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	<title>JULIAKI &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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	<title>JULIAKI &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Preparador personal 3&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2023 14:17:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduras]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO 3 Al día siguiente, recuerdo que fue un día especialmente caluroso y nos encontrábamos toda la familia metida en nuestra piscina, intentando refrescarnos, tras la comida. Mientras mis hijos y mi marido jugaban en el agua con una pelota, yo prefería quedarme relajada en una esquina, con el agua a la altura de mi pecho, los ojos cerrados y rememorando el día anterior junto a mi guapo preparador, volviendo a tener en mente su cuerpo y aquellos roces aparentemente inocentes que acabaron en toqueteo más que descarado sobre mi culo. En eso estaba con mis ojos cerrados, cuando oí [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CAPITULO 3</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al día siguiente, recuerdo que fue un día especialmente caluroso y nos encontrábamos toda la familia metida en nuestra piscina, intentando refrescarnos, tras la comida. Mientras mis hijos y mi marido jugaban en el agua con una pelota, yo prefería quedarme relajada en una esquina, con el agua a la altura de mi pecho, los ojos cerrados y rememorando el día anterior junto a mi guapo preparador, volviendo a tener en mente su cuerpo y aquellos roces aparentemente inocentes que acabaron en toqueteo más que descarado sobre mi culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/25622933/25622933_003_0ffc.jpg" width="425" height="638" />En eso estaba con mis ojos cerrados, cuando oí que todos saludaban a Martín que acababa de presentarse en el jardín. Nada más verle mis pezones se volvieron a poner duros y temí por un momento que pudieran notarse bajo la tela de mi bikini. Nunca me había dado ese chispazo tan rápido con ningún hombre nada más verle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola Martín. Llegas justo para el baño en la piscina. &#8211; le invitó mi marido llamándole desde el trampolín para después zambullirse en el agua en plan bomba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; La verdad es que no traje bañador. &#8211; añadió el chico mirándome y sin poder quitar la vista de mis tetas que yo instintivamente comencé mover de forma inocente pero en el fondo, con toda la perversidad, a sabiendas de que me estaba comportando como una juguetona zorra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que te deje uno Darío, tiene unos cuantos bañadores y sino en pelotas, jajajaja &#8211; añadió Raúl haciéndose el gracioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Darío salió del agua para acompañar a su amigo dentro de la casa y prestarle el bañador. Yo me quedé metida en el agua, intentando que mi marido no se diera cuenta de mi excitación, pero yo podía notar el calor subiendo por mis carrillos y cómo mis pezones seguían duros como piedras, eso por no hablar de mi sexo palpitante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al poco rato llegaron los chicos y me quedé alucinada al ver a Martín con uno de los pequeños bañadores de mi hijo, que siempre suele usar del tipo slip de natación, pero al ver a su amigo llevando uno de esos podía verse claramente que lo llenaba de una forma bien distinta. Aparte de quedarle mucho más pequeño y de mostrar casi toda su espectacular anatomía al desnudo, se le notaba el bulto considerablemente. Aquello me puso todavía más nerviosa, volviendo a pensar en nuestra clase del día anterior y de los 23 centímetros famosos que parecían cada vez más evidentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los dos amigos se lanzaron a la piscina y se bañaron jugando entre ellos y también con Martita que se divertía mucho con ambos, salpicándose y echándose unos sobre otros. Mi marido participaba de vez en cuando de aquellos juegos, metiendo la cabeza de uno y de otros pero yo preferí mantenerme apoyada junto al borde, tan solo sintiendo el agua fresquita sobre mi cuerpo intentando apagar mi calor, no solo el que hacía aquella tarde, sino el que me tenía invadida por dentro sin poder evitar mirar a ese chico continuamente e intentar que mi marido y mis hijos no se dieran cuenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de un buen rato en el agua, decidí salir y me apoyé sobre la escalerilla pero haciéndolo despacio sabiendo que era observaba por Martín. Por el rabillo del ojo veía que no perdía detalle de mi cuerpo saliendo del agua con aquel bikini y especialmente sin quitar la vista de mi culo, ya que la braguita se había metido ligeramente entre mis glúteos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ya te sales? &#8211; preguntó Raúl.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Si, voy a preparar una limonada, hace mucho calor. &#8211; dije viendo como los ojos de mi monitor se fijaban en mis curvas bajo aquel bikini empapado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Yo te ayudo, mamá &#8211; dijo Martita muy displicente saliendo del agua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/25622933/25622933_023_a270.jpg" width="426" height="640" />Nos dirigimos a la cocina y entre las dos fuimos cortando los limones, preparando hielos y demás…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Os lo habéis pasado en grande en el agua &#8211; comenté a mi hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, ¡Qué divertido es Martín! &#8211; respondió ella eufórica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Te cae bien, ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro, a ti también ¿verdad? &#8211; dijo esto último mirándome a los ojos y noté en esa mirada cierta acusación o al menos eso me pareció.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, es majo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Y muy guapo ¿A que si? &#8211; añadió ella poniéndome en una situación complicada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; respondí pero di por finalizada la conversación. &#8211; vamos a llevar esto a los chicos, que tendrán sed.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Desde que el día anterior Martita me viera en aquella pose en el gimnasio sobre la pelota gigante mostrando toda la redondez de mi trasero a Martín y que este tuviera sus dos manos restregándolas a placer sobre mi culo, me había replanteado decirle las cosas claras a mi atractivo monitor, para evitar volver a ser descubierta en situaciones tan críticas, y para no sentirme culpable de algo que parecía estar ocurriendo por azar, casi como un divertimento, pero al mismo tiempo en algo que estaba entrando en terreno más que peligroso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nos acercamos a la piscina y pusimos los vasos con limonada en el borde para que cada uno bebiese cuando quisiera. Al estar agachada colocando uno de los vasos no me di cuenta hasta pasados unos cuantos segundos que la mirada de Martín estaba clavada en mi entrepierna y por mi postura debía estar mostrando los labios de mi vulva dibujados en la braguita de mi bikini todavía húmedo tras el baño. Podía y debía haberme levantado y no quedar más tiempo expuesta en esa pose, pero en cambio, no sé por qué, permanecí allí agachada, con mis piernas ligeramente abiertas y frente a la cara de Martín que disfrutaba con las vistas y yo con su forma de mirarme. ¡Dios, otra vez mi calentura me estaba traicionando!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, voy a cambiarme. &#8211; dije poniéndome de pie al darme cuenta de que los demás podrían sospechar algo al quedar tan evidente mi postura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Para qué? &#8211; preguntó mi esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Para la clase de gimnasia. &#8211; añadí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es verdad &#8211; dijo Martín saliendo también de la piscina y tapándose con la toalla pues sin duda mostraba su paquete voluminoso, seguramente excitado como yo. Al menos yo quería pensar que le había provocado una erección cuando estaba agachada en el borde de la piscina y eso me avivaba todavía más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, para eso no hace falta que os cambiéis. &#8211; añadió de pronto Raúl que seguía jugando con Martita y Darío en el agua como si tal cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Martín y yo nos miramos alucinados, pensando en lo que acababa de decir mi marido, creyendo que iba de broma e inconsciente total de lo que para ambos podría significar eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo que no? &#8211; pregunté confusa queriendo aclarar su frase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro mujer, con este calor, ¿para qué os vais a cambiar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero Raúl, no seas bobo ¿cómo vamos a hacer gimnasia así? &#8211; dije señalando nuestros cuerpos y como si hubiera dicho una barbaridad que realmente era.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y por qué no? total, sudareis menos. &#8211; sentenció y siguió jugando con nuestros hijos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me dirigí hacia la casa sin hacer mucho caso a ese comentario de mi marido y Martín venía justo detrás de mí. Cuando desaparecimos por el pasillo este me agarró por las caderas y la toalla que cubría su cintura cayó accidentalmente al suelo quedando ambos pegados, empapados y solo separados por nuestras pequeñas prendas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miré hacia el chico contrariada, aunque me encantó volver a sentir sus manos sobre mi cintura y su pecho pegado a mi espalda y sus ojos penetrándome.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Martín!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Tu marido tiene razón, es mejor que no nos cambiemos con ropa de gimnasia. Nos quedamos así. Estaremos más cómodos y sudaremos menos… con este calor. &#8211; dijo él con toda la naturalidad del mundo siguiendo ese consejo de Raúl.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación pasó su mano por mi vientre y esa caricia me hizo temblar de gusto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿te has vuelto loco? &#8211; quise todavía reclamar un poco de sentido común.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé por qué no. Es una buena sugerencia y hecha nada menos que por tu marido…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En realidad era cierto lo que decía, la idea de que pudiéramos hacer gimnasia en bañador no había sido algo premeditado por nosotros sino propuesto por mi propio esposo, que a todas luces no debía ser consciente de tantos peligros que podrían rodear a esa situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé si será una buena idea. &#8211; dije intentando alejar más demonios de mi alrededor que me angustiaban con tanta provocación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué hay de malo? &#8211; preguntó Martín sin dejar de sostener mi cintura y acariciarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé… &#8211; dije totalmente aturdida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vamos y lo probamos! &#8211; añadió él tirando de mi mano en dirección al gimnasio sin que yo fuera capaz de contradecirle una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando llegamos, lo primero que hizo fue darme dos mancuernas con la intención de que ejercitara mis brazos. Empecé con el sube y baja de mis brazos completamente estirados a cada lado de mi cuerpo. Allí estaba yo de pie, con mi pequeño bikini ligeramente mojado en medio de aquel gimnasio y observada detenidamente por mi profesor particular y me magnetizó de nuevo su forma de hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Eres impresionante, Adri. &#8211; dijo mirando mi cuerpo de arriba a abajo apenas cubierto con aquel reducido bikini.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/25622933/25622933_025_d8c8.jpg" width="423" height="635" />No podía negar que aquello me volvía loca, no solo por la presencia del cuerpazo del chico a mi lado, sino por cómo le estaba provocando yo algo similar a él. Estaba mojándome de nuevo, pero por suerte la humedad de la piscina podría disimular la otra humedad que salía irremediablemente de mi sexo y empapaba la tela de mi braguita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese mismo momento, Martín se colocó detrás de mí, corrigiendo con sus manos sobre mis muñecas la forma de levantar y bajar las pesas, pero lo hizo acercándose cada vez más a mí, hasta que noté su pecho duro contra mi espalda y ¡Su bulto sobre mi culo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me quedé inmóvil e incapaz de reaccionar. Una vez más, aquel gesto no fue accidental, aunque él se esforzara en hacerlo parecer. En ese instante yo estaba tan caliente que no podía controlar ni el peso de las mancuernas, ni nada que pudiera haber alrededor. La fina tela de nuestras respectivas prendas era lo único que nos separaba y podía percibir ese gran bulto que tenía Martín restregándose contra mi trasero. Era algo increíble. Sus manos se aferraron a mi cintura y su miembro crecía por momentos bajo el bañador, podía sentirlo cada vez más duro y más grande.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante quise recapacitar y poner todas las alertas en funcionamiento, porque mi marido o mis hijos podrían entrar en cualquier momento en el gimnasio y no podía consentir que nos pillaran así, en aquel abrazo, yo en bikini y él con un pequeño slip. Precisamente volví a recordar cuando Martita nos sorprendió el día anterior en una pose muy poco discreta y estaba dispuesta a bronquear a ese chico y ponerle las cosas claras. Era hora de dejar de jugar con fuego…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me giré sobre mí misma, intentando poner orden de una vez por todas, pero al hacerlo, inevitablemente mi mirada se dirigió a ese bulto enorme que se revelaba bajo el bañador de Martín y lo peor de todo es que empezó a enseñar la punta de su glande por la parte de arriba. ¡Casi me caigo de espaldas!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, ahora vamos a hacer pesas, pero mejor ponte tumbada, para fortalecer los pectorales, aunque se te ven francamente en su sitio. &#8211; añadió justo cuando yo tenía previsto pararle los pies.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Evidentemente no pude rebatir nada ya que permanecí pasmada frente a mi profesor observando su hermoso cuerpo y especialmente lo que se escondía a duras penas bajo aquel pequeño slip. No fui capaz de apartar la vista de allí ni un segundo ni de pronunciar ni un reproche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Obedecí a esa última orden, tumbándome boca arriba sobre un banco alto, tipo camilla, pero a él no debió parecerle la postura más adecuada y me enganchó por las caderas para acercar mi culo hasta el mismo borde, quedando mis piernas completamente abiertas y colgando en aquella especie de mesa estrecha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nada más alzar las mancuernas sobre mi pecho, él me corrigió la postura y me sostuvo el antebrazo para que hiciera bien el ángulo y no me lastimara, pero no se conformó con eso, sino que se juntó tanto a mí que… ¡Su miembro se pegó a mi entrepierna!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No podía creerlo. Esa enormidad que escondía a duras penas bajo el slip, estaba ahora pegada a la braguita de mi bikini. Al percibir ese contacto casi se me caen las pesas al suelo y un suspiro hondo salió descontrolado de mi garganta. Podía notar la dureza de ese pene tan gordo que ahora estaba posado directamente sobre mi rajita y que no dejaba de rozarse sin parar de forma aparentemente casual, aunque ambos sabíamos que no era así. Cuando miré hacia ese lugar podía ver como su glande asomaba un poco más por encima de su bañador y él seguía colocándome las manos, pero su clara intención no era esa, sino rozar su sexo contra el mío, insistentemente, algo que me tenía loca de gusto. Por un momento se separó de mí y yo hice otro movimiento de brazos estirando las pesas hacia afuera pero él volvió a juntarse de una forma más fuerte, moviéndome incluso dentro de ese banco y apretando toda su virilidad sobre mi sexo dando un golpe sexo contra sexo. Creo que casi me da algo y no pude reprimir un gemido, algo que a él pareció gustarle alargando su sonrisa y recreándose en nuevos roces una y otra vez con ese miembro sobre mi mojada conchita. Él sabía cómo llevarme al paroxismo y para ser tan joven conocía la forma de dar placer a una mujer de manera magistral. La imagen de su miembro apenas comprimido bajo la tela de su bañador chocando una y otra vez contra mí, sus pectorales casi rozando mi pecho y sus muslos rozando la cara interna de los míos, era como si realmente me estuviera follando. Podría ser teatro o algo en apariencia inconsciente, pero era a todas luces era un polvo sin penetración.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Creo que debemos dejarlo por hoy &#8211; dije mientras dejaba caer las pesas en el suelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sabía que aquello era difícil de controlar, pero al mismo tiempo estaba segura de que podría acabar peor sino lo detenía de inmediato. Era mi miedo interior el que mandaba las órdenes a mi cerebro para poner fin a la barbarie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin poder quitar la vista de esa preciosa verga resaltada bajo el pequeño traje de baño, me incorporé sentándome en el banco, sin embargo él no se movió ni un milímetro, dejando su enorme paquete totalmente pegado a la braguita de mi bikini.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Dejarlo? &#8211; preguntó sorprendido pero sabiendo que yo estaba en un dilema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Martín observaba extasiado mis pezones erectos marcados sobre el sostén de mi bikini y yo hacía lo mismo mirando ese relieve del bañador con un miembro cada vez más grande y ese capullo asomando por arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí. Dejémoslo, Martín. &#8211; dije empujando ligeramente su pecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero si acabamos de empezar &#8211; respondió él con una sonrisa picarona en su rostro y haciendo un movimiento con su pelvis sobre mi entrepierna, consiguiendo que me estremeciera de nuevo.. ¡Qué cosa más grande y más dura tenía allí abajo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es que… me duele la espalda. &#8211; dije a modo de disculpa pero sin poder evitar sentirme tremendamente cachonda con una voz entrecortada presa de una enorme excitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Oh, vaya, entiendo. &#8211; dijo él con un tono de aparente preocupación, pero con ganas de continuar con su lascivo juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Mejor seguimos otro día &#8211; dije mientras mis piernas no dejaban de temblar rozando al tiempo sus duros muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, déjame ver, ¿Donde te duele exactamente? &#8211; añadió él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sentada en el borde de ese banco, Martín empezó a buscar una supuesta lesión sobre mis hombros quedando mi pecho pegado contra el suyo permaneciendo en un contacto total, cuerpo con cuerpo. Él me tomó de los hombros y los acarició suavemente buscando con sus dedos alguna distensión muscular o algún agarrotamiento que realmente no existía. Yo sabía que él no estaba haciendo nada de eso, pero lo peor es que él sabía que yo lo sabía. Nuestras miradas lo decían todo y ambos sentíamos la tensión del momento pero sin poderlo frenar en ningún momento. Estábamos unidos, abrazados y clarísimamente cachondos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Date la vuelta y túmbate boca abajo en la camilla. &#8211; me ordenó de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Curiosamente yo acate sus órdenes como una niña buena cuando debía haberle dicho que no, sabiendo incluso lo que podría suceder. Me rendí una vez más a mis instintos más primitivos, esos que no me dejaban ser racional. Todo mi cuerpo estaba cachondo y no había un centímetro de mi piel que no fuera sensible a sus roces, incluyendo mi cerebro al que no podía dominar por mí misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me tumbé boca abajo en aquella bancada alargada notando la dureza de la madera bajo mi pecho y dejé caer los brazos por los costados, tal y como él me indicaba. A continuación empezó a acariciar mi espalda, pero se había untado las manos con algún gel y las caricias eran todavía más increíblemente placenteras. Me extasiaba notar esos dedos contra mi piel pasando por distintos sitios y después apreciar masajes muy suaves en la parte de mis omoplatos, a lo largo de mi columna, por la cintura, hasta llegar a mis caderas. ¡Dios qué sensación!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Vas notando mejoría? &#8211; me preguntó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; dije casi susurrando y acompañado de un jadeo evidente de satisfacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus manos pasaron por toda mi espalda, acariciando al principio, masajeando después, pero yo estaba en la gloria. De repente sus manos soltaron el cordón del sostén de mi bikini de forma habilidosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Martín, ¿qué haces? &#8211; intenté quejarme sin que mi cuerpo respondiera a mi lucha interna. Debí abandonar el gimnasio y salir corriendo pero sin embargo permanecí tumbada boca abajo esperando su siguiente “ataque” que sabía se iba a producir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Nada mujer, soltarte esto para poder darte mejor el masaje. ¿No estás mejor?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/25622933/25622933_033_403f.jpg" width="422" height="634" />Sus manos acariciaron una vez más mi espalda, por mi columna por los costados y esta vez sin que le impidiera avanzar prenda alguna, hasta llegar a rozar mi braguita. En alguna ocasión pensé si me iba a meter los dedos, porque no sé cómo hubiera podido reaccionar ante eso, o quizás habría entrado en trance porque todo aquello era demasiado maravilloso como para negarse a vivirlo. Mi espalda desnuda estaba a merced de sus caricias y seguramente todo mi cuerpo, sin darme cuenta, también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Date la vuelta y siéntate en el borde de nuevo. &#8211; me dijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, quiero ver cómo están esos hombros y el cuello. No quiero que te lastimes &#8211; comentó serio, pero veía en el brillo de sus ojos toda su perversidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus instrucciones me sonaban tan bien que una no podía más que obedecer sin rechistar, totalmente entregada a ese juego entre ambos. Me senté poniendo mi culito en el borde de aquel banco con mis piernas colgando y sostuve como pude la parte de arriba de mi bikini con mi antebrazo pegado contra mis pechos tapándome lo más pudorosamente que pude dada la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Adri, necesito que dejes los brazos completamente relajados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero, no puedo… &#8211; protesté yo ante lo evidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo que no? &#8211; añadió sosteniendo mi muñeca e intentando separar mi brazo que seguía aferrado a mis pechos ocultándolos de su vista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Martín… se caería el sostén</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Adri, soy tu preparador, tómalo como algo profesional, no me voy a asustar por ver unas tetas. Además ya te las he visto, ¿recuerdas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé si aquello me hizo ceder con lo de su profesionalidad, el hecho de que ya me las hubiera visto o simplemente porque quería definitivamente mostrárselas y dejarme llevar por todo aquel placer infinito imposible de domar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Quité mi brazo y mis tetas salieron a escena. Él se recreó un buen rato observándolas desde muy cerca, como si nunca hubiera visto unas y seguramente estaría harto. Sin embargo su mirada seguía clavada en ellas, con descaro, sin importarle nada, ni que yo fuera la madre de su mejor amigo, ni de que estuviéramos traspasando la frontera del bien y del mal dentro de aquel gimnasio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Son preciosas, Adri. Ya te dije que tienen un tono muscular perfecto. &#8211; dijo al fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé, algo caídas quizá. – respondí avergonzada intentando mostrarme ajena a lo que realmente sentía, pero ardiendo por dentro por verme observada así..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Para nada. Son perfectas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ni corto ni perezoso se fue directamente a masajear mis hombros y al hacerlo volvió a pegar su virilidad contra mi sexo. Al principio con suavidad y luego restregándose con más fuerza, como si aquello fuera una cosa fortuita y que formaba parte de nuestros ejercicios. Notar de nuevo esa dureza en mi parte íntima hacía que mi cuerpo temblase. Mi sexo ardía y palpitaba al sentir esa cosa dura contra él. Yo ardía pero podía notar que aquel tronco también despedía un enorme calor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gusta el masaje? &#8211; preguntó él mientras me miraba a los ojos de una forma en la que no podía más que derretirme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; dije sabiendo que no solo se refería al masaje de los hombros sino al roce continuo de su miembro erecto contra mi raja, separados únicamente por la tela de nuestros respectivos bañadores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No te apures, todo irá bien &#8211; me decía él, sin dejar de acariciar mis hombros y haciéndome entender que aquello no era nada malo, sino todo lo contrario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su polla dura seguía yendo y viniendo contra mi vagina haciéndome ver las estrellas. Si no hubiéramos tenido esa tela de por medio, estaríamos seguramente echando el polvo de nuestra vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No solo era percibir ese tremendo tamaño, sino su extrema dureza, era algo fuera de lo normal, que para mí representaba el placer más absoluto para redondear la atracción que profería aquel chico en mí. De vez en cuando yo miraba hacia abajo, en ese lugar en el que nuestros cuerpos estaban más en contacto y podía ver ese bulto hinchado y como su glande quería salir en cada empuje que él hacía con su pelvis sobre mí, pudiendo llegar a sentir la suavidad del roce de ese capullo en buena parte de mi piel, algo que se sentía más que delicioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus manos seguían por mis brazos y en un momento dado acarició mis pechos suavemente, haciendo que diera un respingo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Así, relajada… &#8211; añadió él sin que me diera tiempo a protestar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su pecho se unió al mío y esta vez pude notar sus pectorales contra mis tetas directamente, piel contra piel. Me sentía en la gloria abrazada a ese chico, sintiendo como mis tetas se aplastaban contra su pecho, como si fuera un muro de hormigón y el acariciaba mi espalda en un abrazo delicioso, sin que nuestros sexos se separaran, sino que seguían restregándose impúdicamente. Era yo misma, la que hacía también un movimiento pélvico para sentirle todavía más. No podía ni quería separarme pero a pesar de eso, él seguía sosteniéndome por los hombros, para que nuestro contacto fuera total.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De repente, me quedé paralizada cuando dejé de escuchar ruidos en el jardín y en la piscina. En ese instante volví a la realidad y me di cuenta de que estábamos cometiendo otra tremenda locura y que cualquiera podría entrar en el gimnasio para cazarnos en una posición mucho más comprometida que la del día anterior y cubiertos por una diminuta prenda cada uno. No quería ni imaginar que Martita hubiese vuelto a entrar, ni Darío o mucho menos, mi marido. La verdad es que me asusté bastante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/25622933/25622933_037_364b.jpg" width="428" height="643" />Empujé el duro pecho de Martín, esta vez con mayor fuerza y convencimiento para separarlo de mí. De un salto me puse de pie frente a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ocurre algo, Adri? &#8211; preguntó confuso mi apuesto preparador acariciando mis pechos desnudos con el dorso de su mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Puede entrar alguien, Martín. &#8211; contesté excitada pero anunciando lo evidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y?, no estamos haciendo nada malo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio, Martín? ¡Estás loco!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, yo creo que ha sido una buena sesión ¿no te lo parece? &#8211; añadió él sonriente acariciando mis hombros una vez más y de vez en cuando los costados de mis pechos y mi cintura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Estamos medio desnudos. &#8211; le apunté lo evidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Y encantados. &#8211; afirmó lo que ambos pensábamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Esto no puede ser. Es arriesgado. &#8211; comenté sin decir un “no”, sino un “cuidado”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Yo por estar así contigo, viéndote, sintiéndote me arriesgo a lo que haga falta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Martín… &#8211; dije avergonzada pero muy halagada a la vez</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bajé mi mirada y no pude apartar la vista de aquel enorme montaña que había bajo su bañador y que yo tenía tan cerca y para colmo la totalidad de su glande asomando grandioso por encima de la pequeña prenda&#8230; sin duda que aquello era tremendo e inevitable quedarse con la boca abierta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué ocurre Adri? &#8211; preguntó sujetando mi barbilla con dos dedos y haciendo que le mirase fijamente a los ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, nada… es que te asoma… &#8211; le comenté señalando con mi dedo el capullo totalmente fuera de su slip.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Oh, vaya. El bañador que me prestó tu hijo es muy pequeño para mí y esto no cabe bien aquí. &#8211; respondió intentándoselo colocar, pero aquello parecía que hacía esfuerzos por salir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es gigante. &#8211; dije sin casi darme cuenta de lo que salía por mi boca admirando aquella monstruosidad que segundos antes había tenido restregándome la rajita sin parar…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gustaría verlo al completo, verdad? – soltó de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No. &#8211; respondí de inmediato, pues no quise darle juego y correr más riesgo aún. Cualquiera podría entrar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Segura?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No… quiero decir, sí &#8211; me lié con sus preguntas totalmente aturdida sin dejar de ver la totalidad de su glande totalmente fuera y aquella serpiente monstruosa bajo la tela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Estás intrigada Adri y quieres verlo en vivo &#8211; afirmaba él sin dejar de sonreír</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, Martín… &#8211; respondí girando la cabeza como queriendo escapar de su abrazo de su cercana presencia y de la imagen de esa cosa enorme que apenas podía ocultar el bañador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sé que quieres verme la polla, Adri &#8211; dijo de pronto con su cara muy cerca de la mía</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al decir la palabra polla noté como un buen chorro empapó mi vagina lubricándola al completo. Martín estaba muy cerca de mí, tanto, que pensé que iba a besarme en un descuido y estuve casi rogando para que lo hiciera. Cuando me dejaba llevar no era consciente de peligros ni de cómo debería comportarme ante una situación así, sin embargo él sabía cómo llevarme al límite con total naturalidad y ahora comprendía los miedos de mi hijo cuando me decía que era un profesional a la hora de conquistar a una mujer, no solo por su belleza y por su cuerpo perfecto, sino por su labia, su simpatía y sus enredados juegos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, sé que quieres verla como yo verte a ti desnuda de nuevo. &#8211; indicó mirándome fijamente a los ojos que iban una y otra vez de su cara a su entrepierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Dios, esto no puede ser, Martín! &#8211; suspiré casi con desesperación y queriendo dominar un descontrol total.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Dime que si quieres, lo sé.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No puede ser tan grande como dicen &#8211; dije tragando saliva y sabiendo que estaba a punto de ver por primera vez algo inaudito, pero entre la calentura de mi cuerpo y esa oportunidad clara de admirar algo de lo que tanto se hablaba… era algo contra lo que no podía ni quería luchar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, así que dicen por ahí… ¿ya te contaron? &#8211; volvió a insistirme con sus dedos en mi barbilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Si.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, te lo enseñaré, además te lo debo, ¿recuerdas? Yo te vi desnuda y ahora me toca a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Esto es de locos. – respondí sin decir que no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Lo sé, Adri, pero ambos deseamos que ocurra. Yo quiero enseñarte mi polla y tú quieres verla. Dime que no…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Justo en el momento en el que se apartó unos centímetros de mí, dispuesto a mostrarme su gigante compañero, se oyeron pasos cercanos a la puerta del gimnasio y Martín muy hábilmente me pasó un albornoz para que me tapara mientras él disimulaba agachándose para que nadie notara su tremenda erección bajo el bañador ni ese glande asomando por fuera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era mi marido el que apareció por la puerta sin enterarse, aparentemente de todo lo que sucedía en el interior de nuestro gimnasio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué?, ¿Cómo va eso? &#8211; preguntó sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ya hemos acabado &#8211; respondí yo muy apurada y saliendo casi a la carrera del gimnasio pues no quería que Raúl me notase lo tremendamente alterada que estaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/25622933/25622933_041_9c67.jpg" width="428" height="643" />Llegué a mi habitación y apoyé la espalda contra la puerta, buscando la manera de serenarme, pero era prácticamente imposible. Apenas unos segundos antes había tenido a ese hombretón tan pegado a mí, sintiendo su piel contra mi piel, su olor, toda su musculatura sobre mi cuerpo y aquel enorme miembro contra mi sexo, rozándose sin parar y sintiendo claramente su dureza y extensión. Pasé mis dedos por la braguita y pude notar que estaba empapada con tanta refriega y siguiendo con mi mano algo más arriba, casi a la altura de mi ombligo percibí un líquido viscoso que no debía ser otra cosa más que el líquido pre seminal que había salido de la enorme polla de Martín. Me estremecí al tocarlo y mi cuerpo temblaba de gusto. Impregné mis dedos y los llevé a la boca chupando y deleitándome con ese extraordinario sabor al tiempo que mi otra mano se colaba en mi braguita y jugaba con mis labios y mi clítoris inflamado masturbándome frenéticamente. Allí mismo, apoyada contra la puerta me corrí entre jadeos incontrolados a pesar de que intenté que no sonaran más de lo debido. Con los ojos cerrados vivía los últimos espasmos recordando el cuerpo de Martín y lo cerca que estuve de ver su virilidad al completo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando bajé al salón después de ducharme y vestirme, mi hijo y su amigo ya se habían marchado quedándome a solas con Raúl. Al principio intenté esquivarlo porque mi cuerpo parecía estar anunciando lo que yo sentía por dentro, pero en el fondo tampoco quería comportarme de forma extraña o diferente a la habitual y que sospechara aún más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es un buen chico ese Martín, ¿no? &#8211; me dijo Raúl sin tiempo a reaccionar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Esto… sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Darío y él parecen muy buenos amigos. Da gusto verles juntos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; dije pensando en mi comportamiento con el amigo de Darío y sintiéndome culpable una vez más por traicionar de esa forma a mi hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Y Martita está como loca con sus clases de pádel. &#8211; añadió Raúl.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, es cierto. &#8211; también pensé en Martita y lo mosqueada que estaba últimamente con mi comportamiento con su profesor de pádel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y tú? &#8211; me preguntó directamente y creía morirme, como si me estuviera adivinando los pensamientos más sucios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Yo qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que si estás contenta con él&#8230; mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, claro…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Te estará poniendo bien en forma&#8230;. parece estar preparado. &#8211; añadió mirándome de arriba a abajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Si supiera lo bien preparado que estaba, con una verga que aún no había visto en vivo pero que había sentido de pleno contra mi concha de una forma totalmente increíble. De nuevo mi cabeza intentó poner orden y quise zanjar la idea que me había prometido ese chico de verle aquel miembro, algo que deseaba por encima de todo, pero debía ser sensata y comportarme como una mujer adulta que era, madre de familia… Me estaba arriesgando demasiado y comportándome como una vulgar puta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante sonó un mensaje en mi móvil que estaba sobre la mesa del salón frente a Raúl. Mi corazón dio un vuelco cuando lo cogió en su mano y por un momento pensé que iba a leerlo ya que seguramente era de Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Tienes un mensaje &#8211; me dijo entregándome el móvil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando sostuve el teléfono en mi mano notaba el temblor en mis dedos y un cosquilleo por todo mi cuerpo. Era, efectivamente, un mensaje de ese chico que me tenía loca perdida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; “Me gustó mucho nuestra clase de hoy, Adri, eres una alumna maravillosa” &#8211; rezaba el mensaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Permanecí como una idiota mirando la pantalla y llegó otro bip:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; “Pero lo mejor ha sido sentir tu cuerpo tan pegado al mío, ha sido un regalo divino y ya estoy deseando volver a estar cerca de ti”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miré a mi marido que no parecía estar pendiente de mí atento a un dosier de su trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; “Pronto verás mi polla, Adri.” &#8211; era un nuevo mensaje de mi profesor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; “No, Martín” &#8211; contesté nerviosamente con otro mensaje de texto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; “Me gusta cumplir mis promesas y sé además que estás loca por verme desnudo” &#8211; añadió dejándome allí temblando y tuve que agarrarme al brazo del sofá para no caerme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento Raúl levantó la vista y me miró preocupado pues yo parecía tambalearme, incluso a punto de caerme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Estás bien? &#8211; me preguntó mi esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, sí, es que he tropezado &#8211; dije como disculpa tonta y me dirigí escaleras arriba hacia mi habitación a toda prisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes? He pensado en invitarlo mañana a la fiesta de nuestro aniversario. &#8211; comentó Raúl sacándome de mis pensamientos haciendo que me quedara paralizada en medio de la escalera con mi mano aferrada a la barandilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? ¿A quién? &#8211; pregunté alucinada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, a Martín, mujer. Pensé que como es un buen amigo de Darío, debería estar en nuestra fiesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No podía creer que mi marido hablase de invitar a ese chico, sin apenas conocerle en la fiesta que habíamos organizado con parte de nuestra familia, compañeros y amigos para la celebración de nuestras bodas de plata. Y menos a Martín, estando todos nuestros amigos y familiares allí, tan cerca&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero, él no conoce a nadie de nuestras amistades… y no sé si querrá… &#8211; añadí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; La verdad es que ya me adelanté y me ha dicho que sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¡Dios!, parecía que todo estaba orientado a volverme definitivamente loca. Por mucho que yo intentara poner algo de raciocinio en mi cabeza las cosas se encaminaban una y otra vez para que mi cuerpo se expusiera a todo tipo de pruebas y riesgos. El solo hecho de volver a estar con Martín me daba mareos, no quería responder a mis instintos más infantiles y deseaba comportarme con una mujer madura que había cumplido sus cuarenta y cinco. Apenas unos segundos antes había recibido su mensaje anunciando que me iba a enseñar su polla y yo queriendo parecer normal y ahora Raúl me anunciaba eso sin poderlo asimilar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa noche me costó bastante conciliar el sueño, por un lado pensando en la forma de decirle a Martín que debíamos parar aquello y que aún estábamos a tiempo de no rebasar ninguna frontera, que de seguro nos íbamos a arrepentir, pero por otro lado mis recuerdos a lo sucedido esa misma tarde en el gimnasio era demasiado para no sentirme excitada de nuevo y a que mis dedos jugaran con los labios de mi vagina . Volvía a ver en sueños esa polla embutida en el pequeño slip queriéndose salir y cómo se empujaba esa dureza contra mi sexo haciendo que me estremeciera con cada movimiento. No dejaba de pensar en cómo se debía sentir un pene tan grande dentro de mí. Miré a mi costado y mi marido roncaba plácidamente sin darse cuenta de que yo tenía las manos metidas bajo mi camisón y me estaba acariciando mientras estaba pensando en el mejor amigo de su hijo, en los roces, caricias y restregones que tuvimos esa tarde en el gimnasio, medio desnudos y sabedores de que estábamos muy cerca de cometer la mayor de las locuras, que ambos estábamos predestinados a pecar irremediablemente y que casi todo se nos ponía de cara, aunque nosotros quisiéramos evitarlo, yo sobre todo. Seguí jugando con mi dedo frenéticamente a lo largo de mi raja, que estaba totalmente empapada y me daba golpecitos con los dedos imaginando que era la enorme polla de Martín, como lo hiciera en el gimnasio y de pronto todo mi cuerpo se convulsionó teniendo que apagar con la almohada los gemidos y jadeos provocados por un nuevo orgasmo para no despertar a Raúl.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/25622933/25622933_050_b903.jpg" width="566" height="850" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Preparador personal 2&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Jan 2023 14:02:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduras]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO 2 Después de la conversación con Darío no podía quitarme de la cabeza ese número 23, en referencia al presunto tamaño de su miembro. Por más vueltas que le daba, pensaba que aquello no podía ser cierto, que era muy exagerado y me resultaba prácticamente imposible creerme que hubiera algo de semejante tamaño. Ya dije que no soy una experta, pero de soltera tuve la oportunidad de ver unas cuantas vergas y nunca nada que llegase ni tan siquiera a 20 centímetros, de eso estaba completamente segura. Si aquello era cierto, se trataba de algo monstruoso, no me extrañaba [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">CAPITULO 2</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de la conversación con Darío no podía quitarme de la cabeza ese número 23, en referencia al presunto tamaño de su miembro. Por más vueltas que le daba, pensaba que aquello no podía ser cierto, que era muy exagerado y me resultaba prácticamente imposible creerme que hubiera algo de semejante tamaño. Ya dije que no soy una experta, pero de soltera tuve la oportunidad de ver unas cuantas vergas y nunca nada que llegase ni tan siquiera a 20 centímetros, de eso estaba completamente segura. Si aquello era cierto, se trataba de algo monstruoso, no me extrañaba el miedo de aquella chica y su compañera cuando lo comentaron en el vestuario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella noche me costó conciliar el sueño. Tenía a mi marido al lado y recordaba nuestros momentos más tórridos, aquellos que no se producían muy a menudo en los últimos años, pero que me transportaban a nuestra juventud, cuando me seducía en la cama, con sus caricias, sus besos, pero volvía a recordar el tamaño de su pene, que debía ser normal, como comentaba mi hijo, de unos 17 centímetros más o menos, pero no los 23 de Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente llevé a clase de pádel a Martita y Martín nos recibió como siempre vestido con aquel pantalón corto, que mostraba sus musculosas piernas, esa camiseta ajustada y su mirada, como siempre, tan seductora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A partir de ese momento veía a ese chico de otra manera y le imaginaba aquel miembro enorme colgando. Mis ojos se dirigieron inevitablemente a su paquete, como queriendo adivinar que todo aquello que comentaban estaba realmente debajo y de pronto me percaté en que la mirada de Martín estaba clavada en mis ojos, por lo que me había pillado hipnotizada con “sus partes”. Me creí morir de vergüenza y disimulé como pude, aunque por su sonrisa él no dudaba la dirección de mi mirada y aquello debía ponerle más orgulloso y cachondo. Cuando dejé a Martita con él, desaparecí casi a la carrera con una disculpa tonta de haber dejado el coche mal aparcado pero avergonzada realmente por esa situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando mi hija terminó su clase, estaba tan cortada que no quise esperar a Martin y apuré a Martita para salir del gym cuanto antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Adri! &#8211; oí a mis espaldas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me giré y era ese chico que me tenía loca, quien me llamaba al fondo del pasillo, tras haberse duchado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola, Martín. &#8211; respondí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mañana tenemos clase, recuerda. &#8211; me dijo guiñándome un ojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tenía que haberle dicho que no, tal y como tenía previsto y como le dije a Darío, que ya había pensado en dejarlo y no quería seguir yendo a sus clases de gimnasia, pero algo por dentro me empujaba a volver, era algo incontrolable y que me manipulaba sin ningún control por mi parte. En mis pensamientos sólo aparecía el número 23.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ok. Hasta mañana- respondí saludándolo sin hacer caso a mi parte racional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegué a casa intentando serenarme pero cuando me metí en mi cuarto y me bajé las bragas, un hilo de flujo se unía desde mi sexo hasta la pequeña prenda. Estaba sin duda muy excitada y aquello era demasiado cachondo como para no seguir disfrutándolo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tuve que aliviarme de nuevo con unos masajes sobre mi vulva y mis labios mayores y en poco tiempo volví a entrar en un orgasmo sin apenas rozarme. Fue de esas veces en las que apenas un contacto leve de mis dedos sobre mi sexo me hizo explotar. Ya no recordaba cuanto tiempo hacía que no me masturbaba tan a menudo y ese chico lo había conseguido varias veces en pocos días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente me puse otra de las mallas que había comprado para mis ejercicios. En esta ocasión era una de color fucsia, casi más atrevida que la otra y un top ajustado del mismo color dejando mi tripita al aire. Parecía haber olvidado mis miedos y mis reparos pero es que la intriga y el morbo lo superan todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me miré al espejo y me sentí mucho más rejuvenecida, no sabía muy bien si era tan solo por la indumentaria o por todo lo que estaba sintiendo en mi interior, teniendo impregnado aquel deseo tan bestial y a la vez de sentirme deseada por aquel guapísimo joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acudí al gimnasio y celebré que no estuviera mi hijo por allí, porque me habría sentido incómoda de nuevo. Me dirigí a la zona de pesas donde se encontraba Martín, que me regaló otra de sus increíbles sonrisas mientras miraba de arriba a abajo toda mi anatomía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Guau, Adri, estás impresionante!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias &#8211; respondí apurada, pero contenta por su piropo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Desde luego es un placer seguir moldeando esa figura y poniéndote en forma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volví a sentirme halagada y a sentir un cosquilleo por todo mi bajo vientre. Comenzamos de nuevo con la sesión de spinning, pero los dos solos, permitiendo que nos mirásemos con cierto disimulo, pero sabedores de esa atracción mutua que ambos sentíamos. Estaba convencida de que era recíproco, pues lo demostraba ese chico con cada mirada y cada frase llena de halagos hacia mí. Estaba claro que le gustaban las mujeres mayores, pero a pesar de todo yo lo seguía considerando un juego ¿o quizá no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://galleries.allover30.com/mature/Eden/nYnkwb/ede001034002800003.jpg" width="424" height="636" />Los siguientes ejercicios fueron con unas mancuernas al principio y con unas pesas de halterofilia después. Le comenté mis miedos con respecto a las pesas y me dijo que si hacía paulatinamente no habría ningún tipo de problema y empezamos con unas alzadas de 20 kilos. Martín se situó detrás de mí y me fue indicando como hacerlo, pues a pesar de tener en casa un juego de pesas, nunca lo había probado por ese miedo a hacerme daño. Al volver mi cara hacia mi monitor le descubrí mordiéndose el labio inferior y obnubilado mirando mi cola, que embutida en aquellas mallas ajustadas mostraba lo mejor de mi culo redondo, algo que me encandiló y yo moví mis caderas ligeramente para que se sintiera aún más hipnotizado por mi trasero. Más que juego ya era provocación a todas luces por mi parte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé cómo se hace &#8211; dije con cara de inocente para que atendiera a mis ojos y no a mi culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es muy fácil, Adri. Mira, agáchate y agarra la barra con fuerza con tus brazos estirados. &#8211; respondió él con voz temblorosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Seguí sus instrucciones y al agacharme mi culo se echó para atrás lo que hizo que chocara justo contra el paquete de Martín. Tardé un rato en reaccionar, pero es que ese muchacho no se retiró al sentirlo, sino que se mantuvo quieto como si nada. No sabría decir cuánto tiempo permanecí en esa pose con mis glúteos ensartados contra su pene, que se iba sintiendo crecer bajo sus pantalones de chándal, ni tampoco averiguar ese tamaño que debía tener sin verlo, pero desde luego notaba que era algo bastante grande.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A continuación se agarró de mi cintura y su paquete se pegó aún más, pudiendo notar esa dureza que iba clarísimamente “in crescendo”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora, Adri, levanta la pesa, flexionando ligeramente las piernas -me indicaba él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así lo hice, pero al tenerme agarrada por la cintura su pelvis se pegaba cada vez más contra mi trasero hasta que me puse erguida y él continuó en esa pose sin despegarse ni un milímetro. Podría haberme ayudado a elevar las pesas hasta la altura de mis hombros, sin embargo estaba más preocupado de pegar su pene contra mi cola y sus manos fuertemente agarradas a mi cintura para que no me moviera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Genial, lo has hecho muy bien. &#8211; me decía mientras sus manos acariciaban la piel desnuda de mi vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así hicimos varias levantadas más, hasta que me di cuenta que dos de las chicas del gimnasio nos miraban y cuchicheaban entre ellas. Aquello hizo que bajara la pesa inmediatamente al suelo y me separara ipso-facto de mi joven y atractivo profesor. El juego se estaba poniendo más que peligroso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Estás bien, Adri? &#8211; preguntó confuso él al percibir mi reacción apurada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, es que me duele un poco la espalda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah, vale. Entonces lo dejamos por hoy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, casi mejor. &#8211; contesté mirando con el rabillo del ojo hacia las cotillas que nos observaban cuchicheando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo mejor es que te hagas unos largos en la piscina para bajar esa tensión en la espalda. &#8211; añadió Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tú crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, hazme caso, yo lo hago siempre que practico un ejercicio muy fuerte o se me cargan los hombros y la espalda. Lo mejor para quitar esa tensión es nadar durante un buen rato y si te tomas una ducha caliente y relajante después, aún mejor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me fijé en su paquete y este estaba notoriamente hinchado, señal de que la erección no se le había bajado ni un ápice. Volví a sentirme orgullosa de haberle provocado eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me metí en el vestuario y saqué de mi bolsa un bañador de una pieza y me dirigí a la piscina con intención de nadar un poco y soltar esa tensión, como bien me indicaba mi gentil preparador, aunque en el fondo, la tensión era por otra cosa y no muscular, precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de nadar durante una media hora, decidí salir de la piscina y en ese momento Martín me estaba esperando con una toalla al borde para echarla sobre mi espalda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué tal, Adri? &#8211; me preguntó en un abrazo del que intenté escapar porque no quería seguir estando a la vista de miradas indiscretas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bien, bien, gracias, Martín &#8211; dije separándome y poniéndome frente a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estás guapísima &#8211; me dijo observando mi figura embutida en ese traje de baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias. &#8211; volví a contestarle mientras me secaba intentando que él no perdiera detalle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chico intentaba disimular, pero yo sabía que estaba teniendo una nueva erección al verme y eso francamente era muy excitante y hacía que yo me comportara de nuevo de una forma muy provocadora, jugando con mi pelo con la toalla, mordiendo sutilmente mi labio, secando mis piernas ligeramente agachada mientras mi profesor no perdía detalle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora date una ducha, pero larga, para relajar los músculos aún más. &#8211; añadió dándose la vuelta e intentando que yo no le viera el bulto, pero fue inevitable, sin duda estaba empalmado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Evidentemente yo también estaba muy cachonda, pues sus palabras sonaban siempre tan bien, y sus consejos acompañados de sus lascivas miradas se hacían casi un ruego hipnótico, por lo que no podía negarme, aunque no estaba muy segura si necesitaba ese tipo de relax.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me dirigí de nuevo en el vestuario y tras desnudarme me metí bajo la ducha de agua caliente haciendo caso a los consejos de Martín. Naturalmente mi mente no dejaba de dar vueltas en torno a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que no sé cuánto tiempo estuve bajo la ducha, acariciando mi cuerpo, sobando mis tetas, rozando con mis dedos mi sexo, pensando que eran las manos de Martín las que lo hacían. Lo cierto es que el haber nadado durante un buen rato y esa ducha caliente me dejaron como nueva y aún permanecí un tiempo con los ojos cerrados disfrutando de esos chorros que caían sobre mi piel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me entretuve en secarme también de forma relajada con la toalla y de aplicarme después con total parsimonia una crema hidratante por todo mi cuerpo. Al hacerlo volví a sentir un placer inusitado o casi olvidado, haciendo que todos mis sentidos afloraran al máximo. Esparcí la crema hidratante por mis pechos, haciendo círculos concéntricos, después por mis brazos, mis hombros, mi tripita, mi culo, incluyendo esos rincones que todavía estaban más sensibles de lo normal, algo que hacía que cerrara los ojos y lo sintiera con más intensidad, ajena a todo lo que me rodeaba, solo teniendo en mi mente la imagen de mi joven preparador personal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Busqué en mi bolsa la ropa para vestirme y me puse el sostén fijándome frente al espejo que mis pezones seguían erectos y se marcaban sobre la fina tela casi transparente. Después por más que busqué mis braguitas limpias no las encontré por lo que decidí ponerme los pantys sin nada debajo. Me calcé los tacones de aguja y al mirarme frente al espejo volví a ver a esa mujer ardiente y cachonda que parecía haber estado dormida mucho tiempo. Me fijé especialmente en mi sostén y en cómo se marcaban los pezones pero lo más llamativo era toda mi silueta con aquella indumentaria tan sexy, de manera notoria esos pantys que reflejaban la transparencia de mis largas piernas de una forma muy erótica, incluyendo mi sexo grabado en esa prenda de fina tela y haciendo que los labios de mi vagina dibujasen una rajita hinchada al no llevar bragas debajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volví a echar un vistazo a mi cuerpo reflejado en el espejo y a justo al darme la vuelta para ver cómo se mostraba mi culo bajo esos pantys sin braguitas debajo, me quedé petrificada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://galleries.allover30.com/mature/Eden/nYnkwb/ede001034002800004.jpg" width="424" height="636" />¡Martín estaba allí!, en el vestuario, de pie a escasos metros de mí, observándome detenidamente. No sé cuánto tiempo tardé en reaccionar, pero mi instinto fue cubrir con mi mano mi sexo que se mostraba clarísimamente bajo mis transparentes pantys y la otra mano la crucé sobre mi pecho para tapar esa otra parte de mí tan expuesta a su mirada. Supongo que él disfrutaba con aquello y seguía plantado en medio del vestuario de chicas escudriñando cada parte de mi anatomía con total detenimiento. Me costó también a mí no perder la compostura al verle allí plantado con su torso desnudo y una pequeña toalla enrollada en su cintura. Sus pectorales se marcaban potentes y sus abdominales rozaban la perfección, por no hablar de sus brazos. ¡Qué imagen tan perfecta!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras el susto y sin dejar de taparme con dificultad con ambas manos volví a la realidad de la situación para quejarme ante su inesperada presencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Martín! &#8211; dije casi gritando</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola Adri, perdona, pero es que es la hora de cerrar. &#8211; se excusó él sin dejar de mirarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Pero… esto es el vestuario de mujeres!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, tranquila no me voy a asustar. &#8211; dijo con cierta chulería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero, ¿Cuánto tiempo llevas ahí?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Menos del que hubiera querido &#8211; respondió con una gran sonrisa y otra vez un bulto evidente bajo su toalla viendo mis pechos aprisionados bajo el pequeño sostén y mis muslos embutidos en esos pantys que debían ofrecer una imagen muy erótica para él, especialmente mi sexo inflamado y clarísimamente dibujado en esa prenda casi transparente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No dejaba de pensar en cuánto tiempo había estado allí fijándose en mí, ajena totalmente a su presencia, pero pensé que debió ser mucho, para verme, de seguro, completamente desnuda y quizá observar cómo me esparcí la crema hidratante por toda mi piel o cómo me vestí con tranquilidad, tanto mi sostén, mis zapatos y especialmente aquellos pantys sin nada debajo ¡Dios! Sentí una enorme vergüenza por un lado pero curiosamente una rara satisfacción por otro por haberle ofrecido esa exhibición imprevista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Martín si no te importa… &#8211; le dije señalándole la salida del vestuario sin dejar de taparme con mis manos: Una cubriendo mi sexo y el otro brazo tapando mis difícilmente mis pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, no quería incomodarte, Adri, perdona. &#8211; se disculpaba pero sin borrar esa libidinosa sonrisa de su cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me cambio y te espero fuera. &#8211; añadió saliendo del vestuario sin que yo dejara de ver también su impresionante y musculosa espalda desnuda a medida que se marchaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi cabeza no dejaba de pensar por cuánto tiempo había permanecido ese chico ahí, mirándome, totalmente desnuda sin yo enterarme, pensando que nadie me estaba viendo y mucho menos él, que debió de recrearse en cada parte de mi cuerpo. Imaginaba que había tenido una buena visión de mis tetas, mi sexo, mi culo y que incluso me viera acariciarme, recordando precisamente la imagen de su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me puse el vestido blanco y fino que se ajustaba a mi silueta. Salí afuera y allí estaba él, vestido también con unos vaqueros ajustados al igual que su camiseta negra y sin dejar de sonreír. Volvió a mirar mi cuerpo, esta vez bajo ese vestido ceñido, creo que más de lo normal. Yo me sentía en la obligación de reñirle, de decirle lo descarado y desvergonzado que había sido. Pero una vez más él se me adelantó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Al final, se ha demostrado que tienes todo un cuerpazo. &#8211; dijo echándome un vistazo a toda mi anatomía esta vez vestida, pero refiriéndose sin duda a cuando permaneció allí mirando por un buen rato, estando yo desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero Martín… yo… esto&#8230; no me parece bien… ¿Cuánto tiempo me has estado mirando? contesté muy avergonzada y al mismo tiempo excitada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te apures, Adri. He visto un ángel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que… me siento mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No eres la primera mujer desnuda que veo. &#8211; añadió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, me imagino, pero no sé… no creo que sea lo correcto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Seré una tumba, Adri, pero te digo que ha merecido la pena y no deberías sentir ninguna vergüenza, sino un gran orgullo, eres una mujer increíblemente hermosa y has conseguido impactarme de lleno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mirada volvió a clavarse en mis ojos, como queriendo sacar algo de dentro de mí y yo no me veía capaz de regañarle, de decirle que eso no tenía que haber pasado, de la vergüenza que sentía de haberme visto desnuda, pero él continuó su frase:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es verdad, Adri, no me mires así, eres realmente increíble. Es cierto que no estuvo bien por mi parte, tienes que perdonarme, me he comportado fatal y de hecho no esperaba encontrarte desnuda, pero cuando te he visto no he podido controlarme, he visto un cuerpo precioso ante mí. Tenía que haberme dado la vuelta y marcharme educadamente de allí, en cambio me he quedado inmóvil admirando tu belleza, Adri… no pude resistirlo, más todavía cuando te pusiste esos pantys que llevas ahora bajo el vestido sin nada más, con esa transparencia tan erótica mostrando aún más tu estilizada figura y tu sexo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quería morir, él me sujetaba del brazo para que no dejara de mirarle a los ojos, pero no fui capaz. Sentía una enorme vergüenza y al mismo tiempo me sentía cachonda, era algo muy extraño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sé que no está bien entrar así en el vestuario de chicas y el haberte pillado así, Adri, aunque es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, te lo juro. &#8211; insistía él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esto no está bien&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tranquila, además de mis disculpas, te debo una y el próximo día me desnudo yo para que puedas mirarme cuanto quieras y así estamos en paz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Martín! &#8211; volví a recriminarle zafándome de su mano que aún seguí agarrando mi muñeca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Prácticamente salí de allí corriendo, también de una forma infantil, pero no es que tuviera miedo o vergüenza de él sino de mi misma. Esas últimas palabras en las que me decía que me la debía, con la idea de poder verle desnudo a él, fueron demasiado para mí y me metí en el coche con premura antes de que por mi mente pasara alguna tontería más. No dejaba de imaginarle desnudo y con un miembro enorme entre sus piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salí disparada de allí muy excitada y sin dejar de pensar en lo sucedido. Nada más llegar a casa, me encontré con Raúl que me miró algo sorprendido, supongo que al ver mi cara traspuesta y en buena parte sofocada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola cariño. ¿Estás bien?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, sí &#8211; le dije sin detenerme en dirección a mi cuarto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No me vas a dar un beso? &#8211; me dijo de pronto Raúl.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hacía mucho que él no me pedía un beso ni que me mirara de aquella forma. Un cosquilleo de temor se apoderó de mi interior e intentaba por todos los medios que no se me notara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, estás espectacular, hace tiempo que no te veía ese vestido blanco. &#8211; añadió mirándome de arriba a abajo, viendo que aquella prenda era más corta de las que suelo usar y muchísimo más ceñida que el resto de mi vestuario, dejando a la vista, aparte de mis curvas, una buena porción de mis muslos embutidos bajo los pantys.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me metí en mi habitación y me quité el vestido, volviendo a verme frente al espejo. Me dije a mí misma que aún era capaz de atraer a los hombres, y no solo eso, sino a uno de los más espectaculares que había visto en mucho tiempo, alguien que me tenía loca por completo en estos últimos días y lo más sorprendente, había conseguido con esa indumentaria despertar también la atención de mi marido que siempre andaba apático y desinteresado en todo lo mío. Eso me hizo sentirme mucho más atractiva y la imagen en el espejo, tal y como estuve en el vestuario ante la vista de Martín, ayudaba a sacar esa parte más salvaje y atrevida de mí interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes? ¡Estás buenísima! &#8211; dijo de pronto Raúl que me observaba apoyado en la puerta de nuestra habitación sin que yo me hubiera dado cuenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volví a hacer el gesto de taparme al verle allí mirándome detenidamente tan solo vestida con mi pequeño sujetador y esos pantys semi transparentes, sin bragas debajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te irás a tapar ante tu marido, ¿no? &#8211; protestó él acercándose a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, cariño, es que me has asustado &#8211; respondí temblando bajo su abrazo y temerosa de que pudiera sospechar algo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://galleries.allover30.com/mature/Eden/nYnkwb/ede001034002800006.jpg" width="424" height="636" />Retiré mis manos de mi cuerpo y él disfrutó observando mi cuerpo bajo aquel atuendo transparente que dejaba muy poco a la imaginación, especialmente mis pezones bajo el sostén y mi rajita expuesta bajo los pantys.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Estás bien, de verdad? &#8211; fueron las palabras de mi marido junto a mi oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, sí… &#8211; le respondí todavía aturdida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Estás muy sexy! &#8211; dijo separándose de mí para observar esa indumentaria tan inusual en mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias &#8211; respondí notando como el calor subía por toda mi cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ahora vienes del gym? &#8211; me interrogó sin dejar de mirarme seriamente a los ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; respondí intentando que no notara mi apuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me sorprendió mucho que me preguntara eso, Me quedé callada mirándole y eso me hizo recapacitar para poner freno de una vez por todas a esa tontería que me estaba enturbiando la cabeza y todo mi cuerpo, haciéndome comportar como una niña y no como una mujer hecha y derecha, esposa y madre de familia. Tenía que dejar de ver a ese chico y de comportarme así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí que te ha sentado bien hacer ejercicio. &#8211; volvió a decir mi esposo con su vista clavada primero en mis pezones erectos y en mi vulva dibujada bajo los pantys.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Raúl, solo llevo dos sesiones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero dos sesiones intensas, ¿no? Son casi las diez. Te ha dado fuerte eso de la gimnasia&#8230; &#8211; añadió él, en un tono que me pareció que salía con cierta ironía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, lo necesitaba. &#8211; respondí intentando ser natural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, imagino… con el amigo de Darío, ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegué a pensar que Raúl sospechaba más de la cuenta y ahora estaba pagando las consecuencias de mi comportamiento tan indiscreto como poco inteligente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Todo el mundo habla maravillas de ese chico. ¿Martín, se llama?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si &#8211; respondí de nuevo sin que notara mi turbación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Darío, Martita… y ahora tú. Debe ser un crack ese joven… me gustaría conocerle. &#8211; sentenció.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intenté disimular y que no siguiera con su interrogatorio para averiguar cosas que no debían ser. Pensé que en realidad yo no había hecho nada malo, pero mis titubeos podrían interpretarse bastante mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al día siguiente hablé con Darío para que fuera él quien llevara a Martita a las clases de pádel con Martín, con la excusa de no encontrarme muy bien, porque en el fondo yo sabía que volver a verle era tener de nuevo un montón de turbulencias en mi cuerpo y en mi cabeza. No estaba dispuesta a que eso me volviera a descontrolar. Había que pararlo&#8230;. de raíz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante el resto de la semana me dediqué a mí misma con una sesiones de estética, mi peluquería, mis amigas, con las que solíamos ir de compras y de algún modo borrando de mi mente tanta calentura y evadiéndome de posibles peligros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella tarde precisamente mis amigas y yo estábamos de compras por distintas tiendas y centros comerciales y una de ellas me comentó que mis trapitos estaban siendo más atrevidos y ajustados de los que suelo comprar. Intenté convencerlas que eran para deslumbrar a mi marido, pero se extrañaban de mi comportamiento, pues nunca compraba falditas tan cortas, ni pantalones tan ceñidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En otro momento de conversación con mis amigas en nuestro café de después de las compras una de ellas comentó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Desde que vas a clase de gimnasia, estás desconocida, parece que vas a comerte el mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, simplemente quiero estar en forma. &#8211; dije quitando importancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, teniendo un profesor como el que tienes, cualquiera no se come el mundo, jajaja… &#8211; añadió otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Oye, que es el amigo de mi hijo! &#8211; respondí toda digna para evitar cuchicheos, pero ellas rieron y aquello también me hizo sentir incómoda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto un mensaje llegó a mi móvil, precisamente cuando estaba distraída con nuestra conversación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “Hola Adri: Espero que no estés enfadada por lo del otro día. Vuelvo a pedirte disculpas, pero es que verte desnuda fue irresistible para mí” &#8211; decía el mensaje de Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi cuerpo se convulsionó al leer aquel texto y mi cara debía ser todo un poema , pues una de mis amigas me preguntó alarmada:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te encuentras bien, Adri?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, sí, no pasa nada. &#8211; respondí intentando disimular mi nerviosismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Parece que te han dado un susto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no es nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto el siguiente mensaje:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “No has venido a traer a Martita a clase, ni has vuelto por el gym para dar tu sesión de ayer, supongo que sigues disgustada o enfadada conmigo. No sé cómo disculparme”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “No pasa nada Martín, no pude ir por allí, fue por otros motivos” &#8211; contesté al mensaje con otro que me pareció más o menos correcto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “Pero ¿no vas a volver a venir a hacer nuestras sesiones en el gym?” &#8211; respondió el joven mientras mi cuerpo seguía revolucionado</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “Es que apenas tengo tiempo” &#8211; le devolví esa excusa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “No hay problema. Luego me paso por tu casa y damos las clases en tu gimnasio”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo mi cuerpo ardía y me levanté en dirección al baño mientras mis amigas me miraban sorprendidas. Una vez allí encerrada, me miré en el espejo y volví a advertir mi imagen de mujer cachonda que me devolvía el reflejo, con mis pómulos rojos, mis ojos vidriosos y mis pezones marcados sobre la blusa. Tuve que mojarme la cara con agua fría y también parte de mi nuca con la intención de apagar un fuego incontrolado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “No, Martín, no vengas a casa” &#8211; contesté en otro mensaje, intentando detener esa locura poniendo algo de racionalidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; “Bueno, de todos modos iré a ver a Darío que me ha llamado y si estás con ganas podemos darnos una sesión”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi cuerpo no era capaz de comportarse de forma normal y mi sexo volvía a encharcarse sintiéndome más cachonda por momentos. Mi mente tampoco atinaba a responder y preferí no hacerlo, justo cuando entró una de mis amigas al baño preocupada por mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intenté explicarle que esos mensajes que había recibido eran sobre la salud de un tío mío que habían hospitalizado, pero no sé si fui muy creíble, ni cuando me despedí de ellas y salí de allí casi a la carrera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://galleries.allover30.com/mature/Eden/nYnkwb/ede001034002800007.jpg" width="424" height="636" />Al llegar a casa oí unas risas que provenían del jardín y me acerqué a ver quiénes estaban en la conversación. La imagen que me encontré me sorprendió muchísimo. Allí estaba mi hijo Darío, mi marido y entre ellos, Martín, sentados los tres sobre las hamacas y bebiendo unas cervezas. Martita, más alejada, jugaba con sus muñecas al borde de la piscina. Los tres hombres hablaban seguramente de fútbol o de mujeres, pero se callaron al verme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira, aquí está Adri. &#8211; dijo mi marido al verme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola. &#8211; respondí intentando parecer amable y cordial, pero estaba sintiendo temblores por todo mi cuerpo y unos miedos que me atenazaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cariño, apenas me habías hablado de Martín, es encantador &#8211; añadió Raúl, mi esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento pensé que me lo estaba reprochando y estaba a punto de darle una excusa tonta, pero él continuó diciéndome:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estábamos hablando con Martín que es tontería que te prepares en el gym, si te falta tiempo y que puedes hacerlo aquí en casa, en nuestro propio gimnasio. Me parece una buena idea.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nada de peros, querida. Ya me dijo Darío que este chico es un crack, además si has decidido hacer algo, tienes que acabarlo, mujer y me alegro que por fin te dejes orientar por un profesional como él &#8211; añadió Raúl dirigiendo su mirada a Martín que no dejaba de sonreírme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero, en realidad no sé si es necesario… &#8211; intentaba disculparme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro que lo es. Además he visto que Martín ha conseguido con Martita lo que nadie hasta ahora. No solo ha sabido encauzarla con las clases de pádel, sino que también se está volviendo mucho más responsable. Todo gracias a este chico. &#8211; añadió chocando su vaso de cerveza contra el de Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuestro invitado me sonreía como si nada hubiera pasado entre nosotros… bueno en realidad no había pasado nada… ¿O sí?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me senté con ellos en otra de las hamacas y después de servirnos otra ronda de cervezas allí mismo en el jardín, mi marido estaba entusiasmado con Martín y también con la idea de que fuera mi preparador personal. Incluso él mismo fue a enseñarle el gimnasio muy displicente, algo que volvió a sorprenderme, precisamente porque nunca se preocupaba por nada de lo mío y menos de que tuviera clases de gimnasia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me volví hacia mi hijo que también parecía aprobar mis clases con Martín en casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu padre está muy raro. &#8211; le comenté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé, está desconocido, enseñándole la casa a Martín y todo eso, nunca lo hizo con ninguno de tus amigos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, Martín es un tío genial… &#8211; comentó él para destacar la diferencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro. ¿Y no te molesta que venga a casa? &#8211; le pregunté dando un trago de cerveza esperando impaciente su respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué me iba a importar, mamá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Quiero decir a darme clases, no sé, lo que hablamos el otro día… &#8211; dije como queriendo que aquello fuese el freno que necesitaba. Pero me equivocaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Fue una chorrada mía, mamá, ya sé que no va a pasar nada, no sé por qué me hice esa idea. Ya sé que no vas a tener nada con él. Me dio un punto raro</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y no crees que él pueda seducirme? &#8211; hice la pregunta a mi hijo y en el fondo a mí misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es un buen amigo, confío en él y sobre todo en ti. Sé que no le vas a ser infiel a papá. &#8211; añadió muy seguro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tuve que dar otro trago de mi vaso para intentar disimular mi nerviosismo, pero casi me atraganto al hacerlo. Creo que esa última frase de Darío me puso todavía más incómoda y tensa, porque no estaba muy segura de saber guardar las distancias con un chico con el que me deshacía entera. La sola idea de estar a solas en casa con Martín me hacía vivir un cosquilleo por todo el cuerpo que no era normal y por otra parte me sentía muy débil, llena de miedos, sin saber en qué podría acabar todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El caso es que es verdad lo que comentaba mi esposo, algo debía tener Martín para tenernos a todos hipnotizados. Primero a Darío, a quien consideraba él mismo como su mejor amigo, después Martita, que efectivamente había cambiado de actitud desde que tomaba clases de pádel con ese joven. Yo naturalmente estaba loca perdida por el chico, pero es que hasta el desinteresado por todo, que era mi marido, estaba ahora encantadísimo con Martín. Todo se ponía contra mí ¿O debería decir a favor?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, cariño, cámbiate y no perdáis el tiempo y dar unas clases para no perder tiempo. &#8211; me dijo Raúl y haciendo señas a Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Pero hoy? &#8211; respondí mirándoles sorprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro. &#8211; respondió mi esposo con una caricia en mi brazo que hacía tiempo no me daba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miré a mi hijo intentando ver en su cara algún tipo de advertencia o de aviso como hizo días atrás, sin embargo al ver a su padre tan decidido y viendo que aquello no tenía la menor importancia, me sonreía aprobando lo que todos daban por hecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba tan impactada, tan sorprendida y tan aturdida con todo que me metí en mi cuarto, me puse las mallas de gimnasia de mi primer día y bajé a dar mi clase particular con Martín, olvidándome de todo y queriendo borrar miedos y fantasmas de mi cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al bajar, fue mi marido el primero que me sorprendió:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Caramba Adri, que cuerpazo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias &#8211; respondí halagada y nuevamente sorprendida pues hacía tiempo que no me prestaba ningún tipo de atención.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí que ha conseguido este chico hacerte cambiar, moldear ese cuerpo y convertirte en una jovencita. &#8211; añadió levantando su vaso en señal de admiración sin dejar de mirar mis muslos y mi culo bajo esas mallas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si el supiera lo que había conseguido ese chico, además de cambiarme y de darme clases de gimnasia y no era otra cosa que revolucionar mi cuerpo y mi mente hasta límites insospechados, pensé para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tenía muchas dudas por saber si Raúl podría sospechar algo y me estuviera poniendo a prueba, pero ¿Qué había de malo en que un amigo de mi hijo me ayudara preparándome con mis aparatos de gimnasia para exclusivamente ponerme en forma?, ¿Por qué habría de pasar otra cosa si yo me ponía en mi sitio y a Martín en el suyo?, ¿Qué tendría que sospechar mi esposo si no había pasado nada ni tendría por qué pasar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cuanto me metí en el gimnasio ya estaba Martín esperándome y volvió a sonreírme al verme aparecer ataviada con esos leggings negros y mi top que resaltaba mi pecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estás preciosa, Adri, como siempre.- dijo el amigo de mi hijo con uno de sus piropos y me invitó a sentarme en un banco de pesas para iniciar una suave tanda de calentamiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Él llevaba también su pantalón de lycra ajustado hasta medio muslo y una camiseta de tirantes muy ceñida a su cuerpo mostrando la silueta de toda su musculatura, que para mí era perfecta. Me senté en el banco y mi postura era bastante expuesta, la verdad, pues estaba tumbada boca arriba con mis piernas muy abiertas. Me colocó dos mancuernas de pequeño peso en los brazos y me indicó que fuera acercándolas a mi pecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los primeros ejercicios fueron con las pequeñas pesas para potenciar el tono muscular de los brazos, boca arriba, después boca abajo y me fue aumentando el peso hasta terminar la tanda con unas pesas de cinco kilos cada una. Ya me estaban doliendo los brazos y los hombros, así que Martín al verme tan esforzada, me agarró por la muñeca suavemente y con firmeza a la vez mirándome a los ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tranquila, no fuerces. Ya están los brazos, ahora pasemos a las piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me ordenó sentarme sobre una colchoneta boca arriba mientras me ponía unas gomas elásticas alrededor de mis tobillos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora, abre y cierra las piernas, notarás la tensión. &#8211; me indicaba mi instructor, aunque yo no podía quitar ojo de su pectoral marcado bajo la camiseta y recordando el momento en el que le vi todo su torso desnudo en aquel vestuario días atrás. Mi vista también fue hasta llegar a su paquete, pensando en sí era posible que allí se escondiera un pene de 23 centímetros</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo seguía abriendo y cerrando mis piernas mientras mi profesor no perdía detalle en inspeccionar todo mi cuerpo, especialmente sus ojos, que se iban a mi entrepierna cada vez que yo tenía la goma tensada por mis muslos que se mantenían bien abiertos. Por un lado estaba algo cortada, pero por otro me encantaba la sensación de sentirme observada de aquella manera por él. Seguía pensando en que no había nada malo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El siguiente ejercicio era sobre un balón gigante que nunca había usado anteriormente en mi gimnasio particular y con el que Martín me fue indicando distintos ejercicios. El primero era estar sentada sobre esa enorme pelota y mis piernas abiertas haciéndola girar sobre mi culo en círculos, después sentada en el borde y recorriendo de adelante a atrás, al tiempo que él me sujetaba por las axilas, por la cintura, incluso alguna mano se posó accidentalmente sobre mi pecho. No sólo no me molestó, sino que sentí un delicioso cosquilleo en un acto aparentemente inocente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora sentada, abre y cierra las piernas mientras avanzas con tu trasero sobre la pelota.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Así? &#8211; le preguntaba yo, pero me parecía que lo estaba haciendo mal, aunque siempre expuesta en una pose que parecía más un reclamo sexual que otra cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Notas los músculos de tu vagina? &#8211; me preguntó de improviso, Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aquella pregunta me dejó descolocada, pero en realidad era cierto, notaba como apretaba los músculos cercanos a mis ingles, mis posaderas y especialmente la tensión de los músculos de mi entrepierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, lo noto. &#8211; respondí con una leve sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, es genial sentir como se tensan ahí los músculos, ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues verás que luego tus relaciones sexuales mejoran.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://galleries.allover30.com/mature/Eden/nYnkwb/ede001034002800010.jpg" width="424" height="636" />&#8211; Sí, Adri, cuando tengas sexo, verás que tu vagina ha ido incorporando nuevos movimientos que antes estaban dormidos y se irán reforzando músculos que harán más satisfactorias tus relaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio? &#8211; pregunté sorprendida, mientras él asentía divertido al ver mi cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, las tuyas… y las de tu marido que saldrá beneficiado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En mi cabeza daba vueltas la idea de tener sexo, pero no precisamente con mi marido, sino con ese chico que tenía delante y que me estaba volviendo completamente loca. De vez en cuando mis ojos volvían a su entrepierna sin dejar de imaginar la grandeza que se escondía debajo tal y como todos comentaban y que yo seguía sin creerme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora ponte boca abajo sobre la pelota y haz lo mismo sobre tu bajo vientre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que me caigo. &#8211; le dije cuando vi que perdía el equilibrio y me deslizaba de costado por la enorme bola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te preocupes, yo te sujeto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese instante las dos manos de Martín se apoderaron de mi culo y se mantuvieron firmes allí. Tenía que haber gritado, debería haberle dicho que no me tocara con tanto descaro, mi obligación era advertirle que mi marido o mi hijo podían entrar en cualquier momento, sin embargo me sentía tan bien bajo los brazos potentes de ese chico, que me estaba sobando el culo mientras yo me movía en círculos sobre la bola gigante, notando como mi sexo palpitaba y mi culo sentía un placer inusitado. No deseaba que aquello acabara nunca&#8230; ni que esas enormes manos abarcaran mi culo con total descaro pero de una forma deliciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese instante apareció Martita en la puerta del gimnasio y debió quedarse sorprendida por mi postura, tumbada boca abajo sobre la pelota y las dos manos de Martín aferradas con fuerza a los cachetes de mi culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanté como un resorte, intentando aparentar normalidad, pero el hecho de que me hija me viera en aquella situación me hizo sentir esos miedos de nuevo y una impresión que no quería que ella notase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola cariño. &#8211; dije</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola, ¿os queda mucho? &#8211; preguntó la pequeña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estamos acabando. &#8211; añadió Martín que también parecía nervioso con la aparición inesperada de Marta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah, vale, tenemos que ir al club para mi clase de pádel. &#8211; inquirió mi hija sin dejar de mirarme, haciéndome sentir muy incómoda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando la niña abandonó el gimnasio, mi profesor me dio dos besos y al hacerlo apoyé mis manos sobre su pecho y casi me da algo sintiendo sus labios tan cerca de los míos, porque lo cierto es que su boca estuvo a muy pocos milímetros de la mía. Desapareció de mi lado dejándome de nuevo, aturdida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Adri! &#8211; me llamó Martín justo cuando ya estaba saliendo por la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dime Martín &#8211; respondí notando cómo mi corazón latía a toda pastilla y mi sexo seguía palpitante igualmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chico miró a su alrededor asegurándose de que estábamos solos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tienes un culo precioso. Y muy paradito como decís los argentinos. La cola más bonita que he visto jamás. &#8211; añadió y desapareció con su gran sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé cachonda perdida sobre la colchoneta sin poder responder, ni decir nada y viendo desaparecer a ese hombre que me encandilaba con cada momento vivido cerca de él, incluso alejado de mí, recordándole.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Naturalmente me fui a duchar y tuve que terminar ese calor que me invadía con otro de mis deditos, dándome placer con mis caricias e imaginando de nuevo a mi profesor. No tardó en llegarme un orgasmo que me dejó temblando de placer y que seguía reviviendo en mi cuerpo cosas que no estaban latentes desde hacía mucho tiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">CONTINUARÁ&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://galleries.allover30.com/mature/Eden/nYnkwb/ede001034002800016.jpg" width="600" height="900" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Preparador personal 1&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2023 13:50:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduras]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO 1 Siempre me he considerado una mujer afortunada a todos los niveles, pero a veces las cosas no son como una cree o como deberían ser y cuando parece que lo tienes todo y no te hace falta nada más, descubres que no es así exactamente, pero bueno, para no liar la cosa relataré la historia desde el principio y voy poniendo en antecedentes para que se comprenda mejor: Mi nombre es Adriana, aunque todos me conocen por Adri. Soy argentina, de nacimiento pero vivo en España desde hace más de quince años. Actualmente tengo 45 y estoy felizmente [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><br /><span style="font-size: 14pt;"> CAPITULO 1</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siempre me he considerado una mujer afortunada a todos los niveles, pero a veces las cosas no son como una cree o como deberían ser y cuando parece que lo tienes todo y no te hace falta nada más, descubres que no es así exactamente, pero bueno, para no liar la cosa relataré la historia desde el principio y voy poniendo en antecedentes para que se comprenda mejor:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_013_6919.jpg" width="424" height="566" />Mi nombre es Adriana, aunque todos me conocen por Adri. Soy argentina, de nacimiento pero vivo en España desde hace más de quince años. Actualmente tengo 45 y estoy felizmente casada, bueno, puntualizo: estoy casada y soy feliz. Estoy muy orgullosa de mi familia, con dos hijos preciosos: El mayor, Darío, de 20 años, está cursando segundo de historia del arte en la universidad. Mi hija pequeña, Martita, de diez, es mi chiquitina y reconozco que me desvivo por ella, a pesar de que&#8230; como se suele decir, llegó por accidente. Mi marido, Raúl, es un importante ejecutivo de una gran multinacional y eso nos ha permitido poder tener una vida más que placentera, llena de lujos y comodidades, por eso lo de ser afortunada y reconozco que me he convertido en una pija en muchos aspectos, pero en el fondo he de confesar que me gusta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Raúl y yo nos conocimos en Buenos Aires cuando él visitaba a una de las empresas de mi país. Yo por entonces era azafata de vuelo y las coincidencias o las casualidades hicieron que nos re-encontráramos en varias ocasiones, unas en pleno vuelo y otras en un hotel, aunque a decir verdad alguna era premeditada por mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Recuerdo aquella época con bastante nostalgia, en la que ambos éramos además de jóvenes muy fogosos, haciendo de nuestra vida íntima un regalo esperado cada día por ambos. Nuestros encuentros se hacía más que necesarios a medida que nos íbamos conociendo más. Además de enamorados, éramos dos buenos amantes y subrayo lo de “éramos”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apenas un año después, contrajimos matrimonio. Yo me retiré de mi profesión para dedicarme a mi marido y posteriormente a mis hijos, aunque no precisamente para ser una de las de la pata quebrada, ni mucho menos. Debido a nuestra aventajada posición he podido siempre disfrutar de mi familia y al tiempo dedicarme todo el tiempo del mundo a mí misma. Siempre fui muy coqueta, incluso ahora, por eso que me gusta cuidarme especialmente en la terreno físico, ya que en el mental, siempre que puedo me enriquezco aprendiendo cosas, especialmente los idiomas que se me dan muy bien, pero es que además disfruto aprendiéndolos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Reconozco ser una mujer agraciada físicamente, aunque para ser honesta, siempre ayudada por unas buenas sesiones de belleza y cuidados personales, con gimnasia, deporte y todo eso. Procuro acudir a la esteticene, al menos una vez por semana, tomar mis rayos UVA para tener todo mi cuerpo moreno, mis sesiones de depilación láser me permiten tener el cuerpo sin nada de vello. Soy una fanática de cuidar mi cabello que es moreno y largo y mi peluquera sabe que soy exigente, pero me conoce a la perfección. De siempre me gustó mucho el deporte y practico natación a diario en mi piscina, pádel dos veces por semana en el club y ejercicios en mi gimnasio de casa para no perder el fondo físico y al tiempo mantener erguido mi busto, tener mi cintura plana y mi culito respingón, que es sin duda uno de mis fuertes que siempre procuro ensalzar, junto a mis piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi marido en cambio dejó de ser el guapo y elegante hombre que me sedujo tiempo atrás y no sólo porque se haya quedado calvo con el tiempo, algo que es casi inevitable para muchos hombres, lo mismo que su prominente barriga, pero es que tampoco ha hecho nada por evitar un deterioro notable y con el paso de los años, si no pones remedio, estos no perdonan. Él solo se ha preocupado de que su vida se centre en sus negocios y como mucho en estar tumbado a la bartola, como se suele decir. Siempre ha odiado lo de cuidarse y hacer deporte. Vamos, todo lo contrario a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi vida social está siempre ocupada en uno de mis vicios que son las compras y gracias a mi poder adquisitivo no me he privado de ningún capricho, comprando continuamente trapitos, joyas y cosas que a veces, sinceramente, no me sirven para nada. Tengo un grupo de amigas del club de pádel y allí solemos reunirnos cada cierto tiempo, para charlar, criticar a los hombres y “quemar” nuestras tarjetas de crédito, como solemos decir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De mi vida íntima poco tengo que contar, dejó de ser hace tiempo aquella vivida tiempo atrás, pero supongo que la rutina y la desidia han ido contribuido para que fuera decayendo paulatinamente y ahora lo de tener sexo con mi marido se ha convertido en casi anecdótico. Reconozco que a veces me siento caliente, pero o bien él se encuentra muy cansado o no encontramos el momento oportuno, pero el caso es que tengo que recurrir a mi autosatisfacción para apagar esos momentos ardientes. Vamos que en ese sentido mi vida es de lo más aburrida y hasta hace poco creía que era lo normal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_023_37ec.jpg" width="424" height="566" />Un buen día todo cambió de repente sin haberlo premeditado ni preparado. Ese giro en mi vida se produjo el día que yo me encontraba en el club de pádel y estaba duchándome después de un partido con una de mis amigas y oía a unas chicas que reían en el vestuario sobre las gracias de un nuevo monitor que había llegado al club. No dejaban de nombrarlo, de decir que Martín era guapísimo, que estaba muy bueno, que todas querían que él les diera las clases y que soñaban con que les diera “algo más”. En ese momento no le di más importancia, ya que comprendía que eran chavalas jóvenes en plena efervescencia sexual, en la que un profesor de pádel nuevo y guapete les había causado sensación. Era lógico y en cierto modo añoraba mis épocas juveniles cuando yo también andaba revoloteando con los chicos y la verdad es que sentía algo de envidia, primero por su juventud alocada y segundo por sentir ese chispazo en el cuerpo que te mantiene caliente casi de continuo, pensando en chicos, soñando con estar con uno y con otro. Las risas de aquellas chicas se oían por todo el vestuario y nombraban a ese tal Martín como un chico muy especial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa misma tarde, mi hijo me esperaba en la cafetería del club como otras muchas veces, pero en esa ocasión estaba en la barra acompañado de un joven muy atractivo. Enseguida comprendí que era uno de sus amigos, al que por cierto, no había visto antes y que me pareció espectacular, sin que apenas pudiera ver claramente su cara, pero observándole vestido con su indumentaria deportiva, le hacían parecer más atrayente si cabe. Su camiseta se ajustaba a un cuerpo robusto y muy bien formado y su pantaloncito de tenis corto permitía ver unos prominentes muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya sé que en esos momentos una debe pensar que podría ser su madre, pues ese joven debía tener la edad de mi hijo Darío, sin embargo, me ajusté el sostén tirando de mi blusa hacia abajo para mostrar más canalillo y subí instintivamente mi falda de tubo para enseñar algo más por encima de la rodilla; ya dije que soy muy coqueta, siempre me ha gustado provocar de esa manera, no lo puedo remediar. A continuación me acerqué a la barra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola &#8211; saludé sonriente mirando a mi hijo y de reojo a su amigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos se dieron la vuelta, pero tras el saludo de Darío, solo me pude fijar en su amigo. De cerca era aún más impresionante. Sus ojos de un verde intenso, unos pómulos marcados, sus cejas muy bien definidas, su nariz perfecta, su barbilla con un pequeño hoyuelo, sus labios gruesos, su sonrisa deslumbrante y el cuerpo que ya había podido catar a distancia me dejaron realmente impactada. Hacía tiempo que no sentía algo así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola mamá, este es Martín &#8211; comentó mi hijo presentándome a su amigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento entendía las risas nerviosas de aquellas chiquillas en el vestuario, hablando del tal Martín, que sin duda era el que tenía yo enfrente en ese momento, pues casi lo habían retratado ellas, pero incluso se habían quedado cortas en sus definiciones. El chaval era realmente increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola. Me llamo Adri &#8211; tardé en responder cuando estiré mi mano para saludarle y sin dejar de hipnotizarme con su blanca sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Caramba, ¿en serio es tu madre? &#8211; contestó ese portento sin dejar de sonreír y admirando mi cuerpo que en ese momento no paraba de temblar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hacía tiempo que no vivía nada parecido y si bien es verdad que muchas veces me he sentido atraída por un hombre, unas veces por su cuerpo, algunas otras por su mirada o por su sonrisa, en ese momento yo estaba temblando de tener a un chico perfecto delante de mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Martín tomó mi mano y llevando el dorso hasta su boca la beso suavemente con una caballerosidad impropia de un joven, pero que me encandiló aún más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Nunca hubiera jurado que fuera tu madre, Darío. &#8211; añadió el chico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_026_92a0.jpg" width="424" height="566" />Yo no era capaz de articular palabra, simplemente sonreír ante su cumplido y ante la incomodidad de sentirme muy extrañamente atraída por ese chico… demasiado joven para mí, pero demasiado bueno para ser verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, Darío, quedamos en eso, nos vemos mañana en el gimnasio. ¿Vale? &#8211; comentó el deslumbrante Martín a mi hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale, nos vemos. &#8211; contestó este a su saludo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Espero volver a verla Adri.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Por favor, tutéame &#8211; le dije al tiempo que él volvía a besar mi mano, aunque mis imaginaciones me hacían ver que esos labios se podían posar sobre los míos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro, perdona Adri, espero volver a verte. &#8211; añadió con su deslumbrante sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando me quise dar cuenta, mi vista se fue detrás de su culo y me quedé observando sus andares hasta verle desaparecer del local. Creo que mi hijo se dio cuenta pero no dijo nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Esto… nunca me hablaste de Martín. &#8211; comenté a mi hijo al quedarnos solos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ah no? &#8211; preguntó mi hijo tomando un trago de su bebida isotónica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, no le he visto nunca, la verdad. ¿Es compañero de universidad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No mamá, le conozco del gimnasio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ah, entiendo. Coincidís allí. Pero tampoco le relaciono, no recuerdo que sea amigo tuyo ni el hijo de ninguna de las familias con las que solemos tratar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Mamá qué intrigada estas… &#8211; respondió Darío con una sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, no. Simplemente que me gusta saber con quién andas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ya. En realidad Darío no es de una alta posición como nosotros, ni tampoco es cliente del gimnasio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿No?, ¿Entonces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, es monitor del gym y también aquí es monitor de pádel para los niños en el club.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te sorprende?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, no. Pero como le presentaste como amigo… &#8211; respondí todavía con más curiosidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, siempre me andas controlando. Es un amigo y punto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, no te molestes, es que no le conozco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Martín es un amigo, porque es un gran tipo y aunque sea un muchacho que ha tenido que currar mucho para salir adelante y no se relacione con pijos como nosotros, no deja de ser alguien al que aprecio y es una buena persona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las palabras de mi hijo me dejaron ciertamente contrariada, porque mi intención no era ofenderle, ni tan siquiera poner condiciones para sus amistades, pero cuando le iba a explicar, él fue el que cortó la conversación sin dejarme terminar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, ya. ¿Nos vamos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale. &#8211; respondí algo avergonzada por haber hecho tanto interrogatorio a Darío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El viaje en el coche fue en silencio y yo no me quitaba de la cabeza la imagen de Martín, sus impresionantes ojos, sus perfectos labios, aquel cuerpo tan bien formado… Llegamos a casa y Raúl andaba con sus papeleos en su despacho, ni tan siquiera nos saludó al llegar, como tantas otras veces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me metí en mi habitación dispuesta a cambiarme y cuando me quedé en ropa interior me observé frente al espejo, preguntándome a mí misma si realmente había podido impactar a Martín, tanto como él lo había hecho conmigo. Luego pensé que era una tonta al pensar así, pues un muchacho de su edad se fijaría más en las chicas jóvenes, como es lógico. Me desnudé para ponerme una bata y al sacarme las braguitas noté que estaban húmedas en señal de que mi sexo había respondido a esos momentos de atracción lubricando esa parte fuera de lo normal. No me extraña que aquellas jovencitas estuvieran tan contentas describiendo a Martín, apenas le tuve delante de mí un minuto y me causó la misma sensación, incluso más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estuve ciertamente toda la tarde bastante excitada y tuve que acostarme con el calentón, porque una vez más Raúl se quedó en su despacho con sus papeles, dejándome caliente y en esta ocasión más todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Comencé a acariciarme suavemente mis pechos bajo el camisón y el hecho de no haberme puesto ropa interior me puso fácil la tarea de acariciar mi rajita suavemente sin impedimento de ningún tipo y curiosamente no necesité de un calentamiento previo, pues en apenas dos o tres minutos estaba tan ardiente que un orgasmo se apoderó de mí, haciendo que todo mi cuerpo se convulsionara sobre la cama y cerrando los ojos me dejé llevar con la imagen de Martín, viendo su boca, sus ojos, sus manos y en eso mi propia mano estaba atrapada entre mis muslos al tiempo que mi aliento jadeante se dejó llevar a una corrida como pocas veces había tenido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé cuando me quedé dormida, supongo que no mucho después pero a la mañana siguiente quise quitar importancia a todo ese lío con el amigo de mi hijo, que tanta expectación me había causado sin ver tampoco un motivo aparente, pero creo que es de esas veces en la que una no es dueña de sus actos ni de lo que sucede a su alrededor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me metí en la bañera e intenté por todos los medios borrar de mi mente esa actitud que me parecía infantil y poco sensata, pues ese chico, en cuestión de edad, podría ser perfectamente mi hijo, esos pensamientos chocaban en mi mente, sabiendo que estaba mal y por otro lado mi cuerpo seguía en sus trece y volvía a imaginarle, a tener sus labios cerca de los míos y su voz susurrante en mi oído, era algo que me poseía. Mis manos volvieron a acariciar mi sexo de forma suave al principio y frenética después, como si aquello fuera algo que necesitase con urgencia. Sentía un placer que me invadía por dentro y mi cuerpo se convulsionaba con cada caricia imaginando las manos de Martín sobre mi piel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_030_159e.jpg" width="424" height="566" />&#8211; Mamá, tengo que irme a la Uni, ¿necesitas algo? &#8211; era la voz de Darío al otro lado de la puerta del baño que me despertó de todos mis pensamientos dándome un susto de muerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, cariño. &#8211; contesté apurada retirando la mano de mi entrepierna como si mi hijo hubiese adivinado lo que hacía su madre al otro lado de la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ok mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Darío! &#8211; dije de pronto incorporándome de la bañera, agarrada a sus bordes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Dime mamá. &#8211; se oía su voz de nuevo tras la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tienes un segundo antes de irte? Quiero hablar contigo. – le dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero rapidito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me levanté de la bañera y me puse el albornoz sin casi tiempo a secarme. Al salir fuera del baño estaba mi hijo mandando algún mensaje con su móvil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Darío, cariño, ¿Me dijiste que Martín era profesor de pádel para los niños?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tardó un rato en contestar, algo que me hizo volver a estar incómoda, y aunque supuse que lo estaba pensando, me pareció también que pudiera estar leyéndome el pensamiento. Al fin me miró y contestó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mamá, es monitor para los críos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y las crías? &#8211; pregunté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, claro. ¿Por?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues nada, había pensado en meter a Martita a dar clases de pádel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿A Martita? &#8211; preguntó levantando su mirada hacia la mía muy sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; A ella no le gusta el pádel en absoluto, mamá, ya lo sabes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, tiene que hacer algún deporte y no tirada todo el día con la consola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Otra vez con la cantinela? &#8211; respondió Darío molesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, ya sé que soy una pesada con eso hijo, pero sabes que me atormenta veros todo el día jugando con esas maquinitas encerrados en vuestros cuartos desaprovechando el tiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No lo desaprovechamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, creo que voy a intentar convencer a la niña para que haga deporte. ¿Te parece? &#8211; esta vez lo dije más seria intentando imponerme ante Darío que estaba en una edad bastante complicada, por cierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale, lo que tu digas. &#8211; respondió de mala gana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, pues dame el teléfono de tu amigo y miro a ver si tiene algún horario libre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nada más decir eso, noté como mis carrillos ardían. Sin duda yo sabía que estaba comportándome de una forma tonta y lo de apuntar a Martita a las clases no era más que una absurda excusa para volver a encontrarme con ese chico. Tenía miedo de que mi hijo lo notara y al final me miró de arriba abajo y respondió:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale, te lo paso por un mensaje luego que ahora se me hace tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ni un beso a tu madre? &#8211; le dije cuando se daba la vuelta sin despedirse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A regañadientes me besó en la mejilla y salió corriendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Toda la mañana estuve nerviosa esperando el momento en el que mi hijo me mandase el dichoso mensaje y no se hubiera olvidado del dato del teléfono de su amigo. Cuando por fin me llegó y vi el texto en el que aparecía el número de Martín mi corazón empezó a bombear más rápido de lo normal. Pero ¿Por qué me estaba comportando así? ¿No era eso más propio de una chiquilla de la edad de él y no de la mía? ¿Qué me había hecho ese chico sin apenas tener contacto con él? ¿Cómo había podido tenerme tan loca ese crío?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Dudé unos instantes, con mi dedo en el móvil y al fin marqué su número. Me tuve que apoyar sobre la encimera de la cocina pues mis piernas temblaban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola. ¿Quién eres? &#8211; respondió la atrapante voz de Martín al otro lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola, soy… yo… Adri. &#8211; mis palabras salían entrecortadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Adri?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, soy la mamá de Darío…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ah, sí, claro!, ¡Qué bien!, ¿Cómo estás Adri?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bien, verás, le pedí tu número a mi hijo porque me dijeron que eres profesor de pádel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pues quería saber cuándo podrías tener horas libres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Para ti? No creo que te hagan falta, juegas muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? Yo… &#8211; contesté algo aturdida por su comentario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, Adri, no creo que necesites clases, te he visto jugar y eres muy buena..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Me has visto? &#8211; mi corazón bombeaba tan fuerte que casi lo notaba sobre mis sienes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro que te he visto y me tendrías que dar clases tú a mí, jeje..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, jajaja, las clases no son para mí, serían para mi hija Marta. &#8211; respondí intentando parecer natural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ah, vale, claro. Pásate por el club esta tarde y concertamos una hora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; De acuerdo, Martín. Muchas gracias. A las cinco te veo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Muy bien, te espero. Un beso, Adri.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando dijo lo del beso volví a notar como mi sexo emanaba la humedad que yo creía estaba traspasando mis braguitas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pensando como una persona sensata tendría que haber dejado todo en ese momento, pero no estaba muy convencida de hacerlo. Reconociendo que el tonteo estuvo bien en un principio, incluso con la lejana idea de que yo pudiera atraer a ese joven, no me parecía medianamente normal estar jugueteando con él o al menos intentándolo. Desde luego, me tocó luchar con Martita, pues ella tampoco puso de su parte cuando le sugerí que tenía reservadas unas horas con un nuevo monitor de pádel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras la discusión con mi pequeña llegamos ella y yo al club a las cinco en punto y no podía evitar estar terriblemente nerviosa. Miré mi atuendo en el espejo de recepción y me di cuenta que me había vestido para la ocasión algo más atrevida que de costumbre. Mi falda negra de cuero era más corta de las que suelo usar y mi blusa, seguramente aquella que se me quedó una talla más pequeña. Mis zapatos de tacón ensalzaban mis piernas. Por un momento el reflejo del espejo me devolvió la imagen de mi cara cargada de lujuria dibujada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Hola Adri! &#8211; saludó Martín al verme desde lejos pudiendo notar cómo me escaneaba de arriba a abajo. Sin duda había conseguido que se fijara en mí y aquello me gustaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola Martín. – respondí juntando mis muslos pues ese juego me seguía poniendo nerviosa y excitada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Iba a darle la mano, pero de pronto él me tomó por la cintura con ambas manos y me plantó dos besos, consiguiendo que mis carrillos ardieran y mis piernas temblaran aún más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras guiñarme un ojo de un modo pícaro, sonrió a mi hija que estaba a mi lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Así que tú eres la famosa Marta? &#8211; le preguntó pellizcando suavemente su nariz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; contestó mi hija algo cortada. Siempre ha sido algo tímida, supongo que como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, no imaginaba que fueras tan guapa. &#8211; añadió el chico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Gracias. – respondió la niña con vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Eres igual que tu madre. &#8211; dijo esto y al mismo tiempo me miró de forma descarada y volvió a guiñarme un ojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Eso dice todo el mundo… &#8211; añadí yo intentando no despertar ninguna sospecha en Marta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Así que quieres apuntarte a pádel? &#8211; comentó Martín a la pequeña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, yo… &#8211; contestó ella y miró mi cara que intentaba recomponer todo y disimular, pero por la sonrisa de Martín, enseguida me di cuenta que él lo imaginaba, que casi podía leerme el pensamiento y que el motivo de traer a mi hija no era otro que el hecho de volverle a ver.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No has jugado nunca, creo, pero ¿Te parece que probemos a echar un partidillo, Marta? &#8211; preguntó Martín a mi hija haciéndola sentir más cómoda y en cierto modo a mí también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por un momento pensé que ella se iba a negar, sin embargo aceptó con una gran sonrisa. Sin duda la simpatía de Martín, había conseguido convencerla para dar esas clases a las que tanto se oponía en un principio en casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Puedes volver a las seis, Adri? &#8211; me comentó Martín sin dejar de mirar a mi escote.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, claro, pero no hemos hablado de tarifas y horarios… &#8211; dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Tranquila, primero hagamos unas clases de prueba con Marta y después vemos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La hora de espera se me hizo interminable, pues estaba como loca por volver a ver a Martín. Ese chico había conseguido cosas que hacía tiempo tenía olvidadas. De siempre me ha gustado lucirme y ponerme sexy, haciendo que muchos hombres me miren, me sonrían o incluso me piropeen, pero con Martín, la cosa había superado todo y la atracción era como un chispazo. Yo parecía gustarle, al menos a mí me daba esa impresión, pero desde luego, él a mí, me estaba volviendo loca, haciendo que me comportara como una boba. Soy una mujer madura, pero en ese momento yo me veía a mí misma como una jovencita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Naturalmente las clases con Martita funcionaron y así me lo hizo ver Martín y mi propia hija que se sentía muy a gusto con su nuevo monitor, algo que me encantó pues me daba la oportunidad de volver a verle cada poco tiempo aunque solo fuera para traer a mi hija al club y recogerla una hora después. Así fue durante unos cuantos días y en cada ocasión yo procuraba lucir mi cuerpo delante de ese chico, algo que a él parecía gustarle por cómo me miraba en cada encuentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_033_cee8.jpg" width="425" height="567" />Una tarde que pasé a recoger a Martita en el club, Martín salió solo a mi encuentro. Yo había escogido para mi atuendo de ese día un vestido ceñido de cuadros bastante corto. La forma de mirarme el chico hacia mi busto y a mis piernas me volvió a fascinar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y Martita? &#8211; pregunté sorprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Está jugando un partido muy importante con una compañera y tardará algo más de lo normal. ¿Te va bien esperar un rato más?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro, esperaré. No tengo prisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es que las chicas se han picado y están en pleno partido y me he tenido que ir para que ellas solas lo dieran todo en el campo sin que yo les incomode, ya sabes lo que es la competitividad… &#8211; añadió Martín al tiempo que pasaba su mano por mi cintura, pudiendo percibir su calor atravesando la tela de mi vestido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ah, entiendo &#8211; respondí azorada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues déjame invitarte a algo en el bar. &#8211; dijo de pronto Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin soltar mi cintura me llevó hacia la cafetería del club. En otro momento me hubiera molestado que un chico se tomara tanto atrevimiento conmigo, sobre todo porque en el club había gente conocida y eso siempre podía entenderse mal y una, evidentemente, tiene que guardar las apariencias, sin embargo, el hecho de que fuera Martín, me encantaba y la excusa de que fuera el gran amigo de mi hijo, me permitía la confianza que habíamos ido tomando en ese tiempo. Nadie parecía sorprenderse y en ese momento tampoco me importaba demasiado con tal de ir agarrada por ese portento de hombre. Casi parecía disfrutar con ello como queriendo dar envidia a todas las mujeres del gym.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pedimos dos refrescos y yo me senté en uno de los taburetes, haciendo un lento cruce de piernas, algo que no pasó desapercibido para Martín. Quise parecer inocente en mis movimientos, pero yo estaba interpretando mi lado más exhibicionista, con gestos, miradas y acciones premeditadamente sensuales. Disimulando, me puse a hablar de los avances de Martita queriendo romper el hielo y sacando de mis pensamientos las fantasías más acaloradas, aunque me resultaba difícil teniendo a ese hombre tan cerca sin dejar de mirarle y sin que él dejara de mirarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es una chiquilla muy espabilada. Ha avanzado mucho y en muy poco tiempo será una jugadora sobresaliente. &#8211; comentó él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, es muy lista. &#8211; respondí como madre orgullosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es muy buena jugadora. Me gustaría que acudiera a mis clases al menos tres veces por semana, si te parece.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro. &#8211; respondí pensando en la suerte que tendría de ver a menudo a ese portento de belleza masculina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ya digo que tiene arte como jugadora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Qué bien. – respondí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Y además, muy guapa, a alguien tenía que salir, en ambas cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis carrillos ardían y seguramente se habrían tornado rojos, algo que Martín tenía que notar, me sentía apurada por su comentario, pero al tiempo muy excitada, era algo extraño que hacía mucho tiempo que no me pasaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Por cierto Adri, ¿te puedo preguntar algo? &#8211; dijo de pronto Martín mirándome fijamente a los ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro &#8211; respondí dando un trago a través de la pajita de mi refresco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué haces para tener ese cuerpazo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Si antes estaba roja, en ese momento debía cambiar a multicolor, pues no me esperaba ese comentario por parte del chico y menos con tanto descaro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Espero que no te moleste, que te lo comente. &#8211; añadió Martín con total naturalidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Tranquila mujer, hay confianza, digo que tienes una figura increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, tampoco creo que sea para tanto… &#8211; intentaba yo restar puntos a su halago.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; En serio, me pareces una mujer muy atractiva, no solo porque eres muy guapa, eso ya está dicho con solo mirarte, sino por tu cuerpo. No es por nada, pero porque sé que eres la madre de Darío, pero jamás lo hubiera jurado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me asombraba el descaro, la desfachatez y la soltura con que me hablaba aquel chiquillo, que perfectamente podría ser mi hijo por la edad que nos separaba, pero le veía tan envalentonado, como pocas veces un hombre se había dirigido a mí y me parecía además muy maduro en muchos aspectos, incluido el físico, que le hacía parecer más mayor de lo que realmente era. Me gustaba su piropo y esa cierta chulería al hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te molesta que te lo diga? &#8211; insistía el chico mientras yo no dejaba de sorber con la pajita aquel refresco sin saber qué decir totalmente avergonzada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, no…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bien, me alegro, porque tenía que decirlo. Supongo que mantienes esa figura con gimnasia a diario, ¿no? Me tienes intrigado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, sí, tengo aparatos en casa y también nado en la piscina y como sabes, juego al pádel aquí en el club&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro, por algo tienes ese cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, pero no creo que esté tan en forma como parece.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ah no? Pues la apariencia que ven mis ojos, no parece mentir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, ya sabes, la ropa hace lo suyo. – dije con disimulo y un nuevo cruce de piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿No me digas que ganas más vestida que desnuda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis ojos parecían querer salirse de las órbitas tras su comentario que luego rectificó al darse cuenta de mi asombro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Perdona, Adri, era una broma que suelo gastar. &#8211; añadió Martín con una gran sonrisa y mirando hacia mis piernas que estaban mostrando una buena porción de mis muslos después de mi último movimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, no pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues sigo opinando que ese cuerpo no se consigue así como así. ¿Qué tipos de ejercicios haces? ¿Spinning?, ¿pesas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, bueno, pesas no. Tengo algún aparato en casa con pesas, pero no sé manejarlo del todo bien y no quiero hacerme daño. Me da miedo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ah, vale, perfecto, pues entonces te vienes al gym y te voy orientando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; pregunté sorprendida aunque le había entendido perfectamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues que si quieres te voy orientando con algunos aparatos y con las pesas. Será difícil mejorar ese cuerpo que ya tienes pero siempre se puede tonificar y retocar en algunos aspectos. Lo principal es sentirte bien y en forma, ya sabes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio me darías clase, Martín?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro. Sería un enorme placer para mí… y además lo haría gratis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, eso tampoco. Sería un abuso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Adri, eres la madre de mi mejor amigo y de mi mejor alumna de pádel, jeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, no, preferiría pagarte. – dije seria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento apareció Martita y su nueva amiga en la cafetería y nos dejó a medias en la conversación que estaba siendo tan interesante con el guapísimo de Martín. Me salí a la calle bastante aturdida, acompañada de mi hija y sin que pudiera escuchar apenas lo que ella me estaba contando tan entusiasmada acerca de su partido que acababa de jugar y lo feliz que se sentía de acudir al club y conocer nuevas amigas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al cabo de un rato, todavía con mi mente torturada dando vueltas, me llegó un mensaje al móvil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; “Adri no hemos quedado. A las ocho de la tarde de mañana, ¿te va bien?”