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	<title>PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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		<title>Libro: &#8220;La puta de mi cuñada&#8221; PARA DESCARGAR (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 May 2026 12:33:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sinopsis: ¿Quién no ha soñado con tirarse a su cuñada?. En este relato, la cuñada de Manuel, además de estar buenísima, es una zorra que le ha estado chantajeando. Las circunstancias de la vida hacen que consiga vengarse un día en una playa de México.&#160; A partir de ahí, su relación se consolida y juntos descubren sus límites sexuales. Bajatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace: http://www.amazon.es/puta-cu%C3%B1ada-Fernando-Neira-Golfo-ebook/dp/B00ZAKWOKY/ Para que podías echarle un vistazo, os anexo el primer capítulo: CAPÍTULO 1 El culo de una cuñada es el sumun del morbo, no creo que haya nadie que no [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.amazon.es/dp/B00ZAKWOKY"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-18383" src="http://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/cuñada-portada3.png" alt="" width="3160" height="996" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/cuñada-portada3.png 3160w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/cuñada-portada3-300x95.png 300w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/cuñada-portada3-768x242.png 768w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/cuñada-portada3-1024x323.png 1024w" sizes="(max-width: 3160px) 100vw, 3160px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial black,sans-serif; font-size: 24pt;"><strong>Sinopsis:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><strong>¿Quién no ha soñado con tirarse a su cuñada?. En este relato, la cuñada de Manuel, además de estar buenísima, es una zorra que le ha estado chantajeando. Las circunstancias de la vida hacen que consiga vengarse un día en una playa de México.<span class="Apple-converted-space">&nbsp;</span><br />
A partir de ahí, su relación se consolida y juntos descubren sus límites sexuales.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial black,sans-serif; font-size: 24pt;">Bajatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><a title="LA PUTA DE MI CUÑADA EN AMAZON" href="http://www.amazon.es/puta-cu%C3%B1ada-Fernando-Neira-Golfo-ebook/dp/B00ZAKWOKY/">http://www.amazon.es/puta-cu%C3%B1ada-Fernando-Neira-Golfo-ebook/dp/B00ZAKWOKY/</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial black,sans-serif; font-size: 14pt;"><strong><span style="font-size: 24pt;">Para que podías echarle un vistazo, os anexo el primer capítulo:</span></strong></span></p>
<h1 style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><a name="_Toc421622757"></a>CAPÍTULO 1</span></h1>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El culo de una cuñada es el sumun del morbo, no creo que haya nadie que no sueñe con follarse ese trasero que nos pone cachondos durante las interminables cenas familiares. Muchos de nosotros tenemos a una hermana de nuestra mujer que además de estar buenísima, nos apetece tener a nuestra disposición. En otras ocasiones, nuestra cuñada es una zorra manipuladora que nos ha hecho la vida imposible durante años y para vengarnos, nos encantaría tirárnosla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mi caso abarca ambas situaciones. Nuria, además de ser quizás la mujer más guapa y sexual que he visto, es una cabrona egoísta que me ha estado jodiendo desde que me casé con su hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Para&nbsp;empezar, la forma más fácil de describirla es deciros que esa guarra sin escrúpulos parece salida de un anuncio de Victoria Secret´s pero en vez de ser un ángel es un engendro del infierno que disfruta humillando a todos los que tiene a su alrededor.&nbsp; Con una melena morena y unos labios que apetece morder, esa puta tiene una cara de niña buena que para nada hace honor a su carácter. Los ojos verdes de esa mujer y las pecas que decoran su cara mienten como bellacos, aunque destilen dulzura y parezca ser un muchacha indefensa, la realidad es que ese zorrón es un bicho insensible que vive humillando a diestra y siniestra a sus semejantes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Reconozco que la llevo odiando desde que era novio de su hermana, pero también que cada vez que la veo, me pone como una puñetera moto. Sus enormes pechos y su culo en forma de corazón son una tentación irresistible. Noches enteras me las he pasado soñando en que un día tendría entre mis piernas a esa monada y en que dominada por la pasión, me pidiera que la tomase contra el baño de casa de sus padres. Ese deseo insano se fue acumulando durante años hasta hacerse una verdadera obsesión. Desgraciadamente su pésimo carácter y nuestra mala relación evitó que siquiera hiciera algún intento para intimar con ella. Nuestro único trato consistía en breves y corteses frases que escondían nuestra enemistad a ojos de su hermana, mi esposa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Inés, mi mujer, siempre ha ignorado que la detestaba desde que una noche siendo todavía&nbsp;soltero, estando de copas con unos amigos, me encontré con ella en un bar. Esa noche al ver que Nuria estaba borracha, pensé que lo mejor era llevarla a casa para que no hiciera más el ridículo. Tuve que llevármela casi a rastras y ya en el coche, se me empezó a insinuar. Confieso que animado por el par de cubatas, caí en la trampa y cogiéndola de la cintura, la intenté besar. Esa guarra no solo se rio de mí por creerla sino que usando la grabación que me hizo mientras intentaba disculparme, me estuvo chantajeando desde entonces.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Su chantaje no consistió en pedirme dinero ni tampoco en nada material, fue peor. Nuria me ha coaccionado durante años amenazándome en revelar ese maldito material si no le presentaba&nbsp;contactos&nbsp;con los que pudiera medrar. Ambos somos ejecutivos de alto nivel y trabajamos en la misma compañía, por lo que esa fría mujer no ha dudado en quitarme contratos e incluso robarme clientes gracias a que una noche tuve un tropezón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La historia que os voy a contar tiene relación con todo esto. La empresa farmacéutica en la que trabajamos realiza cada dos años una convención mundial en alguna parte del planeta y ese año, eligió como sede Cancún. Este relato va de como conseguí no solo tirarme a esa puta sino que disfruté rompiéndole el culo en una de sus playas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Todavía me parece que fue ayer cuando en mitad de una reunión familiar, Nuria estuvo toda la tarde explicándole a mi mujer, el comportamiento libertino de todos en la compañía en esa clase de eventos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Y no creas que tu marido es inmune, los hombres en esas reuniones de comportan como machos hambrientos, dispuestos a bajarse los pantalones ya sea con una puta o con una compañera que sea mínimamente solícita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Manuel no es así― &nbsp;respondió mi mujer defendiéndome</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Nena, ¡A ver si te enteras!: solo hay dos clases de hombres, los infieles y los eunucos. Todos los machos de nuestra especie se aparean con cualquier hembra en cuanto tienen la mínima oportunidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Aunque estaba presente en&nbsp; esa conversación, no intervine porque de haberlo hecho, hubiera salido escaldado. Al llegar a casa, sufrí un interrogatorio tipo Gestapo por parte de mi señora, donde me exigió que le enumerara todas y cada una de las compañeras que iban a esa convención. En cuanto le expliqué que era de carácter mundial y que desconocía quien iba a ir de cada país, realmente celosa, me obligó a contarle quien iba de España.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Somos diez, pero a parte de tu hermana, las dos únicas mujeres que van son Lucía y María. Y como bien sabes, son lesbianas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Más tranquila, medio se disculpó pero cuando ya estábamos en la cama, me reconoció que le había pedido a Nuria que me vigilase.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿No te fías de mí?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Sí― &nbsp;contestó― &nbsp;pero teniendo a mi hermana como tu ángel guardián, me aseguro que ninguna pelandusca intente acostarse contigo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sin ganas de pelear, decidí callar y dándome la vuelta, me dormí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><strong>La convención.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Quien haya estado en un evento de este tipo sabrá que las conferencias, las ponencias y demás actividades son solo una excusa para que buscar que exista una mejor interrelación entre los miembros de las distintas áreas de una empresa. Lo cierto es que lo más importante de esas reuniones ocurre alrededor del bar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Recuerdo que al llegar al hotel, con disgusto comprobé que el azar habría dispuesto que la hija de perra de mi querida cuñada se alojaba en la habitación de al lado. Reconozco que me cabreó porque teniéndola tan cerca, su estrecho marcaje haría imposible que me diera un homenaje con una compañera y por eso, asumiendo que no me podría pegar el clásico revolcón, decidí dedicarme a hacer la pelota a los jefes. Mr. Goldsmith, el gran sheriff, el mandamás absoluto de la empresa fue mi objetivo.&nbsp; Desde la mañana del primer día me junté con él y estuve riéndole las gracias durante toda la jornada. Como os imaginareis, Nuria al observar que había hecho tan buenas migas con el presidente, me paró en mitad del pasillo y me exigió que esa noche se lo presentara durante la cena. No me quedó duda que su intención era seducir al setentón y de esa manera, escalar puestos dentro de la estructura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Con gesto serio acepté, aunque interiormente estaba descojonado al conocer de antemano las oscuras apetencias de ese viejo. La hermana de mi mujer nunca me hubiera pedido que la contactara con ese sujeto si hubiera sabido que ese pervertido disfrutaba del sexo como mero observador y que durante la última convención, me había follado a la jefa de recursos humanos del Reino Unido teniéndole a él, sentado en una silla del mismo cuarto. Decidido a no perder la oportunidad de tirarme a ese zorrón, entre dos ponencias me acerqué al anciano y señalando a mi cuñada, le expliqué mis planes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Muerto de risa, me preguntó si creía que Nuria estaría de acuerdo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― &nbsp;Arthur, no solo lo creo sino que estoy convencido. Esa puta es un parásito que usa todo tipo de ardides para subir en el escalafón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― De acuerdo, el hecho que sea tu cuñada lo hace más interesante. Si tú estás dispuesto, por mí no hay problema. Os sentareis a mi lado― &nbsp;y por medio de un apretón de manos, ratificamos nuestro acuerdo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Satisfecho con el curso de los acontecimientos, le llegué a esa guarra y cogiéndola del brazo, le expliqué que esa noche íbamos a ser los dos los invitados principales del gran jefe. No creyéndose su suerte, Nuria me agradeció mis gestiones y con una sonrisa, dijo en tono grandilocuente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Cuando sea la directora de España, me acordaré de ti y de lo mucho que te deberé.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― No te preocupes: si llegado el caso te olvidas, ¡Seré yo quien te lo recuerde!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Os juro que verla tan ansiosa de seducir a ese, en teoría, pobre hombre, me excitó y apartándome de ella para que no lo notara, quedé con ella en irla a recoger a las nueve en su habitación. Celebrando de antemano mi victoria, me fui al bar y llamando al camarero, me pedí un whisky. Estando allí me encontré con Martha, la directiva con la que había estado en el pasado evento. Sus intenciones fueron claras desde el inicio porque nada más saludarme, directamente me preguntó si me apetecía repetir mientras me acariciaba con su mano mi pierna.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Viendo que se me acumulaba el trabajo, estuve a punto de rechazar sus lisonjas pero al observar su profundo escote y descubrir que bajo el vestido, esa rubia tenía los pezones en punta, miré mi reloj.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">« Son las cinco», pensé, « tengo tres horas».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al comprobar que teníamos tiempo para retozar un poco antes de la cena, le pregunté el número de su habitación y apurando mi bebida, quedé con ella allí en diez minutos. Disimulando, la inglesita se despidió de mí y desapareció del bar. Haciendo tiempo, me dediqué a saludar a unos conocidos, tras lo cual, me dirigí directamente hacia el ascensor. Desgraciadamente, no me percaté que mi futura víctima se había coscado de todo y que en cuanto entré en él, se acercó a comprobar en qué piso me bajaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ajeno a su escrutinio, llegué hasta el cuarto de la mujer y tocando a su puerta, entré. Martha me recibió con un picardías de encaje y sin darme tiempo a reaccionar, se lanzó a mis brazos. Ni siquiera esperó a que la cerrara, como una salvaje comenzó a desabrocharme el pantalón y sacando mi miembro, quiso mamármelo. No la dejé, dándole la vuelta, le bajé las bragas y sin más prolegómeno, la ensarté violentamente. La rubia chilló moviendo sus caderas mientras gemía de placer. De pie y apoyando sus brazos en la pared se dejó follar sin quejarse. Si en un principio, mi pene se encontró con que su conducto estaba semi cerrado y seco, tras unos segundos, gracias a la excitación de la mujer, campeó libremente mientras ella se derretía a base de mis pollazos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No os podéis hacer una idea de lo que fue: gritando en voz alta se corrió cuando yo apenas acababa de empezar y desde ahí, encadenó un orgasmo tras otro mientras me imploraba que no parara. Por supuesto queda que no me detuve, cogiendo sus pechos entre mis manos, forcé mi ritmo hasta que su vulva se convirtió en un frontón donde no dejaban de rebotar mis huevos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Dios mío!― &nbsp;aulló al sentir que cogiéndola en brazos, la llevaba hasta mi cama sin sacar de su interior mi extensión y ya totalmente entregada, se vio lanzada sobre las sábanas. Al caer sobre ella, mi pene se incrustó hasta el fondo de su vagina y lejos de revolverse, recibió con gozo mi trato diciendo: ― ¡Fóllame!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sus deseos fueron órdenes y pasando mi mano por debajo, levanté su trasero y cumplí su deseo, penetrándola aun con más intensidad. Pidiéndome una tregua, se quitó el picardías, dejándome disfrutar de su cuerpo al desnudo y moviendo su trasero, buscó reanudar nuestra lujuria. Alucinado por la perfección de sus pezones, llevé mis manos hasta sus pechos y recogiendo sus dos botones entre mis yemas, los pellizqué suavemente. Mi involuntario gesto fue la señal de inicio de su salvaje cabalgar. Martha, usando mi pene como si fuera un machete, se empaló con él mientras berreando como una loca me gritaba su pasión. Azuzado por sus palabras, marqué nuestro ritmo con azotes en su culo. Ella al sentir las duras caricias sobre sus nalgas, me rogó que continuara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Pero el cúmulo de sensaciones me desbordó y derramándome en su interior, me corrí salvajemente. Agotado, dejé que mi cuerpo cayera a su lado y seguí besándola mientras descansaba. Cuando mi amiga quiso reanimar mi miembro a base de lametazos, agarré su cara y separándome de ella, le expliqué que tenía que ahorrar fuerzas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿Y eso?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Aunque pensaba que se iba a cabrear, le conté mis planes y que esa noche me iba a vengar de mi cuñada. Contra toda lógica, Martha me escuchó con interés sin enfadarse y solo cuando terminé de exponerle el asunto, me soltó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿Por qué no le dices al jefe que me invite a mí también? Estoy segura que ese cerdo dirá que sí y de esa forma, podrás contar conmigo para castigar a tu cuñada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No tardé ni tres segundos en aceptar y cerrando nuestro trato con un beso, decidí vestirme porque todavía tenía que contactar con Arthur y preguntarle si le parecía bien el cambio de planes. Lo que no esperaba fue que al salir al pasillo, Nuria estuviera cómodamente sentada en un sofá. Al verme aparecer de esa habitación todavía abrochándome la camisa, soltó una carcajada y poniendo cara de superioridad, dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Eres un capullo. ¡Te he pillado!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Incapaz de reaccionar, tuve que aguantar su bronca con estoicismo y tras varios minutos durante los cuales esa maldita no dejó de amenazarme con contárselo a su hermana, le pedí que no lo hiciera y que en contraprestación, me tendría a su disposición para lo que deseara. Viendo que estaba en sus manos y haciéndose la magnánima, me soltó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Por ahora, ¡No se lo diré! Pero te aviso que me cobraré con creces este favor― &nbsp;tras lo cual cogió el ascensor dejándome solo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al irse me quedé pensando que si el plan que había diseñado se iba al traste, me podía dar por jodido porque esa puta iba a aprovechar lo que sabía para hacerme la vida imposible.&nbsp; Asumiendo que me iba a chantajear, busqué a m jefe y sin decirle nada de esa pillada, le pedí si esa noche podía Martha acompañarnos. El viejo, como no podía ser de otra forma, se quedó encantado con la idea y movió sus hilos para que esa noche, los cuatro cenáramos al lado. Más tranquilo pero en absoluto convencido de que todo iba a ir bien, llegué a mi cuarto y directamente, me metí a duchar. Bajo el chorro de agua, al repasar el plan, comprendí que era casi imposible que Nuria fuese tan tonta de caer en la trampa. Por eso, mientras me afeitaba estaba acojonado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al dar las nueve, estaba listo y como cordero que va al matadero, llamé a su puerta. Nuria salió enseguida. Reconozco que al verla ataviada con ese vestido negro, me quedé extasiado. Embutida en un traje totalmente pegado y con un sugerente escote, el zorrón de mi cuñada estaba divina, Sé que ella se dio cuenta de la forma tan poco filial que la miré porque poniendo cara de asco, me espetó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― No comprendo cómo has conseguido engañar a mi hermana tantos años. ¡Eres un cerdo!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Deseando devolverle el insulto e incluso soltarle un bofetón, me quedé callado y galantemente le cedí el paso. Encantada por el dominio que ejercía sobre mí, fue hacia el ascensor meneando su trasero con el único objetivo de humillarme. Aunque estaba indignado, no pude dejar de recrearme en la perfección de sus formas y bastante excitado, seguí sus pasos deseando que esa noche fuera la perdición de esa perra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al llegar al salón, Mr Goldsmisth estaba charlando amenamente con Martha. En cuanto nos vio entrar nos llamó a su lado y recreando la mirada en el busto de mi acompañante, la besó en la mejilla mientras su mano recorría disimuladamente su trasero. Mi cuñada comportándose como un putón desorejado, no solo se dejó hacer sino que, pegándose al viejo, alentó sus maniobras. Arthur, aleccionado por mí de lo zorra que era esa mujer, disfrutó como un enano manoseándola con descaro.&nbsp; Cuando el maître avisó que la cena estaba lista, mi cuñada se colgó del brazo de nuestro jefe y alegremente, dejó que la sentara a su lado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Aprovechando que iban delante, Martha susurró en mi oído:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― No sabía que esa guarra estaba tan buena. ¡Será un placer ayudarte!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sonreí al escucharla y un poco más tranquilo, ocupé mi lugar. Con Nuria a la izquierda y la rubia a la derecha, afronté uno de los mayores retos de mi vida porque del resultado de esa velada, iba a depender si al volver a Madrid siguiera teniendo un matrimonio. Durante el banquete, mi superior se dejó querer por mi cuñada y preparando el camino, rellenó continuamente su copa con vino, de manera que ya en el segundo plato, observé que el alcohol estaba haciendo estragos en su mente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">« ¡Está borracha!», suspiré aliviado, al reparar que su lengua se trababa y que olvidándose que había público, Nuria aceptaba de buen grado que el viejo le estuviera acariciando la pierna por debajo del mantel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Estábamos todavía en el postre cuando dirigiéndose a mí, Arthur preguntó si le acompañábamos después de cenar a tomar una copa en su yate. Haciéndome de rogar, le dije que estaba un poco cansado. En ese momento, Nuria me pegó una patada y haciéndome una seña, exigió que la acompañara hasta el baño.&nbsp; Al salir del salón, me cogió por banda y con tono duro, me dijo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿A qué coño juegas? No pienso dejar que eches a perder esta oportunidad. Ahora mismo, vas y le dices a ese anciano que lo has pensado mejor y que por supuesto aceptas la invitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cerrando el nudo alrededor de su cuello, protesté diciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Pero, ¡Eres tonta o qué! Si voy de sujeta― velas, lo único que haré es estorbar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;Asumiendo que tenía razón, lo pensó mejor y no queriendo que mi presencia coartara sus deseos, me soltó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Llévate a la rubia que tienes al lado!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tuve que retener la carcajada de mi garganta y poniendo cara de circunstancias, cedí a sus requerimientos y volviendo a la mesa, cumplí su orden. Arthur me guiñó un ojo y despidiéndose de los demás, nos citó en diez minutos en el embarcadero del hotel. El yate del presidente resultó ser una enorme embarcación de veinte metros de eslora y decorada con un lujo tal que al verse dentro de ella, la zorra de mi cuñada creyó cumplidas sus fantasías de poder y riqueza.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El viejo que tenía muchos tiros dados a lo largo de su dilatada vida, nos llevó hasta un enorme salón y allí, puso música lenta antes de preguntarnos si abría una botella de champagne. No os podéis imaginar mi descojone cuando sirviendo cuatro copas, Arthur levantó la suya, diciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Porqué esta noche sea larga y divertida!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Nuria sin saber lo que se avecinaba y creyéndose ya la directora para España de la compañía, soltó una carcajada mientras se colocaba las tetas con sus manos. Conociéndola como la conocía, no me quedó duda alguna que en ese momento, tenía el chocho encharcado suponiendo que el viejo no tardaría en caer entre sus brazos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Martha, más acostumbrada que ella a los gustos de su jefe, se puso a bailar de manera sensual. Mi cuñada se quedó alucinada de que esa alta ejecutiva, sin cortarse un pelo y siguiendo el ritmo de la música, se empezara a acariciar los pechos mirándonos al resto con cara de lujuria. Pero entonces, quizás temiendo competencia, decidió que no iba a dejar a la rubia que se quedara con el viejo e imitándola, comenzó a bailar de una forma aún más provocativa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El presi, azuzando la actuación de ambas mujeres, aplaudió cada uno de sus movimientos mientras no dejaba de rellenar sus copas. El ambiente se caldeó aún más cuando Martha decidió que había llegado el momento y cogiendo a mi&nbsp; cuñada de la cintura, empezó a bailar pegándose a ella.&nbsp; Mi cuñada que en un primer momento se había mostrado poco receptiva con los arrumacos lésbicos de la inglesa, al ver la reacción del anciano que, sin quitarle el ojo de encima, pidió más acción, decidió que era un trago que podría sobrellevar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Incrementando el morbo del baile, no dudó en empezar a acariciar los pechos de la rubia mientras pegaba su pubis contra el de su partenaire. Confieso que me sorprendió su actuación y más cuando Martha respondiendo a sus mimos, le levantó la falda y sin importarla que estuviéramos mirando, le masajeó el culo. Para entonces, Arthur ya estaba como una moto y con lujuria en su voz, les prometió un aumento de sueldo si le complacían. Aunque el verdadero objetivo de Nuria no era otro que un salto en el escalafón de la empresa, decidió que por ahora eso le bastaba y buscando complacer a su jefe, deslizó los tirantes de la rubia, dejando al aire sus poderosos atributos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mi amiga, más ducha que ella en esas artes, no solo le bajó la parte de arriba del vestido sino que agachando la cabeza, cogió uno de sus pechos en la mano y empezó a mamar de sus pezones. Sin todavía creer que mis planes se fueran cumpliendo a rajatabla, fui testigo de sus gemidos cuando la inglesa la terminó de quitar el traje sin dejar de chupar sus pechos. Ni que decir tiene que para entonces, estaba excitado y que bajo mi pantalón, mi pene me pedía acción pero decidiendo darle tiempo al tiempo, esperé que los acontecimientos se precipitaran antes de entrar en acción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No sé si fue el morbo de ser observada por mí o la promesa de la recompensa pero lo cierto es que Nuria dominada por una pasión hasta entonces inimaginable, dejó que la rubia la tumbara y ya en el suelo, le quitara por fin el tanga. Confieso que al disfrutar por vez primera de su cuerpo totalmente desnudo y confirmar que esa guarra no solo tenía unas tetas de ensueño sino que su entrepierna lucía un chocho completamente depilado, estuve a punto de lanzarme sobre ella. Afortunadamente, Martha se me adelantó y separando sus rodillas, hundió su cara en esa maravilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que no iba a tener otra oportunidad, coloqué mi móvil en una mesilla y ajustando la cámara empecé a grabar los sucesos que ocurrieron en esa habitación para tener un arma con la que liberarme de su acoso. Dejando que mi iphone perpetuara ese momento solo, volví al lado del americano y junto a él, fui testigo de cómo la rubia consiguió que mi cuñada llegara al orgasmo mientras le comía el coño. Nunca supuse que Nuria,&nbsp; al hacerlo se pusiera a pegar gritos y que berreando como una puta, le pidiera más. Martha concediéndole su deseo metió un par de dedos en su vulva y sin dejar de mordisquear el clítoris de mi cuñada, empezó a follársela con la mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Uniendo un clímax con otro, la hermana de mi esposa disfrutó de sus caricias con una pasión que me hizo comprender que no era la primera vez que compartía algo así con otra mujer. Mi jefe contagiado por esa escena, se bajó la bragueta y cogiendo su pene entre las manos, se empezó a pajear. En un momento dado, mi cuñada se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo y saliéndose del abrazo de Martha gateó hasta la silla del anciano y poniendo cara de puta, preguntó si le podía ayudar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;Pero entonces, Arthur me señaló a mí y sin importarle el parentesco que nos unía, le soltó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Sí, me apetece ver como se la mamas a Manuel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sorprendida por tamaña petición, me miró con los ojos abiertos implorando mi ayuda pero entonces sin compadecerme de ella, puse una sonrisa y sacando mi miembro de su encierro, lo puse a su disposición. Nuria, incapaz de reusar cumplir el mandato del anciano y echando humo por la humillación, se acercó a mi silla se apoderó de mi extensión casi llorando.&nbsp; Mi pene le quedaba a la altura de su boca y sin mediar palabra abrió sus labios, se lo introdujo en la boca. No pudiendo soportar la vergüenza, cerró los ojos, suponiendo que el hecho de no ver disminuiría la humillación del momento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Abre los ojos ¡Puta! Quiero que veas que es a mí, a quién chupas― &nbsp;le exigí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">De sus ojos, dos lágrimas de ignominia brotaron mientras su lengua se apoderaba de mi sexo. De mi interior salieron unas gotas pre― seminales, las cuales fueron sin deseo, mecánicamente recogidas por ella. No satisfecho en absoluto, forcé su cabeza con mis manos y mientras hundía mi pene en su garganta, nuestro jefe incrementó su vergüenza diciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Tenías razón al decirme que esta perra tenía un cuerpo de locura pero nunca me imaginé que además fuera tan puta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Intentando que el trago se pasara enseguida, mi cuñada aceleró sus maniobras y usando la boca como si de su coño se tratase, metió y sacó mi miembro con una velocidad pasmosa. Sobre excitado como estaba, no tardé en derramar mi simiente en su garganta y dueño de la situación, le exigí que se la tragara toda. Indignada por mi trato, se intentó rebelar pero entonces acudiendo en mi ayuda, Martha presionando su cabeza contra mi entrepierna le obligó a cumplir con mi exigencia. Una vez, había limpiado los restos de esperma de mi sexo, me levanté de la silla y poniéndome la ropa, me despedí de mi jefe dejándola a ella tumbada en el suelo, llorando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Antes de irme, recogí mi móvil y preguntando a Martha si me acompañaba, salí con ella de regreso al hotel. Ya en mi habitación, la rubia y yo dimos rienda suelta a nuestra atracción y durante toda la noche, no paramos de follar descojonados por la desgracia de mi cuñada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><strong>Rompo el culo a mi cuñada en una playa nudista.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">A la mañana siguiente, Martha tenía que exponer en la convención y por eso nada más despertarnos, me dejó solo. Sin ganas de tragarme ese coñazo y sabiendo que mi jefe disculparía mi ausencia, cogí una toalla y con un periódico bajo el brazo, me fui a una playa cercana, la del hotel Hidden Beach. Ya en ella, me percaté que era nudista y obviando el asunto, me desnudé y me puse a tomar el sol. Al cabo de dos horas, me había acabado el diario y aburrido decidí iniciar mi venganza. Cogiendo el móvil envié a mi cuñada el video de la noche anterior, tras lo cual me metí al mar a darme un chapuzón. Al volver a la toalla, tal y como había previsto, tenía media docena de llamadas de mi cuñada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al devolverle la llamada, Nuria me pidió angustiada que teníamos que hablar. Sin explicarle nada, le dije que estaba en esa playa. La mujer estaba tan desesperada que me rogó que la esperase allí. Muerto de risa, usé el cuarto de hora que tardó en llegar para planear mis siguientes movimientos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Reconozco que disfruté de antemano su entrega y por eso cuando la vi aparecer ya estaba caliente. Al llegar a mi lado, no hizo mención alguna a que estuviese en pelotas y sentándose en la arena, intentó disculpar su comportamiento echándole la culpa al alcohol. En silencio, esperé que me implorara que no hiciera uso del video que le había mandado. Entonces y solo entonces, señalándole la naturaleza de la playa, le exigí que se desnudara. Mi cuñada recibió mis palabras como una ofensa y negándose de plano, me dijo que no le parecía apropiado porque era mi cuñada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Soltando una carcajada, usé todo el desprecio que pude, para soltarle:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Eso no te importó anoche mientras me hacía esa mamada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Helada al recordar lo ocurrido, comprendió que el sujeto de sus chantajes durante años la tenía en sus manos y sin poder negarse se empezó a desnudar. Sentándome en la toalla, me la quedé mirando mientras lo hacía y magnificando su vergüenza, alabé sus pechos y pezones cuando dejó caer su vestido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Por favor, Manuel. ¡No me hagas hacerlo!― &nbsp;me pidió entre lágrimas al ser consciente de mis intenciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Quiero ver de cerca ese chochito que tan gustosamente le diste a Martha― &nbsp;respondí disfrutando de mi dominio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Sumida en el llanto, se quitó el tanga y quedándose de pie, tapó su desnudez con sus manos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― No creo que a tu hermana, le alegre verte mamando de mi polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Nuria, al asimilar la amenaza implícita que llevaban mis palabras, dejó caer sus manos y con el rubor decorando sus mejillas, disfruté de su cuerpo sin que nada evitara mi examen. Teniéndola así, me recreé&nbsp; contemplando sus enormes tetas y bajando por su dorso, me maravilló contemplar nuevamente su sexo. El pequeño triangulo de pelos que decoraba su vulva, era una tentación imposible de soportar y por eso alzando la voz, le dije:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿Qué esperas? ¡Puta! ¡Acércate!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Luchando contra sus prejuicios se mantuvo quieta. Entonces al ser consciente de la pelea de su interior y forzando su claudicación, cogí el teléfono y llamé a mi esposa. No os podéis imaginar su cara cuando al contestar del otro lado, saludé a Inés diciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Hola preciosa, ¿Cómo estás?&#8230; Yo bien, en la playa con tu hermana – y tapando durante un instante el auricular, pregunté a esa zorra si quería que qué le contara lo de la noche anterior, tras lo cual y volviendo a la llamada, proseguí con la plática –Sí cariño, hace mucho calor pero espera que Nuria quiere enseñarme algo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La aludida, acojonada porque le revelase lo ocurrido, puso su sexo a escasos centímetros de mi cara. Satisfecho por su sumisión, lo olisqueé como aperitivo al banquete que me iba a dar después. Su olor dulzón se impregnó en mis papilas y rebotando entre mis piernas, mi pene se alzó mostrando su conformidad. Justo en ese momento, Inés quiso que le pasase a su hermana y por eso le di el móvil. Asustada hasta decir basta, Nuria contestó el saludo de mi mujer justo a la vez que sintió cómo uno de mis dedos se introducía en su sexo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La zorra de mi cuñada tuvo que morderse los labios para evitar el grito que surgía de su garganta y con la respiración entrecortada, fue contestando a las preguntas de su pariente mientras mis yemas jugueteaban con su clítoris.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Sí, no te preocupes― &nbsp;escuché que decía –Manuel se está portando como un caballero y no tengo queja de él.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Esa mentira y la humedad que envolvía ya mis dedos, me rebelaron su completa rendición. Afianzando mi dominio, me levanté y sin dejar de pajear su entrepierna, llevé una mano a sus pechos y con saña, me dediqué a pellizcarlos.&nbsp; Nuria al sentir la presión a la que tenía sometida a sus pezones, involuntariamente cerró las piernas y no pudiendo continuar hablando colgó el teléfono. Cuando lo hizo, pensé que iba a huir de mi lado pero, contrariamente a ello, se quedó quieta&nbsp; sin quejarse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Guarra! ¿Te gusta que te trate así?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Pegando un grito, lo negó pero su coño empapado de deseo la traicionó y acelerando la velocidad de las yemas que te tenía entre sus piernas, la seguí calentando mientras la insultaba de viva voz. Su primer gemido no se hizo esperar y desolada por que hubiera descubierto que estaba excitada, se dejó tumbar en la toalla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Aprovechándome de que no había nadie más en la playa, me tumbé a su lado y durante unos minutos me dediqué a masturbarla mientras le decía que era una puta. Dominada por la excitación, no solo dejó que lo hiciera sino que con una entrega total, empezó a berrear de placer al sentir como su cuerpo reaccionaba. No tardé en notar que estaba a punto de correrse y comprendiendo que esa batalla la tenía que ganar, me agaché entre sus piernas mientras le decía:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― He deseado follarte, zorra, desde hace años y te puedo asegurar que antes que acabe este día habré estrenado todos tus agujeros.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mis palabras la terminaron de derrotar y antes de que mi lengua recorriera su clítoris, Nuria ya estaba dando alaridos de deseo e involuntariamente, separó sus rodillas para facilitar mi incursión. Su sabor azuzó aún más si cabe mi lujuria y separando los hinchados pliegues del sexo que tenía enfrente, me dediqué a comérmelo mientras mi víctima se derretía sin remedio.&nbsp; Su orgasmo fue casi inmediato y derramando su flujo sobre la toalla, la hermana de mi mujer me rogó entre lágrimas que no parara. Con el objeto de conseguir su completa sumisión, mordisqueé su botón mientras mis dedos se introducían una y otra vez en su interior.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ya convertida en un volcán a punto de estallar, Nuria me pidió que la tomara sin darse cuenta de lo que significaban sus palabras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿Qué has dicho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Avergonzada pero necesitada de mi polla, no solo me gritó que la usase a mi gusto sino que poniéndose a cuatro patas, dijo con voz entrecortada por su pasión:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Fóllame, ¡Lo necesito!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Lo que nunca se había imaginado ese zorrón fue que dándole un azote en su trasero, le pidiese que me mostrara su entrada trasera. Aterrorizada, me explico que su culo era virgen pero ante mi insistencia no pudo más que separarse las nalgas. Verla separándose los glúteos con sus manos mientras me rogaba que no tomara posesión de su ano, fue demasiado para mí y como un autómata, me agaché y sacando la lengua empecé a recorrer los bordes de su esfínter mientras acariciaba su clítoris con mi mano. Ilusionado comprobé que mi cuñada no me había mentido porque su entrada trasera estaba incólume. El saber que nadie la había hoyado ese rosado agujero me dio alas &nbsp;y recogiendo parte del flujo que anegaba su sexo, fui untando con ese líquido viscoso su ano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Me encanta!― &nbsp;chilló al sentir que uno de mis dedos se abría paso y reptando por la toalla, apoyó su cabeza en la arena mientras levantaba su trasero.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La nueva posición me permitió observar con tranquilidad que los muslos de la mujer temblaban cada vez que introducía mi falange en su interior y ya más seguro de mí mismo, decidí dar otro paso y dándole otro azote, metí las yemas de dos dedos dentro de su orificio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Ahhhh― &nbsp;gritó mordiéndose el labio.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Su gemido fue un aviso de que tenía que tener cuidado y por eso volví a lubricar su ano mientras esperaba a que se relajase. La morena moviendo sus caderas me informó, sin querer, que estaba dispuesta. Esta vez, tuve cuidado y moviendo mis dedos alrededor de su cerrado músculo, fui dilatándolo mientras que con la otra mano, la empezaba a masturbar.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡No puede ser!― &nbsp;aulló al sentir sus dos entradas siendo objeto de mi caricias.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Venciendo sus anteriores reparos, mi cuñadita se llevó las manos a sus pechos y pellizcando sus pezones, buscó agrandar su excitación. Increíblemente al terminar de meter los dos dedos, se corrió sonoramente mientras su cuerpo convulsionaba bajo el sol de esa mañana. Sin dejarla reposar, embadurné mi órgano con su flujo y poniéndome detrás de ella, llevé mi glande ante su entrada:&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿Estás lista?― &nbsp;pregunté mientras jugueteaba con su esfínter.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ni siquiera esperó a que terminara de hablar y tomando por primera vez la iniciativa,&nbsp; llevó su cuerpo hacia atrás y lentamente fue metiéndoselo. La parsimonia con la que se empaló, me permitió sentir cada rugosidad de su ano apartándose ante el avance de mi miembro. Sin gritar pero con un rictus de dolor en su cara, prosiguió con su labor hasta que sintió la base de mi pene chocando con su culo y entonces y solo entonces, se permitió quejarse del sufrimiento que estaba experimentado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Cómo duele!― &nbsp;exclamó cayendo rendida sobre la toalla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Venciendo las ganas que tenía de empezar a disfrutar de semejante culo, esperé que se acostumbrara a tenerlo dentro y para que no se enfriara el ardor de la muchacha, aceleré mis caricias sobre su clítoris. Pegando un nuevo berrido, Nuria me informó que se había relajado y levantando su cara de la arena, me rogó que comenzara a cabalgarla.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Su expresión de genuino deseo no solo me convenció que había conseguido mi objetivo sino que me reveló que a partir de ese día esa puta estaría a mi entera disposición. Haciendo uso de mi nueva posesión, fui con tranquilidad extrayendo mi sexo de su interior y cuando casi había terminado de sacarlo, el putón en el que se había convertido mi cuñada, con un movimiento de sus caderas, se lo volvió a introducir. A partir de ese momento, Nuria y yo dimos &nbsp;inicio a un juego por el cual yo intentaba recuperarlo y ella lo impedía al volvérselo a embutir. Poco a poco, el ritmo con el que la daba por culo se fue acelerando, convirtiendo nuestro tranquilo trotar en un desbocado galope. Temiendo que en una de esas, mi pene se saliera y provocara un accidente, hizo que cogiera con mis manos sus enormes ubres para no descabalgar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Me encanta!― &nbsp;me confesó al experimentar que con la nueva postura mis penetraciones eran todavía más profundas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Serás puta!― &nbsp;contesté descojonado al oírla y estimulado por su entrega, le di un fuerte azote.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡Que gusto!― &nbsp;gritó al sentir mi mano y comportándose como la guarra que era,&nbsp; me imploró más.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">No tuvo que volver a decírmelo, alternando de una nalga a otra, le fui propinando sonoras cachetadas marcando el compás con el que la penetraba. El durísimo trato &nbsp;la llevó al borde de la locura y ya&nbsp; con su culo completamente rojo, empezó a estremecerse al sentir los síntomas de un orgasmo brutal. Fue impresionante ver a Nuria, temblando de placer mientras su garganta no dejaba de rogar que siguiera azotándola:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡No dejes de follarme!, ¡Por favor!― &nbsp;aulló al sentir que el gozo desgarraba su interior.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Su actitud sumisa fue el acicate que me faltaba y cogiendo sus pezones entre mis dedos, los pellizqué con dureza mientras usaba su culo como frontón. &nbsp;Pegando un alarido, perdió el control y moviendo sus caderas, se corrió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Con la tarea ya hecha, decidí que era mi momento y concentrándome&nbsp; en mi propio placer, forcé su esfínter al máximo con fieras cuchilladas de mi estoque. Desesperada, Nuria aulló pidiendo un descanso pero absorto por la lujuria, no le hice caso y seguí violando su intestino hasta que sentí que estaba a punto de correrme. Mi orgasmo fue total. Cada uno de los músculos de mi cuerpo se estremeció de placer mientras &nbsp;mi pene vertía su simiente rellenando el estrecho conducto de la mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al terminar de eyacular, saqué mi pene de su culo y agotado, me tumbé a su lado. Mi cuñada entonces hizo algo insólito en ella, recibiéndome con los brazos abiertos, me besó mientras&nbsp; no dejaba de agradecerme el haberla hecho sentir tanto placer y acurrucada en esa posición, se quedó&nbsp;dormida. La dejé descansar durante unos minutos durante los cuales, al rememorar lo ocurrido caí en la cuenta que aunque no era mi intención le había ayudado a desprenderse de los complejos que le habían maniatado desde niña.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">« Esta zorra ha descubierto su faceta sumisa y ya no podrá desembarazarse de ella», pensé mientras la miraba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">¡Estaba preciosa! Su cara relajada demostraba que mi querida cuñadita por primera vez&nbsp; era una mujer feliz. Temiendo que cogiese una insolación, la desperté y abriendo sus ojos, me miró con ternura mientras me preguntaba:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿Ahora qué?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Supe que con sus palabras quería saber si ahí acababa todo o por el contrario, esa playa era el inicio de una relación. Soltando una carcajada, le ayudé a levantarse y cogiéndola entre mis brazos, le dije:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¡No pienso dejarte escapar!&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Luciendo una sonrisa de oreja a oreja, me contestó:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Vamos a darnos un baño rápido al hotel porque Mr. Goldsmith me ha pedido que te dijera que quiere verte esta tarde nuevamente en su yate.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿A mí solo?― &nbsp;pregunté con la mosca detrás de la oreja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― No, también quiere que vayamos Martha y yo― &nbsp;y poniendo cara de no haber roto un plato, me confesó: ― Por ella no te preocupes, antes de venir a la playa, se lo he explicado y está de acuerdo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ya completamente seguro de que esa zorra escondía algo, insistí:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― ¿Sabes lo que quiere el viejo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">― Sí, te va a nombrar director para Europa y desea celebrar tu nombramiento…― &nbsp;contestó muerta de risa y tomando aire, prosiguió diciendo: ― También piensa sugerirte que nos nombres a la rubia y a mí como responsables para el Reino Unido y España.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Solté una carcajada al comprobar que esa zorra, sabiendo que iba a ser su jefe, maniobró para darme la noticia y que su supuesta sumisión solo era un paso más en su carrera.&nbsp; Sin importarme el motivo que tuviera, decidí que iba a abusar de mi puesto y cogiéndola de la cintura, volví junto con ella a mi habitación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
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		<title>Relato erótico: Mi prima, mi criada y yo somos una extraña familia (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Sun, 03 May 2026 12:26:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Hay un viejo dicho que dice: “La familia como el pescado al tercer día apesta” Aun estando casi siempre de acuerdo con esa frase, tengo que reconocer que en el caso de Marina no ocurrió así.&#160; Al contrario, lo que iba a ser una corta visita de diez días ya va para dos años y os juro que no tengo ganas que esa monada se vaya de casa.&#160; Antes de contaros el por qué no quiero que se vuelva al pueblo y por qué estoy encantado con que viva conmigo, permitirme que me presente. Me llamo Juan y soy el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Hay un viejo dicho que dice:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“La familia como el pescado al tercer día apesta”</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aun estando casi siempre de acuerdo con esa frase, tengo que reconocer que en el caso de Marina no ocurrió así.&nbsp; Al contrario, lo que iba a ser una corta visita de diez días ya va para dos años y os juro que no tengo ganas que esa monada se vaya de casa.&nbsp; Antes de contaros el por qué no quiero que se vuelva al pueblo y por qué estoy encantado con que viva conmigo, permitirme que me presente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Me llamo Juan y soy el clásico desertor del arado que habiendo&nbsp; salido más avispado que el resto de los muchachos de mi aldea, hace más de quince años salí de allí para estudiar medicina en la capital.&nbsp; Todavía recuerdo el orgullo de mi viejo al irme a despedir a la estación de tren. Incapaz de mantener callada la satisfacción de que su primogénito fuera a ser universitario, obligó a toda la familia cercana a ir a decirme adiós.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Ese día entre la marabunta de familiares que se reunieron en ese andén, había una niña rubita de ocho años que al despedirse de mí, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Cuando crezca, prométeme que podré ir a vivir contigo a Madrid.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Esa niña no era otra que Marina, mi prima hermana. Nunca supuse que esa promesa hecha a la hija de un tío paterno no solo la iba a tener que cumplir sino que encima sería lo mejor que me ocurriría jamás.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Durante años, lo único que hice fue estudiar y tras cursar la carrera, tuve la suerte de especializarme en cirugía estética. Habiendo trabajado duro, con treinta y tres&nbsp; años, tengo mi propia consulta y me vanaglorio de tener entre mis clientas a la élite de la capital. No solo me ocupo de los pechos y los culos de las mujeres más ricas de España sino que incluso he moldeado muchos de los escotes que lucen en la pantalla nuestras actrices.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aunque no soy homosexual, sigo soltero porque conseguir novia, casarme y tener hijos no entró nunca dentro de mis planes. Si lo necesitaba contrataba una puta y si no siempre tenía a mano a alguna agradecida clienta que creyendo que necesitaba un retoque en su anatomía, no tuviera reparo en pagarme con carne mis servicios. Curiosamente cuando mi padre me llamó, pidiéndome de favor que aceptara que esa cría se quedara en casa, tenía mi faceta sexual cubierta gracias a Malena. Una nicaragüense culo perfecto que un buen día decidió que además de limpiar la casa, le apetecía satisfacer mis necesidades como hombre. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Todavía recuerdo que estaba tumbado en el salón, con la bragueta bajada y esa morena entre mis piernas&nbsp; cuando recibí la llamada de mi viejo.&nbsp; Mi criada al ver que contestaba al teléfono, paró su mamada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tu sigue- le dije mientras respondía a mi padre, molesto por su interrupción.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Malena, sonrió y conociendo como conocía que me daba morbo que me hiciera una felación mientras seguía una conversación, no tuvo reparo en volverse a embutir mi miembro en su boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Dime Papá- contesté separando mis rodillas y presionando su cabeza para obligarla a comerse mi pene.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi anciano, ajeno que en esos momentos, la boca de mi criada se estaba apoderando de la virilidad de su hijo, empezó la conversación preguntándome como estaba. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Bien cansado, necesito relajarme- respondí<span style="color: #333333;"> irónicamente, al sentir que Malena abriendo su boca se introducía toda mi extensión en su interior y que con sus manos empezaba a masajear mis testículos.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Para quien no lo haya probado, se lo recomiendo. Es muy erótico, estar al teléfono mientras una mujer se afana en hacerte una mamada de campeonato.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Que sí, Papa. ¡Todo me va bien!- respondí ante su insistencia.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Fue entonces cuando me soltó que mi prima había aprobado enfermería y que como padrino que era de la cría le había ofrecido que se quedara en mi casa mientras hacía unas entrevistas de trabajo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No fastidies- me quejé al percatarme que al menos durante su estancia mi criada no podría darme lo que tanto me gustaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi padre ni siquiera me dio opción a negarme y tras informarme que me traería personalmente a la chavala, se despidió de mí, colgando.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">“Puta madre”, pensé y olvidándome de que al día siguiente tendría la presencia paterna en casa, me concentré en Malena.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">La nicaragüense, ajena a lo que había pasado, seguía a lo suyo. Con la maestría que me tenía acostumbrado, devoraba mi extensión mientras se masturbaba con sus dedos. Habiendo cortado la comunicación,&nbsp; me acomodé en el sofá para disfrutar plenamente de sus caricias. Pero mi chacha, malinterpretó mi deseos y soltando mi pene, se sentó a horcajadas sobre mí, empalándose lentamente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Fue tanta su lentitud al hacerlo, que pude percatarme de cómo mi extensión iba rozando y superando cada uno de sus pliegues. Su cueva me recibió empapada, pero deliciosamente estrecha, de manera que sus músculos envolvieron mi tallo, presionándolo. No cejó hasta que la cabeza de mi glande tropezó con la pared de su vagina y mis huevos acariciaban su trasero, entonces y solo entonces se empezó a mover lentamente sobre mí, y llevando mis manos a sus pechos me pidió por gestos que los estrujara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Mi latina esta bruta- dije mientras le acariciaba el trasero.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí, patrón. Me urge sentirme suya.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">No me hice de rogar, y apoderándome de sus pezones, los empecé a pellizcar entre mis dedos. Gimió al sentir que los estiraba llevarlos a mi boca. Y &nbsp;ya convertida en la prodigiosa amante que conocía, gritó al notar a mi lengua jugueteando con su areola. La niña tímida que conocí cuando llegó a España hacía mucho que había desaparecido totalmente pero aun así me sorprendió por lo urgida que estaba de ser tomada. Completamente caliente, restregó su cuerpo contra el mío, intentando contagiarme de su lujuria.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">No os podéis imaginar cómo se anegó su cueva cuando con mis dientes mordí sus pechos y con mis manos me afiancé en su trasero. Hecha una energúmena chilló:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Fólleme duro-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Fue entonces cuando me di cuenta que no iba a poder aguantar mucho más, y apoyando mis manos en sus hombros forcé mi penetración, mientras me licuaba en su interior. En intensas erupciones, mi pene se vació en su cueva, consiguiendo que mi criada se corriera a la vez, de forma que juntos cabalgamos hacia el clímax. Cansados y agotados permanecimos unidos durante el tiempo que usamos para recuperarnos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Ya respuesta, se levantó y acomodándose el uniforme, me preguntó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Desea algo más el señor?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Satisfecho de que no olvidara que era mi empleada, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí, prepara dos habitaciones para mañana. Y esta noche, quiero que duermas conmigo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Ni siquiera preguntó quién venía y despidiéndose de mí, fue a preparar los dos cuartos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi criada se muestra como una mujer enamorada.</span></b></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen12.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen12.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Esa noche, tal y como había ordenado, mi criada durmió conmigo. Como no era habitual, la mujer decidió que no me arrepintiera y por eso se comportó como una autentica zorra, satisfaciendo todas y cada una de mis apetencias. Reconozco que como amante, esa hembra no tenía igual. Lo mismo le daba que la tomara al modo tradicional o que inventara una nueva postura. Siempre estaba dispuesta y lo mejor de todo es que la muy puta disfrutaba con ello. Aun así, a la mañana siguiente me desperté temprano y previendo que estaría dos semanas sin follármela, decidí despertarla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Totalmente dormida, no se percató de que la observaba mientras descansaba. Su belleza morena se realzaba sobre el blanco de las sábanas. Me encantaba valorar sus largas piernas. Perfectamente contorneadas eran un mero anticipo de su cuerpo. Sus caderas, su vientre liso, y sus pequeños pechos eran de revista. Las largas horas de trabajo duro y su herencia genética, le habían dotado de un atractivo más allá de lo imaginable.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Pero lo que realmente me tenía subyugado, era la manera con la que se entregaba follando. La primera noche en la que se lo pedí, se lanzó a mis brazos, sin saber si iba ser solo en esa ocasión o si por el contrario, repetiría más veces. Como quería estar conmigo, no se lo pensó dos veces. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Ahora, la tenía a escasos centímetros y estaba desnuda. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sabiendo que no se iba a oponer, empecé a acariciarla. Su trasero, duro y respingón, era suave al tacto. La noche anterior había hecho uso de él, desflorándolo con brutalidad pero ahora me apetecía ternura.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Pegándome a su espalda, le acaricié el estómago, Malena era una mujer delgada, pero excitante. Subiendo por su dorso me encontré con el inicio de sus pechos, la gracia de sus curvas tenían en sus senos la máxima expresión. La gravedad tardaría todavía años en afectarles, seguían siendo los de una adolescente. Al pasar la palma de mi mano por sus pezones, tocándolos levemente, escuché un jadeo, lo que me hizo saber que estaba despierta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi criada, que se había mantenido callada todo ese rato, presionó sus nalgas contra mi miembro, descubriendo que estaba listo para que ella lo usase. No dudé en alojarlo entre sus piernas, sin meterlo. Moviendo sus caderas con una lentitud exasperante, expresó sus intenciones, era como si me gritase: -Le deseo-.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Bajando un mano a su sexo, me lo encontré mojado. Todavía no me había acostumbrado a la facilidad con la esa zorrita se excitaba y quizás por eso me sorprendió, que levantando levemente una pierna, se incrustara mi extensión en su interior.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">La calidez de su cueva me recibió sin violencia, poco a poco, de forma que pude experimentar como centímetro a centímetro mi piel iba rozando con sus pliegues hasta que por fin hubo sido totalmente devorado por ella. Cogiendo un pezón entre mis dedos, lo apreté como si buscara sacar leche de su seno. Ella al notarlo, creyó ver en ello el banderazo de salida, y acelerando sus movimientos, buscó mi placer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Su vagina, ya parcialmente anegada, presionaba mi pene, cada vez que Malena forzaba la penetración con sus caderas. Separando su pelo, besé su cuello y susurrándole le dije:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Cómo ha amanecido mi querida criada?-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen23.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen23.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mis palabras fueron el acicate que necesitaba, convirtiendo sus jadeos en gemidos de placer y si de su garganta emergió su aceptación, de su pubis manó su placer en oleadas sobre la sábana. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Tómeme Patrón- chilló al notar que se corría.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Tranquila, pequeña-, le contesté dándole la vuelta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Malena me besó, forzando mi boca con su lengua. Juguetonamente, le castigué su osadía, mordiéndosela, mientras que con mis manos me apoderaba de su culo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Eres una putita, ¿lo sabías?-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí- me contestó sonriendo, y sin esperar mi orden se sentó a horcajadas sobre mí, empalándose.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Chilló al notar que la cabeza de mi glande chocaba con la pared de su vagina y sensualmente llevó sus manos a sus pechos </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Patroncito, ¿Quién viene hoy?- preguntó mientras disfrutaba de mi pene.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Mi padre y una prima-, contesté acelerando mis incursiones.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Cuánto tiempo se van a quedar?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No lo sé – respondí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Como si supiese que iba a tardar en volver a sentir mi piel,&nbsp; su cuerpo empezó a agitarse como si de una coctelera se tratase, licuándose sobre mis piernas. Con la respiración entrecortada, me rogó que aunque tuviera visita no me olvidara de ella, tras lo cual se corrió sonoramente,</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Su petición me pareció absurda y dejándola tirada en la cama, me levanté a duchar. Bajo el grifo de la ducha, medité sobre si esa muchacha y bastante mosqueado, decidí que debía mantener las distancias. Al salir, me encontré a la mujer preparada para secarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Qué haces?- pregunté</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Servirle como siempre hago-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">&nbsp;Su sumisión era algo habitual &nbsp;pero aún así, ese día descubrí que había cariño y sabiendo que debía tomar una decisión al respecto, levantado los brazos dejé que lo hiciera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sé que le ha enfadado lo que le he dicho-, casi llorando me soltó mientras me secaba- Usted no se preocupe por mí, cuando se canse de su criada, dígamelo y me iré.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Incapaz de sostener mi mirada, fue recorriendo mi cuerpo con sus manos. Olvidándose de sus temores, bebió de las gotas que poblaban mi piel, antes de secarme cuidadosamente con la toalla. Sin que ella hablara ni yo le dijera la razón de mi enfado, comprendió que se había pasado y tratando de que la perdonara, pegó su cuerpo a mis pies.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sin que yo se lo pidiera empezó a besarme en los pies, deseando complacerme. La humedad de su lengua, recorriendo mis piernas fue suficiente para excitarme, de manera que al llegar a mis muslos, mi pene ya se alzaba orgulloso de sus caricias. Para aquel entonces estaba convencida de que su misión en esta vida era servirme y dejándose por acercó su boca a mi sexo con la intención de devorarlo. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">No le prohibí hacerlo al fin y al cabo ella llevaba siendo mi porno-chacha durante mucho tiempo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sus labios se abrieron besándome la circunferencia de mi glande, antes de introducírselo. De pie en mitad del baño, vi como paulatinamente mi miembro desaparecía en su interior. &nbsp;Aceptando pero sobre todo deseando su mamada, cerré mis ojos para abstraerme en lo que estaba mi cuerpo experimentando. El cúmulo de sensaciones que llevaba acumuladas hizo que la espera fuese corta y cuando ya creía que no iba a aguantar más, se lo dije. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi criada recibió mi aviso con alborozo y aumentando la velocidad de su boca,&nbsp; buscó mi placer con más ahínco hasta que consiguió que explosionando brutalmente, descargara el semen acumulado. Satisfecha, se levantó del suelo y mientras salía del baño, se giró y me dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Patrón, soy suya- e imprimiendo una dulce sensualidad a sus palabras, me confirmó lo dicho al soltarme: -Si usted me lo manda, me entregaría a otra mujer solo por el placer de obedecerle.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Juro que estuve a punto de correr tras ella, porque esa confesión consiguió de por sí el levantar mi alicaído miembro pero sabiendo que mi padre no tardaría en llegar,&nbsp; consideré más prudente el vestirme.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';"><br />
Marina resulta ser una hembra de bandera.</span></b><b></b></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">&nbsp;Eran poco más de la once cuando mi padre hizo su aparición, supe que era él desde el momento que tocó con su inconfundible existencia el timbre de entrada a mi chalet. Dejando a un lado los reparos que sentía porque traía consigo a mi prima, salí a saludarle con el cariño y el respeto que se merece. Mi viejo era, es y será mi viejo y por ello nunca sería capaz de faltarle al respeto. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aun así al salir al jardín, no pude saludarle cuando bajó de su coche porque mis ojos se quedaron prendados de la impresionante joven que le acompañaba. Os juro que si alguien me hubiera dicho que la rubita de largas trenzas se había convertido en una diosa, nunca lo hubiese creído. Marina era impresionante. Bellísima de cara, el resto de su cuerpo no tenía nada que envidiarle.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Reconozco que me quedé sin habla al admirar esos dos increíbles pitones que se escondían bajo el top que mi primita lucía ese día.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Joder con la niña- exclamé involuntariamente en voz alta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi padre sonrió al ver mi reacción y no creyendo que se escondía nada obsceno, me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Verdad que esta guapa? Nuestra Marina es ahora una mujercita monísima.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¿Mujercita?&nbsp; ¡Mis huevos!”, lo que tenía enfrente era un pedazo de hembra de esos que solo crees que existen en las revistas.&nbsp; La susodicha debía de estar acostumbrada a provocar ese tipo de reacción en los hombres porque sin cortarse un pelo, se acercó a mí y pegándose más de lo que era moralmente&nbsp; asumible entre primos, besó mi mejilla y sonriendo, respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tú tampoco estás mal, primo. Pensaba que estarías ya viejo pero veo que te conservas estupendamente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El descaro que escondían sus palabras no me pasó inadvertido y tratando de que mi padre no notara mi embarazo, le pedí amablemente que pasaran dentro. Del brazo de su tío, mi prima entró delante, dejándome disfrutar de la visión de su pandero.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Menudo culo!”, pensé al admirar esas dos nalgas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Se notaba a la legua que esa joven dedicó durante los años que no la veía muchas horas a hacer ejercicio porque como médico sabía que esas dos maravillas no solo eran producto de los genes sino que su dueña&nbsp; las había moldeado de esa forma tan impresionante por medio del deporte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su belleza tampoco pasó desapercibida a mi criada, la cual no pudo evitar mirarla con envidia. Me alegró descubrir que en su mirada no había atisbo de celos pero asumiendo que eso se debía a que no consideraba rival a Marina por ser mi prima hermana, nunca pensé que también se había sentido atraída por ese pibón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Nada más entrar y viendo que tenía una piscina en el chalet, la chavala me preguntó si podía darse un chapuzón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Por supuesto- respondí y viendo que hacía calor, pregunté a mi viejo si le apetecía una cerveza.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te acompaño- me respondió- tengo que hablar contigo de una cosa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El gesto serio con el que me lo dijo, me reveló que le preocupaba algo y por eso, dejé que me acompañara a la cocina.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tú dirás- dije nada más darle el botellín recién abierto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi padre tomó un buen sorbo antes de empezar:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, no he sido completamente sincero contigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No te entiendo- respondí completamente extrañado de sus palabras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-La razón por la que mi hermano quiere que Marina consiga trabajo en Madrid, es separarla de las malas compañías con la que anda en el pueblo….</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Su novio es un golfo- &nbsp;respondí cortando a mi viejo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Peor…- al ver que necesitaba dar otro trago a su cerveza asumí que era grave- en el pueblo se rumorea que se anda acostando con dos hermanos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No jodas papá. Eres un hipócrita, tú mismo te vanaglorias que en tus tiempos mozos andabas con las dos panaderas y nunca te has arrepentido- respondí tratando de quitar hierro al asunto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Me he explicado mal- reconoció antes de proseguir- lo que se dice en el pueblo es que Marina es la novia de Pepe “el grillo” y de su hermana.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Reconozco que eso no me lo esperaba, pero la que realmente se sorprendió fue Malena que, de la impresión, dejó caer la bandeja que llevaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Habladurías- respondí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi viejo, con la típica pose de padre preocupado, me contestó:</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen02.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen02.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Confío en ti. Marina es mi ahijada y la deposito en tus manos para que no vaya por el mal camino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Como no podía ser de otra forma, le estaba prometiendo que me ocuparía de ello cuando de improviso, mi primita hizo su aparición en la cocina. Hasta mi pobre viejo se la quedó mirando con ojos nada filiales al verla aparecer ataviada únicamente con un escueto traje de baño que más que esconder no hacía más que realzar los dones que la naturaleza le había dado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Niña,&nbsp; ¡Tapate!- le soltó el anciano en cuanto se hubo repuesto de la impresión.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La muchacha comportándose como una cría malcriada, se le abrazó diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tío, ¡No seas anticuado!- tras lo cual me pidió una coca-cola.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi criada sacó una de la nevera y se la dio. Nada más abrirla, la puñetera niña meneando su espectacular culo, desapareció rumbo a la piscina. No sé si fue el corte de que me hubiese dado cuenta de cómo la miraba o que en realidad tenía prisa, pero lo cierto es que al cabo de cinco minutos y por mucho que intenté que se quedara a comer, mi viejo hizo mutis por el foro y volvió a la comodidad de su pueblo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al verlo partir, me quedé pensando en que tanto él como su hermano se habían desembarazado del problema del modo más sencillo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Encasquetándomelo a mí!”</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El colmo fue que al entrar a mi casa, descubrí que Malena no podía dejar de mirarla a través de la ventana. Os reconozco que me dio morbo descubrir a mi criada espiando a mi prima mientras esta se echaba crema en el pecho. Sin hacer ruido, me acerqué a ella por detrás y cogiéndola desprevenida, le bajé las bragas mientras me bajaba la bragueta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué hace patrón? ¡Nos puede ver!- se quejó sin hacer ningún intento de separarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El morbo de tirármela contra la encimera de la cocina mientras Marina se esparcía el bronceador por las tetas era demasiado tentador y separándole las piernas, la penetré de un solo empujón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Es usted un malvado- me dijo encantada e intentando provocarme aún más me soltó: -¿Ha visto que bonitos meloncitos tiene su prima?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Nada como los tuyos- respondí incrementando la velocidad de mi ataque pero lo cierto es que yo tampoco pude dejar de admirar el modo tan sensual con el que esa cría se estaba untando de aceite.</span></div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">De esa forma fue la primera pero no la última vez que tomé a mi criada mientras mi mente soñaba con que era la hija de mi tío la que recibía en su seno mis acometidas.&nbsp; Y tal como no tardó en confirmarme la propia Malena, esa mañana ella descubrió que una mujer le podía resultar sexualmente atractiva.</span></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
</div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Marina resultó aún más puta de lo que me temía:</span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Sobre las una de la tarde, era tanto el calor que hacía en Madrid que decidí darme un chapuzón en la piscina, aunque ello supusiera tener que hablar con mi prima. Contra toda lógica, me daba miedo enfrentarme a ella.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Al salir al jardín, Marina seguía tomando el sol. La música de sus cascos evitó que se percatara de mi presencia hasta pasados unos minutos. Colocándome en la otra tumbona, aproveché que tenía los ojos cerrados para darla un buen repaso. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">“Joder, ¡Qué buena está!” me dije tras valorarla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Y es que en realidad mi prima era un monumento. Sin un gramo de celulitis, su cuerpo era el sumun de la perfección. No tenía nada fuera de sus sitios. Si&nbsp; la primera vez que la ví me quedé impresionado con sus pechos, ahora que estaba tumbada boca abajo tuve que reconocer que su trasero era aún mejor. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">“¡Tiene culo de negra!” pensé al observar la curvatura de sus nalgas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Se notaba a la legua que tenía un culo duro. Juro que intenté separar mi mirada pero me resultó imposible porque esa niña llevaba un tanga tan estrecho que desparecía entre sus dos cachetes. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">“¡Es una pena que sea mi prima”, maldije entre dientes mientras mi pene empezaba a reaccionar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Un tanto cortado, comprendí que si seguía observándola no tardaría en excitarme por lo que me tiré a la piscina para intentar calmarme.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen03.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen03.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">El agua helada aminoró mi calentura y ya más tranquilo, empecé a hacer una serie de largos. Estaba a punto de salir del agua cuando la vi levantarse de la tumbona, con sus pechos al aire. Alucinado por su top-less, me quedé observando como sus pechos se bamboleaban al caminar. Eran tal y como me había imaginado al verlos esa mañana, enormes pero duros y con unos pezones rosados que invitaban a ser mordidos. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Marina al darse cuenta que la miraba, me saludó y sin corte alguno, mientras se daba un ragaderazo en la ducha del jardín, me preguntó que íbamos a comer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No tengo ni idea. Es Malena quien se ocupa de ello- contesté perplejo al observar el modo tan sensual con el que esa cría se mojaba los pechos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sabiéndose admirada, la jodida niña incrementó el morbo que sentía, diciéndome:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Es que últimamente, he engordado y no quiero parecer una foca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No digas tonterías- respondí- estás delgada</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">¡Y tanto que lo estaba!. Su cuerpo era el de una modelo. Su cara era de por si guapa pero si a eso le sumábamos su breve cintura, su culo en forma de corazón y ese estomago plano, la muchacha era de una belleza sin igual. Satisfecha por mi respuesta, la muy puta insistió mientras se quitaba con las manos el bronceador de su trasero:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿No crees que tengo un culo muy gordo?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Comprendí por su tono que estaba jugando conmigo e intentando no seguirle el juego respondí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Eso depende de los gustos. ¿Tu novio que opina?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Descojonada, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No tengo novio. Soy demasiado joven para atarme a una sola persona.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tras lo cual se envolvió en una toalla y despidiéndose de mí, entró en la casa. Viéndola partir, me quedé mirando el bamboleo de sus caderas y pensé:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡Esta niña es un peligro!”.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Con la imagen de Marina impresa en mi mente, reinicié los largos intentando que el ejercicio hiciera que me olvidara de ella. Pero resultó en vano, porque al cabo de media hora, salí de la piscina aún excitado. Mi cerebro seguía intentando buscarle sentido a su última frase. Cuando le pregunté por su novio, la cría no solo había dicho que no le bastaba con uno sino que había usado el término persona en vez de hombre, por lo que supuse que a lo mejor las habladurías del pueblo tenían razón y esa puñetera chavala era bisexual.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mis dudas se acrecentaron al entrar en el chalet. Desde el salón, escuché sus risas. Al acercarme a la cocina, descubrí a mi prima charlando amigablemente con Malena y viendo su postura, no tuve que ser un genio para darme cuenta de que estaba tonteando con mi criada. Comportándome como un voyeur, las espié desde la puerta y por eso no tardé en comprender que sus lisonjas estaban empezando a afectar a mi empleada. Por la forma en que la nicaragüense la miraba, supe que estaba excitada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡Será puta!”, exclamé mentalmente un tanto celoso, “Acaba de llegar y ya le está tirando los tejos”.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen04.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen04.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cabreado con Marina, me retiré sin hacer ruido pero al llegar a mi habitación, me tumbé en la cama y rememorando tanto la visión de su cuerpo casi desnudo como que estuviera flirteando con mi chacha, hizo que me volviera a excitar y dejándome llevar por la lujuria, me masturbé pensando en cómo sería compartir con ella a mi criada. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt;">Excitado, cerré los ojos y&nbsp; me dediqué a relajar mi inhiesto miembro. Dejándome&nbsp; llevar por la fantasía, visualicé como sería ponerla. Me imaginé a mi criada entrando en mi habitación y suplicando que le hiciera el amor. En mi mente, la tumbé en la cama y le ordené que se hiciera cargo de mi pene. Malena no se hizo de rogar y acercando su boca, me empezó a dar una mamada. Me vi penetrándola, haciéndola chillar de placer mientras me pedía más. En mi mente, mi prima,&nbsp; alertada por los gritos,&nbsp; entraba en mi cuarto. Al vernos disfrutando, se excitó y retirando a la morena de mí, hizo explotar mi sexo en el interior de su boca. Ya tranquilo,&nbsp; observé la mancha de mi semen. “¡Qué desperdicio!”, me dije y fijándome en el reloj, supe que ya era la hora de vestirme para la comida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Durante la comida, Marina me pregunta por Malena.</span></b></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al bajar al comedor, la comida estaba preparada. Sin esperar a que me llamaran, me senté en la mesa. Mi querida prima, viéndome ya sentado, se sentó a mi lado. Os juro que casi me atraganto con el vino al verla entrar. La rubia venía vestida con una camisa transparente que dejaba entrever con claridad la perfección de sus pechos. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Qué par de tetas!”, me dije al recorrer con mi mirada su dorso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Marina, que supo en seguida de mi admiración nada filial, se ruborizó al sentir la caricia de mis ojos pero al cabo de unos segundos, se repuso y sin darle importancia, comenzó a interrogarme por mi vida. Con insistencia, me preguntó si tenía novia o pareja. Al contestarle que no, con todo el descaro del mundo,&nbsp; dijo en tono serio:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, ¡No te creo! Un hombre como tú debe de tener algo escondido- y coincidiendo con la llegada de mi criada con la comida, me soltó: -Estoy segura de que tienes una mujer a la que te tiras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La pobre de Malena, al oírla, se puso nerviosa y sin querer derramó un poco de sopa sobre el mantel. Mi prima se la quedó mirando divertida pero no dijo nada. Con gesto interesado, observó el nerviosismo de mi empleada y esperó a que desapareciera por la puerta de la cocina para decirme muerta de risa:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¡Te andas follando a la criada!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Cabreado por que se metiera en mi vida, contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Si lo hago, no es de tu incumbencia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Soltando una carcajada, insistió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No me extraña que te la tires. ¡Está muy buena!- y tras beber de su vaso, me dijo: -En fin, es una pena. ¡Ya le había echado yo el ojo!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su descaro me hizo preguntarle, si era lesbiana. Mi prima me miró extrañada y como si fuera algo normal, me respondió que no pero que, aunque le gustaban los hombres, si se encontraba con una mujer atractiva no le importaba darse un buen revolcón con ella.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Juro que no fue premeditado pero imaginarme a esa dos retozando entre ellas, fue algo muy tentador y sin prever las consecuencias, respondí:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Cómo te has imaginado, Malena es por entero mía pero no soy celoso. Si quieres que hable con ella y la convenza, dímelo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Por su cara de sorpresa, comprendí que había estado jugando conmigo y que no se esperaba una propuesta, semejante. Ruborizada, durante unos instantes se quedó callada y tras pensarlo un momento, me preguntó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿No te importaría?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al ver tras la tela de su blusa, los bultos de sus pezones erectos comprendí que la idea de tirarse a esa morena la había excitado y como no podía echarme atrás, le prometí que esa noche se la mandaría a su cama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Y tú qué harás?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Escandalizado por la insinuación, contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Estaré en mi cuarto, no te olvides que somos familia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando poniendo cara de puta, me espetó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, en el pueblo se dice: ¡A la prima se le arrima y si es prima hermana con más ganas!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Reconozco que estuve a punto de aceptar su más que clara invitación pero temiendo que fuese solo una broma, cambié de tema y le pregunté por las entrevistas de trabajo que tendría la semana siguiente. Nuevamente, me sorprendió la cría al decirme que no tenía ninguna y que su tío, es decir mi padre, le había asegurado que ¡Yo le daría un puesto en mi clínica!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Juro que de tener en frente a mi viejo, le hubiese montado una bronca, pero en vez de ello, me tuve que morder un huevo mientras le confirmaba que trabajaría conmigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No sabes lo feliz que me haces. Desde niña, he soñado con estar contigo- me contestó y levantándose de la mesa, me dio un beso en la mejilla mientras pegaba su cuerpo al mío.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Tras unos segundos, donde sus senos se clavaron contra mi pecho, la separé de mí al comprender que mi pene me estaba traicionando y que bajo mi pantalón, se había puesto duro. Mi erección no le pasó desapercibida y echando una ojada a mi entrepierna, se la quedó mirando pero no dijo nada. Avergonzado, me tapé con una servilleta el enorme bulto mientras mi primita sonreía al saber que no soportaría otro ataque por su parte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Todo se precipita</span></b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen10.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen10.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Nada más terminar de comer, Marina me dijo que estaba cansada y despidiéndose de mí, se fue a echar una siesta. Su ausencia me permitió coger por banda a Malena y contarle lo que habíamos hablado entre nosotros. Confieso que cuando empecé a explicarle que mi prima la deseaba, no las tenía todas conmigo porque de cierta manera, no sabía cómo iba a reaccionar mi empleada-amante. Si había pensado que se iba a enfadar, me equivoqué porque claramente excitada, me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Si usted me lo pide, lo haré.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al escuchar su respuesta, comprendí que para esa mujer mis deseos eran órdenes y que al igual que nunca se había negado a cumplir mis otros caprichos, se entregaría a mi prima gustosa. Tanteando los&nbsp; límites de su entrega y mientras le acariciaba un pezón por encima de su uniforme, le solté como si nada:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Por cierto Malena, he pensado que ya es hora de tener un hijo. ¿Te gustaría que te preñara aun sabiendo que al nacer sería solo mío?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su reacción me dejó pálido: echándose a llorar, me informó que era estéril pero al cabo de unos segundos, reponiéndose y entre lágrimas me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Ser la madre de su hijo me haría la mujer más feliz del mundo, pero ya que no puedo: ¿Quiere que le ayude a embarazar a su prima? </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El solo imaginarme a esa monada con su vientre germinado por mí, me excitó de sobre manera y sin medir las futuras complicaciones, contesté subyugado por esa idea:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Sí ¡Quiero!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La nicaragüense me confirmó su disposición diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Déjemelo a mí –y con un gesto convencido, me pidió que saliera a dar una vuelta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Sin saber cómo iba a cumplir mi peculiar orden pero sobre todo sin estar seguro de que eso fuera exactamente mis deseos, salí de la casa sin rumbo fijo. No tenía ninguna duda de que Marina caería en brazos de mi criada, pero lo que no sabía era si realmente deseaba compartir mi amante con ella. Por primera vez, me di cuenta de que aunque hasta ese momento no lo supiera:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Estaba enamorado de la criada!”</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La certeza de mis sentimientos me golpeó con fuerza en el rostro y dando un volantazo, decidí volver a mi chalet a evitar que Malena hiciera honor a su palabra. Desgraciadamente, estaba lejos cuando tomé esa decisión y por eso cuando llegué a la casa, no la encontré en la cocina. Temiéndome lo peor, subí las escaleras. Desde el pasillo que llevaba a la habitación de invitados, escuché unos gemidos.&nbsp; Reconozco que se me cayó el alma a los suelos al oírlos y comportándome como un mirón, abrí la puerta del cuarto donde se iba a quedar mi prima.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Intrigado por los jadeos que llegaban a mis oídos, sigilosamente, descubrí una escena que me dejó de piedra. Sobre la cama, mi criada estaba totalmente desnuda mientras Marina, agachada a sus pies, le estaba comiendo con pasión su sexo. Con autentico dolor, no pude retirar la vista de esas dos mujeres haciendo el amor. La morena con la cabeza echada hacia atrás disfrutaba de las caricias de mi familiar mientras con sus dedos no dejaba de pellizcarse los pechos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Era alucinante ser coparticipe involuntario de tanto placer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Incapaz de dejar de mirarlas mi miembro despertó de su letargo e irguiéndose, me pidió que le hiciera caso.&nbsp; Nunca he sido un voyeur pero reconozco que ver a mi prima disfrutando del coño de Malena era algo que pensé que jamás iba a volver a tener la oportunidad de ver y asiéndolo con mi mano, empecé a masturbarme.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Llevaban&nbsp; tiempo haciéndolo porque mi criada no tardó en retorcerse gritando mientras se corría en la boca de su nueva amante. Pensé que con su orgasmo&nbsp; había terminado el espectáculo, pero me llevé una extraña &nbsp;sorpresa al ver como cambiaban de postura y Marina se ponía a cuatro patas, para facilitar que las caricias de la otra mujer. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando me percaté de que estaba totalmente depilada.&nbsp; Completamente dominado por la lujuria, disfruté del modo en que le separó las nalgas. Su recién estrenada pareja sacando su lengua se entretuvo relajando los músculos del esfínter. Mi primita tuvo que morderse los labios para no gritar al sentir que su ano era violado por los dedos de la mujer. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Si aquello ya era de por sí impactante, más aún fue ver que mi empleada se levantaba y cogía del cajón un tremendo falo con sus manos, para acto seguido surrarle al oído unas dulces palabras mientras&nbsp; se lo acercaba y colocando la punta del consolador en&nbsp; su culo &nbsp;de un solo golpe se lo introdujo por completo en su interior. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Marina gritó al sentir que se desgarraba por dentro, pero no intentó liberarse del castigo, sino que meneando sus caderas buscó amoldarse al instrumento antes de empezar a moverse como posesa. Mi criada esperó que se acomodase antes de darle una fuerte nalgada en el trasero. Fue el estímulo que mi prima necesitaba para lanzarse en un galope desbocado. Los gemidos de placer de la rubia coincidieron con mi orgasmo y retirándome sin hacer ruido, me fui hecho polvo a mi habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“Hay que joderse”, pensé jodido:”¡Ha tenido que venir esa puta para que me diese cuenta de la joya que tenía en casa!”.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen14.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen14.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Nuevamente Malena me sorprende.</span></b></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Estaba en el salón poniendo un whisky, cuando entraron las muchachas. Venían calladas &nbsp;y viendo el rubor en las mejillas de ambas, supe al instante &nbsp;que querían decirme algo. Todavía seguía enfadado pero sabiendo que la culpa de que hubieran compartido algo más que una charla era mía. No en vano Malena solo había cumplido al pie de la letra mis palabras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La sesión de sexo que habían disfrutado les había sentado bien, &nbsp;tuve que reconocer al observarlas. Mi prima, con veintitrés dos años, era una mujer de bandera y para colmo, llevaba un camisón que no solo realzaba su silueta sino que, gracias a su profundo escote y a la apertura hasta medio muslo, desvelaba unos pechos firmes y unas piernas bien contorneadas. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi empleada en cambio, era una mujer de treinta, cuya mirada seguía conservando la lozanía de la niñez &nbsp;que se conjuntaba en perfecta armonía con un cuerpo de pecado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Malena rompió el incómodo silencio, preguntándome si deseaba algo más, o por el contrario si se podía ir a preparar la cena. Mirándola a la cara, descubrí que no le apetecía estar presente cuando hablara con mi prima de lo sucedido, por lo que le dije que se fuera a cumplir con sus obligaciones.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Quieres una copa?- pregunté a Marina en cuanto nos quedamos solos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Me contestó que sí, que estaba sedienta, sin reconocer que lo que realmente estaba era muerta de miedo, al no saber cómo me tomaría lo que tenía que decirme. Haciéndola sufrir, tranquilamente le serví el ron con coca-cola que me había pedido, tardando más de lo necesario entre hielo y hielo, mezclando la bebida con una lentitud exasperante, de forma que su mente no podía parar de darle vueltas en su mente a su discurso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Cuando terminé, lo cogió con las dos manos, dándole un buen sorbo. Mi actitud serena la estaba poniendo cardiaca, no se esperaba este recibimiento. Poniéndome detrás del sillón donde estaba sentada, apoyé las dos manos sobre sus hombros. Juro que en ese momento me apetecía estrangularla. Ella sintió un escalofrío, al notar como mis palmas se posaban sobre ella y esperó unos instantes antes de decirme:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, quiero hablar contigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aunque era algo evidente y ya la sabía dejé que se relajara, antes de empezar a hablar. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tú dirás-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Sin ser capaz de levantar su mirada del vaso, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Malena me ha convencido de que te cuente la verdad.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué verdad?- respondí por primera vez interesado. Hasta entonces estaba enfadado con ella porque se había acostado con mi amada pero por sus palabras de lo que quería hablarme era de otro tema.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Totalmente avergonzada, casi susurrando me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-El por qué he venido a Madrid.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No te entiendo- contesté mientras la cría se echaba a llorar como una magdalena.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Completamente extrañado por sus llantos, me senté a su lado y la abracé con el objetivo único de consolarla. Mi primita dejó que la abrazara y hundiendo su cara en mi pecho, me dijo con voz entrecortada:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Quería venir para estar contigo. Desde niña, he soñado con algún día ser tuya.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su confesión me dejó paralizado y más aún cuando, sin dejar de berrear, me confirmó de que había manipulado a su viejo y al mío para que la obligaran a dejar el pueblo. No sé si fue entonces cuando empecé a acariciarla. Marina &nbsp;aceptó mi contacto sobre su piel con un gemido y levantando su mirada, me besó.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te quiero- me dijo tras ese tierno beso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La rotundidad de su confesión me dejó paralizado y temiendo su reacción, le contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Malena es mi mujer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aunque no era estrictamente cierto, era un hecho y entonces, fue cuando poniendo cara de angustia, me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Lo sé pero está de acuerdo en compartirte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su respuesta demolió todos mis reparos y como estábamos solos en teoría, agarrándola de la cintura, la besé. Mi querida prima suspiró al sentir mis besos y como si llevara años sin ser acariciada se lanzó contra mí, desgarrando mi camisa. Sus dientes se apoderaron de mi pecho mientras su dueña intentaba desabrochar mi pantalón. Increíblemente excitada,&nbsp; gimió al ver mi sexo totalmente inhiesto saliendo de su encierro. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te deseo-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Quería que nuestra primera vez fuera tranquila pero su ardor se me contagió y apoyando mi cuerpo contra el suyo, le rompí las bragas y poniendo sus piernas alrededor de mi cintura, coloqué la punta de mi glande en su sexo. Marina no pudo esperar y forzando sus labios, se empaló lentamente, sintiendo como se introducía centímetro a centímetro mi extensión en su cueva. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al sentir que la cabeza chocaba contra la pared de su vagina, empezó a cabalgar usándome de montura. Mi pene erecto era un puñal con el que quería matar su necesidad de ser tomada.&nbsp; Moviendo sus caderas se echó hacia atrás para darme sus pechos como ofrenda.&nbsp; La visión de sus pezones, contraídos por la excitación, fueron el acicate que necesitaba&nbsp; y dominado por la lujuria, usé una de mis manos para poner su pecho en mi boca. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi prima gritó al notar que mis dientes se cerraban cruelmente sobre su pezón y agarrando mi cabeza, me pidió que no parara. La humedad que manaba de ella me informó de la cercanía de su orgasmo. Su respiración agitada no le permitía seguir alzándose sobre mi pene, por lo que tuve que ser yo quien, asiéndola de su culo, la&nbsp; ayudara a sacar y meter mi sexo dentro del suyo. Al percatarse que ya no le era tan cansada esa postura, se puso como loca y acelerando sus maniobras,&nbsp; explotó&nbsp; derramando su flujo sobre mis piernas.&nbsp;&nbsp; Los gemidos de placer de la muchacha me espolearon y como un joven garañón, galopé en busca de mi orgasmo. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Ya no importaba que esa mujer fuera mi prima hermana. En mi mente era mi hembra y yo, su semental. Siguiendo el dictado de mi instinto busqué esparcir&nbsp; mi simiente en su campo. Con el coño completamente mojado, Marina disfrutaba&nbsp; cada vez que mi verga, al entrar y salir, presionaba sobre sus labios y rellenaba su vagina.&nbsp;&nbsp; Su clímax estaba siendo sensualmente prolongado por mis maniobras, llevándola del placer al éxtasis y vuelta a empezar.&nbsp; Clavando sus uñas en mi espalda, me rogó que me corriera, que necesitaba sentir mi eyaculación en su interior.&nbsp; </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La entrega de la muchacha era total. Berreando en mis brazos, se estaba corriendo por segunda ocasión cuando al levantar mi cabeza, vi a mi criada mirándonos desde la puerta. Su gesto no era de enfado sino de satisfacción, dándome a entender que aprobaba lo que estábamos haciendo. El morbo de ser observado, hizo que mi pene estallara dentro de veía mientras veía a Malena entrar con un botella de champagne.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Todavía no me había recuperado cuando llegando a mi lado, Malena me besó y abriendo la botella, sirvió tres copas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué hay que celebrar?- pregunté con la mosca detrás de la oreja.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La morena soltó una carcajada y abrazándose a Marina, me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Le parece poco a mi patrón, que a partir de hoy tenga dos mujeres que le quieran.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Muerto de risa, contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te prohíbo que me llames patrón. Marina, tú y yo somos desde ahora una familia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando guiñando un ojo a mi prima, nos cogió de la mano y subiendo por las escaleras rumbo a mi cuarto, me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Pues entonces, ¿Quiere nuestro macho que intentemos agrandar esta peculiar familia? </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Juro que nunca recibí una insinuación tan atrayente e imprimiendo prisa a mis dos hembras, entré a mi habitación para intentarlo una y otra… y otra vez.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><a style="clear: left; display: inline !important; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen18.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen18.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="640" height="426" border="0"></a></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Seducido por ella, desvirgué a la mejor amiga de mi hija&#8221;(POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 May 2026 14:13:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Soy un cerdo, un maldito degenerado, un ser despreciable. Un cobarde que  si tuviera coraje, se descerrajaría un tiro en la boca para así olvidarse de lo que había hecho. Debía de estar en la cárcel, encerrado de por vida por gilipollas e incluso castrado. Me arrepiento de haberme dejado llevar por mi jodida bragueta pero lo peor es que ahora no soy más que una puta marioneta en manos de María, la mejor amiga de mi hija. Mi vergüenza no tiene límites, conozco a esa niña desde los seis años y no comprendo como pude caer tan bajo de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;">Soy un cerdo, un maldito degenerado, un ser despreciable. U</span></span><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;">n cobarde que</span><span style="color: #333333;">  </span><span style="color: #333333;">si tuviera coraje, se descerrajaría un tiro en la boca para así olvidarse de lo que había hecho. Debía de estar en la cárcel, encerrado de por vida por gilipollas e incluso castrado. Me arrepiento de haberme dejado llevar por mi jodida bragueta pero lo peor es que ahora no soy más que una puta marioneta en manos de María, la mejor amiga de mi hija. Mi vergüenza no tiene límites, conozco a esa niña desde los seis años y no comprendo como pude caer tan bajo de acostarme con ella. Me da igual que sea mayor de edad. Me resulta indiferente que ella haya sido la causante de mi tropiezo y yo su puto pelele. Soy culpable de haberme dejado convencer por esa cría y olvidando que para mí era casi una sobrina, la desvirgué, disfruté y lo sigo haciendo con ella. Sé que mi hija sabe que su padre es ese novio maduro del que tanto le habla María con sus amigos y que incluso lo acepta pero aun así sigue siendo algo inmoral.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No solo son los veintitantos años que la llevo ni siquiera el hecho de que sus padres sean mis amigos, lo que realmente me descompone es que esa bebé lleva conviviendo conmigo desde la más tierna infancia. Debido a las dificultades económicas de su familia, los veranos enteros se los ha pasado en mi casa. A todos los efectos, la traté como a una hija; si se ponía enferma, he sido yo quien la ha llevado al médico; si sufría por un muchacho, era yo quien la consolaba. Era su referente, si tenía algún problema, me pedía opinión y ahora que mi verdadera hija se ha ido a estudiar al extranjero y que vivo solo, miente a sus viejos para meterse en mi cama sin que yo pueda hacer nada por evitarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os preguntareis como sucedió, qué motivó que esa niña dejara de verme como el padre de su amiga y decidiera seducirme. Siendo sincero, ¡No lo sé!. Jamás le di un motivo, nunca la miré como mujer. Quizás fuera eso, cansada de tanto niño babeando por ella, le parecí atractivo al no verme alterado por su belleza. Ahora, sé y me consta que María es divina. Dotada de una inteligencia innata, si sumamos sus pequeños pechos, un culito respingón y una cara de ensueño, es el ideal que todo el mundo quiere para su hijo. Pero desgraciadamente y no sé qué hacer, fijó en mí su objetivo y soy su cautivo. Adicto a su juventud, hace conmigo lo que le viene en gana. Actualmente y por mucho que me duela, no podría vivir sin sus ojos negros ni sin esa melena que coquetamente se peina cada vez que estoy con ella. Si la llevo a un restaurant, todo el mundo supone que es mi retoño en vez de la ardiente amante en que se ha convertido y por eso tengo que hacer esfuerzos cuando se va al baño, meneando su trasero a propósito para provocarme, no quedármela viendo con lascivia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La deseo con fiereza, me enloquece llegar a casa y desnudarla con avidez, mientras ella se ríe por mis prisas. Sé que es inmoral pero disfruto poniéndola a cuatro patas y follándola hasta que con su tierna voz me pide descansar. La niñita modosa de su infancia es ahora un volcán de veinte años que me exige sexo y más sexo sin perder la compostura. Nunca me levanta la voz, jamás me grita pero cuando se le mete entre ceja y ceja algo, manipula, ordena y exige hasta que consigue su empeño. Parece dulce, delicada e incapaz de romper ninguna regla pero yo sé bajo ese disfraz se esconde una hembra dominante, caprichosa, celosa y carente de escrúpulos. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque me he ido por los cerros de Úbeda y no os he explicado cómo empezó mi claudicación, eso se debe a que quería explicaros antes que tipo de bruja es y así obtener vuestra comprensión.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/1738/19.jpg"><img decoding="async" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/1738/19.jpg" width="426" height="640" border="0" /></a></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">María me lanza una red que no supe ver.</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Separado desde hace muchos años, Isabel, mi hija, era mi única  compañía y por eso, cuando decidió irse a estudiar la carrera a Londres, sentí su perdida. Su curso empezaba en septiembre pero me pidió anticipar su marcha a julio para que, al iniciar las clases, tuviera fresco el inglés. Todavía recuerdo y me reconcome haber sido tan idiota de caer en la red que esas dos chavalas  cuando María, en el andén y mientras despedíamos a mi niña en el aeropuerto, me preguntó si como otros años podía acompañarme a Santander. Extrañado que quisiera venir a la casa de la playa, traté de evitarlo diciendo que sin mi hija se iba a aburrir.  La muchacha frunció el ceño al oírme y pidiendo auxilio a su amiga, entre las dos me convencieron de que la llevara ya que se lo pasaría bien gracias a la amplia pandilla que habían formado durante tantos años.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reconozco que di mi brazo a torcer, cuando mi cría me susurró:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Papá, sus padres no pueden pagarle una vacaciones. ¡Hazlo por mí!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin saber su verdadero propósito, claudiqué y prometiendo hablar con sus padres, acepté que viniera. Debí de percatarme al ver en su cara una férrea decisión pero inmerso en el dolor por la ida de Isabel, creí que se debía a que podría veranear. Ya en el coche y con mi hija montada en un avión, me preguntó si íbamos a ir solos o por el contrario si iba a llevarme a una “amiguita”.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Por supuesto que solos!- respondí escandalizado al oír su insinuación de que le ocultaba una mujer a su amiga -¡No tengo una novia escondida!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recibió mis palabras con interés y haciéndome pasar un mal rato, insistió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Raúl, no me creo que no tengas alguien con la que pasar un buen rato-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Avergonzado sin motivo, le contesté que desde que mi ex me había abandonado, solo había tenido un par de escarceos pero que al no tener ayuda, había tenido que ocupar todo mi tiempo en educar a Isabel. Contra todo pronóstico, esa dulce criatura sonrió y cogiendo mi mano entre las suyas, me dijo con ternura que ahora que mi hija había dejado el nido, debía de buscarme alguien con quien compartir el resto de mi vida. Ahora comprendo que se refería a ella, pero en ese momento agradecí su comprensión y cambiando de tema, le pregunté si tenía un novio esperándola en Santander.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Todavía no es mi novio pero caerá – me contestó soltando una carcajada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su descaro me hizo gracia y devolviéndole una caricia en la mejilla, solté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pobre tipo, va jodido si cree que va a poderse librar de tus garras-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una sonrisa de oreja a oreja, me miró y dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Eso espero!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa misma noche, recibí la llamada de Antonio, su padre, agradeciéndome que le diera posada. Incómodo por que se enterara de que estaba al tanto de su mala situación, le dije que era un placer tener compañía y repitiendo las palabras de María le aclaré que su hija tenía muchos amigos en esa ciudad y por lo tanto, que no se preocupara que no iba a resultar un estorbo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;"> </span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">El viaje en tren.</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;"> </span></b></span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/1738/13.jpg"><img decoding="async" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/1738/13.jpg" width="640" height="426" border="0" /></a></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tal y como había hecho los últimos diez años, debido al miedo que sentía al volar, al llegar mis vacaciones, metí mi coche en el tren y alquilé un compartimento donde dormir durante el trayecto. Aunque había otros más rápidos, me había acostumbrado a coger el expreso en Chamartín por la tarde nada más salir de la oficina y pasarme la noche de viaje. Al llegar a la estación, esa cría, mi compañera de ese verano, me estaba esperando sola y con una enorme maleta en mitad del andén.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y tus viejos?- pregunté al no verlos ya que siempre acompañaban a su hija a decirle adiós.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Raúl, ¡Qué tengo veinte años!- protestó haciéndose la madura.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque sabía su edad, yo seguía viéndola como una niña y más aún ataviada como venía. Vestida con un ceñido traje de cuadros azules, parecía que acababa de cumplir los quince o dieciséis años. Muerto de risa, le dije lo que opinaba y ella, de mal humor, se levantó un poco las faldas y modelándome, me respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Son estas acaso las piernas de una niña?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cortado por tamaña exhibición, refunfuñé que no y desviando mi mirada, cogí su maleta y me subí al tren. Todavía mientras buscaba el vagón dormitorio, no fui consciente que detrás de mí, esa muchacha me estaba mirando el trasero con deseo mientras decidía cuándo y cómo me iba a atacar. Un revisor nos llevó hasta primera y señalando el compartimento número tres, nos informó que era el nuestro.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Espero que su hija y usted descansen bien- respondió solícitamente a mi generosa propina. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De muy malos modos, María se dio la vuelta y se encaró a él diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No es mi padre! ¿Algún problema?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El empleado abochornado por su falta de tacto, huyó pasillo arriba mientras yo miraba incrédulo a la muchacha sin saber porque se había puesto así:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-María, ¡Piensa que es lógico que se haya confundido!- dije interviniendo a favor del tipo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Meneando su melena, me miró y poniendo cara de no haber roto un plato, se carcajeó mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ahora estará convencido que soy tu amante-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y eso te hace gracia?- pregunté sin saber todavía sus intenciones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mucha- respondió entornando los ojos- ¡Quiero que vean que sigues en activo!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No te entiendo?- </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Disfrutando de mi sonrojo, me cogió de la mano, mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si quieres que las mujeres te miren, qué mejor que tener una novia joven-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/1738/9.jpg"><img decoding="async" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/1738/9.jpg" width="426" height="640" border="0" /></a></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os prometo que ni ese más que claro coqueteo consiguió abrirme los ojos y con la familiaridad que dan los años, le solté un suave azote mientras le pedía que dejara de ser tan niña. Desgraciadamente mi mano se encontró con un culo duro y recio que no era el de una adolescente sino el de una mujer y completamente colorado, le pedí perdón por mi atrevimiento. Al descubrir el rubor que cubría mis mejillas, decidió dar otro paso y poniéndolo en pompa, exclamó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Para eso son, pero se piden-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerto de vergüenza, me hundí en mi asiento y sin levantar mis ojos del libro, comencé a leer tratando de olvidar el recuerdo de su trasero en mi palma. Mientras tanto, María se acomodó en el suyo y producto de aburrimiento, se quedó dormida. Llevábamos cerca de dos horas de viaje, cuando al terminarme un capítulo dejé mi lectura y levantando mi cabeza, la miré. Me quedé horrorizado al comprobar que sin darse cuenta de que se le había subido el vestido, esa muchacha dormía a pierna suelta mientras me mostraba involuntariamente su tesoro. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Joder” exclamé mentalmente al percatarme que no llevaba bragas y que donde debía de haber una mata, esa cría lucía un monte desprovisto de cualquier pelo. Tratando de evitar recrearme con esa visión, me puse a mirar por la ventana pero irremediablemente una y otra vez, me giré a observar la belleza de su coño mientras me reconcomía por dentro la culpa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era impresionante,  los labios de su pubis me llamaban a adorarlo y por eso, acomodándome en el asiento, volví a coger el libro entre mis manos y disimulando me puse a observarlo. Tras mirarlo con detenimiento, el color rosado y lo cerrado de su sexo me informaron que, si esa niña no era virgen, poca experiencia tenía y más excitado de lo que me gusta reconocer, saqué mi móvil y  con alevosía, le saqué un par de fotos. Ahora me consta de que se dio cuenta y que lo hizo a propósito pero entonces supuse que fue el calor lo que la hizo tumbarse en dos asientos y provocó que sin querer dos de los botones de su vestido se abrieran dejando al aire sus pechos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Dios, ¡Qué belleza!- balbuceé al observar los abultados pezones que ese primor tenía decorando sus senos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como un loco, seguí fotografiando su cuerpo mientras mi víctima, ajena a lo que sentía el padre de su amiga, dormía profundamente. Cada vez más alterado y con un terrible dolor en mis huevos, decidí levantarme e ir al baño. Una vez encerrado allí, saqué mi móvil y recuperando las fotos me masturbé, soñando que ese cuerpo era mío. Desgraciadamente al eyacular, el recuerdo de mi perversión me golpeó en la cara y desesperado por mi ausencia de moral, me prometí que esa iba a ser la única vez que liberara mis bajos instintos usando a esa indefensa criatura.  Disimulando nuevamente, tiré de la cadena y salí al compartimento. Al volver, María se había despertado y sin reparar en que estaba medio desnuda, me preguntó dónde había ido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cortado y humillado, le contesté que al baño tras lo cual mirando hacía el suelo, le pedí que se tapara. En contra de la lógica, se rio al darse cuenta de su postura y mientras se abrochaba, me tranquilizó diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te he enseñado nada que no hayas visto o ¿no te acuerdas del retrato que tienes en tu despacho de nosotras?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tardé en comprender que se refería a una foto de ella y mi hija en la que jugaban desnudas en la playa pero “CON SIETE AÑOS”. Al defenderme diciéndola que esa foto tenía mucho tiempo y que en ella, eran unas bebés, María me contestó en son de guasa:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si quieres en este viaje, ¡la actualizamos!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su broma me terminó de abochornar porque aunque ella no lo supiera, en mi móvil ya tenía más de dos docenas de actualizaciones y tratando de desviar la conversación, miré mi reloj y dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Son las nueve. ¿Te apetece cenar?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Poniendo cara de agradecimiento, aceptó pero me pidió que la esperara en el restaurant porque quería cambiarse. Al preguntarle porque no iba así, me respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No me has dicho que vestida con este traje parezco todavía más joven?- y dotando de picardía a su voz, prosiguió: -¡No quiero que piensen que te gustan las menores de edad!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reconozco que debió enfadarme su descaro pero no fue así y pensando que al menos el revisor sabía que no era mi hija, creí prudente su decisión y despidiéndome de ella, salí del compartimento. Ya en el pasillo, me volvieron a asaltar las dudas y pensando que tendría que convivir con ese bombón durante treinta días, decidí que tendría que mantener una prudente distancia para no hacer ninguna tontería. Al llegar al vagón restaurant,  me senté en una mesa y pedí una cerveza. El camarero no tardó en llegar con ella y tras ponerla en la mesa, me preguntó si iba a cenar solo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, estoy esperando. Somos dos-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;"><br />
Acababa de decirlo cuando María hizo su aparición. Casi se me cae al vaso al contemplarla, vestida con un sugerente vestido blanco y elevada sobre unos tacones de doce centímetros, la muchacha estaba impresionante. Sus movimientos, mientras se acercaba a mí, eran los de una pantera al acecho. Bebiendo un sorbo, traté de calmarme porque por primera vez temí que su víctima fuera yo. Al llegar a mi lado, me levanté, momento que ella aprovechó para darme un beso en la mejilla mientras preguntaba:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Sigo pareciéndote una cría?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No pude ni contestarle al estar recreándome la mirada con el cuerpo que escondía esa especie de calcetín llamado vestido. De lycra y totalmente pegado, resaltaba la sensualidad de sus curvas, dotando a esa muchacha de un más que evidente atractivo. María, que se había percatado de mi sorpresa, sonrió satisfecha mientras ordenaba una botella de vino. Os juro que hasta ese detalle me escandalizó porque aunque era mayor de edad y legalmente estaba permitido, no me lo esperaba pues mi hija rara vez bebía alcohol. Asumiendo que era un viejo carca y al escuchar que el tinto que había elegido era una mierda, rectifiqué al camarero y pedí uno mejor.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gracias, me daba corte ese porque es muy caro- dulcemente me soltó mientras adoptaba una postura sumisa que nada tenía que ver con su carácter.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dando por sentado que era un papel y que esa niña-mujer estaba actuando, me quedé observándola mientras volvía el empleado. “Realmente es preciosa” pensé fijándome en el sutil erotismo que manaba de sus poros. Con lentos movimientos e inofensivas miradas, María conseguía que cualquier hombre se volcara en servirla y con disgusto comprendí que yo mismo estaba cayendo bajo su embrujo. Al llegar el vino, cogió su copa y alzándola, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Brindemos por nosotros y nuestro verano!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese inocuo brindis escondía un sentido que no supe captar y brindé con ella. Al hacerlo, mi copa estalló poniéndome perdida la camisa.  Mi acompañante se rio al ver mi cara y cogiendo su servilleta, se puso a limpiarme mientras sus manos palpaban más de lo necesario. Confuso por el manoseo al que me estaba sometiendo, pensé que era mi mente calenturienta la que me hacía ver lo que no existía, sin observar que se mordía los labios mientras recorría mi pecho. Tratando de evitar que esas “ingenuas” caricias terminaran excitándome y ella se diera cuenta, le quité sus manos diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te preocupes por la mancha-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella protestó un poco pero, como el camarero me había traído otra copa, no insistió pero entonces descubrí un brillo en sus ojos que minutos antes no estaba. Confieso que aunque intenté creer que se debía al vino, al haber dado un solo sorbo, comprendí que había algo más pero, temiendo que de enterarme no me gustara, me callé y aprovechando que traían nuestra cena, me puse a comer. El resto de la velada transcurrió con tranquilidad, resultando incluso divertida porque nos pasamos recordando diversas anécdotas que nos habían ocurrido durante tantos años. Ya en el postre, le pregunté por su padre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jodido- contestó –No se ha repuesto desde que le despidieron. Se ha dejado vencer, en vez de levantar la cabeza y luchar-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No es fácil hacerlo. La crisis es durísima y más aún para los mayores de cuarenta- respondí defendiendo a su progenitor.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/489/14609778/14609778_049_7e78.jpg" width="460" height="690" />La muchacha asintió al escucharme pero tras pensárselo durante unos segundos insistió en su ataque diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Podría hacer algo más, fíjate en ti. Sin una pareja que te apoye, no solo has salido adelante sino que eres un hombre optimista al que todo le sonríe. Para mí siempre has sido mi ejemplo, desde niña he admirado  tu fuerza. Te parecerá ridículo pero no tengo  novio porque cada vez que conozco a un chico lo comparo contigo y comprendo que no te llega ni a la horma de los zapatos-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No digas tonterías!- exclamé incomodo por sus piropos –Reconozco que desde el punto de vista económico me ha ido bien pero ¡Fíjate!: Tu padre tiene una esposa que le quiere y en cambio yo duermo solo sin que nadie se preocupe por mí-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No es cierto que nadie se preocupe por ti. Nos tienes a Isabel…- creyendo que era el momento de revelar sus planes y cogiendo mi mano entre las suyas, me soltó:- … y a mí. Te queremos muchísimo y por eso hablamos entre nosotras y hemos decidido que necesitas una mujer-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su afirmación me indignó. ¿Quién coño se creían esas dos crías para planear a mis espaldas sobre mi vida privada? Cabreado, pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;"><br />
-Ya que sois tan listas, ¿Habéis elegido una candidata perfecta?-</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si- respondió mirándome con dulzura.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Esto es el colmo!- repelé fuera de mí pero, calmándome a duras penas, le pregunté: -¿Y cuándo tenéis pensado presentármela?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya la conoces- contestó mirando la mesa- ¡La tienes enfrente!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El impacto de su confesión en mi mente fue tremendo. Analizando el último mes, recordé la preocupación de mi hija por dejarme solo, su insistencia en que me llevara a su amiga de vacaciones e incluso el modo tan sutil con el que me había reiterado que María había crecido y que ya era una mujer. Tras quedarme mudo durante un minuto, la miré diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Estáis completamente locas!. ¡Mañana te saco un billete y vuelves a Madrid!- </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una tranquilidad y una determinación que me dejó helado, respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No pienso irme. Vas a tener que soportarme durante todo el mes si no quieres que Isabel deje la universidad y vuelva a España-  en ese momento sacó un sobre de su bolso y mientras se levantaba y me dejaba solo, exigió que lo leyera.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Alucinado la vi marcharse rumbo a nuestro compartimento. Esperé que hubiese desaparecido para leerlo. Al abrirlo descubrí que era una breve carta manuscrita de mi niña:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Papá:</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Siento la encerrona pero después de darle muchas vueltas he comprendido que María tiene razón. Necesitas una mujer y que mejor que alguien que sé que te adora y se desvive por ti. Ella te ama y por eso te pido que le des una oportunidad. Comprendo que estés enfadado pero te aviso que como hija no puedo dejarte solo y si te niegas, lo tendría que aceptar pero entonces me obligarías a dejar mis estudios y a volver a tu lado.</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Tu hija que te quiere</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Isabel</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estrujé ese papel al terminar y hecho una furia pedí al camarero que me trajera un whisky. Lo irracional y ridículo del planteamiento no aminoraba el hecho de que ese par de arpías me estaban chantajeando y por eso mientras apuraba mi copa y pedía otra, decidí que cedería y dejaría que María se quedara todo el mes porque así comprendería que era absurda su pretensión de ser mi pareja. Cuanto más lo pensaba, más claro tenía que era grotesco suponer que podría enamorarme de ella. Obviando nuestras edades, había demasiados factores para hacerlo irrealizable: la sociedad, nuestros amigos, sus padres y en primer lugar ella misma. Aun sabiendo que me mantenía en forma, con el paso del tiempo, sería un anciano mientras María seguiría siendo una mujer joven. Con suficiente alcohol en mi cuerpo, pagué la cuenta y me dirigí a su encuentro con el convencimiento de no caer en su trampa y hacerla ver durante ese mes que su supuesto enamoramiento era algo pasajero.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">María me esperaba, vestida con un sugerente camisón casi transparente, sentada en el asiento. Al verla tuve que hacer un esfuerzo para retirar mi mirada del precioso cuerpo que se adivinaba tras esa tela y con tono serio, dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te quedas pero no creas que voy a participar en vuestra locura-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha al oírme dio un salto y abrazándose a mí, me agradeció que la dejara quedarse. Sentí que me trasportaba a otra dimensión al notar la presión de sus pezones erectos sobre mi pecho y más excitado de lo que me gustaría reconocer, la retiré suavemente mientras su fragancia juvenil quedaba impregnada en mis papilas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ahora vete dormir,  ¡Mañana hablamos!- exigí al ver que se quedaba de pie en mitad del compartimento.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi amor, te juro que no te arrepentirás- contestó sensualmente mientras se subía a su litera y me dejaba disfrutar de su culo apenas tapado por un escueto tanga.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me enfadó el modo en que se dirigió a mí pero como era una guerra a medio plazo, comprendí que si hacía caso a cada pequeña escaramuza que me plantease, iba a caer derrotado. Por eso, tampoco respondí a su provocación cuando medio desnuda y mordiéndose eróticamente los labios me dio las buenas noches. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¿A qué juega esta niña?” me pregunté mientras me metía en el baño a cambiarme, “¿No se da cuenta que puedo ser su padre?”</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os tengo que decir que por mucho que me cueste reconocerlo, la labor de zapa que había emprendido iba dando resultados, de forma que al volver a mi litera e intentar dormir, me costó mucho hacerlo. Continuamente volvían a mi mente imágenes de María desnuda ofreciéndome su cuerpo, escenas donde ella me pedía que la hiciera mujer mientras sus manos me acariciaban. Para colmo de males, oír su respiración a un solo metro de mí y saber que si subía esa distancia, me recibiría con los brazos abiertos tampoco ayudó a calmarme. Debían ser mas de las tres, cuando al final el cansancio consiguió someterme y me quedé dormido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;"><br />
Aun así, toda la noche me la pasé en un duerme vela con continuos sueños donde le separaba las piernas y hundía mi cara en ese primor de coño del que había disfrutado mirando. Me imaginé sacando la lengua y lamiéndole los labios mientras ella gritaba mi nombre pero desgraciadamente cada vez que cogía mi pene e iba a penetrarla, mi sueño se convertía en pesadilla al saber que era una aberración dicha fantasía.  Todos mis prejuicios me golpeaban de improviso, en algunas ocasiones era su madre o su padre los que nos descubrían en la cama pero el que me resultó más perverso fue cuando soñé que era mi hija la que abría la puerta y en lugar de enfadarse, sonreía y me dejaba solo para que culminara lo que había empezado.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡No puede estar de acuerdo!” maldije al despertarme de improviso con el recuerdo de su sonrisa, torturando mi cerebro y acomodando la almohada, decidí que al día siguiente la llamaría y aclararía las cosas. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuevamente el sopor me invadió y me hundí en un profundo dormitar del que solo salí cuando noté que María bajaba de su litera y se acomodaba a mi lado. Aterrorizado sentí que ponía su cabeza en mi pecho y me abrazaba. Esperando su siguiente paso, respiré tranquilo al percatarme que se había quedado dormida. Increíblemente la sensación de volver después de tantos años a tener una mujer entre mis brazos me encantó y por eso evité moverme para que no notara que me había enterado. El calor de su cuerpo contra el mío era algo tan maravilloso que provocó una grieta en mi decisión de permanecer soltero y cerrando los ojos, comprendí que ambas tenían razón: </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Necesitaba una mujer!.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/489/14609778/14609778_051_c295.jpg" width="460" height="690" />Aproveché ese momento para analizar las distintas mujeres que conocía y tratar de encontrar alguna con la que pudiera sentirme a gusto y pasar con ella el resto de mi vida. Desgraciadamente no hallé esa candidata idílica entre mis conocidas por lo que tuve que conformarme con decirme a mí mismo que debía de buscarla fuera. Justo en el instante que había resuelto explorar el mercado, María se movió y viendo que iba a caerse, la retuve posando mi mano en su culo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡No puede ser!” exclamé mentalmente al sentir la suavidad de su piel sobre mis yemas y retirando mi palma de su trasero, me quedé impresionado de la tremenda erección que su contacto me había producido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ajena a mi embarazo, la mejor amiga de mi hija seguía frita mientras mi pene me pedía que volviera a acariciarla.  Totalmente horrorizado de que se despertara y viera el bulto evidente bajo mi pijama, me quedé inmóvil. Las horas siguientes se convirtieron en una tortura porque a mi vergüenza se unió un tremendo dolor de huevos, producto de tanto tiempo sobre excitado. Afortunadamente cuando a las ocho se despertó ya mi polla había vuelto a su tamaño normal. Al notar que se movía me hice el dormido porque así no tendría que explicar el porqué no la había echado cuando me enteré de su incursión hasta mi cama.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">María se creyó que seguía dormido y deslizándose sin hacer ruido, se bajó de la litera. Una vez en mitad del compartimento, me dio la espalda y se puso a desnudar. Desde mi almohada vi cómo se deshacía de su camisón y se quedaba en pelotas, dejándome disfrutar de su trasero desnudo mientras buscaba que ponerse. Os confieso que intenté evitar seguir mirando pero fui incapaz y entre abriendo mis ojos, me puse a observar con deseo su pandero. Duro y con una forma de corazón que me dejó alelado, sus dos nalgas eran impresionantes pero la gota que colmó el vaso de mi excitación fue que al agacharse, me dejara vislumbrar un cerrado y rosado ojete que entonces me pareció un sueño inalcanzable. Una vez se había terminado de vestir, abrió sigilosamente la puerta y salió del compartimento.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sé que fue inmoral pero nada más irse, cogí mi pene entre mis manos y rememorando la visión que involuntariamente me había obsequiado, me masturbé sin importarme que fuera ella. Cerrando los ojos, la vi arrodillada a mis pies y abriendo sus labios, introdujo mi falo en su boca mientras me decía lo mucho que me quería. Aun sabiendo que no era real, sentí sus besos sobre mi glande y la suave presión de su garganta al mamarme de forma que mi pene no tardó en estallar dejando una húmeda mancha sobre la sábana como recordatorio de mi depravación. Asustado de haber dejado una prueba tan evidente, fui al baño y cogiendo una toalla me puse a secarla, con la suerte que acababa de terminar cuando escuché que volvía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esperando que al entrar no notara nada extraño, me metí en la cama y nuevamente me hice el dormido. Con los ojos cerrados, oí el ruido de la puerta y a María entrando. Lo que no me esperaba es que después de dejar algo sobre la mesa, se acercara hasta mí y depositando un beso en mis labios, me diera los buenos días.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué coño haces!- exclamé escandalizado de esa dulce caricia cuando minutos antes me había dejado llevar por la lujuria con su autora como protagonista.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo que le prometí a Isabel: ¡Cuidarte! &#8211; respondió con ternura – Pero si me preguntas de dónde vengo, he ido a por tu desayuno-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su respuesta me desarmó y más cuando se sentó a mirarme mientras me tomaba el café. La expresión de su cara era dulce pero provista de un erotismo que no me pasó inadvertido e incómodo por muchos motivos, le pregunté qué estaba haciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Darme cuenta que soy feliz al no tener que esconderme más. Te quiero y deseo ser solo tuya- dijo con determinación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pálido por tamaña confesión me costó tragar el sorbo de café que tenía en la boca y comprendiendo que de nada servía retrasar nuestra charla, me senté a su lado y le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-María, yo también te quiero pero mi amor por ti es diferente. No creo que puedas ser feliz con un hombre de mi edad-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Contrariamente a lo que había pensado, mi respuesta le satisfizo y abrazándose a mí, me susurró al oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Por ahora!, me conformo con que me quieras- y viendo que el tren había entrado en la estación, se levantó a recoger nuestras cosas mientras yo permanecía confuso en el asiento. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Absolutamente perplejo por su reacción, me quedé paralizado al darme cuenta que esa cría no iba a cejar en su empeño, de forma que tuvo que ser ella, la que viendo que todo el mundo se bajaba, me azuzara a darme prisa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Nuestro primer día.</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Debido a que teníamos que esperar a que nos liberaran mi coche, decidí meter nuestro equipaje en las consignas y así estar más libres para dar una vuelta por la estación. Ahora sé que fue una mala idea porque al no tener que llevar nada cargando, la muchacha me cogió de la mano y con ella bien agarrada, se puso a deambular por las tiendas. Siempre había odiado hacerlo pero no me expliquéis porqué me pareció agradable en su compañía hasta que se paró enfrente de una tienda de lencería. Tras unos minutos mirando el escaparate, me llevó a su interior y poniendo un coqueto picardías en mis manos, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te gustaría que lo llevara puesto en nuestra primera noche?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ni me digné a responderla. Dejando caer la prenda al suelo, hui de su lado mientras escuchaba la carcajada de ella retumbando en mis oídos. Enfadado busqué el abrigo de un bar y sentándome en una de sus mesas, pedí una tila que ayudara a calmarme. Aprovechando que estaba solo, cogí mi móvil e intenté llamar a mi hija. Tras varios intentos frustrados, le escribí un SMS, diciéndola que necesitaba hablar con ella. No debía de llevar medio minuto enviado cuando recibí su contestación:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“YA HE HABLADO CON MARÍA. TE REITERO QUE LE DES UNA OPORTUNIDAD. ELLA PUEDE HACERTE FELIZ”</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La confirmación de que estaba al tanto y que su carta no era una falsificación, me dejó abrumado y temblando como un niño, deseé encontrarme a miles de kilómetros de las dos.  Sabiendo que Isabel era la persona que mejor me conocía y que su insistencia se debía deber a que sabía que me encontraba solo, no fue óbice para que hirviéndome la sangre maldijera los planes que habían elaborado a mis espaldas. Para terminarla de joder, mi supuesta novia llegó con una bolsa de la tienda donde la había dejado bajo el brazo y al verme, se abrazó a mí diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres malo. Me has dejado sola decidiendo pero te prometo que te va a enloquecer el que al final he comprado-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por mí, ¡Cómo si es un burka!. ¡No pienso acostarme contigo!- contesté a voz en grito sin darme cuenta que teníamos público.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Colorada porque toda la gente nos miraba, respondió con firmeza en mi oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Eso lo veremos! Eres mío aunque todavía no lo aceptes- tras lo cual se hundió en un mutismo del que no salió hasta llegar a mi casa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que se mantuviera en silencio mientras recogíamos el coche y durante el trayecto hasta el chalet, me dio tiempo de pensar. Mi hija tenía parcialmente la razón: Estaba tremendamente solo y no me había dado cuenta porque ella rellenaba ese vacío afectivo. En lo que estaba errada era que María fuera la mejor de las opciones. Mi verdadero problema era que si no quería que Isabel echara su vida por la borda y dejara sus estudios debía de soportar durante un mes ese acoso para que, vencido el plazo, fuera libre de hallar una candidata acorde con mi edad.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al llegar a mi casa, su amiga seguía enfurruñada y por eso, sin hacerle el mínimo caso, aparqué y saqué nuestro equipaje. Una vez dentro, llevé la maleta de María a su habitación y volví al hall, a por la mía. Fue entonces cuando la vi tirada al borde de las escaleras. Asustado por si se había hecho daño, le pregunté qué había ocurrido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me he torcido el tobillo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creyendo su afirmación, la cogí en brazos y la llevé hasta el salón. La cría al sentir que la izaba, apoyó su cara en mi pecho y con una sonrisa en los labios, dejó que la depositara suavemente sobre un sillón. Acababa de dejarla, cuando escuché que me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Siempre había soñado que me metieras en brazos en “nuestra” casa-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Consciente de haber sido objeto de su burla, me encaré con ella, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-María, me parece increíble que hayas simulado un accidente para conseguir tu fantasía. ¡Deja de comportarte como una zorra manipuladora! ¡No pienso ser tu juguete por mucho que te empeñes!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La chavala, que había soportado mi bronca sin inmutarse, esperó a que terminara de desahogarme para con un tono tierno y afectuoso decirme:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amor mío,  me puedes llamar terca y manipuladora pero nunca zorra. Desde que soy mujer, y aunque he tenido deseos y no me han faltado oportunidades, he sabido que debía reservarme para ti. Quiero que tú seas mi primer y último amante-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desarmado por el tono y el profundo significado de su respuesta, no supe que responder y dejándola sola, salí de la casa en busca de una tranquilidad y una paz que dentro con ella me resultaba imposible.  Me parecía inconcebible que esa monada, que me estaba acosando, nunca hubiera estado con un muchacho y que para más inri, me lo hubiese confesado con esa naturalidad. Consciente que tenía que cambiar de actitud porque no aceptaba mi rechazo, busqué otras soluciones. Por mi mente pasaron muchas, desde cogerla de los pelos y llevarla al aeropuerto, a violarla salvajemente y así se diera cuenta que yo no era ese “Don Juan” con el que soñaba. Conociéndome supe que no podría asumir el riesgo de la primera y que mi hija volviera pero menos podría llevar a cabo la segunda por ser una  burrada. Por eso cuando ya llevaba más de una hora paseando sin rumbo, decidí que lo que sí podría hacer era comportarme como un cerdo y que fuera ella la que saliera huyendo con las orejas gachas. Con mi ánimo repuesto y contento al tener al menos un plan, retorné a mi chalet.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada más entrar me encontré a María cocinando y poniendo en práctica la estrategia que había diseñado, metí mi mano bajo su falda y le toqué el culo.  Reconozco que ambos nos quedamos sorprendidos, ella por ser objeto de una caricia no pedida aunque sí deseada y yo al encontrarme que bajo esa  tela no llevaba ropa interior. Como había cruzado una línea sin retorno, seguí manoseando su trasero mientras le preguntaba con el tono más lascivo que pude dotar a mi voz:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Es que nunca llevas bragas o solo lo haces para ponerme bruto?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Lo segundo!- contestó sin darse la vuelta y frotando sus nalgas contra mi entrepierna – y por lo que siento, ¡Lo he conseguido!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo malo es que esa arpía tenía toda la razón, al sentir primero la suavidad de su trasero sobre mi mano y luego la dureza de sus cachetes contra mi pene, este se irguió bajo mi pantalón, descubriendo de antemano mi excitación. Cómo si me hubiese apaleado, salí humillado de la cocina mientras su risa confirmaba mi derrota.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Será puta” pensé excitado y hundido, con el recuerdo de su voz retumbando en mi oídos y mi deseo acumulándose en las venas. De no ser porque era una cría hubiese vuelto a donde estaba y la hubiese tomado contra el fregadero pero como me sabía incapaz de hacerlo, tuve que buscar la calma poniéndome un bañador y tirándome a la piscina.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El agua helada aminoró mi calentura y ya más calmado,  me tumbé a tomar el sol. Llevaba unos pocos minutos sobre la tumbona cuando la vi salir completamente desnuda. Alucinado por su falta de pudor, me quedé observando como sus pechos se bamboleaban al caminar. Eran tal y como me había imaginado al verlos en el tren, pequeños pero duros y con unos pezones rosados que invitaban a ser mordidos. Decidido a no dejarme vencer, me la quedé mirando y le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Estás demasiado delgada para mi gusto-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mentira, ¡Era perfecta!. Su cuerpo era el de una modelo. Su cara era de por si guapa pero si a eso le sumábamos su breve cintura, su culo en forma de corazón y ese estomago plano, la muchacha era de una belleza sin igual. Contrariando mis expectativas no le molestó mi crítica y acercándose a mí, contestó con despreocupación:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eso se puede arreglar. Si te gustan gordas, me cebaré-  y sacando de su bolso una botella de bronceador, se puso  a esparcirlo por mi cuerpo, mientras me decía: -Ves como tenemos razón: Te vas a quemar, ¡Qué harías si no estuviera yo aquí para cuidarte!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/489/14609778/14609778_040_cc94.jpg" width="460" height="690" />Debía haberle contestado otra impertinencia pero las palabras quedaron atascadas en mi garganta al ver su sexo a escasos centímetros de mi cara. Sé que hubiera podido alargar mi mano y forzarla a poner su vulva en mi boca pero tratando de mantener un resto de cordura, cerré los ojos deseando que terminara de untarme de crema y así cesara esa tortura. María envalentonada por mi supuesta indiferencia, recorrió con sus manos mi pecho, mi estómago y mis piernas y no contenta con ello, al comprobar que bajo mi bañador mi pene  no era inmune a sus caricias, me pidió permiso para subirse encima de mí y así poderme esparcir con mayor facilidad el bronceador:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Haz lo que quieras!- contesté con una apatía que no sentía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tardé en comprender mi error porque poniéndose a horcajadas en la tumbona, incrustó mi pene en su sexo y haciendo como si la follaba, se empezó a masturbar. No fui capaz de detenerla, sabiendo que la tela de mi bañador impedía que culminara su acto, me quedé quieto mientras ella se frotaba con sensualidad el clítoris contra mi polla. No satisfecha con ello, se tumbó sobre mi pecho, haciéndome sentir la dureza de sus pezones contra mi piel mientras llegaban a mis oídos sus primeros gemidos. Contagiado por su lujuria, recibí sus besos y mordiscos sin moverme mientras deseaba dejar esa pose y follármela ahí mismo. Os confieso que casi estuve a punto de ceder cuando pegando un grito, se corrió sobre mí pero, en ese momento, esa manipuladora me bajó de golpe la excitación diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gracias, mi amor, por haberme dejado demostrarte que no soy una niña. Esta noche seré tuya, ¡Lo quieras o no!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras lo cual, me dejó solo con mi extensión apuntando al cielo y mi cerebro en plena lucha. Mientras mi cuerpo me pedía que me levantase y corriera a su lado, mi mente lloraba por lo cerca que había estado mi claudicación. Cómo si poseyese telepatía y fuera conocedora de la guerra en la que estaba inmerso, María incrementó mi desasosiego con un SMS que decía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-LA COMIDA ESTA LISTA PERO SI PREFIERES TE PUEDO DAR CONEJO- y por si no estuviera claro a qué se refería, unió al mensaje un video donde ella se masturbaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hecho un energúmeno, entré en la casa y me encontré a la muchacha perfectamente vestida, sentada a la mesa. Como un torrente, mis palabras se agolparon en mi garganta y de corrido le dije que me parecía una vergüenza que me mandara un archivo de esas características. María soportó la reprimenda con tranquilidad y viendo que había acabado, me dijo sin elevar el tono de su voz:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Siéntate que se va a quedar fría- y sin darle importancia a lo sucedido, me soltó: -Te prometo no mandarte otro y si quieres, bórralo pero entonces también borra las fotos que me hiciste en el tren-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin poderme reponer a la sorpresa, me senté y me puse a comer mientras la muchacha sonreía sabiendo que si no me había vencido poco faltaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Dios! ¡Qué vergüenza!”, pensé sin poder levantar la mirada del plato al saber que ella conocía lo depravado que podía llegar a ser y qué no le importaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como un autómata fui degustando los platos sin llegarlos a saborear porque estaba tan hundido que lo único que pasaba por mi mente era terminar y así poder evitar la presencia de esa cría. María no metió sus dedos en mi herida y mientras yo me consumía en remordimientos, ella se mantuvo en silencio. Solo al terminar el postre y traerme el café, separó mi silla de la mesa y se sentó en mis rodillas, tras lo cual, apoyando su cabeza en mi pecho, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amor mío, no sufras. Ese pequeño secreto quedará entre nosotros. Fue mi culpa,  debía de haberme puesto bragas pero deseaba tanto que supieras que soy una mujer, que no me las puse. Sé que he hecho mal y que ahora te sientes sucio, pero no te preocupes, a mí me encanta que me tengas en el móvil-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El modo tan sutil con el que me confirmó que había sido manipulado, no disminuyó mi embarazo y sintiéndome un ser despreciable, le pedí perdón casi llorando. La morenita sonrió al escucharme y posando sus labios sobre los míos, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Reconozco que estoy enfadada contigo pero no por eso. Soy una estupenda cocinera y ¡No me has dicho nada de lo bien que has comido!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo absurdo y pueril de su respuesta terminó de derrotarme y cogiéndola entre mis brazos, busqué su boca con la mía. María respondió a mi pasión con más pasión y pasando su pierna sobre las mías, se sentó de frente. Mis manos no tardaron en recorrer su cuerpo y su culo mientras ella no dejaba de frotar su sexo contra mi pene. Poseído por un desenfreno atroz, desgarré su vestido dejando al desnudo su dorso y por vez primera, hundí mi rostro como tanto había deseado entre sus pechos. La cría gimió al sentir mi lengua recorriendo sus pezones y cogiendo uno entre sus dedos, me pidió que lo mordiera:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Siempre he deseado saber que se siente!- gritó al notar el suave mordisco y quitándomelo de la boca, puso el otro para que repitiera la operación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedeciendo a la que ya era mi dueña, metí la aureola en mi boca y mientras mamaba de ese precioso pecho, pellizqué el otro con fuerza. Lo novedoso de las sensaciones que su cuerpo estaba experimentando le hizo aullar de placer mientras su trasero se rozaba contra mi verga sin parar. Al oír que se corría, me volví loco y depositándola sobre la mesa, me bajé el pantalón y me dispuse a penetrarla pero entonces ella, cerrando sus piernas, soltó una carcajada y bajándose, huyó del comedor mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi amor, necesito que mi primera vez sea romántica y ahora es imposible porque estás muy caliente. Te prometo que esta noche: ¡Te dejaré seco!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Esa noche y su primera vez.</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como perro sin dueño, me pasé toda la tarde. Deambulando por la casa y una vez había desechado mis antiguas renuencias a hacerla mía, ahora no podía aguantar la espera. Mi mente anhelaba sentir su piel y besar sus labios mientras mis hormonas me exigían sumergirme entre sus piernas. María había desaparecido sin despedirse, de modo, que con el paso de las horas, el temor a haber sido objeto de una burla y que todo fuera una pantomima fue creciendo y por eso cuando a las nueve, seguía sin dar señales de vida, supuse que no vendría porque de seguro estaba alternando con alguien más joven mientras se descojonaban de mí.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Cómo pude ser tan incauto!” maldije poniéndome un whisky, “¡Cómo me dejé liar de esa forma!”, me repetí mientras daba cuenta de la botella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba al borde de la desesperación cuando la oí llegar en mi coche. Ni siquiera me había dado cuenta que se lo había llevado y sin poderlo evitar, fui a abrir la puerta. La muchacha llegaba cargada con bolsas de comida y con un peinado nuevo que le hacía parecer mayor. Al ver los esfuerzos que hacía, la intenté ayudar con las bolsas pero ella se negó y encima, con un meloso reproche, me reclamó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No crees que tu mujercita se merece un beso al llegar a casa?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me lo tuvo que decir dos veces y levantándola en vilo, forcé su boca con mi lengua. La necesidad imperiosa que sentíamos hizo el resto, dejándonos llevar por la pasión, nos besamos mientras nuestros cuerpos empezaban a moverse completamente pegados.  Muerta de risa, María pasó su mano por mi entrepierna y poniendo cara de puta, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dentro de diez años, ¿Seguirás recibiéndome así?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Por supuesto!- declaré cogiendo uno de sus pechos en mi boca- y si no puedo, siempre me quedará el viagra-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al sentir mi lengua juguetear con su aureola, presionó mi cabeza con sus manos mientras me susurraba:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Me tienes bruta!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su completa entrega me dio alas y creyendo que había llegado la hora de hacerla mía, me arrodillé a sus pies y separándole las piernas, hundí mi cara en su sexo. Su aroma y su sabor recorrieron mis papilas mientras ella no paraba de reír histérica al experimentar la caricia de mi boca en el interior de sus muslos. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Para!- me pidió al sentir que mis dedos separaban sus labios y mi lengua lamía su botón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero ya era tarde, incapaz de retenerme, cogí entre mis dientes su clítoris y sin darle tregua alguna, me puse a mordisquearlo buscando sacar el néctar que ese coño escondía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué gusto!- gimió como una loca al sentir que su sueño se cumplía antes de tiempo y apoyándose contra la mesa, me rogó que continuara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;">Sin darle tiempo a arrepentirse separé sus rodillas y quedé embelesado al disfrutar de la belleza de su coño. Desnudo, sin un pelo que estorbara mi visión, era un manjar demasiado apetitoso para comerlo con rapidez y por eso cogiéndola entre mis brazos, la llevé hasta la cama. Suavemente la deposité entre las sabanas y sin dejarla de mirar, me desnudé deseando que ella al ver mi cuerpo de hombre maduro no se arrepintiera de lo que íbamos a hacer. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Afortunadamente, María al comprobar mi erección, se quitó la camiseta negra que no me había dado tiempo a retirar y con cara de deseo me llamó a su lado. Ni que decir tiene que corrí a sus brazos. Nada más tumbarme a su lado, me cubrió de besos mientras su cuerpo temblaba cada vez que mis manos la acariciaban:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hazme tuya- me rogó al sentir mi aliento junto a uno de sus pezones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Excitado brutalmente, tuve que retener mis ansias de penetrarla cuando vi que su aureola se endurecía con solo mirarla. Debí de actuar más lentamente  pero cayendo en la tentación, metí esa belleza en mi boca y bebí de esos pechos juveniles mientras su dueña no paraba de pedirme que la hiciera mujer. Sus ruegos se convirtieron en órdenes al  cambiar de objetivo y concentrarme en el tesoro que escondía su entrepierna. Con las piernas abiertas y sus manos pellizcando sus pechos, María chilló al notar la tortura de mi lengua recorriendo los pliegues de su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Dios, ¡Qué belleza!” exclamé mentalmente al ver esa tela casi transparente que confirmaba su virginidad, temblando en la mitad de su vulva.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Temiendo hacerla daño, tanteé con una yema su resistencia cuando de improviso la dulce y tierna amante se transmutó en una hembra ansiosa que dominada por la lujuria, cogió mi pene entre sus manos e intentó forzarme a desvirgarla. Negándome a cumplir sus deseos, seguí devorando su coño con tranquilidad disfrutando de cada lametazo como si fuera el último.  Mi parsimonia asoló sus defensas y cayendo hacia atrás, se retorció dando gritos mientras del interior de su sexo brotaba un ardiente geiser que empapó las sábanas. La cantidad de flujo que emergió entre sus piernas fue tan brutal que aunque intenté absorberlo, no di abasto a recogerlo y usando mi lengua, prolongué su éxtasis, uniendo su primer orgasmo con el siguiente.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Azotando su cuerpo contra el colchón una y otra vez, María se corrió tan brutalmente que agotada por el esfuerzo cayó en un estado de somnolencia del que tardó en salir. Mientras lo hacía, me la quedé mirando absorto en su belleza. Su juventud quedaba realzada por la sonrisa que lucía su rostro, producto del placer que había sentido y por eso un poco cohibido, esperé que se recuperara.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://s019.radikal.ru/i606/1210/b8/7e06673a1599.jpg"> </a></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/489/14609778/14609778_029_c76f.jpg" width="460" height="690" />Al despertar, María me miró con dulzura y poniendo un puchero, me reclamó que todavía no la hubiera hecho mía diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Necesito que me tomes como tu mujer. Quiero sentir tu hombría dentro de mí y así sepas que eres mío-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os confieso que estaba asustado y por eso, tuvo que ser la propia muchacha la que poniéndose sobre mí, llevara la punta de mi glande hasta su sexo. La suavidad con la que se colocó para que la desvirgara y su cara de deseo mientras lo hacía, acabó con mis dudas de un plumazo. Sabiendo que esa postura iba a hacer más doloroso el trance, la cambié de posición y tumbándola sobre su espalda, le separé las rodillas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Seguro que es lo que quieres?- pregunté posando la cabeza de mi miembro en su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Sí!, Raúl, !Hazlo ya!- imploró mientras sus caderas intentaban que mi pene se introdujera en su interior.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;">Convencido de que no podía dejar pasar la oportunidad, presioné contra ese último obstáculo y de un solo golpe, lo rompí mientras la cría pegaba un grito al sentir su intimidad desflorada. En ese momento, me quedé quieto esperando a que su dolor se amortiguara pero María me rogó chillando que terminara de introducir mi falo en su interior. Centímetro a centímetro lo vi desaparecer mientras la mejor amiga de mi hija me miraba con una expresión de satisfacción en su cara. Al sentir mi glande chocando contra la pared de su vagina, la cría se mordió los labios con una mezcla de sufrimiento y deseo sin saber que era lo que venía a continuación. Su falta de experiencia me hizo ir con cuidado y dotando a mi cuerpo de un lento vaivén, fui sacando y metiendo mi pene de ese estrecho conducto mientras ella empezaba a gemir de placer. El sonido que brotaba de su garganta me confirmó que estaba gozando y por eso fui incrementando poco a poco la velocidad de mis maniobras.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Me encanta!- chilló alborozada al sentir como mi extensión rellenaba su interior</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su entrega se tornó en total al asir sus pechos con mis manos. La sensación de ser penetrada mientras mis dedos se apoderaban de sus senos y los usaban como agarre para incrementar la velocidad de mis movimientos fue excesivo para la cría y berreando de placer, gritó a los cuatro vientos su orgasmo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Me corro!- la oí chillar mientras su sexo se encharcaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Contagiado de su lujuria, llevé mi ritmo al infinito y mientras por mis piernas se deslizaba su flujo, seguí  martilleando su interior con la música de sus gemidos resonando en las cuatro paredes de mi dormitorio. Comprendí que no iba a durar mucho más si seguía a tal ritmo y por eso ralenticé mi asalto. María al notar que había bajado la intensidad, protestó y con voz dura, me exigió que siguiera más rápido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cariño- dije a modo de disculpa- si sigo así, me voy a correr-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Es lo que quiero- gritó dotando a sus caderas de un movimiento atroz –Quiero sentir que me inundas con tu semen-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su determinación me obligó a satisfacerla y elevando el compás de mis penetraciones, usé mi miembro como un martillo con el que golpe a golpe derribé las bases que la retenían en la realidad hasta que como poseída por un ser diabólico, vi como su cuerpo se retorcía de placer mientras me rogaba que me corriera. Ese enésimo orgasmo fue el banderazo de salida del mío propio y pegando un aullido, mi miembro explotó en su interior, regando con mi semen las paredes de su vagina. María al notar los blancos proyectiles chocando contra su interior se unió a mí y pegando un postrer chillido, cayó rendida sobre las sábanas.  </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotado por tamaño esfuerzo, me tumbé a su lado y acaricié su pelo, mientras mi mente se compadecía de mí al saberme su esclavo. Mi niña-mujer, la bruja que me había seducido en menos de dos días y que había convertido un cariño casi filial en una necesidad imperiosa debió de comprender que pasaba por mi cerebro, nadas más abrir los ojos porque poniendo una tierna mirada, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No esperes que me conforme con esto. Ya que sabes que eres mío, no pienso dejarte escapar. Ni se te ocurra mirar a otra mujer, tus ojos al igual que el resto de tu cuerpo son de mi absoluta propiedad. Si algún día te pillo con una zorra, la mato a ella primero y luego a ti-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Supe que era verdad porque mientras se imaginaba mi traición, su cara se fue endureciendo hasta adoptar una expresión tan siniestra que me hizo dudar que ese chavala no fuera una perturbada. Os juro que todos los vellos de mi cuerpo se erizaron al verla fuera de sí y tengo que reconocer que estuve a punto de huir pero en ese momento, la dulzura que me había seducido volvió a su rostro y cogiendo mi asustado pene entre sus manos, me susurró al oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esta tarde, he comprado comida suficiente para que no tengamos que salir de la casa  hasta que en mi vientre crezca tu hijo, mi hijo, el hermano de Isabel-</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aterrorizado, comprendí que no le bastaba con esclavizarme, en su siniestro cerebro había planeado que no sería completamente suyo mientras no me diera un retoño con el que sometiera también a su querida amiga.</span><br />
<span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br />
</span><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/489/14609778/14609778_059_4e2a.jpg" width="615" height="410" /></p>
</div>
<div style="clear: both;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10pt;"> </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.0pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"> </span></div>
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		<title>&#8220;El destino y mi viejo completan mi harén&#8221; LIBRO PARA DESCARGAR (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Sat, 02 May 2026 10:27:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sinopsis. Tercer y ultimo libro de la trilogía SIERVAS DE LA LUJURIA. La mala salud del pastor obliga a nuestro protagonista a ir asumiendo sus funciones mientras intenta lidiar con la desaforada sexualidad de sus tres mujeres. Sabiendo que entre esas obligaciones estaría el consolar y satisfacer a las dos esposas del anciano cuando fallezca, Jaime va intimando con ellas pensando que era algo lejano en el tiempo. El agravamiento de la enfermedad de anciano mientras se empapa del día a día de la secta le hace ver que no tardará en tener que sumar otras dos mujeres a su [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.amazon.es/dp/B08RHLSSMF"><img decoding="async" width="1024" height="273" src="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2020/12/el-destino-y-mi-viejo1-1024x273.jpg" alt="" class="wp-image-24203" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2020/12/el-destino-y-mi-viejo1-1024x273.jpg 1024w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2020/12/el-destino-y-mi-viejo1-300x80.jpg 300w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2020/12/el-destino-y-mi-viejo1-768x205.jpg 768w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2020/12/el-destino-y-mi-viejo1-1536x410.jpg 1536w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2020/12/el-destino-y-mi-viejo1-2048x547.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p><strong>Sinopsis.</strong></p>



