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ughhh… Perdóoon… no es mi cuuulpaaa… ¡me chantajearon, es verdaaaad!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La señora no paraba con sus arremetidas, y yo, sentada sobre ella y mordiéndome los labios, con lágrimas y saliva conjugándose en mi rostro, trataba de no correrme. Sí, follaba duro, pero me estaba dando placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quieres que te más duro, vaquita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mfff… Noooo…. ¡Un poco más lento, señora Marta!… ¡Por favoooor! ¡Aagghmmm!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No era justo, ¿por qué se sentía tan bien todo aquello? Era una folladora nata, y una hija de puta nata también. Me daba nalgadas de vez en cuando, mis tetas se descontrolaban demencialmente, ella a veces aprovechaba para darles fuertes chupetones, y yo me pasaba gastándome toda una sinfonía de chillidos varios debido a “su” gruesa tranca. A nadie debería gustarle esas perversiones, pero de alguna manera a mí sí me encantaba, me mojaba y me ponía como una moto saberme follada por una mujer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me corrí dos veces antes de que por fin a ella se le ocurriera dejar de reventarme por el coño.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen35.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen35.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<p>Se limitó a relajarse, y siempre&nbsp; tomándome de la cintura, me ordenó que yo siguiera cabalgando su polla.</p>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Querido –dijo la mujer, ladeando su cara para ver cómo él montaba a mi amiga—. ¿Cuándo comienzas la fusión de tu empresa?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, querida –miré de reojo y vi que, como yo, Andrea se limitaba a montar al señor, mientras que él, sentado y tranquilo, la tomaba de la cinturita para hablar a su esposa—. La semana que viene es la reunión.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y el papá de Rocío será quien vaya, no es así?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Era verdad, iban a mandar a mi papá a Brasil, no sé por cuánto tiempo, pero iban a aprovechar aquello para mandarme al rancho de don Ramiro. Empecé a reducir la velocidad de la cabalgata para prestar más atención a la conversación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, su papá irá. Don Ramiro ya se reservó a Rocío, así que la llevará al interior por el tiempo que sea necesario.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Interesante. ¿Oíste, Rocío? Yo que tú simplemente llevaría rodilleras y enjuague bucal, ¡jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, señora… señora Martaaa… —trataba de hablar claro pero era de lo más delicioso montar esa polla de goma—. No quiero irme allíiii….</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Don Ramiro es un guarro de cuidado, no? Lo he visto en los videos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo odioooo… ¡Ahhhggmm! Me voy a correrrrr… diosss…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me rendí, era demasiado placentero, y con un gruñido atronador revelé que me corrí como una cerdita. No me quedó otra que reposar mi cabeza entre sus enormes pechos, y para mi asombro, la mujer, lejos de darme una fuerte bofetada o reprimirme verbalmente, me acicaló el cabello con ternura. Como si fuera una madre consolando o felicitando a su hija por ser tan buena puta. Tomó de mi mentón y me besó con fuerza, y yo accedí a unir mi lengua con la suya por el tiempo que fuera necesario.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaquita, la verdad es que eres muy hermosa, ya veo por qué mi marido está tan obsesionado por ti. Tienes razón, no tienes la culpa de que él sea un pervertido. Cuando éramos jóvenes, solíamos practicar muchas cosas perversas, incluso fuimos a clubes de intercambios. Claro que cuando llegó mi hija a nuestra vida, decidimos asentar la cabeza… ¡Pero qué sorpresa cuando veo que mi marido volvió a las andadas con una niña!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señooora Martaaa… me encanta cómo me follaaaa usteeed… mmgg… me quiero quedar así para siempre joderrrr… uffff…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ay, vaquita, te me estás enterneciendo. Dime, ¿qué tanto sabes de sexo anal?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Marta, mffff –respondí besando sus hermosos labios—. Solo me follan con dedos… uff… pero por favor, esta noche no, me duele la cola de manera horrible…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me sonrió y luego levantó la mirada hacia su marido. Él estaba escuchando muy atentamente nuestro diálogo, casi sin hacerle caso a mi amiga que saltaba y saltaba sobre su polla muy enérgicamente. Para mi sorpresa, esa noche no sería yo la ultrajada en el ano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Querido, va siendo hora. De cuatro, en el centro de la sala –pateó la mesita para hacer espacio—.¡Ya!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mujer… pero en serio… tienes que estar bromeando…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡O te dejas dar por culo o pido el divorcio, y me llevo TODO, cabrón! ¡Me has sido infiel mientras yo me sacrificaba por tener unida a la familia!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mierda… Está… está bien, mi amor. Pero prométeme que no les dirás a ninguno de mis colegas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡AHORA!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dio miedo hasta a mí, pero la señora me seguía follando muy lentamente, muy rico, y yo me limitaba a besar la comisura de sus labios. Pese a que fue una bruta y mal nacida conmigo, se estaba vengando de su marido, de ese cabronazo que tantos malos ratos nos hizo pasar a las dos. Éramos las víctimas. Y, para ser sincera, la mujer se estaba convirtiendo en mi ídolo, ¡su marido, con miedo en los ojos, accedió a ponerse de cuatro patas!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaquita, sal de encima.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, señora Marta… Ufff, ¿se lo va a follar usted?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Para nada. Te lo vas a follar tú, vaquita. Quítame el arnés, ya está lo bastante engrasado con tus jugos, ¿ves cómo brilla?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero, ¡yo no sé follar con una polla de juguete!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues vas a aprender hoy,</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Está usted looocaaaa! ¿Que me ponga un arnés y le dé por culo a su marido? ¿Es usted peor que don Ramiro!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dio una bofetada fuertísima que me hizo ver las estrellas. Entendí rápidamente la situación cuando vi esos ojos asesinos, vaya cabrona de mujer estaba hecha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ni una palabra más, vaquita! Venga, quítame el arnés y póntelo tú.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le desabroché con mis manos visiblemente temblorosas. Cuando me giré para ver a Andrea, noté que ella, sin venir a cuento, se colocó también de cuatro patas frente al rostro preocupado de don López. Como una pobre manera de sentirse un hombre a sabiendas de que iba a ser sometido por una jovencita, don López se acercó a ella y la montó para follarla con fuerza. Parecían dos perros, vaya.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora, perdón por levantarle la voz –dije mientras me ceñía el cinturón del arnés—. Pero mi amiga nunca se había comportado así, tan guarra… ¿el vino tenía algo, no?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, ¿no te diste cuenta cuando le invité de mi copa? Un trago y voila. De otra forma dudo que se hubiera puesto así de puta… espera un poco… falta ceñir mejor la hebilla… ¡Ya está, tienes una polla muy grande, vaquita!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Marta, no me llame vaquita que me acomplejo fácil.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ponte de rodillas, detrás de mi esposo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dio una fuerte nalgada. Me sentía rarísima, ¡una verga ceñida a mí! ¡Y le iba a dar por culo al infeliz que me ha estado ensanchando el ano los últimos meses! Las tardes de dolor, las muecas de sufrimiento, las lágrimas, la vergüenza, todo tendría revancha. Me sentía… ¡poderosa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me arrodillé frente a la pareja que follaba con descontrol. Frente a mí, el asqueroso culo de don López. No creo que mis adorados lectores y lectoras de TodoRelatos quieran que lo describa, en serio, pero por si sois algo curiosos, solo diré que había mucho pelo, y no como en su espalda, que también lo tenía pero no en esa cantidad. Debajo de él se percibía el culo precioso de mi amiga, y cuyo coño era vilmente sometido por la polla de mi amante con sonidos ruidosos de carne contra jugos. Un “splash, splash” que se me antojaba muy caliente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaquita, ¿sabes hablar duro?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Creo que sí, señora Marta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues adelante, no te contengas. ¡Humíllalo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sí que lo iba a hacer. La de guarrerías que iba a soltarle era incontable, desfilaban violentamente en mi cabeza. Sonreí ligeramente y arañé su cintura:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señor López, voy a hacerle llorar como una putita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué dices, Rocío? –preguntó el señor, dejando de darle embestidas a mi amiga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Te va a gustar, cabrón!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Querida, sácala de ahí, esto no puede ser verdad!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Silencio, imbécil! –gritó la señora. Se arrodilló y tomó “mi” polla para posarla en el agujero del culo de su marido. Yo no quería verlo, la verdad, así que me limité a sonreírle a doña Marta. Ella también lo sabía, yo fui una víctima de sus perversiones y ahora tendría mi oportunidad. Fue verla y no poder evitar darle otro beso húmedo y guarrísimo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío –suspiró don López—, recuerda que soy el jefe de una empresa, no puedo aparecer mañana en mi oficina caminando como pingüino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Y yo soy una estudiante, cabrón, y eso no te impide abrirme el culo todos los días! ¡Mi papá y mi hermano siempre me preguntan por qué me quejo cada vez que me siento a desayunar o cenar con ellos! ¡En el bus me paso sufriendo por la vibración! ¡Mis compañeros me miran raro cada vez que gruño del dolor al sentarme en mi pupitre!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No le hagas caso, vaquita –dijo la señora—. Empuja, y dale por culo a base de bien.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Prepárese, señor, le voy a destrozar el culo como los de Nacional lo hacemos cuando jugamos contra Peñarol, ¡jajaja! &nbsp;–apreté fuerte de su cintura y empecé a injertar poco a poco, con la ayuda de su señora, que puso la palma de su mano en mi nalga para indicarme que presionara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Rocío, está bien, lo entiendo, por favor deja eso! ¡Te prometo que…AAAHHHGGGG JODER, PUTITA DE MIERDAAAA!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Hábleme con más respeto, viejo verde! –ordené dándole una nalgada fuertísima.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sin darme cuenta, di un envión tan violento que el señor mandó su cintura para adelante, enterrando su polla en el coño de mi amiga con vehemencia. El dar esa embestida hizo que tanto él como Andrea gritaran, uno de dolor, la otra de placer. Sí, me follaba al viejo y a la vez hacía gozar a mi amiga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—NOOO METTAAAAS MÁAAAAS HIJAPUTAAAAA…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Eso es lo que yo solía gritarles, don López! ¿Y se acuerda cuál era su respuesta usual?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MIERDAAAA… ESTO NO ESTÁ PASANDO, ESTO NO ESTÁ PASAND… UFFF…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡”A callar, putita, que te va a gustar”!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PERO PERDÓO… OHHHH, PUTAAAAA… NO PUEDES… NO DEBES…. OOHHHH NOOOO…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Di que eres mi puta, don López! ¡Dilo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—PEROOO QUÉ COJONES TIENES EN TU CABEZA, NIÑATAAAAA…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Y di que Peñarol es la putita de Nacional, jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—NI SIQUIERA SOY DE PEÑAROL, PUTAAAA… SOY DEL DEFENSOOOOR SPORTINGGGG…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me da igual, ellos son nuestras putitas también! ¿A que sí, don López, a que sí?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—VAAAA… LO ADMITO, CABRONAAAA… SOY TU PUTA, Y MI CLUB TAMBIÉEENNN… OHHH…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Premio, don López! Así me gusta…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Empecé a follarlo con menos ímpetu, pero seguía introduciendo un poquito más de polla cada tanto, arrancándole alaridos al señor. El cabrón probablemente se iba a vengar de mí, tarde o temprano, con tundas de bofetadas y pollones, pero para qué mentir, fuera lo que fuera el castigo al que me iba a someter, el oír sus lamentos hacía valer la pena los castigos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Querido, ¿qué se siente ser follado por una niña que hace el amor con tus perros?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—QUERIDAAAA… PERDÓN… VALEEEE… POR FAVOR… ¡AAAHHGGG, ROCÍO, HIJA PUTAAAA!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don López, parece que tendrá que llevar almohadillas para sentarse en su oficina, ¡jajaja! –me reí como una diabla. Nunca había estado en esa posición dominante, y me excitaba sobre manera chillar productos de mi follada magistral.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaquita, en esa época de sexo descontrolado que te comenté, yo solía ser una Ama, y debo decir que tú tienes un brillo en tus ojos similar al mío. Parece que naciste para someter a los hombres.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—ROCÍO… SUFICIENTEEEEE… UFFF… Gracias, preciosa Rocío… pensé que nunca ibas a dejar de meterla… ufff… quítala ya, por favor…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don López…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué pasa… uff, qué pasa Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No he terminado!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué dices, Ro—AAAAGGGHHH… JODEEEER, PUTA DE MIER… TE VOY A FORRAR A OSTIASSSS… AHHHGGG…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Dígame quién eres, cabrón, dímelo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—MIEERRDDAAA NIÑAATAAA… SOY TU PUTAAAA… BASTA LA GRAN PUTAAAA…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Gemía como un caballo y se agitaba como un pez fuera de agua, quería salirse de mí pero yo le atajaba muy bien al infeliz, iba a probar polla y de la buena hasta que me cansara. Su señora, sorprendida y caliente, me tomó del mentón y me volvió a hundir su lengua en mi boquita. Mi héroe, mi divina diosa me agradecía y me admiraba viendo cómo sometía al que le puso los cuernos. Le chuupé la lengua y luego jugué con la puntita, haciéndole sentir mi piercing.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Alguna vez chupaste un coño, vaquita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No… no, señora Marta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Buen, primero deja de follar a mi marido, quiero que te agaches y le comas la corrida, que no quiero que preñe a tu amiga, luego ambas me darán una chupada, ¿entendido?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Doña Marta me obligó a salirme tanto del beso como del culo de su marido. El cabrón lo agradeció al cielo una y otra vez. Prefiero no decir cómo lucía el arnés ni cómo quedó su ano. Me levanté temblando y me quité el cinturón para llevarlo al baño. Mi corazón latía rapidísimo pues comer una concha era algo nuevo para mí. Volví a la sala y vi a Andrea, todavía de cuatro patas, siendo débilmente penetrada por el cabrón de don López; ella tenía un cuerpo tremendo y ver cómo era sometida por ese viejo me ponía a cien.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me arrodillé tras ellos y, succionando los huevos peludos de don López con mucha fuerza, tomé de su enorme tranca y la arranqué del coño de mi amiga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Escupí en la polla, y torciéndola hacia mi boca para martirio del hombre, la ensalivé a base de bien. Cuando sentí cómo las venas de la tranca parecían latir, succioné y apreté fuertísimo mientras el cabrón berreaba de placer. Al retirar mi boca para respirar, un par de gotitas llegaron a salpicarme en el ojo derecho, cegándomelo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando Andrea se salió de debajo de don López, juntas nos dirigimos hasta donde doña Marta, quien parada, nos esperaba. Vi ese coño con un deje de asco y excitación, había demasiada piel colgando, joder. Andrea no esperó órdenes y se lanzó a comerlo; puta y borracha. Y yo, crispando mis puños sobre mi regazo, me incliné para penetrarla con mi lengua, rozando la de mi amiga de vez en cuando recorríamos los pliegues rugosos de su coño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mfff… ¡Ufff, qué chicas más buenitas, eso es, así me gusta! Mira, querido, cómo te pongo los cuernos con dos niñas de diecinueve.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Joder, querida…&nbsp; ¿Y bien? Me dejé dar por culo, ¡a la mierda! ¿Me perdonas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ay, mi vida, jamás pensé que te rebajarías a dejarte follar por una niña para recuperar nuestro matrimonio. Estás perdonado, mi amor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El romance volvió a la casa. Limpiamos con velocidad y fuerza, revolviéndonos entre sus abultados labios, buscando los últimos resquicios de sus jugos, chupando, succionando, mordisqueando con cariño para mostrarle a la señora que éramos buenas chicas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Yo escupía una y otra vez en la concha para poder lubricarla más y más. A la señora le encantaba y por eso me agarraba un puñado de cabello y me enterraba la boca en su chumino jugoso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi coño estaba hecho agua, no podía creer que me empezara a gustar eso. La señora me ordenaban que metiera más lengua, que empujara más mi cabeza contra ella, y yo, lejos de sentirme ultrajada, le decía que sí entre comidas, sintiendo sensaciones demasiado ricas recorriéndome el cuerpo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ser violentada por personas tan asquerosas como ellos me ponía a tope. Se sentía tan irresistiblemente bien, me volví loquísima cuando los tres dedos de su esposo entraron imprevistamente casi en mi culo, jugando adentro, haciendo ganchitos y circulitos. Trataba de seguir el ritmo con mi cadera pero a veces me dejaba llevar por el placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Doña Marta… ufff…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Qué pasa, vaquita, ¿quieres que mi marido te meta otro dedo más para probarte?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Deje de llamarme vaquitaaa…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero deja de quejarte, vaquita, prepárate porque tú vas a chuparme el culo, ¡jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo peor de la noche llegó allí, cuando oí eso me imagine lo más asqueroso, hundiendo mi cabecita entre sus enormes nalgas para comerle el culo como don Ramiro me lo hace. Imprevistamente me incliné y amagué potar el semen, alcohol y saliva ajena que había ingerido durante toda la sesión de sexo duro. Aguanté, pero cuando don López hizo más ganchitos adentro, la arcada volvió con más fuerza: sentía algo bullendo en mi garganta; me incliné, ladeé la cabeza y dejé que todo aquello se desparramara en el suelo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo sé, fue asqueroso y humillante pero, ¿queréis que pote arcoíris y ponis? Es la verdad, estaba mareada de tanto beber, me dolía el culo por la follada de dedos, las mejillas y las nalgas me hervían por haber sido abofeteadas, tenía el olor rancio a semen por toda mi cara, olor a concha de una madura, la saliva de mi amiga también, la imagen mental del culo de ese maduro aún no la podía quitar, por dios, tarde o temprano iba a pasar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡¡¡Puuutaaaa!!! –rugió doña Marta. Andrea dejó de comerle el coño inmediatamente y miró sorprendida el suelo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, hip… ¿acabas de potar sobre la alfombra?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ughhh… mbffff… perdón… perdón en serio, señora, déjenme buscar algo para limpiar… oh, diossss…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero no me hizo caso, doña Marta me llevó de un brazo al jardín mientras que en la otra mano llevaba unas esposas. Pensé que me iba a hacer follar con sus perros pero por desgracia tenía otros planes. Me apresó a la pata de una silla sin que yo pusiera resistencia (estaba muerta de miedo).</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tragué saliva y rogué:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Señora Marta, lo siento, déjeme limpiar su sala, por favor, y sobre todo le imploro que no me obligue a comerle el culo, ¡eso es asqueroso!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo del culo fue una broma, estúpida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uf, menos mal…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vaquita, ¿tú trabajas?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No, señora Marta…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Qué vergüenza! Mientras tu papá y tu hermano se rompen el lomo&#8230; A partir de mañana vendrás aquí, después de tus estudios, para trabajar de doméstica.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Doméstica? ¿¡Me está bromeando señora Marta!? ¡Me dijo que yo tenía habilidad para ser Ama, no esclava!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues antes que ser Ama vas a comenzar bien debajo de la cadena. Te mostraré cuál es tu lugar ahora mismo, vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Noté que don López y Andrea ingresaron al jardín para curiosear. Andrea traía la fusta para azotar y se la cedió a la madura; doña Marta se acercó a mí dándole varazos al aire con fuerza, asestándome con su mirada asesina. Los perros también sintieron esa bravura que emanaba ella; ambos canes se escondieron en sus casitas. De hecho hasta observé que Andrea se ocultó detrás de don López. La sola imagen de ver a esa imponente madura acercándose me hizo orinar de miedo allí mismo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">……………….</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tanto Andrea como yo gruñimos de dolor al sentarnos en los pupitres de nuestra aula. Ella por el trabajito que le hicieron la noche anterior, y yo porque… bueno, aparte de que me follaron duro y me abrieron la cola, doña Marta me dio una tunda de azotes hasta hacerme desmayar en su jardín. La de cremas que me puse de madrugada para dormir.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mierda… —balbuceé arañando el pupitre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te duele la cola, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Pero tú qué crees, Andy!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, siento que estoy flotando, vaya vergüenza… Esto es… muy nuevo para mí. Pero bueno, pese al café que tomé esta mañana, sigo con algo de resaca… Y me duele la boca de tanto chupar y lamer –me susurró con la cara colorada—. Don López es lo mejor que me ha pasado. Ayer, luego de que te echaran de la casa, me llevó a mi hogar en su coche y me dio mucho dinero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué? A mí nunca me pagó…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Si te portas mejor tal vez te paguen como a mí, vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Me acabas de decir “vaquita”, cabrona? Yo… yo no soy ninguna vaca –balbuceé, mirando mis enormes tetas, palpando luego mi cintura.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero bueno, tal vez sí era verdad eso de que ella la pasó mejor por portarse bien sumisa. La verdad es que ya no era divertido volver a casa en bus, con la ropa toda arrugada y lefada; la gente y los vecinos sospechan de lo que hacía. Tal vez mis machos me tratarían mejor si yo les complacía y dejaba de ser tan protestona. Lo había decidido mientras palpaba mis enormes tetas y mi cintura algo ancha; me esforzaría por tener contentos a esos viejos degenerados, trataría de ser mejor putita… mejor vaquita.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, mira lo que me dieron anoche, luego de que te echaran –asomó de su mochila un arnés de color crema—. Saltemos las clases por hoy, Rocío, ¿qué tal si vamos al baño un rato?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Saltar las clases? ¿Estás segura, Andy?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo quieres, Rocío, no me mientas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Y bien, nos vamos, vaquita?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mú –dije con una sonrisa viciosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—————————————————————————————</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Gracias por leerme, queridos lectores de Pornógrafo. &nbsp;Espero que les haya gustado por lo menos la mitad de lo que a mí. J</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Un besito,</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:<br />
<a style="color: #0068cf; cursor: pointer; font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es</a></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen34.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F5%2F277087f01c6e831a55e0fde3531ba3f4%2Fimagen34.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="640" height="426" border="0"></a></div>
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		<title>Relato erótico: Mis adorados perros (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Mar 2022 08:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[zoo]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Era toda una tortura sentarme en las clases y sentir un dolor punzante en mi cola, pues el proceso de recuperación tras el ensanchamiento que me habían hecho era lento, y no mágico como algunos creen. Pero peor aún era mi situación social y académica tras mi experiencia con el dóberman: no podía concentrarme durante las clases, temía por mis amigas que las sentía cada vez más distanciadas y temía por mí misma, pues me preocupaba más por hacerme dedos en el baño de la facultad, viendo los videos de zoo que me mandaban los compañeros de mi papá por [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Era toda una tortura sentarme en las clases y sentir un dolor punzante en mi cola, pues el proceso de recuperación tras el ensanchamiento que me</div>
<p>habían hecho era lento, y no mágico como algunos creen. Pero peor aún era mi situación social y académica tras mi experiencia con el dóberman: no podía concentrarme durante las clases, temía por mis amigas que las sentía cada vez más distanciadas y temía por mí misma, pues me preocupaba más por hacerme dedos en el baño de la facultad, viendo los videos de zoo que me mandaban los compañeros de mi papá por whatsapp.</p>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ni mi novio me hacía caso y el jefe de mi papá no tenía muchas ganas de intimar conmigo desde que estuve con su perro, así que yo estaba como un hervidero todos los días. Y lo peor de todo es que últimamente no podía involucrar a los hombres en mis fantasías; no, solo me imaginaba siendo montada por un can.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Lo único “bueno” que podía rescatar era que por fin mi maduro amante me dio permiso para debutar con uno de sus perros. Al terminar las clases iría a su casa y me dejaría follar, lo había decidido tras pensarlo detenidamente, investigar en la web y prepararme tanto física como mentalmente. Tal vez por eso me resultaba imposible concentrarme en mis horas de estudio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Andrea, una de mis amigas que conocí en la facultad, estaba notando mi “ausencia” durante las cátedras y por eso se animó a acercarse para hablar conmigo. Es una rubia que destaca por ser muy bonita de cara pese a sus gafas, aunque no tiene senos muy insinuantes y el trasero tampoco es que se robe miradas; es religiosa y se le nota bastante en su manera recatada de vestir y en la forma tan inocente de ver la vida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, me tienes que decir qué te pasa, últimamente te veo muy “ida”, estás muy rara y apenas hablas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Hola Andrea, no me pasa nada, solo estoy con un montón de problemas en la cabeza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, me tienes para cualquier cosa que necesites. Si quieres, cuando terminemos las clases, te puedo acompañar hasta tu casa para platicar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Noooo, en serio no es necesario, Andrea. Eres un sol, sé que estoy rara últimamente, no sé, será que estoy ovulando o yo qué sé.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, estaré disponible para cualquier cosa que quieras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y se volvió a su asiento porque el profesor ya entraba para dar cátedra (ella se sienta adelante, yo al fondo). La verdad es que sí quería hablar de mis fantasías zoofílicas con alguien, sobre todo porque iba a debutar, pero una chica religiosa, amorosa y solidaria no es el tipo de persona que buscaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Terminada las clases, fui a la casa del señor López. Ya sabía dónde guardaba su llave así que ni siquiera toqué el timbre. Ingresé y lo vi sentado en su sillón viendo un partido de fútbol junto a su amigo don Ramiro. Los más guarros, groseros y detestables de todo el grupo estaban juntos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se me erizó la piel al ver cómo equiparon la sala: dos cámaras en trípode, un colchón desgastado en el centro, cerveza, condones en la mesita e incluso una peluca rubia que me causó curiosidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me desnudé y me quedé con una escandalosa tanga que me habían comprado, no sé si para probar cuánta humillación puedo soportar o simplemente para reírse de mí, porque ese pedacito de tela apenas me cubría algo. Con la cara colorada me paré frente al televisor; no me miraron a los ojos, sino a mi pezón anillado, mis tetas marcadas por un par de mordiscos de la otra noche, y luego bajaron la vista para ver el pequeño triángulo que me cubría.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero qué buena estás, zorrón —dijo don Ramiro e inmediatamente me abrazó y metió su lengua en mi boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Deje de llamarme así, don Ramiro… ufff…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te pondré el nombre que se antoje, puta. Mira el tanga que llevas, deja que lo voy a mover para ver tu chochito…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, diossss… ¿Pero cuándo aprenderá a ser caballeroso, señor?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Caballeroso lo soy con mi señora. Mira, López, la marrana se depiló tal como le pedimos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López encendió su cigarrillo y me ordenó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Acércate, Rocío, quiero verlo bien.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me aproximé para que comprobaran cómo me quedaba el chumino pelado, lo hice en un centro de belleza que ellos mismos costearon. Se encargó de palpar cada recoveco mío mientras su amigo me volvía a meter lengua y jugaba con mi piercing bucal.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López plegaba mis labios vaginales para revelar mis carnes interiores, amagaba penetrarme con sus dedos pero solo jugaba conmigo para calentarme. Y la verdad es que lo conseguía, tenía unas ganas de lanzarme sobre uno de esos maduros. Don Ramiro se arrodilló detrás de mí y groseramente me separó las nalgas para besar y chupar mi culo, era su fetiche, ya lo sabía, y por eso todas las mañanas me limpiaba con una manguera en mi baño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Don Ramiroooo… Suéltemeeee… me va a volver locaaaa…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras ese beso negro me derretía, don López se inclinó para chuparme la concha de manera magistral. Succionaba mis labios para que se hincharan y se humedecieran, movía la carne con su lengua, la lengua en mi grutita, la sacaba remojada y buscaba mi clítoris para pasarle lengua. Yo estaba lagrimeado del placer, vaya dos lenguas más expertas la de los señores, creí que me iba a desmayar pero don López dejó de comerme mi enrojecido chumino y me habló:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te gusta que te traten duro, perra.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diossss, no es verdad…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Qué coño tan rico, a ver si un día te lo mandas anillar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, está loco, no le es suficiente con que me haya perforado la lengua y un pezón…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues estaría muy bonito un par de anillos, para estirarlos y jugar con ellos de vez en cuando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Aníllese las bolas y ya veré si me lo hago yo también, mmfff…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Jaja, tranquila! Escucha, hoy vamos a transmitir tu debut con mis perros por internet, vía webcam.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué dice? ¿Lo va a ver todo el mundo?