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El mensaje, evidentemente, era de Martín, lo que volvió a alegrarme enormemente, tanto que mis braguitas se humedecieron de nuevo. Estaba loca y estaba teniendo unas sensaciones que casi había olvidado. Tenía que decir que no, que mejor para otro momento, siendo diplomática y educada, pero rechazando cualquier avance que yo veía muy peligroso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Contrariamente a mis pensamientos más cuerdos, contesté a su mensaje afirmativamente y dirigí mi coche hasta un centro comercial dispuesta a comprarme material para mi nueva clase en el gimnasio y muy especialmente para él, mi preparador personal. Mi hija, mientras, aprovechó para jugar en la zona de video-juegos y yo me metí en la sección de deportes en busca de nueva indumentaria, incluyendo zapatillas y todos los complementos necesarios. Me decidí por unas mallas largas negras que se pegaban a mis muslos y me hacían un culito redondo que con mi tanga se veía en el espejo sin costuras y me parecía que podía ser muy atrayente para mi nuevo preparador personal. Para la parte de arriba encontré un top de neopreno de color rojo que resaltaba mi pecho mostrando un canalillo más que sugerente. Ambas prendas las elegí en una talla menor a la que uso normalmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Volví a casa y por dentro mi cuerpo daba vueltas a todo lo sucedido, intentando ser consecuente, pero estaba tan nerviosa, que incluso di un golpe en el garaje con el coche al aparcar. Todo aquello me estaba convirtiendo en otra persona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El día siguiente se me hizo largo y no quise llegar demasiado pronto, pero me quedé esperando metida en el coche durante casi una hora a las puertas del gimnasio. Llegué a recepción y allí estaba mi hijo, precisamente hablando con Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola mamá. &#8211; saludó mi hijo mirándome muy contrariado al verme allí en el gym y ataviada con aquellas ajustadas prendas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué haces aquí? &#8211; preguntó observando sorprendido mi cuerpo embutido en aquellas mallas tan ajustadas que no dejaban mucho a la imaginación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿No le dijiste que teníamos clase? &#8211; intervino Martín mirándome fijamente a los ojos al principio y al resto de mi cuerpo después, derrumbándome una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_036_5f5f.jpg" width="424" height="566" />Negué con la cabeza y sentía como ardían mis carrillos, sin duda volvía a estar nerviosa, más todavía cuando el bueno de Martín me miraba de arriba a abajo y a me parecía que con mucha lujuria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Le vas a dar clase? &#8211; miró mi hijo hacia su amigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Claro, tío. No te importa, ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Darío tardó en contestar, supongo que entre mi indumentaria, verme allí de repente y haberle ocultado aquello, no debió gustarle demasiado, yo sé que mi hijo es muy particular con sus cosas y no le gusta que yo me entrometa en su vida y todo eso… imagino que el hecho de estar tanto tiempo con Martín le incomodaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No claro, ¿por qué me iba a importar? &#8211; añadió aunque yo le vi en sus ojos que no le hacía gracia precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues vamos para adentro y te doy el primer repaso, Adri.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella frase, sacada de contexto, hubiera sido escandalosa, pero refiriéndose a la clase, no debía significar otra cosa. En cambio yo también me lo llevé al otro significado y por un momento le vi abalanzándose sobre mí en alguna colchoneta del gimnasio. ¡Dios qué cachonda estaba!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegamos a la zona de spinning y allí me ubicó sobre una bicicleta para que fuera calentando. Unos minutos después volvió él. Llevaba un pantalón corto, tipo ciclista y que le marcaba un paquete más que considerable. Tuve que mirar al techo porque aquello me hizo volver a ponerme roja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bien, Adri, veamos cómo se menea ese cuerpito sobre la bici. Yo te acompaño. &#8211; dijo Martín pasando su mano por mi espalda hasta casi llegar a mi culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se situó en la bicicleta contigua a la mía y nos pusimos a pedalear. Hablábamos de cómo debía poner la espalda y levantar las rodillas. Una de las veces puso su mano en mi vientre muy muy abajo, casi por encima de mi pubis y aquello era muy fuerte, pero me gustaba demasiado como para detenerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante nuestra sesión de spinning estuvimos hablando de muchas cosas, al principio salió a relucir el tema de las clases de Martita y su progreso con el pádel, también hablamos de Darío y de lo bien que se llevaban ellos dos, que eran grandes amigos. A continuación la conversación fue tomando otro color:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Adri, no te dije lo guapa que has venido hoy &#8211; me dijo echando una mirada de arriba a abajo de mi anatomía con aquellas prendas tan ceñidas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Gracias &#8211; respondí algo azorada pero orgullosa por haberle causado tan buena sensación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es cierto, no lo digo como halago, bueno sí, también, pero es que es cierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Gracias Martín, pero supongo que estarás harto de ver mujeres bonitas y mucho más jóvenes que yo en el gym.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues no digo que no y aunque uno no se harte, la verdad es que pocas se ven que tengan tantos componentes atractivos como tú. Eres una mujer elegante y atractiva, con un cuerpo de escándalo y terriblemente seductora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? ¿Seductora?- pregunté sorprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mucho. No sé si lo pretendes pero irradias sensualidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, me vas a sonrojar, Martín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Con eso irradias más sensualidad, todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿No soy algo mayor para ti? &#8211; pregunté lo evidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Para nada. La edad nunca debe ser un problema y tú estás en la mejor… y por cierto, me gustan las mujeres maduras, con el atractivo en su máximo esplendor y su total experiencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Caramba! ¿Has tenido muchas experiencias con mujeres maduras?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, bueno, no… ninguna como tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Mejor sigamos pedaleando &#8211; dije queriendo quitar hierro al asunto, pero en el fondo mi cuerpo estaba ardiendo no solo por el ejercicio y mi sexo emanaba fluidos cada vez con más intensidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y a ti Adri?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿A mi qué? – pregunté confusa sin dejar de pedalear.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gustan los chicos jóvenes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, sí, entiéndeme, soy una mujer casada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Comprendo, pero eso no quita para que te guste una cosa. ¿Te gusto yo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era increíble que lo preguntara tan directamente y que yo no fuera capaz de responderle, pero estaba tan aturdida por ese comentario y por su forma de decirlo, que no sabía si era parte de su propia seducción o si realmente estaba causando esa sensación a un chico al que doblaba la edad. Pero curiosamente no me sentía mal por ello, sino todo lo contrario, me gustaba provocar eso, tanto que sentía un cosquilleo por todo mi cuerpo que me magnetizaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Acabamos la sesión de bicicletas y me llevó a un “potro de tortura” como él definió. Era una especie de asiento con numerosas pesas a la espalda y una polea con un manillar que había que bajar bien por la espalda o bien sobre el pecho, para fortalecer el tronco superior o algo así, según me dijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi pose debía ser bastante expuesta, con mis piernas completamente abiertas, mi espalda erguida, mis manos sobre mi cabeza subiendo y bajando la polea haciendo que mi pecho oscilara a cada movimiento y Martin delante de mí, apuntando las correcciones pertinentes, pero sin dejar de decir “bravo, genial, maravillosa, campeona, bien guapa…”, vamos, que acabé mojada de sudor por fuera y creo que también por dentro de mi pequeño tanga que a esas alturas debía estar empapado. Pocas veces me he puesto tan mojada sin tocarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sabía muy bien a donde miraba Martín cuando yo me daba la vuelta en algún otro aparato, pero notaba que era mi culo su principal centro de atención.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bien, Adri, por hoy lo dejamos, no quiero agotarte, te veo empapada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Si el supiera que aparte del sudor de los ejercicios estaba mojada también en mi sexo, lo notaba a cada paso y temía que pudiera traspasar la tela de mis mallas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Si te parece, en un par de días, tenemos otra sesión, ¿vale? &#8211; dijo Martín</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, Adri, verás qué bien te sientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo cierto es que estaba encantada, no por las clases, sino más bien por el profesor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me dirigí a la ducha y allí intenté relajarme dentro de lo posible, pues a pesar de que me había metido una buena sesión de ejercicios durante toda la hora, seguía estando excitada por cada recuerdo que había tenido con aquel chico. No pude evitar rozar con mis dedos los labios dilatados de mi vagina y jugar con ellos soñando que eran las manos de ese hombretón las que lo hacían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De pronto se oyeron voces en el vestuario y dejé mi tarea de autosatisfacerme para otro momento aunque no logré apagar mi calentura lo más mínimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me fui secando algo avergonzada de que alguien me hubiera podido oir algún gemido justo en el momento en que tuve la oportunidad de escuchar una conversación de dos chicas que estaban al otro lado de las taquillas donde yo me encontraba vistiéndome en silencio</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿Cómo te lo hizo? &#8211; decía una.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues me bajó las bragas y me hizo una comida de coño bestial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me quedé sorprendida por la conversación y la frase tan contundente que había soltado una de ellas, pero lejos de irme y alejarme de una conversación íntima y privada, puse más atención al diálogo entre ambas y permanecí callada para no que no me descubrieran.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero dame detalles, tía… &#8211; volvía a insistir la primera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Joder, qué cotilla eres, pues que además de estar buenísimo es que no veas que manera de chupar, de lamer, de morder, es que moría de gusto con su cabeza entre mis piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Que suertuda!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_040_7987.jpg" width="424" height="566" />&#8211; Yo es que alucinaba con el tío, su lengua se metía por los pliegues de mi raja y luego mordía los labios de alrededor, cuando me apretó el clítoris con sus labios, casi me muero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Instintivamente me llevé una mano a mi sexo y lo acaricié por encima de las braguitas, oyendo aquella excitante y cachonda conversación de las dos jóvenes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tan buena lengua tiene? – insistía la amiga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No te haces idea, nunca me lo han comido así, pero lo mejor es cuando me tocó a mí, pues no quería correrme sin que me follara. Estaba cachonda perdida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No me extraña, es que el tío está buenísimo y si encima lo hace bien… &#8211; animaba la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues cuando le bajé el pantalón, me quedé de piedra. Salió algo espectacular, una cosa enorme. &#8211; añadió la protagonista de ese escarceo sexual que lo contaba viviéndolo con total fogosidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo que grande? ¿No me digas que tiene un pollón?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, más que eso, es la cosa más grande que nunca hayas imaginado. Es gigante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio es tan grande? &#8211; decía la otra intrigada tanto como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es enorme, te lo juro. No he visto una cosa igual. pero grande y gorda, es una polla alucinante &#8211; contestaba otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Te lo habrá parecido a ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Te lo juro, porque estaba sentada, porque si no me caigo de espaldas. &#8211; añadió la relatadora de la historia. &#8211; pero era tan grande que con mis dos manos no la cubría</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era mi mano la que no se conformaba con acariciar mi rajita por encima de las bragas, sino que se adentró por la costura de la pequeña prenda para empezar a acariciarme directamente sobre mi empapada conchita y a medida que aquella chiquilla iba contando todos los detalles la cosa se iba poniendo más y más caliente. Por un lado yo estaba ya muy excitada con mi primera clase con Martín y para colmo aquella conversación me estaba poniendo aún más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Qué más, qué más. – insistía su amiga y yo estaba al acecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues se la agarré y comencé a mamársela. Qué cosa tan deliciosa, no hay nada como chupar una buena polla, pero si es grande mejor. Ya sé que el tamaño no importa, pero viendo una de esas te mojas más, tía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y te cabía en la boca?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ni de lejos. Metía la punta y hasta menos de la mitad. Es que ya te digo que era una polla enorme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Joder, estoy viéndole y ahora le imagino con esa tranca…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja, ya te digo, a mí me tiembla el chichi cada vez que le veo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y no pudisteis follar? &#8211; preguntó de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Al principio me asusté. Dije, eso no me entra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja, que exagerada. eres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que no tía. Es que te lo juro, es enorme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Joder, además de estar buenísimo la tiene gigante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; La acercó a mi coño y me fue pasando la punta de arriba a abajo. Yo me quedaba mirando embobada aquella cosa y pensando que me iba a doler al meterla, pero estaba tan cachonda que no podía esperar. Le pedí que me follara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi dedo iba jugando con los pliegues de mi sexo y acariciaba mi vagina desesperadamente escuchando aquella conversación tan interesante y tan cachonda. No podía detener mis manos jugando con mi sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; De pronto entró la punta y notaba como mi chocho se iba abriendo, poco a poco de pronto le agarré de ese culo y le empujé para que me taladrase del todo, pero él quería hacerlo despacio, no sé si para no partirme en dos o porque le gustaba ver mi cara de puta deseándolo más y más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La conversación además de ardiente era relatada con tanta pasión que me hacía estar casi viviéndola, pero además su lenguaje sucio la hacían todavía más excitante. Ya no sabía si era todo una exageración, una mentira o lo que fuera, pero desde luego era algo muy muy acalorado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que pasada tía. Me lo estoy imaginando y es que flipo. &#8211; volvía a intervenir la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Y es que de vez en cuando me besaba y su polla avanzaba un centímetro más y otro y otro. Se iba colando y es que no me lo creía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis dedos seguían jugando con mi sexo y la otra mano ya se había colado por el sostén para pellizcar uno de mis pezones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; De pronto me miró de aquella forma a los ojos y me sonrió antes de decirme si estaba preparada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Joder, con lo bueno que está. Lo estoy viendo y me mojo entera, cabrona. Y ¿qué pasó?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues que le hice un gesto y de pronto me la metió hasta el fondo, que alucine, me puso los ojos en blanco y empezó a follarme que no te puedes hacer idea. Casi pierdo el conocimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Me parece que me estas vacilando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que no, te lo juro, es un pasote de tío. Y no es que la tenga grande es que me llenó con ella y me folló como nadie. Y yo viéndole esa carita delante de mí&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ya tía, que guapo y que bueno está. Acabo de verle en la piscina y ahora mismo me lo comía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento me di cuenta que hablaban de uno de los chicos del gimnasio y la primera imagen que me vino a la cabeza fue la de Martín, aunque claro podían estar hablando de cualquier otro. Sin embargo, una de esas chicas me dejó petrificada cuando lo confirmó con su comentario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues ten cuidado que hoy ha estado dando clase a la nueva y estará agotado, jajaja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿A qué nueva? &#8211; preguntó la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Adriana… creo que se llama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_048_51bd.jpg" width="424" height="566" />Me quedé petrificada al oír que hablaban de mí. Permanecí callada intentando no hacer ruido y ser descubierta. Ya no había duda de que las aventuras vividas, con un portentoso tío, que además estaba provisto de un gran miembro era nada más y nada menos que el bueno de Martín y que follaba como nadie en palabras literales de aquella joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿No me digas?, ¿Adri?, ¿La que estaba antes con las pesas? &#8211; preguntaba intrigada la primera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, ¿qué pasa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Joder, es la madre de Darío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ah sí? ¡Ostras!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues enseguida le pone los ojos en blanco, jajaja &#8211; comentó la otra riendo y haciendo que ambas carcajeasen imaginando la escena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ya tenemos cotilleo para rato. &#8211; fue su última frase. En ese momento entre risas desaparecieron del vestuario y no pude seguir escuchando nada más pero en cambio mi mano seguía acariciando mi sexo por dentro de mis braguitas y la otra pellizcando mi pezón con fruición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No fui ni precavida, ni tuve ningún tipo de miedo en ese momento, pero es que no podía quedarme así, y tuve que seguir masturbándome recordando las hazañas de esa chica, que había vivido con tanta intensidad y nada menos que con mi espectacular Martín. Los jadeos fueron en aumento hasta que tuve que soltar un gemido prolongado teniendo un orgasmo brutal, como pocas veces había tenido dándome placer a mí misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Intenté recomponerme y escuchar si alguien hubiera podido darse cuenta, pero a pesar de la inconsciencia, creo que saber que era Martín el protagonista de tan buenas maneras amatorias y de estar así de armado me habían obnubilado del todo, sino lo estaba ya. Mi comportamiento estaba siendo de lo más impropio, pero mi cuerpo pedía realmente otra cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo salí de los vestuarios pasados unos minutos sin dejar de pensar en todo lo sucedido, no paraba de llegarme a la mente el miembro de Martín, que según decía una de ellas era enorme. Estas chicas jóvenes seguramente se sorprendían con cualquier cosa y yo no es que haya visto muchas vergas, pero sí las suficientes para valorar que tampoco debía ser para tanto. Lo que me preocupaba más era lo del cotilleo y que la gente empezase a rumorear sobre Martín y de mí, que eso llegase a oídos de mis amigas o peor, a oídos de mi hijo o mi marido y eso me incomodaba, casi hasta asustarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De camino a casa no paraba de darle vueltas y de sentirme intranquila pensando que estaba siendo una inconsciente, que había ido demasiado lejos y que tenía que cortar con esa estúpida intención de jugar con ese chico, que era de la edad de mi hijo, que además era su íntimo amigo y que aparte de comprometerme con problemas en mi matrimonio, no me parecía que todo aquello fuera decente y aunque eso fuera lo de menos, lo que más me preocupaba era mi propio comportamiento, que no parecía el de una mujer madura y sensata.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al llegar a casa fui a saludar a mi marido en su despacho y una vez más, me respondió con uno de sus gestos, sin tan siquiera darme un beso o preguntarme por cómo me había ido el día, algo que en el fondo agradecí, pues seguramente hubiera enrojecido con esa pregunta. Después saludé a Martita que estaba viendo la tele y a continuación fui al cuarto de mi hijo mayor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hola Darío, puedo pasar &#8211; dije tocando con los nudillos en la puerta de su habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pasa, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Allí estaba sentado en la cama y con su mando entre las piernas intentando conducir un 4&#215;4 en el juego que se desarrollaba en el monitor a través de su consola de juegos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ya estás otra vez con tus jueguitos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No empieces &#8211; contestó sin dejar de permanecer con la vista fija en el monitor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Cariño, ¿podemos hablar? &#8211; le dije sentándome a su lado sobre la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué quieres? &#8211; preguntó algo disgustado dándole a la pausa en el juego y deteniéndose también el sonido atronador de la música que envolvía su habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Nada, hijo, solo hablar contigo. &#8211; le comenté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vale. &#8211; dijo mirando mi indumentaria que era en ese momento una blusa y un vaquero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? &#8211; le pregunté al darme cuenta de su mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, nada, que veo que ya no llevas la ropa ceñida de gimnasia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me cambié. ¿No te gustó? &#8211; pregunté, pero Darío tardaba en contestar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé, mamá, era algo distinto a lo que sueles llevar. No estoy acostumbrado a verte así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No te gusta, entonces&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No es eso, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; A ver, Darío, hijo, ¿te parece que tu madre es una buscona por ir así vestida dentro de un gimnasio, como van todas? &#8211; hice la pregunta directa y concisa con algo de enfado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, mamá, no es eso, sí me parece bien&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Entonces? ¿No quieres que vaya a tu gimnasio?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, no me importa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y…? ¿Qué te preocupa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Martín. &#8211; contestó mirando hacia el suelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Martín? &#8211; pregunté haciendo que nuestras miradas se cruzasen unos segundos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, no quiero que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que le cuente nada tuyo o que me lo cuente él de ti… &#8211; terminé su frase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No, no es eso, mamá… Ya sé que no lo va a hacer. Es un buen amigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Entonces qué te preocupa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que te líe…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No te comprendo, hijo… &#8211; decía yo aunque sospechando por dónde iban los tiros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Que te intente camelar, ya sabes… con su simpatía, sus vaciles y tal, te lleva a donde quiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Jajajaja, pero hijo, que soy tu madre y ya tengo unos años&#8230;. &#8211; dije riendo, aunque en el fondo pensaba que era una realidad, el chico me había camelado y mucho más de lo que pudiera imaginar tanto mi hijo como yo misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Te lo digo, porque es un ligón, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, cariño, pero no creo que lo intente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Lo hace con todas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Entiendo… &#8211; me quedé pensativa intentando recapacitar sobre lo que me contaba mi hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Es un ligón profesional. Ataca a todo lo que se mueve. &#8211; afirmaba Darío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero yo… podría ser su madre. No creo que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Le gustan maduritas. &#8211; añadió mirándome de reojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Vaya. De todos modos pierde cuidado, puedo controlarme y él no me gusta a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa mentira me hizo enrojecer aún más, primero porque ni yo misma era capaz de creerla, pero mucho menos Darío, que tampoco es tonto. Aun así intenté ser todo lo convincente posible, poniéndome seria y haciéndole entender que aquello que pensaba era imposible. El hecho de saber que le pudieran gustar maduritas al bueno de Martín, le ponía más picante todavía a todo aquello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Ten cuidado, por si acaso. &#8211; sentenció él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; HIjo, gracias por preocuparte por mí, pero ya soy mayorcita, tú tranquilo, además soy una mujer casada. ¿Recuerdas? Quiero a tu padre y no voy a irme con el primer chiquillo que vea &#8211; esto último lo dije para que le quedara claro a él, aunque en el fondo me lo decía a mí misma, queriendo poner una frontera en el lugar adecuado, pero lo cierto es que mi cuerpo iba por otro lado..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé, no te molestes, lo decia por…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No pasa nada, mi amor, me alegro que te preocupes por mí, pero tú estate tranquilo porque estoy pensando en no volver al “gym”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero, ¿por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No sé, no me convence del todo, ya sabes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; A mí me gusta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero hay mucha niña tonta y alguna muy chismosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bien, mamá, como veas, pero no lo hagas por mí.- respondió con una cierta sonrisa en su rostro supongo que de verme tan segura y de sentirse aliviado por mis explicaciones sensatas en apariencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, cariño, me lo pensaré, te dejo con el juego, pero no te estés mucho. &#8211; le dije dándole un beso en la frente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vale!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me dirigí a la puerta para salir de su cuarto y con el pomo en mi mano, dudé unos instantes, pero estaba llena de intrigas y tenía que preguntarle algo sino me moría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Darío, cariño!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Dime, mamá &#8211; respondió él, con la vista fija en las imágenes del juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿La tiene muy grande?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué? &#8211; preguntó confuso haciendo que el vehículo que conducía en el juego se estrellase contra unas rocas y perdiese la partida dirigiendo su mirada hacia mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Martín, digo. &#8211; apunté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No te entiendo, mamá. &#8211; decía, pero por sus ojos abiertos como platos mirándome fijamente sabiendo perfectamente a lo que me refería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Verás, es que escuché en el vestuario hoy a unas chicas que decían que Martín, tenía… esto… un pene muy grande. &#8211; dije por fin notando el calor subir por mis mejillas y también por mi entrepierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Esto, sí… eso dicen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Dicen o se lo has visto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Hijo, hay confianza con tu madre o no? No es tan raro, hacéis deporte juntos, os veréis desnudos… le habrás visto su…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero, mamá, esa pregunta… No voy contando por ahí las cosas de mis amigos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sí o no? &#8211; pregunté impaciente con aire autoritario de madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sí, qué? ¿Que se la has visto o que la tiene grande?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Las dos cosas. &#8211; contestó Darío con cierta timidez pensando que podría regañarle por eso..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Entonces las chicas que oí hoy en los vestuarios, ¿no exageraban?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; No.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero… Darío, entonces tú… ¿Lo has visto…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Supongo que en reposo la cosa debe ser grande ya. No quiero imaginarla empalmada. &#8211; dije eso sin pensar, salió atropelladamente de mi boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá! &#8211; la mirada de mi hijo denotaba su apuro, pues nunca hablábamos de esas cosas y menos que yo empleara términos tan directos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, soy tu madre, no me voy a asustar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; En reposo y empalmada &#8211; añadió bajando la vista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Empalmada? ¿Se la has visto así?- pregunté más que sorprendida pues eso sí que no me lo esperaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, bueno… le pregunté un día de algo que había oído yo también y las comparamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Las comparasteis?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, quería saber si era verdad eso que decían de que la suya era enorme. &#8211; comentaba Darío muerto de vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿cómo hicisteis esa comparación?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Midiéndolas, mamá, ¿qué otro modo? &#8211; añadió enrojeciendo más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y..? &#8211; pregunté impaciente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Mamá es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vamos Darío! &#8211; grité autoritaria e impaciente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Pues… la mía es normal, de unos 16 ó 17 cm.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y la suya? &#8211; aunque lo intentaba disimular mi agitación era ya puro nervio. &#8211; ¿la mediste, hijo? &#8211; le pedía con premura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&#8211; Sí, 23 centímetros. &#8211; respondió Darío bajando su cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cerré la puerta de la habitación de mi hijo sin asimilar lo que acababa de decirme. ¡23 centímetros!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>

<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/277/58279767/58279767_054_4eb4.jpg" alt="" width="600"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones con mamá 7&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Jan 2023 13:40:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Vacaciones con mamá (Día 7) Mamá está en el baño cuando me levanto. Me meto yo también porque mi vejiga pide a gritos liberarse y mientras lo hago, puedo admirar de nuevo su cuerpo desnudo bajo el chorro de la ducha. Uno no puede cansarse de ver una maravilla así. ¡Esta mujer es impresionante! − Buenos días hijo.- saluda ella desde la ducha y parece no tener ya ningún tipo de reparo en mostrar su desnudez, como si siempre lo hubiera hecho delante de mi. − Hola mamá. Estás preciosa. − Gracias hijo, tú siempre viéndome con buenos ojos. − [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<span style="font-size: 14pt;"> Vacaciones con mamá (Día 7)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá está en el baño cuando me levanto. Me meto yo también porque mi vejiga pide a gritos liberarse y mientras lo hago, puedo admirar de nuevo su cuerpo desnudo bajo el chorro de la ducha. Uno no puede cansarse de ver una maravilla así. ¡Esta mujer es impresionante!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Buenos días hijo.- saluda ella desde la ducha y parece no tener ya ningún tipo de reparo en mostrar su desnudez, como si siempre lo hubiera hecho delante de mi.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola mamá. Estás preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias hijo, tú siempre viéndome con buenos ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, sencillamente es la verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues gracias, que a una no le dicen esas cosas tan bonitas cada mañana. Levantas el ánimo a cualquiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/224/34369370/34369370_002_1474.jpg" width="425" height="636" />Cuando termino me quedo ahí plantado observando las gotas y el jabón deslizándose por sus curvas y es que no dejo de sentirme dichoso por tenerla como madre y de que haya soltado su melena hasta límites insospechados. Si antes la deseaba, ahora ya no puedo ver a otra mujer que no sea ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué miras cariño?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A ti &#8211; respondo con mi obnubilada vista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te apetece enjabonar a mamá? &#8211; dice de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su invitación me pilla por sorpresa, pero es mi polla la que parece levantar la mano antes que mi propia voz, ya que se ha puesto mirando al techo en décimas de segundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vaya, hijo, qué rápido te pones a tope… ven, entra y nos duchamos juntos. &#8211; añade toda melosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Joder, ni me acabo de creer que esté metido ahí dentro, junto a ella, que nuestros cuerpos desnudos se rocen una y otra vez, que con mis manos impregnadas de gel acaricie sus tetas, su tripita, sus caderas, su coño y ella haga lo propio, masajeando mi culo y después me haga unos buenos restregones sobre mi polla, en lo que viene a ser una “deliciosa paja bajo la ducha”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos lo hacemos como quien no quiere la cosa, pero sabemos que es algo más que un intercambio de ayudas en el lavado de nuestros cuerpos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento nos interrumpe el sonido del móvil de mamá sonando desde la habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Tu padre! &#8211; dice como si nos hubiera pillado allí mismo, friccionando nuestros cuerpos desnudos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sale disparada hacia la habitación en pelota picada y totalmente empapada. Luego regresa al baño y afirma con su cabeza para certificar que es papá quien llama. Sigue hablando con él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bien, cariño, pero me pillaste en la ducha… no te oí. – dice apurada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me mira y se fija en mi polla que sigue erecta con ganas de seguir jugando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esto… Víctor, está… en… la terraza &#8211; contesta nerviosa &#8211; Vale, pues quedamos en el aeropuerto esta noche, mi amor. Yo también te quiero. &#8211; acaba diciendo y colgando la llamada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se me queda mirando con cara seria y algo colorada. Se va secando con su toalla sin dejar de fijarse en cómo me ducho y escudriñando mi cuerpo desnudo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te veo pensativa &#8211; le digo enjabonándome y devolviendo la mirada a su precioso cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, cariño, tu padre estaba llamando y no le oímos. &#8211; dice con preocupación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, no estés intranquila, no sospecha nada- digo quitando importancia</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y qué es lo que tendría que sospechar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, nada, pero supongo que se sorprendería si supiera que nos estábamos duchando juntos &#8211; digo sonriente pero ella sigue seria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya no eres un niño, Víctor. &#8211; dice fijándose en mi cuerpo y especialmente en mi verga tiesa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me gusta que me vea de esa manera, pero en su cabeza están pasando demasiadas cosas y no sabe dónde está la frontera entre el bien y el mal. Yo prefiero que en este viaje abandone su comportamiento maternal, aunque también me gusta, no digo que no, pero en este momento, lo que tengo en mente es solo algo mucho más pasional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿A qué hora has quedado con Toni para ver las murallas? &#8211; le pregunto cambiando de tema para despertar en ella a esa fierecilla que ha invadido su cuerpo en estos días y alejándola de posibles miedos y responsabilidades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Será por la tarde. Me invita a comer en un restaurante de la zona y luego vamos a ver las murallas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me siento mal al oír eso de la invitación a comer. No puedo parar de pensar en que Toni se va a aprovechar de la situación y cuando menos se lo espere va a atacarla. Supongo que la encandilará con sus juegos de palabras, con una buena comida y seguramente con un buen vino que a ella se le subirá a la cabeza, algo que acabará en lo que me imagino y casi prefiero no imaginarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te preocupa algo, cariño? &#8211; me dice al verme pensativo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, simplemente que se nos haga tarde, recuerda que esta tarde antes de las 8 tenemos que estar en el aeropuerto. &#8211; le recuerdo volviendo a recorrer su anatomía recreándome en sus pechos y en un sexo que no quiero ni por asomo, que nadie pueda usurpar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tranquilo que será una visita rápida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo sé, mamá, pero no quiero que lleguemos tarde…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento salgo de la ducha y mamá comienza a secarme con la toalla, lo hace con ternura de madre, pero al mismo tiempo mirando cada parte de mi cuerpo y con unos ojos que me parecen llenos de deseo, al menos eso cree mi torturada mente. Me seca el pecho, los brazos y también la polla que no ha cedido ni un milímetro de su erección. Yo me dejo hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A ti lo que te preocupa es Toni. – dice de pronto sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No… bueno sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tranquilo mi amor. Le tendré entretenido y seguramente muy caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Igual le calientas demasiado… &#8211; añado con inquietud.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Jajaja, no cariño, me gusta calentarle y eso me pone caliente a mí también, pero descuida, ya te dije que no follaré con nadie en este viaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se acerca para secar mi espalda y su cuerpo desnudo choca contra el mío. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo al sentir su piel contra mi piel. Sus pezones se han puesto duros otra vez. Pienso: ¿Realmente ella será capaz de aguantar los ataques de Toni con la calentura que tiene encima?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Espero que mientras yo le entretenga tengas tiempo de follarte a Sandrita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí… &#8211; contesto, pero ahora no es Sandra lo que está en mi cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Además lo harás varias veces, se ve que es una mujer muy ardiente. Hazla gozar mucho, cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo intentaré.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, hijo mío, en el sexo, como en el amor, no vale con intentarlo. Tienes que conquistar a esa mujer, seducirla y enamorarla, no te conformes solo con metérsela, ¿me comprendes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No del todo. ¿No se trata de follar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No hijo! Tienes que intentar que para ella sea algo especial. Que no lo olvide nunca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya, pero mamá, yo no tengo experiencia, ya sabes… &#8211; es mi respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se me queda mirando fijamente a los ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué pasa? &#8211; le digo ante esa mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ven!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/224/34369370/34369370_004_7434.jpg" width="424" height="635" />En ese momento, mamá me da la mano y me conduce hasta la habitación. A pesar de no saber dónde me lleva, estoy en la gloria, así desnudo yendo de su mano, teniéndola desnuda a ella también y disfrutando de su culo mientras caminamos juntos como dos amantes. Llegamos al centro de la habitación y nos ponemos frente al espejo de pared en donde se ven reflejados nuestros cuerpos desnudos. Ella delante y yo detrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué hacemos aquí? &#8211; le pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira cielo, te voy a enseñar cómo puedes tener a Sandra completamente a tus pies y que esos momentos sean inolvidables para ti y por supuesto para ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá toma mis manos y las pone a cada lado de su cuerpo, sobre sus caderas. En ese instante nos miramos a los ojos a través del espejo. Veo en ese cruce de miradas, muy patente, el deseo reflejado. Ella empieza a explicarme cómo podré tener sexo esa tarde con Sandra y sobre todo cómo enamorarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Primero, admira su cuerpo, sin acercarte demasiado. &#8211; me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No entiendo &#8211; digo acariciando sus caderas y subiendo suavemente hasta su cintura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Así, cariño, como lo estás haciendo. Que ella note que estás fijándote en su cuerpo como si fuera la cosa más maravillosa que hubieras vivido jamás. Si hay algo que hace feliz a una mujer y le excita sobremanera es que la consideren única e irrepetible. Intenta seducir con esa mirada, tal y como lo haces ahora conmigo. Imagina que mi cuerpo es el de ella, que no solo la deseas porque es una mujer hermosa y quieres hacer el amor, sino que ella es algo que está por encima de todo, que quieres tener sexo, sí, pero además porque su cuerpo te tiene atrapado, enganchado, totalmente perdido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No me resulta tan difícil seguir esas indicaciones, ya que, aunque mamá no se quiera enterar, veo en ese cuerpo todo lo que ella me está describiendo. No es que me esté instruyendo, sino que me está detallando lo que siento por ese cuerpo, una entrega total de enamoramiento, atracción y deseo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muy bien cariño, así &#8211; me dice viendo mi cara en el espejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Eres preciosa. &#8211; digo totalmente sincero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Eso es, amor, dile lo bonita que es, imagina que soy Sandra y mímala como si fuera lo más valioso del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sigo su orientación, sin ningún problema, pero no hace falta imaginar a nadie, el cuerpo de mamá representa todo lo que siempre he soñado, porque es a ella a quién quiero, es ese cuerpo el que me tiene loco. Admirando la imagen que me devuelve el espejo, con la redondez de sus pechos, la estrechez de su cintura, sus prominentes caderas, su sexo rasurado y totalmente abultado…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora pégate a mi cuerpo por detrás y estrecha mi cintura, pero sin que sea algo sexual, como si fuera un abrazo de amor. Imagina que es el amor de tu vida – continúa ella con sus clases.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Así?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me entrego a ese abrazo y mi cuerpo se pega al suyo. Noto su espalda contra mi pecho, mis muslos contra los suyos, su culo contra mi polla que no hace falta que diga que está completamente dura. Sigue sin costarme imaginar que ella sea ese amor anhelado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Así, mi vida, lo haces muy bien, que ella se sienta como una reina, una mujer muy deseada&#8230; &#8211; sigue hablando ella, con una voz que me parece seductora pero yo solo veo en el espejo a la mujer que deseo por encima de todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El abrazo dura un buen rato, como si nada ni nadie nos obstaculizara ese instante que nos pertenece exclusivamente a los dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Acaricia la parte exterior de los muslos, como si fuera algo muy sensible que se fuera a romper.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Así, mamá? &#8211; le digo bajando mis manos por sus caderas hasta medio muslo con mucha suavidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muy bien… &#8211; su voz sigue siendo un susurro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué suave!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ves cómo lo sientes, mi vida? &#8211; me dice ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora acaricia mi cintura, suavemente, subiendo hasta la base del pecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo hago, pero no como ella parece estar indicándome ya que no es la cintura ni el pecho que tengo que imaginar, sino todo lo que más anhelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Besa mi cuello con dulzura, al tiempo que tu mano acaricia la parte exterior de mis pechos. – sigue indicándome.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá parece ronronear cuando siente la calidez de mis labios posándose sobre su cuello y para colmo mis manos acarician con tanto ahínco como dedicación sus prominentes tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Así, cariño… ahora amásalos y usa tu lengua para dibujar el contorno de mi cuello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estoy muy feliz y este momento no podré olvidarlo nunca. Sigo observando a mi madre desnuda reflejada en el espejo, pero además es que estoy abrazado a ella de una manera que nunca pude imaginar, porque más que enseñarme a conquistar el cuerpo de Sandra, me está conquistando aún más con sus palabras y sus enseñanzas de madre entregada, pero a estas alturas ya no creo que solo sea una profesora, sino que está disfrutando esas enseñanzas tanto como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! &#8211; suspira, al tiempo que su mano se estira hacia atrás para acariciar mi nuca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Voy bien?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si, cariño, no pareces un novato en esto. Me está gustando, así que Sandra quedará prendada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me alegro &#8211; respondo, aunque lo que me alegra es estar así y que además le guste tanto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora chupa el lóbulo de mi oreja. Es una parte muy sensible en muchas mujeres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Así? &#8211; digo al tiempo que mis labios y mi lengua atrapan y disfrutan de la suavidad de esas orejitas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Síii! &#8211; contesta en suspiros cada vez más largos y sentidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿También es tu parte sensible?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, cariño. Ahora con la otra mano, intenta girar por mis caderas hasta llegar a mis ingles, juega allí con tus dedos, pero no toques mi sexo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sigo a pies juntillas esas instrucciones y me encanta pasar mi mano por la tersura de su piel y encontrar aún más suavidad en la parte interna de sus muslos y después a ambos lados de su rajita, que emana un calor extraordinario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, mi vida, muy bien… &#8211; dice apretando su mano y mordiendo ligeramente mi otra mano que está acariciando su teta izquierda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No hay duda que mamá está caliente. Estoy convencido que no se trata de una simple clase de orientación a un principiante en el sexo, sino lo que ella está deseando por encima de todo. En este viaje está resultando todo demasiado fuerte como para controlarse y ella tampoco puede, estoy convencido. Necesita sexo tanto como yo, pero además tiene ese hándicap que es no poder engañar a mi padre, sentirse atrayente, deseada y jugar a un juego que está en los límites de lo prohibido pero sin traspasar la frontera. Yo tampoco quiero que esté a solas con Toni, ni que ese tipo tenga la mínima oportunidad, como esta que tengo yo ahora, disfrutando de su cuerpo y de sus palabras, no quiero que ese cerdo ponga sus manos encima de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora acaricia los labios externos de mi vagina, pero no toques el clítoris, es importante no tocar esa zona todavía. &#8211; me susurra ahora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Por qué no puedo tocar ahí? &#8211; pregunto muy descontrolado con ganas de acariciar todo su cuerpo sin dejar nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, reserva ese momento, mi amor… primero deberás besarla, que ella desee con más ganas el momento, que casi te lo pida como un ruego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me salto el guión, sosteniendo con mi mano el mentón de mamá y posando mis labios sobre los suyos. Es una sensación maravillosa, pero la suavidad y el calor de sus labios es algo que casi me hace caer de espaldas. Me agarro fuertemente a ese cuerpo, sintiendo como mi polla se clava aún más contra su culo y queda mirando hacia arriba siendo masajeada por esos glúteos tersos pero blanditos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿De esta forma? &#8211; digo cuando separo mis labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No dije que me besaras. &#8211; dice ella con sus ojos vidriosos clavados en los míos, pues aunque era solo orientativo yo fui más allá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No te ha gustado? &#8211; pregunto muy excitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/224/34369370/34369370_009_3ded.jpg" width="425" height="636" />No dejo que responda pues mi boca se abalanza de nuevo sobre la suya y nuestros labios entran en un contacto suave en el que me recreo. Ella no rechaza el beso, ni hace ademán de retirarse. Mi otra mano está sobre su pecho y noto la palpitación de su corazón que va a toda velocidad, también puedo percibir su respiración agitada, lo que me indica que está muy excitada. Mi lengua hace acto de presencia y empieza a notar el calor de sus labios. Ella ha podido cerrar su boca o incluso retirar su cabeza con un sencillo giro, sin embargo también la abre y nuestras lenguas se entregan a un beso cargado de ternura, de amor, de pasión… La mano que está en mi nuca aprieta con fuerza pues nuestras bocas están en continua fricción una contra la otra, hasta que de pronto ella se separa de mí y se gira.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás bien? &#8211; le pregunto al ver que me empuja sobre mi pecho como queriendo detener todo, antes de que sea demasiado tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, cariño, pero debemos dejarlo aquí. Supongo que te habrá servido como comienzo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los ojos de mamá bajan hasta mi polla que está apuntándola directamente y ella pasa su lengua por sus labios. Debe estar ardiendo por dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero ¡No sé seguir, mamá! – protesto con un tono infantil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se me queda mirando y sostiene mis manos con las suyas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No puedo llevarte de la mano en todo, hijo. Debes aprender por ti mismo. Sólo quería indicarte cómo puedes comenzar a conquistar a Sandra, aunque no te resultará difícil, ella ya está loca por tus huesos. El resto depende exclusivamente de ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo quiero aprender contigo… &#8211; insisto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vuelve a mirarme fijamente, está en un dilema del que no sabe cómo salir. Sé que por un lado quiere darlo todo, pero algo frena ese impulso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué debo hacer a continuación? &#8211; le pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues no sé, lo que más te apetezca. En ese momento ella estará muy caliente, no será difícil que admita cualquier cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pienso de nuevo si lo está diciendo por ella misma porque sé que está muy caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entonces imaginando que eres Sandra, lo que más me apetecería ahora mismo es comerte el coño. – le digo de sopetón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me suena hasta raro decirlo así, con tanta contundencia. Mamá me sonríe, la cosa le ha hecho gracia, pero también le ha excitado oírlo, estoy seguro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bien, no hace falta que se lo pidas. A partir de ahí juega con tu boca sobre su sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y cómo lo hago? ¿Qué partes tengo que chupar, besar, morder…? &#8211; digo desesperado al tiempo que mi polla balancea y se tensa por momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá se sienta al borde de la cama y me ordena que arrodille y me sitúe entre sus piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira hijo, observa las zonas que debes ir calentando primero. Tienes que asegurarte que esa parte está preparada, verás que hay como piel de gallina sobre sus muslos, acarícialos con tus manos suavemente. También verás sus labios inflamados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo los tuyos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi mano acaricia sus muslos por la parte interna, desde la rodilla hasta llegar a sus ingles, allí está su sexo abierto, sus labios inflamados y su rajita húmeda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No chupes directamente aquí. &#8211; añade mamá pasando su dedo índice por toda esa largura. Primero besa las ingles, luego, los labios externos y…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No la dejo continuar, mi boca se va a ese punto de encuentro y primero besa la unión de sus muslos con esa parte prohibida. El olor de su sexo es embriagador y mi lengua capta la humedad que se impregna en toda la zona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Noo, para! &#8211; me dice agarrando mi pelo y retirando mi cabeza de su sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Lo hago mal?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, hijo mío, lo haces muy bien, pero&#8230; ¡Detente, por Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Pero por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esto no puede ser, cariño, soy tu madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora eres Sandra, ¿recuerdas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi lengua vuelve al ataque en esa parte y chupa sus ingles y percibe la blandura de sus labios externos, paso ligeramente mi lengua por esa rajita y por fin descubro el sabor de lo que allí emana. Vuelve a tirar de mi pelo para retirarme la cabeza de su entrepierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Para hijo, por favor. &#8211; dice casi en un jadeo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hazte a la idea de que no soy tu hijo. Imagina que soy Toni. – le explico, imitándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Acto seguido me adentro en esa raja y me agarro a sus caderas para que no vuelva a retirar mi cabeza de tan sagrado lugar. Mi lengua y mis labios no dejan un centímetro sin catar, sin chupar, sin lamer, disfrutando por primera vez de las mieles que brotan de su sexo. Ese sabor se impregna en mi lengua y en mi paladar que lo degusta como si fuera el mejor de los manjares.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Continúo con mi entrega a chupar y lamer su rajita sonrosada de mamá y por sus jadeos confirmo que no lo estoy haciendo tan mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mano que antes ella apretaba contra mi pelo y agarrada a un mechón tiraba para separar mi cabeza de entre sus piernas, ahora la aprieta pero al revés, haciendo que mi cabeza se adentre aún más contra su sexo y permita incluso que mi lengua penetre en su coño y disfrute de la suavidad de su interior. Creo que no hay nada más rico en el mundo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá se tumba, abre más sus piernas y se deja llevar por mis chupeteos continuos mientras mis manos avanzan por su tripita, su ombligo hasta masajear sus tetas. En ese momento cierra sus muslos y atrapa mi cara entre ellos. Se corre entre gritos y jadeos sin dejar de agarrarse con fuerza a mi pelo hasta casi tirar de él, sin poder controlar esos espasmos que da su cuerpo cuando mi lengua está en contacto con su sexo. Noto dentro de mi boca cómo ríos de un sabor entre salado y dulce se impregnan en su interior, me encanta sentirlo así y nunca hubiera imaginado esa sensación. ¿Puede haber un sabor más extraordinario?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Lo hice bien? &#8211; pregunto poniéndome en pie observando su cuerpo desnudo jadeante tirado sobre la cama aún.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella tarda un rato en reponerse y al fin se reincorpora quedando sentada al borde de la cama con sus piernas totalmente temblorosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muy bien, hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Nunca había sentido nada igual. &#8211; me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me alegro. Entonces Sandra, quedará contenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, mi amor. &#8211; dice acariciando mi mano en señal de agradecimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora es cuando ella me la chupa. &#8211; digo de pronto envalentonado y con cierta chulería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro. &#8211; contesta ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi polla queda a pocos centímetros de su cara. Ella permanece ahí abajo sentada esperando que alguien le diga que es una mala madre, que debe detenerse, que todo es pecado, que es inmoral… o quizás otra voz que le diga que continúe lo que está empezado y se meta ese trozo de carne palpitante en la boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿A qué esperas, Sandra? &#8211; digo jugando a ese intercambio de roles con el que empezó toda esta historia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No voy a chupártela, Víctor. &#8211; dice seria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No te gustaría? &#8211; digo a modo de reto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No es eso. ¡Eres mi hijo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, ahora no lo soy &#8211; digo agarrando la base de mi polla y haciendo que mi capullo aparezca y desaparezca ante sus ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hijo… mejor no sigamos con este juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú imagina que soy Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No puede ser, cariño, de verdad, no puedo chupártela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero, por favor, te lo suplico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sabes que no puede ser.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Creo que me lo debes. &#8211; digo y me suena a chantaje total.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se queda mirando mi polla durante unos segundos y aunque no sé lo que pasa por su mente, por su mirada y por cómo se pasa la lengua por su labio superior, sé que está muy caliente como para detenerse ahí. Creo que lo está deseando tanto como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hagamos un trato. &#8211; dice al fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Retira mi mano de mi polla y la cambia por la suya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tipo de trato? &#8211; pregunto intrigado y dejándome llevar por esos dedos que se aferran a mi tronco y que lentamente empiezan a mecer mi polla en una paja muy lenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo te la chupo dos minutos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! &#8211; contesto eufórico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero si me prometes no correrte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá, eso va a ser complicado. Estoy a punto de reventar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entonces nada. &#8211; me dice con su sonrisa burlona pero sin dejar de pajearme. Es un reto complicado y más todavía cuando ella no se detiene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De acuerdo, intentaré aguantar. &#8211; respondo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tienes que estar seguro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sé, no creo que pueda ¿por qué no puedo correrme?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Debes guardar esa leche para la boquita de Sandra. Yo empiezo y cuando veas que estás a punto me avisas y paro. Es importante que aguantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero mamá… ¿Por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hijo, esto es muy difícil. No sé ni cómo hemos llegado hasta aquí, pero no puedo chupártela, ¿comprendes? si lo hago es por enseñarte, por decirte todo lo que debes hacer con esa chica. Yo quiero ayudarte, mi amor, pero no me lo pongas más difícil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya sé que lo haces para ayudarme, pero no puedo prometer nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hijo, si te corres, para mí será algo muy grave. Ya lo está siendo ahora, pero si no consigues aguantar, me sentiré mal, me convertiré en algo que no quiero. ¿Lo podrás controlar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ufff… &#8211; es mi suspiro el que intenta responder.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Además, piensa en reservarlo para Sandra, le gustará que te corras abundantemente. – añade sin dejar de mover su mano contra mi enhiesto falo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/224/34369370/34369370_010_6789.jpg" width="426" height="638" />No sé si es una tortura o el mejor de los placeres, pero no puedo negarme a lo que me pida, sobre todo si pone esa carita de niña buena, esa dulce sonrisa y me está pajeando tan suavemente. Además, en el peor de los casos no pierdo nada, si me corro, será lo mejor que me haya podido pasar jamás, aunque deje de hablarme por un buen tiempo y no me mire a la cara avergonzada. Prefiero no preguntar qué pasaría si no puedo controlarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Acepto. – digo al fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sé que para ella es un juego y creo que disfruta con ello. Yo sé, en cambio, que no voy a poder controlarme. Nunca me han chupado la polla, pero con sólo imaginarlo ya estoy a punto de caramelo, más si esa boca es la de mi madre. La apuesta es a perder, aunque será la mejor que haya perdido jamás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su cabeza se acerca y tras jugar con su otra mano con mis huevos da una lamida a mi glande con su lengua y luego se separa para observarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios! &#8211; digo tensando mis piernas y abriéndose para no caerme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Aguantas? &#8211; me pregunta pajeándome lentamente con una mano mientras que su lengua juega a dar lametazos a mi glande.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, sigue, por favor… &#8211; respondo jadeante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Espero que Sandra sepa hacer bien su trabajo, tú deberás aguantar al máximo. No sé si lo hará como yo, pero tú imagina que es lo mejor que te pueda pasar en tu vida. A ella le gustará que tú sientas eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¿Acaso no es así? Si hay un momento mágico en mi vida, ese que se quedará grabado mientras viva es el que estoy sintiendo cuando la boca de mamá juega con mi polla, la chupa, la lame, la besa&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− También es importante que eso dure lo máximo, para que ella se vuelque y ponga toda su atención en tu polla, ¿entiendes? &#8211; me pregunta y a continuación su lengua dibuja un río de saliva desde la punta hasta los huevos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Síii…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora, ella debería metérsela en la boca y succionar. ¿De verdad podrás aguantar, mi amor?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Síii, por favor, hazlo &#8211; le pido desesperado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La boca de mamá se abre más y sin dejar de mirarme atrapa entre sus labios todo mi glande poniendo su lengua por debajo. No sé si la sensación es la que esperaba, porque creo que el gusto es el mayor que he percibido nunca y por un momento siento cierto mareo, sobre todo cuando esa deliciosa boca avanza y avanza haciendo desaparecer mi polla hasta la mitad y después regresa el camino andado para irla sacando con la misma lentitud.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los ojos de mamá descubren los míos viendo esa operación con la que tantas veces había fantaseado en mis pajas a escondidas. Ahora es cierto, los labios de mamá, más tensos que nunca, abarcan mi polla y hacen un sube y baja más que increíble. Cierro los ojos y todo mi cuerpo tiembla. De pronto ella la saca de su boca y la sujeta por la base apretando fuerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me prometiste no correrte. &#8211; añade ella recordando nuestro absurdo trato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Es muy difícil, mamá! &#8211; protesto, sabiendo que con cuatro vaivenes más me correré como nunca contra su boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tienes que intentar aguantar. Hazlo por mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé si esas palabras me ayudan o me excitan aún más. Pero le indico que siga, agarrando su cabeza y llevándola hasta la punta de mi miembro. Sonríe y a continuación se vuelve a meter una buena porción de mi polla. Sus labios se tensan de nuevo y sus ojos brillan por el esfuerzo de atraparla. Ha pasado de la mitad, creo que casi está entera dentro, apenas faltan unos milímetros cuando… de pronto se oye un ruido que deja a mamá con mi miembro insertado en su boca. El sonido proviene de la terraza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola ¿vecinos? &#8211; es la inconfundible voz de Sandra la que nos detiene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá, saca mi verga de su boca, haciendo un ruido de succión y al tenerme agarrado con su mano y todo el susto que acabamos de llevarnos, hace que yo pierda el equilibrio y caiga encima de ella sobre la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Hola?, ¿Laura?, ¿Víctor?, ¿Estáis ahí? &#8211; insiste la voz de Sandra desde su terraza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estoy sobre mamá, que espatarrada en la cama, tiene sus ojos muy abiertos frente a los míos. Puedo notar el calor de boca sobre mis labios a muy poca distancia y lo más asombroso: ¡Mi polla totalmente tiesa descansa apoyada justamente contra la entrada de su coño! Es curioso cómo hemos quedado en esa posición tan oportuna, tal y como si el destino me hubiese sonreído una vez más. Noto palpitaciones en esa zona y no sé si es mi verga la que lo hace o es el propio corazón de mi madre que traspasa de su sexo a mi miembro. El glande está a las puertas del paraíso y con un solo movimiento de mi pelvis estoy seguro de que comenzaría el traspaso a esa puerta prohibida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te muevas, hijo. &#8211; me dice mamá susurrando y casi rozando sus labios con los míos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo obedezco, me mantengo inmóvil y no sé muy bien lo que está sucediendo pero esto es algo que nos tiene a los dos tensos y excitados al mismo tiempo. Ambos sabemos que estamos a un golpe de romper con todo, pero también esperamos a que la sensatez haga acto de presencia, supongo que algo en nuestro interior no nos permite seguir, sabemos que esto está mal… muy, pero que muy mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No parece que estén. &#8211; añade Sandra desde su terraza y que imagino estará desnuda hablando con Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora quiero follarte, putilla. &#8211; es la voz de Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El cuerpo desnudo de mamá sigue debajo de mí, espero no estar aplastándola e intento mover mis pies para levantarme ligeramente y dejarla respirar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No te muevas! &#8211; dice vocalizando como si no quisiera que nadie descubriera nuestro pecado particular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al colocar mi posición sobre ella, mi polla se ha movido ligeramente para quedar enganchada aún más sobre su rajita, atrapada sutilmente por sus suaves labios. Noto con más fuerza las palpitaciones en esa zona y sigo sin saber si es mi corazón o el de ella. Puedo notar la humedad que impregna su raja sobre mi glande. Creo que nuestra parte más física está lubricando e invitando a que ambos nos unamos de una vez por todas, solo queda que nuestras cabezas piensen igual, pero ninguno parecemos estar dispuestos a traspasar esa línea roja que ahora nos tiene totalmente paralizados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Calla zorra, que te gustará cómo te folla ese mamón. &#8211; añade Toni y se oye el ruido de la mampara. Creo que ese tipo tiene a su chica empotrada contra esa separación de nuestras terrazas y por el sonido repetitivo, se la está metiendo con fuerza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá sigue mirando fijamente a mis ojos. Estamos inmóviles y expectantes escuchando a nuestros vecinos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Se refiere a mí? – le digo en bajito a mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Schssss! &#8211; vuelve a decirme ella aprisionada por mi cuerpo con su boquita y un silbido que sale entre sus dientes. Está preciosa ahí abajo con ese morrito que quiero comerme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo evitar tocar sus labios con los míos durante un instante y mi polla da un respingo de agradecimiento al verse recompensada en parte, pues el glande sigue mecido por los labios de su vagina. En mi cabeza se cruzan toda clase de cosas, pero mi pelvis está deseando dar un empujón y clavársela de una vez por todas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No te muevas amor, si lo haces, me la meterás! &#8211; dice en un nuevo susurro ella totalmente alarmada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Eso no ayuda nada, pues estoy empezando a sentir impulsos descontrolados que no sé muy bien dónde irán a parar, pero aparte de su hijo, soy humano, soy un hombre que tiene a la mujer de sus sueños debajo y con mi polla a las puertas de su ansiada gruta. Su lubricación cada vez más intensa está invitándome a traspasar la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A pesar de esos malos pensamientos, me mantengo inmóvil y a la escucha, pues nuestros vecinos siguen jadeando con fuerza desde su terraza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gustará que te la meta Víctor en plan bestia como te hago yo? &#8211; pregunta Toni confirmándome que hablaba de mi al tiempo que sigue oyéndose el ritmo martilleante de las embestidas de un claro sonido a polvo frenético y salvaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Síii &#8211; jadea ella</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Follará mejor que yo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, papá &#8211; es la respuesta de Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá y yo nos quedamos paralizados, si no lo estábamos ya antes. No sé lo que ocurre durante los siguientes diez segundos pero ambos abrimos los ojos de par en par, intentando calibrar lo que acabamos de escuchar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gustará que te la meta así? &#8211; añade Toni sin dejar de jadear y follándose a la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si, papi, fóllame así… &#8211; se oye la voz de Sandra cada vez más agitada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pienso que por un momento ella ha llamado “papi” a Toni en plan cariñoso, al menos no había caído en la cuenta de que al igual que nosotros pudieran ser padre e hija. Creo que es todo fruto de la casualidad, pero a lo mejor no, puede que todo sean imaginaciones mías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apoyo mis manos sobre el colchón pues noto que mamá está casi aplastada debajo de mí cuerpo, pero al hacerlo mi glande se abre paso y se cuela unos milímetros más dentro de su coño. Ella abre los ojos asustada, pero mi pelvis me pide que continúe mientras escuchamos los gemidos, alaridos y voces que emiten nuestros vecinos desde la terraza. Mi glande está completamente dentro de ese coño ansiado, que ahora mamá aprieta con fuerza como si quisiera detener el peligroso avance. Yo siento el calor de las paredes envolviendo la punta de mi polla y estoy en la gloria, lleno de contradicciones y de tensiones que no me dejan pensar, tan solo la pasión y la lujuria que invade nuestras dos habitaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sácala, Víctor! &#8211; ordena mi madre con un hilo de voz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos estamos muy excitados y yo hago lo posible por retirarla, no precisamente porque me apetezca, sino porque sé que ella se va a enfadar si continúo, prefiero seguir disfrutando de los buenos momentos y no que todos acaben de repente. Saco ligeramente unos milímetros mi glande de su interior y en ese momento se oye de nuevo la voz de nuestros vecinos de al lado por lo que me quedo quieto una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gusta, zorra? &#8211; dice Toni a su chica de nuevo, mientras la martillea sin cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No me llames zorra, papá &#8211; vuelve a intervenir la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No te gusta que te lo llame? Una cosa es que seas mi hija y otra que no seas ¡una auténtica puta…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No soy una puta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí que lo eres, joder.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Papá, para puta la que te vas a follar luego, ¿recuerdas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La conversación se detiene por segundos mientras continúan follando y alentados por esas palabras obscenas hablando sobre nosotros y que tanto deben excitarles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué puta dices, hija? &#8211; pregunta Toni</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te hagas el tonto, papá. Sé que te follarás a Laura &#8211; añade Sandra entre jadeos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Tú crees? No la veo yo muy por la labor. Le gusta calentar al personal, pero de follar me parece que nada de nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, papá no hace más que mirarte el rabo, está loca porque te la tires, deseosa de que se lo metas hasta bien adentro, como la tienes ahora dentro de mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Estás celosa, putita mía. &#8211; afirma Toni mientras sigue embistiéndola</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/224/34369370/34369370_011_6b08.jpg" width="423" height="633" />Mamá sigue mirándome fijamente sin decir palabra, pero en el brillo de sus ojos veo todavía el deseo mezclado con rabia. Vamos de sorpresa en sorpresa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tu también estás celoso, papá &#8211; afirma Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Yo? ¿Por ese niñato?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, tiene un buen rabo. &#8211; añade la desenvuelta vecina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero sabes que él no lo hará tan bien como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muy seguro estás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Acaso te follará mejor que yo? &#8211; dice en plan chulesco Toni haciendo el presumible esfuerzo por clavársela hasta el fondo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nunca me había caído bien ese tipo, pero ahora, con sus palabras me hace multiplicar el odio hacia él. No quiero imaginarme que le pudiera estar haciendo y diciendo eso mismo a mamá. Ahora tengo una rabia interior, una excitación desmedida y un cruce de cables en mi cabeza que no me permiten razonar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá está ahí, desnuda bajo mi cuerpo y espera en silencio y por su cara tampoco veo que le guste lo que dice Toni, refiriéndose a nosotros, ella que hace unos instantes me estaba enseñando cómo ser romántico con Sandra, está descubriendo lo zorra que es y lo que le gusta es que la traten como tal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Seguro que ese chaval no sabe ni follar. &#8211; añade el tipo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento mi polla se adentra de nuevo en el coño de mamá y a pesar de estar muy apretado en señal de querer pararlo todo, la fuerza de mi cuerpo y el calor de nuestro interior, hacen que se deslice otros dos o tres milímetros más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Sabrá metértela hasta bien adentro ese palurdo? &#8211; le pregunta Toni a su… hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya no puedo más. La tensión, el momento, la rabia o vete a saber qué, hacen que apoye con fuerza las manos sobre el colchón y empuje mi polla contra mamá. La primera embestida es bestial, porque ella estaba intentando frenarme, pero la fuerza de mi cuerpo ha hecho el resto y noto como mi verga entra por entero en ese coño soñado, hasta llegar hasta el final. Ni yo mismo me lo creo, pero se la he metido de golpe, ¡Con todas las ganas y hasta lo más profundo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ahhhhh! &#8211; es el gemido de mamá, que abre su boca intentando captar algo de aire.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder! &#8211; digo yo apresado en el conducto prohibido de su sexo que envuelve tan maravillosamente mi polla pudiendo sentir un calor más que gratificante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Está dentro! &#8211; dice mamá asustada y gimiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me voy retirando lentamente y ese movimiento hace que mi gusto sea aún mayor, no quiero que termine nunca. Estoy dispuesto a sacar mi miembro de la cueva del pecado, pero es tanto el placer que siento que no puedo controlar mi cuerpo y empujo de nuevo con todas las ganas mi pelvis para clavársela de nuevo hasta lo más profundo de su coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ahhhh! &#8211; es otro de los gemidos de ella y el mío propio sin importarnos que podamos ser oídos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vuelvo a sacarla hasta que mi glande llega a las puertas de ese coño que me abraza y vuelvo a la carga, esta vez siguiendo un ritmo lento pero constante. Las piernas de mamá están completamente abiertas y mi cuerpo se aprieta contra el suyo en un vaivén cada vez más acelerado. Ella me mira con sus ojos desorbitados, su boca abierta que hace que su aliento impregne mis labios con una bocanada caliente. Me detengo en seco con toda mi polla dentro de ella. Noto con fuerza la palpitación de mi corazón y las contracciones de su coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo siento. No sé qué me ha pasado. &#8211; digo intentando disculpar algo que está fuera de mi control pero sin dejar de continuar con el mete-saca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sácala por Dios! &#8211; dice ella con una voz que no indica que lo esté deseando precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vuelvo a sentir cierto temor y voy sacando mi polla de su conducto sagrado y el placer de ese movimiento es más agradable cada vez. Me lo confirma otro de sus largos gemidos. Creo que prefiero arriesgarme, pues es tanto el placer que siento y el que ella misma siente que vuelvo a la carga insertando toda mi barra de carne en su interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ahhhh, qué gusto! &#8211; dice ella en una especie de sollozo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Siii! &#8211; oigo mi propia voz saliendo de mi interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin hacer ni el más mínimo amago por sacarla, empiezo a bombear dentro de mamá, sintiendo las paredes de su vagina aferrándose a mi polla. No sé si se oye a nuestros vecinos y me da igual, ya no hay mundo a nuestro alrededor, solo nosotros dos, ella y yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los jadeos se multiplican, las respiraciones son intensas y nuestras bocas están tan cerca que no pueden por más que unirse y empezamos a besarnos sin que yo deje de empujar con mis caderas hacia el cuerpo de ella, metiendo y sacando mi miembro de su interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En un momento reduzco el ritmo pues estoy a punto de correrme si continúo con esa fuerza y ese brío, sin embargo hacerlo despacio no me ayuda absolutamente nada, sino al contrario me excita aún más hasta dejarme a las puertas del orgasmo. Sé que ella está también descontrolada. Nuestras lenguas se unen de nuevo en nuestras bocas intentando combinar la respiración a través de la nariz y en jadeos de nuestros respectivos alientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mamá, me corro!, ¿la saco?- le pregunto deseando no oír un “sí”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella no responde, sino que tiene cerrados los ojos, sus piernas apretando mis caderas, su cabeza echada hacia atrás y sus manos agarrando fuertemente en un puño, las sábanas. Quiero tener el control, como ella misma me ha enseñado hace apenas un momento, pero no puede cuando al intentar sacar mi miembro lentamente, sus pies empujan mi culo hacia ella, mientras no deja de gemir con más fuerza cada vez, hasta que veo como se está corriendo sin contemplación. Decido seguir mi ritmo y no parar, así que inserto varias veces más mi polla dentro de su sexo, hasta que en una de esas embestidas lo dejo completamente metido y noto el calor que me viene desde los pies a la cabeza sintiendo cómo se tensa mi polla y parece querer explotar dentro de ese lugar maravilloso. Y me corro soltando varios chorros que inundan la vagina de mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella sigue gimiendo y apretando sus pies contra mi culo en señal de que desea que siga brotando mi semen dentro de ella hasta vaciarme por completo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Son varios más los espasmos hasta que pierdo la cuenta, pero sé que he inundado ese lugar maravilloso que me ha enseñado lo que sentir la felicidad plena y cómo se puede detener el mundo en un instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Permanezco sobre mamá y ambos jadeamos intentando recobrar el aliento e intentando asimilar al mismo tiempo todo lo que ha sucedido. ¡Acabamos de follar! y ¡Me he corrido dentro!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Intento escuchar algún otro sonido, pero nuestros vecinos están en silencio. No se oye nada más que nuestras agitadas respiraciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá… yo… &#8211; comienzo a crear una frase de disculpa que resulte convincente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella me mira a los ojos y acaricia mi pelo suavemente. Sin dejarme acabar me besa suavemente en los labios evitando oír lo que no quiere, alejándose de cualquier tipo de explicación. Así, abrazados con mi cuerpo sobre el de ella, permanecemos callados, hasta que me pide que la deje levantarse, para meterse en el baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento todo empieza a tomar color e incluso empiezo a sentir voces de los vecinos, pero no parece que estén follando salvajemente como hace un rato, se les oye cuchichear muy bajito. Es posible que nos hayan oído y se hayan detenido sorprendidos en su polvo brutal y desbocado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Intento pensar en qué va a suceder a partir de ahora y es que no soy consciente todavía de que acabo de follar con mamá, de sí podrá perdonarme que haya continuado después de pedirme que me detuviera, sin embargo tendrá que comprender que era demasiado para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tampoco sé lo que pasará con ellos, con nuestros vecinos, aunque poco me importa, ni siquiera ahora que veo que su idea sobre nosotros no era precisamente la que había imaginado. El tipo solo quiere follarse a mamá como si fuera una vulgar zorra y su hija, esa que parecía tan dulce, parece tener como único anhelo saciar la sed de puta que lleva dentro. No me apetece ninguna de las dos cosas: Ni que ese hombre toque a mamá ni si quiera follarme a esa rubia, por muy buena que esté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá sale desnuda del baño y tira de mi mano para que la acompañe. Yo todavía estoy aturdido y la sigo como un perrito faldero. Me lleva hasta la terraza. Apoya su culo contra la barandilla de la terraza y atrae mi cuerpo hacia el suyo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo estoy pensando en cómo disculparme, en cómo hacerle entender mi tremendo error, pero creo que ella está demasiado caliente como para ser racional en ese preciso momento. De pronto se agarra a mi cuello y me besa en la boca, pero no se conforma con que se unan nuestros labios, sino que abre su boca y su lengua va en busca de la mía. Mis manos se aferran a la barandilla y allí pego mi cuerpo desnudo contra el de ella. No parece importarle que nos vean desde cualquier habitación del hotel, ni que nos oigan nuestros vecinos, que de seguro están escondidos tras la mampara como lo hiciéramos nosotros también observándoles a ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá empuja mi cabeza hacia abajo y me indica con gestos que la chupe su sexo. Ella continúa de pie apoyada contra la barandilla y yo arrodillado entre sus muslos, comienzo a besar esa rajita que vuelve a humedecerse por momentos. Mis labios juegan con los de su sexo, mordisqueo con ellos cada rincón, cada pliegue y me entretengo en chupar ese delicioso tajo que me sabe a gloria. Ya no pienso, ya no razono, ya no estoy por pedir disculpas sino entregado a mi segunda comida de coño y que me parece aún más maravillosa. La pierna derecha de mamá se eleva ligeramente para que mi boca llegue hasta los sitios más recónditos. Por un momento miro a sus ojos que se cruzan con los míos y no hay palabras que definan eso, pero ambos tenemos la idea de no conformarnos con pedir perdón o con lamentarnos por nuestro comportamiento sino, dejarnos llevar y seguir disfrutando de esos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los gemidos de mamá son más intensos que los que pudo soltar en la habitación y ahora no hay nada que la frene, incluso parece disfrutar en esa entrega total, cuando mi lengua juguetea con su clítoris inflamado, hasta que ella me detiene tirando de mi pelo y haciendo que me ponga de pie. No parece querer correrse todavía. Estoy a su altura y mamá me besa de nuevo, haciendo que su saliva se mezcle con la mía y con los flujos de su propio sexo. Me empuja hasta dejarme sentado sobre la hamaca. Todavía no me lo puedo creer, pero la tengo ahí desnuda acariciando mi pelo y su sexo delante, tan hermoso…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Levanta una pierna y después la otra para quedar a horcajadas sobre mi cuerpo. Nuestros sexos entran en contacto otra vez y todo un escalofrío recorre todo mi ser. Ella pasa su mano por detrás de su culo hasta sostener mi polla por la base y comienza a pasarla repetidas veces a lo largo de su rajita. No hace falta lubricar mucho más, ni animar a mi miembro que está completamente erecto otra vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Fóllame! &#8211; dice de pronto, en voz alta, sabiendo que nuestros vecinos deben estar escondidos detrás de la mampara escuchándonos y viéndonos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No digo nada, pero ella me sonríe y después de ubicar mi glande contra su orificio, se deja caer con todo su peso haciendo que la penetre de nuevo hasta lo más hondo. Ambos damos un suspiro continuo convertido en jadeo después. Mamá apoya la punta de sus pies en el suelo y se levanta lentamente hasta que casi la punta de mi polla quiera salir de su coño y luego se vuelve a dejarse caer. De nuevo nuestro jadeo intenso y nuestro abrazo lleno de caricias y besos da paso a repetir ese movimiento incesantemente, follando con todas las ganas, sin reprimirnos en absoluto, hasta que de nuevo el orgasmo nos invade a ambos y nos corremos, primero ella, cuando muerde mi cuello con sus labios apagando un grito prolongado y después yo, que sosteniendo su redondo culo, lo acaricio y después noto como mi polla se tensa y empieza a enviar chorros en el interior de su coño. Ella me sonríe, agradecida, victoriosa, totalmente entregada a ese polvo maravilloso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así permanecemos abrazados sobre la hamaca y sin dejar de besarnos, incluso cuando mi polla ha reducido su tamaño pero ni yo quiero salir ni tampoco parece desearlo ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/224/34369370/34369370_013_df7e.jpg" width="424" height="635" />Por alguna razón ambos sabemos que esto se acaba, que nuestras maravillosas vacaciones han roto con todo, llevándonos a un mundo nuevo a ambos y consiguiendo cosas que solo podían realizarse así, en un intercambio de roles, como si fuéramos dos amantes. Pero afortunadamente no ha sido sólo una representación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En la ducha, tras ese increíble polvazo, no hay momento para las palabras, pero sí para seguir acariciándonos y continuar con nuestros besos y el juego continuo de lengua contra lengua. Nuestras manos van en busca de nuestros sexos, nuestros culos y cada centímetro de nuestra piel. Nos bañamos por fuera y compartirnos por dentro nuestras almas intentando aprovechar cada segundo, los pocos que nos quedan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El tiempo ha pasado tan deprisa que ni recuerdo en qué momento del placer nos hemos quedado, pero sí que nos hemos entregado sin dejar de besarnos y acariciarnos intentando dejar grabada esa pasión que nos ha unido en este hotel… en estas flipantes vacaciones. Ambos nos llevamos ese delicioso sabor de boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nos vestimos en silencio. Ninguno quiere pronunciar palabra, tan solo cuando ella se ha puesto sus zapatos de tacón, su fina camiseta ceñida y sus pegados leggings negros, le pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Vas a ir con Toni?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No cariño. Ni loca. Ese cerdo se va a quedar con las ganas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me alegro. Como te vestías así de sexy…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Para ti, qué sé que te gusta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias mamá, por todo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hay un silencio mientras mamá sigue atusándose frente al espejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y tú? ¿Vas a ir con la putita de su hija? &#8211; me pregunta de pronto ella con su amplia sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− También se va a quedar con las ganas. Jajajaja… &#8211; respondo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambos reímos a carcajadas y seguimos preparando las maletas intentando poner en orden nuestros pensamientos, buscando la manera de asimilar cada momento vivido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá, ¿vas a ir así en el viaje? &#8211; le pregunto refiriéndome a su indumentaria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Acaso no te gusta? &#8211; dice muy melosa, sabiendo que es lo máximo para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sabes que me encantas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias cielo. &#8211; dice besándome en la frente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y ¿papá? &#8211; pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Tendré que ir convenciéndole!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No acabo de ver que eso sea así, pero en el fondo me gusta ese autocontrol y esa seguridad que muestra mi madre después de experimentar tantas cosas que han sacado de su interior esa energía que tanto necesitaba enseñar. Supongo que papá también descubrirá esa fierecilla aunque no sé hasta qué punto le pueda gustar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vuelvo a sentir celos, como cuando pensaba en Toni, pero ahora de mi propio padre, sabiendo que será él quien continúe acariciando ese cuerpo, besándolo, abrazándolo, haciéndolo suyo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Regresar a casa me está resultando más triste que nunca y no me hace ninguna ilusión ver en el aeropuerto a mi padre esperándonos. Ellos se funden en un abrazo y se besan a continuación durante unos segundos. Sé, para mi gran pesar, que todo se ha acabado. Mi padre me da un pequeño golpecito en la espalda, pero parece, por su cara, que hay otra cosa que le incomoda. Se gira hacia mamá observándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Cariño, ¿no vas muy ceñida? &#8211; comenta mirándola de arriba a abajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No me ves más guapa? &#8211; responde ella con su nueva seguridad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Él no responde pero no parece hacerle ninguna gracia ese nuevo atuendo y nos subimos al coche, sin que apenas nos pregunte qué tal ha ido todo, si nos hemos divertido, si todo ha sido como él hubiera querido. Parece molesto y muy metido en sus problemas como para saber si tuvimos un viaje inolvidable y vaya si lo tuvimos… ¡Si él supiera&#8230;!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hemos regresado a una vida a la que no queríamos volver. Un padre y marido amargado, viviendo sólo por su trabajo y metido en su arcaico mundo, lleno de prejuicios y celos, sin ver con claridad la felicidad de esa mujer que tanto ha disfrutado, mostrando lo mejor de ella y sintiéndose tan especial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegamos a casa y vamos deshaciendo las maletas y veo en la mirada de mamá que vuelve a ser la misma que la de hace una semana, la de una madre abnegada y que me mira como su hijo que soy… y no la de esa mujer ardiente con la que he disfrutado tanto en estas vacaciones. Todo se ha terminado tan rápido que pienso si realmente fue verdad. Sólo ha sido una semana, pero ha sido la mejor semana de mi vida. Posiblemente algún día conozca a una mujer maravillosa, que se pueda parecer a mamá, pero nunca habrá ninguna que sea como ella ni disfrutaré en tan poco tiempo tanto como en estos días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras la cena, entregamos los regalos a papá y contamos las cosas menos importantes del viaje, porque lógicamente no podemos hablar de lo que realmente ha sucedido, me gusta la idea de que él se quede al margen de nuestra “íntima y secreta aventura”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya de noche, estoy en mi habitación, a oscuras y tirado sobre la cama, desnudo me pongo a mirar las fotos de mi móvil en la que va a apareciendo mamá, primero con sus vestidos ajustados. Disfruto de cada imagen, de casa pose, luego veo en las que lleva aquel tanga amarillo tan sexy, después con sus tetas al aire, luego en las que está desnuda y los avances que hemos ido ganando en tan poco tiempo, incluso cuando fuimos más allá y nos entregamos en el viaje como si realmente fuéramos una pareja de recién casados. Fue mi luna de miel, que será, sin duda irrepetible. Ahora pienso en ese cuerpo e imagino que mi padre está apoderándose de él… arrebatándomelo de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese mismo momento se abre la puerta de mi cuarto y yo me quedo inmóvil, tumbado sobre mi cama, desnudo y con mi polla entre mis dedos sin esperar a que nadie pudiera entrar sin llamar. La luz que entra del pasillo me ciega por un momento pero cuando logro enfocar veo la silueta del cuerpo de mamá apoyada sobre la puerta. ¡Joder!, ¡Está desnuda!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Hola cariño! &#8211; me dice con esa voz sensual como la que he oído varias veces en esta semana loca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Pero, mamá! &#8211; digo admirándola totalmente sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento su cuerpo desnudo avanza hacia mi cama y puedo ver dibujada en su rostro una gran sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá… ¿Y papá? &#8211; pregunto intentando ser algo racional en un momento totalmente increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Está dormido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Dormido?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, se ha tomado las pastillas para dormir, porque dice que mañana tiene algo muy importante que hacer en el trabajo y tiene que descansar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Pero tú y él… no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué si no hemos follado? &#8211; me dice sin cortarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No hace falta que ella responda a la pregunta porque es evidente que no. Es curioso, pero me siento raro, por un lado feliz de que no hayan hecho nada y por otra triste por ella de que no haya podido enseñar a papá la mujer salvaje y ardiente en la que se ha convertido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No me lo puedo creer, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Para tu padre sólo hay una cosa. El trabajo. Ya viste que no le gustó tampoco mi nuevo vestuario y eso que aún no ha visto nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es increíble. &#8211; digo y pienso, pues no sé cómo no se lanzó sobre esa mujer tan alucinante que está ahora sentada al borde de mi cama completamente desnuda…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ni siquiera se fijó en mí cuando aparecí desnuda en la habitación y parece que tampoco le hizo gracia verme el coño rasurado. ¿Te puedes creer que se dio la vuelta y se quedó frito? &#8211; añade acariciando mi pecho con la punta de sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me hace sentarme sobre la cama, con mi espalda pegada en el cabecero y yo me quedo observando su hermosa figura que gatea hacía mí lentamente, ofreciéndome una vez más una imagen arrebatadoramente erótica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No acabo de entender como papá no haya podido tener con ella la noche más loca después de una semana sin verse sabiendo la mujer que tengo yo ahora delante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues&#8230; ¿Sabes una cosa? Que lo prefiero &#8211; añade volviendo a pasar su uña por mi pecho, en un arañazo muy suave y sensual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Mamá? &#8211; pregunto desconcertado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se arrodilla entre mis piernas agarrando mi polla con dulzura para empezar a pajearme lentamente. Es posible que el vino de la cena haya tenido algo que ver, pero vuelvo a ver a mamá irreconocible, transformada y comportándose como una mujer ardiente que siempre llevó dentro y nunca demostró hasta el viaje que acaba de finalizar. Pensé que nunca volvería a verla así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sé cómo agradecerte todo lo que has hecho por mí en estas vacaciones, mi amor &#8211; me dice sin dejar de masturbarme con esa lentitud.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ha sido un placer para mí, ya lo sabes… &#8211; respondo con la voz temblorosa al sentir esa mano meciendo mi rabo tieso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero tú has sabido hacerme sentir como quiere una mujer. Has conseguido que sea más atractiva, más hermosa, más cachonda, que me guste a mí misma y que vuelva locos a los demás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo no he hecho nada. Tú eres todo eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya, pero nadie me lo había dicho ni enseñado. ¿Sabes? Antes creía que todo era así y no había nada más, en cambio tú en este viaje me has enseñado a ser yo misma y a disfrutar haciendo todo eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo también lo disfruté &#8211; respondo con la voz entrecortada mientras ella continúa con esa dulce paja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Quiero que me folles otra vez! &#8211; dice ella besando mi frente y a continuación uniendo sus labios a los míos. Esa ternura y esa pasión, me hacen temblar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La frase es más que contundente y mi polla se tensa entre sus dedos, algo que parece hacerle gracia, dándole un lametón a la punta sin dejar de sonreir. Estoy flipando, no acabo de creerme que lo que yo veía como finalizado de una vez por todas, continúe en este preciso momento y sé que no estoy soñando pues el placer me mantiene despierto cuando la boca de mamá atrapa mi polla y se la mete hasta bien adentro. La saca en un instante y me vuelve a preguntar totalmente decidida y con voz tremendamente sensual</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hijo, ¿Quieres follarte a mamá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No hay respuesta. Solo me hace una señal para que me tumbe y ella se sube sobre mi cuerpo desnudo apoyando sus manos sobre mi pecho. Mis manos instintivamente van a sus tetas y comienzo a acariciarlas. Ella cierra los ojos al sentir mis caricias y después vuelve a sonreírme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás segura de hacer esto? &#8211; digo de pronto y justo a renglón seguido pienso si es bueno haberle hecho semejante pregunta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya no eres mi niño, Víctor… ahora eres mi hombre… ¡y mi amante! &#8211; sentencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante se deja caer con todo su peso sobre mi polla que se inserta hasta lo más profundo de su sexo y ambos gemimos al percibir esa dulce sensación. Vuelvo a unir mi boca a la suya para recibir todo ese sabor de sus besos y la suavidad de su lengua contra la mía. De nuevo vuelvo a vivir la sensación de estar penetrándola hasta sentir las paredes de su vagina abrazando a mi polla y oír su dulce voz gimiendo con cada una de sus cabalgadas sobre mi cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me gusta sentir su cuerpo sudado sobre el mío, abrazarme a su cintura, acariciar sus caderas y su culo sin dejar de sentir como mi polla entra y sale sin parar, como ella abre su boca para respirar y gemir y luego vuelve a besarme con todas las ganas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nos corremos casi al mismo tiempo y ni siquiera aviso de que voy a volver a hacerlo en su interior, me dejo llevar por su propio orgasmo y noto como mi polla se tensa para empezar a inundarla con mi semen caliente, haciendo más mío ese coño&#8230; haciendo más mía a esa mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nos entregamos a ese polvo mágico al que ambos queríamos volver, sin importarnos nada más y no dejar que estas vacaciones fueran solo eso, sino un antes y un después.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya no hay más palabras, ya no hay más explicaciones. Sé también que esta noche será el fin de mis vacaciones con mamá pero el comienzo de una vida aun más maravillosa junto a ella, siendo algo más que madre e hijo, sino dos amantes dispuestos a vivir algo único. Es posible que por el día ella se siga comportando como una madre, pero estoy seguro que por la noche será esa mujer salvaje y entregada, que me regalará miles de placeres y una sorpresa tras otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/224/34369370/34369370_001_3e64.jpg" width="561" height="374" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones con mamá 6&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2022 15:56:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Vacaciones con mamá (Día 6) Me despierto más temprano de lo normal y todavía no soy capaz de creerme todo lo que estoy viviendo, especialmente lo que sucedió ayer. Ya no sólo he tenido la suerte de tener a mamá desnuda delante, sino que después de ciertas copas de alcohol y escuchando follar a nuestros vecinos nos lanzamos de lleno y nos masturbamos uno delante del otro a escasos centímetros. ¿No es una auténtica locura? ¿Qué pensará mamá de todo esto? ¿Se sentirá avergonzada? Miro hacia mi lado izquierdo y ahí está mamá tumbada durmiendo plácidamente. Levanto la sábana y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vacaciones con mamá (Día 6)</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me despierto más temprano de lo normal y todavía no soy capaz de creerme todo lo que estoy viviendo, especialmente lo que sucedió ayer. Ya no sólo he tenido la suerte de tener a mamá desnuda delante, sino que después de ciertas copas de alcohol y escuchando follar a nuestros vecinos nos lanzamos de lleno y nos masturbamos uno delante del otro a escasos centímetros. ¿No es una auténtica locura? ¿Qué pensará mamá de todo esto? ¿Se sentirá avergonzada?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miro hacia mi lado izquierdo y ahí está mamá tumbada durmiendo plácidamente. Levanto la sábana y la bajo hasta los pies de la cama, para poder observar ese cuerpo con los primeros rayos de sol que entran entre las cortinas. Puedo disfrutar perfectamente de su cuerpo desnudo. Es increíblemente hermosa. Me gusta tenerla ahí, al lado, así que instintivamente mi otra mano comienza a menear mi polla que ya está a tope, cómo no. Me estoy masturbando delante de su cuerpo desnudo, es increíble. Ya no sé cuántas locuras más cometeré&#8230;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto abre los ojos y me mira. Me ha pillado de lleno. Me quedo algo paralizado pues ahora ya no está borracha como anoche y no creo que le guste que me la esté cascando delante de su cuerpo desnudo. Estoy esperando sus gritos, pero ella después de un rato mirándome, me sonríe y después se fija en mi polla que se asoma entre mis dedos. Me pasa la mano por mi flequillo en gesto cariñoso. Se incorpora y se sienta en la cama. Me encanta verla así desnuda y especialmente con esa pose que ha puesto, entre inocente y malvada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Buenos días, hijo. Ya estás a tope por lo que veo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mamá, perdona.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, tranquilo, no me voy a enfadar, entiendo que todo esto es un lío.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y tanto…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero no solo para ti, cariño. También lo es para mí.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias por tu comprensión, mamá, pensé que te ibas a molestar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no me molesta, me siento mal por ti, no quiero que sufras.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Al contrario, no sufro, estoy disfrutando como nunca &#8211; añado eufórico.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero puede ser negativo que todo esto pueda ser una frustración.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Frustración?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mi amor, tranquilo, entiendo que estés confuso, excitado, con ganas de tener sexo. Y tengo un plan. &#8211; suelta repentinamente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Un plan?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, creo que debes usar eso de una vez. &#8211; dice señalando mi polla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; mi pregunta es de total incomprensión.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, anoche hablando con Sandra en la terraza… bueno me di cuenta de muchas cosas y creo que le gustas mucho, ya lo sabes.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento he llegado a pensar que mamá me iba a decir otra cosa que yo quería oír, pero veo que sus planes van por otro lado. Ella continúa contándome ese plan desperezándose del todo y dejándome flipado. Yo sigo con mi polla en la mano y me acaricio lentamente ante su atenta mirada. No parece importarle.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, hablando con ella anoche, me confirmó lo que le gustas y lo que le atrae esa polla que tienes, además, ya sabes… le dije que follas de maravilla y he pensado que quizás puedas… ya sabes.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te entiendo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Follártela! &#8211; dice de golpe en una palabra que jamás pensé oír de la boca de mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero eso… ¡No puede ser!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si, la tienes a tiro. Creo que podríamos trazar una estrategia y por fin estrenarte.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Con Sandra? &#8211; pregunto confundido.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, está coladita. ¿No te gustaría?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Prefiero no contestar, mientras mamá se queda con la vista fija en mi polla. Al fin se levanta hacia el baño y yo disfruto de su cuerpo y de sus enigmáticos andares. Me sigue pareciendo una diosa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mirón! &#8211; me dice.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es inevitable.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja, no pasa nada tonto. Disfruta que a mí me gusta que me mires así.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y desaparece tras la puerta del baño. Yo comienzo a hacerme la paja que comencé y reviviendo todas las sensaciones que me tienen aturdido. De pronto mamá asoma la cabeza por la puerta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te masturbes tanto cariño. Resérvate para ese momento &#8211; dice de pronto mientras yo me detengo en seco.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Parece que puede ver más allá, incluso a través de las puertas. Poder de madre, debe ser. Es increíble, pero no me puedo creer que ella esté trazando un plan para follarme a Sandra, cuando lo que a mí me apetece es otra cosa… ojo, no digo que no me guste la idea de tirarme a esa rubia tan buenorra, pero no sé, mis miras iban por otro lado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de vestirnos y bajar a desayunar volvemos a la habitación con la intención de prepararnos para ir a la playa, pues allí seguramente estarán nuestros vecinos, ya que no los hemos visto en toda la mañana. Mamá vuelve a quedarse desnuda en un instante y me encanta que lo haga con tanta naturalidad, como si no hubiese ningún obstáculo para hacerlo. Yo también lo pienso y me despeloto al igual que ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿De verdad tengo un cuerpo bonito, Víctor? &#8211; me pregunta de repente mirándose frente al espejo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Bromeas? ¡Estás buenísima! &#8211; afirmo categórico.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias. &#8211; me contesta sonriendo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es la verdad. Tienes un cuerpo alucinante.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, eso dice Sandra, que este cuerpo debería lucirlo y también su marido, que se empeña en que nos desnudemos en la playa…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento imagino la cara de Toni viendo a mamá completamente desnuda. Fliparía como lo estoy haciendo yo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gustaría hacerlo? &#8211; le pregunto.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿El qué?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué si te gustaría desnudarte en la playa?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff, no sé, sería algo muy fuerte &#8211; contesta volviéndose hacia el espejo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu cuerpo es increíble, por eso no tengas reparo, serás la sensación de la playa, si es porque te cortas, lo entiendo, claro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estoy hecha un lío, hijo, por un lado me muero de vergüenza con solo pensarlo, pero por otro me gustaría dar ese salto y desnudarme ¿Te gustaría que lo hiciera? &#8211; me pregunta mordiéndose el labio de una forma muy sensual.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Claro que sí! De hecho ya lo estás ahora y es lo mejor que me puede pasar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero una cosa es estar desnuda delante de ti, como ahora y otra bien distinta despelotarme delante de todo el mundo. Contigo me siento relajada&#8230;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá no deja de fijarse en el espejo viéndose reflejada su hermosa desnudez.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gustaría que te viera Toni desnuda? &#8211; le pregunto de pronto, sabiendo que ese es un buen reclamo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; contesta enrojeciendo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues hazlo y muéstrale ese cuerpo. &#8211; contesto mientras mi polla ha vuelto a alcanzar su máxima expresión.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-3.filesor.com/pimpandhost.com/4/4/3/5/44358/p/9/z/J/p9zJ/pic003.jpg" width="424" height="636">Mamá me mira a los ojos y a continuación a mi verga en la que se fija detenidamente, como hiciéramos esa misma noche en nuestra paja mutua.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Deberíamos quitarnos el vello. – comenta repentinamente</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; pregunto sorprendido, pues no me esperaba que ella parezca decidida.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, cariño&#8230; sí queremos bajar, debemos rasurarnos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quitarnos todo?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, nos quedaría mejor. ¿No crees?- añade volviéndose al espejo y fijándose en su pubis.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, a mi me encanta así, como lo tienes.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y no te gustaría que me lo quitara y llevarlo como Sandra? &#8211; me pregunta volviéndose hacia mí acariciando el ensortijado vello de su entrepierna.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, supongo que sí. De cualquier forma te verás preciosa, mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A ella le gusta llevarlo depilado y a Toni también… además todo el mundo en la playa lo lleva afeitado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora mismo estoy tan sorprendido, que no acabo de creérmelo, mamá ¿En serio vas a bajar a la playa y te vas a desnudar? ¿Y encima te vas a quitar todo para que se te vea al completo?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jeje, sí, claro. &#8211; contesta riendo nerviosa, supongo que al darse cuenta de cómo su rajita va a quedar expuesta ante todo el mundo</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me dejas alucinado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, sólo nos queda un día de vacaciones. Como tú has dicho, si no hacemos las locuras de este viaje no las haré jamás. Quiero aprovechar el poco tiempo que nos queda y hacerlo: ¡Desnudarme del todo!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, eso ya lo estás.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero mostrar mi coño por entero a todo el mundo. Quizás mañana me arrepienta ahora estoy tan excitada de tan solo pensarlo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Joder, si no lo hubiera escuchado, pensaría que estoy delirando, pero sí, mamá lo ha dicho y claramente, no solo quiere desnudarse, sino que está tan lanzada que está loca por exhibir su coño sin obstáculos y además que está más cachonda que nunca.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tendrás que ayudarme a rasurarme y luego te ayudo yo a ti. &#8211; Añade dirigiéndose al baño.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me tienes que echar una mano, porque yo sola no me veo bien. No quiero que quede ni un pelito.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando regresa a la habitación se queda mirando mi cara de bobo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Me querrás ayudar? &#8211; pregunta con morrito de niña mala.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estoy francamente impactado. Ya no solo con ver a mamá todo el día en pelotas delante de mí, exhibiéndose como si tal cosa, algo que está yendo más allá de mis fantasías, sino que me está pidiendo que le eche una mano. ¡Una mano a su chocho!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá extiende la toalla sobre la cama y saca del neceser unas tijeras, un recipiente con agua, crema de afeitar, un bálsamo tipo after shave y una cuchilla. A continuación se sienta sobre la toalla, abre sus piernas al completo y me mira de una forma que me parece más que seductora.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vamos, cariño! &#8211; dice extendiendo su mano hacia mí con las tijeras.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sobra decir que mi erección es intensa y ella mira entre orgullosa y excitada ese volumen de mi miembro que sabe a todas luces, es por su culpa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cojo la tijera y me arrodillo entre las piernas de ella. La visión no puede ser más increíble y maravillosa. El coño está abierto como nunca antes lo he visto. Se distinguen claramente sus labios mayores, ligeramente inflamados y su rajita parece estar brillando.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Venga, que no tenemos toda la mañana! &#8211; me apura sonriente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empiezo a recortar los pelitos de su pubis por la parte de arriba procurando no tocar su piel, pero mi polla no deja de crecer estando en esa tarea que no pude imaginar jamás. Sigo con el traqueteo de la tijera y en alguna ocasión mis dedos rozan su pubis. ¡Dios!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es increíble que estemos haciendo esto &#8211; me comenta ignorando mis accidentados roces.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Noto que mis carrillos arden cuando subo la mirada fija en sus ojos. Ella también está colorada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Lo hago bien? &#8211; pregunto.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, cariño, muy bien. &#8211; contesta acariciando mi pelo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que nunca he hecho esto antes.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Alicia lo lleva rasurado?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá! ¿Otra vez con Alicia? &#8211; digo dejando de manejar la tijera y mirándola fijamente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona hijo, era curiosidad.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no sé cómo lo lleva, la verdad.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No le has visto el coño todavía?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No… y ninguno, al menos desde tan cerca. &#8211; respondo bajando la mirada y siguiendo con mi tarea.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quieres decir que este es el primer coño que tienes a tan poca distancia?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; respondo aturdido por su pregunta y por el hecho de que lo llame tranquilamente “coño”.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero hijo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, nada. &#8211; responde supongo que sorprendida no solo de que siga siendo virgen, sino de que en el sexo esté lo que se dice: “pez”</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya. ¿Y qué te parece este primer coño que ves desde tan cerca? &#8211; añade sonriente esperando si cumple las expectativas y vaya si las cumple.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me parece precioso, mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja…, gracias hijo &#8211; responde nerviosa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es algo alucinante.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues por ahí saliste tú, ya ves.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento se cruzan por mi mente esa frase, pensando en cómo hemos llegado tan lejos y como se están produciendo tantos acontecimientos extraordinarios y ¡Tan deprisa!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vuelvo con la tarea de la tijera y de vez en cuando mis dedos rozan la parte interna de sus muslos. Ni siquiera esa zona había podido soñar jamás con acariciar y ahora estoy ahí, entre las piernas de mi madre, con todo su chocho bien abierto y afeitándola en ese lugar como si tal cosa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, me lo has dejado bien cortito, ahora empieza con la cuchilla. &#8211; me ordena ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A continuación toma en su mano una porción del jabón y se lo extiende sobre toda su entrepierna. Se mira para ver si está bien impregnada con la crema.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Lo tengo todo cubierto?, mejor termina tú de extenderlo. &#8211; me dice.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nos miramos durante un segundo y a continuación acerco mi mano a ese lugar prohibido, mágico, ese que siempre quise tocar. Acerco mis dedos y nada más rozar esa zona, mi polla pega otro espasmo en señal de la excitación que me invade. Qué maravilla tocar esa zona tan suave de mamá y mover la blanca espuma por ese lugar prohibido. Ella no rechista, creo que le está gustando notar mis dedos. Los dos andamos necesitados y cualquier cosa nos enciende más, es inevitable. Miro a sus ojos y los noto brillar, además se está mordiendo su labio inferior. ¡Joder, qué imagen!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cuchilla empieza a hacer su trabajo por la parte superior de su pubis, y fácilmente se va llevando los pelitos que quedaron y ahora muestran directamente su piel. Tengo que apoyar los dedos de mi mano izquierda sobre esa zona para estirar su piel y poder pasar la cuchilla con la otra mano. Mi madre sigue sin rechistar, pero veo que su chochito está más brillante que al principio. Me lo quedo mirando durante unos segundos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ocurre algo, hijo? &#8211; pregunta intrigada por haberme detenido.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, nada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué has parado?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que tu rajita brilla mucho.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff, claro, es que me estas tocando por ahí y una no es de piedra, cariño.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te está excitando? &#8211; le pregunto mirándole fijamente a los ojos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mucho. Pero, anda, sigue… &#8211; responde intentando con dificultad, quitar importancia al hecho.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me encanta la idea de estar dando gustito a mamá con mis dedos, de que ambos estemos desnudos, de que yo me apoye sobre sus muslos, acaricie descaradamente su pubis, de pasar la cuchilla por esa zona infranqueable. A partir de ese momento ya no me noto forzado, sino que lo hago con parsimonia pero con total entrega, acariciando con una mano, quitando los restos de jabón con la otra, pasando la cuchilla lentamente, aclarando con agua y descubriendo la belleza de su sexo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A esas alturas, el coño de mamá está más que brillante, pues alcanzo a ver cómo se escurren los fluidos que emanan de su coño, cada vez más visible por cierto, hasta que termino del todo dejándola sin un solo pelito. La verdad es que he sido muy cuidadoso y nunca había hecho esto, pero me ha quedado francamente bien.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; He terminado. Creo que ha quedado bien &#8211; le digo, aclarando la cuchilla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, hijo, acláralo todo bien con agua, por si queda algún pelito &#8211; me dice y noto cierto temblor en su voz.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Echo algo más de agua para un buen aclarado y noto como sus pezones están puntiagudos y sus carrillos enrojecidos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora aplícame ese bálsamo para que no se irrite la zona. &#8211; me vuelve a indicar casi en un susurro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se nota que está muy excitada, tanto que no ha querido esparcirse ella misma el bálsamo, sino que prefiere que lo haga yo y que siga acariciándola ahí abajo. Me esmero al máximo y aplico esa pomada sobre mis dedos y la voy extiendo por toda esa zona inexplorada. Me recreo sobre su pubis, viendo como el líquido va cayendo por su raja y por sus ingles, luego mis dedos continúan, esta vez con total descaro acariciando sus labios mayores, más que inflamados, su rajita que se humedece con ese líquido viscoso toda la zona. Mi pulgar juega metiéndose ligeramente en su coño, apenas unos milímetros pero ella está jadeando más de la cuenta, ya son gemidos, entonces recuerdo aquellas clases de sexología del instituto donde nos contaron lo del botoncito mágico y ahí voy, acariciando con sumo cuidado su clítoris, primero alrededor, para luego más intensamente sobarlo con mi dedo corazón. Entonces mamá se agarra a mi cabeza y empieza a emitir unos pequeños gemidos que van en aumento. Me quedo mirándola, cómo echa su cabeza hacia atrás, como abre su boca y entonces entra en trance. Toda su piel se pone erizada, su boca suelta una gran bocanada de aire y sale de su garganta un sonido que me encanta, una mezcla de gritito ahogado, como si fuera una gatita en celo ¡Joder se está corriendo con mis dedos!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé cuánto tiempo pasa, pero por un momento he pensado que estaría así eternamente, deteniendo el tiempo y disfrutándolo como el mejor aprovechado de mi vida. Acaricia mi cabeza, me mira fijamente a los ojos y suspira intentando recuperarse del trance.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias hijo, lo has hecho muy bien &#8211; añade</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento dudo si se refiere al afeitado o a esa pajilla que le he hecho y produciendo sobre su cuerpo un orgasmo brutal.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, creo que te ha quedado muy bien &#8211; añado secándola toda la zona con la toalla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No has dejado nada de vello?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No. Estás limpia y libre de pelitos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y te gusta? &#8211; me pregunta todavía con un ligero temblor en su voz.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, está precioso. Antes también me gustaba, pero ahora se te ve aun mejor.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Asegúrate que no queda nada ni por el culo ni nada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento mamá se levanta de la cama y se da la vuelta, abre los cachetes de su culo y me pone el coño a pocos centímetros de mi cara. Arrodillado tras ella veo su rajita abierta y sus dedos haciendo fuerza para mostrar esa zona al máximo. No le queda ni un pelo, solo una abertura sonrosada. Viendo el agujero de su coño estoy a punto de meter ahí mi lengua, porque está invitándome a entrar, como si fuera la tentadora puerta del infierno. Pero me contengo a duras penas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nada, está precioso, mamá &#8211; añado pasando mi dedo por la rajita, haciendo que ella cierre ligeramente las piernas, atrapándome la mano, pues aun tiene el cachondeo encima.