<p>Tercer y ultimo libro de la trilogía SIERVAS DE LA LUJURIA. </p>



<p>La mala salud del pastor obliga a nuestro protagonista a ir asumiendo sus funciones mientras intenta lidiar con la desaforada sexualidad de sus tres mujeres. Sabiendo que entre esas obligaciones estaría el consolar y satisfacer a las dos esposas del anciano cuando fallezca, Jaime va intimando con ellas pensando que era algo lejano en el tiempo. El agravamiento de la enfermedad de anciano mientras se empapa del día a día de la secta le hace ver que no tardará en tener que sumar otras dos mujeres a su harén.</p>



<p><strong>Bajatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</strong></p>



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<iframe title="EL DESTINO Y MI VIEJO COMPLETAN MI HARÉN: SIERVAS DE LA LUJURIA VOL. III" type="text/html" width="640" height="550" frameborder="0" allowfullscreen style="max-width:100%" src="https://leer.amazon.es/kp/card?preview=inline&#038;linkCode=kpd&#038;ref_=k4w_oembed_xCyhr42W9ZfcGs&#038;asin=B08RHLSSMF&#038;tag=kpembed-20"></iframe>
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<p><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo&nbsp;el primer capítulo:</strong></p>



<h1 class="wp-block-heading"><a>Capítulo 1</a></h1>



<p>Las siguientes semanas fue un periodo de calma durante el cual me fui acostumbrando a convivir, pero sobre todo a satisfacer a tres mujeres totalmente diferentes. Y gran parte de esa tranquilidad fue gracias a Consuelo porque siguiendo el papel que le había asignado, con mano firme organizó los roles de cada una haciéndome la vida más fácil. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sara, por su parte, estaba encantada con el cambio porque conmigo podía comportarse como siempre había deseado sin que me escandalizara su carácter sumiso ni tampoco el furor uterino que la dominaba. Es más, para mí este último aspecto de su personalidad fue una bendición porque si un día estaba cansado o no me apetecía “santificar mi matrimonio” con alguna de mis mujeres, le pedía que la consolara y ella aceptaba encantada.</p>



<p>Sin lugar a duda, la más difícil de controlar fue Laura y no solo por su naturaleza manipuladora sino porque todavía le resultaba aceptar que Consuelo no actuara con ella como madre sino como su igual.</p>



<p>No fue fácil, pero al cabo de un mes, el engranaje de nuestra peculiar familia comenzaba a rodar sin estridencias.&nbsp; Reconozco que hubo problemas, broncas e incluso fuertes desavenencias, pero cuando llegaban a ser insoportables echaba mano de sus férreas creencias religiosas y todo volvía a su cauce.</p>



<p>Un ejemplo de lo que os hablo ocurrió una tarde al volver de mi diaria visita al Pastor. Supe que había pasado algo al encontrarme a Consuelo de muy mala leche.</p>



<p>«¿Qué habrá hecho Laura esta vez?», me pregunté dando por sentado que la culpable era esa rubia. Sabiendo que su madre me diría lo que había pasado, no pregunté y las saludé como tantas otras veces.</p>



<p>Tal y como había previsto, la cuarentona se quejó del comportamiento de su hija diciendo:</p>



<p>―Jaime, tienes que llamar al orden a la anormal que tienes por esposa.</p>



<p>Me hizo gracia que se refiera a Laura de ese modo porque si algo tenían las tres en común era que, tomando en cuenta la moralidad dominante, todas ellas se salían de la norma.</p>



<p>―¿Qué ha pasado?― dije sin darle importancia.</p>



<p>Como si hubiese cometido un delito castigado por la pena capital, contestó:</p>



<p>―Ha obligado a Sara a realizar sus deberes mientras ella se ha pasado todo el día leyendo una novela sin hacer nada.</p>



<p>―¿Nada más?― contesté sin poder evitar una sonrisa.</p>



<p>―¿Te parece poco?</p>



<p>Asumiendo que tenía razón y que debía llamarla al orden, le mencioné un pasaje de la biblia donde San Pablo mediando en una disputa que había habido entre los fieles de Tesalónica había determinado:</p>



<p>―Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma.</p>



<p>La mayor de mis esposas sonrió y aprovechando que estábamos a punto de comer, retiró de la mesa el plato de la joven. Al llegar Laura al comedor y ver que su madre había olvidado ponerle un sitió, directamente fue al armario donde se guardaba la vajilla. Pero entonces Consuelo la informó:</p>



<p>―Nuestro esposo ha decidido que ayunes.</p>



<p>La rubia buscó mi ayuda, pero en vez de apoyarla enuncié otro versículo del apóstol:</p>



<p>―Si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.</p>



<p>Que dudara de su fe la perturbó y con lágrimas en los ojos, me rogó que la perdonara.</p>



<p>―No soy yo quien te debe perdonar, sino tus hermanas― concluí señalando tanto a Consuelo como a Sara que permanecían de pie.</p>



<p>Aceptando mi justicia, les pidió que se sentaran ya que ella se iba a ocupar de servir la mesa. La más joven de mis esposas se quejó diciendo que esa era su función, pero Laura sonriendo a la pelirroja le pidió que por esta vez dejara que fuera ella la que lo hiciera. Su amiga de la infancia aceptó a regañadientes al comprobar que yo no me oponía. En cambio, su antigua madre no cabía de gozo al ver el castigo que su retoño se había auto impuesto para expiar su falta de diligencia. Yo personalmente dudé de la sinceridad de esa zorrita y por eso cuando tras servirnos la sopa Laura se dirigió a la cocina a preparar el segundo plato, la seguí.</p>



<p>Tal y como sospechaba, la pillé comiéndose un bocata. La rubia se quedó petrificada al ser sorprendida. Sé que esperaba una reprimenda, pero destanteándola sonreí y le pedí dulcemente que dejara todo y se fuera a limpiar el coche. Sabiendo su pecado, abrió el armario para sacar un abrigo, ya que ese día hacía un frio del carajo.</p>



<p>―No te hace falta― le dije mientras lo cerraba.</p>



<p>―Solo llevo una camiseta― protestó tratando que me apiadara de ella.</p>



<p>―Tienes razón, princesa…¡quítatela!― repliqué mientras volvía a mi asiento.</p>



<p>Mis otras dos esposas supieron que algo había pasado cuando la vieron salir en ropa interior hacia el jardín, pero ninguna dijo nada y siguieron comiendo al asumir que, mientras yo no dijera nada, lo que hubiese sucedido no era de su incumbencia.</p>



<p>―Está nevando― Sara señaló preocupada.</p>



<p>&nbsp;Mirando a través de la ventana, vi los gruesos copos cayendo y olvidando a Laura, me concentré en degustar el manjar que tan diligentemente había elaborado Consuelo. La maestría en la cocina de la mayor de mis esposas podía competir con la de cualquier chef y haciéndoselo saber, le pedí que me pusiera un poco más.</p>



<p>―Vas a engordar― musitó.</p>



<p>―Debo comer para poder cumplir con vosotras― respondí.</p>



<p>―Entonces, no digo nada― riendo replicó ya con la sopera en sus manos.</p>



<p>Mientras me servía, dejé que mis manos juguetearan con su trasero mientras alababa su comida. Desconozco que, si le alegraron más mis piropos o por el contrario mis dedos recorriendo sus duros cachetes, pero lo cierto es que demostrando una alegría genuina prometió que se esmeraría aún más en complacerme.</p>



<p>―¿Cómo piensas hacerlo?― pregunté hurgando bajo su tanga.</p>



<p>―No seas malo y termina de comer. Tu padre te está esperando.</p>



<p>Sin ceder un ápice en mis pretensiones, busqué entre sus pliegues que contestara. La morena al sentir mis yemas torturando su botón, me rogó que no siguiera tentándola. Desde el otro lado de la mesa, la pelirroja estaba disfrutando al ver el acoso y muerta de risa, intervino diciendo:</p>



<p>―Cumplir con los deseos de nuestro marido no es tentación, ¡es tu obligación! Toda buena esposa debe de saber que si no satisface a su hombre lo pone en peligro. ¡Satanás puede tentarlo!</p>



<p>A pesar de saber que Sara se lo decía en guasa, Consuelo enmudeció y bajándose las bragas, me pidió que la tomara. Despelotado, le di un dulce azote antes de pedirle que siguiera comiendo. Al no complacerla, hizo un puchero en ella y demostrando su insatisfacción, me dijo:</p>



<p>―Quien siembra, ¡recoge!</p>



<p>Atrayéndola hacia mí, besé a mi bella madura mientras le susurraba que al volver de ver a mi viejo santificaría mi matrimonio con ella. Pero entonces demostrando la buena sintonía que tenía con la pelirroja, me preguntó si podía Sara consolarla mientras esperaba mi vuelta. La sonrisa que lucía la aludida me informó que ella estaba dispuesta y por ello, accedí.</p>



<p>Acababa de terminar el postre cuando escuché que Laura entraba. Al mirarla, comprobé que venía tiritando. El color amoratado de sus labios me informó del frio que había pasado y sabiendo que se lo pensaría dos veces antes de volver a contrariarme, le pedí que se diera una ducha caliente. Para mi sorpresa se negó diciendo que antes debía limpiar los platos que habíamos usado. No queriendo alargar su sufrimiento, pedí a Consuelo que al terminar se ocupara personalmente de que se daba un baño y despidiéndome de los tres, me fui a las instalaciones de la secta a seguir recibiendo clases de su fundador, mi viejo.</p>



<p>Al llegar a la Iglesia, un chaval me asaltó pidiendo mi ayuda:</p>



<p>―Pastor, mis padres no aceptan a mi novia. ¿Qué debo hacer?</p>



<p>Todavía no estaba acostumbrado a que la gente viera en mí a su sacerdote y por ello, me pregunté qué hubiera hecho mi padre si le hubiesen llegado con esa pregunta. Tras pensarlo detenidamente, pedí que me explicara los motivos que aducían para rechazarla. Según el muchacho, el problema es que pretendía casarse con una madre soltera. Desde mi punto de vista, esos reparos me parecían una completa memez, pero no queriendo dar mi opinión sin oír a la otra parte le pedí que trajera a sus viejos sobre las ocho para escuchar la otra versión. El veinteañero besando mi mano me agradeció que le hubiese escuchado y prometió que esa misma tarde volvería con ellos.</p>



<p>«No soy quién para aconsejar», me dije mientras le veía marchar feliz de que el que él consideraba su guía espiritual fuera a interceder por su pareja.</p>



<p>&nbsp;Pensando en qué diría a esa familia si se confirmaba que el único mal era el haber tenido un hijo antes, entré a buscar a mi padre. Lo encontré en su despacho hablando con su médico. No queriendo perturbar la reunión, me quedé en la puerta y por ello no pude evitar escuchar que el galeno le aconsejaba reducir al máximo cualquier exceso. Comprendí que se refería a sus deberes conyugales cuando D. Pedro respondió que comprendiera que tenía tres esposas, de las cuales dos eran muy jóvenes.</p>



<p>«Será capullo», pensé al saber que, aunque no lo hubiese hecho público, ya me había adjudicado a la menor.</p>



<p>El doctor sin dar su brazo a torcer le informó de que, si seguía con ese ritmo, no tardaría en dejarlas solas. Su insistencia lo único que consiguió fue cabrear a su paciente, el cual bastante molesto se despidió de él diciendo que lo pensaría.</p>



<p>―Pasa, hijo― dijo al verme en el pasillo: ―¿Te puedes creer lo que ese cretino me ha pedido? ¡Quiere convertirme en un eunuco!</p>



<p>Asumiendo que mi progenitor estaba más que acostumbrado a esa desaforada actividad sexual, le pedí que al menos la aminorara por el bien de las dos mujeres que iba a dejar viudas.</p>



<p>―Eso es imposible. Me debo a ellas― replicó para acto seguido preguntar cómo me iban las cosas en casa.</p>



<p>―Cansado― respondí echándole a él la culpa muerto de risa: ― ¡Me has casado con tres ninfómanas!</p>



<p>―No te quejes. A tu edad yo era capaz de lidiar con eso y con mucho más― contestó mientras sacaba un grueso expediente de un cajón.</p>



<p>Al ver el volumen del tema que iba a tratar, me senté frente a él.</p>



<p>―Necesito que me firmes estos papeles para que cuando me vaya al otro barrio no caiga Hacienda y se lleve la mitad de lo que tanto me ha costado conseguir.</p>



<p>―¿Crees necesario hacerlo ahora?― musité al comprobar que con esos documentos me hacía entrega de la mayoría de los bienes de la secta.</p>



<p>―Desgraciadamente es así. Mi salud se está deteriorando y desconozco cuanto tiempo me queda― contestó el hombre que había empezado a querer a pesar de sus múltiples defectos.</p>



<p>&nbsp;No tuve más opción que empezar a rubricar el trasvase anticipado de mi herencia mientras observaba de reojo su cansancio. La certeza de que estaba bien jodido me indujo a preguntar en qué más le podía ayudar. Mi viejo no era tonto y supo entrever mi preocupación.</p>



<p>―Esta tarde tenía que visitar unas familias que necesitan nuestra ayuda. ¿Podrías hacerlo por mí?</p>



<p>Sin saber exactamente que se requería, acepté y tomando el teléfono llamó a Judith. La cubana no tardó en aparecer y tras escuchar que iba a ser yo quien la acompañara, únicamente me dijo que ya tenía todo listo y que podíamos irnos cuando yo quisiera. Recordando que había quedado con el novio, pedí permiso al anciano para irme.</p>



<p>―Ve a cumplir la misión de Dios― con voz cansada me pidió mientras se levantaba.</p>



<p>Sus dificultades al caminar me enternecieron, pero fue el dolor que leí en la cubana lo que realmente me dejó alelado al advertir el amor que sentía por el que era su marido.</p>



<p>«Realmente, lo quiere», concluí mientas la seguía hacia la salida.</p>



<p>La camioneta atiborrada de víveres me informó que esa tarde me tocaría repartir las despensas entre los más pobres de la congregación y eso curiosamente me llenó de orgullo al saber que la secta era un engañabobos, pero cumplía una labor social. Ya a bordo del vehículo, ratifiqué que la mulata se había unido a mi padre por amor al ver las lágrimas que corrían por sus mejillas. Queriendo consolarla, tomé su mano y le dije que no se preocupara porque mi viejo todavía le iba a durar muchos años.</p>



<p>―Ojalá tengas razón. No sabría vivir sin él― destrozada sollozó mientras arrancaba.</p>



<p>No sabiendo que decir, me quedé callado mientras la afligida mujer tomaba la carretera de Valencia. Supe que íbamos a la Cañada Real al tomar la salida y pegando la cara al cristal, me quedé espantado con la pobreza que veía. Aunque había oído hablar de esa zona, la mayoría de las veces lo único que se decía de ella era en referencia el supermercado de drogas que se había instalado entre esas chabolas, pero eran contadas las noticias que hablaban de la calamitosa situación en que malvivían sus habitantes. Por un momento estuve a punto de pedir que diéramos la vuelta, temiendo por nuestra integridad física al sumergirnos en el barrio más conflictivo de la ciudad. La mulata debió de intuir mis miedos y con una triste sonrisa, me tranquilizó diciendo que nadie se atrevería a hacerme nada sabiendo que era el hijo de su marido. No supe del fervor que la figura de mi padre despertaba entre esa gente hasta que aparcó en una intersección donde aguardaban pacientemente varias decenas de gitanas.</p>



<p>―Os presento al nuevo Pastor― dijo Judith a la multitud ahí congregada.</p>



<p>Esas mujeres se formaron en fila para recibir mi bendición mientras daban gracias al Señor por que don Pedro tuviese un heredero que continuara su obra. Si esas muestras de cariño me dejaron abochornados, que decir cuando habiéndose corrido la voz de mi presencia, los viejos del lugar llegaron a mostrarme sus respetos. Mi acompañante los conocía a todos y por eso al ver llegar a un anciano con sombrero y una tacita de plata, me dijo que era don Guillermo, el patriarca. Reconozco que me puso nervioso no saber cómo actuar cuando el sujeto se arrodilló frente a mí:</p>



<p>―Te está pidiendo que le bendigas― susurró en mi oído la cubana.</p>



<p>Sintiéndome casi un hereje, hice la señal de la cruz en su frente para a continuación ayudar a que se levantara. El líder de ese clan gitano se dio la vuelta y dirigiéndose a todos los de su etnia, estuviesen o no presentes, declaró que mi persona era sagrada y que cualquier que osara siquiera mirarme mal desearía no haber nacido.</p>



<p>Confieso que me dio un escalofrío comprobar la veneración con los que todos esos marginados me miraban y tuvo que ser Judith quien me sacara de mi turbación pidiéndome que le ayudara a repartir las despensas. Despertando, la acompañé y poniéndome manos a la obra, comencé a distribuir la comida. Lo que en teoría no debía habernos llevado más de una hora, se prolongó hasta bien entrada la tarde porque esas madres requerían también de ayuda espiritual y de consejo. La mayoría de ellas me presentó sus problemas buscando en mí un guía. Al no estar preparado, usé el sentido común para contestarles y debí de haberlo bien porque al terminar don Guillermo, alzando la voz, declaró:</p>



<p>―El pastor ha hablado, ¡queda dicho!― aceptando como ley mi palabra. Solo entonces, la gente se disgregó y cogiendo las viandas que les habíamos llevado se dirigieron a sus moradas.</p>



<p>Todavía alucinado, me subí en la camioneta. Al tomar asiento, la esposa de mi padre estaba llorando nuevamente. Al preguntarle el porqué, besando mi mano dio gracias al Señor por no dejarla desamparada. Comprendí de qué hablaba y todavía no sé qué me indujo a decir que no se preocupara que si algún día su marido faltaba yo la tomaría bajo mi amparo.</p>



<p>―Lo sé― sollozó para a continuación pedir mi bendición.</p>



<p>Estaba ya habituado a que los feligreses de la congregación me la pidieran, pero nunca nadie tan cercano y por ello tartamudeé al recitarla. Tras recibirla, la guapa cubana me miró diciendo:</p>



<p>―Desde ahora le juro que cuando llegue ese momento, hallará en mí una amorosa esposa y a su más fiel compañera.</p>



<p>La devoción de esa morena me impactó al no descubrir nada pecaminoso en su promesa sino una genuina admiración que no supe interpretar. Meditando sobre ello, le pedí que volviéramos a la iglesia porque había quedado con una familia para intermediar entre ellos. Secándose las lágrimas con la manga, me pidió que le explicara de que se trababa por si ella podía darme algún consejo. No teniendo nada que perder, le conté lo que el muchacho me había dicho. Esperó a que terminara de hablar y tras comprobar que el que me pedía ayuda era un tal Ezequiel, indignada me soltó:</p>



<p>―El problema no es esa chica sino el padre. Matilde es un ángel que lleva soportando que ese ricachón trate de volver a abusar de ella como ya hizo en el pasado.</p>



<p>―¿Me estás diciendo que dio a luz un hijo de ese cabrón?</p>



<p>―Sí. Y no quiere que Ezequiel se case con ella para así tener otra oportunidad de violarla.</p>



<p>―¿Estás segura? – insistí.</p>



<p>―Sí, don Jaime. Sé de ese caso desde que la embarazó.</p>



<p>―¿Por qué no lo denunció?― pregunté.</p>



<p>Llena de ira, me contó que se había negado a hacerlo porque su padre trabajaba para él y que si lo hacía se quedaría en la calle.</p>



<p>―¿Y mi padre lo aceptó?</p>



<p>Bajando su mirada, respondió:</p>



<p>―Nunca lo ha sabido. Matilde me rogó que no lo hiciera y todavía me arrepiento.</p>



<p>Extendiéndose en su explicación, me comentó que de haberlo sabido mi progenitor lo hubiese encauzado ya que lo único bueno de ese hombre era su fe en nuestra iglesia. Con esa información de primera mano bajo el brazo, pedí a la mulata que acelerara para no llegar tarde.</p>



<p>―No la desenmascares, Ezequiel nunca podría mirarla a la cara sabiendo que es el hijo del hombre que la violó.</p>



<p>Comprendí que tenía razón y agradeciendo su consejo, le juré que su secreto quedaría a salvo pero que no me podía quedar con los brazos cruzados sabiéndolo. Sonriendo con dulzura, buscó llegar cinco minutos antes de la cita.</p>



<p>Cuando aparcamos frente a la iglesia, la familia en pleno estaba esperándonos en la puerta. Desde el primer momento, ese gordo barbudo me repelió. Todo su ser rebosaba de lujuria, pero fue el maltrato que pude intuir por el modo que se dirigía a su esposa lo que me dio el empujoncito que necesitaba para darle una lección que no olvidaría. No queriendo que nadie contemplara lo que iba a suceder, pedí que fuera solo él quien pasara a mi despacho dejando a su mujer y a su hijo esperando fuera.</p>



<p>El potentado nunca previó lo que se le venía encima cuando cordialmente le pedí que me explicara sus reticencias con la novia de su hijo. Haciendo gala de unas virtudes que no tenía, me hizo ver que toda su vida había sido un modelo de buen marido y de buen padre. Aun así, lo que realmente me sacó de mis casillas fue oírle decir que, si sostenía que Matilde no era adecuada, era por su comportamiento libertino.</p>



<p>―No sabe mantener las piernas cerradas― concluyó creyendo que me había convencido.</p>



<p>―Te importa rezar conmigo para que Dios me oriente― respondí mientras me hincaba en el suelo.</p>



<p>El creyente hombretón no puso reparo a mi petición y oró a su Dios pensando que le iba a dar la razón. Durante diez minutos, preparé mi actuación haciendo memoria de una obra de teatro que protagonicé en la escuela en la que mi personaje era poseído por el diablo y que había despertado la admiración de todos mis profesores. Una vez llegado el momento, con los ojos en blanco, caí convulsionando sobre la alfombra mientras babeaba a raudales. El feligrés creyó que me estaba dando un ataque y se levantó a pedir ayuda.</p>



<p>Viendo que iba a salir de mi oficina, lo paré en seco con voz de ultratumba:</p>



<p>―¿Dónde vas pecador? Póstrate ante tu pastor.</p>



<p>Al girarse me vio señalándole con el dedo:</p>



<p>―Cómo osas pedir la ayuda de mi servidor cuando es la lujuria la que guía tus actos. Desde ahora te digo que, si cruzas el umbral de esa puerta, no llegarás a ver el día de mañana.</p>



<p>Asustado cayó nuevamente de rodillas mientras me escuchaba relatar sus pecados. La certeza de que nadie sabía hasta ese momento de su delito le convenció que estaba oyendo a su Dios.</p>



<p>―Mi señor, perdóneme― imploró viéndose en el infierno.</p>



<p>Asumiendo que no podía seguir con ese papel sin que se percatara del engaño, le ordené que no solo no pusiera más trabas al enlace, sino que regalara a los novios una casa donde vivieran.</p>



<p>―Se lo juro, mi Dios― descompuesto, prometió.</p>



<p>No contento con ello, le exigí que dejara de maltratar a su esposa bajo pena de excomunión antes de volver a la posición previa al ataque. La angustia de su rostro cuando abrí los ojos y dulcemente le pregunté si tras la oración seguía pensando lo mismo me convenció de lo buen actor que era, pero también de que no podía abusar de ello.</p>



<p>―No, pastor. He recapacitado y acepto que se casen.</p>



<p>Sonriendo, llamé a Ezequiel y a su mujer para que el mismo diera las buenas noticias. El muchacho no cupo de gozo al oír que su padre había cambiado de opinión, pero fue su vieja la que besando mi mano me dio las gracias por haber devuelto la paz a su hogar.</p>



<p>―No he sido yo, sino Dios― respondí mientras los despedía en la puerta.</p>



<p>Judith que había permanecido apoyando a la familia, aguardó a que se fueran para, acercándose a mí, darme un beso en los labios.</p>



<p>―¿Y esto?― pregunté un tanto azorado.</p>



<p>La preciosa cuarentona respondió:</p>



<p>―No sé qué artes has utilizado, pero eres digno hijo de tu padre y estaré orgullosa de servirte cuando él falte.</p>



<p>Palidecí al comprobar el tamaño que habían adquirido los pitones de la mulata y no queriendo que notara la atracción que me provocaba, repliqué que no dudaría en buscar sus consejos.</p>



<p>―¿Puedo rezar contigo?</p>



<p>Su tono angustiado me impidió salir corriendo y cerrando la puerta, aguardé que se abalanzara sobre mí. Para mi sorpresa, la hispana me tomó de la mano y levantando su mirada hacia el cielo, oró:</p>



<p>―Mi señor, como tu sierva me comprometo desde este momento a servir a tu elegido y te pido humildemente que una vez sea su esposa, me regales la dicha de tener un hijo suyo.</p>



<p>Que esa cuarentona me informara de sus deseos de que la embarazara era algo que no esperaba y menos que después de hacer esa petición, la mulata me pidiera permiso para ir a “comulgar” con mi viejo porque su cuerpo lo necesitaba y don Pedro seguía siendo su marido.</p>



<p>&nbsp;―Vete con Dios y no lo mates― respondí divertido al advertir la excitación que destilaba por todos los poros mi madrasta.</p>



<p>―Intentaré no hacerlo, mi amor― respondió con las mejillas totalmente coloradas declarando unos sentimientos por mí incapaces de ocultar mientras desaparecía de mi despacho.</p>



<p>De camino a casa, no pude más que meditar sobre las dos esposas de mi padre y las diferencias que veía en su comportamiento. Sabía que Raquel era la experta contable y en gran medida la responsable del éxito económico de la secta y gracias a la tarde que había pasado con ella, comprendí que Judith era la cara amable, la conciencia social de la congregación que había fundado mi viejo. Ambas eran parte importante de la iglesia y por lo que me había enterado ambas tenían la sexualidad a flor de piel. Pero ahí acababan sus semejanzas porque mientras la mulata se mantenía fiel a pesar de los dictados de sus hormonas, la rubia recauchutada había maniobrado para que le regalara mi semen y así satisfacer su lujuria. A pesar de ello, no podía criticarla en exceso porque lo quisiera aceptar o no, la cincuentona me había manipulado pensando en su marido y su delicado estado de salud.</p>



<p>&nbsp;«Hasta el médico la disculparía por el bien de su paciente», me dije mientras aparcaba frente al chalet donde vivía.</p>



<p>Al entrar a la casa me extrañó que nadie saliera a recibirme y por ello tras dejar el maletín sobre una silla, fui a ver dónde estaban mis mujeres. Tras revisar la planta baja y no encontrarlas, fui a ver si estaban arriba al percatarme que ni siquiera habían preparado la cena.</p>



<p>«¿Qué habrá pasado?», me pregunté al ser eso algo atípico. No en vano si de algo no me podía quejar era del modo en que se afanaban para que todo estuviese listo cuando llegara.</p>



<p>Mi extrañeza se incrementó al hallarlas todas juntas metidas en la cama y comprobar que la preocupación que lucían tanto Consuelo como Sara mientras abrazaban a la rubia. Buscando una respuesta, pregunté a la dueña qué ocurría y ésta en voz baja me comentó que la niña no había dejado de temblar desde que había vuelto de limpiar el coche. Fijándome en ella, observé que seguía totalmente amoratada y sintiéndome un mierda, no me quedó duda de que sufría hipotermia derivada de mi castigo. Sabiendo que debía de ser grave al no haberse recuperado tras tanto tiempo, quise saber si habían llamado a Urgencias. Al contestarme que no, tomé el teléfono y llamé. El encargado me informó que tardarían veinte minutos en llegar. Francamente preocupado, pensé en llevarla yo directamente al hospital, pero la temperatura del exterior era demasiado baja. Por eso, tras desechar esa opción, les pedí que se desnudaran las tres. Consuelo se escandalizo con que pensara en el sexo teniendo a su hija enferma.</p>



<p>―Al estar sin ropa, recibirá vuestro calor directamente. Al menos eso hacen en las películas― comenté sin aceptar su reprimenda.</p>



<p>Sara de inmediato despojó a Laura de su pijama mientras la morena me pedía perdón por haber pensado mal de mí. Asumiendo que su reproche era algo lógico, le contesté con dulzura que en vez de disculparse lo que tenía que hacer era desnudarse.&nbsp; Consuelo no dijo nada mientras se despojaba del vestido y solo cuando se tumbó desnuda junto a su retoño, de muy malos modos exigió a la pelirroja que la imitara diciendo:</p>



<p>―¿Qué haces que no obedeces? Desnúdate.</p>



<p>La joven no tardó en unirse a ella bajo las mantas sirviendo de calefactor bajo las mantas. Ratifiqué que Laura estaba mal al ver que no reaccionaba y por ello, fui a prepararle un té caliente mientras esperaba la ambulancia. Debí tardar no más de un par de minutos en volver, pero el cambio era notable ya que al menos había abierto los ojos. Tras entregar a la pelirroja la taza que había preparado, me senté en una esquina del colchón totalmente descompuesto.</p>



<p>―Nunca pensé que esto ocurriría― intenté disculparme frente a ellas.</p>



<p>―Querido, no fue tu culpa sino la de esta insensata. Al marcharte se negó a entrar en calor y salió a barrer las hojas para espiar sus culpas― dijo su madre mientras daba a sorbos el té.</p>



<p>Que directamente no fuera mi culpa no me consoló porque debía haber previsto que dada su mentalidad se fustigara ella sola, no en vano según sus creencias era responsabilidad del que pecaba el elegir su castigo. Ese convencimiento ratificó en mí que debía de profundizar en el conocimiento de los dogmas y costumbres de la secta para no volver a caer en ese error.</p>



<p>«Si no conozco en profundidad sus creencias, difícilmente seré un buen pastor de mis ovejas», sentencié sin darme cuenta de que paulatinamente iba aceptando la misión que mi padre me había encomendado.</p>



<p>El sonido de una sirena me avisó de la llegada de los paramédicos y saliendo al jardín, abrí la puerta para dejarlos pasar. Tras preguntar la ubicación de la enferma, subí con ellas hasta mi cuarto. Al llegar mis otras dos mujeres se habían puesto una bata, pero lo que me sorprendió fue que hubiesen vestido también a Laura. Al preguntar, Sara me explicó que lo habían hecho para ocultar el cuerpo de mi mujer de la mirada de unos extraños. Al hacerla ver que esa actitud tan apocada no cuadraba con la desbordada liberalidad que demostraban conmigo, la pelirroja únicamente señaló que yo era su marido mientras los empleados de urgencias revisaban a la paciente.</p>



<p>―Tenemos que llevárnosla, sufre hipotermia severa― comentó el jefe.</p>



<p>Estaba poniéndome una chaqueta cuando Consuelo me rogó que dejara que fuera ella la que la acompañara. Aunque en un principio me negué, me convenció al decir que se sentía responsable al no haber conseguido que se diese una ducha caliente a pesar de habérselo yo ordenado. La angustia de su rostro me recordó que era su madre y cediendo, permití que ocupara mi lugar en la ambulancia mientras la pelirroja y yo iríamos en coche.</p>



<p>―No hace falta que vengas― musitó sabiendo que no le iba a ser caso.</p>



<p>Como era lógico, no lo tomé en cuenta y tras subir con Laura al vehículo, las seguimos. Ya en el hospital, el médico de guardia nos tranquilizó diciendo que no era tan grave pero que debía quedarse ingresada hasta que le reestablecieran la temperatura. Fue entonces cuando la mayor de mis esposas insistió en que transigiera y dejara que ella velara por Laura.&nbsp; No queriendo un encontronazo con la morena, nuevamente cedí y tras comprar cena para todos, dando un beso a la enferma, retorné a casa en compañía de la pelirroja.</p>



<p>&nbsp;―No es cierto que fuera una insensata― murmuró Sara nada más aposentarse en el asiento del copiloto: ―Nuestra esposa sabía que nos había fallado y por eso decidió que tenía que hacer algo para expiar su culpa.</p>



<p>Reconozco que debí de haberme mordido la lengua antes de hablar, pero estaba tan molesto con que esa cría disculpara la actuación de Laura que con un cabreo de narices le eché a ella la culpa de que me hubiera desobedecido, olvidando su carácter sumiso. Al oír mi reprimenda se puso a llorar pidiendo que no la repudiara ya que sin mí su vida no valía nada. La ansiedad de la criatura creyendo que podría llegar a expulsarla me impactó al darme cuenta de la dependencia que sentía por mí y no queriendo volver a cometer el error de subestimar su aflicción, pedí su perdón llegando incluso a proponer en voz alta un castigo para mí para que así ella no buscara una expiación.</p>



<p>―Mi señor, usted no ha hecho nada― sollozó: ―Ha sido culpa mía.</p>



<p>&nbsp;Asumiendo que por mucho que intentara convencerla de lo contrario, corría el riesgo de que hiciese una tontería propuse para esa noche un ayuno sexual con el que purgar nuestros pecados.&nbsp;</p>



<p>―¿Entonces no voy a poder amarte?― preguntó llena de tristeza.</p>



<p>―No, pequeña. Nuestro castigo será tenernos cerca sabiendo que no podemos disfrutar de nuestro amor― contesté dando por sentado que esa abstinencia solo por unas horas y por tanto soportable.</p>



<p>Pensé al ver sus lágrimas que para esa preciosidad esa penitencia era lo suficientemente dura para que no se le ocurriera buscar otro castigo, pero me equivoqué porque demostrando lo poco que la conocía, Sara decidió que no era bastante y me pidió permiso dormir desnuda para que al vencer la tentación lavara su pecado.</p>