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Claro que no, niña. Solo lo verán algunos compañeros que no pudieron venir hoy. Ahora vete al jardín y tráete un perro. No te olvides de ponerles las fundas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Ramiro dejó de chuparme el culo y me dio un sonoro bofetón en las nalgas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Te sigue doliendo la cola, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, sí, señor Ramiro…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues dentro de poco continuaremos ensanchándotelo, no veo la hora de follarte con mi puño y hacerte llorar, putón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.hottystop.com/hayden-winters-dress/7.jpg" width="424" height="636">Mojadísima como estaba fui al jardín para el elegir al perro con el que debutaría. Estaba temblando de miedo y por el morbo, pero tenía que pensar con claridad: con el dóberman no sería bueno repetir porque me demostró tener mucha fuerza y yo aún no estaba del todo preparada, así que fui a por lo más seguro y elegí al labrador, que parecía menos salido que su amigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me arrodillé frente a él para ponerle las fundas. El dóberman estaba cerca y forzaba su cadena porque quería montarme; a mí me ponía a mil pensar que el cabroncito podría romper su rienda y follarme, pero obviamente eso no iba a pasar. Sin darme cuenta retrocedí un par de pasos hacia el dóberman, y él aprovechó para lamerme desde del culo hasta la concha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dio unas ganas terribles de quitarme el tanga y dejarme montar allí mismo, mandar al traste al jefe de mi papá y sus cámaras de alta definición, desbaratar su plan de transmitirlo por internet para sus colegas y demás guarradas. Pero ladeé ese pedacito de tela y me hice unos dedos para tranquilizarme; por más que el dóberman deseara hacerme su puta, tenía que mantener la calma y hacer lo que los humanos me pedían.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Finalizada la faena, me levanté y guié al perro de su cadena para ingresar a la sala.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bien, Rocío, veo que quieres estrenarte con el labrador.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Afirmé tímidamente pero don Ramiro me habló con voz fuerte:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero dilo fuerte, puta, ¿quieres follar con ese perro o no?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, don Ramiro —la verdad es que me costaba decirlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te he dicho de comportarte como una niñata consentida? Eres una puta y deberías actuar como tal.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero no me hable así de rudo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tal vez deberíamos dejar a los perros de lado y reventarte el culo esta noche, ¿qué dices, don López?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Valeee! ¡Sí, se lo acabo de admitir, quiero hacerlo con el maldito bicho!, el dóberman fue muy bruto la otra vez, por eso he elegido al labrador.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don Ramiro tomó un pote de mantequilla y lo destapó. Se embardunó los dedos con la crema y me habló:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bien, bien. Ahora ponte de cuatro, perra, te la voy a meter hasta el fondo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pero, ¡me la quiero poner yo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No me vuelvas a hablar así. O te pones de cuatro o te vas de la casa así como estás.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Últimamente a don Ramiro no le estaba gustando mi manera de hablarle. Me repetía una y otra vez que a esa altura debería dejar la altanería y darme cuenta de mi verdadero rol. Como castigo, una noche me folló con condón delante de todos sus compañeros, y nada más correrse, me hizo masticar y comer ese asqueroso forro con el que me la metió. La verdad es que aprendí a respetarle, y cuando notaba su cambio de voz, me volvía más permisiva:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía, lo siento don Ramiro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso es, vamos que no tengo toda la noche.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me puse tal como me pidió, con mi cola apuntándolo. Con una nalgada muy fuerte me ordenó que curvara mi espalda y sacara más el culo para poder facilitarle su metida de mano. Estiró la tela de mi tanga para pasarla fuertemente entre mis labios vaginales, estimulándome, fue incomodísimo pero a él le encanta jugarme así, abultar mis carnes y darles tironcillos. Era un bruto, no quería imaginarme si realmente me anillaba mis labios vaginales, me las iba a desgarrar de tanto tironear.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No obstante, cuando metió su mano dentro de mi gruta fue una experiencia muy gratificante; sentir sus gruesos dedos con manteca, restregándose fuertemente por mi coño y pasando luego por mi ano me hicieron babear por un rato. Yo arañaba el suelo y me mordía los labios, mirando de reojo al labrador que ya quería montarme, pero el jefe de mi papá lo sostenía de la cadena.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras un par de minutos, el gordo dejó de untarme y me hizo chupar sus dedos llenos de mis jugos con mantequilla. Luego me cegó con una pañoleta negra muy gruesa, me hice de la asustada pero en verdad me calienta no saber qué van a hacer conmigo. Sentí luego que tomó de mi cabello e hizo una coleta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué está haciendo, don Ramiro?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vamos a ponerte la peluca. Vas a ser rubia esta noche, Rocío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—De todas las perversiones que usted tiene, esta parece la más normal…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Me da igual que seas rubia, pelirroja o morena. Si estás así de buena hasta te lo puedes pintar de verde manzana o fuxia, ¡jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Al terminar de ajustármela, me puso un headset en la oreja y lo ocultó con el cabello. Me dijeron que sus colegas querían escucharme siendo montada por el perro, aunque cuando quise decirles que el headset era innecesario porque el micrófono de las cámaras sería suficiente, me habló don López:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Sabías que tu papá va a ver esta transmisión, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quéeee?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Tranquila, no te va a reconocer, simplemente trata de no hablar alto, no sea que reconozca la voz de su adorada hija.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Me está jodiendo, don López, se trata de mi papá!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Quise quitarme la pañoleta y salir corriendo de allí, pero el señor López me tomó del mentón y susurró:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eres tonta del culo por lo que se ve. Me pregunto qué dirá tu padre si alguien le mandara un vídeo de su hija participando en orgías con hombres de rostros borrosos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Madre mía, ¿me quiere volver loca o qué? Por favor, no a mi papá, me quiero moriiiir…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te va a gustar, ya verás… ¡Estamos transmitiendo! Veo que Javier está conectado también, ¿qué tal estás recibiendo la señal?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“¡Lo veo perfecto! ¡Vaya putita habéis conseguido! Veo que ya está de cuatro patas, lista para la fiesta”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se me cayó el alma al suelo. ¡Mi papá estaba viéndome! Casi me desmayé, quería gritar pero tenía miedo de pronunciar una maldita sílaba porque podría reconocerme. A mí, su santa y adorada hija. No sabía dónde estaba la cámara, podía estar viéndome casi de frente, lo cual sería terrible porque solo una pañoleta gruesa y una peluca rubia me separaban de revelarme, o por el contrario podrían estar filmándome por detrás, lo cual me tranquilizaría pues no me iba a reconocer, pero de todos modos me iba a mirar la cola, el coño húmedo e hinchado, así como mis tatuajes obscenos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“¡Qué culo tiene la rubia, cómo quisiera estar ahí para reventarle ese agujerito!”-</em>exclamó mi papá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me tranquilicé un poco. Me estaban filmando por detrás. Mientras ellos gozaban con la visión, estaba pensando en cómo vengarme de don López y don Ramiro, menudos sinvergüenzas y mal intencionados, no tenían derecho a mostrarme así frente a mi adorado padre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, Javier, ¡contratamos carne de primera! ¿Quieres que hagamos algo con ella antes de ¿la con el perro?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“¿Cruzarla? ¡Jajaja, qué imaginación, Ramiro! Ufff, si mis hijos supieran lo que estoy haciendo”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Bah!, no pasa nada Javier, si nuestras señoras supieran también… ¿Desde dónde estás viendo la transmisión?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Vine a la habitación de mi hija, mi ordenador tiene un virus”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Tu hija? ¿Y dónde está Rocío, Javier?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Estudiando con sus amigas. En fin, no hablemos de ella, ¿sí? Ramiro, dale un buen par de nalgadas de mi parte”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Con gusto, Javier!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me mordí los labios para soportar los dos tremendos guantazos que me dio, uno en cada nalga, me las dejó hirviendo, seguro que ya estaban al rojo vivo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“¿Podéis enfocar ese coñito tan precioso?”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Yo te acerco la cámara –dijo don López—. Le voy a dar al zoom, fíjate en los detalles, Javier…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me quería morir de vergüenza. Estaba congelada, solo podía escuchar a mi papá diciendo cosas como “mmm”, “joder, qué ganas” con una voz irreconocible. Se me partió el corazón cuando siguió con sus órdenes:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>&nbsp;“Sepárale esos labios, Ramiro, a ver cómo tiene la carnecita adentro…”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, dios santo –susurré porque quien fuera que me los separaba era un desconsiderado con poco tacto. Ya estaba entendiendo por qué querían anillármelo, seguro que así les sería más fácil abrirme y filmar sin ningún tipo de pudor todo mi sonrojado interior.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Madre mía, espera que me saco la polla…. Ufff, qué preciosidad, sepárale más, quiero ver la carne tierna que tiene… Mfff, eso es, puedo verlo todo y en HD, vaya detallazos… Lo estoy grabando, las pajas que me haré ¡jaja!&#8230; Venga, métele dedos, Ramiro…”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Como ordenes, Javier. Mira cómo me encharca los dedos la muy puta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Es precioso, verdad Javier?</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://www.hottystop.com/hayden-winters-dress/9.jpg" width="424" height="636"></div>
<p>Vaya sinvergüenzas, no eran formas de tratar a una chica por más “ligera” que me pensaran, ¡y menos frente a mi progenitor!</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Ufff, qué vagina tan hinchadita, se nota que quiere guerra, muchachos. Me gustaría verlo anillado ja ja”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Eso es lo que yo decía! A ver si la convencemos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“¿Por cierto, cómo se llama la puta?”</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Le decimos Escarcha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Qué apodo más raro, pero bueno, sí que estás muy caliente y buena, Escarcha”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López me dio un zurrón en la cabeza y me ordenó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No seas maleducada, puta, y contesta a mi amigo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Aham –dije asintiendo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Javier, una condición que nos pidió esta rubia es que no le filmemos el rostro. Tiene miedo de que lo grabemos o algo así y se quede inmortalizada, ¡jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Me da igual&#8230; Hace rato que no me ponía como una moto, amigos… Ramiro, pásale la lengua por la línea de la espalda, ufff”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sentí la respiración del gordo en mi espalda, y gemí cuando su tibia lengua me recorrió desde entre los hombros hasta bajar hasta la raja de mi culo. Me quería desmayar del gusto, vaya experto el cabrón, por un momento sentí envidia de su señora por disfrutarlo todos estos años. Disimuladamente puse mi cola en pompa cuando finalizó su recorrido, y sin dudarlo, como si entendiera lo que secretamente deseada, me metió dos dedos en la concha y hundió su lengua en mi culo. Debo confesarlo, me estaba acostumbrando a eso del beso negro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diossss… don Ramiroooo….</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Su lengua dibujaba círculos adentro de mí. Parecía plegarse y replegarse dentro de mí, me ponía como muy cachonda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sentí la mano de don López acariciarme el vientre, subiendo luego hasta llegar a mi pezón anillado para jugar con mi piercing, estirándola y creo que mostrándosela a mi papá, porque el infeliz estaba jadeando diciendo “estíralo, estíralo, gran puta”, cosa que hacía de buen agrado su jefe.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Estaba que me moría de vergüenza, vaya pervertido de padre tenía, pero no podía hacer nada al respecto sino quedarme callada y tratar de aguantar los pellizcos, besos negros y estirones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Menudo putón, anillada y tatuada, ¿tu familia sabe que eres una perra pervertida, Escarcha?”</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Negué con la cabeza, no sé si me vio, pero don López le aclaró que nadie en mi familia sabía que yo era la más puta del país. Aunque la verdad es que mi hermano sí sabe cositas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Ramiro, te veo por la cámara dos, qué puto pervertido eres… Mierda, jamás en la vida se me ocurriría besar el culo a una tía… Aunque si está tan buena como Escarcha… no sé, no sé… fíjate cómo el jugo de su coño moja sus muslos. Métele dos dedos en el culo y sacúdelos con fuerza, verás cómo se corre la puta”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Menudo cabronazo mi papá. Don Ramiro sacó su lengua de mi culo, no sin antes darme un sonoro beso con palmadas en mis sufridas nalgas. Gemí como cerdita ante ese maestro, y luego casi me caí cuando sentí sus dedos haciéndome una estimulación anal, la verdad es que me estaban calentando muy bien, o mejor dicho, mi papá y sus amigos me estaban calentando bastante bien.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Don López interrumpió aquella fiestita con su voz potente:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Llegó el momento, voy a traer al perro. No te preocupes, Escarcha, estaremos aquí. Yo sujetaré del collar al perro todo el rato.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi corazón se aceleró, me habían puesto a tope y yo quería carne. Carne humana o perruna, me daba igual.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Casi al instante sentí una sorpresiva y rugosa lengua metiéndose entre mis piernas. Cuando el labrador repasó mi clítoris me corrí inmediatamente y chillé, ya no me importaba que mi padre me reconociera la voz, me caí sobre el colchón muy sonriente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uffff, diossssss….</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Se acaba de correr la rubia!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Venga, putón, ponte de nuevo de cuatro patas –dijo don Ramiro con un bofetón que me devolvió a la realidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dame un momento, señor… —susurré retorciendo mis piernas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Y una mierda, si tuviera un fuste te ponía rojo el culo, venga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Sentí que me puso un collar muy frío en mi cuello y oí el “click” de una cadena enganchándose. Al igual que el labrador, yo también estaba encadenada a un collar. Probablemente don López sujetaba la rienda de su animal y don Ramiro sujetaba la mía. Y así, a tirones, me obligaron a reponerme de cuatro patas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando el labrador se montó encima de mí, me volvió ese cosquilleo excitante que parecía ser como una corrida extendiéndose por mi cuerpo. Empezó su vaivén, el bicho quería metérmela pero le iba a resultar imposible sin mi ayuda, tan solo conseguía golpear su polla en mi cola.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">A mi alrededor, mis dos amantes me hablaban, tironeando el collar del perro para traerlo más contra mí, tironeando también de mi collar para que yo dejara de balbucear y respondiera sus preguntas:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ya está embistiéndote, ¿te gusta, Rocíiii… Escarcha?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff, aham…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es más controlado que el dóberman… Hiciste una decisión correcta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quieres que te penetre, puta?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ughhh… Aham…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues Javier va a tener el honor de darte la orden. Adelante, Javier.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Diosss… me he corrido una vez y todavía tengo ganas, amigos… la puta madre, Escarcha, que te folle el perro pero ya, esta paja te la dedico a ti y al bicho ese, jajaja”.</em></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.hottystop.com/hayden-winters-dress/12.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mi papá me dio permiso. Estaba calentísima, bajé mi mano bajo mi vientre y tomé la palpitante y cálida polla del perro. Se me resbaló un par de veces pero con pericia logré sujetarla al tercer intento. Era la primera vez que la tenía en mis manos, mis temblantes y descontroladas manos. Se sentía tan rico, caliente, húmedo, lo acaricié un momento para palpar esa extraña forma y textura.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y decidí levantarlo hasta posarlo en mi entrada; todo terminaría, casi dos semanas de preparación en donde me negaron sexo para tenerme loca y caliente por pollas iba a terminar. Dos semanas viendo videos de zoo en el baño de la facultad, en mi habitación y hasta repitiendo las escenas en mis sueños. Me habían emputecido, y me gustaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se resbaló la verga, por lo que tuve que volver a rebuscarla mientras mis amantes y mi papá se morían a carcajadas, para colmo era difícil buscar su verga pues estaba cegada y tironeaban de mi collar para mi martirio. Hasta que por fin lo agarré de nuevo, fuerte para no soltarlo, y lo llevé para restregarlo entre mis labios vaginales. Puse la cola en pompa y empujé contra él aprovechando su vaivén para que lograra metérmela.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y el labrador por fin hizo lo suyo, metió otra porción que me arrancó un gemido de sorpresa muy característico mío. A saber cuántas veces le estaba revelando a mi papá que la puta que estaba siendo montada por un perro era yo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Ya no había necesidad de seguir guiándole al labrador; había metido una buena cantidad de carne así que me dediqué a acariciarme mi clítoris lentamente para poder disfrutar de cada segundo, pues sé que no íbamos a follar precisamente veinte minutos o más, como don López o don Ramiro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El can era un bicho bastante caballeroso a diferencia de su amigo el dóberman. Podía sentir su aliento y jadeos entrecortados en mi oído izquierdo pues allí reposaba su hocico; a veces se le ocurría dar envites muy fuertes para meter más carne, y tenía que morderme los labios para no volver a gritar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Aquello no era como follar con un hombre que sabe cómo regular el ir y venir, en ese sentido me hubiera gustado que el labrador supiera cómo tener sexo, pero supongo que el encanto de hacerlo con un bicho es que todo lo hace por instinto, más guiado por su placer que para darme a mí el éxtasis que buscaba. Por eso me acariciaba el clítoris, para compensar esa falta de destreza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y llegó el momento más esperado desde que me emputecí por los perros. Sentí cómo quería meter un una bola hinchadísima, se trataba de su bulbo y lo supe inmediatamente, era de temperatura mucho más caliente que el resto de su polla, y me volví loquísima al sentirlo en la entrada. Dejé de tocarme el botoncito y llevé mi mano para abrir más mi coño, para que el perro pudiera metérmela toda, y tras un par de envites muy fuertes que casi me hicieron caer, por fin logró ingresar y forzar las paredes de mi concha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmmfff… diossss…. Está adentroooo…. –balbuceé.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se quedó ensanchado, vibrando y arrancándome palabras inentendibles. Me volví a acariciar mi puntito con más fuerza, mi cintura acompasaba el ir y venir del can una y otra vez en señal de que me consideraba su puta, y justamente en ese instante sentí cómo empezaba a derramar toda su leche en mi interior.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me corrí fuertísimo sintiendo cómo su polla palpitaba, cómo me llenaba de su líquido hasta el cuello uterino. Era impresionante e incluso podía sentir su leche espesa queriendo rebasar mi coñito, pero era imposible, estaba todo contenido adentro, su enorme bola impedía que nada saliera de adentro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">En medio de aquel infierno sabroso, mientras me sacudía y gemía como una marrana debido a las pulsaciones ricas del bicho, escuché un sonido electrónico en mi oído: habían activado el headset. El cabronazo de don López estaba llamando con mi móvil a alguien mientras yo estaba en plena faena.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Hola? –escuché. Era la voz de mi papá.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dioss…. Papáaa…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué quieres Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Podía escuchar su respiración agitada, seguro que se pajeaba en mi honor. ¡Y en mi habitación!, vaya cabrón estaba hecho. Don López se acercó y me susurró al otro oído:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Acabamos de apagar el audio de la transmisión, no nos está escuchando. Si logras conversar con él durante un minuto, terminaremos la noche. Si no, como castigo, te haré follar con mi dóberman inmediatamente luego de que el can termine.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ¿estás ahí? ¿Qué quieres?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Papáaa… Esto… te llamaba para preguntarte… diosss… diossss míoooo&#8230; cómo estás, quiero saber cómo estás, papiiiii…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uffff… Rocío, no es un buen momento… uffff…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Papáaa… ¿dónde estássss?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… estoy en casa, Rocío, voy a cortar…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Noooo! Maldita sea… soy tu hijaaaa… háblemeee…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Gran puta, Rocío, no es el momento!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Grosero!… diossss santoooo… –seguro que se la estaba cascando duro. Y de hecho yo estaba también acariciándome mi puntito, vaya coincidencias del destino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Perdón, Rocío… en serio, vuelve a estudiar con tus amigas…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Mmmfff… madre mía me voy a moriiiirr…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿¡Qué dices, hija!?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Es tan ricoooo… los bocaditos&#8230; los bocaditos que ordenamos…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Pues trae algo a casa para invitarme. Rocío… ufff… debo irme…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te quiero papi… madre del amor hermosoooo….</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Igualmente cariño–cortó.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No cortes cabróoooon…. Mierdaaaa….</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://www.hottystop.com/hayden-winters-dress/9.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Inmediatamente don Ramiro le habló a mi papá desde el ordenador:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Lo siento, Javier, se me fue la cámara…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“No importa, Ramiro, se quedó enfocando el coñito siendo penetrado por el bulbo… ufff… Me interrumpieron un rato aquí también, mmmfff…”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quién te interrumpió, Javier? ¿Era tu hijo o Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Joder, amigos, no mencionéis a Rocío.”</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ah, perdón, Javier. Mira, te enfocaré cómo el pollón del perro está atascado dentro de Escarcha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Mientras le mostraban las cerdadas a la que era sometida, don López me dijo que perdí la pequeña apuesta pues no sostuve la conversación el tiempo suficiente. Mierda, iba a joder también con su otro perro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El labrador, aún dentro de mí, se levantó de encima y quiso irse hacia la cocina, o sea, al lado opuesto de donde yo estaba “mirando”. Pero como el bicho estaba atascado, me hizo arrastrar un par de pasos hacia atrás. Estaba desesperada, esas cosas no pasaban en las películas, ¡en ninguna! Para colmo el infeliz no dejaba de correrse en mi grutita, yo no sabía si tanto semen era posible, iba a reventarme, iba a llenarme de leche y no había forma de librarme de él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Está atascado, jajaja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Qué morbo, la gran puta que te parió, Escarcha… dios me estoy corriendo en tu honooorrrr”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Quédate quieta aquí, puta —dijo don Ramiro, tirando de mi collar para que no siguiera al can. Se reían como malnacidos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">No supe qué tenía de gracioso ni de morboso, ¡era desesperante! Su pollón se agitaba con brutalidad dentro de mí y parecía hincharse más y más. El labrador quería arrastrarme a algún lugar pero don Ramiro forzaba mi cadena con fuerza, iban a partirme en dos joder, me iba a volver loca: me corría del gusto y que me desesperaba su maldito e hinchadísimo bulbo forzándome dolorosamente el coño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Escarcha, cuidado que si no se desabotona te van a llevar a un hospital para sacártelo, jajaja”</em>&nbsp;–bromeó mi padre. Esperé que haya bromeado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Escuché la voz de don López:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Puta, no sé si te has dado cuenta, pero traje al dóberman. Está frente a ti, lo tengo bien sujeto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Uffff… tengo miedo, señor –le susurré—. ¿Cuánto tiempo voy a estar abotonada, madre mía?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No sé, cerda, pero cuando se salga, voy a arrimarte mi dóberman. Esta va a ser una larga noche.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Diosss…. Ufff… Su perro no para de correrse, don López, puedo sentirlooo… mmmfff esto no puede ser buenoooo…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Baja la voz, marrana. Papi te puede reconocer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Voy a chorrear semen un buen rato joderrrr… Y me queréis meter otro bicho en seguida, no tenéis cabeza cabronessss…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—La gran puta, Roc… Escarcha, ¡que te calles! Ahora estimula a mi otro perro, no me hagas perder el tiempo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pude sentir el aliento del dóberman a centímetros de mi rostro sudoroso y jadeante. Llevé mi mano torpemente hacia adelante, alguien me la tomó y me guió hasta la polla del perro. Con cuidado acaricié su verga, tratando de no tocar el forro porque tenía entendido que se sentirían muy incómodos si lo palpaba. Por suerte su amigo el labrador estaba tranquilizándose “allá” atrás, prendado dolorosamente a mí, eso sí. La polla del dóberman se sentía un poco más grande que la que estaba dentro de mí esparciendo leche sin parar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La idea era no estimularlo mucho tiempo; podía correrse y con ello se iría una gran oportunidad de debutar también con él. Dejé de acariciarlo y me dediqué a apoyarme fuertemente, meneando un poco la cintura para adelante y atrás, a ver si podía hacer que el otro animal terminara de correrse, o en todo caso, para ver si su polla trancada podría ceder y salir de una vez, porque ya me estaba incomodando su gigantesca bola hinchada adentro de mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Te vas a lastimar si quieres salirte a la fuerza, Escarcha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Ufff… me está empezando a doleeeer… ufff…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y cuando menos lo esperaba sentí una cadena de orgasmos incontrolables imparables. El maldito can por fin salió de mí derramándome sus últimas reservas. Estaba llena de semen, lo sentía, ese líquido viscoso y caliente que se escurría de mí sin cesar, seguro que el colchón estaba manchándose y yo parecía una maldita canilla de leche. A don Ramiro le excitó, espantó al perro que se fue para lamerse el pene en el jardín, y me tiró del collar para que me levantara. Yo estaba temblando de miedo y placer, abracé a mi gordo amante, esperando que tuviera algo de compasión por mí:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Vas a manchar mi traje, puta. Aléjate… Eso es, abre las piernas, Escarcha. Esto es impresionante, fílmalo López, mira cómo se escurre la lefa de su coñito depilado…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Lo estás viendo, Javier? Joder, qué asco. Sale sin parar…</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“No para de chorrear leche la muy puta… Ese perro tiene más semen que un hombre, es increíble… ufff, me he corrido tres veces viéndolo, chicos. Mejor me piro porque mi hijo llega en cualquier momento”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Adiós Javier, para otra ocasión repetiremos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Sin duda. Adiós Escarcha, ojalá tuviera una chica como tú en cama para pasarla cañón”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Si tú supieras, cabrón” pensé. Suelo dormir con mi papá algunas noches porque desde chica estoy acostumbrada a hacerlo. Evidentemente la cosa no volvería a ser la misma, joder.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me quitaron la pañoleta y la peluca, y tardé un rato en acostumbrarme a verlo todo claro nuevamente. Mis dos maduros amantes tenían las pollas a reventar tras sus pantalones, miré abajo y me desesperé al ver que el semen del labrador seguía escurriéndose de mí. Me sentía como un monstruo,&nbsp; manchado, emputecido, asqueroso y sucio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—A ver, marrana, de cuatro patas de nuevo, mi dóberman está esperando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me dolían las rodillas pero tuve que acceder. Sin darme tregua, don López le encadenó del collar y lo montaron detrás de mí. Don Ramiro me habló mientras que con una mano se pajeaba y con la otra tensaba nuevamente mi collar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dentro de una semana te irás a mi casa de campo, Rocío, ve preparando las maletas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué dices, viejo verd… don Ramiro?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Cuidado con volver a faltarme el respeto, puta. Y no hagas esperar al perro, maleducada.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cabreada, llevé la mano otra vez bajo mi vientre para guiar la verga del dóberman hasta mi gruta repleta de semen. Cuando entró una porción de carne, la leche de su amigo salió de golpe y se escurrió por mis muslos, me puso muy caliente sentirme tan puta pero debía seguir escuchando atentamente:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No te preocupes por tu papá, mañana le avisaremos que se irá a Brasil para concretar una fusión con un negocio de allí. Estará fuera por un buen rato, así que estarás libre para acompañarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y mientras el bicho metía otra porción de carne, volví a tambalearme. Tal vez el placer, tal vez miedo de estar a solas con ese gordo pervertido. Don López me dijo que era verdad, y que me iba a convertir en su putita personal por unos buenos días.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Pero no pude pensar mucho más al respecto, cuando el bulbo caliente del dóberman empezó a forzarme las paredes internas, me volví loca de placer y solo quería gozar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Y mientras estaba abotonada, don López me dijo que ni en broma me iba a dejar dormir esa noche con él, tras las cochinadas que estaba haciendo. Me dijeron entre risas que me iban a amarrar de un collar al jardín junto a los perros para pasar la noche. Lo decían con sarcasmo, pero la verdad es que no me importaría pasar la noche junto a esos bichos que, después de mucho tiempo, me estaban haciendo gozar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El dóberman fue más brutal, más violento y demostró tener mayor cantidad de leche que el labrador. La cama estaba hecha un desastre, y yo también quedé como una puerca. Mis amantes se corrieron en condones y, sujetándome de la mandíbula, me dieron de cenar sus malditos forros repletos de lefa, filmándome mientras los masticaba y chupaba entre lágrimas debido al excesivo sabor rancio.