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	<title>transexual. &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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	<title>transexual. &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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		<title>Relato erótico: &#8221; Hércules. Capítulo 18. Primera Misión.&#8221; (POR ALEX BLAME)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Feb 2023 10:46:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[transexual.]]></category>
		<category><![CDATA[ALEX BLAME]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo 18: Primera misión. El dossier no decía mucho de la mujer. Se llamaba Francesca Lobato y cantaba en un sórdido club de las afueras. No tenía antecedentes de arrestos, pero el club en el que trabajaba era famoso por ser un lugar de encuentro de las mafias chinas. Los servicios secretos habían puesto el club bajo vigilancia, y sospechaban que usaban a las mujeres como correo para pasar secretos industriales y militares, el problema es que eran extremadamente cautos y no sabían exactamente como lo hacían, ni cual era la mujer que lo hacía. Tras unos meses de vigilancia [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 14pt;">Capítulo 18: Primera misión.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El dossier no decía mucho de la mujer. Se llamaba Francesca Lobato y cantaba en un sórdido club de las afueras. No tenía antecedentes de arrestos, pero el club en el que trabajaba era famoso por ser un lugar de encuentro de las mafias chinas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Los servicios secretos habían puesto el club bajo vigilancia, y sospechaban que usaban a las mujeres como correo para pasar secretos industriales y militares, el problema es que eran extremadamente cautos y no sabían exactamente como lo hacían, ni cual era la mujer que lo hacía.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Tras unos meses de vigilancia habían restringido las sospechosas a cuatro mujeres. Una de ellas era especialmente prometedora. A principios de mes, nunca el mismo día, la mujer llegaba al trabajo con un bolso especialmente grande y salía a la hora del cierre con el bolso más abultado de lo normal.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Su misión era seducir a la mujer y hurgar en el contenido del bolso hasta encontrar el material, fotografiarlo y dejarlo todo en su sitio para detenerla posteriormente en caso de que resultase ser lo que esperaban.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Revisó el resto de las hojas del informe. Estaba claro que habían hecho un extenso trabajo de documentación, aunque curiosamente, la mayoría de la información era bastante reciente, no había apenas nada que tuviese más de cinco años de antigüedad.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Observó de nuevo la foto y se preguntó que ocultaban esos ojos grandes enmarcados por unas pestañas largas y rizadas. ¿Por qué no había datos anteriores? ¿Cómo haría para acercarse a ella?</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Se acostó en la cama mirando al techo pensativo. Era su primera misión y no quería cagarla. Aunque dudaba mucho que aquello mejorase su estado de ánimo, estaba dispuesto a cumplir las misiones que le encomendasen. Al menos no tenía que matar a nadie, no quería empezar su nueva vida como había terminado al anterior.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Se acercó al teléfono y estuvo tentado de llamar a sus madres, pero no se sentía con fuerzas para enfrentarse de nuevo a ellas. Volvió a colgar el aparato y se quedó mirando al techo, con la mente en blanco, hasta que se quedo dormido.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/227/18473105/18473105_009_dec1.jpg" width="425" height="638" />Aquel garito era bastante más acogedor por dentro de lo que parecía por fuera. La iluminación era suave y la música disco de los ochenta y noventa no estaba demasiado alta, solo lo suficiente para que las bailarinas semidesnudas que se agarraban a las barras, contorsionando sus cuerpos, pudiesen seguir el ritmo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Entre el público había bastantes individuos de aspecto oriental que veían evolucionar a las mujeres con lujuria y esperaban ganarse su favor a base de introducir billetes entre las tiras de sus tangas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules se dirigió a la barra, pidió un Glennfidich con hielo y acodado en ella esperó a que Francesca saliese al escenario que ocupaba el fondo del establecimiento.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Antes de su actuación tuvo que fingir interés en una torpe imitación del baile de Flashdance por parte de una rubia cuya enorme pechuga estaba más dotada para usar los pechos como los flotadores de un hidroavión que para realizar los relativamente complicados pasos de un baile moderno. Todo quedó compensado cuando el agua cayó sobre la mujer haciendo que la camiseta revelase el tamaño real de los pechos y erizase unos pezones de tamaño titánico.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Cuando se hubieron apagado los silbidos y los aplausos, la mujer se retiró dejando que un operario recogiese el agua del suelo con una fregona.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Pidió otra copa mientras observaba como el hombre dejaba la fregona y cogiendo un micrófono presentaba a Francesca. Después de describirla como la heredera de Sade y ensalzar su belleza se retiró para dejar paso a la mujer que aparecía en ese momento en el escenario.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Llevaba un vestido rojo de lentejuelas cruzado en la cintura con un escote en v estrecho y profundo. La falda era larga y tenía una raja en el lado derecho que le llegaba casi hasta la cintura y se cerraba justo en la cadera con un bordado plateado.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules observó el pelo largo, negro y ligeramente ondulado que reposaba sobre su hombro izquierdo, tapando aquella parte de su pecho. La mujer se inclinó para saludar y sus pechos se movieron pesados y jugosos evidenciando que no llevaba sujetador.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El público aplaudió hasta que la cantante, con un ligero mohín de sus labios gruesos y rojos como la sangre, les invitó a callar y comenzó a cantar. Su voz era suave y acariciadora, pero Francesca le añadía un toque grave y ligeramente ronco que hacía que la canción de Sade tuviese un punto más sensual.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Apenas se movía, pero sus ojos recorrían la sala con intensidad haciendo que cada hombre presente se sumergiese en la melodía y creyese ser el protagonista. Durante unos instantes calló y dejó que el saxofonista que la acompañaba se marcase un solo. La melancolía del instrumento llenó la sala haciendo que todo el mundo se sintiese embargado por una profunda emoción.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Francesca fijó el micrófono al pie y acariciándolo con unas manos de dedos largos y suaves comenzó a cantar de nuevo, esta vez meciéndose suavemente, sin dejar de envolver con sus manos el aparato y acercando sus labios sensualmente hasta casi tocar la superficie cromada, dejando que la raja de su vestido se abriese dando a los presentes una visión de unas piernas largas y morenas encaramadas a unas sandalias de tacón alto.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/227/18473105/18473105_016_97ff.jpg" width="425" height="638" />Hércules bebió el resto del whisky de un trago mirando a la mujer fijamente a los ojos a pesar de que sabía perfectamente de que ella no le podía ver, cegada como estaba por los focos.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Cuando la canción terminó se impuso un silencio que se prolongó un instante antes de que la parroquia prorrumpiese en una sonora aclamación.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules dejó el dinero sobre la barra y se escabulló antes de que las luces volvieran a encenderse.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">A la mañana siguiente se dirigió al domicilio de Francesca, que figuraba en el informe y aparcó dos puertas más abajo su coche alquilado. Como esperaba, Francesca no se levantó hasta tarde y hacia el mediodía la vio salir del portal vestida con uno vaqueros, una sencilla blusa y calzando unas bailarinas. Abandonó la terraza del bar de la esquina en el que había pasado buena parte de la mañana y la siguió calle abajo. Tras unos doscientos metros dobló una esquina y entró en un supermercado.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules entró a su vez y cogió un carrito. Paseó por los pasillos y eligió varios productos al azar mientras la buscaba. Finalmente la encontró en la sección de congelados. Se colocó a su lado y hurgó con interés entre las terrinas de helados mientras la observaba de reojo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Era la primera vez que la observaba de cerca, aun en bailarinas era casi tan alta como él. Llevaba el pelo atado en una apretada cola de caballo dejando a la vista una tez morena y tersa, sin apenas arrugas o imperfecciones. Dos grandes aros de oro colgaban de sus orejas y una pequeña piedra en la aleta de su nariz junto con sus ojos grandes y ligeramente rasgados le daban un aire exótico y un inconfundible atractivo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—Una mujer tan bella merece algo más que una comida congelada. —dijo Hércules mientras fingía inspeccionar una terrina de stracciatella.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—¿De veras? —preguntó ella con una sonrisa escéptica mientras metía una pizza y un par de cajas de canelones.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Su voz ronca y sensual, y la forma pausada de hablar hizo que Hércules sintiese como crecía su excitación.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—Pues claro, hay un montón de comida prefabricada sin tener que comerla ardiendo por fuera y hecha un témpano de hielo por dentro.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Sabía que no era una respuesta muy inteligente, pero había conseguido que ella le mirase por fin y rápidamente detectó en sus ojos una chispa de interés. Continuó charlando con ella y haciendo chistes malos sobre la comida preparada mientras elegían productos de los estantes.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Francesca hablaba poco y escuchaba lo que Hércules decía con una sonrisa irónica, pero se dejaba guiar por el supermercado en un tortuoso circuito por los distintos pasillos del establecimiento. Finalmente Hércules se presentó y le invitó a tomar algo en una terraza.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La mujer miró el reloj frunciendo el ceño pero finalmente aceptó y le sugirió el local dónde había pasado la mañana. Hércules fingió un poco de embarazo y le dijo que en aquel bar había hecho un simpa hacía poco para forzarla a elegir otro.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/227/18473105/18473105_021_0812.jpg" width="423" height="635" />Finalmente acabaron en la terraza de una cafetería a un par de manzanas de allí. El calor del mediodía empezaba a ser intenso así que Hércules pidió una caña mientras ella pedía una cola sin hielo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Fingiendo inocencia le dijo que se le iba a calentar muy rápido el refresco. Ella respondió que tenía que proteger su garganta ya que era cantante. Hércules aprovechó para interrogarla y mostrar su admiración. Inmediatamente le preguntó dónde podía ir a oírla cantar. Ella, al principio quiso negarse a contárselo, lo que le dio indicios de que quizás se avergonzaba un poco del lugar donde cantaba, pero al final terminó confesándolo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Tras apurar las bebidas, Hércues pagó la cuenta y se despidieron con dos besos. El cálido contacto con su piel provocó otro pequeño chispazo como si la atracción creciente entre ellos se descargase con el contacto.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—¿No me vas a pedir el número de mi móvil? —preguntó ella al ver que él se daba la vuelta dispuesto a alejarse de ella.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—¿Para qué si ya sé dónde encontrarte? —respondió Hércules girándose y despidiéndose de ella para a continuación seguir su camino.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Aquella misma noche se presentó en el local de nuevo. Había cambiado de indumentaria. Se había puesto uno de los trajes de Armani del armario y se había llevado un Porsche Cayenne del garaje de La Alameda.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Esta vez había elegido un lugar cerca del escenario para poder ver a la mujer más de cerca y que ella pudiese verle a él. Francesca no tardó en salir de nuevo. Esta vez llevaba un vestido de seda de corte oriental color marfil con una raja en el lateral tan vertiginosa como la del día anterior.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Antes de que comenzasen los primeros acordes y la luz volviese a cegarla, la mujer exploró el lugar con la mirada y no tardó en localizarle. Con un sonrisa se acercó al micrófono y comenzó a cantar Sweetest Taboo. Al contrario que en otras ocasiones, la mirada de Francesca casi no se apartó del lugar donde estaba Hércules mientras acariciaba el micrófono posesivamente.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La canción terminó y el público rugió unos segundos antes de volver su interés de nuevo a las bailarinas. Francesca bajó del escenario y repartió algunos besos y confidencias con empleados y clientes hasta que por fin llegó a él.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—¿Te ha gustado? —pregunto ella sin poder disimular su interés por la respuesta.