<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>MARIANO &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
	<atom:link href="https://pornografoaficionado.com/tag/mariano/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://pornografoaficionado.com</link>
	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
	<lastBuildDate>Wed, 03 May 2023 06:59:58 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.2.9</generator>

<image>
	<url>https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2020/11/cropped-Sin-título-3-32x32.png</url>
	<title>MARIANO &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
	<link>https://pornografoaficionado.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;Si bebes mucha leche  te corres mejor&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-si-bebes-mucha-leche-te-corres-mejor-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-si-bebes-mucha-leche-te-corres-mejor-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 May 2023 11:18:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9992</guid>

					<description><![CDATA[SI BEBES MUCHA LECHE TE CORRES MEJOR Tenía apenas cinco minutos para terminar de ponerme “guapo” si quería acudir con puntualidad a mi cita con Rosa. Nunca me ha gustado llegar tarde a una cita y menos cuando se trata de una mujer.&#160; Terminé de arreglarme la barba de 3 días y peiné mi negro cabello hacia atrás. Sólo me faltaba un toque final de colonia. Mientras comenzaba a aplicármela, sonó el teléfono móvil. Tuve un&#160; desagradable presagio. &#8211;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ¿Sí? ¿Quién es? &#8211;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Hola Antonio, soy Rosa &#8211; la voz de la mujer con la que estaba citado sonaba indecisa [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><strong>SI BEBES MUCHA LECHE TE CORRES MEJOR</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tenía apenas cinco minutos para terminar de ponerme “guapo” si quería acudir con puntualidad a mi cita con Rosa. Nunca me ha gustado llegar tarde a una cita y menos cuando se trata de una mujer.&nbsp; Terminé de arreglarme la barba de 3 días y peiné mi negro cabello hacia atrás. Sólo me faltaba un toque final de colonia. Mientras comenzaba a aplicármela, sonó el teléfono móvil. Tuve un&nbsp; desagradable presagio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Sí? ¿Quién es?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hola Antonio, soy Rosa &#8211; la voz de la mujer con la que estaba citado sonaba indecisa y apagada &#8211; verás, me ha surgido un problema familiar de última hora y no vamos a poder vernos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Algo grave? &#8211; respondí con sincera preocupación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No, grave no es, afortunadamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;¿Y no hay manera de solucionarlo? &#8211; repliqué con un cierto mosqueo interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues no. Lo siento mucho, Antonio, pero es un tema delicado y no puedo esquivarlo.&nbsp; De verdad que me apetecía mucho quedar contigo esta noche, pero no tengo alternativa. ¿No te enfadas, verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No pasa nada, mujer &#8211; le mentí caballerosamente, pues me había dejado realmente jodido &#8211; ya quedaremos en otra ocasión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gracias Antonio, eres un solete, ya te recompensaré, te lo prometo.&nbsp; Ciao.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/54/78048969/78048969_101_ae73.jpg" width="460" height="690">No me cabía duda alguna de que cumpliría su promesa, aunque&nbsp; en realidad esa recompensa me la habría dado esa misma noche. Con 35 años, 5 menos que yo, Rosa es una mujer simpática y muy voluptuosa, rubia teñida de pelo corto, con buenas tetas, pero lo mejor es que en lo sexual se presta a todo y tiene la experiencia que da la madurez para hacerlo bien, muy bien, especialmente las mamadas, que son de infarto. Además no tiene ataduras sentimentales con lo que era el plato ideal para una buena noche de jodienda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Seguramente por ese motivo había llamado a Rosa y no a otra de las muchas&nbsp; conocidas que tengo en mi agenda telefónica. Necesitaba con urgencia tener una noche “completa” después de casi un mes de continuos viajes de trabajo en los que no había tenido&nbsp; tiempo para nada ni incluso ganas&nbsp; de hacerme una paja. Había regresado a casa por fin a primera hora de la tarde y lo primero que había hecho era concertar y preparar con mimo esa cita que ahora se desvanecía en el último momento, dejándome con las ganas y con un monumental cabreo que no quise mostrar a Rosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Busqué una solución de emergencia, agenda y teléfono en mano, intentando no desperdiciar la noche, pero no hubo manera de conseguir resultado alguno. Parecía que todas mis amigas se habían puesto de acuerdo para arruinarme la noche. El destino me empujaba a una velada solitaria en mi apartamento, frente al televisor&nbsp; y con una copa como única compañía. ¡Un plan cojonudo, vamos!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Llevaba ya un rato medio adormecido en el sofá, bajo el influjo del devenir monótono y uniforme de una película de misterio, cuando sonó de nuevo el móvil. Me desperecé, ilusionado con la posibilidad de que alguna de mis contactadas hubiera cambiado de idea y de que al final tuviera la velada deseada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hombre Antonio, por fin estás de vuelta &#8211; reconocí de inmediato la voz de mi buen amigo Pedro&nbsp; al otro lado del teléfono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hola Pedro, pues sí, por fin he terminado con este puto mes de trabajo &#8211; la verdad es que contesté con la desgana natural que me había dejado comprobar que la noche seguía teniendo el mismo aspecto negro que antes. Pedro se dio cuenta de ello, me conocía bastante bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Joder Antonio, pues no parece que estés muy contento de tu vuelta, te noto como cabreado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Le conté la situación y bromeó conmigo, queriendo darme algo de ánimo, aunque tampoco tuvo demasiado éxito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vale Antonio, reconozco que después de un mes sin mojar debes estar desesperado y más si tenías casi a tiro a la buenorra de Rosa, pero date un día más de descanso hasta mañana, así la cogerás aún con más ganas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya, tienes razón, intentaré quedar de nuevo con ella y desquitarme &#8211; contesté</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oye, ¿y si te vienes conmigo? He quedado con Pepi en su casa. Tiene un pequeño ático con terraza y me ha invitado a un picoteo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No sé &#8211; contesté con desgana &#8211; tampoco me seduce mucho la idea, yo no conozco a esa Pepi, ni ella a mí. ¿Qué pinto yo allí?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pepi no pondrá pegas, no te preocupes, tú eres mi amigo y yo ya llevo un tiempecillo con ella. Además se trata de algo informal,&nbsp; ya lo ha hecho otras veces e invita a varios amigos suyos. No se trata de una orgía, claro, pero al menos podrás comer, beber, charlar y entretenerte un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La verdad es que la cosa seguía sin interesarme,&nbsp; pero Pedro me insistió y no pude encontrar ninguna excusa,&nbsp; sabiendo él, como sabía, cuáles eran mis expectativas para esa noche. Quedé en&nbsp; que me llevaba&nbsp; él y pasó a recogerme una media hora más tarde, sobre las 10 de la noche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Nos recibió Pepi, una mujer morena, bastante alta e interesante, a la que Pedro me presentó como su amiga, aunque él me había dicho que eran algo más que eso, y que me trató desde el primer momento con mucha simpatía. Pasamos a través de un salón no muy grande hacia la terraza del ático, pequeña, pero muy coqueta, en la que, alrededor de una mesa baja de cristal, charlaban los invitados de Pepi, bajo la luz indirecta de un foco lateral que iluminaba la estancia abierta a la noche madrileña de inicios del mes de&nbsp; Septiembre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Todos estaban sentados en asientos que eran distintos entre ellos y algo cochambrosos, probablemente retales regalados por amigos o familiares, por lo que imaginé que Pepi no era precisamente una ricachona. La anfitriona se percató de que faltaba una silla y se aprestó a traérmela, dado que Pedro se había ya acomodado en una de las dos que estaban libres. Al entregármela, Pepi me dijo por lo bajini y con una amplia sonrisa “Toma Antonio, no puedo consentir que ese cuerpazo esté mucho tiempo de pie”.&nbsp; Me halagó y me gustó el interés y el trato de la mujer, aunque la silla era tan vieja como las otras. Incluso comencé a hacerme ilusiones sobre ella, dudando si Pedro decía la verdad y si, realmente, era territorio prohibido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Apenas diez minutos, entre sorbos de cerveza y canapés fríos que llevarme a la boca, fueron suficientes para&nbsp; darme cuenta de que la velada iba a ser un auténtico rollazo. La charla versaba sobre fútbol, un tema sin interés para mí&nbsp; y sobre el que además no podía intervenir, &nbsp;por desconocimiento. Como me aburría, me dediqué a observar a los allí presentes, que tampoco eran muchos, con los que formaba un círculo alrededor de la mesa de picoteo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">A mi derecha había dos hombres de más o menos mi edad que tampoco intervenían en la conversación y se dedicaban básicamente a comer. Los dos iban de negro y ambos tenían la cabeza rapada. Parecían gemelos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Continuando el círculo, una chica de unos 30 años, requetepintada, con el cabello teñido&nbsp; de un morado chillón y una vestimenta de mil colores super hortera. Ella sí entraba al trapo del fútbol, con un espantoso y desagradable tono de voz cazallero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El siguiente invitado se llevaba la palma, un tipo cincuentón, con unas greñas negras y &nbsp;onduladas a lo afro, gafas enormes y una vestimenta de pantalón y camisa blanca Ariel. Su aspecto era de friqui total, y era el que manejaba la conversación futbolera, sentando cátedra con sus opiniones,&nbsp; secundadas siempre por la hortera, en mi opinión interesadamente,&nbsp; y por mi amigo Pedro, al que tenía justo a mi izquierda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El círculo lo cerraban Pepi y una mujer también cincuentona y feísima que llevaba un traje verde pistacho horrible. Ambas charlaban entre ellas, ajenas al tema principal.&nbsp; Lo único interesante e ilusionante parecía seguir siendo Pepi,&nbsp; a la que pillé un par de veces dirigirme su mirada de ojos negros, pero un gesto de Pedro agarrándola por la cintura, seguido de un piquito en los labios por parte de ambos, echó por tierra las estúpidas esperanzas que mis ganas de un mes de sequía me habían hecho concebir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tuve el impulso de marcharme, pero eso hubiera sido una descortesía hacia Pepi y hacia mi amigo Pedro, que además se había prestado a hacerme de chofer. De modo que me resigné a permanecer formando parte del pintoresco cuadro de los allí presentes y esperar a que la charla pudiera desembocar en un tema en el que por lo menos pudiera intervenir, si es que antes no me dormía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En ese momento sonó el timbre y Pepi nos anunció: “Debe ser Tato, ya me extrañaba que se retrasara tanto”, y se fue al interior de la casa. De inmediato pensé que, visto el panorama, a saber qué aspecto tendría el recién llegado, de modo que ni quise mirar el regreso de la dueña de la casa con el amigo Tato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues me equivoqué &#8211; apuntó Pepi al regresar &#8211; no era Tato, os presento a mi amiga Laura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hola, ¿Cómo estáis? &#8211; saludó una voz&nbsp; dulce y femenina que me sacó del trance</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Junto a Pepi había una mujer de unos 35 años, no muy alta y algo rellenita, con el cabello castaño liso y a media melena. Vestía, afortunadamente, de un modo normal, con una camisa a rayas blanca y azul, y una falda negra corta, unos centímetros algo por encima del muslo. La camisa, holgadita, no dejaba entrever demasiado bien el tamaño de las tetas, aunque estas prometían.&nbsp; Esbozaba una sonrisa bonita y natural, muy a tono con las agraciadas facciones de su cara. Destacaban los ojos, grandes y de color marrón oscuro, con cejas curvadas y cuidadas. Tal vez no era un&nbsp; bellezón, pero a mí me parecía muy atractiva, aunque en mi estado, y visto el resto del personal femenino a excepción de la imposible Pepi, era lógico que me atrajera. El caso es que me interesó desde el mismo momento en que se presentó y más aún cuando vi que se sentaba junto a mí, ocupando la silla que cortésmente le había dejado Pedro mientras él buscaba otro asiento en el interior de la casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El greñas insistió con el tema del fútbol, pero esta vez recibió, ante la sorpresa general de todos, las réplicas de Laura, que parecía saber bastante del tema y no estaba muy de acuerdo con él. La confrontación entre ambos se acentuó y yo comencé a disfrutar viendo el creciente disgusto del sabiondo recibiendo las críticas de Laura y saboreando el&nbsp; modo de hablar, agradable, firme y a veces hasta socarrón de la última invitada. Creo que incluso llegué a aprender algo de fútbol en los pocos minutos que duró la discusión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Luego Laura contó un par de chistes, siempre relacionados con el balompié, demostrando tener mucha gracia y arte para hacerlo, e iba a contar un tercero cuando Pepi, extrañamente, &nbsp;la cortó por lo sano, preguntándole por las vacaciones que acababa de disfrutar.&nbsp; A partir de ahí la conversación se animó para todos, repasando los lugares en los que tanto ella como los demás habían veraneado. Como yo viajo mucho, por temas laborales, tuve ocasión de intervenir y participé en la charla mucho más animado. Tocamos varias ciudades que conocíamos tanto Laura como yo, lo que me permitió dirigirme más directamente a ella, sin poder remediar quedar cada vez más atrapado por su simpatía y estilo al hablar. Por fin me encontraba a gusto y entretenido, y se me fue pasando el cabreo que tenía por no haber podido follar esa noche.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/54/78048969/78048969_109_2596.jpg" width="460" height="690">Hubo un momento en el que las mujeres se levantaron para traer más bebida, y aproveché para intentar saber algo más de Laura, preguntándole a&nbsp; mi amigo Pedro, pero él no la conocía ni había oído hablar a Pepi de ella. Viendo mi interés, me dijo que le iba a intentar sonsacar algo más a Pepi y se metió en la casa.&nbsp; A la vuelta se me acercó y me dijo al oído con aire burlón:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tío, creo que has pinchado en hueso.&nbsp; Está casada y tiene dos hijos pequeños. Ha podido venir porque su marido se ha quedado con los niños, pero Pepi cree que se irá prontito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Las palabras de Antonio me sorprendieron. No sé por qué, pero en ningún momento se me había pasado por la cabeza la posibilidad de que Laura estuviera casada, es más, estaba convencido de que&nbsp; era una mujer libre, tal vez&nbsp; porque Pepi lo era y parecía que también sus otras dos amigas.&nbsp; Otra vez una jodida noticia y las ilusiones que me empezaba a hacer se rompían. Pedro notó mi decepción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo siento chico, está claro que esta no es tu noche &#8211; y añadió burlonamente &#8211; ¿Otra cervecita?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Venga con esa cerveza! &#8211; le dije sin titubear &#8211; al fin y al cabo nada ha cambiado respecto a cómo estaba cuando llegué. Bueno, no es cierto del todo&nbsp; &#8211; añadí, señalando con un ademán a las otras dos invitadas &#8211;&nbsp; al menos ahora hay una mujer guapa y bien vestida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oye, &nbsp;no te pases, que también está Pepi &#8211; salió Pedro en defensa de su chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tienes razón &#8211; le contesté mientras recordaba que también ella había suscitado mi atención al recibirme en su casa. Me di cuenta de que estaba realmente muy desesperado, así que decidí pensar de nuevo en Rosa, decidido a intentar quedar con ella el día siguiente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La velada fue decayendo un poco, con la charla monótona y acaparadora del “enterao”. Ahora se las daba de atleta, fardando de tener unas técnicas cojonudas para correr largas distancias sin cansarse.&nbsp; En eso saltó Laura:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues mi hermano también hace footing y hace unos días me mandó&nbsp; un mensaje que hablaba precisamente del el tema.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Ah sí? ¿Y qué decía el mensaje? &#8211; preguntó Pepi, con desgana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues trataba de un informe científico.&nbsp; Según ese informe, por lo visto, si bebes mucha leche te corres mejor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Todos nos quedamos en silencio ante lo que Laura acababa de decir, observando como un dulce y encantador rubor asomaba en sus mejillas. Fue ella la misma la que empezó a reírse&nbsp; de un modo tan natural como cautivador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Ayyy, que me he equivocado! &#8211; dijo Laura, ya entre la risa generalizada de todos nosotros &#8211; que no quería decir eso. Vamos, ya sabéis lo que quería decir,&nbsp; que la leche es buena para correr. ¡Jolín, ya me entendéis! &#8211; y se le volvieron a escapar unas carcajadas encantadoras, sólo cegadas por las desagradables y cazalleras de la chica de los mil colores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eran los momentos más divertidos y mejores de la noche, y cuando parecía que todos nos calmábamos las risas volvían a salir. Y Pepi decidió aplicar unas dosis de &nbsp;picardía dirigiéndose a su amiga:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oye Laura, ¿y el informe decía que tipo de leche es la que hay que tomar para conseguir tan buenos resultados?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Hubo nuevas risas de todos los presentes, incluidas las de Laura, que contestó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues no sé, supongo que de vaca ¿no? A lo mejor desnatada, para que no tenga grasa, pero no recuerdo que el informe dijera nada de eso.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">De nuevo se hizo el silencio, y ninguno de nosotros tenía claro si la cándida respuesta de Laura era sincera o fingida, ya que también ella se había reído con la pregunta de Pepi. Pero su semblante parecía apuntar hacia la inocencia. Ella notó que algo pasaba, pues todos la mirábamos expectantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué pasa? ¿Qué he dicho ahora? &#8211; y por primera vez en la noche vi que posaba su mirada directa en mí, una mirada breve, que pareció esquivar en cuanto yo la descubrí, mientras esperaba una aclaración de alguien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Jo tía! &#8211; intervino de nuevo Pepi, que para algo era su amiga &#8211; a veces eres más inocente que un petisui. No me refería a leche de vaca o de cabra, sino a otro tipo de leche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No te entiendo Pepi, ¿A qué tipo de leche te refieres? &#8211; preguntó Laura, con toda la inocencia del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡A leche de macho, coño, al semen! ¡A ver si sales algún día del cascarón! &#8211; replicó Pepi, dando expresivamente a entender &nbsp;que su atractiva amiga no tenía remedio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Vale! Ya tuviste que salir con algo así, como siempre. ¡Es que tienes una mente! &#8211; protestó Laura</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues claro &#8211; intervino, bromeando, la cincuentona &#8211; la cosa viene muy al caso, el semen tiene componentes&nbsp; nutritivos y vitamínicos. Ya lo dice el refrán “una buena mamadita por la mañana y … a correr”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Puaff, qué asco! &#8211; replicó Laura, sin poder evitar lo que parecía una natural mueca de repulsión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué pasa hija? &#8211; siguió la cincuentona &nbsp;&#8211; ¿Tanto te disgusta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura no contestó, repitió la mueca de repulsión y buscó a su amiga Pepi, quien, sin embargo,&nbsp; no la ayudó precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Déjalo ya Vicky, Laura es así, Si no es capaz ni de chupársela a su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">De nuevo los colores asomaron en la linda mujer, y optó por no seguir con la conversación aduciendo la necesidad de ir al servicio. Pepi se aprestó a acompañarla, posiblemente para disculparse por haber abierto a los invitados algunas de sus interioridades. De hecho me pareció escuchar que discutían, mientras los presentes iniciaban una nueva conversación intrascendente que ni quise ni pude seguir pues mi atención seguía concentrado en esa mujer&nbsp; que empezaba a alterarme. Laura había dado síntomas de firmeza y aplomo en su discusión con el pelanas, pero el aspecto íntimo que había conocido de ella poco antes me intrigaba. Las mujeres de mi agenda no eran para nada remilgadas en esos asuntos, para mí &nbsp;era una novedad que existiera una mujer así. Noté un leve y agradable cosquilleo en mi entrepierna. Y me propuse intentar entablar una conversación con ella, apenas volviera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En ese momento se levantaron los dos “men in black”, despidiéndose de la mesa, pues al parecer actuaban en algún garito. Tal vez por eso iban con el mismo atuendo. Temí que al marcharse ellos, Laura, con el enfado que parecía tener, decidiera hacer lo mismo, pero afortunadamente apareció de nuevo en la terraza, ocupando su asiento, junto al mío. Pepi y Pedro seguían despidiéndose de los dos invitados y pensé que era el momento de hablarla, antes de que se desarrollara una nueva tertulia entre todos. Me dirigí a ella con cautela intentando suavizar su herida:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siento lo que ha pasado antes, espero que no te haya incomodado demasiado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Bah! No pasa nada, ya estoy acostumbrada &#8211; me contestó, con tono de circunstancias y sin levantar la mirada del vaso de coca-cola que sostenía en sus manos, lo que me hizo dudar en seguir la conversación. Pero, para mi sorpresa, fue ella misma la que continuó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Además, ¡qué leches! Es verdad lo que ha dicho Pepi &#8211; y mirándome fijamente a los ojos siguió &#8211; es por esa babilla que se os pone a todos los hombres en la punta del pene cuando os empalmáis ¡Puaahh!- Y repitió una vez más la mueca de desagrado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Reconozco que eso me desconcertó. El tema sobre el que estaba hablando Laura no era precisamente de los que se cuenta fácilmente a un casi desconocido, como era yo, y menos sin quitarle la vista de los ojos, pero ella lo hacía con firmeza, con toda la naturalidad del mundo. No pude evitar pensar que, aun refiriéndose genéricamente &nbsp;a todos los hombres, ella se estaba dirigiendo directamente a mí y que seguramente debió pasar por su cabeza, al igual que por la mía, una imagen, aun fugaz, de mi polla empalmada y pringada de líquido preseminal.&nbsp; Esa mujer era todo un misterio. Mezclaba candidez, firmeza, simpatía y naturalidad a partes iguales. Lástima que estuviera casada, cada vez me ponía más. Los cosquilleos aumentaron mientras buscaba las palabras adecuadas para la respuesta que ella esperaba,&nbsp; mirándome sin cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bueno, es algo natural. Ya sabes, sirve para preparar el terreno. Lo mismo os pasa a las mujeres en el coño ¿no? &#8211; Y me arrepentí de inmediato de no haber usado otra palabra más suave, como vagina o sexo, pero creo que ella ni le dio importancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya, si ya sé que es así &#8211; afirmó&nbsp; &#8211; pero, no sé, me pasa igual que con la gelatina, es verla y me da repelús y seguro que luego sabe muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No lo dudes, pero hay que probarla para conocer el sabor &#8211; añadí tal vez con excesiva picardía, consiguiendo que me mostrara de nuevo su preciosa sonrisa, abierta y franca,&nbsp; aunque no llegué&nbsp; a saber si había entendido el doble sentido de mi respuesta&nbsp; o si había regresado a la inocencia mostrada antes, con su amiga Pepi.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Durante unos segundos estuvimos callados, hasta que le pregunté de qué conocía a Pepi. Me comentó que eran amigas desde niñas y que habían pasado por etapas de mejor o peor sintonía, pero ahora coincidían trabajando en la misma a empresa. Me dijo también que eran buenas amigas aunque Pepi solía meterse mucho con ella, sobretodo en el tema del sexo. Luego hablamos durante un buen rato de nuevo sobre muestras experiencias viajeras, tema en el que manteníamos una muy buena sintonía, lo que provocó&nbsp; que me fuera prendando de ella cada vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/54/78048969/78048969_116_485c.jpg" width="460" height="690">Mientras Laura y yo manteníamos nuestra particular conversación, en la mesa había otra tertulia, pero noté en más de una ocasión que Pepi nos observaba en silencio. Intuí que había algo especial entre las dos mujeres, pero no podía saber qué era.&nbsp; Intentando averiguar algo más, pregunté a Laura en qué trabajaban y me dijo que se dedicaban a captar clientes en una operadora telefónica, nada que pudiera darme pistas sobre la relación entre las dos amigas. Lógicamente ella también me preguntó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y tú, ¿a qué te dedicas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues he tenido un mes loco trabajando para la Ashley Madison &#8211; le contesté</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Para quién? &#8211; me preguntó ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ashley Madison &#8211; reiteré con firmeza, pero viendo que ella ponía cara de póker seguí &#8211; ¡No me digas que no lo conoces!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues no &#8211; contestó Laura &#8211; ¿qué es eso?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En el fondo no debía sorprenderme su inocente desconocimiento, pero aun así me extrañó, así que la saqué de dudas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es una empresa que se dedica a promover aventuras infieles con discreción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Queeeé…? &#8211; Exclamó&nbsp; con un gesto de sorpresa encantador y que mantuvo hasta que contesté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que has oído, si quieres tener una aventurita infiel sin dejar rastro alguno, no tienes más que contactar con ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Y tú te dedicas a organizar los contactos? &#8211; me dijo aún sorprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No, no &#8211; le dije &#8211; yo soy publicista, durante este último mes he estado promocionando la empresa en varias ciudades de España. Los contactos se consiguen a través de internet, bajo anonimato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me lo puedo creer &#8211; y tras quedar un rato pensativa siguió &#8211; ¿Y a quien le puede interesar eso? Es como contestar a un contacto del periódico o algo así ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me parecía muy interesante hablar con Laura de eso, estaba siendo &nbsp;una oportunidad para conocerla un poco más y mejor.&nbsp; Y le expliqué la “ventaja” básica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bueno, si tienes una aventura infiel con un amigo o compi de trabajo siempre queda abierta la posibilidad de que antes o después llegue a saberlo tu pareja. Con este sistema no hay rastro alguno, y tú puedes tener tu infidelidad sin problemas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura volvió a quedarse pensativa, hasta que me replicó con absoluta firmeza y convencimiento:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Pero eso es absurdo! &#8211; hizo una pequeña pausa, mientras me miraba con incredulidad,&nbsp; y siguió &#8211; Es que no entiendo que una infidelidad se contrate de antemano,&nbsp; vamos que a uno se le ocurra un día, de la noche a la mañana querer ser infiel, así sin más, y que encima busque un desconocido para conseguirlo &#8211; se mantuvo algo pensativa antes de concluir su opinión &#8211;&nbsp; yo supongo que una infidelidad es algo espontáneo, algo que surge sin quererlo, simplemente porque se den circunstancias especiales que la provoque, pero sin haberlo meditado de antemano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Su razonamiento era sincero y&nbsp; en el fondo coherente con su aparente manera de pensar, pero lo mejor&nbsp; es que dejaba cosas muy interesantes en el aire. Por si acaso intenté investigar más allá, echando un anzuelo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Es que te ha pasado eso a ti alguna vez?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Nooo! ¡Claro que no! No lo digo por experiencia propia, por supuesto. Yo nunca he sido infiel a mi pareja. Es sólo una opinión &#8211; hizo una pausa y siguió &#8211; Además yo nunca he tenido necesidad de ser infiel ¿Por qué iba a serlo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Su última frase invitaba aún más a ilusionarme. Seguramente Laura era de ese tipo de mujeres, felices con sus parejas, a las que ni se les pasaba por la cabeza ser infieles, pero ella misma no había cerrado la puerta a la posibilidad de &nbsp;que surgiera espontáneamente, hasta llegar a necesitar serlo. Era una perspectiva más que atractiva y observaba que ella seguía pensativa, dejando claro que el tema del que charlábamos seguía rondándola por la cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Verla así, tan callada, pensando en Dios sabe qué, hizo que mi imaginación se desbocara y&nbsp; que regresara el cosquilleo en mi polla. Empecé a pensar en que tal vez pudiera llevármela a la cama, no esa noche, claro, pero me propuse buscar durante el resto de la velada la forma de poder quedar con Laura otro día para intentar conseguirlo. Algunas de mis conocidas eran también casadas, pero volcadas alegre y conscientemente a la infidelidad. El caso de Laura era distinto, ella era una esposa fiel, seguramente muy feliz en su matrimonio, y eso hacía que follármela fuese difícil pero muy morboso y excitante. Aún así, necesitaba algún signo más por parte de ella que me diera más confianza para intentarlo. Se me ocurrió ver cuál era su reacción antes una maniobra tan inocente como la de apoyar mi mano descuidadamente sobre el nacimiento de su falda justo por encima de la rodilla, mientras le decía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tengo la impresión de que esta conversación tal vez te resulte algo incomoda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura observó mi&nbsp; mano posada sobre ella y me dirigió una mirada directa, pero no hizo gesto alguno para apartarla ni para recriminármelo. Simplemente me contestó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡No, que va! En absoluto. Es que nunca había pensado en este tipo de cosas. Me ha resultado curioso que exista alguien que se dedique a eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Volvió a quedarse pensativa y entonces fue ella la que me preguntó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Y tú? ¿Buscarías una infidelidad a través de ellos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ahí ella me sorprendió. Tuve de inmediato la sensación de que hacerme esa pregunta era una de los cosas que le rondaba por la cabeza y que incluso le había costado hacerlo. Su interés por mí no era sino un acicate más para lo que yo ya estaba tramando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nunca he tenido que pensar en eso &#8211; contesté mirándola fijamente y sin quitar mi mano de su muslo &#8211; Yo no tengo ataduras sentimentales, no puedo ser infiel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Ah sí? ¿No estás casado? Vaya, no sé por qué pensé que lo estabas. Debí imaginármelo &#8211; dijo ella bajando la mirada y quedándose una vez más pensativa sin poner reparo alguno a mi mano, dormida sobre su pierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Su estimulante pasividad me dio valor, y moví suavemente las yemas de los dedos de mi mano, lo suficiente para acariciar la dureza de su muslo, por encima de la fina tela de su falda negra, mientras que el cosquilleo se comenzaba a convertir en un ligero alzamiento de mi polla. Ojeé &nbsp;rápidamente alrededor y allí estaba Pepi, observándonos una vez más con atención y descubriendo mi insignificante, pero atrevido escarceo con Laura. Y entonces la muy cabrona se levantó de golpe, diciendo que ya estaba bien de charla, que tocaba bailar. Laura salió de su ensoñación, pero no se levantó de inmediato, dejando que le acariciara aún un poco más. Lo hizo lentamente, cuando ya todos habían abandonado la terraza, dejando conscientemente que mi mano resbalara hasta quedar lejos del dulce apoyo de su muslo. Entré tras ella, convencido de que poder tirármela no era tan descabellado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Poco después todos estábamos en el pequeño salón de la casa bailando salsa y rumbas, algo que no se me da muy bien, aunque viendo moverse al greñas y a mi amigo Pedro, tampoco salía yo tan mal parado.&nbsp; La que se movía de miedo era Laura, o eso me parecía a mí claro, con mucha gracia y feminidad. Nuestras miradas se cruzaron varias veces, e incluso me pareció que intencionadamente por parte de ella. Cada vez&nbsp; la deseaba más. Lo único malo es que ella miraba con frecuencia su reloj de pulsera, casi anunciando que ya debía marcharse.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Llevaríamos una media hora de baile y yo aguantaba sólo para ver si conseguía tener&nbsp; la oportunidad de volver a abordar a Laura e intentar invitarla a comer un día, por muy casada que estuviera. En ese momento ella le dijo algo al oído a Pepi y esta quitó la música, Tal y como me temía, Laura anunció que se marchaba y el resto de invitados la imitaron. Mis planes parecían irse al carajo, pues no iba a tener tiempo ni de hablar con ella de nuevo. Iban ya saliendo todos de la casa y despidiéndose, cuando vi que Pepi cogía del brazo a Laura, quien ya tenía incluso su bolso al hombro, y la llevaba a parte en un rincón del descansillo, mientras los demás desaparecían por el ascensor. Yo, desilusionado, &nbsp;le hice señas a Pedro de irnos también, pues la verdad es que ya no me apetecía seguir allí, pero él no me hizo caso. No sabía de qué diablos estaban hablando las dos mujeres, pero vi que Laura ponía en más de una ocasión cara de contrariedad señalando a Pepi el reloj de pulsera, haciendo ver que era tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Finalmente las dos se acercaron de nuevo a la casa, mientras Pepi decía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Joder! Lo que me ha costado conseguir convencerla &nbsp;de que se quede un poco más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero sólo un ratito &#8211; matizó Laura con su preciosa sonrisa &#8211; tengo a mi marido y a los niños solos en casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Justo antes de entrar en casa, me percaté de que Pepi, una vez más, me observaba y al descubrirla me lanzó una sonrisa, justo antes de abrazarse a Pedro y adelantarse al interior.&nbsp; Seguía sin entender esas miradas de Pepi, pero lo cierto es que igual que me había aguado la fiesta cuando invitó a todos a bailar, ahora me proporcionaba una oportunidad única para abordar de nuevo Laura. Una copa, Pepi y Pedro a su bola, muy difícil no tenía que&nbsp; ser encontrar el momento para charlar los dos a solas. Lo malo fue que Pepi insistió en lo de bailar y eso me jodió el plan, porque Pedro y Laura aceptaron seguir moviendo el cuerpo y yo no tuve más remedio que hacerlo también, con toda la desgana del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Llevábamos unos desesperantes 10 minutos bailando una música moderna que a veces yo oía por la radio. Tenía que hablar como fuera con Laura y pensé hacerlo en medio del baile, aunque fuera a voces, cuando de pronto el ritmo cambió, como la noche y el día, y empezó a sonar una música lenta y melódica.&nbsp; Ante nuestra sorpresa general Pepi trato de explicarse:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Uyy! Lo siento. Se me ha colado este tema &#8211; y acercándose a un sorprendido Pedro le dijo &#8211; bueno, ya que estamos, ¿por qué no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y se agarraron los dos, dejándonos a Laura y a mí paralizados, sin saber muy bien cómo reaccionar. Laura pareció hacer un amago de dejar la improvisada pista de baile cuando Pepi se dirigió a ambos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Vamos chicos! ¿Qué pasa? ¡Acompañadnos en el baile! &#8211; pero nosotros seguíamos indecisos y ella añadió, dirigiéndose directamente a mí &#8211; Venga, no mordéis ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Yo no sabía interpretar el comportamiento de Pepi, pero lo cierto era que&nbsp; me lo estaba poniendo en bandeja de plata y no podía desaprovecharlo. Ante una todavía aturdida Laura me acerqué a ella y la tomé suavemente de la espalda y el costado. Afortunadamente ella me &nbsp;siguió, poniendo un brazo sobre mi hombro y apoyando una de sus manos sobre mi pecho, en claro ademán de querer guardar las distancias. Empezamos a bailar despacio y muy separados, pero yo la notaba en tensión, suponía que por la situación, aunque en el fondo ésta tampoco tenía nada de especial, simplemente era rara, por poco habitual. No estaba muy convencido de proponerle en ese momento la cita y me pareció que tal vez era preferible que nos sentáramos a hablar. Le pregunté con cautela:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Estás bien? ¿Prefieres que vayamos a la terraza a beber algo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura me miró con esos embelesadores ojos marrones oscuros y esbozó una sonrisa</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No, no te preocupes. No pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es que te noto tensa</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace mucho que no bailo agarrado, ni con mi marido. Se me hace raro, pero me gusta bailar y además me apetece. Venga, sigamos bailando, acompañemos a estos tortolitos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El “me apetece” me encantó, indicaba que se encontraba a gusto bailando conmigo, eso era un as a mi favor a la hora de triunfar en lo de verla otro día. Seguimos girando y al poco tuve&nbsp; la sensación de que ella estaba menos tensa, de que incluso se movía con más naturalidad que&nbsp; yo. Tener tan cerca a esa mujer me alteraba, eso era evidente, y pensé que ese era el momento de poner en marcha mis planes parar quedar con ella otro día.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué horario de comida tenéis en el trabajo? &#8211; le pregunté sin rodeos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura me miró con extrañeza, esbozó su sonrisa y se tomó un tiempo antes de contestar:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Y eso? &#8211; y dejando pasar un rato, como si pensara la respuesta, siguió &#8211; tenemos una hora para comer ¿Era eso lo que querías saber, verdad? Suelo comer con Pepi u otras compañeras, pero a veces lo hago sola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Parecía querer ponérmelo a huevo, diciendo que a veces comía sola, tanto como que sabía hacia donde iba yo. Le seguí el juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; &nbsp;&nbsp;&nbsp; Veo que eres un poco bruja, así que sabrás cual es la próxima pregunta, aunque no sé si contestarás lo que quiero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; &nbsp;&nbsp;&nbsp; A ver, deja que adivine. Me vas a invitar a comer, pero crees que como estoy casada no aceptaré ¿verdad? Pues claro que no aceptaré &#8211; concluyó, &nbsp;dejándome más cortado que una paraguaya y sin palabras. Ella seguía mirándome risueña, notando mi desconcierto y decepción,&nbsp; y amplió su sonrisa antes de volver a hablarme:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; &nbsp;&nbsp;&nbsp; Que no hombre, que es una broma. Claro que podemos quedar a comer un día ¿por qué no? Me gustaría. Además me tienes que contar más cosas de esa Madi Fenison &#8211; y apoyó suavemente su rostro sobre mi pecho y hombro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; &nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Estupendo! &#8211; exclamé ilusionado, sin corregirle lo más mínimo el mal pronunciado nombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/54/78048969/78048969_130_0835.jpg" width="460" height="690">Me sentía genial bailando agarrado a esa preciosa mujer, aunque fuera&nbsp; a distancia. Además iba a quedar con ella otro día y eso me iba a permitir explorar lo que para mí era todo un terreno virgen por descubrir, como era conquistar y llevarme a la cama a una preciosa y fiel esposa. Desde luego no iba a dejar de intentarlo. Incliné mi cabeza y la junté a la altura de la suya, mientras bailábamos al son de la música lenta que seguía desgranando notas desde hacía un buen rato.&nbsp; Instintivamente&nbsp; intentaba&nbsp; arrimarme más a Laura, pero su mano en mi pecho me lo impedía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En uno de los giros me fijé en la otra pareja, y coincidí con Pepi, cruzando ella, una vez más, su mirada con la mía, tal vez llevaba haciéndolo un buen rato ¿Pero qué diablos quería decirme con&nbsp; tanta mirada? Mientras pensaba en ello, la anfitriona se separó de Pedro y apagó la luz principal del salón, regresando con su pareja. La estancia quedó sumida en una cálida e intima penumbra, iluminada tan solo por la pequeña luz de una lamparita de mesa al fondo del salón. Ni que decir tiene que la semioscuridad hizo subir la temperatura erótica ambiental un par de grados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pero en mi caso subió varios grados más cuando poco después Laura retiró de mi pecho su brazo atenazador y me lo puso junto al otro rodeándome por el cuello. Tardé unos segundos en reaccionar, lo justo para convencerme de que con ese gesto voluntario, ella estaba quitando todo obstáculo para arrimarme a su cuerpo. Aún dudaba, pero debía arriesgarme y la arrastré hacia mí con suavidad. Noté con alegría que ella no ponía oposición alguna y al poco pude sentir todas sus carnes apretarse a las mías. El baile se sumergió en un tono de erotismo que crecía y crecía, del mismo que lo hacía mi polla, sin esconderse para nada a Laura, que ya tenía que sentir claramente mi erección, sin que al parecer eso la incomodara. De igual modo yo notaba su pubis contra el mío y sobretodo la rotundidad de sus pechos, que ya presagiaba su holgada blusa.&nbsp; Sumamente excitado con lo que estaba pasando,&nbsp; quise ver qué más podía sacar de lo que quedara de baile, poniendo&nbsp; mis manos en funcionamiento para acariciar&nbsp; la espalda de Laura. Tanteé toda su piel por encima de la blusa arriesgándome en ocasiones por los costados hasta casi rozar sus tetas, que como intuía, se sentían voluminosas a la presión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pero lo mejor era que Laura no estaba quieta, me acariciaba de cuando en cuando el pelo del cogote y eso me dio más ánimos para seguir y ocuparme de su trasero. La falda era bastante fina y mi mano inquieta pudo sentir con deleite la redondez de su culito. Acaricié abiertamente todo su trasero y noté la marca del elástico de&nbsp; sus bragas. No usaba tanga, sino una prenda convencional y tal vez por ello recordé en ese momento que en realidad estaba manoseando una mujer que decía estar felizmente casada y que jamás había sido infiel. Pensar en ello me provocó un placentero escalofrío y unos deseos&nbsp; incontrolables&nbsp; de ir aún más allá, pero recordé que no estábamos solos allí y levanté la mirada temiendo lo peor. En efecto allí estaba Pepi contemplándome a mí a y mi mano paseándose por el cuerpo de Laura. Eso me hizo parar y casi retroceder. Valoré la posibilidad de invitar a Laura a irnos de allí, pero sabía que era el encanto de la situación que se había creado la que me estaba permitiendo disfrutar de ella. Laura apoyaba su frente en mi pecho, con el rostro agachado, ajena por completo al comportamiento de su amiga. Tras un par de giros más vi que Pepi seguía mirándonos, pero sin decir nada, casi como una voyeur a la caza de su presa, y decidí pasar de ella, o tal vez contentarla,&nbsp; para buscar lo que más ansiaba ya, tocar directamente la carne de la preciosa mujercita con la que bailaba estrechamente agarrado, esperando que ella siguiese consintiendo en dejarme meterla mano allá por donde yo quisiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Bajé una de mis manos por su muslo y comencé a enrollar la fina tela de la falda. El camino seguía&nbsp; libre y me apoderé de su carne tibia a medio muslo.&nbsp; Acaricié la zona descubierta circularmente y avancé rápidamente. Me apoderé de su culo y le magree los cachetes, &nbsp;deleitándome con la redondez de los mismos. Temía que la música terminara y estaba tan encendido que pensé en investigar cuanto antes a la zona de su sexo.&nbsp;&nbsp; Cuando Laura notó que me separaba para facilitarme el paso a la zona de su coño, me cogió la mano y la retuvo, diciéndome suavemente al oído:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No Antonio, no. Estoy muy a gusto, estoy muy bien. No lo estropees.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Yo no entendí su actitud. Me estaba dejando sobarla a conciencia y ahora me frenaba en seco. Contesté casi con la inercia de la premura:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vámonos a otro sitio, Laura. No nos quedemos aquí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Chissss, &#8211; me susurró aun mas sensualmente &#8211; he dicho que no lo estropees, por favor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Perdón&nbsp; &#8211; le dije apesadumbrado y confuso</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ella arrastró mi mano de nuevo sobre su trasero, manteniendo la suya encima, pero dejando que la moviera libremente por esa zona. Giró levemente la cabeza dejando su cuello a la altura de mis labios. Sin tener ya muy claro cuál sería su reacción, la besé allí suavemente, sintiendo en ella un claro estremecimiento de placer, por lo que de inmediato busqué su boca, encontrándome con un rechazo suyo&nbsp; que me desconcertó aún más. Tal vez ella estaba a gusto&nbsp;&nbsp; sólo con esos escarceos amorosos, propios de adolescentes, pero yo quería más, no me podía conformar con bailar agarrados y tocarle el culo o rozarle el cuello con mis labios. Un nuevo intento fallido de meterle mano por su zona púbica me enfadó y pensé en dejar de bailar y desistir de Laura. En ese momento escuché el ligero ruido de una puerta cerrarse. Laura separó el rostro de mi cuerpo para mirar y de inmediato se volvió a apoyar en el. Al girar me percaté que Pepi y Pedro ya no estaban allí con nosotros, nos habían dejado solos, probablemente para ir a follar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pensar en la pareja follando me excitó aún más y decidí acabar con esa absurda situación. Una vez más intenté tocarle su zona delantera, pero en esa ocasión no encontré la resistencia de Laura, aunque su mano permaneciera pegada a la mía. Daba la impresión de que la no presencia de Pepi y Pedro junto a nosotros hubiera roto sus barreras. Animado por ello, decidí cambiar la situación. Le cogí su mano, la apoyé sobre mi duro paquete y la solté viendo, con morboso gusto, como ella presionaba levemente mi polla por encima del pantalón. Libre de todo obstáculo, avancé decididamente hacia mi objetivo.&nbsp; Le acaricié el pubis por encima de sus bragas aterciopeladas e hice un primer recorrido en la zona de su raja. Laura se estremeció en esa primera pasada, en la que noté perfectamente marcado y húmedo el surco de su rajita, lo que ya me indicaba que su coño era de escaso vello. Intensifiqué mis caricias y comprobé con entusiasmo como la esposita empezaba a gemir y retorcerse con mis dedos, abandonando su juego adolescente. Hasta su mano cobro vida y empezó a tantear el tamaño de mi encendido cipote.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En ese momento supe que&nbsp; finalmente la noche no iba a acabar blanco y que no iba a tener que esperar a otro día para poder follarme a esa dulce y preciosa mujer casada. Metí mis dedos por debajo de las bragas y busqué sin más su ardiente clítoris. Cuando me puse a masturbarla&nbsp; Laura pareció descontrolarse y sus gemidos se hicieron demasiado sonoros. Volteé con la otra mano su rostro hacia el mío y pronunció en alto “¡Ay no!¡Nooo!”. Le reprendí&nbsp; suavemente con un “Shhhh”. Laura se frenó y entreabrió sus maravillosos ojos, diciendo en un tono más bajito “¡Déjalo ya, por favor!”, pero suplicándome con ellos que continuara adelante.&nbsp; Aproveché para ahogar sus gemidos besándola en la boca, y ella ahí sí que me respondió y con voraz pasión.&nbsp; Mientras nos comíamos las lenguas, la seguía masturbando, y tenía que sujetarla pues se retorcía de placer. Nunca había visto que una mujer se excitara tanto solo con la estimulación manual, hasta parecía poder correrse allí mismo, algo que desde luego yo no quería que aún sucediese. Empezaba a sentirme algo incomodo así y pensé otra vez en llevármela de allí, pero temía estropearlo todo si ella se enfriaba. Oteé en la penumbra de la habitación y me percaté que, además del baño,&nbsp; solo había un dormitorio, donde seguramente estaban Pepi y Pedro. La única opción que me quedaba era el sofá y allí arrastré a Laura con el firme propósito de tirármela cuanto antes.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ya en el sofá me puse sobre ella y sin dejar de besarla en la boca di una primera pasada con mis manos sobre sus tetas, comprobando que efectivamente eran grandes y esponjosas. Le desabotoné a toda prosa la blusa y ella misma se aprestó a desabrocharse el sostén por la espalda. En un momento la dejé desnuda de cintura para arriba y me apoderé de sus grandes pechos, algo blandos, pero con unos pezones voluminosos y duros por la excitación. Me dediqué a ellos unos instantes comprobando que acariciárselos no era lo que más ponía a Laura, de modo que me deslicé hacia abajo para besárselos mientras que le volvía a meter mano en el coño, por debajo de las bragas,&nbsp; para concentrarme en su rajita, pues no quería que perdiera su calentura. El efecto fue instantáneo, Laura comenzó de nuevo a gemir y moverse al toque de mis dedos en su clítoris. Me maravillaba y gustaba comprobar la pasión y calentura de esa mujer con solo masturbarla. Me preguntaba si su cornudo marido se lo haría también o no. Laura tiró de mi pelo hacia arriba, obligándome a unir mis labios con los suyos. Su lengua jugaba con la mía con el mismo descontrol que movía su pelvis al compás de mi estimulación. Joder con la casada, como besaba la tía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No me quise detener mucho más en ese juego, quería follármela ya, pero antes quería contemplar y comerme ese caliente chocho cuya fidelidad iba a profanar. Imaginaba que si con los dedos Laura se excitaba tanto, con la lengua iba a ser la leche. Repté sofá abajo rozándola con mis labios en mi descenso. Miré su rostro, la boca entreabierta y los ojos cerrados, soltando gemido tras gemido, pues yo no había querido parar en ningún momento&nbsp; de pajearla, aunque ahora utilizaba el pulgar en lugar dl dedo índice, por mi posición sobre ella. En ese momento también me percaté de que ya no sonaba música alguna, oyéndose sólo los gemidos de la mujer que tenía por fin a mi merced.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Dejé de masturbarla para quitarle la falda y dejarla solo con unas bragas blancas, de tejido parecido al terciopelo. Las bragas no tenían nada de especial, pero a mí lo que me interesaba era lo que ocultaban. Cuando empecé a bajárselas, muy despacio, ella cerró púdicamente sus piernas, aunque ya no podía hacer nada por evitar enseñarme su chocho. Descubrí primero un monte de Venus con escasos y diseminados pelillos&nbsp; antes de dejar asomar el principio de su brillante raja. Una vez tiradas las bragas al suelo, le fui separando y alzando los muslos, sin hacer ningún caso al poco convincente “esto no, no puede ser” que pronunció ella mientras se intentaba cubrir. Un intenso aroma a sexo femenino inundó el aire cercano a mi nariz, cuando aparté las manos de Laura y por fin quedó a mi vista. Ahí estaba, todo para mí, el coño de esa fiel y bella esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La visión era embelesadora, la raja era muy larga y aparecía muy cerrada salvo el bultito que formaba en la parte superior lo que sobresalía de los labios mayores. Unos penachillos de vello largos y castaños se esparramaban por los bordes de su rajita, Tal vez yo estaba muy salido, después de tanta inactividad, pero a mí me parecía un coño precioso, aunque lo mejor vino cuando fui abriendo los pliegues con mis dedos, descubriendo un surco tortuoso y muy profundo, completamente húmedo y lubricado. Laura miraba expectante y yo lance mi boca en picado sobre esa maravillosa raja, la lamí, la mordisqueé, cogí sus pliegues con mis ansiosos labios, metí mi lengua por su ácida abertura y me volqué con su clítoris, esperando que Laura se contorneara baja mi trabajo y a ser posible hasta que me echara su jugos corriéndose.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No encontré la reacción que deseaba. Ella permanecía rígida y ni tan siquiera gemía. Temí que perdiera la excitación, con lo que volví a usar mis dedos para estimularla, y eso funcionó, una vez más. Me di cuenta de que el sexo oral no era de su gusto, o eso es lo que demostraba y si ella no gozaba no tenía tampoco atractivo para mí. Había llegado el momento de penetrarla, de follarla bien follada, de que los cuernos a su marido fueran completos. Cada vez que pensaba en su condición de casada y en el marido en casa con los hijos, ajeno a todo lo que le estaba haciendo y le iba a hacer, me sacudían unas sensaciones morbosas y desconocidas. En eso Laura me sorprendió agradablemente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿A qué esperas, Antonio? &#8211; me dijo sensualmente entre gemido y gemido &#8211; ¡Házmelo ya! Vamos, estoy esperando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me incorporé y me quite rápidamente toda la ropa, Me acerqué a ella, enseñándole mi polla, completamente tiesa y dispuesta. Laura acerco su mano y me la acarició suavemente en toda su extensión, incluidos los huevos, para luego darme uno cuatro o cinco meneos que me parecieron increíbles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Házmelo &#8211; repitió, usando esa curiosa palabrita, como si le diera miedo decir “follame” &#8211; vamos, ponte el preservativo &#8211; añadió, soltando mi instrumento y colocándose mejor en el sofá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Un escalofrío me recorrió. No tenía globitos, no había pensado ni por lo más remoto que fuera a necesitarlos esa noche. Y Laura seguro que tampoco tenía, claro. ¡Qué problema!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No tengo condón &#8211; le dije con un hilo de voz</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Nooooo! &#8211; protestó Laura</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Podría pedirle uno a Pedro, seguro que ….&nbsp; &#8211; y deje a medias la estupidez&nbsp; que se me había ocurrido y de la que me arrepentí al instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura sonrió ante mi falta de iniciativa y fue directa:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues tendrás que bajarte. No creo que pase nada, pero mejor no arriesgar &#8211; y me agarró de nuevo la verga, que había declinado, para volver a masturbarme, consiguiendo que recuperara de inmediato su esplendor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Esa mujer era sorprendente, lejos de sus anteriores &nbsp;valores cándidos y melindrosos, ella se mostraba ahora firme y decidida en su propósito. No había pretexto alguno, ni que faltara el preservativo, ni que estuviéramos a apenas unos metros de distancia de su amiga Pepi y de mi amigo Pedro, ni que lo que iba a hacer significara ponerle los cuernos a su esposo y traicionar su feliz matrimonio. Quería follar, simplemente eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me situé entre sus piernas y coloqué mi polla a la entrada de su coño, recreándome en esos últimos instantes previos a penetrar a la fiel esposa que tenía entera para mí. Al iniciar la deliciosa penetración sentí las paredes de su vagina adherirse por completo a mi verga mientras ella emitía un pequeño quejido de dolor&nbsp; seguido de un inmediato suspiro cuando&nbsp; se la enterré por completo. No soy de polla larga, pero sí la tengo gruesa, por eso los primeros movimientos, al follarla, los hice lentamente, para acoplar nuestros cuerpos&nbsp; Laura se aferró a mi culo y empecé a moverme ya con más rapidez, transformando sus suspiros en gemidos de placer. No quería perderme nada de ese cuerpo, me agarré a sus tetazas pellizcando sus grandes pezones y busqué su boca para besarnos. Por fin estaba follándomela, ella había sucumbido y gozaba a cada embestida, incluso arañándome el trasero y la espalda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En un determinado momento ella despegó sus labios de los míos y me susurró:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Házmelo más despacio, más despacio &#8211; &nbsp;y añadió &#8211; pero fuerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ahí estaba otra vez con la palabrita, pero yo no estaba muy seguro de lo que&nbsp; quería, con lo de despacio y fuerte. Intenté complacerla, pero &nbsp;no tardó mucho en decirme:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mejor lo hacemos al revés.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Hacer qué? &#8211; le contesté, harto ya de la palabrita</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues eso &#8211; contestó, empujándome suavemente para que me saliera de ella.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se incorporó y me indicó que me tumbaran el sofá y entonces fui yo quien le preguntó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Qué es lo que me vas a hacer, Laura?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pues eso &#8211; repitió, como sorprendida</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Eso qué? &#8211; insistí, queriendo oír otra cosa de sus labios, mientras le sonreía &nbsp;con malicia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura por fin captó el mensaje y aunque le costó, acabó pronunciando lo que yo quería escuchar</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vale. Te voy a follar, eso es lo que te voy a hacer &#8211; afirmó colocándose sobre mi y empalándose ella misma en mi herramienta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Esa postura nunca ha sido muy de mi agrado, pero los siguientes minutos los recordaré toda mi vida. Ya en su primer descenso, Laura se movió con extrema&nbsp; lentitud, dejándose caer poco a poco hasta el fondo, para reiniciar la subida con igual lentitud. Los movimientos los fue repitiendo con igual cadencia lo que me hizo comprender qué era lo que ella quería con lo de despacio y fuerte. En cada bombeo iba notando como su coño se comía mi polla centímetro a centímetro, provocándome un placer indescriptible, haciendo que mi verga alcanzara un punto de erección que hacía a un más excitante la siguiente penetración. Laura acompañaba cada lento descenso sobre mi polla con un prolongado gemido que culminaba con una especie de&nbsp; quejido final cuando terminaba de ensartarse mi instrumento, antes de reiniciar la subida. Su corrida parecía muy cercana y yo mismo podía correrme también si seguía aplicándose en&nbsp; esa forma maravillosa de follarme.&nbsp; Me apoderé con una mano de uno de sus pezones y me puse a chupar el otro, estimulándola de tal modo que ya no pudo aguantar mucho más. En uno de sus descensos el tono del gemido fue mayúsculo u el quejido final, al terminar de hincarse en mi polla, &nbsp;fue un grito ronco y largo. Laura se corrió&nbsp; gimiendo y gritando sin control y tuve miedo de que Pepi y Pedro pudieran oírla, pero confiaba en que ellos mismos estuvieran a lo suyo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Terminado su orgasmo, Laura se derrumbó sobre mí, quedándose quieta y suspirando suavemente, sintiendo mi verga, dura como una piedra, enterrada en su interior. La dejé relajarse hasta que ella misma abrió sus ojos para mirarme y preguntarme “¿Y tú?”. La besé dulcemente en los labios y le dije “salte”. Lo hizo y se quedó a la expectativa.&nbsp; Yo mismo la puse de rodillas frente al sofá e incliné su cuerpo hacia adelante. Me coloqué detrás de ella, contemplando la belleza de su redondo trasero, lista para ser embestida. Laura giró su rostro y sonrió viendo mi admiración por su culito, mientras me masturbaba frente a él. Fue inevitable inclinarme y meter mi cabeza entre sus piernas. Le lamí toda la raja y saboreé con deleite los restos húmedos y olorosos de su reciente corrida. Sin buscarlo me encontré ante el pequeño agujerito de su ano y decidí terminar ahí mi exploración, aplicándole unas caricias con mi lengua que la hicieron estremecerse. Tal vez por eso, cuando apunté con mi verga, ella debió pensar que iba a encularla y no dudó en mostrarme su rechazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">“No, no, eso no” &#8211; dijo mirándome con rostro de evidente susto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No era mi intención hacerlo, no era el momento más adecuado para sodomizarla. El polvo comenzaba a durar bastante y en cualquier momento podían salir Pepi y Pedro de nuevo al salón, aunque eso a mí me preocupaba bien poco. Puse el capullo de mi verga a la entrada de su coño, calmando así sus temores sin necesidad de contestarle. Un fuerte empujón y de nuevo tenía mi polla enterradas en su delicioso chocho. Me agarré bien a sus caderas y empecé de nuevo a&nbsp; follarla, utilizando mi propia técnica, la de moverme de atrás a adelante salvajemente, &nbsp;agitando su cuerpo como a una muñeca de trapo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/54/78048969/78048969_149_20ba.jpg" width="460" height="690">Estaba disfrutando follándomela a placer, a lo bestia, profundizando en su sexo todo lo que podía, haciendo que todo su cuerpo se agitara con mi bombeo, y sobre todo sus tetas, que subían y bajaban en un delicioso y mareante meneo. Tenías ya unas ganas locas de correrme, pero lo de tenerme que salir del coño de Laura, para hacerlo fuera, me disgustaba enormemente. Entonces se me empezó a ocurrir una idea perversa, &nbsp;obscena y sobretodo muy difícil de conseguir. Seguí follándola mientras ideaba como ponerla en práctica y se me hizo evidente que lo primero que tenía que conseguir era volver a excitar a Laura, algo que ni yo misma sabía si era posible, una vez que ella ya se había corrido poco antes. Mantener el ritmo impetuoso con el que se la estaba metiendo no era lo más adecuado en ese momento. Debía aprovecharme de las enseñanzas&nbsp; y puntos débiles que Laura me había mostrado antes de llegar a su anterior orgasmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Dejé de follarla y la hice tumbarse en el sofá, boca arriba. Me puse sobre ella y al penetrarla, la besé en la boca. Eso era una de las cosas que ya sabía que le excitaba. La otra era aplicarme en su forma de follar y así lo hice, entrando y saliendo con lentitud en su coño pero profundizando en él todo lo que podía. Despacio y fuerte, como ella quería. &nbsp;El efecto fue inmediato, como demostraban sus crecientes gemidos y sus manos arañándome la espalda. A mí también me estaba atrapando, como antes, esa manera de follar, llevándome a un grado de excitación peligroso, cercana a provocar mi propia corrida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En unos pocos minutos de jodienda, me di cuenta de que Laura ya estaba de nuevo lo suficientemente excitada como para querer correrse de nuevo. Debía salirme de su precioso coño, algo que me seguía costando hacer, e incluso por un momento pensé en dejarme llevar y correrme dentro de ella, pasara lo que pasara, pero estaba también seguro de que, si&nbsp; conseguía lo que me había propuesto, no me iba a arrepentir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Bajé mi mano izquierda a su sexo y me puse a pajear su clítoris, mientras sacaba mi estaca de ella, incorporándome. Laura entreabrió los ojos y puso su&nbsp; mirada en mi polla que apuntaba al frente, dura e imponente. Ella seguramente esperaba&nbsp; que yo me corriera sobre su barriga, pero eso no iba a pasar, claro. Acerqué mi cara a la suya y la besé de nuevo en la boca, sin dejar de masturbarla, constatando que ella cerraba de nuevo los ojos y me correspondía con voracidad, de nuevo totalmente entregada.&nbsp; Mientras la besaba, la abracé por debajo de sus hombros, rodeándolos, moviendo su cuerpo suavemente hacia arriba para apoyar su cabeza en el brazo del sofá, para que ésta quedara a la altura de mi herramienta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No me costó mucho conseguirlo, hasta ella colaboró, supongo que pensando que lo que yo buscaba era otra forma de aumentar su placer, sin saber que realmente ahora lo que buscaba era el mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Todo iba bien, tenía a esa mujer en mis manos, excitada y deseosa, y en la posición adecuada para abordar la parte más complicada del plan y que no era otra que conseguir que Laura me chupara la polla. Sabía por Pepi y por ella misma que no lo había hecho nunca y la posibilidad de que fuera yo el que disfrutara de su primera mamada, antes incluso que su propio y amado esposo, me tenía en un estado de excitación sexual sin precedentes. La tarea no era sencilla, debía romper sus barreras psicológicas y su rechazo natural a meterse en la boca una buena picha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Aceleré el movimiento de mis dedos sobre su clítoris, mientras yo mismo me pajeaba. Laura se retorcía sobre el sofá, presa de la excitación, momento que aproveché para acercar mi polla a su cara y apoyarla sobre ella. Ella no reaccionó inmediatamente, hasta que notó mi capullo sobre sus labios. Ahí fue cuando, entre gemido y gemido, protestó suavemente</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ay, no Antonio, es que …..la babilla &#8211; y echó la cara al otro lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Maldije mi torpeza, al no haber tenido en cuenta la humedad en la punta de mi picha. Pero La protesta de Laura había sido mínima, mucho menor de lo que yo mismo esperaba. Me limpié&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y le volteé el rostro hacia mí. Aproveché que tenía los labios entreabiertos y le metí la punta de mi polla. Quería penetrarla por la boca tan despacio como ella misma hacía al follar, pero Laura, en uno de sus incontrolados movimientos de placer, se metió sin querer mi picha hasta la mitad. Un escalofrío de gusto y morbo me recorrió cuando vi mi verga a medio enterrar en su boca y sentí su calidez&nbsp; sin que ella la rechazara. Dejé de sujetarle la cabeza y comencé a meneármela entre sus labios, esperando que mis líquidos preseminales, mezclados con su saliva, no le produjeran asco alguno. En realidad ella estaba tan excitada que no creo que lo notara. Estuve un par de minutos haciéndome una de las más deliciosas pajas de mi vida, con mi polla a medio hundir en su boca. Vi que los gemidos de Laura se hacían más intensos, estaba próxima a correrse. Se apartó de su presa para&nbsp; susurrarme:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No lo hagas dentro, ¿eh?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y dicho esto dejó la boca entreabierta, dándome permiso para volver a metérsela. No dudé en hacerlo y en cuanto la tuvo dentro ella misma empezó a usar su lengua, mamándomela. Lo hacía con algo de torpeza, con sus sentidos más volcados al placer de su inminente corrida, pero para mí era una gloria que ella misma se aprestara a chupármela. Por si eso fuera poco, Laura acercó su mano a mis huevos para acariciármelos. Una vez más me vino la imagen de su marido, allí en su casa, viendo la tele y pensando que su mujercita se entretenía charlando en casa de una amiga. Esa imagen y la excitación que me producía Laura chupándomela fue demasiado. Me di cuenta que me iba correr en poco y eso hizo que instintivamente comenzara &nbsp;a&nbsp; follarme a Laura por la boca, intentando llegar lo más adentro que podía. Tras unos instantes de maravillosa follada, Laura dio un fuerte respingo y con un largo y sonoro gemido inició su segundo orgasmo de la noche, justo en el momento en que yo mismo notaba mi leche subir por mi verga, lista para derramarse también. Me salí a toda prisa de su boca para correrme fuera, pero no pude evitar quedarme apuntando a su bello rostro. Dos largos chorretones de leche le cubrieron cada lado de la cara, cubriendo incluso sus ojos, que mantenía cerrados. Era demasiado morboso y excitante ver su boca aún abierta, mientras seguía corriéndose. Haciendo caso omiso de sus deseos y cumpliendo los míos propios, volví a metérsela por la boca mientras un tercer chorro salía disparado a su paladar. Los siguientes fueron ya directamente a su garganta, mientras yo me corría a gusto y copiosamente, empujando mi picha al fondo de su boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Nuestras dos intensas corridas simultáneas llegaron a su fin. Laura me miraba, desfallecida. Entre sus labios aún se sumergía&nbsp; mi polla, nadando en el charco natural de semen y saliva que se había formado en su boca, mientras yo me sujetaba la base, meneándomela suavemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Repentinamente subió la intensidad de la luz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Vaya, vaya con Laura! &#8211; escuché la voz de Pepi junto a nosotros</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura soltó de golpe su caramelo, incorporándose y exclamando en alto:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Pepi! ¿Qué leches? &#8211; al hablar dos grueso goterones de lefa se escaparan de su boca &#8211; ¿Qué haces aquí? &#8211; siguió, mientras se tragaba lo que aún le quedaba dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Que qué hago aquí? ¡Pero si esta es mi casa! &#8211; replicó Pepi con aire de ofendida &#8211; Más bien, ¿qué haces tú?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiero decir que qué haces aquí, en el salón, creía que estabas con tu novio.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Claro que estaba con él, pero no has sido muy silenciosa precisamente &#8211; y añadió con sorna &#8211;&nbsp;&nbsp; ¡si te vieras la cara! Creo que con tanta leche, la próxima vez que tengas que correr lo vas a hacer muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En ese momento vi salir a Pedro del dormitorio de su chica, acercándose a nosotros, mirando atónito el cuadro que allí se desarrollaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Madre mía! Esto no puede estar pasando &#8211; murmuraba Laura sobresaltada, mientras se quitaba&nbsp; con los dedos los restos de leche esparcidos por su rostro, sin importar a donde los echaba, sacudiéndoselos después y salpicando todo a su alrededor, incluso a nosotros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; &nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Ay Dios! ¡Ay Dios! ¿Cómo he llegado a esto? &#8211; se decía a sí misma, evidentemente muy nerviosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; &nbsp;&nbsp;&nbsp; Como has llegado no parece muy difícil de entender, querida, lo que no sé es qué vas a hacer ahora &#8211; intervino de nuevo su amiga, que volvía manifestarse con notable crueldad &#8211; supongo que afrontarlo y decirle a tu marido lo que ha pasado aquí esta noche ¿no crees?&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Laura la miró con enfado y le recriminó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Tú no estás bien! ¿Cómo voy a decírselo? &#8211; y bajó la vista unos segundos, justo antes de levantarse, preciosamente desnuda, y abandonarnos rauda y pesarosa, murmurando &#8211; ¿Qué leches hago ahora? ¿Qué hago?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Joder, quien me lo iba a decir! &#8211; nos dijo Pepi a los dos, mientras Laura se metía en el baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pepi la siguió y se encerró con ella. Las oíamos hablar a distancia, básicamente a Pepi que parecía sermonearla. Al rato esta última salió a recoger la ropa de Laura, esparcida por el suelo, y regresó al baño con su amiga. Yo me puse el slip y vi a Pedro acercarse a mí y decirme algo apagado:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Y quién te lo iba a decir a ti?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Vi que mi buen amigo me sonreía sinceramente, contento y feliz de que mi nefasta noche hubiera tenido ese giro tan imprevisto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Sabes Pedro? &#8211; le dije &#8211; te debo una comida, o dos o, bueno, las que quieras. Aunque no lo creas, gracias a tu invitación probablemente he disfrutado del mejor sexo de mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No exageres &#8211; me contestó &#8211; tú has pasado ya por&nbsp; muchas&nbsp; mujeres, esta es una más ¿no? &nbsp;Además, ya la has visto marcharse, se la veía mal, muy jodida. Es una mujer casada, con compromisos, con la vida arreglada. ¿Crees que está bien lo que le has hecho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tardé unos segundos en contestar, mientras seguía vistiéndome. Quería que entendiera lo que yo sentía. Finalmente le dije:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Precisamente eso es lo que me ha hecho disfrutar como nunca. Tú lo has dicho&nbsp; Pedro, está casada, felizmente casada y vive en completa armonía con su marido e hijos. Pero hoy le ha puesto los cuernos a su esposo y lo ha hecho conmigo, he sido yo el que se la ha tirado, tío. Y ahora parecerá estar arrepentida, pero te juro que ha disfrutado como una cerda, que me ha pedido ella misma que me la follara, que se ha corrido dos veces. E incluso he conseguido que me la mame, he sido el primero en meterle una buena picha en la boca y se la he llenado de semen. ¿No crees que son motivos suficientes para haberlo gozado? Es lo más morboso que jamás me ha ocurrido ¿o no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pedro me observaba, tal vez no del todo convencido. Tenía que vivir él mismo la experiencia para saborearla. Antes de esa noche ni yo mismo me&nbsp; hubiera imaginado tener esas sensaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Sabes? Eres un cabrón &#8211; me espetó, dándome una palmada de buen amigo en mi espalda, aun desnuda, justo antes de terminar de vestirme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al rato reaparecieron Laura y Pepi, esta última ya vestida, con su falda negra y blusa azul y blanca. Estaba más sosegada, pero evitaba mirarnos. Se dirigió a los tres, pero mirando a su amiga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo de esta noche ha ocurrido y ya está, no hay quien lo cambie. Sé que se lo debo contar a mi marido y así lo voy a hacer. Espero que comprenda que ha sido un desliz y que sea capaz de perdonarme. Pero os pido&nbsp; que no lo aireéis vosotros por ahí ¡Y me voy ya! &#8211; concluyó con su habitual firmeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La verdad es que yo no entendía muy bien por qué tenía que decirnos todo eso a nosotros, me parecía innecesario e inoportuno. Creo que Pepi la había&nbsp; inducido a hacerlo, tal vez para humillarla aún&nbsp; más. En todo caso Laura había recobrado su temple y firmeza natural y al final sí fue capaz de dirigir la mirada a su amante de la noche, o sea a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Fui el último del que se despidió, antes de marcharse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Creo que al final no podremos comer. Lo siento &#8211; me susurró antes de darme un beso en la mejilla &#8211; Gracias, lo he pasado genial &#8211; añadió, muy, muy bajito, para que no la oyeran, prendándome con otra de sus sonrisas, y&nbsp; salió del apartamento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me habría gustado haberle dicho algo, pero no me dio ni tiempo para ello.&nbsp;&nbsp; La admiré una vez más, mientras se alejaba hacia el ascensor. Puede que estuviera arrepentida de lo que había hecho, pero no de lo que había disfrutado y yo formaría parte de eso para siempre, lo que me hizo sentir orgulloso. Iba a ser difícil que pudiera volver a verla, y eso me apenó un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Un mes después quedé con Pedro para tomar una copa y al despedirnos me dio un sobre cerrado. Cuando le pregunté qué era me dijo que no tenía ni idea, tan sólo que Pepi le había encargado de dármelo. Ya en casa abrí el sobre, viendo que contenía un dvd y otro sobre cerrado en el que ponía “mira antes la película”. Intrigado, inserté el dvd en el reproductor de mi dormitorio. No tardé mucho en reconocer al hombre que, de espaldas a la cámara y bajo la tenue luz de una lamparita, se follaba a una mujer con gran ímpetu. ¡Habían grabado el final de mi polvo con Laura! Me costaba creerlo. Me excité casi al instante, y me masturbé a gusto viendo las secuencias finales. Quien grababa incluso había acercado el zoom de la cámara para captar con más luminosidad el momento culminante, el de mi eyaculacíón sobre el bello rostro y la boca de la mujer. No pude evitar volver a hacerlo en ese mismo instante y me corrí disfrutando con tan morbosas imágenes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/54/78048969/78048969_157_1f68.jpg" width="460" height="690">Saqué el dvd y abrí el sobre pequeña. Había una cuartilla con una nota escrita a mano:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">“<em>No sé si esto te interesará o no, pero tú eres tan protagonista como Laura de esas imágenes, así que creo que te las debo. Te confieso que estuve toda la noche pendiente de vosotros, viendo con placer como mi modosita fiel amiga y tú os arrimabais. E intenté hacer todo lo que pude para facilitar su infidelidad, para demostrarle que no todo es tan fácil y bonito en la vida. Convencer a Laura para que no se fuera, la música lenta, atenuar la luz, desaparecer Pedro y yo, al parecer lo hice bien, muy bien. Y el toque final, grabar este video, que tenía pensado utilizar para terminar de desmadejar su perfecto matrimonio. Laura me dijo que le contó todo a su marido y que tuvieron una pequeña crisis pasajera. No s si será cierto o no, pero de lo que sí estoy segura es de que no le ha contado que, además de follar contigo, te ha chupado también la polla. Lo que dije en la mesa era cierto, Laura jamás se lo había hecho a su esposo, más de una vez habían discutido sobre ello. Enterarse de eso puede ser muy duro para el esposo de Laura, pero aún más jodido puede ser para él comprobar que su mujercita ha permitido a su amante incluso correrse&nbsp; en su cara y en su boca y que hasta se ha&nbsp; tragado su leche. Durante un tiempo he dudado en enseñarle la dura realidad, pero finalmente he decidido no hacerlo, al fin y al cabo él es un buen tío y me cae bien.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><em>La cinta es tuya, tú sabrás lo que quieres hacer con ella.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><em>Pepi”</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Lo que acababa de leer no hacía sino reflejar el odio de Pepi hacia su amiga Laura y sobre todo hacia su evidente estabilidad emocional y familiar, que ni siquiera su episodio de infidelidad parecía haber alterado significativamente. Pepi había maquinado todo aquello para perjudicar a su amiga. Pobre Laura, pensé, con amigas como esa, quien necesita enemigas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Estuve un buen rato sopesando qué hacer con el video, auto convenciéndome de que lo mejor era tirarlo a la basura. Pensé en el esposo de Laura. Pepi tendría buenas razones para considerarle un buen tío, no me cabía duda, pero ¿y yo? ¿Soy yo un buen tío? ¿Acaso debía serlo en ese momento?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me di cuenta de que Pepi, inteligentemente, aún seguía maquinando. Decidí guardar el dvd en el cajón de mi mesilla de noche, el mismo cajón del que extraje a continuación mi agenda telefónica. Abrí la agenda por la letra L. Una Laura aparecía escrita entre otros nombre femeninos. Al final de la lista añadí uno nuevo&nbsp; “Laura, casada”. Aún no podía poner el teléfono, pero hacerlo era cuestión de unas horas. Un conocido cosquilleo asomaba en mi entrepierna. Guardé la agenda, cogí el dvd y lo introduje de nuevo en el reproductor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">MARIANO</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/54/78048969/78048969_125_7f59.jpg" width="752" height="501"></p>
<p style="text-align: justify;">
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-si-bebes-mucha-leche-te-corres-mejor-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;El juego de los mensajes&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-el-juego-de-los-mensajes-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-el-juego-de-los-mensajes-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 May 2023 07:26:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9437</guid>