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">El perro estuvo mucho más tiempo abotonado a mí, por lo que mis amantes se aburrieron. Conectaron mi cadena y la del dóberman a la pata de un sillón cercano y se fueron para mirar un partido de fútbol, dejándome a solas con ese excitadísimo dóberman, estaba dale que te pego y no aminoraba sus salvajes arremetidas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tras finalizar el partido de fútbol notaron que yo ya había terminado de follar con el perro, y estaba acostada sobre el asqueroso y manchado colchón, con la cara perdida, la boca babeando y toda sudada pues el dóberman se dedicaba a repasarme el clítoris y a veces el culo, y yo no podía hacer mucho para atajarlo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se llevaron a los perros al jardín, y lejos de dejarme descansar, tuve que limpiar toda la sala, así como de llevar el colchón al sótano y las frazadas al lavarropas. Estuve luego en el baño por casi una hora limpiándome, y cuando salí me di cuenta que don Ramiro ya se había ido mientras que don López probablemente ya se había acostado en la cama de su habitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando terminé de pasar trapo por el piso de la sala, me di cuenta de que ya estaba amaneciendo. Tenía un sueño brutal y me fui a la habitación de don López. Comprobé que no bromeaba cuando me dijo que no quería estar conmigo, por lo que me mandó a la mierda cuando amagué entrar en su cama, me ordenó de manera poco cortés que le trajera un desayuno.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Como una zombi, lo preparé y lo llevé a su cama, ¡y en bandeja! Ni siquiera me lo agradeció, estaba demasiado metido en una discusión de teléfono, pero bueno era solo agua de inodoro con café y azúcar. A los perros sí que les cociné un desayuno mucho mejor sin que su imbécil dueño se diera cuenta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Recordé cuando conocí por primera vez a esos dos bichos, me daban miedo, pero ahora la historia era muy diferente: yo era su putita y ellos mis adorados perros. Sé que nunca mencioné sus nombres, eso lo prefiero guardar para mí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Me hice de mis ropas (había llevado ropa nueva en la mochila) y me preparé para ir al campus mientras le mandaba un mensaje de buen día a mi papá. Pero escribirle fue muy incómodo, y más aún los besos y abrazos que me mandó.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Nuevamente en clases, y a punto de caerme dormida, mi amiga Andrea se acercó a mí. Se ajustó sus gafas y respiró profundamente:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que quieras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Gracias Andy –le digo “Andy” cariñosamente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ayer te seguí y vi que no fuiste a tu casa, sino a la de otra persona.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Se me abrieron los ojos como platos. La chica religiosa me había pillado, me iba a denunciar a la iglesia, o al párroco del barrio, o incluso al Papa, dios santo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Quéeee, y qué viste, Andrea?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No estoy orgullosa de lo que hice, pero subí la muralla gracias a un barril de basura. Vi que adentro había un coche cerca de la muralla que me serviría para salir si decidía ingresar. Así que pedí fuerzas y bajé. Rocío… lo vi todo… ¡todo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Entraste a una propiedad privada para espiarme?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, para ser sincera, te he estado siguiendo bastante durante estos días. Solo que ayer estaba harta, y decidí entrar para ver qué hacías allí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Tienen perros, Andy, te podrían haber matado!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Pues por lo que vi, no parecían perros muy violentos, Rocío!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡No puede ser, cabrona! –dije a punto de desmayarme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, no se lo diré a nadie.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué quieres, Andrea?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, cuando volví a mi casa, me pasé toda la noche viendo vídeos e informándome sobre esas cosas… &nbsp;Orgías, zoofilia, ufff… Me pareció asqueroso, en serio. Te están arrastrando por el mal camino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Obviamente Andrea no conocía al labrador y al dóberman como yo les conozco, porque de asquerosos no tienen nada. Me ofendió cómo les mencionó, como si fueran monstruos; ¡son mis adorados perros! Pero me llegó un mensaje de whatsapp del señor López que tuve que revisar. Decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Rocío, una chica nos estuvo observando. La captamos con la cámara de seguridad”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué te pasa, Rocío, por qué estás temblando tanto?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“¿Era esa chica tu compañera? Se parece a una con la que sueles hablar. La vamos a denunciar”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">La tomé de la mano y la llevé conmigo a los baños de la facultad. Le expliqué la situación, que soy una maldita puta de un grupo de ocho hombres maduros para que mi papá y mi hermano puedan trabajar en una gran empresa y percibir salarios desorbitados.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ¿eres algo así como una esclava sexual?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Bueno, Andy, creo que soy algo peor que una esclava, no estoy segura. Mira, ¡te traje aquí para decirte que te han filmado entrando en su propiedad, y amenazan con denunciarte!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Denunciarme? —hizo la señal de la cruz—. ¡Imposible!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Andy, ¡no sé qué te pasó por la cabeza para entrar en esa casaaaa!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Diles que soy tu amiga!, ¡ no entré para robar nada, por el amor de cristo!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Le envié un mensaje al señor López, explicándole que efectivamente era mi amiga y que por favor no la denunciara. Su siguiente mensaje casi me hizo desmayar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><em>“Tráela esta noche y hablaremos”.</em></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Rocío, ¿qué te dijeron?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Dijeron… Dijeron que vengas conmigo esta noche para hablar… —dije mareada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Perfecto! De paso, les convenceré de que dejen de usarte para practicar actos obscenos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¡Ja ja ja ja ja!</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Eso de obligarte a tener relaciones con esos asquerosos perros…&nbsp; ¡Me pasé toda la noche llorando por ti! –me abrazó con fuerza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—No vuelvas a decir que esos perros son asquerosos, Andy. Ve a clases, ya te alcanzaré.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—¿Qué? ¿Estás bien, Rocío?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">—Sí, no pasa nada, solo quiero lavarme la cabeza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Una gran amiga estaba a merced de ser emputecida como yo. No sabía qué hacer: O reírme de mi mala suerte y la de ella, o huir a otro país y no mirar para atrás. Pero ella estaba muy confiada de que les convencería. Evidentemente no conocía a mis amantes y no sabía de lo que eran capaces. Esos viejos cabrones son muy hábiles usando sus bocas. Lo digo en ambos sentidos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Cuando se fue con una gran sonrisa, me encerré en un cubículo. Y sentándome sobre la tapa del váter, le escribí a don López con una mano mientras que con la otra me acariciaba el pezón anillado. Sí, estaba convertida en una chica con la cabeza podrida, lo admito. Pero tenía la concha hecha agua: primero debía ocuparme de mi calentura, luego podría seguir preocupándome por mi adorada amiga. Estirando un poquito mi piercing, gemí débilmente y escribí:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">“Don López, ¿me podría enviar otro vídeo de zoo?”.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:<br />
<a style="color: #0068cf; cursor: pointer; font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es<img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://www.hottystop.com/hayden-winters-dress/11.jpg" width="600" height="400"></a></div>
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		<title>Relato erótico: A lo bruto me converti en la putita de dos perros ( POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Feb 2022 14:11:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[zoo]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; Hola queridos lectores de Pornografo aficionado. Soy Rocío, de Montevideo, Uruguay. Como he comentado en otras ocasiones, mido 1.62 centímetros de estatura. Tengo senos muy insinuantes y un trasero respingón que no me gusta destacarlos pues tengo un papá celoso, de todos modos no me gusta ir de provocativa por la vida, me considero una chica decente que simplemente tuvo la mala fortuna de estar rodeada de degenerados. Días atrás me había injertado mi primer piercing en la lengua y me anillé el pezón izquierdo por petición de los amigos de mi papá, para que me disfrutaran más. Me [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hola queridos lectores de Pornografo aficionado. Soy Rocío, de Montevideo, Uruguay. Como he comentado en otras <img decoding="async" class="alignleft" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-1.jpg" width="424" height="636">ocasiones, mido 1.62 centímetros de estatura. Tengo senos muy insinuantes y un trasero respingón que no me gusta destacarlos pues tengo un papá celoso, de todos modos no me gusta ir de provocativa por la vida, me considero una chica decente que simplemente tuvo la mala fortuna de estar rodeada de degenerados.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Días atrás me había injertado mi primer piercing en la lengua y me anillé el pezón izquierdo por petición de los amigos de mi papá, para que me disfrutaran más. Me hacían su putita y practicaban las guarradas que no pueden con sus señoras, y si bien nunca admití disfrutar de las cerdadas a las que era sometida, la verdad es que en el fondo me calentaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una tarde fui a la casa del jefe de mi papá, el señor López, al terminar mis clases de facultad, pues su esposa y e hija habían salido para veranear en Punta. Me pidió que le hiciera compañía y, como el puesto de trabajo de mi padre apeligra cada vez que rechazaba sus peticiones, no me dejó alternativa. Debo decir que ese maduro parece el ser humano más repugnante que ha pisado la tierra, pero también sabe sacar la puta que hay en mí a base de estimulaciones vaginales fuertísimas y palabras groseras.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me hizo pasar adentro tras tocar el timbre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buen día señor López –dije lanzando la mochila al suelo de la sala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola Rocío, te estaba esperando, ¿cómo te fueron las clases?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quiere saber? –pregunté mientras me quitaba mi vaquero y luego la camisa. En mi vientre se notaba el tatuaje obsceno que me hice para él, y al retirarme el sujetador vio mi pezón anillado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La verdad es que no me interesa, solo preguntaba. Menuda putita estás hecha, ven y hazme una mamada –dijo sentándose en su sofá y empezando a sobar su paquete de manera grosera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tenga más modales al hablar. Y por cierto, actualícese, la próxima vez use el Whatsapp, ya nadie envía mensaje de textos –tiré mi tanga a un costado. Me acerqué al sofá y me incliné para besarlo pero él me agarró del cabello y me hizo arrodillar a la fuerza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, tuve un mal día en la oficina y me gustaría descargarme un rato, abre la boca –dijo restregándome contra su bulto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vaya maleducado. Desabroché su cinturón para poder acariciar su verga que ya estaba morcillona tras las telas de su ropa interior. Cuando por fin lo saqué con mis dos manos (es enorme el cabrón), me detuve para mirar el montón de venas que parecían iban a estallar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empecé a masturbarlo pero él me dio un bofetón que me dejó boquiabierta, vaya maneras de tratar a una chica:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero en dónde tienes tu cabeza, puta. Escupe mi polla si vas a cascármela.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Cabrón, me voy a vengar –murmuré.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me acerqué y lancé un cuajo. Mejor dicho, traté de lanzar un cuajo de saliva pero me salió algo pequeño y ridículo. Volví a intentarlo y conseguí escupir algo más decente, y con la punta de mi lengua empecé a restregar la saliva por toda su enorme polla, recorriendo los pliegues de sus venas porque sé que a él le gusta sobremanera que las presione.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue justo cuando estaba mamándosela cuando escuché mi móvil, vibrando y sonando en el bolsillo de mi vaquero tirado cerca. Preferí dejarlo allí y seguir succionando la verga del señor López, pero mi maduro amante me ordenó que atendiera la llamada. Le miré cabreada pero sé que no puedo negarme a sus deseos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanté para retirar el teléfono del bolsillo. Miré la pantallita: se trataba de mi novio, Christian. Dios, qué vergüenza y rabia. Miré con carita de puchero al señor y le pedí que me dejara apagar el móvil.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Atiende la llamada, niña –ordenó expeliendo su cigarrillo —. Y ven, sigue chupando, cerda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Será cabrón, viejo de mierda –le respondí tosiendo un par de veces al oler el humo. Y atendí mientras se la cascaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola Chris.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Rocío, no me llamaste en todo el día, ¿qué te pasa?”</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perdóooon, estuve muy ocupada, luego te escribo, ¿síii?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡No! Es nuestro primer aniversario y no me dijiste ni mú”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se me cayó el alma al suelo. Dejé de cascársela al señor inmediatamente, aunque no aparté mi mano de su enorme verga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Mierda!, mi amor, perdón, estoy con tanto ajetreo que se me pasóooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El señor López sonreía, fumaba su cigarrillo y lo expelía en mi rostro para hacerme toser. Quería ponerme en un aprieto mientras hablaba con mi chico. Traté de cortar cuanto antes la llamada:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te lo voy a compensar, Christian, no te preocupes…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;“Y bien, ¿te paso a buscar esta noche? ¿O te olvidaste que reservé en el restaurant chino? Ese que tiene la vista al río de la Plata”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miré la polla venosa del señor López. Estaba metida en un dilema. Amo a mi novio, me encanta la comida china, río de la Plata me enamora, pero dios santo esa verga venosa era enorme. No todos los días tenía la oportunidad de estar con el jefe de mi papá a solas. Me mordí los labios y volví a cascársela, inclinándome hasta sus velludos huevos. Antes de metérmelos en mi boquita, le aclaré las cosas:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Tengo que estudiar en casa de Andrea, perdóooon, no sabes cuánto lo lamento…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me cortó la llamada. Era obvio que se cabreó, pero no pude pensar mucho porque me engullí esos huevos. Sé que es el punto débil de mi amante y se corre rápido si paso mi lengua anillada por esa piel peluda y rugosa. Y mientras &nbsp;con mi nuevo piercing recorría esa piel tan áspera, el señor López volvió a expeler el humo de su cigarrillo en mi cara:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ufff, cabróoon, deje de hacerlo –dije mordisqueando sus huevos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ufff! ¿Quién era, Rocío? ¿Tu novio? ¡Ja ja ja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tiré el móvil a un costado y miré muy enojada al señor, con ambas manos pajeando su tranca para que se corriera de una puta vez y me dejara en paz.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No me vuelva a llamar puta, y menos vuelva a tratarme así cuando hablo con mi novio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sigue, Rocío, me voy a llegar pronto –dijo gimiendo horriblemente, como si fuera un caballo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya era hora, se me entumecen las rodillas señor López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tomó un puñado de mi cabello y me folló la boca brutalmente. Me la metió hasta la garganta, me agarró de sorpresa y me costó respirar por unos momentos, quería apartarme pero sé que era imposible, es muy fuerte y cuando se quiere correr lo hace metiéndomela hasta la campanilla para darme toda su leche espesa y caliente, simplemente no hay forma de evitarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y se corrió, sentí que me iba a ahogar cuando su semen se escurrió incluso por mi nariz. Fue una de las corridas más asquerosas que habré sufrido, era un animal irrespetuoso, grosero y asqueroso. A la vista de todo el mundo era un hombre exitoso, profesional y educado, pero conmigo mostraba su verdadera personalidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Poco a poco su polla fue disminuyendo de tamaño y me dediqué a limpiársela a lengüetazos, sin usar mis manos, como le gusta. Cuando por fin quedó impoluta, la guardé tras su ropa interior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me senté en su regazo para besar su cuello mientras él me metía mano para poder estimularme. Me acarició la concha húmeda con un par de dedos, restregándolos entre mis calientes e hinchados labios vaginales. Confieso que me gusta cómo lo hace, me frotaba más contra su cuerpo porque si bien me parece el ser humano más detestable que existe, sabe cómo calentarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mira la TV, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me acomodé para ver mientras él seguía masturbándome. Y abrí los ojos como platos cuando me mostró una película porno en donde una chica estaba de cuatro patas, siendo follada por un labrador. Chillé del susto porque no estoy acostumbrada a ver cosas así, por no decir directamente que ni siquiera sabía que algo así podría ser posible.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ufff, no me extraña que a usted le gusten estas guarradas! ¡Cambie de canal, uff!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te gusta lo que ves?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Es un perro, por diossss, cabrón no me muestre eso mientras me tocaaaa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quieres que te deje de tocar, Rocío? –y empezó a buscar mi puntito, acariciando, plegando mis carnecitas húmedas con fuerza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Nooooo, por favor sigueeee… Pero cambia de canaaaal…!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No es un canal, es una película. ¿Te gusta cómo esa puta se lo monta con el perro?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me confunde con su esposa, cabróoooon, yo soy una chica decenteeee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y me corrí tan rico, encharqué la mano del señor López mientras me mordía los labios y empuñaba mis manos con fuerza. De reojo veía aquella mujer chillando del placer o del dolor mientras el perro se la metía con violencia. O puede que la mujer chillaba del espanto, porque sé que a mí me asustaría mucho estar montándomelo con un bicho. Encima era un perro grande, a saber cómo la tendría de gruesa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Chupa tus jugos, puta –dijo mostrándome su mano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me incliné para chuparle sus dedos. Él alejó su mano y se empezó a reír de mí. Lo tomé con mis dos manos y la llevé a mi boquita para pasarle lengua entre sus dedos gruesos, succionando mis jugos. La verdad es que si antes me causaba asco, hoy día le empezaba a tomar el gusto. No se trata del sabor en sí, sino de la situación, la excitación del momento hace que mis flujos y hasta su rancio semen me sepan &nbsp;agradables.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Parece que cancelaste tu cita con tu novio porque estás estudiando en la casa de tu amiga, ¡jajaja! Menuda puta eres, Rocío. Vamos a pasarla bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Sus colegas vendrán hoy, don López? –pregunté volviéndome para abrazarlo. Vale que lo odio, pero sabe cómo calentarme y al final mi propio cuerpo me traiciona y le pide carne. Y mientras desabotonaba su camisa para besar su peludo pecho, me aclaró las cosas:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, vendrán al anochecer. Te traerán una sorpresa. Ahora levántate y prepárame un café, marrana. Y limpia un poco la sala, de paso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pero qué dice, viejo? ¿Tengo cara de empleada doméstica?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Pensabas que ibas a venir a mi casa para estar como una reina? Reina es mi esposa, princesa es mi hija, tú eres una puta y si quieres estar aquí vas a tener que trabajártelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Madre mía, viejo verde… Si lo hubiera sabido me iba a la cita con mi novio –mentí. Me levanté y recogí mis ropas con la cara enojadísima. A mi hermano y mi papá les hago el favor de prepararles el desayuno, cuando estoy de humor. Y mi casa la limpio una vez a la semana pero porque se trata, justamente, ¡de mi casa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué haces, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Me voy al baño para limpiarme y ponerme mis ropas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Nada de eso, si vas a estar aquí, estarás en pelotas. Quiero que estés siempre dispuesta a cualquiera de mis colegas. Quiero que se vea toda la mercancía, que se vean esos tatuajes y piercings.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba entre enojada y caliente, para qué mentir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Dígame que está bromeando, señor.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-3.jpg" width="424" height="636"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vamos, prepárame algo y luego limpia la sala. Más vale que todo esté impoluto para cuando vengan mis colegas.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vaya imbécil. Iba a escupir su maldito café, iba a lanzar el azúcar en el suelo antes de ponérselo en su taza, iba a remojar el pan con el agua del inodoro antes de pasarle mantequilla, pero por dios que no iba a quedarme sin mi venganza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sentó en otro sillón y empezó a ver un canal deportivo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi una hora después, mientras él me felicitaba por tan deliciosa merienda, sus colegas llegaron y vaya que se encargaron de hacerme saber que mi condición sería la de una puta sin muchos derechos. Desnuda como estaba ante esos maduros trajeados, no iba a tener chances.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba limpiando algunos cubiertos del fregadero cuando uno de esos hombres se acercó para darme una fuerte nalgada con la mano abierta. A la fuerza me inclinó sobre dicho fregadero y empezó a restregar groseramente su enorme bulto por mi cola sin que yo pudiera hacer más que retorcerme, pero por suerte sus amigos lo apartaron mientras yo trataba de recuperarme del susto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, después de estos días no vas a poder sentarte por un mes, ¡ja ja ja! –dijo mientras sus amigos le tranquilizaban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Está locooo, me prometieron que nada de tocarme la cola!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Basta, Ramiro –dijo uno, era el más guapo de todos los ocho hombres—. Tampoco es plan de matarla a pollazos. Ya saben a lo que hemos venido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perdón, Rocío, es que te vi ahí desnuda y no pude aguantarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Viejo gordo, tengo cuchillo en mano y no dudaré en usarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Ja! Tranquila, niña, es verdad que prometimos que no vamos a tocarte el culo, seguro que aún te duele desde aquella vez en el departamento. Ya habrá momento para reventártelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ojalá se lo revienten a usted primero, verá qué divertido es que le duela cada vez que se siente o camine.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se rieron todos. No sé qué de gracioso dije, porque es verdad que días después de haberme ensanchado un poco más el ano, sufrí de lo lindo cada vez que me sentaba o me movía mucho. Subir al bus era directamente una tortura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Repentinamente vi que uno de los hombres trajo a dos enormes perros mediante sus respectivas correas. Uno era un labrador como el de aquella asquerosa película porno y el otro era un dóberman. Mi primera reacción fue abrazarme al primer hombre que tuviera cerca porque, en serio, los perros me asustan sobre manera. Claro que ellos se la pasaron carcajeando, me dijeron que los trajeron para proteger la casa del señor López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues amárrenlos afuera, no sé por qué tienen que entrar en la casa… ¡¡¡Y están ensuciando el piso que estuve limpiando!!! –Ya estaba sonando como una madre de familia, la verdad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El que los trajo los llevó al jardín. Luego se sentaron todos en la sala y me pidieron que me acercara. Fue un auténtico martirio estar desnuda mientras ellos estaban tan relucientes en sus trajes, me hacían sentir como un animal en el extremo más bajo de la cadena, como una perra. Me pasaba de regazo en regazo, me tomaban de la cinturita para contemplar los tatuajes obscenos del cóccix y el vientre que me puse para ellos, me invitaban la cerveza, jugaban con mi pezón anillado o pedían que les besara y que les hiciera sentir el piercing en mi lengua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero como mucho llegaron a meter dedos en mi coño hinchado, yo estaba cachondísima de tanto toque y beso, pero no iba a rogarles para que me follaran, porque insisto, me considero una chica decente. Fue cuando estaba sentada a horcajadas sobre el maduro más apuesto de todos, restregándome y besándole su cuello, cuando el señor López carraspeó y me dijo que encendiera la enorme televisión HD de la sala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cabreada, accedí. Ya podrían apretar un puto botón ellos. Me levanté, estaba algo mareada por beber tanto, y le di al “ON”. En la televisión apareció la enorme polla de un maldito dóberman siendo acicalada por una mujer de edad. Chillé del susto, la verdad es que me tomó de sorpresa y apagué el televisor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Jajajaja!, ¿te asustó, puta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Vuelve a ponerlo, te va a gustar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Jamás!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vale, ven conmigo Rocío, no les hagas caso –dijo el gordo asqueroso mientras se descorría su bragueta. Sacó su polla gruesa y empezó a sacudirla como un puerco mientras se relamía sus labios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Panda de viejos raros –murmuré para arrodillarme ante él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eso es, Rocío, tengo mucha lefa para ti. ¿La quieres?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí la quieres, venga, chupa, puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me acomodé entre las piernas del gordo para tomar con mis manitos su gruesa tranca. Olía asqueroso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don López, me la quiero follar –dijo inclinándose para acariciar mi teta y jugar con mi pezón anillado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No, lo siento Ramiro, ya sabes que debemos aguantar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sabía a qué se estaban refiriendo. Pero es verdad que no me habían follado&nbsp; aún. Me habían acariciado, besado y tocado a gusto, pero lo que era follar: nada. No le presté mucha atención, me dediqué a lo mío. Escupí un cuajo pequeño y se la sacudí para tenerla lubricada. Y mientras comenzaba a meter mi boca para meter la puntita de mi lengua en su uretra, escuché unos sonidos de jadeos provenientes de la televisión. Volvieron a encenderla para ver la maldita película.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Es increíble, amigos, cómo esa chica se lo monta con el perro! –exclamó el señor López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mira cómo lo disfruta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Chúpame los huevos, perra –me ordenó el gordo. Levanté el tronco y metí mi boca en esa asquerosa jungla de pelo para succionar una pelota rugosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, tienes que follar con un perro un día de estos, ¡jajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mffff, ¡en la puta vida! –les regañé antes de que el gordo volviera a empujar mi cabeza contra su polla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sonido de la película porno estaba al máximo. No podía verlo, no quería de todos modos, pero me resultaba imposible evitar escuchar los jadeos del can y los gemidos de la chica mezclándose con mis sonidos de succión. Era como si ella gozara, pero no podía ser posible, estaba follando con un perrazo, no sé qué clase de puta podría disfrutar con ello. Para colmo podía escuchar cómo los hombres a mi alrededor se la estaban cascando viendo semejante tontería.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El gordo me tomó del cabello y me levantó la cabeza. Tomó de mi mentón y restregó su enorme glande entre mis labios. Abrí la boca para que me la follara y se corriera. Sonando como un cerdo, arrugando su rostro de manera rarísima y fea, depositó toda su leche caliente en mi boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con la nariz y boca chorreando semen, con los ojos casi llorosos, recosté la cabeza en su muslo para pedirle que me dejara en paz. Pero el cabrón me dio un bofetón:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Súbete, te voy a dar una rica pajita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ufff, quiero ir al bañooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Arriba, vamos, perra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-4.jpg" width="424" height="636">Me senté sobre él, de espaldas, de modo que podía ver el televisor gigantesco de la sala. Y mientras me metía mano en mi agujerito y buscaba mi puntito con sus dedos, empezó a hablarme groseramente sobre lo muy puta que era por chorrear tanto.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miré de reojo al jefe de mi papá, fumándose un cigarrillo y filmándome con su móvil mientras los otros se masturbaban viendo la película.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, ¿es cierto lo que dice Ramiro? ¿Que eres una perra?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uffff… Perra su señora, sinvergüenza…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Jajaja! Mi esposa es una reina, como te dije. Algo remilgada, por eso tú eres nuestra puta, para poder practicar guarrerías contigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El gordo era un experto estimulándome la conchita, me tocaba la teta anillada con la otra mano mientras yo me restregaba más y más contra su pollón. No podía evitar ver la maldita televisión, era demasiado grande, era inevitable ver a esa mujer siendo montada por tan asqueroso bicho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hoy no me lavaré la mano, Rocío, así mismo le voy a saludar a tu papá mañana, en la oficina, con los tus jugos resecos, ¡jajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Diossss… deje de hablarme cuando me tocaaaa… uffff</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Eres una perra, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Síiii, lo sooooyyy… &nbsp;¿Va a follarme o noooooo? –dije apretando mi conchita contra su polla para que entrara. Solo era cuestión de darle un puto empujoncito, mis grutita quería pollas, no dedos. Con una mano lo tomé y quise metérmela yo por mi propia cuenta, pero él se la apartó para mi martirio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No me convenciste, puta, dilo de nuevo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Que me folle, viejo, por favoooor, soy una perraaaa, lo admitooo, lo he admitido hace una semana, ¿es que ya sufre usted de pérdida de memoria, maldita sea?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero no aguanté más y me corrí como una auténtica cerda. Mejor dicho, perra. Y mientras sus dedos gruesos entraban en mi grutita, no pude despegar mis ojos de la maldita pantalla. El perro se había dejado de mover violentamente, estaba como acoplado a ella, y la mujer tenía una carita de vicio similar a la que yo pongo cuando me corro del gusto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aprovechando que yo estaba recuperándome de aquella corrida, el gordo me tomó de la cintura y me guió hasta hacerme acostar boca abajo sobre la mesita del centro de la sala, ubicada entre los sillones y el televisor. Más caliente no podía estar, pensé que por fin me iban a follar y puse mi colita en pompa disimuladamente, no sea que pensaran que iba rogando pollas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vino el señor López y agarró un puñado de mi cabello para levantar mi cabeza, de modo que pudiera ver la película obscena muy de cerca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ufff, no quiero veeeer, es asquerosoooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mira, te vas a ir acostumbrando a ver estas cosas, puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y el gordo aprovechó, se arrodilló detrás de mí y se inclinó para meterme lengua hasta el fondo de mi culo por varios segundos. Berreé como una puta poseída, arqueé mi espalda y mis músculos se tensaron; me corrí otra vez y pensé que me iba a desmayar del gusto.