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—Has estado fantástica, derrochas tanta sensualidad que me han entrado ganas de lanzarme al escenario y hacerte el amor allí mismo, delante de todo el mundo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/227/18473105/18473105_025_0cbb.jpg" width="424" height="636" />La cantante sonrió satisfecha durante un instante pero su gesto se volvió rápidamente entre ansioso e inseguro.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Notaba que estaba a punto de echarse atrás así que Hércules se adelantó y mientras acariciaba su pelo negro y sedoso le preguntó a qué hora terminaba.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Francesca dudó, estaba claro que había algo que parecía sumirla en la indecisión. La mano de Hércules se desplazó por su cara y rozó los labios de la mujer recorriendo la abertura de su boca acabando por convencerla.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—Tengo otra actuación dentro de una hora y habré terminado. —respondió ella con un ronco suspiro.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Charlaron un rato más y él la invitó a una copa de Champán antes de que se retirara a prepararse para la siguiente actuación. Cuando salió de nuevo al escenario, Hércules había abandonado el local. Francesca lo buscó entre el público sin éxito así que terminó sumida en un mar de dudas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Al salir se encontró con el joven apoyado en el todoterreno con una sonrisa traviesa consciente de que ella, por un momento, había dudado que se hubiese quedado a esperarla.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Con un &#8220;estúpido&#8221; se introdujo en el Cayenne dejando que el hombre cerrase la puerta. El acogedor interior y el olor a cuero se mezclaron con el aroma del perfume del hombre aumentando su excitación. Mientras se dejaba llevar, no le importaba dónde, Francesca pensaba en el siempre crítico momento de descubrir su secreto.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Odiaba ser así, odiaba tener que pasar por aquel trago cada vez que conocía a un hombre que le interesaba. Nunca sabía lo que pasaría. En ocasiones había terminado muy mal y viendo los músculos que amenazaban con romper el traje de Armani de Hércules un escalofrío recorrió su espalda.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules la llevó a un pub del centro. Pidieron un par de copas y charlaron, la música estaba tan alta que les obliga a acercar la boca a la oreja del otro para poder entenderse y él lo aprovechó rozándola con sus labios y sus dientes mientras le hablaba.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Tras unos minutos Hércules no se contuvo más y abrazando a la mujer por la cintura le besó el cuello y la mandíbula. Francesca suspiró excitada, pero a pesar de todo Hércules notó cierta resistencia. Ignorando las indecisiones de la mujer la abrazó y la besó en la boca, explorándola con suavidad y saboreándola sin apresurarse, mientras sus manos acariciaban su espalda.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Sin dejar de besarla deslizó las manos por la resbaladiza seda del vestido hasta agarrar su culo apretándolo y acercando sus caderas contra él, deseoso de que ella pusiese sentir la erección que ocultaban sus pantalones.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">—No, aquí no. —dijo Francesca apartándose sofocada como si las caderas de Hércules le quemaran.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules estaba tan excitado que hubiese ido al mismo infierno con aquella mujer. Asiéndola por la cintura la llevó fuera del ruidoso pub y la guio hasta el todoterreno. Antes de arrancar se inclinó sobre ella y la besó mientras acariciaba el muslo que asomaba por la raja del vestido. Ella suspiró y le apartó diciéndole que le llevase a un sitio más íntimo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Aun tenía las llaves de su viejo apartamento así que la llevó allí. Cuando abrió la puerta la imagen de Akanke recibiéndolo con una sonrisa le asaltó haciéndole vacilar. Francesca lo notó y para evitar unas preguntas que no quería responder se lanzó sobre ella y acorralándola contra la pared la besó con violencia. La mujer sorprendida respondió al beso con la misma ansia dejando que las manos de Hércules estrujaran con violencia sus pechos a través de la seda del vestido.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Abrazándose y tropezando avanzaron hacia el dormitorio. Por el camino Francesca fue quitándole hábilmente la ropa hasta que cuando llegaron a la cama Hércules se vio totalmente desnudo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Aquel hombre tenía el cuerpo de un héroe griego. Sus músculos se marcaban bajo su piel incitándole a arañarlos y mordisquearlos. Lo tumbó sobre la cama y tras ponerse encima de él le besó durante unos instantes antes de comenzar a recorrer su cuerpo con su boca, sabia a sal y a perfume. Mordisqueó sus tetillas haciéndole suspirar y fue bajando por su vientre, acariciando con sus uñas cada uno de los abultados músculos antes de llegar a su pubis.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/227/18473105/18473105_032_c00b.jpg" width="426" height="639" />Levantó la vista y con una sonrisa traviesa cogió el tallo de su polla con una mano. Sin dejar de mirarle levantó el miembro y lamió su base para continuar con sus huevos. Hércules suspiró de nuevo dejándole hacer y acariciándole suavemente el cuello.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Poco a poco, con desesperante lentitud fue avanzando por el tronco de su polla hasta que al fin llego a su glande. Lo recorrió juguetona con la punta de su lengua, rozándola con sus dientes, sintiendo como crecía por momentos.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Sin aguantarse más lo rozó ligeramente con sus labios antes de abrir la boca y meterse la polla dentro. Dejándose llevar comenzó a chuparla primero suavemente, luego con más fuerza subiendo y bajando por aquel mástil palpitante y sintiendo como todo el cuerpo de Hércules se estremecía y sus músculos se contraían debido al intenso placer.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Había llegado la hora de la verdad. El momento que más odiaba, pero si lo retrasaba más sabría que no sería capaz. Ese chico le gustaba de verdad y lo deseaba con todo su ser. Esperando que los estremecimientos de miedo los interpretara como excitación se puso en pie y se desabrochó los botones que tenía el vestido en el hombro izquierdo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Intentando librarse de la desagradable sensación de vulnerabilidad que sentía al descubrir su secreto, se bajó la cremallera del vestido quedando desnuda salvo por un culotte delicadamente bordado y las sandalias de tacón.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Sintió los ojos de él clavados en sus pechos redondos, del tamaño de pomelos con los pezones pequeños y erectos por su intensa excitación. Le miró un instantes a los ojos antes de inclinarse para bajarse el culotte. Se incorporó con las piernas muy juntas dejando que observara el pelo oscuro y rizado que cubría sus piernas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Respiro hondo y cerrando los ojos separó las piernas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Mudo de sorpresa, Hércules observó como de su entrepierna caía un pene semierecto. Francesca se quedó quieta esperando, con los ojos cerrados y temblando de la cabeza a los pies. Por un momento no supo qué hacer, se quedó petrificado, pero luego se centró en la misión y hasta agradeció que fuese tan diferente a Akanke. Eso le ayudaría a apartar las constantes comparaciones entre las dos mujeres de su mente.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Se levantó y se acercó a Francesca que seguía esperando con la cabeza baja y los ojos cerrados. La mujer, al sentir su presencia, se puso rígida y tembló expectante. Hércules adelantó la mano y acarició su mejilla con suavidad. Francesca reaccionó defensivamente ante el contacto hasta que se dio cuenta de que era una caricia, se relajó y abrió los ojos.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/227/18473105/18473105_068_43f0.jpg" width="426" height="639" />Las manos de Hércules rozaron sus labios antes de introducirlos en su boca. Sintió como los chupaba con fuerza envolviéndolos con su densa y cálida saliva. Al fin relajada, Francesca se dio la vuelta y apoyando las manos sobre un viejo tocador separó las piernas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules acarició los muslos de Francesca y separó sus cachetes introduciendole con suavidad los dedos embadurnados en su propia saliva en el ano. La mujer soltó un ronco gemido mientras dejaba que Hércules explorara y dilatara su esfínter.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Los gemidos y los estremecimientos de Francesca hicieron que su deseo creciese. Con suavidad acercó la punta de su polla al oscuro y estrecho agujero y con delicadeza la penetró. El calor y la estrechez del culo de Francesca eran deliciosos. Poco a poco comenzó a meter y sacar el miembro de las entrañas de la mujer, cada vez más rápido, cada vez con más fuerza, viendo la cara de intenso placer de ella en el espejo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Asiendo su melena empujó con todas sus fuerzas mientras Francesca se agarraba con desesperación al tocador para no perder el equilibrio.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Dándose un descanso Hércules tiró de su melena y obligó a la artista a volver la cabeza para besarle de nuevo el cuello la mandíbula y la boca. Cuando se separaron, ella soltó un gemido de insatisfacción al sentir como escapaba el miembro de su culo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Dándose la vuelta lo besó desviando la atención de Hércules de su miembro semierecto y lo tumbó en la cama. Dándole la espalda se ensartó su polla de nuevo con un largo gemido. Deshaciéndose de las sandalias coloco piernas y brazos a ambos lados del cuerpo de Hércules y comenzó a subir y bajar cada vez más rápido mientras su polla erecta se balanceaba golpeando su vientre.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El placer volvía a ser intenso y apenas se dio cuenta cuando las manos de Hércules agarraron su miembro y comenzaron a sacudirlo con fuerza mientras se corría en su culo. El calor de la semilla del joven unido a sus caricias hicieron que no pudiese contenerse más y se corriese derramando su semilla sobre su propio vientre.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Durante esos instantes sintió una intensa felicidad que pronto se vio disminuida por la sensación de no sentirse una mujer completa.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Hércules apartó a Francesca con suavidad y se tumbó de lado, abrazando su cuerpo para quedarse casi inmediatamente dormido.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Los días siguientes fueron una vorágine de sexo. Hércules la atosigaba y buscaba su contacto constantemente, haciendo el amor una y otra vez hasta que ella rendida y dolorida le pedía una tregua.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Él insistía en ir a todas sus actuaciones fingiendo no poder separarse de ella ni un minuto hasta que por fin un día la llevó al trabajo y observó que llevaba el bolso que aparecía en las fotos del dossier. Era tan grande que bromeó preguntándole qué diablos llevaba allí dentro. Francesca consiguió ocultar bastante bien la tensión cuando escuchó la broma, pero a Hércules no le pasó desapercibida.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">No volvió a hablar del tema durante toda la noche y cuando llegaron al piso le hizo el amor consiguiendo que se corriera dos veces y acabara durmiéndose totalmente exhausta.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En total silencio, cogió el bolso y se lo llevó a la cocina. Una vez allí, en la oscuridad, lo abrió descubriendo varios fajos de documentos. Los inspeccionó y los fotografío con el móvil antes de volver a colocarlos en su interior, junto con un diminuto dispositivo de localización por GPS.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Dos días después unos hombres se encargaron de llevársela. Nunca la volvió a ver.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">NOTA: Esta es una serie de treinta y seis capítulos, cada uno en una de las categorías de esta web. Trataré de publicar uno cada tres días y al final de cada uno indicaré cual es la categoría del capítulo siguiente. Además, si queréis leer esta serie desde el principio o saber algo más sobre ella, puedes hacerlo en el índice que he publicado en la sección de entrevistas/ info: http://www.todorelatos.com/relato/124900/</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">PRÓXIMO CAPÍTULO: SEXO CON MADUROS</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">PARA CONTACTAR CON EL AUTOR :</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> <a href="mailto:alexblame@gmx.es">alexblame@gmx.es</a></span></p>
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		<title>Relato erótico. &#8220;La oportunidad&#8221; (PUBLICADO POR GABY SOSA)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GABY SOSA]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 06 Jan 2023 16:01:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[transexual.]]></category>