<p>&nbsp;«Estas tías están como una cabra», razoné dándolas por imposibles tanto a ella como al resto de las mujeres de la secta.</p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Sexo duro con mi amante virtual, una casada infiel&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 May 2026 07:52:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[virtual]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[¿La infidelidad existe aunque no haya trasvase de fluidos? Esta pregunta lleva años torturando a muchos. Para el autor, los cuernos se manifiestan desde el momento que una mujer o un marido se entrega plenamente a otra pareja aunque sea de modo virtual. ¿Tú qué piensas? ¿Estás de acuerdo o no? Hoy me has preguntado por mail qué es lo que quiero de ti. Tras pensarlo durante unos instantes, te contesté: &#8211; Por querer, quiero muchas cosas. una noche recorriendo tus pechos con la lengua, un amanecer acariciando tu melena mientras me sumerjo en ti, una mañana con tus piernas [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿La infidelidad existe aunque no haya trasvase de fluidos? Esta pregunta lleva años torturando a muchos. Para el autor, los cuernos se manifiestan desde el momento que una mujer o un marido se entrega plenamente a otra pareja aunque sea de modo virtual. ¿Tú qué piensas? ¿Estás de acuerdo o no?</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hoy me has preguntado por mail qué es lo que quiero de ti. Tras pensarlo durante unos instantes, te contesté:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Por querer, quiero muchas cosas. una noche recorriendo tus pechos con la lengua, un amanecer acariciando tu melena mientras me sumerjo en ti, una mañana con tus piernas entrelazadas con las mías&#8230;.. Que me regales tus bragas sabiendo que te has masturbado con ellas puestas, Sentir tus labios mientras engulles mi miembro. Azotar tus nalgas y oír tus gemidos al ser poseída por mí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi respuesta te satisfizo e interesada, tecleaste en tu ordenador:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dime que te caliento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al leerlo, supe que querías jugar y por eso ya excitado, escribí:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me pones bruto. Cuando enciendo el facebook, estoy deseando encontrarte y que pidas que te diga guarradas. Releo los relatos que hemos escrito mientras juntos mientras agarro mi pene y me pajeo. Me encantaría mordisquear tus pezones y oír tu acento chileno mientras me pides que te posea. Te juro que de estar frente a ti, mordería tu cuello y con mis dientes te bajaría los tirantes de ese bikini blanco para descubrir el color de tus pezones. En mi mente, son rosados y grandes y en este momento te los estás tocando mientras me imagino que tus pechos tienen el tamaño y la separación perfecta para hundir mi cara entre ellos.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ya lanzado, recordé que habías dejado a tu marido en tu patria y que estabas sola. Aprovechándome de eso, te solté:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Y ahora mismo, ¿no echas de menos a alguien que te</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> susurre en las orejas y que mientras lees mis palabras, te pida que cierres el ordenador y le acompañes al jacuzzi?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Reconociendo mis intenciones, muerta de risa, preguntaste:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Para qué me ensarte en el jacuzzi?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Exactamente- respondí. –De ser yo quien te llevara a esa bañera, aprovecharía que las burbujas, acariciando tu sexo, te han puesto caliente para pedirte que te montaras sobre mí. Sé que aceptarías gustosa y cuando ya tuvieras mi pene dentro de tu coño, me apoderaría de tus pechos con mis dientes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al leer la descripción de mis deseos, juntaste tus rodillas instintivamente por la agitación que sentías en tu entrepierna y casi temblando, escribiste:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No seas malo, recuerda que estoy casada…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sabes que eso nunca me ha importado. Tu estado civil lejos de cortarme, me excita por el peligro que un día mientras te estoy follando nos sorprenda tu marido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/7/9/8/9/79895/1/7/D/H/17DH5/maria-ozawa-japanese-av-idol-nude-naked-breasts-tits-nipples-ass-legs-pussy-porn-star-picture-29.jpg" width="424" height="628">Fue entonces cuando el morbo de poder ser descubierta, te impulsó teclear:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Juguemos a que me dices eso mientras me ensartas y me metes un dedo por el culo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Conociéndote supe que en ese momento, te estarías pajeando al otro lado de la red y queriendo incrementar tu calentura, contesté:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Al oír cómo gimes al sentir mi dedo en tu culo, pellizco uno de tus pezones mientras junto otro dedo dentro de tu ojete.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Imbuida en tu papel, usaste la web para implorarme:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Apriétame las nalgas! ¡Enséñame quien manda!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Leí tu ruego sentado en la silla de mi despacho y sabiendo que te tenía a mi merced, letra a letra fui pulsando las teclas de mi computadora:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No solo apretaría tus nalgas sino que sacando de una bolsa un enorme consolador, lo usaría par empalarte por el culo mientras mi verga campea en tu sexo. Y entonces con tus dos orificios asaltados por mí, me oirías decir: -Eres una zorrita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me encanta- respondiste metida en el juego y mientras seguías torturando tu clítoris en la intimidad de tu habitación, te atreviste a preguntar: &#8211; ¿Te gustaría follarme?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sacando mi pene de su encierro, respondí:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Me enloquecería y más aún ver tu cara de puta mientras te penetro. Si algún día llegamos a conocernos, sé que no podrás aguantar tu calentura cuando te empiece a acariciar mientras cenamos en un restaurant.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al leer que me había olvidado de la escena en la que ya te tenía en mi poder en una cama, me pediste que volviera a cuando te tenía ensartada con el consolador diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Yo no pararía de gemir al sentir mis dos agujeritos rellenos por ti y disfrutando como una perra, lamería de un lengüetazo tu boca recordándote que estoy casada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tu insistencia en recordar al sujeto con el que te ataste en una ceremonia me hizo saber que te ponía la infidelidad y por eso proseguí incrementando tu excitación escribiendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mordiéndote esa lengua que busca mis besos, te agarraría las nalgas, putita mía. Conozco tus deseos y sé que tu mayor deseo es que te ponga en mis rodillas y azote tu culo mientras te digo que eres una golfa infiel.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Aaaahhh, sigue…en el jacuzzi</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tu gemido aunque fuera a distancia, me obligó a seguir diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Esperaría a que me lo pidieras en voz baja mientras hundes tus uñas en mi espalda. Al sentir el arañazo y sin solicitar tu opinión, te colocaría de esa forma y lanzaría una serie de mandobles sobre tu culo mientras meto dos dedos dentro de tu coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahhhhhhhh.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tus quejas azuzarían mi lado perverso y separando tus bellas nalgas, hundiría mi lengua en tu esfínter a la vez que pido que te masturbes en mi honor</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sigue, sigue… Estás haciendo cornudo a mi esposo&#8230;.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tu evidente excitación me indujo a meter mi dedo en tu herida diciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si cazaras sabrías que tu marido es medalla de oro por la cornamenta que exhibe cuando hundo mi lengua dentro de tu culo. Y reconocerías muy a tu pesar que mi pene es la escopeta con la que oteas su reacción por dejarte tan sola.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahhhhhhh.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; El sabor agrio de tu culo lejos de molestarme, me excitaría y por eso penetraría todavía más entre los músculos circulares de tu ojete, usando mi húmedo apéndice como instrumento.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Para! O me vas a convertir en tu puta&#8230;&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/9/8/9/79895/1/7/D/H/17DHm/maria-ozawa-japanese-av-idol-nude-naked-breasts-tits-nipples-ass-legs-pussy-porn-star-picture-38.jpg" width="424" height="628">Esa confesión escrita me hizo gracia y por eso te contesté:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No te voy a convertir, ya eres mi puta aunque sea por internet. Jajaja- tras lo cual seguí calentándote al escribir: -Teniéndote abierta de piernas, acariciaría tus nalgas mientras te alzo en mis brazos para acto seguido llevarte con mi dedo dentro de tu culo hasta la cama donde pienso poseerte. La sorpresa no te dejaría reaccionar cuando te cogiera de tu rubio pelo y te sodomizara brutalmente mientras protestas por mi violencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Cómo me pones!- descompuesta tecleaste al sentir como si fuera realidad mi miembro rompiendo tu culo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tu entrega aunque fuera virtual, me permitió decirte:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Cogiendo impulso, usaría mi pene para machacar sin pausa tu trasero mientras piensas que tu marido nunca se podría imaginar que su esposa es una puta en mi teclado. Con ello en tu mente, agarraría tus pechos y comenzaría a cabalgar sobre tu culo mientras me rio de tus sollozos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eres un cabrón pero sigue…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque no necesitaba tu permiso, me complació leer que estabas cachonda y tratando de dar todo el morbo posible a mis palabras, proseguí:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sabes que estás disfrutando poniendo cuernos a tu marido y aunque eso va en contra a la educación que recibiste en tu casa, no lo puedes evitar. Tu madre era una mujer dedicada a su esposo mientras tú aprovechas la ausencia del tuyo para dejar que un desconocido te use a su antojo. Por ello contra tu voluntad notas que tu coño te pica y llevando tus manos hasta tu clítoris te empiezas a masturbar mientras mi sexo campea libremente dentro de tu culo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tu respuesta no pudo ser más gráfica:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Con tu pene mi trasero, me daría la vuelta y con mi cara sudada, te preguntaría: ¿te gusta encularme?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerto de risa, escribí:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Es una sensación sin par sodomizarte mientras pienso que en Santiago tu marido se come los mocos creyendo que su mujer le es fiel. Tu orgasmo coincide con el mío y sacándola de tu culo te miro y te digo: ¡ya sabes que hacer! (¿Qué harias?)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Abriría mi boca grande y me tragaría tu polla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siguiendo ese juego, respondí:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Y yo te agarraría de las orejas y presionando tu cabeza la metería hasta el fondo de tu garganta mientras reprimes tus ganas de vomitar, sabiendo que de hacerlo te azotaría sin piedad. Al comprobar tu sumisión, como una muñeca sin voluntad, movería tu cabeza para follarte tu boca- momento en que te pregunté- ¿Qué estás pensando al sentir mi glande entrando y saliendo de tu garganta?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que soy tu puta, tu guarra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y qué dirías al saborear mi semen mientras mi pene golpea tus mofletes por dentro?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Dame más!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras lo cual, me sorprendiste, diciendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Repentinamente dejo de mamártela y corro hacia la puerta intentando escaparme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprendí que querías conocer mi reacción y poniéndome en esa situación, te respondí:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te persigo y tirando de tu pelo te exijo que sigas mamando mientras te amenazo con atarte durante toda una noche y llamar a tres amigos para que te follen uno detrás del otro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Uhmmmfff , te la volvería a mamar, jaja</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu rápida respuesta me confirma que deseas que lo haga realidad y por eso mientras oigo tus protestas, te llevo hasta tu cama y usando las corbatas de tu cornudo, te ato al cabecero.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Desde tu habitación leíste lo que había escrito y me pediste que volvieramos atrás diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Quiero follar contigo por el chat. Acorrálame contra la pared y mientras me follas la boca con tu lengua, quiero que me estrujes el culo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mas excitado de lo que nunca me imaginé al estar chateando por internet, reescribí la escena diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Persiguiéndote, te alcanzo en la puerta de mi piso y lanzándote contra la pared, te beso metiendo mi lengua hasta dentro de tu boca mientras estrujo tu culo. Mi violencia te excita y por eso usas tus piernas para abrazarme mientras intentas llevar mi pene hasta tu coño. Contigo en mi poder, te grito: &#8211; ¿No sabes que eres mía? Nunca podrás evitar ponerte cachonda conmigo. ¡Eres mi PUTA! ¿Lo entiendes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí&#8230;&#8230;.soy tu puta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y las putas ¿Que hacen?- pregunté mientras hundía mi verga entre los pliegues de tu sexo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Son folladas por su macho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y ¿quién es tu macho? ¿Tu marido o Golfo?- insistí y mientras respondías comencé a mamar de tus rosadas areolas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Suspiraría y acariciaría tu pelo mientras tu cara está en mis tetas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al sentir que estabas intentando evadir tu respuesta, indignado volví a la carga:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Contesta puta. ¿Quién es tu macho?- insistí mordiendo uno de tus pezones de manera virtual pero no por ello menos brutal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tú.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Di mi nombre, ¿Quién es el hombre por el que estás ahora cachonda? Reconoce que me buscas en el face para sentir tu coño húmedo una y otra vez.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Golfo&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que necesitaba tu completa claudicación y que de nada me valía ese mero reconocimiento, insistí:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Confiesa que te gustaría hacer realidad todas nuestras aventuras mientras piensas en que sentirías mientras me empiezo a mover dentro de tu coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprobé tu rendición al leer:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Vas a follarme?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/7/9/8/9/79895/1/7/D/H/17DHt/maria-ozawa-japanese-av-idol-nude-naked-breasts-tits-nipples-ass-legs-pussy-porn-star-picture-42.jpg" width="424" height="628">Y cómo queriendo saber si tus sentimientos eran compartidos, usando tu teclado, preguntaste:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Te caliento??</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, y lo sabes. Me gustaría verte desnuda. Disfrutar de la tersura de tus pechos mientras separo los pliegues carnosos que escondes entre tus piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No contenta con mi respuesta, escribiste:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Dime con todas sus letras que te caliento y que eres mi macho.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No me costó reconocer en tí la urgencia de ser parte de mi propiedad y por ello te contesté sinceramente:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Me calientas porque eres mi hembra y yo soy tu único macho. Sé que esta noche soñarás conmigo, con ese maduro que te dice guarradas y que hace sentirte mujer sabiendo que al otro lado tiene la verga parada esperando tus caricias.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Habiendo resuelto tus dudas, volviste a la escena idílica que estábamos narrando diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Estás follándome contra la puerta….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siguiendo tus deseos, describí tu entrega escribiendo:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mi pene está golpeando la pared de tu vagina mientras te follo con tu espalda presionando la misma puerta que quisiste cruzar al huir de la evidencia que eres mi zorrita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al leer escrito lo que ya sentías en la humedad de la gruta que tienes entre las piernas, nuevamente me imploraste:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dime que me follas a pesar de ser la mujer de otro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Te follo siendo la mujer de otro legalmente pero sabiendo que tu coño se mantiene caliente al pensar en mí y por eso incremento la velocidad con la que machaco tu interior con mi verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Habiendo obtenido tu capricho a través del monitor de tu ordenador, incrementaste la velocidad con la que te masturbas, mientras con la mano libre escribías en el chat:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Aahhhhh. Muérdeme el cuello. Dame lametones. Hazme un chupetón.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Mi zorrita está excitada», pensé mientras intentaba dar cauce a tu excitación a través de mi teclado:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sensualmente echas tu cabeza hacia la izquierda, insinuando lo que deseas. Obedeciendo tus deseos, abro mi boca y llevándola hasta tu cuello, la cierro sobre el mientras estrujo tu culo con mis manos. Tu chillido me excita y sacando la lengua lamo tu cara, tus ojos, tus mejillas y tu boca dejando el olor de mi saliva sobre tu rostro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sigue&#8230;.te deseo. Me has calentado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mi lado perverso me obliga a decirte que abras la boca y al hacerlo dejo que mis babas se introduzcan dentro de ella mientras te sorprendes al notar que mi salivazo ha mojado aún más tu coño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dime que soy tu hembra&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Al notar su sabor me preguntas porque lo he hecho y mordiéndote la oreja, te digo: ¡Estoy marcando mi hembra!. Al igual que un lobo marca su territorio con su orina yo te he marcado con mi saliva. Y antes que me respondas, llevó mi boca nuevamente a tu cuello con la intención de dejarte un chupetón en la mitad para que mañana al volver al trabajo tus compañeros sepan que ya tienes un macho que te folla en España.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sigue…emputéceme.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; En ese momento me sorprendes al ponerte de rodillas y decirme: ¡Soy una loba!. Al escucharlo de tus labios, suelto una carcajada y metiendo un dedo en tu culo, te llevo ensartada con él hasta la cama. Una vez allí, te dejo un instante esperando y dejo la puerta de la habitación entre abierta. Al verlo, me preguntas el porqué. Muerto de risa, cojo el teléfono y llamando a la cocina del hotel, pido que nos suban unos sándwiches. ¡No tengo hambre!, protestas deseando volver a empalarte con mi pene pero entonces te contestó que es una excusa para que el camarero vea lo puta que eres mientras saltas sobre mi verga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante unos segundos permaneciste callada. Conociéndote sabía que en ese preciso instante debías de estar retorciéndote en la silla. Por ello sin esperar tu respuesta, te pregunté:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Dime princesa, ¿qué pasaría por tu mente al ver entrar al empleado con la bandeja? ¿Te pondría cachonda que trajera la cuenta para que yo se la firmara mientras miraba de reojo tus tetas botando a la vez que metes y sacas mi miembro de tu interior?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ay sigue&#8230;..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Imaginate que queriendo forzar tu calentura, le digo que quiero pagar con mi tarjeta y que la agarre de mi cartera que está bajo tus bragas chorreadas en la mesilla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me encanta- respondiste totalmente entregada a esa perversión,</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; El tipo cortado, las coje con dos dedos y al hacerlo le llega el aroma a hembra que mana de ellas, Tus gritos y el olor le hacen preguntarme mientras me pasa el bolígrafo: -¿le importaría apuntar el teléfono de su puta en el recibo?. Está muy buena la rubia y se nota que es una zorra dispuesta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Recreándote y todavía con ganas, me pediste que aclarara si te tenía en cuatro o en cambio permanecía tumbada sobre las sábanas en plan misionero.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Misionero, para que disfrute el tipo del vaivén de tus melones mientras te follo</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Visualizando en tu mente esa imagen, no pudiste evitar preguntarme si me gustaban tus melones:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; MUCHO- respondí &#8211; Estoy seguro que me enloquecería mamar de ellos mientras te estrujo el culo con mis manos y de tener una foto, me pajearía en tu honor para acto seguido mandarte una imagen con mi pene derramando mi simiente sobre ellas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Sigue, cabrónazo&#8230;&#8230; haz que se vaya el camarero.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Soltando una carcajada, firmé la nota sin acceder a sus deseos pero poniendo en su mano una buena propina.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Interrumpiendo teclaste:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Al verlo salir girándose continuamente para fijar en su retina cómo mis tetas se banbolean sin parar me rio y te insulto diciendo: Eres un hijo de puta, folla casadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tus insultos me hicieron gracia y por eso te tumbé sobre las sabanas y sin pedirte opinión agarré dos de mis corbatas y te até al cabecero con ellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/7/9/8/9/79895/1/7/D/H/17DHI/maria-ozawa-japanese-av-idol-nude-naked-breasts-tits-nipples-ass-legs-pussy-porn-star-picture-51.jpg" width="424" height="628">Muerta de risa y excitada, me preguntaste qué iba a hacerte y cómo iba a seguir abusando de ti:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; La indefensión de saber que la puerta seguía abierta de forma que cualquiera que pasara por el pasillo, te vería en pelotas y atada sobre el colchón, te excitó y más cuando me viste llegar del baño con mi maquinilla de afeitar y un bote de espuma en la otra mano.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Cabrón, se va a dar cuenta que me lo he afeitado- protestaste desde el otro lado de la línea.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Haciendo oídos sordos a tu queja, lentamente, esparcí la espuma por tu sexo y mientras acariciaba tu clítoris mojado, susurré en tu oido: -Te voy a afeitar ese coño peludo que tienes. A ver que le dices a tu marido cuando vea que lo tienes depilado como una puta.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Me pones a cien- confirmaste.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sabiendo que no podía dejar que te enfriaras, proseguí;</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Cogiendo la guillete comencé a retirar el antiestético pelo púbico de tu coño. Cada vez que retiraba una porción de la crema de tu piel y con ello, una parte del bosque que cubría tu chocho, te daba un lametazo consolador sobre la fracción afectada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Dime que te caliento&#8230;cabrón&#8230;.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No mentí al contestar:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Tengo mi polla tiesa al pensar en tu coño. Me excitas putita.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al leer que confirmaba lo que para mí era evidente me pediste que continuara.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Poco a poco, las maniobras sobre tu sexo, hicieron que este se encharcara y sabiéndote indefensa, seguí arrasando con el rubio vello que enmascaraba tu coño. -Te lo voy a dejar como el de una quinceañera- murmuré en tu oreja mientras la mordía.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Me haces sentir tuya&#8230;.. maldito infiel&#8230;</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Tu calentura y la imposibilidad de moverte, hizo que meneando tus caderas me pidieras que te follara pero haciendo oídos sordos a tus deseos, pacientemente terminé de afeitar tu coño y tomando mi móvil, lo fotografié repetidamente mientras te amenazaba con mandar esas imágenes al cornudo de tu marido.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Atropelladamente me pediste que siguiera.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Tus gemidos se hicieron gritos cuando recuperando el consolador, te lo incrusté a su máxima potencia, diciendo: -Sonríe que quiero dejar constancia del estreno de tu nuevo chocho, Tu cara de zorra fue un indicio del morbo que te daba ser inmortalizada con ese enorme aparato en tu interior y por ello comencé a menearlo sacando y metiéndolo de tu interior mientras pellizcaba tus tetas.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Sodomízame duro. ¡Que me quede claro que soy tu hembra!</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No esperabas que liberando una de tus manos te diera la vuelta sin dejar de penetrar con el consolador tu sexo y volviéndote atar, te dijera: -¿estas preparada para que te dé por culo a pelo?</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Estoy cachonda.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No respondiste y comprendiendo que con tu silencio me dabas el permiso que necesitaba, separé las dos nalgas con mis manos y acercando mi glande a tu ojete, apunté y de un solo empellón, te lo clavé hasta el fondo.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Cierra la puerta&#8230;.deseo gemir mucho.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Tu grito se debió de oir hasta la recepción del hotel pero no por ello me compadecí de ti y sin dejar que te acostumbraras a tenerlo campeando en tus intestinos, machaqué sin pausa tu culo mientras me pedías que cerrara la puerta: -Ahora, no. Primero quiero demostrarte que eres mi hembra y que yo soy tu dueño- respondí cogiendo tu melena y forzando tu espalda al tirar de ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; No pares- leí tu entrega en la pantalla.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; El dolor y el placer se mezclaron en tu mente mientras temías que en cualquier momento alguien entrara por la puerta, alertado por el volumen de tus gritos. De haber estado libre, te hubieses arrodillado ante mí y me hubieses pedido que te dejara levantarte pero en tu estado solo pudiste seguir gozando mientras rogabas que nadie apareciera.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡Me corro!- reconociste desde la mesa de tu despacho.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Quise seguir zorreando pero saber que te habías corrido, azuzó mi muñeca y releyendo nuestra conversación durante un par de minutos me pajeé hasta que mi sexo explotó dejando pringada la pantalla de mi portátil.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Estás ahí?- preguntaste confundida por mi silencio.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Sí- contesté todavía con la respiración entrecortada.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No fui capaz de reconocerte que justo en ese momento mi semen amenazaba con estropear mi ordenador, en vez de ello tecleé:</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> &#8211; Disculpa pero tuve que atender a un cliente.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Fue entonces cuando cruzando la barrera que nos habíamos auto impuesto me rogaste que querías verme en persona. Ni siquiera contesté, molesto apagué el ordenador pensando en que era imposible y que si lo hacía tú, mi querida amante virtual, descubrirías que te había mentido y que aunque muchas veces te había hablado de los veinticinco centímetros de mi verga, todo era mentira…</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No soy GOLFO sino GOLFA y entre mis piernas existe un vacío que por mucho que intento llenar con mi imaginación sigue existiendo. No tengo pene, polla, ni trabuco ni nada…¡SOY UNA MUJER!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/9/8/9/79895/1/7/D/I/17DI1/maria-ozawa-japanese-av-idol-nude-naked-breasts-tits-nipples-ass-legs-pussy-porn-star-picture-62.jpg" width="600" height="373"></p>
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		<title>&#8220;EL ELEGIDO DE KUKULKAN, sexo en la selva&#8221; Libro para descargar (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 May 2026 07:06:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[SINOPSIS: Durante una expedición arqueológica a lo más profundo de la selva en el sureste mexicano, José Valcárcel, un estudioso de la cultura maya, descubre una estatua de KuKulKan y para su sorpresa, esa deidad le nombra su elegido y le exige su compromiso para que esa civilización florezca con todo su esplendor. Al aceptar, caen bajo su poder todas las miembros del equipo mientras el pueblo Lacandón le nombra su rey,CONOCE A ESTE AUTOR, verdadero fenómeno de la red con más de 13 MILLONES DE VISITAS. &#160;ALTO CONTENIDO ERÓTICO Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace: [&#8230;]]]></description>
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<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.amazon.es/dp/B01LQIQLUM"><img decoding="async" width="1024" height="353" src="http://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/el-elegido4-1024x353.png" alt="" class="wp-image-18393" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/el-elegido4-1024x353.png 1024w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/el-elegido4-300x103.png 300w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/el-elegido4-768x265.png 768w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/el-elegido4.png 1808w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>


<p><strong>SINOPSIS:</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante una expedición arqueológica a lo más profundo de la selva en el sureste mexicano, José Valcárcel, un estudioso de la cultura maya, descubre una estatua de KuKulKan y para su sorpresa, esa deidad le nombra su elegido y le exige su compromiso para que esa civilización florezca con todo su esplendor. Al aceptar, caen bajo su poder todas las miembros del equipo mientras el pueblo Lacandón le nombra su rey,<br>CONOCE A ESTE AUTOR, verdadero fenómeno de la red con más de 13 MILLONES DE VISITAS.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;A</span><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">LTO CONTENIDO ERÓTICO</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><a href="https://www.amazon.es/dp/B01LQIQLUM">https://www.amazon.es/dp/B01LQIQLUM</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo&nbsp;los primeros&nbsp; capítulos:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Capítulo 1</strong></span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Introducción</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os quiero aclarar antes de que empecéis a leer mis vivencias que sé que ninguno me va a creer. Me consta que os resultara difícil admitir que fue real y que en verdad me ocurrió. Para la gran mayoría podrá parecerle un relato más o menos aceptable pero nadie aceptará que un ídolo prehispánico haya cambiado mi vida. Reconozco de antemano que de ser yo quien leyera esta historia, tampoco me la creería. Es más si no fuera porque cada mañana al despertar una antigua profesora de arqueología nos trae desnuda a mi esposa y a mí el desayuno hasta la cama, yo mismo dudaría que me hubiese pasado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para empezar, quiero presentarme. Me llamo José Valcárcel y soy un historiador especializado en cultura Maya. La historia que os voy a narrar ocurrió hace cinco años en lo más profundo de la selva en el sureste mexicano. Por el aquel entonces yo era solo un mero estudiante de postgrado bajo el mando estricto de Yalit Ramírez, la jefa del departamento. Esa mujer era una autoridad en todo lo que tuviese que ver con el México anterior a Cortés y por eso cuando me invitó a unirme a una expedición a lo más profundo de esa zona, no dudé un instante en aceptar. Me dio igual tanto su proverbial mala leche como las dificultades intrínsecas que íbamos a sufrir; vi en ello una oportunidad para investigar el extraño pueblo que habita sus laderas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Desde niño me había interesado la historia de los “lacandones”, una de las últimas tribus en ser sometidas por los españoles y que debido a lo escarpado de su hábitat nunca ha sido realmente asimilada. A los hombres de esa etnia se les puede distinguir por sus melenas lacias y sus vestimentas blancas a modo de túnicas, en cambio sus mujeres suelen llevar una blusa blanca complementada por faldas multicolor. Se llaman a ellos mismos “los verdaderos hombres” y se consideran descendientes del imperio maya.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Me comprometí con Yalit en agosto y como la expedición iba a tener lugar en diciembre para aprovechar la temporada seca, mis siguientes tres meses los ocupé en estudiar la zona y prepararme físicamente para el esfuerzo que iba a tener que soportar en ese lugar, ya que no solo nos enfrentaríamos a jornadas maratonianas sino que tendríamos que sufrir más de treinta y cinco grados con una humedad realmente insana.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Previendo eso diariamente acudí al gimnasio de un amigo que comprendiendo mi problema me permitió, durante ese tiempo, ejercitarme en el interior de la sauna. Gracias a ello, cuando llegó el momento fui el único de sus cinco integrantes que toleró el clima que nos encontramos, el resto que no tuvo esa previsión y lo pasó realmente mal.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Queriendo ser concienzudo a la hora de narraros mi historia, me toca detallaros quienes éramos los miembros de ese estudio. En primer lugar como ya os he contado estaba la jefa, que con treinta y cinco años ya era una figura en la arqueología mexicana. Su juventud y su belleza habían hecho correr bulos acerca que había obtenido su puesto a través de sus encantos pero la realidad es que esa mujer era, además de una zorra insoportable, un cerebrito. Su indudable atractivo podía hacerte creer esa mentira pero en cuanto buceabas en sus libros, solo podías quitarte el sombrero ante esa esplendida rubia.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Como segundo, la profesora había nombrado a Luis Escobar, un simpático gordito cuyo único mérito había sido el nunca llevarle la contraria hasta entonces. Para terminar, estábamos los lacayos. Alberto, Olvido y yo, tres estudiantes noveles para los cuales esa iba a ser nuestra primera expedición. De ellos contaros que Alberto era un puñetero nerd, primero de mi promoción pero en el terreno, un verdadero inútil. Su carácter pero sobre todo su débil anatomía hizo que desde el principio resultara un estorbo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> En cambio, Olvido era otra cosa. Además de ser brillante en los estudios, al compaginar estos con la práctica del atletismo resultó ser quizás una de las mejor preparadas para lo que nos encontramos. Morena, cuyos rasgos denotaban unos antepasados indígenas, os reconozco que desde el primer día que la conocí me apabulló tanto por su tremendo culo como por la fama de putón que gozaba en la universidad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Capítulo 1</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía hoy recuerdo, nuestro viaje hasta esas tierras. La primera etapa de nuestro viaje fue llegar a San Cristóbal de las Casas, pueblo mundialmente conocido tanto por su arquitectura colonial como por ser considerada la capital indígena del sureste. Esa mañana agarramos un avión desde el D.F. hasta Tuxtla Gutiérrez y una vez allí, un autobús hasta San Cristóbal.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Haciendo noche en ese pueblo, nos levantamos y pasando por los lagos de Montebello nos trasladamos en todoterreno hasta el rio Ixtac donde tomamos contacto por vez primera con los kayaks que iban a ser nuestro modo de transporte en esas tierras.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Todos nosotros sabíamos de antemano que esas canoas eran el modo más rápido de llegar a nuestro destino pero aun así Alberto no llevaba ni diez minutos en una de ellas cuando se empezó a marear y tuvimos que dar la vuelta para evitar que al vomitar volcara la barca.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El muy cretino había ocultado que era incapaz de montar en barco sin ponerse a morir. Como os imaginareis le cayó una tremenda bronca por parte de Yalit ya que su enfermedad le hacía inútil para la expedición. Por mucho que protestó e intentó quedarse con el resto, la jefa fui implacable:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Te quedas aquí. No vienes.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sabiendo que entre los cuatro restantes tendríamos que llenar su hueco y que no había forma para reclutar otro miembro, le dejamos en tierra y tomamos los kayaks. Nuestro destino era una escarpada montaña llamada Kisin Muúl . La traducción al español de ese nombre nos debía haber avisado de lo que nos íbamos a encontrar, no en vano en maya significa “montaña maligna”. Los habitantes de esa zona evitan siquiera acercarse. Para ellos, es un lugar poblado por malos espíritus del que hay que huir.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tras seis horas remando por esas turbias aguas, nos estábamos aproximando a ese lugar cuando de improviso la canoa en la que iba Luis se vio inmersa en un extraño remolino del que se veía incapaz de salir. Esa fue una de las múltiples ocasiones en las que durante esa expedición Olvido demostró su fortaleza física ya que dejando su kayak varado en una de las orillas, se lanzó nadando hasta el del gordito y subiéndose a ella, remando consiguió liberarla de la corriente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su valiente gesto tuvo una consecuencia no prevista, al mojarse su ropa, la camisa se pegó a su piel dejándome descubrir que mi compañera, además de un culo cojonudo, tenía unos pechos de infarto.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Menudo par de tetas!», pensé al admirar los gruesos pezones que se adivinaban bajo la tela.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Si ya de por sí eso había alborotado mis hormonas, esa morenaza elevó mi temperatura aún más al llegar a la orilla porque sin importarle que estuviéramos presentes, ese esptáecculo de mujer se despojó de la camisa empapada para ponerse otra.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Joder! ¡Qué buena está!», exclamé mentalmente al observar los dos enormes senos con los que la naturaleza le había dotado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Como me puso verraco el mirarla, tratando que no se me notara desvíe mi mirada hacia mi jefa. Eso fue quizás lo peor porque al hacerlo descubrí que Yalit estaba también totalmente embobada mirando a la muchacha. En ese momento creí descubrir en sus ojos el fulgor de un genuino deseo y por eso no pude menos que preguntarme si esa profesora era lesbiana mientras la objeto de nuestras miradas permanecía ajena a lo que su exhibicionismo había provocado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Una vez solucionado el incidente, recorrimos el escaso kilómetro que nos separaba de nuestro destino y con la ayuda del personal indígena, establecimos nuestra base a escasos metros de la pirámide que íbamos a estudiar. Para los que lo desconozcan, os tengo que decir que en el sureste mexicano existen cientos de pirámides mayas, toltecas u olmecas, muchas de ellas no gozan más que de una protección teórica por parte de las autoridades. Por eso la importancia de la de Kisin Muúl, su remota ubicación nos hacía suponer que nunca había sido objeto de expolio pero también era extraño que nuestros antepasados se hubiesen ocupado de esconderla ya que no aparecía en ningún códice ni maya ni español.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La ausencia de Alberto se hizo notar ese mismo día porque al no tener más que cuatro kayaks para portar todo el equipo, tuvimos que dejar atrás tres de las cinco tiendas individuales previstas y por eso mientras las montábamos asumí que por lógica me iba a tocar compartirla con Luis. Nunca esperé que la jefa tuviese otros planes y que una vez anochecido y mientras cenábamos nos informase que como necesitaba repasar con su segundo las tareas del día siguiente, yo dormiría con Olvido en la más pequeña.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ni que decir tiene que no me quejé y acepté con agrado esa orden ya que eso me permitiría disfrutar de la compañía de ese bellezón. Me extrañó que mi compañera tampoco se quejara, no en vano lo normal hubiese sido que nos hubiese dividido por sexos. Esa misma noche descubrí la razón de su actitud porque nada más entrar en la tienda, la morena me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―No sabes cómo me alegro de dormir contigo― mi pene saltó dentro del pantalón al oírla al pensar que se estaba insinuando pero entonces al ver mi cara, prosiguió diciendo: ―¿Te fijaste en cómo Yalit me miró las chichis?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Haciéndome el despistado le dije que no y entonces ella murmurando dijo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Me miró con deseo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Muerto de risa porque hubiese pensado lo mismo que yo, respondí tanteando el terreno:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Yo también te miré así.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Sí, pero tú eres hombre― contestó y recalcando sus palabras, me confesó: ― No soy lesbiana y no me gusta que una vieja me observe con lujuria.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sus palabras despertaron mi lado oscuro y acomodando mi cabeza sobre la almohada le solté:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Entonces, ¿no te importará que mire mientras te desnudas?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Soltando una carcajada se quitó la camisa y tirándomela a la cara respondió:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Te vas a hartar porque duermo en tanga― tras lo cual, se despojó de su pantalón y medio en pelotas se metió dentro del mosquitero y sonriendo, me dijo: ―Te doy permiso de ver pero no de tocar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su descaro me hizo gracia y cambiando de posición, me la quedé mirando fijamente mientras le decía:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Eres mala― siguiendo la guasa, señalé mi verga ya erecta y le dije: ―¿cómo quieres que se duerma teniendo a una diosa exhibicionista a su lado?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Fue entonces cuando llevando una de sus manos hasta su pecho, descojonada, comentó mientras uno de sus pezones:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Me sabes algo o me hablas al tanteo?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Como os podréis imaginar, me quedé pasmado ante tamaña burrada y más cuando con voz cargada de lujuria, preguntó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿No te vas a desnudar?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> De inmediato me quedé en pelotas sin importarme el revelarle que entre mis piernas mi miembro estaba pidiendo guerra. Olvido al fijarse, hizo honor a su nombre y olvidando cualquier recato, se empezó a acariciar mientras me ordenaba:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Mastúrbate para mí!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su orden me destanteó pero al observar que la mujer había introducido su mano dentro del tanga y que se estaba pajeando sin esperar a que yo lo hiciera. Aceptando que tal y como se decía en la universidad, esa cría era una ninfómana insaciable y que tendría muchas oportunidades de beneficiármela durante la expedición, cogí mi verga entre mis dedos y comencé a masturbarme.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Me encanta cabrón!― gimió sin dejar de mirarme― ¡Lo que voy a disfrutar durante estos dos meses contigo!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La expresión de putón desorejado que lucía su cara me terminó de excitar y acelerando mis maniobras, le espeté:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Hoy me conformaré mirando pero mañana quiero tu coño.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mis palabras lejos de cortarla, exacerbaron su calentura y zorreando contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Tómalo ahora.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Como comprenderéis dejando la seguridad de mi mosquitero, me fui al suyo. Olvido al verme entrar, se arrodilló y sin esperar mi permiso, abrió su boca y se embutió mi verga hasta lo más profundo de su garganta mientras con su mano torturando su pubis. La experiencia de la cría me obligó a dejarla el ritmo. Su lengua era una maga recorriendo los pliegues de mi glande, de manera que rápidamente todo mi pene quedó embadurnado con su saliva. Entonces, se la sacó y me dijo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Te voy a dejar seco esta noche― tras lo cual se lo introdujo lentamente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Me encantó la forma tan sensual con la que lo hizo: ladeando su cara hizo que rebotase en sus mofletes por dentro, antes de incrustárselo. Su calentura era tanta que no tardé en notar que se corría con sus piernas temblaban al hacerlo. Por mucho placer que sintiera, en ningún momento dejó de mamarla. Era como si le fuera su vida en ello. Si bien no soy un semental de veinticinco centímetros, mi sexo tiene un más que decente tamaño y aun así, la muchacha fue capaz de metérselo con facilidad. Por increíble que parezca, sentí sus labios rozando la base de mi pene mientras mi glande disfrutaba de la presión de su garganta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La manera en la que se comió mi miembro fue demasiado placentera y sin poder aguantar, me corrí sujetando su cabeza al hacerlo. Sé que mi semen se fue directamente a su estómago pero eso no amilanó a Olvido, la cual no solo no trató de zafarse sino que profundizando su mamada, estimuló mis testículos con las manos para prolongar mi orgasmo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Dios, ¡qué gusto!― exclamé desbordado por las sensaciones.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sonriendo, la puñetera cría cumplió su promesa y solo cuando ya no quedaba nada en mis huevos, se la sacó y abriéndose de piernas, me dijo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Date prisa. ¡Quiero correrme todavía unas cuantas veces antes de dormir!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Hundiendo mi cabeza entre sus muslos, me puse a satisfacer su antojo…</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A la mañana siguiente, nos despertamos al alba y tras vestirnos, salimos a desayunar. Yalit y Luis se nos habían adelantado y habiendo desayunado, nos azuzaban a que nos diéramos prisa porque había mucho trabajo que hacer. Los malos modos en los que nuestra jefa se dirigió tanto a Olvido como a mí me extrañaron porque no le habíamos dado motivo alguno o eso creí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Alucinando por sus gritos, esperé que saliera para directamente preguntar al gordito que mosca le había picado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Joder, ¿qué te esperas después de la noche que nos habéis dado?― contestó con sorna ―¡No nos fue posible dormir con vuestros gritos!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Con que era eso! Debe ser cierto que es lesbiana y me la he adelantado», pensé temiendo sus represalias, no en vano era famosa por su mala leche.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al terminar el café y dirigirme hacia la excavación, se confirmaron mis peores augurios porque obviando que había personal de la zona y que en teoría estaban ahí para esas tareas, esa zorra me mandó desbrozar la zona aledaña al área de trabajo. Queriendo evitar el conflicto, machete en mano, empecé a abrir un claro mientras dos “lacandones”, sentados sobre un tronco, me miraban y haciendo señas, se reían de mí:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Menudos cabrones― murmuré en voz baja cada vez mas encabronado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Uno de los indígenas al advertir mi cabreo, se acercó hasta mí y con un primitivo español, me dijo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Hacerlo mal. Mucho trabajo y poco resultado― tras lo cual me quitó el machete y me enseñó que para cortar las lianas primero debía de dar un corte en lo alto y luego irme a ras de tierra.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Gracias― respondí agradecido al ver que esa era la forma idónea de atacar esa maleza.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El tipo sonrió y sin dirigirse a mí, se volvió a sentar junto a su amigo. Durante toda la jornada y eso que estaban a escasos metros de mí, ninguno de los dos me volvió a hablar. A la hora de comer, le conté lo sucedido a mi compañera, la cual me contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Pues has tenido suerte porque a mí esos pitufos directamente me han ignorado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Mira que eres bestia, no les llames así― recriminé a Olvido porque ese apelativo que hacía referencia a su baja estatura podía ofenderles.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Descojonada, murmuró a mi oído:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―El más alto de ellos, no me llega al hombro― y entornando los ojos, me soltó: ―De ser proporcional, tendrán penes de niños.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La nueva burrada me hizo reír y pegando un azote en su trasero, le pregunté porque le pedía a uno que se lo enseñara y así lo averiguaba. Sabedora que iba de broma, puso gesto serio y pasando la mano por mi paquete, respondió:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―A lo mejor lo hago, si dejas de cumplir.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Solo la aparición de nuestra jefa, evitó que le contestara como se merecía y en vez de darle un buen pellizco en las tetas, tuve que tapar mi entrepierna con un libro para que Yalit no se diera cuenta del bulto que crecía bajo mi pantalón. La arqueóloga tras saludarnos se sentó y desplegando un mapa aéreo de la zona, nos señaló una serie de montículos que le hacían suponer que había otras ruinas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al estudiar las fotografías, me percaté que de ser ciertas las sospechas de mi jefa, las estructuras estaban orientadas hacía un punto exacto de una de las montañas cercana.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Tienes razón― contestó y dando la importancia debida a mi hallazgo, nos dijo: ―Mañana iremos a revisar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Una vez levantada la reunión, nos pasamos las siguientes horas haciendo catas en los terrenos con la idea de buscar la mejor ubicación donde empezar a escavar. El calor y la humedad que tuvimos que soportar esa tarde nos dejaron agotados y fue la propia Yalit la que al llegar las cinco, nos dijo que lo dejáramos por ese día y que nos fuéramos a descansar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Menos mal», me dije dejándome caer sobre la cama.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Llevaba menos de un minuto cuando desde afuera de la tienda, me llamó Olvido diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Voy a darme un baño a la laguna, ¿te vienes?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su idea me pareció estupenda y cogiendo un par de toallas salimos del campamento. Al tener que cruzar una zona tupida de vegetación, nos tuvimos que poner en fila india, lo que me permitió admirar las nalgas de esa morena.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Tienes un culo precioso― dije sin perder de vista esa maravilla.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi compañera escuchó mi piropo sin inmutarse y siguió su camino rumbo a la charca. Cuando llegamos y antes de que me diera cuenta, Se desnudó por completo y se tiró al agua por lo que tuve que ser yo quien recogiera su ropa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Qué esperas?― gritó muerta de risa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su tono me hizo saber que nuestro baño iba a tener una clara connotación sexual y por eso con rapidez me desprendí de mis prendas y fui a reunirme con ella. En cuanto me tuvo a su alcance, me agarró por la cintura pegó su pecho a mi espalda. No contenta con ello empezó a frotar sus duros pitones contra mi cuerpo mientras con sus manos agarraba mi pene diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Llevo con ganas de esto desde que me desperté.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No me costó ver reflejado en sus ojos el morbo que le daba tenerla asida entre sus dedos y sin esperar mi permiso, comenzó a pajearme. Mi calentura hizo que me diera la vuelta y la cogiera entre mis brazos mientras la besaba. Hasta entonces Olvido había mantenido prudente pero en cuanto sintió la dureza de mi miembro contra su pubis, se puso como loca y abrazándome con sus piernas, me pidió que la tomara.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al notar como mi pene se deslizaba dentro de ella, cogí sus pechos con las manos y agachando la cabeza empecé a mar de ellos a lo bestia:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Muérdelos, ¡hijo de la chingada!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sus palabras solo hicieron acelerar lo inevitable y presionando mis caderas, se la metí hasta el fondo mientras mis dientes se apoderaban de uno de sus pezones.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Así me gusta ¡Cabronazo!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Reaccionando a sus insultos, agarré su culo y forcé mi penetración hasta que sentí los vellos de su coño contra mi estómago. Fue entonces cuando comencé a moverme sacando y metiendo mi verga de su interior.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Me tienes ensartada!― gimió descompuesta por el placer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su expresión me recordó que todavía no había hecho uso de su culo y muy a su pesar, extraje mi polla y la puse de espaldas a mí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Qué vas a hacer?― preguntó al sentir mi capullo tanteando el oscuro objeto de deseo que tenía entre sus nalgas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sin darle tiempo a reaccionar y con un movimiento de caderas, lo introduje unos centímetros dentro de su ojete. Entonces y solo entonces, murmuré en su oído:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿No lo adivinas?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su esfínter debía de estar acostumbrado a esa clase de uso por que cedió con facilidad y tras breves embestidas, logré embutir su totalidad dentro de sus intestinos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Maldito!― gimió sin intentar repeler la agresión.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su aceptación me permitió esperar a que se relajara. Fue la propia Olvido la que después de unos segundos empezara a moverse lentamente. Comprendiendo que al principio ella debía llevar el ritmo, me mantuve tranquilo sintiendo cada uno de los pliegues de su ano abrazando como una anilla mi extensión.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Poco a poco, la zorra aceleró el compás con el que su cuerpo era acuchillado por mi estoque y cuando creí llegado el momento de intervenir, le di un duro azote en sus nalgas mientras le exigía que se moviera más rápido. Mi montura al oír y sentir mi orden, aulló como en celo y cumpliendo a raja tabla mis designios, hizo que su cuerpo se meneara con mayor rapidez.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Mas rápido! ¡Puta!― chillé cogiéndole del pelo y dando otra nalgada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi renovado castigo la hizo reaccionar y convirtiendo su trote en un galope salvaje, buscó nuestro mutuo placer aún con más ahínco. Aullando a voz en grito, me rogó que siguiera por lo que alternando entre un cachete y otro le solté una tanda de azotes.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Dale duro a tu zorra!― me rogó totalmente descompuesta por la mezcla de dolor y placer que estaba asolando su cuerpo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Desgraciadamente para ambos, el cúmulo de sensaciones hizo que explotando dentro de su culo, regara de semen sus intestinos. Olvido al experimentar la calidez de mi semilla, se corrió con gritos renovados y solo cuando agotado se la saqué, dejó de chillar barbaridades.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Con mi necesidad saciada por el momento, la cogí de la mano y junto con ella salimos de la laguna. Fue en ese instante cuando al mirar hacía la orilla, mi compañera se percató de una sombra en medio de la espesura y cabreada preguntó quién estaba allí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Qué pasa?― le dije viendo que se había puesto de mala leche.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Hecha una furia, me contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Alguien nos ha estado espiando!. Seguro que ha sido alguno de los lacandones― tras lo cual y sin secarnos, nos pusimos algo de ropa y fuimos a ver si lográbamos pillar al voyeur.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Pero al llegar al lugar donde había visto al sujeto, descubrimos que no eran huellas de pies descalzos las que hallamos en el suelo sino las de unas zapatillas de deporte.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Ha sido Luis― dije nada más verlas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Te equivocas― me alertó y señalando su pequeño tamaño, contestó: ―¡Ha sido Yalit !</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Las pruebas eran claras y evidentes. Como en cincuenta kilómetros a la redonda no había nadie calzado más que nosotros, tuve que aceptar que ¡Nuestra jefa nos espiaba!.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Será zorra― indignada se quejó y clamando venganza, dijo: ―Si esta mañana se ha quejado de mis gritos, ¡qué no espere que hoy la deje dormir!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su amenaza me alegró porque significaría que esa noche me dejaría seco y por eso con una sonrisa en los labios, la seguí de vuelta a la base</span>.</p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi jefe me entrega una jovencita como esclava&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Apr 2026 15:49:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Nunca creí verme en una situación semejante. El mito de que en el siglo XXI se podía uno conseguir una esclava me había parecido siempre eso, ¡Un mito!. Siempre había pensado que era ridículo pensar que una muchacha europea por muchos motivos que tuviese se vendiera al mejor postor y comprometiera su vida  a servir a su dueño.  Pero… ¡Me equivoqué! La historia que os voy a contar es la muestra clara de mi error.   Lydia entra en mi vida. Un ascenso en mi trabajo provocó que me trasladaran a Madrid como director de área. Mi empresa para que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div></div>
<div></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Nunca creí verme en una situación semejante. El mito de que en el siglo XXI se podía uno conseguir una esclava me había parecido siempre eso, ¡Un mito!. Siempre había pensado que era ridículo pensar que una muchacha europea por muchos motivos que tuviese se vendiera al mejor postor y comprometiera su vida  a servir a su dueño.  Pero…</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">¡Me equivoqué!</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La historia que os voy a contar es la muestra clara de mi error.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Lydia entra en mi vida. </span></b></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/189/32004929/32004929_008_e9d8.jpg" width="460" height="682" />Un ascenso en mi trabajo provocó que me trasladaran a Madrid como director de área. Mi empresa para que aceptara ese puesto puso a mi disposición entre otras cosas un espléndido chalet en Majadahonda. Siendo soltero, los trescientos metros de esa casa me parecían excesivos. Al expresarle mis reticencias a Arturo, el dueño de la empresa, este me dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Chaval, todo es imagen.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Según él, las apariencias eran importantes y si quería que tanto mis subordinados como mis clientes me tomaran en serio, debía de llevar un estilo de vida acorde con mi salario.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Nadie compraría una instalación tan cara como las nuestras a un tipo que vaya en un Renault de quince años.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La indirecta era todo menos indirecta. Mi automóvil por aquel entonces era un Megane del dos mil. Educado en la austeridad, me parecía un despilfarro el cambiar de vehículo pero asumiendo que era una orden disfrazada de comentario, esa misma tarde fui a comprarme un BMW. Al escuchar el precio estuve a punto de echarme atrás pero tras pensarlo dos veces me dije:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“Macho, ¡Date un capricho!”.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi nuevo sueldo me permitía unos lujos que nunca hubiese creído llegar a disfrutar y contraviniendo mis  normas, salí de ese concesionario con un descapotable azul. </span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Otro de los cambios que mi jefe me impuso fue sobre mi forma de vestir. Desde que salí de la carrera, me había acostumbrado a comprarme los trajes en las rebajas y por eso eran baratos. A la semana de llegar a la capital, aprovechando que iba a su sastre, Arturo me obligó a acompañarle y ya allí a hacerme varios a la medida.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Son carísimos- me quejé al enterarme que costaban casi mil   euros.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Necesitas al menos tres- respondió haciéndome sentir un pordiosero.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Os preguntareis porque os cuento esto. La respuesta es sencilla, sin darme cuenta, ese viejo me fue modelando a su gusto. Años después me reconoció que una de las razones por las que me había ascendido es que había visto en mí una versión suya de joven. Mi trasformación fue tan paulatina que me pasó inadvertida.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">En un principio estaba centrada en mi modo de trabajar y en mi apariencia exterior pero al cabo de los tres meses, dio un salto cualitativo cuando se presentó en mi casa un sábado a tomar una cerveza. La sorpresa de encontrármelo en la puerta se incrementó hasta límites insospechados cuando  con una sonrisa en sus labios, me dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Por cierto, ayer te compré una criada. Mañana te la traen.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué me has comprado el qué?- respondí pensando que había escuchado mal, ya que era impensable que realmente me hubiera dicho eso.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Una criada- insistió- he pensado que no tienes tiempo para buscar ni  pareja ni a alguien que limpie esta casa y por eso te he conseguido una mujer que cumpla ambos cometidos.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Sé que debí de haberme negado de plano pero ese sujeto me tenía cogido de los huevos por el dineral que me pagaba y por eso solo me atreví a contestar:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Y si no me gusta?</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¡La devuelves y te mandan otra!- descojonado respondió y aumentando mi espanto, me comentó: -Esa agencia nos asegura la virginidad de las chavalas para que las eduquemos a nuestro gusto pero si no estamos satisfechos o simplemente nos cansamos, podemos pedir que  nos las cambien cada cierto tiempo. </span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Tratando de acomodar mis ideas, pregunté:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Arturo, ¿Tú tienes una?</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Claro chaval, actualmente tengo dos y te puedo asegurar que no me falta de nada.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El descaro de mi jefe reconociendo ser un cliente de una trata de blancas, me indignó pero asumiendo que tenía que mantener ese trabajo hasta que al menos pagara mis deudas, me hizo aceptar su proposición. Satisfecho se terminó la cerveza y tal y como había llegado se marchó, dejándome a mi totalmente confundido y sin saber que pensar.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Como supondréis esa noche no pude ni dormir. Continuamente llegaban a mi mente imágenes en las cuales la policía entraba en casa y me detenía por tener una esclava.  Esa pesadilla se repitió tantas veces que a la mañana siguiente apenas había descansado.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/189/32004929/32004929_009_3f55.jpg" width="460" height="682" />Con una puntualidad británica,  un mercedes llegó a mi casa a las diez. De él se bajaron un par de tipos con una joven. Ya antes de dejarles pasar, me apabulló descubrir la juventud de la chavala.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡No debe de tener más de veinte años!” pensé mientras les conducía hasta el salón y les sentaba en la mesa.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"> El mejor vestido de los sujetos, nada más acomodarse en la silla, me informó que era notario y que su papel allí era dar fé que libremente tanto la muchacha como yo aceptábamos el contrato que íbamos a firmar, tras lo cual me extendió unos papeles. </span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Cogiendo el dossier, me puse a leer su contenido. Me quedé alucinado al comprobar que era un contrato privado por medio del cual tanto yo como la cría reconocíamos que libremente firmábamos un contrato de esclavitud, amparado bajo la forma de un reconocimiento explícito de practicar un juego de dominación-sumisión. </span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Esto es legal?- pregunté.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No- reconoció el notario- pero si hay problemas, con él puede demostrar que ninguno de los dos  se vio forzado.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Comprendiendo su propósito firmé y separándome de la mesa, me quedé mirando como la muchacha lo hacía. Lo creáis o no, la sonrisa que lucía mientras estampaba su firma en ese contrato, me tranquilizó aunque en mi fuero interno no tuviese claro de su esa cría venía por su propia voluntad o forzada por esos hombres.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Acabábamos de terminar con el papeleo cuando el otro hombre se levantó y me dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Le hago entrega de su esclava. A partir de que me vaya, usted será responsable de su existencia. Puede hacer uso de ella como y cuando desee pero debe velar por su seguridad.  Nuestra organización tiene una fama que mantener y por eso castigamos duramente que se rompan nuestras reglas.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Cuáles son esas reglas?- pregunté.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Léalas en el contrato pero básicamente son dos: En primer lugar, no aceptamos el uso extremo de la violencia y en segundo, cómo le estamos entregando una virgen que desea ser esclava, usted deberá ejercer como su  mentor y adiestrarla para que si llegado el caso, se cansa de ella, podamos colocarla con otro amo ya como sumisa experta.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando comprendí que había caído en una trampa. No podía aceptar a esa muchacha para liberarla y mucho menos para no hacer uso de ella:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Me había comprometido en ser su amo!”</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"> Antes de darme tiempo a reaccionar, los dos tipos salieron de mi casa dejando en mitad del salón a la muchacha.  Una vez solos, me tomé mi tiempo para observarla. La cría, siendo casi una niña, tenía una belleza innegable. Alta y delgada, su anatomía se veía compensada con unos pechos grandes y bien puestos.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La serenidad que vi reflejada en su rostro me permitió preguntarle su nombre:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Una esclava no tiene nombre, Amo- contestó bajando su mirada.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su sumisa respuesta me hizo reír pero como no me apetecía inventarme un nombre, insistí:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Cómo te llamabas antes?</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Lydia, amo.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“Servirá mientras le busco otro” me dije sin percatarme de que ese modo de pensar era el de un amo mientras la cría permanecía de pie sin moverse.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué esperas? – pregunté extrañado.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Que mi amo exija a su sumisa que le demuestre su virginidad.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Os juro que no se que me sorprendió mas. O su contestación o mi reacción al oírla porque dominado por el morbo de ser testigo de como pensaba justificarme que nunca había sido usada, le ordené:</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Hazlo, ¡ahora!</span></div>
<div><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"> <img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/189/32004929/32004929_015_d5d1.jpg" width="460" height="682" />La alegría con la que me miró al escuchar  mi orden, consiguió espantar los últimos resquicios de vergüenza por mostrar mi lado dominante.  “¡Esta cría necesita un amo!”, pensé al verla retirar los tirantes que sostenían su vestido. Dejándolo caer con infinita sensualidad, s</span><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">u cuerpo menudo se me fue revelando lentamente. </span></div>
<div><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">“¡Que buena está!” sentencié al comprobar que como había supuesto esa mujercita tenía un par de pechos dignos de un monumento.</span></div>
<div><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">Su belleza quedó francamente demostrada cuando sin levantar su mirada, admiré su cuerpo casi desnudo. La coqueta ropa interior que todavía llevaba, lejos de minorar su sexualidad, la incrementaba y por eso antes de que se despojara de eso también, decidí darme el gusto que me modelara con ella. La muchacha se ruborizó al oír mis deseos y dándose la vuelta, me dejó admirar la perfección de su trasero.</span></div>
<div><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-¡Menudo culo!- exclamé en voz alta al contemplar las dos duras con la que estaba compuesta esa parte de su anatomía.</span></div>
<div><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">Lydia al escuchar mi piropo, sonrió y antes de que se lo mandase, se desabrochó el sujetador, dejándolo caer sobre la alfombra. Al verla con el dorso desnudo, se me hizo agua la boca.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">“Dios, ¡Qué par de tetas!” mascullé entre dientes, obsesionado por los negros pezones que las decoraban. </span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">Con alborozo, observé que sus senos se mantenían firmes sin la sujeción de esa prenda y que sus areolas se iban empequeñeciendo al contacto de mi mirada. Ya con sus pezones erectos, tampoco esperó a que se lo ordenara para despojarse del diminuto tanga que llevaba. De manera que no tardé en verla completamente desnuda esperando a  ser inspeccionada.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-Acércate.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">La rubia se arrodilló y gateando se acercó hasta mí. Ya a  mis pies, esperó mis órdenes.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-Eres una sumisa muy guapa.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: center; vertical-align: baseline;" align="center"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-Gracias amo-, contestó.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-No te he dado permiso de hablar-, recriminé y ejerciendo ese poder que nunca creí en disfrutar, le dije,: -date la vuelta y muéstrame si eres digna de ser usada por detrás.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">Contrariada por mostrarme primero su entrada trasera, se giró y separando sus nalgas, me enseñó su ano. No tuve que hacer uso de mi experiencia para saber que nunca nadie había hoyado ese rosado esfínter y recorriendo sus bordes,  comprobé tanto su flexibilidad mientras mi sumisa se mordía el labio para no demostrar su deseo. Satisfecho y más cachondo de lo que me gustaría reconocer, dándole un sonoro azote, le exigí que exhibiera su sexo ante mí. </span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">Increíblemente serena y orgullosa  de haber superado la prueba con su trasero, se volteó y separando sus rodillas, expuso su vulva a mi escrutinio. Con genuino interés, estudié su sexo. Completamente depilado, parecía el coño de una quinceañera.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-Separa tus labios-, ordené ya sumido en mi papel y deseando que se confirmara la virginidad de la que hacía mención.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/189/32004929/32004929_016_3b15.jpg" width="460" height="682" />Obedeciendo, usó sus dedos para mostrarme lo que le pedía. Al hacerlo, me percaté que brillaba a raíz de la humedad que brotaba de su interior. No tuve que ser ningún genio para comprender que el rudo escrutinio la estaba excitando.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-¡Estás caliente! ¿Verdad?</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">-Sí, amo- me reconoció con un breve gemido.</span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="border: none windowtext 1.0pt; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-border-alt: none windowtext 0cm; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; padding: 0cm;">Su sumisión era tal que disfrutando de su dominio, le ordené que se masturbara.  Sin dudarlo, Lydia </span><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt;">abrió sus piernas y comenzó a  acariciar su clítoris. Olvidándome de que era su amo, me concentré en observar si realmente era virgen. </span></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"></div>
<div style="background: white; line-height: 16.75pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; vertical-align: baseline;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt;">“Coño, no ha mentido”, exclamé mentalmente al advertir entre sus pliegues una delgada tela. Sabiendo que era su himen, el saber que iba a ser yo quien la desvirgara, me empezó a calentar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">La muchacha al comprobar con sus ojos que mi pene reaccionaba, suspiró y llevando una mano a su pecho, lo pellizcó mientras aceleraba su masturbación. Poco a poco la excitación fue dominándola y dejándose llevar, comenzó a gemir de placer. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Recordando que era mi obligación el adiestrarla, esperé que estuviera a punto de correrse y entonces ordené que parase. Su expresión contrariada me gustó y acercándome a ella, la obligué a ponerse en posición de perro. Entonces y solo entonces, le exigí que continuara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">La muchacha obedeciendo, volvió a masturbarse mientras yo, actuando como un ganadero evaluando a una res, me puse a examinarla. Con tono profesional fui describiendo las distintas partes de su cuerpo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Para ser una puta barata, tengo que  tengo que reconocer que tienes un buen par de tetas- dije mientras acariciaba sus pechos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Aunque sabía que mi propósito era humillarla, Lydia al sentir el contacto de mi palma en su piel, suspiró excitada. Al comprobar que eso avivaba su deseo, decidí forzar el morbo de la joven cogiendo  entre mis manos sus melones diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Pareces una vaca. Si en vez de tetas tienes ubres, temo que cuando te preñe sean demasiado grandes- y sin cortarme, no pude resistir la tentación de darle un lametón a una de esas areolas. </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/189/32004929/32004929_023_0bb2.jpg" width="460" height="682" />La rubia, ya sin disimulo, incrementó la tortura de su sexo mientras meneaba su culo ante mis ojos. Al percatarme de la forma en que me demostraba la necesidad que sentía por ser usada, separando sus glúteos, deje al descubierto su rosado y todavía sin usar orificio trasero. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Te apetece que primero te use por detrás? – pregunté muerto de risa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Lo que decida mi amo me parece bien- respondió con la voz entrecortada. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Como no era mi intención el hacerle daño, fui hasta el baño y cogí un bote de crema. Ya de vuelta y echando una poco entre sus nalgas, fui recorriendo las rugosidades de su ano, hasta que sin previo aviso, introduje un dedo en su interior. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Dios- gritó por la incursión pero no hizo ningún intento de separarse. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Al contrario, completamente descompuesta, me rogó que la dejara correrse. Comprendiendo que de nada serviría prohibírselo porque estaba a punto de explotar, la autoricé a hacerlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Me encanta!- berreó mojando sus muslos con el flujo que salía de su sexo y reptando por la alfombra, apoyó su cabeza en el suelo mientras levantaba aún más su trasero. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">La posición  que tomó me permitió observar que los muslos de la joven temblaban cada vez que introducía un dedo en su interior y ya más seguro de mí mismo, decidí dar otro paso y dándole un azote, metí las yemas de dos dedos dentro de su orificio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Ahhhh- aulló mordiéndose el labio. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Su gemido fue un aviso de que tenía que tener cuidado y por eso volví a lubricar su ano mientras esperaba a que se relajase. La muchacha moviendo sus caderas me informó, sin querer, que estaba dispuesta. Esta vez, tuve cuidado y moviendo mis dedos alrededor de su cerrado músculo, fui dilatándolo mientras que con la otra mano, la empezaba a masturbar. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Qué placer!- gimió al sentir sus dos entradas siendo objeto de mi caricias.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Tratando de colaborar conmigo, mi sumisa se llevó las manos a sus pechos y pellizcando sus pezones, buscó agrandar su excitación. Era tanta su calentura que no tardé en comprobar como esa zorrita se corría y sin dejarla reposar, decidí hacerla mía. Por eso, embadurnando con su flujo mi pene, me puse a su espalda y mientras jugaba con mi glande en su entrada, le pregunté si estaba lista. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Lydia, ni siquiera esperó a que terminara de hablar y tomando por primera vez la iniciativa,  llevó su cuerpo hacia atrás y lentamente fue metiéndoselo. La lentitud con la que se empaló, me permitió sentir cada rugosidad de su ano apartándose ante el avance de mi miembro. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/189/32004929/32004929_027_825c.jpg" width="460" height="682" />En silencio pero con un gesto de dolor en su rostro, siguió sumergiéndolo en su interior hasta que sintió la base de mi pene chocando con su culo y entonces y solo entonces, se permitió quejarse:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Me duele mucho!- exclamó con lágrimas en los ojos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Sus palabras hicieron que me apiadara de ella y v<span style="color: #333333;">enciendo las ganas que tenía de disfrutar de su culo, esperé que se acostumbrara a tenerlo dentro. Decidido a que su primera vez fuera placentera, llevé mi mano hasta su clítoris y lo acaricié para conseguir que esa cría no se enfriara mientras tanto.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Al notar mi caricia, pegando un nuevo berrido, Lydia me informó que se había relajado y girando su cabeza, me rogó que comenzara a cabalgarla. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">La  expresión de genuino deseo que descubrí en su rostro, no solo me convenció que había conseguido mi objetivo de hacerla sentir placer sino que me reveló que a partir de ese día esa putita  estaría a mi entera disposición. Haciendo uso de mi propiedad, fui extrayendo y metiendo mi sexo de su interior.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Quién eres?- pregunté cogiéndola de la melena mientras aceleraba el ritmo de mis embestidas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Su puta, mi amo- respondió con la voz entrecortada por el placer,</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">A partir de ese momento,  nuestro tranquilo trotar se fue convirtiendo en un desbocado galope. Machacando sus intestinos con mi pene, fui demoliendo sus defensas poco a poco. En un momento dado, la calentura de la cría  la hizo berrear, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Amo, ¡Deme un azote!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Su confesión me hizo gracia y por eso la complací descargando un doloroso mandoble sobre su trasero.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Me encanta!- aulló satisfecha al ver cumplido su sueño.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Serás puta!- contesté descojonado al oírla y estimulado por su entrega, le di otro azote. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Que gusto!- gritó al sentir mi mano y comportándose como una zorra,   me imploró más. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">No tuvo que repetirlo, alternando de una nalga a otra, le fui propinando sonoras cachetadas marcando el compás con el que la penetraba. Esa ruda forma de amar la llevó al borde de la locura y con su culo completamente rojo, se corrió llorando de alegría. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Reconozco que me cautivó verla estremecerse temblando de placer mientras no dejaba de rogar que siguiera azotándola:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡No pare!, ¡Por favor!- aulló al sentir que el placer desgarraba su interior. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/189/32004929/32004929_031_d6ae.jpg" width="460" height="682" />Con mi papel cumplido, di la tarea por  hecha y concentrándome  en mi propio placer, reanudé la tortura de su esfínter con un movimiento de caderas. La rubia que nunca había imaginado sentir tanto placer, aulló pidiendo un descanso  pero no le hice caso y seguí violando su intestino sin parar. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Ya viene- grité al sentir que estaba a punto de correrme. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi orgasmo fue total. Cada uno de mis neurona se estremeció de placer mientras  mi pene vertía rellenaba con semen el estrecho conducto de la mujer. Al terminar de eyacular, saqué mi pene de su culo y agotado, me dejé caer sobre el sofá. Lydia entonces hizo algo insólito en una sumisa. Subiéndose sobre mis rodillas, me besó mientras  no dejaba de agradecerme el haberla hecho sentir tanto placer y acurrucada en esa posición, se quedó dormida.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mientras ella descansaba, me puse a pensar en lo sucedido. Supe que de algún modo mi jefe había descubierto mi faceta de dominante aún antes de que yo mismo tuviera conciencia de ella y como amo experimentado, me había regalado una mujer con la que desprenderme de los complejos y tabúes aprendidos desde niño.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Lo que no me imaginé fue que, al despertar, esa criatura me mirara con ternura y me dijera:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Aunque mi padre me había asegurado que con usted iba a ser muy feliz, nunca lo creí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Quién es tu padre?- pregunté totalmente confundido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Supo que había metido la pata pero aleccionada de que una sumisa no podía mentir a su amo, en silencio señaló una foto de la librería. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No puede ser. ¿Don Arturo es tu padre?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí, pero no le diga que se lo he dicho.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">La sorpresa de que mi esclava fuera en realidad la heredera de mi jefe, me hizo comprender que de algún siniestro modo, Don Arturo me veía como su sucesor y por eso me había hecho entrega de su más valiosa posesión.  Estaba todavía pensando en cómo actuar cuando escuché los sollozos de la mujer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Por qué lloras?- pregunté.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Limpiándose las lágrimas que surcaban sus mejillas, contestó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Porque ahora que lo sabe, no me va a querer como sumisa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Te equivocas putita mía. No pienso dejar que otro tipo, disfrute con lo que es MIO- y recalcándole mis intenciones, le ordené: -¡Prepárame el baño!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Pegando un chillido de alegría, Lydia salió corriendo rumbo a la habitación, sabiendo que después de bañarme, haría nuevamente uso de ella.</span></div>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/189/32004929/32004929_020_d827.jpg" width="737" height="491" /></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';"> </span></div>
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		<title>&#8220;Una activista, una ex y una espía mandaron juntas mi vida a la mierda&#8221;, LIBRO PARA DESCARGAR (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Apr 2026 08:25:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sinopsis: &#160; Es difícil de explicar cómo una llamada de teléfono puede trastocar una vida. Tampoco es fácil asumir como maduro que una mujer mas joven se sienta atraída por tí. Todo esto y mas le ocurrió a Alberto Morales, un ejecutivo cincuentón, al que un amigo le pide que acoja a una activista de los derechos humanos que tiene que huir de su patria porque la buscan unos narcos. Debido a los favores que le debe no puede negarse y acepta que la hispana se vaya a vivir con él.Desde que esa mujer entra en su vida, al peligro [&#8230;]]]></description>
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<p><strong>Sinopsis:</strong> &nbsp; </p>



<p>Es difícil de explicar cómo una llamada de teléfono puede trastocar una vida. Tampoco es fácil asumir como maduro que una mujer mas joven se sienta atraída por tí. Todo esto y mas le ocurrió a Alberto Morales, un ejecutivo cincuentón, al que un amigo le pide que acoja a una activista de los derechos humanos que tiene que huir de su patria porque la buscan unos narcos. Debido a los favores que le debe no puede negarse y acepta que la hispana se vaya a vivir con él.<br>Desde que esa mujer entra en su vida, al peligro del cártel se le suma un comportamiento irracional rayando en la sumisión de la latina, el interés del CNI por sus actividades en Madrid, la vuelta de un antiguo amor y finalmente la vigilancia del Gobierno Americano a través de una pelirroja.</p>



<p>Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-amazon wp-block-embed-amazon"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Una activista, una ex y una espía mandaron juntas mi vida a la mierda" type="text/html" width="640" height="550" frameborder="0" allowfullscreen style="max-width:100%" src="https://leer.amazon.es/kp/card?preview=inline&#038;linkCode=kpd&#038;ref_=k4w_oembed_AWEjDM7toMi18N&#038;asin=B09LHRX932&#038;tag=kpembed-20"></iframe>
</div></figure>



<p>Para que podías echarle un vistazo, os anexo los tres primeros capítulos:</p>



<h1 class="wp-block-heading">1</h1>



<p>Cuando echo la vista hacia atrás en un intento de comprender la presencia de dos hembras dispuestas en mi cama, sé que todo tuvo un origen y un desencadenante. El origen vino motivado por una llamada. Una conversación telefónica de un amigo destinado en América Latina, pidiéndome ayuda para sacar de allí a una activista de los derechos humanos cuya vida corría peligro. Todavía recuerdo esa conversación en la que Jacinto me comentó que Lidia Esparza, una conocida suya, debía salir urgentemente de su patria por las amenazas que recibía de un poderoso cártel de drogas. Ya que para esos mafiosos esa mujer representaba un estorbo al no parar de denunciar el dominio que ejercía sobre la zona en las redes sociales y que, a pesar de las múltiples advertencias que le habían hecho todos los que la estimaban, seguía enfrascada en su particular cruzada; la lucha contra el tráfico que estupefacientes con el que esos líderes de pacotilla se enriquecían a costa de los indígenas.</p>



<p>-Alberto, básicamente necesita un sitio donde esconderse.</p>



<p>&nbsp;Aunque personalmente me la traía al pairo la situación que sufrían los habitantes de esa área boscosa, no pude decir que no a su petición al deberle muchos favores.</p>



<p>El desencadenante cuando un día de junio, me vi en compañía de mi señora recibiendo en el aeropuerto a la hispana. Reconozco que me sorprendió descubrir que la tal Lidia no era una mujer entrada en años, sino una preciosa chavala de poco más de veinte años. Cuando la vi con su melena larga a la altura de la cintura y su diminuto pero proporcionado cuerpo, creí que despertaría los celos de mi mujer. Juro que no comprendí para que Raquel viera en ella la hija que nunca habíamos tenido y menos que al enterarse que le había buscado acomodo en un piso de la administración autonómica, construido exprofeso para acoger a los peticionarios de asilo que llegaban a Madrid, se negó de plano y le ofreció que se quedara en casa. Como nuestra relación no estaba en el mejor momento, preferí no decir nada y aceptar su imposición con la esperanza que fuera algo temporal.</p>



<p>En un principio, esa muchacha se negó diciendo que no quería ser un estorbo, por lo que Raquel me pidió que la convenciera. Sin ganas y molesto, cogí las pocas pertenencias que se había traído huyendo y comenté:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Me comprometí a ayudarte y eso voy a hacer. ¡Te vienes a casa!</p>



<p>Ante esa imposición, Lidia bajó la mirada y cedió sin rechistar. Al verlo, mi esposa sonrió y tomándola del brazo, la llevó hasta el coche. De camino hacia nuestro hogar fue la primera vez que me percaté de que algo extraño le pasaba a esa criatura. Y es que por extraño que parezca con Raquel charlaba animadamente, pero en cuanto yo le dirigía la palabra, se ruborizaba y contestaba con monosílabos. Esa sensación se incrementó con el paso de los días debido a que, mientras se hacía uña y carne con mi señora, su relación conmigo seguía distante.</p>



<p>Un claro ejemplo de lo que le pasaba conmigo fue al día siguiente cuando al llegar a casa, me la encontré enseñando a Raquel a bailar salsa. La sensualidad de sus movimientos no me pasó desapercibida y durante casi un minuto, observé obnubilado su movimiento de caderas mientras intentaba inútilmente que mi señora la imitara.</p>



<p>«¡Menudo ritmo tiene la condenada!», comenté para mí mientras revelaba mi llegada.</p>



<p>Al verme en la puerta, sus mejillas se llenaron de rubor y excusándose, desapareció hacia su cuarto. Para colmo, recibí una bronca de Raquel cuando pregunté qué coño le pasaba a esa joven conmigo.</p>



<p>-Eres un insensible. Deberías esforzarte para que se sienta en casa- me espetó cabreada como si yo fuera el culpable del aberrante comportamiento de la tal Lidia.</p>



<p>No queriendo buscar un enfrentamiento, me quedé callado y me refugié en el despacho a resolver unas cuestiones que había dejado abiertas mientras ella se iba a intentar calmar a la muchacha. Esa sensación de ser un apestado se incrementó a la hora de la cena, cuando ante mi pasmo nuestra invitada no solo fue la que cocinó sino también la que nos sirvió, todo ello, sin que Raquel se quejara.</p>



<p>-Quiere demostrar que no será una carga- fue la respuesta que me dio al preguntar.</p>



<p>Preocupado por si mi amigo se enteraba, traté de hacerle ver que no era correcto, pero cerrándose en banda mi señora me soltó que yo podría mandar en la empresa pero que en casa mandaba ella. Como ya comenté, por entonces nuestro matrimonio era un desastre y de nuevo preferí callar mientras la morenita me servía un guiso de su tierra. No reconociendo el plato, lo probé y reconozco que lo hallé delicioso. Al comentarlo y preguntar su nombre, Lidia colorada me contestó que era guiso de conejo, una comida típica de su país natal.</p>



<p>-Está buenísimo, princesa- exterioricé sin darme cuenta del apelativo con el que me referí a ella.</p>



<p>Afortunadamente, tampoco mi señora se percató de ello y menos de la reacción de la morena, ya que a buen seguro le hubiese extrañado al menos la sonrisa de satisfacción que lució la joven al oírme. Sonrisa que rápidamente desapareció de su rostro para ser sustituida por vergüenza al reparar en mi mirada.</p>



<p>«¡Qué tía más rara!», pensé y sin dar mayor importancia al hecho, seguí cenando mientras Raquel comenzaba a alabar a nuestra visita comentando la labor que había desarrollado en la selva. Interesado en la razón por la cual había decidido ocuparse de los más desfavorecidos cuando, según mi amigo, esa chavala había sido la primera de su promoción en la universidad, directamente lo pregunté.</p>



<p>-Mis paisanos están sufriendo el acoso de los cárteles que han venido a sustituir para mal a los antiguos terratenientes- fue su respuesta.</p>



<p>Asumiendo que la activista debía de ser crítica con la conquista guardé silencio, pero entonces la joven se extendió diciendo:</p>



<p>-Hasta que los narcos los echaron, el dominio de los criollos era total pero benéfico. Creyéndose dueños de sus vidas al menos intentaban que tuvieran una existencia digna. Cuando esos desalmados llegaron, los indígenas vieron en ellos unos libertadores, pero no tardaron en echar de menos a los dueños de las haciendas cuando los narcos impusieron el terror como método de asegurarse el control de las plantaciones de marihuana.&nbsp; Muerte y más pobreza es lo que ahora hay.</p>



<p>Tanto a Raquel como a mí nos extrañó su planteamiento, pero fue mi pareja quien se atrevió a preguntar qué solución veía para su gente. La joven abrumada por la pregunta, contestó algo políticamente incorrecto desde nuestro punto de vista:</p>



<p>-Mi patria necesita una dictadura. Un mando fuerte que eche a esa lacra y que garantice la supervivencia y el bienestar de la gente.</p>



<p>Como no podía ser de otra forma, mi señora protestó, no en vano, el régimen franquista había purgado a su padre haciéndole caer en la depresión y alzando la voz, le pidió que se retractara.</p>



<p>-Me gustaría que hubiese otra solución, pero siempre será preferible servir a un presidente fuerte que busque el bien de sus ciudadanos a vivir en este caos.</p>



<p>&nbsp; Mi esposa dio por sentado que la joven hablaba de una revolución socialista al estilo cubano y no deseando entrar en una discusión sin fin, dejó el tema y empezó a hablar con ella de temas triviales. Mientras eso ocurría, me quedé pensando en lo jodidos que debían estar en esa zona para que una joven del siglo XXI soñara con un dictador.</p>



<p>Durante las siguientes semanas se incrementó mi soledad y es que, a raíz de la llegada de la hispana, Raquel empezó a hacer cosas que no había hecho en los treinta años que llevábamos casados. Impulsada por una nueva juventud, comenzó a acudir a clases de baile mientras dejaba la casa bajo el cuidado de Lidia. &nbsp;Confieso que jamás dudé de ella y aunque cada día alargaba sus salidas, nunca pensé que hubiese encontrado en uno de los asiduos a esas clases a un hombre que la comprendiera.</p>



<p>Por ello, me sorprendió cuando una tarde al volver al trabajo me planteó el divorcio. Cayendo del guindo en el que estaba subido, comprendí que nuestro matrimonio había terminado hace mucho y que solo nos quedaba un profundo cariño, pero no amor. Asumiéndolo, no hice nada para evitar que se fuera a vivir con su amante y curiosamente, por lo único que discutimos fue por la morena. Aunque suene a insensatez, ésta se encontraba tan a gusto bajo nuestro techo que pidió quedarse ante mi incomprensión. Para mí, era algo aberrante y sin sentido, ya que seguía mostrándose recelosa de entablar incluso una conversación conmigo.</p>



<p>-Te comprometiste a ayudarla y ahora debes apechugar con ella- fue la respuesta que me dio mi ex al mostrarle mis reparos a que se quedara: -Aunque no es capaz de demostrártelo, cosa que no comprendo, esa muchacha te adora.</p>



<p>Reconozco que creí que la verdadera motivación de Raquel era tener una espía en mi casa, pero como mi alimentación y la limpieza de la casa había mejorado desde que Lidia vivía con nosotros no puse ningún impedimento a que lo continuara haciendo.</p>



<p>&nbsp;«Al menos no tendré que preocupar de tener la ropa planchada», me dije viendo el aspecto práctico de su permanencia y por ello, nada más desaparecer mi ex, lo primero que hice fue pactar un salario con ella.</p>



<p>-Si te vas a quedar, no quiero que pienses que te exploto- recuerdo que comenté tras una larga, pero pacifica discusión, ya que la joven mantenía que con darle cobijo y comida se daba por satisfecha.</p>



<p>Los primeros días de nuestra convivencia apenas varió nada, ya que la ausencia de Raquel apenas la noté al llevar años sin sexo. El único cambio visible fue que esa joven dejó de tutearme y me hablaba de usted. En un primer momento, intenté que me volviera a hablar de tú hasta que dándola por imposible permití que continuara con esa muestra de respeto tan genuinamente hispana. Lo que me costó reconocer mucho más tiempo fue la alegría que Lidia mostraba todas las tardes al recibirme en casa con todo listo, al seguir reticente de entablar conmigo la mínima charla.</p>



<p>Mi ex llevaba casi un mes fuera de casa, cuando al día siguiente de haberle pagado su nómina, esa morena me sorprendió con el uniforme de una criada de las de antaño. No es fácil de describir lo que sentí al verla con cofia, con ese vestido anudado al cuello y esos guantes almidonados. Al preguntar por qué se encontraba vestida así, su respuesta me dejó helado:</p>



<p>-Me lo he comprado para recordar cuál es mi puesto en esta casa y que el día que mi patrón decida traer compañía femenina, su acompañante no me vea como competencia.</p>



<p>Juro que sus palabras me parecieron una completa memez y así se lo hice saber a la chiquilla, pero a pesar de mis intentos no se dejó convencer y se negó a quitárselo. Viendo en ello parte de su educación, no creí conveniente forzarla para que volviese a vestirse como siempre había hecho:</p>



<p>«Ya tendrá tiempo de percatarse de que no es necesario», me dije extrañado, pero todavía tranquilo.</p>



<p>No fue hasta la hora de cenar, cuando realmente advertí que su mentalidad había abierto una brecha entre nosotros y es que rompiendo la rutina habitual en la que se sentaba a mi lado, Lidia se negó a hacerlo y se mantuvo de pie mientras daba buena cuenta de su estupenda cocina. Como siempre, tras probarlo, alabé la sazón de su guiso, pero esa noche su reacción me dejó perplejo y es que, luciendo una sonrisa de oreja a oreja, la morena suspiró diciendo:</p>



<p>-Ser buena cocinera es lo mínimo que debo hacer para que mi señor esté contento con su princesa.</p>



<p>No supe contestar porque en ese momento me pareció intuir en ella una extraña excitación y creyendo que veía moros con trinchetes, terminé de cenar en silencio. Durante la media hora en que tardé en hacerlo, Lidia se mantuvo atenta a todo lo que necesitaba y si veía mi vaso medio vacío, corría a rellenármelo con una diligencia rayana en la sumisión. Consciente de su mimo, le dije muerto de risa que dejara de comportarse así o terminaría acostumbrándome.</p>



<p>-Su bienestar es mi única prioridad- con tono dulce, contestó sin dar importancia a lo que decía mientras recogía los platos.</p>



<p>Un escalofrío recorrió mi cuerpo al escucharla. Sin llegarlo a exteriorizar, me pareció que estaban fuera de lugar la docilidad y satisfacción que demostraba al servirme. Pero temeroso de preguntar, no fuera a ser que no me gustara su respuesta, decidí obviarlo y me dirigí al salón a ver la tele. No llevaba ni dos minutos, sentado en el sofá cuando de pronto llegó con un whisky y poniéndolo en mis manos, se sentó a mi lado… ¡pero en el suelo!</p>



<p>Juro que estuve a punto de levantarla y si no lo hice fue porque Lidia con una sonrisa en sus labios, comentó lo dichosa que se sentía al tener un patrón del que cuidar y que la cuidara. Con todos los vellos erizados, miré a la chavala y para mi estupefacción, descubrí que lo decía en serio. Totalmente confundido, queriendo entablar una conversación con ella, hice una tontería y llevando mis dedos a su mejilla, la acaricié. La morena recibió ese inesperado gesto con un sollozo y posando su cabeza sobre uno de mis muslos, comenzó a llorar dándome las gracias por ser tan bueno con ella.</p>



<p>La angustia que leí en Lidia no me permitió reaccionar y levantarme, en vez de ello, mesé su larga cabellera con mis yemas:</p>



<p>-Desde que oí su voz en el aeropuerto, supe que mi búsqueda había terminado y que, junto a usted, sería feliz- oí que balbuceaba entre lloro y lloro.</p>



<p>Conmocionado hasta decir basta, dejé que se desahogara durante casi media hora porque bastante tenía con tratar de asimilar lo que acababa de ocurrir. Debo confesar que, aunque en ningún momento se me había insinuado, di por sentado que ante cualquier avance de mi parte esa criatura se entregaría a mí y por ello agradecí que, levantándose de la alfombra, me dijera hasta mañana y se marchara hacia su cuarto.</p>



<p>Lleno de vergüenza por si algo en mi actitud le hubiera dado pie a sentir que la deseaba sexualmente, serví otro whisky en el vaso y me fui a la cama con la esperanza que al día siguiente todo hubiese sido un sueño.</p>



<h1 class="wp-block-heading">2</h1>



<p>Como es lógico, esa noche apenas pegué ojo. En cuanto trataba de conciliar el sueño, Lidia aparecía en mi mente desnuda impidiéndolo. Por ello cuando a las siete de la mañana, me despertó el ruido de la bañera llenándose, tardé unos segundos en reaccionar y totalmente agotado, fui a ver qué ocurría. Casi me caigo de espaldas al verla arrodillada junto a la tina, cantando una canción de su tierra que no me costó catalogar como de amor.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Señor, espero que esté a su gusto- luciendo la mejor de sus sonrisas comentó para, sin darme tiempo a protestar, desaparecer rumbo a la cocina.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabiendo que no debía postergar una conversación con ella, me desnudé y sumergí en el jacuzzi que con tanto esmero me había preparado mientras intentaba acomodar mis ideas y plantear lo que le iba a decir.</p>



<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Debo hacerla comprender que esto no ni correcto ni necesario. ¡No estamos en el medievo donde el dueño de la casa tenía derecho de pernada!», me dije impresionado por la manera en que esa joven deseaba servirme, al ver las semejanzas con el “benéfico” dominio que, según ella, los criollos habían ejercido sobre su gente.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con ello en mi mente, me terminé de bañar y volví al cuarto donde me encontré con la novedad que la morena no solo había aprovechado para hacer la cama, sino que encima había elegido la ropa que ponerme. Viendo el traje, la camisa, el calzón e incluso la corbata que había cogido del armario, los metí de vuelta y cogí otros, para hacerle ver que entre sus atribuciones tampoco estaba el vestirme y ya listo para enfrentarme a ella, bajé a desayunar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El alma se me cayó a los pies cuando esa monada se echó a llorar al ver que no me había puesto lo que había seleccionado para mí y comportándome como un pánfilo, en vez de echarle la bronca, intenté calmarla diciendo que al día siguiente me pondría su elección. La felicidad de su rostro al escuchar mi promesa me impidió atajar el tema y creyendo que tendríamos tiempo de hablar, me tomé el café y las tostadas para acto seguido salir huyendo de ahí.</p>



<p>Ya en el coche, lamenté mi blandura y buscando un motivo a su actuación, decidí comentar el problema a un buen amigo, psiquiatra de profesión, no fuera a ser una loca. Debido a la hora, Pablo estaba pasando consulta y por ello, su enfermera no me lo pasó, prometiendo eso sí que, en cuanto pudiera su jefe, me devolvería la llamada. Sabiendo que no podía hacer nada hasta que me llamara, llegué a la oficina y me enfrasqué en el día a día olvidándome de ella. No fue hasta las doce cuando mi secretaria me lo pasó. Como era lógico, mi amigo intuyó que la llamada se debía a mi reciente divorcio y por ello, le sorprendió enterarse que no quería hablar de mi ex, sino de la joven que él había conocido durante una cena. Sin ahorrarme detalle alguno de lo sucedido, le expliqué la fijación que sentía Lidia por servirme, pidiéndole consejo sobre cómo actuar.</p>



<p>Dejando de lado nuestra amistad, el psiquiatra y no Pablo fue quien me escuchó atentamente permitiendo que me explayara en profundidad sobre la actitud de Lidia, preguntándome únicamente qué era lo que había sentido en cada momento. Como no puede ser de otra forma, me escandalizó que pensara que había hecho algo por provocar ese comportamiento y ante mi propia sorpresa, reconocí molesto que me había excitado sentir que tras tantos años alguien se desvivía por mí.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Querido amigo, ¡tienes un problema! &#8211; dijo al terminar mi narración: -Por lo que me has contado, los sufrimientos pasados han hecho mella en esa cría y sufre el clásico síndrome de estrés postraumático que en su caso ha salido a la luz creando en ella una dependencia emocional por ti.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comprendiendo la gravedad del tema y a pesar de ser ambos términos de uso frecuente, pedí que me explicara su alcance para saber a qué atenerme. Actuando de profesor, me contó que ese tipo de estrés era más frecuente de lo que la gente pensaba y que se podía resumir en que, producto de un trauma, las personas que lo sufren ven sus defensas desbordadas y son incapaces de afrontar de manera normal su vida. Y que en el caso que estábamos hablando, eso había llevado a Lidia a sentir la necesidad que yo asumiera el mando de su vida.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Ha visto en ti un castillo en el que guarecerse y lo único que puedes esperar es que, temiendo quedarse sin tu amparo, esa cría intente agradarte siempre… aunque eso signifique anularse como persona.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; ¿Qué debo hacer? &#8211; pregunté buscando su consejo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tras meditar durante unos instantes, contestó:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Algo le ha ocurrido que quiere olvidar, por ello intenta comportarte tal cual eres y abstente tanto de tratarla como pareja como de preguntarle por su pasado para no darle un motivo que profundice su patología. Además, oblígala a venir a verme. Dado su problema, no creo que sea capaz de rehusar una orden directa tuya.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con la certeza de que con su ayuda esa chiquilla recuperaría el equilibrio mental, pedí que le diera una cita. Mi amigo comprendiendo la urgencia me dio la primera hora que tenía, quedando con él en que la llevaría a los dos días a su consulta. Ya más tranquilo tras colgar me dediqué a mis asuntos, relegando a un rincón de mi cerebro la existencia de la muchacha. Como no podía ser de otra manera, al salir de la oficina retornó con fuerza mi problema y cuando llegué a la casa, dudé en entrar. Solo al recordar que no debía variar un ápice mi comportamiento, decidí abrir la puerta y con el ánimo encogido, pasé.</p>



<p>Una vez en el chalet, Lidia me recibió y sin que se lo tuviese que pedir, puso en mis manos una copa de vino mientras me decía lo mucho que se había esmerado ese día para que todo estuviese a mi gusto. Siguiendo el consejo de mi conocido, sonreí y sin decirle nada, me fui a hacer ejercicio en el gimnasio que había instalado en una de las habitaciones tal y como hacía todas las tardes. Ya sobre la cinta de andar, supe de la fragilidad de la joven cuando sin ningún tipo de vergüenza y viéndolo como algo normal, preguntó si podía darse una ducha porque se sentía sudada. Que preguntara esa cosa tan nimia, me perturbó y dándole permiso, aceleré el ritmo de mi carrera.</p>



<p>Lo que confieso que nunca esperé fue que la morena se dejara la puerta abierta del baño de invitados mientras se desnudaba, a pesar de que debía saber que desde donde me ejercitaba nada impediría que la viera haciéndolo. Es más, creo que de reojo se percató de la mirada que le eché al ver caer su uniforme y mi sorpresa al comprobar que no llevaba ropa interior.</p>



<p>«¡Por Dios! ¡Qué buena está!», no pude dejar de exclamar para mí al contemplar la perfección de los glúteos con los que la naturaleza le había dotado y a pesar de los años transcurridos desde que había acariciado el último, vi a mi lengua recorriéndolos mientras la joven de mi imaginación reía.</p>



<p>Mi embarazo se acrecentó hasta límites insospechados cuando girándose me pilló observándola y lejos de escandalizarse, esa diminuta pero maravillosa criatura hizo como si nada pasara y entonando una melodía, comenzó a enjabonarse disfrutando de la calentura de mi mirada. No tardé en reconocer una canción de Alejandro Fernández. Sabiendo que su título era “contigo siempre” decidí irme a mi habitación. Mientras recorría el pasillo, me asustó de sobremanera que, alzando el volumen de su voz, llegara a mis oídos el estribillo:</p>



<p><em>Y yo quiero estar contigo siempre</em></p>



<p><em>Y es que cada día que pasa, más crece</em></p>



<p><em>Este sentimiento por ti, mi amor</em></p>



<p>Lleno de estupor me encerré en el cuarto, pero ello no evitó que el recuerdo de esos pechos que había estado espiando siguiera torturándome. Tratando de evitar soñar con lamer los delicados y negros pezones que los decoraban, me di una ducha fría con la esperanza que eso me sirviera para apaciguar la calentura que amenazaba con achicharrar mis neuronas tristemente otoñales.</p>



<p>&nbsp;«No se dará cuenta de que puedo ser su padre», medité mientras sentía que el traidor que tenía entre los muslos se despertaba: «¡Por Dios! ¡Le llevo treinta años!».</p>



<p>De poco sirvió la gélida agua y con una erección que ya no recordaba que fuera posible, salí de la ducha. Para mi mayor estupefacción, Lidia estaba esperándome fuera apenas cubierta por una toalla y sin decir nada, se la quitó y comenzó a secarme mientras me recriminaba que no le hubiera avisado de lo que iba a hacer:</p>



<p>-Solo porque escuché el ruido, supe que me necesitaba. Si no me lo dice, ¿cómo va a saber su princesa que debía acudir en su ayuda?</p>



<p>Juro que no sé qué me confundió más, si su desnudez, la profesionalidad que ejerció al ir retirando las gotas de agua sobre mi piel, o que se autonombrara nuevamente con ese apelativo. Lo cierto es que ya tenía mi tallo entre sus manos y lo estaba empezando a secar cuando reaccioné y molesto, le pedí me dejara solo y se fuera a preparar la cena. Sin mostrar ningún tipo de apuro, echó una última mirada a mi erección y sonriendo despareció del baño, dejándome totalmente confundido y por qué no decirlo, cachondo.</p>



<p>Ya solo en el cuarto, no pude evitar que el recuerdo de sus yemas recorriendo mi hombría me hiciera masturbarme y soñando que era su mano la que me ordeñaba, llené de semen las sábanas mientras intentaba decidir qué le diría para evitar que una situación tan incómoda como esa se repitiera. El indecoroso acto no sirvió para relajarme y lleno de furia, me vestí y fui a reprochar a la joven su actitud. Nada me hacía suponer que la encontraría cocinando tal y como había llegado al mundo. Por un segundo, mis ojos quedaron prendados en su entrepierna, al descubrir que llevaba exquisitamente depilado su coño, dejando un bosquecillo decorándolo.</p>



<p>&#8211; ¿Qué haces todavía desnuda? &#8211; exclamé chillando cuando girándose me pilló observando.</p>



<p>Con una dulzura que me dejó apabullado, contestó:</p>



<p>-Cumplir las órdenes de mi patrón. Por si no lo recuerda, al echarme de su cuarto, me ordenó que me fuera a preparar su cena y eso hago.</p>