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias hijo has hecho un buen trabajo. &#8211; dice dándose la vuelta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su cuerpo desnudo con su esplendorosa rajita inflamada coronando esa obra, queda a pocos centímetros de mis ojos que miran flipados esa maravilla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quieres hacer unas fotos? &#8211; esta vez es ella la que se me adelanta y se ofrece a posar orgullosa de esa maravilla que es su cuerpo y su sexo completamente depilado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con mi móvil empiezo a disparar desde distintas posiciones y ella se divierte y se exhibe de forma que me permite sacar los mejores planos, unas de pie, otras tumbada sobre la cama, arrodillada, jugando con los almohadones, hago algunas fotos en formato “macro” a escasos milímetros de ese coño brillante sin nada de vello.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Que buenas pajas te harás después con tanto material! &#8211; dice con el cachondeo que todavía la invade.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá! &#8211; protesto aunque sin mucho afán.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Acaso no es verdad? &#8212; pregunta ella súper segura estirando la piel de su recién afeitado pubis.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Creo que sí, mamá. Me estás haciendo tan feliz…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/4/4/3/5/44358/p/9/z/K/p9zK/pic011.jpg" width="424" height="636">Se me acerca y me da un abrazo muy tierno, pero que estando desnudos para mí representa algo más que fraternal, y me agarro a su cintura para disfrutar de la tersura de su piel pegada a la mía y de ese cuerpazo que ahora es solo mío.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga, te toca. &#8211; dice separándose nerviosamente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pongo cara de no entender a qué se refiere, aunque sé de sobra de qué van los tiros y que es ahora mi turno de ser depilado al completo en mis genitales.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Siéntate en la cama, sobre la toalla y abre las piernas. &#8211; ordena.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedo en medio de la estancia sin todavía creérmelo, porque no soy capaz de verme entre las manos de mi madre y que me depile mis partes. Es ella quién me quita el móvil de mis dedos y tira de mi mano para que me siente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga, pesado, que tengo ganas de bajar a la playa y desnudarme. ¿No querrás que me arrepienta?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa pregunta es lapidaria y hasta retadora y no voy a ser yo quién ponga en juego ese tema. Me siento en la cama, dejando ante su vista una erección extraordinaria. Mamá se arrodilla entre mis piernas y una de sus tetas roza mi muslo. Suelto un pequeño bufido pues estoy muy excitado y no sé si voy a aguantar mucho tiempo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Estás preparado? &#8211; me pregunta, mirándome fijamente a los ojos con un brillo especial en los suyos y las tijeras en su mano.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y así empieza recortando por la parte de arriba hasta dejarme los pelos de mi pubis bien cortitos. El problema viene cuando mi polla le estorba, entonces tras una leve mirada y una fugaz sonrisa me agarra la punta de mi glande con dos dedos de una forma aparentemente natural y sigue recortando con la otra. El hecho de notar sus dedos en mi glande me hace estremecer y todavía no soy consciente de lo que estoy viviendo en ese instante.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tengo que aguantarla, que está rebelde. &#8211; aclara sonriente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, vale. &#8211; respondo tragando saliva.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Continúa con las tijeras por diversos lugares de mi entrepierna y de vez en cuando me mira y sonríe.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Agárrate esto que voy a cortar los pelillos de estos huevos &#8211; dice con naturalidad acariciándolos suavemente mientras yo sostengo mi polla y doy otro respingo incluso en un acto de cerrar las piernas pero al rozarme con sus pechos en los muslos esto es lo máximo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff &#8211; es lo único que puedo decir.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Pobre, estás a tope, hijo! &#8211; dice observando mi empalmada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, es que…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Normal cariño. Luego te alivias, tranquilo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tú lo harás conmigo?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda, calla, guarro. &#8211; dice y sigue recortando los pelos de mis huevos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agarro mi polla y la pongo hacia arriba para que ella pueda seguir trabajando en la parte baja. De alguna manera se la pongo así para que vea como me tiene, me gusta mostrar mi masculinidad en su máxima expresión. Tras otra de sus sonrisas comienza a estirar la piel de mis huevos con una mano y con la otra metiendo la tijera con sumo cuidado pues no quiere cortarme. Yo creo que en ese momento si me corta, no sangro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que gordos son. &#8211; dice cuando pasa su mano a medida que los pelos de mis testículos van desapareciendo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento deja las tijeras, pues parece que el trabajo inicial ya está hecho y coge la espuma de afeitar y se hace una bola en su mano con la que empieza a esparcir por mis ingles, mis huevos, mi pubis y roza la base de mi polla que al sentir esas manos vuelve a dar un pequeño respingo. Ella ríe, se la ve nerviosa, juguetona y excitada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Preparado para quedarte sin pelitos? &#8211; dice mordiéndose el labio en señal de que ella está a tope también.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Creo que sí.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues déjame, que voy a para allá &#8211; dice cogiendo mi polla por la base y arrebatándomela de mi mano.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hecho de sentir esa mano aferrada a mi tronco es algo indescriptible. Me ha embadurnado de espuma pero noto clarísimamente sus dedos apretando mi verga. En ese momento baja ese cohete apuntando hacia ella y ella se aferra con más fuerza pudiendo notar sus dedos bien cogidos a la base. Mamá abre la boca y después se vuelve a morder su labio. Me fijo en sus pezones y se les nota erectos de nuevo. Ese es el signo definitivo de su máxima calentura</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué dura, hijo mío! &#8211; dice estrujando mi daga y mirándola con ojos vidriosos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno…es normal, me estás dando un buen masaje &#8211; contesto a duras penas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si la pillara Sandra… &#8211; añade mirándome aunque creo que le gustaría “pillarla” a ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora es tuya. &#8211; lo digo y noto como mis carrillos arden al decirlo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Oye, cochino, que yo soy tu madre&#8230;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sí, lo dice como si tal cosa, pero a estas alturas de la película ya no tengo yo muy claro cuál es nuestro papel en esta representación, si la cosa es puramente ficción o directamente sentimientos descontrolados por una parte y maravillosos, por otra.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá está sujetándome fuertemente la polla con su mano izquierda mientras que con su derecha está afeitándome el pubis, las ingles y los huevos. Al principio tenía miedo de que me pudiera cortar, pero ahora mismo es tanta mi calentura que me da igual llevarme un tajo, con tal de quedarme así, con la mano de mi madre apretada sobre mi miembro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un abrir y cerrar de ojos, pues francamente se me ha pasado volando estoy completamente rasurado. Miro allá abajo y me veo raro, pues nunca me he quitado los pelos. Lo cierto es que la polla parece más grande todavía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella ha soltado mi tranca y esta se queda balanceante por unos instantes pero en total erección. Después de aclararme toda la zona para no dejar nada de espuma, noto sus dedos recorrer cada centímetro de mi polla, mis huevos, mis ingles… me está sobando a base de bien.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te ha quedado muy bien. &#8211; afirma.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mamá, tu también hiciste un buen trabajo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella termina de esparcirme el bálsamo impregnando sus manos con esa crema que noto fría entre mis piernas pero que no reduce ni un momento la gigantesca empalmada que llevo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esto no baja, ¿eh? &#8211; me dice ella sosteniéndola de nuevo en su mano y admirando su largura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo, tanto tocarme ahí… &#8211; digo entrecortadamente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te ha gustado tanto sobeteo? &#8211; pregunta con cara de niña mala.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Joder, ya lo creo, mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, entonces estamos empatados, porque tú también me dejaste…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cachonda… &#8211; le acabo yo la frase y ella sonríe.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, todavía me tiemblan las piernas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A mi me tiembla otra cosa &#8211; afirmo chistoso señalando la tremenda erección que sujeta su mano.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quieres que te alivie?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; mi pregunta es casi un grito.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, tonto, ¿Que si quieres que te haga una paja?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Pero tú? &#8211; pregunto lo absurdo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro. Bueno… ya sé que te gustaría que fuera Sandrita, pero hazte a la idea de que es ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno ahora mismo prefiero que seas tú, pero ¿En serio lo harías?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, amor. Es lo menos después del gustito que me has dado a mí. &#8211; añade y traga saliva dispuesta a empezar con esa tarea.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese preciso instante, tras una larga mirada entre ambos, la piel de mi polla es estirada por la mano de mi madre que ha bajado dejando a la vista todo mi glande. Y comienza el espectáculo, haciéndome una paja que no hubiera podido imaginar de ninguna de las maneras. Ella no deja de observar cada movimiento, parece hipnotizada procurando hacer bien su trabajo y vaya si lo hace, porque todo mi cuerpo tiembla a medida que su mano comienza a acelerar el ritmo hasta que veo sus deditos largos aferrados a mi trozo de carne y como suben y bajan haciendo que las primeras gotitas de líquido pre-seminal aparezcan en la punta.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Que tal cariño? &#8211; me pregunta dulcemente y me parece que hasta sensualmente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tú… qué… crees? &#8211; digo sin poder controlar ni la respiración.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mano sigue agarrando con fuerza y energía mi polla que parece estar hinchándose cuando ella sigue con ese ritmo cada vez más acelerado. Yo empiezo a jadear y ella sonríe al saberse tan habilidosa en ese buen arte de la masturbación. Por un momento ha debido olvidar que soy su hijo y yo no sé si realmente pensar que es mi madre, pero cada vez que lo hago eso me gusta más todavía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sigue trabajando con ímpetu sobre mi polla y no parece que lo haga tan obligadamente, ni siquiera se la ve cortada, para mí que le está gustando hacerlo… y yo ya no digamos, pues estoy a punto de correrme cuando mi respiración se agita, mi pulso se desboca, mi cuerpo se transforma y siento un temblor de pies a cabeza.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá, me corro! &#8211; digo avisándola pues sé que la cosa está más que próxima.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Venga, amor… disfrútalo! &#8211; añade en una mirada que me encandila aún más.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ya me viene!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento el orgasmo hace su aparición y noto un preámbulo que nunca antes había percibido. Me da tiempo a mirar a mamá, desnuda entre mis rodillas y como sus tetas siguen el compás del movimiento rápido de su mano. Intento detener el tiempo de nuevo, pero no lo consigo, el orgasmo ya está aquí.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El primer chorro nos pilla a ambos por sorpresa y sale disparado hasta que cae directamente sobre su ceja izquierda, el segundo va a parar a su cuello, el tercero en su pecho y así sucesivamente hasta creo que unos siete espasmos que van decayendo, pero no el placer que hace que gima totalmente extasiado ante esa maravillosa paja.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá no dice nada, tan solo baja el ritmo y sigue con su trabajo de sacarme aun algún que otro temblor y algún que otro chorro que sale con menos ímpetu pero igual de glorioso y placentero.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué potencia, hijo! &#8211; acaba diciendo alarmada con los ojos bien abiertos</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff… &#8211; solo puedo suspirar</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Aun después de tanta paja, sigues echando muchísimo. ¿Dónde guardas tanto?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sonrío a mamá y me gusta tanto oírla hablar así, con esa grácil y espontánea manera de expresar las cosas, como nunca antes le había escuchado. Viéndola además, así, manchada de mi semen, me dan ganas de besarla, pero ella se pone en pie en ese momento.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Cómo me has puesto! &#8211; dice mirándose los regueros de semen que adornan su desnudo cuerpo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, bobo, no pasa nada, da gusto ver ese ímpetu y esa energía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No pude controlarlo. &#8211; respondo algo aturdido todavía y observando cómo gotea de su ceja uno mis disparos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es normal, no te preocupes, me doy otra ducha y ya está.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedo maravillado cuando se da la vuelta observando su culo y sus andares tan atrayentes cuando desaparece en dirección al baño.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tumbo en la cama, mirando al techo con la vista ida y pensando en todo lo que me ha ocurrido y no soy consciente todavía de la maravillosa paja que acaba de regalarme mi madre. Ella está desconocida, no sé por qué, si el viaje, el clima, esa forma de desinhibirse, el querer exhibirse… en fin que yo estoy más que encantado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sale del baño y nuevamente me quedo observando esa figura desnuda y ahora más esplendorosa sin ningún pelo en su sexo, mostrando una hendidura divina.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cariño, ¿no me queda ningún resto de tu leche por ahí? &#8211; me pregunta acercándose hasta donde estoy.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me pongo en pie y la tengo ahí tan cerca, que me dan ganas de besarla, de acariciarla, de estrujarla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, mami, estás bien limpia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se pone frente al espejo de pared y se vuelve a mirar su cuerpo reflejado. Se observa detenidamente su pubis rasurado. Creo que está contenta de verse así.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A continuación se dispone a ponerse el vestido de florecitas, ese que tan bien se ajusta a su anatomía y de nuevo me pide ayuda para bajarlo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ay, hijo, ayúdame con el vestido! &#8211; me reclama.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me pongo tras ella no sin antes volver a deleitarme con su redondísimo culo. Mis manos agarran la tela del vestido intentando empujar hacia abajo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No baja, mamá. Es que tienes la piel húmeda todavía y no baja.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sigue intentándolo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/4/4/3/5/44358/p/9/z/L/p9zL/pic013.jpg" width="424" height="636">Me aproximo un poco más y consigo agarrarme a sus costados pero mis manos han abarcado sus tetas y al notar la suavidad de esos pechos siento una especie de temblor, por no hablar de mi erección que ha vuelto a ponerse de nuevo en su máxima expresión. Ni yo mismo me creo mi poder de recuperación.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona… &#8211; la digo cuando la rozo varias veces las tetas con mis dedos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora no te vas a violentar por tocarme las tetas… &#8211; añade ella en ese esfuerzo por bajar el vestido.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, pero es que tengo que meter las manos debajo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No pasa nada, cariño, métemelas dentro, total, después de tocarme el coño a base de bien, no creo que por tocarme las tetas vaya a acabarse el mundo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esas palabras me dejan alucinado y a pesar de tener razón en lo que dice, ya que minutos antes, en el afeitado de su sexo, he tocado su coño por todas partes hasta hacerla correrse, no sé porque me corto ahora. Me envalentono y más que ayudar a bajar el vestido, lo que hago es meterla mano a base de bien, ya no me conformo con acariciar sus senos por los costados, sino que le estoy acariciando toda esa masa mamaria, sobándole los pezones y hasta pellizcándolos. He pegado mi cuerpo desnudo al suyo y mi polla parece querer despertarse de nuevo aprisionada entre sus glúteos</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cariño, no te aproveches… &#8211; dice mamá, pero en su voz veo cierto temblor lo que me indica que le está gustando.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lejos de amilanarme, me vengo a arriba y me he olvidado del vestido, limitándome a acariciar sus pechos con ambas manos y rozando mi piel contra su piel, mi pecho contra su espalda, mi polla contra su trasero.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ay hijo, no abuses, que estoy indefensa! &#8211; dice con sus manos atrapadas en el vestido por encima de su cabeza.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aun me entretengo en aplicar dos o tres restregones de mi polla sobre su culo para sentir una vez más esa suave piel rozando mi verga que me parece una de las cosas más increíbles que haya podido sentir.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, cariño, no te pases &#8211; dice mamá entre hipidos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me cuesta mucho despegarme de ella, pero no quiero que estas sensaciones se puedan romper por forzarlas y decido separarme. Al fin logro bajar el vestido y ella se da la vuelta. Por un momento pienso que me va a cruzar la cara, pues reconozco que me he pasado tres pueblos cuando llevado por la emoción he pegado mi cuerpo desnudo al suyo para dejarme llevar con algo más que roces y caricias. Entonces mamá me besa en la frente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, te has vuelto a poner a tope. &#8211; dice señalando mi polla que está ya a cuarenta y cinco grados.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, no puedo evitarlo…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pobrecito. &#8211; responde con cara de pena.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mano acaricia el tronco de mi miembro con suavidad y después con su pulgar acaricia también mi glande.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A ver si tenemos suerte y conseguimos que te folles a Sandra. &#8211; me dice sin dejar de acariciar mi polla con muchísima suavidad.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero… ¿Cómo?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, cariño, no puedes estar así todo el día. En este viaje tienes que aprovechar para estrenarte y poder meter esto en un agujero que se te ponga a tiro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento pienso que habla de su coño, pero luego recapacito y creo que no es eso precisamente lo que pretende.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tengo algo pensado que nos puede salir muy bien… &#8211; dice segura de sí misma</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cual es ese plan?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo descubrirás dentro de un rato, tú sígueme la corriente ¿vale? Mañana te follas a esa preciosidad, ya lo verás. &#8211; sentencia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, yo no quiero follar con Sandra… &#8211; lo dejo caer y al tiempo me doy cuenta que no puedo decirle directamente que a la que quiero follarme es a ella por encima de todo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Schhssss, tú déjame a mí, amor, verás que bien.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No hay peros. Venga, dúchate y bajemos a la playa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá ha soltado mi polla y se me queda mirando durante unos segundos. Yo también percibo su calor a través de ese sonrojo de sus pómulos Está preciosa cuando se ve tan caliente. Al fin me ducho, me visto y nos bajamos a la playa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Nerviosa? &#8211; le pregunto cuando estamos a punto de pisar la arena mientras acaricio su cintura.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mucho. Y muy excitada también. &#8211; añade.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedo callado unos instantes, sin poder asimilar cada momento vivido y ella me mira sonriente. A renglón seguido meto la mano bajo su vestido con mucho disimulo para que nadie me vea y al rozar la desnuda piel de su culo ella se da un pequeño susto.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Cochino, esa mano! &#8211; me dice dándome un manotazo</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Parece mentira que después de haberme recorrido todos y cada uno de los rincones de su entrepierna o de sus tetas, ahora se ponga tan fina, pero es cierto que me he pasado y es que no puedo controlar mis instintos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona mamá, me dejé llevar, pero es que levantas pasiones&#8230;</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No pasa nada, amor. ¿Te puse nervioso?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mucho.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te importa que tu madre se comporte así, ¿verdad?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Para nada. Me encanta la mujer que estoy descubriendo. Apenas hace unos días querías ponerte un tanga y hoy…</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, creo que tú me estas ayudando a quitarme esa venda, al menos en este viaje, creo que aquí debemos ser otras personas diferentes. Y creo que debo empezar a comportarme con más libertad de como he hecho hasta ahora. Si te preocupa que le ponga los cuernos a tu padre, por eso no estés intranquilo. Descuida, que en este viaje no voy a follar con nadie.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso es una garantía de que Toni no haga nada, pero claro, nadie es nadie… y yo me incluyo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Avanzamos hacia el mismo lugar donde habíamos estado con nuestros vecinos en esa playa y allí están ambos esperándonos. Sandra saluda efusivamente a lo lejos, desnuda, naturalmente, al igual que su marido.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Desnúdate tú primero, ¿vale? &#8211; me dice mamá saludando a lo lejos a nuestra vecinos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, que te despelotes tú primero. Quiero ver la cara de Sandra cuando vea tu polla. ¡Le va a encantar!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Joder, ella está tan segura, que me siento algo presionado, no sé si realmente cubriré sus expectativas. Ya no me asusto de oírle decir la palabra “polla” y eso que nunca antes se lo había oído, pero a este paso no voy a quedarme ahí y seguro que descubro muchas cosas inauditas de mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola chicos &#8211; dice Sandra cuando llegamos a su altura, poniéndose de pie.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le planta dos besos a mamá y luego a mí, juntando, cómo no, sus tetas contra mi pecho. No se conforma con darme un par de besos cordiales, no, sino a pegarse al completo con su cuerpo y que yo tenga que agarrarme a su estrechísima cintura. Se me ha puesto mi tranca a tope otra vez. Ahora no sé si será buen momento para quitarme el bañador. Miro a mamá y veo que está Toni pegado a su cuerpo, desnudo, con su polla morcillona y restregándola por encima del fino vestido que lleva ella. Siento celos de nuevo, pero con las palabras de mamá me siento más tranquilo, sé que ese tipo no tendrá su polla dentro. O eso espero.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quito la camiseta lentamente, con la buena intención de que mi erección baje ligeramente, pero qué va, aquello está dispuesto a todo y no baja ni un milímetro, menos todavía cuando Sandra se ha sentado sobre su toalla a observar la operación y está con sus piernas completamente abiertas, en una pose que no se le puede pasar por alto a nadie pero que a mí me pone especialmente nervioso. Su coño está abierto, sonrosado y brillante. No me quita ojo cuando me quito la camiseta y deslizo mi bañador bajando por mis piernas mostrando mi tremenda erección.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Hala! &#8211; afirma Sandra al verme a tope y sus ojos se abren afirmando esa sorpresa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi madre sonríe desde su posición sabiéndose ganadora de la primera batalla y Toni también me mira, supongo que sentirá celos igualmente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Parece más grande sin pelos &#8211; añade resuelta la rubia sin cortarse.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; interviene mamá &#8211; este hombre está siempre a tope y eso que acabamos de follar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Joder, mi madre me tiene descolocado, es mucho más que una caja de sorpresas. Ya no se corta un pelo y encima habla con esa naturalidad a nuestros nuevos amigos, dejándome sin palabras y supongo que a ellos también. Creo que está poniendo todas sus armas en juego, primero para calentar a Sandra y de paso también a su chico, que también está empezando a despertar a su “cosa”.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Es el turno de mamá para quedarse desnuda ante nuestros amigos, mientras yo aprovecho para sentarme y disimular, aunque es realmente difícil. Ella se ha puesto de puntillas y se estira más de la cuenta. Agarra el vestido por sus costados y se lo saca por la cabeza. Ahora que lo pienso, no le ha costado quitárselo tanto como cuando me pidió ayuda para ponérselo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cuerpo desnudo de mamá sin ningún pelo sobre su piel, es algo que llama poderosamente la atención a Toni.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder! &#8211; suelta descontroladamente el tipo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo me sonrío, sabiendo que mi madre iba a causar sensación y es la propia Sandra la que lo corrobora.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué cuerpazo, Laura!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá lo agradece con una sonrisa y todos sus movimientos parecen medidos. Cualquiera diría que está cortada, nerviosa o con dudas de ofrecerse así al mundo y ahora viéndola parece disfrutar como una cría. Toda la gente de alrededor también parece observarla y no es para menos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me voy a dar un baño. &#8211; dice ella de pronto dando saltitos, girando sobre sí misma, haciendo que sus tetas suban y bajen de forma prodigiosa y a continuación sale corriendo hacia la orilla.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los tres nos quedamos mirando ese cuerpo que se va alejando y que me tiene completamente loco. Después salgo disparado a su encuentro y justo al llegar al compás de las primeras olas, la tomo de la mano. Me sonríe y pega su cuerpo al mío. Nos fundimos en un abrazo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vaya espectáculo, Victor!, ¡Les tenemos a tope! &#8211; me susurra en el oído.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo y a mí también.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jejeje, ya veo &#8211; dice acariciando mi verga sabiendo que nuestros amigos siguen mirándonos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tranquilo, mi amor, que mañana te follas a esa muñequita. &#8211; añade refiriéndose a Sandra. &#8211; ahora vayamos calentándoles y verás que todo sale rodado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella parece tenerlo muy claro, pero lo que yo tengo claro, cada vez con más fuerza, es que a quien deseo follarme de verdad. Ahora estoy abrazado al cuerpo de la mujer a la que adoro, a la que quiero con toda mi alma… sin embargo no puedo luchar contra algo que es evidente, ella me quiere ayudar como madre y me quiere entregar a Sandra haciendo todo lo posible para que nada salga mal, haciendo cosas impensables, completamente locas. Ya no puedo más que dudar si lo hace por mí, si le gusta complacerme o es por ella misma… ¡Estoy hecho un lío!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Jugamos en el agua y nos tocamos por todas partes. Viendo que ella no se siente molesta, la acaricio sin ningún miedo: en sus tetas, en sus muslos, le acaricio el culo, rozo su coño, pongo mi polla entre sus glúteos, joder estoy flipando en esos juegos en el mar viendo como mamá se deja sobar por todas partes y de que frotemos nuestros cuerpos mutuamente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De regreso a las toallas donde nos esperan nuestros amigos, veo la cara de Toni, alucinando con mamá, no solo por su figura llena de curvas, sino porque se ha percatado de que es una mujer ardiente, al menos en apariencia y es que para mi fortuna, ¡Lo ha hecho tan bien!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/4/4/3/5/44358/p/9/z/M/p9zM/pic014.jpg" width="424" height="636">Sandra ha traído unos bocatas y los comparte en un picnic improvisado en aquella playa, en la que disfrutamos de la comida y supongo que cada uno de los cuatro con sus respectivos sueños y fantasías. Para mí todo es increíble, estoy dentro de un mundo para mí desconocido, pero maravilloso, el mar me parece más bonito que nunca, el sol más caliente, los sonidos más armoniosos y todo junto a la mujer de mi vida, que está desnuda a mi lado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de esa buena jornada en la playa y cuando el sol ya está muy metido, decidimos regresar.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Al final, ¿No habéis visto la muralla ni las ruinas del pueblo? &#8211; pregunta mamá de repente mientras nos encaminamos de vuelta al hotel.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no fuimos… a Sandra no le apetecía ver “piedras” como ella lo llama &#8211; responde Toni.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué lástima! &#8211; contesta mamá</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo. A mí sí que me hubiera gustado verlo &#8211; apunta Toni.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A mi también &#8211; afirma mi madre &#8211; lo malo es que Víctor tampoco quiere ver cosas de esas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo me quedo un poco alucinado al escucharla, pues no habíamos hablado nada de ver las murallas ni las ruinas en cuestión, pero entonces entiendo su juego cuando veo cómo me guiña un ojo y le sigo la corriente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, claro, no me va ese rollo de monumentos ni piedras. –digo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sandra sonríe sabiendo que tenemos otra cosa en común, lógica aparente de nuestra edad. Veo que la trama de mamá está surtiendo el efecto deseado.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Qué pena, me quedaré sin verlo y mañana es nuestro último día de vacaciones &#8211; acaba diciendo mamá con cara triste.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es cierto, no tendremos oportunidad de volverlo a ver. &#8211; añade Toni</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues se me ocurre, que podemos ir juntos. &#8211; sentencia ella segura de su plan.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tú y yo? &#8211; pregunta el hombre sorprendido.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Claro!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Sería un placer!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Genial. &#8211; sentencia mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y nosotros? &#8211; interviene Sandra haciendo que mamá me mire victoriosa con disimulo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues podéis quedaros en el hotel. No creo que tardemos mucho. En un par de horas lo vemos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me parece perfecto. ¿No te importa cariño? &#8211; concreta Toni preguntándole a su chica.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Para nada, yo me quedo en la terraza tan ricamente a tomar el sol.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bien, pues que te acompañe Víctor. &#8211; añade mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; pregunta confusa, Sandra.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mujer, para que no estés sola. Podéis tomar el sol los dos juntos y nosotros de ruta turística. Luego comemos los cuatro y contamos nuestras experiencias &#8211; acaba diciendo mamá ante la sorpresa de todos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todo el montaje suena a un clarísimo intercambio, al menos eso deben pensar todos, incluido yo, que me veo en los brazos de esa rubia que ahora parece mirarme con más deseo todavía. El caso es que mamá se lo ha sabido montar y se ve tan segura que nuestros amigos parecen disfrutar con esa idea y es que en el fondo, Toni ve la oportunidad de liarse con una mujer espectacular y al mismo tiempo Sandra, como comentaba mamá, acabará echando ese polvo deseado conmigo. Yo, por supuesto, no voy a rechazar poder tirarme a ese bombón, claro, quizás fueran otros mis deseos, pero claro, uno no es de piedra y se le presenta una oportunidad de oro de perder la virginidad con una mujer preciosa. Me quedo mirando sus ojos y ella me devuelve una sonrisa en un claro mensaje que dice “no vamos a tomar el sol, vamos a follar hasta desfallecer”</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegamos al hotel y tras despedirnos de nuestra asombrada pareja, nos metemos en la habitación. Mamá se vuelve a quedar desnuda, tirando su vestido sobre la cama.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué te ha parecido? &#8211; me pregunta intrigada por mi parecer y al mismo tiempo exhibiéndose de forma sensual ante mí.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eres la leche, mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No te dije que lo tenía todo pensado?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo ¿Tú crees que saldrá bien?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estoy segurísima. ¿Viste la cara de ella, cómo te miraba?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Está deseando follar contigo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y tú?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Yo qué?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Podrás controlar a Toni?</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, hombre, tranquilo. Podré mantenerle a distancia.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé yo. Le has calentado a tope. &#8211; contesto quitándome la ropa también y quedar desnudo como ella.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tienes miedo, cariño? &#8211; pregunta melosa y acercando su cuerpo al mío hasta quedar abrazada como cuando estuvimos en la playa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella tiene que notar mi polla dura entre nuestros cuerpos, no me cabe duda y creo que le gusta sentirla tanto como yo sentir todo su cuerpo desnudo adherido al mío.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Les hemos calentado a los dos, jajaja &#8211; me dice sin dejar de abrazarme y con su boca a pocos centímetros de la mía.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por unos instantes veo un brillo en sus ojos diferente y su boca ligeramente abierta. Creo que me va a besar. De pronto, se oyen unos ruidos en la terraza que me parecen gemidos. Nos separamos por un momento como si alguien nos hubiera despertado de nuestro sueño.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me acerco a la terraza y me escondo detrás de la mampara que separa ambas estancias. Asomo la cabeza por una rendija y veo a Toni desnudo, sentando sobre una hamaca y Sandra a horcajadas sobre él. ¡Están follando!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La imagen no puede ser más impactante. Las curvas de Sandra se ven más armoniosas cuando se la ve cabalgar sobre el cuerpo igualmente desnudo de su marido. Puedo ver su culo y como la polla de Toni sale y entra por debajo metiéndose con rapidez en su coño. Me encanta la escena y disfruto ese bonito cuerpo sudado de esa rubia que me follaré mañana. Ella está con sus pies firmes en el suelo y agarrada al cuello de su esposo. Se les oye gemir con toda la pasión. Él la besa en el cuello y Sandra echa su cabeza para atrás totalmente entregada a un polvo frenético.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? &#8211; dice mamá saliendo a la terraza.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Schssss &#8211; le digo casi con mímica y poniendo mi índice contra mis labios para que no hable y no ser oídos desde nuestra atalaya de espionaje.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cuerpo desnudo de mamá se pega a mi espalda y se asoma junto a mi cara para ver qué ocurre. Estamos mejilla con mejilla mirando por una pequeña abertura que hay en la mampara que separa las terrazas. Recibo gustoso el peso de sus pechos contra mi espalda y noto el calor que emana de su coño contra uno de los cachetes mi culo. Joder, mamá está que arde.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mira cómo les has puesto! &#8211; la digo susurrando al oído y su cara sigue pegada la mía así como el resto de su cuerpo. ¡Estoy en la gloria!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella entonces estira su mano por debajo y llega hasta mi miembro. Lo acaricia suavemente con la punta de los dedos y percibe la tensión y dureza que tengo entre mis piernas.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Tú también te has puesto…! &#8211; añade ella en otro susurro en mi oído.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento su mano rodea mi polla y comienza a pajearme despacio sintiendo como su cuerpo desnudo se adhiere más al mío. ¡Qué maravilla, qué sensación!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá sigue pajeándome mirando fijamente la escena que ambos vemos desde nuestra posición y que no es otra que nuestra pareja de vecinos follando sobre una hamaca de su terraza. Yo casi no puedo ver nada, porque tengo que cerrar los ojos y poco o nada me importa lo que pasa al otro lado de esa mampara, lo único que me preocupa es sentir cómo la mano de mamá sigue acariciando mi polla tan suavemente y con firmeza a la vez, haciendo un buen trabajo del que parece tener buena experiencia. Por un momento pasa por mi cabeza la imagen de mi padre intentando averiguar cuantas pajas como esta le habrá hecho la deliciosa mano de mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sonido de los jadeos y suspiros de nuestros vecinos apaga en cierta medida los míos propios que van acompasados con aquellos gracias a la pericia masturbadora de mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Justo en el momento en el que Sandra suspira más fuerte y es presa de su orgasmo sentada sobre la polla de su marido, yo no puedo más y mamá acelera el ritmo para que me corra al mismo tiempo. Así lo hago. El primer chorro sale con fuerza chocando contra la mampara y así todos los demás que va escupiendo mi verga, mientras mamá sigue con su movimiento acelerado. Apoyo mi boca en su cuello para apagar mi orgasmo y para no hacer mucho ruido y poder ser descubiertos.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lentamente volvemos a la habitación, con una risita floja de mamá sabiendo que ha cometido otra de sus locuras proporcionándome un gran placer y es que ella no debe ser consciente de que el placer se multiplica cuando es ella la que me lo proporciona. Ella sigue creyendo que mis pensamientos están centrados en Sandra y aunque la chica tenga un buen polvo, no lo niego, la que me tiene loco es ella… ¡mi madre!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gustó? &#8211; me pregunta mordiéndose la uña de su pulgar en plan juguetón.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No contesto, pero creo que no hace falta que diga nada. Justo cuando ella se gira y queda de espaldas a mí, la ataco pillándola desprevenida. Vuelvo a notar su cuerpo caliente cuando soy yo el que ahora la coge por detrás. Mi pecho queda pegado a su espalda y mi polla vuelve a restregarse contra su culo. Mis manos agarran sus tetas y noto entre mis dedos como su pezón está muy duro.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Para, Víctor! &#8211; me riñe empujando con su culo hacia mí con intención de que me separe, pero con muy poca convicción.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi mano acaricia sus tetas y baja por su vientre hasta llegar a su sexo rasurado. No me cuesta descubrir que está empapada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cariño, ¿Qué haces? &#8211; me vuelve a reñir.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pagarte con la misma moneda. – afirmo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No, detente, mi amor!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No hago caso. Mi dedo recorre su rajita y sube lentamente hasta que con suavidad acaricio su clítoris que está inflamado y ella ardiendo.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Realmente quieres que pare? &#8211; le pregunto en el justo momento en el que ella comienza a gemir.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No, por Dios!</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sé que está a tope, como lo sigo estando yo. Acaricio sin parar su coño, por sus labios, metiendo un dedo y jugando con su botoncito, haciendo que se estremezca. Mi otra mano va de sus tetas a sus caderas, pasando por su culo y mi boca no pierde la oportunidad de morder ligeramente su cuello. Estoy desbocado y ella también.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto parece entrar en trance y en pocos segundos es atrapada por un orgasmo que es ya una mezcla de suspiro y lamento de placer. Pierde el equilibrio y con el traspié caemos sobre la cama con nuestros cuerpos pegados. Mi polla ha quedado entre sus glúteos y aunque parezca mentira está volviéndose a poner dura otra vez.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá me empuja para que me separe, sabe que estamos demasiado calientes y ella tras su enorme corrida, está intentando serenarse y detener algo que sabe no está en absoluto, nada bien.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona, mamá &#8211; digo intentando poner algo de mi parte.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tranquilo, mi amor. &#8211; responde con su respiración aún muy agitada.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que no quise que te quedaras con ese calentón.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se levanta y me da un beso en la frente. Yo hubiera preferido que me besara en los labios, pero ha vuelto a convertirse en madre.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos a dormir, cariño, que mañana tenemos un día muy largo y hay que aprovecharlo bien.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras decir eso, acaricia mi verga con dulzura y luego añade.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ya la tienes dura otra vez? &#8211; pregunta con sus ojos abiertos en señal de sorpresa.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues ya ves que sí.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Hijo mío, qué potencia! Tranquilo, mañana te follas a esa chica. Parece que lo hace bien.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, sí que lo hace bien, al menos Toni parecía divertirse.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Verás cómo tú también la sorprenderás mañana.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vuelvo a pensar en todo lo sucedido en el día y no puedo bajar mi calentura ni mi deseo cada vez mayor por mamá. No niego que mañana voy a follar aunque no será con ella, pero seguro que paso uno de los momentos más inolvidables de mi vida. Posiblemente lo haré pensando en ella, en mamá.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://ist1-3.filesor.com/pimpandhost.com/4/4/3/5/44358/p/9/z/N/p9zN/pic015.jpg" width="424" height="636"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones con mamá 5&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Aug 2022 15:32:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
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					<description><![CDATA[Vacaciones con mamá (Día 5) Al abrir los ojos, veo la espalda de mamá que está sentada a los pies de la cama. Lleva puesto el albornoz y parece estar con su móvil, aunque no veo bien lo que hace. Levanto las sábanas y veo mi cuerpo desnudo. Para variar me he levantado empalmado y más sabiendo que ella ha estado desnuda a mi lado toda la noche. Aún me cuesta asimilarlo. Ahora que la veo ahí sentada me doy cuenta que me la he perdido cuando se levantó. Tuvo que ser un espectáculo verla levantarse desnuda y yo, una [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vacaciones con mamá (Día 5)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al abrir los ojos, veo la espalda de mamá que está sentada a los pies de la cama. Lleva puesto el albornoz y parece estar con su móvil, aunque no veo bien lo que hace. Levanto las sábanas y veo mi cuerpo desnudo. Para variar me he levantado empalmado y más sabiendo que ella ha estado desnuda a mi lado toda la noche. Aún me cuesta asimilarlo. Ahora que la veo ahí sentada me doy cuenta que me la he perdido cuando se levantó. Tuvo que ser un espectáculo verla levantarse desnuda y yo, una vez más, dormido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando giro mi cabeza hacia la mesita veo que no está mi smartphone ahí, por lo que entiendo que mamá está ¡Con mi móvil!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Buenos días mamá!, ¿Qué haces?- digo sentándome en la cama</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola cariño &#8211; responde volviendo la cabeza y mostrando su preciosa sonrisa. &#8211; Aquí estoy viendo la gran colección de fotos que me hiciste.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah, entiendo. ¿No habrás borrado ninguna? &#8211; le digo con preocupación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, hijo, pero me has hecho un montón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí y aún caerá alguna más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda, bribón… date una ducha que cierran el comedor para desayunar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero… ¿No vamos a ir a la playa hoy? &#8211; le digo pensando en volver a disfrutar de sus tetas al natural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/108/92402340/92402340_013_1ff7.jpg" width="423" height="635" />&#8211; Iremos por la tarde, porque por la mañana nos quemaríamos como ayer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y qué hacemos ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nos vamos de compras, si te apetece, claro y luego por la tarde vamos a la playa. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, me ducho, pero es que estoy…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; En pelotas, jajaja, no me voy a asustar. &#8211; añade ella mientras se cepilla su larga melena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No mires, ¿vale? &#8211; le digo confiando en que no se vuelva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, ahora te pones tú remilgado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salgo de lado otra vez para que no vea mi polla en su máximo esplendor, aunque ella muy juguetona hace todo lo posible por no perdérselo. La miro de reojo y me sonríe. Al fin me meto en el baño. Evidentemente, tengo que pajearme de nuevo en la ducha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras el opíparo desayuno hacemos unas compras en la ciudad, principalmente regalos para llevar a casa y algún vestido nuevo para mamá. Últimamente está muy animada a comprarse trapitos y mucho más pequeños y ajustados a lo que acostumbra. A mi me hace súper feliz su comportamiento tan atrevido, parece haber perdido unos cuantos años. Yo también aprovecho que está rumbosa y me compro algo de ropa en los mercadillos y tiendas de la zona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de comer en una terraza y charlar animadamente como dos amigos o casi amantes, más que como madre e hijo, regresamos al hotel y nos metemos en la habitación. La verdad es que en la calle hace un calor asfixiante y aquí al menos hay aire acondicionado. Me asomo a la terraza y veo a mi vecina despelotada en la terraza tomando el sol. ¡Joder qué cuerpo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola Víctor &#8211; me sonríe al verme. Parece que estaba esperándome&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola. &#8211; contesto cortado al otro lado de la mampara que nos separa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No bajáis a la playa hoy? &#8211; me pregunta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Quizá más tarde, nos quemamos un poco ayer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, hoy también hace mucho calor. Yo prefiero tomar el sol aquí desnuda precisamente para no quemarme con la brisa del mar. Luego iremos de turismo a un pueblo de aquí cerca, si os animáis… nos dais un toque y vamos juntos los cuatro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale. Luego se lo comento a mi m… mujer. &#8211; digo y por un momento casi suelto la palabra “madre”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me despido de ella y cuando vuelvo a la habitación me pregunta mamá por la conversación que he tenido con Sandra y le comento que estaba desnuda tomando el sol.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Estaba desnuda en la terraza? &#8211; me pregunta intrigada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, en pelota picada sobre una tumbona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y Toni?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no estaba, pero seguramente también estará en bolas… &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y tú te habrás puesto ciego viendo a la vecinita sola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si, no te lo voy a negar. &#8211; le digo &#8211; como tú si vieras a Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Bobo! &#8211; me dice, pero sabe que llevo razón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.actiongirlsrecruits.com/gallery29/Natalie-pictures-ac/actiongirlsnataliebalcony009.jpg" width="424" height="623" />Sabe que le doy en el punto flaco y cambia de conversación rápidamente. Al cabo de un rato, decidimos echar la siesta y gracias al aire acondicionado podemos descansar pues en la calle hace un bochorno y una humedad terribles. Ella está con una camiseta y braguitas y yo sólo con mis bóxers.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando me despierto mamá está recién duchada, pero en lugar del albornoz lleva una toalla envolviendo su cabello y otra cubriendo difícilmente su voluptuoso cuerpo quedando justa para verle el canalillo y sus torneadas piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sigue haciendo mucho calor. Me he tenido que dar otra ducha &#8211; me dice mientras se seca el pelo y yo sigo admirándola embelesado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé si nos quemaremos. Creo que no deberíamos bajar a la playa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Como quieras. &#8211; contesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dicho esto se va esparciendo la crema por la cara y yo aprovecho para meterme en la ducha y apagar también un poco el calor, tanto el que hay en el ambiente como el que sigue sufriendo mi interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando regreso a la habitación la toalla de mamá cubre su cintura y sus tetas, para mi fortuna, están de nuevo a la vista y se está aplicando sobre ellas una crema solar en abundancia. Yo vuelvo a flipar al ver esos enormes melones moverse juguetones entre sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero, mamá, ¿no dijiste que no bajábamos a la playa? &#8211; le pregunto hipnotizado con esos pechos deliciosos viendo que se está aplicando el protector solar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, en la playa nos quemamos… había pensado en tomar aquí el sol, en la terraza, no hace tanto calor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah vale. Genial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Víctor, ¿puedes mirar si están los vecinos? &#8211; me pide.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que mires a ver si están en la terraza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no creo que estén. Me dijo Sandra que se iban de turismo a un pueblo cercano. Ya se habrán largado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Asegúrate, por favor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me salgo a la terraza, me asomo y veo no hay nadie y la puerta que da a su terraza está cerrada. Efectivamente se han ido. No entiendo por qué tanta intriga por parte de mi madre en saber si están o no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No hay nadie, mamá. &#8211; digo entrando mientras continúa esparciéndose crema por sus pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Seguro?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿Qué pasa? ¿Por qué tanta insistencia…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No quiero que me vean.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/108/92402340/92402340_019_b19a.jpg" width="424" height="636" />&#8211; ¿Las tetas? Pero si ayer te las vieron durante todo el día… especialmente Toni que disfrutó como un enano con ellas- añado sonriendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, lo sé, pero es que quería tomar el sol desnuda, a ver qué se siente. &#8211; dice de pronto esperando mi reacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero… mamá&#8230; ¿Completamente desnuda? &#8211; pregunto lo obvio de nuevo pero para asegurarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, ¿No es lo que estás venga a insistir?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero… ¿desnuda, desnuda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jeje, claro tonto. Desnuda del todo. No te importa, ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estoy alucinado, creo que no puedo contestar de la impresión. Ella mira mi bulto que vuelve otra vez a las andadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, claro que no me importa &#8211; respondo a duras penas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento mamá suelta la toalla de su cintura y aparece totalmente en pelotas ante mis ojos que no dan crédito a lo que están viendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, ¿Qué pasa que te has quedado pálido? &#8211; pregunta pero sabe más que de sobra la sensación que causa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que yo… &#8211; no puedo casi articular palabra observando a mi madre así, despelotada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé si frotarme los ojos, para saber si es un sueño, pero no, es cierto, mamá está totalmente desnuda. Siempre había soñado con este momento, pero es que ahora, todo es demasiado, no soy capaz de creérmelo. Su estilizado cuerpo y sus armoniosas curvas están ahora ante mis ojos, es alucinante, está preciosa, con su bosquecillo de vello recortado de su pubis tapando una rajita que adivino con un leve brillo y hasta me parece entrever el tono rosáceo de sus labios vaginales. Miro a sus ojos y están brillando, es algo que no me esperaba de ella y por esa cara se ve que está realmente cortada, además porque reacciona mordiéndose la uña de su pulgar, en ese movimiento tan sexy que usa cuando sé que está nerviosa ¿o ahora además excitada?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y ese cambio de actitud? &#8211; le digo a duras penas con mi garganta seca por la impresión y mi polla como un palo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, ni yo misma me lo creo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ni yo, ni yo… mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estoy loca ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que me dije, si no soy capaz de desnudarme delante de mi hijo, nunca me atrevería a hacerlo en la playa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; O sea que… ¿Has pensado hacerlo en la playa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no. De momento quiero probarme a mí misma. Me ha costado mucho, pero me he decidido, al menos de probar lo que se siente desnuda tomando el sol, creo que me animaste mucho a hacerlo, contigo no me siento tan violenta… aunque estoy avergonzada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo alucino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te hago sentirte mal?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡En absoluto! &#8211; contesto casi en un grito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; De verdad, hijo ¿No te importa? &#8211; vuelve a preguntarme y mordiendo su uña ligeramente, algo que la hace más deseable todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Importarme? &#8211; digo tragando saliva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://www.actiongirlsrecruits.com/gallery29/Natalie-pictures-ac/actiongirlsnataliebalcony013.jpg" width="424" height="614" />&#8211; Sí, ya sé que es una locura, Víctor, que tu padre me mataría, si se entera, pero por eso precisamente, porque seguramente es la única oportunidad en mi vida de hacerlo. Supongo que tú tendrás muchas más de hacerlo con tus amigos, pero yo con tu padre… me temo que no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, me encanta verte… desnuda… y también que hayas sido tan decidida. No te reconozco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo sé hijo, pero en este viaje es todo una locura. Ayer viendo a todos en la playa y nosotros todavía sin hacerlo, quise probar, al menos sin público&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo soy tu público.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno sí, pero tu eres mi hijo y aunque no lo creas estoy muerta de vergüenza, pero tenía que lanzarme, si no lo hago contigo, no lo haré nunca… &#8211; insiste con su risa nerviosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estoy flipado. &#8211; digo sin que mi polla baje su empalmada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nunca habías visto a tu madre tan desbocada ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ni yo misma me lo creo. Pero bueno ¿Y qué te parezco? ¿Todavía estoy de buen ver, sin nada de ropa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá estás alucinante. &#8211; digo entrecortadamente disfrutando de su espléndida desnudez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, jajaja, creo que todavía puedo impactar a un hombre, aunque sea a mi hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sin palabras me dejas&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/108/92402340/92402340_027_dceb.jpg" width="423" height="635" />&#8211; ¿Entonces bien? &#8211; vuelve a preguntar más animosa y girando sobre sí misma para ofrecerme descaradamente su cuerpo desnudo. No acabo de creerme que esa mujer sea mi madre, por lo alucinantemente hermosa que es y por su descaro conmigo. Ella se ha ido animando poco a poco y yo ahora soy el que se corta. Su culo se ofrece tan apetitoso, sin nada que la cubra… y por delante con sus hermosas tetas y su sexo apenas cubierto por un mechoncillo de pelos negros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estás buenísima. &#8211; afirmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias hijo. Tú siempre sabes mimarme. Bueno ¿Y tú? &#8211; me dice mirando el bulto que resalta en mis bermudas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Yo? ¿Qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Que si no te quitas el bañador?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero mamá…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, ahora la atrevida soy yo y el vergonzoso eres tú… Cómo cambian las cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, eso, es que… ¿De verdad quieres que yo también me despelote?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te atreves o no? Aprovecha que no están los vecinos &#8211; me alienta toda insinuante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero es que&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que estás empalmado… &#8211; me termina ella la frase dejándome alucinado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, un poco. &#8211; contesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por lo que veo no es poco precisamente</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff… &#8211; suspiro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es natural, hijo. Ayer mismo había varios hombres así en la playa, en toda su intensidad, acuérdate de Toni, que estaba con aquello a tope. No me asusto por ver otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estoy frente a ella a tan solo medio metro y estoy que no acabo de creer lo que me está sucediendo por momentos, ¿será que estoy soñando?&#8230; pues no me quiero despertar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No puedo dejar de observar todas y cada una de sus curvas. Qué maravilla, unos muslos bien torneados acaban en sus ingles que ha depilado cuidadosamente dejando esa mata de vello sobre su coño Sin duda que sigo creyendo que es un sueño, pero no, mi madre, mi adorada madre está en pelota picada a unos palmos de mí. ¡Joder, joder, joder!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y bien? &#8211; me dice impaciente meneando sus caderas juguetona. &#8211; ¿te desnudas o no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que sigo paralizado viéndote. Tienes un cuerpo acojonante, mamá. &#8211; digo con total sinceridad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda, exagerado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No exagero, estás que rompes, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, ¿puedo fotografiarte?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo?, ¿Así?, ¿Desnuda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, por favor. &#8211; reclamo casi como una súplica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé… es que así…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por favor. &#8211; insisto cruzando mis dedos y casi a punto de ponerme de rodillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Duda durante un rato en el que no deja de mirarme a los ojos. Sabe que está imponente y que me tiene loco perdido. Creo que me quiere regalar una buena sesión de exhibicionismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Está bien, pero guárdalas como oro en paño durante el viaje y luego las borras. &#8211; dice al fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, claro</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No quisiera que llegaran a manos de tu padre. No me imagino lo que sucedería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.actiongirlsrecruits.com/gallery29/Natalie-pictures-ac/actiongirlsnataliebalcony021.jpg" width="424" height="540" />Empiezo a disparar mientras mi madre va poniendo diversas poses como si fuera una actriz famosa a la que fotografían los paparazzi. Estoy encantado y cuando compruebo lo bien que quedan en mi cámara, suelto hasta una pequeña risa nerviosa de total euforia. Ella ha perdido la vergüenza del todo, no me lo puedo creer pero sigo aprovechando para tirar y tirar fotos hasta casi dolerme el dedo. Desde lejos en diversas poses y de cerca a escasos milímetros de sus tetas, de sus muslos, de su culo, su cintura, su coño&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Las borrarás, verdad? &#8211; insiste enseñando ese cuerpo desnudo y con sus brazos en jarras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, puede que las tenga por un tiempo y así lo recordaré como si todavía estuviéramos en este viaje</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tendrás cuidado de que nadie las vea? ¡Nadie! &#8211; dice en tono serio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Que sí!, que es solo para mí, para verlas de vez en cuando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te masturbarás viéndolas? &#8211; me pregunta todavía con sus manos sobre sus caderas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me ha hecho enrojecer haciendo que se produzca un silencio pues no puedo reconocer lo que me pregunta, aunque ambos sabemos que será así. Si digo un “sí” ella se sentirá incómoda, si contesto un “no” creo que también le molestará verme mentir. He preferido acogerme a la quinta enmienda y no contestar. Me limito a disparar la cámara, en sus muslos, sus tetas, su culo, su coño, incluyendo, cómo no, algunos primerísimos planos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, deja de hacer fotos y quítate el bañador, pesado. ¿No eras tú el animador? &#8211; me apunta ella con su dedo, sin que yo pueda quitar ojo de su maravilloso cuerpo desnudo. Creo que está loca por verme en bolas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidido al fin, suelto el cordón del bañador y la miro a los ojos, esperando su reacción. Luego recuerdo sus palabras y pienso que ahora o nunca, que si hay una oportunidad de vivir mis fantasías son ahora y es estar desnudo frente al cuerpo desnudo de ella. De hecho estoy deseando hacerlo, quiero que me vea en pelotas y que vea como me tiene con esta empalmada brutal. Me bajo las bermudas de golpe y cuando la miro, observo que se ha tapado la boca con una mano y sus ojos se abren más de lo normal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa mamá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué gorda, hijo! &#8211; dice refiriéndose a mi polla con esos ojazos abiertos. A mí me encanta oírla decir eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya te dije que estaba empalmado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Joder hijo, pero no imaginaba que fuera tanto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y qué te parece?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Preciosa! &#8211; joder lo ha dicho sin ningún tipo de vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias. Yo también estoy cortado, no sé, que me veas así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero eres mi madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te molesta que te vea así de empalmado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me siento raro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, para mí es todo un halago saber que estás así por mi culpa. El hecho de saber que consigo levantar eso a un joven, dice mucho, no hace falta que digas nada, tu polla habla por tí y es el mejor de los piropos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me siento orgulloso de las palabras de mamá y de su increíble soltura. Aunque en cierto modo estoy cortado, me gusta como me mira ella, me hace sentirme como un semental y es que no me quita ojo y por supuesto yo tampoco a ella. Así permanecemos uno frente al otro, desnudos, pensativos…. durante un buen rato en el que ambos estamos confusos, nerviosos y excitados por la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Échame por la espalda, hijo. &#8211; dice de pronto dándose la vuelta y entregándome la crema bronceadora…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahora de espaldas observo su precioso y redondo culo y mi verga pega un respingo agradecida ante tal visión. Esparzo en mis manos la suave crema y la voy extendiendo por su espalda desnuda. Su piel es tan suave…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acaricio suavemente la curva de sus caderas, su cintura, sus hombros y bajo hasta cerca de su culo pero no me atrevo a seguir y subo de nuevo. Joder, estoy tan cerca de ella, que sin darme cuenta mi polla roza ligeramente su culo, sí, ha sido apenas medio segundo pero mi glande ha estado tocando la piel de su trasero, ufff, casi me da algo. Ella hace como que no lo ha notado y se gira frente a mí. La noto tan cerca&#8230; creo que si se mueve ligeramente hacia delante mi estaca se topará con su ombligo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Date la vuelta, semental. &#8211; dice sonriente, hipnotizada con mi polla que sigue apuntando heroica hacia arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me giro como me ha ordenado y me pongo de espaldas a ella. Ahora es ella la que me acaricia con sus manos y con la crema solar, esparciendo por mi espalda, incluso se ha agachado para meterla entre mis muslos y cuando sube entre ellos roza ligeramente mi culo. ¡Madre mía!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto todo parece haber acabado y ella me entrega el bronceador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Date por delante. No vaya a tocarte lo que no deba, jeje &#8211; me dice, aunque en ese momento creo que en el fondo hubiese querido hacerlo ella misma, o a lo mejor soy yo el que quisiera y todo me parece demasiado fantástico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me doy la vuelta y me echo sobre mi pecho, mi tripa, mis muslos y ella no deja de observar mi cuerpo desnudo. Me gusta tanto que lo haga&#8230;. Yo tampoco pierdo ripia de poder admirar el suyo que se me ofrece tan de cerca, con ese coño que siempre había soñado con esos pelitos que adornan unos labios aparentemente inflamados</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estás muy bien equipado hijo. &#8211; dice ella de pronto sin apartar la vista de mi mano que esparce la crema por todo mi miembro</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tú crees? &#8211; le pregunto en plan inocente pero con total descaro exhibicionista. Me siento pletórico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo. Tendrás contenta a Alicia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, ya te dije que con Alicia no hay nada. Somos amigos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero bueno, supongo que habéis follado. ¿No sois folla-amigos o como lo llaméis ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no. Somos amigos y nada más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, pues habrás dejado contenta a quién le hayas metido eso.- dice señalando a mi verga que noto más grande que nunca y que me acaricio con el disimulo de esparcirme el bronceador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, tampoco lo ha probado ninguna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero hijo, ¿Quieres decir que&#8230; no te has estrenado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nunca antes habíamos hablado mamá y yo sobre ese tema, pero es cierto que soy virgen y no tenido la suerte de probar las mieles del sexo, ni tan siquiera en un sexo oral. En cambio ahora ella me lo pregunta con tanta naturalidad y además lo más flipante de todo ¡desnuda!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no, no me he estrenado, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues tendrás que hacerlo en este viaje tan loco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento he pensado que se refiere a ella y a mí. Cierro los ojos unos segundos y mi polla sigue bien erguida pensando en lo bien que se sentiría en el cuerpo deseado de la mujer amada, de mi madre… sin embargo ella cambia con su respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si te lo propones, te follas a Sandra. Está loca contigo y si te ve así, con esa cosa… ni te cuento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder, como eres mamá! Yo no quiero nada con Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, ya… &#8211; ríe irónicamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/108/92402340/92402340_030_e871.jpg" width="423" height="635" />Lo cierto es que está tan suelta que dice las cosas más alocadas que jamás haya oído ni tan siquiera fantaseado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Acaso crees que no sé que te gusta y tú a ella? &#8211; insiste ella mientras yo dibujo sus curvas en mi mente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ella está casada, mamá y parece muy enamorada, no creo que&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, vamos a tomar el sol, que ya te has echado mucho bronceador. &#8211; me corta sin querer escuchar mis explicaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras decir eso, mamá toca con su dedo mi miembro y lo acaricia desde la base hasta la punta, en una leve caricia que apenas dura dos segundos, pero que me hace volverme loco. Supongo que por un momento se da cuenta de la situación y enrojece, la cosa está demasiado ardiente. Se da la vuelta y se dirige a la terraza dejándome allí plantado con aquella enorme erección. Después de unos segundos de asimilación, la sigo hasta la terraza. Pongo la toalla sobre la tumbona, igual que ha hecho ella y ambos nos ponemos a tomar el sol en bolas, de la forma más natural y como si nada hubiera ocurrido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras un cierto silencio me siento muy bien al percibir los rayos del sol sobre mi piel y ella parece también disfrutarlo de lo lindo. De vez en cuando me mira y me sonríe. Mi erección se ha calmado un poco y ahora mi polla descansa morcillona, pero ella no para de echarle un vistazo cada cierto tiempo. Me gustan tanto esas miradas, como supongo también le gustan a ella las mías sobre su cuerpazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿De verdad que eres virgen, Víctor? &#8211; me pregunta intrigada nuevamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, qué desperdicio…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo dices? &#8211; pregunto aunque por su vista clavada en mi verga intuyo que se refiere a que sigue sin estrenar y juraría que a ella no le disgusta la idea de hacer algo en el debut.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, nada… &#8211; responde acariciando suavemente la cara interna de sus muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué dices desperdicio? &#8211; pregunto de nuevo incorporándome sobre mis codos y percibiendo que mi polla ha vuelto a tomar su máxima dimensión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá vuelve a mirar mi enhiesta daga que parece apuntarla. Nunca imaginé que todo esto pudiera suceder, pero ahora me siento pletórico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te refieres a esto? &#8211; digo sosteniendo mi polla con mi mano con un descaro total.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando hago un par de movimientos en mi polla descapullándola por completo y dejando a la vista mi inflamado glande, ella enrojece y se levanta de golpe, para meterse prácticamente corriendo hacia dentro de la habitación… veo que mi descaro la ha incomodado y bastante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando me levanto y la sigo ya se ha encerrado en el baño. Creo que me he venido muy arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, lo siento… no quería… &#8211; me disculpo avergonzado al otro lado de la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Francamente me he pasado “tres pueblos” con ese absurdo envalentonamiento. Se produce un silencio que me inquieta y doy con mis nudillos en la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, ¿estás bien? &#8211; vuelvo a preguntar con mi cabeza pegada intentado escuchar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, tranquilo hijo, estoy bien… &#8211; responde al otro lado después de un buen rato callada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me siento a los pies de la cama y espero a que salga del baño. Supongo que estará enfadada conmigo. La verdad, es que he actuado como un crío y no estoy muy seguro si me va a perdonar por ello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al fin sale y por un momento creí que iba a hacerlo vestida, sin embargo continúa completamente desnuda. Se la ve tan maravillosamente atractiva y tan sexy… Parece que se ha mojado el pelo, puede que se lo haya lavado o quizás haya llorado, no lo sé. Me pongo en pie y pongo cara de circunstancias. Es curioso, pero mi polla ha vuelto a rebelarse y está a tope otra vez. Ella la mira.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, lo siento. &#8211; repito sin saber cómo actuar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella viene hacia mí y me toma de las manos. Su cuerpo está tan cerca, que si solo avanzara unos centímetros la rozaría con mi miembro, sin embargo ella mira hacia ese prominente falo que la apunta y solo aproxima su cabeza a la mía para besarme en la frente muy castamente. Todo mi cuerpo es un escalofrío de placer. Observo desde más cerca que nunca su cintura, sus caderas, sus tetas, su coño&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te preocupes, cariño &#8211; dice &#8211; todo esto es algo que nos supera y nos hace sentirnos raros. Se separa un poco y observa mi cara compungida sin soltar mis manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; contesto sin que mi garganta pueda casi tragar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Creo que no debemos llevar tan lejos nuestro papel de matrimonio, hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, esto no está bien. Una cosa es que lo aparentemos y otra cosa es que juguemos con cosas que no pueden ser&#8230; -añade</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo es que… me dejé llevar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no te disculpes, hijo, no es culpa de nadie, son las circunstancias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No quise molestarte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A ver, cariño, si una mujer se desnuda delante de tí, es normal que te sientas excitado, turbado y que pierdas la cabeza, aunque esa mujer sea tu madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Es normal que me sienta excitado contigo? &#8211; pregunto confuso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí… bueno&#8230; ¡no!. Me refiero a que somos de carne y hueso y la situación no te hace pensar con racionalidad. Soy tu madre, pero al estar desnuda soy una mujer para ti y eso te excita… a mí también me excita verte desnudo. Es natural&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esas últimas palabras me dejan aturdido. La verdad es que este viaje está siendo de todo menos normal, pero me siento culpable, incluso porque ella se sienta igualmente culpable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá…. ¿y si no es culpa de nadie por qué te has molestado cuando yo…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No hijo, no me he molestado &#8211; me interrumpe &#8211; simplemente me excité al verte así y no quise que eso me pasara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Ostras! Y me lo suelta así. Desde luego que a mí sí me gustó que sucediese y más ahora sabiendo que ella también se pusiera cachonda conmigo, eso es algo que me excita aún más, tanto que mi polla vuelve a dar un bote y ella la mira y después me sonríe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tienes miedo… de mí? &#8211; le pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tarda un rato en contestar, pero creo que está buscando esa respuesta adecuada de madre. Y de pronto toma aire y me suelta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tengo miedo de hacerte daño, Víctor o de que sufras. No quiero que veas en mí lo que no soy, hijo. Entiendo que te excites viéndome y que me mires más como una mujer desnuda delante de ti, que como una madre, pero posiblemente todo no te esté haciendo ningún bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero yo&#8230; me siento genial, mamá. &#8211; imploro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, Víctor, pero soy tu madre. Seguramente en estos días vas a poder disfrutar con innumerables cuerpos desnudos de mujeres hermosas que son en las que te tienes que fijar y con las que podrás… ¡estrenarte! &#8211; Eso último lo dice con cierta pausa. &#8211; ¿Me comprendes? &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, pero… tú misma has dicho que en este viaje es todo locura y que no era tan malo lo de vernos desnudos, incluso has sido tú la que me ha animado a hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ha sido todo un lío muy divertido, es cierto, pero ahora dudo si ha sido tan buena idea.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A ver mamá, olvídate por un momento que estás hablando con tu hijo. &#8211; la corto casi con tono enfadado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero lo eres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No has dicho que en este viaje quieres hacer cosas que nunca harías con papá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues entonces, olvídate de mí, que soy mayorcito y sé lo que me hago. &#8211; contesto con seguridad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero hijo, no quiero que pienses que soy…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué eres qué? &#8211; la imploro</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé, una putilla, una calientabraguetas, que te pongo cachondo y que te hago pasar malos ratos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, por favor, ¿cómo puedes creer que yo piense eso de ti?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no sé, que te excites con tu madre…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No me has dicho varias veces que es natural?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, claro que lo es, ya eres todo un hombre y yo una mujer, con nuestras necesidades…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero podemos excitarnos, tú misma lo has dicho, solo tendremos que masturbarnos y así apagar nuestro calor, lo mejor de este viaje es que estamos haciendo cosas que siempre nos había apetecido hacer y simplemente las estamos haciendo, yo estoy feliz de verte desnuda, tú de hacerlo, de poder excitar a todos los hombres, incluso a mí, reconócelo mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella no suelta mis manos y se queda pensativa, la verdad es que he dejado caer esa perorata sin detenerme un momento, creo que era una llamada a la desesperación. Ella sigue dubitativa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, ¿sabes una cosa? &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que te quiero mucho. Que estoy orgulloso de tenerte como madre, que respetaré todo lo que hagas, que quiero que seas feliz, que si no quieres desnudarte lo entiendo, que si quieres hacerlo también, que me siento muy a gusto contigo y que si me excito viéndote es porque eres mi prototipo de mujer ideal y no pienso en tí como en una madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella sonríe, se acerca a mí y me abraza, sí, me abraza y mi polla no ha cedido en su afán de crecer y crecer y ahora está arrinconada entre nuestros cuerpos. No me lo puedo creer pero estamos en medio de la habitación de ese hotel que nunca podré olvidar, completamente desnudos y abrazados. Sus tetas están a la altura de mi pecho y me siento tan bien, su vientre aprisiona mi polla, puedo sentir incluso el calor que emana su sexo, y mis manos sostienen su cintura. Se separa de repente muy colorada y mira hacia mi verga que no para de oscilar tras ese profundo abrazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de esa conversación mamá, aparte de excitada, parece sentirse mejor, incluso yo que con mi discurso me estoy creyendo que todo es tan normal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidimos bajar a cenar y consigo convencer a mamá para que se ponga uno de esos mini vestidos que hemos comprado y que le sienta como un guante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Veo que estás más decidida que esta tarde. &#8211; le digo cachondo perdido observando una vez más su extraordinaria desnudez..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No era lo que querías? &#8211; añade colocándose el vestido y moviendo sus caderas en un intento por poder entrar en él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y me encanta haberte convencido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, creo que tenías razón, además debemos tener este viaje como algo que forma parte de nuestras fantasías y echar por tierra los prejuicios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por un momento no sé si mamá se refiere a sus fantasías o a las mías propias, que son para mí ella y nada más, pero me siento más que dichoso porque haya conseguido convencerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No vas a ponerte ropa interior? &#8211; Le pregunto cuando ella se está atusando el vestido observándose frente al espejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No crees que mejor sin ella?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo encantando… y seguramente que otros muchos también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, nadie sabe que no la llevo, salvo tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Prometo no decírselo a nadie e intentaré no ponerme nervioso… &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me queda mejor así, además me gusta la sensación de no llevar bragas, me siento como más libre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Joder, me encanta ver a mamá así de feliz y contenta, creo que ha vuelto a disfrutar de su lado más diablesco y se está soltando la melena y algo más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entramos en el comedor con nuestras manos entrelazadas. ¡Qué delicia! Me siento tan a gusto y tan orgulloso de tenerla a mi lado, ojalá fuera mi novia, mi amante, mi esposa… en estas vacaciones quiero pensar que lo es.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sandra y Toni están ya en el comedor y nos invitan a compartir su mesa. Él no pierde la oportunidad de levantarse, pegarse a mi madre y darle dos besos aferrado a sus caderas. Al tiempo Sandra también se levanta. Está muy guapa. Lleva una camiseta muy ceñida y una faldita corta, parece más joven y más traviesa, así vestida. Mi polla lo corrobora creciendo bajo mi pantalón cuando ella, de nuevo, se pega a mi cuerpo y me planta dos besos y sus dos tetas se oprimen contra mi pecho. La tía está buena, yo cachondo, no sé como acabará la noche, pero ya estoy pensando en la magnífica paja que me voy a hacer con tanta sensación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué guapa! &#8211; dice Sandra plantándole dos besos a mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, tú también &#8211; responde ella muy educada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Veo como Toni se la come con los ojos y aunque me da cierta rabia, no se lo reprocho. Mamá está como para comérsela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cena transcurre entretenida y acabamos de nuevo en la discoteca del hotel, en donde una copa llama a otra y acabamos más que entonadillos. En la pista de baile Toni no pierde la oportunidad de acariciar a mamá en más de una ocasión y ella intenta zafarse como buenamente puede. Hay una canción tipo bachata en la que nuestro vecino se entrega a ese baile sensual pero se aprovecha de la situación, viendo que mi madre está algo bebida, de otro modo no entiendo que ella se deje llevar hasta tan lejos. Al mismo tiempo Sandra intenta pegarse y no niego que me gusta rozarme con ella y que note mi erección, pero estoy más a ver qué pasa con mamá, no quiero que se me despendole.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces aprovecho para cambiar de pareja y tanto Toni como Sandra se quedan algo cortados, porque creo que he sido brusco, pero también supondrán que teóricamente soy un recién casado celoso y esto último además es verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me agarro a la cintura de mamá por detrás y uno mi pelvis a su culo. La fina tela de mi pantalón y la de su vestido permiten que note claramente su culo sobre mi polla. Ella no se vuelve y sigue entregada en el baile moviendo las caderas y subiendo sus brazos por encima de su cabeza. Mis manos siguen aferradas a su cintura y aprovecho para dibujar sus curvas mientras mi polla sigue empotrándose en sus posaderas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, estoy algo borracha &#8211; me dice de pronto pegando sus labios a mi oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya te noto bastante descontrolada &#8211; digo con cierto enfado, pero es que verla restregándose a Toni no me ha gustado en absoluto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si, la verdad es que me he puesto muy cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/108/92402340/92402340_033_b08e.jpg" width="424" height="635" />Joder, mi madre ya no se corta en absoluto hablando conmigo, ¡quién la ha visto y quién la ve! Yo soy un mal hijo, porque me estoy aprovechando de esa situación y restriego mi erección por su culito, que ella no parece rechazar y mi polla está a punto de estallar, estoy como un burro en celo y es que saber que ella no lleva nada debajo me da más calor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Víctor, creo que deberíamos subirnos &#8211; me dice girando su cabeza y poniendo sus labios a escasos milímetros de los míos. Por un momento pienso en besarla, pero creo que sería demasiado y no quiero que se cabree..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Estás segura?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, creo que mejor nos subimos, estoy muy caliente y no respondo. No quisiera arrepentirme después. &#8211; dice sonriéndome y guiñándome un ojo, desconcertándome con ese guiño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de despedirnos de nuestros vecinos, que no celebran que nos vayamos en plena fiesta, ayudo a mi madre a avanzar hasta el ascensor. La verdad es que le cuesta caminar en línea recta y tengo que sostenerla de su cintura para que no se caiga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me hubiera gustado seguir restregándome contra su cuerpo, pero creo que ella también ha notado mi bulto y ha preferido cortar por lo sano, a pesar de estar algo bebida y cachonda, como ella misma ha reconocido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegamos a la habitación y tras cerrar la puerta ella se me abraza apoyando su cabeza sobre mi hombro. ¡Qué maravilla! Puedo notar sus enormes tetas contra mi pecho y como mi polla no ha bajado en su intensidad y sigue dura a la altura de su tripita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hayy, todo me da vueltas &#8211; dice agarrándose a mi cuello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Has bebido mucho, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias hijo. &#8211; dice dándome un piquito en la boca y dejándome sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por hacerme feliz y regalándome tantas cosas en este viaje. Con tu padre…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Con mi padre que…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No hubiera sido igual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Supongo que no. &#8211; añado</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ayúdame a quitarme el vestido, hijo, voy a refrescarme un poco. Lo necesito. &#8211; me dice separándose de mí y levantando sus brazos por encima de su cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué te quite el vestido? &#8211; pregunto como un idiota.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, yo sola no puedo, me mareo y me está muy ceñido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo pienso dos veces. Cojo el vestido por sus caderas y empiezo a subirlo admirando su cuerpo a medida que va mostrándome su desnudez. Su hermoso coño, sus caderas, su cintura sus tetas, su cuello. Todo. A pesar de que lo lleva tan pegado a su cuerpo hago lo indecible y logro sacarlo por su cabeza, hasta que queda completamente desnuda delante de mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, amor. &#8211; me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; De nada. &#8211; respondo turbado y tremendamente excitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Está buena tu madre? &#8211; me comenta de pronto al verme admirándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mucho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto se pega a mí y me da otro beso en los labios y esta vez permanecemos más tiempo unidos, no sé si son tres o cuatro segundos, pero me encanta sentir ese cuerpo desnudo adosado a mí y yo me dejo llevar por ese beso. Ella se separa bruscamente, me mira a los ojos y sonríe. A continuación se dirige al baño torpemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://www.actiongirlsrecruits.com/gallery29/Natalie-pictures-ac/actiongirlsnataliebalcony038.jpg" width="424" height="614" />No sé lo que va a pasar a continuación pero por un momento pienso que ella se siente mal, por ese beso, de abrazarse a mí desnuda, por sentirse excitada durante todo el día y toda la noche, primero lo que ha sucedido en la habitación esta tarde, luego con Toni en el baile, ahora conmigo&#8230; Ni yo mismo puedo recapacitar con cierto orden y todo me parece demasiado incongruente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto sale del baño, en pelotas, naturalmente, como si nada hubiera ocurrido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya puedes entrar al baño, hijo. Yo me voy a acostar &#8211; me dice mientras seca su cuello y sus pechos con una pequeña toalla. Se ha debido remojar para bajar el calor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me meto en el baño, dispuesto a hacerme otra paja en su honor, como no podría ser de otra manera. Me desnudo del todo y pienso en el cuerpo de mamá que acabo de tener ahí afuera para mí y no me cuesta mucho volverla a sentir en mis pensamientos y disfrutar de ese momento acariciando mi polla pensando qué debe sentirse follando un cuerpo como el suyo, sintiéndose atrapado por sus piernas, ambos desnudos disfrutando de nuestros cuerpos, unidos en un polvo divino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estoy en esos pensamientos cuando se abre de pronto la puerta del baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor, Víctor, ven! &#8211; dice medio susurrando y metiendo su cabeza por la puerta del baño y pillándome con la polla en la mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa, mamá? &#8211; pregunto intentando disimular aunque por su sonrisa veo que se ha dado cuenta que me la estaba cascando como un mono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ven, corre! &#8211; añade ofreciéndome su mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Otra vez la tengo desnuda delante de mí y yo igualmente despelotado dándole la mano, a esa mujer que me tiene más loco por segundos. Salimos casi corriendo del baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿qué pasa? &#8211; pregunto intrigado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nuestros vecinos, ya han llegado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sandra y Toni?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, ¡están follando! Ven, pega el oído aquí, en la pared. &#8211; dice eufórica pero sin levantar mucho la voz para que no nos oigan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ahí estamos mi madre y yo, en pelotas, uno frente al otro a apenas medio metro de distancia y pegados contra la pared de la habitación escuchando los gritos, gemidos y frases que se oyen al otro lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo cierto es que casi no hay que pegar la oreja, pues se les oye perfectamente. Se percibe la voz de Sandra diciendo: “sí, sí, más, más, joder, joder, fóllame, Diosss”&#8230;. y los bufidos de Toni que debe estar taladrándola de lo lindo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi polla está eufórica y lógicamente entre la paja inacabada, mi madre desnuda delante de mis narices y mis vecinos folladores, estoy más que desbocado. Miro a mamá que me sonríe de vez en cuando sin decir nada y escuchando las voces y gemidos de nuestros vecinos de al lado. De vez en cuando mira a mi miembro, se muerde el labio y sus pezones se ven más duros de lo normal. Sin duda está excitada y puedo notar como su coño brilla en señal de que está mojada y sigue tan cachonda en esa noche loca. Joder y la tengo ahí a medio metro, con esas tetas, esos muslos, esas caderas, esa cintura, ese chochito&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Se lo están pasando en grande &#8211; susurra mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Sí, vaya polvo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Scshhhss &#8211; me dice para que baje la voz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No nos oyen. Están a lo suyo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, están muy excitados. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo… ¿Y tú? &#8211; le pregunto, observando de nuevo todo ese cuerpo serrano que me dio la vida y ahora puedo admirar en exclusiva para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Yo qué? &#8211; pregunta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Que sí estás excitada?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella responde con un silencio bajando su cabeza, aún le cuesta reconocer que está excitada con la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te sientas mal, mamá. Ambos lo estamos. Es normal, han pasado demasiadas cosas como para poderlas controlar. &#8211; añado para que sienta más cómoda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; La verdad es que sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues disfruta el momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me siento rara, todo esto nos supera, pero no sé si es bueno que nos sintamos así. Soy tu madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá no me vengas con esas otra vez… &#8211; imploro entre susurros para que no vuelva por esos derroteros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que es así, hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Somos un hombre y una mujer desnudos, cachondos y que están excitados con todo esto. ¿No es así?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y… ¿qué ocurre si nos excitamos? &#8211; me pregunta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues nos hacemos una paja y punto &#8211; lo digo clarito para que no haya malentendidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vaya, Víctor! ¡Qué directo! &#8211; afirma sin levantar la voz pero vocalizando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Claro! Ahora mismo podríamos masturbarnos para apagar esa calentura y no estaríamos haciendo nada malo…. &#8211; lo digo y noto como mis carrillos arden tras comentarlo con tanta desfachatez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella vuelve a ofrecerme otro silencio que me deja descolocado, aunque en el fondo sé que está pensando exactamente lo mismo que yo. Sonríe y mueve sus piernas, frotando sus muslos. Intuyo que está muy cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Víctor, no creo que eso fuera tan natural como tú dices.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué nos masturbemos? ¿No lo hacemos en privado? ¿Qué diferencia hay? &#8211; añado con seguridad al tiempo que mi polla pega otro de sus respingos y a ella no se le escapa ese involuntario movimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuestros vecinos siguen a lo suyo, ajenos a nuestro debate interno y muy metidos en su mundo, follando sin preocuparse de ser oídos, disfrutando de un polvo memorable que a nosotros nos calienta cada vez más. Solo se oyen jadeos, respiraciones entrecortadas y el cabecero de su cama dando golpes contra la pared, en señal de las embestidas que Toni le debe estar propinando a la rubita cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Una cosa es que sea normal la excitación y está claro que ambos lo estamos., pero otra muy diferente que nos dejemos llevar hasta poder traspasar algunas fronteras, ¿lo entiendes hijo? Eso es demasiado. &#8211; dice mamá de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, yo ahora estoy muy cachondo. Nos calentamos durante toda la noche, ahora oyendo a estos dos que me están poniendo a cien y más todavía con tu cuerpo, no porque seas mi madre, sino una mujer preciosa y desnuda delante de mí &#8211; añado como atenuante, aunque en el fondo miento como un bellaco, a mi la que me gusta dentro de ese cuerpo es precisamente ella, mi madre y prácticamente nada más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero el problema es que lo soy… ¡Soy tu madre! &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues mejor, masturbarme con alguien a la que además adoro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.actiongirlsrecruits.com/gallery29/Natalie-pictures-ac/actiongirlsnataliebalcony049.jpg" width="424" height="475" />Sonríe algo aturdida por ese comentario Sus pezones se siguen viendo duros y sus piernas se mueven nerviosas, juntando sin cesar sus muslos. Está loca por tocarse igual que yo. Creo que tengo que tirarme a la piscina y lo hago, asumiendo todos riesgos, pero agarro mi polla con mi mano y comienzo a masturbarme delante de ella esperando sus reacciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Abre los ojos como platos sin dejar de mirar ahí, justamente donde mi mano está dándole a la zambomba con todo el descaro. Sé que me la juego del todo, pero ahora mismo ya no pienso, solo tengo que pajearme para soltar todo lo que llevo dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? &#8211; contesto como quién no quiere la cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Para, por favor. No hagas eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/108/92402340/92402340_055_28a5.jpg" width="424" height="636" />&#8211; ¿Por qué, mamá? Estoy muy excitado necesito apagar este calor que llevo dentro y creo que tú deberías hacer lo mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Calla, por Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es la verdad mamá, yo es que no puedo más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Podrías esperar y hacerlo en el baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿Por qué? Vamos, deja esa mojigata en casa y muestra la hembra caliente que llevas dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sí, lo he dicho y ya no sé ni lo que digo, pero es que ya todo me da igual. Y no me quedo ahí, sino que la sigo alentando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, pellizcarte los pezones, vamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Hijo, calla por favor… esto no puede ser! &#8211; dice separándose de la pared, pero sin dejar de mirar mi glande que aparece y desaparece de entre mis dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, mamá, tócate&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esto es muy fuerte. No me lo puedo creer… &#8211; afirma con sus ojos como platos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo. Vamos, anímate y tócate las tetas. Me gustaría ver como lo haces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No puedo hacer eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga, claro que puedes, ya tenemos más que confianza. Recuerda, este es nuestro viaje secreto. &#8211; insisto una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No puedo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Demuéstratelo a ti misma, a ver si eres capaz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creo que no solo mis palabras sino los gritos y jadeos que se oyen al otro lado de la pared y su propia calentura hacen el resto. Y yo alucino. Mamá se echa mano a su teta y empieza a acariciarla. Nada más hacerlo mi polla suelta unas gotas de líquido pre seminal, que no se escapa a su visión, pues saca la lengua como si se relamiese al verlo. Está algo borrachilla, pero sobre todo cachonda perdida. Sus dedos pellizcan sus pezones con más fuerza y se la oye ronronear, cuando se produce algún silencio de nuestros vecinos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Tócate el coño! &#8211; digo desbocado como si fuera una orden</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Pero&#8230;!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vamos, mamá!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella cierra los ojos, asumiendo ya que está derrotada y que su calentura le supera. Una de sus manos baja hasta su entrepierna y allí se pierden un par de dedos mientras la otra mano sigue acariciando otro de sus pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A partir de ahí mamá se ha transformado, ya no está con esa sensación de sentirse cortada por cada acto, sino que ya está metida en faena, pues sus dedos han acabado entre sus labios vaginales al tiempo que abre sus piernas y su boca. Está gozando y yo no digamos pues mi paja aumenta de velocidad al ver esa imagen inalcanzable de mamá masturbándose a medio metro. Sus dedos juegan entrando y saliendo de su chocho que emana flujos pues salen empapados. Se los lleva a la boca y los chupa ofreciéndome una imagen que no olvidaré nunca, pues se exhibe delante de mí, más cachonda, imagino, que en sus pajas en solitario. Yo estoy a punto de correrme, pues no puedo ver por más tiempo esa escena tan caliente y ella jadea más fuerte, su pecho se hincha por momentos, sus piernas están muy abiertas y su dedo índice y corazón están masajeando sus labios externos y su clítoris, entrando en trance. Cierra los ojos y sus jadeos se convierten en gemidos y casi alaridos. Apoya su espalda en la pared y su cabeza queda ligeramente mirando hacia arriba, su boca abierta y su lengua jugando con sus labios, sus piernas temblando y todo su cuerpo estremeciéndose. Se está corriendo con todas las ganas. Yo sigo meneándomela pero esa imagen de mamá con su espalda apoyada en la pared y en ese orgasmo tan maravilloso que ha disfrutado y yo como su único espectador hace que mi verga se tense y en un instante me viene el primer impulso y a continuación sale disparado un chorro incontrolado que acaba chocando justamente contra la teta izquierda de mamá, el segundo en su cadera. Los demás van cayendo por sus piernas, dos, tres, cuatro y hasta cinco lanzamientos potentes que le lanzo sin remisión. ¡Me he corrido sobre su cuerpo desnudo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Abre los ojos alarmada, mira como mi semen se escurre por sus muslos y sale corriendo de nuevo hacia el baño. No sé si en ese momento se enfadará conmigo para siempre, pero creo que ha sido maravilloso y tenía que tomar ciertos riesgos y aventurarme a eso que seguramente nunca se podrá repetir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me limpio con un pañuelo de papel y salgo a la terraza, desnudo, a tomar un poco el aire. La noche es mágica y está llena de estrellas, casi todo parece un sueño, sin embargo ha ocurrido de verdad. Desde allí se puede ver el mar, a pesar de la oscuridad y me siento en la gloria. Estas vacaciones serán inolvidables para el resto de mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al cabo de unos minutos mamá entra en la terraza. Me vuelvo y me doy cuenta de que se ha puesto un albornoz. No consigo que me mire a los ojos. Se pone a mi lado apoyada en la barandilla mirando ambos al firmamento, sin decir nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola vecinos. &#8211; es la voz de Sandra al otro lado de la terraza que nos saluda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://www.actiongirlsrecruits.com/gallery29/Natalie-pictures-ac/actiongirlsnataliebalcony051.jpg" width="424" height="497" />Está desnuda y veo que está observando fijamente mi polla que ahora está algo morcillona y ella instintivamente pasa su lengua por sus labios. Puede ser casualidad o un acto reflejo..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola &#8211; contesta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Espero que no os hayamos despertado- añade la vecina con una sonrisa nerviosa pues sabe que sus alaridos y gemidos se han tenido que oír.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no. &#8211; contesta ciertamente cortada mi madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nos habréis escuchado, supongo&#8230; pero es que estábamos muy cachondos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jeje… bueno vosotros también…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Nosotros qué? &#8211; pregunta mi madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que también estabais calientes, os hemos oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento mamá y yo nos miramos, entre confundidos, avergonzados y sorprendidos, pues en plena faena masturbadora no hemos caído en que nos podrían haber escuchado ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Oye, que no pasa nada. A eso hemos venido a este viaje, a follar, ¿No? &#8211; dice sonriente Sandra sin dejar de observar mis atributos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento noto que mi polla vuelve a retomar su crecimiento rememorando esos momentos que nos recuerda Sandra y decido salir disimuladamente de la terraza. Ellas se quedan hablando amigablemente en la terraza mientras yo me tumbo en la cama intentando asimilar tantas cosas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá tarda en regresar, no sé de qué estarán hablando y yo mientras, tras pensar en esos minutos decido cómo pedirle disculpas y que todo lo que ha ocurrido ha sido fruto del alcohol, de las locuras de tantas sensaciones encontradas, que lo de la paja compartida ha sido un arrebato y que lamento haberme corrido sobre su cuerpo. Ella entra en la habitación y justo en ese preciso momento en el que voy a abrir la boca con cara de cordero degollado es ella la que se me adelante sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes hijo?, Sandra me ha dicho que tienes un cuerpazo y una polla preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me ha dicho que te ha visto la polla y que le ha dado envidia, que me sentiré dichosa de tenerte, incluso me ha preguntado que qué tal follas y que se siente teniendo esa polla dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder! y tú… ¿qué le has dicho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues me he sentido orgullosa y le he dicho que follas de maravilla y que me encanta sentirla bien adentro taladrándome. Que me gusta cómo me taladras con esa polla- dice mientras sonríe nerviosamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se quita el albornoz ofreciéndome de nuevo su divina desnudez dispuesta a meterse en la cama. Apenas puedo articular palabra, no soy capaz de asimilar esa desvergüenza de mamá, pero sí mi polla que ha vuelto a ponerse dura y mirando al techo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Hijo mío qué rápido te recuperas! &#8211; dice con la boca abierta mirando mi erección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me meto en las sábanas y nuestras caderas se rozan ligeramente y yo vuelvo a estar nervioso, excitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé si podré dormir en toda la noche&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/108/92402340/92402340_064_8f82.jpg" width="854" height="1280" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones con mamá 4&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Aug 2022 15:20:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Vacaciones con mamá (Día 4) A la mañana siguiente vuelvo a despertarme y ella está en el baño. Cuando abre la puerta aparece una vez más con el diminuto bikini, que vuelve a despertar a todos mis bajos instintos, incluyendo, cómo no, a mi desgraciada polla que salta como un resorte. Se mira al espejo y con sus manos se ubica bien el sostén de ese pequeño bikini para que no se escape accidentalmente ninguno de sus pezones. Mi visión es la de ese redondo culo y esa tirilla amarilla que se va colando por sus glúteos hasta desaparecer y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vacaciones con mamá (Día 4)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la mañana siguiente vuelvo a despertarme y ella está en el baño. Cuando abre la puerta aparece una vez más con el diminuto bikini, que vuelve a despertar a todos mis bajos instintos, incluyendo, cómo no, a mi desgraciada polla que salta como un resorte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se mira al espejo y con sus manos se ubica bien el sostén de ese pequeño bikini para que no se escape accidentalmente ninguno de sus pezones. Mi visión es la de ese redondo culo y esa tirilla amarilla que se va colando por sus glúteos hasta desaparecer y volver a mostrarse justo por debajo en el dibujo de su coño por detrás. Acaricio mi polla por encima del pijama y corroboro que estoy otra vez como un toro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos cariño, que tenemos que ir a la playa. &#8211; añade ella mirándome por el espejo atusándose el pelo y haciendo que sus tetas suban un poco más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Enseguida voy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa que vuelves a estar empalmado? &#8211; pregunta de pronto en un vocabulario impropio de mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Creo que sí &#8211; digo por algo que es más que evidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No me voy a asustar por eso, cariño, ya lo sabes. Venga&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella no deja tiempo para la réplica. Se acerca con decisión y disfruto de sus andares que me parecen lascivos. De pronto levanta las sábanas y descubre la erección bajo mi pijama que apenas puedo tapar con mis manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, como andas otra vez, hijo, eres tremendo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo siento. &#8211; vuelvo a disculparme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, tonto, sí da gusto verte &#8211; sonríe mientras yo salgo corriendo al baño tapándome a duras penas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedo por un momento tras la puerta asimilando todo esto y la respuesta de mamá, cuando ha dicho “da gusto verte” ¿Realmente le gustará ver mi erección? Puede sonar raro, pero estoy deseando enseñársela en vivo y en directo, aunque no sé cómo reaccionaría. Seguramente me partiría la cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de una ducha de agua casi helada para apagar mi calentura, me voy vistiendo y cuando vuelvo a la habitación ella puesto sus vaqueros y una camiseta nueva de tirantes negra con letras chinas de vivos colores. Vuelve a estar impresionante. Bajamos a desayunar y allí, en el comedor mamá me confiesa lo bien que se lo está pasando y que está haciendo muchísimas locuras, que con mi padre serían totalmente impensables…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Entonces te veo lanzada a hacer topless- le digo mientras doy un trago de mi café observando el canalillo que ofrece esa camiseta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No creo que pueda, Víctor. Eso ya sería demasiado. Le he estado dando vueltas y definitivamente no voy a hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No quieres ir a la playa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, sí… me apetece mucho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y en el fondo, te gustaría enseñar las tetas… .- digo sin pensar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando creo que mamá va a echarme una mirada de asesina, ella se ríe a carcajadas por mi ocurrencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me da vergüenza, Víctor, pero tengo que reconocer que sí que me gustaría. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, lo haría encantada, ya que nunca lo he hecho y creo que nunca podrá darse una oportunidad como esta sin estar tu padre delante…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Entonces por qué no lo haces? &#8211; la animo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, por tí no me importaría, si estuviésemos solos en la playa, lo haría encantada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi me atraganto con mi siguiente sorbo de café. Pues no me dice la tía que no le importaría enseñarme las tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; El caso es que me da corte delante de la gente y con Toni&#8230; &#8211; comenta enrojeciendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ese tío ¡Te pone! &#8211; afirmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No mientas, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, es cierto, es un hombre muy atractivo y me gusta cómo me mira.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y a tí provocarle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pufff, pues sí, ya sé que no está bien, pero es solo un juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo sé, simplemente estás jugando a calentarle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Está mal?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué va!&#8230; bueno, mientras sea sólo eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, claro. No pienso hacer nada de lo que pueda arrepentirme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dices que te da apuro enseñárselas a Toni, aunque te aseguro que a él le encantaría &#8211; digo, pero a pesar de mi pose natural, estoy pensando lo mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, hay algo dentro de mí que está deseando hacerlo, pero otra cosa es que lo hiciera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Entonces, ¿En qué quedamos?, te gustaría enseñarle las tetas&#8230; ¿Sí o no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, claro. Me gusta como me mira.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y te gusta él&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero no… o sea, no, no me líes, ¡Que soy una mujer casada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo sé, pero eso ¿Qué tiene que ver? Lo importante es que te sientes atraída por él y que te encanta mostrarle tu cuerpo, que estás viéndote deseada. &#8211; añado sin cortarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/96/72740422/72740422_034_b1ee.jpg" width="426" height="639" />Veo cómo ella enrojece de nuevo, pero no dice nada, algo que confirma que lo que digo es totalmente cierto. Sin duda, está disfrutando, sintiéndose así de deseada por todos los hombres, por Toni y por mí, aunque no lo piense, aunque ahora que lo medito.. ¿Lo pensará realmente?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y a tí? &#8211; me pregunta y pienso si se refiere a sus tetas, si me gustaría verlas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A mí ¿Qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que te gusta Sandra. Tú sí que puedes… no eres un hombre casado. Está buena ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No tanto como tú. &#8211; digo de sopetón, pero es lo que realmente pienso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja, que tonto eres &#8211; contesta ella creyendo que lo digo de coña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Además la casada es ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya pero eso no tiene que ver, Víctor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿En qué quedamos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; La tienes loquita, hijo. No hay más que ver cómo te mira. &#8211; sentencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras esa intensa conversación, al fin decidimos dirigirnos a la playa y en un momento mamá me da la mano y me siento más que dichoso, ya que estoy de la mano de la mujer más impresionante y a la que más deseo en este mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A medida que avanzamos por la arena, nos damos cuenta de que no hay mucha gente, pero curiosamente casi todo el mundo está desnudo. La mayor parte son parejas de recién casados y alguna familia, pero principalmente parejas. Evidentemente me fijo más en ellas que en ellos y disfruto de esos cuerpos sin nada de ropa. Veo que además, prácticamente todas las mujeres van depiladas al completo, mostrando sus conejitos por entero. ¡Joder! Una maravilla para los ojos de un mortal como yo. Un montón de rajitas preciosas por todas partes. Intento controlar de nuevo mi erección, pero el hecho de ir de la mano de mamá y viendo tanta tía buena en pelota picada la cosa se me hace más que complicada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cosa empeora cuando divisamos a Sandra sentada en una toalla que nos ve y se levanta, mostrando su preciosa desnudez. Nos sonríe y saluda con su mano acercándose hasta nosotros. Está impresionante, con su pelo recogido en una coleta, sus tetas que hoy me parecen más grandes, bailando a cada paso y su sexo totalmente rasurado, exhibiendo una linda rajita mientras se acerca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Primero se pega a mamá para darle los dos besos, después a mí dejándome de nuevo descolocado y es que no todos los días una rubia imponente se le pega a uno como una lapa y menos estando ella en pelotas. Mi erección ya no tiene ningún tipo de control. Ella lo nota y me sonríe, mirando a mis ojos primero y a mi polla bajo mi bañador, después.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Veo que os habéis decidido- dice Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, nos apetecía venir. Pero de momento yo no me desnudo, aunque casi todos lo estén &#8211; dice mamá para dejar las cosas claras y observando el bonito cuerpo de nuestra vecina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tranquila, tú haz lo que te apetezca. Sin agobios &#8211; añade Sandra sin dejar de mostrar su dulce sonrisa-.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya veo que tu estás muy relajada así… desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, ya te lo dije. Y cuando tú te decidas, verás que bien te sientes. &#8211; añade Sandra</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No creo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, tú siéntete cómoda haciendo lo que quieras. No te sientas forzada a nada. ¿Vale?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, gracias… Oye y ¿Toni? &#8211; pregunta intrigada mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah, sí, está dándose un baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi madre se despoja del resto de su ropa para quedarse con su mini bikini amarillo mientras yo extiendo la toalla rápidamente para intentar ocultar una erección más que evidente. Justo en ese momento llega hasta nosotros Toni, también en bolas y con su polla balanceante y sin ningún pelo en sus partes tampoco. Miro a mamá de reojo que aún continúa de pie y veo que no le quita ojo a esa polla que se acerca columpiándose de lado a lado hasta que nuestro amigo llega hasta nosotros. Me parece incluso ver a mi madre relamerse al ver a Toni desnudo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando el tipo se pega al cuerpo de mamá, me dan ganas de levantarme y sacarle a patadas de la playa. La imagen me tortura y siento unos celos terribles, pero es que claro, mamá con ese minúsculo bikini y el tío en pelotas completamente adherido al cuerpo de ella, para plantarle dos besos y es que no entiendo porque son tan pegajosos. No se conforma con besarla y ya, sino que se agarra a su cintura y se adosa al cuerpo de mamá como si se fuese a caer. Ella parece cortada, pero seguro que por dentro está ardiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siento una furia interna que me tortura. En el fondo me gustaría ser yo el que estuviera en este momento desnudo abrazando así a mamá, creo que es simplemente eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de todos mis mosqueos internos, nos colocamos en nuestras respectivas toallas. En ese instante Sandra dice a su marido que tiene que echarse crema y me quedo observándola, mientras ambos desnudos se untan la crema solar mutuamente. No se cortan y se extienden el bronceador por todas partes, incluyendo tetas, culo y ambos sexos. Cuando Sandra agarra la polla de su marido, esta adquiere un tamaño más que considerable, algo que no pasa desapercibido por mamá que no despega su vista de ese show. Cuando terminan, Toni se vuelve mostrando descarado su erección y mamá se muerde el labio inferior. Creo que está muy cachonda con la situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese instante la pareja se dirige corriendo al agua mientras nosotros nos quedamos sentados y algo impactados en nuestras respectivas toallas sin dejar de observarles. Allí en el agua juegan y se meten mano con toda la naturalidad del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Vaya espectáculo que nos han dado! &#8211; dice mamá de pronto en un largo suspiro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, jeje, no se han cortado un pelo. Se han metido mano a base de bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo. Y no les ha importado que estuviéramos presentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Desde luego. Qué manera de esparcir la crema por todas partes &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y… ¿Has visto como estaba Toni con su polla a tope?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedo sorprendido ante esa pregunta de mamá. En principio por llamarle polla, algo que no se le suele escuchar y por otro lado por comentármelo con tanto descaro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya he visto que te has quedado flipada mirándosela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Se me ha notado mucho? &#8211; pregunta mirándome con rubor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, se te ha visto muy interesada, jeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, es que hace mucho que no veo una así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Grande?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Más bien normal, pero tan tiesa… &#8211; aclara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/96/72740422/72740422_043_b3ad.jpg" width="426" height="639" />Después de decir eso, mamá desvía su vista hacia el bulto de mi bañador y por mi respuesta creo que está pensando si yo la tengo así como Toni o incluso más grande. En ese momento me gustaría enseñársela. Estaría deseoso de ponérsela cerca de su cara y que opinara. Ella vuelve a morderse el labio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te ha puesto cachonda la sesión ¿eh?- le comento envalentonado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Un poco. &#8211; responde ella avergonzada y con la cabeza gacha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Creo que bastante… ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Victor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No pasa nada, mamá, relájate, a mí sí que me ha puesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya veo, jeje. &#8211; dice mirando a mi entrepierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Demasiadas experiencias en poco tiempo estamos teniendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estamos viviendo cosas muy intensas. &#8211; le digo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, ¿Hoy te masturbaste? &#8211; me pregunta de repente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; vuelvo a cortarme a pesar de que ella se siente cada vez má segura de sí misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si, ¿qué si te has hecho una paja esta mañana?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder, mamá!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? ¿No le vas a ser sincero a tu esposa? &#8211; dice ella jugando a ese rol tan divertido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues hoy no…. todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Todavía… o sea que alguna cae hoy, jejeje.. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues seguramente, ¿Y tú?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Yo, qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Que si te has masturbado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Victor! &#8211; contesta mirándome con enfado y roja como un tomate.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? &#8211; digo envalentonado &#8211; yo lo digo y tú no puedes… además, sé que lo haces. &#8211; añado sin darme cuenta de mis palabras, pero creo que lo hago herido en mi orgullo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo dices? &#8211; pregunta alarmada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que sí mamá, que es normal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Me oiste anoche masturbarme?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con esa pregunta se delata ella sola. Se da cuenta de ello y se pone aún más colorada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, jajaja… anoche no te oí, mamá. &#8211; contesto riendo y pensando en qué momento se hizo un dedito sin que yo me percatase, supongo que en el baño, mientras se dio esa ducha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Entonces? Si no me oíste anoche, ¿Cuando? &#8211; vuelve a preguntar muy alterada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te oí otras veces, en casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero no te preocupes, que lo entiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que yo… ¡Dios qué vergüenza, Víctor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, no te disculpes. Supongo que tu cuerpo te lo pide.