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					<description><![CDATA[Te detienes en ese preciso espacio de tiempo, ahí, suspendido en el instante mismo en el que tienes que tomar la decisión de atravesar el Rubicón o quedarte de este lado. Te acuerdas de lo que enseñaba Giménez en la clase de historia, quemar las naves, la encrucijada de Cortés. Está todo preparado para ti, lo sabes, pues se han dado una serie única de circunstancias combinadas, pero aun así dudas, tiemblas. ¿O lo que te hace temblar es el contacto de los dedos que se deslizan en la tela? Tengo miedo, piensas, y no solo lo piensas sino lo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; line-height: 107%; font-family: georgia, palatino, serif;">Te detienes en ese preciso espacio de tiempo, ahí, suspendido en el instante mismo en el que tienes que tomar la decisión de atravesar el Rubicón o quedarte de este lado. Te acuerdas de lo que enseñaba Giménez en la clase de historia, quemar las naves, la encrucijada de Cortés. Está todo preparado para ti, lo sabes, pues se han dado una serie única de circunstancias combinadas, pero aun así dudas, tiemblas. ¿O lo que te hace temblar es el contacto de los dedos que se deslizan en la tela? Tengo miedo, piensas, y no solo lo piensas sino lo sientes en la boca del estómago. Y, al instante, el muro invisible que te contiene se quiebra y te desbordas sin remedio, rio abajo, torrente fresco, desbocado. No tardas en mandar a la mierda tus recelos y sacarte toda la ropa que traes y buscar, curiosear en el vestidor con los sentidos agitados por lo que presientes, y ese vestido que al ponértelo por encima te asfixia del placer y ya no piensas en otra cosa más que en el conjunto ciruela de las bragas y corpiño, con encajes en los bordes. El roce de la tela cuando la subes por tus piernas, el calce justo en el atrás que se adhiere al fondo de tu raja haciendo que los pelitos de los brazos se te electricen. El vestido se aprieta contra tu pecho y piensas que los hombres no se ponen prendas adherentes y el mundo cobra sentido por fin y las burlas y las humillaciones de ese cuerpo magro encuentran explicación ahora, en el vestido que calza justo en el torso angosto y se abre a la altura de las caderas en una catarata circular que te acaricia con suavidades que se acomodan a tu culo redondo, ese del que se burlan y con el que te acosan esa banda de mierdas que lidera el tal Cherry. Pero él ahora no está y tu ya no eres el chico asustado victima del bullying sino la nueva, la chica que se refleja en el espejo con su vestidito acampanado que le cae cascada y le realza las caderas, tan corto que apenas la tapa y deja ver las piernas finas y torneadas que vas enfundando en unas medias negras super transparentes que te llegan hasta la cintura afirmándote las nalgas. Miras el resultado, te excitas y no puedes evitar la erección que crece abultándote las bragas color ciruela. Frente al espejo del baño te sueltas el pelo y lo alborotas como nunca te has animado a hacerlo, y te afeitas al ras la pelusa de tu cara feminizada cuando te llega el grito de Gustavo de si te falta mucho y le dices que tenga paciencia, que ya sales. Así que breve maquillaje y un dulce carmín en los labios, sandalias de taco en los pies y algunas pulseras y collares que sacas de una caja en el aparador de la hermana de Gustavo y ya estás apretadita y tibia. Pero no está nada, porque ahora, a punto de salir del cuarto, te asalta nuevamente ese terror de antes del muro, de antes de todo, ese que te acompaña desde que te diste cuenta -ya hace tanto- que eras diferente y por ello te acosan y te humilla la banda del Cherry en el colegio. Así, que vuelves a pensarte el por qué estás allí, en el cuarto de la hermana de Gustavo, a punto de mostrarle quién eres en realidad cuando te animas, aunque nunca nadie te haya visto todavía y esta sea tu primera vez con un chico. Pero es que tengo mis razones -te dices, como hablando contigo-, yo sé que a él no le molestará porque lo he notado en los últimos días. Si ha sido Gustavo el que me ha traído hasta aquí con sus insinuaciones, con sus guiños de hagámoslo. Y recuerdas que hace una semana ni siquiera lo conocías, un primo que nunca habías visto en tu vida hasta hace un mes, el día en que tu tía os visitó y con Gustavo terminaron congeniando, por lo cual, a pesar de ser él tres años más grande, te invitaron a pasar unos días en su casa de las afueras de Girona, una bonita finca con sus lujos en la que ahora estáis solos con Gustavo pasando una semana de no hacer nada, solos los dos pues la familia de él se ha marchado a la ciudad. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; line-height: 107%; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://ist2-1.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/u/K/9/1uK9N/4e0a4e88d2249-full-30_m.jpg" alt="" width="500" height="667" />Desde que llegaste a la casa, notaste que Gustavo tenía un guiño que te costaba descifrar, imperceptible al principio, pero más evidente con el correr de los días, pues tu sensación se fue componiendo de pequeños detalles sucesivos, como cuando estaban conversando y se acercó demasiado o cuando, cada tanto, tiene un contacto físico que no te esperas, como tocarte un brazo para llamar la atención de lo que dice, o cuando te apoya sus manos en los hombros desde atrás cuando estas desprevenido. Aquello que al principio había llamado tu atención, al notarlo, se te ha hecho aún más evidente. Ya no era casual su mano apoyándose cómplice en tu pierna o el roce de su cuerpo con el tuyo en la cocina. Tal vez porque lo dejaste hacer, la cosa se desbocó aquella tarde flamígera cuando empezaron la batalla de salpicadas en la pileta y él te sujetó los brazos para inmovilizarte y primero lograste zafarte y tirarle agua de nuevo, y él, que nuevamente te sujeta y te gira y te cruza los brazos por delante y no puedes librarte de la fuerza de Gustavo que te aprieta, su cuerpo pegado al tuyo por detrás, y se ríe con su cara apoyada en tu hombro, y tu que te aflojas y te dejas hacer y sientes su mejilla contra la tuya y un ¿te rindes? dicho suave al oído, y tú que no, que vuelves a forcejear inútilmente compitiendo con la fuerza de Gustavo. Y cuando finalmente dejas de hacer fuerza y te resignas a las ramas brazo de Gustavo, no puedes dejar de percibir la erección, que no es inmediata, sino que va avanzando pegada a ti y que parece avergonzarlo, y entonces te suelta y te empuja y vuelve a mojarte la cara, riendo, para disimular aquello que ya es evidente para ambos.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; line-height: 107%; font-family: georgia, palatino, serif;">Por la noche, el recuerdo de la pileta te ruboriza. Tú cocinas y él lava los platos y prepara tragos con vodka que, cuando los tomas parecen suaves pero que al rato te hacen el efecto de una dulce borrachera que te desvanece las ideas y ese espacio del mundo en el que estáis te parece único, y todo lo demás desaparece de tu mente, tu historia, el bullying de la banda del Cherry, tus padres y los de Gustavo. Nada, solo el puro presente de ese momento de contornos en sombra y la charla incongruente de dos amigos medio mareados. El cielo oscuro lleno de puntos dorados invade el silencio que se ha formado entre ambos, acostados en el sillón al borde de la piscina hasta que Gustavo, tal vez animado por el vodka, se acerca y en un susurro tímido te lanza al oído el “no se que me está pasando contigo que no te puedo sacar de mi cabeza”.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; line-height: 107%; font-family: georgia, palatino, serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://ist2-1.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/u/K/a/1uKa9/4e0a4e88d2249-full-32_m.jpg" alt="" width="500" height="667" />Y aquí estas, a punto de devolverle la sorpresa que, a su vez, le anunciaste cuando creíste que tal vez este era tu momento. Por aquello de que, aun sin haberlo planeado, lo que estaba sucediendo sería tu oportunidad única e irrepetible que debías aprovechar. Habías pensado que Gustavo entendería, pero ahora no puedes ni moverte, aterrado y encerrado en el baño. Unos golpecitos resuenan en la puerta y la voz de Gustavo &#8211; ¿todo bien? – te vuelve a la realidad. Es el impulso que necesitabas. &#8211;  Voy a salir, pero no te burles -. Abres y lo enfrentas sin decir palabra. Te parece una eternidad el silencio de él y estás a punto de correr a encerrarte en la vergüenza, cuando te toma la mano y te lleva al centro de la sala. &#8211; ¿Quieres que te diga una cosa? – dice -. Y no espera tu respuesta. – Ahora entiendo todo -, agrega. El perfume de mujer que te has puesto envuelve la escena y notas que la cara de él se acerca imperceptible, y si un poco avanza, luego se detiene para ver tu reacción. Y sientes que tus labios se separan levemente y se adelantan un par de centímetros, hacia el deseo de Gustavo que ahora, animado por el consentimiento implícito de tu boca, avanza decidido al beso postergado. Y en los dos, un torrente acariciado por la espera se desborda en el abrazo mutuo, desesperado, él rodeando tu cintura para pegarse a ti, y tú, colgándote con tus brazos en su cuello. La lengua te desborda y la chupas, caliente, la saboreas, te saborean. Beso torrente, beso agua que te inunda, al que las manos inquietas acompañan, bajando de la cintura a la cola o subiendo por delante para acariciarte el pecho. Los dos son, a unísono, un rio de lluvia de montaña que no se puede detener, que corre entre las piedras caudaloso, desesperado de toqueteos y jadeos. Y si bien se empieza por el beso, este abre las compuertas de placeres prohibidos, apenas imaginados en el recodo de tus fantasías de chica. Y él te susurra lo bien que te ves así vestida. Y, aunque no se lo dices, vas dispuesto a lo que venga. Por eso, lo alejas con los codos para ayudarlo con la camiseta y luego con el cinturón y la bragueta. Antes de sacarla, la acaricias por encima de la tela, estudiando su forma y su orientación. – Está muy parada, que lindo -, te escuchas decir al momento de bajarle todo y librarla del encierro que la tenía retenida. Apenas abres la boca y los labios de carmín besan con delicadeza la cabeza rosada. Por dentro, la lengua se detiene acariciando el pequeño agujerito hasta que la boca anguila se abre y devora de a poco el gigante gusano de carne de Gustavo. Y, a medida que lo engulles y te atraganta, el gime una canción sin sentido de ayes y suspiros, pero al fin la sacas y la lames con besitos de lengua mientras tu mano le acaricia los testículos desde el agujero del culo hacia adelante y parece que lo satisface porque se le agita la respiración en el mete y saca de la pija hacia la profundidad de tu boca. Y mientras la estas chupando, te erotiza estar enfundada en el vestido mínimo, el contacto de las medias en tus piernas y el hilo de la tanga acariciándote la cola. Y en tu mente aparece la idea que nunca te habías animado a pronunciar antes, o si, pero solo en fantasías que nunca creíste que podrían ser pero que están a punto de hacerse realidad, o sea, el hecho de que en cualquier momento un hombre te va a dar vuelta y va a entrar en tu cola con su pija tibia, abriéndote en dos para llenarte de su leche. La sola idea rondando en tu cabeza te excita tanto que no dejas de tocarte el pene erecto que desborda la braga ciruela por debajo de la falda. De repente, sus brazos te alzan y te giran hacia la pared, y cuando lo sientes atrás, abrazándote la cintura para apretarse contra ti lo ayudas a frotarse moviendo lentamente el culo y te levantas la falda y en un solo movimiento  se lo ofreces liberándolo de las medias transparentes y las bragas. Gustavo la apoya en la entrada mientras tiemblas del miedo y de deseo. Y como al principio de todo nada sale como se lo piensa, Gustavo, que no quiere hacerte doler y no sabe qué debe hacer, te pregunta, y ambos estallan en una risa cómplice y caricias despojadas, así que en los minutos siguientes buscan una solución mientras vuelven a comerse las bocas, quemándose, ardiendose, jadeándose, tocándose. Te vas y regresas con condones y una crema con la que te unta la entrada. Y hasta desliza un dedo que resbala en tu interior y te abre arrancándote un gemido de gata. Dolor y placer vienen juntos en la arremetida que te inunda de carne. Pero el dolor cede y el placer aumenta en olas que te azotan, mar potencia que llega a bañar tus costas y se retira con engaño para volver a llenarte, y si el reflujo de la marea te da un respiro momentáneo, una nueva ola inesperada te ahoga de placer y te arranca un grito sordo con el que te derramas en las sábanas. Gustavo se alborota en espasmos rítmicos y grita. Y tu percibes que nunca escuchaste nada igual, el grito de un macho eyaculando. Te está acabando a los gritos en el culo. Y se quedan los dos unidos, abrazados, con los penes abandonados y satisfechos. Un rato más tarde, te despiertas de la ensoñación en la que has caído con esa sensación atrás. A tu lado Gustavo duerme, boquiabierto, en posición estanque y te preguntas cómo puede. Tu, en cambio, no paras de recrear lo sucedido y te levantas las bragas y las medias y te vas, satisfecha, a mirarte en el espejo.</span></p>

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<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="http://ist2-1.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/u/K/a/1uKas/4e0a4e88d2249-full-34_m.jpg" alt=""/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8221; ¿Cómo empezó esta afición oculta de vestirme de mujer? &#8220;2 DE 2 (POR RAYO MCSTONE)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Oct 2022 10:08:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[transexual.]]></category>
		<category><![CDATA[RAYO MC STONE]]></category>
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					<description><![CDATA[SEXTA PARTE. &#8211; Escuché como se bajaba el cierre del pantalón, ese sonidito que hacen, que te hace estremecer, estab@ quietecit@, estaba encima de mí, primero empezó a pasar su durísimo glande por mi ranura, sentía que escurría por todos lados, punteo, sentí muy agradable, gemí quedito: hummm. De repente, tocaron la puerta fuertemente, de inmediato reacciono y se paró, subiéndose el pantalón. Yo solo atine a medio subirme mi bikini y pants e irme a esconder en un closet. Abrió la puerta teniendo que negociar con unos cuates que querían usar el cuarto para seguir tomando, se había corrido [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>SEXTA PARTE. &#8211;</strong></span><br />