<p>Derrumbándome en una silla, comprendí que su mal había crecido desmesuradamente y que la morenita era incapaz de discernir ya cómo afrontar sus decisiones y que implícitamente, me estaba dejando el completo mando de sus actos. Mi desesperación fue total cuando, de rodillas en los baldosines de la cocina, la joven me comenzó a dar de cenar en la boca creyendo quizás que esa era la intención que me había guiado al sentar.</p>



<p>«Tierra trágame», dije para mí absorto mirando el tamaño que habían adquirido sus areolas al verme abriendo los labios y aceptando así, su nuevo mimo.</p>



<p>&nbsp;El colmo fue que, como si fuera algo habitual entre nosotros, la chavala siguiera alimentándome mientras me contaba lo que había hecho durante el día A pesar de que eso me importaba un pepino y sin querer reconocerlo, seguí absorto su explicación ya que estaba prendado con la belleza de su pubis e inconscientemente, en mi mente, me vi poseyéndola allí en la cocina. Sé que Lidia intuyó mis deseos al ver que cerraba las piernas en un intento de evitar que contemplara la humedad que se había apoderado de ella, pero fue tarde y ya sabiéndolo, no pude más que intentar llegar a un acuerdo con ella.</p>



<p>-Bonita, esto no puede seguir así. Debemos comportarnos. No soy tu novio, ni tu amante, solo tu amigo o como mucho tu jefe y no es lógico que andes en pelotas por la casa o que intentes seducirme cuando te doblo en edad.</p>



<p>Las lágrimas que afloraron en sus ojos me informaron de su dolor y por ello estaba preparado a contestar cuando, presa de la histeria, me rogó que no la echara de mi lado.</p>



<p>-No me he planteado hacerlo y te ayudaré siempre, pero ahora sé una niña buena y vete a vestir.</p>



<p>Secando con una servilleta los goterones que caían por sus mejillas, la joven salió corriendo a cumplir mis deseos. Mientras tanto, se me había quitado el hambre y llevando los platos a la pila, los dejé en agua y me fui al salón a ponerme un copazo. Ya estaba cómodamente instalado en el sofá, cuando la vi llegar enfundada en un coqueto picardías que dejaba poco a la imaginación al transparentársele todo.</p>



<p>Tan cortado estaba con su indumentaria, que no protesté cuando se acurrucó a mi lado diciendo:</p>



<p>-Sé que no soy su novia ni su amante, solo su princesa- tras lo cual, cerrando los párpados, apoyó su cara en mi muslo y se quedó dormida…</p>



<h1 class="wp-block-heading">3</h1>



<p>A pesar de la reprimenda de la noche anterior, Lidia siguió con la rutina de prepararme el baño. Al verlo a la mañana siguiente, pensé en volver a decirle que no hacía falta, pero en vez de hacerlo, no rechisté y únicamente le pedí que se fuera para poder desnudarme. Creí que había entendido que me daba corte que me viera desnudo y por eso respiré tranquilo cuando haciéndome caso desapareció. Ya solo, me quité el pijama y tras comprobar la temperatura del agua me metí en el jacuzzi. Estaba pensando en la gozada que era despertarse de esa manera cuando de improviso escuché un ruido a mi vera y abriendo los ojos, comprobé no solo que había vuelto, sino que se había traído un taburete.</p>



<p>&#8211; ¿Qué coño haces aquí? &#8211; pregunté al verla sentada mientras intentaba taparme.</p>



<p>La puñetera chavala, sonriendo de oreja a oreja, respondió al tiempo que cogía una esponja:</p>



<p>-Disfrutar bañando a mi señor.</p>



<p>Lo lógico hubiera sido el echarla de ahí, pero la ternura de su mirada y el cariño con el que se puso a enjabonar mis hombros me lo impidieron y curiosamente relajado, le comenté que no entendía qué placer podía sentir al mimar a un viejo.</p>



<p>-Mi señor no es viejo, sino maduro y su princesa es feliz cuidándolo.</p>



<p>Su insistencia en autonombrarse como mi princesa era algo que me mantenía inquieto, ya que con ese término se daba a entender que entre nosotros había una relación que no existía y de la que ya habíamos hablado la noche anterior. Recordando que en dicha conversación parecía que le había dejado claro que no era mi novia y menos mi amante, se me ocurrió preguntar qué sentía exactamente por mí. La morenita, sin dejar de pasar la esponja por mi pecho, respondió:</p>



<p>-Usted es el timón que fija mi rumbo, el ancla que me amarra a la vida y la boya que me mantiene a flote.</p>



<p>Cómo esa cursilada coincidía con el diagnóstico que de ella había hecho Pablo, quise seguir indagando y le pedí que me dijera quien creía que ella era para mí. Nuevamente, no dudó en contestar:</p>



<p>-Su princesa, la cachorrita que ha rescatado y que sin exigirle nada a cambio, mima, cuida y quiere.</p>



<p>Que diera sentado que había desarrollado unos sentimientos hacía ella, despertó mis alertas y tratando de reconducir su actitud hacía mí, le hice saber que, dada nuestra diferencia de edad, si la quería era como a una hija.&nbsp; Esa afirmación hizo aflorar sus lágrimas, pero por extraño que parezca esas gotas que amenazaban con recorrer sus mejillas eran de alegría y reanudando mi baño, replicó:</p>



<p>&#8211; Cuando me hablaron de usted y me dijeron que me acogería en su casa, no me lo podía creer. En mi vida anterior, aprendí que todo tenía un precio y por eso rogué a su amigo que me informara qué tendría que dar en pago. ¿Sabe lo que Jacinto me contestó?</p>



<p>Negué con la cabeza, totalmente intrigado.</p>



<p>&#8211; ¡Mis sonrisas! … Me dijo que el pago serían mis sonrisas y nada más.</p>



<p>Colorado, respondí que no podía ser de otra manera ya que mi ayuda había sido desinteresada.</p>



<p>-Por eso lo amo desde antes de conocerle y Raquel, su ex, lo supo nada más ver cómo lo miraba y por eso me animó a quedarme con usted cuando ella se fue.</p>



<p>Que mi ex hubiese dado su visto bueno a lo que seguía considerando una aberración me indignó y endureciendo el tono, exclamé que ella y yo nunca seríamos pareja.</p>



<p>-Lo sé- contestó sin inmutarse: &#8211; ¿Sabe usted cual es el recuerdo más feliz de mi vida?</p>



<p>Al decir que no, añadió:</p>



<p>&#8211; El de anoche cuando me dejó acurrucarme a su lado y me quedé dormida sabiendo que estaba a salvo.</p>



<p>Temblando de ira, quise que me bajara del altar al que me había subido y por eso aproveché esa conversación para explicarle que no era un santo y que ese instante que para ella había sido tan feliz, para mí fue una tortura:</p>



<p>-Mientras dormías, utilicé tu descanso para disfrutar de la belleza de tus pechos, de tu cintura de avispa y de tu maravilloso culo y que, aunque finalmente no me atreví a acariciarte, varias veces lo pensé.</p>



<p>Habiendo soltado semejante obús, creí que iba a salir corriendo, pero sin dejar de enjabonarme esa morenita contestó:</p>



<p>-No se preocupe, anoche me di cuenta de la calidez de su mirada y eso hizo que mi amor por usted se acrecentara.</p>



<p>Tamaña cretinez, lejos de calmar mi furia, consiguió encabronarme y poniéndome de pie en la bañera, le mostré mis pellejos diciendo:</p>



<p>-Tengo cincuenta y cinco años. ¡Treinta más que tú! Y aunque intento mantenerme en forma, mi cuerpo ya no es el de un joven.</p>



<p>Ese desesperado acto tampoco consiguió su objetivo. Mi intención había sido que se sintiera repelida, pero su reacción fue otra. Regalándome una de sus sonrisas, musitó entre dientes lo mucho que le apetecía sentir mi piel. El deseo que intuí en ella fue la gota que derramó el vaso de mi paciencia. Tomándola en volandas, la saqué del baño y dejándola en mitad del pasillo, cerré la puerta. Supe que no había entendido el mensaje, cuando la escuché decir que me había elegido la ropa de ese día y que la había dejado lista sobre la cama.</p>



<p>-Vete y prepárame un café- hundido en la miseria, rugí.</p>
]]></content:encoded>
					
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		<title>El cambio de mi vida: De auditora a puta (POR GOLFO Y VIRGEN JAROCHA)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 17:53:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[no consentido]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
		<category><![CDATA[VIRGEN JAROCHA]]></category>
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					<description><![CDATA[Antes de nada, la foto que ilustra este relato es REAL. Patricia existe, es la autora que me ayudó en este relato. Solo esta foto es suya el resto es de una modelo. Se mantendrá subida solo el tiempo que ella quiera, &#160;podeis escribirla a la cuenta que ha abierto para responderos: virgenjarocha@hotmail.com &#160; Nunca debí iniciar ese juego. Me pareció fácil provocar a ese hombre, negando la existencia de sus poderes y ahora estoy en sus manos.&#160; Antes de explicaros lo que me pasó y como caí en las manos de ese tipo, quiero presentarme. Me llamo Patricia y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; text-align: center;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;"><b><i><br />
Antes de nada, la foto que ilustra este relato es REAL. Patricia existe, es la autora que me ayudó en este relato. Solo esta foto es suya el resto es de una modelo. Se mantendrá subida solo el tiempo que ella quiera, &nbsp;podeis escribirla a la cuenta que ha abierto para responderos:</i></b></span></span><br />
<span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;"><b><i>virgenjarocha@hotmail.com</i></b></span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: center;" align="center"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;"><b><i>&nbsp;</i></b></span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nunca debí iniciar ese juego. Me pareció fácil provocar a ese hombre, negando la existencia de sus poderes y ahora estoy en sus manos.&nbsp; Antes de explicaros lo que me pasó y como caí en las manos de ese tipo, quiero presentarme. Me llamo Patricia y soy una chava mexicana que habiéndome reído, desde niña, de la gente que creía en facultades paranormales, llegué&nbsp; una desdichada tarde a una conferencia que daba él con unas amigas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Todavía recuerdo el recelo con el que escuché su discurso donde no solo aceptaba que hubiese personas superdotadas capaces de manipular la mente de los demás sino que casi al final de su conferencia, reconoció ante el público que el mismo poseía ese poder. Ahora me arrepiento pero ante semejante insensatez fui incapaz de reprimir una carcajada al oírlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Parece que entre el público tenemos una escéptica- respondió bastante enfadado- ¿Puede pasar al estrado?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Confiada en la inexistencia de esos poderes, subí los cuatro escalones riéndome.&nbsp; En mi fuero interno estaba nerviosa pero fingiendo un aplomo que no sentía, me enfrenté con descaro a su presencia. Todavía recuerdo que ese día me había vestido con un vestido rojo con un escote que hacía las delicias de todos los que me miraban. Fernando no fue una excepción, al verme subir se me quedó mirando el canalillo como ya habían hecho mis compañeros de trabajo esa mañana.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Se equivoca señorita si cree que soy un farsante- me dijo nada más llegar a su lado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Disculpe si no le creo- respondí con una sonrisa en mis labios y tratando de hacerme la dura, le pregunté si sabía lo que estaba pensando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mirándome con desprecio, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Pídame algo más difícil. Cuando subió, se fijó en el modo en que la miré y decidió que era igual que sus subordinados del departamento de auditoría.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Reconozco que me quedé perpleja de que supiera a que me dedicaba pero pensando que conocía a alguien de los que me acompañaban, di por sentado que ese cabrón había hecho trampa. Ya enfadada, me planté frente a él y le pedí que me dominara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El muy cabrón soltó una carcajada y dirigiéndose a su audiencia, les preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Desean una demostración?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Unánimemente, el gentío respondió que sí y entonces el orador se dio la vuelta y mirándome a los ojos, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Señorita, ¿Da su email personal al primero que se lo pida?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Indignada, contesté que no. Tras lo cual, destornillándose de risa, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Entonces ¿Por qué me lo acaba de gritar?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No lo he hecho- respondí ya francamente enojada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Me lo ha dado mentalmente- contestó luciendo una sonrisa- ¿</span><a href="mailto:Virgenjarocha69@hotmail.com"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">virgenjarocha@hotmail.com</span></a><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;"> no es el correo que usa para sus andanzas?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;"><br />
<img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acczZXGE.jpg" width="424" height="636">Ya aterrada traté de negarlo pero todo el mundo se percató que mentía y por eso casi huyendo, volví a mi asiento. Hundida en la miseria, me senté mientras trataba de averiguar cómo era posible que ese sujeto conociera ese mail porque solo lo utilizaba en casa y para meterme en foros de sexo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sin darme cuenta del paso de los minutos, la conferencia terminó y entonces perdiendo la oportunidad de escapar, Fernando se acercó a mí, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Le pido perdón por si me he pasado pero es que llevo muy mal que la gente se ría de mis poderes.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Quise contestarle una fresca pero al mirarle a los ojos, no fui capaz y disculpando su falta de tacto, le dije que no pasaba nada. Ahora me doy cuenta que ese patán se aprovechó de su físico y consciente de que le había examinado a fondo, me preguntó si me molestaría que él me escribiera de vez en cuando. Ante mi cara de pavor, siguió diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Patricia no tienes nada que temer. Yo vivo en Madrid y tú en Xalapa. Ya que no crees que tenga las facultades de las que hablo, los ocho mil kilómetros que no separan serán tu garantía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aturdida por lo sucedido pero sobre todo por qué me hubiese pillado intentando averiguar si el bulto que lucía bajo su pantalón era o no una erección, ni siquiera me digné a contestarle y cogiendo mi bolso, salí despavorida del lugar. Ya en mi carro, me di cuenta que me había llamado por mi nombre y todavía con más confusión en mi mente, me fui directamente a la cantinita, un bar de mi ciudad donde suelo ir a despejarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nada más entrar, pedí al mesero una cerveza y con ella en la mano, me senté a recapacitar sobre ese extraño suceso. Ya en la mesa, traté de comprender como sabía tanto de mí e increíblemente empecé a pensar en él como hombre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">“Está bueno y nada más” me dije para convencerme que la atracción que sentía por ese desconocido no tenía nada de paranormal. Desgraciadamente bajo mis pantaletas, mi sexo opinaba diferente e intentando evitar que alguien me notara que estaba cachonda, cerré mis piernas. Fue un error porque al hacerlo y mis muslos apretar mis labios, sentí que me venía. “¡No puede ser”, exclamé mentalmente al notar los primeros síntomas del orgasmo y ya totalmente acalorada tuve que refrescar mi vulva con el frio de la botella de Corona.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Eso fue mi perdición, al sentir la dureza del cristal, me imaginé que era su pene y sentada en esa butaca mientras me tapaba con la falda, me masturbé pensando en ser suya. No me reconozco en la mujer que esa noche se corrió en público y menos en esa muchacha asustada que tratando de olvidar el placer que acababa de sentir, se lanzó a bailar y a coquetear con los presentes.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Afortunadamente, uno de los ejecutivos que estaban en ese lugar al verme tan “desenvuelta”, intentó aprovechar la feliz circunstancia y mientras hacía que bailaba conmigo, me tocó el trasero. Al notar su mano en mi nalga, se rompió el embrujo y sumida en el llanto, salí corriendo rumbo a mi departamento. Me avergüenza confesar que ya en la seguridad de sus paredes me tumbé en mi cama a llorar pero al hacerlo y buscar un motivo a mi actitud, volví a pensar en ese oscuro sujeto y nuevamente me volví a excitar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Tratando de calmar la calentura que recorría mi entrepierna,&nbsp; me fui a duchar. Bajo el chorro de la regadera, seguí pensando en ese tipo e involuntariamente, dejé que mis manos acariciaran mis pechos. Como si fuera una película, le vi desnudándome lentamente y separando mis rodillas, soñé que era él quien me estaba tocando. Al sentir mis yemas separando los pliegues de mi sexo y mis propios dedos dentro de mi vulva, comprendí que estaba perdida si en verdad ese hombre tenía los poderes de los que hablaba. Sin ser capaz de reprimir el deseo que me corroía, me apoderé de mi hinchado botón y jadeando bajo la ducha, me corrí por segunda vez en una hora.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Intento averiguar cosas de él y eso fue su entrada.</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Después de una noche en vela, en la que apenas pude dormir, me dirigí más cansada de lo normal a las dependencias de gobierno donde trabajo. Una vez allí, me encerré en mi despacho y con la soledad que eso me confería, decidí descubrir como ese capullo había sabido mi nombre, mi mail y mi chamba. Alguien debía de habérselo contado y por eso lo primero que hice fue llamar a cada una de las amigas con las que había acudido a ese salón de conferencias.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Después de una hora, estaba totalmente confusa al haber recibido puras negativas. Ninguna de las chavas con las que fui aceptó ser ella la que hubiese hecho esas confidencias. Encabronada por minutos, colgué el teléfono a la última con el convencimiento de que mentían y olvidándome de la rutina, me puse a bucear en internet con la intención de averiguar algo más de ese hombre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Desgraciadamente, la web tampoco me sirvió de nada. Lo único que encontré fue su biografía y varios artículos en los que le tachaban de farsante. Por lo visto Fernando Alcázar había sido un reputado catedrático de psicología de Universidad hasta que sus novedosas ideas sobre el comportamiento de masas habían provocado una dura polémica por lo que el rector de esa institución creyó conveniente cesarle. En ellas, Alcázar sostenía que solamente con televisión se podía manejar a un país a su antojo, nadie podría llevar la contraria al gobierno si utilizaba las técnicas que él proponía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Su cese fue contestado por una gran mayoría de los estudiantes a su cargo y tras unos disturbios en lo que hubo hasta un muerto, el profesor decidió pedir una excedencia. Ya fuera de la universidad, empezó a dar conferencias y parecía ser que había creado un grupo de opinión que todo el mundo consideraba una secta. Había recibido&nbsp; muchas denuncias por parte de las familias de sus adeptos. Según ellas, Fernando Alcázar no era más que un gurú que había lavado el cerebro a sus hijos. Lo cierto es que si leías sus ideales, parecía una panda de fanáticos antisistema.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Bastante desilusionada, decidí zanjar el asunto y olvidarme de ese sujeto. De forma que la rutina del trabajo y los problemas que me estaba causando una auditoria a la secretaria de seguridad pública, me hicieron aparcar en un rincón de mi mente a tan extraño individuo. Durante todo ese día, estuve francamente atareada y fue al terminar de trabajar cuando volví a pensar en él y en la rara excitación que me produjo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Afortunadamente, de mi mente había desaparecido por completo dicha atracción y ya más relajada, me fui a tomar unas birras con un amigo. Como Alberto era un encanto, esa noche fue muy agradable y tras varias cervezas y unos tacos en “El Asador”, decidí volver a casa. Había estacionado mi carro en Ávila Camacho y por eso le dije a mi conocido que no hacía falta que me diera un aventón. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Iba tranquilamente caminando por sus aceras al no ser tarde, cuando de pronto vi bajar a ese tipo de un destartalado Malibú. Alucinada por encontrármelo en ese sitio, le pregunté si me estaba siguiendo. El sujeto me miró como si estuviera loca y bastante enfadado, contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Seño, a usted no la conozco-.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Me quedé aterrada, aunque estaba convencida que era él, su voz tenía un marcado acento chilango que para nada se parecía al tono duro que los españoles tienen al hablar. Creyendo que me estaba tomando el pelo, insistí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿No es usted Fernando Alcázar?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Se confunde. Mi nombre es Aurelio Valle.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/acogwIca.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Confusa y desconcertada, abrí mi auto y casi histérica, me metí en él. Durante unos minutos fui incapaz de arrancar. No me podía creer que me hubiese confundido pero el modo en que se había reído de mí al ver mi error, me hizo dudar. Os juro que llegué a pensar que todo era una broma. Con los nervios de punta, manejé hasta mi departamento y ya en él, me encerré. El sonido de los cerrojos me dio una tranquilidad ficticia que no tenía y acomodándome en el sofá del salón, me puse a ver la tele. En el canal de las estrellas, estaban pasando una telenovela y sin ganas de tragarme ese aburrimiento, decidí encender mi computadora.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al abrir el Outlook, hallé que Alcázar me había escrito y con una mezcla de asombro, espanto y curiosidad, vi que era un archivo de video.&nbsp; Nada más empezar, me encontré que era un primer plano de ese hombre donde se dirigía a mí, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Patricia, me he tomado el atrevimiento de contactar contigo de esta manera porque sigo creyendo que la escritura en menos personal y mas fría. Me imagino que ahora mismo tendrás dudas sobre si tengo o no poderes. ¿Verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Para entonces, un sudor frio me recorría de arriba abajo. Estuve a punto de apagar pero algo me obligó a continuar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Siento que tenga que ser de esta forma. Me hubiese gustado que te hubiera acercado a mí con respeto pero teniendo en cuenta tu descortesía, tendrás que perdonar la mía. Cómo ya habrás descubierto, no solo eres incapaz de dejar de pensar en mí sino que estoy seguro que me estás empezando a ver en todas partes. Lo siento pero va a ir a peor, llegará el momento que todos los hombres con los que te encuentres tendrán mi cara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El muy cabrón tomó un sorbo de agua para continuar:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-El castigo a tu osadía, consistirá también en que te vas a encontrar en un estado permanente de excitación y solamente masturbarte pensando en mí, podrá aliviar el escozor de tu entrepierna. Pero como no soy un ser perverso, si deseas que acabe, solo tienes que pedírmelo personalmente. Te espero en Madrid.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Tras lo cual, Fernando Alcázar me lanzó un beso a través de la pantalla. Indignada, cerré la computadora y fuera de mí, maldije a ese malnacido mientras me estremecía por la sentencia que escondían sus palabras.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">“¿Quién narices se cree ese condenado para hablarme así?” pensé mientras me iba a la cama y tratando de convencerme de que había usado un doble para hacerme caer en una trampa, me reí de su amenaza. “Tengo que reconocer que se trabajó la broma”,&nbsp; me dije buscando un sentido a lo ocurrido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Esa excusa, me permitió dormir aunque en mitad de la noche, ese mentalista se introdujo en mi sueño y sin poderlo evitar me vi con él entre las sábanas:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Estoy soñando!- exclamé en mi sueño al sentir sus manos acariciándome los pechos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Tú crees?- contestó muerto de risa mientras sus dedos se apoderaban de mis pezones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aunque era consciente que nada de eso era real, sentí un latigazo en mi entrepierna al notar su caricia. La forma tan sensual con la que me pellizcó mis aureolas, asoló mis defensas y convencida que no había ningún peligro en dejarme llevar por mi imaginación, sentí su lengua recorriendo los bordes de mis pechos mientras sus manos bajaban por mi espalda.&nbsp; </span><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La temperatura de mi cuerpo subía por momentos. Ese tipejo era capaz de calentarme&nbsp; a distancia con sus besos y yo los sentía tan reales que incluso me daba miedo. Rendida a sus encantos, gemí al sentir que sus dedos se hacían fuerte en mi trasero. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Traté de despertarme al sentir que si ese sueño se prolongaba iba a correrme:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No quiero- grité temiendo que mi cabeza sería incapaz de pensar con claridad, si seguía tocándome.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Patricia, ¡Relájate!- me soltó en voz baja ese Fernando irreal- soy parte de tu imaginación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Estoy nerviosa y tengo miedo- contesté.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Lo sé, pero no tienes nada que temer –dijo sonriendo- ¡Estoy al otro lado del mundo!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sus palabras no consiguieron tranquilizarme y por eso cuando separándome el pelo, Alcázar me mordió en la oreja,&nbsp; me estremecí. Mi amante ficticio no se quedó ahí y bajando sus labios por mi cuello, lo recorrió lentamente, poniéndome cada vez más nerviosa pero también más excitada. Su mano había vuelto a apoderarse de mi pecho y lo acariciaba rozándolo con sus yemas. Fue entonces cuando puso mis manos en su cintura y me ordenó que le quitara la ropa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Reconozco que obedecí y desbocada por la pasión, me mordí los labios al verle con el dorso descubierto. Apreciando mi calentura, me agarró y me sentó sobre él a horcajadas. Sin casi poder respirar, le miré pidiendo una tregua.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Lo estas deseando- me soltó – Desde que me viste, deseas ser mía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No es cierto!- exclamé a la defensiva.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Te voy a follar, putita- susurró a mi oído -¡Desnúdate para mí!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No!- contesté con la voz pero mis manos desobedeciendo a mi mente, desabrocharon mi camisón y sacándomelo por la cabeza, me quedé en pelotas sobre el colchón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tragando saliva, esperé su siguiente paso. Fernando me miró&nbsp; y cogiéndome de la cabeza,&nbsp; acercó su boca a la mía mientras ponía su mano en mi pecho, ahora desnudo y con una sonrisa en sus labios, escuchó el gemido que salió de mi garganta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tienes una tetas perfectas- dijo satisfecho de mi entrega mientras su lengua se volvía a apoderar de mi erecto pezón. Al verle bajar por mi cuerpo comprendí cual iba a ser su siguiente paso y por eso sabiéndolo estaba más nerviosa me ponía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Tranquila, vas a disfrutar como nunca- me soltó sabiendo de mis reparos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; ¡Esto no es real!- exclamé al sentir noté una mano bajando por mi estómago mientras la otra me acariciaba los muslos. Al percatarme de que me estaba separando las rodillas, traté de evitarlo pero una orden directa suya evitó que las cerrara. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue&nbsp; entonces cuando su mano derecha bajó por el ombligo y rozó el interior de mis muslos. Al sentirlo, temblé de placer y ya dominada por la excitación, quité todos mis reparos. Ese hombre, comprendió su victoria y separando con&nbsp; sus yemas los pliegues de mi sexo, acarició mi humedad. Al&nbsp; escuchar mi suspiro, sonrió y me hizo mirar a sus ojos mientras sus dedos&nbsp; no dejaban de torturar mi clítoris. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Intenté morderle como un último intento de evitar sus caricias: </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No puedes hacer nada por evitarlo… -dijo muy seguro: -Lo quieras o no, ¡Vas a ser mía!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Por favor, ¡No!</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acr6golH.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Seguía negando que estaba cachonda pero aun así separé mis muslos ofreciéndome por completo. Fernando Alcázar no se hizo de rogar y deslizándose por mi cuerpo, me besó los bordes de mis pliegues&nbsp; mientras volvía a recoger mi botón entre sus dedos. Al escuchar mi nuevo gemido, se dejó de prolegómenos y lo acarició, sorbió y lamió todo el tiempo que quiso. Completamente excitada, comprendí que&nbsp; no podría seguir aguantando mucho más. Al borde del colapso, moví mis caderas deseando que llegara. Fernando lo notó y acelerando el ritmo de su lengua, me llevó desbocada hacia mi primer orgasmo con su lengua mientras, avergonzada, me agarraba a las sábanas y trataba de que no lo notara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tienes un conejito muy rico – me soltó relamiéndose los labios.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Eres un cerdo!- contesté a ese hombre producto de mi imaginación</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">A modo de respuesta, Alcázar metió con suavidad dos dedos en mi coño,&nbsp; provocando un nuevo suspiro y sin dejarme de mirar con una sonrisa en sus labios, me susurró:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Aunque lo niegues, ¡Me deseas!-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Siendo cierto, no se lo podía confirmar por mucho que la humedad de mi entrepierna me traicionara. Asustada y deseosa, le vi incorporarse y cogiendo su pene entre sus manos, acercarlo a la entrada de mi chocho: </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Hijo de perra! ¡Ni se te ocurra!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mi lenguaje soez y mi negativa espolearon su lujuria y colocando la punta de su enorme glande en la entrada de mi cueva, la forzó lentamente, de forma que pude sentir el paso de toda la piel de su tranca rozando mis adoloridos labios, mientras me llenaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">¡Dios Mío!- aullé &nbsp;al mismo tiempo que el magnífico pene chocaba con la pared de mi vagina. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">No tardé en sentir sus huevos rebotando contra mi culo al ritmo de sus embestidas. Con mi coño convertido en un frontón, sollocé dominada por el placer. Mi captor, conocedor de mi total sumisión, siguió &nbsp;apuñalando mi interior con su estoque. Mi orgasmo fue brutal, desgarrador al coincidir con el suyo. Su templado semen me quemó al sentirlo rellenando conducto. Cada una de las descargas con las que regó mi interior, me produjo un estertor y licuándome al sentirlo, chillé y lloré a los cuatro vientos mi placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue entonces cuando diciéndome: &#8211; ¡Hasta mañana! ¡Putita mía!- se despidió de mí, desapareciendo de mi lado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Avergonzada por añorar su presencia, me desperté sola entre mis sabanas. No sé si lloré dando gracias porque todo había sido un sueño o del dolor que sentí al percatarme que nada había sido real.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su dominio se extiende:</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin haber casi descansado, me desperté ese viernes con la sensación de que mi vida estaba hecha pedazos. No podía dejar de pensar en él y aunque me doliera reconocerlo, estaba cachonda. Al recordar el sueño, mi entrepierna se llenó de humedad y con una mezcla de disgusto y de terror, terminé de vestirme combatiendo las ganas de masturbarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡No es posible!” exclamé al hacer la cama y ver en la sábana una enorme mancha de flujo que asemejaba una corrida. “¡Alcázar no ha estado aquí!”, me dije mientras la quitaba y la llevaba a la lavadora.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Temblando, desayuné mientras deseaba que todo quedara en una siniestra pesadilla producto de mi subconsciente.&nbsp; Agarrando las llaves de mi carro, salí del departamento. Ya en el ascensor, me reí histérica de mis miedos y más confiada por la luz del día, salí al portal.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Pedro, el conserje, estaba limpiando los cristales. Al verme, me saludó como hacía todos los días pero al voltearme a devolverle el saludo, la cara que me sonreía&nbsp; tras ese uniforme, no era la suya sino la de ese pérfido sujeto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Se encuentra bien Doña Patricia?- preguntó el portero extrañado de la cara de espanto con la que le miré.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No pude contestarle y saliendo a trompicones hacía el aparcamiento, me subí en mi coche. Hecha un mar de nervios, arranqué y hui despavorida de allí. Aal llegar a las dependencias de gobierno donde trabajaba, respiré aliviada al ver que mis compañeros seguían siendo ellos y que esa maldición todavía no me había afectado hasta esos extremos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tratando de conseguir ayuda, recordé que “Golfo”, un amigo de la web vivía en Madrid. “Quizás él sepa algo de ese maldito”, pensé ya que ese autor de relatos eróticos estaba bien conectado en la ciudad donde Fernando Alcázar, tenía su base. Y saltándome una norma auto impuesta que me prohibía usar mi mail personal en el trabajo, nada más acomodarme en mi silla, entré en Hotmail y le escribí pidiendo su auxilio.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“Golfo, ¡Necesito tu ayuda!” tecleé en el título, tras lo cual brevemente le expliqué que me ocurría y al acabar, le rogué que me averiguara si sabía de casos semejantes al mío o como combatirlo, tras lo cual le día al enviar. No había terminado de salir, cuando ya me había arrepentido:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Va a creer que estoy loca!- maldije en silencio, pensando que de recibir yo un correo semejante, eso sería lo que pensaría.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cómo no podía hacer nada más, decidí ponerme a trabajar y llamando a mi asistente, le pregunté si ya había llegado mi visita. Esa mañana había quedado con el Coronel Ramirez, un sujeto poco recomendable sobre el que tenía pocas dudas. Era un corrupto pero estaba bien relacionado. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No, señora. Ha llamado que llega tarde.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su retraso me permitió repasar el expediente. Ese militar tenía que aclarar una serie de gastos de difícil justificación pero aunque le había pillado, debía de andar con pies de plomo porque su padrino era el Secretario de Seguridad Pública del Estado. Conociendo que en estos casos había que nadar guardando la ropa, decidí que si ese hombre no podía justificar esos montos, haría&nbsp; dos únicas copias del informe, una que se la mandaría a mi jefe y otra que guardaría bajo buen recaudo. Si de ese escrito se deducía una imputación, que fuera mi superior quien lo acusara. La política en México, además de sucia, es peligrosa.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/abq9RnL0.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sobre las diez de la mañana, mi secretaria me avisó de su llegada y previendo problemas, le pedí que le llevara a una sala de reuniones. Antes de encontrarme con ese “servidor del orden” pedí a un subalterno que me acompañara. No quería quedarme a solas con él, no fuera a ser que aprovechara la oportunidad para amenazarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al entrar en la habitación con Miguel, volvió por tercera vez la pesadilla. En vez del gordo seboso de Ramirez, era Fernando Alcázar el que estaba cómodamente sentado en una de las sillas.&nbsp; Supe de quien se trataba al estar vestido de militar y fingiendo una tranquilidad que no tenía, me acomodé frente a él. Con un sudor frio recorriendo mi cuerpo, empecé a exigirle que me aclarara los dispendios de su departamento.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El sujeto francamente alterado, me soltó que él solo tenía que rendir cuentas a su superior y negando mi autoridad en ese asunto, se levantó encabronado y pegando un portazo, abandonó la sala. Respiré aliviada cuando lo hizo y mirando a mi ayudante, le pedí que hiciera un acta de lo sucedido, tras lo cual, le dejé haciéndolo y sin levantar sospechas me dirigí al baño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Una vez encerrada en uno de sus compartimentos, me eché a llorar. No solo mis alucinaciones iban de mal en peor sino que con ansiedad recordé que mientras estaba con ese corrupto, me había excitado porque en vez del gordo quien me había devuelto la mirada era el maldito mentalista. Al cabo de un rato, volví a mi despacho completamente desmoralizada. Si tal y como había predicho ese hijo de perra, en pocos días solo vería su cara en los demás hombres, me sería imposible conservar un mínimo de cordura. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al mirar mi email, Golfo me había respondido. Creyendo que podría ser importante, dejé todo a un lado y abrí su email.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Querida Virgenjarocha- me contestaba. –Me sorprende que me preguntes si conozco a Fernando Alcázar. No recuerdas que hace más de dos meses, te envié un video con una de sus conferencias y a raíz de ello, hemos discutido sus teorías.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al leerlo, un escalofrío recorrió mi espalda. Y sabiendo que mi amigo no ganaba nada mintiéndome, releí los correos que me había cruzado con él durante el último mes. Cada vez más aterrorizada, descubrí que durante los últimos treinta días, Golfo y yo habíamos polemizado sobre la verosimilitud de sus planteamientos ya que&nbsp; Alcázar, antes de dejar la universidad, sostenía que se podía lavar el cerebro a gran escala a una multitud solo con imágenes subliminales.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mis prejuicios me habían hecho negar esa posibilidad y por eso, Golfo me había estado mandando toda la información que pudo recopilar. Según el historial de mi computadora, había visualizado al menos dos docenas de sus conferencias.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No me acuerdo!- exclamé totalmente confundida. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Pero lo que realmente me dejó aterrorizada fue mi último mail. En él, le decía a mi amigo que esa tarde iba a acudir a con una amigas a verlo in situ y muerta de risa, le informaba que pensaba desenmascararle.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Ten cuidado. Ese tipo es un mal bicho- me había contestado mi amigo desde Madrid.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Para entonces, mi estado de nervios era tal que no podía seguir trabajando e inventándome que estaba enferma, volví a mi departamento. Nada más llegar, me tomé un tranquilizante y tumbándome en la cama, me quedé dormida hasta bien entrada la tarde. Al despertar, estaba hambrienta y como no tenía comida en casa, decidí irme a un restaurante. Os juro que al salir de la seguridad de mi hogar, temí que se volviera a reproducir la pesadilla pero al ver en la portería que era Pedro quien estaba leyendo el periódico y no ese maldito, respiré más serena.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Lo único que necesitaba era descansar- pensé mientras salía a la calle.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Y en la acera, miré a mi alrededor. Nada parecía ir mal, los sujetos con los que me cruzaba eran personas anónimas con sus rostros y no la siniestra cara de ese jodido español. Con una alegría desbordante, entré al centro comercial de Las Américas y ya en él, me decidí por un Sanbor´s. como tenía hambre, pedí una arrachera con nopales y me puse a comer.&nbsp; Recapacitando sobre lo ocurrido en los últimos dos días, comprendí que de no solucionarse, iba a tener que acudir a un psiquiatra.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me estoy volviendo loca!- exclamé en voz alta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al terminar, pagué la cuenta y como todavía eran las seis, decidí tomarme una cuba en una de las terrazas del centro comercial. Reconozco que la primera no me duró casi nada porque tratando de aguar mis penas en alcohol, me la bebí de un tirón. Ya con relajada por el Ron y mientras pedía al mesero que me trajese otra, me puse a mirar a mi alrededor. En una esquina descubrí que un bellezón de hombre me observaba. Al sentir su mirada, me entró una calentura brutal y obviando cualquier tipo de decoro, lo invité a mi mesa. Víctor no se hizo de rogar y acercándose a donde yo estaba, se sentó a mi lado. El sujeto resultó que además de estar bueno era un encanto y por eso tras otras dos cubas, lo invité a mi casa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Estas segura?- preguntó dotando a su voz de un tono pícaro: -Si voy, ¡Seré muy travieso!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Eso espero- respondí pasando&nbsp; mi mano por su entrepierna.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La dureza que hallé bajo su pantalón, me hizo suspirar de gusto anticipando el placer que iba a obtener. Mi acompañante, también excitado, pagó la cuenta y </span><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">llevándome hasta su coche, me besó con pasión.&nbsp; Afortunadamente, ese centro comercial estaba cerca porque de haber tardado dos minutos más, me lo hubiera tirado en mitad de la calle.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nada más entrar a mi departamento, me lancé a su cuello y restregando mi seco contra su cuerpo, descubrí una verga enorme y dura.&nbsp; Atenazada por los nervios, me agaché y desabroché su bragueta.&nbsp; Su polla salió disparada como por un resorte y al verla tan rígida frente a mí, me relamí los labios al imaginarme cómo me sentiría con ella en mi boca.&nbsp; Deleitándome de antemano con su sabor, me levanté y abriéndome el vestido, le ofrezco mis pechos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sonriendo, el desconocido rozó mis pezones con la punta de sus dedos y pegando un suspiró, observé a sus manos metiéndose por mi escote. Ya con sus dedos sopesando mis chichis, bajó su cara y besó mis pechos. Fue delicioso sentir su lengua lamiendo mi pezón. El gemido que salió de mi garganta, azuzó sus caricias y ya sin ningún recató, se puso a mamar alternando de un seno a otro.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Ya totalmente dominada por la lujuria, me quité las pantaletas y desesperada, le pedí que me follara.&nbsp; Con mis niveles de excitación al máximo, me apoye contra la mesa del comedor y separando mis rodillas, sonreí al ver que cogía su pene entre las manos y acercándolo a mi sexo, se disponía a penetrarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El tipo colocó su polla a la entrada de mi coño, recreándose en esos últimos instantes previos y pegando un suave empujón, comenzó a penetrarme lentamente. Nunca había estado tan excitada y por eso al sentir ese enorme maromo abriéndose camino en mi interior, deseé que se diera prisa y rellenara mi estrecho conducto con su extensión. Viendo mi entrega, me la enterró por completo, lo que me hizo pegar un grito que tuve que ahogar mordiéndome el labio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Te gusta putita!- me dijo satisfecho.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al mirarle, me quedé gélida al descubrir que era Fernando Alcázar el que me estaba follando. Mi primera reacción fue de rechazo y pegándole un empujón me zafé de su acoso. El sujetó creyó que era parte de un juego y atrayéndome nuevamente, volvió a meter su miembro en mi interior. Llorando le pedí que no siguiera pero él no solo no me hizo caso, sino que acelerando el movimiento de sus caderas, forzó mi sexo con salvajes penetraciones. Tratando de huir, le clavé mis uñas en su espalda. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al sentirlo, sonrió y retorciendome el brazo, me dio la vuelta mientras me decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Te gusta la violencia!- y sin hacer caso a mis suplicas, me separó las nalgas con sus manos y de un solo empujón, desfloró mi virginidad trasera. Aunque intenté protestar, el desconocido me embistió con su cuerpo, penetrándome. Mis gritos no se hicieron esperar. Sentía que me estaba rompiendo por dentro. El dolor era insoportable y por mucho que le imploré que parara, no lo hizo y como un energúmeno, empezó a moverse con su verga clavada en mi interior. Mi culo, mientras tanto, se resistía a ser invadido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">–Me encanta lo estrecho que lo tienes- me soltó sin compadecerse de mis lágrimas y tomándome de la cintura y buscó una mejor posición para seguir forzando mi culo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mis alaridos eran tales que para evitar que llamaran la atención de algún vecino, ese sujeto me tapó la boca con su mano mientras aceleraba el ritmo de sus penetraciones. Incapaz de soportar el dolor, pataleé tratando de escapar de ese suplicio. Pero entonces pegándome una dura nalgada, dijó con tono amenazador:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Quédate quieta! ¡Puta!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Inmovilizada contra la mesa, no pude hacer nada ante su agresión por lo que cediendo, dejé de protestar y cerré los ojos mientras deseaba que todo pasara con rapidez. Sabiendo que no iba a hacer caso a mis suplicas, me quedé quieta. Mi agresor creyó ver en mi parálisis una aceptación que no existía e imprimiendo a su voz con el orgullo de un macho triunfante, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">–¿Te gusta cómo te rompo el culo?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Fui incapaz de responder porque el dolor me había dejado muda. Entonces, me obligó a abrir un poco más las piernas mientras seguía penetrándome sin para. Con mi ano ya totalmente destrozado, consiguió meterlo por completo y usándome con una tiranía atroz, tiró de mí clavando su estoque hasta el fondo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">¡Me duele!- grité</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Como siempre, me ignoró y machacando sin cesar mi entrada trasera, buscó su placer. El dolor seguía siendo agudo y a lágrima viva, eché la culpa al mentalista de estar siendo sodomizada por ese sujeto. Mi triste situación se prolongó durante largos minutos mientras mi violador disfrutaba de mi desdicha. Supe que faltaba poco para que terminara esa torturo al sentir que me mordía el cuello. La explosión de su miembro no me cogió desprevenida y por eso al notar que eyaculaba en mi interior, recibí agradecida su semen.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al terminar de eyacular, ese sucio tipo se limpió los restos de mierda que embadurnaban su verga con mis cortinas y con la satisfacción de haber cumplido como hombre, dejó mil pesos en la mesa, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Cuando quieras, ¡Repetimos! Ya sabes dónde encontrarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Asqueada, tardé una eternidad en moverme. Me sentía la puta que ese sujeto creía que era y llorando mi desgracia, me tomé una ducha en un vano intento de quitar la degradación que impregnaba todos mis poros. Al salir del baño, había decidido que no podía seguir viviendo así y aunque me resultara humillante, iría a ver a Fernando Alcázar a Madrid.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mi encuentro con ese maldito:</span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;"><br />
<img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/absguMRh.jpg" width="424" height="636">Por una vez me sonrió la suerte y encontré un vuelo que partiendo de Veracruz, salía al día siguiente rumbo a la capital española. Por eso, me levanté temprano y con mi carro, me acerqué al aeropuerto</span><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">General Heriberto Jara. Las dos horas que tardé en llegar hasta esas instalaciones me sirvieron para hacerme una idea de mi desgracia y por eso no me sorprendió al estacionar en el parking, que todos los hombres con los que me cruzaba tuvieran la cara del maldito por el que iba a hacer más de ocho mil kilómetros.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El mesero, el portaequipajes e incluso el policía que me selló el pasaporte, todos lucían el mismo rostro. La belleza de sus facciones no aminoraban el odio que corroía mi cuerpo al contemplarlos y por eso recibí como una bendición que mi acompañante durante el vuelo, fuera una gorda. Al menos, al girarme, me encontraría con una mujer y no con el clon de ese capullo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Ya en mi asiento, me puse a recordar la llamada que hice la noche anterior a mi amigo “Golfo”. Contando mi situación con todo lujo de detalles, le pedí ayuda para localizar al mentalista. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No me será difícil, tengo un amigo en su secta- respondió y anticipándome que ese tipo era un verdadero hijo de perra, me preguntó si quería que él me acompañase a la entrevista.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Te lo agradecería- le dije antes de echarme a llorar conmovida por su gentileza, tras lo cual y a duras penas pedí verle en su casa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿No prefieres que te vea en el aeropuerto?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No- respondí, explicándole que temía no ser capaz de reconocerle.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Asumiendo que tenía razón, me dio su dirección de tal forma que quedé con él, al día siguiente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nada más despegar me chuté un somnífero para no seguir sufriendo la angustia de verme rodeada de tantos Alcázares y por eso no me enteré nada del vuelo, hasta que aterricé en Barajas. Por el cambio horario, eran las seis de la mañana del domingo y debido al retraso de las maletas y a los pesados de la aduana española, agarré el taxi que me llevaría a Madrid, cerca de las ocho.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Para entonces, el no distinguir un hombre de otro me parecía hasta normal y por eso no me molestó dar la dirección al gemelo taxista de mi acosador. La ausencia de tráfico me permitió llegar a la casa de “Golfo” en quince minutos. Aunque había supuesto que mi conocido estaba montado en el dólar, por el modo tan desenvuelto con el que hablaba de dinero, aun así me sorprendió toparme con que vivía en una mansión. El enorme jardín y el tamaño de la casa debían de haberme advertido de que no era normal pero quizás debido al jet-lag del vuelo, tampoco caí cuando una rubia despampanante, me abrió la puerta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Acomplejada por su belleza, fue entonces cuando me percaté que solo conocía su Nick de internet y bastante cortada, pregunté por “Golfo”. La muchacha sonrió y dejándome pasar, dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Me imagino que eres Patricia, has llegado ante de tiempo y el jefe todavía sigue en la cama.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No hay problema, espero- contesté sintiéndome una piltrafa por resultar una molestia al hombre que se había ofrecido a ayudarme sin pedirme nada a cambio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">La mujer cumpliendo como exquisita anfitriona, me llevó hasta un salón y antes de dejarme sola, preguntó si quería un café:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Se lo ruego- contesté necesitada de cafeína en mis venas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al irse, me senté en un sofá a esperar pero al cabo de cinco minutos, decidí levantarme y chismear a mi alrededor. Reconozco que la curiosidad me pudo y tratando de averiguar algo sobre mi amigo, me puse a mirar unas fotos que había en una de las repisas. Eran imágenes tomadas a un grupo y con un escalofrío descubrí a mi captor en mitad de todas ellas. Se veía a la legua que los restante eran parte de su grupo y no solo por su lugar prominente sino por el modo en que le miraban.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Fue entonces cuando caí en que había conocido de la existencia de cabrón a través de “Golfo” y creyendo que me había metido en la boca del lobo sin saberlo, agarré mi bolso y me dirigí hacia la puerta. Desgraciadamente, en ese momento apareció ese sujeto. Sin saber si era mi supuesto amigo o el mentalista, me quedé paralizada y temblando pregunté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Eres Golfo?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Sí- respondió muerto de risa- pero también me conoces por Fernando Alcáraz.&nbsp;&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aterrorizada, traté de huir pero entonces, tomando asiento, me lo impidió diciendo con voz dulce:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No tienes donde ir. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sentí sus palabras como una sentencia de muerte y retrocediendo sobre mis pasos, me enfrenté a él pidiéndole explicaciones. Soltó una carcajada al oír mis reproches y señalando un hueco a su lado, me ordenó que le acompañara a desayunar. Juro que intenté desobedecer pero no pude llevar la contraria a esos ojos negros que me taladraban con la mirada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Querida Patricia. Espero que no lo hayas pasado muy mal pero como te dije en Xalapa, odio que alguien me lleve la contraria.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Cabreada y sacando fuerzas de mi interior, le pedí perdón por haber dudado de él para acto seguido exigirle que me liberara y me dejara volver a mi rutinaria vida. Riéndose de mí en mi cara, me&nbsp; respondió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Perdonarte? No tengo nada que perdonar. Tenía razón cuando me dijiste que no tenía poderes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Entonces? ¡Porqué he sufrido estas alucinaciones!, ¡Porqué le veo en los rostros de todos con los que me topo!- contesté confusa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Destornillándose de risa, soltó mientras ponía su mano en mi rodilla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Te he lavado el cerebro por medio de mis teorías. Cada vez que veías una de mis conferencias, quedaba impresa en tu mente la necesidad de servirme. Valiéndome de imágenes subliminales he dispuesto que seas mía.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Asustada e indignada por igual, le recordé su promesa:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Me prometió que si le pedía perdón en persona, me dejaría en paz.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Frunciendo el ceño, me dio la razón pero poniendo una sonrisa de oreja a oreja, me propuso un trato:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Durante los próximos diez minutos, me quedaré sentado frente a ti sin tocarte. Si luego quieres que te libere, lo haré encantado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">No creyéndome la suerte contesté sin pensar que aceptaba, pero nada más salir la conformidad de mi boca, me di cuenta que esa oferta escondía gato encerrado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿En qué va a consistir?- pregunté sabiendo que habría una prueba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Vas a sentir placer- contestó tranquilamente y chasqueando los dedos, dijo: ¡A partir de ahora!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Como un huracán, me vi envuelta en un mar de sensaciones que naciendo de mis entrañas se extendió por todo mi cuerpo. Una a una, todas mis células explotaron en un clímax que me desarboló por completo. Sin ser capaz de asimilar tanto gozo, me vi lanzada a una vorágine que me llevó en volandas de un orgasmo a otro sin pausa. Convulsionando sobre la alfombra, sentí que moría y renacía un millar de veces antes de alcanzar un éxtasis, donde yo era suya y él era mío. Los diez minutos se alargaron hasta parecerme una eternidad y cuando habiendo transcurrido el periodo prometido fui echada de ese paraíso,&nbsp; caí a sus pies diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Por favor, “Golfo” quiero seguir siendo tuya.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Fernando Alcázar, mi supuesto amigo, se levantó de su asiento y ordenándome que lo siguiera, me llevó hasta su cama. Allí me hizo su feliz esclava y más obediente servidora. Desde entonces vivo entre sus brazos y aunque soy inmensamente dichosa, sigo añorando mi libertad perdida.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;">&nbsp;</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><b>S<img decoding="async" class="aligncenter" src="http://i.imgbox.com/acfLFwzp.jpg" width="600" height="400"></b></div>
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		<title>&#8220;TODO COMENZÓ POR UNA PARTIDA DE PÓKER&#8221; (POR GOLFO) Libro para descargar</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 14:42:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[SINOPSIS: Mi destino quedó sellado en una jodida partida de póker. En una mano en la que un pobre desgraciado se jugó lo único que tenía en la vida. Niño rico que creyó que el dinero heredado de sus padres no tenía fin y así malgastó su herencia en juergas y en putas. Esa noche al ver sus cartas, pensó que su suerte había cambiado. Sin nada con lo que avalar su apuesta, insistió a los presentes que aceptáramos como garantía a su mujer. Cómo amigó de ese insensato quise darle un escarmiento, acepté su puja sin saber que al [&#8230;]]]></description>
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<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.amazon.es/dp/B01ITNAJ8M"><img decoding="async" width="1024" height="427" src="http://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/TODO-COMENZÓ-POR-UNA-PARTIDA2-1024x427.png" alt="" class="wp-image-18532" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/TODO-COMENZÓ-POR-UNA-PARTIDA2-1024x427.png 1024w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/TODO-COMENZÓ-POR-UNA-PARTIDA2-300x125.png 300w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/TODO-COMENZÓ-POR-UNA-PARTIDA2-768x320.png 768w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/TODO-COMENZÓ-POR-UNA-PARTIDA2.png 1213w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>


<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>SINOPSIS: </strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi destino quedó sellado en una jodida partida de póker. En una mano en la que un pobre desgraciado se jugó lo único que tenía en la vida. Niño rico que creyó que el dinero heredado de sus padres no tenía fin y así malgastó su herencia en juergas y en putas. Esa noche al ver sus cartas, pensó que su suerte había cambiado. Sin nada con lo que avalar su apuesta, insistió a los presentes que aceptáramos como garantía a su mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cómo amigó de ese insensato quise darle un escarmiento, acepté su puja sin saber que al hacerlo mi vida quedaría irremediablemente unida a Laura&#8230;..</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">TOTALMENTE INÉDITA, NO PODRÁS LEERLA SI NO TE LA BAJAS.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">ALTO CONTENIDO ERÓTICO</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 18pt;"><a href="https://www.amazon.es/dp/B01ITNAJ8M">https://www.amazon.es/dp/B01ITNAJ8M</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo&nbsp;la introducción y el primer capítulo:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Introducción</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi destino quedó sellado en una jodida partida de póker. En una mano en la que un pobre desgraciado se jugó lo único que tenía en la vida. Niño rico que creyó que el dinero heredado de sus padres no tenía fin y así malgastó su herencia en juergas y en putas. Esa noche al ver sus cartas, pensó que su suerte había cambiado. Sin nada con lo que avalar su apuesta, insistió a los presentes que aceptáramos como garantía a su mujer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡No seas idiota!― exclamé cabreado e intenté hacerle cambiar de opinión porque una cosa es que no tuviera donde caerse muerto y otra cosa es que apostara a Laura, su esposa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Desgraciadamente no pude convencer a Mariano y emperrado en sus cartas, insistió en que la aceptáramos incluso como pago.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Cómo pago?― pregunté viendo que en mi mano tenía una jugada ganadora.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Sí― contestó y dirigiéndose al resto, dijo: ―Me comprometo que si pierdo, mañana a las nueve haré entrega de mi mujer al que gane la apuesta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> De haber sido un desconocido, jamás hubiese aceptado el trato pero deseando darle un escarmiento a ese infeliz para que nunca volviera a jugar con lo sagrado, di por buenas sus condiciones. ¡No en vano era su mejor amigo!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El resto de la mesa trató de hacernos entran en razón y viendo que ambos seguíamos firmes en nuestra decisión, renunciaron a seguir jugando y se quedaron mirando el resultado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Estás seguro?― pregunté metiendo todo el dinero que tenía sobre la mesa ― Si pierdes, ¡tendrás que cumplir!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El insensato no lo dudó un instante y levantando las cartas, mostró que llevaba un full. El silencio se adueñó de la habitación, la tensión se mascaba en el ambiente y como mi intención era darle un escarmiento, fui una a una bajando las mías. El semblante optimista de Mariano se fue diluyendo al ver cuando llevaba cuatro levantadas que era un proyecto de escalera de color.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Es un rey de corazones? – preguntó pálido por la quinta carta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Así es― repliqué mientras depositaba la última a la vista de todos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Nadie se movió al ver que ese pirado había perdido. Os juro que se hubiese podido oír el sonido de una mosca por lo que tuve que ser yo el que rompiera ese mutismo al decirle mientras recogía mis ganancias:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Recuerda tu promesa, mañana a las nueve.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Ahí estaré― contestó destrozado y huyendo como perro apaleado, se fue de la partida.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Nada más desaparecer por la puerta, todos sin distinción se echaron sobre mí y me pidieron explicaciones por ser tan cerdo y haber aceptado que apostara a Laura.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Quién coño creéis que soy?― respondí – Por supuesto que nunca ha sido mi intención quedarme con ella, solo lo he hecho para darle una lección. ¡Qué pase esta noche un mal rato! Mañana vendrá con el rabo entre las piernas buscando que me olvide de esta apuesta. Pienso hacerle sufrir antes de ceder― y alzando la voz, comenté: ―Pensad que hoy ha caído entre amigos pero ¿qué ocurriría si comete esta estupidez entre desconocidos?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al igual que todos había salido en manada contra mí, al escuchar de mis labios los motivos que me habían llevado a jugar, me dieron la razón y sirviéndome una copa, el más avispado de ellos me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Cabrón, ¡qué mal me lo has hecho pasar! Te veía tan serio que realmente pensaba que te querías quedar con Laura.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Soltando una carcajada, respondí de broma:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Por un momento lo pensé, porque hay que reconocer ¡qué está muy buena!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Los cinco presentes rieron mi gracia y dejando a un lado lo que había pasado, repartí la siguiente mano…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Capítulo 1</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sonido del timbre de mi casa me despertó esa mañana. Con una resaca de mil demonios miré el reloj y al ver que marcaba las nueve y un minuto, recordé entre brumas la apuesta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Joder con Mariano, podía haberme llamado», pensé creyendo que venía a disculparse una vez se le había pasado la borrachera. Sin ganas de bronca, me puse un albornoz y abrí la puerta. Imaginaros mi sorpresa al encontrarme a Laura de pie en el descansillo y con una maleta a cuestas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Qué narices haces aquí?― pregunté totalmente confundido.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La rubia, de muy malos modos, me empujó a un lado y mientras trataba de entrar a mi piso con todo su equipaje, me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Pagar la apuesta de mi marido!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ni que decir tiene que me desperté de golpe al escuchar semejante insensatez. No queriendo discutir en mitad de la escalera, haciéndola pasar, la llevé a la cocina y me serví un café mientras intentaba acomodar mis ideas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¿Cómo le explico lo de anoche?», mascullé en mi mente buscando una solución al ver que la esposa de mi amigo se sentaba en una silla y me miraba con ojos de desprecio.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Viendo que no quedaba otra, tras dar un sorbo a mi taza, entré al trapo diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Ayer tu marido iba pedo y como sabes te apostó.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Lo sé― respondió con voz gélida – y perdió contigo, por eso estoy aquí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Os juro que hubiese deseado estar a mil kilómetros de esa airada mujer pero asumiendo que venía a por una explicación, tomando asiento junto a ella, le expliqué que mi intención era dar una lección a su marido pero que en absoluto quería hacer efectiva la apuesta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Laura al oír que lo que quería era hacer recapacitar a Mariano para que se centrara, perdió la compostura y echándose a llorar, me contó la discusión que habían tenido la noche anterior. Por lo visto, mi “querido” amigo se fue directo a casa y despertándola, le había contado que había perdido todo el dinero que les quedaba. Si ya de por sí eso fue duro, lo que más le dolió a ella, fue que perdiendo los papeles, su marido me echaba en cara el haberle obligado a arriesgarla a ella.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Eso no es cierto! ¡Tengo testigos que intenté hacerle entrar en razón!― protesté indignado por la poca hombría que mostró al decírselo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Ahora lo sé― sollozando contestó: ―Mi marido es un enfermo. Por el juego hemos perdido todo nuestro patrimonio. Llevo años aguantando pero se acabó. ¡No pienso volver con él!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Comprendiendo el cabreo de Laura, dejé que se explayara a gusto y así me enteré del modo en que había despilfarrado tanto su herencia como el amor que ella le tenía. Pensando que era pasajero y que cuando se le pasase el enfado volvería con él, pregunté a esa mujer qué tenía pensado hacer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―No lo sé, no tengo a donde ir y si lo tuviera, no podría pagarlo― respondió con amargura.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Viendo su dolor y recordando los tiempos en que era únicamente la novia cañón que me presentó mi amigo, cometí el mayor error de mi vida al ofrecerle que se quedara en el cuarto de invitados mientras decidía su futuro.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Estás seguro?― secándose las lágrimas, susurró: ―Seré un estorbo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tratando de quitar hierro al asunto y en plan de guasa, contesté:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―De eso nada, imagina su cara cuando se entere que vives aquí, ¡tu marido pensará que me he cobrado la apuesta!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Aunque era broma, le gustó la idea y cogiendo mis manos entre las suyas, me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Me harías ese favor? ¿Me dejarías simular que he aceptado ser el pago?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Jamás debía de haber dicho que sí. Pero sabiendo que Mariano necesitaba un empujón para dejar la ludopatía y si su mujer creía que así él aprendería, como buen amigo debía de correr el riesgo. No supe cuánto me cambiaría la vida al decir:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―De acuerdo, tómate un café y acomódate en la habitación de la derecha mientras me ducho.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El chorro de la ducha me hizo reaccionar y fue entonces cuando me percaté que la presencia de Laura en mi casa despertaría no solo las suspicacias de su marido sino también la de todos nuestros conocidos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «La noticia que vive aquí va a correr como la pólvora», determiné francamente preocupado, «y lo peor es que todo el mundo va a pensar mal». La certeza que la reputación de ambos iba a correr peligro me hizo recapacitar; por eso al salir, me vestí rápidamente y fui en busca de mi invitada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El destino quiso que al entrar en su cuarto, no la encontrara pero que justo cuando iba a salir de allí, viera que la puerta del baño estaba entreabierta. Sin otra intención que hablar con ella, me acerqué y fue entonces cuando la vi entrando a la ducha.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sé que hice mal pero no pude dejar de observarla. Ajena a estar siendo espiada, Laura dejó caer su vestido, quedando desnuda sobre los azulejos mientras abría el agua caliente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Dios!», exclamé para mí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Era la primera vez que la veía en cueros y jamás me había imaginado que la esposa de Mariano tuviese un cuerpo tan espectacular. Todos sus conocidos sabíamos que estaba buena pero ni en mis sueños más calenturientos, hubiese supuesto que tras la ropa ancha que solía llevar se escondieran esos impresionantes pechos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Menudas tetas!», sentencié al disfrutar de la visión de esas maravillas. Grandes y bien colocadas, sus pechugas terminaban en punta y estaban adornadas por unas areolas rosas que invitaban a llevárselas a la boca.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estaba a punto de escabullirme cuando sus nalgas me dejaron anonadado. Os juro que jamás en mi vida había visto un culo tan impresionante y más excitado de lo que debería estar, me pregunté si el diablo había creado esos cachetes para tentar a los humanos. Y digo humanos porque viendo ese trasero no me quedó duda que hubiese dado igual que fuera un hombre o una mujer quien tuviese la suerte de contemplarlas, nadie en su sano juicio podía quedar indiferente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para colmo Laura, canturreando y creyendo que estaba sola, se metió en la ducha y empezó a enjabonarse. Ante tal sugerente escena no pude evitar que mi pene reaccionara y totalmente acalorado, seguí embobado cómo esparcía el jabón por su piel. Estaba intentando sacar fuerzas para dejar de espiarla cuando a través del resquicio de la puerta, observé a esa rubia jugueteando con sus pezones al aclararlos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mientras la razón me pedía salir de allí, mi bragueta me hizo permanecer inmóvil. Sé que fue un acto inmoral pero es que ver a esa mujer pellizcándose los pechos mientras se duchaba, fue superior a mis fuerzas y cayéndose mi baba, seguí mirando:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Qué buena está», reconocí al tratar de asimilar tanta belleza. Para que os hagáis una idea y sin que sea una exageración, os tengo que decir que en Laura hasta su coño perfectamente recortado es bello.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Por suerte advertí que estaba a punto de terminar de ducharse y no queriendo que me pillara espiándola, tuve tiempo de salir huyendo con mi rabo erecto entre las piernas. Ya en mi habitación el recuerdo de su cuerpo desnudo, me hizo imaginar a Laura masturbándose. En mi cerebro, esa rubia comenzó a toquetear entre los pliegues de su sexo hasta encontrar un pequeño botón. Una vez localizado y mientras se pellizcaba con dureza las tetazas que me habían dejado sin respiración, comenzó lentamente a acariciarlo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Poco a poco sus dedos fueron incrementando el ritmo y lo que había empezado como un suave toqueteo, se convirtió en un arrebato de pasión. En mi cerebro, la esposa de Mariano se dejaba llevar y separando sus rodillas, torturó su ya henchido clítoris. De su garganta comenzaron a emerger unos suaves suspiros que fueron transmutándose en profundos gemidos mientras llevando mis manos entre mis piernas, cogía mi pene y me ponía a pajear.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Quién pudiera comerle el coño!», pensé mientras por primera vez sentía envidia de mi amigo, sin saber todavía que esa mujer se convertiría en mi obsesión.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esa idílica y espectacular rubia estaba temblando de placer fruto del orgasmo que asolaba su cuerpo cuando sobre mi cama, me corrí soñando que era yo el que la tocaba…</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ¿Simulación o realidad?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La torpeza de Mariano no terminó con la apuesta porque, al no volver su mujer a casa, supuso que la ausencia de Laura era resultado de su ludopatía. Siendo eso parcialmente cierto, nunca se le ocurrió pensar en que su pareja y su amigo le estaban haciendo sufrir para que recapacitara y erróneamente asumió que estaba haciendo uso de mis derechos y me estaba cobrando en carne su error.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Este tío es un cretino», sentencié cuando a la hora de comer no había llamado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para entonces, las paredes de mi hogar me parecían los muros de una celda al tener a Laura deambulando por ellas y no queriendo que a ella le ocurriese lo mismo, decidí invitarla a comer fuera. Al comentárselo, aceptó pero puso como salvedad que nadie nos acompañase y que fuéramos solos. Reconozco que me extrañó esa condición y por ello le pregunté el porqué.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Si vamos con amigos, tendremos que explicarles qué tramamos y no quiero que Mariano se entere que todo es una pantomima.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sus razones, aunque de peso, me ponían en una difícil situación, ya que si alguien nos veía, podría malinterpretarlo. No queriendo ser el causante y menos el protagonista de ese sabroso chisme, metí la pata por segunda vez en el día y llevé a esa rubia a un coqueto restaurante de las afueras donde no nos íbamos a encontrar con ningún conocido. Sabía a la perfección que era un lugar seguro porque era el garito al que acudía cuando mis conquistas o yo teníamos algo que perder si nos pillaban. En pocas palabras, era a donde llevaba a las casadas o con pareja.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Supe de lo desacertado de esa elección al verla salir de la casa y comprobar que Laura se había arreglado a conciencia:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Viene vestida para matar», mascullé entre dientes.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Y no era para menos porque la pareja de Mariano apareció con un entallado vestido que lejos de ocultar las excelencias de su cuerpo las realzaba.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Ahora sí, ¡cómo nos vean van a pensar que hay algo entre nosotros!», murmuré de muy mala leche al darme cuenta que era incapaz de retirar mis ojos de su escote.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sé que Laura se percató del efecto que la poca ropa que llevaba causó en mí porque con una sonrisa de oreja a oreja, riendo, me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Te parece que voy un poco descocada?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Un poco― con una mezcla de vergüenza y excitación, reconocí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi respuesta satisfizo a esa rubia y dejando meridianamente claro que esas eran sus intenciones, comentó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Llevaba años sin ponerme este traje. Me parecía demasiado sexy para una mujer casada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡La madre que la parió!», exclamé mentalmente mientras encendía el automóvil, «¡parece una puta cara!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Descompuesto, enfilé la Castellana rumbo a la carretera de Burgos. Os juro que mi corazón vio incrementado su ritmo exponencialmente cuando en un semáforo, descubrí que si giraba un poco la cara podía ver sus patorras en plenitud.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Joder, ¿qué se propone está tía?», me pregunté.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Laura debía saber que, en esa postura, podía ver el inicio de sus bragas pero no hizo nada por taparse y de buen humor, me interrogó sobre nuestro destino.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―A un restaurant― fue mi lacónica respuesta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Afortunadamente, no insistió porque no ve veía capaz de conversar con ella ya que al hacerlo, mi mirada irremediablemente se enfocaría entre sus muslos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Comprendí que había sido un error el elegir ese lugar cuando al entrar, oí a José, el maître, decir con sorna:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Don Pedro, viene hoy muy bien acompañado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Puta madre! Ha supuesto que Laura es una de mis pilinguis», maldije para mí temiendo que lo hubiera oído y se diera por aludida. La suerte quiso que o bien no lo escuchó o bien no se lo tomó en cuenta porque nada más sentarse alegremente le pidió que le pusiera un tinto de verano.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El empleado aleccionado por mí otras tantas veces, contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Señorita, iba a descorchar una botella de Dom Pérignon.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Poco habituada a esos excesos por la difícil situación económica a la que les había abocado la afición al juego de su marido, Laura me miró con picardía y contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Siempre me olvido de lo detallista que es mi Pedro― tras lo cual dirigiéndose a José, respondió: ―Ábrala.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No que decir tiene que ese “mi Pedro” hizo despertar todas mis suspicacias y preocupado por el rumbo que iba tomando esa comida, deseé nunca haberme ofrecido a sacarla a comer mientras el maître abría ese champagne.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A partir de ese momento, la situación se fue relajando al ritmo en que vaciábamos nuestras copas. Todavía hoy no sé si fue por el efecto del alcohol o por la natural simpatía de esa rubia pero lo cierto es que al poco tiempo, empecé a disfrutar de su compañía y a reírle las gracias.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Por otra parte la fijación con la que los camareros rellenaban nuestras copas, avivaron el descaro de esa monada y susurrando en mi oído, preguntó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Me estás intentando emborrachar?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La dulzura de su tono hizo reaccionar al dormilón entre mis piernas y desperezándose se irguió bajo mi pantalón mientras le contestaba:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―No entiendo, ¿con que fin lo haría?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Muerta de risa, entrecerró sus ojos al decirme:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―No sé, se nota que traes aquí a tus amiguitas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tratando de echar balones fuera, solté una carcajada y cogiéndole de la mano, quité importancia al hecho diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Jamás he venido con una mujer tan guapa― mi piropo tuvo un efecto imprevisto y ante mis ojos los pezones de la esposa de Mariano se fueron poniendo duros por momentos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Alucinado por ello, no pude retraer mi mirada de esos dos montículos cuando siguiendo con la guasa, Laura insistió:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Y han sido muchas las incautas que han caído en tus brazos en este lugar?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Algunas― respondí un tanto incómodo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Descojonada por el mal rato que me estaba haciendo pasar, ese engendro del demonio incrementó mi turbación al contestar:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Eso es lo que pretendías al traerme aquí?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Como comprenderéis, lo negué pero dando otra vuelta de tuerca, Laura me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿No me encuentras atractiva?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Viendo que me tenía contra la pared y que daría igual lo que contestara, contrataqué con una broma:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Eres preciosa pero no necesito seducirte, recuerda que te gané jugando a las cartas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi burrada consiguió ruborizarla al no esperársela pero reponiéndose al instante y de bastante mala leche, respondió:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Si eso opinas, a lo mejor deberías intentar cobrar la apuesta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El cabreo de Laura era tan evidente que traté de disculparme diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Para mí eres territorio vedado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ese comentario inocente empeoró las cosas y con voz gélida, me rogó que la llevara a casa. Como no podía ser de otra forma, pedí la cuenta y en menos de cinco minutos, estábamos en el coche de vuelta a mi piso.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¿Qué he dicho para cabrearla así?», me pregunté mientras a mi lado, la rubia permanecía mirando por la ventana y sin dirigirme la palabra.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tras mucho cavilar, llegué a la conclusión que su enfado venía al haberla hecho recordar el modo en que Mariano se había jugado no solo su patrimonio sino su relación en una timba de póker. Por ello decidí dejarlo pasar y no volver a mencionarlo. Al llegar a mi apartamento, Laura se encerró en su habitación y sintiéndome parcialmente culpable de su dolor, decidí ponerme una copa mientras intentaba buscar una solución satisfactoria para los tres. Y digo los tres porque con el whisky en mis manos, no pude dejar de pensar en que mi amigo también lo debería estar pasando fatal al no saber nada de la que había sido tantos años su pareja.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¿Qué le pasa a Mariano? ¡Son las cinco y todavía no ha llamado!», refunfuñé al no comprender que no hubiese hecho acto de presencia.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «De ser yo, estaría de rodillas, pidiéndole perdón», pensé para mí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Fue entonces cuando me di cuenta que sentía algo por esa mujer. Enojado conmigo mismo, vacié mi vaso y levantándome del asiento, fui a la barra a rellenarlo. Me parecía inconcebible el sentir algo por la esposa de un amigo y más que tuviera que haber ocurrido todo eso para darme percatarme de ello.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Estoy como una puta cabra», sentencié molesto, «Laura, después de lo que pasó con ese insensato, necesita espacio».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sin pérdida de tiempo me bebí esa segunda copa y me puse una tercera, intentando quizás que el alcohol apaciguara los sentimientos recién descubiertos por esa mujer. Desgraciadamente, ese whisky me hizo rememorar su cuerpo desnudo al entrar a la ducha y comportándome como un cerdo, deseé que su marido nunca volviera por ella.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡No se la merece!», murmuré afectado por el recuerdo mientras se enjabonaba sus pechos, ya que en mi mente como si fuera realidad, esa rubia se estaba acariciando las tetas mientras me sonreía.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estaba soñando con los ojos cerrados cuando de pronto, el sonido del timbre me despertó y por ello, me levanté a ver quién era. Tal y como me temía, me encontré a Mariano tras la puerta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Viene a disculparse», mascullé y mientras le hacía pasar, me fijé en sus ojeras, «se le nota arrepentido».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sin darle opción a negarse, le puse un whisky. Tras lo cual, ambos tomamos asiento sin que ninguno de los dos tomara la iniciativa y rompiera el hielo, entrando al trapo. El silencio mutuo me permitió observarle con detenimiento. Además de venir sin afeitar, mi amigo parecía apesadumbrado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «No me extraña», medité, «yo estaría avergonzado».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Durante un par de minutos, solo nos miramos. Era tal la tensión que se mascaba en el ambiente que decidí cortar por lo sano y directamente, pregunté:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿A qué has venido?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Incapaz de mirarme y mientras se frotaba las manos con nerviosismo, contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―A negociar contigo que me devuelvas a Laura.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Todavía hoy desconozco que me cabreo más; que no mostrara un claro arrepentimiento o que hablara de su esposa como fuera un objeto. Disimulando mi ira, le di una segunda oportunidad al preguntarle que me ofrecía, pensando que quizás entonces se desmoronaría y prometería dejar el juego. Lo cierto es que nunca me imaginé que ese tonto de los cojones dijera que me pagaría con lo que ganara esa noche en otra partida y que encima me pidiera dos mil euros para invertir en ella.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estaba a punto de echarle de casa a empujones cuando escuché a Laura decir:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Dáselos pero que sepa que, gracias a él, he encontrado alguien que me mima y que nunca volveré a ser suya porque ya tengo dueño.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al girarme me quedé tan sorprendido como horrorizado porque esa mujer se había cambiado de ropa y se mostraba ante nosotros, vestida únicamente con un picardías negro totalmente transparente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¡Qué coño hace!», exclamé creyendo que se iba a montar la bronca. Durante unos segundos, no sabía si mirar la reacción de Mariano o por el contrario admirar las rosadas areolas de Laura que se conseguían adivinar a través de la tela.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Consciente del efecto que esa nada sutil entrada había producido, sonriendo, me pidió si podía ponerse una copa. No pude contestar porque temía que en cualquier momento, su marido me saltara al cuello. Laura no esperó mi respuesta y meneando su trasero, se acercó hasta la barra.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «¿De qué va esto?», medité perplejo mientras miraba de reojo tanto al que había sido su pareja tantos años, como a las impresionantes nalgas que con todo descaro estaba exhibiendo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mariano estaba al menos tan sorprendido cómo yo. Jamás había supuesto encontrar a su mujer casi desnuda en mi casa y enfocando su cabreo en ella, exclamó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡No llevas bragas!― y rojo de rabia, le ordenó que se tapara.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sabiendo que solo podía empeorar si intervenía, me quedé callado. Era algo entre ellos dos y si decía algo, a buen seguro saldría escaldado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Te recuerdo que ayer me vendiste y que ahora tengo un nuevo dueño― contestó su esposa y sin mostrar un ápice de cabreo, le dijo: ―Solo Pedro puede decirme cómo debo ir vestida.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para colmo, luciéndose, Laura se acercó a mí y como si fuera algo pactado, se sentó en mis rodillas. Mariano al ver a su mujer abrazándome casi en pelotas, supuso que ya éramos amantes y demostrando su falta de hombría, me recordó que necesitaba esos dos mil euros.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Trae mi cartera― pedí a Laura― ¡la tengo en el cuarto!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Dejando su copa, me besó en la mejilla y siguiendo estrictamente el papel de flamante sumisa, dejándonos solos, fue en busca de lo que le había pedido. Para entonces, os tengo que reconocer que estaba indignado con Mariano y por ello cuando su preciosa mujer me trajo la billetera, saqué la suma que me pedía y demostrando todo el desprecio que sentía por su persona, se la di diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Ya no eres bienvenido en esta casa. No vuelvas o tendré que echarte a patadas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El impresentable de mi conocido cogió los billetes de mi mano y enseñando nuevamente la clase de hombre que era, desde la puerta, me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Esta puta no vale tanto dinero. Cuando la uses, te darás cuenta que te he timado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sé que me extralimité pero era de tal magnitud mi cabreo, que cogiendo de la cintura a su esposa, respondí:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Te equivocas, llevamos todo el día follando y te puedo asegurar que no tengo queja.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para dar mayor realismo a mis palabras, besé a la mujer, hundiendo mi lengua hasta el fondo de su garganta. Sorprendentemente mientras su marido salía de la casa pegando un portazo, Laura respondió con pasión a mi arrumaco pegando su pecho al mío.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Si esa mañana, alguien me hubiese dicho que pocas horas más tarde estaría besando a esa mujer no le hubiese creído pero si llega a afirmar que estaría acariciando su impresionante culo, lo hubiese tildado de loco. La verdad es que en ese momento, yo tampoco me terminaba de creer el tener a mi disposición semejantes nalgas y no queriendo perder la oportunidad durante cerca de un minuto, dejé que mis dedos recorrieran sin limitación alguna ese trasero con forma de corazón.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Lo malo fue que eso provocó que mi pene reaccionara a ese desproporcionado estímulo, irguiéndose bajo mi pantalón. Laura recapacitó al notar la presión de mi entrepierna sobre ella y separándose, se sentó frente a mí diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Tenemos que hablar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Todavía con la respiración entrecortada, traté de ordenar mis ideas pero la belleza de esa mujer casi desnuda me lo impidió. Para entonces mis hormonas eran dueñas de mi mente y en lo único que podía pensar era en hundir mi cara entre sus tetas pero la seriedad con la que me miraba, me devolvió a la realidad y la culpa me golpeó en la cara y me eché en mis hombros la responsabilidad de lo sucedido.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Lo siento― conseguí murmurar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mi sorpresa se incrementó por mil cuando cogiendo su cubata, la esposa de mi amigo me sonrió y dijo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―No tienes nada de que arrepentirte, gracias a ti me he librado de mi marido― y recalcando sus palabras, prosiguió diciendo: ―Tendría que haberlo hecho antes pero nunca me atreví a dar ese paso.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A pesar de estar de acuerdo con ella, sabía que a partir de ese momento, tanto ella como yo, estaríamos tachados socialmente porque todos nuestros conocidos supondrían erróneamente que éramos amantes desde antes. Al explicárselo, la rubia contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Te equivocas, Mariano me perdió en esa partida y hoy al escuchar tu ira, me ganaste a mí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―No entiendo― alucinado respondí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La chavala, soltando una carcajada, se explicó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Hasta esta tarde, seguía guardándote rencor por haberte prestado a jugar con mi futuro pero al ver como reaccionabas con mi ex, me di cuenta que tenía que hacer que cumplieras con tu obligación y exigirte que me aceptes como tu mujer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Durante unos pocos segundos, creí que estaba bromeando pero al ver la entereza de su mirada, me hizo comprender que iba en serio y aterrorizado por su significado, exclamé:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¡Estás loca!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su reacción a mi exabrupto fue insólita porque imprimiendo un tono duro a su voz, me soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Mi decisión es firme, ¡seré tuya!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tratando de hacerla razonar, le expliqué que era inmoral, que me negaba y que ella no podía obligarme. Creí que al escuchar mis razones, Laura daría marcha atrás pero en vez de hacerlo, incrementó la presión diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Sé lo mucho que te gusta el juego por lo que te propongo una apuesta…</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Qué apuesta?― casi gritando pregunté.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Descojonada, se levantó del asiento y dejando caer su ropa, se quedó completamente desnuda, mientras me decía:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Durante una semana me quedaré en esta casa, si en ese tiempo no consigo que te acuestes conmigo, buscaré otro sitio donde vivir.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Temblando al comprender lo duro que me resultarían esos siete días, contesté:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―¿Y si pierdo?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Solemnemente, respondió:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ―Nunca volverás a jugar a las cartas y te casarás conmigo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A regañadientes al saber que no podía dejarla en la estacada ya que no tenía donde caerse muerta, acepté su oferta creyendo que en cuanto recapacitara, ella misma anularía tamaña insensatez…</span></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>&#8220;La guardaespaldas y el millonario&#8221; (POR LOUISE RIVERSIDE Y GOLFO) LIBRO PARA DESCARGAR</title>
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		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 08:12:00 +0000</pubDate>
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<figure class="wp-block-image"><a href="https://www.amazon.es/dp/B072YZ2FYC"><img decoding="async" width="1024" height="300" src="http://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/LA-GUARDAESPALDAS-2-1024x300.jpg" alt="" class="wp-image-18422" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/LA-GUARDAESPALDAS-2-1024x300.jpg 1024w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/LA-GUARDAESPALDAS-2-300x88.jpg 300w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/02/LA-GUARDAESPALDAS-2-768x225.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>


