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	<title>lésbico &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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	<title>lésbico &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Duelo de divas en la gran manzana&#8221; (POR GOLFO y VIRGEN JAROCHA)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Jul 2026 07:53:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[lésbico]]></category>
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		<category><![CDATA[VIRGEN JAROCHA]]></category>
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					<description><![CDATA[Duelo de divas en la gran manzana Al despertar esa mañana, la conductora de Televisión Sara Aspen abrió las cortinas de su habitación y descubrió que a pesar de las funestas predicciones del hombre del tiempo, esa mañana lucía un sol espléndido en Nueva York. Cómo quería aprovecharlo y no tenía nada qué hacer hasta el día siguiente, decidió dar un paseo por el Central Park. Aun así y en contra de la costumbre de los urbanitas que pueblan la gran manzana, decidió ponerse guapa en vez de ponerse un chándal porque aunque no estuviera en México, tenía una reputación [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Duelo de divas en la gran manzana</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Al despertar esa mañana, la conductora de Televisión Sara Aspen abrió las cortinas de su habitación y descubrió que a pesar de las funestas predicciones del hombre del tiempo, esa mañana lucía un sol espléndido en Nueva York. Cómo quería aprovecharlo y no tenía nada qué hacer hasta el día siguiente, decidió dar un paseo por el Central Park.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Aun así y en contra de la costumbre de los urbanitas que pueblan la gran manzana, decidió ponerse guapa en vez de ponerse un chándal porque aunque no estuviera en México, tenía una reputación que mantener. No en vano durante los últimos años, su nombre siempre había estado entre las mujeres mejor vestidas de su país. Por eso, abriendo la ducha dejó caer el coqueto camisón de encaje que le había regalado un antiguo novio y mientras el agua se caldeaba se quedó mirando en un espejo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Con satisfacción se fijó que a pesar de sus treinta años sus pechos conservaban la dureza de los quince sin que hubiese hecho mella en ellos la edad. Contenta se giró para comprobar que sus nalgas seguían siendo el objeto de deseo de tantos compatriotas y por eso no pudo más que sonreír al espejo cuando la imagen que este le devolvía era el de un trasero estupendo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « Tengo que reconocer que estoy buenísima”, pensó mientras se ponía el gorro de ducha para evitar echar por tierra el trabajo de su peluquero favorito.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ya bajo la regadera, se puso a pensar en el maravilloso amante que le estaría esperando a su vuelta y mientras se enjabonaba dejó que su imaginación volara y fueron las manos de ese morenazo las que amasaron sus senos mientras distribuía el gel por su piel. Sin darse cuenta la calentura fue incrementándose en su interior y solo se percató de su estado cuando al pasar sus dedos por uno de sus pezones se lo encontró duro y sensible.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Asustada por lo excitada que estaba sin motivo, se aclaró y salió de la ducha. Ya de vuelta en su habitación y mientras elegía el vestido que ponerse, se fue tranquilizando y por eso al salir hacia el restaurante, volvía a ser la mujer segura y exitosa de la que estaba tan orgullosa.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Las miradas y los cuchicheos que despertó a su paso, solo confirmaron su autoestima y por eso cuando se sentó en la mesa y un grupo de señoras vinieron por sus autógrafos, las recibió con una sonrisa y pacientemente les fue regalando una foto firmada que tenía en su bolso:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «Me debo a mi público»</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acmyKtEh" width="424" height="639">Una vez acabada esa rutinaria función publicitaria, llamó al mesero y le pidió un café con una tostada. En su fuero interno hubiese deseado saciar su apetito con un par de huevos y unos chilaquiles pero haciendo un esfuerzo, se dijo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «Para ser bella hay que sufrir», y mojando sus ganas en el café, terminó ese frugal almuerzo sintiendo más hambre que antes de empezar.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al salir nuevamente tuvo que firmar un par de fotos pero en contra de la vez anterior, lo hizo con desgana. Todos los días le pasaba lo mismo, se ponía de mal humor por no poder saciar a su estómago para que la grasa no se le acumulara en el trasero.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Molesta por la dureza de su régimen, salió a la calle y se puso a pasear por ese enorme parque. Siempre que recorría los caminos empedrados del Central Park, no podía dejar de sorprenderse del número de personas que todas las mañana hacía ejercicio por sus veredas…</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Mientras eso ocurría, a pocas millas de allí, Ivanna se había despertado, había levantado a sus hijos y les había acompañado a desayunar como tantas madres en este mundo. Daba igual que fuera una rica heredera, propietaria de muchas empresas y con una marca de joyería con su nombre, en cuanto se había quedado embarazada del primero decidió que por nada del mundo permitiría que una nana se ocupara de su retoño.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Todavía recordaba con dolor su infancia donde ante la ausencia de sus padres habían sido unas criadas las que realmente se habían ocupado de ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> “Con mis hijos, eso un nunca ocurrirá”, se dijo ese día y aunque sus ritmo de trabajo a veces lo hacía imposible, cuando estaba en la gran manzana era ella quien se ocupaba de llevarlos al colegio.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Por eso en cuanto se terminó de vestir y se echó unas gotas de Rosa de Alejandría en su cuello, agarró su maletín y metiéndose en la limusina, esperó a que los niños se subieran para pedirle al chofer que los llevara. Ya de camino a la escuela, como era habitual en ella, se puso a repasar su agenda y con desagrado, cayó en la cuenta que tenía un evento promocional en la quinta avenida, muy cerca del Central Park.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « ¡Qué pesadez!», mentalmente se lamentó sin que de sus labios saliera una queja no fuera a ser que la oyeran y sus hijos pensaran que a mamá no le apetecía trabajar.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ser Ivanna Truly tenía sus deberes y desde bien cría, su padre se lo había dejado claro:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Eres una figura pública y millones de ojos te vigilaran esperando tu tropiezo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Por nada del mundo pondría en peligro el buen nombre de su familia, al contrario de lo que hacían algunas de otras herederas de emporios aún más grande que el suyo. Ella era y sería siempre, un ejemplo para los neoyorkinos. Y si alguna vez decidía permitirse un flaqueo, lo haría en su casa fuera de los focos de la prensa.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Dos horas más tarde y habiendo cumplido con sus compromisos profesionales, Ivanna decidió tomar un café en la tienda de Ralph Lauren aprovechando que estaba cerca. Por eso tras avisar a su equipo de seguridad , se bajó de su automóvil y entró en el local. Como siempre se vio asediada por los fans y tuvo que ser uno de sus guardaespaldas quien le abriera pasillo hasta la cafetería.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Una vez allí, observó con disgusto que todas las mesas estaban ocupadas y ya se iba cuando de pronto oyó a su espalda que alguien la llamaba. Al darse la vuelta, descubrió que era una locutora de la televisión mexicana que hacía dos meses le había hecho una entrevista y sabiendo que debía mantener buenas relaciones con la prensa, decidió acercarse a ver que quería.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿Te apetece acompañarme? Estaba a punto de pedirme un café.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Aunque no le apetecía mucho la idea, recordó que esa rubia le había caído simpática y por eso accedió a compartir con ella la mesa. Como en México la plática de esa mujer resultó entretenida y hablando de moda y de diseño se les pasaron las horas hasta que recibió una llamada de su marido preguntando donde estaba. Al comentarla que estaba tomando un café en ese local, Harry le dijo que estaba enfrente y que le esperara allí.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> No habían pasado diez minutos cuando apareció por la puerta mirando hacia el local en busca de Ivanna. Al encontrarla en una esquina se acercó hasta ellas y con una sonrisa en su rostro preguntó sin darle antes el beso con el que tenía acostumbrada a su mujer:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿No me vas a presentar a tu amiga?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La rica heredera antes de responder se percató que su hombre estaba devorando con la mirada a la mexicana, por eso de muy mala gana, se la presentó diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Sara te presento a mi marido.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La locutora que lo había reconocido de las revista, se levantó para saludarle de un beso con tan mala fortuna que tropezó con el bolso de Ivanna y solo la ayuda de Harry evitó que cayera de bruces al suelo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «Esta zorra lo ha hecho a propósito», pensó su mujer molesta de que Harry al hacerlo, la cogiera de la cintura.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Sara por su parte, se puso colorada al percatarse que se había excitado al notar los músculos de los brazos de su salvador y por eso sentándose de inmediato, no notó que un botón de su blusa se le había desabrochado.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Semejante exhibición involuntariamente despertó el interés del tipo y recreándose en el sugerente canalillo de la mexicana, saludó con la mano a su mujer.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «¿De qué va? ¿No se da cuenta que estoy presente?», exclamó mentalmente su esposa ya francamente cabreada.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Como el don Juan que había sido antes de conocer a Ivanna, Harry comenzó a charlar con la mexicana sin dejar de mirar su escote y mientras a su lado, la ira de su mujer iba tornándose cada vez mayor. Decidida a darle una lección, llamó al camarero y mientras este llegaba, se desabotonó su blusa sabiendo que esa mañana no se había puesto sujetador.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « Ahora verá», se dijo y justo cuando el empleado llegó con la bandeja, se echó hacia adelante dejando al descubierto sus pechos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> El pobre sujeto no se esperaba tal exhibición y poniéndose nervioso derramó las bebidas sobre la rica heredera sin que su marido se enterara del motivo de tal torpeza.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Señora, lo siento.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Asustado hasta la médula el latino, intentó secar el estropicio con un trapo pero solo consiguió manosear los senos de la rubia que enfadada, se levantó y pidió a su marido que la acompañara fuera.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/abyqjt7D" width="424" height="639">Harry que estaba embelesado con la rubia locutora y que quería hablarla de sus planes de lanzar una cadena de televisión para hispanos, sin pensárselo bien y antes de acompañar a su mujer, la invitó a cenar esa noche en el edificio Truly.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿A qué hora?- contestó la mexicana.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> El gringo que no se había fijado en la cara de cabreo de su mujer, contestó:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -A las ocho y media.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Tras lo cual, se despidió y juntos salieron hasta la limusina que les esperaba en la calle.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ya en el coche, Ivanna estaba que se subía por las paredes mientras Harry ajeno a lo que su esposa estaba sintiendo, no paraba de hablar de la locutora. Lo peor para la heredera fue cuando sin mala intención le preguntó que le parecía contratar a esa monada para que fuera la cara bonita del canal:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Piénsalo, Sara es muy popular en México y podremos aprovechar su popularidad para crecer como la espuma entre los inmigrantes.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Celosa hasta decir basta, Ivanna no pudo más que reconocer que era una buena idea mientras en su interior planeaba su venganza.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «Esa putita y este patán sabrán que no es bueno tenerme de enemiga», masculló entre dientes en la soledad de su cuarto de baño mientras se preparaba para la cena.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al salir y entrar en su cuarto, como quien deja caer la cosa, dijo a su marido:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Harry, prefiero cenar en casa. Porque no llamas a Sara y le dices que un chofer pasará a recogerla.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> El bobo no vio la encerrona que suponía el hecho de recibirla en casa lejos de las miradas de terceros y creyendo en la buena fé de su mujer, cogió su teléfono y llamó a la rubia a su hotel. La locutora al enterarse que cenaría en la mansión de ese matrimonio, vio la oportunidad de comentar a su vuelta a México que era de las pocas compatriotas que había tenido ese honor y por eso, con tono meloso, aceptó de inmediato.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ivanna no pudo más que sonreír discretamente al saber que esa guarrilla no saldría indemne de la cena, tras lo cual eligiendo sus mejores galas, esperó su llegada.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> A cinco kilómetros, Sara estaba desesperada porque la ropa que había traído del DF no era lo suficientemente elegante y por eso, cogiendo su bolso se lanzó escaleras abajo en busca de alguna boutique donde comprar algo acorde.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La suerte le acompañó porque en el hall encontró una todavía abierta y sin pensárselo dos veces, llegó a la dependienta y le dijo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Necesito algo sexy y elegante.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La encargada dudó unos instantes y sacando un vestido de su percha se lo dio diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Pruébeselo, le aseguro que con él su pareja caerá entre sus brazos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Aunque el color vino no era uno de sus favoritos, la locutora confió en el buen gusto de la mujer y pasando a un probador, se lo puso. Al mirarse en el espejo, le gustó la imagen que se reflejaba porque el escote en forma de corazón de ese traje maximizaba la belleza de sus pechos sin resultar vulgar. El único problema era que al mirar que apenas le llegaba a medio muslo, pensó que quizás era demasiado atrevido pero al girarse y comprobar el trasero que le hacía, decidió quedárselo….</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La mansión Truly.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La limusina llegó puntualmente a la cita y no queriendo llegar tarde Sara se introdujo en su interior. Ya acomodada en el asiento, no pudo más que admirar la elegancia que transpiraba todo el vehículo y deseó que algún día ella también tuviera el dinero suficiente para ser la propietaria de uno y recordando que ambos componentes del matrimonio que iba a ver estaban forrados, muerta de risa pensó:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Como se apendeje esa rubia, le vuelo a su marido.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Aunque en ese momento no lo pensaba en serio cuando el coche entró en el jardín de esa mansión y sabiendo que el tal Harry se la había regalado a su esposa como regalo de boda, se tuvo que morder los labios para no gritar:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> ¡YO LO QUIERO!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Si el jardín era espectacular, la casa lo era aún más. No solo era enorme, era francamente impresionante. En su imaginación ya era ella la dueña de todo cuando la verdadera propietaria rompió su encanto esperándola encima de las escaleras.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Embutida en un traje de seda rojo sangre estaba sublime. Era tanta la clase y belleza de la mujer que comparándose con ella, se vio en desventaja. El colmo fue cuando subiendo hasta ella, Ivanna la recibió con una sonrisa diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Bienvenida a mi territorio.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Sara se percató del reto velado con la que esa mujer la saludó pero no queriendo enturbiar desde el inicio la velada, se quedó callada y respondió con un beso en su mejilla diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Es un honor.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al contrario que su mujer, Harry se mostró cordial en exceso y dándole un abrazo, dejó que su mano por un segundo recorriera el trasero de la mexicana. Esa rápida caricia provocó que sus pezones se pusieran duros de inmediato e Ivanna al descubrirlo pensó que esa zorrita iba a por su marido:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « No tardará en arrepentirse», pensó mientras entraban al salón donde tenía preparado el aperitivo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Una vez dentro, le molestó ver que su marido agarraba a la mexicana de la cintura mientras le enseñaba orgulloso los diferentes reconocimientos que había conseguido su mujer pero la gota que hizo explotar a la rubia heredera fue a su rival diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¿Y cuál de ellos no ha comprado?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> &#8211; ¡No he comprado ninguno! ¡Son gracias a mi esfuerzo!- gritó enfrentándose cara a cara con ella.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Sara disfrutando de esa pequeña victoria, soltó una carcajada diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Era broma. ¡No te enfades que se te hacen arrugas!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Instintivamente, Ivanna sacó un espejo de su bolso y miró su rostro sin darse cuenta que eso era exactamente lo que quería esa arpía. La certeza de su derrota llegó de la forma más cruel que no fue otra que oír a Harry reírse con la ocurrencia.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « ¡Ella se lo ha buscado! ¡Pienso humillarla tanto que tenga que volver con el rabo entre las piernas a su subdesarrollado país!», sentenció mentalmente mientras pedía al mayordomo que abriera una botella de su mejor chardonney.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Con ganas de saltarla al cuello, la heredera tuvo que aguantar durante el aperitivo que su marido propusiera a la locutora el hacerse cargo de los informativos de la nueva cadena y que Sara haciéndose de rogar, le contestara que tenía que pensárselo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « ¡Será puta! ¿Qué tiene que pensar? ¡Si es una muerta de hambre!», cada vez más cabreada, pensó para sí.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/adibC5B5.jpg" alt="" width="424" height="638">Harry, que no había advertido ni el cabreo de su mujer ni que era una pose la actitud de la mexicana para negociar mejor, se desvivió para convencer esa rubia a base de halagos, piropos y demás galanteos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Celosa y humillada, cuando el servicio le avisó que la cena estaba lista, decidió pasar al ataque y disimulando ya en la mesa, entabló una cordial conversación con esa mujer mientras esperaba la oportunidad de devolver multiplicados sus desplantes. Aunque Sara se percató de ese cambio pero no dijo nada sino como le había enseñado una estructura como televisa, decidió esperar con las uñas preparadas el siguiente ataque.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> En cambio, Harry con los ánimos insuflados al ser el objeto de atención de esas dos bellezas y sin dejar de coquetear con ninguna, se relajó y siguió bebiendo a un ritmo pausado pero constante de forma que las dos primeras botellas cayeron antes de que terminaran el segundo plato.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al pedir la tercera, el mayordomo se disculpó con su señora diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Se nos han acabado aquí arriba. ¿Me puede dar la llave de la bodega y subo otras dos más?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Aunque le molestó esa falta de previsión, vio en ella la oportunidad que estaba buscando y dirigiéndose con voz melosa a su marido, dijo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Cariño, sabes lo poco que me gusta que entren donde guardo mi colección de vinos, ¿Te importaría bajar tú?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ya con la voz tomada, Harry no puso inconveniente y pidiendo perdón dejó a las dos rivales solas, una frente a la otra mirándose a los ojos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Se podía cortar con un cuchillo el ambiente. Las dos divas sabían que se avecinaba un duelo del que solo una de ellas saldría triunfante mientras la perdedora se sentiría humillada de por vida. Retándose en silencio, durante unos interminables segundos amabas mujeres fueron midiendo sus fuerzas con la mirada, intentando que la otra se sintiera intimidada.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Como anfitriona, Ivanna decidió que ella debía de iniciar las hostilidades y por eso con tono suave para que no la oyeran desde la cocina, dijo a su rival:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Mira zorrita, sé lo que pretendes…</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Con una sonrisa cargada de desprecio, la mexicana la interrumpió diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -No tienes ni idea.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Elevando su tono, la norteamericana contestó:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿Crees que con tu vulgar coquetería me puedes quitar a mi marido? ¡Te falta clase y estilo!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La locutora soltó una carcajada y retando directamente a su rival, con voz baja, contestó:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -No te engañes, frente a mí, solo tu dinero me hace sombra. Si no fuera por él, Harry sería un cachorrito en mis manos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La mención a su riqueza fue el detonante de la ira de Ivanna que sin medir las consecuencias, espetó:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¡Soy mucho más mujer que tú!- y producto de su enfado, llevando las manos hasta sus pechos, le soltó: -Te apuesto un millón de dólares y mi marido a que pudiendo elegir, Harry me prefiere a mí.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Muerta de risa, Sara contestó:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿Y si pierdo?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Renuncias al puesto que te ofrece y te vas como la ilegal que eres derechita a la frontera y desapareces de nuestras vidas.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Aceptó- contestó tras pensarlo unos segundos al percatarse que en el peor de los casos, se quedaba como hasta ahora y disfrutando de antemano, preguntó: -¿Cómo quieres hacerlo? ¿Cómo piensas darle libertad para elegir entre nosotras? No sería un duelo justo si tu marido cree que puede tener consecuencias el elegirme a mí.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> ¡Ivanna no había pensado en ello!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> El contrato prenupcial que su padre le había obligado a firmar era claro: Si Harry era infiel, ¡Perdería hasta la camisa! Tuvo que hacer un esfuerzo para evitar que en sus labios se dibujara una sonrisa y convencida que ese papel desnivelaría la balanza en caso de duda, mintió a su enemiga diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Por eso no te preocupes. No somos tan pueblerinos como los mexicanos. Ya hemos hecho antes intercambios de pareja.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La locutora no la creyó pero el premio era tan inmenso que sabiendo que esa mujer llevaba las cartas marcadas, decidió asumir el riesgo al confiar en sus encantos. Aun así insistió:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿Cómo empezamos?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La heredera sin llegarse a creer lo tonta que era esa zorra, respondió:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Después de la cena, tontearemos entre nosotras poniendo cachondo a Harry y cuando quiera unirse a la fiesta, le obligaremos a elegir a una. Con la que se vaya primero, ¡Habrá ganado!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Todavía estaban discutiendo los términos del acuerdo cuando hizo su aparición Harry con las botellas. Ajeno a la red que esas dos iban a tejer a su alrededor durante su ausencia en su mente se había imaginado un trio con ellas dos. Aunque sabía que en la universidad Ivanna había tenido un desliz lésbico con su compañera de cuarto, este no pasó de unos besos y un par de achuchones.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «¿Y si las emborracho?», se preguntó sin darse cuenta que era el alcohol que llevaba ingerido el que hablaba.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Tan caliente le había puesto la idea que decidió intentarlo. Por eso nada más volver al comedor, abrió la primera y rellenando las tres copas, brindó con ellas diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Por el resultado de esta noche.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> El iluso no supo reconocer el significado del brillo de los ojos de ambas mujeres al hacer dicho brindis y creyó que aunque pareciera imposible cabía la posibilidad que se cumpliera su deseo. Ese espejismo se vio reafirmado durante el resto de la cena al percatarse que su esposa no ponía peros ante el tonteo descarado de la extranjera.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « ¡Esta noche será memorable!», continuamente se decía mientras sin parar vaciaba las botellas una tras otra en las tres copas.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Incluso la tirantez que notó en un principio entre las damas había desaparecido y tanto Ivanna como Sara reían sin control cada una de sus sugerencias. Estaba tan envalentonado cuando ya habían acabado el postre, se le ocurrió decir:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Os lleváis tan bien que parecéis novias.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ese fue el momento que eligió su esposa para que diera inicio el enfrentamiento con la locutora y poniendo voz melosa mientras por encima de la mesa agarraba la mano de la mexicana, le respondió:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿Te gustaría?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> El tono de su mujer incrementó sus esperanzas pero no sabiendo qué tipo de terreno pisaba, contestó:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -No estoy seguro.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ivanna no pudo evitar soltar una carcajada al comprender la prudencia de su marido y despidiendo al servicio para que nadie fuera testigo, levantándose de la mesa fue hasta la rubia y dándole un beso en las comisuras de sus labios, miró a su marido diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Vamos al salón. Ocúpate tú de las copas, mientras pongo música.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Harry no supo reaccionar al ver esa muestra de cariño y se quedó paralizado de pie junto a la mesa. Tuvo que ser Sara quien le sacara de ese estado: Pasando junto a él abrazada a su esposa, le soltó un suave azote en el culo mientras le decía:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Date prisa, Don Juan. Tus mujeres tienen sed.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/acfxiQwq.jpg" alt="" width="424" height="638">Nervioso ante la perspectiva de poseer a esas dos bellezas, el tipo sirvió una primera copa y se la bebió de golpe antes de poner las demás, de forma que cuando terminó en los altavoces ya sonaba un tango. Harry no tuvo tiempo de sentarse porque retirando los vasos, su mujer lo sacó a bailar.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Si ya eso fue una sorpresa mas lo fue notar que mientras bailaban su mujer pegó su pubis contra su sexo y sin importarle la presencia de la locutora empezaba a restregar su coño contra él.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « ¡No puedes ser!», exclamó mentalmente al notarlo y no queriendo excitarse antes de tiempo, intentó retirarse pero Ivanna se lo impidió llevando la mano hasta su trasero.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Sara mientras tanto se iba encabronando al saber que su rival estaba haciendo trampas y por eso, simulando una sonrisa, decidió unirse a la pareja.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «Esta puta estirada no sabe quién soy yo» y cogiendo una mano del marido, se la colocó en su trasero mientras abrazaba a los dos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La heredera sonrió al ver la burda maniobra de la mexicana e imitándola llevó la otra a sus nalgas, pensando:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «Menudo error ha cometido, Harry se dará cuenta que el mío es mejor», sin saber que en ese momento, su marido estaba disfrutando de ambos por igual.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al bailar el tango, obligó a su pesar que las dos enemigas pegaran sus pechos una contra la otra y aprovechándolo, Sara murmuró en el oído de la otra:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Estás plana. ¡Pareces un hombre!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Que menospreciara sus senos, indignó a Ivanna que queriendo darle una lección usó un requiebro para propinarle un pellizco en mitad de una teta.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¡Me has hecho daño! ¡Puta!- recriminó a su agresora en la siguiente vuelta y no queriendo ser menos, agarró entre sus dedos una de las areolas de la heredera y apretó.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Mientras ese duelo ocurría, el marido no se enteraba de nada al ir alternando de una a la otra con su pene completamente erecto, bastante tenía el pobre sujeto con disimular el bulto de su entrepierna.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> El que esa locutora de tres al cuarto le hubiese devuelto la agresión sacó de sus casillas a Ivanna y queriendo castigar su osadía, desgarró la camisa de su rival dejando al descubierto sus pechos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -No estás mal dotada- reconoció al comprobar lo que escondía esa mujer.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La mexicana ni siquiera hizo el intento de ocultarlos y disimulando su cabreo, bajó los tirantes de su agresora liberando su delantera.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al ver supuesto don Juan a las dos mujeres semi desnudas, creyó que era un juego y aplaudiendo se sentó con su copa en el sofá, diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Estáis preciosas haciendo que estáis cabreadas. ¡Bailad para mí las dos juntitas!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ya bastante borracho, no se percató de la mirada asesina que le dirigió su mujer ni tampoco que cuando obedeció cogiendo a Sara entre sus brazos, le dijo al oído:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -No sé qué ven tantos millones de mexicanos en ti. Para no tener no tienes ni nalgas.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Muerta de risa, al notar la impotencia de la heredera, la mexicana agarró con sus manos el trasero de Ivanna y pegándole un buen magreo, respondió:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Debería hacer más ejercicio, tienes el culo caído.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Aunque ese insulto hizo mella en la heredera, mas vergüenza le provocó sentir un pinchazo en su entrepierna producto de ese toqueteo y rechazando ese pensamiento, tomando la iniciativa quiso jalar de los vellos púbicos de su enemiga con tan mala suerte que sus dedos lo único que se encontraron fue con un sexo totalmente depilado. Recuperada de la sorpresa y no queriendo perder la oportunidad de humillarla, murmuró uniendo sus cabezas mientras metía una de sus yemas entre esos pliegues:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -No me imaginaba que una mojada tuviese el buen gusto de no parecer un mono.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Sara abrió los ojos al notar la agresión pero pensando que si el marido veía a su mujer metiéndole mano se iba a excitar con la idea de poseerla él también, no tardó en separar sus rodillas y enfrentándose a la otra rubia, dijo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿Te calentaste? ¡Putilla!- y muerta de risa, le soltó: -Creo que no tardaré en tenerte a mis pies.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Las palabras de la locutora recordaron a Ivanna lo que se jugaba y por eso respondió:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Te equivocas. Eres tú la que no tardará en berrear como una puta ante mí. Le demostraré a Harry que soy mucha más mujer que tú- mientras aprovechaba para acariciar con sus yemas el clítoris de su enemiga.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Tal era el cabreo de las dos que ninguna se percató que el objeto de su enfrentamiento se había quedado dormido en el sofá y que ocurriera lo que ocurriese, iba a dar igual.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Sara no se esperaba esa reacción pero no le costó comprender las intenciones de esa arpía y mientras notaba que no era indiferente a la forma en que la estaba masturbando, decidió cambiar de estrategia y fingiendo una calentura que todavía no tenía, llevó sus labios a los de su rival mientras pensaba:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> «Si crees que me vas a poner bruta, estás confundida».</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al sentir el beso, Ivanna creyó iba camino a la victoria y que esa rubia no tardaría en correrse. Por ello, forzó la boca de su rival con su lengua mientras seguía torturando su botón. La locutora dejó que la heredera jugueteara un rato en el interior de su boca antes de llevar una de sus manos hasta el pecho de la otra acariciándolo y al encontrar su pezón erecto, vio la oportunidad de devolverle la calentura que ya se acumulaba en su entrepierna. Decidida a no dejarse vencer, la fue besando por el cuello con la intención de apoderarse de ese rosado trofeo. Al llegar a su meta, lamió esa maravilla antes de mordisquearla suavemente.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> En cuanto la americana sintió la acción de los dientes de la otra, no pudo reprimir un gemido mitad placer mitad vergüenza por saber que lo había provocado una mujer y encima mexicana. Con la respiración entrecortada, Ivanna se sintió indefensa y por eso buscó con la mirada el apoyo de su marido. Pero desgraciadamente, descubrió pasmada que Harry se había quedado dormido con su pene en una mano y su copa en la otra.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> « ¡Está K.O.!» exclamó mentalmente al percatarse que producto del alcohol estaba inconsciente.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ese descubrimiento curiosamente la tranquilizó al saber que no iba a perder la apuesta pero también porque él no sería testigo de su calentura. La situación la había puesto cachonda y sin el riesgo de romper su matrimonio decidió aprovechar la apuesta para experimentar por primera vez que se sentía al estar con una mujer. Para evitar que Sara conociera el estado de su esposo y diera por cancelada la apuesta, la giró de forma que este quedara a su espalda.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> <img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acwgyASf.jpg" alt="" width="424" height="638">Ya segura que la locutora no se iba a percatar que el tipo había caído en los brazos de Morfeo, ofreció a su rival sus pechos como ofrenda, esperando que cayendo en su juego los tomara nuevamente entre sus labios mientras incrementaba las caricias de sus dedos sobre el ya erecto botón de la mujer.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> “Me estoy poniendo cachonda”, muy a su pesar reconoció la hispana al sentir que un calambrazo recorría su cuerpo al ritmo con el que esa zorra la estaba pajeando.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> No queriendo perder la iniciativa, Sara cogió uno de los pezones de la heredera entre sus dientes y pegándole un suave mordisco, buscó que su enemiga se contagiara de la misma calentura que ya la atormentaba. El gemido de placer que brotó de su garganta le dio los ánimos suficientes para atreverse a aprovechar la ventaja para obligar a esa mujer a rebajarse a lamerle los pechos.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ivanna azuzada por una lujuria que hacía años que no sentía se lanzó como una posesa a chupar los duros senos de la mexicana, olvidando por primera vez el verdadero objetivo de ese duelo. Las rosadas areolas de la rubia al recibir esas atenciones obviaron que eran producidas por otra mujer y traicionando a su dueña, reaccionaron con una celeridad tal que la hizo boquear y reconocer en voz alta:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Sigue puta. ¡Me encanta!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La heredera vio en esa súbita debilidad una oportunidad de dejar zanjada quien era más mujer y disfrutando de los aullidos de placer de su contendiente, incrementó la velocidad con la que su lengua recorría los pezones de la hispana. Lo que no se esperaba la nacida en los Unites fue que en ese momento, Sara dejara caer sobre una de sus nalgas un sonoro azote.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Al sentirlo lejos de indignarse, se notó azuzada en su lujuria y antes que se diera cuenta se vio desgarrando lo poco que le quedaba de la ropa a su rival. Con Sara únicamente portando un coqueto tanga se tomó un segundo para valorar el cuerpazo que tenía su rival, antes de sufrir su carísimo traje el mismo destino.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Me costó diez mil dólares- protestó al ver hecho trizas ese exclusivo modelo y llevando sus dedos al tirante que unía el encaje del escueto calzoncito de la hispana, echa una furia lo rasgó dejando totalmente en cueros a su enemiga.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> La locutora al verse desnuda no quiso darle esa ventaja a su oponente y aprovechando un descuido usando una llave de judo, la tumbó contra su voluntad sobre la costosa alfombra persa y tirándose sobre ella, la despojó de la blanca braguita que todavía lucía sobre su sexo. Al hacerlo, las yemas de la mexicana rozaron los pliegues de la americana descubriendo que esa zorra estaba al menos tan cachonda como ella. Viendo que Ivanna todavía no se había repuesto de la sorpresa, decidió aprovechar esa revelación para obligarle a separar sus rodillas mientras ella hundía la cara entre las piernas de su indefensa víctima.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> “¿Qué estoy haciendo?”, recapacitó durante un instante al saborear el fruto prohibido que la gringa escondía entre sus piernas.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Alucinada y sorprendida por igual, tuvo que reconocer que el aroma agridulce que manaba del pubis de esa mujer le estaba trastornando e incapaz de contenerse, recogió entre sus dientes el ya erecto clítoris que el destino había puesto en su camino y con un celo enfermizo, se puso a disfrutar de su sabor mientras escuchaba los gemidos con la satisfacción de un depredador.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> “Esta puta no va a tardar en correrse”, pensó pasando por alto que su propio cuerpo se estaba viendo afectado en demasía con el roce de la tersa piel de su oponente.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> En ese instante, Ivanna estaba aterrorizada no solo porque estaba gozando como nunca sino porque veía cercana su derrota. Sacando fuerzas de la desesperación, consiguió despejar su mente y retomando la iniciativa, introdujo dos yemas dentro del coño de su agresora mientras ésta continuaba asolando sus defensas a bases de lengüetazos. La humedad que empapó sus dedos y el aullido de placer que oyó al penetrarla le dieron nuevos ánimos y con toda la celeridad que pudo comenzó a pajearla sin saber si llegaría a tiempo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> “¡Aguanta nena!”, se dijo, “¡No debes perder!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Por su parte la mexicana, que ya se creía ganadora, al experimentar las uñas de la americana entrando y saliendo del interior de su sexo, palideció al sentir un placentero escalofrió que surgía de sus entrañas.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> “¡Un minuto más!”, pidió a su cuerpo que esperara y recordando que ella misma se volvía loca cuando se acercaba el clímax y le mordían el clítoris, cerró sus dientes sobre el hinchado botón de la mujer.<img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/acoyqksR.jpg" alt="" width="424" height="638"></span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ese mordisco fue una carga de profundidad en la mente de la heredera que desesperada empezó a azotar el culo de sus rival en un postrero intento de evitar el orgasmo.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> “¡No aguanto más!”, lloró en silencio al notar el latigazo de placer que recorría su cuerpo y ya derrotada se dejó llevar por las explosivas sensaciones sin darse cuenta que al mismo tiempo que ella se corría, la arpía que tenía entre las piernas hacía lo mismo quizás con mayor énfasis.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Los gritos de ambas retumbaron en las paredes del salón al ritmo que sus cuerpos convulsionaban sobre la alfombra mientras el objeto de la apuesta roncaba su borrachera ajeno al resultado. Sin saber a ciencia cierta quien había ganado y quien había perdido, las dos mujeres disfrutaron de la belleza de Lesbos olvidando temporalmente sus desavenencias.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Sus labios sellaron una paz momentánea dejando que sus lenguas juguetearan en la boca de su rival mientras sus cuerpos se volvían a entrelazar en una danza tan ancestral como prohibida. Una vez liberadas de sus prejuicios, Ivanna y Sara se vieron inmersas en un prolongado gozo del que solo salieron cuando escucharon que Harry soltaba la copa que todavía mantenía en su mano.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Muertas de risa, unieron sus bocas con renovado ardor durante unos segundos hasta que con una sonrisa la americana susurró en el oído de su rival:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Zorra, te he ganado.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Lejos de ofenderse, la locutora soltó una carcajada diciendo:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Eso es mentira, ¡has sido tú la primera en correrse!</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> De buen humor ambas discutieron durante un rato de quien era la victoria mientras no se dejaban de acariciar y viendo que no llegaban a un acuerdo, entornando los ojos, Sara propuso a su rival:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -La noche es larga. Veamos quien consigue mas orgasmos de la otra.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ivanna, ayudando a la mexicana a levantarse del suelo, contestó mientras pasaba su brazo por la cintura de la otra mujer:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Acepto aunque solo sea para demostrarte que eres una zorra y tengas que volver a tu país con la cola entre las piernas.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Luciendo una sonrisa de oreja a oreja, la aludida le respondió:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Puta, serás tú la que pierda y el puesto será mío.</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> Ya estaban saliendo del salón rumbo a la habitación cuando volteándose la invitada miró al despojo de hombre que yacía alcoholizado sobre el sofá y riendo preguntó a su rival:</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -¿Qué hacemos con tu marido?</span><br />
<span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"> -Déjale durmiendo, ¡esto es entre tú y yo!&#8230;.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;<img decoding="async" class=" aligncenter" src="http://i.imgbox.com/achzL9PD.jpg" alt="" width="600" height="904"></span></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 8&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jun 2026 11:54:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sin dejar de pensar en la desconocida y en lo que podría hacer para liberar a las secuestradas, me pasé la tarde dedicado a mimar al trio de mocosas que me había caído encima.&#160; Horas en las que por primera vez me sentí padre. Nada habituado a las carantoñas de féminas de un metro de altura, esa sensación era tan extraña como cautivadora. Contra todo pronóstico, me vi riendo sus gracias y, sobre todo, ¡maleducándolas! Cómo sería a cosa que Rosa me llegó a recriminar mi falta de criterio: &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ―No son tus nietas, sino tus hijas. Debes imponerte o [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Sin dejar de pensar en la desconocida y en lo que podría hacer para liberar a las secuestradas, me pasé la tarde dedicado a mimar al trio de mocosas que me había caído encima.&nbsp; Horas en las que por primera vez me sentí padre. Nada habituado a las carantoñas de féminas de un metro de altura, esa sensación era tan extraña como cautivadora. Contra todo pronóstico, me vi riendo sus gracias y, sobre todo, ¡maleducándolas!</p>



<p>Cómo sería a cosa que Rosa me llegó a recriminar mi falta de criterio:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―No son tus nietas, sino tus hijas. Debes imponerte o te tomarán el pelo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aun reconociendo que tenía razón, me resultaba imposible el regañarlas. Por eso cuando se negaron a ir a cenar al querer seguir jugando, opté por lo más sensato&#8230; huir como un cobarde y dejar la disciplina a la viuda.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Ya habéis oído a vuestra madre. Levantad el culo e id a cenar― acudiendo en su auxilio Verónica ordenó con voz tierna pero firme.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Curiosamente, esas tres piojosas criaturas obedecieron y dejando los juguetes, se sentaron en la mesa.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Gracias, preciosa― Rosa le agradeció la ayuda con una caricia en su mejilla.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese piropo unido al roce de los dedos de la mujer que consideraba sagrada provocaron la felicidad de Verónica y mirándola con adoración, contestó que era su obligación.</p>



<p>―Educarlas es deber de Juan y mira&#8230; ¡se ha escaqueado! ― replicó mientras me lanzaba una advertencia: ―Sé de uno que, si no se ocupa de bañarlas, esta noche no dormirá con nosotras.</p>



<p>&nbsp;Esa afirmación dirigida a mí fue un misil que impactó bajo la línea de flotación de la mulata y roja como un tomate, comentó que había preparado la habitación de servicio para ella.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/363/21521233/21521233_003_5f7a.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―De eso nada. Eres una mujer de la familia y tu puesto está en mi cama.</p>



<p>No pude más que advertir el desconcierto de la mulata y que bajo la blusa, tenía los pezones erizados al responder:</p>



<p>―Mi señora, ese es un honor que no merezco.</p>



<p>Reaccionando a esa muestra de humildad, Rosa se acercó y tomándola de la cintura, le susurró al oído si acoso no la encontraba atractiva.</p>



<p>―Al contrario, usted es bellísima― casi llorando, contestó.</p>



<p>Satisfecha con la respuesta, decidió incrementar la turbación de la muchacha mientras me ponía los dientes largos:</p>



<p>―Después de lo que has sufrido, no sería justo que durmieses sola. Te mereces recibir mi cariño&#8230;― comentó y dando su lugar a la desconcertada morena, añadió riendo: ―&#8230; siempre que quieras.</p>



<p>― ¡Claro que quiero! ― sollozó ilusionada.</p>



<p>Sellando la promesa con un breve beso en sus labios, Rosa se puso a dar de cenar a las pequeñas.</p>



<p>Todavía sumida en un estado de confusión, Verónica la ayudó mientras se preguntaba si era real o había soñado esas palabras. Desde mi silla, comprendí que, esa noche, mi papel sería de comparsa:</p>



<p>«Debo dejar que Rosa marque el ritmo», me dije recordando que para la mulata era casi una diosa.</p>



<p>Tras una cena en la que la madre de Lara repartió sonrisas y mimos a todos menos a mí, me tocó el turno del baño sabiendo que, si no cumplía, durante las siguientes horas pasaría frío. Para mi sorpresa, la experiencia con esas arpías fue maravillosa y tres cuartos de horas después, aparecí en el salón creyendo que ahí estarían. Al no encontrarlas, pensé que estaban acurrucadas entre ellas y que yo sobraba. Por ello, me serví una copa para darles tiempo antes de ir a la habitación pidiendo refugio.</p>



<p>&nbsp; No llevaba ni medio whisky cuando las vi entrar en camisón.</p>



<p>―Os habéis cambiado― balbuceé impresionado por la sensualidad de las picardías que llevaban puestos: ―Estáis guapísimas.</p>



<p>&nbsp;Todavía seguía babeando cuando Rosa me pidió que les pusiese de beber mientras ella se ocupaba de las canciones. Como seguía paralizado observándolas, tuvo que ser ella quien me hiciera reaccionar y yendo hacia el equipo de música, me soltó un suave azote en el culo diciendo:</p>



<p>―Date prisa. Tus mujercitas tienen sed.</p>



<p>Nervioso ante la perspectiva de poseer a esas dos bellezas, les serví esa primera copa mientras en los altavoces comenzaba a sonar una canción lenta. &nbsp;tango.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/363/21521233/21521233_006_b163.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Baila conmigo― oí que me decía.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sonriendo, me acerqué y tomándola de la cintura, comenzamos a bailar. sin importarle la presencia de mi secretaria, la viuda pegó su pubis contra mi sexo al tiempo que empezaba a restregar su coño contra mí.</p>



<p>.&nbsp;</p>



<p>«¡Quiere ponerme cachondo!», pensé y no queriendo excitarse antes de tiempo, intenté retirarme un poco, pero ella me lo impidió llevando la mano hasta mi trasero.</p>



<p>Con la copa entre sus dedos, Verónica se emocionando. Excitada, decidió unirse a nosotros. Cogiendo una de mis manos, se la colocó en el pandero mientras nos abrazaba. Sonriendo al ver su entrega, Rosa no quiso quedarse atrás e imitándola llevó la otra a sus nalgas. Disfrutando de ambos traseros por igual, las atraje hacia mí y me puse a bailar. Esa maniobra, obligó a que las dos pegaran sus pechos una contra la otra y aprovechándolo, la madre de Lara decidió regalarle un suave pellizco en una teta.</p>



<p>― ¡Mi dueña! ― Verónica susurró.</p>



<p>&nbsp;En la siguiente vuelta,&nbsp;deseando quizás devolverle esa caricia, agarró entre sus dedos una de las areolas de Rosa y apretó. Mientras ese sutil duelo ocurría, no me enteraba de nada al tratar de evitar que advirtieran la erección que lucía entre mis piernas.&nbsp; El que la mulata se la hubiese devuelto, le hizo reír:</p>



<p>―Serás puta― &nbsp;comentó mientras sin cortarse le deslizaba los tirantes, dejando al descubierto&nbsp;sus pechos.</p>



<p>Al comprobar la calidad y cantidad de sus ubres, añadió que para ser tan joven estaba bien dotada. Verónica no hizo ningún intento de ocultarlos y simulando un cabreo que no sentía, contratacó liberando la delantera de su agresora. Viendo que esa lucha no me incumbía, aplaudiendo me senté en el sofá―</p>



<p>―Estáis preciosas. ¡Bailad para mí las dos juntitas! ― añadí mientras bebía de mi copa.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Picada en su orgullo, Rosa agarró con sus manos el trasero de la mulata y pegándole un buen magreo, señaló que se notaba la cantidad de ejercicio que hacía:</p>



<p>―Tienes el culo durísimo.</p>



<p>Al escuchar el piropo, Verónica sintió un pinchazo en la entrepierna, pero no quiso o no pudo rechazarla. Sin perder la iniciativa, la viuda deslizó los dedos hacia el sexo de la acólita. Recordando el bosquecillo que lucía, quiso jalar de los vellos púbicos de la chavala, pero lo único que se encontró fue con un sexo totalmente depilado. Recuperada de la sorpresa, le preguntó cuándo se había depilado mientras metía una de sus yemas entre esos pliegues:</p>



<p>―Esta tarde, no quería que me viera hecha un mono― respondió sorprendida.</p>



<p>Tras recuperarse, pensando quizás que lo que quería la mujer que adoraba era que yo viese a Rosa metiéndole mano, no tardó en separar sus rodillas y suspirando, sollozó:</p>



<p>―Soy suya.</p>



<p>&nbsp;Esa afirmación de entrega, recordó a la viuda los sentimientos que albergaba la chavala hacia ella y sin dejar de acariciar con sus yemas el clítoris de Verónica, replicó:</p>



<p>―Esta noche tomaré posesión de lo que es mío.</p>



<p>Tal era la excitación de las dos que ninguna se percató que desde el sofá yo sonreía. La mulata no se esperaba esa promesa y mientras disfrutaba de la forma en que la estaba masturbando, decidió cambiar de estrategia. Exteriorizando la calentura que experimentaba, llevó sus labios a los de su diosa mientras le decía:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/363/21521233/21521233_004_c7a6.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―La razón de mi vida es servirla.</p>



<p>Al sentir el beso, Rosa intuyó que la muchacha no tardaría en correrse. Al ser lo que iba buscando, forzó su boca con la lengua mientras seguía torturando su botón. Sintiéndose realizada, mi secretaria dejó que la mujer jugueteara un rato en el interior de su boca antes de llevar una de sus manos hasta el pecho de su señora. Tras encontrar su pezón erecto, vio la oportunidad de devolverle la calentura que ya se acumulaba en su entrepierna. Decidida a devolverle el placer, la fue besando por el cuello con la intención de apoderarse de él.</p>



<p>―Sigue― murmuró agradecida al notar que se ponía a mordisquear su botón.</p>



<p>Alborozada al oír esa sensual orden, la mulata no pudo reprimir un gemido de placer y mirando hacia mí, buscó mi apoyo.</p>



<p>―Ya has oído, sigue amando a mi mujer― señalé.</p>



<p>&nbsp;Mi permiso la tranquilizó y sin el riesgo de que sus actos me molestaran, se entregó en cuerpo y alma a complacer a la viuda. Tomando los pechos de Rosa nuevamente entre sus labios, incrementó las caricias de sus dedos sobre el ya erecto botón de la mujer. Ese doble estímulo provocó que un calambrazo recorría su cuerpo al ritmo con el que la estaba pajeando.</p>



<p>«Esto se está poniendo interesante», pensé mientras mi amiga contratacaba cogiendo uno de los pezones de Verónica entre sus dientes y pegándole un suave mordisco, intentaba que se contagiara de la misma calentura que ya la atormentaba. El gemido de placer que brotó de su garganta le dio los ánimos suficientes para atreverse a aprovechar la ventaja para obligar a la muchacha a rebajarse a lamerle los pechos. Azuzada por la lujuria, la mulata se lanzó como una posesa a chupar&nbsp;los duros senos de su dueña.</p>



<p>―Continua, ¡me encanta! ― boqueando reconoció.</p>



<p>Mi secretaria se sintió recompensada al escucharlo y disfrutando de los aullidos de placer de su señora, incrementó la intensidad con la que mamaba de sus pezones. Instintivamente, Rosa se defendió dejando caer sobre las negras nalgas de Verónica un sonoro azote. Ese azote terminó de asolar lo poco que le quedaba de cordura y antes que se diera cuenta, se vio desgarrando el coqueto tanga que llevaba su señora.</p>



<p>―Me costó treinta euros― protestó al verlo hecho trizas y llevando sus dedos a las bragas de encaje de la mulata, se las destrozó.</p>



<p>Desde el asiento, no pude más que sonreír al ver la evolución de ese baile y comprender que ambas estaban disfrutando de ese sensual enfrentamiento:</p>



<p>«A este paso van a llegar a las manos», me dije rellenando mi copa.</p>



<p>&nbsp;A pesar de ello, me sorprendió que, al verse desnuda, Verónica olvidara quien era su oponente y que, aprovechando su altura y peso, violentamente la tumbara contra su voluntad en el suelo.</p>



<p>― ¡Zorra! ― gritó Rosa al sentir que no contenta con ello, las yemas de la chavala se sumergían entre sus pliegues.</p>



<p>&nbsp;Confieso que aluciné al observar que, abusando de su fuerza, la mulata la obligaba a separar las rodillas mientras hundía la cara entre las piernas de su indefensa víctima.</p>



<p>«¿Cómo va a terminar esto?», me pregunté», viéndola saborear el fruto prohibido que la viuda escondía entre sus piernas.</p>



<p>Tan sorprendida como yo, Rosa tuvo que reconocer el placer que sentía cuando Verónica recogió entre sus dientes el ya erecto clítoris que el destino había puesto en su camino y con un celo enfermizo, se ponía a disfrutar de su sabor:</p>



<p>&nbsp;― ¡Puta!</p>



<p>Pasando por alto que su propio cuerpo se estaba viendo afectado en demasía con el roce de la tersa piel de su adversaria, la mulata vio en ese aullido un aliciente para seguir y retomando la iniciativa, introdujo dos yemas dentro del coño de su señora mientras la premiaba a base de lengüetazos.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>―Puedo ser una puta, pero ante todo soy su sierva― cesando brevemente en el ataque, refutó la morena.</p>



<p>―Ahora mismo, no eres su acólita sino su amante―&nbsp; comenté desternillado desde el sofá.</p>



<p>Azuzada por mí y por la humedad que empapaba sus dedos, con nuevos ánimos, siguió pajeándola mientras Rosa palidecía al saberse incapaz de contener el placer que amenazaba con explotar en su interior.</p>



<p>&nbsp;«¡Todavía no! ¡Necesito más tiempo!», pidió a su cuerpo que esperara mientras recordaba que ella misma se volvía loca cuando se acercaba el clímax y le mordían el clítoris.</p>



<p>Decidida a vender cara su derrota, consiguió girarse y poner el coño de la mulata a su alcance. En un arranque de desesperación, cerró sus dientes sobre el hinchado botón de la mujer.</p>



<p>―Mi señora― sollozó Verónica desprevenida.</p>



<p>Si de por sí, ese mordisco había sido una carga de profundidad en la mente de la morena, se sintió llevada al cielo cuando Rosa comenzó a azotar su culo.</p>



<p>&nbsp;―Mi señora― repitió al notar el latigazo de placer que recorría su cuerpo y feliz, se dejó llevar por las explosivas sensaciones que la embargaban.</p>



<p>Desde mi privilegiado puesto de observación, vi que al mismo tiempo que ella se corría, la arpía que tenía entre las piernas hacía lo mismo quizás con mayor énfasis. Los gritos de ambas retumbaron en las paredes del salón al ritmo que sus cuerpos convulsionaban sobre la alfombra. Sin saber a ciencia cierta quien había ganado y quien había perdido, observé la belleza de esa escena lésbica y es que, sellando la paz, volvieron a entrelazar sus cuerpos en una danza tan ancestral como prohibida.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/363/21521233/21521233_012_f7e1.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Una vez liberadas de sus prejuicios, unieron sus bocas con renovado ardor durante unos segundos hasta que con una sonrisa Rosa susurró en el oído de su rival que podía darle la revancha en la cama ya que la había vencido sobre la alfombra:</p>



<p>―Mi señora, ¡ha sido usted la primera en correrse! ― muerta de risa, contestó la mulata.</p>



<p>Viendo que no llegaban a un acuerdo, me pidieron que declarara quién había ganado. Para no decantarme por una de ellas, preferí optar por el empate. Ese fallo no satisfizo a ninguna y ambas protestaron airadamente. Observando su terquedad, propuse una solución:</p>



<p>―Como la noche es larga, pienso que lo mejor es que mañana veamos cuál de las dos ha conseguido que la otra se corra más veces.</p>



<p>Ayudando a la acólita a levantarse del suelo, Rosa contestó:</p>



<p>―Acepto― y dirigiéndose a la mujer que llevaba asida de la cintura añadió: ― Cariño, te aviso que en el amor y en la guerra todo vale.</p>



<p>― ¿A qué se refiere? ― Verónica preguntó.</p>



<p>―A esto― luciendo una sonrisa de oreja a oreja, la aludida chascó los dedos: ― Ahora ¡córrete!</p>



<p>Indefensa ante esa orden, su acólita obedeció&#8230;.</p>



<p>Ya de madrugada, el sonido de un mensaje entrando al movil me despertó. Algo me dijo que era importante y medio adormilado, decidí leerlo. Al descubrir que me había llegado de un número que no tenía registrado, decidí abrirlo. Reconozco que tuve que repasarlo un par de veces al ver que era de la desconocida:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Esta tía de que va?», me pregunté indignado al leer su contenido y es que, tras señalar que nuestro destino era estar juntos y autonombrarse como “mi” Gran Dama, me informaba que había puesto en marcha la maquinaria para recuperar a las miembros de “nuestro” harén que habían sido secuestradas.</p>



<p>Que diera por sentado que iba a ser mi pareja y se atribuyera la propiedad de esas mujeres me molestó, pero aún más su advertencia para que me abstuviera de actuar, no fueran a chocar nuestros esfuerzos. Cabreado hasta decir basta, marqué a Camilo, el agente al que había encargado la investigación, para que me informara de sus avances.</p>



<p>-Tal y como ordenó, las cuatro escuadras se han desplegado y esperan que den las ocho para atacar- respondió.</p>



<p>-¡De qué coño hablas!- exclamé.</p>



<p>Confuso, contestó:</p>



<p>-De los Geos que vía email me ordenó lanzar contra las bases que usted había localizado de nuestro enemigo.</p>



<p>&nbsp;Lleno de ira, le informé que yo no había sido el responsable del correo.</p>



<p>-¿Entonces quién?</p>



<p>-La puta que se hace llamar mi Gran Dama- repliqué.</p>



<p>No sabiendo a qué atenerse, Ordoñez me pidió instrucciones sobre cómo actuar y si debía retirar los operativos. Todo mi cuerpo me pedía hacerlo, pero asumiendo que eran parte de un plan global, le pedí que no lo hiciera y que me mantuviese informado.</p>



<p>-Así lo haré- afirmó, despidiéndose.</p>



<p>Sabiendo que el destino de Patricia, Consuelo y Danka pendía de un hilo y que cualquier movimiento de mi parte podía ser perjudicial, decidí intentar dormir. Desgraciadamente, me resultó imposible. No podía dejar de pensar, de tratar de averiguar quién era la mujer que manejaba los hilos de la hermandad. Desesperado al no hallar en mi vida una pista que me permitiera sospechar de nadie, decidí despertar a Rosa que permanecía acurrucada junto a mí. &nbsp;Todavía somnolienta, la viuda de Xavi creyó que deseaba reanudar los besos de la noche anterior.&nbsp; Al rechazarla y decirle que necesitaba su ayuda, se fijó en la mulata que seguía desnuda al otro lado de la cama y se levantó:</p>



<p>-¿Dónde Vas?- quise saber al verla ponerse una bata.</p>



<p>-Amor, deja que siga durmiendo. Tras el tute que le dimos, debe de estar agotada.</p>



<p>Siguiéndola a través del piso, llegamos a la cocina y mientras preparaba café, me preguntó qué quería de ella.</p>



<p>-Nadie me conoce y sabe de mis correrías mejor que tú- respondí para acto seguido pedirle que me ayudara a repasar las mujeres que habían pasado por mi alcoba por si entre los dos podíamos descubrir quién era la desconocida.</p>



<p>Comprendiendo al fin las razones de su abrupto despertar, se echó a reír y cogiendo un papel y un bolígrafo, sugirió hacer una lista antes de nada para no olvidarnos de ninguna. Asumiendo que era lo más sensato, comencé a enumerarlas por orden cronológico, empezando por las últimas.</p>



<p>-Antes de Patricia, salí con Maria y antes de ella, con Milena&#8230;- iba enumerando nombres mientras ella los anotaba en el folio.</p>



<p>Aun sabiendo que Rosa había seguido mis andanzas, me sorprendió que varias veces me rectificara añadiendo a alguna que mi memoria había olvidado. Pero lo que realmente me dejó petrificado fue, cuando finalmente terminamos, el número de féminas que había en esa lista.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/363/21521233/21521233_010_fb24.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>-Son treinta y cuatro- murmuré asumiendo que quizás había más.</p>



<p>A pesar de la seriedad del asunto, la expresión desolada de mi cara la hizo reír y quitando hierro a mi desaforada vida sexual, comentó que debíamos empezar a descartar a las candidatas menos probables.</p>



<p>-Yo borraría a todas aquellas cuyos trabajos no cuadren.</p>



<p>-¿A qué te refieres?- todavía avergonzado, pregunté:</p>



<p>Tachando el nombre de Lizeth, respondió:</p>



<p>-¿No esperarás que una vedette, cuya mayor virtud era tener las tetas operadas, pueda ser la Gran Dama?</p>



<p>-También tenía un culo estupendo- repliqué muerto de risa al comprender que tenía razón y cogiendo la lista, descarté a otras cinco por motivos parecidos.</p>



<p>Tras rebajar la lista a veintiocho, todavía eran demasiadas.&nbsp; Buscando otra característica que las descartara, señalé:</p>



<p>-Yo me olvidaría de las que hayan tenido familia. No tendría sentido que la mujer que buscamos ya tenga hijos naturales.</p>



<p>-Estoy de acuerdo-&nbsp; contestó y mientras eliminaba a otras tres, añadió: -Por el motivo contrario borra también a Paloma.</p>



<p>-Me he perdido- reconocí.</p>



<p>-Juan, seguimos en contacto y hace tres años que se casó con su novia polaca-&nbsp; respondió muerta de risa.</p>



<p>&nbsp;-No lo sabía- confesé.</p>



<p>-También quita a Ivanna. Se quedó tan tocada cuando cortasteis que se metió a monja.</p>



<p>-¿Estás de coña?- pregunté al no cuadrarme que esa fiera insaciable capaz de agotar a cualquier hombre se hubiese retirado del mercado para refugiarse en un convento.</p>



<p>-Para nada. Estuve presente cuando tomó los votos.</p>



<p>Alucinado, la taché con lo que aún quedaban veintitrés.</p>



<p>-Sin ser determinante, ¿te parece que eliminemos a las casadas o que tengan pareja estable?- propuse no muy seguro.</p>



<p>-Sí, pero ponles un asterisco. No podemos descartarlas totalmente.</p>



<p>Con esa precaución, excluí a otras ocho.</p>



<p>-Ya solo quedan quince- murmuró en el preciso instante en que Verónica aparecía por la cocina y preguntaba qué hacíamos.</p>



<p>Al explicárselo, sugirió tachar a todas aquellas que actualmente tuviesen menos de veinticinco años y que pusiésemos un asterisco a las menores de treinta.</p>



<p>-¿Y eso por qué?- cuestionó Rosa.</p>



<p>Sirviéndose un café, la mulata nos explicó que, si tomábamos en cuenta que la Gran Dama llevaba maniobrando en segundo plano al menos seis años, deberíamos asumir que por entonces no era una niña.</p>



<p>Apoyándola, Rosa comentó:</p>



<p>-No creo que ande demasiado desencaminada. Para que Xavi se haya fijado en ella y la haya sumado a su proyecto, en esa época debería de haber destacado ya en su profesión.</p>



<p>Al no poder poner un “pero” a ese argumento, borré a diez de las candidatas al no cumplir el requisito de edad.</p>



<p>-¡Eres un maldito asaltacunas!- desternillada señaló la viuda al ver que quitaba tantas de un golpe.</p>



<p>Contraatacando, pregunté a Verónica cuántos años tenía. Al contestar que veintitrés, sonreí mirando a la viuda:</p>



<p>-No soy el único al que le gustan las jovencitas, ¿verdad? Sé de una que tampoco le dice no a la carne joven.</p>



<p>Sin darse por aludida, Rosa se echó a reír y tomando la lista, me preguntó qué sabía de las cinco mujeres que quedaban y cómo las había conocido.&nbsp; Comenzando por la primera, expliqué que Azra había sido una interprete que había tenido en Bosnia.</p>



<p>-¿Cómo terminaste con ella?</p>



<p>-Más bien, ella terminó conmigo cuando me vió confraternizando con el enemigo.</p>



<p>-Cuando dices confraternizando, me imagino que te cazó en la cama con otra.</p>



<p>Un tanto avergonzado, reconocí que fue así, que no aguantó pillarme con Katarina, una ortodoxa de origen serbio de veintidós años a la cual ya había eliminado por su edad.</p>



<p>-Descartémosla entonces. No me cuadra que la mujer que andamos buscando sea celosa y menos que se deje llevar por prejuicios religiosos.</p>



<p>Al ser de su misma opinión, borré también a Judith una alemana con la que acabé básicamente por no ser judío.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/363/21521233/21521233_008_049b.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Con solo tres candidatas sobre el papel, no hallé ninguna razón para excluirlas. Ya que todas daban el perfil. Por eso, les hablé de la primera de ellas, una ejecutiva húngara de nombre Dorina, con la que había tenido una tormentosa relación llena de sexo y a la que había dejado por ser demasiado intensa:</p>



<p>-Terminé hasta las narices de su mal carácter- comenté: -Estaba todo el dia cabreada.</p>



<p>-¡Cómo si tú fueras un santo!- murmuró Rosa para a continuación decirme que yo también tenía mala leche.</p>



<p>Aceptando esa crítica y sin ánimo de discutir, pasé a comentar de Sibylla. Una ateniense que cuando la conocí estaba dando sus primeros pasos en política.</p>



<p>-La investigaré- anotando sus datos, Verónica comentó.</p>



<p>-¿Y Karina quien fue? Nunca te oí hablar de ella- preguntó Rosa leyendo el nombre de la última de las candidatas.</p>



<p>A regañadientes, les conté que esa mujer era una agregada de la embajada rusa de Viena con la que tuve un affaire hasta que me llegó el rumor que pertenecía a la inteligencia de su país.</p>



<p>-Por ahora, es la mejor posicionada&#8230;&nbsp; ¿qué más sabes de ella?</p>



<p>-Según me dijeron, lleva dos años en Moscú medio liada con un ministro.</p>



<p>-¿Tienes una foto? –insistió sin descartarla.</p>



<p>-Puedo buscarla en VKontakte, el “Facebook ruso”- respondí esperando por mi bien que no fuese ella, ya que esa mujer era una obsesa del control.</p>



<p>Tras localizarla en el movil, se la enseñé.</p>



<p>-¡Está buenísima!- exclamó la viuda mirando la foto: -Parece sacada de una revista.</p>



<p>Estaba a punto de reconocer que era así y que quizás era la mujer más bella con la que había estado cuando al fijarse en ella, Verónica nos dijo que había que no podía ser la Gran Dama.</p>



<p>-¿Por qué lo dices?- pregunté. &nbsp;</p>



<p>-Es imposible que sea Karina Petrova- volvió a recalcar sin dar más datos.</p>



<p>Molesto, reclamé que me dijera las razones por la que la excluía ya que por edad, formación y carácter era la mejor candidata que teníamos.</p>



<p>-Hace un par de meses, vi su expediente en el CNI y por eso sé que no puede ser ella- contestó totalmente colorada.</p>



<p>-¡Me quieres decir de una puñetera vez qué sabes de ella que la descarta!- exclamé con ganas de estrangularla.</p>



<p>Preocupada por mi reacción, replicó sin mirarme a los ojos:</p>



<p>&nbsp;-No puede ser la madre biológica de las trillizas, ya que Karina Petrova, antiguamente Kontantin Petrov, es una conocida espía transexual del FSB.</p>



<p>-¡Pues follaba como los ángeles!- me disculpé mientras escuchaba las carcajadas de mis acompañantes&#8230;</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/363/21521233/21521233_011_f7e1.jpg" alt="" width="561" height="842"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 5&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Jun 2026 09:11:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[8 Tras la borrachera sexual que protagonizamos esa noche, llegó la resaca y al despertarme, seguía todavía somnoliento cuando escuché que mis dos acólitas se levantaban dejándonos a Patricia y a mí todavía en la cama. Aprovechando su marcha, desperté a la pelirroja y le pregunté qué pensaba de las jóvenes. ―Me imagino que no te refieres a si están buenas o si me lo pasé bien amándolas― contestó mientras se incorporaba. Sonriendo al ver la naturalidad con la que hablaba de la orgía que habíamos realizado, comenté si no le resultaba extraño que Danka, una extremista de ideas racistas, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="wp-block-heading">8</h1>



<p>Tras la borrachera sexual que protagonizamos esa noche, llegó la resaca y al despertarme, seguía todavía somnoliento cuando escuché que mis dos acólitas se levantaban dejándonos a Patricia y a mí todavía en la cama. Aprovechando su marcha, desperté a la pelirroja y le pregunté qué pensaba de las jóvenes.</p>



<p>―Me imagino que no te refieres a si están buenas o si me lo pasé bien amándolas― contestó mientras se incorporaba.</p>



<p>Sonriendo al ver la naturalidad con la que hablaba de la orgía que habíamos realizado, comenté si no le resultaba extraño que Danka, una extremista de ideas racistas, hubiese compartido sabanas y caricias con una mulata sin quejarse. Tras meditar el tema durante unos instantes respondió que solo podía explicarse si no compartía las ideas de su partido y que su afiliación al mismo se debiera a una orden directa de Xavi.</p>



<p>―Hay otra razón posible― respondí.</p>



<p>― ¿Cuál?</p>



<p>―Que su adoctrinamiento sea tan potente que, a pesar de creer en la supremacía blanca haya tenido que dejarla de lado para complacerme.</p>



<p>Mis palabras la hicieron dudar y pensando en ellas, replicó que la única forma de saberlo, era preguntárselo directamente. Admitiendo que era sobre todo lo más rápido, la azucé a acompañarme a la cocina donde por el ruido ese par estaba preparando el desayuno. Poniéndose en pie y sin siquiera ponerse un camisón que tapara sus atributos, me siguió por el pasillo.</p>


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<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_043_3f5e.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Antes incluso oír sus voces, el olor a café recién hecho nos confirmó que se habían anticipado a nuestros deseos.</p>



<p>―Qué hambre tengo― susurró a mi lado.</p>



<p>Con un gesto, la hice callar porque quería escuchar de lo que hablaban.&nbsp; Al obedecerme, llegó a mí con claridad las risas de Verónica comentando a su compañera lo feliz que se sentía siendo mi concubina.</p>



<p>―No sé por qué lo dudabas. Fuimos educadas para que nuestros cuerpos procreasen la estirpe que dominará el mundo y era nuestro destino― respondió la centroeuropea.</p>



<p>―Aun así, me ha sorprendido sentir tanto placer de manos de un hombre que apenas conozco.</p>



<p>―Claro que lo conocías. ¿O no te acuerdas de cómo disfrutábamos juntas en la residencia de la hermandad mientras nos ponían videos de él y del antiguo jerarca?</p>



<p>―Eran tus dedos los que me daban placer― suspiró la morena mientras sin disimulo restregaba su sexo contra el trasero de la rubia.</p>



<p>―Sabes bien que no&#8230; ¡no era lo mismo cuando nos acostábamos solas! No me puedes negar que nuestros orgasmos eran más intensos imaginando que don Juan nos veía.</p>



<p>Desternillada de risa, le dio la razón y preguntó a su reconocida amante qué opinaba de la papisa:</p>



<p>―Como aperitivo está bien, pero me encantaría tener la oportunidad de someterme a nuestra verdadera dueña. No me imagino lo que podríamos gozar en manos de doña Rosa.</p>



<p>―Yo tampoco. Desde que desperté, no he podido pensar en otra cosa. Si disfruté tanto con la novia de nuestro señor, el placer que sentiría en manos de la que será su esposa&#8230; ¡ser suya sería algo glorioso!</p>



<p>Al oírlas miré a Patricia para ver cómo le había afectado que la consideraran un segundo plato. Tal y como había anticipado, estaba molesta pero extrañamente tranquila tras conocer que en la hermandad consideraban a la viuda por encima de ella.</p>



<p>― ¡Qué equivocadas están estás zorritas si piensan que voy a dejarme arrebatar el puesto! ― la oí musitar mientras entraba en la cocina.</p>



<p>Reconozco que en mi caso tardé más en recuperarme. La idea que una mujer tan buena y carente de maldad fuese la primera en el escalafón de esa secta era algo que no me cuadraba.</p>



<p>«Es imposible. De ser así, no fue una víctima de Xavi sino su más estrecha colaboradora», me dije sin dar crédito a tal disparate.</p>



<p>Por ello, me quedé sin habla cuando mi novia les anticipó que iba a necesitar su ayuda para preparar una fiesta:</p>



<p>&nbsp;―Aprovechando que Rosa viene a Madrid, me gustaría organizar un convite donde la plana mayor de la organización nos conozca.</p>



<p>― ¿Estará la señora? ― Danka preguntó confirmando lo que habíamos oído.</p>



<p>En su tono descubrí, además de ilusión, sorpresa.</p>



<p>«¿Qué extraño?», recuerdo que pensé.</p>



<p>Patricia también se percató, pero en su caso no se pudo contener e imprudentemente quiso saber el motivo de su extrañeza.</p>



<p>―Don Xavi nunca quiso presentarla. Según él, su mujer y su hija estaban incluso un peldaño por encima de él y que nadie era digno de conocerlas.</p>



<p>Reculando de inmediato, mi novia replicó:</p>



<p>―Tenéis razón. No he dicho nada. Mejor le pregunto antes, no vaya a ser que la señora se moleste conmigo.</p>



<p>No tuve que ser un genio para comprender ese paso atrás. Patricia se había dado cuenta que la intención de Xavi había sido asegurar la pervivencia de su esposa y de su retoño por muchos cambios que hubiese en la organización y que realmente no era la cabeza de la misma. Con ello en mente, volví a preguntarme por el papel de Consuelo, la otra pareja del difunto, ahora que el jefe era yo.</p>



<p>«No debió ser fácil para ella ceder la jefatura y dármela a mí», me dije recordando que había ejercido de gran jefa durante la enfermedad de Xavi.</p>



<p>Como si me hubiese leído los pensamientos, la mulata me pidió permiso para contactar con ella.</p>



<p>―No hace falta, ya forma parte del harén de nuestro dueño― contestó por mí, Patricia.</p>



<p>Juro que me quedé blanco al oír el modo en que se había referido a mí cuando de todas las mujeres que conocía esa pelirroja era la más independiente y más celosa de su libertad. No tuve ocasión de seguir exprimiéndome el coco con sus motivos y es que, susurrando en mi oído, me informó que le siguiera la corriente. Al aceptar, volvió a la habitación y trayendo su bolso extrajo dos collares de su interior.</p>



<p>―De rodillas― exigió a las crías.</p>



<p>Blanca y morena, española y centroeuropea, respondieron de inmediato cayendo postradas ante ella.</p>



<p>―Juradme lealtad― sin darles tregua les requirió.</p>



<p>―Madre― bajando la cabeza en señal de respeto, musitó Verónica: ―Soy y seré su hija hasta el fin de mis días.</p>



<p>Cerrando el primer de los collares alrededor de su cuello, mi novia miró a la checa y tras descubrir la emoción que la embargaba, la azuzó a imitar a la mulata.</p>



<p>―Madre― con dos lagrimones recorriendo sus mejillas, repitió: ―Soy y seré su hija hasta el fin de mis días.</p>



<p>A pesar de la alegría que mostraban, me percaté que su sumisión era diferente a la que había mostrado Consuelo y que mientras ellas nos miraban con adoración, la entrega de la abogada era diferente y que a pesar de someterse lo hacía casi de igual a igual.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_061_f169.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«Estas dos nos ven como algo inalcanzable mientras que ella se considera parte de nosotros», concluí divertido al recordar el modo tan particular con el que se había declarado nuestra sumisa.</p>



<p>Sin saber hasta dónde llegaba mi poder sobre ellas, decidí que era un buen momento de explorar sus límites y actuando como un perfecto cretino, bromeé dejando caer que quizás no volvería a acostarme con ellas a pesar de los buenos momentos que habíamos pasado juntos. Al escucharlo, ambas lo creyeron y pensando en que de alguna forma me habían fallado, se lo tomaron a la tremenda.</p>



<p>―Mi señor, mátenos antes. No podríamos vivir sin sentir su amor – casi al mismo tiempo, aunque usando diferentes palabras comentaron.</p>



<p>El dolor de su tono me hizo recular y ejerciendo ese dominio que nunca pedí, respondí como jamás hubiese soñado jamás. Tomándolas de la cintura, mordí sus labios riendo:</p>



<p>―Si algún día, os mato&#8230; será a polvos.</p>



<p>Cambiando totalmente de actitud, se echaron a reír y mientras restregaba sus cuerpos contra el mío, la mulata susurró que se ofrecía voluntaria para ese tratamiento. Su desbordada alegría me recordó la realidad de su adoctrinamiento y sintiéndome por enésima vez una mierda, pedí que nos dieran de desayunar.</p>



<p>La cabrona de mi novia aprovechó para vengar la afrenta sufrida y desternillada, les echó en cara el tenernos hambrientos. El nerviosismo de esas criaturas al ser reprendidas se intensificó cuando de pronto recibí una llamada de Rosa.</p>



<p>―Hola, ¿cómo está mi señora? ― contesté simulando una dependencia jerárquica que no tenía.</p>



<p>Lo que no anticipé y por eso no silencié el altavoz del móvil, fue que la viuda se echase a reír y a través del teléfono, se pusiese a coquetear conmigo diciendo las ganas que tenía de estrenarse conmigo.</p>



<p>―Uff― escuché a la mulata suspirar.</p>



<p>Al girarme hacia ella, me sorprendió ver que tenía los pezones totalmente erizados al igual que su compañera. Mientras seguía meditando sobre la razón de esa reacción, Rosa no paraba de insinuárseme. Su insistencia al teléfono intensificó la extraña calentura de las dos chavalas hasta que cayendo ambas al suelo se comenzaron a correr dando gemidos.</p>



<p>― ¿Con quién estás? ― al escucharlos desde el otro lado de la línea, me preguntó.</p>



<p>―Conmigo, pero cariño no pares de hablar. Me encanta oírte― comentó mi novia al ver que no contestaba.</p>



<p>― ¿Te cuida bien nuestro esposo? – ajena a lo que ocurría, divertida suspiró pensando que quizás nos había pillado haciendo el amor.</p>



<p>―Muy bien. Ahora mismo estamos aleccionando a dos pupilas&#8230; es a ellas a las que oyes.</p>



<p>Entendiendo que de nada servía ocultar que las dos crías estaban sumidas en ese imprevisto orgasmo, quise matar dos pájaros de un tiro y comprobar también cuál sería la reacción de la viuda ante las que se consideraban sus seguidoras. Avisándole de quiénes nos acompañaban, encendí la cámara y le mostré a las acólitas gozando, añadiendo que ella se lo había provocado con la voz:</p>



<p>―Son muy monas― sonrió sin creerme al ver sus cuerpos desnudos, pero entonces observó que su piropo había incrementado los gemidos de las dos bellezas. Recordando su propia experiencia, quiso verificar si era verdad y me pidió que les acercara el altavoz a sus oídos.</p>



<p>― ¿Con cuál quieres probar primero? ― anticipando lo que iba a ocurrir, contesté.</p>



<p>―Con la rubia―&nbsp; sin dudar, respondió.</p>



<p>Antes de pasársela, le expliqué en voz baja que para esas criaturas ella era alguien inalcanzable, una especie de Diosa.</p>



<p>― ¿En serio? ― todavía confusa, preguntó.</p>



<p>―Te lo juro― afirmé mientras se la ponía al aparato.</p>



<p>Al hacerlo, curiosamente, cambió de tono y adaptando un tono serio, pidió a la centroeuropea que le dijera su nombre.</p>



<p>―Danka, su excelencia. Soy su servidora.</p>



<p>Tras escuchar de sus propios labios que, para esa niña, ella era quien yo decía, añadió:</p>



<p>―Eres una zorrita preciosa&#8230; córrete para mí.</p>



<p>Pegando un alarido, la chavala se derrumbó presa del placer. &nbsp;La sonrisa que ese gemido provocó en la viuda me alertó que le gustaba el papel y por eso no me extrañó que me pidiera pasarle a la mulata.</p>



<p>―Lúcete para mí― le exigió con tono duro ante la consternación de la chavala.</p>



<p>Temerosa de fallar, mi acólita bajó los brazos y mostrando la belleza de su piel morena, se atrevió a sonreír.</p>



<p>―Pellízcate los pechos.</p>



<p>Desconcertada, obedeció llevando las yemas al derecho y al hacerlo, sintió que un abismo se abría frente a ella.</p>



<p>―Castígate el otro con más fuerza― susurró mezclando autoridad y ternura.</p>



<p>Temblando de arriba abajo, cumplió la orden sin prever que sus piernas iban a flaquear al alcanzar un nuevo clímax.</p>



<p>―Mi dueña― balbuceó mientras su cuerpo se incendiaba.</p>



<p>―No pares de correrte hasta que yo te lo diga― consciente del orgasmo que la embargaba, Rosa comentó sin dejar de mirarla.</p>



<p>Juro que me sorprendió comprobar que esa mujer tan apocada para tantas cosas había sido capaz de asimilar tan rápido el poder que tenía sobre ellas.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_160_9f59.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«Es como si ya estuviese habituada a ejercerlo», pensé mientras volvía a sospechar que no era la mujer indefensa que nos había hecho creer.</p>



<p>Supe que algo parecido debía estar meditando Patricia al observar la forma en que miraba la escena. Mis sospechas se incrementaron cuando soltando una carcajada, la viuda se dirigió a mí preguntando si ya me las había tirado.</p>



<p>― ¿Tú que crees? ― respondí tratando de comprender el motivo de su pregunta.</p>



<p>―Me imagino que hasta por las orejas― soltando una carcajada, replicó.</p>



<p>De alguna forma comprendí que tanta satisfacción no era normal. Aun así, no me esperaba que hablando a Verónica le preguntara si estaba en sus días fértiles.</p>



<p>―No, mi señora. Acabo de pasar la regla.</p>



<p>Demostrando una indignación que no sentía, comenzó a vociferar diciendo que eso no podía ser.</p>



<p>―Lo siento― alcanzó a musitar la centroeuropea.</p>



<p>―Ponme a mi marido.</p>



<p>Acojonada, me pasó el teléfono. Su tono duro cambió de inmediato al hablar conmigo. Destilando ternura, comentó lo mucho que le apetecía vernos y que contaba las horas que le faltaban para llegar a Madrid. Ese brusco giro en la conversación me cogió con el pie cambiado.</p>



<p>―Yo también tengo ganas de estar contigo― sin mentir, reconocí mientras escuchaba los continuos gemidos que salían de la garganta de Verónica al seguir corriéndose.</p>



<p>―El miércoles os quiero para mí. Necesito que estemos solos los tres― suspiró haciéndome ver que incluía a Patricia en el paquete, pero también que no deseaba tener otros acompañantes.</p>



<p>―No te preocupes― cogiendo el móvil, la pelirroja contestó: ― Esa noche será nuestra y de nadie más.</p>



<p>Al confirmárselo, Rosa melosamente murmuró lo mucho que le apetecía hundir la boca entre sus muslos mientras yo la poseía. Esa imagen provocó que mi novia se excitara y con los pezones erizados contestó que le pondría el coño a su disposición si ella hacía lo propio.</p>



<p>―No lo dudes. Cuando nuestro hombre me haya tomado, mi cuerpo será tuyo.</p>



<p>Interviniendo en la conversación, dejé caer que al menos tendría algo que decir al respecto.</p>



<p>―Cariño, no te pongas celoso. Siempre serás el hombre de la casa, aunque tus esposas se mimen entre ellas.</p>



<p>Ignorando mi cabreo, Patricia añadió que me tenía muy visto y que lo que realmente le apetecía era recibir los mimos de un cuerpo de mujer.</p>



<p>―Sois unas zorras― grité al escuchar las risas del aquelarre que se había confabulado en mi contra.</p>



<p>Mi exabrupto intensificó su escarnio y desternilladas comenzaron a comentar cómo se explorarían, cómo se acariciarían y los mordiscos que se darían mientras me tenían a dieta. Estaba a punto de mandarlas a la mierda cuando de repente escuché a Danka decirme al oído:</p>



<p>―Mi señor, siempre podrá descargar su ira en nosotras. ¡Para eso estamos sus acólitas!&#8230;</p>



<p>Esa mañana tras dejarlas, cuando llegue a mi oficina en el CNI, una de mis secretarias me informó que el director quería verme de inmediato. El nerviosismo de esa monada era tal que comprendí que Alberto Morgado no debió ser muy sutil al requerir mi presencia. Como en teoría no había hecho nada que pudiese molestarlo, ingenuamente crucé el pasillo sin advertir la tormenta que se avecinaba.</p>



<p>«Debe haber surgido un problema que no conozco», me dije mientras tocaba su puerta.</p>



<p>De inmediato, escuché que me daba permiso para entrar y al hacerlo intuí su furia, pero jamás que me preguntara de sopetón qué relación me unía a Danka Balusek.</p>



<p>―La conocí ayer&#8230;― comencé a decir.</p>



<p>El cabreo de mi superior era tan intenso que, sin dejarme terminar, me soltó que no me creía ya que esa mujer había pasado la noche en mi apartamento. Todavía no comprendo que las musas se apiadaran de mí y que se me ocurriera inventarme una salida:</p>



<p>―Ayer cuando me dio esos informes para que los estudiara, no me cuadró la versión de que la muerte del político checo era responsabilidad rusa y aprovechando mis contactos, pedí a esa mujer que viniese a verme―&nbsp; comenté para acto seguido aclarar que si había pernoctado en mi piso había sido para evitar que su estancia en la capital se hiciese pública si se registraba en un hotel.</p>



<p>Más tranquilo, pero en absoluto convencido, quiso saber qué conclusión había obtenido de ella:</p>



<p>―Creo que no ha tenido nada que ver con la muerte de su jefe de filas y se ha comprometido en colaborar con nosotros para aclararla― mentí.</p>



<p>Como viejo zorro experto en esas clases de lides, Morgado quiso saber que le había prometido a cambio.</p>



<p>―Poca cosa&#8230;― comenté mientras buscaba algo creíble que decir―&#8230; me comprometí en buscarle una cita sin publicidad con la ministra.</p>



<p>― ¿Con qué objeto? ― rugió molesto: ―La jefa nunca accederá a reunirse con alguien al que la prensa acusa de neo nazi.</p>



<p>―Lo sé y por eso debe ser discreta. Pero creo que dadas las encuestas que han publicado sobre la intención de voto a doña Paloma le interesa tender un puente por si esa mujer forma parte del futuro gobierno checo.</p>



<p>Mi jefe comprendió que con discreta quería decir secreta y aceptando mi puesto de vista, insistió en que primero debía reunirse con él antes de pensar en hacerlo con la titular de defensa. Sin opción a negarme, únicamente pregunté donde quería que la citara pensando que me iba a decir en esas instalaciones.</p>



<p>―Ni a ella ni a mi nos conviene que nos vean en público― comentó antes de sugerir que, aprovechando que se alojaba ahí, la cita tuviese lugar en mi piso.</p>



<p>Un tanto preocupado por usar mi hogar, acepté y me comprometí en organizarla. Fue entonces cuando me dijo que preparara todo para las dos y media y así ocultar la reunión al resto del CNI bajo el amparo de una comida entre colegas.</p>



<p>&nbsp;―Disculpe, pero no tengo servicio ni nadie que nos cocine― contra la pared, murmuré.</p>



<p>―Ya que estuvo presente en la reunión de anoche, dile a Verónica que te ayude a preparar todo― fue su respuesta.</p>



<p>&nbsp;Pálido comprendí que sus fuentes también le habían informado de la presencia de la mulata y no pudiendo objetar, me despedí de él y salí rumbo a mi despacho.</p>



<p>«Tengo que hablar con ellas y planear qué vamos a decir para ocultar la intervención de la hermandad en el asesinato», me dije mientras me dirigía a mi puesto de trabajo.</p>



<p>Al llegar a la subdirección, vi que mi secretaria ya había llegado y haciéndole una señal le pedí que me siguiera. Cualquier avezado observador hubiera descubierto la alegría de la morena mientras entraba conmigo en el despacho. Cualquier otro excepto yo, que no me percaté de nada hasta que cerrando la puerta la chavala se lanzó en mis brazos. Reconociendo la excitación que me provocó el roce de sus pechos, la llamé al orden y le expliqué que el uso que deseaba hacer de ella no tenía nada de sexual.</p>



<p>―Morgado sabe que pasasteis la noche en mi casa y quiere reunirse con Danka.</p>



<p>La tez de la cría perdió su color al oír mis palabras. Temiendo que nuestro superior la cambiase de departamento al asumir que éramos amantes, se puso a llorar:</p>



<p>―Aunque deje de ser su secretaria, no me eche de su lado. Nací para servirlo.</p>



<p>El intenso dolor de la criatura me impactó y compadeciéndome de ella, le explique que su fachada seguía en pie porque don Alberto había dado por supuesto que su presencia la noche anterior había sido en calidad de ayudante.</p>



<p>― ¿Entonces mi trabajo con usted no corre peligro? ― ilusionada preguntó.</p>



<p>―Tenemos tres horas para inventarnos una versión que explique porqué Danka se trasladó a Madrid para verme o seremos dos los que pasemos a engrosar la lista del paro― respondí mientras le regalaba una caricia.</p>



<p>Verónica tomó como un reto el problema y poniendo sus neuronas a funcionar, ella sola elucubró una solución al menos arriesgada:</p>



<p>―Quizás debamos reconocer su participación en el magnicidio y justificarlo en la deriva pro rusa del muerto. Aunque en un principio esa confesión puede ir en su contra, si movemos bien nuestras bazas podemos hacer pensar al director que la tiene agarrada de los ovarios y que la puede convertir en su peón.</p>



<p>Siendo inteligente, me parecía un riesgo excesivo y así se lo hice saber. Reculando buscó otra explicación:</p>



<p>―Como el jefe de la inteligencia checa es uno de nuestros hermanos podemos hacerle saber que Danka es una de sus colaboradoras y que la muerte del político fue orquestada por su organización. Él nunca lo reconocerá, pero tampoco lo negará y eso en nuestro mundo es una confirmación.</p>



<p>Que ese hombre fuera miembro de la hermandad era un dato que desconocía y que en ese momento no podía comprobar, pero asumiendo que era verdad decidí mezclar ambas explicaciones en una sola:</p>