<span style="font-size: 14pt;">Escuché como se bajaba el cierre del pantalón, ese sonidito que hacen, que te hace estremecer, estab@ quietecit@, estaba encima de mí, primero empezó a pasar su durísimo glande por mi ranura, sentía que escurría por todos lados, punteo, sentí muy agradable, gemí quedito: hummm. De repente, tocaron la puerta fuertemente, de inmediato reacciono y se paró, subiéndose el pantalón. Yo solo atine a medio subirme mi bikini y pants e irme a esconder en un closet. Abrió la puerta teniendo que negociar con unos cuates que querían usar el cuarto para seguir tomando, se había corrido la voz que la habitación estaba disponible. Sin más y en silencio nos salimos, ellos no sospecharon nada, teníamos fama de “normales”. En voz muy queda, casi como en susurro le dije que podíamos ir a mi cuarto, ya que mi compañero de cuarto casi nunca estaba, en el corto trayecto, al no haber nadie, me tomo del talle y me llevaba como si fuera su novia, metiéndome mano y palmeando mi trasero. No hubo más palabras, llegamos a la estancia, primero pasamos al baño ahí casi llorando le dije: ¡estamos atentando contra la naturaleza!, ¡esto no es correcto!, él lo único que hacía era reírse y meterme mano y quererme casi coger ahí…ya se la había subido con el frío viento de la ya madrugada. A mí por el contrario ya se me había bajado por completo la tomadera. Aunque era mucho más bajo que yo, era más fuerte y no hallaba como dejar que me abrazará por detrás e intentara ya culearme. Por ello, le dije que guardáramos silencio si no despertaríamos a otros en los cuartos anexos. Nos metimos al cuarto, para con autentico pesar para ambos darnos cuenta que esta vez sí se encontraba mi compañero, estaba dormido en su cama, súper tapado. Era invierno ya. Le hice señas que guardara silencio y nos metimos en mi cama y nos tapamos. Tenía que dormir aquí, me cambie delante de él, se desnudó por completo, su pene estaba súper erecto y hasta se balanceaba, solo me deje mi camiseta y me puse un pijama de pantalón, su verga era gruesa y no tan larga. Al acostarnos le di la espalda de ladito e intentamos dormir, al parecer al tener al compañero junto, las cosas se habían calmado. Empezó a meterme mano, a acariciar mis nalgas por encima del pijama. Primero lo rechace con mis manos, al ver mi negativa como que inicio a quejarse, al ver eso y en una reacción que ni yo mism@ me esperaba me baje el pijama y le avente mi nalgatorio…entonces muy bajito, pegadito a mi oreja me empezó a susurrar: así me gusta, te voy a dar, ahorita te la meto…yo voltee mi cara y solo atine a decirle: conste, no soy puto eh, esto es de cuates, es de amigos. Largo rato estuvo punteándome, acariciando, ahora también lo hacía en mis pechos, vientre, eras ya caricias salvajes, duras. Lo hacíamos en un silencio increíble sin hacer el más mínimo ruido, sin moverse casi, sin que la cama crujiera. Después de un largo rato, me volteo e hizo que me pusiera en cuatro, yo obedecí (años más tarde descubro que me encanta “obedecer”), incluso se paró y fue al closet por una brillantina que sabía usaba y me logro untar un buen tanto en el ojete, se puso detrás de mí y cuando estaba a punto de empalarme, estaba ya casi metiendo la puntita, que mi compañero de cuarto (un cuate muy serio y formal) empezó a medio murmurar:</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/acjj00Wo.jpg" width="424" height="634" />¿Qué pasa…?, por lo que a la velocidad del rayo, como si fuéramos flash, nos metimos en la cama y solo atine a decirle en una voz casi al borde del llanto: nada, nada, aquí Juan que anda un poco mal. tomo de más. Él estaba al lado como haciéndose el dormido…mi compa solo comento. Ah okey..sale. Sin más nos quedamos acostados, lo único que hicimos casi de manera automática, fue que me volteé y le empecé a masajear su masacuate erguida, mi manita que al igual que mis labios son muy femeninos, apenas si cubría el ancho de ese vergón que al poco rato de estarlo moviendo de arriba abajo expulso una cantidad increíble de leche. Después de esa loca noche, seguimos frecuentándonos, pero como que la pena hizo que no volviéramos a intentarlo, nunca más volvimos a bromear sobre ello, y cuando yo coquet@ trataba de hacer algún chiste o querer hacer los jueguitos que hacíamos de que me culeara o manoseara, él se mosqueaba. Tenía 20 años. No hubo más. Al año siguiente, a los 21 años perdí mi virginidad como hombre activo y empezó una afición a un juego sexual de alto riesgo, que en las continuaciones explicaré. Termine la escuela, a trabajar, años durísimos de lucha, de muerte de seres queridos, de batallar como todos con el dinero, la vida.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Pasarían muchos años para que se volviera a dar esta inquietud y que estos recuerdos florecieran.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>SÉPTIMA PARTE. &#8211;</strong></span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> 1986 era el año en que salía de la Uni, solía acompañar a otros chicos a los puteros de la zona para que se estrenarán, actuaba como un experto con las meretrices, pero en realidad yo no había tenido experiencia completa, no tenía dinero y era muy complejo allegarse de una chava por las posiciones sociales, varios desencuentros me desalentaron de buscarle por ahí. Trabajaba y estudiaba, años atrás a mitad de la carrera, un ser muy cercano de mi familia murió y la cosa se puso fea en todos los aspectos. Como pude avance, junte dinero y en una ocasión me arme de valor. Ya había dejado de lado mis puterías de andar aventándole las nalgas a los compañeros. En el centro de esa gran ciudad del centro del país, se armaba una gran zona roja, un domingo que llegaba de mi pueblo al cual viajaba casi todos los fines de semana me dirigí a ella. Por la noche me avente con una prosti que se veía fenomenal. Alta, piernuda, con buena teta. Me la pase muy bien, me ayudo, se portó amable, ya era viejona, de cara ya estaba medio ajada, pero se ve que en su época debió ser muy hermosa, de cuerpo estaba fabulosa, firmes sus carnes y me la cogí riquísimo. Aún recuerdo lo rico que es venirse, lo rico que estar limando sobre un mujerón. Seguí trabajando a la par que estudiando para poder juntar dinero e irme de putas, me aficioné a esas calles y casas de citas en busca de la hembra. Casi siempre me resulto, pero en una ocasión, seleccione a una mujer muy hermosa, buenísima…mi sorpresa fue que, al estar adentro del cuartucho del barato hotel de paso del centro de esa ciudad, con una voz ronca muy sensual, me dijo: te gustan los putos?, porque yo soy un putito…yo estaba muy caliente y le conteste que sí…entonces se puso a mamarme y ya cuando estaba a punto de venirme me lo apretó para que volteándose…me dijera…pues vas cogerte a un puto….tenía una nalga espectacular, sin más me la surtí duro y tupido en la posición de perrito. Cuando terminamos, pude ver que se arreglaba, fue cuando le vi la víbora que tenía en medio de las piernas. Desde esa experiencia, combinaba mis encuentros con mujeres biológicas y con transexuales. Termine los estudios, siempre trabajando, a los años me case, varios años fui un hombre tranquilo, hasta que por motivos de trabajo tenía que salir de noche a supervisar actividades laborales en el trabajo y ese lobo hambriento que existe en mi volvió a recorrer las calles de la lujuria, de vez en vez y de una manera muy discreta y segura (siempre con preservativo), combinaba hembras con transexuales. Me volví un experto, seguía en el deporte, en el cuidado, fui escalando y con broncas como todos, pero salí adelante en la vida.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Con una transexual en particular, desde el primer contacto, se recrudecieron recuerdos de la infancia y juventud. La primera vez que la subí a mi coche, me la llevé a un terreno que un compa me prestaba para mis movidas. Al llegar metí el carro en el terreno que estaba bardeado, solo había un pequeño cuartito, ahí estaba dispuesto a montármela de paradito, cuando mamándole sus tetas, hizo que poco a poco me arrodillara a la altura de su verga que se extrajo para de una manera firme, ordenarme a mamar chiquito, yo sin más lo hice, pero no resulto, no me gusto el sabor, pero entonces hizo que se la moviera, me acorde del grueso falo de mi compañero Juan, este estaba más delgado pero largo, pero yo quería lo mío, así que después de un rato, la voltee y la penetre paraditos. Salimos varias veces, no recuerdo su nombre, siempre intentaba como ser el hombre ella. En la última vez que me tocó verla, nos fuimos a un motel y ahí…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>OCTAVA PARTE. &#8211;</strong></span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/abx6e4X7.jpg" width="424" height="634" />Cuando nos estábamos fajando de lo rico en la cama, de repente me puso de espalda para desvestirme de poco a poco, me fui acariciando cuello, orejas, pecho, me la mamo, pero de repente me empezó a lamer más abajo, nunca me habían hecho eso, su lengua raspaba y se sentía caliente, me ensalivo mucho, después ante mi azoro, me metió un dedo, ufff una vez más recordé a Juan de</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> la Uni, metía y metía, su dedo era grueso, metía crema , después metía dos…yo me contorsionaba como un pez fuera del agua , gimiendo, quejándome y diciéndole…yaaaa paarrraa, que hacees loca. Ella estaba decidida, estaba a lo suyo y a base de lubricar, me calmo y luego en una actitud dominadora (años después descubrí que la seguridad y arrojo del compañero me dan estabilidad emocional y goce pleno) se sacó la verga y me la empezó a embarrar por todo el ojete…yo ya estaba sumisa, dejada, abandonada, me la empezó a meter de a poco a poco, ahhh entro la punta, la sentí y con ese dominio la dejo ir toda…ayyyyy, me tenía abierta de piernas y ella como inclinada o arrodillada, sin más que se deja venir para establecer un buen ritmo…entraba , Salía, volvía a entrar…ufff, ghummmm, en un momento me tomo de las piernas y aunque no se las puso en sus hombros si medio las flexiono con una fuerza que me maravillo y siguioooo….había dejado de ser virgen, ya era una mujercita, me besaba, y en un contraste me empezó a decir dulces palabras. Luego fui yo misma, quien le dije que quería de otra forma, que estaba un poco cansado. Me dejo, me volteé y me puse como perra, me volvió a dar…duro…durísimo…se escuchaba el choque de pieles…mi nalgatorio fuerte, duro, esponjando aguanto los embistes como todo buen putón. Después de bastantes embistes, se vino…me puso crema, y me acuerdo de sus palabras que para mí serían las últimas: listo, listo para volver a ser usado y gozado. No me dolió, me gusto, aunque no sentí tanto, ya que su herramienta era delgada. Pasaron meses que no le moví a nada como impactado de la experiencia.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Otra noche, en otra ciudad cercana en donde se ponían más transexuales, contacte a una bellísima cara con un nalgatorio de campeonato, Erika (de ahí mi nombre, en honor a ella). Varios años ya fue mi amiga con derechos, a veces me cobraba, a veces no, a veces solo regalos. Ya no salí con nadie más. Desde el segundo encuentro me quiso dar, pero no se pudo. Si me dio dos veces, pero no resulto bien, me dolió y mi temor a ser dañado, contuvo los intentos posteriores. Por ella me entere de inmediato, que mi desvirgador había muerto al pasarse de la sustancia que se ponía para parecer mujer y que eran los mejores amigos ellos, yo creo que por eso me quede con ella varios años. Por situaciones laborales, me cambie de ciudad, nos dejamos de ver y siguieron pasando los años. Muy de vez en vez me salía alguna aventurilla con alguna mujer o transexual (nunca me habían tocado travestis, siempre TS que tienen pechos y hablan como mujeres, están de mujeres todo el tiempo). Tuve otros cambios de residencia, hasta que llegué a esta ciudad del Norte del país. Una vez adaptado al entorno de trabajo, volví a las andadas, pero aquí por primera vez me tocaron además de TS, TV…siempre al igual que mujeres han elogiado mis piernas, mi cintura y sobre todo mis nalgas. Con una TS muy parecida a Erika…llamada Saraí (de ahí mi otro nombre de batalla), hubo intentos, escarceos, pero no funciono. El año 2015, no sé cómo diablos paso, pero llegue a estar en tríos con otro cuate igual de cogedor que yo…este me menciono que él se dejaba coger. Que era rico, nos tomábamos fotos discretas en cuanto al rostro y en ellas pude ver que efectivamente de cintura para abajo parecía una mujer. Una vez decidí tomarme fotos como mujer y grande fue mi sorpresa que si lo parecían.