<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">Sinopsis:</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando el General Jackson contactó con Sara Moon para que se reincorporara al servicio activo, no sabía como esa misión iba a cambiar la vida de esa ex marine. Acostumbrada a la vida militar,no le gustó el tener que proteger la vida de un playboy pero sabiendo que era el único modo de volver a sentirse una soldado, aceptó como mal menor el convertirse en guardaespaldas de un sujeto que pensaba con y para su bragueta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tal y como había previsto al conocer a su protegido, saltaron chispas porque no en vano David Carter III representaba todo lo que ella odiaba.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La opinión del millonario sobre ella tampoco era mejor porque el disfraz de muñequita oriental no le engañaba y la veía como un espía del gobierno&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Louise Riverside y Golfo se unen para daros a conocer este libro que sin duda os subirá la temperatura.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial black,sans-serif; font-size: 24pt;">Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</span></p>
<p><span style="font-size: 18pt;"><a href="https://www.amazon.es/dp/B072YZ2FYC">https://www.amazon.es/dp/B072YZ2FYC</a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">PARA QUE PODÁIS HACEROS UNA IDEA OS INCLUYO LOS DOS PRIMEROS CAPÍTULOS:</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>CAPÍTULO</strong> 1.―</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al despertar esa mañana, la Comandante retirada de los marines, Sara Moon abrió las cortinas de su habitación y descubrió que pese a las funestas predicciones del hombre del tiempo, esa mañana lucía un sol espléndido en Nueva York. Cómo quería aprovecharlo y no tenía nada qué hacer hasta el día siguiente, decidió ejercitar su cuerpo por el Central Park.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Desde que la habían invitado a abandonar voluntariamente su carrera militar, se había impuesto un régimen de ejercicio que haría palidecer a cualquier deportista de élite. Todas las mañanas corría diez kilómetros, nadaba otros dos y terminaba con una dura sesión en el gimnasio porque no quería perder la forma física que obtuvo por su paso en esa fuerza de la armada americana. No en vano durante esos años, su nombre siempre había estado asociado a las mejores marcas en la mayoría de las disciplinas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Por eso, abriendo la ducha dejó caer el coqueto camisón de encaje que le había regalado un antiguo novio y mientras el agua se caldeaba, se quedó mirando en un espejo. Con satisfacción comprobó que pese a sus treinta años sus pechos conservaban la dureza de los quince sin que hubiese hecho mella en ellos la edad. Contenta se giró para comprobar que sus nalgas seguían siendo el objeto de deseo del género masculino y por eso no pudo más que sonreír al espejo cuando la imagen que este le devolvía era el de un trasero estupendo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Tengo que reconocer que para ser una vieja, estoy buenísima”, pensó recordando que tras el fracaso de su última acción de combate sus superiores la habían acusado que había perdido los reflejos y el instinto que la habían hecho famosa en esos círculos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « ¡Hijos de perra! La incursión estaba mal planteada desde el principio y fue gracias a mí que pudimos salir de ese infierno con pocas bajas», refunfuñó cabreada al rememorar el consejo de guerra del que había sido objeto y del que su porvenir en el ejército había quedado maltrecho aunque hubiera salido exonerada de todos los cargos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Bajo la regadera, se puso a pensar en los buenos momentos. Involuntariamente a su mente acudió el recuerdo del Capitán Stuart y deseó que se estuviera pudriendo en algún lugar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Ese cabrón me dijo que me amaba y tres meses después se casó con otra», masculló para sí mientras se enjabonaba.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Aun despechada, dejó que su imaginación volara y fueron las manos de ese morenazo las que amasaran sus senos mientras distribuía el gel por su piel. Sin darse cuenta la calentura fue incrementándose en su interior y solo se percató de su estado cuando al pasar sus dedos por uno de sus pezones lo encontró duro y sensible.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Asustada por lo excitada que estaba sin motivo, se aclaró y salió de la ducha. Ya de vuelta en su habitación y mientras elegía el top y las mallas que se iba a poner, se fue tranquilizando y por eso al salir a la calle, volvía a ser la mujer segura de la que estaba tan orgullosa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su diminuto apartamento estaba a cinco manzanas del parque Central y mientras corría hacía allí, las miradas y los cuchicheos que despertó a su paso, solo confirmaron su autoestima.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « ¡Qué les follen a esos gerifaltes! ¡Hay vida tras la Navy!», murmuró sin llegárselo a creer al entrar por la puerta que daba a Columbus Circle, más conocida por Merchants’ Gate.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Acababa de empezar a estirar cuando se fijó que un gigante de raza negra no le perdía ojo mientras disimulaba calentando a cincuenta metros escasos de ella. Nada más verlo comprendió que cincuentón tenía entrenamiento militar por el modo en que se movía.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Aunque se ponga un smoking, no puede disimular que es un soldado», sentenció mientras intentaba centrarse en el ejercicio.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esa idea le preocupó, temiendo que su pésimo balance afectivo se debiera a parecer una gladiadora en vez de una mujer Era consciente de tener un cuerpo atlético producto de entrenamiento pero siempre había pensado que no había perdido su femineidad sino todo lo contrario y que estaba dotada de un par de pechos de ensueño, de esos que nada más contemplarlos cualquier hombre desea hundir la cara en su canalillo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Menos mal», suspiró aliviada al mirar hacía su alrededor y comprobar que al menos media docena de corredores la miraban embelesados.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su lado coqueto la hizo exhibirse ante sus admiradores y aprovechando que estaba haciendo una serie de sentadillas, les lució la perfección de su trasero. Los tipos en cuestión se quedaron apabullados al contemplar los duros glúteos de la exmilitar, convencidos que pocas veces tendrían la oportunidad de admirar algo tan espectacular.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Babosos, me ven como una presa y sin saber que podría matarlos usando solo mi mano izquierda», ventiló justo cuando se daba cuenta que el enorme afroamericano miraba divertido la escena.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tratando de olvidarlo pero sobretodo de liberarse de su examen, salió corriendo por una de las veredas. Inicialmente imprimió a su paso un trote lento, sabiendo que a cada zancada sus pechos rebotaban suavemente bajo su top, dando a su carrera una sensualidad sin límites.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Joder, las veces que pillé a un recluta mirándome las tetas», mientras incrementaba su velocidad, rememoró que gran parte de los problemas que había tenido en su unidad se debían a su belleza. Belleza de la que ni siquiera sus mandos habían sido inmunes. Aunque tenía muchas virtudes, era incapaz de reconocer que podían tener razón.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sabía que era políticamente incorrecto siquiera el mencionarlo pero también que no era menos cierto que en su presencia sus subalternos se esmeraban en impresionarla por la atracción física que sentían hacia ella. Solo hubo un superior que tuvo el suficiente valor para abordar el tema y su reacción fue mandarle al hospital con una nariz rota.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Se lo merecía el cretino», no dudó en sentenciar cabreada justo cuando se dio cuenta que el militar que la había estado observando seguía su estela.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ese descubrimiento no le preocupó al creer que ese sujeto era un admirador con ganas de entablar contacto por lo que incrementó la cadencia de su marcha, convencida que no aguantaría el ritmo. Durante media hora, su acosador se mantuvo a escasos cincuenta metros de ella pero quizás por agotamiento o quizás porque se había ya aburrido de perseguirla, al dejar el camino principal y adentrarse en una senda secundaria le perdió de vista.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Otro inútil», murmuró más tranquila al verse corriendo sola.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mandando al negrazo al baúl de los recuerdos, durante hora y media, dejó salir su frustración bajo el amparo de los árboles hasta que ya sudada decidió que era suficiente y que se merecía un buen desayuno. Cumpliendo con su rutina diaria se acercó a un restaurante italiano que había en la calle 68. Una vez allí, pidió al camarero un café y un par de huevos con los que reponer fuerzas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ni siquiera había podido siquiera probar lo que había pedido cuando de improviso vio entrar por la puerta al enorme militar que la había seguido por el parque. Su sorpresa se incrementó al comprobar que venía vestido de uniforme y que por sus galones no era el soldado raso que había supuesto sino un almirante.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « ¡Qué coño hace aquí!», exclamó mentalmente al darse cuenta que se dirigía hacia ella, luciendo una sonrisa. Su mal humor alcanzó cuotas insospechadas cuando sin pedir su permiso, ese sujeto se sentó en su mesa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Estoy esperando a mi marido― mintió molesta al ver invadido su espacio vital.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Nunca ha estado casada y su última relación conocida fue hace más de tres años― respondió el sujeto mientras acomodaba su trasero frente a ella.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La ex Comandante Moon comprendió que esa visita no tenía nada de casual y sin permitir que ese hombre pudiera darse cuenta de su nerviosismo, decidió tomar el toro por los cuernos y directamente le soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Ya que ha decidido joderme la mañana, al menos podría tener la educación de presentarse.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su exabrupto no tuvo el efecto deseado y en vez de cabrear a su interlocutor, muerto de risa, este contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Soy el Almirante Jackson. Me habían avisado que no me dejara engañar por su fachada de niña buena porque en realidad era una impertinente pero he descubierto que se quedaban cortos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Aunque esa respuesta la dejó desconcertada, rápidamente se recuperó y mostrando que quien se lo dijera se había quedado corto, dando a su voz un tono lleno de desprecio, comentó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Ahora me va a decir que soy su dulce princesa y que está dispuesto a bajarme la luna.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El ataque desesperado de esa mujer le hizo gracia y soltando una sonora carcajada que enmudeció al resto de los presentes, respondió:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Por nada del mundo me pondría en peligro echándole los tejos porque a pesar de sacarle más de cincuenta kilos, me consta que en un enfrentamiento directo me haría papilla.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Entonces a qué ha venido?― preguntó más intranquila de lo que le gustaría reconocer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El gigantesco almirante sacó de su maletín unos papeles y poniéndoselos en la mesa, contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― A sacarla del retiro…― y dándole unos papeles prosiguió diciendo: ―lea a qué se va a comprometer y si acepta la misión, volverá al servicio activo con el grado de capitán.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Volver a la Navy era lo que más deseaba en el mundo, pero aun así leyó el documento con recelo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « No parece una broma», pensó ilusionada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Cómo no era tonta, supo que tras esa oferta tenía que haber trampa. Aunque en un principio dudó si aceptar ese ofrecimiento, la franqueza que ese militar demostró cuando le interrogó sobre los motivos que le hacían a ella candidata a ese puesto, Jackson ahuyentó sus reticencias. Ya que sin andarse con lindezas ni otras florituras, ese alto funcionario le espetó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Necesitamos un arma letal, bajo el disfraz de una belleza indecente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Me está llamando indecente?― protestó la mujer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Para nada, usted ha demostrado siempre una lealtad inquebrantable a su país. Lo que es indecente son los pensamientos que provoca entre los que la ven― refutó tranquilamente e insistiendo en la idea, prosiguió sin cortarse: ―Señorita Moon, trabajará infiltrada en un ambiente lleno de mujeres bellísimas. Queremos que nadie se pueda imaginar que tras ese cuerpo se esconde una agente del gobierno.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Que no tuviera reparos en hablar así de ella, le satisfizo al comprender que no se andaba por las ramas y que pese a ser hombre, no se veía afectado por ella. Por ello, antes de dar su brazo a torcer y enrolarse en esa locura, únicamente preguntó quién era el objetivo pensando que le estaban encomendando eliminar al alguien molesto para el gobierno.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Se equivoca― le corrigió el que ya se consideraba su superior al leerle los pensamientos― su misión no consiste en matar a nadie sino en proteger a dos sujetos cuyas vidas son vitales para los intereses de nuestro país.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Aunque no se veía como guardaespaldas, esa novedad en su carrera le interesó y como eran dos, supuso que era un matrimonio las personas cuyo bienestar debía de salvaguardar. Por ello no esperó a que su interlocutor terminara para interrogarle por su identidad.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Nuevamente se equivoca, uno es un potentado pero el otro es su hija, una preciosa niña de siete años.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Si ya estaba alucinada por el tipo de misión que le estaba ofreciendo, su zozobra se incrementó cuando, en un papel que el almirante le pasó, leyó el nombre del magnate que necesitaba protección:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― David Carter III.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estuvo a punto de negarse al conocer que una de las personas a la que debía de cuidar era ese consumado Don Juan cuyas fotos llenaban los tabloides de medio mundo, pero entonces el avispado jefazo se anticipó a ella diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Antes que conteste, quiero que sepa que ese hombre no ha dudado en poner en peligro la vida de su hija y la de él, colaborando con el presidente para revelar una conspiración que quiere apropiarse de los secretos militares de nuestro país.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sara no esperaba que ese playboy se sacrificara por nada que no estuviera relacionado con su bragueta por lo que asumiendo que si un ser tan detestable como él era capaz de dar ese paso, decidió que ella dejaría al lado sus prejuicios y aceptaría el puesto. Por lo que haciendo caso omiso a la opinión que tenía de los de su especie, cerró el trato con el militar diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Quiero que antes de ser infiltrada, mi ascenso sea firme y cualquier mancha sea borrada de mi expediente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Así será― respondió dando por cerrada esa reunión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una semana había pasado desde que el almirante le había abordado en un restaurante para proponerle que entrara en una unidad secreta bajo su mando y que dependía jerárquicamente del secretario de defensa sin ningún otro intermediario. Semana que le resultó un infierno porque una vez había accedido a proteger a David Carter y antes siquiera de conocer a su protegido se había tenido que someter a un entrenamiento que dejaba en ridículo al régimen que tuvo que soportar para convertirse en marine.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Aunque el propio Jackson le había anticipado que debía de aprender a comportarse como un miembro de la alta sociedad para que su presencia al lado de ese tipo pasara desapercibida, nada de su pasada formación le había preparado para soportar las exigencias de Emmanuel Valtierre, su maestro en esas lides.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Todavía recordaba su llegada al estudio de ese modisto. Como la mayoría de los días, ese día al levantarse se puso un chándal y unas zapatillas. Ese fue su primer error porque el estilista al comprobar que su alumna había aparecido vestida así, puso el grito en el cielo, diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Me prometieron que me mandaban un diamante en bruto y me encuentro una mezcolanza de rollito de primavera con salsa teriyaki― si ya fue bastante bochornoso que aludiera sus orígenes orientales al criticarla, más lo fue escucharle decir: ― Por favor, desnúdese. Su indumentaria ofende mi vista.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Aguantando las ganas de saltar sobre su cuello, la flamante capitán olvidó sus recién estrenados galones y sin gracia alguna se despojó de su indumentaria deportiva. El amanerado cuarentón teatralmente se tiró de sus escasos pelos al observar la lencería de su supuesta pupila y en plan histérico, le espetó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Nunca he visto algo tan basto, sus bragas parecen estar hechas de esparto. Señorita, ¿acaso compra su ropa interior en el mercado de segunda mano?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Indignada con el que se suponía que le iba a enseñar buenos modales, la militar se tuvo que morder la lengua para no mandarle a la mierda y con un tono sumiso que hasta ella le sorprendió, le prometió que al día siguiente vendría equipada con otro clase de lencería.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Emmanuel al oírla, abrió un cajón y sacando un conjunto de su interior, se lo dio diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― A partir de hoy, olvídese de lo que tiene en su armario. Soy un profesional y no puedo soportar que alguien que está bajo mi mando, lleve prendas que no se las pondría ni a mi perro.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Durante unos segundos, Sara no supo que decir. Para ella, ni una puta se pondría algo tan provocativo como el sujetador y el tanga que tenía en sus manos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿A qué espera?― la azuzó chillando histéricamente el modisto.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Con sus mejillas coloradas por la ira, la treintañera se despojó rápidamente del top deportivo que llevaba y eso en vez de complacer al histriónico sujeto, lo encolerizó y acercándose a su lado, le gritó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Parece un camionero. Una dama se desnuda siempre como si tuviera enfrente a un hombre que desea seducir, sin importar si está sola o frente a una multitud. Vuélvaselo a poner y ahora por favor, piense que soy alguien al que quiere llevarse a la cama.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Antes de acostarme con usted, me tiro a su perro― ya fuera de sí, le contestó: ―pero si quiere que me comporte como una stripper, sé hacerlo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sin sentirse ofendido, el sujeto la contestó volviendo a hacer referencia a su raza:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― En eso me parecemos, yo me haría el harakiri antes de permitir que una paleta como usted, me pusiera la mano encima.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Mi apellido es chino, no japonés― refutó la mujer tratando de poner en cuestión la cultura de su mentor.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Todos los amarillos sois iguales, quitando a Miyake, no conozco a nadie de ojos rasgados que tenga el mínimo gusto.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No queriendo que el racismo militante de ese capullo entorpeciera su misión, Sara se abstuvo de contestar y ante el escrutinio del homosexual, dejó caer los tirantes del sujetador mientras comenzaba a menear su trasero. Impávido a sus encantos, Emmanuel siguió con atención el modo en que se desabrochada por delante los corchetes de esa prenda. Pero una vez, la militar se había quedado desnuda de cintura para arriba, se atrevió a decir:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Mejor… ahora al menos, sé que es capaz de calentar a un agricultor.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tras lo cual, le ordenó que se terminara de desvestir y que se pusiera el conjunto que él le había dado. Convencida que la razón de ese comportamiento era ponerla a prueba, casi bailando dejó caer sus bragas y tratando de dotar a sus movimientos de toda la sensualidad que pudo se engalanó con esa escandalosa ropa interior.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Va mejorando― indicó sin demasiado entusiasmo el estilista y cogiéndola del brazo, la llevó frente a un espejo – pero tiene mucho que aprender.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tras lo cual y sin mediar una advertencia por su parte, Emmanuel metió sus manos dentro de su sujetador y le colocó los pechos mientras le decía:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Ya que tiene una delantera aceptable es importante que aprenda a sacarle provecho. Para empezar, debe usar las copas para maximizar el canalillo entre sus miserias porque eso es lo primero que mira un hombre.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estaba a punto de protestar por ese manoseo cuando de pronto, ese cerdo le regaló sendos pellizcos sobre sus areolas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Qué coño hace! ¡Me ha hecho daño!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sin perder la compostura, contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Enseñarle un truco. Las modelos para estar más atractiva se aprietan los pezones o bien se echan un gel con efecto frio.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Podía haber usado la crema en vez de pellizcarme las tetas― replicó encolerizada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Lo sé pero hubiera sido menos divertido― muerto de risa, el antipático sujeto contestó mientras descargaba un azote sobre una de sus nalgas: ―Ahora vamos con tu postura.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Soñando con descerrajarle un tiro entre los ojos, Sara no dijo nada al ver que ese tipejo se agachaba a sus pies y con ningún tipo de tacto, la obligaba a adelantar unos centímetros su pie derecho.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Porque es marica, si no pensaría que este malnacido está aprovechando para meterme mano», pensó al sentir como con las manos le rectificaba la postura separándoles las piernas, poniéndole la espalda recta e incluso forzando sus hombros hacia atrás para que sacara pecho.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Aunque eres un poco sosa, podré convertirte en una puta guapa― la espetó tras examinarla nuevamente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ese insulto en vez de contrariarla, la alegró porque escondía un piropo. Si alguien tan perfeccionista como ese modisto creía que tenía suficiente materia prima para trabajar, de manera implícita estaba alabando su belleza. Aun así no se pudo contener y demostrando su proverbial mala leché, contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Si quiero vender mi cuerpo, no creo que usted sea mi cliente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esa andanada no surtió los efectos deseados porque alejándose un par de metros, Emmanuel contraatacó diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Evidentemente, lo último que haría sería gastar mi dinero contigo… sobre todo después de haber visto la selva que luces en la entrepierna. Para esta tarde, quiero verlo recortado casi por completo. Una pelambrera así puede estar bien vista en un cuartel pero no en mis círculos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Váyase a tomar por culo! ¡Gilipollas!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Lo haré, bonita, en cuanto consiga hacer que parezcas presentable.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sara, con gran disgusto por su parte, comprendió que el estilista había conseguido en media hora sacarle de las casillas:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « No es posible que me haya dejado alterar así por este mamón», pensó mientras intentaba tranquilizarse. No entendía como habiendo soportado el durísimo adiestramiento de la base Pendleton sin perder el control, en apenas treinta minutos, había caído tan bajo de insultar a su instructor. « Si esto llega a ocurrirme allí, hubiese terminado con una mancha en mi expediente».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Por ello, muerta de vergüenza, pidió perdón. Emmanuel Valtierre se tomó la disculpa con sorna y haciendo como si nada hubiese ocurrido, preguntó a la militar si sabía andar con tacones. Aleccionada por la pasada experiencia Sara respondió que creía que sí, al no estar segura que su manera de moverse gustara al tipo aquel.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Ahora lo comprobaremos― contestó poniendo es sus manos unos impresionantes zapatos de aguja con más de diez centímetros de tacón.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Si la primera fase había sido insoportable, esta segunda le resultó más complicada porque a la vergüenza de caminar sobre esos zancos casi desnuda, se incrementó al verse obligada a mostrar sutileza en cada paso.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Olvídese de su pasado, tiene que parecer delicada para diferenciarse de la plebe. Una dama es más peligrosa cuanto más indefensa parece.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esas ideas chocaban frontalmente con su adiestramiento y por ello le resultó en extremo complicado, aparentar lo que no era. Desde la adolescencia Sara había tenido que luchar para reprimir su faceta femenina para que le tomaran en cuenta y ahora el modisto le exigía que meneara su pandero como una furcia.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Coloca un pie delante del otro y camina dando pasos largos&#8230;imagina que estás caminando sobre una cuerda― le gritaba Emmanuel desde una silla― mantén un pie delante del otro para hacer que tus caderas se balanceen.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Le parece fácil al cretino», murmuró para sí al sentir que perdía el equilibrio.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Muéstrate coqueta. Cuando la gente piense que eres una fulana inalcanzable, se lanzarán a tus pies. Mantén el cuerpo relajado y los hombros hacia atrás, ¡no es tan difícil!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para entonces, Sara había asumido que debía obedecer a su maestro y casi sin darse cuenta se empezó a percatar que se sentía más segura haciéndolo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Coño, funciona. Ya no parezco un pato mareado», se dijo incrementando el ritmo de las zancadas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Emmanuel debió de pensar lo mismo porque interrumpiendo esa etapa de la instrucción, hizo que la capitana le acompañara a una habitación anexa. Ante su sorpresa, la hizo pasar a una enorme estancia que parecía una tienda de prêt―à―porter por la barbaridad de vestidos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Estás viendo mis joyas, las prendas que llevo atesorando durante años y que solo presto a mis más íntimas amigas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No se había repuesto todavía de la impresión de ver toda esa ropa cuando el modisto comenzó a revisar las perchas para acto seguido lanzarle en los brazos todo tipo de vestidos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Y esto?― preguntó.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― William quiere que parezcas una modelo y viendo la ropa que has traído, la única forma que lo consigas es eligiendo personalmente tu vestuario.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A Sara le resultó inverosímil que ese tarado se refiera al almirante Jackson usando su nombre de pila pero se abstuvo de hacer ningún comentario y con creciente incredulidad fue sosteniendo el ajuar que tendría que lucir durante su misión…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">CAPÍTULO 2.―</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa mañana los rayos de sol matutino colándose por la ventana de su apartamento despertaron a Sara antes de tiempo. Era demasiado pronto para comenzarse a preparar por lo que intentó volver a conciliar el sueño. La importancia de la entrevista que tendría ese día no la dejaba dormir y por eso se dedicó a pensar en el tipo de instrucción que había tenido que soportar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Quieren que convertirme en una muñeca de porcelana», protestó para sí al recordar las enseñanzas de Valtierre.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Seguía indignada por la humillación que sufrió al negarle ese hombre cualquier tipo de atractivo. Hasta conocerle se sabía atractiva pero los menosprecios que había recibidos habían hecho tambalear su autoestima.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Ese desgraciado se equivoca, puedo seducir a cualquier hombre y ¡no solo a aldeanos!», murmuró mientras buscaba otra postura.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su irritación era mayúscula, le molestaba sobretodo la dureza con la que había valorado su femineidad.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Una marimacho se esconde los pechos», sentenció al tiempo que a modo de auto confirmación llevaba sus manos hasta ellos, «yo estoy orgullosa de los míos».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Queriendo reafirmar sus pensamientos, introdujo sus dedos bajo el top del pijama y se los empezó a acariciar mientras se decía:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Todos mis amantes babeaban al verme desnuda».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sin buscar voluntariamente que su mente empezara a divagar, se puso a rememorar una de tantas noches que había pasado con Anthony, otro capullo egoísta pero magnífico amante.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Él sí sabía valorar mis tetas», refunfuñó al recordar la capacidad amatoria de ese italoamericano y en las horas que se podía pasar mamando de ellas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su relación había sido corta pero intensa y aunque habían terminado mal, todavía echaba de menos el ansia con el que ese hombre mordisqueaba sus pezones. Los mismos pezones que en ese momento se estaba pellizcando sin darse cuenta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Me volvía loca la forma en la que usaba su lengua», rememoró.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al sentir que entre sus piernas comenzaba a sentir calor, por un momento su mente luchó contra la creciente excitación de la que ya era plenamente consciente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Estoy cachonda», sentenció al comprobar que su respiración se agitaba y que no podía dejar de acariciarse los pechos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su cerebro le mandaba órdenes contradictorias. La parte racional le impelía a levantarse mientras que el resto le suplicaba ceder y entregarse al placer. Sabiendo que al terminar se sentiría mal, comprendió que su cuerpo había optado por lo segundo al darse cuenta que involuntariamente había juntado sus piernas y decidiendo por ella, sus muslos habían empezado a rozarse uno contra otro.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Tengo que relajarme, estoy muy tensa», se justificó mientras dejaba que una de sus manos calmara el escozor que sentía en esa zona.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El mimar con sus dedos sus labios por encima de las bragas, lejos de ahuyentar su calentura, la incrementaron y a consecuencia de ello, surgió el primer gemido de su garganta. Lo que en un principio había sido un pequeño fuego se convirtió en un feraz incendio que amenazaba con carbonizar su cuerpo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Dios!― aulló descompuesta al saber que no había marcha atrás y que irremediablemente terminaría masturbándose.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Durante un instante pensó en darse una ducha pero comprendió que era tal su ardor que de nada serviría y que lo único que conseguiría sería usar el mango de la alcachofa para aliviar su deseo. Convencida que debía quedarse en la cama y darse prisa en correrse, se quitó la braguita que tanto le estorbaba para a continuación aumentar la presión de sus dedos sobre el erecto botón que emergía entre sus pliegues.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Anticipando el placer que iba a sentir, su espalda se arqueó mientras la mano que conservaba libre se aferraba al gurruño que ya eran sus sábanas, dando inicio a un lento baile en el que su cuerpo buscaba asimilar las sensaciones que le llegaban de sus neuronas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Tengo calor», sentenció al notar que le sobraba toda la ropa y a pesar que esa mañana hacía fresco en su habitación se quitó el pijama y ya desnuda reinició sus caricias.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Abriendo los ojos, se quedó impresionada con la dureza que mostraban sus pezones. Queriendo comprobar hasta donde estaban de excitados se dio un pequeño pellizco en el izquierdo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Ummm― sollozó al experimentar entre sus piernas un hachazo de placer que la dejó todavía más insatisfecha.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mordiéndose los labio, incrementó la presión de sus dedos sobre la areola, sintiendo que en su interior se iba acumulando la tensión y que no tardaría en explotar. Mientras esa mano estrujaba su pecho sin piedad con la otra sometió a su sexo a una dulce pero intensa tortura que solo podía tener un final.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Me corro!― gritó al ver su cuerpo sacudido por unas virulentas descargas eléctricas que naciendo en su vulva se extendían hacia arriba convirtiendo su mente en un torbellino de placer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Saboreando cada una de esas andanadas, Sara siguió forzando la integridad de su sexo con sus yemas hasta que derrotada y satisfecha, su cuerpo le informó que no podía más.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Entonces y solo entonces, con un leve sentimiento de culpa, la oriental se metió a duchar con el convencimiento que desgraciadamente una vez había abierto la espita, le resultaría difícil de cerrar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Necesito un hombre en mi vida, esto no puede continuar así», decidió abochornada mientras abría el grifo del agua caliente…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Frente al edificio donde Jackson le presentaría al magnate, la capitana Sara Moon se sentía fuera de lugar en el elegante traje de ejecutiva que Valtierre había seleccionado para la ocasión. Demasiado estrecho para su gusto, no podía negar que el tejido era primoroso ni que le sentaba como un guante. Lo que le jodía realmente era haber accedido a que el amanerado le eligiera también un tanga que se le clavaba entre las nalgas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « No entiendo qué necesidad tengo de llevar algo tan incómodo», protestó en el ascensor que le llevaba a la oficina del almirante, recordando lo tentada que estuvo esa mañana de ponerse un culotte.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> En la intimidad de ese cubículo y aprovechando que nadie podía verla, se acomodó la molesta prenda con la mano. Al hacerlo, sonrió al pensar en la bronca que el estilista le echaría si la hubiese pillado y de mejor humor, informó a la secretaria de ese mandamás que tenía una cita con su jefe.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Señorita, ¿a quién anuncio?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para Sara fue una novedad que esa sargento, más que acostumbrada a ver desfilar por su puerta a cientos de militares al día, no identificara en ella a un miembro de la armada, porque de haberlo supuesto jamás le hubiese llamado señorita sino señora.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Ha pensado que soy una civil», se dijo mientras la informaba que era la capitana Moon.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La asistente al darse cuenta que había metido la pata y que la mujer que tenía frente a ella tenía un rango superior al suyo, se cuadró al tiempo que le pedía disculpas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Descanse sargento― murmuró satisfecha porque una vez lo había asimilado, comprendió que su disfraz funcionaba y que si una experta había sido incapaz de reconocer a una colega, el resto de los mortales tampoco lo haría.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Constató que estaba en lo cierto al entrar en el despacho de gigante porque al contrario que la primera vez, su superior no pudo dejar de recorrer su anatomía con su mirada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Sara, está usted guapísima. ¡Me ha costado reconocerla!― comentó mientras disimuladamente le echaba una última ojeada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Impresionada porque alguien tan adusto como William Jackson se permitiera por unos segundos que el hombre que había en su interior sustituyera al funcionario, lo saludó marcialmente mientras en su mente achacaba ese comportamiento a las extensiones que el día anterior un carísimo peluquero había colocado sobre su corta melena. El modisto había sentenciado que llevaba un peinado anticuado y pensando que su obra estaba incompleta sin esa última pincelada, la había llevado al local donde trabajaba un artista, especializado en dotar a las estrellas de cine de espectaculares cabelleras.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Gracias, mi almirante― contestó lacónicamente no queriendo parecer complacida pero sin que le hubiese molestado ese piropo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Llamándola a su mesa, Jackson olvidó esa momentánea flaqueza al ponerse a revisar con ella los detalles de la misión donde ella debía de aparentar ser una de las últimas conquistas del mujeriego para que su presencia pasara desapercibida.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Esta noche se presentará con él en una fiesta y hará creer a todos que David la ha seducido porque a partir de mañana, será vox populi que vive con él en la mansión Carter― informó el gigantón poniendo fecha de inicio a su tarea: –Como no tenemos la seguridad de quién puede estar involucrado en el complot contra él y su hija, solo David sabrá de usted y de su función.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Almirante, me imagino que el sr. Carter debe de contar con personal de seguridad. De ser así, se enterarán que no soy una de sus pilinguis. Es imposible que no se den cuenta― discrepó la capitán.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Por eso no se preocupe, es lo suficientemente bella para qué cuando empiecen a sospechar ya hayamos detenido a los culpables― comentó mencionando nuevamente sus atributos― su deber es estar siempre a su lado para que si surgen problemas, pueda resolverlos sin poner en cuestión su tapadera.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> «Para que no se mosqueen, tendrían que verme dormir en su cama», masculló interiormente, sin decirlo de viva voz no fuera a ser que Jackson le obligara a hacerlo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Otra cuestión que le incomodó fue el tema del armamento que iba a disponer porque pese a que tendría en su habitación todo un arsenal, cuando saliera con el magnate, solo podría llevar una Glock 26.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Si eso es un juguete!― protestó conociendo perfectamente que era una pistola de diez tiros y medio kilo de peso― ¡necesito mayor potencia de tiro!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su superior se sacó su pistola reglamentaria, una Beretta M9A1 y poniéndosela en la mano, preguntó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Me puede explicar donde se escondería esta pistola en un traje de fiesta?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No pudo y por ello, no le quedó otra opción que aceptar las órdenes sin rechistar y guardarse el orgullo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Será insuficiente si algún día la saco», murmuró justo cuando la secretaria estaba informando a su jefe que la visita que esperaban, habían llegado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Qué pase!― replicó el gigantón.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Creyendo que su tiempo había terminado, Sara se levantó para irse cuando vio que el hombre que entraba era el sujeto al que iba a proteger.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Es Carter», dijo mentalmente mientras examinaba al recién llegado con interés. «No está mal», tuvo que reconocer al comprobar su atractivo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El recién llegado también la miró pero en su caso con auténtica lascivia, no dejando un centímetro de su piel sin auscultar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Será idiota», sentenció al sentirse violada por Carter.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Cumpliendo con la idea que tenía preconcebida de él, el recién llegado no se cortó a la hora de recrear su mirada en el pecho de la capitana. El cabreo de Sara se incrementó exponencialmente cuando escuchó que Carter decía a su jefe:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― William, cacho mamón, ¿dónde te has agenciado a esta muñequita oriental?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El almirante soltó una carcajada al escuchar como se había referido a su subalterna y señalando a la aludida, contestó mientras se secaba las lágrimas de los ojos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― David, te presento a la capitana Moon, tu futura guardaespaldas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Por primera vez en mucho tiempo, esa respuesta dejó sin palabras a David Carter, el cual durante un momento pensó que le estaba tomando el pelo porque la mujer que tenía enfrente parecía una modelo de lencería.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― No te creo. Es imposible que esta preciosidad sea lo que me has prometido.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sacando su expediente, Jackson empezó a leer:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Sara Moon, nacida el 23 de febrero de 1987. Misiones realizadas: 43. Bajas confirmadas: 25. Experta en kárate, kendo y taekwondo. Mejor disparo homologado: 2.633 metros. Idiomas…</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Para! ¡Para! Ya es suficiente― interrumpió el magnate y mirando a la militar, dijo a su amigo: ―porque tú lo dices pero jamás hubiese supuesto que esta belleza era capaz de usar algo que no fuera el secador de pelo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Herida en su orgullo y rompiendo su silencio, Sara comentó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Señor Carter, he contado en esta habitación treinta y dos objetos mortales con los que podría matarlo sin tener que acercarme a usted.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La incredulidad que mostró al oír esa advertencia tuvo su justo castigo al momento, porque de pronto vio volar un objeto a escasa distancia para inmediatamente escuchar un ruido sordo muy cerca de su propia oreja. Al girarse para ver qué había ocurrido, horrorizado, descubrió uno de los zapatos de la mujer clavado en el respaldo de su silla.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― De haber apuntado a su frente, en este momento habría un imbécil menos sobre la tierra― murmuró mientras con una sonrisa lo recogía y se lo volvía a poner.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El almirante que desconocía las intenciones de Sara gritó hecho una furia:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Capitán, ¡modere su lenguaje!</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La oriental sabía que se había pasado dos pueblos y que su superior tenía toda la razón para reprimirla por su comportamiento. Cuando estaba a punto de reconocer su error y pedir perdón, el agredido se puso a reír a carcajadas mientras decía:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― No recuerdo cuantos años hace que una monada no consigue sorprenderme y no me avergüenza reconocer que me has cogido desprevenido― tras lo cual y dirigiéndose al marino, comentó descojonado: ― William, he estado a punto de cagarme en los pantalones.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Que ese hombre se tomara ese altercado en plan de guasa, en vez de montar un escándalo, tranquilizó al militar pero aun así y clavó sus ojos en su subordinada, exigiendo una rectificación. La capitana decidió que su misión era proteger a ese individuo por lo que debía de disculparse y mostrando un arrepentimiento que no sentía, se excusó diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Señor Carter, mi intención no fue molestarle sino hacerle ver de una forma gráfica que estoy suficientemente preparada para responder ante cualquier ataque dirigido contra usted o contra su hija.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El magnate aceptó las razones esgrimidas con una sonrisa y dejando el tema aparcado, quiso saber cuándo Sara iba a empezar a hacerse cargo de su seguridad.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Hemos pensado que se traslade hoy mismo a tu casa y para hacer creíble su presencia a tu lado, que te acompañe esta noche a la recepción del St. Regis como si fuera una de tus amigas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sonriendo y mientras recogía su maletín, David Carter contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Señorita, espero que si algún día quiere mostrarme algo, no sean sus cualidades en el combate sino otras…</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ante semejante sandez, la capitana quedó con él que se verían directamente en su casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sara Moon traspasó las puertas de la finca donde se hallaba situada la mansión Carter a las cuatro de la tarde a bordo de una lujosa limusina. Mientras recorría el camino que daba acceso a la casa, iba haciéndose a una idea del lío en que se estaba metiendo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Es imposible garantizar la seguridad de este sitio con un bosque tan denso rodeándolo», se dijo impresionada por que alguien privado fuera el propietario de una superficie así a tan pocos kilómetros de Manhattan. La carrera de una familia de venados cruzando la carretera por delante del vehículo donde iba, confirmó sus temores por la dificultad extra que entrañaba el que hubiese animales salvajes en su cercanía: « Los sensores volumétricos no servirían de nada porque saltarían con esos bichos y se producirían falsas alarmas».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Este hecho despertó su interés y decidió que en cuanto pudiera, se pondría a estudiar el detallado informe de los sistemas de vigilancia que llevaba entre sus papeles y que no le había dado tiempo a revisar porque se lo habían hecho llegar dos horas antes.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Pero fue al llegar al claro que daba entrada a la mansión propiamente dicha cuando se quedó anonadada al descubrir que todo lo que se había imaginado se quedaba corto y que el lugar donde iba a vivir esa temporada era un palacio.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « No me extraña que esté siempre rodeado de jovencitas», pensó recordando la fama de playboy que tenía su protegido.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La certeza que gran parte de su atractivo se debía a su cuenta corriente se vio magnificada cuando el chófer paró a los pies de una gran escalinata.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Este lugar ofrece un tiro limpio», masculló colocándose el pelo y tal como requería su papel, cogió su bolso dejando que su supuesto empleado recogiera las seis maletas de su equipaje.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Los veintiún escalones afianzaron su primera impresión al comprobar que de ser ella el francotirador contratado para matar a Carter, sin lugar a dudas, elegiría ese punto para cometer el atentado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « No sabríamos de donde disparan», resolvió anotando que debían evitar esa entrada.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estaba todavía pensando en ello cuando desde el interior de la mansión vio salir a una joven con aspecto de alta ejecutiva que andaba hacía ella.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Debe ser Laura Michelle», pensó al recordar que la ayudante personal de ese sujeto iba a ser la encargada de recibirla.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Con disgusto observó que esa rubia parecía sacada de un desfile de modas y que el Cannel azul que llevaba, debía superar con creces su salario mensual.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Además de su secretaria, esta zorrita debe cumplir otras funciones», supuso al advertir que tras esa sonrisa a esa mujer se le notaba que estaba disgustada por tener que ser ella su anfitrión.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Miss Aisin Gioro, supongo― fue su saludo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al oírla, Sara no pudo dejar de sonreír al recordar que entre el almirante y ese pedante habían elegido ese apellido porque teóricamente la enlazaba con la última dinastía china.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Kumiko, por favor― respondió la capitana dando el nombre de pila que usaría mientras viviera en ese lugar y que en realidad era como su madre la llamaba en casa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Como usted desee, Kumiko. El señor Carter me ha pedido que le sustituya y que le pida perdón por no ser él quien la reciba en su casa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Algo me comentó― respondió perdonándole la vida mientras entraba en la casa sin esperarla.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Según el modisto, se debía comportar como una arpía prepotente para que todos creyeran que era una caza fortunas que buscaba un marido millonario. Es más, Valtierre le había aconsejado que actuara como si el servicio fuera una molestia que los de su clase tenían que soportar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Para Sara fue evidente la mirada de odio que le dirigió esa veinteañera cuando ya en el hall de esa residencia, comentó en voz alta que la decoración era demasiado recargada para su gusto, tras lo cual y mientras veía el rencor en el rostro de la muchacha, le exigió que le mostrara donde estaba su habitación.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― David ha dispuesto que se aloje en la antigua habitación de su esposa― informó Laura mientras le abría paso por las rutilantes escaleras de mármol que daban acceso a la planta superior.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Que tuteara a su jefe, sorprendió a la militar quizás por deformación profesional ya que a ella jamás se le pasaría por la cabeza referirse al almirante como William, pero se abstuvo de hacer ningún comentario fue tras ella. El lujo de las estancias por las que pasaban no fue óbice para que se fuera haciendo una idea preliminar de los puntos fuertes donde podría guarecerse ante un ataque y en cuales era mejor no parapetarse.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Joder, esto es un laberinto», juzgó sin tener claro todavía si eso era bueno para sus intereses.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al llegar al que se suponía era su cuarto, Sara se quedó sin saber qué decir al percatarse que las habitaciones que habían reservado para su uso eran en realidad un piso enorme.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « ¡Qué exceso! ¡Aquí podrían vivir dos familias!», meditó en su mente mientras exteriormente escudriñaba críticamente esos aposentos diciendo: ―No esta tan mal para ser diseño americano.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Que se metiera con su país cabreó a la asistente, la cual no queriendo chocar el primer día con la invitada de su jefe, se dirigió a uno de los armarios y abriendo sus puertas, enseñó a esa odiosa oriental que ocultaban la entrada al baño de la suite. Sin dignarse a entrar, le echó una rápida ojeada:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « ¡Parece una piscina!», exclamó para sí al ver el jacuzzi.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Acababa de terminar de mostrarle esa estancia cuando recibieron la visita del chófer y de dos criadas trayendo su equipaje. La señorita Michelle aprovechó su llegada para huir de allí y despidiéndose cordialmente desapareció rumbo a la salida.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Menuda estúpida es la última conquista de David», dictaminó al verse libre de esa petarda.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Entre tanto, el servicio había comenzado a sacar la ropa de las maletas y a distribuirla en los diferentes armarios siguiendo las indicaciones de la militar. Esta comprendió que debían estar habituadas a que las visitas del magnate trajeran gran cantidad de equipaje al verlas actuar con total naturalidad mientras distribuían el gigantesco ajuar que le había prestado el modisto.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Si supieran que nada esto es mío. Hasta los perfumes que me pondré mientras dure esta misión han sido seleccionados para la ocasión», con disgusto recordó rememorando la extensa explicación sobre el uso de fragancias que había tenido que soportar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Una vez habían acabado la mayor de ellas cayó en que a los pies de la cama quedaba un baúl y al preguntar si le ayudaba a vaciarlo, Sara contestó que no diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Ya lo hago yo, son mis cremas.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> En cuanto la dejaron sola, la capitana abrió ese maletón y revisó que además de la pistola había un rifle de asalto y dos metralletas de mano, con toda la munición que necesitaría en caso de un enfrentamiento. Tras lo cual, lo escondió tras unos vestidos de fiesta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Acababa de cerrar el armario cuando escuchó tras de sí:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Quién eres?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Al girarse se encontró frente a frente con una niña rubia con rizos. Sara identificó a su interlocutora como Linda Carter, la hija del potentado y una de las dos personas que tenía que proteger. Sabiendo que era importante llevarse bien para facilitar su misión, se agachó a su altura y con la voz más dulce que pudo, murmuró:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Soy Kumiko, una amiga de tu papá.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La chavalita la miró con interés al enterarse que conocía a su padre y con la inconsciencia de la infancia, le soltó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Debe quererte mucho porque es la primera vez que invita a alguien a casa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esa confidencia cogió desprevenida a la oriental porque había supuesto que esa mansión había sido testigo de un desfile continuo de modelos, no en vano era raro el mes que su viejo no salía en las revistas con una nueva adquisición. Al pensar en ello, se percató que esa noche a buen seguro habría paparazis en la recepción a la que iba a ir y fue cuando se dio cuenta que no había avisado a su madre sobre la naturaleza de su nuevo trabajo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Mierda, no sabrá que decir a sus amigas», se dijo recordando lo aficionadas que eran a esas publicaciones.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> No pudiendo hacer nada mientras esa niña estuviera ahí, decidió dejar apartado el tema y como quería revisar el resto de la casa, con una sonrisa, le preguntó a Linda si se la enseñaba. La cría se sintió importante y cogiendo su mano, contestó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Vamos a mi cuarto que es el más bonito…</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La visita con Linda no pudo ser más productiva porque a nadie le extrañó verla recorriendo los diversos pasillos de ese palacio de la mano de su diminuta propietaria. Junto a ella y durante casi una hora, la marine escudriñó las tres plantas del edificio sin despertar las suspicacias del personal e incluso se permitió el lujo de revisar la habitación personal del playboy.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Para qué quiere una cama tan grande si no le da uso», pensó al ver ese colchón de dos por dos y acordarse que según su hija, Carter no llevaba a sus conquistas a esa casa, «debe tener un picadero en el centro».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La menor se mostró tan encantada en su papel de Cicerone que no escatimó esfuerzos e incluso le enseñó, con gran disgusto de los guardas, la cámara acorazada desde la cual se vigilaba toda la casa mientras la militar iba anotando las fortalezas y debilidades que se encontraba a su paso.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Le debe haber costado millones», meditó al comprobar in situ el funcionamiento de las cámaras térmicas instaladas en el exterior de la mansión, «es la única forma de controlar la foresta que circunda la casa».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Más tranquila al saber que en teoría era difícil que un desconocido pudiera acercarse al edificio sin que el servicio de seguridad lo descubriera, pidió a la niña que le llevara de vuelta a sus aposentos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Te apetece que juguemos a la cocinitas?― inocentemente preguntó la nena una vez ahí y al ver la cara de asombro de Kumiko, su nueva amiga, insistió diciendo: ―Nunca tengo nadie con quién jugar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La petición de la chavalita enterneció a la adusta militar y sabiendo que todavía tenía mucho tiempo antes de tenerse que empezar a arreglar para la recepción, decidió que ya que entre sus responsabilidades estaba el cuidar de Linda, podía matar dos pájaros de un tiro: mientras cumplía sus deseos de jugar, estaría protegiéndola.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Me puedes preparar un pastel de fresa?― contestó la mujer mientras se sentaba en un sofá ante el alborozo de la mocosa…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa tarde al salir de la oficina, David Carter recordó que su hogar había sido invadido por una agente del gobierno cuya función en teoría era protegerle a él y a su hija de un supuesto complot.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Sigo sin creer que alguien de mi empresa esté vendiendo nuestros secretos militares al extranjero», sentenció mientras trataba de calmarse, «y menos que quieran desembarazarse de mí».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estaba plenamente seguro que en realidad era el gobierno el que quería sonsacar información acerca de sus actividades.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « No confían en mí», pensó apenado que, después de los múltiples servicios que había prestado a su país, todavía se dudara de su lealtad.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> A pesar de saber que era una encerrona, cuando le llamó el secretario de defensa no pudo negarse por la cantidad de asuntos que podrían peligrar si rechazaba ese ofrecimiento.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Encima han seleccionado una Matahari para mí― murmuró mientras encendía su ferrari – deben creer que soy tan inepto de dejarme seducir por ella.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ya de camino estaba tan furibundo que de habérsela encontrado en ese instante, la hubiera cogido de su melena y la hubiese lanzado fuera de su vida sin más contemplaciones. Afortunadamente, la media hora que tardó en llegar le sirvió para tranquilizarse y por eso al aparcar su coche, en lo único que pensaba era en el modo en que podría zafarse de su vigilancia durante la recepción.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Joder, Kim va a estar en el St. Regis pero, con esa rambo, no voy a poder ni echar un polvo», se quejó recordando el susto que le había dado esa misma mañana al usar un zapato como arma mortal.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La idea de estar bajo continua supervisión no le hacía gracia porque tendría que alterar su modo de actuar si quería tener vida privada. Estaba pensando en eso cuando al entrar en su casa escuchó unas risas que provenían del salón. Ese sonido tan normal por otros lares, le resultó raro dentro del mausoleo en el que se había convertido su hogar desde que su mujer falleció.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Es Linda, jugando», pensó al reconocer la risa de su hija.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Extrañado e incrédulo por igual, se acercó a ver la razón de tanta alegría. Al entrar en esa habitación, descubrió a la niña chillando de gusto y a la ruda oriental haciéndole cosquillas. Esa escena tan usual mientras vivía su madre pero que había desaparecido de su vida, en vez de enternecerle, le dejó paralizado al ser su guardiana la mujer que estaba jugando con la cría.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « No es posible», rumió entre dientes sin atreverse a intervenir en el juego y actuando como un auténtico voyeur, se quedó observando desde la puerta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Su sentimiento era doble. Mientras una parte de él se alegraba que su pequeña fuera capaz de reír después de dos años, por otra le cabreaba que fuera una desconocida y no él quien consiguiera hacerla olvidar su soledad. Para terminarla de fastidiar, en un momento dado, la Comandante absorta en el juego se agachó sobre la alfombra poniendo su culo en pompa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Desde su ángulo de visión, el pegado pantalón de la mujer no solo magnificaba la belleza de sus duras nalgas sino que dejaba a la luz el coqueto tanga azul que llevaba puesto. Esa clase de prenda siempre había sido su perdición y al descubrirlo en ella, comprendió que de alguna forma el almirante Jackson se había enterado de su fetiche.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Ese cabrón conoce mis gustos», se quejó mientras babeaba admirando ese trasero.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ajena a lo que ocurría a su espalda, la capitana seguía jugando con su hija sin percatarse del extenso escrutinio al que estaba siendo sometida. Sabiendo que iba a terminar excitándose si seguía sin intervenir, alzando la voz, llamó a su hija:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Nadie me viene a dar un beso?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Linda al escuchar que su padre había llegado, se levantó del suelo y corriendo saltó sobre él. La marine decidió saludar también al recién llegado como si realmente fuera amiga suya y acercándose a donde estaba el padre con la hija, le dio un suave beso en la mejilla mientras le decía que la cría era un encanto.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Lo sé― contestó rojo de ira al verla de pie y descubrir que su camisa estaba semi abierta y que su tremendo escote dejaba ver sin disimulo un sujetador de encaje a juego con su tanga.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Haciendo verdaderos esfuerzos para no quedarse allí mirándole las tetas, cogió a su bebita y retomando camino hacia su habitación, le informó que llevaba la blusa desabrochada diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Aunque siempre es agradable que una mujer guapa me reciba casi desnuda, será mejor que te tapes un poco.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ese comentario la dejó paralizada al comprobar que al menos eran dos los botones que tenía abiertos de más y con el rubor decorando sus mejillas, se giró para que no viera como se abrochaba.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Ese cerdo me estaba comiendo con los ojos y encima se ha creído que lo he hecho a posta», rumió para sí mientras lo hacía, ya que solo se entendía el cabreo del magnate si consideraba ese hecho fortuito como algo intencionado: «acostumbrado a las putillas que pululan a su alrededor, me ha tomado por una de ellas».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> David Carter, por su parte, estaba fuera de sí al darse cuenta que aunque no quisiera reconocerlo, la dudosa distracción de esa militar había conseguido excitarle como hacía tiempo que no le pasaba y achacando su calentura a un plan urdido desde las altas esferas para seducirle, decidió que debía andarse con cuidado.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Esa zorra es un peligro. No solo es letal en el combate, lo peor es que ha sido cuidadosamente escogida para satisfacer mis gustos sexuales y si no me ando con cuidado, terminará en mi cama», sentenció dando por sentado que ese era el objetivo marcado por sus superiores.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La ira del potentado se convirtió en rabia cuando su niña le comentó:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Papá, me gusta tu amiga. Ha estado jugando toda la tarde conmigo y me ha dicho que soy muy guapa.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Tratando de mantener el tipo y que Linda no se enterara de su disgusto, preguntó a su hijita qué es lo que habían hecho. Al responder que le había enseñado la casa, David confirmó sus temores al explicarle la cría que incluso habían entrado en su habitación.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Seguro que esa perra ha distribuido micrófonos y cámaras por toda la casa», murmuró mentalmente, « pediré a mi gente que haga un barrido. No quiero que en Washington sepan hasta el color de los calzoncillos que uso».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El dilema en el que estaba era muy difícil de resolver. Aunque se sentía traicionado por el gobierno, no podía rechazar esa ayuda porque los contratos firmados con el departamento de defensa eran vitales para su compañía. Pero tampoco podía soportar que le menospreciaran con una maniobra tan burda.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « ¿Me creerán tan idiota para suponer que no me daría cuenta?», se preguntó mientras dejaba a la niña en el suelo.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Pese a su fama Carter siempre había considerado que su afición por las damas era eso, una afición, y que esos tipos juzgaran que era adicto a las faldas, le jodía profundamente.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « La única mujer que fue capaz de controlarme ha sido Diana y está muerta», sentenció recordando lo enamorado que había estado de la madre de su nena.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ese doloroso recuerdo se hizo insoportable cuando desde la alfombra escuchó que Linda preguntaba:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― Papá, ¿te vas a casar con Kumiko?</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Alucinado por tamaña insensatez, se sentó a su lado y acogiéndola entre sus brazos, no dijo nada porque no quería ni podía explicarle la verdadera razón de la presencia de esa muchacha. El problema fue que malinterpretando su silencia, la chavalita prosiguió diciendo:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― A mí no me importa… así no seré la única huérfana de la clase.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Carter intuyó que esa pregunta era una llamada de auxilio. Con su ánimo destrozado, se dio cuenta por primera vez que no era suficiente el tiempo que la dedicaba, que su hija necesitaba alguien que se ocupara de ella y que no fuera una niñera.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « He estado tan cegado por mi dolor, que no me he dado cuenta que Linda también la echa de menos y ha tenido que venir esa arpía a restregármelo en la cara».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Limpiando con su mano unas lágrimas que escurrían por sus mejillas, David Carter tomó la decisión que una vez esa emergencia hubiese pasado y su vida volviera a la normalidad, tendría que buscar, más que una pareja para él, una madre para su hija. Para ello, lo primero que tenía es que liberarse de alguna forma de esa oriental.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « En solo un par de horas, esa puta ha engatusado a mi hija», amargamente concluyó, sumando eso a la lista de los agravios que voluntariamente iba confeccionando contra esa mujer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estaba enfrascado en buscar una solución a sus problemas cuando se dio cuenta que Linda no estaba en la habitación y que se había marchado sin decirle adiós.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Es extraño, siempre se despide. ¿Habré hecho algo mal?», se torturó momentáneamente pero al salir tras de su pista, escuchó unas risas provenientes del cuarto donde había alojado a la militar.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Cuajado de celos, estuvo a punto de entrar y sacarla de allí, pero justo cuando ya tenía el picaporte en su mano, se lo pensó mejor y decidió no cometer ese error. Si ese engendro del demonio creía que se podía apoderar de sus tesoros sin luchar, estaba muy equivocada. Sabiendo del efecto que tenía en las mujeres resolvió que iba a hacer honor a su fama: la seduciría y cuando la tuviera comiendo de su mano, ¡la echaría de su lado! Fue al planear su venganza cuando se percató que enamorar a su guardaespaldas tenía otros efectos prácticos; por una parte Sara estaría pensando más en él que en espiarle y por otra con un poco de mano izquierda podría enterarse de los motivos por los cuales sus jefes la habían mandado allí.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Esta noche pondré las bases y en un par de días, esa putita caerá, yo también soy un especialista en el cuerpo a cuerpo», se dijo y mientras abría el grifo de la ducha decidió: «A la “Terminator” puede que le hayan enseñado muchas técnicas de exterminación pero nunca a defenderse del ataque de un hombre como yo».</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Ya debajo del chorro, la confianza en sí mismo le hizo imaginar a esa oriental llegando a su lado, a través de la espesa niebla que desbordando los límites de la ducha, llegaba a la puerta del baño. Lo primero en lo que se fijó fue en ojos. Negros, oscuros como el alma de una tigresa o el plumaje de un cuervo, le parecieron inusitadamente atractivos. Luego en su cuerpo, en sus sandalias, en sus pies, en sus piernas… todo en ella era peligrosamente fascinante.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¿Puedo pasar?― preguntó esa imaginaria mujer,</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sorprendido porque hasta en su sueño ella tomara la iniciativa, estuvo a punto de negarse.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― No quiero ser una muesca en su revólver― Carter exclamó en la soledad de su baño.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sara sin esperar su respuesta, le empujó con una suavidad contra la que no pudo actuar. La mano de la muchacha estaba helada, gélida, creando un seductor contraste con la temperatura de la ducha.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Esto es el colmo. Yo debo ser el depredador y ella mi trofeo», pensó pálido por su reacción al imaginarse su silueta.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El magnate intentó reconducir el discurrir de su mente pero se dio por vencido al seguir el vaivén de sus pechos mientras la camisa de esa oriental se empapaba en la ducha. Tras la delgada tela, visualizó unos pezones lascivos y se revolvió inquieto intentando abrir los ojos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> El sueño de Carter se convirtió en pesadilla cuando esa idílica mujer se pegó a su cuerpo y sin importarle sus quejas, comenzó a restregarse contra él. Su propio brazo le traicionó y presionando sobre la espalda de Sara, la atrajo todavía más.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La arpía de su mente se dejó llevar mientras soltaba una carcajada. Su blanca dentadura y su sonrisa le parecieron perversas al playboy, ya que por efecto de la bruma, creyó entrever los largos colmillos de una vampiresa letal.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Se percató que estaba bajo un hechizo a y que esa bruja lo manejaba como a un pelele, al sentir las pechugas de esa belleza contra su pecho mientras con la mirada Sara le exigía que la tomara.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Esta vez es él quien la empuja contra la pared y con la lengua sus labios, fuerza su boca.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Mas risas sacuden su cerebro mientras se imagina que los dedos de esa zorra recorren su entrepierna, exacerbando su excitación. Incapaz de contenerse, la levanta y sin esperar su beneplácito, la penetra usando los azulejos de la ducha como apoyo. La bella militar clava sus uñas en la espalda de su amante al sentir la invasión.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Dolor, deseo. La boca de Carter se apodera de la de ella mientras con brutales embestidas, trata de someterla. El magnate no se puede creer lo bella que es esa inexistente mujer.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Gemidos, placer. Contra su voluntad, acelera al sentir el flujo de esa china templando sus muslos.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Excitación, rendición. Sara le abraza con sus piernas, incrementado la pasión que le domina y no contenta con ello, siente como esa tigresa se aferra con los dientes a su cuello mientras la cueva de la oriental se vuelve líquida.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Comunión, descarga. Explota dentro de ella, regándola con su simiente y con terror descubre que no está satisfecha y que quiere más, al verla arrodillarse a sus pies</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Usando toda su fuerza la rechaza:</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> ― ¡Ya basta!― exclama abriendo los ojos y descubriendo que no está en el baño sino en su cama.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> La realidad le consuela al saber que todo había sido un sueño.</span><br><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> « Menos mal que no ha sido verdad», suspira sonriendo, «nunca dejaría que esa zorra me domine»…</span></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>&#8220;Millonario y dueño de un harén, gracias a un ladrón&#8221; (LIBRO PARA DESCARGAR POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 09:03:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sinopsis: Nuestro protagonista estaba con un amigo y dos mujeres cuando la madre de una de ellas le abofetea al considerarlo como el causante de todos sus males. En un principio, no reconoce a su agresora y eso le enfurece. La propia hija es la que le informa que años antes y durante una auditoría, había sido él quien acusó al marido de esa loca de haber hecho un desfalco y creyendo en la inocencia de su padre, le pide que descubra quien había sido el verdadero culpable.Intrigado por el asunto e interesado en la muchacha, investiga y descubre que [&#8230;]]]></description>
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<p><span style="font-size: 18pt;"><strong>Sinopsis:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nuestro protagonista estaba con un amigo y dos mujeres cuando la madre de una de ellas le abofetea al considerarlo como el causante de todos sus males. En un principio, no reconoce a su agresora y eso le enfurece. La propia hija es la que le informa que años antes y durante una auditoría, había sido él quien acusó al marido de esa loca de haber hecho un desfalco y creyendo en la inocencia de su padre, le pide que descubra quien había sido el verdadero culpable.<br>Intrigado por el asunto e interesado en la muchacha, investiga y descubre que no se había equivocado en acusarlo pero lo que realmente trastoca su vida es descubrir veinte millones de euros a nombre de la cría en un paraíso fiscal.<br>Esa situación les pone en un dilema, él sabe donde está ese dinero pero no puede tocarlo y la muchacha es millonaria pero desconoce como hacerse con su herencia.<br>Entre los dos llegan a una solución&#8230;.</span></p>
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<p></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif;">PARA QUE PODÁIS HACEROS UNA IDEA OS INCLUYO EL PRIMER CAPÍTULO:</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span><br><span style="font-size: 14pt;"><strong> CAPÍTULO 1</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La ausencia de papeles amontonados sobre la mesa de mi despacho, engaña. Un observador poco avispado, podría suponer falta de trabajo, todo lo contrario, significa que 14 de horas de jornada han conseguido su objetivo, y que no tengo nada pendiente.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Contento, cierro la puerta de mi despacho y me dirijo hacia el ascensor. Son la 9 de la noche de un viernes, por lo que tengo todo el fin de semana por delante. El edificio está vacío. Hace muchas horas que la actividad frenética había desaparecido, solo quedaban los guardias de seguridad y algún ejecutivo despistado. Como de costumbre, no me crucé con nadie y mi coche resaltaba en el aparcamiento. En todo el sótano, no había otro.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> El sonido de la alarma al desconectarse, me dio la bienvenida. Siguiendo el ritual de siempre, abrí el maletero para guardar mi maletín, me quité la chaqueta del traje, para que no se arrugara y me metí en el coche. El motor en marcha, la radio encendida, el aire acondicionado puesto, ya estaba listo para comerme la noche. Durante los últimos diez años, como si de un rito se tratara, se repetía todos los viernes: ducha, cenar con un amigo y cacería.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Iríamos a una discoteca, nos emborracharíamos y si había suerte terminaría compartiendo mis sabanas con alguna solitaria, como yo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Las luces de la calle, iluminan la noche. Los vehículos, con los que me cruzo, están repletos de jóvenes con ganas de juerga. Al parar en un semáforo, un golf antiguo totalmente tuneado quiso picarse conmigo. Sus ocupantes, que no pasaban los veinte, al ver a un encorbatado en un deportivo, debieron pensar en el desperdicio de caballos; una piltrafa conduciendo una bestia. No les hice caso, su juventud me hacía sentir viejo. Quizás en otro momento hubiere acelerado, pero no tenías ganas. Necesitaba urgentemente un whisky.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Las terrazas de la castellana, por la hora, seguían vacías. Compañía era lo que me hacía falta, por lo que decidí no parar y seguir hacia mi casa.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Mi apartamento, lejos de representar para mí el descanso del guerrero, me resultaba una jaula de oro, de la que debía de huir lo más rápidamente posible. Además había quedado con Fernando y con dos amigas suyas, por lo que tras un regaderazo rápido salí con dirección al restaurante.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> El portero de la entrada sonrió al verme. Me conocía, o mejor dicho conocía mis propinas y solícito, me abrió la puerta. Mi colega ya estaba esperándome en la mesa.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Pedro, te presento a Lucía y a Patricia</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Todo era perfecto. Las dos mujeres, si es que se les podía llamar así ya que hace poco tiempo que habían dejado atrás la adolescencia, eran preciosas, su charla animada y Fer, como siempre, era el típico ser que aún en calzoncillos seguía siendo elegante y divertido.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> No habíamos pedido el postre, cuando sin mediar palabra, apareció por la puerta una mujer y me soltó un bofetón:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ― ¡Cerdo! No te bastó con lo que me hiciste a mí, que ahora quieres hacerlo con mi hija.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Estaba paralizado. Aunque la mujer me resultaba familiar, no la reconocía. Fernando se levantó a sujetar a la señora y Lucía, que resultó ser la hija, salió en su defensa.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ― Disculpe pero no tengo ni idea de quién eres― fue lo único que salió de mi garganta.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Soy Flavia Gil. ¿No tendrás la desvergüenza de no reconocer lo que me hiciste?― contestó.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Flavia Gil, el nombre no me decía nada:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Señora, durante mi vida he hecho muchas cosas y siento decirle que no la recuerdo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> La sangre me empezó a hervir, estaba seguro que estaba loca, si hubiera hecho algo tan malo me acordaría.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¡Me destrozaste la vida!― respondió saliendo del brazo de su hija y de su amiga.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Fernando se echó a reír como un poseso. Lo ridículo de la situación y su risa, me contagiaron.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ― ¿Quién coño es esa bruja? ― preguntó ― Ya ni te acuerdas de quien te has tirado.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Te juro que no sé quién es.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Pues ella sí y te tiene ganas― replicó descojonado ― y no de las que te gustaría. ¿Te has fijado en sus piernas?</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―No te rías, cabrón. Esa tía está loca― respondí más relajado pero a la vez intrigado por su identidad.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Decidimos pagar la cuenta. Nos habían truncado nuestros planes pero no íbamos a permitir que nos jodieran la noche, por lo que nos fuimos a un tugurio a seguir bebiendo…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Estaba sonando un timbre. En mi letargo alcoholizado, conseguí levantarme de la cama. Demasiadas copas para ser digeridas. Mi cabeza me estallaba. Mareado y con ganas de vomitar, abrí la puerta. Cuál no sería mi sorpresa, al encontrarme con Lucía:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¿Qué es lo que quieres?― atiné a decir.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Quiero disculparme por mi madre― en sus ojos se veía que había llorado―nunca te ha perdonado. Ayer me contó lo que ocurrió.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> No la dejé terminar, salí corriendo al baño. Llegué a duras penas, demasiados Ballantines para mi cuerpo. Me lavé la cara. El espejo me devolvía una imagen detestable con mis ojos enrojecidos por el esfuerzo. Tenía que dejar de beber tanto, decidí sabiendo de antemano la falsedad de esa determinación.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Lucía estaba sentada en el salón. Ilógicamente había abrigado la esperanza que al salir ya no estuviera. Resignado le ofrecí un café. Ella aceptó. Esta maniobra me daba tiempo para pensar. Mecánicamente puse la cafetera, mientras intentaba recordar cuando había conocido a su madre pero sobretodo que le había hecho. No lo conseguí.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Toma― dije acercándole una taza: ― Perdona pero por mucho que intento acordarme, realmente no sé qué hice o si hice algo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Hermenegildo Gil― fue toda su contestación.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Me quedé paralizado, eso había sido hace más de 15 años. Yo era un economista recién egresado de la universidad que acababa de entrar a trabajar para la empresa de auditoria americana de la que ahora soy socio cuando descubrí un desfalco. Al hacérselo saber a mis superiores, estos abrieron una investigación, a resultas de la cual, todos los indicios señalaban al director financiero pero no se pudo probar. El directivo fue despedido y nada más. Su nombre era Hermenegildo Gil.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Yo no tuve nada que ver― le expliqué cuál había sido mi actuación en ese caso, cómo me separaron de la averiguación y que solo me informaron del resultado.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Fue mi madre, quien te puso bajo la pista. Ella era la secretaría de mi padre. No te lo perdona, pero sobretodo no se lo perdona.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¿Su secretaria?― por eso me sonaba su cara ― ¡Es verdad! Ahora caigo que todo empezó por un papel traspapelado que me entregaron. Pero no se pudo demostrar nada.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Mi padre era inocente. Nunca pudo soportar la vergüenza del despido y se suicidó un año después― contestó llorando.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Jamás he podido soportar ver a una mujer llorando, como acto reflejo la abracé, tratando de consolarla. E hice una de las mayores tonterías de mi vida, le prometí que investigaría lo sucedido y que intentaría descubrir al culpable.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Mientras la abrazaba, pude sentir sus pechos sobre mi torso desnudo. Su dureza juvenil, así como la suavidad de su piel, empezaron a hacer mella en mi ánimo. Mi mano se deslizó por su cuerpo, recreándose en su cintura. Sentí la humedad de sus lágrimas al pegar su rostro a mi cara. Sus labios se fundieron con los míos mientras la recostaba en el sofá. Ahí descubrí que bajo el disfraz de niña, había una mujer apasionada. Sus pezones respondieron rápidamente a mis caricias, su cuerpo se restregaba al mío buscando la complicidad de los amantes. La despojé de su camisa, mis labios se apoderaron de su aureola y mis dedos acariciaban sus piernas. Éramos dos amantes sin control.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¡No!― se levantó de un salto― ¡Mi madre me mataría!</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Lo siento… no quise aprovecharme― contesté avergonzado, sabiendo en mi interior que era exactamente lo que había intentado. Me había dejado llevar por mi excitación, aun sabiendo que no era lo correcto.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Se estaba vistiendo cuando cometí la segunda tontería:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Lucía, lo que te dije antes sobre averiguar la verdad es cierto. Fue hace mucho pero en nuestros almacenes, debe de seguir estando toda la documentación.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Gracias, quizás mi madre esté equivocada respecto a ti― respondió dejándome solo en el apartamento. Solo, con resaca y sobreexcitado.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Por segunda vez desde que estaba despierto entré en el servicio, solo que esta vez para darme un baño. El agua de la bañera estaba hirviendo, tuve que entrar con cuidado para no quemarme. No podía dejar de pensar en Lucía. En la casualidad de nuestro encuentro, en la reacción de su madre y en esta mañana.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Cerré los ojos dejando, como en la canción, volar mi imaginación. Me vi amándola, acariciándola. Onanismo y ensoñación mezcladas. Sentí que el agua era su piel imaginaria, liquida y templada que recorría mi cuerpo. Mi mano era su sexo, besé sus labios mordiéndome los míos. Nuestros éxtasis explotaron a la vez, dejando sus rastros flotando con forma de nata.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Al llegar a la oficina, solo me crucé con el vigilante, el cual extrañado me saludó mientras se abrochaba la chaqueta. No estaba acostumbrado a que nadie trabajara un sábado:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> «Algo urgente», debió de pensar.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Lo primero que debía de hacer era localizar el expediente y leer el resumen de la auditoría. Fue fácil, la compañía, una multinacional, seguía siendo cliente nuestro por lo que todos los expedientes estaban a mano. Consistía en dos cajas, repletas de papeles. Por mi experiencia, rechacé lo accesorio, concentrándome en lo esencial. Al cabo de media hora, ya me había hecho una idea: la cantidad desfalcada era enorme y el proceso de por el cual habían sustraído ese dinero había sido un elaborado método de robo hormiga. Cada transacción realizada, no iba directamente al destinatario, sino que era transferida a una cuenta donde permanecía tres días, los intereses generados que operación a operación eran mínimos; sumados eran más de veinte millones de dólares. Luego, esa cantidad desaparecía a través de cuentas bancarias en paraísos fiscales.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> La investigación, en ese punto, se topó con el secreto bancario imperante a finales del siglo xx pero hoy en día, debido a las nuevas legislaciones y sobre todo gracias a internet, había posibilidad de seguir husmeando.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> El volumen y la complejidad de la operación me interesaron. Ya no pensaba en las dos mujeres, sino en la posibilidad de hacerme con el pastel. Por ello me enfrasqué en el tema. Las horas pasaban y cada vez que resolvía un problema aparecía otro de mayor dificultad.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Quien lo hubiera diseñado y realizado, debía de ser un genio. Me faltaban claves de acceso y por primera vez en mi vida, hice algo ilegal: utilicé las de mis clientes para romper las barreras que me iba encontrando. Cada vez me era más claro el proceso. Todo terminaba en una cuenta en las islas Cayman y ¡sorpresa! El titular era Lucía.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ¡Su padre era el culpable! Lo había demostrado pero tras pensármelo durante unos minutos decidí que no iba a comunicar mi hallazgo a nadie y menos a ella, hasta tener la ventaja en mi mano.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Reuní toda la información en un pendrive y usé la destructora de documentos de la oficina para que no quedara rastro. Las cajas de los expedientes las rellené con informes de otras auditorias de la compañía. Satisfecho y con la posibilidad de ser rico, salí de la oficina.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Eran ya las ocho de la tarde y mientras comía el primer alimento sólido del día, rumié los pasos a seguir: al menos el 50% de ese dinero debía de ser mío y sabía cómo hacerlo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Cogí mi teléfono y llamé a Lucía. Le informé que tenía información pero que debía dársela primero a su madre, por lo que la esperaba a las nueve en mi casa. Ella, por su parte, no debía llegar antes de las diez.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Preparé los últimos papeles mientras esperaba a Flavia, la cual llegó puntual a la cita. En su cara, se notaba el desprecio que sentía por mí. Venía vestida con un traje de chaqueta que resaltaban sus formas.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> No la dejé, ni sentarse:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Su marido era un ladrón y usted lo sabe.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Por segunda vez, en menos de 24 horas, me abofeteó pero en esta ocasión de un empujón la tiré al sofá donde había estado retozando con su hija. Me senté encima de ella, de forma que la tenía dominada.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¿Qué va a hacer?― preguntó asustada.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Depende de ti. Si te tranquilizas, te suelto.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Con la cabeza asintió, por lo que la liberé:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ― He descubierto todo y lo que es más importante, donde escondió su dinero. Si llegamos a un acuerdo, se lo digo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¿Qué es lo que quiere?― replicó con la mosca detrás de la oreja.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Su actitud había cambiado. Ya no era la hembra indignada, sino un ave de rapiña ansiosa hacerse con la presa. Eso me enfadó .Esperaba de ella que negara el saberlo pero por su actitud supe que había acertado.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Antes de nada, me voy a vengar de ti. No me gusta que me peguen las mujeres― y desabrochándome la bragueta, saqué mi miembro que ya estaba sintiendo lo que le venía: ― Tiene trabajo― dije señalándolo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Sorprendida, se quedó con la boca abierta. Cuando se dirigía hacia aquí en lo último que podía pensar era en que iba a hacerme una mamada pero, vencí sus reparos, obligándola a arrodillarse ante mí. Su boca se abrió, engullendo toda mi extensión.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Ni corto ni perezoso, me terminé de quitar el pantalón, facilitando sus maniobras. Me excitaba la situación, una mujer arrodillada cumpliendo a regañadientes. Ella aceleró sus movimientos cuando notó que me venía el orgasmo, e intentó zafarse para no tener que tragarse mi semen. Con las dos manos sobre su cabeza, lo evité. Una arcada surgió de su garganta pero no tuvo más remedio que bebérselo todo. Una lágrima revelaba su humillación pero eso no la salvó que prosiguiera con mi venganza:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Vamos a mi habitación.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Como una autómata me siguió. Sabía que habían sido dos veces las que me había abofeteado y dos veces las que yo iba a hacer uso de ella:</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ― Desnúdate― exigí mientras yo hacía lo mismo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Tumbado en la cama, disfruté viendo su vergüenza. Luego, la muy puta, me reconocería que no había estado con un hombre desde que murió su marido. La hice tumbarse a mi lado y mientras la acariciaba, le expliqué mi acuerdo.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Son 20 millones, quiero la mitad. Como están a nombre de Lucía, me voy a casar con ella y tú vas a ser mi puta sin que ella lo sepa: tengo todos los papeles preparados para que ella los firme en cuanto llegue.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―No tengo nada que decir pero tendrás que convencer a mi hija― contestó.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Mis maniobras la habían acelerado. De su sexo brotaba la humedad característica de la excitación. Sus pechos ligeramente caídos todavía eran apetecibles. Sin delicadeza, los pellizqué, consiguiendo hacerla gemir por el dolor y el placer. Era una hembra en celo. Sus manos asieron mi pene en busca de ser penetrada. La rechacé, quería probar su cueva pero primero debía saborearla. Mi lengua se apoderó de su clítoris mientras seguía torturando sus pezones. Su sabor era penetrante, lo cual me agradó y usándola como ariete, me introduje en ella con movimientos rápidos. Para entonces esa madura estaba fuera de sí. Con sus manos sujetaba mi cabeza, de la misma forma que yo le había enseñado minutos antes, buscando que profundizara en mis caricias. Un río de flujo cayó sobre mi boca demostrándome que estaba lista. Con mi mano, recogí parte de él para usarlo. Le di la vuelta. Abriendo sus nalgas observé mi destino y con dos dedos relajé su oposición.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¿Qué vas a hacer? ― preguntó preocupada.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―¿Desvirgarte? Preciosa.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> Y de un sola empujón, vencí toda oposición. Ella sintió que un hierro le partía en dos y me pidió que parara pero yo no le hice caso. Con mis manos abiertas, empecé a golpearle sus nalgas, exigiéndole que continuara. Nunca la habían usado de esa manera, tras un primer momento de dolor y de sorpresa se dejó llevar. Sorprendida, se dio cuenta que le gustaba por lo que acomodándose a mi ritmo, me pidió que eternizara ese momento, que no frenara. Cuando no pude más, me derramé en su interior.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ― Déjalo ahí― me pidió: ―Quiero seguir notándolo mientras se relaja.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> No le había gustado, ¡le había encantado!</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―No, tenemos que preparar todo para que cuando llegué tu hija, no note nada― dije satisfecho y riendo mientras acariciaba su cuerpo: ―¿Estás de acuerdo? Suegrita.</span><br><span style="font-size: 14pt;"> ―Claro que sí, Yernito.</span></p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;¡Qué culo tiene esa mujer!: La esposa de un amigo&#8221; (POR GOLFO Y VIRGEN JAROCHA)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 08:07:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; &#160; Este relato lo hemos escrito entre Virgen jarocha y yo. La coautora ha decidido premiaros con otra foto suya. El resto de las imágenes del relato son de una modelo. Si quereis agradecerle a esta preciosidad, tanto su relato como su foto, escribirla a: virgenjarocha@hotmail.com Lo conocía desde niño porque aunque yo había nacido en España, ambos crecimos en Martínez de la Torre, un pequeño pueblo de Veracruz. Y ahora el hecho de que esté muerto, no afecta a que considere que Alberto era un buenazo. Como amigo no había otro igual. Cariñoso, atento, divertido. Si tenía un [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
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<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
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<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>Este relato lo hemos escrito entre Virgen jarocha y yo. La coautora ha decidido premiaros con otra foto suya. El resto de las imágenes del relato son de una modelo.</b></span></p>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>Si quereis agradecerle a esta preciosidad, tanto su relato como su foto, escribirla a:</b></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>virgenjarocha@hotmail.com</b></span></div>
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<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo conocía desde niño porque aunque yo había nacido en España, ambos crecimos en Martínez de la Torre, un pequeño pueblo de Veracruz. Y ahora el hecho de que esté muerto, no afecta a que considere que Alberto era un buenazo. Como amigo no había otro igual. Cariñoso, atento, divertido. Si tenía un problema, era el primero en acudir en tu ayuda. Pero siendo una persona maravillosa, tenía un problema:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Era un auténtico desastre!”</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siendo un tipo inteligente y trabajador, era también derrochador a extremos impensables. Tal y como le entraba dinero, se lo gastaba. Nunca pensó en el mañana hasta el día en que le diagnosticaron cáncer, pero entonces era tarde.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras estaba sano, con su salario bastaba para dar a su mujer un más que digno tren de vida. Linda había nacido en una familia acomodada, dueña de una planta de jugos cítricos pero que desgraciadamente había quebrado. Sabiendo de la manera que había sido educada, se ocupó de que a ella no le faltase de nada: si quería un vestido, iba a una tienda y se lo compraba. Si perdía el celular, le conseguía el último modelo. En pocas palabras la trató como una reina pero malgastando el resto en copas y putas. Por eso cuando cayó enfermo, vivía de alquiler y su cuenta corriente estaba en números rojos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía recuerdo el sábado en que fui a verle a la clínica. Fue duro contemplarlo conectado a todos esos aparatos. Del hombre vital y divertido solo quedaba una cascara de piel y huesos. Al entrar en su habitación, me pidió que me acercara y tomando mi mano entre las suyas, me confesó que estaba acojonado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te comprendo- contesté pensando que se refería a la parca. Morirse a los treinta años es una putada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi amigo se percató de cómo le había interpretado y susurrando para que nadie lo oyera, me sacó de mi error.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me preocupa el palmarla. Lo que me trae jodido es dejar a Linda sin un peso- y haciéndome una confidencia, me dijo: &#8211;&nbsp; Mi vida no me importa pero no sé qué va a ser de ella.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tratando de quitar hierro al asunto, contesté en plan de guasa que valía más muerto que vivo porque cuando falleciera su mujer cobraría la pensión de viudez.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ese es el problema. No he cotizado los años suficientes y con lo que le va a quedar no puede pagarse ni un mísero cuartucho- respondió casi llorando.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ver como sufría por el destino de su mujer no fue plato de buen gusto y actuando como un verdadero irresponsable, le solté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Alberto, como sabes mi situación económica es buena. Me comprometo en buscarle un trabajo con el que pueda sobrevivir holgadamente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mis palabras lejos de tranquilizarle, le alteraron más y levantando el tono de voz, me explicó que su mujer nunca había trabajado fuera de casa y aunque era una buena cocinera, no la veía trabajando en un restaurante.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me debí de haber mordido un huevo en ese instante pero ya lanzado, le ofrecí que podría darle trabajo yo mismo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya sabes tengo en el pueblo una vieja hacienda y me vendría bien tener alguien de confianza que&nbsp; se ocupara de mantenerlo. Los guardeses de toda la vida se han jubilado y por eso vengo poco al no tener nadie que me cocine. ¡Me haría un favor!.&nbsp;&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/194/69858345/69858345_007_9ca6.jpg" width="460" height="690">Al oírme se agarró a mi oferta como a un clavo ardiendo y me hizo jurar que lo haría. Si vivo no hubiera jamás defraudado a ese amigo, en la antesala de su muerte ve vi incapaz de hacerlo y sin saber en el lio que me estaba metiendo, le prometí que cumpliría con la palabra dada. En ese momento no fui consciente que desde el sillón, la aludida no se había perdido nuestra conversación pero al cabo de una hora cuando ya me iba, se acercó a mí y dándome las gracias, me preguntó cuándo tenía que ponerse a trabajar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo su mala situación, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Considérate contratada desde ahora mismo- y cogiéndola del brazo, susurré a su oído: -Yo solo vengo los fines de semana pero si es demasiado apresurado, cuida a tu marido y si desgraciadamente fallece, ya tendrás tiempo de empezar a trabajar cuando te recuperes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer se quedó pensando durante unos segundos sobre que le convenía y tras meditarlo, preguntó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿El puesto incluye la casa donde vivían “los jarochos”? </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Supe que se refería a un pequeño pabellón que se hallaba en un extremo de la finca. Aunque tenía pensado convertir ese cobertizo en un garaje y viendo por donde iban los tiros de esa mujer, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está muy deteriorada pero si la necesitas, podrías vivir allí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Incapaz de mirarme a la cara, me respondió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ve vendría bien porque como le ha dicho mi marido, andamos justos y si me presta esa casa, no tendría que pagar alquiler.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por mí, no hay problema-&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entonces, D. Manuel: Me gustaría entrar de inmediato porque “La Floresta” está a cinco minutos del hospital y podría cuidar de Alberto sin problemas. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me di cuenta que me estaba hablando de Usted. Y comprendiendo que era la forma correcta de dirigirse a mí ya que iba a pasar a formar parte de mi servicio, decidí dejar para otro día el corregirla. Me sonaba raro que esa mujer que conocía desde cría no me tuteara pero como era una tontería, le estreché su mano cerrando el acuerdo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Linda se traslada a vivir a “La Floresta”</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía no os he explicado que aunque siempre me refería a la propiedad familiar como el casón, en realidad era una finca de diez hectáreas sita en mitad del pueblo. Entre sus muros de piedra, además de la vivienda de los señores y de la casa de los guardeses había una piscina, un jardín descomunal y una gran huerta. Fue mi padre el que viendo que le sobraba terreno quien decidió vallar una parte para producir hortalizas. Desgraciadamente, al vivir yo en Veracruz, la había dejado caer y por aquellas fechas, no era más que un criadero de malas hierbas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volviendo a la historia que os estaba contando. Esa noche cené con unos conocidos y se me pasaron las copas. En pocas palabras, llegué con un pedo a casa de los de órdago. Por eso a la mañana siguiente, cuando tocaron el timbre de la puerta, me levanté sobresaltado y con un enorme dolor de cabeza.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Quien coño será a estar horas! ¡Un sábado!” pensé al ver que mi reloj marcaba las nueve.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cabreado, me puse una bata y descalzo, bajé a abrir a la inoportuna visita. Fue al ver a la esposa de mi amigo en la puerta, cuando recordé que el día anterior la había contratado. La enorme maleta que traía me hizo saber que Linda venía para quedarse, por lo que dejándola pasar le pedí que me diera quince minutos para enseñarle la casa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me esperaba que vinieras tan temprano- dije a modo de disculpa- me cambio y bajo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por mí no se preocupe, Don Manuel- contestó mirando a su alrededor.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Consciente del desorden, traté de excusar el deplorable estado, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me da vergüenza que veas tanta mierda pero desde que se jubilaron los jarochos, nadie se ocupa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Para eso estoy yo, vaya a ducharse que mientras tanto veré que puedo hacer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Descojonado porque mi nueva guardesa me mandara a la ducha, subí la escalera y me metí en el baño. Fue bajo el agua cuando me dio que pensar si había hecho bien en contratar a esa muchacha. Aunque fuera la esposa de mi amigo, no dejaba por ello de tener veinticinco años y conociendo la mala leche que se gastaban en el pueblo para inventar un chisme, temí que una vez muerto su marido su reputación quedara en entredicho. Por otra parte, estaba acostumbrado a traerme a mis conquistas de una noche a casa y teniéndola a ella ahí, ninguna de las &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;del pueblo se atrevería a aceptar por aquello del qué dirán. Esa fue la primera vez que me percaté que su presencia iba a cambiar mi modo de vida, pero como le había dado mi palabra, decidí que si surgían problemas, tendría tiempo posteriormente de tomar medidas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya vestido, bajé a buscarla. Linda había decidido ponerse manos a la obra y por eso cuando la encontré limpiando la cocina, no solo me había preparado el desayuno sino que incluso había echado mi ropa a lavar. Cuando entré en la habitación, mi empleada estaba subida a una escalera tratando de quitar la roña de un estante. La forzada posición me permitió valorar las piernas de esa mujer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Está buena la condenada” pensé y disimulando mientras me servía un café, di un buen repaso a su anatomía.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ajena a ser objeto de mi examen, la muchacha parecía contenta e intentando que siguiera obsequiándome gratis la visión de ese par de muslos, me senté en silencio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Menudo culo!” valoré desde mi silla. Nunca me había fijado en que la esposa de Alberto tenía un trasero digno de museo. Dos nalgas duras y bien puestas hacían a&nbsp; esa parte de su cuerpo muy deseable.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/194/69858345/69858345_008_483f.jpg" width="460" height="690">El sentir que mi pene se ponía erecto bajo el pantalón hizo me avergonzara de mi actitud y dejando a un lado esos pensamientos, le dije si quería visitar la casa. Aunque me resultó raro, Linda se mostró encantada de acompañarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cómo la casa es enorme, le pregunté por donde quería empezar:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si no le importa, me gustaría dejar la maleta en mi cuarto.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sonará mal pero agradecí su deseo porque de esa forma vería antes ese sucio cobertizo antes que el resto y no al revés, de forma que no le resultará tan deprimente en relación con donde yo vivía porque aunque no había entrado en los últimos tres años, me constaba que era una mierda. Mis peores augurios se confirmaron nada más entrar, porque al abrir la puerta me encontré con que una parte del techo se había caído, haciéndolo inhabitable.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si mi cara fue de espanto, la de Linda no se quedó atrás y llorando me explicó que esa mañana había hablado con su casero y le había dicho que en una semana, le dejaba el apartamento que estaba alquilando. Viendo la desolación de su rostro, cometí otra idiotez y con visos de se tranquilizara, le ofrecí quedarse en la casa grande mientras mandaba arreglar esa mazmorra.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Está usted seguro?- preguntó aliviada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por supuesto, aquí no hay quien viva- comenté y haciéndome el bueno, dije: -El casón es demasiado grande para mí solo, no me importa que te quedes ahí mientras consigo que alguien repare el techo y adecente el resto.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer de mi amigo recibió mi oferta con tamaña felicidad que solo el hecho de ser yo un antiguo conocido, evitó que me lo agradeciera besando mis manos. Su gratitud me hizo valorar en su justa medida las dificultades de ese matrimonio y suponiendo que sería cuestión&nbsp; de un par de meses, no vi problema en ello.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue cuando le mostré la habitación de invitados que estaba al lado de la mía cuando percibí la exacta dimensión de mi propuesta, ya que como era una casa antigua tendría que compartir con ella mi baño. Mis padres al remodelarla habían colocado el servicio con entrada a ambos cuartos, de manera que tendría que cerrar la puerta de interconexión para mantener mi privacidad. Reconozco que no dije nada porque me parecía clasismo de la peor especie pero habituado a vivir solo, la perspectiva de que alguien usara mi misma ducha no me hizo ni puñetera gracia.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cambio, Linda estaba ilusionada porque no en vano al lado del pequeño piso que compartía con su marido, mi herencia le parecía un palacio. Tras dejar su maleta en la habitación, le enseñé el resto de la vivienda mientras en mi fuero interno me iba encabronando conmigo mismo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Seré idiota!” mascullé para mí al terminar y para tranquilizarme decidí salir a dar una vuelta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya me iba cuando me preguntó si iba a volver a comer:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, gracias- contesté aunque no era cierto que había quedado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mentir de esa forma tan absurda, me sacó de las casillas y por eso nada más entrar en mi coche arranqué y salí huyendo sin rumbo fijo. No podía concebir que a mis treinta y cinco años hubiese mentido para no reconocer que prefería estar solo. Durante dos horas estuve dando vueltas por la sierra y sintiendo hambre me paré a comer en un bar de carretera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mala suerte me hizo entrar en un sitio penoso, la comida era una mierda por lo que dejé la mitad en mi plato. Al volver a mi casa, no vi a Linda y creyendo que debía estar limpiando otra zona de la casa, no le di importancia y me fui directamente a mi cuarto. Como tantas veces, estaba abriendo la puerta que daba al baño cuando escuché el ruido del agua de la ducha. Cortado la cerré y me tumbé en la cama. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A partir de ahí, reconozco mi culpa. Que la mujer de mi amigo se estuviera bañando a escasos metros me hizo recordar la maravilla de piernas con las que la naturaleza le había dotado y comportándome como un cerdo, decidí beneficiarme de esa circunstancia. Cómo ya os expliqué, la casa era antigua y por lo tanto sus puertas. Por lo que aprovechando el ojo de la cerradura, me agaché para espiarla. Lo primero que vi fue a sus pantaletas y a su brasier colocados en el lavabo. Saber que Linda estaba desnuda, fue suficiente para que mi pene saliera de su letargo. Juro que ya estaba excitado aun antes de ver su silueta a través de la mampara transparente de la ducha. Como si fuera una película porno, disfruté del modo tan sensual con el que se enjabonaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si sus piernas eran espectaculares qué decir de los pechos que descubrí espiando. Grandes, duros e hinchados eran los mejores que había visto hasta entonces y ya sin ningún recato me desabroché la bragueta y sacando mi miembro me puse a masturbarme en su honor. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué maravilla!- exclamé en voz baja al darse la vuelta y comprobar tanto los negros pezones que decoraban sus tetas como el cuidado coño que esa mujer lucia entre sus piernas. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde mi puesto de observación, me sorprendió no solo el tamaño de sus pitones sino también la exquisita belleza del resto de su cuerpo y por ende, desde ese momento envidié a mi amigo.</span><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Joder! ¡Cómo se lo tenía escondido!”, pensé recordando que Alberto nunca había hecho mención del bellezón que tenía en su cama.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé con la boca abierta cuando la mujer separó sus piernas para enjabonarse la ingle, permitiendo que mi vista se recreara en su vulva. Linda llevaba el coño completamente depilado, lo que lo hacía extrañamente atractivo. Educado a la vieja usanza, me gustaba el pelo en el chocho pero os tengo que reconocer que mi respiración se aceleró al contemplar esa maravilla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si no llega a ser imposible, por el modo tan lento y sensual con el que se enjabonaba, hubiese supuesto que se estaba exhibiendo y que lo que realmente quería esa mujer era ponerme cachondo. Completamente absorto mirándola, me masturbé con más fuerza al admirar con detalle todos sus movimientos.&nbsp; Para el aquel entonces, deseaba ser yo quien la enjabonara y recorrer de esta forma todo su cuerpo. Me imaginaba siendo yo quien&nbsp; estuviera palpando sus pechos, acariciando su espalda pero sobre todo lamiendo su sexo. Pero la gota que derramó el vaso y que provocó que mi pene explotara, fue verla inclinarse a recoger el jabón que había resbalado de sus manos. Al hacerlo, me permitió maravillarme nuevamente con su culo y descubrir entre sus nalgas, su rosado y virginal esfínter. Imaginarme siendo yo quien desvirgara&nbsp; la entrada trasera de la esposa de mi amigo, me terminó de excitar y descargando mi simiente sobre la alfombra, me corrí en silencio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Temiendo que descubriera las manchas blancas y comprendiera que la había estado espiando, las limpié tras lo cual, bajé al salón, intentando olvidar su silueta mojada. Cosa que me resultó imposible, su piel desnuda se había grabado en mi mente y ya jamás se desvanecería. Esa tarde, Linda se fue a visitar a su marido al hospital, lo que me dio la oportunidad de revisar su habitación. Sé que fue algo inmoral pero esa mujer me tenía obsesionado y por eso cuando la vi marchar, esperé diez minutos antes de entrar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/194/69858345/69858345_010_e329.jpg" width="460" height="690">Lo primero que hice fue asegurarme de que no me sorprendiera y por eso atranqué la puerta de entrada a la casa antes de introducirme como un voyeur en el cuarto donde iba a dormir. Ya una vez dentro, abrí su armario donde descubrí otra muestra más de lo mal que lo estaba pasando esa pareja. Había mucha ropa pero toda vieja. Se notaba que llevaba años sin comprarse ningún trapo. Pero lo que realmente me dejó encantado, fue descubrir en un cajón su colección de tangas. Tangas enanos y casi transparentes. Solo con imaginarme a esa belleza con esas prendas hicieron que volara mi imaginación. Me vi separando esos dos cachetes e introduciendo mi lengua en su interior.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero lo mejor llegó al final.&nbsp; Al revisar su mesilla de noche, me encontré con que Linda tenía compañía por las noches. Daba igual que su marido estuviera postrado desde hace meses en una cama, su querida esposa aliviaba su ausencia con un enorme consolador.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Joder con la mujercita de Alberto!” pensé mientras olisqueaba el aparato.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando descubrí que estaba recién usado. Todavía conservaba rastros de humedad y el olor dulzón que desprendía, era inconfundible.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Se acaba de masturbar!- exclamé en voz alta, claramente excitado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Colocando todo en su lugar, tuve que irme al baño a pajearme y mientras liberaba mi tensión, decidí que de algún modo ese culo sería mío. Aprovechándome de su situación económica y de que a buen seguro, debía llevar meses sin que su marido se la follara, esa mujer quisiera o no pasaría por mi cama. Intentaría primero seducirla pero si resultaba imposible, usaría todo tipo de malas artes para conseguir follármela.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El tiempo que transcurrió hasta su vuelta, lo usé para planear mis siguientes pasos y por eso nada más cruzar la puerta, le pregunté cómo seguía Alberto. Linda se echó a llorar al oírme preguntar por su marido y con lágrimas en los ojos, me contestó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Muy mal. Los médicos me han explicado que no le queda más de un mes-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Exagerando la pena que me produjeron sus palabras, la abracé y acariciando su pelo, le dije:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo voy a echar de menos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su esposa se dejó consolar durante cinco minutos, sollozando contra mi hombro. Actuando como un buen amigo, actué como paño de lágrimas cuando realmente al sentir su cuerpo contra el mío, no podía dejar de pensar en cómo sería tenerla entre mis piernas. Cuando comprobé que se había tranquilizado, me separé de ella y valiéndome de su dolor, le pregunté porque no salíamos a cenar fuera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No estás de humor de cocinar- insistí cuando ella se negó.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te juro que no me importa y mira con que fachas voy.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su respuesta para nada rotunda, me dio ánimos y con voz tierna, le contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No aceptaré un no. Te espero mientras te cambias.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dando su brazo a torcer, se metió en su habitación. Satisfecho por esa primera escaramuza ganada, me entretuve pensando donde llevarla. Si íbamos a cualquier lugar del pueblo, su salida nocturna podría crear un chisme pero si la sacaba a otro lugar, podría mosquearse. Por eso, mientras la esperaba, decidí que fuera ella quien tomara la decisión. No me extrañó al verla bajar que esa mujer viniera vestida de forma recatada. Ataviada con un traje gris horrendo, podía pasar perfectamente por una feligresa yendo a un servicio religioso.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Qué desperdicio!” pensé al verla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aun así, ese disfraz de monja no pudo ocultar a mis ojos, la rotundidad de sus formas. Su culo grande y duro se rebelaba a quedar enterrado bajo la gruesa falda. Valorando en su justa medida el espécimen que me iba a acompañar a cenar, galantemente, le cedí el paso. Linda me agradeció el gesto con una sonrisa y preguntó dónde íbamos.&nbsp; Tardé en responder porque mi mente divagaba en ese momento sobre cómo y cuándo atacarla pero cuando ella insistió, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te parece que vayamos a Papantla?-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salir del oprimente ambiente de nuestro pueblo le pareció una buena idea por lo que enfilando la carretera, nos hicimos los veinte kilómetros que nos separaban de ese lugar. Ya dentro del casco urbano, me dirigí&nbsp; a un coqueto restaurante donde solía llevar a mis conquistas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Conoces esta fonda?- pregunté mientras le abría la puerta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha negó con la cabeza y con paso asustadizo dejó que el Maître nos llevara a nuestra mesa, donde una vez estábamos solos, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Por qué no vamos a otro sitio? Esté es muy caro.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprendí los reparos de Linda y sin darle mayor importancia, le contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por eso no te preocupes. Tú te mereces todo esto y más.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi piropo diluyó sus reticencias y por eso cuando llegó el camarero con el vino, no puso inconveniente en que le sirviera una copa. Durante la cena, la rubia se relajó y sin darse cuenta, comenzó a beber más de la cuenta. Tras el vino y la cena, vinieron tres cubalibres, de forma que al salir del restaurante, la mujer ya iba más que entonada. Viendo en su ingesta etílica una más que plausible oportunidad de que la esposa de Alberto hiciera una tontería, le pregunté si quería tomar una copa en otro antro.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo una- contestó ya con problemas de articular las palabras.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa fue la primera y tras ella vinieron otras dos, por lo que ya bien entrada la noche, me confesó que estaba aterrada por su futuro y que me daba gracias por acogerla bajo mi brazo. Comportándose como el típico ebrio, me abrazaba mientras me decía que me debía la vida y que contara con ella para todo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Si tú supieras para lo que te quiero!” pensé en silencio mientras pagaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante el viaje de vuelta, Linda se quedó dormida de la borrachera que llevaba y por eso al llegar a casa, la sujeté por debajo de sus brazos y subiendo por las escaleras, la llevé hasta su cuarto. Una vez allí, la dejé caer sobre la cama. Absolutamente&nbsp; inconsciente, se quedó en la misma postura en que cayó. Su falda se le había enroscado permitiendo que mis ojos se recrearan en esas piernas morenas y macizas.&nbsp;&nbsp; Dicha imagen me impactó porque ajena a mi examen, mi nueva empleada me mostraba su trasero casi desnudo y digo casi porque solo &nbsp;la tira de la tanga enterrada entre sus cachetes, evitaba que lo contemplara por completo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentándome en un sillón frente a su cama, me la quedé mirando. La tentación de tocar las maravillosas tetas que había visto en el baño era demasiado fuerte y tras cinco minutos donde debatí sobre qué hacer, me animé a mí mismo pensando que si lo hacía con cuidado nadie se iba a enterar. Queriendo comprobar su verdadero estado, me acerque a ella y le propiné unos suaves cachetes en la cara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Está grogui!” confirmé al ver que no se enteraba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin pensármelo dos veces, le fui desabrochando la camisa botón a botón. Cuanto más la abría, más excitado me sentía al comprobar en persona las dos maravillas con las que le había dotado la naturaleza. Cuando ya tenía la blusa totalmente desabotonada, me deleité tocando esas tetas que me tenían obsesionado. Actuando como un drogata al que la primera dosis no le sabe a nada, llevé mi boca hasta sus pezones y me puse a mordisquearlos. Mis maniobras pasaron totalmente desapercibidas por mi victima que como en trance seguía durmiendo la mona.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya&nbsp; para entonces estaba dominado por la lujuria y moviéndola sobre el colchón, la puse boca arriba y con sus piernas separadas. Solo la breve tela de su tanga me separaba de su sexo y por eso, con cuidado de no despertarla, se lo fui bajando hasta sacársela por los pies. Nuevamente comprobé in situ lo que ya había avizorado a través de la cerradura.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Menudo coño tiene la zorra” sentencié al contemplarlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/194/69858345/69858345_011_e329.jpg" width="460" height="690">Completamente depilado, no había pelos que me impidieran observar tamaña belleza y actuando como un cerdo, pasé uno de mis dedos por la rajita que tenía a mi entera disposición. Me resultó sorprendente encontrarme que estaba mojado y por eso me fijé si en su cara había algún rastro de que se estuviera enterando de en esos momentos me estaba sobrepasando con ella. Pero todo me revelaba&nbsp; que seguía sumida en un sopor intenso por lo que agachando mi cabeza entre sus muslos, pasé mi lengua por sus pliegues.</span><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br />