<p>―Danka le va a reconocer que trabaja como infiltrada desde hace años para el servicio secreto de su país y que este decidió hacer desaparecer al líder del partido para que la nombraran presidenta del mismo y así evitar que se radicalizara aún más.</p>



<p>―¿Le parece que llame a Novak <a href="https://apellidos.de/apellido-dus2ek">Dušek</a>&nbsp;y que esté también?</p>



<p>Mirando el reloj, dudé que diera tiempo:</p>



<p>―Inténtalo.</p>



<p>La chavala ya se marchaba cuando la paré en seco:</p>



<p>―Se me olvidaba. Llama a un catering que prepare comida para cinco.</p>



<p>― ¿Cinco? ¿Quién es la quinta persona que va a ir?</p>



<p>―Una mujer de piel negra tan bella como lista.</p>



<p>― ¿La conozco? ¿Me puede decir su nombre? ― luciendo una sonrisa preguntó.</p>



<p>Descojonado, le lancé un cuaderno mientras le avisaba que en cuanto tuviese un momento iba a castigarla con una serie de azotes para que se lo pensara dos veces antes de retarme:</p>



<p>―Eso no es un castigo sino un premio― sonriendo, la preciosa morenita declaró antes de irse a cumplir con su misión&#8230;.</p>



<h1 class="wp-block-heading">9</h1>



<p>Poco antes de reunirme con Morgado para llevarlo a la cita, desde casa, Verónica me confirmó que su homólogo checo había aterrizado en Barajas y que llegaría a tiempo para la comida. Sabiéndolo, me acerqué a su despacho y viéndolo todavía reunido con unos subalternos, discretamente que teníamos que hablar. Despidiendo a sus visitas, preguntó qué era lo que pasaba.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_183_fc15.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Nuestra cita me acaba de comunicar que va a estar presente su jefe.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿De quién hablas? ¿No se supone que ella ha sido nombrada líder de su partido?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Así es y aunque le sorprenda, esa mujer me ha dicho que pertenece al BIS.</p>



<p>― ¿Te refieres al servicio de información y seguridad checo?</p>



<p>―Sí, y la persona que se ha apuntado a la comida es su director.</p>



<p>―¿Me estás diciendo que Novak <a href="https://apellidos.de/apellido-dus2ek">Dušek</a> en persona va a asistir?― alucinado me cuestionó.</p>



<p>―Me acabo de enterar y he venido corriendo a advertirle― comenté a sabiendas de que mentía.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Supe intuir en su rostro que no se esperaba ese giro de los acontecimientos, pero reaccionando a la sorpresa, tomó su maletín y me azuzó a darme prisa porque no quería llegar tarde.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Después hablamos, ahora debemos irnos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese después resultó casi inmediato porque nada más subirnos al coche oficial me atosigó a preguntas sobre qué narices se iba a encontrar cuando se vieran.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Creo que ese hombre viene con la intención de evitar que sigamos investigando la muerte del opositor a su gobierno― dejé caer.</p>



<p>Eso mismo debía pensar porque se abstuvo de hacer ningún comentario el resto del viaje sobre el hombre y orientando la conversación hacia la chavala, me soltó si estaba tan buena como en el expediente.</p>



<p>―No, ¡está bastante mejor! Ya la verás, pero de antemano te advierto que es un bombón.</p>



<p>―Eso dicen mis fuentes, pero viendo su foto me parece exagerado.</p>



<p>―No te dejes engañar. Te puedo asegurar que esa rubia es capaz de levantar un muerto de su tumba― sonreí satisfecho por el rumbo de la charla.</p>



<p>―Tendré que fiarme de tu buen juicio― replicó y entrando en confianza, me preguntó si ya me la había tirado.</p>



<p>―Para nada― respondí sabiendo que estaba sondeando mi profesionalidad: ―Es demasiado joven para mí.</p>



<p>Sé que no me creyó o al menos no estaba seguro. Por eso haciendo un brindis al sol, añadí:</p>



<p>―Además sospecho que sus intereses van por otro lado.</p>



<p>― ¿Acaso esa monada es lesbiana?</p>



<p>―No sé qué decir, pero ayer parecía encantada de contestar las preguntas de Vero más que las mías― comenté desviando sus sospechas hacia mi secretaria.</p>



<p>Juro que jamás preví que ese burócrata contestara:</p>



<p>―Debes hablar con ella para que la seduzca. Si conseguimos sacarle fotos con una mulata, la tendremos en nuestras manos.</p>



<p>No tuvo que explicar el motivo de su petición, ya que como lideresa de un partido xenófobo sus seguidores podrían perdonar un desliz con una mujer, pero jamás con una de otra raza.&nbsp;</p>



<p>―No sé si estará dispuesta a hacerlo― musité simulando una vergüenza que no sentía.</p>



<p>―Por lo que me han dicho, esa niñata te mira con ojos tiernos y quizás con que le prometas un premio, acceda.</p>



<p>Alucinado de que mi jefe se hubiese atrevido a insinuar ese intercambio de favores, me hice el ofendido y alzando la voz, mostré mi inconformidad.</p>



<p>―Ni de broma me acostaría con una subordinada.</p>



<p>Desternillado de risa, respondió:</p>



<p>―No fastidies. Esa cría es un pibón. Si tanto te molesta el color de su piel, anúdale una bandera y todo por la patria.</p>



<p>Que pensara que era un racista me indignó y defendiéndome con uñas y dientes, le expliqué que mis pegas venían motivadas por tener novia y por la raza de la muchacha.</p>



<p>―No será la primera vez que te sacrifiques por el bien común― sonriendo añadió.</p>



<p>―Hablaré con Verónica, pero no prometo nada― cediendo, me comprometí.</p>



<p>Morgado sonrió al verme claudicar y cambiando de tema, quiso que pensara en la utilidad que podríamos sacar a la checa.</p>



<p>―Tenerla como topo nos permitirá saber de antemano que se mueve en la ultraderecha europea― ilusamente contesté.</p>



<p>―Deja de pensar como militar, ahora eres un político. Si la tenemos en nuestro poder, podemos aprovechar para que su gente actúe según nuestros intereses.</p>



<p>―Reconozco que me he perdido.</p>



<p>―Joder, el próximo año España presidirá la Unión y el gobierno quiere un mandato sin estridencias. Si conseguimos que el ala más ultra del parlamento de Estrasburgo no de la lata, lo tendremos hecho.</p>



<p>No tuvo que insistir y asumiendo que, según se decía entre los pasillos, nuestro presidente quería hacer cambios en los órganos comunitarios, respondí:</p>



<p>―Me imagino que quiere que no se muestren tan abiertamente eurófobos y que no se opongan a dotar de más poder a Bruselas.</p>



<p>―Ya lo has captado― concluyó dando por terminada la conversación.</p>



<p>Como la hermandad tenía en su ideario una Europa unida y fuerte, no vi problema en ello y aunque no era partidario de la fusión total de los países miembros, tampoco me desagradaba una unión menos burocrática y con más potestades.</p>



<p>Al llegar al parking de mi edificio, repasó lo que quería de mí y con la certeza de que iba a cumplir sus directrices subimos a casa. Allí nos esperaba su colega de profesión acompañado de las dos chavalas. De inmediato comprobé que el encargado de inteligencia checo me miraba con adoración y temiendo que mi jefe se diese cuenta, me mantuve en segundo plano mientras se saludaban.</p>



<p>―Cuanto tiempo― escuché a don Alberto decir mientras le estrechaba la mano.</p>



<p>―Demasiado― fue la respuesta de su interlocutor mientras presentaba a la que en teoría era su pupila.</p>



<p>Tras darle un discreto repaso, mi superior me preguntó dónde podía reunirse con Novak <a href="https://apellidos.de/apellido-dus2ek">Dušek</a> y cediéndole mi despacho, únicamente pregunté si consideraba mi presencia oportuna.</p>



<p>―Mejor no― replicó haciéndome ver que no quería testigos de lo que ahí iban a hablar.</p>



<p>Aceptando el ser excluido, estaba aprovechando el estar solos para comentar a mis acólitas las órdenes de Morgado cuando de improviso comenzamos a oír que la conversación subía de volumen y que los dos hombres estaban discutiendo.</p>



<p>«Putísima madre. Van a terminar como el rosario de la aurora», pensé al escuchar que el español gritaba al checo que eso era incomible y que se negaba de plano a mantener silencio sobre el magnicidio.</p>



<p>Sabiendo que era una pantomima y que quería vender caro su mutismo, estaba tranquilo. No así las dos chavalas que cada vez más nerviosas qué íbamos a hacer al respecto. Con todo bajo control me dediqué a tomarlas el pelo y simulando que estaba tan preocupado como ellas, dejé caer que quizás se debían tirar al director del CNI por el bien de la organización. Lo que jamás me esperé es que, soltando una carcajada, la morena me soltara que si quería someter sexualmente a Morgado eso sería función mía.</p>



<p>― ¿Estás diciendo que es gay? ― balbuceé sorprendido.</p>



<p>Sin dejar de reír, me informó que si me hubiese dignado a leer el archivo que sobre él me había dado ya lo sabría.</p>



<p>―Por eso, pedí a Novak que viniera. Al fin de cuenta ese par han tenido más de un escarceo entre ellos― Danka añadió.</p>



<p>Que el checo fuera también homosexual me pilló nuevamente desprevenido pero que encima fueran amantes, era algo que jamás se me había pasado por la cabeza. Seguía pensando en ello cuando los gritos comenzaron a bajar de volumen y fueron sustituidos por otra clase de ruido.</p>



<p>―Parece que están llegando a un acuerdo― comentó mi secretaria con una sonrisa al reconocer el tipo de sonido que estaban haciendo.</p>



<p>Era tan evidente que ese par se estaba dejando llevar por la pasión que me abstuve de decir nada y preferí preguntar que tenía preparado para comer.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_201_b847.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Solomillo de rubia y de segundo revuelto de acólitas― contestó tomando a la checa de la cintura.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Confieso que me hizo gracia su salida de tono y que hubiera entrado al juego si en ese justo momento no hubiera aparecido mi jefe en el salón con la mirada medio perdida. Pensando que la expresión de su cara se debía al arrebato de pasión que acababa de protagonizar, no lo tomé en cuenta y junto al resto nos dirigimos hacia el comedor. Es más, no me percaté de que algo raro ocurría hasta que su homologo, olvidando los convencionalismos de nuestra profesión, le pidió que se sentara a su lado llamándolo “cariño”.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Qué ocurre aquí?», me pregunté al escuchar ese apelativo que denotaba que entre ellos eran algo más que colegas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mis sospechas se intensificaron cuando Morgado tomó asiento junto a él y permitió que lo tomara de la mano. Meditando sobre esa súbita salida del armario, me lo quedé observando.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Está drogado», concluí horrorizado al comprobar que permanecía con la boca abierta mientras miraba a su alrededor.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No tuve dudas de que alguno de esos tres le había dado algo, pero seguía sin comprender por qué lo habían hecho y sobre todo la utilidad de ello hasta que de pronto Novak se dirigió a mí como jerarca de la hermandad.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Grande entre los grandes, es un honor compartir con usted la misma mesa.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todavía en la inopia, creí que estaba aprovechando que su homologo hispano no se enteraba de nada para demostrarme su fidelidad. Pero entonces Danka tomó la cara de Alberto entre las manos y comenzó a recitar el ideario de la hermandad.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Una Europa unida bajo un único mando es el único modo de que recupere su prestigio y su poder. Somos diferentes pero iguales. Desde Suecia a Portugal todos formamos parte del mismo destino.</p>



<p>Hasta el último vello de mi cuerpo se erizó al escuchar que mi superior repetía el mensaje con la misma entonación que había usado la checa:</p>



<p>―Una Europa unida&#8230;</p>



<p>―Juan Urbieta es la luz que nos guiará al resurgir que todos deseamos. Nuestro deber es amarlo y obedecer sus designios.</p>



<p>―Juan Urbieta es la….</p>



<p>―Sus seguidores formamos parte de una Santa Hermandad que bajo su tutela conseguirá devolver a Europa al puesto que se merece― siguió diciendo la rubia casi gritando.</p>



<p>―Sus seguidores formamos&#8230;. –como un loro replicó Morgado.</p>



<p>Alucinado comprendí que estaba siendo testigo de su adoctrinamiento y no sé qué me sorprendió más si la rapidez en la que cayó en trance o la facilidad con la que estaban grabando en él esas directrices. Molesto dejé de escuchar y levantándome de la mesa, me serví una copa mientras trataba de anticipar las consecuencias que tendría ese lavado de cerebro en mi carrera.</p>



<p>―Era necesario. Morgado se estaba acercando demasiado y terminaría sospechando de nuestra existencia― a mi oído susurró la mulata.</p>



<p>Preso de la ira, la tomé del brazo y llevándola a otra habitación, hice la pregunta que me llevaba atormentando:</p>



<p>― ¿No te das cuenta que tu amor por mí también es producto de la misma sumisión química? ¿Cómo puedes estar contenta sabiéndolo?</p>



<p>―Mi señor, nací para ser su acólita y soy feliz siéndolo― con una sonrisa contestó.</p>



<p>Desconozco por qué me exasperó tanto esa respuesta y todavía menos sé que me llevó a desgarrar su vestido mientras le replicaba que no quería a mi lado alguien sin voluntad.</p>



<p>―Se equivoca mi señor. Gracias a usted, soy libre― contestó convencida mientras se frotaba contra mí.</p>



<p>Impulsado por la sinrazón de sus palabras, quise hacerla cambiar de opinión demostrándole que podía ser un hombre perverso y llevando mis garras a sus pechos, con lujo de violencia me deshice de su sujetador.</p>



<p>―Use a su esclava para calmarse― murmuró con los pezones erizados al verse casi desnuda.</p>



<p>Ni siquiera intenté comprender su entrega y despojándola de las bragas, la empujé contra la pared. Lejos de molestarle el ser tratada como objeto, gimió al sentir mi pene presionando su entrepierna:</p>



<p>―Deme su cariño. Necesito saber que le soy útil.</p>



<p>Tal despropósito me cabreó aún más y tomándola en brazos, hundí mi erección en ella.</p>



<p>―Preñe a su acólita― sollozó al sentir mi glande abriéndose camino entre sus pliegues.</p>



<p>&nbsp;Con saña y sin cariño comencé a cabalgarla mientras unas lágrimas corrían por sus mejillas. Realmente pensé que estaba consiguiendo mi objetivo al ver que con cada penetración se incrementaba sus llantos hasta que de pronto la escuché correrse.</p>



<p>― ¡Sígame haciendo tan dichosa! ¡Riegue mi vientre!</p>



<p>Por alguna razón, mi corazón se llenó de orgullo al asimilar que esas lágrimas eran de alegría y acelerando el ritmo de mis caderas continué machacando su sexo. Cogiendo sus pechos, los usé de ancla y sin pensar en otra cosa que no fuera mi placer, seguí forzando su interior cada vez más rápido.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_301_37b2.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Soy la hembra donde mi señor libera su sufrimiento― chilló al sentirse realizada.</p>



<p>Ese grito abrió la puerta del malnacido que había en mí y aferrándome a su pelo, comencé a marcarle el compás con una serie de dolorosos azotes. Cuanto más fuertes eran mis nalgadas, mayor era el caudal que brotaba de ella y con el sonido del chapoteo de mi pene golpeando su vagina, busqué explotar en el interior de la morena.</p>



<p>― ¡Dios! No pares, te lo ruego― bramó descompuesta al notar que su cuerpo vibraba con una intensidad nunca sentida.</p>



<p>Olvidando cualquier tipo de límite, acuchillé su coño una y otra vez con la melodía sonora de sus gemidos resonando en mi piso.</p>



<p>― ¡Muévete y ordeña a tu amo! ― la espeté dominado ya por mis hormonas.</p>



<p>Cumpliendo mis deseos, dotó a sus caderas de un movimiento circular que exprimió mi verga de una manera nueva y gritando de placer, externé mi gozo pidiéndole más pasión. Obedeciendo esa orden, se apoyó en la pared y llevando una de sus manos a mis testículos, comenzó a presionarlos como si deseara exprimirlos. El dolor que sentí con ese apretón terminó de volverme loco y prueba de ello fue el mordisco que le regalé en el cuello en un intento que los soltara. Contra todo pronóstico, al clavar mis dientes en su negra piel, Verónica se zambulló en un nuevo orgasmo. Orgasmo que dejó en ridículo sus anteriores clímax y cayendo desplomada en el suelo comenzó a temblar como en un ataque epiléptico.</p>



<p>Horrorizado, pedí auxilio.</p>



<p>Danka no tardó en llegar y en vez de socorrer a la mulata que se debatía sobre la alfombra, se echó a reír.</p>



<p>―Joder, ayúdala― le reclamé.</p>



<p>Desternillada de risa, la joven política contestó:</p>



<p>―No puedo ni quiero. Jamás me atrevería a interrumpir el gozo de su acólita. Llevamos toda la vida esperando a sentirlo y sé que su placer durará horas.</p>



<p>― ¿De qué coño hablas? ― indignado quise saber más.</p>



<p>―Siendo unas crías, Xavi nos explicó que llegaría el día en que usted nos haría disfrutar de un placer sin límite y que rozaríamos el cielo al ser suyas.</p>



<p>Tal absurdo, renovó mi ira al saber que era parte del condicionamiento impreso en sus cerebros y pegando un portazo, desparecí rumbo hacia mi cuarto&#8230;</p>



<p>Seguía intentando vislumbrar a solas las consecuencias de lo sucedido y que mi jefe se hubiese convertido en miembro de la hermandad, cuando mi teléfono móvil comenzó a sonar. Al leer en su pantalla que era Consuelo la que llamaba, descolgué:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Don Juan, tengo que verle. Ha ocurrido algo en importante y el consejo me ha pedido que le pregunté cómo debemos actuar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabiendo que esa mujer había dirigido en la sombra la organización y que, si había tomado la decisión de llamarme, eso solo podía deberse a que no quería apechugar con la responsabilidad de decidir algo que luego no me gustara, le pedí que fuera a verme.</p>



<p>―En este momento, su casa no es segura. Mejor venga usted a la mía.</p>



<p>Entendiendo que no quería hablar con personas presentes, accedí y tras averiguar la dirección, salí hacia allá sin despedirme de nadie. La experiencia me guió a tomar el metro y saliendo en la estación de Nuevos Ministerios usar otro transporte y coger un taxi, asegurándome en todo momento que nadie me seguía. Tras cambiar dos veces más de vehículo, una hora después me bajé a una manzana y a pie hice el final de mi trayecto, convencido que mi presencia allí era desconocida para todos los que no fuéramos ella y yo.</p>



<p>Ya en su portal, llamé al telefonillo.</p>



<p>―Sube, aquí te espero― contestó mientras abría la puerta.</p>



<p>Tomando el ascensor, aparecí en la planta donde la rubia me esperaba. Sin decir nada, me hizo pasar a su piso. Tras cerrar el pestillo, me llevó al salón y a bocajarro me informó que a través de unos contactos la Hermandad se había enterado de un atentado que haría cimbrar la Unión Europea.</p>



<p>― ¿Tenemos algo que ver? ― pregunté para descartar que fuera obra de la gente que se autoproclamaba como seguidora mía.</p>



<p>Comprendiendo mis sospechas, Consuelo afirmó que jamás se les hubiera ocurrido preparar algo tan grande sin preguntar primero.</p>



<p>― ¿En qué consistirá y qué es lo que tanto temes? ― quise saber parcialmente aliviado.</p>



<p>Presa de un histerismo que me preocupó, se tomó unos momentos antes de contestar que un grupo anarquista con ramificaciones en Rusia tenía previsto atacar el parlamento europeo al día siguiente aprovechando una sesión plenaria en la que estarían casi todos sus miembros. No hizo falta que me explicara las consecuencias de una matanza así y sentándome en un sofá, le pedí que me trajera una cerveza mientras me ponía a pensar qué hacer y cómo evitarlo.</p>



<p>Ya de vuelta con la bebida, me entregó un dosier donde con pelos y señales se detallaba tanto el plan como la identidad de los terroristas. Tras ojearlo y comprobar que esos locos tenían previsto causar la mayor cantidad de víctimas posibles, dejé caer la posibilidad de avisar a las autoridades belgas para que ellos se ocuparan de acabar con la amenaza.</p>



<p>―No tenemos la seguridad de que no haya un topo en la policía de Bruselas― comentó: ―Debemos ser nosotros quien se ocupe de borrarlos del mapa.</p>



<p>Sin admitir que me daba respeto saltarme la legalidad y que prefería hacerlo por cauces normales, le pedí que me ampliara la información y que me dijera de que efectivos disponíamos en esa ciudad.</p>



<p>―Anticipándome, en este instante, está volando a la capital de Bélgica un destacamento de limpieza y si usted lo autoriza en tres horas podemos borrarlos del mapa.</p>



<p>― ¿De cuántos hablamos? ― pregunté alucinado con el eufemismo que había usado para referirse a un grupo de asesinos.</p>



<p>Creyendo que no me refería a los miembros de la Hermandad, sino a los que preparaban el atentado contestó:</p>



<p>―Prevemos unas quince bajas de ellos y ninguna de los nuestros.</p>



<p>Como militar estaba acostumbrado a la violencia y a mandar a mis hombres a la guerra, pero que lo hicieran en mi nombre no era lo mismo. Aun así, comprendí que esas muertes eran un precio minúsculo que tendría que asumir para evitar el caos que supondría la desaparición de todos esos políticos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_286_0042.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Quiero hablar con el líder que coordina la operación.</p>



<p>Al escuchar mi deseo, la expresión de Consuelo me alertó que nunca previó que antes de autorizar le pidiese entablar contacto con la persona al mando.</p>



<p>―No me has oído, ¡ponme con él! ― insistí al percibir su rechazo.</p>



<p>Todavía renuente, intentó hacerme cambiar de opinión aludiendo a que eso podría desconcentrarlo y que era preferible que me lo presentara una vez hubiese realizado la misión.</p>



<p>―Te ordenó que contactes y me lo pases ¡ya!</p>



<p>Viendo mi cabreo, comprendió que debía obedecer y aterrorizada, marcó en su móvil un teléfono pidiéndome perdón por anticipado. Malinterpretando sus temores y pensando quizás que el encargado de esa operación de castigo iba a ser un militar que alguna vez hubiese estado a mis órdenes, le quité el teléfono.</p>



<p>―Dime preciosa, ¿qué es lo que quieres? ― escuché al otro lado de la línea.</p>



<p>Mi enfado se incrementó al reconocer la voz y sin entender lo que pasaba, miré a Consuelo:</p>



<p>―No estoy para bromas&#8230; quiero hablar con el sicario que has mandado y no con Patricia.</p>



<p>Aterrorizada, se echó a mis pies mientras reconocía que mi novia era la que iba a llevar a cabo el ataque. Todavía desconozco cómo fui capaz de aislar esa traición del asunto que traíamos entre manos. Pero lo cierto es que, con tono duro, retomé la conversación exigiendo que me contase qué preparativos habían hecho y cómo habían planteado el asalto a la base de los terroristas.</p>



<p>Tan sorprendida como yo y en vez de centrarse en la pregunta, la pelirroja intentó explicar su papel al mando de esa tropa de asesinos.</p>



<p>―De eso hablaremos a tu vuelta, ahora quiero conocer el plan― con ganas de llorar mientras mi mundo se desmoronaba, contesté.</p>



<p>Recomponiéndose de inmediato, Patricia enumeró todo lo que sabían de la nave que tomaría al asalto y la resistencia que esperaban encontrar. La profesionalidad y los detalles que usó para contármelo, me hizo saber que no iba a ser la primera operación de ese tipo que comandaría.</p>



<p>―Acaba con ellos y vuelve con vida― ordené lleno de ira.</p>



<p>La mujer creyó intuir en mis palabras que podía perdonarla y llorando, me aseguró que su amor por mí era real. Imprimiendo a mi respuesta de todo el odio que fui capaz, contesté:</p>



<p>― ¡Zorra! Si te he pedido que vuelvas sana, ¡es porque quiero matarte con mis manos!</p>



<p>Tras lo cual, estrellando el teléfono contra la pared, me bebí de un trago la cerveza y mirando a Consuelo, demandé que me dijera si había algo que debía saber antes de pedir al consejo que la hiciera desaparecer. Asumiendo que, dado mi estado, esa amenaza no era baladí, se levantó del suelo y salió del salón.&nbsp; Los dos minutos que tardó en volver los aproveché para poner en orden mis ideas y comprender que Xavi seguía maniobrando desde la tumba y que había preparado todo para que mi destino fuera sustituirlo.</p>



<p>Aun así, nada me preparó para ver llegar a la rubia en compañía de mi ahijada.</p>



<p>― ¿Qué hace Lara aquí? ― en plan energúmeno le grité mientras se la quitaba y la abrazaba.</p>



<p>―Padre, no soy Lara sino Luisa― muerta de risa, la criatura contestó mientras me daba un beso.</p>



<p>No sabiendo a qué atenerme, la observé con mayor detenimiento y descubrí que no mentía al ver unas sutiles diferencias que en el primer vistazo no había advertido y dando por sentado que era hija de Xavi, dirigí mi ira hacia su madre antes de caer en cómo me había llamado la pequeña.</p>



<p>― ¿Quién has dicho que soy? ― mutando en ternura mi tono, le pregunté.</p>



<p>Llena de alegría, me volvió a besar antes de hacerse la sabionda y contestar que era su papá:</p>



<p>―Tengo tus fotos en mi cuarto. Estaba esperando conocerte. Hace poco, mamá me avisó que pronto ibas a volver a España a vivir con nosotras.</p>



<p>Con ganas de hacer realidad la amenaza, hice de tripas corazón y manteniendo toda la cordura que pude, pedí a Luisa que me mostrara su habitación. Guiado por la chiquilla mientras Consuelo permanecía en el salón, llegué a donde dormía. Allí comprobé que no había mentido y que, en un estante, había una extensa colección de instantáneas que resumían mi carrera militar. Todavía alucinado me acerqué:</p>



<p>― ¡No puede ser! ― exclamé mientras un rencor creciente nacía en mi interior.</p>



<p>Aun asumiendo que Xavi se las había proporcionado, me seguía pareciendo imposible porque ni siquiera yo conocía la existencia de varias de ellas. Cogiendo al azar una en la que estaba disparando en mitad de una refriega, traté de recordar quién había estado presente ese día en el que unos partisanos serbios nos habían atacado.</p>



<p>«No había nadie más que los hombres de mi pelotón y dado el ángulo en que la tomaron no pudieron ser ellos», me dije horrorizado.</p>



<p>Si no había sido ninguno de los míos, la única explicación es que había sido un enemigo.</p>



<p>«No me puedo creer que haya sido una escaramuza preparada por la Hermandad sólo para sacármela», concluí indignado recordando que a raíz de la misma el sargento que me acompañaba había resultado herido. Disimulando la ira que me consumía, tomé una muñeca y dándosela a la chavala, le dije que se quedara allí porque necesitaba hablar con su madre.</p>



<p>De vuelta al salón, no me pude contener y directamente, le espeté qué clase de locura era esa y cómo era posible que su hija y la de Rosa fueran idénticas. Aterrada, la rubia sollozó que habían sido engendradas por inseminación artificial. Eso explicaba su parecido, pero no el motivo por el que esa cría sostenía que yo era su padre. Ante mi nueva pregunta, contestó:</p>



<p>―Porque lo eres.</p>



<p>― ¡Mientes! ― me defendí zarandeándola con furia: ― ¡Son hijas de Xavi!</p>



<p>Sin quejarse del daño que le hacía, al temer por su vida, tuvo que aclarármelo:</p>



<p>―Ya estaba enfermo cuando decidió tenerlas y como la terapia le había dejado estéril, usó tu esperma.</p>



<p>―Jamás me he prestado a eso―&nbsp; acababa de replicar cuando de pronto recordé que, siendo todavía un cadete, nuestro mando me había obligado a donar semen al laboratorio de la unidad.</p>



<p>Comprendiendo que de nada le servía mentir al ser algo fácilmente demostrable, di por bueno que era así. Pero entonces me surgió otra duda:</p>



<p>―Si usaron mis espermatozoides para fecundar un óvulo, ¿quién fue la donante, la verdadera madre de las gemelas.? ¿Tú o Rosa?</p>



<p>Cumpliendo la primera ley de Murphy que sostiene que por muy jodida que esté la cosa es susceptible de empeorar, la rubia respondió:</p>



<p>―No fuimos nosotras. Solo Xavi sabía qué mujer permitió el nacimiento de las trillizas.</p>



<p>― ¿Cómo que trillizas? ¿Hay otra?</p>



<p>Al darse cuenta de su error y que desconocía que hubiese una tercera, decidió que no podía seguir ocultándolo:</p>



<p>―Su antecesor quería garantizarse que su obra siguiera a través nuestro. Al haberlo elegido su heredero, creyó oportuno que sus tres esposas concibiéramos a la vez un hijo tuyo.</p>



<p>― ¿Quién fue su tercera zorra? ― pregunté.</p>



<p>Temiendo quizás que echara a todas de mi vida, con voz casi inaudible, respondió:</p>



<p>―Patricia, tu novia.</p>



<p>Desmoralizado por la nueva traición de la pelirroja, hui de ahí dando un portazo&#8230;</p>


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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/164/21177611/21177611_284_1da3.jpg" alt="" width="656" height="436"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 3&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Sat, 30 May 2026 08:42:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[5 Tal y como había sugerido, Patricia esperó a estar sentada y que el Ave saliera para comenzar a hablar. Confieso que me sorprendió que. en vez de tratar el tema de Rosa, la pelirroja preguntara primero qué tipo de hombre había sido el difunto. Pensando que estaba haciendo tiempo antes de entrar en el asunto en sí, contesté que mi amigo había sido serio, pero cariñoso. Entregado y leal, aunque un tanto estirado. Difícil de convencer y que siempre quería imponer su opinión, a pesar de que le hicieras ver que estaba equivocado.&#160; &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ―Era tenaz, exigente y a [&#8230;]]]></description>
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<h1 class="wp-block-heading">5</h1>



<p>Tal y como había sugerido, Patricia esperó a estar sentada y que el Ave saliera para comenzar a hablar. Confieso que me sorprendió que. en vez de tratar el tema de Rosa, la pelirroja preguntara primero qué tipo de hombre había sido el difunto. Pensando que estaba haciendo tiempo antes de entrar en el asunto en sí, contesté que mi amigo había sido serio, pero cariñoso. Entregado y leal, aunque un tanto estirado. Difícil de convencer y que siempre quería imponer su opinión, a pesar de que le hicieras ver que estaba equivocado.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Era tenaz, exigente y a veces agresivo. Llevaba muy mal que le llevases la contraria, pero a la vez era un líder en el que podías confiar― añadí sin saber muy bien a qué venía ese interrogatorio.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Dentro del ejército, ¿cuál era su función? Solo sé que al contrario que tú nunca fue al frente.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Xavi era una rata de escritorio. Prefería mantenerse en segundo plano e investigar sobre nuevas estrategias de persuasión que coger un fusil y asaltar una loma.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Cuándo has usado el término persuasión hablas de guerra psicológica o de tortura? Perdona que sea tan franca.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con él muerto, no debía mantener en secreto su labor y sin extenderme en demasía, respondí que ambas. Y sin usar ninguno de esos términos, dejé caer que entre sus cometidos había estado el organizar un grupo de psiquiatras y sicólogos que iban a aplicar unas nuevas teorías. Teorías que de tener éxito facilitarían el poder obtener información de nuestros posibles enemigos.</p>



<p>―Sé que te puede resultar rara la pregunta: ¿lo tuvieron? ¿Tuvieron éxito?</p>



<p>―Xavi era muy reservado, pero&#8230; según los rumores que corrían por el Estado Mayor&#8230; así fue.</p>



<p>&nbsp;Aunque mi afirmación carecía de sustento sólido, le hizo asentir y durante casi un cuarto de hora, se mantuvo en silencio. No fue hasta que el tren había dejado atrás Zaragoza, cuando sin poder contener la furia, comentó:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_011_3e79.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Sé que era tu amigo, ¡pero ese cerdo era un psicópata!</p>



<p>Que una mujer tan prudente como ella, hablara tan mal de Xavi, más que molestarme me intrigó y sin exteriorizar mi evidente molestia, pregunté en que se basaba para afirmar tal cosa. Sin cortarse un pelo, me habló de lo que había pasado en el Mercedes y como la pobre de Rosa se había corrido dos veces sin necesidad de que la tocara.</p>



<p>― ¿No pensarás que es algo normal o que realmente te adora tanto que solo con un par de mimos pudiste conseguir llevarla a esas cotas de placer?</p>



<p>― ¡Por supuesto que no! Me pareció totalmente desproporcionado y carente de sentido que llegase al orgasmo solo con mi voz. Quizás por ello y para librarla de un posible maltratador, Xavi insistió en que cuidara de ella.</p>



<p>― ¿No lo ves? – con ganas de hacerme reaccionar, espetó: ― ¡Está condicionada! ¡El maltratador fue su marido! Para tenerla bajo su poder y que nunca se le rebelara, ¡ese malnacido aplicó en ella los resultados de los experimentos de su sección!</p>



<p>― ¡Eso es imposible! ― exclamé sin darle credibilidad alguna a sus sospechas.</p>



<p>―Sí que lo es. En su locura, convirtió a una mujer de nuestros días en una sumisa medieval. Creo que, de alguna forma, su padre lo sabía y por eso está tan contento y ha insistido tanto en que te hagas cargo de ella y de su nieta. Sabiendo el monstruo que había educado, vio en ti y en mí la perfecta solución a sus problemas. ¿Cómo fueron las palabras que me dijiste que usó para definirte? ¡Ah! ¡Sí! Dijo que eras un hombre honesto y cabal.</p>



<p>Dentro de mi mente, todas las piezas del puzle fueron encajando en su sitio. La carta con la que me las encargaba sin darme posibilidad alguna de discutir. El cambio sufrido por Rosa y como de un día a otro pasó de ser una abnegada y fiel esposa a una hembra necesitada de sexo y cariño que era capaz de entregar a su hija para conseguir cumplir los deseos póstumos de su marido.&nbsp;</p>



<p>―Si es verdad, ¡eso significa que realmente Rosa no nos ama! ― gritando exclamé.</p>



<p>―Te equivocas, el amor que siente por ti y por extensión por mí, es real. Si en algún momento siente que la rechazamos, podría suicidarse.&nbsp; El lavado de cerebro que ha sufrido ha sellado en su mente una total dependencia de nosotros. Empecé a sospechar cuando se puso histérica en el andén. Por eso no vi otro método que apaciguarla y que se quedara. Por un lado, la castigué con el tortazo y por el otro, la premié con la promesa de que este miércoles sería tuya.</p>



<p>―Por dios, ¿sabes lo que le has ofrecido? ― pregunté horrorizado al verme incapaz de acostarme con ella si confirmábamos la realidad de su estado.</p>



<p>―Sí, ¡sé que está enferma! Pero también que el único medio por la que siga viva es que hagamos cómo si no supiésemos nada y mientras buscamos una solución que la retrotraiga a la situación inicial, se sienta amada.</p>



<p>―No sé si podré― suspiré.</p>



<p>―Por supuesto qué lo harás y yo, ¡te ayudaré! Si no puedes por ella, ¡hazlo por Lara!</p>



<p>La sola mención a mi ahijada demolió mis reparos y poniendo por fin mi cerebro a funcionar, comprendí que para curar a un enfermo además de tratar los síntomas había que saber cuál era exactamente su padecimiento. Asumiendo que, a pesar de mi puesto en el Estado Mayor, la información de su trabajo estaba fuera de mi alcance al ser secreta, me puse a pensar en el carácter de Xavi. En cómo su minuciosidad hacía que se llevara las labores pendientes fuera del despacho y que se pasara horas trabajando en casa hasta que terminaba.</p>



<p>― ¡Pero qué imbécil soy! ¡Debemos ir a su piso!</p>



<p>Mi exabrupto llamó la atención de Patricia y me exigió saber por qué había dicho que teníamos que ir al dúplex que la pareja compró en Mirasierra.</p>



<p>―Su muerte fue dentro de lo que cabe imprevista y puede que haya dejado información de lo que hacía en la oficina que tenía montada ahí.&nbsp;</p>



<p>― ¿Cómo alguien tan brillante puede perder su tiempo jugando a los soldaditos? ― se preguntó mientras me besaba.</p>



<p>Sabiendo que la inteligencia de esa mujer sobrepasaba en mucho la mía, acepté su cumplido y riendo la tomé entre mis brazos. De no estar rodeados de gente, en ese momento le hubiese hecho el amor en mitad del vagón. Aun así, la pasión que demostramos despertó las suspicacias de nuestros compañeros de tren antes de que la cordura nos hiciera frenar.</p>



<p>―Para o no respondo― suspiré al sentir su mano extremadamente cerca de mi erección.</p>



<p>Mi ruego la hizo entrar en razón, pero antes de soltar su presa me hizo prometer que esa noche la compensaría. Mordiendo el lóbulo de su oreja, no solo se lo juré, sino que muerto de risa le aseguré que al día siguiente no podría ni andar.</p>



<p>Su encantadora carcajada retumbó en el tren&#8230;</p>



<p>Aunque habíamos pactado que iríamos a mi casa para recoger el juego de llaves que Xavi me había dado en custodia y que de inmediato volveríamos a marcharnos, lo cierto es que no fue así. Nada más cerrar la puerta, la agarré de la cintura y la besé. Es más, al sentir mis manos desabrochando su falda, se lanzó contra mí, desgarrando mi camisa. Sus dientes se apoderaron de mi pecho mientras intentaba desabrochar mi pantalón. Increíblemente excitada, gimió al ver mi sexo totalmente inhiesto saliendo de su encierro:</p>



<p>―Te deseo, ¡mi valiente soldadito!</p>



<p>El brillo excitado de su mirada nubló mi mente y apoyando su espalda contra la pared, desgarré sus bragas.</p>



<p>― ¡Ámame! ― sollozó mientras abrazaba mi cintura con las piernas.</p>



<p>En plan capullo, me puse a jugar con mi glande en su sexo. Patricia no pudo esperar y forzando sus labios, se empaló lentamente, gritando de placer al sentir como mi extensión se introducía centímetro a centímetro dentro de su cueva.</p>



<p>―Fóllame, cabrón― gritó descompuesta al notar que la cabeza de mi pene chocaba contra la pared de su vagina.</p>



<p>&nbsp;Cómo si esa orden proviniese de mi superior jerárquico, obedecí y comencé a cabalgar usándola de montura. Mi pene erecto era el puñal con el que quería matar su necesidad de ser tomada.</p>


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<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_027_0cea.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Me enloquece ser tuya― bramó moviendo sus caderas mientras se echaba hacia atrás para darme sus pechos como ofrenda.</p>



<p>&nbsp;La visión de sus pezones, contraídos por la excitación, fue el acicate que necesitaba el doctor Jekyll de mi interior para convertirse en Mr. Hyde. Completamente dominado por la lujuria, usé una de mis manos para poner su pecho en mi boca. Mi novia sollozó al notar que mis dientes se cerraban sobre su pezón y agarrando mi cabeza, me pidió que no parara. La humedad que manaba entre sus piernas y que permitía que mi pene se deslizara fácilmente en su coño me informó de la cercanía de su orgasmo.</p>



<p>―Córrete para mí, te lo ordeno― murmuré en su oído como pocas horas antes había hecho con Rosa.</p>



<p>Aunque en su caso no fue inmediato, lo cierto es que espoleó su placer y acelerando la velocidad de sus caderas, explotó derramando su flujo sobre mis piernas. Su clímax me dio la libertad de buscar el mío y como un garañón montando una yegua, galopé en busca de mi orgasmo. El recuerdo de nuestros problemas era un tema olvidado. Ya no me importaban la información que debía buscar en casa de Xavi. En mi cerebro solo existíamos ella y yo. Mi hembra y su semental. Siguiendo el dictado de mis hormonas, solo podía pensar en esparcir mi simiente en su fértil campo.</p>



<p>― ¡Si paras te mato! ― con el coño completamente mojado, gritó al verse ensartada una y otra vez mientras su gozo estaba siendo sensualmente prolongado por la insistencia de mi pene.</p>



<p>Presa del placer, clavó sus uñas en mi espalda y me rogó que me corriera, que necesitaba sentir mi eyaculación en su interior. El dolor no impidió que advirtiera que estaba gozando por segunda ocasión y aguijoneado por ese triunfo, quise que su derrota fuera completa. Acelerando el compás, me aferré a sus pechos para incrementar al mismo tiempo la profundidad de mis ataques. Con su sexo convertido en mi frontón particular, mi glande golpeó la pared de su vagina mientras la escuchaba exteriorizar su gozo. Consciente que mi novia estaba disfrutando los embates de un nuevo orgasmo pude relajarme y que mi pene explotara dentro de ella.</p>



<p>― ¡Me encanta! ― aulló al notar que detonaba y aumentando todavía más el ritmo de sus caderas, buscó y consiguió exprimir su placer antes de que mi virilidad menguara totalmente exhausta.</p>



<p>Lentamente nos dejamos caer al suelo y ya sobre la alfombra nos seguimos besando como si fuésemos niños y ese encuentro hubiera sido nuestra primera vez.</p>



<p>―Te odio por lo mucho que te quiero― susurró en mi oído mientras una sonrisa iluminaba su cara.</p>



<p>―Yo en cambio te quiero por lo mucho que me odias― contesté y riendo añadí: ―Solo espero que me sigas odiando toda la vida&#8230;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Creo que jamás se esperó esa tierna confesión. Confundida y maravillada, buscó reanudar hostilidades pidiéndome que la llevara a la cama. Pero recordándole nuestro pacto inicial, insistí en que debíamos irnos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Aguafiestas― murmuró mientras se acomodaba la ropa: ― ¡Esto no quedará así! ¡Pienso vengarme!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con un suave azote en su trasero, repliqué si me debía tomar eso como una amenaza.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¡Tómatelo como te salga de los huevos! ― rugió enfadada mientras abría la puerta: ― ¡Me has dejado a medias!</p>



<p>Viendo su cabreo, me abstuve de comentar que iba a salir a la calle sin bragas&#8230;</p>



<p>Sintiendo que estaba traicionado la memoria de mi amigo, entré a hurtadillas en su casa y en compañía de Patricia, me dirigí directamente a su despacho. A pesar de que tenía todo bajo llaves, no me costó abrir los archivos donde guardaba sus expedientes al saber que Xavi las escondía dentro de un jarrón. El verdadero problema que nos encontramos fue la cantidad de información que atesoraba allí.</p>



<p>―No tenemos prisa― recalcó la pelirroja al ver mi desesperación.</p>



<p>Siguiendo su consejo, me puse a escudriñar cajón a cajón bajo la atenta mirada de mi novia. Desechando todo lo burocrático de su trabajo, me concentré en hallar algo que hiciera referencia a las investigaciones de su equipo. Como a la media hora de revisar documentos, estuve a punto de rendirme cuando no encontré nada.</p>



<p>―A lo mejor, me he equivocado― comenté pensando que esa invasión en la privacidad de la pareja había sido en vano.</p>



<p>―O quizás estemos buscando donde no es. Piensa que por ejemplo yo tengo las joyas en una caja de galletas en la cocina.</p>



<p>Sus palabras me dieron de qué pensar y repasando mis vivencias en esa casa, recordé que había sido habitual ver entrar a Xavi con expedientes al servicio. Con ello en mente, me puse a revisar el baño de cortesía que tenían al lado del salón y no tardé en hallar una trampilla disimulada en su techo. Al abrirla, encontré una caja de expedientes.</p>



<p>―Puede ser esto― exterioricé mientras la sacaba.</p>



<p>Con Patricia a mi lado, supe que había descubierto algo que él no quería que nadie hallara, cuando reconocí información catalogada de secreta que en ningún caso debería haber sacado del ministerio. Si por si eso fuera poco, no tardé en comprender que cada carpeta contenía lo relativo a una persona en particular a pesar de que sus etiquetas estaban en clave y que eran muchas las personas de las que tenía datos. Por ejemplo, la que contenía información sobre Rosa estaba bajo el nombre de la discoteca donde la conocimos, la de su jefe bajo el nombre del apodo que le había puesto por su carácter vengativo y que solo usábamos entre nosotros: “Osito pendenciero”.</p>



<p>Como no deseaba permanecer mucho tiempo ahí, no fuera que alguien nos sorprendiera, cargando la caja sin revisar salimos del piso rumbo al mío. Ya en el coche, mi novia preguntó si me veía capaz de leer su contenido. Sabiendo que su pregunta se refería a la posibilidad de que tras revisarla mi amigo se despeñara del pedestal en que lo tenía subido, respondí:</p>



<p>―No me queda otra si quiero ser capaz de mirar a la cara a su viuda. Necesito saber si nuestras sospechas son verdad o, por el contrario, todo son elucubraciones sin base alguna.</p>



<p>Por la expresión de su rostro, comprendí que la pelirroja no tenía duda alguna de lo que íbamos a hallar en esos papeles. La verdad es que tenía razón porque al llegar a casa y ponernos a examinar el de su esposa, no tardé en encontrar un diario donde detallaba su relación con ella antes y después de aplicar los resultados del estudio de sus subordinados. Así me enteré que la pareja había estado a punto de separarse y que esa había sido la razón que lo llevó a experimentar con Rosa.</p>



<p>―Nunca lo hubiera sospechado, para mí eran una pareja perfecta― mascullé entre dientes mientras se lo mostraba a su novia.</p>



<p>Patricia me pidió que no anticipase conclusiones hasta haber estudiado con detenimiento esos documentos:</p>



<p>―Por ahora, lo que has leído solo refleja un marido deseando recuperar a su mujer.</p>



<p>Aceptando su sugerencia, me puse a revisar el resto de su expediente y desgraciadamente, la imagen que tenía de Xavi quedó hecha añicos al comprobar que con su puño y letra detallaba el proceso que había llevado a cabo para convertir a su esposa en un ser sin más voluntad que la suya.</p>



<p>&nbsp;― ¡Usó la sumisión química con ella! ― exclamé indignado tras leer que todas las noches la dopaba añadiendo a su café una droga experimental que su equipo había desarrollado en secreto.</p>



<p>―Tranquilízate y sigue leyendo. Hay bastante más― comentó consciente de lo que iba a encontrar ya que debía ser lo mismo que ella estaba hallando en el dossier que había elaborado sobre su jefe.</p>



<p>Completamente exasperado por la maldad que reflejaba en sus escritos, leí que mi amigo no había tenido reparo alguno en usar diferentes técnicas de persuasión coercitiva en su mujer. Técnicas que el público en general aglutina bajo el término único de “lavado de cerebro”.</p>



<p>― ¡Por dios! Usó con ella también un procedimiento de inducción sensorial nuevo y del que nunca había oído hablar.&nbsp;</p>



<p>Horrorizado leí que olvidando qué era su esposa, Xavi la había llevado a un estado disociativo completo donde Rosa era incapaz de discernir que era un recuerdo real y cual era inducido.</p>


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<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_036_2a8a.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―La reprogramó para que lo viera como un Dios. Un ser al que debía de adorar, amar y obedecer sin límite― concluí desesperado.</p>



<p>&nbsp;&nbsp; ―Y no solo a ella. Según esto, el General Aguado fue un cachorrito en sus manos. Por lo que pone aquí, lo convirtió en su acólito. Para él, Xavi era una especie de profeta que iba a salvar a España y al que debía pleitesía.</p>



<p>Con la imagen de mi amigo ya por los suelos, dejé el expediente de Rosa y acojonado me puse a buscar uno que hiciera referencia a mí. Al hallar una carpeta bajo el nombre de “comedor de Fuet”, supe que era el mío y dándoselo a Patricia, le pedí que lo revisara antes que yo.</p>



<p>―Léelo tú, yo no me veo con fuerzas de descubrir que a mí también me ha manipulado.</p>



<p>Comprendiendo mis reparos, tomó el dosier y comenzó a estudiarlo. Seguí atentamente la expresión de su cara por si me revelaba algo. Muy a mi pesar, descubrí que mi novia debía ser una estupenda jugadora de póker cuando nada en ella me indujo a vislumbrar qué estaba encontrando en esos papeles. Durante casi un cuarto de hora me quedé espiando cómo pasaba las hojas hasta que, cerrando el dosier, me miró diciendo:</p>



<p>―No cuenta nada que te deba angustiar, pero sí mucho que quizás no te deje dormir.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;―Podrías ser un poco más específica y decirme lo que has hallado― con ganas de estrangularla, repliqué.</p>



<p>―Cuando ese malnacido se enteró de su enfermedad, decidió que tú debías seguir su obra y preparó el camino para que los hombres y mujeres que tenía controlados te vieran a ti como su heredero.</p>



<p>― ¿De qué coño hablas?</p>



<p>―Sabiendo que iba a morir, imprimió en sus mentes que te siguieran con la misma obediencia ciega que a él. Y no solo la grabó en Rosa&#8230; Esa es la razón por la que los padres de tu amigo han aceptado con tanta naturalidad que lo sustituyeras en la cama de su nuera. Antes de morir, les dejó dicho que debían verte y tratarte como a él.</p>



<p>― ¿Me estás diciendo que experimentó con sus propios padres?</p>



<p>―Así es. Preocupado de que las discusiones con don Pere terminaran con él desheredado, cortó por lo sano e hizo que le traspasase el cien por cien de su patrimonio. Pero no se quedó ahí, en su retorcida forma de ver la vida, creyó que la mejor forma de vengarse de ese santurrón y de su madre, era convertirlos en una pareja cegada por el sexo. Fue él quien les obligó a buscar una amante e involucrarse con ella en un juego de dominación y sumisión parecido al que él hacía con su esposa.</p>



<p>― ¡Eso es aberrante! ― escandalizado exclamé al imaginarme a esos ancianos a merced de una loba.</p>



<p>Dándome la razón, tomó el resto de los expedientes y comenzó a leer sus tapas por si los Nicks bajo los que ocultaba la personalidad de sus víctimas me decían algo. Así me enteré que ese psicópata había sumado a su alrededor a gran parte de nuestros mandos, a todos nuestros compañeros de promoción además de otro gran número de personas que no pude reconocer por sus apodos.</p>



<p>―Todo formaba parte de un plan por el que se quería entronizar como una especie de dictador― dije a la pelirroja viendo que se había allanado el camino hacia la jefatura de todos los ejércitos.</p>



<p>―Desgraciadamente, así fue. Y ahora todos esos mandos, te ven a ti como el profeta que va a salvar la civilización occidental.</p>



<p>Desplomándome en el sillón, pregunté a Patricia lo que debía hacer.</p>



<p>―Por ahora, mantener silencio. Si alguien de las altas esferas se entera del poder que te ha traspasado este loco, te haría desaparecer. Muerto el perro se acabó la rabia.</p>



<p>La prudencia que destilaban sus palabras era tan evidente que no pude objetar nada y siguiendo su recomendación, guardé a buen recaudo las carpetas que hallé en casa de Xavi y la invité a cenar fuera de casa.</p>



<p>―Cariño, antes de pensar en irnos, tenemos que hablar con Rosa para que sienta que no nos hemos olvidado de ella.</p>



<p>― ¿Lo crees necesario? ¿Qué vas a decirle? ¿Cómo me debo comportar con ella ahora? – las preguntas se acumulaban en mi mente.</p>



<p>Sonriendo, replicó:</p>



<p>―Lo que te dije, también le afecta a ella. Hasta que no sepamos cómo revertir su estado, ella tampoco debe saber nada.</p>



<p>Viendo que aceptaba su sugerencia, Patricia me llevó al cuarto donde sin darme opción a intervenir contactó con la morena a través de su Ipad. Bueno al menos eso intentó por qué quien realmente contestó a la llamada fue Lara.</p>



<p>―Hola Paty, ¿ya estás en Madrid con mi padrino?</p>



<p>―Sí, amorcito. Ya estamos en casa.</p>



<p>Saludando a la pequeñaja, le pregunté que habían hecho.</p>



<p>―La abuela me enseñó a hacer “Mel i Mató”.</p>



<p>&nbsp; Sabiendo que era un postre catalán a base de miel y queso fresco y que por tanto no necesitaba fuego, le pedí que la próxima vez que nos viéramos debía de hacerlo. La alegría que mostró al contestar que estaba deseando cocinar para mí fue tal que supe que ese dulce se iba a convertir en parte de mi dieta en el futuro.</p>



<p>― ¿Tu mamá? ― pregunté.</p>



<p>―La tengo a mi lado y quiere hablar contigo, pero antes quiero que me enseñes mi cuarto.</p>



<p>Con el Ipad en mi mano, recorrí el pasillo hasta la habitación que su madre y Patricia habían reservado para ella. Al verla, enfurruñada, quiso saber dónde estaban los juguetes.</p>



<p>―Tranquila, princesita― la pelirroja intervino a mi espalda: ―Cuando llegues estará lleno de muñecas.</p>



<p>― ¡Quiero un tanque como el que me regaló papá! ― protestó la nena ante el estupor de mi novia.</p>



<p>Tomando el mando, me comprometí en comprarle un Leopard como el del ejército español, pero entonces sorprendiéndome me informó que ese blindado estaba anticuado y que quería un Dragón. En su ignorancia, Patricia creyó que hablaba del animal mitológico y le prometió comprar uno que rugiera y batiera las alas.</p>



<p>―Paty, el Dragón es un vehículo de combate con el que defendernos ante un ataque del enemigo ― desternillada respondió usando palabras impropias de una niña de su edad.</p>



<p>Que una criatura tan pequeña supiese de armas letales, despertó a la anti belicista que escondía la pelirroja e indignada susurró en mi oído que no veía apropiado que nuestro bebé jugara a masacrar gente. Conteniendo la risa, le dije si acaso prefería que le comprara un fusil de asalto.</p>



<p>― ¡Menos! ― explotó de muy mala leche: ―Lo sensato será comprarle juegos educativos que no tangan nada que ver con lo militar.</p>



<p>―Perfecto― respondí a carcajada limpia: ―Yo compraré lo que ella quiere y tú lo que crees que es más sano. Luego veremos con lo que mi ahijada juega.</p>



<p>Interviniendo, Rosa cogió la Tablet y nos preguntó si la habíamos echado de menos. La respuesta de la pelirroja me cogió con el pie cambiado y es que tras sugerir que dejara a la pequeña con la abuela, contestó que se fuera a su habitación y que nos llamara desde ahí.</p>



<p>― ¿Qué te propones? ― quise saber al ver que colgaba.</p>



<p>Luciendo una sonrisa, me urgió a darme prisa y a acompañarla. Sospechando que tenía una razón oculta, la seguí al baño donde si aclararme nada se puso a preparar el jacuzzi.</p>



<p>―Desnúdate― me pidió mientras dejaba caer su vestido.</p>



<p>La belleza de su cuerpo lleno de pecas me azuzó a acercarme y comenzarla a besar. Pero rechazando mis mimos, me ordenó que contuviera mis bajos instintos hasta que ella dijera. Comprendí que esa arpía sin alma me estaba devolviendo lo de la tarde y de muy mala leche, me metí en la bañera. Viendo mi mutismo, se echó a reír y entrando a mi lado, llamó a Rosa. Como es lógico, la viuda abrió los ojos de par en par al ver que estábamos desnudos y rodeados de espuma.</p>



<p>―Perdona que te haya cortado antes, pero no podíamos demostrarte lo mucho que te habíamos echado de menos con la niña enfrente― casi con un susurro le informó mientras le pedía que pusiera la pantalla en la mesilla de noche.</p>



<p>&nbsp;Una sonrisa iluminó el rostro de la morena al oírla y obedeciendo colocó la Tablet tal y cómo le había ordenado. Al comprobar la rapidez con la que había obedecido, la pelirroja sonrió y con tono cariñosa, le ordenó que se fuese desabrochando uno a uno los botones de la camisa y que lo hiciera con toda la sensualidad que supiera.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa orden desbordó mis previsiones y removiéndome incómodo en el agua observé que llena de alegría llevaba las manos a su ropa y se ponía a obedecer. Al despojarse de la blusa advertí el tamaño que bajo el sujetador habían adquirido los pezones de la morena y sin poderme contener, le pedí que quería vérselos. El tono de mi suplica debió de advertirla de mi creciente calentura y despojándose de esa prenda, nos mostró la exuberancia de sus atributos delanteros.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Si estuvieras con nosotros, me encantaría darles un pellizco― comentó Patricia con voz melosa.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Asumiendo lo que deseaba de ella, acercó los pechos a la pantalla y gimiendo se puso a agasajarlos con sendos pellizcos de sus dedos. Juro que para entonces no podía más que seguir el juego y participando en él, le ordené que se los chupara. Tal y como había oído, Rosa se cogió una teta y estirándola hasta los labios comenzó a mamar de su areola.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Quítate las bragas y muéstranos el trasero que el miércoles nos vas a dar―añadió la pelirroja al escuchar los sollozos de la morena.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuevamente frente a la pantalla, se despojó del tanga negro que llevaba para acto seguido girarse y poner a disposición de nosotros la rotundidad de sus nalgas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Separa los cachetes con tus manos y enseña a nuestro marido el tesoro con el que vas a sellar nuestra unión― insistió mi novia mientras posaba una de las suyas en mi entrepierna.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al descubrir la erección que para entonces lucía, sonrió y comenzando una silenciosa paja, urgió a Rosa a darse prisa. No sé qué me puso más bruto, si las maniobras de Patricia o ver a través de la Tablet el rosado ojete de la morena. Pero lo cierto, es qué echando mano a la pelirroja, comencé a masturbarla.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Túmbate en la cama y demuéstranos lo mucho que nos has echado de menos― reprimiendo las ganas de comenzar a gemir, ordenó.</p>



<p>Sin cortarse en lo más mínimo, Rosa se echó sobre las sábanas y separando las rodillas nos enseñó la humedad que destilaba su coño con esa imprevista experiencia.</p>



<p>―No he podido dejar de pensar en vosotros y en la hora en que acabe mi sufrimiento ― sollozó la morena mientras se ponía a acariciar sin esperar que se lo pidiésemos.</p>



<p>Alucinando todavía con el juego, vi como separaba los pliegues de su sexo y hurgando con dos yemas en él, se apoderaba de su clítoris.</p>



<p>―Cariño, ¿te das cuenta lo guapa que es nuestra putita? – me preguntó Patricia sin dejarme de pajear.</p>



<p>―Preciosa― respondí al oír el gozo con el que desde el otro lado de España Rosa recibía el insulto.</p>



<p>―Dime que no te apetece hundir tu estoque entre sus piernas― rugió mi novia mientras aceleraba el ritmo con el que me masturbaba.</p>



<p>―No puedo, ¡sería mentir! ― contesté mientras hacía lo mismo con ella.</p>



<p>En la pantalla, pudimos observar el efecto que esa conversación tenía en la viuda y es que, sumergiendo un par de dedos en su interior, comenzó a follarse chillando de placer. Disfrutando de la escena, Patricia se encaramó sobre mí y dejándose caer, se empaló lentamente comentando a la morena el pedazo de trabuco que pronto campearía en su interior.</p>



<p>― ¿Es tan enorme cómo me imagino? ― quiso saber ya fuera de sí mientras gemía de placer.</p>



<p>―Te llenará por entero ― replicó al tiempo que se ponía a cabalgar usándome de montura.</p>



<p>El chillido que pegó Rosa al visualizarse con mi pene en su vagina nos informó de la cercanía de su orgasmo y queriendo aumentar la calentura que ya la dominaba, tomé los pechos de Patricia entre mis manos mientras le decía lo mucho que iba a disfrutar cuando tomara posesión de ella.</p>



<p>―Mi amor, mi señor&#8230;―suspiró sin apartar la mirada de la Tablet observando embelesada a su “rival” disfrutando.</p>



<p>―Guarra, más que guarra. ¿Y yo qué? ¿No te apetece hundir tu sucia boca en mi coño? ― exclamó descompuesta y quizás celosa la pelirroja.</p>



<p>―No veo el momento en que mi dueño me tome mientras mimo a mi señora― sollozó temblando de placer al sentir la dureza de sus palabras.</p>



<p>―Córrete para nosotros y anticipa lo que vas a sentir cuando mi lengua retoce entre tus piernas― gritó exasperada mi novia.</p>



<p>La imagen de ellas amándose me impactó, pero contrariamente a otras veces no me molestó, sino que me excitó y mientras veía cómo Rosa se corría desde Cataluña, comenté a mi novia que quizás le pidiera a la morena que le preparara su culo para mí.</p>


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<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_051_66d3.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Me encantará sentir como hurga en mi ojete mientras esperas con tu pito tieso― replicó la pelirroja sin dejarse intimidar.</p>



<p>―A mí me volvería loca el hacerlo y poder ver cómo la enculas― desde su cama balbuceó la viuda retorciéndose presa del placer.</p>



<p>Aunque era consciente de que su gozo era en gran parte impuesto por el adoctrinamiento al que le sometió su marido, me alucinó observar cómo arqueaba su espalda al correrse. Y queriendo quizás que olvidara el sufrimiento que había padecido, le ordené a través de la video llamada que su orgasmo no menguara hasta que yo se lo dijera.</p>



<p>―Mi dulce señor― musitó mientras con más fuerza se entregaba sobre las sábanas.</p>



<p>Viendo cómo colapsaba uniendo un clímax tras otro, me centré en Patricia. Alzándola y dejándola caer, me puse a empalarla con decisión. Sus gritos recibiendo mis asaltos me alentaron a seguir y acelerando la velocidad de los mismos, convertí su coño en el receptáculo donde saciar mi lujuria.</p>



<p>―Cabronazo, ¡me estás matando! ― chilló al notar las sensaciones que se iban acumulando en su cuerpo.</p>



<p>―Ponla a cuatro patas y ¡hazle saber quién manda! ― babeó de envidia, la morena: ― ¡Qué sepa que eres nuestro dueño!</p>



<p>Que esa mujer tan tierna y cariñosa me azuzara de esa manera, me dejó helado. No en vano por sus palabras daba a entender que se sentía de mi propiedad y mi dominio sobre ella lo hacía extensivo a mi novia. Mi sofoco mental se incrementó cuando Patricia respondió a sus palabras colocándose en la postura que había pedido y no contenta con ello, me gritó que la domara.</p>



<p>―Demuéstrale que soy tuya.</p>



<p>Por el temblor de su voz comprendí que la pelirroja no era la que hablaba sino sus hormonas, pero esa certeza no me contuvo y tomando su melena como riendas, la penetré con violencia mientras la conminaba a moverse con sonoros azotes sobre su culo.</p>



<p>― ¡Pártela en dos! ― Rosa aulló desde la masía.</p>



<p>Aguijoneado por los gemidos de ambas, me lancé desbocado en busca del placer. Curiosamente, cada vez que mi glande chocaba contra la vagina de mi novia, eran dos gritos los que oía.</p>



<p>―Fóllate a tus dos putas― gimió mi novia al advertir que la viuda sentía que era su coño el que recibía mi pene en su seno.</p>



<p>Desbordado por la pasión que mostraban esas mujeres, obedecí y tirando de su roja melena, machaqué su interior con mi virilidad sin contener mi violencia. Ese frenético cabalgar mandó al garete su cordura y berreando como cierva en celo, rogó que esparciera mi simiente en su interior.</p>



<p>―Preña a tu esclava― desde la pantalla, oí a Rosa contestar.</p>



<p>Que nuevamente adjudicara a Patricia el mismo estatus que se otorgaba a ella, me preocupó. Debatiendo entre aclarar el asunto y continuar, primó mi lado animal y sin contenerme ya más, exploté. Mi novia se estremeció al sentir mi semen inundando su cueva:</p>



<p>―Me encanta cuando eres un bestia.</p>



<p>Ese berrido me desconcertó y más cuando comprobé que en la Tablet, Rosa lloraba de alegría. No sabiendo qué hacer, ni cómo actuar, seguí acuchillando su interior hasta que exhausto me dejé caer en la bañera. Los continuos sollozos de la viuda me hicieron recordar que debía liberarla y mientras la pelirroja se abrazaba a mí, permití que su placer terminara.</p>



<p>―Gracias, gracias, gracias. Nunca olvidaré mi primera vez contigo― sollozó la viuda un segundo antes de que la comunicación entre nosotros se cortara&#8230;</p>



<h1 class="wp-block-heading">6</h1>



<p>Esa noche y asumiendo que debíamos seguir estudiando esos papeles, no salimos a ningún sitio a cenar. Poniéndome en faena, Patricia preparó unos sándwiches con los que calmar el hambre. Cuando retornó con ellos, me vio con la cara desencajada:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Tan malo es? ― preguntó sentándose a mi lado.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―El Xavi que conozco no es el que aparece en estos papeles― señalé casi sin poder contener la furia: ― ¡Nunca me imaginé que todo en él fuera una fachada!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Asumiendo que mi cabreo se debía a que había sacado a la luz otro desmán del difunto, rogó que se lo contara:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Aunque suene conspiratorio, creó una organización secreta con el único objeto de tomar el poder. Según estos documentos, tenía preparado su meteórico ascenso y que el próximo gobierno lo nombrara ministro. Tenía controlado a medio gabinete actual y a gran parte de la cúpula del partido de la oposición.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La gravedad del asunto la preocupó, pero lo que realmente le puso los pelos de punta fue cuando le mostré un pequeño papel que nos había pasado inadvertido en el primer examen y que resumía una reunión que había organizado una semana antes:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Como supuse&#8230; ¡te nombró sucesor al frente de su gente!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Conteniendo mi enfado, le expliqué que según sus anotaciones habían sido cinco los participantes en la misma:</p>



<p>―Sé que fueron tres hombres y dos mujeres, pero nada más. Solo escribió sus iniciales.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Conjeturando con ellas, alucinó al escuchar que sospechaba que entre los asistentes podía estar un vicepresidente de las cortes, varios políticos e incluso uno de los responsables de la seguridad del Rey.</p>



<p>―No nos dejemos llevar por la histeria. Es imposible que haya llegado tan lejos en su locura.</p>



<p>―Espero que tengas razón, pero me temo que esa organización ha permeado en todos los estamentos del Estado.</p>



<p>La pelirroja se quedó muda al oírme y se puso a pensar. Tras unos segundos en los que el silencio se podía masticar, expuso el hecho que me negaba a aceptar:</p>



<p>―No tardarás en conocer su alcance. Lo más lógico es que alguno de sus subordinados dé el paso de presentarse para que puedas tomar el control tal y como su anterior jefe había establecido.</p>



<p>Con esa certeza machacando mi cerebro, nos fuimos a descansar.</p>



<p>Como todo el mundo considerará normal o evidente, esa noche dormí poco y medité mucho. La responsabilidad que el malnacido al que consideraba mi amigo había puesto sobre mis hombros no me permitió conciliar el sueño. Cada vez que intentaba cerrar los ojos, me imaginaba presidiendo el consejo de ministros escoltado por una plebe de acólitos incapaces de llevarme la contraria.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Qué voy a hacer?», dando vueltas en la cama, pensé al ver que me consideraban una especie de mesías al que adorar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por eso, amanecí de pésimo humor. Ni siquiera la luz del día pudo darme la claridad que necesitaba para enfrentar ese futuro. Indignado y apesadumbrado por igual, dije adiós a Patricia y me fui a trabajar. Al llegar al edificio donde ejercía mi puesto, mi estado mental me hizo ver en cada camarada de armas un miembro de las huestes de Xavi y desesperado me encerré en mi despacho.</p>



<p>Rumiando sobre lo que sabía de ellos, comprendí que el difunto los había organizado siguiendo la estructura de una logia masónica. De ser así, sería altamente jerarquizada y sus integrantes solo debían conocer a su mando inmediato y a una pequeña parte del resto.</p>



<p>«Yo así la hubiese diseñado», medité para mí: «Si alguien descubriera una fracción y la saca a la luz pública, el resto no correría peligro». Tampoco me pasó inadvertida la semejanza que tendría ese tipo de organización con la que había adoptado la ETA con sus tristemente famosos “comandos autónomos” a raíz de las últimas detenciones.</p>



<p>Seguía enfrascado en mis problemas cuando mi teléfono comenzó a sonar. Al contestar, el sargento Pavón me informó que tenía una llamada del general Álvarez desde el Líbano. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>―Pásemelo― dije a mi secretario mientras me preguntaba el motivo por el cual ese mando me llamaba.</p>



<p>Juro que pensé que quizás era para ponerse a mi disposición y por eso respiré cuando me dijo que la base Cervantes había sido objeto de un atentado:</p>



<p>―Gracias a su aviso, no hemos sufrido bajas entre nuestras tropas y los únicos muertos fueron los suicidas. ¡Quería ser el primero en decírtelo!</p>



<p>―Se lo agradezco, pero solo cumplía mi deber― respondí azorado por el reconocimiento del militar y que, olvidando la diferencia de rango, hubiese tomado el teléfono para notificármelo.</p>



<p>―Ojalá, tuviésemos muchos oficiales como usted en el ejército― añadió antes de despedirse incrementando mi sonrojo.</p>



<p>Al colgar, me sentía eufórico y preocupado. Eufórico por haber sido el responsable de salvar tantas vidas y preocupado por si eso conllevaría mi traslado a ese país árabe. Sin tiempo de pensar en sus consecuencias, recibí un email donde me requerían de inmediato en la oficina del subsecretario de Defensa. A pesar de la velocidad en que se estaban desarrollando los acontecimientos no olvidé que tenía programada una reunión con mi jefe y el resto de la sección de contraespionaje en la que trabajaba. Por eso, toqué la puerta del general Terán para hacerle saber que me habían puesto un compromiso al que no podía faltar.</p>



<p>―Juan, ya me lo han comentado. Vete y a tu vuelta pasa por mi oficina para que te informe del desarrollo del comité.</p>



<p>Aunque no me lo dijo, supe que ese bonachón estaba intrigado y que al retornar preguntaría cómo me había ido con el subsecretario. Asumiendo que yo lo haría si uno de mis ayudantes era citado por ese político, me despedí de él y con el maletín bajo el brazo, tomé el taxi que me llevaría a la sede del ministerio. Tras pasar el control de seguridad de ese edificio de la castellana, directamente me dirigí a la tercera planta donde estaba la oficina de Pedro Alboz.</p>



<p>&nbsp;Al presentarme ante el panel de secretarias, que como perros de presa velaban ante la puerta de su jefe, me hicieron pasar sin tener que pasar por la habitual sala de espera.</p>



<p>―Señor subsecretario, soy el teniente coronel Urbieta― cuadrándome, lo saludé al verlo acompañado de otras tres personas.</p>



<p>― ¡Por Dios! ¡Don Juan! ¡Soy yo quien debo mostrarle respeto! ― contestó mientras se levantaba y ante mi pasmo, besaba mi mano.</p>



<p>Ese saludo mafioso lo repitieron sus acompañantes haciéndome ver que todos ellos eran parte de la organización.&nbsp; Todavía con rubor en mis mejillas, hicieron alarde de su fidelidad a mí, deseando que bajo mi mandato Europa recuperara la hegemonía que nunca debió perder. Escuchándolos comprendí que los tentáculos de Xavi se habían extendido por todo el continente y que controlar España era solo la primera fase de su plan. Anonadado por el descubrimiento y porque el político me cediera su lugar frente a la mesa, me senté observándolos.&nbsp; Aunque sus caras me resultaron familiares, no los reconocí hasta oír sus nombres y sus cargos.</p>



<p>«¡Son la élite de los burócratas de este país!» exclamé para mí removiéndome incómodo en mi asiento al enterarme que todos ellos formaban parte de lo más alto de los estamentos del estado.</p>



<p>Particularmente me sorprendió la presencia entre ellos de Consuelo Mercado, una de las pocas mujeres miembro del Consejo de Estado. Sabiendo de la dureza de esa oposición y que solo una mente brillante podía aprobarla, concentré mi mirada en ella, desconociendo la reacción que esa rubia tendría al sentirse observada.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_054_7a29.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«No puede ser», recuerdo que pensé al ver que bajo la blusa sus pezones se erizaban.</p>



<p>El tamaño de sus atributos me hizo sospechar que el control que había ejercido el difunto sobre ella incluía el sexual y reconozco que en mi interior alabé el buen gusto de Xavi.</p>



<p>«¡Está buena!», me dije dándola un repaso con la mirada a su estupendo cuerpo.</p>



<p>Mi insistencia incrementó el nerviosismo de la dama y creí intuir que estaba a punto de correrse. Aceptando que tendría tiempo de comprobar qué tipo de dominio tenía sobre ella, pregunté a los presentes para qué me habían llamado. Tomando la voz cantante, Alboz respondió:</p>



<p>―Grande entre los Grandes, tenemos un problema.</p>



<p>Sorprendido por el título con el que se había referido a mí, pero sin perder la compostura, pregunté qué pasaba:</p>



<p>―El general Álvarez ha requerido sus servicios y sabiendo que su lugar es en Madrid me he tenido que inventar una excusa para evitar su traslado.</p>



<p>Asumiendo que no me iba a gustar, pedí al político que me informara del pretexto que había puesto. Sonrojado hasta la médula, respondió:</p>



<p>―Le he dicho que la ministra iba a nombrarlo subdirector del CNI.</p>



<p>Aunque ese puesto suponía un espaldarazo a mi carrera, no terminé de creérmelo y haciendo extensivas mis dudas a todos, únicamente señalé que era un empleo que debía ser ratificado por la ministra.</p>



<p>―Por eso, no se preocupe. Doña Paloma se quedó impresionada con usted y aunque no forme parte de la hermandad, no creo que ponga ningún reparo a firmar su nombramiento. Ya lo tengo preparado y solo espero su conformidad, para que esta misma tarde sea efectivo.</p>



<p>Debatiéndome entre la rabia que sentía al saber del poder de la organización, la certeza de que Lara y su madre me necesitaban y la ilusión que me hacía formar parte de ese organismo, decidí aceptar ese puesto como mal menor.</p>



<p>«Trabajando en el templo máximo del espionaje español me será más fácil descubrir hasta donde llega la “hermandad”», concluí mientras los únicos miembros que conocía me daban la enhorabuena.</p>



<p>Siendo todas entusiastas, la que me caló hondo fue la de Consuelo, ya que obviando la presencia de los demás, no tuvo empacho en restregarse contra mí mientras me la daba. Esa forma tan peculiar de felicitación ratificó mis sospechas de que mi ex colega había pasado por su alcoba. Queriendo confirmar ese extremo, al despedirme, le pedí que me acompañara a la salida.</p>



<p>En la soledad del ascensor y mientras la abogada me comía con los ojos, me acerqué a ella y susurré en su oído:</p>



<p>―Zorra, córrete para tu dueño.</p>



<p>Tal y como había pasado con Rosa, la abogada se puso a gemir presa del orgasmo que mi voz le había inducido, orgasmo que la acompañó mientras caminábamos hacia la puerta del ministerio.</p>



<p>―Mi señor― la escuché sollozar mientras intentaba disimular el placer que la consumía.</p>



<p>Confieso que me divirtió ver sus problemas para permanecer en pie y actuando como un cerdo, le pedí el teléfono antes de liberarla. Tecleando con dificultad en mi móvil mientras no dejaba de gozar, me lo dio.&nbsp; Guardándolo en la memoria, quise tener una prueba de su entrega y permitiendo que se tranquilizara, añadí que esa noche debía mandarme un video haciéndose una paja.</p>



<p>― ¿No prefiere ver en persona cómo su acólita obedece? ― preguntó con los ojos brillando de lujuria.</p>



<p>Que se autodenominara así resaltó más si cabe la clase de sumisión que Xavi le había obligado a acatar y extrañamente complacido al sentirme su dueño, repliqué que lo pensaría mientras levantaba el brazo llamando a un taxi.</p>



<p>―Cuando don Xavi murió, creí que nunca podría sustituirlo en mi corazón a pesar de haber un nuevo Grande entre los Grandes. Pero ahora que lo conozco sé que mi existencia tomará un nuevo impulso bajo su mando.</p>



<p>Esas palabras martirizaron mi vuelta a la calle Vitrubio. Aun así, confieso que cuando llegué a la oficina del General a informarle de mi ascenso, estaba contento. Tal y como me habían anticipado, antes de terminar la jornada, Alboz me anticipó que mi nombramiento saldría publicado al día siguiente en el BOE y que, por tanto, podía ya considerarlo efectivo. Sin siquiera agradecerle su intervención, salí rumbo a casa donde había quedado con mi novia. Sintiendo que era la única confidente en la que podía confiar, le expliqué lo sucedido y que tal y como ella había anticipado había conocido a cuatro de los integrantes de la organización.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Te lo dije.</p>



<p>Aceptando que era así, exterioricé mi sorpresa de lo rápido en que se habían dado a conocer y a ponerse a mis órdenes, cuando a todos los efectos yo era alguien ajeno.</p>



<p>―Para ellos no. Piensa que a buen seguro su conocimiento de la estructura de la hermandad es escaso y han dado por supuesto que eras el segundo en el escalafón tras tu amigo.</p>



<p>―Ex amigo― recalqué mientras le reconocía parcialmente avergonzado la forma en que confirmé con Consuelo que el dominio de Xavi sobre las féminas de su secta incluía el sexual.</p>



<p>&nbsp;Lejos de enfadarse, se partió de risa al escuchar cómo la había hecho correrse en mitad del ministerio. Su falta de celos azuzó mi sinceridad y sin entrar en mucho detalle, le conté la orden que había dado a la mujer y su respuesta.</p>



<p>―Llámala y dile que venga― tanteando el terreno, me pidió.</p>



<p>Al preguntar el motivo de su pedido, contestó:</p>



<p>―Si quieres desmontar la hermandad, necesitarás mi ayuda y la mejor forma de llevarlo a cabo es que sus miembros sepan que después de ti, ¡estoy yo!</p>



<p>Juro y pongo la mano en el fuego que no vi nada extraño en sus palabras y que solo creí que el sentido práctico de la ejecutiva era el que la había impulsado a decírmelo. Por ello tomando el móvil, marqué el número de la abogada y le exigí que presentase de inmediato ante nosotros.</p>



<p>Mientras esperábamos su llegada, Patricia me comentó si consideraba a Rosa capaz de erigirse en la tercera pata de la hermandad para que entre los tres controláramos a la totalidad de sus integrantes.</p>



<p>―Lo dudo― respondí pensando en el carácter de la viuda y que bastante tenía con educar a mi ahijada y llevar la casa.</p>



<p>―Entonces, tendremos que buscarnos a otra. ¿Y qué opinas de la zorrita que me vas a presentar? ¿Crees que tiene la capacidad de gestionar esa responsabilidad?</p>



<p>―Para llegar donde está con solo veintisiete años tiene que ser un cerebrito. Lo que no sé es si tiene los arrestos suficientes.</p>



<p>―No tardaremos en saberlo― contestó con una sonrisa al oír que alguien tocaba el timbre.</p>



<p>Asumiendo que era la rubia fui a abrir acompañado por Patricia. Lo que nunca preví fue que Consuelo apareciera vestida como una puta y menos que al presentar a la pelirroja como mi segunda, la mujer se echara a sus pies jurándole fidelidad. Tras unos segundos de turbación, mi novia la levantó del suelo y demostrando lo bien que se había recuperado de la sorpresa, afianzó el lugar en la organización mordiendo los labios de la recién llegada.</p>



<p>―Segunda Grande entre los Grandes― suspiró al sentir los dientes de su señora mientras temblaba de alegría.</p>



<p>&nbsp;La entrega que mostró esa mujer me impactó y por eso solo pude seguirlas cuando fueron al salón. Una vez ahí, señalando el mini bar, mi novia le ordenó que nos pusiera una copa. De inmediato, obedeció y mientras nos la servía, Patricia aprovechó para pedirme que la siguiera la corriente.</p>



<p>― ¿Qué vas a hacer?</p>



<p>Sin alzar la voz, comentó:</p>



<p>―Cariño, por ahora, piensa que esta zorrita acaba de perder la razón de su existir y que por su adoctrinamiento se siente desamparada. Debemos demostrarle quién manda y que, a nuestro lado, no tiene nada que temer.</p>



<p>Desconociendo cómo se lo iba a aclarar, di mi consentimiento. Ajeno a lo que la prueba a la que la iba a someter, recogí de manos de Consuelo el whisky y observé cómo después le daba a Patricia el suyo. Nada más ponerlo en su poder, la rubia se quedó aguardando una orden que no tardó en llegar:</p>



<p>―Desnúdate para que tus dueños puedan comprobar la mercancía― escuché a mi novia decretar.</p>



<p>Cuando ya creía que la abogada iba a protestar, sonrió y denotando una clara satisfacción, se puso a desabrochar la blusa que llevaba con estudiada sensualidad.</p>



<p>«Esto no me puede estar pasando», pensé mientras veía caer un botón tras otro de la prenda.</p>



<p>Poniendo a prueba mi capacidad de sorpresa, Consuelo parecía realizada al ir descubriendo lentamente su escote, pero lo que me dejó paralizado fue la determinación que leí en los ojos de mi novia al ver ese striptease.</p>



<p>«Parece un ave de presa oteando a su próxima víctima», sentencié para mí, impresionado mientras la mujer dejaba caer al fin la camisa.</p>



<p>Dotada de unas ubres que para sí quisieran muchas actrices porno y mirándonos con total adoración, la abogada se llevó las manos al corchete de su sujetador.</p>



<p>―Detente. Antes de verte las tetas, quiero comprobar su textura― levantándose del sofá, le anticipó la pelirroja.</p>



<p>Siguiendo al pie de la letra sus palabras, Patricia llegó hasta ella y se puso a valorar con las dos manos el pecho de la mujer.</p>



<p>―Para ser una picapleitos, tienes una delantera decente― comentó mientras le pegaba sendos pellizcos en los pezones.</p>



<p>―Gracias, mi señora― alcanzó a musitar al sentir las yemas de la que consideraba su superiora jugando con sus areolas.</p>



<p>Desde mi asiento observé, que no contenta con ello, mi novia fue la encargada de liberar esas dos maravillas para acto seguido decirle que se aproximara a mí para que yo también pudiese apreciar la naturaleza de los pechos que nos ofrecía. A pesar de saber que esa mujer había sufrido un lavado de cerebro y que por tanto nunca podría rehusar la orden, me sorprendió ver tanto la rapidez con la que llegó ante mí, como la felicidad que mostró al darse cuenta que no era inmune a sus encantos.</p>



<p>―Soy su leal servidora― declaró mientras ponía los senos al alcance de mi boca.</p>



<p>Rompiendo la moralidad de la que hacía siempre gala, me vi recorriendo con la lengua las areolas de la mujer mientras ella gemía de gozo.</p>



<p>―Zorra, tienes prohibido correrte antes que alguno de tus dueños te dé permiso.</p>



<p>El insulto en vez de apaciguar la calentura de Consuelo la incrementó y mordiéndose los labios, se quedó temblando mientras yo terminaba de explorar la totalidad de sus pechos. Queriendo participar, Patricia se acercó y en vez de usar la lengua para recorrer esas dos maravillas, se dedicó a dar mordiscos en ellas mientras menospreciaba la calidad de las mismas:</p>



<p>―Pareces una vaca suiza. No me imagino el tamaño que adquirirán estas ubres cuando mi marido te preñe como vulgar ganado.</p>



<p>Increíblemente esos reiterados insultos provocaron una extraña alegría en su rostro y casi sin poder respirar de la emoción, la abogada sollozó:</p>



<p>―Mi vagina, mi útero y mi cuerpo son de mis dueños&#8230; y nada me haría más feliz que los usaran para tener descendencia.</p>



<p>Que una profesional como ella, asumiera que todo su ser era nuestro me reveló la profundidad del adiestramiento al que había sido sometida y curiosamente me pregunté cuántas como ellas tendría a mi disposición.</p>



<p>&nbsp;―Ya basta de premios, ¡puta! Sepárate y muéstranos el resto de nuestra propiedad― pegándola un empujón, mi novia le espetó.</p>



<p>En mi ingenuidad vi un rastro de celos en esa violencia y por eso preferí quedarme callado y no mostrar mi disgusto. No tardé en saber que me equivocaba porque, mientras Consuelo comenzaba a deslizar la falda, mi novia susurró en mi oreja que no debía mostrarme tan magnánimo con la sumisa o perdería mi autoridad.</p>



<p>― ¿Tú como lo sabes? ¿Acaso has practicado esto antes? ― pregunté.</p>



<p>―Cariño, me eduqué en una comuna donde todo el mundo era libre de mostrar el tipo de sexualidad que le gustaba. Y por supuesto que había, entre la gente que vivía ahí, personas que necesitaban un amo o una dama que los dirigieran.</p>



<p>Alucinado con esa confidencia, reconocí interiormente mi total desconocimiento sobre el asunto y la dejé al mando. Para entonces, la rubia se había quedado en bragas, si es que se puede llamar braga al trozo de tela que cubría parcialmente su sexo dejando expuesto la totalidad de su trasero. La belleza de esas nalgas me impresionó y babeando observé como el propio exhibicionismo de Consuelo la hacía exponer sus virtudes ante nosotros.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_117_7f12.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Tiene un culo demasiado flácido para mi gusto― señaló la pelirroja cuando sin previo aviso le soltó un sonoro azote.</p>



<p>A pesar de la rudeza del mandoble, los cachetes de la rubia apenas temblaron confirmando ante mis ojos que esa apreciación carecía de fundamento.</p>



<p>«Tiene un culo cojonudo», excitado concluí al percatarme de las ganas que tenía de hincarle el diente.</p>



<p>Siguiendo las órdenes de mi novia, la chavala se despojó de la última prenda que conservaba y demostrando que tenía carácter a pesar de sentirse y saberse nuestra, se encaró ante la pelirroja diciendo:</p>