					<description><![CDATA[Sé que hay muchos lectores a los que incomodan los relatos largos, del mismo modo que otros opinan a favor de los mismos. En alguna ocasión he partido un relato en varios episodios, pero siempre si conseguía que cada parte tuviera un mínimo contenido erótico-porno. Al escribir &#8220;Sorpresas de esposas&#8221; intenté escribir una versión corta del relato, pero a la media página lo tuve que dejar, incapaz de hilar la historia. Cuando comencé a escribir este relato, no pensaba que pudiera ser muy largo, pero, al hilvanar la trama, fueron surgiendo situaciones imprevistas que han hecho que se alargue. Espero [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Sé que hay muchos lectores a los que incomodan los relatos largos, del mismo modo que otros opinan a favor de los mismos. En alguna ocasión he partido un relato en varios episodios, pero siempre si conseguía que cada parte tuviera un mínimo contenido erótico-porno. Al escribir &#8220;Sorpresas de esposas&#8221; intenté escribir una versión corta del relato, pero a la media página lo tuve que dejar, incapaz de hilar la historia. Cuando comencé a escribir este relato, no pensaba que pudiera ser muy largo, pero, al hilvanar la trama, fueron surgiendo situaciones imprevistas que han hecho que se alargue. Espero que tengáis la suficiente paciencia para leerlo entero y que lo disfrutéis tanto como ya al escribirlo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Gracias</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">EL JUEGO DE LOS MENSAJES</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/77/50616819/50616819_004_c5ec.jpg" width="460" height="791">Estaba cómodamente tumbado en el sofá de mi casa, leyendo el periódico, cuando Susi me llamó desde el dormitorio. Intenté hacerme el remolón, pero ella insistió tanto que, aun de mala gana, acabé por acudir. Ella se encontraba allí, de pie, frente al ordenador, y con cara seria.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Has visto el mensaje que hemos recibido?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me acerqué a la pantalla y leí el siguiente texto:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Hola Susi, hace tiempo que no se nada de ti pero te recuerdo a ti y los buenos momentos.<span class="Apple-converted-space">&nbsp;</span></span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me gustaría que nos vieramos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ponte en contacto conmigo, contestame</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Angel</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La miré y le hice un gesto, como diciendo &#8220;¡Tú me dirás!&#8221;.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No entiendo qué significa esto, no conozco a ningún Angel – replicó ella, como justificándose.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No será alguien del Zylom? – le contesté, refiriéndome al programa de Internet en el que ella solía jugar a cartas y donde eran habituales las charlas entre jugadores.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya sabes que no chateo con nadie del Zylom. Hablamos mientras se juega la partida, pero nunca doy nuestra dirección de correo a nadie.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé, a lo mejor es una equivocación. Ya nos ha pasado otras veces, que recibimos mensajes de personas que se equivocan en la dirección del E-mail. Anda, déjalo estar.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pero Susi casi ni me había escuchado. Se mantenía pensativa, sin dejar de mirar la pantalla, como intentando encontrar la explicación al enigma.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, no le des importancia – insistí de nuevo, dándole un besito en la nuca, y por fin ella pareció salir del trance.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero no me gustan estas cosas, me cabrean – me contestó, aún molesta, y no muy convencida de querer dejar de pensar en ello.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Volví al sofá, pero ya no a leer el periódico, sino a meditar sobre el tema. En realidad era la segunda vez que Susi leía ese mismo mensaje. El primero lo había recibido 6 días antes. Sin embargo aquél lo leyó y se deshizo de él, eliminándolo, tanto de la bandeja de entrada como de la papelera. Seguramente el haberlo recibido por segunda vez es lo que tanto le había fastidiado.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Yo también conocía el contenido de ese primer correo, sencillamente porque lo había mandado yo mismo desde una dirección de correo que ella no conocía., haciéndome pasar por el tal Angel. Era el principio de una especie de juego con el que quería intentar conocer un poquito más de mi esposa, más concretamente, de una cierta etapa de la vida de Susi.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Llevaba más de un año divorciado de mi primera mujer, cuando invité a Susi a una fiesta social a la que podía acudir con una pareja. Ella era amiga de un primo mío, a la que yo había visto alguna que otra vez, estando aún casado. Ella también había tenido una relación estable y duradera con un chico, que tuvo como fruto una niña, pero al año de ese nacimiento él la dejó plantada, quedando ella en una situación complicada para salir adelante con comodidad. Habían pasado varios años desde entonces. Cuando la llamé para invitarle a la fiesta me dijo que si conseguía dejar a la niña con su cuñada, vendría conmigo, cosa que finalmente sucedió.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Desde ese día nos vimos tres o cuatro veces más, y en ellas charlamos de muchas cosas, de nuestras vivencias y también de nuestras relaciones sentimentales. Así supe que tras romper con el padre de su hija había tenido un par de relaciones sexuales más, de las de solo follar, sin sentimientos amorosos. Una de ellas con un tío algo violento al que, tras unos meses, prefirió dejar. La otra, más reciente y breve, fue con el dueño de un bar de copas, un tal Angel. Hablábamos de temas sexuales con fluidez, y así, sin yo pretenderlo, supe, entre otras cosas, que no le gustaba demasiado lo de chupar una polla, aunque lo había hecho alguna vez, y que había también practicado sexo anal, pero poco, porque había resultado algo doloroso.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tras un par de meses sin vernos, volvimos a salir y poco después a intimar, y curiosamente, a partir de ese momento, ella pareció querer evitar hablar de la etapa entre el momento en que rompió con su ex y cuando empezamos a vernos nosotros. Y cuando empezamos a follar su actitud resultó pasiva y melindrosa. El día que quise ir más allá de la habitual penetración me sorprendió negándose tanto al sexo oral como al anal, aduciendo que no le gustaba y que nunca lo había hecho. Eso me extrañó y le recordé que no era so lo que me había dicho cuando empezamos a vernos. Ella se sorprendió y tras un tira y afloja, tuvo que reconocer que sí, que lo había hecho, aunque remarcando que había sido sólo una vez, y con su ex, no con sus posteriores rolletes. A mi me extrañaba que en esas dos relaciones, que ella mismo calificaba de puso sexo, no hubiera habido algo más que una simple penetración vaginal.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En realidad me daba la impresión de que quería hacerme ver que era recatadilla y &#8220;tradicional&#8221; en lo que a conducta sexual se refería. El caso es que desde entonces cualquier mención a ese periodo de su vida, nunca tuvo respuesta de ella, por más que en varias ocasiones intenté sacar algún detalle, y eso empezó a obsesionarme un poco.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Dudaba que el juego que había iniciado pudiera tener éxito alguno, pero al menos me permitiría divertirme viendo las reacciones de mi esposa, si seguía adelante con él.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tras ese primer mensaje, el misterioso &#8220;Angel&#8221;, o sea yo, envió unos cuantos PPS, todos ellos sexualmente subiditos de tono. Susi se encargaba de eliminarlos cuando le aparecían como no leídos, y nunca los mencionaba si aparecían como leídos previamente por mí. La verdad es que yo efectivamente empezaba a divertirme viendo el comportamiento de mi esposa antes los mensajes del falso Angel.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Un par de semanas después, lancé un ataque más fuerte, con el siguiente mensaje, conscientemente no del todo bien escrito, igual que el anterior, para evitar levantar sospechas en ella:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Que pasa chica, que me ignoras. Queria saber de ti que nos vieramos para &nbsp;recordar viejos tiempos en el local y como nos va ahora, lo ultimo que se es que estabas recién casada o apunto de hacerlo. Te he llamado al movil que tengo tuyo de la ultima vez que nos vimos pero me sale no operativo. Por lo menos me queda el recuerdo del pasado de los bueno polvos que esnifabamos y de los buenos polvos que luego echabamos y de la inolvidable mamada. Perdona si te he molestado. Adios</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Angel</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Lo de mencionar la cocaína era intencionado. Cuando salíamos con algunos de los amigos que ella me había presentado, era frecuente ponerse unas rayitas. Yo lo probé ahí por primera vez, lo admito, pero me di cuenta que a ella le gustaba bastante. Uno de esos amigos me contó que la coca la conseguían normalmente en el bar de Angel, con lo que yo suponía que cuando ella estuvo con él, las esnifadas debían ser algo normal. Esa mención y la del local, deberían ser suficientes para que Susi se pispara, si es que no lo había hecho ya con el primer mensaje, de quien podía ser el misterioso Angel. Lo de la mamada era, por supuesto, un farol.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">De nuevo el primer mensaje ella lo hizo desaparecer, sin decirme nada, pero dos días después lo volví a mandar. Al llegar a casa del trabajo, miré nuestro correo en mi ordenador y vi que ella no lo había aún leído. Entonces fui yo quien intervino:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Susi, parece que hay nuevas noticias de tu amigo misterioso.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No!, ¡No me digas que ha vuelto a enviar el mensaje! – se le escapó.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Es que ya lo había mandado antes?- le contesté, haciéndome el sueco.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Susi dudó un poco, pero no tenía más remedio que admitirlo:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno sí, pero lo eliminé. Mira, no quiero recibir mensajes de ese individuo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vaya! ¿Es que sabes ya quien es? – seguía yo acorralándola.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Debe ser Angel, el del bar de copas, aquel con el que me enrollé una vez. No sé quien le ha podido dar nuestra dirección de correo. Seguramente ha debido ser Juan, pero me da igual, no voy a contestar.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Juan era un amigo suyo de aquella época, al que hacía tiempo que no veíamos. Ella siguió:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ese tío no es buena gente, creo que incluso ha estado en la cárcel.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé entonces como te liaste con él. Además parece que se acuerda mucho de ti y de las cosas que hacíais. – respondí con retintín, intentando llevar la conversación a mi terreno.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Lo ves? – Replicó Susi, que se iba enfadando &#8211; Por eso lo borré, para que no te hagas pajas mentales. Estuvimos liados, sí, pero lo de la mamada es un invento, ya sabes que yo eso no lo hago. ¿Te das cuenta de que es un cabronazo? Mira, no te pongas a pensar cosas raras, me enrollé una vez y ya está. No quiero que ahora salga a flote el pasado y te comas el coco.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; A mi no me importa lo que hayas hecho antes de estar conmigo – le dije &#8211; pero lo que sí me gustaría es saber algo de esa etapa de tu vida de la que nunca me quieres contar nada.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que yo no quiero hablar de esa etapa. Ahora estoy contigo y estoy feliz, nada más.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, pues creo que deberías contestarle y decirle que nos deje en paz.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No pienso hacerlo, si lo hago seguro que a va aseguir incordiando. De verdad, cariño, que ese tío es chungo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues entonces le contestaré yo, al fin y al cabo él debe saber que los mensajes los leemos ambos. Le diré que nos deje en paz y que tú no quieres contestar.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Haz lo que quieras. Tú sabrás.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/77/50616819/50616819_005_7348.jpg" width="460" height="791">Estaba claro, que, tal y como suponía, del juego no iba a sacar nada, pero me seguía divirtiendo hacer creer a mi esposa que uno de sus ex amantes la acosaba con mensajitos obscenos y observar las reacciones que ella tenía.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El mensaje que envié fue este:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Soy el marido de Susi y sólo quiero que sepas que ella ha leído todos tus mensajes&nbsp;y no te contesta simplemente porque no quiere saber nada de ti y además no tiene un buen recuerdo tuyo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Por lo tanto haz el favor de quitarnos de tu lista de envíos de Pps y similares y deja de mandarnos más mensajes y menos atribuyéndole a ella cosas que no hace.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Dos días después mandé, como Angel, otro PPs, para mantener la atención de ella, y una semana más tarde envié el que pensaba que ya sería el último, igualmente mal escrito.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Haber chico, Susi y yo nos líamos y dos que se enrollan follan vale. si es por lo de esnifar te dire que a tu chica le gustaban más las rayitas que el barro al guarro y si es por lo de la mamada fue difícil conseguirlo pero con unas cuantas copas y&nbsp; nieve ya está, y lo goce, asi como el trio y alguna otra cosita mas. Siento que te joda, pero es asi.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Adios</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Angel</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tal y como suponía, ella se deshizo del mensaje de inmediato. Lo volví mandar al día siguiente y ocurrió lo mismo. Estaba claro que Susi no quería que yo lo viera. Esperé unos días y lo mandé por tercera vez, pero en esta ocasión entré de inmediato en nuestro correo y lo abrí, para que a ella le apareciera como ya leído por mí.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al llegar a casa por la noche, no hizo falta que yo le dijera nada, ella misma me asaltó de inmediato, toda furibunda e indignada.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Has visto el gilipollas ese, el mensaje que nos ha mandado?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si, cada vez va siendo más explicito en sus comentarios – contesté con fina ironía.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Que no, Mariano! ¡Coño, que no es verdad lo que dice! ¿Pero es que no te das cuenta de que lo que quiere es jodernos?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no lo sé. Yo tampoco veo muy claras sus intenciones, pero tampoco sé por qué iba a mentir. ¿O es que no follasteis?- pregunté, jugando mis últimas cartas.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno… ¡Sí, joder! Estábamos enrollados, pero lo demás … Eso se lo inventa, lo hace para malmeter. Es un cabronazo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, claro, destapando tu oculta etapa sexual. ¿Quieres un poquito de coca, a ver si te calmas? – volví a ironizar.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Muy gracioso, hombre – contestó con mirada asesina.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ahora me vas a contar que tampoco le dabais a la farlopa?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">De nuevo tardó en contestar, sintiéndose algo acorralada.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, vale, eso también. ¡Coño, ya lo sabías tú! – Y quiso cambiar el tercio &#8211; Mira, lo que hay que hacer es cambiar el correo electrónico. Así no podrá escribir más.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; De eso nada. &#8211; y volví a lo que me interesaba &#8211; A lo mejor sólo quiere que le contestes.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ni hablar, eso es lo que el quiere y no le voy a dar el gustazo. ¡Que le den! – terminó, manteniéndose inflexible.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y yo creí que así había acabado el juego, ya no tenía sentido seguir mandando mensajitos, pues Susi se había puesto el caparazón, como siempre, y su pasado seguía escondido en él. Hasta que una semana más tarde recibí un mensaje en mi móvil.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Hola, soy Angel, un amigo de tu mujer. Me gustaría hablar contigo de unas cuantas cosas. Llámame.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Lógicamente el mensaje me sorprendió. Ahora resultaba que un Angel salía a escena, sin tener yo nada que ver con ello. Lo primero que pensé es que era cosa de Susi, que de algún modo se había enterado de mi juego y me estaba devolviendo la moneda, pero pronto me di cuenta de que algo no cuadraba, porque había un número de móvil de por medio, para mí desconocido, y una invitación a llamar a ese móvil. Si llamaba, ¿quien iba a seguir el juego? ¿Un compinche suyo? Luego me vino a la cabeza una idea aún más absurda ¿Y si fuera el ex de Susi el que me llamaba?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Sólo había una manera de comprobarlo, aunque reconozco que la idea no me entusiasmaba. Llamé, muy nervioso, al número desde el que provenía el mensaje y una voz masculina me contestó. Me identifiqué y le expuse el motivo de la llamada. El me confirmó que era Angel, y que, efectivamente, quería verme. Quedamos en un local de copas para la tarde siguiente, sin hablar de nada más.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al colgar, mis nervios e intriga se desbordaban. Ahora resultaba que aparecía el autentico Angelito. Como no creo en casualidades, supuse que, de alguna manera, él se había enterado de mi juego y que probablemente estaba cabreado. No solo Susi, sino un buen amigo nuestro, que también conocía a Angel, estaba al tanto de lo de los mensajes, pero nadie sabía que yo era el autor ¿Por qué quería hablar entonces conmigo? No lo entendía y estuve tentado de no acudir a la cita, pero la curiosidad me pudo, y al día siguiente me presenté en el lugar donde habíamos quedado.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En la entrada del garito me recibió un hombre de color, ya curtido en años, calvo y alto. Le dije que quería ver a Angel y él, con un simple ademán, me hizo seguirle hasta una puerta, al fondo del local. Le seguí, con cierta desconfianza, preguntándome qué coño hacia allí. Atravesamos un pasillo, bajamos una escalera y finalmente entramos en una estancia, bastante grande, iluminada con luz artificial. Me dejó allí y se fue, sin decirme ni una sola palabra. Mientras esperaba, examiné la habitación. Había una zona a la derecha con una pequeña barra de bar y una vitrina repleta de bebidas. En otra zona observé un equipo de música, una televisión, varios estantes con DVDs y cojines en el suelo. Me acerqué y vi que había tanto Cds musicales como películas en DVD. Al fondo de la habitación había un sofá gris de tres plazas, con reposabrazos grandes, y adosado a él, otro sillón a juego. En medio, una mesa rectangular bajita. La luz, indirecta, provenía de varias lámparas encastradas en una especie de canalón, cerca del techo y apuntando a él, creando un ambiente muy relajante. En la mesa observé un pequeño recipiente rectangular de cristal del que sobresalían varios objetos finos y cilíndricos. Eran los típicos turulos que se emplean para esnifar. Me senté en un extremo del sofá, esperando a Angel.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al cabo de unos diez minutos, apareció un hombre de unos 40 años, algo gordo y ciertamente corpulento, con una barba mal afeitada y una vestimenta muy sencilla, compuesta de jeans y camiseta blanca. Tenía el pelo oscuro y algo largo y las cejas llamativamente pobladas. No me pareció un tipo muy atractivo, la verdad, y además, al acercarse a mi, me inundó un desagradable olor a sudor.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se sentó en el sillón gris, adosado al otro extremo del sofá en el que yo esperaba, me observó fijamente unos segundos, examinándome, y poniéndome aún más nervioso con su mirada, Finalmente esbozó una breve sonrisa y me habló secamente:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola, yo soy Angel. ¿Cuál es tu nombre?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al hablarme, me percaté de que le faltaba algún que otro diente o bien los tenía rotos, no sabía muy bien qué. Me presenté:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Soy Mariano, el marido de Susi.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eso ya lo sé, lo que no conocía era tu nombre. Te preguntarás por qué estas aquí, aunque tengo la sensación de que algo te imaginas.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y tenía razón, claro. Los mensajes inventados por mí, en su nombre, tenían que tener algo que ver con esa cita. Angel prosiguió:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bien, como te dije, tengo que hablar contigo, pero creo que es mejor que te sirva antes una copa.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eso lo dijo con algo de sorna, como avisándome que lo iba a necesitar. Mis nervios aumentaban, tal vez debería haberle pedido una tila, pero para nada quería aparecer como un melindroso y le pedí un whisky con hielo. El se sirvió un cubata, e inició el siguiente relato:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/77/50616819/50616819_006_da13.jpg" width="460" height="791">Bien, hace dos días mi encargado me dijo que una tal Susi preguntaba por mí en el local. Yo, al principio, no sabía quien podía ser. Desde la parte superior del local, donde yo me encontraba, espié la mesa en la que ella estaba sentada y fue entonces cuando reconocí a la bella mujer de pelo moreno y largo, a tu esposa. Venía muy bien vestida, con un traje negro por encima de las rodillas y medias también negras. El traje era escotadillo y mostraba el comienzo de sus buenas tetas. Estaba muy guapa y sugerente, pero me extrañaba su presencia y su interés, pues hacía años que no sabía nada de ella.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No me gustó el tono en el que empezó a hablar Angel, con esa mención a los pechos de Susi. Pero lo que menos me gustó era que Susi hubiera ido allí. Angel siguió:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Muy intrigado bajé a saludar, pero en el rictus de su cara vi pronto que no le alegraba, precisamente, volver a verme. Le saludé y ella, de inmediato, comenzó a increparme:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola, bien como verás te he hecho caso y aquí estoy, pero solo para decirte que eres un cabrón, enviándome esos mensajes ofensivos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No entendía nada de lo que me decía, pero me gustaba su presencia y su mosqueo. No recordaba haber visto nunca a Susi cabreada, más bien lo contrario, era una tía simpática y cachonda, siempre de buen humor. Antes de contestar, le ofrecí una copa, que ella no rehusó, y le serví un cubata de whisky. Luego me senté junto a ella, deseoso de saber qué era eso de los mensajes y qué demonios tenía que ver yo con ellos. Le seguí el juego y le pregunté:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué dices que son ofensivos?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡<i>Ja! ¿Y lo preguntas? Primero me escribes diciendo que hace mucho que no sabes nada de mí y que quieres que nos veamos para recordar viejos tiempos. Y luego, no contento con eso, me vienes con que lo pasaste de puta madre conmigo, follando y drogándonos. ¿No es para cabrearse, coño?</i></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Por unos momentos tuve el impulso de acabar de inmediato la conversación, negando toda participación en eso, pero sus palabras me hicieron recordar la etapa en la que estuvimos ella y yo liados, y me pareció una buena idea seguirle la corriente.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, no dirás que no lo pasamos bien, y que nos echamos buenos polvos, con las narices repletas de coca. ¿O no?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ella se paró a reflexionar un buen rato, se bebió la mitad de su cubata y luego me dijo algo que me sorprendió mucho.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; De acuerdo, eso es cierto, pero coño, no puedes ir enviando mensajes a un correo personal, diciendo también que si te la he chupado o que si hemos hecho un trío y cosas similares.- bebió otro trago de su copa y siguió – Joder Angel, que los mensajes enviados a ese correo, que, por cierto, no sé cómo coño has conseguido, los lee también mi marido.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La cosa se ponía interesante. Unos mensajes falsos en los que supuestamente yo hablaba explícitamente de temas sexuales con Susi. Hay que reconocer que lo cosa era intrigante y maliciosa. Me empezó a parecer sumamente morbosa la presencia de Susi allí, con esas ideas en la cabeza. Cada vez me acordaba más de los momentos que pasé con ella y me estaban entrando unas ganas enormes de repetirlos en aquellos momentos. Y seguí indagando:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Pero es que a tu marido nunca le has contado lo nuestro?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, él sabe algunas cosas, pero sin detalles. Nunca he querido contarle los pocos excesos de aquella época de mi vida tan jodida.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y empezó a contarme cosas de su vida actual, de lo bien que estaba contigo, mientras yo me entretenía en atisbar lo que podía de sus tetas y, sobretodo lo que podía ver de sus muslos, imaginándome poner mis manos sobre ellos y subirlas hacia arriba por el interior de la falda.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Lo más normal es que le hubiera dado una hostia, pero ni se me ocurrió. Estaba muy aturdido por el hecho de que Susi hubiera estado allí y las sensaciones que Angel describía respecto de ella comenzaban a dar un tinte morboso al asunto, haciendo que, sin querer, me pusiera en su papel. El continuó su relato:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El caso es que ella se explayó lo que quiso, dejándome claro que de seguir con los mensajitos podría desestabilizar un tanto vuestra relación sentimental. En esos momentos reconozco que me importaban poco los mensajes y vuestra vida. Lo único que me apetecía, y no te molestes por ello, era follarme a tu cabreada y preciosa esposita, aunque conseguirlo se me antojaba imposible en esos momentos, con ella ya casada y tan feliz. Tenía que conseguir que pudiéramos volver a vernos más adelante y buscar entretanto una estrategia. Como no quería que se fuese aún, quise serenarla y le dije:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, tienes razón, seguramente no debí hacerlo, pero tenía ganas de volver a verte e insisto en que sería bonito recordar viejos tiempos. No lo haré más, pero ya que estas aquí, me gustaría que charláramos otro rato, como buenos amigos. Al fin y al cabo tantos años dan para mucho. ¿Te echo otra copa? – Terminé, viendo que había apurado con bastante rapidez su bebida. Ella se lo pensó unos instantes, pero accedió:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Está bien. Ponme otra, por favor. Igual que la de antes.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y le serví la segunda copa, bastante más cargada de alcohol. Estaba mucho más tranquila e igual de radiante. Me preguntó cómo me iba a mí y le conté los sucesos de mis últimos años y los problemas que había tenido para mantener el bar, sobretodo en los dos años que había estado en la cárcel por temas de drogas. Fue entonces cuando me preguntó:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sigues distribuyendo polvo aquí, en el bar?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Sí claro! &#8211; le contesté – el local deja beneficios, pero lo que más deja es el trapicheo de cocaína. – y entonces, sin buscarlo, tuve, posiblemente, la mejor idea de la tarde.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quieres una rayita, como en los viejos tiempos?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ella tardó en contestar, pero en seguida noté en sus ojos que realmente le apetecía meterse algo de nieve. En el poco tiempo que había estado allí, ya se había bebido un cubata y medio y se había fumado varios cigarrillos. En eso no había cambiado y en la atracción por la cocaína, parecía que tampoco.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé, se hace tarde. – se interrumpió, algo azorada y como con miedo de aceptarla, pero al final claudicó – Bueno, vale, hace tiempo que no le doy ese gusto al cuerpo. Una loncha no me vendría mal, estoy un poco nerviosa.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Le dije que me siguiera a esta misma estancia, le ofrecí una tercera copa, tan cargada como la anterior, y preparé dos rayas de la cocaína más pura que tenía, una para ella, bien gruesa, y otra para mí. Susi se lanzó a ella con tanto frenesí que estuve tentado de prepararle otra, pero me contuve. Quería ver cómo se desarrollaban los acontecimientos, viendo que ella estaba cada vez más suelta y alegre. Empecé a pensar que tal vez no era tan descabellado buscar el modo de tirármela esa misma tarde Nos sentamos juntos en el sofá y seguimos hablando.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ella sentía mucha curiosidad por los amigos comunes que habíamos tenido. Le conté lo que sabía de ellos y pronto comenzamos a rememorar, cada vez entre más risas, episodios singulares que habíamos compartido con ellos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En ese momento Angel tuvo que atender a su móvil, lo que me permitió desconectar de la atracción que su relato me estaba provocando. Parecía que, efectivamente, Susi podía haber estado allí, pero me parecían improbables las reacciones de ella que Angel me describía. A él le encontraba, por otra parte, ciertamente desagradable, pero había que reconocer que relataba muy bien. Quería que siguiera, me parecía estar en el intermedio de una película que estaba tomando un rumbo ciertamente morboso. Terminada su conversación telefónica, se puso otra copa y prosiguió:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Como te decía estuvimos hablando un buen rato de los amigos comunes y le pregunté si quería ver algunos videos que tenía de aquella época. Ella miró el reloj, sin estar muy segura de qué hacer. Entonces le dije:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga, nos metemos otro tirito y lo vemos. No dura mucho, apenas un cuarto de hora.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al oír lo del tirito, creo que sus dudas desaparecieron del todo y, sonriendo, dijo:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero que sea como la anterior. Estuvo genial.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Los efectos del alcohol y la droga eran cada vez más evidentes, se notaba que ella quizás ya no estaba acostumbrada. La llevé frente a esa televisión, apagué las luces, menos una pequeñita que dejaba una penumbra relajante, y nos acomodamos entre los cojines. Al sentarse ella sobre sus talones, estirando las piernas, su falda subió más, alegrándome la vista mostrando buena parte de sus muslos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me encendí un porro y en cuanto ella sintió el olor tampoco pudo evitar pedirme que le pasara el canuto. Yo me arrimé y la cogí del hombro, sin que ella mostrara rechazo alguno. Reímos, comentando las escenas inocentes del pasado que aparecían en la pantalla, en las que ella aparecía también alguna que otra vez.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Casi al final de la cinta le avisé:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Prepárate porque lo que viene ahora, no te lo esperas.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué es? – preguntó curiosa, mientras aspiraba profundamente el porro que le acababa de pasar.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es una sorpresa – le dije para dejarla intrigada.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La imagen se oscureció mostrando una escena nocturna en un jardín con una piscina y varias personas cayendo una tras otra en el agua. Tu esposa no tardó mucho en reconocer el momento y el lugar.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No! ¡Ay no! No me digas que es el chalet de Jorge.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, es el chalet y aquella nochevieja.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ella me miró, incrédula.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo grabasteis. No me digas que habéis sido tan cabrones.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Le sonreí y le dije que siguiera viendo lo que ya sabía que venía después. La gente desnudándose, tirándose unos a otros a la piscina, aprovechando para magrearse un poco. El que manejaba la cámara fue pasando inflexible por todos los miembros de aquella panda, hasta que también le tocó el turno a Susi. Allí estaba ella, completamente desnuda, a la vista de todos los amigos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">-¡Joder! Quita eso ¿no ves que estoy en bolas?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya mujer, y ahora me dirás que te de la cinta.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué cerdo! A saber las pajas que te habrás hecho mirándola.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No hice caso de la pregunta. Le pasé de nuevo el canuto y me arrimé más.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Reconoce que aquella noche estuvo bien – le susurré al oído sugerentemente, besándole luego la oreja y el cuello.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ahhh, sí! – dijo Susi suspirando – Fue una noche auténtica – y expiró lentamente el humo del cigarro, sin pasármelo de nuevo, y con la vista perdida en el techo de la salita.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Supe que ese era el momento y mis manos se pusieron en marcha, una acariciando las tetas de Susi por fuera del vestido, y la otra haciendo lo que llevaba imaginando toda la noche, reptar por sus muslos, por debajo de la falda. Cuando sobrepasé el encaje superior de las medias, tocando la tierna carne de sus muslos, tu mujer protestó, gimiendo levemente:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">-Uhhmm, que haces Angel, estate quitecito, &#8211; pero en lugar de obstaculizarme el paso, lo que hizo fue separar un poco las piernas, ofreciéndose a mis caricias</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estoy recordando esa noche y me pongo cachondo – volví a susurrarle, mientras mi mano ya estaba bajo el escote, tanteando por encima del sujetador los pezones abultados y excitados, y mis dedos habían alcanzado sus bragas, comprobando el calor que desprendía el chochito de tu esposa. Mantuve un rato de silencio, dejando que ella se impregnara de los efectos del porro, que seguía sin compartir conmigo. Luego continué:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me acuerdo del polvo que echamos en el jardín, ocultos tras el boj, con el miedo y el morbo de que nos viera alguien.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es verdad – me contestó ella, pasándome por fin el canuto, ya bastante consumido &#8211; sobretodo de que nos cazara in fraganti tu novia, que andaba por allí cerca. Aquello fue la leche.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Con mi novia fue peor lo del coche. ¿Recuerdas? – Y me tomé otra pausa, sin cesar de acariciarla &#8211; Era de madrugada y estábamos en tu coche. Te pedí, medio en broma, que me la chuparas, que me ponía mucho esa situación, pero, por supuesto, no quisiste.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ya en esos momentos tanto sus tetas como su coño eran completamente míos. Gimió dulcemente cuando mis dedos se posaron en su clítoris, antes de contestar:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero recuerda que conseguiste que te la sacara del pantalón y te la meneara. Estabas como loco, mientras te masturbaba.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, porque sabía que mi novia andaba por allí cerca y nos podía descubrir. Por eso cuando apareció por la puerta de salida del bar y se acercó, el morbo me pudo y me corrí. ¡Uff, que gusto me dio! Fue una paja memorable.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Menudo cabrón! A mi me pringaste con tu espeso semen. ¡Que asco! Eyaculaste un montón y no sabía donde coño limpiarme la mano.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/77/50616819/50616819_008_7f19.jpg" width="460" height="791">Susi gimió de nuevo al alcanzarle yo de nuevo su mojado botoncito. Estaba muy excitada. Yo me había ya sacado la polla, completamente tiesa, y abandonando mis caricias en sus senos, le cogí una mano y la llevé a mi verga, incitándola a repetir lo de aquella noche. Tu querida esposa la agarró con suavidad y me empezó a pajear.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">¡Ahh! No veas el gustazo de sentir de nuevos esos finos dedos deslizarse por mi rabo y apretármelo. Qué morbo tener a Susi ahí, toda para mí. De repente ella abandonó tan rico trabajo y se incorporó.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes donde me limpié al final la mano, justo antes de que llegara tu novia y pudiera pillarme? – me dijo, mirando primero mi polla erguida y luego directamente a mis ojos. Con un gesto le di a entender que no tenia ni idea y ella siguió:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues en el coño. Me restregué la mano por el chichi y lo dejé empapado y húmedo de tu semen. Cuando llegué a casa tenía las bragas pegadas al coño – y dicho esto se echó una preciosa risita, se levantó y regresó al sofá.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Yo también reí y me acerqué de nuevo a ella, convencido de que follármela era sólo cuestión de minutos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Me pones otra rayita de esas? -me suplicó, poniendo el gesto de una niña que está haciendo una travesura.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro – contesté, y le preparé otra lonchita, abundante y larga. Ella la esnifó con ansia y se tumbó en el sofá. Yo me acerqué y le levanté la falda, dejando al descubierto sus muslos y sus bragas blancas y húmedas. Se las bajé, contemplando su hermoso chocho, abierto y a mi disposición. Cogí otra bolsita de coca y comencé a entretenerme en desparramar la nieve por encima de su raja.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué me haces, cerdo? – me dijo ella, sorprendida.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esta es para mí. Voy a ponerte la coca en el coño. Tú no digas nada y déjate llevar. Ya verás como te gusta.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y con mis dedos comencé a esparcirla por dentro de sus abultados labios mayores, sobre los menores, por su orificio vaginal y especialmente sobre el clítoris. La escasez de pelos en el coño de tu mujer facilitaba la tarea. Ella gemía y movía la pelvis de cuando en cuando, mientras yo la masturbaba, removiendo la nieve que, inevitablemente, se humedeció inmediatamente.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Uhmm. ¿Pero qué coño estoy haciendo?- dijo después de un hondo suspiro de placer.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Recordando viejos tiempos, tesoro. ¿No es a eso a lo que habías venido?- le contesté, insistiendo en su clítoris, y haciéndola gemir de nuevo, antes de que me insultara, rendida ya a mí:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eres un cabrón, Angel. Yo había venido aquí a echarte la bronca, y mira ahora – volvió a gemir mientras mis dedos recorrían toda su raja por completo – Estoy jodida ¿Cómo puedo estar haciéndole esto a mi marido?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que coño más delicioso tienes – le contesté sin mencionar su comentario, acercando mis labios a su encendido chochito. Por supuesto que la nieve ya no se podía esnifar, con lo mojada que ella estaba, pero no era eso lo que yo buscaba. Mi idea era comerme su deliciosa raja, empolvada de coca de la mejor calidad.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Angel interrumpió la narración, para encenderse un cigarro. Sabía lo que me iba a decir a continuación, que se había comido el coño de mi mujer y que se la había follado después, y seguramente otras muchas cosas más. En realidad todo me parecía tan absurdo que ya no creía ni que Susi hubiera estado allí, aunque de algún modo Angel sí había tenido conocimiento de los mensajes. Lo que no entendía es por qué se ensañaba conmigo, intentando joderme con esa historia ridícula. Pero reconozco que la narración resultaba interesante y las imágenes que pintaba de mi mujer me tenían extrañamente excitado. De modo que le dejé que siguiera contando su inventado guión original.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Cuando iba a iniciar la tarea de comerme el coño de tu esposa, llamaron a la puerta de la habitación. No iba a hacer caso, pero insistieron y no tuve mas remedio que incorporarme y ver lo que pasaba. Mi encargado, el que te ha recibido en el local, me indicó que un proveedor estaba abajo y que tenía prisa. ¡Mierda! Me había olvidado esa cita, con la emoción del momento, pero no tenía mas remedio que atenderle, pues era vital para mi negocio, ya te puedes imaginar el por qué.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Intenté despacharle rápidamente pero, por desgracia, la cosa se alargó más de lo previsto y regresé a donde había dejado a Susi, veinte minutos después. Estaba cabreado, temiendo que tu bomboncito ya no estuviera allí. Pero lo que sin duda no esperaba fue lo que me encontré. Allí seguía Susi, toda desnuda, de rodillas sobre uno de los asientos del sofá, con su rostro apoyado en el otro asiento, y Fredy, mi encargado, también en bolas, follándola lentamente por detrás, como un perro a una perra. Totalmente sorprendido, me fui acercando lentamente a ellos, percatándome en primer lugar de que Fredy se movía muy despacio, y después de que lo que él estaba realmente haciendo era encularla. Creo que no quería lastimarla, y por eso su ritmo era lento, pero continuo, metiendo y sacando en toda su extensión su negra polla, envuelta por un llamativo condón amarillo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me pregunté por unos instantes qué coño había pasado ahí, pero pronto le resté importancia. Me resultaba muy excitante ver a mi encargado, un colega colombiano que conocí en la cárcel en la que estuve preso, dándole por el culo a tu mujer. Era de película, un tiazo negro sodomizando morbosamente a tu tierna esposita blanca. Mi polla creció, meneándomela a medida que me acercaba al sofá, y me preparé para follarme yo también a tu mujercita. Me desnudé, me puse un condón y me acoplé por debajo de Susi, boca arriba en el sofá. Fredy se frenó unos instantes, para dejar que me colocara, y ella abrió en ese momento los ojos fugazmente, cerrándolos de nuevo, dispuesta a recibir también mi verga. Situé mi polla a la entrada de su coño y ella misma fue bajando poco a poco su cuerpo para dejarse penetrar.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Joder, qué gustazo me dio sentir la estrechez del chocho de tu esposa y sus continuos suspiros, durante el largo rato que tardó en deslizarse mi verga dentro de ella. Una vez hundida del todo, Fredy, impaciente, reinició sus movimientos, pero yo preferí quedarme un rato quieto, disfrutando de esa morbosa sensación de placer que produce la posesión de una mujer casada y aparentemente fiel a su esposo. La boca de tu Susi estaba a la altura de la mía y la besé con fuerza, recibiendo de ella el regalo de corresponderme con igual frenesí.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Poco después, ambos nos follábamos a tu esposita sin contemplaciones, recibiendo uno tras otro sus gemidos, en cada embestida. Fredy y yo peleábamos por apoderarnos de sus grandes tetas, que colgaban como dos apetitosos racimos, y de los cachetes de su trasero. La cabalgábamos con buen ritmo, pero frenándonos cuando sus gemidos se acentuaban, porque no queríamos que se corriera demasiado pronto. Nos gustaba verla, así, tan caliente, tan abandonada al placer que le ofrecíamos los dos machos, tan sometida a ambos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Llevábamos ya un buen rato follándola, cuando Fredy me indicó con un gesto que abandonáramos nuestra bella presa. Al salirnos, dejamos a Susi boca arriba, semitumbada en el sofá, con cara desencajada. Mi encargado se sirvió una copa de ron y yo apuré un sorbo de mi bebida. Susi nos miraba sorprendida, sin decir nada, aunque se notaba en su cara que estaba preguntándose qué es lo que pasaba. Fueron un par de minutos de silencio, que rompió tu mujercita con unas palabras que tanto Fredy como yo queríamos oír:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, no me dejéis así. Por favor, necesito vuestros rabos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En el tiempo que estuve con ella, jamás había visto a Susi sexualmente tan anhelante. Ambos entendíamos su necesidad y nos acercamos de nuevo a ella, viendo como se le iluminaba la cara, al observar nuestras pollas tiesas dirigiéndose a ella, listas para poseerla de nuevo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Eso es, venga! Necesito que me folléis ya. – nos volvió a suplicar, agarrando con sus manos nuestras vergas y atrayéndonos a ella.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Fredy levantó a Susi y se tumbó boca arriba a lo largo del sofá, poniéndola a ella tumbada sobre él, también boca arriba, y apuntó a su ano, por el que parecía tener autentica predilección, dejando de nuevo a mi alcance su coño. Antes de volver a follarme a tu deliciosa chica, me entretuve un rato en lamerle el chocho, algo que deseaba haber hecho antes de la interrupción. Uhmm, qué mojada y caliente estaba su rajita, y que delicioso aroma a hembra desprendía todo su coño. Ella quería mi polla en su interior y tiró pronto de mis pelos hacia arriba, instándome a joderla de una puta vez.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Qué quieres que te diga, volvimos a enloquecerla, la hicimos gemir como una desesperada, pero esta vez moviéndonos con mucha más rudeza que antes, sobándole con fuerza los pechos y sus endurecidos pezones, con ganas también nosotros de corrernos disfrutando de tu bella mujercita.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/77/50616819/50616819_007_d734.jpg" width="460" height="791">El problema es que a mi no me gusta correrme en el condón, de modo que me salí y me lo quité, esperando que Fredy me dejara ocupar su privilegiado aposento. Sin embargo él era el que llevaba la voz cantante y no estaba por la labor. No era cosa de incomodarle. Fredy se alzó del sofá y con Susi aun boca arriba, se arrodilló a la altura e sus muslos, la atrajo de las caderas hacia él y volvió a encularla, dejándome con las ganas. Pero había otras opciones. Sus tetas aparecían grandes y seductoras y me apetecía hacerme una cubana hasta correrme entre ellas, algo que casi conseguí una vez cuando nos enrollamos.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me arrodillé en el sofá y envainé mi verga entre sus globos, apretándolos con mis manos, gozando el contacto de su carne sobre ella. Casi no hacía falta que yo me moviera para pajearme, Fredy embestía cada vez con más violencia, moviendo el cuerpo de Susi de arriba a abajo, favoreciendo mi propia masturbación. Tu esposa gemía, a veces gritaba, enloquecida, y fue entonces cuando se produjo lo más inesperado de la noche. Puso sus manos sobre mi trasero y me atrajo hacia ella. Parecía que me invitaba a algo que jamás conseguí durante nuestra relación y que, conociendo a tu chica, ni se me había pasado por la cabeza hasta ese momento. Arrimé la punta de mi verga a sus labios y de inmediato los entreabrió, franqueando la entrada y confirmando lo inesperado. No podía creérmelo, pero era cierto, tu mujer me quería chupar la polla, me la quería mamar, quería enterrarla en su boca. Era una invitación morbosa e irrechazable y el simple pensamiento de que en unos minutos podría estar follándomela por la boca me excitó aún más si cabe, poniendo mi rabo en su máxima erección. Has de saber que mi polla es bastante corta, pero tiene un grosor muy considerable. Si hubiera enculado a Susi, como era mi deseo, seguramente le habría hecho daño, pero metérsela entere los labios tampoco iba a ser tarea fácil.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Empecé por el glande, lo más sencillo, aprovechando que Fredy había hecho una pausa en sus embestidas. Tu mujercita abrió entonces los ojos y me lanzó una preciosa mirada de ánimo, al tiempo que renovaba su empuje en mi trasero para metérsela. Yo me dejé llevar, contemplando como su boquita se iba distendiendo, conforme mi pollón se introducía lentamente entre sus labios. Era una visión de lo más morboso, que se agudizó cuando su lengua se puso a jugar deambulando por toda la carne que ya estaba en su interior.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y así, poco a poco, se la fue introduciendo entera, regalándome el goce de disfrutar de su humedad y calor. El golpe definitivo lo dio mi colega, cuando inició de nuevo la follada. Un fuerte tirón de las caderas de mi negro encargado, hizo que mi verga se hundiera, por fin y por completo, en la boca de tu querida Susi. Por unos instantes los fuertes movimientos de Fredy arrastraron de arriba a abajo el cuerpo de tu esposa y el mío, como si fueran uno solo, hasta que conseguí mantenerme firme, apoyando una de mis piernas en el suelo. De esta manera conseguí follármela por la boca sin esfuerzo, sin tener siquiera que moverme, pues los preciosos labios de Susi se deslizaban por mi rabo, desde la punta hasta los huevos, al compás del ritmo que imponía Fredy, follándosela con un ímpetu creciente.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Yo le acariciaba dulcemente el pelo, mientras que ella me arañaba el culo y la espalda, casi fuera de si. Era tan delicioso sentir como tu encantadora esposa se encendía siendo poseída por sus dos machos, que sentí la inminencia de mi corrida. Pero yo no era el único que iba a venirme, Fredy bufaba a mis espaldas acelerando las embestidas, y Susi gemía ahogadamente, bajo el poder de mi polla en su boca, ambos listos también para alcanzar su orgasmo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Un desgarrador grito de Fredy, coincidiendo con el último tirón hacia él del cuerpo de Susi, anunció su corrida. Ella también se corría, y era tan morboso escuchar los gritos de su orgasmo perderse en su boca, taponada por completo por mi verga, que yo tampoco pude aguantarme y me corrí como un cerdo, soltando mi leche en su garganta, entre deliciosos espasmos. Cuando Fredy aflojó la presión, mi polla retrocedió y buena parte de mi eyaculación se quedó en su paladar, mientras se sucedían los gritos ahogados de tu esposa, en el orgasmo más largo e intenso que jamás he contemplado en una mujer.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Unos instantes después los sonidos de los tres orgasmos se habían apagado. Yo saqué mi polla, con el glande aún embadurnado de semen, y me limpié esparciéndolo por el rostro de tu mujercita, marcándole una A de Angel. Susi, atrapada todavía bajos los efectos del placer, mostraba los labios semiabiertos, con mi lefa aún en el interior de su boca, salvo un hilillo de leche que escapaba de sus labios resbalando por su mejilla y manchando el brazo del sofá, el mismo brazo en el que tú estas ahora mismo apoyándote.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eché mi cuerpo ligeramente hacia atrás y mi culo rozó algo. Me giré y observé sobre la tripa de Susi un preservativo amarillo, hecho un higo, y unas gotas de sudor que caían de la frente de mi satisfecho encargado, quien aún sujetaba con sus manazas la cintura de Susi. Y también comprobé, con sorpresa, que en algún momento había cambiado de agujero, pues su larga polla estaba oculta por completo en el sexo de tu mujer.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Asombrado, viendo como deslizaba su verga, ya sin condón, fuera del cuerpo de tu mujer, me di cuenta de que se había corrido a pelo en el coño de tu esposita. La retiró despacio, saboreando las paredes de ese chochito que acababa de follarse. La piel oscura de su verga relucía de fluidos blanquecinos, de su propio semen y de los fluidos de Susi. Cuando terminó de sacarla, unas gotas de semen comenzaron a asomarse al exterior del coño. Fredy me miró, apretó los dientes y la volvió a penetrar con fuerza y hasta el fondo, dos veces seguidas más, como intentando conseguir que su leche se quedara ahí dentro para siempre, y provocando un gritito más de ella.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Nos vestimos y la dejamos allí, pues debíamos atender el local. Una media hora más tarde regresé con ánimo de volvérmela a tirar, ahora por el culo, pero ya no estaba allí. En realidad ni la vi marcharse.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Angel calló por fin, después de su larga y fantástica historia. No me apetecía ponerle a parir por contarme esa sarta de mentiras, poniendo a Susi de protagonista. Lo que seguía sin entender era el motivo de su comportamiento. ¿Qué coño le habíamos hecho nosotros, para querer jodernos de ese modo? Eso era lo que quería saber.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Porqué me has contado todo esto? ¿Tanto te gusta hacer daño a la gente? – le pregunté, haciendo tiempo para que me bajara la erección, que el muy cerdo me había provocado, y poder marcharme de allí.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Angel, se tomó su tiempo antes de contestar, y lo hizo tras un largo trago de su bebida:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues mira, tío, lo he hecho porque tengo la sospecha de que tú eres el autor de los misteriosos E-mails que recibía Susi de mi parte. Y puesto que parece que tienes tanta curiosidad por saber cosas de tu mujer, me ha parecido una muy buena idea contarte todo lo que pasó el otro día. Sé que hay muchos hombres a los que les excita conocer las aventuras sexuales de sus esposas antes de conocerlas, y después también, sobretodo cuando no consiguen de ellas lo que sexualmente les gustaría, y las imaginan como hembras en celo con otros hombres, sin pensar que la culpa es de ellos mismos, porque no son capaces de ponerlas lo suficientemente cachondas. No me extrañaría nada que ahora mismo tengas tu pito tieso, después de todo lo que te he contado.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tuve que reconocer, en mi interior, que en eso no se equivocaba. Había captado perfectamente mis ideas y sensaciones. También había tenido la polla a punto de explotar mientras le escuchaba, aunque en ese momento mi erección iba bajando. Angel continuó:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/77/50616819/50616819_012_082b.jpg" width="460" height="791">&#8211; Si no has sido tú, sólo sacarás en limpio hasta donde puede llegar tu mujercita y lo cornudo que ha sido capaz de hacerte. Y si has sido tú, que es lo más seguro, no sólo habrás tenido unos lindos cuernos, sino que además te tocará pensar en lo estúpido que has sido conduciendo a Susi a mi local. Porque sí que es cierto que follábamos y también que nos dábamos unas buenas esnifadas de coca, pero en lo de la mamada y el trío te columpiaste. Nunca conseguí que me la chupara, y eso que lo intenté varias veces en el tiempo que estuvimos enrollados, y por supuesto, nunca hicimos un trío. Y ya ves, ahora Susi se lo ha montado con dos tíos a la vez, que se la han follado por todos sus agujeros a placer. Una mentira hecha realidad. ¡Qué gilipollas!</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ahora que ya estaba en disposición de marcharme, sí que contesté:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira, me da igual lo que pienses. Susi me ha hablado más de una vez de ti, y me ha dicho que eres un tío bastante despreciable. Evidentemente nos quieres joder, y te has inventado todas estas mentiras para hacerlo. Ahora pensaras que yo voy ir corriendo a mi esposa, todo cabreado, para echarle en cara lo que tú dices que ella ha hecho, pero Susi es incapaz no ya de ponerme de los cuernos, sino de hacer todas esas guarradas. La conozco bien desde hace tiempo. No sé como demonios has sabido lo de los mensajes, puede que en efecto Susi o un amigo nuestro, y tuyo, que conocía el tema, se hayan dirigido a ti para pedirte que nos dejaras en paz. El resto es, por supuesto, obra de tu imaginación.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El permanecía quieto, mirándome fijo a los ojos, sin decir ni mu. Me levanté y me fui de allí, pero antes de salir del cuarto le oí decirme:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ten cuidado, igual que he conseguido tu número de móvil, también tengo el suyo, y puede que la llame un día de estos, ofreciéndole unos cubatas y Lady Pura. Te aseguro que no se me resistirá.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Regresé a casa y allí estaba Susi, jugando, como siempre, su partida de cartas por Internet. Me recibió contenta y cariñosa, como siempre. ¡Cómo demonios iba a ser verdad el relato de Angel! Yo venía muy caliente y con ganas de follar. Por la noche, en los preliminares, logré que me cogiera la polla con sus manos y mientras ella me pajeaba, no pude reprimirme en indagar:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Susi, que bien lo haces. Oye, ¿le has hecho alguna vez una paja a alguien?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te la estoy haciendo a ti ahora mismo, amor ¿no?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me refiero a una paja completa y a otro que no sea yo. No sé, al padre de tu hija, o a alguno de tus rolletes.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me miró con cara extrañada, pero contestó con aparente naturalidad:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no, que yo recuerde, pero ¿a qué viene eso?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé, se me ha ocurrido, ya sabes, curiosidad.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me calló la boca con un beso y seguimos la faena.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pensé que si realmente hubiera estado con Angel y hubieran hablado del episodio entre ellos y la novia de él, en el coche, su reacción habría sido otra, sin duda. Estaba claro que Angel era un fantasmón y un indeseable.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Un par de semanas más tarde, varios compañeros del trabajo charlábamos de lo que dicen que sucede en las fiestas de despedidas de solteras con los boys. Yo les dije que tenía una presentación con varias fotos de una de esas fiestas y que se las pasaría por correo electrónico. Por desgracia no las encontré, y las daba ya por perdidas cuando recordé que ese era uno de los PPs fuertes que había mandado en su día a Susi desde el falso correo de Angel. Entré en la dirección de correo para recuperarlas y allí, para mi sorpresa, me encontré, entre varios anuncios publicitarios, dos mensajes cuyo remitente firmaba como Susi. Lo primero que comprobé es que los mensajes no provenían de la dirección de correo que compartíamos mi esposa y yo, sino de otra completamente distinta que yo no conocía. Un ligero hormigueo me entró en el estómago y la imagen de Angel, que había olvidado ya por completo, reapareció.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En el primer mensaje Susi aceptaba quedar con Angel, pidiéndole que contestara para acordar el lugar de la cita. El mensaje era de unos días antes de mi cita con él. Por supuesto, ella nunca obtuvo respuesta a ese mensaje.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pero el que más me intrigaba era el siguiente, cuya fecha comprobé que era justo un día antes del día en que me vi yo con Angel. Contenía el siguiente texto:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Hola Angel, no tenía intención de escribirte, pero ayer no tuve oportunidad de hablarte antes de irme del local. Aún no dejo de preguntarme cómo pasó lo que pasó, pero voy a intentar olvidarlo cuanto antes. Lo que sí te pido es que, por favor, en ningún caso se entere mi marido. Tienes que prometerme que vas a guardar total discreción y que no vas a volver a molestarnos. Espero que seas comprensivo y te guardes para ti lo de ayer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Adios</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Susi</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/77/50616819/50616819_011_8c69.jpg" width="460" height="791">Me quedé de piedra al leerlo. Las palabras de mi mujer confirmaban que, efectivamente, ella había estado en el bar con él, pero lo peor es que daban a entender que realmente había sucedido algo allí, algo que ella no quería que yo supiera. En realidad lo que ella decía era poco específico, con lo que no podía estar seguro de si tenía algo que ver o no con la historia de Angel. Sin embargo comencé a tener ya una gran desazón, ansiando y temiendo saber qué coño era a lo que se refería Susi. Durante un buen rato apenas pude pensar, pues por un lado me asaltaban las imágenes que tan bien me había descrito Angel, y se me hacían cruelmente reales, y por otro lado me torturaba intentando convencerme de que todo lo que él me había contado era imposible, de que Susi nunca podía haber hecho algo así.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tras esos primeros instantes de absoluto desasosiego, me serené, y mis esfuerzos se centraron en ver la manera de poder conseguir más información de mi mujer, sin tener que preguntarle directamente a ella, por supuesto. Tenía una doble ventaja sobre Susi, la primera que ella no sabía que el que leía el E-Mail era yo y no Angel, y la segunda que podía de algún modo chantajearla, visto su temor a que yo llegara a saber los detalles de esa tarde con su antiguo rollo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mi mente calenturienta echaba humo. Si el mensaje lo estuviera leyendo el auténtico Angel, y su relato hubiera sido cierto ¿Qué tipo de contestación podía dar a mi esposa para obligarla a hablar sobre lo que quería ocultarme? Tras cavilar un rato, pensé que lo ideal era indagar sobre lo que el propio Angel no sabía, es decir como había llegado a montárselo el negro con ella. Debía aprovecharme del poder de chantaje que tenía, y contesté así:</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Que tal guapisima. Siento mucho haber tardado en responderte, no he podido hacerlo antes. Será difícil que yo olvide lo que disfrutamos ayer contigo, pero no te preocupes, guardaré el secreto y te juro que no os volveré a molestar. Eso sí, hay algo que te quiero pedir: me gustaría saber como consiguió Freddy llegar a encularte. Se lo he preguntado pero el muy cabrón no me quiere decir nada. Joder, tienes que contarme con detalle qué coño pasó, ¿vale?</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Un beso ahí, donde más me gusta</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Angel.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mandé el E-Mail, con no muchas esperanzas de obtener respuesta, pero no tuve que esperar mucho. A la mañana siguiente, en la oficina, revisé el correo de &#8220;Angel&#8221; y ahí aparecía la respuesta de Susi.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eres un cabronazo. No sé si fiarme de ti, la verdad, ni sé qué interés morboso tienes en saber eso, pero creo que no me queda más remedio que contarte lo que pasó, aunque no comprendo por qué no lo hace tu coleguita.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Bueno, no sé que me ocurría, pero estaba superbien. Supongo que la bebida y la coca tuvieron mucho que ver en todo. Me habías dejado ahí tirada, después de manosearme el chichi restregándome la nieve. No sé si era por efecto de la coca en mi coño o por qué, pero el caso es que me encontraba tan caliente que empecé a masturbarme, y mientras lo estaba haciendo, de repente, una maravillosa lengua comenzó a lamerme el chochito. Creí que eras tú y me abandoné al placer, a disfrutar ese momento. Cuando estaba a punto de venirme, te agarré de la cabeza para apretarte contra mi sexo y, al notar la falta de pelo, me di cuenta de que no eras tú y di un respingo, sobresaltada.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El negrazo que me estaba comiendo la raja, abandonó entonces lo que hacía y se retiró. No dijo nada, sólo sacó un sobre del bolsillo y me ofreció otro tirito. Yo, por supuesto, acepté encantada y encendida, pero, el muy cabrón, se sentó a mi lado, se sacó del pantalón la polla y preparó la raya con cuidado sobre ella, instándome luego a esnifarla. Su verga estaba semi-erecta, pero ya aparecía larga y atractiva. Cuando terminó de prepararla, la nieve sobre su oscura picha producía un contraste realmente irresistible. Esnifé e, increíblemente, me lancé a chupar después los restos de polvo que quedaron sobre la piel de su verga, hasta que él acabó metiéndola sin mayores problemas en mi boca.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Me hizo chupársela un buen rato, y así fui notando, con agrado, como se le iba endureciendo, mientras él gruñía de gusto. Yo estaba cada vez más fuera de mí, me ardía el coño y necesitaba un buen rabo para calmarlo. Le pedí, le supliqué, sin más, que me follara. Siguió sin hablarme, simplemente se puso un condón y me giró con violencia para ponerme boca abajo sobre el sofá y penetrarme por detrás, sólo que no buscó mi coño, si no que se dirigió directamente a mi ano, escupiendo varias veces en él y masajeando y lubricando el orificio un buen rato. Yo tenía tanta necesidad de polla que no me opuse a sus esfuerzos por lubricarme el ano y aunque la polla de tu colega no es muy gruesa, sí es larga, y cuando comenzó a penetrarme me dolió. Hacía años que nadie me perforaba por ahí e intenté tímidamente oponerme y retirarme, pero me retuvo de las caderas hacia él y procedió a encularme, ya sin compasión.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pese al dolor inicial, me fue gustando sentir ese trozo de carne dentro de mí, pero lo que yo seguía ansiando era que me follara por el coño. En eso apareciste tú, y cuando vi que te disponías a hacer lo que yo tanto necesitaba, sentí un escalofrío en mi interior, anticipándome al momento en que me metieras ese gordo pollón que te gastas. Reconozco que fue un polvo brutal y que los dos os portasteis como buenos machos, pero la follada final que me propinó ese negro amigo tuyo fue sencillamente genial, tan ruda, tan violenta. Estaba tan caliente que hasta me apeteció meterme en la boca tu pollón, pero ¡joder!, podías haberte corrido fuera ¿no? Me la dejaste llena de semen, aunque te contaré un secreto, ésta ha sido la única vez que un tío se ha corrido en mi boca, y supongo que por la excitación, el alcohol o las drogas, decidí cometer una ultima travesura y me tragué toda tu leche, en vez de escupirla. Ahora me da asco pensar en ello, pero en ese momento hasta me gustó. Ya ves, tú te has llevado el premio, cabrón.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Bueno, espero haber satisfecho tu curiosidad, y también espero que cumplas con tu parte y que nadie más que nosotros sepa lo que pasó. Debes comprenderlo, ha sido un episodio loco que si llegara a oídos de mi marido, podría traerme serios problemas, y tú ya sabes lo mal que lo he pasado antes.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Un besito</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Susi</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Leí el mensaje varias veces, línea a línea, como si no quisiera creer que fuera cierto lo que estaba averiguando, y a cada nueva lectura más me cabreaba, y a la vez, más tiesa tenía mi polla. ¡Joder!, si hasta se despedía con un besito, la cabrona. Qué cierto es eso de que a una mujer nunca se la conoce bien del todo. El caso es que yo había conseguido por fin mi objetivo de saber algo más de la enigmática etapa de Susi, antes de estar conmigo. Pero a la vez ese estúpido e inocente juego, iniciado por mi mismo, me había llevado a ser un enorme y excitado cornudo, y mientras mi esposa ahí, tan tranquila.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Bueno, quizás no tan tranquila, porque por la mañana me había comentado, un tanto preocupada, que llevaba unos días de retraso en la venida de la regla. Y me estaba acordando de las palabras de Angel y de la imagen de la polla de Freddy abandonando el coño de mi mujer, tras llenárselo de leche, sin usar condón. ¿Será posible que …?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p align="justify"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/77/50616819/50616819_014_af2e.jpg" width="824" height="549"></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-el-juego-de-los-mensajes-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;Seducida&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-seducida-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-seducida-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 May 2023 07:23:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9435</guid>

					<description><![CDATA[SEDUCIDA. Julio aparcó el coche en el parking de la estación de tren de Chamartín y abrió desde dentro el portamaletas del vehículo. Miró a su derecha, donde Chus, su esposa, recogía su bolso y su neceser. Ambos salieron del vehículo y Julio acudió al portaequipajes para coger la pequeña maleta verde. &#8211; ¿No quieres que te acompañe hasta el tren? – preguntó Julio, esperando que su esposa no le obligara a hacerlo. &#8211; No, gracias, la maleta pesa poco y yo puedo con todo – le contestó ella con una sonrisa. Julio le devolvió la sonrisa y se dispuso [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><b>SEDUCIDA.</b></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Julio aparcó el coche en el parking de la estación de tren de Chamartín y abrió desde dentro el portamaletas del vehículo. Miró a su derecha, donde Chus, su esposa, recogía su bolso y su neceser. Ambos salieron del vehículo y Julio acudió al portaequipajes para coger la pequeña maleta verde.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No quieres que te acompañe hasta el tren? – preguntó Julio, esperando que su esposa no le obligara a hacerlo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, gracias, la maleta pesa poco y yo puedo con todo – le contestó ella con una sonrisa.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Julio le devolvió la sonrisa y se dispuso a despedirse.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno cariño, que te lo pases muy bien, aprovecha y diviértete.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Muchas gracias tesoro, la verdad es que lo necesito. Te voy a echar mucho de menos, y también a los niños. – y Chus lanzó un sincero mohín de medio arrepentimiento por dejar a su familia sola.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ciao, pórtate bien ¿eh? – le dijo Julio, despidiéndose, y recibiendo, una vez más, otra sonrisa de su mujer con la que le trasmitía que no se inquietara.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Julio la vio adentrarse en la estación de tren y él entró de nuevo en su vehículo, convencido de que sin duda ella se portaría bien.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se encontró en la estación a sus dos amigas, Eva y Loli, con las que iba a pasar unos días de vacaciones en la costa levantina. Tras los saludos de rigor se adentraron en el tren, rumbo a su destino.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Durante buena parte del trayecto ella no hizo más que pensar en la conveniencia o no del viaje que estaba emprendiendo. La idea había sido de Eva, una mujer de casi 55 años, a la que había conocido hacía poco tiempo, en el campo de golf. Habían hecho buenas migas y Eva la invitó a pasar unos días, junto a otra compañera, Loli, en su apartamento de la costa. Chus rehusó inicialmente el ofrecimiento, alegando su obligación de cuidar de sus dos hijos, pero al comentarle a su esposo la invitación recibida, a éste le pareció muy beneficioso para ella que se marchara, y le empujó a hacerlo, con insistencia, esperando que ella pudiera relajarse, después de un duro año de problemas familiares y del stress que le producía la lucha diaria con sus dos niños pequeños y con el trabajo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/391/84110373/84110373_035_e99e.jpg" width="460" height="689">A Chus le costó mucho convencerse, pero al final aceptó, consiguiendo que su padre se encargara de los peques durante el día, hasta que Julio regresara del trabajo. En el fondo ella era consciente de que, en efecto, necesitaba tranquilizarse y desconectar, intentando ponerse a punto para afrontar, a su regreso, la rutina diaria. Esperaba tener mas ganas y fuerzas para atender también a su esposo, con el que llevaba más de medio año sin hacer el amor por su propia desgana. Su esposo era un cielo, la trataba como a una reina, y se había mostrado mucho más comprensivo y partidario que ella misma a que realizara el viaje, de modo que se propuso ponerse las pilas y recompensarle a la vuelta de su viaje.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Llegaron a su destino un martes por la noche, bastante cansadas, y planificaron las jornadas siguientes hasta el domingo, día en el que regresarían a Madrid. El plan era simple, playa por la mañana, aperitivo y comida en algún chiringuito, siesta y partido de golf. Para las noches no pensaron en ninguna actividad, pues salir de copas no era lo que andaban buscando en esas minivacaciones.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Siguiendo el plan previsto el miércoles por la mañana fueron a la playa. Tomaron el sol y se bañaron en mutua compañía, hasta que Chus propuso dar un paseo por la playa. Ni Eva ni Loli estaban por la labor, y Chus se alejó de ellas, paseando hacia un extremo de la orilla, hasta alcanzar una pequeña cala que compartía arena y unas grandes rocas. Se sentó sobre una de las rocas, mirando al mar, pensando en su esposo, en sus hijos, en su casa, en su aburrido trabajo, en lo que era su vida.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric vio cómo la mujer morena se separaba de las amigas y la siguió a distancia, sentándose en otra de las piedras de la calita. Observaba a la mujer que se encontraba a escasos metros de él. La pequeña distancia le permitía apreciar, mejor que en la playa, la belleza de su rostro, pero sobretodo pudo deleitarse observando su cuerpo embutido en un bikini de color amarillo fosforescente, aunque sus piernas se ocultaban parcialmente bajo el pareo negro anudado en su cintura. Dentro de una moderada esbeltez general percibió la apetitosa redondez de sus carnes, unas piernas firmes y un pecho de buenas dimensiones, sin exagerar. Deseaba acercarse a ella para verla más de cerca, pero era consciente de que no había llegado aún el momento de hacerlo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus tardó un buen rato en percatarse de la mirada penetrante y continuada del hombre sobre ella y cuando lo descubrió ella hizo lo mismo, intentando aguantársela. Al final cedió por unos instantes, pero al alzar de nuevo la vista, se encontró con que él no apartaba sus ojos de ella, y eso la molestó, convencida de que el individuo era uno de los muchos mirones que había en la playa. La escena se repitió unas cuentas veces más, engordando el cabreo de Chus. Pensó en marcharse, pero tampoco encontraba una razón suficiente para abandonar el bonito lugar, hasta que observó, con satisfacción, que por fin el hombre había apartado la vista, ignorándola.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric se tumbó sobre su toalla y decidió dar por terminada la sesión. Comenzaba a cosquillearle el sexo, imaginando un futuro prometedor teniéndola entre sus brazos, pero su propósito ese día había sido tan solo el de que ella se percatara de su presencia y ese objetivo consideraba que estaba plenamente conseguido.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente Eric tomaba el sol tumbado sobre una de las inclinadas rocas de la cala. Unos minutos antes se encontraba en la playa, a cierta distancia de Chus y sus amigas, ansiando que ella las abandonara y volviera a la cala. Cuando ella se levantó y se puso el pareo, imaginó que la mujer se dirigiría a la cala y se apresuró a adelantarse para que ella le encontrara allí. En efecto, poco después, ella apareció y él, aliviado con su presencia, siguió su plan, haciéndose el dormido.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se acomodó en otra roca, descubriendo frente a ella, a escasa distancia, al cretino que la había devorado con los ojos el día anterior. &#8220;Asco de mirones&#8221;, pensó, sin percatarse de que ella estaba haciendo en ese momento lo mismo. El tío parecía dormido y Chus no pudo evitar analizarle. Era aparentemente alto, y de pelo rubio y corto. Le calculó unos 30 años más o menos, desde luego más joven que ella, que se acercaba ya a los 40. Su cuerpo era bastante atlético y estilizado, tumbado así como estaba, y los rasgos de la cara, aún a distancia, mostraban una cierta dureza que le hacían ciertamente atractivo. Llevaba un bañador tipo bermuda, de color azul celeste. Se detuvo un buen rato intentando leer unas letras dibujadas en el bañador, sin conseguirlo. Al alzar la vista, dio un respingo, viendo sobre ella la miraba fija del hombre y recibiendo de él una abierta sonrisa. Casi sin querer, ella le devolvió la sonrisa, y de inmediato miró a otro lado, avergonzada por haber sido descubierta in fraganti, pero más aún ante la posibilidad de que el hombre pudiera pensar que ella estaba inspeccionando la zona prohibida de sus atributos masculinos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric sabía desde el principio que ella le estaba examinando. Mantuvo sus ojos sólo un poco entreabiertos, para que ella pensara que él dormitaba, pero tenía suficiente campo de visión para poder confirmar que suscitaba interés en la mujer, y hasta que parecía ser objeto de su curiosidad lo que él escondía debajo de su bañador. Todo iba muy bien, veía más cercana la posibilidad de poder abordarla, pero debía seguir yendo paso a paso con cautela.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Durante un buen rato, Chus se perdió contemplando el mar, pero esta vez no pensaba en la rutina de su vida, ni en su familia, sino en el hombre al que unos minutos antes había inspeccionado. Suponía que ahora era él el que la estaría analizando, seguramente desnudándola con la mirada, pero la vergüenza le impedía volver a cruzar sus ojos con los de él. Como el día anterior pensó en irse, pero prácticamente acababa de llegar y no quería parecer una cobarde ante él. Intentó relajarse, perdiéndose en otros pensamientos, pero la imagen varonil le volvía una y otra vez y, cada vez con más frecuencia, la de las letras ocultas de sus bermudas azules. En un momento dado la imagen pasó de las letras al interior del bañador del hombre, y se desconcertó. Fue un instante fugaz, pero su mente había dibujado una imagen del pene del bañista.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric se percató de la incomodidad creciente de la mujer. Hubiera dado un mundo por saber que pensaba ella en ese momento, y decidió acercarse, temiendo que ella se marchara.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola, ¿te gusta este lugar? – le preguntó Eric, una vez junto a ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ensimismada en sus pensamientos, Chus no le había visto acercarse, y se sobresaltó viendo de pie, a su lado, al apuesto hombre rubio. Le costó reaccionar y contestó, tratando de no mirarle a los ojos:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ehh …. Pues sí. Es bonito.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tiene buenas vistas, ¿no crees? – dijo Eric, mirando al horizonte del mar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus, que seguía sin mirarle, no interpretó la inocencia de la pregunta, e imaginó que tal vez se refería al lugar donde tenía puestos sus ojos cuando fue sorprendida por él. Ansiaba explicarle que no era lo que parecía y su nerviosismo fue en aumento. No contestó.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric observaba, ahora de cerca, que las facciones de la mujer eran muy atractivas, su pelo negro y liso que sobrepasaba los hombros y un rostro de marcado equilibrio en el que destacaban especialmente sus labios claros y carnosos. Era muy guapa. No podía aún ver el color marrón de sus ojos, porque ella no se atrevía a mirarle. Intentó retomar la conversación:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo vengo de vez en cuando aquí. ¿Y tú? Ayer también te vi.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se atrevió por fin a mirarle, descubriendo unos ojos azules como el bañador y una sonrisa que la impactaron.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno. Sólo llevo 2 días aquí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo vivo y trabajo aquí, aunque ahora estoy de vacaciones. Me llamo Eric ¿y tú?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; María Jesús – dudó ella antes de contestar – bueno, en realidad, todos me llaman Chus.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric se sentó frente a ella, para ponerse a su nivel, y le comentó que su padre era danés y su madre española. Ella le explicó que también estaba da vacaciones. La conversación versó sobre temas banales, en los que Eric aprovechó para deleitarse con el cuerpo de la mujer y se animó viendo como ella, poco a poco, se tranquilizaba y se mostraba abierta a conversar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tras bastantes minutos de charla, Chus decidió volver con sus amigas y se despidieron con un pequeño apretón de manos, notando él el anillo nupcial que ella llevaba en su dedo anular.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/391/84110373/84110373_042_ecfd.jpg" width="460" height="689">Mientras volvía a su apartamento Eric valoraba nerviosamente la situación. Se había acostado con muchas mujeres más jóvenes, y además todas eran libres. El sabía que esto era algo muy especial y complicado. Nunca había abordado una mujer más madura que él, además de bella y sumamente apetecible, y su condición de casada y el escaso tiempo de que disponía, daban un valor extra a la morbosa tarea de seducirla y conseguir llevársela a la cama. Por primera vez en mucho tiempo Eric no pudo evitar la erección de su polla bajo sus bermudas azules, con solo imaginarse haber tenido éxito, follándose a esa hermosa hembra.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus pasó el resto de la tarde con repentinas apariciones en sus pensamientos del varonil macho con el que había conversado en la playa. Indudablemente era un hombre atractivo y agradable en el trato. No vio maldad alguna en lo sucedido ni en las posibles intenciones de él. Por la noche, ya acostada, la maldad salió de ella misma, cuando la visión de Eric se le empezó a aparecer con más asiduidad, y lo que era peor, cuando se le repetía la imagen de la polla bajo el bañador azul. También ella, por primera vez en mucho tiempo, se sintió excitada, sin contacto sexual, y necesitada de masturbarse. Por supuesto que no lo hizo, pero al despertar al día siguiente sabía que había tenido sueños húmedos, aunque no recordara los detalles, y que Eric había participado en ellos. Inquieta, tomó la decisión de no acudir ese día a la calita.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Era la mañana de un viernes soleado y Eric aguardaba con paciencia sobre la arena, escondido, a que Chus abandonara a sus amigas y se dirigiera a la calita. Tenía intención de enseñarle otra zona de la costa y profundizar en su relación, algo necesario si quería avanzar en su morbosa tarea de conquistarla. Conforme pasaba el tiempo y ella permanecía tumbada sobre la arena, le invadió el desánimo. Se había convencido de que ella iba a ir a la cala, pero sus previsiones no parecían acertadas. Siguió distancia a las tres mujeres cuando estas abandonaron la playa, y las vio desaparecer. Se fue a su propio apartamento, muy cercano al de ellas, pensando en como actuar, intuyendo la existencia de una montaña por delante.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se sentía satisfecha, mientras comía, por haber resistido la tentación, que tuvo en varios momentos de la mañana, de ir a la cala. La charla con las amigas le fue serenando y, por suerte, dejó de &#8220;ver&#8221; a Eric y al contenido de sus bermudas. Tras la comida, buscó un cigarro para acompañar al café y vio que no le quedaba ninguno. Se lo pidió a Eva, pues Loli no fumaba, pero ella tampoco tenía. Resignada salió de casa, buscando un bar para comprar tabaco.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric apuraba, sudoroso, las últimas gotas de su café, deseando abandonar cuanto antes el local en el que fallaba el aire acondicionado. Estaba resignado y solo podía esperar a que al día siguiente Chus se animara de nuevo a ir a la cala. Entonces la vio entrar en el bar, encantadora, vistiendo un pantaloncito blanco, y una camiseta de tirantes verde manzana. La inicial sorpresa no le impidió que sus mecanismos seductores se pusieran inmediatamente en marcha para aprovechar la ocasión, y la abordó mientras compraba el tabaco.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola Chus, ¿puedo invitarte a un café?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se giró y se topó con el bello rostro del hombre, con sus ojos azules, con su barba de un día y con un aroma especial que emanaba de él y que, en menor grado, ya había notado en la cala, el día anterior. Tardó unos segundos antes de contestar nerviosamente:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, claro, por supuesto. Con hielo, por favor. – Y de inmediato se preguntó por qué diablos había aceptado, en lugar de rechazar cortésmente la invitación.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se sentaron, encendiéndose un cigarro cada uno, y se miraron unos momentos, sin hablar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué haces tú aquí? – le preguntó ella, rompiendo el hielo</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vivo en este mismo edificio</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y hace tanto calor como aquí? – volvió a preguntar ella, empezando a sudar también.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, ni apartamento está fresquito. Si te apetece, te lo enseño.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;Eso quisieras tú&#8221;, pensó Chus, ante las palabras del hombre.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No gracias, tengo que irme. – contestó, terminándose el café y cogiendo el bolso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mientras la acompañaba a la puerta de salida del bar, Eric intentó mantener la charla:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Oye, no te he visto en la cala esta mañana.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, no tenía muchas ganas de andar – mintió Chus</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lástima, quería enseñarte un lugar muy bonito – y Eric intentó recuperar el tiempo perdido, añadiendo – Podía enseñártelo ahora.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿A estas horas y con este calor? – pretextó ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, pues mas tarde. ¿A las 7 es buena hora?