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vi de reojo, mientras me retorcía, cómo los otros se acercaban para correrse sobre mí. Estaba cansada, jadeaba y me incomodaba mi culo por el beso negro que cada vez era más brutal. La leche tibia caía sobre mi cuerpo, se oían los jadeos y algunos me daban pellizcos. Poco a poco los hombres fueron retirándose de la sala al acabarse sobre mi espalda, y por último el gordo por fin sacó su lengua y me dio una fuerte nalgada que me hizo gritar del dolor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se fueron para asearse y a beber en la cocina. Me dejaron allí tirada como una muñeca de trapo repleto de semen. Estaba cansadísima y algo mareada porque no estoy acostumbrada a beber mucho, a duras penas me levanté y me fui a sentarme en el sofá.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levanté la mirada para terminar de ver la maldita película mientras me limpiaba el semen reseco en mi cara. Era una mezcla de curiosidad, alcohol y calentura. La escena cambió y entraba una jovencita con un bulldog. Me pareció más gracioso que otra cosa, el perro no era tan grande como los otros, a saber cómo lo haría. Vi con asco cómo la joven se puso algo pastoso en su pelada concha para que el animal empezara a lamerle. A la putita le encantaba cómo se la lamía, me imaginé que la lengua de los perros son más grandes y tendrían una textura diferente a la de los humanos, así que sería una experiencia de otro mundo. Luego la montó, y con la ayuda de la chica, pudo penetrarla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin darme cuenta, me había visto toda la maldita escena. Y peor aún, tenía dos dedos entrando y estimulando mi grutita. Me levanté asustada. No podía ser verdad lo que me pasaba, tal vez era cosa del alcohol. Una chica decente no se toca viendo una película así de pervertida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El señor López volvió:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya se fueron mis colegas. Antes de bañarte quiero les des de comer a los perros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya es de noche, señor, quiero ir al baño, por favoooor…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Son buenos, no te preocupes. Luego date una ducha y vente a mi habitación, quiero quitarte algunas fotos –me expelió de nuevo el humo de su cigarro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ufff, hace frío afuera, quiero mis ropas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No hace frío, eres una niñata consentida que no quiere hacer nada productivo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Y usted un pervertido doble cara, con su señora, su hija y hasta con mi papá se muestra como un caballero. Pero yo lo conozco muy bien. Ojalá se tropiece rumbo a su habitación y se muera, viejo de mierda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Jajajaja! Menos ladrar y más trabajar, perra. El plato para los animales está afuera, la comida está en la cocina.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y se fue a su habitación. No era precisamente como pensé que las cosas iban a desarrollarse cuando me dijo que íbamos a pasar la tarde y noche juntos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fui al jardín para busca el plato. No duró ni dos segundos en mis manos pues la lancé detrás de unos plantas. No soy la empleada particular de nadie, ni mucho menos de un degenerado. Muy para mi sorpresa, se apareció el labrador con el plato en su boca. Me causó gracia, la verdad, quise quitársela pero él forcejeó y me caí al suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Chucho malo, necesito que lo lleves lejos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahí estaba yo, tirada sobre el gramado con una sonrisa de niña loca. Desnuda, sudada, algo borracha, calientey tras haberme visto un montón escenas de sexo entre mujeres y perros. Frente a mí estaba ese bicho asqueroso que por algún motivo movía la colita con emoción. No pude evitarlo, miré de reojo su polla para tratar de calcular cómo sería su tamaño a tope.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me puse de cuatro patas, atajándole la cabeza con una mano, inclinándome para verlo mejor. No iba a tocarlo, no iba a ponerme a follar con él, soy una chica decente, simplemente tenía curiosidad. Fue cuando estaba admirando sus partes cuando sentí una lengua fría, húmeda y de textura rugosa recorriéndome desde mi coño hasta mi culo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gemí como cerda y arqueé la espalda. Supe inmediatamente que era el dóberman. Me tambaleé porque me agarró de sorpresa. Como aún estaba de cuatro patas, aprovechó y se subió sobre mí; mis ojos se abrieron como platos, me zarandeé pero el cabrón se ceñía muy bien a mi cintura. Fue cuando sentí lo que parecía ser la punta de su nabo golpeando mi cola cuando se me erizó toda la piel. Grité por ayuda mientras el perro trataba violentamente de metérmela, chillé para que el señor López me viniera a rescatar. Estaba a merced por ser una perra curiosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras él estaba dándolo todo por penetrarme, vino el señor López. Pensé que me iba a rescatar pero cuando le miré, vi con toda la rabia del mundo que el cabrón estaba filmándome con su móvil, sonriendo como un malnacido:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Se-señor López… sáquelo de encimaaaaa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Jajajaja, Rocío, no te va a follar, necesita que le ayudes a entrar. No te preocupes, se lo mostraré a los colegas, esto es divertido…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Imbéciiiiiil, ojalá arda en el infiernoooo! –grité sintiendo una y otra y otra vez la punta tibia de su sexo golpeándose intermitentemente en las caras internas de mis muslos, a veces tocando ligeramente mis labios vaginales.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Deja que se corra en tus muslos, perra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Noooo, me está lastimando la espaldaaaaa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-5.jpg" width="424" height="636">No pude aguantar la fuerz de sus embestidas, mis brazos cedieron y me caí. Seguí zarandeándome para librarme pero era imposible, el dóberman seguía dándole con todo aunque no podía ensartármela.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ya, ya, suficiente, no es para ponerse así, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me separó del can y salí corriendo hacia la sala. Me acaricié la espalda, el infeliz me dejó un par de rajas rojizas que ardían. Estaba cabreada, estaba nerviosa y me sentía humillada pues fui sometida por un perro frente a mi maduro amante</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te gustó, Rocío? –me preguntó entrando a la sala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No pienso volver a ese jardín, les van a dar de comer su puta madre, su puta esposa y su puta hija, pero yo no pienso volver allí, CABRÓOOON.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Bah! Ya estoy cansado de ti, niñata. Báñate, ponte tus ropas y vete a tomar por viento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Imbécil, ¡no sabe cuánto lo odio!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Si vas a venir mañana será mejor que cambies tu actitud, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Cree que volveré después de cómo me ha tratado. ¡A tomar por viento usted!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cogí mis ropas y me vestí, prefería bañarme en mi casa porque no iba a aguantar ni un segundo más en ese lugar. El hombre ni me acompañó, ni se despidió y ni mucho menos se ofreció para llevarme a casa, dejándome en claro qué tipo de persona es.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Más tarde, ya de vuelta en mi hogar, apenas logré conciliar el sueño. Me puse una cremita en la espalda antes de dormir; me la pasé quejándome toda la noche sobre lo atrevido que fue el señor y sobre todo, lo bruto que fue el dóberman conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente, en medio de mis clases, vi con una sonrisa que el señor López me envió su primer mensaje de Whatsapp. Me sorprendió un poco, se estaba modernizando por mí, parecía que en el fondo tenía en cuenta mis sugerencias y quería agradarme. Pensé que tal vez bajo esa personalidad de macho alfa de mierda se escondía un hombre interesante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Hola Rocío. Instalé el Whatsapp solo por ti. Discúlpame por lo de anoche”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le respondí un escueto “OK” pero realmente estaba sonriendo. Me envió otro mensaje un poquito después. Se trataba de un video. Suelo sentarme en el fondo de la clase con mis amigas así que no me preocupaba que alguien me pillara. Me acomodé y le di al “play”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se me cayó el alma al suelo. Era el video en donde su dóberman me sometía. Era asqueroso, el perro muy bravo y excitado haciéndome su putita. Yo tenía una cara de vicio, los ojitos decían que estaba asustada, mi boquita abierta de la sorpresa, mi cabello con algo de semen se desparramaba al ritmo de los vaivenes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me molestó muchísimo. Me envió otro mensaje que ponía “¿Te espero esta tarde?”. Le respondí “NUNCA MÁS”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi novio no me hacía caso pese a mis llamadas, me evitaba en el campus y yo realmente tenía ganas de desfogarme pues todo el día anterior fui brutalmente estimulada por los colegas de mi papá, pero sin ser follada. Básicamente: no aguanté. &nbsp;Al terminar las clases volví a la casa del señor López y toqué el timbre con la excusa de que no quería que despidiera a mi padre; se puso feliz al verme y me volvió a pedir que me quitara las ropas y las dejara en la entrada de la sala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me guió hasta su baño y me ordenó que me apoyara contra la pared, que pusiera mi colita en pompa. Utilizando solo su dedo corazón, me folló el culo mientras que con la otra mano me estimulaba el coño. La cola no me dolía tanto, me limité a morderme los labios para aguantar la pequeña molestia que sentía. De vez en cuando me pedía que hiciera presión a su dedo, cosa que no sabía cómo hacer. Me dijo que más adelante iba a aprender para cuando debutara por detrás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verme toda colorada y sudada, sacó sus dedos y me dio un sonoro guantazo a la cola que me hizo gritar de sorpresa. Salió del baño para encender su cigarrillo, y me ordenó que lo acompañara hasta el jardín. Bastante confundida, lo seguí hasta salir afuera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, dale de comer a mis perros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uffff, señor por qué me está dejando a mediasssss… por favor termine lo que estaba haciendo —protesté tomando de su mano para besar sus dedos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo siento Rocío, tal vez luego. No me hagas repetir una orden dos veces.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Antes de que volviera a oponerme, me aclaró que les ató en una esquina para que ninguno de los animales se pasara conmigo, pues es verdad que eran perros grandes y fuertes, y me sería imposible escaparme si me atrapaban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así pues, desnuda y caliente, cargué la comida en dos platos enormes para los animales. Me arrodillé frente a ellos para acercarles, y de paso miré las pollas de esos perros para rememorar las películas porno. El dóberman estaba excitado, me quería comer como la otra noche, se le notaba la verga bastante tiesa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Eres un salido, bicho –le susurré riéndome, pero no me atrevía a tocarle, simplemente estaba allí, arrodillada frente a ellos y curioseando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al terminar de comer los dos animales, el señor López me devolvió las ropas y me dio un par de películas para que las viera en mi casa. Le dije que quería quedarme más tiempo con él pero respondió que estaría muy ocupado pues tenía una reunión de emergencia con sus colegas. Le respondí que podía acompañarlo pero me insistió que no era el momento adecuado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En mi casa, tras estudiar y cenar, me dirigí a mi habitación y puse el seguro de mi puerta. Puse la primera película que tenía el rótulo “Zoofilia”. No sabía qué era eso, pero el “Zoo” me estaba causando una ligera sospecha que confirmé al darle al “Play”: era otra de esas escenas de mierda con perros y mujeres. No duró dos segundos en mi reproductor. Puse la otra que no tenía rótulo: Eran dos chicas besándose. No me gustan las mujeres pero me pareció interesante verlo. Lastimosamente, al rato entró un negro con dos perros en escena. Y apagué el televisor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con rabia traté de conciliar el sueño. Entre que don López me dejó caliente de tanto meterme mano, mi novio que no me hacía caso, entre los dos perros del señor que me ponían nerviosa y las películas de temática bizarra que vi, me dormí y tuve sueños demasiado raros.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-6.jpg" width="424" height="636"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me veía a mí misma con los ojos vendados, siendo follada por el dóberman de manera brutal. Me arañaba la espalda y los costados mientras los malditos amigos de mi papá estaban alrededor bebiendo y riéndose. Don López sujetaba de la correa a su labrador, que esperaba su turno. Una y otra y otra vez el sueño se repetía.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me desperté toda sudada y traté de tranquilizarme. “Soy una chica decente, las chicas decentes no soñamos esas cosas” me decía una y otra vez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la facultad no podía pensar con claridad. En plena clase, el señor López me volvió a enviar otro video.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lamentablemente resultó ser otra escena de zoofilia. Quise continuar escuchando al profesor, pero era demasiado aburrido. Volví a mirar el video, me acomodé en mi asiento y terminé de ver los cinco minutos en donde una rubia era vilmente sometida por un gran danés. La puta pareció gozarlo bastante, seguro que si ponía el volumen se la podía escuchar cómo chillaba de placer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No aguanté más. Era demasiado, estaba calentísima. Ya había visto tantas veces que me estaba acostumbrando. Mi mente estaba pudriéndose, por dios, me levanté y pedí permiso para ir al baño, la concha se me estaba haciendo agua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me metí en un cubículo, bajé mi vaquero y me senté sobre la tapa del váter. Puse el móvil sobre mi regazo y volví a poner el video. Me toqué la teta anillada con una mano y metí dos dedos en mi coño con la otra, mientras admiraba esa mierda de escena pixelada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me corrí y repetí la misma operación una última vez. Me volví a correr más fuerte y casi grité con tres dedos entrando en mi grutita encharcada. Era oficial: me había convertido en la más puta de todo Uruguay. Me calentaba viendo videos de perros follando chicas. Y lo peor es que quería ver más y más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me recosté un rato tratando de asimilar la situación. No sabía si llorar o volver a mirar el video por tercera vez. El móvil vibró pues el señor López me envió otro mensaje. “Ojalá sea otro video” rogué para mis adentros. Pero era solo texto y decía:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Rocío, estoy en la oficina con mucho trabajo. Te ruego que vayas a mi casa y le des de comer a los perros. La llave la dejé bajo la alfombra de la puerta de entrada”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dios santo. Iba a estar a solas con esos bichos. Con una mano acariciándome mi húmedo coño, le respondí lentamente con la otra:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“No soy su empleada, pero lo haré solo porque no soportaría que esos perros pasen hambre”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dos horas después, terminadas las clases, estaba frente a la casa de mi amante. Abrí la puerta y entré. Maquinalmente me quité las ropas porque estaba acostumbrada a hacerlo. Me reí de mí misma, no había necesidad de desnudarme si no estaba nadie en casa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No obstante, decidí quitarme las ropas. Puse mis ropas sobre el sofá y allí comprobé que seguía mojadísima. Fui a la cocina y saqué la bolsa con la comida para perros con un par de platos grandes. Salí al jardín toda emocionada, allí estaban los dos bichos, encadenados. A esa altura ya me conocían, movía la cola el labrador, el dóberman me daba pena porque apenas tenía colita pero la sacudía con muchas ganas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Vino mamita, chicos&nbsp; –dije sonriendo. Me arrodillé frente a ellos y les acerqué los platos repletos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El dóberman, el más salido de los dos, empezaba a ponerse duro. Al parecer quería montarme de nuevo. Dios mío, era idéntico al perro de uno de los videos. Empecé a meterme dedos y masturbarme frente a ellos. Dejaron de comer y empezaron a mirarme con curiosidad, noté que incluso al labrador se la estaba poniendo dura; ambos querían venir hasta donde yo me retorcía pero sus cadenas eran cortas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me puse de cuatro y empecé a estimularme fuertísimo. Les miraba de reojo, mis ojos empezaron a humedecerse. Babeaba como una perrita, viendo a esos dos animales deseándome, queriendo montarme y hacerme su perrita como en las películas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me volví a correr por tercera vez en todo el día, chillé como cerda frente a ellos. Se les veía en los ojitos: querían darme carne de la buena, y yo quería recibirla porque aparentemente los humanos no querían dármela. Pero no me atrevería jamás a dejarme montar por un perro, por favor, pero como fantasía aplacaba mis ansias.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi conchita estaba hirviendo, hinchadísima, mis pezones estaban paraditos, se me hacía agua la boca todo el rato, era una auténtica locura, mi cuerpo me pedía que me dejara follar por cualquiera de los dos animales pero mi mente aún era muy fuerte y luchaba por la poca dignidad que tenía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Soy una chica decente, soy una chica decente, soy una chica decente, por diossss” –me decía mientras me volvía a meter dedos, mirando esos dos cipotes anhelantes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estuve tirada allí sobre el césped, jadeando, tras haberme corrido por lo menos una vez más. Pasaron los minutos y decidí volver adentro de la casa para darme una ducha. Cuando terminé de hacerme con mis ropas, le escribí al señor López:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¿Va a volver pronto, señor? Ya alimenté a sus perros.”</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Gracias Rocío, eres mi princesa, pero no llegaré temprano. Ve a tu a casa, mañana te escribo”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Otra vez tratándome tan bien. Si es que cuando se pone las pilas es todo un amor. Cogí mi mochila y me retiré de la casa esperando que mi cuerpo dejara de pedirme sexo con perros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De nuevo en mi hogar, intenté estudiar en la sala. No podía. Veía mis apuntes y no podía concentrarme. Fui de nuevo a mi habitación para escuchar música o ver la televisión. Pero terminé viendo las películas que me dejó el señor López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Soy una chica decente” –me repetía una y otra vez mientras ponía la película en el reproductor. Terminé viéndolas dos veces cada una, de vez en cuando ponía las escenas a mitad de velocidad para percatarme de todos los detalles como los rostros de esas mujeres y los embates más fuertes de los animales.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y al dormir volví a tener más sueños guarros pero que ya no parecían incomodarme tanto; soñaba que el labrador me hacía su putita en mi habitación. Mi papá y mi hermano miraban desde la puerta gritándome lo muy puta que era por dejarme montar. Cuando el perro se corrió, entraron a mi habitación con un montón de perros listos para follarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente, de nuevo en clases, recibí otro mensaje del señor López. Cuando lo leí se me cayó el mundo y casi me desmayé:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Rocío, tengo cámaras en la casa y en el jardín. Vi lo que hiciste ayer frente a mis perros, puta. Bueno, mis colegas también lo están viendo”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi móvil cayó al suelo y rápidamente lo recogí. Estaba temblando, estaba mareada, quería morirme, quería que la tierra me tragase. Una amiga me preguntó si me encontraba bien pero su voz parecía tan lejana. Me recuperé y le escribí:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“No es lo que cree, don López”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“No pasa nada. Hoy iremos yo y don Ramiro para buscarte a la salida de tus clases.”</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi me desfallecí en &nbsp;plena sesión de estudios. Me critiqué. Toda la culpa la tuve yo. Por burra, por tonta, por ser una calentona. Por ser una perra. Mis amigas notaron que me había vuelto un fantasma en vida, no les hacía caso, a veces miraba al techo y me reía silenciosamente y sin razón. Era más que oficial: mi cerebro estaba podrido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando terminamos las clases, me fui a la salida y vi venir un lujoso coche. Era el gordo de don Ramiro y el señor López. &nbsp;Yo estaba ida, como fuera de mí, ya no me importaba lo que mis amigas y compañeros pensaran de mí al verme subir en ese auto con dos hombres maduros. Me acosté en el asiento trasero para tratar de calmar el mareo. Y arrancaron el coche con rumbo desconocido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola putita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Hola señores –dije aminorada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿No nos vas a mandar a la mierda como usualmente sueles hacer?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estoy cansada, quiero irme a casa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues va a ser que no. Vamos a una veterinaria para comprar un par de cosas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Qué? ¿Qué van a comprar?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Jajaja, ya verás. Tenemos un buen par de sorpresas para ti.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me recuperé poco a poco durante el viaje. Me senté adecuadamente y traté de asimilar mi nueva situación: los compañeros de mi papá y su jefe me vieron masturbarme frente a dos perros en el jardín. Vieron cómo me corrí al menos dos veces. Por dios, no había forma humana de asimilarlo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegamos a la veterinaria, nos bajamos los tres. Entramos y el señor López le dijo a la encargada:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Buenas tardes, mi hija aquí –dijo tomándome del brazo—. Ella quiere comprar unas fundas para las patitas de sus dos perros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Imaginaba por dónde iban los tiros. Me convertí en una chica autista, fuera del mundo, estaba como drogada y la señora me miraba raro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ejem…&nbsp; Bueno, tienes detrás de mí un montón de colores para elegir. ¿Cuál quieres, jovencita?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Elige, Rocío. ¿Cuál crees que le quedará mejor al dóberman?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Al… al dóberman –me imaginé al bicho montándome duro en el jardín —. El rojo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y para el labrador? –preguntó don Ramiro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ese… me gusta el negro –mi concha estaba chorreando. El labrador haciéndome su puta en la sala.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues nos los llevamos. Rocío, son tus perros, por lo tanto gastarás tu dinero. Paga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quéeee? –me desperté de mi mundo de sueños zoofílico.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-7.jpg" width="424" height="636"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La dependienta se rio de mí. Con la cara enfadada pagué las malditas fundas mientras me decía para mí misma que seguía siendo una chica decente.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De nuevo en la casa de don López, me desnudé al entrar. Ambos hombres se sentaron en el sofá y me invitaron a colocarme entre ellos. Me empezaron a tocar el coño y tetas mientras me ordenaban que les masturbara con una mano a cada polla. En tanto que &nbsp;uno me chupaba el cuello y el otro me metía su lengua hasta el fondo de la boca para calentarme, oí al dóberman ladrar en el jardín.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Estás caliente, puta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sí, dios santo, estoy que me muerooooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Quieres polla, no, putita?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mi novio no me habla, ustedes solo me meten mano, claro que quiero vergas jodeeeer –dije apretando ambas trancas con fuerza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Auch, Rocío, cuidado que vas a arrancarlas!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues si eso es lo que hace falta, cabrones, lo voy a hacer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Jajaja! Parece que volviste. Bueno, ya es hora. Estás a tope. Ve al jardín y elige un perro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Elegir? ¿Para qué voy a elegir uno?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues para ponerle las fundas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Y… para qué voy a ponerle las fundas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No te hagas de la que no entiende, puta. Te di una orden, ve y elige un perro. Tráelo de la cadena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perdón, se-señor López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanté. Temblaba y me sentía fuera de mí. Era la hora. Salí al jardín y me arrodillé frente a los dos bichos. El dóberman parecía muy feliz de verme. Era el más salido pero probablemente el más fuerte, me iba a matar si no sabía cómo domarlo. El labrador parecía más tranquilo y me convenía, pero era el del cipote un poquito más pequeño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entré de nuevo en la sala trayendo de la cadena al perro elegido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Trajiste al dóberman! Toma, ponle las fundas a las patitas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los hombres atajaron al animal mientras yo me arrodillaba para ponérselas. Tras un martirio que me pareció durar horas y horas, mirando de reojo la polla rosada palpitante del dóberman, logré forrar sus cuatro patas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Señor López, tengo miedo –dije al atarle la última fundita. Le tomé de las manos y le miré con carita de puchero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Esto es lo que te mereces por puta y salida. Quieres estar con los perros, pues estarás con ellos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero no quita el hecho de que tenga miedooooo….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sentó en su sofá y me dijo que me acercara a él a cuatro patas, como una perra. Al llegar, me senté en el suelo sobre mis talones, acomodándome entre sus piernas. Saqué su polla sin que me lo pidiera y empecé a chupar el tronco, recorriendo sus enormes venas con mi lengua.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Rocío, solo estábamos probándote. No vas a follar con el perro –dijo acariciándome el cabello—. Vas a practicar primero. Deja que te monte, no te va a penetrar a menos que lo ayudes. Queremos ver primero si eres capaz de soportar su peso, su fuerza. Iremos paso a paso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sonó el timbre. Don Ramiro fue a abrir pues se trataba de los compañeros de mi papá, que vinieron a ver cómo “la hija de Javier” se lo montaba con un perro. Cuando entraron, la sala se llenó de insultos, me decían guarradas, me tocaban el culo pero yo no podía pensar con claridad, tan solo me limitaba a mamársela a don López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sigue, puta, pronto tendrás toda mi lefa –ordenó don López –. Amigos, traigan al dóberman.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me asusté un montón, el momento estaba llegando, dios santo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;—Rocío, ¿quién te dijo que dejaras de mamar, puta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Diossss… perdón, don López –dije engullendo su cipote.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Sujétate de mis piernas, puta, el perro es fuerte. Ya lo sabes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Me ayudarán si me lastima? En serio estoy que me muero de miedoooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Como sigas hablando te ato afuera y te dejamos a tu suerte con los perros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perdóoon, no hablo más, perdóoon –metí la puntita de mi lengua en su abertura uretral para tranquilizarlo, no es divertido cuando don López se enoja.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Escuché cómo traían al perro detrás de mí. Saqué mi boca de su tranca y abracé la cintura del señor, pegándome contra su pelvis, sintiendo su polla palpitando entre mis senos. Creo que le di pena porque normalmente me diría que soy una tonta y que me iban a dar lo mío, pero me acarició el cabello:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues parece que sí tienes miedo. Joder, me vas a dar pena y todo, marrana. Mira, si quieres, pararemos con esto y lo dejaremos para otro día. ¿Qué dices?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le miré a los ojos. Podía frenarlo; pero ya era tarde. Mi cabeza estaba podrida, mi coñito estaba que ardía. Ellos me vieron, sabían mi naturaleza de puta pese a que no lo admitía nunca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Quiero hacerlo, don López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Segura, quieres que te folle el dóberman?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Síiiii –dije volviendo para chupar su enorme pija.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te jodes, Rocío, no te va a follar, te dije que vamos a ir paso a paso. Hoy una montada, nada de penetración, para ir cogiendo ritmo. El día que te folle tendremos que higienizar al can, consultar con un experto o algo, no quiero que te lastimes permanentemente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">E inmediatamente sentí al perro abrazándome la cinturita. Se me erizó toda la piel, sentí algo riquísimo en mi vientre, como un pequeño orgasmo expandiéndose por el cuerpo. Puse mi colita en pompa y sentí esa carnecita tibia golpeando mi cola y a veces mis muslos, balanceándose y humedeciéndome.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empezó a iniciar su vaivén. Su carne me daba como pequeños azotes, yo me inclinaba más para sentirlo mientras mi boca seguía engullendo el pollón del señor López. Él agarró un puñado de mi cabello y me levantó la cara:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Quiero que te filmen el rostro mientras te monta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la TV de alta definición podía verme a mí misma, al dóberman tratando de entrar en mí y a mis amantes masturbándose a mi alrededor. A don López se la sacudía con mis dos manos, tratando de aguantarme los embates fuertes &nbsp;del animal, tratando de disfrutar de esa película de zoofilia tan obscena en donde yo era la puta principal.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se me hizo agua la concha como nunca e hice un esfuerzo para estimularme el clítoris con una mano mientras la otra se aferraba al pollón venoso del señor López. Era demasiado delicioso, solo faltaba que me la insertara, que su bulbo se expandiera dentro de mi coño y que me hiciera su puta, que&nbsp; se corriera dentro y nos quedáramos abotonados toda la noche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Don López, quiero que me la metaaaaa… diosss míooooo….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué puta eres, la mierda, menudo putón parió tu madre… —dijo don López, corriéndose en mi boca. Nunca se llegó tan rápido, imagino que le excitaba verme sometida por un perro. Fue brutal, me la metió hasta la campanilla nuevamente haciendo que saliera semen por la nariz, la sacó y me salpicó un ojo, cegándome, pero no me importaba, quería más así que apreté su pollón y succioné con fuerza para extraer las últimas gotitas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me volvió a levantar la cabeza para hablarme:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te está gustando?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Mfffff… Síiiiii… si tan solo me follara sería lo más ricoooo…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué puta es la nena –dijo un señor que se masturbaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—La hija de Javier está salida, me la voy a llevar a mi casa el próximo finde, joder –dijo otro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te voy a llevar yo a mi mansión, ramera, voy a contratar un par de travelos para que te cosan a pollazos –amenazó el gordo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues yo tengo un perro en casa, ¿quieres estar con mi can, puta?