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué horror!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No seas tonta, que no pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que tu padre anda muy liado últimamente y no tiene tiempo… &#8211; se disculpa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Para echarte un buen polvo… &#8211; digo de sopetón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor! &#8211; me grita dándome un manotazo en el hombro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona, mamá, pero no tienes por qué darme explicaciones, aunque follaras a diario con papá y te masturbaras a todas horas yo no te voy a juzgar. Si lo haces bien y sino, también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias hijo, pero a veces pienso si hago mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, por favor, no seas antigua. Hoy en día se mastruba todo el mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tu crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; La mayoría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya sé que no es nada raro, pero no sé, me siento extraña. Y además ahora tu padre no está muy centrado y hace mucho tiempo que… &#8211; se queda sin acabar la frase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No folláis! &#8211; la termino yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, ¿tanto se nota?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues viéndote en estos días, creo que sí, que hace mucho que no&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, hace mucho que no. &#8211; confirma mirando a la arena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿mucho, mucho? &#8211; pregunto ya intrigado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Creo que casi tres meses.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder! &#8211; digo. &#8211; no me extraña que tengas ese calentón y ganas de desahogarte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No contesta. Está avergonzada. Mamá guarda silencio y cuando lo hace es porque se siente incómoda y prefiero no continuar con el tema. Nos quedamos mirando a la gente pasar a nuestro lado viendo que casi todos están desnudos, prácticamente todos menos ella y yo. Ella observa las vergas que discurren columpiándose a nuestro lado y yo los cuerpos de casi todas las chicas con esas tetillas balanceantes y esos coños sin pelitos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, ¿Por qué no te quitas la parte de arriba? &#8211; la animo de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué dices? &#8211; me recrimina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora es el momento. Eres la única en toda la playa que lleva sostén del bikini.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella mira a todas partes aunque sabe que es cierto lo que le digo y no solo eso, sino que casi todo el mundo está desnudo completamente. Observa hacia el mar a lo lejos y se puede ver a nuestra pareja amiga bañándose tranquilamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decido no presionarla más. Me tumbo en la arena y cierro los ojos, intentando asimilar tantas cosas como me están ocurriendo en estos días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Víctor &#8211; me dice mamá en voz baja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dime &#8211; contesto con el ojo guiñado cegado por el sol.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿De verdad que no te importa si me quito la parte de arriba?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me pongo sentado sobre la toalla como un resorte porque no acabo de creerme lo que me acaba de decir. Ahora está sonriendo esperando mi respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quieres decir que te vas a poner en tetas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero antes quiero saber tu opinión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; mis ojos deben estar como platos y mi polla a punto de reventar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, que me digas si hago bien y sobre todo si las tengo muy caídas, para antes de que vengan ellos, ya sabes, me da vergüenza. Si me ves mal, no me pongo. Es que nunca lo he hecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale &#8211; intento contestar con cierta naturalidad, pero me sale en tono nervioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y por favor, a tu padre ni una palabra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No, mujer!&#8230; tranquila.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No lo utilizarás como arma arrojadiza en algún momento?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá, por favor!. Yo no haría eso nunca. Lo de este viaje es absoluto secreto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Seguro?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te lo juro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/96/72740422/72740422_051_de5a.jpg" width="423" height="635" />Mamá se echa las manos a la espalda y se suelta el cordón de su sostén. Mira a ambos lados y deja caer la prenda. Casi me caigo de espaldas al verla. Lo cierto es que las tetas de mamá son más bonitas todavía de como nunca antes las hubiera imaginado. Son perfectas, grandes, con unas aureolas en sus pezones rosados grandes y estos bastante marcados y puntiagudos. Creo que está excitada por la situación pues noto sus pezones como dos botones. Qué pechos tan lindos. Mis ojos parecen hipnotizados por esas domingas divinas y esos pezones que parecen ojos mirándome.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué tal hijo?- me pregunta sosteniendo sus tetas por debajo en sus manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, son preciosas &#8211; lo digo con pleno convencimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, pero dilo en serio. Están muy caídas ¿verdad?- repite y las suelta descendiendo esas protuberancias por su propio peso, pero lo hacen ligeramente, para nada me parecen caídas, creo además que están más erguidas de lo que debieran para su edad, vamos están en su punto justo y necesario, al menos eso me parece.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo digo completamente en serio, mamá, no me parece que estén caídas, sino al natural siendo tan grandes y las tienes muy bien puestas. Ya quisiera más de una… -digo a fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá besa mi frente y una de sus tetas roza mi hombro, sintiendo una especie de escalofrío por todo mi cuerpo. Mi polla está a punto de reventar, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Entonces me quedo así?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mamá, estás impresionante. ¿Tú te sientes bien? &#8211; le pregunto hipnotizado con la visión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, la verdad es que me apetece mucho mostrarlas. Me muero de vergüenza pero me encanta. Después de ver a estos, creo que estoy un poco…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cachonda…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; dice sin replicarme esta vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues hazlo. Por mí no hay problema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿De verdad que no te importa que tu madre esté con las tetas al aire?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Para nada, me encanta verte así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Me estoy volviendo loca?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; En absoluto, es algo natural. Tú, siéntete libre y muestra tu lado más salvaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu padre nunca me dejó probar y ahora me siento rara, pero a gusto. En estas vacaciones es todo tan extraño… &#8211; acaba diciendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese instante llegan hasta nosotros la pareja que había estado jugando en el agua. Ella aplaude desde lejos y Toni parece ponerse bizco y vuelve a crecer su polla mientras se acercan, pero es que no me extraña porque yo no puedo dejar de mirar esos pechos divinos. Cuando están a nuestro lado Toni presenta su polla completamente empalmada y no parece cortarse ni su chica tampoco, que no se lo recrimina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Al final te has decidido, ¡Bravo! &#8211; añade Sandra dirigiéndose a mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, creo que aquí nadie se va a alarmar. &#8211; le contesta ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tienes unas tetas preciosas. &#8211; apunta la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, son geniales, ya solo te queda quitarte las braguitas. &#8211; añade sin cortarse, todo gracioso, Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No, tanto como eso no! jajajaa. &#8211; es la respuesta de mamá avergonzada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que de sólo pensarlo me pongo a mil. Y sí que me gustaría verla en pelota picada, pero creo que eso ya es más que un sueño, algo impensable. Verla así, con ese tanga amarillo cubriendo lo justo y esas enormes tetas es lo que menos hubiera imaginado jamás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasamos un día muy agradable y mamá después de echarse crema en sus tetas de una forma que me parece más que sugerente, se ha ido sintiendo más segura y enseña sus pechos al desnudo con total naturalidad. Cómo ha cambiado en tan pocos días, pero me encanta. Toni tampoco pierde detalle y a mi madre parece gustarle provocar erecciones continuas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después nos metemos en el agua, tomamos el sol, paseamos por la orilla y mamá ya no se corta como al principio, que miraba a todos lados. Ahora se siente segura y admirada, no solo por Toni y por mí, sino por muchos de los bañistas que no disimulan para echarla un ojo y asombrarse por ese par de melones. Yo, naturalmente, me siento más que orgulloso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por la tarde regresamos al hotel y mamá me confiesa lo bien que se lo ha pasado durante ese día y lo valiente que ha sido mostrando las tetas por primera vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando llegamos a la habitación yo me meto en el baño y me hago otra de mis monumentales pajas, pensando obviamente en las tetas de mamá, que no logro borrar de mi mente y que las veo pletóricas y preciosas en cada una de las imágenes que vuelven a mi mente de ese día playero tan extraordinario. Esto es una locura, pero me encanta y creo que a ella también. Me corro imaginando mi polla entre esas dos moles mamarias que disfruté de niño y ahora también, afortunadamente, de adulto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al salir del baño veo a mamá hablando con mi padre por teléfono y se ha quitado la camiseta que llevaba por lo que vuelve a dejar al aire esas tetas tan deliciosas y sin que le importe que la mire. Yo, evidentemetne, no puedo remediar quedarme prendado de semejante visión. Ella sigue parloteando y no hago mucho caso a su conversación, pero de vez en cuando me mira y me pilla mirando sus tetas, además de todo su cuerpo pues tan sólo lleva la braguita minúscula del bikini.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Era tu padre otra vez &#8211; me dice cuando termina la conversación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya me imaginé.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dice que si lo estamos pasando bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y le dijiste que sí, claro…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por supuesto, y es verdad ¿no? Yo al menos estoy encantada. ¿Tú? ¿Te lo estás pasando bien con tu madre?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo estoy en la gloria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja, que bobo eres… Podrías estar con tus amigos y aquí conmigo&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Disfrutando de tu cuerpo &#8211; lo digo sin pensar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya y de alguna otra chica en la playa. Supongo que ya te habrás hecho otra paja pensando en Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder, Mamá!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No pasa nada, hijo, estás en la edad y la chica es preciosa y con un cuerpo de miedo, viéndola desnuda como para no sentirte excitado, es lógico. Es un bombón, lo entiendo perfectamente&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella lo dice como si tal cosa, pero no piensa que la que está en mis pensamientos y casi en exclusiva es ella y su endiablado cuerpo, ese que tengo ahora delante y me deja siempre sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; También se ha quedado flipado Toni con tu cuerpo &#8211; añado, por no decir que soy su incondicional admirador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tú crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No disimules, anda, que lo sabes tan bien como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, sí, pero no tanto como para flipar… &#8211; contesta riendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Acaso no viste como se empalmaba viéndote?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Es cierto o no, mamá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, tienes razón, noté que no me quitaba ojo a las tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Como para no…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí y me miraba sin cortarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y a tí te gustaba provocar eso en él…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No… bueno… sí. Y además no dejaba de insinuar que me quitara las braguitas para quedarme desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hubiera flipado. &#8211; contesto eufórico, aunque realmente hubiera sido yo el primer desmayado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te atreverías a hacerlo… &#8211; lo digo casi como una afirmación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Lo de desnudarme del todo?, eso sí que no. Ni borracha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esa sería tu prueba de fuego ¿No? jajaja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, Víctor, eso es demasiado. ¿Te imaginas que me ponga desnuda en la playa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, me lo imagino… jeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y ¿Tú te atreverías? &#8211; me pregunta de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/96/72740422/72740422_056_8581.jpg" width="426" height="639" />&#8211; Uff, claro, supongo que sí. &#8211; lo digo haciéndome el chulito animándola a que no sea ella la única en no atreverse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Aunque estarías todo el día a tope, jajaja… &#8211; responde haciendo que yo enrojezca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Como Toni &#8211; añado yo en ese toma y daca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí supongo que estarías así como él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y ¿te gustó verle así eh?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Empalmado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, tiene una buena polla… &#8211; digo sin pensar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff, tengo que reconocer que sí, pero me siento mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Culpable, ya sabes&#8230;tu padre…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, ¿Otra vez con eso? Tú misma dijiste que esta es tu única oportunidad de hacer algo diferente, luego no podrás hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es verdad. Pero parece que le esté engañando y no me gusta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que le veas la minga a un tío no es nada malo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero estando así… por mi culpa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues ¿qué quieres que te diga, mamá? Que pongas cachondos a todos los tíos de la playa y del hotel no quiere decir que le estés poniendo los cuernos ni nada por el estilo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda exagerado, a todos los tíos &#8211; dice riendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es verdad. Toni está como loco y yo también &#8211; añado envalentonándome y esperando su reacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Víctor ya se que tu lo dices desde el cariño y por ti no me importa. A pesar de que nunca me hayas visto las tetas, bueno, salvo cuando eras un bebé y mamaste bien de ellas, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; De eso hace mucho, jeje… &#8211; intervengo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo creo, pero bueno, no me importa que ahora me veas medio desnuda, pero con los demás, parece que esté siendo un poco putilla, provocadora… No me gusta del todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que disfruten, mamá. Yo ya lo hago &#8211; insisto en mostrar mi admiración hacia ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero no es lo mismo, tú eres mi hijo y eso tampoco es tan malo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te desnudarías del todo delante de mí? &#8211; mi pregunta es así, fulmimante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda, calla bobo &#8211; dice riendo otra vez y metiéndose en el baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me deja allí pasmado sin responder a mi pregunta y dejando mil incógnitas en el aire, yo no puedo remediar acariciarme la polla por encima del bañador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando sale del baño, lo hace únicamente llevando unas braguitas blancas. Algo que hace que mi polla quiera pedir a gritos salir de mi bañador. Esta noche hemos decidido no bajar a cenar porque mamá dice haberse quemado con el sol y prefiere ponerse una crema hidratante y no ponerse ninguna prenda encima. Yo estoy encantando, claro. Y ella se pasea por la habitación con sus tetas al aire y esparciéndose un after sun por todo el cuerpo, que por cierto, brilla moreno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Deberías echarte algo de esto &#8211; dice señalando el envase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ni corta ni perezosa comienza a untarla por mi espalda, mis hombros, mis pectorales, juega entre mis abdominales y los acaricia. Mi erección es evidente, pero a estas alturas y viendo la risita de mamá, estamos perdiendo la cordura y acercando distancias. Es nuestro gran secreto y ambos lo estamos disfrutando. Para uno es difícil mantener la compostura cuando la mujer a la que más desea está ataviada únicamente con unas minúsculas braguitas y todo lo demás al aire, como jamás hubiera pensado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nos metemos en la cama y seguimos charlando durante un buen rato del divertido día, de lo atrevida que ha sido al ponerse en top-less y a sentirse contenta de hacerlo y de verse admirada por tanto hombre, algo que nunca antes había podido hacer. Es una sensación rara, pero estar ahí juntos en la cama y medio desnudos es como si fuéramos dos buenos amigos y no una madre y un hijo precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nos hemos quemado un poco ¿no? &#8211; me dice ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, nos ha dado el sol fuerte, quizá deberíamos usar una protección solar mayor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, creo que si. Mañana compramos otra en la tienda del hotel. No quiero que se me quemen las tetas, ahora que estoy decidida a enseñarlas, jeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, mañana compramos protección para tus tetazas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Son muy grandes? &#8211; me pregunta mirándome fijamente y sosteníendolas por debajo haciendo que estas suban.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Son preciosas &#8211; afirmo y paso mi lengua como si me las fuera a comer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Calla tonto!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/96/72740422/72740422_065_87d2.jpg" width="426" height="639" />Mamá se pone a leer un libro y yo uso mi smartphone para contestar a los mensajes que he ido recibiendo de mis amigos y que no he tenido ni tiempo de contestar y viendo alguna foto cachonda que me han enviado. De pronto recuerdo que no tengo las fotos de las tetas de mamá al natural.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Oye ¿podría hacerte una foto a las tetas con mi móvil?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿De mis tetas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, un par de fotos, ya sabes, para verlas luego juntos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, haz un par de ellas, pero nada más. &#8211; dice ella tras pensarlo unos segundos aunque sabe de sobra que no haré solo dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo me pongo a disparar y sigo sin creérmelo. Estoy loco de contento. Me pongo de rodillas en la cama y sigo sacando una y otra foto sin parar, ella al estar sentada queda frente a mí y sonríe. Aprovecho a disparar un montón de fotos desde todos los ángulos, de cerca, de lejos, primeros planos de sus pezones, hasta que incluso se los tapa avergonzada, pero al hacerlo, me excita incluso más y vuelvo a ponerme como un toro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya te has puesto otra vez a tope. &#8211; dice riendo y señalando mi bulto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya no oculto mi empalmada y llega incluso a gustarme ofrecerle la erección bajo el pantalón de mi pijama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gusta provocar esto en los hombres eh? &#8211; le digo de pronto y sin dejar de hacer fotos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda, ya vale de fotos, guarro, que soy tu madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vuelvo a sentarme en mi lado de la cama y empiezo a ver las fotos que le he hecho. Ella se pega a mí y noto su teta rozándome el brazo. Mira las fotos conmigo y me siento super feliz con ella tan cerca de mi, incluso en alguna ocasión, su duro pezon roza mi piel y me estremezco. A ella no parece importale y a mí me encanta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de un rato se retira y sigue leyendo y yo no dejo de pensar en la suerte que tengo de tener a una madre tan buenorra. De vez en cuando miro ese perfil de su rostro y más abajo las tetas con su caída natural</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ufff, me rozan las braguitas y me molestan. Hemos estado mucho al sol. Creo que me las voy a quitar. &#8211; dice de pronto con sus manos bajo las sábanas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Trago saliva porque no creo lo que oigo. Mi madre ya no le da más importancia a nada y bajo las sábanas sigue haciendo unos leves movimientos hasta que se saca las braguitas por los pies y las tira por encima de su cabeza hasta el suelo. Joder… ¡Está en pelotas bajo las sábanas!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Así, desnudita, estoy mucho mejor. Deberías quitarte tú también el bañador para que no te roce.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé… &#8211; respondo dudoso aunque estoy deseando hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, tonto, bajo las sábanas no te veo, tranquilo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo dudo más, es una oportunidad de oro. Hago la misma operación que ella, metiendo mis manos bajo las sábanas y saco mi bañador para dejarlo en el suelo. Estoy en bolas igual que ella y no acabo de asimilarlo: Ambos desnudos y en la misma cama. ¡Dios! ¡A unos pocos centímetros!. No quiero pensar si nos rozamos en algún momento de la noche, creo que me correré si me toca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, no abuses de tu madre mientras duermo, jajaja. &#8211; dice de pronto a modo de broma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá! &#8211; protesto aunque mis pensamientos van por ahí, ya que no acabo de asimilar que ambos estemos desnudos en la misma cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, ya sé que me respetas, cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Claro, mamá que soy tu hijo! &#8211; Lo digo intetando ser convincente y en mi papel de buen hijo, pero por dentro sé que soy un demonio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero así desnuda bajo las sábanas y desnudo tú también…. &#8211; acaba añadiendo ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé cómo tomármelo, espero que no sea una invitación al pecado. Ahora resulta que el cortado soy yo, pero el caso es que ella me incita con esas palabras, como si fuera un cortado y ella una lanzada. Creo que todo está sucediendo muy rápido, tanto, que me pilla de sorpresa a mí el primero. Todas mis fantasías se están cumpliendo, algunas a tanta velocidad, que me sobrepasan, al menos no soy capaz de asimilarlas tan rápido. ¡Estamos desnudos en la misma cama, joder! ¿Cómo voy a asimilar eso?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/96/72740422/72740422_078_d3c5.jpg" width="1280" height="854" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones con mamá 3&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 Jul 2022 15:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Vacaciones con mamá (Día 3) A la mañana siguiente cuando me despierto mamá no está a mi lado. Busco a los pies de la cama, donde anoche dejó sus braguitas y tampoco están. Me levanto y observo que está en la terraza tumbada en una de las hamacas vestida únicamente con su diminuto bikini amarillo. ¡Joder qué visión! Me voy acercando poco a poco, sin que ella se dé cuenta, porque permanece con los ojos cerrados y quiero aprovechar la ocasión para deleitarme con esa imagen que tanto me embriaga. Disfruto de sus pechos que ahora, así tumbada, se cuelgan [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Vacaciones con mamá (Día 3)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">A la mañana siguiente cuando me despierto mamá no está a mi lado. Busco a los pies de la cama, donde anoche dejó sus braguitas y tampoco están. Me levanto y observo que está en la terraza tumbada en una de las hamacas vestida únicamente con su diminuto bikini amarillo. ¡Joder qué visión!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Me voy acercando poco a poco, sin que ella se dé cuenta, porque permanece con los ojos cerrados y quiero aprovechar la ocasión para deleitarme con esa imagen que tanto me embriaga. Disfruto de sus pechos que ahora, así tumbada, se cuelgan abriéndose ligeramente por los costados y me siguen pareciendo maravillosos junto a esos dos botoncitos que son sus pezones, ahora algo menos marcados pero igual de insinuantes. Me fijo en su tripita que se ve más lisa estando así, boca arriba. Me dan ganas de meter la lengua en ese ombligo. Más abajo, la braguita de su tanga cubre lo justo su entrepierna y se ve su monte de venus abultado y lo que deben ser los ensortijados pelitos de su sexo. Los muslos parecen interminables, anchos por arriba, formando una curva tan bien definida y hasta sus pies me parecen de un atractivo total, con cada uno de sus deditos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hola cariño &#8211; me dice al darse cuenta que estoy a su lado, aunque no sé si sabe que llevo un buen rato observándola</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Buenos días mamá. &#8211; respondo disimulando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ella dirige su mirada a mi entrepierna y después me sonríe. Otra vez se ha dado cuenta de que estoy empalmado. No se le escapa una.</span><br />
<span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"> &#8211; Veo que ya te has puesto el famoso bikini. &#8211; le digo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí&#8230; y noto que te gusta &#8211; afirma con su risita señalando la tienda de campaña que forma el pantalón de mi pijama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Es que… perdona… yo… &#8211; contesto contrariado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Que no, cariño, que no pasa nada. Ya sabes que para mí es todo un halago… porque será por mí ¿No? &#8211; dice cómo quien no quiere la cosa con toda la chulería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ya sabes que sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Anda tunante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Es la verdad, ese bikini me tiene trastornado, aunque no seré el único.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; De eso quería hablarte, Víctor. No sé si me atreveré a bajar a la piscina con este mini bikini, es demasiado fuerte para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Mamá, ¿Te estás echando para atrás?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No sé, anoche estaba muy decidida y algo borrachilla pero ahora… puf, estoy muy cortada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; De verdad que estás divina, mamá &#8211; lo digo con idea de animarla, pero es lo que realmente pienso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Es que me miré antes en el espejo y lo veo tan pequeñito… solo cubre mis pezones. Mira lo que pasa si me giro un poco &#8211; añade y en ese momento ella hace un movimiento brusco hacia un costado y efectivamente uno de sus pezones se asoma juguetón por un costado. Yo tengo que tragar saliva ante ese impacto visual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Además, si te fijas bien aquí abajo, es tan fina la tela que se me mete por la rajita. &#8211; apunta tirando levemente del pequeño trozo de tela que cubre su sexo confirmando lo que dice y mostrando esa rajita más pronunciada que parece una pequeña hucha en la que yo metería “todos mis ahorros”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Estoy tan impactado que no soy capaz de articular palabra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿No dices nada? &#8211; me interroga esperando mi opinión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">En ese preciso instante se asoma nuestra vecina Sandra desde la terraza contigua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hola vecinos. ¿Qué tal habéis dormido? &#8211; nos pregunta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bien. &#8211; contesta mamá algo cortada, pues no se esperaba que la pillaran allí tomando el sol</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Vaya, ¡Qué bikini, Laura! &#8211; comenta nuestra rubia vecina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Te gusta? &#8211; dice mamá levantándose.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Me encanta y ¡estás impresionante!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Gracias. ¿No lo ves algo pequeño…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Qué va! Te queda de maravilla, Laura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mamá gira su vista hacia mí y yo afirmo lo que le vengo diciendo continuamente y que ahora, gracias a Sandra, parece convencerle más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Y aunque fuera pequeño, pues mejor&#8230; ¡Que disfrute el personal! &#8211; añade la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No sé, Sandra…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Nada, ni te lo pienses. Después del desayuno quedamos abajo. Tengo ganas de ver la cara de Toni cuando te vea, va alucinar, por no hablar del resto de tíos, seguro que se les cae la baba. ¡Ese cuerpo hay que lucirlo, guapetona! &#8211; ese último piropo de Sandra ha hecho enrojecer a mi madre, pero sé cuánto le ha gustado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/239/17030252/17030252_002_3bb9.jpg" width="460" height="690" />Sandra desaparece y mamá me mira algo contrariada, aunque bien es verdad que, tras oír a nuestra simpática vecina, parece más animada a bajar a la piscina con esas dos pequeñas piezas que cubren lo mínimo en su espectacular cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Víctor, ¿tú crees que es buena idea que baje con este tanga? &#8211; insiste girándose y ofreciéndome esa visión que me vuelve a dejar obnubilado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">En ese momento, sin dudarlo un instante, saco mi móvil de mi bolsillo y comienzo a hacerle fotos a ese cuerpazo que me tiene loco y más todavía cuando lleva ese reducido bikini. Ella me mira con cara de susto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Qué haces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pues hacerte unas fotos, para que te veas tú misma, verás que cosa más bonita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Pero Víctor, me da vergüenza!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Tú déjame y luego me dices qué tal. &#8211; sigo sin inmutarme disparando sin parar desde distintos ángulos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hijo, vaya reportaje que me estás haciendo en estos días… &#8211; contesta sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después se pone a mi lado, ya que está intrigada con el resultado de las fotos. Puedo notar su pecho pegado junto a mi brazo, algo que hace que mi erección se multiplique y mi polla pegue otro de sus incontrolados respingos y es que a esto no se puede acostumbrar nadie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Vaya, ya estás otra vez a tope con eso? &#8211; comenta señalando con su vista mi bulto mientras su teta continúa pegada a mi costado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, es inevitable, causas sensaciones tremendas, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Voy a creerme que el bikini me sienta muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sabes que sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Le gustará a Toni?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Estoy convencido. &#8211; lo digo y vuelvo a sentir en mi estómago ese ramalazo de celos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Le provocaré otra erección?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Jajaja, sí, verás como sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Como a ti? &#8211; acaba diciendo en otra de sus sonrisas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Empiezo a mostrarle las fotos y alguna es realmente buena. Ella parece toda una modelo. Ni se lo cree cuando las mira.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Hala!, ¡Si no parezco yo! &#8211; dice con los ojos muy abiertos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Estás preciosa, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Nunca me hubiera imaginado&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pero ¿Te ves bien o no? &#8211; interrogo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Parezco una putilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Qué dices? ¡Para nada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; La verdad es que me veo diferente a todo, incluso de cuando me vi en el espejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Acaso no eres un bellezón en estas fotos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hijo, pero es que voy medio desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿En qué habíamos quedado? En este viaje hay que lanzarse y dejar atrás los prejuicios, los miedos y todo eso…- joder, estoy filosófico total.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Tienes razón… pero&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Y mira que culo más bonito &#8211; le digo con descaro mostrando una foto de su espalda, justo donde se muestra su culazo en primer plano y como la tira del tanga se cuela y se pierde entre sus posaderas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Calla! &#8211; responde dándome un codazo y yo me fijo en el bamboleo de sus pechos al hacerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Es la verdad, mamá, estás buenísima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Lo cierto es que se me ve muy sexy… rara, pero sexy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pues venga, bajamos a la piscina y verás qué espectáculo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ufff, Víctor, hijo… es muy fuerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Recuerda: ¡Nuestro viaje de locura!, ¡Fuera miedos!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Nos ponemos los albornoces y bajamos por fin a la piscina. Encontramos un par de hamacas libres y mamá me sonríe con cierta timidez. Se nota su nerviosismo pero también sus ganas de hacerlo. Hago un movimiento con mi cabeza en señal de que se anime del todo y definitivamente se despoja del albornoz, dejándolo caer con toda la sensualidad, ante la atenta mirada de unos cuantos clientes del hotel. No sé si lo tenía ensayado, pero le ha quedado que ni en la mejor película erótica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Tal y como vaticinaba Sandra y yo mismo, todos los tíos se quedan pillados cuando mamá se les presenta con ese minúsculo bikini. Lo cierto es que es muy pequeño y se ve una buena porción de su carne… esa carne que me tiene a mil. Ella parece estar cortada y se tumba rápidamente boca abajo en la hamaca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Has visto cómo te miran todos? &#8211; la digo al oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Sí, ufff, qué corte! Es una sensación tan extraña&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Te gusta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Creo que sí. Me gusta demasiado y al tiempo me hace sentirme mal. Estoy hecha un lío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Me gusta provocar todo este lío, nunca antes me había mostrado así&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿De sexy? &#8211; pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí… bueno, en plan exhibicionista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pues disfrútalo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, me gusta hacerlo, ya te digo, pero al mismo tiempo creo que parezco una calentona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Si se calientan es porque tienen por qué hacerlo. Eres un bombón. &#8211; insisto en mis piropos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ella se ve observada, pero aunque tenga ciertos reparos y miedos, entre mis frases y la mirada de todos los hombres que hay por allí, está encantadísima y seguramente que algo cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Por favor, Víctor, dame crema. &#8211; me ordena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/239/17030252/17030252_006_fcd6.jpg" width="460" height="690" />Tardo unos segundos en reaccionar y al fin me decido a cumplir con otro de mis sueños. Acariciar el cuerpo de esa diosa por entero para mí. Cojo el bote de crema y me echo una buena cantidad en mi mano. Empiezo acariciando sus hombros, bajando lentamente por su espalda y admirando durante un buen rato ese culo redondo que se ofrece por entero y veo como la tela se quiere esconder entre sus glúteos. No puedo evitar untar algo de esa crema bronceadora por su culo y extenderla esperando inicialmente que mamá me eche la bronca del siglo, sin embargo no dice nada y se deja hacer. Yo, naturalmente sigo disfrutando de la vista y sobre todo de la aplicación de ese masaje sobre una inexplorada piel que resulta estar tan suave&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Se da la vuelta y me quita la crema solar para darse ella por delante, algo que me hubiera gustado hacer a mí y ella parece leer mis pensamientos cuando me dice:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Por delante puedo yo sola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ok. &#8211; contesto con la misma sonrisa cómplice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Estoy muerta de vergüenza. &#8211; me comenta en bajito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pero si estás preciosa, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Estoy prácticamente desnuda… Tu padre alucinaría si me viera así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Realmente alucinan todos los que la ven y yo el primero. En ese momento llega hasta donde estamos nuestra pareja de vecinos: Sandra lleva otro tanga minúsculo de color blanco, casi tan pequeño como el de mamá y nos saluda en cuanto nos ve. Primero a mí, que me levanto y ella vuelve a juntarse a mi cuerpo dejándome desconcertado una vez más mientras mis manos se agarran a su cintura sintiendo que mi polla empieza a reaccionar, aunque para ser sincero mi madre ya me puso brutote unos segundos antes con el tema del bronceador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Sandra me da dos besos y después se acerca a mamá que se levanta para besarla también. Vaya dos ricuras juntas en dos diminutos bikinis. Toni se acerca a continuación, me da la mano pero sin dejar de observar la misma imagen que yo, la de mi madre con su reducido tanga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Has visto Toni? Ya te dije que estaba imponente. &#8211; dice Sandra apartándose de mamá y dejando ver a su marido la perfección del cuerpo de mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ya lo creo &#8211; afirma este.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Es curioso, pero Sandra lejos de molestarse con que mi madre se muestre ante Toni, al que tiene embelesado, le anima y parece invitarle a ese disfrute.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">En ese momento Toni se acerca a mamá y se junta igualmente a su cuerpo para sentirla de lleno y darle dos besos. Ella parece estar algo apurada, lo noto por el color de sus mejillas. A Toni se le remarca el bulto bajo su bañador y no es para menos con ese roce con ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después de que todos nos hemos tumbado y relajado un poco más, seguimos charlando de diversas cosas. Cuando Sandra suelta de repente a mamá:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Qué pena que no puedas quitarte aquí el sostén. Seguro que más de uno se caía de espaldas con tus tetas &#8211; dice mirando a su marido, que sin duda estaría encantado igual que yo de ver algo así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, no lo haría de todos modos. &#8211; responde mamá bajando la cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Por qué? ¿No te gusta hacer topless? &#8211; pregunta la rubia a la que tampoco pierdo detalle de su estilizado cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No lo hago nunca. &#8211; contesta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No me lo puedo creer &#8211; afirma Sandra &#8211; ¿De verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pues no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Vaya, pues si yo tuviera esas tetas ni lo dudaría, me encantaría enseñarlas. &#8211; añade la rubia animadora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, yo no…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pues a mí me encanta enseñarlas, incluso estar desnuda. Es un placer increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Desnuda…? ¿Del todo? &#8211; pregunta escandalizada mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, deberías probarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; En la terraza lo hacemos siempre que podemos y en la playa también. Anímate y verás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Qué dices Sandra? &#8211; pregunta mamá alarmadísima</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, mujer, deberías probarlo&#8230; por ti y por todos los parroquianos que de seguro les harás felices.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, por Dios. En topless igual me lo pensaba dos veces, pero desnuda… ¡Ni loca! &#8211; añade mami efusivamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno aquí no, porque no se puede hacer en el recinto del hotel, aparte de que es más rollo, pero en la playa es una maravilla. ¿Nunca has probado a bañarte desnuda en el mar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, la verdad es que no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Mañana iremos nosotros a la playa. Tenéis que veniros</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, casi prefiero que no. &#8211; contesta mamá totalmente cortada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, os venís de todas maneras y allí verás cuanta gente hay desnuda. Y con buenas pollas. &#8211; añade diciendo esto en bajito pero sin importarle que Toni la haya escuchado perfectamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mamá está algo trastornada con toda la conversación y mueve nerviosamente sus piernas, frotando sus muslos, aunque más que nerviosismo, creo que es pura excitación. Toni no la quita ojo, bueno ni yo tampoco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Al final me levanto decidido ir a por unas bebidas al bar y traerlas a las hamacas. Y pregunto a todos qué quieren tomar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, mejor vamos nosotras y así nos lucimos un poco. &#8211; interviene Sandra sonriente estirando su mano para que mi madre la acompañe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Sin duda, la chica es preciosa, pero además sabe cómo poner nervioso al personal y sus movimientos son de lo más sensual. Caminan las dos, desapareciendo de camino al bar con unos andares que hacen babear a cualquiera. Son dos pibones y los tíos se las quedan mirando flipados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Deberías convencer a tu chica para ir a la playa. &#8211; dice Toni en ese momento al quedarnos solos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No sé, quizás luego se lo comente. &#8211; aunque pienso que eso sería impensable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Verás que es mucho mejor, allí te sientes libre del todo y verás que hay unos cuerpazos impresionantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Imagino…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, mejorando lo presente, pues nuestras chicas son espectaculares, ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí. Ya lo creo- contesto mirando los dos culitos de nuestras chicas avanzando hasta el bar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Tu mujer, además, si se pusiera a hacer topless, con esas tetas sería todo el centro de atención. &#8211; afirma sin cortarse el bueno de Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Y si se pusiera en pelotas, ya ni te cuento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mi polla da uno de sus brincos al imaginar la escena, pero estoy convencido de que mamá no va a querer, ni top less ni nada que se le parezca, lo de desnudarse ya ni hablamos. Pero si me ha costado Dios y ayuda conseguir que baje a la piscina con su mini bikini como para pretender algo más… vamos, que no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Toni se me queda mirando ante mi silencio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Espero que no te moleste que lo diga. No quería ofenderte &#8211; dice a modo de disculpa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, no pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Es que tu mujer es realmente increíble, la verdad, tienes mucha suerte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Tú también. &#8211; le corto refiriéndose a la suya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Esto… sí, claro. Sandra es preciosa… &#8211; parece que él tampoco quiere ser descortés, pero no puede remediar desear tanto a mi madre, que se le nota por los cuatro costados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hacéis muy buena pareja &#8211; afirmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Si, Sandra es increíble. Es hermosa, simpática… y muy ardiente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/239/17030252/17030252_008_1c34.jpg" width="460" height="690" />No sé por qué me ha hecho ese último comentario, quizá porque quiera fardar de hembra o a lo mejor porque está pensando que a mí me gustaría tener un… no sé, un rollito con su mujer mientras él lo tiene con la mía. Al final va a tener razón mamá&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Me río para mis adentros, pensando en eso de la palabra “mía”, ya que es “mía”, pero más bien mi madre y no mi esposa precisamente, sin embargo, llega un momento en el que interpreto tan bien mi papel de esposo, que me creo que es realmente mi mujer y también siento unos celos terribles como si realmente lo fuera. En el fondo no soporto que nadie pueda tener algo con mamá, no quiero imaginar que ese tipo que tengo enfrente pudiera tener sexo con ella… Lo quiero borrar de mi mente, no, es imposible del todo, además mamá no haría eso, no engañaría a papá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Aquí estamos chicos.- contesta la preciosa Sandra acercándose con las bebidas rompiendo esos pensamientos que abordan mi cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Nos levantamos para ayudarlas y observo como todos los presentes en aquel lugar no las quitan ojo y no es para menos, pero creo que especialmente a mamá, que está de alucinar. Me parece creer ver que mi madre ha puesto su culo en pompa al posar su vaso sobre la mesita ofreciendo su culazo a toda la audiencia presente, algo que me pareció casual en principio pero creo que se ha venido a arriba y le gusta exhibirse cada vez más con ese tanga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Sabéis? Creo que ya he convencido a Laura para que haga topless de una vez por todas &#8211; suelta Sandra de repente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El primer trago de cerveza que he pegado sale disparado y una tos irrefrenable al oír decir eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No, no he dicho eso, simplemente que lo probaría algún día. &#8211; interviene mamá excusándose.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pero chica, si yo tuviera ese par de melones, estaría todo el día enseñándoles &#8211; añade la rubia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Lo cierto es que a Sandra le gusta eso de ser una mujer deseada y admirada, pero no estoy seguro si ve a mamá en ese papel de exhibidora precisamente. En cierto modo envidia sus enormes tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Me da cierto reparo. &#8211; vuelve a exponer mi madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, tú te bajas mañana con nosotros y lo pruebas un rato, si no te gusta pues nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ya veremos… &#8211; contesta dándole un trago con su pajita al combinado que se ha pedido y esa pose allí tumbada es otra de las imágenes que se me quedan grabadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después de apurar las copas decidimos darnos un baño y en el agua, bien mojaditas, las chicas están todavía más impresionantes. Jugamos a salpicarnos y una cosa lleva a la otra para acabar por rozarnos accidentalmente entre nosotros. Aprovecho la oportunidad de tocar ligeramente una de las tetas de mi madre que no dice nada, cada vez que me sumerjo rozando también sus muslos, su culo o cualquier otra parte, incluso una de las veces mi polla, algo dura, roza sus desnudas posaderas y ella ríe nerviosamente. Toni también ha visto esa ocasión y hace lo propio, tanto con su esposa como con la mía, es decir, mi madre. Al principio el tipo se ha cortado, pero a medida que los juegos en la piscina avanzan, sus manos van de aquí para allá y se me descontrola, aunque tampoco veo a mamá muy disgustada por eso. Allí se respira calentura, tanto por nosotros cuatro dentro de la piscina como por el espectáculo que estamos montando a los de fuera. Decido salirme con la idea de acabar con tanto sobeteo, no porque me disguste, sino porque veo que el bueno de Toni está más atento a rozar a mi madre que otra cosa y no me gusta absolutamente nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mi mirada hacia mamá, que mira como abandono la piscina, parece ponerle en alerta y ella se sale a continuación, acercándose a las hamacas para secarse junto a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después de los apacibles o más bien “marchosos baños” acudimos los cuatro a comer en la terraza de la piscina, charlar animadamente y luego decidimos irnos cada pareja a nuestras respectivas habitaciones para echar la correspondiente siesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Mamá, ¿En serio vas a ponerte en tetas? &#8211; le pregunto totalmente intrigado una vez que hemos entrado en nuestra habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, eso se lo dije a Sandra porque estaba muy pesada, venga a insistir y todo eso, pero no, vamos, que no creo que me atreva. ¿Te imaginas a papá viéndome con las tetas al aire?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No vuelvas otra vez con eso, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pero él se molestaría mucho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Papá no está aquí y te dejó más bien tirada en este viaje. ¿Recuerdas?- lo suelto de golpe y luego me arrepiento a continuación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Se produce un incómodo silencio y noto a mamá algo triste, no sé cómo salir del aprieto. En el fondo es la verdad, aunque a ella le cueste reconocerlo y ambos sabemos que para papá esto hubiera sido algo inaudito, por eso tengo que insistir en ello, aunque tenga que echar un órdago a la grande.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Él no se va a enterar de nada que tú no quieras de este viaje- digo a modo de confesión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No voy a hacer nada malo, hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Claro que no. Me refiero a que yo tampoco se lo voy a contar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Gracias. &#8211; responde acariciando mi cabello con sus finos dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pero aun así, no voy a enseñar las tetas. No insistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Te parece malo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Una cosa es que a papá no le gustase y otra a que lo hagas como la cosa más natural del mundo. &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ya… pero me da vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Aun así iremos a la playa mañana… ¿No? &#8211; le digo a modo de pregunta pero es casi afirmación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, si te apetece… pero con el bikini. Bastante ridículo hago ya con él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Mamá, de ridículo nada. No empieces otra vez. Si no quieres hacer topless es respetable, pero tienes algo que enseñar mejor que nadie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Tú crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Completamente seguro. ¿Acaso no viste a Toni otra vez?- afirmo rotundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí le vi muy lanzado. La otra noche pensé que era por culpa del alcohol, pero hoy también se le ha visto muy arrimado conmigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Más que arrimado… ¡Te ha metido mano!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Noo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Mamá, lo he visto. Primero, un poco la cadera, luego un roce por la tripa, más allá una teta por aquí, un culo por allá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, hijo, estábamos jugando en el agua y…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, que el tipo a mí no me tocó, sus manos fueron directamente a ti. Se aprovechó de lindo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/239/17030252/17030252_009_4c93.jpg" width="460" height="690" />Mamá me mira fijamente y creo que está pensando en eso y vuelve a quedarse callada, meditando la situación, sabiendo que lo que digo es totalmente cierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, tú también me tocaste las tetas en alguna ocasión. &#8211; dice de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Vaya, no pensaba que se hubiera dado cuenta. La miro y ella vuelve a mostrarme su sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No pasa nada, hombre, ya sé que era solo un juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ciertamente era un juego aunque yo hubiera querido algo más. Me sonríe una vez más y me da otro de sus besos tiernos en la frente. Sus tetas quedan a la altura de mi cara y pienso si algún día tendré la suerte de vérselas en vivo por fuera de ese pequeño sostén, aunque curiosamente apenas las sostiene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después de una deliciosa siesta, en la que inconfundiblemente vuelvo a soñar con el cuerpo de mamá, me despierto y la veo hablando por el móvil en la terraza, de nuevo con papá. Está preciosa caminando con ese bikini tan pequeño que muestra su extraordinario cuerpo, el vaivén de sus tetas, su prominente y redondo culazo, sus divinos muslos. Cuando cuelga me cuenta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Dice tu padre que le mandemos alguna foto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ah, pues vale, nos hacemos alguna en la terraza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pero Víctor, no puedo salir así en la foto con este tanga. &#8211; dice señalando su cuerpo serrano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, posiblemente se agarre un buen mosqueo, jajajaa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Tenlo por seguro, jajaja &#8211; ríe ella también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Te mata. &#8211; confirmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, jajajaja&#8230; primero me mata a mí por ir casi desnuda y luego a ti por permitirlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pues ponte otra cosa. &#8211; le digo. &#8211; Él no se tiene por qué enterar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Me gusta este juego donde mi padre está totalmente fuera. Sé que debería comportarme de otra manera, ser un buen hijo y hacerme cargo de mamá tal y como él me solicitó, pero es que ahora tengo oportunidades que no puedo perderme y a mí me resulta todo, además de alucinante, de lo más divertido, pero sobretodo a mamá, que además le están proporcionando unas experiencias que no ha tenido nunca. Por fin puede mostrarse como es. Hacer lo que le apetece, sacar su otro yo más gamberro, más sexy, más rompedor&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Me pongo el albornoz y pones el disparador. &#8211; me ordena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ok.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después de tapar un poco sus vergüenzas, me pongo yo el otro albornoz y nos hacemos unos selfies para que nos vea papá en la terraza de la habitación. Supongo que él imaginará que bajo esas prendas llevamos unos bañadores “tradicionales”, pero no puede ni siquiera sospechar el que realmente lleva mamá debajo. Si lo supiera, correría realmente la sangre&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">El resto de la tarde lo pasamos visitando la ciudad y allí nos divertimos comprando algún recuerdo y visitando algunos lugares muy turísticos. También aprovechamos para comprar algún otro trapito para mamá que se siente muy bien en ese papel sexy. En una de las tiendas hay una colección de leggings y animo a mamá para que se compre uno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hijo, eso no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Venga, mujer, esto es igual que el vestido y lo lucirás más que bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Bueno, me lo llevo, pero si no me veo bien, lo devuelvo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Ok.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Decidimos volver al hotel sin probárselo. Allí, precisamente en la habitación, después de guardar los regalos para la familia y tras lavar nuestros bañadores para el día siguiente y dejándolos secar en la terraza, decidimos bajar a cenar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Mamá, ¿te pondrás los leggings?, por favor&#8230; – le pido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Qué dices? ¿Para bajar a cenar?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, con la camiseta esa dorada que te has comprado también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pero esa es para llevar sin sujetador, porque es muy fina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Mejor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Eres un bicho. &#8211; me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Vamos, hazlo por mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Pero no me replica más. Yo aprovecho para meterme en el baño y recortarme un poco la barba, mientras ella se termina de probar toda la ropa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Cuando salgo vuelvo a quedarme alucinado con mamá. No solamente me parece un bombón, sino que está más arrebatadora incluso que con el vestido ceñido. La camiseta es de color dorado brillante, con una especie de lentejuelas que brillan por todas partes, pero es muy ceñida y recalca bien ese par de domingas, que evidentemente lleva sin sostén debajo. Me encanta el movimiento de las chapitas brillantes, pero sobre todo el movimiento de sus tetas. Para colmo sus muslos están embutidos en unos leggings negros súper ajustados que son su segunda piel y unos zapatos de tacón que aparte de hacerle más alta, la hacen parecer casi una diosa inalcanzable, al menos así la veo yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Qué tal estoy? &#8211; dice girándose.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Al hacerlo se mueven sus tetas por la parte de arriba y por abajo también sus glúteos bajo esas mallas tan pegadas. Parece una chiquilla con zapatos nuevos. Le gusta ese papel de niña mala.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Increíble! &#8211; es lo único que puedo decir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Estoy guapa, entonces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; De diez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Y los leggings, ¿me quedan bien?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Sabe de sobra que sí pero le gusta que yo se lo repita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Si, mamá, además no se te nota que lleves nada debajo. &#8211; digo intentando adivinar dónde se esconde la tira de sus braguitas bajo la oscura prenda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Es que no llevo nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mi polla está dando coletazos más que respingos cuando mi madre suelta eso quedándose tan fresca. No puedo creerme que esté de nuevo desnuda bajo esa ropa tan ceñida, ni que lo haya hecho esta vez sin una copa de por medio. Sin duda que está consiguiendo soltarse poco a poco pero llegando a límites insospechados. Ni lo hubiera jurado apenas hace tres días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Pues bajemos a cenar. &#8211; dice agarrándose a mi brazo más que dispuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Vamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Tú también estás muy guapo &#8211; dice observando mis vaqueros gastados y mi camiseta negra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/239/17030252/17030252_011_0c43.jpg" width="460" height="690" />Siento que voy al lado de todo un pibón. Una vez en el comedor, vuelve a suceder, la entrada de mamá es apoteósica, como si todo el mundo la estuviera esperando y es que causa sensación por donde quiera que vaya y no es para menos. Todos los hombres giran sus cabezas y las mujeres a continuación, medio celosas, intrigadas, envidiosas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Nos sentamos en una mesa y no vemos a nuestra pareja de vecinos. Casi lo prefiero, al menos, que por un momento estemos a solas sin nada ni nadie más a nuestro alrededor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Cenamos muy a gusto, charlando y riendo sin parar y comentando las miraditas que le echan los hombres cada vez que ella se levanta al buffet a ponerse una pieza de comida en el plato. Le gusta hacerlo y anda de forma muy provocativa, moviendo esos embutidos muslos bajo la lycra caminando sensualmente con esos zapatos de fino tacón. Yo, para mí, que se levanta más veces de lo que realmente le hace falta, pero se está viniendo a arriba y le gusta lucirse. No pasa desapercibida ni para los camareros, que en alguna ocasión están a punto de chocar y tirar su bandeja por los suelos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después decidimos bajar al pub del hotel y parece que ella se queda algo decepcionada cuando no vemos a nuestra pareja de conocidos. Supongo que esperaba ver a Toni para resplandecer delante de él, sabe lo chiflado que le tiene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Nos sentamos en unos taburetes de la barra y mientras nos sirven las bebidas yo me voy a los servicios. Cuando vuelvo hay un par de jóvenes acosándola y ella no parece estar molesta precisamente, más bien al contrario, la pose es de lo más sugerente, con sus piernas cruzadas, sentada en lo alto de ese taburete, marcando la linea de sus muslos bajo esos leggings y esa camiseta que resalta su busto, chupando de una pajita del mojito que ya está casi acabado. Los dos tipos parecen divertidos conversando con semejante hembra y ella riéndoles las gracias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hola cariño. &#8211; digo presentándome con cara de marido serio y con ganas de espantar a los dos moscones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Hola, mira, estos dos chicos nos han invitado a una discoteca cercana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No sé. &#8211; respondo algo tirante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Al final mamá me insiste y cuando me pone ese morrito tan dulce no me puedo negar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Acabamos metiéndonos en una discoteca de un complejo hotelero cercano y pedimos una ronda de copas a cargo de esos dos chavales, aunque tengo que estar con mil ojos, porque mi madre va por su tercer mojito y sé lo descontrolada que se pone.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Los moscones se acercan de vez en cuando cerca del cuerpo de mi “chica” pero a la mínima ya estoy yo ahí, agarrado a su cintura para marcar el territorio del macho alfa. No la vayamos a tener.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ella se está divirtiendo, saliendo a la pista y moviéndose como si tuviera quince años, moviendo todo su cuerpo que no sé cómo se sostiene con esos taconazos de más de 15 centímetros. Su culo es el centro de atención de la pista y muchos hombres bailan a su alrededor. Si no fuera porque ella está disfrutando tanto, la hubiera cogido de la mano y nos habríamos largado de allí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Después de otra ronda de copas, decido que es hora de largarse, a pesar de que ella insiste en quedarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Cariño, deberíamos volver- le digo al oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Me mira y se pasa la lengua por los labios como si no fuera con ella la cosa. Estoy a nada de plantarle un beso, pues parece provocarme, pero decido que allí no estamos en lugar seguro, al menos yo me siento incómodo, aunque ella esté tan feliz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Cuando volvemos a la habitación, mamá entra dando tumbos y, tengo que ayudarla a llegar hasta la cama. Se queda allí sentada mirándome con los ojos vidriosos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Has bebido mucho, mamá. – le digo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, estoy algo borrachilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Deberías darte una ducha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Entra tú y luego me ducho yo, ahora todo me está dando vueltas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Me meto en el baño y tras una ducha que me ha venido francamente bien, me pongo el pantalón del pijama sin nada arriba y vuelvo a la habitación. Ella está tumbada al borde de la cama, con sus pies apoyados en el suelo en sus largos tacones. Sus piernas abiertas son la llamada al pecado, pero una vez más pienso que no está en condiciones y puede que mañana pague caro cualquier atrevimiento por mi parte, aunque de buena gana me tumbaba encima de ese cuerpazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Vamos, mamá, dúchate y te quedarás como nueva. &#8211; le digo tirando de su mano ayudándola a incorporarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Al levantarse lo hago con tanto impulso que su cuerpo choca contra el mío y tengo que sujetarla por la cintura. ¡Dios qué momento!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Mamá me sonríe y pasa los brazos por detrás de mi cuello. Nuestras caras están muy cerca y la verdad es que gracias a sus largos tacones estamos casi a la misma altura. De hecho, su sexo está a la altura de mi polla, que una vez más ha despertado para ponerse bien dura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Ay, mi niño, cómo ha crecido. &#8211; dice con cierta dificultad al articular palabras.</span><br />
<span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"> Mamá…</span><br />
<span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"> Eres todo un hombre.</span><br />
<span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"> En ese instante mamá oprime su pelvis contra la mía pudiendo notar su abultado coño contra mi verga. ¡Joder lo noto de pleno!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">En un principio me separo ligeramente, como si me estuviera aprovechando de la situación al notar como la fina tela de mi pijama y la fina tela de sus mallas hacen que nuestros sexos queden en un contacto que se percibe clarísimamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Si te pillara Sandrita. &#8211; dice de nuevo medio borrachilla volviendo a pegarse a mi cuerpo y haciendo que nuestros sexos vuelvan a quedarse apretujados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Instintivamente mi mano va a su culo y acariciarlo es como estar en el cielo, me encanta sentir esa sensación que me ofrece la fina tela, sabiendo que no hay nada más debajo. Aprieto sus glúteos y ella ronronea junto a mi oreja. Comenzamos a bailar, sin música, pero no nos hace falta, estamos más que a gusto. Sus tetas se notan deliciosas pegadas a mi pecho desnudo, lástima que nos separe la camiseta, pero aun así, estoy en la gloria. Quiero que el mundo se detenga y solo dancemos ella y yo, como dos amantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Deberías dejar de hacerte tantas pajas y buscar un buen chochito. &#8211; me dice con su voz susurrante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Si no fuera mi madre, me lo tomaría como una invitación a todas luces, sin embargo, quiero pensar que no es a su chochito al que se refiere… ¡ya me gustaría a mí!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">En ese momento, parece que pasa algo de cordura por su mente y se separa de mí, dándome un suave piquito en los labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Me voy a la ducha. &#8211; dice pasando su mano por mi pecho y acariciándolo y caminando de forma que me recuerda a una gatita juguetona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">¡Joder! ¿Otra invitación? No sé si estoy desvariando o simplemente veo luces de colores y llamadas al descontrol en cada uno de esos mensajes subliminales. Prefiero meterme en la cama y ser algo sensato, antes de interpretar mal las cosas y salir peor parado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/239/17030252/17030252_012_9939.jpg" width="460" height="690" />Al cabo de un rato mamá regresa con un fino camisón que no recordaba que hubiera comprado en nuestra visita a la ciudad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¡Ay, me he quedado como nueva! &#8211; dice dejando la ropa que ha usado esa noche sobre el sillón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Estás mejor?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Sí, mucho mejor. Ya podrás perdonar a tu madre, pero es que no sé beber.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; No te preocupes. No pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Eres un cielo. &#8211; dice subiéndose de rodillas a la cama y besándome en la frente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Gracias mamá. Oye, estás muy guapa con ese camisón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; ¿Te gusta? &#8211; dice saltando al suelo y girando como si tuviera veinte años menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Creo que aún le queda algo de alcohol en las venas porque la veo muy desinhibida. Lo cierto es que ese camisón blanco no es como los que ella usa habitualmente que le llegan por debajo de la rodilla. Este está muy por encima mostrando sus largas y morenas piernas. Está muy guapa y se imprimen sus pechos más de lo normal, pues es algo ceñido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Estás preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Gracias, últimamente no paras de piropearme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&#8211; Es que es verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Se mete en la cama y me da las buenas noches con otro beso fraternal, pero en lugar de hacerlo en mi frente lo hace en mis labios. Tengo que interpretar que es casto, al menos así me lo parece en principio, aunque estoy tan ofuscado que ya no sé qué hacer ni qué pensar. Apaga la luz de su mesita y yo me quedo pensativo boca arriba mirando al techo, intentando asimilar nuevamente tantas sensaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Por mi mente pasa la idea de saber si ella está desnuda de nuevo bajo ese camisón y me cuesta conciliar el sueño, pero después de haberla visto girar estoy prácticamente seguro de que no lleva nada bajo esa fina prenda pues no he notado las costuras de sus braguitas y ahora yo estoy a su lado, tan cerca, casi rozándola que no puedo evitar tener otra de mis incontrolables empalmadas. Vuelven a mi cabeza todas las imágenes del día y recordando sus palabras de todo este día tan fantástico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Tras oír su respiración agitada y certificar que está dormida, levanto las sábanas y descubro entre penumbras que tiene una postura divina, encogida, de lado. Sus caderas se muestran rotundas, ofreciéndome una magnífica visión de su redondo culo, no veo muy bien, la verdad, pero también me parece ver la forma de su coño desde atrás. Ya puedo confirmar que no lleva nada debajo del camisón, pues su culo se ve sin el dibujo de su ropa interior. Percibo su cintura curvilínea que va en aumento hasta sus caderas y me quedo observando el movimiento oscilante de su cuerpo con su respiración. Me pego a ella disimuladamente y me duermo abrazado a su cuerpo. Estoy por quitarme el pantalón del pijama y meter mi incansable polla entre esos muslos, pero vuelvo a recordar que cualquier tontería puede echar todo abajo, prefiero seguir disfrutando del momento y esperando que los acontecimientos se vayan produciendo por sí solos, sin forzarlos demasiado, porque podrían romperse. Prefiero quedarme así, abrazado a ella, sintiendo su culo pegado a mi bajo vientre e intentar que no se note de nuevo mi empalmada que vuelve a las andadas. Todo parece un sueño y lo extraordinario es que estoy viviéndolo de verdad. Quiero que nunca se termine. Me duermo pensando en sus palabras cuando me decía que dejara de hacerme pajas y que buscase un buen chochito, ¡Ojalá fuera el suyo dónde se alojase mi polla!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">[paypal_donation_button]</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/239/17030252/17030252_005_81c9.jpg" width="631" height="947" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones con mamá 2&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Jul 2022 17:05:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
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					<description><![CDATA[Vacaciones con mamá (dia 2) &#8211; Despierta, dormilón. &#8211; oigo la voz de mamá susurrándome con su boca muy pegada a mi oreja. Me vuelvo y la observo. Está guapísima, con su pelo alborotado, su cara todavía de sueño y su pecho embutido en mi camiseta favorita asomando por encima de la sábana ¿Es un sueño? No, es más bien la mujer de mis sueños la que me habla. Todavía no soy capaz de asimilar que estoy de vacaciones a solas con ella, que hemos dormido juntos en la misma cama y que ha estado a pocos centímetros de mí [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vacaciones con mamá (dia 2)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Despierta, dormilón. &#8211; oigo la voz de mamá susurrándome con su boca muy pegada a mi oreja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me vuelvo y la observo. Está guapísima, con su pelo alborotado, su cara todavía de sueño y su pecho embutido en mi camiseta favorita asomando por encima de la sábana ¿Es un sueño? No, es más bien la mujer de mis sueños la que me habla. Todavía no soy capaz de asimilar que estoy de vacaciones a solas con ella, que hemos dormido juntos en la misma cama y que ha estado a pocos centímetros de mí con esa ropa tan sexy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, vete a la ducha y luego voy yo. &#8211; me ordena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, mejor vete tú primero &#8211; digo intentando convencerla, pues mi erección ha hecho su acto de presencia bajo mi pijama y no quiero ser descubierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, ve tú, yo no puedo ahora. &#8211; me dice ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué? &#8211; le pregunto, mirando a sus ojazos brillantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estira su brazo y señala a los pies de la cama, donde reposan mi calzoncillos… mejor dicho: ¡Mis calzoncillos que llevaba ella puestos esta noche!. Y tardo un rato en reaccionar. Al final pregunto lo obvio:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te los has quitado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me oprimían mucho y me los tuve que sacar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Alucinado estoy. Eso quiere decir que mamá está a mi lado, ¡desnuda de cintura para abajo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero, ¿cuándo te los has quitado que no me enteré? &#8211; interrogo curioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues nada más dormirte, cariño, aproveché para quitármelos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y yo sin enterarme durante toda la noche. ¡Joder, qué putada!, no sé ni cómo me he podido dormir y perderme algo así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estabas como un tronco. &#8211; añade ella, sacándome de mis pensamientos, muy sonriente y acariciando mi mejilla con el dorso de su mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ni me di cuenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, jajajaja. Ni cuando me levanté a hacer pis, tampoco. Menos mal, <img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/17393941/17393941_069_62cb.jpg" width="424" height="637">porque me hubieras pillado en pelotas. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Joder, para colmo se levantó al baño, medio desnuda y yo ¿Como un tronco? Definitivamente soy gilipollas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Venga, vete a la ducha. &#8211; insiste ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanto dándole la espalda e intentando ocultar mi erección, caminando de lado, como si de una figura egipcia se tratara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Llévate la toalla que está secándose en la terraza. &#8211; apunta ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Ostras! Tengo que atravesar la habitación para coger la toalla. No me lo puedo creer. Ella se va a dar cuenta de…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vaya, cariño, ya te has levantado a tope, jeje… &#8211; me dice como quien no quiere la cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, es que… yo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No seas bobo, es normal, tienes 19 años, estás en plena efervescencia, jajaja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pensé que no te darías cuenta. -intento excusarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Las mujeres no somos tontas y sabemos lo que ocurre. Es algo natural… vamos, quiero decir natural a tu edad, ya me gustaría que tu padre se levantase así todas las mañanas. ¡Qué maravilla!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde luego, mi madre está irreconocible, nunca le había oído hablar así, con esa naturalidad, que me suena hasta obscena. Me está diciendo que mi padre no se empalma tanto como yo por las mañanas y lo suelta así, la tía, como si nada. Además eso ha sonado a que ella también se levanta cachonda cada mañana, bastante necesitada de un repaso. Y pienso: ¿Lo estará ahora?, ¿estará cachonda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recapacito, recojo la toalla y voy hacia el baño totalmente avergonzado y ella no deja de ver la tienda de campaña que muestra mi pijama mientras ríe nerviosamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada más meterme en la ducha me comienzo a pajear pensando en todo lo sucedido, desde las frases más que elocuentes de mamá, en su cuerpo, en sus tetas, en saber que ha dormido prácticamente desnuda casi pegada a mi cuerpo. Cuando quiero reaccionar un chorro tras otro salen de mi polla disparados embadurnando los azulejos del plato de ducha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de asearme, me visto y salgo a la habitación. Ella está en la terraza hablando por el móvil, seguramente con papá y puedo ver que se ha puesto de nuevo mi calzoncillo y en la parte de arriba mi camiseta que tan bien luce ella. ¡Joder qué maravilla!, ¡qué cuerpo tiene mamá!, creo que así está más imponente que nunca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me siento en el borde de la cama para admirarla, mientras ella sigue parloteando y me doy cuenta que está reclamando su maleta, por sus aspavientos y su nerviosismo. Sus tetas se mueven bajo mi camiseta preferida, al igual que sus caderas embutidas en mis pequeños bóxers que hacen que forme la redondez de su culo en la imagen más grandiosa jamás soñada y viendo que bajo su culo se asoman livianamente los labios de su vagina… Ufff..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se da la vuelta en ese momento y me ve allí embobado mirándola. Me sonríe y después sigue discutiendo con el personal de la compañía aérea. Al final cuelga, acercándose hasta mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué tal mamá? ¿Apareció la maleta? &#8211; le pregunto disimulando de nuevo, sin poder evitar que mis ojos recorran ese cuerpazo, esos muslos, esa cintura, ese ombligo, esas tetas bamboleantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nada, que la están buscando me dicen… y yo sin nada de ropa. &#8211; contesta ella con ese mohín de enfado pero a mí me parece más atractiva, más deseable.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento oímos una voz procedente de la terraza de al lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola vecinos- responde una joven rubia asomando su cabeza por la mampara que separa nuestras terrazas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola. &#8211; saluda mi madre, algo apurada, pues la ha pillado esa chica con mi camiseta y mi calzoncillo, pero ella intenta ser natural y se acerca a la barandilla que separa nuestras terrazas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me levanto y la acompaño para saludar a nuestra joven vecina. Es una chavala de mi edad, bastante guapa por cierto. Cuando llegamos a su altura veo que está con las tetas al aire y mis ojos evidentemente se van a sus protuberancias mamarias, que están lejos del tamaño de mi madre, pero son bonitas y ella nota que yo me quedo agilipollado mirándolas. Abajo solo lleva la braguita de su bikini que cubre lo justo. La tía está bastante buena, la verdad. Mi erección vuelve al ataque.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué tal pareja? &#8211; dice la chica &#8211; Perdonadme, pero no pude evitar oíros. ¿Os han perdido la maleta los de la compañía aérea?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, desapareció y no saben nada de ella. &#8211; aclara mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Son unos capullos &#8211; dice nuestra vecina. &#8211; bueno, me presento, me llamo Sandra. Diréis que soy una entrometida…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, para nada. &#8211; contesta mi madre educadamente. &#8211; Yo me llamo Laura y él es…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Víctor. &#8211; contesto yo, antes de que diga “mi hijo” y meta la pata.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Encantada. &#8211; contesta ella desde el otro lado con una bonita sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/17393941/17393941_079_dda4.jpg" width="424" height="637">En ese momento parece ponerse de puntillas sobre algo, dando dos besos a mamá y yo me acerco para darle otros dos. Sus tetas rozan ligeramente uno de mis brazos y noto un ligero cosquilleo en mis partes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿También sois recién casados? &#8211; nos pregunta Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi madre parece dudar durante unos instantes. Me pego a su cuerpo y abrazo su cintura. Ella me sonríe y responde:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nosotros también &#8211; dice la chica. &#8211; Acércate Toni. &#8211; añade gritando hacia el interior de su propia habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento aparece un hombre bastante más mayor que ella, no sé cuánto, pero la saca unos cuantos años. Es un hombre fuerte, se le nota que practica, como yo, algo de pesas. Muy moreno de piel, peina algunas canas y lleva un bañador tipo slip que remarca su paquete. Mi primera impresión es verle como un chulito de playa, aunque por cómo le mira mamá creo que a ella le gusta más de lo que yo quisiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comparativamente somos dos parejas parecidas pero completamente al revés. El hombre podría ser perfectamente su padre. Me resulta curiosa esa coincidencia. Se asoma a la terraza, como hiciera antes su esposa plantándole dos besos a mi madre haciendo que esta se sonroje bastante, sobre todo porque el tipo no quita la vista de sus tetas y después su entrepierna embutida en mis pequeños bóxers. A continuación el hombre me ofrece su mano y nos la estrechamos educadamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Encantado. &#8211; me dice pero sin quitar ojo al chochete de mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes cariño? &#8211; dice Sandra &#8211; nuestros vecinos también son recién casados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento la chica se agarra al cuello de su marido y le pega un morreo de los de no te menees, metiendo su lengua, mientras él responde acariciando su culo que queda al aire por fuera de su minúsculo tanga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mamá abre los ojos alucinada, pero noto que ella también está algo caliente, como lo estoy yo. Cuando Sandra deja de morrearse con su marido y todavía abrazada a él, nos mira, esperando ver nuestra reacción. Entonces mamá hace algo que me deja flipado: Me agarra por el cuello, como si se tratara de una competición y me besa en la boca. No es un beso de tornillo y no es tan largo como el de nuestros vecinos, ni mucho menos, pero a mí me ha sabido a gloria. Mi empalmada es brutal, menos mal que llevo vaqueros y disimulo girándome un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues tenéis que reclamar a la compañía aérea. Tenéis derecho a una indemnización urgente. Miradlo en vuestro billete. &#8211; dice de pronto Sandra mientras yo no quito ojo de sus dos meloncillos bamboleantes..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sandra, ¿Estás segura que tenemos derecho a esa indemnización?- le pregunta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, veo por el papel que tienes en la mano que es la misma compañía con la que yo tuve otro problema y tienen un seguro especial. Al no haberse repuesto la maleta en menos de cuatro horas, tenéis derecho a un dinero para poder comprar lo básico, ropa, cosas de aseo, etc… &#8211; añade la rubia simpática.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No sabrás a cuanto tenemos derecho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues dependerá de la letra pequeña, pero para comprar cuatro trapillos y demás, de sobra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues muchas gracias, guapa. &#8211; contesta ilusionada mamá. &#8211; Lo malo será dónde comprarlo. Hoy es domingo y no habrá nada abierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, la boutique del hotel abre hoy… y es un poco cara, la verdad, pero al menos podrás comprarte alguna cosa. Ah y no olvidaros de pedir la factura para la reclamación. &#8211; añade nuestra rubia vecina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de despedirnos de ambos, sin que el bueno de Toni quite ojo a mamá ni un instante, comprobamos en los billetes que lo que dice Sandra es cierto y tras una llamada de queja, nos confirman que tenemos derecho a una primera indemnización y si no aparece la maleta en cuarenta y ocho horas, tendremos derecho a mayor cantidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Qué simpática &#8211; dice mamá sentada al borde de la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, parece maja. &#8211; contesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y te quedaste bizco mirando sus tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo… bueno… sí. Su marido tampoco perdió detalle de las tuyas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi madre enrojece ligeramente y disimula mirando los billetes como si no quisiera oírme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me gustó mucho ese beso. &#8211; le digo de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cual?, Ah, sí, quise disimular para que no notaran que no somos lo que somos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hiciste muy bien tu papel, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jeje, tú también, amor. &#8211; me contesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me deja con la duda si realmente ese beso era necesario o simplemente una excusa como otra cualquiera. Quiero pensar que lo ha hecho porque se ha calentado, como yo lo hice aunque ella no lo quiera reconocer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Oye mamá. ¿Puedo hacerte una foto? &#8211; suelto de sopetón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, con mi ropa. Estás muy guapa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero ¿Estás loco? ¿De esta guisa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, de recuerdo. Luego nos reiremos… &#8211; añado, aunque lo que realmente quiero es tenerla grabada en mi móvil para el resto de mis días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero sin que trascienda. ¿Eh?, luego las borras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ok, tranquila.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Disparo varias fotos, así sentada, luego le pido que se levante y le hago otras cuatro o cinco, fijándome en que se enfoque bien ese chochito bien remarcado en mis bóxers. Luego su culito y al final ella da por cerrada la sesión, pues se siente algo incómoda. Se mete en la ducha, mientras yo voy mirando las fotos que acabo de hacerle. Ha salido guapísima en todas, ¡joder vaya colección!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando sale del baño, aparece ataviada con sus vaqueros ajustados y una de mis camisas que le he prestado y que le está justísima, pero que le hace más espectacular de lo que ya es.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al bajar al comedor a desayunar, puedo comprobar que lo que pienso no es algo de mi cosecha y veo que los hombres echan unas buenas miradas a mamá, que no sé muy bien si hace la desentendida o es que le gusta. Yo no puedo evitar decírselo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, estás muy guapa con mi camisa y con esos jeans. Y no soy el único que lo piensa &#8211; le señalo con la vista las miradas que le envían varios hombres que desayunan con sus respectivas parejas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio es por mí? &#8211; pregunta mirando de reojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo no sé si se hace la tonta, pero me encanta ver su cara sonrojada. Supongo que eso de que la observen, también le excita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es lógico que te miren así mamá. Estás preciosa y me siento orgulloso de ser tu pareja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajajaja, gracias hijo. Si te soy sincera, me gusta causar esa sensación. No estoy acostumbrada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues deberías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, pasando de los cuarenta ya no me miran como cuando era una jovencita, así que claro que me halaga que lo hagan ahora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues yo sí te miro y me pareces divina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda bobo, con las chiquillas guapas que hay por aquí&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues ahora eres tú el centro de atención.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tú crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te comen con la mirada, mamá. Yo también. &#8211; digo como si fuera broma, pero es la verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Será por ponerme ropa tan ceñida. ¿En serio me queda bien? Creo que me tomas el pelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, por Dios… ¡Estás buenísima! &#8211; contesto casi enfadado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias amor, pero tú me ves como un hijo y eso no es objetivo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, te veo como una mujer impresionante. ¡Y muy deseable! &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella se me queda mirando durante unos instantes. Llego a pensar que va a bronquearme por hablar así de ella, sin embargo poco a poco, va mostrando su preciosa sonrisa. Me da la impresión de haberla convencido, aunque las miradas de otros hombres reafirma mi teoría.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes?, me siento muy rara, pero es que nunca había experimentado nada parecido, ni causar esa sensación. Me parece un sueño provocar esas miradas libidinosas de los hombres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues deberías hacerlo más a menudo. Estás guapísima y me encanta verte así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí hijo… y entonces tu padre me mata, jajaja. Si me viera con ropa tan ajustada&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, él ahora no está aquí, además, tú tienes criterio propio. ¿Te sientes mal por provocar esa atracción?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Nooo! , la verdad es que me gusta, pero me siento extraña, como si estuviera haciendo algo malo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo importante es que estés a gusto. Si te apetece hazlo y disfruta mamá y los demás lo disfrutaremos admirándote.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Otra vez su mirada y su sonrisa que me cautivan. Desayunamos y no pierdo la oportunidad de observarla detenidamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eres un cielo. &#8211; me dice de pronto mirándome a los ojos, cuando ya estamos acabando el desayuno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por? &#8211; pregunto sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues por traerme a este viaje y hacerme tan feliz, hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias a ti por dejarme estar contigo, por cierto, creo que es mejor que nos empecemos a llamar por nuestro nombre, no vaya a ser que alguien descubra “nuestro secreto” &#8211; digo como si de una aventurilla se tratase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, Víctor… ¿mejor así? &#8211; me responde sonriente y acariciando mi mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mejor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Seguro que metemos la pata en algún momento&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, ahora vamos a la boutique del hotel y te compras lo que necesites, pero siéntete guapa y disfruta con ello. &#8211; lo digo y me siento bien, como si estuviera desempeñando mi papel de marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/17393941/17393941_010_4589.jpg" width="424" height="637">Ella vuelve a besarme en la mejilla y me agarra fuerte del brazo ilusionada con ir a la tienda del hotel y ver cosas nuevas. Al entrar en esa boutique nos encontramos con una grata sorpresa, al menos para mí, pues toda la ropa es juvenil y bastante ceñida. No hay tallas grandes y mamá se va probando camisetas al principio que le están bastante justas, algo que no suele usar precisamente de esa guisa, pero que a mí me parece divina. Para colmo, la logro convencer para que compre una minifalda y al final accede. Qué piernas, con esa faldita y qué tetas se marcan con la camiseta. Se compra algunas braguitas también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira qué bonito. &#8211; le digo sacando un mini vestido de una percha. Se trata de un vestido de lycra de color azul celeste.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No me puedo poner eso, Víctor &#8211; me dice con cara de susto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues porque no entro en eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eso lo dirás tú. &#8211; afirmo ofreciéndole la prenda para que se la pruebe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu padre diría que soy una calentona por vestirme así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Papá es un carca. Tienes un cuerpo impresionante y es una pena que no lo puedas lucir como tú quisieras. Lo cierto es que nunca vas a tener una oportunidad así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa última frase mía da en el clavo, pues consigo convencerla para que se ponga el vestidito y cuando sale del probador me quedo flipado. Esa prenda se ajusta como una segunda piel y se pega a cada una de sus magníficas curvas. Se muestra efusivo su busto, lisa su tripita, bien marcado su culo y sus caderas. Imponente es decir poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por suerte la dependienta me echa un cable de los buenos, cuando dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Le queda genial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿En serio? &#8211; pregunta mamá girando frente al espejo del probador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, de maravilla &#8211; corrobora la chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No es demasiado ajustado. &#8211; insiste mi madre pasando sus manos por sus curvas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Se llevan así. &#8211; afirma la dependienta a la que hubiera besado por tener ese arte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después miramos la ropa de baño y vuelve a sonreirme el destino pues no hay ningún bañador disponible de los que suele usar mamá y el único que hay, es enorme. Solo quedan bikinis y todos tipo tanga, algo que le propongo probarse y de nuevo se niega en rotundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eso sí que no, hijo. Ni loca. &#8211; dice negando con su mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero, ma… Laura. &#8211; corrijo en el último instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que no, que no pienso ponerme eso &#8211; dice levantando en la percha un diminuto bikini amarillo que lleva una braguita de las más pequeñas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pruébatelo y luego si no te gusta, pues nada. &#8211; la intento convencer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que no, que el vestido ya es demasiado y porque no está tu padre, que desde luego ni se me ocurriría… pero lo de ese bikini, parecería estar desnuda y que no, que no tengo edad para eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me molesta que digas eso. Ya quisieran muchas tener ese cuerpo y poderlo lucir</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo digo sobre todo intentando herir su orgullo y esas ideas anticuadas que tiene en la cabeza, las que por cierto mi padre siempre ha llevado por delante por su forma de ser tan retrógrada y por sus celos exagerados. Ahora ver a mamá así es todo un regalo, primero para mí y luego para ella misma, pues está disfrutando como una niña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Entonces, ¿quiere decir que no te vas a bañar en la piscina ni en esa maravillosa playa que vemos desde la terraza de la habitación? &#8211; le digo echando el resto pues se niega una y otra vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No Víctor, no me pongo eso, no insistas. Mira lo que parezco con este vestido, como para llevarme eso. Si acaso mañana vamos a la ciudad y miramos un bañador algo más apropiado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No quiero violentarla ni discutir en medio de la tienda, pero al final consigo, sin que ella se de cuenta que la dependienta incluya en el lote ese pequeño tanga amarillo, mientras mamá se vuelve a poner su ropa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El resto del día lo dedicamos a ver las instalaciones del hotel, pero yo me quedo con las ganas de darme un baño, sobre todo porque hace bastante calor, así que decidimos que ella se vuelva a probar las cosas tranquilamente en la habitación mientras yo me bajo a la piscina a darme un remojón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de un buen rato bañándome en la piscina, me doy cuenta de que todas las mujeres llevan sus diminutos bikinis, casi todo tangas y que mi madre es una tonta por no aprovechar ese momento y disfrutarlo. Ninguna parece tener esos escrúpulos ni miedos. Pienso en lo bien que estaría aquí bañándose conmigo y yo disfrutando de su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando subo a la habitación, mamá está doblando la ropa. Lleva un pequeño albornoz y su pelo está mojado, seguramente se ha tenido que pegar una ducha, pues el día es realmente caluroso. Se vuelve hacia mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eres un… ¡guarro! &#8211; me suelta de pronto con un mohín de enfado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La verdad es que nunca mi madre me había dicho tal cosa, pero intuyo inmediatamente que ha visto en una de las bolsas el famoso mini bikini amarillo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué mamá? &#8211; pregunto con toda la inocencia del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya sabes por qué. Al final has puesto el bikini en una de las bolsas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno… pensé que si lo veías tal vez te animabas&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Pero tú has visto lo pequeñísimo que es?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; A mi me pareció muy bonito &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y no crees que es demasiado pensar que una madre decente se ponga algo así?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eres un cerdo, como todos los hombres. Os puede la carne.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona…yo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tranquilo, hijo, es normal, jajaja, pero ese bikini es una invitación al pecado, ya sabes que yo nunca me pondría eso, imagina la cara de papá&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Él ahora no está.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, pero no dejo de pensar en que le estoy engañando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira, piensa que no había más bañadores ni bikinis y que algo tendrás que usar en la piscina, por cierto el agua está buenísima y todas las chicas llevan tangas parecidos a ese.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Víctor, hijo, pero yo me moriría de vergüenza. Nunca llevé nada parecido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Al menos, deberías probártelo y así sales de dudas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo he hecho. &#8211; me contesta, dejándome pasmado pues ni por asomo hubiera imaginado que se atreviera, al menos no tan pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te lo has probado? &#8211; pregunto lo que ella misma acaba de confirmarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, lo llevo puesto ahora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me la quedo mirando y no había caído en la cuenta de que debajo de ese albornoz blanco estuviera ataviada con semejante mini bikini. La miro a los ojos y noto que brillan más de la cuenta y que su risita es floja y nerviosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y qué tal te queda? &#8211; pregunto con curiosidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Pequeñísimo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja, ya mamá, ¿No te gusta entonces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me gusta. Pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Entonces, ¿Te ha gustado o no? &#8211; digo retándola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me encanta, pero no puedo llevar eso, hijo, es algo… ¿Quieres ver como me queda? &#8211; me dice de repente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se produce un silencio largo y mi cabeza no para de girar, como si fuera la niña del exorcista. ¿En serio me ha dicho mamá que quiere que le dé mi opinión de cómo le queda ese tanga?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero tienes que ser sincero. &#8211; añade. &#8211; Verás como me das la razón y es demasiado pequeño, me veo rarísima, no parezco ni yo misma. Sentirás vergüenza de tu madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Eso nunca! &#8211; digo casi gritando ofendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella me besa en la frente y se separa de mí dos pasos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; La verdad, Víctor, ¿vale?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te daré mi sincera opinión &#8211; contesto sabiendo que voy a alucinar de antemano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué vergüenza! &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento se suelta el nudo del albornoz y lo deja caer sobre su espalda de una manera tan sensual, tan impactante que me quedo sin palabras, sobre todo cuando veo a mi madre embutida en ese pequeño bikini amarillo. No doy crédito a lo que veo, tan solo una imagen que será difícil de borrar de mi mente para el resto de mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y? &#8211; contesta ella abriendo sus brazos y mirándome fijamente tras ver que tardo en contestar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Alucinante! &#8211; alcanzo a decir pero mi voz tiembla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus tetas se han quedado más juntas al estar aprisionadas bajo la pequeña tela que cubre la aureola de sus pezones y poco más, dejando el resto de su pecho al aire. Para colmo la braguita es minúscula y le tapa la entrepierna en el lugar más recóndito que nunca imaginé ver desde tan cerca. Para colmo la tela se mete en su rajita y forma una hucha que se ve pletórica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin tiempo a asimilar todo, ella se gira y me muestra su culo, un culazo redondo de poderosas caderas, donde una fina tela se cuela entre las posaderas, dejando a la vista ese imponente trasero y unos muslos divinamente largos. Observo que se puede ver la tela de su entrepierna en ese precioso culo y se puede distinguir la protuberancia que asoma de lo que es su sexo desde atrás. Gira solamente su cabeza y sin dejar de sonreírme, me pregunta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Parezco una fulana! ¿A que sí?- dice volviéndose a girar quedando frente a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, estás divina &#8211; digo sin dejar de observarla. &#8211; ¡Preciosa!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Veo que sí. &#8211; dice señalando el bulto enorme que asoma por debajo de mi bañador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tapo a duras penas, pero a ella parece encantarle provocar eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No puedo salir así a la calle. &#8211; añade &#8211; mira lo que te provoqué a tí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y ¿No te gusta que te admiren? &#8211; le reprocho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Otro silencio que rompe ella sin dejar de mirar el bulto bajo mi bañador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Porque estoy medio desnuda, hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es simplemente un bikini, mamá &#8211; alcanzo a decir aunque ciertamente tapa lo mínimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No lo ves? &#8211; dice señalando con sus dedos sus posaderas, y cubriendo sus tetas ligeramente con sus manos bastante cortada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tapa lo justo, pero te queda de maravilla. -añado no ya por convencerle a ella, sino porque el convencido soy yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira, es tan pequeña la braga que me tuve que recortar hasta los pelitos en la parte de las ingles que salían por los costados. &#8211; añade señalando ese maravilloso lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me fijo y veo que esa parte está más enrojecida, seguramente porque ha metido la cuchilla para ocultar el bosquecillo que debe cubrir su sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/17393941/17393941_004_7589.jpg" width="423" height="635">En ese momento, mamá hace el ademán de volverse a poner el albornoz, pero apresurado sostengo su muñeca. Me mira sorprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No. Déjatelo puesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? &#8211; me pregunta fijándose detenidamente en la erección que le estoy ofreciendo ya sin cortarme y que está más cerca que nunca de esa mujer a la que adoro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hijo, no puedo dejarme esto puesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Al menos, si no lo vas a llevar en la piscina y en la playa, déjatelo para mí. &#8211; mi petición es más bien ruego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé por qué he dicho eso, pero me ha salido involuntariamente. Pienso que va a darme una bofetada o algo parecido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, pero un rato solamente… &#8211; añade al fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A partir de ese momento, mamá permanece con ese mini bikini en exclusiva para mí, algo impensable apenas hace un par de días. Todo se está produciendo tan precipitadamente que no soy capaz de digerirlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sienta en la cama y coge su móvil en una pose que me parece divina: Sus tetas se ven pletóricas y sus piernas cruzadas me parecen realmente las de una diosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cariño, tendrás que bajar esa calentura. &#8211; me dice de pronto señalando mi erección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona, mamá. &#8211; digo otra vez cortado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No problem… vete al baño y alíviate, cariño. Ya sé que las hormonas se te disparan, jajaja&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedezco como un corderito y nada más cerrar la puerta del baño me comienzo a hacer una paja de campeonato teniendo en mi mente la imagen de mi madre con el tanga que realza todos sus atributos de forma magistral. Mi polla no resiste mucho más y es que en estos días casi no tengo aguante, porque todo esto me tiene loco. Me corro con potentes chorros que salen disparados por todas partes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de limpiar los restos con un papel, me desnudo por completo y me meto en la ducha para intentar apagar el calor que todavía perdura en todo mi cuerpo y en mi sucia mente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento se abre la puerta del baño y entra mamá con su bikini amarillo pillándome en bolas bajo la ducha y con mi polla morcillona. Me tapo y me giro para quedar de espaldas a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá! &#8211; grito a modo de protesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? No me voy a asustar a estas alturas por verte desnudo, hijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Además tu ya me has visto a mí medio desnuda, qué menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá yo no te he visto desnuda! &#8211; vuelvo a protestar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Poco me falta, jajaja… &#8211; dice ella con su vista clavada en mi trasero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Pero mamá! &#8211; sigo protestando y tapando mis vergüenzas con mis manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Sabes una cosa, cariño? Nunca me había fijado en ese culito y mola ¿eh?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sale riéndose del baño y mi vista sigue sus andares y el movimiento oscilante que su culo muestra con ese tanga. Tras reponerme del susto y secarme, regreso a la habitación. Mamá está en la terraza tumbada en una hamaca con los ojos cerrados. Yo llevo puesto otro bañador y me tumbo en la hamaca que está a su lado sin dejar de observar ese cuerpo celestial en un bikini que realmente es minúsculo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te vas a quedar ciego &#8211; me dice repentinamente sin abrir los ojos, pero sabe que no quito la vista de encima de su cuerpo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues porque estás mirándome sin parar</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es que… &#8211; no sé ni qué decir. &#8211; ¿Cómo lo sabes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo imagino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí, mamá, es que estás impresionante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, menudas pintas &#8211; añade abriendo sus ojos y sonriendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estás guapísima, Laura. &#8211; le digo y parece que le gusta que por un momento no la llame mamá. Me guiña un ojo y me acaricia la mano en señal de agradecimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Deberías bajarte a la piscina y disfrutar de los cuerpazos de todas las chavalas guapas que hay y no de la vieja de tu madre. &#8211; me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No eres vieja. &#8211; contesto ofendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si te parece…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tienes solo 42. Y además aparentas diez menos, como mínimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sé que le gusta ese piropo, porque su sonrisa se amplía y esa forma de mirarme es explícita. Pero en el fondo no es un piropo pues es realmente cierto que mi madre no aparenta su edad. Para nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bájate conmigo. &#8211; le digo para animarla</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ni borracha. ¿Con este tanga?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; En serio, estás alucinante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mejor bájate tú. Mañana me compro un bañador más normal y te acompaño, con esto no pienso bajar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decido no presionarla más, sé que se siente agobiada, aunque en el fondo está deseosa de hacerlo, creo que hay algo dentro de ella que la empuja a hacer pequeñas locuras y qué mejor momento que en estas vacaciones donde mi padre no está para controlarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá &#8211; digo poniéndome de pie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dime, amor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Puedo hacerte una foto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué?, ¿Otra vez?- pregunta con cara de susto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Digo una foto para mí. Así también te ves tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No creo que sea buena idea. Víctor. &#8211; añade llena de dudas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vamos, anímate. Solo una foto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, pero luego la borras &#8211; dice al fin poniéndose de pie quedando frente a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi polla vuelve a estar en ristre y se muestra la erección bajo mi bañador. Prefiero no taparme porque sé que ella se ha fijado a tenor de su pícara sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo me pongo? &#8211; me pregunta mucho más lanzada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Así, como estás… me pareces preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pongo mi móvil frente a esa belleza y comienzo a disparar, pero no hago una sola foto, sino que comienzo a tirar una tras otra y ella no parece poner objeción, sino que va cambiando sus poses, algo chistosas en principio, pero con un alto contenido erótico, al menos eso me parece.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué tal quedan? &#8211; me pregunta acercándose a verlas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Espera. Déjame hacerte alguna de espaldas. &#8211; añado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que guarro que eres…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En el fondo lo soy, no lo puedo negar y cuando ella se gira y se pone de espaldas me tiemblan las manos cuando fotografío ese culo que se ve al completo, tan solo una tira fina de tela se cuela entre sus glúteos. Está para comérsela. Acerco el zoom y hago una panorámica de ese culo en primer plano, pero luego aproximo aún más el objetivo para captar el chochito que sale por debajo haciendo dos montañitas invertidas que no son otra cosa más que sus labios vaginales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de tirar más de treinta fotos ella se acerca y pega su cuerpo al mío para verlas. Sentirla tan cerca es algo increíble, algo portentoso, único e irrepetible, pero que aunque parezca mentira es real, totalmente real. Notar su piel caliente junto a la mía es algo delicioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se divierte viendo las fotos y alguna le parece demasiado fuerte, tapándose la boca con una mano y señalando cosas que nunca antes había enseñado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Bórralas inmediatamente!, ¡Victor, qué vergüenza! &#8211; dice seria</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tranquila, que ya las borraré.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no quiero que tu padre pudiera verlas… &#8211; dice con cierto nerviosismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que no, mujer, que no las va a ver. Ya las borro antes de que lleguemos a casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No se queda muy convencida, pero en el fondo sabe que esa sesión de fotos, ha sido algo que hemos disfrutado de lleno los dos, algo muy nuestro y que rompe los esquemas y las cosas que nunca antes se ha atrevido a hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Entonces, ¿te bajas a la piscina? &#8211; le digo animándola de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que no, ni loca. Bájate tú y disfruta de las chiquillas y no de los vejestorios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Prefiero no contestarla y pongo una mueca de enfado. Decido bajarme solo a la piscina a darme otro baño que necesito realmente , para intentar calmar mi sed de sexo con mi madre, algo que no deja de torturarme y de hacerme sentirme mal, pero es algo que no puedo tener bajo control.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me hago unos largos en la piscina y justo cuando salgo del agua aparece nuestra vecina Sandra, que viste un reducidísimo bikini de flores, esta vez completo, pues también lleva el sostén, aunque lo cierto es que bastante pequeño, como su tanga que cubre lo que tiene que cubrir y poco más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola vecino &#8211; me dice y se junta a mi cuerpo de una forma exagerada, tanto que quedamos pegados durante unos segundos. Después me da dos besos más que cordiales</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hola. &#8211; respondo totalmente cortado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo cierto es que Sandra está muy buena, no quiero compararla con mi madre, porque la diferencia es abismal, pero tengo que reconocer, que aunque no tiene mucho pecho, su cuerpo es muy bonito, un culo redondo y bien levantado, unos muslos morenos, finos y parecen fuertes. Y es muy guapa. Tiene un polvo, la verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No baja tu chica? &#8211; me pregunta, mientras yo me seco con la toalla mirando su cuerpo de reojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, prefería tomar el sol arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro… aquí no puede hacer top-less.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ah no? &#8211; pregunto sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, no permiten enseñar las tetas en la zona de la piscina. Yo también tomo el sol arriba sin nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; En top-less, sí ya te ví- intervengo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jeje… sí, y en pelotas tambien, jajajaa.. &#8211; responde viendo mi cara de bobo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Desnuda? &#8211; le pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, en la terraza sí que se puede y es mucho mejor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ah, entiendo. &#8211; respondo y mi polla crece por momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu chica puede hacerlo desnuda también allá arriba. Nadie le dirá nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Qué más quisiera yo, pienso, pero no, mi madre no haría eso. Ni siquiera es capaz de bajar a la piscina con su bikini, aunque claro, esto no se lo voy a decir a Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; De todos modos, hay una zona en la playa que es nudista y nosotros siempre vamos allí. Coméntaselo a Laura, quizás le apetezca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ok. Se lo diré. Gracias Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hasta luego. &#8211; se despide con otros dos besos y pegándose de nuevo a mi cuerpo. ¡Joder qué calentona es esta tía!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/17393941/17393941_019_e019.jpg" width="423" height="635">Cuando subo a la habitación le cuento a mi madre lo sucedido y no para de reírse, pensando en la insólita situación que me ha ocurrido con la vecina y después con la locura de ponerse en la terraza en pelotas a tomar el sol. Vamos, algo inaudito para ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Así que Sandrita se te ha pegado bien para darte dos besos? &#8211; me pregunta insinuante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y tanto…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Se te habrá puesto dura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Mamá! &#8211; exclamo sorprendido y es que no es habitual oírla hablar así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué pasa? ¿No es verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No hay peros, la chica es preciosa y es normal que te excite, además la tienes loquita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Tu crees? &#8211; pregunto pensando en su sentencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Desde luego, la noté bien nerviosa cuando estuvimos en la terraza y ahora esto que me cuentas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, pues su marido contigo también… &#8211; afirmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Su marido qué? &#8211; me pregunta, aunque sabe a qué me refiero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues que le has puesto a tope con tu cuerpazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda ya…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es verdad, mamá, no había más que mirarle a la cara, babeaba…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella se queda algo sorprendida y pensativa, pues creo que hacía mucho tiempo que no sentía nada parecido, pero sabe que no miento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de la entretenida charla me doy una ducha y le propongo a mamá que nos bajemos a cenar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé qué ponerme, cariño &#8211; me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; El vestido nuevo. &#8211; digo sonriendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿El azul?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No. Ese vestido tan ceñido…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, mamá, por favor…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Jajaja, te gusta como me queda, ¿eh?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mucho, estás rompedora. Y yo orgulloso de ir a tu lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es muy ceñido. Ya sabes que suelo vestir así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá estamos de vacaciones. Disfruta el momento. &#8211; insisto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, pero… me da apuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Imagina la cara de Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué malo eres!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hazlo por mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale, lo haré por ti. Y… porque tu padre no nos ve ahora, jejeje&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se mete en el baño y tarda como siempre una barbaridad, pero la espera ha merecido la pena, pues sale con ese vestido tan ceñido que me dan ganas de saltar sobre ella para sobarle cada una de sus curvas. El escote es prominente y se ve un gran canalillo. Las tetas parecen enormes en esa apretura y sus caderas se ven preciosas, por no hablar de sus muslos en un vestido tan cortito y sus zapatos de tacón que hacen que sus piernas parezcan más largas de lo que ya son. Además, se ha maquillado y lleva recogido el pelo en un gracioso moño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Qué pasada! &#8211; digo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Estoy bien?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Bromeas? ¡Estás Divina!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, pero me veo muy ceñida, se me nota hasta la costura de las braguitas. Fíjate &#8211; me señala en su culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estas preciosa, en serio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias. ¿Me vas a hacer una foto? &#8211; me pregunta de pronto dejándome nuevamente K.O.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No dudo en disparar con mi móvil un montón de fotos en todas las posturas que ella va cambiando muy insinuante- Por delante, por detrás, sentada en la cama con sus piernas cruzadas&#8230; ¡Joder mi polla está a punto de reventar!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué tal han quedado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bien, has salido muy guapa. &#8211; contesto orgulloso de madre y de haber conseguido un teléfono móvil con tantos megapixels. Me costó una pasta, pero ha sido la mejor inversión que hice con mis ahorros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de unos cuantos piropos más a mi madre y mis palabras llenas de aliento, casi eufóricas, decidimos bajar a cenar. Nada más entrar en el comedor, comprobamos que todos la miran, pues está francamente arrebatadora. Los hombres no la quitan ojo y las mujeres creo que también la observan más de la cuenta, sabiendo que ese cuerpazo no es normal. Yo me siento orgulloso y tengo que tapar mi erección que está de nuevo haciendo su aparición bajo mi pantalón vaquero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Justo en el momento en el que llegamos al buffet para la cena, nos encontramos con nuestra pareja vecina: Sandra y Toni. Ella lleva un vestido muy parecido al de mamá, igualmente ceñido y menos escotado, pero está pegado a sus curvas y está muy guapa. El suyo es blanco y cuando ambas se ven, se miran y juntan sus cuerpos en un abrazo con sus dos posteriores besos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me gusta ver a esas dos mujeres así de sexys. Son, sin duda, la sensación del hotel. A continuación, su marido no pierde la oportunidad de pegarse al cuerpo de mamá, más de lo necesario, para plantarle dos besos, pero en esa imagen estoy cuando Sandra se acerca hasta mí, uniendo su cuerpo contra el mío de igual forma y besándome, como siempre, con su gran efusividad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ha notado mi erección, es inevitable, pues yo estoy a tope y ella con ese vestido tan fino lo ha notado claramente. Abre sus ojos como platos y después me da un tercer beso, esta vez cerca de la comisura de los labios para separarse después con una victoriosa sonrisa. ¡Joder, me ha puesto más berraco de lo que ya estaba!