“¡Qué rico está!” me dije mentalmente y ya más confiado me puse a mordisquear su clítoris. Su sabor a hembra insatisfecha inundó mis papilas por lo que totalmente excitado, me entretuve comiéndole el chocho hasta que bajo mi pantalón, mi pene me pidió más. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El calentón que recorría mis entrañas era tal que hasta me dolía de lo duro que lo tenía. Sin poderme retener, me bajé los pantalones y sacando mi polla de su encierro, me puse a juguetear con ese sexo. La humedad que anegaba esa preciosidad facilitó mi penetración y suavemente, se la ensarté hasta el fondo. Estaba follándomela cuando me percaté que debía de aprovechar aún más esa feliz circunstancia y sacándola muy a mi pesar, me fui a mi cuarto a por mi celular.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con él en mi mano, le empecé a sacar fotos de las chichis y del espléndido coño de la cría y no contento con ello, realicé varias poniendo mi glande en su boca, como si me lo estuviera mamando. Acto seguido, le separé las rodillas y metiéndome entre sus muslos, inmortalicé el modo en que mi pene se iba haciendo dueño de su interior. En ese momento, Linda suspiró por lo que me quedé petrificado pensando que se había despertado y que iba a descubrirme violándola, pero todavía hoy doy gracias por que fue solo un susto y la esposa de mi amigo seguía roncando su borrachera. A pesar de ello, os tengo que reconocer que mi corazón a mil y sin moverme esperé unos segundos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¿Te imaginas que se despierta y me pilla con mi verga dentro de ella?” balbuceé mentalmente asustado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al cabo del tiempo y viendo que no se movía, empecé a moverme lentamente penetrando su interior con mi forastero. Lo estrecho de su conducto y mi calentura hicieron el resto y al cabo de cinco minutos, comprendí que iba a correrme. No queriendo dejar rastro, la saqué y eyaculé sobre sus piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces saciado y aunque deseaba repetir, preferí dejar eso para otro día y limpiando los restos sobre su piel, eliminé toda evidencia de mi paso por su cama. Ya estaba casi en la puerta cuando recordé que no le había puesto el tanga, por lo que retrocediendo unos pasos, cogí su braguita. Desgraciadamente para ella, me acordé de su consolador y pensando en el día después, decidí que si amanecía con él en sus manos, cualquier escozor en su coño lo atribuiría a que borracha lo había usado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Improvisando sobre la marcha, se lo clavé hasta el fondo para que tuviera rastros de su flujo y dejándolo sobre el colchón, lo encendí a nivel mínimo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“En dos o tres horas, ese zumbido la despertará y creerá que es eso lo que ha sucedido”.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerto de risa, cerré su habitación y me fui a mi cama. Ni que decir tiene que cogiendo las fotos que había hecho, las mandé a mi email para que estuvieran a buen recaudo, tras lo cual, las borré y me quedé dormido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reconozco que soy un aprovechado…</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa mañana me desperté temprano y al ir a desayunar, me topé con Linda en la escalera. Olvidándose de que era domingo, esa mujer estaba lavando los escalones agachada, lo que me permitió dar un completo repaso a su escote. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Esta tía tiene mas que un polvo” me dije recordando cómo había abusado de ella la víspera. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La validación de que no recordaba nada de lo ocurrido, me llegó al oírla saludarme alegremente y diciéndome que tenía el desayuno preparado. Mi tranquilidad se hizo total al reírse de la borrachera que se había pillado y preguntarme como había llegado hasta su cuarto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obviamente, le mentí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dando eses-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi respuesta le satisfizo y levantándose del suelo, se fue a calentarme el café sin saber que al mirar su culo por el pasillo, era otra cosa a lo que le había elevado su temperatura. Desgraciadamente, después de tomármelo, me tuve que despedir de ella porque al medio día tenía un compromiso.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuándo volverás? – me preguntó con tono apenado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-El viernes- respondí sin caer en que me había tuteado otra vez.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en el coche, estuve a punto de darme la vuelta pero asumiendo que si quería convertir a esa mujer en mi amante, debía ser una labor de zapa. Lentamente iría cerrando su mundo hasta que no tuviera más remedio que abrirse de piernas. A partir de ese momento, no pude sacármela de la cabeza. Los días encerrado en mi despacho no hicieron mas que avivar la necesidad que tenía de volvérsela a meter.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viernes nada más llegar a mi oficina, la llamé para confirmarle que llegaba a comer. La mujer se mostró encantada con el detalle de que la hubiese avisado y cruzando un límite hasta entonces impensable, me comentó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te he echado de menos. Sin ti no tengo a nadie con quien hablar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su confesión me dejó perplejo y sin saber que contestar, quedé con ella a la tres.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te esperaré con la mesa puesta-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras conducía hacia el pueblo, me fui calentando. Necesitaba a esa mujer. Aunque la conocía desde niña, nunca me fijé en ella como en una hembra a la que echar mi lazo y por eso ahora estaba descolocado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Joder, es solo un coño- grité aprovechando de que iba solo en mi coche.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero algo me decía en&nbsp; mi interior, que si conseguía llevármela a la cama, difícilmente la dejaría irse.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me la follo y si te he visto no me acuerdo- sentencié sin llegármelo a creer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a “la Floresta”, estaba temblando como un puñetero crío ante su primer cita. No sabía lo que me esperaba después de ese desliz verbal de la mujer de mi amigo y por eso saludé discretamente desde la puerta. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Linda contestó que estaba en la cocina. Siguiendo su voz, entré en la habitación y me la encontré preparando la comida. Alucinado me la quedé mirando. El calor que desprendían los fuegos, había elevado la temperatura del ambiente y el sudor de su cuerpo hacía que se le pegara la blusa contra el pecho.&nbsp; La sensualidad de la escena se magnificaba por acción de sus pezones que grandes y duros se marcaban bajo la tela. Me consta de que ella adivinó mis pensamientos al pillarme fijamente observando ese par de maravillas desde la puerta pero lejos de asustarse o de cortarse, me sonrió.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Dios! ¡La tumbaría sobre la mesa!” me dije tratando de retener mis instintos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue la esposa de Alberto quien tuvo que romper el silencio incómodo que se instaló entre nosotros, pidiéndome que me sentara a la mesa. Desde mi silla contemplé a esa mujer, servirme la sopa mientras dejaba que mis ojos se recrearan nuevamente en su escote. Os juro que si llego a tener el valor que hacía falta, me hubiese lanzado a su cuello pero en vez de ello me tuve que conformar con la cuchara. Sabía que Linda estaba jugando conmigo y que dicho cambio de debía deber a algo y por eso, tanteando el terreno, le comenté que yo también le había echado de menos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentándose a la mesa, se puso a comer sin dejar de tontear conmigo de manera que en el postre, ya sabía que iba a pedirme algo. Primero me contó que su marido estaba de mal en peor y que los médicos le habían desahuciado, para acto seguido explicarme que esa mañana al ir a recoger sus cosas a su antiguo piso, el propietario le avisó que tenía dos meses impagados.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/194/69858345/69858345_012_acce.jpg" width="460" height="690">-¿Cuánto es?- pregunté.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quince mil pesos- y yendo directamente al grano, me rogó que se los prestara pidiéndome que se lo retuviera de su salario.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por eso no te preocupes, ya hallaré el modo de cobrarme- solté como si nada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces la boba sin pensar en mis palabras me abrazó y me dio un beso en la mejilla, momento que aproveché para darle un buen meneo a su trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué haces!- protestó al sentir mis manos recorriendo sus nalgas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tomar un anticipo- dije sin soltarla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer espantada por mi actitud, se rebeló un poco pero viendo que no avanzaba más allá, dejó que magreara su culo durante un minuto, tras lo cual indignada, salió de la habitación.&nbsp; Solté una carcajada al verla irse y sacando el dinero de mi cartera, lo dejé encima de la mesa. Había levantado mis cartas y ya no me podría echar atrás. De lo que hiciera esa mujer en una hora, iba a depender no solo que me la pudiera tirar sino incluso mi reputación porque un escándalo haría insoportable mis fines de semana en ese lugar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dando tiempo para qué pensará, salí al jardín y mientras lo recorría, comprendí que necesitaba unos mayores cuidados. Al volver a casa, Linda no estaba pero el dinero había desaparecido y temiendo que se hubiese ido definitivamente, entré en su cuarto. Al descubrir su ropa en el armario, sonreí al saber que esa mujer había firmado su sentencia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡No tardaría en venir ronroneando hasta mi cama!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidido a hacerme con las riendas de su vida, llamé al doctor Heredia, el medico que trataba a Alberto en la clínica. Tras presentarme, me reconoció como el viejo amigo de su paciente e interesándome por él, le pregunté por cómo iba el tratamiento del enfermo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mal- respondió- en este hospital poco podemos hacer. He recomendado a su mujer que se lo lleven a una clínica privada donde puedan darle cuidados paliativos. No va a mejorar pero al menos no seguiría sufriendo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y ¿Qué le ha contestado?.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-La pobre me confesó que no tenía dinero para hacerlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuánto costaría?- pregunté interesado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Unos noventa mil-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cifra era importante pero afortunadamente no era descabellado y por eso tras pensármelo dos veces, le informé que yo me haría cargo pero que le exigía confidencialidad, nadie debía de saberlo. El médico se quedó extrañado pero viendo que era lo mejor para Alberto, aceptó mi explicación. Haciéndome el buen amigo, justifiqué mi decisión en la amistad que me unía con su paciente. Una vez arreglado ese pequeño pero caro detalle, me tumbé en el sofá del salón y puse la tele.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Solo me quedaba esperar!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A las ocho y media de la tarde, Linda llegó hecha una energúmena y nada más soltar el bolso, vino a encararse conmigo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Quién coño te crees para organizarme la vida?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se la notaba francamente alterada y por eso esperé que soltara toda clase de improperios de su boca y al terminar, sin dejar de mirar la tele, le respondí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te refieres a evitar que tu marido siga sufriendo? ¿Quieres que llame a doctor para retirar mi oferta?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Tal como había previsto, fue incapaz de pedirme tal cosa y con lágrimas en los ojos, me preguntó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Qué quieres a cambio?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Solté una carcajada y levantándome, fui hacía ella. Me encantó ver como temblaba al conocer de antemano mis intenciones. Ya a su lado, la cogí de la cintura y dándole un beso no deseado, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Ya lo sabes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Destrozada, salió corriendo de la habitación mientras oía desde el pasillo mi risa. Cualquier otro hubiese tomado posesión de su propiedad en ese momento pero yo no. Prefería que con el paso del tiempo, mi víctima se fuera haciendo a la idea, que cuando la tomara ya hubiese asimilado que iba a ser mía. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como es lógico, Linda se recluyó en su cuarto a llorar durante una hora y solo cuando la llamé para que me pusiera de cenar salió de su encierro. Nada mas verla, no me costó reconocer su completa claudicación porque sacando valor quiso mostrarme que su desprecio, saliendo completamente desnuda. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su descaro me hizo acercarme a ella y cogiendo uno de sus pechos entre mis manos, le pregunté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuántas veces te has tocado esta tarde imaginándote que te poseía?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ninguna!- contestó sin retirarse pero con un gesto de asco en su cara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Encantado `por su rebeldía le cogí de la barbilla y la obligué a mirar la mueca burlesca que se dibujaba en mi cara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te he dicho alguna vez que eres una putita muy bonita?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin hacer caso a mi insulto, se me quedó mirando con desprecio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Dejaré que me tomes con la condición de que ayudes a Alberto!.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Parecía tener todavía ganas de enfrentarse conmigo y haciendo caso a mis más bajos instintos, llevé uno de sus pezones a mi boca y recorrí con mi lengua todos sus bordes. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi querida Linda, ¿Quién iba a suponer que tenías estas maravillas escondidas?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tratando de evitar que la tomara, me preguntó si no le había llamado para que me sirviera de cenar pero entonces yo ya estaba excitado y cogiéndola entre mis brazos, la llevé hasta mi cama.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada por lo que se le venía encima, me pidió que no le hiciera daño. Una carcajada fue mi respuesta y obligándola a separar sus rodillas,&nbsp; me quedé mirando su coño. Llorando de rabia, la rubia vio que me sentaba a su lado en el colchón. Aunque era consciente de lo que iba a pasar, no pudo reprimir un gemido cuando pasé mi mano por uno de sus muslos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Temblando de miedo, tuvo que soportar que mis dedos recorrieran toda su piel mientras le miraba a sus ojos, en busca de alguna reacción. Manteniéndose impávida, soportó mis caricias sin hacer ningún gesto. Al notar que pellizcaba uno de sus pezones, sacó fuerzas de la desesperación y con voz seca, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Desgraciado, hazlo rápido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/194/69858345/69858345_020_0578.jpg" width="460" height="690">Inclinándome sobre su cara, lamí sus mejillas y forzando su boca, introduje mi lengua en su interior. La ausencia de respuesta de la muchacha me enervó y agarrándola del pelo, susurré a su oído:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mañana, me pedirás que te vuelva a tomar. ¡Zorrita mía!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acto seguido y obviando sus lloros, descendí por su cuello y recreándome en su pecho, mordisqueé&nbsp; nuevamente esos pezones que me traían obsesionado. Para entonces aunque nunca lo reconocerá, el calor había invadido sus mejillas y sus lamentos se habían atenuado. Comprendiendo que debía mostrarle quien mandaba, pellizqué su aureola con dureza, consiguiendo que de su garganta saliera un alarido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Por favor! ¡No me hagas daño!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hare lo que me venga en gana porque eres una puta y ¡Te he comprado!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Incapaz de aceptar que era verdad, separó su mirada de mí y se concentró en el techo para evitar la mía. Viendo su reacción, no me importó y agachándome entre sus piernas, saqué mi lengua y con ella, recogí un poco de flujo de su sexo. Al sentir la húmeda caricia en su vulva, cerró los puños mientras dos lagrimones caían por sus mejillas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No!- musitó calladamente al notar que me había apoderado de su clítoris.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su lamento se intensificó al percibir que su cuerpo no era inmune a mis caricias y cuando me le metí un dedo dentro de su cueva, tuvo que reprimir un gemido para que no me diera cuenta que le estaba empezando a gustar ese insano trato.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te gusta? ¡Verdad!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡¡¡No!!!-&nbsp; chilló con todas sus fuerzas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reanudando mis maniobras, le introduje el segundo. La respiración de la rubia se hizo entrecortada al notarlo. Decidido a conseguir su rendición, lentamente empecé a sacarlos y a meterlos mientras mi boca se ocupaba de su botón.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hazlo ya y déjame.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerto de risa, llevé mi mano hasta su boca y abriendo sus labios le obligué a que lamiera su propio flujo mientras le decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres una guarra y como tal estás empapada. Lo puedes negar de boquilla pero tu coño dice que estás excitada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin poder negar lo evidente, intentó morderme. Como lo preveía, no consiguió su objetivo y lanzándola contra el colchón, le solté una bofetada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Quieres que sea violento?- pregunté y levantándome de la cama, fui a su cuarto a por su consolador. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez de vuelta, le mostré lo que traía en las manos, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Reconoces tu juguete? ¿Crees que no sé qué te masturbas pensando en mí?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque fue un farol, en sus ojos descubrí que había acertado y ya convencido de lo que estaba haciendo, le obligué a abrir su boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Chúpalo y no te hagas la estrecha.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Habiendo sido&nbsp; descubierta, Linda no pudo hacer otra cosa que abrir la boca y obedecer. Ni que decir tiene que me encantó verla lamiendo ese falo de plástico mientras yo inmortalizaba ese instante con la cámara de mi celular.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-He pensado en mandar imprimir esta foto y ponerla en mitad del salón- le solté al dejar el teléfono sobre la mesilla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo hagas por favor. Todo el mundo sabrá que soy tu puta- dijo sin percatarse de su significado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque no se hubiese dado cuenta, la rubia ya asumía su condición y solo pedía que fuera algo entre nosotros. Para recompensarla, le cogí el aparato y encendiéndolo, se lo metí hasta el fondo de su coño. Al sentir la vibración en sus entrañas, la esposa de mi amigo pegó un gemido que no tardé en interpretar como el primero de placer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Por favor!- protestó suavemente mientras sus caderas la traicionaban, meciéndose al ritmo de mi muñeca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su calentura era evidente pero tratando de profundizar en su sumisión, no dije nada y seguí penetrando su cuerpo con el consolador.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Estás cachonda, ¡Zorrita mía!- susurré en su oído- No tardarás en correrte-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asumiendo que su rendición no iba a tardar, la besé forzando su boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Reconócelo, Putita. Dime que te gusta que te trate así.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Nunca!- aulló mientras su cuerpo temblaba al ir siendo sometido por las sensaciones que surgían de su entrepierna.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sacando el aparato de su sexo, lo sustituí con&nbsp; mi lengua y recorriendo con ella su cueva, la encontré ya totalmente anegada. Por mi experiencia, supe que Linda iba a correrse y por eso, levantando mi mirada, le ordené que se corriera. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su orgullo la hizo negarlo pero su voz ya sonaba apagada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hazlo, zorrita mía. ¡Córrete para mí!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Linda estaba tan caliente que no pudo articular palabra y retorciéndose sobre la sábana, negó lo evidente aunque en su mente reinaba la confusión. La mujer sabía que la estaba volviendo loca pero seguía siendo incapaz de reconocerlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me hagas enfadar. Córrete ya.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento, Linda no pudo más y levantando su cadera, no solo colaboró conmigo sino que incluso se incrustó aún más el consolador. Su orgasmo fue brutal, mordiéndose los labios para no gritar, se retorció en silencio mientras el placer inundaba su cuerpo. Sabiendo que lo había conseguido, aceleré el ritmo con el que metía y sacaba el aparato con la intención de prolongar su clímax.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ves cómo eres una putita obediente- dije en su oreja sin dejar de apuñalar su sexo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llorando a moco tendido, unió un orgasmo con el siguiente mientras yo me reía en su cara por lo fácil que me había resultado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sigue, ¡Por favor!- olvidándose de mi burla al estar dominada por la pasión.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al oírla comprendí que había conseguido mi meta y bajándome de la cama, la dejé sola en el cuarto. Desde el pasillo oí sus lloros porque al cesar su excitación, volvió con más fuerza su vergüenza. No solo se había entregado a mí sino que encima ¡Había disfrutado!. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al cabo de cinco minutos, bajó al salón donde yo estaba poniéndome una copa y con voz temblorosa, me preguntó si me ponía ya la mesa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Perfecto. Tengo hambre- contesté siguiéndola hasta el comedor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La cena:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Satisfecho de cómo se iban desarrollando los acontecimientos, me senté en la mesa mientras mi empleada-puta-amante iba a prepararme la cena. Con mi copa en la mano, me quedé pensando en cómo iba a aprovecharme de mi nueva adquisición y por eso estaba sonriendo cuando Linda llegó con la comida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Estaba preciosa vestida únicamente con un mandil, sus enormes pechos sobresalían a ambos lados de la tela dándole una sensualidad difícil de soportar. Teniendo todo el tiempo del mundo para someterla, decidí primero comer y luego recrearme con ella. Estaba apurando mi copa, cuando la rubia llegó y al ir a poner el plato en la mesa, se le cayó encima de mí. Supe que lo había hecho a propósito al ver una sonrisa en su cara. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¡Será cabrona!” pensé.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin hacer aspavientos y sentado, separé mi silla y le dije:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Límpialo con tu boca.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/194/69858345/69858345_016_cb9e.jpg" width="460" height="690">La muchacha no respondió lo suficientemente rápido y tirándole de la melena, le obligué a agacharse entre mis piernas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Limpia tu estropicio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La serena violencia con la que reaccioné la sacó de sus casillas y a voz en grito, se negó a cumplir mis órdenes. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Tú lo has querido!- dije levantándome de la silla y valiéndome de su negativa, decidí usarla para hacer algo que deseaba desde que vi su culo en la ducha. Iba a castigarla rompiéndole ese maravilloso pandero. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Linda no lo vio venir. Todavía conservaba su sonrisa cuando la levanté del suelo pero al girarla y ponerla de pompas contra la mesa, comprendió lo que le iba a suceder:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No, ¡Por ahí! ¡No!- chilló muerta de miedo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mientras la retenía de la cintura con una mano, usé la otra para desprenderme del pantalón y bajarme los pantalones. Mi miembro que ya estaba excitado desde antes, salió totalmente erecto de su encierro y dándole gustó, presioné con él la hendidura de sus cachetes. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Asustada por el tamaño del miembro que rozaba la raja de su culo, Linda empezó a chillar rogándome que no la sodomizara pero obviando sus lamentos, pasé mi mano por su coño en busca de flujo. Al notar en seguida que estaba seco, decidí que eso no iba a ser suficiente para hacerme cambiar de opinión y separando sus dos nalgas, escupí sobre su esfínter.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi empleada intentó escapar al sentir mi baba pero reteniéndola con dureza, puse mi glande en su entrada. La cara de terror de la mujer me confirmó que era virgen por ese agujero y recreándome en sus miedos, le solté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Puedes gritar: ¡Cuánto más grites mejor!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¡Y vaya si gritó!. Al sentir mi verga rompiendo la resistencia de su ano, sus ojos se abrieron como platos y de su garganta salió un alarido, en consonancia con el desgarrador dolor que le causó mi intrusión:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Por favor, ¡Para! ¡Me duele horrores!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin ceder a sus ruegos, centímetro a centímetro, fui clavando mi estoque en su trasero. La lenta embestida no la permitía ni respirar y cerrando sus puños intentó no cerrar su&nbsp; orificio pero le resultó imposible.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No!- chilló golpeando la mesa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su sufrimiento me dio alas y al sentir que la base de mi falo, golpeaba contra sus cachetes, comencé un doloroso vaivén con mi cuerpo. El dolor se fue incrementando y la esposa de mi amigo en un vano intento de aguantarlo, cogió una servilleta y metiéndola en la boca, la mordió. Su intento de no gritar fue en vano porque entonces presioné con todas mis fuerzas mis caderas y se la enterré hasta el fondo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡¡¡Ahhhhhh!!!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su alarido debió de oírse a cuadras a la redonda y con muy mala leche, susurré a su oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A lo mejor hasta tu marido lo ha oído-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que mencionara al enfermo, la enervó y sacando una entereza de donde no había, contestó llorando:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡A Alberto no le metas en esto!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Profundizando en la herida, volví a forzar con violencia su maltrecho trasero y me reí de su desgracia diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Él es el culpable de que me hayas regalado tu culo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Linda no tuvo fuerzas para contestarme, bastante tenía con acostumbrarse a sentir mi grosor desgarrando su esfínter y con soportar el inexpresable sufrimiento que ello la ocasionaba.&nbsp; Su inacción me permitió agarrarla de las nalgas y comenzar una serie de penetraciones tan furiosas y rápidas que le hicieron rebotar contra la mesa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te parece suficiente castigo o quieres más?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia se agarraba al mantel para evitar el intenso zarandeo mientras su ano le ardía como si lo estuviera acuchillando con un puñal. Desgraciadamente y aunque me apetecía seguir sodomizando a esa mujer, la calentura acumulada durante toda la tarde, me hizo llegar al orgasmo con demasiada precocidad. Por eso al sentir que estaba a punto de explotar, la cogí de los hombros y jalando hacía mí, descargué mi simiente dentro de sus intestinos. &nbsp;El suspiro que salió de sus gargantas al notar como se iba llenando su conducto, me hizo sonreír. Una vez había terminado de eyacular, retiré mi miembro y observé con detenimiento los desgarros que le había producido y a mi semen saliendo de su interior.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hurgando en la humillación que sentía, la dejé sola y desde la puerta, le ordené:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vete a limpiarte, ¡En media hora te quiero en mi cama!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/194/69858345/69858345_013_86e3.jpg" width="614" height="409"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
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		<title>&#8220;Sometiendo a mi jefa&#8221; (POR GOLFO) LIBRO PARA DESCARGAR</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 08:54:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sinopsis: Una casualidad&#160;hace que un empleado de entere de un secreto de su jefa. Asqueado con la vida y con el modo tan despótico con el que le trata esa mujer,&#160;decide chantajearla. A través del placer y de la tecnología, logra convertir a esa&#160;zorra y a su secretaria en sus sumisas.&#160; &#160; Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace: http://www.amazon.es/Sometiendo-jefa-Fernando-Neira-GOLFO-ebook/dp/B010BUG08E/ref=sr_1_5?s=digital-text&#38;ie=UTF8&#38;qid=1435311828&#38;sr=1-5 Para que podías echarle un vistazo, os anexo&#160;el primer capítulo: CAPÍTULO 1 Soy un nerd, un puto friky. Uno de esos tipos con pelo grasiento y gafas de pasta a los que jamás una mujer guapa se [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2 style="font: 600 1.7em/26.25px 'Open Sans', sans-serif; margin: 0px 0px 1em; padding: 0px; outline: 0px; border: 0px currentColor; color: #555555; text-transform: none; text-indent: 0px; letter-spacing: normal; word-spacing: 0px; vertical-align: baseline; white-space: normal; -ms-zoom: 1; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; background-color: #ffffff; -webkit-text-stroke-width: 0px;"><a href="https://www.amazon.es/dp/B010BUG08E"><img decoding="async" class="alignnone wp-image-19855 size-full" src="http://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/06/SOMETIENDO-A-MI-JEFA2.jpg" alt="" width="7148" height="2508" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/06/SOMETIENDO-A-MI-JEFA2.jpg 7148w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/06/SOMETIENDO-A-MI-JEFA2-300x105.jpg 300w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/06/SOMETIENDO-A-MI-JEFA2-768x269.jpg 768w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/06/SOMETIENDO-A-MI-JEFA2-1024x359.jpg 1024w" sizes="(max-width: 7148px) 100vw, 7148px" /></a></h2>
<h2 style="font: 600 1.7em/26.25px 'Open Sans', sans-serif; margin: 0px 0px 1em; padding: 0px; outline: 0px; border: 0px currentColor; color: #555555; text-transform: none; text-indent: 0px; letter-spacing: normal; word-spacing: 0px; vertical-align: baseline; white-space: normal; -ms-zoom: 1; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; background-color: #ffffff; -webkit-text-stroke-width: 0px;"><strong><span style="margin: 0px; padding: 0px; outline: 0px; border: 0px currentColor; font-family: 'Arial Black'; font-size: xx-large; font-style: inherit; font-weight: inherit; vertical-align: baseline; -ms-zoom: 1;">Sinopsis:</span></strong></h2>
<p><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Una casualidad&nbsp;hace que un empleado de entere de un secreto de su jefa. Asqueado con la vida y con el modo tan despótico con el que le trata esa mujer,&nbsp;decide chantajearla. A través del placer y de la tecnología, logra convertir a esa&nbsp;zorra y a su secretaria en sus sumisas.&nbsp;</span></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><span style="margin: 0px; padding: 0px; outline: 0px; border: 0px currentColor; font-family: 'arial black', sans-serif; font-size: 24pt; font-style: inherit; font-weight: inherit; vertical-align: baseline; -ms-zoom: 1;">Bájatelo pinchando en el banner o en el siguiente enlace:</span></p>
<p><a href="http://www.amazon.es/Sometiendo-jefa-Fernando-Neira-GOLFO-ebook/dp/B010BUG08E/ref=sr_1_5?s=digital-text&amp;ie=UTF8&amp;qid=1435311828&amp;sr=1-5">http://www.amazon.es/Sometiendo-jefa-Fernando-Neira-GOLFO-ebook/dp/B010BUG08E/ref=sr_1_5?s=digital-text&amp;ie=UTF8&amp;qid=1435311828&amp;sr=1-5</a></p>
<p><span style="margin: 0px; padding: 0px; outline: 0px; border: 0px currentColor; font-family: 'arial black', sans-serif; font-size: 14pt; font-style: inherit; font-weight: inherit; vertical-align: baseline; -ms-zoom: 1;"><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo&nbsp;el primer capítulo:</strong></span></p>
<h1><a name="_Toc421726948"></a>CAPÍTULO 1</h1>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Soy un nerd, un puto friky. Uno de esos tipos con pelo grasiento y gafas de pasta a los que jamás una mujer guapa se dignaría a mirar. Nunca he sido el objeto de la lujuria de un espécimen del sexo femenino, es más sé sin lugar a dudas&nbsp; que hubiera seguido siendo virgen hasta los treinta, si no hubiese hecho frecuente uso de los favores de las prostitutas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Magnífico estudiante de ingeniería, tengo un trabajo de mierda y mal pagado. Todos los buenos puestos se los dan a esa raza detestable de inútiles, cuyo único curriculum consiste en resultar presentables y divertidos.&nbsp; En las empresas, suben por el escalafón sin merecérselo. Jamás de sus estériles mentes ha brotado una idea brillante. Reconozco que los odio, no puedo aguantar su hipocresía, ni sus amplias sonrisas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Soy un amargado.&nbsp; Con un&nbsp; coeficiente intelectual de 165, no he conseguido pasar de ayudante del ayudante del jefe de desarrollo de una compañía de alta tecnología.&nbsp; Mis supuestos superiores no me llegan al talón de mis zapatos. Soy yo quien siempre resuelve los problemas, soy yo quien lleva dos años llevando bajo mis hombros el peso del departamento y nadie jamás me lo ha agradecido, aunque sea con una palmadita en el hombro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pero aun así me considero afortunado. &nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Os pareceré loco, cualquier otro os diría entre sollozos que desea suicidarse, que la vida no tiene sentido vivirla. Tenéis razón, hace seis meses yo era así, un pringado de mierda adicto a los videojuegos y a los juegos de roll, pero una extraña casualidad cambió mi vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Recuerdo que un viernes cualquiera al salir del trabajo, me dirigí al sex-shop que han abierto al lado de mi casa a comprar la última película de la actriz Jenna Jameson. Estaba contento con la perspectiva de pasarme todo el fin de semana viendo sus grandes tetas y su estupendo culo. No me da vergüenza reconocer que soy fan suyo. En las estanterías de mi casa podréis encontrar todas sus apariciones, perfectamente colocadas por orden cronológico.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ya estaba haciendo cola para pagar cuando vi a la gran jefa, a la jefa de todos los jefes de mi empresa, entrando por la puerta. Asustado, me escondí no fuera a reconocerme. “Pobre infeliz”, pensé al darme cuenta de lo absurdo de mi acción. Esa mujer no me conocía, todos los días la veía pasar con sus estupendos trajes de chaqueta y entrar en su despacho. Estoy seguro que nunca se había fijado en ese empleaducho suyo que bajando la mirada, seguía su taconeo por el pasillo, disfrutando del movimiento de culo que hacía al andar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Más tranquilo y haciéndome el distraído, la seguí por la tienda. El sentido común me decía que saliera corriendo, pero sentía curiosidad por ver que cojones hacía ese pedazo de hembra en un tugurio como ese. Resguardado tras un estante lleno de juguetes sexuales, la vi dirigirse directamente hacía la sección de lencería erótica.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">« Será puta, seguro que son para ponerle verraco a un semental», me dije al verla arramplar con cinco o seis cajas de bragas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Doña Jimena salió de la tienda nada más pagar, no creo que en total haya pasado más de cinco minuto en su interior. Intrigado, esperé unos minutos antes de ir a ver qué tipo de&nbsp; ropa interior era el que había venido a buscar. Al coger entre mis manos un ejemplar idéntico a los que se había llevado, me quedé asombrado al descubrir que la muy zorra se había comprado unas braguitas vibradoras con mando a distancia. No podía creerme que esa ejecutiva agresiva, que se debía desayunar todos los días a un par de sus competidores, tuviese gustos tan fetichistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;« Coño, ¡Qué gilipollas soy! Esto es cosa de Presi. Va a ser verdad que es su amante y este es uno de los juegos que practican», pensé mientras cogía uno de esos juguetes y me dirigía a la caja.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;Ese fin de semana, mi querida Jenna Jameson durmió el sueño de los justos, encerrada en el DVD sin abrir encima de la cómoda de mi cuarto. Me pasé los dos días investigando y mejorando el mecanismo que llevaban incorporado. Saber cómo funcionaba y cómo interferir la frecuencia que usaban fue cuestión de cinco minutos, lo realmente arduo fue idear y crear los nuevos dispositivos que agregué a esas braguitas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al sonar el despertador el lunes, me levanté por primera vez en años con ganas de ir al trabajo. Debía de llegar antes que mis compañeros porque necesitaba al menos media hora para instalar en mi ordenador un emisor de banda con el que controlar el coño de Doña Jimena. Había planeado mis pasos cuidadosamente. Basándome en probabilidades y asumiendo como ciertas las teorías de un tal Hellmann sobre la sumisión inducida, desarrollé un programa informático que de ser un éxito, me iba a poner en bandeja a esa mujer. En menos de dos semanas, la sucesión de orgasmos proyectados según un exhaustivo estudio, abocarían a esa hembra a comer de mi mano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Acababa de terminar cuando González, el imbécil con el que desgraciadamente tenía que compartir laboratorio, entró por la puerta:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">― Hola pazguato, ¿Cómo te ha ido?, me imagino que has malgastado estos dos días jugando a la play, yo en cambio he triunfado, el sábado me follé una tipa en los baños de Pachá.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">― Vete a la mierda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No sé porque todavía me cabrea su prepotencia.&nbsp; Durante los dos últimos años, ese hijo puta se ha mofado de mí, ha vuelto costumbre el reírse de mi apariencia y descojonarse de mis aficiones. Esa mañana no pensaba dedicarle más de esos cinco segundos, tenía&nbsp; cosas más importantes en las&nbsp; que pensar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">― ¿Qué haces?― &nbsp;preguntó al verme tan atareado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">― Se llama trabajo,&nbsp; o ¿no te acuerdas que tenemos dos semanas para presentar el nuevo dispositivo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mencionarle la bicha, fue suficiente para que perdiera todo interés en lo que hacía. Es un parásito, un chupóptero que lleva viviendo de mí desde que tuve la desgracia de conocerle. Sabía que no pensaba ayudarme en ese desarrollo pero que sería su firma la que aparecería en el resultado. Por algo era mi jefe inmediato.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">― Voy por un café. Si alguien pregunta por mí, he ido al baño. Siempre igual, estaría escaqueado hasta las once, la hora en que los jefes solían hacer su ronda.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Faltaba poco para que la jefa&nbsp; apareciera por el ascensor. Era una perfeccionista, una enamorada de la puntualidad y por eso sabía que en menos de un minuto, oiría su tacones y &nbsp;que como siempre, disimulando movería mi silla para observar ese maravilloso trasero mientras se dirigía a su despacho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pero ese día al verla, mi cabeza en lo único que pudo pensar era en si llevaría puestas una de esas bragas. Doña Jimena debía de tener prisa porque, contra su costumbre, no se detuvo a saludar a su secretaria. Con disgusto miré el reloj, quedaban aún quince minutos para que mi programa encendiera el vibrador oculto entre la tela de su tanga.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En ese momento, me pareció ridículo esperar algún resultado, era muy poco probable que esa zorra las llevase puestas. « Seguro que solo las usa cuando cena con Don Fernando», pensé desanimado, « qué idiota he sido en dedicarle tanto tiempo a esta fantasía».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Es ese uno de mis defectos, soy un inseguro de mierda, me reconcomo pensando en que todo va a salir mal y por eso me ha ido tan mal en la vida. Cuando ya había perdido toda esperanza, se encendió un pequeño aviso en mi monitor. El emisor se iba a poner&nbsp; a funcionar en veinte segundos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Dejando todo, me levanté hacia la máquina de café. La jefa había ordenado que la colocaran frente a su despacho, para así controlar el tiempo que cada uno de sus empleados perdía diariamente. Sonreí al pensar que hoy sería yo quien la vigilara. Contando mentalmente, recorrí el pasillo, metí las monedas y pulsé el botón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">« Catorce, quince, dieciséis…», estaba histérico, « dieciocho, diecinueve, veinte».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Venciendo mi natural timidez me quedé observando fijamente a mi jefa. Creí que había fallado cuando de repente, dando un brinco, Doña Jimena se llevó la mano a la entrepierna. No tuve que ver más, recogiendo el café, me fui a la mesa. Iba llegando a mi cubículo, cuando escuché a mi espalda que la mujer salía de su despacho y se dirigía corriendo hacia el del Presidente.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Todo se estaba desarrollando según lo planeado, al sentir la vibración estimulando su clítoris, creyó que su amante la llamaba y por eso se levantó a ver que quería.&nbsp; No tardó en salir de su error y más acalorada de lo que le gustaría volvió a su despacho, pensando que algún aparato había provocado una interferencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ahora, solo me quedaba esperar. Todo estaba ya previamente programando, sabía que cada vez que mi reloj diese la hora en punto, mi querida jefa iba a tener que soportar tres minutos de placer. Eran las nueve y cuarto, por lo que sabiendo que en los próximos cuarenta y cinco minutos no iba&nbsp; a pasar nada digno de atención me puse a currar en el proyecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Los minutos pasaron con rapidez, estaba tan enfrascado en mi trabajo que al dar la hora solo levanté la mirada para comprobar que tal y como previsto, nuevamente, había vuelto a buscar al que teóricamente tenía el mando a distancia del vibrador que llevaba entre las piernas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">― Deja de jugar, si quieres algo me llamas― &nbsp;la escuché decir mientras salía encabronada del despacho de Don Fernando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">« ¡Qué previsibles son los humano! Si no me equivoco, las próximas tres descargas las vas a soportar pacientemente en tu oficina», me dije mientras programaba que el artefacto trabajara a plena potencia. « Mi estimada zorra, creo que esta mañana vas a disfrutar de unos orgasmos no previstos en tu agenda».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Soy metódico, tremendamente metódico. Sabiendo que tenía una hora hasta que González hiciera su aparición, me di prisa en ocultar una cámara espía dentro de una mierda de escultura conmemorativa que la compañía nos había regalado y que me constaba que ella tenía en una balda de la librería de su cubículo. Cuando dieran las dos de la tarde, el Presi se la llevaría a comer y no volvería hasta las cuatro, lo que me daría el tiempo suficiente de darle el cambiazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">A partir de ahí, toda la mañana se desarrolló con una extraña tranquilidad porque, mi querida jefa, ese día, no salió a dar su ronda acostumbrada por los diferentes departamentos. Contra lo que era su norma, cerró la puerta de su despacho y no salió de él hasta que Don Fernando llegó a buscarla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Esperé diez minutos, no fuera a ser que se les hubiera olvidado algo. El pasillo estaba desierto. Con mi corazón bombeando como loco, me introduje en su despacho. Tal y como recordaba, la escultura estaba sobre la segunda balda. Cambiándola por la que tenía en el bolsillo, me entretuve en orientarla antes de salir corriendo de allí. Nada más volver al laboratorio, comprobé que funcionaba y que la imagen que se reflejaba en mi monitor era la que yo deseaba, el sillón que esa morenaza ocupaba diez horas al día.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">« Ya solo queda ocuparme del correo». Una de las primeras decisiones de la guarra fue&nbsp; instalar un Messenger específico para el uso interno de la compañía. Recordé con rencor que cuando lo instalaron, lo estudié y descubrí que esa tipeja podía entrar en cualquier conversación o documento dentro de la red. Me consta que lo ha usado para deshacerse de posibles adversarios, pero ahora iba a ser yo quien lo utilizara en contra de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mientras cambiaba la anticuada programación, degusté el grasiento bocata de sardinas que, con tanto mimo, esa mañana me había preparado antes de salir de casa. Reconozco que soy un cerdo comiendo, siempre me mancho, pero me la sudan las manchas de aceite de mi bata. Soy&nbsp; así y no voy a cambiar. La gente siempre me critica por todo, por eso cuando me dicen que cierre la boca al masticar y que no hable con la boca llena, invariablemente les saco la lengua llena de la masa informe que estoy deglutiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No tardé en conseguir tener el total acceso a la red y crear una cuenta irrastreable que usar para comunicarme con ella. “Y pensar que pagaron más de cien mil euros por esta mierda, yo se los podría haber hecho gratis dentro de mi jornada”. Ya que estaba en faena, me divertí inoculando al ordenador central con un virus que destruiría toda la información acumulada si tenía la desgracia que me despidieran. Mi finiquito desencadenaría una catástrofe sin precedentes en los treinta años de la empresa. « Se lo tienen merecido por no valorarme», sentencié cerrando el ordenador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Satisfecho, eché un eructo, aprovechando que estaba solo. Otro de los ridículos tabúes sociales que odio, nunca he comprendido que sea de pésima educación el rascarme el culo o los huevos si me pican. Reconozco que soy rarito, pero a mi favor tengo que decir que poseo la mente más brillante que he conocido, soy un genio incomprendido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Puntualmente, a las cuatro llegó mi víctima. González me acababa de informar que se tomaba la tarde libre, por lo que nadie me iba a molestar en lo que quedaba de jornada laboral. Encendiendo el monitor observé con los pies sobre mi mesa cómo se sentaba. Excitado reconocí que, aunque no se podía comparar a esa puta con mi amada Jenna, estaba muy buena. Se había quitado la chaqueta, quedando sólo con la delgada blusa de color crema. Sus enormes pechos se veían deliciosos, bien colocados, esperando que un verdadero hombre y no el amanerado de Don Fernando se los sacara. Soñando despierto, me imaginé torturando sus negros pezones mientras ella pedía entre gritos que me la follara.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mi próximo ataque iba a ser a las cinco. Según las teorías de Hellmann, para inducir una dependencia sexual, lo primero era crear una rutina. Esa zorra debía de saber, en un principio, a qué hora iba a tener el orgasmo, para darle tiempo a&nbsp; anticipar mentalmente el placer que iba a disfrutar. Sabía a la perfección que mi plan adolecía de un fallo, bastaba con que se hubiese quitado las bragas para que todo se hubiera ido al&nbsp; traste, pero confiaba en la lujuria que su fama&nbsp; y sus carnosos labios pintados de rojo pregonaban. Solo necesitaba que al mediodía, no hubiera decidido cambiárselas. Si mi odiada jefa con su mente depravada se las había dejado puestas, estaba hundida. Desde la cinco menos cinco y durante quince minutos, todo lo que pasara en esa habitación iba a ser grabado en el disco duro del ordenador de mi casa. A partir de ahí, su vida y su cuerpo estarían a mi merced.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Con mi pene excitado, pero todavía morcillón, me puse a trabajar. Tenía que procesar los resultados de las pruebas finales que, durante los dos últimos meses habíamos realizado al chip que, yo y nadie más, había diseñado. Oficialmente su nombre era el N― 414/2010, pero para mí era “el Pepechip” en honor a mi nombre. Sabía que iba ser una revolución en el sector, ni siquiera Intel había sido capaz de fabricar uno que le pudiera hacer sombra.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Estaba tan inmerso que no me di cuenta del paso del tiempo, me asusté cuando en mi monitor apareció la oficina de mi jefa. Se la notaba nerviosa, no paraba de mover sus piernas mientras tecleaba. « Creo que no te las has quitado, so puta», pensé muerto de risa, « ¿sabes que te quedan solo tres minutos para que tu chocho se corra? Eres una cerda adicta al sexo y eso será tu perdición».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Todo se estaba grabando y por medio de internet, lo estaba enviando a un lugar seguro. Doña Jimena, ajena a que era observada, cada vez estaba más alterada. Inconscientemente, estaba restregando su sexo contra su silla. Sus pezones totalmente erizados, la delataban. Estaba cachonda aún antes de empezar a sentir la vibración. Extasiado, no pude dejar de espiarla, si llego a estar en ese momento en casa, me hubiera masturbado en su honor. Ya estaba preparado para disfrutar cuando, cabreado, observé que se levantaba y salía del ángulo de visión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">― ¡Donde vas hija de puta!, ¡Vuelve al sillón!― &nbsp;protesté en voz alta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No me lo podía creer, la perra se me iba a escapar. No me pude aguantar y salí al pasillo a averiguar donde carajo se había marchado. Lo que vi me dejó petrificado, Doña Jimena estaba volviendo a su oficina acompañada por su secretaria. Corriendo volví al monitor.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">« ¡Esto no me lo esperaba!», sentencié al ver, en directo, que la mujer se volvía a sentar en el sillón mientras su empleada poniéndose detrás de ella, le empezaba a aplicar un sensual masaje. « ¡Son lesbianas!», confirmé cuando las manos de María desaparecieron bajo la blusa de su jefa. El video iba a ser mejor de lo que había supuesto, me dije al observar que mi superiora se arremangaba la falda y sin ningún recato empezaba a masturbarse. « Esto se merece una paja», me dije mientras cerraba la puerta con llave y sacaba mi erecto pene de su encierro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La escena era cada vez más caliente, la secretaria le estaba desabrochando uno a uno los botones de la camisa con el beneplácito de la jefa, que sin cortarse le acariciaba el culo por encima de la falda. Al terminar, pude disfrutar de cómo le quitaba el sostén, liberando dos tremendos senos. No tardó en&nbsp; tener&nbsp; los pechos desnudos&nbsp; de Doña Jimena en la boca. Excitado le vi morderle sus oscuros pezones mientras que con su mano la ayudaba a conseguir el orgasmo. No me podía creer que esa mosquita muerta, que parecía incapaz de romper un plato, fuera también una&nbsp; cerda viciosa. Me arrepentí de no haber incorporado sonido a la grabación, estaba perdiéndome los gemidos que en ese momento debía estar dando la gran jefa.&nbsp; Soñando despierto, visualicé que era mío, el sexo que en ese momento la rubita arrodillándose en la alfombra estaba comiéndose y que eran mis manos, las que acariciaban su juvenil trasero. Me encantó ver como separaba las piernas de la mujer y hundía la lengua en ese deseado coño. El clímax estaba cerca, pellizcándose los pezones la mujer le pedía más. Incrementé el ritmo de mi mano, a la par que la muchachita aceleraba la mamada, de forma que mi eyaculación coincidió con el orgasmo de mi ya segura presa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">« ¡Qué bien me lo voy a pasar!», mascullé mientras limpiaba las gotas de semen que habían manchado mi pantalón. « Estas putas no se van a poder negar a&nbsp; mis&nbsp;&nbsp; deseos». Y por primera vez desde que me habían contratado, me tomé la tarde libre. Tenía que comprar otras bragas a las que añadir los mismos complementos que diseñé para la primera. ¡Mi querida Jenna tendría que esperar!</span></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Preñé a mi madrastra durante una noche de verano&#8221; (POR GOLFO).</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 08:30:00 +0000</pubDate>
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<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
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<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Si habéis entrado&nbsp; en este relato por el título esperando un relato de infidelidad, buscando a un hijo maltratado por su padre o a una mujer parecida a la madrastra de Blanca Nieves, os habéis equivocado. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Para empezar no tengo queja de mi viejo. Viudo desde que yo era un niño, se dedicó en cuerpo y alma a cuidarme. Padre cariñoso y atento usó todo su tiempo libre para que, yo, su hijo fuera un hombre de provecho. Nada era suficiente para él; si creía que para mi futuro era necesario un verano en Inglaterra, me lo pagaba aunque eso supusiera que en su vida personal tuviese que aguantar estrecheces. Si por el contrario, veía que me estaba descarriando, no dudaba en llamarme al orden. Fue un padre con mayúsculas y un ser humano todavía mejor. Solo y sin pareja durante la mitad de su vida, esperó a que cumpliera dieciocho años para empezarla a buscar. Si ya de por sí eso es raro, ¡Primero me pidió permiso! </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Creo necesario contaros la conversación que tuvimos para que os hagáis una idea del tipo de persona que fue.&nbsp; Recuerdo que ni siquiera fue él quien sacó el tema, sino yo…</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Estábamos tirados en una playa de La Manga cuando en un momento dado me percaté que mi padre no perdía ojo a una rubia que estaba tomando el sol en topless. La mujer en cuestión estaba buenísima y encima lo sabía. Acostumbrada a las miradas de todos los hombres de su alrededor, no solo no le molestaban sino que las buscaba. Por eso,&nbsp; sintiéndose observada por mi viejo, con gran descaro empezó a tontear con él con las típicas sonrisitas. Fue entonces cuando viendo que progenitor reaccionaba a su ataque bajando la cabeza y poniéndose rojo, le solté:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Porque no vas a hablar con ella? Se nota que le gustas.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Don Raúl, poco acostumbrado a ese tipo de conversación, contestó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No me parece apropiado. Soy viudo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Papá, ¡No jodas!- reaccioné diciendo- Mamá murió hace mucho tiempo y sigues siendo joven. Tienes que rehacer tu vida porque en pocos años ya no viviré contigo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Durante un buen rato, se quedó callado. Comprendí que aunque sabía que llevaba toda la razón, estaba tan oxidado que no se atrevía a dar el primer paso y por eso, lo di yo. Levantándome de mi tumbona, me acerqué a ese monumento y le pregunté si quería acompañarnos a tomar el aperitivo. Contra todo pronóstico, la rubia aceptó y cogida de mi brazo, fuimos hasta mi padre, el cual viendo mi jugada solo pudo sonreír y acompañarnos hasta el chiringuito. Ya en ese local, me tomé una cerveza con ellos y viendo que sobraba, los dejé solos y me largué con mis amigos. Esa noche, mi padre triunfó y por primera vez en mi vida, llegó más tarde que yo al hotel.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">A partir de ese verano, nuestra vida en común cambió para bien. Mi viejo aunque siguió siendo el padre ideal, empezó a salir con amigos y a alternar. Fui yo también el que viendo como a los dos años que derrochaba buen humor, el que directamente preguntó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Papa, ¿Tienes novia?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Colorado como un tomate y tartamudeando, me respondió que sí. Al oírlo, sinceramente me alegré por él y sin pensármelo dos veces, le pedí que me la presentara. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Es demasiado pronto- contestó- solo llevo saliendo con Carmen un par de meses.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Descojonado porque lo hubiese mantenido en secreto, me cachondeé de su timidez y forzando al extremo su confianza, le espeté:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No me la presentas porque es un cardo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Herido en su orgullo, mi viejo respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Al contrario, es una belleza.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su respuesta me divirtió y en plan de guasa, le dije que era imposible que siendo así se hubiera fijado en él. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No soy tan mal partido- protestó muy enfadado y para demostrármelo, prometió que al día siguiente la conocería…</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="line-height: 115%;">Papá me presenta a su novia.</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/abn6fy8u.jpg" width="426" height="284">Tal y como había prometido me la presentó ese día. Mi viejo eligió un restaurante de lujo para hacerlo. Como había quedado&nbsp; en pasar por ella, fui directamente desde la universidad. Al llegar antes, pregunté por la mesa y pidiendo una cerveza al camarero, me senté a esperarlos. Llevaba menos de cinco minutos en ese local cuando vi entrar a una morenaza unos cinco años mayor que yo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Confieso que me fijé en ella pero en mi descargo, el cien por cien de los hombres presentes hicieron lo mismo, cautivados por el espectáculo que suponía verla andar.&nbsp; Embutida en un pegado vestido azul, los dones que la naturaleza le había otorgado se veían magnificados y por eso no pude mas que sorprenderme cuando llegando hasta mí,&nbsp; se sentó frente a mí.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Perdona, estoy esperando a mi padre- solté totalmente cortado.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ese pibón sonriendo contestó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Lo sé, vengo con él.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cayendo en la cuenta que era la novia de mi viejo, tuve que pedirle perdón y metiendo la pata nuevamente, me excusé diciendo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Disculpa pero me esperaba otra cosa.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Soltando una carcajada, contestó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Te comprendo, a mi misma me sorprende haberme&nbsp; enamorado de un hombre veinte años mayor que yo. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Me agradó que fuera ella la que sacara el tema y medio mosqueado, le dije:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sinceramente, me parece imposible. &nbsp;</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La muchacha con una naturalidad que me dejó alelado aceptó mis dudas diciendo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Por eso le pedí a Raúl que llegara media hora tarde. Creo que debía exponerte sola mi versión sobre lo nuestro.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Tras lo cual, me narró que le había conocido hacía más de un año en un congreso de la empresa donde ambos trabajaban. Al escucharlo, creí erróneamente que esa belleza sería una secretaria pero ella me sacó del error cuando me dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Pero fue hace seis meses cuando me nombraron directora de su departamento cuando realmente empecé a conocer a tu padre y me enamoré de él.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Me estás diciendo que eres su jefa?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Muerta de risa al ver mi cara, respondió justo cuando entraba el aludido:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sí, ¡Tu padre tiene buen gusto! ¿O no?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Como comprenderéis no quedé satisfecho pero&nbsp; comportándome como persona educada&nbsp; nunca volví a sacar ese tema en su presencia, sobre todo porque los hechos posteriores me terminaron de convencer de la sinceridad de esa mujer.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Curiosamente&nbsp; mi padre que se había mantenido célibe durante dos décadas, cayó rendido ante Carmen y en menos de tres meses, le pidió que se casara con él. Esa morena le rogó que le dejara pensárselo durante unos días.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¿Os imagináis la razón?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¡A buen seguro os equivocáis!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Nada de inseguridades de última hora, ni la presencia de un tipo mas joven. Lo que retuvo a esa mujer fui yo. Pero no porque secretamente estuviera colada por mí sino porque antes de contestar quería conocer mi opinión.&nbsp;&nbsp; Ella sabía que debía contar con mi aprobación si quería que mi viejo fuera feliz y por eso quedó en secreto conmigo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Para entonces, mi aversión a esa unión contra natura había menguado y creyendo que si me oponía eso iba a distanciarme de mi padre, accedí. Mi “permiso” aceleró las cosas y justo el día que hacían un año de novios, se casaron. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">A partir de esa fecha, mi vida cambió y no porque esa muchacha se convirtiera en una arpía sino porque con el trascurso del tiempo, la madrastra mala de los cuentos nunca apareció y en cambio gracias al roce diario, la comencé a considerar&nbsp; una buena amiga que además hacía inmensamente feliz a mi padre.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Paralelamente, su gran sueldo sumado al de mi viejo nos permitió vivir mejor. Nos trasladamos a un chalet de las afueras, cambiamos de coche e incluso entre los dos se compraron una casita de veraneo donde años después ocurriría algo que nos uniría aún más.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="line-height: 115%;">Mi&nbsp; padre fallece.</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/abyXO0t9.jpg" width="426" height="284">Cinco años estuvieron juntos, cinco años durante los cuales, terminé mi carrera, conseguí trabajo y me independicé. Su idilio no parecía tener fin, enamorados uno del otro, parecían unos quinceañeros haciéndose continuas carantoñas en público y en privado.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Solo puedo manifestar que fueron felices hasta el día que desgraciadamente un ataque al corazón, separó ese matrimonio. Fue algo imprevisto, mi padre era un hombre sano que se cuidaba y aun así, sufrió un infarto masivo del que no pudo salir.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al morir, Carmen estaba deshecha. Según ella, su vida no tenía sentido sin mi viejo y por eso se hundió en una brutal depresión. Viendo cómo se dejaba ir por la tristeza no me quedó más remedio que apoyarla y actuando más como un amigo que como un hijastro, hablaba con ella todos los días y al menos una vez a la semana, quedábamos a comer.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Poco a poco, su destino quedó en mis manos. Con treinta y tres años y siendo una ejecutiva de prestigio, mi madrastra dependía de mí para todo. Yo era quien la llevaba de compras, quien la sacaba a comer e incluso con el tiempo, dejó de frecuentar a sus conocidos y&nbsp; mis amigos se convirtieron en los suyos. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No pocas veces, tuve que soportar estoicamente los recochineos de mis colegas que, sin faltarles razón, se reían de nosotros diciendo que parecíamos novios. Pero os juro que aunque era consciente de su belleza, nunca se me pasó por la cabeza tener un rollo con ella.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Carmen, era mi amiga y ¡Nada más!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Confiaba en ella y ella en mí. Nuestra extraña relación cada día se hacía más fuerte. Compartía con ella el día a día, las cosas nimias y las importantes pero cuando realmente me demostraba su cariño era&nbsp; cuando tenía problemas. Entonces esa mujer lo dejaba todo&nbsp; y acudía rauda en mi ayuda. Daba igual el motivo, ante cualquier flaqueza por mi parte, Carmen se ponía al timón y me rescataba.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Reconozco que también tuvo que mucho que ver el hecho que solo nos lleváramos seis años porque al ser de la misma generación, teníamos puntos de vistas parecidos.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Todo cambió un día del mes de junio que mientras tomábamos unas copas en un bar, mi madrastra me preguntó que iba a hacer ese verano.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No lo tengo todavía pensado- respondí.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi respuesta le dio la oportunidad para decirme:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Necesito que me hagas un favor. Desde que murió Raúl, no me atrevo a ir a Marbella. ¿Te importaría acompañarme?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Me quedé alucinado al escucharlo ya que hacía dos años que mi padre había fallecido y realmente pensaba que Carmen ya lo había superado. Por eso sin pensar en las consecuencias, prometí acompañarla…</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="line-height: 115%;">El viaje a Marbella.</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acbgAb9q.jpg" width="424" height="282">Dos meses más tarde, exactamente el primero de agosto, pasé por ella a su casa.&nbsp; Mi madrastra me esperaba en la puerta con tres enormes maletas. Nuestra relación era tan asexual que en un primer momento no me fijé en ella sino en su equipaje.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Dónde vas! ¿Te mudas?- protesté al temer que no cupieran en el maletero.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Carmen, muerta de risa, respondió a mi exabrupto con una sonrisa mientras me decía:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Después de los años que me conoces, ¿Te sorprende que sea coqueta?- y dándose la vuelta, me modeló su vestido- ¡Es nuevo!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando al contemplarla, cuando realmente empezaron mis problemas porque por mucho que fuera la viuda de mi padre no pude dejar de admirarla. Enfundado en un vaporoso tul, su cuerpo era una tentación para cualquier hombre. Por eso aunque de reojo, me quedé maravillado con su escote. El profundo canalillo de sus pechos no dejaba lugar a dudas: </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Carmen&nbsp; tenía un par de tetas de ensueño”.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Para mi desgracia, cuando todavía no me había recuperado de la impresión de descubrir que mi madrastra me atraía, entramos en el coche y mientras se ponía el cinturón, observé que la falda se le había subido mostrando con descaro la casi totalidad de sus muslos.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Medio cortado, intenté retirar mi mirada pero era tanta la atracción que producía en mí que continuamente volvía una y otra vez a&nbsp; deleitarme con sus jamones.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Qué te ocurre?- un tanto extrañada me preguntó al percatarse que estaba en silencio.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Luchando con todas mis fuerzas contra ese descubrimiento, molesto&nbsp; le solté:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Tápate! ¡Que no soy de piedra!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La morena creyendo que era broma, sonrió y siguiendo la teórica guasa, me contestó mientras incrementaba mi turbación dejando más porción de sus piernas al aire:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿No fastidies que te molesta que las enseñe? ¿Acaso no las tengo bonitas?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Hoy comprendo que nunca se hubiera atrevido a tontear de esa forma si hubiera sabido lo que su acción provocaría porque al contemplar el principio de su tanga, mi pene reaccionó con una gran erección. Fue algo tan imprevisto y evidente que mi madrastra no pudo más que cubrirse. A partir de ese instante, se formó una barrera entre nosotros que unos segundos antes no existía. Sé que tanto yo como ella, fuimos por primera vez conscientes que el otro existía, cayendo el velo que nos había mantenido tan alejados como unidos.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">En completo silencio, recorrimos los primeros trescientos kilómetros. Silencio que tuve que romper para recordarle que habíamos quedado en visitar a mi abuela aprovechando que pasábamos por cerca de Linares. Creo que mi madrastra agradeció esa parada porque recordando el cariño que su suegra siempre le había mostrado, me preguntó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Cómo sigue la viejita?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Un poco ida pero bien. A veces confunde las cosas pero gracias a Dios mantiene su buen humor.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Siguiendo lo planeado, salimos de la autopista y entramos en el pueblo del que salió mi padre siendo un niño. Al llegar a la casa familiar, Doña Mercedes nos estaba esperando sentada en el salón. Nada más vernos me saludó diciendo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Ya te vale, ¿Hace cuánto tiempo que no vienes a ver a tu madre?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Me quedé de piedra al comprender que me había confundido con su hijo y no deseando hacer que recordara su muerte, lo dejé estar y con cariño la besé mientras le decía:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Te acuerdas de Carmen?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La anciana sonriendo, respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Por supuesto que recuerdo a tu novia.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi madrastra haciendo caso omiso a la confusión, la abrazó como si nada sin saber que durante la comida, el principio de demencia senil que sufría la viejita nos volvería a poner en un aprieto. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Tal y&nbsp; como era costumbre en ella, Doña Mercedes se mostró afable y divertida durante toda nuestra visita pero cuando ya estábamos en el postre, de improviso empezó a quejarse del peso de los años y a tenor de ello, comentó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Sabes Carmen lo único que me mantiene con vida?- la aludida contestó que no, cogiendo la mano de la anciana entre las suyas. Fue entonces cuando mi abuela le soltó: -Me gustaría conocer a mi nieto antes de morir.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Interviniendo exclamé:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Qué nieto?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/acxdCRtB.jpg" width="429" height="644">Muerta de risa, la viejita respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Cual va a ser! ¡El vuestro! Estaré chocha pero no me creo que estéis tan anticuados que no os hayáis ya acostado y dirigiéndose a la viuda prosiguió diciendo: -Cariño, sé lo mucho que le quieres así que olvídate de lo que piense la gente&nbsp; y ten un niño.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Con una sonrisa, mi madrastra prometió pensarlo aunque interiormente estaba pasando un mal rato. Mal rato que se incrementó cuando mi abuela le pidió que le acompañara a su cuarto dejándome solo en el comedor. Aproveché la ausencia de las dos mujeres para recoger los platos y llevarlos a la cocina. Aun así tuve que esperar cinco minutos a que volvieran. Cuando lo hicieron, Carmen tenía los ojos rojos, señal de que había llorado. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Qué ha pasado? – pregunté extrañado.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Aunque la pregunta iba dirigida a Carmen, fue mi abuela la que contestó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Se ha puesto tierna cuando le regalé el broche de mi madre.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Confieso que la creí y tratando de evitarle otro disgusto, cogí a Carmen de la cintura y nos despedimos de ella. En ese momento, me pareció natural ese gesto pero mientras nos dirigíamos hacía el coche fue cuando comprendí aterrorizado que nos estábamos comportando como si fuéramos pareja y que curiosamente, me alegraba que mi madrastra no pusiera ningún impedimento.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Tres horas más tarde, llegamos a la coqueta casa que había compartido con mi padre. Al aparcar, empezaron sus nervios y comprendiendo su angustia, no dije nada mientras bajaba las maletas. Cómo conocía el chalet, directamente llevé su equipaje hasta su habitación dejando el mío en la habitación de invitados. Al terminar, la busqué y me la encontré muy triste en el salón. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Pobre”, pensé al comprobar su dolor y con ganas de consolarla,&nbsp; me senté a su lado y la abracé.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Carmen me recibió entre sus brazos y apoyando su cabeza en mi pecho, se desmoronó llorando a moco tendido. Sin moverse y entre mis brazos, esa morena se desahogó durante largo rato hasta que ya más tranquila, limpiándose las lágrimas me rogó que la sacara a cenar.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Estas segura? – pregunté un tanto extrañado.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Con una determinación que no supe interpretar en ese momento, respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Tu abuela tiene razón, tengo que seguir adelante- y saliendo de la habitación, me informó que iba a cambiarse.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Os confieso que me sorprendieron sus palabras y tratando de asimilarlas, me fui a arreglar:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¿Qué coño habrá querido decir?”, continuamente me repetí al recordar que de lo único que había sido testigo había sido de la confusión senil de la viejita y suponiendo que debía referirse a algo que le había dicho en su habitación.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El galimatías de mi mente se incrementó al verla bajar por las escaleras ya que la mujer triste había desaparecido dando paso a una versión espectacular de mi madrastra. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Dios!- exclamé admirado.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Carmen sonrió al escucharme y llegando ante mí, se recreó modelando su vestido. Reconozco que babeé mientras daba un buen repaso a su anatomía.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Estás preciosa!- tartamudeando mascullé al admirar el erotismo que manaba esa mujer embutida en ese negro vestido.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Prendado y confundido, me quedé mirando tanto sus pechos como su culo. Mi desconcierto no le pasó inadvertido y soltando una carcajada, me espetó mientras cogía mi mano entre las suyas:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Vámonos de farra!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su alegría contrastó con el caos de mi cerebro porque al sentir la caricia de sus dedos, mi corazón empezó a palpitar con rapidez mientras bajo mi pantalón, mi pene traicionándome se alzaba dispuesto para la acción.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Es la viuda de mi padre”, indignado conmigo mismo porfié en un vano intento de espantar la atracción que sentía por esa morena.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Como su restaurante favorito estaba a cinco minutos, dejamos el coche en el chalet y nos fuimos caminando. Carmen comportándose como una chiquilla se pegó a mí durante ese trayecto, acrecentando mi desasosiego al llegar hasta mis papilas su aroma.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Tío, ¡Tranquilízate!”, rumié entre dientes mientras entrabamos en el local.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Una vez allí, mi madrastra impelida por un renovado fervor no paró de bromear y beber mientras cenábamos. Sus risas consiguieron poco a poco diluir mi turbación y al terminar, nuevamente éramos los dos amigos de siempre, o eso creí, porque ya en la calle, Carmen insinuó que le apetecía ir a bailar.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Aceptando su sugerencia, la llevé a una discoteca donde sin esperar que nos dieran mesa, se puso a bailar. El camarero viendo que mi pareja estaba&nbsp; en la pista, nos acomodó justo al lado de forma que al sentarme, pude contemplar el baile de mi madrastra sin impedimento alguno.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La sensualidad con la que se movía reavivó los rescoldos nunca apagados de la atracción que ejercía en mí y por eso en cuanto llegó el empleado con las copas, me bebí medio whisky de golpe. Mi exceso no le pasó inadvertido a Carmen, la cual&nbsp; llegó a mi lado y con una enigmática sonrisa, me soltó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Yo también lo necesito- y ratificando lo dicho, vació su vaso sin&nbsp; respirar.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Tras lo cual, llamó al camarero y pidió otra ronda. Confieso que malinterpreté su deseo de emborracharse y asumiendo que quería ahogar sus penas, permití que&nbsp; en una hora, diera buena cuenta de otras cinco copas.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ya evidentemente alcoholizada, me sacó a la pista y mientras ella se dedicaba a mover su trasero con desenfreno, para mi desgracia una rubia se fijó en mí y comenzó a tontear conmigo acercando su cuerpo al mío. Mi madrastra al reparar en las intenciones de la muchacha, se cabreó y pegándole un empujón, la sustituyó&nbsp; pasando una de sus piernas entre las mías.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Qué haces!- exclamé al sentir sus pechos mientras sus pubis rozaba mi entrepierna</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No digas nada y déjate llevar- me susurró al oído sin para de moverse con descaro.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Como comprenderéis y aceptareis, mi pene reaccionó a sus caricias con una erección. Asustado por que se diera cuenta, traté zafarme pero entonces Carmen con un brillo desconocido en mis ojos, me soltó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Por favor, ¡Lo necesito!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Anonadado por su actitud, me quedé paralizado al comprobar que notando mi dureza, lejos de cortarla, la azuzó a seguir frotando sensualmente su sexo contra el mío. Os juro que si no llega a ser ella, la mujer que con descaro estaba calentándome de esa forma, la hubiese llevado al baño y me la hubiese tirado, pero con la poca cordura que me quedaba rechacé esa idea y sacándola de la pista, la llevé&nbsp; a casa.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al llegar y al amparo de la intimidad que nos ofrecían esas paredes, mi madrastra incrementó su acoso mordiendo mi oreja mientras con voz suave me decía:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Adivina que fue lo que me dijo tu abuela en la habitación?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No contesté porque era incapaz de articular palabra.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-La astuta vieja me confesó que sabía que no eras tu padre y que nos había soltado lo del nieto para obligarme a reconocer lo que para ella era evidente.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿El qué? – pregunté escandalizado.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acsLNFei.jpg" width="424" height="636">Cambiando de actitud, se puso a llorar y con lágrimas en los ojos, respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Que estoy enamorada de mi hijastro!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Por si no fuera poca esa confesión, buscó con sus labios los míos. No sabiendo a qué atenerme, respondí con pasión a su beso y olvidando nuestro parentesco, mis manos recorrieron la tela que cubría sus pechos. Carmen al sentir mi caricia, dejó caer los tirantes de su vestido, permitiendo por primera vez que observara su torso desnudo. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La belleza de sus negros pezones me obligaron a acariciarlos, los cuales como si estuvieran asustados se contrajeron mientras su dueña emitía un dulce gemido.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Hazme el amor! – me imploró levantándose del sofá y llevándome hasta su cuarto.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Aturdido por la profundidad de los sentimientos que descubrí al seguirla por el pasillo, no pude reaccionar cuando al llegar a su habitación dejó caer su vestido, dejándome contemplar por entero la belleza de mi madrastra. Tal y como me había imaginado, Carmen tenía un cuerpo espectacular. Sus pechos daban paso a una estrecha cintura, bello anticipo del maravilloso culo con forma de corazón que lucía la treintañera.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Viendo mi indecisión, tomó ella la iniciativa y arrodillándose a mis pies, comenzó a desabrochar mi cinturón. Sentir sus manos abriendo mi bragueta fue el acicate que necesitaba mi verga para conseguir su longitud máxima y por eso cuando mi madrastra la liberó, se topó con una dura erección.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Que bella!- suspiró justo antes de besarla, para acto seguido, sacar su lengua y usándola como un pincel, comenzar a embadurnar mi extensión con su saliva.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El morbo que sentía en ese momento al tener a esa morena a mis pies, fue tal que no dije nada cuando observe a Carmen relamiéndose los labios antes de antes de metérsela en la boca. De rodillas y sin parar de gemir, se fue introdujo mi falo mientras sus dedos acariciaban mis huevos. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Deseando esa mamada, observé como la viuda de mi viejo abría su boca y&nbsp; engullía la mitad de mi rabo. No satisfecha con ello, sacó su lengua y recorriendo con ella la cabeza de mi glande,&nbsp; se lo volvió a enterrar en su garganta. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Joder- gruñí de satisfacción al sentir dicha caricia &nbsp;y olvidando quien era, presioné su cabeza con mis manos y le ordené que se la tragara por completo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La morena obedeció y sín ningún recato, tomó en su interior toda mi verga. Entonces mi dulce y bellísima madrastra apretó sus labios, ralentizando mi penetración hasta que sintió que la punta de mi pene en el fondo de su garganta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me encanta- le dije completamente absorto</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dejándose llevar por la calentura que la domina, Carmen separó sus piernas y metiendo una mano dentro de su tanga, se empezó a masturbar mientras me confesaba:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No sabía lo mucho que te necesitaba!- berreó y antes de proseguir con la mamada, me suplicó que la tomara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su entrega y mi calentura hicieron imposible que permaneciera ahí de pie y por eso llevándola hasta la cama, la dejé tumbada mientras terminaba de desvestirme. Desde el colchón, la morena no perdió detalle de mi rápido striptease y viendo que ya estaba desnudo, me llamó a su lado diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero ser tu mujer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a su lado, empezó a besarme mientras intentaba que la penetrara pero entonces, le susurré que se quedara quieta. La mujer se quejó al sentir que separaba sus manos pero al comprobar que bajando por su cuerpo iba besando cada centímetro de su piel, cumplió mi capricho. Totalmente entregada, experimentó por primera vez mis caricias mientras me acercaba lentamente hasta su sexo. El aroma de una hembra en celo inundó mis papilas al besar su ombligo y disfrutando del momento,&nbsp; pasé de largo descendiendo por sus piernas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No- refunfuño al notar que me concentraba en sus piernas y que mi lengua recorría&nbsp; sus muslos hasta sus pies.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus gemidos me confirmaron que estaba en mis manos y antes de subir por sus tobillos hacia mi verdadero objetivo, alcé la mirada para comprobar que Carmen había separado con sus dedos los labios de su sexo y sin disimulo se masturbaba presa de la pasión. Esa erótica escena había sido suficiente para que con otra mujer me hubiese lanzado contra su clítoris, pero Carmen no era cualquiera y por eso y en contra de lo que me reclamaba mi entrepierna, seguí lentamente &nbsp;incrementando su calentura. La que había sido durante años &nbsp;había sido primero&nbsp; la esposa de mi padre y luego mi mejor amiga no pudo aguantar más y en cuanto notó que mi lengua reiniciaba su caminar por sus piernas, se corrió sonoramente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te amo- soltó gritando.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/adkr2VZ8.jpg" width="425" height="638">Su afirmación lejos de acelerar mis pasos, los ralentizó. Habiendo dejado mis prejuicios, todo mi ser deseaba poseerla &nbsp;pero comprendí que si no quería que a la mañana siguiente se arrepintiera y me echara en cara el haber abusado de su borrachera, debía esa noche usar todas mis artes. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al aproximarme a su sexo, la excitación de Carmen era más que evidente. Desde el interior de su vulva brotaba un riachuelo mojando las sábanas mientras&nbsp; su dueña no dejaba de pellizcar sus pezones, implorando a base de gritos que la tomara. Haciendo caso omiso de sus ruegos, separé sus labios para descubrir su clítoris completamente erizado. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No aguanto más- berreó en cuanto posé mi lengua en ese botón.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que estaba ganando la batalla pero deseando ganar la guerra, me concentré en conseguirlo y por vez primera probé con la lengua su néctar. Su sabor agridulce me cautivó y usando mi húmedo apéndice como si de un micro pene se tratara, penetré con él su interior.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me corro- gritó descompuesta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante unos minutos, disfruté de su entrega y solo cuando mi madrastra ya había encadenado un par de orgasmos, me levanté y cogiendo mi pene, lo introduje lentamente en su sexo. La lentitud con la que lo hice, me permitió sentir como mi extensión forzaba cada uno de sus pliegues hasta que &nbsp;chocó contra la pared de su vagina. Carmen al sentirse llena, arañó mi espalda y me imploró&nbsp; que me moviera. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedeciendo,&nbsp; lentamente fui retirándome y cuando mi glande ya se vislumbraba desde fuera, volví a meterlo como con pereza, hasta el fondo de su cueva. La morena totalmente entregada, me rogaba que acelerara a base de gritos. Pero no fue hasta que noté su flujo recorriendo &nbsp;mis piernas cuando decidí&nbsp; incrementar el ritmo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desplomándose sobre las sábanas, mi madrastra clamó su derrota y capitulando, nuevamente obtuvo su dosis de placer. Como su entrega debía de ser total y sin apiadarme de ella, la obligué a levantarse y a colocarse dándome la espalda. Teniéndola a cuatro patas, volví a meter mi pene en su interior y y asiéndome de sus pechos, la cabalgué como a una potrilla. La nueva postura magnificó su gozo y le permitió disfrutar de sensaciones hasta entonces desconocidas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy tuya- aulló asolada por un nuevo clímax.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus chillidos fueron el estímulo que necesitaba y dejándome llevar, me uní a ella explotando y regando su interior con mi simiente. Carmen al sentir mi semen rellenado su cueva, buscó con sus caderas ordeñar hasta mi última gota y solo paró cuando habiéndome dejado totalmente seco, se dejó caer exhausta sobre las sábanas.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotado yo también, la abracé y juntos en esa posición nos quedamos dormidos…</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>A la mañana siguiente descubro que fui víctima de un engaño.</b></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/abmSBd46.jpg" width="425" height="638">Aunque nos habíamos acostado tarde, acababan de dar las nueve cuando me desperté todavía abrazado a mi madrastra. Con la luz del día, lo ocurrido la noche anterior me parecía despreciable porque en cierta medida me había aprovechado de una mujer borracha. Acomplejado por mis remordimientos, no pude moverme porque temía que al despertar Carmen descubriera haber sido objeto de la lujuria de su hijastro y que por ello, me echara de su lado. El imaginar mi vida sin ella fue tan doloroso, que involuntariamente un par de lágrimas brotaron de mis ojos. Al darme cuenta de mis verdaderos sentimientos decidí que llegado el caso no dudaría en humillarme para evitar que me dejara. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba todavía pensando en ella cuando de pronto, sonó su teléfono y abriendo los ojos, Carmen me miró con ternura diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Buenos días cariño.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras lo cual contestó la llamada. Su interlocutor debió de preguntarle algo porque soltando una carcajada, esa morena contestó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te preocupes, te hice caso y todo ha salido perfecto. Tengo a Miguel desnudo en mi cama.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como podréis imaginar, me quedé pálido y por eso en cuanto colgó, le pregunté con quien hablaba. Muerta de risa, mi madrastra, contestó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Con tu abuela! Quería preguntarme si había seguido su consejo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus palabras me dejaron alucinado y por eso tuve que preguntar cual era. Carmen poniendo cara de puta mientras aprovechaba a subirse encima de mí, respondió:</span></div>
<div style="background: white; border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;">
<div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial; background-repeat: initial; background-size: initial; border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo mismo que voy a hacer ahora, ¡Violarte!</span></div>
<div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial; background-repeat: initial; background-size: initial; border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa mañana y todos los días durante ese mes, mi madrastra me violó cuantas veces quiso. Por supuesto que no solo me dejé sino que colaboré con ella y&nbsp; nueve meses después, otra vez en Linares fuimos a ver a mi abuela con nuestro hijo entre los brazos. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada más depositar al crío en sus brazos, la que hoy es mi esposa dándole un beso, susurró en su oído:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gracias por todo pero ¡No hace falta que te mueras!</span></div>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://i.imgbox.com/acm3UYK6.jpg" width="484" height="725"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>Para&nbsp;comentarios, también&nbsp;tenéis&nbsp;mi email:</b></span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><b>golfoenmadrid@hotmail.es</b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-size: 14px; text-align: start;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: start;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;">
<div style="margin: 0px;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>&nbsp;</b></span></p>
</div>
</div>
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		<title>Relato erótico: ¿Harías un trio con un par de putas como nosotras? (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2026 15:32:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[&#160; &#160; Una de las fantasías que más se repite entre los hombres es la de realizar un trio con dos mujeres pero, si las candidatas son encima dos compañeras de trabajo, se convierte en una obsesión. Aunque suene a sueño masturbatorio de un adolescente y sea difícil de creer: ¡A mí me ocurrió! Antes de explicaros cómo llegué a realizar esa fantasía, debo presentarme. Soy Manuel Astorga, un tipo normal. Cuando digo que soy normal, quiero decir que no soy un modelo de revista ni un culturista lleno de músculos y&#160; tampoco puedo vanagloriarme de poseer un miembro de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Una de las fantasías que más se repite entre los hombres es la de realizar un trio con dos mujeres pero, si las candidatas son encima dos compañeras de trabajo, se convierte en una obsesión. Aunque suene a sueño masturbatorio de un adolescente y sea difícil de creer: ¡A mí me ocurrió!</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Antes de explicaros cómo llegué a realizar esa fantasía, debo presentarme. Soy Manuel Astorga, un tipo normal. Cuando digo que soy normal, quiero decir que no soy un modelo de revista ni un culturista lleno de músculos y&nbsp; tampoco puedo vanagloriarme de poseer un miembro de veinticinco centímetros. Con dos o tres kilos de más, mi cintura tiene algún que otro Michelin&nbsp; pero como nunca he podido ni querido vivir de mi cuerpo, eso es algo que me la trae al pairo.&nbsp; Ni siquiera puedo deciros que poseo una melena cojonuda porque la realidad es que estoy bastante calvo. De lo único que si puedo estar orgulloso es de tener una mente sucia y lujurienta que unida a una profusa labia, me ha permitido acostarme con la gran mayoría de las mujeres que me han interesado.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Llevo dos años trabajando para una empresa y es justamente entre las paredes de sus oficinas donde me he encontrado con dos mujeres que rivalizan conmigo respecto al sexo.&nbsp; Lidia y Patricia son lo que usualmente llamamos los hombres un par de ninfómanas. Abiertas a experimentar con el sexo, no dudan en traspasar los límites de la moral si ello les reporta placer. Tampoco tienen tabú alguno, con gracia y maestría practican todo tipo de sexo ya sea en solitario, en pareja o en cualquier otra modalidad. Desde que las conozco me han demostrado que nada les está vedado. </span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¡Le entran a todo! </span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Pero volviendo al tema que nos atañe, ya me había acostado con ambas con anterioridad a esa pregunta. Para que os hagáis una idea del tipo de mujer que son, os voy a contar mi primera vez con cada una:</span></div>
<div><span style="font-size: 14pt;"><b><span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;">Primera vez con Lidia:</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/lTP9Osbi.jpg" width="458" height="305">Descubrí que esta rubia es una fiera en la cama, un día que la invité a cenar en mi casa. Aunque hasta ese momento nunca nos habíamos enrollado,&nbsp; esperaba que tras la cena el hacerlo porque no en vano era clara la química que había entre los dos. Lo que no me esperaba fue que una vez vencida la timidez inicial y quizás gracias al vino, Lidia empezara a contarme las distintas anécdotas que le habían ocurrido en su vida desde el punto de vista sexual.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin cortarse un pelo y muerta de risa, me explicó sus gustos por el sexo salvaje y las buenas pollas. Aunque no la tenía por una mojigata, hasta ese momento no supe el tipo de zorrón desorejado que era y por eso, a la vez que ella se iba revelando como una rapaz sexual, la empecé a catalogar como francamente apetecible. Es decir, a los pocos minutos de estar charlando, ya tenía ganas de echarla un buen polvo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Medio en serio y medio en broma, tanteé que de verdad había en lo que me estaba contando, diciendo mientras pasaba sin disimulo una mano por su culo:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-La verdad es que cualquiera que te vea, desearía ponerte mirando a Cuenca.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin quejarse por esa caricia no pedida, me respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Ten cuidado! ¡Me caliento rápido!</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su respuesta me dio alas y subiendo por su cuerpo empecé a acariciar uno de sus pechos con mis dedos.</span></div>
<div><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Lidia me respondió con una pasión arrolladora y pegando su cuerpo al mío, dejó que siguiera tocándola. Habiendo recibido su permiso, no tardé en descubrir que debajo de esa falda larga, había un culo duro y bien formado. Los gemidos con los que contestó a mis avances, me dieron la razón y cogiéndola en mis brazos, la llevé hasta mi cuarto. Sin&nbsp; darle opción a negarse, desabroché su blusa. Bajo un sujetador de encaje rojo, sus pezones me esperaban completamente erguidos. Como un obseso, la despojé del resto de la ropa y separando sus rodillas, pasé mi mano por su entrepierna. Mis dedos completamente empapados dieron fe de la excitación que dominaba a esa cría y sin más prolegómenos, me terminé de desnudar.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/9e3M8qeH.jpg" width="459" height="306">Desde la cama, la rubia, pellizcándose los pechos, me dijo que esa no era forma de tratar a una dama. Al ver la cara de deseo que tenía, comprendí que era lo que esa mujer necesitaba y olvidándome que era su compañero de trabajo, le ordené:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Ponte a cuatro patas-</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Lidia se quedó pálida e intentó protestar pero, obviando sus reparos, llegué hasta ella y dándole la vuelta, le espeté:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Has venido a follar, ¿No es así?-.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sí- contestó, en absoluto avergonzada.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Pues entonces relájate y disfruta- le dije mientras jugueteaba con mi glande en la entrada de su sexo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La humedad de sus labios me indujeron a forzar su vulva de un solo empujón. La rubia gritó de dolor por la violencia de mi estocada pero no hizo ningún intento de separarse, al contrario, tras unos segundos de indecisión se empezó a mover buscando su placer. Lo estrecho de su sexo dio alas a mi pene y cogiéndola de sus pechos, empecé a cabalgarla. Dominada por la lujuria, la muchacha me rogó que la tomara sin compasión.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Eres una guarra-, susurré a su oído, penetrándola una y otra vez.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cada vez que la cabeza de mi glande chocaba con la pared de su vagina, berreaba como loca, pidiendo más. Su completa entrega elevó mi erección al máximo y sin ningún reparo, azoté sus nalgas al compás de mis movimientos.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sigue, ¡que me encanta!-, chilló al sentir la dura caricia.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El flujo, que manando de su interior, recorría mis muslos, anticipó su orgasmo y acelerando aún más si caben mis movimientos, no tardé en escuchar como la mujer se corría. Con los cachetes colorados y gritando ordinarieces, me dio a entender que no tenía bastante. Eso fue la gota que colmó el vaso, y cogiendo su espesa cabellera como si de riendas se tratara,&nbsp; forcé su cuerpo con fiereza. La dureza de mi trato consiguió perpetuar su clímax y totalmente desbocada, mi montura me exigió que continuara.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su calentura era tanta, que no se quejó cuando cogiendo parte del líquido que anegaba su sexo, embadurné su esfínter y casi sin relajarlo, introduje en él mi extensión.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Qué cabrón!-, aulló de dolor al ver invadida su entrada trasera y reptando por las sabanas intentó separarse.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No la dejé y atrayéndola hacia mí, rellené con mi sexo el interior de la mujer. El sufrimiento&nbsp; de su culo se convirtió en desenfreno y bramando sin parar, se dejó caer sobre la cama. Nuevamente, la incorporé y metí mi pene hasta que sus nalgas no dieron más de sí y con mis testículos rebotando en su sexo, no paré hasta que sacándole un nuevo orgasmo, me derramé rellenando con mi simiente sus intestinos.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Agotado, me tumbé a su lado. Lidia al ver mi estado, me abrazó y pasando su pierna sobre las mías, me dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿No estarás cansado? ¡Para mí esto solo ha sido el aperitivo!-.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No-, le confesé sonriendo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La cría me miró muerta de risa y cogiendo mi pene entre sus manos, intentó reanimarlo, mientras me soltaba:</span></div>
<div style="border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;">
<div style="border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-padding-alt: 0cm 0cm 1.0pt 0cm; padding: 0cm;">
<p><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Te voy a dejar seco!-.</span></p>
</div>
</div>
<div><span style="font-size: 14pt;"><b><span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;">Primera vez con Patricia:</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/uJ1RAsYj.jpg" width="461" height="692">Si la forma en que me follé a Lidia, da una idea de lo caliente que es, esperad a leer mi vez primera con Patricia. Esta compañera es morena y gordita. Dotada por la naturaleza de unas curvas generosas, para colmo, está permanentemente en celo. Como ambos estábamos en el mismo departamento, solíamos comer juntos pero no fue hasta que un día se me ocurrió contarle que ese fin de semana había triunfado y me había tirado a una negrita, cuando descubrí el furor uterino que escondía.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿En serio?- me preguntó y antes que pudiese contestarla, me pidió que le contara como me había ido.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Recreándome en mi conquista, le expliqué que la había conocido en una discoteca y que tras media hora tonteando en mitad de la pista, nos habíamos dejado llevar por la lujuria en los baños del lugar. Sin ahorrar ningún punto y con todo lujo de detalles, le narré nuestro encuentro en ese habitáculo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Dios! ¡Cómo me gustaría hacerlo algún día!- respondió sin darse cuenta mientras sus pezones la traicionaban bajo la tela de su blusa.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Descojonado y sin saber a ciencia cierta si me iba a llevar una bofetada, la cogí de la cintura y mientras la pegaba a mi cuerpo, le susurré en su oído:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Vamos al baño-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al principio creyó que estaba bromeando pero al darse cuenta que no era así, sus reservas iniciales trasformaron en gozo en gozo al percatarse que, si la llevaba al servicio, era para que cumplir su fantasía. Mientras íbamos hacia allí, todavía no sabía lo hambrienta que estaba esa mujer. Os juro que no me esperaba que esa gordita pegándome un empujón, me metiera a la fuerza al baño de mujeres y que nada más cerrar la puerta, se arrodillara a mis pies. </span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Actuando como una posesa, me abrió la bragueta y sacando mi pene de su encierro, se lo metió de un golpe hasta el fondo de su garganta. Sus ansias no me dieron ni tiempo de prepararme y por eso, para no perder el equilibrio, tuve que sentarme en el váter.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Si creéis que eso la detuvo, os equivocáis de plano porque siguió mamando mi verga como si no hubiese pasado nada mientras yo la miraba alucinado. No&nbsp; tuve ninguna duda de que estaba más que acostumbrada a hacerlo, ya que, imprimiendo una velocidad endiablada a su boca, fue en busca de mi semen como si de ello dependiera su vida. No contenta con meter y sacar mi extensión, usó una de sus manos para acariciarme los testículos mientras metía la otra dentro de sus bragas.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Me encanta- chilló del placer que experimentaba al experimentar la tortura de sus dedos sobre su clítoris.</span></div>
<div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/AsMayq4M.jpg" width="462" height="308">El reducido espacio del baño produjo que en poco tiempo llegara hasta mis papilas el olor a hembra hambrienta que manaba de su sexo. Aspirar su aroma elevó mi calentura hasta unos extremos nunca sentidos y sin poderme retener me vacié en su boca. Patricia, al sentir mi explosión de semen, se volvió loca y gritando descompuesta, bañó su cara con los blancos chorros que manaban de mi pene mientras se corría.</span></p>
</div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Durante unos segundos vi como todo su cuerpo convulsionaba de placer, pensando que había calmado su deseo, pero de pronto la vi levantarse y poniéndose frente al espejo, se levantó las faldas y bajándose las bragas, me miró mientras me decía:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿A qué esperas? ¡Necesito que me folles!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Levantandome del wáter, me puse a su espalda y sin más prolegómeno, la ensarté violentamente. La gordita chilló al disfrutar de mi miembro abriéndose camino por su sexo y facilitando mis maniobras, movió sus caderas mientras gemía de placer. De pie y apoyando sus brazos en espejo, se dejó follar sin quejarse. Si en un principio, mi pene se encontró con que su conducto estaba semi cerrado y seco, tras unos segundos, gracias a la excitación de la mujer, campeó libremente mientras ella se derretía a base de pollazos.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">No os podéis hacer una idea de lo que fue, gritando en voz alta se corrió cuando yo apenas acababa de empezar y desde ahí, encadenó un orgasmo tras otro mientras me imploraba que no parara. Por supuesto queda que no me detuve, cogiendo sus enormes pechos entre mis manos, forcé mi ritmo hasta que su vulva se convirtió en un frontón donde no dejaban de rebotar mis huevos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Joder!- aulló y encantada con mi brutalidad, me dijo: -¡Fóllame duro!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">No hacía falta que me lo dijera, retirando la tela de su vestido, levanté su trasero y llevando hasta el extremo su deseo, la seguí penetrando con más intensidad. Fue entonces cuando dominada por el cúmulo de sensaciones, se desplomó mientras su cuerpo, preso de la lujuria, se retorcía estremecido. Satisfecho por haberla llevado hasta esas cotas, me dejé llevar y derramando mi simiente en su interior, me corrí pensando que esa gordita estaría saciada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Patricia no tardó en sacarme de mi error. Al cabo de unos escasos minutos, la vi incorporarse y sin esperar a que yo me recuperara, bajó por mi pecho y dejando un surco húmedo con la lengua, se aproximó a mi entrepierna. En cuanto tuvo a su alcance mi pene todavía morcillón, se lo metió en la boca y con auténtico vicio, lo fue reactivando mientras se volvía a masturbar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">“Esta tía es una ninfomana” sentencié cuando de un empujón, me obligó a sentarme nuevamente en el wáter y poniéndose a horcajadas sobre mí, se volvía a ensartar. Ya empalada, se quitó el vestido dejándome disfrutar por primera vez de su cuerpo al desnudo y moviendo su trasero, buscó reanudar su celo. Yo mientras tanto, absorto en la perfección de sus pezones, llevé mis manos hasta sus pechos y recogiendo sus dos botones entre mis yemas, los pellizqué suavemente. Mi involuntario gesto fue la señal de inicio de su salvaje cabalgar. La morena, usando mi pene como si fuera un machete, se asestó fieras cuchilladas mientras berreando como una loca me gritaba su pasión. Inspirado por su entrega, cogí entre mis dientes sus aureolas mientras le marcaba el ritmo con azotes en su culo. Ella al sentirlo me gritó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Dame duro!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Sus palabras me confirmaron lo que ya sabía y por eso tratando de incrementar su morbo, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Esta tarde al salir de la oficina, ¡me darás todos tus agujeros!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">La gordita al oír que entre mis planes estaba el darle por culo, rugió de lujuria y sin esperar a que yo tomara la iniciativa, se levantó y poniéndose a cuatro patas, me exigió que la tomara por detrás. Al verla separando con sus manos sus nalgas, me puse a su lado y recogiendo un poco de flujo de su sexo, embadurné con él su ojete.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Cómo me gusta!- bufó mientras colaboraba conmigo, llevando una mano a su sexo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Viendo la facilidad con la que su trasero aceptaba mis dedos, decidí no esperar y acercando mi glande a su esfínter, con un golpe de mi cadera, la penetré:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Cómo me gusta!- suspiró al sentir a&nbsp; mi extensión rellenado su conducto.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/fJT2JuzY.jpg" width="462" height="308">No me lo podía creer lo puta que era. Desde el primer momento, esa zorra estaba disfrutando y retorciéndose en el estrecho baño, me rogó que no tuviera cuidado:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Rómpeme el culo!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Su confesión abolió todos mis reparos y forzando mi penetración al máximo, me puse a disfrutar bestialmente de la entrada trasera de esa mujer. Sabiendo que no iba a lastimarla, usé, gocé y exploté esa maravilla con largas y profundas estocadas. Mi compañera, que de por sí era una mujer calientea, se contagió de mi ardor&nbsp; y&nbsp; apoyándose en el lavabo, gritó vociferando lo mucho que le gustaba el sexo anal. Fue al cogerme de sus pechos para acelerar mis embestidas cuando llegó a mis oídos su orgasmo. Aullando Patricia se corrió pero lejos de estar satisfecha me reclamó que siguiera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">“Es incansable” pensé al saber que con mucho menos la mayoría de las mujeres se hubiese rendido agotada y en cambio esa gorda seguía exigiendo más. Temiendo no estar a su altura, comprendí que debía ser todavía más salvaje y por eso azotando duramente&nbsp; su trasero, me reí de ella diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Guarra! ¡Mueve tu puto culo!-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">La gorda, completamente dominada por el placer, aceleró el movimiento de sus caderas mientras no dejaba de bramar cada vez que sentía que mi estocada forzaba su esfínter.&nbsp; La violencia de mi asalto hizo que casi sin respiración, me imploró que la dejara descansar. Su rendición me sonó a gloria bendita y negándome a hacerla caso, le grité:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Primero quiero correrme!-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Que no la hiciera caso y siguiese a lo mío, la sacó de sus casillas y haciendo un esfuerzo sobrehumano, levantó su trasero para facilitar mis penetraciones. Para aquel entonces, era tal el flujo que manaba de su sexo que cada vez que la base de mi pene chocaba contra sus nalgas, salpicaba en todas direcciones mojando mis piernas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Córrete! ¡Por favor!- gritó.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Aunque deseaba seguir, mi cuerpo me traicionó y descargando mi semilla en su interior, eyacule en su interior mientras le declaraba mi triunfo con un mordisco en su cuello.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Ahh- chilló mientras se dejaba caer sobre mí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Satisfecho y exhausto, la senté en mis rodillas y abrazándola, la besé mientras con una sonrisa en los labios, la invitaba esa misma tarde a continuar con nuestro asunto al salir de la oficina. Muerta de risa, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;">
<div style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Espero que tengas en casa viagra! ¡No soy fácil de contentar!</span></div>
</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Como comprenderéis, el hecho de que me estuviera acostando con las dos fue algo difícil de mantener en secreto. Lo curioso fue que una vez se enteraron que mi relación con cada una de ellas no era la única, ninguna de esas dos mujeres se enfadó sino que empezaron a competir entre ellas, para ver cuál de las dos era más fogosa en la cama.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/Ojz0onB5.jpg" width="465" height="310">Tanto Lidia como Patricia tomaron como un juego el explorar los límites de su sexualidad para luego durante las comidas, reírse entre ellas, contando lo que habían experimentado. Lo creáis o no, ese par sin darse cuenta se fueron introduciendo en un camino sin retorno que llegó a su culmen un día en que al salir de la oficina, estábamos tomándonos unas cañas en un bar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">La rubia estaba contando a la morena que el día anterior, habíamos follado en un cine mientras veíamos una película. Lo erótico de la escena, sacó de quicio a la gordita que excitada por las palabras de su compañera y sin pedirle permiso, me preguntó:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Harías un trio con un par de putas como nosotras?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Os juro que estuve a punto de dejar caer mi copa al oírla pero más aún cuando soltando una carcajada, Lidia insistiendo en la idea soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Aunque no lo había pensado, me encantaría probarlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Más excitado de lo que me gustaría reconocer, creí que me estaban tomando el pelo y por eso en plan de broma, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Si queréis, podemos ir a mi casa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Contra todo pronóstico, pidieron la cuenta de forma que en menos de diez minutos, estábamos entrando por la puerta de mi piso. Aunque ambas sabían a qué íbamos y lo deseaban, se mostraron cortadas en un principio. Mientras les servía una copa, me fijé en mis dos amantes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Rubia y morena, delgada y gordita, ambas eran dos ejemplares diferentes de mujer y no sabía cuál me gustaba más.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Al comprobar mis sentimientos y descubrir que esa era mi fantasía más que las de ellas, sonreí. <span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial;">Mi sonrisa fue el detonante, acercándose a mí, Lidia empezó a acariciarme la entrepierna. Mi pene respondió a sus maniobras y ya totalmente excitado, las llamé diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Venid aquí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Mis dos niñas respondieron pegándose a mí. Con sus dos coños rozando sensualmente mis piernas, las muchachas empezaron a tocarme con sus manos. Las risas se sucedían, las bromas, los recuerdos de cuando nos conocimos y el calor del alcohol en nuestros cuerpos, terminaron de caldear caldearon el ambiente y acariciando sus traseros, me recreé en ellas mientras les decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡<i>Que suerte que tengo!, ¡Dos pedazos de mujeres para mí solo!</i></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="text-align: -webkit-left; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/48gwkII6.jpg" width="461" height="307">La mirada pícara de Lidia me avisó que había llegado la hora, por eso no me extraño, que poniendo música la oyera decir:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><i style="text-align: -webkit-left;"><span style="background: white; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Quieres vernos bailar?-.</span></i></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="text-align: -webkit-left; font-size: 14pt;">No dejó que contestara y dándole la mano a Patricia, &nbsp;la sacó a mitad del saló que se convirtió en improvisada pista de baile.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Observé como con su mano, la obligaba a pegarse a ella. Su cuerpo soldándose con el de la gordita, inició una sensual danza. Sus pechos se clavaron en los&nbsp; de la morena mientras sin ningún pudor recorría su trasero. Excitado por la escena, la ví besarla en los labios antes de quitarle los tirantes que sostenían su vestido mientras, coquetamente me miraba al desprenderse los corchetes que mantenía el suyo. Piel contra piel bailaron mientras con su pierna tomaba posiciones en la encharcada cueva de su compañera. Sabiéndome convidado de piedra no intervine cuando bajando por el cuello, vi la lengua de mi amiga acercándose a la rosada aureola de la morena. Patricia no pudo reprimir un gemido cuando sintió unos dedos colaborando con la boca de la rubia, pellizcar su pezón, e impertérrita aguantó sus ganas al experimentar &nbsp;que Lidia seguía bajando por su cuerpo, dejando un húmedo rastro sobre su estómago al irse acercando al tanga que lucía entre sus piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Arrodillándose, le quitó la tela mojada y obligándola a abrir las piernas se apoderó de ese sexo que tenía a su disposición. Con suavidad, la vi retirar los hinchados labios del sexo de la morena, para concentrarse en su botón. Fue entonces cuando con los dientes y a base de pequeños mordiscos, la llevó a una cima de placer nunca alcanzada. De pie, con sus manos en su larga cabellera, mirándome un tanto cortada , se corrió en la boca de la rubia. Lidia, al notarlo, sorbió el río que manaba de ese sexo y profundizando en su tortura, introdujo dos dedos en la vagina. Sin importarle que pensara, gritó su deseo y olvidándose de su papel, levantó a la mujer que le estaba comiendo el coño mientras le decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Eres preciosa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Desde mi sitio, no pude mas que darle la razón. La piel blanca de Lidia resaltaba su belleza y dominada por la pasión lésbica, su boca disfrutó de un pecho de mujer por primera vez. Aunque para ella &nbsp;era una sensación rara el sentir en sus labios la curvatura de un seno,&nbsp; lejos de asquearle le encantó y ya envalentonada, siguió bajando por el cuerpo de su compañera. La rubia dejo que le abriese las piernas y al hacerlo, pude contemplar su pubis perfectamente depilado que dibujaba un pequeño triángulo con si fuera una flecha que me indicara el camino.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Nuevamente el sabor agridulce de su coño, era una novedad, pero en este caso fue un acicate para que sin meditar que estaba haciendo usara sus dedos como si fueran un pene y penetrándola buscara el fondo de su vagina. La rubia recibió húmeda las caricias de la lengua de la gordita sobre su clítoris, y sin pedirle su opinión me exigió que la follase, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';"><br />
anuel, ¡Quiero ver como penetras a Patricia!.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Los primeros gemidos de Lidia coincidieron en el tiempo con mi llegada a su lado. Mientras la gordita seguía chupando el clítoris de mi amiga, abrí sus nalgas y satisfecho al escuchar un aullido de deseo, le solté un duro azote. Excitada por mi duro trato, pegando un grito, me exigió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Tómame! ¡Quiero sentir tu verga en mi interior!</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">&#8211;</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Su lenguaje soez espoleó mi lujuria y colocando la punta de mi glande en la entrada de su cueva, fuí forzándola de forma que pude sentir el paso de toda la piel de mi miembro, abriéndose paso por los labios de su sexo mientras la llenaba.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><br />
</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/S7m8MPhB.jpg" width="461" height="307">Lidia exigiendo su parte, tiró del pelo de Patricia y acercando su cara a su pubis obligó que su lengua volviera a introducirse en el interior de su vagina, al mismo tiempo que mi pene chocaba con la pared de la de la gordita. Patricia gimió desesperada al sentir mis huevos rebotando contra su culo. Dotando a mis embestidas de un ritmo brutal, empecé a cabalgarla mientras su boca se llenaba con la riada que emergía sin control de la cueva de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Éramos un engranaje perfecto, mi embestidas obligaban a la lengua de Patricia a penetrar más hondo en el interior de su amante y los gritos de Lidia al sentirse bebida, forzaban a un nuevo ataque por mi parte. La rubia fue la primera en correrse retorciéndose sobre la mesa y mientras se pellizcaba sus pezones, nos pidió que la acompañáramos. Al oírla, aceleré y cayendo sobre la espalda de la otra mujer, me derramé regando el interior de su vientre con mi semilla. Lo de Patricia fue algo brutal, desgarrador, al sentir mi semen en su interior mientras seguía penetrándola sin parar, hizo que licuándose al sentirlo, chillara y llorara a los cuatro vientos su placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Durante unos minutos, nos mantuvimos en la misma posición hasta que ya descansado me levanté y tomándolas de la cinturas, las llevé entre sus fuertes hasta mi cama.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><i style="text-align: -webkit-left;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Lo teníais preparado, ¿no es verdad?-</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">&nbsp;</span><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">afirmé mientras las depositaba sobre el colchón.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No, ¡Cómo crees!</i>-, rio descaradamente Lidia mientras besaba los labios de la morena.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que era mentira y que antes de ir esa tarde al bar, ese par de zorras ya lo tenían planeado, les solté:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Sois un par de zorras ninfómanas!.</span></div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Muertas de risa, no me contestaron y cambiando de posición, las dos mujeres, se pusieron a hacer un delicioso sesenta y nueve.</span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://i.imgbox.com/GokrusOq.jpg" width="723" height="482"></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
</div>
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		<title>&#8220;Las hijas de mi anciano jefe&#8221; LIBRO PARA DESCARGAR (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2026 10:55:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[LIBROS]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Sinopsis: En este libro, el autor nos narra la historia de Gonzalo, un hombre de origen humilde que gracias a su tesón y a su trabajo consigue hacerse director de una compañía. Junto a D. Julían, su jefe, hace que la empresa crezca como la espuma y tratando de agradar a su numero dos, el anciano le invita a una fiesta en su casa.En el evento Gonzalo conoce a las hijas de su jefe, dos caprichosas pero bellas jóvenes que no dudan en hacer escarnio del principal ejecutivo de su padre. Humillado hasta la médula, decide presentar su renuncia pero, [&#8230;]]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.amazon.es/dp/B08DRLBVNS"><img decoding="async" width="1024" height="273" src="http://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/10/LAS-HIJAS-DE-MI-ANCIANO-JEFE-2-1024x273.png" alt="" class="wp-image-22998" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/10/LAS-HIJAS-DE-MI-ANCIANO-JEFE-2-1024x273.png 1024w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/10/LAS-HIJAS-DE-MI-ANCIANO-JEFE-2-300x80.png 300w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/10/LAS-HIJAS-DE-MI-ANCIANO-JEFE-2-768x205.png 768w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2015/10/LAS-HIJAS-DE-MI-ANCIANO-JEFE-2.png 1500w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></figure>