<p>―No encontrará un solo vello que le impida ver mi coño en plenitud.</p>



<p>Descojonada por la rebeldía de su víctima, Patricia se echó a reír:</p>



<p>―Desde tan lejos, tu amo no puede comprobar esas palabras.</p>



<p>Mientras recorría la distancia que le separaba de mí, Consuelo no dejó de sonreír y segura de que apreciaría el esmero con el que se había depilado antes de verme. Ya a mi lado, usó sus yemas para separar los pliegues que daban entrada a su coño. Lo que nunca previó fue que llegando por detrás Patricia aprovechara para insertarle dos yemas en su sexo y menos que mordiendo su oreja, le ordenara que se corriera.</p>



<p>Esa invasión de su intimidad y la orden causó un maremoto al que no fue inmune y gruñendo como una cerda, su cuerpo colapsó ante mis ojos. No comprendí las risas de mi novia cuando me rogó que le pasara mi vaso y menos que bebiéndose de un trago el whisky, se lo diera a la mujer para que se lo rellenara.</p>



<p>―Tu amo no quiere alcohol, sino tu flujo. Exprime tu coño y no pares hasta que rebose― le ordenó al ver que se dirigía al minibar.</p>



<p>Completamente pasmado, observé que la abogada se tumbaba en el suelo y se ponía a pajear pegando gritos de placer. Si ya eso era suficientemente excitante, Patricia lo hizo más cuando despojándose de su vestido me rogó que le hiciera el amor. Como impulsado por un resorte, la tomé entre mis brazos y tras desgarrar el tanga que llevaba todavía, liberé mi erección.</p>



<p>―Amor, demuestra a nuestra sierva, que es a mí a quien amas― musitó mientras se dejaba caer sobre mi pene.</p>



<p>La humedad con la que me recibió fue una muestra más de que la situación la había puesto cachonda y ya sin recato alguno, mordí sus pechos al verla empalada.</p>



<p>― ¡Dios! ¡Cómo me gusta que me folles con alguien mirando! ― gritó al tiempo que comenzaba a moverse sus caderas.</p>



<p>Al ser eso algo que ya habíamos hecho con Rosa, no tuve a mal complacer su deseo. Llevando las palmas de mis manos a su trasero, forcé su entrega profundizando las embestidas mientras oía el chapoteo que provocaban los dedos de Consuelo al pajearse.</p>



<p>―Zorra, observa como el Grande entre los Grandes hace disfrutar a su esposa― consciente de su presencia, la espetó.</p>



<p>Resultado de esa observación, la rubia cayó en una especie de trance y temblando de lujuria, siguió rellenando el recipiente sin dejar de babear. Confieso que me preocupé al reparar en que la rubia tenía los ojos en blanco, pero entonces muerta de risa Patricia me aclaró lo que pasaba:</p>



<p>―Aunque me habían hablado de que ocurría entre las sumisas siempre creí que era una exageración.</p>



<p>― ¿De qué hablas? ― exclamé exasperado creyendo que la abogada estaba sufriendo.</p>



<p>―Del éxtasis de la esclava― replicó desternillada.</p>



<p>― ¿Qué coño es eso? ― insistí mientras la pelirroja volvía a empalarse con decisión.</p>



<p>Denotando que en cuestión de sexo me daba mil vueltas, contestó:</p>



<p>―Es el estado sumun del placer y que, según los versados en la materia, solo alcanzan las almas sumisas. De ser cierto, Xavi no la convirtió en lo que es. Solo intensificó lo que traía de fábrica.</p>



<p>Si ya eso me traía confundido y excitado, lo que realmente demolió cualquier rastro de moralidad que me quedara, fue oírla decir que teníamos el deber de premiar a nuestra esclava tomando posesión de ella al terminar de hacer el amor entre nosotros.</p>



<p>― ¿Estás insinuando que debo follármela?</p>



<p>―Sí y no. Me da igual cuál de sus agujeros uses, pero debe sentirse premiada por ti mientras calma la sed en mi coño.</p>



<p>La imagen de Consuelo bebiendo de ella despertó su ya exacerbada lujuria y acelerando la velocidad con la que cabalgaba sobre mí, se lanzó en persecución del placer gritando que se corría. No pasaron más que unos segundos antes de que advirtiera en ella las señales de un orgasmo tan brutal como buscado y contagiándome del mismo, mi pene explotó llenando de semen su interior. Sentirse llena, no apaciguó su calentura y reanudando con alegría su galope, buscó y consiguió exprimir hasta la última gota de mis huevos. Momento en el cual, descojonada, me informó que era el turno de Consuelo.</p>



<p>Con mi pene exhausto, pedí que me dejara descansar y me diese tregua. Riendo casi a empujones me obligó a pasar al otro sofá, dejando el grande a su entera disposición.</p>



<p>―Zorra, dale el vaso a tu dueño y ven conmigo.</p>



<p>La rubia incapaz de ocultar su felicidad me dio la cosecha que había conseguido reunir entre sus piernas y pacientemente esperó a que la probara.</p>



<p>―Está riquísimo― afirmé dando un primer sorbo.</p>



<p>Una sonrisa iluminó su cara al oírlo y recordando la orden de Patricia, se giró hacia ella.</p>



<p>―Tengo el coño rebosando de la semilla de tu señor― señaló mientras le mostraba el blanco producto de nuestra lujuria que lucía entre las piernas: ― ¿Te apetece probarla?</p>



<p>―Sí, señora― musitó con alegría al ver en qué consistía su premio.</p>



<p>―Pues ven y date un banquete. Devora todo lo que puedas mientras me lo comes.</p>



<p>No hizo falta que insistiera y hundiendo la cara entre sus muslos, se puso a recolectar con gran ansia ese blanco manjar. Desde mi asiento, miré como mi novia y esa mujer se entregaban a Lesbos. Y aunque siempre me había parecido un tema que no iba conmigo, de pronto mi pene renació con fuerza al ver las blancas nalgas de Consuelo expuestas hacía mí.</p>



<p>Actuando como un mirón mientras intentaba conciliar el dictado de mis hormonas con mi renuencia a hacer un trio, no me quedó otra que callar y observar. Desde el otro sofá, fui testigo del profundo gemido que salió de la garganta de Patricia al notar el aliento de la abogada cerca de su pezón.</p>



<p>― ¡Sigue! ¡Me vuelve loca! – gritó descompuesta cuando, recogiendo su areola entre los labios, Consuelo empezó a mamar de su pecho mientras comenzaba a torturar su clítoris.</p>



<p>Sin dejar de masturbarla, durante unos minutos alternó de un pecho a otro y con la confianza que le daba los berridos de la pelirroja, hasta que decidió que era tiempo de volver a probar a qué sabía el sexo de su señora. En silencio, con lentos besos fue bajando por su torso mientras mi novia se retorcía.</p>



<p>― ¡No pares! ― aulló cuando tomando un descanso, nuestra nueva sumisa cesó de deslizarse y es que su calentura era tal que incorporándose y casi chillando, exigió que continuara.</p>



<p>Por raro que parezca, sonreí al comprobar lo mucho que Patricia deseaba que le comiera el coño y por eso, interviniendo di un azote en el culo de la rubia repitiendo su orden:</p>



<p>― ¡Comételo de una vez! ¡So puta!</p>



<p>No sé si fue el azote, la orden o el insulto, pero me dio lo mismo. Descojonado, observé que había conseguido mi objetivo al verla recorrer los pliegues de mi pareja con su lengua. El agudo chillido con el que Patricia nos regaló al experimentarlo fue suficiente estímulo para que Consuelo perdiera los estribos y se lanzase a devorar su coño como posesa. Usando sus dedos para follarla mientras su boca se regocijaba recogiendo mi semen entre los labios y el atormentado botón, no tardé en comprobar que la pelirroja se corría dando gritos. No queriendo inmiscuirme todavía pero totalmente excitado, me levante para ver mejor cómo disfrutaban del amor lésbico.</p>



<p>―Grande entre los grandes, fóllate a nuestra putita― suspiró mi novia.</p>



<p>Escuchando que se refería a mí usando el título con el que me conocían en la hermandad, comprendí que su intención era cimentar nuestro dominio sobre la burócrata y mientras Patricia se debatía entre un clímax tras otro, decidí dejar a un lado los reparos de participar. &nbsp;Además de ello, viendo el modo en que la rubia meneaba el culo al comerse ese coñito, comprendí que, además de ser su deber, Consuelo me estaba invitando. Por ello, finalmente cedí y le incrusté de un solo golpe mi pene en su interior. El chillido de la rubia al experimentar mi avasallador ataque, provocó que la pelirroja abriera los ojos para ver qué pasaba y al comprobar que estaba poseyéndola, con voz llena de lujuria, me soltó:</p>



<p>― ¡Dale su premio a nuestra guarra! ¡Se lo merece!</p>



<p>Aunque para entonces no me hacía falta su aprobación, me alegró saber que estaba de acuerdo y con mayor énfasis, cabalgué sobre mi nueva montura. El ritmo brutal que imprimí, junto con la excitación que ya acumulábamos los tres, hizo que no tardáramos en corrernos y mientras derramaba mi simiente en su interior, escuché los aullidos de la abogada:</p>



<p>―Mi amo y señor, disfrute de su esclava.</p>



<p>Impresionado con su entrega, seguí galopando sobre su grupa hasta que ordeñé por completo mis huevos y mi verga perdió su dureza. Agotado, me dejé caer al suelo mientras sobre el sofá mi novia y nuestra recién estrenada amante se besaban sin parar.</p>



<p>Os confieso que creí que ahí acababa todo y que la presencia en casa de la joven ya no tenía sentido, pero entonces cogiéndola de la mano, Patricia me soltó:</p>



<p>― ¿Nos acompañas al cuarto?</p>



<p>Intrigado, pregunté para qué.</p>



<p>La puñetera pelirroja me lo aclaró diciendo:</p>



<p>―Me toca comerle el coño… y que, al terminar, me des el mismo tratamiento.</p>



<p>Alucinado abrí los ojos de par en par y cuando creía que nada me podía sorprender, muerta de risa, añadió:</p>



<p>―Aunque todavía no lo hemos hablado, puede que esta guarra tenga el carácter que necesitamos para ser la tercera pata de la organización.</p>



<p>Y girándose hacia ella, le preguntó si se sentía capacitada de dirigir una facción de la hermandad. La chavala necesitó unos segundos antes de contestar:</p>



<p>―Soy capaz y estoy dispuesta.</p>



<p>En su tono descubrí que quería algo a cambio. Que fuera capaz de plantear condiciones a pesar de su adoctrinamiento me hizo saber que era la elegida y directamente pregunté qué deseaba. Hablándome por primera vez de tú, contestó:</p>



<p>―Nunca me atreví reconocérselo a nadie, pero no me sentiré totalmente realizada hasta que me desvirgues el culito.</p>



<p>Mi carcajada resonó en el pasillo&#8230;</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/377/77783820/77783820_105_a4b4.jpg" alt="" width="505" height="758"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>«Relato erótico: “Doce noches con mi prima y su amiga en una isla FIN” (POR GOLFO)»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 May 2026 07:47:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo 12 Tardé dos horas en levantar a ese trio de putas porque María, al despertarse, exigió su dosis de placer antes de plantearse siquiera el salir de la cama. Por supuesto mucho tuvo también que ver el que Rocío y la francesa le siguieran el juego y comportándose como si llevara meses sin hacer el amor, ambas se lanzaran entre las piernas de mi prima compitiendo en ver cuál de las dos conseguía llevársela al huerto. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Por ello, el sol ya estaba en lo más alto cuando al fin logré que nos pusiéramos en camino hacia el pueblo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Capítulo 12</strong></p>



<p>Tardé
dos horas en levantar a ese trio de putas porque María, al despertarse, exigió
su dosis de placer antes de plantearse siquiera el salir de la cama. Por
supuesto mucho tuvo también que ver el que Rocío y la francesa le siguieran el
juego y comportándose como si llevara meses sin hacer el amor, ambas se
lanzaran entre las piernas de mi prima compitiendo en ver cuál de las dos
conseguía llevársela al huerto.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Por ello, el sol ya estaba en lo más alto cuando al fin logré que nos
pusiéramos en camino hacia el pueblo abandonado que nos había que nos había
dado cobijo durante diez días.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Mi idea era recuperar todo aquello útil para sobrevivir en la isla como los
cerdos que teníamos encerrados o las cañas de pescar. Lo que no sabía fue que,
al irnos acercando, la francesa se iba a empezar a poner nerviosa.</p>



<p>Al
verla casi llorando, nos explicó que al igual que nosotros, cuando naufragó con
su tío, ellos eligieron ese emplazamiento para vivir. El doloroso recuerdo del
intento de violación a manos del tipo que zozobró junto a ellos y la valiente
reacción de su familiar matándolo la seguían atormentando y por eso agradeció
que, cogiéndola de la mano, la abrazara diciendo:</p>



<p>―No
tienes nada que temer, estoy aquí para protegerte.</p>



<p>―Prométeme
que nunca me vas a dejar― contestó, pegándose todavía más a mí, demostrando que
a pesar de su edad seguía siendo la misma niña asustada que llegó a esa isla
hacía tantos años.</p>



<p>&nbsp;―Nunca
lo haré, te lo aseguro― fue mi respuesta.</p>



<p>Recordando
su infortunio, creció en mí la seguridad que nuestro destino era pasarnos la
vida anclados en ese lugar y por ello azuzando a las tres, comencé a recoger
los diferentes bártulos que nos íbamos a llevar a nuestro nuevo emplazamiento.</p>



<p>Quizás
por las ganas que tenía de salir corriendo de ese lugar, Iv fue la que más me
ayudó porque mientras ella se afanaba en ir recolectando todo lo que nos
pudiera servir para sobrevivir, Rocío y mi prima se pusieron a otear el
horizonte.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adykXhLc.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>Estaba
a punto de recriminarles su actitud cuando de pronto, María pegó un grito
señalando un punto en mitad del océano.</p>



<p>―¡Un
barco!</p>



<p>Al
principio, no la creí porque era tan lejano que no alcanzaba a distinguirlo,
pero entonces apoyando a su amiga, la morena insistió en que era verdad.</p>



<p>Fijándome
con mayor detenimiento, al final lo vi. Os juro que nunca en toda mi vida, me
había sentido tan nervioso y recolectando toda la leña que teníamos, encendí
una hoguera con la esperanza que desde esa embarcación alguien se fijara en el
humo.</p>



<p>Durante
mas de media hora, seguimos entusiasmados la senda del navío intentando llamar
la atención saltando y chillando desde la playa. Poco a poco nuestro entusiasmo
fue decayendo al no observar ningún cambio en su trayectoria.</p>



<p>―No
nos ven― Rocío se lamentó con lágrimas en los ojos.</p>



<p>Supe
que tenía razón y desesperado me puse a pensar en cómo podría hacer más patente
nuestra presencia.</p>



<p>―¡Señales
de humo!― exclamé al recordar el método que en las películas usaban los navajos
para comunicarse y cogiendo una ajada manta la puse sobre el fuego.</p>



<p>―¿Qué
haces?― preguntó mi prima al ver que la quitaba y la volvía a poner con una
cadencia determinada.</p>



<p>―Estoy
pidiendo ayuda con morse.</p>



<p>―No
entiendo― insistió.</p>



<p>―Reteniendo
el humo, estoy creando bolas de diferente tamaño. Tres pequeñas, tres grandes,
tres pequeñas. Si se fijan, cualquier marinero leerá en ellas S.O.S.</p>



<p>Mi
idea dio resultado porque al cabo de unos minutos, vimos que el barco giraba y
se dirigía hacia nosotros. La alegría cundió entre nosotros y con renovado
entusiasmo, nos pusimos a abrazarnos al saber que seríamos rescatados. Fue
entonces cuando me percaté que la francesa no estaba.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acsGYAwC.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>―¡Iv!―
la llamé a gritos mientras en mi interior sabía que no aparecería por el miedo
que le producían los extraños.</p>



<p>María
comprendió lo que ocurría y acercándose a mí, me dijo con voz preocupada:</p>



<p>―Ve
por ella, ¡Iv solo confía en ti!</p>



<p>Asumiendo
que tenía razón, con el corazón encogido, me lancé a la selva en su busca.
Cuanto mas la buscaba, mas crecía la sensación que era inútil porque jamás la
encontraría si ella no quería.</p>



<p>―Iv,
¡por favor! ¡No puedo irme si ti! ― chillaba mientras escudriñaba cualquier
ruido, cualquier movimiento de hojas con la esperanza de verla aparecer.</p>



<p>Mas
de dos horas estuve buscándola hasta que desmoralizado, me senté en la misma
roca en la que la había conocido y sumido en el llanto, me di cuenta de mis
sentimientos.</p>



<p>―¡Te
amo y nunca te abandonaré!― grité a los cuatro vientos sin dejar de llorar.</p>



<p>―¿Eso
es cierto? ¿Me amas?― preguntó la francesa tras un árbol.</p>



<p>―¡Más
que nada en el mundo!― confirmé mientras me echaba a correr en su busca.</p>



<p>La
francesa me recibió con los brazos abiertos. Al sentir sus besos supe que era
suyo y ella mía, y tumbándola sobre la hierba, comencé a acariciarla.</p>



<p>―Si
no quieres abandonar la isla, me quedaré contigo. Nadie puede obligarme―
susurré en su oído.</p>



<p>―¿Harías
eso por mí?―&nbsp; preguntó completamente conmovida.</p>



<p>―No
lo dudes― respondí― no me separaré de ti jamás.</p>



<p>Acalló
mis palabras con otro beso, pero esta vez buscó mi contacto y mientras su
lengua jugueteaba con la mía, llevó su mano a mi entrepierna.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/abfc19Q3.jpg" alt="" width="424" height="450"/></figure></div>


<p>―¿Qué
haces? – pregunté al sentir cómo con sus dedos intentaba estimular mi erección.</p>



<p>Muerta
de risa, contestó:</p>



<p>―Quiero
hacerte el amor, por última vez, antes de marcharnos.</p>



<p>Poseídos
por un deseo irrefrenable, nuestros cuerpos se juntaron sin darnos tiempo a
pensar en lo que estábamos haciendo y que en ese momento, María y Rocío estaban
siendo rescatadas por la tripulación del mercante. Para mí, solo existían sus
pechos llenos de pecas y sabiendo lo mucho que le gustaba que los lamiera, me
dediqué a recorrer con la lengua los bordes de sus pezones para agradecerle así
su decisión.</p>



<p>Mis
maniobras no tardaron en elevar la calentura de mi pelirroja y todavía estaba
mordisqueándolos, cuando sentí que Iv agarraba mi sexo entre los dedos y se lo
colocaba en la entrada de su cueva. No nos hicieron falta preparativos, mi pene
y su vulva se conjuntaban a la perfección, por lo que sin contemplaciones la
penetré al sentir sus piernas abrazándome.</p>



<p>Ella
no pude evitar dar un sonoro grito al sentir mi invasión y clavando sus uñas en
mi espalda, me rogó que me moviera.</p>



<p>Si
bien en un principio mi embestida había sido brutal, la convertí en algo tierno
y disminuyendo su ritmo, comencé a acariciarla y besarla. Estábamos hechos el
uno para el otro, mi pene se acomodaba en su cueva como una mano en un guante
mientras a la sombra de las palmeras nos íbamos sumergiendo en el placer.</p>



<p>Desde
la primera vez Iv había resultado ser una mujer muy ardiente pero ahí con la
brisa marina azotando nuestros cuerpos, la podía sentir licuándose entre mis
piernas cada vez que mi extensión se introducía rellenando su vagina.</p>



<p>Su
entrega me convenció a ir incrementando tanto el compás como la profundidad de
mis estocadas hasta convertirlo en algo vertiginoso. Entonces y sin previo
aviso, gritando se corrió. La violencia de su orgasmo y el modo en que vi
retorcerse a su cuerpo sobre la hierba, me excitó aún más.</p>



<p>―Muévete―
le pedí cogiendo sus pechos entre mis manos y sin dejar de penetrarla, aumenté
todavía más la velocidad de mi cabalgar.</p>



<p>Esa
orden surtió el efecto deseado y casi sin poder respirar, mi francesa consiguió
cerrar sus piernas mientras movía sus caderas. La presión que sus músculos
vaginales ejercieron en mi miembro y sus jadeos rogándome que derramara mi
semilla en su vientre, fueron un estímulo que no pude aguantar y exploté.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adsOMALE.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>Mi
pene seguía derramando su esencia, cuando noté que se me unía y que con sus
dientes mordía mi cuello al hacerlo. El dolor y el placer se sumaron y mientras
caía agotado sobre ella, Iv conseguía su segundo clímax de la tarde.</p>



<p>―Te
adoro, pecosa― sonriendo dije todavía con la respiración entrecortada.</p>



<p>―Lo
sé, Manuel― contestó radiando felicidad justo en el instante en que llegaban a
nuestros oídos las voces de María y de Rocío buscándonos.</p>



<p>―¿Estás
segura que quieres irte?― pregunté no muy seguro.</p>



<p>―Sí.
Tienes razón, hasta ahora mi vida ha sido esta isla, pero aunque me da terror
dejarla, debo hacerlo. Solo espero que después de tantos años, mi padre siga vivo
y pueda presentarle a mi marido.</p>



<p>―¿Qué
marido? ¿Lo conozco?― en son de guasa pregunté mientras mis dedos se perdían en
su roja cabellera.</p>



<p>Mirándome
a los ojos, respondió:</p>



<p>―Mira
que eres bobo…</p>



<p><strong>Epílogo</strong></p>



<p>Tras
ser rescatados, el capitán del mercante se puso en contacto con la armada de
Indonesia y ésta con nuestros padres. Si mi pobre madre casi sufre un sincope
al saber que su hijo seguía vivo, me imagino lo que sintió Jean Claude Duclos
cuando le informaron que, tras quince años perdida, había encontrado a Ivette
sana y salva. Lo único que sé es que, en ese mismo momento, canceló todas sus
citas y cogiendo su avión privado, se desplazó hasta Denpasar donde estaban
nuestras familias.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Nuestra vuelta a la civilización se prolongó durante casi una jornada entera,
veinte horas que resultaron una ruda prueba que tuvimos que superar los cuatro
juntos porque cada vez que alguien se acercaba a la francesa, esta se ponía a
llorar e intentaba huir.</p>



<p>Afortunadamente
conté con la ayuda de mi prima y de su amiga. De no ser así, no sé qué hubiese
hecho para controlar a la pelirroja que veía en cada uno de esos hombres de mar
al capullo que intentó violarla siendo una niña.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/abv7lhSs.jpg" alt="" width="424" height="450"/></figure></div>


<p>―Va
a necesitar nuestra ayuda― comentó Rocío mientras intentaba consolarla.</p>



<p>―Gracias,
pero eso es responsabilidad mía― contesté haciéndome el gallito.</p>



<p>María
al oírme, dejó lo que estaba haciendo y acercándose a la pelirroja, me miró
hecha una furia:</p>



<p>―También
es nuestra o te olvidas que hemos jurado que, si algún día nos rescataban,
íbamos a seguir siendo una familia.</p>



<p>Apoyando
a su amiga, Rocío me soltó:</p>



<p>―Iv
es tan mujer mía como tuya y no pienso dejarla desamparada en un mundo que no
conoce.</p>



<p>Juro
que estuve a punto de echarme a llorar porque yo sentía lo mismo y si había
dicho eso, era porque no quería obligarlas a cumplir con su palabra. La que si
se echó a llorar fue la pelirroja que atrayendo a las otras dos, se puso a
besarlas con desesperación.</p>



<p>Viendo
la imagen, no me quedó más que decir:</p>



<p>―Somos
cuatro y nadie podrá separarnos, si no queremos.</p>



<p>Las
tres estuvieron de acuerdo y decidimos enfrentarnos a nuestras familias si
llegado el caso se oponían a ello.</p>



<p>Como
el lector se podrá imaginar, vaya si lo tuvimos que hacer porque al llegar al
puerto, mis padres, mis tíos y los de Rocío se mostraron contrarios a la idea e
intentaron hacernos ver que era una locura porque éramos muy jóvenes mientras
achacaban a un trastorno que pensáramos siquiera en irnos a vivir juntos.</p>



<p>El
único que no se opuso, fue Jean Claude porque para él nosotros éramos los
ángeles que habían traído de vuelta a su retoño y viendo que Iv se mantenía
firme en no irse a ningún sitio sin nosotros, juntó a las tres familias y les
dijo:</p>



<p>―Nuestros
hijos son mayores de edad y no podemos obligarles. Ya he perdido la infancia de
mi pequeña, no pienso perderme el resto. Por ello quiero hacer una propuesta,
afortunadamente tengo un pequeño château a las afueras de Paris. Lo ofrezco sin
compromiso de ningún tipo para que vivan ahí y si pasado el tiempo ven que ha
sido un error, siempre pueden volver a sus casas.</p>



<p>―¿Y
los estudios? María está estudiando moda en Madrid― protestó mi tío al oír que
el franchute nos daba una salida.</p>



<p>―Lo
seguiré cursando en Paris.</p>



<p>―Pero
hija, ¡Manuel es tu primo!― intentó hacerle ver poniendo cara de asco.</p>



<p>―Te
equivocas, es mi marido y pienso vivir con él.</p>



<p>Esa
afirmación cayó como un obús entre nuestros mayores y más cuando Rocío confirmó
a los suyos que pensábamos crear una familia porque nos queríamos.</p>



<p>―Eso
es inmoral, jamás he oído un disparate semejante― dijo mi viejo mientras
intentaba sacarme de ahí.</p>



<p>―Papá,
no me voy a ningún lado― y extendiendo mi mano al padre de Iv, le pregunté si
su oferta seguía en pie porque de ser así la aceptábamos.</p>



<p>El
magnate cerró el trato con un apretón de mano y casi sin despedirnos, Iv,
María, Rocío y yo nos montamos en su avión…</p>



<p>FIN</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acjNktgm.jpg" alt="" width="600" height="600"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>«Relato erótico: “Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 8” (POR GOLFO)»</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-doce-noches-con-mi-prima-y-su-amiga-en-una-isla-8-por-golfo</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 16 May 2026 07:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo 11 En su choza y por primera vez en once noches, disfrutamos de la comodidad de un colchón, pero no por ello pudimos descansar porque Iv no nos dejó. Al igual que en la tarde, se mostró insaciable y alternando sus caricias entre los tres, no cejó hasta dejarnos totalmente exhaustos. Le dio igual que fueran mías o de mis compañeras el cuerpo con el que disfrutar, desplegando una pasión sin límite buscó con denuedo el placer. ―Joder con la pelirroja, no se corta un pelo― llegó a decir mi prima cuando nada más terminar de ordeñarme por enésima [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Capítulo 11</strong></p>



<p>En
su choza y por primera vez en once noches, disfrutamos de la comodidad de un
colchón, pero no por ello pudimos descansar porque Iv no nos dejó. Al igual que
en la tarde, se mostró insaciable y alternando sus caricias entre los tres, no
cejó hasta dejarnos totalmente exhaustos. Le dio igual que fueran mías o de mis
compañeras el cuerpo con el que disfrutar, desplegando una pasión sin límite
buscó con denuedo el placer.</p>



<p>―Joder
con la pelirroja, no se corta un pelo― llegó a decir mi prima cuando nada más
terminar de ordeñarme por enésima vez, Iv se lanzó en picado entre sus muslos
sin pedirle opinión.</p>



<p>Rocío
tampoco se libró de sus atenciones porque la náufraga no dudo en saborear y
recrearse repetidamente en el coño de la morena, devolviendo así con creces el
orgasmo que ésta le regaló al conocerse.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Por ello no me extrañó que a poco de amanecer me despertara acariciando mi
pene. Todavía medio adormilado abrí los ojos y observé a la francesa, a mis
pies, lamiendo mi glande mientras me agarraba la verga entre sus dedos.</p>



<p>«Esta
tía me va a dejar seco», murmuré para mí al advertir que esa mujer no había
tenido bastante con la maratoniana sesión de sexo de la noche anterior y que a
pesar de los múltiples orgasmos que obtuvo de los tres, seguía sedienta de
caricias.</p>



<p>He
de reconocer que me impresionó la expresión de deseo con la que esa pelirroja se
apoderaba de mi miembro y recordando lo que para ella significaba el contacto
humano, en silencio y sin moverme, disfruté de los tiernos y sensuales
lametazos con los que obsequió a mi extensión.</p>



<p>Para
su regocijo, sus mimos fueron despertando al monstruo y ella, al comprobar que
poco a poco mi pene iba creciendo, se puso a reír como si estuviera haciendo
una travesura.</p>



<p>―
¿Qué es lo que encuentras tan divertido? ― pregunté.</p>



<p>Entornando
sus ojos en plan coqueto, respondió:</p>



<p>―Tu
sexo se alegra de verme y eso me hace feliz.</p>



<p>La
alegría que sentía al tener mi erección entre sus manos me enterneció y
atrayéndola hacia mí, me apoderé de sus labios con la intención de alargar los
prolegómenos porque sabía que, si la dejaba, no tardaría en empalarse con ella.</p>



<p>Si
con caricias ella había despertado mi pene, el sentir mi lengua jugando con la
suya resucitó a la bestia y aprovechando que estábamos desnudos, comenzó a
rozar su cuerpo con el mío mientras usaba sus manos para acariciar suavemente
mis testículos. Confieso que ni siquiera tuve que tocarla para que esa mujer se
pusiera como una moto, como tampoco hice nada para forzar que frotando su sexo
en mi pierna se empezara a masturbar.</p>



<p>―
¡Fóllate a esta zorra! ¡Demuéstrale que es tu hembra! – chilló usando las soeces
expresiones que había escuchado de Rocío.</p>



<p>Me
hizo gracia lo rápido que aprendía y llevando mis dedos hasta su coño, descubrí
que estaba empapada. Al sentir mis yemas, se puso a jadear y moviendo sus
caderas, buscó mis caricias con decisión.</p>



<p>―Rómpele
el culo de una puta vez para ver si así nos deja dormir― escuché a María decir
cabreada desde el otro lado de la cama.</p>



<p>―No
seas bruta, todavía tiene mucho que disfrutar antes de entregarme su trasero―
contesté descojonado.</p>



<p>Lo
que nunca me imaginé es que Iv al oír nuestra conversación, me preguntara que
era eso romperle el culo. Por experiencia, sabía su tendencia a entender todo
de modo literal y por ello decidí medir mis palabras para explicarle que era lo
que significaba.</p>



<p>―Como
habrás visto hay muchas formas de hacer el amor y una de ellas es que el hombre
meta su virilidad dentro del culo de una mujer.</p>



<p>Escandalizada,
creyó que nuevamente la estaba tomando el pelo porque según ella ese agujero
solo servía para cagar.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acf91lZS.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>―Te
equivocas― repliqué― aunque al principio duele, se puede disfrutar mucho por
vía anal.</p>



<p>―No
te creo. Puedo ser novata, ¡pero no tonta!</p>



<p>―Va
en serio. A Rocío, por ejemplo, es su forma preferida de hacer el amor.</p>



<p>Que
a una de ellas le gustara, la hizo dudar y cuando ya creía que iba a pasar
página, olvidándose del tema, se puso a cuatro patas sobre el colchón,
diciendo:</p>



<p>―
¡Demuéstramelo!</p>



<p>Verla
separándose los glúteos con sus manos mientras me exigía que la convenciera de
era posible sentir placer por su entrada trasera, fue una tentación demasiado
atrayente para dejarla pasar. Por ello, acerqué mi boca y sacando la lengua
empecé a recorrer los bordes de su ano mientras acariciaba su clítoris con mi
mano.</p>



<p>―Estás
haciendo trampas― protestó― las cosquillas que siento son porque me estás
tocando el coño.</p>



<p>Aunque
tenía algo de razón, corté de cuajo sus quejas diciendo:</p>



<p>―Déjame
hacer y luego te permito que critiques lo que quieras.</p>



<p>Me
dio la razón y volviendo a su postura inicial, me permitió seguir jugando con
su ojete mientras la masturbaba. Como había previsto, Iv no tardó en ponerse
cachonda y eso lo aproveché para introducir mi lengua en su interior con el
objetivo de ir lubricándolo sin que se diese cuenta.</p>



<p>―Es
agradable― comentó menos segura de su posición al sentir que un calor diferente
se iba apoderando de su cuerpo.</p>



<p>Sin
ningún lubricante que hiciese menos doloroso su estreno, me entretuve
relajándolo con la boca mientras la pelirroja empezaba a sentir cómo los
primeros síntomas de placer la forzaban a exigirme que me diese prisa.</p>



<p>―Todavía
no estás lista― dije al ver que esa rosada entrada seguía demasiado cerrada
para ser traspasada.</p>



<p>Sabiendo
que podía desgarrarla si metía mi pene, comencé a follarla con la lengua. Mis
maniobras provocaron que gimiendo de gozo me chillara que la estaba
entusiasmando. Dando el siguiente paso, introduje uno de mis dedos con la
intención de relajarla, lo que me hizo comprobar que seguía totalmente tensa.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adpcAm6C.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>En
mi desesperación, la pregunté si no tenía crema, aunque sabía que era
imposible. Iv, muerta de risa, me contestó que para qué la quería. Al
explicarle que necesitaba algo con que lubricarla, me soltó:</p>



<p>―
¿Te serviría un poco de miel?</p>



<p>Al
ver la enorme sonrisa que iluminó mi cara, comprendió que servía y levantándose
de la cama, fue a una esquina de la choza y volvió con un trozo de panal
repleto de ese empalagoso néctar.</p>



<p>Estaba
a punto de arrebatárselo, cuando a mi espalda escuché:</p>



<p>―Déjame
que te ayude.</p>



<p>Sin
esperar mi respuesta, Rocío cogió el panal mientras pedía a la francesa que se
volviese a colocar a cuatro patas. Esta obedeció y nuevamente, usó sus manos
para separarse las nalgas.</p>



<p>―Tienes
un culo precioso― comentó impresionada la morena al verla en esa posición: ―Me
gustaría haber nacido hombre solo para poder ser yo quien te lo rompiera.</p>



<p>El
descriptivo halago alentó la curiosidad de Iv por saber que se sentía y dándole
las gracias, le pidió que comenzara. Rocío obedeció y cogiendo una cantidad
excesiva de miel entre sus dedos, untó su ano para acto seguido comenzar a
relajar el cerrado esfínter de la pelirroja.</p>



<p>―Cabrona,
eso no es mi culo― protestó al sentir que la muchacha aprovechaba el sobrante
para embadurnar su sexo.</p>



<p>―Era
una pena que se desperdiciara― replicó muerta de risa la morena mientras
introducía dos yemas en su entrada trasera― y no hay nada de malo en endulzar
el conejo que me voy a comer.</p>



<p>El
ser penetrada por detrás le causó una rara pero placentera sensación y ya
convencida de que quería probar lo que se sentía al ser usada de esa forma, me
rogó que empezara y sabiendo que no tardaría en hacerle caso, apoyó su cabeza
en la almohada mientras levantaba su trasero.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/abqEvvdx.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Al acercarme, pude comprobar que los muslos de la mujer temblaban cada vez que
Rocío introducía las falanges dentro de su culo. Ella debió pensar lo mismo
porque, más seguro de lo que hacía y dándole un azote en una de sus nalgas,
metió un tercer dedo en su orificio.</p>



<p>―
¡No puede ser que me guste tanto! ― aulló al sentir la violación de la que
estaba siendo objeto su trasero y completamente excitada por fin, llevó las
manos a sus pechos para irse pellizcando los pezones mientras la morena la
empezaba a masturbar.</p>



<p>Ese
doble estimulo, la hizo correrse sonoramente y creyendo llegado mi momento,
embadurné mi órgano con miel antes de llevar y mi glande ante su entrada:&nbsp;</p>



<p>―
¿Crees que ya está lista? ― pregunté a Rocío al ver que se tumbaba bajo Iv con
la intención de comerle el coño.</p>



<p>La
francesa ni siquiera esperó a que mi amiga contestara y llevando su cuerpo
hacia atrás lentamente fue metiéndoselo. La lentitud con la que lo hizo me
permitió sentir cada rugosidad de su ano apartándose ante el avance de mi
miembro.</p>



<p>Demostrando
una entereza que me dejó acojonado, sin gritar, pero con un rictus de dolor en
su cara, siguió empalándose hasta que se sintió llena. Entonces se permitió
quejarse del sufrimiento que estaba experimentado.</p>



<p>―
¡Cómo duele! ― exclamó adolorida.</p>



<p>―Tranquila,
se te pasará― dijo Rocío al tiempo que comenzaba a lamer su clítoris.</p>



<p>Venciendo
las ganas que tenía de empezar a disfrutar de culo de la francesa, esperé que
fuera ella quien decidiera el momento, sabiendo que mi amiga no dejaría que se
enfriara. Tal y como había previsto, la morena viendo su sufrimiento aceleró
las caricias sobre su clítoris y en menos de medio minuto, Iv se había relajado
y girándose hacia mí, me rogó que comenzara a cabalgarla.&nbsp;</p>



<p>Su
expresión de deseo me terminó de convencer y con ritmo pausado, fui extrayendo
mi sexo de su interior. Casi había terminado de sacarlo cuando la pelirroja con
un movimiento de sus caderas se lo volvió a introducir. Poco a poco, el compás
con el que nos meneábamos se fue acelerando, convirtiendo nuestro tranquilo
trotar en un desbocado galope, donde ella no dejaba de gritar al sentirse
empalada y mamada a la vez.</p>



<p>―
¡Me estás rompiendo! ― chilló― ¡Pero sigue! ¡Me está gustando!</p>



<p>―Ya
te dije que te gustaría, ¡putita mía! ― contesté satisfecho al tiempo que le
daba un azote.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
El gemido de placer que brotó de su garganta me convenció de completar su
estimulación a base de nalgadas y alternando de una a otra, le fui propinando
sonoros manotazos cada vez que sacaba mi pene de su interior.</p>



<p>Iv
ya tenía el culo completamente rojo cuando empezó a estremecerse al sentir los
síntomas de un orgasmo brutal. Fue impresionante ver a esa pelirroja, temblando
mientras no dejaba de pedir que siguiera follándomela.</p>



<p>Rocío
al oír que el placer desgarraba su interior, llevó las manos hasta sus pechos y
cogiendo sus pezones, los pellizcó mientras mordisqueaba el erecto botón que
tenía entre sus pliegues. La unión de dolor y placer hizo que la francesa
perdiese el control y agitando sus caderas, se corrió. El enorme caudal de
flujo que cayó sobre la cara de Rocío empapó sus mejillas y como si estuviera
muerta de sed, se puso a beber la dulce mezcla de miel y pasión que brotaba de
la pelirroja.</p>



<p>&nbsp;La
avidez con la que le devoraba el sexo fue el acicate que me faltaba y olvidándome
que para Iv era su primer anal, empecé a usar mi pene como si de un cuchillo de
se tratara y cuchillada tras cuchillada, fui violando su intestino mientras la
francesa no dejaba de aullar desesperada por el gran placer que estaba
disfrutando.</p>



<p>Mi orgasmo fue brutal y mientras vertía mi semilla en el interior de sus intestinos, sentí que había hecho mis deberes al haber conseguido explicar a esa mujer que era eso de romperle el culo y que encima disfrutara con ello…</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adqYE9ye.jpg" alt="" width="600" height="900"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: “Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 7” (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 May 2026 07:04:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo 10 La voracidad de esa mujer descubriendo su sexualidad me dejó agotado. Durante dos horas Iv me exigió que la amara buscando reponer los años que había perdido en esa isla sin mostrar ningún síntoma de cansancio. ―Necesito descansar― tuve que rogar en un momento dado al ver que la francesa no cejaba en su empeño de usarme para investigar esas sensaciones que había visto florecer a mi lado. ―Con tus amiguitas estuviste toda la noche― protestó un tanto celosa. Riendo, contesté: ―No ves que, cuando yo no podía más, me dejaban respirar y se amaban entre ellas. Mi [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Capítulo 10</strong></p>



<p>La
voracidad de esa mujer descubriendo su sexualidad me dejó agotado. Durante dos
horas Iv me exigió que la amara buscando reponer los años que había perdido en
esa isla sin mostrar ningún síntoma de cansancio.</p>



<p>―Necesito
descansar― tuve que rogar en un momento dado al ver que la francesa no cejaba
en su empeño de usarme para investigar esas sensaciones que había visto
florecer a mi lado.</p>



<p>―Con
tus amiguitas estuviste toda la noche― protestó un tanto celosa.</p>



<p>Riendo,
contesté:</p>



<p>―No
ves que, cuando yo no podía más, me dejaban respirar y se amaban entre ellas.</p>



<p>Mi
respuesta le hizo caer en la cuenta de que apenas conocía unas pocas facetas
del sexo y pensando quizás que le quedaba mucho que aprender, me preguntó si
sería bienvenida entre ellas. No tuvo que decir nada más y asumiendo que lo que
realmente quería saber era si esas dos iban a aceptarla en la cama, respondí en
plan jocoso:</p>



<p>―Estoy
seguro de que ese par de putas te recibirán con las piernas abiertas.</p>



<p>―No
entiendo― replicó con cara de asco: ― ¿Qué quiere decir que se abrirán de
piernas? ¿Se harán pis encima mío?</p>



<p>Aluciné
al oírla. Alejada del resto de la humanidad, Iv todo lo que sabía lo había
aprendido al observar a los animales y a buen seguro, había visto como marcaban
su territorio por medio del orín.</p>



<p>&nbsp;Y
si a eso le unía que no había tenido oportunidad de aprender el argot ni a
captar el doble sentido, comprendí que debía aclarárselo. Por eso muerto de
risa, le expliqué que eso no era un comportamiento habitual entre personas
civilizadas y que lo que había querido decir es que no dudarían en amarla.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/3/l/u/13luT/Aldana-04-424x640.jpg" alt="" width="424" height="640"/></figure></div>


<p>Sin
dar su brazo a torcer, insistió en qué tenía que ver con recibirla con las
piernas abiertas. A lo cual, contesté:</p>



<p>―
¿Recuerdas que, antes de poseerte, me dediqué a lamer tu sexo?</p>



<p>―
Sí― replicó.</p>



<p>Descojonado
al percatarme que seguía sin entender, la pregunté:</p>



<p>―
¿Cómo tenías las piernas?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Al visualizar en su mente la imagen, se puso colorada y sin ser capaz de
mirarme a los ojos, me soltó:</p>



<p>―
Entonces, lo normal cuando dos mujeres se conocen ¿es que una le coma el chocho
a la otra?</p>



<p>Semejante
burrada me volvió a hacer reír, incrementando la turbación en la pelirroja y
pensando que tal como me había alertado ella misma era difícil que conociera a
otras mujeres porque nadie nos iba a rescatar, decidí no sacarla del error
pensando en las caras de mi prima y de su amiga cuando al presentarlas, la
francesa se arrodillara ante ellas e intentara cumplir con ese formalismo y
buscando una excusa para mis risas, le dije si tan difícil le resultaría
hacerlo.</p>



<p>―
No― contestó― pero lo que no sé es si las conozco juntas a quien debo saludar
primero.</p>



<p>―
Da lo mismo― respondí y despelotado en mi interior por la sorpresa que se
llevarían, comenté a la francesa que debía ir en su busca para que no se
preocuparan.</p>



<p>―
Te acompaño para que no te pierdas― me replicó haciéndome saber que como no se
fiaba de mí esa mañana me había dado un rodeo para llegar a su campamento.</p>



<p>Dando
por supuesto que tenía razón, dejé que me guiara a través de la selva porque,
al no tener que centrarme en buscar el camino, podía usar ese tiempo en pensar
como les iba a contar a mi prima y a su amiga las pocas posibilidades que
teníamos de ser rescatados.</p>



<p>Realmente
tuve poco tiempo para hacerlo porque apenas había pasado cinco minutos cuando
llegamos al estanque donde las había dejado.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright"><img decoding="async" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/3/l/w/13lwO/Aldana-05-424x640.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«Será
cabrona, ¡estábamos al lado!», pensé sintiéndome un inútil por no haberme dado
cuenta de la vuelta que me había hecho dar hasta llegar a su choza.</p>



<p>María
fue la primera en advertir nuestra llegada y dando un grito, se acercó
corriendo:</p>



<p>―Estábamos
preocupadas, no sabíamos dónde habías ido o si te había pasado algo― me
recriminó sin saludar a la pelirroja.</p>



<p>Desconociendo
una que era broma y la otra lo que tenía preparado, las presenté. Mi prima,
queriendo ser educada, besó a Iv en la mejilla. En cambio, la francesa creyendo
a pies juntillas que era lo correcto, se arrodilló ante ella y antes que
pudiese reaccionar, le dio un largo lametazo en todo su coño.</p>



<p>La
cara de sorpresa de María me hizo descojonar y más cuando viendo que no se
movía, Iv supuso que no había sido suficiente, se puso a comérselo con gran
diligencia.</p>



<p>Para
entonces, Rocío había llegado a nuestro lado y miraba totalmente alucinada a la
recién llegada devorando el chocho de su amiga mientras esta no sabía qué hacer
ni cómo actuar. Al explicarle al oído lo que ocurría, sonrió y sin que yo se lo
tuviera que pedir, se agachó detrás de la pelirroja y acercando la boca a su
sexo, se puso a imitarla.</p>



<p>Al
sentir la lengua de la morena jugando en su entrepierna, Iv asumió que era lo
habitual y prosiguió mamando el coño de mi prima con mayor determinación.</p>



<p>La
escena me pareció tan excitante como divertida y más cuando estimulada por el
trato del que estaba siendo objeto, María comenzó a gemir llena de placer.</p>



<p>―Veo
que os vais a llevar bien entre vosotras― comenté muerto de risa al comprobar
que las tres se lo estaban pasando en grande.</p>



<p>Mi
prima, la única que no tenía la boca ocupada en otros menesteres, contestó:</p>



<p>―No
sé cómo lo has hecho, pero te tengo que reconocer que no me importa.</p>



<p>A
carcajada limpia, expliqué en voz alta que, aprovechando un malentendido, les
había preparado una broma. La pelirroja al escuchar que le había tomado el
pelo, separó su boca del coño de María e intentó protestar, pero ésta
presionando con las manos su cabeza la obligó a seguir mientras le decía:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft"><img decoding="async" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/3/l/x/13lx6/Aldana-06-424x640.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Ya
tendremos tiempo de vengarnos, pero ahora sigue chupando que me está
encantando.</p>



<p>Iv
debía de estar sintiendo algo parecido porque no solo no se quejó, sino que
reinició sus caricias con mayor intensidad que antes mientras no paraba de
presionar con sus caderas contra la cara de Rocío en un intento de forzar su
contacto. Testigo de piedra de ese peculiar tren de pasión, me quedé viendo
cómo se incrementaba la calentura de las tres.</p>



<p>«Creo
que María será la primera en correrse», sentencié al comprobar que el sudor ya
recorría sus pechos.</p>



<p>Mi
previsión resultó errónea porque, justo en ese instante, la pelirroja pegando
un chillido colapsó.</p>



<p>«¡Joder!»,
exclamé para mí impresionado al ver que, con la respiración entrecortada,
temblaba de placer.</p>



<p>Rocío,
al escuchar el rotundo orgasmo que había provocado en la recién llegada,
aceleró las incursiones de su lengua y usándola a modo de cuchara, se puso a
recoger el néctar que brotaba sin parar del interior de la francesa. Mi prima,
por su parte, al notar que su atacante había cesado en sus caricias, se lanzó
sobre ella y cogiendo sus pecosos pechos entre sus labios, comenzó a mamar de
ellos con desesperación.</p>



<p>Esa
sobreestimulación alargó y profundizó mas si cabe el orgasmo de Iv, la cual
incapaz de soportar tanto placer comenzó a lanzar alaridos.</p>



<p>«Parece
que la estuvieran matando», me dije sobresaltado por el volumen de sus gritos.</p>



<p>En
cambio, para mi prima esos chillidos resultaron un acicate para incrementar sus
caricias y ya sin disimulo se puso a morder con saña los pezones de la mujer,
exigiendo a su amiga que se la follara con los dedos en plan salvaje.</p>



<p>En
un primer momento Rocío la hizo caso, pero tras pensárselo mejor, obligó a la
francesa a abrir las piernas y llamándome a su lado, me azuzó a colaborar con
ellas dos diciendo:</p>



<p>―Esta
zorra necesita un buen polvo.</p>



<p>No
me lo tuvo que repetir y aprovechando que mi pene lucía una dolorosa erección,
separando sus muslos, hundí mi estoque por completo en su interior de un solo
arreón.</p>



<p>―
¡Mon Dieu! ― aulló en su lengua materna al sentir la brutal intrusión de mi
miembro entre sus pliegues, pero no por ello hizo ningún intento de separarse.</p>



<p>Aprovechando
su entrega, comencé a machacar sin piedad con rápidas cuchilladas el coño de Iv
mientras mis dos compañeras torturaban sus pechos. Esa triple agresión demolió
sus defensas y totalmente indefensa, unió un clímax con el siguiente rompiendo
con sus gritos la paz de ese paraíso.</p>



<p>―
¡Demuéstrale de lo que es capaz nuestro macho! ― exclamó con la cara descompuesta
mi prima mientras retorcía cruelmente los pezones de nuestra víctima.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright"><img decoding="async" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/3/l/y/13lyz/Aldana-12-424x640.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Rocío
no quiso ser menos y llevando su boca hasta los labios de la pelirroja, le dio
un severo mordisco mientras me decía:</p>



<p>―Preña
a esta puta.</p>



<p>Su
exabrupto me hizo comprender que aislada en ese atolón y al contrario que mis
otras dos compañeras, era imposible que llevara un Diu por lo que era muy
probable que se quedara embarazada si descargaba dentro de ella. Curiosamente
eso lejos de cortarme, me excitó y conscientemente, busqué con mayor ahínco
derramar mi simiente en su fértil vientre.</p>



<p>Para
Iv, después de tantos años sola, la idea de ser madre debió de ser cautivante
porque, moviendo sus caderas y con lágrimas en los ojos, me pidió que la hiciera
un bebé. La dulzura de su mirada fue el empujón que necesitaba para dejarme
llevar y con bruscas detonaciones, exploté dentro de ella inundando con mi
semen su vagina.</p>



<p>Ella
al sentir mis descargas se desmoronó y mientras su cuerpo era zarandeado por otro
brutal orgasmo, comenzó a darme las gracias llorando y jurando que sería mía
toda la vida.</p>



<p>&nbsp;Contra
todo pronóstico, la entrega de la pelirroja hizo aflorar en mi prima unos
sentimientos que llevaba ocultando desde que tomé posesión de ella y buscando
mis besos me informó que, para ella, yo era su marido y que, aunque nos
rescataran, quería seguir siendo mi mujer.</p>



<p>La
confesión de María me dejó sin palabras, pero lo que realmente me impactó fue
ver que su amiga también estaba llorando. Al sentir mi mirada, Rocío sonrió y
dando un paso que nunca pensó en dar, me dijo:</p>



<p>―Yo
fui la primera en ser tuya y desde que me tomaste, supe que jamás podría
dejarte. También yo soy tu mujer.</p>



<p>Os
juro que no sabía ni qué decir, de golpe y porrazo, esas tres bellezas se me habían
declarado y jurado fidelidad eterna. Aunque por el aquel entonces tenía solo
veinte años, tomé mi primera decisión madura al contestar:</p>



<p>―Tampoco
me imagino mi vida sin todas vosotras.</p>



<p>María,
Rocío e Iv recibieron mis palabras con alegría y pegándose como lapas a mí, me
colmaron de besos mientras rozaban sus cuerpos desnudos contra el mío. Al
comprobar sus intenciones, las comenté que la francesa en su choza tenía un
colchón y si no preferían seguir esa conversación allí.</p>



<p>Muerta
de risa, mi prima contestó:</p>



<p>―Espero
que sus muelles aguanten el peso tres zorras violándote… porque no creas que
nos hemos olvidado de tu broma.</p>



<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/1/_/_/_/1/1/3/l/z/13lzw/Aldana-14-640x424.jpg" alt=""/></figure>
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			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: “Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 6” (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 May 2026 06:53:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo 9 Entre la fogosidad de las muchachas y la incomodidad de nuestro precario campamento, esa noche dormí poco. Cuando no me clavaba una rama en la espalda, un sonido proveniente de la jungla me despertaba, por eso apenas amanecer me levanté con la idea de intentar contactar con la pelirroja. Ni Rocío ni María se dieron cuenta que lo hacía y dando por sentado que era mejor ir solo, las dejé durmiendo. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Tras lavarme en el estanque, cogí unas piezas de fruta y me interné en el bosque. Mi idea era que ella viniera a mí, pero sobre [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Capítulo 9</strong></p>



<p>Entre
la fogosidad de las muchachas y la incomodidad de nuestro precario campamento,
esa noche dormí poco. Cuando no me clavaba una rama en la espalda, un sonido
proveniente de la jungla me despertaba, por eso apenas amanecer me levanté con
la idea de intentar contactar con la pelirroja. Ni Rocío ni María se dieron
cuenta que lo hacía y dando por sentado que era mejor ir solo, las dejé
durmiendo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Tras lavarme en el estanque, cogí unas piezas de fruta y me interné en el bosque.
Mi idea era que ella viniera a mí, pero sobre todo que no sintiera que la
estaba dando caza, por ello nada mas alejarme unos cincuenta metros empecé a
silbar una canción para avisar de mi presencia.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Apenas llevaba unos minutos en mitad de la foresta cuando en un recodo del
camino, me encontré con la desconocida sentada sobre una roca.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
― ¿Quieres uno? ― extendiéndole un plátano, dije nada más verla.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
La pelirroja aceptó el regalo y mientras lo pelaba, con una sonrisa me dijo si
siempre hacía tanto ruido. Por su acento, sospeché que era francesa y asumiendo
que de nada servía mentir, contesté:</p>



<p>―Quería
verte y me pareció la mejor forma que me oyeras llegar.</p>



<p>Mi
sinceridad le permitió relajarse y con una postura menos forzada, se puso a
comer sin dejar de mirarme. Por un momento me sentí incómodo al ser objeto de
un exhaustivo examen por su parte, pero no dije nada, no fuera a romper la
cordialidad que mostraba.</p>



<p>―Esas
dos, ¿son tus mujeres? – preguntó con la boca llena.</p>



<p>&nbsp;Su
voz grave escondía un cierto malestar que no me pasó desapercibido y que me
hizo recordar el cadáver con el que nos habíamos topado.</p>



<p>―No.
Una es mi prima y la otra una amiga― respondí y para dejar claro que no eran de
mi propiedad, seguí diciendo: ―Desde el naufragio nos hemos convertido en
amantes para hacer llevadera nuestra estancia aquí. Pero una vez nos salven
cada uno seguirá su camino sin ningún compromiso.</p>



<p>―Nadie
vendrá a rescataros. Cuando naufragamos, mi tío Nicolás me prometió que pronto
vendrían por nosotros, pero jamás llegaron.</p>



<p>―
¿Vives con tu tío? ― pregunté extrañado por no haber visto ninguna huella que
me hubiese hecho sospechar que no estaba sola.</p>



<p>―No,
murió defendiéndome de un hombre malo y llevo sola al menos hace cinco
temporadas de lluvias.</p>



<p>La
forma casi infantil con la que me acababa de exponer su desgracia, además de
dar una explicación al cadáver&nbsp; que encontramos, &nbsp;incrementó mis
sospechas de que su estancia en esa isla era mayor de lo que había supuesto en
un principio y negándome a creer que eran casi nulas las esperanzas de un
próximo rescate, respondí:</p>



<p>―
Mis padres jamás se darán por vencidos mientras no encuentren mi cuerpo.</p>



<p>Con
un deje de dolor, la pelirroja comentó:</p>



<p>―Eso
mismo me decía Nicolás al principio, pero al cabo de unos meses comprendimos
que nos habían dado por muertos y que ni siquiera mi papá nos seguía buscando.</p>



<p>La
desgracia de esa mujer incrementó mi malestar y sentándome junto a ella,
pregunté su nombre.</p>



<p>―Ivette
Duclos, pero llámame Iv― dijo amistosamente.</p>



<p>Desde
cerca, la pelirroja era todavía más impresionante y por ello tuve que hacer un
esfuerzo para retirar mis ojos de sus pechos. Asumiendo que era un gran logro
el estar a tan poca distancia sin que ella se marchase, me abstuve de tocarla
mientras me presentaba:</p>



<p>―Iv,
como ya sabes mi nombre es Manuel y al igual que las dos crías que me
acompañan, soy español.</p>



<p>Demostrando
que tenía un extraño sentido del humor, respondió:</p>



<p>―Bienvenido
a mi isla, desde hoy como reina de este lugar te nombro… mi primer ministro.</p>



<p>Por
un instante, pensé que realmente se creía la soberana de ese lugar, pero al ver
su cara, me di cuenta de que estaba de broma y por ello me permití seguir su
guasa preguntando en qué consistirían mis deberes. &nbsp;Os juro que jamás me
imaginé que totalmente colorada y acercándose a mí, esa desconocida contestara
que hacerla compañía.</p>



<p>―Dalo
por hecho― contesté sin saber exactamente a qué se refería porque por compañía
se podía entender desde una amistad a una relación más seria.</p>



<p>Iv
me sacó de dudas al besarme sin importarla que su desnudez hiciera que pudiese
sentir sus pechos clavándose en mí. Cortado por lo inesperado, dejé que su
lengua jugara con la mía sin moverme. Ella malinterpretó mi pasividad creyendo
que era un signo de rechazo y separándose se echó a llorar desconsolada.</p>



<p>―Lo
siento, llevo tanto tiempo sola que pensé que deseabas que me comportara como
tus amiguitas― gimió llena de dolor.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/Rvi2EMdC.jpg" alt="" width="424" height="498"/></figure></div>


<p>De
haber sido otra, hubiese pensado que estaba menospreciando a Rocío y a María al
referirse a ellas con ese término, pero algo me dijo que era otra la razón y
venciendo el temor de que saliera huyendo, susurré en su oído:</p>



<p>―Tranquila
Iv, tenemos todo el tiempo del mundo para conocernos.</p>



<p>―Lo
que pasa es que no te gusto― replicó con su voz teñida de dolor.</p>



<p>Queriendo
demostrar sin lugar a duda que estaba errada, cogí su mano y la llevé a la
erección que lucía en mi&nbsp; &nbsp;entrepierna para acto seguido contestar:</p>



<p>―No
te miento, eres una mujer preciosa.</p>



<p>Su
cara de sorpresa me hizo pensar que me había pasado, pero entonces y mientras
involuntariamente la aferraba entre sus dedos, buscó nuevamente mis besos. Esta
vez respondí con pasión y atrayéndola hacia mí, no solo la besé, sino que
otorgándome un permiso que no me había concedido, comencé a acariciar su
trasero mientras mordisqueaba sus labios.</p>



<p>Al
sentir mis caricias, se derritió y sollozando me rogó que no quería seguir sola
y que la hiciera mía. Todavía hoy agradezco a las musas el haberme inspirado,
porque desconociendo cuantos años llevaba sin ser acariciada por un hombre
prefería ser cauteloso y por ello le pregunté en voz baja donde vivía y si
estaba lejos.</p>



<p>―A
unos minutos andando― respondió sin dejar de rozar su cuerpo contra el mío.</p>



<p>Sonriendo,
contesté:</p>



<p>―Una
reina se merece que su primer ministro le haga el amor en su propia cama.</p>



<p>―
¿Quieres hacerme el amor? ― preguntó radiando una felicidad que no supe
interpretar.</p>



<p>―Es
lo mínimo que te mereces, ¿no crees? ― respondí.</p>



<p>Mi
respuesta provocó que sus pezones se erizaran. Urgida de caricias, me tomó de
la mano y sin dejar de reír, me hizo correr tras ella por la espesura. Tal y
como me había anticipado, no tardamos en entrar en el claro donde tenía su
vivienda.</p>



<p>Al
verla, confirmé la valía de esa mujer porque venciendo los pocos recursos de
los que había dispuesto, había levantado una choza de piedra que la resguardara
de las inclemencias de los monzones.&nbsp;&nbsp; Al entrar en ella ratifiqué
que era una superviviente nata porque su interior no solo estaba limpio y
ordenado, sino que se había ocupado de recolectar en el antiguo poblado un
montón de libros y utensilios. Pero lo que realmente me hizo feliz, fue
descubrir que ¡dormía en un colchón!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Impresionado por ese descubrimiento, me tomé un tiempo en curiosear entre sus
pertenencias para hacerme una idea de lo que esa monada había conseguido salvar
de la destrucción cuando de pronto vi cuidadosamente colgados en una esquina
unos vestidos de niña.</p>



<p>Temiendo
su respuesta, pregunté de quién eran:</p>



<p>―Son
míos― inocentemente contestó.</p>



<p>Confieso
que se me cayó el alma a los pies al escucharla porque si como creía esa mujer
rondaba los treinta, eso significaba que había naufragado siendo una bebé y que
llevaba varada ahí más de quince años.&nbsp; La certeza de su desgracia me hizo
tambalear y sin fuerzas, me dejé caer sobre la cama.</p>



<p>Iv
no entendió mi angustia. Recordando lo sucedido la noche anterior, creyó
llegado el momento y tumbándose a mi lado, intentó bajarme el traje de baño. Su
torpeza al hacerlo me intimidó al corroborar que, aunque me llevara más de diez
años, realmente era una niña que jamás había tenido la oportunidad de madurar
hasta convertirse en mujer.</p>



<p>―Cariño…
espera― alcancé a decir cuando ya había conseguido sacar esa prenda por mis
pies― antes tenemos que hablar.</p>



<p>Ajena
a mis reparos, la pelirroja imitó los pasos de&nbsp; &nbsp;mi prima y
deslizando su cuerpo sobre mí, intentó apoderarse de mi pene con sus labios,
pero rechazándola con cariño se lo impedí.</p>



<p>―Iv,
mi reina, ¿sabes lo que estás haciendo?</p>



<p>Levantando
su mirada, contestó con una sonrisa:</p>



<p>―
Amarte.</p>



<p>La
alegría de sus ojos me enterneció y llamándola a mi lado, la besé con
delicadeza. Ella recibió mis besos con renovada pasión y nuevamente intentó
apropiarse de mi miembro, mientras me decía:</p>



<p>―Mi
tío me explicó que llegado el momento conocería un hombre bueno que me haría su
mujer y me protegería de los malvados.</p>



<p>Su
ingenuidad me desarmó al saber que en su mente me veía como un príncipe azul
que venía a salvarla de todo mal. No sabía cómo afrontar ese momento, pero lo
que tenía claro era que no podía acostarme con ella porque eso supondría casi
una violación por ello haciendo tiempo le dije:</p>



<p>―Eres
guapísima y me encantaría hacerte mi mujer, pero antes necesito que entiendas
lo que significa.</p>



<p>―
¿Tú me enseñaras? ― respondió asustada pensando quizás en que iba a rechazarla.</p>



<p>Aunque
no quería acostarme con ella, la abracé y traté de tranquilizarla, acariciando
su roja melena y sin buscar con ello nada erótico. Lo malo fue que, al sentir
mis dedos en su pelo, Iv comenzó a gemir excitada.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/bbJHdkl6.jpg" alt="" width="424" height="498"/></figure></div>


<p>«Puede
tener la mentalidad de una cría, pero es una mujer adulta», pensé al ver que
siguiendo el dictado de sus hormonas se ponía a restregar su sexo contra el
mío.</p>



<p>Reconociendo
mi error intenté parar, pero el daño ya estaba hecho y antes de poder hacer
algo por evitarlo, fui testigo del modo en que se corría.</p>



<p>―
¿Qué me has hecho? ― preguntó con el sudor recorriendo sus pechos.</p>



<p>Dudé
si explicárselo por si juzgaba erróneamente mis actos, temiendo que en un
futuro me odiara por ello, pero su insistencia en seguir frotando su pubis
contra mi erección me obligó a comentarle que lo que había sentido era algo
natural y que si nunca lo había sentido era por no haber estado con un hombre.</p>



<p>Nuevamente
la pelirroja me dejó totalmente pálido al replicar:</p>



<p>―
¿Entonces eso significa que eres mi marido y que vamos a tener un hijo?</p>



<p>El
revoltijo de ideas que tenía respecto a la concepción me hizo soltar una
carcajada.</p>



<p>―Para
eso se necesita mucho más― respondí al conseguir parar de reír.</p>



<p>&nbsp;Viendo
su desconcierto, le dije lo mas dulcemente que pude que para engendrar un niño
hacía falta que el hombre depositara su semilla en la mujer y que aún así no
era algo inmediato.</p>



<p>―
¿Eso es lo que hacíais ayer en la hoguera?</p>



<p>―Sí―
reconocí sin saber a qué atenerme ni cómo se iba a tomar esa información.</p>



<p>Durante
unos segundos se quedó pensativa para luego rato, por enésima vez, sorprenderme
diciendo:</p>



<p>―
Ayer, al verte con ellas, sentí que mi cuerpo ardía, ¿es normal?</p>



<p>―
Sí― respondí tratando de mantener la cordura al notar las manos de la pelirroja
jugando en mi entrepierna: ―Durante tu estancia aquí, has dejado de ser una
niña y ahora tienes las necesidades de una mujer.</p>



<p>―
¿Qué necesidades son esas? ¿Tiene algo que ver las cosquillas que siento en mi
interior cuanto te toco?</p>



<p>No
sabía qué contestar porque para entonces mi virilidad había alcanzado un punto
de no retorno por sus caricias. Con una calentura que apenas me dejaba pensar,
respondí:</p>



<p>―Eres
una hembra adulta que reacciona ante un macho.</p>



<p>―No
entiendo.</p>



<p>«Menudo
marrón», me dije mientras buscaba un ejemplo de la naturaleza que tal vez
entendiera. Recordando la cantidad de monos que vivían en el islote, comenté:</p>



<p>―
Me imagino que habrás visto como en un grupo de monos, las hembras buscan el
contacto del líder y se ofrecen para que copule con ellas. En tu caso, no
habiendo más hombres, te sientes atraída por mí y tu cuerpo actúa de esa forma.</p>



<p>―
¿Entonces tú eres mi macho? – preguntó sin dejar de menear mi polla.</p>



<p>―Por
ahora, soy el único― contesté mientras hacia un esfuerzo en contenerme. De buen
grado hubiese saltado encima de la pelirroja, pero asumiendo que no era moral,
me mordí un huevo antes de proseguir diciendo: ― Puede que me veas como algo
irresistible, pero soy muy normal y cuando conozcas a otros, te darás cuenta de
que es así.</p>



<p>Por
fin, Iv se percató que le estaba dando largas. Eso la enfadó y mirándome
fijamente a los ojos me soltó:</p>



<p>―Puede
que me muera sin conocer a otro que no seas tú y como tú has dicho, soy una
mujer adulta con necesidades. Dímelo directamente, ¿acaso soy horrible? Porque
si no, no lo entiendo.</p>



<p>Su
razonamiento era impecable. Me sentí acorralado por mis propias palabras, no en
vano era probable que nuestros huesos terminaran en ese lugar. Aun así, me
resultaba difícil complacerla.</p>



<p>&nbsp;―
¡Respóndeme! – insistió mientras por sus mejillas caían dos gruesos lagrimones:
¿Soy tan fea?</p>



<p>Su
dolor terminó con mis reparos y atrayéndola hacia mí, la dije:</p>



<p>―Eres
una de las mujeres mas bellas que conozco, pero no quería hacerte daño.</p>



<p>―No
me lo harás. Lo necesito.</p>



<p>Al
ver su mirada llena de deseo, me tumbé junto a ella y empecé a besarla. Iv
respondió regalándome una sonrisa. Aunque se la notaba nerviosa y confundida
por no saber qué iba a pasar, también es cierto que, en ese momento, toda ella
manaba sensualidad. Al notar sus pezones duros contra mi pecho, me hizo desear
todavía más hacerla mía y conteniendo mis ganas de saltar sobre ella, le pedí
que se tranquilizara y que si en algún momento, algo no le gustaba, me lo
dijera.</p>



<p>La
pelirroja se acomodó a mi lado casi temblando y expectante esperó mi siguiente
paso. Reconozco que me enterneció la manera en que dominó el miedo a lo
desconocido y por eso, dulcemente, la forcé a que me mirara y con mis ojos
fijos en los suyos, la pregunté si estaba segura de lo que íbamos a hacer.</p>



<p>Respondió
que sí moviendo su cabeza. Habiendo obtenido su permiso, comprendí que de nada
valía hacerla esperar y acercando mi boca, le mordí su oreja suavemente
mientras la susurraba que era guapísima.</p>



<p>―Ummm―
gimió descompuesta.</p>



<p>La
profundidad de ese primer me hizo saber que le había gustado, pero tomándome mi
tiempo para evitar que se asustara, acaricié con la mano uno de sus pechos
mientras acercaba mis labios a los suyos. El cariño con el que me adueñé de su
boca disminuyó sus dudas y pegando su cuerpo contra el mío, me informó
nuevamente que estaba dispuesta.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/TzOCFIBH.jpg" alt="" width="424" height="500"/></figure></div>


<p>El
sabor de sus labios fue una dura prueba que tuve que soportar y temiendo no ser
capaz de mantener mi lujuria contenida, si prolongaba mucho esa espera, empecé
a bajar por su cuello con mis besos. La pelirroja al sentir esas caricias
comenzó a temblar cada vez más nerviosa y más cuando por vez primera me quedé
absorto contemplando la rotundidad de sus pechos.</p>



<p>«Son
maravillosos», sentencié mientras con premeditada lentitud, llevaba mi boca
hasta uno de sus pezones y sacando la lengua, me ponía a recorrer sus pliegues.</p>



<p>Su
respiración entrecortada me informó que le gustaba y repitiendo la operación en
su otro pecho, me puse a mamar de ellos mientras con mis manos seguía
acariciándola sin parar.</p>



<p>&nbsp;―
¿Te gusta lo que estoy haciendo? ― pregunté sabiendo de antemano su respuesta.</p>



<p>―Mucho,
pero no comprendo porqué― contestó sonriendo.</p>



<p>―No
intentes comprender, solo disfruta― la aconsejé reanudando mis caricias.</p>



<p>Su
belleza madura, de por sí atrayente, se convirtió en un doloroso imán al que no
podía abstraerme al contemplar sus azules ojos brillando de lujuria. Por eso no
pude evitar que mi pene se alzara presionando el interior de sus muslos.</p>



<p>«¡Tranquilo
macho! ¡Es su primera vez!», me repetía al sentir que todas las células de mi
cuerpo me pedían que la hiciera mía mientras la razón cerebro me exigía
prudencia.</p>



<p>Con
mucho cuidado e intentando no asustarla, separé sus rodillas. Iv al sentir mis
manos no pudo reprimir un sollozo. Temiendo que su mente infantil no pudiera
asumir lo que su cuerpo estaba sintiendo, me quedé quieto sobre las sábanas
dándole el tiempo necesario para asimilar lo que estaba experimentando.</p>



<p>―
¡Qué bella eres! ― susurré al admirar de cerca su sexo que al contrario que lo
que dictaba la moda, se encontraba cubierto con un sedoso bosque rojizo.</p>



<p>Iv
que nunca había sido objeto de un examen tal por parte de un hombre, sintió
vergüenza de su desnudez e intentó taparse con sus manos. No dije nada, pero su
actitud me recordó la de Eva cuando habiendo comido de la manzana, se dio
cuenta que estaba desnuda.</p>



<p>«Qué
curioso», pensé, «hasta ahora no había echado en falta la ropa».</p>



<p>&nbsp;Asumiendo
que era parte de su inexperiencia, cogiendo sus rotundos pechos hice que los
comparara con el mío.</p>



<p>―Tú
no tienes tetas― protestó pensando que la estaba tomando el pelo.</p>



<p>―Te
equivocas si tengo, pero son planas― y señalando mi erección, le dije: ― Lo
mismo ocurre con nuestros sexos. Que no se vea el tuyo por estar dentro de ti,
no significa que no lo tengas. Tu coño y mi pene fueron diseñados para ser
complementarios.</p>



<p>Impresionada
por las dimensiones que había adquirido, Iv no le quitaba ojo a mi miembro
pensando quizás que no cabría en su interior. Por eso, fui la azucé que lo
tocara mientras observaba su reacción. &nbsp;Reconozco que me encantó comprobar
que, de algún modo, esa mujer por fin me veía como hombre y no como un extraño
juguete que debía experimentar y mientras los pezones que decoraban sus pechos
se ponían duros, la pregunté qué era lo que&nbsp;sentía.</p>



<p>―Calor,
sed, no sé decirte― confesó totalmente desconcertada pero ansiosa de sentir mi
piel contra la suya.</p>



<p>&nbsp;―Separa
tus rodillas― le pedí.</p>



<p>Ella
tardó en reaccionar porque no podía dejar de mirar la erección de mi pene.</p>



<p>«Parece
hipnotizada», sentencié al comprobar su fijación por el tamaño de mi miembro.
&nbsp;</p>



<p>Tumbado
a su lado, me dediqué a acariciar su cuerpo buscando cada uno de sus puntos
eróticos hasta que conseguí derretirla y ya sumida en la pasión, Iv me rogó con
la mirada que la tomara.</p>



<p>Azuzado
por mis hormonas pensé en complacerla, pero cuando me coloqué sobre ella
dispuesto a hacerlo, sus ojos llenos de miedo me informaron que no estaba
lista.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/kIymuFzE.jpg" alt="" width="424" height="500"/></figure></div>


<p>«Necesita
asimilar poco a poco que es una mujer», me dije y deseando que ese día fuera
inolvidable para ella, reinicié mis caricias y besando su cuello, me fui
deslizando rumbo a su sexo.</p>



<p>La
pelirroja no pudo abstraerse de las sensaciones que amenazaban con colapsar su
cuerpo y por ello al sentir mi lengua bajando hasta sus pechos, rugió como una
leona hambrienta:</p>



<p>―
¡Sé mi macho!</p>



<p>Dando
por hecho que era la excitación quién hablaba, separé sus rodillas y me dispuse
a atacar su sexo con mi lengua. Al apoderarme con la punta de su clítoris, Iv
experimentó que su cuerpo entraba en ebullición y mordiéndose los labios se
corrió chillando.</p>



<p>―Tranquila,
preciosa. Todavía hay más― le dije encantado de haber ganado esa primera
batalla, pero queriendo vencer la guerra y que esa mujer disfrutara de su
sexualidad en el futuro, seguí con mi lengua recorriendo los pliegues de su
sexo hasta que presa de una agitación sin par, forzó el contacto de mi boca
presionando sobre mi cabeza con sus manos.</p>



<p>«Está
cachonda y esto está riquísimo», alborozado sentencié al saborear su coño en
mis papilas.</p>



<p>Para
la treintañera, cada uno de mis pasos era un descubrimiento y por eso permanecí
lamiendo&nbsp;y mordisqueando ese manjar hasta que noté que mi partenaire
sufría los embates de un nuevo orgasmo. Conociendo que era el primer placer que
obtenía de un ser humano, quise maximizar su clímax y llevando una de mis manos
hasta su pecho, se lo pellizqué.</p>



<p>Tal
como preví, esa ruda caricia alargó su éxtasis y gimiendo de placer, buscó mi
pene con sus manos.</p>



<p>―
¿Quieres que te haga mujer? ― murmuré en su oído sabedor que era lo que
necesitaba.</p>



<p>Respondiendo
de inmediato, la pelirroja me confirmó su deseo llevando mi glande a su
excitado orificio. En cuanto sintió mi verga rozando los pliegues de su sexo,
moviendo sus caderas me rogó que la tomara como la noche anterior había hecho
con mis otras compañeras.</p>



<p>&nbsp;―
¡Tranquila! ― dulcemente respondí― Para ellas, no era su estreno.</p>



<p>Convencido
que debía dejar un buen recuerdo, me entretuve torturando su clítoris con la
cabeza de mi pene sin meterla.</p>



<p>―
¡Hazlo por favor! ― gimió descompuesta.</p>



<p>Decidí
que era el momento y rompiendo su himen, introduje mi extensión en su interior.
El dolor que sintió al perder su virginidad la hizo gritar y por eso esperé a
que se acostumbrar a esa invasión. Pasaron apenas unos segundos porque,
reponiéndose rápidamente, forzó mi penetración con un meneo de sus caderas y
sin necesidad que tuviera que hacer nada, Iv volvió a correrse convirtiendo su
sexo en un ardiente geiser.</p>



<p>Al
hacerlo, su flujo facilitó las cosas y ya sin oposición, mi glande chocó con la
pared de su vagina.</p>



<p>―
¡Me encanta! ― chilló.</p>



<p>Sus
gritos no me engañaron y convencido de que podía hacerle daño si la penetraba
con dureza, incrementé la suavidad con la que tomaba posesión de su conducto.
La expresión beatífica de su rostro me advirtió&nbsp;<a href="file:///C:/Users/lfsb6/Dropbox/Doce%20noches%20con%20mi%20prima%20y%20su%20amiga%20en%20una%20isla.docx#_msocom_1">[m1]</a>&nbsp;de que mi ofensiva estaba siendo un
éxito y eso me permitió, ir incrementando poco a poco mi ritmo.</p>



<p>El
nuevo compás con el que mi verga machacaba su interior la llevó a un estado de
locura e Iv, instintivamente, clavó sus uñas en mi trasero como el animal
salvaje en que se había convertido.</p>



<p>Aguijoneado
por la acción de sus garras en mis nalgas, la tomé de sus hombros y llevé al
máximo la velocidad de mis embestidas mientras le decía:</p>



<p>―
¡Chilla si quieres porque no voy a parar!</p>



<p>Y
es que, dominado por una lujuria sin igual, el ritmo que imprimí a mis caderas
fue atroz y con cada penetración, mi víctima creyó que iba a morir mientras se
retorcía de placer.</p>



<p>―
¡Siembra mi cuerpo! ― aulló al experimentar por enésima vez los embates del
placer.</p>



<p>Asumiendo
que ese grito era una muestra de rendición, decidí incrementar mi dominio sobre
ella y tomando posesión con mis manos de sus tetas, las exprimí con dureza
mientras me dejaba llevar llenando de mi simiente su interior.</p>



<p>Al
notar mi eyaculación, se sintió plenamente mujer y no queriendo que eso
terminara, aceleró el movimiento de sus caderas buscando con más ahínco renovar
su placer. De forma que, durante casi un minuto, sentí como su cuerpo se
estremecía con los últimos estertores de su gozo hasta que agotada, se echó a
llorar.</p>



<p>―
¿Te he hecho daño? ― pregunté preocupado.</p>



<p>Pero
entonces, con una sonrisa, Iv me miró diciendo:</p>



<p>―
¿Me he portado bien? Soy como dice María una zorra al querer que me ames otra
vez.</p>



<p>Muerto
de risa, contesté:</p>



<p>―Eres
maravillosa ― y atrayéndola hacia mí, mordí suavemente el lóbulo de su oreja
mientras le susurraba: ― y puedes pedirme que te haga el amor las veces que
quieras…</p>