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>NOVENA PARTE y última</strong></span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/addjXOvZ.jpg" width="424" height="634" />Tenía un face en donde me movía como activo para contactar. Después de Saraí, tuve tres</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> encuentros muy tórridos con otra TS estilista y con ella se habló de que pudiera ser pasiva, pero al final un conflicto nos hizo separarnos. Con otra, en este caso si una TV, se intentó, ella no era del todo de mi agrado, pero una vez se puso como activo, pero inexplicablemente cuando me tenía a punto de turrón, no lo concreto, era su gol y se lo perdió, me puso a dudar si él sería, el que me volvería a “estrenar” después de tantos años de no hacerlo. Pero por situaciones de horarios, de guardar discreción y compatibilidades, ni con una ni con otra se dio. Cambie el face a un rol como de TV, grande fue mi descubrimiento de saber que era aceptado y que recibía muchos elogios, invitaciones. Se anduvo viendo varias propuestas, pero queriendo asegurarme del paso que quería dar, contacte a otra TS con la que podía experimentar, ya que en los dos encuentros anteriores que había tenido con ella, como que quería tener el rol activo. Al contactarla, ella supuso que seguiría siendo activo, de hecho, le di muy bien, pero con una sonrisa de lascivia vio que una vez que terminaba yo, le decía que quería me sacara fotos vestidita, saque mi ropa y modele, me tomo muchas fotos, me enseñó a mamarla…fue mi primera vez, creo que aprendí muy bien, aunque sí puedo hacerlo digamos cerca de 40 minutos, me cansa, y más bien me sirve para ponerme a punto de ser empalada. Me dio, pero no lo narró, porque me resulto doloroso. Pero eso hizo que me pusiera más en zozobra por saber si realmente me gustaba, me documente más, intente con otros, me dejaron plantad@, unos al final se echaban para atrás, un cuate empezó muy bien, me nalgueo, me trato como zorra y con dominio, pero a la mera hora, no pudo, se le bajo. Intente con otro travesti, pero al poco de metérmela, no pudo y más bien yo acabe poniéndole una culeada de campeonato, cuando el arreglo había sido ida y vuelta. Hasta que se dio con otro, mi primer hombre como tal. Se dio, me presto ropa, peluca, se la mame, pero como que estaba asustado y con dudas, si me dio, me gusto y mucho, pero no duro nada, se le bajo, yo quería repetir, pero al final como que le entro el arrepentimiento y toda la calentura se nos bajó, igual a mí me entraron sentimientos de culpa, y ya no se volvió dar un encuentro más. Por eso es clave el ambiente, la emocionalidad. Eso no hizo más que clavarme la espina, de que debía probar mejor. Se siguió evaluando, hasta que salió un cuate que considero es mi primera vez, aunque en realidad no lo era. Amable, el compro el gel, los condones, puso su casa, no le preocupo en lo más mínimo que no usara peluca, que no me maquillara, que no fuera obvio ni amanerado. Me encuere por completo, se la mame riquísimo…ayyy de acordarme me mojo, me puso en su cama de perrito y con paciencia me hizo el anal, me preparo, me dilato, fue la primera vez que sentí clarito como entraba…hummm, ayyyy papacito…me dio como 10 minutos en esa riquísima pose. Luego lo monté de frente, de espalda, me puso patas al hombro…todas eran mi primera vez…mi verdadera primera vez, me dio paradita, me di de sentones, de ladito fue cuando termino…ayyyy fueron como cerca de una hora que me estuvo limando, cogiendo, haciéndome por primera vez hembra a plenitud. Aunque ha querido repetir, el hecho de ambos tener esta vida doble ha hecho que no sé logre. Lo único que despertó en mi fue a una loba hambrienta. Por el face, logre con otro, pero era muy gay y no me gusto, me dolió, los tamaños eran similares, lo que comprueba mi teoría de que la preparación, el ambiente son necesarios para el pleno goce. Falle con otros que me volvieron a dejar plantad@, seguí de vez en vez combinando mi rol activo con otras TV, hasta que se dio dar con mi amigo actual, que digamos es mi amigo con derechos, con el que he repetido unas 8 veces. Todas maravillosas, es un cabrón en esto, coge con maestría, es un macho alfa, gordito, serio, formal, discreto, me gusta su trato, seguro, con él mi primera vez como vestida por completo, me compre una peluca, medio aprendí a maquillarme, aunque no me sale bien, mis labios si son muy femeninos (lo podrán ver, los que quieran fotos), él me ha tomado muchísimas fotos y videos que cuando los veo me hacen querer verga ya. Por él me compre lencería, medias negras, ligueros, rojos, rosas, negros, esas fotos son de infarto como lo podrán haber visto a los que ya se las di (de verdad me gustaría darles también otra cosa, pero están lejos). Aquí, acepto ya, que soy bisexual, que soy inter, ya que sigo siendo activo con mujeres, TS y TV y pasivo con quiera ser activo. Hay un arreglo sin palabras, de que él puede andar de canijo y yo también, somos dos cuates que vivimos la sexualidad con responsabilidad y libre albedrío. Cada uno de esos encuentros vale la pena, aprendí a usar los aparatos que ponen en los moteles, esa descarga de nervios y de adrenalina que precede y se da en cada encuentro es una energía que entra por todo haciéndote sentir vivo.</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> Con otro amigo más joven, delgado él, guapo, dos encuentros super buenísimos. Otros dos encuentros más llenos de adrenalina en unos baños de vapor que existen como en cualquier otra ciudad de México en donde se dan encuentros gay. Aquí es llegar a ligar. Son encuentros que valen un relato, más adelante quizás los contaré. Todos esos encuentros muy plenos, llenos de goce, experimentando nuevas poses, con muchas fotos, pero todo con respeto, discreción, higiene y seguridad, porque se trata de vivir la sexualidad a plenitud y libertad, pero sin dañar a nadie. Por razones de trabajo, no son frecuentes los encuentros, pueden pasar semanas y nada y así. Fue un placer compartirles parte de mi recorrido. Volveré, pero con un deseo, una fantasía, como muchas que tengo y que no he podido lograr, pero que espero se dé, a ver quién es el valiente que me ayuda a concretarlas, a meterme gol, a hacerme su zorrita. Cuídense.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>DESEO: MI FANTASÍA</strong>…dedicado a admiradores del Facebook, en especial a ti…ya sabes, si tu…</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> La ciudad de México, el Estado de México y Monterrey son los sitios en donde me gustaría realizar</span><br />
<span style="font-size: 14pt;"> mi fantasía. De hecho, pudiera ser en cualquier ciudad del país o aún más en cualquier sitio, lo que pasa es que la realidad me indica que son sitios a los cuales por trabajo o de camino a mi pueblo natal pudiera pasar. Eso no descarta otros lugares, pero tendría que ser muy planeado. Sueño que algún día pudiera hacerse realidad esto. Llegar y terminar mi trabajo con prontitud y éxito. Para esto pido un día más en mi estancia a cuenta de permiso o vacaciones. Digamos que José, ya me ésta esperando a las 6 de la tarde de un jueves, así el viernes lo junto con el sábado para regresarme el domingo. Así que tenemos una noche y dos días completos a nuestra disposición. Él también hizo sus arreglos y tiene todo el tiempo libre, me espera en un hotel céntrico de buen nivel, en donde ya contrato a una estilista que me va a arreglar para dejarme hecha toda una princesa. Para esto yo ya llevo mi ropa, mi ajuar listo. Esa noche iremos a bailar, a un congal, para que me luzca, me presuma, no quiero que sea una sala de baile de lujo, no, quiero que sea en uno de arrastre, en donde los tipos y mujeres puedan ver que soy un muy buen TV, en donde me deseen. Luego quiero realizar una fantasía. Quiero que me lleve a una esquina (claro antes, hizo arreglos, por lo de la seguridad), para que me ponga como si fuera una prosti, quiero que vea como rechazo a clientes, hasta que él en su carro me levanta. Una vez ahí, quiero que me lleve a un motel o si puede conseguir un departamento, ahí…estando ahí seré su mujer, seré su sueño hecho realidad, se la mamaré como diosa y dejare que me haga lo que él quiera. Quiero que me posea en muchas posiciones, en la regadera, en la tina, frente al espejo, de frente, de lado, de perrito, de patitas al hombro, que repasemos el Kama Sutra hasta que lleguen las primeras horas del día. Volverme a vestir de putona, con mini, con zapatillas, bien maquillada. Un buen desayuno, relax, quiero que me lleve al metro, quiero que vea cómo puedo provocar a los hombres para que me apuntillen, quiero que se vuelva a calentar observando como otros se ponen detrás de mí a repasarme sus vergas, a meterme mano, pero sabiendo que se las volveré a dar solo a él. Comer sabroso, luego meternos a un cine porno y ahí quiero que me vuelva a hacer suya delante de mirones calenturientos que ven como primero se la mamo como reina hasta dejársela durísima para que luego me empale paraditos, yo en una fila poniendo mi culito respingón hacia atrás, para que él en la fila de atrás me dé batería sin cesar, luego sentarme en la butaca de frente sobre él, y de espaldas a él, de perrito en el piso, quiero gemir quedito delante de otros, ser el espectáculo prioritario y no lo que dan en la pantalla, que nos hagan “bolita” para ver el acto. Uffff, salirnos después de una buena cogida y regresar de nuevo al depto., a seguirle poniendo y darle la sorpresa de pedirle que ahora es turno de él, que él decida que quiere hacer. Ahora sí, un hasta pronto, soy así de entregar cosas rápido y ya después le paro. Esto cansa. Los invito a visitar también mis relatos de Erika Garza en la página www.todorelatos.com en la sección de infidelidad. Soy el autor Rayoerika.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://i.imgbox.com/adkYqMV7.jpg" width="669" height="1000" /></p>
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		<title>Relato erótico: &#8221; ¿Cómo empezó esta afición oculta de vestirme de mujer? &#8220;1 DE 2 (POR RAYO MCSTONE)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Sep 2022 10:01:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[transexual.]]></category>
		<category><![CDATA[RAYO MC STONE]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Cómo empezó esta afición oculta de vestirme de mujer? La delicia de sentir la ropa de mujer, la dicha de verme en el espejo y ver que mis piernas y nalgatorio son tal cual los de una mujer. Todo empezó desde niño, como a los 11 años, en quinto año de primaria. Es una ciudad mediana del centro del país, la provincia mexicana. Al regreso de la escuela, teníamos que tomar un camión de pasajeros, traía un short de los de esa época, sería el año 1975 o 1976. Eran cortitos, por lo que al sentarse se recorría dejando al [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¿Cómo empezó esta afición oculta de vestirme de mujer?</span></strong><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La delicia de sentir la ropa de mujer, la dicha de verme en el espejo y ver que mis piernas y nalgatorio son tal cual los de una mujer. Todo empezó desde niño, como a los 11 años, en quinto año de primaria. Es una ciudad mediana del centro del país, la provincia mexicana. Al regreso de la escuela, teníamos que tomar un camión de pasajeros, traía un short de los de esa época, sería el año 1975 o 1976. Eran cortitos, por lo que al sentarse se recorría dejando al descubierto prácticamente todos los muslos. Yo venía en el pasillo y un amiguito del salón que vivía por el mismo rumbo mío, sin más que me empieza a acariciar, amasar y recorrer primero con una mano y luego alternándose con la otra mis dos muslos. Casi susurrándome al oído me dijo: “Pero que lindas piernas de mujer tienes, están suavecitas, se siente rico”. Yo solo me quede quietecito, rojo de vergüenza, ya que al lado venían otros jóvenes más grandes que con grandes ojos veían como este canijo de Víctor me estaba metiendo mano de lo lindo en todas mis ya largas, torneadas, lisas, suaves y blancas piernotas. Le deje hacer todo el recorrido, como unos 20 minutos que se me hicieron eternos, seguía rojo y sentía muy agradable, muy rico, me gustaba y más cuando volvió ya sin reparo alguno a decirme: “tus piernas están mejor que las de mis hermanas y que las de mi mamá”…ufff…más me gusto cuando vi que los otros jóvenes seguían como hipnotizados como mi amigo me estaba magreando las piernas….ya hasta se veían un poquito rojitas, aunque no me estaba lastimando, el hecho de estar recorre y recorre con sus manos que por cierto note eran mucho más grandes que las mías seguían y seguían. Llegue a cerrar los ojos y hasta me acomode mejor para que siguiera en su labor, ya no se dieron más palabras. Si deje escapar como un suspiro y quizás un gemidito, que puso rojos a los otros dos cuates que ahora recuerdo estarían como en sus veinte. Yo tenía que bajarme primero, era solo una cuadra, cuando lo hice, él lo único que hizo fue darme una sonora nalgada que retumbo, las miradas de señoras que con eso me gritaban que éramos unos pervertidos no hicieron más que sofocarme. Esa escena la tengo grabada en mi piel para siempre. Ese fue el inicio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>SEGUNDA PARTE</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La siguiente situación que esta tatuada en mi cerebro, alma y cuerpo se dio un año después, al ir en sexto de primaria.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> En ese entonces, en casa vivía con mi primo hermano, otros primos y un hermano. La clásica familia numerosa formada por varios grupos viviendo en la misma casa. En un cuarto grande, en su cama propia dormíamos cuatro jóvenes. Mi primo y yo éramos los mayores.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Estábamos en el mismo grupo escolar, un día otro amigo que a su vez vivía con su hermanastro, nos invitó a jugar a su casa, que quedaba cerca de la nuestra. Este cuate llamado Tito sin ser el marica del salón, si le gustaba andar mostrándose en pantalones ajustados, ya que estaba nalgón, contoneándose e incluso dejándose manosear, nalguear y andar diciendo que le gustaba ser tallado. Como que nadie le hacía mucho eco, ya que en realidad éramos muy niños e ingenuos. Sería el año</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> 1976. En su casa nos pusimos a jugar a las escondidillas. Yo me escondí en un cuarto de aseo del cual podía ver hacia un pasillo con varias puertas junto con el otro amigo, Enrique.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Desde ahí pudimos ver como mi primo Charly, puso contra el recuadro de una de las puertas a Tito y se lo empezó a culear literalmente. De vez en vez le metía manos en sus nalgas, las nalgueaba y si se lo estaba prácticamente cogiendo con ropa puesta. Tito hasta se arremolinaba. Yo estaba impactado, aunque mi primo es mayor, no mucho y no sabía que fuera tan precoz, aunque en las noches como que escuchaba que se quejaba, ahora sé que se masturbaba ya desde esa edad.