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidimos cenar juntos los cuatro y la verdad es que la velada resulta muy animada, porque son una pareja muy simpática. Tras los postres y un par de botellas de vino decidimos bajar al pub del hotel para rematar la noche como se suele decir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras las chicas van al baño, juntas, como no puede ser de otra manera, Toni y yo buscamos una mesa en un rincón y allí nos sentamos. Charlamos de fútbol con la suerte de que ambos coincidimos en ser del mismo equipo. Después nos felicitamos por tener como pareja respectivamente, a dos bellezones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras un buen rato, en el que nos ha dado tiempo a pedir una ronda de copas, regresan las chicas. Ambas vienen riendo muy alegres. Creo que mamá ha bebido demasiado y no está acostumbrada. Están preciosas con sus pegados vestidos, pero mi vista se va indiscutiblemente al cuerpo de mamá que tiene las curvas de Sandra pero multiplicadas por diez. Cuando giro mi vista a mi compañero de mesa, veo que él también flipa con ella. No es para menos, mamá está alucinante con ese vestido azul tan ajustado. Es curioso, pero mi madre se ha quitado diez años de encima vestida así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nos ubicamos los cuatro en unos sillones y pasamos una noche genial, hasta que comienzan a poner música algo melosa y Toni invita a mamá para salir bailar. Lo estaba deseando el muy cabrón. Desde nuestro sitio, Sandra y yo podemos ver que lo hacen nuestras respectivas parejas, que bailan muy acaramelados. Entonces esa preciosa rubia me sonríe para sacarme a mí también. No puedo negarme cuando ella de pie tira de mi mano. Me agarro a su cuerpo pero no puedo evitar observar a mamá de vez en cuando, bailando con ese hombre. Siento celos, no lo puedo remediar, es un hombre más afín a ella y del que se siente atraída, sin duda y él hacia ella más que por descontado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Resulta chocante, pero estoy abrazado a una rubia impresionante y no puedo quitarme a mi madre de la cabeza. Quiero ser yo el que esté abrazado a ella, así de pegado como está ahora Toni disfrutando de sus curvas. Veo que sus manos llegan muy cerca del culo de mamá y alguna vez lo tocan descaradamente. No puede ser. Me siento furioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estás colado, ¿eh? &#8211; me despierta Sandra de mis pensamientos que sigue muy unida a mi cuerpo y me susurra al oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo dices? &#8211; pregunto con sorpresa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, hombre, se te ve que no le quitas ojo a tu chica. Estás enamorado. ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su pregunta me deja trastocado, porque creo que en el fondo es una mezcla de cosas, ya no sé si es el amor hacia una madre, un deseo puramente carnal, un enamoramiento como ella dice o una mezcla de todo junto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es muy guapa tu chica y tiene un cuerpo precioso. &#8211; añade Sandra que sigue pegada a mí, notando claramente mi polla pegada en su barriguita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias &#8211; le contesto. &#8211; Tú también eres muy guapa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias. &#8211; me devuelve una bonita sonrisa y restriega sus tetas por mi pecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento la música se acaba y las dos parejas nos separamos. Tomamos nuestras copas y después de unas risas entre los cuatro, pedimos una tercera o cuarta ronda, ya he perdido la cuenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vuelve a sonar otro tema lento en aquel pub. Mamá estira su mano invitándome a salir a la pista con ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Bailamos, amor? -me dice toda insinuante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cómo me gusta oírle decir eso. Me siento de maravilla en esta situación. Yo sé que ella está interpretando un papel, que hace muy bien, por cierto, pero yo quiero sentirlo como algo que es real, que ella es mi amor, que es mi pareja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuestros cuerpos se juntan y afortunadamente mamá sabe cómo llevar el compás y yo al tiempo me uno a sus pasos, pues soy algo más torpe. Nada más notar su cintura frente a la mía y sus enormes tetas oprimidas contra mi pecho siento que mi polla crece irremediablemente, mucho más incluso que cuando bailaba con Sandra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estás muy guapa, mamá… &#8211; le digo al oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, hijo. Toni también me lo dijo. Que estaba guapísima con este vestido. Hoy me siento rompedora, como tú dices, jejeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ves como no era el único?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, también me dijo que bailaba muy bien y que era un placer estar con una mujer como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te gustó que te dijera eso?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mucho, la verdad es que a una no le dicen esas cosas todos los días…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te calentó cuando lo dijo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdona, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, es que es verdad, hijo, me calentó bastante, porque se pegó a mi cuerpo y me abrazaba de una forma… &#8211; decía ella susurrando a mi oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya lo ví.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Como contigo ahora. &#8211; añade &#8211; y también estaba empalmado, como tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/95/17393941/17393941_028_2f15.jpg" width="426" height="640">Por un momento me pongo rojo pero lejos de apartarme del cuerpazo de mi madre, le restriego mi erección por su tripita, haciendo gala de lo que ella ha notado hace rato. ¡Coño, es inevitable y ella lo sabe!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nos tienes a todos locos. &#8211; le susurro al oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Anda, exagerado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sé si tú veías la cara de Toni cuando bailábais, pero estaba extasiado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero era solo un baile, Víctor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya, claro… &#8211; lo afirmo irónicamente, por supuesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Yo respeto a tu padre, hijo, pero no puedo evitar sentirme…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cachonda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Oye, no te pases! &#8211; me reprocha ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Más bien halagada. &#8211; me corrije &#8211; Hoy me están llenando de piropos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y es que estás para hacerlo mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gracias, corazón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo es qué tardásteis tanto en el baño antes? ¿Nos criticabáis? &#8211; le pregunto intrigado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, jajajaja, pero Sandra es muy habladora y muy simpática, me dijo que el vestido me quedaba genial y que estaba muy sexy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, ¿ves? y tú toda remilgada, no querías ponértelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ya. Además Sandra me dijo también que me quedaría mejor sin ropa interior, para que no se me marcaran las braguitas. Que ella no usa nada debajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No usa nada debajo? &#8211; pregunto sabiendo que he bailado hace un rato con ella con el vestido sin nada más sin percatarme de ese detalle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, dice que siempre va desnuda bajo ese tipo de vestidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y Tú? ¿Qué le dijiste? &#8211; pregunto de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues que habría que probarlo. &#8211; me dice, dejándome sorprendido de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero tú no… &#8211; digo a la vez que con mi mano palpo su cintura comprobando que no se notan las costuras de su ropa interior. Luego subo a su espalda y tampoco se nota el sostén.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me lo quité todo, jeje… &#8211; me contesta nerviosamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No llevas nada debajo? &#8211; digo completamente alucinado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No, jeje… &#8211; responde ella y noto un brillo en sus ojos…. y luego se pega más a mí notando que mi erección va a más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Joder, mi madre está desnuda bajo ese vestido y además parece que le gusta. Y pensar que momentos antes no quería ni ponérselo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Así que habrás disfrutado del baile con Toni, sin nada más que tu vestido &#8211; le digo casi echándoselo en cara, pues ha sido él quién lo ha probado antes que yo. No puedo evitar los celos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, jajaa. Me gustó provocarle y notar su polla dura cuando bailábamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Joder y tú sin nada debajo! &#8211; reitero celoso perdido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, me siento rara, pero me gusta ir sin nada bajo el vestido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Notarías mucho más su erección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Como la tuya ahora &#8211; dice esto y vuelve a apretar su pelvis contra la mía dando a entender que no es mentira.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estoy soñando. No puede ser, que mi santa madre, me esté diciendo esas palabras, tan alejadas de su vocabulario y que lo diga ademas, satisfecha, disfrutando, incluso que note mi polla dura bajo mi pantalón contra la fina tela de su vestido como hiciera momentos antes con Toni.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te molestes, hijo. Es natural &#8211; me vuelve a susurrar viendo mi cara de alucine.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No te importa que esté así? &#8211; le pregunto ciertamente confundido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me encanta provocar eso. Hoy me siento un poco putilla, la verdad, todos los hombres me miran, creo que el vino y las copas me han dejado trastornada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi mano baja hasta el culo de mamá y lo acaricio suavemente. Ella me mira sorprendida y en un primer instante y luego para colmo me dice:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estamos interpretando muy bien nuestro papel de recién casados ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí &#8211; contesto y a continuación le doy un beso tierno en su boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Víctor! &#8211; me regaña separándose extrañada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá, recuerda: Es nuestro papel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No abuses de tu madre. Estoy borracha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando termina la música me siento extraño. Por un lado porque se ha roto esa magia y ese momento tan divino y por otro por todo lo que mamá me ha ido contando. Es todo tan fuerte&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al final nos despedimos las dos parejas y nos vamos a nuestras respectivas habitaciones. Cuando entramos, mamá me pide que le baje la cremallera del vestido a su espalda y por un momento pienso que se lo va a quitar allí mismo, pero es simplemente una ayuda pues está algo bebida. Bajo la cremallera hasta el final de su espalda desnuda y la acaricio suavemente. Ella gira su cara y me sonríe. Me pregunto si seguirá cachonda con toda esta noche de locura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Estoy algo mareada. Me voy a mojar un poco lo nuca, sino me dará todo vueltas. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale. Oye… mamá, por cierto. ¿Dónde pusiste tu ropa interior? &#8211; le pregunto cuando ya avanza hacia el servicio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; La metí en el bolso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se mete al fin en el baño y yo saco mi polla del pantalón que está a punto de reventar. Me la machaco como un mono, reviviendo todas las experiencias de esta noche divina, mientras oigo a mamá dar pequeños gritos que intuyo son por notar el agua tan fría sobre su piel caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me fijo en su bolso sobre la cama y aunque tengo ciertas dudas, me decido y lo abro encontrándome allí con su sostén y sus braguitas. Las cojo con mi mano izquierda, masturbándome con la otra. Llevo esa prenda, que estuvo esta noche entre las piernas de mi madre, hasta mi nariz, aspirando ese embriagador olor, que me encanta. Estoy a punto de correrme cuando oigo que cesa el ruido del agua en el baño y precipitadamente meto las bragas en su bolso y mi polla de nuevo en su sitio bajo el pantalón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Ay, me he quedado como nueva!- me dice al salir tapada con una toalla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Se te ha pasado el mareo, mamá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, estoy algo mejor. Ahora métete tú en el baño mientras me pongo tu camiseta para dormir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Así lo hago y allí en la ducha todavía sigo empalmado, es algo que no consigo controlar, pero es que mi madre me está matando. Me lavo la cara y luego el cuello con el agua bien fría intentando frenar el calor que emana mi cuerpo y mi sucia mente. Me paro a pensar si mamá se habrá masturbado en momentos antes intentando apagar su calentura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando vuelvo a la habitación ataviado solamente con mi pantalón de pijama, veo que mamá está sentada dentro de la cama leyendo los mensajes de su móvil, imagino que son de papá. Levanta su mirada un instante y veo que observa mi torso desnudo y noto que lo hace de una forma extraña y no como una madre precisamente, algo que me encanta pues me siento atrayente hacia ella por un momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Mañana iremos al pueblo a comprar un bañador, entonces? &#8211; le pregunto metiéndome en la cama a su lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; No.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Como que no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que no hace falta. Bajaré a la piscina con el bikini amarillo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo? ¿El tanga? &#8211; digo quedándomela mirando con cara de tonto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, creo que tienes razón y soy una idiota. Lo he estado pensando, total, aquí nadie me conoce y además, Sandra me insistió en que bajara a la piscina, que luciera este cuerpo serrano, que así estaríamos los cuatro juntos otra vez y bueno, pues creo que le voy a echar valor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cómo me alegro, mamá. &#8211; contesto sin creérmelo todavía</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me moriré de vergüenza, pero es que tengo que disfrutar de este viaje. Así me lo acaba de decir papá en un mensaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Dijo que te pusieras el tanga? &#8211; le pregunto con los ojos como platos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Noo, tonto! Ni se me ha ocurrido contarle lo del tanga. ¿Estás loco?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No se lo has contado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡No. Ni en broma!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mejor, será un secreto entre nosotros, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me da un beso en la frente en agradecimiento y luego se da la vuelta dispuesta a dormir. Entonces me fijo y veo a los pies de la cama están sus braguitas. ¿Será que no lleva nada más que mi camiseta para dormir y va desnuda de cintura para abajo como hiciera la otra noche?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me cuesta un buen rato conciliar el sueño, pero claro, no voy a levantar las sábanas para comprobar eso y que me pille en plena excursión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Vacaciones con mamá 1&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 Jul 2022 16:14:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Vacaciones con mamá (1) Lo cierto es que la imagen de mamá a través de la mampara translúcida de la ducha no permite ver mucho que digamos, sino que me hace emplear bastante la imaginación, pero siempre que ella permanece ahí, al otro lado de ese cristal blanco, puedo descubrir e intuir su cuerpo desnudo, sus enormes tetas, sus armoniosas caderas, su cintura… es verdad que pueden ser sombras borrosas de un cuerpo más bien indefinido, pero que a mi resulta todavía aún más morboso. Me encanta observarla, ver cómo se mueve tras ese cristal mientras se la oye canturrear [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vacaciones con mamá (1)</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo cierto es que la imagen de mamá a través de la mampara translúcida de la ducha no permite ver mucho que digamos, sino que me hace emplear bastante la imaginación, pero siempre que ella permanece ahí, al otro lado de ese cristal blanco, puedo descubrir e intuir su cuerpo desnudo, sus enormes tetas, sus armoniosas caderas, su cintura… es verdad que pueden ser sombras borrosas de un cuerpo más bien indefinido, pero que a mi resulta todavía aún más morboso. Me encanta observarla, ver cómo se mueve tras ese cristal mientras se la oye canturrear y el agua cae sobre su cuerpo, momento que aprovecho para masturbarme imaginándome dentro del cubículo con ella, abrazándola, sintiendo como las gotas de agua caerían sobre nuestros cuerpos desnudos abrazados, imaginarla así despelotada y sin mampara, es una delicia, casi puedo palparla, ver sus curvas sin nada de ropa, disfrutar de su cuerpo entero para mí, sentir que está cachonda, tanto como yo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El grifo se apaga de repente y salgo pitando del baño, intentando meter mi polla lo antes posible dentro del pijama a duras penas. Me siento en el sofá y disimulo leyendo una revista como si nada hubiera pasado. Me tapo con el cojín la entrepierna.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mamá sale de la ducha envuelta en su pequeño albornoz, que apenas enseña nada, es cierto, pero que a mí me parece estar viendo a una obra escultural… Su pelo moreno mojado, el escote que deja entrever el inicio de sus senos y sus piernas morenas asomando por abajo son imágenes que me trastornan, que despiertan mi instinto más animal.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Estás seguro de poder quedarte solo unos días, cariño? &#8211; me pregunta con su cabeza ladeada y cepillando su cabello todo lo largo que es. Esa pose me parece la más erótica del mundo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Que nooo, mamá, que estoy bien, que ya soy mayorcito…! &#8211; respondo yo con la cantinela de siempre</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mamá se gira y sigue cepillando su pelo mojado de camino a su habitación, al tiempo que mi mente calenturienta no deja de imaginar en despojarla de su albornoz y acariciar todo su cuerpo desnudo y poder admirarla así, reflejada en el espejo de su armario, soñando con sus enormes pechos, sus fuertes y rotundos muslos. Con tan solo imaginar esto tengo otra erección monumental. Me acaricio sobre el pantalón del pijama. Nunca la he visto desnuda, pero casi no me hace falta, mi imaginación ha hecho el resto para tenerla grabada a fuego en mi mente como si fuera en pelotas por la casa cada día.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi madre, como supongo digan todos los hijos, es la persona más importante de mi vida y alguien a quien amas y que te ama por encima de todas las cosas, esto está claro, sin embargo de un tiempo a esta parte, por no decir los últimos seis años, mi madre ha pasado a formar parte de algo mucho más especial para mí, algo más que un amor y que rebasa con creces esa frontera materno-filial. Todo lo que veo en ella, además de esa parte, es la de una mujer preciosa que me atrae sexualmente por los cuatro costados.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A sus 42 tacos, mamá está especialmente buena y puede que esto no sea objetivo viniendo de mi parte, claro, pero puedo jurar que se conserva a las mil maravillas. Guarda una figura excepcional, con un cuerpo estilizado y armonioso. No es excesivamente delgada, porque creo que una mujer debe tener carne y curvas&#8230;. muchas curvas. Así es mi madre, poseedora de armoniosas redondeces y en su justa medida, como tiene que ser&#8230; y ¡ojo! no sólo lo pienso yo, ya que despierta atracción por donde quiera que va. Su pelo negro largo, sus ojos color miel, su boca de labios gruesos, su pecho de talla 105, una cintura que sin ser aquella de cuando yo nací, sigue manteniendo esa proporción perfecta con respecto a su pecho y caderas. También es verdad que siempre se ha esmerado en su cuidado personal y además su trabajo como comercial de calle, le permiten estar continuamente de arriba a abajo y recorrer unos cuantos kilómetros al día, por no hablar de su trabajo en casa, que siempre dedica más de lo que debiera.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://images.anilos.com/galleries/mimi_moore/mature_porn/mimi_moore-6_011.jpg" width="424" height="636">Mis primeras sensaciones de atracción ó de ver a mi madre como una mujer deseable debió ser en la pre adolescencia, etapa en la que uno no sabe dónde está pinado y en la que crees que todo es fruto de una mente calenturienta y un exceso de testosterona, que todo se tranquilizará más adelante con el pasar de los años, que son cosas propias de la edad y que en algún momento de sensatez volvería a verla dentro de que lo considerado “normal”, pero siempre ha sido algo que yo no he podido controlar y eso que intento continuamente quitármelo de la cabeza por todos los medios. Ahora, que ya tengo 19 y ella 42, no solo no se ha borrado en absoluto esa idea de mi mente sino que se ha multiplicado a pesar de esas negativas internas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Oigo a mi madre como trastea en su cuarto preparando las maletas, se le nota nerviosa, porque no hace más que canturrear y eso es algo que solo hace cuando está especialmente contenta. No es para menos, después de tantos años, mi padre ha reservado un vuelo y hotel en un lugar paradisíaco en una bonita isla para vivirla ellos dos solos, como una segunda luna de miel, más que merecida, por cierto.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Víctor, no encuentro el secador de mano, ¿lo has visto? &#8211; me pregunta asomando la cabeza tras la puerta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Nooo, mamá. &#8211; respondo como un autómata.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ver su cabeza al otro lado de la puerta me hace pensar que o bien está en ropa interior o incluso desnuda y eso vuelve a formar un bulto bajo el pantalón de mi pijama que me pone a mil. Acaricio mi miembro que está duro y deseoso de otro buen meneo en honor a mamá.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Ha llegado tu padre ya? &#8211; vuelve a preguntarme nerviosa con su cabeza asomada sin dejarme ver nada más.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Aún noooo! &#8211; contesto de nuevo de forma cansina.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estoy distraído jugando a la consola, cuando oigo unos ruidos extraños procedentes del cuarto de mamá. Pongo el volumen a cero y afino el oído. Sí, no hay duda, son gemidos, pero… ¡Mamá está sola!&#8230;y&#8230; ¡Está masturbándose!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Pego mi oreja a la puerta sabiéndome seguro pues ella debe estar despatarrada sobre la cama y también imagino que en pelota picada. ¡Dios!, es que esta mujer me tiene loco. Sus gemidos son suaves en un principio, supongo que ella quiere que no se la oiga, pero debe estar tan centrada haciéndose el dedito que no puede disimular los jadeos, las respiraciones entrecortadas y algún suspiro màs fuerte de lo normal. No hay duda: Se está haciendo una paja de las buenas. Mi polla está fuera del pijama y mi mano se aferra a ella frenéticamente acompasando sus gemidos y poniéndolos como si fuera yo el que está sobre ella en la cama follándola a cada respiración, sintiendo cómo me adentro en su coño y me siento dichoso, feliz&#8230;</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> De pronto suena el teléfono, que a ambos nos corta el rollo a cada lado de la puerta. Ella ha dejado de gemir. Me apresuro a meter de nuevo mi verga a duras penas dentro del pijama antes de que ella aparezca en el salón a atender la llamada. Lo hago yo&#8230; Es mi padre, al que noto serio, bastante serio. Algo gordo pasa.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pásame con tu madre, Víctor. &#8211; dice seco.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Doy dos toques de nudillos en la puerta de la habitación de mamá y le grito desde el otro lado:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Es papá al teléfono! &#8211; al decirlo no puedo evitar sentir un cosquilleo allá abajo pensando en esa paja simultánea que nos acabamos de hacer mamá y yo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ella saca el brazo por el pequeño espacio de la puerta entreabierta pero eso me permite ver parte de su sujetador y casi adivino a ver la aureola de su pezón. Buff.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A partir de ese momento, la cosa cambia y la oigo discutir con papá. No entiendo lo que dice mi padre al otro lado, pero por las palabras de ella, parece que se ha complicado algo en su trabajo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> En ese momento mi madre abre la puerta de su cuarto, ataviada con su pequeño albornoz, aun con el inalámbrico en su mano y llorando desconsolada. Me abrazo a ella inmediatamente.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Qué ocurre mamá?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Tu padre, que dice que le ha surgido un problema tremendo en el trabajo &#8211; dice entre hipidos, sin dejar de llorar y fuertemente abrazada a mí. Sentir su cuerpo pegado al mío es un cúmulo de sensaciones, por un lado la ayuda que le presto como hijo, pero hay otra que no me deja ver con racionalidad, sintiendo el cuerpo de una mujer excepcional, a la que adoro, abrazada a mí.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pero ¿por qué lloras? ¿Tan complicado es, mamá? &#8211; le pregunto sosteniendo su cara e intentando borrar sus lágrimas con mis pulgares.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Víctor, tu padre me ha dicho que tenemos que suspender el viaje.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Cómo? ¿El viaje? No puede ser, pero sí es mañana… &#8211; digo intentando entender todo el lío.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Me ha dicho que tiene que quedarse, que es imposible, que lo siente, que… &#8211; mi madre no puede continuar, se abraza más fuerte y apoya su cabeza sobre mi hombro, mientras yo no dejo de acariciar su cabello. Que bien me siento teniéndola así abrazada. Por un momento no pienso que es mi madre, sino que es mi novia.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No sé cuánto tiempo permanecemos así abrazados, pero después de un buen rato, nos hemos sentado en el sofá esperando que mi padre regrese y nos confirme que realmente la cosa se le ha complicado tanto y tienen que suspender su viaje. Cuando este aparece por la puerta, mamá levanta la vista intentando ver en su cara que todo está solucionado y que al final pueden irse. Mi padre se sienta al otro lado sosteniendo la mano de ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Laura, lo siento de veras. &#8211; dice él abrazándola.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ella le separa y le mira a los ojos esperando alguna solución a ese problemón.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Verás, lo siento muchísimo, cariño, pero tengo que quedarme, ha habido una movida en el trabajo y tengo que acabarla esta semana. Es imposible que me pueda ausentar. &#8211; añade él.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pero cariño, no podemos aplazarlo, ya no nos devuelven el dinero. Es mañana &#8211; dice ella intentando convencerle, conteniendo las lágrimas y la rabia.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Lo sé y prometo que la próxima vez, te compensaré.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://images.anilos.com/galleries/mimi_moore/mature_porn/mimi_moore-6_012.jpg" width="424" height="636">Mi madre se echa a llorar otra vez y mi padre la consuela como yo hice momentos antes, acariciando su cabello. Yo al mismo tiempo miro a papá y él me mira con gesto compungido, sé que el trabajo es muy importante para él y realmente está dolido por no poder complacer a mamá. En cierto modo no le culpo, entiendo que debe ser algo importante, pero por por otro siento que está haciendo daño a mamá y eso me irrita.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Verás, creo que podemos hacer algo &#8211; dice mi padre de pronto. Ella se separa de él mirándole fijamente esperando cual pueda ser esa solución.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿El qué? &#8211; pregunta impaciente ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pues que puedes ir con Víctor.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> En ese momento se produce un silencio bastante largo. Los tres nos miramos, de unos ojos a otros esperando que alguien diga algo después de ese bombazo. Por mi parte, ni siquiera acabo de asimilar que pueda viajar con mi madre en exclusiva a un viaje a un lugar paradisíaco, por otro la confianza que deposita mi padre en mí, sabiendo que voy a atender a mi madre como se merece y aunque no sea lo mismo, pondré todo de mi parte, para que pudieran ser unas vacaciones maravillosas. En tercer lugar está mi madre que todavía no sé si acepta esa solución alternativa o realmente va a mandar a papá directamente a la mierda.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Ya sé que te lo debo, cariño &#8211; responde mi padre rompiendo el silencio &#8211; y te prometo que iremos a ese viaje en otro momento, pero ahora, antes que perder el dinero de los pasajes, lo mejor es que os vayáis vosotros al viaje. ¿A ti no te importa acompañar a tu madre, Víctor? &#8211; me pregunta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mamá se gira esperando mi respuesta y yo estoy tan confundido como contento, porque es que no acabo ni de creérmelo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Por supuesto que no, será un placer acompañarla &#8211; respondo sonriente, aunque luego me doy cuenta si he sido demasiado efusivo en mi contestación, pues es que todavía me tiemblan las piernas de pensar que voy a un viaje de una semana a solas con mamá.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ella se abraza a mí, y aun puedo ver las lágrimas en sus ojos, no dice nada, pero no hace falta, sé que aprueba que yo haga de sustituto de mi padre y entiende que no es lo mismo, que no va a ser una luna de miel, pero al fin y al cabo, hay que aprovechar esos billetes de avión y ese hotel que ya no se puede cancelar.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Verás que bien lo pasamos, mamá- le digo al fin animándola y ella me muestra su maravillosa sonrisa.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La cena transcurre en silencio y supongo que cada uno en sus pensamientos. Mi padre maldiciéndose por dentro del pedazo de viaje que se va a perder y del mosqueo que tiene su esposa por tal motivo, ella por otro lado pensando en todo lo que tenía pensado, pero mirándolo por el lado bueno, tiene con quién estar y qué mejor que conmigo ¿no? y yo ¿qué voy a decir? pues que estoy encantado de la vida, acompañar a mi madre en ese viaje es lo mejor que pudiera soñar.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ella se levanta de su silla y se pone detrás de mí. Me abraza con su ternura habitual, pero yo solo percibo sus pechos pegados a mi cuello y esa blandura tan exquisita. A continuación me planta un beso en la mejilla.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Seguro que quieres venir con la plasta de tu madre? &#8211; me pregunta con esa mirada que me derrite.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Qué no, mamá, que me encanta acompañarte, no tenía plan.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Seguro? A lo mejor podías estar con tu amiga, esa rubita, ¿cómo se llama? .- insiste mamá sin dejar de tenerme abrazado y sus tetas adheridas entre mi cuello y el comienzo de mi espalda. Mi polla empieza a decir “aquí estoy yo” mientras que con disimulo tapo ese bulto con la servilleta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Alicia, mamá, se llama Alicia. &#8211; respondo &#8211; y es… solo una amiga.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pues eso, pensará que podías estar con ella y ahora te vas con la pesada de tu madre.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Mamá &#8211; le digo en tono enfadado- no tengo nada con Alicia, además no eres ninguna pesada. Ella piensa incluso que eres super simpática y que no pareces mi madre, sino mi hermana, así que no creo que le parezcas una plasta precisamente.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿En serio te ha dicho eso?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pues claro… y es verdad &#8211; interviene mi padre &#8211; eres una mujer muy simpática, atractiva y no aparentas la edad que tienes para nada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi madre frunce el ceño mirando a papá, porque no está muy segura si eso ha sido un cumplido, una forma de apagar el fuego o si realmente es cierto, pero ella no devuelve la sonrisa a mi padre. Sin duda está bastante mosqueada con él. Creo que en el fondo quiere irse de viaje y dejarle solo con sus problemas a modo de venganza por haberla dejado tirada a ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Nada más llegar a mi cuarto, me desnudo por completo, me tumbo en la cama y mirando al techo no puedo quitar la imagen de mi madre de mi cabeza. Comienzo a masturbarme y mi polla enseguida alcanza las cotas máximas, sintiendo que está entre las tetas de ella, que me da un besito dulce en la punta y me dice cuanto le apetece estar conmigo, apenas duro mucho más pues me corro en abundantes chorros que salen por doquier.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esta noche no puedo casi dormir, estoy nerviosísimo, primero porque he preparado la maleta a todo correr, pues por la mañana a primera hora vamos al aeropuerto, pero es que no dejo de darle vueltas a este viaje y a la situación de poder estar cerca de mamá tanto tiempo, las veinticuatro horas del día, poder disfrutar de su bello rostro continuamente, de su hermoso cuerpo que ya imagino con su bañador de florecitas, dándole crema en la espalda… creo que me duermo casi a las cuatro de la mañana y a las seis suena el despertador.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Me levanto como un zombie y cuando voy al salón, mamá ya está preparando su maletas en el salón. Creo que se ha levantado hace rato, seguramente sin poder dormir en toda la noche, siempre tan nerviosa cuando hace algo fuera de lo normal. Lleva su bata de estar por casa, pero se ve que ya se ha duchado.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Buenos días mamá.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Hola cariño. Date prisa que nos vamos ya.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Ya?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Venga, dúchate que en quince minutos llega el taxi. &#8211; me insiste ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Y papá?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Se fue hace rato a la oficina con el lío ese que tiene… &#8211; añade.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://images.anilos.com/galleries/mimi_moore/mature_porn/mimi_moore-6_019.jpg" width="424" height="636">Subo a ducharme y sigo pensando en que la suerte me ha sonreído como nunca hubiera imaginado.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Cuando bajo ella está esperándome impaciente con su bolso colgado de su hombro y sus brazos cruzados, lo mismo que sus piernas a la altura de sus pantorrillas. Me parece una ninfa. Está impresionante: Se ha puesto una blusa blanca, algo ajustada, que resalta sus tetas de una forma maravillosa y un canalillo en el que me perdería. Pero lo mejor de todo es que se ha puesto unos vaqueros ceñidos que no le había visto nunca. Está preciosa, con unos zapatos de tacón alto que tampoco acostumbra a llevar. ¡Madre mía! (Nunca mejor dicho)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mamá… &#8211; digo admirándola y sosteniendo en mis manos la maleta que cubre mi inexorable erección.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Qué pasa? &#8211; responde ella sin mirarme, mientras mete en su bolso los billetes.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Estás preciosa.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Gracias hijo. &#8211; muestra su sonrisa resplandeciente.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Nunca te había visto esos vaqueros.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Te gustan? &#8211; dice girando sobre sí misma y mostrando esos ceñiditos jeans..</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Mucho, ¡Son alucinantes!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Jejeje… los tengo hace algún tiempo pero tu padre no me deja ponérmelos nunca.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Por qué? Estás preciosa, mamá.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Gracias cariño. Tu padre ya sabes cómo es… por eso ahora he aprovechado que no me ve.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Me quedo embelesado. En ese momento levanta la cabeza y me sonríe. Se acerca a mí y me besa en la frente, pudiendo notar sus calientes labios. Sus tetas quedan a la altura de mi vista y no puedo evitar que mi polla pegue otro de sus botes bajo mi bragueta. Si no fuera por la maleta se me notaría ostensiblemente .</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El viaje hasta el aeropuerto se me hace extraño, todavía no acabo de creerme que voy a estar a solas con mamá durante unos cuantos días. Es un sueño…. ¡mi sueño! Miro de reojo a su escote, aprovechando que ella mira por la ventanilla. Bajo la mirada y ver sus piernas cruzadas entalladas en esos jeans tan ajustados es otra maravilla para mi vista. De pronto ella me pilla observándola. Pienso por un momento que me va a regañar, sin embargo me sonríe.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Gracias por acompañarme, Víctor, eres un sol. &#8211; a continuación me besa en la mejilla y noto una de sus ernormes tetas pegarse a mi hombro.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Cuando bajamos del taxi y ella avanza con su maleta, yo me quedo pagando al taxista que no quita la vista del culo de mamá. No es para menos. De pronto él nota que yo le he visto.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿En serio es tu madre? &#8211; me pregunta sin quitar la vista del culazo de mamá.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Sí. &#8211; contesto serio.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Avanzo tras ella, pero antes el taxista añade.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Joder, está buenísima!. ¡Enhorabuena!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ella no le ha oído y estoy por decirle algo, pero es que… ¡coño!, tiene razón. No puedo evitar sonreírle orgulloso.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El vuelo es largo, por eso que mi madre, algo más relajada se ha dormido plácidamente, algo que me permite disfrutar de la vista de su cuerpo con detenimiento. Pienso que mi mente está aturdida por un cúmulo de sensaciones, primero porque ella sea mi madre, casi como un impedimento para verla como una mujer deseable que es… por otro lado, me siento contento de que lo sea, porque de otro modo no tendría la suerte de contemplarla tanto tiempo, más ahora, en este viaje, que la tengo en exclusiva.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Me despierto, sin saber cuanto tiempo me quedé flipado mirándola, aunque creo que me venció el sueño mientras mis ojos recorrían su deliciosa anatomía. Hemos llegado al destino, en menos tiempo del esperado, al menos a mí se me ha hecho cortísimo este viaje. Creo que las vacaciones se me pasarán volando.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Cuando estamos en la terminal esperando las maletas, mamá se agarra fuertemente de mi brazo, en una señal de agradecimiento. Su sonrisa reluce y me mira con esos ojazos que me vuelven loco. Sus pechos se han colocado adheridos a mi antebrazo, siento su tersura y me siento en la gloria.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Todos los demás pasajeros se han ido marchando y solo quedamos ella y yo. Mi maleta ya ha salido pero la suya no. Después de una larga espera, acudimos al mostrador de la compañía y reclamamos la maleta, pero parece que se ha extraviado y no aparece por ningún lado.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pero, ¿Qué voy a hacer yo sin mi maleta? &#8211; protesta ella alarmada ante la chica que nos atiende.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No se preocupe, tenemos el teléfono de su hotel, en cuanto aparezca, les llamamos. &#8211; responde esta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Pero no tengo más ropa que la que llevaba en mi maleta! &#8211; dice mamá casi a punto de llorar.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La chica de la compañía aérea hace varias llamadas más y la última debe ser con su jefe. Tras varios minutos nos mira con cara de circunstancia. Al fin nos dice:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Me comentan que están haciendo lo posible por encontrarla y seguramente aparezca mañana o pasado, pero no es totalmente seguro.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi madre me mira y tras poner la queja pertinente, nos vamos al hotel, porque ya es tarde y no podemos hacer nada más en ese momento.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al llegar al hotel en cuestión a mi madre parece habérsele pasado todo el disgusto de la pérdida de la maleta y no es para menos, porque hemos llegado a un resort de lujo, al menos me lo parece, con dos grandes edificios que son el hotel y una gran piscina en el centro, rodeada de tumbonas, una pista de pádel, un jacuzzi y una verja al final que conduce directamente a una pequeña playa privada del complejo hotelero.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Qué bonito! &#8211; exclama mientras avanzamos para hacer el check-in en recepción</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Ustedes son&#8230; los señores Palacios. &#8211; afirma el recepcionista revisando la ficha.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Nos miramos y nos sonreímos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Víctor y Laura Palacios &#8211; añade el empleado.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Sí &#8211; responde mamá sin borrar su sonrisa agarrada fuertemente a mi brazo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://images.anilos.com/galleries/mimi_moore/mature_porn/mimi_moore-6_027.jpg" width="424" height="636">Es cierto, no ha mentido, me llamo igual que mi padre, Víctor Palacios y ella es Laura, señora de Palacios, luego el recepcionista ha entendido que somos la pareja que tenía la reserva. Es curioso, no se ha percatado de nuestra diferencia de edad, bueno, creo… supongo que sí, pero lo cierto es que mi madre no aparenta su edad y yo soy alto, fuerte, con algo de barba, lo que me da un aspecto de más mayor de lo que realmente soy. “Podemos ser pareja perfectamente”, al menos eso pienso y me gusta, pues es una sensación que siempre había soñado y ahora la estoy llevando a cabo, ¡de forma real!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al llegar a nuestra habitación, el botones nos enseña donde está el baño, las luces&#8230; y después nos muestra la cama. Sí, una sola cama ¡De matrimonio! Luego nos enseña como cambiar los canales de la tele y la gran terraza que hay afuera, con dos tumbonas. Le doy una propina al chaval, que debe ser de mi edad y cierro la puerta. ¡Estamos solos!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Hay un largo silencio cuando vuelvo al centro de la habitación. Mi madre mira la cama y luego a mí.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Tendremos que dormir juntos. &#8211; me dice quitando importancia a un hecho que me parece más que un sueño, un milagro del cielo. &#8211; Como en los viejos tiempos, ¿te acuerdas cuando venías a mi cama a dormir conmigo? &#8211; me pregunta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Claro que me acuerdo, pero de eso hace mucho tiempo, ahora soy un hombre, ella una mujer, claro, pero es que yo no soy un hijo normal, yo siento algo por ella que me descoloca y ahora pensar que tengo que dormir junto a ella, me aturde, me vuelve loco.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Qué te pasa cariño? &#8211; dice abrazándome al ver mi cara de susto.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No, nada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Yo me muevo mucho, pero no te preocupes, si ves que no paro,me empujas como hace tu padre y ya está.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Lo dice con tanta naturalidad que no acabo de creérmelo, pero yo no dejo de pensar en tenerla junto a mí bajo las sábanas, tal y como siempre he pensado en mis idílicos y libidinosos pensamientos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No te molesta que durmamos juntos. ¿No? &#8211; añade.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No, claro. &#8211; digo, pensando si he sido muy efusivo de nuevo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Además somos el matrimonio Palacios &#8211; dice sonriendo y acariciando mi nariz y riendo con una carcajada que me encanta. &#8211; No se han dado ni cuenta que somos madre e hijo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Ya te lo dije mamá. No pareces tan mayor.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Vaya. &#8211; dice ella frunciendo el ceño de nuevo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No, mamá, quiero decir que no parece que tengas la edad que tienes, podrías pasar por una chica algo mayor que yo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Jajaja…, gracias hijo. &#8211; vuelve a abrazarse tras de mí pudiendo notar sus tetas en mi espalda.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Lo digo en serio, no se nota nuestra diferencia tanto. &#8211; añado, convenciéndola, pero sintiéndolo realmente.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Vaya, así que… ¿No te importa que sea tu mujercita en estas vacaciones?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Me giro y le doy un beso en la mejilla. Me siento feliz de que ella sea mi madre, que esté a mi lado, que estemos los dos solos, que todo esté saliendo tan bien, que pueda ser mi mujer durante unos días&#8230;</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿No creerá la gente entonces que soy una asaltacunas? &#8211; vuelve a preguntarme.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Mamá, que no soy un bebé precisamente &#8211; protesto.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Jajaja… Está bien, seremos un matrimonio bien avenido. Me gusta volver a ser una nueva esposa, recién casada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Y yo encantado de ser tu marido, también. &#8211; respondo a modo de broma, pero es lo que realmente siento, la mayor felicidad del mundo con que ella sea mi mujer más que mi madre en estos precisos momentos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Bueno, vete deshaciendo tu maleta y yo me voy a dar una ducha. &#8211; dice mamá dirigiéndose al baño y justo al llegar a la puerta, me sonríe.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ¡Qué felicidad, qué maravilla, qué locura más alucinante…! Todavía no acabo de creerme la suerte que tengo de compartir estas vacaciones a solas con mamá. La oigo ducharse y canturrear desde el baño, momento que aprovecho para liberar a mi polla que parece querer reventar bajo mi pantalón. Se ve esplendorosamente grande, creo que en el fondo va a ser una tortura estar tan cerca de mamá todos estos días, dormir juntos en esa cama, verla en bañador. Acaricio lentamente mi verga soñando como si mi madre me acariciase con esas bonitas manos y esos largos dedos. De pronto se cierra el grifo e intento con urgencia volver a meter mi tiesa polla dentro del calzoncillo y abrocharme el pantalón.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pero cariño, ¿No has sacado tu ropa de la maleta todavía?. &#8211; me dice apareciendo en la habitación tapada únicamente con una diminuta toalla.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Si no fuera porque estoy sentado en la cama, me caería redondo. Sus piernas se ven más largas todavía y creo que nunca había tenido la oportunidad de ver tanta porción de carne. Sus muslos son preciosos, grandes y portentosos y la toalla debe andar un par de centímetros por debajo de su entrepierna. Por la parte de arriba apenas tapa dos pechos que parecen querer salirse por encima, por no hablar de su rostro brillante, resplandeciente y su pelo mojado. Está tan sexy&#8230;</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Ahora, tenemos un problemón, no sé qué voy a ponerme.- dice mi madre cepillando su pelo con sus dedos y su cabeza ladeada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿No has recibido ningún mensaje de la compañía aérea en tu móvil?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Nada, ni por asomo. &#8211; contesta molesta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Y qué podemos hacer? Son las diez de la noche.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Yo no voy a bajar a cenar y menos con la ropa que traía.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Por qué no?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pues hijo, porque estará sudada del viaje&#8230;</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://images.anilos.com/galleries/mimi_moore/mature_porn/mimi_moore-6_077.jpg" width="424" height="636">A mi no me importaría lamer el sudor de su blusa y estar oliendo el aroma que desprenden sus pantalones justo en el sitio donde se unen sus muslos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Baja tú a cenar, si quieres, de todos modos, yo no tengo mucha hambre. &#8211; añade.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Yo tampoco. Me quedo aquí contigo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Vale cariño. Veremos un rato la tele y nos iremos a dormir. Vete a ducharte tú, mientras. Yo estoy hecha un lío, no tengo ni bragas que ponerme.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Mamá, podrías ponerte uno de mis boxers.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La verdad es que se me ha ocurrido de repente pero en el fondo no me parece tan mala idea, al fin y al cabo, mejor que nada y aunque ella tenga más caderas que yo, mis calzoncillos de tipo boxer, aunque pequeños para ella, son bastante elásticos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Tú crees que entraré en ellos? &#8211; me pregunta señalando sus caderas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Por probar…</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Tienes razón, por probar no pierdo nada. Y además, creo que me pondré una de tus camisetas. &#8211; añade encontrando una posible solución a su dilema.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esa parte de lo de las camisetas no la tengo tan clara, porque aunque yo estoy bastante fuerte, las uso muy ajustadas (me gusta marcar músculo) y ella con esas tetazas no sé si va a reventarlas. Sólo de pensarlo, mi polla pega un respingo. Me meto en el baño rápidamente para que mi madre no empiece a notar otra de mis incontrolables erecciones. Me enjabono con la imagen que acabo de tener de esa mujer que me tiene loco, con esos muslos grandiosos que salían por debajo de su blanca toalla, su rostro angelical&#8230;. No puedo evitar masturbarme y duro muy poco, porque tanta tensión sexual acumulada hace que en apenas unos minutos salgan chorros de semen disparados embadurnando los azulejos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tras secarme y serenarme un poco más, me pongo el pantalón del pijama y nada arriba pues es un lugar caluroso. No dejo de pensar en mi madre y en saber si va a entrar en mis calzoncillos. La prenda es relativamente pequeña y no sé si puede caber el culazo de mamá, que aunque no es gigantesco, es una mujer de curvas e imagino que va a ser complicado.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Cuando aparezco en la habitación me quedo de piedra, por no hablar de mi polla que salta como un resorte y esa sí que está como una piedra nada más ver el espectáculo que tiene delante: Mi madre de pie en medio de la estancia y girando sobre sí misma está observándose frente al largo espejo que cubre una de las paredes. Lleva puestos unos de mis boxers de color azul que le quedan súper ajustados, como una segunda piel, marcando poderosamente sus curvas. Veo su culo redondo que parece va a reventar la pequeña prenda, al girarse puede notarse el precioso bulto que forma su monte de venus y cómo se ajusta la tela sobre sus ingles aprisionando la parte alta de sus muslos que parecen embutidos a presión bajo la prenda. Para colmo, lleva también una de mis camisetas que le queda más que ceñida resaltando aún más su busto con dos pitones marcados claramente sobre la tela y además la propia prenda le queda tan corta y está ahora bastante subida por delante, debido a ese volumen de sus pechos y permite mostrar su ombligo y una buena porción de su tripita. ¡Está realmente impresionante!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Parezco una morcilla. ¿No? &#8211; me pregunta girando una y otra vez sobre sí misma, mirándome y esperando mi confirmación.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Qué dices mamá! , ¡Estás impresionante!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Oh, ¿En serio?. Ya veo &#8211; dice poniéndose roja y señalando el bulto que aparece bajo mi pantalón de pijama que llevo sin nada más debajo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Por un momento creo morirme de vergüenza por esa situación, pero veo que mi madre tampoco reacciona, no sé si va a echarme una bronca de campeonato pero en ese momento dice algo que me deja descolocado.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Los hombres, veis una mujer tan ceñida y perdéis los papeles. &#8211; dice con una dulce risita y su blanca sonrisa.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Mamá, esto… yo&#8230; lo siento. &#8211; respondo tapando mi bulto con ambas manos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No seas tonto, hijo, que no pasa nada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pero es que yo…</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Que no te preocupes, tontito, es un acto reflejo, que no podéis controlar, ya lo sé. Además me gusta la idea de que pueda provocar esas sensaciones en un joven todavía, jeje.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esa última frase me deja alucinado y estoy inmóvil, creo que no puedo ni tragar saliva, ante esa visión y esas cosas que acaba de decirme.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿No estás molesta&#8230;? &#8211; pregunto confuso.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Molesta?, ¿Porque tengas una erección?. En absoluto.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pero..</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Mira, para una mujer es todo un halago provocar eso, cariño, jeje&#8230;</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Intento serenarme, pero no puedo dejar de observar a esa hembra tan impresionante que me gusta más todavía de lo que me ha gustado hasta ahora.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; La camiseta me está más o menos bien, quizá algo corta, pero el calzoncillo me oprime demasiado ¿No crees, cariño?. &#8211; dice ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Sí, está demasiado apretado, sobre todo ahí… &#8211; Noto cómo mis carrillos arden al pronunciar eso.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Jejeje, sí, el chochito se me marca de lo lindo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Dios, nunca había oído decir a mamá nada parecido, ni nombrar a su sexo como “chochito”, lo cierto es que fijándome más, después de tanto impacto, veo como sus labios vaginales se dibujan en la tela, claramente formando un bulto demasiado atrayente para un pobre desesperado como yo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; La verdad es que me veo rara. -dice observándose de nuevo en el espejo y sonriendo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Estás guapísima! &#8211; afirmo impulsivamente.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://images.anilos.com/galleries/mimi_moore/mature_porn/mimi_moore-6_083.jpg" width="424" height="636">Me mira y observa mi erección que casi no puedo tapar con mis dos manos, algo que a ella le produce otra de sus risitas nerviosas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Gracias hijo. Si me viera tu padre con estas pintas, me mataría.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No sé por qué. &#8211; afirmo serio.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pues, ya sabes cómo es… No le gusta que lleve ropas tan ajustadas, con lo celoso que es. Diría que parezco una fulana. Y lo cierto es que soy como una putilla con estas pintas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Pues estás alucinante, mamá, en serio.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Ya, jajaja… &#8211; vuelve a mirar mi bulto &#8211; ya veo, ya.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Anda, metámonos en la cama, que estoy hecha polvo y a ver mañana si conseguimos mi maleta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La imagen de mamá doblando su rodilla y levantando a la vez la sábana de la cama, es como una visión que siempre había imaginado y ahora parece toda una invitación al desenfreno. Vuelvo a percibir a contraluz ese bulto que forma la tela del boxer ajustado que lleva, dibujando sobre su entrepierna claramente su rajita y dos montañas diminutas a cada lado. ¡Flipo!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No acabo de creerme que una mujer tan impresionante me invite a meterme en la cama con ella. Sí, ya sé que es mi madre, pero en ese momento veo un pibón al que adoro con toda mi alma y que me atrae más allá de lo imaginable.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Me meto entre las sábanas y estoy francamente cachondo, pero a la vez, algo asustado, como si todo esto me superara y no supiera cómo reaccionar. Ni tan siquiera puedo asimilar las cosas dichas por mamá en un comportamiento tan inhabitual en ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Cariño. &#8211; dice ella volviendo su cara hacia mí &#8211; buenas noches.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Buenas noches, mamá. &#8211; En ese momento me da un beso en la mejilla pero muy cerca de mi boca y casi me desmayo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Se da la vuelta, y se tapa con la sábana que sin dejar ver nada, ofrece una silueta de su cuerpo y yo parezco estar viendo constantemente lo que hay debajo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Víctor. &#8211; pronuncia mi nombre sin darse la vuelta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Dime mamá.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Gracias por acompañarme a este viaje, me has hecho muy feliz.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Gracias a ti, por dejarme acompañarte. Yo también estoy feliz.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estira su mano y roza mi brazo con sus suaves dedos. Me encanta sentir esa caricia.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Si tienes que aliviarte, vete al baño, no estés con eso así. &#8211; dice de pronto sin volverse.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No entiendo como mi madre parece estar leyendo mis pensamientos, aunque no hace falta mucho para saber que estoy más empalmado que nunca y que es cierto que me gustaría aliviarme, sin embargo disimulo, comportándome del todo controlador.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No hace falta, ya se me bajará. &#8211; contesto girando hacia el otro lado de la cama dándole la espalda.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Lo cierto es que me cuesta mucho conciliar el sueño, incluso darme la vuelta y no sentir la tentación de tocarla, de rozarla aunque sea suavemente uno de sus pechos y alcanzar con mi mano su entrepierna, pero esto solo queda en mi cabeza. Me pregunto cómo puedo desear así a mi madre. Me maldigo a mí mismo, pero por otro lado no hago más que imaginarme retozando juntos en esta cama, desnudos bajo las sábanas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tras un buen rato, creo que más de una hora, torturado por mis pensamientos encontrados, consigo dormirme.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://images.anilos.com/galleries/mimi_moore/mature_porn/mimi_moore-6_051.jpg" width="600" height="400"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Cartas de mis novias infieles: Belén.&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Jun 2022 15:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Belén fue otra de mis espectaculares novias y la que también me hizo un regalo de cuernos espectaculares, pues me la pegó a base de bien con un desconocido a la primera de cambio, justo cuando había decidido bajarse a la playa a tomar el sol y encontrarse con un tipo que la despertó los más bajos instintos. No contenta con eso, me lo relató con todo lujo de detalles en esta carta: Hola cielo: Esta mañana me ha pasado una cosa algo extraña que todavía no llego a asimilar, pero ha sido algo tan raro que ni yo misma [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Belén fue otra de mis espectaculares novias y la que también me hizo un regalo de cuernos espectaculares, pues me la pegó a base de bien con un desconocido a la primera de cambio, justo cuando había decidido bajarse a la playa a tomar el sol y encontrarse con un tipo que la despertó los más bajos instintos. No contenta con eso, me lo relató con todo lujo de detalles en esta carta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hola cielo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/d/6/K/1d6KQ/danica_in_like_a_dream-2.jpg" width="425" height="638">Esta mañana me ha pasado una cosa algo extraña que todavía no llego a asimilar, pero ha sido algo tan raro que ni yo misma comprendo todavía, te lo prometo, pero en cambio así ha sucedido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Resulta que como tú estabas trabajando y hacía tantísimo calor, me bajé a la playa para tomar un poco el sol, ya sabes cuanto me gusta la playa y aunque sea sola o acompañada, me encanta tumbarme para ponerme morena, quedarme en top less y sentir como los rayos solares acarician mi cuerpo, notar ese calorcito sobre mi piel&#8230; es algo sensacional y por cierto algo, que como sabes, me pone bastante cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo peor de todo es realmente no había sitio donde colocar la toalla entre tanta gente, la verdad es que era un día de los que más personas he visto en esa playa y sabes que también me agobian mucho los sitios tan abarrotados, pero claro, no había otra cosa que escoger y como buenamente pude, me ubiqué en el primer sitio que vi más o menos vacío, entre innumerables toallas y tumbonas, pero bien situado de cara al sol y también cerca del agua, para poder zambullirme en caso de que aumentase el calor, pero sobre todo un sitio para ponerme bien morenita, tal y como a ti te gusta que esté, bien tostadita ¿a que si, amor?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/d/6/K/1d6KT/danica_in_like_a_dream-4.jpg" width="424" height="636">Bien, pues nada más llegar me di cuenta que un chico que estaba cerca de mí no me quitaba ojo de encima y como soy un poco mala pues me puse en plan exhibicionista y quise ponerle un poco cachondo, sabes que no puedo remediar hacerme la desentendida y poner como motos a los tíos, pero eso me calienta tanto a mi como a ellos, ¡que le vamos a hacer!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me bajé lentamente el vestido blanco que llevaba y le enseñé las tetas para que disfrutara el pobrecillo, moví mis caderas para terminar de sacarme el vestido y que aquel chico no perdiera detalle de mi anatomía. Al principio crei que solo me miraría un rato, pero es que no me quitaba la vista de encima, sé que le gusté desde el principio y eso me gustaba a mí tambien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le notaba excitado por la situación pero no se cortaba a la hora de mirarme, debía estar muy caliente pues en su bañador se notaba un bulto considerable. Eso ya sabes que me supera y ver que un hombre se pone burro por mi culpa es demasiado para mi, así que decidí ponerle aun más caliente e incluso nervioso cuando meneaba mis caderas, cuando me contoneaba con toda la malicia del mundo y cuando me hacía la loca como si estuviese buscando algo o a alguien y estirando mi cuerpo delante de él. Ese chico no separaba su vista de mi cuerpo y parecía estar dibujándolo en su mente, lo cierto es que me sorprendía su descaro, pero al mismo tiempo me volvía loca&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como soy algo perversa, me recreé aún más acercándome incluso a él, oteando el horizonte como si buscara a alguien en aquella playa y él desde abajo me vería bastante cerca. Esa situación me estaba poniendo caliente solo por exhibirme y seguí contoneandome una y otra vez, mostraba orgullosa mis tetas, acariciaba su contorno de forma desentendida o ponía mi uña entre mis dientes en plan inocente, porque se que esas cosas os gustan tanto a los hombres&#8230; la verdad es que os teníais que ver muchos chicos la cara que se os queda viendo a una chica en plan sexy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Luego más atrevida, me lancé y le pregunté:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Está la playa a tope, ¿sabes si hay algún otro sitio por aqui para tomar el sol con más tranquilidad y menos agobio de gente?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro, &#8211; me contestó &#8211; me conozco esto muy bien y sé de un sitio muy cerca de aqui, que además es muy tranquilo y solitario, ¿quieres que te acompañe?, ya verás como te gustará.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo dudé y aunque no le conocía de nada, me cayó bien desde el principio. Me fié de él, le vi un chico serio, se que no debería ir por ahi con un desconocido, pero ¿que quieres? el chico estaba buenísimo y yo más caliente que una tabla de planchar, lo cierto es que me encantaba estar con él, para que mentirte:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Vale. Recojo mis cosas y te acompaño. &#8211; contesté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/d/6/K/1d6KU/danica_in_like_a_dream-5.jpg" width="426" height="639">Allí estaba yo, en top less y de la mano de un desconocido que me llevaba detrás de unas dunas con la polla más que tiesa que un poste de teléfonos debajo de su bañador. El solo hecho de ponerle cachondo me ponía a mi más todavia y no me corté a la hora de susurrarle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Se te ha puesto así por mi culpa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues sí bonita, estas tan buena que no me voy a controlar&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues no te controles, tonto&#8230; &#8211; le contesté y fueron mis últimas palabras. A partir de ese momento fue todo silencio, lo único que deseaba es que me abrazara y me besara, sentir sus manos sobre mi piel y su lengua contra la mía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Escondidos tras las dunas, nos abrazamos y sentimos nuestras pieles unidas y calientes. No tardó un segundo más en besarme con auténtica devoción, la verdad es que no desaprovechó la ocasión, pero yo, para serte sincera, tampoco la dejé pasar disfrutando del momento como nunca. Estaba cachondísima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus manos agarraban mi cintura, mientras yo le pasaba los brazos por su cuello. Nuestros cuerpos estaban pegados e incluso podía notar las palpitaciones de su polla contra mi sexo, algo que me estaba matando de gusto. No te puedes imaginar el placer que sentía en ese momento sin pensar en nada más que en ese hombre y que me follase cuanto antes, ese era mi unico deseo, sentir su dura verga dentro de mi.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su segundo paso fue besarme por los hombros, luego los brazos, pero lo que más le encantó fue chuparme las tetas y especialmente los pezones, algo que me volvía realmente loca y que me hacía estremecer de gusto. Solo paraba de vez en cuando para tomar algo de oxígeno y mirándome a los ojos, tomando aire, repetía una y otra vez:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que preciosa eres, que tetas más deliciosas&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su juguetona lengua succionaba el pezon y luego lo bordeaba saboreando cada centímetro como un poseso. Yo tenía que sujetarme a él para no caerme y cuando pensaba lo que estaba haciendo me sentía más a gusto todavía, pues cuando estas entregada al placer, nada ni nadie puede frenarte y yo seguí disfrutando de pleno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando ese chico acabó con mi teta derecha, se dirigió a saborear mi teta izquierda y cuando me dió un pequeño mordisco en el pezón solo le dije gimiendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si, si&#8230;. que bien, que gusto&#8230;. me estas matando de gusto cabrón&#8230;.no pares, por favor&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso pareció encenderle más y siguió chupando con más ahinco y más placer me estaba dando a mi. Mi chochito estaba más que mojado, yo diría que goteando del gusto que estaba experimentando con aquel desconocido que trabajaba con toda la pasión sobre mi cuerpo. Nunca había sentido nada igual y no dejaba de gemir, de jadear y de agradecer a ese chico el chupeteo que me estaba proporcionando y lo a gusto que me sentía en sus brazos o mejor dicho en sus labios&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sigue, sigue, que bien, que bien&#8230; &#8211; repetía yo una y otra vez presa del placer&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Él volvió a mirarme a los ojos, me sonrió y dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora túmbate preciosa que vas a gozar como nunca&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asi lo hice. Me tumbé en el suelo y observándome lentamnte volvió a repetir esa frase que parecía lo único que le venía a la mente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que preciosa eres&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto sacó su lengua, retiró la braguita de mi bikini y yo empecé a disfrutar de la comida de coño más bestial que nunca me han dado. Como chupaba el muy cabrón y que bien lo hacía&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Despues de estar un buen rato lamiéndome el chochito, estremeciéndome de gusto le dije que no se iba a marchar de rositas y poniéndome de rodillas frente a él le dije:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Machote, te toca, saca esa polla que te la voy a devorar&#8230; dámela entera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/d/6/K/1d6KV/danica_in_like_a_dream-6.jpg" width="424" height="636">Asi fue, entonces me la metí entera en la boca hasta que su glande tocó mi campanilla, que maravilla sentir la dureza de esa cosa tan rica, esa cosa tan dura, esa cosa que quería dentro de mi cuanto antes&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No hubo que repetírselo más de una vez, cuando le propuse si quería metérmela, tan solo dijo un:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Siiiiii.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me desnudé por completo y él hizo lo mismo, se tumbó sobre la arena y yo en cuclillas encima de su enorme polla que estaba deseando estar dentro de mi chochito caliente. Abrí mis piernas y poco a poco fui bajando y bajando hasta que mi coño se aproximó hasta su verga dura. De un golpe me la insertó hasta dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Yo estaba tumbada de espaldas a él y podía notar como cada centímetro de su poderoso miembro se abría paso entre mis labios vaginales y me llegaba hasta la matriz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empezamos a bombear nuestros cuerpos en un baile sin fin que solo dejaba en el aire los sonidos de nuetras agitadas respiraciones y nuestros jadeos, yo incluso soltaba algún grito que otro y no me importaba nada que nos oyesen, quería disfrutar a tope ese momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando salía aquella polla de dentro de mi, la quería otra vez dentro, la necesitaba dentro y le pedía una y otra vez entre gemidos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Fóllame, fóllame, así, así&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El chico se agarraba a mi cintura y no pronunciaba palabra, solo su respiración y sus quejidos por el esfuerzo y el gusto que estaba sintiendo al follarme con tantas ganas y el gusto que yo sentía de sentirle tan dentro de mi. Tenías que ver lo bonita que se veía esa polla entrando en mi coño una y otra vez, era maravilloso&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me dió la vuelta y me dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Prepárate rubita, que te voy a llenar enterita de leche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tumbé boca arriba se puso encima de mi y empezó a penetrarme con mayor rapidez y en un visto y no visto empezó a correrse en mi interior, pudiendo notar como a cada embestida soltaba un buen chorro de su semen en mi interior, estaba caliente, tan caliente que parecía estar hirviendo, a continuación me llegó un orgasmo increíble y los no dejábamos de mover nuestros cuerpos, de sentirlos unidos en un polvo maravilloso, un polvo como nunca me han echado y perdóname cariño, por haberte sido infiel de esta manera, pero en cambio me sentía en la obligación de decírtelo, porque nunca me habían follado así. No sé si podrás perdonarme&#8230; lo siento mucho amor mío&#8230; pero ese polvo no podré olvidarle nunca&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Perdóname amor mío, por favor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tu querida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Belén.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Naturalmente, mis relaciones con Belén finalizaron a partir de ese mismo instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/0/77500/1/d/6/K/1d6KY/danica_in_like_a_dream-8.jpg" width="555" height="833"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Cartas de mis novias infieles: Alicia.&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jun 2022 15:36:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Alicia y yo lo teníamos casi todo preparado para casarnos, después de casi un año de noviazgo. Era una chica fantástica, en todos los sentidos, guapa, inteligente, cariñosa, con un cuerpo de vicio que sabía follar como nadie y que hacía unas mamadas antológicas, pero apenas una semana antes de nuestra boda recibí una terrible carta suya: Hola Cariñito: Se que nos queda poco para casarnos pero como me pediste que fuera sincera siempre, lo voy a ser ahora también y sé que esto va a costarnos la separación definitiva, pero te quiero y te lo tengo que explicar&#8230; Ayer, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Alicia y yo lo teníamos casi todo preparado para casarnos, después de casi un año de noviazgo. Era una chica fantástica, en todos los sentidos, guapa, inteligente, cariñosa, con un cuerpo de vicio que sabía follar como nadie y que hacía unas mamadas antológicas, pero apenas una semana antes de nuestra boda recibí una terrible carta suya:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hola Cariñito:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se que nos queda poco para casarnos pero como me pediste que fuera sincera siempre, lo voy a ser ahora también y sé que esto va a costarnos la separación definitiva, pero te quiero y te lo tengo que explicar&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ayer, acabé agotada, como tú estabas tan liado tuve que ocuparme yo solita de todos los preparativos: el restaurante, los invitados, la orquesta&#8230; y el baile, sí, si, una de las cosas que quería hacer bien era el baile, siempre he sido un poco patosa y deseaba que para el día de nuestra boda te sintieses orgulloso de mi, así que contraté un profesor de danza para ser la envidia de todos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la hora fijada llegó el que iba a hacer de profesor y resultó ser un chico muy simpático y muy guapo por cierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le dije que deseaba por todos los medios ser una bailarina de primera y que el día de mi boda quería deslumbrar primero a mi marido y luego a todos mis invitados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sonrió, me estuvo observando y luego me piropeó. Me dijo que debíamos ponernos cómodos para el baile:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira bonita, aquí lo importante es sentirse cómodos, y te sobra ropa, verás como así es más fácil&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://static.brazzers.com/scenes/9075/preview/img/06.jpg" width="424" height="636">Yo no entendía muy bien para que, pero él insistía que en una boda hay que dar todo de sí y que había que estar en contacto cuerpo a cuerpo para que las lecciones salieran bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé como me dejé engañar, ya sabes lo inocentona que soy, pero creyendo que era un experto en el tema me dejé llevar y allí estaba yo medio desnudita con aquel profesor de danza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bonita, hay que quitar más ropa, así el cuerpo se adaptará mejor al baile, ¿no crees?, además que estas muy buena y así luce mucho más tu figura&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero no puede ser, voy a acabar en pelotas &#8211; le dije irritada intentando parar todo aquello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pues de eso se trata de tener cuanta menos ropa mejor, verás como así te desenvuelves mejor&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba algo aturdida por la situación que aunque era algo violenta también era muy excitante, no se como explicártelo, pero ya sabes cuanto me gusta el sobeteo y los magreos, pues aquel hombre me estaba dando un gusto fuera de lo normal mientras me quitaba el vestido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya se que esto es un poco raro pero aunque te parezca mentira, yo realmente creía que aquello formaba parte de la lección. Intentaba separarme de él, pero ese hombre insistía en que yo me pegara a su cuerpo que eso era lo mejor para aprender a bailar. Todo aquello era muy extraño y muy divertido a la vez. El profesor me repetía una y otra vez que tenía un cuerpo muy bonito que le encantaba el moreno de mi piel, que tenía unos ojos muy lindos y una serie de cosas que conseguían caldear el ambiente y ponerme cada vez más cachonda. Cariño no te lo vas a creer pero ni yo misma me creía que estaba desnuda delante de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus manos se apretaban en mis caderas haciendo fuerza para que mi cuerpo se pegara al suyo, pero yo me resistía todo lo que podía, pues aquello no me parecía nada bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De repente y con voz ronca me susurró al oído:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bonita quiero este cuerpo para mi&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus manos se apretaron contra mi culo y lo estrujó con fuerza sin dejar de susurrarme todo tipo de guarradas al oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creo que fue en ese momento cuando perdí la noción del tiempo y de la responsabilidad, pero es que el gusto que sentía me superaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se quitó la camiseta y me ordenó que le chupara las tetillas y yo obedeciendo fielmente a lo que me parecía una lección de danza hice lo que él me mandaba. Chupe con ahínco sus tetas y su sabor era delicioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su piel estaba caliente y era muy muy suave. No dejaba de decirme cosas como:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eres un bombón y tu futuro marido estará contentísimo contigo ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Espero que si. Me gustaría deslumbrarle el día de nuestra boda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira uno de los secretos del baile es saber cortejar a tu pareja, como si la desnudaras, verás, desnúdame mientras te contoneas y fíjate como me pones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://static.brazzers.com/scenes/9075/preview/img/11.jpg" width="424" height="636">Seguí sus instrucciones y lentamente le bajé los pantalones. Cuando lo hice me quedé alucinada de lo bien dotado que estaba. Continuó con sus teorías:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira nena, tu marido tiene que sentir en el baile toda tu sensualidad como si se la chuparas, hazlo y lo sentirás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cariño, reconozco que aquello era muy fuerte pero también era la situación la que me empujó a ello y casi sin quererlo me metí la polla de aquel tipo en la boca y comencé a chupársela con todas mis ganas y aunque no lo creas imaginaba que eras tú&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con mi mano acariciaba su pecho y su tripita y agachada como estaba cerré los ojos y seguí chupando aquella deliciosa verga dura y caliente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hombre seguía dándome teorías y convenciéndome de que todo formaba parte de las lecciones baile, incluso tartamudeaba por culpa de mi mamada, sabes que aunque me esté mal el decirlo, la chupo como nadie y mi profesor estaba disfrutando de verdad con mi boca y con mi lengua, ponía los ojos en blanco y yo sabía que mi trabajo iba por buen camino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aun no entendía muy bien que tenía que ver todo aquello con el baile pero si lograba dar ese paso, lo demás vendría rodado. Reconozco que esa forma de dar clase no era muy normal, pero me dijeron que era el mejor profesor de baile y no iba a perder la oportunidad de aprender con él, ¿no crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de hacerle un buen repaso a todo aquel memorable instrumento, le chupé los huevos y le acaricié todo el cuerpo, él no dejaba de jadear y de recordarme lo bien que iba aprendiendo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Quise dar todo de mi y me apliqué como buena alumna en el chupeteo de aquel duro pene y seguí mamándoselo como toda una experta, ya sabes que es mi especialidad, ¿a que sí cariño?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después me ordenó que me tumbara y dijo que me relajara que le tocaba a él darme gusto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se agachó delante de mi coñito, que para entonces estaba bien mojado y sacando su lengua me dio una lamida que me hizo ver las estrellas, a continuación jugó con mi clítoris y en un instante entré en un orgasmo de los que hacen historia, sus manos acariciaban mi piel y yo le rogaba que no acabase así conmigo, que quería ser la mejor bailarina y haría lo que fuera para demostrarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solo me sonrió y me dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Quiero follarte niña, hasta que grites de gusto, entonces veras lo que es placer&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y allí tumbada en el sofá cumplió su promesa, me metió su caliente polla hasta lo más hondo de mi ser. El gusto que yo sentía no te lo puedo explicar, pero si te aseguro que nunca me habían follado así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Imagínate mi amor, como era la cosa. Mi chochito depilado estaba siendo atravesado por una gloriosa verga de todo un experto en la materia y sabía cuando tenía que apretar y cuando tenía que parar, de modo que sin darme apenas cuenta estaba entrando en el segundo orgasmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y casi sin fuerza el tío me dijo que se aproximaba el final y que quería mostrarme como se acercaba el momento mas ardiente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Nena, estas buenísima &#8211; me repetía una y otra vez&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se sentó en el sofá y me ordenó que me sentara yo sobre él. Aquella sensación me agradó tanto que no pude evitar lanzar un grito de gusto y decirle lo bien que lo hacía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si, si, si que bien&#8230; como follas cariño&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se que esas palabras solo deberían ser para ti, pero es que aquel hombre follaba como nadie, te lo juro. Nunca he sentido nada igual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creo que me volví loca cuando noté como aquel impresionante tronco crecía dentro de mi y sabía que se aproximaba el final, así que apreté fuertemente los labios de mi vagina sobre él y dejé que se corriera dentro de mi soltando miles de chorros de leche que me inundaron enterita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Deberías haber visto como aquella polla no dejaba de emanar semen hasta que el líquido se salía por mi coño y se resbalaba por los huevos de mi excelente profesor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esto se que es el final, y que no vas a perdonar, pero solo quiero que entiendas que lo hice para ti y por que te quiero, pero perdí la cabeza y me dejé llevar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo siento mucho&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Te quiero, mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Alicia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://static.brazzers.com/scenes/9075/preview/img/15.jpg" alt="" width="533" height="800"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi madre, mi hermana y la fiesta de cumpleaños 4&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Sep 2021 15:04:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO 4 (Que no pare la fiesta) ¿Será verdad que todo esto no acaba más que empezar? Ya no sé si podré alucinar más… Mamá se acerca a mí, me retira la mano de mi bulto para proporcionarme placer directamente con la suya. Ya no se limita a pasar sus dedos por la largura, sino que se agarra a ese falo y lo soba y aprieta con todas las ganas. Después me besa de la misma forma que ha hecho con Carla. Casi me caigo de espaldas. Nuestras lenguas se cruzan, nuestros labios se persiguen y nuestras salivas se intercambian [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CAPITULO 4 (Que no pare la fiesta)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¿Será verdad que todo esto no acaba más que empezar? Ya no sé si podré alucinar más…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá se acerca a mí, me retira la mano de mi bulto para proporcionarme placer directamente con la suya. Ya no se limita a pasar sus dedos por la largura, sino que se agarra a ese falo y lo soba y aprieta con todas las ganas. Después me besa de la misma forma que ha hecho con Carla. Casi me caigo de espaldas. Nuestras lenguas se cruzan, nuestros labios se persiguen y nuestras salivas se intercambian en un morreo delicioso. Yo me tengo que agarrar a su culo y aprovecho también para amasar esas enormes tetas. Sin soltarnos del abrazo me dice:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora nos toca a nosotras descubrir nuestro regalo. Pásale la cámara a tu hermana</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla que continúa inmóvil y completamente desnuda en el centro de la habitación tarda en reaccionar, supongo que expectante a lo que va a descubrir si me desnudo como ellas. Mamá pone sus manos en mi calzoncillo dispuesta a bajarlo, como acabo de hacer yo hace unos minutos con sus respectivas braguitas y me echo involuntariamente hacia atrás, todavía ciertamente cortado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Schssss. &#8211; vuelve a ponerme su dedo adornado con una uña larguísima en el centro de mis labios y desde luego no acepta un no por respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento pasan un montón de pensamientos por mi cabeza, pero el más evidente es que mi madre va a dejarme en pelotas allí mismo, delante de ella y de mi hermana a quien observo y vuelvo admirar con ese cuerpo perfecto. Está sonriente, sin duda quiere ver a mamá en acción y por supuesto, a mí despelotado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miro a mi madre, desnuda frente a mí para admirar nuevamente esas curvas y ese cuerpo tan bien proporcionado y alucino una vez más. Igual que Carla que es impresionante vestida, pero desnuda es una diosa. Mamá agarra mi calzoncillo y lentamente lo va deslizando por mis caderas. Giro la cabeza de nuevo hacia Carla que está observando detenidamente toda la operación. Está intrigada por ver que se esconde bajo mi única prenda aunque lo cierto es que hay poco que ocultar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder! &#8211; salta mamá al ver que mi polla ha saltado frente a su nariz como un resorte. Está ciertamente dura, grande y más tiesa que nunca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/308/91361216/91361216_004_4da7.jpg" width="460" height="656" />La visión de tener a mi madre ahí agachada, con sus muslos abiertos, su sexo adornado con una pequeña tira de pelitos bien recortados y esas tetas prominentes que rozan ligeramente mis muslos hacen que mi polla pegue un brinco ante su atenta mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Veo que Carla se ha quedado paralizada sin hacer fotos, se tapa la boca con su mano, supongo que nadie podría imaginar que llegara este momento, ni ellas tan siquiera, habiéndolo planeado con detalle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora mamá se pone de pie y observa mi polla que apunta en casi cuarenta y cinco grados hacia esos preciosos pechos que me tienen alucinado. Se moja los labios sin dejar de mirar mi tieso aparato. Después gira a mi alrededor y hace un repaso por todo mi cuerpo fijándose en cada detalle, observando mis pectorales, mi culo, mi polla…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Has visto Carla lo bueno que está tu hermano? &#8211; le pregunta a su hija que responde con un movimiento de cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá se pone frente a mí y me lanza un pequeño resoplido de admiración sobre todo dirigido a mi verga palpitante. Se va acercando poco a poco. Primero sus tetas chocan contra mi pecho, después mi tieso rabo contra su ombligo y a continuación noto su sexo caliente más abajo, rozando la parte alta de mi muslo izquierdo. Me agarra por el cuello y me besa, como momentos antes hicimos, con toda la pasión. Mi mano se va a su culo, me encanta estar así, es como estar en el cielo, estoy seguro. Mi polla palpita entre nuestros cuerpos y ella nota la dureza. La oigo ronronear mientras nuestras lenguas juegan dentro y fuera de nuestras bocas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Hijo mío que polla tienes!, vas a volver loca a más de una. &#8211; me dice en un susurro al oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego mira hacia Carla, que está aguantando con una mano el móvil y haciendo un vídeo y con la otra tocándose ligeramente su rajita. Tiene que estar cachonda perdida, tanto como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Venga hija, acércate!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla deja de nuevo apoyada la cámara y se acerca hacia nosotros. Mamá agarra mi polla con su mano, lo que provoca que lance un pequeño suspiro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Has visto qué cosa más bonita, Carla? – dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí. &#8211; responde mi hermana sin quitar ojo de mi polla que está pletórica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por fin la ves en directo. ¿Es como la habías imaginado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Creo que es más grande &#8211; añade mi hermana para después mirarme a los ojos mientras yo repaso toda su preciosa anatomía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me siento dichoso de tenerlas, pero además orgulloso porque vean grande y hermosa mi herramienta… A mí siempre me ha parecido muy normal, pero el hecho de que dos mujeres tan especiales admiren tu miembro así, hacen que uno se sienta más que feliz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ¿Qué te parece?, ¿Es bonita entonces? &#8211; le pregunta a mi hermana moviendo ligeramente la piel hacia atrás y dejando a la vista mi capullo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí. &#8211; responde Carla mojándose los labios con su lengua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Además tu hermano parecía estar esperando el momento porque se ha afeitado todo &#8211; añade mientras acaricia con sus dedos mi pubis y mis huevos libres de vello haciéndome estremecer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla sonríe al ver mi apuro y mamá no deja de acariciar mi pene con mucha suavidad. Es como una paja a cámara lenta que me vuelve loco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Es más grande que la de plástico, ¿verdad?, jajaja&#8230; &#8211; dice de pronto mi madre sin soltar mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, ¡mucho más!… &#8211; afirma la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿De plástico? &#8211; pregunto confuso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, cariño, Carla ha probado un consolador que le regalé. &#8211; indica mamá con toda la naturalidad del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Un consolador?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, &#8211; añade mamá, sin dejar de acariciarme los huevos y la largura de mi polla que sigue dando espasmos. &#8211; ella tuvo su regalo de cumpleaños, ese fue el adelanto, una polla de plástico, a la que ha cogido cariño… jajajaja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mamá! &#8211; protesta Carla avergonzada pero sin dejar de mirar mi polla en ristre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es cierto, hija, al principio te costó un poco, pero desde que conseguimos desflorarte, ahora es tu juguete favorito, ¿O no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/308/91361216/91361216_011_d1cf.jpg" width="460" height="656" />No sé si mamá está algo bebida o el que está borracho soy yo, pues no doy crédito a lo que oigo de su boca ni de todo lo que está sucediendo en esta noche mágica. Luego miro a mi verga y veo que mamá sigue aferrada a ella, como si no la quisiera soltar nunca. Pero todavía me cuesta asimilar que Carla haya usado un consolador para perder su himen y que esté jugando con ese aparato desde hace un montón de tiempo, creo que mi polla me va a reventar en cualquier momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quieres tocarla? &#8211; dice mamá a Carla señalando hacia esa barra de carne que se mece entre sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana me mira, como si estuviera pidiéndome permiso y yo parece que suplico a que lo haga cuanto antes, nada más me gustaría en ese preciso momento. Cuando mamá suelta mi polla esta rebota como si fuera una catapulta y Carla se queda perpleja por ese movimiento. La veo desnuda delante de mí y sigo sin creérmelo. ¡Mi preciosa hermana va a pajearme!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Cógela! &#8211; anima a su hija que sigue indecisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La orden de mamá no se hace esperar más y la mano de mi hermanita rodea por fin mi polla. ¡Joder qué sensación más alucinante! me encanta sentir sus finos dedos atrapándola. Sin duda alguna que ella tiene que sentir la palpitación y yo quiero quedarme así siempre. Mi madre sonríe viendo mi cara y la de su hija que ahora mece suavemente mi rabo tieso. Los dedos de Carla son más largos y finos que los de mi madre y me gusta ese calor que siento sobre mi cilindro enhiesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal? – comenta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé si la pregunta es a mí o a Carla, pero ambos respondemos al unísono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Bien!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Jajajaja… ya veo que no os disgusta a ninguno de los dos. &#8211; añade nuestra improvisada maestra del sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los tres desnudos en medio del salón y el móvil grabando un vídeo apoyado sobre la mesa. Ya tengo ganas de verlo. Aunque no quiero moverme de esa posición. En ese momento mamá agarra la muñeca de Carla y empieza un movimiento oscilante que hace que mi polla se mueva en una paja monumental, proporcionada por mis dos chicas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ves cómo se mueve la piel hacia atrás? &#8211; le indica instruyéndola en ese nuevo menester.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí. Se pone más dura cuando la muevo. &#8211; añade mi hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, ya te dije que es lo que les excita a ellos. ¿Qué sientes masturbando tu primera polla? &#8211; le pregunta de sopetón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me siento rara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo también lo estoy, pero sin creerme que ambas me estén tocando. Mientras Carla me pajea lentamente con sus pequeños y finos dedos, la otra acaricia mis bolas y las soba con dulzura. ¡Si esto es un sueño no quiero despertar!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Observa el glande, mira qué bonito, cómo brilla. A ellos les gusta que acaricies así con tus dedo y roces el frenillo de aquí ¿Ves?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Luego, extiendes así los dedos por su largura y también deberás acariciar sus huevos, eso les encanta, ¿verdad, cariño? – me pregunta sin dejar de acariciarlos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! &#8211; contesto a duras penas, extasiado al notar la mano de Carla acariciando las partes más sensibles de mi miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La miro y veo que tiene los carrillos encarnados y un brillo en los ojos que me encanta. Sus piernas juntas tan largas están tan cerca de mí&#8230; Su pecho se mueve agitadamente en una respiración acelerada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ahhh! &#8211; digo en fuerte gemido cuando Carla ha cogido ritmo y me pajea con brío. Mi corazón se sale por la boca directamente al notar los primorosos dedos de mi hermana alrededor de mi polla y machándomela cada vez a más velocidad. Le está gustando ese movimiento y a mí, no digamos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sube y baja, lentamente, ve más despacio o se te correrá en un abrir y cerrar de ojos &#8211; le concreta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Es cierto, si mi hermana continúa con ese ímpetu, me corro en un segundo. Entonces ella obedece, me mira a los ojos durante unos instantes y después sigue con la vista fija en esta herramienta mía que sigue pletórica. Vuelve a dirigir otra vez sus ojos a los míos y ambos disfrutamos de ese momento porque irremediablemente nos sonreímos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá acaricia mis muslos mientras sigo siendo pajeado por mi otra chica que se afana en ello a pesar de no tener experiencia. Lo cierto es que nadie antes, salvo yo, había tocado mi verga. Ella lo hace despacio observando como aparece y desaparece mi glande en cada movimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por fin tienes una polla en tu mano, ¿Qué te parece? &#8211; le pregunta mamá a su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me gusta… ¡mucho! &#8211; responde nerviosa y ambas ríen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/308/91361216/91361216_010_6111.jpg" width="460" height="656" />Después mamá me mira con sus ojazos y su sonrisa con ese gesto de madre y al mismo tiempo con cara de deseo, al menos eso me parece.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Sabes hijo? Tu hermana estaba deseando tanto este momento. Estaba nerviosa de que llegara que ahora parece que no se lo cree. Supongo que como tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− La habrás notado rara estos días, bueno a mí también, porque estaba nerviosa con todo esto. Y ahora estás descubriendo lo que debe sentir un hombre y una mujer… bueno dos mujeres y un hombre, jeje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Todavía no me lo creo. &#8211; respondo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De nuevo ambas ríen y es que es la verdad, no me creo que esté en esa situación ni que estén tan excitadas y nerviosas como lo estoy yo en ese mismo momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo me siento orgulloso, claro y como digo mi rabo no es nada del otro mundo, es normal, pero supongo que para verlo por primera vez, ella tiene que alucinar, como yo viendo esos esculturales cuerpos desnudos a mi lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Así, cielo, lentamente, lo haces muy bien &#8211; le va indicando nuestra profesora del placer a su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo estoy en la gloria de tener a esas mujeres a mi lado participando de ese trío mágico, que jamás hubiera soñado vivirlo en realidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De la punta de mi polla sale la primera gota de líquido pre seminal que Carla observa detenidamente algo asombrada, después mira a mamá que con toda la naturalidad acerca sus dedos a mi glande para apretar ligeramente y la gota va creciendo para convertirse en una buena porción de líquido transparente que ahora se ha depositado entre sus dedos. Carla sigue bajando y subiendo la piel de mi prepucio muy despacio sin dejar de mirar a mi polla y a los dedos impregnados de mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira, esto significa que el hombre está preparado y totalmente lubricado, como te pasa a ti cuando te excitas. &#8211; le explica mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después pasa su pulgar por la punta y aprieta junto a la mano de Carla por debajo del glande lo que produce que salga mayor cantidad de ese líquido transparente. Mamá lo recoge con la punta de sus dedos y empieza a jugar con ese viscoso brebaje que pasa de un dedo a otro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después, Carla suelta mi miembro de repente y este oscila arriba y abajo al dejar de sentir esa dulce mano. El motivo es que ella quiere compartir con mamá el líquido que ha salido segundos antes de mí. Ambas se lo pasaban entre los dedos. Esa visión, para mí, es maravillosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ves que espeso?, Pruébalo, verás que rico. &#8211; propone mi madre con naturalidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana es remolona al principio, pero cuando mamá chupa uno de sus dedos y lo hace con tanto fervor entiende que tiene que participar y probar ese flujo cristalino. Carla acerca la punta de su lengua hacia un dedo de mamá y lo chupa suavemente haciéndome estremecer al ver como estaban saboreándolo de aquella forma tan sensual. De pronto se abrazan y comparten ahora ese elixir entre sus bocas dejándome aun más pasmado. Se ponen muy cerca de mí, pudiendo notar su calor y continúan con sus lenguas jugando fuera de sus bocas y trasladar el líquido mezclado con su propia saliva, aquello me enloquece. Acaricio ambas cabezas en señal de agradecimiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá sostiene entonces mi polla y se la ofrece a su hija, que coge el testigo con placer, mientras la primera acaricia mis testículos mirándome fijamente a los ojos. Acerco mi boca a la suya y vuelvo a sentir los labios de mamá, esta vez más calientes y con el sabor mezclado de su boca, la mía, la de mi hermana y el brebaje que segundos antes han compartido. Noto la tensión que indica que estoy demasiado excitado casi a punto de explotar. Mi madre, la experta profesora del sexo lo nota al instante y retira la mano de Carla de mi polla. Esta frunce el ceño como si le hubieran quitado un caramelo. Yo también me quedo con las ganas, evidentemente pues me hubiera gustado seguir notando los dedos de mi chica divina acariciándome sin parar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Debemos parar un instante, cariño, porque si no tu hermano se correrá &#8211; le indica mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Joder, eso es lo que yo hubiera deseado, aunque parece que los planes de mamá son otros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tranquilo, hijo, luego podrás soltar todo lo que llevas aquí dentro &#8211; añade acariciando tiernamente mis huevos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Siento su boca una vez más contra la mía y me siento pletórico, esperando que ese momento se produzca cuanto antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venid, sentémonos un momento en el sofá y tomemos otra copa, así nos relajamos un poco, entiendo que estéis confusos, excitados, raros… y de paso se va cargando la batería del móvil.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla va a la cocina a por otra botella, pues la anterior nos ha durado dos asaltos. Creo que hemos bebido demasiado. Verla caminar desnuda es todo un espectáculo y la música la pone el sonido de sus tacones en la madera del parqué. Se vuelve antes de entrar en la cocina. Parece que sepa que la estoy observando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá se sienta a mi lado y observo aún más detenidamente su cuerpo. Esas tetas enormes, sus caderas armoniosas, el coño tan bonito. Sigo sin creerme todo lo que está pasando. A continuación ella acaricia suavemente mi miembro con la punta de sus dedos, desde mi glande hasta llegar a mi pubis depilado. Me parece oírla gemir al hacer eso y yo por descontado estoy sin poder casi respirar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás bien, cariño? &#8211; me pregunta esta vez acariciando mi pecho suavemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero estoy muy excitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es normal cariño. Pero no he querido que eyacularas todavía. una cosa que debes aprender desde el principio es a no correrte nunca antes que tu chica. Acuérdate que es ella la primera, ¿Entiendes lo importante que es?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, pero es que ahora mismo no sé si podré controlarme y…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo sé, vida mía. No digo que sea una tarea fácil, por eso quiero que vayas aprendiendo. Es lógico que te desboques.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y ahora lo estoy haciendo bien?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo haces genial, cariño, y quiero que esto sea muy especial para ti. Pero nunca, nunca olvides que primero debes excitar a tu pareja al máximo. Nunca debes dejar a una chica con las ganas. Hoy quiero que aprendáis ambos a controlar vuestros cuerpos y a saber dar y recibir placer. Algún día me lo agradeceréis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Naturalmente que este día es especial, pero ¿se quedará solo en eso? A partir de hoy ninguno vamos a olvidar todo lo que está pasando y eso no sé si es bueno o malo, lo importante, viendo los ánimos de ella, es que yo lo disfrute.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Podrás aguantar ¿Verdad, mi amor? &#8211; vuelve a decirme acariciando suavemente mi polla con tan solo la punta de sus dedos. Me estremezco al notarlos en mi capullo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te lo prometo, mamá. &#8211; respondo entrecortadamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla sale de nuevo de la cocina pero mi madre no retira su mano. Ella se nos queda mirando extasiada. Y yo al mismo tiempo viéndola acercarse. De nuevo puedo disfrutar del movimiento de esas caderas aproximándose, sonriente, con sus tetas bamboleándose y ese chochito rasurado. Joder, mi hermana es impresionante. ¡Vaya polvazo que tiene!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Siéntate junto a tu hermano, cariño. &#8211; le manda mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras servir las copas y dar un trago cada uno tras un brindis, quedo sentado en el sofá junto a esos dos bombones. Mamá deja la copa y habla con mi hermana mientras yo acaricio su pezón muy cerca de mi cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Le estaba contando a tu hermano, que es importante que sepa controlarse y que no llegue al orgasmo, si antes no ha conseguido que ella esté excitada. Por eso, creo que debe aprender a controlar su cuerpo lo primero. – añade haciendo dos o tres movimientos sobre mi verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo estoy excitada. &#8211; añade Carla por si hubiera quedado alguna duda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me fijo en su rajita y veo que brilla extraordinariamente lo que indica que es cierta su excitación. Me encanta verla así, con sus pezones duros, sus carrillos encarnados, sus ojos brillantes y su sexo empapado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora hijo, vas a comprobarlo de cerca. – añade mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aun quedándome con las ganas de que siguieran pajeándome no me disgusta la idea de admirar sus sexos desde cerca. Ambas se sientan juntas en la pequeña mesa de madera que está delante del sofá y enfrente de mí abren sus piernas ofreciéndome la impactante imagen de dos lindos sexos. ¿Cuándo habría imaginado tener yo a dos bellezas, tan cerca, con sus piernas totalmente abiertas y tan sólo engalanadas con sus zapatos de tacón? Mamá me invita a arrodillarme y observar cada uno de sus respectivos coños. Nunca he tenido la oportunidad de ver uno y menos dos desde tan cerca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ven, acércate, cariño &#8211; me invita a empezar con el suyo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El chochete de mamá está abultado, unos cuantos pelitos muy bien recortados alrededor de su vulva. Sus labios mayores sobresalen dejando a la vista unos pliegues que me recuerdan a una flor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Tócalo, mi vida! &#8211; me invita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Acerco mis dedos temblorosos ante esa impactante visión y los poso ligeramente sobre su pubis. Comienzo a acariciar esos labios que son blanditos, tiernos y calientes. Miro a los ojos a mamá y ella corrobora afirmando con su cabeza que lo estoy haciendo bien. Entonces mi mano se abre paso en esa parte que oculta su rajita y ella me ayuda abriéndolo más con sus dedos estirándolo a cada lado. Entonces emerge ante mi vista algo parecido a las puertas del cielo. Un coño rosado abierto, jugoso, con un brillo espectacular y un agujerito tentador. Mis dedos se posan ahí y al mirar hacia arriba mamá cierra los ojos ligeramente. Creo que le gusta. Entonces recuerdo lo del botoncito y lo busco acercando más mi cara a ese coño a tan solo unos diez centímetros, veo que en lo alto de sus labios se esconde una especie de bola rosa y creo que ese es el detonante, porque en cuanto lo acaricio con la yema de los dedos, mamá empieza a gemir. Ella sostiene mi muñeca y con ese gesto indica que no siga tan directo o llegará al orgasmo enseguida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gusta Nacho? &#8211; me pregunta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mucho, mamá. Es precioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias hijo. Recuerda que esa parte es muy sensible y debes ir poco a poco, primero sabiendo que la mujer en cuestión esté excitada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero vosotras lo estáis. &#8211; afirmo seguro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, pero aun así debes ir lento, nunca adelantarte, hasta que prácticamente ella muestre todas las señales de estar preparada. Debes asegurarte. ¿Ves como está de hinchado?, ¿Lo notas? &#8211; dice y a continuación agarra mi mano y la lleva de nuevo a su abultada vulva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, está hinchado. Mucho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esa es la primera evidencia. Luego los pezones, asegúrate que están duros, incluso rugosos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Es una invitación para que los pellizque y están realmente rígidos. Me encanta sobarlos y que esa dureza se meta entre mis dedos. Por un momento miro a Carla que está sentada al lado de mamá y noto su respiración agitada. Sin duda está súper cachonda esperando su momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Luego debes pasar el dedo por la rajita y comprobar que está lubricada. ¿Lo notas? &#8211; continúa con sus explicaciones mi madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Así? &#8211; pregunto pasando mi dedo por el suave chochito haciendo que suelte un suspiro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Así, mi amor, lo haces muy bien. Ahora toca por todas partes menos aquí &#8211; añade señalando su clítoris.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Lo hago bien? &#8211; vuelvo a preguntar alucinado mientras acaricio sus labios y toda su rajita empapada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí hijo, así, pero muy suave, no aprietes… Ahora acércate a olerlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Huele de maravilla, mamá. &#8211; digo cuando percibo ese aroma con mi cara a pocos centímetros de ese lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Recuérdalo, cariño ese es el olor de una mujer excitada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, es muy penetrante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, nosotras desprendemos ese olor tan característico al estar calientes. Ahora, ¿Estás preparado para chuparlo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí &#8211; digo abriendo los ojos como platos, sin acabármelo de creer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Adelante, mi amor. Hazlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/308/91361216/91361216_008_b14f.jpg" width="460" height="656" />Entonces me envalentono y acerco mi cara aun más. El olor vuelve a embriagarme, tal y como dice mamá, es un aroma indescriptible, a mar, a paraíso, a hembra… Mi lengua se acerca y le doy la primera lamida a ese chochito que mamá recibe con otro gemido más intenso de lo normal y acariciando mi pelo en señal de aprobación. Levanto la vista para mirar a mi hermana y está con una mano acariciándose su propio sexo y con la otra una de sus tetas. En ese momento me gustaría tener cuatro manos, dos bocas, dos lenguas, para satisfacer a ambas. Mamá aprieta de nuevo mi cabeza para que no me distraiga y me meto de lleno en lamer otra vez la largura de esos labios mayores, también los menores, y mis dedos juegan en entrar y salir de esa gruta tan abierta y apetitosa. Oírla gemir a cada una de mis lamidas es el mejor regalo que puedo recibir, pues entiendo que lo estoy haciendo de maravilla. Sus jugos se mezclan con mi saliva y noto que mamá está cada vez más empapada. El sabor va cambiando, además de caliente lo noto ligeramente salado y muy espeso en mi lengua, en el paladar. Otra lamida muy cerca del botón, y un segundo después un roce directo a ese clítoris que se mueve al contacto con mi lengua, entonces mamá no puede aguantar más, aprisiona sus piernas contra mi cara y se corre entre jadeos, gemidos y una respiración entrecortada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué bien hijo, lo has hecho de maravilla! &#8211; dice al fin, tras reponerse y sin dejar de acariciar mi cabello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio lo hice bien? &#8211; pregunto, aunque en el fondo sé la respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De cine. Has aprendido de maravilla. Ahora te toca practicar con tu hermana, tal y como has hecho conmigo. ¡Hazla disfrutar, cariño!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No lo dudo ni un instante y después de abandonar los muslos de mamá, me arrodillo entre los de mi hermanita preciosa que parece expectante. Sus perfectas piernas están muy abiertas y algo temblonas, dispuestas a recibir mis caricias. Quiero vivir ese momento y hacerlo lo más largo posible, porque con mamá se me ha hecho excesivamente corto. Empiezo a acariciar sus muslos, esa tersura suave y delicada de su piel, para hacerlo por su parte interna después y entretenerme en sus ingles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al levantar la vista veo el cuerpo desnudo de mamá, que en pie nos graba en vídeo con su teléfono móvil. Me sonríe y me guiña un ojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Continúo animado en mi labor alargando mi mano derecha que sube por el vientre plano de Carla, jugando ligeramente con su ombligo y después atrapando uno de sus redondos pechos para acariciarlo y sentir esa suavidad tan agradable. El pezón me roza duro entre los dedos, señal inequívoca de su excitación, como indicaba mamá y continúo jugando con mis yemas sintiendo esa tersura tan nueva para mí. Ella suspira. Entonces mi otra mano descubre ese coño totalmente depilado, observando que está mucho más cerrado que el otro que acabo de devorarme. Su piel es mucho más suave todavía y libre de pelos, la rajita se ve a la perfección. Observo que los labios mayores apenas sobresalen como el de mamá y sin embargo la largura de su vulva también brilla en un color sonrosado. Abro algo más ese chochete tan bonito y descubro el agujero mucho más pequeño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miro a Carla a los ojos y ella está observándome fijamente con un brillo fuera de lo normal. Sus manos se aferran a la pequeña mesa como queriendo no caerse ante lo que se le avecina. No puedo remediar acercar mi lengua para rozar esa preciosa rajita cerrada y al entrar en contacto mi hermanita da un largo suspiro. Yo no doy abasto, entre sus tetas, sus muslos, sus pantorrillas, sus caderas y afanado con mi lengua en buscar los pliegues desde sus ingles hasta ese agujerito tan estrecho que se asoma con cada lametada. Apenas toco un poco el botoncito mucho más pequeño que el de mamá también y Carla entra en éxtasis, acariciando mi pelo como hiciera antes mi madre y disfrutando un orgasmo que casi la pilla tan de sorpresa como a mí. Mi gozo en un pozo, pues aunque quise hacerlo perdurar por mucho tiempo, mi hermana se corre con mi cabeza aprisionada en sus muslos, mi lengua recibiendo todos sus jugos deliciosos mientras acaricio unas tetas que me parecen divinas. Mi hermana está en trance, pues todo su cuerpo tiembla, su piel está erizada, sus pezones como piedras y su coño rezumando más y más líquidos que me apuro en relamer. Ese néctar sabe delicioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miro a mi polla que sigue dura y tiesa, está como un resorte y ver a Carla que se ha tumbado en la mesa y está todavía recibiendo los últimos coletazos del placer, es superior a cualquiera. ¡Me encantaría follármela ahora!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese pensamiento estoy cuando mamá me invita a sentarme en el sofá junto a ella, observando como el cuerpo de Carla está tumbado sobre la mesa recuperándose de ese intenso orgasmo todavía llena de sacudidas. Es una imagen preciosa y yo me siento orgulloso de haberle proporcionado tanto placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué bien lo has hecho cariño! ¿Te ha gustado? &#8211; dice mi madre acariciando de nuevo mi polla que se pone más tensa al notar sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mucho, mamá. Es lo mejor que me ha pasado en la vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me alegro, mi vida. Ahora esperemos que tu hermana se recupere. Nosotras lo hacemos antes, pero aun así, debes ser paciente y esperar. La paciencia te regalará más placer del que puedas imaginar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me encanta esa sabiduría de mi madre, pues parece toda una experta en el sexo. Sirve otras dos copas y brindamos con el cava por esa hazaña de haberlas hecho gozar con maestría y eso se lo debo a mi madre, que siempre se ocupa de educarme en lo mejor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal mi vida? &#8211; le pregunta a su hija mientras esta se sienta de nuevo en la mesa con su cuerpo brillante por el sudor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡De maravilla!, nunca había tenido un orgasmo así &#8211; añade mirándome a continuación a los ojos con su gran sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Genial, Carla, eso es que Nacho ha hecho un buen trabajo… supongo que debemos darle su recompensa, ¿no crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa frase de mamá y la afirmación de mi hermana, no indican otra cosa que es el momento mío, mi turno tan esperado en el que voy a recibir placer por esas dos bellezas que me vuelven loco. No soy consciente de lo que va a ocurrir, solo sé lo que es eso por las películas porno que devoro en mi ordenador, pero ahora… ¡Ahora soy yo el protagonista!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Preparado? &#8211; me pregunta mamá al tiempo que me invita a poner mi culo al borde del asiento del sofá y mi polla en ristre para ser atendida por ambas mujeres que se arrodillan a mis pies.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Naturalmente que estoy preparado, no hace falta ni que lo diga y es que estoy esperando ese momento tan deseado que no consigo asimilar que se va producir de inmediato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mano de mamá comienza a pajearme lentamente, haciendo que el tamaño de mi pene crezca entre sus dedos a medida que cada sacudida se hace más intensa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Has visto que maravilla, Carla? &#8211; pregunta mamá orgullosa meneando mi rabo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si, está enorme. &#8211; añade la otra dedicándome una pícara sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora es cuando tienes que notar que está preparado. &#8211; dice de pronto mamá, que tiene el cuerpo de su hija desnuda pegada al suyo muy atenta a cada una de sus indicaciones. &#8211; Comprueba lo duro que está.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/308/91361216/91361216_013_b69b.jpg" width="460" height="656" />La mano de Carla es la que toma el mando y vuelvo a notar la tersura de sus finos dedos, acabados en largas uñas, que están atrapando con firmeza mi duro mástil. Me siento en el cielo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Notas la tensión y los espasmos que da? &#8211; añade nuestra profesora experta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, está a tope.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues es el momento exacto para que reciba tu boca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo creer lo que estoy oyendo de boca de nuestra madre. Le está diciendo a Carla que me coma la polla allí y en ese mismo instante, no es una broma, no es un sueño, es totalmente real… ¡Wow, qué momento!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana sonríe y se la ve ilusionada con esa idea. En ese momento agacha su cabeza, dispuesta a comerse mi rabo, pero justo en el momento en el que sus labios van a impactar contra la cabeza dura de mi glande, mamá la detiene… ¡Noooo….! &#8211; grito para mis adentros preso de una tensión acumulada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Espera cariño, primero, dale besitos en la punta, en toda su longitud, sino se te correrá en un segundo y no es lo que queremos. &#8211; añade la instructora. &#8211; es importante que hagas un buen trabajo, como ha hecho él con nosotras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla obedece de nuevo y siento sus labios posarse en la punta de mi glande, esta vez sin freno, aquello es supremo, divino, maravilloso, luego su lengua recorre todo el falo hasta llegar a mis huevos. Lo hace como las chicas que veo en las páginas porno de internet en esos videos que tanto me gustan, pero la realidad supera a la ficción, no solo porque mi hermana esté besando y lamiendo mi polla, sino porque la imagen es mucho más impresionante que cualquier película. ¡Quiero que el mundo se pare en ese instante!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los ojos de las dos chicas se miran en algo que parece pactado y Carla se mete uno de mis huevos en su boca mientras sostiene mi polla entre sus dedos mirándome fijamente a los ojos esperando ver mis reacciones. Nunca hubiera imaginado eso y la sensación es todavía más alucinante. Los hermosos ojos de Carla me miran brillantes mientras su boca tiene atrapado mi huevo izquierdo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¡Qué pasada! &#8211; ya no sé si esto lo digo en mi cabeza o sale por mi boca, casi no consigo coordinar mis movimientos, mis sensaciones&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego su lengua va subiendo por el tronco hasta depositarse en el glande sin dejar de mirarme fijamente a los ojos, en unas instrucciones que parece tener bien aprendidas, para después abrir su boca y meterse todo el capullo entre sus labios. La lengua de mi hermana juega con mi polla, esmerándose en el frenillo, dando lamidas por doquier. Mamá sonríe orgullosa y todavía tiene tiempo de hacerle alguna foto de la punta de mi polla metida en la boca de su hija. Después suelta el móvil y acariciando la cabeza de su pupila, hace que esta deje por un momento de chuparme, lo que quiere decir que es ella la que toma el relevo, aprovechando para dar indicaciones de dónde poner los dedos, cómo colocar los labios, cómo trabajar con la lengua&#8230; La boca de mamá es tan experta que noto enseguida esa diferencia con su hija y no es que esta lo hiciera mal, pero es que mamá consigue darme todavía más placer en cada lamida, como continúe así, con ese brío y ese arte, explotaré en poco tiempo. Ella nota claramente la cercanía a ese orgasmo y saca mi polla de su boca, guiñándome un ojo, para indicarle a su hija como tiene que continuar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira, aparte de lubricar él mismo, deberás aportar más con tu saliva, ¿ves?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación mamá suelta un hilillo con una buena porción de su saliva que cae como una suave cascada sobre mi glande para a continuación extenderlo con su lengua. ¡Dios! Mi hermana copia a su madre, haciendo exactamente lo mismo y me mira juguetona al tiempo que noto también su saliva caer de sus labios hasta la punta de mi cipote que está a punto de reventar. Carla chupetea la punta y después mamá le sostiene el mentón para intercambiar saliva, mis propios fluidos y un beso intenso que se dan ambas arrodilladas a mis pies. Mamá besa a su hija sin dejar de pajearme, pero consigue mantenerme en esa tensión a la perfección sabiendo cómo tenerme a tope sin que explote.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ver besar a dos preciosidades mientras a uno se la están meneando no tiene precio. Pero si eso ya era sublime, el hecho de que en un guiño programado ambas se llenen de saliva las lenguas y las pasen por los costados de mi polla, desde la punta hasta la base y viceversa, es algo muy difícil de describir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego se van alternando y mientras una se mete la punta en la boca, la otra me lame los huevos o al tiempo que una da mordisquitos por toda la largura, la otra juega con su lengua en mi frenillo. ¡Qué maravilla!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Si alguna vez soñé que dos mujeres me comen la polla a la vez, nunca pensé que fuera a pasarme en el día de mi cumpleaños y mucho menos que ellas fueran mi madre y mi hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las dos mujeres se enfrascan en mi polla y siguen chupando desenfrenadamente, ¡Qué imagen! Sus dos caras ahí abajo, tan guapas, con sus labios inflamados, sus ojos brillantes, desnudas… Esto es la bomba. Me fijo en la mesa y veo que la cámara sigue grabando, sin duda esto va a ser la mejor película de mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi madre se separa un instante y acaricia mi pecho, mirándome a la cara que debe estar desencajada mientras Carla sigue chupando y chupando mi polla sin descanso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Nacho, cariño, intenta no correrte todavía, aguanta, campeón. &#8211; me incita la profe.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sé si resistiré mucho. &#8211; respondo entre hipidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Cuanto más lo hagas, más gusto recibirás después. Comprendo que nunca habrás imaginado tener a dos mujeres comiéndote la polla así, pero debes intentar controlarte, piensa en otra cosa y después el placer se multiplicará.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¿Pero cómo demonios voy a pensar en otra cosa si estoy viendo a Carla lamiendo mi glande, mis huevos y con su lengua toda la largura de mi polla, mientras mamá va alternándose con ella, en chupeteos, mordisquitos, lengüetadas, succiones…? Yo solo puedo repetir:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios, Dios, Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ellas se besan de vez en cuando y vuelven al ataque sobre mi polla alterándose en las chupadas o intercambiando sus bocas. Mientras una me come mi verga, la otra me muerde en un pezón, luego cuando una lame toda la largura de mi rabo, la otra pasa la lengua en círculos por la punta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pobrecito, creo que no puede más &#8211; dice Carla de pronto cuando ve mi cara desencajada intentando no soltar allí toda la presión acumulada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tiene que aguantar &#8211; insiste mamá convencida. Ahora, hija, intenta tragártela entera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero… &#8211; le interrumpe la otra &#8211; es muy grande.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Abre lentamente la boca y adapta toda tu boca y la garganta, suavemente e imagina que tragas algo suavemente, como hicimos el otro día con el plátano. ¿Recuerdas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me vuelven a sorprender pues han ensayado hasta una mamada con un plátano. Estoy flipando por momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá después de pronunciar esas palabras pone en práctica sus teorías y se mete mi polla en la boca, poniendo su lengua por debajo, a continuación va deslizando sus labios hasta que todo mi miembro se mete en su garganta. Sus labios están tensados abriéndose en mi gran trozo de carne. ¡No puedo creérmelo!, ¡Mi polla ha desaparecido dentro de la boca de mamá!, ¡Está completamente adentro!