<hr class="wp-block-separator has-css-opacity"/>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/Dy94IULJ.jpg" alt="" width="600" height="500"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: “Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 4” (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 May 2026 07:57:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Llevábamos siete días, varados en esa isla desierta y sin visas de ser rescatados. Durante una semana, no habíamos visto ningún signo de civilización. Por mucho que oteábamos el horizonte en busca de algún barco o la estela de un avión, jamás conseguimos descubrir nada. Buscando ser practico, marqué unas normas que todos debíamos cumplir así como una división de las tareas diarias. Tanto María, mi prima, como Rocío, su amiga, aceptaron mi liderazgo desde el primer día y el haberse convertido en mis amantes no hizo más que afianzarme en el mando. Aunque parezca imposible, esas dos niñas pijas [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llevábamos siete días, varados en esa isla desierta y sin visas de ser rescatados. Durante una semana, no habíamos visto ningún signo de civilización. Por mucho que oteábamos el horizonte en busca de algún barco o la estela de un avión, jamás conseguimos descubrir nada. Buscando ser practico, marqué unas normas que todos debíamos cumplir así como una división de las tareas diarias. Tanto María, mi prima, como Rocío, su amiga, aceptaron mi liderazgo desde el primer día y el haberse convertido en mis amantes no hizo más que afianzarme en el mando.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque parezca imposible, esas dos niñas pijas se habían olvidado de su vida anterior y se habían hecho a la idea de que pudiera darse el caso que jamás nos rescataran. &nbsp;Una muestra clara de lo que os digo, ocurrió esa mañana:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba profundamente dormido cuando un ruido me hizo despertar. Al abrir los ojos, las vi entrar en la choza agarradas de la mano. Desnudas, nada me perturbaba para admirar la perfección de sus cuerpos. Rocío era mas alta, morena con unos pechos pequeños que pedían a gritos ser besados, un estómago firme de mujer que hacía poco había dejado atrás la adolescencia. &nbsp;Maria en cambio, era un maravilloso ejemplar de rubia, con su pelo casi albino y ondulado por los rizos, tenía la piel morena que hacia resaltar sus ojos azules. Si su cara ya era hermosa, su cuerpo era perfecto, con la belleza juvenil de sus veintitrés años, sus senos eran la delicia de cualquier hombre, no solo por su gran tamaño sino que se mantenían inhiestos pidiendo ser tocados.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Venid aquí-,</i>&nbsp; ordené golpeando con mi mano la rudimentaria cama.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/79538990/79538990_056_5d14.jpg" width="460" height="690">Al obedecerme, movieron sus caderas intentando con ello provocar mi libido como solo saben hacerlo las mujeres que se sabían atractivas y bellas. Al llegar hasta el catre, se arrodillaron y &nbsp;gateando, dejaron que mis ojos contemplaran la rotundidad de sus curvas. Rocío y María eran dos panteras y yo su voluntaria presa. Sin mediar palabra, María me bajó el short que llevaba mientras con sus labios buscaba mis besos, Rocío en cambio se entretuvo cogiendo los pechos de mi prima con la mano y acercándolos a mi cara, me los ofreció como ofrenda.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me pude negar a sus caricias. Sin moverme mi lengua recorrió el inicio del pezón que voluntariamente me acercaban, y al hacerlo pude ver como se retraía tímidamente, endureciéndose excitado. Rocío al verlo, quizás envidiando mi lengua, se pegó a mí y también puso sus senos a mi disposición. No me podía quejar, al alcance de mi boca estaban cuatro de los mejores pechos de mi vida, deseosos que hiciera uso de ellos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo excitante de la escena, me hizo acomodarme en la cama y cuando ya estaba intentando acelerar sus maniobras oí a María que me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Manuel! ¡Relájate!,¡ déjanos hacer!</i>&#8211; y entre las dos me terminaron de quitar el pantalón, de forma que entre besos y caricias, me vi desnudo enfrente de ellas. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rocío tomó la iniciativa, bajando por mi cuerpo, su lengua se deslizó suavemente por mi cuello, pecho, entreteniéndose cerca del ombligo, mientras sus manos subían por mis piernas, acercándose a mi entrepierna. María, en cambio, seguía dándome de mamar, mientras sus manos acariciaban la espalda de su amiga.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Te gusta?-,</i>&nbsp;me decía mientras yo mordía sus pezones, torturándolos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Seis manos, seis piernas entrelazadas en busca de placer, tres mentes perfectamente coordinadas en una meta común, la unión de nuestros cuerpos y la exploración de nuevas sensaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sentir, la humedad de la boca de Rocío cerca de mi pene, me hizo gemir anticipando el placer que me iban a otorgar. Fue la señal que esperaba la rubia para unirse a la otra y cogiendo mi pene con la mano, jugueteó con mi glande mientras exploraba todos sus pliegues. La moreno no queriéndose quedar atrás sin ningún recato se apoderó de mis huevos, introduciéndoselos en la boca. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Atacado por dos frentes, sentía como esas dos chavalas competían entre sí, buscando mi excitación, mientras sus cuerpos se agitaban nerviosos por las caricias que mutuamente se daban. Estaba disfrutando y ellas lo sabían, por lo que coordinándose, ambas se apoderaron de mi falo con sus bocas. Alucinado me dí cuenta que mi prima y su amiga se estaban besando a través de mí. Sin darse apenas cuenta, sus labios se tocaban mientras &nbsp;sus lenguas jugaban sobre mi piel, siendo yo un mero vehículo privilegiado de sus caricias.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tantos estímulos hicieron que se acelerara mi excitación y al sentir mis dos amantes que se acercaba, como posesas buscaron ser cada una de ellas la dueña de mi explosión. Os juro que en ese momento, no pude distinguir quien era la dueña de la lengua que me acariciaba, ni la que con sus dientes mordisqueaba la cabeza de mi pene porque eran ambas, las que intercambiándose la posiciones, deseaban ser la primeras en beber de mi simiente.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Yo también quiero!- </i>protestó Rocío al ver que María se apoderaba de mi sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al expulsar mi pene las primeras gotas, fueron dos lenguas las que disfrutaron de su sabor y ansiosas fueron dos manos las que asieron mi extensión para buscar mi placer. Dominadas por la lujuria, mi prima y su amiga&nbsp; comenzaron a menear m pene mientras sus dos bocas estaban listas para recoger la cosecha. Creí que jamas iba a disfrutar de algo semejante cuando mi semen &nbsp;recién salido fue devorado por ellas. Como buenas amigas, María y Rocío compartieron alternativamente el chorro que salía de mi capullo en perfecta unión y &nbsp;no dejaron de ordeñar mi miembro hasta que convencidas que habían sacado hasta la última gota. Entonces y con una sonrisa en sus bocas, me preguntaron que me había parecido. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No les pude mentir:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span style="background: white;">-Ha sido la mejor mamada que nunca me han hecho-.<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/79538990/79538990_064_aadb.jpg" width="460" height="690"></span></i></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Satisfechas por su hazaña, se tumbaron a mi lado y se abrazaron a mí, besándonos los tres con pasión. No habíamos tenido suficiente y el sudor que corría por nuestros cuerpos facilitaba nuestras maniobras. Al ver como Rocío se comía con los ojos a mi prima, decidí ayudarla y poniendo a la rubia entre nosotros, empecé a acariciarle los pechos. María se estremeció al sentir como cuatros manos recorrían su cuerpos y notar como nuestras bocas se apoderaban de sus pezones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Me encanta-,</i>&nbsp;gimió cuando Rocío inició el descenso hacia su vulva y abriendo le gritó que era todo suyo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La morena no se hizo de rogar y separando con los dedos los labios inferiores de su amiga, acercó la lengua a su botón de placer. Solo el aliento de la mujer, cerca de su cueva hizo que mi prima sollozara de placer. Pero cuando introduciendo un dedo en la vagina, comenzó a torturarla, esa humedad inicial se transformó en río y un torrente de flujo mojó la mano de la otra mujer. Rocío, al percibirlo, ansiosamente se llevó la mano a la boca bebiendo de su sabor agridulce.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Hazme el amor!-</i> me rogó mi prima ya completamente excitada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin esperar mi respuesta, se subió a horcajadas sobre mí y empezó a ensartarse toda mi extensión. Al hacerlo dándome la espalda, la postura permitió que su sexo seguía estando a disposición de Rocío. Aunque no pude verlo, mi prima sonreía a su amiga mientras se empalaba con mi miembro. La lentitud con la que se lo incrustó, me permitió notar cada uno de sus pliegues al ir desapareciendo mi pene en su interior y disfrutar de como mi capullo rozaba la pared de su vagina al llenarla por completo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rocío al verla abierta de piernas con mi sexo en su interior, debió de pensar que era algo demasiado atrayente para desperdiciarlo y agachando la cabeza entre las piernas de mi prima, con la lengua se adueñó de su clítoris., Y mientras se comía ese coño y bajó la mano a su propia entrepierna y empezó a masturbarse.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡No es posible!, seguid así ¡soy vuestra puta!&nbsp;</i>&#8211; dijo María. Totalmente excitada por nuestros dobles manejos, aceleró sus movimientos en un loco cabalgar. Con su respiración totalmente entrecortada y el corazón latiendo desenfrenadamente, gemía pidiéndonos que continuáramos, mientras su vulva se derretía por el calor y sus manos pellizcaban sus pezones en busca de un plus de excitación. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero fue cuando Rocío se levantó y le puso su sexo en la boca de la morena, cuando ésta estalló retorciéndose como posesa. Sin parar de zamparse el coño de su amiga, se corrió dando gritos. Demasiado excitado por la escena, mi pene explotó dentro de ella de forma que mi simiente y su flujo se mezclaron antes de resbalar por nuestros cuerpos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotados caímos sobre la cama y entonces Rocío se dedicó a absorber los restos de nuestra unión y reiniciando su masturbación, consiguió su propio orgasmo justo cuando su lengua había conseguido su propósito y sobre nuestros cuerpos no quedaba ningún huella del éxtasis que nos había dominado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue la propia Rocío quien, tras unos momentos de descanso, rompió el silencio llorando:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>¡No me lo puedo creer!, siempre busqué en el sexo mi propio disfrute, y me habéis enseñado lo estupendo que es dar en vez de recibir</i>.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pensando que lo único que le ocurría era que se había puesto tierna por la tensión sufrida en la isla, dejé que mi prima la consolara mientras pensaba en que ese infortunio nos había cambiado. No solo había conseguido que dos mujeres de bandera compartieran gustosas mi cama sino que ambas estuvieran ansiosas de acariciarse entre ellas. Con mi morbo saciado, observé a María besar a su amiga, diciéndole:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cariño, no llores. También Manuel y yo sentimos lo mismo- y para afianzar sus palabras, dijo sin parar de acariciarla: -¿Quieres que ahora seamos nosotros quienes te amemos?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Afortunadamente para mi alicaído miembro, Rocío pidió que solo la abrazáramos y por eso unidos sobre esa rudimentaria cama, nos besamos con ternura mientras ella se tranquilizaba. Una vez repuesta, se levantó y mirando el reloj, soltó una carcajada diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Son las diez- y sacando a mi prima de mis brazos, le soltó: -si no nos damos prisa en recoger algo de fruta mientras Manuel pesca algo, ¡Hoy vamos a pasar hambre!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprendiendo que tenía razón, salí del puñetero catre y sin esperar a ver que hacían, salí en busca de comida. Con la caña en mis manos y mientras intentaba sacar un pez de las mansas aguas, me dio tiempo a pensar en lo sucedido:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Yo también las amo”, sentencié mentalmente al percatarme de que no solo era atracción física lo que sentía por esas dos chavalas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa mañana me la pasé pescando y solo cuando ya había atesorado siete jureles, decidí volver. Al llegar mi prima y su amiga no habían vuelto de la plantación por lo que aproveché el tiempo para dar de comer a los cerdos que teníamos en la cerca. Según el plan que nos habíamos marcado, al día siguiente tendría que sacrificar a uno de ellos y contrariamente a lo que hubiese supuesto solo unos días antes, no sentí remordimiento alguno mientras los cebaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al rato las vi llegar cargadas de fruta, por lo que corrí a ayudarlas. Rocío se negó a que le cogiera el bulto diciendo:<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/79538990/79538990_253_45b6.jpg" width="460" height="690"></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ayuda mejor a María, viene un poco indispuesta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sorprendido la miré y entonces me di cuenta de que venían las dos borrachas. Intrigado por que hubiesen bebido alcohol al no haberlo en esa mierda de isla, directamente pregunté a la morena, de donde lo habían sacado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mira- respondió y sacando una especie de mango, me lo dio diciendo: -hemos encontrado estos frutos tirados por el suelo y al probarlos están deliciosos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tanteando el terreno, mordí uno de ellos y no me costó reconocer el tufo que desprendía. Supe entonces que el sol y las altas temperaturas habían acelerado la fermentación convirtiendo el azúcar en alcohol. Al no saber si eran comestibles, regañé a las dos muchachas por haber sido tan brutas de comerlos sin estar seguras.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo pensamos- contestó la morena muerta de risa -¡Me siento de puta madre!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi prima que debía de haber comido más, tambaleándose, &nbsp;me preguntó de dónde venía la música.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No la oyes?- soltó al ver mi cara alucinada y sin más empezó a bailar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su amiga se le unió en la arena y siguiendo unos acordes que solamente ellas dos oían, se abrazaron mientras sus pies no paraban de bailar. Comprendí en seguida que esos frutos además de un contenido alcohólico alto debían de contener alguna especie de alucinógeno y por eso, francamente nervioso, me quedé observando la reacción de las dos muchachas. No tardé en descubrir que sin buscarlo, tanto Rocío como mi prima empezaron a dotar a sus movimientos de una sensualidad sin límite </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tengo mucho calor- dijo la morena mientras con una mano se pellizcaba uno de sus pezones ante la atenta mirada de su amiga. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Déjame ayudarte, ¿sí?- murmuró María estimulada al ver a su compañera de niñez acariciándose.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/79538990/79538990_436_f2f3.jpg" width="460" height="690">Rocío asintió un tanto sonrojada. Mi querida prima con sus ojos impregnados de un extraño deseo, acercó su boca al pecho de su amiga y lo besó mientras con sus dedos le acariciaba la espalda. Al oír el gemido que produjo su acción, dejo que una de sus manos fuese bajando y ya convencida, toqueteó la entrepierna de la morena. Rocío no pudo reprimir su deseo y separando sus rodillas permitió que se apoderara de su sexo.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mi amor…- suspiró al sentir que una de sus yemas jugueteaba con el botón que se escondía entre sus pliegues.&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El corazón de María dio un vuelco al oír esas dos mágicas palabras. Decidida a demostrarle que compartía el mismo sentimiento, la besó con pasión tomándola por la cintura con su brazo derecho y por su espalda con el izquierdo. Sin importarles que estuviera presente, esas dos mujeres entrelazaron sus lenguas mientras con sus dedos buscaban el placer de su contraria.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Rocío, en un momento dado,&nbsp; con la pierna derecha abrió espacio entre las de su amada y dejó de acariciarle la espalda para comenzar a acariciar sus glúteos. Entonces, sin pedirle dejó sus manos sobre los pechos de mi prima, presionándolos al mismo tiempo que volvía a meter su pierna entre las rodillas de la rubia. Ya bastante excitado por ello, observé como sus cuerpos se contagiaban de deseo y ya sin recato alguno, rozaban sus coños uno contra el otro mientras no dejaban de besarse<span style="color: #333333;">.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue María la que dio el siguiente paso, violentamente, tumbó a su amiga sobre la arena y tirándose encima de ella, empezó a morderle los pechos. Los gritos que salieron de la garganta de Rocío me hicieron comprender que, aunque le hacía daño, estaba disfrutando y por eso me mantuve quieto mientras mi prima se lanzaba al asalto de su compañera. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Qué bruta!” pensé al verla torturar los pezones de la morena.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta sin quedarse corta, clavó sus uñas en la espalda de la rubia y dejó un profundo arañazo sobre su piel. Mi hasta entonces tranquila prima, pegó un alarido y llevando su boca a la de su amiga, le mordió el labio mientras su coño rebosaba de humedad. Sé que entonces me di cuenta de que algo andaba mal&nbsp;pero contagiado por la excitación del momento, me quedé plantado allí sin hacer nada.&nbsp;Estimuladas de forma brutal por la sustancia ingerida, ninguna de la dos era consciente de la violencia que estaban ejerciendo una contra la otra. &nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La respuesta de Rocío no tardó en llegar y cogiendo del pelo a María, le obligó a agacharse entre sus piernas, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Comételo!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia respondió introduciendo con salvajismo dos dedos en la vulva de la morena mientras relamía dulcemente el clítoris que le había ofrecido. Los chillidos de su amiga al sentir la intrusión, no le bastaron e iniciando un mete-saca atroz, empezó a follar con sus yemas el estrecho conducto de Rocío.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te gusta verdad?- le gritó al ver que tenía el sexo encharcado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">–¡Eres una puta!- respondió con la voz entrecortada su amiga mientras se retorcía buscando el contestar a esa agresión. Increíblemente, consiguió darse la vuelta y metiendo su cara entre los muslos de mi prima, cogió entre sus dientes el botón del placer de su agresora. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo que estaban llevando al extremo la mutua violencia, intenté intervenir pero con los ojos inyectados en ira, María me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No te metas!, ¡Esto es entre esta zorra y yo!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con el rabo entre las piernas, volví a sentarme. Desde el tronco que me servía de asiento, observé que las dos mujeres alternaban golpes y mordiscos con verdadera dulzura y que tras unos minutos donde no sabía el resultado de todo aquello, vi que poco a poco la brutalidad de sus actos iba menguando incrementándose la pasión.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un momento dado, las muchachas cambiaron de postura y entrelazando sus piernas, empezaron a rozar sexo contra sexo. Más tranquilo por haber &nbsp;desaparecido la violencia pero más excitado que nunca, fui testigo del modo en que esas dos unieron sus coños dejando atrás todo rencor. La primera en correrse fue Rocío que totalmente descompuesta, gritó su placer a los cuatro vientos y convulsionando sobre la arena, buscó el gozo de su compañera con mayor pasión. María al sentir el flujo de su amiga recorriéndole las piernas, halló su compensación con un prolongado y brutal orgasmo.</span></p>
<p><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/41/79538990/79538990_439_a43d.jpg" width="460" height="690">Tras el mutuo climax, las dos cayeron desmayadas por lo que, viendo que estaban en una especie de trance, tuve que ser yo quien las llevara hasta la choza. Una a una, las cogí en brazos y las acosté en la cama. Solo cuando me aseguré de que dormían y que estaban bien, decidí cocinar los peces en la hoguera.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al cabo de dos horas, me acerqué hasta donde estaban y despertándolas, les pregunté cómo estaban.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tengo sed- respondió la morena y mirando a su alrededor me preguntó por qué estaba acostada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No te acuerdas?- contesté.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intentando hacer memoria, se rascó la cabeza y bastante aturdida, me respondió que solamente se acordaba de estar con María recogiendo fruta. Para entonces mi prima se había incorporado y ratificando las palabras de su amiga, confirmó que a ella le ocurría lo mismo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al oírlas solté una carcajada y tomando asiento en una orilla de la cama, les expliqué lo ocurrido. Me divertí al comprobar sus caras de espanto por el modo en que se habían comportado y ya con ellas más tranquilas, les amenacé con que algún día, yo probaría esos malditos frutos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ni se te ocurra!- exclamó la rubia señalando el arañazo que le recorría el pecho –Si esto me lo ha hecho Rocío, imagina que me harías.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La aludida sonrió antes de contestar mientras le acariciaba el trasero:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te rompería este culo tan bonito.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerta de risa, mi prima le pasó su brazo por la cintura y mirándome con deseo, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Para que me hagas eso, no necesitas ese fruto. ¿Verdad? Cariño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/41/79538990/79538990_339_a1e5.jpg" width="768" height="512"></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 3&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 12:46:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
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					<description><![CDATA[La mañana del quinto día me desperté al sentir que una mano me iba acariciando por mi cuerpo. Al abrir los ojos, vi a Rocío completamente desnuda bajando con su boca por mi pecho mientras su mano recorría mi entrepierna. Satisfecho por esa forma de amanecer, me la quede mirando a los ojos y&#160; me puse a disfrutar de sus caricias.&#160; La morena se percató que estaba despierto y poniendo tono de puta, susurró en voz baja: -Necesito tu polla.- Tras lo cual se agachó y comenzó &#160;a besarme el capullo. Cerrando sus labios recorrió todo mi pene colmándolo de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://3.bp.blogspot.com/-Q8P9CMNXtj0/UnJfiB1zLMI/AAAAAAAAAeM/e6yAbMqqP8Y/s1600/Sin+t%C3%ADtulo.png"><br />
</a><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La mañana del quinto día me desperté al sentir que una mano me iba acariciando por mi cuerpo. Al abrir los ojos, vi a Rocío completamente desnuda bajando con su boca por mi pecho mientras su mano recorría mi entrepierna. Satisfecho por esa forma de amanecer, me la quede mirando a los ojos y</span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">&nbsp; </span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">me puse a disfrutar de sus caricias.</span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">&nbsp; </span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La morena se percató que estaba despierto y poniendo tono de puta, susurró en voz baja:</span></p>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Necesito tu polla.-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Tras lo cual se agachó y comenzó &nbsp;a besarme el capullo. Cerrando sus labios recorrió todo mi pene colmándolo de besos mientras con una mano lo agarraba fuertemente y con la otra me acariciaba los testículos. Habiendo conseguido su objetivo que no era otro más que consiguiera alcanzar su tamaño máximo, empezó a lamérmelo de arriba abajo sin dejar de masturbarme lentamente. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Como comprenderéis después de unos minutos, estaba loco de excitación e impaciencia:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Chúpamela, joder.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-No seas ansioso- respondió con una sonrisa dando otro lametón. Desde mi posición, observe a la morena, bajando por mi pecho y abriendo su boca, comenzar a meterse alternativamente mis cojones, chupándolos fuerte mientras no paraba de masturbarme. Cuando consiguió dejarlos completamente empapados con su saliva, hizo algo que desde entonces es de lo que más me gusta: cogiendo mi pene como un bate de beisbol, se dio golpes &nbsp;por toda la cara mientras gemía profundamente. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mi excitación era total, deseaba que esa puta se introdujera mi pene hasta sus amígdalas pero haciendo caso omiso a mis deseos, Rocío siguió jugando con mi miembro cada vez más contenta. Sin previo aviso, abrió sus labios y se la metió en la boca. El ritmo de su mamada era lento pero constante. Buscando volverme loco, de vez en cuando paraba y me miraba para que yo fuera quien le rogara que siguiera y en cambio otras, dejaba que de su boca saliera el sobrante de saliva dejándolo caer sobre mi glande, con la clara intención de provocarme. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Eres una guarra- le solté a la par que presioné su cabeza contra mi pene.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">No le molestó que toda mi extensión se encajara en su boca ni que su garganta tuviese que absorberlo por entero y dando por sentado que eso era lo que o quería, se empezó a sacar y a meter mi verga sin quejarse. Al sentir el calor y humedad de su boca acogiéndola con mimo en su interior, creí que me iba a correr y por eso tuve que realizar un sobre esfuerzo para no derramar mi simiente en ese momento. Mi amiga cada vez más cómoda, incrementó la velocidad con la que me estaba realizando la mamada y llevando una de sus manos a su vulva, se empezó a masturbar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Te gusta cómo te la mamo?- preguntó con voz excitada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Sí, putita mía. ¡Me vuelve loco!.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La confirmación de mi lujuria lejos de satisfacerla la llevó a dar un paso más y con los ojos inyectados de deseo, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Creo que esto te va a gustar todavía más- tras lo cual, izando su cuerpo puso mi polla entre sus tetas y las apretó con las manos, creando un conducto estrecho alrededor de mi miembro. Una vez ya la tenía donde ella quería comenzó a hacerme una cubana, subiendo y bajando su cuerpo –o ¿No te gusta que te folle con mis pechos?.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/187/87107785/87107785_004_e722.jpg" width="459" height="690">No había comprendido hasta entonces porque se había ocupado de embadurnarme por completo mi sexo con su saliva. Anticipando lo que me iba a brindar, la había dejado llena de babas, de forma que al ponérsela en el canalillo estuviera lo suficientemente lubricada para resbalar con facilidad entre sus pechos. Con su pecho convertido en un sexo tibio y húmedo, Rocío me fue follando cada vez más rápido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Te gustan mis tetas? ¿Te gustaría correrte en ellas?- preguntó con voz sensual mientras se mordía los labios con el afán de provocarme. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Aprovechando mi más que patente calentura, la muchacha apretó con sus manos aun más sus senos y riéndose de la cara de deseo que descubrió en mí, preguntó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿O acaso prefieres que vuelva a comérmela?- y sin dejar de menear mi pene, me soltó – A esta puta le apetece sentir tu semen en su cara. Me encantaría que te corrieras sobre mí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Demasiado caliente para decidir donde explotar, me quedé callado al estar totalmente concentrado en la cubana. Rocío al verificar mi ausencia de respuesta, insistió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Me tienes brutísima!. Estoy sedienta y deseosa de tu leche. Quiero que desparrames tu semen por mi piel y me embadurnes con él, mientras me follas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Sus palabras me hicieron enloquecer y reprimiendo mi impulso inicial que no era otro que ponerla contra la mesa y follármela en plan perrito, decidí que tendría todo la vida para hacerlo y que en ese momento, me apetecía que siguiera con su mamada. Al oír en voz alta mis deseos, la morena sonrió y agachando su cabeza, abrió su boca y sensualmente se la metió hasta el fondo. Sus labios, al introducírsela, fueron apretando mi extensión y llegando hasta la base de mi pene, la besaron dando inicio nuevamente a una espectacular felación. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Con una velocidad de vértigo, profundizó en mi placer a base de profundos lametazos sobre mi polla mientras con la mano me empezaba a pajear. La excitación acumulada y su maestría al hacérmela produjeron que naciendo de mis entrañas, el placer se fuera acumulando en mis huevos y sabiendo que no iba a tardar en explotar, se lo avisé. Rocío haciendo oídos sordos a mi advertencia, siguió dotando a sus maniobras de un frenético ritmo hasta que ya no pude contenerme más y estallé dando gritos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La primera oleadas de places cayeron dentro de su boca pero entonces la muchacha se la sacó y pegando mi glande a su cara, fue repartiendo mi semen por su rostro como si estuviera esparciéndose una crema revitalizante. Alucinado al terminar de eyacular, observé sus ojos impregnados de deseo mientras su dueña escupía el semen que tenía acumulado en su boca en su mano y con una cara de zorra increíble, se empezaba a embadurnar sus pechos. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Nunca había visto hacer eso.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Descojonada, al ver mi cara de sorpresa, Roció soltó una carcajada antes de correrse ella misma al sentir mi simiente en su cuerpo. Ni que decir tiene que esa erótica visión volvió a reanimar mi alicaído miembro y queriendo reiniciar hostilidades, le di la vuelta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Espera!- protestó riéndose de mi cachondez -¡Tienes que ver algo!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">No comprendía que se refería hasta que al salir de la choza tras ella vi a mi pobre prima atada entre dos postes. Me quedé de piedra al comprobar que mientras estaba dormido, la morena se las había ingeniado para inmovilizar a María. Con los brazos y las piernas sujetas con cuerdas, la rubia estaba de pie indefensa. Ella al verme se intentó zafar de su castigo pero no pudo quejarse porque tenía a modo de bozal un trapo en la boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Qué te parece?- preguntó Rocío mientras le daba un doloroso pellizco en un pezón – ¡La muy tonta se ha dejado atar pensando que era un juego!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Muerto de risa, di una vuelta a su alrededor, verificando que estaba firmemente sujeta, tras lo cual, le di un azote mientras preguntaba a su captora que pensaba hacer con su víctima.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Siempre he deseado tener una esclava que azotar y quien mejor que esta niña pija- contestó mientras cogía un trozo de cuera &#8211; ¿Me dejas probar?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Hasta entonces no había asimilado que lo que estaba haciendo era pedirme permiso. Convencida de que nuestra estancia en esa isla iba a ser larga, la muchacha no quería hacer algo que luego repercutirá en nuestra relación. Me consideraba el jefe del clan formado por los tres y por eso antes de cometer un fallo, me preguntaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Toda tuya. Lo único, no dejes marcas- respondí dejándolas a solas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mientras me alejaba a darme un baño, escuché que la morena le decía que le iba a quitar la mordaza, tras lo cual, llegaron a mí tanto el sonido de la cuerda golpeando contra las nalgas de mi prima como los gritos de dolor de ella.&nbsp; Durante largo rato, Rocío torturó a su amiga con autentico sadismo y solo cuando comprobó que si seguía maltratándola iba a dejar señales permanente en su piel, la dejó en paz y se acercó a donde yo estaba tomando el sol. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Vengo cachonda- me informó y sin esperar mi respuesta, se sentó a horcajadas sobre mí y rozando su pubis contra mi sexo, me pidió que la tomara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La perpetua calentura de la morena era algo que me hubiese preocupado si fuera mi novia pero en las circunstancias en la que nos hallábamos era cojonudo. Si quería liberar sus ansias no tenía a nadie más con quien satisfacerlas y por eso, cuando mi pene ya había alcanzado un tamaño suficiente, le solté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Quiero ver cómo te come el coño-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mis palabras cayeron como una bomba. Deseaba y necesitaba ser follada por una polla y no lamida. Por eso, intentó convencerme de que primero la hiciese el amor y que luego fuera mi prima quien le lamiera los resto de semen de su chocho. Al comprobar mi negativa, se levantó y yendo a por la rubia, la desató y la trajo hasta mí:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Dónde quieres que esta zorra me lo chupe?- preguntó aun enfadada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Aquí mismo- respondí poniéndome de pie.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">María que comprendía que durante dos días no tenía voz ni voto, esperó a que la morena se tumbara en&nbsp; la arena antes de agacharse. Su actitud me dio la oportunidad de comprobar el resultado de los azotes. Las nalgas de mi querida prima tenían sobre su piel el rastro de las caricias de la cuerda. Con el culo colorado y marcado, se arrodilló entre las piernas de su amiga y directamente se apoderó de su coño con los dientes. El modo tan brutal con el que mordió el botón de Rocío hizo que esta pegase un alarido de dolor y cabreada le soltase un bofetón:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Zorra, ¡Me has hecho daño!<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/187/87107785/87107785_003_1d67.jpg" width="460" height="690"></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Interviniendo, le prohibí volver a golpearla y con una sonrisa en mis labios, le dije:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Te aguantas- y dirigiéndome a María, le autoricé a comerse ese sexo como le viniera en gana.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Puedo hacerlo a lo salvaje?- preguntó sin dejar de mirar con odio a su amiga.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Puedes- contesté.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mi permiso le dio alas y volviendo a introducir su cara entre las piernas de la ahora asustada amiga, le introdujo dos dedos en el coño mientras retorcía con su otra mano el clítoris que tenía a disposición. Los chillidos de la morena no se hicieron esperar y pidiendo perdón, intentó reducir ese castigo bien merecido. Desgraciadamente para ella, la rubia no se apiadó de sus lloros y con mayor énfasis siguió torturando a Rocío. Ninguna parte de su cuerpo se libró de su sadismo, sus pezones fueron pellizcados cruelmente, su esfínter fue violado por sus dedos…</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Poco a poco, me volví a calentar y ya con mi pene tieso, dudé cuál de las dos mujeres usar para saciar mi hambre. Decidí que fuera mi prima al verla con el culo en pompa y sin mediar conversación alguna, separé sus nalgas con mis manos y escupiendo en su ojete, metí una de mis yemas para relajarlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Estoy deseándolo- contestó mi prima cuando le pregunté si le apetecía sentirme en su entrada trasera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Su entrega me permitió coger mi pene entre las manos y posando mi glande en su hoyo, tanteé su relajación. Al haber comprobado la misma, de un solo golpe lo introduje por entero con una brutalidad tal que de los ojos de María las lágrimas afloraron en señal de dolor. La forma en la que invadí sus intestinos le hizo gritar pero no intentó zafarse sino que profundizando su sufrimiento empezó a sacar y a meter mi pene con rápidos movimientos de su cadera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Sigue por favor!- berreó dejándose caer sobre el sexo de su amiga y cogiendo entre sus dientes los labios inferiores de la morena, los mordió para no gritar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La que si gritó fue su antigua torturadora porque cada vez que mi pene se solazaba en el culo de María, está respondió apretando sus mandíbulas. No os podéis imaginar el volumen de los chillidos de la morena al sentir los mordiscos de su amiga. Altos y claros eran demostración palpable del daño que estaba experimentando en su cuerpo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Al cabo de unos minutos y ya con su esfínter relajado, la rubia fue siendo menos dura y más cariñosa en sus arrebatos, de manera, que su víctima empezó a experimentar placer cada vez que ella respondía a mis penetraciones.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Dios!- aulló al sentir los primeros síntomas del orgasmo y reptando sobre la arena, buscó el placer presionando la cabeza de María contra su entrepierna.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Curiosamente, fue mi propia prima la que al sentir que se aproximaba el clímax de su amiga, la que se corrió pegando gritos y con su cuerpo convulsionando brutalmente mientras mi polla seguía retozando en el interior de su culo, dejó de torturarla y ya claramente buscó compartir con ella el placer que estaba asolando su anatomía. El segundo en correrse fui yo, derramando mi semen en su trasero, mi polla se convirtió en un geiser que rellenó de lefa los intestinos de mi rubita. Esta al sentir su conducto bañado con mi esperma, volvió a experimentar un nuevo orgasmo y cayendo sobre Rocío, se derrumbó exhausta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Al percatarse de ello, la morena me pidió insatisfecha que la tomara pero riéndome de ella, le respondí entre carcajadas:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Por ahora no te toca. Te voy a mantener caliente durante todo el día y dependiendo de cómo te portes, decidiré esta noche si follarte.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Por favor, necesito que lo hagas ahora- contestó intentando reanimar mi pene con su boca. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Te he dicho que no- dije separándola de mí e imprimiendo un tono duro a mi voz, las ordené prepararme el desayuno.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Radiante al comprobar la calentura de su amiga, mi prima se levantó a cumplir mis deseos mientras Rocío murmurando entre dientes la acompañó muy enfadada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Durante toda la jornada, aproveché cualquier momento para seguir excitando a la morena. Daba igual que estuviera haciendo o donde nos halláramos, cada vez que podía la acariciaba los pechos o jugueteaba con su coño con el único propósito de calentarla. Rocío calmó su mala leche con María pero no pudo aminorar un ápice el calor que se iba acumulando inmisericorde en su interior, de manera que a la hora de acostarnos, todo su cuerpo imploraba sentir placer viniera de donde viniera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Sin saber si le iba a hacer caso, llegó gateando hasta mi cama. Con el deseo nublando su juicio, ronroneó mientras se acercaba a mí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Estas bruta?- pregunté aun sabiendo su respuesta de antemano.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Sí- contestó nerviosa y con el sudor recorriendo sus pechos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Disfrutando de su angustia la miré y con toda mi mala baba, le ordené:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Mastúrbate para nosotros-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mientras María se sentaba a mi lado, la morena intentó protestar pero al chocar contra mi total intransigencia, decidió cumplir mis órdenes. Desde el catre, vi como su respiración se agitaba y sus pezones se erizaban aun antes de empezarse a tocar. Su mente y su cuerpo entablaron una lucha entre la humillación que sentía y la calentura que llevaba horas dominando su cuerpo. No tuve que ser ningún genio para comprender y saber quién iba a ganar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Al principio y aunque intentó cerrando sus piernas, sentirse excitada, la realidad es que al chocar sus muslos entre sí, empezó a frotarlos unos contra el otro. Dicho roce incrementó su excitación, azuzándola a dar rienda suelta a sus necesidades. Sonreí al verla apretar sus puños mientras dudaba entre acariciarse o desafiarme porque tenía claro cuál iba a ser el resultado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt; color: initial;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/187/87107785/87107785_013_256a.jpg" width="460" height="690">El brillo de su coño desnudo me anticipó que estaba cada vez más alterada y por eso decidí ayudarla diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Ábrete de piernas y enséñanos tu chocho-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Rocío no fue capaz de negarse y separando sus rodillas, mostró avergonzada su sexo encharcado a su amiga y a mí. Sabiendo que estaba a punto de claudicar, acaricié su vulva con la mirada mientras mi prima se relamía los labios al saber que no tardaría en disfrutar de esa belleza en su boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Acaríciate los pechos-ordené.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Esa orden emitida solo para la morena produjo un fenómeno curioso puesto que fueron ambas las que obedecieron. Mi prima sin que se lo hubiese mandado, imitó a su amiga y cogiendo su pezón derecho entre los dedos, empezó a acariciarlo. Lo creáis o no, las dos mujeres se fueron retroalimentando entre ellas. Rocío al ver el resultado que sus toqueteos produjeron en María, pegó un gemido y ya incapaz de retenerse, dejó que su mano se apoderara de su sexo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Entusiasmado por el modo en que se iban desarrollando las cosas, me concentré en ellas sin darme cuenta de que a mí también me estaba afectando. Observar a mi prima separando los pliegues de su sexo antes de incrustarse dos dedos en su interior mientras la morena un poco más adelantada los sacaba y metía con fruición, hizo que mi pene saliese de su letargo y se alzase con una dolorosa erección. Ya totalmente verraca, Rocío se tiró al suelo y rodó por el suelo mientras sus dedos seguían torturando su ansioso sexo. Os juro que fue alucinante verlo retorcerse de deseo implorando que la tomara allí mismo. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Fóllame!- aulló mientras sus dedos recogían la humedad que brotaba de su vulva. -¡Necesito que me folles!- chilló angustiada mientras su interior explotaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Contra todo pronóstico, la gota que derramó el vaso y que me obligó a tomarla en ese instante fue mi propia prima que mientras se corría a mi lado, me rogó que liberara a su amiga de tamaño sufrimiento. Compadecida quizás o temiendo que repitiera el mismo trato con ella, María soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-No va a aguantar mucho sin que la penetres- y dulcemente susurró a mi oído mientras con su mano me acariciaba el pene: -¡Hazlo por mí!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">&nbsp;Sus palabras fueron el acicate que necesitaba y acercándome a la morena, introduje de un solo empujón mi sexo en su coño. Rocío, agradecida al sentir mi polla retozando en su interior, gimió de placer mientras no dejaba de mover sus caderas. La sobre excitación que asolaba su cuerpo la llevó de un orgasmo a otro mientras yo seguía machacando su chocho con mi instrumento.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Te amo!- gritó sorprendida por la fuerza de las sensaciones pero más aún por la profundidad de sus sentimientos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Sin saber todavía lo que se avecinaba, le contesté que yo también sin dejar de penetrarla. Lo que no me esperaba fue que mi prima se abrazara a mí y llorando me preguntó si también la quería a ella. Fue entonces cuando caí en la cuenta de que estaba prendado de las dos y cogiendo a Maria, la besé como respuesta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mi eyaculación fue total y vaciando mi semen en el coño de Rocío, asolé con ello también la última de sus defensas. Al caer agotada sobre el suelo, se puso a llorar por lo que significaba tamaña confesión. María al verla la acogió entre sus brazos y llevándola hasta la cama, me miró con cariño y me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-No sé si sabes lo que has hecho pero aunque algún día nos rescaten, ten por seguro que ni Rocío ni yo te vamos a dejar escapar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;"><br />
</span><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;"><br />
</span></p>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/187/87107785/87107785_009_4de7.jpg" width="639" height="425"></div>
</div>
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		<title>Relato erótico : &#8220;Mi jefa es una hija de puta con su hermana también&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 May 2026 05:24:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Segunda parte de Mi jefa es una hija de puta  con  tetas.   Como expliqué en el relato anterior, mi jefa una zorra intratable y caprichosa decidió hacerme suyo y ¡Yo me dejé!. Cautivado por ese monumento de mujer, me convertí no solo en su más cercano colaborador sino en su obediente amante.   Desde que me entregué en cuerpo y alma a esa mujer, ella ha tomado por mí las grandes decisiones de mi vida. No solo me tuve que trasladar a trabajar a Lisboa siguiéndola sino que desde entonces tengo un hueco en su cama pero solo en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="line-height: 115%;">Segunda parte de Mi jefa es una hija de puta  con  tetas.</span></b></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="line-height: 115%;"> </span></b></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Como expliqué en el relato anterior, mi jefa una zorra intratable y caprichosa decidió hacerme suyo y ¡Yo me dejé!. Cautivado por ese monumento de mujer, me convertí no solo en su más cercano colaborador sino en su obediente amante.  </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Desde que me entregué en cuerpo y alma a esa mujer, ella ha tomado por mí las grandes decisiones de mi vida. No solo me tuve que trasladar a trabajar a Lisboa siguiéndola sino que desde entonces tengo un hueco en su cama pero solo en ella. Durante el día soy su asistente pero al llegar la noche, me convierto en el instrumento con el que apacigua su lujuria. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Nuestra relación es un tanto extraña, aunque yo estoy completamente subyugado por la personalidad y el cuerpo de doña Maria, sé que ella solo me toma  en cuenta por ser bueno en la cama. Para ella soy poco más que un consolador con patas. Me usa cuando le viene en gana pero para mantener su teórica independencia no me deja colaborar con el mantenimiento de la casa donde vivimos porque tal y como no se cansa de recordar, soy su mantenido y cuando quiera me pone de patitas en la calle.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Tú estás aquí para follar- me soltó un día en que me quejé de que ella pagaba todo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Ese status-quo, envidiado por la mayoría, a mí me resultaba una losa difícil de soportar. Si bien al no tener que gastar en el día a día, hacía que mi cuenta corriente se fuera engrosando a pasos agigantados, en mi interior me sentía un prostituto vulgar. Os resultara raro pero a pesar de sus muchos desplantes, amó a esa mujer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sé que es una zorra libertina, me consta que es egoísta, vanidosa y caprichosa pero con solo sonreírme hace que me olvide de sus defectos y que mis quejas se disuelvan como un azucarillo entre sus brazos. Doña María me tiene bien medido, cuando nota que estoy indignado me llama a su lado y me exige que satisfaga su calentura. Sabe que con eso, olvidaré durante semanas cualquier tentación de volver a Madrid. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Soy un puñetero títere en sus manos y como tal, me trata.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Para que os hagáis una idea del modo en que esa morena me trata, os voy a contar lo que ocurrió una noche cuando acabábamos de llegar a su casa. Tal y como tenía costumbre, nada más cerrar la puerta del apartamento se tumbó en el sofá y mientras yo me ocupaba de preparar la cena, ella se puso a ver la televisión. Todavía recuerdo que le estaba preparando el risotto de setas que tanto le gusta cuando escuché que sonaba su móvil. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Conociendo el morbo que le daba que le comiera el coño mientras ella hablaba por teléfono, dejé lo que estaba haciendo y quitándome el delantal, me acerqué al salón. Doña María al verme entrar separó sus rodillas y levantándose la falda me exigió que comenzara. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sabiendo mi función, me arrodillé  a su lado absorto contemplando la belleza de su sexo. Mi jefa entonces separando sus labios con dos dedos, lo puso a mi entera disposición y mientras ella seguía hablando por el móvil, rocé con mi dedo el botón que se escondía entre sus pliegues.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Dando un suspiro, tapó con su mano el auricular y me dijo: </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Date prisa que llevo cachonda todo el día.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin quejarme, le metí un primer dedo dentro mientras su coño se empapaba producto de mis maniobras. Lo supe no solo ni siquiera tuve que lamer su clítoris para que ver su cara de lujuria. El aroma a hembra hambrienta de sexo llenó mis papilas en cuanto separé con mis yemas sus labios. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Buscando facilitar mi cometido, separó aún más sus rodillas mientras le decía a su interlocutor:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Y cuando dices que vas a venir?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su nueva posición permitió que mi lengua recorriera sus pliegues mientras no dejaba de gemir y jugueteando  con la punta su clítoris, di un buen repaso a ese coño antes de concentrarme en él. Al recogerlo entre mis dientes con un suave mordisco, mi jefa reprimió un aullido y presionando mi cabeza contra su coño, me exigió que continuara. Obedeciendo a su muda orden,  volví a meter mi dedo en su interior sin dejar de chupar el bulto que ya estaba totalmente erecto entre sus labios. Doña María  al sentir esa doble estimulación, movió brutalmente sus caderas y pero manteniendo la cordura, dijo al que estaba al otro lado del teléfono: </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Está bien, mañana te recojo en el tren- y mientras le contestan , volvió a tapar el micrófono y dejándose llevar por el placer, me soltó: -¡Cabrón! ¡Date prisa que quiero correrme!- y sin importarle lo que pensara, me pidió que le metiera el segundo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Siguiendo sus instrucciones, le incrusté otro dedo y moviéndolos rápido en su interior, me la quedé mirando mientras esa mujer sacudía las caderas restregando su sexo contra mi boca. No tarde en observar como su coño se contraía de placer y sin que me lo tuviera que pedir, decidí a meter el  tercero. Saboreando su chocho con profundos lametazos, seguí follando con mis dedos el coño de la morena mientras ella intentaba que quien  estuviera hablando con ella no notara que estaba descompuesta por el placer. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sabiendo que estaba a punto de correrse, le seguí sacando y metiendo mis tres falanges cada vez más rápido. Doña María, temblando de placer sobre el sofá, se mantenía en silencio. Pero el morbo de estar siendo comida mientras hablaba con otra persona pudo mas que ella y al sentir que su cuerpo se crispaba, me agarró la cabeza y la presionó contra su sexo. Decidido a incrementar su calentura y a que esa mujer sintiera lo que era una buena comida de coño, continué lamiendo su clítoris con mayor intensidad si cabe.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Que sí! ¡Mañana hablamos!- soltó cortando la comunicación mientras mi boca se llenaba con su flujo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La intensidad de su orgasmo fue brutal y derramando su placer por mis mejillas, usé mi lengua para sorber una parte del torrente en que se convirtió su chocho. Las piernas de mi jefa se cerraron sobre mi cara en un intento de retener el goce que la estaba asolando. Durante una eternidad, Doña María se corrió en mi boca mientras de su garganta no paraban de surgir berridos, tras lo cual se derrumbó sobre el sofá y sin estar totalmente satisfecha, me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Mañana llega mi hermana. Como no sé si voy a poder usarte mientras ella está aquí, esta noche tendrás que esforzarte. ¿Lo has entendido?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sí- respondí.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="line-height: 115%;">Sara es tan hija de puta como su hermana.</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="line-height: 115%;"><br />
<img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/399/50273529/50273529_038_0cda.jpg" width="460" height="682" />Cuando ya creía que mi humillación era total apareció en mi vida Sara, la hermana mayor de mi jefa. Tal y como habían quedado, a la mañana siguiente Doña María fue por ella a la estación de tren. Nada mas recogerla la trajo a su casa donde yo las esperaba haciendo la limpieza. </span></span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Esa tarde y como gesto de rebeldía decidí que aunque sabía que mi jefa no quería que su pariente se enterara de que se estaba acostando conmigo, iba a pasar la aspiradora tal y como le gustaba a ella que lo hiciera, es decir, en pelotas y con un delantal que me cubriera las miserias. Anticipando su reacción, disfruté por primera vez de las labores caseras imaginándome a cada instante la cara que pondría cuando entrara con su hermana y me viera casi desnudo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Se va a cabrear” pensé descojonado y obviando que a buen seguro me iba a castigar, me dije: “¡Qué se joda!”</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Tal y como preví, las dos mujeres nada mas cruzar la puerta se toparon con la imagen de mi culo en la mitad del salón. Si bien mi jefa se indignó conmigo tal y como había planeado, nunca anticipé que la zorra de su hermana al ver que estaba como dios me trajo al mundo soltara una carcajada diciendo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-María, ¡Eres la leche!-y menos que acercándose hasta mí, me acariciara el trasero mientras le decía: -¡No me puedo creer que has contratado a un prostituto para mí!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Hecha una furia, Doña María le soltó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No lo he contratado. Manuel es un inútil que uso cuando me apetece.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Creyendo todavía que era una broma orquestada por su hermana, la mujer contestó mientras  levantaba mi delantal: </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Pues tengo que reconocerte que tienes buen gusto: ¡Me encantan los hombres depilados!- y por si eso no fuera poca humillación, siguió diciendo:- ¿Me lo prestas?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Ni de coña! Este idiota es de mi uso exclusivo, si quieres uno: ¡Búscatelo!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Por su mala leche, Sara comprendió que María estaba cabreadísima y por eso decidió no seguir provocándola, no fuera a ser que tuvieran un altercado nada más llegar. Por mi parte y aunque sea difícil de comprender, yo estaba en la gloria porque de cierta y cruel forma, mi jefa me consideraba suyo y le había enfadado que le preguntara si podía hacer uso de mí.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Como no podía ser de otra forma, mi jefa ni siquiera se dignó a hablarme en toda la noche. Haciendo como si fuera un mueble, me ignoró durante horas. Aunque normalmente, que me ignorara era para mí un castigo, esa noche no. Si os preguntáis el porqué, es muy fácil:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¡Su hermana se dedicó a devorarme con sus ojos!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Buscando incrementar sus celos, mi actitud con Sara excedió lo meramente servicial ya que descaradamente tonteé con ella. Realmente disfruté haciéndolo y no solo porque con ello estaba sacando de quicio a Doña María sino porque aunque tuviera casi quince años mas que yo, esa madura estaba buena. Rubia de peluquería, esa hembra estaba dotada con una de las mejores delanteras que nunca había visto. La enormidad de sus pechos se realzaba aún más debido a la delgadez de su dueña.  Imaginándome como sería pellizcar esas dos ubres se pasaron las horas sin que me molestara el ser ignorado.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cuando el reloj marcaba las doce, mi jefa se disculpó con Sara diciéndola que se iba a su cuarto y de malos modos, me exigió que la acompañase. Sumisamente la seguí hasta la habitación, nada mas entrar me soltó un tortazo y me recriminó la manera tan descarada con la que estaba flirteando con su hermana.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No sé de qué habla- me defendí- ¡He sido solo agradable!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Te crees que soy tonta? ¡Lo has hecho a propósito!- tras lo cual se metió en la cama.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Esa noche por mucho que intenté congraciarme con ella, me resultó imposible porque en cuanto intenté tumbarme junto a ella, me echó de su cuarto con grandes gritos, de forma que no me quedó más remedio que coger una almohada e irme a dormir al sofá del salón. Afortunadamente cuando llegué, Sara se había acostado y por eso pensando que al día siguiente a mi jefa se le había pasado, me dormí…</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al día siguiente, al ser sábado, no trabajábamos y como seguía cabreada, mi jefa decidió salir de casa temprano para no verme siquiera. Ajeno a estar solo con su hermana en la casa estaba plácidamente durmiendo cuando sentí que alguien acariciaba mi sexo. Todavía adormilado, abrí los ojos para descubrir a Sara desnuda a mi lado. Comprendiendo lo delicado de la situación y que Doña María no me iba a perdonar si me acostaba con ella, intenté escapar de su abrazo pero la mujer, haciendo sacando un cuchillo me lo puso en el cuello diciendo:</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Llevo bruta desde que vi tu culito. ¡Lo quieras o no vas a ser mío.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Asustado por las consecuencias, le grité que me dejara en paz pero esa mujer no me hizo caso y con gran violencia, me desgarró el pijama, dejándome desnudo. Aún seguía intentando zafarme de ella cuando esa mujer se apoderó de mi miembro. El sentir la presión de sus manos sobre mi sexo, me obligó a permanecer paralizado, ya que  temía que si la rechazaba me hiciera daño. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al tenerme dominado, sonrió y sin quitar la hoja de mi cuello, esa puta me empezó a pajear. Aunque fue algo forzado, tengo que reconocer que en poco más de un minuto, mi pene había alcanzado su máxima longitud. Sara, en cuanto sintió mi dureza, se agachó entre mis piernas y abriendo su boca, se la introdujo en su interior.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Doña María no me va a perdonar”, me dije mientras sentía cómo engullía mi pene.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Si al principio intenté permanecer impasible, con el paso del tiempo, sin darme cuenta, empecé a colaborar con mi captora. Mis manos se posaron en su cabeza y marcándole el paso, dejé que esa puta devorara mi extensión. Al igual que su hermana, esa rubia demostró ser una mamadora de primera y sin problema  consiguió introducírselo totalmente en su garganta. Alucinado por el modo tan experto en que me lo chupaba, no tardé en sentir  sus labios recorriendo la base de mi pene. </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/399/50273529/50273529_081_43e1.jpg" width="460" height="682" /></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No se si fue el morbo o el miedo a que nos descubrieran pero rápidamente exploté en su boca y cuando lo hice, absorto, vi cómo se tragaba todo mi semen mientras no paraba de gritar el mucho tiempo que saboreaba una buena ración de semen. Si pensaba que ahí se había acabado todo, me equivocaba, porque sin darme tiempo a descansar, girando sobre sí misma, puso su sexo en mi boca. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al contrario que su hermana, Sara llevaba el coño exquisitamente depilado. Aterrorizado por lo que me estaba obligando hacer, tardé en responderla. La mujer, sin hablar y apretándome suavemente mis testículos, dejó claro que era lo que esperaba de mí y forzado por las circunstancias, comencé a acariciar su clítoris. Su aroma dulzón me embriagó y ya sin reparo, separé sus labios y usando mi lengua como si de mi pene se tratara, empecé a penetrarla mientras que con mis dedos torturaba su botón.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“Sabe tan bien como el de su hermana”, acepté en mi fuero interno.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No recuerdo cuantas veces llegó esa mujer al orgasmo con mi boca pero, tras media hora dándole placer, sentí que bajando por mi cuerpo, cogía mi sexo y sin pedirme opinión, se ensartaba de un solo golpe.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Serás puta!- le dije al sentir como  esa puta forzaba  mi pene hasta extremos impensables.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Obviando mis quejas, esa zorra usó mi miembro para apuñalarse repetidamente la vagina sin importarle nada más. Decidida a obtener su placer a costa de lo que fuese, me usó como instrumento de su lujuria y no paró hasta que por segunda vez, descargué en su interior<b>.   </b></span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Con una alegría insana y mientras me dejaba descansar, me dijo desapareciendo por la puerta:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Con razón mi hermana te mantiene. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Jodido, agotado  y nuevamente solo, lloré por la humillación de haber sido violado. Había sido un puto objeto en la lujuria de esa maldita. Y sin ser plenamente consciente de que eso se iba a repetir mientras esa rubia siguiera en Portugal, desee que volviera mi jefa.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="line-height: 115%;">Mi jefa vuelve con una sorpresa.</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/399/50273529/50273529_118_ddea.jpg" width="460" height="682" />Sobre las doce de la mañana, María volvió al apartamento llevando una bolsa con compras. Al verla entrar supe que tramaba algo. Su sonrisa maliciosa escondía algún plan pero sabiendo que no tardaría en descubrir que cojones había elucubrado, decidí callar y esperar. Conociéndola como la conocía sabía que, si le preguntaba, no me iba a decir nada. Si a eso le añadimos la pseudo-violación de la que había sido objeto por parte de su hermana, era mejor esperar acontecimientos y no forzarlos.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Nada mas entrar se encerró con su hermana en el cuarto de invitados. Me acojonó empezar a oir gritos y suponiendo que esa puta le había contado lo sucedido, preferí no intervenir. Solo al cabo de un cuarto de hora, me mandó llamar. Acudiendo a su llamado, pasé a la habitación para llevarme una sorpresa mayúscula:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“¡Sara estaba atada sobre la cama!”</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin saber a qué atenerme, me quedé paralizado en el quicio de la puerta. Mi jefa muerta de risa me soltó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Cómo la zorra de mi hermana quería follarte, he decidido darle una lección.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Quiere que me la tire?- pregunté totalmente confundido al comprobar el modo tan brutal con el que había inmovilizado a la rubia. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Eres idiota o qué! ¡Eres solamente mío!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Entonces?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Soltando una carcajada, respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Ya que necesitaba ser follada, voy a satisfacerla. Prepárame su culo, ¡Qué se lo voy a estrenar!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No comprendí  el alcance de sus palabras hasta que la vi sacar de una de las bolsas un arnés con un tremendo falo adosado a él:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">“La va a destrozar” pensé al comprobar el tamaño de ese aparato  pero mas excitado de lo que podía reconocer a esa hija de puta, no me quedó mas remedio que obedecer.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Acercándome a su víctima, le separé los cachetes de su trasero para descubrir que tal y como me había anticipado mi jefa, el ojete con el que me encontré permanecía virgen. Su permiso me dio alas e introduciendo mi  cara entre las piernas de la ahora asustada sádica, le introduje  dos dedos en el coño mientras la rubia se retorcía pidiendo mi ayuda. Los chillidos de la mujer no consiguieron su objetivo y incrementando el ritmo de mis yemas, seguí violando su interior mientras Doña maría se terminaba de ajustar el arnes. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-María, por favor, ¡No lo hagas!- imploró con lágrimas en los ojos.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Desgraciadamente para ella, la morena no se apiadó de sus lloros y con mayor énfasis, me exigió que la preparara. Siguiendo sus instrucciones,  ninguna parte de su cuerpo se libró de mis duros toqueteos. Devolviendo una parte de lo que me me hizo esa mañana. Le pellizqué cruelmente sus pezones antes de dedicarme a su culo. Una vez saciada parcialmente mi venganza, con  sadismo violé  su esfínter con mis dedos sin usar ningún tipo de lubricación.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Me duele! ¡Maldito!- aulló al sentir como forzaba su ojete.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Temiendo la reacción de Doña María, intenté que no se percatara de que me había puesto bruto y que tenía mi pene tieso. Afortunadamente para mí al ver a su hermana con el  el culo en pompa, sin mediar conversación alguna, me separó de ella y separando sus nalgas con las manos,  escupió en su ojete mientras metía una de sus yemas para relajarlo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Será mejor que no te muevas y me dejes darte por culo. ¡Te dolerá menos!- le dijo obviando las quejas de la pobre mujer. </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/399/50273529/50273529_127_12e4.jpg" width="460" height="682" /></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cual convidado de piedra, me quedé mirando como la morena poco a poco conseguía su objetivo mientras Sara totalmente acojonada se dejaba hacer.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡No sé porque lloras! ¡Zorra!- le soltó al ver sus lagrimas- ¿No es esto lo que venías buscando?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sacando fuerzas de su flaqueza, Sara le contestó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡No! Cuando me dijiste que en Portugal me iban a follar, ¡No sabía que iba a ser por ti!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Nada es perfecto!-  respondió y mientras cogía el artificial pene entre sus manos, soltó una carcajada. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Haciendo caso omiso de su chillido, posó el glande en su hoyo, tras lo cual tanteó su relajación. Al haber comprobado la misma, de un solo golpe lo introdujo por entero en el interior de sus intestinos. La brutalidad fue  tal que de Sara no pudo reprimir un alarido mientras de sus ojos afloraron  las lágrimas en señal de dolor. La forma en la que invadió su trasero no solo  le hizo gritar sino que intentó zafarse del ataque. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Doña María profundizando el sufrimiento de su hermana empezó a sacar y a meter el tremebundo aparato con rápidos movimientos de su cadera.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Sigue llorando puta! ¡Me ponen bruta!- berreó mi jefa ya absorta en su función.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Apiadandome de Sara, llevé mis manos a su coño y la empecé a masturbar mientras su hermana seguía campeando libremente sobre su culo. Mi antigua torturadora  al sentir sus dos entradas forzadas, apretó sus mandíbulas intentando relajarse pero le resultó imposible porque con un sonoro azote, Doña Maria le ordenó que se moviera. Los chillidos de la rubia al sentir los ataques en su culo fueron atroces, demostración palpable del daño que estaba experimentando en su cuerpo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al cabo de unos minutos y ya con su esfínter relajado, la rubia fue  empezando a relajarse  de manera que empezó a experimentar placer cada vez que mi jefa la penetraba.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Dios!- aulló al sentir los primeros síntomas del orgasmo y retorciéndose sobre las sábanas, buscó el placer pegando otro berrido. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Curiosamente, su hermana se mostró menos dura y mas cariñosa al sentir que se aproximaba el clímax de su víctima y con una breve orden me pidió que la besara. Al acercar mis labios a los de Sara, pegando gritos y con su cuerpo convulsionando, se corrió mientras Doña María seguía retozando en el interior de su culo. Al oír su orgasmo, dejó de torturarla y ya claramente excitada me pidió que me la follara. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin sacar el aparato del culo de la rubia, puso su culo en pompa dándome acceso. Incapaz de discernir por donde quería que me la tirase, se lo pregunté:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Eres imbécil!- contestó sin aclarar nada.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Asustado por la decisión, acerqué mi pene a su coño. Al sentir que lo tenía totalmente empapado, se lo fui metiendo poco a poco mientras la morena reiniciaba el acoso sobre el culo de su hermana. Sara al sentir nuevamente hoyado su esfínter, gritó pero esta vez de placer. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No sé qué fue lo que provocó  que mi jefa se contagiara del orgasmo de su hermana, si la acción de mi miembro en el interior de su chocho o los gemidos de Sara pero lo cierto es que casí no había empezado a moverme cuando pegando un aullido se corrió como una puta y cayendo sobre la rubia, se derrumbó exhausta.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Quise seguir tirándomela pero separándome de un empujón, me soltó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Quédate quieto!. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mas excitado de lo humanamente posible, me humillé diciendo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Por favor, necesito correrme.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando desatando a su hermana, me ordenó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Mastúrbate para nosotras-</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Mientras Sara se incorporaba sobre la cama, intenté protestar pero al chocar contra su total intransigencia, decidí cumplir su capricho. Cogiendo mi pene entre mis manos, empecé a pajearme mientras desde el colchón esas dos putas me miraban. Increíblemente Sara había olvidado la afrenta y con su respiración agitada, se me quedó mirando. Alucinando observé que  sus pezones se erizaban aun antes de que me empezase a tocar.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Con mi mente y mi cuerpo entablando una lucha entre la humillación que sentía y la calentura que dominaba mi cuerpo, seguí masturbándome. No tuve que ser ningún genio para comprender que mi jefa estaba probando a su pariente y supe de antemano quién iba a ganar.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Acércate- me exigió.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">En cuanto me aproximé, cogió a su Sara de la melena y poniendo mi pene entre sus labios, le preguntó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Quieres mamársela?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sí- le contesto.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/399/50273529/50273529_150_1be9.jpg" width="460" height="682" /></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Disfrutando de su poder, la soltó un bofetón diciendo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Esa polla es solamente mía- y soltando una carcajada, le soltó: -Si quieres mamar, ¡Mama mi coño!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Colaborando con ella, cogí la cabeza de Sara y la puse entre sus piernas sin que me lo pidieran. ¿Por qué hice eso? Os preguntareis:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¡Claramente me apetecía ver como su hermana se comía el coño de mi jefa!</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La rubia al sentirse desvalida no pudo desobedecer y separando los pliegues del sexo que tenía enfrente, sacó su lengua y se puso a dar largos lametazos sobre el clítoris de Doña María. El brillo que manaba de su coño desnudo me anticipó que estaba cachonda y por eso decidí acercar mi pene a su boca. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando mi jefa me dijo antes de meterse mi miembro en su boca:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Acaríciame los pechos.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Esa orden emitida solo para mí pero produjo un fenómeno curioso puesto que tanto Sara como yo obedecimos cogiéndole las peras.  Sin que se lo hubiese mandado, Sara me imitó  y cogiendo uno de los pezones de la morena  entre los dedos, empezó a acariciarlo. Mi jefa al sentir las caricias de ambos pegó un gemido y ya incapaz de contenerse, se dedicó a mi miembro mientras su hermana se apoderara de su sexo.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Entusiasmado por el modo en que se iban desarrollando las cosas, me concentré en la rosada aureola de mi superiora sin darme cuenta de que como me estaba afectando su mamada y mientras Sara le incrustaba  dos dedos en el interior, la morena me ordenó:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Córrete ya!, ¡Necesito mi ración de leche!</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La explosión de mi pene coincidió con su climax y mientras se dedicaba a absorber el semen que brotaba de mi sexo, se corrió. Ya totalmente verraca, Doña Maria  buscó mi simiente mientras los dedos de su pariente seguían torturando su ansioso sexo. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Os juro que fue impresionante sentir como me dejaba seco mientras su cuerpo se retorcía de placer pero mas observar que Sara venciendo su natural reluctancia a lo que estaba siendo obligada a hacer, se masturbaba con frenesí mientras su lengua seguía dando cuenta del coño de la morena.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Me corro!- berreó mi jefa olvidándose de mi verga y presionando la cabeza de la rubia contra su entrepierna.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sus palabras fueron el acicate que necesitaba Sara para ya sin ningún tipo de resquemor follarla con sus dedos. Esa maniobra prolongó el éxtasis de mi jefa que retorciéndose sobre las sábanas. Esa visión fue mas de lo que pude aguantar y con mi pene nuevamente tieso, separé a la mujer y acercándome a mi jefa, introduje de un solo empujón mi sexo en su coño. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Doña María, agradecida al sentir mi polla retozando en su interior, gimió de placer mientras no dejaba de mover sus caderas. La sobre excitación que asolaba su cuerpo la llevó de un orgasmo a otro mientras yo seguía machacando su chocho con mi instrumento.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Te deseo!- gritó sorprendida por la fuerza de sus sensaciones.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin saber todavía lo que se avecinaba, le contesté que yo también sin dejar de penetrarla. Lo que no me esperaba fue que mi jefa se abrazara a mí y llorando me preguntase si también la quería. </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Más que a nadie en este mundo!- respondí con sinceridad porque lo quisiera o no,  estaba prendado de ella.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La morena al oírme se volvió a correr mientras Sara convulsionaba a su lado con los dedos metidos en el interior de su coño. Ver a esas dos presas de la lujuria fue superior a mis fuerzas y derramándome con brutales sacudidas, llegué al orgasmo. Mi eyaculación fue total y vaciando mi semen en el coño de mi jefa, asolé con ello también la última de sus defensas. Ya agotada sobre el colchón, se quedó en silencio durante un minuto.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Debió estar meditando lo sucedido mirándome por primera vez  con cariño y me dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Túmbate a mi lado y abrázame.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sintiéndose marginada, Sara protestó diciendo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Y Yo?</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> Al oírla su hermana, le dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Bésame y si lo haces bien quizás te preste a mi hombre.</span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Pegando un grito de alegría, se lanzó sobre los brazos de su querida pariente.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/399/50273529/50273529_147_aa6b.jpg" width="641" height="960" /></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
<div><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"> </span></div>
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		<title>Realto erótico: &#8220;Fui infiel a mi marido con su padre, mi suegro&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 05 May 2026 13:23:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
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					<description><![CDATA[Nunca creí que me pudiera comportar como una puta en celo y menos que fuera con Javier, mi suegro. Educada en una familia de clase media, mis padres me habían enseñado recios principios morales que sin ningún esfuerzo asimilé e hice míos. Desde niña creí en el matrimonio para toda la vida, en la fidelidad y sobre todo en la familia. Por eso cuando conocí a Alberto, me enamoré de él. Con mis mismos valores, era a pesar de su juventud un buen profesional y un hombre de provecho. El sintió lo mismo por mí y tras tres años de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nunca creí que me pudiera comportar como una puta en celo y menos que fuera con Javier, mi suegro. Educada en una familia de clase media, mis padres me habían enseñado recios principios morales que sin ningún esfuerzo asimilé e hice míos. Desde niña creí en el matrimonio para toda la vida, en la fidelidad y sobre todo en la familia. Por eso cuando conocí a Alberto, me enamoré de él. Con mis mismos valores, era a pesar de su juventud un buen profesional y un hombre de provecho. El sintió lo mismo por mí y tras tres años de noviazgo, nos casamos por la iglesia, nos compramos un chalet e incluso adoptamos un perro.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Éramos un modelo de matrimonio para nuestros amigos. Mi marido al terminar de trabajar, venía a casa y solo aceptaba las invitaciones si estas me incluían a mí. Estoy plenamente segura que nunca me puso los cuernos y aunque viajaba mucho, no tenía miedo de que lo hiciera. Al fin y al cabo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Alberto era mío y yo, suya”</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por mi parte, siempre le había correspondido de la misma forma. Nunca dejé que nadie se me insinuara y si lo hacía algún incauto, le paraba en seco. Por aquel entonces, ni se me ocurría pensar que un día unas manos que no fueran las suyas acariciarían mi cuerpo y menos que otra boca besara mis pezones mientras su dueño se afianzaba en mi entrepierna.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero todo cambió e increíblemente, el tipo que me sedujo y abuso de mí, resultó ser mi suegro.&nbsp;&nbsp;Aunque le había conocido al poco de hacerme novia de Alberto, ahora me doy cuenta que nunca le traté. Viudo orgulloso de su independencia y relativamente joven, Javier se había mantenido al margen de nuestras vidas. Director general de una multinacional, vivía en un casón de Somosaguas cuando no estaba en el extranjero y aunque salía con mujeres, nunca se las había presentado a su hijo, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cuando haya una importante, serás el primero en saberlo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque mis amigas siempre decían que estaba bueno, para mí, ese hombre de cincuenta años era un ser asexuado porque era mi suegro. Hoy reconozco que con sus casi dos metros y una musculatura que contrasta con su edad, no solo está rico sino que está riquísimo. Nunca había reparado en su porte y menos en el enorme bulto que escondía bajo el pantalón porque era territorio vedado al ser el padre del único hombre que había amado. Ahora me&nbsp;río&nbsp;al recordar la insistencia de mi hermana mayor para que le concertara una cita con él. Siempre me negué porque Patricia con su falta de moralidad era capaz de ponerme en un aprieto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vamos hermanita- me decía –Tu suegro es viudo y está forrado, hazme ese favor-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque me rogó de mil maneras, siempre le puse una excusa para no hacerlo porque temía que habiéndose tirado a esa zorra, mi suegro llegara a pensar que yo era como ella. Confieso que hoy me alegro porque no sé si podría soportar la idea de que ella hubiera disfrutado de la polla que me trae loca. Odiaría saber que carne de mi carne hubiera gritado y aullado hasta desfallecer al ser poseída por él. Todavía hoy, cuando ya me he convertido en su amante y reconozco que soy adicta a la forma con la que me hace el amor, sigue atormentándome la idea de ser infiel a Alberto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No lo puedo evitar, cuando mi suegro me llama, me quito las bragas y perdiendo el culo, acudo a su lado. Me enloquece que me llame “mi querida nuera” mientras desliza su pene por mi sexo pero más aún cuando dominado por el morbo, me exige ser su putita. Me ha poseído de todas las maneras y en todos los lugares, pero donde realmente saca la perra en la que me he convertido es cuando llega a casa y me folla en la misma cama donde duermo con su hijo. Es más, cuando lo ha hecho, esa noche no he podido evitar masturbarme pensando en él mientras su retoño dormía a mi lado, convencido de la castidad de su santa mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todas las semanas, al menos un par de veces, su adorado padre me telefonea diciendo dónde, cómo y hasta que manera debo de ir vestida para que sin casi prolegómeno alguno, me joda, folle, penetre, mame, acaricie, humille, ensalce, copule….. Sus deseos son órdenes que cumplo con satisfacción, sabiendo que al dejarle, retornaré a mi hogar con el chocho empapado y sintiéndome culpable pero deseando volver a leer en mi móvil “suegro” porque eso supondrá nuevamente llegar a sentir un placer indescriptible.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi marido no sospecha nada e incluso se alegra de que después de tantos años, su padre se acerque a nosotros y nos invite a cenar. Le hace gracia y alienta que su viejo se llevé tan bien conmigo que en vez de telefonearle a él, se dirija a mí directamente:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Creo que el jefe está deseando ser abuelo- me dijo un día que le comentó que tuve una falta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Por qué dices eso?- pregunté asustada ya que ese mes me había acostado en muchas más ocasiones con mi suegro que con él.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se ha puesto muy alegre y me ha dicho que estaba convencido que embarazada, estarías mucho más guapa-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Será cabrón” pensé en absoluto ofendida porque sabía que se lo había soltado a su hijo con la intención que yo me enterara que si me quedaba preñada, el seguiría haciéndome sentir viva y deseada. Soñando despierta con la idea de ser suya con el vientre hinchado, tuve que ir al baño a liberar el calor que estremecía mi entrepierna mientras su hijo no era consciente que de estar preñada, mi retoño sería su hermano.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os preguntaréis como ese hombre ausente y distante llegó a convertirse en la razón de mi existencia. Pues es bien fácil, un día, Alberto llegó a casa con la noticia que&nbsp;&nbsp;su padre nos invitaba ese verano a su casa en Marbella. Como mi marido estaba tan feliz, no puse ningún reparo sin saber cómo me cambiaría la vida ese verano. Aunque faltaba un mes, mi marido me rogó que fuera preparando las vacaciones porque no quería que nada fallase:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y qué quieres que haga?- pregunté divertida al observar su nerviosismo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No sé, llama y pregunta a mi padre si necesita algo- contestó emocionado con pasar una larga temporada en su compañía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aun sabiendo que era absurdo, cogí el teléfono y después de agradecerle su invitación, cumpliendo el capricho de mi esposo le pregunté si le podíamos llevar algo que necesitara. Mi querido suegro, que había estado alternando con unos amigos y llevaba un par de copas, se tomó a guasa mi pregunta y me contestó riendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo único que necesito es una mujer y eso no podéis comprarlo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Avergonzada, no pude seguir hablando con él y nada más colgar, le conté a su hijo lo que me había soltado su padre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué cachondo el viejo!- exclamó encantado de la ocurrencia y sin dar mayor importancia, me tranquilizó diciendo: -Te ha tomado el pelo porque esta mañana le he preguntado porque no se buscaba una esposa. Lleva más de diez años viudo y ya es hora que rehaga su vida-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y qué te ha respondido?- dije intrigada por la respuesta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que ya tiene una candidata pero que desgraciadamente está casada-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No fastidies! y tú, ¿Qué le has contestado?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me he reído. Conozco a mi padre y sé que sería incapaz de intentar seducir a una mujer comprometida y con familia-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa conversación, a todas luces inocua, fue mi perdición. Por primera vez comprendí que mi suegro era un hombre y me pasé toda la noche, pensando que tipo de mujer le gustaría. Conociendo su carácter dominante y perfeccionista, tras mucho pensar, decidí que de seguro su elección sería mucho más joven que él y guapa porque no soportaba la mediocridad y menos&nbsp; a alguien no le siguiera el paso. También me pregunté cómo sería ese gorila en la cama &nbsp;porque si era, en ella, tan perseverante y eficaz como en el resto de su vida debía de ser una fiera.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin saber que había sembrado la semilla que le permitiría seducirme, dejé a un lado esos pensamientos y me concentré en mi marido. Alberto se estaba desnudando a mi lado y mientras lo hacía, me puse a valorar a mi hombre. Con veintiséis años y un metro ochenta de estatura, era un hombre atractivo y bien dotado. Estaba segura que había muchas zorras que me lo intentarían quitar si él les diese entrada y por eso, mirándole a los ojos me abrí el camisón y le llamé a mi vera, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tu mujercita necesita cariño-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi marido no se hizo de rogar y tumbándose en la cama, me empezó a acariciar los pezones mientras me besaba. Como soy pequeñita y apenas alcanzo el metro cincuenta, cada vez que me abraza me siento protegida y amada, por eso, subiéndome encima, le pedí que me besara los pechos mientras yo introducía su pene en mi vulva. La diferencia de tamaño hacía que al penetrarme me llenara por completo y por eso, tuviera que estar muy excitada para no tener dificultades al hacerlo. Alberto que me conocía, mamó de mis pechos mientras con sus dedos jugaba con mi entrepierna, de forma que en menos de un minuto, sentí su glande chocando contra la pared de mi vagina. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidida a sentir, empecé a galopar su verga con mi vulva tan caliente que estaba a punto de explotar y gimiendo le pedí que cogiera con sus manos mis nalgas y me ayudara.&nbsp;&nbsp; Mi entrega le hizo reaccionar y cogiendo mi trasero, me levantó y bajó con velocidad. Al estar empalada y empapada, gocé como&nbsp; nunca cuando pegando un grito descargó su simiente en mi interior. Su eyaculación coincidió con mi éxtasis y uniéndome a él, me dejé caer sobre él. Estaba todavía recuperándome cuando me di cuenta que se había quedado dormido e insatisfecha, me quejé pensando que a buen seguro, mi suegro repetiría al menos tres veces.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Estás loca!” maldije al darme cuenta de lo que había pensado y casi llorando, intenté dormir pero me resultó imposible. Había abierto la espita de gas y me resultaba imposible ya cerrarla y temiendo estallar, me masturbé pensando en Javier mientras me reconcomía por hacerlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Con mi suegro en Marbella.</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de un viaje en coche, llegué a esa ciudad en el sur de España, cansada y de mal humor. Durante los últimos treinta días me había arrepentido de haberme dejado llevar por esa fantasía y me sentía incapaz de mirar a mi suegro a la cara. Javier, ajeno a lo que estaba torturando a su nuera, nos recibió en la puerta, vestido únicamente con un traje de baño. Debía de estar nadando cuando escuchó el timbre porque venía empapado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ni mi marido ni él se dieron cuenta que me quedé prendada al ver los músculos que lucía el maldito. Acostumbrado al ejercicio, ese maduro se mantenía en forma y donde me esperaba ver una tripa incipiente, me encontré con un estomago plano al que las horas de gimnasio, habían dotado de unos abdominales de treintañero.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Mierda!” exclamé para mí al advertir que me había quedado con la boca abierta al contemplarlo y haciendo un esfuerzo, retiré mis ojos de ese pecho musculado y repleto de vellos que había hecho que mi entrepierna se mojara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Confundida y sin saber qué hacer,&nbsp; dejé que mi marido me enseñara la casa mientras mi suegro se volvía a meter en la piscina. Alberto me sirvió de anfitrión pero mi mente estaba a años luz y aprovechaba cualquier descuido para echarle un vistazo al hombre que nadaba sin saber que lo estaba observando. Acabábamos de dejar la maleta en nuestra habitación, cuando mi marido me pidió lo acompañara con su padre, a regañadientes, agarré mi bolso y entonces, oí que me preguntaba extrañado:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No te vas a bañar con el calor que hace?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Juro que era lo último que me apetecía hacer pero, para no levantar sospechas, le pedí que me diera unos minutos y lo alcanzaba. Mi esposo se adelantó dejándome&nbsp; sola mientras me ponía un bikini. Indecisa sobre cual elegir, opté por el más discreto y me lo puse. Al mirarme al espejo, la imagen que este me devolvió fue el de una mujer atractiva con pechos grandes para su altura y unas caderas redondas que tan feliz me habían hecho siempre, pero que en esa ocasión me pareció que mis medidas eran demasiado sensuales y deseé ser más plana y menos exuberante.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al bajar a la piscina, me encontré a Alberto y a Javier charlando animadamente mientras se tomaban una cerveza. En cuanto me vio, mi suegro me acercó una silla y me preguntó si quería tomar algo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Una coca cola- pedí roja como un tomate al sentir el roce de su mirada sobre mis pechos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi esposo, que estaba en la inopia, incrementó mi turbación al decirle a su padre:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ves papa, Estefanía es pequeñita pero matona-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi suegro sin dar importancia a la falta de tacto de su hijo, contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tenías razón. Es una mujer preciosa-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su piropo hizo saltar todas mis alarmas y con los pezones duros como piedras, sentí que ambos se habían dado cuenta y por eso me tiré al agua. Asustada por la reacción de mi cuerpo, di unos largos esperando que el ejercicio me calmara pero cuando&nbsp; quise salir de la piscina fue peor, porque la tela de mi bikini nuevo se transparentaba y dejaba entrever el color de mis aureolas. Intentando tapar mis vergüenzas, me puse una camisa y mientras lo hacía descubrí en la mirada del cincuentón que no le había pasado inadvertido mi problema.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Coño!, ¡Me está devorando con su vista!” mascullé mentalmente tratando de disimular.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://25.media.tumblr.com/c4e467b7a6629e98b6d1e2c477ccd92d/tumblr_mr2qfgjtuw1r8kqe0o6_1280.jpg"><img decoding="async" src="http://25.media.tumblr.com/c4e467b7a6629e98b6d1e2c477ccd92d/tumblr_mr2qfgjtuw1r8kqe0o6_1280.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El idiota de mi marido no se había dado cuenta de lo que pasaba y metiendo el dedo en la llaga, me aconsejó darme crema para no achicharrarme con el sol. Creyendo que eso me daba la oportunidad de alejarme sin que se me notara, me acerqué a una tumbona y abriendo un bote de bronceador empecé a untármelo por las piernas. Rápidamente me di cuenta de mi error, porque al mirar a los hombres, advertí que Javier disimulando con una charla, no perdía comba de mis movimientos. Perpleja por ser objeto de su escrutinio nada filial, agaché mi cara y haciendo como si no me hubiese enterado de lo lascivo de su mirada, seguí esparciendo la crema por mis muslos. Lo que no pude evitar fue que nuevamente mis tetas se pusieran duras ni que en mente divagara entre la vergüenza y el morbo por su acción.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo peor fue que cuando iba a empezar con la parte de arriba, mi marido recibiera una llamada de la empresa y me dejara sola con su padre. Javier, me dirigió una sonrisa perversa y acomodándose en la silla, se puso a mirar con descaro mis senos. Aun solo medio excitada, le lancé una mirada asesina que no tuvo ningún efecto. Decidida a castigar su osadía, me le quedé mirando fijamente mientras mis manos esparcían el &nbsp;líquido por mi escote. Sin retirar sus ojos, me volvió a sonreír y se levantó de la silla, para servirse otra cerveza. Momento que descubrí que debajo de su bañador una enorme protuberancia revelaba que no había presenciado impávido la escena y que estaba caliente.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Absolutamente indignada, cogí una toalla y me tapé mientras crecía mi rencor por ese hombre:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¿Quién se creé para mirarme así? ¿No sabe que soy su nuera?” me quejé en silencio sin armar un escándalo porque sabía que mi marido sufriría si se enterara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al volver Alberto, me excusé de los dos diciendo que estaba cansada y que me iba a echar un rato. Mientras me iba, observé que mi suegro seguía mis movimientos y con esa caricia pecaminosa sobre mi trasero, hui escaleras arriba del chalet. Turbada hasta decir basta, me tumbé en la cama y solo pude calmarme, cuando mis dedos se afianzaron entre mis piernas y separando mis rodillas, torturaron mi botón. Aunque intenté inspirarme en mi marido, fue su padre, él que lo hizo, al imaginármelo mostrándome su trabuco mientras me extendía la crema por mi cuerpo. El sopor me invadió y sin darme cuenta me quedé dormida.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Debía de haber pasado una hora cuando un ruido en la habitación me despertó. Al abrir los ojos, vi que una negra vestida con un uniforme de criada traía unas toallas. Desperezándome, la saludé. La muchacha me pidió perdón por la interrupción y pasando a nuestro baño, se puso a cambiar el juego anterior. Mientras lo hacía, me la quedé mirando al darme cuenta que era una mujer muy atractiva. Con un culo impresionante y unos pechos exagerados, no parecía una sirvienta sino una stripper. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi sensación de inferioridad se incrementó al levantarme y percatarme que no le llegaba ni al hombro. Era altísima además de guapa y por eso pensé mientras se despedía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Jamás contrataría a esa hembra para que limpiara mi casa. Sería capaz de quitarme a mi marido”.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cabreada por experimentar celos de su belleza, me metí a bañar y mientras el agua recorría mi cuerpo, me puse a imaginarme a Alberto follándose a esa morena y contra lo que debía haber sentido, me excité.&nbsp; Mis pezones adquirieron una dureza inusitada y totalmente cachonda, bajé mis dedos hasta mi chocho y me toqué. Al sentir mis yemas sobre mi clítoris, cerré los ojos y seguí acariciándome mientras llegaban a mi cerebro imágenes de mi marido mientras penetraba a ese bombón. En mi mente, fui testigo de cómo su verga entraba y salía del sexo de esa mujer y de cómo con una bestialidad que nunca había ejercido sobre mi cuerpo, la azotaba sin compasión. Deseando ser ella y que alguien me tomara así, me corrí dando un gemido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Escandalizada por&nbsp; haberme tenido que desahogar dos veces en un mismo día, salí de la bañera y estaba ya secándome cuando escuché que mi esposo preguntaba por mí desde el cuarto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Aquí estoy!- le grité.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Alberto venía desolado, por lo visto le acababa de llamar su jefe y tenía que volver a Madrid durante dos días. Al oírlo, me enfadé y como una loca, le dije que me volvía con él que no iba a estar sola en esa casa. Mis palabras le destantearon y confuso, me intentó tranquilizar diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No seas tonta, no vas a estar sola. Ya se lo he dicho a mi padre y él me ha prometido cuidarte-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque no podía explicárselo, eso era exactamente lo que me temía y poniéndome melosa, intenté convencerle que lo mejor era que yo le acompañase. Mi estrategia no dio resultado y sin dar su brazo a torcer, me pidió que me quedara por él ya que le hacía mucha ilusión que después de tantos años su viejo intimara conmigo. Anticipando lo que ocurriría si me quedaba sola con ese cincuentón, temblé como una cría e quise hacerle cambiar de opinión pero poniendo un gesto serio, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te pasa algo con mi padre? ¿No te cae bien?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Temiendo que no me creyera si le contaba que ese hombre del que estaba tan orgulloso me miraba con unos ojos nada paternales, no insistí y poniendo cara de niña buena, le dije que me quedaría con la condición de que me hiciera el amor. Mi ocurrencia le hizo gracia y dándome un azote en mi culo, me dijo que tendría que esperar hasta la noche pero que después de volver de cenar, me haría gritar en la cama. Su palmada y su promesa me hicieron recordar lo que me había imaginado minutos antes y comportándome como una puta por primera vez, le pedí un anticipo sobándole por encima del pantalón. Sé que le sorprendí pero nunca me esperé que reaccionara quitándome la toalla y poniéndome contra el lavabo, me penetrara sin más.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reconozco que me encantó esa faceta desconocida de Alberto y gemí como posesa al experimentar el dolor de sentir forzado&nbsp; mi estrecho conducto sin preparación.&nbsp; Olvidando nuestra diferencia de tamaño, mi marido me poseyó con una pasión desbordante que me hizo olvidar a mi suegro y queriendo sentir lo mismo que había imaginado le pedí que siguiera follándome así. Tal y como había visto en mi mente,&nbsp; se comportó como un salvaje y acuchilló con su estoque mi pequeño cuerpo hasta que berreando sin poder aguantar más me corrí sobre las baldosas del baño. Fue entonces cuando recapacitando en el modo en que me había hecho suya, me pidió perdón diciendo que no sabía que le había pasado y que nunca más lo volvería hacer.&nbsp; Pero obviando que mi contestación iba a cambiar para siempre nuestra relación, le dije riendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me ha encantado y si no lo vuelves a hacer, dormirás en la habitación de invitados-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi respuesta le dejó helado pero rehaciéndose, me besó y mientras me daba el primer pellizco realmente doloroso en nuestra vida en común, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No sabía que tenía una putita en casa-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Jamás me había insultado de esa forma pero tengo que confesar que en vez de enfadarme, me reí y volviendo a la ducha, le pedí que entrara conmigo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">Me quedo sola</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgur.com/WoFvfDw.jpg"><img decoding="async" src="http://i.imgur.com/WoFvfDw.jpg" width="426" height="640" border="0"></a><span style="color: #333333;">Esa mañana, nos levantamos a las siete porque el vuelo de Alberto salía temprano. Estaba cansada después de que nos hubiéramos pasado toda la noche explorando esa faceta recién descubierta de mi marido. Era increíble que, después de tantos años de relación monótona, hubiéramos descubierto que a ambos nos gustaba el sexo duro fortuitamente. Con el chocho y mi pecho adoloridos, me entristeció decirle adiós en el aeropuerto y sin ganas de volver al chalet, decidí dar un paseo por Puerto Banús. El esplendor y el lujo de ese pueblo no se habían visto afectados por la crisis. En sus calles puedes ver aparcado un Bentley como si fueran un utilitario cualquiera pero lo más impresionante era el tamaño de los yates fondeados en sus muelles. Mientras en cualquier otro puerto deportivo un barco de veinte metros de eslora es la atracción, ahí pasa desapercibido entre tanto&nbsp; buque de lujo. Y qué decir de la gente que deambula por ese pueblo, junto a los turistas que, como yo, se quedan impresionados al ver tanta riqueza es fácil encontrarte con potentados árabes y personajes de las revistas de corazón.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de dos horas deambulando por sus calles, decidí volver a la casa. Estaba feliz, durante las últimas horas pasadas con mi marido, había disfrutado como una perra mientras el liberaba su tensión sometiéndome. Mi marido, esa persona cortés y educada se había convertido por azares del destino en un exigente amante que me sació por completa. Atrás se habían quedado mis dudas y más convencida que nunca que era el hombre de mi vida, entré al chalet. Al no ver a nadie, creí que estaba sola y por eso, con confianza, me dirigí a la cocina a beber agua. Estaba sirviéndome un vaso cuando, por la ventana, descubrí a mi suegro limpiando &nbsp;la piscina.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé mirándole con fascinación. Era impresionante como se marcaban sus músculos al mover el limpia fondos. Eran los de un joven y no los de un cincuentón.&nbsp; Marcados y completamente definidos era una delicia verlos mientras caminaba por el borde. Reconozco que en ese momento, no le observaba como nuera sino como mujer y estaba tan absorta que tardé en&nbsp; fijarme en que su criada había salido al exterior. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Será puta!” exclamé al&nbsp; observarla acercándose a mi suegro en bikini y con una familiaridad nada habitual, decirle que si le echaba crema.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Javier sonrió al escuchar a la muchacha y dejando el aparato en el suelo, la cogió entre sus brazos. Desde mi posición vi a esa zorra restregar su cuerpo contra el del padre de mi marido, justo antes que este, soltando los tirantes de la mujer, se pusiera a besar sus pechos. Indignada, fui testigo de los gemidos con los que la porno-chacha respondió a las lisonjas de mi suegro y estaba a punto de irme de la cocina cuando de pronto vi que le daba la vuelta y apoyándola contra la mesa, le quitaba de un tirón su tanga.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Colorada y excitada, me escondí tras el visillo y me puse a espiarlos. Mi pariente se había quitado el bañador y alucinada, observé que su&nbsp; pene era aún mayor de lo&nbsp; que me había imaginado. No parecía humano, además de enorme era tan grueso que dudé que mi cuerpo fuera capaz de absorberlo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Dios! ¡Qué bicho!- mascullé en la soledad de la cocina mientras mis dedos me empezaban a acariciar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cara de deseo de la negra se multiplicó por mí cuando ese hombre le dio un sonoro cachete y separándole las nalgas, comenzó a lamerle su sexo. Su sirvienta aullando como la puta que era, le rogó que la tomara diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Patrón, ¡Necesito su verga!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No se lo tuvo que repetir dos veces y cogiendo su pene, se lo incrustó brutalmente.&nbsp; Metiendo los dedos en mi entrepierna, me lancé en una carrera sin retorno al observar como desaparecía en el interior de la negra mientras esta no paraba de chillar. Cogiendo mi clítoris, lo torturé duramente completamente bruta por la escena que se estaba desarrollando a escasos metros. Mi suegro, ajeno a que su nuera se masturbaba mirándolo, terminó de introducir su falo y cogiendo a su pareja del pelo, la levantó en brazos con una facilidad pasmosa.&nbsp; La muchacha al sentirse empalada, berreó de placer mientras mi suegro la llevaba a la tumbona. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al ver su maniobra, pensé que la iba a tumbar para seguir machacando su cuerpo pero no fue así sino que se sentó y sin soltar a su sirvienta desde esa posición, siguió follándose a la muchacha sin parar. Yo ya había perdido toda cordura y con las yemas de una mano en mi coño, usé la otra para pellizcarme los pechos mientras soñaba con ser la hembra que ese semental se estaba tirando. Para entonces, Javier había tomado el control e izando y bajando el cuerpo de la criada con una velocidad pasmosa, llevó a esta al borde del orgasmo. Sus negros pechos empapados de sudor, rebotaban siguiendo el compás de las estocadas y creyendo que estaba sola con el padre de mi marido, chillaba y gritaba como si la estuviese matando. Con mi coño encharcado, me creí morir al observar que mi suegro giraba a la muchacha sobre sus piernas y poniéndola mirando a su cara, la empezaba a besar. Os juro que deseé que fuera mi boca, la que con fiereza forzara en vez de la de ella.&nbsp; </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Qué salvaje!” pensé al ver que bajando por su cuerpo, había cogido un pezón entre sus dientes y sin importarle el sufrimiento de la mujer, lo mordía con dureza pero contrariamente a la lógica, me calentó de sobremanera y más cuando escuché los aullidos de placer que daba la morena. Mi cuerpo en completa ebullición, añoró ser el que sufriera esas “dulces” caricias y sin poderlo evitar, me corrí brutalmente. Habiéndome repuesto, la vergüenza de haber disfrutado espiando me golpeó y llorando compungida, hui de la cocina con su enorme polla en mi memoria.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgur.com/nhoKtzi.jpg"><img decoding="async" src="http://i.imgur.com/nhoKtzi.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Traté de calmar mi calentura con una ducha fría pero la imagen de su espectacular sexo así como la maestría que demostró al follarse a esa furcia, me lo impidió y por eso, mientras me secaba tuve que reconocer que seguía cachonda y tumbándome en la cama desnuda, liberé mis frustraciones masturbándome otra vez. Con los ojos cerrados, me vi dominada por ese semental y deseando convertirme en su puta, pellizqué mis aureolas del mismo modo que había visto hacer a mi suegro con su sirvienta. Sin ser consciente de que podría oírme, pegué un aullido mezcla de dolor y placer mientras mi cuerpo temblaba dominado por la lujuria.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Ojalá Alberto fuera como su padre!” maldije al comparar a ambos hombres.&nbsp; Ya saciada y con un charco bajo mi trasero como prueba, me percaté de la gravedad de lo que había pensado y asustada por la amoralidad de mis deseos, lloré abochornada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Incapaz de enfrentarme cara a cara con mi suegro, me quedé el resto de la mañana encerrada en mi cuarto hasta que a la hora de comer, escuché que tocaban a mi puerta. Atormentada por mi culpa, pregunté que quien era:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy yo, Vanessa- respondió la criada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como no me quedó más remedio, abrí la puerta y dejé pasar a la muchacha. Vestida de manera adecuada a su trabajo, entró en la habitación y mientras hacía la cama, me la quedé mirando. Esa mujer era un monumento, con un culo y unas tetas que para mí desearía, se movía con una soltura tal que no me extrañó que siendo viudo mi suegro se hubiera sentido atraído por ella y con unos celos impensables en una nuera, la asesiné con mi mirada. En ese momento, pasó Javier por el pasillo y saludándome con un beso en la mejilla, me informó que comeríamos fuera.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese cariñoso gesto, carente de segundas intenciones, me alteró y antes de contestar, supe que no podría negarme aunque eso supusiera estar con mi sexo encharcado toda la tarde y cogiendo mi bolso de una silla, contesté con toda la mala leche que pude, dejando claro mi estatus:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Perfecto, así, EL SERVICIO podrá terminar de limpiar sin que le molestemos-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi suegro se percató de mi falta de respeto pero no dijo nada y dándome el brazo, me sacó de su casa.&nbsp; Al entrar en el restaurante, este estaba atestado de gente y en plan protector, el padre de Alberto pasó su mano por mi cintura y con su enorme envergadura, abrió paso. No os podéis imaginar lo que sentí cuando su mano me tomó y me pegó a su lado pero tuve que morderme los labios para no gritar cuando involuntariamente mi sexo rozó su entrepierna y por primera vez, comprobé en vivo su tamaño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Qué grande es!” alborotada pensé separándome de él.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi reacción le pasó inadvertida por el gentío y con la gentileza habitual de él, separó una silla para que me sentara mientras hablaba de pie con el camarero. No sé cómo pero al sentarme, mi cara quedó a la altura de su bragueta y sin darme cuenta, me quedé embobada mirándola.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Tengo alguna mancha?-&nbsp; preguntó mi suegro al ver que tenía mis ojos fijos en su paquete.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con vergüenza, le contesté que no y buscando una excusa a mi actuación le dije que estaba pensando en las musarañas. Sé que no me creyó pero con una sonrisa en los labios, me dio la carta y preguntó que quería de comer. Como comprenderéis, le mentí y dije que unos langostinos en vez de la polla que ya para aquel entonces atormentaba mi mente. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¿Qué haces? ¡Es tu suegro!” me critiqué con dureza al darme cuenta que deseaba a ese hombre. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante la comida, Javier se comportó como un caballero y obvió que en un intento de olvidarme de esos funestos pensamientos, me dediqué a beber en exceso. Desconozco cuanto bebí pero lo que si me consta en que al levantarme de mi silla, me sentí borracha. Desinhibida por el alcohol, le pedí que me llevara a la playa porque quería darme un chapuzón. Muerto de risa, me recalcó que no teníamos traje de baño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entonces, ¡Llévame a una nudista!- contesté con una carcajada, creyendo que no iba a hacer caso a tan absurda sugerencia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Afortunadamente para mí y desgraciadamente para mi marido, se tomó en serio la propuesta. Juro que me monté en el coche sin saber dónde me llevaba y por eso cuando estacionó enfrente de Cabopino, comprendí que había cumplido mis deseos. Estuve a punto de echarme para atrás y pedirle que me llevara a casa, pero al visualizar en mi mente a ese maduro en pelotas a mi lado, me excité y bajándome del automóvil, corrí hacia la playa mientras me desnudaba.&nbsp; Me imagino su cara al ver mi striptease pero como fui directamente al agua, no la vi. Lo que si me consta es que recogió las prendas que iba tirando en mi alocada carrera y una vez acomodadas en la arena, se desnudó y &nbsp;esperó sentado mientras me bañaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El mar no consiguió apagar el fuego que consumía mi sexo y aprovechando que Javier no podía ver lo que estaba haciendo, me empecé a tocar de espaldas a él. Sabiendo que estaba loca, me dejé llevar y cada vez más caliente, busqué con mi mirada a mi suegro con la esperanza que se acercara a mí y calmara mi temperatura. Pero al darme la vuelta, le vi charlando con un par de rubias. Pillarle tonteando con esas dos putas, me cabreó y como si fuera una novia celosa salí del agua y sin pensar en las consecuencias, fui directa a reclamarle. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Ha venido conmigo! ¡Es mío!- con una irracional furia reclamé a las inglesas al ver que no solo estaba &nbsp;hablando sino que, a petición de una de ellas, le estaba untando crema por el cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Javier se me quedó mirando con una expresión colérica en su cara pero sin montar un escándalo, me acompañó a donde estaba nuestra ropa. Solo entonces y cuando nadie podía oírnos, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mira, muchachita, lo que yo haga con mi vida es asunto mío y te juro que prefiero estar esparciendo el bronceador en unos pechos que soportar a la loca de mi nuera-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con el orgullo herido y azuzada por el vino, me tumbé en la arena y cogiendo sus manos, le contesté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Puedes hacer ambas cosas- y llevándolas a mis tetas, le grité: -Si no me echas tú la crema, ¡Me buscaré a otro que si lo haga!-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://hcd-1.imgbox.com/acs0nYGA.jpg?st=cE1gEUe2kv5-He3CRL_8PA&amp;e=1379946082"><img decoding="async" src="http://hcd-1.imgbox.com/acs0nYGA.jpg?st=cE1gEUe2kv5-He3CRL_8PA&amp;e=1379946082" width="400" height="266" border="0"></a></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No os puedo explicar su indignación, rojo de ira, cogió el bote y derramando el potingue sobre mi piel, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Tú lo has querido!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con violencia pero también con una sensualidad sin límites, mi suegro empezó a recorrer mi cuerpo con sus manos. Me creí derretir cuando sus dedos sopesaron el tamaño de mis senos justo antes de pellizcarlos cruelmente. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Dios!- gemí a sentir ese dolor con el que había soñado desde que le viera tirándose a la sirvienta y comportándome como una perra en celo, abrí mis piernas dejando claro que le daba acceso a todo mi cuerpo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi entrega no disminuyó su enfado y tras torturar mis pezones, sus manos bajaron por mi abdomen. Consciente de que la puta de su nuera estaba disfrutando, Javier separó mis rodillas y introduciendo dos dedos en mi sexo, empezó a follarme con sus yemas. Sé que no era yo pero confieso que me dominó el morbo de que mi suegro me masturbara a pocos metros de esas dos y dando un berrido, me corrí sobre la arena. Mi brutal orgasmo no le calmó y con los ojos inyectados, se tumbó a mi lado y cogiéndome del pelo, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Adivina quién es la zorra que me la va a mamar?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por supuesto queda que esa zorra: ¡Era yo! y olvidándome que solo había estado con un hombre en mi vida, me agaché y metiendo mi cara entre las piernas, empecé a besar sus huevos mientras mi mano le pajeaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Puta, ¡Te he dicho que quiero una mamada!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Indefensa ante semejante energúmeno pero ante todo sobre excitada, y lamí su gigantesco glande dudando que me cupiera. Fue entonces cuando incorporándose, cogió uno de mis pezones y apretándolo entre sus dedos, me exigió que introdujera su pene en mi boca. Tuve que abrirla por completo para que entrara y venciendo las arcadas, conseguí hacerlo desaparecer en mi garganta mientras se jactaba de la sucia sumisa con la que se había casado su hijo. Nadie ni siquiera mi marido me había tratado así pero mi coño nuevamente anegado me confirmó que me gustaba e imprimiendo velocidad a mi mamada, quise agradecerle el placer que me daba. Metiendo y sacando ese tronco con rapidez, conseguí que al cabo de cinco minutos, mi adorado suegro se vaciara en mi boca y no queriendo fallarle intenté tragarme su eyaculación pero&nbsp; mi lengua no dio abasto a recoger el semen que brotó de su interior. Con la cara manchada de su lefa y con el estómago lleno,&nbsp; observé que una vez saciado mi suegro se levantaba y se empezaba a vestir, mientras unos metros más allá, las dos inglesas aplaudían mi desempeño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Humillada, le seguí y recogiendo mi ropa, me tuve que ir vistiendo camino al coche. Ya en él, me quedé callada mientras volvíamos a la casa y solo cuando nos bajamos, me miró y se dignó a hablarme, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está claro que mi hijo no te sabe controlar pero, desde ahora te digo, que yo soy diferente-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras lo cual, se fue a su habitación dejándome sola en el hall. Asustada porque fuera a contarle a mi marido el comportamiento libertino de su esposa, corrí hacia mi cuarto y desplomándome sobre la cama, me puse a llorar. Mi vida pasada había quedado hecha añicos por culpa de la atracción contra natura que sentía hacia ese hombre y desconociendo lo que el futuro me reservaba, me hundí en la desesperación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span style="color: #333333;">La cena y mi completa claudicación:</span></b></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #333333;"><b><br />