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus quiso seguir siendo cortés y prefirió contestar un tal vez, que negarse en rotundo. Al salir caminaron unos metros juntos, hasta que Eric entró en el portal de su apartamento y se despidió, hasta las siete. Chus no pudo evitar observarle mientras se adentraba en el portal, admirando, su estimulante figura, envuelta en los jeans y en una camisa blanca ancha. Se dio cuenta de que las imágenes de él se le iban a presentar de nuevo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">A las 7 en punto Eric aguardaba en la cala, nervioso e impaciente, la llegada de Chus. Lo del bar había sido un golpe de suerte inesperado, que le había devuelto la ilusión por el éxito, pero debía confirmarse ahora, si ella acudía a la cita. Tras diez minutos de ansiosa espera, reconoció, acercándose a la cala, la presencia femenina que tanto esperaba. Una honda satisfacción recorrió su cuerpo y se preparó para recibir a la mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus divisó al rubio danés/español en la lejanía. Aún dudaba si estaba haciendo bien o mal en ir allí. Al salir del bar tenía claro que no iría a la cala, pero, como esperaba, durante la siesta Eric se le presentó con frecuencia y notó que en el fondo le apetecía su compañía. Era consciente del interés que suscitaba en él y suponía que intentaba flirtear con ella, pero eso de sentirse apreciada y admirada como mujer era algo que hacía mucho tiempo que no experimentaba. En todo caso ella siempre podría poner el freno a cualquier iniciativa peligrosa de Eric.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tras saludarse, pasearon por la playa, más allá de la conocida cala, hasta llegar a una zona en la que las piedras cortaban el acceso por la arena. Chus miró dubitativa a Eric y este simplemente dijo &#8220;¡A nadar!&#8221;, y se metió en el agua, animándola a seguirle. Ella dudó entre quitarse el pareo y llevarlo a mano, o nadar con él puesto. Optó por los segundo y le siguió, andando sobre el fondo del mar, hasta que la profundidad le obligó a nadar. Bordearon a nado la roca que les impedía el paso hasta acceder a una zona rocosa de la costa, en la que solo había una minúscula franja de playa.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric se percató del cansancio de la mujer, mientras salían del agua, y le cogió de la cintura para ayudarla. Le encantó sentir por primera vez la suavidad de la piel y la dureza de su carne bajo la pequeña presión de sus dedos, pero lo que más le entusiasmó fue notar el estremecimiento de ella al agarrarla, claro indicio de que él no le era indiferente. Supo que tenía que esforzarse en seguir jugando bien sus cartas, consiguiendo que ella se sintiera cada vez más a gusto con él. Cuando la mujer se soltó el mojado pareo, que la incomodaba, y se tumbó boca abajo sobre la arena él, que permanecía sentado, pudo por primera vez admirar de cerca su hermoso trasero, firme, respingón en su grado justo, con buena parte de su esplendor fuera del bikini, toda una hermosura.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Hablaron casi dos horas, y contemplaron una gruta horadada en la roca que Chus no había podido descubrir hasta que ambos salieron el agua. Aunque ella estuvo un buen rato turbada por las sensaciones percibidas cuando Eric la ayudó a llegar a la arena, al poco se encontraba a gusto, tranquila y liberada de toda tensión, disfrutando del lugar y de la amena charla de Eric, su acompañante. Sin embargo, cuando él le invitó a cenar, ella se rehusó. No quería intimar más con el apuesto hombre y le tranquilizó el que él no insistiera. Esa noche, al mirarse en el espejo, se vio tan guapa y atractiva como cuando era joven, orgullosa por las atenciones de Eric, pero firme y segura de sí misma. Durmió de un tirón, pero al despertar, Eric estaba más vivo que nunca en su mente y notó su sexo mojado. Presintió el peligro de volver a verle y se mezcló con el deseo de hacerlo. Era el último día que irían las tres amigas a la playa, y dudaba en ir o no ir esa mañana a la cala.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric estaba oculto, una vez más, a cierta distancia del lugar donde se ponían las mujeres en la playa. El no había dormido esa noche tan bien. Se despertó varias veces, nervioso y excitado porque el día siguiente era el último del que disponía para conseguir a la mujer a la que ya tanto deseaba. Vio llegar a las amigas de Chus, pero no a ella. Algo intranquilo, se fue a la cala, esperando encontrarla allí, pero no fue así. Esperó un rato, cundiéndole el desánimo al no verla llegar, hasta que por fin la divisó acercándose. Se ocultó morbosamente, con la curiosidad de conocer como reaccionaba ella, sin estar él. Cuando vio que ella se acomodaba en la roca y no cesaba de mirar para uno y otro lado, sintió un pequeño latigazo en su entrepierna. Era evidente que también ella le buscaba a él y eso le abría, y mucho, el camino por recorrer ese día. Con la confianza por las nubes, fue al encuentro de la mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/391/84110373/84110373_057_08b9.jpg" width="460" height="689">Estuvieron toda la mañana charlando, conociéndose y admirándose mutuamente. Llegaron a tanta soltura que, en uno de los pocos momentos de silencio, mientras Chus tomaba el sol boca abajo, Eric decidió arriesgarse y acariciarle suavemente con la yema los dedos la espalda tersa que tan bonita se le ofrecía, recibiendo con gusto un nuevo estremecimiento por parte de la mujer y como a ella se le ponía la piel de gallina. Dado que Chus no le ponía pegas a la inocente caricia, Eric acabó extendiéndola al tentador culo de la mujer, con un roce tenue pero suficiente como para palpar su excitante redondez. Y Chus, obviamente, se sintió obligada a protestar, pese a que habría querido seguir sintiendo esos dedos deslizándose sobre su piel.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eric, no te pases.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo siento Chus, me dejé llevar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero no sigas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ni en la espalda? – añadió él, poco convencido de lograrlo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ni en la espalda! – Se reafirmó ella, y cambió de posición, sentándose junto a él.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Después fueron a un bar en la playa a tomar unas cervezas. Un buen rato después Chus miró el reloj y vio que era tardísimo. Había estado tan a gusto charlando y bromeando con Eric, tanto en la cala como en el chiringuito en el que se encontraban, que el tiempo se le había pasado volando y sus amigas seguramente le estarían echando en falta. Pero en su interior algo no funcionaba bien, le oprimía el estomago tener que despedirse definitivamente del hombre que la miraba y trataba con tanta devoción. Se terminó la cerveza fría y la última de las aceitunas que había compartido con Eric y, con pesar, procedió a despedirse:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno Eric, debo irme</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ya?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí me están esperando.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me sabe mal que te vayas, así tan de repente.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus no contestó, simplemente hizo una mueca de resignación y permaneció adorando los ojos azules masculinos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me gustaría invitarte a cenar esta noche, para despedirnos con más calma. – le dijo Eric, sabedor de la importancia del momento.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus notó un escalofrío recorrer todo su ser, al escuchar la proposición del guapo rubio que tenía ante ella. Temía y deseaba muchísimo esa cita, en el fondo de su interior estaba ansiando recibir la invitación, pero no quería que él pudiera ilusionarse en algo más que una cena y una animada charla. Miró para todos los lados, dudando la respuesta.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, no te voy a comer – insistió Eric, intentando calmar sus dudas, y consiguiendo su propósito, pues, en efecto, Chus se reconfortó con estas palabras, y aceptó, convencida de poder pasar una velada entretenida y divertida, sin ningún otro matiz.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric en cambio, regresaba a su casa con la adrenalina por las nubes, tras obtener el esperado sí de Chus a la cita. Recordó las palabras que hicieron que ella aceptara y se imaginó, con gran excitación, que efectivamente se comía el cuerpo desnudo de aquella mujer, de arriba a abajo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric la llevó a cenar a un restaurante pequeño y acogedor. Durante la cena intentó en varias ocasiones dirigir la conversación hacia el lado sexual, pero no lo consiguió. Tampoco logró mucho con la bebida. Ella solo bebió una copa de vino y una de champán, lo que tanpoco favorecía la necesaria desinhibición de la mujer, La coraza de Chus era fuerte por esos lados y Eric no tuvo más remedio que desviar sus estrategia más hacia otro tipo de gestos. Durante le cena le cogió en más de una ocasión la mano, con falsa galantería, regalándole piropos, estos nada falsos. Antes de levantarse de la mesa, mientras le ofrecía sus impactantes ojos, le acarició suavemente el rostro, removiendo las defensas de la mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La cena había sido magnifica y entretenida, como imaginaba Chus. Paseando por el muelle, ella intentaba controlar sus emociones. Eric estaba teniendo el comportamiento que ella esperaba, pero era consciente de la fuerte atracción que ella sentía por el hombre que paseaba a su lado, ahora en silencio. También sabía que era prisionera de sus circunstancias personales, de su vida y no se sentía capaz de salir de esa jaula. Se levantó una suave brisa y ella murmuró un &#8220;Tengo un poco de frío&#8221; en el medio del silencioso andar de ambos, y Eric la tomó del hombro, atrayéndola hacia él, dándole el calor que ella necesitaba. Chus sintió la necesidad de recostarse sobre el pecho él, y así lo hizo, sin poder evitar soltar un suspiro, al sentir junto a ella el apetecible cuerpo masculino. Tampoco pudo evitar decir que sí, cuando al llegar al portal donde vivía Eric, éste le invitó a subir a su apartamento.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric estaba ansioso y excitado, al entrar en su apartamento acompañado de la deseada mujer. Había estado a punto de besarla en el muelle cuando ella se acurrucó sobre él, pero se contuvo, porque ese no era el lugar en el que quería tenerla para disfrutarla. Ahora, en su apartamento, debía culminar su tarea y debía hacerlo pronto, antes de que ella se enfriara, después del romántico paseo en el que sabía que había logrado abatir buena parte de las resistencia natural de Chus. Se dio toda la prisa del mundo en poner música suave y en servir dos copas de champán, ansiando iniciar el ataque definitivo, antes de que ella pudiera arrepentirse.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mientras él le servia la copa, Chus ya empezaba a preguntarse qué hacía allí arriba, en la casa de él, casi a su disposición, y su lucha interior se reavivó, tal y como presentía Eric. Empezó a pensar en Julio, en sus hijos, en todo su mundo, hasta que Eric se sentó a su lado y le preguntó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo estas?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bien &#8211; contesto ella, entre un mar de dudas. Y sintió como le envolvía el embriagador aroma masculino de Eric, cuando éste se le acercó para besarla, pero no le dejó hacerlo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No Eric, esto no.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Te deseo Chus – contestó él con toda la sinceridad del mundo, alcanzando los labios de la mujer con los suyos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus retrocedió levemente y, mirando hacia el suelo, murmuró:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No Eric. Tu compañía ha sido estupenda estos días, pero vamos a dejarlo así.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric esperó a que levantara la vista y, mientras se miraban a los ojos, contestó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No puedo dejarlo así, eres irresistible.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus notó en la mirada de Eric el deseo de éste, llenándose de orgullo femenino y de excitación. Y se dio cuenta de que irresistiblemente ella también le deseaba a él. Cuando sintió de nuevo los labios de Eric sobre los suyos apenas pudo susurrar un &#8220;Eric, por favor, por favor&#8221;, y, entreabrió la boca, abriéndole paso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric la besaba con pasión, pero no encontraba aún la respuesta de entrega que deseaba de ella. Pensó que tal vez debía estimularla más, y la acarició, paseó las manos por sus hombros y bajó a sus senos, tapados por la blusa turquesa. Le desbotonó la blusa para poder sobar más libremente los preciosos pechos de la mujer, y dejó de besarla para aplicar sus labios a estos, sobre el sujetador, notando con satisfacción la dureza de sus pezones. Creyendo que su táctica funcionaba, llevó la mano a los muslos y las subió con rapidez al pubis de ella. Chus cerró instintivamente las piernas, y él, preso de la urgencia, intentó forzar la entrada de sus dedos al sexo de ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pese a desear a Eric, Chus no estaba aún preparada para ofrecerse tan fácilmente al roce de las manos del hombre. Se apartó lentamente de él, retrayéndose al brazo del sofá. Con voz turbada intentó frenar el fervor de Eric:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No debo hacerlo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric tardó en unos instantes en reaccionar, admiró el excitante pecho semidescubierto de Chus y se acercó a ella acorralándola en el extremo del sofá, rozando suavemente sus mejillas con las de ella. Le susurró de nuevo un &#8220;Te deseo&#8221;, y aún pudo escuchar de ella un apagado &#8220;No debo hacerle esto a mi marido&#8221;, antes de encontrar vía libre para besarla en la boca.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus sintió la lengua de Eric abrirse paso y besarla como un ángel. Aspiró de nuevo ese aroma masculino que tanto le atraía, y quedó desarmada. Se le hizo evidente que seguramente nunca se le volvería a presentar una ocasión igual de sentir semejante atracción por un hombre ni de sentirse tan ardientemente deseada por un alguien tan atractivo como él. Derrotada, no pudo evitar recordar fugazmente a su marido y le pidió perdón, justo antes de abrazarse al cuello del Eric y unir su lengua a la de él en un incontrolado baile de ida y vuelta entre sus bocas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric sintió con alivio cómo la mujer ahora sí que parecía entregarse como él deseba. Se había precipitado torpemente y había puesto en peligro toda su labor anterior, pero, afortunadamente, había sido un acierto besarla de nuevo, y antes de intentar volver a empezar a saborear las partes más intimas de ella, decidió llevarla a un lugar más cómodo. Sin dejar de besarla la cogió en brazos y se dirigió con ella al dormitorio.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus notó que él la levantaba e imaginó lo que se proponía a hacer. Se mantuvo firmemente agarrada a su cuello hasta que sintió como caían suavemente sobre la cama, ella boca arriba y él sobre ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/391/84110373/84110373_062_99f4.jpg" width="460" height="689">Eric no quería volver a poner en peligro su labor, ahora que había conseguido superar la resistencia de la mujer y se volvía a acercar a la victoria. Siguió besándola mientras, sus manos, sin prisas, avanzaban acariciando su rostro, su cuello y los costados de la mujer, antes de aterrizar en sus pechos y estrecharlos suavemente. Palpó la carne dura que sobresalía del sujetador y volvió a recrearse con la dureza de los pezones por debajo de la prenda. Aunque ansiaba liberarlos, se tomó su tiempo, yendo y viniendo con sus manos, introduciendo a veces sus dedos por el interior del sostén para acariciar los pezones, notando con entusiasmo como ella se volcaba aún más en el beso, reaccionando a la caricia, hasta que consideró que el momento era oportuno para volver a buscar la parte más intima y deseable de la mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus sintió la mano de Eric reptar lentamente por la parte interior de sus muslos, buscando su sexo encendido. Mantuvo por unos instantes las piernas cerradas, en un último e inútil esfuerzo por evitar lo inevitable. Eric ya le acariciaba sin trabas el pubis por encima de las bragas, tanteando la parte acolchada que formaba su vello púbico, bregando sin prisas por alcanzar la parte mas escondida de su sexo. El grado de excitación de Chus era tan alto, que pedía estimularse cuanto antes el clítoris. Abrió las piernas deseando que él se encargara de ello y de inmediato sintió los ansiados dedos del hombre posarse sobre las zona mas húmeda y necesitada de su coño, provocándole un hondo suspiro que se ahogó en el apasionado beso. Encendida como nunca, se incorporó ligeramente para poder acceder con sus manos al vigoroso cuerpo del macho que la estaba cubriendo de placer. Solo necesitó desabrocharle un par de botones de la camisa, pera tener acceso a su fuerte torso. Jugó un ratito, enroscando sus dedos entre los vellos del pecho de Eric y rozándole las tetillas, luchando por decidirse en hacer lo que realmente estaba anhelando.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric estaba agradablemente sorprendido por la actividad de la mujer, y más cuando ella paseó la mano hacia su entrepierna. Se deleitó con las sensaciones que la mano femenina le provocaba, cuando alcanzó su bulto sobre el pantalón e, indecisamente, empezó a tantearlo, recorriéndolo con la palma varias veces para medir su extensión y luego pellizcándolo suavemente, para calibrar su grosor. Cada vez más seguro de estar alcanzando su objetivo, metió sus dedos por el costado de las braguitas de la mujer, deleitándose al contactar con su vello púbico y al abrirse paso por completo a su raja, comprobando la fiebre y humedad de ésta.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Sus dedos jugaban recorriendo los labios del coño de Chus, introduciéndose entre ellos, provocando que ella moviera su pelvis cada vez que alcanzaba y acariciaba su botoncito de placer. Justo en el momento en que él pensaba sacar su polla al exterior y ofrecérsela desnuda a Chus, esta dejó de tocarle el bulto de la polla, y también dejó de besarle, abandonándose a gemir más a gusto, mientras él la masturbaba, y sintiendo la inminencia del orgasmo. Eric dejó de acariciarle el coño, pues no quería que ella se corriera tan pronto, pero se llenó de orgullo, y tuvo la certeza de que toda resistencia estaba rota y de que la mujer iba a ser por fin completamente suya.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se desesperó cuando Eric dejó de tocarla e incluso de abrazarla. Le había dejado al borde de culminar su placer, saboreando las deliciosas sensaciones previas a un orgasmo que presumía ibas a ser apoteósico. Desnuda del contacto íntimo de su amante, abrió sus ojos, buscándole para implorarle que siguiera, que no le diera cuartel, y encontró el rostro de su amante a la altura de su sexo, respirando el aroma femenino que éste desprendía. Eric le bajó las braguitas y Chus, agradecida, se preparó para disfrutar sin límites.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric se incorporó un poco para ampliar el ángulo de su visión y poder admirar en toda su extensión el maravilloso coño que acababa de dejar al descubierto. El vello negro, no muy abundante, se extendía en longitud, pero dejaba despobladas y apetitosas las ingles. Los labios mayores, oscuros como los pezones, sobresalían lo suficiente de la mata de pelo para enseñarle el excitante rocío sexual acumulado, escondiendo el tesoro que iba a comerse. Acercó su boca a la hendidura y aplicó un suave beso a los jugosos labios salados del sexo de la mujer, recibiendo de ella el merecido gemido. Jugó con sus labios y con su lengua por los alrededores de la encendida raja, frenando la pugna desesperada de ella por hundir su cabeza en el coño. Un gemido mucho más prolongado escapó de Chus cuando Eric quiso dejar de luchar y sus labios aterrizaron y se hundieron con fuerza en la ansiada gruta, empapándose de sus apetitosos líquidos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus experimentó toda una gama de sensaciones desconocidas mientras su chocho era, por primera vez en su vida, victima de una boca masculina. Ningún otro hombre, incluido Julio, le había comido el sexo, aunque su esposo no existía en ese momento para ella, sólo la lengua y los labios de ese maravilloso macho que recorrían de arriba a abajo su coño y hasta su ano, que se introducían en su vagina como revoltosos gusanos y que apresaban y sorbían como un pulpo su clítoris, enloqueciéndola. No fue capaz de soportar mucho tiempo el juego amoroso de su amante, y se corrió entre gritos escandalosos, inundándose su coño, tras varios mese de sequía, del preciado orujo de sexo, listo para que Eric lo bebiera triunfalmente.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric estaba disfrutado como nunca con esa mujer. Se sentía ganador, pero sobretodo comenzaba a saborear algo completamente nuevo para él, el morbo de lo prohibido, de la conquista y la entrega fervorosa de una mujer casada. Deseaba culminar su obra y follársela con todas sus ganas cuanto antes, no fuera a ser que tras haberse corrido decayera el ímpetu de la hermosa hembra. Mientras ella aún estaba bajo los efectos posteriores al orgasmo, le despojó de toda su ropa y de la suya propia, quedando ambos desnudos. Se echó sobre ella y situó su espada rozando la entrada del coño. Tras una fácil entrada, por la lubricación exterior, fue deslizándolo lentamente y por completo hacia el interior, notando como, sorprendentemente en una mujer que ya había parido, las paredes de su vagina le envolvían estrechamente la verga, causándole un placer que raramente obtenía de sus jóvenes conquistas. La besó de nuevo en la boca, notando una vez más el efecto en ella que, lejos de enfriarse, volvía a encenderse con el beso y el vaivén del miembro viril en su interior. Eric gozó con la estrechez del coño de Chus, y disfrutó follándola sin pausa y con ritmo lento y uniforme. Después de un buen rato, cambió de postura para poder sentir mejor su cautivador cuerpo y la puso de rodillas para penetrarla por detrás. Su esplendido trasero apareció ante él, cautivador y abierto, haciéndole incluso dudar donde hundir de nuevo su polla. La penetró de nuevo por el coño, juntó su pecho a la espalda de la mujer, y la agarró de los senos, dirigiendo los movimientos e imprimiendo un ritmo más veloz a sus embestidas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se encontró ensartada y aferrada por el macho que la estaba enloqueciendo de placer. Las manos de él recorrían todas las partes de su cuerpo que tenían al alcance, a veces incluso con impetuosa fuerza. En pocos instantes Chus estaba en el camino de un nuevo orgasmo y quería sentir aún más ese gran rabo que la penetraba. Se giró hacia atrás y, entre sus gemidos, se oyó a sí misma gritarle a Eric &#8220;Dame más fuerte&#8221;. Al instante las manos de Eric estaban en sus caderas y las penetraciones se hicieron feroces y profundas. Ahora sí que la polla de Eric le llenaba por completo, y le encantaba sentir el golpe del choque de los dos cuerpos cuando él apretaba hasta el fondo, sin piedad. Ni podía, ni quería ahogar los incontrolables gritos de gusto que solían de su garganta. Lista para correrse de nuevo, tomó ella la iniciativa. Tumbó al hombre boca arriba y se colocó a horcajadas sobre él, ensartándose sobre su virilidad y retomando ella el feroz ritmo de la follada.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric también estaba a punto y pensó en intentar correrse a la vez que ella, pero lo desechó. Eric conocía sus copiosas eyaculaciones, algo que sorprendía y gustaba a las chicas con las que se acostaba, pero sobretodo era especialmente placentero para él mismo, pues tardaba mucho en vaciarse, haciendo que sus orgasmos fueran muy largos. Sin embargo, para disfrutar al máximo de esa sensación, él era el que debía llevar el ritmo de los movimientos y eso era algo que no podía hacer en esa postura en la que era Chus la que se movía según sus propias necesidades. Decidió esperar a que ella se corriera primero y hacerlo luego él, follándosela en una posición más adecuada para su propio disfrute.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Agarrada a él como una posesa, Chus se movía a un ritmo infernal, gozando con la estaca de Eric completamente adherida a sus paredes vaginales, cada vez que bajaba su cuerpo sobre el de su amante. A punto de venirse, apartó la boca de Eric de sus pechos y le besó en la boca con total voracidad.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric sintió, con máximo orgullo, como en ella explotaba de nuevo el orgasmo, comiéndose los prolongados gritos de placer de Chus, ahogados en el beso apasionado que se estaban dando, mientras el cuerpo de la mujer se convulsionaba de gusto.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El primer orgasmo de Chus había sido intenso y corto, pero el que acaba de experimentar había sido único, profundo y prolongado y la había dejado medio desfallecida y semitumbada a los pies de la cama. Ya más calmada, vio frente a ella, sentado y apoyado en el respaldo de la cama, al maravilloso hombre que tanto le estaba ofreciendo. Vio que la miraba con deseo y al bajar la vista observó que una de sus manos jugaba en su entrepierna. Había palpado sobre la ropa y sentido en su interior, los atributos sexuales de Eric, pero aún no los había visto, y la imagen de su verga le sobrecogió. Gruesa y de buena longitud, con la piel del tronco de un color muy claro y un glande desafiante de tono sonrosado. Una encantadora mata de pelo castaño rodeaba todo el sexo del hombre, y tapizaba levemente sus pelotas. Estuvo admirando un buen rato el instrumento de placer. Deseosa de hacerle acabar, gateó con femenina parsimonia hacia ese bendito pollón, lo agarró con ambas manos y empezó a pajearle a toda velocidad.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric deseaba volver a tirarse a Chus y correrse de una vez, pero tampoco quiso dejar de satisfacer la curiosidad que la mujer parecía sentir por su aparato viril. Le sujetó la mano para impedir el desenfrenado e inapropiado ritmo, y notó en el bello rostro de la mujer una expresión de desconcierto y tal vez de enfado, como si le hubieran quitado un caramelo que era sólo suyo. Y aunque en principio no había pensado en ello, creyendo que ya era suficientemente difícil tirarse a una mujer casada, se le ocurrió morbosamente el que tal ve ella pudiera regalarle algo de sexo oral, antes de volver a follársela. Atrajo su cara hacia la de él, le dio un pequeño beso en los labios y la desplazó hacia abajo, dejando la boca a la altura de su erecto pene. La mujer dudó, tal y como él se esperaba, pero finalmente ella abrió la boca y la acercó con miedo al glande, intentando abarcarlo, pero clavando torpemente los dientes en el grueso capullo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Instintivamente, aunque con dulzura, Eric le reprochó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No la muerdas. Usa los labios y la lengua.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus encajó la observación contestando sin mirarle, con un mohín deliciosamente cautivador:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo siento, es que esto yo no …….</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y un escalofrío de gusto sacudió a Eric, al escuchar esas palabras de la mujer, con las que parecía decirle que nunca antes le había hecho una mamada a un hombre. El morbo existente en esa habitación creció varios grados y su polla también un poco más. Decidió disfrutar un buen rato de tan morboso placer, antes de tirarse a Chus y vaciarse en ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se propuso seguir los consejos de Eric. Besó con sus labios y lamió con su lengua toda la potencia sexual que él le ofrecía. El tacto fino de la piel de su tronco y sobretodo la majestuosidad del capullo le atraían como una lapa, pero lo que más le encandilaba era la boquita del glande, y jugaba con su lengua abriéndola, casi como si buscara que esta expulsara su esencia masculina. Tras un buen rato entretenida con la polla, Chus se recreó en los testículos de Eric, lamiéndolos de arriba a abajo, mientras sus dedos nadaban en el vello circundante. El quiso facilitarle el trabajo y tiró de la polla hacia arriba para subir sus huevos y ponerlos mas al alcance de la linda boca de la mujer. Y notó que ella intentaba abarcar en su boca lo que podía de ellos, sorbiendo y saboreando por turnos cada una de sus fábricas de leche.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se encontraba absolutamente prendada de la preciada herramienta sexual de su amante. Llevó su lengua a la parte más inferior de sus pelotas. En esa zona el sudor se concentraba y ella reconoció con más fuerza que nunca el olor a macho que emanaba del cuerpo de Eric, y que a ella tanto le excitaba. Era irresistible la necesidad de hacer gozar al hombre tanto como él la había hecho disfrutar, y sus lamidas se dirigieron al lado más oculto del cuerpo varonil, sin toparse con ningún otro aroma que no fuera su predilecto.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/391/84110373/84110373_096_a182.jpg" width="460" height="689">Eric no daba crédito a lo que estaba pasando. Ninguna mujer le había hecho antes eso. Arqueó un poco su cuerpo hacia atrás para permitirle mejor el acceso a su ojete, sintiendo cómo ella le besaba y lamía repetidamente el ano. La caricia no le fue particularmente excitante, pero sí el morbo de la situación, de tener tan sometida a una mujer casada y de aparente limpia conducta sexual. Con todo él prefería no masturbarse y su miembro comenzó a decaer. Se percató de que la postura era difícil para ella y se giró, la cogió y se colocaron, ella en la cama, boca arriba, y él mismo de rodillas a la altura de su rostro.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus notó como él volvía a intentar que le chupara el culo, pero ella ya no quería eso. Empujó suavemente el vientre de Eric hacia atrás, reapareciendo sobre su cara el rabo del hombre, menos erecto, pero igualmente imponente. Era la polla lo que ella pretendía y él, pareciendo darse cuenta de ello, se la cogió y le introdujo suavemente el glande entre los labios, con un hondo suspiro de satisfacción. Una feroz excitación se apoderó de Chus cuando sintió entrar aquel instrumento en su boca y se dedicó a chupar como si fuera un helado todo lo que ocupaba su boca, teniendo cuidado de no volver a morderle.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric ya deseba volver a follársela cuanto antes, pero no quiso quitarle las ganas y la dejó que jugara con su rabo, mamándoselo ella cada vez mejor, y disfrutando él de ello, reanimando así su erección.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ella se fue orgullosamente encendiendo cada vez más, a medida que constataba que la polla que tenía entre los labios iba creciendo en tamaño con sus lamidas, Unos suaves empujones que empezó a percibir no le eran suficientes para poder apreciar en todo su esplendor la longitud y grosor de la verga y se volcó para conseguir su propósito.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric, excitado por la dedicación de la mujer, volvía tener su máxima erección, y por ello le apretaban las ganas de hundir la verga hasta el fondo de la boca de su sometida hembra, aunque empezó a hacerlo de modo controlado y poco profundo, para no lastimarla. Sin embargo pronto se dio cuenta de que, mas que empujar él, era ella la que se incorporaba intentando abarcar lo máximo posible de su picha.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus, deseosa de gozar de todo el pedazo de carne que tenía par ella, puso sus manos sobre las posadera de Eric, acompañando y dando fuerza a las progresivas embestidas. Y así fue consiguiendo su objetivo, logrando que él le metiera dentro casi toda la herramienta, y ansiando ya que ésta se desbocara y soltara todo su material, aunque fuera la primera vez que ella lo recibiera en su paladar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Eric notaba los dedos de Chis pasearse por la raja de su culo, empujándole a follársela por la boca. El se movía lentamente, pero profundizando ya todo lo posible, gozando con el juego que ella hacía con la lengua sobre su cipote cada vez que se retiraba hacia atrás. Imprimió un ritmo continuo que podía llevarle al borde de la eyaculación y conforme perduraba el ritmo sostenido de la mamada, la idea de cambiar de posición, para volver a follarla por el coño, fue perdiendo fuerza, porque además él ya intuía que podría volver a penetrarla más tarde. Era tal el morbo de la situación y el placer que obtenía follándosela entre los labios, que sintió la irresistible necesidad de correrse ya mismo, y se abandonó a gozar como nunca, vaciando sus pelotas repletas de leche en la deliciosa boca de la mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus se emocionó oyendo a Eric murmurar un &#8220;¡Jesús, Jesús, que gusto!&#8221;, justo antes de que los gemidos de él se hicieran roncos, largos y acompasados, anunciándole la inminencia de la corrida. Ella se preparó para recibirla con deleite entre sus labios, aún con la duda de saber si sería capaz de soportarla dentro sin que le invadiera el asco y le hiciera vomitar. Su lengua jugaba, cimbreando una vez más sobre el capullo de hombre, cuando una explosiva descarga de líquido viscoso la arrastró hacia el fondo del paladar y la boca se le inundó de semen. De inmediato notó que, tras esa primera andanada, Eric gruñía y empujaba, instintivamente, la verga hacia su garganta, y el segundo chorro bajó por ésta hacia su interior, produciéndole una sensación de ahogo que la hizo apartarse y desprenderse del delicioso pollón que tanto le estaba haciendo disfrutar. Nada más salir de su boca, la polla de Eric siguió escupiendo leche, empapando el rostro de la mujer, y ella se apresuró a chuparla de nuevo, pues quería gozar de nuevo de la misma sensación experimentada en el inicio de la fuerte eyaculación. Degustó así, con placer, las últimas expulsiones del esperma de Eric.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Chus subió sus manos para acariciar la espalda de su amante y le miró, comprobando su expresión de gusto, mientras él terminaba de vaciarse en el interior de su boca. Se sentía plenamente satisfecha y feliz por haber conseguido arrancar ese inmenso orgasmo a Eric. No sólo no sentía nada de asco, sino que le excitaba sobremanera mantener y saborear en su boca toda la esencia masculina que había conseguido exprimir del apuesto hombre y se resistía a tragarse la leche recibida. En esos momentos su marido, Julio, no existía. El presente sólo se concentraba en las nuevas sensaciones que estaba conociendo y en el apuesto macho que se las estaba regalando. Ansiaba que él se recuperara pronto y volviera a follarla con todas sus ganas, y deseaba volver a beber de nuevo de esa extraordinaria fuente de semen caliente.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Una vez soltada ya toda su carga, Eric se salió del delicioso aposento en el que se había derramado copiosamente, aunque su pene siguió palpitando un buen rato, con suaves y repetidos espasmos de placer. Eric también se dedicó a observar a la bella esposa adúltera, tras culminar la corrida mas intensa y duradera por él jamás experimentada. Se regocijaba viendo su leche desparramada por la cara de Chus. No solo había conseguido su propósito de conquistar y follarse a esa linda y difícil mujer casada, sino que, sin que entrara en sus planes iniciales, había conseguido que ella no pusiera objeciones a que él se corriera espectacularmente en su boca, llenándole de orgullo además su convicción de haber sido él el primer hombre en hacerlo. Deslizó de nuevo la polla entre los dulces labios entreabiertos de la mujer, comprobando que ella aún mantenía morbosamente en su interior el resto de su abundante eyaculación. Movió muy lentamente su miembro adentro y afuera unas cuantas veces, sabedor de que no sería la última vez que hiciera eso mismo en las horas siguientes, y lo sacó, dejándole colgando sobre el rostro de Chus, con el glande blanquecino y goteante de su propio esperma que ella había batido en su deliciosa boca, y sin sorprenderse ya cuando vio que ella rebañaba el rostro con sus dedos, aumentando golosamente el contenido de leche en su boca. Él sí pensó en el esposo de ella, sintiendo y paladeando el intenso morbo de haberle mancillado con algo más que el follarse simplemente a su ardiente mujercita. Se estremeció pensando que aún quedaban muchas horas por delante y que Chus estaba a su entera disposición, que iba a gozar del cuerpo de la bella mujer unas cuantas veces más, que se la iba a follar esa noche cómo quisiera y cuantas veces pudiera.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Esa misma sensación le quedó a Julio, tras su propia corrida, viendo la grabación que, por sorpresa, había recibido de Eric dos días después del regreso se su mujer. Una mezcla de sentimientos de dolor y disfrute le habían acompañado durante la visión del encuentro entre Chus y Eric en el apartamento de él. Quería que en esos días ella tuviera un aliciente, algo que le reavivara el espíritu como mujer y le alejara de su rutinaria vida. Por ello contactó con un mercenario del amor, encargándole que tratara de seducirla. No le puso límites, convencido de que su esposa sólo coquetearía, como mucho, con él, aunque nada habría cambiado, de haberlos puestos, visto lo visto y comprobados el frenesí sexual de su mujer y la audacia y profesionalidad de Eric, que había realizado su trabajo con una brillantez incontestable, consiguiendo de Chus cosas que ni él mismo podía imaginarse.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No había más grabación por ver y el resto de lo que pasó esa noche no lo sabría nunca, pues Chus no se lo contaría y Eric se lo guardaría como parte del precioso botín conquistado, pero Julio daba por hecho que el hombre había disfrutado de su esposa a placer, tirándosela varias veces más por todos sus agujeros, y que ella había tenido varios orgasmos más, gozando con su atractivo semental, en unas horas llenas de sexo. Luego se preguntó si todo quedaría en esa noche. Una lágrima asomó en sus ojos, sintió un nudo en la garganta, y algo se alzó de nuevo entre sus piernas.</span></p>
<p align="justify"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/391/84110373/84110373_110_e6fd.jpg" width="764" height="1145"></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-seducida-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;Sorpresas de esposas&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-sorpresas-de-esposas-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-sorpresas-de-esposas-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 May 2023 07:19:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9433</guid>

					<description><![CDATA[SORPRESAS DE ESPOSAS Sentado en la amplia butaca de cuero negro, aguardaba el comienzo de la habitual reunión de trabajo de los lunes. Los convocados a la reunión iban llegando poco a poco, la mayoría de ellos aún somnolientos y con las pocas ganas de hablar y sonreír que todos llevamos dentro el primer día laboral de la semana. Apenas faltaba un minuto para las nueve de la mañana, hora de inicio de la sesión, cuando apareció Susana, con su pequeño maletín negro de piel y el mismo rostro de desgana que teníamos todos los demás allí presentes. Debo reconocer [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">SORPRESAS DE ESPOSAS</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sentado en la amplia butaca de cuero negro, aguardaba el comienzo de la habitual reunión de trabajo de los lunes. Los convocados a la reunión iban llegando poco a poco, la mayoría de ellos aún somnolientos y con las pocas ganas de hablar y sonreír que todos llevamos dentro el primer día laboral de la semana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apenas faltaba un minuto para las nueve de la mañana, hora de inicio de la sesión, cuando apareció Susana, con su pequeño maletín negro de piel y el mismo rostro de desgana que teníamos todos los demás allí presentes. Debo reconocer que la irrupción en la sala de Susana fue el primer momento agradable del día, y más aún cuando vi que se sentaba justo enfrente de mi posición, algo que me permitiría solazarme en contemplarla durante las tediosas e interminables charlas del director general.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El inicio de la reunión era inminente y comencé a ojear mis papeles de trabajo, notando que me faltaba la carpeta con los informes contables del último mes. Le pregunté a Antonio, mi colega de departamento, si los tenía él, pero su respuesta fue negativa, de modo que lo más probable era que me los hubiera dejado en la mesa del despacho. Antonio debió ver mi desgana de moverme y se ofreció a cogerla él mismo. Le dije que buscara por mi mesa y, en efecto, al poco rato volvió con ella en las manos, justo en el momento en que también entraba el director general, dispuesto a &#8220;amenizarnos&#8221; con su primera charla de la mañana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Casi de inmediato dirigí mi mirada, siempre a hurtadillas, a la compañera de trabajo que tenía frente a mí. Susana llevaba un vestido de una pieza, de color rojo intenso, por encima de la rodilla, y con escote cuadrado, lo suficientemente bajo para dejar a la vista el canalillo del nacimiento de su buen par de tetas, y ahí fue donde me concentré durante la introducción verbal de nuestro jefe, imaginando mis dedos abriéndose paso en ese impecable desfiladero y luego mis manos coronando las dos montañas que lo bordeaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En realidad, físicamente, de Susana me gustaba todo, desde la cabeza a los pies. Una tía no demasiada alta, de pelo castaño oscuro, media melena con ligeras ondulaciones, ojos marrones color miel, nariz respingona, y una boquita de labios carnosos y dientes blanquísimos. Su rostro, sus piernas y los contornos de su cuerpo, normalmente embutido en trajes ajustados, marcaban unas curvas que reflejaban una enorme feminidad y la hacían de lo más deseable. Llevaba poco tiempo en la empresa, pero para mí se había convertido en algo obsesivo, aunque era consciente de la imposibilidad de acceder a ella, antes que nada por mis propias convicciones que me impedían serle infiel a mi esposa, pero también por su propia situación de casada y por comentarios hechos por ella en alguna ocasión, que no dejaban margen de dudas en cuanto a su conservadurismo cultural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El caso es que buena parte de la reunión la pasé fantaseando en lo que haría con ella, y en varios momentos mi entrepierna se me sublevó sin poderlo evitar. La verdad es que Susana estaba ese día espectacular, o yo estaba más salido que de costumbre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya en mi despacho, pasé el resto del día entre el trabajo cotidiano y las imágenes sugerentes de mi hermosa compañera de curro. Por eso, cuando ya casi no había nadie en la oficina, cerré la puerta de mi despacho, con el fin de hacerme tranquilamente una buena paja a su salud. En uno de los cajones de mi mesa tenía guardado un dvd muy especial, que me iba a servir para ponerme aún más a tono. Sin embargo, al abrir el cajón, vi que el dvd no estaba allí. Pensando que tal vez lo había guardado en otro lugar, comencé a rebuscar por el resto de los cajones y por la mesa, pero no hubo nada que hacer, el dvd había desaparecido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El tema era preocupante, porque, como ya he dicho, el dvd era especial. Debo confesar que soy un fanático de los gang-bang, esas sesiones de sexo en los que una mujer se lo monta con varios hombre a la vez, y sobretodo con los finales de esas escenas, en los que, por lo general, los tíos se corren, uno tras otro, sobre la cara de la protagonista. Hacía unos meses que estaba suscrito a una página web dedicada al tema y me había descargado varios clips que, aunque tenía guardados en mi PC doméstico, también me los había salvado en un dvd que tenía en la oficina, para verlos en las muchas ocasiones en las que las curvas de mi compañera Susana me calentaban más de lo normal. Ese era el dvd que, extrañamente, había desaparecido, y la posibilidad de que alguien lo hubiera cogido, por ejemplo las chicas de la limpieza, me dejó bastante preocupado, lo suficiente como para olvidarme ya ese día de Susana y de mis intenciones masturbatorias, con ella como protagonista de mis fantasías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Unos días más tarde, me encontraba con Antonio, tras salir del trabajo, tomando unas cervezas, cuando apareció por el bar Susana, esta vez con un traje de chaqueta y pantalón blanco tan elegante como sugerente. El pantalón era estrecho, y le marcaba perfectamente tanto el culo como la parte del pubis. Nos vio y se acercó a nosotros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola chicos, ¿qué? ¿Hablando de mujeres, supongo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues mira, no. Estábamos hablando de hombres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Obviamente fue Antonio el que contestó. No es que a mí me diera corte hacerlo, de hecho alguna vez había conversado con Susana, incluso fuera del ambiente laboral, pero normalmente me incomodaba hacerlo, porque, sin poder evitarlo, no podía dejar de desnudarla con la mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿De hombres? Eso sí que es una novedad, ¿no os estaréis pasando a la otra acera? – y Susana rió la gracia que pretendía haber hecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues mira, a lo mejor la idea no es tan mala, a las mujeres parece gustaros mucho eso de la homosexualidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué sabréis vosotros de mujeres! Si sólo os guía lo que lleváis debajo de los pantalones –</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://galleries.allover30.com/mature/AngelicaLane/ayHScH/ang005002004654003.jpg" alt="" width="424" height="638">Susana estaba bastante socarrona, nunca la había visto conversar de ese modo, pero mi atención estaba puesta en la rajita que su ceñido pantalón marcaba a la altura de su coño. Antonio contestó de un modo sorprendente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Estábamos hablando del tamaño de las pollas de tus compañeros de trabajo ¿Te interesa el tema?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era mentira, y no sabía a cuento de qué Antonio le había dicho semejante barbaridad. De hecho Susana parecía que iba a enfadarse, pero tras unos momentos de reflexión, debió pensar que era mejor seguir el juego y, sonriéndose, replicó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Para poder hablar de eso, debería verlas ¿No crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Si es por eso, no hay problema, mañana te traigo un video en el que podrás ver unas cuantas, aunque no en erección, claro. El otro día les grabé a la salida de las duchas, después del partido de fútbol. ¿Sigue interesándote?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Susana puso entonces cara de asombro y se dirigió directa, y con ojos escrutadores, a mí:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Está hablando en serio? ¿Os ha grabado en bolas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Eso sí era cierto; unos días antes, en plan de guasa, nos había grabado a varios de la oficina en las duchas, incluso antes de que nosotros mismos nos diéramos cuenta, según nos dijo después. Susana esperaba mi confirmación, y yo sólo pude decir un lacónico sí al que, ante la mirada de ella posada sobre mí, siguió un evidente enrojecimiento de mis mejillas acompañado de un nerviosismo incontrolable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo, que no dejaba de desnudar a Susana en mi mente, me sentía ahora desnudado por ella, como si estuviera intentando adivinar la forma y tamaño de mi pene. Es evidente que tanto ella como Antonio, detectaron mi sonrojo, pero para mi suerte, tras unos momentos que se me hicieron interminables, ella soltó un &#8220;¡Bah!, no me lo puedo creer&#8221; y cambió de tema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Había sido la primera vez, desde que conocía a Susana, que había mantenido una conversación sobre el tema del sexo, y la verdad es que yo no había salido muy bien parado. Antonio, obviamente, me preguntó después qué coño me había pasado, y no tuve más remedio que confesarle los efectos obsesivos que ella provocaba en mí, algo a lo que él, en todo caso, no pareció darle mucha importancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un par de días después volvimos a coincidir en el bar los tres y otros compañeros, pero en esta ocasión además, se presentó mi esposa Natalia, algo que hacía de vez en cuando pues ella trabajaba relativamente cerca de mi oficina, pero nunca se había topado antes con Susana, a la que Antonio le presentó cuando llegó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el bar no pasó nada significativo, yo intenté no mirar en ningún momento a Susana, como intentando evitar levantar alguna sospecha en mi esposa sobre mi interés por ella, y creí haber salido indemne del paso. Pero en casa, mientras cenábamos, me preguntó de improviso:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Oye, esa chica que me habéis presentado ¿es nueva en la oficina?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, lleva ya unos meses trabajando</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ah! ¿Cómo es que nunca me habías hablado de ella?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé, no habrá salido el tema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ya! Oye, es muy mona ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa pregunta, que en el fondo era totalmente inocente, me descolocó, haciéndome pensar que ella pudiera haber descubierto algo de lo que yo sentía por Susana, y tardé en responder, al tiempo que un ligero calor comenzaba a subirme por el cuerpo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, no es nada del otro mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues yo creo que una tía muy interesante – y, tras una pequeña pausa, Natalia añadió:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes que en más de una ocasión la pillé mirándote?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Natalia me miraba fijamente, con la curiosidad propia de las mujeres, esperando una respuesta. Los calores fueron subiendo cada vez más, mientras, titubeando, contestaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé, no me he dado cuenta, será casualidad. –</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y me acordé del episodio en el bar y esa penetrante mirada suya que me acongojó. El calor se convirtió en sudor y, por más esfuerzos que hice por impedirlo, volví a sonrojarme, al igual que en aquel día. Natalia se percató, por supuesto, y me inquirió:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué te pasa? Estás colorado como un tomate. Parece que te incomoda que hablemos de … , ¿Como se llama? Susana ¿no? Ni que tuvieras algún rollo con ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En esos momentos habría querido desaparecer, la cosa se ponía cada vez peor e intenté zanjar el tema respondiendo del modo más enérgico y evasivo que pude:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Pero qué chorradas dices! Anda vamos a terminar de cenar y a relajarnos viendo la tele.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale, muy bien, aunque creo que el único que se tiene que relajar eres tú – me contestó Natalia con una sonrisa que no me gustó un pimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y no volvimos a hablar en el resto de la velada, ni durante la cena ni después ante la televisión, mientras en mi interior maldecía mi falta de autocontrol y me preguntaba, con una sensación mucho más satisfactoria, si sería cierto lo que decía mi esposa y Susana demostraba algún interés por mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El sábado siguiente por la tarde, día en que mi esposa había salido de compras con su amiga Manoli, aproveché para ponerme ante el ordenador a revisar los clips pornográficos que me había bajado de internet, esos que misteriosamente me habían desaparecido de la mesa del despacho de mi oficina. Sobra decir que tras visionar unos cuantos de ellos, me había hecho una paja monumental con Susana como protagonista de mis fantasías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era ya muy tarde, casi las 11 de la noche cuando apareció mi esposa, con un peinado novedoso, una cola de caballo que recogía su abundante melena rubia y le daba un aspecto encantador. Realmente me pareció que estaba muy guapa y así se lo hice saber. Pero además la noté muy contenta y dicharachera, sin parar de hablar. Ya en la cama, pronto observé que esa alegría seguía presente en ella y que quería trasladarla a otros ámbitos. Pensé que tal vez había bebido algo más de la cuenta con su amiga, pero, pese a haberme hecho ya una paja antes, decidí darme un homenaje con ella, aprovechando esa extraña actitud de iniciativa que demostraba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Natalia estaba realmente excitada, me besó en la boca con una voracidad desconocida y, al apartarse, su lengua siguió dándome lametones por el cuello y por el pecho. Le cogí la cabeza y la empujé hacia mi polla, esperando que mantuviera ese comportamiento apasionado que estaba demostrando. Chuparme la polla no era algo demasiado habitual en nuestros juegos amorosos, pero Natalia me siguió sorprendiendo cuando se metió toda mi verga y se concentró en lamerla y masturbarla con frenesí. Por suerte para mí, me había corrido hacía poco, lo que hizo que pudiera aguantar sus envites orales sin muchas dificultades. Viendo su inhabitual predisposición, me pareció que era un momento adecuado para hacer algo que siempre deseaba y que ella siempre intentaba evitar ¡chuparle el coño! No me lo pensé dos veces, con rapidez la puse tumbada sobre la cama, cuidando de que ella no soltara lo que tan golosamente se estaba comiendo, y me lancé a por su sexo, levantándole el camisón largo con el que suele dormir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pero ese parecía ser un día de sorpresas, porque en lugar de encontrarme con la abundante mata de pelo castaño que cubría su coño, me topé con la visión de su raja completamente depilada. Después del asombro inicial, mi primer impulso fue el de preguntarle qué diablos había pasado ahí, pero otro impulso, este irrefrenable, hizo que me detuviera a observar con atención el chocho de mi esposa, y es que nunca había disfrutado de algo así al natural, aparte de que los coños depilados nunca me habían llamado demasiado la atención. El de Natalia era abultado, con una raja muy larga y cerrada por unos labios mayores muy prominentes. Al abrirlos con mis dedos, apareció un interior muy enrojecido y mojado, mostrando la calentura que tenía Natalia en ese momento. No pude aguantar más y me dediqué a lamerlo por todas partes, hasta que, al llegar al clítoris, mi esposa comenzó a mover su pelvis de arriba abajo y después me cogió la cabeza con sus manos y la empujó hacia su sexo. Yo estaba ya anonadado ante el comportamiento de Natalia, pero a la vez encantado por ello, y con mi lengua recorriendo y presionando todo su sexo, hasta que tuvo un orgasmo bestial que me empapó por completo la cara. Era la primera vez que veía correrse a Natalia sin que hubiera penetración y pensé en seguir aprovechándome de la situación y estrenarme yo también en mi afán por llenarle por primera la voz la boca con mi semen, pero no me dio tiempo. Presa aún de esa excitación desconocida, ella invirtió nuestras posiciones y se montó sobre mi polla, adoptando la postura con la que habitualmente nos corríamos cuando follábamos. Y no tardamos ni medio minuto en venirnos los dos, ella por segunda vez en apenas unos minutos, aumentando aún más si cabe, las sorpresas que me estaba deparando esa noche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por supuesto que en la posterior tranquilidad le pregunté qué le había pasado, a lo que sólo me contestó que había bebido un extraño potingue en casa de su amiga Manoli y que ésta le había convencido de intentar sorprenderme, afeitándose el sexo. Con un mohín me pidió opinión y no tuve más remedio que decirle que estaba muy bien, que había sido todo muy excitante y que habría que repetirlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El lunes siguiente, mientras tomábamos un café, mi compañero Antonio sacó de nuevo el tema de Susana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué? ¿Se te va pasando la calentura por Susana? – me preguntó con sorna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué va! Hasta cuando hago el amor con Natalia, me imagino que me la estoy follando a ella. Es superior a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y por qué no haces algo para intentar tirártela? A lo mejor tienes posibilidades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No quise contestar, ni se me pasaba por la mente abordarla. Si sólo hablar con ella me producía cada vez más turbación, ¿cómo iba a intentar llevármela a la cama? Ya no era sólo mi propio concepto de la fidelidad, sino que me sentía incapaz de hacerle cualquier tipo de propuesta, de la que seguramente saldría mal parado, y con calabazas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Antonio me dijo entonces algo inesperado:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes que al final Susana ha visto el video que grabé en las duchas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡No me jodas! – le dije convencido de que me tomaba el pelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; En serio; se lo volví a proponer, de cachondeo, el día siguiente y aceptó. Se vino a mi casa y le enseñé la grabación. Os vio a todos en pelotas y te aseguro que le gustó más de lo que yo mismo podía imaginar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿La visteis en tu casa? &#8211; Un estúpido sentimiento de celos me asaltó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, estuvimos casi toda la tarde y hablamos largo y tendido de muchas cosas. Ojalá hubieras estado también tú, ahora la conocerías tan bien como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No quise seguir hablando del asunto. Antonio estaba divorciado y vivía sólo. Que Susana hubiese estado en su casa, sola con él, y los comentarios que él me estaba haciendo, me dieron pie a pensar en que, tal vez, hubieran hecho algo más que hablar. Y aunque era improbable, me jodía muchísimo pensar que Antonio se la hubiera follado allí mismo, mientras yo apenas podía mirar a Susana a los ojos sin enrojecer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por la tarde, al volver del baño, encontré en mi mesa de trabajo un papel en el que sólo ponía &#8220;www.guarronas.es&#8221;. Intrigado, lo guardé en mi cartera. No tenía ni idea de quien podía ser el autor de la misiva, pero pronto me acordé de mi desaparecido dvd porno, convenciéndome de que, con seguridad, alguien de la oficina, ya debía conocer mis aficiones prohibidas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa misma noche, mientras Natalia veía la tele, con la cautela que requería el momento, busqué en Internet la página que alguien me había misteriosamente &#8220;recomendado&#8221;. Evidentemente se trataba de una página porno, como las miles que hay en la red, en la que se hacía hincapié en que era una página nueva, en desarrollo, y en el hecho de que las protagonistas eran españolas. No daba más indicaciones específicas de su contenido, requiriendo un pago mensual de 10 euros para acceder a éste. La verdad es que no me atraía demasiado seguir adelante, al no saber de qué iba la cosa, pero el morbillo de que las chicas fueran compatriotas mías y el bajo coste de acceso, me hicieron claudicar y realicé los pasos necesarios para poder acceder al interior de la web.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez dentro, fui directo a la sección de videos, en la que sólo colgaban tres videoclips. Manteniéndome muy pendiente de los movimientos de Natalia, para evitar ser descubierto, visualicé el primero, un clip de apenas 10 minutos de duración, muy normalito, que trataba sobre un polvo de una pareja. El segundo era similar, aunque algo más largo y de una calidad muy buena. Mientras se abría el tercero, ya comenzaba a arrepentirme de haber pagado los 10 euros, cuando, al comenzar a visualizarse, me quedé atónito ante la pantalla. La mujer que aparecía, trabajando en una mesa de escritorio, era ¡Susana!, mi compañera de trabajo y oscuro secreto de mis deseos. No me dio tiempo a ver más, pues mi mujer se acercaba a dormir, y tuve que cerrar, a toda leche, el Media Player y la página guarra, quedándome con un mosqueo de aúpa por la inoportuna aparición de Natalia, y por haber sido tan gilipollas de haber puesto mi PC en nuestro propio dormitorio, algo que yo mismo había decidido unos meses antes, en desacuerdo con mi propia esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por supuesto que esa noche apenas pude dormir, no paraba de pensar en ese clip y en su contenido que, obviamente, tenía que ser porno, y cuya protagonista era nada menos que la mujer de mis fantasías masturbatorias, mi propia compañera de trabajo. Era tal el come-come que tenía dentro, que estuve tentado, a eso de las 4 de la madrugada, de arriesgarme y encender el ordenador, confiando en que Natalia no se despertara, pero venció el sentido común y preferí aguantar las ganas hasta el día siguiente, habiendo ya decidido que esa mañana no iría a trabajar a primera hora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por la mañana, y atacado por la ansiedad, aguardé el lentísimo paso del tiempo hasta que Natalia se despidió para irse a su trabajo. Por fin estaba solo en casa y en total libertad para ver a mis anchas ¡un video porno de Susana! Aún no me lo podía creer y mi nerviosismo se hizo insufrible durante los casi 10 minutos que tardó el fichero en descargarse en el ordenador, hasta que por fin llegó el momento. Me senté ante la pantalla, con los pantalones bajados, y mi polla ya medio erecta, sólo imaginándome lo que se avecinaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://galleries.allover30.com/mature/AngelicaLane/ayHScH/ang005002004654004.jpg" alt="" width="424" height="638">La reproducción iniciaba con Susana escribiendo en una mesa de oficina. Llevaba una camisa blanca, que dejaba transparentar el sujetador, e iba impecablemente arreglada y pintada, muy guapa. El video era sin duda de calidad. En eso entró al despacho un hombre algo gordo, vistiendo un mono de trabajo azul marino, y, sin decir palabra, se puso a limpiar y recoger. Ya vi claro que la historia iba a consistir en el típico polvo de la ejecutiva con el mozo de limpieza, nada espectacular si no fuera porque la protagonista era ni más ni menos que Susana y, para mí, eso era más que suficiente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La sorpresa vino de inmediato, al entrar en el despacho otro hombre, mucho más joven, vestido de igual modo que el anterior. Ahora sí que la cosa prometía, con dos tíos junto a ella. Cuando uno de ellos se agachó para recoger la papelera que estaba debajo de la mesa de Susana, comenzó la auténtica acción. Ella abrió sus piernas lo suficiente para dejar ver sus bragas blancas de encaje, tanto al afortunado operario como al afortunado cerdo que ya se empezaba a masturbar ante el ordenador. El hombre, el más joven de los dos, se fue directo a la entrepierna y sin mucho más preámbulo, tras acariciar el interior de sus muslos, echó a un lado la braguita, mostrando por breves instantes un pequeño mechón de pelo negro que cubría la raja de su coño, para enseguida meter su boca en él, tapándome así la sugerente visión que esperaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La cámara volvió entonces al rostro de Susana que, con los ojos cerrados y jadeando de un modo muy erótico, expresaba el placer que debía estar sintiendo mientras le comían el chochito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al alejarse el enfoque, fue apareciendo por detrás el otro hombre, apretando con sus manos las tetas, ya desnudas de la mujer. Me pareció que todo iba muy deprisa, apenas había tenido tiempo de deleitarme con la aparición de las zonas desnudas de Susana, pero mi polla seguía encantada con el desarrollo de los acontecimientos. Unos magreos más, y Susana apareció completamente desnuda y arrodillada, a merced de los dos hombres que le mostraban sus vergas tiesas para que se las chupara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era curioso, tenía a mi musa erótica ahí, en bolas, chupando alternativamente las pollas de dos individuos, enseñando y confirmando la voluptuosidad de su cuerpo, y sin embargo, en esos momentos, la escena no terminaba de excitarme como había imaginado unas horas antes. Más bien me molestaba el hecho de que esos dos pájaros tuvieran la suerte de estar allí, beneficiándose de ella, mientras que yo apenas podía dirigirme a ella. Sin embargo la posterior penetración que le dispensaron los dos tíos, uno detrás del otro, fue lo suficientemente espectacular para olvidarme de tales pensamientos y me dispuse a disfrutar del momento final de la fiesta cuando ambos comenzaron a meneársela junto a su cara, mientras ella permanecía tumbada boca arriba en un sofá del despacho, después de haber sido follada con violencia por ambos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esperaba que ambos se corrieran en su cara, pero ni eso sucedió, los dos lo hicieron en sus tetas, mientras ella sonreía lascivamente y se esparcía por los pechos y abdomen el semen recibido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pese a estar bastante decepcionado, tenía unas ganas enormes de aliviar la tensión acumulada en esas últimas horas, de modo que atrasé la acción al momento en que los dos hombres se corrían sobre ella, escena ante la que yo hice lo mismo, manchando el suelo y algo más. Después de mi orgasmo, en la pantalla aparecían los últimos momentos del video clip y una imagen final, anunciando a la protagonista del siguiente videoclip, que, curiosamente, se llamaba Natalia, como mi mujer, y que sería colgado en unos quince días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después me fui al trabajo, confuso, algo desalentado y con la intención de evitar como fuera a Susana, después de lo que había visto. Las palabras de Antonio y de mi propia esposa Natalia, la actuación pornográfica de Susana, el papelito en la mesa de mi despacho invitándome a verla, que estaba ya convencido que me había dejado ella misma, todas eran pistas demasiado claras incitándome a abordarla y llevármela a la cama, algo que desde luego deseaba hacer, pero me asustaba la posibilidad de ser infiel a mi esposa y, sobretodo, de no estar a la altura de las circunstancias si llegaba a atreverme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pensé en hablar del tema con Antonio, de explicarle lo que me había pasado y pedirle opinión, pero me jodía mucho que me confirmara que él ya se la había follado también, el día que Susana estuvo en su casa viendo las famosas fotos de nuestros desnudos. Al final me callé y conseguí pasar los siguientes días sin verla en directo, aunque desde luego lo que sí hice fue contemplarla de nuevo a través del ordenador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo las sorpresas no se pararon ahí. De nuevo una tarde, antes de dejar la oficina, encontré en el cajón un DVD. Estaba en el mismo cajón en el que recordaba haber dejado el que días antes me había desaparecido y la cubierta exterior era idéntica a la del DVD volatizado, de modo que tuve la intuición de que era el mismo. Lo inserté en el PC comprobando que, efectivamente, era así, tenía los clips que en su día me había bajado de Internet, todos ellos bien numerados. Pero había un fichero más, no demasiado extenso, que no reconocía como uno de los míos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Intrigado lo abrí encontrándome con uno de esos trailers de rápidas y sucesivas imágenes que anuncian la existencia de un clip más extenso. Eran escenas de un hombre y una mujer follando en varias posturas, y una escena final en la que ella aparecía sentada en un sillón con la polla del tío a escasos centímetros de su cara y él meneándosela a toda velocidad, próximo a correrse. Y fue esa escena final, la que me dejó completamente paralizado. Era la única de todas las imágenes en la que a la mujer se le veía la cara, y, pese a la rapidez con la que la misma se reprodujo en el PC, me di cuenta, atónito, de que la protagonista era Natalia, mi mujer. Repasé las imágenes de nuevo y pude comprobar, ya con más detenimiento, que el cuerpo femenino que allí aparecía era, efectivamente, el de mi esposa. En ese momento me quise morir, aturdido, sin entender nada de nada, sin comprender cómo era posible que mi esposa me hubiera puesto los cuernos y que encima estuviese todo grabado. Saqué el dvd y apagué el PC.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Regresé a casa, sin saber aun como enfrentarme a Natalia y a la situación que estaba viviendo. Durante todo el camino estuve pensando en todo lo que iba a decirle, en exigirle explicaciones y en las consecuencias futuras. Luego empecé a cavilar sobre el hecho de que ese clip, añadido a los míos, hubiera aparecido en el cajón de mi despacho. ¿Cómo había llegado allí? ¿Quién lo había puesto? Todo era confusión pura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Contrariamente a lo que pensaba, luego fui incapaz de decirle nada a Natalia. Mientras cenábamos, seguía sin saber como afrontar el tema. Natalia me parecía odiosa, pero a la vez más atractiva que nunca, con esa larga melena rubia, esos ojazos verdes y un cuerpo también muy femenino. Mientras la observaba me acordaba de las cortas escenas de sexo explícito que había visto esa tarde, y comencé a tener unas ganas locas de volver a verlas, mientras mi polla comenzaba a dar síntomas de una erección que se fue haciendo cada vez más incontrolable. Ella estaba como si nada, y eso me confundía aun más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa noche conseguí unos momentos libres, mientas Natalia se duchaba, para poder visualizar de nuevo las imágenes en el PC. Sin poder evitarlo, me excitaban, a la vez que comenzaba a molestarme el que fueran tan rápidas y cortas. Pero lo peor empezó a ser la última escena, esa en la que el tío que se la había follado parecía que le iba a escupir la leche en la cara. Me sacudía una urgencia terrible de saber que coño había pasado al final y, especialmente, de ver esa presumible corrida, de esas que a mí tanto me gustaba observar. Pero no sabía como diablos podía conseguirlo, sin preguntárselo a ella misma, algo que en esos momentos ni me planteaba hacer. Repetí las imágenes varias veces más, cada vez más trempado y ansioso, hasta que ella salió de la ducha y tuve que interrumpirlo todo, yéndome a la cama totalmente desasosegado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nada cambió el día siguiente, salvo la creciente excitación que me aparecía cada vez, y eran muchas, que recordaba a mi esposa follando con el desconocido e imaginaba el posible final de su sesión de sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por la tarde pensé en hacerme una buena paja, a ver si así se me bajaban los calores, y utilicé para ello el clip de Susana, aunque en esos momentos, ella me llamaba mucho menos la atención que días antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando al final del video vi de nuevo anunciada a la siguiente protagonista, Natalia, una chispa brilló en ni cabeza ¿Y si esa Natalia fuera mi esposa? Bien mirado, la cosa tenía su lógica, el papel con la dirección de Internet porno, el DVD con el miniclip de mi esposa. Todo tenía que ser obra de la misma persona, probablemente de Susana, No terminaba de entender la relación de ella con mi esposa, pero recordaba también aquella noche en la que Natalia me interrogó sobre mi compañera de oficina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo interesante era que se me abría una posibilidad de poder ver el video entero de mi esposa. Quince días para la actualización, se anunciaba en la web, pero tampoco sabía desde cuando estaba colgado el clip de Susana, de modo que el siguiente podía aparecer en cualquier momento. La ansiedad afloró de nuevo, y con más fuerza que nunca, hasta que tres días después, un viernes por la tarde, entré en la página porno, algo que hacía ya cada media hora o menos, y allí estaba esa última actualización, remarcada con una inocente foto de mi esposa Natalia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me estremecí de gusto, al fin iba a ver que había pasado en su totalidad entre mi esposa y su compañero sexual. Mi polla creció al compás de mi propio nerviosismo y dudé en descargarme allí mismo el clip, pero no tenía modo de grabármelo en un CD en la oficina. Podía visualizarlo allí mismo, pero la ocasión requería la calma y tranquilidad que me daba mi propio hogar, máxime cuando hasta las 8 de la tarde mi mujer no volvía a casa del trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya en casa, tras una descarga eterna, hay que ver lo despacio que subía eso del porcentaje completado, grabé el archivo de video en un CD, ya listo para su visualización. Sentado en mi sillón ante el gran televisor del salón, con el mando del DVD en mi mano izquierda y mi polla, ya al aire, en la derecha, pulsé el play esperando impaciente la reproducción del video.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En el inicio, mi esposa aparecía asomada a una ventana, mirando a la campiña, vestida con un traje verde de una sola pieza y largo hasta casi los tobillos, no demasiado erótico la verdad. Un nuevo enfoque, ahora a su espalda, recogía la entrada de un hombre alto y moreno, también de espaldas, aproximándose a ella. Al alcanzarla, la agarró por las caderas, besándole el cuello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La cámara se recreaba en los movimientos de las manos del hombre sobre el vestido de ella, acariciando la espalda de arriba a abajo hasta alcanzar las nalgas. Las manoseó y luego el tío se agachó, se metió por debajo del vestido y subió de nuevo. Una imagen rápida del rostro de Natalia, expresaba el placer que debía empezar a sentir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi esposa se fue girando hasta dejar al hombre, siempre cubierto por la falda del vestido, frente a su pubis. Ella misma se fue subiendo el vestido, reapareciendo el amante con sus manos sobre el culo de ella y el rostro inmerso en la mata de pelos castaños que adornaba su coño. Al ver su peludo coño caí en la cuenta de que debía hacer ya un tiempo que se había grabado ese video, pues ella llevaba ya varios días con su sexo totalmente depilado. Esas imágenes no las había visto en el pequeño trailer que ya conocía, y no eran demasiado explicitas, aunque era evidente que el hombre le estaba comiendo el sexo, y Natalia lo disfrutaba, mientras pugnaba con su manos en hundir la cabeza de él dentro de su coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El hombre se incorporó poco después y le sacó el vestido por la cabeza, dejándola completamente desnuda y dispuesta para él. La cámara se recreó un buen rato con el desnudo de Natalia y con las expresiones de su rostro, mientras miraba con aparente impaciencia y deseo a su inminente follador, impaciencia que yo mismo compartía, saboreando, casi sin pensarlo, esa morbosa excitación que produce la infidelidad femenina en muchos hombres. El plano fue abriéndose hasta aparecer de nuevo él, siempre de espaldas y ya totalmente desnudo, ante mi esposa. Ella se giró, dándole la espalda, se apoyó en la ventana y, sin dejar de mirarle, aguardó a que él la cogiera por detrás. La penetración fue bastante brutal desde el inicio, tanto como el vaivén posterior de él, follándosela con fuerza y velocidad, mientras sus manos aferraban los pechos de Natalia y los masajeaba sin tregua. Ese momento era el primero que había visto en el trailer, al que siguieron otras tres posiciones más en las que el tío se la folló con idéntico ímpetu. Obviamente mi mano derecha se movía también en una masturbación lenta y cuidadosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era excitante ver como la bien dotada polla de ese hombre atacaba una y otra vez el coño de mi esposa, a la que empezaba a ver más como a una actriz porno que como a la mujer que me estaba poniendo los cuernos sin compasión. Por ese motivo, empecé a tener unas ganas enormes de ver, por fin, como acababa la cosa. Hasta que Natalia empezó a gritar de una manera brutal, con la misma intensidad con la que lo hace cuando se corre haciendo el amor conmigo. O fingía muy bien o estaba realmente teniendo un orgasmo, y eso me descolocó, dejé de verla como una pornstar y fui consciente de que realmente estaba disfrutando con ese tío al que yo no conocía de nada, pero ella quizás debía conocer bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y aunque empecé a sentirme algo dolido, mi verga demostraba lo contrario y pedía más. El ya no la cabalgaba, la dejaba recuperarse del orgasmo que había conseguido sacarle y acercó su boca a la de ella para besarla. El plano fue acercándose lentamente para enfocar ese beso, y conforme lo hacía no sólo me di cuenta de que era un beso con lengua en toda la regla, sino que al ir apareciendo ante mis ojos el rostro del amante de mi esposa, dejó de serme desconocido. Era Antonio, mi compañero de trabajo, el que se estaba tirando a mi esposa. Tan estupefacto me quedé, que hasta mi pene comenzó a desinflarse, pero el video seguía y Antonio, incorporándose de nuevo, se la meneaba muy cerca del rostro de mi esposa, preparando su propia corrida, mientras Natalia, expectante, le miraba a los ojos. La caliente escena me sacó del estupor y volví a excitarme ante la inminente eyaculación de mi colega de trabajo, cuando, de repente, una voz en off dijo &#8220;OK&#8221; y Antonio se retiró sin más, dejando a Natalia sola ante la cámara, y a mí con unos sentimientos de decepción e incomprensión mayúsculos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Puse en pausa el dvd, que ya no tenía nada que ofrecerme, pues la escena de sexo había terminado y lo único que había conseguido era saber que tenía unos buenos cuernos en mi cabeza. Ni tan siquiera Antonio había llegado a correrse, por lo que como video pornográfico había quedado ciertamente pobre, mucho más que el de la mismísima Susana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Iba a sacar el dvd cuando me percaté de que la barrita de duración del clip no llegaba aún a la mitad de su recorrido. Habían transcurrido unos 15 minutos más o menos, por lo que supuse que deberían quedar otros 20, o así. Mi corazón dio un vuelco. O había un error en la reproducción, o faltaban aún bastantes cosas por ver.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Puse de nuevo en marcha el dvd y la voz en off comenzó a a preguntar a Natalia detalles personales, nombre, edad, etc. Luego formuló una pregunta clave:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué has querido hacer este video?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Natalia se sonrió, mientras yo aguardaba, impaciente, que su respuesta pudiera aclarar las miles de dudas que tenía. Entonces ella contestó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; A mi marido le gusta ver videos pornográficos. Pensé que podía ser una buena idea darle una sorpresa ofreciéndole este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y qué tipo de videos le gustan a tu esposo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, parece ser que aquellos en los que una tía se lo monta con varios hombre a la vez &#8211; contestó Natalia, tras dudar unos instantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¿Cómo podía saber ella eso? Empecé a convencerme de que tal vez no estaba siendo Susana, sino Antonio, o ambos, los causantes de todo lo que me estaba pasando últimamente y los que se había chivado a Natalia sobre mi adicción porno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quieres seguir? – preguntó la voz en off, añadiendo &#8211; ¡Venga, adelante!, así la sorpresa será completa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sí, desde luego – contestó Natalia, tras pensçarselo unos instantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bien, vamos a cambiar un poquito tu aspecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y la imagen se difuminó por unos instantes, dejando la pantalla en negro. Después Natalia reapareció, ahora con el pelo recogido en una cola de caballo, que me resultaba familiar, y una vestimenta más propia de chica de colegio que de la mujer de 40 años que ella tenía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mira allí! – volvió a sonar la voz en off, dirigiéndose a mi esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://galleries.allover30.com/mature/AngelicaLane/ayHScH/ang005002004654009.jpg" alt="" width="424" height="638">Natalia giró su mirada hacia una puerta y, por ella, comenzaron a pasar uno, dos, tres, ……. hasta siete individuos, todos desnudos, con las pollas semierectas y de distintas condiciones y aspectos. Tras un pequeño desfile todos acabaron puestos en fila, junto a una de las paredes de le estancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Natalia no llegó a responder, miró a los siete hombres que se tocaban sus penes a escasa distancia de ella, y se acercó al que estaba más cerca de la puerta por la que habían entrado. Se agachó y, con más decisión de la que yo podía esperar, le cogió el rabo y se lo metió en la boca, chupándole y masturbándole, mientras él se exclamaba suavemente. Fue cambiando de hombre, aplicando a cada uno de ellos la misma táctica o una similar, desde luego lo suficientemente atractiva y bien trabajada para que todos ellos acabaran con sus pollas completamente erectas. Después fueron ellos los que se ocuparon de mi mujer, la fueron tocando y manoseando por todas partes, desnudándola sin piedad, e insistiendo con sus caricias en las zonas que quedaban al descubierto. Cuando uno de ellos le bajó unas minúsculas braguitas blancas que llevaba, pude contemplar que su coño, ahora aparecía sin un solo asomo de vello, lo que no hizo sino confirmarme que había sido aquella tarde, en la que yo creí que ella estaba con su amiga Manoli, cuando había participado en esa sorprendente sesión porno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez desnudada, los tíos se la fueron rifando e intercambiando, primero para besarla por todas partes y luego para meter de nuevo sus pollas en la boca de Natalia. Pero ahora no se limitaban a dejarse chupar por ella, sino que eran ellos los que llevaban la voz cantante, intentando y consiguiendo follarla entre los labios con movimientos duros y enérgicos para meter sus vergas lo máximo posible en su interior, Mi mujer tragaba y tragaba, mezclando sus gemidos ahogados, por tener la boca ocupada, con las palabras soeces y exclamaciones de placer de ellos,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo que vino después fue lo típico de las escenas de gang bang que tanto me gustaban, Un hombre se sentó en el sofá, con la polla apuntando al cielo, y los demás llevaron en volandas a Natalia sobre él, facilitando que el tío la penetrara por el chocho y empezara a follarla despacio, preparando el terreno para que otro de ellos se acercara a su trasero expuesto y, sin demasiados problemas, le fuera metiendo también su estaca. Me extrañó la facilidad con la que Natalia fue enculada, sin apenas preparación, a no ser que en el descanso de la sesión le hubieron hecho algo más que depilarle el coño y vestirle de colegiala. Para completar la faena otros dos tíos se pusieron de pie sobre el sofá, a ambos lados de Natalia, masturbándose o llenándole la boca con sus rabos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante un buen rato los siete individuos fueron rotando, hasta que consiguieron arrancar de nuevo un orgasmo a Natalia, que tuvo que soltar la verga que tenía en la boca, para poder gritar a gusto mientas se corría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi polla estaba a todo meter, siete hombres se habían follado a Natalia por todos sus agujeros, y siete hombres tenían ahora que culminar sus propios orgasmos. Paré el video, viendo que apenas quedaban unos cuatro minutos de clip, y me preparé para lo que esperaba fuese un desenlace genial, imaginándome a mi esposa con su cara llena de semen, después de que los tíos se hubieran corrido sobre ella,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al poner en marcha de nuevo el dvd observé que dos tíos seguían penetrándola por el culo y el coño y ambos fueron los primeros en correrse, echando su esperma fuera de ambos orificios. Fue una decepción, pero aún quedaban cinco más, y dos ellos se masturbaban en ese momento frente a su rostro a punto de venirse también. Ambos lo hicieron, gimiendo de gusto, uno de ellos echando una buena cantidad de leche sobre el pecho de Natalia y el otro con una escasa eyaculación que ni llegó a tocar la cara de mi mujer. Empecé a pensar que todas mis esperanzas se iban a desvanecer, con sólo tres individuos sin correrse aún.