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Suspiro, cuando mamá saca su boca de pronto y un gran hilo de saliva acompaña esa salida de su garganta, mezclado con mis propios flujos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora tú, cariño &#8211; invita a mi hermana jadeando y sacando una buena porción de su saliva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como no, ella sigue sus pasos, primero realizando varias chupadas seguidas, haciéndome ver el cielo. Después se introduce el glande y una buena porción de mi polla, viendo como su boca se va abriendo lentamente, tal y como le han indicado. Sus labios se vuelven más finos adaptándose a esa nueva anchura. Retira la boca un momento, toma una buena bocanada de aire y vuelve a intentarlo. Otra vez su boca se aferra y ahora va avanzando más, casi tres cuartos. Saca su boca y un hilo de saliva se une a mi glande. Me mira… es maravilloso ver esa sonrisa y esa boca que me está mamando como los ángeles. Tercer intento y ahora hasta que de su nariz sale un gran suspiro para tomar aire y después se la mete casi por entero, a pesar de no haber conseguido igualar a su profesora, yo veo las estrellas mientras ella retira la boca entre arcadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Despacio, hija…- le orienta su mentora. – No te obsesiones, eso es cuestión de práctica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla se limpia la saliva de los labios, me sonríe de nuevo y vuelve tragarse mi polla, al tiempo que mamá se ocupa de mis huevos, cuando ambas me miran yo quiero morirme de placer, esa imagen de sus ojos clavados en los míos, que yo a veces no puedo evitar cerrar, pero quiero seguir mirando como comparten mi polla, aun sabiendo que no podré aguantar por más tiempo a pesar de intentar en todo lo posible retrasar mi descarga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No puedo más&#8212; digo entre bufidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá separa la boca de Carla de mi polla y nada más hacerlo ese miembro rígido se tensa aún más y el orgasmo me llega casi sin poderlo controlar. El primer chorro sale disparado a la cara de mi hermana chocando contra una de sus cejas y parte de su frente, el segundo va directamente a su barbilla muy cerca de su boca, el tercer chorro lo orienta mamá hacia su propia boca entrando dentro gran parte del espeso líquido blanco que se posa sobre su lengua. Los últimos van hacia sus enormes tetas dejándola bien pringada. Se nota que están entre nerviosas y eufóricas por haberme hecho correr de esa manera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué cantidad!.. dice Carla recogiendo con sus dedos el lefazo que ha caído ya sobre su párpado izquierdo guiñando el ojo y notando cierto picor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá está saboreando el semen que había caído en sus labios y lengua. Me quedo flipado pues se lo traga sin rechistar, a continuación recoge con su propia lengua la gran cantidad de semen que ha caído en la ceja de mi hermana. El de la barbilla lo recoge con sus dedos y se lo ofrece a Carla que se me queda mirando. Yo estoy feliz de ver esa escena, pero cuando agarra la muñeca de mamá y le empieza a chupar los dedos de forma tan lasciva, eso hace que mi polla de un pequeño respingo y mi corazón vuelva a latir con fuerza. Ambas se lo tragan todo sin dejar nada</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Casi me muero de ver aquello, mis dos chicas adoradas, tras haberme hecho la mamada de mis sueños, están devorando mi semen, compartiéndolo y disfrutándolo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me tiro en sofá recibiendo las caricias de mis dos chicas por todo mi cuerpo. Cierro los ojos asimilando al completo esa maravilla que estoy viviendo y que sigo sin creerme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/308/91361216/91361216_014_b69b.jpg" width="791" height="528" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi madre, mi hermana y la fiesta de cumpleaños 3&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Aug 2021 14:47:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO 3 (Fotos para el recuerdo) Todo lo que sucede esta noche es increíble y soy incapaz de asimilarlo, es más, creo que mañana me despertaré de uno de los sueños más maravillosos de mi corta vida. Mamá estira sus brazos para recolocarse el moño que adorna su cabeza y en ese movimiento tan sensual, además de conseguir excitarme, la veo como una mujer deseable y no precisamente como a una madre. Miro hacia Carla y ella está a mi lado, parece pensativa. Me encanta su perfil, esa nariz respingona, esos labios pintados de rosa fucsia, esa barbilla fina, bueno… [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CAPITULO 3 (Fotos para el recuerdo)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Todo lo que sucede esta noche es increíble y soy incapaz de asimilarlo, es más, creo que mañana me despertaré de uno de los sueños más maravillosos de mi corta vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá estira sus brazos para recolocarse el moño que adorna su cabeza y en ese movimiento tan sensual, además de conseguir excitarme, la veo como una mujer deseable y no precisamente como a una madre. Miro hacia Carla y ella está a mi lado, parece pensativa. Me encanta su perfil, esa nariz respingona, esos labios pintados de rosa fucsia, esa barbilla fina, bueno… y si miro hacia abajo, no veo más que una mujer impresionante. Apenas con 19, pero hoy la veo muy mujer, más atractiva que nunca, ¡Mi bombón!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ¿Qué os parece? ¿Seguimos con las fotos? &#8211; propone nuestra madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero mamá&#8230; ¿Así? &#8211; pregunto confuso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Así cómo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues ¿qué cómo vamos a seguir con las fotos de cumple en ropa interior? &#8211; repito alarmado señalando nuestros cuerpos únicamente tapados por nuestras más que limitadas prendas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué pasa hombretón? ¿Te vas a asustar porque estemos en ropa interior a estas alturas? Además, estas fotos no saldrán de aquí, tranquilo. Será nuestro secreto en un día muy especial. ¿Vale? &#8211; asegura ella sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Solo para nosotros? – reitero con asombro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, tranquilo, no salen de mi móvil. Te lo prometo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nada más decir eso, se levanta del sofá y sin añadir nada más a su seguridad de madre y de anfitriona en este fiestorro, se dispone a fotografiarnos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Carla, ponte sobre tu hermano &#8211; ordena nuestra jefa de protocolo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No me lo puedo creer. Sí, sí, mi hermana con esa minúscula braguita-tanga roja que se cuela tan maravillosamente por sus posaderas y se pierde en tan hermoso lugar, se va a sentar sobre mí. Por un momento creo que es un amago, pero no, me mira justo antes de posar su culo sobre mis rodillas. Está algo cortada, lo percibo, pero no quiere ser la que rompa ese cúmulo de sorpresas que están engalanando la noche. Abre sus piernas separándolas, dándome el culo, que se muestra más abierto y más apetitoso que nunca. Sus perfectos muslos, se ven preciosos desde atrás y ahora están a cada lado de mis piernas. Trago saliva y veo como poco a poco se va sentando encima hasta que su trasero perfecto se ubica apoyado sobre mis rodillas. ¡Joder, qué sensación más maravillosa! El poder notar la piel del culo suave de mi hermana sobre mi piel es algo único, me agarro a su cintura que también es suave, con una piel de terciopelo. Ella gira su cabeza y con una cara preciosa, me sonríe, sabiendo que me tiene loco perdido. Sabe que está buena y sabe también que yo lo sé. ¡No me lo puedo creer!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hija, ponte más atrás, que así estáis de un soso… &#8211; comenta mamá con la cámara de su móvil en la mano y enfocándonos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento Carla levanta ligeramente su culito, algo que me permite ver bajo él la forma de los labios de su coño, ¡madre mía, qué sensación! Se apoya con sus manos en mis rodillas y se deja caer sobre… sí, sí…. se apoya directamente sobre mi verga que está como una piedra, lo juro, ella lo nota porque justo en el instante en que se produce el contacto de su chochito con mi polla ambos damos un suspiro. Mis manos siguen aferradas a su cintura disfrutando de su suavidad, pero lo realmente impactante está bajo mi ropa interior en donde puedo percibir la vulva caliente sobre mi miembro. Cierro los ojos al percibir esa maravillosa sensación y cuando los abro todavía alucino más, viendo a Carla sentada sobre mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué bien estáis así! &#8211; dice nuestra madre disparando fotos, más cerca y más lejos, con flashes que me parecen estrellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Para colmo, cuando mamá gira a nuestro alrededor en esa silla, puedo admirar ese cuerpazo que apenas cubre nada, de hecho, uno de sus pezones empieza a asomar ligeramente, algo que ella no ha debido notar. Luego la miro a la entrepierna intentando adivinar lo que oculta ese mini tanga. Carla se mueve ligeramente para colocarse en una pose y vuelvo a notar su sexo directamente sobre el mío. No me molesta tenerla encima lo más mínimo, de hecho me parece creer que no pesa nada. Así me pasaría horas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Dale un beso, Carla. &#8211; es la siguiente orden.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana se gira ligeramente y al hacerlo su coño se aferra aun más a mi polla. ¡Dios, de esta me da algo! Luego veo como abre la boca, sin duda eso le está gustando tanto como a mí. No puedo creerlo, si una semana antes hubiera propuesto que mi hermana se pusiera en braguitas sobre mí, me hubiera partido la cara de un sopapo. Ahora ella está ahí, sentada directamente sobre mí, disfrutando el momento creo que tanto como yo, además de notar la dureza que se mantiene allá abajo. En ese giro, mis manos pasan de su cintura a su tripita, acariciando el ombligo con la yema de mis dedos. Sus labios abiertos se van acercando a mi boca y ella los posa suavemente sobre los míos en un beso increíble, que dura unos cuantos segundos, mientras mamá sigue con sus fotos. Carla saca su lengua y la mía no trata de atraparla, apenas nos rozamos dos o tres veces pero eso hace que mi polla se humedezca aun más y creo que ella también pues noto que su humedad me traspasa hasta mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/284/72466240/72466240_022_eb06.jpg" width="460" height="690" />− Ahora Carla, súbete al revés. &#8211; propone mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? ¿Al revés?- pregunta inocente mi hermana aunque no hay mucho más que entender y yo sigo sin acabármelo de creer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hija, pues que te des la vuelta y te pongas a horcajadas sobre Nacho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Pero cara a cara? &#8211; pregunta mi hermana para cerciorarse sabiendo que eso ya ha traspasado la frontera de la decencia, la ética, la moral y hasta las puertas del infierno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya lo hemos hablado, Carla… &#8211; dice con su cara más seria, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me gustaría saber todo lo que han hablado entre ellas porque esto es un no parar de sorpresas y a cada momento estoy alucinando más y más. Supongo que lo tienen todo bien atado y planificado, aunque por lo que deduzco, a mi hermana le supera alguna de las indicaciones. Tras levantarse y echarme una ojeada al bulto que se muestra en su pleno apogeo, yo aprovecho para echar otro vistazo a su entrepierna y se ve claramente la humedad que ha traspasado la tela y ya no sé si es mi humedad, la suya o posiblemente la de ambos. Se gira, pasándose el pelo tras la oreja de una forma que me parece tan sensual, tan divina, que en estos momentos creo que estoy enamorado y no veo ninguna mujer más bella que Carla. Sus piernas vuelven a abrirse, de cara a mí y yo la espero ansioso sentado sobre la silla. Sus ojos brillan, sus pezones se marcan en la tela de su sostén y abajo, esa tirilla rectangular que tapa su pubis y muestra el pliegue de sus ingles. Esto es algo que no se me va a olvidar mientras viva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se sienta sobre mis rodillas notando de nuevo su tersura y sus manos se apoyan en mis hombros. Vuelve a mirarme, sonríe para después observar detenidamente como a cámara lenta se va bajando por mis piernas hasta que nuestros sexos entran en contacto. ¡Sólo nos separan las finas telas de nuestras respectivas prendas íntimas!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella cierra los ojos al tiempo que vuelve a abrir la boca en un suspiro. Sin duda está cachonda perdida. Vuelvo a sostener su cintura con mis manos que también suben y bajan esta curvatura que me encanta. Su vulva está abierta o eso me parece y ha atrapado a mi nabo que se ubica en el medio. No sé si podré aguantar más esta amenaza que la ataca de lleno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Genial, chicos! &#8211; grita mamá eufórica- Si no fuera porque estáis en ropa interior parece que estuvierais follando, jajaja… &#8211; añade con una risa nerviosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Y es cierto, mi hermana está sobre mí y yo estoy en la gloria, sin asimilar que estamos en esa pose con la que siempre había soñado. Por otro lado, ya ni me choca oír a mamá decir la palabra “follar”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Acaríciala el culo, Nacho!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla vuelve su cabeza hacia mamá y solo ve el mohín en su cara, después me mira a mí y sigo sin creerme que pueda sobarle el trasero a Carla que se mueve nerviosa sobre mi cuerpo. Tan solo sonrío forzadamente y con un hilo de voz:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No te importa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Adelante. &#8211; afirma sonriendo con sus mejillas sonrosadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así que obedezco y apoyo mis manos en las posaderas de esa preciosa criatura y comienzo a acariciarlas suavemente. Ella cierra los ojos y sigue con su boca ligeramente abierta, tomando aire. Es una maravilla tocar ese culazo que tantas veces he soñado embutido en unos leggings, en unos vaqueros o con la braguita de su bikini, ahora puedo tocar su piel directamente y ¡es tan suave!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vaya, se me acaba la batería &#8211; dice mamá &#8211; Esperad, no os mováis que voy a por el cargador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá abandona la estancia en dirección a su cuarto y Carla y yo nos quedamos allí inmóviles, bueno, no del todo, porque noto como las caderas de ella se mueven cada vez que mis manos la soban, y ese movimiento provoca que nuestros sexos se rocen una y otra vez. Podría estar quieto esperando el regreso de mamá, pero sigo aprovechando la ocasión para seguir acariciando esas redondas y perfectas posaderas. Su pelvis se sigue moviendo casi imperceptiblemente, pero lo suficiente para notar nuestros sexos en contacto cada vez más intensamente. Por un momento permanecemos callados mirándonos a los ojos, con un brillo especial que nos mantiene tensos y excitados a la vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ufff, qué situación &#8211; dice Carla al fin en un suspiro que suena agitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, es todo tan extraño. – contesto también con dificultad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Está muy dura &#8211; añade y yo no me creo ni lo que dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿El qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Joder Nacho, tu polla, ¿Qué va a ser?&#8230; ¡Está durísima!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿La notas? – le pregunto absurdamente</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Como para no!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perdona… yo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No pasa nada, es normal, supongo. Es que me siento rara, solo es eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo también. Espero que no estés molesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No! &#8211; lo dice con tanta euforia que luego se da cuenta y repite un “no” menos rotundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vuelvo a mirar a sus preciosos ojos y a su boca, disfrutando este momento en su plenitud, pues me parece estar en el cielo, seguro que es algo así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Vaya cumpleaños! &#8211; me dice sonriendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Y tanto!, lo teníais bien planeado ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, sí, llevamos semanas con los preparativos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Semanas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí. ¿Te están gustando las sorpresas? – me pregunta con su blanca sonrisa haciendo un leve movimiento de caderas para volver a sentir su vulva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No lo dudes, estoy que no me lo creo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, yo tampoco, porque una cosa era prepararlo y ahora estar así, bueno… no es lo mismo, yo también estoy sorprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/284/72466240/72466240_061_3afd.jpg" width="460" height="690" />En ese momento mamá aparece de nuevo con el cable cargador de su móvil y lo enchufa al otro lado del salón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Poneros de pie, hijos, que no llego hasta allí con el cable. &#8211; nos dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me cuesta soltarme de la cintura de mi hermana y creo que ella también está a gusto, pues no toma la iniciativa de levantarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga. &#8211; insiste la otra desde el fondo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al fin Carla apoya sus tacones en el suelo y se pone en pie, mirando directamente al bulto de mi calzoncillo. Cuando me pongo en pie, la erección es contundente y ella sonríe. Se muerde ligeramente el labio inferior, algo que le hace parecer todavía más fascinante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Acercaros, hijos. &#8211; insiste mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La verdad es que tengo cierto temor, no porque hasta ahora las sorpresas no hayan sido magníficas y cachondas, pero es la intriga por lo siguiente lo que me tiene atenazado. Nos da la mano a ambos y vuelve a mirarnos con esa ternura que siempre nos contagia, pero esta noche además, lo está haciendo con una desconocida sensualidad. El cuerpo de mi madre vuelve a ser admirado por este mortal con el certificado de mi polla que pega otro de sus saludos endureciéndose al imaginar lo que debe ser follárselo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hijos míos, cuánto habéis crecido. Espero que hoy esté siendo un día especial para vosotros… para mí lo es y mucho. ¿Qué opináis? &#8211; nos pregunta con su cara de orgullo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo me siento contrariado, pero al mismo tiempo muy feliz &#8211; comento ante tanta sorpresa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo sé hijo, ya le expliqué hace tiempo a Carla que todo esto era algo muy especial. Habéis dejado de ser mis niños y hoy quiero que seáis mis chicos mayores, como dos adultos que ya sois. Ya sé que esto te parece raro, pero quiero que empecéis a conocer vuestros cuerpos más allá de vuestras masturbaciones en solitario, entendiendo que algún día conoceréis a alguien muy exclusivo y para entonces sepáis como actuar, cómo ser realmente complacientes y sabedores de cosas que ahora son desconocidas, ocultas, prohibidas… Quiero que perdáis los miedos, esos titubeos que pueden ser un problema. Cuanto hubiera deseado que mi madre me enseñara esas cosas en su día y no tener que aprenderlas a base de errores&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla y yo nos miramos con cara de asombro mientras mamá sigue como si no pasara nada y todo aquello fuera lo más natural del mundo. Yo estoy encantado, Carla creo que también, pero desde luego la cosa no es muy normal y al igual que Carla mi cuerpo ordena una cosa, mientras mi cabeza me tortura internamente queriendo poner algo de juicio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esta es solo una fiesta, imaginad que es un sueño, un momento único que tenéis que aprovechar y luego la vida volverá a ser como antes, pero con una lección muy bien aprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En lo que tiene razón es con lo del sueño, porque lo parece y en que hay que aprovechar la situación, también queda dicho. Lo que no me queda claro es que después de todo esto, la vida vuelva a ser como antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga, sigamos con las fotos &#8211; añade mamá &#8211; ahora quiero que abraces a tu hermano &#8211; ordena a Carla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana no duda tanto como hasta ahora, suelta la mano de mamá y me abraza pegando su cuerpo contra el mío. Esa sensación es increíble, no solamente por tener a mi preciosa hermana pegada a mi cuerpo prácticamente desnuda, sino que lo haga con esa entrega y ese ímpetu. Sus manos se agarran por detrás de mi cuello y sus tetas se pegan a mi pecho. Noto su piel adherida a la mía y como mi miembro se aprisiona bajo el calzoncillo entre nuestros cuerpos. Mamá sigue disparando fotos y nos jalea:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Genial, chicos, ahora besaros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla duda unos instantes, pero después me mira y veo en sus ojos un brillo que me electriza. Nos damos un pequeño beso y ese calor que emanan sus labios es algo increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué pasa?, ¿Ya? &#8211; nos pregunta mamá al ver que la cosa ha durado muy poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Nada, pero… &#8211; empieza mi hermana</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sin peros, Carla, acuérdate de cómo te enseñé. – añade la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¿Mamá ha enseñado a Carla a besar? Estoy que ya no me caben más sorpresas en mi cabeza o igual es que la locura se ha apoderado de mi débil cuerpo y no logro entender nada, pero cuando quiero reaccionar, la boca de mi hermana se apodera de la mía y esta vez con todas las ganas. Sus labios muerden los míos al principio, haciendo que abra ligeramente la boca, momento que ella aprovecha para introducir su lengua y rozarse activamente con la mía. Es algo único y que me deja anonadado, agarrándome a su culo y entregado a ese beso que hace tensar mi polla. Cierro los ojos para poder sentir ese morreo como se merece y desde luego que ahora sí que quiero que el tiempo se detenga. ¡Qué maravilla sentir la lengua de Carla rozando la mía y morder y lamer nuestros labios como si nos fuera la vida en ello!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nunca había sentido un beso así. Alguna vez he podido dar algún pico a alguna de mis compañeras de clase, pero casi como un juego. Esto es otra cosa, que nada tiene que ver, desde luego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Guauu! &#8211; se oye decir a mamá contenta.- ¡Qué bonito!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esto es una locura. Cuando giro la cabeza, la veo sonriendo y aplaudiendo. Apoya el móvil que le sirve de cámara sobre la mesa y se dirige a Carla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, hazme alguna a mí ahora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi madre ocupa ahora el lugar de mi hermana y se abraza con fuerza a mí. Su cuerpo es distinto, pero igual de embriagador y sensual. Sus caderas más prominentes me permiten abarcar más caricias con mis manos. Sus enormes tetas ocupan gran parte de mi torso desnudo y percibo su blandura, que es puro placer, además ella es más osada y con sus manos pellizca mi culo, ya no sé qué más puede pasar. Mamá está, sin ningún género de dudas, totalmente desbocada. Quiero achacárselo al alcohol y no sé si mañana ninguno de los tres seremos capaces de mirarnos a la cara, pero siguiendo su consejo y sus palabras, disfrutaré de la velada sin importarme nada más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La boca de mamá ataca literalmente la mía, sin que apenas me deje tiempo a reaccionar. Si antes dude poco con Carla, ahora con ella el morbo se convierte en demencia. No sé por qué pero le muerdo el labio inferior suavemente, algo que al principio me sorprende a mí mismo, esperando que ella me suelte alguna bronca de las suyas y lejos de eso ella repite la misma acción conmigo entrando en un juego de lenguas, labios y dientes en bocas y besos frenéticos. No sé cuánto tiempo estamos así, solo cuando mamá se separa, pasa su lengua por sus labios ensalivados y me mira con los ojos vidriosos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Vaya, como besa mi niño! &#8211; dice</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá… &#8211; quiero intervenir en medio de toda la confusión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Schhsss. No digas nada y disfruta el momento &#8211; dice poniendo su índice en mi labio sabiendo que sigo con mis temores.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/284/72466240/72466240_079_c398.jpg" width="460" height="690" />Se gira hacia mi hermana y le pregunta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal hemos salido?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ufff, bien mamá, esto es tremendo. &#8211; responde la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Por qué hija?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder mamá, todo esto es una pasada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nuestra madre no deja que digamos tacos, pero esta vez tampoco reprime a su hija por eso y es que Carla tiene toda la razón, esto es irracional, anormal, extraño, loco… Mamá ríe casi a carcajadas disfrutando de todo, especialmente de nuestro estupor. Desde luego, está totalmente desconocida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué pasa?, ¿Acaso no os gusta? &#8211; dice de pronto con cierto tono de enfado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No hay respuesta de parte de ninguno, simplemente afirmamos con nuestro silencio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gustan mis tetas, Nacho? &#8211; me pregunta mamá de pronto con su cuerpo pegado al mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tardo un rato en contestar mientras mi vista no se separa de ese canalillo maravilloso que forma el sostén tan cerca de mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Creo que es hora de que desenvuelvas tus regalos. &#8211; afirma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por un momento pienso que había algún regalo escondido después de todo este curioso festín, pero no, mamá a donde señala es a sus pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá, pero… ¿quieres decir que…? &#8211; digo señalando su sostén con un movimiento de mis manos hacia los lados dando a entender lo que creo estar entendiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella está totalmente salida, ha bebido demasiado cava y ya no es que esté achispada, es que está como una moto, sino no lo entiendo. ¿No me está pidiendo que le quite el sujetador?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga hijo. ¿Hay que decírtelo todo?, ¿A qué esperas?, ¿No te apetece verme las tetas? &#8211; me incita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo… no…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, sí, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, cariño, qué sé que lo estás deseando, que me las devoras con los ojos. Ya es hora de que las disfrutes en vivo, ya eres mi hombrecito y me apetece mucho mostrártelas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mano de mamá acaricia mi torso desnudo mirándome fijamente a los ojos, algo que hace que sienta un temblor por todo mi cuerpo. Es cierto lo que dice y esas tetas son mi sueño, lo que no acabo es de encajar lo de quitarle el sostén.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ante mi tardanza echa las manos a su espalda mientras las mías continúan sujetas a su cintura. Ella suelta el corchete de su pequeña prenda que queda suelta enganchada entre nuestros cuerpos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero mamá &#8211; le digo sorprendido y algo asustado aunque ella no dice nada, tan solo sonríe pasando su lengua entre los labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Giro mi cabeza hacia Carla esperando ver en su cara un atisbo de cordura o que diga lo que yo ahora pienso, pero no me da tiempo, mi madre se separa ligeramente lo suficiente para que el sujetador caiga al suelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¡Coño!, ¡sus tetas!… las que siempre soñé están ahora pegadas a mi pecho. No puede ser, me cuesta estar viviéndolo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga hija, tú sigue haciendo fotos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero… &#8211; intento preguntarme qué está pasando y cómo mi madre quiere seguir con esta fiesta desenfrenada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú calla y disfruta, cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las fotos siguen saliendo y casi no puedo mirar a los ojos a mi madre, en parte por vergüenza, pero principalmente porque están clavados en sus tetas. Ella se separa un poco más para que yo lo disfrute esa vista. Me sonríe. Miro a Carla, me sonríe también. Debo tener cara de idiota en estos momentos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué te parecen?, ¿Te gustan?, ¿te las imaginabas así? &#8211; pregunta sosteniéndolas entre sus manos a pocos centímetros de mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su sonrisa debe ser el reflejo de la mía. Sus dos enormes tetas están ahora entre sus manos, en vivo y en directo. Me parecen mucho más grandes de lo que había visto ocultas, redondas, ligeramente caídas y con dos grandes pezones rosados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, esto… sí, mucho. &#8211; respondo tartamudeando y con una erección de caballo que no pasa desapercibida en absoluto para ninguna de las dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Jajaja, entonces, tócalas, anda. &#8211; ordena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante pienso que debería serenarme, decir que todo está saliéndose de lo racional, que estamos prácticamente desnudos, decirle que eso no puede ser, que todo esto se le está yendo de las manos. Sin embargo las mías, casi autómatas, agarran cada una de sus tetas y comienzo a acariciarlas, para después amasarlas con todas las ganas. ¡Qué delicia!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá me mira a los ojos y me sonríe, veo que disfruta con mis toques y supongo que también haciéndome feliz a mí en el día de mi cumpleaños, ese que nunca podré olvidar jamás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana sigue con las fotos. Me giro para mirarla y está enfocando mi cara, que imagino debe ser un poema. Yo admiro su cuerpo por enésima vez, ese que antes tuve encima de mí, con su cintura estrecha, la curva armoniosa de sus caderas, ese agujerito que forman sus muslos al llegar a sus ingles y abajo sus piernas cruzadas a la altura de los tobillos con esas sandalias de tacón. ¡Está preciosa!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vuelvo a la faena de seguir acariciando las tetas a mamá como un poseso, ante su risita nerviosa, mientras sus manos siguen sobando al mismo tiempo mi culo. Es una maravilla, me siento más que feliz ahora mismo, sintiendo la tersura y suavidad de esas grandes tetas con las que siempre soñé mientras ella acaricia mi culo poniendo mi polla durísima, si no lo estaba ya. ¿Se puede pedir algo más?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal? &#8211; me pregunta casi susurrándome.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De maravilla. &#8211; respondo sin dejar de amasar esas grandes protuberancias que tiempo atrás me dieran de mamar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ves que bien? Por fin las puedes tocar. Ahora, ¡Quítame las braguitas, cariño! &#8211; dice de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo creer lo que dice, de hecho aunque lo he oído le ruego que me lo repita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué has dicho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Que me bajes el tanga y me desnudes del todo. ¿No te apetece?- dice sin dejar de sonreír.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No puedo hacer eso. &#8211; digo en un momento, que creo es de lucidez, aunque mi polla esté pensando compoletamente lo contrario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo te ayudo, cariño. &#8211; dice al tiempo que sostiene mis manos con las suyas y las pone en sus caderas a la altura del elástico de su tanga para que se lo baje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero, mamá&#8230; ¿Quieres que te las quite y dejarte desnuda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira Nacho, tu regalo de hoy y el de tu hermana también, aparte de estos conjuntos sexys, es enseñaros cosas para que podáis conquistar a una chica y a un chico en el futuro con toda la experiencia que podáis adquirir en el día de hoy, lo digo porque yo fui con total inexperiencia a esa primera vez y así se sufre mucho, es preferible tener ciertos conocimientos… Por ejemplo, ¿Has visto alguna mujer desnuda en vivo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo responder, me cuesta hasta tragar saliva. Ella me mira a los ojos y noto hasta una cara de cierto enfado porque yo no siga sus planes sin rechistar. Hace ese gesto en el que levanta las cejas y ladea su cabeza de forma casi amenazante, esperando con impaciencia mi respuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, mamá, nunca he visto una mujer desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y? ¿No te gustaría verla ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí &#8211; contesto tímidamente y lo cierto es que es lo que más me apetece del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues venga. No seas bobo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás segura, mamá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo estoy segurísima y tu polla, por lo que veo también. &#8211; dice y a continuación agarra mi miembro que se endurece más todavía bajo mi calzoncillo cuando siento su mano aferrándose firmemente a él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/284/72466240/72466240_111_8829.jpg" width="460" height="690" />No sé si habla mi madre o la voz de mi mala conciencia, pero me agacho teniendo justo enfrente el sexo de mi madre que imagino palpitante bajo su tanga. Debe estar igual de excitada que yo, de otro modo no veo que esta barbaridad siga adelante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lentamente arrastro las tiras de esas minúsculas braguitas por los costados de sus caderas. Miro por última vez hacia sus ojos antes de continuar y ella sólo se limita a sonreír confirmando que continúe con la operación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Muy bien, hijo! &#8211; me anima. &#8211; Tu Carla, sigue con las fotos o mejor haz un vídeo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo sigo a lo mío y comienzo a deslizar hacia abajo la última prenda que cubre el precioso cuerpo de mamá hasta que descubro el comienzo de los pelitos de su pubis. La braguita se va enrollando lentamente con mis dedos a medida que bajo por sus muslos. No sé por qué pero en un principio no miro directamente a su sexo, no puedo hacerlo, solo atiendo a como baja por sus piernas eso pequeño tanga que por cierto veo que brilla en su interior, algo que corrobora lo que pensaba antes: Mamá está mojada y muy cachonda. Saco la prenda por debajo de sus tacones y se queda completamente desnuda frente a mí, mientras yo sigo agachado. Intento levantarme, pero ella sostiene fuertemente mi cabeza, lo que obliga a que mi vista se detenga justo ahí, frente a su precioso sexo. Ella quiere que disfrute de esa visión. Veo que se ha recortado los pelitos de su pubis y una larga tira se pierde hasta llegar a cada lado de los labios que se muestran brillantes. Abre ligeramente las piernas y puedo ver más de cerca y con todo lujo de detalles cada forma de esos pliegues, la largura de su rajita, los labios mayores, menores, el botoncito del que tantas veces oí hablar. Un sexo inflamado, tantas veces soñado y ahora delante de mis narices. Puedo sentir su olor, el embriagador aroma que fluye de su sexo esplendoroso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y bien? ¿Te gusta el primer coño que ves?- me pregunta sin dejar de sonreír.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No respondo. A estas alturas me estoy acostumbrando a oírle decir a mamá esa palabra, de hecho me gusta que lo llame así, porque es un señor coño, una de las cosas más bonitas que he visto jamás. Miro a sus ojos, para después seguir admirando ese sexo en vivo. Ella ayuda abriendo un poco más las piernas y con sus pulgares separar los labios mayores, para hacerme descubrir la puerta que conduce al paraíso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me invita a levantarme y me da un largo abrazo. ¡Mi madre está desnuda abrazándome!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ahora te toca desenvolver el otro regalo. &#8211; dice señalando a Carla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miro hacia ella y la veo sonrojada de nuevo, supongo que está muy cortada con todo, pero igual de cachonda que su madre, no hay duda. ¿No será verdad que mi segundo regalo es ver a Carla desnuda? ¡Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, hija, acércate, deja el móvil sobre la mesa &#8211; le indica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla deja la cámara sobre la mesa apuntando hacia donde yo estoy, creo que sigue en modo grabación. Mi hermana se acerca lentamente. Me gusta ver como se menean sus caderas al hacerlo y yo continúo abrazado a mamá, sosteniendo su cintura, acariciando gran parte de sus caderas, los costados de sus pechos. ¡Estoy en la gloria!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te apetece desenvolver tu segundo regalo, Nacho? &#8211; me invita mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro. &#8211; digo eufórico, casi sin pensar, pero es que el impulso me mueve más que mi sentido común. Mi respuesta ha gustado a Carla que sonríe mientras se sitúa frente a mí con sus piernas muy juntas mirando al suelo. Es una diosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Date la vuelta, cariño &#8211; ordena a su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Veo la espalda preciosa de mi hermana y su culito en el que se cuela la fina tela de su tanga. ¡Qué pasada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga hijo, ahora suéltale los corchetes del sujetador. Esa es la primera lección que debes aprender y no todos los chicos tienen soltura en eso. Cuando estés con tu novia, alucinará si sabes despojarle de esa prenda con habilidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y ¿tú Carla?, ¿Dispuesta a mostrarle a tu hermano tu hermoso cuerpo? &#8211; pregunta mamá retirando la melena de la su hija mientras esta asiente tímidamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis manos temblorosas se aventuran con los corchetes. Estoy como una moto en todos los sentidos y miro a mamá que me sonríe a mi lado, animándome e indicándome cada paso. Logro soltar uno con cierta dificultad, pero el segundo me resulta más sencillo. El sujetador sale disparado hacia delante y mi hermana baja sus brazos ayudando a que la prenda caiga al suelo. No los veo, pero me los imagino. Al principio, creo que instintivamente se tapa los pechos con cierta vergüenza, pero después, el giro que da sobre sí misma, es muy lento, pausado, me da la impresión que muy ensayado, haciéndome sentir más que feliz por ese momento que es el que siempre tuve en mis fantasías y ahora es pura realidad. Carla sonríe observando mi reacción ofreciéndome una vista impresionante de unas tetas perfectas, redondas y que por cierto, son mucho más grandes de lo que aparentaban con la prenda puesta. No tanto como las de mamá, por supuesto, pero de una medida y forma que se me antojan perfectas. Instintivamente comparo las tetas de ambas y mamá sonríe cuando exploro su cuerpo desnudo de arriba a abajo. Después vuelvo la vista a los ojos de Carla y a su sonrisa, que parece que está invitándome al pecado. La aureola es más pequeña que la de su madre y de color marrón. Su pezón se ve erguido, lo noto duro sin tocarlo. Confirmo que la belleza de mi hermana es fuera de serie y esas tetas tampoco se borrarán de mi mente mientras viva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora, la última prenda. – me anima mamá señalando el pequeño tanga que porta su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Parece que Carla siente de nuevo cierto rubor, pues sus mejillas se tornan encarnadas y sostiene con mucha vergüenza sus braguitas por los costados intentando guardar la compostura y su secreto más íntimo. En ese momento mamá aparta las manos de Carla, pero ella la detiene sosteniendo sus muñecas durante unos segundos. Entonces, incompresiblemente, nuestra madre se lanza a por la boca de su hija y le planta un morreo de alucinar. La una desnuda y la otra a punto de estarlo entran en un abrazo acompasado por caricias y un increíble intercambio de labios, lenguas y saliva. ¡Wow!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo estoy que no me tengo en pie, viendo a mi madre despelotada, acariciando los pechos desnudos de su hija y mordiendo sus labios y metiendo su lengua hasta la campanilla. La escena lésbica que forma parte de mi repertorio porno en mis noches más locas, pero ahora en vivo y de la mano de mi madre y mi hermana. Tras un beso largo, se separan me miran expectantes. Ambas están excitadas, se nota en el brillo intenso de sus ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos Nacho, ayúdame. &#8211; dice mamá sosteniendo el tanga de Carla por uno de sus costados, dispuesta a bajárselo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/284/72466240/72466240_099_e7eb.jpg" width="460" height="690" />Carla está muy cortada, lo noto en sus gestos, aunque también imagino que muy excitada, es evidente, pero le puede la idea de mostrar su cuerpo desnudo ante mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué te pasa mi amor? &#8211; le dice mamá retirando un mechón de su pelo que cubría parte de su cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que… mamá, es la primera vez que me quedo desnuda delante de un hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Reconozco que me considere por fin un hombre y no el niñato que siempre dice que soy. Mi pecho se hincha y me doy cuenta de que está con su vista clavada en mis abdominales. Sin duda le gusta lo que ve. Pues yo, ni te cuento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me cuesta creer que la visión de ese cuerpo no haya sido disfrutado por nadie, me siento más dichoso y afortunado sabiendo que seré el primero en admirarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esta es otra de las razones por la quería que hicierais esto. La primera vez es cortante y es preferible que sea en una clase práctica como esta. Además, también es importante que lo tengas en cuenta, hijo… &#8211; interviene mamá con su precioso cuerpo desnudo a mi lado, hablando con total naturalidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿El qué? – pregunto contrariado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues que las mujeres somos más indecisas a la hora de mostrar nuestras intimidades, tendrás que ser cauto y no agobiar a la chica que tengas delante, ser considerado, caballeroso, cariñoso y sobre todo paciente. Ahora, para que ella no se sienta tan cortada, invítala con dulzura a que se dé la vuelta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Agarrado a la cintura de mi hermana la muevo con delicadeza y ella se queda de espaldas a mí. Su precioso culo está ante mi vista. Mamá me hace una seña para que sostenga uno de los costados de su braguita a la altura de su cadera derecha y ella hace lo propio en la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora, bájala, despacio. Disfruta del momento y haz que ella también lo sienta. Es muy importante que nunca tengas prisa en desnudar a una mujer &#8211; me explica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así lo hacemos, ayudado por los consejos y la mano de mamá, uno por cada lado, tiramos hacia abajo y esa braguita de tanga, que apenas hace unos segundos estaba insertada en la rajita del culo de mi preciosa hermana ahora se está deslizando por sus muslos y en un abrir y cerrar de ojos está en el suelo. Se nota igualmente cierta humedad en la prenda y no es para menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Observo el culo desnudo de mi hermana y lo veo divino, entonces ella levanta un pie y luego el otro, pero al hacerlo la pequeña prenda queda enganchada en uno de sus finos tacones. Se tiene que apoyar en mi hombro y ese momento es flipante. Su pierna está flexionada para poderse quitar la braguita del todo. Su teta está ligeramente caída dejando una vista alucinante que también quedará grabada en mi memoria, pero más aún la de su coñito que se muestra por detrás como una fruta jugosa… ¡apetitosa!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá se da cuenta de esa visión que me ha dejado tan impactado y ordena a continuación a su hija girarse hacia nosotros que seguimos agachados, para ayudarla a desenganchar esa pequeña prenda. No puedo creer lo que veo. El chochito de Carla está completamente rasurado, sin un pelito, se ve claramente la raja brillante y se nota mucho más cerrado que el de mamá, pero tanto o más maravilloso que el de esta. ¡Un coño precioso!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por un momento los tres permanecimos callados esperando a que nuestra profesora de esa noche dé el siguiente paso, porque todos sabemos que aquello es el comienzo de algo muy especial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Has visto Nacho que guapa está tu hermana? &#8211; me pregunta mamá agachada a mi lado, señalando esa rajita preciosa e invitando a su hija a abrir ligeramente las piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Alucinante!- contesto y al hacerlo agarro mi polla ya que necesito tocarme para verificar que sigo vivo. Veo que mi reacción ha gustado a Carla, pues suelta una risita nerviosa, imagino que muy excitada y orgullosa de ofrecerme su desnudez y ese chochito tan deseado que me parece el más bonito del mundo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hemos rasurado todo muy bien, ¿has visto, hijo?, exclusivamente para tu cumpleaños. ¿Te gusta ese regalo? – añade mi madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder… mucho! &#8211; añado eufórico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora tócale las tetas a tu hermana. Hazlo con suavidad y así vas aprendiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No doy crédito. Tocar una teta a Carla una semana antes hubiera sido un bofetón como poco en mi cara. Ahora, la admiro, la veo allí desnuda mirando al suelo, muerta de vergüenza pero dispuesta a recibir mis caricias. Entonces me decido, me voy levantando para dibujar cada una de las curvas que forman sus caderas y su cintura. Termino de incorporarme hasta quedar a su altura. Nos miramos a los ojos y después acaricio esos pechos, suaves y divinos, mientras ella apoya su boca en mi hombro. La oigo respirar entrecortadamente. Tenerla desnuda es demasiado y no abarco a acariciar sus tetas su culo, sus muslos… pero no me atrevo a tocar ese coño que me ha impactado tanto. Creo que no está preparada ni tampoco yo del todo, aunque ganas, evidentemente no me faltan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ellas lo tienen todo planeado, tanto que me asusta, porque justo en ese momento mamá nos separa sabiendo que no quiere que se rompa la magia, tan solo acaricia ella la piel de su hija ofreciéndome esa visión tan bonita, mientras las tengo delante despelotadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No todas las mujeres que veas desnudas serán tan bonitas como esta &#8211; me dice mamá acariciando las caderas de su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Desde luego. – afirmo, admirando su gran belleza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Es totalmente cierto. Mamá es una mujer madura, preciosa, con unas curvas que desearían muchas jóvenes, pero es que mi hermana se sencillamente espectacular, si ya lo es vestida, desnuda es la cosa más bonita que se pueda soñar. Me entretengo en observar ese cuerpo mientras mamá no pierde detalle de nuestras reacciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación se junta al cuerpo de su hija para volver a fundirse en un abrazo, esta vez, ambas desnudas y me lanza su siguiente orden:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Grábanos, Nacho!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con mis manos todavía temblorosas de tanta sensación, recojo el móvil que está sobre la mesa y sigo las instrucciones de mamá, que ahora veo abrazada a mi hermana. Están espectaculares… tan solo ataviadas con sus zapatos de fino tacón. Grabo el vídeo mientras ellas comienzan a morderse los labios, a juguetear con sus lenguas, están acariciando sus espaldas, sus pechos, sus caderas…. Esto es demasiado. De nuevo la escena lésbica de las que me vuelven loco en el ordenador y ahora en vivo y en directo, protagonizada por mis dos musas masturbatorias. No sé dónde mirar, porque cualquier resquicio, cualquier curva, cualquier escena es superior a la anterior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me fijo bien en ellas y me siento dichoso y orgulloso de tenerlas. Por un lado mi madre con ese perfil curvilíneo lleno de redondeces que invita a comérsela, con un culo grande y esas tetas de la misma proporción, acompañado de unas piernas robustas. Por otro lado mi hermana, mucho más delgada, con menos pecho, pero con una silueta muy bien delineada, provista de unas piernas adorables, largas y acabadas en esas sandalias tan bonitas. Y lo asombroso es el culito, tan redondo, tan respingón, digno de la capitana del equipo de vóley que ahora solo yo tengo el privilegio de disfrutar y además ¡completamente desnuda! Voy girando alrededor de ambas bellezas, grabando esa erótica y cachonda escena mientras mi polla no deja de dar espasmos, deseosa de entrar en juego. ¿Lo logrará?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mano de mamá se aferra al culo de Carla y separa sus cachetes cada vez. Carla abre la boca, parece que con la intención de protestar, pero al hacerlo la lengua de mamá entra en acción y se cuela de nuevo en su boca con todas las ganas. Mi mano se va directamente a sobar mi paquete, que está que revienta. Me acaricio suavemente ante esa increíble actuación de dos hembras calientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Has sacado todo Nacho? &#8211; pregunta mi madre volviéndose hacia mí y recogiendo con su lengua la saliva que ambas se han intercambiado con fruición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, mamá. &#8211; respondo acariciando instintivamente mi polla aprisionada bajo mi única prenda y ese gesto a ellas parece gustarles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y tú cariño? ¿estás cachonda? &#8211; le pregunta a mi hermana mesando su cabello y acariciando su culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mucho, mamá! &#8211; responde la otra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ves hijo? Así es como se calienta a una mujer. ¿Te has fijado? &#8211; me pregunta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá… todo esto… &#8211; digo yo todavía alucinado con este sueño de la noche del sexo, del placer, de la depravación más absoluta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Todo esto… ¡No acaba más que empezar, hijo mío!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/284/72466240/72466240_077_b48f.jpg" width="776" height="517" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi madre, mi hermana y la fiesta de cumpleaños 2&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Aug 2021 14:22:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO 2 (El regalo) Después de tanta tortura pero ¡bendita tortura!, al sentir de lleno los cuerpos de mi madre y de mi hermana, primero sus respectivos culos sobre mi regazo y después bailando con ellas aquella música tan seductora es algo que me tiene realmente loco. Aprovecho para acariciar zonas impensables días atrás en el cuerpazo de mi madre. No me atrevo a tocar el culo directamente pero sí que rozo muy cerca. − ¿Qué tal te lo estás pasando hijo?, ¿Te gusta tu fiesta de cumpleaños? &#8211; me pregunta al oído juntando aun más su cuerpo al mío. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CAPITULO 2 (El regalo)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de tanta tortura pero ¡bendita tortura!, al sentir de lleno los cuerpos de mi madre y de mi hermana, primero sus respectivos culos sobre mi regazo y después bailando con ellas aquella música tan seductora es algo que me tiene realmente loco. Aprovecho para acariciar zonas impensables días atrás en el cuerpazo de mi madre. No me atrevo a tocar el culo directamente pero sí que rozo muy cerca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal te lo estás pasando hijo?, ¿Te gusta tu fiesta de cumpleaños? &#8211; me pregunta al oído juntando aun más su cuerpo al mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muy bien, mamá. Está todo genial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella sonríe victoriosa por mi respuesta pero al tiempo parece disfrutar con la erección que yo intento disimular a toda costa y que le roza cada dos por tres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá dice de servir un café y para proceder, según comenta, ¡por fin! a la entrega de mi regalo, ese por el que antes estaba tan impaciente, aunque ahora mi mente está francamente en otro lugar, solo ve culos y tetas por todas partes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/165/67882438/67882438_088_b764.jpg" width="460" height="690" />Mi hermana, como siempre, se encarga en la cocina del café y mi madre se sienta a mi lado en el sofá cruzando sus piernas y pasando su mano por mi pierna. Comienza en la rodilla y va subiendo lentamente. Nuestras miradas se cruzan y mis ojos no pueden evitar perderse en ese sexy canalillo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué mayor estás ya, hijo! &#8211; dice pellizcando con sus dedos mi muslo por encima de mi vaquero. &#8211; Ya tengo un hombretón en casa. No sabes cuánto he esperado este momento. Estoy muy orgullosa de ti. Bueno, estoy muy orgullosa de los dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá siempre sabe como animarnos y halagarnos, pero además de una forma que estimula a cualquiera, porque lo hace siempre con tanto cariño… pero es que hoy además, la veo como muy cariñosona, muy melosa. Mi vista vuelve a recorrer esas curvas impresionantes que marcan su ceñidísimo vestido y sobre todo el escote, que es un hermoso valle de piel morena que forman sus dos prominentes pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Se te van los ojos &#8211; dice ella de pronto, descubriéndome.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, esto… no.- respondo cortadísimo al verme pillado en una de mis miradas libidinosas a sus tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No seas tonto, hombre, es normal. Eres un hombre ya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De verdad, Nacho, es normal. Ya no eres el niño que mamaba estos pechos cuando era un bebé – añade cogiendo sus dos tetas y amasándolas de forma que provoque un estremecimiento por todo mi cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella lo dice como si en este día fuese el cambio de mi vida y hubiese pasado de niño a hombre en un instante. Es verdad que he cambiado en poco tiempo, pues hace bien poco que no había mirado a mi madre como una mujer, desde el punto de vida sexual, pero de un tiempo a esta parte, ya no es solo una madre, sino que irradia mil y unas sensaciones difíciles de controlar, gracias a su sensualidad y una belleza escultural, que me tiene idiota perdido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo cierto es que mi madre está demasiado buena, ella lo sabe y sabe también como sacarse partido con su forma de vestir. Su gran altura le ha permitido mostrar sus piernas en ceñidísimos vaqueros o en vestidos ajustados como el que lleva hoy. Aun recuerdo la paja que me hice la semana pasada cuando la vi con una falda de cuero nueva. Estaba impresionante con aquellas piernas interminables. En casa también viste con ropa más cómoda, pero a mí me sigue pareciendo sexy, con sus vestidos veraniegos tan livianos, sus batitas, pero es que hoy, en esta noche tan especial, está resplandeciente, tan sexy, tan ceñida&#8230; y yo bastante salido, para qué engañarnos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estoy guapa? &#8211; me pregunta de sopetón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esto… claro… &#8211; respondo titubeando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos hijo, ya sé que te he puesto nervioso y que te has empalmado. No soy tonta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Joder, con esa frase me deja pillado del todo. Ya imaginaba que ella se hubiera podido percatar de mi polla dura bajo su culo o pegada a su bajo vientre durante el baile, pero claro, otra cosa no podía ser. Lo extraño es oírla decir eso, con tanta jovialidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mamá, perdona, pero es que no pude evitarlo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te preocupes, es normal. Estás en la edad. Además, me alegra despertar a esto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nada más decir esa frase, pasa su mano por mi paquete y lo agarra suavemente. Sí…. sí, estoy mirando su mano y no acabo de creerlo, pero sus dedos se aferran a mi polla por encima del vaquero y aprietan suavemente. Tardo en reaccionar y es que me parece increíble a pesar de estar viviéndolo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mamá! &#8211; digo yo más como sorpresa que como queja y ella retira la mano para no incomodarme más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No seas tonto, ya te digo que es normal que estés así, ya eres un hombre y te parezco una mujer atractiva ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esto… sí, claro mamá, estás guapísima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias hijo, me gusta que me lo digas y por cierto, me lo dices muy poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, pues eso. Eres muy guapa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero&#8230; ¿Estoy buena todavía?, ¿Soy una mujer follable?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mamá! – reclamo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos Nacho, no te cortes ahora. Solo dime si tu madre está buena o no.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sabes que sí. Los hombres están locos contigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ah sí?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No me digas que no te das cuenta que levantas pasiones?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno sí que me doy cuenta que me miran pero no sé hasta qué punto eso puede levantar otras cosas – añade arañando levemente el dibujo que forma mi polla bajo el vaquero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No soy el único, cuando voy contigo todo el mundo se te queda mirando el culo, el escote, las piernas. Eres una madurita muy sexy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su blanca sonrisa sale otra vez a relucir contenta por ese comentario mío, pero es que es cierto, todos los tíos andan embobados con ella, desde sus compañeros de trabajo, nuestros vecinos, muchos familiares y amigos alucinan con esa belleza tan bien conservada de mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, estas tetas ya están algo caídas &#8211; añade sosteniendo en sus manos sus prominentes pechos. Aquello produce un cosquilleo raro en mi entrepierna que sigue teniendo una empalmada que creo que me va a durar toda la noche. Parece que ella adivina mis pensamientos y me sonríe mirando una vez más hacia mi paquete.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/165/67882438/67882438_040_edcf.jpg" width="460" height="690" />En ese momento aparece Carla en escena con la bandeja de las tazas y con la cafetera echando humo. Mi mirada va ahora a ese otro cuerpazo que tengo en casa. Sus andares me parecen tan sensuales y es que con ese ajustado vestido, sus largas y bien delineadas piernas, sus curvas un redondísimo culo, acompañado de un dulce rostro, la convierten en una mujer espectacular. Hoy, además, está aún más explosiva que nunca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y tu hermana? &#8211; me pregunta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mi herma, ¿Qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué si está buena?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tardo en responder y Carla, mientras posa la bandeja sobre la mesita se queda un rato observándome a la espera de mi comentario al respecto. No sé, puede que el vino, que el ser ya un adulto o tener a mis chicas tan apabullantemente hermosas pero me lanzo por fin, dejando las dudas y miedos atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí que está buena, mamá&#8230; mucho además. – afirmo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambas ríen, pero noto a Carla un rubor en sus mejillas impregnadas de ese tono rojizo que la hacen más deseable todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tiene unas piernas de ensueño y larguísimas – añade mamá acercando su mano y subiéndola por sus muslos hasta colarse por debajo de la faldita de su vestido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla se gira nerviosa y se siente algo cortada después de servir los cafés, pero lo que dice mi madre es cierto, mi hermana es un bellezón, con un culo redondo precioso y unas piernas largas y muy bien formadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira que finas, Nacho. &#8211; me dice mamá invitándome a que acaricie las piernas de mi hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Subo la mirada y veo que Carla no parece molestarle que lo intente y aun con cierto temor acerco mi mano a sus piernas. Acaricio su gemelo derecho y noto su suavidad de unas piernas finas y bien depiladas. Mamá me observa expectante y en su mirada noto que me incita a subir más. Lo hago temeroso y subo hasta la mitad del muslo percibiendo aun más suavidad en esa parte. Nunca antes había tocado así a mi hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No son finísimas? &#8211; me pregunta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muchísimo &#8211; respondo alucinado mientras mi hermana sonríe allí de pie de espaldas a nosotros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tócalas por dentro, verás que son aún más suaves.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así lo hago y compruebo por primera vez, como puede llegar a ser una piel de terciopelo en la cara interna de los muslos de mi hermana, haciendo que mi polla pegue otro de sus espasmos bajo el pantalón. Me recreo tocando esa parte y subiendo hasta bien arriba, no llegando al “punto crítico” pero sí excesivamente cerca. Me parece oír un ronroneo por parte de mi hermana al tocarla ahí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se sienta de pronto a mi lado y me da un beso en la mejilla. Hoy está más cariñosa que nunca. Jamás la había visto así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, y ¿mi regalo? &#8211; digo de nuevo impaciente, intentando apaciguar los ánimos que los veo demasiado “calientes”. Lo cierto es que también estoy intrigadísimo con saber de qué se trata.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué impaciente! &#8211; apunta mamá &#8211; verás, es algo muy especial Nacho… y recuerda que es un regalo para los dos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo primero que pasa por mi cabeza es que se trata de un portátil o algo así, y que tendré que compartirlo con Carla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Quiero que sea el regalo especial para vosotros. &#8211; dice señalándonos a ambos con su dedo. Aunque hoy sea la mayoría de edad de Nacho, es como si fuera la de los dos, porque para mí hoy habéis dejado de ser mis niños. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No entiendo nada, pero Carla sabe sin duda de qué está hablando y noto muchos nervios en su mirada y en su risita que diría, suena histérica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ¿pero es algo para Carla y para mí? &#8211; pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/165/67882438/67882438_046_be88.jpg" width="460" height="690" />− Sí, ella no tuvo un gran regalo en su cumple de los 18 ¿recuerdas?, fue algo de ropa, pero hoy que los dos sois mayores, tendréis vuestro regalo de adultos en conjunto. Aunque Carla ya lo sabe y le gusta, estoy segura de que a ti también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué es? – le pregunto a Carla, para que me adelante algo, pero ella desvía la mirada nerviosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por más que pienso, no adivino de qué demonios habla mamá. Por mi cabeza pasa la idea de que nos ha comprado un coche y lo compartiríamos una vez que saquemos el carnet, algo muy de adultos, ¿no?, pero me da que debe ser otra cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sonrío cuando mi madre estira su mano y saca un paquete de debajo del sofá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Aquí tienes – me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Extiende el paquete, no muy grande, por lo que deduzco que para nada es la consola y mucho menos el portátil. Por su textura, parece algo de ropa. Me maldigo con mis imaginaciones, pero más todavía cuando rompo el papel nerviosamente para descubrir que me han regalado ¡un calzoncillo!, sí, uno tipo bóxer de color azul marino.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias &#8211; digo bastante decepcionado y con cierto retintín de protesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi madre se ríe a carcajadas, cuando ve mi cara de sorpresa. Y dirijo mis ojos a Carla que parece pasárselo también muy bien tapando su boca partiéndose de risa. Todavía no sé si es una broma o es realmente el regalo que han elegido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No te gusta? &#8211; pregunta mamá sin dejar de reír.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro. &#8211; respondo con mi sonrisa más forzada</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es de la marca esa que siempre me pides. Lo escogió tu hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es muy chulo, mamá pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Esperabas otra cosa? &#8211; interviene mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No respondo, pues en ese momento pienso que estoy siendo muy egoísta y un criajo caprichoso. La verdad es que con el homenaje que me estoy llevando tengo más que de sobra, para que me vea siendo un puto materialista. Sonrío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vete a tu cuarto y pruébatelo. &#8211; añade.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ya me lo probaré mañana, mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No. Ahora. Vete a tu cuarto y te vienes con él puesto y te decimos como te queda. &#8211; impone seria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero, ¿Qué salga con él Ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te da vergüenza? Ya te hemos visto en calzoncillos o en bañador muchas veces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/165/67882438/67882438_030_7e15.jpg" width="460" height="690" />Yo flipo, ¿pues no quieren que me ponga el slip y vuelva tan solo con él puesto para hacer un pase de modelo? Me levanto y voy a mi habitación pensando que quizá allí hay otra sorpresa y por eso mi madre está tan vacilona y tan intrigante. Una vez más me llevo la decepción cuando descubro que en mi cuarto no hay nada nuevo ni ningún tipo de regalo escondido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En fin, me despojo de la ropa, la pongo sobre la cama y me miro desnudo al espejo. Joder sigo con mi erección de caballo y creo que no se me va bajar en toda la velada. Sin duda que las chicas lo han tenido que notar, pero realmente no parece importarles a ninguna de las dos. Acaricio una vez más mi polla, observándome frente al espejo y pienso que lo mejor es hacerme una paja y bajar esta calentura que me tiene torturado, porque si no, no podré calzarme ese bóxer azul.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga, tardón. &#8211; oigo decir a mi hermana dando con sus nudillos en mi puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Coño, no me la voy a poder pelar con tranquilidad. Bueno, lo intentaré esta noche y será una paja memorable recordando todo lo que ha acontecido esta extraña y maravillosa velada. Me pongo los calzoncillos que son bastante ajustados. Por un momento pienso que se han equivocado de talla, pero después al girarme frente al espejo me doy cuenta de que son unos bóxer muy marcados, que por cierto, me quedan bastante bien, todo sea dicho. Me miro de nuevo a la imagen del espejo y veo que mi polla está muy gorda. Ya no sé qué hacer para bajar tanta tensión. Decido pensar en otra cosa, en algo desagradable y tras varios segundos, me concentro y al fin salgo cortado al salón donde me esperan impacientes mis dos chicas. Me da corte que me vean en gayumbos, hoy sobre todo, porque no sabré reponerme de otra erección. Ambas están juntas sentadas en el sofá, extraordinariamente sexys, mostrando sus mejores atributos, labios ardientes por aquí, piernas interminables por allá, canalillo más que sugerente por otro lado&#8230; Aplauden nada más hacer yo la entrada, ataviado únicamente con aquel bóxer ajustado y mi polla morcillona remarcada bajo la tela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Guau! &#8211; grita mi madre poniéndose en pie y aplaudiendo nerviosamente. Carla se pone a su lado y le dice algo al oído, probando la risa de ambas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé lo que se han dicho, pero me gusta la forma en cómo me miran. Me siento realmente halagado y les sonrío a ambas, agradecido por ese regalo, que estaba seguro causaría sensación. Ellas están espectaculares y han conseguido impactarme desde el primer momento, ahora soy yo el que se siente admirado con mi prenda íntima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te queda genial, Nacho. Como un guante- dice mamá &#8211; ¿verdad Carla?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, está muy bueno &#8211; añade tímidamente mi hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nunca antes me había dicho Carla tal cosa, incluso podría haberse reído de mí o decir alguna barbaridad de las suyas, sin embargo noto su sinceridad al decirlo. Me siento el centro de las miradas, corroborado por sus piropos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ahora te vamos a enseñar los nuestros. &#8211; dice de pronto mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Los vuestros? &#8211; pregunto intrigado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, nosotras también nos hemos comprado ropa interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio? – vuelvo a preguntar intrigado no creyéndome que me vayan a enseñar sus conjuntos de lencería allí mismo. Me sonrío a mí mismo creyendo que eso sería otro sueño sin cumplir, pero intento ser realista pensando que eso no puede ser.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, amor, ya te dije que hoy hay regalos compartidos. &#8211; añade mi madre con su blanca sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella pasa sus manos por los tirantes del vestido y de la forma más sensual que jamás haya podido imaginar, empieza a hacerlo correr hacia abajo lentamente y sin dejar de mirarme. Si no fuera mi madre, diría que el regalo es un striptease en toda regla. ¡Joder con mi madre! Estoy flipando pues está totalmente desconocida esta noche.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/165/67882438/67882438_114_6a73.jpg" width="460" height="690" />El vestido ha caído hasta el suelo y alucino al ver a mi madre con un tanga blanco minúsculo, cubriendo lo justo y mostrando la mayor porción de carne que le haya visto jamás. En la parte superior dos parches pequeños apenas cubren la aureola de sus pezones y cuando vuelvo a mirar a su entrepierna veo un triangulito que tapa un pubis en los límites más limitados. Decir impresionante es decir poco, es algo increíble, mamá es ahora una de esas tías con las que tantas veces me he pajeado en las páginas de internet, con tangas diminutos, pero coño, esta es mi madre y por cierto no tiene nada que envidiar con todos esos pibones con los que yo me divierto algunas noches en la pantalla de mi ordenador. Sus enormes tetas que parecen salirse y aquel triangulito que tapa lo mínimo… Con sus tacones, sus piernas parecen más esbeltas y torneadas. Esa imagen será difícil de olvidar mientras viva…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se da la vuelta muy coqueta y muestra su grandioso culo con aquella braguita tanga que se cuela literalmente entre sus cachetes enseñando la redondez de un trasero que no ha perdido la forma en absoluto. Un culazo en toda regla que debe serla envidia de sus compañeras de gimnasio. Nunca jamás había visto el culo a mi madre, así, en vivo y en directo y ahora&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vienen a mi mente los momentos en que he podido ver a mi madre en bañador, con algún bikini o incluso en casa cuando la he pillado fortuitamente con sus braguitas de algodón, pero es que ahora, ese conjunto de lencería es una invitación al pecado más absoluto. Muestra casi más de lo que cubre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos Carla, ahora tú. – ordena mamá entonces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Alucino. Mi hermana se pone en pie y tras sonreírme baja un tirante de su vestido por sus hombros, luego el otro y con cierta dificultad, pues la prenda está muy pegada a su cuerpo. Me mira y vuelve a mostrarme su blanca sonrisa, después giro la cabeza para volver a ver a mi madre que se está colocando el tanga para tapar algo que cualquier pequeño movimiento pueda dejar al aire. Vuelvo la vista hacia mi hermana que va deslizando ese vestido que siendo tan ceñido le obliga a tener que mover sus caderas para ayudarse a bajarlo. No lo hace con el erotismo de mamá, desde luego, pero estoy igual de alucinado ante ese extraordinario espectáculo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando por fin cae al suelo el vestido, vuelvo a flipar al descubrir ante mis ojos el hermoso y perfecto cuerpo de Carla que está cubierto por un minúsculo conjunto rojo de sostén y tanga, del mismo color que su vestido que está ahora está a sus pies. Al igual que mamá, esas mini prendas cubren escasamente sus pezones en la parte de arriba y por debajo es también tan reducido como el de mi madre, creo que incluso más, pues es un cuadrado que hace que se vean las ingles de Carla a la perfección, cubriendo únicamente su pubis o más bien su rajita, porque el pubis casi se adivina. El cuerpo de Carla es perfecto en su conjunto y aunque ya lo he visto en bikini un montón de veces y alguna vez en ropa interior, pero ahora, con ese conjunto tan sugerente, esas sandalias de fino tacón y una noche tan increíble, hacen que sienta un temblor por todo mi cuerpo. Me encanta su cintura fina, esas caderas tan bien puestas, sus pechos mucho más pequeños que los de su madre, pero igual de bonitos, me parece una imagen de la chica de mis sueños y creo que en este momento ambas lo son.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Date la vuelta, cariño, que te vea bien tu hermano &#8211; propone mamá sosteniendo su mano en lo alto y obligándola a girar sobre sí misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla está roja como su tanga, pero preciosa, cuando se da la vuelta y veo su culo casi me da algo. El culazo de Carla, ese trasero perfecto que es la envidia de mis amigos y que en muchas ocasiones he podido admirar en vaqueros o en leggings, incluso en bragas, pero está ahora con un tanga de esos de tira fina que muestra su carne al completo. No tiene marcas, por lo que deduzco que toma el sol desnuda y eso me hace preguntarme, ¿Donde? ¿Por qué no me entero yo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal? Te has quedado mudo &#8211; apunta mamá sonriente ante mi atónita mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo responder, primero porque no sé qué decir, pero segundo porque mi boca y mi garganta están secas, así que casi suelto un suspiro en forma de bufido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Veo que muy bien, jeje.- dice al fin ella señalando el bulto que muestra mi nuevo bóxer casi apuntándolas a ellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No me percaté en absoluto que durante la exhibición de mi hermanita, mi polla hubiera crecido a tope bajo la tela de mi nuevo slip. Me tapo como puedo la tremenda empalmada intentando ocultar algo que se ve a todas luces enorme, como si estuviera más grandiosa que nunca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi madre se acerca hacia mí con esos andares me parecen súper eróticos cuando alza los pies con sus tacones altos y sus muslos y tetas botando a cada paso, en los que por cierto parece que sus tetas van a salirse de su prisión en cualquier momento. A todo esto mi polla sigue pletórica ante esa visión. Mamá retira mis manos de mi entrepierna y las coloca a ambos lados de mi cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hijo, no te apures, eso que sientes es normal. Dos mujeres vestidas sexy con esta bonita ropa interior y tacones es algo a los que pocos se pueden resistir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">“Dos mujeres en ropa interior” es una expresión que no concuerda con la realidad. Yo diría que dos mujeres monumentales en dos reducidísimos conjuntos de lencería que cubren poco más de lo que la imaginación no pueda desvelar porque si se descuidan un poco acabarán enseñándolo. De nuevo mi polla saluda con un espasmo y ellas se miran y sonríen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El tanga blanco de mamá realza todas sus curvas y exhibe un cuerpo moreno, pero es que el tanga rojo de Carla, es también una bomba de relojería. Ya no sé a dónde mirar, porque ambas me tienen trastornado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi madre está muy cerca, tanto que casi puedo notar su calor y mi polla se resiste a bajar a pesar de que yo intento poner cordura, pensando que incluso aquello no está sucediendo realmente y pueda ser fruto de una alucinación. Ella sonríe y mis ojos vuelven a admirar ese cuerpo medio desnudo, cuando me dice:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira Nacho, hoy ya no eres un crío, eres mayor de edad. Tienes a dos mujeres que se han vestido para la ocasión de forma muy atrevida y ahora las tienes delante con estas prendas, es lógico que tengas esa erección. No quiero que sientas vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación pasa su mano ligeramente por mi miembro acariciándolo por encima del calzoncillo. Ahora no es mi polla la que ha dado un respingo, sino yo por entero, casi cayéndome hacia atrás. Ella amplía su sonrisa al tiempo que acaricia suavemente mi pecho con sus manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Quiero que hoy ambos experimentéis las sensaciones de ser mayores de verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo entender nada de lo que me estaba diciendo, tan solo veo que mi madre, medio desnuda, está a pocos centímetros de mí provocando unas sensaciones rarísimas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos a abrir la botella de cava. Tráela de la nevera, Carla. &#8211; ordena mamá sin que yo pueda mover un músculo, salvo mi polla que está pletórica y juguetona bajo mi bóxer. Si me descuido saldrá el glande por la parte superior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/165/67882438/67882438_110_7869.jpg" width="460" height="690" />Me pasmo una vez más con mi hermana y sus andares cuando acude a la cocina en busca de la botella de cava y mi vista se pierde en ese cuerpo y en ese diminuto tanga que se cuela travieso por sus posaderas. No puede haber algo más sensual… yo sigo sin poder reaccionar, totalmente inmóvil. Es mamá la que se acerca, me da la mano y me lleva hasta el sofá. Voy tras ella sin poder despegar la vista de su culo que en armonioso movimiento oscila ante mí. Se sienta y dando una palmada en el sofá, me ordena que haga lo mismo a su lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te sientas mal, cariño, tú relájate &#8211; me dice, acariciando mi pecho con la punta de sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi mirada se pierde en esas tetas que apenas son tapadas por el sostén tan pequeño y luego bajo la vista para ver esa braguita que tapa su pubis al límite. ¡Dios, mamá está increíble!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que me siento raro, mamá. &#8211; le digo intentando disculparme de nuevo ante mi evidente erección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Eso no te tiene que turbar hijo mío, por eso hoy hemos organizado esta fiesta, para que seas el hombre de la casa y disfrutes de tu mayoría de edad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mirada de mamá se centra en mi polla que apunta como una montaña bajo mis nuevos calzoncillos. Ella estira la mano acaricia de nuevo suavemente mi bulto, haciéndome estremecer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla se acerca con la botella y mamá ya ha colocado unas copas en la pequeña mesa que hay frente al sofá. Mis ojos van de nuevo a la entrepierna de mi hermana que hace que se forme ese huequito tan apetitoso entre sus muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Nacho, haz los honores &#8211; dice mi madre entregándome la botella para que la abra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras tanto, Carla, a la que no quito ojo, se sienta a mi lado y sigo sin creerme que mi electrizado cuerpo esté entre estos dos bellezones a los que mi vista no para de quitar ojo, una a la izquierda, otra a la derecha. Abro la botella y no puedo controlar que el gas contenido dentro haga que salga un chorro disparado que pone perdida la alfombra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá no se enfada, sino que dice un “alegría” aplaudiendo, como si aquello fuera hasta divertido. Reparto el cava en las copas y los tres brindamos ante una noche que se ha convertido en muy especial, tal y como predijo mamá. Estar entre ellas dos es mejor que si me hubiera tocado la lotería y algo que no hubiera ni podido soñar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo os sentís chicos? &#8211; comienza a hablar mamá tras los brindis y tomando un sorbo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Observo como sus labios rojos se juntan para tomar ese pequeño trago y no dejo de pensar en si no fuera mi madre, con ganas una mano ya hubiera intentado alcanzar una teta. Es que está para morirse. Luego giro la vista al otro lado y veo otra hermosísima mujer sentada a mi lado con su piel pegada a la mía, sus muslos morenos, ese vientre liso, esos labios pintados que parecen más grandes que nunca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ninguno hablamos, supongo que yo estoy cortado, pero mi hermana a pesar de estar al tanto también parece estar llena de dudas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga, empieza tú Nacho, como me has dicho antes. &#8211; ordena mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues me siento muy raro mamá, ya te lo he dicho, no me esperaba esto. Estoy alucinando&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quieres decir que te han gustado tus regalos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vosotras dos habéis sido el mejor regalo. &#8211; lo digo inconscientemente pero totalmente convencido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Genial, ¿ves que fácil? Muy bien Nacho, así es como puedes conquistar a las mujeres. Puede que estés obnubilado, perdido, excitado, pero nunca olvides el caballero que llevas dentro. Eso nos vuelve locas a todas, pero sigue, sigue… ¿qué más te ha gustado de todo esta noche?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues… ¡Me gustó todo! Ha sido una gran sorpresa, desde luego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y eso que aún no has visto lo mejor &#8211; añade mamá guiñándole un ojo a Carla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Todavía hay más?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por supuesto, hijo mío, hoy quiero que sea para los dos un día inolvidable, en el que ya sois adultos y podéis decidir por vosotros mismos. Hoy vamos a desnudarnos del todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? ¿desnudarnos? &#8211; pregunto alarmado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A ver, por dentro al menos y decirnos qué sentimos. – añade y vuelve a tener una mirada cómplice con mi hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de dar un trago, vuelve al ataque:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Quiero que nos sinceremos, como tres adultos que somos, ¿estáis de acuerdo?, ¿Os atrevéis?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No hay respuesta pero sí un gesto afirmativo de mi hermana que vuelve a dejarme alucinando. Ellas dos tienen un plan claro y yo estoy perdido a la vez que extraordinariamente sorprendido. Nuestra madre prosigue:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, venga, empiezo yo, a ver, seré sincera, ¿vale? Me ha gustado mucho planear todo esto, hablar con Carla durante todos estos días, comentar todo lo que iba a pasar, ver tu cara de asombro. Los besos de esta mañana que te dejaron tan extrañado. Supongo que estarías alucinado&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y tanto, mamá, no me lo esperaba. &#8211; intervengo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues eso me hizo sentirme muy feliz y al tiempo rara, como juguetona de algo prohibido que no había podido hacer hasta ahora. Ahora tengo un hombre en casa y me gustó mucho que sintieras eso con el beso. Yo también lo sentí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estas palabras de mamá son algo que no me espero. ¿Acaso se excitó besándome esta mañana? ¿Disfrutaba con ese juego? Lo cierto es que fueron unos besos muy tiernos pero muy excitantes. Mamá continúa con su explicación:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me encantó sobre todo cuando entraste esta noche en la cocina y nos viste así vestidas. ¿Qué te pasó por la cabeza?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues en la suerte que tenía. De teneros en casa. &#8211; respondo con sinceridad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya, eso lo sé, cariño, pero ¿en qué te fijaste?, ¿qué te hizo sentir algo especial?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te entiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué te emocionó?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues no sé, me gustó mucho tu vestido tan ceñido y que mostraba tus curvas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá no puede evitar una carcajada, pero incluso eso me parece erótico, lo mismo que los movimientos de sus piernas, creo que está excitada Yo continúo envalentonado, sabiendo que eso le gusta tanto a mamá:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me encantó la forma de tu pecho bajo ese escote y como tus tetas parecían querer salirse. Y ahora te tengo aquí al lado con ese conjunto, que ni soy capaz de asimilarlo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Giro mi cabeza y miro a Carla que está expectante esperando algo sobre ella y sé que mamá también lo espera. Me lanzo a demostrar todo lo que me ha excitado de ella:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me quedé flipado de ver a Carla también con ese vestido rojo tan corto y ajustado. Estaba preciosa. Nunca la había visto tan sexy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No puedo evitar hacer una pausa para ver la reacción de ambas y eso me excita más, tanto que mi polla da otro de sus avisos, pero es que en realidad no ha bajado su hinchazón ni un segundo. Me envalentono, bebo un sorbo de cava y continúo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Las piernas de Carla me parecen divinas y ahora que la tengo aquí al lado con ese tanga rojo estoy flipado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana sostiene mi cara cara con sus manos plantándome un piquito en la boca, al tiempo que su pecho se junta al mío. Ufff, no aguantaré mucho sin correrme encima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y tú, Carla? &#8211; pregunta mi madre a su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana me mira, da un pequeño sorbo a su copa y tras una cierta duda expone su visión:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno me sentí también muy rara todos estos días planeando esto. Tenía muchas dudas e imaginaba que Nacho se iba a sorprender, pero al verlo ahora, me encanta haberlo organizado. Esta mañana cuando te besé y cuando me mirabas las piernas y mi sexo con las mallas de gimnasia, me dio un cosquilleo extraño…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ufff, no podía creer lo que decía, ¿se ha puesto cachondilla con el beso y mi mirada a su cuerpo? Luego saber que llevan días planeándolo también me resulta muy morboso, pues se que ambas cuando se juntan son inigualables, así que han debido prepararlo todo con dedicación absoluta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y qué has sentido cuando se ha empalmado al vernos con los tangas? &#8211; le pregunta a mi hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me he excitado al verlo. &#8211; contesta apesadumbrada Carla y bebe otro trago.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Si me pinchan no sangro. Lo que tantas veces he soñado en mis innumerables pajas pensando en mi madre o mi hermana está sucediendo hoy, el día de mi cumpleaños. ¿Será que estoy soñando? Ahora, teniéndolas aquí a mi lado, las deseo más que nunca. Lo más alucinante es que mamá dice que todavía habrá más sorpresas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/165/67882438/67882438_013_867a.jpg" width="674" height="449" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi madre, mi hermana y la fiesta de cumpleaños&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Aug 2021 12:02:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO I (La sorpresa) Me desperezo. Miro el reloj: Marca las ocho y cuarto. Hoy es por fin mi dieciocho cumpleaños y me levanto como siempre, con mi mástil a tope pidiendo guerra y al igual que cada día comienzo a enderezarlo con dos o tres meneos de mi mano. No hay nada más rico que una buena paja mañanera, ¿qué no? A mi rabo no le hace falta más que un par de toques, porque enseguida se pone a tope. Hoy lo veo más grande de lo normal, quizá porque cumplo los 18 o porque ayer me rasuré entero, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CAPITULO I (La sorpresa)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me desperezo. Miro el reloj: Marca las ocho y cuarto. Hoy es por fin mi dieciocho cumpleaños y me levanto como siempre, con mi mástil a tope pidiendo guerra y al igual que cada día comienzo a enderezarlo con dos o tres meneos de mi mano. No hay nada más rico que una buena paja mañanera, ¿qué no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A mi rabo no le hace falta más que un par de toques, porque enseguida se pone a tope. Hoy lo veo más grande de lo normal, quizá porque cumplo los 18 o porque ayer me rasuré entero, como me recomendó mi gran amigo Rafa y tiene razón, se ve mucho más grande. Dios, miro mi polla y está espléndida. Si pudiera estar dentro de un tierno coño. ¡Que ganas tengo de estrenarme, joder!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Supongo que está mal que hable de mi polla, que, por cierto, tampoco es una cosa del otro mundo, más bien creo que está dentro de lo normal, pero el caso es que hoy la miro y la veo henchida, deseosa tanto como yo de adentrarse por primera vez en un tierno y cálido conejito. No sé lo que se siente, pero es de esas cosas que solo con imaginarlas, estoy convencido de que son mejor de lo soñado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como digo, mi verga no necesita de muchos estímulos, pero también es cierto que mi cabeza ayuda bastante en la labor; Ahora estoy imaginando a mi hermana, viéndola tal y como ayer la descubrí saliendo de su cuarto con sus pequeñas braguitas y con esa camiseta ajustada de tirantes. Ella siempre ha sido objeto de mis miradas lascivas, es algo que no puedo evitar y es que con sus 19 primaveras es una tía buena de las de enmarcar y no lo digo yo por el hecho de que sea mi hermana. Para colmo de mis males, lleva unos días muy rara, como más juguetona de lo normal, como si realmente ya no sea yo el que la ve como la musa de mis pajas, sino que es ella misma la que me estimula con sus andares, sus movimientos medio inocentes, sus aparentes descuidos dejando la puerta de su habitación abierta… No, no, todavía no he tenido tiempo de verla desnuda, pero estoy deseándolo, aunque sea por un segundo y es que ella tiene un cuerpo perfecto: Sus horas de gimnasia, su estilizada figura de gran altura y ser capitana del equipo de vóley han ayudado bastante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Otra de mis musas es, sin duda, mamá, que con apenas los cuarenta cumplidos es una madura de las de coleccionar, porque siempre se ha conservado muy bien. El hecho de ser alta, muy activa y dinámica, le han moldeado una figura que casi no ha perdido nada con el tiempo. Si a eso le sumamos unas tetas enormes y muy bien puestas, pues ¿para qué contar más?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">J<img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/98958861/98958861_046_884e.jpg" width="460" height="690" />oder, así tumbado en la cama me gusta siempre rendir un homenaje a mis fantasías y especialmente a mis dos mujeres favoritas. A veces pienso en la vecina de al lado o en alguna compañera del instituto, pero tengo que reconocer que la mayoría de mis pajas van en honor a mi hermana Carla y a mi madre… ¡si ellas supieran!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al principio, todo sea dicho, tuve mis reparos morales y todo eso&#8230; pues me sentía raro y lleno de duda éticas o yo qué sé, pero con una madre y una hermana que están tan buenas, es difícil no sentirse tentado a dedicarles una buena paja. Alguna vez he querido borrar de mi mente esos pensamientos impuros sobre mi hermana o mi madre, pero hoy por hoy me rindo a los hechos ya que ambas son demasiado para mis débiles pensamientos. Debe ser por eso de tener dos coños en casa, que uno no puede evitar que se le disparen las hormonas. Y no es por nada, no soy yo el único que piensa que mi madre es una madurita super sexy o mi hermana una jovencita más que apetecible…, esto está contrastado por muchos de mis amigos que me envidian por tener a esos dos bombones en casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, dormilón, que llegas tarde.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¡Joder!, es la voz de mamá al otro lado de la puerta de mi habitación. Si llega a abrir me pilla con la minga en la mano mirando al techo y pajeándome como un mono, pensando en ella, precisamente. El susto ha sido morrocotudo, porque estaba totalmente ensimismado. El caso es que se me ha cortado el rollo y me meto en la ducha, dispuesto para empezar un nuevo día. Intento poner orden en mi mente y dejar de pensar en guarradas, pero me cuesta bastante no tener en mente el sexo continuamente. A ver, hoy a primera hora tengo inglés, que por cierto la profe, Luisa que está también muy buena. Coño, estoy hecho un salido, sólo veo mujeres follables.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de mi duchita reparadora, me visto y me dirijo a la cocina a desayunar. Oigo trastear y hablar a mi madre con mi hermana y me pregunto si ellas se habrán acordado de mi cumple o seguramente se les ha pasado por completo, lo que me faltaba…. ¡En fin!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entro en la cocina y me llevo una sorpresa enorme. Está entera decorada con globos, banderolas y un largo cartel que dice, ¡Felicidades Nacho!&#8230; pues sí, joder, se han acordado. ¡Que pasada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Feliz cumpleaños! &#8211; repiten al unísono mis dos chicas con una gran sonrisa en cada uno de sus preciosos rostros…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá está aún en camisón y se nota que poco más lleva debajo. Desde luego, sostén no usa, porque sus enormes tetas se mueven en cuanto ella habla o se mueve, por no mencionar sus pezones que se marcan clarísimamente en la fina tela. Abajo, me pregunto ¿llevará bragas? De repente, sin tiempo a reaccionar, se acerca y me planta un beso en toda la boca… la verdad es que me pilla totalmente por sorpresa y me quedo paralizado. Ella ríe repitiéndome:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Felicidades, cariño!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me ha gustado esa sorpresa y creo que pocas veces mamá me ha besado en la boca y menos de esa manera, con una candidez de sus labios tiernos, que ha hecho que se me ponga dura al instante. Me siento en la silla y oculto el bulto rápidamente bajo la mesa. Desde luego no ha sido un beso tierno, sino algo que me ha parecido cargado de sensualidad. Definitivamente estoy salido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tan ensimismado estoy con esa sorpresa de mamá que no me doy cuenta de que mi hermana está a mi derecha con su perfecto culo apoyado en la encimera descojonándose a moco tendido al ver mi cara de asombro. Joder, ahora que la vuelvo a mirar, ¡Qué buena está! Creo que cada día más. No, si ya digo que últimamente aparte de desquiciarme su cuerpo, me vuelven loco sus traviesos movimientos. Acaba de venir de correr y lleva esas mallas negras tan pegadas que hacen que la prenda se pegue a sus curvas de forma vertiginosa y esa camiseta deportiva blanca que es un top ajustado y se nota que está algo sudorosa. Mis ojos se van inevitablemente a esos muslos embutidos en sus ajustadas mallas para después observarla obsesivamente esa entrepierna perfecta y ese coñito que se dibuja tras la tela. Madre mía, me pone malo esta tía. Qué lástima que sea mi hermana, pero es que tengo que reconocer, como dicen todos mis amigos, el polvazo que tiene. Ojalá me eche una novia que esté tan increíble como ella. Esa imagen de mi hermana en mallas va a formar parte de otra de mis memorables masturbaciones. ¡Esta noche la paja va por ti, hermana! &#8211; pienso para mis adentros. La miro a los ojos y creo que se ha dado cuenta que la estoy mirando embobado hacia esa curvatura que se forma en lo alto de sus muslos en el centro del paraíso, pero curiosamente no sólo no se mosquea, sino que me vuelve a sonreír.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/98958861/98958861_057_f55b.jpg" width="460" height="690" />Mamá me saca de la ensoñación. También la veo hoy más guapa de lo normal. Con ese camisón, por encima de la rodilla, pero tan ligero, que muestra las redondeces que se esconden debajo. Cuando se gira veo que sí que lleva bragas, que se marcan con la costura sobre su culo y qué pedazo de culo, por cierto, ¡Dios…me pongo malo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como digo, mamá se conserva de maravilla, con un cuerpo muy estilizado y bastante bien proporcionado. No pasa desapercibida para ningún hombre y eso se nota en las miradas lascivas que la echan siempre. Enviudó muy joven, pues mi padre murió cuando yo apenas era un crío y ella no ha rehecho su vida con ningún otro hombre, pero lo cierto es que pretendientes y moscones nunca le han faltado. El hecho de haber criado a dos hijos, no le han quitado un ápice de su belleza, además un rostro precioso, con unos ojos enormes color avellana, una boca perfecta, un pelo largo moreno y unas bien proporcionadas curvas. La verdad es que es cierto que se cuida y tal, pero a pesar de eso, ella viene de serie con una belleza espectacular. Sus voluminosos pechos son su fuerte y ella lo sabe explotar con prendas más ceñidas o generosos escotes, algo que yo agradezco el primero.. En su cuerpo es posible que no haya las carnes prietas y juveniles de mi hermana Carla, eso está claro, pero como digo, muchas cuarentonas quisieran tener esa figura que tiene mamá. Para mí, está buenísima.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando ella me ha besado, su gran masa en forma de tetas se ha pegado lógicamente contra mi pecho y aunque está mal decir que eso me gusta más allá de la ternura de una madre, debo confesar que me pone y bastante. ¿Serán mis 18 tacos cargados de testosterona? Creo que soy un enfermo, definitivamente, sobre todo si de quién estoy hablando es de mi madre. Vienen a mi mente esas tetas y las imagino saltando a mi alrededor y mis pensamientos van más allá, soñando que mi polla se coloca entre ellas para hacerme una cubana dentro de ese canal adorado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, Carla, felicita a tu hermano. &#8211; comenta mamá despertándome de mis sucias fantasías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana me mira y lo que menos me espero es que siga las instrucciones de su progenitora. El caso es que deja el vaso de zumo en la encimera y comienza a andar hacia mí. ¿No será verdad? Pues sí, veo oscilar las preciosas caderas de mi hermana acercándose a mí y la veo con más erotismo que nunca&#8230; Apoya una mano sobre mi hombro y ¿Me va a besar en la boc…? ¡Coño, que lo ha hecho!, ¡Joder y de qué manera! Mi polla ha pegado un bote. Posiblemente ha durado dos o tres segundos, pero deliciosos. Debo tener cara de bobo porque ambas se miran y se ríen a carcajadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana está que se sale y como digo hoy está hasta más buena de lo normal. Es una tía impresionante, corroborado, como comentaba, por los salidos de mis amigos, incluído Rafa, que se la come con la mirada cada vez que viene a casa y aunque ella no tenga el par de tetas de mamá, está provista de un cuerpo increíble con rostro aniñado. Tiene cierto parecido a su madre, aunque son distintas. Carla es morena, de pelo largo hasta la cintura, ojos marrones claros y labios carnosos. El culo debe ser la parte más increíble, redondo, respingón y los muslos, ¡Joder… parece que no esté hablando de mi hermana! pero volvemos a lo antes y las neuronas despatarradas que tengo y aunque ella y yo estemos a la greña de vez en cuando, lo cortés no quita lo valiente: Ella está muy buena y no puedo evitar sentir atracción por su perfecto cuerpo… ¡Que uno no es de piedra, coño!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Se te quedó cara de tonto &#8211; añade la vacilona de Carla, sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo cierto es que no esperaba que ambas mujeres me felicitaran de esa manera esta mañana de mi cumple, pero esos besos han sido muy extraños. Producen en mi interior sensaciones encontradas difíciles de asimilar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ya tenemos un hombre en casa, nena y bien crecidito que está. &#8211; comenta mi madre sonriéndome. &#8211; ¡Dieciocho añazos ya, cómo pasa el tiempo! &#8211; añade</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo de crecidito lo dice principalmente por mis 1,85 de altura y algo fuerte ya que practico baloncesto desde alevines. No soy un musculitos precisamente, pero sí es cierto que me conservo fuertote. El tamaño me viene heredado de mamá que también es una mujer de altura, lo mismo que Carla, que ha adquirido esa cualidad, lo que le ha permitido ser una de las mejores jugadores de voleibol del instituto, pero además admirada, por su extraordinaria belleza, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/98958861/98958861_068_674a.jpg" width="460" height="690" />− ¡Pensé que no os ibais a acordar! &#8211; digo al fin, después del impacto mañanero y mirando por doquier la cantidad de globos y guirnaldas que adornan la cocina con las que me han sorprendido en esta mañana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo nos vamos a olvidar cariño? &#8211; repite mamá sosteniendo mi barbilla y volviendo a besar mis labios de nuevo, suavemente&#8230; de esa forma tan extraña e increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana me mira y parece estar descojonándose al ver mi careto de sorpresa, pero no es para menos, os lo aseguro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, yo me voy a duchar que tengo mucho lío en la oficina &#8211; dice mamá de pronto &#8211; esta tarde cuando vuelva celebramos tu cumple como Dios manda, que uno no hace 18 todos los días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y mi regalo? &#8211; pregunto de pronto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya sé, ya sé, soy un materialista, pero coño es que las cosas hay que dejarlas claras, que luego se pueden pasar por alto. Ambas se miran y sueltan una risa tonta. ¿Qué tendrán preparado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− El regalo, esta noche, amor, no te preocupes, que lo tendrás y te gustará, te lo prometo- interviene mi madre. &#8211; además te hice la tarta de queso que tanto te gusta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya me podíais dar ahora el regalo. &#8211; insisto algo caprichoso y hasta cursi diría yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Otra vez se descojonan. ¿Qué me habrán regalado?. Vuelven su vista hacia mí y después a reírse por enésima vez en una mirada cómplice. Me estoy empezando a mosquear.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora no puede ser, Nacho, es imposible, tiene que ser esta tarde. Te va a gustar mucho, mucho, mucho… ya lo verás. &#8211; dice mamá con un tono de emoción y me da un golpecito cariñoso con sus dedos en la nariz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé si he dicho que mi madre se emociona fácilmente pero es que para ella nosotros somos sus dos ojitos: el derecho y el izquierdo y nada hay más importante para ella que nosotros dos. Ha sido muy complicado para ella sacarnos adelante tras la muerte de papá. No solamente se ha sabido sobreponer a su pérdida y a la adversidad, sino que ha sido capaz de velar por nosotros a cada instante. Se puso a trabajar y a cuidarnos al mismo tiempo, con total dedicación y ahora que yo cumplo la mayoría de edad, eso supone algo muy especial para ella. Lo noto en el brillo de su mirada. Está orgullosa de ambos y nosotros también de ella, naturalmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿A qué hora es la fiesta? – pregunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Cuando salgas de entrenar, te vienes pronto, que mañana hay clase. – añade con su coletilla de madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y no me podéis adelantar algo del regalo? ¿Una pista? &#8211; sigo yo en mis trece.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no podemos, pero tu hermana y yo lo tenemos todo muy bien preparado. No seas impaciente hombre. Además queremos celebrar que ambos sois ya adultos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miro a mi hermana e intento sacarle más información. Ella vuelve a sonreírme de esa forma que la hace tan atractiva y tan deseable. Siempre hemos sido cómplices en casi todo y al llevarnos tan poca diferencia de edad, hemos compartido casi todo, sobre todo cuando éramos unos críos, después ella se ha convertido en una mujer y ya no estamos siempre juntos, como antes, pero seguimos siendo ante todo “buenos hermanos”, aunque yo tenga sueños lascivos pensando en ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Carla, dime de qué va la cosa, al menos, ¿la consola? ¿el móvil nuevo?&#8230; &#8211; le insisto de forma machacona con mi cara de niño bueno. Reconozco que me pongo pesado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana enrojece y me esquiva la mirada, seguramente no quiere estropear la sorpresa y noto cierto nerviosismo en sus movimientos. Sin decirme nada abandona la cocina y sale disparada hacia su cuarto. Mis ojos se clavan en su precioso culo que lleva un ritmo adorable y yo sueño con poderlo tocar, acariciarlo, bajarle esas mallas, sobarle directamente ese precioso trasero… ¡Joder, ya estoy otra vez!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me quedo en la cocina pensando en qué podrán haberme preparado y vuelve el recuerdo de ese beso que ambas me han plantado como quién no quiere la cosa. Nunca había sentido los labios de ambas sobre los míos y es que ha sido algo más que un pico, algo más que un beso fraternal y tierno. Me acaricio la polla por encima del pantalón y está a tope. Esta noche me daré otro de mis homenajes, pensando en ellas. Tengo que reconocer que soy un tipo con suerte viviendo con esas dos bellezas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">He estado todo el día elucubrando para averiguar qué se traían las dos entre manos, pero no tengo ni idea, aunque estoy seguro de que será algo especial, acorde a mis dieciocho tacos. Mamá siempre me lo ha dicho, que a esta edad, uno ya tiene que empezar a pensar por sí mismo, dejar un poco las faldas de su madre y plantearse una vida nueva, conocer chicas y todo eso. Por un momento ha pasado por mi cabeza la idea de que se trate de la moto que le había pedido meses atrás, pero después lo descarto porque eso a mamá le aterra, vamos, que la scooter, ni de coña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/98958861/98958861_100_5dae.jpg" width="460" height="690" />No me concentro en clase prácticamente nada, ni con la buenorra profe de inglés y sus ajustados vaqueros, pero es que hoy solo me quedo con la sorpresa que me tienen preparada en casa y porque además de esa intriga, tengo todavía grabada la imagen de mi madre y mi hermana besándome de esa forma tan sensual en la boca. Una vestida con camisón súper fino, en el que casi se le transparentan los pezones y se adivina un cuerpazo bajo la fina tela y la otra con unas mallas tan ceñidas a su cuerpo que son casi una segunda piel. Eso es demasiado para un ser vivo, menos para un cachondo pervertido como yo. Mi polla ha dado otra sacudida recordando ese momento. Está siempre a punto. Desde que me la he rasurado junto a mis huevos, está juguetona y con ganas de fiesta. No se lo reprocho, que yo también. Mira que yo intento que descarte de mi mente esa sucia manera de ver a mis “chicas”, pero mi aparato no parece decir lo mismo y sigue creciendo inconmensurablemente bajo mi pantalón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Es mi compañero de mesa el que me dice que me estoy distrayendo y la profe me está preguntando no sé qué. Me mira con cara de pocos amigos al ver que me he quedado en blanco. Me temo que vuelvo a sacar otro cero en inglés. Ni siquiera soy capaz de concentrarme en el entrenamiento de hoy y eso que es una de las cosas que más me gustan. Sólo estoy pensando en los besos y en los cuerpos de mis dos mujeres en casa. ¿Por qué tengo que tener una madre que esté tan espectacular y una hermana que también se sale del mapa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llego a casa por fin esta tarde de mi cumple, deseoso de volver a ver a mis, cada vez más deseadas musas… Oigo a mi madre trasteando en la cocina y al asomarme veo también a Carla. Ambas están trajinando con algunos canapés y pastelitos que están preparando para mi cumple.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">¡Joder!, me fijo bien en ellas y no lo puedo creer, están impresionantes. Ambas llevan vestido pero las veo más arregladas de lo normal, casi diría que muy elegantes y extremadamente sexys a la vez. Ya imaginaba que mis dieciocho se iban a celebrar casi como mi graduación, pero esto supera todas las expectativas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá lleva un vestido largo, casi hasta los pies y muy ceñido de color beige que resalta poderosamente sus curvas, especialmente sus caderas y evidentemente sus pechos. El escote resalta sus tetas más de lo normal que si ya son grandes de por sí, ahora las veo tremendas. Se ha puesto unos zapatos de tacón que no le había visto antes. En la cabeza se ha hecho un moño muy coqueto, sus ojos pintados, labios rojos y algunas de sus joyas, que son una gargantilla, pendientes a juego y anillos y pulseras por doquier. Está preciosa, parece que tiene quince años menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla está igualmente impresionante. Lleva un vestido muy ceñido, pero este es muy muy corto, de los que si se agacha enseña todo. ¿Ya dije que a ella le quedan de diez las minifaldas? Con ese vestido rojo de lycra, que tampoco he visto antes, se remarcan poderosamente sus curvas y con generoso escote, distanciada mucho del impresionante canalillo de mamá, pero se la ve extremadamente sexy. Su pelo con bucles, que se habrá hecho con unas planchas esa misma tarde, lleva los labios pintados de un rosa chicle y unas sandalias de tacón altísimo que la hacen casi de mi altura. También lleva unos pendientes grandes de aro, varias pulseras y un brazalete en lo alto de su brazo. Está para comérsela. Siempre está divina, pero nunca antes la había visto tan rompedora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué guapas! &#8211; digo casi por inercia, pero no es un cumplido, están divinas y lo grito realmente impresionado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambas levantan la vista y sonríen agradecidas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Vais de boda? &#8211; pregunto haciéndome el chistoso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, vamos de cumple- responde Carla con su blanca sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos cariño, sube a cambiarte que esto está casi listo. He hecho los canapés que te gustan. No tardes. &#8211; ordena mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Subo a mi habitación, todavía impactado con la imagen de mis chicas y me desnudo dispuesto a cambiarme sin dejar de pensar en esa imagen de mi hermana y mi madre en la cocina. Están realmente deslumbrantes. Mi polla lo corrobora porque sigue en completa erección y casi me ha costado quitarme los calzoncillos. No sé qué ropa ponerme, ya que quiero estar a la altura de la celebración de mi onomástica y también a la altura de ellas, claro. No acostumbro a tener ropa elegante, pero opto por un pantalón vaquero nuevo que me sienta muy bien, una camiseta color burdeos y una americana de lino beige. Me miro al espejo y me digo “¡Coño Nacho, pareces un hombre y todo!”. Me agarro la polla por encima del pantalón y la digo en alto:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú, relajadita… ¿eh?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando regreso al salón, veo que mis chicas han decorado la mesa en el salón adornada con flores y la cubertería de ocasiones memorables. Las puertas y cuadros están repletas de guirnaldas y globos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Tío bueno! &#8211; grita mi hermana al verme aparecer en el salón y esta vez no me ha parecido que sea con su tono sarcástico ni nada parecido, creo que yo también le parezco tan atractivo y elegante como ella a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Que guapo! &#8211; añade mi madre al salir de la cocina con una fuente de canapés.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias, pero vosotras sí que estáis impresionantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ambas se miran y se sonríen. Pocas veces soy yo efusivo en galanterías ni piropos a mis dos mujeres, pero lo cierto es que lo digo con total sinceridad y hasta lejos de ser una cordialidad, lo hago como hombre, atraído por dos impresionantes bellezas. Mi polla vuelve a certificar tal cosa con una de sus empalmadas. Y yo como siempre, intentando disimularla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mesa es todo un festín, con innumerables pastelitos, canapés y demás ricuras que prepara mamá con tanto cariño, pero también es un festín ver a aquellas dos mujeres pasearse de la cocina al salón y mostrando sus atributos más exuberantes que nunca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sirve el vino, Nacho. &#8211; comenta mi madre cuando trae el último plato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vaya, ¿Hoy me vas a dejar beber, mamá? &#8211; le digo entusiasmado</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, mi amor, ya eres mayor de edad. &#8211; responde sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No es que anteriormente yo no haya bebido, aunque ella lo sospeche, nunca me ha permitido nada de alcohol en su presencia. Por lo que veo, esta noche hay “Barra libre”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La cena transcurre muy amena y mis ojos no paran de ir del escote de mi madre o a los muslos de mi hermana, alucinado con esos dos cuerpos resplandecientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hemos bebido vino a base de bien, seguramente demasiado para todos… el caso es que de pronto las conversaciones van tornando hacia el sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Dime hijo, en el tema del sexo, ¿aun no te has estrenado? &#8211; es la pregunta contundente de mi madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mamá! &#8211; protesto apurado</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale, no lo has probado entonces. Ya lo imaginaba. Pero no te preocupes, con ese cuerpazo, enseguida encontrarás una chica dispuesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los tres hemos tenido siempre muchas confianza, aunque no tanta como para hablar de esas intimidades de forma tan directa. Yo estoy cortado y no sé dónde meterme con esas preguntitas. Mamá me lanza otro dardo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te masturbas mucho, Nacho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Casi se me atraganta el último sorbo de vino. Mi hermana se tapa la boca con el dorso de su mano para que no veamos cómo se descojona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos tonto, Carla ya me ha confesado que ella es virgen y que se masturba a menudo, no tiene nada de malo. ¿Tú qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miro a mi hermana de nuevo y flipo. Esta vez ya no sonríe, sino que se ve también su apuro, está colorada pero me intenta transmitir su serenidad con una sonrisa algo forzada, confirmando lo que mi madre dice. Estoy alucinado: Primero por saber que mi hermana Carla se masturba ¡a menudo!, algo que desconocía y que no había imaginado ni por asomo, pero al hacerlo ahora, mi polla se ha puesto otra vez mirando al techo. Lo otro que me deja trastornado es que se lo haya contado a mamá con tanta naturalidad. Y además virgen, seguro que el que se estrene con ella vivirá uno de los momentos más inolvidables de su vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Chicos, hoy toca sincerarnos a todos, al fin y al cabo ya sois un hombre… una mujer y yo vuestra madre, que además pretende ser vuestra amiga para lo que necesitéis y consejera también, claro…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que eso es muy privado, mamá &#8211; protesto muy serio &#8211; es como si te preguntamos si tú te has acostado con alguien después de lo de papá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/98958861/98958861_108_efc7.jpg" width="460" height="690" />Al decir eso me doy cuenta de que he metido la pata, pues esto es algo muy reservado que alguna vez había imaginado de mi madre, pero claro, no puedo corroborar, aunque sí imaginar. Sé que desde la muerte de papá, casi quince años atrás, mi madre no ha podido estar sin probar sexo, a pesar de que nunca lo haya ni tan siquiera evidenciado. Lo curioso es que ella en ese momento no se corta y me responde como quién no quiere la cosa:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues sí, hijo, y me alegro contarte que he tenido relaciones sexuales con varios hombres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Si me pinchan no sangro. ¿Varios hombres? No puedo evitar imaginar a mi madre desnuda y siendo acariciada por distintos hombres indefinidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio? &#8211; pregunta Carla igualmente sorprendida con su boca abierta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro hija, que una no es de piedra y necesita satisfacer sus necesidades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Con quién, mamá? &#8211; pregunta de nuevo con curiosidad mi hermana en la noche de las confesiones prohibidas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues con Lorenzo, mi jefe, alguna vez, con Carlos, un compañero del gimnasio que creo que no conocéis y con Adrián, el vecino…que por cierto tiene una polla enorme y folla de maravilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi madre no puede continuar, porque me da una tos que me hace atragantarme al escuchar lo que sale por su boca. Ella ha dicho polla y follar en la misma frase y eso es algo que suele evitar hasta para contar un chiste. Estoy viendo la cara de mi vecino Adrián, un tipo separado que parece una mosquita muerta y le veo follándose a mamá y me entran una serie de cosas raras que no acabo de encajar, entre envidia, celos, rabia, excitación&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella sigue enumerando sus hazañas sexuales con toda la frescura del mundo. Carla y yo nos miramos sin acabarlo de creer, nos parece imposible. No tanto porque no sea cierto lo vivido sino el hecho de que lo cuente con tanta facilidad. Creo que el vino es de mucha graduación y se la ha subido a la cabeza rápidamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es cierto, hijos, no tiene nada de malo. Una tiene sus necesidades, ya os digo. Vosotros os masturbáis y en algún momento disfrutaréis del sexo directamente con otra persona. Supongo que estaréis deseando, es normal&#8230; &#8211; nos dice mamá bebiendo otro buen trago de vino. Yo la imito y miro hacia mi polla que sigue dura como una piedra. Después miro a Carla, que parece tan flipada como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La conversación ha sido casi una confesión y por mi parte, al final he tenido que admitir, más que avergonzado, como me la pelo a menudo, con mis pajas mañaneras, las nocturnas y las que cuadren, aunque Carla también ha reconocido que se pajea de vez en cuando, mucho más de lo que yo hubiera imaginado jamás. Ha confesado que se hace deditos en la ducha y en la cama en más de una ocasión, algo que me sigue pareciendo increíble, pero que debe ser cierto por la forma tan cortada en que lo comenta. Mi verga se vuelve loca de contenta y parece estar diciéndome, “bueno, esto hay que celebrarlo con una buena paja esta noche, ¿no?” No me quito de la cabeza la imagen de Carla acariciando su coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mamá nos ha contado que también tiene un juguetito con el que se masturba de vez en cuando: Un consolador con forma de pene que la hace gozar como una perra (palabras textuales). Incluso nos cuenta que tiene más cosas como unas bolas chinas, que a veces usa cuando sale a la calle y que le proporcionan mucho gusto y un pequeño vibrador con un motorcillo que se mete alguna vez en su vagina cuando “le pica aquello”. Miro a Carla y a ella no le parece tan extraño, al menos no veo curiosidad en su mirada o a lo mejor sí, pero lo disimula. Esto es demasiado para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno Nacho, ¿Entonces nos hemos puesto guapas para tu cumpleaños? &#8211; comenta mamá mientras se pone de pie con sus brazos en jarras y rompiendo ese silencio que había en un momento en la estancia e intentando quitar hierro al asunto, supongo que comprendiendo mi turbación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tardo algo en contestar y es que mi madre lo hace con una sonrisa muy picarona girando sobre sí misma. Mi rabo da otro respingo descontrolado de los suyos. Entre la conversación subida de tono y su ofrecimiento a confesar lo hermosas que se encuentran esta noche, no queda otra:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Estáis muy guapas. Nunca os había visto así. &#8211; respondo dando otro trago.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es cierto &#8211; intervino Carla &#8211; ni para mi cumpleaños nos hemos puesto así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Noto cierta envidia en sus palabras, pero es verdad, cuando unos meses atrás celebramos el dieciocho cumpleaños de Carla, no hicimos una cena tan espectacular ni ellas se pusieron tan extremadamente sexys, ni mucho menos tan enormemente sinceras en sus intimidades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno Carla, &#8211; interrumpe mi madre &#8211; ya hemos comentado que en el cumpleaños de Nacho, celebramos mucho más que su día, estamos celebrando que ambos ya sois mayores de edad y que empezáis a ser adultos a todos los efectos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya, pero Carla, lleva casi un año de mayoría &#8211; intervengo yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero por eso quise esperar a este día para hacer una fiesta conjunta muy especial&#8230; Primero celebrar el cumple de mi chiquitín (refiriéndose cariñosamente a mí) y por otro que ambos ya sois un hombre y una mujer. Hoy es el principio de todo. Es vuestra fiesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No entiendo esa frase de mi madre, porque el hecho de ser mayor de edad tampoco me hace sentir nada raro ni una transformación de mi cuerpo que no tuviera días atrás… pero en fin, hoy todo resulta raro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga chicos, vamos a recoger y traemos la tarta. &#8211; dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo me hago el remolón porque después de la conversación tan caliente que hemos tenido y la visión de esas mujeres tan cachondamente vestidas tengo una empalmada fuera de lo normal y no quiero que quede en evidencia. Intento con mi mano orientar mi polla hacia otro lado, pero esta me dice que quiere guerra y que me deje de tonterías.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga, Nacho, no te hagas el sordo, guapo, que hoy tampoco te libras. &#8211; dice mi hermana a mi lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Joder, la tengo a unos centímetros y me pongo malo, veo su culo redondo tan cerca de mí que me dan ganas de sobárselo ahí mismo. No sé si estoy borracho, pero lo que es seguro es que estoy muy cachondo. Las piernas de Carla son interminables y con esas sandalias de tacón súper fino que se agarran con una hebilla a su elegante tobillo, son todavía más largas, por no hablar de cómo se pega su vestidito a su figura, su vientre plano, sus caderas, sus tetas… Ella me mira y me dice que me espabile sin dejar de sonreír.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me levanto, cojo unos vasos e intento ir muy cerca de ella, de esa manera, no me podrá ver y al tiempo mamá tampoco se dará cuenta de mi empalme cuando entremos en la cocina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/98958861/98958861_112_22c0.jpg" width="460" height="690" />En cuanto atravesamos la puerta, veo a mamá agachada colocando platos en el lavavajillas y su culo está en pompa notándose su forma redondeada y enorme. No parece que lleve bragas bajo ese fino vestido, yo al menos no veo las costuras a través de la tela. Sus tetas cuelgan más de lo normal y con esa imagen me veo agarrándola ahí mismo y acariciando esas ubres que me dieron rica leche años atrás. ¡Coño, qué visión más flipante!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla se ha dado cuenta de que observo embobado a mamá. Por un momento he pensado que se lo va a decir en un “mira el cerdo de tu hijo”. Sin embargo Carla sonríe, por enésima vez esta noche, como si quisiera guardarme el secreto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me acerco a la mesa y cojo la tarta pegándola a mi barriga, de esa forma entiendo que ellas no se percatarán de mi tremenda erección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no, tú vete al salón que ya sacamos nosotras la tarta, que tengo que ponerle las velas. &#8211; dice nuestra progenitora quitándome de pronto la tarta de las manos. El bulto de mi pantalón es más que evidente y a mamá no le pasa desapercibido… ¡Joder, me ha visto!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Le echa un buen vistazo a mi bulto para después sonreírme. ¿Pero qué coño está pasando esta noche aquí? Estoy alucinando. Me voy al salón y espero a que ellas lleguen. Antes las oigo reír continuamente en la cocina, supongo que hablando de mi evidente erección. De pronto se abre la puerta de la cocina y aparecen mis dos chicas con la tarta entre sus manos y sus correspondientes 18 velas. Vienen caminando con mucha sensualidad y cantando el cumpleaños feliz. Me sonrojo, pero ya no sé si es por vergüenza, por el vino o porque estoy más caliente que una moto. No sé si fijarme en la tarta o en sus armoniosos cuerpos avanzando hacia mí. Por un lado las larguísimas piernas de Carla, por otro el escotazo de su madre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Toca pedir un deseo y pienso para mis adentros que no es otro que la de que mi virginidad se acabe cuanto antes, porque ya veo sexo en todas partes y pensar en mi madre y en mi hermana me parece que se ha convertido en algo enfermizo. Tengo que echarme novia ya. Soplo las velas, entre los flashes de sus respectivos móviles y sus aplausos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Bravo!, ¡Bien! &#8211; gritan ellas que me abrazan una por cada lado y dándome un montón de besos en las mejillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo curioso es cuando mamá vuelve a acercar de nuevo su boca a la mía, esta vez posa sus labios suavemente sobre los míos. Está tardando más de lo normal mientras yo me quedo paralizado. Noto la tersura de esos cálidos labios que se acoplan suavemente a los míos. Se separa y me dice casi en un susurro el consabido “Felicidades chiquitín”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora es mi hermana la que hace lo propio, se agarra a mi cuello, noto sus finos dedos en mi nuca y me encanta, pero cuando noto sus labios color chicle pegarse a los míos, no puedo evitar abrir ligeramente la boca y sacar un poco la lengua. Joder, ha sido un acto reflejo que debe haber provocado tanto vino y cuando se retire Carla seguramente me va a partir la boca. Pero no, ella también abre ligeramente la boca y nuestras lenguas se tocan durante unos segundos. No sé cuantos pero me saben a gloria. Después nos separamos mientras mamá aplaude entusiasmada. Mi polla sigue mirando al techo, a lo suyo, pasándoselo en grande. Y desde luego ellas lo tienen que notar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Siéntate ahí con tu hermano y soplar juntos las velas que os hago una foto. &#8211; comenta mamá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Carla lejos de ponerse a mi lado me dice que me eche un poco para atrás en la silla. A continuación, dejándome totalmente flipado, va la tía y se sienta directamente sobre mis piernas, pero no lo hace sobre mis rodillas precisamente, sino que todo su culazo se posa sobre mi paquete. Me agarro sorprendido a su estrechísima cintura. Otra vez mi polla hace acto de presencia y esta vez definitivamente ella lo tiene que notar directamente bajo su culo, de hecho, se vuelve y me sonríe, antes de decir:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Una, dos y tres!