</b></span><b></b></span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://i.imgur.com/5b2Ae02.jpg"><img decoding="async" src="http://i.imgur.com/5b2Ae02.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></b></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tardé en descubrir lo que me tenía reservado. Estaba todavía tumbada en la cama cuando a las ocho y media, Vanessa entró en mi alcoba. Sin pedirme permiso, me ayudó a levantarme y me llevó al baño, donde después de encender el agua caliente me empezó a desnudar. Intenté protestar al sentir sus dedos desabrochando mi blusa pero con una sonrisa, la negrita me tranquilizó diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi patrón me ha ordenado que la prepare para le cena-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La sensualidad que escondían sus palabras, me desarmó y en silencio dejé que me fuera quitando la ropa. Sus manos al rozar mi piel provocaron que me pusiera colorada al no saber qué es lo que realmente quería mi suegro. Temiendo que hubiese mandado a esa mujer a acostarse conmigo como método de humillarme, directamente le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Don Javier te ha pedido que me seduzcas?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Vanessa soltó una carcajada y sin contestar me metió en la bañera. Su ausencia de respuesta, me terminó de poner nerviosa y más cuando comenzó a enjabonar mi pelo. &nbsp;Con una dulzura sin límite, sus dedos se introdujeron en mi melena y dando un suave masaje en mi nuca, me comentó que su jefe quería que estuviera guapa y limpia para disfrutar de mí. Me escandalizó que ella conociera mi tropiezo pero como nada podía hacer, cerré los ojos y me relajé. La muchacha me&nbsp; aclaró el pelo y dejando el teléfono de la ducha a un lado, se puso a dar jabón al resto de mi cuerpo. Me estremecí al sentir sus manos recorriendo mis pechos dando especial énfasis a mis pezones. Con el poco orgullo que me quedaba, me quejé de la sensual forma en que me los había limpiado pero ella, cerrando mi boca con un suave beso, riendo me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Doña Estefanía, usted, tranquila. Va a ser su suegro quien haga uso de su cuerpo, yo solo soy su instrumento-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero no conseguí relajarme porque en ese instante, cogió una de mis aureolas en la boca y empezó a mamar mientras sus dedos bajaban por mi estómago y separando mis rodillas, se hacían fuertes en mi sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tiene prohibido correrse- susurró en mi oído al escuchar el apocado gemido que había surgido de mi garganta. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé horrorizada al experimentar que mi cuerpo se excitaba con las caricias de una mujer y deseando que terminara esa tortura, le pedí que se diera prisa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo siento pero no puedo, me ha dado órdenes estrictas sobre cómo actuar – dijo mientras lamía el otro pezón e incrementaba la velocidad de su mano en mi entrepierna. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada&nbsp; por la fuerza de mis sensaciones, estaba a punto de correrme cuando la criada, viendo que estaba a punto de sucumbir, me sacó de la bañera y poniéndome de pie encima de las baldosas, cogió una toalla con la que me secó. Creí que entonces me iba a vestir pero rápidamente me percaté de lo errada que estaba porque una vez seca, me obligó a sentarme en un taburete y separándome las rodillas, untó de crema de afeitar mi vulva mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No le gusta el pelo en el coño, dice que es de guarras-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé de piedra al pensar en que le iba a contar a mi marido cuando descubriera que me había afeitado ya que al contrario de su padre pensaba que solo las fulanas se hacían las ingles. Ajena al sufrimiento que me estaba causando, Vanessa con gran cuidado fue asolando con una cuchilla el bosque que crecía sobre mi sexo. Habiendo terminado, se agachó y lamiendo los restos de crema, lo limpió por completo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así le va a gustar más- dijo y haciéndome una confidencia prosiguió diciendo: -Cuando me convertí en su esclava, yo también tenía mi coñito sin depilar-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su involuntaria confesión me reveló mi destino y contrariando a mi educación, saber que mi suegro iba a ser mi dueño, me calentó. Increíblemente, me emocionó pensar en servirle y por eso, no me escandalicé cuando la morena me vistió como una fulana barata de un bar de carretera con un transparente picardías rojo que no llegaba a ocultarme ni el culo. Al saber que iba a ir a su encuentro así y sin unas bragas que taparan mi sexo, me hizo sentir desnuda pero caliente y por eso, abriendo la puerta pregunté a la sirvienta si bajábamos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella me miró de arriba abajo y con una sonrisa en su rostro, contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está usted preciosa pero le falta un adorno- y sacando un collar de cuero me lo puso y enganchando una correa, me aclaró que era un deseo expreso de su jefe.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No supe que decir y cuando ya estaba a punto de protestar, tiró de mí y me llevó hasta el salón donde esperaba Javier pero antes de entrar me obligó a arrodillarme y así gateando mientras ella jalaba de mi correa, me acercó al sillón donde estaba sentado. La sensación de presentarme&nbsp; a cuatro patas ante mi suegro y que este se me quedara mirando como a una mercancía fue indescriptible: con mi chocho chorreando y mis pezones tiesos deseaba que ese hombre tomara posesión de su feudo.&nbsp; Su mirada era una mezcla de interés por la hembra que excitada esperaba en el suelo y de desprecio&nbsp; al saber que esa guarra era la que había engatusado a su único hijo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tráeme una fusta- dijo a su criada después de estarme observando durante unos minutos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé petrificada al escucharlo pero fui incapaz de levantarme e huir. La negra debía de saber de antemano lo que le iba a pedir su jefe porque se la dio inmediatamente. Ya con ella en la mano, se levantó y me exigió que hiciera lo mismo. Temblando me incorporé y entonces me volvi a percatar de nuestra diferencia de tamaño, de pie y con tacones, no le llegaba más que al pecho y eso me hizo sentir todavía mas indefensa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te voy a demostrar que eres una putita- en voz baja pero con un tono serio, me informó de sus intenciones: &#8211; Me da vergüenza lo engañado que me has tenido todos estos años. Realmente pensaba que eras una santurrona pero no eres más que una perra en busca de dueño-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus hirientes palabras fueron la confirmación de mi sumisión e involuntariamente, contesté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, quiero ser suya-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi suegro no me hizo caso y pasando la fusta por mis pechos, se entretuvo sopesándolos mientras yo me deshacía. Con toda la lentitud del mundo, pellizcó mis pezones mientras seguía revisando mi cuerpo como si en vez de ser su nuera, no fuera más una res que estaba decidiendo si comprar. El látigo se deslizó por mi cuerpo y al llegar a mi entrepierna, sentí un calambrazo en mis muslos. Tardé en asimilar que ese dolor había sido causado por ese instrumento al caer sobre mi piel.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgur.com/xAwvUbf.jpg"><img decoding="async" src="http://i.imgur.com/xAwvUbf.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abre las piernas, querida nuera- oí que me ordenaba usando ese cariñoso apelativo que a partir de ese día se convertiría en la señal de que mi suegro quería disfrutar de su propiedad.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Excitada separé los pies, dejando mi coño recién depilado listo para su inspección mientras, a unos metros, su sirvienta sonreía. Os juro que creí que me iba a correr cuando noté que con la fusta separaba mis labios y&nbsp; usándola como si de un pene se tratase, se dedicó a rozar mi clítoris con ella. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Dios!- aullé al sentir esa perversa caricia y con lágrimas en los ojos, deseé ser penetrada aunque fuera con ese aparato.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obviando mis deseos, Javier me obligó a darme la vuelta y a separar las nalgas con mis manos. Con mi virginal ojete indefenso y mi sexo anegado, esperé sus instrucciones. Haciendo una seña a su criada, le pidió que me preparase. Vanesa no se hizo de rogar y arrodillándose a mi espalda, sacó su lengua y se puso a penetrar con ella mi culo. Quise protestar al sentir su húmedo apéndice violando mi esfínter pero, al recibir un merecido latigazo sobre mis nalgas, me quedé quieta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Relájate o te va a destrozar- me advirtió la morena al ver que mi suegro se quitaba la bata.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tengo que confesar que me aterrorizó ver el tamaño del pene que iba a romperme el culo. Aunque lo había tenido en mi boca, al verlo erecto frente a mí y saber que iba a usarlo para sodomizarme, me pareció todavía más gigantesco y por eso, separé mis cachetes con mis dedos y casi llorando le pedí a la sirvienta que me ayudara a dilatarlo. La negra comprendiendo mi angustia, metió dos de sus yemas en mi agujero y con movimientos circulares, buscó relajarlo mientras mi suegro sonreía con satisfacción.&nbsp; </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Apártate- ordenó a su amante cuando consideró que estaba lo suficientemente agrandado y obligándome a apoyarme contra la mesa, jugueteó con su glande en mi culo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque sabía que iba a sufrir, os juro que jamás creí que pudiera existir un dolor semejante al que asoló mi cuerpo cuando mi suegro introdujo su falo por mi entrada trasera. Forzando hasta el límite mis músculos, su extensión se abrió camino por mis intestinos mientras yo experimentaba un sufrimiento atroz que se prolongó mientras su incursión, centímetro a centímetro, iba rellenado mi hasta entonces intacto conducto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Por favor!- grité retorciéndome de dolor.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin compadecerse de su víctima, mi adorado suegro llevó mi tormento hasta unas cotas impensables metiendo su trabuco por completo en mi interior. Solo cuando la base de su pene rozó mi esfínter, solo entonces paró y dirigiéndose a la negra, le exigió que se comiera mi coño. Su dócil sirvienta se deslizó bajo mi cuerpo y llevando su boca a mi entrepierna, obedeció mordisqueando mi botón mientras sus dedos penetraban sin parar mi sexo. Con mis dos orificios invadidos, el dolor seguía siendo insoportable y por eso, llorando pedí que me dejaran libre, diciendo que ya había aprendido la lección.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué lección?- gritó Javier dando un doloroso pellizco en uno de mis pezones -¿Qué eres una puta? o ¿Qué nunca debiste de intentar jugar conmigo?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ambas- contesté con la voz entrecortada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creí desfallecer al advertir que haciendo a un lado mi sufrimiento, las caderas de mi suegro se empezaban a mover, metiendo y sacando lentamente su pene de mi culo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No!- aullé consumida por el dolor e intentándome zafar, me retorcí buscando una salida.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi rebeldía sacó su lado más dominante y tirándome del pelo, aceleró mi empalamiento con bruscas arremetidas. Su pene se convirtió en un martillo neumático que golpe a golpe fue derribando mis defensas, hasta que ya vencida, me dejé caer sobre la mesa.&nbsp; Os prometo que creí que iba a morir destrozada por dentro al pensar que el líquido que recorría mis muslos era sangre pero entonces casi sin darme cuenta, el dolor se fue transformando en placer y aullando descompuesta, me corrí. Nunca había experimentado un orgasmo tan intenso y por eso, tardé en asimilar que esas placenteras sensaciones eran el inicio de una serie de clímax que entre esa mujer y mi suegro iban a regalarme esa noche.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi querida nuera se acaba de correr-&nbsp; informó brevemente a su sirvienta al comprobar los espasmos que recorrían mi diminuta anatomía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su afirmación dio inicio a la locura. Mientras Vanesa bebía de mi flujo, mi suegro continuó machacando mi culo con brutales cuchilladas. La combinación de ternura y de crueldad sobre mis dos agujeros me fue llevando a un estado de enajenación donde hasta la última neurona de mi mente, explotó de placer. Con mi sexo convertido en un torrente y mi ojete asaltado, oleadas de gozo golpearon contra la muralla de mis prejuicios y antes de caer agotada, supe que era su perra. Pero la gota que derramó el vaso, fue escuchar que Javier me susurraba al oído que esa noche iba a hacer uso de su esclava mientras mas abajo mi intestino recibía el ardiente semen que brotaba de su pene.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dele fuerte- gritó Vanesa al oir un azote en mis nalgas- enseñe a la puta de su nuera quien manda-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reconozco que jamás hubiera supuesto que en vez de revelarme ante ese castigo, actuando como una sumisa, implorando nuevos azotes, le dijera:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Son suyas, suegro-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Javier soltó una carcajada y abandonando mi culo, sacó su miembro de mi interior. El vacío que experimenté me hizo llorar y arrodillándome a sus pies, le juré que a partir de ese día sería solo suya. El padre de mi marido me miró con rencor y soltándome una bofetada, me gritó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Alberto está enamorado de ti aunque no te lo merezcas- .Os juro que&nbsp; me sentí como una huérfana que hubiera perdido a sus padres al escuchar sus palabras pero cuando ya creía que me iba a sumir en la desesperación, me dijo con dulzura: -Serás su fiel esposa y le satisfarás todos sus deseos. Quiero que mi hijo sea feliz pero cuando te llame, dejarás lo que estés haciendo y vendrás a mi lado-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se lo prometo, amo- respondí ilusionada mientras Vanesa me besaba dándome la bienvenida al harén de su dueño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi suegro al ver la entrega de sus dos sumisas, nos dijo que tenía hambre y felizmente fuimos a prepararle la cena. Ya estaba en la puerta cuando oí su orden:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por cierto, querida nuera, vas a dejar de tomar la píldora. Quiero que tu vientre germine y que el azar decida si voy a ser padre o abuelo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Deseando que fuera su simiente la que me dejara preñada, con una sonrisa se lo prometí y cogiendo de la mano a&nbsp; Vanessa, le susurré convencida:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nuestros hijos jugaran juntos-</span><br />
<span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br />
</span></p>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>Si quieres ver un reportaje fotográfico más amplio sobre la modelo que inspira este relato búscalo en mi otro Blog: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="http://fotosgolfas.blogspot.com.es/">http://fotosgolfas.blogspot.com.es/</a></b></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b>¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></span></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 12pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i.imgur.com/7KRmEBV.jpg"><img decoding="async" src="http://i.imgur.com/7KRmEBV.jpg" width="640" height="426" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></div>
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		<title>Relato erótico: Mi prima, mi criada y yo somos una extraña familia (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Sun, 03 May 2026 12:26:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Hay un viejo dicho que dice: “La familia como el pescado al tercer día apesta” Aun estando casi siempre de acuerdo con esa frase, tengo que reconocer que en el caso de Marina no ocurrió así.&#160; Al contrario, lo que iba a ser una corta visita de diez días ya va para dos años y os juro que no tengo ganas que esa monada se vaya de casa.&#160; Antes de contaros el por qué no quiero que se vuelva al pueblo y por qué estoy encantado con que viva conmigo, permitirme que me presente. Me llamo Juan y soy el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Hay un viejo dicho que dice:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“La familia como el pescado al tercer día apesta”</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aun estando casi siempre de acuerdo con esa frase, tengo que reconocer que en el caso de Marina no ocurrió así.&nbsp; Al contrario, lo que iba a ser una corta visita de diez días ya va para dos años y os juro que no tengo ganas que esa monada se vaya de casa.&nbsp; Antes de contaros el por qué no quiero que se vuelva al pueblo y por qué estoy encantado con que viva conmigo, permitirme que me presente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Me llamo Juan y soy el clásico desertor del arado que habiendo&nbsp; salido más avispado que el resto de los muchachos de mi aldea, hace más de quince años salí de allí para estudiar medicina en la capital.&nbsp; Todavía recuerdo el orgullo de mi viejo al irme a despedir a la estación de tren. Incapaz de mantener callada la satisfacción de que su primogénito fuera a ser universitario, obligó a toda la familia cercana a ir a decirme adiós.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Ese día entre la marabunta de familiares que se reunieron en ese andén, había una niña rubita de ocho años que al despedirse de mí, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Cuando crezca, prométeme que podré ir a vivir contigo a Madrid.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Esa niña no era otra que Marina, mi prima hermana. Nunca supuse que esa promesa hecha a la hija de un tío paterno no solo la iba a tener que cumplir sino que encima sería lo mejor que me ocurriría jamás.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Durante años, lo único que hice fue estudiar y tras cursar la carrera, tuve la suerte de especializarme en cirugía estética. Habiendo trabajado duro, con treinta y tres&nbsp; años, tengo mi propia consulta y me vanaglorio de tener entre mis clientas a la élite de la capital. No solo me ocupo de los pechos y los culos de las mujeres más ricas de España sino que incluso he moldeado muchos de los escotes que lucen en la pantalla nuestras actrices.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aunque no soy homosexual, sigo soltero porque conseguir novia, casarme y tener hijos no entró nunca dentro de mis planes. Si lo necesitaba contrataba una puta y si no siempre tenía a mano a alguna agradecida clienta que creyendo que necesitaba un retoque en su anatomía, no tuviera reparo en pagarme con carne mis servicios. Curiosamente cuando mi padre me llamó, pidiéndome de favor que aceptara que esa cría se quedara en casa, tenía mi faceta sexual cubierta gracias a Malena. Una nicaragüense culo perfecto que un buen día decidió que además de limpiar la casa, le apetecía satisfacer mis necesidades como hombre. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Todavía recuerdo que estaba tumbado en el salón, con la bragueta bajada y esa morena entre mis piernas&nbsp; cuando recibí la llamada de mi viejo.&nbsp; Mi criada al ver que contestaba al teléfono, paró su mamada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tu sigue- le dije mientras respondía a mi padre, molesto por su interrupción.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Malena, sonrió y conociendo como conocía que me daba morbo que me hiciera una felación mientras seguía una conversación, no tuvo reparo en volverse a embutir mi miembro en su boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Dime Papá- contesté separando mis rodillas y presionando su cabeza para obligarla a comerse mi pene.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi anciano, ajeno que en esos momentos, la boca de mi criada se estaba apoderando de la virilidad de su hijo, empezó la conversación preguntándome como estaba. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Bien cansado, necesito relajarme- respondí<span style="color: #333333;"> irónicamente, al sentir que Malena abriendo su boca se introducía toda mi extensión en su interior y que con sus manos empezaba a masajear mis testículos.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Para quien no lo haya probado, se lo recomiendo. Es muy erótico, estar al teléfono mientras una mujer se afana en hacerte una mamada de campeonato.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Que sí, Papa. ¡Todo me va bien!- respondí ante su insistencia.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Fue entonces cuando me soltó que mi prima había aprobado enfermería y que como padrino que era de la cría le había ofrecido que se quedara en mi casa mientras hacía unas entrevistas de trabajo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No fastidies- me quejé al percatarme que al menos durante su estancia mi criada no podría darme lo que tanto me gustaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi padre ni siquiera me dio opción a negarme y tras informarme que me traería personalmente a la chavala, se despidió de mí, colgando.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">“Puta madre”, pensé y olvidándome de que al día siguiente tendría la presencia paterna en casa, me concentré en Malena.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">La nicaragüense, ajena a lo que había pasado, seguía a lo suyo. Con la maestría que me tenía acostumbrado, devoraba mi extensión mientras se masturbaba con sus dedos. Habiendo cortado la comunicación,&nbsp; me acomodé en el sofá para disfrutar plenamente de sus caricias. Pero mi chacha, malinterpretó mi deseos y soltando mi pene, se sentó a horcajadas sobre mí, empalándose lentamente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Fue tanta su lentitud al hacerlo, que pude percatarme de cómo mi extensión iba rozando y superando cada uno de sus pliegues. Su cueva me recibió empapada, pero deliciosamente estrecha, de manera que sus músculos envolvieron mi tallo, presionándolo. No cejó hasta que la cabeza de mi glande tropezó con la pared de su vagina y mis huevos acariciaban su trasero, entonces y solo entonces se empezó a mover lentamente sobre mí, y llevando mis manos a sus pechos me pidió por gestos que los estrujara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Mi latina esta bruta- dije mientras le acariciaba el trasero.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí, patrón. Me urge sentirme suya.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">No me hice de rogar, y apoderándome de sus pezones, los empecé a pellizcar entre mis dedos. Gimió al sentir que los estiraba llevarlos a mi boca. Y &nbsp;ya convertida en la prodigiosa amante que conocía, gritó al notar a mi lengua jugueteando con su areola. La niña tímida que conocí cuando llegó a España hacía mucho que había desaparecido totalmente pero aun así me sorprendió por lo urgida que estaba de ser tomada. Completamente caliente, restregó su cuerpo contra el mío, intentando contagiarme de su lujuria.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">No os podéis imaginar cómo se anegó su cueva cuando con mis dientes mordí sus pechos y con mis manos me afiancé en su trasero. Hecha una energúmena chilló:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Fólleme duro-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Fue entonces cuando me di cuenta que no iba a poder aguantar mucho más, y apoyando mis manos en sus hombros forcé mi penetración, mientras me licuaba en su interior. En intensas erupciones, mi pene se vació en su cueva, consiguiendo que mi criada se corriera a la vez, de forma que juntos cabalgamos hacia el clímax. Cansados y agotados permanecimos unidos durante el tiempo que usamos para recuperarnos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Ya respuesta, se levantó y acomodándose el uniforme, me preguntó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Desea algo más el señor?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Satisfecho de que no olvidara que era mi empleada, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí, prepara dos habitaciones para mañana. Y esta noche, quiero que duermas conmigo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Ni siquiera preguntó quién venía y despidiéndose de mí, fue a preparar los dos cuartos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi criada se muestra como una mujer enamorada.</span></b></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen12.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen12.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Esa noche, tal y como había ordenado, mi criada durmió conmigo. Como no era habitual, la mujer decidió que no me arrepintiera y por eso se comportó como una autentica zorra, satisfaciendo todas y cada una de mis apetencias. Reconozco que como amante, esa hembra no tenía igual. Lo mismo le daba que la tomara al modo tradicional o que inventara una nueva postura. Siempre estaba dispuesta y lo mejor de todo es que la muy puta disfrutaba con ello. Aun así, a la mañana siguiente me desperté temprano y previendo que estaría dos semanas sin follármela, decidí despertarla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Totalmente dormida, no se percató de que la observaba mientras descansaba. Su belleza morena se realzaba sobre el blanco de las sábanas. Me encantaba valorar sus largas piernas. Perfectamente contorneadas eran un mero anticipo de su cuerpo. Sus caderas, su vientre liso, y sus pequeños pechos eran de revista. Las largas horas de trabajo duro y su herencia genética, le habían dotado de un atractivo más allá de lo imaginable.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Pero lo que realmente me tenía subyugado, era la manera con la que se entregaba follando. La primera noche en la que se lo pedí, se lanzó a mis brazos, sin saber si iba ser solo en esa ocasión o si por el contrario, repetiría más veces. Como quería estar conmigo, no se lo pensó dos veces. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Ahora, la tenía a escasos centímetros y estaba desnuda. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sabiendo que no se iba a oponer, empecé a acariciarla. Su trasero, duro y respingón, era suave al tacto. La noche anterior había hecho uso de él, desflorándolo con brutalidad pero ahora me apetecía ternura.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Pegándome a su espalda, le acaricié el estómago, Malena era una mujer delgada, pero excitante. Subiendo por su dorso me encontré con el inicio de sus pechos, la gracia de sus curvas tenían en sus senos la máxima expresión. La gravedad tardaría todavía años en afectarles, seguían siendo los de una adolescente. Al pasar la palma de mi mano por sus pezones, tocándolos levemente, escuché un jadeo, lo que me hizo saber que estaba despierta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi criada, que se había mantenido callada todo ese rato, presionó sus nalgas contra mi miembro, descubriendo que estaba listo para que ella lo usase. No dudé en alojarlo entre sus piernas, sin meterlo. Moviendo sus caderas con una lentitud exasperante, expresó sus intenciones, era como si me gritase: -Le deseo-.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Bajando un mano a su sexo, me lo encontré mojado. Todavía no me había acostumbrado a la facilidad con la esa zorrita se excitaba y quizás por eso me sorprendió, que levantando levemente una pierna, se incrustara mi extensión en su interior.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">La calidez de su cueva me recibió sin violencia, poco a poco, de forma que pude experimentar como centímetro a centímetro mi piel iba rozando con sus pliegues hasta que por fin hubo sido totalmente devorado por ella. Cogiendo un pezón entre mis dedos, lo apreté como si buscara sacar leche de su seno. Ella al notarlo, creyó ver en ello el banderazo de salida, y acelerando sus movimientos, buscó mi placer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Su vagina, ya parcialmente anegada, presionaba mi pene, cada vez que Malena forzaba la penetración con sus caderas. Separando su pelo, besé su cuello y susurrándole le dije:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Cómo ha amanecido mi querida criada?-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen23.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen23.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mis palabras fueron el acicate que necesitaba, convirtiendo sus jadeos en gemidos de placer y si de su garganta emergió su aceptación, de su pubis manó su placer en oleadas sobre la sábana. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Tómeme Patrón- chilló al notar que se corría.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Tranquila, pequeña-, le contesté dándole la vuelta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Malena me besó, forzando mi boca con su lengua. Juguetonamente, le castigué su osadía, mordiéndosela, mientras que con mis manos me apoderaba de su culo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Eres una putita, ¿lo sabías?-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí- me contestó sonriendo, y sin esperar mi orden se sentó a horcajadas sobre mí, empalándose.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Chilló al notar que la cabeza de mi glande chocaba con la pared de su vagina y sensualmente llevó sus manos a sus pechos </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Patroncito, ¿Quién viene hoy?- preguntó mientras disfrutaba de mi pene.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Mi padre y una prima-, contesté acelerando mis incursiones.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Cuánto tiempo se van a quedar?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No lo sé – respondí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Como si supiese que iba a tardar en volver a sentir mi piel,&nbsp; su cuerpo empezó a agitarse como si de una coctelera se tratase, licuándose sobre mis piernas. Con la respiración entrecortada, me rogó que aunque tuviera visita no me olvidara de ella, tras lo cual se corrió sonoramente,</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Su petición me pareció absurda y dejándola tirada en la cama, me levanté a duchar. Bajo el grifo de la ducha, medité sobre si esa muchacha y bastante mosqueado, decidí que debía mantener las distancias. Al salir, me encontré a la mujer preparada para secarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Qué haces?- pregunté</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Servirle como siempre hago-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">&nbsp;Su sumisión era algo habitual &nbsp;pero aún así, ese día descubrí que había cariño y sabiendo que debía tomar una decisión al respecto, levantado los brazos dejé que lo hiciera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sé que le ha enfadado lo que le he dicho-, casi llorando me soltó mientras me secaba- Usted no se preocupe por mí, cuando se canse de su criada, dígamelo y me iré.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Incapaz de sostener mi mirada, fue recorriendo mi cuerpo con sus manos. Olvidándose de sus temores, bebió de las gotas que poblaban mi piel, antes de secarme cuidadosamente con la toalla. Sin que ella hablara ni yo le dijera la razón de mi enfado, comprendió que se había pasado y tratando de que la perdonara, pegó su cuerpo a mis pies.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sin que yo se lo pidiera empezó a besarme en los pies, deseando complacerme. La humedad de su lengua, recorriendo mis piernas fue suficiente para excitarme, de manera que al llegar a mis muslos, mi pene ya se alzaba orgulloso de sus caricias. Para aquel entonces estaba convencida de que su misión en esta vida era servirme y dejándose por acercó su boca a mi sexo con la intención de devorarlo. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">No le prohibí hacerlo al fin y al cabo ella llevaba siendo mi porno-chacha durante mucho tiempo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sus labios se abrieron besándome la circunferencia de mi glande, antes de introducírselo. De pie en mitad del baño, vi como paulatinamente mi miembro desaparecía en su interior. &nbsp;Aceptando pero sobre todo deseando su mamada, cerré mis ojos para abstraerme en lo que estaba mi cuerpo experimentando. El cúmulo de sensaciones que llevaba acumuladas hizo que la espera fuese corta y cuando ya creía que no iba a aguantar más, se lo dije. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Mi criada recibió mi aviso con alborozo y aumentando la velocidad de su boca,&nbsp; buscó mi placer con más ahínco hasta que consiguió que explosionando brutalmente, descargara el semen acumulado. Satisfecha, se levantó del suelo y mientras salía del baño, se giró y me dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Patrón, soy suya- e imprimiendo una dulce sensualidad a sus palabras, me confirmó lo dicho al soltarme: -Si usted me lo manda, me entregaría a otra mujer solo por el placer de obedecerle.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Juro que estuve a punto de correr tras ella, porque esa confesión consiguió de por sí el levantar mi alicaído miembro pero sabiendo que mi padre no tardaría en llegar,&nbsp; consideré más prudente el vestirme.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';"><br />
Marina resulta ser una hembra de bandera.</span></b><b></b></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">&nbsp;Eran poco más de la once cuando mi padre hizo su aparición, supe que era él desde el momento que tocó con su inconfundible existencia el timbre de entrada a mi chalet. Dejando a un lado los reparos que sentía porque traía consigo a mi prima, salí a saludarle con el cariño y el respeto que se merece. Mi viejo era, es y será mi viejo y por ello nunca sería capaz de faltarle al respeto. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aun así al salir al jardín, no pude saludarle cuando bajó de su coche porque mis ojos se quedaron prendados de la impresionante joven que le acompañaba. Os juro que si alguien me hubiera dicho que la rubita de largas trenzas se había convertido en una diosa, nunca lo hubiese creído. Marina era impresionante. Bellísima de cara, el resto de su cuerpo no tenía nada que envidiarle.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Reconozco que me quedé sin habla al admirar esos dos increíbles pitones que se escondían bajo el top que mi primita lucía ese día.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Joder con la niña- exclamé involuntariamente en voz alta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi padre sonrió al ver mi reacción y no creyendo que se escondía nada obsceno, me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Verdad que esta guapa? Nuestra Marina es ahora una mujercita monísima.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¿Mujercita?&nbsp; ¡Mis huevos!”, lo que tenía enfrente era un pedazo de hembra de esos que solo crees que existen en las revistas.&nbsp; La susodicha debía de estar acostumbrada a provocar ese tipo de reacción en los hombres porque sin cortarse un pelo, se acercó a mí y pegándose más de lo que era moralmente&nbsp; asumible entre primos, besó mi mejilla y sonriendo, respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tú tampoco estás mal, primo. Pensaba que estarías ya viejo pero veo que te conservas estupendamente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El descaro que escondían sus palabras no me pasó inadvertido y tratando de que mi padre no notara mi embarazo, le pedí amablemente que pasaran dentro. Del brazo de su tío, mi prima entró delante, dejándome disfrutar de la visión de su pandero.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Menudo culo!”, pensé al admirar esas dos nalgas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Se notaba a la legua que esa joven dedicó durante los años que no la veía muchas horas a hacer ejercicio porque como médico sabía que esas dos maravillas no solo eran producto de los genes sino que su dueña&nbsp; las había moldeado de esa forma tan impresionante por medio del deporte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su belleza tampoco pasó desapercibida a mi criada, la cual no pudo evitar mirarla con envidia. Me alegró descubrir que en su mirada no había atisbo de celos pero asumiendo que eso se debía a que no consideraba rival a Marina por ser mi prima hermana, nunca pensé que también se había sentido atraída por ese pibón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Nada más entrar y viendo que tenía una piscina en el chalet, la chavala me preguntó si podía darse un chapuzón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Por supuesto- respondí y viendo que hacía calor, pregunté a mi viejo si le apetecía una cerveza.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te acompaño- me respondió- tengo que hablar contigo de una cosa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El gesto serio con el que me lo dijo, me reveló que le preocupaba algo y por eso, dejé que me acompañara a la cocina.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tú dirás- dije nada más darle el botellín recién abierto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi padre tomó un buen sorbo antes de empezar:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, no he sido completamente sincero contigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No te entiendo- respondí completamente extrañado de sus palabras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-La razón por la que mi hermano quiere que Marina consiga trabajo en Madrid, es separarla de las malas compañías con la que anda en el pueblo….</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Su novio es un golfo- &nbsp;respondí cortando a mi viejo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Peor…- al ver que necesitaba dar otro trago a su cerveza asumí que era grave- en el pueblo se rumorea que se anda acostando con dos hermanos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No jodas papá. Eres un hipócrita, tú mismo te vanaglorias que en tus tiempos mozos andabas con las dos panaderas y nunca te has arrepentido- respondí tratando de quitar hierro al asunto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Me he explicado mal- reconoció antes de proseguir- lo que se dice en el pueblo es que Marina es la novia de Pepe “el grillo” y de su hermana.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Reconozco que eso no me lo esperaba, pero la que realmente se sorprendió fue Malena que, de la impresión, dejó caer la bandeja que llevaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Habladurías- respondí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi viejo, con la típica pose de padre preocupado, me contestó:</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen02.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen02.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Confío en ti. Marina es mi ahijada y la deposito en tus manos para que no vaya por el mal camino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Como no podía ser de otra forma, le estaba prometiendo que me ocuparía de ello cuando de improviso, mi primita hizo su aparición en la cocina. Hasta mi pobre viejo se la quedó mirando con ojos nada filiales al verla aparecer ataviada únicamente con un escueto traje de baño que más que esconder no hacía más que realzar los dones que la naturaleza le había dado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Niña,&nbsp; ¡Tapate!- le soltó el anciano en cuanto se hubo repuesto de la impresión.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La muchacha comportándose como una cría malcriada, se le abrazó diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tío, ¡No seas anticuado!- tras lo cual me pidió una coca-cola.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi criada sacó una de la nevera y se la dio. Nada más abrirla, la puñetera niña meneando su espectacular culo, desapareció rumbo a la piscina. No sé si fue el corte de que me hubiese dado cuenta de cómo la miraba o que en realidad tenía prisa, pero lo cierto es que al cabo de cinco minutos y por mucho que intenté que se quedara a comer, mi viejo hizo mutis por el foro y volvió a la comodidad de su pueblo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al verlo partir, me quedé pensando en que tanto él como su hermano se habían desembarazado del problema del modo más sencillo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Encasquetándomelo a mí!”</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El colmo fue que al entrar a mi casa, descubrí que Malena no podía dejar de mirarla a través de la ventana. Os reconozco que me dio morbo descubrir a mi criada espiando a mi prima mientras esta se echaba crema en el pecho. Sin hacer ruido, me acerqué a ella por detrás y cogiéndola desprevenida, le bajé las bragas mientras me bajaba la bragueta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué hace patrón? ¡Nos puede ver!- se quejó sin hacer ningún intento de separarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El morbo de tirármela contra la encimera de la cocina mientras Marina se esparcía el bronceador por las tetas era demasiado tentador y separándole las piernas, la penetré de un solo empujón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Es usted un malvado- me dijo encantada e intentando provocarme aún más me soltó: -¿Ha visto que bonitos meloncitos tiene su prima?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Nada como los tuyos- respondí incrementando la velocidad de mi ataque pero lo cierto es que yo tampoco pude dejar de admirar el modo tan sensual con el que esa cría se estaba untando de aceite.</span></div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">De esa forma fue la primera pero no la última vez que tomé a mi criada mientras mi mente soñaba con que era la hija de mi tío la que recibía en su seno mis acometidas.&nbsp; Y tal como no tardó en confirmarme la propia Malena, esa mañana ella descubrió que una mujer le podía resultar sexualmente atractiva.</span></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
</div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Marina resultó aún más puta de lo que me temía:</span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Sobre las una de la tarde, era tanto el calor que hacía en Madrid que decidí darme un chapuzón en la piscina, aunque ello supusiera tener que hablar con mi prima. Contra toda lógica, me daba miedo enfrentarme a ella.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Al salir al jardín, Marina seguía tomando el sol. La música de sus cascos evitó que se percatara de mi presencia hasta pasados unos minutos. Colocándome en la otra tumbona, aproveché que tenía los ojos cerrados para darla un buen repaso. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">“Joder, ¡Qué buena está!” me dije tras valorarla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Y es que en realidad mi prima era un monumento. Sin un gramo de celulitis, su cuerpo era el sumun de la perfección. No tenía nada fuera de sus sitios. Si&nbsp; la primera vez que la ví me quedé impresionado con sus pechos, ahora que estaba tumbada boca abajo tuve que reconocer que su trasero era aún mejor. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">“¡Tiene culo de negra!” pensé al observar la curvatura de sus nalgas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Se notaba a la legua que tenía un culo duro. Juro que intenté separar mi mirada pero me resultó imposible porque esa niña llevaba un tanga tan estrecho que desparecía entre sus dos cachetes. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">“¡Es una pena que sea mi prima”, maldije entre dientes mientras mi pene empezaba a reaccionar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Un tanto cortado, comprendí que si seguía observándola no tardaría en excitarme por lo que me tiré a la piscina para intentar calmarme.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen03.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen03.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">El agua helada aminoró mi calentura y ya más tranquilo, empecé a hacer una serie de largos. Estaba a punto de salir del agua cuando la vi levantarse de la tumbona, con sus pechos al aire. Alucinado por su top-less, me quedé observando como sus pechos se bamboleaban al caminar. Eran tal y como me había imaginado al verlos esa mañana, enormes pero duros y con unos pezones rosados que invitaban a ser mordidos. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Marina al darse cuenta que la miraba, me saludó y sin corte alguno, mientras se daba un ragaderazo en la ducha del jardín, me preguntó que íbamos a comer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No tengo ni idea. Es Malena quien se ocupa de ello- contesté perplejo al observar el modo tan sensual con el que esa cría se mojaba los pechos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">Sabiéndose admirada, la jodida niña incrementó el morbo que sentía, diciéndome:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-Es que últimamente, he engordado y no quiero parecer una foca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif';">-No digas tonterías- respondí- estás delgada</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">¡Y tanto que lo estaba!. Su cuerpo era el de una modelo. Su cara era de por si guapa pero si a eso le sumábamos su breve cintura, su culo en forma de corazón y ese estomago plano, la muchacha era de una belleza sin igual. Satisfecha por mi respuesta, la muy puta insistió mientras se quitaba con las manos el bronceador de su trasero:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿No crees que tengo un culo muy gordo?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Comprendí por su tono que estaba jugando conmigo e intentando no seguirle el juego respondí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Eso depende de los gustos. ¿Tu novio que opina?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Descojonada, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No tengo novio. Soy demasiado joven para atarme a una sola persona.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tras lo cual se envolvió en una toalla y despidiéndose de mí, entró en la casa. Viéndola partir, me quedé mirando el bamboleo de sus caderas y pensé:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡Esta niña es un peligro!”.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Con la imagen de Marina impresa en mi mente, reinicié los largos intentando que el ejercicio hiciera que me olvidara de ella. Pero resultó en vano, porque al cabo de media hora, salí de la piscina aún excitado. Mi cerebro seguía intentando buscarle sentido a su última frase. Cuando le pregunté por su novio, la cría no solo había dicho que no le bastaba con uno sino que había usado el término persona en vez de hombre, por lo que supuse que a lo mejor las habladurías del pueblo tenían razón y esa puñetera chavala era bisexual.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mis dudas se acrecentaron al entrar en el chalet. Desde el salón, escuché sus risas. Al acercarme a la cocina, descubrí a mi prima charlando amigablemente con Malena y viendo su postura, no tuve que ser un genio para darme cuenta de que estaba tonteando con mi criada. Comportándome como un voyeur, las espié desde la puerta y por eso no tardé en comprender que sus lisonjas estaban empezando a afectar a mi empleada. Por la forma en que la nicaragüense la miraba, supe que estaba excitada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡Será puta!”, exclamé mentalmente un tanto celoso, “Acaba de llegar y ya le está tirando los tejos”.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen04.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen04.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cabreado con Marina, me retiré sin hacer ruido pero al llegar a mi habitación, me tumbé en la cama y rememorando tanto la visión de su cuerpo casi desnudo como que estuviera flirteando con mi chacha, hizo que me volviera a excitar y dejándome llevar por la lujuria, me masturbé pensando en cómo sería compartir con ella a mi criada. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt;">Excitado, cerré los ojos y&nbsp; me dediqué a relajar mi inhiesto miembro. Dejándome&nbsp; llevar por la fantasía, visualicé como sería ponerla. Me imaginé a mi criada entrando en mi habitación y suplicando que le hiciera el amor. En mi mente, la tumbé en la cama y le ordené que se hiciera cargo de mi pene. Malena no se hizo de rogar y acercando su boca, me empezó a dar una mamada. Me vi penetrándola, haciéndola chillar de placer mientras me pedía más. En mi mente, mi prima,&nbsp; alertada por los gritos,&nbsp; entraba en mi cuarto. Al vernos disfrutando, se excitó y retirando a la morena de mí, hizo explotar mi sexo en el interior de su boca. Ya tranquilo,&nbsp; observé la mancha de mi semen. “¡Qué desperdicio!”, me dije y fijándome en el reloj, supe que ya era la hora de vestirme para la comida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Durante la comida, Marina me pregunta por Malena.</span></b></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al bajar al comedor, la comida estaba preparada. Sin esperar a que me llamaran, me senté en la mesa. Mi querida prima, viéndome ya sentado, se sentó a mi lado. Os juro que casi me atraganto con el vino al verla entrar. La rubia venía vestida con una camisa transparente que dejaba entrever con claridad la perfección de sus pechos. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Qué par de tetas!”, me dije al recorrer con mi mirada su dorso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Marina, que supo en seguida de mi admiración nada filial, se ruborizó al sentir la caricia de mis ojos pero al cabo de unos segundos, se repuso y sin darle importancia, comenzó a interrogarme por mi vida. Con insistencia, me preguntó si tenía novia o pareja. Al contestarle que no, con todo el descaro del mundo,&nbsp; dijo en tono serio:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, ¡No te creo! Un hombre como tú debe de tener algo escondido- y coincidiendo con la llegada de mi criada con la comida, me soltó: -Estoy segura de que tienes una mujer a la que te tiras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La pobre de Malena, al oírla, se puso nerviosa y sin querer derramó un poco de sopa sobre el mantel. Mi prima se la quedó mirando divertida pero no dijo nada. Con gesto interesado, observó el nerviosismo de mi empleada y esperó a que desapareciera por la puerta de la cocina para decirme muerta de risa:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¡Te andas follando a la criada!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Cabreado por que se metiera en mi vida, contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Si lo hago, no es de tu incumbencia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Soltando una carcajada, insistió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No me extraña que te la tires. ¡Está muy buena!- y tras beber de su vaso, me dijo: -En fin, es una pena. ¡Ya le había echado yo el ojo!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su descaro me hizo preguntarle, si era lesbiana. Mi prima me miró extrañada y como si fuera algo normal, me respondió que no pero que, aunque le gustaban los hombres, si se encontraba con una mujer atractiva no le importaba darse un buen revolcón con ella.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Juro que no fue premeditado pero imaginarme a esa dos retozando entre ellas, fue algo muy tentador y sin prever las consecuencias, respondí:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Cómo te has imaginado, Malena es por entero mía pero no soy celoso. Si quieres que hable con ella y la convenza, dímelo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Por su cara de sorpresa, comprendí que había estado jugando conmigo y que no se esperaba una propuesta, semejante. Ruborizada, durante unos instantes se quedó callada y tras pensarlo un momento, me preguntó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿No te importaría?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al ver tras la tela de su blusa, los bultos de sus pezones erectos comprendí que la idea de tirarse a esa morena la había excitado y como no podía echarme atrás, le prometí que esa noche se la mandaría a su cama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Y tú qué harás?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Escandalizado por la insinuación, contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Estaré en mi cuarto, no te olvides que somos familia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando poniendo cara de puta, me espetó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, en el pueblo se dice: ¡A la prima se le arrima y si es prima hermana con más ganas!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Reconozco que estuve a punto de aceptar su más que clara invitación pero temiendo que fuese solo una broma, cambié de tema y le pregunté por las entrevistas de trabajo que tendría la semana siguiente. Nuevamente, me sorprendió la cría al decirme que no tenía ninguna y que su tío, es decir mi padre, le había asegurado que ¡Yo le daría un puesto en mi clínica!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Juro que de tener en frente a mi viejo, le hubiese montado una bronca, pero en vez de ello, me tuve que morder un huevo mientras le confirmaba que trabajaría conmigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No sabes lo feliz que me haces. Desde niña, he soñado con estar contigo- me contestó y levantándose de la mesa, me dio un beso en la mejilla mientras pegaba su cuerpo al mío.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Tras unos segundos, donde sus senos se clavaron contra mi pecho, la separé de mí al comprender que mi pene me estaba traicionando y que bajo mi pantalón, se había puesto duro. Mi erección no le pasó desapercibida y echando una ojada a mi entrepierna, se la quedó mirando pero no dijo nada. Avergonzado, me tapé con una servilleta el enorme bulto mientras mi primita sonreía al saber que no soportaría otro ataque por su parte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Todo se precipita</span></b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen10.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen10.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Nada más terminar de comer, Marina me dijo que estaba cansada y despidiéndose de mí, se fue a echar una siesta. Su ausencia me permitió coger por banda a Malena y contarle lo que habíamos hablado entre nosotros. Confieso que cuando empecé a explicarle que mi prima la deseaba, no las tenía todas conmigo porque de cierta manera, no sabía cómo iba a reaccionar mi empleada-amante. Si había pensado que se iba a enfadar, me equivoqué porque claramente excitada, me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Si usted me lo pide, lo haré.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al escuchar su respuesta, comprendí que para esa mujer mis deseos eran órdenes y que al igual que nunca se había negado a cumplir mis otros caprichos, se entregaría a mi prima gustosa. Tanteando los&nbsp; límites de su entrega y mientras le acariciaba un pezón por encima de su uniforme, le solté como si nada:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Por cierto Malena, he pensado que ya es hora de tener un hijo. ¿Te gustaría que te preñara aun sabiendo que al nacer sería solo mío?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su reacción me dejó pálido: echándose a llorar, me informó que era estéril pero al cabo de unos segundos, reponiéndose y entre lágrimas me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Ser la madre de su hijo me haría la mujer más feliz del mundo, pero ya que no puedo: ¿Quiere que le ayude a embarazar a su prima? </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">El solo imaginarme a esa monada con su vientre germinado por mí, me excitó de sobre manera y sin medir las futuras complicaciones, contesté subyugado por esa idea:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Sí ¡Quiero!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La nicaragüense me confirmó su disposición diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Déjemelo a mí –y con un gesto convencido, me pidió que saliera a dar una vuelta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Sin saber cómo iba a cumplir mi peculiar orden pero sobre todo sin estar seguro de que eso fuera exactamente mis deseos, salí de la casa sin rumbo fijo. No tenía ninguna duda de que Marina caería en brazos de mi criada, pero lo que no sabía era si realmente deseaba compartir mi amante con ella. Por primera vez, me di cuenta de que aunque hasta ese momento no lo supiera:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“¡Estaba enamorado de la criada!”</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La certeza de mis sentimientos me golpeó con fuerza en el rostro y dando un volantazo, decidí volver a mi chalet a evitar que Malena hiciera honor a su palabra. Desgraciadamente, estaba lejos cuando tomé esa decisión y por eso cuando llegué a la casa, no la encontré en la cocina. Temiéndome lo peor, subí las escaleras. Desde el pasillo que llevaba a la habitación de invitados, escuché unos gemidos.&nbsp; Reconozco que se me cayó el alma a los suelos al oírlos y comportándome como un mirón, abrí la puerta del cuarto donde se iba a quedar mi prima.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Intrigado por los jadeos que llegaban a mis oídos, sigilosamente, descubrí una escena que me dejó de piedra. Sobre la cama, mi criada estaba totalmente desnuda mientras Marina, agachada a sus pies, le estaba comiendo con pasión su sexo. Con autentico dolor, no pude retirar la vista de esas dos mujeres haciendo el amor. La morena con la cabeza echada hacia atrás disfrutaba de las caricias de mi familiar mientras con sus dedos no dejaba de pellizcarse los pechos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Era alucinante ser coparticipe involuntario de tanto placer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Incapaz de dejar de mirarlas mi miembro despertó de su letargo e irguiéndose, me pidió que le hiciera caso.&nbsp; Nunca he sido un voyeur pero reconozco que ver a mi prima disfrutando del coño de Malena era algo que pensé que jamás iba a volver a tener la oportunidad de ver y asiéndolo con mi mano, empecé a masturbarme.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Llevaban&nbsp; tiempo haciéndolo porque mi criada no tardó en retorcerse gritando mientras se corría en la boca de su nueva amante. Pensé que con su orgasmo&nbsp; había terminado el espectáculo, pero me llevé una extraña &nbsp;sorpresa al ver como cambiaban de postura y Marina se ponía a cuatro patas, para facilitar que las caricias de la otra mujer. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando me percaté de que estaba totalmente depilada.&nbsp; Completamente dominado por la lujuria, disfruté del modo en que le separó las nalgas. Su recién estrenada pareja sacando su lengua se entretuvo relajando los músculos del esfínter. Mi primita tuvo que morderse los labios para no gritar al sentir que su ano era violado por los dedos de la mujer. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Si aquello ya era de por sí impactante, más aún fue ver que mi empleada se levantaba y cogía del cajón un tremendo falo con sus manos, para acto seguido surrarle al oído unas dulces palabras mientras&nbsp; se lo acercaba y colocando la punta del consolador en&nbsp; su culo &nbsp;de un solo golpe se lo introdujo por completo en su interior. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Marina gritó al sentir que se desgarraba por dentro, pero no intentó liberarse del castigo, sino que meneando sus caderas buscó amoldarse al instrumento antes de empezar a moverse como posesa. Mi criada esperó que se acomodase antes de darle una fuerte nalgada en el trasero. Fue el estímulo que mi prima necesitaba para lanzarse en un galope desbocado. Los gemidos de placer de la rubia coincidieron con mi orgasmo y retirándome sin hacer ruido, me fui hecho polvo a mi habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">“Hay que joderse”, pensé jodido:”¡Ha tenido que venir esa puta para que me diese cuenta de la joya que tenía en casa!”.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen14.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen14.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Nuevamente Malena me sorprende.</span></b></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Estaba en el salón poniendo un whisky, cuando entraron las muchachas. Venían calladas &nbsp;y viendo el rubor en las mejillas de ambas, supe al instante &nbsp;que querían decirme algo. Todavía seguía enfadado pero sabiendo que la culpa de que hubieran compartido algo más que una charla era mía. No en vano Malena solo había cumplido al pie de la letra mis palabras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La sesión de sexo que habían disfrutado les había sentado bien, &nbsp;tuve que reconocer al observarlas. Mi prima, con veintitrés dos años, era una mujer de bandera y para colmo, llevaba un camisón que no solo realzaba su silueta sino que, gracias a su profundo escote y a la apertura hasta medio muslo, desvelaba unos pechos firmes y unas piernas bien contorneadas. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi empleada en cambio, era una mujer de treinta, cuya mirada seguía conservando la lozanía de la niñez &nbsp;que se conjuntaba en perfecta armonía con un cuerpo de pecado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Malena rompió el incómodo silencio, preguntándome si deseaba algo más, o por el contrario si se podía ir a preparar la cena. Mirándola a la cara, descubrí que no le apetecía estar presente cuando hablara con mi prima de lo sucedido, por lo que le dije que se fuera a cumplir con sus obligaciones.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Quieres una copa?- pregunté a Marina en cuanto nos quedamos solos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Me contestó que sí, que estaba sedienta, sin reconocer que lo que realmente estaba era muerta de miedo, al no saber cómo me tomaría lo que tenía que decirme. Haciéndola sufrir, tranquilamente le serví el ron con coca-cola que me había pedido, tardando más de lo necesario entre hielo y hielo, mezclando la bebida con una lentitud exasperante, de forma que su mente no podía parar de darle vueltas en su mente a su discurso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Cuando terminé, lo cogió con las dos manos, dándole un buen sorbo. Mi actitud serena la estaba poniendo cardiaca, no se esperaba este recibimiento. Poniéndome detrás del sillón donde estaba sentada, apoyé las dos manos sobre sus hombros. Juro que en ese momento me apetecía estrangularla. Ella sintió un escalofrío, al notar como mis palmas se posaban sobre ella y esperó unos instantes antes de decirme:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Juan, quiero hablar contigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aunque era algo evidente y ya la sabía dejé que se relajara, antes de empezar a hablar. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Tú dirás-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Sin ser capaz de levantar su mirada del vaso, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Malena me ha convencido de que te cuente la verdad.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué verdad?- respondí por primera vez interesado. Hasta entonces estaba enfadado con ella porque se había acostado con mi amada pero por sus palabras de lo que quería hablarme era de otro tema.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Totalmente avergonzada, casi susurrando me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-El por qué he venido a Madrid.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-No te entiendo- contesté mientras la cría se echaba a llorar como una magdalena.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Completamente extrañado por sus llantos, me senté a su lado y la abracé con el objetivo único de consolarla. Mi primita dejó que la abrazara y hundiendo su cara en mi pecho, me dijo con voz entrecortada:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Quería venir para estar contigo. Desde niña, he soñado con algún día ser tuya.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su confesión me dejó paralizado y más aún cuando, sin dejar de berrear, me confirmó de que había manipulado a su viejo y al mío para que la obligaran a dejar el pueblo. No sé si fue entonces cuando empecé a acariciarla. Marina &nbsp;aceptó mi contacto sobre su piel con un gemido y levantando su mirada, me besó.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te quiero- me dijo tras ese tierno beso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La rotundidad de su confesión me dejó paralizado y temiendo su reacción, le contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Malena es mi mujer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Aunque no era estrictamente cierto, era un hecho y entonces, fue cuando poniendo cara de angustia, me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Lo sé pero está de acuerdo en compartirte.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Su respuesta demolió todos mis reparos y como estábamos solos en teoría, agarrándola de la cintura, la besé. Mi querida prima suspiró al sentir mis besos y como si llevara años sin ser acariciada se lanzó contra mí, desgarrando mi camisa. Sus dientes se apoderaron de mi pecho mientras su dueña intentaba desabrochar mi pantalón. Increíblemente excitada,&nbsp; gimió al ver mi sexo totalmente inhiesto saliendo de su encierro. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te deseo-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Quería que nuestra primera vez fuera tranquila pero su ardor se me contagió y apoyando mi cuerpo contra el suyo, le rompí las bragas y poniendo sus piernas alrededor de mi cintura, coloqué la punta de mi glande en su sexo. Marina no pudo esperar y forzando sus labios, se empaló lentamente, sintiendo como se introducía centímetro a centímetro mi extensión en su cueva. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Al sentir que la cabeza chocaba contra la pared de su vagina, empezó a cabalgar usándome de montura. Mi pene erecto era un puñal con el que quería matar su necesidad de ser tomada.&nbsp; Moviendo sus caderas se echó hacia atrás para darme sus pechos como ofrenda.&nbsp; La visión de sus pezones, contraídos por la excitación, fueron el acicate que necesitaba&nbsp; y dominado por la lujuria, usé una de mis manos para poner su pecho en mi boca. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Mi prima gritó al notar que mis dientes se cerraban cruelmente sobre su pezón y agarrando mi cabeza, me pidió que no parara. La humedad que manaba de ella me informó de la cercanía de su orgasmo. Su respiración agitada no le permitía seguir alzándose sobre mi pene, por lo que tuve que ser yo quien, asiéndola de su culo, la&nbsp; ayudara a sacar y meter mi sexo dentro del suyo. Al percatarse que ya no le era tan cansada esa postura, se puso como loca y acelerando sus maniobras,&nbsp; explotó&nbsp; derramando su flujo sobre mis piernas.&nbsp;&nbsp; Los gemidos de placer de la muchacha me espolearon y como un joven garañón, galopé en busca de mi orgasmo. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Ya no importaba que esa mujer fuera mi prima hermana. En mi mente era mi hembra y yo, su semental. Siguiendo el dictado de mi instinto busqué esparcir&nbsp; mi simiente en su campo. Con el coño completamente mojado, Marina disfrutaba&nbsp; cada vez que mi verga, al entrar y salir, presionaba sobre sus labios y rellenaba su vagina.&nbsp;&nbsp; Su clímax estaba siendo sensualmente prolongado por mis maniobras, llevándola del placer al éxtasis y vuelta a empezar.&nbsp; Clavando sus uñas en mi espalda, me rogó que me corriera, que necesitaba sentir mi eyaculación en su interior.&nbsp; </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La entrega de la muchacha era total. Berreando en mis brazos, se estaba corriendo por segunda ocasión cuando al levantar mi cabeza, vi a mi criada mirándonos desde la puerta. Su gesto no era de enfado sino de satisfacción, dándome a entender que aprobaba lo que estábamos haciendo. El morbo de ser observado, hizo que mi pene estallara dentro de veía mientras veía a Malena entrar con un botella de champagne.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Todavía no me había recuperado cuando llegando a mi lado, Malena me besó y abriendo la botella, sirvió tres copas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-¿Qué hay que celebrar?- pregunté con la mosca detrás de la oreja.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">La morena soltó una carcajada y abrazándose a Marina, me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Le parece poco a mi patrón, que a partir de hoy tenga dos mujeres que le quieran.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Muerto de risa, contesté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Te prohíbo que me llames patrón. Marina, tú y yo somos desde ahora una familia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Fue entonces cuando guiñando un ojo a mi prima, nos cogió de la mano y subiendo por las escaleras rumbo a mi cuarto, me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">-Pues entonces, ¿Quiere nuestro macho que intentemos agrandar esta peculiar familia? </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;">Juro que nunca recibí una insinuación tan atrayente e imprimiendo prisa a mis dos hembras, entré a mi habitación para intentarlo una y otra… y otra vez.</span></div>
<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><a style="clear: left; display: inline !important; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen18.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fwww.subirporno.com%2Ffiles%2Fgaleria%2F0773717ebcc38123d5c85e7c95045b8d%2Fimagen18.jpg&amp;container=blogger&amp;gadget=a&amp;rewriteMime=image%2F*" alt="" width="640" height="426" border="0"></a></div>
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		<title>Relato erótico: ¿Harías un trio con un par de putas como nosotras? (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2026 15:32:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[trios]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; &#160; Una de las fantasías que más se repite entre los hombres es la de realizar un trio con dos mujeres pero, si las candidatas son encima dos compañeras de trabajo, se convierte en una obsesión. Aunque suene a sueño masturbatorio de un adolescente y sea difícil de creer: ¡A mí me ocurrió! Antes de explicaros cómo llegué a realizar esa fantasía, debo presentarme. Soy Manuel Astorga, un tipo normal. Cuando digo que soy normal, quiero decir que no soy un modelo de revista ni un culturista lleno de músculos y&#160; tampoco puedo vanagloriarme de poseer un miembro de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Una de las fantasías que más se repite entre los hombres es la de realizar un trio con dos mujeres pero, si las candidatas son encima dos compañeras de trabajo, se convierte en una obsesión. Aunque suene a sueño masturbatorio de un adolescente y sea difícil de creer: ¡A mí me ocurrió!</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Antes de explicaros cómo llegué a realizar esa fantasía, debo presentarme. Soy Manuel Astorga, un tipo normal. Cuando digo que soy normal, quiero decir que no soy un modelo de revista ni un culturista lleno de músculos y&nbsp; tampoco puedo vanagloriarme de poseer un miembro de veinticinco centímetros. Con dos o tres kilos de más, mi cintura tiene algún que otro Michelin&nbsp; pero como nunca he podido ni querido vivir de mi cuerpo, eso es algo que me la trae al pairo.&nbsp; Ni siquiera puedo deciros que poseo una melena cojonuda porque la realidad es que estoy bastante calvo. De lo único que si puedo estar orgulloso es de tener una mente sucia y lujurienta que unida a una profusa labia, me ha permitido acostarme con la gran mayoría de las mujeres que me han interesado.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Llevo dos años trabajando para una empresa y es justamente entre las paredes de sus oficinas donde me he encontrado con dos mujeres que rivalizan conmigo respecto al sexo.&nbsp; Lidia y Patricia son lo que usualmente llamamos los hombres un par de ninfómanas. Abiertas a experimentar con el sexo, no dudan en traspasar los límites de la moral si ello les reporta placer. Tampoco tienen tabú alguno, con gracia y maestría practican todo tipo de sexo ya sea en solitario, en pareja o en cualquier otra modalidad. Desde que las conozco me han demostrado que nada les está vedado. </span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">¡Le entran a todo! </span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Pero volviendo al tema que nos atañe, ya me había acostado con ambas con anterioridad a esa pregunta. Para que os hagáis una idea del tipo de mujer que son, os voy a contar mi primera vez con cada una:</span></div>
<div><span style="font-size: 14pt;"><b><span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;">Primera vez con Lidia:</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/lTP9Osbi.jpg" width="458" height="305">Descubrí que esta rubia es una fiera en la cama, un día que la invité a cenar en mi casa. Aunque hasta ese momento nunca nos habíamos enrollado,&nbsp; esperaba que tras la cena el hacerlo porque no en vano era clara la química que había entre los dos. Lo que no me esperaba fue que una vez vencida la timidez inicial y quizás gracias al vino, Lidia empezara a contarme las distintas anécdotas que le habían ocurrido en su vida desde el punto de vista sexual.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin cortarse un pelo y muerta de risa, me explicó sus gustos por el sexo salvaje y las buenas pollas. Aunque no la tenía por una mojigata, hasta ese momento no supe el tipo de zorrón desorejado que era y por eso, a la vez que ella se iba revelando como una rapaz sexual, la empecé a catalogar como francamente apetecible. Es decir, a los pocos minutos de estar charlando, ya tenía ganas de echarla un buen polvo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Medio en serio y medio en broma, tanteé que de verdad había en lo que me estaba contando, diciendo mientras pasaba sin disimulo una mano por su culo:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-La verdad es que cualquiera que te vea, desearía ponerte mirando a Cuenca.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Sin quejarse por esa caricia no pedida, me respondió:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Ten cuidado! ¡Me caliento rápido!</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su respuesta me dio alas y subiendo por su cuerpo empecé a acariciar uno de sus pechos con mis dedos.</span></div>
<div><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Lidia me respondió con una pasión arrolladora y pegando su cuerpo al mío, dejó que siguiera tocándola. Habiendo recibido su permiso, no tardé en descubrir que debajo de esa falda larga, había un culo duro y bien formado. Los gemidos con los que contestó a mis avances, me dieron la razón y cogiéndola en mis brazos, la llevé hasta mi cuarto. Sin&nbsp; darle opción a negarse, desabroché su blusa. Bajo un sujetador de encaje rojo, sus pezones me esperaban completamente erguidos. Como un obseso, la despojé del resto de la ropa y separando sus rodillas, pasé mi mano por su entrepierna. Mis dedos completamente empapados dieron fe de la excitación que dominaba a esa cría y sin más prolegómenos, me terminé de desnudar.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/9e3M8qeH.jpg" width="459" height="306">Desde la cama, la rubia, pellizcándose los pechos, me dijo que esa no era forma de tratar a una dama. Al ver la cara de deseo que tenía, comprendí que era lo que esa mujer necesitaba y olvidándome que era su compañero de trabajo, le ordené:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Ponte a cuatro patas-</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Lidia se quedó pálida e intentó protestar pero, obviando sus reparos, llegué hasta ella y dándole la vuelta, le espeté:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Has venido a follar, ¿No es así?-.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sí- contestó, en absoluto avergonzada.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Pues entonces relájate y disfruta- le dije mientras jugueteaba con mi glande en la entrada de su sexo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La humedad de sus labios me indujeron a forzar su vulva de un solo empujón. La rubia gritó de dolor por la violencia de mi estocada pero no hizo ningún intento de separarse, al contrario, tras unos segundos de indecisión se empezó a mover buscando su placer. Lo estrecho de su sexo dio alas a mi pene y cogiéndola de sus pechos, empecé a cabalgarla. Dominada por la lujuria, la muchacha me rogó que la tomara sin compasión.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Eres una guarra-, susurré a su oído, penetrándola una y otra vez.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Cada vez que la cabeza de mi glande chocaba con la pared de su vagina, berreaba como loca, pidiendo más. Su completa entrega elevó mi erección al máximo y sin ningún reparo, azoté sus nalgas al compás de mis movimientos.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Sigue, ¡que me encanta!-, chilló al sentir la dura caricia.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">El flujo, que manando de su interior, recorría mis muslos, anticipó su orgasmo y acelerando aún más si caben mis movimientos, no tardé en escuchar como la mujer se corría. Con los cachetes colorados y gritando ordinarieces, me dio a entender que no tenía bastante. Eso fue la gota que colmó el vaso, y cogiendo su espesa cabellera como si de riendas se tratara,&nbsp; forcé su cuerpo con fiereza. La dureza de mi trato consiguió perpetuar su clímax y totalmente desbocada, mi montura me exigió que continuara.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Su calentura era tanta, que no se quejó cuando cogiendo parte del líquido que anegaba su sexo, embadurné su esfínter y casi sin relajarlo, introduje en él mi extensión.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Qué cabrón!-, aulló de dolor al ver invadida su entrada trasera y reptando por las sabanas intentó separarse.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">No la dejé y atrayéndola hacia mí, rellené con mi sexo el interior de la mujer. El sufrimiento&nbsp; de su culo se convirtió en desenfreno y bramando sin parar, se dejó caer sobre la cama. Nuevamente, la incorporé y metí mi pene hasta que sus nalgas no dieron más de sí y con mis testículos rebotando en su sexo, no paré hasta que sacándole un nuevo orgasmo, me derramé rellenando con mi simiente sus intestinos.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Agotado, me tumbé a su lado. Lidia al ver mi estado, me abrazó y pasando su pierna sobre las mías, me dijo:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿No estarás cansado? ¡Para mí esto solo ha sido el aperitivo!-.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-No-, le confesé sonriendo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">La cría me miró muerta de risa y cogiendo mi pene entre sus manos, intentó reanimarlo, mientras me soltaba:</span></div>
<div style="border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;">
<div style="border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-padding-alt: 0cm 0cm 1.0pt 0cm; padding: 0cm;">
<p><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Te voy a dejar seco!-.</span></p>
</div>
</div>
<div><span style="font-size: 14pt;"><b><span style="font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;">Primera vez con Patricia:</span></b></span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/uJ1RAsYj.jpg" width="461" height="692">Si la forma en que me follé a Lidia, da una idea de lo caliente que es, esperad a leer mi vez primera con Patricia. Esta compañera es morena y gordita. Dotada por la naturaleza de unas curvas generosas, para colmo, está permanentemente en celo. Como ambos estábamos en el mismo departamento, solíamos comer juntos pero no fue hasta que un día se me ocurrió contarle que ese fin de semana había triunfado y me había tirado a una negrita, cuando descubrí el furor uterino que escondía.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿En serio?- me preguntó y antes que pudiese contestarla, me pidió que le contara como me había ido.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Recreándome en mi conquista, le expliqué que la había conocido en una discoteca y que tras media hora tonteando en mitad de la pista, nos habíamos dejado llevar por la lujuria en los baños del lugar. Sin ahorrar ningún punto y con todo lujo de detalles, le narré nuestro encuentro en ese habitáculo.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Dios! ¡Cómo me gustaría hacerlo algún día!- respondió sin darse cuenta mientras sus pezones la traicionaban bajo la tela de su blusa.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Descojonado y sin saber a ciencia cierta si me iba a llevar una bofetada, la cogí de la cintura y mientras la pegaba a mi cuerpo, le susurré en su oído:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Vamos al baño-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Al principio creyó que estaba bromeando pero al darse cuenta que no era así, sus reservas iniciales trasformaron en gozo en gozo al percatarse que, si la llevaba al servicio, era para que cumplir su fantasía. Mientras íbamos hacia allí, todavía no sabía lo hambrienta que estaba esa mujer. Os juro que no me esperaba que esa gordita pegándome un empujón, me metiera a la fuerza al baño de mujeres y que nada más cerrar la puerta, se arrodillara a mis pies. </span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Actuando como una posesa, me abrió la bragueta y sacando mi pene de su encierro, se lo metió de un golpe hasta el fondo de su garganta. Sus ansias no me dieron ni tiempo de prepararme y por eso, para no perder el equilibrio, tuve que sentarme en el váter.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Si creéis que eso la detuvo, os equivocáis de plano porque siguió mamando mi verga como si no hubiese pasado nada mientras yo la miraba alucinado. No&nbsp; tuve ninguna duda de que estaba más que acostumbrada a hacerlo, ya que, imprimiendo una velocidad endiablada a su boca, fue en busca de mi semen como si de ello dependiera su vida. No contenta con meter y sacar mi extensión, usó una de sus manos para acariciarme los testículos mientras metía la otra dentro de sus bragas.</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-Me encanta- chilló del placer que experimentaba al experimentar la tortura de sus dedos sobre su clítoris.</span></div>
<div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/AsMayq4M.jpg" width="462" height="308">El reducido espacio del baño produjo que en poco tiempo llegara hasta mis papilas el olor a hembra hambrienta que manaba de su sexo. Aspirar su aroma elevó mi calentura hasta unos extremos nunca sentidos y sin poderme retener me vacié en su boca. Patricia, al sentir mi explosión de semen, se volvió loca y gritando descompuesta, bañó su cara con los blancos chorros que manaban de mi pene mientras se corría.</span></p>
</div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Durante unos segundos vi como todo su cuerpo convulsionaba de placer, pensando que había calmado su deseo, pero de pronto la vi levantarse y poniéndose frente al espejo, se levantó las faldas y bajándose las bragas, me miró mientras me decía:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿A qué esperas? ¡Necesito que me folles!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Levantandome del wáter, me puse a su espalda y sin más prolegómeno, la ensarté violentamente. La gordita chilló al disfrutar de mi miembro abriéndose camino por su sexo y facilitando mis maniobras, movió sus caderas mientras gemía de placer. De pie y apoyando sus brazos en espejo, se dejó follar sin quejarse. Si en un principio, mi pene se encontró con que su conducto estaba semi cerrado y seco, tras unos segundos, gracias a la excitación de la mujer, campeó libremente mientras ella se derretía a base de pollazos.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">No os podéis hacer una idea de lo que fue, gritando en voz alta se corrió cuando yo apenas acababa de empezar y desde ahí, encadenó un orgasmo tras otro mientras me imploraba que no parara. Por supuesto queda que no me detuve, cogiendo sus enormes pechos entre mis manos, forcé mi ritmo hasta que su vulva se convirtió en un frontón donde no dejaban de rebotar mis huevos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Joder!- aulló y encantada con mi brutalidad, me dijo: -¡Fóllame duro!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">No hacía falta que me lo dijera, retirando la tela de su vestido, levanté su trasero y llevando hasta el extremo su deseo, la seguí penetrando con más intensidad. Fue entonces cuando dominada por el cúmulo de sensaciones, se desplomó mientras su cuerpo, preso de la lujuria, se retorcía estremecido. Satisfecho por haberla llevado hasta esas cotas, me dejé llevar y derramando mi simiente en su interior, me corrí pensando que esa gordita estaría saciada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Patricia no tardó en sacarme de mi error. Al cabo de unos escasos minutos, la vi incorporarse y sin esperar a que yo me recuperara, bajó por mi pecho y dejando un surco húmedo con la lengua, se aproximó a mi entrepierna. En cuanto tuvo a su alcance mi pene todavía morcillón, se lo metió en la boca y con auténtico vicio, lo fue reactivando mientras se volvía a masturbar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">“Esta tía es una ninfomana” sentencié cuando de un empujón, me obligó a sentarme nuevamente en el wáter y poniéndose a horcajadas sobre mí, se volvía a ensartar. Ya empalada, se quitó el vestido dejándome disfrutar por primera vez de su cuerpo al desnudo y moviendo su trasero, buscó reanudar su celo. Yo mientras tanto, absorto en la perfección de sus pezones, llevé mis manos hasta sus pechos y recogiendo sus dos botones entre mis yemas, los pellizqué suavemente. Mi involuntario gesto fue la señal de inicio de su salvaje cabalgar. La morena, usando mi pene como si fuera un machete, se asestó fieras cuchilladas mientras berreando como una loca me gritaba su pasión. Inspirado por su entrega, cogí entre mis dientes sus aureolas mientras le marcaba el ritmo con azotes en su culo. Ella al sentirlo me gritó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Dame duro!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Sus palabras me confirmaron lo que ya sabía y por eso tratando de incrementar su morbo, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Esta tarde al salir de la oficina, ¡me darás todos tus agujeros!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">La gordita al oír que entre mis planes estaba el darle por culo, rugió de lujuria y sin esperar a que yo tomara la iniciativa, se levantó y poniéndose a cuatro patas, me exigió que la tomara por detrás. Al verla separando con sus manos sus nalgas, me puse a su lado y recogiendo un poco de flujo de su sexo, embadurné con él su ojete.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Cómo me gusta!- bufó mientras colaboraba conmigo, llevando una mano a su sexo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Viendo la facilidad con la que su trasero aceptaba mis dedos, decidí no esperar y acercando mi glande a su esfínter, con un golpe de mi cadera, la penetré:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Cómo me gusta!- suspiró al sentir a&nbsp; mi extensión rellenado su conducto.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/fJT2JuzY.jpg" width="462" height="308">No me lo podía creer lo puta que era. Desde el primer momento, esa zorra estaba disfrutando y retorciéndose en el estrecho baño, me rogó que no tuviera cuidado:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Rómpeme el culo!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Su confesión abolió todos mis reparos y forzando mi penetración al máximo, me puse a disfrutar bestialmente de la entrada trasera de esa mujer. Sabiendo que no iba a lastimarla, usé, gocé y exploté esa maravilla con largas y profundas estocadas. Mi compañera, que de por sí era una mujer calientea, se contagió de mi ardor&nbsp; y&nbsp; apoyándose en el lavabo, gritó vociferando lo mucho que le gustaba el sexo anal. Fue al cogerme de sus pechos para acelerar mis embestidas cuando llegó a mis oídos su orgasmo. Aullando Patricia se corrió pero lejos de estar satisfecha me reclamó que siguiera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">“Es incansable” pensé al saber que con mucho menos la mayoría de las mujeres se hubiese rendido agotada y en cambio esa gorda seguía exigiendo más. Temiendo no estar a su altura, comprendí que debía ser todavía más salvaje y por eso azotando duramente&nbsp; su trasero, me reí de ella diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Guarra! ¡Mueve tu puto culo!-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">La gorda, completamente dominada por el placer, aceleró el movimiento de sus caderas mientras no dejaba de bramar cada vez que sentía que mi estocada forzaba su esfínter.&nbsp; La violencia de mi asalto hizo que casi sin respiración, me imploró que la dejara descansar. Su rendición me sonó a gloria bendita y negándome a hacerla caso, le grité:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Primero quiero correrme!-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Que no la hiciera caso y siguiese a lo mío, la sacó de sus casillas y haciendo un esfuerzo sobrehumano, levantó su trasero para facilitar mis penetraciones. Para aquel entonces, era tal el flujo que manaba de su sexo que cada vez que la base de mi pene chocaba contra sus nalgas, salpicaba en todas direcciones mojando mis piernas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Córrete! ¡Por favor!- gritó.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Aunque deseaba seguir, mi cuerpo me traicionó y descargando mi semilla en su interior, eyacule en su interior mientras le declaraba mi triunfo con un mordisco en su cuello.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Ahh- chilló mientras se dejaba caer sobre mí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Satisfecho y exhausto, la senté en mis rodillas y abrazándola, la besé mientras con una sonrisa en los labios, la invitaba esa misma tarde a continuar con nuestro asunto al salir de la oficina. Muerta de risa, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;">
<div style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡Espero que tengas en casa viagra! ¡No soy fácil de contentar!</span></div>