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Uno de ellos, gordo y velludo, se puso de pie sobre el sofá, frente a la cámara, con las piernas a ambos lado de la cabeza de mi chica. Se empezó a masturbar sobre su frente, anunciando, o eso creía yo, el cumplimento de mi más ardiente deseo, cuando mi esposa echó la cabeza hacia atrás y se puso a lamerle los huevos, dejando a la polla amenazante fuera del alcance de su cara. El bajó un poco más sus piernas y adelantó su cuerpo dejando que la lengua de Natalia resbalara desde los testículos a su abertura anal. Sorprendentemente Natalia, siguió chupando, afanándose en lamer ese peludo ojete y provocando que el hombre, se deshiciera de gusto, hasta que se corrió también, con una eyaculación muy viscosa que fue brotando de la punta de su verga y deslizándose por toda ella y luego por los huevos, hasta alcanzar e inundar el hoyo en el que la lengua de Natalia seguía nadando, esmerándose en chupar y besar. La cámara implacable, fue siguiendo el recorrido de ese reguero de semen y las maniobras e la lengua de Natalia en ese pequeño lago de leche en que se había convertido el ano del individuo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando el hombre se retiró, Natalia se relamía, mostrando una expresión de vicio que jamás había visto antes, justo cuando otro de los tíos le agarraba la cabeza con una mano mientras que con la otra se pajeaba justo frente a su cara, en clara actitud de impedirle que se moviera mientras él se estuviera corriendo., Y por fin, lo que tanto deseaba, sucedió. El tío soltó una tras otros unos fuertes y abundantes chorros de leche que impactaron en el rostro de Natalia cubriéndolo en su casi totalidad. No había casi terminado de correrse cuando el último de los participantes a esa orgía, también dirigió su eyaculación con precisión a la cara de mi mujer, siendo casi tan abundante como la anterior,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tapada por el semen Natalia apenas podía abrir los ojos, mientras yo hacía esfuerzos sobrehumanos para no correrme, viendo la leche resbalar por sus mejillas, Entonces un octavo individuo, que no sé de donde salía , acercó su verga a la boca de Natalia y ella la engulló al instante. El hombre le folló la boca un rato y se apretó a ella lo más que pudo hasta que, jadeante y con un notable número de contracciones, se vació en la boca de Natalia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez satisfecho, retiró su polla de tan encantador y húmedo aposento. La cámara enfocó entonces la cara de satisfacción de Antonio, el octavo hombre, que se había corrido en la boca de mi esposa y de quien yo ya ni me acordaba, después de haber protagonizado la primera parte del video.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La cámara regresó a Natalia que mostraba su boca cerrada e inflada y la cara chorreante de semen. Ella hizo un ademán, como preguntando qué debía hacer y finalmente abrió la boca para mostrar el espeso contenido que le había escupido Antonio, antes de tragarse toda la lefa que allí había, reflejando tan solo una ligera arcada al hacerlo,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La voz en off le preguntó si estaba bien, ella contestó afirmativamente, y el video terminó, mostrando el rostro empapado de mi querida mujer, y con la voz en off despidiéndose de ella y diciéndole que esperaba que el video le gustara a su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y sí, desde luego el video había finalmente colmado todas mis expectativas. Deslicé la barra de tiempo unos fotogramas atrás, justo antes de las dos abundante eyaculaciones faciales, dispuesto a terminar yo también esa increíble sesión, y en eso estaba cuando, de repente, apareció ante mí Natalia, totalmente desnuda, y se metió mi verga en su boca, sustituyendo mi mano por sus labios, para pajearme a gusto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya ni la sorprendente aparición de mi esposa me asustó, mi única pretensión en ese momento era correrme, y Natalia parecía estar totalmente dispuesta a ayudarme a ello. Y lo hizo; mientras el potente eyaculador comenzaba en la pantalla a llenar la cara de mi esposa de semen, yo le llené de un modo salvaje la boca, en la mejor corrida, sin duda, de mi vida, que por unos momentos me dejó totalmente satisfecho y sin ganas de pensar en otra cosa que no fuera lo que acababa de sentir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo después de esos momentos de éxtasis, mi mente volvió a funcionar al margen de mi polla, que por cierto saqué de la boca de mi querida esposa quien ya se lo había tragado todo. Y obviamente comenzaron a asaltarme miles de preguntas, algunas cuya contestación ya sabía o intuía, pero quería escucharlas de boca de mi mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era difícil saber por donde empezar, así que mi primera pregunta fue de lo más simple:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué ha sido todo esto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, creo que ya lo sabes. Quería darte una sorpresa. Antonio me habló un día de tus aficiones por los videos pornos y decidí obsequiarte con uno muy especial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A pregunta simple, respuesta simple, claro. Y Natalia me acariciaba la polla, ya absolutamente reposada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero una cosa son mis aficiones y otra que tu hayas participado en una …. orgía como esa, y que me hayas sido infiel de un modo tan cruel. – le contesté con firmeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Oye, oye, ¿Y tú que? ¿Tú sí puedes participar en algo así y yo no? – me dijo mi mujer, soltando lo que tenía entre sus manos y dejándome perplejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué yo qué? Yo nunca he participado en algo así. No sería siquiera capaz de ponerme ante una cámara, mucho menos de ponerte los cuernos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Y un huevo que no! – replicó Natalia, como muy segura de lo que decía &#8211; Y el video ese con tu querida compañera de curro, con Susana ¿Qué es? ¿Una escena de novela rosa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Con Susana? ¿Yo? ¿De qué coño me estás hablando? ¿Qué video es ese? &#8211; mi estupor crecía a la par que la seguridad que mi propia esposa parecía tener en sus afirmaciones, por muy falsas que éstas fueran.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Me lo enseñó Antonio. Ahí estabas, desnudito, en las duchas, con otros del curro, mientras ella os miraba embelesada. ¿O vas a decir qué no? Si se te cae la baba con ella, me ha dicho Antonio, y creo que tiene razón, viendo lo colorado que te pusiste aquella noche en la que hablamos de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Empecé a entender cada vez mejor todo lo que había pasado. Evidentemente Antonio había debido enseñarle a Natalia un video trucado, mezclando imágenes o qué sé yo. La respuesta salió instintiva, diciendo cosas que tal vez no debía decir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Puede que Susana me atraiga, pero lo del video…. Eso es mentira, no sé qué te ha enseñado Antonio, pero te ha engañado seguro. ¿Puedes asegurar que fuera yo alguno de los que se follaban a Susana?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ah! ¿Cómo sabes que se la follaban? O sea que conoces el video ¿no? Y Susana te atrae ¿verdad? – Natalia me había cazado del todo, ya no podía disimular salvo en lo de mi participación directa en tener sexo con ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale, ya te he dicho que me atrae, pero jamás he tenido rollo alguno con ella. Lo del video no es verdad ¿cómo te has dejado engañar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi esposa estuvo un rato pensativa, antes de hablar:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé – contestó finalmente, con un mohín &#8211; A lo mejor quería creerlo. Confidencia por confidencia, a mí tu compañero Antonio también me atrae. El me ofrecía la oportunidad de venganza y …. Bueno, no quería desperdiciar una oportunidad así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento me dieron ganas de matarla a la cabrona. O sea, que en el fondo ella estaba deseando tirarse a mi compañero, incluso siendo capaz de participar en una orgía de esas dimensiones. Buff, esa no era la Natalia que yo creía conocer, desde luego. Pero las mujeres casi siempre saben como manejarnos. Basta que te agarren la verga y se la metan en la boca, tal y como de nuevo me estaba haciendo mi esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Haciendo una pausa, me preguntó, toda risueña:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno ¿Qué? ¿Te ha gustado el video o no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No tuve más remedio que asentir. Lo que no sabía en ese momento es que iba a pasar a partir de ese momento entre Natalia y yo. Ella me interrumpió en mis pensamientos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Lo que aún no entiendo es por qué Antonio no me ha dado la copia del video antes de que la vieras tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://galleries.allover30.com/mature/AngelicaLane/ayHScH/ang005002004654012.jpg" alt="" width="424" height="638">Con total inocencia le contesté:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No es necesario que te la dé. Está en Internet. Te la podías bajar, como he hecho yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Natalia dejó de golpe sus actividades bucales y se incorporó, preguntándome, mientras palidecía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué? ¿Cómo que está en Internet? No estarás hablando en serio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues claro. ¿No lo sabias? Ven, te enseño la página.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y me la llevé al ordenador del dormitorio, enseñándole la página &#8220;www.guarronas.es&#8221; y su propia foto, anunciando el cuarto clip que se había colgado en la página. Y Natalia explotó, claro está:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Oh Dios! ¡Este Antonio es un cabrón! ¿Cómo me ha podido hacer algo así? ¿Qué pasará si lo descubren nuestros amigos, o familiares, o peor aun, mis compañeros de trabajo? Creerán que soy una puta, o algo peor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, vaya – le dije yo &#8211; sólo piensas en ti ¿Y qué pensarán de mí, del gran cornudo en que se ha transformado tu esposo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El caso es que, aunque pueda parecer raro, acabamos viendo de nuevo el video, los dos juntitos, y tuvimos una noche de sexo como nunca la habíamos tenido antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Han pasado dos semanas desde esa noche y hace un rato que Natalia, al regresar del trabajo, me ha comentado, toda contenta, que Antonio le ha confirmado la celebración de otra sesión de sexo en grupo a la que, entre otros, irán un compañero del departamento en el que ella trabaja, además del director comercial y el jefe de informática. Me ha pedido que yo participe en la orgía, a lo que le he contestado que me lo pensaría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora mismo acabo de recibir por correo electrónico este mensaje de Antonio:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hola chaval, ya le he dicho a tu mujer lo de la próxima sesión de Gang Bang. Está encantada. Van a ser esta vez quince los tíos que se follen a tu esposa y a Susana, que también me ha confirmado su participación. Espero que no te rajes y tú también te pongas el mono de trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Un abrazo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Antonio</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8220;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una maliciosa sonrisa y un regusto interior me ha asomado, al terminar de leer el mensaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora mismo le diré a Natalia que sí, que voy a participar en esa fiesta sexual ¿Como no voy a acompañar a mi esposa a semejante evento?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class=" aligncenter" src="http://galleries.allover30.com/mature/AngelicaLane/ayHScH/ang005002004654014.jpg" alt="" width="600" height="904"></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-sorpresas-de-esposas-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones de celos y cuernos&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-vacaciones-de-celos-y-cuernos-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-vacaciones-de-celos-y-cuernos-por-mariano#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 29 Apr 2023 07:01:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9162</guid>

					<description><![CDATA[VACACIONES DE CELOS Y CUERNOS Como todos los años, en el mes de Enero, mi esposa Cris y yo comenzamos a programar las vacaciones de verano. Somos propietarios de una quincena de tiempo compartido que cada año intercambiamos a través de una empresa del ramo. En esta ocasión nuestra intención era buscar un complejo en la playa levantina española, a ser posible que tuviera un programa de animación para nuestros hijos, tanto diurno como nocturno, que nos dejara algo de libertad, especialmente para intentar jugar al tenis, deporte que nos apasiona a los dos. Encontramos lo que se ajustaba a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">VACACIONES DE CELOS Y CUERNOS</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Como todos los años, en el mes de Enero, mi esposa Cris y yo comenzamos a programar las vacaciones de verano. Somos propietarios de una quincena de tiempo compartido que cada año intercambiamos a través de una empresa del ramo. En esta ocasión nuestra intención era buscar un complejo en la playa levantina española, a ser posible que tuviera un programa de animación para nuestros hijos, tanto diurno como nocturno, que nos dejara algo de libertad, especialmente para intentar jugar al tenis, deporte que nos apasiona a los dos. Encontramos lo que se ajustaba a nuestras preferencias e hicimos la correspondiente reserva.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando llegaron las benditas vacaciones fuimos al complejo que habíamos elegido, compuesto por hotel y apartamentos, con servicios comunes para ambos, entre ellos la animación infantil. Nosotros habíamos contratado un apartamento, y el que nos tocó estaba muy bien. Era muy lindo, distribuido en dos plantas, el salón y cocina abajo, y dos habitaciones y un baño en la planta de arriba. Además un pequeño jardín privado, en forma de &#8220;L&#8221;, rodeaba la zona del salón.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Lo mejor fue comprobar que el propio complejo disponía de una cancha de tenis. Por si esto era poco, al registrarnos, nos dijeron que había un club de tenis de verano a una distancia de solo 5 kms, donde podríamos jugar con otros aficionados a este deporte.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Las cosas funcionaban de maravilla, pues a nuestros hijos los perdíamos de vista prácticamente durante gran parte del día, y mi esposa y yo nos jugábamos cada mañana nuestro partidito de tenis en la pista del hotel. Además acudimos al pequeño club que nos habían indicado, en el que yo me hice socio temporal, cosa que no hizo Cris, dado que allí no había chicas dadas de alta. De este modo yo, por las tardes, iba también a jugar al tenis, mientras Cris se quedaba en la piscina bronceándose. Incluso, siempre que podíamos, los dos participábamos también en los juegos que los animadores proponían para los adultos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Una mañana, volviendo de comprar el periódico, vi en la pista de tenis a una mujer jugando con un chaval de unos 13 años que parecía ser su hijo. De inmediato pensé que esa podía ser la posibilidad de que Cris pudiera practicar con alguien que no fuera yo, dado que con los hombres del club no quería. Me acerqué a la pista, con más atrevimiento del habitual en mí, y la llamé. La mujer se acercó a la verja que cerraba la pista y con una bonita sonrisa me preguntó qué quería. Le expliqué el tema, invitándola a que jugara alguna vez con mi mujer. A ella no le pareció mal la idea, aunque me advirtió que hacía tiempo que no jugaba en serio. Me dijo que se llamaba Gabriela y quedamos en que Cris la llamaría para quedar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Inicialmente a Cris no le pareció tan buena la propuesta, pero no fue difícil convencerla, dado que no dejaba de ser una oportunidad para que ella practicara con otro jugador que no fuera su ya más que conocido marido. De modo que, al día siguiente, nuestro tradicional partido matutino fue sustituido por uno entre ellas dos. Como no tenía nada que hacer, decidí ir a verlas jugar. Ambas lucían una equipación similar, pero contrastaban: Gabriela alta y delgada, rubia teñida y de pelo corto, no demasiado guapa de cara, de rasgos duros, salvo sus grandes ojos verdosos y con un busto muy sugerente. Cris, en cambio, bastante más bajita, morena, de media melena, ojos color café y las facciones de su rostro redondeadas, a la par que su cuerpo en general, con el punto justo de carne y curvas para hacerlo muy sensual.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Como todo hombre, comencé a imaginarme como sería Gabriela desnuda, sobretodo sus grandes tetas y su coño, que se me antojaba depilado, tal vez porque así llevaba las cejas de sus ojos. Además, sin ningún motivo, me hice la idea de que debía ser una fiera en la cama, algo en lo que Cris no destacaba demasiado. No es que pensara intentar hacer algo con ella, por supuesto, sólo era la simple fantasía masculina de tener otra hembra a nuestra disposición.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al acabar el partido quedamos en tomar más tarde el aperitivo en uno de los bares del hotel, en el que Gabriela también estaba hospedada. Mi esposa y yo fuimos a hacer la compra del día y pasamos el resto de la mañana ocupados con las actividades de los animadores.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">A la hora convenida nos acercamos al bar y pronto reconocí la silueta de Gabriela, sentada frente a una de las mesas, junto a una figura masculina. Reconozco que eso me sorprendió, pues me había hecho la errónea idea de que ella estaba alojada en el hotel sólo con su hijo. Gabriela nos lo presentó como Mikel, su marido, quien saludó a Cris con un beso en la mano, en lugar del tradicional beso en la mejilla, en un gesto de galantería que hoy ya no se lleva y que me sorprendió.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/358/21480287/21480287_015_8c23.jpg" width="460" height="706">Durante la hora que duró el encuentro, la voz cantante de la conversación la llevaron las dos mujeres, primero reflexionando sobre la maldad del sistema de vacaciones de tiempo compartido, y luego sobre la bondad del tenis femenino. Los dos hombres, en cambio, apenas intervinimos. Yo me dediqué al principio a examinar a Gabriela con más detenimiento, buscando sus puntos más interesantes, hasta que me aburrí y me concentré más en su marido. Mikel era, como su mujer, alto, de pelo rubio y ensortijado, piel bastante bronceada y rasgos faciales muy marcadamente masculinos, en el que destacaban sus ojos azul marino.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No es que entienda mucho de tíos, pero me di cuenta rápidamente de que era de ese tipo de hombre que físicamente gusta a las mujeres. Y también me percaté que, al igual que yo con Gabriela, él se había concentrado en Cris a la que, en silencio, estuvo observando con atención, descubriendo y recreándose con los muchos atractivos que ella tiene. En un momento dado nuestras miradas se cruzaron, dándose él cuenta de que le había pillado in fraganti, analizando a mi esposa. Eso no le perturbó y me sostuvo la mirada de un modo que me pareció desafiante, pero yo le respondí de igual modo, intentando darle a entender que tuviera cuidado en no entrar en territorio vedado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">A la hora de la despedida yo lo hice con el típico &#8220;ya nos veremos&#8221;, pero Mikel intervino, por primera vez, de un modo más directo, proponiendo una cena esa misma noche. De poco me sirvió poner como excusa a los niños, Mikel expuso que como a las 9 de la noche empezaba el espectáculo infantil diario, nuestra hija de 12 años y el hijo de ellos, de 13 años, podrían ocuparse de nuestro pequeño de 6, una vez que todos ellos hubieran cenado. Además, cenando nosotros en el propio hotel, les tendríamos cerca, ante cualquier eventualidad. No me dio opción y tuve que aceptar a regañadientes, quedándome con la amarga impresión de haber perdido un pulso con él.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Durante el resto del día apenas hablamos de nuestros nuevos amigos. Sólo hubo un &#8220;son simpáticos ¿no?&#8221; de Cris y una callada, y en parte falsa, afirmación por mi parte. Como no ocurrió nada que evitara la cena, nos preparamos para la misma. Cris se recogió el pelo, con un moño y dos mechones en tirabuzón sobre sus sienes. Además se puso un traje rojo, algo minifaldero, que le sienta muy bien. El caso es que se arregló del mismo modo que lo hace siempre cuando salimos, pero a mí esa noche no me gustó tanto, tenía la absurda sensación de que quería impresionar a Mikel, y le pinché:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Qué guapa te has puesto esta noche, cariño.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Como siempre – dijo ella, con total normalidad</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé, yo te veo hoy de un modo especial</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Muchas gracias, eres tú que me miras con buenos ojos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ahí quedó la cosa, pero yo acudí a la cena a disgusto y cabreado, como si fuera real que Cris quisiera agradar al atractivo esposo de su nueva amiga.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mi mal humor se mantuvo en los prolegómenos de la cena, en las que me mostré muy distante, todo lo contrario que Mikel, cuya encantadora sonrisa y galantería hacia las dos mujeres me atacaba los nervios. Me serené durante la cena, gracias a una charla amena y con la participación de los cuatro. Fue en los postres cuando, hablando de nuestros puestos de trabajo, supe que Gabriela trabajaba en un banco, al igual que yo. Eso hizo que se separaran las conversaciones, Gabriela y yo por un lado, Cris y Mikel por otro. Durante un rato la charla con Gabriela sobre temas financieros ocupó mi mente, hasta que empecé a notar que la conversación entre mi esposa y Mikel era acompañada por risas de ambos. Mi atención comenzó a bailar entre atender, cada vez con más esfuerzo, la seria conversación que yo mantenía con Gabriela y la que mantenían ellos dos, contándose ambos anécdotas de la juventud, y constatando el creciente atrevimiento de Mikel acercándose a Cris, a la que cogía de los brazos, cada vez que, entre risas, terminaban de contarse alguna de sus historias. La sangre se me empezó a encender de nuevo, convencido de que ese sujeto intentaba encandilar a mi esposa, incluso con demasiada osadía, y que ella, aparentemente, le seguía el juego.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Por suerte, llegó el momento de la animación nocturna para adultos, y puse como excusa, para terminar la velada, la hora de acostarse del niño pequeño. Por supuesto Mikel intentó prolongarla, pero fui inflexible y nos despedimos hasta otro día. Ya en el apartamento, Cris, extrañada por mi comportamiento, me preguntó si pasaba algo, a lo que lógicamente le contesté que nada, que sólo era tarde. Pero no pude resistirme a tantear su opinión sobre la velada:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué te ha parecido la cena?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ha estado bien ¿no? – dijo ella con aparente desinterés.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah, ¿Y Mikel, que te parece? Has estado toda la noche ocupándote de él.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris, no contestó inmediatamente, pero acabó devolviéndome la puya:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, es un tío muy agradable, pero por lo que he visto tú también estabas ocupado con Gabriela, ¿eh?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero nuestra conversación era seria, de nuestros trabajos en el banco, no como la vuestra, llena de bromitas, risitas. … y algo más.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Oye, oye! ¿A donde quieres ir a parar? – me preguntó Cris un tanto indignada.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues eso, que se os veía muy animados.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? ¿Tanto te ha molestado? Ya sabes cómo soy, me gusta contar mis aventuras juveniles. A la gente le gusta escucharlas, incluido a ti.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé si el Mikel ese estaba realmente interesado en eso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La verdad es que ni yo mismo sabía el porqué de tanta pregunta que sólo podía tener un mal final. Cris me lanzó entonces una sonrisa socarrona, antes de contestar burlona:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa, Mariano, te has puesto celosillo esta noche? ¿De verdad crees que me interesa algo ese hombre?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé, eso lo sabrás tú.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/358/21480287/21480287_019_f091.jpg" width="460" height="706">Cris ahora sí se enfadó de verdad, como era de suponer, y con un lacónico y contundente &#8220;Eres idiota&#8221; se metió al baño preparándose para ir a la cama. Y ahí se acabó la conversación esa noche.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente, más calmado y arrepentido de mi tozuda gilipollez, la desperté con los mimitos y caricias en la espalda que tanto le gustan, y le propuse jugar juntos al tenis. El día transcurrió con total normalidad, sobretodo porque no vimos a Gabriela y Mikel por las zonas de hotel. A la hora de la cena, sin embargo, llamó Gabriela para quedar con Cris la mañana siguiente, con lo que yo me perdía mi partido con ella. Esa fue la primera vez que me arrepentí de haber sido yo mismo el que había contactado con esa mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">En esa ocasión no las quise ver jugar y me fui a la playa, que estaba justo frente al hotel. Al terminar su partido Cris se reunió conmigo y allí estuvimos hasta que el animador de turno del hotel apareció con un montón de gente y una pelota de Volley-ball en las manos. Siendo obvio que iban a jugarse partidillos de Volley-ball, allí en la playa, fui a apuntarme rápidamente, invitando a Cris a hacer lo mismo. Ella, vaguilla por naturaleza, rehusó al principio, pero al final la convencí. Cuando el animador empezó a nombrar, al azar, los jugadores de cada equipo, sonó un &#8220;Mikel&#8221; familiar casi a la vez que el de Cris, los dos en el mismo team. Y allí apareció el odioso individuo, luciendo su impactante bronceado. Tuve que saludarle con una falsa sonrisa, notando que mi esposa lo hacía con algo de nerviosismo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Le tocó jugar primero al equipo de ellos, pero al mío no, de modo que me dispuse a ver el juego. Y como suele suceder en este deporte, los tantos comenzaron a celebrarse con manifestaciones de alegría. Los iniciales gritos y palmadas se fueron transformando, entre Cris y Mikel, en abrazos, cada vez más contundentes, a la par que subía la intensidad y emoción del match. Y yo me empecé de nuevo a quemar, ante tanto contacto, más o menos directo, pues me daba cuenta de que el cabrón de Mikel estaba aprovechando la ocasión para toquetear a Cris, sin importarle lo más mínimo mi presencia.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El último punto del partido, ganado por el equipo de Cris, acabó con un desborde de alborozo generalizado, en el que destacó Mikel cogiendo a mi esposa por la parte posterior de los muslos y subiéndosela por delante a caballito. Cris no tuvo más opción que agarrarse del cuello de Mikel para no caerse, mientras él la sujetaba por el culo. Al soltarse nuestras miradas se cruzaron unos breves instantes, hablando por si solas, en ella intentando justificarse y en mí reflejando un notable enfado, mientras que Mikel se felicitaba con el resto de jugadores.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Intenté concentrarme en el siguiente partido, en el que jugaba yo, pero fui incapaz. Por un lado no quería perder de vista ni a Cris ni, por supuesto, a ese cerdo que ya le había palpado el trasero. Pero lo peor fue que empezó a fijarse en mi cabeza la imagen, recién vista, de ella subida a él, y la obvia inocencia de esa estampa, derivada de un lance de juego, cambió en mi mente a una morbosa postura sexual en la que ambos se besaban mientras follaban. Y peor fue aun la erección que empezó a asomar en mi polla, algo que me desconcertaba, pero me costaba evitar, del mismo modo que me costaba ocultarla a los ojos de los allí presentes. El resultado fue un nefasto partido, que encima perdimos, y un regreso al apartamento con una clara sensación de derrotismo, celos y a la vez excitación que me confundían, aumentando mi mal humor.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris y yo no hablamos del hecho durante la comida y por la tarde me fui al club de tenis, con ánimo de calmar mis turbadas emociones, dejando a mi esposa en la piscina. Sobra decir que en el tenis no me fue mucho mejor que en el volley de la mañana, pero por lo menos esa imagen que tenía grabada en el coco, se fue disipando.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al volver, decidí hablar con Cris de lo sucedido por la mañana, pero no la encontré en casa. Tampoco la vi en la piscina, pero sí encontré a Gabriela, a quien le pregunté si había visto a mi esposa. Cuando me dijo que hacía un rato que se había ido de allí con Mikel, se me heló la sangre. Casi sin despedirme de Gabriela, me fui corriendo a la playa, donde tampoco los vi. Regresé a casa celoso perdido e imaginándome de nuevo a los dos follando, y por ende, con una incomprensible y terrible erección. La espera se hizo eterna, aunque sólo fueron unos 20 minutos, hasta que Cris apareció, toda risueña, portando un pequeño paquete rojo en las manos. Me dio un piquito en los labios saludándome con su tradicional &#8220;hola cariñín, ¿Qué tal el tenis?&#8221;.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Pero yo no estaba ni para saluditos ni para tenis.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola, ¿de donde vienes? – le pregunté con inicial indiferencia.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; De la piscina, ¿de donde va a ser?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues yo no te he visto en la piscina.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No habrás mirado bien.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris se mostraba muy segura de si misma, sin saber lo que me había dicho Gabriela. Me escamaba el que me mintiera e insistí:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; He mirado perfectamente y tú no estabas allí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ah no? Bueno ¿Y donde estaba entonces?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tú sabrás. Eso es lo que espero que me digas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué te pasa? ¿Ya estás otra vez enfadado?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Tú me dirás! A quien sí he visto en la piscina ha sido a Gabriela, y me ha dicho que te ha visto irte de allí con Mikel.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ah! ¡O sea que es eso! Ya estamos de nuevo con el asuntito de de Mikel.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, últimamente sale mucho el temita de ese tío.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues ¿sabes lo que te digo? Que pienses lo que te de la gana.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El caso es que, de un modo cada vez más incomprensible, empecé a desear que realmente hubiera hecho algo con Mikel. Y guié la conversación como si efectivamente hubiera sido cierto:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues claro que te has ido con él, y no creo que haya sido precisamente para tomarte un café.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah ¿qué crees entonces, que me he metido en la cama con él?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues es muy probable, después de los visto la otra noche y, sobretodo, lo de esta mañana en la playa.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero, ¿de verdad que piensas que soy capaz de hace algo así?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Me estaba excitando demasiado la idea de pensar que efectivamente había follado con él, y eso hacía que siguiera con el tema, pese a que conscientemente sabía que eso no había pasado seguro, aunque por lo que me había dicho Gabriela sí sabía que se habían visto y mi mujer seguía sin admitirlo. Volví al ataque:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, no lo niegues. El tal Mikel está muy bueno ¿verdad? Si se te hace la boca agua con él, y no sé si algo más. Ya me dirás que has estado haciendo todo este tiempo con él. Seguro que has sido capaz hasta de follártelo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Esa última frase fue demasiado. Cris, absolutamente indignada, cogió el paquetito e iba a decirme algo, pero se lo pensó y finalmente contestó con toda la crueldad que yo merecía:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí ¿sabes? He estado con él y me lo he tirado. Folla de miedo y tiene un pollón sensacional &#8211; y añadió &#8211; ¡Cabrón!</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ella se fue al dormitorio con un mosqueo de aupa, y yo al baño, dudando en aliviar mi tensión emocional con una buena paja, mientras seguía imaginándomelos jodiendo a lo bestia.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No volvimos a dirigirnos la palabra esa noche e incluso yo me quedé a dormir en el sofá del salón. Esa situación de distanciamiento ayudaba a hacerme parecer que mis imaginaciones no eran tales, sino reales, lo que me tenía en un trance de excitación sexual delicioso. En la soledad del sofá, y antes de dormirme, me masturbé varias veces, entre imágenes de Cris y Mikel follando en cualquier posición, pero no quise llegar a correrme para mantener esas sensaciones placenteras.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Por la mañana se mantuvo el silencio y yo comencé a pensar en el modo de acabar con ese estúpido y absurdo enfado. Tras la comida Cris me dijo, escuetamente, que se iba a la piscina, a lo que contesté que yo tenía pista en el club de tenis a las 5. Justo cuando entraba al coche para ir al club, recibí una llamada al móvil de uno de los colegas del club comunicándome que hasta las 6 no había pista libre. Volví al apartamento, dudando en aprovechar la espera para acercarme a la piscina e intentar hablar con mi esposa, pero preferí salir al jardincito a leer el periódico, hasta la hora de irme.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/358/21480287/21480287_042_4db4.jpg" width="460" height="706">Al cuarto de hora oí que se abría la puerta de casa. Supuse que era Cris y me propuse hacer las paces, pero un tosido masculino me frenó.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, démonos prisa – escuché decir a Cris</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mujer, invítame por lo menos a un café, ¿Por qué tanta prisa? – La voz de Mikel retumbó en mis oídos, más fuerte de lo que realmente sonaba.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Un tremendo nerviosismo se apoderó de mí y bloqueó mi mente. Me acerqué a las cortinas grises que impedían que entrara la luz del sol en el salón y seguí escuchándoles.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Toma, aquí te dejo el paquete con el traje que le compraste ayer a Gabriela. Intenta guardarlo antes de que ella llegue, no te pase lo de ayer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No temas, tendré cuidado. No quiero arruinar el regalo de su cumpleaños.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perfecto. Venga, es mejor que no nos demoremos mucho tiempo aquí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y eso, ¿que problema hay?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris tardó un tiempo antes de contestar:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mariano se enteró de que ayer por la tarde tú y yo nos vimos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo es eso? – la voz de Mikel sonaba a perplejidad, mientras yo ya había conseguido, con todo el cuidado del mundo, asomarme ligeramente entre las cortinas, lo suficiente para poder verles.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu mujer le dijo que me había ido contigo de la piscina. Se cabreó convencido de que habíamos… bueno, ya me entiendes.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Follado?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Más bien. Aún no entiendo por qué ha llegado a esa conclusión. Es ridículo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Una amplia sonrisa afloró en la cara de Mikel, antes de contestar:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que raro que haya reaccionado así.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira, el problema es que nos vio por la mañana en la playa, cuando me subiste a horcajadas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero eso fue una reacción espontánea, habíamos ganado el partido y … bueno, era una celebración más.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pues a mi marido no le gustó. Podías haber sido algo menos impulsivo y más respetuoso conmigo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y a ti Cris, te molestó?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y eso que más da? Lo que no quiero es que sepa que has estado aquí. Es lo único que faltaría, tal y como está.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La verdad es que Cris no tenía ni idea de cómo estaba yo en ese momento, desde luego enfadado no, pero sí expectante, viéndoles allí, en nuestro apartamento, y creyéndose solos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga Cris, sabes que Mariano no volverá hasta dentro de dos horas por lo menos. Un cafelito, porfi.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esta bien Mikel, un café y nos vamos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris se fue a la cocina y mientras se alejaba aprecié como Mikel le miraba con descaro el trasero, frotándose ligeramente la entrepierna. El llevaba un jean a medio muslo y una camiseta tipo baloncesto, de un color blanco que remarcaba su piel bronceada. Mientras contemplaba a mi esposa, le escuché decirse a si mismo en voz baja:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Joder, qué rica está esta mujer. Tengo que tirármela.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al escucharle, mi odio hacia él creció, pero mi imaginación voló de nuevo y volví a verles follando ante mi, aunque sabía que eso no era posible. Cuando mi esposa volvió, Mikel se dirigió de nuevo a ella:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hay una cosa que no entiendo, Cris, ¿Por qué no le contaste a Mariano la verdad?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tenía intención de decirle la verdad, pero se puso tan bruto e insensible que al final no quise hacerlo. Con su comportamiento consiguió que prefiriera dejarle con la duda de qué es lo que había hecho. Me cabreó su desconfianza hacia mí y lo único que en ese momento quería era que se jodiera. ¡Por gilipollas!</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel mantuvo un pequeño silencio antes de lanzar con total seriedad un impensable órdago:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y si lo hiciéramos realidad?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿El qué? &#8211; Contestó Cris sin percatarse de a qué se refería Mikel.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues eso. Lo que Mariano se ha creído.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero que dices, chalao – Cris contestó pensando que Mikel estaba de broma, pero no era esa la impresión que desde luego yo tenía.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos mujer, ¿acaso estoy tan mal? ¿No te resulto algo atractivo?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si hombre, igual que Richard Gere.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y no conoces mis otros atributos</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues claro, como Nacho… ¿Cómo se llama ese? – Cris le seguía el juego a Mikel, pensando que el le estaba vacilando.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vidal, Nacho Vidal – contestó él – Mira, creo que soy capaz de hacerte disfrutar un montón.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué sabrás tú de cómo hacerme disfrutar? Anda no digas más chorradas y tómate el café.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo digo en serio, ¿no quieres comprobarlo?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris adoptó en ese momento una actitud más seria y pensativa. Se estaba por fin dando cuenta de que Mikel no estaba de cachondeo. Y así se lo expuso:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Estás hablando en serio! ¡Me estás proponiendo que echemos un polvo, aquí y ahora!</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues claro que lo digo en serio. Estás muy buena Cris, me tienes loco de ganas, tienes un cuerpo que rebosa sensualidad por todas partes, y estoy deseando gozar y hacerte gozar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris miraba como ida a Mikel. Parecía que una lucha interior empezaba a celebrarse en su interior. Yo ya no estaba seguro de qué quería más, si que ella le rechazara o que aceptara la obscena invitación.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel, menos sonriente y más solemne, continuó su asedio:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vamos! Solo sería sexo y nada más que sexo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El muy cabrón estaba consiguiendo realmente camelarse a mi esposa y yo, por mi parte, estaba deseoso de que mantuviera esa actitud de conquista que me seguía pareciendo inútil. Pero Cris, al cabo de unos instantes, contestó de un modo sorprendente:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Reconozco que eres un tío muy interesante y atractivo, eso es cierto, pero…</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ese pero suspensivo, lejos de una negativa tajante, abrió definitivamente la puerta de la esperanza de Mikel de un modo más claro y él culminó su seductor ataque, por supuesto, susurrándole al oído:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga, anímate, vamos a hacerlo realidad.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris apenas balbuceó un nada convincente &#8220;mejor que no&#8221; y se le quedó mirando fijamente a los ojos. Tanto Mikel como yo captamos en esa mirada que ella ya quedaba a la espera de lo que Mikel hiciera. En realidad prácticamente la tenía en el bote y sólo necesitaba dar un paso más para vencer su ya mermada reticencia.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Acercó su boca a la de Cris y le dio un suave beso en los labios, retirándose a continuación y esperando la reacción de mi esposa. Cris se mantuvo quieta, mirando a los ojos de su acompañante y entreabriendo los labios. La invitación era clara y Mikel no la desaprovechó. Se acercó de nuevo a ella y la besó de nuevo, ahora con más fuerza, manteniendo unidos sus labios a los de ella, iniciándose después el juego de lenguas entre ambos. Cris apoyó su mano sobre la nuca de Mikel, acariciando suavemente su pelo rubio, confirmando su consentimiento a ese beso más apasionado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Yo estaba alucinando con el comportamiento de Cris. Mi fantasía de los dos últimos días empezaba a tomar forma real y el cosquilleo en mi estómago y mi erección se acentuaba, imaginando que posiblemente en algunos minutos esa especie de cerdo gigoló se estuviera follando a mi esposa sin ningún miramiento. Y no tenía ni fuerzas ni ganas de impedirlo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel seguía asediando a Cris. Sin dejar de besarla, su mano derecha recorrió rápidamente el trecho de su rizado cabello al nacimiento de su pecho izquierdo. Aguardó unos instantes antes de alcanzarlo y empezar a manosearlo por encima del bikini, lenta pero de forma continuada. Después la deslizó de nuevo a la parte posterior del cuello y le soltó el nudo. El pecho izquierdo de mi esposa quedó parcialmente al descubierto, mientras que el derecho yo no podía verlo pues el cuerpo fornido de Mikel me tapaba. Mikel lo destapó del todo, aunque él aun no podía observar la gran areola en la que apenas sobresalía el pezón, pues seguía entretenido en excitar a mi esposa besándola. Se entretuvo un buen rato sobando y pellizcando el pezón que empezó a crecer de tamaño, mostrando la evidencia de la excitación de Cris. Su siguiente maniobra fue soltar el pareo que Cris llevaba anudado a la cintura y retirarlo. Estaba claro que su siguiente objetivo ya sería la zona del coño de mi mujer. Cris llevaba un bikini de diminutos cuadros rosas y blancos, de esos que se sujetan con lazos en la cintura.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Los dedos de Mikel jugaron maniobrando en el lazo que tenía más a su alcance, acariciando de vez en cuando suavemente la piel desnuda de su cuerpo. Cuando inició la tarea de desanudar el lazo, Cris le cogió la mano, cómo queriendo darle a entender que por ahí no quería seguir. Mikel no se inmutó y no solo terminó de desatar el lazo sino que, una vez libre la tela, la desplazó, dejando al descubierto buena parte del coño de Cris. Ya la tenía prácticamente desnuda y dispuesta, la follada se avecinaba, para su placer y el mío. Dejó de besarla y se levantó, apartándose ligeramente para poder contemplar su desnudez. Las tetas, algo caídas, por la posición sentada de Cris en el sofá, estaban por completo al descubierto, con sus pezones totalmente erectos, pero lo mejor era la visión parcial de su chocho. Cris tiene un sexo que de forma natural está escasamente poblado en la zona del pubis, mientras que de su raja nace una buena cantidad de vellos largos que se desplazan hacia los lados, pero que no ocultan sus labios vaginales. Mikel contemplaba, seguramente embelesado, el coño de mi mujer, cuyo rostro había tomado un ligero color carmesí de vergüenza. No pudo resistirse a la tentación y se lanzó a por él. Durante unos minutos se dedicó a tocarle y luego a comerle el coño, aunque yo solo podía ver las reacciones de ella pues el propio Mikel tapaba con su cabeza mi ángulo de visión. Pero Mikel debía hacerlo muy bien, ya que Cris comenzó a gemir de una manera pronunciada mientras los movimientos de Mikel indicaban que le estaba lamiendo repetidamente de arriba a abajo la raja de su coño, hasta que en un determinado momento él debió concentrase en su clítoris, porque los gemidos se acentuaron y mi esposa le agarró de los pelos con fuerza. Mikel debía estar disfrutando enormemente al haber conseguido que Cris se retorciera de placer. Dominaba la situación y preparaba con arte el terreno para tirársela a continuación. Su recompensa fue total cuando Cris echó la cabeza atrás y con un grito espectacular se corríó entre los labios de su amante.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel aún se entretuvo un rato en lamer y degustar el resultado del orgasmo que había conseguido arrancar a mi esposa, mientras ella se apaciguaba. Después se levantó y se apartó de ella. Mientras le comía el coño, había conseguido quitarle la parte inferior del bikini y la había desplazado hacia el borde del sofá. Cris se mantenía sentada, con las piernas abiertas y el coño completamente expuesto, mucho más abultado y sobretodo húmedo, invitando a una brutal penetración.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel dejó que Cris se recuperara antes de hablarle:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Veo que te ha gustado, Te dije que te haría disfrutar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esto es una locura Mikel, tenemos que parar- Cris parecía comenzar a arrepentirse, pero era obvio que Mikel no iba a conformarse con eso, tenía que seguir hasta conseguir follársela.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y yo, qué? ¿No merezco algo igual?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡Era increíble! El muy cabrón le estaba pidiendo a mi mujer una mamada, eso era algo que no se me había ni pasado por la cabeza, pero pensar en esa posibilidad me puso aun más en vilo. Volví a pensar que ese era el momento en el que podía pararlo todo o dejar que los acontecimientos siguieran su curso hasta quien sabe donde. No moví un pelo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo no hago eso – contestó Cris sin dudar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La verdad es que a ella no le gustaba el sexo oral. Según me había contado lo había hecho algunas veces con su primera pareja, con la que había convivido varios años, pero me decía que le desagradaba. Yo siempre había respetado sus objeciones.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Me pareció que Mikel sonreía falsamente ante la respuesta de ella. Tal vez había visto cortadas algunas de sus pretensiones, pero desde luego mantenía el objetivo básico que era tirarse a mi mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno pues deja que te haga el amor- contestó.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡Qué cabrón! Qué expresión tan suave había usado para decirle que lo que quería era follársela. Cris le miró de nuevo a los ojos y sonrió, confirmado su consentimiento:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; De acuerdo – dijo – pero rápido.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel comenzó a desabrocharse el cinturón de sus cortos jeans. El momento de la follada se aproximaba y mi estado de tensión y excitación creo que eran superiores a los del tío que en breve iba a metérsela a mi mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El cabroncete se puso frente a Cris, tapándome la visión de mi esposa. Para mi mala suerte solo podía ver el cuerpo de espaldas de Mikel, impidiéndome contemplar lo que él estaba haciendo, hasta que Cris comentó como sorprendida:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nunca había visto una cosa así.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No ves películas porno?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; He visto alguna pero hace años, cuando era joven.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues lo que ves es bastante normal en esas pelis.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Estaba claro que Mikel se había sacado la verga y, por las palabras de ambos, me pareció entender que debía tener un notable tamaño. Y ahí estaba mi mujer, contemplando el enorme rabo que le iba a entrar por completo en el coño.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te importa que me la menee un poco, mientras te miro, antes de empezar? Así adquirirá un mayor grosor.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero no te demores – contestó mi chica.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Y Mikel comenzó a masturbarse. Podía contemplar los movimientos de su brazo derecho, maniobrando en su entrepierna, aunque seguía sin poder ver apenas a Cris, ni la polla de Mikel. Entonces él me sorprendió:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eso es, muy bien, mastúrbate tú también.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Esas palabras fueron un golpe bajo para mí ¡Se estaban masturbando los dos! Jamás había visto a Cris hacer algo así. Bueno tampoco lo estaba viendo en ese momento, pero era obvio que lo estaba haciendo. Mi esposa comenzaba a ser una auténtica caja de sorpresas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Poco después Mikel se bajó un poco más los pantalones, dejando medio descubierto su culo, que desde luego aparecía mucho menos bronceado que el resto de su cuerpo. Lo que sí me extrañó es que sus dos manos quedaran en jarras en su cintura y que empezara a suspirar. Eso no podía significar otra cosa que ahora era Cris la que se la estaba meneando. La polla de Mikel debía ser muy tentadora para que ella se hubiera atrevido ya no solo a tocarla sino, sobretodo, a pajearle. Pero los suspiros y gemidos del muy cabrón eran notables, señal de que mi esposa debía estar haciendo muy bien el trabajo. Tanto que en un momento dado suspiró muy profundamente echando sus manos a la nuca y arqueándose hacia atrás. Y con voz medio entrecortada exclamó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Joder, Cris, qué maravilla. ¡Vamos, continúa!</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ese tono de voz y los gemidos prolongados que emitió a continuación, indicaban que estaba disfrutando de verdad del pajote que le estaba haciendo mi mujer. Yo estaba deseando que Mikel se moviera para poder contemplar esa habilidad de ella sobre su polla, pero en lugar de eso lo que sucedió fue mucho más sorprendente, cuando Cris agarró los jeans y slips de Mikel y los bajó aún más, a medio muslo, manteniendo después ambas manos apoyadas sobre su culo desnudo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Viendo que tanto las manos de ella como las de él no maniobraban en la verga del tío, me di cuenta de la dura realidad de lo qué estaba pasando. ¡No podía ser cierto! ¡Mi esposa se la estaba chupando a ese cerdo! No cabía otra posibilidad, Cris le estaba comiendo el rabo, y además Mikel movía lentamente, entre gemidos, su cuerpo de atrás a adelante, de un modo que hasta parecía que era él quien le estaba follando a ella con suavidad la boca. Ahora entendía su gemido prolongado cuando se echó las manos a la nuca y sus palabras pletóricas de satisfacción, y no era de extrañar, pues meter la polla en la boquita de mi mujer era todo un manjar, del que yo, desgraciadamente, aún no había podido disfrutar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Los suspiros de Mikel comenzaron a mezclarse con unos pequeños &#8220;mmm&#8221; que soltaba Cris, y que indicaban que a ella, lejos de incomodarla, parecía gustarle mamar la picha de ese cabrón.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/358/21480287/21480287_050_2b86.jpg" width="460" height="706">Me costaba entender como ella podía haber llegado hasta ahí. Había sido genial imaginarme a mi esposa follar con Mikel, pero lo de tener la certeza de que le estaba comiendo la verga a otro tío a apenas dos metros de mí y sin yo poder verlo directamente me estaba llevando al limite de la ansiedad y excitación. Debía hacer auténticos esfuerzos para no correrme, incluso sin tocarme la polla. Todo mi afán era ya evitar la figura de Mikel que me tapaba e impedía ver la mamada con la que le estaba obsequiando mi esposa. Tenía que arriesgarme a ir al otro portón que formaba la L de acceso al jardín en el que me encontraba, y que también manteníamos abierto y con casi toda la cortina echada. La dificultad consistía en que debía atravesar la estrecha zona por la que entraba la luz del sol directamente en el salón y eso produciría una sombra que podía descubrir mi presencia. Con los nervios a flor de piel y con la apremiante urgencia de poder ver a Cris chupándole la polla a Mikel antes de que él empezara a follársela, me alejé lo más que pude al fondo del pequeño jardincillo y crucé a toda prisa la zona peligrosa. Esperé unos momentos que se me hicieron eternos antes de asomarme con igual cautela por detrás de la cortina gris, temiendo que ellos hubieran podido notar algo y hubieran parado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La visión que tuve me sobrecogió. Cris permanecía sentada con la cabeza inclinada hacia el techo y chupando con devoción uno de los huevos de Mikel, cuya polla, completamente empalmada, se apoyaba sobre el rostro de mi esposa, hasta llegar a su frente. No era tan grande como había supuesto, aunque tenía buen tamaño, pero lo que me sorprendió era que no había ni asomo de vello ni en su pubis ni en sus cojones. Toda la zona de sus genitales estaba completamente depilada. Eso debió ser lo que había llamado la atención de mi mujer y seguramente era lo que más le atraía de esa verga que tenía a su completa disposición y a la que seguía dando gusto, alternando las lamidas en las dos pelotas de Mikel. Al poco su lengua fue recorriendo toda la longitud de la base de su polla hasta coronar el capullo, babeante de líquido preseminal. Una vez hecho el recorrido, engulló la mitad del tronco, provocando un nuevo y prolongado gemido de Mikel que, de inmediato, comenzó de nuevo a cimbrear su cuerpo, tal y como lo hacía cuando le veía de espaldas, intentando penetrar aún más entre los labios de ella. Era sorprendente ver como Cris no sólo se acoplaba al ritmo lento de los empujones de Mikel, sino que chupaba y mamaba con ganas el duro trozo de carne que tenía en su boca.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando los movimientos y gemidos de Mikel se aceleraron, Cris se la sacó de la boca y de un modo sorprendentemente soez, para su forma de hablar, le dijo:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos Mikel, fóllame de una vez – y se echó hacia atrás abriendo su sexo a él &#8211; Métemela entera en el chocho y demuéstrame lo que puedes hacerme gozar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por favor Cris &#8211; contestó él – sólo un poquito más, es maravilloso como envuelves con tu lengua mi polla, la chupas de maravilla.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No me adules, en realidad hace años que no lo hago y han sido pocas las veces que lo he hecho.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No me lo creo, Mariano debe disfrutar mucho. Venga sólo unas chupaditas más.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Temí que Cris me humillara diciéndole que a mí nunca me lo había hecho, pero por suerte no contestó, limitándose a acercarse a él y a tragarse de nuevo su cipote, reiniciando la mamada interrumpida. Fueron unos dos o tres minutos en los que Cris le mamó y pajeó, supongo que con destreza, porque los suspiros y la fuerza de los movimientos de Mikel se fueren acrecentando hasta límites peligrosos, cosa de la que Cris se dio cuenta. Se sacó de nuevo la polla de su boca aunque sin dejar de masturbarle lentamente, cómo intentando que no perdiera su tamaño y dureza. Entonces se dirigió de nuevo a él:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ya vale! Creo que te estás animando demasiado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ay, Cris, quiero correrme, &#8211; contestó Mikel después de ahogar un largo suspiro.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ahora? ¿Pero, no me querías a follar?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y sigo queriendo, pero después, ahora quiero acabar, me encanta como me la chupas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, ya me estoy dando cuenta, pero no me atrae la idea de que me lo eches mientras te la chupo. Nunca lo he hecho y no tengo intención de hacerlo ahora, contigo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">A mí me pareció que se iluminaba el rostro de Mikel cuando se dio cuenta de que él podía ser el primero en darle a probar a Cris el semen de un macho, y continuó insistiendo con todo el poder de persuasión posible:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos Cris, por favor, no me dejes con las ganas, déjame que me corra en tu boca. Dame ese gusto por favor. Verás que no es tan malo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mi esposa no lo tenía nada claro. Mikel insistió de nuevo:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Anda! Sigue chupándomela.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris soltó la polla de Mikel. Dudaba, con la punta de la verga a escasos centímetros de distancia de sus labios, y mirando a Mikel que permanecía expectante y se pajeaba con prudencia. Fueron unos segundos eternos de tensión hasta que finalmente, con un gesto de resignación, pero igualmente decidida, ella contestó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Fue una sola e inesperada palabra, pero para mí significaba probablemente la mayor y más humillante traición que una esposa puede hacer a su marido. En cambio para Mikel conseguir que ella hubiera accedido, y encima con cierto recelo, a que él le llenara la boca con su leche, era el éxito total, el mayor trofeo posible para un conquistador de mujeres casadas y más aun si él iba a ser el primero en hacerle probar el semen de un hombre.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris capturó de nuevo entre sus labios el inflamado glande de la verga de Mikel y le agarró con ambas manos por el trasero, dejándole la iniciativa para que él fuera el que se ocupara de elegir la manera en la quería llegar a su orgasmo. Y Mikel, sin dejar de sonreír y mirar directamente a los ojos de mi mujer, comenzó a moverse bombeando su polla en la boca de mi esposa, lentamente al principio, disfrutando de los momentos previos a la llegada del climax, e incrementando después el ritmo, entre continuos gemidos y suspiros. Apoyó sus dos manos en la cabeza de ella para ajustar mejor sus embestidas, follándosela por la boca sin parar, hasta que tras un par de empujones más profundos, gimió prolongadamente y estalló. Cris sintió el impacto del primer chorro de leche recibido en su paladar, lo noté porque involuntariamente su rostro dio un ligero respingo hacia atrás. Reaccionó de igual modo, mientras Mikel gritaba de gusto, al recibir sus siguientes andanadas de semen. El tío debió soltar unos cuatro buenos escupitajos iniciales. El resto de su eyaculación debió ser menos abundante y Cris lo soportó ya sin pestañear, hasta que se le llenó la boca de leche y como él no se decidía aún a sacársela, decidió tragarse todo el líquido, algo que hizo sin dar siquiera muestras de asco alguno.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Poco a poco los suspiros de Mikel fueron cesando y su respiración se calmó a la par que bajaba su erección y quitaba sus manos de la cabeza de mi esposa. De inmediato Cris se retiró, soltando la polla morcillona que quedó colgando y goteando algún último resto del semen que había descargado con absoluto deleite entre los labios de ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Yo ya llevaba demasiado tiempo evitando soltar mi leche, pero fue en ese momento, viendo la polla aún babeante que me había ultrajado de un modo tan obsceno y humillante con mi propia mujer, cuando también me corrí, aunque tuve que morderme los labios para no soltar ruido alguno.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Contento? &#8211; Dijo Cris a un Mikel todavía trastornado por el placer obtenido.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Más que eso, me tiemblan las piernas – y de hecho se sentó en el sofá &#8211; ¡Que corrida! Ha sido de libro.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y ahora qué? ¿Me vas a dejar así? Ahora soy yo la que quiere correrse sintiendo tu polla en mi coño, así que tendrás que dar el do de pecho … machote.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te apures, me recupero pronto.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">A mí ya casi ni me sorprendía la actitud tan directa de mi esposa. Se había volcado por completo a esa sesión de sexo con el atractivo Mikel y era normal que quisiera obtener todo su disfrute de él. Cris, ahora de pie y totalmente desnuda, le miraba expectante, deseando o más bien necesitando la recuperación de su amante improvisado para poder gozar de una buena follada.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">En ese momento sonó el timbre de la puerta, lo que hizo que cundiese el nerviosismo tanto en ellos como en mí mismo y, sobretodo, la desagradable sensación de ver frustradas las perspectivas que todos teníamos. Cris reaccionó con la típica celeridad femenina:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Deben ser los niños. Abre tú Mikel, por favor, mientras yo subo a arreglarme – y desapareció de mi vista, escaleras arriba, portando su bikini y el pareo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El propio Mikel se adecentó como pudo, mientras sonaba el timbre por segunda vez, y fue a abrir. Pero no eran los niños precisamente. El saludo de Mikel fue toda una sorpresa para mí:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hombre Octavio, ¿qué haces tú por aquí?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué tal Mikel? Venía a ver si me llevaba Mariano al club de tenis. Mi esposa quiere ir al pueblo de compras y pensaba llevarse ella nuestro coche.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ah! Yo creía que ya estabais ya allí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No. Es que hasta las 6 no había pista ¿Y Mariano?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé, aquí no está, supongo que ya estará en el club.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Si el gilipollas supiera que estaba ahí al lado y que tenía tantas ganas como él de que se follara a mi esposa. Pero la aparición de Octavio parecía que iba a echar a perder todos los planes.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Octavio se hospedaba en el hotel y era conocido por todos los que éramos participantes habituales a los juegos de los animadores. Era el típico tío superdeportista, guaperas y chulito, el que ganaba casi todos los concursos de animación que se hacían en el hotel, incluido el del mister, por no hablar del tenis, en el que era sin duda el mejor del grupito del club. De unos 35 años, alto y delgado, moreno, con el pelo cortado al uno y algo musculoso, no era un tipo que me cayera excesivamente bien. Nunca le había visto con nadie, ni mujer ni hijos, por lo que no sabía si estaba en el hotel solo o acompañado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Evidentemente él se debió sorprender al ver a Mikel en mi apartamento, y más aún sin llevar tan siquiera la camiseta, que no se había llegado a poner.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y tú, Mikel ¿Qué haces aquí? – Le preguntó con toda la curiosidad del mundo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Por unos instantes Mikel no supo qué contestar, resignado y molesto porque los planes se le habían torcido, pero los recursos de ese individuo parecían ser inagotables y en vez de buscar excusas estúpidas le dijo en voz baja:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Joder tío, no te lo vas a creer. Estaba a punto de follarme a Cris, la mujer de Mariano.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Por supuesto Octavio pensó que Mikel iba de farol, y con una sonrisa guasona le contestó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Anda ya, fantasmón! Siempre con tus aires de conquistador de mujeres</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Que sí tío! Iba a metérsela cuando has llegado tú.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué me dices! ¿De verdad? Vamos, no digas chorradas. Pero si esa hembra está buenísima.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tan verdad como que ya me ha hecho una mamada de campeonato. Ahora está arriba, vistiéndose y limpiándose la boca del semen que le he echado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Me vas a decir que también te has corrido en su boca?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, al principio no quería, pero al final la he convencido y se lo ha tragado todo. Ni te imaginas como la chupa esta mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Noté que Octavio se estaba empalmando con las palabras de Mikel, al igual que yo. Su pantalón de tenis no le permitía disimular una creciente erección. Por supuesto se estaba imaginando la escena, pero no por ello se creía lo que Mikel le contaba.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Venga ya! Te estás quedando conmigo. Como te vas a follar a la esposa de Mariano, y encima aquí, en su propio apartamento.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sé que parece imposible, pero es verdad. Es una mujer muy caliente, sólo hay que saber llevarla al huerto con tacto – y en un atisbo de obscena lucidez, a Mikel se le ocurrió algo impensable &#8211; ¿Quieres ver cómo me la tiro?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Y dale! – Octavio estaba cada vez más interesado en lo que le decía su amigo &#8211; ¡A ver, tío! ¿Cómo hago para verlo?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel escudriñó la estancia y finalmente dijo, con seguridad:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sal al jardín y por detrás de la cortina podrás asomarte. Pero date prisa, porque Cris va a volver de un momento a otro.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/358/21480287/21480287_076_efee.jpg" width="460" height="706">Octavio apenas lo dudó unos breves instantes, tan pocos que a mí casi ni me dio tiempo a preocuparme de ser descubierto, cosa que habría pasado si él hubiera salido por donde yo estaba, pero tuve la suerte de que lo hizo por la otra parte del jardín, aquella en la que yo había comenzado mi sesión de mirón.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Apenas tres minutos después, Cris bajó al salón. Se había retocado y llevaba puesto de nuevo el bikini y el pareo anudado a la cintura.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Dónde están los niños? – preguntó, incluso antes de terminar de bajar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No eran ellos, Cris. Era Octavio, uno de los del tenis. Preguntaba por Mariano, pero le he dicho que no estaba aquí y se ha marchado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Me resultó curioso que a Cris no le extrañara esa visita, pero tampoco pensé mucho en ello. Estaba concentrado en los movimientos que, sin duda, iba a hacer Mikel para follársela y en si ella, menos caliente por la pausa forzada, iba a ser capaz de seguir poniéndome los cuernos. Y sin embargo fue Cris la que, sorprendiendo incluso al propio Mikel, tomó la iniciativa:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, parece que la fiesta va a poder continuar ¿no Mikel? – y mientras se agachaba hacia él para acariciarle con suavidad la polla por encima del pantaloncillo, añadió:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y nuestro amiguito pelao ¿Qué tal? ¿Ya se ha repuesto del esfuerzo anterior? Aún tiene una tarea pendiente, no se te olvide.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Las palabras de Cris fueron mágicas. Mikel la atrajo hacia así, haciendo que se arrodillara en el sofá, y de nuevo le besó en la boca, pero esta vez con furia, cogiéndola de la cabeza y hundiendo su lengua entre los labios de mi esposa, que respondió con igual ardor. Yo seguía sorprendido por la actitud de Cris, y supongo que Octavio igual o más aún que yo, comprobando que lo que le había contado Mikel era cierto. Las manos de Cris destaparon de nuevo la verga de Mikel, efectivamente ya repuesta y espléndidamente trempada, obsequiándole con una nueva paja y preparando el terreno para que se la follara, o no sé si mejor decir que para que ella se le follara a él, viendo las ganas que mi esposa ponía en la tarea. Mikel soltó con gran rapidez todos los lazos de las prendas que vestían a Cris, el pareo y el bikini. Parecía que ahora era a él al que le acuciaba la urgencia de terminar cuanto antes, tal vez por la excitación de ver a una Cris totalmente volcada y entregada a él, o tal vez incluso por el morbo de saber que estaban siendo vistos por Octavio.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris dejó de morrearse con Mikel para soltar un &#8220;Ya no puedo más&#8221;. Guió la polla de su amante a la entrada de su chocho y dejándose caer de golpe, forzó la entrada de la verga en su interior. Dos largos quejidos simultáneos de ambos, a medias entre el gusto y el dolor, acompañaron la brutal y directa penetración. Durante un rato permanecieron inmóviles y en silencio, disfrutando y acomodándose a la excitante invasión. Fue mi esposa la que inició el ritmo de la follada, agarrándose al pelo de Mikel para hacer subir y bajar su cuerpo, resbalando sobre la polla de ese cabrón. Ahora ya no se quejaban, eran gemidos y suspiros de puro gozo, mientras aumentaban el ritmo de los movimientos. Cris, que seguía manejándolo todo, atrajo la cara de Mikel hacia su cuerpo encerrándola entre sus pechos. Por supuesto él aceptó la invitación y succionó los grandes y erizados pezones de ella a la par que amasaba sus dos mamas con ambas manos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El polvo se tornó frenético y salvaje, todo un lujo para un recién descubierto voyeur como yo, pero quizás no tanto para un excitado Octavio que debió pensar, con toda la lógica del mundo, que podía sacar más partido de esa situación que sólo mirar. Y entró en la estancia con cautela, con el torso desnudo e intentando no hacer ruido, mientras se meneaba la verga por fuera del pantalón. Se arrimó a la espalda de mi mujer, desconocedora, en el fragor de su propia batalla de sexo con Mikel, de las turbias intenciones de este nuevo indeseable sujeto que tenía la obvia intención de tirársela también.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Octavio pegó su cuerpo al de Cris, abrazándola por detrás y sus traviesas manos empezaron a compartir con las de Mikel las tetas de mi esposa. Mi perplejidad era ya absoluta, viendo que Cris ni se inmutaba con el contacto del otro individuo. Era evidente que la follada con Mikel la tenía muy caliente, pero no pensaba que pudiera ser suficiente como para no darse cuenta del contacto con otro tío, cuya verga erecta se apoyaba sobre el nacimiento de su espalda. Parecía como si le estuviera esperando. Octavio estimó oportuno entretenerse besándola en las inmediaciones de su oreja y Cris reaccionó volteando la cabeza para corresponderle. Y fue ahí, al encontrarse sus labios con los del invasor, cuando ella pareció salir del trance, apartándose con un grito y con tanta brusquedad que tanto ella como Mikel debieron hacerse daño por la rapidez con que la polla había abandonado el preciado recinto en el que se encontraba.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sentada junto a Mikel, y más sorprendida que irritada, observaba a Octavio frente a ellos, sin duda cohibido por la repentina espantada de Cris. Se había guardado su cipote como buenamente había podido, aunque los signos de su erección no se podían disimular.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué es esto? – preguntó Cris, más al aire que a los dos hombres que estaban con ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Hubo un silencio que por supuesto rompió Mikel con su ya habitual franqueza y blandiendo su sonrisa:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Le dije a Octavio que tú y yo íbamos a follar y, como no se lo creía, le invité a vernos desde el jardín. No pensaba que fuera a intervenir pero ya ves, parece que no solo me deslumbras a mí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ni Octavio ni mi esposa sabían qué decir, pero Mikel había tomado el control, y continuó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Oye, ¿y por qué no te lo montas con los dos, Cris? Total, nada va a cambiar, va a seguir siendo sexo, los cuernos a tu marido van a ser cuernos de todos modos, pero será una experiencia por completo nueva para ti. Además Octavio tampoco está mal. Es el tío guapo de aquí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">A mi ya no me sorprendía nada de lo que planteaba Mikel, que incluso parecía tener más experiencia en el tema del sexo de lo que yo mismo imaginaba. De inmediato mi imaginación voló viendo a mi esposa, como en las pelis porno, chupando alternativamente las pollas de los dos tíos que tenía allí y más, mucho más.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No sé si ella pensó del mismo modo, pero, tras reflexionar, una sonrisa picarona anunció su consentimiento:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y por qué no? Ya estuve a punto de hacerlo una vez, antes de conocer a Mariano, y me lo perdí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Con esas palabras mi esposa me abrió tres años de notable oscuridad en su vida sexual, entre la separación de su primera pareja y el encuentro conmigo. Nunca había entrado en los detalles sexuales de ese período, intentando mostrarse conmigo con un cierto tradicionalismo que ahora me parecía cada vez más falso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris continuó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me atrae la idea de tener dos pollas para mí. Y además, ya estoy harta de tanta interrupción – y, dirigiéndose a Octavio añadió:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tú, ven para acá y continúa con lo que estabas haciendo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Octavio se echó de inmediato sobre Cris y la besó en la boca, mientras sus manos se deslizaban muslos arriba buscando la mágica hendidura de su chocho, todo mojado tras la follada con Mikel. Este último se pajeaba viendo a la pareja, de igual modo que lo hacía yo desde mi escondite. Las caricias de Octavio en el sexo de mi esposa la incitaron con prontitud a querer ser follada de nuevo. Ella misma tomó la iniciativa, se incorporó y sin dejar de besar a Octavio, le sentó, le sacó la picha del pantalón y se acomodó sobre él, envainando la polla en su coño, esta vez más lentamente de cómo lo hizo con Mikel. Octavio puso sus manos en las nalgas de mi esposa y comenzó a follársela, subiendo y bajando el cuerpo de ella sobre él, aunque pronto la que impuso el ritmo fue ella misma.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel se les acercó y arrimó la cara al trasero de mi mujer. No lo veía pero los movimientos indicaban que el tío le estaba chupeteando el ojete, sin duda preparándola para la posterior penetración. Cris gemía cada vez que hundía su cuerpo sobre la polla de Octavio, y solo paró cuando sintió la picha de Mikel abrirse paso en su ano. No era habitual entre nosotros hacer sexo anal, por lo que no fue fácil la penetración. Cris, por momentos, retrocedía al sentir el pollón del rubio individuo invadir su ano, hasta que por fin éste consiguió su objetivo y la ensartó por completo. A partir de ese momento mi esposa fue manejada a su antojo por los dos folladores en un polvo brutal de al menos diez minutos en el que los dos machos que la penetraban se movieron con una fuerza impresionante haciéndola gritar de puro gozo, hasta que le arrancaron el deseado orgasmo en medio de un chillido ronco y prolongado. Ambos mantuvieron el bombeo, hasta que Mikel pegó un empujón tremendo que dejó a Cris por completo emparedada entre los dos tíos, y se derramó en su culo, bufando como un salvaje.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al salirse Mikel de mi esposa, ella aprovechó para despegarse de Octavio. Medio desfallecidos, ambos se sentaron, Cris junto a Octavio y Mikel en un pequeño sillón, algo más alejado de ellos. Octavio, sin dejar de masturbarse, esperó con paciencia que mi mujer se recuperara de su orgasmo. Después se incorporó y se puso frente a ella, con su cipote en pleno apogeo. Con evidente tono imperativo le indicó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Quiero que me la chupes.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder con vosotros, los tíos! Siempre queréis lo mismo. ¡Qué manía! – contestó ella, casi sin mirarle.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cris aún no había visto lo que él le presentaba, aunque ya lo había tenido dentro de ella, una polla de tamaño similar a la de Mikel, pero más oscura de color e igualmente desprovista de vello alguno. Yo ya sabía que ella iba a aceptar de nuevo meterse en la boca la verga de otro tío. Había tenido una sesión de sexo intensa y Octavio merecía la recompensa por habérsela follado tan dignamente. Mirándole directamente a los ojos, añadió:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Está bien! ¡Vamos allá!</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Se arrodilló y se encontró ante su cara con la picha de Octavio, babeante y dispuesta.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vaya! ¡Qué tenemos aquí! Otra polla calvita. Debes ser una moda. Me gusta, es tan interesante y tentadora como la de Mikel.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sin más miramientos agarró la polla del tío y empezó a lamerla en su totalidad, deteniéndose en particular en el capullo, todo impregnado de los líquidos de la follada anterior. Estaba claro que ya no le hacía ascos chupar una polla, y yo me sentí realmente idiota de no haber insistido nunca en que me lo hiciera.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/358/21480287/21480287_150_bde2.jpg" width="460" height="706">Octavio tembló de gusto cuando Cris engulló la mayor parte de su instrumento, acariciándole los huevos con una mano y pajeándole con la otra, Aceleró mucho los movimientos, tenía ganas de acabar cuanto antes. Octavio, entre gemidos, ayudaba con los movimientos de su cadera y también él parecía tener ansia por correrse de una vez.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Quiero correrme en tu cara – dijo él entre dos resoplidos, y a punto ya de soltar su leche.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mi esposa se sacó la polla de la boca y mantuvo el ritmo de la masturbación, pero eso no debió ser tan gratificante para Octavio y la inminencia de su corrida pareció declinar. Cris, viendo que el hombre no acababa, le encaró:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Dónde está esa lefa que me tienes preparada? Vamos Octavio ¿No quieres dármela? Yo ya estoy lista para que me la sueltes en la cara. ¡Venga, córrete ya!</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tras esas palabras obscenas, que jamás había creído poder escuchar en Cris, ella agarró la polla de Octavio con las dos manos, imprimiendo un ritmo tremendo al meneo. Octavio no pudo aguantar más y se sujetó a los hombros de mi arrodillada esposa, junto antes de lanzar los resoplidos que anunciaban su orgasmo. Ella dirigió la punta hacia su cara y empezó a recibir el semen sobre ella, con varios chorros que la cruzaron por completo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La verdad es que Cris maniobraba con mucha maestría para sacarle el semen a ese guaperas. Parecía saber muy bien cuando estirar y cuando soltar para recibir cada descarga de leche. A estas alturas, y viendo tanta destreza, estaba por completo convencido de que mi esposita sabía mucho más de prácticas sexuales de lo que yo mismo imaginaba, mostrándose dispuesta, ardiente y sabia.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Para terminar la faena Cris se dedicó a meterse entre los labios toda la leche que empapaba su cara, utilizando la propia verga de Octavio a modo de cuchara. Hasta ese momento había conseguido evitar mi propia eyaculación, pero ver a mi chica en tan morbosa tarea fue el premio definitivo a mi recién iniciada faceta de mirón. Me corrí por segunda vez, pringando las cortinas grises tras las que me ocultaba.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando me asomé de nuevo, los dos hombres se mantenían sentados y sonrientes, recuperando el resuello. Cris no estaba, pero al poco apareció, urgiéndoles para que se fueran:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Chicos, creo que debéis marcharos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tienes razón &#8211; contestó Mikel, menos descompuesto que su amigo Octavio, añadiendo:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ha sido una pasada. ¿No podríamos repetirlo?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No va a haber repetición. Lo he pasado de miedo, lo reconozco, pero aquí se acaba la historia, por lo menos con vosotros dos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La seguridad en la contestación de Cris me llenó de un extraño orgullo, pero sus últimas palabras me dejaron una peculiar sensación de inquietud futura. Pero en ese momento tampoco quería pensar en ello.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mikel y Octavio se despidieron de Cris, no sin antes propinarle un pequeño achuchón en el trasero, y se largaron. Al poco de marcharse ellos, también lo hizo ella.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Yo salí, aún temblando, de mi escondite, limpié como pude las manchas de semen que había dejado en el suelo y cortinas, y me dispuse a marcharme al club de tenis. Me sorprendió ver el paquete con el regalo de Mikel para su esposa. El muy cabrón se había ido tan contento, que se lo había olvidado allí. Pero lo que más me extrañó fue encontrar mis llaves del coche y mi cartera encima del paquete.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Lógicamente llegué al tenis tarde y aún confundido por todo lo que había pasado. Más tarde todavía, llegó un Octavio más que satisfecho, que además me tocó de contrincante en el partido. Por desgracia en más de una ocasión, al tenerle de frente, en vez de verle a él, lo único que veía era su polla escupiendo leche a la cara de Cris, lo que, a la vez que me excitaba, me enfurecía. Seguramente por eso volví a jugar fatal, pero me mostré lo más contundente que pude con la raqueta hasta que, con un derechazo brutal, le pegué un bolazo en sus partes que me dejó, por lo menos, parcialmente satisfecho.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al regresar a casa, encontré a Cris, preparando la cena. Me recibió toda sonriente y me dijo, con aire de cachondeo:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Hombre, ya está aquí mi maridito cornudín! ¡Qué!, ¿estás ya más tranquilito? ¿Se te han quitado esos absurdos celos?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">De primeras me dieron ganas de pegarle un par de tortas, pero al final reaccioné con una sonrisa y un besito en los labios, esperando que se hubiera lavado a conciencia la cara y la boca, y con unas increíbles ganas de echarle un polvo. Una vez acostados no me fue difícil constatar que ella tenía tantas ganas como yo. Por supuesto echamos no uno, sino dos, aunque siguiendo nuestras tradicionales pautas sexuales, menos abiertas a los juegos que ambos habíamos disfrutado esa tarde, ella de forma directa y yo de mirón.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Justo antes de dormirnos, al darme el beso de buenas noches, Cris me susurró al oído:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por cierto cariño, no te lo he preguntado, ¿Qué tal te lo has pasado esta tarde?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No sé si refería al tenis o a otra cosa. Volví a acordarme de mis llaves y mi cartera encima del paquete de Mikel, y me asaltó una gran duda.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p align="justify"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/358/21480287/21480287_130_220f.jpg" width="776" height="1191"></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-vacaciones-de-celos-y-cuernos-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;¿Infidelidad positiva? (y 2)&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-infidelidad-positiva-y-2-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-infidelidad-positiva-y-2-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 22 Apr 2023 06:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9160</guid>