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El culo de Carla se clava un poco más contra mi polla y su vestidito me parece aún más fino de lo normal, porque noto como la curvatura de sus nalgas rodea mi miembro inhiesto que se ha ubicado justo ahí, entre sus cachetes. ¡Joder, mi hermana no se inmuta!, pero tiene que percibir clarísimamente mi polla de lleno al igual que yo noto todo su potorro rozándome y haciéndome sentirme más cachondo de lo que ya estoy. Por un momento estoy soñando. Me aferro a su cintura fuertemente imaginando que me la estoy follando en esa postura, ella sobre mí. Soy un depravado, lo sé, pero no lo puedo remediar. Para ella puede ser algo inocente, pero yo estoy demasiado salido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga Nacho, otra vez, que tú no sales. &#8211; me riñe mamá, que tras varios disparos con su móvil, no ha conseguido sacar mi cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana se levanta para encender las velas, algo que provoca que su vestidito suba un poco más por sus piernas, dejándome una visión inolvidable por detrás. Sus muslos parecen cerrarse allá arriba tan cerca de lo que debe ser ya el comienzo de su culo&#8230; Se sienta de nuevo sobre mí, parece que ubica su culo para que mi dura tranca se vuelva a colocar en la mitad de sus glúteos. Después pasa su brazo derecho por detrás de mi cuello y al hacerlo su teta se pega mi costado mientras su culo se aferra más aún a mi paquete. Mi mano derecha sigue en su cintura pero la otra se asoma por delante para disfrutar de ese vientre liso del que es poseedora mi bella hermana. ¡Joder que a gusto estoy!, no quiero que esto se acabe nunca. Salen flashes por doquier y me parece estar viendo las estrellas en este momento. Soplamos las velas y el culo de mi hermana se me incrusta más todavía…. ¡Qué gozada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ahora yo. &#8211; Dice mamá de pronto. &#8211; Carla, haz tú la foto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi hermana se levanta dejándome con una empalmada y el vaquero ligeramente húmedo pues estoy que no puedo más. Mamá se me acerca y mira hacia la protuberancia que hay en mi entrepierna pero lejos de molestarse, me sonríe y me da un beso en la frente, muy tierno, al tiempo que una de sus tetas choca contra mi barbilla. ¡Joder, que tortura más deliciosa estoy teniendo hoy! ¡Qué de imágenes para mi pajote nocturno!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi madre ocupa la posición que momentos antes tenía Carla y ubica su grandioso culo encima de mí, situando ligeramente sus posaderas para que mi polla la reciba gustosa. Se deja caer literalmente sobre mi paquete. Otra vez noto la ligereza de la tela de su vestido y siento la suavidad de su culo de pleno. Mis manos acuden prestas a sus caderas y las acaricio ligeramente. Mi madre no parece enterarse o le gusta la cosa, ya no sé qué pensar, pero tiene que notar que debajo de su culito, justo bajo la entrada de su coño, su hijo tiene una erección fuera de lo normal, con una dureza extrema. Yo creo que estoy a punto de estallar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Vuelvo a acariciar sus caderas extendiendo algo más mi mano y percibo que sí que lleva bragas, pero deben ser pequeñitas, al menos la tira es súper fina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Venga hijo, que no sales. &#8211; me dice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me arrimo por su costado y su teta vuelve a pegarme de lleno en mi cara, pero esta vez me entretengo algo más para recibirla durante el máximo tiempo posible. Encendemos la velas por enésima vez y mi hermana justo enfrente me ofrece la visión de su extraordinaria belleza, mientras mamá se levanta una y otra vez, apoyando su culazo sobre mi verga, algo que me tortura más todavía, aunque sarna con gusto&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una de las veces cuando apoya su culo sobre mi polla, lo hace de forma lenta, como si estuviera recreando y no puedo evitar soltar un bufido de gusto al sentirla de lleno, pero lo más sorprendente es que me ha parecido que ella también ha emitido un leve gemido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de las velas, ponemos algo de música y bailamos riendo y disfrutando de esta extraordinaria celebración, donde “mis chicas” están más desinhibidas y hermosas que nunca. La primera es Carla que se pega a mí y aprovecho esa entrega para acariciar su cintura y sus caderas, mientras su cuerpo se pega al mío como una lapa y mamá sigue haciendo fotos, luego es el turno de ella y Carla es la fotógrafa, haciendo que las enormes tetas de mamá se peguen a mi pecho y aspire el rico perfume que se ha puesto hoy en ese cuello que miro con ganas de morder y chupar. Mamá no deja de sonreírme a pesar de que tiene que notar mi turbación y sobre todo mi palpable erección. Se pega más aún a mí. ¡Bendita tortura!, ¡Esta es mi mejor fiesta de cumpleaños!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/28/98958861/98958861_116_c5ec.jpg" width="773" height="1160" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La hija de mi chofer&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Aug 2021 10:31:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduros]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[La hija de mi chófer − Don Luis, quería pedirle un favor &#8211; me comentaba Ramón cuando íbamos camino del aeropuerto. Ramón ha sido mi chófer durante estos últimos ocho años, muy fiel servidor, discreto y dispuesto a lo que se le mande. Un empleado ejemplar, como pocos, cercano a su jubilación. Es sin duda uno de mis mejores trabajadores y eso que tengo a mi cargo más de quinientas personas, pero pocas son de fiar y de la categoría servicial de este hombre. − Dime Ramón. ¿En qué puedo ayudarte? &#8211; dije mientras yo releía un informe en el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La hija de mi chófer</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Don Luis, quería pedirle un favor &#8211; me comentaba Ramón cuando íbamos camino del aeropuerto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ramón ha sido mi chófer durante estos últimos ocho años, muy fiel servidor, discreto y dispuesto a lo que se le mande. Un empleado ejemplar, como pocos, cercano a su jubilación. Es sin duda uno de mis mejores trabajadores y eso que tengo a mi cargo más de quinientas personas, pero pocas son de fiar y de la categoría servicial de este hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Dime Ramón. ¿En qué puedo ayudarte? &#8211; dije mientras yo releía un informe en el asiento de atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Verá, es sobre mi hija. &#8211; añadió mirándome por el espejo retrovisor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Tu hija? ¿Le ocurre algo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no, es que no encuentra trabajo y… quiere estudiar y no puedo pagarle ni la matrícula.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ah, entiendo. Verás Ramón, yo no puedo aumentar mucho más tu sueldo, ya sabes cómo están las cosas&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, si no es por mí, es por si pudiera encontrarle algo a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Está la cosa jodida, ya lo sabes. Ahora mismo no tengo ningún puesto libre en la empresa…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo sé y no quiero abusar de su amabilidad una vez más, le estoy muy agradecido por contratarme. Nunca tendré cómo pagarle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, me pagas con tu trabajo, Ramón y lo haces muy profesionalmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_032_b8f7.jpg" width="460" height="690" />La verdad es que me daba pena ese hombre, porque había tenido muchas dificultades desde que se quedó en el paro, enviudó al mismo tiempo y estuvieron a punto de desahuciarle del piso donde viven. Ahí es donde me llegó aquel hombre con casi sesenta tacos, para que le contratara en algo. Le empleé como chófer y la verdad, acerté pues hace muy bien su trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué edad tiene tu hija, Ramón? – le pregunté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Se llama María. Tiene diecinueve años.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale, ¿Y qué sabe hacer? ¿Qué estudios tiene?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues ha terminado el bachiller.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vaya, es poco. ¿Tiene conocimientos de informática ó administrativos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué va!… quiere hacer ¡Arte dramático! &#8211; dijo haciendo un gesto de desaprobación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Supongo que podría servirle de asistenta en su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En mi casa? Pero yo ya tengo una señora que me viene de lunes a viernes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya, don Luis, yo había pensado de asistenta en su apartamento del centro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ramón era uno de mis pocos trabajadores que sabía de ese apartamento secreto en el centro, donde yo me llevaba los ligues. Siempre había sido muy discreto llevándome al pisito y eso que he acudido a él acompañado por muy distintas mujeres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ramón, pero al apartamento voy muy poco, ya lo sabes. Casi no lo uso. &#8211; dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya, comprendo. No pasa nada, no se preocupe, ya seguiremos buscando por ahí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El hombre no insistió más, siempre tan respetuoso. A mí, en el fondo, me daba pena, la verdad, porque no se merecía tener tantos contratiempos. Era un hombre honesto, trabajador… que además había sabido ser siempre “una tumba” en las conversaciones de aquel coche con mis idas y venidas al apartamento. Incluso muchas veces me hizo de cómplice para ayudarme a engañar a mi mujer, sin que esta se percatase de nada. Me sentí en deuda con él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Verás Ramón, ahora me voy unos días de negocios y vuelvo el viernes. dile a tu hija que venga el sábado por la mañana, a ver qué podemos ofrecerle. &#8211; dije pensando los muchos favores que me había hecho aquel hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio? Le estaré eternamente agradecido, don Luis. &#8211; respondió sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de mi viaje en una semana de locura conseguí ligarme a una de las asistentes al congreso en el que participé y con la que compartí algo más que conversación en mi discreto apartamento. Cuando amanecí el sábado, la ejecutiva cachonda y “felizmente casada” ya había “volado”. Me encontraba con un fuerte dolor de cabeza, gracias a unas buenas sesiones de sexo y alcohol que compartí con aquella fiera, de la que no recuerdo ni su nombre. Entonces me di cuenta de que el timbre de la puerta sonaba sin cesar. Joder, la cabeza me daba vueltas y me martilleaba aquel “ring-ring” incesante. ¿Quién coño podía ser a las diez de la mañana de un sábado? Como estaba desnudo, me puse el primer un pantalón de deporte que encontré tirado y salí dispuesto a despachar al pesado de turno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al abrir la puerta me quedé estupefacto. Una joven preciosa, de enormes ojos color avellana, con una dulce sonrisa apareció al otro lado. Era morena de piel y de cabello muy negro y largo, con unos grandes pendientes de aro en sus orejitas y un brillante piercing en su nariz. Vestía unos leggings negros, dibujando la preciosidad de sus muslos, una camiseta ajustada que le hacía un busto más grande de lo que debía ser y unos zapatos de tacón. ¡Estaba realmente buena!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola, ¿don Luis? &#8211; preguntó la preciosa chavala.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, soy yo. ¿Quién eres?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Soy María, la hija de Ramón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ostras!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ocurre algo? &#8211; preguntó la preciosa chavala observando con detenimiento mi torso desnudo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no, es que no me acordaba y tampoco te imaginaba así…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Así como? &#8211; preguntó ella con inocencia y una mirada que me pareció traviesa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, que no me imaginé que fueras tan guapa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo dije con demasiada soltura, pero es que era la verdad. La niña en cuestión era un bomboncito, que además se había puesto sus mejores galas, con intención de agradar y ya lo creo que lo hizo, pues mi polla empezó a despertar levemente bajo mi pantalón de deporte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias, don Luis &#8211; comentaba con cierto rubor encarnado en sus mejillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, María pues encantado, pero llámame Luis y de tú, por favor. &#8211; le dije plantándole un par de besos, impregnándome al mismo tiempo de su olor y percibiendo la suavidad de sus mejillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Igualmente, pero mi padre dijo que le tratara de usted y eso… yo prefiero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno tu padre no quiso tutearme nunca, pero somos casi de la misma edad y eso es normal, pero tú, puedes… pero en fin, como prefieras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si no le importa, de usted, gracias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, pasa María, siéntate y me cuentas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se sentó en el sofá y yo me puse en una butaca frente a ella, intentando que mi polla en semi erección no se notara demasiado. Aunque se me pasó por la cabeza taparme o ponerme algo de ropa, en el fondo me gustaba marcar musculitos a la chavala. Uno ya no es un crío precisamente, pero conservar este cuerpo con mis sesiones de gimnasio tienen como recompensa poderlo lucir con orgullo. Tengo el cuerpo de hombre maduro, pero muy cuidado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuanto más la miraba más me daba cuenta de que la nena estaba especialmente buena, con aquellas mallas tan pegadas a sus muslos, unos bonitos tobillos que llevaban una pulserita, aquel top blanco tan ajustado… uf y esa cara de ángel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me dijo mi padre que me podía dar trabajo. &#8211; intervino aquel bomboncito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, ya le comenté que en la empresa no tengo nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero como asistenta, puedo limpiarle su apartamento. &#8211; decía ella abriendo los ojos muy expresiva y mirando a su alrededor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− María, verás, es que yo este apartamento no lo uso mucho&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, ya me dijo mi padre.- añadió bajando su cabeza, momento que aproveché para ver su buena delantera marcada por el top. ¡Joder, estaba realmente buena!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira, si quieres algún trabajillo pues, no sé te vienes un día a la semana y puedes limpiar algo, pero poco más. ¿Qué te parece?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Claro, lo que me diga! ¡Cualquier cosa! &#8211; respondió con una gran sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando dijo “Cualquier cosa” por mi mente pasaron imágenes retozando con la moza y mi polla dio un pequeño espasmo con aquella fantasía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te parecen bien 50 por cada día que vengas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! &#8211; respondió eufórica ya que se veía que no manejaba mucho dinero precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya sé que con eso no te da para vivir, pero al menos tendrás algo y puedes buscarte otro trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues venga, te enseño el piso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con mi única indumentaria de pantalón de deporte, le estuve enseñando el apartamento e indicando a la chica las tareas que podría hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, hay bastante trabajo en esta casa &#8211; dijo con su siempre radiante sonrisa al llegar a la cocina y observar que estaba todo lleno de cacharros revueltos esparcidos por el fregadero y la encimera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento recordé mi noche anterior con la ejecutiva con la estuve trasteando con juegos eróticos y comida en la misma sesión. Cuando llegamos al salón también había cosas por el suelo y algún vaso tirado por el pasillo. ¡Joder, qué desenfreno debimos pasar esa noche de la casi ni me acordaba!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Verás María, es que anoche tuve una fiesta, pero normalmente no está todo tan revuelto. &#8211; dije a modo de disculpa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya. &#8211; dijo sonriendo cuando vio unas braguitas en mitad del suelo del baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé si me sonrojé, pero mi vista seguía admirando ese culo redondo y tan respingón con esos leggings ajustados. ¡Vaya polvazo tenía la nena!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cuando quiere que empiece? &#8211; preguntó mirándome con sus grandes ojazos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues ahora mismo, si te parece &#8211; respondí admirando de nuevo el busto que calzaba la niña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero es que no me traje ropa para hoy, pensé que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te preocupes, te busco un uniforme que tendré por ahí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Uniforme? &#8211; preguntó sorprendida inclinando su cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, me refiero a alguna cosa que te pueda dejar, ya me entiendes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_024_c093.jpg" width="460" height="690" />Ella se quedó recogiendo cosas por el suelo del salón y yo me fui en busca de alguna camiseta o algo que le pudiera servir para limpiar y poner orden en mi “pisito de soltero”. Entonces, al llegar a mi armario descubrí un uniforme de asistenta sexy que usé alguna vez con uno de mis ligues esporádicos. Me descojoné imaginando cómo le quedaría ese uniforme a la chavalita. Me dije a mí mismo que no podía ser, porque la prenda en cuestión era una batita negra de talla mínima y muy corta, con un pequeño delantal blanco, vamos la típica indumentaria de chacha porno. Tras reírme un buen rato para mis adentros y decirme a mí mismo lo cerdo que podía llegar a ser con esa sola idea, me presenté en el salón con la bata sexy. María miró la pequeña prenda y luego dirigió su mirada a mí, pensando en cómo era posible tener que vestir con semejante atuendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Me tengo que poner eso? &#8211; preguntó sosteniendo la escasa tela entre sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, es la que usaba mi otra asistenta &#8211; mentí con descaro como quien no quiere la cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y le vale?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, a ella le queda muy bien &#8211; dije riendo para mis adentros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella dudó unos instantes, pero cuando saqué un billete de 50 para pagarle por adelantado, su cara cambió radicalmente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, esto es para ti. Si te parece, el lunes hacemos el contrato en la oficina para que vengas una vez a la semana. &#8211; dije desviando su atención al tema del vestido mientras que sus ojos no se apartaban del billete de 50</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale, ¿dónde puedo cambiarme?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues si quieres en el cuarto de la plancha, yo me voy terminando de duchar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De acuerdo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No podía creerme que María hubiese accedido a la primera de cambio con mi propuesta de ponerse semejante prenda tan pequeña y sexy. Pero al meterse en el cuarto a cambiarse, mi polla fue creciendo paulatinamente imaginando cómo podría quedarle. Mi idea era perversa y el hecho de poder ejercer ese poder sobre mi nueva empleada me ponía muy burro. Tuve que recolocarme la polla antes de regresar a la cocina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al no oír ruidos, lo primero que pensé es que la chica habría huido asustada. “¡Menudo cerdo!” -pensaría la pobre- y es que pensándolo bien, mi propuesta era del todo menos normal, así que era lógico que se hubiese largado pero al poner la oreja en la puerta del cuarto de plancha, oí que seguía trasteando dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Todo bien, María? &#8211; le dije al otro lado de la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno… sí…, me está muy pequeño. No sé si me puedo poner eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya, entiendo &#8211; dije riendo para mis adentros una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Además ¿No hay zapatillas? &#8211; preguntó nerviosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues no. No tengo otra cosa. Ese es el único uniforme que tengo. &#8211; dije mintiendo de nuevo, sabiendo que tendría que quedarse con los tacones, algo que ensalzaría más ese cuerpazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando María abrió la puerta del cuartito casi me caigo de espaldas. Aquel pequeño vestidito negro le estaba más que pequeño y se mostraban sus curvas espectacularmente. Para empezar, la bata en cuestión era tan corta que se veía toda la largura de sus piernas, acentuadas con aquellos zapatos de tacón de plataforma, luego, al tener ese atuendo tan ceñido, su busto quedaba retenido, oprimido bajo la tela y rebosando ostensiblemente por la parte superior, al no llevar tirantes ni mangas. La cosa no podía ser más erótica y excitante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Me queda bien? &#8211; preguntó tímidamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De maravilla &#8211; respondí totalmente alucinado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María notó en mis ojos la forma en cómo la observaba, que no era de estilismo precisamente, sino de pura lascivia por una jovencita buenorra y con un atuendo explosivo. Enrojeció algo más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sí podré trabajar con él y que no se me vea todo &#8211; dijo apurada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno por mí no te preocupes. Te daré dinero para que te compres algo para el próximo día &#8211; comenté para evitar arrepentimiento por su parte y que no continuase vestida de aquella forma tan divina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio? Gracias don Luis. Me compraré uno más apropiado&#8230; y de mi talla. &#8211; respondió con aquella mágica sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por mí puedes usar siempre ese. Te queda realmente bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chiquilla algo cortada al principio, se puso a trabajar, recogiendo la cocina con su nuevo uniforme de asistenta sexy que le sentaba realmente como un guante. Yo entraba y salía trayendo vasos del salón para que los fuera metiendo en el lavavajillas o colocando en los armarios. Era la excusa perfecta para poder admirar a aquella dulce chavala que apenas cabía en semejante vestidito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cada vez que yo volvía a la cocina, le echaba un ojo a mi nuevo bomboncito servicial. Su escote mostraba un busto delicioso, por no hablar de sus muslazos que cuando se agachaba frente al lavavajillas dejaba a la vista el principio de su culo, en el que se ofrecía una buena porción de sus “cachetes” y eso hacía intuir que la braguita era un tanga. Madre mía, yo andaba loco viendo a aquella chica moviéndose en sus quehaceres, ciertamente avergonzada pero sin rechistar, al haber conseguido su primer empleo, aunque fuera un solo día a la semana. Permanecí junto a ella en la cocina, me senté en una silla y me quedé observándola, definitivamente, sin cortarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No hace falta que me ayude, lo puedo hacer sola &#8211; dijo aparentemente incómoda con mi presencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te molesta que esté aquí, contigo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no&#8230; lo digo porque es mi trabajo. &#8211; me comentó con su carita avergonzada y estirando el vestido en un afán imposible por cubrir toda aquella carne al descubierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por mí no te preocupes, además lo que veo es precioso. – le dije admirando su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias, pero es tan corto…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues yo solo llevo un pantalón, espero que tampoco te moleste que vaya solo con él… &#8211; añadí para que se recreara de nuevo con mis pectorales y abdominales que cuido con mi ejercicio diario.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, para nada, don Luis, es su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te lo agradezco, María, porque me gusta ir cómodo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Normal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A veces me gusta ir desnudo. &#8211; dije de pronto valorando su reacción y echando más picante al asunto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se quedó parada y volteando su cara imaginó lo que debía tener bajo mi pantalón de deporte que cada vez se marcaba más, pues tenía la polla en una lógica erección con la presencia de aquel ángel y su diminuto vestido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tranquila, que estando tú, iré vestido, jeje. – le comenté para que se tranquilizara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No respondió y siguió con sus tareas, aunque me pareció ver que sus pezones se marcaron aún más sobre la fina tela. Cuando María se dispuso a meter unos platos en el armario superior, me permitió ver el comienzo de sus nalgas de nuevo al estirarse. ¡Ufff! Era claro que llevaba tanga pues no alcancé a ver la tela de sus braguitas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Oye María, ¿tienes novio? &#8211; le pregunté de pronto sin dejar de observar esos preciosos muslos morenos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me imaginaba. Una chica tan guapa como tú, no podría estar sin pareja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Noté de nuevo su rubor y cómo se volvió sin responderme. Me gustaba esa mezcla de timidez y las curvas de su endiablado cuerpo. Era la tentación más prohibida y deseada que he vivido en años. Mi perversidad era tal, que yo veía que la chica se movía de forma sensual haciendo los trabajos y es que era inevitable que no desprendiera calentura con aquella batita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Oye, María, ¿tomas mucho el sol? &#8211; le pregunté admirando aquellos portentosos muslos ensalzados con sus tacones y que tenían un tono moreno precioso, además de sus brazos y sus hombros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? &#8211; dijo volviéndose apurada y viendo que el bulto de mi pantaloncito corto se notaba cada vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, veo que estás muy morena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ah, sí me encanta tomar el sol.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Además no se te ven marcas en los hombros. ¿Haces topless? &#8211; añadí más que motivado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro. &#8211; respondió con su apuro continuo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tendrás a todos locos en la playa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Otra vez su vergüenza y su silencio me indicaban que mis preguntas le ponían en evidencia, pero me fijé que sus pezones marcados y eso era indicativo de que no le incomodaba mi entrevista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Oye, no tienes por qué responder a cosas que te resulten íntimas, ¿eh? &#8211; dije entendiendo que me estaba pasando desde mi posición de jefe salido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te lo digo porque no quiero incomodarte, era solo por hablar de algo. Pero si soy demasiado directo o inoportuno, me lo dices.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De verdad, no me importa. &#8211; añadió con su dulce sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y nudismo haces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi asistenta no respondió en un principio y contestó sin volver su cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, de vez en cuando hago nudismo, cuando voy con mi novio, pero procuramos buscar sitios apartados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ah, claro. Playas discretas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, donde no haya mucha gente. Me da corte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. Bueno, ya me dirás a qué playa vas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? &#8211; preguntó girando su cabeza hacia mí con su carita de susto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, digo para coincidir alguna vez. A mí me encanta hacer nudismo, pero yo no me escondo, me gusta ir libre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, yo no me escondo… &#8211; protestó la preciosa chica cuando la herí en su orgullo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me dijiste que buscas sitios apartados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero porque no me gusta ir a playas con mucha gente y eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y encontrarte con un conocido, jeje…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, eso sería un palo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Para mí sería un placer coincidir contigo. &#8211; añadí valiente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_037_3e38.jpg" width="460" height="690" />Seguro que mis preguntas, cada vez más directas le inquietaban, pero sabía que a pesar de ello, a la chica le estaba gustando mi osadía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te puedo preguntar otra cosa, María? &#8211; pregunté totalmente serio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro. &#8211; dijo con su sonrisa encandiladora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es un poco… personal. &#8211; añadí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ah, vale, pregunte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si no quieres contestar, no tienes por qué hacerlo. ¿Tienes relaciones sexuales con tu novio? &#8211; disparé con toda la contundencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se quedó callada y bajó su vista al suelo avergonzada, pues no debía esperarse que yo fuera tan directo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Dirás que estoy loco. &#8211; añadí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No respondas si no quieres. Verás, no es por nada personal. Te pregunto esto, porque tengo una sobrina de tu edad y su madre, que es mi hermana, le ha preguntado a ella y dice que no, que no tiene relaciones con su novio, que todavía es muy joven, ya sabes&#8230; pero yo creo que mi sobrina miente y sí que lo hace, estoy seguro, porque a vuestra edad no desperdiciáis ninguna oportunidad. Nosotros éramos más cortos en mi época. &#8211; le solté aquella mentira colosal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, depende de cada uno, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por supuesto. Y, ¿en tu caso?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− En mi caso, sí. &#8211; decía ella mirándome tímidamente a los ojos y luego observando de reojo mis abdominales marcados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, ya decía yo que es normal. Mi hermana no quiere hacerme caso, pero yo le digo que las chicas de vuestra edad ya estáis más que puestas al día de todo, que folláis sin parar…. perdona la palabra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no pasa nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Tengo razón entonces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues, mi novio y yo lo hacemos desde hace tiempo. &#8211; añadió con rubor sin aguantar mi mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ves? claro, es lógico, estáis con las hormonas a tope. Pero mi hermana dice que mi sobrina no, que la chiquilla es muy inocente. Yo en cambio le digo, “tu niñita folla como una condenada y se la chupa a su novio cada dos por tres” ¿A que tengo razón, María?- dije de sopetón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, bueno…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Sí o no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, quiero decir que depende de cada persona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ah claro, entiendo. Pero tú lo haces. Es normal, ¿Entonces?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Supongo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias por responder, oye y me alegra que hayamos cogido esta confianza. ¿no crees?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi desvergüenza iba aumentando por momentos, lo mismo que mi polla que se notaba cada vez más empalmada bajo mi pantalón. Me sentía poderoso y casi dueño de una situación del todo inesperada. Quizás mi posición de jefe no era la más ética pero, ¡qué coño! la chica estaba para mojar pan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María siguió recogiendo la cocina y yo recreándome con la vista de ese endiablado cuerpo ceñido en la pequeña batita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, esto ya está. ¿Qué hago ahora? &#8211; me preguntó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo pensaba para mis adentros que estaba dispuesto para que me hiciera de todo, pero entendí que no se refería a eso precisamente. Le comenté que podría plancharme un par de camisas. Entramos en el cuarto de plancha y le indiqué donde estaba todo. Al salir me di cuenta que toda su ropa estaba colgada detrás de la puerta. Vi sus leggings, su camiseta y ¡Su sostén!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Joder, me metí al baño a toda prisa y tras cerrar la puerta tuve que darle meneos a mi polla que ya estaba a tope. Me la vi grandiosa, pero el hecho de saber que esa chiquilla solo debía llevar un tanga bajo aquella bata me puso a cien. Mi masturbación iba en aumento imaginando a ese bellezón de diecinueve que me tenía loco Su cara dulce aparecía en mi visión, sus carnosos labios, el brillo de sus ojos… cuando de pronto algo enturbió mis pensamientos y era la llamada con los nudillos a la puerta del baño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Don Luis! &#8211; era la voz de María al otro lado de la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, dime &#8211; respondí sin abrir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya terminé. ¿Qué más puedo hacer?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues… puedes pasar el aspirador por el salón. &#8211; contesté con mi polla en la mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale. &#8211; respondió su dulce voz al otro lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_043_a283.jpg" width="460" height="690" />Pensé que era mejor dejar mi paja para otro momento, pues no quería perderme la oportunidad de observarla de nuevo. Me acerqué hasta el salón sentándome en el sofá y disfrutando absorto de aquel espectáculo, admirando cada resquicio de piel que se me iba mostrando por momentos. Cada vez que se agachaba, sus giros o la inclinación de su cuerpo, me parecían del todo sensuales y provocadores. En un momento en el que dobló su cuerpo para aspirar una esquina bajo un mueble, la vista de su parte posterior me enseñó mucho más de lo que hubiera podido soñar. El vestidito se subió dejando a la vista prácticamente la mitad de sus posaderas, confirmando que llevaba un pequeño tanga blanco, que tapaba el bultito de su sexo resaltado entre sus morenos muslos. Veía que ella se esforzaba en su trabajo pero le costaba, pues el vestido tan ajustado no le daba la operatividad deseada y estaba todo el tiempo recolocándoselo por abajo o por arriba, sabiendo además que yo estaba a escasos centímetros de su culo disfrutando de las vistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te veo incómoda María. &#8211; le dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, bueno, sí, es que esta batita es muy pequeña y casi no me deja moverme. Además, creo que se me está viendo todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, por eso no te preocupes, mujer, lo que se ve es realmente hermoso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ufff, es que estoy muerta de vergüenza, con usted ahí mirándome…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te da vergüenza que te mire?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ven, siéntate conmigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, ven, siéntate mujer &#8211; insistí dando unas palmadas en el sofá a mi lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero… el aspirador&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Déjalo para luego. Te voy a ofrecer un vermut que hago yo mismo, verás que rico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero yo no suelo beber por la mañana…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Solo un poquito y lo pruebas, necesito una opinión crítica. Además así charlamos y te sentirás más cómoda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se sentó a mi lado y disfruté a poquísimos centímetros de mí, la extraordinaria belleza de ese cuerpo. La batita subió más todavía y la largura de sus perfectos muslos se hacía más más visible. Por un momento pasó por mi mente la imagen de su padre ¿Por qué hizo venir a esa chiquilla que era mitad ángel y mitad demonio a mi casa? Yo debería respetarla, es muy joven, mi empleada y la hija de mi chófer, pero ¿Qué otra cosa podía hacer si la tentación estaba ante mí?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Prueba, prueba &#8211; le dije invitándole con un vaso casi lleno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Uy, me ha echado mucho!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Nada, este vermut es suave. &#8211; mentí una vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como me gustaban esos labios posándose en el vaso, verla tragar con el movimiento rítmico de su garganta y la sonrisa que ofrecía después.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y bien? ¿Te gusta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, está muy rico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿A qué te hace sentirte mejor?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, un poco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Genial. María yo quiero que te sientas como en casa. Quiero que seamos colegas más que jefe y empleada, además conozco a tu padre hace años…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí. Él habla muy bien de usted.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias. Pues en cambio él nunca me habló de ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, es mi padre y se siente siempre con su labor protectora.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y la relación con tu novio? ¿Cómo la lleva él?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, no le gusta, pero la respeta, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Lleváis mucho tiempo juntos? &#8211; continué con mi interrogatorio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Con mi novio? Sí, un par de años.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y qué os gusta hacer?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, pues salir, pasear, ir a la discoteca, a la playa… y eso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y ¿Dónde practicáis sexo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Perdón? &#8211; dijo con los ojos muy abiertos y sosteniendo temblorosa el vaso de vermut.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Espero que no te importe. Estamos en familia&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, pero me da apuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mujer, con confianza, es por saber cosas de la juventud de hoy. Me intriga, nada más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, usted no es tan mayor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias bonita, pero los tiempos cambian. En mi época solo podíamos en el coche, supongo que hoy tendréis más recursos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, nosotros también en el coche normalmente… &#8211; dijo dándole un buen trago a mi brebaje mágico que hacía que sus colores subieran consiguiendo el objetivo de que se fuera desinhibiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ay, el coche, cuantas veces lo habré hecho yo! Es algo incómodo ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, sí, pero te acostumbras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. pero en un sitio tan pequeño cuesta coger postura. Es divertido ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y morboso… con eso de que te puedan ver.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú ¿te pones debajo de él?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Yo?&#8230; A veces sí, depende… &#8211; contestaba sin mirarme a los ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y te gusta encima?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Más o menos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, María, que solo es una curiosidad, de saber cómo se lo montan los jóvenes de hoy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues me gusta a mí más encima y a mi novio también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y que se la chupes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, también &#8211; sentenció dando otro largo trago, intentando disimular su nerviosismo, algo que me daba más juego a mi lascivia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y a ti también te chupará.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro… bueno, mejor voy a seguir aspirando &#8211; dijo ella incómoda con mis preguntas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al levantarse casi dio un traspié, pues el vermut es siempre muy mareante, sobre todo con el estómago vacío. La sostuve de su brazo y ella sonrió agradecida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perdón, es que estoy algo mareada… &#8211; se disculpó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación cogió de nuevo la aspiradora y siguió con la tarea, mientras yo disfrutaba de nuevo de la visión de sus muslos, del comienzo de su culo y de cómo se metía la pequeña braguita entre sus glúteos. A pesar de que ella se sentía más cómoda tras la ingesta considerable de alcohol reparador, a la chica le costaba moverse con esa batita, porque era tan justa que casi le limitaba los movimientos si no quería que se le cayera de puesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es demasiado ajustada la bata, ¿no? &#8211; dije cuando ella se colocaba las tetas oprimidas bajo la tela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí &#8211; dijo ella dándose la vuelta y mirándome otra vez mi torso desnudo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Por qué no te la quitas? &#8211; dije como si tal cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica tardó en contestar, intentando comprender lo que acaba de proponerle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo dice, don Luis?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, mujer, si te oprime la batita para trabajar, pues puedes quitártela. .- añadí con naturalidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero, ¿cómo voy a quitarme la bata?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Estarás mucho más cómoda, mujer! Así harás las labores sin impedimento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero no puedo… estando usted&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Porque… es que… no llevo sostén.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y te quedarás en “tetas”? &#8211; terminé yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues sí. &#8211; respondió muy apurada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por mí no hay ningún problema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya pero no me parece…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A ver, María ¿No hacías top-less y nudismo en la playa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero don Luis, como comprenderá, no es lo mismo, precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es exactamente igual, de hecho allí te ve mucha gente y aquí solo te veré yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero me da mucho corte.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo creía que eras una chica extrovertida, más echada para adelante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, lo soy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Fíjate, que incluso había pensado en que podría contratarte dos días por semana en lugar de uno. Me gusta mucho cómo trabajas… &#8211; añadí riendo para mis adentros, pues sabía que ese aporte maligno traería sus frutos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La cara de la chica era un poema, pero pasaba de ver mi torso desnudo, a sus pies y luego debía estar pensando en esa propuesta de más días de contrato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Me va a hacer contrato de dos días a la semana por enseñarle las tetas? &#8211; preguntó sorprendida pero decidida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No mujer! Simplemente me gusta cómo trabajas y el feeling que tenemos. Quiero tener una persona en casa en la que pueda confiar y parece que contigo eso se puede conseguir, ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, puede confiar en mí al cien por cien, don Luis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perfecto entonces. Pues si tú confías en mí, adelante, pero solo si crees que soy de fiar, sin que te veas obligada a nada. Si no quieres, no lo hagas, yo te contrato por tu trabajo, no por tus tetas, que quede claro. &#8211; añadí con mis dotes de actor pero sabiendo de mi arte de convicción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tardó unos segundos en recapacitar, pero al final, mis últimas palabras dejaron huella. Se giró dándome la espalda y se fue desabotonando la batita, hasta dejarla caer en el suelo. Casi me da algo cuando me ofreció su espalda desnuda, la curvatura mágica de su cintura y sus caderas. Un bonito tatuaje con una brujita se veía en la parte baja de su espalda, casi en el rabillo. Además, la imagen de una pequeñísima braguita blanca, que era un tanga minúsculo metido entre sus dos glúteos perfectos, era demasiado. Un culo para enmarcar tenía la chavala. Giró su cabeza, sin enseñar nada más, esperando ver mi reacción, que debía ser de cara de bobo, lógicamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_053_3ddb.jpg" width="460" height="690" />María siguió con el aspirador sin volverse, pero preferí no agobiarla y tener autocontrol. Sabía que más tarde o más temprano le vería ese par de tetas. Le di el tiempo necesario, pero además aproveché ver ese cuerpo casi desnudo de espaldas, tapado únicamente por una braguita tanga, que se colaba en aquel recóndito lugar y cada vez que se agachaba ofrecía ese bultito que no era otra cosa que su sexo apenas cubierto por el pequeño trozo de tela. Los tacones alzaban sus muslos y cuando se giraba ligeramente podía ver el comienzo de sus senos por los costados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ves que fácil, María? ¿A qué ahora estás mucho más cómoda? – le pregunté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí. Ahora puedo moverme, pero siento algo de vergüenza &#8211; respondió pero el sonido del aspirador apenas me dejó oír su voz con claridad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Puedes nada, ármate de valor y date la vuelta. Así estamos iguales, con el torso al desnudo &#8211; sugerí, aunque era más un deseo y una orden.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento María sacó fuerzas de no sé dónde y pulsó con su pie el botón apagando el aparato para volverse hacia mí tapando sus pechos con ambas manos. Si la cosa era erótica hasta entonces, esa pose en la que la chica ofrecía unos enormes pechos que apenas podían tapar sus manitas era todavía más increíble y mi polla palpitaba bajo el pantalón. Me encantaba imaginar sus pezones bajo sus manos, ver esa cintura estrecha, ese ombligo adornado con un piercing y ese tanga que era un pequeño triángulo blanco tapando su sexo y para colmo dejando marcada en la tela su rajita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Madre mía! &#8211; dije sin poder evitar mi alucine.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica tenía la vista clavada en el suelo y tan solo levantaba la cabeza para ver mi bulto bajo el pantalón o disimuladamente a mis ojos, para cruzar mi vista que seguía hipnotizada en aquella hermosura de mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Quítate las manos, María! &#8211; dije casi rogando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se mordió el labio, luego soltó un suspiro prolongado y dejó caer sus brazos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Eres preciosa! &#8211; dije al ver por fin sus tetas en directo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias. &#8211; respondió mirándome con aquellos preciosos ojos, sabedora de su gran hermosura</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus pezones marrones, estaban erectos, y una aureola grande los rodeaba, para colmo cuando retiró sus manos, aquellos globos apenas bajaron unos centímetros de su posición anterior, con una caída mínima, algo increíble. Creo juro que nunca he visto un par de tetas tan perfectas como aquellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué vergüenza! &#8211; dijo ella con una sonrisa forzada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ninguna deberías tener. Al contrario, ese cuerpo es para lucirlo y para dar envidia a todas las que no tengan la suerte de mostrar algo así.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que nunca había hecho esto. &#8211; añadió apesadumbrada</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues yo tampoco había vista nada tan bonito. Me gustaría saber a qué playa vas… y ser tu admirador número uno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Gracias, don Luis, qué exagerado! &#8211; respondió de nuevo con su tremendo enrojecimiento de sus mejillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− María, te lo juro, tienes unas tetas perfectas. Oye, ¿pero son naturales?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro &#8211; respondió ella ofendida amasándolas instintivamente, algo que me encantó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Puedo comprobarlo? &#8211; dije levantándome pero ella se retiró unos pasos atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me acerqué hasta quedar frente a ella y sabía de mis riesgos, pero quise continuar sin poder evitar la erección que marcaba mi pantalón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, déjame comprobar, solo un toque. &#8211; dije muy cerca de su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, don Luis, por favor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entonces, creo que me has engañado y son operadas, por eso no quieres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Son naturales, de verdad! &#8211; protestó ella con un mohín en su bello rostro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Puedo, entonces? &#8211; pregunté moviendo mis manos como garras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella miró al techo que era la afirmación a mis deseos. Acerqué ambas manos a sus respectivos pechos y comencé a acariciar esos dos preciosos y tersos globos que tenía la muchacha, sintiendo su tersura, su blandura y su extrema suavidad. Era una cosa increíble y me entretuve mucho más de lo prometido pero aquel tacto, además de natural era muy agradable. Dejé las caricias para empezar a amasar descaradamente aquellas tetazas tan firmes, hasta que ella se volvió azorada por mis toques y prosiguió con la tarea de aspirar la alfombra y esta vez sin taparse, solo vestida con un pequeñísimo tanga y sus zapatos de fino y largo tacón. El movimiento de sus tetas era increíble, dos enormes pechos que apenas tenían caída pese a su envergadura. No quise forzar más ningún movimiento pero me hubiera gustado seguir sobando aquellas preciosas domingas a placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ¿Qué hago ahora? &#8211; dijo ella poniéndose frente a mí y dejándose ve medio desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Puedes hacer mi cama?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras sonreírme, ella avanzó hacia mi habitación y me quedé inmóvil, casi sin poder articular palabra o movimiento alguno, totalmente hipnotizado con los suyos en un vaivén increíble de caderas bajo su reducido tanga y unas domingas enormes que se balanceaban a cada paso. ¡Joder que pasada! Aun no me creía que hubiera podido convencerla. Una chavala tan bonita, tan joven, tan delgada, con esas tetazas y ¡estaba obedeciendo a todas mis peticiones!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María desapareció dentro de mi dormitorio medio desnuda y yo acudí tras ella, presto a observarla de cerca nuevamente para ver cómo hacía la cama, pero la polla me dolía de tanta tensión y decidí meterme en el baño para hacerme una paja ante esa visión tan cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Voy a darme una ducha &#8211; le dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me metí en el cuarto de baño y me desnudé, agarrando mi polla que ya soltaba las primeras gotitas de líquido pre seminal con una erección totalmente desbocada. Me miré en el espejo y vi mi cuerpo desnudo. Entonces dije a mi reflejo: “No serás capaz…” Tras un par de segundos de duda, me decidí a salir así del baño, completamente desnudo y mi polla a tope. Era arriesgado, pero a estas alturas tenía el convencimiento de que el vermut y las conversaciones habían hecho su efecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Abrí la puerta y la chica estaba justo enfrente retirando las sábanas de la cama. En cuanto me vio salir desnudo se quedó paralizada, con la boca abierta, con su vista clavada en mi polla completamente tiesa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perdona, es que olvidé la toalla &#8211; comenté con naturalidad caminando hasta el armario de mi cuarto, muy cerca de ella y viendo que la chica no perdía ni un momento su vista de mi cuerpo desnudo, especialmente de mi polla dura balanceante a cada paso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Reconozco que me gustó mucho verla así, totalmente flipada con mi descaro, pero es que me sentía pletórico y me encanta exhibirme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No te importa que vaya desnudo, verdad? &#8211; le pregunté apuntándole con mi erecta polla, ofreciéndosela con descaro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica no contestó y seguía inmóvil agachada en una esquina de mi cama, con la boca abierta, totalmente paralizada. Mis ojos no se apartaban de aquella estrecha cintura y esas enormes tetas, algo que reavivaba más mi grandiosa empalmada. Su mirada, en cambio, no se apartaba de mi tiesa verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que me gusta ir cómodo, además como haces nudismo también estarás acostumbrada… por eso he salido así &#8211; comenté abriendo el armario y dejando que mirase mi espalda y mi culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Reconozco que no soy ningún crio, pero aun despierto esos instintos a las mujeres, aunque pocas veces lo había conseguido con una tan jovencita. Sentirme observado por esa preciosa chica me encantaba y yo me recreaba en el tiempo que hacía estar rebuscando una toalla, aunque mi idea era que ella se deleitase con mi desnudez. Me giré poniéndome muy cerca, frente a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Todo bien? &#8211; le pregunté ante su inmovilidad mientras mi polla se movía de lado a lado muy cerca de su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, esto… sí, es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué ocurre? Estarás acostumbrada a ver hombres desnudos en la playa, ¿no? Parece que nunca has visto un tío en bolas &#8211; añadí con chulería moviendo mis caderas para que mi polla en ristre se balancease ante sus ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero… &#8211; decía ella sin quitar la vista de mi miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si quieres, desnúdate tú y así estamos a la par. &#8211; comenté lanzado sin cortarme ni un gramo con mi sonrisa lasciva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? &#8211; contestó cubriendo instintivamente con sus antebrazos las enormes tetas que adornaban aquel precioso cuerpo como si de esa manera tapase algo que no hubiera visto ya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, mujer, ¿Vas a sentir vergüenza a estas alturas? Tú como si estuvieras en la playa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Don Luis&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entonces dudo que hagas nudismo &#8211; añadí con toda mi valentía y sin dejar de ofrecerle mi polla totalmente tiesa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, que lo hago, pero aquí…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y si te contratase tres veces por semana…? &#8211; solté interrumpiéndola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica estuvo quieta durante unos segundos para decir con asombro:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Me haría un contrato de tres días por quedarme desnuda?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No mujer, ya te dije antes. Es por cómo trabajas, lo otro es porque hemos conseguido empatizar desde el principio y llegar a tener buen rollo, aunque tengo que reconocer que sí que me gustaría mucho verte desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Lunes, miércoles y viernes? &#8211; añadió ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Perdona? &#8211; pregunté pues el sorprendido era yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que me gustaría los sábados y domingos libres, para estar con mi novio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_064_407c.jpg" width="460" height="690" />María no solo iba cogiendo confianza, sino que le dio la vuelta a la tortilla y era ella la que se lanzaba a poner las condiciones. ¿Ya no era yo el que tenía el poder? De todos modos, la sola idea de verla desnuda me parecía algo impensable y maravilloso, por lo que no tuve que pensarlo mucho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me parece justo, María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Luego no me engañará &#8211; intervino la chica con sus pulgares metidos en los costados de su pequeña braguita dispuesta a bajársela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No, por Dios! Soy un hombre de palabra. Te contrato esos tres días, prometido. Confía en mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ufff, no sé ni cómo me atrevo a hacer esto! &#8211; añadió con vergüenza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Simplemente, hazlo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese mismo instante, bajó la prenda lentamente, recreándose claramente en la acción, tal y como debía hacerlo delante de su novio. Yo me tuve que agarrar a una de las puertas del armario, pues aquella belleza desnudándose era demasiado para un mortal como yo. Al fin levantó un pie de su tacón y luego el otro para tirar la braguita sobre una silla y sin taparse quedarse parada observando mis movimientos y especialmente mi polla que empezaba a gotear. Ella sonrió al ver mi cara, sabedora de su extraordinario potencial, de su endiablado cuerpo y de su precioso coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios, María, eres increíble!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias &#8211; respondió ilusionada, muy segura de ser la atracción increíble de un cuerpo perfecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica lanzó la nueva sábana sobre mi cama y parecía más relajada, a pesar de estar completamente desnuda ante mí. Ella siguió con su tarea como si fuera la cosa más natural del mundo. El efecto del vermut era claro y la promesa de la ampliación de su contrato habían hecho el resto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me voy a sentar &#8211; dije al tiempo que me agarraba a una silla para no caerme desmayado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez sentado, sin que mi miembro hubiera bajado un ápice, me quedé estupefacto viendo a aquel ángel en sus quehaceres con las almohadas, las sábanas, el edredón y todos los movimientos que hacía maravillosamente alrededor de mi cama. Unas veces su culo se quedaba ante mí, mostrando toda la hermosura de unos muslos torneados, morenos y sin marcas y entre ellos, aparecía una rajita depilada y aparentemente brillante. Ella, de vez en cuando, volvía su cara para observar mis reacciones y mirar de paso a mi polla que seguía pletórica. Sabía que me tenía loco y le gustaba provocarme y tenerme con aquella empalmada brutal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se me hizo corto todo el espectáculo de hacer la cama y no podía ni soñar que aquella preciosa joven lo hiciera desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, esto ya está &#8211; dijo con sus manos sobre sus caderas frente a mí sin quitar la vista ni un momento de aquel palo que yo lucía orgulloso y que parecía crecer por momentos ante esa diosa desnuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, te queda una hora. ¿Puedes limpiar el polvo del salón? &#8211; le comenté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. ¿Sigo desnuda, verdad? &#8211; preguntó colocando su dedo sobre sus dientes a modo de inocente gatita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Por favor! &#8211; respondí como un ruego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María sonrió levemente y echando una última mirada a mi polla salió andando sensualmente hacia el salón. Allí cogió un plumero y empezó a pasar el polvo para deleite de mis ojos que disfrutaban de aquel cuerpo desnudo y sus provocadores movimientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− María, tú siéntete como en casa, recuerda. Yo haré como si tú no estuvieras. &#8211; le solté de pronto, aunque aquello era del todo increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras ella seguía limpiando el polvo, meneando de manera exhibicionista sus caderas, sus tetas y todo su precioso cuerpo, yo tuve que agarrarme el miembro para empezar a acariciarme subiendo y bajando la piel lentamente justo detrás de ella. No podía más. Ella se dio cuenta en una de sus ojeadas y se quedó con la boca abierta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te molesta que me toque? &#8211; dije mostrando mi capullo fuera de su capuchón sabiendo que ella le gustaba lo que veía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No… es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Parece que no has visto nunca una polla. &#8211; dejé caer totalmente decidido sin dejar de acariciarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Pero qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que… es tan gorda. &#8211; afirmó mordiéndose su labio inferior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Joder, eso me gustó. Es cierto que tengo una buena herramienta, de la que me siento orgulloso, tampoco es un obús, pero sé que tiene un tamaño más que decente, aunque posiblemente aumentado gracias a las maravillas que tenía delante. Pero el hecho de que ella me lo comentase, me hacía sentirme pletórico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Más grande que la de tu novio? &#8211; le pregunté sin rodeos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! &#8211; contestó eufórica y luego se dio cuenta mirando a otro lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No pasa nada. Pero el tamaño no importa. Todas hacen su función o eso dicen&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tu novio ¿folla bien?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica miró a otro lado y continuó limpiando, mostrándome ese trasero tan apetecible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No contestes si no quieres, era solo curiosidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, folla muy bien. – dijo al fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Con ese cuerpazo tuyo seguro que le inspiras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, es la verdad. Debe ser una maravilla follar contigo. &#8211; dije ya totalmente desmelenado sabiendo que a esas alturas la muchacha no se iba a escandalizar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sé. Eso tendría que decirlo él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Queda satisfecho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Eso sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entonces está claro y no me extraña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se sentía mucho más relajada, inevitablemente más excitada y al tiempo notablemente halagada por ese descaro mío, añadido a la paja descarada que me hacía frente a ella. Tenía sus mejillas coloradas, sus pezones tiesos y su sexo brillante, algo que me confirmaba su enorme calentura… supongo que a la altura de la mía. La chica se giró para colocar las revistas de la mesita que estaba delante del sofá, ofreciéndome una caída de tetas brutal a apenas dos palmos de mí, viendo esos pezones enormes y en apariencia durísimos. Lo hacía con un exhibicionismo total y aproveché para abrir mis piernas y a pajearme con mayor velocidad, con total desvergüenza ante ella, mirando ese cuerpazo desnudo y deleitándome con cada curva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te molesta, ¿verdad? &#8211; le pregunté en un instante soñando en tener mi polla metida en esas preciosas y perfectas protuberancias..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Está es su casa, don Luis. – dijo como si tal cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− También la tuya, recuérdalo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María estaba muy cachonda, seguramente nerviosa y cortada por mis acciones, pero caliente, eso era evidente. Yo, al tiempo seguía cascándomela sin detenerme y de paso preguntarle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gusta ver a un hombre masturbarse?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si.- respondió en un hipido que me pareció un gemido y clavando su vista en mi glande brillante&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es normal, a mí también me gusta ver a una mujer masturbarse. Tu también lo haces, ¿verdad? &#8211; le pregunté sin detener mi meneo y sin que sus ojos pudieran quitar la vista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno sí, pero no en público. &#8211; añadió para dejar claro que lo mío era del todo demente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ven siéntate frente a mí y te masturbas conmigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero yo… ¡don Luis!, ¡No puedo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No dejé que protestase ni un segundo más, agarré su muñeca y la conduje hasta que quedó sentada en la pequeña mesita que estaba frente al sofá. Yo podría parecer un acosador, pero en el fondo, la chavala también podía haberse largado en cualquier momento, darme una bofetada incluso, sin embargo, ella deseaba estar allí, estaba claro. Se quedó quieta, mirándome sin saber qué hacer, pero sin quitar ojo de mi polla que seguía siendo mecida por mi mano. Estaba preciosa, con sus tetas tan firmes, su cintura estrecha, aquellas caderas prodigiosas sentadas sobre la mesita y sus muslos pegaditos y alzados gracias a sus tacones&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se puso más colorada todavía pero me confirmó que le gustaban los pollones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− María, tócate.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No lo hago yo delante de ti? Y te gusta verme, ¿no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis ojos se iban por esas curvas que deseaba acariciar, chupar, morder, lamer…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gusta o no? &#8211; le apremié.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, claro. &#8211; afirmó por fin, certificando su enorme calentura</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues a mí me gustaría verte como te haces un dedito, anda&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella solo meneo la cabeza negativamente pero sin dejar de acariciar sus muslos con la punta de los dedos. Estaba muy excitada, no había duda. Estábamos tan cerca que seguramente podríamos notar el calor que desprendíamos cada uno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mastúrbate, mujer! &#8211; era casi una orden más que un ruego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No puedo don Luis! &#8211; respondió mirándome fijamente con un brillo especial en sus ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, lo estás deseando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira, hacemos una cosa, cada uno a lo suyo, yo me sigo masturbando y tú haces lo mismo. Como si no estuviéramos uno frente al otro. Cierras los ojos si quieres.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo seguía cascándomela sin dejar de admirar a esa preciosa chica que lentamente empezó a tocarse. Primero los pechos, pellizcándose los pezones y luego metiendo una mano entre sus muslos pero tímidamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Estás buenísima, María! &#8211; le dije envalentonado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Noté que ese comentario le gustó cuando abrió ligeramente las piernas y tocarse con menos cortedad. Sus ojos seguían fijos en mi mano que seguía dándole a la zambomba a mi polla tiesa. Entonces ella echó la cabeza hacia atrás suspirando. ¡Estaba cachonda como una perra! Se abrió completamente de piernas, mientras sus dedos frotaban con energía su vulva y sus tetas bailaban al compás. ¡Cuánto me apetecía tocarla, chupar esas tetas, morder esos labios, follarme ese coño depilado y empapado!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me levanté y me puse frente a ese cuerpo para ver aun más cerca como se masturbaba y como gozaba con cada una de sus caricias. Entonces ella abrió los ojos y me descubrió allí frente a su cuerpo tembloroso y excitado. Mi polla estaba a escasos centímetros de su cara. Cerró instintivamente sus muslos dejando su mano atrapada entre ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quieres seguir tú?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? &#8211; preguntó asustada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Crees que vas a tener otra oportunidad de tocar una polla tan grande? &#8211; le pregunté moviendo mi pelvis para que mi verga se moviera desafiante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, solo comprueba lo dura que es…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo estaba a tope y no esperé más, agarre su muñeca e hice que se levantara. Tenerla allí de pie frente a mí, a escasos centímetros, con aquel espectacular cuerpo era algo del todo soñado Sin soltar su mano la acerqué hasta que tocó mi miembro enhiesto. Su manita rodeó mi polla y tuve que cerrar los ojos del placer inusitado que me invadía al sentir a esa chica desnuda sosteniendo mi rabo tieso. Ella se mordió el labio inferior..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mastúrbame! &#8211; le ordené.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esta vez no había dudas, mi mirada se cruzó con la de mi empleada y sin más dilación, empezó un movimiento rítmico y lento de mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es enorme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Tanto te parece? &#8211; pregunté con cierta vanidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí y está muy dura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por tu culpa &#8211; dije al tiempo que comencé a acariciar sus tetas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa sonrisa, era divina y no pude evitar sostener su mentón para plantarle un beso en esos tiernos labios. Mi lengua intentaba abrirse paso entre ellos, pero ella aun seguía con sus miedos. Mi mano derecha seguía amasando uno de sus enormes pechos y mi mano libre izquierda libre se lanzó entre sus piernas directamente en la diana, que no era otra cosa que su empapada rajita. ¡Estaba ardiendo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No! &#8211; dijo separando su cara de la mía y agarrando fuertemente mi muñeca con la lejana intención de que sacara mi mano de allí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, preciosa. Déjame tocarte, así estamos iguales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_092_015a.jpg" width="460" height="690" />Lo cierto es que mi polla no la soltó y su otra mano fue aflojándose para permitir que mis dedos jugasen con aquel delicioso manjar que se escondía en su entrepierna. Logré meter un dedo, luego dos y jugué a meterlos y sacarlos, haciendo que suspirase, cerrando los ojos presa del placer. Aproveché el momento para devorar con mi boca fue su teta derecha y lamer el pezón. Aunque abrió los ojos asustada, esta vez no dijo nada y así continuamos tocando mutuamente nuestras partes más sensibles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mano de la chica se fue acelerando y no podía aguantar más aquella paja con aquella pequeña mano tan suave.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Espera. &#8211; le dije separando su mano de mi polla que estaba más tiesa que un poste.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué ocurre, don Luis? &#8211; preguntó como si hubiera hecho algo malo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, cariño, no pasa nada, pero ahora quiero que te la comas. &#8211; dije señalando ese palo duro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, don Luis, eso no puedo hacerlo. No puedo chupársela.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás segura de no querer devorarte este caramelo? &#8211; le dije provocándola, sabiendo de su enorme excitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tengo novio… &#8211; afirmó de nuevo absurdamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y la tiene como esta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal si firmamos por cuatro días a la semana? Serían 200 a la semana &#8211; le imploré sabiendo que eso me echaría el cable definitivo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una leve sonrisa apareció en su rostro, pues aquello no se le podía poner más a tiro, primero por hacer una mamada a un miembro evidentemente más grande que el de su novio y además consiguiendo unas mejores expectativas de empleo. ¿Quién se lo iba a decir a ella, media hora antes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María se separó ligeramente de mí, observándome, intentando asimilar todo lo que estaba sucediendo y que a mí también me tenía completamente sorprendido. Admiré una vez más ese cuerpo completamente desnudo realzado con sus zapatos de fino tacón. Sostuve su mano y le ayudé a arrodillarse entre mis piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Eres preciosa! &#8211; le dije acariciando sus tetas momentos antes de que quedara arrodillada a mis pies.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias, don Luis. Entonces ¿Cuatro días por semana?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Cuatro días, con viernes y fin de semana libre por 1000 y un mes de vacaciones &#8211; añadió ella muy decidida con su gran sonrisa apoyando sus tetas por encima de mis rodillas, agarrando con fuerza mi polla mientras apoyaba mi glande sobre su labio inferior. La muy puta sabía cómo hacer negocio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder, de acuerdo María, pero chúpamela ya! &#8211; dije excitadísimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Creo que en ese momento le hubiera dado la luna, pero ella, a pesar de estar tan cachonda como yo, lo tenía todo mucho más controlado. Tras su nueva sonrisa, sin soltar mi daga por la base, empezó a lamer con su lengua mi glande del que salían gotitas. Las recogió y las saboreó gustosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Solo una mamada, don Luis. – añadió, sosteniendo en sus dedos mi violáceo capullo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Claro!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero no vamos a follar. ¡Eso sí que no! &#8211; añadió sin vacilación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, tranquila, haremos lo que tú quieras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No podrá metérmela. &#8211; añadió pasando toda la largura de mi polla por su cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo que tú digas, preciosa. Yo tampoco me sentiría bien&#8230; tu padre… solo me la chupas y luego te como a ti ese coño. ¿Te parece?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella me miró con cara de duda con sus ojazos completamente abiertos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sin follar, María, te lo prometo. Ese coño solo te lo perfora tu novio. ¿De acuerdo? &#8211; dije estirando la mano para rubricar el acuerdo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mamada me iba a salir cara, pero qué coño, una chica así no te la chupa todos los días. Al instante, tras agarrar firmemente mi miembro, me miró a los ojos, me lanzó una bonita sonrisa y se engulló mi polla en un visto y no visto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios! &#8211; es lo único que pude decir al notar sus labios apretados contra mi miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin duda a la niña le gustaba comer buenos rabos, pues con el mío se iba a saciar. A continuación se la sacó de la boca, jugó con sus labios en mi glande, chupó el frenillo y pasó su lengua por toda su largura. Era claro que no era la primera polla que devoraba. Después cruzó nuevamente su mirada con la mía para deslizar sus labios lentamente hasta una buena porción de carne, hasta que topó con su garganta y la sacó de nuevo, con sus ojos llenos de lágrimas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué bien lo haces, preciosa!- le dije acariciando su pelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se esmeró aún más, disfrutando de una mamada y yo no digamos, la cosa era realmente antológica, sabiendo que una chiquilla de diecinueve años, desnuda entre mis piernas, con un cuerpo de infarto y una boca increíble, me estaba comiendo la polla como pocas veces. Mira que han pasado mujeres por ese apartamento, de todas las edades, creencias y clases, pero nunca antes ninguna me la había chupado así, y eso que a priori podría ser la más inexperta, pues nada de eso, aquella lengua hacía maravillas, recorriendo toda la largura de mi miembro, jugando con mis huevos, los metía y sacaba de su boca, succionaba, lamía, mordía, engullía… como una auténtica diosa del porno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No aguanto más! &#8211; dije desesperadamente agarrado a su pelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella me miró una vez más sin sacarla de su boca. De pronto, tragó más porción de carme, para introducir mi cimbel hasta casi sus tres cuartas partes. El primer impacto de mi corrida salió con fuerza hasta el fondo de su garganta. No retiró ni un centímetro su boca de mi verga, que no dejaba de lanzar inconmensurables cantidades de semen en su interior. Ni por lo más remoto pensé que iba a mantener mi polla dentro y aquello me excitó mucho más, haciendo que mis corridas fueran más enérgicas, más abundantes y mis jadeos convertidos casi en gritos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez terminé de descargar la chica sacó mi polla y me limpió del todo, dejándome resplandeciente aquel trozo de carne que decayó por momentos mientras ella se relamía y se metía con sus dedos en la boca algunos regueros que se habían escapado por la comisura de sus labios</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder, cómo la chupas, nena! &#8211; dije una vez que recobré el aliento acariciando aquella carita que me sonreía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Le ha gustado? &#8211; dijo ella, todavía tratándome de usted.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué si me ha gustado?, ¡Eres increíble! Nunca me habían hecho una mamada así. Te lo juro. Te has ganado con creces ese contrato de cuatro días por semana. Ahora siéntate tú que me voy a comer ese precioso coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica dudó unos instantes, pero yo se lo recordé levantando mi dedo índice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es lo que acordamos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_095_a504.jpg" width="460" height="690" />María se levantó y ya sin ningún tipo de reparo se sentó en el sofá totalmente abierta de piernas al borde esperando mi ataque. Yo me agaché, aspirando profundamente el delicioso olor que emanaba de aquel coño empapado y le pegué una lengüetada, haciendo que mi nueva empleada explotase en un suspiro enorme. Luego lamí en los alrededores, sin atacar directamente la rajita, sino chupando sus ingles, lamiendo la cara interna de sus muslos, dando mordisquitos en su monte de venus, pero ella redirigía su coño para que mi boca lo atrapase. Estaba encendidísima. De pronto abrí mi boca y abarqué cuanto pude aquella rajita húmeda, para luego pasar mi lengua lentamente de arriba a abajo sin cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí, qué delicia! &#8211; decía acariciando mi pelo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Voy bien?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí, sí, sí, muy bien! &#8211; repetía arqueando su espalda y cerrando los ojos entre suspiros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sonaba gracioso que a esas alturas todavía siguiera tratándome de usted, por muy jefe suyo que fuera. Me enfrasqué en aquel coño, que además de atrayente, resultaba delicioso en su sabor, haciendo que ella soltase más más y fluidos que se mezclaban en mi lengua y mis encías… De pronto apretó sus muslos contra mi cara y unos vaivenes de su pelvis me indicaron que comenzaba el orgasmo. Me tiré de nuevo con la punta de la lengua a su clítoris y entonces se aferró a mi pelo con fuerza al tiempo que gritaba y jadeaba con sus ojos cerrados y sus muslos apretados contra mi cabeza. Se corrió con todas las ganas mientras yo seguía enfrascado en recibir aquellos deliciosos líquidos en mi boca. ¡Dios, no acababa de creerme que hubiera devorado aquel riquísimo chochito!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una vez repuestos de aquella comida de coño espectacular, la chica se incorporó y me sonrió agradecida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tienes un coño que sabe a gloria. – le dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Follárselo debe ser increíble! &#8211; dije esperando su reacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se puso en pie y me miró de arriba a abajo, para luego añadir muy seria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Quedamos que nada de follar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo sé María, pero no puedo resistirme a tu cuerpo y a ese coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por favor… don Luis. Recuerde… mi padre, además.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale. &#8211; aquel último comentario fue el detonante para que yo no insistiera más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras levantarse y limpiarse con un pañuelo de papel, se dirigió al cuarto de plancha para vestirse. Y yo fui tras ella, pues no podía dejar de observar aquel cuerpo maravilloso. Mientras se ponía la ropa, mi polla parecía querer despertar de nuevo y a ella no le pasó desapercibida esa acción, pues tras ver mi semi erección, me dedicó una de sus bonitas sonrisas</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo has hecho de maravilla, María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, gracias por contratarme, don Luis. &#8211; dijo ella como si habláramos de la limpieza del apartamento, pero yo me refería, evidentemente, a otra cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Claro, mujer!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entonces, ¿Cuando firmo el contrato? &#8211; añadió ella para asegurarse que no era todo fruto un engaño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues el lunes a primera hora lo tienes preparado. Te lo prometo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias por todo, don Luis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias a ti, María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bien, iré a primera hora a firmar y luego vendré a terminar de limpiar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale. Toma la llave y vienes cuando quieras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Me compro la bata entonces? – dijo ella sonriéndome con descaro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, mejor trabajarás desnuda siempre. – añadí, viendo en su cara la victoria dibujada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María terminó de vestirse y abandonó mi casa, dejándome enamorado y atraído aún más por ese cuerpo increíble que salía por la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hasta el lunes. &#8211; dijo despidiéndose con su gran sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El resto del fin de semana lo pasé pensando en María, mi espectacular asistenta, con un cuerpo de infarto, pero que además había conseguido llevarme al paroxismo con una mamada colosal. Sé que no me comporté bien, que abusé de mi poder y de mi posición de jefe, de ser además el propio jefe de su padre, con una chavala que, por cierto, podría ser mi hija, sin embargo no pude resistirme a tanta provocación andante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegué a casa, besé a mi mujer como de costumbre y no me sentí tan mal con ella, pues ya le había puesto los cuernos en multitud de ocasiones, como ella a mí, supongo, era algo que ambos sabíamos sin decírnoslo, sin embargo, lo que me fue angustiando por momentos era encontrarme con Ramón. En el fondo sentía que le había traicionado, que había abusado de su confianza y de mi poder sobre su hija. Cuando el lunes me metí con el coche con él, yo me disponía a darle alguna explicación, aunque no sabía qué contarle. Fue él el primero que habló, mostrándome lo feliz que se sentía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Don Luis, estoy muy agradecido porque haya contratado a María.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es un placer, Ramon &#8211; pensé para mis adentros, aunque el placer había sido de otro tipo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es usted muy bueno, don Luis. &#8211; añadió el hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al decir eso, no pude evitar sentirme peor por ese hombre, que había depositado toda su confianza en mí, mientras yo me había aprovechado de la situación y descaradamente de su hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ella es una buena chica ¿verdad? &#8211; me comentó emprendiendo el trayecto hasta el trabajo y mirándome, como siempre, por el espejo retrovisor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muy trabajadora. &#8211; intervine, aunque por dentro yo solo pensaba en lo cerdo que había sido y me arrepentía por momentos. No era capaz ni de sostener la mirada con aquel hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sabía que le iba a gustar. &#8211; dijo con su gran sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ramón mantuvo la mirada clavada en la mía como si quisiera sacarme lo que llevaba dentro. Así permanecimos unos minutos, en silencio mirándonos de vez en cuando, hasta que de pronto me soltó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y tiene un coño maravilloso, ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Casi me da algo cuando me comentó eso, no me creía que hubiera dicho tal cosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo dices, Ramón? &#8211; pregunté alarmado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, don Luis, entiendo que se sienta turbado, pero no es para menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te entiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No hace falta que disimule conmigo. La chavala tiene un coño divino, ¿A que si?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No daba crédito a las palabras de mi chófer, pero estaba claro que esa chiquilla aparentemente inocente a la que yo creía tener dominada, de la que yo pensaba haber abusado bajo mi poder de jefe, no era otra que una putilla que conseguía todo, incluso con su padre. Eso o definitivamente me estaba volviendo loco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ramón, ¿estamos hablando de tu hija?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, don Luis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ella y yo… Tú y ella… ¿quieres decir…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No se preocupe, don Luis, entiendo su confusión. A mí me pasó lo mismo al principio, pero ahora no puedo más que ser su corderito, por eso me pidió que le consiguiera un trabajo con usted.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mi nena folla bien, ¿no? Con ese coño consigue lo que quiere.- añadió el hombre como si hablara de cualquier otra mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No, no, Ramón, no hemos follado! – respondí enérgicamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El hombre levantó las cejas y me observó incrédulo. Yo le insistí serio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te lo juro, Ramón, no me he follado a tu hija.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio? Entonces ella tenía razón, que mamándosela ha conseguido el contrato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ella te lo ha contado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, me lo cuenta todo. Me dijo que le hizo una mamada antológica de las suyas. La chupa bien la cabrona ¿eh? &#8211; me dijo orgulloso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder Ramón! &#8211; le recriminé aturdido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Dígalo con confianza, don Luis. ¿No tiene la chica una boca divina que la chupa como nadie?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya lo creo. Nunca me habían hecho nada igual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues le ha resultado más fácil de lo que yo creía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te entiendo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues que pensé que usted no iba a darle ese contrato, así como así, aún no sé por qué no se la ha follado. En eso es la bomba, créame.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, por Dios, Ramón &#8211; dije yo intentando hacerme el ofendido, aunque creo que estaba haciendo el gilipollas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Esta niña mía es una zorra de cuidado! – añadió sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, ya le dije que con ese coño consigue lo que quiere, de mí el primero, por eso pensé que había conseguido el empleo follando con usted.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero ella me dijo que no… que solo su novio…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Pero qué pedazo de putilla está hecha! &#8211; afirmó el hombre riendo con ganas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me dijo que no podía hacer eso conmigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues le mintió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero Ramón tú sí…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué sí me la he follado? Pues sí, a menudo, ya le digo que consigue de mí lo que quiere. Esa boca y ese coño son de otro mundo. Se lo aseguro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Estoy en shock, Ramón!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No me extraña. Es para estarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero tú y ella… María me dijo que su coño era exclusividad de su novio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, pues le ha engañado clarísimamente. Ese coño y esa boca han conseguido de todo, incluso entrar en la universidad esa de arte dramático tan exclusiva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Entonces yo…Ramón… ella…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No se preocupe. Supongo que quería asegurarse de que no fuera usted quien la engañase a ella y que lo del contrato iba realmente en serio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Naturalmente que va en serio, Ramón, la chica trabaja muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya lo creo que sí y eso que no ha probado a follarse ese coño, no hay nada igual, se lo aseguro, jajaja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las palabras de mi chófer me desconcertaban del todo. No podía creer que esa chica hubiera follado para conseguirlo todo, era increíble, pero más de su propio padre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero Ramón, eres su padre. Estoy alucinando… &#8211; dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Con más motivo. Eso no me deja alternativa. Reconozco que la primera vez estuve muy arrepentido, hasta que me ofreció de nuevo ese coñito y follármelo es lo mejor que le pueda suceder a uno. Así que no se sienta mal por eso. Ella consigue su objetivo y sabía que en su caso no iba a ser menos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Y yo que creía estar abusando de ella&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues no. Ya ve que le encandilado desde el principio y no solo eso, sino que ha conseguido todo su objetivo. Su cuerpo y su labia los usa como arma y vaya cómo los usa. Además le gustan los maduritos y usted, según me dijo, está muy bueno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Eso te dijo? &#8211; le pregunté más sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, me lo dijo esta mañana. “Que tiene usted un polvazo”, palabras textuales &#8211; añadió el hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Joder, Ramón, es que no acabo de creerme lo que me cuentas. &#8211; añadí realmente aturdido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Va a tener que follársela, don Luis y comprobarlo de primera mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero&#8230; ¿Ella querrá?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro que sí. Ya le dije que usted le atrae, lo está deseando. Me lo dijo esta mañana, que no paraba de imaginarse esa enorme polla dentro de su coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/52/22894945/22894945_109_2ebc.jpg" width="460" height="690" />− ¡Joder! &#8211; respondí notando como mi verga palpitaba bajo mi pantalón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− La muy puta solo se ha asegurado lo del contrato, ya dije que es muy lista. Ya lo firmó esta mañana, por cierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Esta mañana? ¿Lo ha firmado? &#8211; repetía yo como un idiota sin casi poder reaccionar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, esta mañana a primera hora. Y luego la llevé a su apartamento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ella está allí ahora?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella chiquilla era una sorpresa tras otra y yo hablando con su padre como si tal cosa, pero eso no podía quedar así, mi polla estaba totalmente dura pensando en aquella asistenta tan ingeniosa y divina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ramón, llévame al apartamento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Muy bien, señor. &#8211; añadió con una gran sonrisa y dando un giro para cambiar el rumbo que teníamos planeado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tendrás que ir a buscar al hotel a los clientes con los que habíamos quedado ¿Me harás ese favor, Ramón?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, don Luis. Usted relájese y disfrute de ese coño. – añadió mi chófer con su amplia sonrisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No podía creerme que Ramón me llevase a follarme a su propia hija con tantos ánimos. Cuando llegamos a la altura de mi apartamento, salí disparado del coche recibiendo un pulgar levantado de mi empleado fiel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nada más llegar al piso y abrir la puerta me encontré a María desnuda delante de mí con sus brazos en jarras y una gran sonrisa. No daba crédito, la muy ladina me estaba esperando sonriente, con aquel preciosísimo cuerpo despelotado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Buenos días don Luis. Gracias por contratarme. – dijo la chica sonriente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Eres muy puta, ¿lo sabes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Yo? &#8211; respondió con cara de inocente, pero sin poder borrar su sonrisa socarrona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Casi sin tiempo a cerrar la puerta detrás de mí, mi nueva empleada se arrodilló a mis pies y me soltó el cinturón del pantalón sin dejar de mirarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me estabas esperando. &#8211; le dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí, claro! Tenemos que cerrar el contrato del todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Me vas a dejar follarte?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Creo que se lo ha ganado usted, don Luis.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me engañaste, María. ¿No te fiabas de mí? &#8211; dije agarrando su barbilla y mirando a aquellos ojazos mientras ella seguía desabrochando mi bragueta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo siento, don Luis, pero no me fío de ningún hombre… no me fío ni de mi padre. &#8211; añadió guiñando un ojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin duda que la chica era de todo menos inocente e inexperta y era lógico que hubiera conseguido más de un objetivo con ese cuerpo, con su habilidad y sus dotes de actriz, además de su prodigiosa boca y el coño que, según palabras de su propio padre, hacía maravillas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras ella bajaba mis pantalones, yo me fui quitando la chaqueta, la corbata hasta quedar completamente desnudo y con una erección descomunal. Ella observó aquella largura frente a sus ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Me encanta esa polla, don Luis!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es toda tuya. &#8211; respondí orgulloso acariciando su pómulo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Empezó a masajearla lentamente con sus dedos, iba pasando de una a otra, para luego llenar la palma de su mano con una gran cantidad de saliva y empezar a pajearme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡María! &#8211; suspiré al sentir aquellos hábiles dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se limitó a sonreír sin dejar de masturbarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quiere que se la chupe otra vez?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! &#8211; respondí eufórico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Metió mi polla entre sus tetas y aprisionándolas contra ella empezó a subirlas y bajarlas en una cubana divina. Luego apoyó el glande sobre su lengua y sin dejar de sonreír comenzó a darle lamidas a toda la largura de mi polla que estaba a punto de reventar. Sostuvo mi polla con sus dos manos y me sonrió una vez más. Después su lengua comenzó a jugar con mi frenillo mientras su mano deslizaba la piel de aquel tronco duro. Tras guiñarme un ojo, se metió toda mi verga en su boca, haciéndola desaparecer. Las piernas me temblaban de ver a aquella chiquilla tan habilidosa tragándose por entero mi polla. Tuve que detenerla porque si seguía con aquellas artes, me correría en pocos segundos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Para María, por Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No le gusta, don Luis? &#8211; dijo con cara de niña buena pegándose la largura de mi hombría contra su cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Lo que quiero es metértela en ese coño de una puta vez! &#8211; dije desesperado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica se levantó sonriente y se pegó a mi cuerpo. Ambos desnudos nos abrazamos, nos acariciamos, apretando sendos culos y mordiendo nuestros labios, juntando nuestras lenguas….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Dónde quiere follarme? &#8211; dijo mordiéndose de forma sensual su labio inferior</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Donde tú quieras, preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Sobre la encimera le gusta? – preguntó mordiéndose la punta de la lengua.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La chica agarró mi falo y tiró de él en dirección a la cocina. Era todo un espectáculo ver aquel culo y esos andares delante de mí tirando de mi polla. Casi me da algo. Al llegar, María se sentó de un salto sobre la encimera abriendo completamente sus piernas. Volvió a tirar de mi polla hasta que chocó contra aquel coño empapado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡María! &#8211; dije amasando aquellas enormes tetas y mordiendo ligeramente sus pezones, de uno a otro, sin saber por cual decidirme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Oírla gemir era demasiado, más aun cuando con la punta de sus dedos dirigía lentamente mi glande de arriba a abajo a lo largo de su rajita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios, eres increíble! &#8211; repetía yo totalmente nervioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Va a follarme, don Luis?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro que voy a hacerlo &#8211; dije apretando mi pelvis haciendo que mi capullo entrase ligeramente en aquella cálida cueva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero antes, quiero otra cosa. – intervino, empujando mi pecho y separándome de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo que me pidas. &#8211; dije nervioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quiero ir a Roma?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, quiero ir con usted. Va a ir la semana que viene, ¿No?- dijo sin dejar de apretar su piernas contra mi cintura, haciendo que mi glande se aprisionase contra su vulva pero sin poder avanzar más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿A Roma?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, ¿Me llevará?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí y seré su asistenta particular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En mi hotel?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, cuando llegue de trabajar estaré dispuesta a lo que me pida. Y totalmente desnuda, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Joder no podía creerme que esa chiquilla hiciese conmigo lo que quisiera, me había dejado a su merced totalmente, sin tiempo a reaccionar, ni a discutirlo. Tendría que llevarla conmigo, pero es que en ese momento solo pensaba en follármela. Yo ya no mandaba, sino que era un corderito frente a esa loba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo que tú quieras, preciosa, pero ahora&#8230; ¡Déjame metértela, por Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">María dejó de apretar con fuerza sus piernas liberando mi aprisionamiento lo que hizo que mi polla entrase lentamente en su coño, como el cuchillo en la mantequilla. Cuando quise darme cuenta estaba totalmente dentro de ella y un suspiro de ambos envolvió aquella cocina. Sus dedos apretaron mi culo y echó su cabeza hacia atrás, mientras mi boca se apoderó de su cuello para morderlo ligeramente. Aquella chica me tenía loco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Saqué mi polla lentamente notando como aquel estrecho agujero se aferraba para no dejarla salir, algo que provocaba un placer inusitado en mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios! ¿Cómo haces eso, chiquilla?- alcancé a decir al notar aquella presión maravillosa sobre mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Le gusta? &#8211; dijo pasando su lengua sobre mis labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Joder, me encanta! &#8211; dije sintiendo como los músculos de esa vagina hacían maravillas alrededor de mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entonces se aferró más fuerte a mi culo con sus manos y me apretó para que volviese a metérsela una vez más. Apreté mi pelvis con fuerza contra ese delicioso chochito que seguía estrecho tras dos o tres embestidas. No quería correrme, deseaba estar así eternamente, dentro del coño más delicioso y acogedor que nunca hubiera encontrado. Empecé a martillear sin dejar de ver su preciosa cara, oyendo sus gemidos, chillando en alguna ocasión cuando se la metía con fuerza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se podía decir que no me la follé, pues me estaba follando ella a mí. La chiquilla se movía de forma magistral, haciendo que mi cuerpo se tambalease. A continuación cerró los ojos cuando mi peso cayó sobre ella y se aferró aun más fuerte, apretando sus tobillos contra mis caderas, quería tener toda la presión de mi verga en su interior y yo mientras tanto veía las estrellas. Cerró los ojos y con su boca abierta empezó a emitir unos gemidos cada vez más intensos, hasta llegar al orgasmo. Yo seguía con mi polla metida disfrutando de la visión de su cara totalmente ida y desencajada, estaba preciosa y en ese momento sentí todo un estremecimiento por mi cuerpo. Abrió los ojos cuando empecé un mete y saca continuo viendo como mi polla salía hasta casi la punta y como se la volvía a enterrar chocando cuerpo contra cuerpo en un chop-chop que era música celestial. María mordió mis labios, sacó su lengua, chocando con la mía y morreándonos con total frenesí, hasta que en un momento dado ya no pude aguantar más y me corrí, haciendo que la chica volviese a gemir presa de un segundo orgasmo. Nunca había sentido nada igual y por su cara, creo que ella tampoco, seguí follándola incesantemente sin que mi miembro redujese su tamaño y sin dejar de regarla con mi semen en el interior de aquel coño estrecho, caliente y tan acogedor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando nos separamos, nos fundimos en un beso largo e intenso, en el que no hacía falta decir nada más, pero esa chiquilla había conseguido llevarme al paraíso, incluso quitarme un montón de años de encima, casi como si fuera la mujer que siempre hubiera estado esperando y nunca encontré. No podía perderla y estaba totalmente entregado a sus caprichos, peticiones y condiciones. Ya no era su jefe, sino que ella mandaba sobre mí y especialmente aquella boca divina y ese coño celestial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras reponernos, la chica se metió en el baño para darse una ducha y yo aproveché para llamar a Ramón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola, Ramón. ¿Fuiste a buscar a los clientes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, tranquilo, don Luis. Están desayunando todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué tal el coño de mi niña?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Joder, Ramón, es increíble.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Tenía razón o no?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya lo creo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sabía que le iba a encantar y conseguirá de usted lo que quiera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, de hecho ha conseguido sacarme un viaje a Roma para la semana que viene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué hija de puta!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Pero Ramón…!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, su difunta madre era igual, don Luis. &#8211; respondió el hombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante apareció María envuelta en una toalla y siempre con su gran sonrisa de la que yo me sentía hipnotizado. Ella no debía saber con quien hablaba y me dijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Dónde me va a follar ahora, don Luis?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación soltó la toalla ofreciéndome, una vez más, su increíble desnudez. Me quedé mudo y creo que con la boca abierta y mi polla en ristre de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Fue la voz de Ramón la que me despertó de esa ensoñación y habló al otro lado del teléfono:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, don Luis, échele otro buen polvo a esa zorrita. Yo me encargo de entretener a los clientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Colgué totalmente alucinado, primero por tener a esa increíble chica desnuda ante mí y segundo que fuese su padre el que me animase a volvérmela a follar, pero tenía razón mi chófer, con ese cuerpo y ese coño único en el mundo ¿Quién se podría resistir?&#8230; ¡Ni su padre, claro!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/52/22894945/22894945_069_d663.jpg" width="767" height="1152" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;El consuelo de mi suegra 4&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Jul 2021 10:23:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduras]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Mi boca estaba seca, mis piernas temblaban, todo mi cuerpo se sentía raro y mi orgullo totalmente traicionado. ¡Y fíjate!, yo que había estado preocupado por estar haciendo “rozamientos” con su madre. No supe qué más decir, estaba totalmente K.O. Permanecí no sé cuanto tiempo sentado en la tumbona observando la foto de mi novia desnuda siendo “devorada” con total entrega por ese tipo del que apenas sabía nada. − No quiero hacerte daño Víctor, pero tenías que saberlo. &#8211; añadió Mónica que seguía con su diminuto conjunto de tanga y sostén, ambos semi transparentes, pegando sus tetas en mi [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi boca estaba seca, mis piernas temblaban, todo mi cuerpo se sentía raro y mi orgullo totalmente traicionado. ¡Y fíjate!, yo que había estado preocupado por estar haciendo “rozamientos” con su madre. No supe qué más decir, estaba totalmente K.O. Permanecí no sé cuanto tiempo sentado en la tumbona observando la foto de mi novia desnuda siendo “devorada” con total entrega por ese tipo del que apenas sabía nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No quiero hacerte daño Víctor, pero tenías que saberlo. &#8211; añadió Mónica que seguía con su diminuto conjunto de tanga y sostén, ambos semi transparentes, pegando sus tetas en mi espalda y masajeando mi nuca y mis hombros con sus deliciosos dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo permanecía con el móvil mirando aquella foto sin acabar de creérmelo. Por más que recapacitaba no podía dar crédito a ese engaño por parte de Sofía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Puede que esto tenga una explicación y la foto sea algo diferente a lo que parece- dije absurdamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica suspiró, acarició mi brazo sin decir nada, pero dando a entender que la evidencia era demasiado clara como para dudar de ella, por mucho que yo me empeñase en negarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sigue pasando las fotos. &#8211; añadió sin dejar de acariciar mi brazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No podía creer que hubiera más. Al hacerlo todavía era más alucinante descubrir nuevas sorpresas. En la siguiente instantánea aparecía Sofía chupándole la polla al tipo, follando sobre él en otra, a lo perrito en la siguiente, con una enorme corrida sobre sus tetas y muchas otras posturas inimaginables que hubiera negado segundos antes. Todas las fotos parecían tomadas con una cámara a distancia con un gran zoom. La más impactante de todas era ella a cuatro patas y su compañero follándole el culo. ¡Nunca me había permitido perforarle ese agujerito! Ahora ese Jorge, en la foto, tenía toda su polla dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Pedazo de zorra! &#8211; dije furioso viendo esa última imagen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo siento mucho Víctor. Lamento que sea yo quien te lo haya mostrado. &#8211; me repetía Mónica apesadumbrada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Miré a esa rubia que estaba medio desnuda y admiré una vez más ese cuerpo, pensando en que yo no lo había catado guardando las formas y el tipo, precisamente por respeto a mi novia y ahora era ella la que me la pegaba con su amigo y en todas las posturas impensables incluyendo esa de la sodomización, la que más daño me hizo, sin duda. Volví a fijarme en esa foto de la espalda de mi novia, sus curvas, su redondo culo y la polla de ese tipo clavada al completo en su agujerito prohibido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mónica, ¿Estas fotos? ¿Cómo las tienes? &#8211; dije desconsolado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Verás, las mandé sacar yo. Sospechaba algo y… al final decidí contratar los servicios de un detective privado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras yo la miraba alucinado, ella me seguía explicando que había tomado la determinación de espiar a su hijastra cuando notó algo raro en sus comportamientos y su intuición femenina le decía que había algo más y debía estar liada con ese chico cuando estaban solos en la ciudad. Sus sospechas se hicieron realidad con las fotos, pero no se había atrevido a decirle nada a su esposo porque sería el gran disgusto de su vida y no quería hacerle daño. También dudó en la cosa de no contármelo para no hacerme el daño que ahora estaba sintiendo, pues me apreciaba mucho, pero se sentía obligada a hacerlo, precisamente cuando yo no quise tener sexo con la mujer más sensual del planeta por respeto a mi novia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No me lo puedo creer. &#8211; dije con mis ojos húmedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Más que sentirme engañado por mi novia, lo que realmente sentía era no haberme percatado de nada. Nunca sospeché ni lo más mínimo, además Sofía siempre me daba unas buenas dosis de sexo, por lo que aun me parecía más increíble que también se las diera a ese tipo, al que odiaba con todas mis fuerzas en ese mismo momento. Yo, minutos antes, me había sentido fatal por juguetear con su madre pero esto era un desfase total y un dolor grandísimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Se acabó todo. &#8211; sentencié muy apenado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No Víctor. ¡En absoluto! &#8211; me recriminó ella con un tono de enfado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo que no?, ¿Te parece que esto no sea el fin con la zorra de mi novia?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, ahora en caliente puede que estés furioso… triste…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mónica, en caliente y en frío. ¡Soy un puto cornudo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me besó tiernamente en la mejilla como queriendo apagar esa furia que me invadía por dentro. Me volví para ver su preciosa cara, que me sonreía intentando apaciguar la angustia mientras sus manos seguían masajeando mis hombros y acariciando mi cara. Yo tenía claro que era el fin definitivo con Sofía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Realmente querrás romper con todo porque ella te ha puesto los cuernos?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te parece poco motivo? &#8211; le repuse volviendo a ver esa foto de la sodomización de mi novia a cargo de ese despreciable tipejo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica seguía con sus caricias y notaba su pecho pegado en mi costado. Me dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira, te voy a decir una cosa. No te interesa romper tu relación con Sofía. Piensa solo en ti. Ella es tu mejor motivo para hacer el trabajo que más te gusta y que perderías en el momento que anunciaras tu ruptura. Perderías también la confianza de Ernesto, todo tu futuro aprendizaje y él además, te despediría inmediatamente. ¿Es lo que realmente quieres?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Alcé la vista para volver a ver su preciosa cara que asentía para confirmar que lo que acababa de decirme no era ninguna tontería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Me estás diciendo que mire a otro lado? &#8211; le interrogué cargado de rabia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te estoy diciendo que tienes más que perder que ganar si la dejas. Tu puesto de trabajo, tu futuro en esta profesión y perder parte de una buena fortuna si no te casas con Sofía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero ella me ha engañado, Mónica. Yo no puedo hacer como si nada hubiera pasado &#8211; protestaba yo mirando sus grandes ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Devuélvele la moneda!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al principio no entendía a lo que se refería, pero ella acercó su boca a la mía y me plantó un beso haciendo que nuestros labios se cruzasen por primera vez durante unos segundos. Fue un beso tierno, pero al mismo tiempo comenzaron a arrancar dentro de mí muchos sentimientos, como el hecho de hacer borrar de mi mente, por un instante, la imagen de Sofía, gracias a aquella mujer, con la que era fácil olvidarse de todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sofía necesita la misma medicina. &#8211; me reafirmó mi rubia favorita tras ese maravilloso beso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero ¿Cómo? No entiendo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/Hq7a8Ta1.jpg" width="424" height="636" />En ese instante Mónica se levantó tirando de mi mano y yo fui detrás, hipnotizado por los andares de su endiablado cuerpo. Por un momento, el movimiento de sus caderas y su culo, acompañado por el sonido de sus tacones me hizo sentirme en otro mundo. No sabía dónde me llevaba pero ya no eran las imágenes del móvil lo que tenía enfrente sino la silueta de la mujer más deseada del mundo que caminaba de aquella forma tan arrebatadoramente atrayente. Mi polla estaba empezando a despertar de su letargo momentáneo y me preguntaba a mi mismo cómo era posible que me estuviera excitando en ese instante, tras la dura noticia, pero esa rubia era la perdición y la lujuria personificada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegamos a su habitación y se puso frente a mí, observándome en silencio, sosteniendo mis manos entre las suyas. En ese instante me sonrió de una forma muy lasciva, pasando la punta de su lengua por los dientes para preguntarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Víctor, ¿Yo te gusto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te parezco atractiva?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tardé un rato en contestar pero mi polla iba tomando cada vez más firmeza bajo mi slip.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Bromeas? Eres preciosa. &#8211; dije lo evidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Desnúdame!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Pero… Mónica!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin decir nada más, mi adorada rubia se dio la vuelta y me señaló los corchetes de su sostén para que los desabrochara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo… &#8211; todavía, en mi fuero interno guardaba las formas, aunque ya no tenía motivos por los que no tendría que abalanzarme a por ese soñado manjar de una vez por todas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica pegó su espalda a mi pecho uniendo también su cara a la mía para decirme en un susurro suave y sensual:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Vamos, desnúdame, lo estás deseando… y yo también. Estoy cachondísima!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi polla estaba de nuevo completamente empalmada y por un momento parecía que me había olvidado que el mundo girase a nuestro alrededor, solo estábamos ella y yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Solté como un autómata los corchetes del sujetador y ella se giró sujetándolo con sus manos contra su pecho. De pronto separó sus brazos y la prenda cayó al suelo dejándome ante mis ojos las dos grandiosas tetas al natural. Eran dos enormes globos, bastante erguidos pese a su tamaño, con la caída natural de un pecho perfecto. Ese par de tetas tan bien puestas estaban coronadas con dos enormes y puntiagudos pezones que se veían apetitosos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios, Mónica! &#8211; alcancé a decir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gustan? &#8211; dijo poniendo sus brazos estirados a los costados de aquellas perfectas protuberancias mamarias que se alzaron aún más ante mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me encantan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues continúa… dijo señalando sus braguitas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mónica…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Puso su mano en mi boca para que no continuara hablando, tan solo cuando la retiró me dio otro beso, esta vez más largo. Después empujó mis hombros hasta quedarme de rodillas frente a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora la zorra de tu novia se está tirando a su amiguito. Ese tipo le estará partiendo el culo y tú aquí dudando… &#8211; me repetía esa mujer impresionante, para sacarme de mi nube.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás segura? &#8211; dije en el último intento por ser racional.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo seré tu puta. Toda tuya. &#8211; añadió acariciando sus grandes pechos y meneando las caderas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No era solo una venganza, sino una dulce y deseada venganza. Era la oportunidad que tantas veces había soñado y ahora ofrecida con todos los motivos. Vale que fuera un cornudo, pero si uno tiene que plantearse una venganza con la puta de su novia, ¿Con quién mejor que con esa mujer que además era su madre? ¡Dios, aquello además de gustarme me producía un morbo brutal!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Agarré su tanga por los costados y fui bajando por sus portentosos muslos, disfrutando de la vista que iba quedando una vez que la prenda se enrollaba en ellos. Su sexo abultado estaba ante mí por primera vez y me pareció divino, con una rajita sonrosada, ligeramente húmeda y una mata de vello fino adornándolo alrededor de forma perfecta. Su aroma me llegó enseguida y mis fosas nasales captaron aquel hermoso olor a hembra cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Acaricié sus muslos y ella tiraba de mi pelo para que me levantara. Sus ojazos me miraron hipnotizantes. Me puse frente a frente de esa mujer tan deseada y que tenía ante mí, aunque no me lo acabara de creer, ¡Completamente desnuda!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Todavía piensas que ella no se lo merece? &#8211; dijo acariciando la cara interna de sus muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo estaba petrificado, pero ella, una hembra cachonda y experta, supo cómo hacerme despertar de mi sueño, para acercar su mano a mi entrepierna y acariciar mi miembro por encima de la tela del calzoncillo. ¡Qué gusto sentir su mano acariciando por fin mi polla!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego me miró a los ojos y no hizo falta que le diera permiso. Su mirada era de deseo total y mis ganas, más todavía. Me bajó de sopetón mi última prenda quedándome en bolas igual que ella. Miró a mi polla atentamente, la acarició suavemente esta vez directamente, estando los dos desnudos frente a frente. Me sonrió y se mordió el labio inferior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es como lo había imaginado. &#8211; dijo acariciando lentamente mi glande con su pulgar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gusta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No veas cómo lo he deseado, Víctor. &#8211; terminó diciendo por lo que mi polla dio un espasmo entre sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La mano de Mónica comenzó una acompasada paja mientras nuestras miradas se cruzaban incesantemente llenas de deseo. Mónica se pegó a mí, uniendo sus tetas a mi pecho y sin dejar de masturbarme, me besó alejando de mi cabeza argumentos absurdos ni nada que no nos permitiese continuar con todo aquel momento anhelado por ambos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora podrás cumplir tu venganza, Víctor. Soy toda tuya. &#8211; añadió pegando más su cuerpo desnudo al mío en un abrazo soñado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sus labios volvieron al ataque contra los míos y esta vez no fue corto, sino que el beso se convirtió en todo un morreo, donde nuestras lenguas y nuestros labios no dejaban de retorcerse entre sí. Mi polla aprisionada entre nuestros cuerpos estaba a tope. Mis manos sostuvieron su barbilla y besé a esa mujer con todas mis ganas, sabiendo que era por fin mi sueño hecho realidad. A esas alturas me importaba poco haber sabido de la infidelidad de mi novia, yo tenía lo mejor ante mí, a su anhelada y preciosa madre, entregada por entero para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Giré su cuerpo, para ponerla de espaldas a mí. Acaricié ese culazo y lo apreté entre mis dedos. Luego pegué mi cuerpo al suyo, sintiendo su espalda en mi pecho y mi polla sustentada entre esos glúteos divinos. Besé su cuello, aprisioné por primera vez aquellas enormes tetas en vivo, pellizqué sus grandes pezones, acaricié sus caderas y pasé mis dedos por su abultada vulva haciéndola temblar de gusto. Pasó su mano por mi nuca y pegó su boca a mi oreja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Tiene ella unas tetas como estas? &#8211; preguntó con su susurro</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− En absoluto. &#8211; dije amasando aquellas voluminosas masas de carne suave y blanda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su sonrisa se veía como una victoria y en cierto modo, era entendible, tenía que luchar con una hija con la que no había conseguido congeniar y para colmo tener la competencia frente a su marido, de modo que ahora estaba disfrutando con su yerno y devolviendo su venganza particular, tanto a su hijastra en gran competitividad pero también a su marido, ciego por no haber comprendido tantas veces su postura, y sobre todo por no haberla sabido valorar y poner en el sitio de madre que se merecía. Yo me preguntaba si ese hombre la había sabido amar en todos los sentidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se sentó en la cama y abrió las piernas de par en par ofreciéndome la mejor visión de su sexo. Era una invitación a la que no podría resistirme y sin preguntar, me arrodille entre aquellos muslos para meter mi cabeza frente a su inflamada raja que pedía ser devorada y eso fue lo que hice. El aroma que emanaba aquel cuerpo y especialmente su sexo era la mejor droga a la que uno pudiera engancharse. Chupé, lamí, besé, mordí… saciando mi hambre y mi sed, devorando con pasión aquel chochito anhelado con todas mis ganas, algo que ella agradecía acariciando mi pelo y gimiendo como si la fueran a matar. Me gustaba verla temblar y cómo me apretujaba el pelo con sus dedos en señal del gusto que le estaba proporcionando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A los pocos segundos entró en trance y no me imaginé que mi lengua hubiera hecho tan buen trabajo y en tan poco tiempo. Un primer orgasmo le llevó a dejar caer su espalda sobre la cama, con su cuerpo desnudo echado por completo mientras mi lengua seguía enfrascada de lleno en su delicioso coño y mis manos abarcaban sus caderas, sus tetas, sus muslos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Dios, Víctor, qué gusto! &#8211; me repetía dentro de aquel trance.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando por fin me separé de aquel delicioso manjar, me quedé observando detenidamente su maravilloso cuerpo y aproveché para acariciar cada centímetro de sus muslos, dibujando sus piernas, sus pantorrillas, los pliegues de sus ingles… pero ella debía estar tan deseosa como yo de devorarme. Se incorporó ordenando que me levantara, permaneciendo ambos allí de pie, al borde de la cama, tan solo admirando nuestros respectivos cuerpos desnudos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora quiero comer yo- me dijo mientras su mano acariciaba suavemente mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego se arrodilló y mirándome a los ojos se metió la punta en la boca, mordió ligeramente mi glande y después se la fue introduciendo lentamente, hasta que increíblemente toda mi polla desapareció dentro de su boca. No me lo podía creer. Ella me miró y separó sus labios lentamente haciendo un sonido de chapoteo cuando mi verga salió al completo quedando embadurnada de mis fluidos y de su abundante saliva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ella tampoco te la chupa así, ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Nooo…! – contesté al tiempo que empujaba su cabeza para que siguiera con la deliciosa mamada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento ya nada me impedía tener a esa mujer a mi entera disposición, primero por su propio ofrecimiento y el hecho de seguir su consejo y vengarme de mi novia con ella misma. De ese modo agarré su cabeza con rudeza e hice que se tragara todo mi tronco sin rechistar, hasta provocarle incluso una pequeña arcada, debido a los impulsos que le profería en su cabeza contra mi miembro, pero de nuevo agarré su pelo clavando toda mi dureza hasta lo más profundo de su garganta. ¡Qué delicia tenerla entera metida en su boca!