</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Como comprenderéis, el hecho de que me estuviera acostando con las dos fue algo difícil de mantener en secreto. Lo curioso fue que una vez se enteraron que mi relación con cada una de ellas no era la única, ninguna de esas dos mujeres se enfadó sino que empezaron a competir entre ellas, para ver cuál de las dos era más fogosa en la cama.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/Ojz0onB5.jpg" width="465" height="310">Tanto Lidia como Patricia tomaron como un juego el explorar los límites de su sexualidad para luego durante las comidas, reírse entre ellas, contando lo que habían experimentado. Lo creáis o no, ese par sin darse cuenta se fueron introduciendo en un camino sin retorno que llegó a su culmen un día en que al salir de la oficina, estábamos tomándonos unas cañas en un bar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">La rubia estaba contando a la morena que el día anterior, habíamos follado en un cine mientras veíamos una película. Lo erótico de la escena, sacó de quicio a la gordita que excitada por las palabras de su compañera y sin pedirle permiso, me preguntó:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¿Harías un trio con un par de putas como nosotras?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Os juro que estuve a punto de dejar caer mi copa al oírla pero más aún cuando soltando una carcajada, Lidia insistiendo en la idea soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Aunque no lo había pensado, me encantaría probarlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Más excitado de lo que me gustaría reconocer, creí que me estaban tomando el pelo y por eso en plan de broma, contesté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Si queréis, podemos ir a mi casa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Contra todo pronóstico, pidieron la cuenta de forma que en menos de diez minutos, estábamos entrando por la puerta de mi piso. Aunque ambas sabían a qué íbamos y lo deseaban, se mostraron cortadas en un principio. Mientras les servía una copa, me fijé en mis dos amantes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Rubia y morena, delgada y gordita, ambas eran dos ejemplares diferentes de mujer y no sabía cuál me gustaba más.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Al comprobar mis sentimientos y descubrir que esa era mi fantasía más que las de ellas, sonreí. <span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial;">Mi sonrisa fue el detonante, acercándose a mí, Lidia empezó a acariciarme la entrepierna. Mi pene respondió a sus maniobras y ya totalmente excitado, las llamé diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Venid aquí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Mis dos niñas respondieron pegándose a mí. Con sus dos coños rozando sensualmente mis piernas, las muchachas empezaron a tocarme con sus manos. Las risas se sucedían, las bromas, los recuerdos de cuando nos conocimos y el calor del alcohol en nuestros cuerpos, terminaron de caldear caldearon el ambiente y acariciando sus traseros, me recreé en ellas mientras les decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-¡<i>Que suerte que tengo!, ¡Dos pedazos de mujeres para mí solo!</i></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="text-align: -webkit-left; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://i.imgbox.com/48gwkII6.jpg" width="461" height="307">La mirada pícara de Lidia me avisó que había llegado la hora, por eso no me extraño, que poniendo música la oyera decir:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><i style="text-align: -webkit-left;"><span style="background: white; font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Quieres vernos bailar?-.</span></i></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="text-align: -webkit-left; font-size: 14pt;">No dejó que contestara y dándole la mano a Patricia, &nbsp;la sacó a mitad del saló que se convirtió en improvisada pista de baile.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Observé como con su mano, la obligaba a pegarse a ella. Su cuerpo soldándose con el de la gordita, inició una sensual danza. Sus pechos se clavaron en los&nbsp; de la morena mientras sin ningún pudor recorría su trasero. Excitado por la escena, la ví besarla en los labios antes de quitarle los tirantes que sostenían su vestido mientras, coquetamente me miraba al desprenderse los corchetes que mantenía el suyo. Piel contra piel bailaron mientras con su pierna tomaba posiciones en la encharcada cueva de su compañera. Sabiéndome convidado de piedra no intervine cuando bajando por el cuello, vi la lengua de mi amiga acercándose a la rosada aureola de la morena. Patricia no pudo reprimir un gemido cuando sintió unos dedos colaborando con la boca de la rubia, pellizcar su pezón, e impertérrita aguantó sus ganas al experimentar &nbsp;que Lidia seguía bajando por su cuerpo, dejando un húmedo rastro sobre su estómago al irse acercando al tanga que lucía entre sus piernas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Arrodillándose, le quitó la tela mojada y obligándola a abrir las piernas se apoderó de ese sexo que tenía a su disposición. Con suavidad, la vi retirar los hinchados labios del sexo de la morena, para concentrarse en su botón. Fue entonces cuando con los dientes y a base de pequeños mordiscos, la llevó a una cima de placer nunca alcanzada. De pie, con sus manos en su larga cabellera, mirándome un tanto cortada , se corrió en la boca de la rubia. Lidia, al notarlo, sorbió el río que manaba de ese sexo y profundizando en su tortura, introdujo dos dedos en la vagina. Sin importarle que pensara, gritó su deseo y olvidándose de su papel, levantó a la mujer que le estaba comiendo el coño mientras le decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">-Eres preciosa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Desde mi sitio, no pude mas que darle la razón. La piel blanca de Lidia resaltaba su belleza y dominada por la pasión lésbica, su boca disfrutó de un pecho de mujer por primera vez. Aunque para ella &nbsp;era una sensación rara el sentir en sus labios la curvatura de un seno,&nbsp; lejos de asquearle le encantó y ya envalentonada, siguió bajando por el cuerpo de su compañera. La rubia dejo que le abriese las piernas y al hacerlo, pude contemplar su pubis perfectamente depilado que dibujaba un pequeño triángulo con si fuera una flecha que me indicara el camino.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Nuevamente el sabor agridulce de su coño, era una novedad, pero en este caso fue un acicate para que sin meditar que estaba haciendo usara sus dedos como si fueran un pene y penetrándola buscara el fondo de su vagina. La rubia recibió húmeda las caricias de la lengua de la gordita sobre su clítoris, y sin pedirle su opinión me exigió que la follase, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';"><br />
anuel, ¡Quiero ver como penetras a Patricia!.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Los primeros gemidos de Lidia coincidieron en el tiempo con mi llegada a su lado. Mientras la gordita seguía chupando el clítoris de mi amiga, abrí sus nalgas y satisfecho al escuchar un aullido de deseo, le solté un duro azote. Excitada por mi duro trato, pegando un grito, me exigió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Tómame! ¡Quiero sentir tu verga en mi interior!</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">&#8211;</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Su lenguaje soez espoleó mi lujuria y colocando la punta de mi glande en la entrada de su cueva, fuí forzándola de forma que pude sentir el paso de toda la piel de mi miembro, abriéndose paso por los labios de su sexo mientras la llenaba.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><br />
</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://i.imgbox.com/S7m8MPhB.jpg" width="461" height="307">Lidia exigiendo su parte, tiró del pelo de Patricia y acercando su cara a su pubis obligó que su lengua volviera a introducirse en el interior de su vagina, al mismo tiempo que mi pene chocaba con la pared de la de la gordita. Patricia gimió desesperada al sentir mis huevos rebotando contra su culo. Dotando a mis embestidas de un ritmo brutal, empecé a cabalgarla mientras su boca se llenaba con la riada que emergía sin control de la cueva de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Éramos un engranaje perfecto, mi embestidas obligaban a la lengua de Patricia a penetrar más hondo en el interior de su amante y los gritos de Lidia al sentirse bebida, forzaban a un nuevo ataque por mi parte. La rubia fue la primera en correrse retorciéndose sobre la mesa y mientras se pellizcaba sus pezones, nos pidió que la acompañáramos. Al oírla, aceleré y cayendo sobre la espalda de la otra mujer, me derramé regando el interior de su vientre con mi semilla. Lo de Patricia fue algo brutal, desgarrador, al sentir mi semen en su interior mientras seguía penetrándola sin parar, hizo que licuándose al sentirlo, chillara y llorara a los cuatro vientos su placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Durante unos minutos, nos mantuvimos en la misma posición hasta que ya descansado me levanté y tomándolas de la cinturas, las llevé entre sus fuertes hasta mi cama.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><i style="text-align: -webkit-left;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Lo teníais preparado, ¿no es verdad?-</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">&nbsp;</span><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">afirmé mientras las depositaba sobre el colchón.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No, ¡Cómo crees!</i>-, rio descaradamente Lidia mientras besaba los labios de la morena.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que era mentira y que antes de ir esa tarde al bar, ese par de zorras ya lo tenían planeado, les solté:</span></div>
<div><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">-¡Sois un par de zorras ninfómanas!.</span></div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 14pt; line-height: 115%;">Muertas de risa, no me contestaron y cambiando de posición, las dos mujeres, se pusieron a hacer un delicioso sesenta y nueve.</span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://i.imgbox.com/GokrusOq.jpg" width="723" height="482"></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tormenta perfecta&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 25 Apr 2026 11:47:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[dominación]]></category>
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		<category><![CDATA[hetero]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160;El fin del mundo. La tormenta solar perfecta. “¡Malditos hijos de puta!, ¡no me hicieron caso!”, pensé cuando desgraciadamente las predicciones se hicieron realidad. El mundo se había ido a la mierda, aunque por suerte, ¡yo estaba preparado!. &#160; Cap. 1.- Me alertan de lo que se avecina Para narrar lo ocurrido, os tengo que explicar cómo y cuándo me enteré de la amenaza que se cernía sobre la humanidad. Desde el punto de vista teórico, todo empezó hace más de treinta años, cuando John Stevenson y Larry Golsmith alertaron al mundo de los efectos que tendría sobre la civilización [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;<strong>El fin del mundo. La tormenta solar perfecta.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=566026568960052660" name="_GoBack"></a></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Malditos hijos de puta!, ¡no me hicieron caso!”, pensé cuando desgraciadamente las predicciones se hicieron realidad. El mundo se había ido a la mierda, aunque por suerte, ¡yo estaba preparado!.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Cap. 1.- Me alertan de lo que se avecina</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para narrar lo ocurrido, os tengo que explicar cómo y cuándo me enteré de la amenaza que se cernía sobre la humanidad.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde el punto de vista teórico, todo empezó hace más de treinta años, cuando John Stevenson y Larry Golsmith alertaron al mundo de los efectos que tendría sobre la civilización una hipotética tormenta solar de grado 5. Según su teoría, una llamarada de proporciones inauditas de la corona del Sol provocaría la destrucción de todas las redes de comunicaciones y de las redes de energía del planeta. Sus ideas de finales del siglo XX eran aceptadas en mayor o menor medida por toda la comunidad científica.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_072_ef1b.jpg" width="424" height="636">Las que no compartieron de ese consenso mayoritario cuando fueron enunciadas, fueron las predicciones de Zail Sight y sus díscolos discípulos de la universidad de Nueva Delhi. Estos científicos indios alertaron hace cinco años que según sus cálculos cada ciento cincuenta años aproximadamente se producía una que era capaz de sobrepasar esa cifra y llegar a ser de grado seis, lo que provocaría que todo aparato eléctrico conectado a cualquier fuente de energía se viera destruido por la acumulación del magnetismo proveniente de nuestro astro rey.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si ya entonces fueron llamados catastrofistas, cuando hace dos años anunciaron que habían conseguido calcular la futura evolución de la corona solar y que la tan temida tormenta iba a tener lugar a finales del 2015, les tildaron de locos de fanáticos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recuerdo todavía el día que la jefa de ingeniería de mi empresa, Irene Sotelo, me llamó una mañana para alertarme de los problemas que eso ocasionaría en nuestra corporación. Estaba tan asustada que debía ser serio el asunto y mirando mi agenda, vi que tenía un hueco libre en dos semanas, por lo que le ordené que cuando viniese a verme, lo hiciera no solo con las consecuencias que tendría en la compañía, sino que lo ampliara su radio de acción a España, Europa y el mundo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, es una tarea inmensa-, protestó al comprender que lo que le pedía le venía grande y que para darme un informe coherente, necesitaría de la ayuda de expertos en muchas materias.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya me conoces Irene,- le contesté,-no acepto que me vengas con los temas a medias, si tan grave es, necesito verlo a nivel global. Si necesitas contratar a más especialistas, hazlo, pero quiero una respuesta. Tienes dos semanas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De acuerdo, creo que no se arrepentirá de escuchar lo que quiero decirle. Si no me equivoco, nos acercamos al fin del mundo, tal y como, hoy lo conocemos-.</span></div>
<div style="background-color: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al colgar el teléfono, me sumergí en&nbsp;Internet&nbsp;a enterarme de que coño hablaba porque si de algo me había servido el pagarla puntualmente un sueldo estratosférico, fue saber que esa mujer no hablaba nunca a la ligera. Reconozco que cuando la contraté además de su brillante curriculum, me atrajo que tanta seriedad y talento estuvieran envueltos en una belleza desbordante, no en vano el mote que le habían puesto en Harvard era el de Miss Brain, es decir Miss Cerebrito en español. Con sus veintinueve años y su metro setenta y cinco de altura, Irene podía perfectamente haber tenido una carrera en las pasarelas. Era la unión perfecta de hermosura e inteligencia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volviendo al tema, cuanto más leía, mas acojonado me sentía y por eso llamando nuevamente a mi empleada, le ordené que no reparara en gastos y que si debía de tomarse un mes, que se lo tomara pero que cuando viniese a verme quería una visión global y las posibles soluciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entonces ¿me cree?-, preguntó al escuchar mis directrices.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, pero no he llegado a donde estoy siendo un ingenuo. Si hay una posibilidad de que eso ocurra, quiero estar preparado-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No esperaba menos de usted-, contestó dando por terminada la conversación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</span></div>
<h3 style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; margin-top: 0cm;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="color: #00000a;">Permítanme que me presente. Quizás mi nombre, Lucas Giordano Bruno, no les diga nada porque me he ocupado de ocultar mi vida al público en general desde que en el 2003 y con veinticinco años, me convertí en millonario gracias a las punto com. Desde entonces mi fortuna se había multiplicado y puedo considerar sin error a equivocarme que desde 2010 era uno de los cincuenta hombres más ricos del planeta. Tenía intereses en los más variados sectores y si de algo me vanaglorio es que me anticipo al futuro, por eso y queriendo asegurarme de tener varios informes, llamé al rector del MIT (</span><a style="color: #ad272b; text-decoration: none;" href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;cad=rja&amp;ved=0CD4QFjAB&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.mit.edu%2F&amp;ei=yuQOUafNEMmZhQfyo4GoAg&amp;usg=AFQjCNF2EVXdPhiTQOtoL417djLOM3IjWg&amp;sig2=ihxuwJCF1xXOiYz7K7rTsw"><span style="color: #00000a;">Massachusetts Institute of Technology</span></a><span style="color: #00000a;">) la más prestigiosa universidad de ingeniería del mundo, ubicada en Boston.&nbsp;</span><span style="color: #00000a;">Mr Conry me conocía gracias a diversas donaciones, por lo que, no solo contestó la llamada sino que se comprometió a darme, en ese mismo plazo, sus conclusiones.</span></span></h3>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_098_dbab.jpg" width="425" height="638">A los quince días, Irene llegó a mi oficina puntualmente. Su gesto serio me anticipó los resultados de su informe. Sabiendo que esa conversación iba a ser quizás la más importante de mi vida, dije a mi secretaria que no me pasasen llamadas. Cortésmente, cogí a la rubia del brazo y la senté en una mesa redonda de una esquina de mi despacho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por tu cara, creo que no traes buenas noticias-, dije para romper el incómodo silencio que se había instalado entre las cuatro paredes donde trabajaba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No son malas, son peores. Aunque no es una posición unánime, la gran mayoría de los físicos que he consultado ven correctas las predicciones del científico hindú y ninguno de los que discrepa me ha podido explicar dónde están los errores de la teoría. Creo que llevan la contraria por el miedo a lo que representa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De ser cierto, ¿Qué pasaría?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Imagínese dentro de dos años y durante setenta y dos horas una corriente de viento solar sin parangón va a barrer la superficie de la tierra, destruyendo todo aparato eléctrico. Los primeros en caer serían los satélites, luego las redes eléctricas y para terminar las fábricas, los coches, los ordenadores etc. Va a ser el caos. Piense en una ciudad como Madrid: ¿cómo narices se alimentarían sus cinco millones de personas?, si los camiones, los trenes, que diariamente les traen la comida, no funcionaran al estar destrozados todos sus sistemas eléctricos-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se arreglarían-, dije tratando de llevarle la contraria.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero, ¿Cómo?, si las fábricas estarán igualmente inutilizadas e incluso si se pudiera traer por carromatos a la antigua, no habría forma de cosechar los campos porque los tractores estarían igualmente estropeados-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entonces, ¿qué prevés?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Vamos a retroceder a una sociedad pre-industrial con el inconveniente que en vez de mil millones de personas en la tierra hay actualmente siete mil. Sin electricidad de ningún tipo, no habrá fábricas ni alimentos, ni nada. Ni el ejército ni la policía van a poder parar el caos y la violencia y el hambre se adueñaran del mundo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuántas víctimas?-, pregunté para cerciorarme que coincidía con el informe que tenía en mi cajón.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Los cálculos más optimistas creen que la población mundial se reducirá en menos de dos años a una décima parte como en el siglo xv de nuestra era, pero los hay que rebajan esa cifra a los trescientos millones de personas en todo el planeta. Piense que tras el hambre y la guerra, vendrán las epidemias…-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué soluciones existen?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo una, desconectar todos los sistemas eléctricos durante un periodo mínimo de tres meses, ya que no es posible precisar cuándo va a ocurrir con mayor exactitud. Y aun así, sería un desastre, habrá cosas que será imposible de salvar como los satélites o las centrales nucleares-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo comprendo y lo peor es que lo comparto. Como te habrás imaginado, no me he quedado esperando a que me trajeses los resultados de tu análisis y he pedido otros. Todos desgraciadamente corroboran en gran medida tus predicciones-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y ¿qué haremos?-, dijo, echándose a llorar, hundida por la presión a la que se había visto sometida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No dejarnos vencer. Tengo, mejor dicho, tenemos dos años para sentar las bases del resurgimiento de la humanidad. Aunque voy a tratar por todos los medios de convencer a los gobiernos de lo que se avecina, no espero nada de ellos. Por lo tanto, me vas a ayudar a desarrollar un plan alternativo. De hecho, previendo este resultado me he comprado una isla deshabitada de 10.000 hectáreas frente a las costas de África de sur-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No comprendo-, respondió levantando su cara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero que te hagas allí cargo de la construcción de una ciudad para mil doscientas personas, cien por cien independiente, con sus fuentes de energía, sus fábricas indispensables y que cuente con reservas de todo tipo para tres años. Deseo que todo esté listo para que, cuando pase la tormenta, la pongamos en marcha. ¡Tienes dos años!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://sheposes.com/storage/122/41/14160_135.jpg"><img decoding="async" style="font-size: 11.818181991577148px;" src="http://sheposes.com/storage/122/41/14160_135.jpg" alt="" width="486" height="640" border="0"></a><strong>Cap. 2.- Los preparativos.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_114_247d.jpg" width="426" height="639">Esa misma semana me había desecho de mis empresas y con el dinero en efectivo, contratamos a los mejores ingenieros y contratistas para que se hiciera realidad mi sueño. Y lo hicieron, vaya que lo hicieron. En la superficie, construyeron un pequeño pueblo que se podría confundir con un complejo hotelero compuesto de cerca de doscientas chalets pero, bajo tierra, a más de cien metros de profundidad, se hallaba el verdadero&nbsp;objeto de mi inversión. Según los científicos a esa profundidad, los sistemas que mantuviésemos allí no se vería afectados por el viento solar y aprovechando una antigua mina de sal, habíamos ubicado en su interior un sistema de ordenadores que competía con el del pentágono. Usando a los mejores informáticos del mundo sin que ellos supieran el objetivo, habíamos hecho una copia de todo el saber humano. Todo libro, todo ensayo o toda investigación que se hubiese realizado hasta el apagón, quedaría resguardado en la memoria cibernética del complejo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero mi sueño iba mas allá, al saber que la guerra y el hambre reducirían el material genético humano, decidí preservar lo mejor del mismo. Por lo que publicité que se iba a crear la mayor base genética del mundo y que se iba a seleccionar lo mejor de la humanidad. Y aprovechando la vanidad de hombres y mujeres, estos con gusto cedieron su material al saber que eran de los elegidos y en menos de un año, en esa isla alejada del mundo, me encontré con que tenía en mi poder el esperma y los óvulos de las mejores cabezas que poblaban la tierra en ese fatídico tiempo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por otra parte, construimos enormes almacenes y muelles que llenamos además de con comida, con cientos de vehículos, barcos y aviones, convenientemente desconectados y con sus baterías a buen recaudo bajo toneladas de hormigón hasta que pasase la tormenta solar. También y contraviniendo las normas internacionales, hicimos un acopio de armas de guerra que no se limitaban a fusiles o ametralladoras sino que nos aprovisionamos de misiles y demás armamento pesado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y todo ello en menos de dos años.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo más difícil fue seleccionar a los habitantes de “la isla del Saber”, tras muchas dudas y gracias a una conversación con Irene, llegué a la conclusión del método de elección. Tenía claro que debían de ser todos jóvenes sin enfermedades y con una capacidad mental a la altura de las circunstancias pero fue mi ayudante la que me dio las bases de la sociedad que íbamos a formar:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe-, me dijo con su aplomo habitual, -seamos claros: partiendo que usted viene y que espero que también yo sea una de las elegidas, tenemos que considerar que tendremos que maximizar el potencial de crecimiento de la población-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si te preocupa el hecho de acompañarnos, no te preocupes. Cuento contigo pero no he entendido a que te refieres con eso de maximizar el crecimiento-, contesté siendo absolutamente sincero. Su presencia entraba en mis planes pero respecto a lo otro estaba en la inopia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Verá, aunque resulte raro, debe haber una desproporción entre hombres y mujeres. Si vamos a disponer del banco de semen y de óvulos, no es necesario que haya igualdad de género e incluso no es deseable porque como los hombres no pueden parir, necesitamos mas vientres que den a luz la nueva raza. Por lo que le propongo que haya un hombre por cada cinco mujeres-</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me niego. Eso causaría problemas a corto plazo. Imagínate como se podría articular una sociedad básicamente femenina. Sería un desastre, los problemas por tanta diferencia de sexos convertirían a la isla en insoportable-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se equivoca. En primer lugar, sería solo durante una generación porque a partir de los nacimientos la proporción se equilibraría. Si disponemos de mil mujeres a cinco hijos por mujer, en veinte años seríamos un pueblo de cinco mil personas. En cambio, si llevamos a quinientas difícilmente pasaríamos de las dos mil-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes razón y estamos buscando el resurgir de la humanidad-, contesté,-¿pero cómo vas a arreglar ese desajuste inicial?, ¿vas a llenar el pueblo de lesbianas?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, jefe-, me contestó, -alguna habrá que llevar pero estaba pensando en una rigurosa selección psicológica por medio de la cual, las elegidas acepten con agrado dicha desproporción. Tanto los hombres como las mujeres serán seleccionados como si de familias de seis miembros se tratase, deben de compenetrarse. Habrá que escoger los candidatos en función de esa futura sociedad marital, de forma que antes de llegar a la isla, sabremos que personas vivirán en cada casa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Me estás diciendo que ya, desde el inicio, habrás formado paquetes de seis personas, cien por cien compatibles?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, las nuevas técnicas de análisis psicológico lo permiten. Recuerde que durante siglos a los hijos se le decía con quién casarse y no fue ello un problema. Hoy en día es posible seleccionar estas familias pluri-parentales. De igual forma, los hombres que elijamos deben de estar a la altura físicamente. Piense que dispondremos de menos de doscientos para las labores duras y de defensa por si algo nos amenaza, por eso creo que el perfil de los mismos debe ser físico y el de las mujeres intelectual -.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/19/35709767/35709767_124_ed3b.jpg" width="426" height="639">-De acuerdo lo dejo en tus manos- respondí sabiendo que eso llevaría a un matriarcado, -el mundo ha ido de culo cuando han mandado los hombres-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin saber a ciencia cierta cómo me iba a afectar eso en un futuro, decidí que a nivel humanidad era lo acertado. Y como en mi caso yo no disponía de pareja, me traía al pario las candidatas que el sistema informático me colocase en casa porque en teoría serían compatibles.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Y por último-, me explicó, &#8211; como no quiero sorpresas y si a usted le parece bien, deberíamos aplicar en nuestros futuros compatriotas los métodos experimentales que nuestra empresa ha venido desarrollando de fijación de normas de conducta…</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me he perdido-, tuve que reconocer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer haciendo una pausa, bebió agua y recordándome unos experimentos ultra secretos que habíamos realizado para el ejército, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tras el desastre se va a producir un gran estrés en todos. Debemos evitar cualquier tipo de conato de insumisión y por lo tanto, creo necesario que grabemos en sus mentes una completa obediencia a nuestras órdenes-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con todo el descaro del mundo, se estaba nombrando la segunda líder de nuestra futura sociedad, adjudicándose además una lealtad que yo quería solo para mí y por eso, levantándome de la mesa, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y como me garantizo yo tu obediencia?. Si acepto tu sugerencia, podrías darme un golpe de estado-.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, creo haberle demostrado en estos años mi absoluta subordinación-, contestó Irene, echándose a llorar. -Jamás he discutido una orden suya incluso cuando me mandaba hacer algo poco ético como este plan. Si usted quiere, puede mandar a analizarme por los mejores psicólogos y si aún le queda alguna duda, no pongo inconveniente en ser la primera en someterme al tratamiento-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo haré-, dije despidiéndome de ella, cortado al darme cuenta que tras esas lágrimas se escondía una demostración de afecto que hasta ese momento desconocía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verla marchar, me quedé mirando su culo y por vez primera desde que la contraté, pensé que sería agradable compartir con ella, no solo el mando de la “isla del Saber” sino mi cama y rompiendo los límites que siempre había respetado en nuestra relación, la llamé. Una vez la tuve nuevamente a mi lado, forcé sus labios con los míos. Tras la sorpresa inicial, Irene se pegó a mi cuerpo y respondiendo al beso con una pasión inaudita, buscó con sus manos mi entrepierna. Satisfecho con su entrega, me separé de ella y diciéndole adiós, le informé que quería que formara parte de las cinco mujeres que me adjudicaran.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer, que en un principio había recibido mi rechazo con dolor, sonrió al escucharme y desde la puerta, me contestó con voz alegre:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya lo tenía previsto, jefe. Y como lo ha descubierto, no me importa decírselo. Llevo enamorada de usted desde el día que me contrató, pero esa no es la razón por la que espero ser una de ellas. El verdadero motivo es que, según nuestros especialistas, somos una pareja perfecta. Sus gustos se complementan con los míos y si no me cree, no tiene más que leer el informe que he dejado sobre la mesa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sorprendido por sus palabras, abrí el sobre que me había dejado y alucinado, reparé que era una advertencia de mi departamento de seguridad datada dos años antes, donde me informaban de la peligrosa sumisión que esa mujer sentía por mí. En ese documento detallaban con absoluta crudeza que Irene estaba obsesionada conmigo y que, además de empapelar su piso con fotos nuestras y haber revelado a sus amistades su enamoramiento, varias veces al mes contrataba los servicios de un prostituto que resultaba una copia barata mía y al que obligaba a vestirse y a actuar como si fuera yo. Si ya eso era revelador, más lo fue leer que en sus encuentros sexuales, ella se comportaba como sumisa, dejando que el vividor la usara del modo que le venía en gana.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Menuda zorra”, pensé mientras repasaba el dossier. No solo había conseguido evitar que llegara a mis manos sino que usando mi propio dinero había obtenido un completo perfil mío y de mis preferencias, descubriendo que, fuera de la oficina, yo también practicaba a menudo el mismo tipo de sexualidad. Lejos de enfadarme su intromisión en mi privacidad, me divirtió y soltando una carcajada, decidí que esperaría a estar en la isla para poseerla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Me queda solo un año para disfrutar de las mujeres del mundo antes que la tormenta asole la civilización y cuando ello ocurra, me recluiré en la isla donde tendré todo el tiempo para moldearla a mi antojo”</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong><br>Cap. 2.- Mi llegada a la isla del saber.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_076_0ac1.jpg" width="425" height="638">Puse mis pies por vez primera en esas tierras el doce de octubre de 2015. La fecha la elegí por dos motivos: el primero y más importante fue que ese día empezaba el margen de seguridad que nos habíamos dado y aunque estaba previsto para principios de diciembre, no quería correr el riesgo de quedarme fuera, siendo además el 523 aniversario del descubrimiento de América, lo que le daba un significado especial: Si la hazaña de Colon marcaba, para la cultura hispana, el inicio de la edad moderna por el encuentro de dos mundos, esa fecha marcaría también en el futuro, el hundimiento de la sociedad tal y como la conocíamos y el resurgir de una nueva era.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como habíamos acordado, Irene me esperaba en el helipuerto. Desde el helicóptero que me había llevado hasta allá, observé que esa mujer venía enfundada en un vestido de cuero negro totalmente pegado, lo que le dotaba de una sensualidad infinita. Al verla recordé la cantidad de veces que durante el último año estuve a punto de llamarla para disfrutar de su cuerpo pero siempre, cuando ya tenía el teléfono en mi mano, cambié de opinión al saber que ella estaría esperándome a mi llegada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que cuando se marchara el piloto con la aeronave, nada ni nadie saldría de la isla y que en lo que a mí concernía, el mundo ya había desaparecido, decidí que era el momento de tomar lo que era mío y por eso tras responder a su saludo, la cogí entre mis brazos y pasando mi mano por su trasero, le ordené que me mostrara las instalaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella, al sentir el posesivo gesto con el que la saludé, puso cara de satisfacción y rápidamente me dio un tour preliminar por el pueblo y demás edificaciones, dejando para lo último el bunker bajo tierra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a la antigua mina, me sorprendió el buen trabajo que mi asistente había realizado. No solo se palpaba que la obra estaba acorde con las especificaciones sino que una vez en el terreno, no me costó advertir que había realizado mejoras sobre el proyecto inicial. Irene me fue detallando todos los detalles y el dinero que había invertido, explicándome los ahorros que había conseguido. Al oírla, no pude evitar el reírme. Ella confusa por mi reacción me pidió que le explicase la razón de mi risa:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te das cuenta que en menos de dos meses, el dinero que me sobra no valdrá para nada-, contesté.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se equivoca. Usando los poderes que me dio, no solo me he gastado el resto de su fortuna sino que le he hipotecado de por vida-, respondió con una sonrisa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te alcanzo a entender-, dije bastante molesto por que, como de costumbre, me llevara la delantera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Usted sabe que durante toda la historia de la humanidad, ha existido un valor refugio-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Claro. El oro, ¡pero que tiene eso que ver!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_094_4cfd.jpg" width="423" height="635">-Desde el primer día he estado acumulando todo el oro que he podido y cuando se gastó su dinero, pedí a los bancos que nos financiasen mucho más, usando lo comprado como garantía-</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Serás puta!, me has arruinado-, contesté sin parar de reír, -¿Cuánto has conseguido?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Veinte toneladas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al escuchar de sus labios, la cifra hice cálculos y comprendí a que se refería. Mi brillante asistente había acumulado oro por valor de setecientos millones de euros. Sabiendo que si todo fallaba, me había metido en un broncón considerable pero si la tormenta tenía lugar, eso daría a nuestros descendientes una herramienta con la cual canjear toda serie de productos con el exterior, dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien hecho, pero que sea la última vez que me ocultas algo tan importante. Si vuelves a hacerlo, no tendré más remedio que castigarte-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y no podría darme un anticipo?-, respondió poniendo un puchero, -llevo un año esperando y además tengo que reconocerle que le esperan más sorpresas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su descaro me volvió a divertir y cediendo a sus ruegos, le di un fuerte azote en sus nalgas mientras que con la otra mano acariciaba uno de sus pechos. La muchacha gimió sin cortarse por la presencia de público y sonriendo, me dio las gracias.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lo necesitaba-, exclamó pasando su mano por el adolorido trasero y volviendo a su cometido inicial, me pidió que tomáramos el ascensor para bajar a la zona de ordenadores.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Encerrado en el estrecho habitáculo, solo con ella, mientras bajábamos los cien metros que nos separaban de la sala a la que íbamos, no pude dejar de fijarme que bajo su vestido, dos pequeños bultos revelaban a la altura de su pecho la excitación que dominaba a la muchacha al saber que en pocas horas, iba a hacer realidad su sueño de tenerme. Forzando su sumisión, le pedí que se quitara las bragas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ahora?-, me preguntó confundida.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí y no quiero repetirlo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sonrojada al máximo, Irene se levantó el vestido, dejándome disfrutar de unas piernas perfectamente torneadas que esa noche iba a poseer, y despojándose del coqueto tanga rojo que llevaba, me lo dio. Al cogerlo, me lo llevé a la nariz y por vez primera, olí el aroma dulzón de esa mujer. Mi&nbsp;<a style="border-bottom-color: #009900; border-bottom-style: double; border-bottom-width: 3px; color: #009900; text-decoration: none;" href="http://adultfriendfinder.com/search/g90594" target="_blank" rel="noopener noreferrer">sexo</a>&nbsp;reaccionó irguiéndose por debajo del pantalón, hecho que no le pasó inadvertido a mi acompañante, la cual, para reprimir su deseo inconscientemente juntó sus rodillas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hueles a zorra-, le dije poniendo sus bragas a modo de pañuelo en mi chaqueta. –no sé si voy a aguantar las ganas de poseerte hasta esta noche-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy suya-, respondió acalorada, -pero, antes de que lo haga, debo de enseñarle el resto de la Isla-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_103_97fa.jpg" width="427" height="641">Afortunadamente para ella, en ese momento se abrió el ascensor. Una enorme sala pulcramente recubierta de mármol blanco apareció ante mis ojos. No tardé en comprender que estábamos en la zona de cómputo. Multitud de cerebros electrónicos aparecieron ante mis ojos y tras una mampara, apareció una belleza oriental que me dejó sin hipo con su cara aniñada y su cuerpo menudo. Irene sonrió al descubrir mi reacción al ver a la japonesa y llamándola dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Akira, ven que quiero presentarte al jefe-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha, bajando su mirada, se acercó a donde estábamos y haciendo una reverencia tan usual en su país de origen, esperó a que mi empleada hablara. Irene ceremonialmente me presentó a la cría, explicándome que era la ingeniero jefe de sistemas y que tenía bajo su mando todo el mantenimiento de los equipos informáticos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Encantado de conocerla-, dije dándole un beso en su mejilla. Ese gesto terminó de ruborizarla al no ser común en el Japón que un jefe saludara de esa forma a una ayudante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor, no sabía que usted venía-, dijo tartamudeando, -Siento no haberle recibido como se merece-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Así está bien, me gusta conocer a la gente en su lugar de trabajo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pero es que no he tenido tiempo de arreglarme y quería causar en usted buena imagen-, respondió casi entre lágrimas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No comprendí su reacción hasta que vi a Irene, consolándola con un beso en la boca, le informó que esa noche la cena era a las ocho. El haber visto a esas dos mujeres morreándose me había excitado, pero también me había revelado que esa monada era una de las cuatro ocupantes de mi casa que no conocía. Satisfecho por la acierto de la elección, me despedí de ella, con otro beso pero esta vez en la boca y forzando sus labios con mi lengua mientras mi mano comprobaba la exquisitez de sus formas. La muchacha se derritió entre mis brazos y boqueando para respirar, me dio las gracias entre sollozos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿A esta que le pasa?-, pregunté a mi asistente nada más entrar al ascensor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No se preocupe, jefe. Esta feliz por la calidez de su recibimiento, el problema es que es muy emotiva y comprenda que he tenido tres meses para hacerla comprender quien es usted y que espera de ella-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-He adivinado que es una de las otras cuatro pero dime: ¿quién le has dicho que soy yo?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues quien va a ser, ¡su amo!-, respondió poniendo sus piernas entre la mía, -jefe, como sabía de sus gustos, la he adiestrado a conciencia. No todas sus mujeres comparten nuestra manera de amar, pero le aseguro que ninguna le va a defraudar y menos yo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su mirada me reveló la excitación que la consumía al tenerme tan cerca y por eso, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Desabróchate un botón-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/15/24719819/24719819_121_a460.jpg" width="424" height="636">La muchacha me obedeció y eso que no comprendía todavía que mi intención era irla calentando a medida iba pasando el día. Al hacerlo me dejó entrever un discreto escote pero, aun así, lo poco que revelaba se me antojaba apetecible.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tócate los pechos para mí-, ordené interesado en forzar sus límites.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Avergonzada pero excitada, recorrió sus aureolas con sus dedos mientras las palmas me dejaban calcular su tamaño al sopesarlos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes unas buenas ubres-, dije con deseo, -Esta noche te prometo que si te portas bien mordisquearé tus pezones-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mis palabras hicieron mella en la muchacha que, sin poderlo evitar, se restregó contra mi cuerpo diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, ¿no cree que haber elegido a Akira hace que me merezca una recompensa?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su entrega me cautivó y bajando mi mano a su entrepierna, alcé su vestido y con un dedo recorrí los pliegues de su sexo. Irene soltó un pequeño gritó al sentir mis yemas acariciando su clítoris e involuntariamente separó sus rodillas para facilitar mis maniobras. Su completa sumisión estuvo a punto de hacerme parar el ascensor y tomarla allí mismo, pero comprendiendo que era una guerra a medio plazo, estuve acariciando unos segundos más su pubis y cuando ya consideré que era suficiente, la separé diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Ahora adónde vamos?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Al área de reproducción-, me contestó totalmente acalorada y mordiéndose los labios para reprimir sus ganas de correrse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Alguna sorpresa?-, le susurre al oído mientras le daba un pequeño azote.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_090_0885.jpg" width="423" height="635">-Sí-, respondió comprendiendo al vuelo mi pregunta,- Adriana Gonçalvez, además de ser la responsable del Banco de Genes y jefe médico de la isla, es otra de las mujeres con las que vamos a compartir casa-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por lo que veo, haz seleccionado a esas mujeres tanto por su compatibilidad con nosotros como por su valía, de manera que las responsables de las áreas vitales de la isla serán las que formen parte de nuestra sui generis familia-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No podía ser de otro modo, así tendremos controlado lo que ocurra-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien pensado-, respondí dándome cuenta de la inteligencia que esa mujer tenía y sobre todo de su sentido práctico y, con nervios, esperé a que se abriera la puerta del ascensor para conocer a mi siguiente novia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El área sanitaria estaba compuesta de un pequeño hospital con un área anexa donde se ubicaban nuestras existencias genéticas. Al entrar vi con desilusión que la mujer que estaba sentada en la mesa era una insulsa castaña de aspecto nórdico. Cabreado pensé que al lado de las otras dos, esta era una birria y con paso cansino, me dirigí a saludarla. Cuando ya estaba a punto de presentarme, oí a Irene decir:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gertud, te presento a nuestro presidente-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer poniéndose de pie y adoptando un aire marcial, me extendió la mano, diciéndome que era un honor el conocerme. Lo adusto de sus modos me repelió pero no dije nada y fue entonces cuando mi asistente le preguntó por su superiora de un modo al menos chocante:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Dónde está la zorra de tu jefa?-</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin poder reprimir una risa de gallina clueca, respondió que estaba en la sala de frío pero que enseguida la llamaba y chocando sus tacones al estilo nazi, desapareció por la puerta. Al cabo de tres minutos, salió del interior un pedazo de mujer. Adriana resultó ser una mulata alta pero bien proporcionada. Al acercarse a mí, caí en la cuenta que era de mi estatura y que aunque desde lejos no se notaba, esa mujer tenía además de unos pechos grandes, lucía un culo aún más enorme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verme, sonrió y andando como si bailara, se acercó a mí y pegándome un besazo en los morros, dijo con su característico acento:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Encantado de conocerte, ¡mi amor!. No te haces la idea de las ganas que tenía de conocer al tan nombrado Lucas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su simpatía innata me cautivó desde el primer momento y siguiéndole la broma, le solté que no sabía que era tan famoso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No joda, primor. La perra de Irene no ha hecho más que nombrarte durante los últimos dos meses-, respondió sonriendo con una dentadura perfecta,- pero pase a mi despacho-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi a empujones me llevó a su cubículo y dejando pasar a mi asistente, cerró la puerta. Al hacerlo, se quitó la bata, dejándome comprobar que no me había equivocado al pensar que estaba estupendamente dotada por la naturaleza. Me quedé absortó al percatarme que bajo la blusa de tirantes que vestía, sus pechos bailaban desnudos sin la incómoda presión de un sujetador pero más al observar que tenía los pezones completamente erizados. Mi cara debió de ser de órdago porque enseguida advirtió la lascivia de mi mirada y soltando una carcajada, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No creas que me he puesto cachonda al verte. Es el puto frio del congelador donde tenemos el semen-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué bruta eres!-, repeló Irene un tanto molesta por el poco tacto de la mulata.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes razón, perra mía. Disculpa Lucas no fue mi intención molestarte-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo has hecho-, respondí, descojonado con el desparpajo de esa hembra.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué bueno!, por fin alguien con sentido del humor y no estas guarras con las que vivo-, dijo y cambiando su semblante, bajó la voz para preguntarme: -Como ya estás aquí, se supone que el desastre se aproxima, o ¿no?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Calculamos que en menos de dos meses-, explicó Irene al comprobar que me había quedado paralizado al enterarme que esa mujer sabía lo que se avecinaba y dirigiéndose a mí me confirmó que todas las habitantes de la casa estaban informadas del asunto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Recuérdame que te castigue-, dije, aliviado, al no tener que exponer a ellas el futuro y que era lo que íbamos a hacer ahí.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_122_30c8.jpg" width="427" height="641">-¡Puta madre!, primor. Ya era hora que llegaras y le dieras una buena tunda. No sabes las veces que he tenido que sustituirte. Esta guarra cuando estaba triste, me pedía que le comiera su chichi y paqué… cuando se corría en vez de oír mi nombre era el tuyo, el que salía de sus labios. Además estoy harta de tanta teta, lo que necesita este cuerpo es una polla que le dé un buen meneo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La imagen de esa mulata comiendo el coño a la rubia, me terminó de excitar y entonces decidí que era el momento de comprobar hasta donde llegaba el acatamiento de mis órdenes, por lo que mirando a Adriana a los ojos, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eso quiero verlo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Aquí?-, respondió extrañada pero al ver que con la cabeza lo confirmaba, me miró divertida y empezando a desabrochar el vestido a mi asistente, exclamó: -Si lo que quieres es ver a esta guarra corriéndose, la verás. Solo te pido que si necesitas desahogarte, lo hagas con tu mulata-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Irene, completamente abochornada por su papel, se quedó quieta mientras la mulata terminaba de despojarla del vestido. Casi desnuda y con un coqueto sujetador como única vestimenta esperó con el rubor cubriendo sus mejillas el siguiente paso de Adriana. Esta al ver que no llevaba bragas, pasó uno de sus dedos por los pliegues de su sexo y mirándome, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lucas eres un cabronazo, ¡mira como tienes a la pobre!. Cachonda y alborotada-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al ver que le devolvía una sonrisa como respuesta, la brasileña comprendió lo que esperaba de ella y dando la vuelta a mi asistente, le quitó el sujetador y cogiendo sus pechos en sus manos, me los enseñó diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Menudo par de pitones tiene la perra. Se nota que estás mirándola porque casi no la he tocado y ya está verraca-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aumentando la calentura de su pobre víctima, le pellizcó los pezones mientras le susurraba que era una guarra. Irene suspiró al notar la acción de los dedos de la morena sobre sus aureolas y sin dejarme de mirar, llevó la boca de Adriana hasta sus pechos. Esta se apoderó de los mismos con su lengua y recorriendo los bordes rosados de su botón, los amasó sensualmente entre sus palmas. Mi asistente, incapaz de contenerse, gimió mientras intentaba despojar a su captora de la blusa. La mulata no la dejó y de un empujón, la sentó sobre la mesa del despacho.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abre tus piernas, putita mía. Quiero que el patrón disfrute de la visión de tu coño mientras te lo como-, ordenó bajando su cabeza a la altura del pubis de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desde mi posición, pude observar que llevaba el sexo completamente depilado y que Miss Cerebrito se estaba excitando por momentos. Queriendo participar, me puse al lado de ambas mujeres y mientras acariciaba el culo de la morena, me entretuve acariciando por primera vez el cuerpo de mi bella asistente. Irene excitada era más atractiva de lo que me había imaginado, sus ojos presos del deseo tenían un fulgor que jamás había conseguido vislumbrar en una mujer. No solo era una belleza sino que todo en ella era seductor, incluso el sonido de sus gemidos tenían una dulzura que me cautivaban.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_129_472a.jpg" width="425" height="638">Adriana, más afectada, de lo que hubiera querido demostrar, se retorció cuando mi mano, levantando su falda, se introdujo bajo la braga y cogiendo parte del flujo que ya empapaba su sexo, lo llevé hasta la boca de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Chupa mis dedos-, ordené a mi asistente. &#8211; y comprueba si está lista-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con gozo, se los introdujo en su boca y casi chillando, me contestó que sí. Colocándome detrás de la mulata, me bajé los pantalones y sacando mi pene de su encierro, puse la cabeza de mi glande en el sexo de la morena. Al comprobar que incapaz de soportar los celos porque ella no iba a ser la primera, Irene había cerrado sus ojos, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero que abras los ojos para que veas como me follo a una verdadera mujer y mientras lo hago, te prohíbo el correrte-, dije a Irene y dirigiéndome a la mulata, le solté: -Si consigues que me desobedezca, te la entrego durante una semana-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adriana, estimulada por la recompensa, aceleró las caricias de su lengua mientras torturaba los pezones con sus dedos. Pude ver que luchando contra el deseo, mi rubia apretaba sus manos y con la cara desencajada, de sus ojos brotaban unas lágrimas. Aprovechándome de la lucha de ambas mujeres, separé las nalgas de Adriana y con gozo descubrí que su negro ojete parecía intacto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Poco le durará la virginidad”, pensé mientras de un solo empujón, clavé mi miembro hasta el fondo de la brasileña.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta gimió de gozo al notar que mi glande chocaba con la pared de su vagina e metiendo dos dedos en el interior de Irene, empezó a retorcerse buscando su propio placer. Con satisfacción, comprobé que mi sexo discurría con facilidad dentro del estrecho conducto de la morena y cogiéndola de los pechos, fui apuñalándola con mi estoque. Acelerando lentamente mi ritmo, conseguí sacar de su garganta la comprobación genuina que estaba ante una mujer fogosa y no tardé en escuchar que sus suspiros se iban trastocando en berridos, mientras su dueña sin perder el ritmo de mi galope, no paraba de intentar que su amiga se corriera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Supe que Adriana estaba a punto de correrse, cuando sentí sobre mis piernas la humedad inmensa que brotaba del interior de su sexo y cogiéndola de su melena, arqueé su espalda para preguntarle:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Suficiente meneo?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, cabrón. ¡Como necesitaba una buena polla!-, gritó desplomándose sobre el cuerpo de la rubia.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa nueva posición, me permitió gozar por completo de sus glúteos y soltándole un azote, le ordené que se corriera. Completamente fuera de sí, empezó a jadear mientras su cuerpo temblaba preso del placer. Su orgasmo fue el detonante del mío y derramándome en su interior, alcancé el primero de los clímax que esa isla pondría mi disposición.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No había terminado de eyacular cuando miré a Irene. Ella me devolvió la mirada con un ligero reproche pero, reponiéndose al instante, alegre comentó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hace un año, le prometí que nunca desobedecería sus órdenes y no lo he hecho, esta puta no ha conseguido su objetivo por lo que soy libre-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te equivocas-, contesté,-eres de mi propiedad y esta noche te has ganado compartir mi cama-, respondí y atrayéndola hacia mí, deposité en sus labios un beso como recompensa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi asistente, abrochándose el vestido, soltó una carcajada y dirigiéndose a la morena, dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/66253692/66253692_111_9c0d.jpg" width="424" height="636">-Teniendo a mi jefe en casa, ya no te necesito. ¡Cacho guarra!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adriana, en plan de broma, frunció el ceño y haciendo como si llorara, rogó que no la abandonase. La rubia, muerta de risa, contestó que lo pensaría mientras le ayudaba a ponerse la blusa y mirando el reloj, me dijo: -son las seis, debería descansar porque he quedado con las demás a las ocho -.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando me percaté que esas mujeres habían forjado una maravillosa relación y que lejos de competir, se complementaban tal y como habíamos previsto. Me alegró comprobarlo porque eso significaba que mi vida en esa isla tendría al menos placer a raudales y comprendiendo que tenía razón respecto a la hora, miré a Adriana y le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Nos acompañas?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, mi amor. Tengo cosas que terminar. Piensa que ha llegado el capullo del presidente y querrá que durante la cena le informe de los progresos de mi departamento-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Creo que a ese capullo no le importará que lo dejes para mañana-, contesté porque me apetecía la compañía de esa mujer tan descarada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A él quizás no pero a mí sí, no me gusta dejar temas pendientes-, susurró a mi oído mientras me daba un beso.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que era correcto por la gravedad de lo que se avecinaba, no insistí y cogiendo de la cintura a mi asistente, me dirigí hacia la salida. Acabábamos de cerrarse el ascensor, cuando pegándose a mí, Irene dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Verdad que es encantadora?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, espero que también hayas acertado con las otras tres-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por eso no se preocupe. Ya conoce a Akira y como le dije es una princesita sumisa. Adriana es un torbellino y las otras dos no le defraudarán-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Cuéntame quienes son-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Johana es la responsable de seguridad y lo que tiene de bruta en su trato con sus subalternos, lo tiene de encantadora dentro de la casa. Le parecerá imposible cuando la vea. Cuando la elegí era la comandante más joven de los Navy Seal. Como buen marine es físicamente una bestia pero, con usted, se comportará como un dulce corderito. Le prometo que le encantará-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y la última?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Suchín. Ella es la encargada de hacer producir los campos. Como experta en agricultura y ganadería es excelente pero lo que me inclinó a elegirla es que como cocinera no tiene paragón. No solo domina la cocina de su país natal, Tailandia, sino que es una verdadera experta en todas las demás-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Que no me hiciera referencia a su físico ni a su carácter, me mosqueó y sin más preámbulos, le pregunté el motivo de ese silencio. La mujer, entornando sus ojos, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Jefe, ¡a las mujeres siempre nos gusta tener un secretito!. Pero no se inquiete, quedará complacido con la elección-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Confiado de su buen juicio, determiné que si quería guardarse un as en la manga, no iba a ser yo quien la forzara y sacando un collar de mi bolsillo, se lo regalé. La mujer se quedó sorprendida al recibir una joya y casi sin mirarlo, me pidió que le ayudase a ponérselo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo has visto bien-, dije acariciando su trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Irene me miró extrañada y leyendo la pequeña inscripción del broche en voz alta, sonrió:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Propiedad exclusiva de Lucas Giordano-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://just.eroprofile.com/image/22353/375285/ef1b5/m01.jpg"><img decoding="async" style="font-size: 11.818181991577148px;" src="http://just.eroprofile.com/image/22353/375285/ef1b5/m01.jpg" alt="" width="429" height="640" border="0"></a><strong>Cap. 3.- En la casa, sigo conociendo a la familia.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a la casa que sería mi hogar lo que me restara de vida, descubrí que era la única diferente de la isla. Pintada en color ladrillo, su tamaño hacía que sobresaliera sobre todas las demás. No me hizo falta preguntar el motivo de la desproporción entre ella y el resto, era la casa del mandamás y debía quedar claro desde el principio. En su interior descubrí nuevamente el buen gusto de Irene, manteniendo la sobriedad, sus estancias rezumaban clase y practicidad por igual. Decorada con un estilo minimalista, no faltaba ninguna comodidad. Una sección de oficinas daba paso a una serie de salones amplios y luminosos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esta es la parte para uso oficial. Espero que la privada también le guste-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin saber adónde ir, seguí a mi asistente por una escalera de mármol y en cuanto traspasé la puerta que daba acceso a nuestras dependencias, comprendí a que se refería. Era una copia de mi piso de Madrid, solo que más grande y que en vez de tener un solo dormitorio, del salón salían al menos una docena. Alucinado porque hubiese recreado hasta el último de los detalles, me dirigí hacia mi cuarto y al entrar descubrí que no solo había hecho traer todos mis muebles sino que todas mis pertenencias y mis fotos estaban ubicadas en el mismo lugar que en el departamento al que ya no volvería.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quería que se sintiera en su hogar-, dijo al ver mi desconcierto y señalando la cama, comentó:-Lo único que es diferente es esto. Si va a tener que acoger ocasionalmente a seis personas que menos sea de tres por tres-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres maravillosa-, le dije con ganas de estrenar tanto la cama como a ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha percatándose de mis siniestras intenciones, se escabulló como pudo y desde la puerta, me informó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-He dispuesto que tuvieran su baño preparado, luego me dice que le ha parecido-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_006_ba3b.jpg" width="426" height="639">Cabreado por quedarme con las ganas de poseerla, me quité la chaqueta y depositándola sobre un sillón me dirigí hacia el baño. Al entrar me quedé paralizado al descubrir que, de espaldas a mí, había un negrazo de más de dos metros totalmente desnudo. Solo me dio tiempo de mirar la tremenda musculatura de su espalda antes que indignado y sin medir las consecuencias, le espetara:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Qué coño hace usted aquí!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sujeto dio un grito por la sorpresa pero, al girarse descubrí, que no era él sino ella quien estaba en cueros sobre las baldosas de mármol. Cortado por mi equivocación, no pude más que pedirle perdón por mi exabrupto y ya tranquilo, le pregunté que quien era. La muchacha, con una dulce voz que chocaba frontalmente con el tamaño de sus antebrazos, ya que, parecía una culturista, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy Johana. Irene me ha pedido que le ayude a bañarse porque venía cansado del viaje y necesitaba un masaje, pero si le molesta mi presencia me voy-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No hace falta, quédate-, respondí y aunque estaba cabreado con la rubia, la pobre cría no tenía la culpa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Johana sonrió al escucharme y cuando lo hizo su cara se trasformó, desapareciendo la dureza de sus rasgos y confiriendo a su rostro una ternura que derribó todos mis reparos. Dándose cuenta que no estaba enfadado con ella, la mujer se aproximó a mí. Cuando la tuve cerca, avergonzado, descubrí que mi cara llegaba a la altura de sus pechos, no en vano posteriormente me enteré que la pequeñaja medía dos metros diez.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Soy un pigmeo a su lado”, pensé asustado por su tamaño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si se dio cuenta de mi asombro, no le demostró y llevando sus manos a mi camisa, me empezó a desabrochar los botones sin dejar de mirarme a la cara. Yo mientras tanto no podía dejar de observar lo desarrollado de los músculos de la dama y sin darme cuenta, llevé mi mano a uno de sus pechos. Al posar mi palma sobre su seno, descubrí que, lejos de ser pequeño, era enorme y que lo que me había hecho cometer el error de pensar que era plana, era que al ser ella tan musculosa, parecían a simple vista enanos. Inconscientemente, pellizqué su negro pezón. Al hacerlo, como si tuviese frío, se encogió poniéndose duro al instante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su dueña debía estar acostumbrada a provocar esa reacción en los hombres, porque con lágrimas en los ojos, dijo sollozando:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy una mujer, no un monstruo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_010_cad1.jpg" width="430" height="645">Avergonzado por mi falta de sensibilidad, le pedí perdón y alzando mi brazo, cogí su cabeza y bajándola hasta “mi altura”, deposité un suave beso en sus labios. La muchacha al sentir mi caricia, abrió su boca dejando que mi lengua jugara con la suya y durante un minuto, nos estuvimos besando tiernamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue una sensación rara sentirme un juguete entre sus brazos. Nunca se me había pasado por la cabeza que una hembra tan alta y musculosa pudiese ser tan dulce y menos que me atrajera, pero lo cierto es que bajo mi pantalón, mi pene medio erecto opinaba lo contrario. Johana, dejándose llevar por la pasión, me terminó de desnudar y después de hacerlo, me abrazó y alzándome, me llevó hasta el jacuzzi. Protesté al sentir que mis pies abandonaban el suelo y que ella como si fuera un niño me hubiese levantado sin ningún esfuerzo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Deje que le cuide-, respondió la mujer, haciendo caso omiso a mis protestas y depositándome suavemente dentro de la burbujeante agua, prosiguió diciendo: -aunque ya me lo había dicho Irene, no la creí cuando me contó que el jefe me iba a conquistar con su mirada-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br>Acojonado por la profundidad del afecto que leí en sus ojos, no puse reparo cuando acomodándose en la enorme bañera, me cogió con una sola mano y con cariño me colocó entre sus piernas. Sin esperar nada más, comenzó a darme besos en el cuello mientras presionaba con sus pechos mi espalda. Me retorcí de gusto al sentir sus caricias y ya convencido, apoyé mi cuerpo contra el suyo. Johana lentamente me enjabonó la cabeza dándome un suave masaje al cuero cabelludo. Estuve a punto de quedarme dormido por sus caricias pero, antes que lo hiciera, la mujer empezó a recorrer mi pecho con sus manos. La sensualidad sin límite que me demostró al hacerlo, hizo que dándome la vuelta, metiera uno de sus pezones en mi boca y mordisqueándolo con ligereza, empezara a mamar de su seno como si de un crío me tratara. La negra no pudo reprender un sollozo cuando sintió mis dientes contra su oscuro pecho. Envalentonado por su entrega, bajé mi mano hasta su entrepierna y separando los pliegues de su sexo, me concentré en su clítoris. Como el resto de su cuerpo, su botón era enorme y cogiéndolo entre mis dedos lo acaricié, mientras miraba como su dueña se derretía ante mi ataque. Sus gemidos se hicieron aún más patentes cuando ahondando en mis maniobras, aceleré la velocidad de los movimientos de mi mano. Temblando como un flan, la enorme mujer me confesó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nunca he estado con un hombre-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Eres lesbiana?- pregunté extrañado porque no me cuadraba con la pasión que hasta entonces había demostrado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, pero nunca me han hecho caso porque les doy miedo-, me respondió llorando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-A mí, no me das miedo-, le dije dándole un beso mientras mi mano seguía torturando su sexo y señalando mi pene ya totalmente excitado le dije: -Lo ves, está deseando tomarte-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_011_e766.jpg" width="426" height="639">La mujer se quedó de piedra, tras lo cual, colmándome de besos, me dio las gracias por verla como una mujer. Sabiendo que no podía fallarle, me levanté sobre el jacuzzí y le pedí que me aclarara. Johana no se hizo de rogar, de manera que en pocos segundos ya había quitado cualquier resto de jabón de mi cuerpo. Al comprobar que estaba limpio, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Llévame a la cama-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Johana, sin estar segura de que hacer, se quedó mirando. Comprendí que debía aclararle que quería y por eso, dije:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si fueras del tamaño de Akira, te llevaría en brazos hasta la cama-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Soltando una carcajada, levantó mis ochenta y cinco kilos sin ningún tipo de esfuerzo, de forma que en pocos segundos me depositó sobre las sábanas e indecisa sobre cómo comportarse se quedó de pie, mirándome.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aprovechando sus dudas, apoyé mi cabeza sobre la almohada y me puse a observarla. Johana estaba enfrascada en una lucha interior, el deseo le pedía tumbarse a mi lado pero el miedo al rechazo la tenía paralizada. Yo, por mi parte, usé esos instantes para evaluarla detenidamente pero sobre todo para pensar en cómo tratarla. Físicamente era impresionante, no solo era cuestión de altura ni siquiera de músculos, lo que verdaderamente me acojonaba era que la mujer de veintiocho años que tenía enfrente solo había sufrido rechazos por parte de los hombres. Si quería que ese pedazo de hembra se integrase en la extraña familia que íbamos a formar, debía de vencer sus miedos y por eso, valiéndome de su pasado militar, le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuál era tu rango en los Navy?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Comandante-, contestó poniéndose firme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Verla en esa posición marcial, me dio morbo porque siempre había querido tirarme a una uniformada. Retirando de mi mente la imagen de poseerla vestida con botas y correas, le ordené:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Comandante, túmbese a mi lado-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al escucharme, se le iluminó el rostro porque si entendía ese lenguaje e imprimiendo una dulzura extraña en alguien tan enorme, respondió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, señor-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cuanto la tuve a mi vera, la besé mientras recorría con mis manos su negra piel. Ella, al no estar acostumbrada a recibir caricias, se mantuvo quieta sin moverse como temiendo que todo fuera un sueño y que ese hombre que recorría sus pechos desapareciera al despertarse. Su pasividad me dio alas y bajando por su cuello, recogí uno de sus pezones entre mis labios mientras el otro disfrutaba de los mimos de mis dedos. Los primeros suspiros llegaron a mis oídos y ya con confianza, descendí por su torso en dirección a su sexo. Cuando estaba a punto de alcanzar mi meta, los miedos de la mujer volvieron y asustada, juntó sus rodillas. Ya sabía cómo manejarla, esa mujer necesitaba ser tratada alternando autoridad y ternura. Por eso, levantándome de su lado, le grité:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abra inmediatamente sus piernas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adiestrada a obedecer sin rechistar, Johana separó sus piernas, de manera que, desde mi posición, pude contemplar por primera vez su coño abierto y húmedo. Si en vez de esa virgen, la mujer de mi cama hubiera sido otra, sin dudar, me hubiese lanzado como un kamikaze, pero en vez de ello, bajé hasta sus tobillos y con la lengua fui recorriendo sus pantorrillas con lentitud estudiada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Trazando un surco de saliva sobre su piel, fui jugando con sus sensaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando sentía que se acaloraba en exceso, retrocedía unos centímetros y en cambio cuando percibía que se relajaba, aceleraba mi ascenso. De esa forma, todavía seguía a mitad de sus muslos, cuando advertí los primeros síntomas de su orgasmo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tiene permitido tocarse-, dije al notar que la mujer luchaba contra sus prejuicios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Liberada por mis palabras, pellizcó sus pechos y separando sus labios, me pidió permiso para masturbarse.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Su coño es mío y le advierto que no admito discusión-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi orden causó el efecto esperado y Johana, al escuchar que reclamaba la propiedad de su sexo, se retorció sobre la cama, dominada por un deseo hasta entonces desconocido para ella. Satisfecho, recorté la distancia que me separaba de su pubis. Con la respiración entrecortada y el sudor recorriendo su cuerpo, esperó a que mi lengua rozara sus labios, para correrse ruidosamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acababa de ganar una escaramuza, pero tenía que vencer en esa batalla, asolando todas sus defensas y obligarla a aceptar una rendición sin condiciones, por eso, sin darle tiempo a reponerse, tomé su clítoris entre mis dientes mientras que con un dedo, recorría la entrada a su cueva. Sollozó al notar mis mordiscos y reptando por las sábanas, intentó separarse de mi boca.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No le he dado permiso de moverse-, solté sabiendo que su huida era producto de un miedo atroz a lo que se avecinaba. Deseaba ser tomada pero le aterraba no estar a la altura y defraudarme.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al volver a su sitio, directamente la penetré con mi lengua, jugando con su himen aún intacto y saboreando su flujo, conseguí profundizar en su deseo. Su coño ya se había convertido en un pequeño manantial y recogiendo con mi lengua su maná, lo fui bebiendo mientras ella no paraba de gemir como una loca. Su segundo orgasmo cuajó al llevar una mano hasta mi pene y hallarlo completamente erguido. El placer de la mujer fue in crescendo hasta que gritando como posesa de desparramó sobre la cama.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin darle tregua, me levanté y poniendo mi glande en su entrada, la miré. En su cara pude adivinar un poco de miedo y mucho deseo. Por eso sin esperar a que recapacitara y que nuevamente se echara atrás, la penetré lentamente rompiendo no solo su himen sino el último de sus complejos. Johana sollozó al sentir su virginidad perdida. En cambio a mí, me sorprendió tanto la calidez como lo estrecho de su conducto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Una mujer tan enorme con un coño tan pequeño”, pensé mientras dejaba que se acostumbrara a tenerlo en su interior.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/144/95231722/95231722_015_e6e7.jpg" width="427" height="641">Tumbándome sobre ella, mordisqueé unos de sus pezones hasta sacar de su garganta un gemido. Cuidadosamente empecé a moverme, sacando y metiendo mi extensión de su coño mientras no dejaba de mamar el néctar de sus pechos. Johana que se había mantenido a la espera, lentamente imprimió a sus caderas un ligero ritmo que se fue incrementando a la par que mis penetraciones. Poco a poco la cadencia de nuestros movimientos fue alcanzando una velocidad de crucero, momento en que decidí que forzar su entrega y levantándome sobre ella, convertí mis penetraciones en fieras cuchilladas. Ella chilló descompuesta al notarlo y estrechando mi cuerpo con sus piernas, se clavó hasta el fondo de sus entrañas mi pene erecto.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asumiendo que no iba a durar mucho y que no tardaría en derramar mi simiente en su interior, la di la vuelta y obligándola a ponerse de rodillas, la volví a tomar pero esta vez sin contemplaciones. La nueva posición le hizo experimentar sensaciones arrinconadas largo tiempo y gritando a voces su sumisión y entrega, se corrió dejándose caer sobre las sábanas. Alargué su clímax, con una monta desenfrenada hasta que explotando de placer eyaculé rellenando su sexo con mi semen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotado, me tumbé a su lado. Rendida a mis pies, sus ojos me miraron con cariño mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me dejaría matar por usted-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba a punto de besarla cuando oí un ruido en la puerta, al levantar la mirada, me encontré que Irene y Adriana estaban de pie mirándonos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Has perdido la apuesta. Ya te dije que Lucas haría que esta estrecha se comportara como un cervatillo-, escuché decir a mi asistente antes de salir corriendo de la habitación con su amiga.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprendí que esa sabionda, no solo me había preparado una encerrona sino que conociendo de antemano mi modo de actuar, se había apostado a que yo vencía los miedos de Johana. Mirando a la mujer que yacía a mi lado, cabreado, ordené :</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abrázame durante unos minutos, me apetece sentirte, pero luego quiero que me traigas Irene. Si se niega, usa la fuerza que consideres oportuna. La quiero aquí-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La gigantesca mujer se acurrucó posando su cabeza en mi pecho. Se la veía feliz por haber mandado a la basura, en una hora, complejos que la tuvieron subyugada durante toda su vida. Por mi parte, me debatía entre la satisfacción de saber que aunque el mundo se fuera al carajo, esa isla iba a ser un oasis a salvo de la devastación mundial y el cabreo por sentirme una marioneta en manos de Miss Cerebrito.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Habiendo descansado, me di cuenta que era tarde y como quería llegar temprano a la cena, me levanté y me empecé a vestir. Johana protestó al sentir que deshacía nuestro abrazo y remoloneando, me pidió que volviese con ella.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Comandante, tiene órdenes que cumplir-, le recordé mientras me ponía los pantalones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer obviando que estaba desnuda, se incorporó ipso facto y saliendo por la puerta, se fue a cumplir con lo que le había mandado. Al cabo de unos minutos, escuché unos gritos provenientes del pasillo, para acto seguido, ver que Johana entraba en la habitación portando en sus hombros a una indefensa Irene. Se notaba que la rubia no estaba muy de acuerdo con el modo tan brusco con el que la negra estaba llevando a cabo su misión.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor, ¿dónde deposito este fardo?-, dijo marcialmente la militar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La propia Irene había trasladado mis pertenencias y por eso, abriendo el cajón donde en mi antiguo piso tenía mis juguetes, sacando una cuerda y un bozal, contesté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hasta nueva orden es una prisionera, después de inmovilizar al sujeto, amordázalo. No me apetece oír sus gritos-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Johana, comprendió al instante lo que quería y desgarrando su vestido, se puso a cumplir mi pedido. No teniendo más que hacer allí, me alejé mientras oía las protestas de la que se consideraba mi favorita.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><strong>Cap. 4.- Akira y Suchín.</strong></span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como todavía quedaba media hora para la cena, me dirigí directamente hacia el salón a servirme un copazo. Me apetecía un Whisky para celebrar que había puesto a Irene en su lugar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Aunque se lo merece, solo espero que Johana no sea demasiado dura con ella”, pensé sin dejar de sonreír.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_001_99ff.jpg" width="425" height="638">Aprovechando ese momento de tranquilidad, me puse a repasar los siguientes pasos que tenía que llevar a cabo. Lo primero era verificar el plan de contingencias si al final se confirmaban los negros augurios., sin olvidarme que tendría al día siguiente que juntar a los habitantes de la isla y comunicarles la inminencia del desastre. Aunque nos habíamos cuidado y mucho que ninguno de ellos dejara atrás familia, debía mentirles respecto a cuándo nos habíamos enterado de lo que iba a ocurrir. Tenía que ser fortuito que coincidiera en el tiempo con la fundación de nuestra colonia. Supe que tarde o temprano todo se sabría, pero cuando tuvieran constancia del engaño, estarían agradecidos de haber sido salvados por nosotros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba pensando en ello, cuando escuché que se abría la puerta y al mirar quien entraba, me costó reconocer que era Akira la que se acercaba. Vestida y maquillada al estilo de sus abuelos, la mujer venía ataviada como una antigua geisha.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“A esto se refería con lo de recibirme como me merecía-, recapacité sin levantarme del sillón, “en su mentalidad, ella debía servirme y que mejor ejemplo, que vestida como una de las famosas acompañantes japonesas”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo de antemano lo que se esperaba de mí, sonreí cuando se arrodilló a mis pies y besando el suelo que pisaba, dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, vengo a presentarme a usted. Quiero que sepa que acepto plenamente las condiciones de mi contrato y que desde ahora solo existo para servirle-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su aceptación era algo que conocía, por eso, fríamente, rebatí sin darle otra opción:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Todavía no he decidido si eres digna de mí-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La oriental, interpretando a la perfección su papel, sumisamente me preguntó qué era lo que su dueño le exigía como prueba.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Cántame!-, ordené, empleando mis profundos conocimientos sobre la mentalidad nipona.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para los habitantes del Japón, las Geishas eran ante todo damas de compañía con una extensa preparación orientada a satisfacer los requerimientos de sus clientes y el primero de ellos era que valoraban ante todo una amplia educación musical.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, esbozó el inicio de una sonrisa antes de tomar aire y comenzar a entonar una dulce melodía. Subiendo el volumen de su voz, interpretó una tierna canción de amor mientras mantenía sus rodillas juntas, con la cabeza erguida y sus manos extendidas hacia arriba en honor al dueño de su destino. No me costó reconocer su postura, la muchacha había adoptado la posición de alabanza, glorificando las bondades de su superior con su canto. Su prodigiosa voz se hizo dueña de la casa y respondiendo a su llamado, Adriana y Johana se vieron forzadas a entrar en la habitación.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_004_4e24.jpg" width="425" height="638">Al verlas, le ordené silencio y los tres, sin quererlo, nos sentimos avasallados por la emoción que emanaba de la garganta de la pequeña oriental. Ni la casquivana brasileña ni la musculosa americana pudieron constreñir su llanto al disfrutar en sus oídos ese canto ancestral y tampoco pudieron evitar aplaudir a la muchacha cuando terminó. Molesto por su demostración, les devolví una dura mirada y dirigiéndome a la intérprete, le recriminé un par de notas fuera de lugar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque las otras mujeres lo desconocían, mis palabras para Akira fueron un piropo porque, en sí, no había criticado el conjunto sino una ligerísima parte de su canción y por eso, con la reducida alegría que le estaba permitida manifestar una sumisa, me besó la mano y volviendo a su posición, esperó.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te has ganado el derecho a darme de comer-, le solté sin demostrar ninguna emoción, -pero todavía no te has hecho merecedora de compartir mi lecho-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ya es suficiente el honor que me hace-, respondió bajando su mirada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tu voz ha complacido mis oídos pero mis ojos han permanecido ciegos. ¡Baila!-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siguiendo los acordes sordos de una insonora canción, se levantó del suelo y sin pausa interpretó con armonía los pasos de una antigua danza de unión. No hizo falta que sonara música alguna, todos los presentes nos vimos imbuidos por su danza y siguiendo uno a uno sus sensuales movimientos nos vimos zambullidos en su actuación. Miré de reojo la reacción de mis acompañantes. Adriana seguía con la cabeza el discurrir de la nipona sobre la alfombra mientras Johana babeaba, incapaz de controlar su sensualidad recién adquirida. Yo mismo me estaba viendo afectado pero, disfrazando mi beneplácito, le dije al terminar:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sin negar tu armonía, me veo incapaz de valorarte aún. Te doy permiso de poner tu cabeza en mi pierna-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, asumiendo que había pasado la prueba, se arrodilló y posando su negra cabellera sobre mi muslo, suspiró encantada. Acariciándola, la dejé en segundo plano y dirigiéndome a la militar, dejé caer:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me imagino que has cumplido mis órdenes-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Señor, no tiene por qué dudarlo. Su prisionera está convenientemente inmovilizada esperando que usted llegue-, respondió con un deje de complicidad que no me pasó inadvertido.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Adriana, al enterarse de que Irene yacía atada en mi habitación, soltó una carcajada diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Que se joda!. Ya era hora que alguien la pusiera en su lugar-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_004_4e24.jpg" width="800" height="1200">-Ten cuidado-, respondí mientras metía mi mano por el escote de la mujer que tenía a mi vera, -cada una de vosotras tiene un papel en esta opereta, pero no tengas creas que vacilaré en cambiar el reparto si me provocas-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada por mis palabras, se quedó en silencio. Silencio que rompió con un gemido, la oriental al sentir que acariciaba su pezón con fuerza, momento que usé para aclararle de una vez por todas mis intenciones.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Nuestra familia está compuesta por individuos especiales. Yo soy el nexo, Akira es la sumisa, Johana la protectora, Irene la maquiavélica y tú la divertida. Todos somos complementarios-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Patroncito mío, ¿y dónde deja a Suchín?-, respondió con su desparpajo tan característico.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se me había olvidado la cuarta y reconociendo mi error, respondí:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ni puta idea, deja que la conozca para saber cómo catalogarla-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues eso no puede ser-, exclamó, -acompáñanos que la cena está servida-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levantando a la japonesita del suelo, la cogí por la cintura y de la mano de la comandante, seguimos los pasos de una Adriana que, abriendo el camino, ya ha había salido de la habitación. Al llegar al comedor, comprendí a que se refería Irene cuando me dijo que me esperaba una nueva sorpresa porque las viandas que esa noche íbamos a comer estaban cuidadosamente dispuestas sobre el cuerpo desnudo de una preciosa tailandesa.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con un cuerpo menudo que me recordó al de Akira, en cambio su piel era morena y su cara tenía una expresión libertina que nada tenía que ver con la candidez de la otra oriental. Todo en ella era morbo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Espero que la cena sea digna de la vajilla-, respondí mientras me sentaba en la silla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo dude-, contestó con una carcajada la brasileña, -Esta pervertida es un hacha cocinando-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Veremos-, farfullé mientras cogía con mi boca un trozo de sushi de uno de los pezones de la mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, permítame-, dijo Akira recogiendo un poco de arroz que se había quedado en la rosada aureola, imprimió un duro pellizco al recipiente, antes de llevarlo a mis labios.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_004_4e24.jpg" width="426" height="639">Desde mi puesto, tenía un perfecto ángulo de visión del coño de la mujer y con morbo, aprecié que cada vez que una de mis futuras compañeras cogían un pedazo de comida se las arreglaban para ir calentando a su igual con sus caricias. La brasileña, que era la más cuca, se hizo cargo de una deliciosa gamba que estaba depositada entre los rojos labios de la cocinera, dándole a la vez un dulce beso, la mojó en la salsa de soja de su ombligo. Johana, aún inexperta en estas lides, cogió un pedazo de pollo de su escote, mientras le acariciaba la cabeza. Akira, en cambio, fue más directa y removiendo una especie de salchichón encajado en el sexo de la mujer, lo sacó y tras cortar un trozo, lo acercó a mi boca y me lo dio a probar.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Lleva una salsa tailandesa muy especial-, soltó mientras volvía a incrustarle el sobrante nuevamente.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verse penetrada, las piernas de Suchín se tensaron. Sonreí al comprobar que lejos de permanecer inmutable, esa mujer se estaba excitando. Sus ojos desprendían llamaradas de deseo cada vez que una de sus compañeras recogía de su piel una pieza de la estupenda cena que ella había cocinado. Disfrutando del juego, decidí incrementar la apuesta y vaciando el resto de mi copa sobre el pecho de la mujer, ordené a mi sumisa que limpiara mi estropicio.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, con una voracidad inmensa, fue absorbiendo el líquido con su boca mientras confería a su acción una lascivia creciente. La pasión de la japonesita contagió a Adriana, la cual, colocándose a un lado, cogió entre sus manos el embutido encajado en la entrepierna e incrementado la avidez de la mujer, le imprimió un rápido movimiento. Los gemidos de su víctima no se hicieron de rogar e incapaz de aguantar, gimió de placer. Viendo que Johana se mantenía al margen pero que en su gesto se adivinaba que también se estaba viendo afectada, le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No tienes hambre?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, pero me da vergüenza-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levantándome de mi asiento, cogí del brazo a la enorme mujer y llevándola a los pies de la oriental, separé a Adriana y quitando el embutido, la forcé a bajar su cabeza. Poniendo en contacto sus labios con el sexo de tailandesa, le ordené:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Come-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La negra probó el néctar con su lengua y al comprobar que le gustaba, ya completamente convencida, separó los pliegues de Suchín y como posesa se puso a beber de su flujo. La oriental recibió la boca de su compañera con gozo y temblando sobre la mesa, se corrió.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sigue hasta que desfallezca-, ordené a la comandante.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siguiendo mis instrucciones con gran diligencia, la musculosa mujer penetró el interior de la vulva con su lengua mientras pellizcaba con sus dedos los glúteos indefensos que tenía a un lado. Adriana buscando su propio placer, se quitó las bragas y subiéndose a la mesa, puso su sexo en los labios de Suchín.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_006_f185.jpg" width="423" height="635">Viendo cómo se estaban desarrollando los acontecimientos y que esas dos hembras bastaban para complacer la sexualidad de la fetichista, llamando a Akira, fui a ver a la mujer que estaba atada en mi cama. La japonesa me siguió sin oponer resistencia y solo cuando estábamos a punto de entrar en mi habitación, bajando su mirada, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, Irene me dijo que esta noche iba a compartir lecho con ustedes dos en cuanto la desatáramos. ¿Cuál va a ser mi función?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te entiendo, ¿Cuándo te dijo eso?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; Hace una hora la sorprendí cenando en la cocina. Al preguntarle que hacía, Irene me contestó que usted iba a castigarla y por eso estaba comiendo algo-, me aclaró.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y que más te dijo?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada, al darse cuenta que, con su pregunta, había descubierto a la mujer, balbuceando me contestó que mi asistente le había anticipado que esa noche, después de cenar, iba a acompañarme a liberarla.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“Será perra”, pensé. “Conoce tan bien mi forma de pensar y de actuar que para ella soy como un libro abierto”.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Meditando sobre ello, decidí no seguirle el juego y dirigiéndome a la sumisa, pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Durante esto tres meses, me imagino que te habrá dicho alguna vez como esperaba que fuera nuestro primer encuentro-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí-, con rubor en sus mejillas, me respondió, -soñaba con que usted la tomara violentamente-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Hija de puta!, eso es lo que me apetece realmente pero ¡no es lo que voy a hacer!. Si quiere violencia, no la va a tener”, resolví.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No iba seguir su juego.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al entrar en el cuarto, descubrí con agrado que Johana se había extralimitado. No solo la había atado sino que dando un buen uso a mis juguetes, le había incrustado un consolador en su sexo y otro en su ano.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Desátala-, ordené a la oriental.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha se acercó a la indefensa mujer y quitándole el bozal, se puso a deshacer los nudos que la mantenían inmovilizada. Con atención, me fijé en el estupendo cuerpo de mi asistente. Siendo delgada de complexión, estaba dotada de unas curvas que harían las delicias de cualquier hombre. Lo que más me gustaba de ella eran la firmeza de sus senos y la perfección de su trasero, sin dejar de apreciar que era toda una belleza.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una vez liberada, me senté junto a ella en la cama y acariciando su pelo, la besé mientras le decía:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pobrecita, debes de haber sufrido mucho. Descansa, mientras me ocupo de Akira. Ya tendremos tiempo de disfrutar uno del otro- y dirigiéndome a la oriental, le ordené que se desnudara.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De reojo, observé el desconcierto de Irene. Había supuesto que, todavía enfadado por su afrenta, la tomaría sin contemplaciones y en vez de eso, me había comportado con ternura.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Olvidándome de ella, me concentré en la sumisa que obedeciendo mis órdenes, acababa de soltarse el pelo. Su cuerpo menudo se me fue revelando lentamente. Mientras deshacía el nudo del grueso cinturón que sostenía el vestido, la japonesita mantuvo la cabeza gacha al ser incapaz de mirarnos.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Levanta la cara!, quiero que seas consciente de ser observada-, ordené.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha se ruborizó al comprobar que eran dos, los pares de ojos que la examinaban. Abriendo el kimono, se lo quitó, quedando en ropa interior en mitad de la habitación. Al verla así, se me hizo agua la boca al comprobar la perfección de sus medidas. Francamente baja, la oriental estaba dotada de unos pechos de ensueño.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin esperar que se lo mandase, desabrochándose el sujetador, lo dejó caer al suelo. Con satisfacción observé que sus senos se mantenían firmes sin la sujeción de esa prenda y que sus rosadas aureolas se iban empequeñeciendo al contacto de mi mirada. Tampoco necesitó que le insistiera para despojarse del diminuto tanga, de manera, que permaneció completamente desnuda para ser inspeccionada.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Acércate-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Akira, se arrodilló y gateando llegó hasta mis pies, esperó mis órdenes.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero ver tu dentadura-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_007_fff4.jpg" width="424" height="636">Avergonzada por el trato que estaba recibiendo frente a su compañera, abrió su boca sin rechistar al comprender que su dueño tenía que inspeccionar la mercancía antes de dar su visto bueno.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Limpios y perfectos-, determiné después de comprobarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Gracias amo-, le escuché decir.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No te he dado permiso de hablar-, recriminé, -date la vuelta y muéstrame si eres digna de ser usada por detrás-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una sensualidad estudiada, se giró y separando sus nalgas, me enseñó su ano. Metiendo un dedo en él, comprobé tanto su flexibilidad como su limpieza, y dándole un azote, le exigí que nos exhibiera su sexo. Satisfecha de haber superado la prueba de su trasero, se volteó y separando sus rodillas, expuso su vulva a nuestro examen. Completamente depilada, su orificio delantero parecía el de una quinceañera.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Separa tus labios-, ordené.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedeciendo, usó sus dedos para mostrarme lo que le pedía. Al hacerlo, me percaté que brillaba a raíz de la humedad que brotaba de su interior. No tuve que ser ningún genio para comprender que, el rudo escrutinio, la estaba excitando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Levantándome de la cama, fui hasta el cajón donde guardaba mis juguetes y sacando un antifaz y unas esposas, ordené a mi esclava que se incorporara. Cumpliendo lo mandado, la muchacha se puso en pie y en silencio, esperó mi llegada. Sin hablar, le tapé los ojos y llevando sus brazos a la espalda, la inmovilicé.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Irene, ven y acaríciala-, dije dirigiéndome a mi asistente que hasta ese momento había permanecido al margen.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con ello, buscaba un doble objetivo. Privada de la visión, los sentidos de la oriental se agudizarían y por otro, le dejaba claro a la rubia que esa noche no iba a haber violencia. Respondiendo a mi pedido, Irene se acercó y usando sus manos fue recorriendo la suave piel de su compañera, consiguiendo que de la garganta de Akira salieran los primeros suspiros.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Improvisa-, le pedí, -que no sepa que parte de su cuerpo vas a tocar ni si vas a usar la lengua, los dientes o tus dedos-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer comprendió mis intenciones, al estar cegada, a su víctima se le incrementaría el deseo al ser incapaz de anticipar los movimientos de su contraparte y sin más dilación, fue tanteando todos y cada uno de los puntos de placer de la oriental. Con satisfacción, fui testigo de cómo le mordía los pezones, para acto seguido lamer su cuello mientras introducía un dedo en su lubricada cueva.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, ¿quiere que la fuerce a correrse?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si-, contesté y dirigiéndome a Akira, en voz baja le susurré al oído: -tienes prohibido hacerlo-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo que la rubia, arrodillándose, introducía su lengua en el sexo de la pequeña, decidí que era el momento de desnudarme. Irene buscó que su partenaire se corriera torturando su ya inhiesto clítoris. No tardé en observar que de los ojos de Akira brotaban unas gruesas lágrimas, producto de su frustración, Necesitaba alcanzar el clímax pero se lo tenía vedado. Forzando su deseo, me puse a su espalda y separando sus nalgas, tanteé con la punta de mi glande su orificio trasero. Ella no puso objeción alguna a mis caricias y creyendo que lo que deseaba era tomarla por detrás, forzó la penetración con un brusco movimiento de su trasero. Mi pene entró sin dificultad por su estrecho conducto, pero entonces sacándolo, le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Confías en mí?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí, amo-, respondió casi llorando.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solo quedaba confirmar su entrega ciega, por lo que acercando una silla, la puse en pie sobre el asiento, ante la atenta mirada de Irene. Comprendí que Akira estaba aterrorizada al verse en esa posición, ya que, con las manos esposadas a su espalda, si perdía el equilibrio, se golpearía contra el suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Déjate caer hacia delante-, ordené.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante unos instantes, la pequeña oriental se quedó petrificada porque jamás ningún amo le había exigido algo semejante. Asumiendo que si no cumplía mis órdenes, iba a fallarme, pero que si lo hacía, se iba a estrellar contra el suelo, llorando decidió obedecer y lanzándose al vacío, se temió lo peor.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nunca llegó al suelo porque antes que su cuerpo rebotara contra el parqué, la recogí en mis brazos y besándola, le informé que había superado la prueba y que se merecía un premio. Completamente histérica, me devolvió el beso. El miedo acumulado se transmutó en deseo y como si hubiera abierto un grifo, de su sexo brotó un espeso arrollo mientras sus piernas se enlazaban con la mía.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidí que era el momento de cumplir con mi palabra y sentándome en la silla, la senté en mis rodillas.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Abre las piernas-, le pedí dulcemente y cogiendo la cabeza a mi asistente, la llevé hasta su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">–Tienes permiso de correrte-, le informé mientras la empalaba por detrás.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La oriental al sentir su entrada trasera violentada por mí, mientras su clítoris era lamido por Irene, gritó como posesa y presa de sus sensaciones, se corrió. Dejé que disfrutara el orgasmo sin moverme, tras lo cual, le quité las esposas y el antifaz. Ella, al sentir libertad de movimientos, cogió a mi empleada del pelo y autoritariamente, le exigió que le comiera los pechos. En cuanto sintió la boca de la mujer sobre sus pezones, reanudó sus movimientos y cabalgando sobre mi pene, buscó mi eyaculación diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Soy suya-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su sumisión me dio alas y cogiéndola de la cintura, empecé a izar y a bajar su pequeño cuerpo, de manera que mi pene recorriera su interior a cada paso. Nuevamente, escuché sus gemidos, muestra clara que estaba disfrutando por lo que acelerando mis movimientos la llevé otra vez a un orgasmo que coincidió con el mío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotada por el esfuerzo, se dejó caer contra mi pecho y gimoteando, comentó:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Amo, nunca había sentido algo así. Creí morir cuando me exigió arrojarme al vacío pero se lo agradezco. Ha conseguido que comprenda que es mi dueño y que junto a usted, nada malo me pasará-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esa era mi intención-, respondí y dándole un suave mordisco en el lóbulo, la levanté en mis brazos y depositándola sobre las sabanas, me tumbé a su lado.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando caí en que Irene permanecía arrodillada a los pies de la silla. Durante la media hora que llevaba en la habitación, a propósito, le había otorgado un papel secundario y era el momento de explicarle los motivos:</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ven-, le dije haciendo un hueco en la cama. –Aunque no te lo mereces, no quiero que cojas frio-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El rostro de mi asistente mostró la alegría de que le permitirá compartir mi lecho y como gata en celo, me abrazó restregando su cuerpo contra el mío.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te equivocas si crees que te voy a hacer el amor. Sigo enfadado. No creas que voy a permitir que juegues conmigo. Que sea la última vez que siento que me manipulas. Si vuelves a hacerlo, le pediré a Suchín que te busque acomodo en las pocilgas-, y forzando su boca con mi lengua, pregunté: -¿Has entendido?-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sí… señor-, me respondió posando su cabeza en mi pecho mientras abrazaba con su brazo a su compañera, -No volverá a ocurrir-.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 11.818181991577148px; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;" align="JUSTIFY">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me cupo duda que iba a ser imposible que cumpliera esa promesa. Su naturaleza maquiavélica la traicionaría, pero allí estaría yo para castigarla cuando lo hiciera. Pensando en ella y en las otras cuatro, me dormí sin darme cuenta, al estar convencido de que si el desastre anunciado se terminaba produciendo, al menos, a mí, ¡me encontraría preparado!.</span></p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/125/29306827/29306827_010_8593.jpg" width="1200" height="800"></p>
</div>