<p><strong>Sinopsis:</strong></p>



<p>En este libro, el autor nos narra la historia de Gonzalo, un hombre de origen humilde que gracias a su tesón y a su trabajo consigue hacerse director de una compañía. Junto a D. Julían, su jefe, hace que la empresa crezca como la espuma y tratando de agradar a su numero dos, el anciano le invita a una fiesta en su casa.<br>En el evento Gonzalo conoce a las hijas de su jefe, dos caprichosas pero bellas jóvenes que no dudan en hacer escarnio del principal ejecutivo de su padre. Humillado hasta la médula, decide presentar su renuncia pero, justo cuando iba a hacerlo, el viejo que se ha enterado de la broma de mal gusto le informa que está cansado de luchar contra las arpias en que se habían convertido y le pide que le ayude a educarlas, dándole libertad absoluta sobre ellas.<br>Deseando complacer a su jefe y vengarse a la vez de esas dos zorras, acepta y mientras D. Julian se va de vacaciones con su amante, Gonzalo se traslada a su casa&#8230;.<br>La venganza, como el mejor sexo, se realiza lentamente y con los ojos abiertos. Después de haberlo humillado, tiene la oportunidad de devolver a esas putas con creces la vergüenza que le han hecho pasar. Dos mujeres y un solo propósito, ¡usarlas!</p>



<p><em>MÁS DE&nbsp;110&nbsp;PÁGINAS DE ALTO CONTENIDO ERÓTICO</em></p>



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</div></figure>



<p><em><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo los DOS&nbsp;PRIMEROS CAPÍTULOS:</strong></em></p>



<h1 class="wp-block-heading">1</h1>



<figure class="wp-block-table"><table><tbody><tr><td></td></tr></tbody></table></figure>



<p>La historia que voy a narraros tiene su origen en una entrevista de trabajo acaecida hace tres años. Como tantos otros provengo de los barrios bajos de una ciudad cualquiera y gracias a los esfuerzos de mis viejos, pude estudiar una carrera. Durante años me fajé duramente como un cabrón para ir escalando puestos, hasta que ya como ejecutivo de valía reconocida una empresa del sector me llamó.</p>



<p>La entrevista resultó un éxito, Don Julián, el máximo accionista, se quedó encantado no solo por mi currículum, sino por mis respuestas y mi visión de futuro. Y tras un corto proceso de selección, fui contratado como Director General de la compañía.</p>



<p>Durante el primer año, trabajé doce horas diarias codo con codo con el anciano, logrando darle la vuelta a la sociedad. Donde solo había números rojos y perdidas con una situación cercana a la quiebra, conseguimos beneficios y lo que es más importante que los bancos volvieran a confiar en nosotros.</p>



<p>El segundo año fue espectacular, como si fuera una locomotora la compañía se había comido a su competencia y éramos quienes poníamos los precios y las condiciones, no aceptando ya que los clientes dictaran nuestras políticas. Los otros accionistas no se podían creer que tras muchos años palmando dinero, de pronto no solo recuperaran su inversión, sino que el valor de esta se hubiese multiplicado.</p>



<p>No fue solo labor mía, Don Julián era un zorro al que solo le faltaba tener un buen segundo que le comprendiera, que aplicara sus ideas, llevándole la contraria cuando no estaba de acuerdo con ellas. Éramos un tándem perfecto, experiencia y juventud, conservadurismo y audacia. Demasiado bueno para perdurar y el comienzo del fin fue la fiesta que organizó en su casa para celebrar los últimos resultados de la compañía.</p>



<p>Nunca me había invitado al chalé que tenía en la zona más exclusiva de la ciudad, por lo que me preparé con esmero para mi particular fiesta de presentación en sociedad. Por primera vez en mi vida me hice un traje a medida, me corté el pelo e intenté parecer de esa alta sociedad a la que no pertenezco.</p>



<p>Nervioso, por mi falta de experiencia, toqué el timbre de la casa.</p>



<p>Fue cuando vi a Natalia, la hija pequeña del jefe, una preciosidad de veintidós años, recién salida de una universidad americana. Ver a esa hermosura con su metro setenta y cuerpo de escándalo, ya valía lo que me había gastado en vestuario. Realmente me había impactado, por lo que apenas pude articular palabra y tuvo que ser ella quien hablara:</p>



<p>― ¿Qué desea? ― me preguntó educadamente.</p>



<p>―Vengo a la fiesta de Don Julián― contesté cortado, pensando que a lo mejor me había equivocado de hora..</p>



<p>Lo que no me esperaba fue su respuesta:</p>



<p>―Perdone, pero los camareros entran por la puerta de atrás.</p>



<p>Menos mal que en ese momento mi jefe hizo su aparición y pegándome un abrazo me introdujo en la reunión porque, si no, no sé si me hubiese atrevido a entrar.</p>



<p>&nbsp;Como dice el viejo refrán, “la mona, aunque se vista de seda, mona se queda&#8221; y por mucho que había intentado aparentar, ¡seguía siendo un chico de barrio!</p>



<p>La incomodidad que sentí en ese momento se fue diluyendo con el paso del tiempo, sobre todo porque gracias al trabajo conocía a la mayoría de los hombres de la fiesta y a un par de las mujeres. Poco a poco fue cogiendo confianza y al cabo de un rato me convertí en el centro de atracción del evento al saber todos los presentes que era el segundo de la organización y el más que probable sucesor del jefe en el cargo. Por ello a nadie le extrañó que me sentaran a su derecha, justo al lado de su hija mayor, Eva.</p>



<p>Durante la cena tuve un montón de trabajo, teniendo que alternar entre darle conversación al viejo y entretener a su niña. Por un lado, Don Julián me pedía constantemente mi opinión sobre los más que variados temas y por el otro, la muchacha no hacía otra cosa que coquetear conmigo. Todo iba sobre ruedas hasta que al terminar empezó el baile y sin pedirme opinión Eva me sacó a bailar. En un principio, rechacé su ofrecimiento, pero su padre viendo mi incomodidad me pidió que bailara con ella.</p>



<p>Si Natalia me había impresionado, Eva todavía más. Rubia, guapa, inteligente y simpática, con unas curvas de infarto convenientemente engalanadas en un vestido escotado que más que esconder revelaba la rotundidad de sus pechos y caderas. Cuando bailaba, era una tortura el observar cómo sus senos seguían el ritmo de la música y más de una vez tuve que hacer un esfuerzo consciente para dejar de mirarlos. Ella estaba encantada, se sabía atractiva y para ella, yo era una presa por lo que como una depredadora tejió sus redes y como un imbécil caí en ellas. Era la mujer maravilla y yo su más ferviente admirador.</p>



<p>El culmen de mi calentura esa noche fue cuando iniciando las canciones lentas, le pedí volver a la mesa con su padre, pero ella se negó y pegándose a mí, empezó a bailar. Al notar sus pechos clavándose en mi camisa y sus caderas restregándose contra mi sexo, sentí como una descarga eléctrica recorría mi cuerpo. Todo mi cuerpo reaccionó a sus maniobras y desbocado mi corazón empezó a bombear sangre a mi entrepierna. Ella al notarlo sonrió satisfecha pero lejos de detener su juego, como una hembra en celo, se las arregló para sin que nadie se diera cuenta y como quien no quiere la cosa, rozarlo con su mano palpando toda su extensión.</p>



<p>Afortunadamente cuando casi estaba a punto de cometer la estupidez de besarla, la niñata me pidió una copa por lo que como un criado obediente fui a la barra a por su bebida y al volver había desaparecido. Molesto pero excitado, no pude más que esperarla. Después de diez minutos de espera y viendo que no volvía, decidí ir al baño.</p>



<p>Nada más entrar y sin haberme bajado la bragueta todavía, unas voces de mujer que venían del jardín llamaron mi atención. Eran las dos hermanitas que riéndose comentaban la pinta de rufián que tenía el favorito de su padre, descojonadas, se cachondeaban de cómo ganando una apuesta Eva había conseguido excitarme.</p>



<p>Mi mundo cayó hecho trizas al darme cuenta de que había sido objeto de una broma y cuál era la verdadera opinión de las muchachas. Cabreado, me fui de la cena sin despedirme de nadie. Durante la noche tomé la decisión de borrarme del mapa y desaparecer para no volver a ser objeto de una burla como aquella.</p>



<p>Al día siguiente y con mi carta de dimisión en el bolsillo, fui a ver a Don Julián. Este al ver mi cara de pocos amigos, me pidió que antes de decirle nada le escuchara unos minutos. Como me caía bien el viejo, no me importó esperar antes de presentarle mi renuncia.</p>



<p>―Gonzalo, tengo que agradecerte lo que has hecho por mí durante estos dos años.</p>



<p>«¡Coño! Me va a despedir», pensé al oírle y supuse que algo había pasado para que de pronto cambiara radicalmente su opinión de mí, por lo que sin interrumpirle esperé a que continuara:</p>



<p>―Sé que es más de lo que un jefe puede pedir, pero me gustaría que me hicieras un favor.</p>



<p>―Lo que usted quiera, Don Julián― contesté intrigado.</p>



<p>―Mira muchacho, has sabido ganarte mi confianza, eres quizás ese hijo varón que nunca tuve…― algo le preocupaba, y no le resultaba fácil el decirlo―&nbsp;…como padre soy un fracaso. He criado a dos hijas que son dos monstruos, bellos pero altaneros, egoístas y creídos que se han olvidado de que su padre viene de orígenes modestos y que se creen tocadas por la gracia divina. Niñas pijas que se han buscado como novios a dos inútiles que lo único que esperan es que me muera para así heredar.</p>



<p>Supe al instante que algo debía de haber llegado a sus oídos de la broma que me habían preparado el día anterior. Totalmente descolocado porque no tenía de la menor idea de lo que se proponía, le pregunté qué quería que yo hiciera ya que no era más que su empleado:</p>



<p>―Es muy sencillo, quiero que las eduques― me espetó.</p>



<p>― ¿Y cómo ha pensado que lo haga? ― respondí ya intrigado.</p>



<p>―Ese es tu problema, no el mío. A partir de hoy a las tres, voy a desaparecer con Mariana durante seis meses y solo tú vas a saber dónde estoy y cómo comunicarte conmigo. He firmado esta mañana la renuncia a mi puesto en la empresa, te he nombrado presidente y aquí tienes el contrato de alquiler de mi casa. Solo te pido que al menos les des tres días para que se busquen un sitio donde vivir.</p>



<p>No me podía creer que era lo que me estaba pidiendo, antes de responderle, me entretuve leyendo los documentos que me había dado. En una primera lectura era un traspaso de poderes, pero analizándolos con detenimiento eran unos poderes de esos llamados de quiebra y si quisiera le podía dejar de patitas en la calle.</p>



<p>―Jefe, ¿se da usted cuenta de lo que ha firmado? ― dije impresionado.</p>



<p>―Chaval, confío en ti― contestó y sin darme tiempo de protestar, me pidió que le dejara solo ya que tenía muchas cosas que resolver.</p>



<p>«Joder, con el viejo «, pensé, «se va seis meses con su amante dejándome un marrón».</p>



<p>Me sentía halagado por su confianza, jamás me hubiera imaginado el aprecio que me tenía y por ello comprendí que no podía fallar a una persona que me había dado tanto.</p>



<p>Quise llevarle al aeropuerto, pero Don Julián se negó diciendo que tenía mucho que pensar y hacer para terminar afirmando que solo tenía seis meses para llevarlo a cabo. Por mucho que insistí, no dio su brazo a torcer por lo que me quedé en la oficina rumiando mis planes.</p>



<p>Como me había explicado que sus hijas llegaban todos los días a las nueve de la noche, decidí adelantarme a ellas. Aparqué mi coche en la entrada del chalé de forma que obstaculizaba el paso al garaje. Lo primero que hice fue darle dos meses de vacaciones pagadas al servicio, con la condición de que se fueran en ese mismo momento.</p>



<p>Las criadas aceptaron encantadas, por lo que quedándome solo me tomé mi tiempo en trasladar mis pertenencias a la habitación de su padre.</p>



<p>Me acababa de servir un güisqui cuando las oí entrar despotricando porque alguien había dejado una tartana de coche en el jardín. Venían con sus novios, se les veía muy felices, pronto iban a cambiar de humor al enterarse de mis planes. Al no responder las muchachas, empezaron a buscarlas por la casa. Pero no hallaron lo que esperaban, ya que al entrar en la biblioteca me vieron a mi sentado en el sillón de su padre.</p>



<p>― ¿Qué haces aquí? ¿No sabes que mi padre está de viaje? ― me soltó de una manera impertinente Natalia, la menor de las hermanas.</p>



<p>―Si lo sé― y mirando a los dos muchachos que los acompañaban, comenté: ―&nbsp;Me imagino que sois Fefé y Tony.</p>



<p>Al no contestarme supe que había acertado.</p>



<p>―Bien entonces lo que les tengo que decir a ellas, os interesa. Por favor tomad asiento.</p>



<p>No era una pregunta, era una orden. Nadie les había hablado nunca así, por lo que no supieron que contestar y obedeciendo tomaron asiento.</p>



<p>―Estáis desheredadas― les solté sin suavizar la dureza de mi afirmación y sin alzar la voz.</p>



<p>Tras unos instantes en los que la incredulidad inicial dio paso a la perplejidad y ésta a la ira descontrolada, Eva la mayor de las dos me gritó que no me creía. Sin mediar palabra, les extendí mis poderes y una carta de su padre en la que les decía que se buscaran la vida que estaba harto de sus tonterías.</p>



<p>― ¡No puede hacernos esto! ― dijo Natalia con lágrimas en los ojos.</p>



<p>―Claro que puede y lo ha hecho― respondí, y dirigiéndome a los dos niños pijos: ―&nbsp;A partir de este momento, todo es mío por lo que, si esperabais usar para vuestros vicios el dinero de ellas, os aviso que éste no existe.</p>



<p>Si a las muchachas se les había desmoronado todo, a Fefé y Tony (hasta sus nombres eran ridículos) de un plumazo se les había acabado el chollo. En sus caras se podía vislumbrar el desconcierto. Fefé, realmente enojado, le pidió a su novia que le dejara ver los papeles y tras estudiarlos, su semblante adquirió el tono blanquecino de quien ha visto un fantasma.</p>



<p>―Tiene razón― sentenció el muchacho ―es una donación inter vivos. No tenéis nada que hacer. Vamos Tony, dejemos que hablen solas con él, ya que ni tu ni yo tenemos nada que ver.</p>



<p>Y saliendo de la habitación se cumplió el viejo dicho de que las ratas son la primeras en abandonar el barco. Las dos hermanas estaban juntas en su desgracia y si los que habían sido sus novios hasta entonces les abandonaban, no podían esperar que nadie las ayudara.</p>



<p>―Las cosas han cambiado en esta casa. Para empezar, os he anulado las tarjetas, me tenéis que dar las llaves de los coches y si queréis seguir viviendo aquí, vais a tener que ganároslo.</p>



<p>Haciendo un descanso dramático, me quedé callado unos segundos. Se notaba a la legua que estaban acojonadas y sin saber qué hacer. Señalando a la mayor, le solté con una sonrisa de oreja a oreja:</p>



<p>―Eva haz la cena mientras tu hermana pone la mesa.</p>



<p>― ¡Maldito cerdo! ― contestó indignada por que la igualara a alguien del servicio e intentó pegarme, pero como me lo esperaba, le sujeté la mano y retorciéndole el brazo, la besé en los labios de forma posesiva antes de empujarla al sofá.</p>



<p>― ¡Hoy!&nbsp;No cenas― le espeté y mirando a su hermana le dije: ―&nbsp;Natalia haz comida solo para dos porque tu hermana quiere irse a dormir.</p>



<p>Llorando me dejaron solo en la biblioteca, cada una se marchó a donde les había ordenado. Satisfecho, me terminé la copa degustando el amargo sabor de la venganza.</p>



<h1 class="wp-block-heading"><a>2</a></h1>



<p>Poco acostumbrada a cocinar y menos a trabajar, Natalia rompió un par de platos mientras preparaba la bazofia que sin lugar a duda esa noche íbamos a degustar. Pude haberle recriminado su torpeza, pero me abstuve recordando que la venganza era un plato que se tomaba frio.&nbsp; Cuando la cena estuvo lista, me senté en la mesa disfrutando de cómo la odiosa muchacha me servía. Era una delicia el observarla, con su top de niña bien y su minifalda parecía hasta humana, pero sabiendo que esa belleza de cuerpo encerraba a una arpía. &nbsp;Arpía cuyo padre me había pedido educar…. y eso era lo que iba a hacer.</p>



<p>Me había preparado unos huevos con jamón mientras ella se iba a tomar un sándwich. Su actitud servil no me cuadraba por ello cuando con el tenedor cogí un poco de comida en su mirada descubrí la traición.</p>



<p>― ¿Qué has hecho? ― dije cabreadísimo.</p>



<p>―Nada― contestó ella nerviosa.</p>



<p>Sin perder la compostura, extendiéndole el plato, le ordené que se lo comiera. Intentó negarse aludiendo una supuesta falta de apetito.</p>



<p>―Serás puta― repliqué y cogiéndola de la cintura la puse en mis piernas, para acto seguido de subirle la falda, empezar a azotarla.</p>



<p>Esa niña bien que se creía inmune a todo, gritó y lloró como loca al sentir los golpes en su trasero, e más por la humillación que sentía que por el dolor mismo. Para su desgracia, no tuve piedad de ella y como llevaba un minúsculo tanga pude contemplar cómo su culo se enrojecía con cada azote.</p>



<p>―Por favor― me rogó al comprobar que le era imposible escapar del castigo.</p>



<p>Obviando sus lloros, alargué el castigo y no paré hasta que todo su trasero tenía el color de un tomate. Entonces y solo entonces la liberé.</p>



<p>― ¿Qué has hecho? ― volví a preguntar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Te he echado un laxante― contestó llorando.</p>



<p>―Comételo― ordené nuevamente.</p>



<p>Esta vez, sin dejar de sollozar se metió un trozo en la boca.</p>



<p>―Todo, ¡que no quede nada en el plato!</p>



<p>Sabiendo que si no lo hacía le iba a ir como en feria, se lo acabó sin rechistar. Al terminar me pidió permiso para irse a su cuarto, pero no la dejé diciendo:</p>



<p>―No, bonita. Si te vas, iras al baño a vomitar y lo que quiero es que te haga efecto.</p>



<p>Tardó tres minutos en hacerlo, los tres minutos más duros de su vida ya que como si fuera un condenado a muerte, tuvo que estar sentada mientras su estómago digería el laxante. Al sentir que se venía por la pata abajo, me rogó que la dejara ir al baño, ni siquiera tuve que negarme porque como si fuera una explosión, por su esfínter se vació totalmente, manchando de mierda sus piernas, la silla y hasta la alfombra.</p>



<p>―Quítate la ropa y limpia lo que has manchado.</p>



<p>― ¿Aquí? ― preguntó asustada ante la perspectiva de tener que hacerlo en mi presencia.</p>



<p>―No, en el baño― y actuando con una caballerosidad que no se esperaba, comenté: ―Vete que ya te llevo yo lo que debes ponerte.</p>



<p>Mientras la zorra se quitaba el estropicio, fui al cuarto donde dormía el servicio y buscando un uniforme de criada, abrí el armario. Había varios modelos, algunos más formales que otros, pero como no encontré nada de mi gusto, cogí uno al azar y con unas tijeras corté lo que le sobraba.</p>



<p>«Así está bien», me dije al ver mi obra y tocando la puerta del baño donde se había refugiado, se lo entregué. &nbsp;La morena palideció al comprobar lo que le había hecho entrega por la puerta entreabierta:</p>



<p>― ¡Cabrón! ― alcancé a oír antes de que la cerrara.</p>



<p>Muerto de risa, me senté a comerme el sándwich mientras ella se cambiaba. Fue una espera corta pero el resultado resultó mejor de lo que me esperaba. Le quedaba estupendamente el uniforme, la poca tela que dejé en la falda no podía más que esconder una parte de sus nalgas, dejando al aire todas sus piernas y el pronunciado escote hacía resaltar la rotundidad de sus formas. Pero fue al agacharse a limpiar la alfombra cuando caí en la cuenta de que al tenerlo embarrado de mierda se había quitado el tanga. Fijando mi mirada en ella, descubrí que lucía un sexo lampiño, sin rastro de vello púbico y que, gracias a esos cuidados, se mostraba glorioso junto con un rosado agujero entre sus nalgas.</p>



<p>No me pude aguantar y acariciando su maltratada piel, le pregunté si le dolía. Ella reaccionó a mis caricias poniéndose tensa, pero sin retirarse siguió con su labor. Su actitud sumisa me envalentonó y con la yema de mis dedos, empecé a jugar cerca de sus labios. Ella se dejaba hacer y yo totalmente excitado lo hacía.</p>



<p>Sus piernas se entreabrieron para facilitar mis maniobras y bruscamente le introduje dos dedos en su sexo. La que hasta hace unos minutos creía una mojigata estaba disfrutando. Su cueva manaba flujo mientras su dueña se retorcía buscando su placer. Mi pene, ya me pedía acción, cuando ella se dio la vuelta diciendo:</p>



<p>―Si me acuesto contigo, ¿me devuelves mis tarjetas?</p>



<p>―No, pero te liberaría de las labores en la casa.</p>



<p>―Con eso basta― respondió y abriéndome la bragueta, liberó mi extensión de su encierro.</p>



<p>Mofándome de ella, me senté nuevamente en la silla y abriendo las piernas facilité su labor. Se acercó a mí y cuando ya se había puesto de rodillas, en su mirada descubrí a la puta que tenía dentro aún antes de sentir como su boca engullía todo mi pene. Era una verdadera experta. Su lengua se entretuvo un instante divirtiéndose con el orificio de mi glande antes de lanzarse como una posesa a chupar y morder mi capullo mientras sus manos me acariciaban los testículos.</p>



<p>Mi reacción no se hizo esperar y alzándola de los brazos, la senté en mis piernas dejando que fuera ella quien se empalara gustosa. Su cueva me recibió fácilmente. La guarra estaba totalmente lubricada por la excitación que sentía en su interior. Pero fue cuando llamándola puta la ordené que se moviera el momento en que se volvió loca, pidiéndome que no la dejara de insultar mientras sus caderas se movían rítmicamente. En sintonía, sus músculos interiores se contrajeron de forma que parecía que me estaba ordeñando. Ya sobrecalentado desgarré su vestido descubriendo unos magníficos pechos, cuyos pezones me miraban inhiestos deseando ser besados. Cruelmente tomé posesión de ellos, mordiéndolos hasta hacerle daño mientras que con un azote la obligaba a acelerar sus movimientos.</p>



<p>― ¿Te gusta, putita? ―&nbsp; dije en su oído.</p>



<p>Su rebeldía había desaparecido, todo en ella me pertenecía ahora. Su sexo era todo líquido y su respiración entrecortada presagiaba su placer.</p>



<p>―No me has contestado si te gusta― insistí mientras mis dedos pellizcaban cruelmente uno de sus pezones.</p>



<p>―Me encanta― contestó.</p>



<p>Satisfecho por su respuesta, la premié con una tanda de azotes en el trasero mientras ella no dejaba de gritar de dolor y excitación. Pero fue cuando le susurré al oído que esa noche le iba a romper el culo, el momento en que sin poder evitar que brutalmente y reptando por mi cuerpo, esa pija se corriera a manos de su ahora peor enemigo.</p>



<p>Todavía con mi pene erecto, la levanté de mis rodillas y tirando los platos de la mesa, la puse dándome la espalda. Tenía unas nalgas poderosas, duras por su juventud y enrojecidas por el maltrato sufrido. Solo podía pensar en la forma que me había tratado, en cómo me habían humillado su hermana y ella con esa broma cruel. Tenía que hacerla ver quién era el jefe y cogiendo la aceitera, vertí una buena cantidad sobre el canalillo que formaba la unión de sus dos cachetes.</p>



<p>― ¡No! ¡Por favor! ¡Nunca lo he hecho! ―&nbsp;sollozó al sentir como un dedo se introducía en su intacto agujero.</p>



<p>― ¡Dios! ― gimió desesperada al notar como un segundo se unía en la tortura. Y finalmente cuando de un solo embiste, la penetré brutalmente, me gritó que la sacara que la estaba partiendo por la mitad.</p>



<p>Vano intento, toda mi extensión ya estaba en su interior y no pensaba parar. Con lágrimas en los ojos, tuvo que soportar que me empezara a mover. Siguió berreando cuando tomando sus pechos como asa comencé a cabalgarla. Lejos de compadecerme, su actitud me estimulaba. Me excitaba la idea de estar follándome a la hija pequeña de mi jefe, pero más el saber que tenía seis meses para usarla a mi antojo.</p>



<p>Al sentir como mi propio orgasmo se aproximaba, incrementé la velocidad de mis penetraciones e inundando todo su intestino, eyaculé dentro de ella. Mis gemidos de placer y sus gritos de dolor se unieron en una sinfonía perfecta que anticipaba el trato que iba a recibir.</p>



<p>Al sacar mi miembro, mi semen y su sangre recorrieron sus pantorrillas.</p>



<p>―Dile a tu hermana que quiero que me lleve el desayuno a la cama, me levanto a las ocho de la mañana― ordené mientras salía del comedor, dejándola a ella llorando desplomada sobre la mesa.</p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tormenta perfecta&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 Apr 2026 11:47:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
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		<category><![CDATA[hetero]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160;El fin del mundo. La tormenta solar perfecta. “¡Malditos hijos de puta!, ¡no me hicieron caso!”, pensé cuando desgraciadamente las predicciones se hicieron realidad. El mundo se había ido a la mierda, aunque por suerte, ¡yo estaba preparado!. &#160; Cap. 1.- Me alertan de lo que se avecina Para narrar lo ocurrido, os tengo que explicar cómo y cuándo me enteré de la amenaza que se cernía sobre la humanidad. Desde el punto de vista teórico, todo empezó hace más de treinta años, cuando John Stevenson y Larry Golsmith alertaron al mundo de los efectos que tendría sobre la civilización [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;<strong>El fin del mundo. La tormenta solar perfecta.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=566026568960052660" name="_GoBack"></a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Malditos hijos de puta!, ¡no me hicieron caso!”, pensé cuando desgraciadamente las predicciones se hicieron realidad. El mundo se había ido a la mierda, aunque por suerte, ¡yo estaba preparado!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Cap. 1.- Me alertan de lo que se avecina</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para narrar lo ocurrido, os tengo que explicar cómo y cuándo me enteré de la amenaza que se cernía sobre la humanidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde el punto de vista teórico, todo empezó hace más de treinta años, cuando John Stevenson y Larry Golsmith alertaron al mundo de los efectos que tendría sobre la civilización una hipotética tormenta solar de grado 5. Según su teoría, una llamarada de proporciones inauditas de la corona del Sol provocaría la destrucción de todas las redes de comunicaciones y de las redes de energía del planeta. Sus ideas de finales del siglo XX eran aceptadas en mayor o menor medida por toda la comunidad científica.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_072_ef1b.jpg" width="424" height="636">Las que no compartieron de ese consenso mayoritario cuando fueron enunciadas, fueron las predicciones de Zail Sight y sus díscolos discípulos de la universidad de Nueva Delhi. Estos científicos indios alertaron hace cinco años que según sus cálculos cada ciento cincuenta años aproximadamente se producía una que era capaz de sobrepasar esa cifra y llegar a ser de grado seis, lo que provocaría que todo aparato eléctrico conectado a cualquier fuente de energía se viera destruido por la acumulación del magnetismo proveniente de nuestro astro rey.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si ya entonces fueron llamados catastrofistas, cuando hace dos años anunciaron que habían conseguido calcular la futura evolución de la corona solar y que la tan temida tormenta iba a tener lugar a finales del 2015, les tildaron de locos de fanáticos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recuerdo todavía el día que la jefa de ingeniería de mi empresa, Irene Sotelo, me llamó una mañana para alertarme de los problemas que eso ocasionaría en nuestra corporación. Estaba tan asustada que debía ser serio el asunto y mirando mi agenda, vi que tenía un hueco libre en dos semanas, por lo que le ordené que cuando viniese a verme, lo hiciera no solo con las consecuencias que tendría en la compañía, sino que lo ampliara su radio de acción a España, Europa y el mundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, es una tarea inmensa-, protestó al comprender que lo que le pedía le venía grande y que para darme un informe coherente, necesitaría de la ayuda de expertos en muchas materias.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya me conoces Irene,- le contesté,-no acepto que me vengas con los temas a medias, si tan grave es, necesito verlo a nivel global. Si necesitas contratar a más especialistas, hazlo, pero quiero una respuesta. Tienes dos semanas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De acuerdo, creo que no se arrepentirá de escuchar lo que quiero decirle. Si no me equivoco, nos acercamos al fin del mundo, tal y como, hoy lo conocemos-.</span></div>
<div style="background-color: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al colgar el teléfono, me sumergí en&nbsp;Internet&nbsp;a enterarme de que coño hablaba porque si de algo me había servido el pagarla puntualmente un sueldo estratosférico, fue saber que esa mujer no hablaba nunca a la ligera. Reconozco que cuando la contraté además de su brillante curriculum, me atrajo que tanta seriedad y talento estuvieran envueltos en una belleza desbordante, no en vano el mote que le habían puesto en Harvard era el de Miss Brain, es decir Miss Cerebrito en español. Con sus veintinueve años y su metro setenta y cinco de altura, Irene podía perfectamente haber tenido una carrera en las pasarelas. Era la unión perfecta de hermosura e inteligencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volviendo al tema, cuanto más leía, mas acojonado me sentía y por eso llamando nuevamente a mi empleada, le ordené que no reparara en gastos y que si debía de tomarse un mes, que se lo tomara pero que cuando viniese a verme quería una visión global y las posibles soluciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entonces ¿me cree?-, preguntó al escuchar mis directrices.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, pero no he llegado a donde estoy siendo un ingenuo. Si hay una posibilidad de que eso ocurra, quiero estar preparado-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No esperaba menos de usted-, contestó dando por terminada la conversación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></div>
<h3 style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; margin-top: 0cm;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #00000a;">Permítanme que me presente. Quizás mi nombre, Lucas Giordano Bruno, no les diga nada porque me he ocupado de ocultar mi vida al público en general desde que en el 2003 y con veinticinco años, me convertí en millonario gracias a las punto com. Desde entonces mi fortuna se había multiplicado y puedo considerar sin error a equivocarme que desde 2010 era uno de los cincuenta hombres más ricos del planeta. Tenía intereses en los más variados sectores y si de algo me vanaglorio es que me anticipo al futuro, por eso y queriendo asegurarme de tener varios informes, llamé al rector del MIT (</span><a style="color: #ad272b; text-decoration: none;" href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;cad=rja&amp;ved=0CD4QFjAB&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.mit.edu%2F&amp;ei=yuQOUafNEMmZhQfyo4GoAg&amp;usg=AFQjCNF2EVXdPhiTQOtoL417djLOM3IjWg&amp;sig2=ihxuwJCF1xXOiYz7K7rTsw"><span style="color: #00000a;">Massachusetts Institute of Technology</span></a><span style="color: #00000a;">) la más prestigiosa universidad de ingeniería del mundo, ubicada en Boston.&nbsp;</span><span style="color: #00000a;">Mr Conry me conocía gracias a diversas donaciones, por lo que, no solo contestó la llamada sino que se comprometió a darme, en ese mismo plazo, sus conclusiones.</span></span></h3>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_098_dbab.jpg" width="425" height="638">A los quince días, Irene llegó a mi oficina puntualmente. Su gesto serio me anticipó los resultados de su informe. Sabiendo que esa conversación iba a ser quizás la más importante de mi vida, dije a mi secretaria que no me pasasen llamadas. Cortésmente, cogí a la rubia del brazo y la senté en una mesa redonda de una esquina de mi despacho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por tu cara, creo que no traes buenas noticias-, dije para romper el incómodo silencio que se había instalado entre las cuatro paredes donde trabajaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No son malas, son peores. Aunque no es una posición unánime, la gran mayoría de los físicos que he consultado ven correctas las predicciones del científico hindú y ninguno de los que discrepa me ha podido explicar dónde están los errores de la teoría. Creo que llevan la contraria por el miedo a lo que representa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De ser cierto, ¿Qué pasaría?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Imagínese dentro de dos años y durante setenta y dos horas una corriente de viento solar sin parangón va a barrer la superficie de la tierra, destruyendo todo aparato eléctrico. Los primeros en caer serían los satélites, luego las redes eléctricas y para terminar las fábricas, los coches, los ordenadores etc. Va a ser el caos. Piense en una ciudad como Madrid: ¿cómo narices se alimentarían sus cinco millones de personas?, si los camiones, los trenes, que diariamente les traen la comida, no funcionaran al estar destrozados todos sus sistemas eléctricos-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se arreglarían-, dije tratando de llevarle la contraria.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero, ¿Cómo?, si las fábricas estarán igualmente inutilizadas e incluso si se pudiera traer por carromatos a la antigua, no habría forma de cosechar los campos porque los tractores estarían igualmente estropeados-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entonces, ¿qué prevés?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vamos a retroceder a una sociedad pre-industrial con el inconveniente que en vez de mil millones de personas en la tierra hay actualmente siete mil. Sin electricidad de ningún tipo, no habrá fábricas ni alimentos, ni nada. Ni el ejército ni la policía van a poder parar el caos y la violencia y el hambre se adueñaran del mundo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuántas víctimas?-, pregunté para cerciorarme que coincidía con el informe que tenía en mi cajón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Los cálculos más optimistas creen que la población mundial se reducirá en menos de dos años a una décima parte como en el siglo xv de nuestra era, pero los hay que rebajan esa cifra a los trescientos millones de personas en todo el planeta. Piense que tras el hambre y la guerra, vendrán las epidemias…-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué soluciones existen?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo una, desconectar todos los sistemas eléctricos durante un periodo mínimo de tres meses, ya que no es posible precisar cuándo va a ocurrir con mayor exactitud. Y aun así, sería un desastre, habrá cosas que será imposible de salvar como los satélites o las centrales nucleares-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo comprendo y lo peor es que lo comparto. Como te habrás imaginado, no me he quedado esperando a que me trajeses los resultados de tu análisis y he pedido otros. Todos desgraciadamente corroboran en gran medida tus predicciones-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y ¿qué haremos?-, dijo, echándose a llorar, hundida por la presión a la que se había visto sometida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No dejarnos vencer. Tengo, mejor dicho, tenemos dos años para sentar las bases del resurgimiento de la humanidad. Aunque voy a tratar por todos los medios de convencer a los gobiernos de lo que se avecina, no espero nada de ellos. Por lo tanto, me vas a ayudar a desarrollar un plan alternativo. De hecho, previendo este resultado me he comprado una isla deshabitada de 10.000 hectáreas frente a las costas de África de sur-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No comprendo-, respondió levantando su cara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero que te hagas allí cargo de la construcción de una ciudad para mil doscientas personas, cien por cien independiente, con sus fuentes de energía, sus fábricas indispensables y que cuente con reservas de todo tipo para tres años. Deseo que todo esté listo para que, cuando pase la tormenta, la pongamos en marcha. ¡Tienes dos años!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://sheposes.com/storage/122/41/14160_135.jpg"><img decoding="async" style="font-size: 11.818181991577148px;" src="http://sheposes.com/storage/122/41/14160_135.jpg" alt="" width="486" height="640" border="0"></a><strong>Cap. 2.- Los preparativos.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_114_247d.jpg" width="426" height="639">Esa misma semana me había desecho de mis empresas y con el dinero en efectivo, contratamos a los mejores ingenieros y contratistas para que se hiciera realidad mi sueño. Y lo hicieron, vaya que lo hicieron. En la superficie, construyeron un pequeño pueblo que se podría confundir con un complejo hotelero compuesto de cerca de doscientas chalets pero, bajo tierra, a más de cien metros de profundidad, se hallaba el verdadero&nbsp;objeto de mi inversión. Según los científicos a esa profundidad, los sistemas que mantuviésemos allí no se vería afectados por el viento solar y aprovechando una antigua mina de sal, habíamos ubicado en su interior un sistema de ordenadores que competía con el del pentágono. Usando a los mejores informáticos del mundo sin que ellos supieran el objetivo, habíamos hecho una copia de todo el saber humano. Todo libro, todo ensayo o toda investigación que se hubiese realizado hasta el apagón, quedaría resguardado en la memoria cibernética del complejo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero mi sueño iba mas allá, al saber que la guerra y el hambre reducirían el material genético humano, decidí preservar lo mejor del mismo. Por lo que publicité que se iba a crear la mayor base genética del mundo y que se iba a seleccionar lo mejor de la humanidad. Y aprovechando la vanidad de hombres y mujeres, estos con gusto cedieron su material al saber que eran de los elegidos y en menos de un año, en esa isla alejada del mundo, me encontré con que tenía en mi poder el esperma y los óvulos de las mejores cabezas que poblaban la tierra en ese fatídico tiempo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por otra parte, construimos enormes almacenes y muelles que llenamos además de con comida, con cientos de vehículos, barcos y aviones, convenientemente desconectados y con sus baterías a buen recaudo bajo toneladas de hormigón hasta que pasase la tormenta solar. También y contraviniendo las normas internacionales, hicimos un acopio de armas de guerra que no se limitaban a fusiles o ametralladoras sino que nos aprovisionamos de misiles y demás armamento pesado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y todo ello en menos de dos años.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo más difícil fue seleccionar a los habitantes de “la isla del Saber”, tras muchas dudas y gracias a una conversación con Irene, llegué a la conclusión del método de elección. Tenía claro que debían de ser todos jóvenes sin enfermedades y con una capacidad mental a la altura de las circunstancias pero fue mi ayudante la que me dio las bases de la sociedad que íbamos a formar:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe-, me dijo con su aplomo habitual, -seamos claros: partiendo que usted viene y que espero que también yo sea una de las elegidas, tenemos que considerar que tendremos que maximizar el potencial de crecimiento de la población-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si te preocupa el hecho de acompañarnos, no te preocupes. Cuento contigo pero no he entendido a que te refieres con eso de maximizar el crecimiento-, contesté siendo absolutamente sincero. Su presencia entraba en mis planes pero respecto a lo otro estaba en la inopia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Verá, aunque resulte raro, debe haber una desproporción entre hombres y mujeres. Si vamos a disponer del banco de semen y de óvulos, no es necesario que haya igualdad de género e incluso no es deseable porque como los hombres no pueden parir, necesitamos mas vientres que den a luz la nueva raza. Por lo que le propongo que haya un hombre por cada cinco mujeres-</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me niego. Eso causaría problemas a corto plazo. Imagínate como se podría articular una sociedad básicamente femenina. Sería un desastre, los problemas por tanta diferencia de sexos convertirían a la isla en insoportable-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se equivoca. En primer lugar, sería solo durante una generación porque a partir de los nacimientos la proporción se equilibraría. Si disponemos de mil mujeres a cinco hijos por mujer, en veinte años seríamos un pueblo de cinco mil personas. En cambio, si llevamos a quinientas difícilmente pasaríamos de las dos mil-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes razón y estamos buscando el resurgir de la humanidad-, contesté,-¿pero cómo vas a arreglar ese desajuste inicial?, ¿vas a llenar el pueblo de lesbianas?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, jefe-, me contestó, -alguna habrá que llevar pero estaba pensando en una rigurosa selección psicológica por medio de la cual, las elegidas acepten con agrado dicha desproporción. Tanto los hombres como las mujeres serán seleccionados como si de familias de seis miembros se tratase, deben de compenetrarse. Habrá que escoger los candidatos en función de esa futura sociedad marital, de forma que antes de llegar a la isla, sabremos que personas vivirán en cada casa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Me estás diciendo que ya, desde el inicio, habrás formado paquetes de seis personas, cien por cien compatibles?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, las nuevas técnicas de análisis psicológico lo permiten. Recuerde que durante siglos a los hijos se le decía con quién casarse y no fue ello un problema. Hoy en día es posible seleccionar estas familias pluri-parentales. De igual forma, los hombres que elijamos deben de estar a la altura físicamente. Piense que dispondremos de menos de doscientos para las labores duras y de defensa por si algo nos amenaza, por eso creo que el perfil de los mismos debe ser físico y el de las mujeres intelectual -.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_124_ed3b.jpg" width="426" height="639">-De acuerdo lo dejo en tus manos- respondí sabiendo que eso llevaría a un matriarcado, -el mundo ha ido de culo cuando han mandado los hombres-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin saber a ciencia cierta cómo me iba a afectar eso en un futuro, decidí que a nivel humanidad era lo acertado. Y como en mi caso yo no disponía de pareja, me traía al pario las candidatas que el sistema informático me colocase en casa porque en teoría serían compatibles.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y por último-, me explicó, &#8211; como no quiero sorpresas y si a usted le parece bien, deberíamos aplicar en nuestros futuros compatriotas los métodos experimentales que nuestra empresa ha venido desarrollando de fijación de normas de conducta…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me he perdido-, tuve que reconocer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer haciendo una pausa, bebió agua y recordándome unos experimentos ultra secretos que habíamos realizado para el ejército, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tras el desastre se va a producir un gran estrés en todos. Debemos evitar cualquier tipo de conato de insumisión y por lo tanto, creo necesario que grabemos en sus mentes una completa obediencia a nuestras órdenes-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con todo el descaro del mundo, se estaba nombrando la segunda líder de nuestra futura sociedad, adjudicándose además una lealtad que yo quería solo para mí y por eso, levantándome de la mesa, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y como me garantizo yo tu obediencia?. Si acepto tu sugerencia, podrías darme un golpe de estado-.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, creo haberle demostrado en estos años mi absoluta subordinación-, contestó Irene, echándose a llorar. -Jamás he discutido una orden suya incluso cuando me mandaba hacer algo poco ético como este plan. Si usted quiere, puede mandar a analizarme por los mejores psicólogos y si aún le queda alguna duda, no pongo inconveniente en ser la primera en someterme al tratamiento-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo haré-, dije despidiéndome de ella, cortado al darme cuenta que tras esas lágrimas se escondía una demostración de afecto que hasta ese momento desconocía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verla marchar, me quedé mirando su culo y por vez primera desde que la contraté, pensé que sería agradable compartir con ella, no solo el mando de la “isla del Saber” sino mi cama y rompiendo los límites que siempre había respetado en nuestra relación, la llamé. Una vez la tuve nuevamente a mi lado, forcé sus labios con los míos. Tras la sorpresa inicial, Irene se pegó a mi cuerpo y respondiendo al beso con una pasión inaudita, buscó con sus manos mi entrepierna. Satisfecho con su entrega, me separé de ella y diciéndole adiós, le informé que quería que formara parte de las cinco mujeres que me adjudicaran.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer, que en un principio había recibido mi rechazo con dolor, sonrió al escucharme y desde la puerta, me contestó con voz alegre:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya lo tenía previsto, jefe. Y como lo ha descubierto, no me importa decírselo. Llevo enamorada de usted desde el día que me contrató, pero esa no es la razón por la que espero ser una de ellas. El verdadero motivo es que, según nuestros especialistas, somos una pareja perfecta. Sus gustos se complementan con los míos y si no me cree, no tiene más que leer el informe que he dejado sobre la mesa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sorprendido por sus palabras, abrí el sobre que me había dejado y alucinado, reparé que era una advertencia de mi departamento de seguridad datada dos años antes, donde me informaban de la peligrosa sumisión que esa mujer sentía por mí. En ese documento detallaban con absoluta crudeza que Irene estaba obsesionada conmigo y que, además de empapelar su piso con fotos nuestras y haber revelado a sus amistades su enamoramiento, varias veces al mes contrataba los servicios de un prostituto que resultaba una copia barata mía y al que obligaba a vestirse y a actuar como si fuera yo. Si ya eso era revelador, más lo fue leer que en sus encuentros sexuales, ella se comportaba como sumisa, dejando que el vividor la usara del modo que le venía en gana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Menuda zorra”, pensé mientras repasaba el dossier. No solo había conseguido evitar que llegara a mis manos sino que usando mi propio dinero había obtenido un completo perfil mío y de mis preferencias, descubriendo que, fuera de la oficina, yo también practicaba a menudo el mismo tipo de sexualidad. Lejos de enfadarme su intromisión en mi privacidad, me divirtió y soltando una carcajada, decidí que esperaría a estar en la isla para poseerla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Me queda solo un año para disfrutar de las mujeres del mundo antes que la tormenta asole la civilización y cuando ello ocurra, me recluiré en la isla donde tendré todo el tiempo para moldearla a mi antojo”</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong><br>Cap. 2.- Mi llegada a la isla del saber.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_076_0ac1.jpg" width="425" height="638">Puse mis pies por vez primera en esas tierras el doce de octubre de 2015. La fecha la elegí por dos motivos: el primero y más importante fue que ese día empezaba el margen de seguridad que nos habíamos dado y aunque estaba previsto para principios de diciembre, no quería correr el riesgo de quedarme fuera, siendo además el 523 aniversario del descubrimiento de América, lo que le daba un significado especial: Si la hazaña de Colon marcaba, para la cultura hispana, el inicio de la edad moderna por el encuentro de dos mundos, esa fecha marcaría también en el futuro, el hundimiento de la sociedad tal y como la conocíamos y el resurgir de una nueva era.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como habíamos acordado, Irene me esperaba en el helipuerto. Desde el helicóptero que me había llevado hasta allá, observé que esa mujer venía enfundada en un vestido de cuero negro totalmente pegado, lo que le dotaba de una sensualidad infinita. Al verla recordé la cantidad de veces que durante el último año estuve a punto de llamarla para disfrutar de su cuerpo pero siempre, cuando ya tenía el teléfono en mi mano, cambié de opinión al saber que ella estaría esperándome a mi llegada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que cuando se marchara el piloto con la aeronave, nada ni nadie saldría de la isla y que en lo que a mí concernía, el mundo ya había desaparecido, decidí que era el momento de tomar lo que era mío y por eso tras responder a su saludo, la cogí entre mis brazos y pasando mi mano por su trasero, le ordené que me mostrara las instalaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella, al sentir el posesivo gesto con el que la saludé, puso cara de satisfacción y rápidamente me dio un tour preliminar por el pueblo y demás edificaciones, dejando para lo último el bunker bajo tierra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a la antigua mina, me sorprendió el buen trabajo que mi asistente había realizado. No solo se palpaba que la obra estaba acorde con las especificaciones sino que una vez en el terreno, no me costó advertir que había realizado mejoras sobre el proyecto inicial. Irene me fue detallando todos los detalles y el dinero que había invertido, explicándome los ahorros que había conseguido. Al oírla, no pude evitar el reírme. Ella confusa por mi reacción me pidió que le explicase la razón de mi risa:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te das cuenta que en menos de dos meses, el dinero que me sobra no valdrá para nada-, contesté.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se equivoca. Usando los poderes que me dio, no solo me he gastado el resto de su fortuna sino que le he hipotecado de por vida-, respondió con una sonrisa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te alcanzo a entender-, dije bastante molesto por que, como de costumbre, me llevara la delantera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Usted sabe que durante toda la historia de la humanidad, ha existido un valor refugio-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Claro. El oro, ¡pero que tiene eso que ver!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_094_4cfd.jpg" width="423" height="635">-Desde el primer día he estado acumulando todo el oro que he podido y cuando se gastó su dinero, pedí a los bancos que nos financiasen mucho más, usando lo comprado como garantía-</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Serás puta!, me has arruinado-, contesté sin parar de reír, -¿Cuánto has conseguido?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Veinte toneladas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al escuchar de sus labios, la cifra hice cálculos y comprendí a que se refería. Mi brillante asistente había acumulado oro por valor de setecientos millones de euros. Sabiendo que si todo fallaba, me había metido en un broncón considerable pero si la tormenta tenía lugar, eso daría a nuestros descendientes una herramienta con la cual canjear toda serie de productos con el exterior, dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien hecho, pero que sea la última vez que me ocultas algo tan importante. Si vuelves a hacerlo, no tendré más remedio que castigarte-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y no podría darme un anticipo?-, respondió poniendo un puchero, -llevo un año esperando y además tengo que reconocerle que le esperan más sorpresas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su descaro me volvió a divertir y cediendo a sus ruegos, le di un fuerte azote en sus nalgas mientras que con la otra mano acariciaba uno de sus pechos. La muchacha gimió sin cortarse por la presencia de público y sonriendo, me dio las gracias.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo necesitaba-, exclamó pasando su mano por el adolorido trasero y volviendo a su cometido inicial, me pidió que tomáramos el ascensor para bajar a la zona de ordenadores.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Encerrado en el estrecho habitáculo, solo con ella, mientras bajábamos los cien metros que nos separaban de la sala a la que íbamos, no pude dejar de fijarme que bajo su vestido, dos pequeños bultos revelaban a la altura de su pecho la excitación que dominaba a la muchacha al saber que en pocas horas, iba a hacer realidad su sueño de tenerme. Forzando su sumisión, le pedí que se quitara las bragas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ahora?-, me preguntó confundida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí y no quiero repetirlo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sonrojada al máximo, Irene se levantó el vestido, dejándome disfrutar de unas piernas perfectamente torneadas que esa noche iba a poseer, y despojándose del coqueto tanga rojo que llevaba, me lo dio. Al cogerlo, me lo llevé a la nariz y por vez primera, olí el aroma dulzón de esa mujer. Mi&nbsp;<a style="border-bottom-color: #009900; border-bottom-style: double; border-bottom-width: 3px; color: #009900; text-decoration: none;" href="http://adultfriendfinder.com/search/g90594" target="_blank" rel="noopener noreferrer">sexo</a>&nbsp;reaccionó irguiéndose por debajo del pantalón, hecho que no le pasó inadvertido a mi acompañante, la cual, para reprimir su deseo inconscientemente juntó sus rodillas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hueles a zorra-, le dije poniendo sus bragas a modo de pañuelo en mi chaqueta. –no sé si voy a aguantar las ganas de poseerte hasta esta noche-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy suya-, respondió acalorada, -pero, antes de que lo haga, debo de enseñarle el resto de la Isla-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_103_97fa.jpg" width="427" height="641">Afortunadamente para ella, en ese momento se abrió el ascensor. Una enorme sala pulcramente recubierta de mármol blanco apareció ante mis ojos. No tardé en comprender que estábamos en la zona de cómputo. Multitud de cerebros electrónicos aparecieron ante mis ojos y tras una mampara, apareció una belleza oriental que me dejó sin hipo con su cara aniñada y su cuerpo menudo. Irene sonrió al descubrir mi reacción al ver a la japonesa y llamándola dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Akira, ven que quiero presentarte al jefe-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha, bajando su mirada, se acercó a donde estábamos y haciendo una reverencia tan usual en su país de origen, esperó a que mi empleada hablara. Irene ceremonialmente me presentó a la cría, explicándome que era la ingeniero jefe de sistemas y que tenía bajo su mando todo el mantenimiento de los equipos informáticos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Encantado de conocerla-, dije dándole un beso en su mejilla. Ese gesto terminó de ruborizarla al no ser común en el Japón que un jefe saludara de esa forma a una ayudante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor, no sabía que usted venía-, dijo tartamudeando, -Siento no haberle recibido como se merece-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así está bien, me gusta conocer a la gente en su lugar de trabajo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero es que no he tenido tiempo de arreglarme y quería causar en usted buena imagen-, respondió casi entre lágrimas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No comprendí su reacción hasta que vi a Irene, consolándola con un beso en la boca, le informó que esa noche la cena era a las ocho. El haber visto a esas dos mujeres morreándose me había excitado, pero también me había revelado que esa monada era una de las cuatro ocupantes de mi casa que no conocía. Satisfecho por la acierto de la elección, me despedí de ella, con otro beso pero esta vez en la boca y forzando sus labios con mi lengua mientras mi mano comprobaba la exquisitez de sus formas. La muchacha se derritió entre mis brazos y boqueando para respirar, me dio las gracias entre sollozos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿A esta que le pasa?-, pregunté a mi asistente nada más entrar al ascensor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No se preocupe, jefe. Esta feliz por la calidez de su recibimiento, el problema es que es muy emotiva y comprenda que he tenido tres meses para hacerla comprender quien es usted y que espera de ella-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-He adivinado que es una de las otras cuatro pero dime: ¿quién le has dicho que soy yo?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues quien va a ser, ¡su amo!-, respondió poniendo sus piernas entre la mía, -jefe, como sabía de sus gustos, la he adiestrado a conciencia. No todas sus mujeres comparten nuestra manera de amar, pero le aseguro que ninguna le va a defraudar y menos yo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mirada me reveló la excitación que la consumía al tenerme tan cerca y por eso, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Desabróchate un botón-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_121_a460.jpg" width="424" height="636">La muchacha me obedeció y eso que no comprendía todavía que mi intención era irla calentando a medida iba pasando el día. Al hacerlo me dejó entrever un discreto escote pero, aun así, lo poco que revelaba se me antojaba apetecible.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tócate los pechos para mí-, ordené interesado en forzar sus límites.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Avergonzada pero excitada, recorrió sus aureolas con sus dedos mientras las palmas me dejaban calcular su tamaño al sopesarlos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes unas buenas ubres-, dije con deseo, -Esta noche te prometo que si te portas bien mordisquearé tus pezones-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mis palabras hicieron mella en la muchacha que, sin poderlo evitar, se restregó contra mi cuerpo diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, ¿no cree que haber elegido a Akira hace que me merezca una recompensa?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su entrega me cautivó y bajando mi mano a su entrepierna, alcé su vestido y con un dedo recorrí los pliegues de su sexo. Irene soltó un pequeño gritó al sentir mis yemas acariciando su clítoris e involuntariamente separó sus rodillas para facilitar mis maniobras. Su completa sumisión estuvo a punto de hacerme parar el ascensor y tomarla allí mismo, pero comprendiendo que era una guerra a medio plazo, estuve acariciando unos segundos más su pubis y cuando ya consideré que era suficiente, la separé diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ahora adónde vamos?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Al área de reproducción-, me contestó totalmente acalorada y mordiéndose los labios para reprimir sus ganas de correrse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Alguna sorpresa?-, le susurre al oído mientras le daba un pequeño azote.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_090_0885.jpg" width="423" height="635">-Sí-, respondió comprendiendo al vuelo mi pregunta,- Adriana Gonçalvez, además de ser la responsable del Banco de Genes y jefe médico de la isla, es otra de las mujeres con las que vamos a compartir casa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por lo que veo, haz seleccionado a esas mujeres tanto por su compatibilidad con nosotros como por su valía, de manera que las responsables de las áreas vitales de la isla serán las que formen parte de nuestra sui generis familia-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No podía ser de otro modo, así tendremos controlado lo que ocurra-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien pensado-, respondí dándome cuenta de la inteligencia que esa mujer tenía y sobre todo de su sentido práctico y, con nervios, esperé a que se abriera la puerta del ascensor para conocer a mi siguiente novia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El área sanitaria estaba compuesta de un pequeño hospital con un área anexa donde se ubicaban nuestras existencias genéticas. Al entrar vi con desilusión que la mujer que estaba sentada en la mesa era una insulsa castaña de aspecto nórdico. Cabreado pensé que al lado de las otras dos, esta era una birria y con paso cansino, me dirigí a saludarla. Cuando ya estaba a punto de presentarme, oí a Irene decir:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gertud, te presento a nuestro presidente-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer poniéndose de pie y adoptando un aire marcial, me extendió la mano, diciéndome que era un honor el conocerme. Lo adusto de sus modos me repelió pero no dije nada y fue entonces cuando mi asistente le preguntó por su superiora de un modo al menos chocante:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Dónde está la zorra de tu jefa?-</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin poder reprimir una risa de gallina clueca, respondió que estaba en la sala de frío pero que enseguida la llamaba y chocando sus tacones al estilo nazi, desapareció por la puerta. Al cabo de tres minutos, salió del interior un pedazo de mujer. Adriana resultó ser una mulata alta pero bien proporcionada. Al acercarse a mí, caí en la cuenta que era de mi estatura y que aunque desde lejos no se notaba, esa mujer tenía además de unos pechos grandes, lucía un culo aún más enorme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verme, sonrió y andando como si bailara, se acercó a mí y pegándome un besazo en los morros, dijo con su característico acento:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Encantado de conocerte, ¡mi amor!. No te haces la idea de las ganas que tenía de conocer al tan nombrado Lucas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su simpatía innata me cautivó desde el primer momento y siguiéndole la broma, le solté que no sabía que era tan famoso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No joda, primor. La perra de Irene no ha hecho más que nombrarte durante los últimos dos meses-, respondió sonriendo con una dentadura perfecta,- pero pase a mi despacho-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi a empujones me llevó a su cubículo y dejando pasar a mi asistente, cerró la puerta. Al hacerlo, se quitó la bata, dejándome comprobar que no me había equivocado al pensar que estaba estupendamente dotada por la naturaleza. Me quedé absortó al percatarme que bajo la blusa de tirantes que vestía, sus pechos bailaban desnudos sin la incómoda presión de un sujetador pero más al observar que tenía los pezones completamente erizados. Mi cara debió de ser de órdago porque enseguida advirtió la lascivia de mi mirada y soltando una carcajada, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No creas que me he puesto cachonda al verte. Es el puto frio del congelador donde tenemos el semen-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué bruta eres!-, repeló Irene un tanto molesta por el poco tacto de la mulata.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes razón, perra mía. Disculpa Lucas no fue mi intención molestarte-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo has hecho-, respondí, descojonado con el desparpajo de esa hembra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué bueno!, por fin alguien con sentido del humor y no estas guarras con las que vivo-, dijo y cambiando su semblante, bajó la voz para preguntarme: -Como ya estás aquí, se supone que el desastre se aproxima, o ¿no?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Calculamos que en menos de dos meses-, explicó Irene al comprobar que me había quedado paralizado al enterarme que esa mujer sabía lo que se avecinaba y dirigiéndose a mí me confirmó que todas las habitantes de la casa estaban informadas del asunto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Recuérdame que te castigue-, dije, aliviado, al no tener que exponer a ellas el futuro y que era lo que íbamos a hacer ahí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_122_30c8.jpg" width="427" height="641">-¡Puta madre!, primor. Ya era hora que llegaras y le dieras una buena tunda. No sabes las veces que he tenido que sustituirte. Esta guarra cuando estaba triste, me pedía que le comiera su chichi y paqué… cuando se corría en vez de oír mi nombre era el tuyo, el que salía de sus labios. Además estoy harta de tanta teta, lo que necesita este cuerpo es una polla que le dé un buen meneo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La imagen de esa mulata comiendo el coño a la rubia, me terminó de excitar y entonces decidí que era el momento de comprobar hasta donde llegaba el acatamiento de mis órdenes, por lo que mirando a Adriana a los ojos, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eso quiero verlo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Aquí?-, respondió extrañada pero al ver que con la cabeza lo confirmaba, me miró divertida y empezando a desabrochar el vestido a mi asistente, exclamó: -Si lo que quieres es ver a esta guarra corriéndose, la verás. Solo te pido que si necesitas desahogarte, lo hagas con tu mulata-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Irene, completamente abochornada por su papel, se quedó quieta mientras la mulata terminaba de despojarla del vestido. Casi desnuda y con un coqueto sujetador como única vestimenta esperó con el rubor cubriendo sus mejillas el siguiente paso de Adriana. Esta al ver que no llevaba bragas, pasó uno de sus dedos por los pliegues de su sexo y mirándome, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lucas eres un cabronazo, ¡mira como tienes a la pobre!. Cachonda y alborotada-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al ver que le devolvía una sonrisa como respuesta, la brasileña comprendió lo que esperaba de ella y dando la vuelta a mi asistente, le quitó el sujetador y cogiendo sus pechos en sus manos, me los enseñó diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Menudo par de pitones tiene la perra. Se nota que estás mirándola porque casi no la he tocado y ya está verraca-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aumentando la calentura de su pobre víctima, le pellizcó los pezones mientras le susurraba que era una guarra. Irene suspiró al notar la acción de los dedos de la morena sobre sus aureolas y sin dejarme de mirar, llevó la boca de Adriana hasta sus pechos. Esta se apoderó de los mismos con su lengua y recorriendo los bordes rosados de su botón, los amasó sensualmente entre sus palmas. Mi asistente, incapaz de contenerse, gimió mientras intentaba despojar a su captora de la blusa. La mulata no la dejó y de un empujón, la sentó sobre la mesa del despacho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abre tus piernas, putita mía. Quiero que el patrón disfrute de la visión de tu coño mientras te lo como-, ordenó bajando su cabeza a la altura del pubis de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde mi posición, pude observar que llevaba el sexo completamente depilado y que Miss Cerebrito se estaba excitando por momentos. Queriendo participar, me puse al lado de ambas mujeres y mientras acariciaba el culo de la morena, me entretuve acariciando por primera vez el cuerpo de mi bella asistente. Irene excitada era más atractiva de lo que me había imaginado, sus ojos presos del deseo tenían un fulgor que jamás había conseguido vislumbrar en una mujer. No solo era una belleza sino que todo en ella era seductor, incluso el sonido de sus gemidos tenían una dulzura que me cautivaban.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_129_472a.jpg" width="425" height="638">Adriana, más afectada, de lo que hubiera querido demostrar, se retorció cuando mi mano, levantando su falda, se introdujo bajo la braga y cogiendo parte del flujo que ya empapaba su sexo, lo llevé hasta la boca de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Chupa mis dedos-, ordené a mi asistente. &#8211; y comprueba si está lista-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con gozo, se los introdujo en su boca y casi chillando, me contestó que sí. Colocándome detrás de la mulata, me bajé los pantalones y sacando mi pene de su encierro, puse la cabeza de mi glande en el sexo de la morena. Al comprobar que incapaz de soportar los celos porque ella no iba a ser la primera, Irene había cerrado sus ojos, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero que abras los ojos para que veas como me follo a una verdadera mujer y mientras lo hago, te prohíbo el correrte-, dije a Irene y dirigiéndome a la mulata, le solté: -Si consigues que me desobedezca, te la entrego durante una semana-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adriana, estimulada por la recompensa, aceleró las caricias de su lengua mientras torturaba los pezones con sus dedos. Pude ver que luchando contra el deseo, mi rubia apretaba sus manos y con la cara desencajada, de sus ojos brotaban unas lágrimas. Aprovechándome de la lucha de ambas mujeres, separé las nalgas de Adriana y con gozo descubrí que su negro ojete parecía intacto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Poco le durará la virginidad”, pensé mientras de un solo empujón, clavé mi miembro hasta el fondo de la brasileña.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta gimió de gozo al notar que mi glande chocaba con la pared de su vagina e metiendo dos dedos en el interior de Irene, empezó a retorcerse buscando su propio placer. Con satisfacción, comprobé que mi sexo discurría con facilidad dentro del estrecho conducto de la morena y cogiéndola de los pechos, fui apuñalándola con mi estoque. Acelerando lentamente mi ritmo, conseguí sacar de su garganta la comprobación genuina que estaba ante una mujer fogosa y no tardé en escuchar que sus suspiros se iban trastocando en berridos, mientras su dueña sin perder el ritmo de mi galope, no paraba de intentar que su amiga se corriera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Supe que Adriana estaba a punto de correrse, cuando sentí sobre mis piernas la humedad inmensa que brotaba del interior de su sexo y cogiéndola de su melena, arqueé su espalda para preguntarle:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Suficiente meneo?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, cabrón. ¡Como necesitaba una buena polla!-, gritó desplomándose sobre el cuerpo de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa nueva posición, me permitió gozar por completo de sus glúteos y soltándole un azote, le ordené que se corriera. Completamente fuera de sí, empezó a jadear mientras su cuerpo temblaba preso del placer. Su orgasmo fue el detonante del mío y derramándome en su interior, alcancé el primero de los clímax que esa isla pondría mi disposición.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No había terminado de eyacular cuando miré a Irene. Ella me devolvió la mirada con un ligero reproche pero, reponiéndose al instante, alegre comentó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hace un año, le prometí que nunca desobedecería sus órdenes y no lo he hecho, esta puta no ha conseguido su objetivo por lo que soy libre-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te equivocas-, contesté,-eres de mi propiedad y esta noche te has ganado compartir mi cama-, respondí y atrayéndola hacia mí, deposité en sus labios un beso como recompensa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi asistente, abrochándose el vestido, soltó una carcajada y dirigiéndose a la morena, dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_111_9c0d.jpg" width="424" height="636">-Teniendo a mi jefe en casa, ya no te necesito. ¡Cacho guarra!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adriana, en plan de broma, frunció el ceño y haciendo como si llorara, rogó que no la abandonase. La rubia, muerta de risa, contestó que lo pensaría mientras le ayudaba a ponerse la blusa y mirando el reloj, me dijo: -son las seis, debería descansar porque he quedado con las demás a las ocho -.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando me percaté que esas mujeres habían forjado una maravillosa relación y que lejos de competir, se complementaban tal y como habíamos previsto. Me alegró comprobarlo porque eso significaba que mi vida en esa isla tendría al menos placer a raudales y comprendiendo que tenía razón respecto a la hora, miré a Adriana y le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Nos acompañas?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, mi amor. Tengo cosas que terminar. Piensa que ha llegado el capullo del presidente y querrá que durante la cena le informe de los progresos de mi departamento-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Creo que a ese capullo no le importará que lo dejes para mañana-, contesté porque me apetecía la compañía de esa mujer tan descarada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A él quizás no pero a mí sí, no me gusta dejar temas pendientes-, susurró a mi oído mientras me daba un beso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que era correcto por la gravedad de lo que se avecinaba, no insistí y cogiendo de la cintura a mi asistente, me dirigí hacia la salida. Acabábamos de cerrarse el ascensor, cuando pegándose a mí, Irene dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Verdad que es encantadora?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, espero que también hayas acertado con las otras tres-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por eso no se preocupe. Ya conoce a Akira y como le dije es una princesita sumisa. Adriana es un torbellino y las otras dos no le defraudarán-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cuéntame quienes son-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Johana es la responsable de seguridad y lo que tiene de bruta en su trato con sus subalternos, lo tiene de encantadora dentro de la casa. Le parecerá imposible cuando la vea. Cuando la elegí era la comandante más joven de los Navy Seal. Como buen marine es físicamente una bestia pero, con usted, se comportará como un dulce corderito. Le prometo que le encantará-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y la última?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Suchín. Ella es la encargada de hacer producir los campos. Como experta en agricultura y ganadería es excelente pero lo que me inclinó a elegirla es que como cocinera no tiene paragón. No solo domina la cocina de su país natal, Tailandia, sino que es una verdadera experta en todas las demás-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que no me hiciera referencia a su físico ni a su carácter, me mosqueó y sin más preámbulos, le pregunté el motivo de ese silencio. La mujer, entornando sus ojos, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, ¡a las mujeres siempre nos gusta tener un secretito!. Pero no se inquiete, quedará complacido con la elección-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Confiado de su buen juicio, determiné que si quería guardarse un as en la manga, no iba a ser yo quien la forzara y sacando un collar de mi bolsillo, se lo regalé. La mujer se quedó sorprendida al recibir una joya y casi sin mirarlo, me pidió que le ayudase a ponérselo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo has visto bien-, dije acariciando su trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Irene me miró extrañada y leyendo la pequeña inscripción del broche en voz alta, sonrió:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Propiedad exclusiva de Lucas Giordano-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://just.eroprofile.com/image/22353/375285/ef1b5/m01.jpg"><img decoding="async" style="font-size: 11.818181991577148px;" src="http://just.eroprofile.com/image/22353/375285/ef1b5/m01.jpg" alt="" width="429" height="640" border="0"></a><strong>Cap. 3.- En la casa, sigo conociendo a la familia.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a la casa que sería mi hogar lo que me restara de vida, descubrí que era la única diferente de la isla. Pintada en color ladrillo, su tamaño hacía que sobresaliera sobre todas las demás. No me hizo falta preguntar el motivo de la desproporción entre ella y el resto, era la casa del mandamás y debía quedar claro desde el principio. En su interior descubrí nuevamente el buen gusto de Irene, manteniendo la sobriedad, sus estancias rezumaban clase y practicidad por igual. Decorada con un estilo minimalista, no faltaba ninguna comodidad. Una sección de oficinas daba paso a una serie de salones amplios y luminosos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esta es la parte para uso oficial. Espero que la privada también le guste-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin saber adónde ir, seguí a mi asistente por una escalera de mármol y en cuanto traspasé la puerta que daba acceso a nuestras dependencias, comprendí a que se refería. Era una copia de mi piso de Madrid, solo que más grande y que en vez de tener un solo dormitorio, del salón salían al menos una docena. Alucinado porque hubiese recreado hasta el último de los detalles, me dirigí hacia mi cuarto y al entrar descubrí que no solo había hecho traer todos mis muebles sino que todas mis pertenencias y mis fotos estaban ubicadas en el mismo lugar que en el departamento al que ya no volvería.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quería que se sintiera en su hogar-, dijo al ver mi desconcierto y señalando la cama, comentó:-Lo único que es diferente es esto. Si va a tener que acoger ocasionalmente a seis personas que menos sea de tres por tres-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres maravillosa-, le dije con ganas de estrenar tanto la cama como a ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha percatándose de mis siniestras intenciones, se escabulló como pudo y desde la puerta, me informó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-He dispuesto que tuvieran su baño preparado, luego me dice que le ha parecido-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_006_ba3b.jpg" width="426" height="639">Cabreado por quedarme con las ganas de poseerla, me quité la chaqueta y depositándola sobre un sillón me dirigí hacia el baño. Al entrar me quedé paralizado al descubrir que, de espaldas a mí, había un negrazo de más de dos metros totalmente desnudo. Solo me dio tiempo de mirar la tremenda musculatura de su espalda antes que indignado y sin medir las consecuencias, le espetara:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué coño hace usted aquí!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sujeto dio un grito por la sorpresa pero, al girarse descubrí, que no era él sino ella quien estaba en cueros sobre las baldosas de mármol. Cortado por mi equivocación, no pude más que pedirle perdón por mi exabrupto y ya tranquilo, le pregunté que quien era. La muchacha, con una dulce voz que chocaba frontalmente con el tamaño de sus antebrazos, ya que, parecía una culturista, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy Johana. Irene me ha pedido que le ayude a bañarse porque venía cansado del viaje y necesitaba un masaje, pero si le molesta mi presencia me voy-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No hace falta, quédate-, respondí y aunque estaba cabreado con la rubia, la pobre cría no tenía la culpa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Johana sonrió al escucharme y cuando lo hizo su cara se trasformó, desapareciendo la dureza de sus rasgos y confiriendo a su rostro una ternura que derribó todos mis reparos. Dándose cuenta que no estaba enfadado con ella, la mujer se aproximó a mí. Cuando la tuve cerca, avergonzado, descubrí que mi cara llegaba a la altura de sus pechos, no en vano posteriormente me enteré que la pequeñaja medía dos metros diez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Soy un pigmeo a su lado”, pensé asustado por su tamaño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si se dio cuenta de mi asombro, no le demostró y llevando sus manos a mi camisa, me empezó a desabrochar los botones sin dejar de mirarme a la cara. Yo mientras tanto no podía dejar de observar lo desarrollado de los músculos de la dama y sin darme cuenta, llevé mi mano a uno de sus pechos. Al posar mi palma sobre su seno, descubrí que, lejos de ser pequeño, era enorme y que lo que me había hecho cometer el error de pensar que era plana, era que al ser ella tan musculosa, parecían a simple vista enanos. Inconscientemente, pellizqué su negro pezón. Al hacerlo, como si tuviese frío, se encogió poniéndose duro al instante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su dueña debía estar acostumbrada a provocar esa reacción en los hombres, porque con lágrimas en los ojos, dijo sollozando:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy una mujer, no un monstruo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_010_cad1.jpg" width="430" height="645">Avergonzado por mi falta de sensibilidad, le pedí perdón y alzando mi brazo, cogí su cabeza y bajándola hasta “mi altura”, deposité un suave beso en sus labios. La muchacha al sentir mi caricia, abrió su boca dejando que mi lengua jugara con la suya y durante un minuto, nos estuvimos besando tiernamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue una sensación rara sentirme un juguete entre sus brazos. Nunca se me había pasado por la cabeza que una hembra tan alta y musculosa pudiese ser tan dulce y menos que me atrajera, pero lo cierto es que bajo mi pantalón, mi pene medio erecto opinaba lo contrario. Johana, dejándose llevar por la pasión, me terminó de desnudar y después de hacerlo, me abrazó y alzándome, me llevó hasta el jacuzzi. Protesté al sentir que mis pies abandonaban el suelo y que ella como si fuera un niño me hubiese levantado sin ningún esfuerzo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Deje que le cuide-, respondió la mujer, haciendo caso omiso a mis protestas y depositándome suavemente dentro de la burbujeante agua, prosiguió diciendo: -aunque ya me lo había dicho Irene, no la creí cuando me contó que el jefe me iba a conquistar con su mirada-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br>Acojonado por la profundidad del afecto que leí en sus ojos, no puse reparo cuando acomodándose en la enorme bañera, me cogió con una sola mano y con cariño me colocó entre sus piernas. Sin esperar nada más, comenzó a darme besos en el cuello mientras presionaba con sus pechos mi espalda. Me retorcí de gusto al sentir sus caricias y ya convencido, apoyé mi cuerpo contra el suyo. Johana lentamente me enjabonó la cabeza dándome un suave masaje al cuero cabelludo. Estuve a punto de quedarme dormido por sus caricias pero, antes que lo hiciera, la mujer empezó a recorrer mi pecho con sus manos. La sensualidad sin límite que me demostró al hacerlo, hizo que dándome la vuelta, metiera uno de sus pezones en mi boca y mordisqueándolo con ligereza, empezara a mamar de su seno como si de un crío me tratara. La negra no pudo reprender un sollozo cuando sintió mis dientes contra su oscuro pecho. Envalentonado por su entrega, bajé mi mano hasta su entrepierna y separando los pliegues de su sexo, me concentré en su clítoris. Como el resto de su cuerpo, su botón era enorme y cogiéndolo entre mis dedos lo acaricié, mientras miraba como su dueña se derretía ante mi ataque. Sus gemidos se hicieron aún más patentes cuando ahondando en mis maniobras, aceleré la velocidad de los movimientos de mi mano. Temblando como un flan, la enorme mujer me confesó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nunca he estado con un hombre-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Eres lesbiana?- pregunté extrañado porque no me cuadraba con la pasión que hasta entonces había demostrado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, pero nunca me han hecho caso porque les doy miedo-, me respondió llorando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A mí, no me das miedo-, le dije dándole un beso mientras mi mano seguía torturando su sexo y señalando mi pene ya totalmente excitado le dije: -Lo ves, está deseando tomarte-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_011_e766.jpg" width="426" height="639">La mujer se quedó de piedra, tras lo cual, colmándome de besos, me dio las gracias por verla como una mujer. Sabiendo que no podía fallarle, me levanté sobre el jacuzzí y le pedí que me aclarara. Johana no se hizo de rogar, de manera que en pocos segundos ya había quitado cualquier resto de jabón de mi cuerpo. Al comprobar que estaba limpio, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Llévame a la cama-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Johana, sin estar segura de que hacer, se quedó mirando. Comprendí que debía aclararle que quería y por eso, dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si fueras del tamaño de Akira, te llevaría en brazos hasta la cama-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Soltando una carcajada, levantó mis ochenta y cinco kilos sin ningún tipo de esfuerzo, de forma que en pocos segundos me depositó sobre las sábanas e indecisa sobre cómo comportarse se quedó de pie, mirándome.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aprovechando sus dudas, apoyé mi cabeza sobre la almohada y me puse a observarla. Johana estaba enfrascada en una lucha interior, el deseo le pedía tumbarse a mi lado pero el miedo al rechazo la tenía paralizada. Yo, por mi parte, usé esos instantes para evaluarla detenidamente pero sobre todo para pensar en cómo tratarla. Físicamente era impresionante, no solo era cuestión de altura ni siquiera de músculos, lo que verdaderamente me acojonaba era que la mujer de veintiocho años que tenía enfrente solo había sufrido rechazos por parte de los hombres. Si quería que ese pedazo de hembra se integrase en la extraña familia que íbamos a formar, debía de vencer sus miedos y por eso, valiéndome de su pasado militar, le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuál era tu rango en los Navy?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Comandante-, contestó poniéndose firme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Verla en esa posición marcial, me dio morbo porque siempre había querido tirarme a una uniformada. Retirando de mi mente la imagen de poseerla vestida con botas y correas, le ordené:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Comandante, túmbese a mi lado-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al escucharme, se le iluminó el rostro porque si entendía ese lenguaje e imprimiendo una dulzura extraña en alguien tan enorme, respondió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, señor-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cuanto la tuve a mi vera, la besé mientras recorría con mis manos su negra piel. Ella, al no estar acostumbrada a recibir caricias, se mantuvo quieta sin moverse como temiendo que todo fuera un sueño y que ese hombre que recorría sus pechos desapareciera al despertarse. Su pasividad me dio alas y bajando por su cuello, recogí uno de sus pezones entre mis labios mientras el otro disfrutaba de los mimos de mis dedos. Los primeros suspiros llegaron a mis oídos y ya con confianza, descendí por su torso en dirección a su sexo. Cuando estaba a punto de alcanzar mi meta, los miedos de la mujer volvieron y asustada, juntó sus rodillas. Ya sabía cómo manejarla, esa mujer necesitaba ser tratada alternando autoridad y ternura. Por eso, levantándome de su lado, le grité:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abra inmediatamente sus piernas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adiestrada a obedecer sin rechistar, Johana separó sus piernas, de manera que, desde mi posición, pude contemplar por primera vez su coño abierto y húmedo. Si en vez de esa virgen, la mujer de mi cama hubiera sido otra, sin dudar, me hubiese lanzado como un kamikaze, pero en vez de ello, bajé hasta sus tobillos y con la lengua fui recorriendo sus pantorrillas con lentitud estudiada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Trazando un surco de saliva sobre su piel, fui jugando con sus sensaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando sentía que se acaloraba en exceso, retrocedía unos centímetros y en cambio cuando percibía que se relajaba, aceleraba mi ascenso. De esa forma, todavía seguía a mitad de sus muslos, cuando advertí los primeros síntomas de su orgasmo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tiene permitido tocarse-, dije al notar que la mujer luchaba contra sus prejuicios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Liberada por mis palabras, pellizcó sus pechos y separando sus labios, me pidió permiso para masturbarse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Su coño es mío y le advierto que no admito discusión-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi orden causó el efecto esperado y Johana, al escuchar que reclamaba la propiedad de su sexo, se retorció sobre la cama, dominada por un deseo hasta entonces desconocido para ella. Satisfecho, recorté la distancia que me separaba de su pubis. Con la respiración entrecortada y el sudor recorriendo su cuerpo, esperó a que mi lengua rozara sus labios, para correrse ruidosamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acababa de ganar una escaramuza, pero tenía que vencer en esa batalla, asolando todas sus defensas y obligarla a aceptar una rendición sin condiciones, por eso, sin darle tiempo a reponerse, tomé su clítoris entre mis dientes mientras que con un dedo, recorría la entrada a su cueva. Sollozó al notar mis mordiscos y reptando por las sábanas, intentó separarse de mi boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No le he dado permiso de moverse-, solté sabiendo que su huida era producto de un miedo atroz a lo que se avecinaba. Deseaba ser tomada pero le aterraba no estar a la altura y defraudarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al volver a su sitio, directamente la penetré con mi lengua, jugando con su himen aún intacto y saboreando su flujo, conseguí profundizar en su deseo. Su coño ya se había convertido en un pequeño manantial y recogiendo con mi lengua su maná, lo fui bebiendo mientras ella no paraba de gemir como una loca. Su segundo orgasmo cuajó al llevar una mano hasta mi pene y hallarlo completamente erguido. El placer de la mujer fue in crescendo hasta que gritando como posesa de desparramó sobre la cama.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin darle tregua, me levanté y poniendo mi glande en su entrada, la miré. En su cara pude adivinar un poco de miedo y mucho deseo. Por eso sin esperar a que recapacitara y que nuevamente se echara atrás, la penetré lentamente rompiendo no solo su himen sino el último de sus complejos. Johana sollozó al sentir su virginidad perdida. En cambio a mí, me sorprendió tanto la calidez como lo estrecho de su conducto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Una mujer tan enorme con un coño tan pequeño”, pensé mientras dejaba que se acostumbrara a tenerlo en su interior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_015_e6e7.jpg" width="427" height="641">Tumbándome sobre ella, mordisqueé unos de sus pezones hasta sacar de su garganta un gemido. Cuidadosamente empecé a moverme, sacando y metiendo mi extensión de su coño mientras no dejaba de mamar el néctar de sus pechos. Johana que se había mantenido a la espera, lentamente imprimió a sus caderas un ligero ritmo que se fue incrementando a la par que mis penetraciones. Poco a poco la cadencia de nuestros movimientos fue alcanzando una velocidad de crucero, momento en que decidí que forzar su entrega y levantándome sobre ella, convertí mis penetraciones en fieras cuchilladas. Ella chilló descompuesta al notarlo y estrechando mi cuerpo con sus piernas, se clavó hasta el fondo de sus entrañas mi pene erecto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asumiendo que no iba a durar mucho y que no tardaría en derramar mi simiente en su interior, la di la vuelta y obligándola a ponerse de rodillas, la volví a tomar pero esta vez sin contemplaciones. La nueva posición le hizo experimentar sensaciones arrinconadas largo tiempo y gritando a voces su sumisión y entrega, se corrió dejándose caer sobre las sábanas. Alargué su clímax, con una monta desenfrenada hasta que explotando de placer eyaculé rellenando su sexo con mi semen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotado, me tumbé a su lado. Rendida a mis pies, sus ojos me miraron con cariño mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me dejaría matar por usted-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba a punto de besarla cuando oí un ruido en la puerta, al levantar la mirada, me encontré que Irene y Adriana estaban de pie mirándonos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Has perdido la apuesta. Ya te dije que Lucas haría que esta estrecha se comportara como un cervatillo-, escuché decir a mi asistente antes de salir corriendo de la habitación con su amiga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprendí que esa sabionda, no solo me había preparado una encerrona sino que conociendo de antemano mi modo de actuar, se había apostado a que yo vencía los miedos de Johana. Mirando a la mujer que yacía a mi lado, cabreado, ordené :</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abrázame durante unos minutos, me apetece sentirte, pero luego quiero que me traigas Irene. Si se niega, usa la fuerza que consideres oportuna. La quiero aquí-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La gigantesca mujer se acurrucó posando su cabeza en mi pecho. Se la veía feliz por haber mandado a la basura, en una hora, complejos que la tuvieron subyugada durante toda su vida. Por mi parte, me debatía entre la satisfacción de saber que aunque el mundo se fuera al carajo, esa isla iba a ser un oasis a salvo de la devastación mundial y el cabreo por sentirme una marioneta en manos de Miss Cerebrito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Habiendo descansado, me di cuenta que era tarde y como quería llegar temprano a la cena, me levanté y me empecé a vestir. Johana protestó al sentir que deshacía nuestro abrazo y remoloneando, me pidió que volviese con ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Comandante, tiene órdenes que cumplir-, le recordé mientras me ponía los pantalones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer obviando que estaba desnuda, se incorporó ipso facto y saliendo por la puerta, se fue a cumplir con lo que le había mandado. Al cabo de unos minutos, escuché unos gritos provenientes del pasillo, para acto seguido, ver que Johana entraba en la habitación portando en sus hombros a una indefensa Irene. Se notaba que la rubia no estaba muy de acuerdo con el modo tan brusco con el que la negra estaba llevando a cabo su misión.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor, ¿dónde deposito este fardo?-, dijo marcialmente la militar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La propia Irene había trasladado mis pertenencias y por eso, abriendo el cajón donde en mi antiguo piso tenía mis juguetes, sacando una cuerda y un bozal, contesté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hasta nueva orden es una prisionera, después de inmovilizar al sujeto, amordázalo. No me apetece oír sus gritos-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Johana, comprendió al instante lo que quería y desgarrando su vestido, se puso a cumplir mi pedido. No teniendo más que hacer allí, me alejé mientras oía las protestas de la que se consideraba mi favorita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Cap. 4.- Akira y Suchín.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como todavía quedaba media hora para la cena, me dirigí directamente hacia el salón a servirme un copazo. Me apetecía un Whisky para celebrar que había puesto a Irene en su lugar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Aunque se lo merece, solo espero que Johana no sea demasiado dura con ella”, pensé sin dejar de sonreír.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_001_99ff.jpg" width="425" height="638">Aprovechando ese momento de tranquilidad, me puse a repasar los siguientes pasos que tenía que llevar a cabo. Lo primero era verificar el plan de contingencias si al final se confirmaban los negros augurios., sin olvidarme que tendría al día siguiente que juntar a los habitantes de la isla y comunicarles la inminencia del desastre. Aunque nos habíamos cuidado y mucho que ninguno de ellos dejara atrás familia, debía mentirles respecto a cuándo nos habíamos enterado de lo que iba a ocurrir. Tenía que ser fortuito que coincidiera en el tiempo con la fundación de nuestra colonia. Supe que tarde o temprano todo se sabría, pero cuando tuvieran constancia del engaño, estarían agradecidos de haber sido salvados por nosotros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba pensando en ello, cuando escuché que se abría la puerta y al mirar quien entraba, me costó reconocer que era Akira la que se acercaba. Vestida y maquillada al estilo de sus abuelos, la mujer venía ataviada como una antigua geisha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“A esto se refería con lo de recibirme como me merecía-, recapacité sin levantarme del sillón, “en su mentalidad, ella debía servirme y que mejor ejemplo, que vestida como una de las famosas acompañantes japonesas”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo de antemano lo que se esperaba de mí, sonreí cuando se arrodilló a mis pies y besando el suelo que pisaba, dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, vengo a presentarme a usted. Quiero que sepa que acepto plenamente las condiciones de mi contrato y que desde ahora solo existo para servirle-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su aceptación era algo que conocía, por eso, fríamente, rebatí sin darle otra opción:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Todavía no he decidido si eres digna de mí-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La oriental, interpretando a la perfección su papel, sumisamente me preguntó qué era lo que su dueño le exigía como prueba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Cántame!-, ordené, empleando mis profundos conocimientos sobre la mentalidad nipona.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para los habitantes del Japón, las Geishas eran ante todo damas de compañía con una extensa preparación orientada a satisfacer los requerimientos de sus clientes y el primero de ellos era que valoraban ante todo una amplia educación musical.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, esbozó el inicio de una sonrisa antes de tomar aire y comenzar a entonar una dulce melodía. Subiendo el volumen de su voz, interpretó una tierna canción de amor mientras mantenía sus rodillas juntas, con la cabeza erguida y sus manos extendidas hacia arriba en honor al dueño de su destino. No me costó reconocer su postura, la muchacha había adoptado la posición de alabanza, glorificando las bondades de su superior con su canto. Su prodigiosa voz se hizo dueña de la casa y respondiendo a su llamado, Adriana y Johana se vieron forzadas a entrar en la habitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_004_4e24.jpg" width="425" height="638">Al verlas, le ordené silencio y los tres, sin quererlo, nos sentimos avasallados por la emoción que emanaba de la garganta de la pequeña oriental. Ni la casquivana brasileña ni la musculosa americana pudieron constreñir su llanto al disfrutar en sus oídos ese canto ancestral y tampoco pudieron evitar aplaudir a la muchacha cuando terminó. Molesto por su demostración, les devolví una dura mirada y dirigiéndome a la intérprete, le recriminé un par de notas fuera de lugar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque las otras mujeres lo desconocían, mis palabras para Akira fueron un piropo porque, en sí, no había criticado el conjunto sino una ligerísima parte de su canción y por eso, con la reducida alegría que le estaba permitida manifestar una sumisa, me besó la mano y volviendo a su posición, esperó.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te has ganado el derecho a darme de comer-, le solté sin demostrar ninguna emoción, -pero todavía no te has hecho merecedora de compartir mi lecho-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya es suficiente el honor que me hace-, respondió bajando su mirada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tu voz ha complacido mis oídos pero mis ojos han permanecido ciegos. ¡Baila!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siguiendo los acordes sordos de una insonora canción, se levantó del suelo y sin pausa interpretó con armonía los pasos de una antigua danza de unión. No hizo falta que sonara música alguna, todos los presentes nos vimos imbuidos por su danza y siguiendo uno a uno sus sensuales movimientos nos vimos zambullidos en su actuación. Miré de reojo la reacción de mis acompañantes. Adriana seguía con la cabeza el discurrir de la nipona sobre la alfombra mientras Johana babeaba, incapaz de controlar su sensualidad recién adquirida. Yo mismo me estaba viendo afectado pero, disfrazando mi beneplácito, le dije al terminar:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sin negar tu armonía, me veo incapaz de valorarte aún. Te doy permiso de poner tu cabeza en mi pierna-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, asumiendo que había pasado la prueba, se arrodilló y posando su negra cabellera sobre mi muslo, suspiró encantada. Acariciándola, la dejé en segundo plano y dirigiéndome a la militar, dejé caer:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me imagino que has cumplido mis órdenes-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor, no tiene por qué dudarlo. Su prisionera está convenientemente inmovilizada esperando que usted llegue-, respondió con un deje de complicidad que no me pasó inadvertido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adriana, al enterarse de que Irene yacía atada en mi habitación, soltó una carcajada diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Que se joda!. Ya era hora que alguien la pusiera en su lugar-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_004_4e24.jpg" width="800" height="1200">-Ten cuidado-, respondí mientras metía mi mano por el escote de la mujer que tenía a mi vera, -cada una de vosotras tiene un papel en esta opereta, pero no tengas creas que vacilaré en cambiar el reparto si me provocas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada por mis palabras, se quedó en silencio. Silencio que rompió con un gemido, la oriental al sentir que acariciaba su pezón con fuerza, momento que usé para aclararle de una vez por todas mis intenciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nuestra familia está compuesta por individuos especiales. Yo soy el nexo, Akira es la sumisa, Johana la protectora, Irene la maquiavélica y tú la divertida. Todos somos complementarios-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Patroncito mío, ¿y dónde deja a Suchín?-, respondió con su desparpajo tan característico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se me había olvidado la cuarta y reconociendo mi error, respondí:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ni puta idea, deja que la conozca para saber cómo catalogarla-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues eso no puede ser-, exclamó, -acompáñanos que la cena está servida-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levantando a la japonesita del suelo, la cogí por la cintura y de la mano de la comandante, seguimos los pasos de una Adriana que, abriendo el camino, ya ha había salido de la habitación. Al llegar al comedor, comprendí a que se refería Irene cuando me dijo que me esperaba una nueva sorpresa porque las viandas que esa noche íbamos a comer estaban cuidadosamente dispuestas sobre el cuerpo desnudo de una preciosa tailandesa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con un cuerpo menudo que me recordó al de Akira, en cambio su piel era morena y su cara tenía una expresión libertina que nada tenía que ver con la candidez de la otra oriental. Todo en ella era morbo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Espero que la cena sea digna de la vajilla-, respondí mientras me sentaba en la silla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo dude-, contestó con una carcajada la brasileña, -Esta pervertida es un hacha cocinando-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Veremos-, farfullé mientras cogía con mi boca un trozo de sushi de uno de los pezones de la mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, permítame-, dijo Akira recogiendo un poco de arroz que se había quedado en la rosada aureola, imprimió un duro pellizco al recipiente, antes de llevarlo a mis labios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_004_4e24.jpg" width="426" height="639">Desde mi puesto, tenía un perfecto ángulo de visión del coño de la mujer y con morbo, aprecié que cada vez que una de mis futuras compañeras cogían un pedazo de comida se las arreglaban para ir calentando a su igual con sus caricias. La brasileña, que era la más cuca, se hizo cargo de una deliciosa gamba que estaba depositada entre los rojos labios de la cocinera, dándole a la vez un dulce beso, la mojó en la salsa de soja de su ombligo. Johana, aún inexperta en estas lides, cogió un pedazo de pollo de su escote, mientras le acariciaba la cabeza. Akira, en cambio, fue más directa y removiendo una especie de salchichón encajado en el sexo de la mujer, lo sacó y tras cortar un trozo, lo acercó a mi boca y me lo dio a probar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lleva una salsa tailandesa muy especial-, soltó mientras volvía a incrustarle el sobrante nuevamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verse penetrada, las piernas de Suchín se tensaron. Sonreí al comprobar que lejos de permanecer inmutable, esa mujer se estaba excitando. Sus ojos desprendían llamaradas de deseo cada vez que una de sus compañeras recogía de su piel una pieza de la estupenda cena que ella había cocinado. Disfrutando del juego, decidí incrementar la apuesta y vaciando el resto de mi copa sobre el pecho de la mujer, ordené a mi sumisa que limpiara mi estropicio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, con una voracidad inmensa, fue absorbiendo el líquido con su boca mientras confería a su acción una lascivia creciente. La pasión de la japonesita contagió a Adriana, la cual, colocándose a un lado, cogió entre sus manos el embutido encajado en la entrepierna e incrementado la avidez de la mujer, le imprimió un rápido movimiento. Los gemidos de su víctima no se hicieron de rogar e incapaz de aguantar, gimió de placer. Viendo que Johana se mantenía al margen pero que en su gesto se adivinaba que también se estaba viendo afectada, le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No tienes hambre?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, pero me da vergüenza-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levantándome de mi asiento, cogí del brazo a la enorme mujer y llevándola a los pies de la oriental, separé a Adriana y quitando el embutido, la forcé a bajar su cabeza. Poniendo en contacto sus labios con el sexo de tailandesa, le ordené:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Come-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La negra probó el néctar con su lengua y al comprobar que le gustaba, ya completamente convencida, separó los pliegues de Suchín y como posesa se puso a beber de su flujo. La oriental recibió la boca de su compañera con gozo y temblando sobre la mesa, se corrió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sigue hasta que desfallezca-, ordené a la comandante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siguiendo mis instrucciones con gran diligencia, la musculosa mujer penetró el interior de la vulva con su lengua mientras pellizcaba con sus dedos los glúteos indefensos que tenía a un lado. Adriana buscando su propio placer, se quitó las bragas y subiéndose a la mesa, puso su sexo en los labios de Suchín.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_006_f185.jpg" width="423" height="635">Viendo cómo se estaban desarrollando los acontecimientos y que esas dos hembras bastaban para complacer la sexualidad de la fetichista, llamando a Akira, fui a ver a la mujer que estaba atada en mi cama. La japonesa me siguió sin oponer resistencia y solo cuando estábamos a punto de entrar en mi habitación, bajando su mirada, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, Irene me dijo que esta noche iba a compartir lecho con ustedes dos en cuanto la desatáramos. ¿Cuál va a ser mi función?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te entiendo, ¿Cuándo te dijo eso?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hace una hora la sorprendí cenando en la cocina. Al preguntarle que hacía, Irene me contestó que usted iba a castigarla y por eso estaba comiendo algo-, me aclaró.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y que más te dijo?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada, al darse cuenta que, con su pregunta, había descubierto a la mujer, balbuceando me contestó que mi asistente le había anticipado que esa noche, después de cenar, iba a acompañarme a liberarla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Será perra”, pensé. “Conoce tan bien mi forma de pensar y de actuar que para ella soy como un libro abierto”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Meditando sobre ello, decidí no seguirle el juego y dirigiéndome a la sumisa, pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Durante esto tres meses, me imagino que te habrá dicho alguna vez como esperaba que fuera nuestro primer encuentro-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí-, con rubor en sus mejillas, me respondió, -soñaba con que usted la tomara violentamente-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Hija de puta!, eso es lo que me apetece realmente pero ¡no es lo que voy a hacer!. Si quiere violencia, no la va a tener”, resolví.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No iba seguir su juego.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al entrar en el cuarto, descubrí con agrado que Johana se había extralimitado. No solo la había atado sino que dando un buen uso a mis juguetes, le había incrustado un consolador en su sexo y otro en su ano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Desátala-, ordené a la oriental.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha se acercó a la indefensa mujer y quitándole el bozal, se puso a deshacer los nudos que la mantenían inmovilizada. Con atención, me fijé en el estupendo cuerpo de mi asistente. Siendo delgada de complexión, estaba dotada de unas curvas que harían las delicias de cualquier hombre. Lo que más me gustaba de ella eran la firmeza de sus senos y la perfección de su trasero, sin dejar de apreciar que era toda una belleza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez liberada, me senté junto a ella en la cama y acariciando su pelo, la besé mientras le decía:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pobrecita, debes de haber sufrido mucho. Descansa, mientras me ocupo de Akira. Ya tendremos tiempo de disfrutar uno del otro- y dirigiéndome a la oriental, le ordené que se desnudara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De reojo, observé el desconcierto de Irene. Había supuesto que, todavía enfadado por su afrenta, la tomaría sin contemplaciones y en vez de eso, me había comportado con ternura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Olvidándome de ella, me concentré en la sumisa que obedeciendo mis órdenes, acababa de soltarse el pelo. Su cuerpo menudo se me fue revelando lentamente. Mientras deshacía el nudo del grueso cinturón que sostenía el vestido, la japonesita mantuvo la cabeza gacha al ser incapaz de mirarnos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Levanta la cara!, quiero que seas consciente de ser observada-, ordené.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha se ruborizó al comprobar que eran dos, los pares de ojos que la examinaban. Abriendo el kimono, se lo quitó, quedando en ropa interior en mitad de la habitación. Al verla así, se me hizo agua la boca al comprobar la perfección de sus medidas. Francamente baja, la oriental estaba dotada de unos pechos de ensueño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin esperar que se lo mandase, desabrochándose el sujetador, lo dejó caer al suelo. Con satisfacción observé que sus senos se mantenían firmes sin la sujeción de esa prenda y que sus rosadas aureolas se iban empequeñeciendo al contacto de mi mirada. Tampoco necesitó que le insistiera para despojarse del diminuto tanga, de manera, que permaneció completamente desnuda para ser inspeccionada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Acércate-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, se arrodilló y gateando llegó hasta mis pies, esperó mis órdenes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero ver tu dentadura-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_007_fff4.jpg" width="424" height="636">Avergonzada por el trato que estaba recibiendo frente a su compañera, abrió su boca sin rechistar al comprender que su dueño tenía que inspeccionar la mercancía antes de dar su visto bueno.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Limpios y perfectos-, determiné después de comprobarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gracias amo-, le escuché decir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te he dado permiso de hablar-, recriminé, -date la vuelta y muéstrame si eres digna de ser usada por detrás-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una sensualidad estudiada, se giró y separando sus nalgas, me enseñó su ano. Metiendo un dedo en él, comprobé tanto su flexibilidad como su limpieza, y dándole un azote, le exigí que nos exhibiera su sexo. Satisfecha de haber superado la prueba de su trasero, se volteó y separando sus rodillas, expuso su vulva a nuestro examen. Completamente depilada, su orificio delantero parecía el de una quinceañera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Separa tus labios-, ordené.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedeciendo, usó sus dedos para mostrarme lo que le pedía. Al hacerlo, me percaté que brillaba a raíz de la humedad que brotaba de su interior. No tuve que ser ningún genio para comprender que, el rudo escrutinio, la estaba excitando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levantándome de la cama, fui hasta el cajón donde guardaba mis juguetes y sacando un antifaz y unas esposas, ordené a mi esclava que se incorporara. Cumpliendo lo mandado, la muchacha se puso en pie y en silencio, esperó mi llegada. Sin hablar, le tapé los ojos y llevando sus brazos a la espalda, la inmovilicé.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Irene, ven y acaríciala-, dije dirigiéndome a mi asistente que hasta ese momento había permanecido al margen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con ello, buscaba un doble objetivo. Privada de la visión, los sentidos de la oriental se agudizarían y por otro, le dejaba claro a la rubia que esa noche no iba a haber violencia. Respondiendo a mi pedido, Irene se acercó y usando sus manos fue recorriendo la suave piel de su compañera, consiguiendo que de la garganta de Akira salieran los primeros suspiros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Improvisa-, le pedí, -que no sepa que parte de su cuerpo vas a tocar ni si vas a usar la lengua, los dientes o tus dedos-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer comprendió mis intenciones, al estar cegada, a su víctima se le incrementaría el deseo al ser incapaz de anticipar los movimientos de su contraparte y sin más dilación, fue tanteando todos y cada uno de los puntos de placer de la oriental. Con satisfacción, fui testigo de cómo le mordía los pezones, para acto seguido lamer su cuello mientras introducía un dedo en su lubricada cueva.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, ¿quiere que la fuerce a correrse?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si-, contesté y dirigiéndome a Akira, en voz baja le susurré al oído: -tienes prohibido hacerlo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo que la rubia, arrodillándose, introducía su lengua en el sexo de la pequeña, decidí que era el momento de desnudarme. Irene buscó que su partenaire se corriera torturando su ya inhiesto clítoris. No tardé en observar que de los ojos de Akira brotaban unas gruesas lágrimas, producto de su frustración, Necesitaba alcanzar el clímax pero se lo tenía vedado. Forzando su deseo, me puse a su espalda y separando sus nalgas, tanteé con la punta de mi glande su orificio trasero. Ella no puso objeción alguna a mis caricias y creyendo que lo que deseaba era tomarla por detrás, forzó la penetración con un brusco movimiento de su trasero. Mi pene entró sin dificultad por su estrecho conducto, pero entonces sacándolo, le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Confías en mí?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, amo-, respondió casi llorando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solo quedaba confirmar su entrega ciega, por lo que acercando una silla, la puse en pie sobre el asiento, ante la atenta mirada de Irene. Comprendí que Akira estaba aterrorizada al verse en esa posición, ya que, con las manos esposadas a su espalda, si perdía el equilibrio, se golpearía contra el suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Déjate caer hacia delante-, ordené.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante unos instantes, la pequeña oriental se quedó petrificada porque jamás ningún amo le había exigido algo semejante. Asumiendo que si no cumplía mis órdenes, iba a fallarme, pero que si lo hacía, se iba a estrellar contra el suelo, llorando decidió obedecer y lanzándose al vacío, se temió lo peor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nunca llegó al suelo porque antes que su cuerpo rebotara contra el parqué, la recogí en mis brazos y besándola, le informé que había superado la prueba y que se merecía un premio. Completamente histérica, me devolvió el beso. El miedo acumulado se transmutó en deseo y como si hubiera abierto un grifo, de su sexo brotó un espeso arrollo mientras sus piernas se enlazaban con la mía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidí que era el momento de cumplir con mi palabra y sentándome en la silla, la senté en mis rodillas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abre las piernas-, le pedí dulcemente y cogiendo la cabeza a mi asistente, la llevé hasta su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">–Tienes permiso de correrte-, le informé mientras la empalaba por detrás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La oriental al sentir su entrada trasera violentada por mí, mientras su clítoris era lamido por Irene, gritó como posesa y presa de sus sensaciones, se corrió. Dejé que disfrutara el orgasmo sin moverme, tras lo cual, le quité las esposas y el antifaz. Ella, al sentir libertad de movimientos, cogió a mi empleada del pelo y autoritariamente, le exigió que le comiera los pechos. En cuanto sintió la boca de la mujer sobre sus pezones, reanudó sus movimientos y cabalgando sobre mi pene, buscó mi eyaculación diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy suya-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su sumisión me dio alas y cogiéndola de la cintura, empecé a izar y a bajar su pequeño cuerpo, de manera que mi pene recorriera su interior a cada paso. Nuevamente, escuché sus gemidos, muestra clara que estaba disfrutando por lo que acelerando mis movimientos la llevé otra vez a un orgasmo que coincidió con el mío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotada por el esfuerzo, se dejó caer contra mi pecho y gimoteando, comentó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, nunca había sentido algo así. Creí morir cuando me exigió arrojarme al vacío pero se lo agradezco. Ha conseguido que comprenda que es mi dueño y que junto a usted, nada malo me pasará-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esa era mi intención-, respondí y dándole un suave mordisco en el lóbulo, la levanté en mis brazos y depositándola sobre las sabanas, me tumbé a su lado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando caí en que Irene permanecía arrodillada a los pies de la silla. Durante la media hora que llevaba en la habitación, a propósito, le había otorgado un papel secundario y era el momento de explicarle los motivos:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ven-, le dije haciendo un hueco en la cama. –Aunque no te lo mereces, no quiero que cojas frio-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El rostro de mi asistente mostró la alegría de que le permitirá compartir mi lecho y como gata en celo, me abrazó restregando su cuerpo contra el mío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te equivocas si crees que te voy a hacer el amor. Sigo enfadado. No creas que voy a permitir que juegues conmigo. Que sea la última vez que siento que me manipulas. Si vuelves a hacerlo, le pediré a Suchín que te busque acomodo en las pocilgas-, y forzando su boca con mi lengua, pregunté: -¿Has entendido?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí… señor-, me respondió posando su cabeza en mi pecho mientras abrazaba con su brazo a su compañera, -No volverá a ocurrir-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me cupo duda que iba a ser imposible que cumpliera esa promesa. Su naturaleza maquiavélica la traicionaría, pero allí estaría yo para castigarla cuando lo hiciera. Pensando en ella y en las otras cuatro, me dormí sin darme cuenta, al estar convencido de que si el desastre anunciado se terminaba produciendo, al menos, a mí, ¡me encontraría preparado!.</span></p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_010_8593.jpg" width="1200" height="800"></p>
</div>