					<description><![CDATA[Tomándome el café, comprendí que todas esas fantasías podían hacerse realidad y decidí finalmente acudir al lugar que me había presentado Naldori, mientras me invadía una sensación de absoluto nerviosismo, no sólo por lo excitante de la ocasión, sino sobretodo porque sabía que dar el paso implicaba completar una infidelidad que había empezado el día anterior en un cutre vagón de tren. Tras la cena, intenté relajar mis nervios y ansiedad con un largo baño de espuma. Después comencé a prepararme para la insólita velada que me esperaba. No tenía ni idea de cómo debía vestir, de modo que procuré [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><br />
Tomándome el café, comprendí que todas esas fantasías podían hacerse realidad y decidí finalmente acudir al lugar que me había presentado Naldori, mientras me invadía una sensación de absoluto nerviosismo, no sólo por lo excitante de la ocasión, sino sobretodo porque sabía que dar el paso implicaba completar una infidelidad que había empezado el día anterior en un cutre vagón de tren.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tras la cena, intenté relajar mis nervios y ansiedad con un largo baño de espuma. Después comencé a prepararme para la insólita velada que me esperaba. No tenía ni idea de cómo debía vestir, de modo que procuré ponerme lo mas sexy posible, aunque mi vestuario era de corte muy tradicional y dejaba pocas posibilidades de lucimiento erótico. Un conjunto de ropa interior de encaje blanco, una blusa de muselina negra y una falda de color beige que me llegaba a la altura de las rodillas acompañada de una chaqueta a juego. Para el calzado pensé en unas sandalias negras de medio tacón. Me esmeré más en el retoque de mi rostro, acentuando el verde de mis ojos y el brillo rosado de mis labios con el maquillaje más adecuado. Unos pendientes dorados de bolitas colgantes completaron el cuadro de mi cara.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Hecha un manojo de nervios, me miré al espejo y me encontré suficientemente guapa, o mejor aún, atractiva. Mi pelo alborotado, aún corto, me daba un aire juvenil que se me antojaba más adecuado a la edad del joven Naldori con el que pensaba encontrarme poco después. Sólo había algo que podía hacer para dar a mi silueta un toque más sensual, desabrochar un par de botones de la blusa más de lo habitual, para mostrar al menos una pequeña porción de mis pechos que, aun sin ser demasiado grandes, quedaban realzados por el sujetador que llevaba puesto. Mal efecto no debía causar, a tenor de las miradas masculinas que recibí mientras atravesaba el hall del hotel camino del taxi que me iba a llevar al infierno o al paraíso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Fue en el taxi que me llevaba al Eros Garden donde fui consciente de la barbaridad que estaba a punto de cometer. En el hotel siempre estaba a mi alcance cambiar el rumbo, pero en el taxi esa posibilidad ya no existía. Era como cuando te subes a una montaña rusa: en la cola de espera hay nervios, pero sabes que en cualquier momento puedes darte la vuelta, mientras que una vez estás subido en el aparato la adrenalina se dispara porque ya no hay escapatoria. Y aunque podía decirle al taxista que me llevara de nuevo al hotel, algo me seguía incitando a lanzarme a la aventura.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El taxista paró en una pequeña calle, tan desierta como todas las que habíamos recorrido desde el hotel, cosa lógica teniendo en cuenta que eran más de las doce de la noche. No había indicación luminosa alguna del lugar, sólo una pequeña puerta negra custodiada por un hombre voluminoso. Le entregué la tarjeta que me había dado Naldori y, de inmediato, dio tres golpes a la puerta. Esta se abrió y tras charlar brevemente con alguien, el portero me hizo pasar. Una joven india, vestida con un típico sari de color encarnado, me recibió y me hizo señas de que le acompañara a través de un sombrío pasillo, lo que no hizo sino acrecentar mi ansiedad y una creciente sensación de vergüenza por el lugar en el que me estaba metiendo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Finalmente llegamos al final del pasillo y pasé a un pequeño despacho en el que un hombre hacía anotaciones en un cuaderno. Sin mirarme siquiera, me dijo que esperara un momento. Terminadas sus tareas, alzó la vista y me preguntó, en ese inglés extraño que parecen hablar todos los indios, lo que deseaba. Le enseñé la tarjetita, la miró unos instantes y me preguntó quien me la había dado. Le dije, sin entrar en más detalles, que Naldori, lo que pareció sorprenderle inicialmente, para luego mirarme y mostrar una sonrisa cómo diciendo &#8220;¡Qué chico, éste!&#8221; Era un hombre maduro, de unos 55 años o más, con el pelo canoso y corto y la tez bronceada. Sus ojos eran tan oscuros como los de Naldori, pero mucho más penetrantes. Se tomó su tiempo para observarme con detenimiento, algo que curiosamente no me molestó, antes de dirigirse de nuevo a mí para saber cual era mi nombre. Le contesté y él me dijo que se llamaba Adazart y que regentaba ese lugar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Estuvimos charlando unos diez o quince minutos sobre mi estancia en la India y lo que me estaba pareciendo el país. En realidad creo que se había dado cuenta de mi nerviosismo y con esa charla intrascendente logró serenarme lo suficiente para poder preguntarme, ya sin rodeos, si tenía idea de lo que se hacía en el Eros Garden. No pareció sorprenderle tanto mi escueto &#8220;no&#8221;, de modo que me indicó someramente y con firmeza, que ese era un lugar para desarrollar libremente y sin tabúes, ni impedimentos, los impulsos sexuales personales de los allí presentes. No me dijo más y clavó sus ojos sobre los míos, observando mi creciente turbación, cómo esperando que le dijera que mejor me marchaba de allí. Y la verdad es que, por un momento lo pensé, pero, al igual que me sucedía con Naldori, Adazart me hechizaba con su atractiva mirada, y lo peor fue que mi mente se desbocó de nuevo. Empecé a imaginarme como sería su polla en erección y, por supuesto, eso me excitó.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/K/E/f/1KEfw/MetArt_Jaise_Loretta-A_medium_0023_m.jpg" alt="" width="424" height="636">Un casi imperceptible &#8220;Ok&#8221; fue el detonante de mi aventura nocturna. Adazart llamó a la joven india, le dijo algo y se despidió de mí, con una sonrisa que me pareció reconfortante y encantadora, diciéndome &#8220;Luego nos vemos, pásalo bien&#8221;. Mi anfitriona me llevó a una pequeña salita en la que podía distinguir vestimentas muy diversas. La chica rebuscó en un lugar, me dio un extraño conjunto compuesto por dos piezas, ambas formadas por velos de llamativos colores, y me instó a ponérmelo. Inicialmente me quedé perpleja, porque no me lo esperaba, pero ella insistió con un tono de firmeza tal, que me convenció de que era realmente necesario cambiar de vestuario. Mientras lo hacía me acordé irónicamente de las dificultades que había tenido en el hotel para elegir un atuendo algo atrevido. Ahora llevaba dos estrechos aros metálicos, uno en el cuello y otro a la altura de la cintura, de los que colgaban llamativos velos de seda que cubrían de un modo muy sugerente la mayor parte de mi cuerpo. De mi vestuario original sólo quedaba la ropa interior, porque las sandalias también habían dejado su lugar a unas zapatillas bajas doradas. La chica india me instó a despojarme también de bragas y sujetador, luego completó el atuendo cubriendo mi cabeza con un velo largo y de color verde esmeralda, me miró de arriba a abajo y pareció dar su aprobación. Me acercó a un espejo y, efectivamente, comprobé que tenía un aspecto de mujer musulmana u odalisca realmente sensual. Más por curiosidad que por otra cosa, le hice saber que quería saber su nombre. Me entendió pronto y me dijo que se llamaba Serotcel o algo parecido.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Bien, ya estaba preparada, y la inquietud y excitación, temporalmente aplacados mientras cambiaba mi vestuario, regresaron con mucha más intensidad, ahora que veía inminente lo que me podían deparar las siguientes horas en ese local.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Serotcel me cogió de la mano y me llevó hacia un gran portón blanco. Una pareja entraba delante de nosotras, ella vestida de una guisa muy similar a la mía y él con el atuendo propio de los jeques árabes. La chica india me ofreció una especie de antifaz, algo que de nuevo me dejó sorprendida, aunque pronto comprendí que el objetivo era proteger mi intimidad. Primero dudé y luego decidí ponérmelo, notando que apenas me incomodaba tanto al tacto como a la vista. Tras traspasar el portón blanco me encontré en una sala iluminada tan solo por velas y con una atmósfera envuelta por el humo que desprendían varios cuencos ovalados, cuyo aroma, intenso y penetrante, indicaba a todas luces que en esos recipientes se quemaban especias orientales. Una suave música india terminaba de dar un toque sugerente y a la vez tranquilizador a la estancia. Apenas se distinguían muebles, predominando la tapicería, tanto de pared como de suelo, aunque en la penumbra oscilante de las velas apenas podía distinguir las figuras de tapices y alfombras más cercanos a nosotras.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La joven india me hizo recostar sobre unos almohadones, junto a una de las mesitas que ocupaban los cuencos humeantes, y me dio a beber una copa que contenía un curioso brebaje en el que se mezclaban sabores de piña, manzana y alguna especie de licor alcohólico. En ese momento me sentía como viviendo un sueño, sin asimilar la extraña situación en la que me encontraba. Al poco de estar allí unas luces potentes iluminaron el centro de la sala donde varias mujeres, salidas de la nada, iniciaron un baile erótico, al son de una música mucho rítmica y estridente. La mayor iluminación me permitió saber que en la sala había bastante más gente de lo que yo creía. Las bailarinas nos deleitaron con una hermosa danza del vientre mientras portaban unas velas encendidas sobre las palmas de sus manos, sin que estas cayeran, increíblemente, pese al movimiento de sus cuerpos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al terminar la actuación quedamos de nuevo inmersos en la penumbra y bajo los compases de una música india suave y reiterativa. Dos figuras masculinas, ambas también con indumentaria árabe, pasaron frente a nosotras, se detuvieron unos momentos para mirarnos, y se alejaron a otro lugar de la sala. Esa breve, pero inquietante mirada, me sobresaltó y me hizo recordar las palabras de Adazart, cuando me indicó, o así yo lo entendí, que cualquiera podía querer acercarse a mí para tener sexo conmigo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Serotcel pareció darse cuenta de mi inquietud creciente, se puso a mis pies, e inició un masaje en ellos. Algo incómoda, le nombré a Naldori, al que realmente echaba de menos allí, esperando una respuesta de ella. Me encontré con su sonrisa y un movimiento negativo de la cabeza, lo que no me aclaró si es que no conocía al joven indio o me decía que él no iba a aparecer por allí. Lo que sí empecé a sentir es un agradable gusto con los dedos de Serotcel, que maniobraba con sutileza ya no solo por mis pies sino adentrándolos, piernas arriba. Alternaba movimientos suaves y circulares con pequeñas presiones, todo ellos sin dejar de adentrarse hacia mis muslos, en una caricia que, pese a ser femenina, no sólo calmó mi turbación sino que empezó a despertar de nuevo ese placer que había descubierto con Naldori. Los velos que tapaban mis largas piernas se fueron apartando para dejar paso también a su boca, cuando su lengua comenzó a recorrer ávidamente la parte interior de mis muslos. Estaba descubriendo una nueva faceta en mi vida sexual como era dejarme acariciar por otra mujer y la verdad es que no sentía ningún repulsión por ello, incluso me sentía bien porque de algún modo no me parecía traicionar con ello a Oscar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El placer que recibía comenzó a mezclarse con los efectos de la bebida que había ingerido y hasta me pareció sentir la música, que sonaba a nuestro alrededor, mucho más dentro de mí. Las manos que Serotcel manejaba como los Ángeles sobre mi sexo, dejaron paso a su lengua húmeda y sabia que recorría todos los rincones de mi coño ardiente, y ya me dejé llevar, abriendo por completo mis sentidos y mis piernas a esa maravillosa experiencia. Cuando ya estaba a punto de correrme, ella abandonó la tarea y subió con sus caricias a mis pechos, rozando apenas con su boca mis pezones, antes de terminar fundiendo sus labios con los míos. Su beso era como el de Naldori, dulce, suave y concentrado en mis labios, mientras acariciaba mis pezones, lo que me mantenía caliente pese a que mi sexo había sido dejado en paz, y con unas ganas tremendas de utilizar la lengua en ese profundo beso. Sentía una presión en mis labios poco común, hasta que caí en la cuenta de que no eran unos labios, sino dos los que recorrían los míos. Abrí los ojos y a duras penas pude distinguir, por la escasez de luz, a la persona que se había unido a la fiesta, cuyos cabellos grises le delataban: era Adazart. Me sorprendió y a la vez me alegró, pues eso significaba que él sentía algún tipo de atracción hacia mí. No sé por qué, tenía la sensación de que siendo el dueño del local debía ser muy especial ser el centro de su atención y en ese momento él estaba allí, dedicándose a mí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/K/E/f/1KEfD/MetArt_Jaise_Loretta-A_medium_0050_m.jpg" alt="" width="424" height="636">Nos besamos los tres durante un buen rato, sin dejar de recorrer nuestros cuerpos ansiosos de caricias. Yo era reacia a utilizar mis manos con Serotcel, pero en cambio mi deseo hacia Adazart crecía a la par de mi propia excitación. No pude contenerme mucho tiempo sin buscar su polla que encontré erguida y dura y comencé a masturbarle, tal vez con más devoción de la debida, pues a los pocos momentos él me retiró la mano y se incorporó. Serotcel se concentró en besarme mis pechos y Adazart puso ante mi vista una verga delgada y larga, que emergía de una buena mata de pelos tan grises como los de su cabeza. Se la cogí de nuevo y volví a pajearle, pero esta vez con más lentitud hasta que él mismo la agarró por su base y la dirigió a mi boca. Por unos momentos dudé en chuparla, me parecía una excesiva traición a Oscar considerando las veces que él me lo había pedido y yo se lo había negado. Sin embargo la polla de Adazart aparecía atractiva, embriagada como estaba por el licor que había bebido y por las caricias de Serotcel sobre la totalidad e mi piel. Además necesitaba saber que era capaz de hacerlo, antes de intentarlo con mi esposo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Con timidez, acerqué mis labios al glande de la verga de Adazart, apoyándolos suavemente sobre su resbalosa piel, lo suficiente para notar el sabor amargo de sus líquidos preseminales. Adazart me sujetó la cabeza y apretó suavemente, dejándome claro lo que quería. Abrí la boca y él mismo empujó su polla hacia mi paladar, lo que hizo que instintivamente la cerrara, engullendo la mitad de su vara. No sé si era la propia excitación, pero me encantó sentir el calor que desprendía ese pedazo de carne, no muy grande pero suficiente para llenarme la boca. Utilicé mi lengua para lamer y succionar lo que tenía dentro, mientras Adazart permanecía quieto dejándose hacer, pero sin soltar el velo que cubría mi cabeza, como si temiera que fuera a escapar. Mamársela a ese hombre ya maduro, pero muy atractivo, y sentir la lengua de Serotcel jugar de nuevo con mis labios vaginales y mi clítoris, me llevó irresistiblemente a masturbarle con mis propios labios. Adazart comenzó a acompañarme moviendo su cuerpo en clara intención de follarme la boca. Yo comenzaba de nuevo a sentir los síntomas que había conocido esa misma tarde con Naldori y que anunciaban un cercano orgasmo. Adazart pareció darse cuenta y sacó su polla del recinto que tan ricamente la acogía mientras que Serotcel se apartaba de mi mojado coño. La chica se prestó rauda y veloz a besarme de nuevo en la boca y el dueño del local se situó entre mis piernas. Sabía que era cuestión de segundos ser follada por otro hombre que no fuera mi marido Oscar, pero ya no me importaba y menos cuando, tras ser atravesada por su polla y empezar aquel su movimiento de entrada y salida, no sentí esa desagradable sensación de incomodidad y dolor que aparecía cada vez que mi marido me hacía el amor. Adazart se movía sobre mí con un ritmo pausado y continuado, haciendo que me acercara al paroxismo. No pude evitar que mi lengua buscara la de la chica india que me besaba y ésta no puso objeción alguna. A los pocos instantes crucé mis piernas sobre la espalda de Adazart mientras él arremetía, ya más con fuerza, dentro de mis entrañas hasta que el placer me invadió y exploté en un orgasmo aún más fuerte que el que tuve con Naldori, y en el que mis gritos creo que apenas quedaron ahogados por la música que sin cesar se extendía por toda la sala.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando me calmé noté que Adazart ya no me cabalgaba. Estaba medio tumbado junto a mí y me miraba con esos ojos brillantes en los que se reflejaba el baile de las velas más cercanas. Pese a la escasez de luz sus ojos se manifestaban penetrantes y parecían interrogarme. Miré a la entrepierna de Adazart y vi que su mástil seguía tieso, algo que me tranquilizó pues realmente era peligroso que se hubiera corrido dentro de mí, sin protección alguna. Me propuse complacerlo como a Naldori y busqué su polla, pero Adazart frenó el movimiento de mi mano, me acercó la copa de esa mágica y rica bebida y, tras darme un suave beso en los labios, me susurró &#8220;Enjoy&#8221;, incitándome a disfrutar de la noche. Luego se alejó a otro lugar de la oscura sala en la que, con los sentidos menos ocupados en mis propias sensaciones, ya podía notar como se entremezclaban el sonido de la música india y los gemidos de los allí reunidos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Busqué a Serotcel y la encontré a unos metros de donde yo estaba, junto a dos hombres vestidos, como el resto de los allí presentes, con el atuendo típico de los jeques árabes. De pie y con su cuerpo inclinada hacia delante, Serotcel era follada, por detrás, por uno de ellos, vestido de blanco, alto y corpulento,, mientras le mamaba la polla al otro, más bajito y algo panzudo y cuyo atuendo negro contrastaba con el de su compañero. Mientras apuraba la bebida me dediqué a observar lo que sucedía entre ellos y pronto me llamó la atención el &#8220;jeque&#8221; blanco que se estaba follando a la joven india de un modo pausado, lo que me permitió constatar, pese a la distancia y poca luz, que lo que entraba y salía del coño de ella, tenía un tamaño considerable. Instintivamente, y para comparar, me fijé en el otro hombre, intentando observar el tamaño de su polla, lo que no conseguí porque él apenas la sacaba de la boca de la chica, que, conociendo sus habilidades, se la debía estar chupando como una diosa.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Durante unos minutos concentré mi atención en el trío, y sobretodo en ese pollón que destacaba cada vez que salía de la gruta mojada de la chica. Todo ello poco a poco me fue de nuevo calentando hasta el punto de desear estar yo en la misma situación que Serotcel, manoseada y disfrutada por dos hombres al mismo tiempo, algo que apenas un día antes jamás hubiera podido pasar por mi mente y que, sin duda era producto de mi creciente calentura y de los efectos de ese brebaje que ayudaba a vencer mi inhibición natural.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">De repente los dos hombres abandonaron su tarea y parecía que iban a intercambiar sus posiciones. Fue en ese momento que el de la polla grande se percató de mi presencia, recostada a escasos pasos de ellos. Por unos momentos dudó qué hacer, mientras un extraño y excitante nerviosismo se apoderaba de mí, al sentir que, tras su máscara negra, su atención parecía querer cambiar de objetivo. Finalmente se acercó a mí. Mi turbación fue tal que se me cayó la copa de bebida que aun no había terminado de apurar, mojando mi piel y los pocos velos que apenas tapaban algunas zonas de mi cuerpo. Se quedó de pie, sujetándose la polla con una mano, esperando mi reacción. Le tenía tan cerca que ahora ya podía admirar la inmensidad de su picha y si con la de Naldori en el tren había quedado prendada, con la de ese jeque blanco sentí auténtica admiración y un instinto irrefrenable de cogerla entre mis manos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Me arrodillé y, sin dudarlo más, cogí su verga con una mano, sintiendo su grosor, su calidez, su ondulada piel recorrida por gruesas venas. Le comencé a masturbar mientras él se apoderaba de mis pechos y los manoseaba de un modo menos excitante que mis dos anfitriones, pero igualmente placentero. No era capaz de cerrar la totalidad del tronco con mis manos y sentí la necesidad de meterme en la boca ese trozo de carne. Tuve que abrir mis labios todo lo que pude, y aun así me costó engullir el capullo que, curiosamente, no presentaba ningún sabor especial. El hombre me acariciaba el pelo con delicadeza, mientras yo trataba de comerme más ese palo. Cuando vi que no me cabía más, agarré con ambas manos la parte de la verga que quedaba fuera y empecé a pajearle con fuerza, disfrutando con la sensación de estar dando gusto a ese extraño superdotado que, involuntariamente, se veía obligado a intentar follarme por la boca para meterme aún más su pollón.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Estaba teniendo éxito con mi mamada ya que empecé a notar como la gruesa verga comenzaba a desprender líquido preseminal. Sentía su sabor acre, justo en el momento en que noté una lengua sobre mi coño y unas manos acariciando mis muslos. No sabía quien invadía mi intimidad, pero estaba seguro de que no era la chica india, no era tan hábil como ella, y además no me importaba, concentrada como estaba en disfrutar y hacer disfrutar a mi alto amante con mi felación. Pronto sentí una polla invadiendo el interior de mi chocho y me encontré de nuevo follada por otro hombre mientras me comía ese enorme nabo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/K/E/f/1KEfI/MetArt_Jaise_Loretta-A_medium_0069_m.jpg" alt="" width="424" height="636">Llegó un momento en el que me di cuenta de que la polla del macho que tenía entre mis labios iba a empezar a escupir su semen, pues la corrida parecía inminente, y en un atisbo de lucidez, pensé en Oscar y en que él debía ser el primero que se corriera en mi boca, además de que mi propia calentura, alentada por los manejos en mi coño del otro desconocido, que no podía ver pues me lo impedía el corpachón que tenía frente a mi, exigía una follada salvaje de ese individuo. Solté la polla y me tumbé de nuevo sobre los almohadones con el tiempo justo para ver que quien me follaba era el otro &#8220;jeque&#8221;, el que iba de negro.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tras un rápido movimiento de ambos, sentí la enorme polla llamar a mi ardiente coño, mientras que la otra se acomodaba entre mis pechos para masturbarse entre ellos. Cuando la gran verga invadió mi canal vaginal, sentí unos momentos de dolor e incomodidad, que no tardaron en desaparecer, seguramente porque mi excitación mantenía muy lubricado mi conejo. Los movimientos de ambos se intensificaron a la par que mi goce, agarré por el trasero al que se pajeaba entre mis pechos y este subió su cuerpo hasta dejar sus huevos sobre mi boca. Los chupé con el frenesí que me proporcionaba el inminente orgasmo al que me llevaba el hombre que me taladraba el coño cada vez con más furia, casi con desesperación, y se afanaba en chupar mis pezones hacia los que se había inclinado mientras mantenía el ritmo de la follada sin cesar. Casi en la cumbre de mi propio placer sentí una ligera sensación y sabor desagradable mientras chupaba y lamía el cuerpo del otro individuo que había apoyado todo su trasero sobre mi rostro, pero eso duró poco, estaba a punto de reventar con las embestidas de mi desconocido follador y sólo pensaba en culminar mi propio placer. Exploté al sentir como el jeque blanco se tensaba dentro de mí y empezaba a correrse. Fue un orgasmo brutal e intenso, en el creo que chillé brutalmente, mientras agitaba mi cuerpo y me aferraba a él, como temiendo que quisiera escapar de mí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Aún no había terminado de recuperarme del todo, cuando el jeque negro se acomodó de nuevo sobre mí y me intentó meter su polla en la boca. Ya no sentía el pollón dentro de mi coño y con mi excitación en estado decreciente dudé en continuar, pero él se las compuso para introducirla entre mis labios. La noté mucho más pequeña que lo del otro hombre y de hecho el consiguió que entrara en su totalidad, pero, apenas lo hizo, inició un metisaca impresionante que bloqueó mi rostro entre los almohadones y su vientre. Si el jeque blanco me había follado como una bestia por la vagina, el jeque negro me jodía por la boca como un auténtico poseso y pronto me di cuenta de que no iba a poder reservar a mi esposo Oscar el premio de ser el primer hombre que depositara su leche en mi boca. En apenas un minuto de intensos movimientos, él empujó con furia, apretó su pelvis sobre mi rostro y se corrió. No se movía, pero su verga soltó, en varias andanadas, todo la leche que tenía guardada en sus pelotas e inundó mi boca, obligándome a tragármela. Mezclándose con la música ambiental, había podido escuchar perfectamente sus rugidos mientras se corría y hasta me había parecido escuchar un &#8220;Toma, zorra&#8221; en castellano, que me dejó muy sorprendida.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando el hombre se retiró vi, a cierta distancia, un corro de personas se llevaban a alguien en volandas. Junto a mi apareció la bella Serotcel, como salida del cielo y me susurró al ido &#8220;¿Ok?&#8221; Vi sus bellos ojos cruzarse con los míos y me percaté de que yo ya ni llevaba la máscara, que probablemente había perdido en el transcurso del bestial orgasmo que había tenido con el alto jeque blanco.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Decidí que no quería más, estaba saciada y comenzaba a estar desorientada ante todo lo vivido en esa loca noche. Le hice una indicación a mi anfitriona de que quería marcharme y ella se prestó a acompañarme hacia la salida. Me hizo señas de si quería bañarme, pero sólo quería irme de allí, regresar al hotel cuanto antes, y pensar, pensar en lo que había experimentado y las consecuencias futuras, sobretodo, por el hecho de que Adazart no se había corrido dentro de mi coño, pero el fornido amante sí lo había hecho, y debía ver cómo solucionar cuanto antes, allí mismo, en Nueva Delhi, y sin que se enterara Oscar, la eventualidad de un indeseado embarazo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mientras repasaba todo lo sucedido esa noche, el médico de guardia del hospital entró en la salita en la que me encontraba y, con una franca sonrisa, me comentó que todo iba bien y que en unos minutos podría ver a mi marido. Mi alegría, ante la noticia, se disipó cuando tras él distinguí, con sorpresa, una figura conocida. Era Dayron, compañero de trabajo de Oscar, un tipo más bien bajo y regordete que me repelía por su actitud soez y lasciva para conmigo, algo que me había demostrado varias veces con palabras y hechos, empezando en una fiesta de la empresa en la que me había invitado a bailar y había intentado meterme mano mientras me decía al oído lo buena que estaba y lo que le encantaría follarme. Eso se había repetido en varias ocasiones más y nunca le había dicho nada a Oscar para no entorpecer su ambiente laboral con el compañero.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando el médico nos dejó, Dayron me dijo:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te preocupes, Vero, Oscar está bien. Sólo ha sido un susto.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias &#8211; contesté &#8211; pero ¿qué es lo que ha pasado? ….. ¿Y qué haces tú aquí?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Dayron pareció pensarse la respuesta y luego cambió por completo de tercio.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pareces muy cansada, Vero, ¿Has dormido mal esta noche?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Me dieron ganas de darle un sopapo, pero me contuve.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; He dormido perfectamente, hasta que me despertaron para decirme que Oscar estaba en el hospital ¿Puedes decirme qué ha pasado? Anoche me dijo que tenía que ir a Bombay y que viajaría toda la noche en tren, y ahora resulta que está aquí, en Nueva Delhi, y en un hospital. ¿Estabas tú con él?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Creo que es obvio que yo estaba con él ¿no crees? Pero, sigo creyendo que tú no has pegado ojo en toda la noche.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Su reiteración en ese comentario ya me extrañó. En lugar de decirme que había pasado y por qué Oscar estaba en el hospital, se empeñaba en preocuparse por si había dormido o no. Mi rabia iba en aumento.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dayron, no creo que a ti te importe, eso ¿vale? Más bien dime qué es lo que ha pasado y por qué Oscar está aquí, en este hospital.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Dayron volvió a tomarse su tiempo antes de contestar, mientras se encendía un pitillo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira Vero – me dijo con aire solemne y mirándome fijamente a los ojos – no me gusta decirte esto, pero Oscar me ha hablado de algunos problemillas que tiene en su vida sexual contigo. Sé que te quiere un montón, no te quepa duda, pero los hombre a veces necesitamos … bueno, ya sabes, un poquito más de caña.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y? – pregunté sorprendida</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, he intentado varias veces ayudarle, si no a resolver ese problema, que es cosa vuestra, sí a desahogarse, pero siempre sin éxito.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ya! Seguro que has querido llevarle más de una vez a uno de los prostíbulos en los que tú debes aliviarte con frecuencia &#8211; contesté con cierta inquietud, ante la constatación del grado de frustración sexual de mi esposo, pero orgullosa de su negativa a dejarse llevar en los sucios manejos de ese repulsivo compañero de trabajo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Crees que no tengo buen gusto a la hora de elegir con quien desahogarme? ¿Crees que voy por los prostíbulos más cutres del mundo y con las putas más sucias del planeta? – Dayron me contestó con clara indignación y luego me sonrió de un modo que no me gustó en absoluto – Te diré que yo ya había estado aquí, en Nueva Delhi, en otras ocasiones, y sé a donde debo acudir para buscar una mujer con quien acostarme. Es más, te diré también que, después de mucha lucha, conseguí convencer a Oscar para acompañarme al lugar más refinado de la ciudad para que él también se &#8220;desahogara&#8221;, aunque para ello tuvo que inventarse lo del viaje a Bombay. Es un lugar muy sensual, en el que unas bellas indias e indios saben cómo tratar tanto a hombres como a mujeres, y un lugar al que también acuden parejas liberadas en busca de sexo libre y sin limitaciones. ¿Quieres que siga?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Un extraño presentimiento comenzó a turbarme, mientras Dayron continuaba su explicación, sonriendo cada vez más maliciosamente. Con un ademán le indiqué que siguiera.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Empezamos picoteando un poco por aquí y por allá, nada serio, Oscar seguía reacio a sumergirse en la infidelidad. La bebida y el ambiente del lugar, con gente follando a nuestro alrededor, rompieron finalmente la férrea voluntad de tu esposo y acabamos haciéndole el amor a una preciosa mujer india. Por cierto, supongo que ya debes saberlo, pero Oscar tiene un rabo de proporciones increíbles, ojalá el mío fuera igual.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/K/E/f/1KEfM/MetArt_Jaise_Loretta-A_medium_0078_m.jpg" alt="" width="424" height="636">Dayron calló mientras seguía dando caladas a su cigarrillo. Yo le daba vueltas a lo que me había contado y las dudas se arremolinaban en mi cabeza. Recordé mi paso por el Eros Garden y los dos hombres que yacían con la india, a mi lado, uno alto y fornido con una polla enorme y el otro bajo y regordete. Cuanto más lo pensaba, más me convencía de que ellos dos habían estado en el Eros Garden y que habían sido ellos los que habían acabado follándome de un modo tan salvaje. Y me acordé de la incómoda sensación que tuve cuando me penetró el hombre más alto, similar a la que sentía con Oscar. Un intenso calor me recorrió de arriba abajo y se concentró en mis mejillas, haciendo que involuntariamente tratara de taparme la cara para disimular mi sonrojo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sé lo que estás pensando, Vero – Dayron intervino de nuevo – piensas en dos hombres disfrazados de árabes y portadores de máscaras negras ¿verdad? Te acuerdas del pollón de uno de ellos, de cómo te lo metía por la boca mientras el otro te comía el coño y luego te follaba a placer ¿no? Y de cómo los dos árabes cambiaban sus lugares, uno te taladraba el coño con su enorme polla mientras el otro apoyaba su trasero sobre tu rostro enmascarado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Unas fuertes nauseas comenzaron a acompañar a mi rubor, conforme Dayron resumía en pocas palabras mi estancia y la de ellos dos en el Eros Garden.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; También recordarás el brutal orgasmo que tuviste, pero probablemente no recuerdes cómo, mientras te corrías de un modo tan salvaje, yo te quitaba la mascara y así mostrabas tu bello rostro a tus dos amantes, a tu propio esposo y a su colega Dayron. Eso fue un shock para Oscar y por eso está aquí, en este hospital. Para mí, en cambio, fue una bendición saber que te acababa de follar, que me había pajeado entre tus tetas, que habías pasado tu húmeda lengua, en la cúspide de tu placer, por mi ojete, lamiéndolo y besándolo con auténtica devoción. Y te tenía allí, a mi merced. Posiblemente no fui un buen amigo para Oscar, pero en ese momento lo único que quería era correrme, y qué mejor lugar que esa linda boquita sonrosada que tienes. No lo dudé ni un instante y te follé por la boca sin piedad. Puedo jurarte que llenarte la boca con mi lefa ha sido lo más maravilloso que me ha pasado jamás, fue un orgasmazo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Durante un buen rato me quedé en blanco, sin saber qué decir, aturdida por todo lo que había sucedido en unas pocas horas. Dayron rompió de nuevo el silencio.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo que aún no entiendo es qué hacías tú allí, Vero, pero bueno, eso es algo que tendrás que explicarle a Oscar, no a mí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Cerdo! – fue lo único que se me ocurrió decirle en ese momento, justo cuando el médico apareció ante nosotros y me indicó que le siguiera.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Recorriendo junto al doctor el pasillo que me llevaría a la estancia en la que descansaba Oscar, los sentimientos bailaban en mi mente como en un carrusel.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sentía odio hacia Dayron por haberme disfrutado sexualmente y a la vez asco recordando haber lamido su apestoso ano y haberme tragado su semen cuando se corrió en mi boca. Sentía rabia por la traición de Oscar y a la vez comprensión, ante su frustración sexual, y preocupación por su salud. Sentía remordimientos por la traición mía. Sentía miedo por nuestro futuro como pareja. Sentía una extraña alegría por el hijo que podía llevar dentro de mí, y cuyo padre sería Oscar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Pero, sobretodo, yo seguía sintiendo un gran amor hacia mi marido y muchas ganas de disfrutar con él y recuperar todo el tiempo que habíamos perdido desde que estábamos juntos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al entrar en la habitación en la que yacía Oscar y acercarme a él, tuvimos ese cruce de miradas que unas máscaras habían impedido apenas unas horas antes y que al menos habría permitido evitar algunas cosas. Oscar esbozó una tímida sonrisa y en sus ojos pude apreciar que él me seguía amando tanto como yo a él. Tendríamos que resolver algunos problemas, eso estaba claro, pero yo ya estaba convencida de que nuestras vidas, en el plano sexual, iban a cambiar para bien, después de habernos sido mutuamente infieles.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Nota del autor.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Como ya dije en la introducción del relato, esta es la historia que una lectora me pidió plasmar por escrito. No sé si es cierta o es una fantasía, ni sé mucho más de su vida personal. Solo sé que en uno de sus E-Mail me decía que no iba a poder celebrar su aniversario de boda porque su bebé estaba malito con fiebre.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Este relato está dedicado a todos los lectores, que tan maravillosamente se han manifestado en esta mi corta experiencia como escritor de cuentos eróticos, y en particular a aquellos que más me han animado a seguir escribiendo o me han ayudado a mejorar mi forma de hacerlo. Sus nombres están más o menos veladamente reflejados en el texto. Muchas gracias a todos.</span></p>
<p align="justify"><img decoding="async" class=" aligncenter" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/K/E/f/1KEfT/MetArt_Jaise_Loretta-A_medium_0120_m.jpg" alt="" width="600" height="400"></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-infidelidad-positiva-y-2-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;¿Infidelidad positiva?&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-infidelidad-positiva-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-infidelidad-positiva-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Apr 2023 06:56:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9158</guid>

					<description><![CDATA[¿INFIDELIDAD POSITIVA? Introducción. Este relato está basado en la historia que una lectora me pidió que escribiera. Por ello está redactado en primera persona, como si fuera ella misma quien la estuviera escribiendo. ***************** Eran cerca de las cuatro de la madrugada, cuando por fin me metí en la cama de la lujosa habitación del hotel en la que estaba hospedada con Oscar, mi marido. El breve baño tomado antes de acostarme no había sido lo suficientemente reparador para mitigar el cansancio que arrastraba. Intenté dormir, pero más que el cansancio físico, me lo impedía el torbellino de sentimientos que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿INFIDELIDAD POSITIVA?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Introducción. Este relato está basado en la historia que una lectora me pidió que escribiera. Por ello está redactado en primera persona, como si fuera ella misma quien la estuviera escribiendo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">*****************</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eran cerca de las cuatro de la madrugada, cuando por fin me metí en la cama de la lujosa habitación del hotel en la que estaba hospedada con Oscar, mi marido. El breve baño tomado antes de acostarme no había sido lo suficientemente reparador para mitigar el cansancio que arrastraba.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intenté dormir, pero más que el cansancio físico, me lo impedía el torbellino de sentimientos que poblaban mi mente y una honda preocupación ante un posible embarazo. Tenía muy recientes las placenteras sensaciones vividas apenas unas horas antes, mientras unos fuertes sentimientos de culpabilidad iban creciendo en mi interior, ganando terreno a un ligero y tranquilizador convencimiento de que, en el fondo, todo lo sucedido podía enriquecer mi relación de pareja con Oscar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando el agotamiento parecía comenzar a vencerme, el sonido del teléfono me sobresaltó. La voz del recepcionista de guardia del hotel me anunció, en un extraño, pero comprensible inglés, que debía acudir con urgencia a un cierto hospital de la ciudad donde, al parecer, había sido ingresado mi marido.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi sorpresa fue tal, que no pude articular palabra, hasta que escuché de nuevo la voz del recepcionista, quien, entendiendo posiblemente la situación, se ofrecía a buscarme un medio de transporte. Mientras me vestía de nuevo, la preocupación e incredulidad ocuparon por completo el lugar de mis anteriores reflexiones y hasta dejé de sentir agotamiento físico.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras el taxi avanzaba con rapidez por las desoladas y oscuras calles de Nueva Delhi, yo intentaba hallar una explicación a esa enigmática y a la vez preocupante situación, cada vez más convencida de que todo debía ser un error, pues mi esposo estaba a más de 300 Kilometros de allí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La casualidad hizo que, en el trayecto al hospital, el taxi pasara por el mismo lugar donde, apenas unas horas antes, mi sexualidad había completado su despertar. Un estremecimiento afloró involuntariamente entre mis piernas, recordando lo que allí había ocurrido, pero no tuve oportunidad de profundizar en esos cercanos recuerdos, pues apenas dos minutos después ya me encontraba en la zona de urgencias del hospital.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando el médico de guardia me confirmó que mi esposo estaba allí y que en ese momento le estaban haciendo unas pruebas por un problema cardíaco, me derrumbé. Un fuerte mareo hizo tambalearme, y sólo la ayuda del médico impidió que cayera al suelo. Me llevó a una salita y, tras asegurarse de que me encontraba mejor, me ayudó a sentarme en un gran sofá, cuyo color verde apenas se distinguía en la penumbra provocada por la luz de una pequeña pantalla de pie.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Allí quedé, acompañada por el silencio de la noche, apenas roto por el suave zumbido que emitía la bombilla de la lamparita, y sumida en mis pensamientos, a caballo entre la obvia preocupación por el estado de Oscar, la confusión que me producía el hecho de que él estuviera allí, y no en Bombay, como yo creía, y, sobretodo, un creciente desasosiego en mi interior por haber culminado esa misma noche una incomprensible y peligrosa infidelidad. Porque, pese a todo, yo quería muchísimo a mi marido, y en lo más hondo de mi ser, comenzaba a nacer la absurda creencia de que lo que me estaba pasando era un castigo por mi traición.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/adhFhQ8D.jpg" width="423" height="635">No pude evitar mirar hacia atrás y revivir las últimas 24 horas, en las que mi vida había dado un cambio a priori inconcebible. Era frecuente que Oscar, por su trabajo, viajara al extranjero a revisar proyectos de la compañía en la que trabajaba, la &#8220;Sodoged Sociedad Anónima&#8221;. Normalmente eran viajes de un par de días, por lo que yo casi nunca le acompañaba, pero en esta ocasión, siendo el viaje a la India, pensamos ampliar la estancia y aprovechar la ocasión para visitar juntos ese exótico y bello país.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salimos de Madrid un sábado hacia Agra, donde pasamos el domingo viendo el Taj Mahal. Por la noche cogimos un tren que nos llevaría a Nueva Delhi, lugar donde el lunes y martes Oscar debía cumplir con su trabajo, quedándonos el resto de la semana para nuestras apetencias turísticas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El tren en el que viajábamos a la capital de la India era viejo y destartalado, y el viaje largo y pesado, de modo que, a mitad de recorrido, todos los viajeros intentábamos dormir en los incómodos y arrejuntados asientos de madera que llenaban los vagones. Un brusco vaivén del tren, posiblemente en una curva, me despertó y aunque intenté conciliar de nuevo el sueño, ya no lo conseguí. A mi lado, Oscar parecía dormir plácidamente. Contemplando su rostro, apenas delineados por la tenue penumbra del vagón, afloró en mí una fuerte sensación de felicidad.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aún atractivo a sus 32 años, dos más que yo, alto y corpulento, Oscar no es precisamente un adonis de hombre, pero tiene muchas facetas personales que hacen que convivir con él sea un auténtico lujo. Es comunicativo, trabajador, cariñoso y atento, pero lo más importante para mí, ha sido siempre su comprensión ante mi postura frente al sexo, que se traducía en una actitud enfermiza hacia todo aquello que pudiera escapar de los cánones más tradicionales.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No rechazaba hacer el amor con él, pero nunca había conseguido disfrutarlo del todo. De hecho las caricias con las que él iniciaba el juego amoroso conseguían excitarme, pero las penetraciones me resultaban primero incómodas y finalmente algo dolorosas, provocando que yo acabara siempre con un fingido orgasmo que Oscar jamás me había recriminado, bien por no percatarse de ello o simplemente por evitar presionarme.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En las pocas veces en las que él me había planteado, en serio, temas como el sexo oral o anal, o hacer el amor fuera del espacio físico de nuestro dormitorio, siempre se había encontrado con un no, más o menos categórico, por respuesta. A pesar de ello él nunca aparecía contrariado por mis negativas. Yo estaba convencida de que lo que Oscar obtenía de mí era suficiente para su propia satisfacción, sin tener que recurrir a otras manifestaciones sexuales ajenas a unas iniciales caricias y posterior penetración, y eso colmaba mi felicidad en el plano amoroso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La necesidad de ir al baño interrumpió mis pensamientos. Con dificultades, por el traqueteo del tren, llegué al aseo, situado en un extremo del vagón y empujé la puerta, sin pensar que hubiera alguien dentro, topándome con la espalda de una figura masculina, que parecía estar orinando. Ante la intromisión iba a cerrar de inmediato la puerta, cuando observé, apoyada entre la pared y la vieja cisterna, la foto del rostro de una mujer que, pese a la poca luz del aseo, pude comprobar que era rubia y de rasgos claramente occidentales.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hombre parecía mirar la foto y fue entonces cuando noté que movía rítmicamente su mano y cuerpo. Sobresaltada ante lo que estaba sucediendo quise darme prisa en salir cuanto antes de allí, con la mala suerte de que mi falda se enganchó en el marco de la puerta, lo que me hizo tropezar y golpearme con ella, evitando así que cayera al suelo. Eso hizo reaccionar al hombre, que, hasta ese momento, no se había percatado de nada, se giró hacia mí y al verme intentó guardarse nerviosamente la verga. Yo por mi parte permanecí quieta observando los problemas del hombre para guardarse dentro del pantalón la polla en completa erección.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por unos segundos mis ojos se cruzaron con los del él. Eran enormes, redondos y de un color café oscuro intenso, casi negros. Me impactaron tanto, que instintivamente bajé la mirada, deteniéndome de nuevo en su entrepierna, mientras él porfiaba por esconder su miembro en el refugio natural. Mantuve esa mirada fija hasta percatarme que él ya no intentaba guardársela, sino que sus dedos la recorrían de arriba a abajo, arrastrando la oscura piel que quedaba por debajo de su circuncidada cabeza. Hipnotizada, era incapaz de quitar la vista de la primera polla en erección que veía al natural.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De repente noté como adelantaba su mano libre a la costura de mi falda, que permanecía enganchada a la cutre puerta de acceso al aseo, y la liberaba. Era el momento de salir corriendo de allí, pero no lo hice. Aún con vergüenza, alcé de nuevo la mirada. Era un chico joven, indio, llevaba una camisa blanca ancha y el pantalón oscuro, y me miraba con un esbozo de sonrisa que, junto a sus ojos negros y las facciones suaves y redondeadas de su rostro, me cautivaron.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me cogió con dulzura de los hombros, me giró y me sentó en el inodoro, permaneciendo él de pie frente a mí y apoyado en la puerta, para evitar que alguien pudiera entrar. Con un ademán me pidió que bajara mi mirada a su entrepierna y así lo hice, mientras él reanudaba la masturbación que había tenido que interrumpir por mi culpa.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://i.imgbox.com/adiHurMr.jpg" alt="" width="424" height="636">A partir de ese momento la foto de la rubia fue sustituida por el rostro en vivo de una mujer de pelo castaño claro, corto, pero abundante y revuelto, con ojos de color verde botella, coronados por unas cejas finas y recortadas, y labios rosa pálidos. Toda una visión para el disfrute del joven indio que se pajeaba sin miramiento alguno frente a mí. No me importaba ser en ese momento el objeto sexual de ese guapo muchacho, al contrario, la extraña situación en la que me encontraba había comenzado a excitarme de un modo intensamente desconocido, y permanecía concentrada en la polla que tenía erguida a escasos centímetros de mi cara, examinando con detalle la textura del oscuro pellejo en movimiento y la forma del glande al descubierto, que poco a poco se iba cubriendo de líquido pre-seminal.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El muchacho aceleró el movimiento de su mano y comenzó a exclamarse, anunciando la cercana presencia de un orgasmo que me iba a manchar sin remedio. Fugazmente pasó por mi mente la idea de girar la cara, pero en realidad estaba deseosa de que el chico se corriera, con una morbosa y excitante curiosidad por ver como soltaba su leche.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un gemido más prolongado y un denso escupitajo de semen, que impactó sobre mi nariz, fueron el inicio de su corrida. Embelesada, contemplé como el resto de la leche fue brotando de la boca de su polla con lentitud y continuidad, deslizándose viscosamente por el tronco hasta desaparecer por la bragueta dentro de sus pantalones. Contrariamente a lo que me imaginaba apenas me manchó, aunque noté como el impacto inicial resbalaba de mi nariz hasta mojar mis labios.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez recuperado, el muchacho se limpió y se guardó la verga. Antes de marcharse dijo algo que no entendí, aunque supuse que me daba las gracias por haberme prestado de un modo tan inesperado a ayudarle a hacerse la paja.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y yo me quedé allí sentada, extrañada y paralizada, con los labios húmedos del semen de ese chico desconocido y con una calentura que no había sentido jamás hasta ese instante. Finalmente reaccioné, me limpié la cara y volví a mi asiento en el tren, dejando allí la foto de la mujer rubia, único e inanimado testigo de la locura que acababa de cometer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No pude dormir el resto del viaje. Me atormentaba todo lo ocurrido, pero a la vez no me quitaba de la cabeza la imagen de la polla del joven indio y de su esperma resbalando por ella. Comencé entonces a imaginar cómo sería también la polla de mi marido en erección, algo que nunca había visto, aunque sí la había observado, sin interés, en estado normal. Tantas fantasías me llevaron a unos límites de excitación que se fueron haciendo cada vez más incontrolables, en la soledad de un vagón de tren donde todos dormían, ajenos a la humedad que mojaba mi propio sexo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegamos a Nueva Delhi apenas era capaz de mirar a Oscar. Me sentía muy avergonzada, pero estaba tan caliente que quería aprovechar el momento para llevármelo a la cama en cuanto llegáramos al hotel, e intentar por fin disfrutar del sexo y, sobretodo, verle la polla, algo que ya se estaba convirtiendo en una auténtica obsesión.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por desgracia los hechos no se desarrollaron como yo preveía. El registro y acomodo en el hotel fue muy largo y a Oscar sólo le dio tiempo a darse una ducha rápida antes de vestirse para ir a su trabajo. Pensé en ducharme con él, pero sabía que a Oscar, conociéndome, eso le iba a extrañar mucho, de modo que desistí, aunque sí tuve ocasión de verle con detenimiento por unos instantes, y de soslayo, su pene en estado fláccido, lo que, por cierto, no me desagradó en absoluto.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En fin, que me quedé sola, sin nada que hacer en toda la mañana, y sumamente excitada, y hasta pensé en intentar hacerme el primer dedo de mi vida, pero no tuve la suficiente valentía moral. Traté de recuperar el sueño perdido durante la ajetreada noche en el tren. Mal que bien, conseguí dormir toda la mañana, y desperté más calmada y con los pensamientos más limpios. Seguía algo intranquila, pero las imágenes sucias ya no se me aparecían. Sabía que lo que había pasado no estaba bien, pero, extrañamente, tampoco estaba convencida de haber traicionado realmente a mi esposo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No quise bajar al restaurante y pedí que me llevaran la comida a la habitación. Una chica preciosa, de raza india, se encargó del servicio, trayéndome todo lo que había solicitado. Comí, no con demasiadas ganas, y luego me duché. Salía de la ducha con mi cuerpo envuelto por una toalla hasta bastante más arriba de los muslos, cuando llamaron por teléfono del servicio de habitaciones para saber si podían retirar el servicio de comida. Les dije que no había problemas y, efectivamente, poco después, cuando me preparaba para vestirme, golpearon a la puerta. Convencida de que sería la misma joven que me había llevado la comida, ni me preocupé por estar en deshabillé, sólo con la toalla, y con un &#8220;Ok&#8221; accedí a que pasara a la habitación, mientras regresaba al baño a coger un cepillo para el pelo. Cuando salí del baño me quedé de piedra. En lugar de la joven india, era una figura masculina la que, de espaldas a mí, se afanaba en poner en el carrito todos los utensilios del servicio de comida. No me dio tiempo a reaccionar antes de que se girara, y al mirarnos la sorpresa de ambos fue total. Frente a mí estaba el atractivo chico con el que esa misma noche había tenido el encuentro en el tren, mirándome con esos atrayentes ojos oscuros, y tan sorprendido como yo. Permanecí impávida e incapaz de hacer nada, sintiendo cómo de nuevo se apoderaba de mí una sensación de vértigo nervioso ante la situación en que me encontraba, así como un delicioso cosquilleo en mi zona genital.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El joven indio me sonrió y su mirada me desarmó de nuevo. No protesté cuando se acercó a mí y me acarició la cara y el pelo con una de sus manos, algo que electrizó aún más esa nerviosa excitación que se iba apoderando de mí. Sin saber ni cómo ni por qué, me encontré con sus labios en contacto con los míos y con sus dos manos acariciándome el pelo con suavidad. Y con esa misma suavidad empezó a besarme, lentamente, sin prisas, sin usar la lengua, empleando sólo sus labios sobre los míos, en un beso para mí extraño y desconocido, pero mucho más placentero y excitante que los besos de mi marido Oscar, más agresivos y siempre dirigidos a invadir mi boca con su lengua. Ni esa fugaz imagen de mi marido fue capaz de hacerme desistir de ese mágico momento y yo misma me empleé a fondo, moviendo mis labios junto a los suyos, correspondiendo al sensual beso de mi amante improvisado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una de sus manos se aventuró a soltarme el nudo que mantenía la toalla arrollada a mi cuerpo, y ésta cayó a mis pies, pero ni a él parecía interesarle aún la visión de mi cuerpo desnudo ni a mí me importaba en ese momento exponerlo, por segunda vez en mi vida, y además de un modo más directo, a los ojos de un hombre. Seguía besándome, y sus manos recorrieron mi espalda de arriba abajo, contornearon las formas de mi trasero, apenas sopesándolos, y luego subieron por los lados de mi cintura, acercándose excitantemente al nacimiento de mis pechos. En ese momento no pensaba en nada que no fuera disfrutar de la dulzura y sensualidad de ese beso y caricias que no había experimentado jamás, y que me hacían sentir cómoda, sin sentimiento de culpa y con una creciente excitación que se reflejaba en la humedad de mi coño. Era como si un ángel me estuviera enseñando unos placeres sexuales nuevos e intensos.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Poco tardé en ser arrastrada a la cama de la habitación por mi joven adonis, quien no dejaba de besarme, excitándome hasta el punto de provocar que yo misma buscara con mi lengua la suya, algo que me costó conseguir, pues él parecía disfrutar más con su técnica de besar sólo con los labios, hasta que finalmente cedió a lo que para mí era más tradicional, aunque sin abandonar el grado de delicadeza que aplicaba a todas sus caricias.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando sus labios abandonaron los míos, se lanzó a besar y lamer mis orejas y mi cuello, y luego ya se fue a mis pechos, de tamaño medio, y más directamente a mis erizados y oscuros pezones, casi como si hubiera adivinado que estos necesitaban ser acariciados y tratados ante mi creciente excitación. Sus sutiles caricias provocaron que un desconocido calor recorriera mi cuerpo desnudo y que las sensaciones placenteras en mi coño comenzaran a alcanzar un grado también inusual.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://i.imgbox.com/accPJCkJ.jpg" alt="" width="424" height="636">Cuando metió su cabeza entre mis piernas, me abrí por completo a él y terminé de perder el mundo de vista. Se agarró a mis nalgas, levantándomelas, y dejando sus dos dedos pulgares en disposición de maniobrar libremente por mi coño. Comenzó a lamer alternativamente mis ingles, mientras esos dos dedos traviesos atravesaban mi escasa mata de pelo castaño y jugaban con mis labios, sobándolos, pellizcándolos, abriéndolos y cerrándolos. Yo ya no era consciente de si mis gemidos eran o no audibles, ni de la remota posibilidad de que Oscar adelantara la hora de regreso al hotel y me pillara en una situación tan comprometida e irreal. Lo único que me importaba eran las manifestaciones de placer que sentía en todo mi ser y que llegaron a su máximo cuando mi amante maniobró con sus dedos para abrirme y exponer mi sensible y mojado clítoris a su experta boca. De nuevo fueron sus labios los que tomaron el mando de la situación, prodigándome un masaje sobre mi clítoris que me llevó al límite. El chico se percató de mi situación y culminó su trabajo lamiéndome, con la fuerza justa para provocarme un orgasmo desgarrador, el primero de mi vida, y del que me costó recuperarme por la intensidad del mismo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al empezar a recobrar la calma, me di cuenta de que eran mis propias manos las que empujaban con fuerza la cabeza del chico sobre mi chocho. No sabía ni en que momento le había agarrado, pero aflojé la presión, lo que el aprovechó para abandonar lo que para él debía ser todo un manjar. Su cara apareció ante mí, en buena parte impregnada por los líquidos de mi reciente corrida, y, como no, esbozó de nuevo esa sonrisa cautivadora, en la que mostraba parte de unos dientes blancos como la nieve. Se acercó y me besó de nuevo en los labios, empapándome con el aroma de mi propia excitación. Pero mi calentura ya no era la de antes y empezaban a asomar pensamientos menos reconfortantes. Él parecía seguir leyéndome la mente, pues se incorporó y se sentó junto a mí. También yo me incorporé y vi que aquella polla que me hechizó en el tren, estaba de nuevo fuera del pantalón de su uniforme azul, al aire, grande, erguida y desafiante. Aunque no provocaba en mí el mismo impacto que la noche anterior, seguía siendo lo suficientemente cautivadora como para no dejar de mirarla.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabía que el chico esperaba algo de mí, una recompensa por el placer recibido, pero los asaltos de las dudas y remordimientos me empezaban a hacer mella. Tal vez en un anterior momento, cuando mis sentidos estaban en plena efervescencia, creo que hasta habría sido hasta capaz de chupársela, pero en ese momento era algo que no me atraía. En cambio, la idea de tocársela y de masturbarle sí era tentadora, y provocaba de nuevo un placentero nerviosismo en mi anterior. Armándome de valor, debo admitirlo, acerqué mi mano a su verga, y le acaricié con mis dedos su glande descubierto y repleto de líquido preseminal, sin sentir asco alguno por ello, al contrario, me agradó observar la manera en la que él cerraba sus ojazos, abandonándose a mis caricias, gimoteando. Tras jugar un rato con su capullo, cerré mi mano alrededor del tronco y la fui desplazando despacio de arriba abajo, intentando ser tan delicada como él lo había sido antes conmigo. El chico no intentó siquiera corregir mi más que segura inexperiencia, pues también era la primera polla que tocaba en mi vida. Simplemente se dejó llevar y yo fui acelerando el movimiento, tal y como le vi hacer a él mismo en el tren. La polla de mi amante se hinchó algo más, hasta que él se arqueó hacia atrás y comenzó a gemir. Consciente de que llegaba su orgasmo, intenté imitar de nuevo la forma en la que él se pajeó la noche anterior ante mí, empujando la piel por completo hacia sus huevos. Allí la mantuve hasta que un ronco bramido anunció su corrida, momento en el que aflojé la presión y su viscosa leche comenzó a brotar, deslizándose hacia abajo, sobre mi mano.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando le solté, mis dedos estaban totalmente llenos de su semen espeso y caliente, mientras el chaval iba recuperando la compostura poco a poco. Al rato, se incorporó, se adecentó y, con rapidez, recogió los restos de mi comida, alejándose a toda prisa hacia la salida, pero antes de alcanzarla se detuvo, volvió sobre sus pasos y me entregó una tarjeta de un llamativo color granate. Señaló la tarjeta y luego a él mismo pronunciando la palabra &#8220;Naldori&#8221; que intuí debía ser su nombre por lo que yo le dije el mío, Verónica. Dejó la tarjeta sobre la cama y salió de la habitación, no sin antes dedicarme otra de sus sonrisas y darme las gracias en un inglés bastante peculiar.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desnuda y satisfecha, empecé a darle vueltas todo lo que me acababa de suceder y me costó concienciarme de que todo había sido real. Empezaban a atosigarme los remordimientos por mi incompleta infidelidad, y a la vez mis pensamientos empezaban a maquinar la manera en la que tenía que actuar para mostrar a mi marido Oscar las inquietudes sexuales que acababa de descubrir y ponerlas en práctica y disfrutarlas con él, sin que se extrañara por ello.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras me duchaba de nuevo, fui sintiéndome mejor, pues aunque sabía que había traicionado a Oscar, estaba convencida de que había sido algo pasajero y de que hasta podía mejorar nuestra relación de pareja. Además no habíamos siquiera follado, sólo nos habíamos masturbado mutuamente.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Poco después llamaron al teléfono. Al oír la voz de Oscar, sí tuve una desagradable sensación, fruto del sentimiento de culpabilidad, y casi ni escuché sus primeras palabras. Tuvo que repetirme que un imprevisto laboral le obligaba a tener que estar al día siguiente en Bombay y que debía partir de inmediato hacia allí, de nuevo en un tren. Por un momento pensé en acompañarle, pero allí no tenía hospedaje y no era agradable pasar el día yo sola por las calles de esa ciudad. Cuando nos despedimos me quedé por un rato bastante abatida. Luego, más animada, pensé en dar un paseo por los alrededores del hotel, cenar y dormir toda la noche, algo que realmente necesitaba.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento observé que sobre la cama permanecía la tarjeta grana de Naldori y la cogí. El nombre &#8220;Eros Garden&#8221; destacaba en negro junto a la silueta difuminada de una pareja copulando. En inglés aparecía la expresión &#8220;Sin límites&#8221; y un horario: a partir de las 00 horas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://i.imgbox.com/acpJ4egU.jpg" alt="" width="424" height="636">En mi cabeza aparecieron imágenes oscuras, eróticas y excitantes de lo que podía albergar ese lugar que me presentaba el joven Naldori. Estos pensamientos hicieron que mi cuerpo se estremeciera y pensé que a mis 30 años había disfrutado aún poco del sexo y que tal vez esa era una ocasión irrepetible de descubrir hasta donde era capaz de llegar en mi sexualidad, antes de intentar ponerla en práctica con Oscar para darle todo lo que hasta ese momento le había negado. Durante el resto de la tarde, las dudas y las ganas de acudir a ese misterioso lugar lucharon entre sí, con clara victoria de las primeras. Sin embargo, a la hora de la cena iba ganado terreno la idea de aventurarme en ese misterioso lugar y averiguar que me podía suceder allí.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">CONTINUARÁ Y TERMINARÁ EN LA SEGUNDA PARTE</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" aligncenter" src="http://i.imgbox.com/adx3uhnR.jpg" alt="" width="600" height="400"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-infidelidad-positiva-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;Mi esposa y la partida de póker (y 3)&#8221; (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-y-3-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-y-3-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 14 Apr 2023 03:53:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/?p=9155</guid>

					<description><![CDATA[MI ESPOSA Y LA PARTIDA DE POKER (y 3) Andrés, sin dejar de masturbarse con una de sus manos, agarró con la otra uno de los hombros de mi mujer. Manteniéndola sentada, la separó del respaldo del sofá y la atrajo hacia él, hasta que su rostro estuvo a escasos centímetros de su rabo. Silvia observó brevemente la polla babeante de Andrés y luego dirigió su mirada a los ojos de mi jefe, con el mismo aire de desafío mostrado con anterioridad. Andrés aceleró los movimientos de su mano sobre la polla y por unos instantes pareció que iba a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;" align="justify">
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">MI ESPOSA Y LA PARTIDA DE POKER (y 3)</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Andrés, sin dejar de masturbarse con una de sus manos, agarró con la otra uno de los hombros de mi mujer. Manteniéndola sentada, la separó del respaldo del sofá y la atrajo hacia él, hasta que su rostro estuvo a escasos centímetros de su rabo. Silvia observó brevemente la polla babeante de Andrés y luego dirigió su mirada a los ojos de mi jefe, con el mismo aire de desafío mostrado con anterioridad. Andrés aceleró los movimientos de su mano sobre la polla y por unos instantes pareció que iba a terminar de hacerse la paja sobre el rostro de ella, pero la mirada altiva de Silvia debió hacerle recapacitar y se paró. Acercó la punta de su capullo a los labios de Silvia y lo restregó suavemente por ellos, impregnándolos de líquido preseminal. Silvia se limpió con la mano los labios y levantó de nuevo su fría mirada a Andrés, quién meditaba qué hacer a continuación.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mi jefe le tomó la cara con las manos y, tras acariciarle repetidamente las mejillas, se dispuso a besarla. Andrés tanteó con su lengua sobre los labios de mi esposa, hasta que ella los abrió permitiéndole el paso y él aprovechó para besarla con pasión, moviendo la lengua con fuerza en el interior de su boca. Echó su cuerpo hacia el de ella obligándola a recostarse de nuevo sobre el respaldo del sofá y le separó las piernas lo suficiente para dejar al descubierto la raja de su coño y dirigir allí su tranca. No tardó demasiado en acoplarse e introducirle el nabo en su totalidad moviéndose despacio, tomándose el tiempo necesario para no incurrir de nuevo en el error de una corrida prematura.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Luego dirigió sus besos a las tetas de Silvia que, pese al disgusto que le provocaba ser jodida por Andrés, notó como sus pezones se erizaban con el jugueteo de la lengua del macho sobre ellos. Cuando Andrés llevó sus dedos al clítoris de mi mujer y lo frotó repetidamente, acompañando la follada, ésta tuvo que esforzarse en reprimir la creciente excitación que iba sintiendo. La suerte para ella era que Andrés también estaba próximo al climax y por ello, al poco rato, él le sacó la polla, se medio incorporó y empujó a Silvia por los hombros hacia abajo, arrastrándola desde el respaldo al asiento del sofá.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://img1.xnostars.com/fotos/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo-03.jpg" alt="" width="424" height="636" />Cuando la tuvo incómodamente tumbada de cuerpo para arriba sobre el asiento, se arrodilló sobre éste y llevó su picha al perfecto canal que separaba sus dos grandes tetas. Las agarró con ambas manos, ocultó entre ellas su miembro y moviendo de arriba abajo los dos globos mamarios comenzó de nuevo a masturbar su polla con ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Joder Silvia, vaya par de tetas que tienes. Me dan ganas de echártelo todo entre ellas, pero aún no ha llegado el momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡El momento de qué, cerdo! – Silvia le contestó &#8211; ¿Aún no has tenido bastante?</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Pronto lo verás, querida, y los demás también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Andrés abandonó el desfiladero en el que su polla estaba a punto de explotar y agarrando a Silvia de las caderas tiró aun más de ella hacia abajo, mientras él se arrodillaba en el suelo. Con esta maniobra consiguió que ella quedara sentada en el suelo con la espalda apoyada en la base del sofá y la cara recostada sobre el asiento. Acercó su verga al rostro de Silvia y comenzó a restregarla por todos los rincones de éste. Luego le acercó a la boca la punta del nabo y con tres pequeños golpecitos le invitó a abrirla. Vi cómo mi esposa le miraba con rabia y sin ánimo de obedecer, pero otros tres golpes más fuertes sobre sus labios le convencieron de que era estúpido negarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando Silvia entreabrió la boca, Andrés empujó y le metió más de la mitad de su aparato, iniciando una nueva masturbación, meneándose la parte de la polla que aún sobresalía. Silvia puso de manifiesto su desagrado cuando sintió las gotas de líquido preseminal que desprendía el capullo de Andrés conforme este se pajeaba cada vez más rápido, pero en ningún momento se la mamó, dejando que todo lo hiciera él, a quien parecía no importarle la actitud pasiva de ella</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tras unos minutos de continuada masturbación, acompañada de suspiros y gemidos por parte de Andrés, él saco la picha de la boca de Silvia y sin dejar de pajearse, se dirigió a ella.:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sabes Silvia, desde que te conocí tu belleza me dejó prendado, pero siempre has tenido conmigo un comportamiento altivo y grosero. Esa forma de tratarme hizo cambiar mis iniciales e inocentes fantasías sexuales contigo hasta desear cosas bastante más perversas que un simple polvo. Últimamente mis mejores pajas me las he hecho pensando en que me la pelaba sobre tu cara hasta correrme sobre ella. Nunca pensé que esto pudiera ocurrir, pero aquí estamos los dos, haciendo realidad mis fantasías.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Eres un cerdo asqueroso y salido.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tienes razón Silvia, soy un guarro y un salido que te va a llenar la boca y la cara de lefa caliente. Vamos, ¿a qué esperas? Abre la boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡Adelante cabrón, termina de una puta vez!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Silvia abrió su boca y Andrés le metió de nuevo buena parte de la polla acelerando el movimiento de su mano sobre la parte que aún sobresalía y suspirando cada vez con más intensidad. Tras un minuto de furiosa masturbación y medio gimiendo exclamó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Joder, te voy a embadurnar de leche. Voy a disfrutar de la mejor corrida de mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Un ronco grito acompañó el inicio de su eyaculación que, pese al anuncio hecho por Andrés, pilló por sorpresa a Silvia que en cuanto sintió el esperma en su boca apartó la cara hacia un lado escupiéndolo con fuerza y liberándose de la polla. A Andrés no le importó, sujetó la cabeza de Silvia con la mano libre y dirigió cada nuevo chorro de leche hacia una parte distinta del rostro de mi esposa. Una vez culminada la eyaculación restregó con su propia verga el semen acumulado esparciéndolo por la cara de Silvia: Luego, tambaleándose, se incorporó y se sentó en el otro sofá sujetándose el pene, aún chorreante y con el semblante repleto de satisfacción. Había completado una deliciosa venganza y era evidente que había disfrutado muchísimo con lo que le había hecho a Silvia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Increíble, ha sido increíble, mucho mejor de lo que esperaba. Y tú ¿qué tal Silvia? ¿Te ha gustado mi leche?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Silvia, con la cara toda pringosa, se sentó de nuevo en el sofá, a mi lado y le objetó con sorna:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Seguro que es tan asquerosa como tú. ¿No has visto que la he escupido? Apenas he tenido que probar su sabor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Andrés replicó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¿No quieres reconsiderarlo? Aun puedes hacerlo, tienes la cara llena de esperma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://img0.xnostars.com/fotos/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo-05.jpg" alt="" width="424" height="636" />En ese momento Juan, que estaba en el sofá junto al exhausto Andrés, se levantó torpemente y se dirigió hacia Silvia. El bulto en sus pantalones era tan evidente que cuando ella le vio acercarse saltó con brusquedad:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué? ¿Tú también quieres hacerme lo mismo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Pero Juan sacó un pañuelo de su bolsillo y balbuceó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No. Yo sólo venía a ofrecerte un pañuelo para que te limpies la cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Silvia hizo un gesto como pidiendo perdón y le dejó que él mismo le limpiara todos los restos de semen. Una vez terminada la tarea Juan se quedó parado frente a ella admirando su cuerpo desnudo, pues Silvia ya ni se preocupaba por taparse.</span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">De inmediato Andrés retomó la voz cantante de la situación, dirigiéndose a mi esposa:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;" align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¿Has visto lo galante que ha sido Juan? ¿No crees que deberías recompensarle de algún modo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Silvia lanzó primero una furiosa mirada a Andrés, para concentrarse después en el hombre que tenía ante ella, y que inconscientemente, mientras se deleitaba observando sus curvas, se frotaba con la mano en la entrepierna. Andrés intervino de nuevo:</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tu que crees, Juan? ¿No te mereces un premio? ¿Una mamadita?</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Juan, cada vez más turbado, contestó con un hilo de voz:</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No se. Jamás me lo han hecho y no estoy seguro de que me guste.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Nunca te la han chupado? Eso no puede ser. Tienes que probarlo. Te aseguro que es delicioso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero yo estoy a cien y podría venirme en su boca y eso es algo que no quiero hacer, es demasiado… sucio. Yo prefiero hacerlo cómo antes, en su coño.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues ya no hay condones, pero tú no te preocupes, deja que te la mame y si notas que te vas a correr, te la follas por el coño y te sales cuando te llegue.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Andrés se dirigió de nuevo a Silvia:</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Vamos Silvia, chúpasela un poquito. Dale esa satisfacción, deja que lo pruebe.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Silvia me miró, cómo no dando crédito a lo que oía, pero yo, deseoso en el fondo de que se la mamara también a Juan, asentí levemente, cómo dando la razón a Andrés. Con un pequeño gesto me dio a entender que todos estábamos locos, pero era evidente que ya ni mi esposa tenía tabúes y acercó sus manos a las del tembloroso Juan y las apartó del bulto de sus pantalones. Maniobró con el cinturón, el cierre y la cremallera de sus pantalones para permitir bajárselos hasta la mitad de los muslos. Sus largos calzoncillo de líneas verticales azules fue la siguiente prenda que Silvia le bajó a la misma altura. La polla de Juan apareció, entre una despoblada mata de pelos muy largos y completamente tiesa, ante sus ojos. Me pareció bastante más gruesa que la primera vez que la vi esa noche, seguramente porque su excitación en ese momento era mayor. Volvió a sorprenderme el contraste entre el blanquecino color de su tronco y el rojizo de su glande medio descubierto.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Juan permanecía quieto, sin saber muy bien qué hacer, y fue la propia Silvia la que cogió su polla y con mucha suavidad terminó de descapullarlo, mientras él se estremecía al sentir el contacto de la palma de la mano de mi mujer sobre su dura verga. Cuando ella echó su cuerpo hacia atrás, para apoyar su espalda en el respaldo del sofá, tiró de la polla de Juan obligándole a acercarse y finalmente a poner sus rodillas sobre el asiento a ambos lados de los muslos de ella. Silvia deslizó un poco su cuerpo por el respaldo hasta que el cipote de Juan estuvo a la altura de su boca y luego con un nuevo y ligero tirón la acercó a sus labios.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando engulló el glande en su boca el hombre cerró los ojos, pero cuando se metió en la boca la mayor parte de la picha y, esta vez sí, empezó a mamársela, Juan emitió un gruñido de satisfacción y empezó a suspirar. Era, sin duda, la primera vez que Silvia hacía una mamada, pero también era la primera vez que Juan la recibía. Se la estuvo chupando un rato hasta que empezó a mover rítmicamente los labios subiendo y bajando por el tronco de su cipote cuyo grosor hacía que la piel se moviera al mismo compás, originando un efecto masturbatorio que posiblemente ni la propia Silvia quería, pero que Juan seguro que agradecía, pues le estaba produciendo un gusto impensable, tanto que, instintivamente, apoyó sus manos sobre la parte alta del respaldo del sofá y comenzó a mover su cuerpo, al principio muy ligeramente, siguiendo el vaivén de la mamada de mi mujer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Las sensaciones placenteras de Juan se fueron incrementando y eso hizo que sus movimientos de riñones de adelante a atrás a se intensificaran y que él comenzara a olvidarse de sus opiniones morales ante la posibilidad de correrse entre los labios de Silvia, mientras su polla asumía el mando de la situación, follándose a mi esposa por la boca, con creciente ímpetu.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Llegó un momento en que la fuerza de la follada era tal que Silvia, intuyendo lo que podía pasar, intentó apartarle poniendo sus manos sobre el pecho del hombre que ya estaba fuera de sí. El intento de mi mujer fue inútil y las exclamaciones de placer de Juan inundaron el salón hasta que su cuerpo empezó a sufrir las convulsiones que ya habíamos visto antes y que anunciaban su inminente orgasmo.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡Ay Dios, esto es increíble! – pudo exclamar justo antes de que los temblores de su cuerpo aparecieran al empezar a correrse.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Silvia se dio cuenta de que Juan le iba a inundar la boca de esperma e intentó zafarse del pollón pero esta vez no tuvo escapatoria. El temblor de Juan empujaba sin parar su grueso cuerpo contra el rostro de Silvia aplastándolo contra el respaldo del sofá y mi esposa comenzó a recibir en su boca la eyaculación del hombre. Como el grosor de la polla de Juan impedía a Silvia escupir la leche que el vomitaba, intentó retenerla entre sus mofletes que se fueron hinchando. Dado el tiempo de abstinencia de él, y pese a haberse ya corrido una vez, la corrida fue larga y copiosa y en medio de la misma, entre tosidos y arcadas, ella tuvo que tragarse el líquido mientras Juan seguía soltando leche.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://img1.xnostars.com/fotos/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo-07.jpg" alt="" width="424" height="636" />Finalmente cesaron los temblores y Juan culminó su éxtasis, pero mantuvo su cuerpo aún apretado sobre mi mujer un buen rato hasta que ella le empujó y él se retiró con su pene ya en clara decadencia. Los aplausos de Andrés resonaron en el salón.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡Sí señor! ¡Ha sido genial! Ya te lo advertí Juan. Una buena mamada es deliciosa y veo que la has disfrutado de verdad.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Juan retrocedió hasta el mueble, intentando recuperar la compostura y la cordura.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡La virgen! Ha sido la corrida mas intensa que he tenido en mi vida – y mirando a Silvia se excusó:</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Lo siento Silvia, ha sido superior a mí, no he podido evitarlo. Cuando empezaste a pajearme con los labios me descontrolé. Te agradezco el maravilloso momento que me has hecho pasar.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Silvia sonrió sinceramente a Juan y le dijo:</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No te preocupes, no pasa nada. Me alegro por ti que lo hayas disfrutado.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Luego se levantó y, tras mirarme brevemente con una expresión que nunca antes había visto en ella, se dirigió, contorneándose como una puta, hacia la silla en la que Lucas había contemplado el espectáculo sin dejar de acariciarse su oscura y circuncindada verga. Aunque prácticamente ya no había nada que pudiera sorprenderme esa noche, no me esperaba las palabras que dirigió al hombre gitano mientras le miraba fijamente a los ojos:</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¿Y tú qué, Lucas? ¿No quieres que también te la chupe?</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Y se acercó aún más a Lucas mirándole la polla con descaro y claras muestras de deseo, inclinando su cuerpo con clara intención de metérsela también en la boca, pero él se levantó y la alzó también a ella, puso sus dos manos sobre el trasero de mi mujer atrayéndola hacia él. Sus manos se pasearon por las nalgas de Silvia, abrieron sus cachetes y sus dedos se introdujeron repetidamente por la raja del culo, acariciando el agujero de su ano. Lucas y Silvia se besaron con auténtica pasión.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ella no se mantuvo quieta y, mientras seguían besándose, acarició con una mano la espalda tersa del gitano y con la otra le imitó palpándole y pellizcándole repetidamente el delgado trasero aunque sin rozarle la raja del culo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Yo ya había asumido que ese hombre producía un efecto devastador en la sexualidad de mi esposa y no me importaba, al contrario me excitaba, aún más si cabe, el abierto comportamiento de ella hacia él.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Lucas puso una vez más a mi esposa a cuatro patas, justo frente a mí, y empezó a lamerle una y otra vez el orificio anal, acudiendo, de vez en cuando, al vaginal. Se incorporó y apuntó con su sable totalmente tieso al trasero de ella. Cuando su polla empujó sobre las paredes de entrada de su ano, Silvia, sorprendida, se giró, pero pese al dolor que la penetración le producía, no rechistó e intentó disfrutar de algo que sexualmente era para ella totalmente novedoso.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Lucas consiguió, con mucho esfuerzo, introducirle buena parte de su cipote en el ano y se movió lentamente, sin llegar a conseguir al principio que Silvia se relajara lo suficiente para gozar de la sodomización. Sin embargo el gitano mantuvo pacientemente durante bastantes minutos la lentitud de sus embestidas hasta que su polla se acopló al canal del recto de mi mujer y empezó a entrar y salir de él sin dificultades. Los gemidos de Silvia le indicaron que ella empezaba a gozar de la verga en su culo y para excitarla aún más llevó una de sus manos a su coño acariciándole el clítoris, mientras incrementaba la fuerza con lo que le taladraba el culo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando parecía inminente el orgasmo de Lucas, y puede que también el de mi esposa, Andrés se les acercó, de nuevo con la polla en completa erección y le susurró algo al hombre. Lucas se salió, alzó a Silvia y ocupó su lugar tumbado en el suelo. Sin dejarla mirar hacia atrás, donde Andrés esperaba masturbándose, la instó a cabalgarle. Silvia bajó su cuerpo sobre el de Lucas y escondió la polla dentro de su coño. No tuvo ya tiempo para subir. El capullo de Andrés la sorprendió abriéndose paso con ímpetu en su ojete que tan abiertamente, y sin saberlo, había dejado expuesto a la vista del odiado hombre. Mi jefe empujó y le metió la tranca sin muchos problemas, tomando el mando de la follada/enculada con enérgicos golpes de riñón. Ensartada entre los dos hombres y follada duramente por ambos, Silvia ya ni protestó por la rudeza de Andrés, abandonándose al placer que le producían los movimientos de las pollas en sus dos canales. Andrés, en medio de los jadeos y gemidos de los tres, no quiso reprimirse:</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡Joder Silvia! Darte por culo es lo único que me faltaba estaba noche. Y ya veo cómo disfrutas mientras te partimos en dos. Estás hecha una auténtica zorrona.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Andrés no aguantó mucho tiempo sintiendo la estrechez del canal anal de Silvia y anunció su corrida:</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Me voy a correr otra vez. Toma mi leche. Guardátela en ese precioso culo.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Jadeando, Andrés se corrió por tercera vez esa noche dentro de mi esposa y luego, medio desfallecido, abandonó el cuerpo de Silvia y volvió a sentarse junto a Juan.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Parecía que era lo que Lucas esperaba, pues apenas se quedó sólo con ella, la volteó girándola boca arriba, se agarró a sus pechos y le penetró de nuevo por el coño, iniciando un furioso mete-saca que mi esposa sin duda agradeció mientras todos sus sentidos se revolucionaban para llevarla a la cima del placer.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Una mezcla de gritos y gemidos acompañaron el orgasmo de Silvia que aprisionaba con sus piernas y brazos el cuerpo de Lucas sobre ella mientras éste se la follaba a placer con potentes embestidas y sin parar de acariciarle y chuparle los pezones. Fue una corrida brutal de mi esposa, pero ella, fuera de sí, quería más y separó la boca de Lucas de sus pechos y de nuevo le besó con furia y pasión. Lucas respondió acelerando aún mas sus envites mientras el sudor recorría la mayor parte de su cuerpo, hasta que sintiendo la proximidad de su venida se incorporó y abandonando el coño de mi mujer empezó a meneársela dispuesto a correrse sobre aquel.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://img1.xnostars.com/fotos/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo-08.jpg" alt="" width="424" height="636" />Entonces Silvia le agarró con ambas manos de la cintura y le instó a reptar hacia su pecho. Lucas aceptó la invitación y, arrodillado, se movió hasta colocar ambas rodillas a la altura de sus pechos. De inmediato envolvió su polla entre las tetas de Silvia y se masturbó con ellas durante un par de minutos. Silvia volvió a instarle a subir su cuerpo aún mas arriba y Lucas, a regañadientes, abandonó la cubana que se estaba haciendo, situando ya sus rodillas a la altura del cuello de ella. Cuando mi mujer tuvo la estaca de Lucas a su alcance, se apoderó furiosamente de ella y bajándola la restregó repetidamente sobre su cara sin cesar de pajearle, luego la observó con detenimiento, cómo si quisiera descubrir todos los secretos, para ella desconocidos, que pudiera tener una polla. Su lengua se concentró sobretodo en la base del capullo, pasándola con reiteración sobre la zona del frenillo, algo que, a tenor de los gestos de su cara, a Lucas le debía resultar maravilloso. Luego se la metió en la boca y se la mamó con ganas, acariciándole con una de sus manos los huevos. La mamada era tan enérgica que iba a llevar a Lucas a correrse sin remedio, pero él no debía querer hacerlo aún, pues consiguió sacar la verga del húmedo recinto que la albergaba y, reptando un poco más, tapó con sus cojones la boca de Silvia.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mi mujer, cada vez más encendida no se lo pensó y empezó a chupar con frenesí las pelotas del gitano que ahora se masturbaba más lentamente. Lucas bajó su otra mano hacia el chocho de Silvia y volvió a acariciarle el clítoris con su habitual maestría. Las lamidas de Silvia comenzaron a ser acompañadas por gemidos de placer e inconscientemente sus manos se posaron de nuevo sobre las nalgas de él, empujándole aun más hacia ella. Lucas, viendo el estado de frenesí de ella, decidió aventurarse aún más y reptando nuevamente puso su ojete a la altura de la boca de mi esposa, permaneciendo quieto y esperanzado en una reacción positiva de ella, mientras le masturbaba el coño con más intensidad. En efecto no tuvo que esperar mucho, pues Silvia subió su rostro lo suficiente para apoyar sus labios en el esfínter de Lucas quien al sentirlos sobre su ojete se estremeció y empezó a moverse de arriba a abajo consiguiendo que los labios de Silvia se pasearan por toda la raja de su culo. Cuando ella empezó a manipular con la lengua su ano, Lucas se derritió y empezó a pelársela con más fuerza.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Desde mi posición, con incredulidad, veía perfectamente los vericuetos que la lengua de mi esposa efectuaba entre los pelos negros del culo del gitano y como se introducía repetidamente en el interior de su oscuro agujero.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">A punto de correrse, Lucas bajó su posición y Silvia aprovechó para apoderarse de inmediato de su polla, metiéndose la mitad en la boca mientras le pajeaba con fuerza. Lucas comenzó a gruñir sintiendo como la leche estaba a punto de subirle por el tronco de su picha. Cuando el cuerpo del hombre se tensó, Silvia le soltó la polla y la engulló por completo dentro de su boca dispuesta a ordeñarle toda la leche que tenía en los cojones. Lucas finalmente aflojó la tensión y empezó a descargar su semen en la boca de mi mujer, entre continuos espasmos de placer. Al sentir la leche caliente Silvia, con un gemido gutural acentuado, pues tenía la boca ocupada, también se corrió. De nuevo fue un orgasmo pronunciado mientras recibía, esta vez con auténtico deleite, la lefa de nuestro invitado.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando Lucas pudo incorporarse volvió a sentarse en la silla, dejando a Silvia tumbada sobre la alfombra. Todos nos dimos cuenta de que el esperma que había escupido Lucas seguía en su boca y ella jugaba con su lengua moviendo el preciado líquido por todos los rincones. De repente se puso de rodillas sobre la alfombra justo frente a mí, mirándome con una sonrisa llena de lascivia. Entonces abrió la boca y me mostró por unos instantes la nata de semen que había batido saboreando el esperma de Lucas, tragándosela a continuación. Se relamió, abrió la boca y permaneció inmóvil, suplicando con la mirada lo que yo, en el fondo, estaba deseando hacer.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¿Será posible? ¡Esta mujer es una auténtica furcia! Vamos Mariano, ¿Qué estás esperando? Creo que tu mujer no ha tenido bastante y necesita más.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"> </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La voz de Andrés me hizo reaccionar. Notaba el dolor en mis testículos originado por la prolongada erección que me había causado la sesión de sexo de mi esposa con mis tres colegas de juego. Me levanté y saqué al exterior mi endurecido cipote y lo posé sobre la lengua que Silvia, golosamente, apoyaba sobre su labio inferior, esperando una nueva ración de leche. Apenas tuve que meneármela un par de veces para que el placer se apoderara de mis sentidos y dejara escapar, a borbotones, toda la leche que tenía acumulada en mis huevos. Silvia la recibió, la saboreó como había hecho antes con la de Lucas y se la tragó, dando así por concluida una noche de inimaginable sexo para ella y todos nosotros.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Éramos conscientes de que todos, esa noche, de una u otra forma, habíamos ganado la apuesta. Los tres hombres se habían tirado y habían gozado de mi esposa a placer, y Silvia y yo habíamos descubierto una faceta en nuestra vida sexual que seguramente nos iba a marcar positivamente para siempre.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Por cierto, el lunes siguiente Andrés me entregó el cheque de 30.000 euros, aunque no me correspondía, y yo, por supuesto, lo cogí. Mañana viernes hay una nueva timba de póker, esta vez en casa de Andrés, y yo estoy convencido de que, enseñándole el cheque a Silvia, no tendré muchos problemas en convencerla de que me acompañe a la partida.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p align="justify"><img decoding="async" class=" aligncenter" src="http://img0.xnostars.com/fotos/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo/holly-michaels-penetra-conito-culito-dedo-14.jpg" alt="" width="620" height="413" /></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-y-3-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico &#8220;Mi esposa y la partida de póker 2&#8221;. (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-2-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-2-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 11 Apr 2023 07:30:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-2-por-mariano/</guid>