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Síiii, señoooor, y quiero que este perro se corra en mí como en las películasssss, diossss, don López por favoooorrrr…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Lo están grabando? ¡No puedo creer que la hija de Javier esté diciendo estas cochinadas!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Lo estamos grabando todo, jaja, venga don López, que la folle de una vez, ¡todos queremos verlo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-11.jpg" width="424" height="636">Llevé mi mano bajo mi vientre para agarrar esa maldita polla. &nbsp;Estaba cansada de sentirla golpeándose, dándome azotes a mis carnes. La quería tomar, quería que me la metiera como a esas putas de las películas. Porque vale, lo confieso: soy una puta, una perra que necesitaba ser calmada. Pero rápidamente se acercaron para sacar mi mano de allí, a la fuerza. Don López carcajeó, me dio un zurrón en la cabeza y sentenció:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Estás loca. Te dije que hoy no follas con el perro, hay cosas que aún tenemos que averiguar –metió su dedo corazón en mi boca. La chupé con fuerza, estaba cabreadísima y de la rabia di un mordisco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Auch! Tranquila Rocío, joder, ya tendrás tu oportunidad, lo hacemos por tu bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El perro empezó a ser más violento. Estaba que no podía contener sus enviones, se habían vuelto tan fuerte que tuve que atajarme de las piernas de mi amante. Era obvio que se estaba por correr y me tenía como loca el hecho que no iba a penetrarme, por eso en un último intento puse mi colita en pompa tratando de que me la ensartara sin que ellos se dieran cuenta, pero simplemente no había forma de que me la metiera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empezó a correrse, a lanzar gotitas que se pegaron en mi cola y en la cara interna de mis muslos. Todo dios empezaba a llegarse también, y yo en cambio tenía el coño chorreando como nunca en mi vida, rogando carne, sin poder terminar la faena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El perro se salió de encima e inmediatamente metió su hocico para comerme la concha. Luego vi en la TV que el gordo se acercó y me separó las nalgas groseramente. En el momento que me quejaba por su forma brusca, el perro ladeó su cabeza para repasarme el culo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ufffff… no puede ser tan ricoooooo… —abracé de nuevo a don López, que si no me caía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Te gusta que el dóberman te coma el culo, niña?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Qué gustazoooo me voy a moriiiirrr… Por favor traigan al otrooooo….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¡Qué puta es la nena!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Cuando te haga probar mi polla vas a olvidar a los perros, cerda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras su lengua se ensañaba con mi culo, volví a estimularme el clítoris para correrme. Fue muy rico pero no era lo mismo, realmente deseaba ser penetrada por el dóberman.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pocos minutos después, con mi cuerpo exhausto, reposando la cabeza sobre el bulto del señor López, el perro dejó de comerme las carnecitas y se fue de la sala mientras yo estaba tratando de respirar bien pues la lefa de mi amante me tapó las vías nasales.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—¿Podemos… practicar con el labrador, don López? –pregunté sumisa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Suficiente con los perros por hoy, Rocío, ¿no ves cómo pusiste a mis colegas? Deja de pensar tanto en ti, niñata.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Perdón, don López –dije chupando sus huevos a modo de disculpas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Ufff, ve a limpiarte, guarra, cuando vuelvas te vamos a dar carne hasta que veas pollas en vez de estrellas, ¡jajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Uffff… Sí, señor, pero por favor por el culo no me hagan nada…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—No sé, no sé, ya veremos. Al menos con los dedos te quiero follar ese culito, puerca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Don López me tomó del mentón y me metió su lengua hasta el fondo. Casi vomité del asco, más que nada por su horrible aliento a cigarrillo. Pronto sentí la mano de otro tío, agarrándome de la quijada para que abriera la boca, pensé que me iba a escupir o alguna cerdada similar, pero en realidad me dio de tomar algo muy fuerte que me quemó la garganta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entre dos hombres me levantaron y me llevaron de los brazos al baño, para limpiarme con manguera, esponja y jabón. Yo me dejaba hacer sin poner resistencia, estaba ida, tratando de asimilar mi nueva condición de perra. Escuchaba cómo comentaban lo cerda que me había vuelto, me hacían ver las escenas con el dóberman que filmaron con sus móviles, escuchaba cómo le rogaba para que el bicho me penetrara. Mi cerebro estaba oficialmente podrido, pero no me importaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando terminaron de bañarme, me vendaron los ojos con un paño negro y me apresaron las manos tras la espalda con lo que pensé serían esposas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Venga, suficiente descanso, vamos a darte lo tuyo, putita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Por favor, señores, no tan duro como la última veeeezzzz…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De brazos me llevaron con rumbo desconocido. Tal vez a la sala, tal vez a la habitación de don López o al sótano. Pero sí sabía que no iba a salir de ahí durante un buen rato y que mi noche recién había comenzado. Pero ya podrían desfilar todas las pollas del mundo frente a mí, yo solo podía pensar en esos dos perros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Soy una chica decente” dije al aire, con mi sonrisa repleta de semen mientras esos maduros me llevaban a algún lugar de la casa para darme una tunda de pollazos que no olvidaría nunca. Me lo merecía, por burra, por tonta, por ser una calentona. Por ser una perra. Por estar convirtiéndome poco a poco en la putita de un dóberman, por estar deseando ser montada también con el labrador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sabía dónde estaba, pero me hicieron arrodillar. No quería quitarme la venda ni las esposas, me calentaba sobremanera no saber quién tocaba, quién metía dedos, lengua y polla. Sentía a varios hombres a mi alrededor. Se oía cómo quitaban fotos, cómo se pajeaban en mi honor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Te voy a preñar, puta –dijo alguien, dándome latigazos en la mejillas con su tranca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pues yo te voy a reventar el culo, me importa una mierda lo que te prometimos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Joder, aguántense las ganas, maldita sea, el culo no lo tocaremos. ¿Quién trajo los condones?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Seguro que todavía estás pensando en ese puto perro, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">—Pero si yo soy una chica decente – les dije sumisa, ida, fuera de mí, antes de que una larga y gruesa polla me callara por el resto de la noche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gracias por leerme, queridos lectores de pornografo aficionado. Si les gustó, escribiré cómo terminé concretando por fin la faena con los bichitos estos. Si no les gustó, pues perdón, lo escribí con mucha ilusión.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un besito,</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <a style="color: #0068cf; cursor: pointer; font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es</a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: #fafafa; color: #333333; font-family: 'Helvetica Neue Light', HelveticaNeue-Light, 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 19px; margin: 0px; outline: none; padding: 0px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://sexomio.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="http://s532803978.mialojamiento.es/wp-content/uploads/2014/03/C-25C3-2593DIGO-PORNOGRAFO-300x137.png" alt="" width="640" height="292" border="0"></a></span></div>
</div>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://i6.fuskator.com/large/lGRyJY2cJLI/Shaved-Hayden-Winters-with-Coin-Slot-Pussy-12.jpg" width="600" height="900"></p>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
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		<title>Relato erótico: Los compañeros de papá me cosieron a pollazos (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 05 Feb 2022 13:25:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[orgias]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; Mi papá solía traer a nuestra casa a muchos de sus compañeros de trabajo, tras un día arduo en la oficina, para beber y pasar el rato. A mi hermano Sebastián le saludaban como si fueran colegas de toda la vida: chocaban los cinco, le preguntaban cómo le iba con sus conquistas y comentaban sobre su equipo de fútbol. Pero a mí en cambio siempre me trataban con mucho respeto, imagino que era así porque mi padre estaba allí. Pero en una tarde me fui al baño para darme una ducha. Cuando terminé me di cuenta que no llevé [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi papá solía traer a nuestra casa a muchos de sus compañeros de trabajo, tras un día arduo en la oficina, para beber y pasar el rato. A mi hermano Sebastián le saludaban como si fueran colegas de toda la vida: chocaban los cinco, le preguntaban cómo le iba con sus conquistas y comentaban sobre su equipo de fútbol. Pero a mí en cambio siempre me trataban con mucho respeto, imagino que era así porque mi padre estaba allí.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero en una tarde me fui al baño para darme una ducha. Cuando terminé me di cuenta que no llevé conmigo mi bata, por lo que tuve que salir con una toallita muy pequeña remangada por mi cintura y con un brazo cubriéndome las tetas. Me topé con uno de sus amigos que quería entrar en el baño. Me miró de arriba para abajo sin mucha vergüenza, yo no sabía dónde meter mi cara porque estaba coloradísima.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me dijo con una gran sonrisa:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola Rocío. Soy el señor López, el jefe de tu padre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su propio jefe nada más y nada menos, pero yo no le hice mucho caso, me fui a pasos rápidos de allí pidiéndole disculpas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un par de noches después, mientras yo estaba hablando con mi novio por el móvil, ese mismo hombre entró en mi habitación. Fue muy rápido, se disculpó y dijo: “Así que aquí es tu habitación, yo estaba buscando el baño, perdón Rocío”. Y cerró la puerta inmediatamente. No le di mucha importancia pero más tarde entendería su extraño actuar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una tarde me fui a la casa de una amiga, y cuando volví, ese mismo señor me esperaba cerca de la entrada de mi casa, apoyado en su lujoso coche y con una tarjetita en su mano. A mí me daba mucho corte mirarle a los ojos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola señor López. ¿Vino con mi papá?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, Rocío, he venido por mi cuenta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y por qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo me aparté un poquito para entrar en mi casa pero él me cerró el paso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tu papá va a perder el trabajo a manos de un muchacho más joven y activo. ¿Lo sabías? Por eso nos ha estado invitando a su casa, para mostrarnos cómo se las arregla solo, con un hijo que pronto comenzará la universidad y una hija muy preciosa que comenzará ya su segundo año de la facultad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eso es terrible, señor López. ¿Y por qué me lo cuenta a mí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Porque si tú quieres, puedo hacer que tu padre no solo siga en la empresa, sino que suba de puesto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Si yo quiero?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me pasó su tarjetita y dijo que me esperaría con otros hombres en un departamento ubicado en el centro de Montevideo. Yo me quedé muda, arrugué la tarjetita y le solté un sonoro bofetón. Le grité un montón de cosas y me daba rabia que ese pervertido no borrara nunca la sonrisa de su cara. No quise armar más escándalo porque tengo vecinas chismosas y repelentes que ya estaban mirando el show que monté.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa noche discutí con mi papá al respecto, en su habitación, porque no quise que mi hermano escuchara. Me lo confesó todo, que su puesto apeligraba porque una persona que comenzó como auxiliar terminó escalando puestos y amenazaba con quitarle su lugar en la gerencia administrativa. Obviamente mi papá no sabía que su jefe me hizo una propuesta indecente, eso sí que le iba a enfurecer y ahí se iría al traste todo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le vi tan triste y preocupado, así que decidí abrazarlo y quedarme a dormir con él para tranquilizarle un poco. Me dije para mí misma que yo iba a hacer lo posible para salvar a nuestra familia, que iba a hacer un sacrificio y aceptar la propuesta indecente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente le llamé a su jefe y tuve la conversación más surreal de mi vida:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola señor López. Soy Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola putita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé cortada por unos segundos, vaya maneras del señor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Voy a irme esta noche al edificio que me dijo… Lo haré por mi padre, por mi familia, usted esta noche tendrá mi cuerpo pero nunca mi alma.<img decoding="async" class="alignright" src="http://static-fhg.met-art.com/media/A07253ED8369E354B94A2F24802E717A/w_951961296BD3888435885113D3C9A53E.jpg" width="424" height="637"></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Pfff! Me da igual, putita, la verdad. Ve junto a la señora Rosa en la portería a las cuatro de la tarde. Y trae unas almohadillas, que vas a pasar mucho tiempo de rodillas, ¡jajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Imbécil, no le da vergüenza hablar así.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A las putas las hablo como quiero. Y tú eres una putita muy preciosa, cuando te vi salir del baño me dejaste muy caliente. Tengo unas ganas de ponerte de cuatro y reventarte el culo hasta que llores, marrana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que me calentó un poco pues de siempre he fantaseado con el sexo duro, pero nunca lo he admitido por temor a lo que diría mi novio, que seguro lo terminaría contando a sus amigos, que yo le conozco bien al cabrón. Y si bien con mis amigas soy muy abierta, hasta ese punto no llego. Así que dentro de mí, la cosa se puso algo ardiente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Marrano usted, viejo verde!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la tarde me “preparé”. Es decir, me puse ropa holgada, me despeiné adrede, nada de maquillaje y hasta incluso me comí una cebolla entre lágrimas para que esos perros no disfrutaran nada conmigo. Llevé mi carterita con tan solo mi móvil y la camiseta de Peñarol de mi hermano, que si en ese edificio iban a llenarme de semen, qué mejor trapito para limpiarme toda que ese pedazo de tela de odiosos colores.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Envié sendos mensajes a mi papá y a mi hermano. Al primero le escribí: “Papi te amo un montón, no te preocupes por el trabajo que seguro lograrás demostrarle lo que vales. Voy a dormir en la casa de Andrea. TQM”. A mi hermano le envié: “Subnormal, ojalá te mueras”. En el fondo quiero mucho a mi hermano Sebastián y seguro que él lo sabe, pero no sé por qué me resulta más fácil insultarle antes de admitir que tiene un lugar en mi corazón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegué al edificio tras abordar un taxi, me quedé sorprendida: era de lujo y para colmo mi pinta no congeniaba con ese lugar repleto de hombres trajeados y mujeres con vestidos carísimos que me miraban por sobre el hombro. Por suerte la señora Rosa vino rápidamente hasta mí y me agarró del brazo para llevarme a uno de los baños para funcionarios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así que tú eres la putita que va a hacerle la fiesta a esos hombres.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No soy ninguna putita, me llamo Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Joooo! ¿Pero y ese aliento que tienes, querida? Y menudas pintas tienes, no sé qué vieron en ti. Por suerte me han pagado para que te arregle un poco…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me dijo que me quitara las ropas porque ella me iba a dar una ducha, yo le dije que eso lo podría hacer yo sola y en privacidad. La mujer me dijo que eso iba a ser imposible, porque le pagaron muy bien para asegurarse de que yo estuviera en condiciones, y que si me negaba, iba a traer a los de seguridad del edificio y entre ellos me iban a forzar a bañarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tuve mucha opción realmente, me quité las ropas holgadas y me metí bajo la tibia ducha. Ella se encargaba de mirarme con los brazos cruzados y la mirada maliciosa. Me decía “Límpiate allí, te falta allá”, etc. Luego se soltó más y empezó a tirar dardos: “Qué lindo chochito tienes, ¿no te gustaría depilarlo?”, “Ese culito seguro que es apretadito, tras esta noche no vas a poder sentarte durante una semana, jajaja”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego de la ducha, me dijo que me apoyara contra la pared y pusiera mi culo en pompa. Yo lo hice pero la verdad es que tenía muchísimo miedo, pensé que ella iba a tocarme, darme nalgadas o alguna perversión similar, pero no fue así:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Rocío, ya practicaste sexo anal?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, Señora Rosa&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sé sincera, nena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Diosss… la verdad es que ya puedo aguantar hasta cuatro dedos, pero no más… ¿Por qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ay, por favor, como si fuera que no lo sabes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Introdujo en el ano su dedito, hizo unos círculos allí para ensanchar un poquito pero yo aguanté, me mordí los labios y arañé la pared. Luego metió una manguerita especial y me dijo que me iba a limpiar el culo porque esa noche iba a debutar por detrás. La hija de puta me llenó las tripas tres malditas veces, yo parecía una embarazada de lo llena que me dejaba. Tenía unas ganas de metérsela yo misma en su trasero para que sintiera el mismo martirio que yo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cada vez que tenía las tripas llenas, debía evacuar en el inodoro como proceso de limpieza. Y así, a la tercera ocasión, ya solo salía agua limpia de mi culo. Yo estaba rojísima, fue súper humillante y cuando todo acabó pensé que por fin terminó lo peor de la noche. Pero qué burra fui al creer eso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le dije que me dolía la pancita pero me respondió que pronto me pasaría. Me mostró luego un trajecito de mucama francesa, me dijo que ese iba a ser mi uniforme, era demasiado corto y me desesperé. Me pidió que me tranquilizara y me sentara en el inodoro, porque iba a maquillarme. Arregló mi cabello en una coleta y le introdujo pernos de pelos con terminación en forma de rosas rojas. Me delineó los ojos con color negro para resaltar mis ojos café, delineó también mis labios con un lápiz rosa pálido y así coloreármelos con un labial del mismo tono. Cuando me vi en el espejo me quedé muda, yo lucía preciosísima, como una actriz de cabaret… lástima la ocasión no era la mejor de todas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me puso el collarcito de cuero, era bastante cómodo pues el interior estaba acolchado. Me ayudó luego a ponerme unas medias de red que llegaban hasta medio muslo, sin liguero. Y llegó lo peor, el trajecito de mucama: era de corsé, se iba a tardar su tiempo cosérmelo. Y por lo que se veía, era demasiado revelador, empujaría mis tetas para lucirlas en todo su esplendor, y por otro lado ni siquiera llegaría a cubrirme la mitad de mis muslos. Para colmo no iba a llevar ropa interior, nada de nada, con tan solo inclinarme ya se podía apreciar mis nalguitas y mi coño, fue demasiado vergonzoso al comprobarlo frente a un espejo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así llegó por fin las ocho de la noche, mientras yo trataba de luchar contra esos malditos tacos altos, con la Señora Rosa sentada y fumándose un cigarrillo mientras me aconsejaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://static-fhg.met-art.com/media/A07253ED8369E354B94A2F24802E717A/w_0E4AA7D636B4FFB4FD1118E73553F75B.jpg" width="424" height="637">-Luces muy bien, Rocío. Estás perfecta, nada que ver con la campechana que eras hace unas horas.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señora Rosa, tengo miedo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ah, sí? Pues no tienes por qué. Relájate, querida. Sírveles el champagne, los bocaditos, muéstrales tus encantos. Por lo que sé te van a pagar muy bien.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, un montonazo de dinero –mentí. Por lo visto ella no sabía que todo era un chantaje.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ya terminaste con el caramelito de menta? ¡Ese aliento era terrible!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, ya está todo, joder…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me acompañó hasta el elevador, y antes de que se cerrara la puerta me dijo que todo lo que yo necesitaba estaba en el bar de ese departamento al que iba: la bandeja, las bebidas, las copas, los bocaditos… y los condones también estarían ahí. Con las piernas y manos temblándome, presioné el botón del último piso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegué y entré en la habitación que me indicaron, vi a ocho hombres maduros y trajeados en sillones que formaban un enorme círculo. En el centro había un colchón y un par de cámaras en trípode. La verdad es que por un momento pensé en salir corriendo de allí porque no me esperaba tanta gente pero me armé de valor por mi papá y nuestro futuro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todos y cada uno de esos hombres me comían con la mirada, murmuraron mucho cuando yo avanzaba hasta el bar para coger la bandeja. “¿Ella es la hija de Javier? Joder”, “No te puedo creer, Señor López, pensé que nos estabas mintiendo”, “Vamos a pasar una noche de lujo, por lo que se ve”. El Señor López carraspeó para silenciarlos a todos y me llamó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Oye, putita, ven aquí que te quiero presentar a los muchachos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me vuelva a llamar putita, marrano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Es brava la nena! –dijo un señor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así me gustan las mujeres, seguro es toda una guerrerita en la cama también.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A pollazos te vamos a cambiar la actitud, Rocío, ¡jaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El señor López me ordenó que me sentara en su regazo. Yo estaba coloradísima y miraba solamente al suelo mientras ellos hacían comentarios obscenos acerca de mis tetas y mis piernas. Empezó a meter su mano bajo mi corto vestido de mucama. Gemí como cerdita cuando sentí sus enormes dedos jugar entre mis labios vaginales.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Estás húmeda, putita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ughhh… diosss… eso es porque me he dado una ducha, imbécil…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Jaja, qué marrana es, cómo le gusta!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué linda mucama tienes, pero parece que no tiene modales para hablar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te puedo creer, Don López, si mi señora me pilla…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El señor dejó de manosearme: -Bueno, Rocío, me alegra tenerte aquí con nosotros. Quiero que empieces a servir los bocaditos y la cerveza, que ya va a comenzar el partido entre Peñarol y Nacional, ¡el superclásico! Sé buenita y nosotros vamos a portarnos también bien contigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien señor López –dije tratando de no gemir más porque el infeliz fue muy bueno tocándome y dejándome encharcada. Seguro que los demás podían ver en mi carita viciosa que aquello me gustaba, pero no les iba a dar el gusto de decírselos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me ordenó levantarme y que comenzara a trabajar. Me dirigí al bar y comprobé que, como Rosa me dijo, ya había bocaditos listos para ser cargados en la bandeja. Miré a los hombres y estos ya observaban la previa del juego por la TV, sonreí y aproveché para escupir en algunos sándwiches, con toda la rabia del mundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al principio ellos estaban muy concentrados en la transmisión, así que realmente solo fue servirles cerveza y los bocaditos. Algunos que otros me daban cachetadas en el culo y me decían guarradas cuando estaba cerca, pero se nota que el fútbol corre por la sangre de los uruguayos porque aparte de eso, no me hacían mucho caso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo comenzó a desmadrarse cuando terminó el primer tiempo. Un maduro muy gordo me pidió que me sentara en su regazo. Nada más sentarme, me metió mano y me hizo una fuertísima estimulación vaginal con sus expertos dedos, yo por un momento me dejé llevar, cerré los ojitos y gemí. Me gustó tanto que perdí el control de mis manos y la bandeja se cayó, con los bocaditos y alguna copa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Esta putita se corre rápido, Don López! Le falta más experiencia –dijo haciendo que sus dedos vibraran más y más fuerte dentro de mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ughhh… cabrónnnn… suficienteeee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder con la nena, es muy bocona. Sé obediente y recoge lo que has tirado…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ufff… sí señor –dije arrodillándome en el suelo para recoger lo que se había caído. Tenía que tirarlos al basurero pero buscaría una forma de servírselos de nuevo sin que se dieran cuenta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero mientras recogía, el gordo tomó de mi collar y me atrajo hasta sus piernas, agarró mi mentón y me ordenó que abriera la boca porque me iba a dar de tomar cerveza. Vació media latita de cerveza que apenas pude tragar. Con los ojos cristalinos, con algo de la bebida escurriéndoseme de la boca y algo mareada, traté de reponerme pero él me sostuvo del hombro:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Oye, putita, ¿de qué club eres?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De Nacional, señor… pero no soy fanática…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Sabes que mi señora no entiende una mierda del fútbol? Una vez festejó gol cuando la pelota se fue al lateral… ¡jajaja! Pero tú entiendes, ¿no?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No creo que le importara mucho mi respuesta porque metió mano entre mis tetas y empezó a magrearlas descaradamente. A mí me dolía un montón porque se notaba que era un bruto. Uno de sus amigos se levantó del asiento y, colocándose detrás de mí, levantó la faldita de mi vestido para revelar mis carnes:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hace rato que no tenía frente a mis ojos un culito como este, prieto, jugoso y con mucha carne –dijo dándome nalgadas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No puedo creer que la hija de Javier esté aquí, eres increíble don López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se arrodilló y metió un dedo en mi culo. Empezó a jugar, haciendo ganchitos y dibujando círculos adentro de mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Uffff… por favor no muy fuerte señorrrr… -gemí mientras su dedo empezaba a follarme el culo con velocidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mira putita, será mejor uses esa boquita para otra cosa que no sea quejarte –dijo el gordo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://static-fhg.met-art.com/media/A07253ED8369E354B94A2F24802E717A/w_E35095E17E707FD4B127296A9EE7F72C.jpg" width="424" height="637">Se abrió la bragueta y sacó su tranca venosa y larga. Tomó un puñado de mi cabello e hizo restregar su glande entre mis labios. Era enorme y me iba a desencajar la mandíbula si me atrevía a dejarme follar por la boca. Como vio que yo no quería chupársela, tapó mi nariz y esperó a que yo abriera la boca para respirar. Me la metió al fondo cuando no pude aguantar más, y me folló la boca violentamente sin hacer caso a mi rostro coloradísimo y los sonidos de gárgaras. Su panza y su vello púbico me golpeaban toda la cara, la verdad es que ese señor me pareció todo un puerco y maleducado.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Repentinamente me soltaron, dejaron de macharme la boca y el culo, y me quedé tirada en el suelo tratando de respirar normalmente. Me sentía mareada y sobre todo, muy cabreada. Al parecer el segundo tiempo iba a comenzar y querían continuar viéndolo. El Señor López me ordenó muy rudamente que me levantara y que siguiera sirviendo. Me arreglé el vestido y, bastante cachonda, seguí sirviéndoles bocaditos sucios y bebidas escupidas sin ellos darse cuenta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé cuánto terminó el juego, yo no estaba con muchas ganas de saberlo. Unos festejaron y otros se enojaron, y yo temblaba como loca porque el final del juego llegó y ellos se dedicarían a mí. Estaban borrachos, estaban eufóricos, se olía la testosterona en el aire y yo estaba a merced.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras servirles unas bebidas, otro señor me ordenó que me sentara en sus piernas para tocarme las tetas y culo tímidamente mientras veía las mejores jugadas del partido (así me enteré que ganó mi equipo por dos a uno). Mientras yo gemía y me restregaba contra él porque era muy gentil y sensual, el jefe ordenó que apagaran la televisión. Casi me caí al suelo del susto cuando dijo “enciendan ya las dos cámaras”, pues claro, me había olvidado que iban a filmar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Temblando como una poseída, me levanté y les llené las copas de champagne a todos, y al terminar de servirle al último, el señor López me ordenó que me colocara en el centro del círculo, parada sobre el colchón. Uno de sus amigos se acercó a mí y me entregó una mascarilla veneciana para ocultar mi rostro (pero dejaría mi nariz y boca libres).</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Póntelo, putita, que si papi se entera que sus compañeros de trabajo te cocieron a pollazos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Diossss… Sois todos unos cabrones hijos de putas –dije poniéndomelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te juro que todavía creo que esto es un sueño, don López, ¡la hija de Javier!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ya está grabando!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me ordenaron que me quitara las ropas. Yo temblaba un montón y realmente habrá sido patético cómo quedó filmado. Me costó demasiado deshacerme de tan ajustado traje, me ayudaron dos hombres a desatármelo, y al final me quedé solo con un collar, las medias de red y los tacos altos, parada en el centro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vamos a comenzar un jueguito, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No diga mi nombre, que se va a grabar, viejo verde!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ah, pero putita, vamos a editar el sonido y ponerle música de fondo para que no se oiga. Escucha con atención. Somos ocho hombres, si logras que los ocho nos corramos en tu boca en menos de cincuenta minutos, tu padre va a obtener un aumento salarial del 50%. Solo puedes usar una mano, y desde luego tu boquita. Con la otra mano te vas a tocar tu chochito, ¿entendido? Cuando logres sacarle la leche a uno, beberás un traguito de cerveza y posteriormente deberás limpiar la polla recién ordeñada, usando solo tu lengua. ¡Cuidado, algunos tenemos mucho aguante, así que ponle empeño!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Has traído las rodilleras, putita? ¡Jajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://static-fhg.met-art.com/media/A07253ED8369E354B94A2F24802E717A/w_80EFDBF77F9F0754B5B170DCE303C675.jpg" width="424" height="637">Se bajaron las braguetas. Tragué saliva presa del desconcierto, no podía ser verdd lo que me dijo. Empezaron a hablar entre ellos, a beber de las copas. Cuando me dijo que el tiempo empezaba a correr, rápidamente me armé de valor. Me dirigí hacia el gordo pues ya se había follado mi boca y seguro que se quedó con las ganas de correrse, probablemente lograría sacarle la leche muy rápidamente.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada más me acerqué a su asquerosa polla, me tomó del cabello, bruto como siempre, y me folló violentamente hasta la garganta. Yo me retorcía como si estuviera poseída, me iba a matar, me iba a asfixiar, ni siquiera sabía dónde poner mis manos, instintivamente quise salirme pero el gordo era muy fuerte y me atajó hasta de mi collar. Por suerte, tal como sospeché, él ya estaba al borde del orgasmo. No tardé en sentir su leche en mi boca, y muy para mi mala suerte, llegó incluso a escurrirse la leche por mi nariz puesto que el maldito me la clavó hasta el fondo cuando se corrió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé ahí, arrodillada y con la cabeza reposando en uno de sus muslos, tratando de recuperar la respiración. El gordo me tomó del mentón y me dio de beber un trago de algo fuertísimo que me quemó la boca y todas mis tripas. Pero hice fuerzas porque tenía que limpiar su tranca. Me dio un leve zurrón en la cabeza cuando toqué su polla:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Solo usa la lengua para limpiar, putón!