<p></p>
]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>&#8220;ESCÁNDALO&#8221; Libro para descargar (POR GOLFOY LOUISE RIVERSIDE)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 Apr 2026 07:07:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Sinopsis: A pesar de llevar cinco años trabajando como director financiero en Unity Shares, Peter Morales nunca había conocido ni le habían presentado a Sam Harries, su presidente. Lo más alto que había llegado a tratar en el escalafón fue a Patricia Tanaka, la consejera delegada, una treintañera de origen japonés. a la que las malas lenguas atribuían un affaire con su jefe. Su situación no era algo extraño porque el tal Sam era un anacoreta que vivía enclaustrado en su finca, negándose a mantener contacto con el exterior.Exceptuando a su segunda, nadie lo conocía y por eso cuando una [&#8230;]]]></description>
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<h2 class="wp-block-heading"><strong>Sinopsis:</strong></h2>



<p> A pesar de llevar cinco años trabajando como director financiero en Unity Shares, Peter Morales nunca había conocido ni le habían presentado a Sam Harries, su presidente. Lo más alto que había llegado a tratar en el escalafón fue a Patricia Tanaka, la consejera delegada, una treintañera de origen japonés. a la que las malas lenguas atribuían un affaire con su jefe. Su situación no era algo extraño porque el tal Sam era un anacoreta que vivía enclaustrado en su finca, negándose a mantener contacto con el exterior.<br>Exceptuando a su segunda, nadie lo conocía y por eso cuando una mañana recibió en su email un correo citándolo, Peter creyó que era broma. Tuvo que ser su superiora directa la que le sacara del error y le confirmara que la cita era real.<br>Asustado, pero contento por el honor que suponía conocer a uno de los financieros más brillantes de Wall Street, aceptó reunirse con el ermitaño en su mansión de un pequeño pueblo de Carolina del Sur durante el fin de semana.<br>Sin saber que era lo que se requería de él, pensó en multitud de escenarios, pero jamás creyó posible que la razón de esa reunión fuera que queriendo acallar los rumores sexuales que le unían con la señorita Tanaka, el presidente de la compañía le propusiera servir de parapeto. </p>



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<p><strong>Para que podías echarle un vistazo, os anexo&nbsp;el primer capítulo:</strong></p>



<h1 class="wp-block-heading"><a>1</a></h1>



<p>A pesar de llevar
cinco años trabajando como director financiero en Unity Shares, Peter Morales
nunca había conocido ni le habían presentado a Sam Harries, su presidente. Lo
más alto que había llegado a tratar en el escalafón fue a Patricia Tanaka, la
consejera delegada, una treintañera de origen japonés y de muy buen ver que
había acompañado al tal Sam desde la fundación de la compañía.</p>



<p>Su caso
no era algo extraño en la organización. Todo lo que rodeaba a ese sujeto era un
enigma y en lo poco que había unanimidad sobre el gran jefazo era sobre dos
temas, el primero que todo el mundo lo consideraba un oscuro genio de las
finanzas que había desarrollado un algoritmo que había revolucionado la
industria. El segundo y que explicaba porque se le consideraba un antisocial,
era que llevaba ocho años sin salir de su rancho de Carolina del Sur.</p>



<p>Por
eso, cuando esa mañana al abrir su mail y ver que había recibido uno de ese
maniático de la privacidad citándolo en su finca ese mismo fin de semana, pensó
que se trataba de una broma. Broma cuyo autor no podía ser otro más que James
Graves, otro de los ejecutivos, encargado del área informática y gran amigo
suyo. </p>



<p>Queriendo
dejar claro que no había caído, cogió el teléfono y lo llamó diciendo:</p>



<p>―Eres
un cabrón, casi me meo al leer que me escribía su santidad.</p>



<p>―¿De
qué hablas? Te juro que no te entiendo.</p>



<p>Dando
por sentado que seguía con la guasa, Peter insistió:</p>



<p>―Déjate
de tonterías. Nadie más que tú tiene los conocimientos y los huevos suficientes
para crear un correo de la empresa a nombre de ese ermitaño solo para hacerme quedar
como un payaso.</p>



<p>―¿Qué ermitaño?
¿Sam Harries?― replicó preocupado de que alguien hubiese usurpado la
personalidad del presidente tras acceder al correo central de la compañía. No en
vano, todo lo que tenía que ver con ese tema era responsabilidad suya. </p>



<p>Al
confirmarle que sí, James le pidió que no comentase a nadie lo sucedido y que
le esperase, porque si quería descubrir quien había traspasado las defensas que
había instalado, debía buscarlo desde el ordenador que había recibido el citado
mail.</p>



<p>«Coño,
¡no ha sido él!», pensó para sí al comprobar lo asustado que se había quedado
el técnico.</p>



<p>La
seriedad con la que trataba esa intrusión quedó confirmada al verlo entrar por
la puerta de su despacho cuando no habían pasado ni tres minutos y sabiendo que
su visita era de trabajo, le dejó la mesa para que se sentara mientras le señalaba
el correo del que hablaban.</p>



<p>Durante
más de cuarto de hora, el pelirrojo estuvo tecleando en su terminal hasta que,
derrotado y totalmente acojonado, reconoció que había sido incapaz de descubrir
nada raro que hiciera pensar que se trataba de un hacker.</p>



<p>―Si no
llega a ser imposible, juraría que este mensaje te lo ha mandado el propio Harries.</p>



<p>―¿Y
ahora qué hacemos?― preguntó Morales. </p>



<p>Si ya
de por si dudaba que el presidente del conglomerado supiera quien era él, el hecho
que le pidiera ir a verlo a su Sancta Sanctorum resultaba absurdo.</p>



<p>―No nos
queda otra que ir a ver a doña Patricia y comentarle lo ocurrido ― musitó su
amigo temiendo por su puesto.</p>



<p>La
perspectiva pedirle audiencia, sin que lo hubiese citado previamente, no le
gustaba en absoluto al tener fama de arpía y de tratar a patadas a todo aquel
que le hiciera perder el tiempo. </p>



<p>―Ni de
coña, mejor la llamo― replicó el hispano.</p>



<p>James
discrepó de inmediato porque creía que era mejor para sus intereses el dar la
cara y reconocer que los parapetos que había levantado alrededor del servidor
no habían podido evitar que un intruso los hubiese franqueado.</p>



<p>Seguían
discutiendo cuál de las dos soluciones era mejor cuando el sonido del teléfono
provocó una tregua entre ellos, al leer Peter en la pantalla que era la jefa
quien le llamaba:</p>



<p>―Doña
Patricia, ¿en qué le puedo ayudar?</p>



<p>Por el
propio semblante de su amigo, supo que la conversación giraba sobre el dichoso
mail y sin poder hacer otra cosa que esperar a que terminara la conversación,
el informático empezó a darle vuelta sobre cómo era posible que esa mujer se
hubiese enterado del tema sin que ellos se lo hubiesen dicho.</p>



<p>Al
colgar, Peter ya sabía que el mail era verdadero, pero aun así decidió putear
unos minutos a su colega y viendo que le miraba totalmente pálido, lo dejó
sufriendo al decirle mientras se levantaba que se tenía que ir a reunirse con
la jefa. &nbsp;</p>



<p>―Te
acompaño― con el rostro totalmente blanco le pidió James.</p>



<p>Al
percatarse de que realmente estaba pasando un mal rato, lo tranquilizó
diciendo:</p>



<p>―No
hace falta. No tienes nada por qué preocuparte, me ha llamado para organizar mi
visita a la finca de Harries.</p>



<p>Respirando
por primera vez en media hora, su amigo le dijo adiós en las puertas del
ascensor que le iba a llevar hasta la planta presidencial donde Sam Harries
tenía en teoría su despacho, despacho que usaba realmente su segunda, la mujer
a la que iba a ver. Ya dentro del estrecho cubículo, Peter se quedó pensando en
lo poco que se sabía de la relación del anacoreta con la consejera delegada. </p>



<p>Muchos
hablaban de que realmente doña Patricia era la amante de Harries, otros decían
que era una hija que tuvo y que nunca reconoció, pero a ciencia cierta nada era
seguro y todo eran habladurías. En su caso y desde que la conoció hace más de
dos años, la oriental le había parecido una monada. Monada a la que, de no ser
su jefa, a buen seguro hubiese echado los tejos. </p>



<p>Menuda,
pequeña y sin tetas, pero atlética y guapa a rabiar, esa ejecutiva era un
objetivo que atacar. Si nunca había dado ese paso fue por miedo a perder un
trabajo, que además de ser interesante, estaba estupendamente remunerado.</p>



<p>«Siempre
que he coincidido con ella me ha parecido que le gusto por la forma en que me
mira el trasero», murmuró bastante alterado y sin querer reconocer que la
realidad era otra y que cuando estaba con ella, era él el que no podía dejar de
pensar en cómo sería esa mujer en la cama.</p>



<p>Al
abrirse las puertas, el hombretón puso su cara de póker y dirigiéndose a la
secretaria apostada a la salida como un dóberman, le pidió que informara a doña
Patricia de su llegada. La hierática rubia lo miró de arriba abajo antes de
dignarse a coger el intercomunicador y avisar a su jefa que tenía visita. Esa
total ausencia de emotividad le resultó molesta, acrecentando con ello su
propio nerviosismo.</p>



<p>«No
conozco a nadie que haya sido citado en el rancho por su santidad», se dijo
mientras con frustración recordaba que una de las razones que le habían llevado
a aceptar el puesto, había sido la posibilidad de crecer bajo la tutela del
analista más famoso de Wall Street. Por eso, el único motivo que se le ocurría
para que, después de cinco años trabajando en la compañía, Sam Harries quisiera
conocerle personalmente era un ascenso en su carrera.</p>



<p>«Joder,
si eso significa trabajar codo con codo con él, ¡acepto! Aunque suponga que me
tenga que ir a vivir a ese jodido pueblo», dijo para sí mientras escuchaba que
ya podía pasar.</p>



<p>Patricia
Tanaka lo recibió en la puerta y extendiendo su mano, lo saludó afectuosamente.
</p>



<p>―Peter,
sé lo ocupado que estás. Te agradezco que hayas podido hacer un hueco y subir a
verme.</p>



<p>Que la
oriental se mostrara cordial le resultó raro y más cuando siempre que había
departido con ella cualquier asunto, su comportamiento había sido cuando menos
“gélido”. Por ello no se creyó nada y con la mosca detrás de la oreja, midió
sus palabras a la hora de contestar:</p>



<p>―Doña
Patricia no faltaría más, lo que no comprendo que desea el presidente de la
compañía para hacer imprescindible mi presencia. Al fin y al cabo, podía
haberme llamado y solucionado cualquier asunto telefónicamente.</p>



<p>―Eso lo
tendrás que averiguar al verle. A mí solo me ha encomendado que organice tu
viaje― respondió la morena con la mirada fija en él.</p>



<p>Durante
unos segundos se produjo un silencio incómodo, silencio que se encargó la
oriental de romper diciendo:</p>



<p>―¿Sabes
montar a caballo? Si es así, debes llevar ropa para tal efecto porque a nuestro
presidente le encanta la equitación y a buen seguro te invitará a dar un paseo.</p>



<p>―No hay
problema, mi padre me enseñó siendo un niño― confuso contestó y sin querer
parecer impertinente, preguntó a su interlocutora si debía llevar preparado
algún tema en particular que discutir con Sam Harries.</p>



<p>Soltando
una carcajada que lo dejó petrificado, Patricia le hizo una confidencia:</p>



<p>―Peter,
la visita no es de trabajo. He hablado a Sam de ti y quiere conocerte. En vez
de ordenador y papeles, mejor hazte a la idea de que durante dos días vas a
beber como un minero. Por cierto, llévate traje de baño. Te vendrá bien si hace
calor.</p>



<p>Aún con
esa respuesta, le extrañó que su superiora le informara que Harries había
puesto su avión personal para que lo llevara hasta su rancho, pero no dijo nada
y solo preguntó a qué hora tenía que estar en el aeropuerto.</p>



<p>―El
chofer pasará a recogerte en casa sobre las doce, ahora por favor vuelve a tu
despacho que tengo trabajo ―dando por terminada la reunión, la guapa oriental
contestó. </p>



<p>Mientras
se dirigía hacia la puerta, el financiero sintió los ojos de su jefa clavados
en su trasero y no queriendo hacerle saber que se había dado cuenta, no se
despidió y salió huyendo como alma en pena.</p>



<p>Doña
Patricia sonrió al ver sus prisas y cogiendo su móvil, llamó a su jefe:</p>



<p>―Sam,
el viernes conocerás al tipo del que te he hablado.</p>



<p>Al otro
lado de la línea y tras colgar el teléfono, Sam estaba que se subía por las
paredes. Patricia le acababa de confirmar que ya había seleccionado a uno de
sus empleados para hacer el paripé y acallar de golpe los rumores que estaban
corriendo últimamente por Wall Street sobre su persona y la relación que le
unía con ella.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Sé que Patty tiene razón, pero aun así
me molesta usar a un tercero para desmentir que somos amantes».</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como presidente se debía a sus
accionistas y bastante tinta ya ha corrido por su alergia a vivir en una gran
ciudad como para que ahora todo el mundo cuchicheara sobre si hundía o no su
cara entre las piernas de su subordinada.</p>



<p>«La
vida privada de uno debería ser sagrada», estaba murmurando cuando se percató de
que ese clase de información era algo que usaba habitualmente para prever la
evolución de un valor en bolsa. Asumiendo que era hipócrita por su parte pedir
al resto algo que no aplicaba como analista, se puso a revisar la documentación
que tenía de Morales. </p>



<p>Apenas
se entretuvo leyendo su expediente universitario, dado que si había llegado al
puesto que desempeñaba sabía que no podía ser ningún idiota. Donde más tiempo
dedicó fue en la faceta personal del tipo para comprobar que se ajustaba al
perfil que requerían.</p>



<p>Heterosexual,
soltero, diversas novias, ninguna seria. Hijo de mexicano y de americana,
resumió cotejando esos datos con la conversación que había tenido con Patricia.</p>



<p>―Amor
mío, cuando los periódicos sepan de él, nadie volverá a relacionarnos. Sin ser
un Adonis, tengo que reconocer que es un hombre atractivo y que el público femenino
asumirá que es el príncipe azul que busca toda mujer. Además de ser brillante,
su metro noventa y su sonrisa serán motivo suficiente para que se lo crean y
para que los tabloides nos dejen en paz―, le había comentado su amada japonesita
por teléfono.</p>



<p>Al
escuchar tantos elogios sobre Morales, por un momento sintió celos y dudó si en
realidad todo era un montaje para tapar que Patricia le estaba siendo infiel.</p>



<p>«Es
imposible», rápidamente rectificó, «no echaría a perder lo nuestro por un polvo
a destiempo. Llevamos demasiado tiempo juntos para que lo ponga en peligro con
uno de nuestros empleados». </p>



<p>Con
ganas de desechar la idea por completo, Sam se tumbó en la cama y recordó la
primera vez que se acostó con Patricia:</p>



<p>«Estábamos
todavía en la universidad y por el aquel entonces todos nuestros compañeros
opinaban que éramos un par de bichos raros que solo pensábamos en estudiar».</p>



<p>Con
ternura recordó que a esa preciosa morenita no le había importado ni eso ni el
hecho que hubiese acabado de llegar de un pueblo perdido en Carolina del Sur.
Habían hecho amistad desde el primer momento.</p>



<p>«Quién
me iba a decir que la primera noche que Patricia se vino a estudiar en mi
cuarto, íbamos a terminar en la cama», sonriendo murmuró.</p>



<p>Siendo
marginados sociales desde la infancia, ambos se habían considerado así mismo como
asexuales y por eso les sorprendió de sobre manera que se hubiesen sentido
atraídos entre sí.</p>



<p>&nbsp;«Ahora y por culpa de las reglas del mercado,
no solo no podemos hacer público que somos pareja, sino que tenemos que echar
mano de un semental para acabar con los chismes», se quejó amargamente mientras
apagaba la luz y se ponía a pensar en su bella y fiel oriental.<br></p>



<h1 class="wp-block-heading"><a>2</a></h1>



<p>El viernes Peter no fue
a trabajar por petición expresa de doña Patricia. Ella misma le había llamado
el jueves en la tarde para que no fuera y dedicara la mañana a preparar su
partida.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Señora, no tengo nada que organizar.
Usted misma me ha recalcado que no es una visita de trabajo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Haciendo un inciso, la oriental
contestó:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―No sé cómo decírtelo, pero nuestro
presidente es muy especial en materia de apariencia y me gustaría mandarte a mi
peluquero personal para que te corte el pelo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque le pareció indignante, Morales no
se atrevió a negarse y tras confirmar que estaría en casa sobre las diez, colgó
el teléfono hecho un basilisco.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Ni que fuera hecho un desastre― se dijo
mirándose en el espejo.</p>



<p>Siempre
se había considerado un hombre coqueto y estaba orgulloso de su imagen. Con su metro
noventa y sus ochenta y cinco kilos era enorme y para evitar parecer una
especie de Rambo, se había dejado una media melena que le suavizaba los rasgos.
Ninguna de sus parejas se había quejado nunca de su apariencia, es más todas
había alabado como encuadraba el pelo largo en sus ojos negros y en su piel
morena. &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>



<p>«Ahora
viene ésta y exige que me haga un cambio de look. ¡Ni que fuera mi novia!»,
masculló enfadado.</p>



<p>Curiosamente
su enfado no iba contra doña Patricia ni contra su idolatrado Sam Harries, su
cabreo era con él y con el hecho que en aras de un previsible ascenso cediera
en algo tan personal como es el peinado. </p>



<p>Por eso
cuando a las diez apareció por su puerta Lucien Méndez, un famoso estilista
especializado en gente de la farándula, Peter estaba de uñas. Sin intentar
presionar para que el cambio fuera el mínimo posible, se quitó la camisa y con
el torso desnudo, se puso en sus manos.</p>



<p>―Primor,
cuando mi amiga me pidió que viniera a verte, no me dijo nada del macho latino
con el que me iba a encontrar― comentó y dejando salir la loca que llevaba
dentro, le manoseó los hombros mientras le decía: ―Y ahora que te veo no
entiendo que me pidiera que ensalzara tu hombría cuando la sudas por todos los
poros de este cuerpo. </p>



<p>Esa
inesperada confidencia, además de sacarle los colores, lo dejó pensando la
razón por la que su jefa quisiera hacerle parecer más varonil, y mientras las
tijeras del peluquero daban a luz un nuevo Peter, llegó a la conclusión de que “su
santidad”, el ermitaño, odiaba a los homosexuales y que para evitar que
malinterpretara su melena, la japonesa había preferido cortar por lo sano.</p>



<p>«Paris
bien vale una misa», sentenció admitiendo que no le iba a gustar el resultado.</p>



<p>Quince
minutos después, el artista terminó su obra y tal como había previsto Morales,
no le gustó verse en el espejo al comprobar que Lucien había sobrepasado todas
sus sospechas y que el hombre que se reflejaba no era él sino el prototipo que
volvía locas a las mujeres en las películas de los años cincuenta.</p>



<p>&nbsp;―Guapo, me cuesta reconocer mis errores, pero
era verdad que te pareces a Cary Grant.</p>



<p>―¿Quién
dijo tal cosa?― preguntó ya con un mosqueo del veinte por lo ridículo que se sentía
con ese corte.</p>



<p>En vez
de contestar a su pregunta, el mariquita le soltó:</p>



<p>―Qué
callado se tenía Patty que se había agenciado un pretendiente tan guapo. ¿Desde
hace cuánto tiempo que te acuestas con esa zorrita?</p>



<p>Temiendo
que llegara a oídos de su jefa esa conversación, Peter quiso zanjarla de golpe
negando la mayor:</p>



<p>―Doña
Patricia y yo nunca hemos sido pareja y, además, no es mi tipo. A mí, me gustan
altas y bien dotadas, tanto de pecho como de culo.</p>



<p>Lucien,
como viejo zorro, vio en esa exagerada negativa un arma para seguir
divirtiéndose del hombretón y soltando una carcajada, replicó:</p>



<p>―Cariño,
no conozco un heterosexual al que no le gustaría darle un viaje a esa amarilla.
<a>No tendrá tetas grandes, pero la muy guarra despierta el
deseo de todos cuando pasea sus pezones erizados por el gimnasio </a>al que
vamos.</p>



<p>&nbsp;―Ya te he dicho que no es mi tipo― insistió a
la desesperada. </p>



<p>―Lo
dices porque no has tenido en tus manos las nalgas duras y bien formadas que
esa jodía ha conseguido de tanto matarse haciendo ejercicio.</p>



<p>La
imagen era tan seductora que Morales no pudo más que imaginarse recorriendo con
sus dedos ese trasero que en “petit comité” todo el mundo alababa en la empresa
y para no reconocer que su jefa le traía loco, se levantó de la silla mientras
mostraba la puerta al impresentable aquél.</p>



<p>Consciente
de que se había pasado, pero como dudaba que ese bombón volviera a ser su
cliente, al estilista no le importó despedirse ahondando en el tema:</p>



<p>―Ya me
dirás si Patty grita o no cuando un macho como tú juegue con ella. Siempre ella
tan estirada, pero a mí no me engaña y tras esa fachada de gran ejecutiva, sé
que se esconde una zorra necesitada.</p>



<p>Cabreado
casi echó de su casa al peluquero y al cerrar la puerta tras de él, se puso a
tratar de poner un sentido a lo ocurrido y al hecho que por alguna razón esa
oriental deseaba darle una apariencia seductora antes de que se viera con el
gran jefe. Por un momento temió que al igual que el estilista Sam Harries fuera
gay, pero sabiendo lo estricto que eran en la altas esferas con ese tema y que
los pocos millonarios de esa tendencia sexual solían esconderla para no
perjudicar sus acciones en el mercado, comprendió que jamás lo mostraría
abiertamente, aunque fuera un palomo lleno de plumas.</p>



<p>Descartada
la homosexualidad, solo le quedaba lo contrario, que fuera un homófobo:</p>



<p>«Pero
eso tampoco explicaría este corte de pelo de don Juan trasnochado», pensó
mientras se daba una ducha. Sabiendo que pronto se enteraría, hizo un repaso de
la ropa que había metido en la maleta. «Sigo sin entender a qué voy. Si hago
caso a las palabras de la japonesa, se diría que ese zumbado busca en mí un
amigote con el que irse de copas», se dijo mientras se ponía el albornoz.</p>



<p>Ya en
su cuarto, seco y vestido de un modo “Smart casual” tal y como le había
sugerido su jefa, miró su reloj y con disgusto comprobó que el chofer llegaba
cinco minutos tarde. Como el hombre de la calle que era, pensó que si no se
daba prisa iba a perder el avión, pero entonces recordó que el único pasajero
de ese vuelo a Carolina del Sur era él.</p>



<p>«Joder,
quien le diría a mi padre mientras cruzaba a nado el Rio Grande que su hijo
algún día iba a ir en jet privado», sonrió sin perder de vista sus raíces humildes.</p>



<p>Quizás
por esos modestos orígenes cuando el encorbatado conductor quiso llevar su
maleta, Peter Morales se negó a que la tomara y recordando que su querido viejo
había pasado en cuarenta años de “mojado” a próspero propietario de tierras en
Texas, el mismo la bajó hasta la limusina. Su propio nombre delataba sus
orígenes y aunque en todos sus papeles aparecía Peter, para los de su barrio él
era Pedrito, el hijo de don Pedro. Que su viejo hubiese conseguido pagarle la
universidad de Yale, no le hacía mejor que sus compañeros de infancia. Su
incomodidad se incrementó al descubrir que la limusina que le esperaba en la
calle era la de doña Patricia y escamado porque esa mujer le hubiese cedido su
propio chófer para llevarlo al aeropuerto, se dejó caer en sus lujosos asientos
de piel.</p>



<p>« Podía
haberme cogido un Uber», murmuró para sí mientras veía cada vez más cerca una
cita que, además de imprevista, no le encontraba ningún sentido. </p>



<p>Si en
un principio había supuesto que la reunión era para informarle de un ascenso, tras
investigar detectó que eso no le había ocurrido a ninguno de los altos mandos
de la compañía. Hablando con James, este le sugirió que o bien se iba a
producir una reorganización brutal y querían decirle que contaban con él o por
el contrario habían descubierto algo grave, un desfalco o algo parecido, y le
iban a proponer que fuera él el encargado de sacarlo a la luz dada su experiencia
en auditoría.</p>



<p>Desafortunadamente
ninguna de esas opciones cuadraba con su corte de pelo actual, ni con el hecho
que expresamente le dijera que no se llevara ordenador porque no lo iba a
necesitar, como tampoco con la última sugerencia en tema de vestimenta que su
jefa había dejado caer en su reunión con ella:</p>



<p>―Nuestro
presidente es una persona con muchos compromisos por lo que no sería raro que
durante el fin de semana vayáis a un cóctel. La imagen de la empresa somos sus
directivos, &nbsp;llévate ropa informal pero
elegante y juvenil.</p>



<p>―Le
juro que me he perdido― contestó: ―Creo que mi forma de vestir es más que
correcta.</p>



<p>Con una
sonrisa dulce, pero al mismo tiempo pícara y que nada tenía que ver con la
imagen que Peter tenía de su jefa, doña Patricia le espetó:</p>



<p>―Siempre
vas demasiado anquilosado, deberías liberarte un poco y vestir menos serio.
Tienes treinta y cinco años, ¡no sesenta!</p>



<p>En ese
momento no cayó en que para saberse su edad la oriental debía de haberse
empollado la ficha personal que todos los empleados de Unity Shares debían
rellenar y mantener actualizada. Preocupado y sin nada más que hacer hasta
llegar al avión, se puso a recordar qué otros datos formaban parte de ese
cuestionario.</p>



<p>«Joder,
quitando el color de mis calzoncillos pueden saber todo de mí», masculló al
darse cuenta de que para empezar había tenido que detallar todas las cuentas
que tenía en las redes sociales., «y quizás también eso». </p>



<p>Fue
entonces cuando comprendió cómo era posible que supiera que en su armario tenía
una blazer azul de Hugo Boss, ya que aparecía en varias fotos de su Facebook:</p>



<p>«Ha
revisado mis publicaciones y las de mis amigos», pensó escandalizado.</p>



<p>&nbsp;Si daba por buena esa conclusión, al menos esa
japonesita estaba al tanto de su vida personal y sabía las novias que había
tenido casi desde el instituto e incluso las borracheras y juergas en las que
había participado.</p>



<p>«En
cuanto vuelva a mi apartamento, debo revisar mis redes y borrar todo aquello
que pueda ser perjudicial para mi carrera», concluyó al mismo tiempo que el
chofer aparcó junto al rutilante jet de la compañía.</p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Descubro que mi madre es tan puta como yo&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Apr 2026 22:24:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Mi historia con ese maduro comenzó de la forma más imprevista y para mi desgracia, cambió mi vida. Hasta que le conocí era una mujer preocupada solo por mi profesión y sin tiempo de buscarme una pareja.&#160; No penséis por ello que era un bicho raro, al contrario siempre me he considerado bastante normal. Antes de nada quiero&#160; presentarme, me llamo Martha tengo 28 años y soy de la ciudad de Monterrey. Físicamente atractiva,&#160; cuando ando por la calle soy objeto de las lisonjas subida de tono de los babosos. Especialmente atraigo a los albañiles y por eso cuando paso [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi historia con ese maduro comenzó de la forma más imprevista y para mi desgracia, cambió mi vida. Hasta que le conocí era una mujer preocupada solo por mi profesión y sin tiempo de buscarme una pareja.&nbsp; No penséis por ello que era un bicho raro, al contrario siempre me he considerado bastante normal.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Antes de nada quiero&nbsp; presentarme, me llamo Martha tengo 28 años y soy de la ciudad de Monterrey. Físicamente atractiva,&nbsp; cuando ando por la calle soy objeto de las lisonjas subida de tono de los babosos. Especialmente atraigo a los albañiles y por eso cuando paso por una obra, es raro que no escuchar una serie de piropos. Sé que mi cabello negro junto con mi apariencia elegante despierta en esa gente sus bajos instintos y por eso, llego hasta cruzarme de acera para pasar por enfrente de esos pazguatos. Nunca he comprendido porque lo hago pero reconozco que me resulta reconfortante recibir sus alabanzas quizás porque como estoy soltera y sin novio no tengo quien me las diga.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Muchas veces mis compañeras de la clínica donde trabajo como odontóloga me han recriminado este comportamiento. No les parece sensato ni moral que una bonita flaca&nbsp; disfrute alegrando la vista a esos trabajadores.&nbsp;&nbsp; Siempre les había contestado:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Qué hay de malo?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">De tanto tentar a la suerte, un día que iba a trabajar un grupo de seis tipos decidió pasar un buen rato divirtiéndose a mi costa. Totalmente despistada no los vi llegar y cuando quise darme cuenta, los tenía encima.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Dónde vas con tanta prisa?- preguntó el líder de esa panda cerrándome el paso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Por su tono comprendí que estaba en problemas e intenté huir pero sus amigotes me lo impidieron. Muertos de risa, me rodearon mientras me manoseaban de arriba abajo, de modo que en solo unos segundos mi trasero y mis pechos recibieron más “caricias” que durante un par de años.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Dejadme!- lloré sabiendo que si no conseguía que se apiadaran de mí, lo menos que me podía pasar era que esos cabrones me violaran.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El que me cortó el paso me agarró de la cintura y me obligó a pegarme a su cuerpo. Os juro que no sé qué fue más desagradable si su olor fétido o sentir su pene erecto rozando contra mi entrepierna.&nbsp; </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cuando ya me daba por perdida, apareció un hombretón grande y maduro e interponiéndose entre ellos y yo, me protegió diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Por qué no os metéis con alguien de vuestro tamaño?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La seguridad que manaba de su voz hizo que el grupo retrocediera, momento que él aprovechó para llevarme en volandas hasta su auto. La facilidad con la que cargó mis casi cincuenta kilos me hizo comprender que estaba ante un gigante y en vez de aterrarme, hundí mi cabeza en su pecho y me puse a llorar. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El moreno me acunó entre sus brazos sin importarle el hecho de no conocerme y durante unos minutos dejó que me desahogara sollozando. Poco a poco, fui tranquilizándome al saberme segura pero al mismo tiempo al oler su fragancia masculina me percaté de lo rara que era esa situación y por eso, le pedí que me dejara en el suelo. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Soltando una carcajada, obvió mis deseos y en vez de dejarme donde yo quería, me depositó en el asiento del copiloto de su carrazo.&nbsp; Tras lo cual cerrando la puerta, se puso en el lado del volante.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Niña, ¿Dónde te llevo?- preguntó mientras me ayudaba a abrocharme el cinturón de seguridad.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/Gtd59ybg" width="426" height="568">-Tengo que ir a trabajar- respondí muerta de vergüenza al notar que los botones de mi blusa estaban sueltos y que ese hombre podía ver en su totalidad el brasier de encaje que llevaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Muerto de risa, comentó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Tapate y dime dónde vives. Así no puedes aparecer en la oficina.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Comprendí que tenía razón y por eso le di la dirección de la casa donde vivía con mis padres. El enorme y guapo sujeto asintió y sin preguntar me llevó hasta allá. Me estaba bajando cuando caí en la cuenta que no sabía nada de mi salvador y por eso dándome la vuelta, le agradecí el favor y le pregunté su nombre.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Fernando- contestó mientras dejaba en mis manos una de sus tarjetas de visita, tras lo cual me dio un beso en la mejilla y despareció entre el tráfico.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Todavía con los nervios a flor de piel, subí en el elevador y abrí la puerta. Pensando que no habría nadie en casa, directamente me fui a mi habitación mientras no dejaba de pensar en ese hombre que me había salvado. Tuve que reconocer que la virilidad que me transmitió, me había puesto cachonda y por eso abriendo mi armario, saqué de él una minifalda y un top color melón que sabía que me sentaba de maravilla. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Satisfecha me miré en el espejo. Allí descubrí que el pensar en ese moreno me había alterado y que la muchachita delgada&nbsp; que devolvía ese cristal, tenía mis pechitos en punta. En ese momento decidí que iba a llamarle esa misma tarde y que intentaría quedar a cenar con él.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="background: white; line-height: 115%;">Fue entonces &nbsp;&nbsp;cuando de pronto un ruido me hizo comprender que no estaba sola y fui a ver quién estaba a esas horas en mi casa. Imaginaros mi sorpresa cuando al llegar a la cocina me encontré a&nbsp; mi madre con&nbsp; Mario, el hijo del portero. Si por si eso no fuera poco, me quedé lívida&nbsp; al comprobar que esa mujer educada a la antigua y de la que nadie nunca ha murmurado siquiera un chisme, estaba besando a ese chaval. Paralizada, me escondí y desde el quicio de la puerta, me quedé espiando la escena.</span><span style="line-height: 115%;"> Pegando mi cuerpo a la pared, saqué la cabeza para mirar sin ser vista.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la habitación y vestida con un traje negro, mi madre llevaba su blusa medio abierta y lo sé porque pude ver como Mario metía su mano bajo la tela y cogía entre sus manos los enormes pechos con los que la naturaleza la había dotado. Dándole lo mismo,&nbsp;&nbsp; no puso reparo a sus toqueteos y con un extraño fulgor en sus negros ojos, dejó que se los sacara dejándome admirar que la edad había hecho poco daño en ellos y que venciendo la gravedad, se mantenían duros u firmes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Justo cuando el hijo del portero se estaba metiendo un negro pezón en su boca, mi madre buscó sus besos diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No prefieres que te la chupe?.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La lujuria sin límite que proyectaba mi vieja convenció al muchacho el cual bajándose los pantalones, sacó su miembro del encierro y&nbsp; le dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cómetela, ¡Puta!.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creí que mi madre iba a responder con una cachetada a semejante insulto pero completamente ruborizada, se arrodilló frente a él y obedeciendo, lentamente se la fue introduciendo en la boca hasta que sus labios tocaron su base. Satisfecho su amante le presionó la cabeza con sus manos forzándola a proseguir su mamada. No pude evitar quedarme petrificada al comprobar que ese pene se acomodaba perfectamente en la garganta de mi mamá.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres una vieja mamona- alegremente Mario le gritó al sentir la humedad de su boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/B8GJ2gEJ" width="427" height="570">Su madura pareja incrementó la velocidad de la maniobra buscando como loca el conseguir el anhelado alimento &nbsp;y no contenta con ello, con sus dedos comenzó a acariciar los huevazos del muchacho. Para entonces, mi sorpresa había menguado y viendo la maestría con la que estaba mamando esa verga, me empecé a calentar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía no estoy muy orgullosa, pero &nbsp;la cachondez con la que mi amada madre la comía provocó que llevara una mano bajo mis propias pantaletas y sin perder ojo, me pusiera a masturbarme. Acariciando con delicadeza mi clítoris, disfruté de ese incestuoso espectáculo cada vez más alterada. Mi pubis me recibió lleno de flujo al admirar a la que siempre había considerado una mojigata mamando sin parar. Descubrir que era al menos tan caliente como yo, me excitó e introduciendo un dedo en mi coñito, gemí calladamente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para entonces, los mimos de esa felación había llevado a Mario al borde del orgasmo por lo que gritando le informó que se iba a correr. Mi madre sorprendiéndome nuevamente le pidió que lo hiciera en su boca y acelerara el&nbsp; compás de su boca hasta que el hijo del portero explotó en su interior. Ella no le hizo ascos a ese semen y prolongando su mamada, consiguió beberse toda la blanca simiente del chaval sin que por ello ni una gota manchara su inmaculado traje.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cara de deseo que descubrí en mi madre me llevó a un nada filial clímax y con mi entrepierna empapada, hui de allí mientras Mario la colocaba a cuatro patas y cogiéndole de su cintura, le levantaba la falda aireando un culo prieto y bien puesto. Solo me dio tiempo de observar su glande recorriendo los pliegues de mi vieja antes oír que le decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Fóllame, por favor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No me podía creer que mi madre le estuviese poniendo los cuernos a mi padre. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Dame lo que mi marido no me da- insistió olvidando que era una señora casi de cincuenta años y que al menos le llevaba treinta al crio, </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cumpliendo sus deseos, Mario cogiéndole su lisa melena negra, la usó como riendas y metiéndosela de un golpe, empezó a cabalgarla. El modo tan brutal con la que apuñaló su sexo la hizo gemir y comportándose como si estuviera en celo, le rogó que no parara. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ya no pude oír más porque salí del apartamento, incapaz de soportar la calentura que me producía el saber que mi padre tenía una cornamenta descomunal.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ya en la calle, agarré un taxi que me llevara hasta la clínica odontológica en la que trabajo. Durante el trayecto, la imagen de la zorra de mi&nbsp; madre y la de mi moreno salvador hicieron que me fuera poniendo aún más cachonda. Por eso al llegar a mi destino tras pedir perdón por mi retraso, entré directamente en el baño.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sofocada y con mi respiración entrecortada, me senté&nbsp; y bajándome el tanga, llevé mi mano hasta mi sexo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¡Que bruta estoy!”, me dije al recorrer los pliegues de mi vulva y descubrir que estaban húmedos y calientes.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Dejándome llevar, traté de visualizar que se escondía debajo de los pantalones de Fernando y a tenor de su tamaño, me imaginé que ese hombre tenía entre las piernas una hermosa verga coronada con un enorme glande. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No sé si fueron las extrañas circunstancias que me habían pasado pero en cuanto&nbsp; puse forma a ese aparato deseé hundir mi cara en él y abriendo mis labios, dejar que me entrara hasta la garganta. Os reconozco que sentí como me licuaba con solo pensarlo y dando uso a mis deditos, intenté complacer mi calentura.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Muchas mujeres se niegan a mamar una buena herramienta pero a mí, os confieso que me pone burrísima. Hay pocas cosas que me gusten más que sentir una polla en mi boca mientras mi pareja me dice burradas al oído. Por eso me imaginé que al recogerme a la salida de mi trabajo, ese moreno iba conduciendo cuando sin más prolegómeno aprovechaba un semáforo para bajarle el cierre de su pantalón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Y que al hacerlo, ese desconocido sonreía y sin dejar de conducir, me cogía de mi negra melena y llevando mi cabeza hasta su entrepierna, me decía:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Flaca, ¿A qué estas esperando?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/uqYBR0Yq" width="425" height="567">Su permiso me dio alas y retirando mi cabello, me permití contemplar su atrayente aparato. El aroma a macho que desprendía me hizo relamerme mis labios anticipando el banquete que me iba a dar en su honor y sacando la lengua me puse a lamer con sensual lentitud cada centímetro de su verga.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">En mi imaginación, Fernando comportándose como un exigente amo, me ordenó que separara las piernas y que usara una de mis manos para masturbarme. Ni que decir tiene que fue el modo en que mi mente buscó una explicación para el par de dedos que ya tenía clavados hasta el fondo de mi sexo y por eso, todavía con más ardor, seguí pajeándome.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cada vez más cachonda, me vi lamiendo dos sabrosos huevos antes de abriendo los labios, introducirme toda su extensión hasta el fondo de mi garganta. Ya sentía la acción de su pene contra mis mofletes cuando escuché que una compañera entraba en el baño. Con disgusto comprendí que debía dejarlo para otro momento y bastante acalorada, me vestí y salí del cubículo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Martha, ¿Te sientes bien?- preguntó mi amiga al ver mi cara totalmente colorada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Creo que me voy a poner enferma?- respondí buscando una exclusa creíble para el color de mis mejillas-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Lupe creyó mi versión y sin darle mayor importancia, me dijo que tenía que cuidarme y siguió maquillándose. Roja de vergüenza fui a mi&nbsp; despacho, deseando que con el trabajo se me pasara el sofoco. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Desgraciadamente, durante toda la mañana, dejé que mi imaginación volara con cada uno de mis clientes. Si era una mujer la paciente a la que tenía que arreglar los dientes, me inventaba que era la zorra de mi madre la mujer que se sentaba en mi consulta y que los instrumentos de dentista con los que trasteaba en su boca, eran la verga de mi salvador. Si por el contrario era un hombre, le cambiaba de cara y me imaginaba que era ese moreno, quien descansaba esperando mis caricias.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">De esa forma, al llegar la hora de comer, lejos de tranquilizarme estaba dominada por una brutal lujuria y sin tomar en cuenta las consecuencias, agarré la tarjeta de visita de ese desconocido y le llamé.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Reconocí su voz en cuanto descolgó y temiendo que no se acordara de mí, le dije:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Fernando, Soy Martha. La boba que esta mañana salvaste.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sé quién eres- respondió y muerto de risa, me soltó: -No todos los días están a punto de partirme la cara y menos por culpa de una preciosa flaquita de largas piernas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El piropo me encantó y más segura de mi misma, comenté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Quiero agradecerte el favor y he pensado en invitarte a cenar esta noche.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi petición le hizo gracia pero haciéndose el caballero, me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Acepto si me dejas elegir el restaurante y pagar la cena.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su respuesta me satisfizo y con mi coñito rebosando de humedad, le pregunté únicamente como debía ir vestida. &nbsp;El maduro tonteando descaradamente conmigo, contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">&#8211; Quiero que esta noche te esmeres y cuando te recoja en tu casa, la mujer que entre en mi coche sea una diosa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Como imaginareis,&nbsp; prometí sorprenderle y colgando el teléfono, me puse a planear la forma en que me llevaría a ese gigante a la cama….</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="background: white; line-height: 115%;">La cena donde realmente le conozco.</span></b></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/Zz89qEXC" width="424" height="566">Tal y como habíamos quedado, Fernando pasó a por mí, lo que nunca me esperé fue que respetando unas costumbres que creía ya anquilosadas, tocara al timbre y se plantara en mi casa. No os podéis imaginar la cara de mi madre cuando vio que esa masa de músculos de más de uno noventa era mi pareja de esa noche. Alucinada por la diferencia de edad, me fue a buscar a mi habitación diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Hija, abajo hay un tipo que dice que viene a buscarte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Por su tono comprendí que estaba molesta pero recordando la postura en que la había pillado esa mañana, decidí castigar su maternal preocupación diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Verdad que es impresionante. ¡Está buenísimo!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cabreada por mi descaro, me exigió que guardase al menos la compostura frente a él y que no notara lo mucho que me atraía. Muerta de risa por su hipocresía, seguí profundizando en una nada inocua rebelión diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No me esperes. Si todo sale como espero, ¡Mañana despertaré en sus brazos!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ni se dignó a contestar mi impertinencia y dejándome sola en mi cuarto, bajó a hacer compañía a Fernando. Creyendo que había ganado esa batalla, tranquilamente terminé de arreglarme. Como deseaba conquistarle, me vestí con un escueto traje de negro bastante sensual y muy escotado que&nbsp; dejaba también al aire la mayor parte de mis piernas. Encantada por la imagen sexi y elegante del espejo, me eché perfume y bajé a encontrarme con mi cita.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El guapetón que me esperaba recorrió con sus ojos mi cuerpo mientras me deslizaba por las escaleras meneando mi pandero. En su rostro descubrí que había acertado con la vestimenta pero cuando realmente confirmé que le atraía, fue cuando me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Nunca creí que con mis años vería a un ángel recién caído del cielo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ese educado piropo tan diferente a los que estaba habituada, consiguió sonrojarme y devolviendo su lisonja, le respondí:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Si yo soy ese ángel, tú eres mi Zeus.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Fernando soltó una carcajada y asiéndome de la cintura, me dio un suave beso en los labios mientras me decía:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Me podías haber avisado que tu madre nos acompañaría.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La tersura de sus labios y el aroma a macho que desprendía no me dejó asimilar su queja hasta que vi en la puerta a mi vieja lista para salir. La muy pérfida con una sonrisa en su cara, comentó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Como tu padre está de viaje, me he auto invitado. ¿Verdad que no te importa?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¡Será zorra!”, pensé, “¡No le basta con ponerle los cuernos a su marido que encima quiere chafarme los planes!” </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Disgustada por partida doble con la mujer que me había traído al mundo, tomé mi bolso y abracé a mi pareja mientras mi madre nos seguía unos pasos atrás. Fernando debió notar mi encabronamiento porque susurrando me preguntó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Por qué estás tan enfadada con ella?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No pude confesarle la verdad y en vez de ello, pegándome a su cuerpo, respondí:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Deseaba divertirme contigo esta noche.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Os juro que mi respuesta no tenía un sentido sexual pero mi&nbsp; pareja de esa noche, me malinterpretó y rozando uno de mis pechos, me dijo al oído:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No te preocupes, tu madre no tiene por qué enterarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Esa robada caricia hizo que mis dos pezones se pusieran como piedras y mi coñito se empapara mientras galantemente Fernando me abría la puerta del copiloto. Rápidamente me subí, no fuera a ser que mi vieja quisiera ocupar el lugar que por derecho tenía reservado. Al ver su gesto de disgusto, comprendí que esa había sido su intención y por ello, sonreí mientras se sentaba en la parte trasera. </span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ajeno a ello, el enorme maduro cogió el volante y como si fuera algo normal en él, nos informó que había reservado una mesa en el mejor restaurante de la ciudad.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/MeoFlslw" width="426" height="568">-¿Cómo has conseguido mesa?- pregunté porque era famoso por estar siempre lleno y que si querías ir al él tenías que pedirlo con dos semanas de anticipación.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Muerto de risa, contestó:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Es mío.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando caí en el apellido de su tarjeta y descubrí que estaba con un afamadísimo millonario que no solo era dueño de una cadena de restaurantes sino que era el propietario del casino de mi ciudad.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¡Dios!, es Fernando Legorreta.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Saber que muchas mujeres hubiesen dado la mitad de su vida por disfrutar de su compañía, me dejó alelada al no comprender que había visto ese hombre en mí. Mientras mi mente rulaba a mil por hora, ese don Juan charlaba animadamente con mi madre.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Un pelín envidiosa de las atenciones con las que trataba a esa zorra, agarré una de sus manos y la puse sobre mi muslo. El maduro no se mostró sorprendido por mi acción y antes de que me diera cuenta me estaba acariciando sin importarle que la mujer que tenía detrás fuera mi madre.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Azuzada por sus caricias, separé mis piernas y levantando mi falda, le dejé clara mi disposición. Él al percatarse de mi entrega, disimulando fue subiendo por mis muslos desnudos acercándose poco a poco a mi sexo. La sensación de estar siendo acariciada con ese público tan selecto, me terminó de excitar y moviendo mis caderas hacia delante busqué el contacto con su mano.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Señora, ¿sabía que su hija en un poco aventada?- preguntó mientras uno de sus dedos se abría camino bajo mi tanga.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Por qué lo dice don Fernando? – preguntó mi vieja sin saber que en ese momento su hijita estaba siendo gratamente recompensada.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Y mientras le narraba la difícil situación en la que me había conocido, se apoderó de mi clítoris con una de sus yemas. Os reconozco que me creí morir al sentir su dedo hurgando en mi sexo y mordiéndome los labios deje que ese casi desconocido me masturbara mientras a pocos centímetros mi madre conversaba con él, cómodamente aposentada en el sillón trasero.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¡No puedo ser tan zorra!” pensé mientras todas las células de mi cuerpo ardían por la lujuria.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi calentura era máxima cuando sentí que como si fuera un pene, su yema se introducía en mi interior y comenzaba un delicioso vaivén de fuera a adentro y viceversa.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Me voy a correr”, adiviné al notar que una maravillosa corriente eléctrica asolaba mi anatomía.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Reteniendo las ganas de gritar, sufrí un gigantesco orgasmo mientras mi madre me recriminaba el haberme puesto en riesgo con esos albañiles. </span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al maduro no le resultó indiferente comprobar que sus dedos se impregnaban de la pringosa prueba de mi placer e incrementando sus toqueteos, me llevó a la locura mientras su propio pene se alzaba bajo su pantalón. No os tengo que decir que si no llegamos a tener compañía me hubiera lanzado golosa contra su verga porque en ese momento, lo que me hubiese apetecido hubiera sido incrustar ese manjar entre mis mofletes.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="background: white; line-height: 115%;"><br />
<img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/zwovUT9m" width="428" height="571">En vez de ello, me tuve que conformar con ver que Fernando retiraba su mano de mi entrepierna y llevándosela a su boca, lamía con gusto el flujo que había quedado entre sus dedos. Al verlo, casi me vuelvo a correr y fue entonces cuando decidí que de esa noche no pasaba que yo catara la simiente de ese macho.</span></span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cinco minutos después llegamos a nuestro destino, como el caballero que es, ese maduro nos abrió la puerta y nos llevó a un elegante apartado dentro del restaurante. Al no estar habituada a tanto lujo, tanto mi vieja como yo nos quedamos impresionadas con el detalle de reservar la mejor mesa para nosotros. </span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Educadamente, nos hizo sentar a cada lado, de forma que yo quedé a su izquierda mientras mi madre se sentaba a su derecha. Comportándose como el perfecto anfitrión, nos preguntó que queríamos beber y en vista que tanto las dos queríamos vino, llamó a su sumiller y le pidió uno de los caldos de su bodega personal.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al oír que su elección era un Petrus, me quedé nuevamente impresionada porque una botella de ese tinto francés bien podía costar los tres mil quinientos pesos. Al protestar porque me parecía muy caro, Fernando contestó:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Los buenos vinos están para las grandes ocasiones y qué mejor que estar acompañado de dos bellezas.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La puta de mi vieja quedó encantada con el piropo y luciendo conocimientos, se puso a comentar con él las virtudes de los vinos de Francia contra los de origen español. No sabiendo nada sobre ese tema, me tuve que quedar en silencio y dándole vueltas al placer que ese hombre me había dado, despertó mi lado salvaje y por eso llevé mi mano bajo el mantel.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mientras mamá y Fernando charlaban posé mis dedos sobre su musculoso muslo y viendo que no repelaba, fui recorriendo la tela de su pantalón hasta llegar a su bragueta. Al hurgar en su entrepierna, me encontré con una enorme verga que confirmó mis previsiones: ¡Fernando estaba magníficamente dotado!. Por eso importándome un carajo que mi vieja estuviera hablando con el, comencé a jalar de ese maravilloso instrumento, devolviendo parte de la vergüenza que me hizo pasar.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi maduro estaba aguantando estoicamente el tipo sin quejarse cuando mi madre afortunadamente preguntó dónde estaba el baño y tras recibir las indicaciones se levantó y salió del reservado. Ya solos, Fernando acomodándose en su silla, me preguntó si no prefería mamársela. </span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¡No me lo tuvo que pedir dos veces!</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cumpliendo mi sueño, me arrodillé bajo la mesa y al amparo del mantel, desabroché su pantalón y saqué de su encierro su aparato.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Es enorme!- exclamé al coger por primera vez esa belleza entre mis dedos.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/PLlfVh9w" width="422" height="563">Larga, gorda y con un capuchón a modo de champiñón&nbsp; me dejó extasiada y disfrutando como una perra, acerqué mi lengua a esa maravilla. La fuerza de su virilidad era evidente y no solo por los más que llenos huevos que con gozo absorbí sino por el tamaño de las venas que decoraban esa extensión.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Recreándome en la mamada, embadurné con mi saliva todo su pene antes de abriendo mis labios, meterlo hasta el fondo de mi garganta. Fernando al sentirlo, presionó mi cabeza con sus manos forzando aún más esa profunda felación e increíblemente noté que no solo era capaz de absorberla por completo sino que mis labios entraban en contacto con la base de su sexo.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Supe en cuanto te vi que eras una putita y que te tendría en esta postura- satisfecho, mi maduro me informó.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ese insulto lejos de cortarme, me azuzó y con más ímpetu, fui metiendo y sacando su miembro de mi boca a la vez que con mis dedos acariciaba la bolsa de sus gordos testículos. Los golpes de su verga contra mis mofletes y garganta, me indujeron un trance lujurioso donde el mundo desapareció y solo existía para mí,&nbsp; esa polla que rellenaba todo mi ser. Necesitada de hacer la mamada de mi vida, cumplí sus deseos fielmente hasta que el placer se acumuló en sus huevos y pegando un grito, se derramó explosionando en mi boca. </span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Fue increíble, golpeando mi paladar ese semen se me antojó un manjar solo al alcance de los dioses y no sabiendo si tendría otra oportunidad, devoré su semen como si me fuera la vida en ello, no fuera a ser que nunca beber de ese alucinante manantial y por eso no desperdicié ni una gota. Recorriendo su piel con mi lengua limpié su falo hasta que quedó inmaculado y solo entonces, escuché que mi madre había vuelto y que preguntaba a Fernando por mí:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Se encontró con un amigo y ahora vuelve- respondió salvaguardando mi honor pero sobretodo evitando el escándalo de que mi vieja se enterara que su hija era una zorrita mamona.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Increíblemente, la mujer que me había dado a luz aprovechando mi teórica ausencia, empezó a tontear con el maduro de una forma tal que apenas tuve tiempo de meter su verga dentro del pantalón y cerrar su bragueta antes que esa guarra pusiera su mano sobre el muslo de mi adorado mientras le decía:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">&#8211; Don Fernando, ¿Qué ha visto en mi hija?, no le parece que es demasiado joven para usted. </span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¡Maldita hija de perra!”, pensé al ver que con todo descaro los dedos de esa puta se acercaban a la virilidad del tipo. No me podía creer el marrón en el que estaba. Despatarrada y con mi coño encharcado bajo la mesa mientras mi madre manoseaba al hombre que me volvía loca.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Disfrutando del momento, el maduro le contestó:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Piense que su hija es igual que usted pero con veinte años menos. Y viendo como de guapa es usted, me garantizó que con los años no pierda atractivo.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mi vieja cogiendo ya su instrumento, contestó:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Y no prefiere alguien con más experiencia?</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La escena curiosamente me empezó a calentar pero temiendo que esa mujer quisiera también meterse bajo la mesa, pellizqué uno de los gemelos de Fernando para que buscara el modo de que pudiera salir de ese problemazo. Mi maduro comprendió el dilema y soltando una carcajada, le soltó:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Me encantaría- y haciendo como si buscaba un anticipo, acarició uno de sus pechos, derramando “involuntariamente” la copa de vino sobre su vestido.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Pidiendo disculpas Fernando la ayudó a secarse. Mi madre un tanto molesta, le dijo que no importaba pero que tenía que limpiar esa mancha si no quería que le quedara un cerco y por eso, desapareció rumbo al baño.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Nada más irse, salí de&nbsp; debajo del mantel mientras muerto de risa, ese Don Juan&nbsp; se reía de mí diciendo:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Menudo par de putas están hechas la madre y la hija!</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su vulgar exclamación me hizo gracia y siguiéndole la corriente, respondí:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Te imaginas tirarte a la mamá mientras su hija os mira?</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mis palabras cayeron como un obús en su mente y tras pensarlo durante unos segundos, me contestó:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Paso, tu vieja no me gusta. Pero te propongo otra cosa: ¿Qué opinas de que te encule mientras observas como otro tipo se la folla?</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La idea me resultó cautivante y por eso no dudé en aceptar, diciendo:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Me gustaría pero dudo que pueda ser. ¿Cómo vas a conseguirlo?</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Descojonado, me respondió:</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Fácil, tu vieja va a creer que soy yo quien la folla cuando realmente mi verga estará incrustada en tu&nbsp; culo- y recalcando sus palabras, me pellizcó un pezón diciendo: -Mientras cenamos la voy a poner tan cachonda que no va a poder negarse a que me la tire con una venda en sus ojos. </span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">De esa forma y mientras mi coñito se anegaba de flujo, anticipando el placer que ese millonario me iba a dar esa noche, esperamos a que mi madre volviera del baño.</span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> <img decoding="async" class="alignnone size-full" src="http://i.imgbox.com/PLlfVh9w" width="675" height="900"></span></div>
<div><span style="background: white; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">&nbsp;</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="background: white; line-height: 115%;">&nbsp;</span><b style="font-size: 22px;">Para comentarios, también&nbsp;tenéis&nbsp;mi email:</b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><b>golfoenmadrid@hotmail.es</b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: white; color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;">
<div style="margin: 0px;">
<div style="margin: 0px;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><br />
</b></span></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial;"><span style="font-size: 14.4444446563721px;"><b>&nbsp;</b></span></span></p>
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</div>
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