<p></p>
]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mamá descubre que mi tío y yo tenemos una sumisa&#8221; (POR GOLFO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-mama-descubre-que-mi-tio-y-yo-tenemos-una-sumisa-por-golfo</link>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2026 08:03:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; Tercer capítulo de “Sustituí a su esposa en la cama de mi tío”. Mi relación con mi tío era cada vez mejor, no solo era mi macho y el hombre en el que me podía apoyar sino que también sabía mantenerse en segundo plano cuando me apetecía jugar con&#160; mi sumisa. María que, hasta un mes, solo era mi compañera de universidad, ahora vive con nosotros y como la obediente mujer que es, cuando llega de clase se cambia de vestido y se pone el uniforme de criada. Todavía recuerdo el día que se lo hice. Como me resultó [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tercer capítulo de “Sustituí a su esposa en la cama de mi tío”.</span></span></b></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi relación con mi tío era cada vez mejor, no solo era mi macho y el hombre en el que me podía apoyar sino que también sabía mantenerse en segundo plano cuando me apetecía jugar con&nbsp; mi sumisa. María que, hasta un mes, solo era mi compañera de universidad, ahora vive con nosotros y como la obediente mujer que es, cuando llega de clase se cambia de vestido y se pone el uniforme de criada.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todavía recuerdo el día que se lo hice. Como me resultó imposible encontrar uno que combinara elegancia y sensualidad, por eso tuve que comprar el típico de sirvienta antigua y arreglarlo. Mis retoques fueron mínimos: la larga falda quedó convertida en una minifalda que me permitiera disfrutar de sus piernas nada más verla e incrementé la longitud de su escote para que si nos apetecían sacarle las tetas, no tuviéramos que desabrochar ningún botón.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Acababa de terminar de coser, cuando escuché a Manolito llorar. Al mirar la hora, comprendí que lo que tenía el niño era hambre y sacándolo de la cuna, me puse a darle de mamar. El niño ya tenía nueve meses de edad y aún seguía dándole el pecho porque cuando ese crío se apoderaba de mi pezón, me hacía sentirle totalmente mío. </span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Esa tarde me senté con él en el salón porque quería esperar que María llegara para entregarle mi regalo. La morena no tardó en llegar y cuando lo hizo, seguía con mi niño al pecho.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tal y como habíamos quedado, de puertas afuera, éramos amigas pero dentro de mi casa, esa muchacha debía mostrarme respeto. Por eso, tocó la puerta y pidiéndome permiso, se arrodilló a mis pies para mirar como el niño se alimentaba. Desde que descubrió que de mis pechos manaba leche, buscó limpiar ellas las gotas que mi chaval dejaba al terminar. Si para mí, era un placer criar a la antigua a mi primo, para ella, era una obsesión servirme.</span></span></div>
<div>
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Os reconozco que sentirla a mi lado mientras Manolito mama, me excitaba porque cuando el bebé dejara en paz mi pezón, vendría la boca de esa mujer a sustituirlo. </span></span></p>
</div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><br />
-Tienes un regalo- le dije al verla postrada a mis pies y mostrándoselo, le exigí que se lo probara.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">María sonrío al ver de qué se trataba y cogiéndolo quiso ir a su habitación a probárselo pero con un breve gesto, le informé de que quería ser testigo de cómo se lo ponía.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Aun antes que empezara a desnudarse, comprendí por el brillo de sus ojos que mi sumisa estaba excitada. Dócilmente se puso en mitad del salón y con la lentitud que sabía que me gustaba, se empezó a desabrochar la blusa. Botón a botón la fue abriendo, dejándome disfrutar de cada centímetro de su escote. Una vez terminó, se despojó de ella, pudiendo por fín comprobar que bajo su sujetador, María ya tenía los pezones duros. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Estas cachonda?- pregunté al advertir que le costaba respirar.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, ama- respondió sin dejar de desnudarse.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Llevando sus manos a su espalda, abrió el cierre de su brassier y tirando de él dejó libres sus senos. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Date prisa, puta. ¡No tengo todo el día!- le dije ya acalorada y con ganas de verla vestida con ese uniforme.</span></span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/adf89thm.jpg" width="426" height="654">María, al oír mi orden, supo que me estaba excitando y con la satisfacción de estar cumpliendo con su deber, se despojó de su falda, bajándola aún más tranquilamente por sus caderas. Al quitársela pude admirar que tal y como le había mandado esa mañana, en vez de bragas llevaba un cinturón de castidad, protegiendo mi propiedad.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Tráeme las llaves- le pedí porque me urgía verla desnuda.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi sumisa, fue hasta mi bolso y me las trajo. Con verdadera ansia, abrí el candado para quitarle el siniestro aparato y aprovechando mientras se lo desprendía, pasé mis dedos por su sexo. Juro que me encantó descubrir que esa zorra lo tenía encharcado y sintiendo que bajo mi propia falda, ocurría lo mismo le ordené que acercara porque quería olerla. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sumisamente puso su coño a mi disposición y tal como le había enseñado, con los dedos separó sus pliegues para que pudiera valorar si lo tenía como a mí me gustaba. Nada más acercar mi nariz a su entrepierna, fui testigo de la forma tan rápida con la que esa zorra se excitaba conmigo porque ante mis ojos, su sexo se anegó y derramando lágrimas de flujo, estas recorrieron sus piernas.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Satisfecha le pedí que me cogiera a Manolito. La morena lo sostuvo con cuidado porque sabía que ese crío era mi propiedad más valiosa y sin poderse ni mover, tuvo que soportar en silencio que con mis dos manos, le abriera sus nalgas para verificar que el plug anal seguía en su sitio. Al comprobar que no se lo había quitado, le di a modo de premio un sonoro azote en uno de sus cachetes y volviendo a coger a mi chaval, le ordené que se pusiera el uniforme.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Con celeridad, se vistió y tras hacerlo, bajando la cabeza me preguntó si estaba satisfecha. Al mirarla, comprobé que su belleza quedaba resaltada por esa ropa y deseando que Manuel, mi tío, estuviera ahí para verla, le dije:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Para ser una piltrafa, no estas mal.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Como sabía que había pasado mi examen, sonrió deseando que llegara su recompensa. Usualmente si se portaba bien le dejaba que después de limpiarme del pecho los restos de leche, hiciera lo mismo entre mis piernas. La propia María era consciente de que se había vuelto una adicta de mi coño y mi peor castigo era cancelar su ración diaria de él.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-El niño ya ha terminado, cámbiale y vuelve.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Con celeridad, cumplió su cometido y colocando a Manolito en su cuna, volvió&nbsp; a la habitación. Ya desde la puerta, se agachó y vino hacia mí, de rodillas y maullando como una cachorrita. Aunque me gustó la forma en que me informaba de las ganas que tenía de saborear el fruto de mis pechos, para entonces ya era una necesidad sentir sus labios en mis pezones y por eso le mandé que empezara.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">María ni siquiera me respondió con palabras y pegándose a mi silla, comenzó a lamerme desde mis hombros hasta el cuello. La sensación de sentir su lengua acercándose por mi cuerpo era brutal y mientras mis areolas se ponían duras, bajo mis bragas mi sexo era ya un lago de deseo. Mi sierva no hizo ningún comentario cuando percibió las contracciones de mis muslos y recreándose en mi escoté, me despojó de mi sujetador, mientras yo sentía que esa tarde iba a obtener mucho placer de su boca.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Dejando mis pechos al descubierto, acercó su boca a ellos y con tono suave, me pidió permiso para empezar.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡Hazlo! ¡Puta!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Era tal mi calentura que en cuanto acercó su lengua al primero de mis pezones, mis dos pechos empezaron a manar leche. María al verlo y sabiendo lo mucho que me disgustaba que se desperdiciara, se lanzó a tratar de contener esos dos torrentes. Con las mejillas empapadas, bebió de mis tetas sin darse cuenta que su urgencia me estaba poniendo bruta y que el modo en que intentaba beber toda mi producción me estaba llevando al borde del orgasmo,</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Tráete un vaso- le exigí al advertir que la leche caía en cascada por&nbsp; mi estómago.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Asustada por fallarme, salió corriendo y en vez de traer lo que le había pedido, trajo dos tazones. Su error &nbsp;resultó mejor porque cogiendo uno de ellos, su tamaño le permitió mamar de un seno mientras la producción del otro rellenaba el recipiente.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Soy una vaca lechera- dije al comprobar que la leche recién ordeñada ya cubría la mitad del tazón.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sonriendo, mi sierva respondió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, ama pero me encanta.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al irla a reprender porque nadie la había permitido hablar, descubrí que tenía toda la cara empapada y muerta de risa, le dije que dejara mis pechos y se concentrara en mi sexo. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Pero ama, se va a desperdiciar….- contestó estupefacta. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Por eso no te preocupes- contesté cogiendo el otro tazón y poniéndolo en el pecho libre. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/abn7mbdg.jpg" width="427" height="655">Comprendiendo que no podía negarse a cumplir mis exigencias, se arrodilló entre mis piernas. Al verla en esa posición tan servil pensé que iba a ver saciada mi deseo con celeridad pero, en vez de ello, se dedicó a recorrer con su lengua mis pantorrillas mientras miraba con cara descompuesta su meta. Me sentí tan íntimamente observada que se me incrementó mi calentura e inundando la habitación con el olor de su celo, me quedó quieta esperando sus siguientes movimientos. Como una zombie controlada por sus hormonas, se vio impelida a acercar la cara a mi sexo. Ese aroma penetrante le llamaba e incapaz de negarse, introdujo su lengua en mi coño. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mis gemidos le dieron la seguridad que le faltaba y abriendo con dos dedos mis labios, dejó al descubierto mi fijación. Con toda la parsimonia del mundo, lamió y mordió mi clítoris. Las carantoñas de su boca se fueron profundizando cuando con completo deleite saboreó el enorme flujo que brotaba de mi manantial secreto. Ya poseída por la lujuria, su lengua recogía a borbotones mi néctar mientras con su mano se empezaba a masturbar.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Demasiado caliente para contenerme, le exigí que se atiborrara de mí. Su lengua penetró en mi interior &nbsp;asolando mis defensas. No solo violentó mi gruta, sino que aprovechándose de mi flaqueza, sus dedos acariciaron los bordes de mi ano. Me sentí paralizada al percibir que su índice se introducía arañando mi anillo. Totalmente empapada, me dejé hacer. Sentir que mis dos hoyuelos eran tomados al asalto fue superior a mis fuerzas y gritando, me vacié en su boca.</span></span><br />
<span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><br />
</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todavía no me había repuesto del orgasmo cuando al levantar mi mirada, vi que Manuel nos observaba desde la puerta. Sus ojos reflejaban satisfacción pero entonces se fijó&nbsp; en los vasos rellenos con mi leche que todavía portaba en mis manos:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y eso?- me preguntó.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Muerta de risa, me levanté y dándoselos, le dije:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Son para ti.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El cabrón de mi tío los cogió y llevándoselos a la boca, empezó a beber de la leche de su sobrina, diciendo:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Cariño, cada día&nbsp; tu leche es más dulce.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Os juro que al verlo disfrutar del producto de mis pechos, me volvió a excitar y pasando mi mano por su bragueta, descubrí que la escena que involuntariamente le habíamos brindado, lo tenía también alborotado. Como María se había portado bien, decidí premiarla y por eso, levantándola del suelo, apoyé su cuerpo contra la mesa mientras le preguntaba a mi tío:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te apetece usarla?</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi hombre sonrió y levantándole la falda, recorrió sus nalgas con las manos. Mi sumisa al sentir las yemas de Manuel acariciándole el trasero no pudo reprimir un gemido. Al percatarse de que la zorra tenía su chocho encharcado, no se lo pensó dos veces y sacando su pene, la penetró de un solo golpe.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Eso fue el preludio. Durante toda esa noche, tanto yo como mi marido seguimos gozando de María. Aunque nuestra relación a tres bandas no es lo habitual, os juro que no me arrepiento y es más os tengo que confesar que tanto mi tío como yo disfrutamos gustosos de la carne tibia de nuestra amante sin pensar en el futuro.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todo se complica al venir mi madre de visita.</span></span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Nuestra idílica existencia donde mi tío, Manolito y yo formábamos junto con María una peculiar familia, se trastocó sin remedio un día que mi madre decidió visitarnos &nbsp;previo aviso. El azar quiso que mi sumisa se encontrara sola en casa y creyendo que era yo quien volvía de la universidad, salió a recibirla vestida de uniforme.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Os podréis imaginar la cara con la que se quedó mi madre al verla ataviada con tan poco discreta vestimenta pero obviando el tema, le preguntó por mí:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-La señora todavía no ha vuelto- contestó María dándose cuenta del percal en que se había metido: -Debe estar a punto de llegar.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tras lo cual la llevó al salón y le preguntó si quería algo mientras esperaba. Mi progenitora con la mosca detrás de la oreja, le contestó un café. Preparárselo le dio la oportunidad de coger el teléfono y de llamarme. Al explicarme que la había pillado vestida así me dejó helada y anticipando mi vuelta, fui a su encuentro.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al llegar a casa, dejé mis libros en el recibidor y casi temblando, la busqué. Cuando la vi, estaba jugando con Manolito que con cerca de un año ya empezaba a balbucear. El chaval en cuanto me vio vino gateando llamándome mamá. Como para mí era algo normal, no me fijé en la cara de mi propia madre que entornando los ojos, me preguntó un tanto escandalizada:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te llama mamá?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Supe que tenía que darle una explicación y optando por la más sencilla, riendo contesté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Pues claro. Para Manolito, soy su madre.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi respuesta no le satisfizo e insistió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Y a tu tío, ¿No le molesta?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tratando de mostrar una tranquilidad que no sentía, le respondí:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Piensa que soy la única figura materna que tiene y Manuel lo asume con normalidad.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ya veo- contestó en absoluto convencida, tras lo cual me informó que tenía unos asuntos que resolver en Madrid y si se podía quedar en la casa:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Por supuesto, siempre serás bien recibida aquí- dije sin percatarme de que en teoría esa era la casa de mi tío y llamando a María le pedí que llevara su equipaje a mi cuarto para que durmiera allí mi madre.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al irse la supuesta criada, francamente mosqueada, me preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y esta niña no debería ir mas vestida?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Soltando una carcajada, le mentí:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Más bien, ¡Con ese uniforme parece una puta! El problema es que es nueva y la anterior era mucho más bajita.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi contestación la tranquilizó y uniéndose a mi risa, respondió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Deberías comprar uno de su talla, tu tío es viudo y no vaya a ser que teniendo la tentación en casa, se nos eche a perder.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Dándole la razón, le prometí que al día siguiente iría a por uno y cogiéndola del brazo, la llevé a la cocina para que me contara como estaba mi padre. Dos horas después llegó Manuel que alertado por nosotras ya sabía de la presencia de su antigua cuñada y actual suegra en la casa. Disimulando la besó en la mejilla y sentándose a nuestro lado, se unió a nuestra charla. Lo malo fue que una vez transcurrido unos minutos se relajó y me pidió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Cariño, ¿Puedes traerme una copa?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">“¡Será bruto!” pensé al oír el apelativo pero sin darle importancia para que mi progenitora no se diera cuenta, me levanté a cumplir sus deseos. Mi madre que de tonta no tenía un pelo, se olió que nuestra relación iba más allá de lo típico entre tío y sobrina y entrando directamente al trapo, le preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Cómo llevas la ausencia de mi hermana?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Manuel supo por dónde iba a discurrir esa conversación y anticipándose, le respondió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Todavía la echo de menos pero gracias a tu hija, su perdida me resulta más llevadera.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi llegada evitó que siguiera con su interrogatorio y quedándose con las ganas, guardó el resto de sus preguntas para cuando estuvieran los dos solos. Supe por las caras de ambos que había interrumpido algo serio y no queriendo que dicha conversación se reanudara, les informé que la cena ya estaba lista.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al entrar en el comedor y sentarnos, el ambiente se tornó aún más tirante al decirme la tonta de María:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, ¿Le importa que empiece a servir por su madre?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">“Joder”, pensé, “¡Estoy rodeada de brutos!, al advertir la cara de mi madre al escuchar de los labios de la criada la forma en que se había dirigido a mí y como no podía hacer nada al respecto, le contesté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Por favor.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Aunque no dijo nada, se la quedó mirando tratando de averiguar el sentido de tamaño respeto porque ese apelativo podría ser disculpado por un origen hispano pero en la boca de una española escondía un significado que debía indagar. Me quedó clarísimo que albergaba dudas cuando aprovechando que la teórica sirvienta estaba en la cocina, preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Y a esta niña, ¿Dónde la habéis encontrado?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Estaba a punto de inventarme una historia cuando escuché a mi tío decir:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Es compañera de universidad de Elena y debido a que sus padres se encuentran en mala situación económica, al enterarse de que necesitábamos una criada, le preguntó si podía optar ella al puesto.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acfEzYCJ.jpg" width="428" height="657">“Definitivamente, hoy Manuel tiene el día espeso”, me dije al comprender que mi madre no se creería que una chavala española y encima universitaria fuera tan respetuosa con alguien de su misma edad y formación por lo que decidí intervenir diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Al aceptarla y como parte de un juego, se dirige siempre a mí recalcando que si en la universidad somos compañeras aquí es nuestra empleada.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Entiendo- contestó nada convencida.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El resto de la cena transcurrió sin novedad y al irnos a la cama, por primera vez en un año, no disfruté de las caricias de mi tío sino que tuve que compartir con mi madre la habitación. El colmo fue que cuando ya estábamos las dos acostadas, me dijera:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Esa criada es un poco rara.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Porque lo dices?- pregunté.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No sé- me confesó. –Cuando le das una orden, te mira como a un ser superior.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;">
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tratando de cortar esa conversación, le dije riendo que eran imaginaciones suyas tras lo cual, me di la vuelta y me hice la dormida.</span></span></p>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Si de por sí era complicado todo se torna embarazoso al descubrir mi madre la naturaleza de María.</span></span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al día siguiente como tenía prácticas, me desperté temprano dejando a mi madre todavía dormida. Mientras me tomaba un café, llegó a la cocina mi tío que tras preguntarme donde andaba su cuñada, me contó lo cerca que había estado la noche anterior de confesarle que éramos pareja. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Asustada, le pedí que no lo hiciera porque no sabía cómo iba a reaccionar. Mi respuesta totalmente lógica, le cabreó y hecho una furia, me preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te avergüenzas de mí? </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Para nada, mi amor. Pero dame tiempo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Comprendí lo mucho que le había dolido al verle partir hacia su oficina sin ni siquiera despedirse, dejándome sola. Tras recapacitar sobre el asunto, decidí que esa misma tarde le iba a explicar a mi madre que estaba enamorada de Manuel y él de mí y con ese pensamiento reconcomiéndome la mente, salí rumbo al hospital.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Si ya de por sí eso era harto complicado, a las dos horas, una llamada de María me hizo saber que esa conversación era urgente pero que el contenido de la misma iba a ser diferente. Os preguntareis el porqué:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Es muy sencillo, mi madre había descubierto el carácter sumiso de María y para colmo ¡Se había aprovechado de él!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todavía me parece imposible&nbsp; pero estaba en un descanso tomándome un bocadillo, cuando escuché que mi móvil sonaba. Al cogerlo, vi que era mi sumisa quien me llamaba y contestándole, le pregunté si todo iba bien.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, lo siento. ¡La he traicionado sin querer!- me contestó histérica desde el otro lado. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su nerviosismo era tal que tuve que esperar a que se desahogara llorando antes de poder preguntarle qué había ocurrido. Os juro que mientras escuchaba sus lloriqueos pensé que se había ido de la lengua y que le había reconocido a mi madre de que era la mujer de Manuel pero lo que escuché me dejó aún más aterrorizada.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, ¡Su madre sabe que soy su sumisa!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡Explícate!- le respondí separándome del resto de mis compañeros.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La muchacha con la respiración entrecortada, me contó que al despertarse mi madre le ordenó que le diera de desayunar y que al hacerlo, había derramado el café sobre sus piernas.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y?- pregunté sin saber cómo eso le había llevado a confesarle nuestra particular relación.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Le juro que fue algo instintivo. Al darme cuenta de que la había manchado, le pedí perdón y me arrodillé a limpiarla. Le prometo que yo no hice nada malo pero cuando le estaba secando con un trapo sus muslos, su madre me cogió de la melena y me ordenó que lo hiciera como si fuera usted.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y qué hiciste?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Su tono me recordó al suyo y por eso no pude evitar cumplir su orden.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">&nbsp;Tras lo cual me explicó que usó su lengua para retirar los restos del café de las piernas de mi madre. Alucinada por lo que me estaba contando, no pude más que quedarme callada mientras me decía que mi madre al sentir su boca había separado sus rodillas y le había ordenado que siguiera.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡No me jodas!- respondí estupefacta al escuchar de sus labios que mi carácter dominante era una herencia materna y decidida a averiguar hasta donde habían llegado le&nbsp; azucé a que continuara.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, me da mucha vergüenza pero su madre llamándome zorra, me llevó al baño y allí me obligó a bañarla.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Ya curada de espanto e interesada en cómo había terminado todo, escuché que después de secarla se la había llevado a la habitación y entre las mismas sábanas en la que habíamos dormido, mi madre le había exigido que calmara el ardor que sentía entre las piernas.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Me estás diciendo que mi madre te obligó a hacerle el amor?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No, ama- contestó reanudando su llanto- su madre: ¡Me violó!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡No te entiendo!- exclamé escandalizada.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La muchacha, sin dejar de llorar, me contó que la mujer que me había dado a luz, la había tumbado en la cama y obligándola a ponerse a cuatro patas, la había sodomizado usando sus dedos mientras le azotaba el culo con un cepillo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No te creo- respondí con esa imagen torturando mi mente, sin darme cuenta de que interiormente me estaba empezando a excitar.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al oírme, María intentó defenderse diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Le juro que es verdad, es más, usted misma podrá comprobarlo al ver las señales de sus mordiscos.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su sinceridad me dejó pasmada y tratando de que esa agresión no tuviera consecuencias, le pedí que no fuera a la policía. Fue entonces cuando con voz dulce, Maria me demostró hasta donde llegaba su sumisión por mí porque en vez de quejarse, me dijo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No pensaba hacerlo. Usted me ha enseñado quien soy y le debo mi vida.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Antes de colgar, me explicó que mi madre le había prohibido contarlo pero que ella no me podía fallar una vez más y por eso me lo había dicho. Al escuchar su tono amoroso, comprendí que esa morena me quería y por eso, no pude más que pedirle que la disculpara. Mi sumisa se quedó en silencio durante unos segundos para acto seguido preguntarme:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Si lo vuelve a intentar, ¿Qué hago?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">No supe que contestar y tratando de averiguar que había sentido porque no en vano mi madre solo había repetido lo que yo y mi tío hacíamos todas las noches, pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Has disfrutado?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sé que si hubiera estado enfrente de ella hubiese visto que se ponía colorada pero como la tenía del otro lado del teléfono, solo puede oír que me contestaba con voz avergonzada:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí pero menos que cuando es usted la que me toma.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;">
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su respuesta me tranquilizó pero comprendiendo que tenía que aclarar ese asunto con mi madre, dejé todo y directamente volví a mi casa.</span></span></p>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me encaro con ella.</span></span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/adbmPjCS.jpg" width="425" height="652">Mientras me dirigía hacía el piso que compartía con mi tío, me puse a recapacitar sobre lo sucedido y aunque os parezca imposible fue cuando como cayendo el velo que hasta entonces me nublaba los ojos, descubrí que desde niña había sabido que mi madre era una dominante.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Aunque en relación con mi padre se comportaba con una dulzura total, cuando era con el servicio o con sus propias amigas su carácter era despótico y reflexionando, comprendí que yo era su igual. Con Manuel, mi tío, me comportaba como la mejor y más empalagosa de las esposas pero con María se me había revelado mi faceta de domina.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">“¡Qué curioso!”, pensé anticipando nuestro encuentro, “nunca me ha hablado de ello pero de alguna forma me lo enseñó desde niña”.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La certeza de que compartíamos esa cualidad, me tranquilizó de formar que cuando llegué a casa, ya sabía que le iba a decir. Aun así cuando crucé la puerta de mi hogar y la vi cómodamente sentada en el salón, me volví a poner nerviosa. Mi madre ajena a lo que se le avecinaba, me saludó alegremente sin apartar su mirada de la revista que ojeaba.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Desde cuándo lo sabes?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Por mi tono adivinó a qué me refería y por eso dejando lo que estaba leyendo en la mesa, me miró diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿El qué? ¿Qué te acuestas con tu tío o qué eres una dominante?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ambas dos- respondí sorprendida por su franqueza.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Respecto a lo segundo desde que eras una cría y en lo que concierne a Manuel, lo supuse desde el momento que te quedaste a vivir con él cuando murió mi hermana.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No te entiendo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi madre entonces acercándose a mí, tomó mi mano y me hizo una confidencia que marcaría mi futuro en adelante.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-La mayoría de las mujeres de nuestra familia viven esa dualidad. Por un lado necesitan del cariño de un hombre pero se desarrollan plenamente al poseer y disfrutar de una sumisa a su antojo. Cuando tu tía falleció comprendí que podías ser feliz con Manuel porque él aceptaba nuestra peculiaridad y por eso te pedí que le ayudaras.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Alucinada comprendí que no solo sabía de nuestra relación sino que la había fomentado pero también descubrí que mi tío me había mentido al no contarme lo de su esposa.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Quieres decir que la tía también era una domina?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, hija y como sé lo difícil que es encontrar a un hombre que lo comprenda y lo acepte, me pareció ideal no dejarlo escapar y que fuera tu pareja.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Con un torbellino asolando mi mente, me senté y directamente le pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Entonces, ¿Papá lo sabe?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Si te refieres a mi orientación, por supuesto y&nbsp; disfruta de mis conquistas. </span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Pero si lo que quieres saber es si conoce vuestra relación, la respuesta es no.</span></p>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">En ese momento, María entró a ver si necesitábamos algo y como de nada servía seguir disimulando, le pedí que me diera un masaje en los pies. La pobre muchacha sin saber qué hacer, se arrodilló y me descalzó. Su cara reflejaba su desconcierto y por eso poniendo mis dedos en su boca, le dije:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Obedece.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi tono duro la convenció y obedeciendo empezó a lamerme los pies mientras seguía hablando con mi madre. Haciendo como si no existiera y dirigiéndome a mi progenitora le pregunté si actualmente tenía una sumisa.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Claro hija. Una vez descubrimos nuestra faceta, las sumisas llegan a nosotras como las moscas a la miel. Exactamente no sé cómo funciona pero esas perras andan buscando una dueña y al vernos sienten una atracción irrefrenable de ser nuestras.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Cómo no me había contestado, insistí. Mi madre soltando una carcajada me reveló su identidad diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te acuerdas de Isabel, la vecina y de doña Manuela, tu antigua profesora?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Muerta de risa comprendí que la buenorra del sexto y la zorra de mi maestra eran sus perras y ya excitada, me quité las bragas y le pedí que me lo contara mientras María se apoderaba de mi sexo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La excitación de mi madre al observar a mi sumisa comiendo mi coño no me pasó inadvertida y recreándome en el morbo que me daba el que ella fuera testigo, le insistí en que me contara como se le habían presentado esas dos zorras.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Orgullosa de ver que había heredado su perversión, me confesó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Con Isabel fue algo natural, desde que se mudó al edificio descubrí que era una sumisa por la forma en que me miraba cada vez que nos cruzábamos en el portal pero como por el aquel entonces tenía otra puta, no le hice caso hasta que un día que andaba cachonda, le obligué a comerme el chocho en mitad del ascensor.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Esa imagen no solo me calentó a mí sino que a mis pies María se vio afectada e imprimiendo mayor velocidad a su lengua, me informó de su calentura. Fue entonces mi madre me preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Puedo usar a tu puta?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El brillo de sus ojos era tal que no pude negarme y tirando de María se la puse entre sus piernas. Mi sumisa asumió su deber y separando las rodillas que había puesto a su disposición, se dedicó a satisfacer mis exigencias. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sé que muchos no lo comprenderéis y que incluso os sentiréis escandalizados, pero en ese momento me pareció normal compartir con mi madre los servicios de esa morena y levantándome del sofá, saqué de un cajón de la cómoda una arnés con el que usualmente me follaba a mi propiedad. Tras ajustármelo en la cintura y mientras lo embadurnaba con el flujo de María,&nbsp; le pedí que me explicara cómo se había agenciado a mi profesora.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Eso fue más curioso y en gran parte gracias a ti- respondió pegando un gemido al sentir que la morena le había metido dos dedos en el interior de su vulva.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No te entiendo- le dije porque esa madura era una zorra implacable que tenía acojonada a toda la clase.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mientras introducía mi pene postizo en el sexo de mi sumisa, me contestó diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Tus compañeros puede pero tú no le tenías miedo. Y fue al ver como la manejabas a tu antojo y como ella se derretía al cumplir tus caprichos cuando descubrí su faceta.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No fastidies- ya destornillada de risa y mientras empezaba a mover mi cintura, quise averiguar el momento exacto en que la había sometido.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi madre que para entonces ya estaba presa de la lujuria y sin importarle que opinara, se pellizcaba los pezones teniendo a la morena entre sus piernas, me confesó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Fue un día que me llamó para quejarse de tu comportamiento. La muy zorra quería que te echara la bronca por el modo en que manipulabas a sus pupilos pero salió escaldada de esa reunión porque nada mas cerrar la puerta, la besé y sin darle tiempo a reaccionar la obligué a comerme el chumino.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El modo tan vulgar con el que se refirió a su sexo, me hizo saber que estaba a punto de correrse e imprimiendo una mayor velocidad a las incursiones con las que me estaba follando a Maria, le pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te lo comió mejor que mi perra?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Mucho mejor- respondió mientras se retorcía &#8211; ¡Tu sumisa tiene mucho que aprender!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi menosprecio y el de mi madre, lejos de perturbarla, la calentaron aún más y mientras intentaba mejorar la forma en que satisfacía a mi progenitora, empezó a gemir de placer producto de la cercanía de su orgasmo. Satisfecha por su obediencia y fidelidad, le di un azote y jalándola del pelo, le informé que se podía correr. María al obtener mi permiso pegando un alarido llegó a su climax, derramando su flujo por doquier.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi madre, que hasta entonces se había estado reteniendo, dio un grito y uniéndose a mi sumisa, se corrió. Fue alucinante escuchar sus gemidos compitiendo con los de mi sierva y ya totalmente necesitada de sentirlo yo también, exigí a María que me satisficiera. La muchacha al oírme, me ayudó a quitarme el arnés y viendo que me ponía a cuatro patas, entendió a la primera que era lo que necesitaba.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">No tuve ni que pedírselo, en silencio se colocó el aparato y sin esperar ninguna orden, me penetró con él. Os juro que al principio sentí vergüenza de que mi madre observara a mi putita poseyéndome pero en cuanto ese pene de plástico rellenó mi conducto me olvidé de todo y berreando como en celo, le exigí que continuara. También os tengo que reconocer que no tardé en correrme y que cuando lo hice, pegué los mismos gritos que mi madre y mi sumisa dieron escasos minutos antes. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al terminar, me dejé caer en la alfombra agotada. Fue entonces cuando mi madre, me ayudó a volver al sofá y una vez me había repuesto, me dijo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Hija, esta noche duerme con tu hombre, no es bueno que se quede solo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su tono me reveló que quería algo más y por eso le pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Qué más quieres?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ya que va a estar ocupada, ¿Me prestarías a tu sumisa?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Soltando una carcajada, accedí.</span></span></div>
<div><img decoding="async" class="size-full aligncenter" src="http://i.imgbox.com/adt1ossy.jpg" width="1024" height="667"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Di por culo a la puta de mi cuñada y a mi mujer 2&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2026 07:57:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sé que no me creeréis o al menos os resultará raro, pero os tengo que confesar que tener a ambas hermanas desnudas en mi cama, me cortó. Aunque había disfrutado del culo de Nuria con anterioridad, para mi mujer esa iba a ser la primera vez. Para ella, yo la estaba haciendo un favor porque, desconociendo lo ocurrido durante el congreso, seguía pensando que odiaba a su hermanita. Me diréis que tener a una rubia preciosa y a una morena espectacular pegadas a mi cuerpo, debería haberme hecho reaccionar pero un tanto abochornado, reconozco que no. Aterrorizado por dicha circunstancia, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Sé que no me creeréis o al menos os resultará raro, pero os tengo que confesar que tener a ambas hermanas desnudas en mi cama, me cortó. Aunque había disfrutado del culo de Nuria con anterioridad, para mi mujer esa iba a ser la primera vez. Para ella, yo la estaba haciendo un favor porque, desconociendo lo ocurrido durante el congreso, seguía pensando que odiaba a su hermanita.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Me diréis que tener a una rubia preciosa y a una morena espectacular pegadas a mi cuerpo, debería haberme hecho reaccionar pero un tanto abochornado, reconozco que no. Aterrorizado por dicha circunstancia, mi pene se negó a reaccionar. Flácido y encogido hasta su mínima expresión, no reaccionó a las caricias de Inés.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Muerta de risa, mi esposa le soltó a Nuria:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Te juro que mi marido es una fiera en la cama, ¡No se le ocurre!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No pudiéndole confesar que conocía en carnes propias, mi maestría entre las sabanas, se unió a su risa, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Déjame probar!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin pedir mi opinión, tomó mi verga con su mano sustituyendo a la de Inés, la cual la soltó para que Nuria pudiera seguir. Entonces con una sonrisa en sus labios, la contempló brevemente como quien observa algo que largo tiempo estuvo vedado pero que necesita, para acto seguido inclinar su cabeza y mimándola&nbsp; como a un bebé, empezó a darle besos a mi extensión con una ternura que me dejó helado. Poco a poco, mi cuerpo fue reaccionando mientras ella se afanaba en reactivar mi maltrecho miembro.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Pidiendo su aprobación, miré a mi esposa y descubrí en su mirada una extraña excitación:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡Le pone cachonda que su hermana me la mame!”, pensé.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su tácito permiso fue lo que necesitaba mi falo para ponerse erecto y ya luciendo como en las mejores ocasiones, erguido esperó el siguiente paso de mi cuñada. Nuria al comprobar el éxito de sus besos, sonrió y lentamente se lo fue introduciendo en su boca. La parsimonia que uso para embutírselo hasta el fondo, me permitió sentir la tersura de sus labios recorriendo mi extensión.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Bésame!- pedí a mi mujer.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/654/1.jpg" alt="" width="424" height="636">Inés, al escucharme se lanzó sobre mí y con una urgencia que me dejó sorprendido, buscó el consuelo de mis labios mientras su hermana me estaba dando una mamada de campeonato a pocos centímetros de ella. Viendo su grado de excitación, llevé mi mano a su entrepierna para descubrir que su sexo estaba completamente empapado y convencido de que necesitaba mis caricias, me apoderé de su clítoris con mis dedos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dios!- gimió para acto seguido berrear como una cierva en celo al sentir mis yemas sobre su botón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La calentura de Inés se incrementó de sobremanera cuando le introduje un dedo en su abertura y ya completamente desbocada, se zafó de mis toqueteos y colocándose a horcajadas sobre mi cara, puso su sexo en mi boca para que se lo comiera.&nbsp; Al entrar mi lengua en contacto con los pliegues de su vulva, mi querida y fiel esposa se creyó morir y a voz en grito me pidió que no parara mientras azuzaba a mi cuñada diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Demuéstrale a mi marido que sabes mamarla!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Estimulada por las palabras de su hermana, Nuria incrementó el ritmo y la profundidad de su mamada, incrustándose mi miembro hasta el fondo de su garganta. Os juro que creí estar en el paraíso al tener el coño de mi esposa en la boca mientras mi cuñada me daba tamaña felación y ya totalmente verraco, usé mi lengua como si fuera mi pene para penetrar con ella el estrecho conducto que tenía a mi disposición. Metiendo y sacando ese húmedo apéndice conseguí que Inés llegara al orgasmo pegando un alarido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me corro!- gritó derramando su flujo por mi cara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Queriendo prolongar su éxtasis, me dediqué a absorber el manantial que brotaba de entre sus piernas pero reconozco que fui incapaz porque cuanto más lo intentaba mayor era el caudal que salía de su sexo. Mis maniobras, si bien no pudieron secar el rio en el que se había convertido su vulva, provocaron que mi mujer enlazara un orgasmo con el siguiente hasta que dándose por vencida, se dejó caer sobre la cama.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Liberado de la obligación de seguir satisfaciendo a Inés, me concentré en Nuria y llevando mi mano a su cabeza, empecé a acariciarle el pelo mientras le decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Mi cuñadita no sabe ni&nbsp; hacer una mamada!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La reacción de la muchacha no se hizo esperar y elevando el ritmo de su boca, lo convirtió en infernal mientras con una de sus manos, me acariciaba los testículos. Supe que el hecho de no haber eyaculado aún se debía a que con anterioridad a su llegada, le había hecho el amor a mi mujer pero achacándolo a su falta de pericia, le susurré:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Si no puedes, ¡Pídele ayuda a tu hermana!</span><img decoding="async" class="alignleft" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/654/5.jpg" width="423" height="635"></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Habiendo sido aludida, Inés se incorporó y acercándose a donde la morena se afanaba en busca de mi placer, se juntó a ella diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dejemos seco a esta bocazas!- tras lo cual su boca se unió a la de Nuria y entre las dos, empezaron a competir en cuál de las dos absorbía mayor extensión de mi miembro.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mirando hacia mis pies, la visión de esas dos melenas maniobrando como locas en búsqueda de un premio fuel bruta y completamente absorto, comprendí que de ese día en adelante se abría ante mí un futuro lleno de placer. Si nunca habéis conocido la sensación que dos bocas y cuatro manos se dediquen a exprimir vuestro miembro, es algo que os aconsejo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡No hay nada tan maravilloso ni tan excitante!”</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La ayuda que prestó mi mujer a mi cuñada no tardó en conseguir su objetivo y percibiendo los primeros síntomas, le avisé que me iba a correr. Entonces esas dos hicieron algo que me terminó de convencer de que mi destino iba a ser halagüeño, uniendo sus bocas en un beso cogiendo entre medias a mi glande,&nbsp; esperaron que explotara para así compartir como buenas hermanas mi simiente. Las oleadas de semen que brotaron de mi pene fueron engullidas por ambas ante mi atenta mirada y solo cuando confirmaron que ya habían dejado secos mis huevos, se dedicaron a base de lamidas a limpiar mi miembro.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sus carantoñas no cesaron cuando ya habían retirado cualquier resto de semen sino que las prolongaron con el propósito firme de reanimar mi pene. Lo creáis o no, ¡Lo consiguieron! Y entonces mi mujer me susurró al oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Necesito que te la folles!- y bajando aún más la voz, dijo: -Sé que nunca te has llevado bien con ella, pero Nuria lo necesita.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Viendo mi disposición cogió mi miembro entre sus manos y llamando a su hermana, la ayudó a empalarse con él. La lentitud con la que se empaló, me permitió notar cada uno de sus pliegues; percibir como fue desapareciendo mi pene en su interior y como mi capullo rozaba la pared de su vagina, llenándola por completo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No sé si al verla así abierta de piernas con mi sexo en su interior, despertó en Inés el amor de hermana y la quiso ayudar a completar su sueño o por el contrario fue algo demasiado atrayente para desperdiciarlo, pero lo cierto fue que simultáneamente al inicio de los movimientos de las caderas de mi cuñada, mi mujer se adueñó del clítoris de su hermana y empezó a masturbarla frenéticamente. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No es posible!, seguid así ¡soy vuestra puta!&nbsp;</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-, gritó Nuria, increíblemente excitada por nuestros dobles manejos y acelerando su loco cabalgar, buscó el fundirse con nosotros antes que su interior explotara en brutales sacudidas de placer. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Con su respiración totalmente entrecortada y el corazón latiendo desenfrenadamente, gemía pidiéndonos que continuáramos, mientras su vulva se derretía por el calor y sus manos pellizcaban sus pezones en busca de un plus de excitación. Pero fue cuando Inés incrementó sus manejos, metiendo uno de sus dedos en el ojete de la morena cuando estalló retorciéndose como posesa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi mujer al verla agotada y exhausta, creyó que debía ratificar totalmente su disposición a compartirme con ella y con un extraño fulgor en sus ojos, me preguntó viendo que mi pene seguía erecto:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Te sientes con ganas de darla por culo?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al oírme decir que sí, metió dos dedos en el coño de la morena y recogiendo parte de su flujo, empezó a embadurnar el esfínter de su hermana. Confieso que todavía no me puedo creer lo rápido que aceptó mi esposa a Nuria como partenaire sexual pero lo cierto es que viendo que su entrada trasera seguía tensa:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">¡Usó su lengua para relajarla! </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi cuñada al notar tan poco fraternal caricia por parte de la que era de su sangre, como una perturbada, le pidió que siguiera pero entonces llamándome a su lado, Inés me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dale fuerte!- y no satisfecha con ello, se cambió de sitio y poniendo su coño en la boca de su hermanita, le ordenó: -¡Cómeme!</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/654/6.jpg" width="425" height="638"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Nuria no se lo pensó dos veces y poniéndose a cuatro patas abrió las piernas de Inés para hundir a continuación su lengua hasta el fondo del sexo de mi mujer. La temperatura de la escena iba subiendo por momentos. Desde mi posición, pude percibir como del fondo del coño de la zorra de mi esposa fluía sin control un riachuelo que discurría por sus piernas, yendo a morir sobre las sábanas. Aproveché ese instante para &nbsp;nuevamente desflorar la maravilla de culo de mi cuñada y abriendo sus nalgas, de un solo golpe la penetré analmente. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Nuria se quedó paralizada al sentir que le rompía el culo. Había supuesto que iba a revelarse a mi agresión por no tenerlo suficientemente relajado, pero en contra de mi previsión, esperó pacientemente a que yo marcara el ritmo. Mi mujer cabreada al sentir que su hermana había dejado de comerle el coño, tirándole del pelo llevó su boca nuevamente hasta su sexo mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Fóllate a la puta!</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No sé si fue que al no reaccionar Nuria al insulto, me terminó de convencer pero lo cierto es que dándole un azote en las nalgas, empecé a mover mi pene en su interior de sus intestinos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Agg…-</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">gimió al notar que sus músculos eran forzados por los movimientos de mi extensión en su trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Hice caso omiso a ambas mujeres, la posesión de ese ansiado trasero me espoleó y acelerando mis penetraciones tiré de su negra melena, mientras seguía castigando sus cachetes con mi mano. La presión de su esfínter se fue relajando facilitando que mi cuñada se fuera acostumbrando a sentir mi verga en su interior. Paulatinamente, el dolor fue dando paso al placer, hasta que completamente rendida a mi acoso, clavando las uñas en el colchón reanudó la mamada a Inés. Ésta al sentir la lengua de su amada hermana hurgando en su clítoris, me miró buscando mi aceptación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Está bien</span></i><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-, al escuchar que no me importaba que fuera su boca quien la hiciera gozar, mordiéndose los labios y cerrando los ojos, se puso a disfrutar sin sentir celos de mi montura. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La guarra estaba a punto de correrse y al constatarlo, me pidió que no parara. Obedeciendo a mi instinto, mordí su cuello coincidiendo con el orgasmo mutuo de mis dos mujeres. Cabreado por no haber conseguido desahogarme, continué acuchillando su cuerpo con mi sexo, prolongando su clímax más allá de lo razonable hasta que mi verga explotó anegando el culo de Nuria con mi semen, mientras su dueña caía desplomada sobre la cama.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Satisfechos y exhaustos permanecimos unos minutos sin decir nada, hasta que rompiendo el silencio, Inés me dijo al oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No te quejarás, ¡Le has roto el culo a mi pobre hermanita!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Soltando una carcajada, las abracé a las dos.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Nuestros primeros días como un trio.</span></b></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/654/7.jpg" width="425" height="638">Si cuando me enteré de las intenciones de Nuria de convencer a su hermana de que me compartiera con ella, había supuesto que iba a ser imposible, ya conseguido, reconozco que creí que iba a durar más bien poco y que de alguna forma iba a&nbsp; afectar a la estabilidad de mi matrimonio. Pero contra todo pronóstico, me equivoqué por que las dos hermanas demostraron que no solo eran capaces de olvidarse de sentir celos una de la otra sino que descubrieron que podían conseguir entre ellas un placer distinto al que yo podía darles. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Si os preguntáis cuando me enteré, es sencillo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">¡Desde la primera mañana que amanecimos juntos!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Después de pasarnos toda la noche follando, al día siguiente, estaba agotado, pero la cercanía de mis dos mujeres me excitó y nada más despertarme, me levanté al baño con ganas de liberar mi vejiga, pero también tratando de calmarme. Al volver me quedé extasiado al observarlas. Eran dos hembras de bandera, diferentes, pero no se le podía negar que eran las dos bellas. Inés, la mayor, era con creces la que prefería y no solo por ser mi verdadera esposa sino porque a ella me unía además de la atracción física el amor. Lo me cabía en la cabeza &nbsp;era que hubiese cedido ante su hermana. Nuria, en cambio, era más delgada con cara de no haber roto un plato. Con unos enormes pechos&nbsp; que te invitan a besarlos, se había revelado como una fiera en la cama. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin haberlo planeado y aún somnolienta, mi cuñada abrió los ojos sorprendiéndose de ver que yo que estaba despierto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211;<i>Buenos días</i>-, me empezó a decir cuando cerrándole la boca con un beso le dije: &#8211;<i>Quiero verte haciéndole el amor a Inés-.</i></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Me sonrió al escucharme, y dándose la vuelta, se concentró en la mujer que tenía a su lado. Sus pequeñas manos, comenzaron a recorrer el cuerpo desnudo y aun dormido de mi esposa. Me encantó ser el convidado de piedra de sus maniobras. Cogiendo uno de sus pechos con las manos, empezó a acariciarlo mientras la otra seguía soñando. Sin poderlo evitar y creyendo quizás que era yo quien lo hacía, sus pezones se erizaron al sentir la lengua de su hermana recorriéndolos. Poco a poco se fue calentando e inconscientemente entreabrió sus piernas facilitando la labor a la morena. Desde mi privilegiado puesto de observación vi como esta le separó los labios y acercando su boca se apoderó de su clítoris. Mi mujer recibió las caricias con un gemido, mientras se despertaba. La muchacha al notarlo, usó su dedo para penetrarla mientras seguía mordisqueando el botón del placer. Al abrir sus ojos, me vio mirándola mientras que su hermana la poseía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211;<i>Disfruta</i>-, le dije tranquilizándola, pasando mi mano por un pecho,-<i>me encanta ver cómo te hace el amor</i>.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Un poco cortada, se concentró en sus sensaciones. Estaba siendo acariciada por nosotros dos, pero alucinada se dio cuenta que le gustaba la forma en que su consanguínea le estaba haciendo el sexo oral. Nunca se lo habían hecho con tanta delicadeza, meditó al notar que le metía el segundo dedo. Algo que no había sentido nunca empezó a florecer en su interior y con un jadeo presionó a su cabeza, exigiéndole que la liberara para acto seguido girarse &nbsp;en la cama y cogiendo mi miembro ya totalmente erecto por lo que estaba viendo, empezó a acariciarlo con su lengua. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Una descarga eléctrica surgió de mi entrepierna. Me enloqueció la forma en la que su boca fue engullendo mi miembro. Con una lentitud exasperante, sus labios recorrían la piel de mi sexo, mientras su lengua jugaba con mi glande. Decidido a que mi mujer fuera la primera en correrse, separando sus piernas puse la cabeza de mi pene en la entrada de cueva y aunque ella me pedía entre gemidos que la penetrara no lo hice. Al contrario usando mi glande, me dediqué a minar su resistencia, jugando con su clítoris mientras mi cuñada, sin dejar de acariciar a su dueña y buscando su propio placer se masturbaba. Los gemidos y jadeos mutuos las retroalimentaba, y el olor a hembra caliente recorrió la habitación. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/654/16.jpg" width="426" height="639">Paulatinamente, las dos hermanas fueron cayendo en el placer, sus cuerpos se retorcían entre sí.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211;<i>Hazme el amor</i>-, me exigió mi esposa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La fuerza de su orden me hizo comprender su urgencia pero percatándome que debía permitir que llegaran al orgasmo ellas dos solas, me levanté de la cama y le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Me pediste que te permitiera compartirme con tu hermana. ¡Ahora te lo pido Yo! Si quieres que siga siendo el hombre de ambas, tú debes de ser la mujer de los dos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Comprendiendo mis razones y dominada por la lujuria, decidió complacerme y llamando a su hermana, la besó. No sé si fue mi orden o que ya abducida por el deseo no pudo evitarlo, pero la realidad es que comportándose como una autentica lesbiana, obvió que la lengua que ese mujer&nbsp; era su hermana y metiendo dos dedos en su interior, buscó darle placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dios!- gritó la Nuria mordiéndose sus labios de <i>gozo.</i></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Olvidándose las dos de mi presencia, se convirtieron en amantes. Mi esposa cogiendo uno de los pechos de su hermana, sacó su lengua y con delicadeza fue recorriendo su negra areola mientras seguía follándola con los dedos.</span><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt;">Su acción d</span><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">ejó a Nuria sin aliento, jadeando con los ojos cerrados. Conociendo la excitación que corroía a su hermana le dio&nbsp; en un nuevo beso, esta vez mucho más largo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue entonces cuando decidí incrementar la temperatura de esa escena y abriendo el cajón de la mesilla, saqué el consolador con el que jugaba con mi esposa y dándoselo a ella, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Fóllatela.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin más dilación, Inés enterró el aparato en la vagina de Nuria. La morena gruñó al sentirse clavada. Cerró los ojos y apoyó su cabeza en la almohada, para disfrutar de esa penetración.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Méteselo más hondo- le exigí.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi mujer no necesitó que le dijera nada más, cumpliendo mis deseos sacó y hundió el consolador con fuerza en el interior de mi cuñada. Esta al sentirlo, culeó haciéndole saber que estaba a punto de correrse. Sus gemidos se convirtieron en aullidos cuando tomando de nuevo el consolador, le imprimió un ritmo fuerte y rápido. Su amada víctima intentó seguir el compás al que estaba sometida. Pero cuando mi mujer, atrapando con una mano un pezón lo retorció con tal fuerza que Nuria empezó a retorcerse y gritar mientras alcanzaba un tremendo orgasmo. Tras lo cual de bruces sobre el colchón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue entonces cuando Inés mirándome me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Ahora ¡Fóllame!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Como había cumplido con creces mis deseos, decidí complacerla y cogiendo mi pene lo acerqué a su vulva. Mi esposa me rogó que me diera prisa por lo que de un solo arreón, se lo introduje hasta el fondo. Excitada como estaba, su coño me recibió empapado. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Éramos dos máquinas perfectamente coordinadas, a cada uno de los movimientos de mis caderas, ella respondía pidiéndome el siguiente mientras intentaba introducirse aún más mi lanza en su interior. Nuria que se había quedado momentáneamente satisfecha, volvió a sentir furor uterino y sin pedir permiso colocó sus labios inferiores al alcance de la boca de su hermana.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Ésta fue incapaz de negarse y sin pensar se apropió con su lengua del apetecible clítoris que tenía a centímetros de su cara. Y la morena en agradecimiento se dedicó en cuerpo y alma a conseguir que la mujer que tanto placer le estaba dando recibiera parte de lo que ella misma estaba sintiendo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">El olor a sexo ya hacía tiempo que había inundado la habitación, cuando escuché que se avecinaba como un tifón el clímax de Inés. Aceleré el ritmo de mis ataques al sentir que un río de ardiente lava, manaba del interior de mi esposa. Ella en cuanto notó ese incremento en la cadencia con la que era salvajemente apuñalada su vagina, se convirtió en una posesa, y llorando me rogaba que me derramase dentro de ella. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Su completa entrega hizo que me calentase aún más si cabe y agarrando la cara, le mordí sus labios mientras <span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial;">mi pene se solazaba en su interior. Siguiendo el ritmo de mi galope, sus pechos rebotaban en un compás sincronizado con el movimiento de su cuerpo. De esa forma, los tres nos fuimos acercando al orgasmo hasta que explotando dentro del coño de mi mujer, di el banderazo de salida para que mis dos mujeres se corrieran. Dando gritos y berreando de placer, una tras otra obtuvieron su recompensa y ya agotados, nos dejamos caer sobre las sábanas.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">Llevábamos diez minutos reponiendo fuerzas, cuando vi que Inés se levantaba y desde la puerta del baño, nos dijo con una sonrisa en sus labios:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">-¿Nadie quiere ducharse conmigo?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">Ni que decir tiene que tanto Nuria como yo, corrimos a unirnos a ella bajo la ducha. Una vez allí, volvimos a hacer el amor con mayor frenesí y solo el hecho de que teníamos que irnos a trabajar, impidió que nos pasáramos todo el día renovando una y otra vez nuestros tácitos votos de ser los tres, los integrantes de ese incestuoso trio. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">Ya vestidos, desayunamos y cuando con tristeza, Nuria y yo nos marchábamos a la oficina, mi esposa nos despidió dándonos un beso a cada uno en la boca, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">-Trabajad y ganad dinero que vuestra hembra se ocupara de gastarlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">Soltando una carcajada, le di un azote y pegándola a mi cuerpo, susurré en su oído:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">-Ya que vas de compras, piensa en algo con lo que disfrutemos los tres.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; font-family: Arial, sans-serif;">-Eso haré- respondió entendiendo mis intenciones.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Ya en el coche, Nuria me hizo una confidencia:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Te juro que nunca pensé cuando te propuse obligar a mi hermana a que te compartiera conmigo que esto iba a ocurrir….</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿A qué te refieres?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Cuidando sus palabras, me contestó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-A que nuestro acuerdo se hiciera extensivo a todos. Te reconozco que nunca pensé que acostarme contigo incluyera a Inés.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Intentando comprender su supuesta queja, le pregunté si acaso se arrepentía de lo ocurrido.&nbsp; Poniendo una expresión picara, respondió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Para nada! ¡Me ha encantado! Pero aun así todavía no me lo creo- y muerta de risa, me dijo:-Pensaba que mi hermana era una mujer chapada a la antigua y ha resultado, ¡Todavía más puta que yo!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Satisfecho por su respuesta, la besé mientras pensaba que o mucho me equivocaba o esa tarde, Inés volvería a sorprenderla. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Durante todo el día, no pude quitarme de la cabeza que nos tendría preparado mi esposa cuando volviéramos a casa y por eso me encabronó que cuando estaba a punto de salir de la oficina, mi jefe me llamara desde Estados Unidos. Sabiendo que me podía tomar una o dos horas, tuve que decirle a mi cuñada, que no me esperara y que se fuera adelantando.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Tal y como había previsto, la conferencia se alargó en demasía y por eso eran cerca de las diez, cuando por fin entré en casa. Nada más verme, Inés me dijo si quería una cerveza y pidiéndome que me sentara en el salón, me dijo que nuestra nueva criada en seguida me la traería,</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Tenemos una chacha nueva?- pregunté divertido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-Sí, espero que te guste- respondió mientras salía de la habitación.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/654/18.jpg" width="424" height="636">No tardé en ver su nueva adquisición. Entrando con la cerveza, llegó Nuria ataviada con un uniforme de sirvienta puta. Siguiéndole el juego, esperé que estuviera a mi lado para acariciar su culo por debajo del escueto vestido. No me sorprendió hallar que bajo la minifalda, la morena no trajese ropa interior y disfrutando de sus nalgas desnudas, las masajeé mientras ella me servía la bebida sin inmutarse y solo cuando ya había terminado, volteándose me dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-La señora me avisó de que su marido tenía las manos muy largas pero nada me dijo de que también tenía un trabuco entre las piernas- tras lo cual, dejando la bandeja sobre la mesa, se agachó y me desabrochó la bragueta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Acababa de meterse mi falo en la boca, cuando escuché un ruido y al mirar hacia ese lugar, de pronto vi aparecer a mi esposa en picardías. Os juro que me sorprendió verla aparecer así pero aún mas cuando acercándose a donde estábamos, me dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Quieres ver que he comprado?- y sin darme tiempo a responder sacó de una bolsa un arnés.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Al ver el tamaño del pene que tenía adosado, me reí y mientras Nuria me estaba haciendo una mamada, le pregunté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¿Qué esperas a estrenarlo?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">&nbsp;Por el brillo de sus ojos, supe que era lo que le apetecía hacer y sin tener que insistirle, vi que se lo empezaba a poner. Fue entonces cuando me percaté que era doble porque antes de colocárselo, se tuvo que incrustar un pene de tamaño natural en su propia vagina.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">-¡Es casi de tu tamaño!- me dijo masturbándose un poco para que entrara bien.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Arial','sans-serif';">Mientras tanto, entre mis piernas su hermana se afanaba en la felación y por eso, no fue consciente de lo que se le avecinaba hasta que con él ya colocado, mi esposa puso la cabeza del enorme bicho entre los labios de su vulva.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Dios! ¡Es gigantesco!- chilló al sentir que con solo meterle el glande, su sexo se ensanchaba para recibir su tamaño.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-No te quejes y sigue mamando- le ordené presionando su boca contra mi pene.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"><span style="color: #333333;">Afortunadamente para Nuria, su hermana se apiado de ella y retirando el tremendo falo, cogió un bote de vaselina y&nbsp; se puso se p</span><span style="color: #333333;">uso a embadurnar el aparato que iba a usar. Al hacerlo y necesitar de las dos manos, me apiadé de su víctim</span><span style="color: #333333;">a. Su grosor debía de doblar al mío y por eso asustado pero interesado, me deshice de su boca y me levanté a ver desde cerca como narices la vagina de esa cría iba absorber semejante atrocidad.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi ausencia le permitió a mi cuñada observarlo por primera vez. Con los ojos abiertos de par en par, se quedó alucinada al saber que iba a ser usada con él, pero en vez de cabrearse e irse, hizo su culo&nbsp; mientras pedía a mi esposa que tuviese cuidado.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“Es una pasada”, pensé al ver que Inés volvía a&nbsp; posar ese enorme glande en la entrada de la morena, “¡Es demasiado grande!”.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">No tardé en comprobar que me había equivocado. Mi señora ni siquiera preguntó si estaba dispuesta y cogiendo a su hermana por sus caderas, lentamente, lo fue introduciendo mientras Nuria no dejaba de gritar. &nbsp;Realmente me sorprendió no solo que entrara la cabeza sino que al cabo de menos de un minuto, Inés consiguiera meterlo por completo ese portento en el coño de mi cuñada. Contra lo que había previsto, el sexo de la morena había sido de absorberlo y cuando ya se hubo acostumbrado, se giró para decirle que podía empezar. &nbsp;</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La sensación de&nbsp; tener la completa sumisión de su víctima, desbordó Inés que obviando toda prudencia empezó a cabalgar sobre la muchacha. Fue acojonante, comportándose como un jinete avezado imprimió a su cabalgar de un ritmo endiablado mientras Nuria no paraba de gritar. Reconozco que no creí que fuera capaz de soportarlo pero cuando estaba a punto de intervenir, incomprensiblemente mi cuñada se puso a berrear de placer. Chillando con toda la fuerza de sus pulmones, la morena pidió a su hermana que continuara mientras llevando su mano a la entrepierna se empezaba a masturbar.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su entrega hizo desaparecer mis reparos y colocándome detrás de mi esposa, me apoderé de sus pechos mientras le preguntaba qué era lo que quería que hiciera.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Fóllame- contestó.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Excitado como pocas veces, llevé mi propio pene hasta su sexo y de un solo golpe de caderas, se lo introduje hasta el fondo. El chocho de mi esposa me recibió empapado, mi polla no tuvo problema en encajarse hasta el fondo de su vagina e imitando a Inés, me sincronicé con ella de forma que cuando sacaba el arnés del coño de su hermana, yo le metía a ella toda mi extensión en su interior. &nbsp;Esa postura la terminó de volver loca y azotando el trasero de su víctima, me pidió que hiciera lo propio con el suyo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">El brutal tren que montamos, fue demasiado para los tres y casi al mismo tiempo, nos corrimos sobre la alfombra. La primera fue mi mujer que, desplomándose agotada sobre la morena, le incrustó dolorosamente el siniestro arnés mientras su sexo era machaconamente golpeado por mi pene. Nuria, al sentir su estrecho conducto totalmente ocupado, gimió desconsoladamente mientras sus piernas se empapaban de placer. Y por último, yo sin poder retener mi eyaculación por más tiempo, me derramé en la vagina de mi esposa esparciendo mi simiente mientras pegaba gritos de placer.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Ese fue el inicio de una noche en la que nos dedicamos sin pausa a disfrutar cada uno de los otros dos y en la cual de alguna manera, salí indemne porque fui el único que no sintió en sus propias carnes la acción de tan siniestro arnés. En cambio, ninguno los agujeros de mis dos mujeres se escapó de sentir la agresión de ese trabuco de plástico y así, sus bocas, sus culos y sus sexos a lo largo de esa velada sufrieron alternativamente la acción de ese aparato. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Lo único que os puedo asegurar es que a partir de ese&nbsp; día, tuve a dos mujeres dispuestas a cumplir cualquier fantasía que se me ocurriera&#8230;..</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">&nbsp;</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">&#8230;.¡Y MI IMAGINACIÓN ES INAGOTABLE!</span></div>
<div></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"><img decoding="async" class="size-full aligncenter" src="http://contenido.rubias19.com/elnoticiario/galerias/654/14.jpg" width="660" height="440"></span></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Di por culo a la puta de mi cuñada en una playa 3&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Apr 2026 17:27:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Si mi primera noche con mi cuñada fue en gran medida sexo forzado, en la segunda Nuria se entregó a mí voluntaria y totalmente. Habiendo descubierto un placer que hasta entonces le era desconocido, decidió que junto conmigo iba a explorar todas sus facetas y comportándose como una autentica zorra, buscó una y otra vez mis brazos aunque eso &#160;supusiera traicionar la confianza de su hermana. Aunque durante años, esa morena y yo no nos podíamos soportar después de la experiencia vivida, comprendió que su rechazo no era más que una forma de ocultar la atracción que sentía por mí [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background: white; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Si mi primera noche con mi cuñada fue en gran medida sexo forzado, en la segunda Nuria se entregó a mí voluntaria y totalmente. Habiendo descubierto un placer que hasta entonces le era desconocido, decidió que junto conmigo iba a explorar todas sus facetas y comportándose como una autentica zorra, buscó una y otra vez mis brazos aunque eso <span style="font-size: small;">&nbsp;supusiera traicionar la confianza de su hermana.</span></span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Aunque durante años, esa morena y yo no nos podíamos soportar después de la experiencia vivida, comprendió que su rechazo no era más que una forma de ocultar la atracción que sentía por mí y por eso al despertar esa mañana en mi cama, sintió celos de Martha que todavía dormida, se acurrucaba al otro lado de mi cuerpo. Sin podérselo creer, supo que aunque había disfrutado con ella también no le gustaba que otra mujer estuviera en mis brazos.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">De mal humor, despertando a la inglesa, le dijo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Vete a ver si Arthur te necesita.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Yo, que seguía dormido, no me enteré de que la rubia se había ido. Mi cuñada al quedarnos solos, se volvió a abrazar a mí y sintiéndome suyo, sonrió mientras con su mano me empezaba a acariciar. Sin mediar intención por mi parte, involuntariamente mi pene reaccionó a sus caricias y poco a poco fue poniéndose duro ante la mirada satisfecha de esa mujer. Al alcanzar la longitud que estaba buscando, se puso a horcajadas sobre mí y poniendo mi glande en su sexo, se empaló lentamente.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al sentirlo, me desperté y me quedé pasmado al comprobar la mirada de amor con la que la zorra de mi cuñada me recibió. Como estaba dormido, no la supe interpretar bien y creí que lo que esa mujer&nbsp; sentía era deseo y por eso, cogiendo sus nalgas entre mis manos, introduje hasta el fondo el resto de mi miembro. Nuria al sentir que la cabeza de mi pene chocaba contra la pared de su vagina, pegó un grito y como desesperada, empezó a cabalgar sobre mí buscando que nuevamente derramara mi simiente en su interior.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Se ha despertado bruta la zorra de mi cuñada- dije al comprobar el volumen de sus berridos.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Te necesito- fue lo único que alcanzó a decir la hermana de mi mujer antes de empezar a sentir que un orgasmo le atenazaba la garganta.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Con su coño convertido en manantial antes de tiempo, la mujer que durante años me había hecho la vida insufrible, comprendió que en solo dos días se había vuelto adicta a mí y mientras se corría, comenzó a llorar en silencio. Sin exteriorizarlo, disfrutaba y sufría con mi pene inserto en su cuerpo. Deseaba a la vez que me desparramara y sembrara su útero con mi semen pero por otra parte quería salir corriendo y no verme más. Ajeno a su sufrimiento, cogí sus pechos entre mis manos y llevándolos hasta mi boca, me puse a mamar de ellos mientras le decía:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Me pasaría toda mi vida entre tus tetas!</span></span></div>
<div>
<p><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi comentario jocoso en absoluto tenía un significado más allá de un piropo un tanto brusco, pero mi cuñada al oírlo creyó que compartía su mismo sentimiento y abrazándose a mí, me dijo:</span></span></p>
</div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Yo también te amo pero no quiero hacerle daño a mi hermana.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su confesión me puso los pelos de punta y retirándola de un empujón, salí de la cama todavía empalmado. Nuria que no se había percatado de mi cara, creyó que era parte de un juego y poniéndose a cuatro patas, me pidió que volviera con ella. Aunque en otro momento no me hubiese podido resistir a semejante ofrecimiento entonces me pareció fuera de lugar y sentándome en una silla, le pedí que me explicara qué era eso de que me amaba.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al ver mi seriedad, Nuria echándose a llorar me reconoció que desde que había sido mía, no podía pensar en otra cosa mas que en compartir su vida conmigo.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Tú estás loca!&nbsp; ¡Tu hermana es mi mujer!- exclamé indignado.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Echa una energúmena, se lanzó contra mí diciendo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Maldito, ¡Eso no te importó al violarme en la playa!</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Os juro que si no llego a parar sus brazos, esa mujer me hubiera pegado pero afortunadamente conseguí detenerla y ya aprisionada, intenté razonar con ella. Por mucho que intenté que recapacitara, como una loca se retorció e intentó darme patadas, por lo que no me quedó más remedio que soltarle un tortazo. Desde el suelo, me gritó:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡No te basta con haber destrozado mi vida que ahora me pegas! </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Comprendí al ver la señal de mi mano en su cara que me había pasado y tratando de reparar mi torpeza, me senté junto a ella y la trate de tranquilizar diciendo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Nuria, yo también te quiero pero lo nuestro es imposible.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al sentirme a su lado, se arrodilló a mis pies y con genuinas lágrimas en los ojos, me pidió que lo intentáramos diciendo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-No me importa ser tu amante, ni siquiera la zorra en la que liberes tu tensión cuando te enfades con tu esposa pero te lo ruego, ¡No me dejes!</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Pensando que una vez en Madrid, mi cuñada aceptaría la realidad y se olvidaría de tan absurda petición, di mi brazo a torcer diciendo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-De acuerdo pero ahora vístete.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Soltando un grito de alegría, se levantó del suelo y me obedeció. Os juro que entonces no valoré apropiadamente lo cabezota que era esa mujer pero no tardaría en comprobarlo porque cuando ya vestidos salíamos del yate, rumbo al hotel, entornando los ojos susurró en mi oído:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Crees que mi hermana aceptaría compartirte conmigo?</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sé que debí cortar por lo sano pero esa idea me pareció además de irrealizable, super morbosa y como todavía nos quedaba un día en esa playa, preferí dejar para España ese trance y disfrutar de esa zorra lo que quedaba de estancia por esos parajes. Por eso, azuzando su ritmo la llevé hasta mi cuarto. </span></span><br />
<span style="line-height: 115%;"><br />
</span></div>
<div><b><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Nuestra última tarde en México</span></span></b></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/280/46257149/46257149_011_26ac.jpg" width="460" height="682"></div>
<div><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"><span style="line-height: 115%;">Una vez habiéndonos desahogado las ganas, Nuria se quedó dormida en la cama. Su descanso me permitió valorar apropiadamente lo buenísima que estaba esa mujer. Su melena morena caída sobre la almohada, dotaba a esa preciosidad de una sensualidad difícil de describir pero para colmo esos enormes pechos eran tan duros que aunque estaba acostada boca arriba, seguían como por arte de magia apuntando al techo. Bajo esos dos monumentos, un estómago liso era el anticipo de unas caderas de infarto&nbsp; y siguiendo el camino, su depilado pubis coronaba su belleza.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Si no fuera tan zorra…!”pensé al recordar que, aunque pareciera a simple vista un ángel de ojos verdes, esa mujer era una manipuladora sin escrúpulos. Cuanto más la veía y más recordaba su pasado comportamiento, menos me podía creer su supuesta transformación. “Nadie cambia así de la noche a la mañana!” sentencié dando por sentado de que su “enamoramiento” no era más que otra estratagema con la cual joderme y por eso, decidí que iba a hacérselas pasar putas en tiempo que siguiéramos en México.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Con la tranquilidad que me dio el haber tomado esa decisión, me senté a su lado y la empecé a acariciar con el propósito de que se confiara. Tal y como había previsto, Nuria al sentir mis manos por su cuello, se despertó y mirándome con una expresión enamorada, me pidió que volviera a la cama.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Levántate, es la hora de comer- le dije mientras mis yemas se apoderaban de uno de sus pezones.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su areola, como si tuviera frío, se contrajo dando muestra clara de su excitación y tratando de forzar su calentura para que fuese bien calentita a comer, llevé mi boca hasta su pezón. Nuria creyendo que quería reanudar hostilidades intentó llevarme nuevamente entre las sabanas pero dándole un suave mordisco, le reiteré que se levantara.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Pensaba que nos quedaríamos toda la tarde en la habitación- me dijo con voz triste -¿No te apetece volverme a amar?</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Estuve a punto de explicarle que nosotros no habíamos hecho el amor y que simplemente habíamos follado pero comprendí que no serviría de nada. Por eso, la cogí entre mis brazos y llevándola hasta la ducha, abrí el agua fría mientras le decía:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Tienes quince minutos para estar lista.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Tras lo cual, la dejé gritando mientras me ocupaba de revisar su equipaje. Mi idea inicial fue elegirle la ropa pero me quedé atónito al descubrir entre sus pertenencias un marco de fotos de ella conmigo. No me impactó el no reconocer cuando nos habían tomado esa instantánea, lo que realmente me puso en alerta fue el motivo por el que esa mujer la había llevado consigo en ese viaje.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Por primera vez, comencé a temerme que no fuera una pose pero tras recapacitar, comprendí que esa foto era parte de un plan b. Estaba convencido e incluso ella me lo había confirmado que su diseño inicial era engatusar a nuestro jefe y ahora que le había fallado, quería ejecutar su proyecto alternativo. Encabronado, guardé el marco en la maleta y decidí esperarla sin más. </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Nuria salió del baño todavía enfadada y sin dirigirme la palabra se puso a vestir. Aunque fui testigo de cómo esa preciosidad se vistió, os tengo que reconocer que no me excitó ver como lo hacía, estaba demasiado enfadado con ella para ello. En cambio, los diez minutos que tardó en vestirse me dieron el tiempo que necesitaba para tranquilizarme y sobre todo para planear qué coño hacer.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Cuando se hubo engalanado, el resultado no podía ser más satisfactorio. Aprovechando la temperatura que hacía, mi cuñada se puso un vaporoso vestido que resaltaba la perfección de sus formas.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“Será una zorra pero está buena”, pensé al admirar su cuerpo tras la tela.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La hermana de mi mujer se percató de mi mirada y sonriendo me dijo que estaba lista por lo que sin explicarle donde íbamos, la saqué del hotel. Con la cámara de fotos colgada en mi cuello, la llevé hasta el coche que había alquilado y ya en él, me dirigí hacía una playa alejada. </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-No traigo traje de baño- dijo cuándo se dio cuenta &nbsp;a dónde íbamos.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-No te va a hacer falta- respondí.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Debió de comprender que tenía planeado porque poniendo una expresión pícara, me soltó:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Eres muy malo.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/280/46257149/46257149_022_fe2e.jpg" width="460" height="682"></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al mirarla de reojo, observé que sus pezones se le habían erizado. Su reacción, no por ser previsible, me dejó de sorprender porque sabiendo la facilidad que esa tipa tenía para calentarse que, solo con la perspectiva de ser fotografiada por mí, se pusiera verraca era algo al menos novedoso.&nbsp; Intentando confirmar esa faceta, le dije:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Voy a hacerte un book erótico.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Nuria se quedó callada al oír mis intenciones pero lejos de enfadarse con la idea, saber que le tomaría fotos de carácter porno, le hizo suspirar y tras unos minutos donde debió estar valorándolo, me preguntó:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Por qué?</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sin ocultar mis razones le expliqué que con ese reportaje, sería incapaz de traicionarme porque de hacerlo, le arruinaría la vida. Si creía que seiba a enfadar, me equivoqué porque nada mas revelárselo, me dijo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Nunca podría traicionarte pero si así te quedas más tranquilo, ¡Lo haré!</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Que hubiese aceptado a la primera darme las herramientas con las que tenerla controlada, me hizo dudar de si había juzgado bien sus motivos temiéndome que su entrega fuera real tal y como ella sostenía. Al llegar a la playa, su actitud solo incrementó mi zozobra porque bajando del coche, me soltó:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Qué quieres que haga?</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La naturalidad con la que me lo preguntó, me indujo a buscar en esa playa algo que la hiciera reconsiderar su decisión. Al ver cerca de unas rocas a una negra tomando el sol, decidí llevarla hasta allá:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“En cuanto vea que la voy a exhibir ante una desconocida se va a negar”, me dije dirigiéndome hasta ese lugar. </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">De camino, Nuria en vez de estar preocupada parecía feliz porque me soltó que esperaba que después de la sesión de fotos, volviéramos a la habitación. Al irnos acercando a donde estaba esa mujer, me quedé pálido al observar que la dama en cuestión era una culturista y que en vez de un cuerpo femenino, bajo ese bikini se escondían una serie de músculos con los que yo no podría competir en una lucha. </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La negra al escucharnos llegar, dio muestras de que la estábamos incomodando al dirigirme una dura mirada tras lo cual se giró para no vernos. Decidido a que esa hembra fuera parte de la prueba, puse el trípode con la cámara a escasos tres metros&nbsp; de ella y una vez con todo preparado, miré a mi cuñada y le pedí que empezara a posar. Haciendo caso omiso a que hubiera alguien observando, Nuria se comportó como una modelo profesional, meneando su melena y poniendo poses a cada cual más sensual. </span></span><br />
<span style="line-height: 115%;"><br />
</span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Cómo ya os he explicado varias veces, la hermana de mi mujer es un espectáculo. Sus ojos verdes le confieren a su cara una picardía mezclada con ternura que hace que su presencia no resulte indiferente a nadie y si a eso le unimos unos pechos enormes y un cuerpo de antología, dan como resultado que mi queridísima cuñada resulte irresistible. </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">No llevaba ni diez fotos cuando comprendí que me estaba empezando a calentar pero recordando mi plan, tuve que aguantarme las ganas de saltar sobre ella y con voz profesional le dije que dejara caer un tirante. Nuria no solo me obedeció sino que adelantándose a mi siguiente orden, metió una mano por su escote y se pellizcó un pezón mientras se mordía sensualmente los labios.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La escena estaba subiendo de temperatura cuando de reojo, observé que habíamos conseguido captar la atención de la afroamericana. Con sus músculos en tensión, no perdía ojo de lo que estábamos haciendo.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Súbete la falda!- dije todavía manteniendo una frialdad que no sentía.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La zorra de mi cuñada sin quitar su mano de su pecho, llevó la otra a su entrepierna y dando ostensibles gemidos, fue levantando el vuelo de su vestido mientras ponía cara de puta.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Cómo me pone!”, no pude dejar de aceptar al ver la sexualidad que desprendía por todos sus poros y añadiendo otro motivo para picar aún más la curiosidad de la negra, le pedí que se quitara las bragas.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Dotando a sus movimientos de una lentitud exasperante, Nuria me obedeció mientras yo inmortalizaba la secuencia con mi cámara. Lo creáis o no, esa mujer llevó sus manos hasta su tanga y con una sensualidad sin límites, fue bajándola por sus piernas mientras me miraba fijamente.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Dios!, ¡Qué buena está!”, exclamé mentalmente al observar que una vez se había despojado de su ropa interior, se apoyaba en la roca y arremangándose el vestido, iba descubriendo centímetro a centímetro la perfección de sus muslos.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/280/46257149/46257149_037_d4e5.jpg" width="460" height="690"></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La enorme culturista que hasta entonces se había mantenido en un discreto segundo plano, no pudo evitar acercarse a mí y observar de más cerca a mi cuñada.&nbsp; Sonreí al percatarme de la mirada de deseo de la negra y buscando incrementar su morbo, cuando Nuria ya tenía su sexo al descubierto, le pedí que se masturbara.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">SI pensé en algún momento que se iba a sentir incomodada, no pude estar más errado porque con un brillo no disimulado en sus ojos, separó con sus dedos los pliegues de su vulva y cogiendo el botón que escondían, se puso a acariciarlo.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Oh! ¡My god!- susurró la desconocida al advertir que mi cuñada se toqueteaba el clítoris&nbsp; mientras yo seguía tomando fotos.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Los pezones de la negra se le marcaron bajo el bikini mientras su dueña era incapaz de retirar su mirada de ese coño. La confirmación de que esa gigantesca mujer se estaba viendo excitada por la escena vino cuando la vi cerrar sus piernas en un intento de contener su calentura. Ya convencido de que esa mole iba a ser coparticipe de la sesión de fotos, pedí a mi cuñada que le mostrara el culo. </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Nuria viendo mis intenciones, se dio la vuelta y usando sus manos, separó sus nalgas para que pudiera tomar una fotografía de su ano. Acercándome a ella, tomé varios primeros planos, descubriendo que para entonces la humedad ya encharcaba su sexo.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Eres una putita exhibicionista!- le dije dando un azote en su trasero.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi caricia hizo que con más interés se abriera los dos cachetes y que sin habérselo exigido se introdujera un dedo en su esfínter mientras miraba de soslayo a la negraza. La desconocida al ver a mi cuñada masturbándose por ambos orificios, pegó otro suspiro totalmente excitada. Al percibir que estaba deseando participar, le solté en inglés:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Can you help me?</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sin llegarse a creer su suerte, la mulata se acercó y en un español con marcado acento, me preguntó en que quería que me ayudara.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Te apetece participar?- contesté y viendo que aceptaba, le pedí que terminara de desnudarla.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La mujer sin esperar a que se lo repitiera, se acercó a donde estaba mi cuñada y le ayudó a quitarse el vestido. Mientras lo hacía, la sonrisa que lucía Nuria me informó de que estaba disfrutando por lo que comprendí que no estaba consiguiendo mi propósito de avergonzarla. Pero lo que nunca me esperé fue que abrazándose a la negra, le pusiera los pechos en la boca y le dijera:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Mi hombre quiere fotografiarme mientras me follas.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Os confieso que me alucinó la reacción de esa desconocida porque sin conocernos ni saber cuál iba a ser el destino de esas fotos, metió en su boca los pezones de mi cuñada y se puso a mamar de ellos como descocida. El contraste de su piel oscura contra la blancura de Nuria terminó de elevar mi paranoia y ya sin freno, le dije al oído:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Es toda tuya.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La culturista habiendo obtenido mi permiso, pegó aún mas su cuerpo contra el de mi cuñada y restregando su sexo contra el de la otra mujer, me sonrió totalmente entusiamada.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Así, ¡Sigue!- suplicó al sentir los dientes de la negra en sus areolas.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Durante un rato, la mulata se &nbsp;conformó con mamar esos pechos que había puesto a su disposición. Con la destreza que da la experiencia, chupó de esos dos manjares sin dejar de acariciar la piel de mi cuñada. Viendo que había conseguido vencer sus reparos iniciales y que Nuria estaba disfrutando, siguió bajando por su cuerpo dejando un húmedo rastro camino su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Arrodillándose en la arena, le separó con ternura los labios de su vulva, tras lo cual la obligó a separar las piernas. Incapaz de negarse, Nuria obedeció y fue entonces cuando se apoderó de su sexo. Con suavidad se concentró en su &nbsp;botón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Me encanta!- suspiró aliviada al asimilar que la boca de esa mujer le gustaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Esa confesión dio a la desconocida el valor suficiente para con sus dientes y a base de pequeños mordiscos, llevarla hasta su primer orgasmo. De pie, con sus manos en el pelo afro de la mujer y &nbsp;mirándome a los ojos, se corrió en la boca de la otra. La negra al notarlo, sorbió el río que manaba de ese sexo, y profundizando en la dulce tortura, introdujo un dedo en la empapada vagina. Sin importarle que yo estuviera presente, &nbsp;gritó de placer:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Por favor! ¡Quiero más! </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Interviniendo, cogí la toalla de la desconocida y trayéndola hasta el amparo de las rocas, la extendí sobre la arena. Una vez allí, ordené a mi cuñada que se tumbara en la misma&nbsp; y mirando a esa extraña, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Fóllatela.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La mujer me miró aterrada pero cumpliendo con nuestro trato no escrito, se fue acercando hasta donde le esperaba la otra mujer. Nuria desde el suelo esperó a que esa gigante procediera &nbsp;pero la indecisa mujer no se atrevía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Qué hago?-&nbsp;&nbsp;me preguntó asustada.</span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Comportándome como su mentor, la obligué a arrodillarse entre las piernas de mi cuñada y con una suave presión de mis manos, acerqué su cabeza contra su meta. Al sentir el coño de Nuria pegado a sus labios, venció todos los reparos de la culturista y sacando su lengua reinició sus caricias. Por su parte, la hermana de mi mujer berreó como una puta al notar la húmeda carantoña y en voz en grito proclamo su placer al viento.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Si de por sí yo ya estaba excitado al observar las negras y duras nalgas de la desconocida moverse al compás de su boca, fue algo a lo que no me pude evadir y acercándome a la pareja, las acaricié con mis manos. En contra de lo que había previsto, la piel de su trasero era tersa y suave. Por eso y habiendo escuchado el gemido que salió de su garganta al ser tocada por mí, me dio los arrestos suficientes para prolongar y profundizar mi manoseo. Fue entonces cuando olvidándose momentáneamente del sexo de mi cuñada, la enorme mujer se giró y con voz descompuesta, me dijo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Fock me.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"><br />