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Sin darme cuenta como que me coloque como Tito, con las piernas ligeramente abiertas y empinando mi nalgatorio, primero imperceptiblemente y ya después como invitando a Quique para que replicará lo que estaba viendo. Ya comenté que desde niño ya era nalgón, tenía un pantalón de mezclilla ajustado. Quique se aprovechó y sin más que me empieza a dar, primero quedito, pero después también nalgueaba, también sobaba mis pompas. Yo ya de plano, gemía despacito y le empujaba más hacia atrás mis nalgas, clarito sentía como palpitaba lo mío y lo de él que estaba durito y fuerte. Creo que fueron como 15 minutos así, hasta que el grito de la mamá de Tito (por cierto era una exuberante mujer, bellísima) hizo que nos separáramos los cuatro. Lo que no sabía es qué mi primo vio todo. Cosa que el aprovecho por espacio de unos cuatro años, ya que toda la secundaria entre juego y juego, en el baño cuando nos metíamos juntos a darnos la ducha, aprovechaba para manosear, toquetear, puntear. Al ser juegos en cama o en la alberca, de luchitas, nunca fue descarado del todo como con Tito, pero bien que me hacía sofocar y pensar que se sentiría ser ya del todo mujer. En prepa nos centramos mucho en el deporte y como que eso se olvidó, pero la espina ya estaba clavada y tarde que temprano alguien tendría que clavarme algo más que una espina. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/abpRoZlq.jpg" width="424" height="284" />3° parte.- LOS INICIOS (preparatoria)</span></strong><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Además del deporte que me ha ayudado a mantener muy firme mi cuerpo aún en mi madurez, ¿Qué pasó en la prepa que estimulará mi deseo por experimentar ser hembra? La asistencia a muchísimas películas de corte erótico. Títulos como Emmanuelle con Sylvia Kristel, la Historia de O, filmes italianos de Tinto Brass como La llave, Todas lo hacen , El hombre que mira, Monamour. Más italianas como La Signore dell notte con Serena Grandi despertaron en mí el morbo, el placer por el sexo, uno de los manjares de la vida. No eran películas plenamente pornográficas, sino que llevaban una historia, una trama y despertaban la lujuria, mujeres esculturales, de grandes nalgas, me hice aficionado al derriere, al culo, a las nalgas, me obsesioné con ellas, aún hoy soy un gran admirador de un buen trasero. Cierto que lograron iniciar en mí la calentura, el rol activo que solo hasta más años tarde lograría realizar, teniendo como 21 años. PERO y ojo, también despertaron en mi la conciencia de que la naturaleza me había dotado de nalgas de mujer, ahora recuerdo sin saberlo a ciencia cierta en esa época que cuando salía a jugar soccer (unos dos o tres partidos por semana) me encantaba lucirlo, me maravilla acariciarme yo mism@, y extasiarme de que no tenía vello alguno sobre la superficie blanca y dura de mis sentaderas. Me inicie en la masturbación moderada. Pero ahora, en perspectiva, en el fondo deseaba ser Emmanuelle siendo empalada en el asiento de un avión, enculada en el retrete, acariciada por un pordiosero en sus portentosos muslos dejándose hacer hasta el gemido, poniéndose en cuatro ante el ganador de una pelea de box callejera para que delante de todos sea embestida por el asiático. Quería poner la cara de placer infinito de la infiel casada que en las películas de Tinto da las nalgas a otros, quería ser la mujer de gran nalgatorio qué de perrito, paradita o inclinada sobre una mesa ofrece la retaguardia a su amante en turno, sabiendo que su marido la ésta observando o imaginando como es otro el que la hace gemir y gozar por un lado no tan tradicional. En esa época fajé. Metí mano en traseros acariciándolos, amasándolos, hasta pequeñas nalgaditas llegué a dar. Apuntille (hoy le llaman twerking o perreo) a cuanta mujer se dejará, gozaba, pero muy en el fondo yo quería ser ella, por eso casi siempre les preguntaba: ¿te gusta? ¿Qué sientes? Cuando respondían que les encantaba, yo imaginaba el sentirlo. CONTINUARA</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">CUARTA PARTE</span></strong><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Entre a la Universidad, vivía en ella, era una Institución cara y de prestigio en el centro del país. Las chavas y cuates de dinero que asistían por lo general eran muy guapos y de cuerpos de infarto. Era</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> bueno para el estudio y me gane un apoyo económico para poder cursar la carrera. Al principio batallé, pero una vez que le encontré el modo, todo salió a pedir de boca. No tuve novia aquí ni en los periodos anteriores, solo habían sido pequeños fajes, rozones, re pegadas y así. En la Uni, seguí asistiendo al cine. Era ahora una ciudad más grande, y tenía un cine de solo porno y como otros dos de cine erótico clásico. Casi cada semana asistía a uno u otro y los calentones estaban a peso. Una vez más en el fondo, ahora reconozco yo me veía en las protagonistas. Seguí haciendo mucho ejercicio. Siempre tuve poco vello en las piernas y ahora mis muslos lucían poderosos, fuertes, macizos (los que quieran fotos, con gusto se las paso por msm), mis sentaderas nunca han tenido vello y estaban respingonas, duras. Me aficione a las revistas de relatos e historias con fotos sexuales. En todo este rollo universitario, con los cuates se empezó a poner de moda medio jotear, recuerdo que, aunque quería no me salía, aun hoy no soy nada obvio, ni amanerado, solo alguien de verdad muy suspicaz se podría dar cuenta que si soy un tanto metrosexual o muy arreglado con ciertos tintes de putón. Lo qué si me salía y muy bien era repegar mis nalgas a la virilidad de otros, claro con ropa de por medio, era algo común, ya que no era tan frecuente. Se hacía cuando asistíamos en bola al cine, recuerdo muy bien que en una ocasión fue un cuate que era nuevo en el grupo y que al poco tiempo se dio de baja de la escuela. Creo que era del Edo. De Veracruz, el caso que el cine estaba a reventar, lleno de puro malandro calenturiento, puro chaval de toda la ciudad que asistía a ese Cine, que por cierto era muy bonito, de esos antiguos que ya no existen. Era una película porno, en una escena que se me quedo grabado, un cuate le pone un cojidón a una hembra buenísima por detrás parados ambos al lado de un árbol, hasta recuerdo el nombre de la película: Pasiones Salvajes. El caso es que la bola de camaradas se desperdigo y yo creyendo que era Jesús el que estaba detrás de mí, sin más que le dejo ir mi nalgatorio, con Jesús se daba este jueguito sin más, él siempre se reía y me retiraba con calma. Para mi sorpresa y susto me di cuenta que no era él, ya que era gordito de mí mismo tamaño, pero al voltear para ver quién era, vi los ojos negros de este cuate más alto que yo, que ni siquiera recuerdo su nombre y que con firmeza me tomaba de mi acinturado talle para dejarme ir su vergón que clarito sentí a través del delgado pantalón pegadísimo, ya que llevaba uno de esos que se ocupaban en esa época de una marca que creo ya no existe. Fue tal la decisión y empuje con el que me estaba puntilleando, que temblando le deje hacer. La escena era larguísima, la follada estaba a mil y el perreo ligero en cuanto a movimiento, pero intenso en su pegada, que me daba este morenazo era de campeonato, me empezó a acariciar los cachetes de mis nalgas, sin saber cómo me acomode de tal manera que nadie podría percibir de primera vista que estábamos gozando de lo lindo. Empecé a sudar, me humedecí de mi verguita (la tengo chica), de repente tomo mi mano y por un momento se la puso en su daga, acaricie como pude, sabía cómo, lo había visto en tantas películas, solo fue un ratito, para volver a ponerme en medio de mis montañas de carne su pene que siguió y siguió hasta que en bufido caliente que sentí en mis orejas, se vino y se fue, yo estaba mojadísim@. No lo volví a ver en la Uni, esta era muy grande y era fácil no ver de repente a conocidos. Era también típico que, si alguien estaba sentado en la cama, de pronto llegabas y te le sentabas en su ingle y lo cabalgabas como si te estuviera tirando. Más de una vez lo hice, y nunca fui tildado de gay, todo era relajo, pero yo en el fondo me encendía, me ponía colorad@ y me humedecía. Mi círculo de amistades era similar al de mi estrato, jóvenes con apoyos o de clase media que sus padres realmente los apoyaban con bastante esfuerzo. Yo para ese entonces alcance la estatura que hoy tengo, tendría unos 20 años, midiendo 1.76, yo creo pesaba en ese entonces como 66 kgs., es decir verdaderamente flaco, pero nalgón y piernudo. Sería talla 28 o 30…hoy día peso entre 74 y 76 kgs. según le entre a la comida que me encanta y a esta edad de 53 años, es complicado estar en peso siempre, pero gracias todo ese pasado de deporte, buen cuidado y que ahora soy moderado en el ejercicio, soy talla 34, estando okey en mi peso y talle o índice de masa corporal. Con un cuate del DF, bajito él, moreno, de mirada lujuriosa y libidinosa, se empezó a dar un juego bastante peculiar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">QUINTA PARTE. &#8211;</span></strong><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> Juan se llamaba ese morenito chaparrito, un tanto gordito, más chico que yo, unos tres años. Él no vivía en la Uní, por lo que de vez en vez se estaba conmigo y otros camaradas en las habitaciones, a veces hacíamos alguna comida en los cuartos y por supuesto de vez en vez tomábamos alcohol más de la cuenta o juntos realizábamos ejercicio. Le prestaba las regaderas de los cuartos para que se pudiera bañar. Entre juego y juego, no sé cómo se fue dando que de repente cuando estábamos cada quien en su regadera, le decía melos@: “miraaa”….y le mostraba mi nalgatorio redondo, blanco, respingón, duro…definitivamente de hembra…se lo paraba, se lo meneaba y le decía…”te gusta, no se te antoja”…el cabrón, claro que me comía con los ojos y me metía mano, me nalgueaba, intentaba meter un dedo en el agujerito, pero yo coquet@ solo lo calentaba y ya cuando veía que estaba en serio, me ponía más estricto y lo paraba. Por supuesto que, con ropa, los juegos de repegarle las nalgas, de dejarle que me sobara, de cabalgarlo ligeramente, de hacer que me diera nalgadas se daban con bastante frecuencia y cada ocasión que pudiéramos estar solos o cuando otros estaban en su rollo y ya nadie pelaba a nadie porque estábamos ya a medios chiles, es decir más o menos tomados. Compartimos muchas cosas en lo emocional, la carga de estudiar, el peso de estar en un contexto que era ajeno a nosotros al estar rodeado de lujo, de personas con gran economía y nosotros simples mortales, por supuesto que nos gustaban ciertas jóvenes, y llegamos a llorar entre varios porque veíamos lejano en algún día aspirar a mejores cosas…ahí simplemente éramos estudiantes pobres que tenían la chance de poder cursar una carrera que ni en sueños se hubieran podido imaginar se pudiera dar.</span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> En un fin de semestre para celebrar se tenía la costumbre de tomar a morir. Esa vez me lo advirtió que nunca lo olvidaría y vaya que así fue, aún hoy al recordarlo me estremezco de placer y de arrepentimiento y miedo aún. Uno a uno se fueron los compañeros a sus respectivas habitaciones, hasta que quedamos solos él y yo en uno de los cuartos que habíamos logrado tomar, ya que en todo el semestre estuvo vacío y un canijo había conseguido la llave. Yo estaba mal, porque recién estaba aprendiendo a tomar y esa vez me extralimite, estaba por llegar a la mitad de la carrera y sentía que podía llegar a la otra orilla. El caso es que me ayudo a llegar tambaleando al baño, ya que necesitaba vomitar, una vez ahí no dejo de meterme mano, de nalguearme, de ponerme su pene en mis pompas, yo necesitaba primero expulsar el alcohol…por lo que le dejaba hacer como niña tonta. Sentí alivio al poder desahogar mi estómago, así que con una fuerza extraordinario me llevo de nuevo a la recamara vacía, eran dos camas individuales, pero sin sabanas ni nada. Una vez ahí casi me arroja boca abajo sobre una de ellas y que se abalanza sobre mi pants a la altura de mis nalgas a empezar a besarlas, primero por encima y luego logro bajarme pants y trusa tipo bikini que usaba para empezar a ensalivar, lamer como perro hambriento mis redondeces. Yo estaba como en shock y de forma intuitiva y natural empuje más hacia atrás mi derriere, gimiendo, estuvimos un buen rato así, el estrujaba mis carnes, porque también usaba sus manos, no solo su boca, de repente, sentí que urdía en mi agujero y sin más que me deja ir un dedo..ayyyyyyyy cabrrónnnn grite…pero el tapo mi boca y siguió escarbando hasta que empecé a sentir caliente, que me picaba y ya era yo el que empujaba mi culo hacia atrás…hasta ese entonces no habíamos cruzado palabra alguna, hasta que dijo…te voy a culear, te voy a cumplir lo que me vienes pidiendo a gritos putito….tal cual así fueron sus palabras.<img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://i.imgbox.com/acwofjKk.jpg" width="600" height="896" /></span></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Eres mujer&#8221; (POR VIERI32)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Jul 2022 11:15:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[VIERI32]]></category>
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					<description><![CDATA[Un cosquilleo te recorría el estómago cuando te observa bas en el espejo y veías qué tan bien te quedaba aquella falda ceñida a tu cintura. Caminabas por tu habitación pero con los ojos clavados en tu reflejo, contemplándote en cada uno de tus movimientos que poco a poco se volvían femeninos. Clavaste una pose mujeril, con las manos en la cintura y una mirada que parecía poder conquistar el mundo. Frunciste el ceño porque te has dado cuenta que esa remera negra de una banda de rock no combinaba con la falda. Te la retiraste y buscaste una camisilla [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p>Un cosquilleo te recorría el estómago cuando te observa<br />
bas en el espejo y veías qué tan bien te quedaba aquella falda ceñida a tu cintura. Caminabas por tu habitación pero con los ojos clavados en tu reflejo, contemplándote en cada uno de tus movimientos que poco a poco se volvían femeninos.</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Clavaste una pose mujeril, con las manos en la cintura y una mirada que parecía poder conquistar el mundo. Frunciste el ceño porque te has dado cuenta que esa remera negra de una banda de rock no combinaba con la falda. Te la retiraste y buscaste una camisilla ceñida en el canasto de ropas de tu compañera de cuarto.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Continuaron enmarcándote las medias hasta el medio muslo, con ligas que apenas se advertían entre tus piernas y la falda. Siguieron unos leves maquillajes por el rostro, delineador y demás objetos que antes considerabas porquerías. Te alisaste el pelo, éste caía elegantemente desplegado sobre las facciones de tu rostro de tal forma que parecían amoldarlo como si fuera el rostro de una mujer. Te surcó una media sonrisa por lo bien que te veías y volviste a estacar una pose de mujer frente al espejo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Espejo que, dicho sea de paso, fue de los pocos testigos de tus cambios. Te has vuelto a sentir solo, cuánto odias esa sensación.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">