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ughh… Valeeee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue ridículo, y de hecho ellos se reían mientras me veían limpiándosela a lengüetazos, con mis manos apoyadas en mi regazo. Como estaba morcillona, fue muy difícil que se quedara quieto ese pedazo de carne, y debía corregir constantemente mi cabeza y mi lengua para poder hacerlo bien. Tras poco más de un minuto, y con la lengua muy cansada, el gordo me acarició el hombro:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Muy bien, Rocío, has cumplido conmigo. Te quedan siete más… ¡Arre!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder… ¡son unos hijos de puta!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Uy, la hija de Javier sigue con esa actitud peleona. En fin, tic tac, tic tac, ¡jajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hombre de al lado se inclinó desde su asiento y me agarró del collar para llevarme violentamente hasta su tranca. Se puso a masturbarse groseramente frente a mi atónita mirada, pero rápidamente su jefe le ordenó a todos que la única que iba a masturbarles era yo. Tragué saliva, puse mi mano en su polla y me la metí en la boca. No sé qué fijación tienen los hombres con metérmela hasta el fondo, pero por lo visto les gusta hacerlo. A mí me mareaba y apenas podía respirar, pero puse muchísimo empeño para poder ordeñarle rápido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con el correr de los hombres, perdí la noción del tiempo, perdí la sensibilidad de mi boca y hasta la de mi lengua. Me sentía tan sucia, una ramerita barata que buscaba pollas nada más ordeñar una. Les hacía una paja con mi mano mientras con la otra me tocaba mi coñito para poder excitarles más rápido, metí la puntita de mi lengua en las uretras de esos viejos, mordisqueé esos trocos y hasta aprendí que chupando los huevos, se corren más rápido. Bebí la cerveza, limpié las trancas solo con mi lengua. Me gradué de puta esa noche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-La próxima vez te vamos a comprar un piercing para que te lo pongas en la lengua, la vamos a pasar de lujo contigo, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Escupe antes de chupar la polla, puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No pongas carita fea cuando te tragas mi corrida, marrana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegué al séptimo hombre mi cara era una mezcla de sudor y semen. Respiraba por la boca porque mi nariz ya estaba repleta de leche, de la comisura de mmislabios se escurría semen sin parar, mi cabello antes bonito se había desparramado todo, uno de mis ojos lo tenía entreabierto porque una maldita gota de leche se fue allí, cuando un viejo se corrió violentamente. Mi cara estaba rojísima y me encontraba muy mareada de tanta cerveza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hip… señññorrr… ¿cuánto tiempo me queda? –dije agarrando la carne del séptimo hombre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues lo siento Rocío, hace veinte minutos que perdiste.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Jajajaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si es que… son unos cabronazos, les voy a matarrrr….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Claro que sí, Rocío, claro que sí. Ahora vamos a jugar otro juego. Ponte de cuatro patas, trata de poner el culo en pompa. El Señor Mereles, al que no has podido llegar a chupársela, te va dar una rica pajita con sus dedos. Si logras aguantar diez minutos sin correrte, tu padre va a recibir…&nbsp; ¡Un 70% de aumento!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡La puta, don López, por qué no me da a mí ese aumento!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hip… cabroneeeessss… quiero ir al baño para lavarme la cara…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nada de eso, putita. Vamos, que no tenemos todo el tiempo del mundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues vale señorrrr…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me coloqué de cuatro patas. Estaba muy mareada, me costaba mantener el culo en pompa sin balancearme. Por eso vinieron dos hombres y me sujetaron de la cintura. Otros pusieron la cámara justo frente a mi carita de cerda viciosa, seguramente para no perderse nada de mis expresiones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentí que alguien me magreaba el culo mientras me decía guarradas. Algo de carne magra y yo qué sé, ya no podía entender nada de todos modos con lo borracha y cachonda que estaba. Me metió un dedo en el culo y empezó a jugar adentro. Con su otra mano se dedicó a masturbarme, pasando sus dedos entre mis abultados labios vaginales, tocando mi puntito de vez en cuando. Yo empezaba a gemir mientras los otros hacían comentarios obscenos. Se sentía tan rico y quería correrme pero tenía que aguantar por el futuro de mi padre, pero es que joder qué bien se sentía la mano del señor jugando ahí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aguanté muy bien, sin muchas quejas, incluso cuando metió un tercer dedo en el culo mientras dos entraban en mi coño. Tiempo atrás yo lloraba de dolor cuando me lo hacían, pero no sé si era porque yo estaba volada, borracha y muy cachonda, pero tampoco me dolió mucho cuando metió cuatro dedos hasta casi sus nudillos en mi culo. Sacaba y metía, sacaba y metía, su otra mano apretaba mi puntito y lo sacudía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El señor dejó de darme tan rica pajita, y con sus dedos jugando en mi culo, le escuché hablar por su móvil:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola querida, estoy aquí con mis amigos del trabajo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Uffff… señor por favor sea más gentil conmigo mmffff… -murmuré porque su mano era muy brusca follándome el culo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Uno de los hombres cogió la cámara e hizo zoom apuntando mi cara. Dicha cámara estaba conectada al televisor HD de la sala, y de reojo vi mi carita de vicio, toda enrojecida y repleta de semen, viéndome gesticular del dolor porque los dedos del señor se ensañaban con mi culito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Jajaja! Deja de ser tan preocupada querida mía, simplemente estamos tomando una cervecita tras ver un buen partido de fútbol.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Oohhhh diosssss… me va a romper en dos pedazos… díganle por favor que afloje el ritmo… uffff….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Shhhh, silencio putita, no queremos que le descubran a nuestro amigo –me dijo uno de los dos hombres que me sujetaban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No soy ninguna putitaaaa… joderrrr…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vale cariño, trataré de no excederme con las bebidas. Te quiero mucho… Sí, adiós.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Mffff… Uffff… Señor por favor, ¡va a romperme el culo! –grité cuando escuché que cortó la llamada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi señora casi te oye, furcia, te vamos a castigar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Noooo… no castigos… perdóooonnn… es que dueleee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me volvió a meter mano en el coño, jugando entre mis hinchadísimos labios vaginales, metiendo dedo y tocando mi puntito. Yo ya no disimulaba, me encontraba berreando y babeando del placer. Sabía que tenía que aguantar pero era imposible, para colmo los hombres que me sujetaban, empezaron a magrear mis tetas y a meter dedos en mi boca para que los lamiera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y me corrí, mordí el dedo de uno de los señores, que rápidamente lo quitó para que no le lastimara más. Arañé el colchón, vi de reojo en la tele que puse una cara feísima, abriendo mi boquita repleta de semen y gritando como cerdita mientras babeaba de placer. Me sentí tan decepcionada conmigo misma porque no fui capaz de aguantar más de cinco minutos. Los hombres me soltaron, se rieron de mí, viéndome retorcerme de placer en el colchón. Uno de ellos me tomó otra vez del mentón y vertió cerveza en mi boca, como castigo por volver a perder su maldito juego. Se fueron a sus asientos y el señor López, tras servirse de una copa de champagne, me habló:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Perdiste, Rocío, te corriste en tan solo tres minutos… y treinta y dos segundos exactos, sí. Vamos a jugar a otra cosa, ¿vale?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tiempo… hip… ¡Tiempo de descanso, señor!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nada de eso, puta. Quítate la mascarilla un rato porque te voy a poner esta pañoleta para cubrir tus ojos. No te preocupes porque te va a gustar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se inclinó para cegarme con ese pedacito de tela negra. Me dijo que me iba a gustar, solo por eso me desesperé un montón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Muy bien. Ahora no puedes ver una mierda, y eso es bueno. Uno de los seis hombres a quienes se las has chupado te va a follar bien follada, y cuando termine de hacerlo, te quitaremos la pañoleta y vas a tener que adivinar quién fue. Si adivinas, le aumentaremos el salario a tu papá un… ¡100%!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder don López, quisiera follarla yo –dijo uno, no sé quién.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, venga, don López, déjeme a mí, por fa, mi señora es una remilgada y no mojo desde hace rato.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Te pago ahora mismo si me deja a mí, señor López!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Suficiente, amigos! Van a sacar un palillo de estos seis que tengo. El más largo, se la monta, así de simple.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que me sentía de todo menos afortunada, con tantos borrachos maduros con ganas de darme carne de la buena. Pasaron un par de minutos eternos para mí, pues estaba esperando al ganador, tirada en el colchón, tratando de que el alcohol, el olor a semen y el cansancio no me vencieran.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Sí, putamadre, he ganado yo! –dijo un hombre con voz potente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Felicidades, pues comienza ya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ayyy, diosss… por favor sea amable conmigo, señor…&nbsp; -dije al desconocido ganador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A las putas las trato como se me antoja, ¿entiendes?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se nos está poniendo blandita la nena, ya no es tan respondona.<img decoding="async" class="alignright" src="http://static-fhg.met-art.com/media/A07253ED8369E354B94A2F24802E717A/w_91D86257255629842194476DCA9727BB.jpg" width="424" height="637"></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como yo estaba acostada boca abajo porque estaba muy mareada, el hombre me tomó de la cintura y me dio media vuelta como si yo fuera una muñequita de juguete. Abrió mis piernas con una facilidad inusitada, me agarró de mis tobillos y las levantó. Luego reposó la punta de su pollón humedecido en mi rajita, restregándolo poco a poco para mi martirio, pues se sentía muy rico. Pero yo no iba a admitir que me estaba poniendo muy caliente.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Alguien, otra persona, o creo que fueron dos, me sujetaron nuevamente muy fuerte de la cintura, como para evitar que yo me retorciese mucho:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Es por precaución, Rocío, verás, el que te va a follar es un auténtico toro. Es bien conocido por ser tan cascarrabias, y seguro que contigo se desquitará toda la rabia por el mal día de hoy en la oficina.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Peeerooo… ¡yo no tengo la culpa de su mal día, señor!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hace años que no follaba con una chica tan linda como tú, con este chochito tan chiquito y apretadito como el que seguro tienes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joooderrrr… -su polla cada vez se restregaba más fuerte por mi rajita -. Por favoooorrr… sea gentiiiillll….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me hables así, puta. Te voy a dar lo tuyo, por puta y por bocona.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y me la clavó hasta el fondo. Chillé fuertísimo y me retorcí, arqueé la espalda y arañé el colchón. Ya supe por qué sus amigos me sujetaban tan fuerte, porque follaba muy rápido y violento. Por suerte yo estaba lubricada y ciertamente a gusto porque de otra forma sería un martirio para mí. Su enorme pollón entraba y salía con demasiada facilidad, y el cabrón gemía como un caballo o algo similar, era asqueroso. Me di cuenta de que tenía que adivinar quién me estaba metiéndola, así que traté de prestar atención a los detalles.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus amigos me soltaron y, casi inmediatamente, el hombre dejó mis tobillos y se acostó sobre mí,&nbsp; aumentando el ritmo de sus envites, podía sentir su aliento a cerveza y escuchar sus bufidos asquerosos de animal. Me decía guarrerías y cosas terribles, vaya que era un maleducado, y cada vez que yo gemía por la forma brusca en que me follaba, me metía su lengua asquerosa hasta el fondo de mi boca para callarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y se llegó, me la clavó hasta el fondo otra vez y se corrió dentro de mí. Vi las estrellas, grité muy fuerte y me retorcí como si estuviera poseída. Sentí toda la lechita desparramándose dentro de mis carnes, y para qué mentir, se sentía tan bien. Poco a poco fue bajando su ritmo mientras yo estaba tirada como un muñeco de trapo, dejándome hacer. Me besaba las tetas, me lamía la boca y mi nariz, ese olor a alcohol era muy fuerte pero me estaba acostumbrando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mmmgg&#8230; ¡Se ha corrido dentro! No quiero quedar&#8230; hip&#8230; embarazada&#8230;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues estás de suerte porque ya no puedo tener hijos, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se levantó y tras unos minutos en donde les oía moverse a mi alrededor, el señor López me quitó la venda:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Adivina adivinador, Rocío. ¿Quién te folló de estos seis hombres sentados?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dios mío, señor…&nbsp; ¿Cómo voy a saber?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues trata.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder… -vi a todos esos compañeros de trabjo de mi padre, sentados, sonriéndome -. Pues el viejo calvo, no sé…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me decepcionas, puta. Fallaste, te folló don Carlos –me señaló al tal Carlos, que me sonreía y levantaba su copa de champagne-. Como castigo, tomarás este vasito de cerveza. Abre la boca, puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No quiero, así que gracias…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tapó mi nariz y nada más abrir la boca vertió la bebida. Asqueada y cabreada, me tumbé en el colchón mientras uno de los hombres se dirigía a mí. Me puso la máscara veneciana y me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vaya, putita, no es hora de dormir aún.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y ahora… hip… y ahora quéee?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues has perdido tres veces ya, Rocío. Creo que es hora de otro juego, ¿no? Ponte esta gabardina, iremos todos afuera para dar un paseo. Quítate la mascarilla, que esto no lo vamos a filmar. ¡Vamos a dar un paseo por la plaza frente al edificio!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pensé que me iban a dejar vestir al menos, pero no. Me quitaron los zapatos de tacón porque no había forma humana de usarlas en mi condición, quedándome solo con las medias de red. Uno de los señores me prestó su gabardina, me la pusieron y de brazos me llevaron hasta el elevador. Bajamos hasta el primer piso y posteriormente nos fuimos a la plaza. Los hombres se sentaron en un banquillo más alejado, y me quedé sola con el señor López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Rocío, quiero que te ofrezcas a un muchacho que va a venir por este lugar. Es un chico con anteojos cuadrados, un auxiliar contable de nuestra oficina. Cóbrale unos dos mil pesos por follar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hip… ¿Quéee? ¡Estás loco, viejo! –Dos mil pesos son como noventa dólares, para que se hagan una idea.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-400% de aumento salarial.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Diossss… míooo… 400%.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Yo y los demás estaremos viéndote desde el banquillo del fondo. ¡Ánimo, putita! –me dio una nalgada y se fue con sus compañeros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo estaba hecha una calamidad. No sé qué hombre en este mundo querría estar conmigo, con mi cara hecha un desastre, borracha y sin ropas más que una gabardina y medias de red desgastadas. Ni siquiera&nbsp; sabía cuánto tendría que esperar al chico. 400% de aumento salarial, madre mía, ya pensaba salir corriendo de ahí y arrastrar a mi papá hasta el centro comercial más cercano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vi a un muchacho de veintitantos, trajeado, proveniente de una oficina. No sabía si era él la persona con quien debía encontrarme, pero cuando vi los anteojos cuadrados lo confirmé. Me armé de valor para acercarme y hablarle, de todos modos con tanto alcohol en las venas no me fue difícil.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pss…. Pstttt… -le llamé.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Me estás llamando a mí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Papi… ¿Te ha enviado el señor López?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Pero qué cojones, cómo lo sabes?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dos mil pesos y soy tuya –le dije abriendo la gabardina y mostrándole mi completa desnudez. 400%. 400%.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder qué asco –seguramente vio que estaba bañada en semen -. Pues ya veo, Don López me llamó por el móvil para que viniera a buscar una “sorpresa” en la plaza. Así que eres tú la “sorpresa”. Mira, marrana, resulta que tengo una novia que aún no quiere follar conmigo y por eso estoy con las hormonas reventando. Por lo visto don López lo notó. Así que mira nada más, me mandó a una putaca como tú. ¡Qué grande es mi jefe! ¿Vamos a mi coche?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me llevó del brazo hasta su vehículo, estacionado cerca. Me introduje en el asiento trasero y me acosté. Estuve a punto de dormir hasta que el muchacho me dio un pellizco en una teta. Le mandé a la mierda porque no es forma de tratar a una chica, por más cansada y borracha que estuviera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya me quité las ropas, nena, y tengo puesto el forro. Ahora siéntate sobre mí que te voy a dar lo tuyo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hip… vale papi… tranquilo y dulce, por favor…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ja! Una puta como tú merece ser taladrada sin piedad. Sube, que tengo que ir junto a mi novia dentro de unos veinte minutos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pobrecita la novia, porque su chico de follar poco sabía. Era el ser humano más torpe, brusco y grosero que he visto y oído en mi vida. No tardó más de cinco minutos, vociferando lo muy puta que soy. Yo bostecé para cabrearlo porque mucho habló de “taladrarme” y poco lo demostró. Realmente no creo que haya muchas cosas más interesantes que contar al respecto, salvo que vi a una chica que se tropezó en la calle mientras el muchacho esquelético me follaba. Cuando se corrió, me salí y le reclamé el dinero bastante molesta porque no gocé nada. Así pues, volví junto a los hombres trajeados que estaban charlando en el banquillo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hip… el dinero, señor López… aquí está…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://static-fhg.met-art.com/media/A07253ED8369E354B94A2F24802E717A/w_CDD53604DB150B54A112EAF0FDAF6D6A.jpg" width="424" height="637">-¡Le has cobrado los dos mil pesos, jaja! Quédatelo para ti, Rocío. Lo prometido es deuda, tu papá tendrá un aumento del 400% y seguirá trabajando con nosotros. Volvamos al depa, que por si no lo has notado, yo aún no te he follado. Y necesito meterte la tranca hasta el fondo para cerrar este trato, ¿vale?</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ojalá te mueras camino al edificio, cabrón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me gustaba más cuando te ponías buenita. ¡Ahora volvió la puta perra, jaja!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No&nbsp; soy… hip… ¡ninguna puta! –vociferé mientras me tomaban de los brazos para volver.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De vuelta al departamento, me hicieron acostar en el colchón. Volvieron a ponerme la mascarilla, encendieron las cámaras, y el señor López con un amigo se empezaron a desnudar frente a mí mientras los otros miraban. Ellos fueron los dos únicos a quienes no se las he chupado en el primer juego, así que imagino que querían descargarse ya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se colocaron cada uno a sendos lados míos, desnudos y con sus enormes pollas morcillonas a centímetros de mí. Mientras, yo de rodillas, me quitaba el vello púbico y semen que se me había quedado pegado en mis labios por las marranadas que hice anteriormente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cáscame la polla, puta, que me cuesta un poco “armarme”, jaja.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vale, don López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A mí también, y ponme un condón porque no te quiero preñar, puta -dijo tirándome un condón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Diosss&#8230; por favor sea gentil, señor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con cada mano en una polla, fui chupándoselas alternativamente mientras sus amigos se sentaban y se masturbaban a mi alrededor. No tardó la polla del jefe en armarse a pleno, pero me costó más ponérsela dura al otro, a quien tuve que chupar sus huevos y lamer el tronco de su polla para ponerlo a tope y forrarlo. Me sentía tan caliente, con el alcohol haciendo de las suyas, me dejé llevar por el deseo, mirando de vez en cuando la película porno que mostraba en la TV, una película porno en donde yo era la protagonista.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El amigo del señor López se acostó en el colchón y me ordenó que me acostara encima de él. Así lo hice, reposé mi cabeza en su velludo pecho mientras mis manos se clavaban en sus hombros. Me dijo que no me atreva a arañarle porque su señora le iba a pillar las marcas, y que yo me iba a arrepentir. Me dio un miedo tremendo cómo lo dijo así que muy sumisa le dije que no iba a arañarle si me follaba duro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y mientras su pollón entraba en mi encharcado agujero y me arrancaba un gemido, el señor López se arrodilló detrás de mí y me sujetó de la cadera. Pude sentir la cabeza caliente de su tranca queriendo entrar en mi culo, la verdad es que eso me alarmó, nunca he follado por el culo, y no quería que un hombre tan marrano y detestable como él fuera quien tuviera el privilegio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te voy a romper el culo, puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor… diossss míooo…. por favor no por atrás, aún no lo he hecho por ahí… ufffff…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues ya se puede meter cuatro dedos en tu culo, no sé por qué te pones así, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sepárale las nalgas, voy a filmar su agujerito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ughhh… diossss…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mira la TV, puta, ¿ves ahí este hoyo que tienes? Está en alta definición, no te pierdas los detalles. ¿Ves cómo puedo meter mi dedo con facilidad? Y ahora dos… Ves qué fácil. Es tu ano, putita, y está bien ensanchado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Es asquerossssoooo… no miren, ¡dejen de ver la TV, apaguen esooo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jajaja, qué cosas dices, es el culito más hermoso que he visto. Como verás, ya he metido tres dedos y tú apenas lo sientes. ¿Ves? Mira cómo agito…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ufff… ¡Ughhh joderrrr! Ojalá le metan dedos a usted, ya veremos si “apenas lo siente”, ¡cabrón!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero la verdad es que me ponía a cien ver mi culo sometido en la TV. Chillé cuando, tras retirar sus dedos, escupió en mi agujerito. Vi, mordiéndome los labios, cómo metía la punta de su polla muy forzadamente en la entrada. Poco a poco fue introdujendo el glande mientras yo me retorcía como una loca, si seguía así iba a arañar a mi amante que me follaba por el coño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Noooo….. uffff…. Duele… dueleeeee don Lópezzz…. –apenas podía hablar bien porque su socio era un buen follador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder qué apretadito tienes el culo, siento que me va a reventar el glande por la presión.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ughhhmm… es demasiado granddeeee…. Diossss santooooooo me voy a morir aquíiiiii….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vale, vale, marrana, no te pongas así, se ve que aún no estás lista para que te den por el culo, y no es plan de romper un juguete tan lindo como tú tan pronto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Uffff… uffff… gracias… ufffff…. –ya no pude hablar mucho porque su amigo me metió la lengua hasta el fondo, besándome por varios minutos. Yo estaba tan caliente y tan feliz porque mi culito estaba a salvo, que empecé a chupar la lengua del hombre mientras el señor López se conformó con follarme el culo con tres dedos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mira cómo quedó de dilatado tu culo, puta. Mira la TV.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi me desmayé del susto, podía ver el enorme agujero que me hizo e incluso aprecié mis propias carnes interiores gracias a que quedó tan ensanchado y vejado. Me excitó muchísimo cuando vi, un poquito más abajo, la polla de su socio taladrándome sin piedad el coñito, enrojecido e hinchadísimo. Los otros hombres se levantaron y se acercaron para separar mis nalgas, quitando fotos, filmando, metiendo dedos y escupiendo adentro. Se sentía tan rico que pensé que me iba a desmayar del gusto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mis ojitos se pusieron blancos, empecé a gritar cosas inentendibles mientras poco a poco mis extremidades perdían la sensibilidad. Me corrí como una cerda mientras mi maduro amante seguía follándome con todo. A mi alrededor todos se masturbaban y me miraban con deseo, por primera vez en la noche me sentí la reina del lugar, siendo admirada por todos esos hombres, siendo la dueña de sus pajas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creo que terminé por desmayarme sobre el pecho del hombre que aún me follaba, con los dedos del señor López jugando dentro de mi culito adolorido, y el semen de los demás cayendo sobre mis nalgas. Uno me tomó del collar y me obligó a tragar la leche que se le escurría de su polla, y yo gustosa acepté antes de perder el conocimiento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando abrí los ojos, estaba sobre la hermosa y enorme cama del departamento. No sé cuánto tiempo pasó, pero allí estaban los ocho tíos hablando entre ellos, a mi alrededor. Todos ya vestidos como si no hubiera pasado nada. Había un par sentados en el borde de la cama, con sus manos acariciándome dulcemente. Uno de ellos era el señor López.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ha sido una gran noche, Rocío, la hemos pasado muy bien. Tenemos que irnos, nos esperan nuestras esposas en casa. Tú no te preocupes porque esta habitación tan bonita la hemos alquilado solo para ti. Duerme en la cama lo que resta de la madrugada, al amanecer vendrá Rosa con tus ropas y te acompañará hasta la salida, ¿vale?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor López estoy demasiado mareada… madre mía…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tranquila, duerme ya. Y no te preocupes por tu padre, mañana le comunico de su aumento salarial. Le diré que lleve a su hermosa hija a pasear por el shopping y le compre lindas cosas, porque se lo merece. Por cierto, el jovencito con el que follaste en el coche, es el que pretende quitarle el puesto a tu padre… Pero ya no.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hip… ¿Ese esqueleto?… Pues folla como el culo….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Jajaja! Qué marrana eres, Rocío. En fin, adiós bonita. Tienes mi número por si quieres repetir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-En la puta vida volveré a repetir esta guarrada, viejos pervertidos… hip….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues algunos de mis amigos aquí se quedaron con las ganas de montarte. ¿Piénsalo, vale? La recompensa será muy grande.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me besó en la boca. Y los otros siete hombres hicieron fila también para meterme lengua, y yo muy cansada y tirada en la cama, poco hice para oponerme. Alguno me magreó el coñito, otro me mordió el muslo, uno me metió un dedo en la boca para que lo chupara. En fin, me alegró un montón saber que todo había terminado. Enredada entre las mantas, me dormí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente me despertó Rosa. Me ayudó a cambiarme y me acompañó hasta la salida. Me dijo que pediría un taxi pero yo le dije que le llamaría a alguien muy especial para que me buscara. En menos de quince minutos, mi hermano Sebastián llegó en su coche de mierda (en serio, es feísimo) para recogerme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Rocío… ¿Qué haces en este lugar? ¿No iba a dormir en la casa de tu amiga?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cállate, ¿sí? Vayamos a tomar un café, que tengo resaca…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Qué dices… ¿Resaca? ¿Estuviste aquí con tu novio, no es así, flaca?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te pongas celoso, Sebastián. Simplemente… arranca el coche.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ese trapito que llevas en la carterita es mi camiseta de Peñarol? ¿Por qué está tan sucio?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Arrancaaaaa!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien, está bien, vamos a una cafetería… Pero no traje dinero conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues yo invito el café, idiota. Mira, tengo dos mil pesos…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gracias por leerme, queridos lectores de PORNOGRAFO AFICIONADO. Espero que les haya gustado el texto tanto como a mí me ha gustado escribirlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Besitos!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <a style="color: #0068cf; cursor: pointer; font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es</a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="http://sexomio.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="http://s532803978.mialojamiento.es/wp-content/uploads/2014/03/C-25C3-2593DIGO-PORNOGRAFO-300x137.png" alt="" width="640" height="292" border="0"><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://static-fhg.met-art.com/media/A07253ED8369E354B94A2F24802E717A/w_060407F1D85B8AC485CFE2B7E46CD189.jpg" width="600" height="901"></a></span></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Practicas de Tenis&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Jan 2022 08:43:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[no consentido]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Hola mis queridos lectores de PORNÓGRAFO AFICIONADO, mi nombre es Rocío y tengo 19 años. Es el primer relato q escribo así que espero que me perdonen mis errores, no se me da muy bien escribir pero tengo muchas ganas de compartir mi historia así q hice un esfuerzo. Soy un poquito chiquita pues tengo 1.62, bien flaquita y bonita de cara. Tengo el cabello negro largo y lacio, pero suelo llevarlo en coleta. Mis amigas siempre dicen que tengo unas buenas tetas pero que mi fuerte es mi culito respingón. Una bonita tarde en mi ciudad volví a mi [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Hola mis queridos lectores de PORNÓGRAFO A</span><span style="background-color: transparent; font-family: Verdana, sans-serif;">FICIONADO, mi nombre es Rocío y tengo 19 años. Es el primer relato q escribo así que espero que me perdonen mis errores, no se me da muy bien escribir pero tengo muchas ganas de compartir mi historia así q hice un esfuerzo. Soy un poquito chiquita pues tengo 1.62, bien flaquita y bonita de cara. Tengo el cabello negro largo y lacio, pero suelo llevarlo en coleta. Mis amigas siempre dicen que tengo unas buenas tetas pero que mi fuerte es mi culito respingón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Una bonita tarde en mi ciudad volví a mi casa tras practicar tenis con mi instructor. Fue un poco incómodo porque el entrenador personal, q es un viejo verde al fin y al cabo, se la pasó admirando mis piernas y mi culito, que con la faldita deportiva que yo llevaba imagino que le ponía loco porque se la pasaba poniéndose detrás de mí, restregando su bulto contra mi culo para explicarme komo debía golpear la bola. A mi me incomodaba y la única bola q quería pegar eran las suyas. Ya les había comentado a mis amigas sobre él y me dijeron q si yo me lo proponía, podía ligar con ese madurito y así conseguir clases gratis. Pero yo q soy un poquito tímida solo me reía de sus ocurrencias, además lo último q yo haría seria acostarme con un degenerado para conseguir favores.