<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/280/46257149/46257149_017_2c9d.jpg" width="460" height="682">No me lo tuvo que repetir y sin darle tiempo a arrepentirse, le bajé la parte de abajo del bikini, dejando al descubierto un sexo casi depilado por completo. La visión de ese manjar y la certeza de que estaba anegado hicieron el resto y ya con mi pene completamente erecto, me desnudé. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Para entonces, la negraza ya se había apoderado del clítoris de mi cuñada y mordisqueando dicho botón había vuelto a conseguir llevarla al borde del orgasmo. Contando con su autorización, cogí mi pene y colocándolo entre sus nalgas empecé a frotarlo contra su raja. La culturista bramó como loca, al sentir mi tranca en su culo y sin pedirme mi opinión la cogió con la mano y la llevo hasta la entrada de su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“Mierda, me apetecía follarle el culo”, maldije entre dientes pero asumiendo que me quedaría con las ganas, de un solo empujón se lo metí hasta el fondo. No me sorprendió encontrármelo encharcado por lo que sin esperar a que se acostumbrara empecé a cabalgarla mientras le ordenaba que usara sus dedos para dar placer a mi ya amante. La mulata quizás estimulada por sentir mi miembro en su interior pegó un grito y con mayor énfasis, reanudó la comida de coño introduciendo un par yemas en el sexo de Nuria.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Me encanta ver cómo te la follas!- aulló, satisfecha y sin cortarse en absoluto, se pellizcó los pezones mientras me pedía que le diera un azote en ese culazo a la desconocida.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">No tardé en complacer su deseo y con un sonoro azote, azucé el ritmo de la mujerona. Esta al sentir mi ruda caricia en su nalga, aceleró el roce de su lengua sobre el sexo de la muchacha. El chapoteo de mi pene al entrar y salir del chocho de nuestra cómplice me convenció de que esa mujer estaba disfrutando del duro trato y soltándole otra nalgada, exigí que se moviera.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Yes!-chilló dominada por la pasión la enorme desconocida.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">El rostro de mi cuñada me reveló que no iba a tardar en tener un orgasmo por lo que aceleré el compás de mis penetraciones para intentar que ese saco de músculos cumpliera con su función. Curiosamente, el conducto de ese oscuro chocho era estrecho y por eso cuando acuchillé su interior con mi estoque, creí partirla en dos. La presión que ejercía contra mi pene me hizo temer correrme antes de tiempo y por eso tratando de prolongar mi erección, redujé mi ritmo mientras con los dedos empezaba a acariciar su esfínter.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Desgraciadamente, Nuria no pudo más y soltando un berrido se corrió. Nada más hacerlo, se percató de que estaba estimulando a la negra por detrás y hecha una furia se abalanzó sobre ella y la retiró de mí. &nbsp;Mi cuñada totalmente celosa no se lo pensó dos veces en darle ese empujón y a voz en grito, me pidió que me tumbara. Con mi pene tieso, obedecí y nada más poner mi espalda contra la toalla, escuché que me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Puedes follarte a cualquiera pero dar por culo solo a mí!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Medio cabreado por la oportunidad perdida, le contesté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡A qué esperas!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi respuesta debió complacerla porque luciendo una sonrisa de oreja a oreja, se agachó de espaldas y poniéndose a horcajadas, se empaló lentamente su propio ojete. La lentitud con la que se introdujo mi miembro en su interior, me permitió sentir como mi glande se abría camino y como su estrecho conducto, parecía estar hecho a medida de mi pene.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Qué gozada!- aulló al notar que la rellenaba por completo y que la base mi verga chocaba contra sus nalgas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Fue entonces cuando con la cara descompuesta, La negra que había asistido atónita al empalamiento, se puso a chuparle los pechos y al ver que mi cuñada no rehuía el contacto bajando la mano hasta la entrepierna, empezó también a masturbarla. Nuria al sentir la triple estimulación &nbsp;con tono descompuesto, chilló:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Cariño, ¡Dale por culo a tu puta!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Tras lo cual, inició un desenfrenado galope usándome como montura. Bramando de deseo, &nbsp;empleó mi pene como si de un consolador se tratara.&nbsp; Izando y bajando sus caderas, dio inicio a un rápido mete-saca donde mi única función era poner mi polla a su disposición. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Dirty bitch!- exclamó la mulata al percatarse del zorrón que era y pegándole un duró mordisco en un pezón, reinició sus toqueteos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Como deseaba sentirme tuya!- chilló satisfecha&nbsp; mientras su cuerpo unía un orgasmo con el siguiente.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La entrega de mi cuñada fustigó pasión y llevando su ritmo a unos extremos brutales, acuchillé su interior sin parar. Si ya estaba de sobra estimulado, bramé como un toro al ver que la negra usaba su otra mano para satisfacer su propia lujuria e incapaz ya de parar, busqué liberar mi tensión vía placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La explosión con la que sembré sus intestinos, se derramó y saliendo por los bordes de su ano, empapó con su blanca simiente no solo las piernas de Nuria sino las negras manos que la estaban pajeando. La culturista al advertir que había terminado, usó su fuerza bruta para voltear a mi indefensa cuñada y poniéndola a cuatro patas, le abrió ambos cachetes y se puso a recolectar con su lengua mi semen.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Nuria que no se lo esperaba, disfrutó como una perra de la lengua de esa atleta mientras recogía con auténtica ansia la producción de mi pene. La morena habiendo dejado sin rastro de mi simiente su ano, se levantó y yendo hasta su bolso, cogió un boli y anotó algo en un papel, tras lo cual volvió y dándomelo, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Este es mi mail- y sonriendo me pidió: -¡Mándame las fotos!</span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Soltando una carcajada, le prometí hacerlo y tumbado sobre la arena, vi como esa mujer de enormes músculos y coño pequeño desaparecía rumbo a la salida. Mi cuñada todavía tardó unos minutos en sobreponerse al esfuerzo y cuando lo hizo, se abrazó a mí diciendo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Tengo que contarte un secreto.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Por su tono meloso, comprendí que no me iba a gustar ese “secreto” pero aun así, la curiosidad pudo más que la prudencia y por eso le pregunté cuál era. Mi cuñada, la preciosa hermana de mi mujer, se acurrucó entre mis brazos antes de decirme:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Llevo más de dos meses sin tomarme la píldora!</span></span></div>
<div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/280/46257149/46257149_018_ab6a.jpg" width="682" height="1017"></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Di por culo a la puta de mi cuñada en una playa 2&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Apr 2026 08:18:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Esa tarde habíamos quedado con Mr. Goldsmith, el gran jefe de la empresa farmacéutica donde trabajábamos tanto mi cuñada Nuria como yo. El motivo de la reunión era doble: Por una parte, el viejo quería repetir la orgía de la noche anterior en la que obligó a la hermana de mi mujer a hacerme una mamada, pero por otra era, quería comunicarme mi ascenso. Para los que no hayáis leído mi relato anterior,&#160; la zorra de mi cuñada había caído en su propia trampa. Sabiendo de la amistad que D. Arthur tenía conmigo, me obligó a presentárselo sin saber que [&#8230;]]]></description>
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<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Esa tarde habíamos quedado con Mr. Goldsmith, el gran jefe de la empresa farmacéutica donde trabajábamos tanto mi cuñada Nuria como yo. El motivo de la reunión era doble: Por una parte, el viejo quería repetir la orgía de la noche anterior en la que obligó a la hermana de mi mujer a hacerme una mamada, pero por otra era, quería comunicarme mi ascenso.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Para los que no hayáis leído mi relato anterior,&nbsp; la zorra de mi cuñada había caído en su propia trampa. Sabiendo de la amistad que D. Arthur tenía conmigo, me obligó a presentárselo sin saber que ese anciano era un auténtico voyeur, disfrutaba de sobre manera mirando mientras otros follaban.&nbsp; Sin saber dónde se metía, insistió en acompañarme cuando el jefe me invitó a tomar una copa en su yate y allí, la situación le sobrepasó:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su idea era acostarse con él pero las circunstancias la obligaron primero a tener sexo con otra mujer y luego a mamarme el miembro mientras el puto viejo la miraba. Gracias a ello, no solo pude liberarme de su chantaje sino que grabándola con el móvil, se convirtió ella en la victima. Esta mañana, le hice saber que tenía ese video y la guarra de ella no pudo evitar que le estrenara ese culo con el que tantas noches había soñado en la playa.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Curiosamente, disfrutó de sobre manera del sexo anal y por eso mientras hacía&nbsp; tiempo para que&nbsp; llegase el momento de recogerla en su habitación, no pude más que rememorar en mi mente lo ocurrido. Aunque me constaba que la sumisión mostrada por esa zorra del demonio era en gran parte ficticia y que si tenía la oportunidad de joderme la vida, lo haría sin pestañear, decidí&nbsp; hacer buen uso de ella mientras pudiera. Por eso antes de pasar por ella decidí pasar a un sex-shop a comprar una serie de artilugios con los que disfrutar tanto de ella, como de Martha, la inglesita que iba a acompañarnos.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Conociendo como conocía a Mr. Goldsmith, no me quedaba duda alguna que el jueguecito que le tenía preparado sería de su gusto. Ese yanqui era un pervertido de libro y en cuanto se enterara del papel que tendrían que desempeñar esas dos mujeres, no solo se mostraría de acuerdo sino que colaboraría para que se llevara a cabo. Por otro lado, Martha tampoco me daría problemas porque esa rubia era un hembra insaciable desde el punto de vista sexual que siempre había disfrutado, como una cerda, de mis más locas ocurrencias. Respecto a Nuria, me la sudaba lo que pensara. Con esa grabación en mis manos, no podría negarse y por eso&nbsp; &nbsp;tenía seguridad en el éxito de mi plan.</span></span></div>
<div>
<p><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Como todavía me quedaba dos horas, decidí ir al área de relax del hotel. Gracias a que era un establecimiento de máximo lujo, esa zona estaba compuesta de sauna, jacuzzi y demás instalaciones pensadas para el confort de sus huéspedes. Os juro que cuando tomé la decisión de ir, lo hice pensando en que me vendría bien un poco de calor para sudar el alcohol de la noche anterior pero nunca supuse lo que la suerte me tenía reservada.</span></span></p>
</div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Ya desnudo y con una toalla alrededor de mi cuerpo, me metí en la sauna. No llevaba ni cinco minutos, soportando la sana tortura de ese calor artificial cuando vi entrar en la misma a Hilda, una alemana de la delegación de Berlín. Conocía a esa mujer desde hacía años pero apenas habíamos hablado durante todo ese tiempo. Tampoco había hecho ningún intento por mi parte porque, aunque era una mujer mona, sus casi dos metros me coartaban bastante. &nbsp;Contrariamente a la lógica, cuando vio que había otra persona en ese cubículo y que para colmo el susodicho no era otro más que yo, en vez de retirarse discretamente, me sonrió y obviando nuestra vestimenta, se sentó en la tarima de enfrente y me saludó, diciendo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Felicidades Manuel.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al oírla comprendí que la noticia de mi&nbsp; nombramiento, aunque seguía sin ser oficial, era vox populi y haciéndome el inocente, le pregunté a qué se refería. Mi contertulia ya debía saber que yo iba a ser su superior porque poniendo una voz dulce, me respondió:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Ya me he enterado de que te han nombrado director para Europa y quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que necesites.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Aunque sus palabras eran corteses, su tono escondía una sensualidad, teñida de sumisión, que no me pasó inadvertida. Alucinado por la actitud de semejante mastodonte, decidí ir con paso cauto no fuera a ser que antes de ser nombrado ya tuviese mi primer incidente con una subordinada. Por eso, adoptando un gesto serio, se lo agradecí sin más y me puse a pensar en los pasos que tendría que dar esa misma tarde.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La teutona viendo mi reacción y quizás intentado que diera el siguiente paso, dejó caer por su cuerpo la toalla en la que estaba envuelta, permitiendo que sus enormes pechos quedaran a la vista. Os reconozco que la muy puta consiguió fijar mi atención porque jamás en mi vida había visto unos pitones semejantes. Haciendo un cálculo estimado, pensé:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Deben de pesar al menos cinco kilos cada uno!”</span></span><br />
<span style="line-height: 115%;"><br />
</span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">A pesar de que claramente estaba recorriendo su anatomía con la mirada, Hilda no se tapó sino que incluso alegando el calor que hacía cogió agua de un recipiente y se empezó a untar con ella las tetas. El tamaño de sus areolas iba en concordancia con el resto de sus pechos y aunque sea difícil de creer, estimé que al menos debían medir ocho centímetros de diámetro.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Menudos pezonacos!” exclamé mentalmente mientras pensaba en cómo sería mamar de las ubres de esa vaca lechera.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La alemana, sabiéndose observada, no se cortó un pelo y cogiendo uno de sus pezones, lo pellizcó mientras me preguntaba:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Tiene algo que hacer esta noche? Me gustaría salir a celebrar tu ascenso.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Os podréis imaginar mi cara al escuchar de los labios de esa mujer una insinuación tan evidente. Siendo apetecible su sugerencia, ¡Había quedado!. Por eso casi tartamudeando de puro nerviosismo, me disculpé con ella aduciendo una cita anterior. La rubia escuchó mi excusa con manifiesto desagrado pero sin dar su brazo a torcer, me dijo:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Aquí hace mucho calor, ¿Te apetece que vayamos al jacuzzi?- tras lo cual dejando la toalla en su asiento se levantó completamente en pelotas.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡La madre! ¡Está bien buena!”, tuve que aceptar al comprobar que aún siendo enorme esa mujer estaba perfectamente proporcionada pero sobre todo al admirar que su enorme culo cuando dándose la vuelta, abrió la puerta de la sauna.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Vienes?- preguntó con un tono tal que no me pude negar.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sin darme cuenta de que mi pene se había rebelado, me levanté de mi sitio. La rubia se me quedó mirando la entrepierna, tras lo cual, se pegó a mí. Avergonzado, descubrí que mi cara llegaba a la altura de sus pechos, no en vano esa guarra me llevaba unos veinte centímetros.</span></span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“Soy un enano a su lado”, pensé.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Si se dio cuenta de mi cara de susto, no le demostró. Mientras tanto no podía dejar de observar lo descomunal de los pechos de esa dama y sin darme cuenta, llevé mi mano a uno de ellos. Al posar mi palma sobre su seno, descubrí que ni siquiera tapaba una cuarta parte de su superficie y ya francamente interesado, me dejé llevar por la situación y pellizqué su negro pezón. Al hacerlo, se encogió poniéndose duro al instante.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su dueña debía estar acostumbrada a provocar esa reacción en los hombres, porque riendo me dijo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Son enormes-.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Avergonzado por mi falta de sensibilidad, le pedí perdón. Hilda en absoluto molesta, aprovechó la circunstancia para darme un suave beso en sus labios. Al sentir su caricia, abrí mi boca dejando que su lengua jugara con la mía y de esa manera tan sensual, rompimos el hielo y esa mole se mostró dispuesta a compartir conmigo algo más que trabajo.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Os confieso que fue una sensación extraña el estar abrazado a una hembra tan alta. Pero echando por suelo la visión preconcebida que tenía de las alemanas, esa rubia se comportó de un modo tan dulce que mi pene que se había mantenido medio erecto, se elevó a su máxima extensión. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">No contenta con esas suaves caricias, Hilda me llevó hasta el jacuzzi y sin darme opción a negarme, me depositó dentro de la burbujeante agua. Acojonado por la lujuria que leí en sus ojos, no pude evitar que cogiéndome me colocara entre sus piernas. Sin esperar nada más, comenzó a darme besos en el cuello mientras presionaba con sus pechos mi espalda. Ni que decir tiene que sentir esos dos globos contra mi cuerpo, me gustó y y ya convencido, apoyé mi cabeza contra sus tetas. Hilda lentamente me enjabonó la cabeza dándome un suave masaje al cuero cabelludo. Estuve a punto de quedarme dormido por sus caricias pero, antes que lo hiciera, la mujer empezó a recorrer mi pecho con sus manos. La sensualidad sin límite que me demostró al hacerlo, hizo que dándome la vuelta, metiera uno de sus pezones en mi boca y mordisqueándolo con ligereza, empezara a mamar de su seno como si de un crío me tratara. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Jefe, ¡Siga mamando!- me susurró sin poder un gemido al sentir mis dientes mordisqueando su oscuro pezón.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Envalentonado por su entrega, bajé mi mano hasta su entrepierna y separando los pliegues de su sexo, me concentré en su clítoris. Como el resto de su cuerpo, su botón era enorme y cogiéndolo entre mis dedos lo acaricié, mientras miraba como su dueña se derretía ante mi ataque. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Dios!- aulló de placer.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sus gemidos se hicieron aún más patentes cuando ahondando en mis maniobras, aceleré la velocidad de los movimientos de mi mano. Temblando como un flan, la enorme mujer me rogó que la usara diciendo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Fóllame-</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su petición no cayó en saco roto y obligándola a levantarse sobre el jacuzzi, le di la vuelta. Fue entonces cuando colocándome tras ella, le metí un par de dedos en su coño mientras con la otra mano, masajeaba una de sus ubres.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Eres una puta calentorra- le dije mientras abriendo la boca, le mordía en el cuello.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La alemana, al no estar acostumbrada a recibir insultos y menos&nbsp; mordiscos, se mantuvo quieta sin moverse como temiendo haberse equivocado al ofrecérseme. Su pasividad me dio alas y colocando mi glande en su coño, empecé a jugar con meterlo. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Tócate, zorra- ordené.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al notar que la mujer me miraba sin saber que hacer, llevé una de sus manos hasta su clítoris y dejándola allí, insistí:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Mastúrbate-</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Liberada por mis palabras, separando sus labios, se comenzó a masturbar. Dominada por un deseo hasta entonces desconocido para ella y con la respiración entrecortada, esperó a que mi pene entrara en su interior para correrse ruidosamente. Al comprobar que esa puta, había llegado al orgasmo sin haber empezado todavía a moverme, supe que acababa de ganar una escaramuza pero tenía que vencer en esa batalla.</span></p>
</div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Directamente la penetré y saboreando mi triunfo, conseguí profundizar en su deseo. Su coño ya se había convertido en un pequeño manantial y sin dejarlo descansar seguí machacándolo con mi pene mientras Hilda no paraba de gemir como una loca. Su segundo orgasmo cuajó de improviso y gritando su placer, me rogó:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡No puedo mas!</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sin darle tregua, ralenticé mis penetraciones para disfrutar de su mojado conducto. &nbsp;La mujer sollozó al sentir el cambio de ritmo y sacando fuerzas imprimió a sus caderas un ligero ritmo mientras me pedía que acelerara. Poco a poco la cadencia de nuestros movimientos fue alcanzando una velocidad de crucero, momento en que decidí que forzar su entrega y entonces convertí mis penetraciones en fieras cuchilladas. Ella chilló descompuesta al experimentar mi ataque. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Muévete! ¡Puta!</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">De nuevo, mis insultos la hicieron experimentar sensaciones arrinconadas largo tiempo y gritando a voces su sumisión y entrega, se corrió dejándose caer sobre el jacuzzi. Alargué su clímax, con una monta desenfrenada hasta que explotando de placer eyaculé rellenando su sexo con mi semen.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Agotado, me tumbé a su lado. Hilda me cogió entre sus brazos y sonriendo, me preguntó:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Cuando vayas a Berlín ¿Me dejarás ser nuevamente tuya?</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Por supuesto- respondí satisfecho por la pasión que había demostrado.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La gigantesca mujer posó mi cabeza en su pecho y feliz por haber conseguido convertirse en la amante de su futuro jefe, me informó:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡No te vas a arrepentir! Soy una mujer sumisa y fogosa.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><b><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La zorra de mi cuñada me da una sorpresa.</span></b></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/bCYytbNr.jpg" width="424" height="636">Al llegar a mi cuarto, miré el reloj y me percaté de que había perdido mucho tiempo y solo me quedaba un cuarto de hora para tener que ir a recoger a las dos mujeres. Por eso, me metí rápidamente a duchar para no llegar tarde, gracias a ello, diez minutos después, estaba listo y recogiendo una bolsa donde se encontraban los juguetes que había comprado en el sex-shop, salí en busca de Nuria.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Lo que no había previsto es que como la coqueta que era, mi cuñada no estuviera lista cuando toque a su puerta. Su retraso me permitió repasar mis planes, aunque sabía que la supuesta aceptación de esa zorra de mi ascenso era fingida o al menos interesada, iba a aprovecharla. Por parte de Arthur, no me cabía ninguna duda de que ese pervertido iba a disfrutar con ellas y en cuanto a Martha, la inglesa, no tenía nada que temer por que no solo era una calenturienta de órdago sino que además estaba de mi parte. Estaba todavía meditando sobre ello, cuando Nuria salió de la habitación. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Confieso que me cogió despistado y por eso, me sorprendió verla salir vestida así. Os juro que si esa guarra hubiese salido medio desnuda o incluso si hubiese aparecido encorsetada en un vestido medieval, no me hubiese sorprendido tanto como verla disfrazada de colegiala. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">No le faltaba nada del estereotipo que adjudicamos a las niñas de un colegio. Lo creáis o no, Nuria salió luciendo gafas de pasta, una camisa blanca, falda escocesa a cuadros y medias blancas a mitad del muslo. Nada más verla comprendí que gran parte de lo que había adquirido esa mañana no me servirían de nada y por primera vez, temí que ese engendro del demonio fuera capaz de sacarme la delantera.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sonrió al ver mi embarazo y tratando de profundizar en él, giró sobre si misma mientras me modelaba su conjuntito:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Estoy guapa?- me preguntó coqueteando descaradamente.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Fue entonces cuando me percaté de un detalle que me había pasado desapercibido: “Esa zorra llevaba bragas de perlé!</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Aunque ese complemento le iba al pelo, no pude dejar de pensar como lo había obtenido porque las madres de hoy en día, ya no obligan a sus hijas a llevar semejante prenda y si alguna lo intenta, tenía seguro que en cuanto lo intentara su retoño se revelaría.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿No te gusto?- insistió haciendo un berrinche.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Mucho- respondí- se te ve muy…. juvenil.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Encantada por haberme sorprendido, se agarró a mi brazo y juntos fuimos a por Martha a su cuarto. Al salir mi segunda acompañante, comprendí que no era casual y que ambas putas lo tenían planeado, porque la rubia salió vestida exactamente igual que mi cuñada.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“Mierda”, maldije, “en cuanto las vea, a Arthur se le va a hacer la boca agua”. Si una ya era de por sí, excitante, dos colegialas unidas eran una tentación difícil de soportar. “Cualquier miembro de la especie humana se excitaría con esa imagen”.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Tratando de encontrar una salida y que esas dos no marcaran el ritmo de esa noche, comprendí que aunque no lo supieran esos disfraces en nada cambiaban mis planes porque podían ser complementarios. Más tranquilo, cogí a la hija de la gran puta de Nuria y a la hija de la gran Bretaña de Martha y abrazado a ellas, me dirigí hacia el ascensor. Aprovechando el momento, dejé caer mis manos por las cinturas de ambas y con descaro, empecé a manosear esos dos esplendidos culos.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada, contra todo pronóstico, se pegó a mí y mientras me daba un beso en la mejilla, me dijo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Quita inmediatamente la mano del trasero de Martha!&nbsp; ¡Esta noche eres mío!</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi desconcierto fue todavía mayor al cerrarse las puertas, porque aprovechando que estábamos solos los tres en ese estrecho habitáculo, dándose la vuelta, empezó a restregar sus nalgas contra mi entrepierna, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Qué ganas tengo que repitas lo de esta mañana!</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Como podréis suponer y sobretodo perdonar, la imagen que dí al salir al hall del hotel fue francamente ridícula. Franqueado por dos&nbsp; tremendos ejemplos de mujer, disfrazadas de niñas, y yo con el pito señalando al norte. Para colmo, tanto Nuria como Martha no dejaron de saltar y de pegar chillidos imitando a una fans mientras cruzaba el salón rumbo a la salida.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Dejad de hacer el tonto- les pedí al advertir que todo el mundo nos miraba.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Pero ellas, contagiándose una a la otra, se dedicaron a atraer todavía más la atención, bailando mientras salían. La vergüenza que pasé fue inmensa y tirando de ellas, les conminé a darse prisa. Los doscientos metros que nos separaban del embarcadero donde mi jefe tenía su barco, me parecieron kilómetros y por eso no descansé hasta llegar a la pasarela que daba acceso al yate.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Arthur nos esperaba en la cubierta y tal y como había previsto y temido, al contemplar a esas dos con semejante disfraz, se excitó y perdiendo la compostura, les ayudó él mismo a subir a la embarcación. El entusiasmo del anciano les hizo saber que habían acertado y sacando ambas de sus bolsos una piruleta, la empezaron a lamer en plan obsceno.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mientras el viejo las llevaba dentro, me quedé pensando en la actitud posesiva que mostraba mi cuñada y sin llegármela a creer, empecé a dudar de si me convenía estar con ella. Los gritos de alegría de ambas me hicieron salir de mi ensoñación y entré a reunirme con ellos.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La escena con la que me encontré no pudo ser más elocuente de cómo se iba a desarrollar esa noche. Arthur estaba regalándoles una joya a cada una, mientras estas se arremolinaban a su alrededor.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Estoy jodido!” pensé temiendo incluso que mi nombramiento fuera papel mojado.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Nuria al verme llegar, se pegó aún más al anciano y sin dejarme de mirar, le dijo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Profesor, ¿Qué lección va a explicarnos hoy?</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Totalmente imbuido en su papel, Arthur en vez de explicarles algo, las obligó a sentarse en dos taburetes y comenzó a hacerles preguntas de todo tipo. Ambas mujeres fueron contestando acertadamente pero en un momento dado, Nuria respondió mal a una de ellas y entonces el tipo la cogió del brazo y colocándola en sus rodillas, le empezó a azotar suavemente.</span></p>
</div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Curiosamente, la cara de mi cuñada no era de satisfacción y viéndolo Martha, intervino diciendo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Profe, ¿Si fallamos o nos portamos mal, usted nos castigará?</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Por supuesto- respondió nuestro jefe.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Entonces, poniendo una cara de zorrón desorejado y a propósito, tiró nuestras copas. Arthur comprendió que era parte del juego y sustituyendo a Nuria por la inglesa, le propinó una serie de duras nalgadas en su trasero. Mi cuñada una vez liberada y sin pedir mi opinión se sentó sobre mis rodillas, mientras me decía:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Aunque apenas la conozco, Martha es una buena amiga. Me ha salvado de ese cerdo porque sabe que esta noche quiero ser nuevamente tuya.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Reconozco que aunque con esa frase, me acababa de confirmar mis peores augurios, el sentir su piel contra mis piernas me hizo calentar y empecé a acariciarla por debajo de la falda. Nuria al percibir que debajo de su cuerpo, iba creciendo un bulto que segundos antes no estaba, sonrió y pegando sus nalgas contra mi entrepierna, se empezó a frotar como hembra en celo.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Eres una puta- le susurré mientras con una mano, acariciaba sus pechos.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada, más alborotada de lo que se suponía debía estar, dejó que mis dedos desabrocharan su camisa sin dejar de hacerme una paja con su culo. Su insistencia consiguió que mi miembro se alzara hasta su máxima extensión y sabiendo que había logrado, llevó su mano hasta mi bragueta. </span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿No vas demasiado rápido?- le pregunté al sentir que bajándola, sacaba a mi miembro de su encierro.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Tú crees?- contestó separando con dos dedos sus bragas y colocando mi pene entre los labios de su sexo sin meterlo.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La humedad que envolvió mi verga me alertó de que esa zorra estaba totalmente cachonda y antes que lo pudiese evitar, se empezó a mover haciendo que se deslizara rozando todo su sexo por el exterior. Al sentirlo, comprendí que estábamos dejando a un lado a la otra pareja y aunque lo que realmente me apetecía era follarme a esa mujer, decidí hacer partícipes a los otros de nuestra calentura, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Jefe, ¡Su pupila está bruta!&nbsp; </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-large alignright" src="http://i.imgbox.com/S9kaPZ8y.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Arthur nos miró de reojo y al descubrir lo que estábamos haciendo, cogió a Martha del pelo y la obligó a colocarse entre nuestras piernas. La inglesa supo cuál era su cometido y por eso, nada más arrodillarse a los pies de Nuria, le sacó por los pies las tan nombradas bragas de perlé y sin más hundió su cara en su entrepierna.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Dios!- gimió la morena al sentir la lengua de su amiga recorriendo los pliegues de su sexo y sin esperar a nada más, se ensartó usando mi pene como herramienta.</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">El modo tan lento en que se empaló, me permitió sentir cada centímetro de su conducto abriéndose para dejar pasar mi polla dentro. Con auténtica urgencia, mi cuñada consiguió embutírsela completamente y solo cuando sintió que mi glande chocaba contra la pared de su vagina, se quedó satisfecha y dejándose caer sobre mí, me dijo:</span></div>
<div style="background: white; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Desde anoche sueño con esto: Estar siendo follada por ti mientras tu antigua amante me mama el conejo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Lo extraño, no fueron sus palabras sino que se quedará quieta mientras la rubia daba cuenta de su coño. Decidido a participar de algún modo, terminé de quitarle la camisa y con mis manos me apoderé de sus pechos. Si en un principio mis caricias fueron suaves, poco a poco fui elevando su intensidad y llevando mis dedos hasta sus pezones, fui incrementando la presión de mis yemas hasta que el pellizco la hizo gritar de placer. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Sé que también influyeron los lametones de Martha pero lo cierto es que mi cuñada, involuntariamente separó sus rodillas, momento que aprovechó la inglesa para torturar su clítoris con un mordisco. Ese triple ataque demolió sus defensas y pegando un berrido se corrió sobre mis pantalones.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Me encanta!- aulló y dando vía libre a su lujuria, comenzó a moverse usando mi pene como montura.</span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su cabalgar impidió que Martha siguiera lamiéndole el coño y queriendo seguir colaborando en el placer de mi cuñada, se incorporó y sustituyó con su boca a mis dedos en los pechos de la morena. Arthur que hasta entonces se había quedado en un segundo plano, aprovechó la feliz circunstancia para bajarle las bragas a la rubia y de un certero pollazo desflorar su culo.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La Inglesa gritó al sentir la herramienta del anciano forzando su ojete, pero en vez de quejarse, besó a mi cuñada en la boca. Nuria respondió con pasión y sacando la lengua, jugueteó con la boca de la rubia mientras su sexo nuevamente se licuaba. Al sentir que por segunda vez, la zorra de mi cuñada se había corrido y que yo todavía no lo había hecho, cogiéndola de los hombros la empalé con más fuerza.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Qué gusto!- chilló la morena confirmando a los cuatro vientos que le encantaba ser follada por mí y convirtiendo sus caderas en una batidora, buscó mi placer antes que el suyo.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Para ese momento, la edad de nuestro jefe le pasó factura y derramándose en el interior de Martha, eyaculó dejándola insatisfecha. La inglesa comprendiendo que no debía ni podía echárselo en cara, berreó como si hubiese llegado al clímax aunque luego me reconocería que se había quedado insatisfecha. La verdad es que el viejo se lo creyó y separándose de ella, se sentó en un sofá a observar como seguía follándome a mi cuñada.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Ya liberada de sus obligaciones, la rubia se concentró en Nuria y cogiendo sus pezones entre los dedos, los pellizcó mientras le susurraba al oído:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Me debes una!</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada que para entonces estaba absolutamente poseída de la lujuria, le prometió que en cuanto acabara se dedicaría a ella. Al oír que entre esas dos iban a regalarnos un show lésbico fue más de lo que pude soportar y pegando un alarido, eyaculé dentro de su vagina. La que ya consideraba mi morena, al ver rellenado su sexo con mi simiente, buscó ordeñar mi miembro con mayor énfasis hasta que agotada se dejó caer sobre mi cuerpo.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Después de descansar unos minutos, me fijé que Arthur estaba realmente cansado, sus ojos se le cerraban producto de dos días de juerga y acercándome a él, le pregunté si estaba bien. El yanqui se incorporó en su sillón y con gesto fatigado, me contestó que estaba hecho trizas. </span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Quiere que nos vayamos?- pregunté un tanto preocupado.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Para nada, hoy sois mis invitados- tras lo cual nos&nbsp; enseñó un gigantesco camarote, diciendo: -Quedaros hoy a dormir aquí.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Y saliendo hacía el suyo, me dejó con esas dos mujeres sin saber qué hacer.</span></span></div>
<div><b><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada demuestra lo putísima que es.</span></span></b></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Una vez en la tranquilidad de nuestro alojamiento, abrí una botella de champagne para celebrar con mis acompañantes el éxito de nuestra velada. Aunque para nada se parecía a lo que había planeado, no podía negar que&nbsp; nuestro jefe se había visto encantado porque jamás en los años que le conocía, se había tirado a nadie. Como mucho había permitido que le hicieran alguna que otra mamada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cambio, esa tarde se había follado a la inglesa.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Por vosotras!- brindé levantando mi copa- Estoy orgulloso de las dos.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Las mujeres recibieron mi felicitación con una sonrisa y mirándose entre ellas llegaron a un acuerdo tácito. Supe en qué consistía al verlas llegar a mí y pegando sus cuerpos al mío, comenzar a desnudarme.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿No estáis cansadas?- pregunté soltando una carcajada.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada me contestó:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Todavía no- tras lo cual me empujó sobre la cama.</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Entre las dos me quitaron los pantalones y la camisa, dejándome casi en pelotas. Con mi bóxer como única vestimenta, creí que había llegado la hora en que tuviera que satisfacer a ambas. Cuando ya creía que como una jauría se lanzaría contra mí, Nuria puso música y cogiendo de la mano a la inglesa, se pusieron a bailar. &nbsp;No tardé en observar como, con sus cuerpos totalmente unidos, las dos muchachas iniciaban un sensual baile, teniéndome como testigo.&nbsp; Sus movimientos cada vez más acusados me demostraron que ambas los deseaban.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada tomando la iniciativa, cogió la cabeza de su acompañante y aproximó sus labios a los ella. El brillo de los ojos de Martha me informó de su excitación cuando su dueña, abriendo la boca, dejó que la lengua de Nuria &nbsp;entrara en su interior.&nbsp;&nbsp; Con sus dorsos pegados mientras se comían los morros una a la otra, siguieron bailando rozando sin disimulo sus sexos. Para aquel entonces, los corazones de ambas estaban acelerados y más se pusieron cuando oyeron mi siguiente orden:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Quiero ver como os amáis!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Actuando al unísono, Nuria desabrochó la blusa de la rubia. Me encantó disfrutar del modo en que sus pezones ya duros se clavaron en los pechos de la mujer que tenía enfrente. La inglesa no pudo &nbsp;evitar que de su garganta brotara un&nbsp; gemido de deseo al sentir la mano de la que ya consideraba su amiga recorriendo su trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Aunque su entrega se iba desarrollando según lo planeado, comprendí al ver el nerviosismo de la rubia que como se había quedado insatisfecha, estaba sobre excitada. Por eso, para facilitar las cosas, me acerqué a mi cuñada y le susurré al oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Fóllatela rápido!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La morena comprendió mis razones y mientras rozaba con su pierna la &nbsp;encharcada cueva de la otra, cogió uno de sus pechos. Antes de seguir, la miró a los ojos y al vislumbrar deseo, decidió seguir. Desde mi posición, la observé bajar por su cuello y con suaves besos acercar su boca al pezón erecto de su víctima.&nbsp; Completamente excitada, la rubia experimentó con placer la lengua de esa fémina recorriendo su rosada aureola.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡My God!- exclamó en voz baja.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Durante un rato, Nuria se &nbsp;conformó con mamar esos pechos que había puesto a su disposición. Con la destreza que da la experiencia pasada, chupó de esos dos manjares sin dejar de acariciar la piel de su partenaire. Viendo que había conseguido excitarla y que Martha estaba preparada para dar el siguiente paso, siguió bajando por su cuerpo dejando un húmedo rastro camino alas bragas de perlé de la mujer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Arrodillándose a sus pies, le quitó con ternura esa mojada prenda, tras lo cual la obligó a separar las piernas. Incapaz de negarse, Linda obedeció y fue entonces cuando se apoderó de su sexo. Con suavidad retiró a los hinchados labios de la rubia, para concentrarse en su &nbsp;botón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Me encanta!- suspiró.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Esa confesión dio a Nuria el valor suficiente para con sus dientes y a base de pequeños mordiscos, llevarla a una cima de placer nunca alcanzada. De pie, con sus manos apoyadas en la cabeza de mi cuñada y &nbsp;mirándome a los ojos, se corrió en la boca de la mujer arrodillada. Ella al notarlo, sorbió el río que manaba de ese sexo, y profundizando en la dulce tortura, introdujo un dedo en la empapada vagina. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Por favor! ¡Sigue!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La maniobra de Nuria hizo que Martha diera un chillido de deseo y sin dejar de mirarme, siguió masturbando a la morena, metiendo y sacando su dedo de ese coño. Desde la cama, observé a la morena separar aún más las piernas de la rubia mientras le lamía la parte interna de los muslos. La humedad que encharcaba el sexo de la rubia me avisó de la cercanía de su orgasmo. Con su respiración entrecortada, esperó las caricias de la lengua de mi cuñada. Al sentir la acción de su boca sobre su clítoris, pegó un grito y se corrió dando gritos. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Os reconozco que me encantó ver que su cuerpo temblaba mientras Nuria no daba abasto a recoger el flujo que brotaba de su sexo con la lengua pero mas aún observar que una vez cumplida su promesa, Nuria se levantaba del suelo y poniendo cara de puta, me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Ahora, ¡Quiero mi ración de leche!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Nada más llegar a mi lado, me quitó los calzoncillos y frotando su cara contra mi sexo, me informó que pensaba dejarme seco.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Tu misma- le respondí muerto de risa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Habiendo obtenido mi permiso, mi cuñada abrió sus labios y mientras me acariciaba la extensión con sus manos, se dedicó a besar mis huevos. Una vez había conseguido crecer a su máximo tamaño, la engulló y succionó hacia arriba, humedeciéndola por completo. No satisfecha con ello, lamió mi glande y viendo que ya estaba listo, se dirigió a la inglesa diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿No me vas a ayudar?</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-large alignleft" src="http://i.imgbox.com/fHOxh4FQ.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La rubia sonrió acercándose se sentó a su lado. Comprendí que iba a ser objeto de una mamada a dos bandas por lo que separé mis piernas para facilitar sus maniobras. Ambas mujeres ya se habían agachado entre mis piernas cuando mi móvil empezó a sonar en la mesilla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al ver que era mi mujer, antes de contestar, le dije:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Es Inés, tu hermana.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada no pudo ocultar su disgusto y tras unos momentos quieta, decidió que le daba lo mismo y haciendo una seña a Martha, le dijo que empezara. Al rubia esperó a ver que ocurría pero al observar que su compañera con la lengua empezaba a lamer mi extensión, decidió no quedarse atrás y recogiendo en su boca mis testículos, colaboró con ella mientras yo seguía hablando por el teléfono.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Será Puta!” pensé tratando de seguir la conversación con Inés. Mi esposa ajena a que su marido estaba siendo mamado en ese momento por su hermana, quería saber cómo había salido el congreso. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Estupendamente- le contesté- me han nombrado director para Europa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La noticia, lógicamente, la agradó y tratando de saber más, me insistió que siguiera contándole como había sido. Explicarle mi ascenso era lo último que me apetecía hacer porque en ese momento y entre mis piernas, Nuria y Martha competían entre sí para ver cuál de las dos era capaz de absorber mayor superficie de mi miembro.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Te importa que te llame luego?- le respondí poniendo por excusa una supuesta cita.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">M mujer aceptó pero antes de colgar, me interrogó por su hermana.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-No te preocupes por ella- contesté – sé que tiene algo grande entre sus manos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La puta de Nuria al oírlo sonrió y ganándole la partida a la inglesa, se incrustó mi miembro hasta el fondo de su garganta. Al sentir sus labios en la base, me quedé pasmado por&nbsp; su maestría. Martha viendo que mi cuñada se había apoderado de mi polla, cambió de posición y colocándose detrás de su oponente, le separó las nalgas y con la lengua le empezó a comer el ojete.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Afortunadamente, había colgado antes porque al sentir la morena la incursión en su entrada trasera, se dio la vuelta gritando:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿Qué haces?, ¡Mi culo es de Manuel!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Que esa mujer me diera en propiedad su trasero era atrayente pero comprendí que de alguna forma tenía que demostrarle quien mandaba por eso, tirando de ella le obligué a retornar a la mamada mientras le pedía a la inglesa que me acercara la bolsa que había traído. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Embarcada entre mis piernas, Nuria no se percató de que su amiga había vaciado el contenido en el suelo ni que siguiendo mis deseos había recogido y se había puesto un arnés con un enorme aparato. Viendo que ya lo tenía ajustado a sus caderas, le dije:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Fóllatela.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al oír mi orden, se giró pero nada pudo hacer porque la inglesa ya le había metido semejante instrumento hasta el fondo de su sexo. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Joder!- gritó la morena al experimentar cómo su conducto era forzado brutalmente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Tardé en advertir que Martha había malinterpretado mis palabras y que en vez de forzar su culo, estaba usando la vagina de mi cuñada. Cuando por fin me di cuenta, cabreado, me separé de las dos y les ordené que intercambiaran las posiciones. Si creía que eso iba a molestarlas me equivoqué porque Martha necesitaba que alguien se la follara y para Nuria, que nunca había usado uno, le resultó tremendamente morboso. Por mi parte confieso que, al ver a mi cuñada desnuda y con ese pedazo de herramienta, también me calentó. Parecía una preciosa shemale con tetas y pene.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Vamos a hacer un trenecito- descojonado les solté.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Martha no entendió mi frase, por lo que tuvo que ser la morena quien se lo aclarara diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Manuel me va a follar mientras yo hago lo mismo contigo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Te equivocas- respondí corrigiéndola: -¡Te voy a dar por culo mientras té se lo rompes a ella!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mis palabras le sonaron a música celestial y antes de que me diera cuenta, había obligado a la inglesa a ponerse a cuatro patas y sin preparación alguna, la sodomizó de un solo empujón. Como el culo de la inglesa ya había sido usado por mi jefe, no le costó absorber el impacto y desde el primer momento empezó a disfrutar como una perra. Gritando de placer le pidió que acelerara.&nbsp; Mi cuñada que jamás había usado ese instrumento le costó coger el ritmo pero cuando lo hizo, no paró. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mirándola a la cara, descubrí una luz en sus ojos que antes nunca había advertido y ya totalmente excitado me puse a su espalda. Al meter mis dedos en su sexo para embadurnarlos con su flujo, comprobé que chorreaba como nunca y por eso recogiendo parte, unté con él el orificio trasero de mi cuñada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Hazlo que no aguanto más-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Su calentura era tal que decidí hacerle caso y sin pensármelo dos veces, le clavé mi pene hasta el fondo de sus intestinos. El grito con el que recibió mi incursión me confirmó que me había pasado, pero en cuanto quise esperar a que se acostumbrara a tenerlo dentro, Nuria reanudó sus movimientos metiendo y sacando el trabuco del arnés del culo de la inglesa y al hacerlo, provocó que el mío hiciera lo mismo con su ojete.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Cómo me gusta!- berreó como loca&nbsp; y al escuchar que también Martha estaba disfrutando, me gritó: -¡Sigue cabrón!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Esa nalgada fue el banderazo de salida y sincronizando nuestros cuerpos, entre los tres formamos una maquinaria perfecta sexual. Al sacar Nuria el aparato del culo de la inglesa, metía mi pene hasta el fondo de sus intestinos y al meterlo, se lo sacaba casi totalmente de su trasero.&nbsp; Poco a poco, nuestro vaivén se fue acelerando hasta que lo que en un principio había sido pausado se convirtió en un movimiento desenfrenado de tres componentes.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">La primera en correrse fue Martha que quizás por ser la que más tiempo llevando siendo sodomizada, se dejó caer sobre la almohada pegando un berrido. Su caída provocó la nuestra, de forma que tanto mi cuñada como yo nos vimos lanzados hacia delante siendo su ojete la víctima inocente de ese accidente:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Qué bruto eres!- se quejó.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Haciendo caso omiso a sus gimoteos y sin compadecerme de ella, reinicié con mas pasión mi asalto. Mi cuñada al sentir que nuevamente forzaba su maltratado esfínter, me rogó que bajara el ritmo. Pero en vez de hacerlo, le solté una nalgada diciéndole:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¡Muévete puta! </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi insulto consiguió mi objetivo y con renovados ímpetus, Nuria movió sus caderas forzando aún más la profundidad de sus penetraciones. Para entonces, la inglesa ya se había repuesto y quitándole el arnés, se introdujo entre sus piernas. Mi cuñada para facilitar sus caricias, abrió un poco sus piernas pero a sentir su boca lamiendo con dulzura su clítoris mientras su ojete era violado brutalmente por mí, no pudo más y pegando un aullido empezó a correrse. Martha, ducha en esas artes, en cuanto observó el manantial que salía del sexo de la morena, con más ahínco, fue sorbiendo el maná que el destino había puesto a su disposición logrando prolongar el éxtasis de mi cuñada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Mi cuñada enlazó un orgasmo con el siguiente hasta que no pudo más y desesperada me pidió que me corriera. Sus palabras fueron el acicate que necesitaba y con un último empuje, exploté dentro de ella rellenado su culo con mi esperma.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Agotado, me dejé caer en el colchón. Las dos mujeres satisfechas se colocaron cada una a un lado de mi cuerpo y abrazándome, descansaron durante unos minutos. Os juro que en ese instante, me sentí como un pachá rodeado de un harén sin importarme que una de sus miembros fuera la hermana de mi mujer.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Al cabo de un rato, Nuria se desperezó y mientras me daba un beso en los labios, me preguntó con voz picara:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-Manuel, ¿Qué otros juguetes me has traído?</span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Le enseñé las esposas y el látigo todavía sin estrenar. Muerta de risa, me soltó:</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">-¿A qué esperas para usarlos?</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">Tras pensarlo durante unos segundos….</span></span></div>
<div><span style="line-height: 115%;"><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;">“¡Comprendí que había creado un monstruo!”</span></span></div>
<div>&nbsp;<img decoding="async" class="size-large aligncenter" src="http://i.imgbox.com/XOJaboXz.jpg" width="600" height="400"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Di por culo a la puta de mi cuñada en una playa&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Apr 2026 11:29:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[El culo de una cuñada es el sumun del morbo, no creo que haya nadie que no sueñe con follarse ese trasero que nos pone cachondos durante las interminables cenas familiares. Muchos de nosotros tenemos a una hermana de nuestra mujer que además de estar buenísima, nos apetece tener a nuestra disposición. En otras ocasiones, nuestra cuñada es una zorra manipuladora que nos ha hecho la vida imposible durante años y para vengarnos, nos encantaría tirárnosla. Mi caso abarca ambas situaciones. Nuria, además de ser quizás la mujer más guapa y sexual que he visto, es una cabrona egoísta que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">El culo de una cuñada es el sumun del morbo, no creo que haya nadie que no sueñe con follarse ese trasero que nos pone cachondos durante las interminables cenas familiares. Muchos de nosotros tenemos a una hermana de nuestra mujer que además de estar buenísima, nos apetece tener a nuestra dis<a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://4.bp.blogspot.com/-qM25_FTwu9Y/UoEugdgFkQI/AAAAAAAAAhM/Qxiya3Vq57g/s1600/Sin+t%C3%ADtulo.png"><img decoding="async" src="http://4.bp.blogspot.com/-qM25_FTwu9Y/UoEugdgFkQI/AAAAAAAAAhM/Qxiya3Vq57g/s640/Sin+t%C3%ADtulo.png" width="419" height="640" border="0"></a>posición. En otras ocasiones, nuestra cuñada es una zorra manipuladora que nos ha hecho la vida imposible durante años y para vengarnos, nos encantaría tirárnosla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mi caso abarca ambas situaciones. Nuria, además de ser quizás la mujer más guapa y sexual que he visto, es una cabrona egoísta que me ha estado jodiendo desde que me casé con su hermana. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Para empezar, la forma más fácil de describirla es deciros que esa guarra sin escrúpulos parece salida de un anuncio de Victoria Secret´s pero en vez de ser un ángel es un engendro del infierno que disfruta humillando a todos los que tiene a su alrededor.&nbsp; Con una melena morena y unos labios que apetece morder, esa puta tiene una cara de niña buena que para nada hace honor a su carácter. Los ojos verdes de esa mujer y las pecas que decoran su cara mienten como bellacos, aunque destilen dulzura y parezca ser un muchacha indefensa, la realidad es que ese zorrón es un bicho insensible que vive humillando a diestra y siniestra a sus semejantes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Reconozco que la llevo odiando desde que era novio de su hermana, pero también que cada vez que la veo, me pone como una puñetera moto. Sus enormes pechos y su culo en forma de corazón son una tentación irresistible. Noches enteras me las he pasado soñando en que un día tendría entre mis piernas a esa monada y en que dominada por la pasión, me pidiera que la tomase contra el baño de casa de sus padres. Ese deseo insano se fue acumulando durante años hasta hacerse una verdadera obsesión. Desgraciadamente su pésimo carácter y nuestra mala relación evitó que siquiera hiciera algún intento para intimar con ella. Nuestro único trato consistía en breves y corteses frases que escondían nuestra enemistad a ojos de su hermana, mi esposa. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Inés, mi mujer, siempre ha ignorado que la detestaba desde que una noche siendo todavía soltero, estando de copas con unos amigos, me encontré con ella en un bar. Esa noche al ver que Nuria estaba borracha, pensé que lo mejor era llevarla a casa para que no hiciera más el ridículo. Tuve que llevármela casi a rastras y ya en el coche, se me empezó a insinuar. Confieso que animado por el par de cubatas, caí en la trampa y cogiéndola de la cintura, la intenté besar. Esa guarra no solo se rio de mí por creerla sino que usando la grabación que me hizo mientras intentaba disculparme, me estuvo chantajeando desde entonces.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Su chantaje no consistió en pedirme dinero ni tampoco en nada material, fue peor. Nuria me ha coaccionado durante años amenazándome en revelar ese maldito material si no le presentaba contactos con los que pudiera medrar. Ambos somos ejecutivos de alto nivel y trabajamos en la misma compañía, por lo que esa fría mujer no ha dudado en quitarme contratos e incluso robarme clientes gracias a que una noche tuve un tropezón.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">La historia que os voy a contar tiene relación con todo esto. La empresa farmacéutica en la que trabajamos realiza cada dos años una convención mundial en alguna parte del planeta y ese año, eligió como sede Cancún. Este relato va de como conseguí no solo tirarme a esa puta sino que disfruté rompiéndole el culo en una de sus playas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Todavía me parece que fue ayer cuando en mitad de una reunión familiar, Nuria estuvo toda la tarde explicándole a mi mujer, el comportamiento libertino de todos en la compañía en esa clase de eventos:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Y no creas que tu marido es inmune, los hombres en esas reuniones de comportan como machos hambrientos, dispuestos a bajarse los pantalones ya sea con una puta o con una compañera que sea mínimamente solícita.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Manuel no es así- respondió mi mujer defendiéndome</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Nena, ¡A ver si te enteras!: solo hay dos clases de hombres, los infieles y los eunucos. Todos los machos de nuestra especie se aparean con cualquier hembra en cuanto tienen la mínima oportunidad.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_8.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_8.jpg" width="418" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aunque estaba presente en&nbsp; esa conversación, no intervine porque de haberlo hecho, hubiera salido escaldado. Al llegar a casa, sufrí un interrogatorio tipo Gestapo por parte de mi señora, donde me exigió que le enumerara todas y cada una de las compañeras que iban a esa convención. En cuanto le expliqué que era de carácter mundial y que desconocía quien iba a ir de cada país, realmente celosa, me obligó a contarle quien iba de España.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Somos diez, pero a parte de tu hermana, las dos únicas mujeres que van son Lucía y María, las cuales, como bien sabes, son lesbianas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Más tranquila, medio se disculpó pero cuando ya estábamos en la cama, me reconoció que le había pedido a Nuria que me vigilase.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿No te fías de mí?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Sí- contestó- pero teniendo a mi hermana como tu ángel guardián, me aseguro que ninguna pelandusca intente acostarse contigo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sin ganas de pelear, decidí callar y dándome la vuelta, me dormí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">La convención.</span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Quien haya estado en un evento de este tipo sabrá que las conferencias, las ponencias y demás actividades son solo una excusa para que buscar que exista una mejor interrelación entre los miembros de las distintas áreas de una empresa. Lo cierto es que lo más importante de esas reuniones ocurre alrededor del bar. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Recuerdo que al llegar al hotel, con disgusto comprobé que el azar habría dispuesto que la hija de perra de mi querida cuñada se alojaba en la habitación de al lado. Reconozco que me cabreó porque teniéndola tan cerca, su estrecho marcaje haría imposible que me diera un homenaje con una compañera y por eso, asumiendo que no me podría pegar el clásico revolcón, decidí dedicarme a hacer la pelota a los jefes. Mr. Goldsmith, el gran sheriff, el mandamás absoluto de la empresa fue mi objetivo.&nbsp; Desde la mañana del primer día me junté con él y estuve riéndole las gracias durante toda la jornada. Como os imaginareis, Nuria al observar que había hecho tan buenas migas con el presidente, me paró en mitad del pasillo y me exigió que esa noche se lo presentara durante la cena. No me quedó duda que su intención era seducir al setentón y de esa manera, escalar puestos dentro de la estructura.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Con gesto serio acepté, aunque interiormente estaba descojonado al conocer de antemano las oscuras apetencias de ese viejo. La hermana de mi mujer nunca me hubiera pedido que la contactara con ese sujeto si hubiera sabido que ese pervertido disfrutaba del sexo como mero observador y que durante la última convención, me había follado a la jefa de recursos humanos del Reino Unido teniéndole a él, sentado en una silla del mismo cuarto. Decidido a no perder la oportunidad de tirarme a ese zorrón, entre dos ponencias me acerqué al anciano y señalando a mi cuñada, le expliqué mis planes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Muerto de risa, me preguntó si creía que Nuria estaría de acuerdo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&#8211; Arthur, no solo lo creo sino que estoy convencido. Esa puta es un parásito que usa todo tipo de ardides para subir en el escalafón.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-De acuerdo, el hecho que sea tu cuñada lo hace más interesante. Si tú estás dispuesto, por mí no hay problema. Os sentareis a mi lado- y por medio de un apretón de manos, ratificamos nuestro acuerdo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Satisfecho con el curso de los acontecimientos, le llegué a esa guarra y cogiéndola del brazo, le expliqué que esa noche íbamos a ser los dos los invitados principales del gran jefe. No creyéndose su suerte, Nuria me agradeció mis gestiones y con una sonrisa, dijo en tono grandilocuente:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Cuando sea la directora de España, me acordaré de ti y de lo mucho que te deberé.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No te preocupes: si llegado el caso te olvidas, ¡Seré yo quien te lo recuerde!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Os juro que verla tan ansiosa de seducir a ese, en teoría, pobre hombre, me excitó y apartándome de ella para que no lo notara, quedé con ella en irla a recoger a las nueve en su habitación. Celebrando de antemano mi victoria, me fui al bar y llamando al camarero, me pedí un whisky. Estando allí me encontré con Martha, la directiva con la que había estado en el pasado evento. Sus intenciones fueron claras desde el inicio porque nada más saludarme, directamente me preguntó si me apetecía repetir mientras me acariciaba con su mano mi pierna.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_10.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_10.jpg" width="418" height="640" border="0"></a><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Viendo que se me acumulaba el trabajo, estuve a punto de rechazar sus lisonjas pero al observar su profundo escote y descubrir que bajo el vestido, esa rubia tenía los pezones en punta, miré mi reloj.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">“Son las cinco”, pensé, “tengo tres horas”.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al comprobar que teníamos tiempo para retozar un poco antes de la cena, le pregunté el número de su habitación y apurando mi bebida, quedé con ella allí en diez minutos. Disimulando, la inglesita se despidió de mí y desapareció del bar. Haciendo tiempo, me dediqué a saludar a unos conocidos, tras lo cual, me dirigí directamente hacia el ascensor. Desgraciadamente, no me percaté que mi futura víctima se había coscado de todo y que en cuanto entré en él, se acercó a comprobar en qué piso me bajaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Ajeno a su escrutinio, llegué hasta el cuarto de la mujer y tocando a su puerta, entré. Martha me recibió con un picardías de encaje y sin darme tiempo a reaccionar, se lanzó a mis brazos. Ni siquiera esperó a que la cerrara, como una salvaje comenzó a desabrocharme el pantalón y sacando mi miembro, quiso mamármelo. No la dejé, dándole la vuelta, le bajé las bragas y sin más prolegómeno, la ensarté violentamente. La rubia chilló moviendo sus caderas mientras gemía de placer. De pie y apoyando sus brazos en la pared se dejó follar sin quejarse. Si en un principio, mi pene se encontró con que su conducto estaba semi cerrado y seco, tras unos segundos, gracias a la excitación de la mujer, campeó libremente mientras ella se derretía a base de mis pollazos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No os podéis hacer una idea de lo que fue: gritando en voz alta se corrió cuando yo apenas acababa de empezar y desde ahí, encadenó un orgasmo tras otro mientras me imploraba que no parara. Por supuesto queda que no me detuve, cogiendo sus pechos entre mis manos, forcé mi ritmo hasta que su vulva se convirtió en un frontón donde no dejaban de rebotar mis huevos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dios mío!- aulló al sentir que cogiéndola en brazos, la llevaba hasta mi cama sin sacar de su interior mi extensión y ya totalmente entregada, se vio lanzada sobre las sábanas. Al caer sobre ella, mi pene se incrustó hasta el fondo de su vagina y lejos de revolverse, recibió con gozo mi trato diciendo: -¡Fóllame!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sus deseos fueron órdenes y pasando mi mano por debajo, levanté su trasero y cumplí su deseo, penetrándola aun con más intensidad. Pidiéndome una tregua, se quitó el picardías, dejándome disfrutar de su cuerpo al desnudo y moviendo su trasero, buscó reanudar nuestra lujuria. Alucinado por la perfección de sus pezones, llevé mis manos hasta sus pechos y recogiendo sus dos botones entre mis yemas, los pellizqué suavemente. Mi involuntario gesto fue la señal de inicio de su salvaje cabalgar. Martha, usando mi pene como si fuera un machete, se empaló con él mientras berreando como una loca me gritaba su pasión. Azuzado por sus palabras, marqué nuestro ritmo con azotes en su culo. Ella al sentir las duras caricias sobre sus nalgas, me rogó que continuara. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Pero el cúmulo de sensaciones me desbordó y derramándome en su interior, me corrí salvajemente. Agotado, dejé que mi cuerpo cayera a su lado y seguí besándola mientras descansaba. Cuando mi amiga quiso reanimar mi miembro a base de lametazos, agarré su cara y separándome de ella, le expliqué que tenía que ahorrar fuerzas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Y eso?-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aunque pensaba que se iba a cabrear, le conté mis planes y que esa noche me iba a vengar de mi cuñada. Contra toda lógica, Martha me escuchó con interés sin enfadarse y solo cuando terminé de exponerle el asunto, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Por qué no le dices al jefe que me invite a mí también? Estoy segura que ese cerdo dirá que sí y de esa forma, podrás contar conmigo para castigar a tu cuñada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">No tardé ni tres segundos en aceptar y cerrando nuestro trato con un beso, decidí vestirme porque todavía tenía que contactar con Arthur y preguntarle si le parecía bien el cambio de planes. Lo que no esperaba fue que al salir al pasillo, Nuria estuviera cómodamente sentada en un sofá. Al verme aparecer de esa habitación todavía abrochándome la camisa, soltó una carcajada y poniendo cara de superioridad, dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Eres un capullo. ¡Te he pillado!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Incapaz de reaccionar, tuve que aguantar su bronca con estoicismo y tras varios minutos durante los cuales esa maldita no dejó de amenazarme con contárselo a su hermana, le pedí que no lo hiciera y que en contraprestación, me tendría a su disposición para lo que deseara. Viendo que estaba en sus manos y haciéndose la magnánima, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Por ahora, ¡No se lo diré! Pero te aviso que me cobraré con creces este favor- tras lo cual cogió el ascensor dejándome solo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_11.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_11.jpg" width="418" height="640" border="0"></a><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al irse me quedé pensando que si el plan que había diseñado se iba al traste, me podía dar por jodido porque esa puta iba a aprovechar lo que sabía para hacerme la vida imposible.&nbsp; Asumiendo que me iba a chantajear, busqué a m jefe y sin decirle nada de esa pillada, le pedí si esa noche podía Martha acompañarnos. El viejo, como no podía ser de otra forma, se quedó encantado con la idea y movió sus hilos para que esa noche, los cuatro cenáramos al lado. Más tranquilo pero en absoluto convencido de que todo iba a ir bien, llegué a mi cuarto y directamente, me metí a duchar. Bajo el chorro de agua, al repasar el plan, comprendí que era casi imposible que Nuria fuese tan tonta de caer en la trampa. Por eso, mientras me afeitaba estaba acojonado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al dar las nueve, estaba listo y como cordero que va al matadero, llamé a su puerta. Nuria salió enseguida. Reconozco que al verla ataviada con ese vestido negro, me quedé extasiado. Embutida en un traje totalmente pegado y con un sugerente escote, el zorrón de mi cuñada estaba divina, Sé que ella se dio cuenta de la forma tan poco filial que la miré porque poniendo cara de asco, me espetó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No comprendo cómo has conseguido engañar a mi hermana tantos años, ¡Eres un cerdo!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Deseando devolverle el insulto e incluso soltarle un bofetón, me quedé callado y galantemente le cedí el paso. Encantada por el dominio que ejercía sobre mí, fue hacia el ascensor meneando su trasero con el único objetivo de humillarme. Aunque estaba indignado, no pude dejar de recrearme en la perfección de sus formas y bastante excitado, seguí sus pasos deseando que esa noche fuera la perdición de esa perra.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al llegar al salón, Mr Goldsmisth estaba charlando amenamente con Martha. En cuanto nos vio entrar nos llamó a su lado y recreando la mirada en el busto de mi acompañante, la besó en la mejilla mientras su mano recorría disimuladamente su trasero. Mi cuñada comportándose como un putón desorejado, no solo se dejó hacer sino que, pegándose al viejo, alentó sus maniobras. Arthur, aleccionado por mí de lo zorra que era esa mujer, disfrutó como un enano manoseándola con descaro.&nbsp; Cuando el maître avisó que la cena estaba lista, mi cuñada se colgó del brazo de nuestro jefe y alegremente, dejó que la sentara a su lado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aprovechando que iban delante, Martha susurró en mi oído:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No sabía que esa guarra estaba tan buena. ¡Será un placer ayudarte! </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sonreí al escucharla y un poco más tranquilo, ocupé mi lugar. Con Nuria a la izquierda y la rubia a la derecha, afronté uno de los mayores retos de mi vida porque del resultado de esa velada, iba a depender si al volver a Madrid siguiera teniendo un matrimonio. Durante el banquete, mi superior se dejó querer por mi cuñada y preparando el camino, rellenó continuamente su copa con vino, de manera que ya en el segundo plato, observé que el alcohol estaba haciendo estragos en su mente. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">“¡Está borracha!”, suspiré aliviado, al reparar que su lengua se trababa y que olvidándose que había público, Nuria aceptaba de buen grado que el viejo le estuviera acariciando la pierna por debajo del mantel. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Estábamos todavía en el postre cuando dirigiéndose a mí, Arthur preguntó si le acompañábamos después de cenar a tomar una copa en su yate. Haciéndome de rogar, le dije que estaba un poco cansado. En ese momento, Nuria me pegó una patada y haciéndome una seña, exigió que la acompañara hasta el baño.&nbsp; Al salir del salón, me cogió por banda y con tono duro, me dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿A qué coño juegas? No pienso dejar que eches a perder esta oportunidad. Ahora mismo, vas y le dices a ese anciano que lo has pensado mejor y que por supuesto aceptas la invitación.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Cerrando el nudo alrededor de su cuello, protesté diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Pero, ¡Eres tonta o qué! Si voy de sujeta-velas, lo único que haré es estorbar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;Asumiendo que tenía razón, lo pensó mejor y no queriendo que mi presencia coartara sus deseos, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Llévate a la rubia que tienes al lado!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_9.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_9.jpg" width="418" height="640" border="0"></a><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Tuve que retener la carcajada de mi garganta y poniendo cara de circunstancias, cedí a sus requerimientos y volviendo a la mesa, cumplí su orden. Arthur me guiñó un ojo y despidiéndose de los demás, nos citó en diez minutos en el embarcadero del hotel. El yate del presidente resultó ser una enorme embarcación de veinte metros de eslora y decorada con un lujo tal que al verse dentro de ella, la zorra de mi cuñada creyó cumplidas sus fantasías de poder y riqueza.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El viejo que tenía muchos tiros dados a lo largo de su dilatada vida, nos llevó hasta un enorme salón y allí, puso música lenta antes de preguntarnos si abría una botella de champagne. No os podéis imaginar mi descojone cuando sirviendo cuatro copas, Arthur levantó la suya, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Porqué esta noche sea larga y divertida!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nuria sin saber lo que se avecinaba y creyéndose ya la directora para España de la compañía, soltó una carcajada mientras se colocaba las tetas con sus manos. Conociéndola como la conocía, no me quedó duda alguna que en ese momento, tenía el chocho encharcado suponiendo que el viejo no tardaría en caer entre sus brazos. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Martha, más acostumbrada que ella a los gustos de su jefe, se puso a bailar de manera sensual. Mi cuñada se quedó alucinada de que esa alta ejecutiva, sin cortarse un pelo y siguiendo el ritmo de la música, se empezara a acariciar los pechos mirándonos al resto con cara de lujuria. Pero entonces, quizás temiendo competencia, decidió que no iba a dejar a la rubia que se quedara con el viejo e imitándola, comenzó a bailar de una forma aún más provocativa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El presi, azuzando la actuación de ambas mujeres, aplaudió cada uno de sus movimientos mientras no dejaba de rellenar sus copas. El ambiente se caldeó aún más cuando Martha decidió que había llegado el momento y cogiendo a mi &nbsp;cuñada de la cintura, empezó a bailar pegándose a ella.&nbsp; Mi cuñada que en un primer momento se había mostrado poco receptiva con los arrumacos lésbicos de la inglesa, al ver la reacción del anciano que, sin quitarle el ojo de encima, pidió más acción, decidió que era un trago que podría sobrellevar. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Incrementando el morbo del baile, no dudó en empezar a acariciar los pechos de la rubia mientras pegaba su pubis contra el de su partenaire. Confieso que me sorprendió su actuación y más cuando Martha respondiendo a sus mimos, le levantó la falda y sin importarla que estuviéramos mirando, le masajeó el culo. Para entonces, Arthur ya estaba como una moto y con lujuria en su voz, les prometió un aumento de sueldo si le complacían. Aunque el verdadero objetivo de Nuria no era otro que un salto en el escalafón de la empresa, decidió que por ahora eso le bastaba y buscando complacer a su jefe, deslizó los tirantes de la rubia, dejando al aire sus poderosos atributos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mi amiga, más ducha que ella en esas artes, no solo le bajó la parte de arriba del vestido sino que agachando la cabeza, cogió uno de sus pechos en la mano y empezó a mamar de sus pezones. Sin todavía creer que mis planes se fueran cumpliendo a rajatabla, fui testigo de sus gemidos cuando la inglesa la terminó de quitar el traje sin dejar de chupar sus pechos. Ni que decir tiene que para entonces, estaba excitado y que bajo mi pantalón, mi pene me pedía acción pero decidiendo darle tiempo al tiempo, esperé que los acontecimientos se precipitaran antes de entrar en acción.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_12.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_12.jpg" width="418" height="640" border="0"></a><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">No sé si fue el morbo de ser observada por mí o la promesa de la recompensa pero lo cierto es que Nuria dominada por una pasión hasta entonces inimaginable, dejó que la rubia la tumbara y ya en el suelo, le quitara por fin el tanga. Confieso que al disfrutar por vez primera de su cuerpo totalmente desnudo y confirmar que esa guarra no solo tenía unas tetas de ensueño sino que su entrepierna lucía un chocho completamente depilado, estuve a punto de lanzarme sobre ella. Afortunadamente, Martha se me adelantó y separando sus rodillas, hundió su cara en esa maravilla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sabiendo que no iba a tener otra oportunidad, coloqué mi móvil en una mesilla y ajustando la cámara empecé a grabar los sucesos que ocurrieron en esa habitación para tener un arma con la que liberarme de su acoso. Dejando que mi iphone perpetuara ese momento solo, volví al lado del americano y junto a él, fui testigo de cómo la rubia consiguió que mi cuñada llegara al orgasmo mientras le comía el coño. Nunca supuse que Nuria, &nbsp;al hacerlo se pusiera a pegar gritos y que berreando como una puta, le pidiera más. Martha concediéndole su deseo metió un par de dedos en su vulva y sin dejar de mordisquear el clítoris de mi cuñada, empezó a follársela con la mano.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Uniendo un clímax con otro, la hermana de mi esposa disfrutó de sus caricias con una pasión que me hizo comprender que no era la primera vez que compartía algo así con otra mujer. Mi jefe contagiado por esa escena, se bajó la bragueta y cogiendo su pene entre las manos, se empezó a pajear. En un momento dado, mi cuñada se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo y saliéndose del abrazo de Martha gateó hasta la silla del anciano y poniendo cara de puta, preguntó si le podía ayudar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;Pero entonces, Arthur me señaló a mí y sin importarle el parentesco que nos unía, le soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Sí, me apetece ver como se la mamas a Manuel.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sorprendida por tamaña petición, me miró con los ojos abiertos implorando mi ayuda pero entonces sin compadecerme de ella, puse una sonrisa y sacando mi miembro de su encierro, lo puse a su disposición. Nuria, incapaz de reusar cumplir el mandato del anciano y echando humo por la humillación, se acercó a mi silla se apoderó de mi extensión casi llorando.&nbsp; Mi pene le quedaba a la altura de su boca y sin mediar palabra abrió sus labios, se lo introdujo en la boca. No pudiendo soportar la vergüenza, cerró los ojos, suponiendo que el hecho de no ver disminuiría la humillación del momento.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Abre los ojos ¡Puta! Quiero que veas que es a mí, a quién chupas-, le exigí.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">De sus ojos, dos lágrimas de ignominia brotaron mientras su lengua se apoderaba de mi sexo. De mi interior salieron unas gotas pre-seminales, las cuales fueron sin deseo, mecánicamente recogidas por ella. No satisfecho en absoluto, forcé su cabeza con mis manos y mientras hundía mi pene en su garganta, nuestro jefe incrementó su vergüenza diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tenías razón al decirme que esta perra tenía un cuerpo de locura pero nunca me imaginé que además fuera tan puta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Intentando que el trago se pasara enseguida, mi cuñada aceleró sus maniobras y usando la boca como si de su coño se tratase, metió y sacó mi miembro con una velocidad pasmosa. Sobre excitado como estaba, no tardé en derramar mi simiente en su garganta y dueño de la situación, le exigí que se la tragara toda. Indignada por mi trato, se intentó rebelar pero entonces acudiendo en mi ayuda, Martha presionando su cabeza contra mi entrepierna le obligó a cumplir con mi exigencia. Una vez, había limpiado los restos de esperma de mi sexo, me levanté de la silla y poniéndome la ropa, me despedí de mi jefe dejándola a ella tumbada en el suelo, llorando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Antes de irme, recogí mi móvil y preguntando a Martha si me acompañaba, salí con ella de regreso al hotel. Ya en mi habitación, la rubia y yo dimos rienda suelta a nuestra atracción y durante toda la noche, no paramos de follar descojonados por la desgracia de mi cuñada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Rompo el culo a mi cuñada en una playa nudista.</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">&nbsp;</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">A la mañana siguiente, Martha tenía que exponer en la convención y por eso nada más despertarnos, me dejó solo. Sin ganas de tragarme ese coñazo y sabiendo que mi jefe disculparía mi ausencia, cogí una toalla y con un periódico bajo el brazo, me fui a una playa cercana, la del hotel Hidden Beach. Ya en ella, me percaté que era nudista y obviando el asunto, me desnudé y me puse a tomar el sol. Al cabo de dos horas, me había acabado el diario y aburrido decidí iniciar mi venganza. Cogiendo el móvil envié a mi cuñada el video de la noche anterior, tras lo cual me metí al mar a darme un chapuzón. Al volver a la toalla, tal y como había previsto, tenía media docena de llamadas de mi cuñada. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al devolverle la llamada, Nuria me pidió angustiada que teníamos que hablar. Sin explicarle nada, le dije que estaba en esa playa. La mujer estaba tan desesperada que me rogó que la esperase allí. Muerto de risa, usé el cuarto de hora que tardó en llegar para planear mis siguientes movimientos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Reconozco que disfruté de antemano su entrega y por eso cuando la vi aparecer ya estaba caliente. Al llegar a mi lado, no hizo mención alguna a que estuviese en pelotas y sentándose en la arena, intentó disculpar su comportamiento echándole la culpa al alcohol. En silencio, esperé que me implorara que no hiciera uso del video que le había mandado. Entonces y solo entonces, señalándole la naturaleza de la playa, le exigí que se desnudara. Mi cuñada recibió mis palabras como una ofensa y negándose de plano, me dijo que no le parecía apropiado porque era mi cuñada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Soltando una carcajada, usé todo el desprecio que pude, para soltarle:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Eso no te importó anoche mientras me hacía esa mamada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Helada al recordar lo ocurrido, comprendió que el sujeto de sus chantajes durante años la tenía en sus manos y sin poder negarse se empezó a desnudar. Sentándome en la toalla, me la quedé mirando mientras lo hacía y magnificando su vergüenza, alabé sus pechos y pezones cuando dejó caer su vestido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_13.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_13.jpg" width="418" height="640" border="0"></a><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Por favor, Manuel. ¡No me hagas hacerlo!- me pidió entre lágrimas al ser consciente de mis intenciones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Quiero ver de cerca ese chochito que tan gustosamente le diste a Martha- respondí disfrutando de mi dominio.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sumida en el llanto, se quitó el tanga y quedándose de pie, tapó su desnudez con sus manos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No creo que a tu hermana, le alegre verte mamando de mi polla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nuria, al asimilar la amenaza implícita que llevaban mis palabras, dejó caer sus manos y con el rubor decorando sus mejillas, disfruté de su cuerpo sin que nada evitara mi examen. Teniéndola así, me recreé &nbsp;contemplando sus enormes tetas y bajando por su dorso, me maravilló contemplar nuevamente su sexo. El pequeño triangulo de pelos que decoraba su vulva, era una tentación imposible de soportar y por eso alzando la voz, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Qué esperas? ¡Puta! ¡Acércate!.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Luchando contra sus prejuicios se mantuvo quieta. Entonces al ser consciente de la pelea de su interior y forzando su claudicación, cogí el teléfono y llamé a mi esposa. No os podéis imaginar su cara cuando al contestar del otro lado, saludé a Inés diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Hola preciosa, ¿Cómo estás?&#8230; Yo bien, en la playa con tu hermana – y tapando durante un instante el auricular, pregunté a esa zorra si quería que qué le contara lo de la noche anterior, tras lo cual y volviendo a la llamada, proseguí con la plática –Sí cariño, hace mucho calor pero espera que Nuria quiere enseñarme algo…</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">La aludida, acojonada porque le revelase lo ocurrido, puso su sexo a escasos centímetros de mi cara. Satisfecho por su sumisión, lo olisqueé como aperitivo al banquete que me iba a dar después. Su olor dulzón se impregnó en mis papilas y rebotando entre mis piernas, mi pene se alzó mostrando su conformidad. Justo en ese momento, Inés quiso que le pasase a su hermana y por eso le di el móvil. Asustada hasta decir basta, Nuria contestó el saludo de mi mujer justo a la vez que sintió cómo uno de mis dedos se introducía en su sexo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">La zorra de mi cuñada tuvo que morderse los labios para evitar el grito que surgía de su garganta y con la respiración entrecortada, fue contestando a las preguntas de su pariente mientras mis yemas jugueteaban con su clítoris.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Sí, no te preocupes- escuché que decía –Manuel se está portando como un caballero y no tengo queja de él.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Esa mentira y la humedad que envolvía ya mis dedos, me rebelaron su completa rendición. Afianzando mi dominio, me levanté y sin dejar de pajear su entrepierna, llevé una mano a sus pechos y con saña, me dediqué a pellizcarlos.&nbsp; Nuria al sentir la presión a la que tenía sometida a sus pezones, involuntariamente cerró las piernas y no pudiendo continuar hablando colgó el teléfono. Cuando lo hizo, pensé que iba a huir de mi lado pero, contrariamente a ello, se quedó quieta &nbsp;sin quejarse.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Guarra! ¿Te gusta que te trate así? </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Pegando un grito, lo negó pero su coño empapado de deseo la traicionó y acelerando la velocidad de las yemas que te tenía entre sus piernas, la seguí calentando mientras la insultaba de viva voz. Su primer gemido no se hizo esperar y desolada por que hubiera descubierto que estaba excitada, se dejó tumbar en la toalla. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aprovechándome de que no había nadie más en la playa, me tumbé a su lado y durante unos minutos me dediqué a masturbarla mientras le decía que era una puta. Dominada por la excitación, no solo dejó que lo hiciera sino que con una entrega total, empezó a berrear de placer al sentir como su cuerpo reaccionaba. No tardé en notar que estaba a punto de correrse y comprendiendo que esa batalla la tenía que ganar, me agaché entre sus piernas mientras le decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-He deseado follarte, zorra, desde hace años y te puedo asegurar que antes que acabe este día habré estrenado todos tus agujeros.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mis palabras la terminaron de derrotar y antes de que mi lengua recorriera su clítoris, Nuria ya estaba dando alaridos de deseo e involuntariamente, separó sus rodillas para facilitar mi incursión. Su sabor azuzó aún más si cabe mi lujuria y separando los hinchados pliegues del sexo que tenía enfrente, me dediqué a comérmelo mientras mi víctima se derretía sin remedio.&nbsp; Su orgasmo fue casi inmediato y derramando su flujo sobre la toalla, la hermana de mi mujer me rogó entre lágrimas que no parara. Con el objeto de conseguir su completa sumisión, mordisqueé su botón mientras mis dedos se introducían una y otra vez en su interior.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_5.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_5.jpg" width="400" height="261" border="0"></a><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Ya convertida en un volcán a punto de estallar, Nuria me pidió que la tomara sin darse cuenta de lo que significaban sus palabras. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Qué has dicho?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Avergonzada pero necesitada de mi polla, no solo me gritó que la usase a mi gusto sino que poniéndose a cuatro patas, dijo con voz entrecortada por su pasión:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Fóllame, ¡Lo necesito!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Lo que nunca se había imaginado ese zorrón fue que dándole un azote en su trasero, le pidiese que me mostrara su entrada trasera. Aterrorizada, me explico que su culo era virgen pero ante mi insistencia no pudo más que separarse las nalgas. </span><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Verla separándose los glúteos con sus manos mientras me rogaba que no tomara posesión de su ano, fue demasiado para mí y como un autómata, me agaché y sacando la lengua empecé a recorrer los bordes de su esfínter mientras acariciaba su clítoris con mi mano. Ilusionado comprobé que mi cuñada no me había mentido porque su entrada trasera estaba incólume. El saber que nadie la había hoyado ese rosado agujero me dio alas &nbsp;y recogiendo parte del flujo que anegaba su sexo, fui untando con ese líquido viscoso su ano. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me encanta!- chilló al sentir que uno de mis dedos se abría paso y reptando por la toalla, apoyó su cabeza en la arena mientras levantaba su trasero.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La nueva posición me permitió observar con tranquilidad que los muslos de la mujer temblaban cada vez que introducía mi falange en su interior y ya más seguro de mí mismo, decidí dar otro paso y dándole otro azote, metí las yemas de dos dedos dentro de su orificio.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Ahhhh- gritó mordiéndose el labio.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su gemido fue un aviso de que tenía que tener cuidado y por eso volví a lubricar su ano mientras esperaba a que se relajase. La morena moviendo sus caderas me informó, sin querer, que estaba dispuesta. Esta vez, tuve cuidado y moviendo mis dedos alrededor de su cerrado músculo, fui dilatándolo mientras que con la otra mano, la empezaba a masturbar.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No puede ser!- aulló al sentir sus dos entradas siendo objeto de mi caricias.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Venciendo sus anteriores reparos, mi cuñadita se llevó las manos a sus pechos y pellizcando sus pezones, buscó agrandar su excitación. Increíblemente al terminar de meter los dos dedos, se corrió sonoramente mientras su cuerpo convulsionaba bajo el sol de esa mañana. Sin dejarla reposar, embadurné mi órgano con su flujo y poniéndome detrás de ella, llevé mi glande ante su entrada:&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Estás lista?- pregunté mientras jugueteaba con su esfínter.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Ni siquiera esperó a que terminara de hablar y tomando por primera vez la iniciativa,&nbsp; llevó su cuerpo hacia atrás y lentamente fue metiéndoselo. La parsimonia con la que se empaló, me permitió sentir cada rugosidad de su ano apartándose ante el avance de mi miembro. Sin gritar pero con un rictus de dolor en su cara, prosiguió con su labor hasta que sintió la base de mi pene chocando con su culo y entonces y solo entonces, se permitió quejarse del sufrimiento que estaba experimentado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Cómo duele!- exclamó cayendo rendida sobre la toalla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Venciendo las ganas que tenía de empezar a disfrutar de semejante culo, esperé que se acostumbrara a tenerlo dentro y para que no se enfriara el ardor de la muchacha, aceleré mis caricias sobre su clítoris. Pegando un nuevo berrido, Nuria me informó que se había relajado y levantando su cara de la arena, me rogó que comenzara a cabalgarla.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su expresión de genuino deseo no solo me convenció que había conseguido mi objetivo sino que me reveló que a partir de ese día esa puta estaría a mi entera disposición. Haciendo uso de mi nueva posesión, fui con tranquilidad extrayendo mi sexo de su interior y cuando casi había terminado de sacarlo, el putón en el que se había convertido mi cuñada, con un movimiento de sus caderas, se lo volvió a introducir. A partir de ese momento, Nuria y yo dimos &nbsp;inicio a un juego por el cual yo intentaba recuperarlo y ella lo impedía al volvérselo a embutir. Poco a poco, el ritmo con el que la daba por culo se fue acelerando, convirtiendo nuestro tranquilo trotar en un desbocado galope. Temiendo que en una de esas, mi pene se saliera y provocara un accidente, hizo que cogiera con mis manos sus enormes ubres para no descabalgar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me encanta!- me confesó al experimentar que con la nueva postura mis penetraciones eran todavía más profundas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Serás puta!- contesté descojonado al oírla y estimulado por su entrega, le di un fuerte azote.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Que gusto!- gritó al sentir mi mano y comportándose como la guarra que era,&nbsp; me imploró más.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No tuvo que volver a decírmelo, alternando de una nalga a otra, le fui propinando sonoras cachetadas marcando el compás con el que la penetraba. El durísimo trato &nbsp;la llevó al borde de la locura y ya&nbsp; con su culo completamente rojo, empezó a estremecerse al sentir los síntomas de un orgasmo brutal. Fue impresionante ver a Nuria, temblando de placer mientras su garganta no dejaba de rogar que siguiera azotándola: </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No dejes de follarme!, ¡Por favor!- aulló al sentir que el gozo desgarraba su interior.&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su actitud sumisa fue el acicate que me faltaba y cogiendo sus pezones entre mis dedos, los pellizqué con dureza mientras usaba su culo como frontón. &nbsp;Pegando un alarido, perdió el control y moviendo sus caderas, se corrió.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Con la tarea ya hecha, decidí que era mi momento y concentrándome &nbsp;en mi propio placer, forcé su esfínter al máximo con fieras cuchilladas de mi estoque. Desesperada, Nuria aulló pidiendo un descanso pero absorto por la lujuria, no le hice caso y seguí violando su intestino hasta que sentí que estaba a punto de correrme. Mi orgasmo fue total. Cada uno de los músculos de mi cuerpo se estremeció de placer mientras &nbsp;mi pene vertía su simiente rellenando el estrecho conducto de la mujer. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al terminar de eyacular, saqué mi pene de su culo y agotado, me tumbé a su lado. Mi cuñada entonces hizo algo insólito en ella, recibiéndome con los brazos abiertos, me besó mientras&nbsp; no dejaba de agradecerme el haberla hecho sentir tanto placer y acurrucada en esa posición, se quedó&nbsp;dormida. La dejé descansar durante unos minutos durante los cuales, al rememorar lo ocurrido caí en la cuenta que aunque no era mi intención le había ayudado a desprenderse de los complejos que le habían maniatado desde niña.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“Esta zorra ha descubierto su faceta sumisa y ya no podrá desembarazarse de ella” pensé mientras la miraba. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">¡Estaba preciosa! Su cara relajada demostraba que mi querida cuñadita por primera vez &nbsp;era una mujer feliz. Temiendo que cogiese una insolación, la desperté y abriendo sus ojos, me miró con ternura mientras me preguntaba:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Ahora qué?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Supe que con sus palabras quería saber si ahí acababa todo o por el contrario, esa playa era el inicio de una relación. Soltando una carcajada, le ayudé a levantarse y cogiéndola entre mis brazos, le dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No pienso dejarte escapar!-&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Luciendo una sonrisa de oreja a oreja, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Vamos a darnos un baño rápido al hotel porque Mr. Goldsmith me ha pedido que te dijera que quiere verte esta tarde nuevamente en su yate. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿A mí solo?- pregunté con la mosca detrás de la oreja.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No, también quiere que vayamos Martha y yo- y poniendo cara de no haber roto un plato, me confesó: -Por ella no te preocupes, antes de venir a la playa, se lo he explicado y está de acuerdo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Ya completamente seguro de que esa zorra escondía algo, insistí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Sabes lo que quiere el viejo?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Sí, te va a nombrar director para Europa y desea celebrar tu nombramiento…- contestó muerta de risa y tomando aire, prosiguió diciendo: -También piensa sugerirte que nos nombres a la rubia y a mí como responsables para el Reino Unido y España. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Solté una carcajada al comprobar que esa zorra, sabiendo que iba a ser su jefe, maniobró para darme la noticia y que su supuesta sumisión solo era un paso más en su carrera. &nbsp;Sin importarme el motivo que tuviera, decidí que iba a abusar de mi puesto y cogiéndola de la cintura, volví junto con ella a mi habitación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14px;"><br />
</span></span></p>
<div><b>Si quieres ver un reportaje fotográfico más amplio sobre la modelo que inspira este relato búscalo en mi otro Blog: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="http://fotosgolfas.blogspot.com.es/">http://fotosgolfas.blogspot.com.es/</a></b></div>
<p><b>&nbsp;</b></p>
<div><b>¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14px;">&nbsp;</span></span></p>
</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_2.jpg"><img decoding="async" src="http://ruero.com/pic/300909/zemanova/image_2.jpg" width="418" height="640" border="0"></a></div>
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