<p>Atrás quedaron los recuerdos de los golpes de tu padre cuando te descubrió con las ropas de tu hermana en tu cuarto. Atrás quedaron los recuerdos de sus miradas de odio, miradas que te decían &#8220;repugnante&#8221; por parte de los que tú considerabas familia. Atrás quedó gente que tú creías que eran amigos pero que te abandonaron como si nunca te hubieran conocido. Recuerdos de puertas que te cerraban cuando pedías ayuda y llantos en los últimos día en un hogar que ya no parecía ser tuyo.</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify"><img decoding="async" class="alignright" src="https://t2.kn3.net/poringa/posts/3/C/D/1/0/F/tsamateur/CDC.jpg" width="426" height="426" />Atrás quedó el intenso recuerdo de cuando fuiste a la parada de bus para nunca más volver, llevando contigo sólo una bolsa con unas pocas ropas y algo de dinero que tu madre, en medio de un desconsuelo, te dio. Te sentías solo y no había nada peor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Por eso odias esa sensación, resucitan dolores pasados y te acuerdas qué tan hipócrita puede ser la gente con quienes compartes.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Pero tu vida en la gran ciudad era distinta. Parecía ser el paraíso, nadie sabía cómo eras y cómo llegaste ahí, conseguiste un trabajo en Ordenanzas que te mantenía cómodamente. Luego conociste a una muchacha en la empresa, tu única amiga. Con ella te has decidido mudar. Cómo te encantaba hablar con ella, compartir momentos y risas. Pero temías perderla para siempre si le dijeras cómo te sientes realmente, si le dijeras que te sientes como una mujer. Pero por sobre todo temías volver a sentirte solitario si ella te abandonara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Con el correr de los días, luego de una terrible jornada laboral, te paseaste por aquel paraíso citadino nocturno y te topaste con una tienda de ropas para mujeres. Aquel cosquilleo te volvió a invadir cuando veías tras la vidriera, la falda en aquel maniquí, el top rojo fuego cabrilleante, medias con ligue y demás. Entraste en aquel lugar, compraste ropas &#8220;para tu novia&#8221; y volviste a tu departamento cargado de una buena partida de bolsas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Nuevamente frente al espejo te hiciste de las ropas, viste qué tan bien se amoldaban las telas a tu cuerpo. El cabello que normalmente lo recogías en una coleta para salvar apariencias, caía suelto sobre tu rostro. Lo acompañabas con maquillaje, te arreglabas los ojos, labios y nuevamente te surcó una sonrisa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Saliste a pasear en las calles de aquel paraíso. Meneabas tu cadera cómo pocas las féminas saben hacerlo, tus manos hacían gestos mujeriles y tus ojos conquistaban el mundo, parecían enamorar a quienes te miraban en tu caminar. Tus ropas brillaban por las luces de la ciudad y por fin te sentiste como una mujer aceptada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Pero desde los rincones oscuros de aquel &#8220;paraíso&#8221; surgió un grupo de cuatro hombres que te observaron nuevamente como tus familiares; con odio y repugne. Uno de ellos hizo un gesto y te rodearon entre todos, arrastrándote hasta un callejón abandonado y apartado de la ciudad.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Está de más decir qué te han hecho, sólo resta indicar que los recuerdos de tu padre golpeándote te vinieron al mismo tiempo que los golpes de aquellos hombres. Despertaste casi horas después de la golpiza, abandonado y con tus ropas desgarradas, que ya no brillaban. Todo te cayó como un baldazo de agua fría; la ciudad no era el paraíso que aparentaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">Volviste a tu departamento a raudas, caíste desconsolado en la cama y tu amiga apareció al rato. Se sorprendió al verte así. Clavaste tu triste mirada en ella, pero tus ojos parecían haber perdido el poder de conquistar el mundo, con el maquillaje corroído por las lágrimas. Pensaste que la vida era injusta contigo, creíste que ella haría lo mismo que el resto, que te miraría con desprecio para nunca más volver. Pero ella se acuclilló frente a ti y te tomó de la mano mientras llorabas ahogadamente.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">No te quedó otra, decidiste confesarle parte de tu vida y le exigiste que haga lo mismo que hicieron tus seres queridos, que huyese mientras pueda. Pero ella no lo hizo, sus ojos parecían querer llorar por la dura vida que te tocó.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="justify">
<p>Se inclinó a ti y te susurró &#8220;Eres mujer.&#8221; No pudiste evitar reposar tu rostro sobre su pecho y llorar mientras ella te acariciaba el pelo dulcemente. Al abrazarte tu amiga sentiste algo que creías que la vida te negó. Te rendiste a sus brazos porque en aquella noche por fin sentiste que no estabas solo&#8230; y tus ojos volvieron a conquistar el mundo.<img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://images3.imgbox.com/3e/2d/wRQOuYYC_o.jpg" width="1024" height="1365" /></p>
<div style="font-size: 14px;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: Una Chica especial (POR KAISER)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Mar 2022 16:55:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[transexual.]]></category>
		<category><![CDATA[KAISER]]></category>
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					<description><![CDATA[  Calladamente llega a clases, entra a la sala y se ubica en su puesto a la espera que llegue el profesor. Reservada y tranquila, así es ella. Saluda a sus compañeras de manera bastante seria, algo típico en Gabriela. Al principio les molestaba su actitud tan distante, pero ahora ya no la toman en cuenta, &#8220;es una perra amargada&#8221; dijeron en una ocasión. Gabriela mantiene distancia con todo en el curso. Siempre trabaja sola y cuando debe hacerlo con otro compañero lo hace solo en el colegio, rara vez se junta con alguien después de clases a menos que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Calladamente llega a clases, entra a la sala y se ubica en su puesto a la espera que llegue el profesor. Reservada y tranquila, así es ella. Saluda a sus compañeras de manera bastante seria, algo típico en Gabriela. Al principio les molestaba su actitud tan distante, pero ahora ya no la toman en cuenta, &#8220;es una perra amargada&#8221; dijeron en una ocasión.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela mantiene distancia con todo en el curso. Siempre trabaja sola y cuando debe hacerlo con otro compañero lo hace solo en el colegio, rara vez se junta con alguien después de clases a menos que sea estrictamente necesario. No es nada popular entre sus compañeros por ello, la encuentran arrogante y sobrada. Muy poco se sabe de ella, vive sola en un departamento que sus abuelos le pagan, no se sabe nada de sus padres o si tienes hermanos o algo así, básicamente ella es todo un misterio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella no es fea, posee un bello rostro de facciones suaves, ojos claros y pelo castaño claro hasta el hombro. Siempre viste ropas bien holgadas y sueltas, aunque en una ocasión se le vio llegar con un peto más ligero y se aprecia una bella figura, algunos chicos se le han acercado pero los rechaza de forma bastante directa e incluso los llega a insultar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Es día viernes en la tarde y la clase de deportes esta por empezar. Todos llegan al gimnasio y se preparan para la clase y se cambian de ropa, Gabriela espera afuera a que se desocupe el camarín de mujeres, esto mientras sus compañeras se alistan. &#8220;Que rara es esta tipa&#8221; comenta Teresa al ver a Gabriela afuera, &#8220;déjala si es así&#8221; le responde Valeria. Al cabo de un rato entra Gabriela y rápidamente se cambia de ropa. El contraste entre ella y sus compañeras es notable, mientras la mayoría opta por poleras ajustadas y pantalones deportivos bien cortos para lucir sus cuerpos ella se viste con poleras anchas y holgadas y pantalones deportivos largos e igualmente anchos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A pesar de todo Gabriela es una buena deportista, en la práctica de deportes se muestra muy activa. Una de las evaluaciones consiste en una demostración de básquetbol donde deben enfrentarse en uno a uno, la rival de Gabriela será Valeria, una de las chicas mas populares del curso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El profesor da las indicaciones y el partido comienza. Gabriela rápidamente demuestra su habilidad, para sorpresa de sus compañeros, y Valeria tiene problemas al marcarla, todos están atentos al duelo y lo siguen con interés. Valeria se esfuerza por seguirle el paso pero se le resulta muy complicado, por su parte Gabriela se siente algo incomoda cuando Valeria se le encima para marcarla, el sentir los pechos de su compañera en la espalda la hacen desesperarse un poco, Valeria es reconocida por el tamaño de su busto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El partido continúa y se vuelve mas intenso, Valeria no esta dispuesta a perder y se empeña por marcar a su compañera. Sorpresivamente cuando Gabriela salta para tratar de encestar Valeria salta a marcarla y ambas chocan. Al caer Valeria pierde el equilibrio y le cae encima a Gabriela la cual queda bajo su compañera, de forma involuntaria la rubia le restriega sus grandes pechos en la cara. Gabriela se desespera y trata de poner se de pie.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://images2.imgbox.com/88/84/UHskpiKL_o.jpg" width="424" height="638" />&#8220;¿Oye estas bien?&#8221;, le pregunta Valeria, Gabriela se pone de pie y se aleja cojeando, &#8220;si gracias, solo me torcí el tobillo&#8221;. Valeria se le acerca a revisarla pero Gabriela se aleja con un gesto algo brusco. &#8220;Oye que te pasa solo quería ver si estabas bien&#8221; le replica Valeria molesta, &#8220;¡solo déjame ya!&#8221; replica Gabriela en un tono mas duro. El profesor interviene y da por terminada la evaluación para ambas y envía a Gabriela a descansar. &#8220;¿Qué demonios le pasa a esa tipa?&#8221; reclama la rubia, &#8220;solo déjala ya sabes que es bien rara&#8221; dice Teresa, &#8220;ven vamos a comprar algo de beber me muero de sed&#8221; agrega Ana. Gabriela se queda sentada en una orilla y se toma la cabeza, a la distancia las chicas la ven con extrañeza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela esta comprando en un quisco cuando se da cuenta que la clase termino. De inmediato regresa al gimnasio y se asegura que no haya nadie en el camarín de mujeres para poder darse una ducha y cambiarse ropa. A la distancia solo esta el profesor el cual recoge sus cosas y se va. Ella entra al camarín y lo revisa no encontrando a nadie.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De un casillero saca su bolso y se va la última ducha disponible en el fondo del camarín. Se saca su ropa y la guarda en su bolso, luego deja una toalla en una percha y se mete bajo el agua. Gabriela se relaja un poco y respira hondo, ha sido un día bastante agitado y solo quiere volver a su casa. Se acuerda del duelo que tuvo contra Valeria, el solo recordar la sensación de sentir los pechos de la rubia sobre su cuerpo le provoca un escalofrió, ella trata de olvidarlo pero no puede, de forma casi involuntaria comienza a deslizarse una mano entre sus piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8220;¿Y bien como te fue en la fiesta el otro día?&#8221;, al oír esto Gabriela reacciona casi aterrada, de inmediato cierra la llave de la ducha para no ser oída, no quiere ser vista por sus compañeras. &#8220;Horrible, toda una decepción, pensaba follarlo pero el idiota se corrió en mi boca cuando se la estaba mamando&#8221; se lamenta Valeria acerca de su cita de anoche, &#8220;¿y a ti como te fue? Supe que tu primo iba a venir&#8221; le pregunta después a Teresa, &#8220;así es llego ayer, pero llego con su novia&#8221;, &#8220;¿y él es tan guapo como dices?&#8221; pregunta Ana, &#8220;si es bien guapo, de hecho hace tiempo que le tengo ganas, por desgracia no es muy listo, le insinué en un par de ocasiones hacer un trío con él y su novia pero ni siquiera me tomo en cuenta, ¿y tu como lo pasaste?&#8221;, &#8220;pésimo, yo trabaje de promotora ayer en la noche en un evento, me canse que puros viejos se me insinúen a cada rato&#8221; comenta Ana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las tres chicas conversan alegremente de su vida privada. Gabriela guarda estricto silencio, no dice una palabra. Por una rendija las espía mientras las chicas se van sacando la ropa y se preparan para darse una ducha. Ella observa a sus amigas desnudas y no puede evitar excitarse un poco, algo que le avergüenza. Gabriela cierra sus ojos y carga sus manos entre sus piernas, fue ahí cuando de pronto Valeria abre la puerta de la ducha y la sorprende, al verla ella se queda sin habla. Al notar la reacción de su amiga Ana y Teresa acuden a ver que ocurre, &#8220;¡que rayos!