					<description><![CDATA[MI ESPOSA Y LA PARTIDA DE POKER (2) ¿Dónde vas con tanta prisa? &#8211; Dijo Andrés. ¿Y lo preguntas? Ya has tenido lo que querías. Me voy a dormir – Silvia contestó con decisión. Él cortó su retirada cogiéndola por el brazo. De nuevo esa sonrisa maliciosa, nueva para mí, volvió a mostrarse en su semblante. No, no. ¿Crees que ya estoy satisfecho? Lo de antes ha sido sólo ha sido un aperitivo. Anda, ven conmigo – y llevándola del brazo la situó frente a nosotros y nos preguntó: ¿Qué os parece lo que he ganado esta noche? Bueno Mariano, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">MI ESPOSA Y LA PARTIDA DE POKER (2)</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Dónde vas con tanta prisa? &#8211; Dijo Andrés.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Y lo preguntas? Ya has tenido lo que querías. Me voy a dormir – Silvia contestó con decisión.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Él cortó su retirada cogiéndola por el brazo. De nuevo esa sonrisa maliciosa, nueva para mí, volvió a mostrarse en su semblante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">No, no. ¿Crees que ya estoy satisfecho? Lo de antes ha sido sólo ha sido un aperitivo. Anda, ven conmigo – y llevándola del brazo la situó frente a nosotros y nos preguntó:</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Qué os parece lo que he ganado esta noche? Bueno Mariano, tú ya lo sabes, no es necesario que me contestes, pero vosotros dos… ¿que opináis? ¿No os parece magnífica?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Lucas simplemente hizo un gesto de asentimiento. A Juan en cambio se le notaba muy incómodo. Ni se atrevía a alzar la mirada. Lo mismo le pasaba a Silvia, que permanecía ahora de pie inmóvil y expectante ante los desconocidos planes de Andrés sobre ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Juan, ¡mírala! ¿No es un auténtico bombón?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">El hombre, viendo que comenzaba a ser el punto de atención de los presentes,</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">se sentía aún mas azorado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Bien, creo que tendré que convencerte.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/93508184/93508184_104_6a0a.jpg" width="460" height="690">Andrés se situó detrás de Silvia y llevó ambas manos a su cintura. Luego las adelantó a la altura del botón mas bajo de su blusa. Soltó los botones, uno a uno, menos el más alto, el que entallaba sus pechos bajo la blusa carmesí. Luego deslizó sus manos hacia los laterales de su falda encontrando con una de ellas la cremallera que hizo descender con parsimonia para jugar después con sus dedos con el corchete que en esos momentos era lo único que sostenía la prenda adherida a la cintura de ella. La mano libre la llevó al botón aún sin desabrochar de su blusa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Creo que deberías mirar esto, Juan – le reiteró esperando que prestara atención.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Ya teníamos todos claro lo que iba a suceder y observé que Lucas no perdía detalle esperando poder admirar en breve el cuerpo de Silvia mientras que ella temblaba ante la vergonzante inminencia de su desnudez.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Juan no pudo aguantar más tiempo la tensión y finalmente posó su mirada sobre mi mujer justo en el momento en que Andrés desabotonaba el único botón de la blusa que quedaba. La prenda, libre de toda sujeción, se desplegó dejando brevemente a la vista su sujetador de color crema, justo el tiempo que empleó ella para alzar sus manos y cubrirse. Pero Andrés también soltó el corchete de la falda y está resbaló sin piedad a los pies de Silvia que de inmediato también usó una de sus manos para tapar la zona de su sexo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Pese a los esfuerzos de mi mujer por cubrirse todos podíamos ya admirar la belleza de su cuerpo casi al desnudo. Andrés la giró hacia si mismo obligándola a alzar la cara con un suave empujón en su barbilla. Le susurró algo y ella, bastante indecisa, bajó sus manos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Mientras la miraba directamente a los ojos, le apartó la blusa y maniobró en el cierre de su sostén hasta liberar por completo sus pechos. Luego, sin dejar de mirarla a los ojos, agarró sus bragas y comenzó a hacerlas descender por los muslos hasta que éstas terminaron de caer por si mismas dejándonos ver de nuevo sus preciosas nalgas. Una vez que la tuvo desnuda, Andrés, embelesado, fue recorriendo con la mirada todos los rincones del cuerpo de ella que aparecían a su vista. Apaciguado su ardor inicial, ahora se tomó su tiempo para contemplarla tranquilamente en toda su desnudez. Después se dirigió a nosotros:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">&#8211; ¡Ufff….! &#8211; ¡Tenéis que ver esto!</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Sujetándola de los hombros la fue girando hasta situarla de cara a nosotros tres, para dejarnos contemplar la belleza de su cuerpo. Sus piernas eran firmes, fruto del trabajo de gimnasio que diariamente hacía, sus caderas voluptuosas y marcadas. Sus pechos, voluminosos, iniciaban a caer por el peso para después remontar hacia arriba con unas curvas pronunciadas culminadas por las aureolas y unos pezones rojos pequeños y puntiagudos. Su coño era prominente, tapizado por una hermosa y arreglada mata de pelo castaño oscuro que dejaba entrever los pliegues de su raja.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">La belleza natural de su cuerpo, la inocultable vergüenza que seguía reflejándose en su rostro y el morbo de estar siendo el objeto de la encandilada mirada de los cuatro hombres que allí estábamos constituía el marco perfecto para producirnos una tremenda erección. Yo mismo nunca había visto a Silvia tan directamente desnuda, pues ella procuraba siempre evitarlo e incluso hacíamos el amor a oscuras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés seguía sonriendo orgulloso de mostrarnos lo que había ganado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">&#8211; Bueno Juan ¿Qué te parece?</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Juan soltó un hondo suspiro antes de contestar:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">&#8211; Yo….., no tengo palabras. – y pareciendo haber perdido de golpe todo la timidez antes demostrada y sin importarle que yo estuviera delante, se dirigió ya directamente a mi esposa diciéndole que era preciosa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Pero ella ni miraba ni sentía. Estaba totalmente aturdida por el cariz que estaban adquiriendo los acontecimientos</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés dio un nuevo giro de tuerca a la situación y empezó a animar a Juan:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Vamos Juan, seguro que estás empalmado a tope. Deja que veamos lo que escondes bajo tus pantalones.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/41/93508184/93508184_176_f6be.jpg" width="447" height="671"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Juan miraba a un lado y a otro sin saber qué hacer. Estaba sumamente excitado y casi sin darse cuenta empezó a tocarse su entrepierna por encima del pantalón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés ya se lanzó directamente al ruedo y cogiendo a Silvia por la cintura la acercó hacia Juan instándola a arrodillarse sobre el sofá a ambos lados de las piernas de él. Aún reticente, Silvia obedeció los deseos del que esa noche era su dueño y se echó sobre Juan apoyando su desnudo coño justo sobre la oculta erección del hombre. Para él eso era demasiado y con dificultades se bajó la bragueta y extrajo su henchida polla al exterior. Tenía un buen tamaño, sin exagerar, y era de piel muy blanca lo que contrastaba con el rojo capullo que la coronaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés ya había preparado otro preservativo, de un color verde llamativo, y se lo ofreció a su amigo. Juan torpemente se colocó la protección y de inmediato se escurrió en el sofá buscando la penetración de su verga en el coño de Silvia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">A los pocos instantes se volvía a representar una escena con altas dosis de morbo: tenía a mi mujer casi frente a mí mientras Juan, sentado a mi lado, se la empezaba a follar con rítmicos golpes de cadera hacia arriba. Y lo más curioso es que lejos de importarme mi excitación iba en aumento. Juan continuó sus movimientos un par de minutos más, ocultando y descubriendo alternativamente el verde envoltorio de su blanca verga mientras jodía con fuerza el coño de Silvia, que, manteniendo los ojos cerrados, se dejaba follar aceptando los designios de mi jefe. Entonces él aferró con sus manos los imponentes pechos de mi esposa y, mientras emitía una especie de quejido continuo, su cuerpo comenzó a convulsionarse de un modo tal que todos nos asustamos temiendo que le pasara algo malo, hasta que el mismo Juan nos sacó de dudas:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">&#8211; ¡Ayyy, me corro, me corro, por Dios! – y mientras anunciaba con voz quejosa su corrida, sus convulsiones se incrementaron aun más, transformándose a continuación en un temblor, salpicado de espasmos, que se fue apaciguando conforme terminaba el brutal orgasmo que había obtenido tirándose a Silvia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Juan salió entonces del estado medio hipnótico en el que se encontraba y, apartando a Silvia, se puso de pie tapándose su polla y exclamando:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¡Virgen de la Macarena! ¿Qué he hecho? Mi esposa no me lo va a perdonar jamás. ¿Qué le voy a decir?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés intentó tranquilizarle y le pidió el preservativo para tirarlo. Juan le entregó el condón mecánicamente, mientras permanecía de pie, absorto en sus pensamientos, tanto como la propia Silvia que, incapaz de levantar la vista, permanecía a su lado con las manos cubriendo su pubis y sin tener claro que hacer a partir de ese momento.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Pero quien si debía tenerlo claro era Lucas. Sentí como el sofá se movía a mi derecha cuando él se levantó y con su habitual semblante serio se dirigió con decisión hacia mi esposa. Con una de sus manos le alzó la barbilla obligándola a mirarle a los ojos. Silvia, como yo, debió notar en los ojos de Lucas el deseo de éste de poseerla al igual que habían hechos los otros dos jugadores. Mantuvo la mirada hasta que Lucas, acariciándole las mejillas, acercó su rostro al de ella para besarla. Lucas paseó repetidamente sus labios por los de ella, y me pareció que fue mi propia mujer la que los entreabrió para dejarle paso, pero el beso fue interrumpido por Andrés a su regreso al salón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Vaya, vaya, Lucas. Veo que a ti también te ha puesto cachondo mi premio. Silvia, no te quejarás, estás siendo la atracción de la noche.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Lucas interrumpió el beso y miró brevemente a Andrés esbozando una forzada sonrisa. De inmediato volvió a poner su atención en Silvia, la agarró de la cintura y la sentó en el sofá justo a mi izquierda. Se arrodilló a sus pies y tras cogerle las manos las apartó de su coño que celosamente cubrían. Daba igual mi presencia, estaba claro que todos habían asumido que Silvia estaba a disposición de ellos tres. Mi esposa y yo nos miramos brevemente, justo antes de que Lucas comenzara a separarle las piernas mientras acercaba el rostro a su sexo. El rubor volvió a aparecer en ella cuando los dedos de Lucas acariciaron suavemente su vello púbico antes de recorrer sus labios vaginales y separarlos para dejar asomar su clítoris. Lo masajeó unos instantes y acercó aun más su rostro al coño de Silvia hasta posar la boca en él. No me cabía duda de que era la primera vez que Silvia recibía semejante atención en esa parte de su cuerpo, a mí jamás se me había pasado por la mente practicar sexo oral con ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Juan y Andrés se habían acoplado de nuevo en el otro sofá y yo seguí observando a mi mujer notando como su inicial incomodidad se iba transformando mientras Lucas movía su lengua por toda la raja de su chocho, chupándolo y aprisionando con los labios el clítoris, hasta que observé cómo ella, aún esforzándose por no dar señal de excitación alguna, sufrió un par de sintomáticas contracciones de placer antes de que él abandonara su labor. Era evidente que las maniobras de Lucas habían hecho que ella, aún sin quererlo, se excitara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Al ponerse en pie, Lucas recibió de Andrés el correspondiente preservativo, se bajó la bragueta de su elegante pantalón marrón y sacó una verga de color tan aceitunado como el resto de su piel, circuncidada y de un notable grosor. Apenas ajustado el condón, levantó las piernas de Silvia, separándolas, y se echó sobre ella introduciéndole sin dificultades su gruesa polla en el coño, que sin duda estaba mojado por la saliva de Lucas y por sus propios fluidos de excitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Apenas empezado el bombeo en el interior del sexo de mi esposa, Lucas le acarició las tetas con ambas manos mientras intentaba de nuevo besarla en la boca. Silvia debió darse cuenta de que besar a ese hombre mientras la follaba podía hacer que su excitación llegara a cotas peligrosamente evidentes, dada mi presencia, y le esquivó, procurando que el placer no se apoderara de ella, manteniendo los ojos cerrados y las manos sobre el asiento del sofá, mientras simulaba muecas y quejidos de fingido desagrado cada vez que él empujaba introduciendo su lanza en lo más profundo de su cueva.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/93508184/93508184_214_365f.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Reconozco que, pese a que un tercer tío se la estaba follando esa noche delante de mí, los esfuerzos de Silvia por resistirse a gozar me agradaron y más cuando éstos concluyeron con éxito en el momento en que Lucas tensaba su cuerpo y con apenas un suave gemido se corría gozando del voluptuoso cuerpo de mi esposa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cuando Lucas abandonó el cuerpo de mi mujer, ella y yo intercambiamos una mirada que dejaba translucir su sentimiento de triunfo, con la creencia de que todo había terminado, y mi convencimiento de que eso no iba a ser así y de que algo iba a cambiar en nuestra vida sexual a partir de esa noche.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Al volver a prestar atención a mis invitados noté que Andrés no se encontraba en el salón, que Juan seguía perdido en sus pensamientos sentado en el otro sofá y que Lucas, relajándose, se había acercado al equipo de música y escudriñaba entre los Cds.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia, intentando exponer lo menos posible su cuerpo desnudo, se deslizó del asiento del sofá en el que había sido follada consecutivamente por Juan y Lucas y, gateando, buscó su ropa que se amontonaba en la alfombra, allí donde la había dejado Andrés al desnudarla. Su movimiento mientras, arrodillada, se alejaba de mi posición en el sofá, me permitió contemplar su culo balanceándose y el nacimiento, asomando entre los pelos, de la raja de su coño allá donde terminaba la de su trasero. Fue la segunda visión para mí nueva, y excitantemente turbadora, de la desnudez de mi mujer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cuando estaba a punto de recoger su ropa, Andrés entró de nuevo al salón con una botella de champán en las manos. Al ver a Silvia en esa posición sonrió lascivamente y le conminó a sentarse, desnuda como estaba, y acompañarnos a tomar una copa de cava. Las protestas de mi mujer no sirvieron de nada y finalmente se sentó junto a mí intentando de nuevo proteger todo lo que podía, con sus brazos y manos, su cuerpo desnudo. Debo reconocer que el contraste entre ella, espléndidamente desnuda, y los cuatro hombres, que permanecíamos totalmente vestidos, ofrecía una situación altamente morbosa. Todos, menos ella, sabíamos que Andrés tenía más proyectos para esa noche.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés propuso un brindis por Silvia y todos fuimos apurando nuestras copas mientras mi jefe seguía alabando a mi esposa y alardeando de la suerte que estaban teniendo todos esa noche. Después se acercó de nuevo a ella y, tomándola de la mano, la levantó y la atrajo hacia él. Le acarició con ambas manos el culo mientras su boca se dedicaba a lamerle alternativamente los pechos, centrándose en sus pezones que reaccionaron a las caricias endureciéndose. Silvia se mantenía quieta con la vista hacia el techo y los brazos colgando hacia el suelo, dejando que Andrés la manoseara de nuevo a placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Este cogió una de sus manos y la llevó hacia el bulto de su polla sobre los pantalones. Silvia reaccionó negativamente e intentó apartar la mano, pero Andrés se mantuvo firme y la apoyó de nuevo sobre su erección, apretándola e iniciando una suave frotación. Fue retrocediendo hacia el sofá hasta sentarse en él y obligando a Silvia a arrodillarse a sus pies, instándola a que continuara acariciándole el bulto de su polla. Con evidente torpeza ella siguió frotando un rato sobre el pantalón hasta que Andrés le pidió que le sacara la polla al exterior y le masturbara. Silvia negó con la cabeza, dándole a entender que no estaba dispuesta a seguir adelante, pero la fija y seria mirada de Andrés le convenció de que parar en ese instante, después de haber sido ya follada esa noche por los tres jugadores, era una tontería. Se aplicó en bajar la cremallera del pantalón, metió la mano en su interior y, tras maniobrar un rato, la sacó junto con la verga de Andrés a la que sujetaba con sus dedos índice y pulgar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés reiteró sus deseos de que se la meneara y Silvia inició el movimiento con los dos dedos con los que le asía la polla. Entonces él le cogió la mano y le mostró cómo quería que la envolviera con toda la palma de la mano. Silvia reanudó la masturbación mientras Andrés comenzaba a suspirar de gusto mientras su polla iba creciendo de tamaño. Era ya evidente lo que iba a pasar a continuación. Andrés se bajó los pantalones y slips hasta los tobillos y, agarrando con ambas manos la cabeza de mi esposa, fue acercando el rostro de ella hacia su entrepierna. Silvia luchó contra la intención de Andrés de que se la chupara, y es que mamársela era ya demasiado para ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Ambos porfiaron un rato, y parecía que Andrés iba finalmente a renunciar, pero en ese momento Lucas, completamente desnudo, se acercó a Silvia y se arrodilló detrás de ella, cogiéndola de las nalgas. Ella se giró observando al hombre gitano que la estaba de nuevo manoseando. Lucas acercó su cara al trasero de mi mujer y de nuevo su lengua se apoderó del coño de Silvia que reaccionó con un respingo al sentir la calida sensación sobre su vulva. Le chupó por completo no solo la raja del coño, sino también la del culo lo que de nuevo le produjo varias contracciones de placer mientras, inconscientemente, aceleraba la paja que le hacía a Andrés.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Lucas abandonó la maravillosa tarea y poniéndose en pie, introdujo por detrás su picha en el coño de Silvia que permanecía arrodillada masturbando cada vez con más énfasis a mi jefe. El gitano empezó un lento bombeo que se fue acelerando cada vez más, mientras sus manos se habían ya apoderado de las dos tetas de Silvia que colgaban al aire por la posición en la que ambos se encontraban. En esta ocasión mi esposa no pudo contenerse. La postura en la que se la estaba follando Lucas era la que mas le gustaba y estaba claro que el hombre debía agradarle o sabía excitarla muy bien. Silvia comenzó a gemir suavemente mientras sus piernas comenzaban a dar signos de debilidad ante la furiosa follada que Lucas le propinaba. Los síntomas de un cercano orgasmo de Silvia se fueron acentuando y Andrés aprovechó la calentura de ella para conseguir finalmente arrimar el rostro de mi mujer a su polla y, sustituyendo la mano de ella por la suya propia, dirigir e introducir el glande entre sus labios entreabiertos. Silvia, concentrada en el gusto obtenido por la impetuosa follada de Lucas, apenas se percató de que tenía en su boca un pedazo de polla y succionó el capullo de Andrés, quien sí comenzó a suspirar mas profundamente con la excitante sensación de sentir su picha en la boca de mi bella esposa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Finalmente Silvia no pudo aguantar más y sus gemidos se convirtieron en una mezcla de quejidos y gritos hasta que sus rodillas se doblaron en el momento en que el orgasmo apareció en ella. Mientras se corría Silvia, inconscientemente, comenzó a chupar con frenesí la polla de Andrés quien, sorprendido, apenas tuvo tiempo de sacarla de tan estupendo agujero donde iba a correrse sin remedio si ella seguía mamándosela.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Consiguió a duras penas evitar la eyaculación y también Lucas se retiró sin venirse, dejando a Silvia hecha un trapo a los pies de Andrés mientras se serenaban sus sentidos después del orgasmo alcanzado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Miré a Juan y observé en él claras muestras de incredulidad ante lo acontecido. Seguramente no esperaba que Silvia pudiera tener un orgasmo y debo admitir que a mí también me había sorprendido y, sobretodo, molestado que se corriera con un hombre al que ni conocía. Pero la más sorprendida era la propia Silvia que, confundida y azorada por lo que había pasado, ahora no se atrevía ni a levantar la mirada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">En cambio Andrés estaba en su salsa, había conseguido evitar una nueva e inesperada eyaculación precoz y, sonriente, se incorporó anunciando un nuevo brindis por el orgasmo de mi mujer. Se despojó de toda la ropa, tal y como había hecho Lucas, y cogiendo a Silvia la sentó en el sofá. Recibí una furtiva mirada de mi esposa en la que me quería dar a entender que le disculpara, que no había podido evitar lo que había pasado. Pero ella no sabía que yo mismo, pese a mi enfado, estaba totalmente empalmado y que también había estado a punto de correrme viendo como se la follaba Lucas mientras ella se la chupaba a Andrés.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés comenzó a llenar de cava las copas dejando para el final la de Silvia. Apenas unas gotas cayeron en la de mi esposa antes de que se vaciara la botella. Juan se ofreció a compartir con ella el contenido de su copa, pero Andrés, que mantenía un rictus sonriente, le dijo que no se preocupara, que él lo arreglaría.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Salió del salón, ante la extrañeza general, volviendo al poco rato y escondiendo algo en una mano detrás de su espalda desnuda. Le dijo a Silvia que alzara su copa y entonces nos enseñó lo que escondía. Traía los tres condones que creíamos estaban en la basura y los mostraba orgullosamente. Con la otra mano acercó uno de ellos a la copa de mi esposa, que, estupefacta e incapaz de reaccionar, vio como derramaba el esperma recogido en el condón dentro de su copa de cava.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Hizo lo mismo con el segundo de los preservativos y cuando cogió el tercero, el de color verde que se había puesto Juan, nos lo acercó sin poder evitar dirigirse a él para preguntarle cuando se había corrido por última vez, y es que el preservativo mostraba una abundante eyaculación. Juan, ante la risa de Andrés, a duras penas pudo contestar que hacía más de seis meses. Cuando lo vació en la copa de Silvia, su contenido alcanzó una notable cantidad de semen, ya bastante licuado, que llenaba mas de dos tercios de la misma.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/93508184/93508184_298_bea1.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés pidió brindar por el orgasmo alcanzado por mi mujer y todos levantamos nuestras copas menos Silvia que, aturdida, miraba su copa repleta de la lefa de los tres hombres que esa noche se la habían tirado consecutivamente. Todos dimos un sorbo a nuestras copas y Andrés se dirigió a Silvia animándola a hacer lo mismo. Yo estaba convencido de que ella no lo iba a hacer y en efecto ella reaccionó depositando la copa a sus pies. Entonces Andrés le dijo que si no lo hacía consideraría que la apuesta no estaría cobrada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia me miró suplicando que intentara sacarla de esa situación, como había hecho anteriormente, pero no fui capaz de decir nada. En realidad, y no se si por el propio cabreo que yo tenía después de su orgasmo, sentía una excitante comezón interior ante la posibilidad de observarla bebiéndose la leche de los tres varones que me acompañaban. Entonces ella, tras lanzarme una mirada llena de rabia, cogió la copa del suelo y, tras contemplar de nuevo su contenido, la aproximó a sus labios, dudando que hacer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés y Lucas, totalmente empalmados, se la meneaban ante la incertidumbre de Silvia en apurar el semen recogido en la copa. Juan también se tocaba sobre los pantalones y yo, totalmente excitado, prefería no tocarme por miedo a correrme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Tras unos segundos de espera, Silvia posó sus labios sobre la copa y la inclinó lentamente, con lo que el líquido comenzó deslizarse en dirección a su boca. Cuando la leche alcanzó su labio superior, hizo una mueca de asco y puso de nuevo la copa en posición vertical. Volvió a contemplar lo que debía beberse y unos segundos después, tras obsequiarnos a todos los allí presentes con una mirada llena de ira, aproximó de nuevo la copa a sus labios y de un solo trago, sin saborearlo, se echó a la garganta todo el semen allí acumulado. No pudo evitar un par de arcadas que la obligaron a toser varias veces, pero, una vez repuesta, puso la copa sobre la alfombra y volvió a mirarnos, esta vez de una manera desafiante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Nuestra sorpresa era total, sobretodo la mía, pues aún no podía creerme que mi escrupulosa esposa se hubiera llevado a la garganta la leche de los tres invitados. Pero Andrés no tardó en reaccionar y, sonriendo aun más lascivamente, se aproximó a ella sin dejar de menarse la polla. Cuando estuvo justo frente a ella le dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Vaya Silvia, creo que nos has desconcertado a todos. No pensaba obligarte a beberte la copa, era sólo un juego. La pregunta que ahora me hago es hasta donde eres capaz de llegar.</div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">CONTINUARA</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Escribirme a la dirección de correo:</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b style="background-color: #fdfdfd; color: #111111; font-family: Verdana; font-size: 16px; text-align: -webkit-center;"><a style="color: #ad272b;" href="mailto:mariancon15@hotmail.com">mariancon15@hotmail.com</a></b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Gracias a todos los que dejéis un comentario o una invitación.</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; line-height: 13.8px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><b style="background-color: transparent;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/41/93508184/93508184_272_902e.jpg" width="571" height="381"></div>
</div>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-2-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico &#8220;Mi esposa y la partida de póker&#8221;. (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Apr 2023 13:24:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-por-mariano/</guid>

					<description><![CDATA[MI ESPOSA Y LA PARTIDA DE POKER Cuando llamé a Silvia, mi mujer, para decirle que la tradicional partida de Póker del viernes la teníamos que celebrar en nuestra casa, sabía que no le iba a gustar. Siempre jugábamos en casa de Andrés, el dueño de le empresa en la que trabajo, pero ese día era imposible hacerlo allí. Como me imaginaba, a mi esposa le disgustó que la sesión de cartas tuviera que celebrarse en nuestra casa, lo noté claramente en su voz cuando se lo anuncié, pero seguramente no quiso contrariarme y no puso pega alguna. A Silvia [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">MI ESPOSA Y LA PARTIDA DE POKER<b style="background-color: transparent;"></b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
Cuando llamé a Silvia, mi mujer, para decirle que la tradicional partida de Póker del viernes la teníamos que celebrar en nuestra casa, sabía que no le iba a gustar. Siempre jugábamos en casa de Andrés, el dueño de le empresa en la que trabajo, pero ese día era imposible hacerlo allí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Como me imaginaba, a mi esposa le disgustó que la sesión de cartas tuviera que celebrarse en nuestra casa, lo noté claramente en su voz cuando se lo anuncié, pero seguramente no quiso contrariarme y no puso pega alguna.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">A Silvia no le gustaba Andrés. Habíamos coincidido con él en algunas salidas y ella me había dicho que en más de una ocasión le había pillado mirándola a escondidas, en especial a sus tetas, y que siempre le daba la impresión de que la desnudaba con la mirada. Yo nunca me había percatado de tal circunstancia, e incluso, en mi opinión, él había mostrado con frecuencia signos de galantería que mi mujer había cortado de raíz con una actitud altiva y hasta a veces grosera. Andrés no se había casado y a sus 47 años disfrutaba de una vida de plena libertad, apoyada por una buena economía. Además era un tío delgado y alto, cerca del 1,80, de ojos azules y pelo canoso. Físicamente se mantenía bien pues hacía mucho deporte.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/75771561/75771561_022_f0c6.jpg" width="460" height="690">A la hora convenida se presentó Andrés acompañado de los otros dos invitados. Uno de ellos, que ya había participado en alguna sesión, era Juan, un andaluz de unos 50 años, que ya lucía una notable calvicie y una gorda barriga, muy simpático y bastante campechano. El otro participante era desconocido para mí y Andrés me lo presentó como Lucas. Era un hombre muy delgado, de pelo algo largo y oscuro, nariz aguileña y ojos negros y penetrantes, en el que destacaba el color aceitunado de su piel, demostrando una ascendencia claramente de origen gitano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Los tres saludaron a Silvia, Andrés con un beso, pues ya la conocía, y los otros dos dándole respetuosamente la mano. Ella devolvió el saludo y tras desearnos suerte en la partida se fue a la salita de estar a ver la tele.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">El juego se iba desarrollando con normalidad entre vasos de whisky, bromas, chistes y el constante parloteo de Juan y Andrés, mientras que Lucas participaba poco de las risas y chirigotas manteniendo un rictus más serio y concentrado en el juego.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Tras casi tres horas de timba y cuando ya ésta tocaba a su fin tuve la suerte de ligar una escalera de color máxima y, emocionado por la suerte que había tenido, hice una apuesta considerable. Cuando Andrés contestó subiendo aún mas su apuesta los nervios se apoderaron de mí y sin dudarlo doblé la apuesta suya y él respondió aumentándola de nuevo. La situación se había vuelto tensa y todos estábamos concentrados en lo que estaba aconteciendo en la mesa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">En ese momento apareció Silvia para decirnos que se iba a dormir pero, detectando la emoción que allí se respiraba, se acercó a mi lugar. Yo acababa de lanzar una nueva y más fuerte apuesta. Andrés, tras pensárselo un poco sacó un cheque bancario y escribió en él una cifra: 30.000 Euros. La apuesta era demasiado para mi y comenté que no podría cubrirla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">En ese momento Silvia, que ya había visto mis cartas y también el cheque de Andrés, me susurró al oído:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">No puedes abandonar ahora. Tienes unas cartas sin duda ganadoras.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia, no tenemos tanto dinero. Si pierdo tendríamos que pedir un préstamo y luego pagarlo, y no estamos en condiciones de afrontar eso &#8211; le contesté, e iba ya a anunciar mi decisión final cuando ella, de nuevo al oído, me dijo:</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Espera, ese dinero nos vendría de perlas, ya sabes, es una oportunidad única que no podemos rechazar.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Mi mujer se había metido de lleno en la partida. Ella en esos días andaba detrás de reformar varias zonas de la casa, algo a lo que yo siempre me había negado por cuestiones monetarias. Pero Silvia es una mujer perseverante, y busca siempre la manera de conseguir lo que se propone. En esos momentos veía la puerta abierta para conseguir su objetivo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Como yo seguía dudando aunque me inclinaba por rechazar el envite, me dio un nuevo apretón en el hombro empujándome a aceptar. Cuando, con un mar de dudas, negué con la cabeza ella me miró enfadada y, tras unos segundos, se dirigió directamente a Andrés:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Aceptarías mi coche para cubrir la apuesta?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés, sin inmutarse, contestó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia, yo ya tengo varios coches. ¿Qué interés puedo tener en el tuyo?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Ya claro, tú tienes mucho dinero. Dudo que tengamos algo que ofrecerte.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">En ese momento Andrés concentró su mirada en mi esposa, primero mirándola directamente a los ojos y luego descendiendo la vista a su busto que se realzaba desafiante bajo la blusa encarnada. Por primera vez noté en él esa mirada lujuriosa que tantas veces me había señalado Silvia y que yo me negaba a creer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia captó lo que Andrés le decía con los ojos y, sin pensárselo, se lanzó al ruedo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Está bien, para igualar tu apuesta estoy dispuesta a entregarme a ti. Si aceptas y ganas seré tuya durante el resto de la noche. Si pierdes nos quedaremos con tu cheque.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Los cuatro nos quedamos de piedra ante el anuncio de mi mujer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Un momento – balbuceé yo, y cogiendo a Silvia del brazo la giré hacia mí y le dije al oído:</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Estas loca o qué? Como se te ocurre hacer semejante apuesta.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cariño, no hay peligro alguno. Tienes unas cartas imposibles de superar y sé que Andrés la aceptará aunque se arriesgue a perder ese dinero.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Reconozco que estaba confundido, mi mujer tenía razón en cuanto al hecho de que mis cartas eran maravillosas, pero en el póker que nosotros jugábamos, y desconozco si en el real es también así, no había una combinación de cartas insuperable. La escalera de color máxima, en teoría invencible, sólo podía ser superada por una escalera de color mínima. Es una regla que impide que nadie pueda sentirse seguro de ganar por muy buenas que sean sus cartas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés, ya repuesto de la sorpresa inicial y frunciendo el ceño, se dirigió a nosotros dos:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Estáis seguros de lo que acabáis de proponer? – y tras un breve silencio añadió:</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Voy a hacer como que no he escuchado nada por si os lo queréis pensar mejor.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">La patata caliente estaba de nuevo en nuestro tejado, pero Silvia estaba convencida, quizás demasiado, de la victoria y, mirándome fijamente, asintió levemente con la cabeza, lo suficiente para que yo me percatara de que quería seguir adelante. Su mente ya estaba planificando todas las cosas que iba a hacer con el dinero y yo sabía que si me negaba a seguir adelante me lo recriminaría en el futuro. Con un hilo de voz y un nudo en la garganta confirmé que mantenía la apuesta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">El envite estaba echado. Observé como Juan escondía la mirada hacia la mesa soltando aire, mientras que Lucas, serio e impasible como siempre, observaba a Andrés que era el siguiente que tenía que hablar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/75771561/75771561_027_b3d5.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés repasó unos segundos sus cartas hasta que levantó la mirada hacia a Silvia que se mantenía a mi lado contemplando mis naipes. Debo reconocer que mi esposa es una mujer guapa, luce una melena lisa de color castaño natural, sus ojos son de color verde botella, con pestañas largas y cejas no demasiado pobladas, también de color castaño, como su pelo. Su boca, cuyo labio inferior es muy carnoso, y una nariz ligeramente achatada completaba unas facciones en su rostro dulces y redondeadas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">La mirada de Andrés era fija y penetrante y en ese momento si me pareció que la estaba desnudando con ella. Caí en la cuenta de que mi jefe ya tenía arriesgado su dinero antes de que nosotros contra apostáramos. No había para el riesgo añadido, pero se le ofrecía la oportunidad de gozar de un auténtico bombón y supe que no iba a rechazar semejante invitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Efectivamente, tras unos segundos que parecieron horas, Andrés se dirigió a mí:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Está bien, acepto. Si ganas te quedarás con el cheque y los 30.000 Euros. Si pierdes tu esposa será mía el resto de la noche y se someterá a mis deseos. Te toca enseñar tus cartas.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia me acarició el hombro en señal de satisfacción y yo empecé a mostrar mi jugada: 10, J, Q, K y As de diamantes. Juan no pudo evitar soltar un &#8220;Guauu&#8221; de sorpresa y hasta Lucas hizo una pequeña mueca de admiración, pero Andrés se mantuvo impasible y empezó a mostrar las suyas: 2, 3, 4, 5 de corazones. Miró a Silvia una vez mas y pasándose la lengua por los labios enseñó la última carta que le quedaba, el As de corazones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Mi corazón dio un vuelco mientras contemplaba, absorto, las dos tiras de cartas sobre la mesa. Juan observaba con incredulidad, Lucas se rascaba nerviosamente la nariz y Andrés me miraba con una media sonrisa. La baza era suya, su escalera batía a la mía. Entonces valoré el alcance de la apuesta. Silvia iba a ser suya y, de pronto, me vino la imagen de él follándosela. Me apareció una opresión en el estómago.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cuando alcé la mirada hacia Silvia la vi sonriendo nerviosamente y sólo al ver mi rostro se dio cuentas de que algo iba mal.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Qué pasa? ¿Has ganado, no? Tu escalera es mayor que la suya – dijo con toda confianza y seguridad.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Yo ya no podía ni hablar, y fue Juan el que replicó a mi mujer:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">La escalera mínima es la única que supera la máxima. Son las reglas del Póker. ¿No lo sabías? Andrés ha ganado la apuesta.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia me miró y yo asentí con la cabeza confirmando las palabras de Juan. Cuando ella miró a Andrés, éste la contemplaba embelesado. Los ojos de él le decían que había ganado e iba a disfrutar de ella plenamente lo que quedaba de noche. Mi esposa no pudo evitar sonrojarse ante la fija mirada de Andrés y yo volví a imaginármelos follando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">El silencio se apoderó del salón hasta que la propia Silvia con claros signos de nerviosismo lo interrumpió:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Mira Andrés, te pagaremos los 30.000 euros de la apuesta y todo zanjado ¿De acuerdo?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés contestó con toda la tranquilidad:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Os di la oportunidad de echaros atrás y no lo hicisteis: Apostasteis fuerte y tengo intención de cobrar. No te haré ningún daño, te lo prometo, pero a partir de este momento vas a estar a mi entera disposición. – y tomó su vaso de whisky, dio un sorbo y se puso a juguetear con las cartas que esa noche le habían obsequiado con un triunfo totalmente inesperado</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Sus palabras me golpearon de nuevo pero sobretodo afectaron a mi esposa a la que sentía respirar junto a mí muy agitada. Fue Juan quien levantándose rompió la tensión que se mascaba en el ambiente:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Bueno chicos, creo que por hoy ya está bien, voy a llamar a un taxi y me vuelvo a casa; ¿Vienes Lucas? &#8211;</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Antes de que Lucas respondiera intervino Andrés:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Donde vais a encontrar un taxi a estas horas de la noche. Os he traído yo y os volveréis conmigo – y dirigiéndose de nuevo a Silvia, añadió:</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">No vamos a tardar mucho en lo que tenemos que hacer ¿Verdad Silvia?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Apareció en ella un claro semblante de rabia, y dándose la vuelta se dirigió sin mediar palabra hacia la cocina. Andrés sonreía viendo la reacción de mi esposa. El enfado de Silvia le estaba dando sin duda un añadido morbo a lo que él ya tuviese pensado hacer con ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Me levanté y también yo fui a la cocina. La encontré ligeramente reclinada sobre el fregadero con un vaso de agua en la mano y muy pensativa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Por qué no me dijiste que podíamos perder? – me dijo cuando me acerqué a ella.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Creía que conocías las reglas. Además fuiste tu quien hizo la apuesta sin consultármelo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Y si me niego a cumplir lo pactado?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Es mi jefe y sabes que puede ponernos en problemas. Ya has oído que tiene que llevar a casa a los otros dos. Te echará un polvo rápido y todo habrá terminado.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Hablarle así a Silvia estaba siendo una pesadilla porque de mi mente no desaparecía la imagen de ella con Andrés follándola salvajemente.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Está bien, espero que tengas razón &#8211; y tras terminar el vaso de agua se dirigió de nuevo al salón. En su serio semblante se denotaba la turbación que le producía el saber que en pocos minutos estaría en los brazos de otro hombre.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/75771561/75771561_044_fab6.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cuando regresamos al salón nuestros tres invitados se habían servido otra copa. Juan y Lucas estaban sentados en uno de los dos sofás, mientras que Andrés trasteaba junto a la cadena de música entre los Cds de música. Silvia, excusándose, se dirigió al aseo principal de la casa y yo, tras coger mi bebida me senté, cada vez más nervioso, entre Juan y Lucas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Este último se me acercó y me dijo al oído:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">No entiendo como has consentido en entregar a una mujer tan espléndida como tu bella esposa. No te enfades, pero reconozco que me hubiera gustado tener yo las cartas de él &#8211; y tras su comentario se echó un sorbo de whisky a la garganta.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">No tuve ganas de contestarle en ese momento. Sabía que tendría que intentar conversar con ellos mientras Andrés se llevaba a mi mujer a una de las habitaciones para hacerla suya. La bebida no calmaba mi boca seca y sabía que la espera iba a ser interminable.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés eligió finalmente un Cd y una música suave comenzó a brotar de los altavoces. Se sentó en el otro sofá y, con su copa en la mano, esperó el regreso de Silvia, el inesperado premio que le había ofrecido una inocente partida de póker.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Al cabo de un rato, en el que reinó un absoluto silencio, ella regresó al salón. Silvia es muy coqueta y se había arreglado para recibir a nuestros visitantes. Estaba preciosa con su falda beige tableada que le llegaba a la altura de las rodillas y la blusa color carmesí cuya apretura hacía resaltar sus pechos. Unos zapatos negros de medio tacón completaban su figura. No sabía la causa, pero me parecía mas guapa que nunca y a Andrés le debía parecer lo mismo pues se la comía con la mirada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia se quedó junto a la puerta de entrada al salón, quieta y avergonzada, esperando el temido momento en el que Andrés fuera a buscarla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Finalmente él se levantó, nos indicó que cogiéramos de la mesa de centro nuestras copas y la apartó a un lado. Luego se aproximó al lugar donde ella estaba y le cogió la mano, pero cuando todos esperábamos que abandonaran el salón, apagó la luz principal dejando sólo la de la pantalla de mesa situada en la esquina de la ele que formaban los dos sofás de nuestro salón. Con la vista puesta en Silvia comentó en voz alta:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Vamos a bailar un poquito. La música nos relajará.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Agarrando a Silvia por la cintura, la atrajo hacia él y empezaron a bailar, justo delante de nosotros tres. Silvia le puso sus brazos en los hombros y, mirando hacia el suelo, empezó a moverse al compás de la melodía. El ambiente de luz tenue existente y la calidez de la melodía creaban realmente un efecto relajante y a todos nos vino bien, sobretodo porque Silvia y Andrés empezaron a bailar simplemente como amigos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Pero a Andrés debía hacérsele muy difícil mantenerse bailando a distancia de Silvia sabiendo que ésta estaba a su entera disposición y poco a poco comenzó a arrimar su cuerpo al de ella. Mi mujer ya se lo esperaba y no puso obstáculos al acercamiento. Cuando los dos cuerpos se rozaron finalmente, Silvia encogió ligeramente su pelvis. Sin duda Andrés tenía su pene en erección y ella ya lo había notado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">La escena fue calentándose por momentos, buscando él la mayor proximidad a mi esposa y reculando ella para evitarlo. Me pareció que Andrés había perdido de vista el hecho de que estábamos nosotros allí contemplándolo todo y, sin reparo alguno, bajó sus manos de la cintura al trasero de mi mujer, apretándolo contra su entrepierna sin que ella pudiera ya separarse. Cuando les vi totalmente juntos pensé que era preferible marcharnos, pero tanto Juan como Lucas contemplaban embelesados el baile, de modo que no dije nada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cuando Andrés comenzó a recoger con sus dedos la tela de la falda de Silvia y está empezó a deslizarse hacia arriba ella paró e intentó apartarse para protestar:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Qué haces? ¡Aquí no, delante de ellos no!</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés la miró y sin contestar la atrajo de nuevo hacia él. Ella intentó rebelarse separándose de nuevo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¡Basta ya! – le reprendió con seriedad.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">La categórica respuesta de él nos sorprendió a todos:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Me apetece seguir aquí y no me importa que ellos estén delante, además así podrán ver como cobro mi apuesta. Si quieren irse que lo hagan. Tú sigue bailando.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Y apretándola de nuevo contra el comenzó de nuevo a recoger entre sus manos la falda que había caído cuando ella se había apartado. Cuando al girar Silvia nos ofreció la parte posterior de su cuerpo la maniobra de Andrés ya había dejado al desnudo la mitad de sus muslos. Medio giro después los ojos de Silvia se encontraron con los míos y noté en su mirada el ruego de que abandonáramos el salón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Tanto Juan como Lucas me miraron esperando que me levantara para irnos, pero mi cabeza no hacía más que pensar en esos momentos en las palabras de Andrés. Lo lógico era abandonar el salón para no ver lo que se avecinaba, pero por otro lado era evidente que podía ser peor imaginármelo sin saber nunca la auténtica realidad. Además quedarme me ofrecía la gran ventaja de poder ver las reacciones de Silvia. Miré a mis dos acompañantes y luego giré de nuevo la vista al frente. El siguiente encuentro con los ojos de mi mujer reflejaban su despecho por mi actitud de mirón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés se iba excitando por momentos y no tardó en terminar de subir la falda enrollando la tela en la cintura. Apretándose aún más a Silvia puso sus dos manos sobre las bragas y empezó a recorrer su trasero por encima de ellas. La comenzó a besar en el cuello y en el siguiente giro sus manos trasladaban los extremos de las bragas hacia el centro de sus nalgas. Un giro más y éstas aparecían ya como si fueran un tanga, mientras que Andrés pellizcaba y manoseaba la suave piel de los cachetes desnudos de su trasero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Él buscó besar la boca que se escondía en el rostro agachado de mi avergonzada mujer. Le costó conseguirlo pero ella, resignada, al final tuvo que ceder. Cuando sus lenguas se entrelazaron él se encendió aún más, pero, sorprendentemente, a los pocos instantes dejó de besarla y separándose un poco de ella se quedó quieto durante unos segundos. Luego se aproximó de nuevo a mi mujer y poniéndole las manos en los hombros la giró, lentamente, media vuelta. Volvió a apretarse contra ella y comenzó a bailar de nuevo haciendo notar a Silvia su erección, esta vez en el trasero. Ella sintiéndose frontalmente observada por completo por nosotros volvió a agachar avergonzada el rostro mientras que Andrés, tras pasarle sus manos por los pechos, sobre la blusa, las bajó y metiéndolas directamente bajo la falda, que frontalmente aún cubrían la mitad de los muslos, empezó a subir hacia su coño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cuando Silvia notó los dedos de Andrés pasearse por su vulva sobre la braga instintivamente se encorvó, lo que originó que el erecto miembro de él se apretara por completo al culo de ella. Andrés paró de nuevo y exclamó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">No puedo mas, me pones a tope, tengo que follarte.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Con celeridad se bajó la cremallera del pantalón sacando al exterior una polla erguida y de buen tamaño. Silvia, medio encogida y con un hilo de voz volvió a protestar:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Por favor, no lo hagas aquí. Vamos a una habitación.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">No puedo esperar más, te deseo, tengo que metértela ya.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Y acercando su picha al trasero de mi mujer, comenzó a apartar la braga para poder abrirse paso hacia el coño de ella. Silvia le dijo entonces:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Ten cuidado, no tomo pastillas y podría quedarme embarazada.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés dudó unos instantes y mientras con una mano se masturbaba bajó la otra al bolsillo trasero de su pantalón. Con habilidad maniobró en la cartera con una sola mano para extraer un preservativo que agarró entre sus dientes. Guardó de nuevo la cartera y tras romper el envoltorio ajustó el condón a su verga. Se la meneó un par de veces más y se arrimó de nuevo a Silvia apartando de nuevo la braga y buscando la entrada de su cueva. No le fue fácil por la posición de ambos y por tener ella las piernas cerradas, pero tras tantear varias veces le introdujo su inflamado cipote y apretó su cuerpo al de ella. Silvia no estaba excitada y se quejó por la rápida penetración que le dolió. Andrés bombeó un par de veces y se frenó en seco con claros rasgos de sufrimiento en su rostro. Tras mantenerse parado unos segundos dio un golpe de caderas hacia delante que empujó a mi esposa hacia el sofá vacío, haciendo que apoyara sus manos sobre el respaldo. Continuó follándosela unas pocas veces y resoplando se pegó a ella con un último empujón. Se estaba corriendo. Entonces entendí la causa de su urgencia y sus paradas. Su grado de excitación era tal, que no podía aguantar mucho tiempo sin venirse. Eso me extrañó, pues la idea que tenía de Andrés y de su forma de vida no coincidía con lo que acababa de pasarle.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/75771561/75771561_054_9200.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Cuando sus espasmos terminaron Andrés se retiró de dentro de ella, exclamando que había sido maravilloso. Sin embargo, pese a sus palabras, le noté contrariado por lo que le había pasado. En el fondo los tres espectadores estábamos decepcionados. Todo había ido muy deprisa y en realidad él apenas había podido gozar del sensual cuerpo de Silvia. La calidez del ambiente y las expectativas que se abrían invitaban a una sesión de sexo morboso, pero la eyaculación precoz de Andrés parecía haber roto el encanto de la situación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés sacó su miembro de ella y se sentó en el sofá. Silvia abandonó su incómoda posición y se sentó junto a él. Sus expresiones eran muy distintas. Mi mujer escondía su cara entre las manos, avergonzada por haber sido jodida, y más aún en mi presencia y en la de los dos individuos que había conocido esa misma noche. Andrés por su parte con los brazos sobre el respaldo del sofá, y con la vista al techo, recuperaba el resuello tras su rápida corrida. La música seguía sonando pero ninguno teníamos claro que hacer a partir de ese momento. El propio Andrés fue el primero en reaccionar y quitándose el preservativo lo cogió por la abertura entre los dedos y se dirigió a Silvia, que estaba a su lado:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Toma Silvia, tira esto a la basura.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Ella apartó las manos de su rostro para ver a qué se refería él. Cuando vio el presente que le enseñaba hizo una mueca de repugnancia y dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">No pretenderás que sea yo quién lo haga. ¿Por qué no lo tiras tú?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés la miró extrañado y con una maliciosa sonrisa alzó el condón que contenía su reciente eyaculación a la altura de los ojos de ella. Entonces comenzó a acercárselo lentamente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Qué haces? – protestó -¡Para ya!</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">El ni se inmutó y continuó acercándole el globito. Silvia comenzó a recular en el sofá hacia el extremo mas cercano a nosotros a le vez que él se estiraba para acercarse cada vez más a mi mujer. Llegó un momento en que ella quedó medio tumbada y recostada sobre el brazo del sofá, sin poder retroceder más. Andrés amplió su sonrisa, situó el condón justo encima de su rostro y le preguntó socarronamente:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¿Qué pasa Silvia? ¿No te gusta?</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">¡Eres un asqueroso! – contestó ella</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Vamos. No te enfades, al fin y al cabo esto es obra tuya.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Silvia cerraba los ojos, pero los abría de inmediato ante el desconocimiento de lo que pretendía hacer Andrés. Él movía con ritmo pendular a escasos centímetros de su cara el transparente envoltorio que contenía su leche recién derramada y cuya consistencia podíamos observar pese a la tenue luz de la pantalla que iluminaba la habitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Luego, mientras lo mantenía sujeto por la abertura, cogió la base con los dedos de lo otra mano y empezó a subirla para ponerlo en posición horizontal. Silvia adivinó la intención de Andrés y de inmediato se cubrió la cara con ambas manos, aunque eso no podía evitar, si era el deseo de Andrés, que la mojara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">Vamos Silvia ¿de verdad que no quieres tirarlo tú por el inodoro? Puedo manchar el sofá si se me derrama aquí mismo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés empezaba a mostrar un aspecto desconocido para mí. Se estaba mostrando soez y grosero con mi mujer, algo que no encajaba en la opinión que yo tenía de él. Estaba cada vez mas convencido de que su temprana corrida, y encima delante de nosotros, le había realmente afectado y lo estaba pagando con ella. Intenté librar a Silvia de su suplicio dirigiéndome a él:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY">El baño está junto a la puerta de entrada. – y con un gesto y una fingida sonrisa le di a entender que acabara con eso.</div>
<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">Andrés fijó su vista en mí durante unos segundos, con desafío, pero yo no cedí y finalmente se incorporó y salió del salón con su preservativo en la mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">Tanto yo como mis dos acompañantes intuíamos que el polvo no había sido suficiente para Andrés y no nos movimos. Silvia, en cambio, debió pensar que la apuesta estaba cobrada y una vez recuperada del susto, adecentó su ropa y, sin atreverse a mirarnos, se levantó para irse. Al llegar a la puerta se topó con Andrés que regresaba, ahora ya con las manos vacías.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">CONTINUARÁ</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Escribirme a la dirección de correo:</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b style="background-color: #fdfdfd; color: #111111; font-family: Verdana; font-size: 16px; text-align: -webkit-center;"><a style="color: #ad272b;" href="mailto:mariancon15@hotmail.com">mariancon15@hotmail.com</a></b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Gracias a todos los que dejéis un comentario o una invitación.</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; line-height: 13.8px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><b style="background-color: transparent;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/75771561/75771561_070_fcaf.jpg" width="460" height="690"></div>
<p><b><br />
</b><b style="background-color: transparent;"></b></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><b style="background-color: transparent;">&nbsp;</b></div>
</div>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-y-la-partida-de-poker-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico &#8220;La aventura de Mónica&#8221;. (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-la-aventura-de-monica-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-la-aventura-de-monica-por-mariano#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Apr 2023 19:16:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/relato-erotico-la-aventura-de-monica-por-mariano/</guid>

					<description><![CDATA[Mónica atravesó apresuradamente el vestíbulo que daba acceso a la sala de proyecciones. Tal y como esperaba el documental de arte había comenzado y lamentó que el atasco de tráfico y las dificultades para encontrar aparcamiento le hubieran hecho retrasarse y perderse el principio. La sala estaba llena y no encontrando lugar para sentarse se situó de pie en uno de los laterales del local, detrás de la última fila de asientos. Dando descanso a su cuerpo aun fatigado por la carrera, se concentró en la gran pantalla donde se sucedían las imágenes y comentarios sobre pinturas de la época [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica atravesó apresuradamente el vestíbulo que daba acceso a la sala de proyecciones. Tal y como esperaba el documental de arte había comenzado y lamentó que el atasco de tráfico y las dificultades para encontrar aparcamiento le hubieran hecho retrasarse y perderse el principio. La sala estaba llena y no encontrando lugar para sentarse se situó de pie en uno de los laterales del local, detrás de la última fila de asientos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Dando descanso a su cuerpo aun fatigado por la carrera, se concentró en la gran pantalla donde se sucedían las imágenes y comentarios sobre pinturas de la época del impresionismo francés.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_008_29f8.jpg" width="460" height="690">Seguía entrando gente en el local y toda la zona posterior del mismo se fue poco a poco abarrotando. Mónica no se había percatado del grupo de jóvenes que se situaba justo alrededor de ella, hasta que, mientras se exponía una pintura de Edgar Degas, notó un ligero roce en su trasero, y poco después algo que se apoyaba mas firmemente en él. Inicialmente no dio importancia al hecho, pensando que se debía a la aglomeración de gente a su alrededor, y adelantó un poco su posición, lo suficiente para evitar el contacto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">No había transcurrido un minuto cuando volvió a notar, ahora con toda claridad, como una mano se aferraba a sus posaderas y empezaba a palparlas con suavidad. Sorprendida e incrédula, Mónica giró la vista en busca del atrevido manoseador descubriendo justo detrás de ella a Toñete, que contemplaba con semblante serio y concentrado la pantalla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Desconcertada se movió de nuevo hasta apoyarse sobre la silla que tenía justo delante, notando como la mano intrusa no solo la acompañaba en el desplazamiento sino que incluso aumentaba descaradamente la presión ejercida. Una nueva y airada mirada hacia atrás le permitió descubrir la sonrisa taimada de Toñete que ahora la observaba ya sin disimulo alguno y, pasándose la lengua lentamente por sus labios, le daba a entender lo que estaba disfrutando tanteándole el culo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Sin espacio ya para escapar se quitó la mano del chico de encima con un limpio manotazo esperando acabar así con su osadía. La tranquilidad de los siguientes minutos parecían haberle dado la razón y ya había conseguido concentrarse en las extensas explicaciones de la obra de Monet, cuando de nuevo sintió en esta ocasión los dedos de Toñete acariciarle directamente la carne de los muslos que su falda corta dejaba al descubierto. Mónica pensó que aquello era ya demasiado, pero no queriendo molestar a la gente allí reunida, decidió que era mejor abandonar esa zona de la sala dejando para más adelante la adopción de las medidas necesarias para castigar al chico.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando iba a iniciar la retirada se percató de que todo el grupo de chavales estaba demasiado concentrado a su alrededor, impidiendo un natural movimiento de huida, y que el que más se había acercado a ella era Toñete. Podía sentir su aliento justo sobre su hombro y su repugnante olor a sudor mientras las yemas de los dedos de su mano le recorrían los muslos como una araña, aproximándose lentamente y sin reparo alguno hacia sus nalgas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Indecisa entre la inoportunidad de montar allí un escándalo o dejar que el chico siguiera metiéndole mano, su gesto instintivo y disimulado fue de nuevo apartar de un manotazo la mano agresora pero, ante su sorpresa, él le paró el movimiento agarrándole el brazo con la mano libre. De nada sirvió que ella repitiera el gesto con su otro brazo, éste fue igualmente atenazado con habilidad por el chico. De repente Mónica se encontró indefensa, igual que si estuviera esposada, con las muñecas sujetas a su espalda, por la fuerza de una de las manos de Toñete mientras que la otra seguía abriéndose paso por los muslos y alcanzaba sus bragas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">La inmovilización fue breve, el tiempo necesario para que él le recorriera un par de veces el trasero en toda su extensión y para que ella, en su forcejeo por desasirse de la sujeción, apoyara las palmas de sus manos sobre la entrepierna de Toñete y frotara involuntariamente el bulto provocado por su erección. Luego él la soltó y se retiró hacia atrás.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica, presa de un enfado mayúsculo, se contuvo para no darle el merecido bofetón allí mismo y, tras lanzarle una mirada desafiante, se abrió paso a empujones entre los demás chicos para buscar un lugar mas tranquilo donde terminar de ver la proyección. No lo consiguió, su mente repasaba una y otra vez lo sucedido y se encendió de tal modo que se fue de allí antes del final con el firme propósito de tomar al día siguiente las medidas oportunas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Noelia se sentó en su mesa de estudio y tras encender el ordenador, sacó de un libro una foto en la que posaban, perfectamente escalonadas, unas 30 personas, la mayoría de ellas sonrientes. Se ajustó las gafitas para contemplar la foto durante unos minutos, la colocó en el scanner y apenas unos minutos después ya tenía la imagen en la pantalla de su ordenador. Emocionada comenzó a manipular sobre el zoom ampliando la imagen, concentrándola en un único y bello rostro. Cuando consideró que el tamaño y el enfoque eran adecuados cogió un lápiz, abrió su cuaderno de pinturas y en una hoja en blanco comenzó a dibujar los primeros trazos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los rayos del sol de la tarde pugnaban por atravesar las persianas laminadas de las ventanas de la sala de profesores. Eran cerca de las 8 de la tarde y a mitad de Junio los días eran los más largos del año.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Fuera, en la calle, había una temperatura inusualmente alta para esa época del año, pero allí dentro el aire acondicionado mantenía el ambiente agradablemente fresco.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_014_c047.jpg" width="460" height="690">Mónica sin embargo estaba muy acalorada. Junto a la máquina de bebidas sostenía un vaso de agua en una de sus manos y mantenía fija la vista en una de las ventanas de la habitación. Sobre la mesa, bien apilados, se veían los trabajos de fin de curso de sus alumnos de 4º de la ESO cuya propuesta consistía en el dibujo de un paisaje en el que se valoraría la combinación de colores y la correcta dimensión de objetos a distinto nivel.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica acababa de analizar el trabajo de Toñete y sus sentimientos hacia él después de su sucia osadía de la semana anterior le hacían dudar entre aplicar correctamente los cánones deontológicos de su profesión o castigarle sin más con un cate en la asignatura que ella impartía. Tenía casi olvidado el episodio, pero al contemplar el paisaje dibujado por él, un valle rodeado de altísimas montañas, no pudo evitar recordar las manos del chico paseándose sobre su trasero y el contacto de su verga apoyada sobre sus manos inmovilizadas. Le llevó al día siguiente al despacho del director del instituto pero Toñete argumentó que si la había tocado había sido sin querer y por culpa de la aglomeración de gente en la sala. Antonio, el director, no pudo sino aconsejarle que tuviera más cuidado en el futuro, lo que no contentó para nada a Mónica.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">En realidad aquella no había sido la primera vez en la que Toñete se había sobrepasado, pero hasta entonces todo se había reducido a alguna que otra palabra más o menos desagradable cuchicheada a sus oídos. Era uno de los alumnos más problemáticos del instituto, había repetido curso dos veces y por eso su edad era superior a la del resto de los chicos de su clase. Era hijo de una familia gitana y, como para otros muchos chicos en iguales circunstancias, el desarrollo de su madurez personal no estaba siendo nada fácil. Era un chico corpulento, tirando a grueso y en la clase interrumpía continuamente las explicaciones y lideraba una camarilla de chavales del instituto más jóvenes que él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica volvió a revisar el trabajo de Toñete, sabedora de que el dibujo era más que aceptable y no podía calificarlo negativamente. Al final le dio un aprobado justo, algo menos de lo que se merecía, y pasó al análisis de los siguientes dibujos. Mientras centraba su atención en examinar el paisaje campestre expuesto en el trabajo de su mejor alumno sonó el móvil.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Hei profe ¿Cómo le va? ¿Corrigió ya mi trabajo?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica se lo pensó unos instantes antes de contestar a Toñete y mintió.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Todavía no, ¿Qué te pasa Toñete? ¿Crees que te voy a suspender por lo del otro día?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Vamos profe, usted sabe que fue una broma, tal vez fui un poco atrevido, pero no por ello me cateará el examen ¿Verdad?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Te pasaste de la raya, lo sabes, la próxima vez no saldrás tan bien parado.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Habrá una próxima, profe?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Tras lanzar la pregunta Toñete colgó de inmediato dejando a Mónica inquieta y pensativa. El comportamiento del alumno había sido tan directo, que ella se quedó convencida de que si existía otra oportunidad el chico probablemente intentaría algo de nuevo y sus últimas palabras al teléfono parecían confirmarlo. Por suerte el curso estaba prácticamente acabado y ella esperaba no encontrarse el año siguiente con él, al menos en su clase.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica cogió los trabajos y los guardó en un carpetón. Se le habían quitado las ganas de corregir, tenía todo el fin de semana para hacerlo y prefería llegar a casa pronto y si era posible salir a cenar con su marido, tomarse una copa y terminar ese día con un buen polvo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Al salir al vestíbulo vio a Antonio acudir hacia ella con buen paso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Mónica, espera, no te vayas. – Antonio le instó a distancia a detenerse.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica esperó a que él la alcanzara antes de preguntar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Pasa algo Antonio?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Acaba de llamarme Ricky, le ha surgido un problema y le es imposible ir mañana a la visita programada.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Y? – Mónica no estaba muy segura de querer seguir escuchando.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Pues quería pedirte que fueras tú en su lugar. – Antonio, como director del instituto, podía habérselo impuesto pero prefirió solicitárselo como un favor.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Queeeé? ¿Quieres que yo me ocupe de esa pandilla de degenerados?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Vamos Mónica, no te dejes llevar por lo del otro día. Sabes que algunos chicos son un poco problemáticos, pero la mayoría son estupendos y a ti te quieren mucho. Aquello fue un hecho aislado.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Problemáticos dices? ¿Hecho aislado? Creo que alguno supera con creces ese calificativo. Toñete me metió mano descaradamente, no se trataba de un juego, sobrepasó los límites y no le importó un pimiento hacerlo. Y sus compis estaban allí con él, encubriéndole.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Oye, lleváis Ricky y tú todo el año dándome la lata con organizar un viaje cultural. Ahora que nos sale esta oportunidad ¿vas a poner pegas? ¿qué quieres? ¿que mande a un profesor de matemáticas a acompañarles? Sabes que lo ideal es que vayas tú, pero bueno, no quiero obligarte a ir contra tu voluntad. Tú decides, pero dímelo pronto para buscar a otra persona.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica vio cómo Antonio mantenía su vista fija sobre ella, esperando la contestación, y no tuvo más remedio que asentir. Lo hizo con un leve gesto, pero manteniendo el rictus de disgusto que le había producido la noticia. Luego se dio la vuelta y sin mirarle se despidió lacónicamente de él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Todos sus proyectos para esa noche se vinieron abajo. Cenó en casa, preparó la pequeña maleta de viaje y se acostó temprano, dejando a su esposo con las ganas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Noelia había empezado su dibujo fijando su atención en el ordenador, pero apenas estuvo definido el contorno no le fue necesario seguir mirando la imagen. Lo que quería pintar lo tenía grabado en su mente de tal modo que los lápices dibujaron por si mismos un hermoso rostro de mujer, de figura ovalada y contornos muy dulces, pelo castaño oscuro salpicado de algunos tonos cobrizos y que caía por debajo de sus hombros con largas ondulaciones, ojos marrones del color de la miel encumbrados por unas espesas y arregladas cejas, labios simétricos y mentón redondeado. Su sonrisa remarcaba característicamente sus pómulos y creaba unos pequeños hoyuelos que hacían que el rostro fuera bello y atractivo a la vez.