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/365/14619301/14619301_017_bf1a.jpg" width="460" height="682" />Los que si me parecían atractivos eran esos dos enormes negros que solian terminar de entrenar cada vez que yo entraba en el recinto. Eran dos hermanos que por lo general tenían cara de poco amigos, pero conmigo siempre fueron correctos y amables, siempre me saludaban y alguna que otra vez se quedaron para mirar mi entrenamiento para hacerse comentarios entre ellos. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Cuando volví a casa yo estaba con mucho sudor y fui directo al baño. Saludé rápido a mi padre, que no me hizo mucho caso pues estaba hablando por teléfono de manera muy nerviosa. Por último, para llegar al baño, pasé por la sala y vi a mi hermano mirando un partido de su equipo de fútbol así que le di un zurrón con mucho cariño. Tiene 18, 1.82 y es bastante atractivo, yo no soy nada celosa pero últimamente me molesta ver a tantas chiquillas ir y venir a nuestra casa cuando papá no está. En más de una ocasión he tenido que escuchar sus gritos de placer pues su cuarto está pegado al mío. Yo tengo novio pero jamás se  me ha ocurrido traerlo en casa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mientras me duchaba me toqué un poquito, pasé mis dedos x mis pequeñitos labios, jugué un poquito con mi puntito, la verdad es q era un placer inmenso con el agua tibia corriéndome por el cuerpito, tuve que morderme la boquita porque me estaba calentando más, imaginando como el madurito profesor de tenis me montaba en las graderías con los dos negros esperando su turno. Hummm, restregué mis piernitas y me masturbé rápido y rico. Fue raro porque jamás veía a mi entrenador personal de esa manera, pero es que con tanto toqueteo el muy infeliz consiguió que mi cuerpo se antojara por él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al dia siguiente volvi a entrenar. Esa vez el entrenador estaba demasiado juguetón, me rozaba mucho y la verdad es que normalmente yo debería mostrarle con gestos físicos mi desaprobación, incluso alguna vez estuve a punto de gritarle que dejara. Me tocaba la cinturita para decirme como debía colocarme para recibir la pelota, me hacia inclinar hacia adelante levemente. En fin, pero esa tarde yo estaba algo caliente, tal vez porque mi cuerpo le gustaba la idea de ser follada por ese madurito como solia fantasear en la ducha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Observa siempre la bola, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Lo sé, “profe”, siempre me lo dice… -sus fuertes manos me sujetaban de la cinturita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Para lograr un swing perfecto necesitas poner atención a la bola, y con la pose adecuada, podrás conseguirlo. Relájate, necesitas coordinar mejor tus movimientos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/365/14619301/14619301_023_afdf.jpg" width="460" height="682" />Fue cuando mi cuerpo empezó a reclamarme por ese madurito. Me gustó un poco la idea loca de calentarlo, así que empece a menar más y más mi cintura, sintiendo su bulto entre mis nalgas. El se sorprendió un poco, al principio cuando yo le ponía mi trasero en contra de su entrepierna, él se retiraba un poquito, pues parece que era más de lo que él esperaba. Pero seguía sus clases:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Presiona con mucha fuerza el mango de la raqueta, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, profe, ¿así?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Perfecto, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Fingí un golpe cuando golpeé una pelota, y me tiré al suelo. El instructor vino y le dije que mi tobillo me dolía demasiado porque no puse una postura adecuada, así que me ayudó a reponerme y, llevándome por un brazo, me llevó hasta el banquillo para aplicarle hielo y un spray. Aproveché para gemir muy sexi a cada tacto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Esa noche por suerte mi novio aplacó mis ansias. Se llama Christian, pero no pensé en él mientras follábamos, sino en mi instructor. Que era él quien me metia mano para jugar con mi clítoris, que era él el que me decía obscenidades mientras me metía lengua. Que mi culo y mis tetas eran sobadas por ese hombre maduro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al día siguiente más de lo mismo. Tengo una faldita deportiva cuando era más joven, y me la puse para calentar más al instructor, pues apenas me cubría. Los dos negros esa tarde se quedaron para verme entrenar, y de hecho creo que se fueron muy complacidos tanto con la vista como con mi comportamiento, pues a cada rato me apoyaba por mi instructor para decirle que mi tobillo me molestaba un poquito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No vamos a forzar más, Rocío, hoy ve a descansar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Pero “profe”, quiero un poquito de mimitos que ya verá cómo me pongo buena.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ahh, pero si eso es lo que quieres. Venga, vamos, ponte seria Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me gustaba mucho el jueguito erótico que comencé. Y desde luego a los negros también, porque sonreían y me saludaban cada vez que cruzábamos la mirada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Manten la cabeza quieta. Los hombros siempre paralelos al suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Mucho hablar y poco mostrarme, profe – le recriminaba yo para que viniese a mí y me tocara un poco más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Cuando terminó la clase fui directo al vestidor. La verdad es que el cabrón me dejó muy caliente con tanto toqueteo. No iba aguantar la caminata hasta mi casa, así que en las duchas del lugar me empecé a tocar con un par de deditos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://gals.kindgirls.com/1500/rosalin_e_72851/rosalin_e_72851_7.jpg"><br />
</a><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Rápidamente dejé de hacerlo cuando escuché abrirse la puerta del lugar. Era raro que otra mujer entrara, normalmente a esa hora soy la única chica que entrena. De todos modos me dediqué a ducharme para salir rápido de allí. Cuando me dejé llevar por el agua tibia, cerrando mis ojos y abriendo la boquita, sentí las manos gruesas y duras de alguien, tomándome de la cintura. Yo supe casi instantáneamente que esa persona era mi instructor, por la forma en que sus manos fuertes se posaban delicadamente en mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Profe?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me llevó contra la pared y sin darme tregua puso su mano en mi boca sorprendida. No podía verle, pero estaba segura que era él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Es usted, profe?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Así que te estabas tocando, putita, ¿te ha gustado la clase? Podemos continuar aquí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/365/14619301/14619301_025_8961.jpg" width="460" height="682" />Era la voz del instructor que empezó a lamer mi lóbulo. Me quedé en shock. ¿Cómo sabía que yo me estaba tocando? ¿Acaso tenía una cámara que grababa el vestidor de las chicas? Cerró la llave de la ducha y empezó a tocar mi mojado culito con una mano mientras la otra me seguía sujetando contra la pared.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Realmente es una preciosa chiquilla –dijo otra voz. ¿Quién era? ¿Había más gente?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Hace rato que no montaba a alguien tan bonita, hermano – dijo otro. ¿Eran acaso los dos negros también?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">A la fuerza conseguí darme la vuelta, me cubrí las tetas con una mano y mi coñito con la otra, muy aterrorizada ante esos tres hombres que me comían con la mirada. Me arrinconé en una esquina sin saber muy bien qué hacer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Si no haces lo que te decimos, vamos a publicar el vídeo en internet.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Qué video?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Eres una tonta del culo por lo que se ve. Te hemos grabado toda, cuando te estabas metiendo deditos y gemías como una putita caliente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me quise morir, esa gente lo vio todo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡Os voy a denunciar!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Si quieres. Cuando el vídeo se propague, serás muy conocida y no podrás salir ni de tu casa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Entonces qué es lo que quieren de mí?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Que seas nuestra puta particular.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">No me dejaron responder. Me agarraron del brazo y me lanzaron al suelo. Me quedé así, de cuatro patas, muy mareada por la situación, cuando sentí la mano del negro en mi colita, bajando y bajando hasta mi monte de venus para tocarlo con poco cariño. Como yo estaba algo caliente por la sesión de tenis, no pude evitar un gemido:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Uuughhhhhh…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Parece que a la putita le gusta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡No me gusta, soltadme, soltadme! – dije revolviéndome. Logré apartarme y quedé acostada sobre el suelo, llorando, pero ellos no se apiadaron. Me pusieron boca arriba. Mi profesor empezó a chupar una de mis tetas, el negro la otra teta mientras su hermano me metía dedo. Eran tan denigrante, yo trataba de salirme de encima pero ellos eran muy fuertes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Vas a ser nuestra putita, Rocío? – preguntó mi profesor, y mordió mi pezón rosadito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ooohhhh diosssssss… nooooo… jamássss…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Por qué no, nena? –preguntó el negro, mientras su boca subía y subía hasta mi boquita para poder besarme y meterme lengua como ninguno de mis ex lo hizo. Quise protestar pero su lengua casi acaparaba toda mi boca y no me permitía hablar con mucha nitidez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Hummgg, uffff</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Cuando dejó de besarme, muchos hilos de saliva se quedaron colgando entre mi boca y la de él, que me miraba sonriente. Mis ojos apenas se podían mantener abiertos porque su hermano ya había puesto su lengua entre mis labios vaginales, recorriéndolos fuertemente, aquello me iba a volver loca, con lo calentita que ya estaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi profesor imprevistamente puso sus rodillas entre mi sorprendida cara, y con fuerza me tomó de la quijada. Su polla erecta y asquerosa estaba apuntándome la boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Abre la boca, puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ohhhggg… diosss, no, por favoooor.r… noooo – el negro era un cabrón experto en comer chuminos por lo que se podía sentir. Era lo único que evitaba que yo pudiera hablar con fluidez. Por suerte dejó la lamida por un momento y por fin pude armar frases con sentido:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Por favor, basta, levántese instructor, no voy a hacer lo que me digáis jamás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Eso ya lo veremos –dijo el negro, poniendo la punta de su polla entre mis hinchadísimos labios vaginales.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡Noooo!, ¡Por favor nooooo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Pero qué dices, nena? Si estás mojadísima.                                                                                    </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/365/14619301/14619301_059_c63c.jpg" width="460" height="682" />Me tomó de la cintura e hizo presión, amagó meter su enorme polla dentro de mí para partirme en dos. El instructor me calló con un pollazo, fue asqueroso sobre todo x q sus pelillos púbicos se iban contra mi nariz, ese asqueroso olor que me daba arcadas y la polla que me llenaba toda mi pequeña boca que apenas daba abasto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El negro por su parte no tuvo mucha compasión y me la metió muy duramente. Senti algo eléctrico, muy fuerte, relampagueante, entre el dolor y el placer me revolví como loca sin poder protestar. Su hermano por otro lado no dudo en besar y chupar mi pancita, que era lo único que estaba “libre” de tormentos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Yo estaba a punto de reventar, mi coñito estaba realmente muy caliente pero yo no lo iba a admitir jamás. Lastimosamente el negro sabía muy bien que mi cuerpito quería guerra, todo estaba a tope, y vaya que sabía follarme. Empecé a gemir como marrana mientras sentía como su leche se derramaba en mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Vas a tener un bonito hijo negro, putita –se empezó a reir luego de correrse. El hermano tomó su lugar y empezó el mismo vaivén sin darme tregua. El cabronzado también sabía dar placer, así que me rendí, mientras la polla de mi instructor chorreaba leche en mi garganta, dejándome llevar por el placer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ahhhgmmmm uummmmppppp….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Vas a ser nuestra putita, sí o no? – dijo el negro que me montaba, mientras su hermano ya se limpiaba en la ducha.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Nmmm… noooo… jamáss… ughh diossss… dueleeeee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ya sabrás olvidar el dolor que luego vas a disfrutar marrana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Se corrió, pude sentir su leche espesa y caliente recorrerme el coñito, dentro y fuera. A mí me dolía todo pero en el fondo también me sentía muy excitada. Solo que no lo iba a reconocer ante esos degenerados.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Eres una calientapollas, vienes a estas horas en donde solo yo y mi hermano estamos. Nos saludas muy coqueta, meneando ese culito respingón que tienes, putita… vamos, que es obvio que te gusta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No es verdad, no es verdad –dije desde el suelo, tratando de reponerme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ahora vas a poner en práctica mis consejos, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Qué quieres decir?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Coge del mango con mucha fuerza, con tus dos manos – dijo mostrando su polla erecta. Los negros se rieron de la ocurrencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Con mucha indignación puse mis dos manos en su polla. Le miré a los ojos con carita de puchero pero no se apiadó de mí. Tomó de mi cabello y empujó mi cara para que pudiera tragar ese pedazo enorme de carne venosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La tranca iba y salía con mucha velocidad, tocaba la campanilla de mi garganta y me daban arcadas. El instructor se corrió en mi boca de nuevo, corriéndose directamente en mi garganta. Cuando sacó su pollón, se corrió un poquito más en mis labios y mejillas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/365/14619301/14619301_057_cce5.jpg" width="460" height="682" />Cuando terminó, quedé con pelillos en la boca, con semen asqueroso pegándose por mis mejillas y mis labios, con ganas de escupirlo todo o vomitarlo también, pues he tragado mucho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me llevaron hacia la ducha y me hicieron apoyarme contra la pared. Yo estaba demasiado débil como para poner resistencia. El negro empezó a meterme sus dedos en mi culo, y yo grité del susto:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Qué vas a hacer?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Voy a darte por el culo, marrana. Se nota que eso es lo que quieres.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Noooo, por favor, nunca lo hice por ahí… estás locooo!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-A callar! – metió dos dedos de manera muy violenta y me hizo sacudirme del dolor, apenas me podía sostener. Los dedos entraban y salían, lenta y duramente. Yo al principio chillaba del dolor, pero poco a poco logré controlarlo, hacer que mi culo se relajara y pudiera recibir los embistes de sus dedos. Y así estuvo follándome el culo con sus dos dedos, teniéndome a mí muy caliente y gimiendo ante la situación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Puso su enorme pollón entre mis nalgas y me sujetó de mi cintura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Voy a follarte de dos formas, o duro o gentil. Elige.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ufff… por favor, no lo hagas… ¡Aghhhhmmm diosssss!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Duro será – dijo mientras los otros dos se reían.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Fue demasiado doloroso. Lloré desconsolada mientras el negro me partía literalmente en dos pedazos y me aplastaba contra la pared. Besaba mi cuello mientras su enorme falo poco a poco entraba y era engullido por mi culito. No entró mucho, y al poco rato se salió de mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Hice un buen trabajo al meter mis dedos, pero aún así va a doler cuando lo meta todo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿TODO?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Puso otra vez su enorme glande en la punta de mi ano, y empezó a hacerme una rica paja con sus manos en mi clítoris hinchadísimo. Yo me mordía los labios con tal de no gemir, pero la verdad es que el hijo de puta sí sabía cómo hacer gozar a una chica.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Agghggggg… CABRÓN, suéltameee… uffffff….</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Vas a ser nuestra putita?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Yo estaba muy caliente, me pedí perdón a mí misma y grité:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Joder, síiiii, cabrón por favor continúaaaa… continúaaaa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Me lo repites, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Seré vuestra putitaaaa… joderrrr…. Continúaaa y no hables tanto hijoputaaa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡Jaja! ¿Quieres que te la meta en el culo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Hmmm… síiii, por favor sé gentil, que es mi primera vezzzz…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Te jodes marrana, no te vamos a follar aún por aquí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me soltó, me dejó caer en el suelo con semen goteando entre mis piernas. Fue vergonzoso haberme corrido por la paja que me hizo el cabrón, pero así fue. Y para colmo el negro no tenía intención aún de follarme por ahí. Pero ya habría tiempo para ello.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Veo que has aceptado ser nuestra puta –dijo mi entrenador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, lo que sea con tal de que no publiquen mi video – mentí, la verdad es que quería carne.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Bien, a partir de mañana vendrás a entrenar con ropita más ajustada, y sin ropa interior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, señor Gonzáles.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Vístete. Y vamos a mi oficina que vamos a disfrutar un ratito contigo, putita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me dejaron para que me vistiera. Realmente fue una locura. Yo aún estaba muy caliente y, pese a que todo fue denigrante, me excitó cómo me trataron duro. Mientras me ponía de vuelta de mis ropitas, no pude evitar morderme la boca pensando en las guarrerías que me harían en la oficina, y en los días siguientes también. Me habían ganado, me convirtieron en su esclava sexual. De solo pensar en las obscenidades que me harían se me mojó de nuevo el chochito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Cuando cogí mi móvil, vi que mi novio me había dejado un mensaje. Dijo que me estaría esperando esa noche para salir a un bailable. Si no fuera por ese mensaje, me habría olvidado que tengo novio. Me puse a cien solo de pensar que le estaba poniendo los cuernos con dos negros y un viejo verde.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Le escribí: “Christian mi amor, hoy no voy a poder q me duele muxo de tanto entrenar. El instructor estuvo un pokito cabroncete hoy”.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Continuará, si así lo quieren. Perdon nuevamente por escribir tan maaaal. Espero que le halla gustado a alguien, me ha costado mucho porque no es una fantasía que se la pueda contar a alguien con normalidad, así q aproveché esta página.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Besitos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Rocío</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; text-align: justify;" align="justify">
<div align="justify"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:</span><br />
<span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> <a style="color: #0068cf; cursor: pointer; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es</a></span></div>
<div style="font-family: Verdana, Tahoma, Arial;" align="justify"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/365/14619301/14619301_038_7f32.jpg" width="728" height="485" /></div>
<div style="background-color: #fafafa; font-family: 'Helvetica Neue Light', HelveticaNeue-Light, 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 19px; margin: 0px; outline: none; padding: 0px;"></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi hermano es un cabrón&#8221; (POR ROCIO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Jan 2022 19:48:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[ROCÍO]]></category>
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					<description><![CDATA[Hola queridos lectores de Todorelatos. Mi nombre es Rocío y tengo 19 años, soy autora primeriza así que espero que sepan perdonar mis fallas, he recibido muchos consejos y apoyo así que traté de mejorar la ortografía y la redacción, perdón si vuelvo a cometer faltas, perdóooon. En mi anterior relato conté cómo mi instructor de tenis y dos negros me hicieron su putita a base de calentarme poco a poco. Prácticas de Tenis Ya pasó una semana de aquello y los tres me usaban a su antojo. El viejo verde de mi instructor lo hacía en su oficina pero [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hola queridos lectores de Todorelatos. Mi nombre es Rocío y tengo 19 años, soy autora primeriza así que espero que sepan perdonar mis fallas, he recibido muchos consejos y apoyo así que traté de mejorar la ortografía y la redacción, perdón si vuelvo a cometer faltas, perdóooon. En mi anterior relato conté cómo mi instructor de tenis y dos negros me hicieron su putita a base de calentarme poco a poco.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="color: #ad272b; text-decoration: none;" href="http://tinyurl.com/PracticasDeTenis">Prácticas de Tenis</a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya pasó una semana de aquello y los tres me usaban a su antojo. El viejo verde de mi instructor lo hacía en su oficina pero a los dos negros les encantaba utilizarme juntos en los vestidores. Como mi culito aún no estaba preparado para recibir sus enormes trancas, se decidían solo a follarme por el ano con dos dedos mientras el otro me daba duro por mi coñito. La verdad es que a veces me dolía un montón pero debo confesar que la dureza también me excitaba un poquito, por lo que esos dos me volvían loca hasta el punto de ni siquiera ser capaz de hablar fluido o pensar con claridad cuando me follaban.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras terminar mi entrenamiento, en donde por cierto lo practico sin mallas ni ropa interior por orden de mi instructor, se acercó él:  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Muy bien, Rocío, ya te puedes ir a casa – rarísimo que no se me haya acercado a tocarme, o a exigir el uso de mi cuerpito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿En serio, señor Gonzáles?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, ¿o quieres quedarte un ratito conmigo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que sí quería quedarme. Pero por un lado no quería decirle eso, no quería quedar como una putita adicta al sexo, no iba a admitirlo al menos no fácilmente. Ellos solo creían que yo aceptaba las  guarrerías por el chantaje que me hicieron.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me quiero ir a mi casa, pero… Profe, la verdad es que me duele un poquito el tobillo, tal vez si da unos masajitos se me pasará.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ah, ¿pero otra vez ese tobillo, Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Síiii –mentí-. Me lo he aguantado toda la tarde, pero cuando los swings me salían perfectos, no quise dejar la cancha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mírate nada más, te pareces una profesional. Pero la próxima vez no vamos a forzar esta piernita, ¿vale?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se acuclilló y tomó de mi pie. Yo gemí como una cerdita, porque sé que eso le calienta mucho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No parece estar hinchado…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero me duele mucho, por favor profe –le puse una carita de pucherito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tengo un spray por aquí, déjame buscar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que podría pasar toda la vida buscando su maldito spray, yo ya me había anticipado y lo lancé lejos, hacia los arbustos que lindaban la cancha de tenis cuando tuve la oportunidad. De esa manera tendríamos que ir a su oficina en búsqueda de un repuesto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vaya, Rocío… no encuentro el spray.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Seguro que en tu oficina tienes más, los he visto – los vi en un estante una tarde, cuando me llevó para comerme el coño como recompensa por haber mejorado mucho mis golpes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder, muchacha… la verdad es que por hoy quería evitar cualquier tentación contigo, pero no me queda otra. Vamos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así fuimos. Yo estaba calentísima pero estaba disimulando muy bien, rengueando débilmente como si realmente estuviera lastimada, llevada de su brazo. Enredé mis dedos entre los de él para acariciarlo un poco pero muy extrañamente mi instructor se portaba muy bien. No entendí por qué no quería jugar conmigo, pero si quería guerra la tendría, lo iba a calentar hasta que me dé lo que yo anhelaba: su tranca venosa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y por suerte lo conseguí, no se aguantó: Él ya estaba sentado en su silla, yo debajo del escritorio. No sé por qué razón se le ocurrió meterme allí, pero bueno, me pidió que le hiciera una mamada. A mí me costaba acostumbrarme al olor de la polla de ese maduro, pero poco a poco y con la costumbre me estaba volviendo adicta a ella. No era tan grande como la de los dos negros, ni siquiera como la de mi cornudo novio, pero era el pedazo de carne más experto de todos ellos y el que más me hacía delirar cada vez que entraba en mi conejito.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamársela es de lo más cansador porque parece que el cabrón tiene un aguante bestial, no miento cuando digo que he estado más de veinte minutos chupándosela en los vestidores esperando que me regalara toda su espesa y caliente leche. Mi boca y mi lengua realmente se cansaban y llegaba hasta a doler de tanto chupeteo. Además el señor tiene la mala costumbre de agarrarme de mis pelos, meterme un pollazo hasta la campanilla, y sujetarme bien fuerte para correrse todo directamente en mi garganta, sin darme tregua ni posibilidad de desperdiciar una mísera gotita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando mi lengüita tocaba la puntita de su polla, jugando con ese agujerito de donde sale la leche, y con mis manitos jugando con sus huevos y con su tranca, escuché que la puerta se había abierto. Al principio me dio un poquito de corte y dejé de chupar, pero rápidamente me dio un golpecito en mi cabeza para que siguiera con lo mío. Así pues seguí lamiendo el falo mientras esa desconocida persona entraba en el lugar. Una voz de hombre mayor y muy conocida le dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Buen día, Instructor Gonzáles. ¿Ha visto a mi hija Rocío?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ah, es usted su padre. Le estaba esperando, por favor siéntese. Por cierto, su hija ya se fue hace rato, creo que dijo que iba a la casa de una de sus amigas a pasar el resto de la tarde.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento toda mi calentura bajó hasta el suelo. Quise dejar de chupar su verga pero el cabronazo de mi instructor hizo presión con su mano para que mi boquita no le abandonara. Y así, impotente, seguí ensalivando y succionando débilmente, atenta a la charla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ah, ya veo, se ha ido temprano. Pues nada, vine a preguntar cómo le va a mi hija.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues le va de fábulas, es una buena muchacha, muy aplicada y siempre da el 100%.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso me gustó mucho, muy orgullosa aumenté la fuerza de mi lengüita sobre esa polla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me alegra oírlo. Yo ando muy ocupado y no puedo compartir mucho con ella, así que me alegra que esté en buenas manos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me halagan sus palabras, señor. Pero solo hago mi trabajo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vamos al grano, que no tengo tiempo. Me gustaría inscribir a mi hijo también, que, siendo sincero, es un vago. Creo que la disciplina y el deporte le harán bien, que pronto comenzará la universidad y parece que no endereza su estilo de vida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Eso sería terrible para mí! Apreté los huevos de mi maduro amante y también mordí muy ligeramente ese enorme glande, dejándole claro que yo no quería que aceptara a mi hermano como alumno. Él se removió un poquito, como queriendo escapar de mis dedos y mis dientes, pero yo lo sujetaba fuerte al cabrón. No quería que aceptara eso, sería el fin de mis tardes de sexo con él y los negros, con mi hermanito pegado a mi lado durante todo el entrenamiento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Va a ser un placer tener al hermano de Rocío aquí, señor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me enojé muchísimo, le di un mordisco, pero el instructor no mostró ninguna queja.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Muy amable de su parte, instructor, le dejo con sus asuntos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Adiós, señor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando cerró la puerta, salí del escritorio con mi carita evidentemente muy enojada. Y muy roja, que apenas podía respirar con su polla hasta mi garganta. El instructor me tomó de la mano cuando yo amagué irme de la oficina:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Pero qué te pasa, mi putita?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya veo que me vuelves a hablar como el viejo verde de siempre.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ves por qué no quería que te quedaras? Sabía que tu papá vendría a visitarme. Pero bueno, la verdad es que estuvo muy morboso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Va a aceptar a mi hermanito como alumno, Señor Gonzáles?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Venga, marranita, no te me enojes. Ven que te voy a dar bien duro como te gusta. Hoy probaré meterte tres dedos en el culo, seguro que ya puedes aguantar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Estoy muy enojada, señor Gonzáles. ¡Me voy!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando me alejé me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Pero no te dolían los tobillos? ¡Ja, todo fue una excusa para venir aquí!, ¿no, putita? Por cierto, Rocío, tú no tienes ningún tipo de autoridad. Véngase para aquí, apóyate del escritorio y pon el culito en pompa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i7.fuskator.com/large/bldtcwGcDIM/Shaved-Babe-Rebeca-Kay-7.jpg" width="424" height="636" />Yo estaba nerviosa, vale, pero esas palabras me hicieron mojar un poquito por dentro. Así que me acerqué como me pidió, con la cara falsamente rabiosa, no sin antes sacar de mi bolsita un pote de vaselina. Si me iba a follar por el culo con sus dedos al menos debería tratar de hacerlo de la manera menos dolorosa posible, que yo no estaba para aguantar que me volviera a partir en dos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vale, Señor Gonzáles, perdón. Pero por favor use la crema que en los últimos días me duele solo de sentarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te has traído vaselina?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, apúrese que no tengo tiempo para esto, Señor Gonzáles. Cuanto antes terminemos, mejor – Perdón padre, por ser tan mentirosa. Me levanté y remangué mi faldita muy arriba, y me sujeté del escritorio. Abrí bien mis piernas y miré a mi instructor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se untó la vaselina por los dedos de una mano, se levantó y se dirigió detrás de mí. Me dio una nalgada muy fuerte, pero resistí. Sabía que me daba nalgadas porque estaba haciendo algo mal. Puse mi cabeza en el escritorio a modo de apoyo y llevé mis manos en mi trasero, separé mis nalgas lo más que pude para que él pudiera penetrarme a gusto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ya te has lavado el culito?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, Señor Gonzáles, puede hacerlo sin miedo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Muy bien. Por cierto, mi putita. ¿Ves el televisor frente a ti?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué pasa con ese televisor, profe?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un dedo empezó a entrar en mi ano. Chillé un poquito pero ya me estaba acostumbrando. Volví a mirar la TV. No podía creerlo, estaba viendo cómo los negros me estaban montando en los vestidores. Yo estaba siendo brutalmente follada, aplastada entre esos dos enormes tíos. Chillando y revolviéndome como loca. Para qué mentir, eso me excitó un montón:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No puedo creer que me has vuelto a filmar, profe. Eso es asqueroso, no puedo verlo más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No seas ingenua, mi putita. Siempre filmamos. Algún día aprenderás a hacerlo tú también.