&#8221; exclama Ana en voz alta, Gabriela abre los ojos y se ve sorprendida, desesperada ella simplemente cae al piso y rompe en llanto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; color: #333333; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images2.imgbox.com/25/84/lDeQN4of_o.jpg" width="423" height="637" />Las chicas casi no saben que hacer, finalmente Valeria le hace un gesto a Ana y esta sale corriendo y cierra la puerta del camarín con llave para que nadie más entre. Teresa entra a la ducha y levanta a Gabriela mientras Valeria la envuelve en una toalla y la hacen sentarse en una banca, tratan de calmarla como pueden. Gabriela no deja de llorar, ellas se miran las caras sin saber que hacer ante esta situación, &#8220;¿pero como es posible esto?&#8221; le pregunta Ana, &#8220;¡no se, no se!&#8221; responde Gabriela visiblemente alterada, &#8220;¡desde que me acuerdo he sido así, no se que hacer ahora que todos lo van a saber!&#8221;, Valeria la sacude con firmeza para hacerla reaccionar, &#8220;¡solo cálmate, nadie lo va a saber, no se lo vamos a decir a nadie!&#8221; le insiste y sus amigas repiten lo mismo, esto hace que Gabriela se calme un poco, Teresa le ofrece algo de beber y poco a poco se recupera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya más calmada ellas miran atentamente a Gabriela, un miembro se asoma entre sus piernas y al mismo tiempo posee un coño, ellas no entienden nada. &#8220;Soy hermafrodita&#8221; les dice, &#8220;¿Qué cosa?&#8221; pregunta Valeria, &#8220;hermafrodita, tengo pene y vagina, una mujer pero con órganos sexuales masculinos y femeninos al mismo tiempo&#8221;, la cara de asombro de todas es más que evidente. &#8220;¿Pero como es posible?&#8221; le pregunta Teresa, &#8220;no lo se, al principio era una chica normal, hasta que cuando cumplí los 10 años esto se empezó a desarrollar, nunca se lo dije a nadie y siempre trate de ocultarlo, no saben por lo que he pasado para esconder esto&#8221; dice ella muy apenada y con lagrimas en sus ojos, sus compañeras se compadecen y entienden el por que es tan reservada y distante con los demás, el miedo que ella siente de que la descubran debe ser muy grande.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gabriela ya se siente mejor, &#8220;tranquila no le diremos a nadie, tu secreto estará a salvo&#8221; le dice Valeria que le da un efusivo abrazo. En ese momento la rubia siente algo presionando contra su cuerpo, al separarse se da cuenta que el miembro de Gabriela se ha puesto duro y erecto, &#8220;¡vaya es increíble!&#8221; comenta, sus amigas observan atónitas. Gabriela se sonroja y se avergüenza por ello, &#8220;¿te excitaste con mi abrazo?&#8221; le pregunta Valeria, pero su amiga solo baja la mirada avergonzada y trata de cubrirse su verga, Teresa no se lo permite, &#8220;déjanos ver&#8221; le dice. Gabriela de forma reticente separa sus piernas y aleja sus manos, sus compañeras se hincan frente a ella y observan su miembro asombradas, esta duro y erecto su roja cabeza se aprecia claramente.</span></p>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ana toma la iniciativa y delicadamente lo toma con una mano, Gabriela suspira profundamente y Ana lo siente palpitar, lo frota levemente y este reacciona al igual que Gabriela cuya respiración se vuelve entrecortada. &#8220;déjame probar&#8221; dice Teresa, ella es más directa y frota con ambas manos el miembro de Gabriela la cual trata de impedirlo pero Valeria la detiene. La rubia se sienta tras ella y apoya sus pechos en las espalda de su amiga y le toma las manos, &#8220;tranquila, solo relájate&#8221; le dice al oído y le empieza a besar el cuello delicadamente haciendo que su amiga se derrita. &#8220;¿Te has masturbado con el?&#8221; le pregunta Ana, débilmente Gabriela le responde que si mientras Valeria la sigue besando en el cuello y con sus manos ahora busca sus pechos, &#8220;¿y te has corrido?&#8221;, de nuevo le responde que si.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://images2.imgbox.com/96/95/HT8BJQfr_o.jpg" width="423" height="637" />Valeria no deja de masajear los senos de Gabriela, ella esta muy excitada y trata de controlarse, pero la rubia no la deja. Teresa y Ana siguen acariciando la verga de su amiga, se la frotan y envuelven con sus manos su miembro el cual sienten palpitar a cada instante. &#8220;Vamos a probarlo&#8221; dice Ana y Gabriela observa desaparecer su verga entre los labios de su amiga, la calidez de su boca y el roce de sus labios la hace estremecerse por completo. Sus gemidos se hacen más fuertes hasta que Valeria sella sus labios con los suyos y hunde su lengua en la boca de su amiga. Gabriela se siente inundada por toda clase de sensaciones, Ana y Teresa se la están mamando al mismo tiempo y se sobresalta cuando Ana le separa bien las piernas y le roza su coño, &#8220;eres bien sensible&#8221; le dice.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las tres ponen a Gabriela sobre la banca. Valeria se pone encima de ella y la besa apasionadamente y frota sus pechos contra los de ella, poco a poco Gabriela cede ante sus amigas. Teresa se ocupa de hacerle una tremenda mamada, &#8220;¡tu verga sabe increíble!&#8221; le dice, Gabriela se retuerce al sentir como Ana se lo hace en su coño, mete su lengua y sus dedos sin darle tregua. Valeria le pasa sus pechos en la cara y Gabriela de inmediato se los chupa y lame, &#8220;no sabes desde hace cuanto quería hacerte esto&#8221; le confiesa Gabriela, &#8220;¡pues házmelo!&#8221; le responde la guapa rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8220;Te la quiero mamar ahora&#8221; dice Valeria, Ana y Teresa le devoran los pechos y la besan mientras Valeria usa sus carnosos labios, &#8220;¡es grande, dura y deliciosa!&#8221; dice la rubia que se la chupa y se la frota insistentemente. Mete su lengua en su coño y después continúa hasta llegar a su miembro. Ana le toma una mano a Gabriela y la lleva hasta su entrepierna, &#8220;presiona tus dedos aquí&#8221; le dice y ella se los hunde en el coño, Teresa hace lo mismo y mientras le devoran los pechos Gabriela masturba a sus amigas. Valeria no deja de mamarle su verga, se la chupa con insistencia y le mete sus dedos en el coño, Gabriela no deja de moverse nunca había sentido algo así antes. &#8220;¡No puedo más, no puedo más!&#8221; comienza a gritar Gabriela y Valeria siente como su boca se llena de semen el cual se escurre por su cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las chicas observan como brota del miembro de Gabriela y se apresuran a saborearlo lamiendo todo lo que cae. Valeria se monta sobre Gabriela y le da un beso haciéndole probar su propio semen, &#8220;sabe delicioso, es mucho mejor que el de un hombre&#8221; le dice. Gabriela esta completamente extasiada. &#8220;¡Oye mira esto!&#8221; le dice Ana a Valeria, las tres se dan cuenta como, a pesar de haberse corrido en abundancia, la verga de Gabriela aun seguía dura y erecta, &#8220;¡increíble!&#8221; exclama Teresa, Valeria sonríe, &#8220;¡veamos que más puede hacer!&#8221;.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La voluptuosa rubia se monta sobre Gabriela, sus amigas sujetan su verga que se siente dura y palpitante. Gabriela las observa como su amiga se va metiendo lentamente su verga, &#8220;¡aaaaah, es grande es increíble!&#8221; exclama la rubia a medida que siente aquel miembro recorriéndola por dentro. Gabriela se muerde los labios de placer, la sensación es indescriptible mientras su verga se ve envuelta por el coño de la rubia. Valeria finalmente la recibe toda dentro, &#8220;¡la siento palpitar en mi sexo eres sensacional!&#8221; le dice a Gabriela que esta casi fuera de si.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Valeria comienza a cabalgarle encima, primero lentamente pero a medida que va tomando el ritmo lo hace con más fuerza y rapidez. Sus pechos se agitan frente a Gabriela que la toma de las caderas y empuja también para penetrarla mejor. Ana y Teresa comenzaron a besarse con Valeria, le soban sus grandes pechos y Ana le hace un dedo en el culo algo que a la rubia le encanta. Gabriela estira sus manos y le soba sus pechos mientras Valeria le cabalga encima, &#8220;¡se mueve, se mueve dentro es increíble nunca había sentido una verga así antes!&#8221; dice la rubia cuyas palabras se entremezclan con sus gemidos. Teresa se pone sobre Gabriela restregándole su sexo en la cara, de inmediato ella le hace sexo oral y Teresa siente su lengua entrando en su coño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las tres chicas se empezaron a turnar para montarse sobre Gabriela, Ana tomo ansiosa el lugar de Valeria, ella es mucho mas esbelta que la voluptuosa rubia pero no menos ardiente. Ana se inclina un poco y Teresa se encarga de hacerle un dedo a Gabriela en su sexo, Valeria le pone su coño en la cara y Gabriela se ve complacida por todos lados. &#8220;Follame de otra manera&#8221; le dice Teresa. Ella es más bajita que sus amigas, pero tiene un culo bien grande. Se pone de espaldas en la banca y apoya sus piernas en los hombros de Gabriela, Valeria coge el erecto miembro y se lo mete en el coño a su amiga, &#8220;ahora bombéale con todo&#8221; le dice a Gabriela.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Teresa se queda casi sin aliento mientras Gabriela la folla, Valeria por detrás no deja de meterle los dedos a Gabriela, ya sea por el culo o por su coño y Ana pasa su sexo en el rostro de Teresa. &#8220;¡Más fuerte, dale más fuerte!&#8221; le incita Valeria mientras hunde sus dedos bien adentro de su amiga, Gabriela le da con todo a Teresa hasta dejarla sin aliento a estas alturas ya sabe muy bien como usar su verga y hacer delirar a sus amigas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Valeria se pone en cuatro en el piso apoyándose en una toalla, &#8220;ven aquí, quiere me desvirgues por el culo&#8221;, Gabriela esta impresionada al igual que Teresa y Ana. Valeria aprecia la verga de Gabriela apuntando a su cual daga apunta un soldado, sus amigas le ayudan y le lubrican su culo para facilitar la penetración, el miembro de Gabriela no ha perdido un ápice de dureza. Gabriela lo toma en sus manos y lo dirige metiéndolo entre las nalgas de Valeria que esta más expectante que nunca. Lentamente empieza a presionar y este comienza a desaparecer en el culo de su amiga, &#8220;¡aaaaay!&#8221; se le escucha a la rubia que aprieta sus puños a medida que se dejante miembro se le va clavando en su culo virgen, Gabriela siente la estreches de Valeria envolviendo y apretando su miembro pero con una acometida final la empala completamente.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images2.imgbox.com/a5/8d/FcVXy5v8_o.jpg" width="426" height="641" />&#8220;¡Ahora te haré gritar!&#8221; le dice, Gabriela la sujeta de las caderas y la folla salvajemente, le arremete con todo ante el asombro de sus amigas que más excitadas que nunca observan a Gabriela destrozarle el culo a Valeria. &#8220;¡Más despacio me vas a partir en dos!&#8221; le suplica Valeria en medio de sus quejidos pero Gabriela no la escucha y le sigue dando, los pechos de la rubia se agitan ante cada embestida y Gabriela simplemente no le da tregua, la escena tiene atónitas a Teresa y a Ana que solo observan y se masturban entre ellas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De pronto Valeria colapsa y cae rendida al piso, casi desmayada abrumada por el orgasmo. Gabriela entonces las emprende sobre Teresa cuyo gran culo, más grande que el de Valeria, es un blanco apetitoso ahora. Teresa ya tiene experiencia en el sexo anal, pero la forma en que Gabriela la coge la sorprende por completo y casi no puede seguirle el paso. Gabriela la somete hasta ponerla de espaldas en el piso con su miembro bien enterrado en su culo y usando sus dedos contra el coño de su amiga, Teresa se retuerce y se contorsiona ante semejante cogida que le dan, nuevamente y al igual que con Valeria ella colapsa totalmente extasiada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ana observa los ojos de Gabriela, tiene una mirada fija en ella. Gabriela la arrincona y la besa, a la fuerza la voltea y la pone de cara contra la pared. Ana no alcanza a decir nada cuando siente como su culo, también virgen, es penetrado por Gabriela. &#8220;¡Aaaaah, es muy grande me vas a partir!&#8221; le grita pero Gabriela no la escucha y le sigue dando y metiendo su mano entre los muslos frotando su coño. La aprieta contra la pared metiendo su miembro hasta el fondo y dándole bien duro al igual que como lo hizo con Valeria y Teresa las cuales están al lado observándola. &#8220;¡Ya no puedo más!&#8221; grita Gabriela y Ana siente su culo inundado por semen, Gabriela saca su verga y Ana cae absolutamente rendida. Gabriela entonces termina de correrse sobre Valeria y Teresa que gustosas reciben su calida descarga, agotada Gabriela se desmaya y queda rendida en el suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A las cuatro chicas les toma varios minutos recuperarse. Ana y Valeria tiene sus culos casi destrozados, Gabriela no les tuvo compasión ni siquiera por ser su primera vez, Teresa esta mejor. Bajo la ducha y en medio de abrazos y caricias se dan un baño y luego se arreglan y se van. &#8220;Ahora que ya no tienes que ocultar tu secreto con nosotras, podrás usar tu encanto cada vez que quieras lo haces mejor que un hombre&#8221; le dice Valeria, Ana y Teresa están totalmente de acuerdo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El lunes están en clases de nuevo, Gabriela se muestra más alegre y todos se sorprenden al verla charlando tan animadamente con sus nuevas amigas. En el recreo Ana y Teresa las buscan desesperadamente a Valeria y Gabriela, las perdieron de vista al salir de la sala. Al final las encuentran escondidas en el fondo del patio, Valeria con su blusa abierta y su falda subida con Gabriela dándole por detrás, &#8220;¡hey, teníamos un acuerdo que gozaríamos las tres!&#8221; reclama Ana, Valeria no responde, esta ocupada siendo follada, &#8220;¡no importa, aun tengo para todas!&#8221; contesta Gabriela, &#8220;bien en ese caso aun nos quedan 15 minutos de recreo&#8221; dice Teresa, ella y Ana se empiezan a aligerar sus ropas y esperan su turno junto a Valeria.</span></div>
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