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/8wH2FBOE.jpg" width="424" height="636" />La saqué sosteniendo su pelo fuertemente echándolo hacia atrás hasta notar el brillo de sus ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te ha gustado? &#8211; le dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me gusta esta venganza y ser tu puta &#8211; añadió agitada, para volver a tragarse mi verga por entero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Metí mi polla cada vez a más velocidad en aquella acogedora boca, pero veía que no podría continuar por más tiempo así, porque acabaría corriéndome en pocos segundos, de modo que separé de nuevo su cabeza aguantando su cabellera bruscamente. El tirón le hizo dar un pequeño alarido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Eres una auténtica zorra! &#8211; dije sin pensar, totalmente desbocado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al ver su cara, noté que no solo no le molestó en absoluto, sino que le gustó que le dijera aquella frase. Me sonrió por haber conseguido su propósito que era el mismo que el mío y ya no sabíamos muy bien si todo era fruto de la propia venganza o del deseo descontrolado que ambos teníamos. Me miró a los ojos de la forma más lasciva mordiéndome los huevos ligeramente mientras su mano me pajeaba, para luego pasar a recorrer con sus labios aquel trozo de carne duro, para luego dedicarse de lleno al glande, chupándolo, apretándolo con su boca. Me encantaba ver esos preciosos labios rodeando mi verga y esa dedicación que le estaba dando. Yo estaba al límite y tiré de nuevo de su pelo separándola. No quería correrme en su boca. Necesitaba meterla en ese chochito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me miró sorprendida y acercó su boca de nuevo la polla dispuesta a tragársela de lleno con todas sus ganas, pero la detuve.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Quiero follarte! &#8211; le dije sosteniendo su cabeza con mis manos antes de que se tragara mi sable de nuevo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se puso de rodillas sobre la cama y lentamente fue avanzando a gatas hasta el cabecero muy despacio, ofreciéndome la visión de su culazo en movimiento y su coño empapado aprisionado entre sus muslos a medida que ese fantástico cuerpo gateaba sobre las sábanas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No huyas que te voy follar! &#8211; anuncié dando un par de meneos a mi polla que seguía que estaba completamente lubricada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No me entrará en mi chochito! &#8211; dijo poniéndose con las piernas abiertas y tapando su sexo de forma inocente pero totalmente retadora, mientras apoyaba su espalda en el cabecero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Voy a partirte en dos! &#8211; le anuncié totalmente excitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No, por favor, Víctor! &#8211; repetía con voz ronca y ojos de asustada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estaba claro. Aquello no era precisamente una negación, sino una provocación. Estaba jugando conmigo, pero esa forma suya de hacerlo, me ponía aun más cachondo de lo que ya estaba. Sabía cómo manejar a un hombre y llevarle al límite.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No quieres que te parta ese coño? &#8211; dije con ese lenguaje que me excitaba y sabía que a ella también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es muy estrecho… me respondió con un mohín de niña buena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquello era demasiado. Agarré los labios de aquel coño exquisito con mis dedos y le pellizqué haciendo que emitiera un pequeño gritito, mientras mi boca se comía la suya en besos, lamidas, intercambio de lenguas y hasta pequeños mordiscos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué cachonda estoy, Víctor…! &#8211; dijo mirándome con aquellos ojos llenos de placer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo también. Me tienes loco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ella no es como yo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, nunca me pasó lo que me pasa contigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A mí tampoco. Nunca me he comportado así &#8211; dijo como si quisiera disculparse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis dedos jugaban con su sexo, estaba empapado y sus jadeos indicaban el nivel de excitación que tenía. Estaba convencido que su marido no le daba lo que se merecía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Fóllame, cabrón! &#8211; dijo acariciando mis pectorales y pellizcando mis pezones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás caliente, zorrita?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí, Víctor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Voy a follarte en tu cama, como nadie ha hecho nunca. Voy a partirte ese coño y me voy a correr dentro! &#8211; dije eufórico y excitado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sonrió notándose en su cara la felicidad y el deseo de que cumpliese con esos avisos, sabiendo que por fin se cumpliría el sueño de ambos, echar el polvo de nuestras vidas y para más morbo, en su propia cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Date la vuelta putita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica, la que hasta ahora había sido mi jefa y dominaba la situación había pasado a ser mi obediente y sumisa amante que se disponía a recibir su dosis de carne. Se puso de rodillas de espaldas a mí, apoyando sus manos en el cabecero de la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Adherí mi pecho a su espalda mordiendo su cuello, diciéndole al oído lo puta que era y lo mucho que la deseaba. Su boca se giró para atrapar la mía al tiempo que mis manos acariciaban y pellizcaban sus pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Métemela ya por Dios! &#8211; rogaba entre hipidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ubiqué la punta de mi glande en la entrada de su vulva que la recibió impregnándola aun más de la lubricación que ya tenía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Lista? &#8211; le dije mordiendo el lóbulo de su oreja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, hazlo Víctor, demuéstrale a esa zorrita cómo se folla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por mi cabeza pasó por un momento la imagen de mi novia follando con su compañero y esa manera de alentarme su madre, era demasiado para mí. Moví mi pelvis ligeramente hacia atrás y de un golpe fuerte y certero, le metí toda mi polla hasta el fondo sosteniéndome con fuerza en sus caderas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los dos dimos un largo suspiro y un jadeo prolongado a continuación al sentir el placer que nos proporcionaba estar unidos por fin. Toda mi polla estaba aprisionada completamente en aquel coño que era realmente estrecho y que se aferraba de forma asombrosa. La saqué lentamente hasta que quedó sola la punta de mi polla en su interior y después de darle un azotazo a ese maravilloso culo, haciéndola gritar, le pegué otro empellón, penetrándola con fuerza, haciendo que Mónica tuviera que agarrarse más fuerte al cabecero si no quería golpearse. A partir de ese momento empecé a follármela como un poseso, con todas mis ganas, sintiendo el placer que me proporcionaba su coño aferrado a mi verga que entraba y salía de aquel estrecho y delicioso agujero. Mónica, además apretaba su culo y seguía el compás de nuestra cabalgada haciendo más placentera la unión de nuestros sexos, totalmente entregados al placer. Ya no había remordimientos, ni miedos, ni casi diría que venganza, sino follar y follar con mi amada y deseada suegra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En un momento mi polla abandonó aquella acogedora cueva y ella aprovechó para cambiar de postura. Me tumbó en la cama y se puso en cuclillas delante de mí, dándome la espalda. Nunca había tenido esa postura y me encantó, no solo por la forma tan profunda en cómo se colaba mi polla en el interior de ese coño, sino la vista de su espalda y su extraordinario culazo saltando sobre mi polla. ¡Otra imagen para enmarcar!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No podía aguantar mucho más, porque era demasiado intenso ese momento, intenso el contacto e intenso el placer como para que no me corriera de inmediato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Voy a correrme, Mónica. &#8211; le avisé.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se giró por completo, de manera habilidosa se salió de encima de mí durante un segundo. Por un momento pensé que quería que soltase todo fuera, pero su intención no era otra que darse la vuelta y de esa forma se insertó de nuevo sobre mí, esta vez cara a cara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí, Víctor, córrete dentro! &#8211; dijo y continuó cabalgando como una auténtica amazona sobre mi tiesa verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Dentro? &#8211; le pregunte sorprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esa zorrita no te deja que te corras dentro, ¿no? Conmigo puedes hacerlo. Me encantará sentir tu semen caliente en mi interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquello era demasiado, no hizo falta mucho más, solo ver su cara viciosa, sus tetas botando sin parar y ese coño apretándose contra mi polla, era un auténtico frenesí. Me agarré a su culo, mordí uno de sus pezones y apreté mi pelvis para indicarle que ya era el momento. Ella permaneció quieta y de pronto el primer chorro salió disparado por el interior de aquel coño deseado. No sé cuantas veces más disparó mi polla en su interior, pero me corrí en abundancia, más que nunca. Notaba como emanaban borbotones en aquel agujero ardiente con nuestros cuerpos insertados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Guau, dijo ella sonriendo y apoyando su cuerpo desnudo sobre el mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nos besamos mezclando labios y lenguas mientras mi polla seguía dando espasmos y seguía inundando su coño. Nunca había sentido nada igual y era cierto que mi chica no me había dejado nunca correrme dentro por miedo a quedar embarazada, pero en cambio su madre no puso ningún reparo y no solo eso, sino que le gustaba retarme para vaciarme dentro de su chochito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué maravilla, Víctor!, ¡Qué bien follas! &#8211; me dijo acariciando mi pecho y dándome besitos por la cara y jugando con nuestras lenguas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú también, Mónica, mejor aún de lo que había imaginado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gustó correrte dentro de tu putita? &#8211; preguntó sonriendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, mucho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se incorporó lentamente y pude ver como nuestros sexos se separaban formando un hilo con los restos de la corrida que acababa de inundar su chochete. Se arrodilló a mi lado y empezó a chuparme lentamente mi verga, dejándola completamente limpia. Pasaba su lengua lentamente por el frenillo, luego sus labios, mordía suavemente por toda su largura y luego volvía de nuevo a engullirla mirándome fijamente a los ojos. No tardó en ponerse dura de nuevo con ese buen repaso que me estuvo dando. Me sonrió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Ya estás en forma de nuevo? &#8211; preguntó sorprendida por mi rápida reacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me sorprendió a mí mismo esa pronta recuperación. Era lógico, hasta cierto punto, debido a mi juventud y evidentemente no podría ser lo mismo que con su esposo, pero supongo que la culpable en gran parte había sido esa lengua y esos labios que despertaron a esa verga sedienta de más y más sexo con su diva soñada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me incorporé y la tumbé en la cama mirándole fijamente a los ojos. Ella abrió sus piernas y me rodeó con ellas mi cintura. Estaba más que dispuesta a recibir de nuevo mi polla en su interior. Nada más acercar la punta un nuevo escalofrío recorrió mi espalda y de golpe volví a metérsela hasta el fondo. Su gemido era casi un grito al sentirla y yo de verla a ella gozar y de admirar su cuerpo disfruté follándomela de nuevo, sin volver a pensar en mi novia, en mi jefe ni en nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis movimientos se aceleraban viendo como ella se mordía el labio y acariciaba mi espalda. Mi polla desaparecía una y otra vez en su interior y me gustaba sentirla de lleno cada vez. Ella de pronto se agarró a mis pectorales arañándome ligeramente, para después soltar un pequeño grito y un gemido prolongado después. Se estaba corriendo de nuevo mientras mi pelvis seguía incesantemente golpeando contra su coño. El sonido de nuestros cuerpos chocando marcaba el ritmo para seguir disfrutando de un polvo maravilloso y salvaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La besé mientras se corría y ella al tiempo se aferraba a mi culo, clavándome sus uñas y poniendo los ojos en blanco. Verla así, debajo de mí, era demasiado y no pude aguantar más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Me corro, Mónica! &#8211; le dije</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Donde quieres hacerlo ahora? ¿En mis tetas? ¿En mi cara?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No me imaginaba aquello, pues era demasiado, me estaba proponiendo correrme en su cara sin que apenas me hubiera repuesto de la sorpresa anterior. Deseaba hacerlo en todas las partes de su cuerpo, quería estar follando hasta desfallecer, pero de momento me levanté, incorporándome de un salto sobre la cama y ella se sentó al borde. Ver su cara sonriente fijándose detenidamente en mi polla era algo muy fuerte. Me agarró suavemente por los huevos y yo empecé a pajearme frente a su boca. El primer chorro salió disparado chocando contra su ceja izquierda, el derecho sobre su mejilla, el tercero en su labio y el resto dentro de su boca vaciándome al completo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me encantó ver su cara de felicidad con mi corrida, mientras ella volvía a limpiarme la verga con su lengua y sus labios dejándola resplandeciente. Nuestras miradas permanecían fijas la una en la otra, sin mediar palabra, solo hablándonos con el deseo que reflejaban nuestros ojos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras acabar su espléndida tarea de dejarme limpito, se levantó al baño para lavarse la cara, pues la verdad es que la dejé completamente impregnada con semejante corrida sobre su cara. Yo me quedé tumbado, desnudo sobre aquella enorme cama, intentando asimilar todo lo sucedido. Había follado a esa mujer que deseaba con todas mis ganas y aun estando casi exhausto, mi polla empezaba a despertar dispuesta a seguir jugando. ¡Era todo increíble!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mientras ella se lavaba en el baño, aproveché para coger su móvil, que estaba sobre la mesita y volver a mortificarme viendo las malditas fotos de mi novia y su amante. Observar esas poses de mi novia con un extraño me hacía sentir fatal, sintiendo como una bola en el estómago y la más impactante, ver la de mi chica siendo penetrada por detrás, esa era, sin duda, la más humillante de todas. Aunque resultara algo masoca por mi parte, me reenvié las fotos a mi propio móvil, en parte para recordar lo puta que era mi novia y también por si ella me lo pudiera negar en algún momento en el futuro. Desde luego esto no podría callármelo eternamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/SbyKZhua.jpg" width="424" height="636" />A los pocos minutos apareció Mónica que salía del baño, ofreciéndome su armoniosa desnudez y haciéndome olvidar todas las penas en un instante. ¡Era impresionante esa mujer!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Víctor, no te tortures. &#8211; dijo al verme con su teléfono, completamente irritado con las fotos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella me quitó el móvil de mis dedos y tirando de mí, me hizo levantarme de la cama.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Dónde me llevas, Mónica?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ven, vamos a darnos un baño en la piscina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica caminaba delante de mí, ofreciéndome la visión de su cuerpo desnudo y sus gráciles movimientos, con un giro fantástico de sus caderas y la vista de ese culo redondo que parecía llamarme a cada paso. Esa visión consiguió que mi polla volviese a ponerse dura por momentos. Cuando llegamos a la piscina ella se giró sonriendo al ver esa tremenda empalmada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Madre mía, qué gusto verte siempre dispuesto! &#8211; dijo acariciando mi polla con sus dedos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego nos metimos en el agua y allí nos refrescamos, nos acariciamos, nos besamos, esta vez sin que hubiera nada que nos impidiera dejarnos llevar por nuestros impulsos más ardientes. Palpé aquel culazo a placer, sobé sus tetas, mordí sus labios, acaricié su inflamada vulva. Ella agarró mi polla con sus dedos y empezó a pasar la punta por esa rajita, incluso metiendo la punta y sácandola, a modo de juego cachondo, pero encendiéndonos mutuamente cada vez más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te encuentras mejor? &#8211; dijo dándome otro beso delicioso en mis labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, contigo se olvida uno de todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vaya, que bien. Eso es lo importante, ahora ella podrá estar disfrutando, pero tú más, ¿no te parece lo justo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, Mónica, pero es duro esto de soportar unos cuernos. No creo que pueda seguir con esta farsa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, tú se los estás devolviendo, cariño. &#8211; añadió apretando con sus dedos mi glande y pasándolo sin cesar por su vulva bajo el agua, algo que me hacía estremecer de gusto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No soporto la idea de ser un cornudo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ahora ella también lo es y tú no perderás todos tus privilegios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y la imagen de ese tío rompiéndole el culo?, es algo que&#8230; ¡Me enerva! &#8211; dije furioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ah, ¿Quieres un culito para desahogarte?. Aquí tienes el mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento Mónica se dio la vuelta poniendo su trasero en pompa, agarrándose los glúteos con las manos para separar ambos y ofrecerme la vista de su agujerito posterior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Vamos! ¿no quieres un culo para ti solo? &#8211; me invitaba ella con ese aire seductor aparentemente inocente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás segura?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Serás el primero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En serio, Mónica?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro que sí. Te lo has ganado, me matas de gusto. Ahora mismo lo que más quiero… es, ¡Que me folles el culo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ubiqué mi polla en ese agujerito que bajo el agua me ofrecía la oportunidad de penetrarlo con mayor facilidad. Me abracé a sus tetas y mantuvo sus piernas separadas mientras ella se agarraba al borde de la piscina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pártele el culo a tu putita &#8211; insistía ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ese fue el pistoletazo de salida, primero para meterle la polla en su coño una vez más haciendo que ella se agarrara más fuerte. Sabía que tendríamos que estar lubricados para esa nueva aventura, pero sabía que bajo el agua todo sería mucho más sencillo. Saqué mi polla, mordí su cuello y volví a preguntarle.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Estás lista?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Adelante! &#8211; dijo en un largo suspiro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Metí mi glande con suma facilidad y me encantó verlo insertado en ese nuevo espacio divino. Mónica emitía pequeños gemidos al sentirla. Me agarré a sus tetas y noté como sus manos se aferraban con fuerza al borde de la piscina. Entonces avancé unos centímetros más, notando la estrechez de ese agujerito delicioso. Otra vez, mirando su espalda y su culo abrazando mi polla me vino a la mente la imagen de Sofía, algo que me hizo sentir de nuevo esa rabia interior. Entonces apreté con fuerza mi pelvis y me dejé caer sobre el maravilloso cuerpo de mi suegra para insertarla hasta lo más profundo toda mi verga, de una sola embestida. Un grito intenso salió de la garganta de Mónica en una mezcla de placer y dolor, que unido a sentirme aprisionado por la estrechez de su agujero posterior, consiguieron que todo mi cuerpo temblara de placer. Saqué mi polla hasta casi la punta y le metí un segundo pollazo en aquel delicioso trasero, hasta que mis huevos chocaron de nuevo contra la parte posterior de sus muslos. Y así empecé un ritmo continuo, frenético y desesperado, mientras ella se retorcía entre gemidos y gritos, presa de un enorme placer. Veía su espalda y la asimilaba a la de mi novia en aquella foto, algo que volvía a encenderme más y a empujar con más fuerza sobre mi adorada suegra, hasta casi hacerla caer. Los traqueteos y el movimiento del agua, hacían la imagen de una máquina bien engrasada y nuestros cuerpos tensados en cada golpe de mi polla sobre su ano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No pude aguantar más y me corrí en su interior, al oírle tantos gritos y gemidos, que me contagió haciendo que yo también los diera, en una mezcla de placer, venganza y rabia convertida en un folleteo de su culo de lo más bestial. Los últimos impulsos eran casi imperceptibles, mientras un chorro salía de mi polla para inundar ese estrecho conducto que seguía aprisionándome el miembro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando nos separamos, ella se volvió y me besó con toda la pasión, acariciándome la espalda, el pelo, mientras yo también lo hacía con sus tetas y su culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Víctor, qué maravilla!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ha sido una pasada! &#8211; añadí feliz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Cómo me has follado el culo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A mí también me ha encantado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es solo tuyo, en exclusiva. ¿Te gusta el culo de tu putita?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro &#8211; respondí para darle un morreo con todas las ganas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿A que suena bien esto de vengarse? &#8211; me preguntó cuando nuestras bocas se separaron.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí. Sobre todo si es contigo. &#8211; añadí mordiendo aquellos gordezuelos labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando nos dimos cuenta de la hora que era y que Ernesto podría volver en cualquier momento, recogimos la ropa y nos despedimos con otro largo y apasionado beso. El sabor de su boca y de su lengua, era algo increíble que perduró durante un buen rato en mi paladar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Toda la noche estuve dándole vueltas a lo vivido en ese día tan especial, intentando poner en orden mi cabeza y en una balanza todas las cosas que tendría que valorar por interesantes o interesadas y las miles de preguntas que me hacía en todo este trance. ¿Mi trabajo?, ¿Mi novia?, ¿Mi futuro?, ¿Mi herencia…? ¿Realmente me compensaba seguir con la puta de Sofía? ¿Me quería ella realmente? ¿Debía olvidarlo todo y pasar página como si nada hubiera ocurrido? o quizás ¿Mandar a todos a la mierda y de paso perderme otra vez estar con mi amada suegra?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al día siguiente, el de la fiesta, acudí con mi cabeza todavía torturándome a cada paso, pero decidí asistir e intentar hablar con Sofía, quería saber de su boca que era lo que quería de mí. Si iba a considerarme un pelele, no estaba dispuesto, pero callarme tampoco me parecía la solución a algo que me quemaba por dentro. Podría ser mi fin con ella, la bodega, Mónica… pero tendría estaba dispuesto a romper con todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando llegué a la mansión de mi jefe, ya había un montón de invitados en la fiesta. Ernesto, precisamente, fue el primero en saludarme, luego me presentó a unos cuantos clientes, a parte de su familia, hasta que vi aparecer a Mónica. Llevaba el vestido marrón que compramos el día anterior y que ceñía a su cuerpo como una segunda piel, remarcando sus vertiginosas curvas y haciendo que todos los hombres desviaran la vista a semejante pibón. Yo el primero. Ella fue saludando sonriente a cada grupo de invitados hasta llegar a donde yo estaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué guapo, Víctor! &#8211; dijo agarrando mi mano y observando mi vestimenta con aquel traje azul que realmente me sentaba muy bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú también, Mónica. ¡Estás deslumbrante! &#8211; respondí en bajito para que no me oyera su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias. Ven, vamos a bailar. &#8211; dijo tirando de mi mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo miré a su marido que me dio su aprobación a sacar a su esposa a la pista, sin sospechar aparentemente nada de lo que ambos teníamos entre manos. Pobrecito, él era otro cornudo como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Lo pasamos bien ayer, verdad cariño &#8211; me dijo en un susurro en mi oído.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, fue algo inolvidable. &#8211; respondí acariciando su cintura, bajando hasta notar la curva que marcaba el comienzo de su culo. Notaba sus tetas en mi pecho y eso hizo que mi polla se endureciera casi de inmediato..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias. Todavía siento palpitar mi culito. Tú ¿Cómo estás? – pregunto aprisionando mi polla entre nuestros cuerpos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Confundido. &#8211; respondí nervioso y excitado al mismo tiempo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Oye, no te quiero ver decaído. No se te ocurra romper con todo esto. Recuerda que es tu mejor momento para mantener tu trabajo, tus conocimientos, tu futuro en esta empresa y… ¡Tenerme a mí!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se ofrecía como parte del capital que podría perder si echaba todo por la borda, sin embargo yo seguía con un gran dolor en el pecho y eso no me permitía dejar pasar todo como si nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Dónde está Sofía? – le pregunté a Mónica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Está cambiándose. Se ha quedado sorprendidísima cuando lo ha visto todo, con esta fiesta que ni sospechaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Justo en ese momento apareció en escena mi novia en aquel jardín repleto de gente. Estaba resplandeciente, con un vestido azul de brillo, muy corto, mostrando sus piernas y estilizando su figura delgada con unos zapatos de tacón. Su espalda morena estaba al aire, se había maquillado con un rojo intenso en sus labios y llevaba su pelo recogido en un gracioso moño. Estaba realmente preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola cariño &#8211; dijo acercándose hasta mí y besándome en los labios, por primera vez, en público.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola. &#8211; respondí a su beso bastante tenso, pero sin saber todavía qué hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Vaya sorpresa! Estoy alucinada. ¡Gracias amor! Por fin podemos estar juntos sin tener que escondernos, ¿No?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí &#8211; dije escudriñando en el brillo de aquellos ojos la traición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− En cierto modo se acabará el morbo de nuestros encuentros peligrosos. &#8211; dijo sonriente dándome un piquito y un pellizco en mi culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi primera idea era la de montar un pollo allí mismo, delante de todo el mundo, decirle a esa cara de niña buena, lo puta que podía llegar a ser, que se follaba a todo bicho viviente, sacar toda mi rabia, mandarles a todos a la mierda, de paso, pero al volver mi vista y observar la sonrisa de Mónica, me costaba romper con esa parte, además de poder perder mi trabajo y toda mi formación a nivel profesional. “Mente fría” &#8211; me repetía a mí mismo mientras seguía bailando con mi adúltera novia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ernesto aprovechó un momento para hacer una seña y entregarme el famoso anillo de pedida con cierto disimulo. Me giré y tenía a Sofía justo pegada a mí que abrió los ojos como platos al ver lo que tenía entre mis manos. Apenas tuve tiempo de abrir la cajita cuando ella soltó unas lágrimitas de emoción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Pero, Víctor?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sofía… yo… tú…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin poder articular más palabras se agarró a mi cuello y me besó con toda la pasión haciéndome tambalear sosteniendo su cuerpo. Respondí al abrazo y al beso, sin poder evitar ese sabor dulce y delicioso de su lengua, sentir su olor, tener su cuerpo pegado y dejarnos llevar como otras tantas veces. Cuando abrimos los ojos, todos los invitados rompieron en un sonoro aplauso y Sofía se acarició el dedo con su nueva sortija de pedida. No hubo más palabras, justo en el momento en el que yo iba a pedirle explicaciones, los invitados nos separaron, llenándonos de felicitaciones, besos, palmaditas y abrazos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/ra3IuG3N.jpg" width="424" height="636" />El último en darme la enhorabuena fue mi suegro, que además me pegó un abrazo intenso dentro de la tremenda confusión que yo tenía en mi cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Felicidades yerno! Bienvenido a esta familia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias &#8211; respondí aturdido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias a ti por cuidar de mi hija y respetarla. Espero que la hagas muy feliz y que aprenda esos valores que tienes, hoy la veo y me parece menos niña. Espero que se convierta en una mujer… ¡En tu mujer!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Las palabras de mi suegro me escocían, pero al tiempo no me veía con fuerzas de romper con todo y decirle la zorra que tenía por hija. Él seguía empeñado en que su hija era un cielo, una dulce niñita sin mácula, sin pecado alguno, quizás hasta pensara que era virgen y no lo que realmente era, una puta de tomo y lomo, una comepollas, que le había regalado su culito a su compañero antes que a mí. Las fotos malditas volvían a mi mente sin cesar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias también por hacer feliz a mi esposa. &#8211; dijo al terminar su abrazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento no supe qué responder y es que tampoco estaba muy seguro a lo que se refería con esa frase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mónica te admira mucho… me lo ha dicho y que eres un gran chico. Además te ha cogido cariño, casi como a un hijo. Bueno, se puede decir que casi es tu mamá política y gracias a vuestra nueva amistad, conseguirás unir más a esta familia, algo que me hace mucha falta, que me hace tremendamente feliz y estar mucho más orgulloso de ti. .- añadió mi jefe</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Este tipo me dejaba totalmente flipado. Con lo listo que era para los negocios y para averiguar los pormenores de la bodega, estaba totalmente ciego con respecto a las mujeres de su familia, muy putas ambas, por cierto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo sin embargo no me sentía bien, seguía mareado, aturdido y furioso. No soportaba llevar semejante cornamenta. Me envalentoné, tomé un copa de vino casi de un trago, dispuesto a encontrarme con mi novia y decirle a la cara lo zorra que era y plantarle en su sus morros todo lo que había descubierto con su compañero de universidad. La busqué entre todos los invitados pero no la localizaba, cuando se cruzó Mónica conmigo de nuevo, la vi aparecer con aquel vestido ceñido y su movimiento de caderas y mi polla dio su obligado respingo bajo mi pantalón. Era algo instintivo, pero es que esa mujer me volvía loco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola guapo. Tengo ganas de que me vuelvas a romper el culito con esa polla &#8211; dijo en un susurro en mi oreja, metiendo su pierna entre las mías con cierto disimulo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Mónica, por favor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Acaso no quieres?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aquella mujer era la bomba y conseguía excitarme cada vez más. Cuando quise reaccionar y contestarle algo, desapareció entre un grupo de invitados. Entonces fue cuando vi a Sofía. Estaba de espaldas hablando con un grupo de clientes muy importantes de la bodega. Esperé pacientemente a que terminara para pedirle cuentas y saber de su boca de puta lo que podría contarme. Observé su figura de espaldas, desde donde yo estaba, se la veía muy sexy con ese vestido azul corto, sus largas piernas, sus tacones, aquella espalda al aire, su moño recogido y el gracioso tatuaje de una tortuga sobre su nuca. ¡Estaba radiante!&#8230; pero ¡Un momento!&#8230; ¿El tatuaje?&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Recuerdo perfectamente cuando la vi la primera vez en la bodega y se agarró el pelo, y descubrí aquel bonito tatuaje. ¡No era posible!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Saqué mi móvil y empecé a visionar las famosas fotos del engaño una vez más, empezando por la famosa de mi novia a cuatro patas sodomizada por su compañero, cuando certifiqué que no aparecía su tatuaje en la foto. Amplié la imagen y comprobé que efectivamente no estaba, pero es que indagando más, tampoco aparecían sus dos inconfundibles lunares en su culito, justo en la parte interna de su cachete derecho. ¡La chica de la foto no era Sofía! Pasé el resto de las fotos y tampoco aparecían ninguna de esas pruebas, pero para colmo, fijándote con detenimiento se veía que eran fotos retocadas por ordenador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola cariño &#8211; me sonrió mi novia al verme allí tras ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias por esta fiesta tan especial. Soy muy feliz. Te quiero &#8211; dijo dándome un beso tierno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sabía dónde meterme, pero entonces me di cuenta de que todo había sido todo un engaño, todo minuciosamente preparado y urdido por mi pérfida suegra. Lo primero que pensé era ir donde estaba para decirle lo muy puta que era, por haberme puesto en esa situación tan al límite, pero luego lo fui meditando y pensé, como ella misma me había orientado y aconsejado, hacer la vista gorda para aprovecharme de las ventajas de todo esto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Abracé a mi novia en ese baile y me sentí aliviado al saber que todo era mentira, aunque por otro me torturaba la idea de haber sido yo el que la engañaba, ¡con su madrastra! Ahora mi alivio se convertía en remordimientos los que me pesaban por dentro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Cariño, acompáñame. &#8211; me dijo mi chica tirando de mi mano sin que todavía pudiese reaccionar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Nos perdimos entre el grupo de invitados, metiéndonos en la casa y escaleras arriba llegamos a su habitación. En aquella estancia nos dimos un abrazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sofía! – dije mirando aquellos ojos de enamorada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me has hecho muy feliz, Víctor &#8211; dijo ella besándome con toda la pasión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pese a mi incertidumbre, respondí a ese beso con todas mis ganas, agarrado a su estrecha cintura y disfrutando de los placeres de su lengua jugueteando con la mía. La que momentos era antes la adúltera había pasado a ser la cornuda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Sabes? No llevo braguitas bajo el vestido &#8211; me dijo agarrándome por la nuca con su cara prácticamente pegada a la mía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sofía, por favor… no me tientes que abajo hay más de cien invitados… tu padre…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿No te pone?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sofía, ¿Me estás diciendo que follemos aquí mientras todo el mundo está en la fiesta allá abajo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No. Exactamente quiero… ¡Que me folles el culo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? &#8211; pregunté alucinado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, quiero regalártelo, te lo has ganado &#8211; sentenció en una frase que me sonaba familiar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero ¿Estás segura?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Te lo mereces cariño, has sido tan bueno conmigo y ahora, que mi padre siga pensando que soy su niñita, pero me produce un morbo terrible que me partas el culo estando él y mi madrastra allí abajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No daba crédito a lo que oía, me parecía estar soñando de nuevo. Pero ella no estaba por la labor de poner dudas, trabas o impedimentos a lo que tenía más que decidido. Se apoyó en el marco de la ventana que ofrecía una vista de todo el jardín en el que los invitados parecían muy entretenidos. Levantó su vestido hasta ponerlo por su cintura, certificando que no llevaba ropa interior bajo ese sexy vestido. Su culo se me ofreció en pompa ante mi atónita mirada y mi polla no tardó en ponerse completamente dura bajo mi pantalón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, no quieres ¿partirme el culito? &#8211; añadió meneando sus caderas de forma provocativa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sabía que todo era una locura y que posiblemente los remordimientos seguirían torturando mi mente, en una confusión total de engaños, líos y dos mujeres ardientes que acabarían con mi racionalidad. Me bajé los pantalones y saqué a escena mi polla que palpitaba deseosa de un nuevo juego y un nuevo agujero donde meterse. Las primeras gotas salían por la punta y las esparcí por toda su longitud. Me acerqué hasta el cuerpo de mi novia y agarrado a su cintura pasé el glande por su chochito que ardía. Mi cabeza quedaba por encima de la de ella y podía ver a toda la gente allá abajo en el jardín. Era cierto, la situación no podía ser más morbosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Metí mi polla en el coño de Sofía sin ninguna dificultad, haciendo que nuestros cuerpos chocaran y mis huevos rebotaran en su culo tras la embestida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Cariño, por ahí no, ¿no quieres estrenar mi culo? &#8211; insistía ella con una provocación total.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, pero no querrás que te haga daño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− En este momento no me importa. Solo quiero regalarte mi culito y que me lo folles. Es mi regalo. &#8211; dijo entre susurros con mi polla bailando en un suave baile dentro de su ardiente coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se la saqué y ubiqué la punta en el orificio posterior que estaba sonrosadito y se veía súper estrecho. No me veía capaz de traspasar esa puerta. Llené mis dedos de saliva y embadurné mi polla y el pequeño agujero, en el que pude insertar un dedo. Sofía ronroneaba como una gatita y se le notaba muy excitada, agarrada a las cortinas de la ventana de su habitación y observando a los invitados allá abajo. ¡Cómo le gustaba el riesgo a esa chica!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Puse mi glande en la puerta del paraíso y con un pequeño impulso colé la punta dentro de ese orificio, algo que hizo que ella emitiese un pequeño grito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Schhsss, nos van a oir &#8211; le dije en su oído apoyándome sobre su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No me cabe. &#8211; decía ella entre hipidos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Relájate putita! – dije sin pensar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Pensando que Sofía se iba a molestar, esa frase mía pareció encantarle y me regaló una sonrisa moviendo su trasero dispuesta a recibir el resto de la ración. Me agarré a sus caderas y fui avanzando con lentitud, intentando que ella se fuera adaptando al gran cacho de carne que se introducía en su ano por primera vez… para mí era la segunda en menos de 24 horas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué gusto! &#8211; decía ella en un reprimido gemido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ese fue el indicativo para seguir avanzando hasta que cuando quise darme cuenta tenía toda mi polla metida en ese culito virgen.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Me matas, Víctor! &#8211; repetía ella ahogando sus gritos en las cortinas de la ventana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te duele?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! ¡Pero el gusto es mayor! – dijo en un gemido intenso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Levanté la vista y vi a través de los cristales la silueta de Mónica paseando entre los invitados, insinuándose y ofreciendo sus mejores virtudes. Al verla sentí una mezcla de celos, rabia, excitación… todo a la vez. En ese momento saqué mi polla hasta dejar solo la punta dentro del culito de Sofía, observar la redondez de su trasero, para luego volver a ver a Mónica tonteando con otros clientes y de un golpe fuerte le metí toda mi polla a mi chica en su culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ayyy!, ¡Dios! &#8211; repetía ella entre sollozos y gritos y su boca tapada por la tela de las cortinas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/yUBbeaR1.jpg" width="424" height="636" />Aquello era una maravilla y mi tensión acumulada se concentró en mi polla que volvió a salir para entrar como un bestia de nuevo contra ese culo que empecé a follarme como un demente, solo agarrado a las caderas, mientras veía como las manos de mi chica se aferraban a las cortinas. Ya no había vuelta a atrás y ambos parecíamos disfrutar con algo increíblemente placentero, mezcla de dolor y de placer, ahogando nuestros gemidos aprovechando que la orquesta tocaba un rock a todo volumen. Siguiendo ese ritmo sonoro seguí metiendo mi polla una y otra vez dentro del culito de Sofía, hasta no poder aguantar más y correrme en su interior sin pedirle tan siquiera avisarla. ¡Qué polvazo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aun pude ver la figura curvilinea de Mónica en el jardín cuando mi polla seguía escupiendo chorros dentro de ese inexplorado lugar. Cuando me separé de ese culito, las piernas de Sofía temblaban y un reguero de semen se deslizaba por la cara interna de sus muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sofía se volvió y me besó con pasión. Sabía que le había gustado y que estaba dispuesta a repetirlo a partir de ese instante, solo viendo esa cara de felicidad. Pero vi en esos ojos, una vez más, algo más que pasión, realmente los ojos de enamorada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A partir de ese momento me di cuenta que tenía dos opciones: Decir la verdad a mi novia, contándole que me había follado a su madre, que había urdido un perverso plan, decirle también que le había roto el culo antes que a ella o de lo contrario hacer como si nada ocurriera, seguir trabajando en lo que más me gusta, convertirme en un reconocido profesional, pertenecer a una de las más envidiadas herencias de la provincia y tener a dos mujeres insaciables, ardientes, que me volvían completamente loco. Evidentemente me quedé con la segunda opción y seguí besando a mi novia para después bajar a la fiesta como si nada hubiera ocurrido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">FIN</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://i.imgbox.com/mXy5JZpj.jpg" width="600" height="400" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;El consuelo de mi suegra 3&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jul 2021 10:13:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduras]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Al día siguiente traté de pensar en todo lo acontecido, intentando poner cierta racionalidad al asunto, pero eran demasiadas sensaciones para digerirlas sin apenas tiempo, primero por estar metido en un lío del que casi no había podido escapar, como tampoco el hecho de tener a mi suegra en mi cabeza continuamente. Era algo que cuanto más pensaba en hacerla desaparecer de mis pensamientos, poniendo incluso la cara de mi novia en mi mente, volvía otra vez la de su madrastra. Era algo incontrolable. Todo resultaba extraño, prohibido, morboso… nada más cachondo que sentir la atracción de la mujer de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><a href="https://www.amazon.es/dp/B01LZ7YUUR"><br />
</a>Al día siguiente traté de pensar en todo lo acontecido, intentando poner cierta racionalidad al asunto, pero eran demasiadas sensaciones para digerirlas sin apenas tiempo, primero por estar metido en un lío del que casi no había podido escapar, como tampoco el hecho de tener a mi suegra en mi cabeza continuamente. Era algo que cuanto más pensaba en hacerla desaparecer de mis pensamientos, poniendo incluso la cara de mi novia en mi mente, volvía otra vez la de su madrastra. Era algo incontrolable. Todo resultaba extraño, prohibido, morboso… nada más cachondo que sentir la atracción de la mujer de mi novia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica vino a buscarme a casa muy temprano para empezar a preparar el cumpleaños especial de Sofía, que además sería nuestra presentación familiar y la petición de mano, todo un pack, que sin comerlo ni beberlo tendría en menos de 24 horas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El deportivo negro de mi jefa era espectacular, como ella. Uno de esos coches que solo ves en las revistas y muy pocas veces por la calle, sabiendo que difícilmente podría tener uno algún día. De pronto pensé que eso podría suceder si realmente me casaba con Sofía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se bajó del coche y volví a alucinar al verla. Estaba preciosa con una minifalda de cuero negro muy ceñida, dejando a la vista unos torneados muslos morenos. Su camiseta roja, igualmente ceñida, ofrecía un grandioso escote y sus zapatos de tacón, rojos también, realzaban la figura de aquella hermosísima mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué guapa! &#8211; dije inconscientemente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella se acercó a mí, dando pequeños pasos pues sus tacones eran de vértigo. De pronto se abrazó a mí y me plantó dos besos en las mejillas, no sin antes pegar su enorme busto contra mi cuerpo y volviendo a notar la dureza de mi polla contra su cuerpo. Nuestros abrazos y besos se habían convertido en cotidianos, de dos buenos amigos, pero mi pene no parecía acostumbrarse a eso y volvía a ponerse durísimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias, eres un cielo, Víctor. &#8211; respondió muy halagada supongo que tanto por mi piropo como por la dureza de mi miembro bajo el pantalón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De pronto soltó el llavero de su mano y dejó colgando la llave invitándome a conducir aquel deportivo negro de gran cilindrada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Puedo? &#8211; pregunté cómo un niño con zapatos nuevos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro, ya sabes que lo mío es tuyo. &#8211; añadió pegando sus tetas a mi brazo para acariciar mi nuca y el comienzo de mi pelo por detrás de forma cariñosa y fogosa a la vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se puede decir que me quedé temblando no sólo al sentir su roce sino al oírle decir aquellas palabras “lo mío es tuyo”. Me subí al volante de aquel coche y empecé a disfrutar de su potencia, de su frenada, de su agarre… intentando no distraerme demasiado teniendo en cuenta que mi copiloto era una rubia de ojos inmensos, blanca sonrisa, piernas interminables y una delantera de alucinar. Puedo asegurar que conducir así es algo realmente complicado. Ella notaba mis miradas y se removía en el asiento de forma coqueta y sensual, poniéndome aún más nervioso. Yo cada vez disimulaba menos observando a mi nueva amiga, porque así quería considerarla y nada más, pero mi polla seguía pensando otra cosa y estaba en posición de “firmes” una vez más. Ella miraba aquel bulto de vez en cuando y sonreía triunfal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Visitamos varias empresas especializadas en organizar eventos y fiestas. Al final contratamos no el presupuesto más barato precisamente, sino una empresa que prácticamente lo ponía todo: La comida, las mesas, sillas, orquesta, globos, payasos, lo que hiciera falta. No reparamos en gastos, como nos había ordenado Ernesto, al fin y al cabo era la fiesta especial para su hija y Mónica extendió un cheque desorbitado para esa fiesta especial para Sofía en su 20 cumpleaños.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Luego pasamos por la joyería donde saludaron a Mónica con confianza, pues debía ser una de sus clientas VIP. Escogimos varios modelos de sortija pero ella concretó una que le gustó desde el principio y no pude negarme pues estaba más atento al cruce de sus muslos que a las piedras que brillaban en aquel anillo. El precio de la joyita en cuestión superaba con creces mi sueldo de todo un año. No puse peros, sabiendo que a ella le había encantado y yo evidentemente no podía discutir ni pagar semejante suma. El hombre que nos atendía tampoco podía quitar su vista del escote y las piernas de Mónica, que sabiéndose observada hacía los movimientos más lentos y premeditados. ¡Era toda una artista!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No le digas a Sofía que lo elegí yo &#8211; me dijo de pronto ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De acuerdo, no te preocupes, diré que fui yo. &#8211; añadí sabiendo que a Sofía le iba a encantar el anillo, pero sobre todo ocultándole que lo había elegido su madrastra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist3-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/4/6/0/146081/3/m/R/K/3mRK8/chloe-017.jpg" width="424" height="635">Después recorrimos diversos centros comerciales, en los que yo aproveché para elegir algo de ropa para la fiesta mientras Mónica hacía lo propio en otras boutiques. De camino a casa, mientras yo conducía el precioso deportivo, me pidió curiosear las bolsas para dar el visto bueno a mi vestimenta y se alegró mucho al ver mi traje, mi corbata y mis zapatos, pues escogí prendas caras sabiendo que allí tenían cuenta mis futuros suegros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quieres ver lo que me compré yo? &#8211; me preguntó con ese aire tan sensual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Asentí y ella abrió sus bolsas, enseñándome sus compras: un vestido corto, marrón de lycra que aparentaba ser muy ceñido. Luego me enseñó lo que contenía otra de las bolsas y era un conjunto de lencería de lo más sexy. Casi pierdo el control de aquel coche al ver un diminuto tanga negro, un sujetador igualmente negro, casi transparente, medias, ligueros y un body-corset color burdeos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esta es una sorpresa para Ernesto. Espero que le guste &#8211; dijo poniéndose el sostén sobre su camiseta ubicando provocadoramente la punta de su lengua en el labio superior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mi polla palpitaba bajo mi pantalón figurándose como le quedaría aquella ropa a mi amada suegra que sin duda sería de alucinar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al final llegamos a casa. No había estado nunca allí y me quedé nuevamente impresionado. Una enorme mansión con una gran piscina, un jacuzzi, una cancha de pádel y varios coches aparcados fuera. Sin duda la bodega daba mucha pasta y si nada lo impedía yo podría convertirme en un heredero más de esa gran fortuna. No sonaba nada mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica me estuvo enseñando la enorme casa, con innumerables habitaciones y me quedé especialmente asombrado con la de matrimonio que era más grande que mi piso entero, con una gran terraza y vistas al jardín y a la piscina. Volví a imaginar a esa rubia retozando en la gran cama con su marido y mi polla dio otro de sus respingos. Guardamos a buen recaudo el anillo en una caja fuerte que tenían en el salón y después me comentó:.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Uf, estoy agotada! ¿Quieres tomar algo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si, algo fresco. Te lo agradezco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Unas cervecitas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me senté en una de las tumbonas del jardín después de una mañana tormentosa y se agradecía recibir los rayos del sol allí sentado. MI preciosa mamá política volvió con dos enormes copas de cerveza muy fría. Charlamos animadamente, uno en cada tumbona disfrutando el momento y comentando los detalles del evento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué bien lo hemos hecho todo juntos! &#8211; dijo dándome la mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí &#8211; contesté de nuevo halagado por sentirme así de arropado por mi preciosa suegra. Me encantaba estar así, agarrado de su mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Eres un encanto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú también &#8211; contesté sin vacilar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica apoyó sus labios en el dorso de mi mano mirándome como una gatita mala, para después comentarme:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Sabes? Me apetece darme un baño, hace calor y así me refresco. ¿Te animas?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo… pero es que no tengo bañador. &#8211; dije apurado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No importa, con la ropa interior que compraste, seguro que parece que es tu bañador. Tenemos confianza y estamos solos. &#8211; añadió ella pasando su lengua por los labios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No hay más que hablar, cámbiate aquí y yo voy a casa a por el mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me quedé descolocado pero al fin pensé que podría ver a esa mujer con menos ropa y eso me animó realmente a hacerle caso. Me dije a mi mismo que podría ser mi madre y que debería verla como tal, pero mi otro yo, en forma de pene duro, parecía decir lo contrario. Pensándolo bien, no había pasado nada y se podía considerar todo ¿normal?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me quité la ropa, quedándome desnudo, acaricié mi polla que estaba durísima y saqué uno de los bóxers que había comprado en la tienda y efectivamente no parecía un calzoncillo, metí una pierna, la otra… cuando oí una voz a mi espalda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué culito! &#8211; dijo Mónica, lo que hizo ponerme nervioso y casi me caigo en la maniobra de terminar de calzarme mi pequeña prenda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin duda había visto mi cuerpo desnudo de espaldas y pareció disfrutar. No pensé que me hubiera estado observando. Coloqué mi verga lo mejor que pude y cuando me giré me quedé petrificado:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica llevaba un bañador fucsia de una pieza, completamente adherido a su piel haciendo resaltar su preciosa y aterciopelada piel morena, tanto la de sus brazos, sus hombros, escote y piernas de una forma digna de enmarcar. Su enorme busto parecía querer salirse por la parte superior e incluso por los costados de esa pequeña prenda de lycra. Su figura se dibujaba divina bajo ese traje de baño, pero lo mejor es que al ser tan fina la tela, se revelaba cada relieve, desde sus pezones abultados, pasando por el agujerito que se adentraba en su ombligo o el bulto de su monte de venus en el que parecía entreverse el vello que debía adornar su pubis. Me quedé boquiabierto con mi erección de caballo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya puedes cerrar la boca &#8211; me dijo sonriendo y dando un trago a la cerveza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perdóname Mónica &#8211; me disculpé tapando con mis manos mi evidente erección bajo mis bóxers.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, hombre, es un halago para mí que te guste mi bañador y veo que otro se ha alegrado también. &#8211; añadió señalando traviesa hacia mi polla que apenas podía cubrir con mis manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias Mónica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− De nada, además yo también me siento muy bien viéndote a ti. Tienes un cuerpo precioso y hay que lucirlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, gracias a ti. Por cierto, ¿te gustó mi regalo? &#8211; dijo sentándose en la tumbona y haciendo un cruce de piernas asombroso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me quedé sorprendido cuando me hizo esa pregunta y tardé en reaccionar hasta que ella me aclaró.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, hombre, mis braguitas. Las que te quedaste ayer en el despacho de Ernesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Casi me da algo al oírle decir eso y respondí azorado sin saber exactamente qué contestar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esto… yo… no sabía&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Comprendí por fin, que el tema de las bragas no había sido accidental ni mucho menos y que todo era premeditado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tenía pensado devolvértelas. &#8211; comenté al fin.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te apures hombre, somos amigos y me hiciste un gran favor. Por mí te las puedes quedar… si es que te gustan.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, esto…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mira, cuando llegué al despacho de Ernesto estaba mojadísima, porque es que después de estar encima de ti en la biblioteca, me excité mucho, tanto que por eso tuve que darle un buen repaso a mi marido, cómo pudiste comprobar, de modo que puedes quedártelas como recuerdo y como regalo, ya que te las has ganado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Así que resultaba que yo había conseguido ponerla cachonda y tuvo que desquitarse con su esposo. No sé si eso era bueno o malo. El caso es que esa mujer conseguía asombrarme en cada momento y aunque yo pensara que en el fondo estaba haciendo algo malo, mi otro yo disfrutaba de esas sensaciones, de esos juegos y esa provocación continua de mi futura suegra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist3-1.filesor.com/pimpandhost.com/1/4/6/0/146081/3/m/R/M/3mRMl/chloe-034.jpg" width="424" height="635">A continuación, Mónica abrió ligeramente las piernas sin duda para que siguiera disfrutando de ese panorama que ofrecían sus muslos y la braguita que se remetía por sus ingles. Ella comenzó a hacerse una coleta con su cabello, estirando su espalda y remarcando su busto, sabiendo que yo no le quitaba ojo. A continuación se levantó, avanzando lentamente&#8230; hizo un largo recorrido por el borde de la piscina y yo seguí su trayectoria detenidamente, observando cómo aquel bañador por detrás apenas podía cubrir su enorme culazo. Casi me muero viendo aquellos andares electrizantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella dio un saltito y se metió en la piscina de cabeza como toda una nadadora profesional. Tras unos segundos emergió del fondo de la piscina mostrando su cabello completamente mojado y su cara resplandeciente llena de gotitas que acentuaban su hermosura. Me acerqué a aquel monumento mientras observaba cómo nadaba alegremente por la piscina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Vamos, métete! &#8211; me animó desde abajo. &#8211; ¡Está buenísima!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">“Tú sí que estás buenísima” &#8211; pensé. Después salté de la misma forma en que había hecho ella segundos antes, zambulléndome en aquel agua fresquita para quedar casi pegado al cuerpo de mi preciosa rubia. Estar tan cerca de ella allí metido en el agua, me hacía sentirme dichoso y ella parecía disfrutar jugando y provocándome, salpicando mi cara, haciéndome cosquillas o rozándose al principio en aparentes accidentes y mucho más descaradamente después. Me animé y también le di unos cuantos toques, roces y cosquillas que fueron en aumento, incluyendo un buen sobeteo de su culo y de sus tetas con cierto disimulo pero sin desaprovechar aquella magnífica ocasión. Todo era un juego aparentemente inocente&#8230; pero de inocente nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Salió juguetona por la escalera de la piscina. Observarla salir del agua no fue menos estimulante, advirtiendo que su pequeño bañador se ajustaba más a sus curvas y además mostraba más transparencias de las soñadas, como un par de redondos pezones marrones que se manifestaban erguidos claramente llamando al pecado y unos pelitos oscuros a la altura de su sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Allí permaneció un rato de píe al borde de la piscina para que yo pudiera admirarla de lleno. Al mismo tiempo, yo cada vez me cortaba menos y le miraba descaradamente todo su cuerpo, la transparencia de sus pezones y el difuminado vello de su pubis bajo esa prenda mojada. Estaba a tope viendo a aquella mujer tan sensual. A continuación se sentó en una de las tumbonas y se fue secando con la toalla, muy despacio pero de una forma tremendamente lasciva, mirándome de reojo, sabedora de su tremendo atractivo y de su extremado potencial exhibicionista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ven siéntate conmigo y seguimos planificando la fiesta. &#8211; me dijo dando palmaditas a su lado para que saliera de la piscina para acompañarla en la tumbona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es que…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No pasa nada porque tengas una erección, cariño. &#8211; añadió sonriente para tranquilizarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo de llamarme cariño era algo nuevo que me encantó, pero lo mejor, la naturalidad a la hora de hablar de mi tremenda empalmada, aunque claro, ella era la culpable de todo. Al salir de la piscina sus ojos se clavaban en mi polla que con la prenda mojada se formaba en auténtico relieve. Era un rollo de carne envuelto en mi mojado calzoncillo, dispuesto a lo que fuera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vaya Víctor, tienes que tener muy contenta a Sofía &#8211; dijo descaradamente señalando mi bulto</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me ofreció una toalla y comencé a secarme sin que ella perdiera detalle de mi cuerpo. Lo cierto es que me gustaba esa forma en cómo me miraba, de arriba abajo, desde mis pectorales, mis abdominales, mis brazos y mi abultado miembro bajo mis pequeños calzoncillos. Yo también jugaba a eso de exponerme de forma aparentemente casual, aunque mis movimientos eran calculados para que ella también se divirtiera examinando mi cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me senté junto a ella, charlamos de cada detalle, como dónde ubicar las mesas, las sillas y la orquesta que amenizaría el evento. Mónica se levantó y fue señalándome los sitios donde iba cada cosa, pero yo estaba más atento a sus movimientos, al acompasado vaivén de sus tetas bajo la apretada pieza de baño, por no hablar de cómo quedaba a la vista el resto de su anatomía, desde sus caderas, su cintura, sus muslos&#8230; Ella se sabía admirada y exageraba más sus movimientos haciendo que mi empalmada no bajase ni un milímetro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Aquí se podría poner la orquesta &#8211; dijo desde el fondo del jardín.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Un poco apartada. &#8211; comenté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, así se puede bailar en toda esta zona.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Habrá baile? &#8211; pregunté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. ¿No me digas que no sabes…?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se acercó hasta mí y tirando de mi mano me hizo levantarme de la tumbona para quedar de pie junto a ella. Esta vez no me importó que observara mi bulto, es más, me gustó mostrárselo. En ese momento colocó cada una de mis manos en su cintura y las suyas abrazando mi nuca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Pégate hombre, que no muerdo! &#8211; me ordenó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Obedecí como un niño bueno y me pegué a su maravilloso cuerpo. Esta vez casi sin ropa, nuestros cuerpos quedaron unidos en aquel baile, donde la única separación era una fina tela. Percibía claramente sus dos globos contra mi pecho, su sexo abultado contra mi muslo y mi polla aprisionada a la altura de su bajo vientre. Sentir su piel, su olor y toda su anatomía pegada a mí, era un auténtico sueño hecho realidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mmmm, ¿Te gusta? &#8211; me preguntó con su mejilla pegada a la mía y su boca en mi oreja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, mucho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me encanta bailar… &#8211; añadió casi en un lamento &#8211; y por cierto, no lo haces nada mal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Bueno, desde luego aquello era de todo menos baile. Para empezar no había música, íbamos medio desnudos y nuestros movimientos eran más de frotarse que de otra cosa. Mónica se dio la vuelta y yo volví a abrazarla pero esta vez por detrás sintiendo cómo su culo se ubicaba abrazando mi polla que no dejaba de tensarse, mientras ella giraba su pandero de forma lujuriosa. Casi me da algo. Sin embargo no solté su cintura sino que me agarré más fuerte a ella, imaginando como podría ser estar así con ella, pero completamente desnudos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No lo haces nada mal, Víctor &#8211; insistía restregando su culo contra mi erguida verga sin cesar, al tiempo que mis manos dibujaban sus caderas y su cintura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist3-1.filesor.com/pimpandhost.com/1/4/6/0/146081/3/m/R/O/3mROd/chloe-044.jpg" width="424" height="635">En ese instante sonó su móvil que estaba sobre una mesa y nos separamos fulminantemente, fue algo que en principio me molestó, pues yo estaba realmente en la gloria, pero casi era de agradecer que aquello se detuviera, pues era la madre de mi novia y la mujer de mi jefe y ambos sabíamos que la cosa podía acabar mal, al menos yo estaba seguro de eso. Era Ernesto el que llamaba. A ella pareció incomodarle también. Me senté en mi tumbona y le di un buen trago a mi copa de cerveza observando como mi suegra se movía por el jardín hablando con su esposo por teléfono. Disfruté una vez más de su cuerpo embutido en aquel fino bañador fucsia. Era una mujer increíblemente sexy.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras colgar el móvil pude notar sus pezones más erectos de lo normal, sin duda estaba muy cachonda, tanto como yo, supongo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Era Ernesto. Me ha dicho si lo hemos comprado todo y que tiene que ser una buena sorpresa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Desde luego para mí, no dejaban de ser todo un cúmulo de sorpresas, no sé si su marido podría sospechar algo, pero era claro que esa mujer era toda una bomba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Le gustará todo este regalo a Sofía? – me preguntó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, desde luego. &#8211; dije yo recolocando mi incómoda polla bajo el slip.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− A su padre también le encantará todo, ¿No te parece?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Crees que le gustará el conjunto de lencería que me compré?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Estoy seguro, Mónica. &#8211; afirmé sabiendo lo bien que le quedaría en ese cuerpazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Espera, mejor me lo pruebo y me lo dices de primera mano</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Cómo? Pero… yo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No me dio tiempo a decirle nada más, pues mi rubia suegra se metió en la casa a toda prisa, dispuesta a probarse el conjunto y no me acababa de creer que me lo fuera a mostrar a mí antes que a su esposo. ¡Era todo alucinante!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Agarré mi polla por encima de mi calzoncillo pues seguía pletórica. No era para menos, teniendo a aquella rubia danzando, provocando&#8230; excitándome con sus juegos. Me giré y me di unos cuantos zumbazos a la piel de mi miembro, viendo mi glande completamente inflamado y morado, se veía casi a punto de estallar. No era de extrañar, esa mujer me estaba volviendo loco. De pronto, no sé por qué, me sentí mal y ubiqué mi miembro dentro del slip de nuevo. Me maldecía por excitarme continuamente con mi suegra, por estar salido como un perro&#8230; En cierto modo había abusado de la generosidad de mi jefe por un lado y de la confianza de Sofía, que ahora estaba lejos y de seguro no sospechaba que estaba medio desnudo restregando todo mi cuerpo con el de su madre. Estaba decidido a darle cualquier excusa a Mónica para irme de allí y no ir más allá de lo que me temía podría pasar si continuaba más tiempo junto a esa impresionante mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Justo cuando me disponía a recoger mi ropa tirada por el suelo, apareció la preciosa Mónica, esta vez ataviada con el conjunto de lencería que anteriormente había visto sacar de las bolsas, pero que puesto sobre su cuerpo era más sexy y arrebatador de lo que pudiera imaginar. El body de color granate se aprisionaba contra su cuerpo desbordando unas tetas por encima, apenas tapadas por un diminuto sostén semitransparente ofreciendo la imagen de unos pezones rosados preciosos adornando esos enormes globos. Unas braguitas diminutas tipo tanga, como las que me quedé de regalo el día anterior, apenas podían cubrir su sexo y esta vez se veía claramente el pelo recortado de su pubis. Sus muslos estaban pletóricos enfundados en unas medias negras con su correspondiente liguero, y para rematar sus zapatos negros de tacón fino. ¡Impresionante visión de una diosa!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Avanzó hacia mí de forma parsimoniosa moviendo exageradamente sus caderas a cada paso. Se detuvo, poniéndose a poca distancia de mí y se giró mostrando su culo apenas tapado por la fina tela del tanga que se colaba por sus prominentes glúteos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, sé sincero Víctor ¿qué tal? &#8211; me preguntó mirando a mi polla que ya asomaba la punta por encima de la cinturilla del calzoncillo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Preciosa! &#8211; fue lo único que alcancé a decir prácticamente babeando&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias. Es bonito este conjunto, ¿Verdad? &#8211; añadió girando sobre sí misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo apenas podía articular palabra, tan solo ver cada resquicio de piel que asomaba por cada una de aquellas pequeñas y ceñidas prendas, flipar con sus grandes pechos, la rotundidad de un pandero de película y esos muslos de largas piernas enfundadas en negras medias que harían las delicias hasta del menos fetichista de los mortales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Crees que es mejor con el corsé o sin él? &#8211; me preguntó acariciando sus caderas y observando sonriente la cabeza de mi polla asomando por la tirilla del slip.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo… no sé… ¡Estás preciosa, Mónica! &#8211; dije impulsivamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Gracias, cariño. Mejor me lo quito y opinas. &#8211; sentenció decidida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo es que no me lo podía creer, cuanto más me ponía a mi mismo el freno, ella más se me lanzaba y me dejaba totalmente K.O. Mónica se echó las manos a la espalda y moviendo sus muslos como si bailara, se fue quitando la lazada del corsé que oprimía su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Puedes ayudarme Víctor?, yo sola no puedo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. &#8211; dije levantándome de inmediato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se giró quedando de espaldas a mí y me volvía loco de tenerla así, tan cerca, aquella maravilla andante, me estaba regalando el mayor placer de contemplación y no solo eso, sino que me pedía que le quitara ese apretado body. Bajé la vista para ver ese redondo culo a unos centímetros de mi polla. Ella giró su cabeza para sonreírme sabiendo que yo estaba alucinando. Movió su trasero para darle un golpetazo a mi tiesa verga que estaba a punto de estallar. Unas gotas de líquido pre seminal salieron por la punta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vamos, Víctor, quítamelo. &#8211; me inquirió pero de forma sugerente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Con mis dedos temblorosos fui soltando la lazada que oprimía su espalda y su cintura con aquel body granate, hasta que lo pude desatar y quedarme con la prenda en la mano. Ella quedó solo con su pequeño sostén, su tanga, su liguero y sus medias. Se giró para quedar delante de mí mostrándome su cuerpo ataviado con esas pequeñas prendas tan sexys.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Y bien?, ¿Mejor? &#8211; preguntó girando de nuevo sobre sí misma y dibujando sus curvas con las manos…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si, estás increíble Mónica &#8211; dije con total sinceridad totalmente impresionado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Siéntate y me observas bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist3-1.filesor.com/pimpandhost.com/1/4/6/0/146081/3/m/R/P/3mRPd/chloe-049.jpg" width="424" height="635">Tras decir aquello, estaba claro que a ella le gustaba dominar ese juego de la seducción, de la provocación y de la lascivia hasta grado sumo. Yo me senté y seguí admirando el cuerpo de mi suegra medio desnuda. Ni en mis mejores sueños lo hubiera imaginado. La preciosa rubia comenzó a hacer un baile sensual, de movimientos circulares y oscilantes, dejando a la vista sus mejores dotes de “show girl”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te parezco sexy con mi conjunto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Muchísimo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Jajaja, veo que sí &#8211; dijo señalando la cabeza de mi polla que asomaba de nuevo por encima del slip.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perdona…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, no seas bobo, es tu mejor opinión sincera y sin palabras&#8230; con solo verte, sé que este atuendo va a hacer las delicias de mi marido cuando se lo muestre la noche de la fiesta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Quedará impresionado. &#8211; le confirmé.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, a él también le excita. ¿Sabes lo que más le gusta? Que me quite las medias bailando. ¿Quieres verlo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Asentí tragando saliva. En ese momento Mónica sin pensarlo dos veces se fue acercando hasta donde yo estaba sentado y puso su pie entre mis piernas girando su tobillo colocando la punta de su tacón casi rozando mis huevos. Luego, de forma seductora se fue desatando el liguero hasta tirarlo sobre la hierba y poco a poco sin dejar de mirarme fijamente a los ojos se desenrolló la primera media y al estirar su cuerpo hasta llegar a sus tobillos, ofrecerme al mismo tiempo la panorámica de sus tetas casi saliéndose por encima del pequeño sostén.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ayúdame. &#8211; dijo señalando su zapato de tacón de aguja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La descalcé, saqué su media, no sin antes acariciar la suave tersura de su pantorrilla y volverle a colocar el estilizado zapato esta vez sin medias. Luego puso el otro pie entre mis muslos, haciendo la misma operativa y consiguiendo que me estremeciera con cada uno de sus gestos tan exhibicionistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gustó el show? &#8211; preguntó acariciando sus caderas y moviéndolas como si fuera una serpiente cimbreante</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Increíble!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No podía creerme la suerte que tenía de haber sido el espectador de excepción de aquel maravilloso y extraordinario show, digno de una mujer tan impresionante como ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se fue acercando hacia donde yo estaba sin que yo pudiese retirar la vista de su cuerpo, hasta que de pronto abrió sus piernas y se sentó a horcajadas sobre mí. Hubo un momento en el que pensé que me iba a desmayar, teniendo a mi adorada suegra medio desnuda sobre mí. Fue moviendo sus muslos rozándose piel a piel con los míos hasta que nuestros sexos entraron en contacto de nuevo, como lo hicieran en la biblioteca el día anterior, salvo que esta vez, frente a frente y con nuestras prendas aún más finas y nuestro contacto más directo. Ella soltó un pequeño gemido cuando nuestros sexos se juntaron y yo debí soltar otro. No hablamos nada, tan solo nos mantuvimos así, ella subida sobre mi polla que notaba claramente los labios de su dilatada vulva y sus brazos cruzados tras mi nuca, mientras mis manos acariciaban su cintura. Sus ojos brillaban y mi polla palpitaba allí abajo sintiendo el calor de una raja que la abrazaba y la exprimía. El pecho de Mónica oscilaba en cada respiración, sus ojos brillaban y su boca estaba entreabierta. Se humedecía los labios con su lengua&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Veo que te alegras de verme, dijo con su boca escasos centímetros de la mía y frotando su sexo contra el mío de forma que mi polla se restregaba directamente con su rajita palpitante. Sus tetas se movían acompasadas casi pegadas a mi cara, con cada movimiento de su pelvis y mis manos se aferraron de nuevo a su cintura, sintiendo el cuerpo de esa mujer como si me la estuviera follando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tengo pensado subirme así sobre Ernesto. Sé que le encanta ¿A ti? &#8211; preguntó con aire inocente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Sin contestar, me limité a acariciar su cintura e incluso bajar mis manos hasta tocar directamente la piel de su redondo culo únicamente tapado por el pequeño tanga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Seguro que se pone así de excitado, como tú. ¿No crees? &#8211; insistía ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">De pronto, un remordimiento interno me invadió. Pensé en Sofía y de lo deshonesto que estaba siendo con ella, que seguramente estaría estudiando en la universidad, ajena totalmente a lo que estaba sucediendo en su propia casa, de manos del depravado de su novio y nada menos que con su madrastra. Traté de poner racionalidad a la locura que estaba entre mis manos, nunca mejor dicho, que no era otra que mi futura suegra convertida en una diablesa deliciosa, de curvas vertiginosas que ahora estaba abrazada a mí. Seguramente la oportunidad no se me volvería a presentar jamás y posiblemente debía ser un idiota por estar pensando en esos momentos en seriedad, responsabilidad, fidelidad… pero no podía hacerle eso a Ernesto y mucho menos a Sofía, mi novia, era toda una traición teniendo en cuenta la animadversión que sentía por su mamá postiza. Empujé a Mónica para que se separara de mí y a continuación me levanté azorado y nervioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Basta, por favor!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué ocurre, Víctor? &#8211; preguntó alarmada sin entender mi brusco y cortante comportamiento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Esto no puede ser, Mónica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Allí de pie, con mi polla medio salida del calzoncillo y esa grandiosa mujer medio desnuda delante de mí, podía ser el mejor de mis sueños y en el fondo debí ser un estúpido al no aprovecharme de esa gran ocasión. Cualquiera en mi caso, se hubiera lanzado ante semejante hembra y la hubiera dado toda la caña que necesitaba. Sin embargo yo me sentía mal y si había realmente un momento de parar todo aquello, era ese.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero… ¿Qué ocurre? ¿No te ha gustado?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Gustarme? Mira, Mónica, eres preciosa, la mujer más impresionante que he conocido, pero no, por favor, no me lo pongas tan difícil,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero, ¿por qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo estoy con tu hija y no quiero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Serle infiel? &#8211; terminó ella la frase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sí! &#8211; dije seguro de mi mismo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡No ha pasado nada!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Noté cierto enfado en la cara de Mónica, pues supongo que no esperaba mi reacción, pero lo de no haber pasado nada, no me quedaba del todo claro, porque estar así medio despelotada, yo en calzoncillos, después de haberse restregado contra mi cuerpo tanto en el baile de lo más sensual y excitante, como el hecho de haber estado sentada sobre mi erguida polla, era de todo menos normal. Además, era más que claro que la frontera del bien y del mal ya había quedado varios kilómetros atrás.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Prefiero que no pase nada más &#8211; le dije dirigiéndome a donde estaba mi ropa, dispuesto a recogerla, vestirme y marcharme de allí antes de que fuera demasiado tarde y eso que mi polla no había bajado ni un centímetro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pero no te vayas así… siento si&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, Mónica, tú no tienes la culpa. Pero me gustas mucho y…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te gusto? &#8211; preguntó sonriente y sorprendida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Acaso lo dudas? Eres preciosa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú también me gustas a mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hubo un silencio largo en el que ambos permanecimos mirándonos allí de pie, ataviados únicamente con nuestra ropa interior. Por un momento dudé entre el bien y el mal, teniendo a Mónica así, delante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No puedes irte así. – me dijo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por favor… Mónica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Crees que estás traicionando a Sofía?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si te parece&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Tú no sabes lo que está haciendo ella ahora mismo. &#8211; dijo sentándose en la tumbona en un aspecto más serio y preocupado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Pues está en la ciudad… en la universidad y además de no saber nada de la sorpresa de la fiesta, no creo que le haría gracia que su novio estuviera con su madre. Una cosa es ocultarle la sorpresa y otra&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Quizás ella también te oculte cosas. &#8211; respondió ella cortando mi frase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te entiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Con Jorge!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, es su compañero pero…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist3-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/4/6/0/146081/3/m/R/T/3mRTS/chloe-071.jpg" width="424" height="635">No sé por qué pero hasta entonces no había sentido nada raro con Jorge, un tipo guapete que siempre iba con Sofía a la universidad. Sofía me habló siempre de él como un buen amigo y compañero, sin embargo, Mónica parecía querer decirme algo más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Verás, no sé por dónde empezar, pero ya que seguramente vas a ser su futuro marido… pues deberías saber&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué me quieres decir Mónica? &#8211; pregunté sentándome a su lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo, es que quiero ser sincera contigo y Sofía y ese chico… ya sabes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Están liados? &#8211; pregunté atónito.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Si.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No me lo creo. Eso no puede ser, no sé por qué dices eso, Mónica &#8211; dije con seguridad aunque por dentro lleno de dudas. Notaba cómo mi polla se iba desinflando por momentos bajo mis bóxers.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante Mónica, muy seria, recogió su Smartphone y estuvo buscando algo, hasta que lo giró y me mostró una foto que me impactó de forma increíble: Mi chica, Sofía&#8230; estaba completamente desnuda sobre el asiento posterior de un coche y su compañero Jorge, también desnudo, le estaba haciendo una comida de coño espectacular.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por más que lo miraba, no podía ni quería creerlo. Miré a Mónica que asintió confirmando que la foto era completamente real. Mi chica estaba más que liada con su compañero Jorge sin que yo lo hubiera sospechado en lo más mínimo. Mis ojos no se apartaban de aquella impresionante foto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
<p><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://ist3-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/4/6/0/146081/3/m/R/U/3mRUP/chloe-075.jpg" width="600" height="400"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;El consuelo de mi suegra 2&#8221; (POR JULIAKI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Jul 2021 10:05:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[maduras]]></category>
		<category><![CDATA[JULIAKI]]></category>
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					<description><![CDATA[Los siguientes días transcurrieron dentro de la normalidad, salvo que Sofía y yo seguíamos teniendo nuestros encuentros sexuales de lo más variopinto, cuando estábamos solos, en el laboratorio y sino buscábamos encontrarnos en algún parque o en cualquier sitio apartado, intentando siempre que nadie nos viera juntos. Parecíamos amantes que mantienen sus encuentros en la clandestinidad. Seguíamos siendo de todo menos una pareja normal y atendiendo a las instrucciones de su padre para mantenerlo en secreto, resultaba cada vez más complicado. Por otro lado yo no podía quitarme de la cabeza a Mónica, su madrastra, esa mujer que había conseguido [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><a href="https://www.amazon.es/dp/B01L7LPGAO"><br />
</a>Los siguientes días transcurrieron dentro de la normalidad, salvo que Sofía y yo seguíamos teniendo nuestros encuentros sexuales de lo más variopinto, cuando estábamos solos, en el laboratorio y sino buscábamos encontrarnos en algún parque o en cualquier sitio apartado, intentando siempre que nadie nos viera juntos. Parecíamos amantes que mantienen sus encuentros en la clandestinidad. Seguíamos siendo de todo menos una pareja normal y atendiendo a las instrucciones de su padre para mantenerlo en secreto, resultaba cada vez más complicado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por otro lado yo no podía quitarme de la cabeza a Mónica, su madrastra, esa mujer que había conseguido hacerme ver entre sus brazos, sin importarme la diferencia de edad, ni que fuera la esposa de mi jefe o la madre de mi novia, pero es que toda ella era algo incontrolable. Naturalmente esto solo era en mi imaginación y en mis pensamientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A los pocos días recibí una llamada de la secretaria del jefe para que me personara de nuevo en su despacho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Te ha llamado otra vez mi padre? &#8211; me preguntó Sofía al ver que me llamaban de las oficinas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Qué pesadito!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Mujer, él quiere lo mejor para ti y para la bodega. Seguro que quiere saber cómo va todo &#8211; dije.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No empieces tú también con la charlita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Vale, cariño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno, tú niégalo todo. No quiero una bronca con mi padre. &#8211; añadió dándome un beso con toda la pasión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Llegué al despacho del jefe y su secretaria no me hizo esperar esta vez. Nada más entrar el jefe me recibió sorprendentemente de otra manera mucho más distendida y amable que la primera vez, algo que agradecí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola Víctor. &#8211; me dijo dándome la mano de forma cordial.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola Ernesto &#8211; respondí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hablé con mi hija sobre el asunto y está encantada, se la ve muy contenta y animada últimamente, supongo que en gran parte gracias a ti.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sé…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, seguro. Me ha dicho que está muy enamorada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo cierto es que me sorprendió que mi chica le hubiera soltado eso a su padre y no porque no pudiera ser verdad, pero no me había dado cuenta hasta entonces, ni tampoco me lo había dicho nunca ella directamente. De momento solo habíamos jugado a nuestros “temas sexuales”, charlas, chistes y demás, pero no como el de una pareja enamorada, sino más bien sexualmente activa. En el fondo aquella chiquilla me estaba gustando cada vez más y era lógico que ambos nos fuéramos sintiendo más unidos en todos los sentidos. Ernesto continuó con su charla:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Está claro que os necesito a los dos, por eso no me parece nada mal este noviazgo, al contrario, me gusta saber que es con alguien conocido y responsable como tú, pero siempre y cuando no os distraiga del trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Por supuesto. &#8211; añadí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me quedé pensando en la palabra noviazgo y me sonó bastante fuerte, porque no me lo había planteado hasta entonces así, incluso la forma en la que lo soltó mi jefe sonaba a boda, banquete y todo lo que ello conllevaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No había imaginado cómo podría ser mi yerno, porque he pensado que Sofía era muy joven todavía, aunque Mónica me ha hecho verlo de otra manera. &#8211; añadió Ernesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Evidentemente la conversación de hija y padre tuvo sus frutos, pero creo que la que hizo cambiar radicalmente el concepto de Ernesto sobre su pequeña fue la versión de su despampanante esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Yo respeto mucho a su hija, Ernesto. Me parece una chica fantástica. &#8211; dije envalentonado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me alegro. Espero que ella se centre por fin y empiece a madurar contigo. Hasta ahora lo ha tenido todo muy fácil, le he dado todos los caprichos, pero necesita hacerse mayor, con alguien a su lado que le dé un buen asesoramiento, consejos… ya me entiendes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. &#8211; respondí aunque por mi mente pasaron las veces que me metía mano o me masturbaba directamente en el laboratorio haciéndome estremecer. Para eso no necesitaba ningún tipo de consejo precisamente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Es importante que la parte vuestra se desarrolle en conjunto. Ella será mi sucesora en este negocio, eso está claro, pero supongo que necesitará un apoyo continuo por eso he pensado que tú eres el más adecuado a compartir esa responsabilidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Lo que podía sonar a charla por parte de mi jefe, no era otra cosa que un gran halago hacia mí, pues aunque me esforzaba, no sabía que mi labor y mis avances iban por tan buen camino, no solo con lo que respectaba a su hija, sino con mi formación técnica. La siguiente orden o consejo de mi jefe era la de formarme más. Me ordenó que empezara en la biblioteca de la bodega para empaparme con libros sobre el tema, enfocando mi profesión de “co-enólogo” junto a su adorada hija. Me entregó la llave y me indicó que no olvidase devolvérsela cuando hubiera terminado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.erocurves.com/galleries/47016/3_big.jpg" width="424" height="638">Quise complacerle y me colé en la biblioteca en cuanto salí de su despacho. Al entrar en aquella gran sala me quedé pasmado. Nunca había estado en aquel lugar repleto de libros, carteles, menciones, premios… y una enorme mesa, junto a varios ordenadores. Me puse a buscar en las estanterías para saber por dónde empezar aunque aquello se veía harto difícil. Me vi alucinando entre libros que hablaban sobre química, fundamentos de la enología, tratados de viticultura, manuales de cata, etc…. cuando de pronto unos pasos marcados por unos zapatos de tacón sobre la madera noble del suelo me hicieron volverme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era la preciosa Mónica que había entrado en aquella sala y se acercaba sonriente hacia donde yo estaba. La estancia era enorme lo que me permitía observar ese acercamiento durante un buen rato y disfrutar de aquella sensual imagen de nuevo. Mónica vestía una camisa sin mangas con un gran escote y con sus brazos morenos al descubierto adornados con unas cuantas pulseras, un vaquero claro muy ceñido y sus zapatos de ultra tacón. Aquellos muslos bien redondeados, sus prominentes caderas y sus adorables andares hicieron que tuviera otra erección al instante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola Víctor &#8211; dijo al llegar a mi altura, apoyando su mano sobre mi hombro y dándome un beso casi en la comisura de mis labios. Sus grandes pechos hicieron contacto con mi tórax, algo que hizo que mi polla creciera algo más bajo el pantalón. No sé si llegó a notarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola, Mónica. &#8211; respondí intentando no demostrar mi nerviosismo, pero ella lo debía de percibir</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hoy te veo sin la bata &#8211; dijo mirando a continuación al bulto prominente que marcaban mis pantalones. – Estás muy guapo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sabía dónde meterme, pero ella lo trató con total normalidad, sin dejar de sonreír, seguramente orgullosa de haber conseguido ese efecto doble de vergüenza y empalme en un joven como yo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Veo que Ernesto te quiere machacar con libros. &#8211; dijo sin apartar la mano de mi hombro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí… bueno, no sé.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Me alegro que por fin piense en alguien con cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Supongo que aquello iba por su hijastra, pero no quise contradecirla, solo podía observar el movimiento de aquellos gordezuelos labios hablándome y el intenso brillo de sus ojos, por no hablar del precioso canalillo que ofrecía su camisa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Has pensado en algún título? &#8211; me preguntó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me giré y volví a mirar hacia arriba a aquella inmensa estantería repleta de libros sin saber por dónde empezar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Estoy un poco perdido, la verdad. &#8211; dije</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quieres que te ayude?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese momento apoyó sus tetas en mi espalda de una forma provocadora, pero yo no rechistaba, como si realmente no tuviera a aquel pibón pegado detrás de mí. Podía notar su calor, su olor y todo su cuerpo adherido a mi espalda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Déjame que te aconseje ese de ahí arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Puso su cara pegada a la mía con la intención de señalarme un libro entre miles. Podía notar el calor de su carrillo izquierdo contra mi derecho, esa tersura de su piel, hasta el olor de su pintalabios muy cerca de mi boca. Aquello era demasiado. Mi polla seguía creciendo inconmensurable bajo mi pantalón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sé cual me comentas. &#8211; dije sin apartar mi cara de la suya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Allí arriba, ¿no lo ves? &#8211; añadió pegando aún más su cara a la mía y sus tetas a mi espalda. Podía notar su pelvis pegada a mi culo y sus muslos entrelazados con los míos. ¡Dios!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No sé cual. &#8211; respondí nervioso y excitado, embriagado con el olor de aquella mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ese: “Prácticas enológicas”</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Señaló uno de la tercera estantería y a continuación empujó una de las sillas hasta ponerla justo enfrente de la fila de libros que me había indicado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Ven ayúdame! &#8211; me dijo sosteniendo mi mano y alzando uno de sus pies hasta la silla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa pose, con su largo tacón sobre la silla y el otro en el suelo, era una invitación al paraíso del pecado. La imagen de ver sus piernas abiertas con aquellos jeans tan ceñidos, era algo que impactaba de lleno. Esa mujer era una provocación continua. Mis ojos fueron subiendo desde sus pies hasta sus pantorrillas, subiendo por los muslos hasta llegar a su entrepierna, donde se podía ver que los vaqueros se hundían ligeramente marcando su rajita. Mi polla dio otro de sus avisos. ¡Joder como me ponía mi suegra!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Se ubicó encima de la silla ayudado con mi mano, girando lentamente para ofrecerme un show de su cuerpo subido en un pedestal, donde sin duda debía estar aquella bellísima señora. En esa ocasión podía ver toda su figura desde abajo, sus piernas al completo y especialmente su redondo culo. Se sostuvo agarrada a mi mano tambaleante hasta que protestó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Sostenme, hombre!&#8230; No quisiera matarme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://www.erocurves.com/galleries/47016/8_big.jpg" width="424" height="638">Mis manos se aferraron a sus pantorrillas viendo como los tacones estaban inseguros y tambaleantes sobre la silla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Agárrame más arriba o me caeré. &#8211; ordenó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Subí las manos hasta sostener sus robustos muslos por encima de la rodilla, pero ella seguía estirándose sin poder alcanzar el libro deseado y yo temía que se cayera, por lo que subí mis manos más arriba, hasta casi el comienzo de su culo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Empújame un poco, que casi llego. &#8211; me animó.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La única forma de ayudarla era poniendo las manos sobre su grandioso culo y tras unos segundos de indecisión por mi parte, me lancé a empujar esa maravilla de trasero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Así mejor. &#8211; dijo sonriéndome desde allá arriba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No sé cuánto tiempo transcurrió, ni lo que ella quería hacer durar ese momento, pero lo cierto es que yo me sentía feliz de poder estar así, aguantando el monumental culo de mi suegra, para que alcanzara no sé qué libro, ni tampoco me importaba demasiado el título. Cuando por fin dio con él, mis manos no querían abandonar su trasero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ya lo tengo. Ayúdame a bajar- me dijo girándose sobre la silla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Le entregué mi mano, pero ella dudaba y me indicaba que así no podría bajar con esos taconazos tan inestables sobre la silla. Subí mis manos por sus caderas hasta llegar a su estrecha cintura. Al verse más segura, ella se dejó caer y agarré aquel cuerpazo con todas mis fuerzas. Yo creo que ella también quería hacer más largo ese momento o al menos eso me parecía, cuando apoyó sus tetas de nuevo en mi cara y fue bajando lentamente con su cuerpo completamente pegado al mío. Por fin estuvo a mi altura y su boca estaba a poquísimos centímetros de la mía. La hubiera besado en ese instante, ¡Estaba preciosa!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Estás fuerte &#8211; dijo acariciando mis brazos lentamente sin separar su cuerpo del mío.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Has encontrado algo? &#8211; era la voz de su marido que hizo aparición de repente en la biblioteca en el peor momento para mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me separé como si esa mujer me hubiera quemado. No sé si él se percató, pero ella sí que se fijó en el bulto que mostraba mi pantalón. Rápidamente me tapé con el libro, muy apurado, disimulando mi erección.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− “Prácticas enológicas”, buena elección, Víctor. &#8211; dijo Ernesto quitándome el libro de forma brusca de las manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Por un momento, dudé sin saber qué responder, pues me imaginaba que ese hombre estaba enfadado conmigo, tras verme allí pegado literalmente al cuerpazo de su adorada señora. Pero ella, una vez más, sabía cómo manejar a su marido y me sacó del apuro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Bueno cariño, dejémosle solo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A continuación ella se abrazó a la cintura de su esposo y llevándole con ella fueron abandonando aquella enorme sala. Esa mujer conseguía lo que quería de los hombres, en un abrir y cerrar de ojos, incluyendo a su marido. Yo no quité la vista de aquella diosa y su extraordinario culo, además de sus hipnotizantes andares. A última hora se volvió y me lanzó un guiño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tengo que confesar que no pude concentrarme en absoluto en la lectura de aquel libro, pues solo recordaba los momentos vividos con la madrastra de mi chica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tras media hora más o menos de lectura improductiva, cerré la biblioteca con la llave y me dispuse a devolvérsela al jefe. La secretaria ya se había marchado y llamé con los nudillos pero no recibí respuesta. Al abrir la puerta la escena que me encontré era asombrosa. Ernesto estaba sentado en su silla y su esposa a horcajadas sobre él, besándose desenfrenadamente mientras las manos del hombre sobaban aquel redondo culo embutido en unos ajustados jeans. Él abrió los ojos al verme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perdón &#8211; dije descolocado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Qué quieres? &#8211; preguntó el hombre en tono seco.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No,&#8230; solo devolver la llave&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. Déjala ahí y cierra la puerta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Posé la llave sobre una mesa y me giré dispuesto a abandonar su despacho aunque antes observé la mirada que me lanzaba ella subida frente al cuerpo de su marido y sus dos muslazos rodeándole. Me sonrió y me pareció ver como se relamía, no sé si para darme envidia, bien porque estaba cachondísima o por ambas cosas a la vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Tuve que meterme en el baño para hacerme una paja monumental en honor a aquella rubia alucinante, deslumbrante y descarada. Era difícil quitarse de encima la imagen de esa mujer sobre su esposo besándose desenfrenadamente, refregándose con ansiedad sobre la silla… sin duda además de preciosa, debía ser toda una bomba sexual.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los siguientes días, después de mi jornada de trabajo acudía al despacho del jefe para pedir la llave de la biblioteca. A él parecía gustarle mi entusiasmo, mi profesionalidad y mi dedicación a esa lectura en la biblioteca, fuera de mi jornada de trabajo, pero lo que yo realmente ansiaba era volver a encontrarme con su mujer, sentirla de cerca y admirarla…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis deseos no tardaron en cumplirse cuando en una de mis lecturas aquella rubia hizo aparición, con otros pantalones ceñidos negros, una blusa blanca y sus siempre interminables tacones, para pegar sus tetas en mi nuca y abrazar mi pecho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿En qué andas metido hoy? &#8211; me preguntó con total confianza pudiendo notar su aliento ardiente junto a mi oreja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A ella tampoco parecía importarle mucho el título del libro que estudiaba, sino más bien provocarme continuamente y jugar conmigo. Imagino que para una mujer madura, verse así de deseada por un joven, debía hacerla sentir más bella de lo que ya era. Para mí era todo un honor, ya que esa mujer me parecía inalcanzable (en todos los sentidos). En cada encuentro no podía evitar tampoco pensar en Sofía, pero luego me decía a mi mismo que no hacía nada malo al desear a su madre. Desear no es infidelidad, ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ni que decir tiene que yo repetía mis visitas a la biblioteca siempre que podía, alegrando cada vez a mi mentor, jefe y casi suegro. Por otro lado, mi novia también seguía sorprendida por mi entrega y dedicación al tema, pero nunca se olvidaba de darme un repaso de los suyos cuando regresaba al laboratorio o los fines de semana cuando hacíamos nuestra escapada como dos amantes secretos. El resto de los días nos veíamos cada vez menos, ya que ella viajaba más de continuo a la ciudad para asistir a las clases en la universidad, momentos que aprovechaba yo para ir a la biblioteca donde sabía que tendría la visita de mi adorada y maciza rubia. Mónica y yo nos fuimos haciendo más y más cómplices, nuestra confianza era mutua, aunque lo cierto es que nunca me atreví a comentarle lo mucho que me atraía, incluso llegué a pensar que yo también era para ella algo más que el novio de su hijastra. Nos encontrábamos en la aquella gran sala de lectura a diario y a ella le gustaba exhibirse, mostrarme su sensualidad en sus gestos, sus andares, su vestimenta, sus piernas con cortas minifaldas o con su generosísimo escote. Unas veces me pasaba las tetas por la nuca, otras se apretaba contra mi espalda o hacía el truco de que la sostuviera en la silla para alcanzar un libro en una estantería que me quería mostrar, cuando lo que realmente quería era mostrarme todos sus atributos. En otras ocasiones me besaba con cierta efusividad en mis mejillas, pegando su cuerpo al mío y percibiendo mi más que considerable erección. Eran besos aparentemente fraternales, como los de una madre a su hijo, pero ambos sabíamos que eran algo más. Yo temía ser descubierto por su marido, ya que tantas veces juntos era un motivo por el que se pudiera sentir celoso. Se lo recordé a Mónica con cierto tacto y ella me dijo que no, que su marido confiaba en ella, además no pasaba nada realmente y ella sabía satisfacerle en todo Yo imaginaba que aquello de “sentirse satisfecho” con esa mujer debía ser grandioso.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.erocurves.com/galleries/47016/9_big.jpg" width="424" height="638">Una de mis muchas tardes en la biblioteca, yo estaba frente a un ordenador buscando información de botellas de la competencia y se acercó Mónica por detrás, como tantas otras veces. Recuerdo que era un día caluroso de verano y esa preciosidad llevaba un vestido veraniego floreado, de mucho vuelo y finos tirantes, corto por encima de la rodilla y como remate en sus preciosos pies unas sandalias de tacón de color rojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Hola Víctor, ¿Cómo estás? &#8211; dijo acercándose con sus salerosos andares hasta donde yo estaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Colocó sus manos sobre mis hombros, pegando sus tetas en mi espalda. La fina tela del vestido me permitía sentir su pecho más intensamente que otras veces. Además, el olor que emanaba aquella mujer me hacía creerme en otro mundo. Feliz y dichoso de tenerla tan cerca y con eso me conformaba, aunque ella siempre me regalaba algo más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Estoy buscando botellas de la competencia, de las más importantes para saber un poco su historia, ya sabes. &#8211; le comenté señalando el monitor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Claro. Déjame que te ayude, que eso también lo he buscado yo muchas veces y te enseño unas páginas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica se puso a mi lado y apoyando sus manos sobre la mesa se acercó para ver la pantalla pero mis ojos no separaban de sus tetas que en aquella pose parecían quererse salir por encima del escote. Tampoco pude evitar ver cómo el vestido se había subido ligeramente dándome una panorámica inédita de la parte trasera de sus muslos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante, sin tiempo a que yo reaccionara, mi musa rubia se sentó sobre mis rodillas como si fuera la cosa más natural del mundo y empezó a teclear varias direcciones en el ordenador. Yo me quedé petrificado, alucinado al ver como aquella mujer me había cogido tanta confianza como para aterrizar su hermoso culo sobre mis rodillas y poder así admirarla desde tan cerca, tener su melena rubia rozando mi cara, su estrecha cintura a un palmo de mí, su trasero perfecto apoyado en mis piernas, ver a tan pocos centímetros la fina piel de sus hombros y la de sus piernas que al estar sentada ofrecían más porción de muslo. Tenerla encima era un sueño imposible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¡Uy qué torpe soy! &#8211; me decía intentando escribir una dirección en el teclado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− ¿Quieres que te ayude?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Sí, Víctor, por favor, es que tengo las uñas tan largas que no escribo bien en este teclado tan pequeño. &#8211; dijo girando su cara y su gran sonrisa que me deshacían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Era cierto que tenía unas uñas muy largas y preciosas por cierto, pintadas de un rojo intenso, pero me sonaba más a disculpa que otra cosa, pues otras veces la había visto teclear en su portátil sin ningún tipo de complicación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Dime qué dirección escribo &#8211; le pregunté.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− www… &#8211; comenzó a darme una dirección url, pero yo no llegaba al teclado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Uf, no llego contigo encima, Mónica. &#8211; dije pasando mis brazos por sus costados sin poder ver nada y sin alcanzar a la mesa con mis dedos, aunque no me incomodaba tenerla encima ni tampoco su peso, para mí era tener el mejor premio sobre mis rodillas..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Ah, sí, espera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En ese instante Mónica levantó el culo y pensé por un instante que se iba a apartar, pero lejos de eso, se volvió a sentar salvo que esta vez imprevisiblemente lo hizo ubicando su redondo culo directamente sobre mi paquete, que ya estaba bastante abultado. Unió su espalda pegándola a mi pecho y mi erección creció irremediablemente. No había duda de que ella lo había notado, pues mi pantalón fino de verano y su vestido igualmente fino no dejaban nada a la imaginación, podía notar el calor de su entrepierna contra mi cada vez más erguido pene.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Perdón &#8211; dije tímidamente al saber que ella notaba esa dureza incrustada contra su sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No te preocupes. ¿Peso mucho? &#8211; dijo quitándole importancia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− No, Mónica. &#8211; respondí mientras ella pegaba su espalda más contra mi pecho y removía sus muslos para ubicar bien mi polla que ya estaba entre ellos rozando directamente su abultada vulva que me parecía sentir palpitar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Adelante, escribe… &#8211; añadió y lo hizo con un ronroneo que me pareció cargado de excitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No acertaba a escribir la dirección, pero esta vez no por no llegar, sino que no podía concentrarme al tener a aquella diosa sentada sobre mis piernas, más bien con su coño directamente sobre mi verga. Al fin acerté a escribirla y ella se giró ligeramente para que pudiera leer en la pantalla, pero lo que yo veía era su hermoso rostro y su adorable escote que tenía a apenas cinco centímetros de mi boca. Me agarré a su estrecha cintura y disfrute de ese contacto casi directo de su piel, tan solo separado por la tela del fino vestido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">− Buenas tardes, don Ernesto quiere que vayan a su despacho. &#8211; nos anunció la secretaria que hizo su aparición en la biblioteca de repente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Yo me llevé un susto de muerte y no sabía dónde meterme, pero en cambio Mónica ni se inmutó permaneciendo allí sentada sobre mí, sabiendo que la discreción de la otra mujer estaba asegurada. Madre mía, lo tenía todo controlado y en cambio yo hecho un flan, que no mi polla, que no había bajado ni un ápice.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Dígale que ahora vamos. &#8211; añadió Mónica a la mujer que abandonó la sala meneando la cabeza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Después de un rato, esa impresionante belleza que tenía sobre mí, se fue levantando lentamente sin que yo pudiera soltar su cintura ni dejar de admirar su espalda, su pelo, su olor y toda la energía que había depositado en mi regazo. Precisamente cuando se hubo levantado hacia allí dirigió la mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Creo que deberías bajar eso, antes de ir a ver a mi esposo. &#8211; dijo entre risas y desapareció con sus movimientos felinos dejándome con aquella tremenda empalmada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ya no cabía ninguna duda de que ella había notado la erección y todo el tiempo se había hecho la tonta, pero su juego era más que premeditado, consiguiendo llevarme al límite. Tras unos segundos de indecisión allí sentado como un pasmarote, pensé que no era buena idea hacer esperar mucho tiempo a Ernesto y me metí en el baño mojándome la cara y la nuca consiguiendo que la erección no fuera tan evidente aunque sí lo era una mancha húmeda en mi entrepierna, puede que debido a mis fluidos o posiblemente a los de ella también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Acudí al despacho del jefe totalmente acojonado. Conociendo a aquel hombre, seguro que sospechaba que su mujer y yo estábamos teniendo demasiados encuentros en la biblioteca y ese último contacto fue realmente el sumun. Puse la carpeta delante de mí para ocultar en lo posible la humedad que había en mi entrepierna y me dispuse a acudir al encuentro de mi jefe y su esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Al llamar y asomar mi cabeza, la imagen que vi era más que increíble: Ernesto sentado en su sillón y su esplendorosa mujer subida sobre su regazo de espaldas a él, justo en la misma posición en la que yo me había encontrado segundos antes con ella frente al monitor, pero en esta ocasión moviendo las caderas rítmicamente de una forma lasciva y sonriéndome maliciosamente al mismo tiempo. Él se removía en su sillón y ella parecía menear su culito rozándose con lo que ese hombre debía tener a tope debajo. Estaba a punto de darme la vuelta cuando ella me habló sin levantarse de los muslos de su marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Pasa, Víctor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Si, pasa, y siéntate &#8211; añadió él manteniendo las manos en la estrecha cintura de aquella increíble criatura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Gracias &#8211; respondí aturdido y no viendo precisamente en su cara el enfado, sino de un enorme placer que le estaba proporcionando su esposa subida sobre él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://www.erocurves.com/galleries/47016/10_big.jpg" width="424" height="638">Me acerqué a la silla que estaba frente a su mesa intentando ocultar en todo momento la mancha que tenía en mis pantalones, así como el crecimiento de mi miembro que volvió a despertar de su letargo sorprendido por tenerles allí enfrente con aquellos movimientos, una sobre el otro, mirándome como si nada. Una cosa era ir cogiendo confianza y otra bien distinta era que estuvieran de esa guisa frente a mí. Mónica me sonreía de forma perversa balanceando su cuerpo sobre el de Ernesto que de vez en cuando cerraba los ojos, disfrutando&#8230; Me imaginaba su situación y la comprendía pues minutos antes había estado yo en esa pose y aunque su mujer no se movía tanto, me había trastornado tanto o más que a él. Envidié mucho a mi jefe en ese momento, pues quería ser yo el que estuviera debajo de ese cuerpazo y sentir de nuevo ese coño caliente y palpitante sobre mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Veréis, os he hecho llamar porque quiero que hagamos una cena especial. &#8211; intervino Ernesto interrumpiendo mis lascivos pensamientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¿Una cena? &#8211; preguntó ella mordiéndose un labio y restregando su culo aun más contra el paquete de su esposo que ya debía estar a tope.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Sí, dentro de unos días es el 20 cumpleaños de Sofía y quiero hacer una fiesta en casa para celebrarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¡Qué buena idea! &#8211; añadió ella suspirando, pues se le notaba cachonda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Sí, creo que será el momento de daros mi bendición como pareja, veo que estáis muy unidos, por lo que ella me va contando… &#8211; sentenció él, dando un suspiro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Su mirada lo decía todo y parecía muy seguro en lo que nos exponía. Lo de estar unidos su hija y yo era cierto, sobre todo enganchados cuando follábamos como conejos, aunque también era verdad que cada vez estábamos compartiendo más momentos aparte de los laborales y sexuales. Poco a poco se iba fraguando una unión de pareja. Ernesto tras esperar mi reacción continuó sin soltar la cintura y caderas de su señora, soltando un pequeño gruñido antes de continuar con su charla sin importarle demasiado que yo estuviera presente en su extraña y descarada postura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Quisiera que fuera tu presentación en casa. Con pocos invitados pero sí los más importantes. Mis padres, los abuelos maternos de Sofía, sus tíos, y el personal directivo de la bodega, puede que algún cliente, también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¿Has pensado en algo? sólo quedan dos días para el cumple de Sofía &#8211; le comentó Mónica girando su cabeza y dándole un tierno beso a su esposo sin dejar de botar sobre él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ No, se me ha ocurrido hace un rato, pero ya sabes que no soy muy bueno organizando eventos. ¿Os podéis encargar vosotros? Sé que os lleváis muy bien y eso es algo que agradezco, pues también puede que eso nos una más a todos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica miró a su marido y luego a mí que seguía inmóvil en mi asiento, recibiendo más y más sorpresas sin tiempo a poder asimilarlas. Ella tras mojarse de forma lasciva los labios, dio un par de saltitos sobre su esposo, me miró y luego añadió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Claro, Víctor y yo nos encargamos de todo. La fiesta, el catering, los regalos… ¿Verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mis ojos alucinaban al ver cómo saltaban sus tetas bajo el aprisionado escote de su vestido cada vez que ella botaba sobre su esposo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Perfecto, entonces, lo dejo en vuestras manos. ¿Estás de acuerdo, Víctor? &#8211; me interrogó Ernesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pregunta del jefe me hizo carraspear y contestar casi con afonía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Sí, claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Muy bien. Pues haced una bonita fiesta y por supuesto Sofía no puede saber nada. ¿De acuerdo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Claro. &#8211; contestamos ella y yo al unísono.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Ah y quiero que le regales un anillo de compromiso. &#8211; apuntó el gran jefe con sus ojos clavados en los míos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Eso último volvió a dejarme totalmente descolocado. Si ya tenía un montón de impresiones, aquella aumentaba aún más mi sorpresa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¿De compromiso? &#8211; pregunté alucinado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Sí, claro. ¿Vas en serio con mi niña no? Me gustaría que le dieras la sorpresa de pedirle la mano delante de todos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El tío iba súper lanzado y no niego que era cierto que yo estaba muy a gusto con su hija, cada vez más involucrados en nuestra relación y era una chica fantástica, no lo niego, pero no se me había ocurrido lo del compromiso todavía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¿Y? &#8211; me inquirió impaciente Ernesto que al parecer ya tenía todo pensado por mí…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Sí, esto… claro &#8211; añadí con un hilo de voz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Bueno, no digo que os caséis la semana que viene, pero si realmente quieres a mi hija como ella dice, podemos ir planeando algo más que un noviazgo y que vayáis intimando una pareja normal sin tener que esconderos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Cuando dijo “intimar” indicaba que aquel hombre seguía sin sospechar todo lo que ya estaba haciendo su hija conmigo, pero lo de dejar de tener nuestra relación a escondidas me atraía más, eso era cierto. No sé ni cómo acepté, ya que todo estaba pensado en mi nombre, sin haberlo digerido, ni medio planificado, pero no quise hacerle el feo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://www.erocurves.com/galleries/47016/11_big.jpg" width="424" height="638">En ese momento Ernesto se quedó inmóvil, como si estuviera pensando algo, porque cerró los ojos, aunque más bien parecía estar disfrutando de lo lindo al tener el ardiente sexo de su esposa sobre el suyo, como yo lo tuve unos minutos antes. Luego abrió los ojos y tomó aire, para añadir.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Está decidido entonces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¡Qué bien! &#8211; dijo Mónica levantándose alegre, dando pequeños aplausos y dirigiéndose hacia mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Apoyó sus manos en mis hombros y me plantó dos de sus adorables besos en las mejillas, permitiéndome de paso, ver una vez más, la maravilla de su escote en toda su intensidad. Se mantuvo así, ligeramente doblada y apoyada sobre mis hombros, sin que yo pudiera moverme de la silla, permitiéndome durante unos cuantos segundos, aquella panorámica del valle de sus senos, tan fantástica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¡Felicidades yerno! &#8211; me felicitó, dándome una caricia con el dorso de su fina mano sobre mi mejilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Gracias &#8211; respondí todavía con el aturdimiento de todo lo que estaba sucediendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Ahora pasas a formar parte de la gran herencia. &#8211; añadió la imponente rubia, pero esta vez para que no lo oyera su esposo, lo hizo pegando sus labios en mi oreja, en un sensual susurro dejando a la vista algo más de su pecho en esa postura semi doblada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Reconozco que ese comentario podía resultar molesto en un principio, porque yo no veía mi relación con Sofía como la de un “braguetazo” precisamente, incluso recordaba las palabras de mi novia cuando hablaba de su madrastra como una arpía cazafortunas. Yo no quería verme así, pero pensándolo así en caliente, no era tan mala idea la convertirme en un rico heredero de gran un imperio. Además, teniendo a su madre ahí agarrada a mis hombros y viendo su delantera a escasos centímetros no me permitía razonar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Mónica entonces se quedó muy cerca de mi cara, viendo mi reacción mostrándome un brillo de sus ojos, que parecía estar diciéndome “Fóllame”. Estaba tan cerca que hasta me pareció notar el calor de esos labios. Me removí en la silla, bastante incómodo por tener a su marido enfrente observando toda la operación. De pronto, cuando ella se incorporó lentamente para ponerse erguida, noté que algo caía sobre mi regazo. Bajé mi vista unos segundos y pude ver que eran unas braguitas negras hechas un gurruño sobre mis muslos. Levanté la vista, miré a su esposo que pareció no darse cuenta y luego a ella que me sonrió sibilinamente. En un acto reflejo oculté esa prenda con mi carpeta. ¿Fue un accidente fortuito?, ¿Realmente se le cayeron las bragas sobre mí y ella no se dio cuenta? No, aquello no era posible, ¿Quizás las dejó caer a propósito? Pero ¿Por qué? ¿Con tanto descaro?, ¿Cuando se las quitó?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ernesto me hablaba, pero yo no hacía caso, tan solo intentaba ver alguna respuesta en los ojos de Mónica, que seguía metida en la charla como si tal cosa. Yo seguía pensando, incomprensiblemente, que quizás ella realmente no se había dado cuenta de que se cayeron sus braguitas sobre mis muslos. Durante unos segundos estuve desorientado. Decírselo no podía… ¿pero callarme?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ ¿Me escuchas, Víctor? &#8211; preguntó Ernesto</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Oh, sí claro. – respondí sin entender todo lo que había dicho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Pues eso, el anillo de compromiso corre por mi cuenta. &#8211; añadió firme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Pero yo… &#8211; protesté sin mucho ímpetu pues lo cierto es que no disponía de mucho capital para un anillo que pudiera estar a la altura de la familia, pero intenté luchar por mi orgullo durante unos segundos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Nada que discutir, Víctor. Déjalo también en manos de Mónica que sabrá encontrar algo bonito, ¿verdad cariño?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me levanté todavía aturdido y fui a estrechar la mano de mi “casi” suegro, al que noté incómodo, porque al mirar su entrepierna vi el pantalón medio desabrochado. Entonces me di cuenta de todo… Al llegar al despacho de su marido antes que yo, ella debió quitarse las bragas que seguramente mojó estando conmigo. Luego cuando me los encontré al entrar, ella se había sentado sobre su esposo directamente sobre su polla y habían estado follando o sino casi… al menos restregando sus sexos delante de mí, sin cortarse absolutamente un pelo. Incluso recordé el momento en el que él se detuvo y cerró los ojos, que fue cuando debió correrse bajo ese volcán rubio. Cuando ella se levantó a darme la enhorabuena por mi compromiso, debió dejar caer la prenda, para que yo la ocultara… o como un regalo, vete a saber, porque todo era un lío y demasiado alucinante como para que tuviera una lógica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ella me sonrió al darse cuenta de que yo había sospechado lo sucedido y después le dio un beso en la boca a su marido. A renglón seguido me miró de arriba a abajo sabiéndose victoriosa en el aturdimiento mío y en el de su marido con su endiablado juego.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Mañana quedamos para ir a la joyería. &#8211; añadió sonriendo pletórica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Vale.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">̶ Yo te llamo. &#8211; añadió y me guiñó un ojo a espaldas de Ernesto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Salí del despacho tapando con la carpeta el bulto que había formado bajo el pantalón, además de la mancha y por supuesto las diminutas braguitas de Mónica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Me metí en los servicios y allí pude sacar esa pequeña prenda. La inspeccioné detenidamente. Era un pequeño tanga negro medio transparente con encajes de flores, muy pequeño y que apenas unos momentos antes había estado en la parte más íntima de esa impresionante mujer. La prenda estaba húmeda, sobre todo en la parte que debía tapar su rajita. Llevé el tanga a mi nariz y me quedé extasiado al embriagarme con su adorable aroma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esa noche, evidentemente la pasé prácticamente en vela, sin poder quitar a Mónica de mis pensamientos y aspirando el olor de sus braguitas que me quedé conmigo sobre mi almohada como uno de los mejores trofeos de ese día. En mi enésima paja pensando en la madurita de mis sueños, debí quedarme dormido</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Juliaki</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">CONTINUARÁ&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="mailto:juliaki@ymail.com">juliaki@ymail.com</a></span></p>
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