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Dio los últimos retoques de color y por fin lo terminó. Tras contemplar su recién terminada obra cogió una tachuela y lo colgó en la pared sobre la almohada de su cama, justo al lado de otro retrato dibujado por ella años antes. Mientras se alejaba de la pared, Noelia se fijó en ese otro retrato y se preguntó de nuevo porqué diablos él se había tenido que marchar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El viaje en el autocar había sido tranquilo al igual que la comida campestre a base de bocatas y bebidas. El lugar donde se iban a alojar esa noche era un pequeño hotel muy coqueto en un pueblo en la serranía de Cuenca rodeado por la florecida naturaleza de la primavera y con un pequeño lago cercano. Mónica se afanaba en la pesada tarea de registrar correctamente a los cerca de 20 alumnos a su cargo, cuando sintió en el costado de su cintura la suave presión de unos dedos. No le hizo falta girarse para saber que Toñete estaba allí, justo detrás de ella, sentía su proximidad como el día de la proyección, y sobretodo el característico hedor que desprendía. Antes de que pudiera protestar escuchó sus palabras al oído.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Hey profe, es realmente genial que usted se ocupe de nosotros ¿Que le parece el lugar? Guay ¿eh? ¿No le entran ganas de …? ¡Ya me entiende!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica se volteó y con una falsa sonrisa le replicó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Toñete, quita esa mano de ahí, ni se te ocurra tocarme. No hagas que tenga que ocuparme especialmente de ti.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Vamos – contestó Toñete retirando su mano &#8211; yo no quiero incordiarla, usted es mi profe preferida y me alegraría mucho que quisiera prestarme una atención especial.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica notó como le subía la sangre mientras empezaba a arrepentirse de haber accedido a aquel viaje. Sin demasiada convicción volvió a dirigirse a Toñete ahora con su real e indignado semblante:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">&#8211; Yo no he dicho eso, no tergiverses mis palabras. Si vuelves a intentar algo te arrepentirás.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_019_01d8.jpg" width="460" height="690">Toñete ya no tuvo ocasión de contestar, pues en ese momento se organizó un gran revuelo en el pequeño hall del hotel. Al principio Mónica no entendió el motivo de tanta algarabía, pero luego, fijándose en la figura masculina que había aparecido allí desde la escalera y alrededor de la cual se arremolinaban todos sus alumnos entre gritos y risas, empezó a comprender. Aquel hombre alto, moreno, de pelo algo rizado y de vestuario tan informal como hortera, le resultaba familiar, aunque le veía sólo de espaldas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Sus sospechas se confirmaron cuando él se giró y pudo verle el rostro. Era Juanma, ¿Que diablos hacía él allí? Hacía unos dos años que había abandonado el instituto en el que, como ella, era profesor de dibujo, y desde entonces no había vuelto a saber nada de él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Casi todos los chicos le hablaban a la vez y él a duras penas podía atenderles, pero como siempre, derrochaba su simpatía natural que era arrolladora para ellos. Cuando cesó la inicial expectación y el bullicio comenzó a apagarse, Juanma la vio y, entre extrañado y gratamente sorprendido, se dirigió hacia ella en medio de la muchedumbre. Conforme se le iba acercando, inexplicablemente Mónica comenzó a sentir un nerviosismo desconcertante, un calor interior que sin lugar a dudas no era provocado por el caldeado ambiente del hall e incluso notó un ligero temblor de piernas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Vaya, vaya! Quién me lo iba a decir, Mónica, me alegro mucho de volver a verte.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Hola, Juanma, yo también me alegro, es toda una sorpresa.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Un prolongado silencio siguió a los saludos. Ambos se miraban sonriendo pero con la típica timidez de aquellos que de repente no saben qué decirse. Fue el recepcionista del hotel quién, llamando la atención de Mónica para finalizar los trámites del registro, rompió el encanto del reencuentro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica se excusó ante Juanma y volvió su atención hacia el encargado de la recepción. Cuando, antes de marcharse, Juanma le preguntó si podían verse después y tomarse un refresco, Mónica le lanzó una mirada de falsa desconfianza adornada por la mejor de sus sonrisas para terminar citándole en el bar del hotel una hora más tarde.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Noelia no podía creerlo. La noche anterior había puesto juntos los dos retratos dibujados por ella en épocas muy distantes en el tiempo y hoy se había encontrado con la sorpresa de verles a ambos, uno junto al otro. La magia existía, no había duda, y seguía porque ahora tenía que hacer un dibujo muy especial, antes de la noche, para el concurso. Sin dudarlo comenzó a trabajar en ello, iba a ser un trabajo genial.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">En su habitación Mónica se encontraba extrañamente contenta. Después de los últimos sinsabores vividos, encontrarse de nuevo con su compañero profesional era algo positivo que podía amenizar ese indeseado viaje. No es que Juanma fuera un personaje con el que hubiera tenido una armoniosa relación mientras compartieron su tiempo enseñando en el instituto, en realidad tenía unos sentimientos contradictorios hacia él. Por un lado apreciaba sus conocimientos profesionales que unidos a su fácil diálogo y su perenne buen humor le hacían ser un compañero de charla excepcional. Además físicamente estaba muy bien, era alto, esbelto y fibroso, de pelo moreno rizado. Sus ojos saltones predominaban en un rostro en el que no desentonaba nada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El problema de Juanma es que era un auténtico arrogante cada vez que se ponía a hablar, y lo hacía a menudo, de las excelencias de su vida personal, basada siempre en el amor a lo natural y en la plena libertad para hacer todo lo que quisiera, respetando sólo lo justo las normas convencionales de convivencia impuestas por la sociedad. Una especie de hippy de los 60, pero adaptado al nuevo siglo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Esa fanfarronería alcanzaba los puntos más álgidos cada vez que relataba su disipada vida sentimental. Estaba casado desde muy joven y, según sus palabras, tanto él como su esposa se amaban pero los dos tenían plena libertad para tener aventuras sexuales puntuales de cualquier índole. Lo que mas le molestaba a Mónica cuando él abordaba ese tema era el pote que se daba como amante, remarcando que era capaz de satisfacer a cualquier mujer, entre otras cosas, porque tenía un gran aguante producto de la vida natural que llevaba. Cuando Juanma abordaba esa faceta de enorgullecerse de si mismo, rompía todo su encanto natural y entonces aparecía como un auténtico cretino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Lógicamente Juanma le había tirado los tejos bastantes veces, pero normalmente eso siempre había sucedido mientras le hablaba de las excelencias de su forma de vivir, justo cuando más le molestaba a Mónica. Cuanto más se indignaba ella con sus aventuradas proposiciones más parecía gustarle a él ese comportamiento suyo de chiquilla modosa y enrabietada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica se arregló para la ocasión y bajó al bar del hotel esperando encontrarse al encantador parlanchín Juanma y no al odioso petulante. Allí estaba él, sentado en uno de los sillones, con las largas piernas estiradas y el rostro agachado sobre la mesa intentando encender un cigarrillo. Llevaba puesta una camisa blanca que, en su opinión, le quedaba grandísima y unos pantalones vaqueros descoloridos y con más de un siete a la altura de los muslos. Remataba su vestimenta un par de zapatos negros alargados de suela y horma baja, más parecidos a unas alpargatas que a unos auténticos zapatos. Mónica de inmediato pensó que Juanma vestía tan hortera como siempre aunque, en el fondo, ese día hasta le parecía graciosa su indumentaria.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Se le acercó con cierto sigilo mientras él seguía pugnando por encender el cigarro, que desprendía continuas ondas de humo. El olorcillo que invadía el ambiente conforme se aproximaba a él no dejaba lugar a duda alguna. ¡Se estaba preparando para encenderse un canuto, allí en pleno bar! ¿Cómo era capaz de hacer algo así? Fue directa a él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Qué diablos estás haciendo, Juanma? ¿estás loco?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma, sobresaltado por el tono reprendedor de ella, dio un respingo y la china, a medio encender, se le fue al suelo. La miró y contestó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Joder, Mónica, vaya susto que me has dado!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Susto? Ibas a encenderte un porro ¿o no?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Bueno, sí, ¿qué pasa? Aquí se puede fumar, y además no hay nadie.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma, ya recuperado del susto inicial, le sonreía abiertamente y Mónica tuvo la impresión, como le sucedía a menudo en el instituto, que él se regodeaba ante su arrebato. Con la boca pequeña y medio susurrando le objetó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Pero no se puede fumar eso. No intentes volver a encenderla o me iré.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Y le desafió con otra sonrisa, no tan abierta como la de él, pero indudablemente cautivadora.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">De acuerdo, seré bueno – y guardándosela en un bolsillo se quedó contemplando fijamente a la bella hembra que tenía frente a él.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_025_9e69.jpg" width="460" height="690">Comenzaron a charlar sobre cómo les había ido en los últimos años. Mónica fue más bien parca en detalles, al fin y al cabo su vida tenía pocos sobresaltos que no fueran los derivados de la enseñanza en el instituto y que el propio Juanma ya conocía perfectamente. Estuvo tentada de contarle lo de Toñete, pero prefirió dejar dormido de una vez ese asunto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma en cambio se extendió en contarle que tras dejar el instituto se había trasladado con su esposa a una pequeña aldea de no más de 20 habitantes en la sierra oeste de Guadalajara. Se había tomado un año sabático en las tareas de la enseñanza dedicándose exclusivamente a cultivar su pequeño huerto y a disfrutar de la naturaleza que allí se le ofrecía en todo su esplendor. Al siguiente año había retomado la enseñanza de dibujo en Guadalajara capital, pero seguía viviendo en su coqueta aldea.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica seguía atentamente la pormenorizada narración de la forma de vida natural de Juanma, intentando imaginar si ella sería capaz de llevar una vida similar, ajena a las comodidades de la sociedad consumista actual. Se hizo una idea tal de esa forma de vida que, en un momento en que él dejó de hablar para beber su refresco, comentó, casi sin pensarlo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">O sea, que vives en una especie de comuna.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma, esbozando una sonrisa menos natural, permaneció unos momentos en silencio, el tiempo justo para que ella se diera cuenta del error cometido con semejante observación que abría las puertas para que él le mostrara el lado que más le desagradaba. Obviamente él mintió:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Pues claro, ya sabes, los habitantes de la aldea lo compartimos todo, todo, todo: casa, comida, enseres. Y por supuesto, compartimos sexo. ¿No te parece perfecto? Piénsalo, ¿no te gustaría una vida así?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica empezaba a sentirse atrapada. Intentó torpemente rebatir:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Ya, claro, maravilloso, una vida estupenda, mi esposo follando con tu mujer y yo follando contigo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Yo me refería al modo de vida, no a quién se tira a quién.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Juanma empezó a pasear su mirada por toda la figura de Mónica, deteniéndose en los muslos que su falda corta dejaban bastante al descubierto, y añadió:</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Claro que eso último que has dicho no estaría nada mal. Me resulta curioso que lo que más te haya llamado la atención de lo que te he contado sea el sexo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Sintiéndose desnudada por él, Mónica cerró instintivamente sus piernas todo lo que pudo y escondió su ruborizado rostro en la bebida. Tenía que evitar seguir por esa vía, de modo que buscó la salida fácil cambiando de tema.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Tengo que ocuparme de los chicos, no les veo desde que hemos llegado y tenía pensado pasear por la zona y que dibujaran un paisaje.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">No te preocupes por ellos, todos están ya ocupados – Juanma contestó sin dejar de mirarle ahora los pechos que realzaban la fina camiseta blanca de Mónica.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Cómo que están ocupados, ¿Cómo sabes tú lo que están haciendo?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Bueno, antes de que bajaras he hablado con ellos. Querían alguna actividad para entretenerse por la tarde, de modo que les he propuesto tanto a tus alumnos como a los míos un concurso de dibujo. Apropiado ¿no?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Qué tipo de concurso? – Conociendo a Juanma Mónica no se temía nada bueno.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Les he propuesto que dibujen una postura sexual a su propia elección y sin limitación alguna.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Queeeé? ¿les has empujado a dibujar sexo explícito? ¿pero en qué mundo vives? ¡si son casi críos! – Mónica empezaba realmente a indignarse y Juanma se regocijaba viéndola tan escandalizada.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Venga Mónica, de críos nada, sabes que están en una edad en la que el sexo comienza a ser lo más importante para ellos. De hecho todos, sin excepción, han estado encantados por la idea y se han ido corriendo a empezar a trabajar en ello.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">A pesar del mal humor, Mónica se dio cuenta de que Juanma estaba en lo cierto. ¡Mierda! El episodio con Toñete seguía ahí, vivo, y ella, de forma estúpida, había vuelto a creer que todos los alumnos eran como él. No pudo evitar contarle a Juanma lo que le había sucedido con su alumno más problemático y éste la escuchó atentamente. Luego se acercó a ella y, mientras acariciaba con ambas manos sus mejillas, intentó convencerla de que no le diera importancia, que era normal que una mujer bella como ella levantara algo más que pasiones entre su alumnado. Cuando Mónica se sintió mas serena, recibió de él un tierno beso en la frente. Juanma quiso animarla aún más:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Por qué no nos unimos al concurso, nosotros también podríamos participar, aunque claro, nuestros trabajos deberán calificarlos ellos. Venga, nos vemos después, antes de la cena.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Y tras dar un último sorbo al refresco abandonó el bar dejándola confundida y sin saber qué contestar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">De nuevo en su habitación Mónica tenía la sensación de haberse comportado como una tonta, escandalizándose por estupideces y consiguiendo que Juanma se sintiera plenamente en su salsa. Sin embargo en su interior había algo más, ese último gesto de Juanma antes de despedirse, tan cálido, tan natural, le había afectado y ahora, incomprensiblemente, no podía quitárselo de la cabeza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Se dio una ducha fría y decidió salir al exterior y concentrar su atención en dibujar algo, por supuesto nada que tuviera que ver con el absurdo juego en el que estaban involucrados sus alumnos. Cogió su pequeño maletín de dibujo y se adentró por un camino rural hasta llegar a un pequeño claro atravesado por un riachuelo. Allí abrió el caballete y dispuso el resto de utensilios para iniciar el trabajo. Cuando estaba a punto de comenzar se sintió mal pensando que todos sus alumnos y Juanma estaban de acuerdo en abordar el mismo tema, por escabroso que fuera, y ella, asumiendo una actitud totalmente puritana, iba a retratar árboles y flores. Un repentino calor interior volvió a invadirla hasta transformarse en un impulso incontrolable. ¡Qué diablos!, ella también iba a participar en ese peculiar juego artístico.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Con la única ayuda del carboncillo dibujó muy rápidamente, sin apenas definición, los contornos del torso desnudo de una figura femenina apoyada en el suelo, boca arriba, sobre sus codos, para continuar con las caderas y acabar con las piernas ligeramente abiertas y combadas. La imagen aparecía, en perspectiva, como la prolongación en el lienzo del propio pintor, o sea de ella misma. Antes de perfilar a la mujer prefirió situar la figura de un hombre agachado sobre los muslos de la hembra y con el rostro a escasos centímetros del sexo de ésta. Mientras definía una alargada y sonriente cara masculina, coronada de rizados cabellos negros, y cuyos expresivos ojos miraban directamente a los de la mujer invitándola a gozar antes de comenzar a trabajarle el coño con su lengua, Mónica intentaba evitar, con escaso éxito, repasar de nuevo su charla con Juanma y los extraños sentimientos que le habían provocado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando su atención volvió al dibujo contempló estupefacta el rostro de Juanma en el papel dibujado mecánicamente por ella mientras sus pensamientos revoloteaban una y otra vez alrededor de él. Una reacción instintiva, fruto del miedo a que alguien pudiera ver el dibujo y del enfado propio ante la dificultad de auto-controlarse, hizo que arrancara bruscamente el papel de su soporte y lo guardara, hecho una bola, en su maletín. Decididamente ese concurso era una estupidez, y su inventor más estúpido todavía.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Recuperada la calma se propuso pintar algo bastante más bucólico. Al rato de iniciar un retrato paisajista del bosque que la rodeaba, sintió por detrás de ella una mano que la agarraba por la cintura y otra mano que se posaba sobre la que sostenía el lápiz y empezaba a guiarla por el papel.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Te das cuenta cómo a ti también te inspira la naturaleza?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_028_1d65.jpg" width="460" height="690">Mónica escuchó las palabras serenamente susurradas por Juanma y un inesperado estremecimiento recorrió todo su cuerpo. No contestó, no se quejó, no se rebeló contra él cómo hubiera hecho en cualquier otra circunstancia, simplemente dejó que el lápiz vagara libremente por el cuadro empujado con suavidad por las dos manos unidas que empezaban a dar realce al paisaje dibujado. Tampoco protestó cuando él le aproximó su cuerpo y ella notó que algo le apretaba molestamente la parte alta de su trasero. Fugazmente recordó un viejo comentario que le hizo una compañera suya sobre una clase de dibujo para profesores en la que, al parecer, Juanma se ofreció a posar desnudo. Ella había reído divertida por el escándalo que aquello debió suponer, pero la amiga rió aún más indicándole que lo que realmente llamó la atención de los presentes fue el tamaño de su rabo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Ahora no le cabía duda alguna sobre la procedencia de la presión que sentía en su cuerpo, y aunque de Juanma era posible cualquier cosa, no le parecía probable que ante tan poca cosa él pudiera tener una erección. Inevitablemente su imaginación le traicionó desnudando al hombre que estaba junto a ella y concentrando la atención en su presunto gran miembro viril.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">De vuelta a la realidad, sintió como él paseaba los labios sobre su cuello sincronizando con un largo beso el baile del lápiz sobre el lienzo. Un conflicto en su interior comenzó a abrirse paso entre detener el comportamiento del hombre que, besándola, la envolvía con su alto cuerpo o permanecer inmóvil, disfrutando de la sensualidad de ese mágico momento. Sólo cuando Juanma subió lentamente la mano que tenía en la cintura de Mónica hasta alcanzar el nacimiento de su pecho, ella comprendió que se estaban acercando peligrosamente al límite de lo permitido. Sin tratar de obstaculizar sus movimientos, giró levemente su cara, lo justo para no tener que mirarle a los ojos, y con voz entrecortada le dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Basta ya, Juanma, por favor.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma siguió unos instantes más besándole el cuello y acariciándole suavemente el pecho sobre la tela de la camiseta, antes de retirarse.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">De Acuerdo. Creo que está suficientemente terminado.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Sí. Gracias por tu ayuda – contestó ella, ahora sí, mirándole.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica agradeció realmente su correcto comportamiento, y es que en apenas pocas horas estaba descubriendo en ese hombre una sorprendente faceta totalmente ajena a lo que ella conocía o creía conocer de él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras regresaban juntos al hotel Juanma no paró de hablar de la exposición que verían al día siguiente con los alumnos. Mónica caminaba sorprendida por la naturalidad que él demostraba después del episodio, con la extraña sensación de que a él no le había afectado en absoluto mientras que su turbación era tan notoria, que estaba deseando refugiarse en su habitación para intentar poner en orden sus ideas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Noelia les vio pasar junto a ella, sin que ninguno de los dos notara su presencia. Hacía un rato que había terminado su dibujo y necesitaba un poco de aire libre. Se preguntó si se enfadarían con ella al ver su trabajo, cayendo rápidamente en la cuenta de que nadie iba a saber quien era el autor, pero estaba convencida de que al día siguiente su cuadro sería el elegido como ganador del concurso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">La cena se desarrolló en un merendero cercano al pueblo, cerca del pequeño lago, donde tanto Mónica como sus alumnos compartieron una gran mesa pasándolo en grande gritando y bromeando. Mónica también se divirtió con todos los chavales y además la cena le vino muy bien para desviar, aún sin amortiguarlos totalmente, sus pensamientos de Juanma y de lo que había sucedido en el claro del bosque. Lo único negativo de la cena fueron las furtivas miradas de Toñete que descubrió en varias ocasiones, y que le hicieron sentirse algo intranquila.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando, de vuelta al hotel, fue a recoger la llave de su habitación, el recepcionista le entregó un pequeño sobre cerrado. Le bastó leer la escueta nota, en la que Juanma le invitaba a pasarse por su habitación con el fin de enseñarle algo, para sentir que el corazón se le aceleraba, el nerviosismo volvía a hacer presa en ella y sus dudas se multiplicaban, no ya sobre la oportunidad o no de acudir a esa cita, sino sobre su propia capacidad de mantener la cordura y no dejarse llevar por unos sentimientos que incomprensiblemente tendían a conducirla hacia el camino de la prohibida infidelidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Intentando apaciguar su inquietud, llamó a su esposo y conversó con él durante unos minutos sobre asuntos banales de la excursión y de los chicos, evitando cualquier referencia al inesperado reencuentro, con su colega de profesión, no por la posible reacción de él ante la noticia de que su mujercita volviera a ver a un hombre con el que ella más de una vez, femeninamente, le había dado infundados celos, sino por una propia necesidad interna de no citarle.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">La charla mantenida con su esposo sirvió de bálsamo para su agitación y, antes de que pudiera arrepentirse, se acercó a la habitación de Juanma. No pudo evitar lucir su encantadora sonrisa cuando el anfitrión la recibió vestido con un atuendo negro de estilo oriental, salpicado de pequeñas lunas amarillas y atado con un enorme cinturón, una especie de Kimono que no llegaba a cubrirle la totalidad de las pantorrillas. Juanma, percatándose de la mirada guasona de Mónica le obsequió con un pequeño remolino al viento de su cuerpo que provocó las risas de ella, y la invitó a sentarse.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Y bien? – dijo ella &#8211; ¿Qué es eso que tienes que enseñarme?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Quería que vieras los trabajos de los chicos. Me los entregaron antes de ir a cenar.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Con cierto resquemor Mónica cogió los dibujos eróticos de los chavales y comenzó a repasarlos muy deprisa, sin encontrar nada que destacara particularmente. Cuando terminó de verlos los dejó a un lado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">No están mal – dijo sin demasiado convencimiento.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Vamos Mónica, no has puesto nada de atención, ¡Joder! ¿Tanto te molesta ver este tipo de cosas? – y esbozando una maliciosa sonrisa, continuó:</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Quiero que te fijes en éste.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica echó un primer vistazo al dibujo que le había entregado Juanma. Mirando hacia el dibujante aparecía una mujer arrodillada, con las piernas algo separadas, las palmas de las manos entrelazadas y apoyadas sobre unos cojines y la barbilla sobre éstas, mientras que un hombre también arrodillado, pero detrás de ella, la tenía sujeta por las caderas y le hacía el amor. Conforme se fue concentrando en los detalles, un sentimiento primero de incredulidad y después de rabia se fue adueñando de ella, al observar el inmenso parecido a Juanma y a ella misma de los rostros de los dos protagonistas y, sobretodo, la perfección con la que se expresaba la tensión y el disfrute sexual de ambos mientras el hombre penetraba a la mujer. Un último detalle que captó de la pintura, y que llamó su atención, fue el tamaño del pene masculino, la mitad de cuyo tronco permanecía fuera del cuerpo de ella mostrando un orgulloso grosor. No pudiendo contenerse por más tiempo se dirigió a Juanma con una mirada asesina:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Qué demonios es esto? ¿Cómo se te ha ocurrido dibujarnos a los dos…… de ese modo? ¿Qué crees que vas a conseguir con este tipo de estúpidas estratagemas? ¿Follarme? ¡Pues ni lo sueñes!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma le contestó sin dejar de esbozar esa perenne sonrisa que podía ser tan encantadora como hiriente, según el estado de ánimo de quien estuviera frente a él:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Ya está de nuevo la escandalizada señora haciendo el numerito. Debo admitir que el parecido es asombroso y la postura está genialmente dibujada, pero el autor no soy yo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Y una mierda! Quien si no tú, con esa mente calenturienta propia de un arrogante y obseso sexual, podía haberlo hecho.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Fíjate en los detalles, y sobretodo en las proporciones – esto último lo dijo Juanma con retintín y sin hacer caso del último comentario de ella &#8211; Son perfectas.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica mantenía la vista fija en el dibujo que, muy a su pesar, había cobrado vida en su imaginación, y la estampa de ella follando con él y siendo penetrada por su gran verga, se le hizo tan viva, tan real, que en su cuerpo asomaron los síntomas de una excitación desconocida, algo insólito que, irracionalmente, la impulsaba a querer abalanzarse sobre el alto hombre que tenía a su lado. Él, como en el bosque, se había arrimado de nuevo a ella y, aprovechando su confusión mental, la había envuelto con su largo brazo, le acariciaba el pecho con una mano por encima del vestido de tirantes y con la otra, tras recorrer sus pantorrillas, se adentraba bajo la falda buscando sus redondos y calientes muslos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Sólo un último arrebato de cordura hizo que Mónica se separara de él y, tras tirar al suelo en su huida, todos los trabajos de los alumnos, saliera de allí, no sin antes escuchar a Juanma decirle:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Mónica, de verdad que yo no lo he pintado.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Ya en su habitación meditó sobre las últimas palabras de Juanma, llegando a la conclusión de que el dibujo sin duda había sido una maniobra suya para engatusarla y llevársela a la cama. Sólo conocía a una alumna capaz de pintar algo con tanta perfección, pero le parecía imposible, no ya que se hubiese atrevido a dibujar a los dos profesores, sino que incluso hubiese participado en ese disparatado juego, y además, como podía saber ella que Juanma tenía un pene de gran tamaño. Esta última reflexión la desconcertó. ¿Es que acaso lo sabía ella misma? No podía evitarlo, su mente había estado jugando con la imaginaria gran polla de él hasta hacerla real, tanto que ahora en sus pensamientos empezaba a ir más allá situándola dentro de ella, llenándola por completo, follándola salvajemente. Tuvo el impulso primario de aliviar su desazonada excitación tumbándose en la cama y masturbándose, pero apenas había introducido sus dedos bajo las bragas y recorrido un par de veces de arriba a abajo la húmeda raja de su sexo, la lucha existente en su interior entre continuar, lanzarse al pecado regresando al aposento de Juanma o recuperar la sensatez perdida, se decantó por esto último.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Se incorporó, se ajustó su vestido de tirantes, salió al exterior y, bajo la luz de la luna llena, echó a andar por el conocido caminito de la tarde, atravesó el claro junto al riachuelo y, tras caminar algo más, alcanzó el final del mismo junto al pequeño lago. Sentada sobre una piedra, en la silenciosa noche rota solo por los sonidos de los grillos, y contemplando el reflejo de la luna sobre las calmadas aguas de la laguna, su desazón se fue templando. El calor de la noche y la quietud del entorno invitaban a refrescarse en la laguna y Mónica, tras pensárselo un rato, se soltó el vestido y decidió aventurarse en un baño nocturno cubierta solo por su ropa interior negra.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Se mantuvo cerca de la orilla agradeciendo sobre su piel el agua fresca mientras nadaba o caminaba sobre el lodo. Cuando se disponía a salir escuchó el sonido de unos pasos acercándose por el camino y apareció Juanma. Dudando si lo suyo era mala suerte, si era el destino o si realmente él la estaba siguiendo, decidió adoptar la actitud de un cocodrilo al acecho, arrodillándose sobre el fango, sumergiéndose hasta el cuello en el agua y alejándose con lentitud, esperando ocultar su presencia.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Él llegó a la orilla, miró hacia el agua y sin pensárselo dos veces se despojó de las prendas que llevaba encima, realizó dos pequeños ejercicios gimnásticos de brazos y cintura y, totalmente desnudo, se metió en la laguna. Mónica, morbosamente atraída por la posibilidad de confirmar las proporciones de su verga, asumió el rol de mirona afanándose en poder conseguir ver la desnudez del hombre. Admiró el cuerpo atlético y fibroso de Juanma, pero la distancia y rapidez de sus movimientos le impidieron, muy a su pesar, apreciar lo que tanto deseaba aunque a la altura del pubis sí notó el contraste entre una densa mancha negra de vello y su piel blanquecina iluminada por la luna.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_034_8bb6.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras permanecía inmóvil lo vio nadar y chapotear e incluso, en un momento en que él se puso de pie, su vista pudo recrearse con las prietas formas de su trasero. Pese a empezar sentir los gélidos efectos de la prolongada estancia en el agua su mente volvió a dispararse y sus sentidos a calentarse imaginando ser una presa pescada por él, abrazada por sus largos brazos, acariciada por sus expertos dedos, devorada por sus risueños labios y sobretodo penetrada por su imponente polla. La excitación provocada por sus prohibidos pensamientos le llevó, casi sin querer, a introducir sus dedos bajo la mojada braga y reanudar ferozmente la masturbación iniciada en el hotel, hasta perder la noción de lo que realmente sucedía a su alrededor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">La repentina emersión la sacó de sus infieles imaginaciones. Juanma estaba de nuevo ante ella, de pie sobre el fondo de la laguna, al descubierto de cintura para arriba y sonriendo abiertamente. Mónica se sintió avergonzada no tanto por su condición de espía descubierta o por el hecho de estar bañándose en ropa interior, sino sobretodo por la incertidumbre de desconocer si él se había percatado de sus juegos masturbatorios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Que haces aquí? – le dijo presa del nerviosismo &#8211; ¿Cómo sabías que estaba aquí? Me has seguido ¿no?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">No te seguí, yo ya conocía este sitio, esta tarde regresaba de aquí cuando te encontré pintando. Tu vestido y sandalias están en la orilla.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Yo… estoy en ropa interior – Mónica, desconcertada por la cercanía de Juanma, se había cubierto instintivamente con los brazos pese a que él no podía distinguir su silueta bajo las oscuras aguas.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">En la aldea donde vivo – esta vez Juanma no mentía &#8211; es frecuente en los días y noches calurosas acudir a una charca cercana y refrescarnos sin ropa alguna. Un baño en bolas es uno de los mayores placeres que podemos darle al cuerpo. Deberías imitarme, pero, en fin, tratándose de ti ya es todo un éxito que no te hayas metido en el agua vestida.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Piensas que soy una reprimida ¿verdad? – Mónica contestó molesta, más por sus incontrolables reacciones que por las palabras de él.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Pienso que tienes demasiados tabúes personales y sexuales que liberar.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Pues te sorprenderían algunas cosas que no sabes de mí</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Pues no me importaría en absoluto averiguarlas.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma se fue acercando a Mónica, mientras ella, en perfecta sincronía, iba dejando asomar del agua su cuerpo mojado hasta quedar ambos muy juntos, sin tocarse, mirándose fijamente a los ojos. Una suave caricia de él sobre el rostro de ella sirvió de preámbulo a la unión de sus labios, mientras él la rodeaba con sus brazos ofreciendo calor a su frío cuerpo recién emergido del agua.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica, aturdida por los contradictorios sentimientos de culpabilidad y deseo, se sintió esta vez incapaz de separarse. Estaba mojada, no ya por el agua que aun la cubría de cintura para abajo, sino por un alto grado de excitación que se agudizó cuando los labios dejaron paso a las lenguas en un largo e intenso beso y llegó a su máxima intensidad cuando al unir sus cuerpos sintió la piel de su vientre invadida por una barra de carne caliente que parecía hacer realidad todas sus fantasías sobre la magnitud de la virilidad de él.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras seguían besándose con pasión, Mónica sintió como Juanma posaba las manos sobre sus nalgas, atrayéndola y haciéndola retroceder lentamente hacia la orilla, buscando un lugar más cómodo y menos húmedo para dar rienda suelta a todos sus deseos carnales. Llena de deseo iba a llevar sus manos a la erótica molestia que le hervía sobre el vientre, cuando empezaron a oírse unos gritos aún lejanos que se iban acercando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma reaccionó bruscamente separándose de ella y exclamando:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Son los chicos!, ¡y vienen hacia acá!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica, aún aturdida, tardó algo en darse cuenta de la delicada situación, aunque se movía al lado de él en dirección a la orilla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Coge tu ropa, escóndete y vuelve al hotel en cuanto pasen! Yo veré como les entretengo. – y dicho esto Juanma se volvió a meter en el agua.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Ella apenas había tenido tiempo de ponerse el vestido y esconderse entra los arbustos, cuando una docena de chicas y chicos pasaron a su lado riendo como locos y alcanzando la orilla. No quiso ver más, temerosa de ser descubierta se alejó entre la maleza hasta poder de nuevo tomar el camino y regresó al hotel con paso apresurado y esperando no encontrarse con algún alumno rezagado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras aliviaba con una ducha caliente la fría humedad de su cuerpo, tras el baño en la laguna, pensó en su marido y en su inacabada traición. En varias ocasiones los dos habían leído relatos eróticos que les habían puesto muy cachondos y les habían hecho disfrutar de momentos de sexo gloriosos. Siempre era su marido el que la incitaba a la lectura, siendo además frecuente que los relatos elegidos por él fueran sobre infidelidad. Ahora se preguntaba cual sería la reacción de él si lo que siempre habían tratado como pura fantasía se convertía en algo real y más aún si ésta se producía con el único hombre con el que, veladamente, había tratado de darle celos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Por muy absurdo que fuera, en ese momento deseaba meterse en la cama con Juanma, sentir de nuevo el contacto de su cuerpo, poder tocarle y sentir directamente entre sus manos y luego dentro de ella ese pene de cuyo enorme volumen ya casi no tenía duda alguna. Tras una larga ducha se acicaló y, evitando la ropa interior, se puso un pijama compuesto por una estrecha camisola, bajo la que se dibujaban perfectamente sus senos, y un corto pantalón que dejaba los muslos al descubierto y remarcaba significativamente las formas de su pubis y de su trasero. Con los nervios a flor de piel por el suspense y la excitación ante lo prohibido intentó leer mientras esperaba, deseosa de que Juanma, antes o después, no la decepcionara y volviera a presentarse ante ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Apenas una media hora después unos golpes sonaron en la puerta. Con el corazón en vilo fue a abrir sorprendiéndose al encontrarse uno de sus alumnos con semblante serio que, antes de que pudiera hablar, le dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Señorita Mónica, corra, por favor, a Toñete le pasa algo malo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">No se lo pensó y siguió a toda prisa al chaval por el corredor hasta llegar a la habitación del alumno. Al entrar se encontró con Toñete, aparentemente sin problema alguno, y junto a él a Alvaro, uno de los de su cuadrilla. El chico que la había ido a buscar, ya había cerrado la puerta detrás de ellos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Confundida, Mónica tardó un tiempo antes de preguntar:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Qué diablos significa esto? ¿Por qué me habéis llamado de esta forma?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Ninguno de los tres contestó, y ella se percató de que allí no pasaba nada malo, aunque por la forma en que Toñete recorría con la mirada su cuerpo que sin duda se mostraba más que sugerente bajo la fina y apretada tela de su pequeño pijama, sí cabía la posibilidad de que pudiera suceder algo, y no bueno para ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Quiero una explicación inmediatamente! – gritó ella intentando hacer valer su autoridad.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Cálmese, profe – Toñete, como buen cabecilla de su banda, fue el que se dirigió a ella – ahora no pasa nada, pero imaginemos que hubiera pasado hace una hora. ¿hubiera usted podido acudir en auxilio de sus alumnos?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica captó enseguida el mensaje del alumno. Ocupada en tratar de resolver sus propios enredos personales había cometido un gran error alejándose de los alumnos, es más, recordando a los chicos que habían acudido al lago, sabía que debía haber hecho lo posible para no haberles permitido a ellos salir del hotel. Hondamente preocupada no supo replicar y Toñete prosiguió:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Creo que no. Estaba muy ocupada en el lago retozando con su amigo el profesor ¿verdad?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Fue como una cuchillada trapera. Estaba claro que los tres chicos la habían visto con Juanma, probablemente ellos habían sido más espías que ella misma. Mónica empezaba a irritarse:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿A donde quieres ir a parar?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Bueno, allí, en el laguito, aparecía bastante excitante sin su vestido, pero con tan poca luz y a tanta distancia…… nos quedamos con las ganas – Toñete sonrió burlonamente y siguió &#8211; Nos gustaría verla mejor ¿me comprende?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica no podía dar crédito a lo que había escuchado. La estaba diciendo, con todo el descaro del mundo, que se desnudara delante de él y de los otros dos mocosos. La preocupación ya había dejado paso a una indignación que crecía por momentos y que acabó haciéndola explotar gritando:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Vosotros no estáis en vuestros cabales! ¿Me estáis pidiendo que me quite la ropa? No os dais cuenta de que os puedo meter un puro por esto ¿Qué creéis, que por haber abandonado un rato la guardia podéis obligarme a hacer algo así?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Vamos, seño, solo queremos verla en esa ropita interior oscura que llevaba allí. No le pedimos mucho – contestó de nuevo Toñete que ni la miraba a la cara, ocupado en recorrer su cuerpo con ojos libidinosos.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Qué no me pedís mucho? ¿Qué no me pedís mucho? – Mónica, cada vez más ofendida y enfurecida, se repitió incrementando el volumen de sus chillidos – ¿Entonces qué es mucho para vosotros? ¿Qué os la chupe o qué?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Toñete, al oír esa última pregunta, amplió su sonrisa y contestó, ahora sí, cruzando sus ojos con los de ella:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Eso sí que estaría bien ¿verdad chicos? –</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Pero los chicos, más que asustados por lo que allí estaba pasando, no habían dejado de mirar al suelo durante toda la conversación. Mónica ya se había inútilmente arrepentido de su salida de tono, pero la habían sacado completamente de sus casillas y ahora buscaba la forma de contemporizar y acabar con esa incómoda situación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Mirad, vamos a imaginarnos que esto no ha sucedido ¿vale? Yo me vuelvo a mi cuarto y vosotros os quedáis en el vuestro – y dicho esto se giró hacia la puerta de salida mostrando su apretado y respingón culito.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Y a esperar allí a Juanma ¿no? Creo que al director de la escuela no le va a gustar nada que le contemos lo que hemos visto hace un rato…… y a su marido seguramente le hará mucha menos gracia.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Toñete había vuelto a atravesarla con sus palabras y se volvió de nuevo hacia ellos con el rostro lleno de cólera. Era increíble, la estaban chantajeando por todo el morro y lo peor era que, ante su delicada situación, si ellos insistían en seguir adelante con aquello, no veía la manera de esquivarles. La reacción de su marido no le asustaba tanto, al fin y al cabo tampoco había pasado nada demasiado malo y él tenía un talante relativamente liberal. Lo que sí le preocupaba eran las consecuencias en su trabajo si llegaba a conocerse en el instituto su desliz y despreocupación hacia sus alumnos. Tuvo que contener sus ganas de coger al cabecilla por el cuello y estrangularlo, y con un fingido sosiego se dirigió a Toñete.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Supongo que te has dado cuenta de que hay un problema.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Cuál? – dijo Toñete un tanto perplejo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">A Mónica le parecía increíble que él, con sus continuas miradas a su cuerpo, no se hubiera percatado de que bajo su fino y ajustado pijama no llevaba ropa alguna. Contestó tranquilamente:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">No llevo ropa interior.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Toñete se quedó callado pensativo hasta que uno de los dos azorados alumnos que le acompañaban se dirigió a él:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Oye, esto empieza a no gustarme, vamos a dejarlo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡No! Si no lleva ropa interior peor para ella, y mejor para nosotros – y sonriendo de nuevo lascivamente a Mónica siguió &#8211; Ahora que lo pienso me apetece más verla desnuda. ¡Vamos! ¡Fuera la ropa! Luego la dejaremos en paz.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Noelia había oído los gritos en la habitación de al lado. No entendía que podía estar haciendo ella allí, con esos salvajes y salidos ocupantes, pero era evidente que las cosas no iban bien. Debía hacer algo, y pronto, y se le ocurrió que lo mejor era buscarle a él. No tenía ni idea de donde encontrarle, pero ya se las arreglaría</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica había tenido finalmente que ceder a las pretensiones de su asqueroso alumno y acababa de despojarse del pequeño pantaloncito del pijama exponiendo su cuerpo totalmente desnudo a la vista de los tres chicos, bueno mejor dicho a la de Toñete porque los otros dos, al igual que ella misma, se mantenían cabizbajos, ella por vergüenza y ellos por la timidez propia de su edad y de la extraña aunque excitante situación en la que su &#8220;capo&#8221; les había metido. Estaba confusa, con la enorme duda de si estaba haciendo lo que debía o si tenía que terminar de una vez con ese absurdo strip-tease, pasara lo que pasara. Miró a su chantajista y le vio completamente absorto recreándose en su esbelta figura, en sus bonitas y torneadas piernas que invitaban al tacto, en sus pechos firmes, no muy voluminosos pero con aureolas y pezones oscuros y bien proporcionados, en su estrecha y delgada cintura bajo la que se abrían unas caderas perfectas, en su sobresaliente monte de venus en el que escondido bajo una densa y rizada selva de pelo negro latía intranquilo su sexo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">No sabía muy bien la causa, pero viendo al corpulento chaval tan ensimismado en observarla, como si jamás hubiera visto a una mujer desnuda, empezó a valorar la posibilidad de que en el fondo todo hubiera sido un farol, de que jamás se habría atrevido a ponerla en un aprieto, ni ante su esposo ni ante el director del instituto, y de que había obtenido un premio absolutamente inesperado para él mismo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Había decidido dar por terminada esa incoherente sesión cuando a sus espaldas se abrió la puerta de la habitación y vio a Toñete, sorprendido, retroceder y a sus dos compañeros de panda y de habitación ocultarse, asustados, tras el corpulento cuerpo del cabecilla. Antes de que pudiera girarse Toñete exclamó en voz alta:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Coño! Es Juanma y la pardilla de Noelia. ¡Joder!.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_034_8bb6.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Al darse la vuelta Mónica observó, tan sorprendida como los demás, a Noelia quedarse paralizada junto a la puerta de entrada, y a Juanma acercarse, con absoluta extrañeza pero con decisión, hacia la cama en cuyo borde se encontraba ella de pie, impúdica y deliciosamente desnuda.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">De inmediato se tapó con brazos y manos tanto los pechos como su sexo mientras el rostro se le enrojecía por la vergüenza. Juanma por su parte no quitaba ojo del cuerpo de ella, aunque miraba también de soslayo a los tres chicos:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Que curioso y contradictorio, te muestras desnuda y sin tapujos ante tus alumnos y ahora te tapas ante mí. ¿Qué está pasando aquí? Al final va a resultar que no eres tan reprimida como pensaba y que hay cosas de ti que realmente debo conocer.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica se sentía tan aturdida que ni podía pensar ni supo qué contestar. Se sentó en la cama esperando poder ocultar mejor sus vergüenzas mientras intentaba encontrar una explicación a todo lo que le estaba ocurriendo en ese desdichado viaje. Fue entonces cuando Juanma soltó el cinturón de su simpático Kimono, ese que por la tarde le había hecho tanta gracia a ella, y despojándose de él quedó ante todos tan desnudo como ella misma.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Así estaremos los dos maestros en iguales condiciones, ¿no crees, Mónica?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Pero Mónica casi ni había escuchado lo que él le había dicho. Ante ella aparecía en todo su esplendor lo que durante toda la tarde y noche había sido el objeto de su ferviente imaginación. Miraba fijamente la entrepierna de Juanma admirando cómo la realidad superaba a la fantasía. Tenía un miembro enorme, con unos testículos de tamaño superior al de una pelota de tenis y un pene que en estado aún fláccido era muy grueso y debía medir unos 15 centímetros.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Jooooder, que pollón! – exclamó Toñete incapaz de contener su admiración.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Era impresionante y Mónica se sentía incapaz de quitarle el ojo a la gran verga que reposaba aún tranquila sobre los huevos. Su blancura resaltaba entre el negro vello del que parecía nacer y el glande sobresalía ligeramente de su envoltorio natural, dando la impresión de que al formarse no hubiera habido suficiente piel para cubrir su tamaño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Parece que te gusta lo que ves – le dijo orgullosamente Juanma con un tono de voz irónico que a ella no le pareció tan encantador como el que había mostrado en otros momentos del día.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica observó como él se le acercaba aun más y se sintió empujada suavemente por su mano hasta caer semi-tumbada sobre la cama. Manteniéndose de pie él se situó a la altura de su cabeza y señalando la verga con una mano le dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¿Te apetece tocarla? ¿Te gustaría sentir como crece entre tus manos?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Y sonreía mientras Mónica seguía sin poder apartar la mirada de su polla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Vamos, anímate – y cogiendo la mano izquierda de Mónica la acercó a su miembro.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica, indecisa, inicialmente no reaccionó, pero una creciente curiosidad hizo que finalmente se atreviera primero a acariciárselo ligeramente y después a cogérselo entre dos de sus dedos y levantarlo. Tras tantear durante unos instantes el peso de la magnífica verga de Juanma, la cogió también con la otra mano y cada vez más hipnotizada siguió acariciándola hasta que la encerró entre sus dos manos y lentamente empezó a mover la piel de arriba abajo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Miguel empezó a suspirar diciéndole:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Bien, muy bien, sigue, sigue meneándomela.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">En cuanto Mónica comenzó a masturbarle, sintió la polla de Juanma crecer y no hizo falta mucho para que pronto su mayor grosor y longitud hiciera que sus manos no pudieran abarcarla por entero. Extasiada con el enorme rabo al que estaba haciendo despertar siguió moviendo la piel para deleite del hombre que con la boca entreabierta seguía suspirando mientras sonreía a los alumnos que contemplaban anonadados la caliente escena.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Finalmente Juanma decidió pasar a la acción y agachándose le puso las manos sobre sus mejillas y tras acariciarla unos instantes acercó su boca sobre la de ella con ánimo de besarla. Por un instante Mónica pensó en advertirle de la presencia de los chicos, pero ante la posibilidad de romper de nuevo el hechizo en el que estaba sumida, decidió continuar pasara lo que pasara. Cuando los labios del hombre se posaron sobre los suyos cerró los ojos y esperó a que Juanma la besara primero en los labios y luego buscara con su lengua la de ella. Mónica entreabrió la boca y dejó que la lengua de su amante se introdujera en ella explorándola por completo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">A estas alturas Juanma ya había bajado sus manos por su cuello y había alcanzado con sus grandes manos los pechos, recorriendo inicialmente sus formas redondeadas mientras continuaba besándola con intensidad. Cuando sus atenciones manuales se centraron en sus pezones, rozándolos con las yemas de los dedos para y pellizcándolos después suavemente, con mucha maestría, Mónica reaccionó a las caricias respondiendo al beso, intentando conocer a su vez la boca del hombre que la estaba enloqueciendo, y sin soltar de sus manos el enorme falo que lentamente seguía creciendo entre ellas, replegando de forma natural aún más la piel y dejando al descubierto el rosado glande.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Mirad cómo le menea la picha! ¡Esto es la hostia! – Toñete, tan asombrado como los demás, y cada vez más caliente, radiaba el acontecimiento &#8211; ¡Mirad como crece, la va a hacer estallar!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Pero Mónica, embriagada de placer, no oía nada, solo sentía las manos y la lengua de Juanma sobre ella y empezó a necesitar sentir también, pero ahora dentro de su cuerpo, la grandeza del inmenso pene, una vez ya conocido éste visualmente y al tacto, por lo que tiró suavemente de él atrayendo al hombre, que seguía de pie, incómodamente agachado, hacia ella. Juanma dejó de besarla e incorporándose de nuevo se pegó a la cama y cogiendo con sus manos las de Mónica, que seguían aprisionando su pene, las dirigió hacia los pechos de ella. Dejándose guiar, notó como él dirigía la cabeza de su verga hasta golpear suavemente uno de sus pezones y después apoyarla con más firmeza dibujándolo con los primeros líquidos de su excitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica quería más y por unos momentos liberó sus manos del preciado juguete y agarró las duras nalgas de Juanma, instándole a subirse a la cama y a acercar la gran verga a sus labios, ya impacientes de probar el manjar. Como si quisiera hacerla sufrir, él rehuyó la espléndida invitación y agachándose de nuevo se apoderó de nuevo de sus tetas y las manoseó brevemente, apoyó sus labios sucesivamente en los dos pezones y tras dedicarles la atención suficiente para endurecerlos, éstos continuaron su viaje hacia el estómago escoltados por las hábiles caricias de sus manos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica sintió un estremecimiento al adivinar las intenciones de Juanma y conforme sus besos bajaban del estómago al vientre acercándose a la oscura selva que servía de antesala a su sexo ardiente, comenzó a abrir lentamente las piernas que, hasta ese momento había mantenido púdicamente juntas, y agarró de nuevo con ambas manos la enhiesta polla que, pese a la notable erección, seguía colgando por el peso de su volumen.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Uaaaff! ¿Habéis visto el chocho de la profe? – Toñete volvió a dirigirse a sus dos agazapados compañeros cuando el sexo de Mónica apareció frente a ellos, completamente abierto y enseñando buena parte de sus rincones más ocultos- ¡Mirad qué raja! ¡Joder, me está poniendo a mil!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Esta vez Mónica sí escuchó las burdas palabras del alumno, pero en lugar de molestarla sintió una morbosa sensación excitando al chaval y abrió sus piernas completamente para calentarle aún más. Juanma ya había alcanzado con sus labios el vello de su pubis y sus manos recorrían el interior de sus suaves muslos levantándolos y preparando el terreno para el asalto de su coño. Presa de la excitación Mónica se incorporó ligeramente y volvió a tirar hacia ella de la verga intentando acercarla a su boca inútilmente pues Juanma, extrañamente, no colaboraba, manteniéndose de pie, aunque agachado, y arrastrando la verga con sus movimientos lejos del objetivo de Mónica.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando Juanma le asió con sus grandes manos los cachetes de sus nalgas y abandonó las ingles que besaba con deleite, Mónica supo que había llegado el momento y se concentró en disfrutarlo, despreocupándose del mástil caliente que a duras penas mantenía entre sus manos. En efecto Juanma apoyó suavemente su nariz sobre los mojados labios de su sexo, aspirando el aroma de hembra caliente que desprendía, y unió sus labios con los de su vagina haciéndola gemir de gusto. Sus gemidos se intensificaron cuando le recorrió repetidamente el sexo con la boca, chupando y pellizcando suavemente con los labios sus más recónditos lugares.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El punto álgido llegó cuando él empezó a utilizar su lengua para continuar su trabajo y Mónica, soltando la enorme presa, llevó sus manos a la cabeza del hombre y la empujó hacia su coño como queriendo evitar que él pudiera abandonar la maravillosa tarea que estaba llevando a cabo, aunque pronto se dio cuenta de que Juanma, de momento, no tenía intención alguna de dejar de comerle el sexo, al contrario, cimbreaba su lengua por toda la raja y la introducía repetidamente tanto en su orificio vaginal como en el anal, que también se había convertido en objetivo de sus atenciones.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica sabía que si Juanma la seguía lamiendo tan maravillosamente acabaría por correrse, pero prefería sentir todas las sensaciones del orgasmo con la gran polla en el interior de su sexo y manejando ella la situación. Cambió el sentido de la presión de sus manos sobre la cabeza de Juanma, separando de su cuerpo la boca, que relucía impregnada de la sexual humedad de su coño. Con rapidez se incorporó de rodillas sobre la cama, cogiendo a la vez de los hombros al sorprendido hombre e instándole a tumbarse boca arriba sobre la misma, deseo al que él complació obedientemente de inmediato.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras acomodaba su posición moviéndose sobre sus rodillas para situarse frente a Juanma, Mónica pudo ver fugazmente a Toñete a los pies de la cama, sacando una de sus manos apresuradamente de los pantalones e interrumpiendo la paja que evidentemente se estaba haciendo. Esa imagen en la que se mezclaban la excitación que ella estaba provocando en el corpulento chico y la avergonzada maniobra de éste al haber sido descubierto por sorpresa, le produjo una placentera y extraña sensación de dominio sobre el alumno.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica se empezaba a encontrar cada vez más a gusto siendo el centro de <img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_036_df38.jpg" width="460" height="690">atención y disfrute de los allí presentes y decidió sacar el máximo provecho posible a una situación insólita apenas unas horas antes pero irreversible. Situó la entrada de su vagina justo por encima de la polla de Juanma que la sujetaba apuntando al cielo, cambió las manos de éste por la suyas propias para agarrar de nuevo el gran pedazo de carne y con lentitud comenzó a hacer bajar su cuerpo sobre el del excitante macho al que ahora tenía a sus anchas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">No pudo evitar lanzar una exclamación de placer cuando la cabeza de la gran verga se alojó en su interior. Se alzó sobre sí misma y volvió a bajar, introduciéndose un poco más la longitud del palo y mezclando ahora sus gemidos con los primeros de Juanma a quien obviamente le debía encantar la estrechez de su húmeda vagina mientras se acomodaba al tamaño del pollón que la estaba invadiendo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Tras varios intentos, cada vez más profundos, Mónica consiguió por fin aclimatar su sexo al pene de Juanma y lo hundió por completo dentro de ella notando perfectamente la invasión de su gran volumen en sus entrañas. Permaneció inmóvil durante unos instantes, deleitándose con esa sensación de plenitud, antes de agacharse sobre él para besarle y comenzar a follárselo moviéndose pausadamente de arriba abajo y gimiendo quedamente de gusto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Toñete se había acercado tímidamente al lateral de la cama, con la mano metida de nuevo bajo sus calzones y dudaba sobre qué hacer a continuación, hasta que su antiguo profesor le ayudó a decidirse instándole a subirse a la cama.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras Mónica incrementaba el ritmo de la cabalgada y, a la par el de su placer, con la ayuda de las manos de Juanma, que se habían apoderado de sus pechos y los acariciaban expertamente, sintió sobre su trasero un roce diferente, más tosco, más torpe, no sabía definirlo. Giró el rostro y vio de rodillas junto a ella a Toñete que, como el día de la proyección, le sobaba el culo con mucho menos atrevimiento que aquel día.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">En medio de una creciente excitación, Mónica se sometió al morbo de intentar dominar sexualmente al alumno que tantos sinsabores le había proporcionado últimamente. Irguió su cuerpo y agarrando de la cintura al chaval le hizo ponerse de pie sobre la cama y situarse frente a ella dando la espalda a Juanma que permanecía tumbado. Miró fijamente a Toñete, cuyos soeces comentarios hacía rato que no oía, apreciando en su cara la inquietud propia de quién desea muchas cosas y a la vez teme poder o no poder conseguirlas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Ante la sorpresa del chico le bajó de un tirón los pantalones e hizo lo mismo con los grandes calzones, dejando a la vista sus duros testículos, tapizados de cortos pelos negros, y su erguido pene de color aceitunado oscuro, en total estado de erección. No le desagradó demasiado el olor que despidió la verga de Toñete, y continuó con sus maquiavélicos proyectos cuando, tal y como él le había hecho a ella, comenzó a pasearle las manos por el voluminoso culo para luego pellizcárselo con sus largas uñas. Después cogió sus cojones por entero con una de las manos y, tras acariciarlos brevemente con taimada dulzura, tiró de ellos suave pero firmemente hacia abajo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica se regodeaba con la cara de estupor del chaval que permanecía inmóvil pugnando por mantener el equilibrio cuya estabilidad dependía de la intensidad con que ella tiraba de sus huevos, una estabilidad que perdió casi por entero cuando ella acercó los labios a su polla y con un ligero chupetón desenfundó el glande reteniéndolo dentro de su boca y manteniendo el resto fuera de ella con una precisa presión de los dientes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El estupor de Toñete se torno en auténtico pánico ante la embarazosa situación de peligro en el que se encontraba su miembro viril, cuya erección comenzaba a decaer, a merced de los dientes de su profesora. Juanma decidió en ese momento retomar las riendas de una follada cuya intensidad había reducido Mónica con su perverso juego, y comenzó a aplicar rítmicos movimientos con su pelvis, que provocaron la subida y bajada al unísono de los cuerpos del alumno y la maestra. Durante un par de minutos los tres ocupantes de la cama mantuvieron sobre ésta una curiosa especie de danza en la que Juanma llevaba el ritmo con sus fuertes golpes de riñón, Mónica se movía al compás del gran pollón que se abría paso y retrocedía en el interior de su vagina y Toñete se esforzaba, entre el temor y el morbo de la situación, por evitar que un movimiento suyo mal acompasado pudiera acabar con un señor mordisco en su virilidad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Por suerte para el alumno la situación duró poco y cambió drásticamente. Mónica, cada vez más concentrada en las sensaciones que le estaba provocando la magnífica cabalgada sobre la verga de Juanma, olvidó sus malvados planes, quiso gozar plenamente de la situación de inimaginable sexo en la que estaba sumida y la polla que mantenía entre sus dientes pasó a ser toda una invitación a lamerla, a gozarla y exprimirla. De repente la engulló por completo y, sujetando firmemente a Toñete por el trasero, empezó a mamársela recorriéndola repetidamente con sus labios desde la cabeza a la base. El chico, tambaleándose ahora por el inesperado placer, no pudo evitar soltar un &#8220;uffff&#8221; cuando sintió todo su miembro en el interior de la boca de su bella profesora. Conforme ella incrementaba el ritmo con el que le comía la polla, ésta recuperó el tamaño perdido minutos antes y él ganó la suficiente confianza para tomar y acariciar los bonitos pechos de su profesora de dibujo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mirando a sus dos colegas, que empezaban a aclimatarse a lo que estaban viviendo, Toñete volvió a lanzar al aire sus exclamaciones, mucho mas ahogadas por la excitación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Hooostiaaaa! ¡Chicos, mirad esto! Me está comiendo la picha, se la mete entera en la boca. ¡Esto es acojonante! ¡Joooder como me gusta!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Las palabras de Toñete calentaron más aún a Mónica que comenzaba a vislumbrar un cercano orgasmo y soltando el culo del chico agarró el cuerpo del pene que sobresalía de su boca y comenzó a masturbarle con fuerza mientras con su lengua recorría ávidamente la cabeza del mismo y todo ello sin dejar de acariciar sus pelotas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Joder, no puedo aguantar mas! ¡Cómo me la chupa!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras decía esto Toñete, consciente de su inminente corrida, intentó recular para sacar su verga de la deliciosa boca de Mónica y lanzar su semen fuera de ella, pero la maestra, también al límite de su propio placer por la fuerza de las embestidas de Juanma, le sujetó de nuevo por el trasero y volvió a engullirla por completo, moviendo la lengua en toda su extensión.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Ay, profe, no puedo frenarme! ¡Voy a correrme dentro de su boca!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica sintió cómo Toñete, ya maravillosamente resignado a lo que iba a pasar, la cogía por la cabeza y se apoyaba en ella para follarle la boca unas cuantas veces antes de pararse y, con un entrecortado aullido, empezar a soltar su juvenil esperma. Notar la salida de los abundantes chorros de semen del chico fue el detonante para que ella misma alcanzara su propio clímax con grandes gemidos que quedaron ahogados al tener ocupada su boca por la polla de Toñete dejando escapar las últimas gotas del final de su extraordinaria corrida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Recuperándose de su orgasmo Mónica notó como Juanma había dejado sabiamente de moverse mientras Toñete, sacando su mojado y goteante miembro del glorioso recinto en el que había vomitado su esencia, volvía a mostrar su orgulloso logro a los otros dos alumnos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Chicos, esto ha sido la hostia! ¡Miradla, miradla, aún guarda toda la lefa que le he echado en su boca!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Incapaz de tragarse la leche del chico, y sin un kleenex a mano para limpiarse con él, como hacía con su marido las veces que él se corría en su boca, Mónica pensó por un instante en escupirlo pero finalmente decidió dejarlo caer sin más por las comisuras de sus labios. Con Toñete acercando de nuevo y frotando el decadente pene entre sus labios, ella fue dejando escapar poco a poco, con premeditada lentitud, la totalidad del espeso líquido blancuzco que, resbalando por su barbilla, goteó hacia abajo mojando sus senos y aterrizando en el abundante vello negro del pubis de Juanma.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Éste último contemplaba, con auténtico deleite, la caliente escena protagonizada por su &#8220;remilgada&#8221; amiga profesora y el alumno que mas repulsión le producía a aquella, hasta que pensó que era el momento de gozar él de la hermosa hembra a la que había conquistado casi sin proponérselo. Un rápido movimiento de incorporación, sin dejar que su verga abandonara el cálido recinto en el que se aposentaba, hizo que Mónica quedara tumbada boca arriba con la cabeza a los pies de la cama y él encima de ella dominando la situación. Toñete, aun tambaleante, se bajó de la cama y se acercó a sus dos excitados compañeros sin dejar de mostrarles una gran sonrisa de triunfo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Antes de comenzar a follarla de nuevo, Juanma miró a Mónica y ambos, en voz muy baja, lejos de los oídos de los cercanos chicos, iniciaron un pequeño diálogo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Tenías razón Mónica, hay cosas de ti que efectivamente no conocía, y aún me cuesta trabajo creerlas.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Yo no me refería a tanto, Juanma. Cuando estoy muy excitada me lanzo bastante a tumba abierta, pero lo de hoy es algo que aún no me explico. Esa sensación de dominio sobre Toñete, luego tener su polla entre mis labios y sentir tan en directo su brutal orgasmo mientras me penetrabas con esa inmensa cosa que tienes dentro de mí, ha sido de lo más excitante que me ha pasado jamás.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Te lo he dicho muchas veces, hay que dar rienda suelta a todos los sentidos y aprovechar el momento sin pensar en otra cosa que en gozar.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Si mi marido supiera lo que está pasando!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">A lo mejor tu esposo disfrutaría tanto como tú y cómo pienso disfrutar también yo.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mónica inmersa en lo que había pasado se dio ahora cuenta de que Juanma estaba aún dentro de ella, con el pollón ocupando todo su interior e indudablemente con ganas de culminar su propio placer. Cuando él empezó de nuevo a joderla y se apoderó de sus redondos pechos, Mónica sintió que el placer volvía a visitarla. Se aferró a la espalda del macho que tenía sobre ella y cruzó las piernas por encima de las de él para permitir la máxima penetración de esa gran estaca que se movía sin descanso.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Durante los siguientes minutos Juanma demostró a Mónica que ese aguante del que tanto presumía era cierto, y con sus acompasadas y profundas embestidas y un perfecto trabajo de sus manos y lengua sobre los adorables pechos de la mujer, la fue llevando de nuevo a las cercanías del placer, hasta que tuvo que suplicarle:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">Por favor, saca tu polla, déjame verla, déjame tocarla.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma extrajo su verga, completamente humedecida, del caliente sexo de Mónica, se desplazó hacia el pie de la cama y puso sus rodillas a la altura de los hombros de ella. Mónica observaba, cada vez más impresionada, cómo se acercaba a su rostro la plenitud de la erección de él. Durante un par de minutos Juanma jugó con su gran miembro colocándolo entre los pechos de la mujer, sin poder envolverlo con ellas por su tamaño, moviéndolo lentamente e incitándola a atrapar con sus labios el prepotente glande. En efecto Mónica se esforzaba en capturar el grueso cipote consiguiendo apenas rozar con la lengua la babeante punta sonrosada y excitándose cada vez más ante la inminente posibilidad de poder meterse eso en la boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_051_5483.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Decidió que era el momento de darse ambos el gustazo y agarrando la polla de Juanma tiró de ella y se metió de golpe la cabeza de ésta en la boca, consiguiendo arrancar del hombre un gemido de gusto, al que siguieron varios más mientras ella, pajeándole con ambas manos, se regodeaba lascivamente con el tamaño y el sabor sexual del prepucio que llenaba su boca. Tirando del deseado juguete consiguió abarcar con sus labios cerca de la mitad del mismo, pero de ahí no pudo pasar y tampoco pudo usar su lengua para jugar mucho con él, de modo que pronto prefirió sacarlo al exterior y dedicarse mejor a lamer por fuera toda su extensión mientras sus manos se ocupaban de acariciar y pellizcar suavemente los peludos y duros huevos del excitado amante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma había bajado una de sus manos hasta su sexo ardiente y le acariciaba el clítoris con tal maestría que Mónica, perdida ya por completo en un absoluto descontrol sexual, volvió a pajearle con fuerza y llevó la lengua en sus lamidas a recorrerle los testículos y a continuar aún más abajo, alcanzando el orificio anal. Cuando empezó a besar el esfínter aplicando sus labios húmedos, oyó a Juanma suspirar profundamente antes de escuchar su voz.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Ohhhhh, Mónica! ¡Qué maravilla que me beses el culo! Es una de las caricias que más me calientan y que seas tú quien me lo haga aún mucho más. ¡Vamos, continúa así! ¡Eres soberbia!</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Aún más arrebatada con las palabras de Juanma ella no se limitó a usar sus labios, sino que comenzó a jugar también con la lengua, circulando por los agrietados bordes del ano del hombre que tenía sobre ella, y a introducirla repetidamente por el orificio constatando cómo él se moría de gusto con su buen quehacer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Buuuffff! ¡Esto es único Mónica! – exclamó Juanma mientras sustituía las manos de Mónica por las suyas propias para masturbarse mientras su orgasmo se aproximaba – Estás haciendo que me muera de ganas de correrme sobre ti.</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando Mónica notó que él se separaba y empezaba a arrastrarse hacia su sexo con evidente intención de terminar en él, puso sus manos sobre las nalgas de Juanma reteniéndole, intentando hacerle ver lo que ella realmente deseaba. Con satisfacción comprobó que él la había entendido y tras deshacer el escaso camino realizado, Juanma volvió a situar la imponente vara sobre su rostro, masturbándose con ambas manos cada vez con más fuerza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los suspiros de Juanma empezaron transformarse en furiosos resoplidos y Mónica, en un estado de máxima excitación pese a estar libre en ese momento de cualquier caricia sobre su cuerpo, concentró su mente en disfrutar al máximo con la inminente corrida de su amante. En efecto el orgasmo de Juanma no tardó en llegar con un grito gutural que resonó con fuerza en la habitación. En el momento en el que él detuvo los movimientos sobre su verga, ella pudo observar una pequeña gota desprenderse de la punta de su pene y de inmediato abrió su boca, justo a tiempo para recibir un imponente escupitajo de esperma que se coló hasta su garganta. Mientras quedaba sorprendida por la fuerza del inicio de la corrida, que se tragó sin apenas saborearla, un segundo chorro de leche se estrelló violentamente en uno de sus ojos, cegándola por completo, y un tercero fue a parar con igual intensidad al centro de su frente para de inmediato resbalar hacia sus labios bordeando la nariz. Antes de permitir que el pollón siguiera escupiendo al aire, ella lo cazó con su boca recibiendo el resto de la corrida de Juanma en ella. Entusiasmada con la abundancia de la leche recibida se recreó en mantenerla en su boca junto a la fuente de la que manaba, la saboreó y se la tragó sin pensar siquiera que era la primera vez que se tragaba el semen de un hombre.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Toñete volvió a dirigirse a sus dos colegas:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="text-align: justify;" align="justify">¡Que corrida! ¡Mirad a la profe, está pringada! ¡Que cantidad de leche tenía el cabrón en sus huevos! ¡Venga! ¿A qué esperáis, tíos?</div>
<div style="text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Las soeces palabras del alumno, la excitante sensación de empape lácteo en su cara y el sabor del semen que todavía degustaba lascivamente, tenían a Mónica al borde de culminar su propio placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Juanma, recuperándose de su orgasmo, se dio cuenta de la situación y con su enorme verga aún lo suficientemente álgida la penetró por la vagina, sin dejar de estimularle el clítoris, e inició un fuerte bombeo al que ella respondió más con gritos que con gemidos, convencida de que se avecinaba un increíble orgasmo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Justo antes de que éste llegara notó su rostro mojarse de nuevo. Al abrir los ojos contempló a los dos tímidos compañeros de Toñete aliviar la erección producida por la sesión de sexo recién vivida y eyacular sobre ella mientras, gimiendo, terminaban una masturbación no exenta de cierta desconfianza. Consiguió capturar entre sus labios algunos disparos del semen de los chicos antes de que el placer hiciera presa en ella de un modo muy superior a todas sus previsiones. Agarrada a la fibrosa espalda de Juanma y arañándole con violencia, Mónica disfrutó del orgasmo que más sensaciones placenteras le había producido jamás, y que sirvió de broche perfecto a su alocada aventura sexual.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Junto a la puerta de entrada a la habitación, Noelia había contemplado primero con incredulidad y luego con creciente excitación la maravillosa unión de sus dos más queridos profesores, salpicada por la morbosa presencia de los tres repulsivos compañeros de curso. Nadie parecía haberse dado cuenta de su presencia. Nadie se había percatado del juego de sus dedos en su caliente rajita. Nadie se había dado cuenta de que por primera vez en su vida había gozado del mayor de los placeres del sexo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">******************************</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras se aplacaban sus sentidos, Mónica tuvo la fugaz sensación de haber vivido un auténtico cuento erótico y por un breve instante volvió a acordarse de su traicionado esposo y de los relatos de infidelidad que leían juntos. Asaltándola un ligero sentimiento de culpabilidad, se preguntó si sería ella capaz de escribir su propia aventura y hacérsela leer a él.<b>Escribirme a la dirección de correo:</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b style="background-color: #fdfdfd; color: #111111; font-family: Verdana; font-size: 16px; text-align: -webkit-center;"><a style="color: #ad272b;" href="mailto:mariancon15@hotmail.com">mariancon15@hotmail.com</a></b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Gracias a todos los que dejéis un comentario o una invitación.</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; line-height: 13.8px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><b style="background-color: transparent;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/148/16365966/16365966_087_1fff.jpg" width="460" height="690"></div>
</div>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-la-aventura-de-monica-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico &#8220;Las apariencias engañan: Lucía y Pedro&#8221;. (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-las-apariencias-enganan-lucia-y-pedro-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-las-apariencias-enganan-lucia-y-pedro-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Apr 2023 12:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[grandes series]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/relato-erotico-las-apariencias-enganan-lucia-y-pedro-por-mariano/</guid>