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Aaauuchhh! Mffff… ¡Duele-duele-duele!… -dos dedos ya entraban y me follaban el culo de manera violenta. Dejé de abrir mis nalgas y me sujeté de nuevo en el escritorio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vas a venir con tu hermano todos los días, putita, ¿entendido?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empezó a estimular mi clítoris. El cabrón ya me conocía muy bien. Yo gemía como una cerda, viendo la TV, sintiendo sus dedos pervertidos. Mis tetitas se bamboleaban sobre la mesa, de hecho un par de bolígrafos y carpetitas se cayeron al suelo por eso. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vaaaaleeee joderrrr… me da iguaaallll…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Veremos qué tan puta eres, te tengo preparado un plan.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Plan? Ufff… ¡Aauuuchhh, jodeerrrr cabronazoooooo dueleeee!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me corrí muy rápido. Con tres dedos en el culo y otros entrando en mi chochito visiblemente húmedo y enrojecido. Me quedé así, babeando y gimiendo débilmente sobre su escritorio, mirando de reojo cómo me montaban esos dos negros hermanos en la TV. Pero la tarde era muy larga y seguro que mi maduro amante tenía más guarrerías preparadas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">………………….</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente yo y mi hermano Sebastián íbamos juntos al predio. No vivimos muy lejos, pero aun así sentí que toda la caminata era incomodísima y parecía muy larga. Para colmo mi hermano no le gustaba la idea de practicar, y menos conmigo. Que si era por él se dedicaría a jugar fútbol con los muchachos del barrio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Oye, flaca, ¿cuánto más falta para llegar?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo hemos caminado diez minutos y ya te estás quejando, Sebastián.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vaya mierda, debería estar mi novia en el Mall o en cualquier otro lugar. Pero no, estoy aquí contigo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mbufff, yo más que nadie deseo que estés bien lejos de aquí. Esto es una pesadilla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sé que en el fondo me quieres, Rocío –dijo abrazándome.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No es verdad, en serio, yo creo que el cabrón es adoptado o algo. Si no fuera porque sus ojos y su nariz son idénticos a los míos&#8230; Pero me niego a pensar que comparta sangre con un subnormal como él, que cambia de pareja al dos por tres. Y para colmo es hincha del Peñarol, yo que soy seguidora de Nacional, su equipo archirrival.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo último que yo quería era escuchar su voz. Como dije en su momento, cada vez que lleva una chica a la casa para montarla, no puedo evitar oír sus gemidos pues su habitación está pegada a la mía, oigo los jadeos y groserías varias que se gasta aprovechando que no está mi padre. Es un asqueroso, básicamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegamos y se presentó a mi instructor. Se quedaron hablando un rato y yo aproveché para cambiarme en el vestidor. Fue cuando los negros entraron en el lugar y, muy a su estilo, me arrinconaron contra la pared para meterme dedos y lengua sin darme tiempo ni de respirar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hola putita, ¿cómo estás?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Nos extrañaste? Ayer no pudimos verte, seguro que el profe gozó todo este cuerpito para él solo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo me hice de la remolona e hice fuerza para salirme de sus manos perversas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Basta! No, no les extrañé, por mí como si nunca vuelven aquí, par de pervertidos – mentí, claro que extrañaba el contacto de esos pollones. Era lo único en lo que pedía pensar en la noche anterior mientras yo y mi novio nos besábamos en el portal de mi casa. No me sé aún el nombre de esos dos hermanos pero es lo que menos me interesa de ellos, sinceramente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ja, seguro que sí! Nos ha pedido el Señor Gonzáles que nos aseguremos que te quites las mallas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Pero por qué debería quitármela, tontos? Voy a entrenar con mi hermano, este juego ya no puede seguir. Si queréis usarme lo haremos luego del entrenamiento cuando él se vaya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te tengo que recordar quién es el que manda aquí? – dijo el otro negro, que me aplastó contra la pared para meterme su lengua en mi boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ufff… bastaaa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El otro empezó a meter sus dedos bajo mi faldita para masajear vulgarmente mi chumino, la meció bajo mi malla y buscó mi puntito que poco a poco se humedecía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Rocío, vas a entrenar sin las mallas. ¡Es una orden!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Diossss… estás loco, no haré eso… ufff…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cabronazo me pajeó la concha con maestría, separaba mis pequeños labios vaginales y buscaba mi clítoris. Yo me volvía loca y apenas podía hablar, pero con lágrimas en los casi cerrados ojos intenté armar una frase:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está bien… mffff… ufff… valeeee… lo haré, lo haré… pero déjenme en pazzzz…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Me recuerdas quién eres, mi amor?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bastaaaa… diossss, suficienteeee… soy vuestra putita, valeeee…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Jaja, eres increíble!, es darte una paja y convertirte en perra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ahora quítate la malla y ve a la cancha, putita -ordenó su hermano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé si existe alguien tan hijo de puta como para calentar a una chica de esa manera para dejarla luego a medias. Son un par de imbéciles, encima se llevaron mi malla, oliéndola y riendo mientras yo, muy calentita y algo cabreada, me dispuse a prepararme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegué a la cancha y mi instructor se acercó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vas a jugar un set contra tu hermano, ya estará terminando de calentar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No tengo mallas, profe – le susurré –. Y ese muchacho es mi hermano. Va a verme TODA. T-O-D-A.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si pierdes el set te vamos a follar yo y los negros en el vestidor, a modo de castigo. Ahora prepárate. </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me palmeó la espalda y se sentó en el banquillo. Los dos negros le acompañaron muy sonrientes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo me posicioné en mi puesto. Por un lado no quería hacer movimientos bruscos para levantar mi faldita y revelarle a mi hermanito que estaba sin mallas. Yo quería perder para que ellos me follaran entre los tres, era lo que yo anhelaba pues me dejaron muy calentita, pero tampoco quería que fuera muy evidente que me iba a dejar ganar.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi instructor gritó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> -¡Rocío, tu hermano va a sacar. Apóyate sobre las puntas de los pies, da pequeños saltitos a la espera del remate!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya lo sé, cabrón, no es a mí a quien deberías dar clases –dije inclinándome, dando ligeros saltitos, mirando fijamente la bola en la mano de mi hermano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ahí va, flaca!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que yo esperaba mucho más de un hombre. Ese muchacho sí que era malo, la mayoría de sus remates iban en las redes o eran fáciles de devolver. Así, en un santiamén, el set se puso 1-0 a mi favor sin mucho esfuerzo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Sebastián, mira la bola, mira sus pies, sus manos, anticípate a sus movimientos! –gritaba el entrenador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No voy a perder contra una chica, flaca! ¡Toma!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Qué irónico, pues yo quería perder para ser montada. Ese último remate me exigió más de lo normal, por lo que tuve que correr tras la bola para poder devolvérsela. Sin darme cuenta el esfuerzo hizo que se levantara mi ya cortita falda y revelara mis carnes. Mi hermanito lo vio y se quedó estático, mirándome a mí y no la bola que pasó a su lado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Sebastián, qué cojones te pasa! –gritó el entrenador-. ¡Fíjate en la bola, en la bola!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los negros se rieron. Uno de ellos sacó mi malla que la tenía guardada y lo olió, mirándome pícaro. Yo aún estaba a tope, y la verdad es que ver a mi hermano embobado por mi culito y mi entrepierna me pareció cuanto menos excitante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i8.fuskator.com/large/bldtcwGcDIM/Shaved-Babe-Rebeca-Kay-8.jpg" width="424" height="636" />El resto del juego me pasé exagerando los movimientos para revelar mis nalguitas y la bella mata de pelos que estaba encima de mis mojadísimos labios vaginales. El set ya estaba 5-0 a mi favor, y me di cuenta que yo no obtendría la carne que exigía mi cuerpo. Mi hermano, con una media erección evidente, poco podía hacer para ganarme. Así que le grité:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿¡Pero qué te pasa, Sebastián!? Sostén fuerte del mango.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿¡Qué dices!? ¿De qué… qué mango hablas?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De tu raqueta, imbécil –dije mirando su casi evidente erección-. Cuando llega el momento de golpear el golpe de drive, tu cuerpo debe estar de lado, perpendicular a la red. Tú eres diestro, así que la punta de tu pie derecho debería apuntar al poste de la red de mi izquierda.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Bien dicho, Rocío! –gritó uno de los negros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Escucha a tu hermana, Sebastián, ella sabe –dijo mi orgulloso entrenador.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sacudió la cabeza mientras yo trataba de bajar un poquito mi faldita. Si yo quería perder, necesitaba que el cabroncito se concentrara en el juego y no en mi mojado coñito. Hice de todo, dejé pasar golpes muy fáciles, le puse en bandeja de plata remates que me dejarían de contrapié. Y así, con mucho sacrificio y con una gran sonrisa en mi rostro, conseguí perder ante el peor jugador de tenis de la historia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Te vencí, Rocío!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Es la derrota más sabrosa de mi vida – me dije a mí misma, mirando de reojo a mis tres amantes en el banquillo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Creo que por esta tarde es suficiente, Sebastián –mi entrenador se levantó y le dio unas palmadas en el hombro-. ¿Cómo estás, hombre?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Buf!, un poco cansado, Señor Gonzáles.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://gals.kindgirls.com/1500/vicky_77619/vicky_77619_8.jpg"><img decoding="async" src="http://gals.kindgirls.com/1500/vicky_77619/vicky_77619_8.jpg" width="426" height="640" border="0" /></a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues claro, te falta ritmo. Ve a las duchas a descansar, por hoy hemos terminado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego se acercó a mí, que yo estaba tomando agua de una botella que los negros me pasaron.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo has hecho mal, putita. Seguro que lo has hecho adrede para que te montemos en las duchas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, Señor Gonzáles, es que me da mucho corte jugar contra mi hermano estando yo sin mallas. Por eso perdí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues nada, tú también puedes ir a cambiarte e irte a tu casa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Pero qué dices, profe, no habrá castigo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ja! Esta putita quiere pollas, perdió adrede –dijo uno de los negros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No quiero nada de ustedes cabrones, estoy bastante feliz de que no haya castigo –fingí una sonrisa mientras llevaba la botella a la boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te irás a tu casa y se acabó, marranita – me dijo dándome una fuerte nalgada que hizo que el agua se desparramara toda por mí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así siguieron los siguientes días de entrenamiento. Mis tres amantes no me tocaban más que un poquito antes de jugar, en los vestidores, y me soltaban al campo toda caliente para jugar o entrenar con mi hermano. Para colmo el instructor me pedía que ayudara al chaval a adoptar una buena posición, decirle cómo recibir los golpes y consejos varios que requerían de contacto físico de mi parte. Obviamente mi hermano se calentaba un montón porque sabía que yo lo hacía sin nada debajo de mi faldita. Más de una vez en busca de explicarle cómo agarrar su raqueta, terminé rozando la polla morcillona.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras una semana ya, sin recibir contacto de parte de los negros, del viejo verde e incluso de mi novio que hizo un viaje familiar, recibiendo solo leves caricias antes de empezar las clases de tenis, yo estaba demasiado caliente. No sé si mi entrenador estaba jugando conmigo, acercándome más y más a mi hermano, calentándolo a él con mis carnes y dejándome a mí evidentemente excitada de tanto toqueteo, pero la verdad es que ese viejo verde sí que conoce mañas, no me extrañaría que su plan maestro fuera que yo terminara loca por Sebastián.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa noche el cabrón de mi hermano se trajo de nuevo a su novia a casa, pues papá salió. Yo escuchaba los jadeos y movimientos de la cama detrás de mi pared. Normalmente yo me bajaría a la sala para escuchar música bien fuerte, pero como estaba tan cachonda no pude evitar meterme dedos con una manito, mientras con la otra sostenía un vaso entre la pared y mi oído a fin de escuchar mejor a Sebastián y la putita de su novia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Media hora después él se despidió de ella en la puerta de la casa, y quiso voler a su habitación, subiendo por las escaleras. Pero me aparecí para atajarle. Yo estaba tan solo con una remerilla de tiras que no me tapaba mi ombligo, y con un pantaloncillo muy cortito y apretado. Mi mirada molesta, cruzada de brazos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder, flaca, me has asustado. ¿Qué te pasa?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres un marrano, eso pasa. ¿Hasta cuándo tengo que soportar tus gritos?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A ver, ¿yo un marrano? Mira, no quería decírtelo, pero me asombra que me lo diga una chica que ENTRENA TENIS CON EL PUTO COÑO AL AIRE.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé rojísima, era la primera vez que me lo sacaba a colación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me incomodan las mallas, es todo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Claro que sí, Rocío, claro que sí. He visto cómo miras al entrenador Gonzáles, y también a Richard y Germán.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Quiénes son Richard y Germán?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Los dos negros, tonta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Con que así se llaman…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se lo voy a decir a papá, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vaaaale, idiota, no se lo digas. Yo no diré nada al respecto de la novia que traes cuando él no está.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Genial, estamos a mano, hermanita. Entonces solo se lo diré a tu novio, Christian.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Te mato, infeliz! ¿Qué más quieres?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-La verdad es que me pareces una puta. Pero una puta muy bonita –me sonrojé, la verdad -. De hecho creo que eres más bonita que cualquiera de las novias que he tenido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te odio, cabrón, eso lo dices porque soy tu hermana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, en serio, Rocío. Yo estoy caliente de tanto toqueteo en la cancha, tú lo sabes bien. Y sinceramente con mi novia no logro contentarme, es una puta remilgada que no quiere ni chupar mi polla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Controla tu lenguaje, cabrón!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Venga, Rocío, si hubiera una chica más bonita que tú, no estaría aquí proponiéndote algo indecente. No se lo diré a tu novio si accedes – me tomó de la mano. Si antes yo estaba roja, no sé cuál sería el color intenso de mi rostro. Era demasiado halagador. Él es guapo, pero es mi hermano también. Le solté la mano y le di una bofetada cruel, solo para encerrarme en mi cuarto. El resto de la noche se la pasó golpeando mi puerta y llamándome a mi móvil, pero yo me limité a no hacerle ningún caso, a ponerme un auricular enorme y escuchar mi música, volviéndome a tocar mis pequeño y mojadito puntito imaginando que mi propio hermanito me daba una follada en su habitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El maldito entrenador había obtenido lo que quería. Yo estaba con ganas de mi hermano. Es un cabronazo mañoso, lo admito. Con rabia, con dos deditos entrando y con mucha excitación me corrí muy rico. Simplemente no estaba lista para dar ese paso en la vida real.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i6.fuskator.com/large/bldtcwGcDIM/Shaved-Babe-Rebeca-Kay-17.jpg" width="424" height="636" />Al día siguiente llegamos al entrenamiento pero separados. Yo no iba a hablarle más, o al menos eso quería que él pensara. En el vestidor, los dos negros me hicieron una rica paja a mi clítoris mientras el otro me chupaba las tetas y mordisqueaba mis rosaditos pezones. Y como siempre, me dejaron a mitad solo para poder entrenar cachonda y con muchas ganas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Chicos, estoy harta de esto… mmffff… diosssss…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué te pasa, perrita? ¿Quieres que te follemos como antes?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La punta de su polla se restregaba por mi rajita. Yo gemía como una maldita perrita en celo. Quería que me follaran duro y sin piedad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cabronazossss… claro que síiiii… todos los días me dejáis a mediassss… ufff…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te jodes, princesita. Ahora ve a entrenar –dijo quitando su gigantesco glande de mi mojado chumino.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nooo… por favorrrr… solo un ratito, no le diré nada al Señor Gonzáles – le tomé de la mano a uno de ellos y lo traje para lamer un poquito sus enormes dedos. Lo que daría para que me la metiera un ratito más, ¡diossss! Le puse una carita de pucherito otra vez con la esperanza de que se apiadara de mí y me hiciera correr como cerdita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Jajaja, serás puta! –dijo su hermano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo siento, ¡a entrenar, Rocío!</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y otra vez de vuelta al entrenamiento. Estaba yo tras mi hermanito tratando de explicarle cómo jugar, poniendo mis manos en su cintura y trayéndolo junto a mí. Ni él ni yo entendíamos por qué mi padre le pagaba al entrenador, la verdad, ¿solo para mirarnos desde el banquillo?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sebastián, es importante finalizar el golpe de drive con la raqueta por encima de tu hombro izquierdo, ya que eres diestro. Recoge el cuello de la raqueta con la mano izquierda. Al finalizar el golpe, deberías quedarte parado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vale, Rocío. Por cierto… quiero follarte –me susurró.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué dices, cabrón?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te esperaré esta noche en la cocina. A las ocho, ¿qué dices? Papá volverá a salir por cuestiones de negocios. Mi novia quiere venir pero le dije que se vaya a la mierda, que encontré a la mujer de mis sueños.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo admito, si antes me dejaron caliente los negros, eso casi me dio un orgasmo instantáneo. También me dio mucha ternura, para qué mentir: “La mujer de mis sueños” ha dicho, ni siquiera mi novio me ha dicho algo tan bonito. Para colmo noté que mi hermano tenía la polla erecta bajo el short deportivo. Si mi instructor y los negros no iban a darme carne, entonces decidí que yo lo obtendría de alguien más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jamás haré guarrerías contigo, pervertido – le susurré –. Ahora fíjate en la bola.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">………………</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bajé a la cocina para tomar agua. Coincidentemente fui a la hora en la que me esperaría mi hermano allí. Y fui con una faldita muy corta y una remerilla también cortita y desgastada. Me hice de la sorprendida cuando lo vi sentado en la silla del comedor, como esperándome. Me sonreía mucho, pero yo hice como si no estuviera allí. Me dirigí a la heladera:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Rocío, sabía que vendrías.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si supiera que tú estarías realmente esperándome, no vendría a tomar agua – mentí. Abrí la heladera y me agaché mucho para coger una jarra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Flaca, qué culito tienes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres un pervertido asqueroso – cargué el agua en el vasito y lo tomé.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Vas a derramarte el agua por la remerilla, verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que el desgraciado me pilló. Solo por eso decidí no derramármela.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No haré eso ni en tus sueños, tarado. Quítate esa idea loca que tienes en la cabeza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tomé el agua rápidamente y me acerqué a un florero. Esa tarde había escondido una cámara allí, apuntando la mesa de la cocina. Mi hermano ni enterado del tema, y apreté el botón REC.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Venga, Rocío, estoy que me muero por ti –me tomó de la mano. Yo no pude disimular mi rostro colorado. Varios días sin recibir mi ración de sexo, con la calentura a tope terminó por destruirme. Y mirándolo con ternura le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Realmente quieres hacerlo? Somos hermanos, imbécil –nunca en mi vida dije una grosería con tanto cariño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi corazón no me engaña, flaca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-“Flaca” dices… -me acerqué a él y puse mi mano en su mejilla para acariciarlo-. Jamás en la vida me rebajaré a follar contigo, pero de hacerlo… ¿serías tierno conmigo, Sebastián?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Tierno, yo? No, no seré tierno y lo sabes, que siempre me escuchas tras la pared cuando follo con mi novia. Digo, a mi ex. Te haré chillar como perra en celo, Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me puso a tope eso. Lo abracé y lo besé. Fue tan eléctrico el choque. Eléctrica la sensación en mi boquita recibiendo las caricias de la lengua de él, recibiendo sus manos en mi culo, esas poderosas manos que me apretaron las nalgas. Se levantó de la silla y hábilmente, con sus fuertes brazos, me cargó. Me iba a llevar a su habitación pero yo le puse una mano en su pecho para gemirle:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sebas… no, no, no… quiero hacerlo aquí, en la mesa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué? Será más cómodo en una cama.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Aquí o en ningún otro lugar, es que me parece más morboso aquí – evidentemente quería que la cámara nos filmara, y jamás en la vida a mí se me ocurriría llevarlo a mi habitación, que es sagrado para mí. Y en su habitación ni en sueños, que no pienso acostarme donde esa putita de su ex gozaba como perra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Qué rara eres, Rocío. Pero en serio esa carita de vicio que tienes me vuelve loco, así que por ti iría hasta el fin del mundo.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://gals.kindgirls.com/1500/vicky_77619/vicky_77619_10.jpg"><img decoding="async" src="http://gals.kindgirls.com/1500/vicky_77619/vicky_77619_10.jpg" width="426" height="640" border="0" /></a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chumino estaba chorreando, la verdad, ya entendí por qué tenía tantas novias, sabía cómo hablar a una puta. Me sentó sobre la mesa, quitó los platos rápidamente, me subió la faldita, remangándola en mi vientre. Posteriormente me quitó la remerilla mientras yo gemía como una putita a cada tacto. Libre de ropas los dos, le abracé con mis piernitas y atraje su pelvis contra la mía, sintiendo su polla creciente contra mi chochito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tumbó contra la mesa y se inclinó para chupar mis pezoncitos. Yo gemía un poco, trataba de atajarme porque quería que pareciera que yo le estaba haciendo un favor, que apenas iba a disfrutar con él. Pero por más de que lo intentara, mi hermano me conocía más bien que yo misma, sus manos me apretaron fuerte de la cintura –me encanta eso-, y puso la punta de su pene entre mis hinchadísimos y mojados labios. Dejó de chupar mis tetas y me habló:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Rocío, quiero que me ruegues que te folle.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ufff… En la p-u-t-a vida, Sebastián, mmmfff, aaghhmm…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su polla ahí se sentía riquísima, caliente y palpitante a la espera de entrar. Si fuera por mí, que me la metiera hasta el fondo, que ya he soportado bastante sin follar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te la voy a meter hasta que me lo ruegues, flaca.  </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con sus dedos empezó a jugar con mi clítoris. Es mi punto débil, volví a entrecerrar mis ojos y a babear como perra sin siquiera ser capaz de pronunciar palabra alguna. Parecía que hablaba en un idioma extranjero, o que estuviera poseída:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Diosss… mmfffff… sigue soñandooooo… cabróoon… ufff…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i6.fuskator.com/large/bldtcwGcDIM/Shaved-Babe-Rebeca-Kay-18.jpg" width="424" height="636" />Volvió a chupar mis tetas. Joder, yo quería que me metiera la lengua hasta el fondo de la boca, y luego su polla hasta mi garganta, pero se ve que había que explicárselo con carteles y señales de humo o algo así. Mi cuerpo entero me pedía carne, más carne.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Rocío, si no quieres pues me voy a la sala, que ya va a jugar Peñarol.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vaaaaleee…. Joddderrrr… métemela, Sebas… por favoooor, estoy cansada de que siempre me dejen a medias, cabróooon…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Mande, chica? No entendí una mierda. Repítelo más lento.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El desgraciado no dejaba de masturbarme, de restregar su polla por mis labios que ya estaban hinchadísimos. Sin quererlo yo ya estaba empujando mi caderita contra la suya para comer ese pedazo de tranca que se gastaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Que me la metasssss… que me la metassss de una vezzzz que no aguanto mássss… uffff…. Me voy a correr antes de que me la metassss hijoputaaa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Eres mi putita, vas a ser mi putita?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Síiiii, toda tuyaaa… solo mételaaaaa…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue un poco doloroso porque, al plegar su polla en la raja, presionó con mucha fuerza. Grité un poquito fuerte y rápidamente atraje su cuerpo para que se recostara sobre mí, le arañé con fuerza su espalda. Para no seguir gritando le mordí el cuello, pero él aguantó como un auténtico macho mientras su enorme verga se abría paso en mi calentito interior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los dos jadeábamos mirándonos mientras su cadera describía un violento ir y venir que me ponía como loca. Quería decirle que lo amaba, seguro que él también, pero algo en los dos nos lo impedía. De todos modos yo estaba más que contenta, tras casi semana y media de dejarme cachonda, por fin podía desquitarme. No sé si fue plan de mi instructor, pero ya no importaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sebastián se sabía trucos. Su polla describía ligeros círculos dentro de mí, antes de entrar hasta el fondo. Lo retiraba un poquito y volvía a dibujar formas circulares. Mis piernas y  brazos colgaron rendidos, ya no podía controlarlos, mi boquita ya no decía nada entendible, solo mascullaba y gemía como cerdita. De vez en cuando él me besaba y chupaba mis labios. Mis ojos ya no veían nada, era todo blanco, me sentía en el cielo. Ni mi instructor ni los negros sabían follar como él.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A lo lejos escuché mi móvil, me devolvió al mundo real, seguramente era mi novio que me llamaba pues ya regresó de su viaje familiar. Pero me importaba una mierda él. Así como mi hermano rompió con su novia para estar conmigo, yo no tendría problemas en cortar con él. Sebastián miró mi móvil y empezó a reírse. Luego me besó con mucha fuerza, lamió mis labios y luego mi sonrojada mejilla. Fue cuando empezó follarme más duro, más rápido. Seguramente quería que me volviera más loca hasta el punto de olvidarme del móvil. Y así fue, me rendí ante su hermosa y venosa polla que se encharcaba de mis jugos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> -Me voy a correr, Rocío, mmff.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mesa parecía que iba a romperse de tanto tambalearse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hazlo dentro, por favor, mmm… ufff… he tomado la píldora…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres una putita en serio, te has preparado bien, ¿no? Mmfff…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Fue coincidencia que la tomara hoy, pensé en salir con mi novio, cabronazo… uuuuffff… -mentí descaradamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tomó fuerte de la cadera y su cara se puso muy rara. Jadeó muy fuerte y sus ojos parecían querer ponerse en blanco. Me la metió hasta el fondo y sentí toda su leche caliente dentro de mi chochito. Estuvo dándome tímidamente unos segundos más hasta que se retiró de mí. Yo estaba muerta, feliz pero muy cansada, tirada sobre la mesa con la baba escapándose vulgarmente de mi abierta boca. Desde allí le pregunté débilmente:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Oye, Sebas… ¿Ha sido mejor que con tu novia?</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, para nada. Con ella fue mejor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres un hijo de puta.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si me la chupas, vaya… entonces sí serás mejor que mi novia, Rocío. Ya te dije que ella es una remilgada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No voy a chuparte nada, idiota, sigue soñando. Extírpate las costillas y chúpatela tú mismo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo que tú digas, flaca – se sentó en la silla y abrió sus piernas. Puso sus manos tras su nuca y me sonrió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me llames flaca, Sebastián, ya no más.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y cómo quieres que te llame, Rocío? Seguro que eres torpe chupando pollas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanté. El cabroncito iba a ver lo que era una buena mamada, sí señor. Tenía que apurarme, que realmente quería ver a mi novio esa noche porque hacía días que no estaba con él. Vale, pensé en cortar mi relación solo por la calentura, pero Christian (mi novio) es demasiado importante para mí. Seguro que también querría algo de mí esa noche, pero yo estaba un poco adolorida porque mi hermano fue muy bruto. Y eso que al día siguiente teníamos más clases de tenis, no habría descanso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me arrodillé y agarré su enorme tranca como si de una raqueta se tratase:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Llámame “putita”. Soy tu putita, cabrón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Continuará, si eso quieren ustedes. Espero q a alguien le haya gustado porque a mí sí. Nuevamente mil perdooooones si he cometido errores, es mi segundo relato ya.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un besito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si quieres hacerme un comentario, envíame un mail a:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <a style="color: #0068cf; cursor: pointer; font-family: Calibri, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px; outline: none; text-align: start;" href="mailto:rociohot19@yahoo.es">rociohot19@yahoo.es</a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3297" src="http://www.pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2013/12/Sin-t-C3-ADtulo36.png" alt="Sin-t-C3-ADtulo36" width="682" height="1024" /></div>
<div style="background-color: #fafafa; color: #333333; font-family: 'Helvetica Neue Light', HelveticaNeue-Light, 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 19px; margin: 0px; outline: none; padding: 0px; text-align: justify;"></div>
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