					<description><![CDATA[Las apariencias engañan: Lucía y Pedro. &#160; Lucía abrió perezosamente los ojos y miró el reloj eléctrico sobre su mesita de noche. Con dificultades por la somnolencia en la que aún estaba sumida comprobó que ya habían pasado quince minutos desde que sonara el despertador. &#160; Durante unos segundos meditó la posibilidad de alargar ese maravilloso sopor al que solía acogerse todas las mañanas al despertar, pero la idea fue fugaz. Había un montón de cosas por hacer ese día y, aunque sabía que Pedro se iba a ocupar de casi todo, era consciente de que ciertas tareas solo podía [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las apariencias engañan: Lucía y Pedro.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía abrió perezosamente los ojos y miró el reloj eléctrico sobre su mesita de noche. Con dificultades por la somnolencia en la que aún estaba sumida comprobó que ya habían pasado quince minutos desde que sonara el despertador.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante unos segundos meditó la posibilidad de alargar ese maravilloso sopor al que solía acogerse todas las mañanas al despertar, pero la idea fue fugaz. Había un montón de cosas por hacer ese día y, aunque sabía que Pedro se iba a ocupar de casi todo, era consciente de que ciertas tareas solo podía hacerlas ella.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Torpemente se puso en pié y tiró de las cortinas para iluminar la habitación. Cuando sus ojos se habituaron a la cascada de luz observó su cuarto de toda la vida semivacío y un leve sentimiento de nostalgia le invadió. La mayoría de sus pertenencias ya estaban en lo que iba a ser su nueva casa, aunque aún iban a pasar unos días antes de ocuparla. Había sido duro el traslado pero Pedro y su hermano se habían encargado casi por completo de ello.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/486/44417782/44417782_017_2b3f.jpg" width="460" height="690">Quedaba algo de ropa en el armario y un leoncito amarillo de peluche que conservaba desde que era niña y que, pese a los años transcurridos, mantenía un aspecto impecable.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso sí, aún estaba ahí su ordenador personal, uno de los pocos caprichos que se había podido permitir desde que cuatro años antes se pusiera a trabajar en la fábrica para apoyar económicamente a su familia, y que le permitía comunicarse con Estrella, su gran amiga y confidente.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hacía tres años que Estrella había abandonado el pueblo en el que ambas habían compartido su infancia y juventud. El espíritu inquieto de su amiga y las disputas familiares que, sobretodo tras la muerte de su padre, mantenía de continuo con su madre, una mujer exuberante y de vida disipada y libertina, le habían hecho abandonar el pueblo natal para desplazarse primero a la capital y posteriormente a Londres donde actualmente vivía. Allí se había buscado la vida dignamente encontrando trabajo en una tienda de modas y alojamiento junto con otras dos chicas, una venezolana y otra italiana, en un piso alquilado.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A Lucía le apenaba que las obligaciones laborales y la distancia hubieran impedido a su gran amiga acompañarle ese día. Se detuvo ante la pantalla de su ordenador dudando en encenderlo y releer el contenido del mensaje que Estrella le había mandado el día anterior: un chiste muy malo, un par de anécdotas de sus compañeras de piso, muchas palabras de ánimo para el futuro y sobretodo su última locura nocturna en la capital británica.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Apenas se había alejado dos pasos de la mesa cuando se detuvo y volvió a ella decidiendo finalmente abrir de nuevo el último E-Mail que había recibido de Estrella. El chiste y las vivencias de las dos chicas que vivían con ella los ojeó muy deprisa, casi sin mirar, sonriéndose. Luego leyó un par de veces, conteniendo a duras penas las lágrimas por la emoción, las felicitaciones y manifestaciones de sincero convencimiento por parte de la amiga de que todo le iba a ir muy bien con Pedro.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez recuperado el sosiego se dispuso a repasar la última parte del mensaje de su amiga. Un ligero estremecimiento recorrió su cuerpo antes de comenzar la lectura y es que Estrella tenía el don especial en sus narraciones de hacerle sentir casi como propias todas sus locas aventuras sexuales. En realidad Estrella siempre se había caracterizado por su abierta inclinación a todas las manifestaciones del sexo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía recordó como con catorce o quince años, estando en casa de su amiga, ésta las había conducido a ella y a Elisa, otra amiga, al dormitorio de su madre para mostrarles el curioso juguete que guardaba en su armario, un pene de plástico cuyas dimensiones dejó a ambas perplejas al nacerles la incertidumbre de que en la realidad pudieran alcanzar semejante tamaño. Estrella se había puesto a juguetear en guasa con el instrumento haciéndolo resbalar repetidamente por su cuerpo mientras simulaba un baile erótico que culminó con un beso en la punta del magnifico pene. En ese momento, con sus labios apoyados sobre el juguete y viendo la estupefacta expresión del rostro de sus dos amigas que la contemplaban, había estallado en grandes carcajadas a las que se unieron rápidamente las risas de Elisa y las suyas propias.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego el instrumento empezó a pasar de las manos de una amiga a la de otra y las risas se multiplicaban en cada postura erótica adoptada. Lucía recordaba como se le quedó grabada la tersura casi humana de ese plástico con el que estaba confeccionado el juguete sexual.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Unos días después, al salir del instituto Estrella volvió a reunirlas en las afueras del pueblo para mostrarles un nuevo hallazgo, una revista guarra. Su amiga comenzó a hojear las páginas y se sucedieron las fotos que mostraban las inimaginables cosas que se podían hacer con un hombre o incluso con más de uno a la vez. Estrella no paraba de alabar las excelencias del sexo y proclamaba abiertamente su predisposición a probar todo lo que allí se exponía y aún más. Lucía, por el contrario, experimentó en ese momento una repulsión generalizada hacia semejantes actos de copulación antinatural y de grupo, por no hablar de las escenas finales en las que los protagonistas masculinos depositaban su semen en cualquier lugar menos donde realmente debían.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía iba a comenzar a leer la última parte del mensaje de Estrella cuando oyó las voces de su madre instándola a apresurarse. De mala gana apagó su ordenador y se dirigió al único cuarto de baño que había en la casa, para ducharse.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras se enjabonaba, su mente no pudo evitar volver al relato de la noche loca de su amiga.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/486/44417782/44417782_029_160a.jpg" width="460" height="690"></span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estrella había salido de la tienda junto con otra compañera de trabajo y, tras cenar, las dos se fueron a un conocido pub de la city. La amiga le decía que se había enrollado con un chico guapísimo, alto y rubio de ojos azules. Lucía siempre dudaba de la veracidad de las descripciones de los amantes de su amiga, pero le daba igual, porque nunca veía en ello un intento de pavonearse por sus conquistas.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El príncipe rubio la había invitado a su casa y ella por supuesto no se había opuesto. Mientras él conducía ya se exploraron mutuamente por encima de la ropa, ella con las dos manos y él con la única que la permitía la conducción. El recorrido por el cuerpo musculoso del chico le permitió comprobar la excitación de éste cuando le alcanzó con sus manos el sexo que por la erección provocaba un notable abultamiento en sus pantalones. Estrella también estaba caliente, como pudo comprobar el chaval cuando tras acariciarle los muslos había subido una de sus manos a su pubis para constatar la humedad sexual concentrada en sus bragas. Ella se lanzó directamente a liberar la henchida verga del chico de la opresión de los pantalones, estudiando la posibilidad de hacer algo mas con ella, pero él le retuvo las manos ansiosas dándole a entender que no había prisa.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en la casa del apuesto chaval los dos se lanzaron a tumba abierta a gozar del placer desnudando sus cuerpos y dando rienda suelta inicial a todo tipo de caricias. Las manos primero, luego los labios y finalmente las lenguas se entretuvieron en obtener y dar el placer de acariciar la piel desnuda hasta quedar ambos en posición invertida, ella encima de él, devorando cada uno el sexo del otro hasta degustar el resultado del frenesí final alcanzado por ambos.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recordando las andanzas de su amiga Lucía ni se había percatado que sus manos estaban recorriendo su propio cuerpo bajo el agua templada de la ducha, como si fueran las del rubio chaval del que su amiga había disfrutado un par de noches antes.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Seguía rememorando el relato de Estrella que le describía cómo tras el natural reposo ambos habían reiniciado las caricias besándose ardientemente y recuperando el deseo de sentirse de nuevo unidos el uno al otro, y cómo durante buena parte de la noche ella había sentido como él la penetraba con su verga de cien maneras distintas llevándola al cielo en mas de una ocasión hasta que él consumó su propio placer dentro de ella</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La placentera sensación que Lucía sentía mientras se acariciaba su sexo imaginando la escena de su amiga fundida sexualmente con su conquista londinense, se truncó con dos fuertes golpes en la puerta del baño. Su madre le reiteraba de nuevo que iba a llegar tarde a la prueba de maquillaje, primera de sus obligaciones en ese día tan especial para ella.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque ya no le repugnaban las tórridas escenas sexuales de aquella primera revista, que su amiga le contaba haber realizado con todo lujo de detalles más de una vez, Lucía se sentía incapaz de ponerlas en práctica.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un año antes de empezar a salir con Pedro había tenido un primer contacto amoroso con un chico que había conocido en una discoteca de un pueblo cercano al suyo. El buen saber estar del chaval, guapo y divertido, y las palabras obscenas de ánimo de su amiga Estrella la estaban convenciendo de aventurarse hacia lo desconocido.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una última copa en el momento justo terminaron de vencer su natural reticencia y llevada de la mano del chico se encontró en un rincón oscuro de la discoteca. Aceptó con gusto besarse con él en la intimidad del escondido lugar, pero se le hacía difícil dejarse tocar por las ansiosas manos del chaval.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando éstas le subieron la falda lo suficiente para poder tomar posesión de su sexo, Lucía ya comenzó a dudar en seguir adelante, y cuando el chico se afanó aun más abiertamente para primero acariciarle por encima de las bragas y deslizar después dos de sus dedos por el extremo de éstas deslizándose por su vello púbico hasta alcanzar su mas íntimo recodo, ella no pudo soportarlo y separándose bruscamente se alejó de allí sin dar explicaciones ni a su sorprendido amante ni a su propia amiga que estaba a lo suyo con uno de los amigos de él.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez fuera de la discoteca y recuperada la calma se dio cuenta de que, pese a sus propias objeciones, el episodio la había extrañamente excitado y notó en su entrepierna la misma humedad que debió haber sentido en sus dedos el pobre chaval, y se culpó de haberle dejado, como a ella misma, en esa situación en la que se mezclaban la confusión y la frustrada excitación.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus pensamientos volvieron a Pedro, que le había demostrado en los tres años que llevaban saliendo juntos un cariño y una ternura que la llenaban plenamente sin tener que adentrarse, tal vez afortunadamente, en los obscuros secretos del sexo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/486/44417782/44417782_052_859f.jpg" width="460" height="690"></span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos primeros meses en los que la relación sentimental se basó más en largas conversaciones que en gestos amorosos, llegaron los primeros besos y las púdicas caricias que Pedro le prodigaba con repetida constancia.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía esperaba que tarde o temprano él se aventurara mas allá en sus manifestaciones sexuales, aunque ella tampoco tenía mucha prisa en ello y eso que su amiga del alma, como no podía ser de otro modo, la empujaba continuamente, en sus misivas o por teléfono, a que tomara ella misma la iniciativa.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De hecho un día, apenas un mes antes, en el interior del coche de Pedro, éste, mostrándose extrañamente acalorado en sus caricias, le había comenzado a recorrer bajo las ropas zonas de su cuerpo que hasta ese momento permanecían inexploradas. Lucía se sintió gratamente sorprendida por el atrevimiento de su chico y dejándose llevar comenzó a experimentar esas sensaciones de placer que ya conocía.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intentando corresponder, siguió los consejos de su amiga y ella misma adentró sus ligeras y femeninas manos bajo la camisa de él, acariciándole el torso y las tetillas, para luego ir mas abajo en busca de su virilidad. Llegó a desabrocharle la cremallera del pantalón y consiguió introducir sus manos por debajo del slip degustando entre sus dedos el crecido pene que tembló al contacto de éstos.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue en ese momento cuando Pedro le cogió la mano y tras retirarla de su apreciado aposento, frenó sus propias caricias y con un dulce beso en la boca dio por concluido el paseo por el más allá del sexo que ellos mismos se habían tácitamente impuesto, dejando a Lucía perpleja y en cierto sentido culpable, sin saber muy bien la causa, de lo que había pasado. No hubo palabras sobre el hecho y todo continuó siendo como antes.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía sabía que esa noche los dos iban a tener que ir mucho más allá en el amor aunque desconocía hasta donde serían capaces de llegar. Mirándose desnuda en el espejo, tras la dilatada ducha, se sintió hermosa: su pelo corto y oscuro, sus ojos castaños, de cejas densas pero bien arregladas, la nariz recta a juego con los rasgos generales de su rostro y la boca de labios rosados y no demasiado anchos. Un lunar de pequeñas dimensiones bajo uno de sus ojos junto a la nariz daba a su cara un toque peculiar que se acrecentaba cuando al sonreír se le marcaban los hoyuelos en los pómulos.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A sus veinte años su cuerpo, aún esbelto, le resultaba algo delgado y sus pechos pequeños, aunque firmes y de puntiagudos pezones. El triángulo de su sexo aparecía bien marcado por una estrecha y alargada mata de pelo que ella se encargaba regularmente de mantener alejada de las ingles utilizando sus pinzas de depilar.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los nuevos gritos de su madre delataban ya la desesperación. Lucía se percató de lo tarde que era y decidió no pensar mas en el pasado y dedicarse de lleno a su futura vida en común con Pedro. Cuando salió del baño le guiñó un ojo a su enfadada mami y le envió un beso al aire. Después, sonriendo, volvió a su cuarto para vestirse y empezar a disfrutar de ese hermoso día.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro no recordaba el sueño que le había hecho despertarse sobresaltado. A decir verdad no estaba ni tan siquiera seguro de que hubiera sido un sueño. En los últimos días siempre había apagado el despertador mucho antes de que éste cumpliera su misión, pero ese día le pareció especialmente temprano. Encendió la lamparita de noche que colgaba de la cima del cabecero de su cama y comprobó con malestar que en efecto aún no eran ni las 6 de la mañana y que faltaban más de dos horas para el momento en que se había propuesto ponerse en pie.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se incorporó de la cama y se dirigió al baño a orinar regresando luego a su cama con el firme propósito de aprovechar durmiendo el tiempo que aún le quedaba antes de levantarse. Quería dejar la mente en blanco, pero pese a sus esfuerzos, un torbellino de pensamientos se le venía a la cabeza. Cuando finalmente se convenció de que iba a serle imposible conciliar el sueño decidió aprovechar para repasar todo los acontecimientos del día siguiente.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A las nueve de la mañana tenía que acercarse a la iglesia. Don Cristóbal, el cura, le había pedido que se acercara para concretar los últimos preparativos de la ceremonia litúrgica. Pedro sabía que esa no era la intención del viejo clérigo, sino la de sermonearle una vez mas sobre las excelencias del matrimonio y su obligación de estar siempre con su futura mujer, de cuidarla y, por supuesto, de no serle jamás infiel.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro ya había escuchado reiteradamente todo eso en los últimos meses. El cura visitaba con frecuencia la casa paterna no solo por la amistad que mantenía con su padre desde que eran niños sino, sobretodo, por el apoyo financiero que éste ofrecía a la económicamente mal nutrida parroquia de la localidad. Tampoco le importaban demasiado las peroratas de Don Cristóbal con cuyo mensaje, por otra parte, estaba totalmente de acuerdo y convencido de poder cumplir a rajatabla.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La floristería era el siguiente lugar al que debía acudir con el fin de pagar las flores que iban a adornar la iglesia. Lucía, con el gusto que solo una mujer podía tener, había elegido básicamente rosas, belladonas, orquídeas y lirios.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Necesitaba después un ratito para saludar a Antonio, su entrenador de fútbol, al que una inoportuna, aunque no grave enfermedad, le iba a impedir asistir a la ceremonia. Pedro siempre había sido un buen deportista aunque algo endeble muscularmente. Antonio le había convencido para visitar con frecuencia el gimnasio que él mismo regentaba y, como en todo lo que hacía, Pedro se lo tomó bien en serio acudiendo tres días en semana. Apenas un año después de iniciar sus ejercicios gimnásticos podía ya presumir de haber desarrollado un cuerpo más atlético y vigoroso.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los preparativos finales del banquete también le iban a llevar parte de la mañana. El convite se iba a celebrar en el gran jardín de su casa donde, al estilo americano, ya se había instalado una carpa, pero las mesas de los invitados aún se agolpaban en la entrada a la espera de ser colocadas cada una en su sitio. Pedro tenía anotado en un folio la situación y composición de cada mesa, pero lo había estudiado tantas veces junto a Lucía que en su mente se dibujaba perfectamente la estructura final del lugar de celebración.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo que mas le incomodaba de todo era tener que acudir también esa mañana a la fábrica. Su padre le había comentado la noche anterior que había surgido un problema que solo él podía solucionar y que no le llevaría mucho tiempo. De nada sirvió protestar y exponerle al padre el significado del día que ya comenzaba a despuntar. Los trabajos informáticos efectivamente eran su tarea fundamental en la empresa que su padre había construido con esfuerzo y dedicación y que habían convertido a su familia en una de las más ricas del pueblo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro recordó como se inició en esa actividad. Cuando tenía doce años lo único que le interesaba era jugar con los chicos de su edad, quedando los estudios en un segundo lugar y sus malas calificaciones más de una vez le supusieron un serio castigo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin embargo el día en que su hermano mayor abandonó el hogar le regaló una extraña consola de juegos que había desempolvado de algún lugar de su habitación. El chisme se conectaba a la televisión pero para jugar se utilizaba una casete como las de música que emitía unos ruidos insoportables antes de poner en marcha el juego.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su hermano le mostró un juego en el que había que desplazar una nave de izquierda a derecha para evitar que unos meteoritos impactaran contra ella. Cuando Pedro le indicó que era muy simple en comparación con los juegos de su videoconsola, su hermano le miró con aire desafiante y pulsó un par de teclas hasta que unas líneas de números y letras aparecieron en la tele. Después modificó un par de líneas y le devolvió el control a Pedro instándole a jugar de nuevo. La velocidad y número de meteoritos se había incrementado de tal manera que aquello no había quien lo controlara.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro consiguió que su hermano le explicara qué había hecho y él mismo empezó a adentrarse en el lenguaje Basic de ese simple jueguecillo. Desde entonces se apasionó por el mundo de los ordenadores, los estudió y ahora manejaba todos los temas informáticos de la empresa paterna.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A medida que repasaba sus quehaceres matutinos y se acercaba la hora de incorporarse de la cama, Pedro se sentía cada vez mas inquieto. Intentaba echar la culpa de su nerviosismo a la amplia y variada programación del día de su boda, pero internamente sabía que el origen de esa inquietud radicaba e su propia relación con Lucía, su futura esposa.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La había conocido en la fábrica donde ambos trabajaban. Un día en el que se acumulaba los problemas en la red de ordenadores de la empresa, bajó a desayunar a la cafetería mas tarde de lo habitual. Era la hora del desayuno de los operarios de la fábrica y para él resultaba desconocido el gentío y desfile de batas de colores allí existente en ese momento.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En una de las mesas más cercanas a donde él había conseguido sentarse, observó a cuatro chicas bastante jovencitas que conversaban animadamente. Ninguna le llamó inicialmente la atención hasta que alguna dijo algo que las hizo reír. Entonces sí que le llamo la atención la sonrisa de una chica morenita de pelo corto, una sonrisa franca y limpia adornada por unos preciosos hoyitos en sus mofletes. Hasta que se terminó su pulguita de atún y su café Pedro estuvo observando, con algo de disimulo para no ser descubierto, a aquella chica cuyo rostro, de momento le había hechizado.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su hora de desayuno se retrasó a partir de ese día para poder coincidir con ella. En los días siguientes siguió observándola de soslayo, y se fue prendando no solo de rostro, sino de sus gestos, de su modo de caminar, de su bata de trabajo azulona y hasta de lo que aún no conocía de ella pero podía imaginar.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por supuesto que no comentó nada a ninguno de sus compañeros de trabajo y amigos más cercanos. Siempre había sido muy reservado con sus amigos a la hora de entrar en detalle sobre sus sentimientos amorosos. Incluso cuando en las habituales tertulias se hablaba de sexo, por lo general él se escondía de la conversación y sus escasas intervenciones solían acabar, incluso sin motivo alguno, con un enrojecimiento general de su rostro que solo su rizada barba y bigote dorados conseguían parcialmente ocultar.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/486/44417782/44417782_075_b456.jpg" width="460" height="690"></span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Afortunadamente ninguno de sus amigos se aprovechaba de su natural timidez ante todo lo relacionado con el amor y sexo. Cuando alguno de ellos le instaba a echarse novia o a tirarse una canita al aire, él les decía que no lo necesitaba y que todo lo haría cuando encontrara y se casara con la mujer de su vida. Bien porque realmente creían sus explicaciones, o solo por no incomodarle, ninguno de ellos se metía con su evidente mojigatería y, como mucho, bromeaban compadeciendo a esa mujer por lo que pudiera pasarle el día que él se soltara.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En realidad Pedro no desechaba el amor y el sexo, ni mucho menos, simplemente tenía miedo a no saber encarar correctamente una relación con una mujer y, especialmente, a recibir una respuesta negativa de ésta. Recordaba como a los 18 años, unos chicos de su pandilla le convencieron para ir con ellos a un club de carretera cercano a su pueblo natal. Mientras se dirigían allí su mente comenzó a cavilar sobre lo que se encontraría al entrar en el tugurio, y sobre lo que debería hacer si, como parecía inevitable, se le acercaba alguna de las chicas del club, y eso le puso casi enfermo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su inútil arrepentimiento no iba a sacarle de esa situación, pero por suerte para él, cuando llegaron allí uno de los cuatro amigos decidió no entrar y Pedro se ofreció gustosamente a acompañarle. Los dos se quedaron en el coche, en silencio, esperando el regreso de los otros dos. La espera fue demasiado breve, sobretodo teniendo en cuenta todo el provecho que decían haber sacado al tiempo los dos valientes y presumidos amigos.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro volvió a recordar la cafetería de la fábrica y el día en que, como de costumbre, espiaba a su amor platónico. En un momento dado una de las compañeras de ella se percató de la directa atención que él la prestaba, y emocionadamente le susurró algo en los oídos. Muchos de los trabajadores de la empresa sabían que él era el hijo del dueño y Pedro estaba convencido de que ese era el mensaje que estaba recibiendo la chica de sus sueños. Con una clara mirada de incredulidad ella fijó su vista en él y le envió una sonrisa que, además de ruborizarle, le desarmó por completo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dos días más de escondidas miradas cómplices le convencieron de dar el paso que jamás había imaginado ser capaz de afrontar. Aprovechando un momento de despiste de las amigas la invitó a un café a la salida del trabajo. La contestación afirmativa de Lucía, acompañada de esa preciosa sonrisa, provocó que también se enamorara de su voz y, lo más importante, que se revitalizara su deteriorada autoestima en lo que al amor se refería.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A partir de entonces se sucedieron los encuentros y con el pasar del tiempo llegó a alcanzar con ella el grado de confianza suficiente para atreverse a plantearle formalizar su relación, algo que Lucía aceptó encantada y que además tranquilizó a los padres de Pedro que empezaban a inquietarse ante la astenia amorosa de su hijo menor.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro reconocía que su noviazgo se asentaba en una buena compenetración entre ambos, con conversaciones variadas y buenas dosis de humor. Sin embargo su temor a la posible reacción de ella ante cualquier tipo de manifestación puramente sexual, incluso la más liviana, alimentaban la existencia de un total desconocimiento mutuo de la actitud de cada uno de ellos en esa parcela.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro ponía todo su afán en mantener viva la relación a través de todo tipo de detalles y manifestaciones de tierno cariño hacia ella, considerando que incluso su &#8220;castidad&#8221; contribuía a enriquecerla.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su buen hacer pudo estropearlo aquel día en el que al salir de la fiesta de cumpleaños de su compañero Ángel se sentía extrañamente desinhibido, posiblemente por llevar unas copillas de más. Mientras la acariciaba y besaba tiernamente en la boca, algo en su interior le animó a romper los límites y se atrevió a meter una de sus manos por el escote del jersey de pico que Lucía vestía. La sensación que le produjo sentir la suave piel desnuda de ella no hizo sino acrecentar sus reprimidos deseos y dejándose llevar le acarició los pechos primero por encima del sujetador y luego directamente sobre ellos constatando como los puntiagudos pezones se erizaban al contacto de sus dedos.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Embriagado por la excitación, casi ni se había percatado de que se besaba con su novia con una pasión hasta entonces desconocida y de que una de sus manos se había adentrado bajo las ropas en lo más recóndito del cuerpo de ella, cuando notó como Lucía también iniciaba su propia exploración en el torso de él, bajo la camisa, para luego apoyar una de sus manos sobre su entrepierna recorriendo con sus dedos toda la longitud alcanzada por su crecido miembro. La intensidad de su placer alcanzó el punto más álgido cuando ella, sorprendentemente, se las ingenió para atravesar las barreras de sus pantalones y slip y, apoderándose de su pene, le acarició con dos de sus dedos el babeante glande.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lleno de confusión y contemporánea excitación, Pedro se dio cuenta de que con poco que ella siguiera maniobrando iba a mancharla y ante esa cruel posibilidad abandonó sus propias caricias en el sexo de ella, le sacó la atrevida mano de su pene a punto de explotar, entrecruzándole los dedos como cuando caminaban en el parque. Tras darle un dulce beso en los labios arrancó el coche deseando estar solo cuanto antes para poner en orden sus pensamientos.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde ese día su absurdo miedo a un posible rechazo de ella se convirtió en un temor, no sabía si igual de absurdo, a no estar a la altura esperada el día en que inevitablemente tuvieran que adentrarse en los misterios del sexo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y ese día acababa de llegar, le anunció el despertador sacándole de sus últimas y mas preocupantes reflexiones.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/486/44417782/44417782_092_6d5e.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro, molesto con sus compañeros de trabajo, les había abroncado delante de todos los invitados. Aunque sabía que era un gesto tradicional no le había gustado la permanente insistencia de aquellos en quitarle la corbata para cortarla en trocitos y subastarla entre los invitados. Finalmente lo habían conseguido, pero, a su entender, demasiado pronto, aún faltaban las fotos del baile y él no podía aparecer en ellas con chaqueta y la camisa desnuda.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras subía por la escalera culpó a los nervios, que le acompañaban desde la mañana, de su fácil irascibilidad y decidió poner todo su empeño en disfrutar del resto de la fiesta. Agradeciendo la suerte de haber hecho la celebración en el hogar paterno, se dirigió a su dormitorio con objeto de buscar entre sus ya escasas ropas una corbata que le ayudara a salir dignamente del paso.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al entrar en su cuarto escuchó unos ruidos en el aseo contiguo. Cuando abrió la puerta se topó con la imagen de una mujer agachada sobre el lavabo. Llevaba una falda azul turquesa aterciopelada pero su espalda apenas aparecía cubierta por el tirante del sujetador. La blusa turquesa que debía completar el vestuario estaba entre las manos de la mujer que, percatándose de la presencia de él, se giró y le explicó que estaba intentando limpiar una inoportuna mancha sufrida durante el brindis por los novios.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro ni llegó a escuchar los motivos de aquella intrusión. Al girarse la mujer había puesto ante sus ojos unos enormes pechos que, aún suficientemente recogidos en el sostén blanco, dejaban al descubierto buena parte de sus carnes. Sujeto al marco de la puerta él permanecía callado, admirando la voluptuosidad de aquellos senos y deseando irracionalmente liberarlos. Como si le leyera el pensamiento ella, dándose cuenta del efecto producido, soltó la prenda que los encerraba exponiendo todo lo que él deseaba ver. Pedro contemplaba, ya al desnudo, esas voluminosas tetas, algo caídas por el peso, pero suficientemente firmes, y coronadas por unas no menos grandes aureolas en cuyo centro apenas sí se conseguían distinguir los pezones.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hipnotizado por la visión, Pedro se encontró de repente empujado sobre su cama y con aquella mujer con sus rodillas plantadas a ambos lados de su cintura, moviendo sensualmente sus globos mamarios y acercándolos a su cara. Sabía que debía parar aquello pero no encontraba el modo de sustraerse a la excitación que aquella mujer le estaba provocando. Perdió toda resistencia cuando uno de los pezones cayó apoyado sobre sus labios y, como un bebé hambriento, aferró su boca a él chupándolo y lamiéndolo mientras sus manos asían los dos pechos atrayéndolos aún más, como queriendo evitar que ella pudiera quitarle semejante manjar.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía seguía recibiendo toda clase de cumplidos de los invitados. La boda estaba cubriendo, con nota, todas sus expectativas y se sentía la protagonista principal del acontecimiento. Tenía tal alegría que, incluso cuando se acordaba del error cometido por Pedro en la ceremonia de la iglesia aturullándose al pronunciar una de las consabidas frases, le daban ganas de reír.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En uno de los pocos momentos en que dejó de recibir atenciones se le acercó el maestro de ceremonia para advertirle que en apenas un cuarto de hora debía empezar el baile. El carrusel de personas a su alrededor le había hecho olvidarse por completo de Pedro después de la trifulca de éste con los amigos, pero el baile debía empezarlo lógicamente con él. Tras otear sin éxito entre las mesas y los invitados preguntó a los más allegados si sabían de él. A la cuarta o quinta tentativa le informaron haberle visto entrar a la casa.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Extrañada de que su meticuloso y previsor recién esposo pudiera cometer el desliz de desatender a los invitados, aún estando molesto por la tontería de la corbata, se adentró en la gran casa. Su intuición femenina le llevó en primer lugar ya directamente al dormitorio de él y conforme se acercaba se extrañó por los suspiros y gemidos que se escuchaban al final del pasillo y que procedían del cuarto de Pedro.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su extrañeza se tornó en sorpresa cuando, acechando cuidadosamente por la puerta entreabierta, contempló a Irene, la madre de su amiga Estrella, e invitada a la boda como acompañante de un amigo del padre de Pedro, jadeando de rodillas sobre la cama con el torso desnudo, el oscuro y rizado pelo agitándose al aire y cabalgando sobre el rostro de un hombre al que inicialmente no pudo reconocer por estar su cara escondida bajo la falda turquesa de la mujer.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez analizada la figura emergente de ella, Lucía se concentró en el hombre sin rostro que, boca arriba, yacía sobre la cama con las manos bien aposentadas sobre las nalgas de Irene. Un rápido estudio fue suficiente para que se le hiciera un nudo en el estómago y tuviera que agarrarse, para no caerse, al pomo de la puerta del dormitorio que indiscretamente había violado con su mirada. No había duda, aquel era Pedro, su Pedro, las ropas y las manos le delataban, y le estaba comiendo el coño a esa guarra, a la madre de su mejor amiga.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos breves instantes en los que, incrédula, no pudo apartar la vista del caliente espectáculo que se le ofrecía, su opresión en el estómago se acrecentó a un límite tal que le obligó a acudir al baño del dormitorio del hermano mayor al que llegó a duras penas antes de dejar allí el postre con el que había finalizado el festín nupcial.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella había deslizado su cuerpo al compás de sus rodillas recorriendo su torso de abajo a arriba con el borde de la falda turquesa. Pedro, pesaroso por haber perdido de vista los excitantes pechos que con ansia se comía, tenía ahora sobre su cara el regazo de ella.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer se subió la falda, mostrándole la ausencia de bragas, y tras sujetarla sobre la cintura dejó caer suavemente su cuerpo hasta enmarañar el denso y negro vello púbico que cubría su sexo con los cortos rizos dorados de la barba y bigote de él.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro se encontró de golpe con su boca en contacto con los húmedos y salados labios sexuales de ella. Luego sintió la falda caer sobre su rostro, y en la casi total oscuridad, apenas matizada de azul, se concentró en llenarse del aroma cálido, húmedo y penetrante que el ardiente sexo de la mujer desprendía.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Besó y lamió la totalidad de la raja que ella generosamente le ofrecía moviéndose de arriba a abajo sobre su boca, sintiendo con orgullo como conseguía extraerle tempranamente el licor del éxtasis.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/486/44417782/44417782_100_d075.jpg" width="460" height="690"></span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sintiéndose algo mejor, Lucía intentaba reflexionar sobre la situación. Movida por la ira, su primera e impulsiva idea fue bajar al jardín y hacer público lo que estaba ocurriendo en el dormitorio contiguo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después su mente se centró en Pedro y no pudo evitar contener las lágrimas ante la traición a la que la estaba sometiendo. Conocía la mojigatería de su ya marido y además estaba segura de que Irene era una absoluta desconocida para él. Su impensable comportamiento esa noche debía tener una explicación aunque jamás justificable</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Conforme cavilaba se dio cuenta de que lo que mas le dolía no era tanto el hecho de que estuviera con esa mujer, sino que en los años que llevaban de noviazgo jamás se hubiera atrevido a aventurarse en el sexo con ella de esa forma.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mente volvió a revivir la escena de su marido subyugado por el sensual cuerpo de Irene y comprobó con sorpresa que en el fondo deseaba estar en el lugar de ella, y que pensar en ello incluso le producía ciertas vibraciones más abajo del estómago.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con ese torbellino de pensamientos y sensaciones en su cuerpo, Lucía no pudo evitar volver al escenario de la infidelidad y comprobar hasta donde era capaz de llegar su esposo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro estaba a punto de derramarse en el interior de la boca de la mujer que, obtenido su placer, parecía querer recompensarle con idéntico trato en su erecto miembro viril.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pese al gozo que estaba recibiendo de la experta lengua de aquella mujer, su mente pugnaba entre seguir adelante o acabar con aquello y reservar ese mágico momento del orgasmo para Lucía. Por suerte para él, ella abandonó su presa y con una hábil maniobra en la base de su pene impidió lo que ya le parecía, por desgracia, inevitable. Después se incorporó y le ofreció un nuevo y más excitante habitáculo para su atribulada verga.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía contemplaba, ya presa de su propia excitación, los últimos momentos de aquella impensable cópula. Irene se movía con frenesí sobre la polla de Pedro en cuyo rostro Lucía podía, o mejor aún quería, percibir un conflicto de sentimientos a caballo entre la culpabilidad y el absoluto disfrute sexual.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La madre de su amiga Estrella dejó de moverse justo en el momento de dar rienda suelta al mayor de sus placeres con un ronco y glorioso grito. Rápidamente se ajustó de nuevo las ropas y salió de allí, apenas un instante después de que Lucía hubiera abandonado su mirador, y dejando a Pedro tumbado sobre la cama y de nuevo al borde de culminar su propio placer.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="CENTER"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">* * * * *</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pedro se levantó con el fuerte temblor de piernas provocado por la alucinante situación que acababa de vivir. Como en un malévolo carrusel sus miedos habían cambiado de nuevo de dirección. Ya no temía fallarle sexualmente a su esposa, había colmado por dos veces a su improvisada profesora de sexo resistiendo estoicamente sin venirse él. Ahora le espantaba la reacción de Lucía cuando le contara, y pensaba hacerlo, lo que acababa de sucederle. Era consciente de que podía perderla, pero también sabía que no podía iniciar su matrimonio ocultándoselo.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se llevó un gran susto cuando al salir se encontró a su esposa de pie sobre el último peldaño de la escalera que daba acceso a los dormitorios y escrutándole con la mirada.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lucía se percató de la obvia turbación de su marido. Sin poderla mirar a los ojos, él se le acercó y con un hilo de voz le dijo que tenían que hablar. Ella, con una pícara sonrisa le contestó que por supuesto, que lo harían más tarde.</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras bajaban por la escalera de nuevo al jardín, Lucía se repetía a si misma &#8220;Por supuesto que hablaremos, mi amor, pero antes tenemos que hacer muchísimas cosas esta noche&#8221;.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>Escribirme a la dirección de correo:</b></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b style="background-color: #fdfdfd; color: #111111; font-family: Verdana; font-size: 16px; text-align: -webkit-center;"><a style="color: #ad272b;" href="mailto:mariancon15@hotmail.com">mariancon15@hotmail.com</a></b></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>Gracias a todos los que dejéis un comentario o una invitación.</b></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>&nbsp;</b></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>&nbsp;</b></span></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; line-height: 13.8px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b style="background-color: transparent;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></span></p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/486/44417782/44417782_120_8c7f.jpg" width="1280" height="854"></p>
</div>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-las-apariencias-enganan-lucia-y-pedro-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico &#8220;Mi esposa no supo negarse y acabó disfrutando&#8221;. (POR MARIANO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-no-supo-negarse-y-acabo-disfrutando-por-mariano</link>
					<comments>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-no-supo-negarse-y-acabo-disfrutando-por-mariano#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Mar 2023 12:54:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[MARIANO]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-no-supo-negarse-y-acabo-disfrutando-por-mariano/</guid>

					<description><![CDATA[Me llamo Eloy, tengo 35 años y estoy casado desde hace diez con Olga, una mujer preciosa de 32 años, morena, de pelo bastante largo, ojos castaños y boca grande y de labios bastante carnosos: su cara es realmente bonita; mide cerca de 1,70 y tiene un cuerpo muy sensual, sus pechos son grandes de pezones oscuros. Llama mucho la atención de los hombres que se la comen con la mirada. Olga es una mujer extrovertida y que difícilmente es capaz de contrariar a alguien sacrificándose ella con frecuencia con tal de no tener que dar una negativa en cualquier [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: inherit; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; text-align: justify;">Me llamo Eloy, tengo 35 años y estoy casado desde hace diez con Olga, una mujer preciosa de 32 años, morena, de pelo bastante largo, ojos castaños y boca grande y de labios bastante carnosos: su cara es realmente bonita; mide cerca de 1,70 y tiene un cuerpo muy sensual, sus pechos son grandes de pezones oscuros. Llama mucho la atención de los hombres que se la comen con la mirada.</span></p>
<p><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/213/88954061/88954061_003_a1b4.jpg" width="460" height="659">Olga es una mujer extrovertida y que difícilmente es capaz de contrariar a alguien sacrificándose ella con frecuencia con tal de no tener que dar una negativa en cualquier aspecto de su vida cotidiana. Esta forma de ser también es aplicable al sexo en el que aun comportándose de manera muy pasiva, prefiriendo dejarse hacer que participar activamente, no rechaza casi nunca lo que yo pueda hacerle; no he conseguido sin embargo que me chupe la polla pues la primera vez que se lo propuse me dijo que le daba asco el agüilla del capullo cuando está en erección, de modo que nunca volví a insistir en ello.</p>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Este último invierno decidimos hacer una obra en la casa de modo que tras contactar con varias empresas nos decidimos por una de ellas para que se encargara del trabajo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El día que empezaron la obra mi mujer me dijo que de ella se estaban encargando dos chicos de origen rumano que no hablaban casi nada de español; me comentó también que al terminar la jornada les había ofrecido una cerveza y algo de embutido, cosa habitual en mi mujer y que ellos le agradecieron amablemente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Un par de días regresé a casa antes de lo normal coincidiendo con la hora de salida de los dos trabajadores y al entrar observé a través del cristal de la puerta que daba al salón desde el hall, que mi esposa y los dos operarios se estaban tomando el tradicional tentempié que ella les ofrecía al terminar la jornada de trabajo. Al estar la puerta cerrada y la luz del hall donde yo me encontraba apagada, mientras que la del salón estaba encendida ellos no me habían oído llegar ni podían verme a través de la puerta.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Tras colgar el abrigo en el armario ropero me dirigí hacia el salón para saludar pero al acercarme a la puerta observé como uno de los dos obreros se acercaba a Olga por su espalda y le ponía la mano sobre la cabeza acariciándole el cabello. Iba a entrar pero lo insólito del hecho me frenó y me mantuve quieto observando lo que pasaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mi esposa se sorprendió indudablemente con las caricias del chico, pero no hizo movimiento alguno de modo que el chaval se animó aun mas y tras cogerle la cabeza con ambas manos empezó a acariciarle las sienes con los dedos; entonces su compañero se levantó, se aproximó también a Olga y tras ponerle sus grandes manos en la cara empezó a acariciarle suavemente las mejillas. Ella permanecía sentada e inmóvil sin saber que hacer y yo pasmado viendo la escena y dudando en intervenir.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Unos instantes después, y viendo que Olga no reaccionaba negativamente, el que estaba a su espalda la levantó de la silla mientras que el otro apoyaba sus manos sobre los hombros de ella; pero no tardaron mucho en proseguir su avance y al cabo de unos minutos el que estaba detrás de ella paseaba sus manos por los brazo y hombros de ella y empezaba a besarle el cuello; por su parte el otro chico ya había bajado sus manos por el costado del cuerpo de ella hasta agarrar suavemente sus caderas mientras también besaba sus mejillas acercando su boca a la de Olga.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras la magreaban y besaban me fijé que los dos tíos eran muy distintos: el que estaba delante de Olga era moreno con el pelo muy rizado y de cuerpo bastante fuerte aunque no excesivamente alto; el otro chico era rubio, mas alto y delgado que su compañero, y llevaba el pelo bastante corto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los dos hombres estaban cada vez mas animados toda vez que Olga no ponía reparos a los sobeteos de modo que intensificaron sus caricias por encima de la ropa. El rubio paseó sus manos por el cuello de ella hasta alcanzar sus pechos; el moreno llegó con su boca a la de Olga y comenzó a besarla en los labios; al principio Olga no respondió al beso pero la insistencia del hombre consiguió que ella entreabriera los labios y de inmediato él lo aprovechó para meterle su lengua y besarla con mas intensidad, mientras ya le acariciaba el trasero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">A través de sus monos de trabajo se podía constatar que los dos hombres se estaban empalmando mientras seguían acariciando a Olga e imaginaban lo que podía a venir a continuación. Mi esposa permanecía quieta entre los dos hombres respondiendo ligeramente al beso del rumano moviendo los labios mientras la lengua del tío exploraba el interior de su boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Yo ya había decidido no intervenir pues el morbo de la situación empezaba a ser enorme y quería ver hasta donde era capaz de llegar ella; me mantuve agazapado contemplando la escena.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los dos rumanos no tardaron mucho tiempo en buscar un mejor acomodo para seguir progresando en sus acciones sobre el cuerpo de ella, de modo que la fueron lentamente acercando al sofá del salón; yo me desplacé a la cocina que también comunicaba al salón con un gran ventanal situado justo encima del sofá; desde ahí podía seguir observando todo sin que me descubrieran.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los dos hombres sentaron a Olga en el sofá, ellos se pusieron cada uno a un lado y volvieron rápidamente el ataque; ahora fue el rubio el que buscó el beso en la boca mientras le acariciaba las mejillas; mi esposa aceptó también tímidamente el contacto bucal con el hombre que la besaba con intensidad; el moreno por su parte la besaba en el cuello y en el lóbulo de la oreja mientras que sus manos se posaban sobre de los pechos de Olga palpándoselos por encima de la blusa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mi mujer seguía dejándose hacer y los dos rumanos ya se convencieron del todo de que tenían el campo libre de modo que la tumbaron boca arriba sobre ellos; la cabeza de Olga reposaba ahora sobre los muslos del moreno mientras que sus piernas se apoyaban sobre las del chico rubio; este ultimo puso sus manos sobre su falda y tras acariciarle las piernas por encima de la tela , bajó una de ellas hasta el tobillo y tras introducirla por debajo de la falda empezó a subir por dentro de la misma; Olga mantenía las piernas cerradas notando como los dedos del chico iban subiendo inexorablemente hacia su sexo, recorriendo las piernas y luego los muslos, dejando con su avance al descubierto la carne desnuda de las piernas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El otro chaval tampoco perdía el tiempo, y mientras con una de sus manos sujetaba la cabeza de Olga para acercar su rostro al suyo y poder besarla en la boca, la otra se metía una y otra vez por el escote de su camisa acariciando sus tetas por encima del sujetador y amagando meter sus dedos directamente sobre ellas; no tardó mucho en comenzar a desabrochar los botones de la blusa de ella dejando al descubierto el canal de sus pechos y el sujetador de encaje blanco que los cubría.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-size: inherit;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/213/88954061/88954061_004_04ae.jpg" width="460" height="659">Los dos chicos se deleitaban contemplando y tocando ya al desnudo buena parte del cuerpo de mi mujer, hasta que noté un leve estremecimiento en Olga cuando el rubio alcanzó sus bragas y empezó a pasear sus dedos sobre ellas; pronto toda la falda quedaba a la altura de la cintura y sus bragas blancas al descubierto mientras que la mano del rubio intentaba escurrirse hacia su entrepierna que ella mantenía cerrada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El hombre moreno ya había desabrochado todos los botones de la blusa de Olga y acariciaba y apretaba sus pechos por encima del sostén; el bulto de su polla erecta por debajo del mono de trabajo era evidente y acercó la cara de Olga hacia su cintura para que ella comprobara su calentura; cuando ella notó la erección de él giró la cabeza hacia el lado contrario, como si se hubiera asustado de la dureza de la polla del tío; él intentó de nuevo apoyar la cara de ella sobre su vientre pero mi esposa rechazó de nuevo la invitación; el rumano entonces se escurrió hacia abajo en el sofá hasta conseguir que la cabeza de Olga quedara apoyada sobre su miembro empalmado; luego metió sus manos por debajo del sujetador para agarrar directamente sus dos pechos; los masajeó varias veces y luego los liberó del sostén dejándolos por completo al descubierto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras el rubio seguía acariciando su entrepierna por encima de la braga introduciendo de cuando en cuando los dedos por debajo de esta y acariciando su vello púbico; al poco rato le agarró sus bragas y las bajó por las piernas de Olga dejando al aire la pelambrera negra de su coño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los dos chicos cada vez mas excitados contemplaban el cuerpo semidesnudo de ella paseando una y otra vez sus manos por él. Ella permanecía quieta sintiendo como ambos le metían mano sin parar, pero sin hacer prácticamente nada por su parte como era tradicional en ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Después de sobarla durante un largo rato el rubio se incorporó y se situó de rodillas sobre el sofá delante de ella; luego le agarró las rodillas con ambas manos y empujando hacia afuera le fue abriendo las piernas; Olga se resistió un poco pero al final cedió a la operación y la raja de su precioso coño apareció ante la vista del chaval que de inmediato llevó allí su mano para comenzar a acariciarle los pliegues de sus labios; cuando subió sus dedos y alcanzó el clítoris percibí claramente el gimoteo de gusto por parte de ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El rumano moreno se fue deslizando aun mas hacia abajo en su asiento en el sofá hasta conseguir que la cabeza de Olga reposara sobre su vientre; el chico entonces mientras con una mano seguía recorriendo el cuerpo desnudo de mi esposa con la otra se desabrochó los botones de la bragueta de su mono de trabajo y metiendo su mano en ella se sacó el miembro erecto; tenía una polla muy gruesa y oscura aunque no demasiado larga pero sobre todo lo que mas me llamó la atención fue el abundante vello oscuro que circundaba los cojones cuando también deslizó al exterior sus pelotas. Tras sacarse la verga la soltó de sus manos y de inmediato ésta se desplazó hacia arriba chocando contra la oreja de Olga; el chico entonces acarició suavemente el rostro de mi esposa y lo fue desplazando hacia el lado por el que su polla asomaba al exterior; era evidente que el rumano estaba intentando conseguir que ella llevara su boca a su tieso cipote para chupársela; su miembro tocó la cara e Olga a la altura de su nariz de modo que él se la cogió de nuevo y la guió despacio hacia los labios de ella, pero cuando Olga sintió el contacto apartó la cara hacia el lado contrario.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras ambos porfiaban, él en el intento de meterle la picha en la boca y ella en su negativa de hacerlo, el otro chico ya se había tumbado boca abajo en el sofá sobre las piernas de Olga y lamía sus muslos acercándose cada vez mas hacia el sexo entreabierto de ella; alternaba sus lamidas de una pierna a otra mientras con sus dedos seguía jugueteando en el coño de ella: cuando ya estuvo próximo a alcanzar con su lengua las ingles de ella le agarró los muslos por debajo y le alzó ambas piernas abriéndoselas al mismo tiempo: el chocho de Olga estaba plenamente abierto a él: por fin llegó con su boca a los pelos que rodeaban su raja y abriéndole los labios introdujo la lengua en su chocho recorriéndolo de arriba a abajo repetidamente mientras mi mujer suspiraba sintiendo el gusto de la comida de coño que el hombre le estaba obsequiando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El moreno acercó entonces su boca a los pezones erectos de sus tetas apoderándose de uno de ellos y lo lamió y mordisqueó mientras le manoseaba el pecho con una mano y con la otra seguía intentando inútilmente acercar la boca de Olga a su miembro; ella estaba cada vez mas caliente y no pudo evitar agarrar con sus manos la cabeza del rubio para empujarla hacia su conejo; este ya metía su lengua por completo en el agujero de su coño para luego salir y frotarle repetidamente el clítoris, aumentando cada vez mas la calentura de ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Al cabo de un rato el chico abandonó la comida del coño de mi esposa y agarrándola de las caderas volteó en un rápido movimiento el cuerpo de ella para dejarla boca abajo en el sofá; la maniobra hizo por un lado que el precioso trasero respingón de ella quedara a la vista del chaval rubio y por otro que el rostro de Olga impactara con la gruesa polla del moreno que no perdió la ocasión y sujetándole la cabeza con una mano la inmovilizó sintiendo con gran placer como los labios de ella se posaban en sus huevos sin poder despegarse de ellos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Tras acariciarle las nalgas el rubio se entretuvo unos instantes en pasarle los dedos por la raja de su culo hasta que se levantó y con rapidez se despojó del mono de trabajo y de los slips; tenía un cuerpo delgado y atlético; su polla ya en plena erección no era demasiado gruesa pero tenía una considerable longitud; el chico se acercó de nuevo a mi mujer y apoyando su polla sobre el trasero de ella la frotó suavemente de arriba a abajo sobre la raja del culo y luego la dirigió aun mas abajo hasta alcanzar el chocho con la punta de su nabo; mi esposa gimió al notar el contacto de su polla, pero su grito fue mucho mayor cuando el rubio apretó y le introdujo su larga vara por el coño mientras la agarraba por las caderas y la levantaba para dejarla de rodillas sobre el sofá; entonces empezó a moverse follándosela muy despacio mientras con sus manos le desabrochaba el sujetador y la falda y luego le agarraba los dos pechos que le colgaban por la posición en que ella se encontraba; mientras seguía con la lenta follada empezó a besarle con su lengua la espalda recorriéndola de arriba abajo y con los dedos de sus dos manos a pellizcarle los erectos pezones de sus pechos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El buen hacer del chico rubio hizo que la excitación de Olga aumentara de tal modo que ella empezó también a participar mas activamente: vi como con los labios empezaba a besar los peludos cojones del chico moreno que sonriendo suspiraba quedamente mientras con ambas manos acariciaba el rostro de mi mujer; luego sin dejar que ella apartara la boca de sus pelotas se incorporó y arrodillándose también el en el sofá movió con sus manos la cara de mi esposa hacia arriba a lo largo de su endurecida lanza; ella le besó con los labios la caña de la picha pero cuando él intentó acercar la boca de mi mujer hacia su grueso capullo esta hizo un claro ademán de rechazo dando a entender una vez mas que no tenía intención de mamársela.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-size: inherit;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/213/88954061/88954061_010_024b.jpg" width="460" height="659">El hombre, cada vez mas ansioso, siguió intentándolo durante un rato hasta que de repente sonó un móvil y él se incorporó para atender una breve llamada; cuando colgó se desnudó por completo dejando al descubierto su velludo cuerpo oscuro.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El rumano rubio se la estaba follando ya mas intensamente, metiendo y sacando su picha del coño de mi mujer con creciente rapidez mientras no dejaba de sobarle la espalda y los pechos; en ese momento Olga les avisó con un gesto que no podían correrse dentro de ella; el moreno, ya sin ropa alguna, se acercó de nuevo al sofá y tras hacerle un ademán a su compañero para que se saliera del interior de mi mujer se colocó tumbado boca arriba y manteniéndola a ella sujeta por la cintura y de rodillas apuntó el nabo hacia su coño, paseó la punta unas cuentas veces por su encendida raja y luego de un fuerte golpe se la introdujo por completo; Olga gritó al sentir la gorda polla del rumano abrirse paso dentro de ella pero no tardó en volver a gemir cuando sintió que él comenzaba a joderla rítmicamente; el rubio entonces volvió de nuevo a la carga y tras acariciarle con los dedos su ano aproximó su polla a él y empujó con intención de encularla; mi mujer hacía tiempo que no hacía sexo anal de modo que sintió dolor el notar el empuje del hombre pero como su polla no era demasiado gruesa fue entrando poco a poco en su recto; a los pocos instantes los dos hombre se follaban a mi mujer con entusiasmo en un precioso sandwich que la estaba enloqueciendo de placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El rubio llevaba el compás de la follada agarrando y moviendo de arriba abajo las caderas de mi mujer mientras que el otro tras chupetearle las dos tetas se las agarró con ambas manos mientras acercaba su boca a la de mi mujer; ahora sí que ella respondió, presa de excitación, al beso del hombre abriendo su boca y entrelazando la lengua con la de él mientras le acariciaba el velludo torso. La violencia en los movimientos se fue acentuando y Olga no tardó mucho en venirse entre gritos y suspiros aferrándose a la espalda del que tenía encima de su cuerpo y echando la cabeza hacia atrás.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando comenzaron a apagarse los gemidos de mi mujer después de su orgasmo el chico moreno le dijo algo a su compañero al oído y tras salirse de ella la cogieron entre ambos y la tumbaron boca arriba sobre el sofá. Inmediatamente el rubio se colocó sobre ella y le enchufó la polla en el coño empezando de nuevo a follársela; por su parte el chaval moreno se subió al sofá y arrodillándose a ambos lados de su pecho se cogió la picha con una mano y la acercó a la cara de Olga; el tío empezó a tocar con su polla el rostro de mi mujer que recuperándose aún del orgasmo anterior prácticamente ni se inmutaba: rozaba con movimientos muy lentos sus mejillas, su frente, la barbilla, mientras que con la otra mano le acariciaba el pelo con suavidad: era evidente que una vez mas el hombre lo que buscaba era el contacto bucal pero sabedor ya de la reticencia de mi mujer a ello se extendió en acariciarle la polla por el rostro con extremada ternura.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Tras un buen rato de pasarle la polla por el rostro el hombre acercó la punta a la boca de Olga esperando que con la dulzura demostrada en sus actos pudiera haber vencido la manifiesta negativa de ella; sin embargo en cuanto mi esposa notó el contacto de su miembro húmedo en sus labios movió la cabeza hacia un lado en clara demostración de su falta de interés en metérsela en la boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando el chico comprobó que sus intentos habían sido de nuevo inútiles acercó la caña de su tranca a los labios de mi mujer que tras titubear comenzó a besarla e incluso a lamerla pero procurando evitar arrimarse a la mojada punta de su miembro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">En cualquier caso el contacto de los labios y sobretodo de la lengua de Olga sobre su polla fueron encendiendo cada vez mas al hombre, a juzgar por los gemidos de gusto que éste mostraba, y su verga parecía que iba a explotar, pero el chico aún no debía tener intención de correrse puesto que de repente adelantó su posición colocándose sobre la cara de mi mujer poniéndole las pelotas sobre su boca en un claro deseo de obtener el mismo tratamiento en sus cojones que el que poco antes había conseguido en su picha. Mi mujer no se opuso y empezó a lamerle también sus peludos huevos recorriéndolos con su lengua de lado a lado mientras el tío cada vez más excitado se masturbaba lentamente con una mano mientras que con la otra seguía acariciando las mejillas de mi esposa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-size: inherit;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/213/88954061/88954061_011_614b.jpg" width="460" height="659">El rumano rubio seguía mientras tanto con su lento mete-saca agarrado a las caderas de ella hasta que tras un ademán de su compañero llevó sus manos a los pechos de Olga, agarrándolos primero con firmeza y manoseándolos después por completo. Las caricias en las tetas junto al rítmico vaivén de la follada del rubio chaval empezaron a surtir efecto y Olga empezó a excitarse de nuevo soltando pequeños gemidos de placer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mientras tanto el chico moreno, acariciando ahora con ambas manos la cabeza de mi mujer, adelantó aun mas su cuerpo para facilitar las maniobras de su compañero con lo que sus huevos quedaron a la altura de la nariz de ella con el tieso capullo por encima de su frente y su recto a la altura de la boca de ella; el chico bajó cautamente su trasero hasta la altura de los labios de ella apoyando sus cojones sobre la nariz y empezó a moverlo lentamente hacia arriba y abajo; extrañamente mi mujer no puso pega alguna, lo que debió sorprender al hombre que seguramente pensaba que ella iba a apartar su rostro hacia un lado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Entretanto el otro hombre se la seguía follando sin descanso mientras le sobaba las tetas a placer hasta que acercó su boca a una de ellas y apoderándose de su rosado pezón se lo chupó con fuerza mientras le pellizcaba el pezón libre con una de sus manos; la calentura de mi mujer aumentó con los lametazos que le propinaba el rubio y en un determinado momento agarró con ambas manos a la cintura del hombre moreno: éste, animado al notar el contacto de las manos de Olga sobre su cuerpo, bajó aun mas su culo presionando con mas fuerza sobre el rostro de mi mujer con lo que consiguió apoyar su ojete en los labios de ella; entonces empezó a restregar su trasero sobre la cara de Olga con movimientos circulares lo que le produjo una gran satisfacción y empezó a menearse de nuevo su polla mientras jadeaba y farfullaba palabras en su idioma de origen; alentado por las inesperadas últimas reacciones de mi esposa bajó su cipote de nuevo a la cara de ella para restregárselo por la frente mientras seguía moviendo y apretando el agujero de su ano sobre su boca, hasta que con un movimiento arqueó el culo hacia arriba y bajó rápidamente su capullo hacia los labios de Olga intentando de nuevo introducírsela por la boca, pero mi mujer se mantuvo firme y aunque esta vez no apartó la cara tampoco abrió los labios con lo que la enrojecida punta del nabo del tío se quedó apoyada sobre la boca de ella, y él tuvo que limitarse a restregárselo por los labios sin que ella, probablemente por la excitación que le producían las maniobras del rubio, opusiera resistencia a ello; el tío recorrió una y otra vez la punta de su nabo sobre los labios de Olga con la esperanza de que en algún momento ella abriera la boca, pero ésta siguió mostrándose inflexible a la mamada que el hombre moreno estaba desesperadamente intentando conseguir.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando se dio cuenta de que no iba a conseguir su propósito, se giró hacia el compañero y le comentó algo que no pude entender; rápidamente el rubio se incorporó de su posición saliéndose del coño de mi mujer mientras que el otro bajó su cuerpo hasta la cintura de ella, le colocó la endurecida polla en su pechos para a continuación cogerle ambas tetas con las manos y acercándoselas entre sí apretar su miembro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El rubio mientras tanto se había cogido la larga polla con la mano derecha y acercándola a la almeja de Olga empezó a frotarla sobre la raja mojada sin llegar a penetrar en su húmedo agujero, mientras que con los dedos de la otra mano le acariciaba el trasero; cuando el rumano que estaba sobre el pecho de Olga empezó a follársela entre las tetas el otro chaval arrodillado sobre una de sus piernas en el sofá y la otra de pie sobre el suelo, la agarró por los muslos y le introdujo de nuevo la verga en el culo empezando a joderla una vez mas, cosa a lo que mi esposa reaccionó de inmediato con suaves suspiros.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Durante un buen rato los dos hombres se movieron sobre el cuerpo de Olga cuya calentura iba en aumento a juzgar por la intensidad que empezaban a alcanzar sus gemidos. El aguante que estaban demostrando los dos rumanos era encomiable pero al cabo del tiempo observé que el moreno empezaba a acelerar el ritmo de la follada en el pecho de mi mujer y que empezaba a jadear mas alto, señal inequívoca de que se estaba acercando al orgasmo. El rubio había acercado una de sus manos a la raja completamente abierta de mi mujer, mientras su picha le taladraba el agujero del culo con continuos embistes; tras apoyar su dedo índice sobre el clítoris empezó a masajearlo alternando la caricia con la introducción del pulgar en su almeja; noté que también el hombre se estaba calentando por momentos pero los toqueteos que le estaba propinando a Olga en su inflamado clítoris junto a la penetración anal produjeron un gran efecto en mi mujer que empezó a mover su cuerpo a y gemir con mas fuerza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El moreno, a punto de estallar, soltó entonces uno de los pechos de ella y, sin dejar de mover su tranca de arriba abajo entre sus tetas, cada vez con mas violencia, acercó su mano libre a las mejillas de Olga para acariciarlas; cuando ésta sintió el contacto de los dedos del hombre sobre su cara tenía tal grado de calentura que la movió hacia un lado apoderándose con su boca de uno de los dedos del rumano engulléndolo con placer, pues esta es una de las cosas que mas le gusta mientras folla; el hombre, sorprendido ante la inesperada reacción de mi mujer que le pareció del todo inusual, de inmediato redujo el ritmo de la follada que le iba a llevar a correrse sin remedio; acto seguido empezó a juguetear con sus dedos sobre los labios y la boca de Olga notando el gusto que le proporcionaba esta caricia a mi esposa; empezó entonces a introducir y sacar suavemente de la boca de mi mujer primero uno de sus dedos, luego dos y después hasta tres al mismo tiempo: los movimientos eran suaves hacia dentro y fuera de la boca mientras observaba como ella seguía entusiasmada con los vaivenes de sus dedos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Se volvió a su compañero haciéndole gestos de que se moviera con cautela y siguiera acariciando el clítoris de Olga; él ya había dejado de restregar su tranca sobre el pecho de Olga y tras enderezarse sobre sus rodillas empezó a aproximar su capullo hacia la cara de mi esposa mientras seguía moviendo rítmicamente sus dedos en la boca de esta; la maniobra la realizó con una gran lentitud hasta situar el cipote a escasos centímetros de sus labios; había crecido todavía mas y le asomaba el glande que por efecto de la excitación estaba totalmente mojado de un liquido blanquecino.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Olga, con los ojos cerrados y ensimismada en las caricias de los dos tíos no se había ni percatado de que ya no la follaban por las tetas de modo que el moreno estudió el ultimo movimiento a realizar: mientras le acariciaba con una mano el pelo, con la otra le introdujo tres dedos en la boca, los movió dentro de ella y los sacó viendo como ella dejaba entreabiertos sus labios para recibir de nuevo la caricia; repitió varias veces mas la operación y cuando notó que la ocasión era propicia acercó su polla a los labios y tras deslizar los dedos fuera de su boca se cogió la picha y de un rápido empujón le introdujo la punta del rabo entre los labios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mi esposa no esperaba encontrarse el mojado cipote del rumano de modo que su reacción instintiva fue liberarse cerrando los labios y moviendo la cara de un lado a otro pero el hombre había estudiado perfectamente la situación y con el cuerpo presionaba su verga hacia dentro de la boca de ella mientras que con las manos le tenía sujeta la cabeza. Mi esposa porfió durante un rato intentando mover la cabeza de un lado a otro para librarse del grueso miembro del individuo pero él la tenía perfectamente atenazada con la presión de su cuerpo y manos sobre su cabeza.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Una vez frenados los iniciales intentos de ella por sacarse la verga de su boca, el hombre, quedándose quieto, la miró fijamente a los ojos con aire de triunfo dándola a entender que por fin te he metido el nabo en la boca; ella imploraba con su mirada que le sacara el pollón, pero los ojos suplicantes de mi mujer lo único que hacían era acrecentar la calentura del hombre cuya excitación era enorme; había conseguido lo que durante todo el tiempo había deseado y mi esposa le había negado, e iba a disfrutar plenamente de ello; miró al rubio y ambos sonrieron.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los labios de mi esposa estaban completamente ocupados por el grosor de la polla del hombre que había conseguido introducir con su empujón cerca de un tercio de su tranca; tras unos instantes en los que solo se movió el rumano rubio follándose lentamente el trasero de Olga, el otro se posicionó mejor sobre sus rodillas subiéndolas a la altura de los hombros de ella y con el tronco bien erguido, y sin dejar de presionar su verga sobre la boca de mi esposa llevó una de sus manos a su polla agarrando la caña que sobresalía de los labios de ella; después empezó a juguetear con su cipote moviendo la piel de arriba abajo, pajeándose lentamente mientras suspiraba a cada movimiento de su mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Los movimientos que el hombre se estaba haciendo no provocaban una mayor penetración de su picha, puesto que mi mujer presionaba con sus labios el capullo para evitarlo, pero cuando también empezó a sacudirse el pene de arriba abajo provocó que su mojado glande totalmente dentro de la boca de mi esposa soltara en cada sacudida toda el agüilla que por la excitación se había ido acumulando en la punta de su capullo; el contacto salado del líquido no le gustó, como es obvio, a mi esposa e intentó de nuevo tímidamente escapar del tormento, pero pese a sus esfuerzos no tenía forma alguna de evitar la penetración de la gorda polla del rumano que empezó a masturbarse de nuevo dentro de su boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><span style="font-size: inherit;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/213/88954061/88954061_013_64f7.jpg" width="460" height="659">Durante un buen rato se la meneó despacio, hasta que de repente el hombre empezó a acelerar el ritmo del movimiento de la mano sobre su polla mientras su calentura aumentaba con la paja que se estaba haciendo dentro de la boca de mi esposa; los jadeos del individuo se acrecentaron conforme se acercaba al orgasmo, y vi en el rostro de mi mujer su expresión de pavor viendo que el tío iba a correrse dentro de su boca e iba a tener que degustar inevitablemente toda su lefa, pero cuando él notó que la corrida estaba cerca dejó de masturbarse, para alivio de mi esposa; pero tras descansar durante unos segundos, empezó de nuevo a pajearse; pese a la excitación que llevaba acumulada él hombre iba a seguir disfrutando durante mas tiempo de la penetración oral que tanto le había costado conseguir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El rubio mientras tanto seguía su follada: el largo miembro entraba y salía del agujero del culo de ella mientras no paraba de masturbar su coño con los dedos de su mano, recorriendo la raja de arriba a abajo con el índice, acariciando los pelos de su almeja y deteniéndose en el clítoris para presionar suavemente el mismo; la jodía sin violencia, despacio, saboreando el contacto de su caña con las paredes del recto e intentando con el movimiento de sus dedos que ella volviera a ser presa de la excitación que había perdido al sentir la polla del hombre moreno introduciéndose por sorpresa en su boca: en comparación con su compañero parecía menos pasional, se movía sin cesar pero sin dar síntomas en ningún momento de estar cercano a correrse, aunque en su rostro sí se podía entrever que disfrutaba enormemente con el cuerpo de Olga y sobretodo con su chocho que acariciaba y manejaba a su antojo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Tras varios minutos de pajearse el rumano de pelo negro soltó su polla y sujetando con ambas manos la cabeza de Olga empezó a apretar su tronco con más fuerza contra el rostro de ella intentando introducirle aun mas su gorda picha en la boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">La posición arrodillada sobre el sofá y la resistencia que ofrecía mi mujer empujando con sus manos sobre la cintura de él no le permitían progresar en sus pretensiones, de modo que bajó su pierna izquierda y la apoyó sobre el suelo, echando a continuación su cuerpo hacia delante; con una pierna bien anclada sobre el suelo sí pudo empujar con mas fuerza sobre el rostro de mi esposa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Ella se esforzó en evitar los avances, pero la fuerza que el hombre ponía en la presión se fue acentuando y pronto observé que su tranca se deslizaba poco a poco aun mas dentro de la boca de mi desesperada mujer que pugnaba por evitar la introducción de la gorda polla; el forcejeo que los dos mantenían se fue decantando sin remisión a favor del macho que empujando sin cesar consiguió introducir la mitad de su grueso pollón entre los labios de ella; en ese momento el rumano paró, pero mantuvo sujeta con ambas manos la cabeza de ella para impedir que ésta consiguiera liberarse, y tras descansar un rato reanudó el empuje de su polla hacia dentro de la boca de Olga intentando introducirla todavía mas dentro de ella; en esta ocasión facilitó su propósito presionando la cabeza de mi esposa, que tenía bien cogida con ambas manos, hacia su pubis.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Olga notaba con desesperación como, a pesar de sus esfuerzos, la gorda tranca del tío invadía centímetro a centímetro el interior de su boca mientras que el hombre pugnaba, sudando y jadeando, casi al borde del éxtasis, por metérsela lo máximo posible; sus esfuerzos estaban siendo recompensados pues pronto observé que tan solo una cuarta parte de su picha quedaba fuera del húmedo recinto de ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Olga, que comenzaba a tener dificultades para respirar, se resignó a su suerte al percatarse de que el hombre quería meterle el pollón por completo en su boca y de que no se iba a detener hasta conseguirlo, de modo que para intentar acabar cuanto antes dejó de luchar y tras apoyar ambas manos sobre el trasero del tío dejó de oponerse a la presión que él ejercía sobre ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando el rumano notó que las manos de mi esposa no oponían ya resistencia supo que ya no iba a tener dificultades y al momento dio un fuerte golpe de riñones mientras emitía un ronco grito de triunfo; de inmediato su tranca desapareció por completo en el interior de la boca de mi mujer, sus pelotas chocaron contra la barbilla de ella y la nariz de Olga también desapareció dentro de la mata negra del abundante vello púbico del rumano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El hombre estuvo disfrutando durante unos segundos del húmedo calor de la boca de mi mujer en todo su miembro hasta que notó que ella le ponía las manos en el vientre y le instaba a retirarse pues prácticamente no podía respirar; había por fin llegado el ansiado momento de comenzar a follársela por la boca; arqueó lentamente el cuerpo hacia atrás y parte de su picha fue reapareciendo de los labios de ella, pero de inmediato empujó de nuevo y se la introdujo de nuevo por completo; repitió la operación una y otra vez, jadeando cada vez con mayor intensidad mientras el placer invadía todo su cuerpo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El otro hombre entretanto había cambiado de agujero y ahora la jodía por el chocho sin dejar de acariciar con uno de sus dedos la raja de su coño: sus embestidas se fueron acentuando al tiempo que inclinándose sobre ella se apoderó de nuevo de uno de sus pechos y empezó a succionar repetidamente su inflamado pezón.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mi esposa se estaba habituando ya a la follada en su boca del moreno y sus labios soltaban y engullían sin problemas la gruesa vara del macho; empezaba de nuevo a calentarse mientras los dos tíos la jodían sin descanso y decidió abandonarse al placer; empezó a mover su pelvis de arriba abajo acompasándose al mete-saca del rubio rumano; alzó una de sus manos hacia el velludo torso del macho que tenía sobre su cabeza rozando la piel y la pelambrera negra de su pecho; con la otra mano empezó a acariciarle suavemente los cojones acompañando los movimientos de su follada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El hombre empezó a pronunciar frases en su idioma y comenzó a pararse entre cada embestida para evitar derramarse; mi mujer ya era consciente de que no iba a poder evitar recibir por primera vez en su vida la eyaculación de un hombre en su boca y además iba a ser la leche de un extraño la que iba a tener que saborear y beberse sin remisión; decidió entonces intentar provocarle la corrida cuanto antes; la mano que acariciaba el peludo cuerpo del hombre se detuvo en una de sus tetillas recorriéndola suavemente con sus dedos, mientras que deslizó la otra mano desde los huevos hasta la abertura anal y movió uno de sus dedos en circulo alrededor del ano del tío.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Las caricias de Olga acabaron con la resistencia del macho, que se dio cuenta que aunque frenara sus movimientos iba a correrse sin remedio; comenzó a follarse la boca de Olga con violencia sujetándole la cabeza mientras ella no cejaba en sus caricias. Consiguió aguantar una docena de embestidas hasta que finalmente apretó su pubis todo lo que pudo sobre la cara de ella escondiéndole una vez mas su tranca en la boca y tras emitir un tenue suspiro su cuerpo quedó tenso durante unos segundos hasta que finalmente con un enorme rugido relajó sus músculos y empezó a eyacular.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El grito que acompañó el inicio de su corrida fue prolongado, señal evidente de que su polla estaba escupiendo en su primer envite una gran cantidad de leche que Olga recibía directamente en su boca; tras este primer y prolongado espasmo el hombre contrajo el cuerpo hacia atrás para de inmediato rugir de nuevo y empujar su picha hasta el fondo soltando una nueva oleada de esperma que llenó de nuevo la garganta de Olga obligándola a beberse todo el liquido. Se folló la boca de Olga varias veces mas gritando y descargando toda la leche que había ido acumulando en sus huevos y que en mas de un momento había estado a punto de derramar con anterioridad; ella, muy a su pesar, tuvo que tragarse todo el liquido que el pollón del rumano soltaba cada vez que con un golpe de riñones penetraba por completo entre sus labios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando él termino de vaciar sus cojones se incorporó permaneciendo quieto con el cipote aún dentro de ella mientras que el rubio se follaba cada vez mas impetuosamente el chocho de mi mujer sin dejar de amorrarse a sus pechos; la fuerza de la jodienda y los lametones del rumano en sus tetas estaban llevándola de nuevo al orgasmo, cosa que observó el rumano moreno pues retiró la polla ya morcillona de su boca y se apartó de Olga para dejarla orgasmar a gusto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mi esposa explotó al poco tiempo y con un grito contenido se corrió por segunda vez mientras agarraba al moreno por el culo intentando atraerle hacia ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando ella empezó a relajarse observé que el rubio estaba a punto de correrse en su coño pero el moreno le advirtió que ahí no podía hacerlo; el rubio se salió y ocupó entonces inmediatamente el lugar que había dejado el moreno y agarrándose su estrecha pero larga picha empezó a pelársela sobre la cara de ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Se la meneó durante un buen rato jadeando intensamente: curiosamente movía su larga caña de arriba abajo sin dejar asomar el capullo; pronto la punta de su polla comenzó a cubrirse de un liquido blanco muy espeso hasta que él la apoyó en los labios entreabiertos de Olga; mi esposa, que acababa de correrse con la follada en su coño del hombre decidió recompensarle, y cuando notó que la vara del tío mojaba sus labios con el espeso moco blanco adherido a su capullo sacó su lengua al exterior y lamió suavemente la zona inferior de su pene; el roce de la lengua de mi mujer en su picha hizo estremecerse al rubio rumano que suspiró profundamente mientras llegaba al orgasmo: dejó asomar por fin el glande de su cipote y empezó a correrse.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">De la boca de su polla comenzaron a brotar grandes borbotones de esperma bastante viscoso que se depositaron sobre la lengua de mi mujer y resbalando sobre ésta de inmediato se deslizaron hacia el interior de su boca hasta la garganta; la eyaculación del macho era lenta pero abundante y fue descargando su caliente y espesa leche en la boca de ella; la pringosa lefa que no paraba de fluir de su capullo seguía depositándose en la lengua de Olga sobre la que mantenía apoyada su larga polla para luego bajar hacia el interior de su boca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Olga, que ya antes había tenido que tragarse sin poder evitarlo la corrida del otro hombre, no puso obstáculos a beberse por segunda vez la leche de otro extraño y se la fue tragando gota a gota mientras él suspiraba y jadeaba viendo como todo su esperma se introducía en la boca de mi esposa; cuando por fin su capullo dejó de soltar semen le metió la vara en la boca terminando de meneársela y sacudírsela dentro de ella para depositar en su interior los últimos restos de la corrida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">El rumano de pelo oscuro viendo el espectáculo que ofrecía mi esposa con toda la boca llena de la leche de su compañero mientras ella se la iba tragando, tenía otra vez su gruesa polla muy tiesa de modo que empezó también él a cascársela de nuevo; no tardó mucho en rugir de nuevo mientras se corría por segunda vez soltando tres o cuatro chorros de esperma caliente sobre la cara de ella.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Cuando los dos tíos se relajaron se miraron sonriéndose y mientras restregaban sus pollas y dedos por todo el rostro de Olga, recogieron y dirigieron a su boca los restos de leche acumulada por toda su cara. Mi esposa permanecía tumbada sobre el sofá, con los dos machos junto a ella, saboreando el semen que los dos tíos le daban a beber mientras les acariciaba tiernamente los huevos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">No voy a mencionar el estado en el que yo me encontraba, mezcla de excitación e incredulidad por lo que había visto, pero percatándome de que todo había terminado, salí de la cocina y de la casa y me metí en el coche hasta que, pasado un rato, los dos obreros salieron de mi casa con una amplia sonrisa de satisfacción.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Mi esposa se mostró en los siguientes días algo distante, pero al poco volvió a ser la de siempre, preguntándome yo si se habría repetido de nuevo la follada en los días que duró la obra.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Y la gran duda es si volver a proponerle que me la chupe, cosa que ahora deseo mas que nunca, sin decirle nada de lo que he visto, o contarle todo y ver como reacciona. ¿Vds. que harían? Por favor envíen sus comentarios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Escribirme a la dirección de correo:</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b style="background-color: #fdfdfd; color: #111111; font-family: Verdana; font-size: 16px; text-align: -webkit-center;"><a style="color: #ad272b; text-decoration: none;" href="mailto:mariancon15@hotmail.com">mariancon15@hotmail.com</a></b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>Gracias a todos los que dejéis un comentario o una invitación.</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; line-height: 13.8px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<p><b style="background-color: transparent;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/213/88954061/88954061_018_c6fb.jpg" width="1024" height="683"></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><b style="background-color: transparent;">&nbsp;</b></p>
</div>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-esposa-no-supo-negarse-y-acabo-disfrutando-por-mariano/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
